Sierra Madre Occidental
Geología Estructural
ENES, Morelia, UNAM. Lic. En Geociencias
Prof. Dr. Víctor Hugo Garduño Monroy
Alumna: Miranda Robles Pereznegrón
1. Resumen
La Sierra madre Occidental es una provincia caracterizada por una cubierta ignimbrítica de
más de 300 000 km2, siendo la tercera más grande en el mundo, posee litologías desde el
precámbrico aflorando en Sonora de rocas metamórficas de origen ígneo, en el Mesozoico
se caracteriza por ser una era de depósitos sedimentarios y lacustres, como un episodio
prevolcánico que comenzaria a finales de la era, para durante el Cenozoico tener actividad
volcánica relacionada con la subducción de la antigua placa de Farallón que desapareció
para poner en contacto a la placa de Norteamérica y del Pacífico, junto con esta actividad
volcánica y tras los pulsos ignimbríticos comenzó una tectónica extensional que afecto a
toda la Sierra Madre Occidental, provocando la formación de cuencas limitadas por fallas
que se han referido como la provincia de Sierras y Cuencas.
2. Antecedentes
La Sierra Madre Occidental es una provincia fisiográfica cuyo estudio geológico se
remonta a trabajos publicados por McDowell y Clabaugh (1979) donde resumieron el
primer acercamiento estratigráfico del lugar. Posteriormente el trabajo realizado por
investigadores y estudiantes de la Universidad de Texas en Austin y la Estación Regional
del Noroeste del Instituto de Geología de la UNAM ha reportado la gran mayoría del
conocimiento geológico de la parte norte y centro de la Sierra Madre Occidental. El estudio
de la geología y tectónica de la zona central de la SMO ha sido contribuida en gran parte
por el trabajo de Chris Henry de la Universidad de Nevada y de Jorge Aranda-Gómez y
Gerardo Aguirre-Díaz del Centro de Geociencias de la UNAM. El estudio de la zona sur de
la provincia permaneció un tanto rezagada hasta la aportación de Nieto-Samaniego (1999) y
más recientemente el trabajo de Ferrari (2002) que ha propuesto un marco geológico y
tectónico del lugar además de un modelo para la ocurrencia de los pulsos ignimbríticos de
la región.
3. Introducción
La Sierra Madre Occidental se extiende desde la frontera de Estados Unidos con México en
el estado de Arizona, recorriendo el Noroeste de México hasta su límite con el Cinturón
Volcánico Transmexicano (CVTM). Se encuentra limitada en la República Mexicana en
latitud norte a sur, 31°21’49’’ y 20°47’27’, de longitud oeste a este se limita con las
coordenadas 111°13’01’’ y 102°18’00’’, cubriendo una superficie aproximada de 362
180.70 km2. La Sierra abarca partes de los estados de Sonora, Chihuahua, Sinaloa,
Durango, Zacatecas, Nayarit, Aguascalientes y Jalisco.
La SMO es el resultado de diferentes episodios magmáticos y tectónicos durante el
Cretácico-Cenozoico, asociados a la subducción de la placa Farallón debajo de la placa de
Norteamérica y a la apertura del Golfo de California. A continuación presentare la
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composición litológica del área así como su disposición tectónica haciendo énfasis en su
provincia de sierras y cuencas.
3.1 Esbozo estratigráfico de la región
La SMO es una región geológica muy diversa con un rango de edades que abarcan desde el
Precámbrico en el Mesoproterozoico cuyas facies afloran en el estado de Sonora hasta la
actualidad, su rasgo más importante es la gran cubierta ignimbrítica que posee, siendo esta
la tercera más grande en la Tierra y la mayor producida durante el Cenozoico, se estima que
sus dimensiones son de 300 000 km2 sin embargo la extensión (Basin and Range) y la
apertura del Golfo de California han ocultado una parte significativa de la superficie
original de esta provincia, que pudo haber sido bastante mayor.
