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Arquitectura Gotica.

El arte gótico surgió en Europa en el siglo XII como expresión de una nueva clase burguesa y de las ciudades en crecimiento. Se caracteriza por su énfasis en la verticalidad, ligereza y luminosidad, logrados a través del uso del arco apuntado y la bóveda de crucería. La arquitectura gótica, especialmente las catedrales, reflejaba los ideales espirituales de la época y servía para transmitir los significados del cristianismo a través de sus ornamentaciones y vitrales.

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Arquitectura Gotica.

El arte gótico surgió en Europa en el siglo XII como expresión de una nueva clase burguesa y de las ciudades en crecimiento. Se caracteriza por su énfasis en la verticalidad, ligereza y luminosidad, logrados a través del uso del arco apuntado y la bóveda de crucería. La arquitectura gótica, especialmente las catedrales, reflejaba los ideales espirituales de la época y servía para transmitir los significados del cristianismo a través de sus ornamentaciones y vitrales.

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El arte gótico fue producto de un cambio social notable que se operó en Europa en el siglo XII, cuando las

antiguas villas se convirtieron en verdaderas ciudades o centros urbanos. El feudalismo del románico que
había convertido a este arte en una expresión aristocrática, cambió sensiblemente en el gótico, al ser un
arte propio de una nueva clase que recibe el nombre de burguesía.

La sociedad medieval empezó a cambiar hacia el último cuarto del siglo XII, el occidente cristiano fue
convirtiendo el teocentrismo y el trascendentalismo románico en un solapado humanismo deseoso de volver
los ojos a la realidad, a la naturaleza y a la vida terrena.

Verdadero paisaje del Gótico no es el natural sino el urbano.


La ciudad continuó acaparando los aspectos más vitales del progreso social: sus palacios, sus moradas, sus
catedrales y colegiatas, sus mercados, sus tienda y sus escuelas son indisolubles del paisaje urbano que iban
conformando.

En el siglo XIII, las ciudades más prósperas crecieron en su complejidad: crecieron las asociaciones de oficios,
se diversificó la composición de las clases y se sucedieron conflictos y levantamientos. Las ciudades
concentraron la vida religiosa, intelectual y artística de su tiempo.

La ordenación de la vida urbana y el decoro se convirtieron en preocupación básica de la ciudad gótica,


que, en muchos casos, pasó a ser un núcleo con gran densidad de población, ya que la muralla no permitía
su extensión orgánica.

La arquitectura Gótica está enfocada hacía una edificación de una magnificencia tal que sobrepasa la
escala humana. Concretiza el ideal al que la humanidad debe aspirar.

La arquitectura Gótica estuvo íntimamente ligada con el espacio que la rodea; así, el exterior procura que
la verticalidad coincida con los intereses espirituales de alcanzar a dios.

Los espacios de la arquitectura románica se crearon para recibir a Dios. En los de la gótica, Dios se acercó al
hombre. Y se acercó no sólo para iluminar al hombre sino para darle a su existencia el significado del amor y
la claridad. A partir de la catedral, los significados existenciales del cristianismo fueron transmitidos al hombre
en su totalidad y la ciudad se convirtió en el lugar donde el cosmos medieval se manifiesta como una
realidad viva.

Principales características:

 Misticismo espiritual.

 Dinamismo (verticalidad).

 Ligereza (monumental pero sin rigidez).

 Luminosidad.

 Ornamentación profusa de tipo fantasioso y religioso.

 Simbolismo encubierto (aspecto sobrenatural)

 Regional.
Características y elementos representativos

 Se utilizaron nuevos materiales como el cemento y el hierro.


 Los dos elementos básicos de la arquitectura ojival son el arco apuntado y la bóveda de crucería.
 Otra característica representativa es el arbotante -contrafuerte externo-.
 El arco apuntado existía desde la remota antigüedad; su uso era general en Oriente cuando apenas era
conocido en Occidente. Los cluniacenses lo aplicaron como forma directriz de sus bóvedas de medio
cañón por la propiedad de que goza de aminorar el empuje.
 El arquitecto gótico ignoró la ley de la gravedad y su verdadera obsesión fue la verticalidad. Hubo un
verdadero afán por la luz y procuró prescindir de los gruesos muros del románico que tenían que soportar las
pesadas bóvedas de cañón.

