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LAMISNA
Edición de
CARLOS DEL VALLE
SEGUNDA EDICIÓN
REVISADA Y CORREGIDA
EDICIONES SÍGUEME
SALAMANCA
2011
A Elvira, con toda la ilusión
que alumbra en mi alma
Cubierta diseñada por Christian Hugo Martín
Segunda reimpresión de la segunda edición de 1997
© Introducción, traducción y notas de Carlos del Valle
© Ediciones Sígueme S.A.U., Salamanca 1997
C/ García Tejado, 23-27 - 3 7007 Salamanca/ España
Tlf.: (+34) 923 218 203 - Fax: (+34) 923 270 563
[email protected] www.sigueme.es
ISBN: 978-84-301-1763-5
Depósito legal: S. 268-2011
Impreso en España/ Unión Europea
Imprime: Gráficas Varona S.A.
PRÓLOGO
La Misná sigue siendo en nuestro tiempo un texto vivo. Quiero poner de
relieve que aún ahora, después de casi dos mil años, el texto mísnico sigue sien-
do estudiado con solicitud y devoción, sentido por innumerables huestes como
libro «transcendente» que marca y configura el quehacer cotidiano. Dentro del
judaísmo, la Misná constituye un libro venerado. Pero la Misná no sólo con-
cierne al judío. Cualquier intelectual que se precie de ahondar en la cultura oc-
cidental o cualquier exegeta neotestamentario o teólogo cristiano que reflexiona
sobre el judaísmo está forzado a volverse a la Misná, que constituye el acta
fundacional del judaísmo rabínico, el cual. ha sido la principal y mayoritaria
forma de judaísmo en los dos últimos milenios de historia. La Misná es uno de
esos pocos libros que pueden clasificarse como «libros para siempre».
Se imponía, por consiguiente, una segunda edición castellana de la Mis-
ná, con mayor razón por cuanto que la primera, publicada en Madrid en 1981,
quedó fuera de circulación y agotada desde 1983, fecha en que el gobierno so-
cialista suprimió la Editora Nacional. La importancia que la critica y el público
concedió a aquella primera edición castellana de la Misná quedó reflejada en las
varias decenas de reseñas que se hicieron en las más diversas lenguas del mun-
do; incluso se convirtió en noticia de televisión en al menos tres continentes.
La gran novedad de esta segunda edición consiste en que la versión castella-
na ha sido revisada de modo sistemático y completo confrontándola con el texto
hebreo del manuscrito A-50 de la colección Kaufrnann de Budapest, que es el
manuscrito completo más antiguo y mejor considerado de la Misná, señalando a
pie de página las variantes que el manuscrito de Budapest arroja en relación con
el texto mísnico estandarizado de la edición de Albeck, que ha sido la edición
seguida en esta versión. El trabajo ha sido ciertamente ímprobo, entre otras cir-
cunstancias por haberse alargado por más de cuatro años. En la nueva edición se
ha modificado totalmente la introducción, se han cambiado también algunos de
los apéndices, introduciendo otros con elementos útiles para el lector castellano
que le proporcionan datos sobre la liturgia judía. Los comentarios, en cambio,
se han mantenido tal como estaban en la primera edición.
Soy consciente de que la transcripción de las palabras hebreas siempre aca-
rrea dificultades. La transcripción científica crea problemas a las imprentas,
que no disponen normalmente de los diacríticos necesarios, y crea dificultad
en el lector medio, que es inducido a una lectura a veces bárbara del término.
i"·
6 Prólogo
Por otra parte, la transcripción popular, tratando de reproducir con nuestros
grafemas los sonidos más cercanos al hebreo, tampoco está exenta de obje-
ciones, ya que algunos de aquellos fonemas no tienen correspondencia en la
lengua vernácula.
Ante este problema, he adoptado un criterio ecléctico. Una serie de términos
(nombres de los tratados mísnicos, nombres de las parashiyyot) los he transcrito
según la normativa científica más generalizada entre los estudiosos haciendo
uso de los diacríticos. Otros términos, entre los cuales se incluyen de nuevo los
nombres de los tratados mísnicos, los he reproducido en su valor fonético más
cercano al castellano, acomodándome a una práctica antiquísima. Cuando se
trata de nombres hebreos de persona con equivalente en castellano, he preferido
generalmente la forma castellana. He escrito Moisés y no Moshé, Jacob y no
Ya'aqob ni Yaaqob, Elías y no Eliyahu, Simeón y no Shim'on ... , aunque a ve-
ces he utilizado otras formas muy difundidas, como Yehudá, Yehoshúa ... , que
no son exactamente las utilizadas en castellano (Judá, Josué).
En ciertas ocasiones, la castellanización de los nombres puede disgustar a
quienes están acostumbrados a otras grafías, sobre todo a la inglesa. Así, para
algunos puede resultar molesta la grafía «Hilel», en vez de «Hillel», que es
la habitual en los medios anglosajones. Pero la que mejor se corresponde con
el genio de la lengua castellana es la primera, ya que el sonido es «ele» y no
«elle» y, por otra parte, la geminación de la consonante (Hil.lel) resulta extraña
al castellano. Por razones similares, se ha de decir «Misná», no «Mishnah» ni
«Mishná», dado que el fonema «sh» no existe en castellano y la hache final no
tiene ninguna función fonética ni en hebreo ni en castellano. De ahí también
que prefiera «Samay» y no «Shammai» ni «Sammai», «Abá» y no «Abbá» ...
Acomodándome a la ortografía castellana, escribo «Samay» y no «Samai»,
«Elay» y no «Elai», igual que escribimos «hay», «Echegaray» ...
En algún caso podrán ocurrir diferentes grafías que vienen impuestas por
los diferentes valores fonéticos que a veces tiene una misma letra según el
contexto fonético. Así en la palabra «halaká», el fonema consonántico final es
una oclusiva (k) que, tras vocal, se hace aspirada ( cercano a nuestra jota); de
ahí que se pueda transcribir como «halajá». Pero lo referente a la «halaká», se
puede expresar en castellano como «haláquico», y no «halákico», aunque sería
totalmente legítimo y válido decir «halájico».
Son éstas unas indicaciones que han de orientar al lector sobre el método
seguido en las transcripciones.
INTRODUCCIÓN
La Misná, en la forma en que nos es conocida, fue obra de Rabí Yehudá el
Príncipe (t 220 d.C.), presidente del tribunal rabínico, patriarca de la judería
palestina, descendiente, en la línea de la sangre, de Hilel el viejo (siglo I a.C.).
La tradición es unánime en este punto ya desde los tiempos más antiguos;
algunos de los testimonios que atribuyen a R. Yehudá la responsabilidad en
la redacción de la Misná son contemporáneos a Rabí, que así se le llama «a
secas» debido a que es considerado el «maestro» por excelencia. La carta del
gaón Sherirá (siglo X) es el testimonio más inequívoco, aunque tardío, de esta
tradición. La redacción de la Misná debió de quedar cerrada básicamente a
comienzos del siglo III (en tomo al año 200), de modo que R. Yehudá pudo
contemplar posiblemente todavía en vida cómo su obra se convertía en la co-
lección haláquica (legal) normativa, autorizada y autoritativa, en las juderías
de Israel y de la diáspora y cómo se hacía texto de estudio en las academias
judías palestinas y babilónicas. Aquel estudio cristalizaría más tarde en todo un
cuerpo de interpretación, la Guemará, que, juntamente con la Misná, constitu-
ye el Talmud. En realidad, surgirían dos talmudes, el palestino, cuya redacción
final se sitúa hacia el siglo IV y el babilónico, cuyo proceso de redacción se
cierra en tomo a los siglos VINII.
El proceso de «canonización» de la Misná fue tan rápido que otras colec-
ciones haláquicas, prácticamente contemporáneas o ligeramente posteriores a
la mísnica, quedaron ya «fuera» de la colección autorizada y autoritativa. Estas
colecciones, que quedaron «fuera», constituyen las baraitot (en singular, ba-
raíta, esto es, «externa», «fuera»),
Hay evidencias absolutas de que la Misná, en la forma que se nos ha trans-
mitido, tuvo retoques posteriores a Rabí. Así, en Sot 9, 15 se dice que «con la
muerte de Rabí cesó la modestia y el temor del pecado». Se recogen también
en algún caso halajot (halakot) o mishnayyot de discípulos de R. Yehudá, con-
cretamente de R. Josué ben Leví (Uq 3, 12) y de R. Yanay (Ab 4, 15), perte-
necientes ambos al periodo postanaíta (alrededor del 240 d.C.). En algún caso
también se ha «colado» en la redacción final de la Misná alguna baraíta. Por
ejemplo, en Pes 4, 9. Hay que reconocer con todo que hasta el momento no ha
sido suficientemente clarificado cuál ha sido el verdadero alcance de los reto-
ques o de las complementaciones hechas al trabajo redaccional de R. Yehudá
el Príncipe.
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r
1i~ Introducción
La Misná recoge, en cuanto a contenido, la doctrina legal (haláquica) de los
doctores judíos en un periodo que se extiende a través de unos cuatrocientos
años. El doctor judío (el tanna o tannaíta) más antiguo citado en la Misná es
Simeón el Justo (Ab 1, 2.3; Par 3, 5), junto con su discípulo Antígono de Soco
(Ab 1, 3). De acuerdo con la propia Misná, Simeón el Justo fue uno de los últi-
mos sobrevivientes de los «hombres de la Gran Asamblea». Pero está en duda
si Simeón el Justo ha de ser identificado con Simeón, hijo de Onías, Sumo
Sacerdote (alrededor del 280 a.C.) o con Simeón 11, su nieto, que falleció en el
199 a.c. Por el contrario, los dos tannas más recientes nombrados en la Misná
son R. Josué ben Leví (Uq 3, 12) y R. Yanay (Ab 4, 15), ambos de mediados
del siglo III de la era cristiana.
CLARIFICACIÓN DE UNA TERMINOLOGÍA
Antes de continuar adelante he de observar que los doctores nombrados en
la Misná, y cuya enseñanza haláquica recoge y transmite, son llamados tannas
o tannaítas. Se trata en este caso de una palabra aramea que viene a significar
lo equivalente a «enseñante», «maestro» o, simplemente, «repetidor», ya que
la técnica fundamental del estudio de los tannas era la memorización por la
repetición. Hasta tal punto la memorización era efectiva en el tanna que se ha
dicho de él que era un «libro viviente». Una halajá se consideraba «editada»
cuando el tanna la memorizaba. Al tanna se le daba el título de Rabí (rabbí,
«mi maestro»), mientras que a los patriarcas de la casa de Hilel se les reservó
el título de Rabbán («el maestro»). En el caso de R. Yehudá el Príncipe ha
prevalecido en él más el título de rabí que le corresponde como tanna, aunque
también se le cita y se le nombra frecuentemente con el título de rabbán que
le competía por su condición de patriarca de la Casa de Hilel (rabbénu ha-
qadosh: «nuestro santo maestro»), En cuanto a los maestros del periodo post-
misnaico mencionados en el Talmud, se les da el título de Rab. Aprovecho ya
aquí la ocasión para señalar que el término Misná (mishná) procede de la raíz
hebrea shaná, que equivale a la aramea tanna. De ahí que Misná es sinónimo
de «enseñanza», «repetición», «doble», haciendo referencia tanto al conteni-
do de «enseñanza» aprendida y transmitida por vía de repetición, de una me-
morización constante y absoluta, como también a su carácter de «doble» de la
Ley, «doble» de la Torá.
Es preciso también que aclare ahora el significado y alcance de los términos
halajá y «haláquico», que no nos ha sido posible esquivar dada su capitalidad
en la Misná. Halajá es un término de la raíz hebrea hlk, que en su acepción pri-
mera significa «andar», «caminar», y en un sentido figurado, «comportarse»,
«conducta». Halajá es la normativa legal que impone al judío creyente la pauta
de su conducta, el imperativo categórico de lo que debe hacer o de lo que debe
omitir, con raíces, como veremos, transcendentes, es decir, como resultado de
una imposición que en último término es de origen divino. Haláquico es, por
Introducción 9
consiguiente, todo lo que se refiere a la ha/ajá. Hay que tener en cuenta que
cada una de las «halajás» de la Misná puede ser llamada también «misná» y un
conjunto de halajot pueden denominarse mishnayyot.
EL PROCESO DE LA TRADICIÓN ORAL
. 1
Una vez clarificados estos términos, conviene recordar que todo el proceso
que se extiende a lo largo del periodo mísnico, desde los «hombres de la Gran
Asamblea» hasta el cierre de la Misná, y que se caracteriza por el estudio, pro-
fundización, recolección y transmisión de la ha/ajá, vino desencadenado por
las medidas tomadas por Esdras el Escriba a raíz del exilio babilónico.
Esdras el Escriba supo descubrir· a las masas judías la Torá como norma
de conducta, como modo concreto y práctico de vida judía, y supo asimismo
enseñar al pueblo cómo estudiar y cómo interpretar la Torá (cf. Neh 8). Una
de las transcendentales medidas adoptadas por Esdras consistió en la lectura
semanal de la Torá en el Templo los lunes y jueves, coincidiendo con los días
de mercado en Jerusalén. Otra de las medidas importantes tomadas por Esdras
fue la creación de dos cuerpos, uno básicamente legislativo, los «hombres de
la Gran Asamblea» ( o de la «Gran Sinagoga»), y otro de carácter didáctico-
investigador, los escribas.
Los HOMBRES DE LA GRAN ASAMBLEA
Los «hombres de la Gran Asamblea», tal como los presentan las fuentes
rabínicas, constituyeron en la práctica un verdadero cuerpo legislativo. Ellos
hicieron de la Torá, en su sentido pleno (revelación oral y escrita), el funda-
mento de la vida judía; recogieron y ordenaron recoger todas las tradiciones
heredadas del pasado enmarcándolas dentro del judaísmo; por otra parte, esta-
blecieron normativas nuevas, algunas de ellas sin soporte bíblico. Se les hace,
por ejemplo, responsables de haber fijado el texto de ciertas bendiciones, de
haber establecido el rito del quiddush al comienzo del sábado y el de la habda-
lá al final del mismo, de haber introducido la fiesta de Purim, de haber incluido
el libro de Ester en el canon, de haber incidido en el ordenamiento de los libros
de Esdras, Daniel, profetas menores ...
Se debate hasta cuándo subsiste y se mantiene la institución de los «hom-
bres de la Gran Asamblea». Según la Misná, Simeón el Justo sería uno de los
· últimos residuos de los «hombres de la Gran Asamblea». Esto situaría el perio-
do final de la institución a finales del siglo III o del siglo II a.C. dependiendo
de la identificación histórica que se haga de Simeón el Justo. Hay autores que
alargan la vida de la institución más allá del periodo tannaítico. Hay que recor-
dar aquí que una buena parte de la crítica niega toda realidad a la institución de
«los hombres de la Gran Asamblea».
JO Introducción
Los ESCRIBAS
Los escribas tenían una doble tarea, una respecto al cuerpo legislativo y
otra respecto a las masas judías. En relación con el primero, esto es, con los
«hombres de la Gran Asamblea», a los escribas les correspondía escrutar las
Escrituras en busca de significados nuevos que sirvieran de pauta para las di-
versas actividades de la vida; estaban encargados asimismo de recoger las an-
tiguas tradiciones de Israel entendidas como norma a la que todo judío debía
atenerse. En el estudio de la Torá, una de las principales tareas del escriba era
la conservación y fiel transmisión del texto bíblico. Precisamente el nombre de
escriba (sofer/soferim, «el que cuenta») procede de una de las técnicas que usa-
ban para la salvaguardia y transmisión fiel del texto bíblico: los recuentos. Son
sorprendentes los detallados recuentos de letras de todos los textos bíblicos.
Esta actividad la reemprenderían, ya en el periodo medieval, los masoretas. En
relación con el pueblo, los escribas eran los maestros, los enseñantes; en cierto
modo, pues, eran el brazo ejecutivo de los «hombres de la Gran Asamblea».
El ideal de los escribas +hacer de la Torá ( oral y escrita) la norma viva de la
conducta del judío bajo la interpretación autoritativa de una persona especiali-
zada, es decir, del escriba- fue asumido plenamente por el partido fariseo, muy
activo en el periodo neotestamentario.
Los PARES
Cuando, en un momento de la historia judía, los escribas -defensores de la
tradición oral- perdieron el control de la máxima institución judicial, el Sane-
drín, que pasó a manos de los saduceos, los escribas dieron origen a la institu-
ción de los pares (sugot), constituida por el nasi, presidente, líder espiritual y
jefe de Israel y por el presidente del tribunal rabínico (ab bet din). Se nos ha
transmitido los nombres de cinco «pares»:
Yosé ben Yoezer de Sereda (t 160 a.C.)- Yosé ben Yojanán de Jerusalén
Josué ben Perajia - Nitay el arbelita
Yehudá ben Tabay - Simeón ben Shetaj
Semayas - Abtalión
Hile! (finales del siglo I a.C.) - Samay
Cuando en el reinado de Alejandra Salomé (78-69 a.C.), los escribas recu-
peran el control del Sanedrín a través de Simeón ben Shetaj, la institución de
los «pares» comenzó a decaer hasta que desapareció. El periodo activo de los
«pares» duró, pues, unos ciento cincuenta años (desde el 160 a.c. aproximada-
mente). Un rasgo novedoso de este periodo fue el surgimiento de las controver-
sias entre los doctores judíos. Son célebres las que protagonizaron Semayas y
Abtalión y, sobre todo, Hile! y Samay. Estas disputas plantean un problema. Hay
que cuestionarse, en efecto, cómo puede darse el desacuerdo y la diversidad de
opiniones cuando unos y otros están simplemente transmitiendo la tradición.
Introducción 11
EL JUDAÍSMO RABÍNICO Y LA MrsNA
Lo que resulta indudablemente cierto es que durante el periodo postexílico
se produce un movimiento nuevo en el judaísmo que es impulsado primeramen-
te por Esdras el Escriba y desarrollado posteriormente por los «hombres de la
Gran Asamblea», los escribas, los «pares» y los tannas. Dicho movimiento fue
refrendado autoritativamente en el concilio de Yabne (finales del siglo I d.C.).
La Misná constituye su broche de oro, la carta constitutiva de un nuevo modo
de concebir el judaísmo. Es característico de todo este movimiento el hacer de
la Torá entera, en su doble faceta de Torá paralela (Torá escrita y Torá oral), la
norma de la vida cotidiana del judío; dentro de ese objetivo se recogen sistemá-
ticamente las antiguas tradiciones de Israel, se escrutan las Escrituras en busca
de los textos bíblicos que iluminen la cambiante realidad humana; se adoptan
nuevas disposiciones, algunas sin fundamentación bíblica, de manera que se
regula la actuación del judío acomodándola a las exigencias de la Ley.
La Misná recogerá muchas de esas tradiciones y de las innovaciones que
fueron registradas, agrupadas y ensambladas durante todo el periodo prece-
dente, desde Esdras el Escriba hasta la redacción de la Misná. Aunque ya lo he
dicho de alguna manera, quiero dejar bien claro que muchas de las mishnayyot
llevan el cuño de la «modernidad», esto es, reflejan y llevan la impronta de una
época reciente, como es el periodo posterior la destrucción del Templo o inme-
diatamente anterior a él. Difícilmente se podrá hacer remontar esas tradiciones
en tal tenor a la revelación sinaítica. Así, por ejemplo, en MSh 5, 2 se establece
que el rescate de los productos del segundo diezmo se haga junto a las murallas
del Templo en tanto la autoridad competente no disponga volver al orden anti-
guo ( «La condición consistió en que una vez reconstruido el Templo las cosas
se harían de nuevo como en los tiempos antiguos»). En Hul 1, 5s se incluyen
halajot que vigen tanto antes de la destrucción del Templo como después de
ella. En Ber 4, 1 se hace mención a «cuando todavía existía el Templo».
TODA LA HALAJÁ PROCEDE DE MOISÉS, DEL SINAÍ
Sin embargo, el rasgo más característico de todo el judaísmo rabínico con-
siste en la creencia de que toda la Torá, tanto la escrita como la oral, conteni-
da esta última eminentemente en la Misná, remonta a la revelación sinaítica.
«Moisés -se dice en Ab 1, 1- recibió la Torá en el Sinaí y la transmitió a Josué,
Josué a los ancianos, los ancianos a los profetas, los profetas a los 'hombres de
· la Gran Asamblea' ... ». Una baraita transmitida en Sifrá (a Lv 25, 1) afirma:
«Los principios generales, las particularidades y las especificaciones de cada
uno de los mandamientos fueron dichos (a Moisés) en el Sinaí». De acuerdo
con R. Ismael, todos los principios generales de la Ley fueron revelados a
Moisés en el Sinaí, mientras que las particularidades y detalles lo fueron en la
tienda de la reunión (Hag 6a).
12 Introducción
'
La posición de Abraham lbn Daud (siglo XII) puede ser considerada como
representativa de todo el judaísmo rabínico. Dice así: «Los hombres del Tal-
mud y ciertamente los sabios de la Misná no dijeron la más mínima cosa de su
propia cosecha fuera de algunas enseñanzas que de común acuerdo impartieron
para poner un cerco a la Torá»,
No es extraño, pues, que los autores rabínicos remonten a la revelación
sinaítica las diferentes halajot. Recogeré algunos testimonios: «Najum el Es-
criba les decía: He recibido de R. Measa que lo recibió de su padre y éste de
los 'pares' y éstos de los profetas, que es precepto de Moisés del Sinaí que si
uno siembra su campo con dos especies de trigo ... ». En otro lugar se dice: «He
recibido una tradición de Yojanán ben Zakay que oyó de su maestro y éste del
suyo como decisión legal que remonta a Moisés en el Sinaí que (los israelitas)
de Amón y de Moab han de apartar el diezmo de los pobres en el año séptimo»
(Yad 4, 3); «los primeros profetas establecieron veinticuatro guardias (en el
Templo) ... » (Taan 4, 2). En San 10, 1 se afirma que no tendrán parte en el reino
de los cielos los que afirmen que la Torá no viene de Dios.
No hay que pensar, sin embargo, que los rabinos ilustrados creyeran que
todas las leyes, todas las halajot, todas las mishnayyot, fueran dadas a Moisés
en el Sinaí. Tal como enseña Maimónides, muchas de las halajot provienen del
Sinaí sólo en cuanto que son deducciones legítimas de principios promulgados
en la revelación sinaítica. Todas las halajot pertenecen al mismo acervo de la
revelación sinaítica, bien que muchas hayan tenido una formulación histórica
posterior, deducidas legítimamente desde unas normas generales reveladas.
Esta es la posición del rabinismo ilustrado.
EL TRABAJO REDACCIONAL DE R: YEHUDÁ EL PRÍNCIPE
El proceso activo de fijación de la tradición oral, que incluía tanto la reco-
gida de fuentes, de datos, de viejas tradiciones como asimismo de las nuevas
disposiciones que interpretaban y ponían al día otras antiguas o que simple-
mente pretendían asegurar el cumplimiento de las ya vigentes, es muy vivo
en el periodo que va desde los «hombres de la Gran Asamblea» al cierre de la
Misná, tal como ya hemos dicho.
En ese largo periodo se hicieron ya algunas colecciones del material halá-
quico. Ninguna de ellas ha llegado hasta nosotros. En la Misná se hace refe-
rencia en ciertas ocasiones a una «primera misná», Por la información que nos
dan las fuentes más primitivas, la colección haláquica más importante fue la
de R. Aquiba (siglo II d.C.), dispuesta y transmitida por su discípulo R. Meír.
En la obra midrásicaLos padres de R. Natán (cap. 18), se describe la labor de
R. Aquiba como la de un labrador que va al campo y va metiendo indistinta-
mente en un cesto los cereales y las legumbres que encuentra (trigo, cebada,
espelta, lentejas ... ). Sin embargo, cuando regresa a casa separa cuidadosamen-
te los distintos tipos de semillas, colocando cada uno en un montón aparte. El
Introducción 13
trabajo, pues, de R. Aquiba habría consistido fundamentalmente en recoger y
ordenar el material haláquico que ya estaba formado.
R. Yehudá el Príncipe recibió la misná de R. Aquiba a través del discípulo
de éste, R. Meír, y la amplió con otras fuentes. El trabajo específico de R. Yehu-
dá consistió en ordenar y seleccionar respetando en buen grado el tenor de las
mishnayyot recibidas. El mismo procedimiento de su transmisión, la memori-
zación mecánica y fiel, favorecía que los textos pasaran invariables de boca en
boca y de escuela en escuela. La recogida por parte de R. Yehudá de mishnayyot
que ya estaban en su tiempo obsoletas y fuera de uso o la reproducción íntegra
de los dichos de los tannas incluyendo elementos que no tienen nada que ver
con el contexto inmediato donde se insertan son indicios del carácter del trabajo
redaccional de R. Yehudá. Es razonable y presumible que en el trabajo redac-
cional estuvo asistido R. Yehudá por.los miembros del tribunal rabínico que él
presidía y por los colegas y discípulos de la academia que él regentaba.
Aunque no hay duda de que la Misná se ha ido formando en un proceso
largo de sedimentación con capas superpuestas, todos los intentos de distinguir
y diferenciar los diversos estratos literarios de la Misná han quedado a nivel de
sugerencias que carecen de total evidencia.
R. Yehudá incluyó en la Misná halajot, unas anónimas que reflejaban la
opinión de la mayoría o la opinión que Rabí consideraba como la normativa;
otras son presentadas bajo el nombre de un tanna particular, a veces contradi-
ciéndose entre sí. Esta circunstancia manifiesta que el propósito de R. Yehudá
al elaborar la Misná no fue el de redactar un código que recogiera la normativa
legal vigente. Quiso más bien recoger y ensamblar todo el material haláquico,
incluso discrepante, que había sido elaborado en las academias palestinenses y
que, dada ya su cuantía y la inestabilidad política dominante, existía el peligro
de que se perdiera o simplemente se olvidara. Aparte del contenido haláquico
estricto, repartido entre «costumbres», «sentencias» o «decisiones» y «casos»,
la Misná contiene asimismo elementos haggádicos, esto es, puramente narrati-
vos, parenéticos, morales, que no son propios de un código legal.
Parece lo más razonable que, dada la abundancia del texto mísnico y ha-
láquico, la redacción de la Misná se materializó, ya probablemente desde los
tiempos de R. Yehudá, en un texto escrito, a pesar de la prohibición severa de
pasar a escrito el contenido de la tradición oral. De esa manera la Misná se con-
vertiría en el monumento más importante del hebreo misnaico, caracterizado
en sintaxis, frente al bíblico, por su tendencia analítica, esto es, la inclinación a
determinar la relación lógica que liga a las diferentes oraciones.
MISNÁ y ESCRITURA
Ahora se presenta aquí el momento oportuno de establecer la relación que
las mishnayyot haláquicas guardan con la Escritura y clarificar algunos de los
términos rabínicos en relación con este entorno.
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14 Introducción
Según el midrás de Números Rabbá (13, 15 y 16), Escritura y Misná son
complementarias y no se contradicen mutuamente. De hecho, la tradición oral
se presenta en Israel como desarrollo y explicitación de la revelación escrita, de
la Escritura. Sin embargo, las sentencias haláquicas de la Misná se presentan
descamadas, en una formulación precisa y escueta, sin referencia a la Escritura.
De ahí que el término misná se haya convertido en sinónimo de halajá escue-
ta, sin soporte escriturario aparente. Por el contrario, la halajá que se presenta
ligada al texto bíblico, deducida y justificada desde la Escritura, es la halajá mi-
drásica. Las obras más representativas de midrás (comentario de la Escritura)
haláquico son Mejilta («Mekilta», comentario de Éxodo), Sifrá (comentario de
Levítico) y Sifré ( comentario de Números y Deuteronomio). La halajá mísnica
está representada básicamente por la Misná y Tosefta.
Aunque la halajá mísnica no tiene soporte bíblico aparente, la inmensa ma-
yoría de la normativa legal tannaítica tiene una fundamentación en la Escritura.
Maimónides, en su comentario de la Misná, sólo señala treinta mishnayyot que
no tendrían soporte alguno escriturario, ni tan siquiera por vía de deducción,
y que según él procederían directamente de los labios de Moisés tal cual éste
los recibió de Dios en el Sinaí. Este dato es sumamente significativo para com-
prender la relación entre misná y Escritura en la concepción rabínica.
CONTENIDO DE LA MISNÁ
La Misná comprende actualmente seis órdenes (seder/sedarim). Cada una
contiene varios tratados (masséket; en plural, massakot o massektot). En total,
63 tratados. Cada tratado comprende capítulos (peraquim) y estos comprenden
mishnayyot (sentencias o proposiciones, sobre todo de carácter haláquico). Ca-
da una de estas sentencias o proposiciones constituye una misná (mishná).
Como ya hemos dicho precedentemente, la Misná cristaliza una vieja tradi-
ción judía que se instala con fuerza tras el exilio y que hace de la Torá ( escrita
y oral) su norma de vida. De ahí que la halajá invada la vida toda del judío,
no sólo las relaciones individuales o colectivas con Dios, sino las mismas re-
laciones interpersonales, intercolectivas, e incluso las laborales. De ahí que la
11:1 Misná sea mucho más que un reglamento estatutario, mucho más que un códi-
go civil y penal. Apenas queda un resquicio de la vida personal y colectiva que
no quede bajo el imperativo de la halajá. A este respecto la Misná constituye
un caso singularísimo en la historia de la humanidad, ya que establece el mo-
numento visible de una sociedad teocrática que está movida por dos ideas fun-
damentales, la pureza y la santificación. El dominio total de la Ley divina hace
del judaísmo rabínico un sistema de vida que, al menos aparentemente, deja en
posición muy secundaria elementos que eran capitales en el antiguo Israel o en
otras corrientes judías contemporáneas al periodo de formación del judaísmo
rabínico, como la redención de Israel, el Mesías, la vida futura ... Piénsese, por
ejemplo, en los esenios (comunidad qurnránica), terapeutas, saduceos ...
Introducción 15
CARACTERÍSTICAS DE LA PRESENTE EDICIÓN CASTELLANA DE LA MISNÁ
La presente traducción castellana de la Misná está basada en la edición de
Ch. Albeck (Shishshá sidré Mishná [6 vols.], Jerusalem 1952-1958) que repre-
senta el texto estandarizado mayoritariamente seguido. La edición de Albeck,
en hebreo puntuado, es una edición sumamente cuidada, totalmente fiable.
Una de las características de la presente edición consiste en que por primera
vez se ofrecen de modo sistemático en traducción castellana todas las variantes
del manuscrito A-50 de la colección Kaufmann de Budapest, que es el manus-
crito mísnico más completo y más antiguo, y considerado como el de mayor
calidad. En el cotejo de la edición de Albeck y del manuscrito de Budapest he
tratado de ser sumamente riguroso y, aunque no puedo excluir que se me haya
escapado alguna variante, el resultado final es insoslayable. La edición de Al-
beck es totalmente solvente, más completa que la reflejada en el manuscrito de
Kaufmann, que adolece bastantes veces de lagunas por homoioteleuton.
MISNÁ Y CRISTIANISMO
El proceso de redacción de la Misná concluyó a principios del siglo III de
la era cristiana. Sin embargo, muchos de los elementos que la Misná recoge,
muchas de las tradiciones que transmite, la concepción de judaísmo que refleja,
etc., son contemporáneas al Nuevo Testamento y algunos incluso han queda-
do estampados y registrados en los escritos neotestamentarios. De ahí que una
exégesis rigurosa del Nuevo Testamento debe tener en cuenta la Misná, por
cuanto recoge tantísimas tradiciones que son contemporáneas de los escritos
neotestamentarios, sin que esto suponga negar el carácter novedoso que intro-
duce el cristianismo. Es incuestionable que este hunde sus raíces históricas en el
judaísmo, una parte de ellas ciertamente en el judaísmo rabínico.
El diálogo o controversia que el cristianismo ha mantenido con el judaísmo
a lo largo de los siglos se ha hecho en buena medida desde los esquemas propios
internos de la Iglesia. Quiero decir, que el judaísmo que la Iglesia ha impugnado
y ha criticado ha sido el judaísmo «teológico» que resulta de la visión cristiana
de todo el proceso salvífico, no el judaísmo real e histórico. Sin embargo, al
menos en dos ocasiones la Iglesia ha tomado conciencia del judaísmo históri-
co, del judaísmo rabínico en el que el rabino puede tener una posición superior
a la del propio profeta. La primera ocasión se produjo dentro de la Iglesia bi-
zantina y llevó a la prohibición oficial de la Misná, por cuanto que «no es libro
· sagrado ni ha sido transmitido por los profetas, antes bien se trata de una obra
puramente humana que no ha gozado de la inspiración divina». Así se expresa-
ba Justiniano en la Novela 146, De hebraeis: «Eam vero quae ab eis dicitur se-
cunda editio (= Misná) interdicimus utpote sacris non coniunctam libris neque
desuper traditam de prophetis, sed inventionem constitutam virorum, ex sola
loquentibus terra et divinum in ipsis habentibus nihil».
16 Introducción
En la Iglesia latina también' se produjo un encuentro con el judaísmo real,
esto es, con el judaísmo rabínico centrado en tomo a la Misná y el Talmud. En
111
1
la carta que el papa Gregorio IX (9 de junio de 1239) dirige a los arzobispos
¡¡:11 de Francia con motivo de la controversia en tomo al Talmud promovida por el
converso Donin, dice haberse enterado, tal como le han informado, de que los
¡ji!