3.2 Precámbrico (Mesoproterozoico-Neoproterozoico)
El basamento precámbrico de la SMO que aflora en Sonora y particularmente en Caborca
es uno de los sitios claves para el estudio de la geología más antigua de nuestro país. El
basamento precámbrico está formado por plutones graníticos, gneises y esquistos con
edades entre 1800 y 1700 Ma. Este conjunto fue afectado por la megacizalla Mojave-
Sonora cuyo movimiento lateral izquierdo desplazo una parte del conjunto alrededor de 800
km al Sureste durante el Jurásico, el basamento no transportado está caracterizado por rocas
clásticas y volcánicas metamorfizadas del Esquisto Pinal, cuyas edades se estiman entre
1700 y 1600 Ma.
Del Neoproterozoico se reconoce un grupo de rocas graníticas de edad greenvilliana 1000
Ma. Cortadas por diques anfibolíticos que se encuentran en la parte centro-oriental de
Chihuahua en la Sierra de los Filtros y la Sierra El Carrizalillo (McDowell y Maugher,
1994).
En la transición entre el neoproterozoico y el paleozoico encontramos extensas secuencias
de rocas marinas que cubren las rocas cristalinas proterozoicas del norte y noroeste de
México. En general se ha reconocido que estas secuencias corresponden a dos ambientes
principales; uno de plataforma marina de aguas marinas someras bordeando la parte oeste y
central de Sonora y otro formado por sedimentos paleozoicos de cuenca marina profunda
más al sur (Poole, 1991).
3.3 Mesozoico
La estratigrafía de la región del Mesozoico es un tanto complejo y caótica en comparación
con el precámbrico, ya que tenemos varios grupos de rocas sedimentarias, las rocas del
Mesozoico se consideran como el conjunto prevolcánico que vendría a final de la era. En el
Triásico-Jurásico tenemos al grupo Barranca (Alencaster y De Cserna, 1961) que consisten
en una secuencia de sedimentos clásticos continentales y, en menor medida, sedimentos
marinos. Contemporáneo al grupo Barranca se encuentra el grupo Antimonio (González-
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León, 1997) que son rocas de ambiente marino (la relación entre ambos grupos se
desconoce). Seguido de estos dos grupos, de manera discordante, se depositó una
secuencia de sedimentos clásticos con flujos volcánicos intercalados, cuya edad isotópica y
fosilífera se estima entre el Jurásico temprano y el Jurásico tardío. Las rocas ígneas
asociadas a esta secuencia jurásica, la cual incluye además varios plutones, permiten definir
la presencia de un arco continental en ese tiempo en Sonora (Anderson y Silver, 1979;
Rodríguez-Castañeda, 1996). Sobre estas secuencias jurásicas se depositaron sedimentos
fluvio-deltáicos y marinos del Jurásico Tardío y Cretácico Temprano del Grupo Bisbee,
asociados al relleno de cuencas de subsidencia (González-León, 1994). Estos sedimentos
afloran en una gran parte de Sonora, particularmente en la porción norte y central de
Sonora. Para el Cretácico tardío en el noreste de Sonora se desarrollaron cuencas
sintectónicas asociadas a la orogenia Larámide, las cuales fueron rellenadas por sedimentos
fluviales y lacustres, coronadas por cuñas de sedimentos clásticos gruesos (González-León
y Lawton, 1995), este conjunto conocido como Grupo Cabullona contienen horizontes con
abundantes restos de plantas, invertebrados y vertebrados, incluyendo huesos de
dinosaurios.
En la ilustración 1 presento en resumen un perfil temporal que realicé sobre la estratigrafía
de la SMO desde el basamento precámbrico hasta finales del Mesozoico.
3.4 Cenozoico (Cretácico tardío-Mioceno)
Durante el fín del cretácico e inicios del terciario se desarrolló el llamado complejo
volcánico inferior como producto de un arco llamado laramide, llamado así por su
contemporaneidad con la orogenia Larámide. El complejo está constituido por grandes
batolitos graníticos compuestos, que varían en composición desde diorita y cuarzodiorita a
granito alcalino y por una secuencia volcánica de composición dominantemente andesítica,
conocida como Formación Tarahumara (Wilson y Rocha, 1949).
Durante el Eoceno se desarrolló otro arco magmático que se ha interpretado como el
precursor de los pulsos ignimbríticos del Oligoceno.
