La Importancia de la Rizósfera
La rizósfera
La rizósfera se entiende como la zona
especializada entre las raíces y el suelo,
donde existe gran actividad microbiana y
aumento de biomasa de la misma. Esta
región milimétrica es la de mayor actividad
entre las raíces de las plantas y los
microorganismos del suelo. De acuerdo a
Lugtenberg y kamilova (2009), la rizósfera
son escasamente 3 a 5 cm de capa de
suelo, pero es una región de gran actividad y
de suma importancia para entender muchos
procesos entre el suelo y las raíces de las
plantas.
Figura 1. De acuerdo a Lugtenberg y
En la rizósfera se pueden encontrar gran
kamilova (2009), la rizósfera son
cantidad de microorganismos, entre ellos escasamente 3 a 5 cm de capa de
hongos, bacterias, actinomicetos, suelo, pero es una región de gran
actividad microbiana entre la raíz y el
protozoarios y algas; estos microorganismos suelo
se encuentran estableciendo una asociación Foto: Dr. Gil Virgen, CUCBA.
con las raíces, la cual puede ser de carácter
benéfico o nocivo. En el primer caso, algunos ejemplos son las micorrizas,
bacterias fijadoras de nitrógeno, bacterias promotoras del crecimiento vegetal y
agentes de control biológico; en el caso de los nocivos, se destacan todos
aquellos microorganismos fitopatógenos.
En la rizósfera se estima que la concentración de bacterias es de 10 a 1000 veces
mayor que en el suelo alejado de esta zona (Lugtenberg y Kamilova, 2009). Esto
deja aún más claro la importancia de sus funciones y las implicaciones que tienen
en el crecimiento y desarrollo de las plantas.
Características de la rizósfera
El hecho de que la rizósfera sea
una zona rica en
microorganismos, radica en
gran medida por el hecho de
que éstos encuentran aquí un
ambiente muy favorable para su
desarrollo. Como ya se indicó
arriba, pueden desarrollarse
tanto microorganismos
benéficos como fitopatógenos.
Figura 2. Densidad de microorganismos en la
En este sentido, se ha trabajado rizósfera de trigo y en “no” rizósfera.
mucho en los últimos años en el Fuente: Dr. Jorge Vivanco.
entendimiento de los microorganismos de interés agrícola, es decir, todos aquellos
que sean capaces de promover el crecimiento de las plantas o en su defecto
tengan un efecto de protección ante organismos fitopatógenos. Relacionado a la
actividad microbiana, Kloepper y Schroth (1978), estimaron que entre un 2-5 % de
las bacterias presentes en la rizósfera ejercen un efecto benéfico sobre el
crecimiento y desarrollo de las plantas.
El ambiente favorable para los microrganismos en la rizósfera se logra también,
gracias a una gran estabilidad de las partículas del suelo, esto es por la acción
mecánica de las raíces y la acción aglutinante de los exudados de los diferentes
organismos presentes. Además, existe también una alta concentración de
nutrientes al ser un lugar destino de producción de carbohidratos por el proceso de
fotosíntesis, es decir, las plantas producen exudados radiculares ricos en hidratos
de carbono que son una fuente importante de energía para los microorganismos.
Desde luego que bajo esta premisa, los microorganismos benéficos en retribución,
protegen a las raíces de posibles ataques de organismos fitopatógenos, y además
ayudan en la solubilización de minerales para que las raíces lo tomen con mayor
facilidad.
La rizósfera y los microorganismos del suelo
Bacterias fijadoras de nitrógeno. Este tipo de microorganiusmos representan un
biofertilizante ecológico y se habla principalmente de dos grupos: Los simbióticos,
como Rhizobium, especificos de las leguminosas y las libres, que viven en el suelo
y no necesitan a la planta para su reproducción, ejemplos de estos son el
Azotobacter y Azospirillum.
Solubilizadores de fósforo. Estos agentes se encargan de pasar el fósoforo
orgánico a formas inorgánicas para lograr mayor asimilación por las plantas. Este
proceso involucra la transformación de fosfatos insolubles a formas disponibles
para las plantas. Los microorganismos que participan en la solubilización ocupan
el 10 % de la población del suelo, se encuentran en la rizósfera y algunas
especies son: Pseudomonas putida, Bacillus subtilis, Penicillium bilaji, y
Aspergillus niger; además de otras especies de los géneros Mycobacterium,
Thiobacillus y Micrococcus.
Captadores de fósforo. La micorrizas entran en este grupo de microorganismos,
las cuales penetran o se unen a las raíces para que éstas les proporcionen los
alimentos necesarios y con ello cumplan su ciclo de vida. El beneficio que reciben
las micorrizas son exudados de la raíz ricos en carbohidratos, que las micorrizas
utilizan como fuente de energía. Las micorrizas favorecen el sistema radical,
ayudando a la planta a una mejor absorción de agua y nutrientes.
Promotores de crecimiento vegetal. La actividad metabólica de estos
microrganismos hace que sean capaces de producir y liberar sustancias
reguladoras de crecimiento para las plantas. Algunos ejemplos de estos son:
Gibberella (Fusarium moniliforme), Diplodia macrospora, Anabaena, Nostoc y
Trichoderma.
Fuentes consultadas
Aguado, S. G. A. 2012. Introducción al Uso y Manejo de los Biofertilizantes en la
Agricultura. Laboratorio de Biotecnología y Fisiología Molecular de Plantas y
Microorganismos. Campo Experimental Bajío. INIFAP. México. 315 p.
Virgen, G., C. 2013. Bacterias promotoras del crecimiento vegetal. Cursos online
INTAGRI.