'11'.'
li, judíos, aparte de la antigua Ley, esto es, el Antiguo Testamento, que marginan
completamente, tienen la Ley oral, el Talmud, que Dios comunicó y que Moi-
1¡¡¡1 sés transmitió verbalmente. Esa doctrina, continúa diciendo el Papa, la pasaron
los sabios a escrito, a fin de que no se perdiera de la memoria, y está llena de
errores ( «ipsi enim si cut accepimus, lege veteri, quam Dominus per Moysen
in scriptis edidit, non contenti, immo penitus pretermittentes eadem, affirmant
legem aliam, quae Talmut, id est, Doctrina dicitur Dominum edidisse ac verbo
Moysi traditam; et insertam eorum mentibus mentiuntur tamdiu sine scriptis
servatam, donec quidam venerunt, quos sapientes et scribas appellant, qui eam
ne per oblivionem a mentibus hominum laberetur in scripturam, cuius volumen
in immensurn excedit textum Biblie, redegerunt; in qua tot abusiones et nefa-
ria continentur ... »). La sensación que tenían los teólogos cristianos de aquella
época era de que el judaísmo rabínico desvirtuaba la verdad del Antiguo Testa-
mento. Precisamente bajo ese punto de vista hubo canonistas que justificaban la
facultad del Papa para intervenir en asuntos judíos, aunque estos estaban fuera
como tal de la jurisdicción de la Iglesia, bajo el pretexto de que los judíos atenta-
ban contra la antigua Ley. Así se expresaba Guy Terré: «Iudaei foris sunt solum
quantum ad pertinentia ad Novurn Testamenturn, nec quoad haec ab ecclesia
iudicantur; quoad ea vero quae ad veritatem Legis pertinent, si errent Iudaei,
ecclesia de illis iudicat et punit, quia quantum ad hoc non sunt foris».
Estas posiciones han sido en nuestro tiempo ampliamente superadas. La
Iglesia considera el judaísmo rabínico como legítimo sucesor del pueblo judío
del antiguo Israel, heredero legítimo y perpetuo de las promesas divinas, de-
voto fiel de las tradiciones de los padres. Dentro del «misterio salvífico» que la
Iglesia encama, el cristiano está unido al pueblo judío por lazos de veneración,
respeto y amor. Esta es una idea fundamental del concilio Vaticano II.
ABREVIATURAS DE LOS TÍTULOS
DE LOS TRATADOS MÍSNICOS
Ab Abot Padres 627
Ar 'A rakín [arajín] Votos de evaluación 755
AZ 'A bodázará Idolatría 615
BB Babá batrá Puerta última 519
Bekh Békorot [bekhorot/bejorot] Primogénitos 735
Ber Bérakot [berajot] Bendiciones 23
Bes Besá Días festivos intermedios 271
Bik Bikkurim Primicias 145
BM Babá mési'á Puerta media 495
BQ Babá qammá Puerta primera 475
Dem Démay El producto de diezmo dudoso 49
Ed Eduyot Testimonios 593
Er 'Erub Fusión 187
Git Giuin [guittín] Documento del divorcio 441
Hag Hágigá Uaguigá] Sacrificio festivo 315
Hal lfal.lá Ualá] Masa 131
Hor Horayot Decisiones 647
Hui Hul.lin Uulín] Profanos 713
Kel Kelim Utensilios 839
Ker Kéritot Exterminio 781
Ket Kétubbot Documento matrimonial 363
Kil Kil'áyim Especies diversas 61
Maas Ma'áserot Diezmos 111
Mak Makkot Azotes 565
Maksh Maksirln [makshir[n] Habilitantes 1039
Meg Mégil.lá [meguilá] Rollo de Ester 301
Meil Mé'ilá Sacrilegio 797
Men Ménahot [menajot] Oblaciones 685
Mid Middot Medidas 821
Miqw Miqwa'ot Baños rituales de inmersión 1003
MQ Mo'ed qatán Fiestas menores 309
MSh Ma 'áser seni [maaser shem] Segundo diezmo 119
Naz Nazir Nazireato 409
Ned Nédarim Votos 387
Neg Néga'im Plagas 929
Nez Neziqin [nesiq[n] Daños 473
18 Abreviaturas de los tratados mísnicos
Nid Niddá Menstruante 1021
Ohol Oholot Tiendas 895
Orl 'Orlá Árboles frutales incircuncisos 139
Par Pará Vaca roja 957
Pea Pe'á La esquina de tu campo 35
Pes Pésahim [pesajim] Pascua 209
Qid Qiddusin [quiddushín] Esponsales 459
Qin Qinnim Sacrificios de aves 831
RhSh Ros ha-Saná [rosh ha-shaná] Año Nuevo 281
San Sanhedrin Sanedrín 540
Shab Sabbat [shabbat] Sábado 155
Shebi Sebi 'it [shebiit] Año sabático 75
Shebu Sebu 'ot [shebuot] Juramentos 575
Sheq Seqalim [sheqalim] Siclos 229
Sot Sofá Sospechosa adúltera 423
Suk Sukká Fiesta de los Tabernáculos 259
Taan Ta'ánit Días de ayuno 291
Tam Tamid Sacrificio cotidiano 809
TebY Tébul yom El que se sumergió en aquel día 1063
Tem Témurá Sustitución de los sacrificios 769
Ter Térumot Ofrendas 93
Toh Tohárot Purezas 979
Uq 'Uqsim Rabillos 1081
Yad Yadáyim Manos 1071
Yeb Yébamot Cuñadas 325
Yom Yomá Día del Perdón 243
Zab Zabim Los que sufren flujo 1053
Zeb Zébahim [zebajim] Sacrificios 655
LOS SEIS ÓRDENES DE LA MISNÁ
Orden primero: Semillas (zeraim) 21
Orden segundo: Fiestas (moed) 153
Orden tercero: Mujeres (nashim) 323
Orden cuarto: Daños (nesiquin) 471
Orden quinto: Cosas sagradas (qodashim) 653
Orden sexto: Purezas (tohorot) 837
ÍNDICE ALFABÉTICO DE LOS TRATADOS
MÍSNICOS EN CASTELLANO
Año Nuevo Rosh ha-shaná RhSh 281
Año sabático Shebiit Shebi 75
Árboles frutales incircuncisos Orlá Orl 139
Azotes Makkot Mak 565
Baños rituales de inmersión Miqwaot Miqw 1003
Bendiciones Berajot Ber 23
Cuñadas Yebamot Yeb 325
Daños Nesiquin Nez 473
Decisiones Horayot Hor 647
Día del Perdón Yom ha-kippurim o Yomá Yom 243
Días de ayuno Taanit Taan 291
Días festivos intermedios Yom tob o Besá Bes 271
Diezmos Maaserot Maas 111
Documento del divorcio Guittin Git 441
Documento matrimonial Ketubbot Ket 363
El que se sumergió en aquel día Tebulyom TebY 1063
Especies diversas Kilayim Kil 61
Esponsales Quiddushin Qid 459
Esquina de tu campo Peá Pea 35
Exterminio Keritot Ker 781
Fiesta de los Tabernáculos Sukká Suk 259
Fiestas menores Moedqatán MQ 309
Fusión Erub Er 187
Habilitantes Makshirin Maksh 1039
Idolatría 'Abodázará AZ 615
Juramentos Shebuot Shebu 575
Los que sufren flujo Zabim Zab 1053
Manos Yadayim Yad 1071
Masa Jalá Ha! 131
Medidas Middot Mid 821
Menstruante Nidá Nid 1021
Nazireato Nazir Naz 409
Oblaciones Menajot Men 685
Ofrendas Terumot Ter 93
Padres Abot Ab 627
Pascua Pesajim Pes 209
20 Índice alfabético de los tratados mísnicos
Plagas Negaim Neg 929
Primicias Bikkurim Bik 145
Primogénitos Bejorot Bekh 735
Producto de diezmo dudoso Demay Dem 49
Profanos Julin Hui 713
Puerta media Babá mesiá BM 495
Puerta primera Babáqammá BQ 475
lil Puerta última Babá batrá BB 519
Purezas Toharot Toh 979
'[:11;:,
Ir Rabillos Uqsín Uq 1081
l1 m 1 1
Rollo de Ester Meguilá Meg 301
Sábado Shabbat Shab 155
Sacrificio festivo Jaguigá Hag 315
Sacrificio cotidiano Tamid Tam 809
Sacrificios Zebajim Zeb 655
. Sacrificios-de aves Quinnim Qin 831
Sacrilegio Me'ilá Meil 797
Sanedrín Sanhedrín San 540
Segundo diezmo Maaser shení MSh 119
Siclos Sheqalim Sheq 229
ll!ilf' Sospechosa adúltera Sotá Sot 423
'[1'1
',j1, Sustitución de los sacrificios Temurá Tem 769
Testimonios Eduyot Ed 593
Tiendas Oholot Ohol 895
Utensilios Kelim Kel 839
Vaca roja Pará Par 957
Votos Nedarim Ned 387
Votos de evaluación Arajín Ar 755
SIGNOS DIACRÍTICOS
EN EL APARATO CRÍTICO
variante ( en el manuscrito Kaufmann)
falta (en el manuscrito Kaufmann)
+ adición ( en el manuscrito Kaufmann)
ORDEN PRIMERO
SEMILLAS
(zeraim)
Bendiciones
La esquina de tu campo
El producto de diezmo dudoso
Las especies diversas
El año sabático
Ofrendas
Diezmos
Segundo diezmo
Masa
Árboles frutales incircuncisos
Primicias
BENDICIONES
(berajot)
Sólo los cuatro últimos capítulos de este tratado tratan de las bendiciones, fundamen-
talmente de las que preceden y siguen a las comidas, que son de origen bíblico (Dt 8, 10).
Los cinco primeros capítulos se refieren a las oraciones diarias, concretamente el «Oye,
Israel» y la tefilá (= la oración de las 18 bendiciones). Estas oraciones tienen forma de
bendiciones (berajot) y van acompañadas de bendiciones.
La razón de incluir este tratado en el orden de las «semillas» tal vez hay que buscarla
en la circunstancia de que las bendiciones se recitaban singularmente tras la degustación
de ciertos productos de la tierra.
El tratado contiene nueve capítulos:
Cap. 1: Tiempo de la recitación del «Oye, Israel», por la mañana y por la tarde, posi-
ción del cuerpo mientras se recita, bendiciones antes y después de recitarlo.
Cap. 2: Condiciones en la recitación del «Oye, Israel», su interpretación.
Cap. 3: Quiénes están exentos de la recitación del «Oye, Israel», y de la tefilá.
Cap. 4: Tiempos de la recitación de la tefilá, su abreviación, recitación con devoción,
oración adicional.
Cap. 5: La intención en la recitación de la tefilá, inclusión de otras peticiones, nor-
mas sobre su recitación pública.
Cap. 6: Bendiciones que recitar con la degustación de ciertos alimentos y bebidas.
Cap. 7: Acción de gracias común.
Cap. 8: Lavatorio de las manos, acción de gracias sobre el vino, la habdalá al final
del sábado.
Cap. 9: Bendiciones para ocasiones especiales.
CAPÍTULO 1
1. ¿Desde qué momento puede ser recitado el Oye, Israe/1 por la tarde?
Desde el momento en el que los sacerdotes entran2 para comer de la ofrenda'
hasta el final de la primera vigilia4• Ésta es la opinión de R. Eliezer. Pero los sa-
bios' dicen ( que se puede recitar) hasta la media noche. Rabán Gamaliel afirma
(que se puede recitar) hasta la salida de la aurora. Ocurrió una vez que volvie-
l. Dt 6, 4-9; 11, 13-21; Nm 15, 37-41. Esta plegaria, shemá (oye), se reza mañana y tarde.
2. Los sacerdotes que habían contraído impureza legal tenían que hacer el baño de puri-
ficación y esperar a la caída del sol para poder entrar en el Templo y comer de la ofrenda.
3. Frutos de la tierra y del campo debidos a los sacerdotes (Nm 18, 8).
4. La noche se dividía en tres vigilias.
5. Los tanaitas, los maestros de la Misná.
Ber 1, 2-4 Orden primero: Semillas - zerain 24
ron sus hijos de un convite y le dijeron: «No hemos recitado el Oye, Israel».
Les dijo: «Si todavía no ha salido la aurora, estáis obligadosª a recitarlo». Pero
no sólo en este caso, sino en todos en los que los sabios han dicho: «Hasta
media noche», la obligación subsiste hasta la salida de la aurora. La cremación
de las grasas y de los miembros ( del animal sacrificado") ha de hacerse hasta
la salida de la aurora. De todo lo que ha de comerse en el día6 subsiste la obli-
gación hasta la salida de la aurora. Si es así, ¿por qué dijeron los sabios «hasta
media noche»? Para apartar al hombre de la transgresión.
2. ¿Desde qué momento se puede recitar el Oye, Israel por la mañana?
Desde que se puede distinguir entre lo azul y lo blanco. R. Eliezer dice: Entre
azul y un color verduzco. (Su realización) puede tener lugar hasta la aparición
de los rayos del sol. R. Yehosúa dice: Hasta la tercera hora, ya que tal es la cos-
tumbre de los príncipes de levantarse en la hora tercia7• El que lo recita después
de este momento no pierde nada, como tampoco el que lee en la Torá8•
3. La escuela de Samay dice: Por la tarde todos tienen que estar reclinados
durante la recitación, mientras que por la mañana tienen que estar de pie, ya
que está escrito: Cuando te acuestes, cuando te levantes9• La escuela de Hilel,
en cambio, afirma que cada cual lo puede recitar a su manera, ya que está es-
crito: Cuando viajes. Si es así, ¿por qué se dice: Cuando te acuestes y cuando
te levantes? (Porque significa): cuando los hombres acostumbran a estar acos-
tados o en pie. R. Tarfón relata: Me encontraba una vez de viaje y me recliné
para la recitación ( del Oye, Israel) según la enseñanza de la escuela de Samay
y me puse en peligro de vida a causa de los ladrones. Le dijeron: «Lo hubieras
merecido por haber desoído la enseñanza de la escuela de Hilel»!",
4. Por la mañana se dicen dos bendiciones11 antes del Oye, Israel y una
después 12• Por la tarde se dicen dos bendiciones antes13 y otras dos después14;
una es larga y la otra corta. En el lugar donde se ha ordenado recitar la larga no
está permitido recitar la corta, y a la inversa, en el lugar donde se ha ordenado
recitar la corta no está permitido recitar la larga. Asimismo, en el lugar donde
se ha ordenado recitar la fórmula final" no está permitido no decirla, y donde se
ha ordenado no recitarla no está permitido decirla.
a. estáis obligados: os está permitido b. (del animal sacrificado) + la comida del
cordero pascual
6. De las partes del sacrificio (Lv 7, 15).
7. Las horas eran de diferente duración según la época del año. Tanto el día como la
noche se dividían en doce horas.
8. Aunque no cumpla la obligación, realiza un acto meritorio.
9. Dt 6, 7.
10. En el concilio de Yavne, al final del siglo I d.C., se fijó definitivamente la ha/ajá
según la escuela de Hile!. Por esta razón R. Tarfón mereció la crítica de sus colegas.
11. La llamada yotser or ( creador de la luz) y ahabat 'olam (con amor eterno).
12. La llamada gueulá (redención) comienza con las palabras emet we-yatstsib (verda-
dera y cierta).
13. Las llamadas ma 'ariv (que haces atardecer) y ahabat 'olam (con amor eterno).
14. Las llamadas gueulá (redención) y hashkibenu (concédenos el reposo).
15. La bendición Bendito seas ...
25 Bendiciones - berajot Ber 1, 5-2, 4
5. En la noche se hace la recordación de la salida de Egipto16• R. Eleazar
ben Azarías decía: Soy un hombre de casi setenta años y no he logrado probar
que se ha de recitar el pasaje de la salida de Egipto en la noche hasta que Ben
Soma dio la explicación, ya que está escrito: Para que así te acuerdes todos los
días de tu vida del día en que saliste de Egipto17• Los días de tu vida significan
los días; todos los días de tu vida significan también las noches. Pero los sa-
bios dicen: Los días de tu vida significan este mundo; todos los días de tu vida
incluyen los días del Mesías.
CAPÍTULO 2
l. Si uno está leyendo en la Torá ( el pasaje del Oye, Israel) y llega el tiem-
po de su recitación, si hace intención en su interior ( de recitarlo), cumple con la
obligación; de lo contrario, no cumple. Entre un párrafo y otro ( del Oye, Israel)
se puede saludar a otra persona por respeto y se le puede también responder al
saludo. (Si uno se encuentra recitando) la mitad ( del párrafo), puede saludar
a otra persona por temor y le puede responder (por la misma razón) al saludo.
Ésta es la opinión de R. Meír. R. Yehudá enseña que en la mitad se puede salu-
dar a otro por temor y se puede responder al saludo de otra persona por razón
del respeto debido; entre los párrafos se puede saludar por razón del respeto y
se puede responder al saludo de cualquier persona.
2. Estos son los intersticios entre los párrafos: entre la primera y la segunda
bendición, entre la segunda y el Oye, Israel, entre el Oye, Israel y ocurrirá si
obedecéis, entre ocurrirá si obedecéis y dijo, entre dijo y verdadero y firme. R.
Yehudá dice: Entre dijo y verdadero y firme no se hace ninguna interrupción.
Yehosúa ben Qorjá dice: ¿Por qué el Oye, Israel precede al ocurrirá si obede-
céis? Para que cada cual acepte el yugo del reino de los cielos primeramente y
luego acepte el yugo de los mandamientos. ¿Por qué el ocurrirá si obedecéis
precede al dijo? Porque el ocurrirá si obedecéis" se aplica al día y a la noche,
mientras que el dijo sólo se aplica al día.
3. Si uno recita el Oye, Israel y no hace oír la letra a su oído, cumple con
su obligación. R. Yosé dice que no cumple. Si recita, pero no pronuncia distin-
tamente las letras, dice R. Yosé que cumple con su obligación, mientras que R.
Yehudá afirma que no. Si uno lee no guardando el orden, no cumple. Si uno lee
y se equivoca, debe comenzar de nuevo a partir del lugar donde se equivocó.
4. Los trabajadores pueden hacer la recitación19 sobre la copa de un árbol o
encima de un muro, cosa que no pueden hacer durante la recitación de la tefilá",
16. En la plegaria del Oye, Israel se tenía que recitar el texto de Nm 15, 41, que hacía
referencia a la salida de Egipto, a pesar de que la perícopa de las filacterias (ibid.) sólo obli-
gaba a su recitación durante el día.
17. Dt 16, 3.
18. Que habla del estudio de la Torá.
19. Del Oye, Israel cuando llega el tiempo de su realización.
20. La «oración», la plegaria de las dieciocho bendiciones (cf. 4, lss).
Ber 2, 5-3, 3 Orden primero: Semillas - zeraín 26
5. El esposo está eximido dela recitación del Oye, Israel la primera noche
o hasta el fin del (próximo) sábado si no ejerció el acto marital. Ocurrió que
Rabán Gamaliel recitó el Oye, Israel en la primera noche de boda. Por ello
le dijeron sus discípulos: «Maestro, ¿no nos has enseñado que el esposo está
dispensado de la recitación del Oye, Israel en la primera noche?». Les replicó:
«No quiero haceros caso en lo que concierne a liberarme ni tan siquiera por una
hora del yugo del reino de los cielos».
6. En la primera noche, tras el fallecimiento de su mujer, se lavó. Le dije-
ron a esto sus discípulosª: «Maestro, tú nos has enseñado que la persona que
está de luto no debe lavarse». Les contestó: «Yo no soy como el resto de los
hombres, soy un ser enfermizo».
7. Cuando murió Tabí, su esclavo, recibió las condolencias (por su muer-
te). Le dijeron sus discípulos": «Maestro, nos has enseñado que no se acepten
las condolencias (por la muerte) de los esclavos». Les dijo: «Tabí no fue un
esclavo como los otros. Era un hombre extraordinario».
8. Si el esposo quiere recitar el Oye, Israel en la primera noche, lo puede
I'
hacer. Rabán Simeón ben Gamaliel dice: No todo el que quiere adquirir fama21
la puede adquirir.
CAPÍTULO 3
1. Aquél cuyo familiar difunto yace todavía en su presencia, está excusado
de la recitación del Oye, Israel, de la tefilá: y de las filacterias22• Los que llevan
el féretro, los que los sustituyen y los sustitutos de éstos, los que van delante
del féretro y los que van detrás, en tanto" que sean necesarios (para su transpor-
te), están dispensados, mientras que los que no son necesarios están obligados.
Tanto unos como otros están eximidos de (la recitación) de la tefilá.
2. Una vez que han enterrado al muerto y han vuelto, si pueden comenzar
la recitación y terminarla antes de llegar a la fila23, la comienzan; si no pueden,
no la comienzan. De entre los que están en pie en la fila, los que están en la
fila del interior están exentos, pero los que están en la fila del exterior están
obligados.
3. Las mujeres, los esclavos y los menores están dispensados de la reci-
tación del Oye, Israel y de las filacterias, pero están obligados a la tefilá, a la
mesusá24 y a la bendición de las comidas.
a. sus discípulos] b. sus discípulos] c. de la tefilá] d. en tanto ... obligados: los
que van delante de/féretro, si son necesarios, están exentos; los que no son necesarios para
e/féretro, están obligados.
21. Fama de piadoso.
22. Algunos textos añaden: «y de todas las obligaciones impuestas en la Torá».
23. Terminado el entierro, los acompañantes formaban dos filas por las que pasaban las
personas en duelo para recibir el pésame.
24. Pequeño pergamino con los pasajes de Dt 6, 4-9; 11, 13-21, que se introducía en una
cápsula cilíndrica y se colocaba en las puertas de las casas.
Bendiciones - berajot Ber3, 4-4, 4
~
4. Si uno ha tenido una polucióñ25, medita en su corazón y no dice la ben-
dición ni antes ni después de la recitación del Oye, Israel. En la comida dice
la bendición de después, pero no la de antes de comer. R. Yehudá dice: Puede
decir la bendición de antes y de después.
5. Si uno está recitando la tefilá y se acuerda de que ha sufrido una polu-
ción, no tiene que interrumpirla, pero sí acortarla. Si uno baja para hacer la
inmersión y tiene la posibilidad de subir, vestirse y recitar ( el Oye, Israel¡ antes
de que salgan los rayos del sol, sube, se viste y hace la recitación. Pero si no,
se cubre con el agua y hace la recitación. No se puede, sin embargo, cubrir en
aguas malsanas ni en aguas que hayan sido usadas para remojo26 antes de que
se hayan vertido en ellas aguas (limpias). ¿A qué distancia ha de alejarse uno
de ellas27 y de los excrementos? Cuatro codos.
6. El hombre con flujo28, que sufre una emisión, la menstruante29 que des-
carga esperma" y la mujer que durante el acto sexual inicia la menstruación,
están necesitados del baño de inmersión. R. Yehudá los exime.
CAPÍTULO 4
1. La tefilá de la mañanaª puede ser recitada hasta mediodía. R. Yehudá di-
ce: Hasta la hora cuarta. La tefilá de la tarde puede ser recitada hasta la puesta
del sol. R. Yehudá" dice: Hasta la mitad de la tarde31• La tefilá del anochecer
no tiene tiempo fijo; la adicional", todo el día. R. Yehudá dice: Hasta la hora
séptima.
2. R. Nejonías ben Qaná solía recitar una oración breve antes de entrar en la
casa de estudio y otra al salir. Le dijeron: «¿Qué lugar es éste para (recitar) una
oración?». Replicó: «Cuando entro, oro para que no tenga lugar ninguna ofensa
por mi parte, y, cuando salgo, doy gracias por la suerte que me ha tocado».
3. Rabán Gamaliel dice: Cada día debe recitar cada cual la oración de las
dieciocho bendiciones33• R. Yehosúa dice: El contenido de las dieciocho bendi-
cienes". R. Aquiba dice: Si la oración es fluida en su boca, recita la oración de
las dieciocho bendiciones; si no lo es, el contenido de las dieciocho.
4. R. Eliezer dice: Si uno hace de su oración algo rutinario, su oración no
es oración. R. Yehosúa dice: Si uno pasa por un lugar peligroso, puede decir
a. de la mañana: del delegado b. R. Yehudá dice: hasta la hora séptima]
25. Lv 15, 16.
26. Del lino.
27. De los orines.
28. Lv 15, 2ss.
29. Lv 15, 19ss.
30. Cf. Shab 9, 3.
31. La tarde, minjá, comenzaba dos horas y media antes del comienzo de la noche.
32. Que se recitaba en los días festivos.
33. La tefilá, la oración por excelencia, originariamente con dieciocho bendiciones.
34. Es decir, basta con una forma resumida.
Ber4, 5-5, 3 Orden primero: Semillas - zeraín 28
una oración breveª, como: «Salva, oh Dios, a tu pueblo, al resto de Israel", En
todo cruce de caminos estén presentes ante Ti sus necesidades. Bendito seas
Tú, Señor, que escuchas la plegaria».
5. Si uno cabalga sobre un asno, debe descender (para la recitación). Si
no puede descender, vuelve su rostro35• Si no puede volver su rostro, dirige su
corazón hacia el Santo de los Santos.
6. Si uno se encuentra en un barco, o en un carro", o en una carreta dirige
su corazón hacia el Santo de los Santos.
7. R. Elazar ben Azarías dice: La tefilá adicional se dice únicamente con la
congregación36• Pero los sabios dicen que se puede recitar con la congregación
o sin la congregación. R. Yehudá afirma en nombre de aquél": En todo lugar
donde haya congregación, el individuo está dispensado de la (recitación) de la
tefilá adicional.
CAPÍTULO 5
l. Nadie se ha de poner en pie para la oración (de la tefilá) si no lo hace
con toda seriedad. Los hombres piadosos de antaño acostumbraban a retardar
una hora la «oración» para disponer su corazón ante Dios. Incluso si el rey da
el saludo (mientras se hace la oración) no se le ha de contestar. Incluso cuando
una serpiente se haya enroscado en el propio pie, no se ha de interrumpir (su
recitación )38•
2. Se menciona el poder de la lluvia en la resurrección de los muertos39• La
petición de la lluvia se hace en la bendición de los años"; la Habdalá41 en «Tú
que favoreces (al hombre) con el conocimiento». R. Aquiba dice: Se dice (la
Habdalá) como si fuera una cuarta bendición en sí misma. R. Eliezer dice: En
la acción de gracias42•
3. A aquel que dice: «Hasta el nido de los pájaros43 llega tu misericor-
dia», o: «Por la bondad sea recordado tu nombre», o: «Damos gracias, damos
gracias», se le ha de hacer callar". Si uno pasa delante del arca y comete un
error, pasará otro en lugar de él. En tal circunstancia ninguno podrá excusarse.
¿Desde dónde ha de comenzar? Desde el principio de la bendición en la que
el otro erró.
a. una oración breve + con el contenido de las dieciocho (bendiciones) b. al resto de
Israel: a Israel c. o en un carroJ
35. Hacia la dirección de Jerusalén.
36. El individuo particular no tiene que recitarla.
3 7. De R. Elazar.
38. Según los comentaristas, esto sólo vale para los casos en que no hay peligro de vida.
39. En la bendición de la resurrección, que se incluía en la segunda bendición de la tefilá.
40. Novena bendición.
41. Habdalá (separación), fórmula que se recitaba al finalizar el sábado.
42. Decimoctava bendición.
43. Cf. Dt 22, 6ss.
44. Son fórmulas o plegarias que no se consideran ortodoxas.
Bendiciones - berajot Ber 5, 4--ó, 4
4. El que pasa delante del arca45 no responderá «amén» a (la bendición) de
los sacerdotes por el peligro de confusión. Si allí no hay ningún otro sacerdote
fuera de él, no alzará sus manos46. Pero si se encuentra seguro de alzar las ma-
nos y poder volver a la oración, puede hacerlo.
5. Si uno dice la oración y yerra, eso es un mal signo para él. Si él es el
comisionado por la comunidad47, eso es un mal signo para los que le dieron
el encargo, ya que el representante de una persona es como si fuera ella misma.
Se cuenta de R. Janina ben Dosa que solía orar por los enfermos y decir: «Éste
vivirá, éste morirá». Le dijeron: «¿Cómo lo sabes?», Respondió: «Si mi oración
es fluida en mi boca, sé que es aceptada; si no, sé que es rechazada»48.
CAPÍTULO 6
1. ¿De qué modo se recita la bendición sobre los frutos? Sobre los frutos
de los árboles se ha de decir: «(Bendito seas ... )49 creador del fruto del árbol»,
dejando aparte el vino, ya que sobre el vino se dice: <<. .. creador del fruto de
la vid». Sobre los frutos de la tierra se dice: « ... creador del fruto de la tierra»,
dejando aparte el pan, ya que sobre éste se dice: « ... el que hace germinar el
pan de la tierra». Sobre las verduras se dice: « ... creador del fruto de la tierra».
R. Yehudá dice: <<. •. creador de las diferentes especies de hierbas».
2. Si uno recita sobre los frutos del árbol la bendición: « ... creador del fru-
to de la tierra», cumple su obligación; pero si recita sobre los frutos de la tierra
la bendición « ... creador del fruto del árbol», no cumple su obligación. En
cualquier circunstancia, si dice («Bendito seas ... ) porque todo existe mediante
tu palabra», cumple con su obligación.
3. Sobre algo que no crece de la tierra se dice: « ... porque todo existe me-
diante tu palabra». Sobre el vinagre, los frutos inmaduros caídos y las langostas
comestibles se dice: <<. .. porque todo existe mediante tu palabra». Sobre la le-
cheª, el queso y los huevos se dice;« ... porque todo ... ». R. Yehudá dice: Sobre
todo lo que es una especie de maldición" no puede recitarse una bendición.
4. Cuando una persona tiene delante de sí diferentes clases (de frutos), dice
R. Yehudá que si entre ellos se hallan algunos de los siete51, ha de recitar la
bendición que le es adecuada. Los sabios, en cambio, dicen que puede recitar
la bendición que corresponda a cualquiera de ellos, a libre elección.
a. Sobre la leche ... porque todo .. .]
45. El que dirige la oración de la comunidad.
46. Para impartir la bendición.
47. El que dirige la oración pública en la sinagoga.
48. Algunos lo refieren al enfermo que es aceptado o rechazado.
49. Se sobreentiende siempre la fórmula: «Bendito seas, Señor, nuestro Dios, Rey del
universo ... ».
50. Como vinagre que es corrupción del vino, langostas que pueden ser una plaga ...
51. Los siete frutos famosos de Canaán son: trigo, cebada, vino, higos, granadas, aceitu-
nas y miel de dátiles.
Ber 6, 5-7, 1 Orden primero: Semillas - zerain 30
5. Si uno recita la bendición sobre el vino antes de la comida, está exi-
mido de recitarla de nuevo después de la comida. Si uno recita la bendición
sobre el aperitivo antes de la comida, está eximido de recitarla después de la
comida (sobre el postre). Si uno recita la bendición sobre el pan, está eximido
de recitarla sobre el aperitivo; pero si la recita sobre el aperitivo, no está eximi-
do de recitarla sobre el pan. La escuela de Samay enseña: Tampoco la comida
cocida en la olla.
6. Si están sentados para comer, cada cual recita la bendición para sí. Si
están reclinados alrededor (de la mesa), uno la recita por todos. Si el vino
es servido en medio de la comida, cada cual recita la bendición para sí; si es
después de la comida, uno la recita por todos y este mismo recita la bendición
sobre las especies aromáticas que se han de quemar, a pesar de que éstas no se
traigan sino después de la comida.
7. Si traen ante él primeramente un plato salado, acompañado de pan, re-
cita la bendición sobre lo salado y queda eximido de la del pan, ya que el pan
es algo secundario respecto de aquél. Ésta es la regla general: Cuando hay algo
principal acompañado de algo accesorio, se recita la bendición sobre lo princi-
pal y se queda eximido de la de lo accesorio.
8, Si uno come higos, uvas y granadas, recita despuésª las tres bendicio-
nes. Ésta es la opinión de Rabán Gamaliel. Los sabios dicen: Una bendición
con el contenido" de las tres. R. Aquiba dice: Incluso si uno ha comido legum-
bres cocidas y ésa es su comida, recita tras ello las tres bendiciones. Si uno
bebe agua a causa de la sed, dice: « ... porque todo existe a través de tu pala-
bra». R. Tarfón dice: (Bendito sea) el creador de la multitud de seres vivientes
y de sus necesidades.
CAPÍTULO 7
1. Si tres comen juntos, están obligados a invitarse (uno a otro a decir la
acción de gracias)52. Si uno de ellos come productos de diezmo dudoso o pro-
ductos del primer diezmo53 de los que se retiró la ofrenda54, o del segundo
diezmo55, o de lo consagrado que ha sido redimido, o si el servidor (de la co-
munidad) come una cantidad aunque sólo sea como la de una aceituna, o si está
un samaritano (presente), (pueden ser incluidos) para hacer la invitación. Pero
si uno come de productos no diezmados o de aquellos del primer diezmo de los
que no se retiró la ofrenda, o del segundo diezmo, o de lo consagrado que no
ha sido redimido, o si el servidor ( de la comunidad) come menos cantidad que
a. después: sobre ellos b. con el contenido de las tres]
52. Esta invitación es llamada técnicamente simun. Cf. misná 3.
53. Que hay que dar a los levitas antes de que sean comidos los frutos (Nm 18, 21).
54. Que el levita ofrecía al sacerdote de los diezmos recibidos.
55. Que era llevado a Jerusalén por el propietario y comido allí por él o rescatado con
dinero que había de emplearse después en Jerusalén para la adquisición de alimentos.
Bendiciones - berajot Ber 7, 2-8, 1
la equiparable a una aceituna, o si está allí presente un extraño, no se hace la
invitación (a la acción de gracias en común).
2. A las mujeres, esclavos y niños no se les invita. ¿Hasta qué cantidad (se
ha de comer) para hacer la invitación (a la acción de gracias en común)? Hasta
la cantidad como la de una aceituna. R. Yehudá dice: «Como la de un huevo».
3. ¿Cómo se hace la invitación (a la acción de gracias)? Cuando son tres,
dice uno56: «Bendigamos». Si son tres, aparte de él mismo, dice: «Bendecid».
