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10 Fabulas 19-05-2017

El documento presenta varias fábulas con moralejas. La primera habla de una zorra que se agarra a un espino para no caer y se lastima, aprendiendo que no debe pedir ayuda a aquellos que suelen hacer daño. La segunda trata de una langosta que aconseja a su hija pero no sigue su propio consejo. La tercera es sobre una bruja que prometía hacer maravillas pero no pudo persuadir a los hombres.

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10 Fabulas 19-05-2017

El documento presenta varias fábulas con moralejas. La primera habla de una zorra que se agarra a un espino para no caer y se lastima, aprendiendo que no debe pedir ayuda a aquellos que suelen hacer daño. La segunda trata de una langosta que aconseja a su hija pero no sigue su propio consejo. La tercera es sobre una bruja que prometía hacer maravillas pero no pudo persuadir a los hombres.

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FABULAS

La zorra y el espino
Una zorra saltaba sobre unos montículos, y estuvo de pronto a
punto de caerse. Y para evitar la caída, se agarró a un espino,
pero sus púas le hirieron las patas, y sintiendo el dolor que ellas
le producían, le dijo al espino:
-- ¡ Acudí a tí por tu ayuda, y más bien me has herido !
A lo que respondió el espino:
-- ¡Tu tienes la culpa, amiga, por agarrarte a mí, bien sabes lo
bueno que soy para enganchar y herir a todo el mundo, y tú no
eres la excepción !
MORALEJA: Nunca pidas ayuda al que acostumbra a hacer el
daño.

La langosta y su madre

- No andes atravesada y no roces tus costados contra la roca


mojada, - decía una langosta a su hija.

-Madre, - repuso ésta, - tú, que quieres instruirme, camina


derecha y yo te miraré y te imitaré.

MORALEJA: Antes de decir un consejo, primero dalo con tu


ejemplo.

La bruja
Una bruja tenía como profesión vender encantamientos y fórmulas
para aplacar la cólera de los dioses; no le faltaban clientes y ganaba
de este modo ampliamente la vida. Pero fue acusada por ello de violar
la ley, y, llevada ante los jueces, sus acusadores la hicieron condenar
a muerte.

Viéndola salir del tribunal, un observador le dijo:

-Tú, bruja, que decías poder desviar la cólera de los dioses, ¿cómo
no has podido persuadir a los hombres?

MORALEJA: Nunca creas en los que prometen hacer maravillas en


lo que no se ve, pero son incapaces de hacer cosas ordinarias.
La Zorra y La Pantera

Pon tu esfuerzo y dedicación en lo que realmente estás preparado, no en lo que no te


corresponde.
Disputaban otro día la zorra y la pantera acerca de su
belleza.
La pantera alababa muy especialmente los especiales
pintados de su piel.

Replicó entonces la zorra diciendo:

-- ¡Mucho más hermosa me considero yo, no por las apariencias de mi cuerpo, sino más
bien por mi espíritu!

Moraleja

Las cualidades del espíritu son preferibles a las del cuerpo

El León y El Boyero

Un boyero que apacentaba un hato de bueyes perdió un ternero.


Lo buscó, recorr iendo los alrededores sin encontrarlo. Entonces
prometió a Zeus sacrificarle un cabrito si descrubría quien se lo
había robado.

Entró de inmediato al bosque y vio a un león comiéndose al ternero.


Levantó aterrado las manos al cielo gritando:

-- ¡ Oh grandioso Zeus, antes te prometí inmolarte un cabrito si encontraba al ladrón; pero


ahora te prometo sacrificar un toro si consigo no caer en las garras del ladrón !

Moraleja

Cuando busques una solución, ten presente que al encontrarla, ésta a su vez puede
convertirse en el siguiente problema.
FABULAS

El zorro y el leon

Un zorro quedó sorprendido al ver por


primera vez a un león, le pareció un animal
formidablemente fuerte y amenazador,
con lo que instintivamente salió corriendo
alejándose del lugar.