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Ilustración 1. Secuencia estratigráfica resumida de la Sierra Madre Occidental, desde el precámbrico hasta el cretácico
tardío.
3.4.1 Pulsos ignimbríticos
El episodio del Oligoceno-Mioceno en la historia geológica de la SMO es la responsable de
la caracterización actual de la zona. Con espesores de hasta 1000 m se alza la gran cubierta
ignimbrítica de la SMO, modelando un panorama geológico único en américa. Este grupo
ignimbrítico es también conocido como Supergrupo Volcanico Superior.El primer y más
extenso pulso se dio en el Oligoceno y el segundo se dio en el Mioceno temprano en la
parte Suroeste de la SMO (imagen 1).
Despues de cada pulso ignimbritico toda la SMO fue cubierta por lavas basáltico-
andesíticas, estas lavas han sido incluidas en el grupo SCORBA. Los mayores
afloramientos de estas lavas se distribuyen en una franja de burda dirección NNE entre San
Buenaventura, Chihuahua, al norte y Navojoa, Sonora, al sur, pasando por Yécora.
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Imagen 1.Distribución de ignimbritas del Oligoceno y Mioceno en la SMO.
4. Sierras y Cuencas de la Sierra Madre Occidental
En la fase final de la Orogenia Larámide durante el Paleoceno y Eoceno, se desarrollaron
Fracturas de tensión con dirección al Oriente y al este-noreste (ahí se hospedan los
principales depósitos cupríferos de la SMO). La tectónica extensional comenzó al menos en
el Oligoceno afectando en toda la mitad oriental de la SMO, provocando la formación de
cuencas limitadas por fallas de alto ángulo referidas como la provincia de Sierras y
Cuencas. En el mioceno la extensión migro hacia el occidente teniendo gran afectación en
sonora. En el mioceno tardío la extensión se concentró más al occidente de la SMO en la
parte adyacente al Golfo de California donde produjo sistemas de fallas N-NE. Que limitan
la convergencia de un conjunto de semigrábenes tanto al W-NE como al W-SW. Es
importante mencionar que buena parte de la extensión se dio mientras era activa la
subducción de la placa Farallón.
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4.1 Deformación pero-oligoceno
La deformación que precedio a la extensión de la SMO no ha sido objeto de estudios
detallados, en parte debido a la escasez de afloramientos, la intensa alteración y a que
frecuentemente el fallamiento normal puede llegar a obscurecer las estructuras más
antiguas. En Sonora la orogenia Laramide afecta significativamente las secuencias marinas
de Aptiano-Albiano, pero no parece producir una deformación intensa en las rocas del
cinturón volcánico inferior. En suma, los pocos datos disponibles parecen indicar que entre
el Coniaciano y el Eoceno no hubo deformación contractiva en buena parte de la SMO. Sin
embargo, en la parte occidental de la SMO, en Sonora y Sinaloa, es común encontrar
fracturas de tensión y fallas con dirección ENE-WSW a E-W que afectan a las rocas pre-
oligocénicas (Horner y Enríquez, 1999; Staude y Barton, 2001).
4.2 Tectónica extensional
Una buena parte de la SMO ha sido afectada por una deformación dominantemente
extensional durante diferentes episodios que se remontan al Oligoceno o, quizás, hasta el
final del Eoceno. La deformación no parece afectar al núcleo de la SMO. En los extremos
norte y sur (norte de Sonora y Chihuahua y Nayarit-Jalisco, respectivamente) estas dos
provincias se funden ya que la extensión afectó toda la SMO.
En el sector Norte de la SMO el primer episodio extensional documentado regionalmente
sigue inmediatamente el emplazamiento del volcanismo silícico, cuyo periodo de máxima
actividad ocurrió entre 34 y 29 Ma (McDowell y Clabaugh, 1979). Las cuencas asociadas a
la extensión en la porción centro-oriental de Sonora proporcionan otra indicación sobre la
edad de la extensión. En esta región, las cuencas están limitadas por fallas normales de alto
ángulo, generalmente orientadas NNW-SSE y ~N-S, y contienen gruesos espesores de
conglomerados y areniscas bien consolidados, los cuales han sido asignados a la Formación
Báucarit (King, 1939).