Cuando son diez dice: «Bendigamos a nuestro Dios». Si son diez, aparte de
él mismo, dice: «Bendecid». Da igual que sean diez que sean diez mil. Si son
cien dice: «Alabemos al Señor, nuestro Dios». Si son cien, aparte de él mismo,
dice: «Bendecid». Si son mil dice: «Bendigamos al Señor, nuestro Dios, Dios
de Israel». Si son mil, aparte de él mismo, dice: «Bendecid». Si son diez mil, se
dice: «Alabemos al Señor, nuestro Dios, Dios de Israel, Dios de los ejércitos,
que está sentado sobre los querubines, por los manjares que hemos comido». Si
son diez mil, aparte de él mismo, dice: «Alabad». Según la manera en que recita
la bendición, así se le ha de responder: «Bendito seas Tú, Señor, nuestro Dios,
Dios de Israel, Dios de los ejércitos, que estás sentadoª sobre los querubines, por
la comida que hemos ingerido». R. Yosé el Galileo dice: Se ha de recitar la ben-
dición de acuerdo con la multitud de la asamblea, ya que está escrito: Bendecid
a Dios en las asambleas, al Señor, desde la fuente de Israel 57• R. Aquiba dice:
¿Qué encontramos en la sinagoga?. Es igual que sean muchos o pocos; él ha de
decir: «Bendecid al Señor». R. Ismael dice: Bendecid al Señor bendito.
4. Si comen tres conjuntamente, no puede separarse58. Igualmente si son
cuatro o cinco. Si son seis pueden separarse y lo mismo hasta diez. Si son diez
no pueden separarse (y así) hasta veinte.
5. Si dos grupos comen en una misma casa y algunas de las personas (de los
dos grupos) se ven mutuamente, pueden unirse para hacer la invitación (a la ac-
ción de gracias en común). En caso contrario, unos y otros se hacen la invitación
por separado. No debe recitarse la bendición sobre el vino antes de echar en él
el agua. Tal es la opinión de R. Eliezer. Los sabios dicen que se puede recitar la
bendición (sobre el vino incluso sin haber mezclado previamente el agua).
CAPÍTULO 8
l. Estas son las cosas en las que se diferencian las escuelas de Samay y de
Hilel respecto a la comida. La escuela de Samay dice: Se recita la bendición
sobre el día59 y luego sobre el vino. La escuela de Hilel, en cambio, afirma: Se
recita la bendición sobre el vino y luego se recita la del día.
a. que estás sentado ... hemos ingerido]
56. El que preside la mesa.
57. Sal 68, 27.
58. Sin haberse invitado antes a la recitación común de la acción de gracias.
59. Consagrando el día.
Ber 8, 2-9, 2 Orden primero: Semillas - zerain 32
2. La escuela de Samay dice: Se lavan las manos y luego se escancia la
copa". La escuela de Hilel, en cambio, afirma: Se escancia la copa y luego se
lavan las manos.
3. La escuela de Samay afirma: Se secan las manos con una toalla y se
coloca sobre la mesa. La escuela de Hilel, en cambio, afirma: Sobre el cojín.
4. La escuela de Samay dice: Se limpia el comedor61 y luego se lavan las
manos. La escuela de Hilel, en cambio, afirma: Se lavan las manos y luego se
limpia el comedor.
5. La escuela de Samay dice: (El orden de las bendiciones al final del sá-
bado es el siguiente): la lámpara, la comida, los perfumes y la Habdalá62. La
escuela de Hilel, en cambio, afirma: La lámpara, los perfumes, la comida y la
Habdalá. La escuela de Samay dice: Que creó la luz del fuego. Pero la escue-
la de Hilel, en cambio, enseña: Creador de las luces del fuego63•
6. No se puede recitar la bendición sobre la lámpara o sobre los perfumes
de los idólatras, ni sobre las lámparas o perfumes de los muertos, ni sobre las
lámparas o perfumes que se encuentran ante los ídolos. No se recita la bendi-
ción sobre la lámpara hasta que no se haga uso de su luz.
7. Si uno come y, olvidándose, no recita la bendición, la escuela de Samay
dice que ha de volver a su lugar y recitar la bendición. La escuela de Hilel, en
cambio, afirma que puede recitar la bendición en el lugar donde se encuentre
al acordarse. ¿Hasta cuándo ha de decir la bendición? En tanto se digiera la
comida en el estómago.
8. Si les es traído vino después de la comida y no hay más que una copa,
la escuela de Samay afirma que se recita la bendición sobre el vino y luego la
bendición sobre la comida. La escuela de Hile!, en cambio, afirma que se recita
la bendición sobre la comida y luego la bendición sobre el vino. Deben respon-
der amén tras cualquier israelita que recita la bendición, pero no se responderá
amén tras el samaritano que pronuncie la bendición mientras no se haya oído
toda la bendición.
CAPÍTULO 9
1. Si uno ve un lugar donde fueron hechos prodigios en favor de Israel
dice: «Bendito sea el que obró prodigios con nuestros padres en este lugar». Si
es un lugar del que fue erradicada la idolatría dirá: «Bendito sea el que erradicó
la idolatría de nuestra tierra».
2. Con los meteoritos, temblores de tierra, rayos, truenos, tempestades di-
ce: «Bendito sea Aquél de cuya fuerza y poder está repleta la tierra». Sobre
60. Se mezcla el vino con agua.
6 l. Literalmente, la casa, después de la comida.
62. Cf. supra, nota 41. Ceremonia que señalaba el fin del sábado o día festivo y comien-
zo del día ordinario.
63. Bendición sobre la lámpara.
33 Bendiciones - berajot Ber 9, 3-5
las montañas, colinas, mares, ríos y desiertos dice: «Bendito sea el que hizo la
obra de la creación». R. Yehudá dice: Si uno ve el mar grande dice: «Bendito
sea el que hizo el mar grande», siempre que lo vea ocasionalmente. Con las
lluvias y las buenas noticias dice: «Bendito sea el que es bueno y hace el bien».
Con las noticias malas dice: «Bendito sea el juez de verdad».
3. Si uno construye una nueva casa o adquiere objetos nuevos dice: «Bendi-
to sea el que nos mantiene en la vida (nos conserva y nos hace llegar hasta esta
hora)». Se recita la bendición sobre una desgracia sin consideración de lo bueno
que pueda resultar de ella y sobre una cosa buena sin consideración de lo ma-
lo que pueda seguirse. Si uno clama (a Dios) por algo ya ocurrido, es ésa una
oración vana. ¿Qué significa? Si, por ejemplo, uno cuya mujer está embarazada
dice: «Dios quiera que mi mujer dé a luz un niño», es ésta una oración vana. Si
uno va por el camino y, oyendo gritos en la ciudad, dice: «Dios quiera que no
sea nadie de mi casa», es ésta una oración vana.
· 4. Si uno entra en una ciudad amurallada, recita una oración dos veces, una
al entrar y otra al s/alir. Ben Azay dice: Cuatro veces, dos al entrar y dos al salir,
dando gracias por el pasado y rogando por el futuro.
5. Cada uno está obligado a bendecir a Dios en el mal, del mismo modo
que le bendice en el bien, ya que está escrito: Amarás al Señor tu Dios con
todo tu corazón, con toda tu alma, con todo tu poder64• Con todo tu corazón, es
decir, con tus dos inclinaciones, la buena y la mala; con toda tu alma, es decir,
incluso cuando te quita tu vida; con todo tu poder, es decir, con todas tus rique-
zas. Otra explicación de con todo tu poder: en cualquier medida con la que Él
te mida le darás gracias (con todas tus fuerzas). Nadie ha de comportarse con
ligereza frente a la Puerta Oriental, ya que está frente al Santo de los Santos.
Nadie puede entrar en el monte del Templo con su bastón, o con sus zapatos,
o con su cartera, o con polvo sobre sus pies, ni hacer de él un atajo, ni mucho
menos se puede escupir en él. Al final de toda bendición dicha en el Templo
se acostumbraba a decir: «Desde la eternidad». Pero después que los herejesé
la corrompieron y dijeron que sólo hay un mundo66, se dispuso que se dijera:
«Desde la eternidad hasta la eternidad». Se dispuso que cada cual pudiera sa-
ludar a su prójimo con el nombre de Dios, puesto que está escrito: Llegó Boaz
desde Belén y dijo a los segadores: El Señor esté con vosotros, contestándole
ellos: El Señor te bendiga67• También se dice: El Señor esté contigo, valiente
héroe68. Asimismo: No desprecies a tu madre cuando envejeciere69• Se dice tam-
bién: Es tiempo de hacerpara el Señor, pues han violado tu ley7°. R. Natán dice:
Han violado tu ley, porque era el tiempo de obrar para el Señor.
64. Dt6, 5.
65. Algunos textos leen: saduceos.
66. El término 'olam significa en hebreo tanto «eternidad» como «mundo».
67. Rut2, 4.
68. Jue 6, 12.
69. Prov 23, 22.
70. Sal 119, 126.
111,,
LA ESQUINA DE TU CAMPO
(peá)
Este tratado versa sobre unas antiguas disposiciones en favor de los pobres: la esqui-
na de tu campo, la rebusca y la gavilla olvidada. La que trata con más amplitud es la refe-
rente a la «esquina de tu campo» en tomo a la obligación de todo propietario de dejar sin
recoger una esquina de su campo en favor de los pobres (Lv 19, 9; 23, 22; Dt 24, 19-21).
Este tratado, como todo el resto del orden de las semillas, exceptuando el primer
tratado Berajot, no tiene comentario en el Talmud babilónico.
El tratado contiene ocho capítulos:
Cap. J: Qué cosas no tienen medida determinada, medida rabínica y lugar del pre-
cepto de la esquina de tu campo; qué productos están sujetos al precepto.
Cap. 2: Cómo se determinan los campos en relación al precepto.
Cap. 3: Casos especiales, bienes declarados sin propiedad.
Caps. 4-5: Cómo se distribuyen los frutos de «la esquina de tu campo», la rebusca.
Cap. 6: Disposiciones en tomo al precepto de la gavilla olvidada.
Cap. 7: Derechos del pobre sobre olivos y viñas.
Cap. 8: Tiempo de la rebusca, credibilidad de los pobres sobre sus derechos, el diez-
mo del pobre, el pobre itinerante, quiénes pueden disfrutar de tales derechos.
CAPÍTULO 1
l. Estas son las cosas sobre las que no hay medida fijada1: la esquina de
tu campo2, las primicias', la presentación en el Templo", el ejercicio de las
obras de misericordia5 y el estudio de la Torá. Estas son las cosas cuyo fruto
puede disfrutar el hombre en este mundo y cuyo capital permanece a su favor
para la vida futura: el respeto al padre y a la madre", la caridad, y el restable-
cer la paz entre un hombre y su prójimo. Pero el estudio de la ley aventaja a
todas ellas.
1. Por parte de la Torá, ya que por parte rabínica está establecido que se deje al menos
· 1/60 de los frutos del campo.
2. Lv 19, 9; 23, 22.
3. Que debían ser llevadas al Templo (Ex 23, 19).
4. Con motivo de las tres grandes fiestas de peregrinación (Ex 23, 17).
5. «Guemil.lutjasadim», expresión que denota algo más que simple caridad y obras de
misericordia y que comporta un servicio personal a todos los hombres.
6. Ex 20, 12; Dt 5, 16.
Pea 1, 2-6 Orden primero: Semillas - zeraín 36
2. No se puede achicar la esquina más de una sexagésima parte7. A pesar de
que se haya dicho que en lo referente a la esquina de tu campo no hay medida
fijada, todo dependerá de la dimensión del campo, del número de los pobres y
de la abundancia del grano.
3. Se puede dejar la esquina al comienzo del campo o en medio. R. Simeón
dice: Con tal que en último término se deje según la medida. R. Yehudá dice:
Si uno deja un tallo (al final), puede unir a él (lo ha dejado al principio o en
medio) como cumplimiento del (precepto) de la esquina (de tu campo)". Pero
si no, será considerado como cosa sin propiedad9•
4. Se ha establecido una regla general sobre ( el precepto) de la esquina de
tu campo: Todo lo que es comestible, lo que es custodiado, lo que crece de la
tierra, lo que se cosecha en un mismo tiempo (determinado) y se trae para su
conservación está sujeto (al precepto) de la esquina ( de tu campo). El trigo" y
las legumbres caen bajo esta regla.
5. Entre los árboles, el zumaque11, el algarrobo, el nogal, el almendro, la
vid, el granado, el olivo y la palmera están sujetos (al precepto) de la esquina
(de tu campo)12•
6. Siempre se puede dar13 a título de la esquina ( de tu campo) y quedar
eximido de los diezmos14 hasta que (el montón) quede aplanado. También
se puede dar bajo el título de cosa sin propietario y quedar eximido de los
diezmos15 hasta que (el montón) quede aplanado. Se puede dar de comer al
ganado, bestias y aves, y quedar eximido de los diezmos hasta que ( el mon-
tón) quede aplanado. Puede tomarlo de la era y sembrarlo y quedar eximido
de los diezmos hasta que (el montón) quede aplanado. Tal es la opinión de R.
Aquiba. Si un sacerdote o un levita compra una era16, entonces los diezmos le
pertenecen hasta que (el montón) quede aplanado17• Si uno ha consagrado (un
producto) y lo redime, entonces está obligado al diezmo hasta que el tesorero
aplane ( el montón).
7. Del total del campo. Naturalmente está permitido dejar más cantidad.
8. Estando exento del diezmo, ya que de «la esquina de tu campo» no se separa diezmo.
9. Y, en cuanto tal, puede ser adquirido tanto por el pobre como por el rico.
10. Trigo, avena, cebada, centeno ...
11. Rhus coriaria.
12. Sólo se aducen algunas especies en plan de ejemplo.
13. Incluso del fruto ya recogido.
14. Los distintos tipos de diezmo que gravaban sobre el israelita eran los siguientes:
1) El denominado «primer diezmo», que se entregaba al levita (Nm 18, 21), quien a su vez,
de aquella cantidad recibida, tenía que separar otro diezmo para el sacerdote (Nm 18, 26).
2) El llamado «segundo diezmo», que el propietario debía de comer en Jerusalén (Dt 14, 23).
Podía ser vendido por dinero, con el que, añadiéndole un cuarto de su valor, se adquirían
alimentos en Jerusalén y allí eran consumidos. 3) El año tercero y sexto del ciclo septena)
había que entregar un diezmo a los pobres, de ahí que se le llamara «diezmo del pobre» (Dt
14, 29; 26, 12).
15. Cf. Dt 14, 28.
16. Llena de grano.
17. Luego han de ser entregados los diezmos a otro levita.
La esquina de tu campo - peá Pea 2, 1-6
37
CAPÍTULO 2
l. Las siguientes cosas introducen la interrupción18 en lo concerniente (al
precepto) de la esquina (de tu campo): un arroyo, un canal, un camino priva-
do", un camino público, un pasadizo público, un pasadizo privado si se man-
tiene tanto en el tiempo del verano como en la estación de las lluvias, un terre-
no baldío, un terreno cultivado y otra semilla (diferente). Si uno siega (trigo
todavía no maduro) para forraje, introduce una interrupción. Ésta es la opinión
de R. Meír. Los sabios, en cambio, dicen: No se introduce una interrupción sino
sólo si se ara el campo.
2. Si un canal de agua (es tan ancho que el trigo en ambas orillas) no puede
ser segado simultáneamente, R. Yehudá afirma que introduce una interrupción.
Cualquier montaña que es cavada con azadón, aunque el buey no pueda reco-
rrerla con el arado, está sujeta toda ella a una única satisfacción del (precepto)
de la esquina ( de tu campo).
3. Todas estas cosas introducen una interrupción en los campos sembrados.
En lo que concierne a los árboles, introduce una interrupción sólo un muro".
Pero si las ramas están entrelazadas, no introduce interrupción ( el muro), sino
que todo queda sujeto (auna única satisfacción del precepto) de la esquina ( de
tu campo).
4. Por lo que se refiere a los algarrobos que son visibles unos de otros,
(forman una unidad respecto al precepto, a pesar de que estén divididos por
muro o valla). Rabán Gamaliel decía: En casa de mi padre se acostumbraba
( a considerar como una unidad respecto a la satisfacción del precepto) de la
esquina (de tu campo) los olivos que tenían en cualquier sitio (del campo) y
los algarrobos que eran visibles unos de otros. R. Eliezer, hijo de R. Sadoq,
decía en su nombre: Respecto a los algarrobos, también los que tenía en toda
1
la ciudad. • 1
5. Si uno siembra su campo con una sola semilla, a pesar de que llene con
ellos dos eras, establece una sola (unidad respecto al precepto) de la esquina
( de tu campo). Si siembra dos especies de semilla, a pesar de que lo ponga en
una misma era, establece dos (unidades respecto al precepto) de la esquina ( de
tu campo). Si uno siembra su campo con dos especies de trigo y las pone en
una misma era, establece una sola (unidad respecto al precepto) de la esquina
(de tu campo); si las pone en dos eras, establece dos (unidades).
6. Una vez R. Simeón de Mispá sembró ( de ese modo) y (vino) junto a Ra-
bán Gamaliel. Ambos fueron a la sala de los sillares21 y lo consultaron. Najum el
Escriba les dijo: He recibido de R. Measa, que lo recibió de su padre22, y éste de
18. Hacen que un campo se considere dividido en diversas secciones, en las que hay que
respetar el precepto de «la esquina de tu campo».
19. Que tiene cuatro codos de ancho, frente a los dieciséis del camino público.
20. De una altura mínima de diez palmos.
21. Donde tenía el sanedrín su sede (Mid 5, 4).
22. Algunos entienden «Abba» como nombre propio.
Pea 2, 7-3, 3 Orden primero: Semillas - zerain 38
los «pares»23, y éstos de los profetas, que es precepto de Moisés desde el Sinaí
que si uno siembra su campo con dos especies de trigo y las pone en una misma
era, establece sobre ellas una sola (unidad en lo concerniente a la satisfacción
del precepto) de la esquina ( de tu campo); pero si hace dos eras, establece dos
(unidades).
7. Si un campo ha sido segado por gentiles o por ladrones, o ha sido con-
sumido por las hormigas, o lo ha destrozado la tormenta o el ganado, queda
exento24. Si uno ha segado la mitad y los ladrones siegan la otra mitad, que-
da exento, porque la obligación (del cumplimiento del precepto) de la esquina
(de tu campo se aplicaba) al trigo que quedaba en pie25•
8. Si los ladrones han segado la mitad del campo y uno siega la otra mitad,
tiene que satisfacer ( el precepto) de la esquina ( de tu campo) en lo concerniente
a aquello que siega. Si ha segado la mitad y vende la otra mitad, el comprador
tiene que satisfacer por entero ( el precepto) de la esquina ( de tu campo). Si ha
segado la mitad y consagra la otra mitad, el que la redime de las manos del te-
sorero tiene que satisfacer por entero ( el precepto) de la esquina ( de tu campo).
CAPÍTULO 3
1
l. En cuanto a los espacios cuadrados26 con trigo que hay entre los olivos27,
111 la escuela de Samay dice que se ha de establecer una unidad (respecto a la
satisfacción del precepto) de la esquina ( de tu campo) por cada uno de ellos,
mientras que la escuela de Hilel afirma que vale uno por todos. Están de acuerdo
en que si los extremos de las líneas se mezclan, entonces se establece una unidad
por todos (respecto a la satisfacción del precepto) de la esquina ( de tu campo).
2. Si uno siega por franjas su campo y deja los tallos verdes, R. Aquiba
dice que se establece una unidad (respecto a la satisfacción del precepto) de
la esquina (del campo) por cada una (de las franjas). Los sabios, en cambio,
dicen: Una por todas. Pero los sabios están de acuerdo con R. Aquiba en que si
uno siembra eneldo o mostaza en tres lugares ha de satisfacer ( el precepto) de
la esquina ( de tu campo) en cada uno de ellos.
3. Si uno recoge cebollas frescas para el mercado y deja las secas para la
era, ha de satisfacer ( el precepto) de la esquina ( de tu campo) por separado res-
pecto a las unas y respecto a las otras. Del mismo modo hay que hacer respecto
a los guisantes y a las uvas. Si uno disminuye (la cantidad de cebollas)28, da
23. El sanedrín estaba presidido por dos personalidades, los «pares», en los dos últimos
siglos anteriores a la era cristiana.
24. Del precepto de «la esquina de tu campo».
25. Después de la siega de la primera mitad.
26. Los espacios libres que mediaban entre los árboles eran sembrados, generalmente
adoptando una forma cuadrada.
27. U otros árboles.
28. Es decir, si arranca cebollas (u otras plantas) para dejar más espacio entre ellas y
permitir un mejor desarrollo.
La esquina de tu campo - peá Pea 3, 4-8
39
del resto según lo que dejó. Pero si arranca (las cebollas) de una sola parte",
establece sobre el resto (lo que debe satisfacerse del precepto de la esquina de
tu campo) según la totalidad (inicial).
4. Las cebollas de siembra están sujetas (al precepto) de la esquina (de tu
campo). R. Yosé las declara eximidas. Respecto a las parcelas de cebollas que
se encuentran entre vegetales, R. Yosé dice que están sujetas cada una de ellas
( a la satisfacción del precepto) de la esquina ( de tu campo). Los sabios, en
cambio, dicen «una por todas».
5. Los hermanos que están separados satisfacen cada uno por su cuenta
( el precepto) de la esquina ( de tu campo). Si vuelven a asociarse, lo satisfacen
conjuntamente. Si dos personas compran un árbol, satisfacen conjuntamente (el
precepto) de la esquina ( de tu campo). Si uno ha comprado la parte del norte y
otro la del sur, cada cual satisface por separado ( el precepto) de la esquina ( de tu
campo). Si uno vende troncos de árbol dentro de su campo, tiene que satisfacer
(el precepto) de la esquina (de tu campo) por cada uno de ellos. R. Yehudá dice:
¿Cuándo? Cuando el dueño del campo no deja nada (en él); pero si deja, enton-
ces ha de satisfacer (el precepto) de la esquina ( de tu campo) de modo global.
6. R. Eliezer dice: Un terreno de un cuarto de kab está sujeto (al precepto)
de la esquina (de tu campo). R. Yehosúa afirma: Si produce dos seás30. R. Tarfón
dice: Si tiene seis palmos por seis. R. Yehudá' ben Betera dice: De modo que
puede segarse de dos vueltas. La ha/ajá es según su opinión. Enseña R. Aquiba
que todo terreno de cualquier dimensión está sujeto (al precepto) de la esquina
(de tu campo) y de las primicias, y (basta) para escribir elprosbo/31 y para ad-
quirir bienes muebles por dinero, documento o por usucapión.
7. Si uno estando gravemente enfermo" asigna (a otro) por escrito sus bie-
nes y deja para sí un terreno de la dimensión que sea, su donación es válida. Pe-
ro si no deja ningún terreno de la dimensión que sea, su donación no es válida.
Si uno asigna sus bienes a sus hijos por escrito y asigna a su mujer un terreno
de cualquier dimensión, pierde ésta su ketubá33• R. Yosé dice: Si ella está de
acuerdo34, a pesar de que ( el marido) no se lo asignara, pierde su ketubá.
8. Si uno asigna sus bienes por escrito a su esclavo, queda éste emancipa-
do. Pero si conserva para sí un terreno de cualquier dimensión que sea, no que-
da emancipado. R. Simeón dice que en cualquiera de los casos es un hombre
libre, a excepción de que el (dueño) diga: «Mira, todos mis bienes han de ser
entregados a fulano, mi esclavo, excepto la diezmilésima parte de ellos»35.
a. R. Yehudá: R. Yehoshúa
29. Ya para su propia necesidad o ya para la venta.
30. Un terreno que tenga una producción de dos seás de fruto.
31. Todas las deudas cesaban con el año sabático. Pero podían mantenerse incluso tras
el año sabático estableciendo un contrato previo, cuyo documento era llamado pros bol. Sólo
era posible si el deudor disponía de bienes inmuebles.
32. Aunque recuperándose más tarde.
33. La dote que le corresponde en su viudez o en el caso de ser divorciada. Cf. Ket 5, l.
34. De heredarlo con los hijos.
35. Ya que en esa parte exceptuada puede incluir al propio esclavo.
Pea 4, 1-8 Orden primero: Semillas - zeraín 40
CAPíTUL04
1. El precepto de la esquina (de tu campo) se aplica a lo que está agarrado a
la tierra. De la cepa con empalizada y de la palmera, el propietario ha de recoger
los frutos y repartirlos entre los pobres. R. Simeón dice: También de los tersos
nogales36• Si noventa y nueve37 dicen que han de ser distribuidos38 y uno solo se
pronuncia por la recogida, se escucha al que habla según la halajá.
2. Respecto a la vid con empalizada y a la palmera no es así. Aunque no-
venta y nueve digan que han de ser recogidos (sus frutos) y uno solo diga que
han de ser distribuidos, se ha de oír a este último que habla según la halajá.
3. Si uno recoge algo ( de los frutos del precepto) de la esquina ( de tu cam-
po) y lo arroja con lo demás39, no tiene ya parte en ello. Si se arroja sobre ellos
y extiende su manto, se le obliga a apartarse de allí. Lo mismo vale para el
rebusco" y para la gavilla olvidada41•
4. (Los frutos dejados para la satisfacción del precepto) de la esquina ( de tu
campo) no se siegan con hoces ni se cortan con hachas a fin de que nadie hiera
a su compañero.
5. Tres veces en el día es el momento de la recogida: por la mañana, al
mediodía y por la tarde. Rabán Gamaliel dice: Lo establecieron así para que
no fueran menos. R. Aquiba dice: Lo establecieron así para que no fueran más
veces. La gente de la Casa de la pantera42 recogía la cosecha sirviéndose de una
cuerda y dejaba de cada línea (frutos para la satisfacción del precepto) de la
esquina (de tu campo).
6. Si un gentil ha recogido la cosecha de su campo y luego se hace prosélito,
está eximido de los preceptos del rebusco, de la gavilla olvidada y de la esquina
de tu campo. R. Yehudá lo declara obligado respecto a la gavilla olvidada, ya que
el precepto de la gavilla olvidada se aplica en el tiempo de hacer las gavillas43.
7. Si uno ha dedicado al Templo trigo que todavía se encuentra en el campo
y lo redime, queda obligado44. Si dedica gavillas y las redime, queda obligado
(al precepto de la gavilla olvidada). Si dedica trigo que está todavía en el cam-
po y lo rescata cuando está ya dispuesto en gavillas, está eximido, ya que en el
tiempo de su obligación estaba exento.
8. Del mismo modo, si uno dedica al Templo sus productos antes de que
llegue el tiempo de los diezmos45 y los rescata, quedan obligados46. Si es des-
36. De tronco terso o, según otros, una especie determinada de nogal.
37. Pobres.
38. Los frutos, por parte del propietario.
39. Con ánimo de apropiárselo.
40. Cf. 4, 10.
41. Dt 24, 19-21.
42. Nombre de una ciudad (Nm 32, 36) o de una familia.
43. Cuando ya es israelita.
44. Al precepto de «la esquina de tu campo».
45. Que comienza a contar a partir del momento en que el fruto está ya en la era.
46. Al diezmo.
41 La esquina de tu campo - peá Pea 4, 9-5, 3
pués del tiempo de los diezmos y los rescata, quedan obligados. Si los dedica
al Templo antes de madurar y maduran cuando están bajo el tesoro y luego los
rescata, están eximidos, ya que en el tiempo de su obligación estaban exentos.
9. Si uno47 ha recogido ( frutos que caen bajo el título del precepto) de la
esquina de tu campo y dice: «Son para el pobre fulano», R. Eliezer afirma que
los ganó para aquél, mientras que los sabios sostienen que los ha de entregar al
primer pobre que encuentre. (Los frutos) de la rebusca, de la gavilla olvidada
y de la esquina de tu campo de un gentil están sujetos al precepto del diezmo a
no ser que se hayan declarado sin dueño.
1 O. ¿Cuál es ( el fruto) de la rebusca? Lo que cae al suelo en el tiempo de la
cosecha. Si uno recoge la cosecha a manos llenas o arranca (una planta) a puño
lleno y se clava una espina cayéndosele de la mano ( el fruto), éste pertenece al
dueño. Lo que cae del medio de la mano o de la hoz pertenece al pobre, pero lo
que cae por detrás de la mano o de la punta de la hoz pertenece al propietario.
Lo que cae de la punta de los dedos o del extremo de la hoz pertenece, según
R. Ismael, a los pobres, mientras que, según R. Aquiba, al propietario.
11. (El grano) que se halla en los agujeros de las hormigas que se encuentra
entre el trigo aún no segado pertenece al dueño; si es después de la siega, el
que está arriba pertenece a los pobres; el que está debajo (de tierra), al dueño.
R. Meír afirma que todo pertenece a los pobres, ya que lo que es dudoso de si
es o no es rebusca, cae bajo (la categoría) de la rebusca.
CAPÍTULO 5
1. En un montón de trigo, debajo del cual no se hizo la rebusca, todo lo que
está en contacto con la tierra es de los pobres. Si el viento esparce las gavillas,
se hace una estimación de qué cantidad habría en la rebusca y se entrega a los
pobres. Rabán Simeón ben Gamaliel dice que se da a los pobres según corres-
ponde a la caída normal48.
2. Si en la siega ha sido dejada una espiga de grano que toca todavía el tallo
del trigo aún no cortado, si puede ser recogida juntamente con éste, pertenece al
dueño; si no, pertenece a los pobres. Si una espiga que queda para la rebusca se
mezcla con el montón de trigo, se hace el diezmo con otra espiga y se entrega (al
pobre). R. Eliezer dice: ¿Cómo un pobre puede intercambiar algo que no vino a
posesión suya? Antes bien, debe (el dueño) otorgar al pobre derecho sobre todo
el montón de trigo y luego hacer el diezmo con una espiga y entregársela.
3. No se puede regar (el campo), según la opinión de R. Meír, mientras que
los sabios lo permiten por cuanto que es posible49•
47. Que no es un pobre.
48. Una cuadragésima quinta parte de la cosecha.
49. El riego impediría a los pobres recoger el fruto, pero el propietario, según los sabios,
tendría ocasión de resarcir a los pobres. Esta misná es de dificil intelección. Megalgelin pare-
ce referirse al instrumento, dotado de ruedas, con el que se sacaba el agua. Pero existen otras
interpretaciones.
Pea 5, 4-6, 1 Orden primero: Semillas - zeraín 42
4. Un propietario que tiene que trasladarse de un lugar a otro y tiene nece-
sidad de recoger (los frutos) de la rebusca, de la gavilla olvidada, de la esquina
de tu campo, del diezmo de los pobres, los puede tomar, pero cuando retorna a
su casa tiene que resarcirlos. Ésta es la opinión de R. Eliezer. Los sabios dicen:
En aquel momento era un pobre.
5. Si uno hace un cambio con el pobre, lo suyo queda exento y lo del pobre
queda obligado. Si dos personas" se hacen con un campo con derecho a la parti-
cipación en los frutos, uno puede dar al otro su parte en el diezmo de los pobres
y el otro a su vez puede dar a éste su parte en el diezmo de los pobres. Si (un
pobre) toma un campo para recoger la cosecha, le queda prohibido (participar)
en la rebusca, en la gavilla olvidada, en la esquina de tu campo y en el diezmo
de los pobres. R. Yehudá dice: ¿Cuándo? Cuando recibe de él la mitad (de la
cosecha) o el tercio o el cuarto. Pero si ( el propietario) le dice: «El tercio de lo
que siegues es tuyo», entonces le está permitido (participar) en la rebusca, en la
gavilla olvidada, en la esquina de tu campo, mas no en el diezmo de los pobres51.
6. Si uno vende su campo, al vendedor52 le está permitido53, pero al com-
prador le está prohibido. Nadie puede contratar a un obrero con la condición de
que su hijo pueda hacer la rebusca tras él. Si uno no deja a los pobres hacer la
rebusca o si deja a uno y a otro no, o si ayuda a uno de ellos, el tal es un expo-
liador de los pobres. De él está escrito: No removerás los linderos antiguos54.
7. La gavilla que olvidaron los trabajadores, pero que no olvidó el pro-
pietario o que olvidó el propietario, pero que no olvidaron los trabajadores o
aquélla frente a la que se pusieron delante los pobres o que la cubrieron con
paja, no se considera gavilla olvidada.
8. Si uno ata las gavillas en forma de sombrero o de muela de molino o de
torta o de haz55, no se aplica en ese caso (el precepto) de la gavilla olvidada.
Pero desde allí hasta la era, se aplica ( el precepto) de la gavilla olvidada. Si uno
ata las gavillas en forma de montón, se aplica (el precepto) de la gavilla olvi-
dada, pero desde allí hasta la era no se aplica. Ésta es la regla general: Siempre
que se amontonen las gavillas para llevarlas al lugar donde se terminará el traba-
jo se aplica ( el precepto) de la gavilla olvidada, pero a lo que se lleva desde allí
a la era no se aplica. Si no es el lugar donde se termina el trabajo, no se aplica
el precepto de la gavilla olvidada, pero sí se aplica desde allí a la era.
CAPÍTULO 6
l. La escuela de Samay enseña: Lo que es proclamado propiedad sin pro-
pietario a favor de los pobres es considerado sin propietario. Pero la escuela de
50. Pobres.
51. Que era separado de lo ya segado.
52. En su condición de pobre.
53. La rebusca, gavilla olvidada y esquina de tu campo.
54. Prov 22, 28. Otra versión: «No removerás los linderos de los pobres».
55. En pequeños montones, de carácter provisional, para hacer luego un gran montón.
La esquina de tu campo - peá Pea 6, 2-6
43
Hile! dice: No puede considerarse nada sin propietario mientras no sea declara-
do también sin propietario a favor de los ricos como en el año de la remisión56.
