El Amor.
Valentina Gorigoitia.
Dedicado a:
Mi amor primero y eterno F., a mis amores
platónicos E. Y K., y a todas esas ilusiones que se
quedaron en el tintero de mi alma.
"El amor es paciente, es bondadoso. El amor no es envidioso ni jactancioso ni orgulloso. No se comporta con
rudeza, no es egoísta, no se enoja fácilmente, no guarda rencor. El amor no se deleita en la maldad sino que
se regocija con la verdad. Todo lo disculpa, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta. El amor jamás se
extingue".
1 Corintios 13: 4-8
INTRODUCCIÓN.
¿Qué es el amor?, ¿Qué entendemos a lo largo del sonido que expresan esas cuatro letras en
la fluidez de las palabras de personas alrededor de todo el mundo?.
Hoy, casi diez años después me dispongo a escribir la segunda parte de este ensayo que
probablemente no sea mejor que la primera (la cual debe estar en algún cajón abandonado del
primer amor, o ya desintegrada en las vinagres profundidades de la basura), porque la
ingenuidad trae consigo una muy fértil imaginación, las hormonas de los quince tienen el aroma
de ilusión, de inocencia, de aquel que defino como amor verdadero.
El amor es el abono de la vida, a pesar de que nos hace llorar y el ser humano reniega cada
día más de el, químicamente nuestras hormonas producen aquello que nuestra mente traduce
como "Amor". El sexo es una consecuencia de esto, por lo tanto podríamos considerarlo
siempre un resultado de amar, y claramente, la reproducción y el génesis del ser humano
encuentran alguna relación en este proceso. Es una especie de círculo vicioso de sucesos que
influyen la vida de todos y cada uno, directa o indirectamente, correspondidamente o no.
Con esta premisa, quiero analizar que concepciones existen del amor, que esperamos de él,
como se ama, y que se ama.
Teorema del amor.
Honestamente yo no podría ofrecer una versión definitiva sobre el amor, porque es algo
intangible, vibrante y volátil. A pesar de eso, en el marco de la expresión de la propia
experiencia, tal como las canciones de amor, es posible hablar sobre esas fuertes razones y
realidades que podrían acercar al lector e identificarlo, para encontrar esa punta de placer que
se encuentra al descubrir y verbalizar como acción y vómito terapéutico los sentimientos que
comparten los seres humanos.
Veremos el amor como un impulso instintivo y ontológico que podría nacer desde cualquier
persona, incluso de aquellos que creen que nunca se han enamorado, ya que como diría el
psicoanalista Lacan, "desde nuestra entrada a la cultura.." y al adquirir conocimiento y
conciencia, tenemos nociones del significado del amor y sus consecuencias.
En el Banquete de Platón, se nombra a el amor como el dios más anciano, el cual no tenía
principio ni fin, como algo que es concebido y aceptado desde siempre, en el inicio del mundo.
Tanto es así, que en las primeras escrituras, ya es posible encontrar alusiones a la fertilidad del
amor por si mismo, como el impacto que genera en la antigua India la relación de amor entre
Radharani y Krsna. Por lo tanto podríamos considerar a el amor como algo que nació con el ser
humano, alejado del solo instinto de reproducción que provee el sexo.
"Pero, ¿por qué el objeto del amor es la generación? —Porque es la generación la que perpetúa la
familia de los seres animados, y le da la inmortalidad, que consiente la naturaleza mortal. Pues conforme
á lo que ya hemos convenido, es necesario unir al deseo de lo bueno el deseo de la inmortalidad, puesto
que el amor consiste en aspirar á que lo bueno nos pertenezca siempre. De aquí se sigue que la
inmortalidad es igualmente el objeto del amor. "
Sócrates en El Banquete de Platón.
Si reflexionamos en torno al amor, siempre, en su camino, tendrá como consecuencia la
descendencia, si bien en los tiempos contemporáneos nos hemos encontrado con nuevas
ideas sobre el fluir de la sociedad, debemos darnos cuenta de que el ser humano continúa
queriendo ser importante, y perpetuarse, incluso las parejas homosexuales, de los cuales
naturalmente no existe descendencia, desean procrear, educar, y criar. El ejercicio de educar
es una de los ingredientes desde el amor que son partícipes de la vida completa de un sujeto, y
esta en el deseo de los padres es una manifestación de su necesidad de imprimir su modo en
alguien y que esto permanezca en la tierra como una semilla a punto de germinar, desde aquí,
el deseo de algo, la perpetuación y la carencia son puntos clave cuando hablamos de amor.
La Biblia es el libro más popular en la historia, siendo sus pasajes una influencia a lo largo de la
historia, podemos vislumbrar y asegurar que desde hace muchos años se privilegia
culturalmente la figura del amor, atendiendo al sexo como un agregado absolutamente
dependiente y simbiótico del amar.