Aunque con baja intensidad la actividad tectónica sigue activa en la parte nororiental de
Sonora y noroeste de Chihuahua como lo atestigua la ocurrencia de por lo menos 64
temblores históricos en el periodo 1887-1999 (Suter, 2001). El mayor de estos eventos es el
temblor de Bavispe, Sonora, ocurrido el 3 de mayo de 1887 con Mw=7.4, que rompió por
más de 100 km de largo tres segmentos de una falla.
En el sector central, la tectónica extensional ha afectado la SMO principalmente en sus
bordes dejando una zona relativamente no extendida en su centro. En el borde oriental, en
Durango, se han desarrollado fallas normales de alto ángulo que definen estructuras tipo
Basin and Range del todo similares a las que se encuentran en Chihuahua. La edad de la
deformación extensional en esta región se remonta por lo menos al principio del Oligoceno
y se caracteriza por un alargamiento general ENE-WSW.
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En el sector sur, la tectónica extensional afecta sistemáticamente a toda la SMO. En el
límite nororiental de esta región, en Fresnillo, Zac., hay evidencias de una extensión
temprana ocurrida en el Eoceno tardío o el Oligoceno temprano, ya que ignimbritas de 39
Ma se encuentran basculadas ~30° hacia el SW y están cubiertas por tobas horizontales con
una alteración secundaria fechada por K-Ar en 29.1 Ma (Lang, 1988). Sin embargo, en el
resto de la región no hay evidencias de una extensión previa al Oligoceno.
A escala de toda la provincia, el inicio de la extensión está asociado al regreso del arco
hacia la trinchera. Asimismo, el inicio de la extensión parece seguir el inicio del primer
pulso ignimbrítico. La extensión inicia en la Mesa Central probablemente ya en el Eoceno
sin embargo, una extensión con alta tasa de deformación ocurre a los ~30 Ma, En la parte
oriental de la SMO central la extensión más temprana ocurre también a mediados del
Oligoceno después del emplazamiento de las primeras ignimbritas. En un segundo
episodio, el frente extensional se mueve hacia el oeste y afecta la parte central de la SMO
entre el final del Oligoceno y el Mioceno temprano. A fi nales de Mioceno medio (~ 12
Ma), un tercer episodio extensional afecta la franja más occidental de la SMO. La edad de
esta deformación, tradicionalmente definida como Provincia Extensional del Golfo o Proto-
gulf extensión, es notablemente coherente en toda la SMO entre ~12 y 9 Ma, tanto en
Sonora (Gans, 2003) como en Sinaloa (Henry y Aranda-Gómez, 2000) y Nayarit (Ferrari y
Rosas-Elguera, 2000).
5. Conclusión/ Discusión
La evolución geográfica de la tectónica extensional indica una progresión de la extensión a
través de episodios que afectan a toda la región comprendida entre la Sierra Madre Oriental
hasta el Golfo de California. En este sentido, es difícil establecer un límite entre la
Provincia Extensional del Golfo y el Basin and Range mexicano. En sintonía con esta idea,
Henry y Aranda-Gómez (2000) proponen que la Provincia Extensional del Golfo sea parte
de la provincia Basin and Range, y que sólo en la parte central el núcleo relativamente no
extendido de la SMO separa geográficamente las dos provincias. Esta visión indica que el
proceso de extensión continental fue un fenómeno general que afectó toda la margen sur-
occidental de la placa Norteamericana, pero que tuvo desenlaces distintos en Estados
Unidos y en México. Mientras que en la parte occidental de los Estados Unidos la
deformación terciaria llegó a formar una provincia extensional de más de 1 000 km de
ancho sin llegar a la ruptura de la litósfera, en México, después de más de 20 Ma, la
extensión se localizó en la región del Golfo de California provocando la formación de un
rift con formación de corteza oceánica desde el Plioceno. En este marco la región de
Sonora, con una extensión superior a la del resto de la SMO, representaría una zona de
transición entre los dos dominios.
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