Si todas las gavillas del campo son de un kab57 y una es de cuatro kab y fue
olvidada, según la escuela de Samay no debe ser considerada como gavilla ol-
vidada, pero según la escuela de Hile! sí.
2. Si una gavilla está apoyada a una pared o a un montón de trigo o junto al
ganado o junto a unos objetos y fue olvidada, la escuela de Samay afirma que
no entra en la categoría de gavilla olvidada, mientras que la escuela de Hile!
sostiene que sí.
3. En los extremos de las líneas, la gavilla que está de frente tiene un valor
probatorio. Si una gavilla ha sido recogida para ser transportada a la ciudad y
es olvidada, están de acuerdo (ambas escuelas) en que no entra en la categoría
de gavilla olvidada.
4. Para los extremos de las líneas vale lo siguiente: si empiezan dos (a reco-
ger las gavillas) por el medio de la línea, uno vuelto hacia el norte y el otro hacia
el sur, olvidando (algunas gavillas) delante y detrás de ellos, las que quedan de-
lante de ellos se consideran como gavillas olvidadas, mientras que las que que-
dan detrás de ellos no se consideran como tales. Si una persona sola comienza
por el extremo de la línea y olvidó (algunas gavillas) que estaban unas delante y
otras detrás de él, las que están delante de él no se consideran como gavillas ol-
vidadas, mas las que están detrás sí, pues a esto se aplica: No te volverás atrás58.
Ésta es la regla general: Todo a lo que puede aplicarse el no te volverás atrás es
considerado como gavilla olvidada, mientras que si no puede aplicarse el No te
volverás atrás no se considera como gavilla olvidada.
5. Dos gavillas pueden entrar en la categoría de gavilla olvidada, pero no
tres. Dos montones de aceitunas o algarrobas pueden entrar en la categoría de
lo olvidado, pero no tres montones. Dos hatillos de lino pueden entrar en la ca-
tegoría de lo olvidado, pero no tres. Dos gajos pueden entrar en la categoría de
gajos caídos, pero no tres. Dos espigas pueden entrar dentro de la categoría
de la rebusca, pero no tres. Estas (normas) son conformes a las palabras de
Hile!. En todos estos casos, la escuela de Samay dice que tres son del pobre,
mientras que cuatro ya pertenecen al propietario.
6. Si una gavilla contiene dos seás y es olvidada, no se la considera como
gavilla olvidada. Si son dos gavillas que juntas hacen dos seás, según Rabán
Gamaliel pertenecen al propietario, mientras que según los sabios pertenecen
a los pobres. Rabán Gamaliel les puso la cuestión: Con la multiplicación de
las gavillas, ¿se fortalece o se debilita el derecho de los propietarios? Le res-
pondieron: Se fortalece. Les dijo: Si cuando se trata de una sola gavilla que
contiene dos seás y es olvidada, no se considera como gavilla olvidada, ¿no
56. El séptimo año de cada semana de años se redimen todas las deudas, el terreno no se
trabaja y lo que crece espontáneamente de la tierra pertenece a todos (Ex 23, 10; Dt 15, 1 ss).
57. Cf. el Glosario de términos hebreos, p. 1089.
58. Dt 24, 19.
Pea 6, 7-7, 1 Orden primero: Semillas - zeraín 44
hay que inferir que si son dos gavillas que contienen juntas dos seás no han de
ser consideradas dentro de la categoría de olvidadas? Le replicaron: ¡No! Si tú
hablas de una gavilla que es como un montón, ¿hablarás de dos gavillas que
son como dos hatillos?
7. Si hay trigo aún no segado que hace dos seás y es olvidado, no entra en
la categoría de lo olvidado. Si no contiene dos seás, pero es apto para producir
dos seás, aunque sea de la calidad de las habichuelas59, es considerado como si
fueran granos de cebada.
8. El trigo aún no segado salva a la gavilla'? y al trigo aún no segado (que
está en tomo). La gavilla, en cambio, no salva ni a la gavilla ni al trigo aún no
segado. ¿Cuál es el trigo aún no segado que salva a la gavilla? Aquél del que
no fue olvidado ni tan siquiera un tallo.
9. Un seá de trigo cortado y otro de trigo todavía no cortado, lo que es
aplicable asimismo a los árboles, a los ajos y a las cebollas, no se unen para
formar dos seás, sino que pertenecen a los pobres. R. Yosé dice: Si el derecho
del pobre se mete por medio de los dos, entonces no se unen; pero si no se
mete, se unen.
10. El trigo que se da para pienso o para enlazar la gavilla y lo mismo
vale para las ristras de ajos y cebollas, no entra en la categoría de lo olvidado.
Todo lo que está oculto en la tierra, como, por ejemplo, el sarrillo61, el ajo y la
cebolla, no entra en la categoría de lo olvidado según R. Yehudá. Los sabios,
en cambio, sostienen que sí puede entrar.
11. Si uno siega durante la noche y hace gavillas o si es ciego, se aplica
el precepto de la gavilla olvidada. Si (el tal) se propone coger las gavillas más
grandes, no se aplica la ley de la gavilla olvidada (a las pequeñas). Si uno dice:
«Segaré con la condición de que pueda coger lo que olvidé», se aplica en este
caso la ley de la gavilla olvidada.
CAPÍTULO 7
1. Si un olivo tiene en el campo una especial fama, tal como el olivo que
destila (mucho aceite) en su estación y es olvidado, no entra en la categoría de
lo olvidado. ¿A qué se aplica esto? (Al olivo conocido) por su fama o por su
producción o por su lugar. Por su fama, cuando es un sifkoni o un besaní62• Por
su producción, cuando da mucho. Por su lugar, cuando está al lado de un lagar
o de una brecha ( de muro). En el resto de los olivos, dos pueden entrar en la
categoría de lo olvidado, pero no tres. R. Yosé dice: La ley de lo olvidado no se
aplica a los olivos.
59. Menudo y raquítico.
60. Que pudiera haber quedado olvidada.
61. Según Maimónides, se trataría de una especie de cebolla o de hierba.
62. Denominaciones que indican probablemente su lugar de procedencia. El besaní, de
Bet Sheán. Sijkoní significaría el olivo cuyo fruto ya destila aceite.
La esquina de tu campo - peá Pea 7, 2-7
45
2. Si un olivo se encuentra entre hileras (de olivos) con dos parcelas (entre
cada una) y es olvidado, no entra en la categoría de lo olvidado. Si un olivo que
contiene dos seás ( de aceituna) es olvidado, no entra en la categoría de produc-
to olvidado. ¿Cuándo se aplica esto? Cuando no se ha comenzado (a recoger
la aceituna), pero una vez que se ha comenzado, aunque fuese el olivo que
destila (abundantemente) en su tiempo, si es olvidado, entra en la categoría de
producto olvidado. En tanto ( el propietario) tenga algo suyo debajo del olivo,
le pertenece lo que está en su copa. R. Meír dice: Sólo cuando el vareador se
va (se aplica al olivo la ley del producto olvidado).
3. ¿Qué son los gajos de la rebusca? Son los gajos que se caen en el mo-
mento de vendimiar. Si el vendimiador corta un racimo que al entrelazarse
entre las hojas cae de sus manos al suelo soltándose los gajos, en este caso
pertenecen al propietario. El que coloca un cesto debajo de la cepa en el mo-
mento de la vendimia es un expoliador de los pobres. De éste está escrito: No
removerás los linderos antiguos63.
4. ¿Cuáles son los racimos de la rebusca? Aquellos que no tienen cuerpo en
los laterales ni tampoco en la punta. Si tienen cuerpo en los laterales o en la pun-
ta, pertenecen al propietario. Si hay duda, pertenecen a los pobres. Los racimos
de la rebusca que se encuentran en los nudos (de la cepa), si son vendimiados
con los racimos buenos, pertenecen al propietario; si no, son de los pobres. Si
tienen un solo gajo, R. Yehudá dice que es un racimo normal, mientras que los
sabios afirman que es un racimo de rebusca.
5. Si uno aligera un poco las cepas, del mismo modo que puede aligerar
lo suyo puede aligerar lo que es de los pobres. Ésta es la opinión de R. Yehudá.
R. Meír dice: Lo suyo está permitido (aligerarlo), pero no lo de los pobres.
6. Si una cepa tiene cuatro años64, según la escuela de Samay no se le aplica
(la ley) del quinto65 ni del alejamiento66, mientras que la escuela de Hilel afirma
que se le aplica. La escuela de Samay sostiene que se le aplica la ley de los gajos
caídos y de los racimos de la rebusca. Los pobres pueden hacer el rescate para sí
mismos. La escuela de Hilel, en cambio, dice que todo es para el lagar.
7. Si una viña tiene sólo racimos de rebusca, según R. Eliezer pertenecen al
propietario, mientras que según R. Aquiba pertenecen a los pobres. R. Eliezer
arguyó: Si vendimias, no has de recoger los racimos de la rebusca67• Pero si
no hay vendimia, ¿cómo habrá racimos para la rebusca? Le replicó R. Aquiba:
No harás la rebusca de tu viña68, incluso cuando toda ella no tenga más que
racimos de rebusca. Si es así, ¿por qué está escrito: Cuando vendimies tu viña
63. Prov 22, 28. Cf. Peá 5, 6.
64. Los frutos de los árboles jóvenes no podían ser consumidos durante los tres prime-
ros años; en el cuarto año se consagraban a Dios, y a partir del quinto quedaban permitidos
(Lv 19, 23ss).
65. Cf. BM 4, 8.
66. Cf. MSh 5, 6. En el cuarto y séptimo año de la semana de años había que sacar de
casa todo lo santo (Dt 26, 12ss).
67. Dt 24, 21.
68. Lv 19, 10.
Pea 7, 8-8, 5 Orden primero: Semillas - zeraín 46
no has de recoger los racimos de la rebusca? (Para mostrar que) los pobres no
tienen derecho a los racimos de la rebusca antes de la vendimia.
8. Si uno dedica su viña al Templo antes de que se puedan reconocer en ella
los racimos de la rebusca, no entran los tales dentro de la categoría de racimos
de rebusca para los pobres, pero, si es después de que se puedan reconocer, sí
entran dentro de esa categoría. R. Yosé afirma que se deben dar como recom-
pensa de su cultivo al Templo. ¿Cuándo se aplica la ley del producto olvidado
a la cepa que está sostenida por apoyaturas? Cuando uno no puede extender su
mano y alcanzarla. ¿Cuándo se aplica la ley de producto olvidado a la cepa que
se extiende por el suelo? Después que (el vendimiador) la deja.
CAPÍTULO 8
l. ¿Cuándo puede cualquiera ir a la rebusca? Después que se hayan ido los
más lentos (de entre los pobres). ¿Cuándo puede cualquiera ir a la rebusca de
los gajos caídos y de los racimos de los pobres? Después que los pobres han
ido a la viña y han vuelto. ¿Cuándo se puede ir a la rebusca de la aceituna?
Después de haber caído la segunda lluvia. R. Yehudá dice: ¿No hay acaso gente
que varea sus olivos tras la segunda lluvia? Más bien cuando el pobre se va y
no puede llevar más de cuatro isares69•
2. (Los pobres) son dignos de crédito respecto a la rebusca, al producto
olvidado y a la esquina de tu campo" cuando es su tiempo y respecto al diezmo
de los pobres durante todo el año. El levita es siempre digno de crédito71• Pero
sólo son dignos de crédito en aquello que la gente acostumbra (a darles).
3. Son dignos de crédito respecto al trigo, pero no respecto a la harina o al
pan. Son dignos de crédito respecto al arroz que aún está en la planta, pero no
son dignos de crédito respecto al mismo si está suelto, crudo o cocido. Son dig-
nos de crédito respecto a las habas, pero no cuando éstas están machacadas, ya
crudas, ya cocidas. Son dignos de crédito respecto del aceite cuando dicen: «Es
el diezmo del pobre», pero no cuando dicen: «Es de las aceitunas vareadasx".
4. Son dignos de crédito respecto a las verduras crudas, pero no cuando es-
tán cocidas, a no ser que dispongan de poca cantidad. Es, en efecto, costumbre
del propietario sacar (comida) de su olla.
5. A los pobres no se les ha de dar en la era menos de medio kab de trigo
y un kab de cebada. R. Meír dice: Medio kab o un kab y medio de espelta o un
kab de higos secos o una mina de torta de higos. R. Aquiba dice: Un perás73
-o medio lag de vino-. R. Aquiba dice: Un cuarto -o un cuarto de aceite-.
R. Aquiba dice: Un octavo. Respecto al resto de los otros frutos dice Abá Saúl
69. Cf. el Glosario de términos hebreos, p. 1089.
70. El comprador puede darles crédito y no tiene que separar el diezmo.
71. Cuando afirma que ha entregado la ofrenda del diezmo.
72. Procedentes de la esquina de tu campo o del producto olvidado.
73. Media mina.
La esquina de tu campo - peá Pea 8, 6-9
47
que (se debe dar tanto) como para que se puedan vender y comprar a su cambio
alimento para dos comidas.
6. Esta medida se aplica a los sacerdotes, a los levitas y a los israelitas (po-
bres). Si uno quiere salvar (para sus parientes pobres algo), puede tomar una
mitad y entregar la otra mitad. Si le queda muy poca cosa, la coloca ante ellos
y éstos se la reparten entre sí.
7. Al pobre que va de un lugar a otro no se le da menos de un bollo de un
pondio, cuando cuatro seás (de trigo) valen una selá. Si pasa allí la noche, se
le provee de lo necesario para pernoctar. Si es sábado, se le ha de dar alimento
para tres comidas. Si uno tiene alimentos para dos comidas, no cogerá del plato
de (los pobres). Si tiene para catorce comidas, no cogerá nada de la caja (delos
pobres). (El dinero) de la caja es rec1gido por dos personas y su distribución es
hecha por tres. .
8. Si uno tiene doscientos sús, no podrá tomar los frutos de la rebusca, ni de
lo olvidado ni de la esquina de tu campo ni del diezmo de los pobres. Si tiene
doscientos menos un dinar, podrá tomarlos incluso cuando mil (propietarios)
le den simultáneamente ( un producto). Si han sido dados en prenda al acreedor
0 para ketubá de su mujer, podrá tomarlos. No se le puede obligar a vender su
casa o los objetos de su uso.
9. Si uno tiene cincuenta sús y hace negocio con ellos, no podrá tomar
nada. Todo aquel que no necesite tomar nada y, sin embargo, lo toma, no se
despedirá de este mundo sin que haya tenido que necesitar a los otros hombres.
Pero todo aquel que necesita tomar y no lo toma, no morirá en su ancianidad
sin que haya podido sustentar a otro con sus riquezas. De él dice la Escritura:
Bendito es el varón que confia en el Señor y cuya esperanza es el Señor74. Esto
mismo se aplica al juez que emite un juicio justo según verdad. Todo aquel que
no es paralítico, ni ciego, ni cojo y se comporta como si lo fuera, no morirá en
su ancianidad sin que se haya convertido como uno de ellos, ya que está escri-
to: Al que busca el mal, le vendrá el mal", y también: Sigue estrictamente la
justicia76• Todo juez que recibe dádivas y se aparta de la justicia no morirá en
su ancianidad sin que se hayan apagado sus ojos, como está escrito: No recibas
regalos que ciegan a los prudentes 77.
74. Jr 17, 7.
75. Prov 11, 27.
76. Dt 16, 20.
77. Ex 23, 8.
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1!1
EL PRODUCTO DE DIEZMO DUDOSO
(demay)
El presente tratado recoge las prescripciones que afectan a los productos provenientes
de gente inculta, sospechosa de no haber hecho la debida separación del diezmo.
Para la intelección de esta normativa hay que recordar las leyes bíblicas que vigían so-
bre todos los productos de la tierra. Una vez recogido el producto, se separaba la ofrenda
(teruma gedola) debida al sacerdote (Nm 18, 8s). En la Torá no se establecía la cantidad
exacta de la ofrenda, pero la práctica la hacía consistir en el uno por 60, por 40 o por 30,
según la generosidad de cada cual. Lo habitual era el uno por 50. El producto del que
no se había apartado la ofrenda era conocido bajo el apelativo de tebel. La degustación
de la ofrenda o del tebel por un laico era considerada sacrilegio (Lv 22, 10.14). Una vez
separada la parte de la ofrenda, se apartaba un diez por ciento del resto, que era entregado
a los levitas (Nm 18, 21-24) y constituía el primer diezmo. Del primer diezmo, el levita
separaba otro diezmo que entregaba al sacerdote y constituye la llamada ofrenda del diez-
mo (terumat ma 'aser o teruma qetanna; Nm 18, 25-28). La degustación de la ofrenda del
diezmo por parte de un laico era también considerada sacrilegio.
Una vez descontada la ofrenda y el primer diezmo, del resto se apartaba en el pri-
mero, segundo, cuarto y quinto años del septenio otro diezmo(= segundo diezmo), que
el propietario debía llevar a Jerusalén y consumirlo allí. Para evitar las molestias del
transporte, se permitía venderlo en provincias y emplear su equivalente (más un quinto
de su valor) en adquisición de alimentos en Jerusalén, donde debían ser consumidos. En
los años tercero y sexto del septenio, este diezmo era entregado a los pobres (Dt 14, 22-
29; 26, 12-15), y por esto era llamado «diezmo de los pobres».
Sobre la separación de la ofrenda no solía haber remisos, tanto por razón de la peque-
ña cantidad como por la severidad de las penas. Sin embargo, respecto al cumplimiento
de la obligación del diezmo existía la sospecha sobre algunos israelitas, especialmente
gente inculta, no instruida en la Torá ( 'am ha-aresy. De ahí que los productos proceden-
tes de tales personas se consideraran dudosos en relación con el diezmo. Quien adquiría
productos de diezmo dudoso tenía, en principio, que asumir frente a ellos la responsa-
bilidad del diezmo, pero en la práctica se resolvía su obligación con la separación de la
ofrenda del diezmo. En lo tocante al primer diezmo y al diezmo de los pobres le bastaba
declarar que estos diezmos se encontraban en tal y tal parte del producto, pero no estaba
obligado a entregarlos al levita o al pobre, respectivamente, a no ser que éstos demostra-
ran que el anterior propietario no había apartado el diezmo. El segundo diezmo podía ser
cambiado por dinero y empleado más tarde en Jerusalén.
La institución del demay se adscribe tradicionalmente a Juan Hircano (135-104 a.C.).
El contenido del tratado, sin embargo, corresponde a la situación social de Judea y Galilea
durante el siglo II d.C.
El término demay con el que se designa al producto de diezmo dudoso lo derivan
algunos de la expresión aramea da may (¿qué es esto?) o de meay (de un ciento), que
Dem 1, 1-2 Orden primero: Semillas - zeraín 50
aludiría a la ofrenda del diezmo. Otros lo derivan del griego demos, pueblo, por cuanto
son precisamente los productos procedentes de la gente inculta (en hebreo, «pueblo del
país») los que se consideran de diezmo dudoso.
El tratado contiene siete capítulos:
Cap. 1: Qué productos no están sujetos a la ley del demay, qué semejanzas tiene con
el producto común, en qué se emplea.
Cap. 2: Productos que están sujetos a la ley del demay, obligaciones del asociado que
intenta observar las leyes de pureza, compra y venta.
Cap. 3: Cuándo se puede comer y cuándo se ha de separar el diezmo. ~
Cap. 4: Normas sobre la degustación de productos de diezmo dudoso con personas
que no son dignas de crédito respecto al diezmo.
Cap. 5: Reglas sobre el producto de diezmo dudoso adquirido a varias personas.
Cap. 6: Normativa sobre el diezmo de productos procedentes de campos en arriendo
o en sistema de participación de los beneficios, frutos originarios de Siria.
Cap. 7: Comida en casa de una persona que no es fiable en cuanto a los diezmos,
diezmo por «designación», qué se debe hacer con productos «mezclados».
CAPÍTULO 1
1. Se han de tratar con poca rigurosidad respecto a los productos de diez-
mo dudoso1 (los siguientes): los higos silvestres, las zarzamoras, los nísperos,
los higos blancos, los higos de sicómoro, los dátiles caídos, los racimos tar-
díos y las alcaparras. En Judá, el zumaque, el vinagre de Judea y el coriandro.
R. Yehudá dice: Todos los higos silvestres están exentos, a excepción de los
de Dufrá2• Todas las zarzamoras están exentas, a excepción de las de Sikmoná.
Todos los higos de sicómoro están exentos, a excepción de los que se abren
(por madurar en el árbol).
2. A los productos de diezmo dudoso no se les aplica la ley del quinto3 ni
del alejamiento4. Pueden ser comidos por uno que está de luto5• Se pueden in-
troducir en Jerusalén y sacarlos de allí. Si en el camino se estropea una pequeña
cantidad, (no importa); se pueden dar a una persona no instruida", mas habrá
de comer el equivalente 7. (El precio del rescate) puede convertirse ( en dinero) de
uso común: plata por plata, cobre por cobre, plata por cobre y cobre por frutos,
con tal que uno vuelva a redimir los frutos. Ésta es la opinión de R. Meír. Los
sabios afirman que hay que llevar los frutos a Jerusalén y consumirlos allí.
1. El término hebreo para designar el diezmo dudoso es demay, quizá derivado del griego
demos (cpueblo»). Precisamente la llamada «gente del pueblo», por ser ignorante de la ley,
caía bajo la sospecha de no separar el diezmo de sus productos.
2. Una variedad que producía dos cosechas al año.
3. En el segundo diezmo, sacado de productos dudosos, no era necesario añadir el quinto
a su valor como era lo dispuesto.
4. Cf. Dt 26, 13.
5. Cf. Dt 26, 14.
6. Aunque se prevea que los ingiera sin observar las leyes de la pureza.
7. En Jerusalén.
El producto de diezmo dudoso - demay Dem 1, 3-2, 3
51
8
3_ El que compra algo para semilla o para el ganado, o harina para las pie-
les O aceite para las lámparas o aceite para engrasar las herramientas, está libre
de '1a ley de los productos de diezmo dudoso. Desde Kesib9 en adelante se está
exento de esta ley de los productos de diezmo dudoso. La masa de la o:frenda1º
de un hombre inculto, el producto mezclado 11, lo que ha sido comprado con di-
nero del segundoª diezmo y los restos de los sacrificios farináceos están libres
de la ley de los productos del diezmo dudoso. El aceite perfumado está sujeto a
la ley de los productos de diezmo dudoso según la escuela de Samay, mientras
que según la escuela de Hile! no lo está.
4. Con los productos de diezmo dudoso se puede preparar el erub12 y la
coparticipación 13• Se puede recitar sobre ellos la bendición y decir en común la
acción de gracias14• Puede apartarse de ellos (el diezmo) aun estando uno des-
nudo" y al atardecer16. Si se adelantael segundo diezmo al primero, no importa.
El aceite que el tejedor usa para untar sus dedos está sujeto a la ley de productos
dudosos, mientras que el que el cardador pone en la lana no está sujeto.
CAPÍTULO 2
1. Estas son las cosas de las que se debe separar el diezmo cuando pertene-
cen al grupo del diezmo dudoso: torta de higos, dátiles, algarrobas, arroz y co-
mino. Pero cualquiera que se sirva de arroz de fuera de Palestina está eximido.
2. El que se propone ser digno de crédito17 separa el diezmo de las cosas
que come, de lo que vende y de lo que compra. No se hospeda en casa de una
persona judía inculta. R. Yehudá dice: También el que se hospeda en casa de
una persona judía inculta puede ser digno de crédito. Le replicaron: Si no es
digno de crédito con respecto a sí mismo, ¡cómo lo va ser respecto de otros!
3. Si uno se propone ser un asociado18 no ha de vender a una persona judía
inculta nada húmedo19 ni seco", y no ha de adquirir de ella ningún producto
a. segundo diezmo: diezmo
8. De demay.
9. Al norte de Acre (cf. Jue 1, 31). Tras el exilio babilónico constituía la frontera norteña.
10. La parte de la masa que correspondía al sacerdote.
11. Si un producto de ofrenda se mezcla con un producto profano y éste no es cien
veces más que el producto de ofrenda, el total queda prohibido al laico.
12. Cf. Er 3, 2, y el término correspondiente en el apéndice l.
13. Un modo de unir a los vecinos de un mismo patio en una especie de familia, posibili-
tando así el traslado en sábado de los objetos de la vivienda al patio o viceversa. Cf. Er 3, 1-2.
14. Ber 7, l.
15. Debido a que no hay que recitar ninguna bendición.
16. En la vigilia del sábado, lo que no está permitido con productos de los que no se
separó ciertamente el diezmo. Cf. Shab 2, 7.
17. En relación al diezmo.
18. Asociado:jaber, «compañero», persona que observaba con rigor las leyes de pureza
en comidas y vestido. Los escribas podían tratar con él y considerarlo un «compañero».
19. Cf. Lv 11, 34. La humedad haría al producto susceptible de impureza.
20. Para no aumentar la impureza en Palestina.
Dem2,4-3, 1 Orden primero: Semillas - zeraín 52
húmedo21, ni ha de hospedarse en su casa22, ni ha de ponerse sus vestidos23
mientras se hospedare en su casa. R. Yehudá dice: Tampoco criará ganado-me-
nor", ni será precipitado en hacer votos25, ni en el reír, ni se contaminará con
los muertos. Pero sí se servirá de la casa de estudio. Le dijeron: Estas cosas no
entran en la regla26•
4. Los sabios no obligaron a los panaderos27 a separar más que la ofrenda
del diezmo28 y la masa de la ofrenda". Los tenderos no tienen permiso para
vender productos de diezmo dudoso. No obstante, todos aquellos que venden
con medida grande pueden vender productos de diezmo dudoso. Estos, por
ejemplo, son los que venden con medida grande: el mayorista y el vendedor
de grano.
5. R. Meír enseña: Si lo que habitualmente se mide con medida grande se
mide con pequeña, la medida pequeña es, en este caso, sin importancia res-
pecto a la grande". Sin embargo, si lo que habitualmente se mide con medida
pequeña se mide con medida grande, la medida grande es en este caso sin
importancia respecto a la pequeña. ¿Qué es una medida grande? En productos
secos, tres kab; en líquidos, un denario (de valor). R. Yosé dice: Los cestos
de higos o de uvas y las cajas de verdura, cuando se venden a bulto31, están
eximidos.
CAPÍTULO 3
1. A los pobres se les puede dar de comer productos de diezmo dudoso,
como asimismo a los huéspedes32• R. Gamaliel alimentaba a sus obreros con
productos de diezmo dudoso. Los colectores de limosna, según la escuela de
Samay, deben dar el producto diezmado a quien no separa el diezmo y lo no
diezmado a los que separan el diezmo, de modo que resulte que cada cual coma
como es debido. Los sabios dicen: Deben hacer la colecta de modo indiscri-
minado y también deben hacer la distribución de modo indiscriminado. El que
quiera luego recomponer la cosa que la recomponga.
21. Aunque sí seco, ya que éste tiene menos posibilidad de devenir impuro.
22. Pues podría contraer impureza.
23. Por razón de la impureza, ya que, por ejemplo, hay que sospechar que se sentó sobre
ellos su mujer en el periodo de la menstruación.
24. La crianza de ganado menor se consideraba prohibida en Palestina, por el temor de
que el pastor lo llevara a los campos ajenos y de ese modo se practicase el robo.
25. Que tenga más tarde que anular.
26. No pertenecen a las leyes de pureza.
27. Que son «asociados».
28. Que es el uno por ciento.
29. Cf. Nm 15, 20.
30. Es decir, la pequeña se considera como grande.
31. A ojo de buen cubero.
32. El término mísnico aksanya, del griego xenos, puede entenderse también como re-
ferido a soldados, tropas de paso.
El producto de diezmo dudoso - demay Dem 3, 2-6
53
2. Si uno quiere arrancar (algunas hojas) de las verduras para aligerarlas de
peso, no las podrá tirar en tanto no haya separado antes el diezmo. Si uno coma
pra verduras en el mercado y cambiando de parecer se propone devolverlas,
no las devolverá mientras no haya separado el diezmo, ya que sólo ha faltado
el contarlas33. Pero si él está a punto de comprarla y ve otra pieza mejor que
aquélla, puede devolverla porque todavía no la había atraído hacia sí".
3. Si uno encuentra frutos en el camino y los coge con el propósito de
comerlos, pero después, cambiando de parecer, decide conservarlos, no podrá
conservarlos mientras no haya separado el diezmo. Si desde el primer momen-
to los recoge para evitar que se estropeen, queda exento. Todo aquello que no
está permitido vender como producto de diezmo dudoso no debe ser enviado
tampoco a nadie. R. Yosé permite enviar lo de diezmo dudoso con tal que se dé
información de ello.
4. Si uno lleva trigo a un molinero samaritano o judío inculto, existe la
presunción (de que es el mismo) en relación al diezmo y año sabático35. Si lo
lleva a un molinero pagano, (se considerará) producto de diezmo dudoso". Si
uno deposita sus frutos en casa de un samaritano o de un judío inculto, existe
la presunción (de que son los mismos) en relación al diezmo y al año sabático.
Si es en casa de un pagano, son como los frutos de éste37• R. Simeón dice que
son productos de diezmo dudoso38•
5. Si uno entrega a una tabernera algo39, ha de separar el diezmo de aquello
que entrega y asimismo el diezmo de aquello que recibe de ella, ya que gravita
sobre ella la sospecha de que lo haya cambiado'". R. Yosé dice: No podemos
ser responsables de los defraudadores; no se ha de separar el diezmo sino sólo
de lo que se recibe de ella.
6. Si uno entrega algo a su suegra, separa primero el diezmo de aquello
que le entrega y separa asimismo el diezmo de lo que recibe de ella, ya que
sobre ésta gravita la sospecha de haber cambiado lo que estaba estropeado. R.
Yehudá dice: Ella quiere el beneficio de su hija y se siente avergonzada ante
el yemo41. R. Yehudá está de acuerdo en que cuando se entrega a la suegra
un producto del año sabático no gravita sobre ella la sospecha de que lo haya
cambiado para dar de comer de él a su hija42•
33. Con el alzamiento de la mercancía ya la ha adquirido para sí, aunque no sepa exac-
tamente el precio.
34. La adquisición de los bienes muebles tenía lugar o a través de un pequeño arrastre
hacia la dirección del comprador o por alzamiento de la mercancía.
35. No existe fundamento para sospechar que hayan cambiado el trigo.
36. Se puede sospechar que lo cambió por el de otro saco.
37. Están libres del diezmo.
38. Porque podían haber sido cambiados por los productos de otros israelitas que esta-
ban bajo su custodia.
39. Para cocinar.
40. Se puede pensar que ella haya querido proporcionarle una pieza mejor que la que
el huésped le entrega.
41. Por esto cambia los alimentos malos por otros mejores.
42. Porque siendo eso una transgresión grave no se piensa que pueda tener lugar.
Dem 4, 1-6 Orden primero: Semillas - zerain 54
CAPÍTULO 4
1. Si uno compra frutos de una persona que no es digna de fiar con relación
al diezmo y, olvidándose de separar el diezmo, le pregunta en sábado ( al ven-
dedor), puede comerlos según lo que aquél le diga43. Pero si ya ha oscurecido
al final del sábado, no los comerá mientras no haya separado el diezmo. Si no
encuentra al (vendedor), pero otro, que tampoco es digno de fiar con relación
al diezmo, le dice que han sido diezmados, puede comerlos según lo que aquél
le diga. Pero si ya ha oscurecido al final del sábado, no los comerá mientras
no haya separado el diezmo . Si la ofrenda del diezmo de productos de diezmo
dudoso vuelve a su lugar", R. Simeón Sezurí dice: Está permitido en los días
de semana preguntar (al vendedor) y comerla según diga45.
2. Si uno constriñe a su compañero a hacer un voto de ir a comer a su casa y
no es hombre digno de fiar en relación con los diezmos, puede comer con él el
primer sábado46, a pesar de que no sea digno de crédito respecto a los diezmos,
con tal que le diga que fue separado el diezmo. Al segundo sábado, aunque el
otro haga voto de no sacar beneficio de él, no comerá si antes no ha separado
el diezmo.
3. R. Eliezer enseña: No es necesario que uno designe el diezmo de los
pobres de entre los productos de diezmo dudoso. Los sabios dicen: Se puede
designar, pero no es necesario apartarlo.
4. Si uno designa la ofrenda del diezmo de entre los productos de diezmo
dudoso o el diezmo del pobre de entre los productos ciertamente no «diezma-
dos», no podrá tomarlos en sábado. Pero si un sacerdote o un pobre comen
ordinariamente en su casa, pueden venir y comer con tal que se le informe47.
5. Si uno dice a alguien que no es digno de crédito con relación a los diez-
mos: «Compra para mí a quien es digno de crédito y separa el diezmo», no es
48
digno de fiar. «Compra a Fulanito», en este caso es digno de fiar. Si se fue a
comprar a casa de aquél y, (viniendo), le dice: «No lo encontré y te compré las
cosas en casa de uno que es digno de crédito», no es digno de fiar.
6. Si uno entra en una ciudad donde no conoce a nadie y pregunta: «¿Quién
es aquí digno de crédito?, ¿quién separa aquí el diezmo?», y uno le dice: «Yo»,
este tal no es digno de fiar. Pero si le dice: «Fulanito es digno de crédito», enton-
ces es digno de fiar49. Si se va luego a comprar a casa de aquél y, preguntándole:
«¿Quién vende aquí productos añejos?», le responde: «El que te envió junto a
mí», a pesar de que se favorezcan el uno al otro, ambos son dignos de crédito.
43. Se presume que en sábado no tenga atrevimiento a proferir una mentira.
44. Es decir, se mezcla con los productos profanos de donde fue sacada. Sólo si lo
profano supera en más el noventa y nueve por ciento a la porción de ofrenda se considerará
como producto profano.