Las bóvedas descansan sobre pilares que tienen un muro central de columnas adosadas o baquetones; el
número de columnas depende del número de nervios de la bóveda, por lo que la abundancia de
nervaduras que determinan aquellos arcos, dan a la base un aspecto complejo de entrantes y salientes,
inéditos hasta ahora.
El contrafuerte esta formado por el estribo y el arbotante que juegan un papel privilegiado en la distribución
del peso de la bóveda; el arbotante tiene forma de medio arco, por lo que también se llama puentecillo;
surge del muro y se apoya sobre el estribo, que es un macizo de albañilería que recibe la carga por medio
del arbotante y contrarresta el empuje de la bóveda. Los contrafuertes y los arbotantes son los elementos
que mantienen en pie el edificio, poseían diversas formas y disposiciones, siempre y cuando cumplan con las
leyes del equilibrio.

Sistema Ornamental.

•La ornamentación es sobria y con un gran sabor místico. Los recubrimientos son pocos; las pinturas son
poco importantes; los pisos se recubren con losas, piedra o mármol. En la arquitectura gótica, la
ornamentación es un complemento de la estructura.
•Los nervios de las bóvedas se pintan o esculpen a veces con figuras abstractas llamados calados; en los
vitrales se emplean tonalidades fuertes, principalmente los colores primarios.
•Surgen elementos como el pinjante, el florón, el pináculo, el chapitel, el gablete y las tracerías

La archivolta que está formada por una sucesión de arcos rehundidos de forma ojival y que enmarca al
tímpano que reposa sobre una columna llamada parteluz- se convierte en un elemento representativo y se
adornará con los ángeles músicos.

Aparece el rosetón que es un gran vitral circular colocado, principalmente, sobre el acceso principal.
Aberturas.

•Al reducir el ancho del muro y quitarle la función estructural las ventanas van haciéndose cada vez
mayores hasta dejar reducido el edificio a un simple esqueleto de piedra cerrado por ventanas.

•Las arquerías o subdivisiones de un arco a base de un nervio de piedra es un hecho típico del gótico y se
llaman tracerías.
Configuración interna.

La nave central era de mayor altura y reposa en el hecho de que como existen las naves laterales, los
ventanales hay que practicarlos por encima de éstos, para que la luz pueda iluminar directamente la nave
central. El triforio es una galería que rodea la nave central y está situada sobre los arcos que la separan de la
laterales y bajo las cubiertas de las mismas. Para cubrir la nave se le divide en un cuadrilátero de repetición,
en cada célula así obtenida se trazan cuatro arcos formeros que enmarcan el cuadrilátero y reposan sobre
pilastras. Acto seguido se lanzan dos arcos diagonales que unen los ángulos opuestos. La superficie queda
dividida en cuatro triángulos que se cubren por medio de bóveda de aristas. Los arcos diagonales trasmiten
las presiones propias hacia los pilares.

Configuración externa.

•La fachada principal esta enmarcada por dos torres que parten de la base de las naves laterales, por lo
que éstas no son tan marcadamente señaladas como en el románico

•En el centro de las dos torres se halla el rosetón, inmenso círculo que deja atravesar la luz en sentido
longitudinal, iluminando el altar mayor, al fondo de la iglesia.
Se ha dicho que la arquitectura gótica fue inventada en 1141 por Suger, monje francés y abad del
monasterio de Saint-Denis, una población situada al norte de París, no lejos de
la capital. En realidad, lo que hicieron Suger y sus arquitectos y constructores, no fue sino recopilar la serie de
mejoras ya alcanzadas por la arquitectura tardorrománica, incluyendo entre ellas los arcos apuntados
y las bóvedas nervadas.
La arquitectura gótica representó también la expresión de una nueva actitud más positiva ante la vida y el
presente, por comparación con el énfasis puesto por el románico en la vida del más allá, que se
consideraba en todo caso preferible a la vida en este mundo.

Para el año 1200, el aprensivo panorama de los siglos anteriores empezaba a ser reemplazado por unos
puntos de vista más positivos. Esto no debe interpretarse como que la esperanza de vida hubiese
experimentado un repentino alargamiento o que se hubiese dejado definitivamente atrás el peligro de la
guerra, sino, más bien, como un nuevo dinamismo acompañado de un cambio de las expectativas de la
gente ante la vida temporal.

