Índice
1. Evolución de la población española
2. Estructura de la población
3. Dinámica actual
4. Bibliografía
1. EVOLUCIÓN DE LA POBLACIÓN ESPAÑOLA
A lo largo del último siglo, España ha más que duplicado su población. A comienzos del
siglo XX, el Instituto Nacional de Estadística contabilizó un total de 18.830.649 habitantes (INE), a
1 de julio de 2017 la población española es de 46.549.045 habitantes.
Figura 1. Evolución de la población española entre 1897 y 2017
Fuente: Instituto Nacional de Estadística, 2018. Elaboración propia
En la figura 1. podemos observar el incremento de población en España durante el [Link] y
principios del [Link], teniendo un importante descenso a partir de 2010 debido a la grave crisis
económica que sufre el país. Esta crisis económica motivo un importante descenso en la llegada de
inmigrantes (procedentes principalmente de África y Sudamérica), así como la emigración de
algunos españoles.
El aumento de población del [Link] se debe principalmente a los avances en medicina e
higiene que implico un importante descenso de la mortalidad.
La población española ha experimentado a lo largo de su historia tres etapas demográficas,
de una manera más retardad con respecto a países del entorno europeo, debido, entre otros motivos,
a la tardía industrialización del país. Estas tres etapas son:
1.1. Régimen demográfico antiguo: desde el s. XVI al inicio del [Link]
Se trata de un régimen similar al europeo con importantes tasas de natalidad y mortalidad (35%) por
lo que existía un escaso crecimiento vegetativo. Este a su vez era absorbido por periódicas
situaciones de mortandad catastrófica como eran las guerras, epidemias o hambrunas.
En España existían algunas peculiaridades como es un crecimiento más lento debido a las
importantes crisis existentes como la imperial o del antiguo régimen. También tuvo una importante
influencia las dificultades de industrialización del país.
1.2. Régimen de transición demográfica ([Link] y 1ª mitad del [Link])
Este periodo se caracteriza por la fuerte caída de la mortalidad por las mejoras económicas y
sanitarias (industrialización europea del [Link]) y unas tasas de natalidad que se mantienen muy
altas en el [Link], después irá descendiendo hasta encontrarse con la natalidad pasada la mitad del
[Link]. Todo esto implicó un importante crecimiento de la población europea que llegó a triplicarse
en algunos países en un siglo y medio.
En el caso de España, continua con un importante retraso y esta etapa solamente duró tres
cuartos de siglo. Las tasas de natalidad descendieron con rapidez y a su vez se vieron influenciadas
por la gripe de 1918 y la Guerra Civil Española (1936-1939). El efecto “baby boom” de los años 60
fue debilitado por las enormes corrientes migratorias hacia países exteriores.
1.3. Régimen demográfico moderno: a partir de 1975
Se trata de un periodo donde las sociedades desarrolladas obtienen un control social y
político sobre la natalidad y mortalidad. Nos encontramos con un escaso crecimiento debido a la
baja natalidad y un elevado crecimiento por el aumento de la esperanza de vida. Esto hace
intervenir al gobierno mediante políticas de natalidad.
En España existe una peculiaridad importante influenciada por su integración en la Unión
Europea como una importante oleada de inmigrantes superior a los 7 millones.
Como resultado, obtenemos un mayor crecimiento demográfico a partir de nuestra entrada
en la UE debido a un aumento de la natalidad y el rejuvenecimiento de la población por la llegada
de inmigrantes. Existe una coyuntura importante por la crisis económica actual que ha paralizado el
proceso de inmigración y aumentado el de emigración, no solo de los llegados de otros países si no
nuestros jóvenes españoles.