45. También se presume que en producto mezclado tenga aprensión de no decir la verdad.
46. Para evitar una relación de enemistad.
47. Para que sepan que están comiendo lo que se les debe.
48. El intermediario.
49. Porque nadie miente si no saca provecho de ello.
El producto de diezmo dudoso - demay Dem4, 7-5,3
55
7_ Si unos arrieros entran en una ciudad y uno dice: «Lo mío es de este año,
ero lo de mi compañero es añejo», o: «Lo mío no está arreglado, pero lo de mi
~ompañero sí», no son dignos de crédito. R. Yehudá, sin embargo, afirma que
son dignos de fiar.
CAPÍTULO 5
1. Si uno compra a un panadero, ¿cómo debe separar el diezmo?" Toma lo
suficiente para la ofrenda del diezmo51 y para la masa de la ofrenda52, y dice:
«El uno por ciento de lo que hay aquí quedará en esta parte como diezmo, a lo
que va anejo el resto del (primer) diezmo53. Esto que he convertido en diezmo
será la ofrenda del diezmo y el resto la masa de la ofrenda. El segundo diez-
mo quede a su norte o en su parte meridional y pueda ser convertido en uso
profano a través del dinero».
2. Si uno quiere separar54 simultáneamente la ofrenda y la ofrenda del diez-
mo, toma una parte de 33 y un tercio55, y dice: «El uno por ciento56 de lo que hay
aquí quede en este lado como cosa de uso común57, mientras que el resto58 ha de
ser la ofrenda por todo. El ciento por uno de productos de uso común, que hay
aquí59, queden a este lado como diezmo'" y el resto del (primer) diezmo le está
contiguo. Esto, que he convertido en diezmo, sea la ofrenda del diezmo. El resto
sea la masa de la ofrenda. El segundo diezmo sea lo que queda al norte o sur de
aquél y sea convertible en producto de uso profano a través del dinero».
3. Si uno compra al panadero puede separar el diezmo del (pan) tierno en
lugar del duro o del (pan) duro en vez del tierno, incluso aunque sean de dife-
rentes moldes. Ésta es la opinión de R. Meír. R. Yehudá, en cambio, lo prohí-
be, porque yo podría decir: «El trigo de ayer era de uno61 y el de hoy de otros".
50. En caso de que se trate de producto de diezmo dudoso.
51. Una centésima parte.
52. Una cuadragésima octava parte.
53. Una centésima parte más el 9/100 constituyen el diez por ciento debido a los levitas.
54. En un producto ciertamente no diezmado. Si uno quiere cumplir de una vez con todas
sus obligaciones, procede de este modo. En primer lugar, separa la ofrenda debida al sacerdote,
teruma gedola, que es el uno por cuarenta, cincuenta o sesenta, según la voluntad. Después se-
para el diez por ciento del total para el levita (primer diezmo). De este primer diezmo se separa
un diez por ciento para el sacerdote (teruma ma 'aser). Luego, si se trata de pan o de tortas,
separa la masa (jal.lá), que comporta una cuadragésima octava parte del total. Por último, se-
para el segundo diezmo que ha de consumir el propietario en Jerusalén o redimirlo con dinero.
El diezmo de los pobres sólo tenía lugar en los años tercero y sexto de cada septenio.
55. O sea, un tres por ciento.
56. O sea, un tercio.
57. Del producto «común» se separaba después la teruma ma 'aser, o sea, el diez por
ciento del primer diezmo. La razón de esta disposición estriba en la prohibición de separar la
ofrenda del diezmo antes de haber realizado la separación del primer diezmo.
58. Los otros dos tercios, de los que se saca la ofrenda (teruma gedola).
59. De los que ha dicho que son de uso común.
60. «Ofrenda» del diezmo.
61. Que había separado el diezmo.
62. Que no ha separado el diezmo.
Dem 5, 4-10 Orden primero: Semillas - zeraín 56
R. Simeón lo prohíbe respecto a la ofrenda del diezmo, pero lo permite respec-
to a la masa de la ofrenda63•
4. Si uno compra pan en una panadería64 debe separar el diezmo en cada
tipo diferente ( del producto comprado). Ésta es la opinión de R. Meír, R. Yehu-
dá, en cambio, afirma que se puede separar de uno por todos. Pero R. Yehudá
está también de acuerdo en que cuando uno compra a una acaparador65 debe
separar el diezmo de cada cosa diferente.
5. Si uno compra a un pobre o también el mismo pobre al que se le dan
pedazos de pan o trozos de torta de higos, ha de separar el diezmo de cada co-
sa. Cuando se trata de dátiles o de higos secos, se mezclan y se toma (la parte
correspondiente al diezmo). R. Yehudá dice: ¿Cuándo ocurre esto? Cuando la
donación ha sido abundante; pero cuando la donación ha sido menguada, se
separa el diezmo de cada cosa.
6. Si uno ha comprado a un mayorista y si por segunda vez ha vuelto a
· comprarle, no puede separar el diezmo de la primera compra por el de la segun-
da, aunque sean del mismo género o incluso de la segunda misma especie. El
mayorista es digno de crédito cuando afirma que ( el producto es todo) de una
misma persona.
7. Si uno compra a un propietario y si por segunda vez vuelve a comprarle,
puede separar el diezmo de la primera compra por el de la segunda66, inclu-
so aunque procedan de dos cajas o de dos ciudades. Si un propietario vende
verduras en el mercado y son traídas de su propio huerto, se puede separar el
diezmo de una especie por todas las demás; pero si son traídas de otros huertos,
hay que separar el diezmo de cada (grupo).
8. Si uno compra un producto no diezmado de dos lugares, puede separar
el diezmo del uno por el del otro aun cuando dijeron: Nadie puede vender pro-
ductos no diezmados a no ser por necesidad.
9. Se puede separar el diezmo ( comprado a) un israelita por el (comprado) a
un pagano, el (comprado a) un pagano por el (comprado a) un israelita, el (com-
prado a) un israelita por el ( comprado a) un samaritano, el ( comprado a) un sa-
maritano por el (comprado a) otros samaritanos. R. Eliezer prohíbe el (diezmo)
( del producto comprado a) un samaritano por el ( comprado a) otro samaritano.
1 O. Un tiesto agujereado se considera como si fuera el propio suelo. Si uno
hace la ofrenda (de los productos que crecen) del suelo por la de (los productos
que crecen del) tiesto agujereado o los del tiesto agujereado por los del suelo,
su ofrenda es válida. Si hace la ofrenda (de los frutos que crecen) del tiesto no
agujereado por los de otro agujereado, es ofrenda, pero tiene que volver a hacer
otra ofrenda67. Si hace la ofrenda (delos frutos) del tiesto agujereado por la de
63. Ya que esto es competencia del panadero.
64. Un despacho de pan servido por diferentes panaderos.
65. Que tiene monopolio en la venta.
66. En el supuesto de que el producto sea de la misma especie y del mismo año.
67. Ya que a lo que está obligado es a ofrecer los frutos que crecen del suelo o del tiesto
agujereado.
El producto de diezmo dudoso - demay Dem 5, 11--6, 5
57
los del tiesto no agujereado, es ofrenda, pero no podrá68 comer de ella mientras
no se separen de ellos las ofrendas y los diezmos. -
11. Si se ha hecho la ofrenda de un producto de diezmo dudoso por otro
también de diezmo dudoso o de uno dudoso por otro del que ciertamente se se-
paró el diezmo, es una ofrenda, pero hay que volver a hacer otra ofrenda. De un
producto ciertamente «diezmado» por otro de diezmo dudoso, es ofrenda, pero
no se podrá comer de él hasta que no se retiren las ofrendas y los diezmos.
CAPÍTULO 6
1. Si uno recibe en arriendo un campo de un israelita, o de un gentil, o de
un samaritano ( con la condición de repartición de beneficios), debe hacer la
distribución (de los frutos) en la presencia de aquéllos69• Si uno recibe en alqui-
Jei-10 un campo de un israelita, separa primero lo correspondiente a la ofrenda y
Juego le entrega (lo estipulado). R. Yehudá dice: ¿Cuándo ocurre esto? Cuan-
do le hace entrega ( de frutos) del mismo campo y de la misma especie; pero si
Je entrega de otro campo o de otra especie, primero separa el diezmo y luego le
hace la entrega.
2. Si uno recibe en alquiler un campo de un gentil, separa primero el diez-
mo" y luego le hace la entrega. R. Yehudá dice: También el que ha recibido
de un gentil el campo de sus padres (bajo la condición de participación en los
beneficios), separa primero el diezmo y luego le hace la entrega.
3. Si un sacerdote o levita recibe un campo de un israelita (bajo la condi-
ción de participación en los beneficios), hace ( al propietario) partícipe tanto de
los productos de uso profano como de los de ofrenda". R. Eliezer dice: Pero
los diezmos les pertenecen, ya que vinieron bajo esa condición73•
4. Si un israelita recibe de un sacerdote o de un levita (un campo bajo la
condición de participación en los beneficios), los diezmos pertenecen a los
propietarios 74• R. Ismael dice: Si un provinciano recibe un campo de un jero-
solimitano (bajo la condición de participación en los beneficios), el segundo
diezmo es del jerosolimitano. Los sabios, sin embargo, dicen que el provincia-
no puede traerlo y comerlo en Jerusalén.
5. Si uno recibe olivos (bajo la condición de participación en beneficios
para obtener) aceite, tiene que distribuir tanto el (aceite) de uso profano como
el de ofrenda. R. Yehudá enseña: Si un israelita recibe de un sacerdote o de un
68. El sacerdote.
69. Sin separar el diezmo de la parte correspondiente al dueño.
70. A cambio de una cantidad fijada.
71. Norma que tiene por fin último evitar que los israelitas tomen campos de propieta-
rios paganos.
72. El israelita puede dar la parte de la ofrenda a otro sacerdote.
73. El sacerdote se queda con la parte que corresponde de ofrenda y el levita con la
parte del diezmo, ya que alquilaron el campo con esa presunción.
74. Se presume que dejaron el campo con la condición de adquirir el derecho al diezmo.
Dem 6, 6-12 Orden primero: Semillas - zeraín 58
levita olivos para aceite (bajo la condición de participación en la mitad de los
beneficios), los diezmos pertenecen a los propietarios.
6. La escuela de Samay afirma: Nadie debe vender aceitunas 75 a no ser a un
asociado. La escuela de Hilel dice: También (se pueden vender) al que separa
el diezmo. Pero los rigurosos de la escuela de Hilel se comportaban según las
enseñanzas de la escuela de Samay.
7. Si dos personas vendimian sus viñas (metiendo la uva) en un mismo la-
gar, y una separa el diezmo y la otra no, la que separa el diezmo lo ha de separar
de lo suyo y de su parte ( en el vino) en cualquier parte en que se encuentre76•
8. Si dos personas" reciben un campo en arrendamiento, o lo heredan, o lo
poseen de modo asociado, uno puede decir al otro: «Recoge tú trigo de aquel
lugar y yo lo recogeré de este lugar», o: «Toma el vino de aquel lugar y yo de
este lugar». Pero no le podrá decir: «Recoge tú trigo y yo cebada», o: «Tú vino
y yo aceite» 78.
9. Si un asociado y un judío inculto heredan a su padre que era persona
inculta79, uno puede decir al otro: «Toma tú trigo de aquel lugar y yo de este
lugar», o: «Toma tú vino de aquel lugar y yo de este lugar». Pero no le podrá
decir: «Toma tú trigo y yo cebada», o: «Toma tú lo húmedo y yo lo seco».
10. Si un prosélito y un pagano heredan a su padre pagano, aquél puede
decirle: «Toma el ídolo y yo el dinero» o «tú el vino y yo los frutos», pero
después que han venido a ser posesión del prosélito está prohibido".
11. Si uno vende frutos en Siria81 y dice: «Son de la tierra de Israel», está
obligado a separar el diezmo. Si dice: «Les ha sido separado el diezmo», es dig-
no de fiar, porque la boca que prohibió es la misma que la que permitió. Si dice:
«Son míosx", está obligado a separar el diezmo. Si dice: «Están ya diezmados»,
es digno de crédito, pues la boca que prohibió es la misma boca que permite. Pe-
ro si es sabido que posee un campo en Siria, está obligado a separar el diezmo83•
12. Si una persona inculta dice a un asociado: «Cómprame un manojo de
verduras», «cómprame un bollo», lo puede comprar sin discriminación y está
eximido84. Pero si dice: «Esto es para mí y esto es para mi compañero» y se
mezclan, tiene que separar el diezmo incluso aun cuando fueren cien85.
75. Aceitunas recogidas del árbol, no aptas para contraer impureza.
76. Porque hay que temer que provenga de la parte de su compañero de la que no sepa-
ró el diezmo.
77. De las cuales una observa el precepto del diezmo y la otra no.
78. Esto sería como cambiar o vender un producto que no ha sido diezmado.
79. Siendo, por tanto, el trigo heredado producto de diezmo dudoso.
80. Hacer el cambio.
81. La posición de Siria era particular. Por una parte, no se la consideraba como país
pagano; pero, por otra, no poseía la santidad de Palestina. Unas leyes tenían allí vigencia y
otras no. Allí había que separar el diezmo, pero los frutos no eran considerados de diezmo
dudoso, ya que en su mayoría procedían de territorios paganos.
82. Del campo que poseo en Siria.
83. Porque es posible que los traiga de su propio campo.
84. De separar el diezmo.
85. Los bollos o manojos que pertenecen al compañero, mientras que él sólo tuviera uno.
El producto de diezmo dudoso - demay Dem 7, 1-5
59
CAPÍTULO 7
1. Si uno invita a su amigo a comer en su casa86 y éste no tiene confianza
en él respecto a los diezmos, puede decir la tarde precedente al sábado87: «Lo
que separaré mañana será del diezmo88 y el resto del diezmo esté anejo a él. Lo
que he convertido en diezmo sea la ofrenda del diezmo, el segundo diezmo esté
en la parte norte o sur de aquél y sea convertible al uso profano a través del
dinero»89-
2. Cuando le escancian la copa dice: «Lo que dejaré en el fondo de la copa
será el diezmo y el resto del diezmo está próximo a él. Lo que hice diezmo sea
la ofrenda del diezmo, que el segundo diezmo esté en los bordes de la copa y
sea convertible al uso profano a través del dinero».
3. Si un operario no tiene confianza en su dueño (con relación a los diez-
mos), toma un higo seco y dice: «Éste y los nueve que le sigan sean el diezmo
por los noventa que coma; éste sea la ofrenda del diezmo por aquéllos, que el
último sea el segundo diezmo y sea convertible al uso profano a través del dine-
ro». Luego se abstiene de un higo seco". Rabán Simeón ben Gamaliel dice: No
debe abstenerse, porque con ello disminuye su trabajo para el amo de la casa.
R. Yosé dice: No debe abstenerse, porque es una condición del tribunal91.
4. Si uno compra vino a los samaritanos dice92: «Los dos log93 que separa-
ré" serán la ofrenda95, diez el diezmo, nueve el segundo diezmo», luego puede
él mezclarlo96 y beber.
5. Si uno97 tiene en su casa higos de los que no separó el diezmó y se en-
cuentra en la casa de estudio o en el campo98, dice: «Los dos higos que separe99
sean la ofrenda, otros diez el primer diezmo y nueve el segundo diezmo». Si
son de diezmo dudoso dirá: «Lo que separaré mañana será el diezmo y el resto
del diezmo le está anejo. Lo que hice diezmo sea la ofrenda del diezmo, el
segundo diezmo esté a su norte o a su sur y sea convertible al uso profano a
través del dinero»!".
86. En día de sábado.
87. El viernes, en el que está permitido poner la condición al producto dudoso y sepa-
rarlo, excepcionalmente, en sábado.
88. Es decir, la ofrenda del diezmo, ya que la ofrenda (teruma gedola) no tiene que
separarla por no ser sospechosa en ese punto la «persona ignorante».
89. Cf. 5, 2.
90. Para la ofrenda del diezmo que corresponde al sacerdote.
91. Que sea el propietario el que da la ofrenda del diezmo.
92. El sábado, cuando no se puede separar el diezmo.
93. Se presupone que hay una cantidad de cien log.
94. Después del sábado.
95. Teruma gedola.
96. Algunos entienden que puede redimir el segundo diezmo y convertirlo así en pro-
ducto de uso común.
97. En vigilia del sábado.
98. Y le asalta el temor de que sobrevenga el sábado sin que haya separado el diezmo.
99. De entre cien.
100. Cf. 5, 2 y 7, l.
Dem 7, 6-8 Orden primero: Semillas - zerain 60
6. Si uno tiene delante de sí dos cestos de (frutos) no diezmados y dice:
«El diezmo'?' de este (cesto) esté en este otro», entonces el primer cesto queda
«diezmado»!". Si dice: «Lo que está1º3 en éste esté en el otro o lo que está en
el otro esté en éste», entonces sólo el primero queda «diezmado»'?". Si dice:
«Que los diezmos que han sido separados en un cesto estén en el otro (cesto)»,
los ha denominado por el nombre1º5•
7. Si hay cien partes de producto no diezmado y cien de productos de uso
profano (y se mezclan), debe tomar ciento una partes. Si son cien partes de pro-
ducto no diezmado y cien diezmado, toma ciento una partes. Si son cien de uso
profano mezcladas con cien de productos diezmados, tomará ciento diez. Si son
cien de productos no diezmados y noventa diezmados, o noventa de productos
no diezmados y ochenta diezmados, no pierde nada. Ésta es la regla general:
Siempre que el producto no diezmado es más abundante no pierde nada.
8. Si uno tiene diez hileras de diez jarras de vino cada una y dice: «Una
de la hilera externa sea el diezmo»!" y no se sabe cuál es, toma dos jarras
diagonalmente. Pero si dice: «(Una jarra) de la mitad de una hilera externa sea
el diezmo»!" y no se sabe cuál es, toma cuatro jarras de los cuatro ángulos. Si
dice: «Una hilera es el diezmo» y no se sabe cuál es, toma una hilera en diago-
nal. Si dice: «De la mitad de la hilera sea el diezmo» y no se sabe cuál es, toma
dos hileras en diagonal. Si dice: «Una jarra es el diezmo» y no se sabe cuál es,
toma algo de cada jarra.
101. El diezmo que debo separar de este cesto.
102. En tal caso tiene que dar del segundo cesto tanto el diezmo que corresponde al
primer cesto como al segundo.
103. La décima parte del producto contenido en el cesto.
104. Porque con la primera afirmación el primer cesto queda ya diezmado yhace impo-
sible la segunda.
105. En ese caso tiene que dar el diezmo de cada cesto.
106. Diez jarras, de las cuales una es la ofrenda del diezmo.
107. La ofrenda del diezmo.
LAS ESPECIES DIVERSAS
(kilayim)
Este tratado desarrolla prescripciones sobre las prohibiciones de origen bíblico de
sembrar en el campo semilla de dos especies, de aparear o uncir bestias de dos especies y
de vestir tejidos de lana y lino o de doble especie (Lv 19, 19; Dt 22, 9-11). Parece que se
trata de antiquísimas costumbres de carácter mágico. Aun así, el precepto o prohibición
s~ hizo tan absoluto que R. Simeón ben Eleazar afirma que quien viste tejido de especies
diversas es un ser desviado y separa de él al Padre que está en los cielos (Kil 9, 8).
El tratado contiene nueve capítulos:
Cap. J: Pares de vegetales que no constituyen especies diversas y pares que sí, ani-
males que se consideran kilayim, prohibición del injerto.
Cap. 2: Proporción de especies diversas que está prohibida, cómo proceder cuando se
desea plantar en un campo semilla diversa, qué separación o distancia debe mediar entre
semillas diversas, casos de cruzamiento o roce de semillas diversas.
Cap. 3: Disposiciones sobre siembra de especies diversas, se ha de evitar la impre-
sión a la vista de semillas o plantas mezcladas, se trata especialmente de plantaciones de
cebollas y calabazas.
Caps. 4-5: La viña, cuándo se considera viña, cuándo pueden plantarse en ella semi-
llas de especies diversas.
Cap. 6: La viña y la empalizada, diferentes situaciones.
Cap. 7: Casos diversos respecto de la viña.
Cap. 8: Actos prohibidos con animales de especies diversas (emparejamiento, mis-
mo yugo ... ), castigo para quien conduce juntos animales de especie diversa.
Cap. 9: Especies diversas en los vestidos (lana y lino, seda fina y seda burda, fieltro).
CAPÍTULO 1
1. El trigo y la cizaña no se consideran como especies diversas, una res-
peto de la otra. La cebada y la avena', la espelta y el centeno, las alubias y
los garbanzos, los guisantes y las habas, las alubias blancas y las judías no se
consideran especies diversas una respecto de la otra.
2. Los pepinos y los melones no se consideran especies diversas el uno
respecto del otro. R. Yehudá, sin embargo, afirma que son especies diversas.
La lechuga de huerto y la lechuga silvestre, la escarola de huerto y la escarola
1. Llamada «espiga de zorra» a causa de su parecido con la cola de una zorra.
Kil 1, 3-9 Orden primero: Semillas - zerain 62
silvestre, los puerros de huerto y los puerros silvestres, el coriandro de huerto
y el coriandro silvestre, la mostaza y la mostaza egipcia, la calabaza egipcia y
la calabaza amarga, la alubia egipcia y la alubia algarrobada no se consideran "
especies diversas la una respecto de la otra.
3. La remolacha y el nabo, la col y la coliflor, la espinaca y la espinaca
silvestre no se consideran como especies diversas la una respecto de la otra. R.
Aquiba añade: El ajo de huerto y el ajo silvestre, la cebolla de huerto y la cebo-
lla silvestre, el altramuz y el altramuz silvestre no se consideran como especies
diversas el uno respecto del otro.
4. En cuanto a los árboles, el peral y la camuesa, los membrillos y los nís-
peros no se consideran como especies diversas el uno respecto del otro. Pero el
manzano y el manzano silvestre, el melocotonero y el almendro, el guinjo2 y el
loto, a pesar de parecerse el uno al otro, se consideran como especies diversas
el uno respecto del otro.
5. El rábano y el nabo, la mostaza y la mostaza silvestre, la calabaza griega,
la egipcia y la amarga, a pesar de que se asemejan una a otra, se consideran
como especies diversas la una respecto a la otra.
6. El lobo y el perro, el perro de aldea y la zorra, las cabras y los ciervos,
la cabra salvaje y la oveja, el caballo y el mulo, el mulo y el asno y el onagro,
a pesar de que se parecen el uno al otro, se consideran como especies diversas
el uno respecto al otro.
7. No se puede injertar una especie de árbol en otra especie de árbol, una
especie de hortaliza en otra especie de hortaliza, una hortaliza en un árbol. R.
Yehudá, sin embargo, permite el injerto de una hortaliza en un árbol.
8. No se pueden plantar hortalizas en el tronco de un sicómoro. Tampoco
se puede injertar a la ruda sobre la casia blanca, porque es como una hortaliza
en un árbol. No se puede plantar la yema de una higuera en un ranuculus fica-
ria' a fin de que lo refresque. No se clava el sarmiento de la cepa en un melón a
fin de que deje fluir de él su jugo, porque se trata de un árbol en una hortaliza.
No se puede poner semilla de calabaza en la malva a fin de que la preserve, ya
que se trata de una especie de hortaliza con otra especie de hortaliza.
9. Si uno oculta remolachas y rábanos bajo una cepa y algunas de las hojas
están al descubierto, no tiene que preocuparse de ello, ni por razón del precepto
de las especies diversas, ni por el del año sabático", ni por el de los diezmos', y
puede recogerlas en día de sábado6. Si uno siembra juntamente trigo y cebada,
es un caso de especies diversas. R. Yehudá enseña que no se trata de especies
diversas mientras no se siembren dos granos de trigo con uno de cebada, o uno
de trigo con dos de cebada, o uno de trigo, otro de cebada y otro de espelta.
2. Azufaifo.
3. Arbusto, que le proporcionaría sombra y, con ello, frescor.
4. Que prohíbe la siembra, no un simple ocultamiento.
5. El diezmo sólo obliga en el momento de realizar la cosecha. Estos frutos se suponen ya
diezmados y no quedan sujetos a nuevo diezmo una vez que son sacados de su «escondite».
6. Puesto que ya están arrancados.
Las especies diversas - kilayim Kil 2, 1-5
63
CAPÍTULO 2
l. Si en un seá ( de semilla) hay un cuarto de kab de otra especie de semilla,
hay que disminuirlo 7• R. Yosé dice: Hay que limpiarlo, ya sea de una sola espe-
cie, ya sea de dos. R. Simeón afirma: No se dice sino de una sola especie. Los
sabios, en cambio, sostienen que todo lo que en el seá hay de especies diversas
se une para formar el cuarto de kab.
2. ¿A qué se refiere esto? A una especie de grano con otra especie de grano,
una especie de legumbre con otra especie de legumbre, grano con legumbres,
8
legumbres con grano. Han dicho justamente que las semillas de huerto no
comestibles se unen (para formar la proporción que las hace caer dentro del
precepto de especies diversas) si constituyen el uno de la vigésimo cuarta parte
de lo sembrado en un espacio de un seá. R. Simeón dice: Lo mismo que afir-
maron que en esto había que obrar según la opinión más rigurosa, afirmaron
tarnbién que podía obrarse según la opinión más benévola en lo siguiente: si el
lino (se siembra) con grano, se unen (hasta formar la proporción que les hace
caer dentro del precepto de especies diversas) sólo si constituye ( el lino) la
vigésima cuarta parte de lo sembrado en un espacio de un seá.
3. Si el campo está sembrado de trigo y cambiando de opinión se propone
(el dueño) sembrarlo de cebada, lo dejará hasta que germine la semilla", luego
revuelve ( el terreno con el arado) y a continuación puede sembrarlo. Si la semilla
ya germina, no puede decir: «Sembraré y luego revolveré el terreno», sino que
revolverá el terreno y luego sembrará. ¿Con qué profundidad debe arar? (Debe
hacer surcos) como los surcos que se hacen (antes) de la lluvia". Abá Saúl dice:
11
De modo que no quede un cuarto (de la semilla) en el espacio de una seá •
4. Si el campo estaba sembrado y, cambiando de parecer, decide plantar
en él (árboles), no debe decir: «Plantaré y luego lo revolveré», sino que lo
revolverá y luego lo sembrará. Si está plantado y cambiando de parecer decide
sembrarlo, no debe decir: «Lo sembraré y luego arrancaré (los árboles)», sino
que primero ha de arrancarlos y luego sembrar. Pero, si quiere, los corta has-
ta que quede menos de un palmo, siembra y luego los arranca.
5. Si su campo estaba sembrado con cáñamo o serpentaria, no ha de sem-
2
brar nada encima de ellos, ya que maduran solamente tras tres años 1 • Si entre
el grano crecen retoños de índigo, asimismo en las eras donde crecen muchas
especies diversas 13, o si entre el heno griego crecen diferentes especies de plan-
7. Es decir, hay que disminuir la proporción de modo que la otra semilla no alcance un
cuarto de kab respecto a la seá. Entonces puede sembrarse.
8. La expresión «han dicho justamente» (be 'emet ameru) introduce en la Misná una
sentencia, una normativa, que se hace remontar a Moisés en el Sinaí.
9. En terreno húmedo unos tres días.
10. Que son profundos para que penetre bien el agua.
11. Superando esa proporción se quebranta el precepto de las especies diversas.
12. Porque existe el peligro de que haya semillas imperceptibles que maduran sólo des-
pués de pasados tres años.
13. Por haberse majado allí muchas especies de cereales.
K.il 2, 6-10 Orden primero: Semillas - zeraín 64
tas, no se está obligado a arrancarlo14• Si lo arranca o lo corta, se le debe decir:
«Arranca todo, a excepción de una sola especie»15• "
6. Si uno quiere hacer en su campo bandas rectilíneas para cada una de las
especies, la escuela de Samay dice: (Entre cada una debe dejar) tres surcos de
tierra arada 16• La escuela de Hile! afirma.La longitud de un yugo de los que se
usan en llanura. Las opiniones de ambas escuelas están muy cercanas.
7. Si el extremo de una hilera de trigo penetra en otra de cebada, está per-
mitido, ya que evidentemente aparece como límite del campo. Si el campo de
uno es de trigo y el de su vecino de otra especie, puede (sembrar) junto al del
otro aquella (misma) especie. Si el suyo es de trigo y el del vecino también de
trigo, puede (sembrar) junto a éste un surco de lino, pero no un surco de otra
especie17• R. Simeón dice: Es exactamente lo mismo semilla de lino que de
cualquier otra especie. R. Yosé dice: También en medio del campo está permi-
tido hacer una prueba con un surco de lino.
8. En un campo de grano no se puede poner en sus flancos mostaza o
azafrán, aunque en uno de legumbres sí se puede poner mostaza o azafrán.
Se puede (sembrar una especie diversa) junto a un campo baldío, o un campo
arado, o una cerca, o un camino, o un muro de diez palmos de altura, o un foso
que mide diez (palmos) de profundidad y cuatro de anchura, o un árbol cuyas
ramas penden sobre la tierra, o una piedra de diez (palmos) de altura y cuatro
de ancho.
9. Si uno quiere hacer en su campo parcelas con una especie (de semilla)
diferente en cada una, hace veinticuatro parcelas en un espacio de un seá, te-
niendo cada espacio cuadrado un cuarto, y puede plantar entonces en él cual-
quier especie que desee 18• Si en el campo hay una sola parcela o dos, las pue-
de sembrar con mostaza. Si son tres, no las puede sembrar de mostaza, puesto
que parecerían como un campo de mostaza. Tal es la opinión de R. Meír. Pero
los sabios dicen: Nueve espacios cuadrados están permitidos, diez prohibidos.
R. Eliezer ben Jacob dice: Incluso aunque todo su campo tuviese un kor de
extensión, no se podría poner en él más de una parcela.
10. Todo lo que se encuentra dentro del espacio de un cuarto de (kab) se
cuenta en la medida del espacio de un cuarto. El terreno que rodea una cepa,
una sepultura o una piedra se cuentan en la medida del espacio de un cuarto. El
grano (se puede sembrar junto) al grano de otra especie (si media entre ellos)
un cuarto19; entre legumbres de una especie y de otra (deben mediar) seis pal-
mos; entre grano y legumbres o entre legumbres o grano, un cuarto. R. Eliezer
afirma: Entre legumbres y grano, seis palmos.
14. Primero, porque no sembró la otra especie. En segundo lugar, porque tales especies
son en ese caso indeseables y no puede levantar la sospecha de que planta especies diversas.
15. En caso contrario daría la impresión de que quiere mantener especies diversas.
16. Unos dos codos.
17. Porque se verá que la única finalidad es probar el terreno para la siembra del lino.
18. Por salvar la proporción permitida.
19. Un cuarto de kab de espacio.
65 Las especies diversas - kilayim Kil 2, 11-3,5
11. Si una especie de trigo se inclina sobre otra especie de trigo, o una de
legumbres sobre otra de legumbres, o una de trigo sobre legumbres, o de le-
gumbres sobre trigo, todas están permitidas, a excepción de la calabaza griega.
R. Meír dice: También el pepino y la alubia egipcia; sin embargo, prefiero su
opinión a la mía.
CAPÍTULO 3
1. En un arriate de seis palmos cuadrados se pueden sembrar cinco es-
pecies de semilla", cuatro en cada uno de los ángulos del arriate y una en el
medio. Si tiene un borde de un palmo de altura se pueden sembrar en él trece
( especies diferentes), tres en cada borde y una en el centro. Pero la cabeza de
la remolacha no se debe plantar en el borde porque lo llenaría. R. Yehudá dice:
Seis en el medio.
2. No se permite plantar en un arriate toda especie de semilla, aunque sí
todo tipo de legumbres. La mostaza y los guisantes pequeños están conside-
rados una especie de semilla, mientras que los guisantes de camello (grandes)
se consideran como una especie de legumbres. Si el borde de un palmo de
altura disminuye un poco, es válido, porque era válido al principio. En un
surco y en un canal de agua (seco) de un palmo de profundidad se pueden
sembrar en su interior tres especies de semilla, una en un lado, otra en otro y
otra en el medio.
3. Si el extremo de una hilera de legumbres entra en medio de otro campo
de legumbres, está permitido, porque aparece como el límite del campo. Si el
campo está sembrado de legumbres y se desea plantar en su interior una hilera
de otra especie de legumbres, R. Ismael dice: (No está permitido) mientras el
surco no atraviese ( el campo) de uno a otro extremo. R. Aquiba afirma: Ha de
tener seis palmos de longitud e igual anchura que longitud. R. Yehudá afirma:
Tan ancho como ancha es la suela de un zapato21.
4. Si uno planta dos hileras de pepinos, dos de calabazas, dos de alubias
egipcias22, está permitido23• Una hilera de pepinos, otra de calabazas y otra de
alubias egipcias, está prohibido. Una hilera de pepinos, otra de calabazas, otra
de alubias egipcias y otra de pepinos, R. Eliezer lo permite, mientras que los
sabios lo prohíben.
5. Se pueden plantar pepinos y calabazas en una hondonada con tal que
los unos estén inclinados hacia un lado y los otros hacia otro, las hojas de los
unos se inclinen hacia una parte y las de los otros a otra, ya que todoª lo que los
a. ya que todo lo que ... que causa al ojoJ
20. Observando las distancias prescritas.
21. De un palmo. La referencia a la suela del zapato está inspirada en la práctica seña-
lada en Dt 11, 10, de regar el campo sirviéndose de los pies.