El agente unificador de Europa siguió siendo la Iglesia, revigorizada ahora por las reformas introducidas por
los monjes de Cluny. El centro de la conducta humana seguía siendo la vida religiosa, razón por la cual los
edificios que mayores avances arquitectónicos y tecnológicos exhibieron fueron los construidos por la Iglesia

La catedral gótica
La catedral gótica es, en cierto modo, un subproducto de las cruzadas. Cuando los primeros cruzados vieron
Constantinopla, quedaron maravillados por el tamaño y la riqueza de la ciudad y por la magnificencia y
esplendor de Santa Sofía. No parece casual que la construcción de catedrales empezase al poco de
terminar la primera cruzada y volver los cruzados a sus casas. La catedral urbana también podría ser
considerada como la expresión física de la Suma teológica de santo Tomás de Aquino; en efecto, como
ésta, era una organización jerárquica de partes relacionadas que representaba un equilibrio de fuerzas
estructurales correspondientes a la reconciliación de la lógica clásica y la fe cristiana.

La catedral gótica estaba prácticamente cubierta de arriba a abajo de representaciones escultóricas


de escenas de la Biblia. Sin duda, su innovación más espectacular fue la casi total eliminación de los muros
de la iglesia, que fueron sustituidos por membranas de vidrio de colores que representaban escenas de las
Sagradas Escrituras. De este modo, en piedra y vidrio de color, el edificio entero se convirtió en una biblia
para el analfabeto y, lo que es más importante, las imágenes visuales se hicieron familiares a todo el mundo,
desde el noble hasta el último siervo.
Conviene destacar que en el francés medieval se usaba el término estilo ojival (estilo de arco apuntado)
para identificar esta nueva técnica constructiva; la palabra gótico (derivada literalmente de ‘godo’,
‘bárbaro’) fue acuñada por los humanistas italianos del renacimiento para calificar peyorativamente el arte
medieval.

Notre-Dame de Amiens.
En el plazo de medio siglo, el estilo gótico se expandió rápidamente por un abanico de ciudades
que irradiaba de Saint-Denis y París, inspirado por la ligereza y articulación estructural de la iglesia de Suger.
Ya antes de 1450, sólo en Francia se habían construido más de 80 catedrales, además de las más de 500
iglesias abaciales y los centenares de pequeñas iglesias parroquiales. La catedral de Notre-Dame de
Amiens, el edificio que siguió a esas grandes iglesias, aprovechó todos estos avances y fue construida en un
plazo relativamente corto, pues se comenzó en 1220 y se terminó en 1269, de manera que incorpora menos
modificaciones del proyecto original que la mayoría de las otras catedrales, cuya construcción se dilató
más en el tiempo.

Saint-Pierre de Beauvais
Los maestros albañiles medievales, como los arquitectos del siglo XX, buscaban desmaterializar la estructura,
aunque por distintas razones. El objetivo de aquéllos era el de hacer de la iglesia el equivalente terrenal de
la etérea ciudad celestial. Sin embargo, existían unas limitaciones físicas que sus conocimientos empíricos,
comúnmente obtenidos por tanteo, no siempre pudieron superar. Tal es el caso de la gran iglesia catedral
de Saint Pierre, en Beauvais, otro próspero centro comercial lanero y textil, situado a 71 kilómetros
(44 millas) de París. La antigua catedral, un edificio del siglo X que ya se había incendiado parcialmente en
1180, quedó totalmente destruida por otro incendio en 1225, momento en que el obispo Milon de Nanteuil
decidió la construcción de un nuevo edificio catedralicio.

Arquitectura gótica tardía


Como ya había sucedido con las arquitecturas griega y romana, al principio se produce una fase de
desarrollo y maduración de las formas básicas, las cuales, a lo largo de los siglos, se van complicando y
adornando
progresivamente, como tuvimos ocasión de analizar en la llamada arquitectura romana “barroca” del
Imperio Tardío. En el periodo gótico tardío se repite aproximadamente el mismo proceso: el progresivo
alejamiento de
la franqueza estructural, viene acompañado de excesos y extravagancias ornamentales; muchas
invenciones técnicas de origen estructural pierden su papel funcional original, para adoptar una misión
puramente decorativa.

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