”Pónme como sello sobre tu corazón, como sello sobre tu brazo; porque el amor es tan fuerte como la
muerte, la insistencia en la devoción exclusiva es tan inexorable como el Sol. Sus llamaradas son las
llamaradas de un fuego, la llama de Jah. Las muchas aguas mismas no pueden extinguir el amor, ni
pueden los ríos mismos arrollarlo"
El Cantar de los Cantares 8:6-7
Sócrates, en el banquete de Platón, postula la falta como el origen del amor; "Resumamos,
añadió Sócrates, lo que acabamos de decir. Primeramente, el Amor es el amor de alguna cosa;
en segundo lugar, de una cosa que le falta.". Esta cita nos hace reflexionar sobre la falta en el
amor, esa que nos lleva a derramar lágrimas y manifestaciones del cuerpo, a necesitar. Ese
amor que se aleja y puede sacar lo mejor y lo peor del ser humano. Cuantas veces no nos
hemos hallado buscando esas razones en la bitácora de nuestros sentimientos, esas razones
que complementan aquello que carecemos y que fundamentan ese fuerte sentimiento que es
negado, y que se pierde entre la humedad del llanto sobre
la almohada. No debemos perder de vista este amor, porque es tan real como ese que se
consuma, y vive escondido en los catres de quienes aman a la distancia transformándose en el
Fantasma de la Canterville de amantes ciegos que se alimentan de rastrojos inverosímiles del
amado.
Erich Fromm intenta develar nuevas posiciones sobre el amor, postulando que el amor es como
un arte que es aprendido, y que debe ser practicado como cualquier otra ciencia. Si
reflexionamos sobre esta teoría, podríamos comenzar a entender que la experiencia en el amor
es un punto que nos podría ayudar a comprender al otro, y a entender nuestros sentimientos.
Debemos analizar desde donde provienen nuestras necesidades, y desde ahí gestionar
nuestras preferencias en torno a aquellas mariposas que fluyen desde dentro. Desde esa
"práctica" y trabajando nuestra madurez, como señala el autor, deberíamos tener éxito en la
aventura del amor.
Desde aquí, yo comienzo a delegar la existencia del amor a cada ser humano particular en su
afloramiento singular. Incluso quien jamás ha leído un solo libro puede amar, por lo tanto la
teoría no es más que verbalización de la propia experiencia e inspiración.
La práctica experienciada y poetizada.
Hoy recibo la capacidad de amar como un regalo, ya que solo yo se como amo.
El amor se ha presentado como una musa ostentosa vestida de canela tostada y mejillas
coloreadas por la miel de las bayas mas dulces. En su mayoría ha llegado hasta mi puerta,
entre promesas efímeras como el hielo entre mis manos cálidas, mirándome con sus ojos
amables de olivo, brillantes e ingenuos, labrando este corazón suave, amasando estas
ilusiones intransigentes. Si la niña de abril hubiese sabido que tan efímero sería ese cuento de
hadas, hubiera muerto el mismo día que acababa de amar para siempre entre sábanas
contaminadas de mentiras y adultez. Con este corazón inexperto no se que tanto pudiése
hablar de amor, si no he sabido amar, y solo he perdido el tiempo conservando fielmente el
perfume de su voz facultosa de poder sobre mis sentimientos salvajes, recordando con
nostalgia la posibilidad de descanzar sobre su cuerpo eterno robado por los pétalos de la
gardenia más pura y elevada; ha sido robado por siempre, para hacerme experienciar la falta y
la necesidad, sin saber que amo y por que amo. La falta inspira y remueve las células de un
cuerpo solitario. La falta es mi más próximo nexo con el amor.
El amor posee diferentes formas, y puede hallarse donde menos lo esperas, incluso en el
siguiente salón de clases, vestido de ojos dulces y adornado de mentiras, aroma de
complicidad, y rostro de angel. Envidiable discurso que puede manchar tu voluntad, perdido en
el perfume de su audacia y sensualidad, entre besos prohibidos, llevandose los tiempos entre
licor de anis y risas que se burlan de la verdad. La inocencia que se roban sus manos y el
chocolate con sabor a lluvia y tristeza de lo que sabia mentir. Cuanto más puede mentir el
amor, vibrando de forma equivocada, ahogando la felicidad en el crujido de sus intensiones,
asesinando a un alma agonizante, de aquellas cosas que se apagan en el ocaso de la noche
que me ha aniquilado.
El amor me ha hecho desear cambiar, anulando mi natural espontaneidad con el deseo de
relucir en el reflejo de su mirada, para encajar con su deseo inconsecuente, y llegar a ser
amada. No puedo subestimar el poder de esas palabras suaves y lascivas que embriagan la
realidad, deseando crear nuevos mundos inverosímiles, con su veneno dulce, encajando sus
colmillos en mi cuello triste, marchitando mis ilusiones, y aquellas noches que aguardan en la
novela irreal de lo que no conociamos.
Aún así, la alquimia del amor y la poesía me ha entregado sonrisas melódicas nectáreas y
rebozantes de alegría. Existen almas poseedoras de agradable karma, convicciones de
realidad que ayudan a iluminar la luna de la penumbra. Aquella suerte de la ausencia de la falta
explota como olas de catársis en los surcos de la mentira y la tristeza ingenua. Sensaciones de
primer amor que se perpetúan en los deseos, evaluar la veracidad, pero que sirven para creer
firmemente en las sonrisas dulces de un abrazo que encaja en el cuerpo como las piezas de un
rompecabezas.
Aguardaremos eternamente por la practica de esta ciencia inusual y cotidiana, que nos llena de
capítulos nuevos cada vez que mariposas revolotean como las burbujas de la cerveza más fría
en las llamas del verano del amor.
"-Muy bien, querida mia- le dije -Muy bien, amor mio- la meci suavemente, lentamente, en mis brazos
decir esto durmió, murmurando algo sobre nuestra eterna felicidad, libres para siempre de Les
empezando la gran aventura de nuestras vidas."
Louis en "La entrevista con el Vampiro" de Anne Rice.
Agradecimientos:
A Mario Guerrero y Alex Ubago, y a todos quienes fueron de inspiración para estas palabras.