22. Con un surco de separación entre ellas.
23. Dos hileras se consideran ya como un campo.
Kil 3, 6--4, 1 Orden primero: Semillas - zerain 66
sabios han declarado prohibido no lo han decidido sino a causa de la impresión
que causa al oj 024. ,
6. Si el campo está sembrado de cebollas y uno quiere plantar en él algu-
111
nas hileras de calabazas, R. Ismael dice: Arranca dos hileras (de cebollas) y
I,i planta una ( de calabazas )25, dejando las cebollas en el espacio de las dos hile-
!!I
ras, luego arranca ( de nuevo) dos hileras ( de cebollas) y planta una hilera ( de
calabazas)26. R. Aquiba enseña: Arranca dos hileras (de cebollas) y planta otras
dos (de calabazas), deja en el espacio dos hileras de cebollas; arranca (luego de
nuevo) otras dos hileras ( de cebollas) y planta otras dos hileras ( de calabazas).
Los sabios, en cambio, dicen que si entre una hilera y otra no hay doce codos
no se puede permitir que se eche entre ellas la semilla.
7. Calabazas entre legumbres se consideran como legumbres27; si están con
trigo se les deja un espacio de un cuarto (de kab). Si el campo está sembrado
de trigo y se quiere plantar en él una hilera de calabazas, se le ha de dejar para
su cultivo seis palmos; pero si crece exuberantemente se ha de arrancar lo que
está delante de ellas. R. Yosé enseña: Se le deja para su cultivo cuatro codos.
Le dijeron: ¿Se ha de aplicar a esto más rigor que a la viña?28 Les replicó:
Encontramos que en esto se aplica más rigor que a la viña, porque a una cepa
se le dan seis palmos para cultivo, mientras que a una planta de calabazas se
le da un cuarto (de kab)29. R. Meír dice en nombre de R. Ismael: Cuando hay
tres calabazas en el espacio de un seá, no se puede sembrar otra semilla en
el espacio de ese seá. R. Yosé ben Ha-Jotef, el efi:atita, enseña en nombre de
R. Ismael: Cuando hay tres calabazas en un espacio de un kor, no se puede
echar más semilla dentro de aquel espacio de un kor.
CAPÍTULO 4
l. La parcela en la viña debe ser, según la escuela de Samay, de veinticuatro
codos, mientras que, según la escuela de Hilel, ha de ser de dieciséis codos". El
espacio exterior en tomo a la viña debe ser, según la escuela de Samay, de dieci-
séis codos, mientras que, según la escuela de Hilel, debe ser de doce codos. ¿Qué
se entiende por parcela en una viña? (Un espacio) baldío en medio de ella. En
caso de que no tenga dieciséis codos, no puede sembrarse allí semilla. Pero si hay
dieciséis codos se deja ( espacio) para su cultivo31 y se puede sembrar el resto.
24. El campo no debe causar la impresión como que estuviere plantado con semillas o
plantas de especies diversas.
25. En medio, entre las hileras de cebollas.
26. La hilera tiene una anchura de cuatro codos. La distancia que media entre una
hilera y otra de calabazas es de doce palmos.
27. Se les ha de dejar un espacio de seis palmos.
28. Que sólo necesita seis palmos.
29. Algo más de cien palmos cuadrados.
30. Espacios mínimos requeridos para que se puedan plantar en ellos otra semilla.
31. Cuatro codos quedan para la propia cepa.
Las especies diversas - kilayim Kil 4, 2-8
67
2 . i,. Cuál es el espacio exterior en tomo a la viña? (El espacio) que exis-
entre la viña y la valla. Si no tiene dieciséis codos, de amplitud, no puede
::mbrarse en él semilla. Pero si tiene dieciséis codos se deja (espacio) para su
cultivo32 y se puede sembrar el resto.
3. R. Yehudá dice: Esto no es sino la valla de la viña, pero ¿cuál es el es-
acio externo en tomo a ella? (El espacio) que media entre dos viñas. ¿Qué se
~ntiende por valla? Aquella que tiene una altura de diez palmos. ¿Qué se en-
tiende por fosa? La que tiene diez palmos de profundidad y cuatro de anchura.
4. Una separación a base de cañas, si entre una caña y otra hay un espa-
cio de menos de tres palmos por donde pudiera pasar un cabrito, se considera
como separación válida33. Si una valla tiene una brecha de hasta diez codos
se considera como si fuera una entrada34. Si es mayor que esto está prohibido
(sembrar) frente a la brecha. Si (la valla) está desgarrada por muchas brechas,
si lo que queda en pie es mayor que lo que está desgarrado, está permitido;
pero si lo que está desgarrado es mayor que lo que está en pie, en este caso está
prohibido (sembrar) frente a las brechas.
5. Si uno planta una hilera de cinco cepas, la escuela de Samay asegura que
eso es una viña, mientras que la escuela de Hilel sostiene que no existe viña
mientras no haya al menos dos hileras. Por eso enseña la escuela de Samay
que si uno siembra el espacio de cuatro codos de la viña, tiene que dedicar una
hilera al Templo; mientras que, de acuerdo con la escuela de Hilel, tiene que
dedicar dos .
6. Si uno planta dos (cepas) frente a otras dos y una sobresale como si fuera
una cola, se considera una viña. Dos frente a dos y una entre las dos o dos fren-
te a dos y una en el medio, no se consideran viña hasta que no haya dos frente
a dos y una sobresalga como si fuera una cola.
7. Si uno planta una hilera dentro de su terreno y otra en el de su vecino,
y pasa por medio un camino privado o público o una valla inferior a los diez
palmos, en este caso ambas hileras se unen (a efectos del cómputo). Pero si la
valla es superior a los diez palmos, no se unen. R. Yehudá enseña: Si se han
entrelazado por la parte superior, se unen.
8. Si uno planta dos hileras y entre ellas no hay ocho codos, no puede
sembrar allí semilla. Si son tres (las hileras) y entre una y otra hilera no hay
dieciséisª codos, no se puede sembrar allí semilla35. R. Eliezer ben Jacob afir-
ma, en nombre de Jananías ben Jakinay, que incluso cuando ha sido devastada
la hilera de en medio y entre una hilera y la otra no existen dieciséis codos",
no se puede sembrar allí semilla, aunque si estuvieren plantadas así desde el
principio se permite si hay ocho codos de espacio ( entre ellas).
a. dieciséis: doce b. dieciséis: doce
32. Esto es, los cuatro codos.
33. Y, por tanto, se puede plantar en un lado cepas y en el otro sembrar otra semilla.
34. Tiene valor de valla y se puede sembrar inmediatamente frente a ella.
35. Porque tres ya constituyen una viña.
Kil4,9-5, 5 Orden primero: Semillas - zerain 68
9. Si uno planta su viña con dieciséis codos (de separación)36 está permitido
sembrar allí otra semilla. R. Yehudá dice: Ocurrió UQa vez en Salmón que uno
plantó su viña dejando dieciséis codos de espacio y volvió el follaje de cada dos
hileras hacia un lado37 y sembró el terreno arado (libre). Al año siguiente volvió
el follaje hacia la otra parte y sembró el terreno que había quedado baldío. Se
trajo la cosa a los sabios y éstos lo permitieron. R. Meír y R. Simeón enseñan:
También si uno planta su viña con ocho codos de espacio está permitido.
CAPÍTULO 5
1. Si una viña ha sido devastada y quedan en ella para vendimiar diez cepas
en un espacio de una seá y están plantadas según el orden establecido38, se la
llamará viña pobre. Si la viña está plantada de manera desordenada, pero si
. existe la posibilidad de alinear dos frente a una, en ese caso se considera viña;
de lo contrario, no se considera viña. R. Meír enseña: Debido a que tiene la
apariencia de viña, se considera como viña.
2. Si una viña se planta dejando libre menos de cuatro codos de espacio39,
R. Simeón dice que no es viña. Los sabios, en cambio, afirman que sí es viña y
que hay que considerar (las hileras) del medio como si no existieran".
3. De una fosa que atraviesa la viña con una profundidad de diez (palmos)
y cuatro de ancho, dice R. Eliezer ben Jacob: Si se extiende de un extremo
a otro de la viña tiene la apariencia como si estuviera entre (dos) viñas y se
puede sembrar dentro de ella. Si no es así, se le considera como un lagar. Si el
lagar que está dentro de la viña tiene diez palmos de profundidad y cuatro de
anchura, dice R. Eliezer que se puede sembrar en él. Los sabios, en cambio,
lo prohíben. En el lugar de la guardia de la viña41, que tenga diez (palmos) de
altura y cuatro de anchura, se puede sembrar. Pero si el ramaje se entrecruza
está prohibido.
4. Si una cepa está plantada dentro de un lagar o de una hondonada, se la
deja espacio para su cultivo y se puede sembrar el resto. R. Yosé enseña: Si no
hay allí un espacio de cuatro codos, no se puede sembrar otra semilla. Si hay
una casa en la viña, se puede sembrar en su interior".
11 , 111
5. Si uno planta legumbres en una viña o deja que allí crezcan, tiene que
consagrar cuarenta y cinco cepas43• ¿Cuándo? Cuando están plantadas en (hile-
ras) de cuatro o cinco (palmos de espacio entre cada una). Si están sembradas
36. Con una separación de dieciséis codos entre una y otra hilera.
37. En direcciones contrarias.
38. Como se indica en 4, 6.
39. Para que haya posibilidad de sembrar otra semilla debe haber un espacio interme-
dio de más de cuatro codos.
40. Se consideran como pura leña y las dos hileras externas se unen en una sola viña.
41. El montículo donde se asienta el guardia y desde donde divisa la viña.
42. En el patio interior.
43. Que han de ser quemadas.
Las especies diversas - kilayim Kil5, 6-6, 2
69
en (hileras) de seis palmos de espacio o siete, tiene que consagrar dieciséis
codos en cada dirección, haciendo un círculo, no un cuadrado.
6. Si uno ve legumbres en la viña y dice: «Cuando llegue a ellas, las re-
cogeré», está permitido. Pero si dice: «Cuando vuelva, las recogeré», y han
crecido en el entretanto en una o dos centésimas partes, está prohibido.
7. Si uno pasa por medio de la viña y se le caen algunas semillas o si vienen
junto con el estiércol o con el agua o si uno siembra y el viento le arrebata la
semilla llevándola tras sus espaldas, no hay que darle importancia alguna44. Si
el viento la arrebata y la lleva hacia la parte delantera del sembrador, R. Aqui-
ba dice: Si es hierba (la que crece con ello), se debe revolver (la tierra); si es
espiga, se corta; si tiene grano, se quema.
8. Si uno deja crecer espinos en la viña, dice R. Eliezer que debe consa-
grarla45. Los sabios, en cambio, afirman que no se consagra sino sólo lo que se
deja crecer de modo ordinario. La hierba buena, la hiedra, el lirio real y todas
las especies de semillas no se consideran especies diversas en la viña46. El cá-
ñamo no es, según R. Tarfón, especie diversa, pero según los sabios, sí lo es.
La alcachofa es especie diversa en la viña.
CAPÍTULO 6
l. ¿Qué se entiende por empalizada? Si uno planta una hilera de cinco
cepas al lado de un muro de diez palmos de altura o al lado de una fosa de
diez palmos de profundidad y cuatro de ancha, ha de dejar libre para su cultivo
cuatro codos. La escuela de Samay dice que hay que medir esos cuatro codos
desde la base de la cepa hasta el campo. La escuela de Hilel, en cambio, afirma
que hay que medirlos desde el muro hasta el campo. R. Yojanán ben Nurí dice:
Yerran todos los que hablan de esa manera47, más bien, si hay cuatro codos des-
de la base de la cepa hasta el muro se le deja espacio suficiente para su cultivo
y se siembra el resto. ¿Cuál es el espacio suficiente para el cultivo de la cepa?
Seis palmos en todas las direcciones. R. Aquiba dice: Tres.
2. Si una empalizada48 sobresale de una terraza49, R. Eliezer ben Jacob di-
ce: Si uno estando en pie sobre el suelo puede vendimiarla totalmente, convier-
te el espacio de cuatro codos en campo prohibido (para sembrar); si no es así,
sólo convierte en prohibido lo que está delante de él. R. Eliezerª enseña que
también cuando uno planta una hilera en el suelo y otra en la terraza, si ésta se
a. R. Eliezer + ben Jacob
44. Literalmente, «está permitido».
45. Porque en algunos lugares los espinos se usan como alimento para camellos.
46. No se consideran «especies diversas» por parte de la Torá; sí, en cambio, por parte
de los rabinos.
4 7. Que sigan la doctrina de la escuela de Hile!.
48. Enrejado sobre el que se colocan las ramas de la cepa.
49. En la colina.
Kil 6, 3-9 Orden primero: Semillas - zeraín 70
encuentra a diez palmos del suelo no se une (para el cómputo) con la, otra. De
lo contrario, sí se une. '
3. Si uno lleva la vid hacia una parte del soporte, no puede sembrar tampo-
co nada debajo de la otra parte. Pero, si lo ha sembrado, no tiene que consagrar-
lo. Si la nueva cepa crece, queda prohibido. Lo mismo se ha de aplicar cuando
se monta la vid sobre una parte de un árbol silvestre.
4. Si uno monta la vid sobre una parte de un árbol que produce fruto, está
permitido sembrar semilla debajo de la otra parte. Si la nueva cepa crece, se la
hace volver. Ocurrió una vez que R. Yehosúa vino junto a R. Ismael a Pueblo
Fuerte" y éste le mostró una viña que había sido montada sobre la parte de una
higuera. Le preguntó: ¿Puedo sembrar semilla debajo de la parte restante? Le
respondió: Está permitido. Lo llevó de allí a Bet Ha-Maganyá y le mostró otra
vid que había sido montada sobre parte de las ramas y del tronco de un sicómo-
ro que tenía muchas ramas. Le dijo: Debajo de esta rama está prohibido, pero
debajo de las otras está permitido.
5. ¿Qué se entiende por árbol silvestre? Todo aquel que no da frutos (co-
mestibles). R. Meír, en cambio, dice que todos, menos el olivo y la higuera,
son árboles silvestres51• R. Yosé afirma: Todo árbol, de cuya especie no está
plantado el campo entero, es para los efectos árbol silvestre.
6. Una viña con empalizada ha de disponer de ocho codos y un poco más.
Todas las demás medidas que han establecido los sabios respecto a la viña no
tienen que tener un poco más, a excepción tan sólo de la viña con empalizada.
Estas son las partes de la viña con empalizada: si una viña con empalizada ha
sido devastada en el centro quedando en un lado cinco cepas y otras cinco en el
otro, si hay allí ocho codos de espacio libre no se puede sembrar en él, pero, si
hay más de ocho codos, se le deja un espacio para su cultivo y se puede sem-
brar el resto.
7. Si una viña con empalizada sale de un muro desde un ángulo y allí aca-
ba, se le deja un espacio libre para su cultivo y se puede sembrar el resto. R.
Yosé enseña: Si no hay cuatro codos de espacio libre, no se puede sembrar.
8. Si las cañas de la viña con empalizada crecen fuera y se las quiere dejar
sin cortar, está permitido (sembrar) frente a ellas. Pero, si fueron puestas para
montar sobre ellas a la nueva vid, está prohibido.
9. Si un sarmiento de la viña con empalizada crece fuera, se puede consi-
derar como que una plomada pendiera de él y está prohibido (sembrar) directa-
mente bajo él. Lo mismo vale para una cepa. Si uno extiende el ramaje52 entre
árbol y árbol, queda prohibido (sembrar) debajo. Pero, si lo ha sujetado con
una cuerda o con hierbas, está permitido (sembrar) debajo de la ligadura. Sin
embargo, si se hizo con el objetivo de que la nueva cepa pudiera montar por
encima, está prohibido.
50. Kefar 'aziz,
51. A ese respecto.
52. De la viña.
Las especies diversas - kilayim Kil 7, 1-6
71
CAPÍTULO 7
1. Si se ha hundido la cepa en el suelo y no hay encima de ella tres palmos
de tierra, no se puede sembrar sobre ella semilla, incluso cuando se la ha hundi-
do dentro de una calabaza o dentro de un caño de barro. Pero si se la ha hundido
en una piedra53, aunque no haya encima de ella más de tres dedos, está permitido
sembrar allí semilla. Si la cepa se extiende y de nuevo se sumerge en el suelo, la
medición se hace a partir de la segunda raíz.
2. Si uno hunde tres cepas y sus raíces son todavía visibles, dice al respecto
R. Eliezer bar Sadoq: Si entre ellas hay un espacio de cuatro a ocho codos, en
ese caso se unen (para el cómputo); si no, no se unen. Si una cepa está seca,
está prohibido (sembrar), pero no convierte (a la viña) en cosa consagrada54. R.
Meír enseña: También está prohibido plantar el tallo del algodonero, pero no
hace (a la viña) cosa consagrada. R. Eliezer ben R. Sadoq enseña en su nombre:
También está prohibido (sembrar) encima de la cepa, pero no hace (a la viña)
cosa consagrada.
3. Lo siguiente prohíbe (el sembrar), pero no hace a la cosa consagrada: el
sobrante55 de un lugar baldío de la viña, el sobrante de la parte externa de la
viña56, el sobrante de las partes de la viña con empalizada, el sobrante de so-
porte. Pero (si se siembra) el espacio debajo de la cepa y que es necesario para
su cultivo o el espacio de cuatro codos de la viña, se han de consagrar.
4. Si uno entrelaza a su cepa con el trigo de su vecino, esto lo convierte en
consagrado y está obligado a reparación57• R. Yosé y R. Simeón dicen: Nadie
puede consagrar algo que no es suyo.
5. R. Yosé cuenta que una vez ocurrió que uno sembró su viña en año
sabático58 y fue presentado el caso a R. Aquiba. Éste decidió: Nadie puede
consagrar algo que no es suyo.
6. Si un usurpador siembra la viña y es recuperada (luego por el legítimo
propietario), puede éste recoger ( el fruto prohibido) incluso durante los días
intermedios de fiesta59• ¿Hasta cuánto debe de dar a los operarios? Hasta un
tercio'". (Si piden) más que esto, puede él mismo hacer la cosecha según el
modo habitual y continuarla también después de los días intermedios de la
fiesta. ¿Desde cuándo se llama (la viña según el nombre) de un usurpador? A
partir del momento en que el (nombre del primer propietario) se olvida.
53. En una zona rocosa que impide a las raíces su expansión.
54. En caso de que se hubiere sembrado en su entorno.
55. Menos de la medida prescrita (4, 1).
56. Que contiene menos de doce codos.
57. Está obligado a pagarle el trigo.
58. En el año séptimo se pierde el derecho sobre el propio campo, de ahí que lo sem-
brado en ese año no se pueda considerar suyo.
59. En las fiestas de Pascua y de los Tabernáculos sólo son fiestas absolutas el primero y
último día, mientras que los días festivos intermedios tenían menor rango y en ellos estaban
permitidos ciertos trabajos, como el aquí reseñado.
60. Un tercio más que el salario ordinario o un tercio del valor total de los frutos de la
viña y del campo.
Kil 7, 7-8,4 Orden primero: Semillas - zeraín 72
7. Si el viento arrastra sarmientos hasta el trigal (y echan allí.raíces), hay
que cortarlos inmediatamente. Pero si un accidente lo impide, está permitido.
Si el trigo se inclina por debajo de la cepa, e igualmente si son hortalizas, se
las cambia de dirección, pero no hace a la cosa consagrada61. ¿A partir de qué
momento queda el trigo consagrado? Después de que haya echado raíces. Y
¿los racimos? Después de que (los gajos) se hayan hecho (tan grandes) como
alubias. Pero si el trigo estaba totalmente seco y los racimos de una uva estaban
totalmente maduros, no quedan consagrados.
8. Un tiesto agujereado62 en la viña produce el efecto de consagración, pero
si no está agujereado no lo produce. R. Simeón afirma: Ambos están prohibi-
dos, pero no producen el efecto de consagración. Si uno pasa por la viña un
tiesto agujereado y (la planta que está en el tiesto entre tanto) crece dos centé-
simas partes, queda prohibida.
CAPÍTULO 8
l. Está prohibido sembrar, dejar crecer o sacar provecho de «especies di-
versas» en una viña. Está prohibido sembrar o dejar crecer especies diversas de
semillas, pero se permite comerlas o sacarles otro provechoª. Las diversas espe-
cies en vestidos están permitidas en todo uso y sólo están prohibidas para vestir.
Las especies diversas en el ganado están permitidas para criar y para dejarlas
crecer; lo que está prohibido es emparejarlas63. En cuanto a las especies diversas
de ganado está prohibido (emparejarlas unas con otras).
2. Una especie de ganado con otra especie de ganado, una especie de bestia
con otra especie de bestia, una especie de ganado con otra especie de bestia,
una especie de bestia con otra especie de ganado, una especie de animal impu-
ro con otra de animal impuro, una especie de animal puro con otra de animal
puro, una especie de animal impuro con otra de animal puro, una especie de
animal puro con otra de animal impuro, está prohibido arar con ellos, tirar de
ellos o conducirlos (bajo el mismo yugo )64.
3. Si uno los conduce, se hace merecedor de cuarenta azotes. El que se
sienta en el carro incurre también en la pena de los cuarenta azotes. R. Meír
declara a éste eximido. También está prohibido atar una tercera (bestia, de es-
pecie diversa) con correas65•
4. No se puede atar un caballo ni a los lados del carro66 ni en la parte de
atrás, como tampoco (se pueden atar juntos) un asno libio y camellos. R. Yehudá
a. o sacarles otro provecho]
61. Aunque no sean cambiadas de dirección, no producen consagración.
62. Y sembrado con semilla de especie diversa.
63. Pero sí está permitido dejarlos unos junto a otros.
64. El camello es animal del que se tira, mientras que el burro se conduce desde detrás.
65. Atar, por ejemplo, un burro a un carro tirado por dos caballos.
66. Tirado por bueyes.
Las especies diversas - ki/ayim Kil 8, 5-9,4
73
dice: Todos los vástagos de una yegua, aunque su padre haya sido un asno, pue-
den (uncirse) uno con otro; asimismo, los vástagos de una burra pueden también
(uncirse) uno con otro a pesar de que su padre haya sido un caballo. Pero está
67
prohibido (uncir) los vástagos de yegua con los vástagos de burra •
68
5. En cuanto a los mulos , está prohibido (uncirlos), pero los engendrados
por caballo están permitidos. Los hombres salvajes69 se consideran como bes-
tias. R. Yosé dice: (Cuando mueren) producen impureza en un espacio cubierto
como el cadáver de un hombre. El puercoespín y la marta se consideran como
bestias. Respecto a la marta, según R. Yosé la escuela de Samay afirma que se
adquiere impureza transportando (de su cadáver) un trozo del tamaño de una
aceituna o tocándole aunque sólo sea un trocito como una lenteja grande.
6. El buey salvaje es de la especie del ganado. R. Yosé afirma, por el con-
trario, que es de la especie de las bestias. El perro es de la especie de las bestias.
R. Meír, en cambio, afirma que es de la especie de ganado. El cerdo es de la
especie de ganado (animal doméstico). El asno salvaje es de la especie de las
bestias. El elefante y el mono son de las especies de las bestias. El hombre
puede con todas ellas arrastrar objetos, arar y conducirlas.
CAPÍTULO 9
1. Bajo el título de especies diversas están prohibidos sólo la lana y el lino.
Sólo la lana y el lino se contaminan con la lepra. Los sacerdotes cuando minis-
tran en el Templo sólo se pueden vestir de lana y de lino. Cuando se ha mezclado
lana de camello con lana de oveja, si prevalece la de camello, está permitida; si
prevalece la de oveja, está prohibida. Si están en igual proporción, está prohibi-
da; lo mismo se ha de aplicar al lino y al cáñamo cuando están mezclados.
2. La seda fina y la seda burda no constituyen dificultad respecto al precep-
to de las especies diversas, pero están prohibidas a causa de la apariencia. Las
almohadas y cojines no constituyen tampoco dificultad respecto al precepto de
las especies diversas con tal que no se les toque con el cuerpo. No se pueden
vestir ni eventualmente los (vestidos) de especies diversas ni incluso vestirlos
encima de otros diez para burlar a los aduaneros.
3. Las toallas, los paños de los rollos sagrados y las toallas de baño no
constituyen dificultad respecto al precepto de las especies diversas. R. Eliezer
los declara prohibidos. Pero los paños del barbero están prohibidos bajo el
título de especies diversas.
4. A los paños que se colocan sobre el cadáver" y a la albarda del asno
no se les aplica el precepto de las especies diversas. Pero uno no colocará la
albarda sobres sus espaldas aunque fuere para transportar con ella estiércol.
67. Hay que regularse por la madre.
68. Animales de procedencia dudosa y que, por tanto, pueden ser de especie diversa.
69. Por el contexto, podría referirse al gorila o chimpancé; la interpretación no es segura.
70. Se refiere a los paños de la mortaja. Los muertos están libres de todo precepto.
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1 1
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1
Kil 9, 5-10 Orden primero: Semillas - zerain 74
5. Los vendedores de ropa la pueden vender según la manera habitual"
con tal que no hagan la intención (de protegerse con ella) del sol cuando hace
sol y de la lluvia cuando llueve". Los hombres piadosos anudan (la ropa) en el
bastón y la ponen detrás de sí.
6. Los sastres pueden coser según la manera habitual" con tal que no ha-
gan intención ( de protegerse con la ropa) del sol cuando hace sol o de la lluvia
cuando llueve. Los piadosos cosen (sentados) en tierra.
7. La ropa de Bera, Bardás y Dalmacia74 y los zapatos de fieltro no se han
de poner mientras antes no se examine (la composición). R. Yosé dice que los
que vienen de la orilla marítima y de las ciudades de la costa no necesitan hacer
la inspección porque existe la presunción de que son de cáñamo. A los zapatos
forrados no se les aplica el precepto de las especies diversas.
8. El precepto de las especies diversas se aplica a lo que está tejido o hila-
do, ya que está escrito: No lleves un vestido (de especie diversa)", esto es, algo
rastrillado; tejido o hilado. R. Simeón ben Eleazar dice: (Significa que quien lo
viste) es un ser que está desviado y separa de él al Padre que está en los cielos.
9. El material de fieltro76 está prohibido porque ha sido rastrillado. Los ex-
tremos de lana en un (vestido) de lino están prohibidos porque se vuelven hacia
el tejido 77. R. Yosé enseña que los lazos de lana de púrpura78 están prohibidos,
porque hay que hacerlos pasar79 antes de atarlos. No se puede atar una cinta
de lana con otra de lino para ceñir con ella la cintura, incluso aunque haya una
correa entre ellas.
10. Las señales de los tejedores y de los lavanderos están prohibidas bajo
el título de «especies diversas». Si uno da una puntada, no se considera un
cosido y no se le aplica el precepto de las especies diversas. El que la deshace
en sábado queda eximido". Pero si uno pone los dos extremos del hilo hacia
una parte, se considera como cosido, y se le aplica el precepto de las especies
diversas. En caso de que deshaga esa puntada en sábado, queda obligado. R.
Yehudá dice: Sólo cuando dio tres puntadas. El saco y el cesto se unen a efectos
del precepto de las especies diversas.
71. Llevándola sobre los hombros, aunque haya tejidos de especies diversas.
72. Pues sería como usarla de vestido.
73. Colocando el paño sobre las rodillas.
74. Significado poco claro. Algunos lo entienden como especies de cobertores de cama.
75. Dt22, 11.
76. Mezclado con una especie diversa.
77. Porque tienen que enlazarse con el tejido de lino.
78. Para sujetar una camisa.
79. Por el ojal de la camisa.
80. No se hace culpable.
EL AÑO SABÁTICO
(shebiit)
Ex 23, 10-11 recoge las leyes sobre el año séptimo: «Sembrarás tu tierra seis años; al
séptimo la dejarás descansar, que coman los pobres de tu pueblo y lo que quede lo coman
las bestias del campo. Eso harás también con las viñas y olivares»; Lv 25, ls: « ... pero
el séptimo año será un sábado de descanso para la tierra, sábado en honor del Señor. Ni
sembrarás en él tu campo, ni podarás tu viña, ni recogerás lo que dieren; ni el trigo que dé
tu campo ni las uvas que dé tu viña las vendimiarás; será para la tierra año de descanso.
Lo que la tierra diere de sí os servirá de comida a ti, a tu siervo y a tu sierva, a tu jornalero
y al extranjero que habita contigo, a tus bestias y a los animales de tu tierra; todo su pro-
ducto os servirá de alimento»; y Dt 15, ls: «Cada séptimo año harás la remisión. He aquí
cómo has de hacer la remisión: Todo acreedor que haya prestado condonará al deudor lo
prestado; no lo exigirá ya más a su prójimo, una vez publicada la remisión del Señor».
El presente tratado desanolla toda la normativa rabínica acerca del trabajo del cam-
po, de los productos, de las transacciones durante el año séptimo y de la remisión de
las deudas. ¿Cuál sería el fin último de la institución del año sabático? Mostrar que el
poseedor último de todas las cosas es Dios y que todos los hombres son iguales ante Él.
El tratado contiene diez capítulos:
Cap. J: Hasta cuándo se pueden trabajar los campos con árboles en la vigila del año
sabático.
Cap. 2: En campos de trigo, en semilleros de pepinos y calabazas, trabajos permiti-
dos en año sexto y sus plazos, frutos permitidos en años séptimo.
Cap. 3: Casuística en torno a trabajos prohibidos o permitidos en el año sabático
(abonar, explotación de canteras, remoción de piedras, construcción de muros, excava-
ción de fuentes, pozos ... ).
Cap. 4: Continúa, en parte, el argumento anterior, campos cultivados en el año sép-
timo por un gentil, cuándo se pueden comer los frutos del año séptimo en el campo y
cuándo se pueden llevar a casa.
Cap. 5: Cuándo tiene lugar el año sabático de algunos frutos, normas sobre la serpen-
taria, prestación o venta de utensilios durante el año séptimo.
Cap. 6: Zonas donde está vigente la ley del año sabático, normativa sobre algunos ·
frutos que crecieron espontáneamente durante el año séptimo, normas sobre compra y
venta de frutos en el año siguiente al séptimo, exportación.
Cap. 7: Qué frutos están sujetos a la ley del año séptimo.
Cap. 8: Usos que se han de dar a los productos del año sabático, prohibición de hacer
cualquier transacción con productos del año sabático, la recolección no puede hacerse
de la manera usual.
Cap. 9: Qué plantas pueden ser compradas en el año séptimo; alejamiento de los
productos del año séptimo, zonas y tiempos.
Cap. 1 O: Remisión de las deudas en el año séptimo, el pros bol, la conveniencia del
pago a pesar de la remisión.
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Shebi 1, 1-6 Orden primero: Semillas - zerain 76
CAPÍTULO 1
1. ¿Hasta cuándo se puede arar un campo de árboles en la vigilia del año
sabático?1 La escuela de Samay afirma: Todo el tiempo que sea bueno para el
fruto. La escuela de Hilel, en cambio, dice: Hasta la fiesta de las Semanas. La
opinión de los unos está muy próxima a la opinión de los otros2.
2. ¿Qué se entiende por un campo de árboles? Todo aquel donde haya tres
árboles en el espacio de una seá. Si se puede hacer una torta de higos secos de
sesenta minas italianas de peso, se puede arar todo el campo de una seá por su
causa3. Pero si ( el campo tiene) menos de eso, sólo se ara la extensión total ocu-
pada por la persona que recoge los higos y por el cesto que tiene al lado suyo.
3. Si el árbol es silvestre o si es frutal, se le considera como si fuera una
higuera4• En caso de que se pueda hacer una torta de higos secos del peso de
sesenta minas italianas se puede arar todo el terreno de una seá por su causa. Si
es menos de eso, sólo se ara en tomo a ellos lo que necesario.
4. Si uno de los árboles da para hacer una torta de higos secos y otros dos
no, o dos sí y uno no, no se ara en tomo a ellos sino lo que es necesario, en
tanto que ( el espacio de una seá) contenga de tres a nueve (árboles). Pero si son
diez o más de diez, se puede arar por su causa toda (la extensión de) la seá, ya
produzcan o no produzcan (lo suficiente), porque está escrito: En el tiempo de
arar y de recoger la cosecha descansarás5• En verdad, no era necesario hablar
de tiempo de arar y tiempo de recoger la cosecha en el año sabático. Se refieren
más bien estas palabras al tiempo de arar del año precedente al sabático y que
se introduce ( con sus efectos) en el propio año sabático. (Se refiere también)
al tiempo de la cosecha del año sabático que se prolonga hasta el año siguiente
al propio año sabático. R. Ismael enseña: Lo mismo que el arar queda a libre
elección, así el recoger la cosecha queda a libre elección, exceptuando el tiem-
po de la recogida de la gavilla que es precepto.
5. Si hay tres árboles que pertenecen a tres personas distintas, se pueden
unir6 y se puede arar el campo de una seá (de extensión) por su causa. ¿Qué
espacio debe mediar entre ellos? Rabán Simeón ben Gamaliel enseña: Tanto
como para que un buey pueda pasar con el arado.
6. Si son diez los árboles nuevos y dispersos en el espacio de una seá, se
puede arar todo el campo de una seá por su causa hasta año nuevo7. Pero si
forman hileras o si están formando un círculo, no se ara en tomo a ellos sino lo
que es necesario.
1. Por vigilia del año sabático se entiende el año sexto.
2. Pero la norma legal fue introducida por Rabán Gamaliel, que estableció que se podía
arar hasta el principio del año séptimo.
3. Es decir, por razón de los árboles.
4. Se escogió a la higuera como árbol paradigmático debido a que producía un fruto
grande y abundante.
5. Ex 34, 21. El sábado es aplicado aquí al año séptimo.
6. Se pueden considerar como si perteneciesen a un único propietario.
7. De lo contrario podrían secarse los árboles jóvenes.
El año sabático - shebiit Shebi 1, 7-2, 5
77
7. Los árboles jóvenes y las calabazas se unen8 en el espacio de una seá.
Rabán Simeón ben Gamaliel enseña: Si hay diez calabazas en el espacio de una
seá se puede arar todo el campo hasta año nuevo.