Otro día el zorro encontró de nuevo al


león, y aunque tenía un miedo atroz, esta
vez estuvo un tiempo observándolo antes
de huir.

La tercera vez que se lo encontró, a pesar de su miedo, tuvo la valentía para


acercarse y entablar una pequeña conversación manteniendo las distancias.

Moraleja: Conforme se vaya conociendo algo, se perderá el temor que se le tenía,


pero conviene mantener la distancia y prudencia.

Fabula de la astuta zorra sin cola

Esta fábula nos cuenta que una zorra fue atrapada


en un cepo y para escapar tuvo que perder su cola,
sentía tal bochorno de si misma, que consideraba
su vida horrible y miserable.

Cierto día pensó, que podría persuadir a los demás


zorros de cortarse la cola, para así esconder con
la igualdad general, su defecto propio.

Reunió a cada uno de los zorros de su bosque y


entonces les explico que la cola no tenía uso
alguno, además de molesta, poco higiénica y una
carga sin motivo.

Una vieja zorra tomó la voz y replicó:

- Buena hermana, si no fuera por tu estado,


¿ nos darías en realmente tal consejo?.

Moraleja: Ten cautela con los que buscan conducir tu pensamiento buscando su
provecho.
Fabula de viento y el sol

El viento y el Sol discutían su poder sobre los hombres y decidieron establecer una
apuesta entre ellos para ver quien retiraba la
ropa de un hombre en menor tiempo.
El viento comenzó en primer lugar sobre un
monje que iba por el bosque y soplando con
gran fuerza vio que no era suficiente, así que
provoco un vendaval lo que hizo que el monje
buscara un abrigo en la alforja de su mula para
protegerse. Tras un rato el viento
avergonzado desistió.

El sol comenzó a brillar e inmediatamente el hombre se quitó el abrigo siguió


incrementando su fuerza y al rato al monje no le quedó más remedio que
desvestirse completamente para tomar un baño en el rio próximo.

Moraleja: Tiene más poder una suave persuasión que un acto de fuerza bruta.

El águila, el cuervo y el pastor

Lanzándose desde una cima, un águila arrebató a un


corderito.
La vio un cuervo y tratando de imitar al águila, se lanzó
sobre un carnero, pero con tan mal conocimiento en el
arte que sus garras se enredaron en la lana, y batiendo
al máximo sus alas no logró soltarse.
Viendo el pastor lo que sucedía, cogió al cuervo, y
cortando las puntas de sus alas, se lo llevó a sus niños.
Le preguntaron sus hijos acerca de que clase de ave era
aquella, y les dijo:
- Para mí, sólo es un cuervo; pero él, se cree águila.
MORALEJA: Pon tu esfuerzo y dedicación en lo que realmente estás preparado,
no en lo que no te corresponde.
El águila y el escarabajo

Estaba una liebre siendo perseguida por un águila, y


viéndose perdida pidió ayuda a un escarabajo,
suplicándole que le salvara.

Le pidió el escarabajo al águila que perdonara a su amiga.


Pero el águila, despreciando la insignificancia del
escarabajo, devoró a la liebre en su presencia.

Desde entonces, buscando vengarse, el escarabajo


observaba los lugares donde el águila ponía sus huevos,
y haciéndolos rodar, los tiraba a tierra. Viéndose el águila
echada del lugar a donde quiera que fuera, recurrió a Zeus
pidiéndole un lugar seguro para depositar sus futuros pequeñuelos.

Le ofreció Zeus colocarlos en su regazo, pero el escarabajo, viendo la táctica


escapatoria, hizo una bolita de barro, voló y la dejó caer sobre el regazo de Zeus.
Se levantó entonces Zeus para sacudirse aquella suciedad, y tiró por tierra los
huevos sin darse cuenta. Por eso desde entonces, las águilas no ponen huevos en
la época en que salen a volar los escarabajos.

MORALEJA: Nunca desprecies lo que parece insignificante, pues no hay ser tan
débil que no pueda alcanzarte.

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