8. ¿Hasta cuándo se llaman árboles jóvenes? R. Eliezer ben Azarías afir-
ma: Hasta que puedan hacerse de uso profano9 • R. Yehosúa dice: Hasta los
siete años. R. Aquiba enseña: Es árbol joven en tanto así se le denomine. Si un
árbol ha sido cortado y le salen retoños, si quedó remanente menos de un pal-
mo se considera como un árbol nuevo (joven); si quedó más de un palmo sobre
tie;a, se le considera como un árbol (viejo). Ésta es la opinión de R. Simeón.
CAPÍTULO 2
1. ¿Hasta cuándo puede ararse un campo blanco" en la vigilia del año sabá-
tico? Hasta que se acaba la humedad (de la tierra), o sea, durante el tiempo en
que la gente ara para plantar semilleros de pepinos o calabazas. R. Simeón dice:
11
Esto significaría que pondría la ley en manos de cada cual • Es mejor (arar) un
campo blanco hasta Pascua y un campo de árboles hasta la fiesta de las Semanas.
2. Se pueden abonar o cavar los semilleros de pepinos o calabazas hasta
año nuevo. Igualmente los campos de regadío12• Se pueden cortar las protu-
berancias de los árboles, arrancar las hojas secas, cubrir las raíces con tierra,
fumigar los árboles13 hasta año nuevo. R. Simeón enseña: También se puede
quitar la hoja de la viña durante el año sabático.
3. Se pueden quitar las piedras del campo hasta año nuevo. Se pueden po-
dar las ramas secas, cortar las ramas verdes de los árboles y arrancar las no
servibles hasta año nuevo. R. Yehosúa enseña: Tal como se verifica el corte y
la poda en el quinto año14 se realiza en el sexto. R. Simeón dice: En tanto puedo
cultivar el árbol puedo podarle las ramas no servibles.
6
4. Se puede untar a los árboles jóvenes con aceite15, atarlos 1 , apuntarlos,
protegerlos con un toldo o regarlos hasta año nuevo. R. Eliezer bar Sadoq dice
que también se pueden regar las ramas durante el año sabático, mas no las raíces.
8
5. Hasta año nuevo se pueden untar los higos verdes17 y agujerearlos 1 . Los
higos verdes del sexto año que se conservan hasta entrado el año sabático o los
del año sabático que se conservan hasta después de haber terminado el mismo,
8. Para el cómputo que ha de establecerse (1, 2).
9. Hasta el cuarto año en que pueden ser redimidos y, sin duda, a partir del quinto.
10. Un campo con trigo.
11. Cada cual podría decir: mi tierra tiene todavía humedad.
12. Campos áridos y secos que han de ser regados artificialmente.
13. Para liberarlos de los insectos.
14. Que llega hasta el sexto año.
15. Para protegerlos de los insectos.
16. Con trapos para protegerlos del frío o el calor y controlar el crecimiento de las ramas.
17. Para acelerar su maduración.
18. Se les agujereaba, se vertía un poco de aceite en él o se dejaba penetrar el agua de
la lluvia para provocar la maduración rápida.
~ '1;1
Shebi2,6-3, 1 Orden primero: Semillas - zerain 78
no se untan con aceite ni se agujerean. R. Yehudá enseña: En el lugar donde se
acostumbra a untarlos con aceite no se untan, ya que eso es un trabajo. Pero en
los lugares donde se acostumbra a no untarlos, sí se pueden untar. R. Simeón lo
permite en el árbol19 debido a que el cultivo del árbol está permitido.
6. En el sexto año no se puede plantar ni cubrir las cepas con tierra ni hacer
injerto dentro de los treinta días precedentes a año nuevo. Pero si uno planta o
cubre la cepa con tierra o hace un injerto, tiene que arrancar la planta. R. Yehu-
dá dice que cualquier injerto que dentro de tres días no echa raíces no lo hará
ya más. R. Yosé y R. Simeón dicen: Dentro de dos semanas.
7. El arroz, el mijo, la amapola y el sésamo que han echado raíces antes de
año nuevo quedan sujetos al diezmo como frutos del año pasado y están permi-
tidos en el año sabático-". Si no, están prohibidos en el año sabático y quedan
sometidos al diezmo del año siguiente.
8. R. Simeón Sezurí enseña: Si la alubia egipcia fue sembrada desde el
primer momento para semilla, se trata en modo semejante a las anteriores. R.
Simeón dice que las habas de camello también se tratan de modo igual. R. Elie-
zer dice que las habas de camello (se tratan de igual modo) cuando los granos
han comenzado ya a tomar bulto antes de año nuevo.
9. Las cebollas sin semilla y la alubia egipcia, a las que se les ha dejado sin
agua treinta días antes de año nuevo, quedan sujetas al diezmo del año pasado
y están permitidas en el año sabático. Si no, están prohibidas en el año sabático
y quedan sujetas al diezmo del año siguiente; asimismo, las de un campo de
secano, a las que no se les ha dejado el agua de dos tiempos21, según la opinión
de R. Meír, aunque los sabios dicen «durante tres tiempos».
10. Las calabazas que se dejan para semilla, si se han endurecido antes de
año nuevo y han perdido la calidad de ser comestibles, se las puede continuar
dejando en el año sabático. Si no, está prohibido dejarlas en el año sabático. Sus
retoños están prohibidos en el año sabático. Según R. Simeón se puede regar un
campo blanco, pero R. Eliezer ben Jacob lo prohíbe. Se puede rociar el campo
de arroz durante el año sabático. R. Simeón dice: Pero no se puede cortar.
,11 :ill CAPÍTULO 3
1. ¿A partir de qué momento se puede llevar el estiércol a los montones de
estiércol (del campo)?22 Según R. Meír, una vez que los agricultores han ter-
minado su trabajo23• R. Yehudá afirma: Después que se ha secado la humedad
( del estiércol). R. Yosé enseña: Tan pronto como ( el estiércol) se endurece.
19. Alude a higos inmaduros del año séptimo que aún se conservan en el árbol en el oc-
tavo. Los frutos del año séptimo no podían ser comidos hasta el 15 de Shebat (enero-febrero).
20. Por haber echado raíces en el año sexto.
21. En los años sexto y séptimo.
22. Durante el año séptímo se amontonaba en un lugar y luego se esparcía en el campo.
23. Algunos textos leen: «Una vez que los transgresores cesan de cometer la transgre-
sión», es decir, después de que los infractores del año sabático cesan.
El año sabático - shebiit Shebi 3, 2-7
79
2. ¿Cuánto estiércol se puede llevar? Hasta tres montones por cada espacio
de una seá, diez cestos por cada montón, un letek24 por cada cesto. Se puede
aumentar (el número) de cestos, mas no el de los montones de estiércol. R. Si-
meónª, sin embargo, sostiene que ( se puede aumentar también el número) de los
montones de estiércol.
3. Cualquiera puede poner en su campo tres montones de estiércol en cada
espacio de terreno de una seá. Según la opinión de R. Simeón están permitidos
más de esos, mientras que los sabios lo prohíben a no ser que los hundan tres
25
(palmos) o los suban tres (palmos) más (sobre el nivel del terreno) • En todo
caso se permite el amontonamiento del estiércol. R. Meír lo prohíbe en tanto no
se hunda en una profundidad de tres (palmos respecto al terreno) o no lo alce a
una altura de tres (palmos sobre el nivel del suelo). Si se dispone de poco ( es-
tiércol), se va trayendo progresivamente. R. Eleazar ben Azadas afirma: Está
prohibido en tanto no se hunda en una profundidad de tres (palmos), o se eleve
a una altura de tres (palmos), o se coloque sobre una roca.
4. Si uno quiere habilitar el campo para el ganado, puede hacer un redil en
un campo de dos seás de extensión26. Luego arranca tres lados dejando el de
en medio27. Así se puede alojar el ganado en un espacio de cuatro seás. Rabán
Simeón ben Gamaliel afirma: En un espacio de ocho seás. Si el campo es sólo
de cuatro seás de extensión, se deja libre una pequeña parte a causa de la apa-
riencia". Se puede llevar ( el estiércol) desde el redil y ponerlo en el campo al
estilo de los que llevan el estiércol".
5. Nadie puede abrir en su campo por vez primera una cantera (durante el
año sabático), a no ser que haya ya tres filones, cada uno de tres (palmos de
largo) por tres ( de ancho) y otros tres de alto, en total veintisiete piedras".
6. Si en un muro hay diez piedras, cada una de ellas del peso que pueden
llevar dos hombres, pueden ser removidas. La altura del muro debe ser de
diez palmos. Si es menos de eso, se considera como una cantera y se puede
desmoronar hasta una altura menor a la de un palmo sobre el terreno. ¿Cuán-
do se aplica esto? Cuando está dentro de su campo. Pero si está en el campo
del vecino, puede tomar lo que quiera. ¿Cuándo se aplica esto? Cuando no se
comenzó en el año sexto, pero si comenzó en el año sexto, se pueden remover
tantas como quiera.
7. Las piedras que han sido removidas por el arado o que estaban cubiertas
Y han quedado al descubierto, pueden ser removidas en caso de que entre ellas
a. R. Simeon: R. Yehudá
24. Quince seás.
25. Así se muestra que están allí como lugar de almacenaje del estiércol, no como abono.
26. No está permitido si la intención del propietario es abonar de ese modo el campo.
27. Cuando el redil, o sea, el espacio del campo cercado para el ganado, está lleno de es-
tiércol, quita tres de los lados del cerco y deja otro con el que forma a continuación otro redil.
28. Por evitar la impresión de que se quiera abonar el campo.
29. O sea, tres montones por cada seá.
30. Menos podría causar la impresión de que se trata de labrar el campo.
Shebi3, 8-4,2 Orden primero: Semillas - zerain 80
haya dos que sean del peso de carga de dos hombres. Si uno limpia su campo
de piedras, toma las de arriba y deja las que están tocando tierra. Del mismo
modo, de un cúmulo de piedrecillas o de un montón de piedras se pueden co-
ger las de arriba, pero no las que están en contacto con el terreno. Pero si hay
debajo de ellas una roca o paja, entonces se pueden remover".
8. En el año sexto no se pueden construir escaleras32 en las entradas de los
valles después que han cesado las lluvias, puesto que sería prepararlos para el
año sabático. Pero en el año sabático sí se pueden construir después que han
cesado las lluvias, ya que sería como prepararlos para el año venidero. No se
pueden reforzar con tierra33, aunque sí puede hacerse un dique34. Toda piedra
que puede alcanzar y coger con la mano, la puede quitar.
9. Piedras que hay que cargar en las espaldas se pueden trasladar desde cual-
quier lugar. El constructor puede llevar también las piedras desde cualquier lu-
gar. Estas son las piedras de espaldas: todas aquellas que no se pueden coger con
una sola rriano, según la opinión de R. Meír. R. Yosé dice: Piedras de espalda
son todas aquellas que, según su nombre, llevan dos o tres sobre las espaldas.
10. Si uno construye un muro entre su propiedad y otra de dominio pú-
blico, puede profundizar hasta alcanzar la roca. ¿Qué hace con la tierra? La
amontona en el terreno de dominio público y luego la ordena. Tal es la opinión
de R. Yehosúa. R. Aquiba afirma: Del mismo modo que no se puede desorde-
nar nada en terreno de dominio público, tampoco se puede ordenar nada. ¿Qué
se hace con la tierra? La amontona sobre su propio terreno como hacen los
hombres que recogen estiércol". Del mismo modo se comporta el que excava
una fuente, o un pozo, o una cueva.
CAPÍTULO 4
l. Antiguamente se solía decir: Está permitido recoger leña, piedras o hier-
bas, las de mayor tamaño, del campo de su propiedad, del mismo modo que se
pueden recoger del campo del vecino36. Después que aumentaron los transgre-
sores", se ordenó que cada cual pudiera recoger lo del otro y el otro lo de éste,
pero no para beneficio mutuo; ni es necesario decir, tampoco estipulando darse
mutuamente alimento a cambio.
2. Si un campo ha sido librado38 de espinos, puede ser sembrado al fin del
año sabático. Si un campo ha sido bien cultivado o si ha sido habilitado como
31. Porque no hay peligro de que se aparente que se pretende sembrar allí.
32. Se construían terrazas para acumular el agua.
33. Tierra o barro entre las piedras que bloquee la salida de agua.
34. Un muro de contención eventual, imperfecto, que no es considerado como un trabajo
propiamente dicho.
35. Formando tres montones.
36. Este trabajo podría causar la impresión de que uno está limpiando su campo.
37. Los que en el propio campo recogían tanto las piezas grandes como las pequeñas.
38. Durante el año séptimo.
11
El año sabático - shebiit Shebi 4, 3-7
81
redil, no se puede sembrar en él al fin del año sabático. En cuanto al campo bien
cultivado afirma la escuela de Samay que no pueden comerse sus frutos en el
año séptimo. La escuela de Hilel, en cambio, sostiene que sí pueden comerse.
La escuela de Samay enseña que no pueden comerse los frutos del año séptimo
como un favor39 . La escuela de Hilel, en cambio, enseña que se pueden comer
tanto con acción de gracias como sin acción de gracias. R. Yehudá afirma: Las
opiniones son aquí contrarias, ya que la escuela de Samay adopta en esto la
posición más benévola, mientras que la escuela de Hile! adopta la más rigurosa.
3. Se puede recibir en arriendo un campo labrado de un gentil en el año
séptimo, pero no de un israelita. Está permitido apoyar a un gentil durante el
año sabático'", pero no a un israelita. También se puede saludar (al gentil) por
razón de las buenas relaciones41•
4. Si uno quiere aligerar un poco los olivos42, dice la escuela de Samay
que puede cortar, mientras que la escuela de Hile! afirma que puede arrancarlos
desde la raíz. Pero ( ambas escuelas) están de acuerdo en que si lo que se intenta
es allanar el campo sólo se puede cortar. ¿Qué significa aligerar? (Cortar o
arrancar) uno o dos. Y ¿qué significa allanar? (Cortar, al menos), tres que están
uno al lado de otro. ¿Dónde se aplica esto? Al campo propio, pero en el del
vecino, incluso cuando se trata de allanar, se pueden arrancar desde la raíz.
5. Si uno corta ramas de un olivo, no puede recubrir la parte cortada con
tierra43, aunque sí puede hacerlo con piedras o paja44. Si uno corta ramas de un
sicómoro, no puede recubrir la parte cortada con tierra, aunque sí puede hacerlo
con piedras o paja. Los sicómoros jóvenes no pueden ser podados en el año sa-
bático, pues eso significa su cultivo. R. Yehudá enseña: Está prohibido según la
manera habitual, pero se puede dejar diez palmos de alto o cortar a ras de tierra.
6. Si uno corta las puntas de los sarmientos de la viña o corta cañas, según
R. Yosé el Galileo tiene que dejarles (al menos) un palmo45. R. Aquiba ense-
ña: Se puede cortar como es habitual con un hacha, o con una hoz, o con una
sierra, o con lo que se quiera. Si un árbol se ha desgajado, se le puede hacer
una atadura en el año sabático, no para que crezca, sino para que no continúe
( desgajándose más).
7. ¿A partir de qué momento se pueden comer los frutos en el año séptimo?
Los higos no maduros cuando comienzan a tomar color", Se pueden comer
con pan en el campo. Cuando comienzan a madurar, se los puede llevar a casa.
Igualmente, en semejantes circunstancias, se ha de separar el diezmo en el resto
de los años de cada septenio.
39. Pues el huerto pertenece a todos. No es preciso, pues, dar gracias a un propietario.
40. Como deseándole que tenga una buena cosecha.
41. Incluso en los días festivos gentiles, que podría dar a entender que se muestra cierta
tolerancia hacia la idolatría.
42. Para favorecer su crecimiento.
43. Pues eso supondría mejorar el árbol.
44. Para impedir que se seque.
45. Sobre el terreno, de ese modo no se considera como trabajo de la tierra.
46. Los frutos han de ser comidos en el año séptimo cuando están maduros.
Shebi4, 8-5,4 Orden primero: Semillas - zerain 82
8. Cuando las uvas verdes comienzan a tener jugo, se pueden comer acom-
pañando al pedazo de pan en el campo. Si maduran, se las puede llevar a casa.
. Igualmente, en semejantes circunstancias, se separa el diezmo en-el resto de los
años del septenio.
9. Cuando los olivos dan un cuarto de log por cada seá de terreno, se pueden
machacar (las aceitunas) y comerlas en el campo. Si dan medio lag, se pueden
triturar y usarlas en el campo para engrasar. Si dan un tercio (de la producción),
se pueden machacar en el campo y llevar a casa ( el aceite). Igualmente, en seme-
jantes circunstancias, en el resto de los años del ciclo sabático, se está obligado
a separar el diezmo. Sobre los demás frutos de árbol, su tiempo de degustación
en el año séptimo se corresponde con el tiempo de la separación del diezmo.
1 O. ¿A partir de qué momento no se pueden podar los árboles en el año
séptimo? La escuela de Samay dice: (No se puede cortar) ningún árbol después
de que comienza a germinar. La escuela de Hilel afirma: Los algarrobos, des-
pués de que sus ramas comienzan a entrelazarse; las cepas, después de que los
racimos van formando granos; los olivos, después de que echan flor; el resto de
los árboles, después de que germinan. Pero todo árbol, cuando llega el tiempo
de los diezmos, puede ser cortado. ¿Cuánto debe producir un olivo para que
no esté permitida su poda? Un cuarto ( de kab ). R. Simeón ben Gamaliel dice:
Todo depende de la naturaleza del olivo.
CAPÍTULO 5
l. En cuanto a los higos blancos, su año sabático es el segundo año (del
ciclo septenal), ya que maduran cada tres años. R. Yehudá dice: El año sabático
de la especie de higos persas es el siguiente al año séptimo, ya que maduran
cada dos años. Le replicaron: Se ha dicho sólo de los higos blancos.
2. Si uno cubre la serpentaria en tierra47 durante el año sabático, R. Meír
1¡
enseña: No ha de ser menos de dos seás con una altura de tres palmos y un pal-
mo de tierra encima48 •. Pero los sabios afirman: No ha de ser menos de cuatro
kab con una altura de un palmo y un palmo ( de tierra) encima. Además se debe
esconder en un lugar por el que pasa la gente49.
3. Si transcurrido el año sabático ha quedado serpentaria, R. Eliezer enseña:
Si los pobres recogieron" sus hojas, está bien hecho; si no, hay que hacer la .
cuenta con los pobres51• R. Yehosúa dice: Si los pobres recogieron sus hojas,
está bien hecho; pero, si no, no hay que hacer la cuenta con los pobres.
4. En cuanto a la serpentaria del año sexto que ha perdurado hasta el año
séptimo, igualmente respecto a las cebollas estivales y a la rubia de los tinto-
47. Para su conservación.
48. Para que no quepa duda que no la intenta sembrar.
49. Para que no crezca.
50. Durante el año séptimo.
51. El dueño calculará lo que creció durante el año séptimo y dar esa parte a los pobres.
' 83 El año sabático - shebiit Shebi 5, 5-6, 1
reros de buena tierra, enseña la escuela de Samay: Se arrancan con palas de
madera52. La escuela de Hilel, en cambio, afirma: Con hachas de metal. (Todos,
sin embargo,) están de acuerdo en que la rubia de los tintoreros de las rocas se
arranca sirviéndose de hachas de metal.
5. ¿A partir de qué momento está permitido comprar la rubia de los tintore-
ros al terminar el año séptimo? R. Yehudá afirma: Inmediatamente. Los sabios,
en cambio, dicen: Cuando crece la nueva.
6. Estos son los utensilios que un artesano no puede vender" durante el año
sabático: el arado y sus accesorios, el yugo, el bieldo, el azadón. Pero puede
vender una hoz, una guadaña, un carro y todos sus accesorios. Ésta es la norma
general: Todo lo que su utilización conlleva sólo a la transgresión está prohibi-
do; si lleva a lo prohibido y a lo permitido, está permitido.
7. El alfarero puede vender cinco cántaros de aceite y quince de vino, pues-
to que eso es lo que habitualmente se recoge de las tierras de nadie y, en caso
de que se recoja más de eso, está permitido. Puede vender a un gentil dentro de
Palestina y a un israelita fuera del país (más de ese número).
8. La escuela de Samay enseña: Durante el año séptimo no se le puede ven-
der una vaca que ara. La escuela de Hilel, en cambio, lo permite, ya que él la
puede sacrificar. También le puede vender frutos en el tiempo de la siembra y
arrendarle un campo de una seá aun cuando sepa que tiene una era. Le pueden
cambiar el dinero en pequeñas monedas aun cuando sepa que tiene trabajado-
res. Pero todas estas cosas (si son pedidas) expresamente (para transgredir las
leyes del año séptimo), están prohibidas.
9. Una mujer puede prestar a su vecina, que es sospechosa en lo referen-
te al año sabático, un tamiz, una criba, un molino de mano, una estufa. Pero
no limpiará (el grano) ni lo molerá con ella. La mujer de un asociado puede
prestar a la mujer de un israelita inculto un tamiz o una criba y puede limpiar
( el grano), molerlo y cernirlo con ella, pero después que ha vertido el agua
(para hacer la masa), no debe tocar nada, ya que no se puede prestar ayuda a
los transgresores54• Todas estas cosas no fueron dispuestas sino por razón de la
paz. Se puede animar a un gentil en el año séptimo, pero no a un israelita y se
puede saludar a aquél por razón de la paz55•
CAPÍTULO 6
1. En relación con el año sabático hay que distinguir tres zonas: toda la zona
57
que ocuparon los emigrantes de Babilonia" en Israel hasta Kezib , allí no se
52. Para no dar la impresión de que se quiere trabajar la tierra.
53. Al que es sospechoso de no observar el año séptimo.
54. Para hacer impura la masa.
55. Cf. supra, cap. 4, 3.
56. Llegados bajo Esdras y Nehemías.
57. Al norte de Acre.
Shebi6,2-7, 1 Orden primero: Semillas - zerain 84
puede comer ( el fruto del año séptimo) ni cultivar la tierra ( durante ese año); la
zona ocupada por los emigrantes de Egipto desde Kezib hasta el río58 y Amaná59,
en ella se puede comer (el fruto), pero no cultivar la tierra; la zona desde el río y
Amaná hacia el interior, en ella se puede comer y cultivar la tierra".
2. En Siria se puede trabajar en los productos ya arrancados del suelo, pero
no en los que todavía están unidos a la tierra. Se puede majar, aventar el grano,
pisotear la uva, hacer gavillas, pero no se puede segar, ni recoger la cosecha,
ni varear los olivos. R. Aquiba estableció una norma general: Todo lo que está
permitido hacer en Israel está permitido hacerlo en Siria. ·
3. Si ha caído lluvia sobre las cebollas y han germinado, si sus hojas se han
puesto negras61, están prohibidas; pero si están amarillentas, están permitidas.
R. Jananías benAntígonos dice: Si se pueden arrancar del suelo con sus hojas,
están prohibidas; pero en el año siguiente al séptimo, están permitidas.
4. ¿A partir de qué momento está permitido comprar verduras al término
·del año sabático? Tan pronto como maduren de nuevo. Cuando la nueva cose-
cha ha madurado está permitida la vieja. Rabí ha declarado permitido incluso
el vender verduras inmediatamente después de terminar el año séptimo.
5. El aceite que ha de ser quemado62 y los frutos del año séptimo no se
pueden sacar del país hacia el extranjero. R. Simeón dice: Oí explícitamente
que se pueden sacar para Siria, pero no para el extranjero propiamente dicho63•
6. La ofrenda no se puede traer desde el extranjero a Israel64. R. Simeón
dice: He oído decir expresamente que puede se traer desde Siria, pero no desde
fuera de Israel.
CAPÍTULO 7
1. Respecto al año séptimo se estableció una regla general: Todo lo que es
11¡ comestible para el hombre o para los animales, las especies de los tintoreros
y lo que no se conserva en la tierra, quedan sujetos a las regulaciones del
año séptimo, como asimismo el dinero obtenido en su venta. Quedan sujetos
asimismo a la ley del alejamiento65, lo mismo el dinero obtenido en su venta.
¿Cuáles son?66 Las hojas de la serpentaria silvestre, las hojas de la menta, la
escarola, los puerros, la portulaca67 y la flor de leche. Y ¿forraje para el gana-
do? Las zarzas y los espinos. ¿Especies que usan los tintoreros? Los retoños de
58. Río Orontes, en el norte de Siria.
59. Norte-oeste de Siria.
60. Sólo la tierra santa estaba sujeta a la ley del año séptimo.
61. Siendo un signo de que han crecido durante el año séptimo.
62. Aceite de ofrenda devenido impuro.
63. Literalmente, «fuera de Israel».
64. Esto provocaría que los sacerdotes fuesen frecuentemente al extranjero.
65. Dt 26, 13. Cf. 9, 2.
66. En plan paradigmático.
67. O la verdolaga. La llamada en hebreo «flor de leche» es de identificación insegura.
El año sabático - shebiit Shebi 7, 2-5
85
añil y de falso azafrán. Todos ellos están sometidos a la ley del año séptimo, lo
mismo que el dinero obtenido en su venta. Están sujetos también a la ley del
alejamiento, lo mismo que el dinero obtenido en su venta.
2. Se estableció todavía otra norma general: Todo lo queª no es comestible
ara el hombre o para el ganado, lo que" no es especie de los tintoreros y lo que
~e conserva en tierra, quedan sujetas a la ley del año séptimo, como asimismo
el dinero obtenido en su venta. Pero no están sujetas a la ley del alejamiento,
como tampoco el dinero obtenido de su venta. ¿Cuáles son? Las raíces de la
serpentaria silvestre, las raíces de la planta de la menta, la lengua de ciervo, el
asfodelo y el espicanardo. ¿Especies de los tintoreros? La rubia de los tinto-
reros y la reseda. Todas ellas están sujetas a la ley del año séptimo, lo mismo
que el dinero obtenido en su venta. Pero no están sometidas a la ley del aleja-
miento, como tampoco el dinero obtenido en su venta. R. Meír dice: El dinero
obtenido en su venta queda sujeto a la ley del alejamiento hasta año nuevo. Le
replicaron: Si la ley del alejamiento no se aplica a las plantas, con menos razón
se ha de aplicar al dinero obtenido en su venta.
3. La cáscara de granada y su flor, las cáscaras de nueces y las pepitas están
sujetas a la ley del año séptimo, lo mismo que el dinero obtenido en su venta. El
tintorero puede teñir para él, pero no mediante pago de jornal, ya que está pro-
hibido hacer negocio con los frutos del año séptimo; tampoco con los animales
primogénitos, ni con los frutos de ofrenda, ni con carroña, ni con animales des-
pedazados, ni con animales impuros, ni con reptiles. Tampoco se puede recoger
legumbres del campo y venderlas en el mercado, aunque uno puede recogerlas
y venderlas su hijo por él68. Si uno las ha recogido para sí y le sobran, puede
venderlas.
4. Si uno ha comprado un animal primogénito69 para el banquete de boda
de su hijo o para la fiesta y resulta que luego no lo necesita, puede vender-
lo". Los cazadores y los pescadores que apresan eventualmente especies im-
puras, pueden venderlas. R. Yehudá afirma: También el que accidentalmente
se encontrara en el camino ( con algunas de esas especies), puede prenderlas y
venderlas con tal que no sea ése su oficio. Los sabios, en cambio, lo declaran
prohibido.
5. Las ramas de serbal y algarrobo están sujetas a la ley del año séptimo,
como asimismo el dinero obtenido con su venta. Están sujetas también a la ley
del alejamiento, como asimismo el dinero obtenido en su venta. Las ramas de
encina, de terebinto y de espino están sujetas a la ley del año séptimo, como
asimismo el dinero obtenido en su venta; pero no están sujetas a la ley del ale-
jamiento, como tampoco el dinero obtenido en su venta. Las hojas, en cambio,
están sujetas a la ley del alejamiento, porque caen de sus ramas.
a. lo que no es: lo que es b. lo que no es: lo que es
68. Esto no se considera como comercio.
69. Que tiene algún defecto y que por tanto puede ser comido por un israelita laico.
70. Pero sin hacer ganancia.
Shebi 7,6-8,2 Orden primero: Semillas - zerain 86
6. Tanto las rosas como el ciprés, el bálsamo y el loto están sujetos a la ley
del año séptimo, así como todo el dinero que se obtenga por su venta. Enseña
R. Simeón: El bálsamo no está sujeto a la ley del año séptimo, debido a que no
es un fruto.
7. Si una rosa nueva se pone en conserva con aceite viejo71, se puede re-
tirar la rosa 72. Si se trata de una rosa antigua en aceite nuevo, queda uno obli-
gado a aplicar la ley del alejamiento. Si se han puesto en conserva algarrobas
frescas en vino añejo, o viejas en vino nuevo, quedan sujetas a la ley del ale-
jamiento. Ésta es la norma general: Si una cosa da a otra su sabor, siendo de
especie diferente, quedan ambas sujetas a la ley del alejamiento; si son de la
misma especie, cualquiera que sea su cantidad. Un fruto del año séptimo, en
cualquier cantidad que sea, convierte en prohibido a otro de su misma especie
( que se mezcle con él), y aunque no sea de la misma especie, cuando le comu-
nica su sabor.
CAPÍTULO 8
1. Se ha establecido una importante norma general en relación con el año
séptimo: Con todo lo que es propio para comida del hombre no se puede hacer
una cataplasma73 para el hombre ni será necesario decir que ni mucho menos
para un animaF4• Pero con todo aquello que no es propio para comida del hom-
bre se puede uno servir para hacer una cataplasma para el hombre, pero no para
los animales 75• Todo lo que no es propio ni para comida del hombre o pienso
de ganado, si se considera76 como comida de hombre o pienso de ganado, se le
aplica lo más severo de lo que afecta al hombre y de lo que afecta al animal.
Si se lo consideró como leña, es como si fuera leña, tal como, por ejemplo, el
berro, el hisopo y el tomillo.
2. El fruto del año séptimo se dedica a comida, bebida o unción; para co-
:¡ :¡. mida lo que habitualmente se come, para bebida lo que habitualmente se bebe
,,
y para unción lo que habitualmente se usa en la unción. No se puede, pues,
ungir ni con vino ni con vinagre, sino sólo con aceite. Del mismo modo en lo
que respecta al fruto de la ofrenda y del segundo diezmo". Al (aceite) del año
séptimo se le aplica una norma más benévola en cuanto que puede servir para
encender la lámpara78•
n. Una rosa del año séptimo con aceite del año sexto.
72. Para utilizarla.
73. No se puede emplear con fines medicinales. Se acostumbraba a masticar trigo o un
higo y colocarlo sobre la herida.
74. El fundamento de esta norma se encuentra en Lv 25, 6: «Lo que la tierra diere de sí
os servirá de comida ... ».
75. Lv 25, 7.
76. En el momento de su recolección.
77. Es decir, destinados para comida, bebida o unción.
78. Sólo el óleo impuro de ofrenda y sólo el óleo puro del segundo diezmo pueden ser
quemados. El del año séptimo puede ser puro o impuro.
El año sabático - shebiit Shebi 8, 3-8
87
3. Los frutos del año séptimo no se pueden vender con medida ni con peso
ni con número; los higos no se pueden vender por número ni las legumbres por
peso79_ La escuela de Samay dice: Tampoco por haces. La escuela de Hilel, en
cambio, enseña: Lo que se habitúa a atar en casa se puede vender en haces en el
mercado, tal como, por ejemplo, los puerros y la flor de leche.
4. Si uno dice a un trabajador (en el año séptimo): «Aquí.tienes un isar;
recógeme para mí hoy algunas legumbres», el salario en ese caso está permiti-
do. (Si le dice:) «Recógeme hoy a cambio de él algunas legumbres», su salario
en este caso no está permitido". Si uno toma del panadero una hogaza de un
pondio (y le dice): «Cuando recoja legumbres del campo, te traeré algunas», en
ese caso está permitido. Si la toma sin especificar, no puede pagarle con dinero
obtenido con frutos del año séptimo, ya que no se puede pagar ninguna deuda
con dinero proveniente de la venta de frutos del año séptimo.
5. No se puede pagar con ello al perforador de pozos81, al propietario del ba-
ño, al sastre, al barbero, al barquero, aunque al perforador de pozos se le puede
dar para beber. Sin embargo, a todos se les puede dar un regalo voluntario.
6. Los higos del año séptimo no se pueden cortar con el cuchillo propio de
82
cortar higos, aunque sí pueden ser cortados con otro instrumento cortante . A
las uvas no se las pisa en el lagar, sino en un pilón. A las aceitunas no se las
prepara en una prensa de aceite ni en un lagar, sino que se las machaca y se
las introduce en una cubeta. R. Simeón dice: Se pueden moler en la prensa y
luego introducir en la cubeta.
7. Las legumbres del año séptimo no se pueden cocer con aceite de la
ofrenda, para que no se hagan inválidas83• R. Simeón, por el contrario, lo per-
mite. Lo último que se haya conseguido por cambio con productos del año
sabático está sujeto a la ley del año séptimo y el fruto mismo (del año séptimo)
queda prohibido.
8. Con dinero conseguido por la venta de frutos del año séptimo no se pue-
den comprar esclavos, ni terrenos, ni animales impuros; pero si se han compra-
do, tiene que consumir (frutos) en un valor equiparable84• No se puede ofrecer
el sacrificio de aves de los que padecen o de las que padecen flujo85 o de las
parturientas86 utilizando el dinero obtenido con la venta de productos del año
séptimo. Pero, si se ofrecen, se tiene que consumir otro tanto equivalente. Los
objetos no pueden ser untados con aceite del año séptimo; pero si se hace, hay
que consumir otro tanto equivalente.
79. Sino basándose en una estimación general.
80. El dinero es en ese caso el precio por el trabajo.
81. El que suministra de aguas a la ciudad.
82. Se pretende crear conciencia de que no se trata de una cosecha ordinaria.
83. Porque si el aceite, por cualquier circunstancia, deviniere impuro, habría que quemar
todo, de modo que se impediría que los productos del año sabático fueren comidos, quebran-
tando la ley.
84. Ha de emplear en la adquisición de productos tanto como empleó en aquellos objetos.
85. Lv 15, 14-15; cf. Lv 15, 29-30.
86. Lv 12, 6-8.
Shebi 8,9-9,2 Orden primero: Semillas - zerain 88
9. Si una piel87 ha sido untada con aceite del año séptimo, dice R. Eliezer
que debe ser quemada. Los sabios, en cambio, sostienen que se debe consumir
un equivalente (a lo gastado). Se dijo delante de R. Aquiba que R. Eliezer
solía enseñar que si una piel era untada con aceite del año séptimo, debía ser
quemada. R. Aquiba les replicó: Callad, no os diré lo que Rc.Eliezer sostiene
a este respecto88.
1 O. Dijeron todavía delante de él que R. Eliezer solía decir que quien come
pan de los samaritanos era como quien comía carne de cerdo. Les replicó: Ca-
llad, no os diré lo que a ese respecto dice R. Eliezer.
11. En baño calentado con tamo o con paja del año séptimo está permitido
bañarse. Sin embargo, cualquiera que se tenga en consideración nunca se ba-
ñará allí89.
CAPÍTULO 9
l. Ruda, hinojo, espárragos silvestres, portulaca silvestre, coriandro de
montaña, apio de los arroyos y bayas de prado están exentas de la ley de los
diezmos" y pueden ser comprados91 por cualquiera durante el año séptimo, ya
que tales plantas no se pueden conservar. R. Yehudá enseña que los retoños
espontáneos de la mostaza están permitidos, ya que los transgresores no caen
dentro de la sospecha (de que los vayan a conservar). R. Simeón enseña, en
cambio, que todos los retoños espontáneos están permitidos", a excepción
de los de la col, ya que esta hortaliza no tiene semejante entre las hortalizas
del campo93. Sin embargo, los sabios afirman: Todos los retoños espontáneos
están prohibidos.
2. Tres zonas se distinguen en cuanto a la ley del alejamiento (de los frutos
del año séptimo )94: Judá, el otro lado del Jordán95 y Galilea. Cada una de estas
zonas se subdivide a su vez en otras tres secciones. Hay Galilea alta, Galilea
baja y el valle. Desde Kefar Jananías hacia arriba, donde no crece el sicómoro,
es Galilea alta. Desde Kefar Jananías hacia abajo, donde crece el sicómoro, es
Galilea baja. La hondonada de Tiberias es el valle. En Judá (se distinguen):
87. U otro objeto. Se cita la piel por ser lo más habitualmente untado con aceite.
88. R. Aquiba fue discípulo de R. Eliezer. No quería manifestar la opinión del maestro
por considerarla demasiado indulgente.
89. En el baño se usan hierbas de combustión odoríficas que son comestibles y se apar-
tan así del uso que tienen para el año sabático.
90. Por ser productos silvestres, no custodiados.
91. Como alimento.
92. Debido a que no se suelen conservar.
93. No es planta que crezca espontáneamente en el campo.
94. Basándose en Lv 25, 7, se pensaba que en tanto el ganado hallaba pasto en el campo
se le podía dar de comer en casa de los mismos productos del año séptimo. Pero una vez ago-
tados los productos en el campo, había que deshacerse de los guardados en casa quemándo-
los, tirándolos al mar, consumiéndolos inmediatamente o dándolos. Este tiempo era diverso
según las zonas.
95. Perea.
Shebi 9, 3-7
El año sabático - shebiit
89
la montaña, la llanura" y el valle97• La llanura de Lod es considerada como la
llanura meridional y la montaña que le está cercana es como la montaña del
rey. Desde Bet Jorón hasta el mar se considera una sola provincia.
3. ¿Por qué distinguieron tres zonas?98 Para que se pudiera comer en cada
una de ellas ( de los frutos del año séptimo) hasta que el último de éstos se ha-
ya consumido99• R. Simeón afirma que sólo distinguieron tres zonas en Judá,
mientras que el resto de las comarcas hay que considerarlas como montaña del
rey1ºº. Todas las zonas son iguales respecto a las aceitunas y dátiles.
4. Se pueden comer (los frutos del año séptimo) cuando todavía se encuen-
tran libres en el campo sin propietario alguno, pero no cuando se encuentran
custodiados101. R. Yosé, sin embargo, también lo declara permitido cuando se
encuentran custodiados. Se puede continuar comiendo en tanto se hallen los fru-
tos en tiestos o haya los higos de la segunda estación, pero no cuando son frutos
invernales1º2• R. Yehudá los declara permitidos siempre que maduren antes de
acabarse el verano.
5. Si uno pone en conserva" tres clases de legumbres dentro de una misma
jarra, dice R. Eliezer: Se pueden comer en tanto se encuentren las primeras ( de
esas legumbres en el campo). R. Yehosúa, en cambio, afirma: En tanto que-
den las últimas. Rabán Gamaliel enseña: Cuando se termina una de aquellas
especies en el campo hay que alejar la especie correspondiente de la jarra. La
norma se atiene a sus palabras. R. Simeón enseña: Todas las legumbres tienen
un mismo trato en relación con la ley del alejamiento. Se puede comer portulaca
1 4
mientras no se hayan acabado las alcachofas del valle de Bet Netofá º •
6. Si uno recoge verduras frescas (del campo), puede continuar comién-
dolas mientras no se les haya secado el jugo. Si uno las recoge secas, (puede
1 5
continuar comiéndolas) hasta que caigan las segundas lluvias º . (Si recoge)
hojas de caña o de viña, hasta que caigan de sus tallos. Si uno las recoge secas,
hasta que caigan las segundas lluvias. R. Aquibaª enseña: En todos los casos
(se pueden comer) hasta que caigan las segundas lluvias.
7. Del mismo modo, si uno arrienda a su prójimo una casa hasta la época
de las lluvias, esto vale hasta que caen las segundas lluvias. Si uno hace voto
de no sacar provecho de su prójimo hasta la época de lluvias, esto vale hasta
a. R. Aquiba: R. Yehudá
96. La sefelá, junto a la costa.
97. En la parte oriental, desde Ain Guedi a Jericó.
98. Y no nueve.
99. Se podían comer los productos guardados en casa en tanto hubiera todavía restos
suyos en el campo.
100. Es decir, que en Galilea y Transjordania se pueden comer los frutos en tanto se
encuentren ellos en las montañas de Judá.
101. Guardados en el propio jardín.
102. Según algunos, frutos de invierno.
103. En vinagre o en agua salada.
104. Identificada con El Battof, en la Galilea.
105. Generalmente hacia finales de Marjesván (noviembre), en el octavo año.
Shebi 9, 8-10, 2 Orden primero: Semillas - zerain 90
la caída de las segundas lluvias. ¿Hasta cuándo pueden entrar los pobres en
106
los huertos? Hasta que caigan las segundas lluvias. ¿Desde qué momento
se puede hacer uso o quemar el tamo y la paja del año séptimo? A partir de la
caída de las segundas lluvias.
8. Si uno tiene frutos del año séptimo y llega el tiempo del alejamiento,
tiene que distribuirlos como alimento para tres comidas al máximo por per-
sona 107. Los pobres pueden comer después que haya comenzado el tiempo del
alejamiento, pero no los ricos. Tal es la opinión de R. Yehudá. R. Yosé enseña:
Tanto el pobre como el rico pueden comer de ellos después de haber llegado el
tiempo del alejamiento.
9. Si uno posee frutos del año séptimo que le han tocado en herencia o que
le han sido donados, según R. Eliezer tiene que darlos a quienes puedan comer-
los 108. Pero los sabios enseñan: No hay que recompensar al pecador, sino que se
han de vender a los que puedan comerlos, y el dinero obtenido con la venta ha de
distribuirse entre toda persona. Si uno come de la pasta hecha con productos del
año séptimo sin que haya separado antes la masa de la ofrenda, es reo de muerte.
CAPÍTULO 10
l. El año séptimo cancela todo préstamo!", ya se haya hecho con docu-
mento"? o sin él. Pero no cancela la deuda debida al tendero, aunque, si la hizo
préstamo, también la cancela. R. Yehudá enseña: Si son las primeras de todas,
se cancela. El salario de los obreros no queda cancelado, pero si se convirtió
en préstamo, sí queda cancelado. R. Yosé afirma: (Las deudas referidas a) todo
trabajo que se interrumpe con el año séptimo quedan canceladas; mas las de los
trabajos que no se interrumpen con el año séptimo no quedan canceladas.
2. Si uno mata una vaca y la distribuye111 en año nuevo, si el mes es in-
tercalar!", quedan canceladas (las deudas contraídas por los compradores); de
lo contrario, no quedan canceladas. (Las multas) del violador, del seductor113,
114
del calumniador y todos los actos del tribunal!" no caen bajo el efecto de la
106. Para recoger el rebusco, lo olvidado, la esquina de tu campo.
107. Comienza la distribución por los de la propia familia; a continuación, sigue por
los vecinos, los parientes y los amigos. Finalmente, pone el resto ante la puerta de su casa y
dice: «Hermanos míos.de la casa de Israel, cualquiera de vosotros que tenga necesidad, que
se lo apropie».
108. Tiene que comerlos coparticipadamente, ya que los frutos del año séptimo no pue-
den comerse como un favor personal (4, 2).
109. Cf. Dt 15, lss.
11 O. Con hipoteca de terrenos.
111. Vende porciones.
112. Si el mes anterior a Tisri es declarado por el tribunal como de 30 días y no de 29,
entonces el día en que fue distribuida la vaca entre los compradores pertenecía todavía al año
séptimo y, por consiguiente, estaba sujeta a la remisión de las deudas.
113. Que ascienden a cincuenta siclos.
114. Cien siclos.
115. Obligaciones o deudas fijadas por tribunal.
El año sabático - shebiit Shebi 10, 3-8
91
cancelación. El que da un préstamo con fianza y el que entrega los recibos al
tribunal no caen bajo los efectos de la cancelación.
3. Si el préstamo se hizo con declaración expresa y oficial de que no se can-
celaría con el año séptimo, no se cancela. Esta es una de las cosas que ordenó
Hilel el viejo. Cuando observó que la gente se retraía de hacer préstamos, que-
brantando lo que está escrito en la Torá: Guárdate de que se alce en tu corazón
.
este bajo pensamiento... 116
, es t abl ecio
., e 1 pros b o 1111 .
4. Este es el contenido fundamental de la declaración oficial de que la deu-
da del préstamo no se remite en el año séptimo: «Yo, Fulanito de Tal, declaro
ante vosotros, jueces de tal lugar, que toda deuda a mí debida podré recuperarla
en el momento que quiera». Los jueces o los testigos firman debajo.
5. Si una declaración de tal estilo tiene fecha adelantada, es válida; si la
tiene atrasada, es inválida. Por el contrario, documentos de deudas con fecha
adelantada son inválidos y con fecha atrasada son válidos. Si uno recibe présta-
mo de cinco personas, hay que escribir la declaración de que la deuda no queda
cancelada con el año séptimo a las cinco personas. Pero si son cinco personas
las que reciben el préstamo de una sola persona, pueden escribir sólo una tal
declaración para todos ellos.
6. La declaración de que la deuda no se remite con el año séptimo se escri-
be sólo en relación con los terrenos118• Si no tiene 119, le puede12º dar derecho en
su campo por muy pequeño que sea. Si tiene un campo hipotecado en la ciu-
dad, puede escribir la declaración sobre él. R. Jospit afirma: Se puede escribir
un pros bol para el marido a cargo de los bienes de la mujer; para los huérfanos,
a cargo de los bienes de los tutores.
7. Para R. Eliezer una colmena es como un bien inmueble y se puede
escribir sobre ella la declaración del pros bol. No es susceptible de impureza
mientras permanece en su lugar121, y si uno saca miel de ella en sábado, es cul-
pable. Los sabios, sin embargo, enseñan: No se puede considerar como bien
inmueble y tampoco se puede escribir sobre ella la declaración del prosbol;
es susceptible de impureza en su lugar, y si uno saca de ella miel en día de
sábado, está exento.
8. Si uno devuelve la deuda en el año séptimo, hay que decirle: «Yo la
cancelo». Si el otro dice: «A pesar de eso (quiero pagarla)», en ese caso la re-
cibe, ya que está escrito: He aquí cómo se ha de hacer la remisión 122• De modo
semejante, si uno que ha matado a una persona huyó a una ciudad de refugio
y los habitantes de la ciudad quieren honrarle, les debe decir: «Soy un hombre
116. Dt 15, 9.
117. En este párrafo se hace referencia a una declaración que se realizaba delante del
tribunal, en virtud de la cual las deudas contraídas por préstamo no se remitían en el año
séptimo. Cf. Peá 3, 6.
118. Es decir, por préstamos que están garantizados por un bien inmueble.
119. El deudor que recibe el préstamo.
120. El prestamista.
121. Lo mismo que un terreno.
122. Dt 15, 2.
Shebi 10, 9 Orden primero: Semillas - zerain 92
que ha matado a otro». Si le dicen: «A pesar de eso», entonces lo puede aceptar,
ya que está escrito: Ésta es la palabra del homicida123•
9. Si uno devuelve la deuda en el año séptimo, el espíritu de los sabios
descansa sobre él. Si uno recibe un préstamo de un prosélito cuyos hijos se
convirtieron con él, no tiene que devolvérselo a sus hijos, (si aquél muere);
pero, si lo devuelve, el espíritu de los sabios descansa en él. Todos los bienes
muebles se adquieren arrastrando (hacia sí el objeto). En todo el que mantiene
su palabra descansa el espíritu de los sabios.
i l
123. Dt 19, 4.
OFRENDAS
(terumot)
Este tratado recoge la normativa y la problemática en tomo a la ofrenda que, según
Lv 22, J0-14, y Nm 18, 8.11.12.26.30, había que entregar a los sacerdotes. Quedaban su-
jetos a la ofrenda todos los frutos de la tierra, originariamente en Palestina (más tarde se
extendió a Babilonia y países circunvecinos a Israel). Aunque en la ley no se especificaba
la medida de la ofrenda, los rabinos establecieron que se diera como término medio el
uno por cincuenta. Esta ofrenda, debida al sacerdote, es llamada teruma gedola ( ofrenda
grande), distinta de la ofrenda que el levita ha de ofrecer al sacerdote de su propio diez-
mo, terumat ma 'aser (ofrenda del diezmo). Ningún producto puede ser consumido si
previamente no se ha separado de él la ofrenda y el diezmo.
La ofrenda se considera algo sagrado y está sujeta a normas que este. tratado expone.
Contiene once capítulos:
Cap. J: Personas no aptas para la ofrenda, condiciones de validez para la ofrenda,
ausencia de medida.
Cap. 2: Prohibición de ofrecer una especie por otra, cuáles son las especies diferen-
tes, disposiciones en tomo a sustituciones inadvertidas o intencionadas.
Cap. 3: Cuándo tiene lugar doble ofrenda, cómo se determina la ofrenda y en qué
orden, ofrendas de paganos y samaritanos.
Caps. 4-5: Separación de la ofrenda, medida de la ofrenda, mezcla de la ofrenda con
productos profanos.
Cap. 6: Restitución de la ofrenda comida o robada.
Cap. 7: Consumición o siembra de frutos de ofrenda.
Cap. 8: Qué se ha de hacer cuando la persona que come ofrenda se informa de que
no es apta para ello, ofrendas devenidas impuras.
Cap. 9: Disposiciones en tomo a frutos de ofrenda que han sido sembrados.
Cap. 1 O: Mezcla de productos profanos y de ofrenda en los que los de ofrenda im-
ponen el sabor.
Cap. 11: Empleo de los productos de ofrenda.
CAPÍTULO 1
1. Cinco tipos de personas no deben dar la ofrenda1 y, si la entregan, no es
válida: el sordomudo, el imbécil, el menor, el que ofrece de lo que no es suyo.
Si un pagano hace la ofrenda con productos de un israelita, incluso aun cuando
sea con su consentimiento, su ofrenda no es válida.
l. Se apoya esta interpretación en Ex 25, l.
Ter!, 2-7 Orden primero: Semillas - zerain 94
2. Un sordo que habla, pero no oye, no tiene que hacer la ofrenda; pero si
la hace, es válida. El sordo del que suelen hablar los sabios en la mayoría de
los casos es aquel que ni oye ni puede hablar-.
3. En cuanto al menor al que todavía no le han salido dos pelos", R. Yehudá
dice que su ofrenda es válida. R. Yosé enseña al respecto: Si hace la ofrenda
antes de llegar a la edad de poder hacer votos", su ofrenda no es válida; si es
después de la edad de poder emitir un voto, es válida.
4. No se puede hacer ofrenda de aceitunas en sustitución del aceite ni de
uvas en sustitución del vino. Pero si se hace, dice la escuela de Samay que es la
ofrenda del propio producto la que en ellas se computa5. La escuela de Hilel,
en cambio, afirma que su ofrenda no es válida.
5. No se puede hacer la ofrenda con frutos de la rebusca, o de la gavilla o
fruto olvidado, ni del rincón de tu campo, ni de lo que no tiene propiedad, ni del
primer diezmo del que fue separadoª su ofrenda", ni del segundo diezmo o de lo
que fue consagrado y ha sido rescatado'". (Tampoco se puede hace ofrenda de
frutos) que están sujetos (a la ofrenda) en sustitución de otros que están exentos,
o, inversamente, de frutos exentos (de la ofrenda) por otros que si están sujetos.
(Tampoco se puede hacer ofrenda) de frutos arrancados por frutos que todavía
están plantados o de frutos que están plantados en sustitución de otros que están
ya arrancados, ni de los que son nuevos8 por los que son añejos", ni de los que
son añejos por los que son nuevos, ni de los frutos del interior del país por los
frutos de fuera del país, ni asimismo de los frutos de fuera del país por los del
interior del país. En caso de que se ofrezcan, la ofrenda no es válida.
6. Cinco tipos de personas no deben ofrecer la ofrenda, aunque si la ofre-
cen se considera válida: el mudo, el borracho, el desnudo, el ciego'? y el que ha
tenido una polución noctuma11• Pero si hacen la ofrenda, se considera válida.
7. La ofrenda no se puede hacer con medida, peso o numeración 12• Pero sí se
puede ofrecer algo que ha sido medido, pesado o numerado. No se puede hacer
la ofrenda en un cesto o en una caja que contienen medida, pero sí se puede ofre-
cer en ellos la mitad o el tercio. No se puede hacer la ofrenda (en un recipiente
que contenga) la mitad de una seá, ya que esa mitad es una medida determinada.
a. del que fue separado: del que no fae separado b. y ha sido rescatado: y no ha sido
rescatado
2. Sordomudo de nacimiento.
3. Los signos de la pubertad.
4. Doce años y un día en los muchachos y once años y un día en las muchachas.
5. Es decir, es la ofrenda debida a las aceitunas y uvas, teniendo que hacer luego la
ofrenda correspondiente al aceite y al vino.
6. La ofrenda menor que correspondía al levita.
7. Variante: «No ha sido rescatado».
8. Frutos del año actual.
9. Frutos del año anterior.
1 O. El borracho y el ciego no están capacitados para buscar los mejores frutos que deben
formar parte de la ofrenda según Nm 18, 29.
11. Lv 15, 16.
12. La cantidad de la ofrenda se da por aproximación, según la voluntad del donante.
Ofrendas - terumot Ter 1, 8-2,3
95
8. No se puede ofrecer aceite en sustitución de aceitunas machacadas ni
vino en sustitución de uvas pisadas. Pero si se ofrecen, la ofrenda es válida,
aunque tiene que volver a repetir la ofrenda. La primera hace que otros produc-
tos que pudieron mezclarse con ella se conviertan en ofrenda, y (si son comi-
dos inadvertidamente por una persona que no es sacerdote), queda obligado al
14
quinto (añadido)13• Esto no ocurre, sin embargo, con la segunda •
9. Se puede hacer ofrenda de aceite en sustitución de aceitunas en conserva
de vino en sustitución de uvas destinadas a convertirse en pasas. En caso de
0
que uno haga ofrenda de aceite por aceitunas destinadas a comer o de aceitunas
por otras elaboradas para ser comidas, o de vino por uvas de mesa o de uvas
destinadas a ser comidas y, cambiando de parecer, decide prensarlas, no tiene
que hacer ofrenda de nuevo.
10. No hay que hacer ofrenda de algo cuyo cultivo fue terminado por algo
cuyo cultivo no ha sido terminado ni, a la inversa, de algo cuyo cultivo no ha
sido terminado por algo cuyo cultivo ha sido terminado, ni de algo cuyo cultivo
no ha sido terminado por algo ( de diferente especie) cuyo cultivo no ha sido
terminado. Pero si se ofrece, la ofrenda se considera válida.
CAPÍTULO 2
l. No se puede ofrecer la ofrenda de algo puro en sustitución de algo im-
puro, pero si se ofrece, la ofrenda es válida. En verdad establecieron que si
una torta de higos prensados deviene impura en un extremo se puede hacer la
ofrenda de los que quedan puros en sustitución de los que devinieron impuros.
Lo mismo hay que aplicar a un fajo de legumbres o a un montón de trigo. En
cambio, si de dos tortas, o dos fajos, o dos montones uno es puro y el otro
impuro, no se puede hacer la ofrenda de uno en sustitución del otro. R. Eliezer
enseña que se hace la ofrenda del puro por la del impuro.
2. No se puede hacer la ofrenda de lo impuro en sustitución de lo puro, pero
si se hace inadvertidamente, la ofrenda es válida; si se hace a propósito, es como
si no se hubiera hecho nada. De igual modo, si un levita tiene un diezmo del
que no fue separada la ofrenda y hace la separación con ese producto, si lo hizo
inadvertidamente, lo que hizo está (bien) hecho; pero si lo hizo a propósito, es
como si no hubiese hecho nada. R. Yehudá dice: Si desde el principio lo sabía, a
pesar de que obrara inadvertidamente, es como si no hubiera hecho nada.
3. Si uno sumerge utensilios en día de sábado 15, si lo hizo inadvertidamen-
te, puede servirse de ellos; pero si lo hizo intencionadamente, no puede servir-
se de ellos. El que hace la separación del diezmo o cuece en día de sábado, si ha
13. El tal israelita laico tiene que dar al sacerdote el valor de la ofrenda y además un
quinto de su valor total (cf. Lv 5, 16).
14. Ya que la segunda ofrenda ha sido impuesta como multa y no tiene la santidad de
la primera dispuesta por la Torá.
15. Lo que está prohibido.
Ter 2, 4-3, 1 Orden primero: Semillas - zerain 96
sido inadvertidamente, puede comer de ello; si ha sido intencionadamente, no
puede comer. Si uno planta en día de sábado y lo hizo inadvertidamente, puede
dejar existiendo lo plantado; si lo hizo intencionadamente, tiene que arrancar-
lo. Si lo hizo en el séptimo, tiene que arrancarlo, ya lo hiciera inadvertidamente
o intencionadamente16•
4. No se puede hacer la ofrenda de una especie por otra de otra especie.
Pero si se ofrece, la ofrenda no es válida. Todas las especies de trigo se consi-
deran como una sola; todas las especies de higos, higos secos y torta de higos
se consideran como una sola especie y se puede ofrecer una en sustitución de
la otra. En todo lugar donde haya un sacerdote se hace la ofrenda de lo mejor
y en todo lugar donde no haya sacerdote se hace la ofrenda de las cosas más
duraderas. R. Yehudá dice: Siempre hay que hacer la ofrenda de lo mejor.
5. Se puede ofrecer una cebolla pequeña entera, pero no la mitad de una
7
grande 1 • R. Yehudá dice: No así, sino la mitad de una grande 18• Igualmente solía
. decir R. Yehudá: Se puede ofrecer cebollas de ciudad por las de la aldea, mas no
las de la aldea por las de la ciudad, ya que éstas son alimento de la clase alta.
6. Se pueden ofrecer aceitunas para aceite por aceitunas para conserva19,
pero no aceitunas para conserva por aceitunas para aceite; vino que no ha sido
hervido por otro que ha sido hervido, pero no el que ha sido hervido por otro
que no ha sido hervido. Ésta es la regla general: Todas aquellas cosas que son
especies diferentes respecto a su compañera, no pueden ofrecerse una en sus-
titución de la otra, ni aun ofreciendo una mejor en sustitución de otra peor. En
cambio, de todo lo que no constituye especie diferente respecto a su compañera
puede ofrecerse una mejor en sustitución de otra peor, pero no la mala en sus-
titución de la mejor. Pero si ofreció de la mala en sustitución de la mejor, su
ofrenda es válida, a no ser que ofrezca cizaña en sustitución del trigo, ya que
aquélla no es ningún género de alimento. Los pepinos y los melones se consi-
deran como una sola especie. R. Yehudá, en cambio, afirma: Dos especies.
CAPÍTULO 3
1. Si uno hace la ofrenda de pepinos y resulta que son amargos o de una
sandía y resulta que está podrida, la ofrenda es válida, pero tiene que volver a
repetirla", Si uno hace una ofrenda de un jarro de vino y resulta que es vina-
gre, si era sabido que era vinagre antes de hacer la ofrenda, ésta no es válida21;
pero si se agrió después de haber hecho la ofrenda, entonces es válida. Si hay
duda, la ofrenda es válida, pero hay que volver a repetirla. La primera ofrenda
16. Pues existe la sospecha de que no se intente observar la normativa del año sabático.
17. La pequeña entera tiene más duración.
18. Porque es «mejor» que la pequeña.
19. Porque las primeras son mejores.
20. Como pena por no haber comprobado el fruto.
21. Ya que vino y vinagre son dos especies diferentes.
Ofrendas - terumot Ter 3, 2-7
97
no causa por sí misma que ( otro producto sobre el que cayera) se haga también
ofrenda y, (si es comida inadvertidamente por un laico), no queda obligado a la
ley del quinto (añadido). Lo mismo vale para la segunda22•
2. Si una de ellas cae sobre un producto profano, no lo sujeta a la ley de la
ofrenda, incluso cuando la segunda cae en otro lugar sobre producto común.
Pero si caen las dos en un mismo lugar, quedan sujetas a la ley de la ofrenda
(según la medida) de la más pequeña de entre ellas23.
3. Si dos asociados hacen la ofrenda uno tras otro, dice R. Aquiba: La
ofrenda de ambos es válida. Los sabios, en cambio, afirman que sólo la ofren-
da del primero es válida. R. Yosé afirma: Si el primero hizo la ofrenda según
la medida, la ofrenda del segundo no es válida; pero si el primero no hizo la
ofrenda según medida, la del segundo es válida.
4. ¿Cuándo se aplica esto?24 Cuando no se ha dispuesto nada previamen-
te". Pero si uno dio permiso a su hijo o a su siervo o a su sierva para que sepa-
rasen la ofrenda, en ese caso la ofrenda es válida. Si la anula y la anulación tie-
ne lugar antes de hacer la ofrenda, la ofrenda no es válida. Pero si la anulación
tiene lugar después de haber hecho la ofrenda, ésta es válida. Los operarios no
pueden recibir permiso para hacer la ofrenda, a excepción de los pisadores de
la uva, ya que éstos26 hacen el lagar inmediatamente impuro.
5. Si uno dice: «La ofrenda de este montón de grano esté dentro del mis-
mo», o: «Su diezmo esté dentro del mismo», o: «La ofrenda del diezmo esté
dentro del mismo», según R. Simeón con esas palabras lo ha designado27. Pero
los sabios dicen que (no lo designa) hasta que no diga: «En su parte norte», o:
«En su parte sur». R. Eliezer Jisma enseña: Si uno dice: «La ofrenda de este
montón de grano sea (tomada) de él mismo para sí mismo», lo ha designado.
R. Eliezer ben Jacob afirma: Si uno dice: «La décima parte de este diezmo se
convierta en la ofrenda del diezmo que le es debido», lo ha designado.
6. Si uno hace la ofrenda sacerdotal antes de haber entregado las primicias
o el primer diezmo antes de la ofrenda sacerdotal o el segundo diezmo antes del
primero, a pesar de quebrantar un precepto negativo, sus actos tienen validez, ya
que está escrito: No diferirás la ofrenda de tu cosecha y de tu vino nuevo28•
7. ¿De dónde sabemos que las primicias preceden a la ofrenda sacerdo-
tal, siendo así que el uno es llamado ofrenda y principio, y el otro ofrenda y
principio?29 Las primicias preceden a todo, ya que son lo primero de todo. La
22. Como hay duda, se puede decir que la ofrenda real fue la otra.
23. Si el producto profano es cien veces más que el producto de ofrenda, no prevalece
el carácter de ofrenda.
24. La sentencia de R. Aquiba.
25. Cuando cada uno de los asociados obró por su cuenta.
26. Los propietarios que son generalmente «gente inculta».
27. Y ha de apartar la ofrenda del diezmo del dicho montón.
28. Ex 22, 28, enseñando que no se puede variar el orden de las entregas.
29. Las primicias son llamadas ofrendas en Dt 12, 6 («ofrenda de vuestras manos») y
principio («!o primero de las primicias de tu campo», Ex 23, 19). La ofrenda es llamada ofrenda
(«la observancia de mis ofrendas», Nm 18, 8) y principio («lo primero de tu trigo», Dt 18, 4).
Ter 3, 8-4, 3 Orden primero: Semillas - zeraín 98
ofrenda sacerdotal precede al primer diezmo, ya que es llamada «principio».
El primer diezmo precede al segundo, porque incluye (la ofrenda del diezmo
que es llamada) primera.
8. Si uno se propone decir «ofrenda sacerdotal», pero dice «diezmo», o
«diezmo», pero dice «ofrenda sacerdotal», o «sacrificio de holocausto» y dice
«sacrificio pacífico», o «sacrificio pacífico» y dice «sacrificio de holocausto»,
o «no entraré en esta casa», pero dice «aquélla», o que no sacaré beneficio de
éste, pero dice «de aquél», es como si no hubiera dicho nada en tanto su boca
y su corazón no estén acordes.
9. En cuanto al pagano y al samaritano, sus ofrendas son válidas, sus diez-
mos son válidos y sus dedicaciones al Templo son válidas. R. Yehudá afirma:
Para el pagano no tiene aplicación la ley de la viña del cuarto año. Los sabios,
en cambio, enseñan que sí se le aplica. La ofrenda del pagano hace a ( otros
productos que con ella se mezclan) sujetos a la ley de la ofrenda, y si (un laico
come de ellos inadvertidamente), queda obligado al quinto (añadido). R. Si-
meón, en cambio, lo declara eximido.
CAPÍTULO 4
1. Si uno separa sólo una parte de la ofrenda o de los diezmos, puede sacar
de aquel (mismo montón) la parte de la ofrenda que resta (para cumplir) con la
misma, pero no puede tomarla de otro lugar. R. Meír afirma: También puede
tomar de otro lugar la ofrenda y los diezmos.
2. Si uno tiene sus frutos en la despensa y dio de ellos (la cantidad de) una
seá30 a un levita31 y otra a un pobre32, puede33 separar ocho seás y comer de
ellos. Ésta es la opinión de R. Meír. Los sabios, en cambio, dicen: No puede
separarlos si no es conforme a una cuenta exacta.
3. Medida de la ofrenda: una persona generosa da uno por cuarenta. La
escuela de Samay enseña: Uno por treinta. La persona media da el uno por cin-
cuenta. La poco generosa, el uno por sesenta. Si uno hace la ofrenda y resulta
que fue el uno por sesenta, la ofrenda es válida y no necesita volverla a hacer.
Si de nuevo ha añadido algo, está obligado al diezmo34. Si resulta que fue el
uno por sesenta y uno, la ofrenda es válida, pero tiene que volver a repetirla
tal y como está acostumbrado y esto puede hacerlo conforme a medida, peso
y número. R. Yehudá dice: (Puede hacerlo) incluso de productos que no están
cercanos los unos a los otros.
30. La cantidad de una seá.
31. Como primer diezmo.
32. Como diezmo de los pobres.
33. Un operario «asociado» que trabaja con un propietario «inculto» puede separar
ocho seás y comer de ellos, sin tener que preocuparse de si de la masa del fruto fue separada
la ofrenda, ya que la «gente inculta» no es sospechosa en la observancia de la ofrenda.
34. Si da más de la medida máxima prescrita, tiene que separar el diezmo de todo lo que
sobrepase la medida.
Ofrendas - terumot Ter4,4-10
99
4. Si uno dice a su delegado: «Vete y haz la ofrenda», la debe hacer según
la intención del propietario. Si no conoce la intención del propietario, aparta la
ofrenda según el tipo medio, es decir, el uno por cincuenta. Pero si la disminuye
en diez o la aumenta en diez, su ofrenda es válida. En cambio, si él hace la in-
tención de aumentarla35, aunque sólo sea en uno más, su ofrenda no es válida.
5. Si uno hace la ofrenda con gran generosidad, dice R. Eliezer que puede
dar el uno por diez como en las ofrendas de los diezmos. Si da más de eso, la
convertirá en ofrenda del diezmo por otroª producto36• R. Ismael enseña: (El
tal puede conservar) una mitad como producto profano y la otra darla como
ofrenda. R. Tarfón y R. Aquiba dicen: (Puede dar lo que quiera de ofrenda) con
tal que deje un resto como producto profano.
6. En tres momentos se hace una estimación del contenido del cesto37: en
el tiempo de las primicias, en el tiempo de los higos tardíos y en medio del
verano. El que cuenta es digno de alabanza, pero el que mide es todavía más
digno de alabanza y el que pesa es de los tres el más digno de alabanza.
7. R. Eliezer dice: La ofrenda queda neutralizada en el cien más uno38. Dice
R. Yehosúa: En el uno por cien y algo más, no teniendo este «algo más» medi-
da. R. Yosé ben Mesulam afirma: Ese «algo más» debe ser al menos un kab en-
tre cien seás39, un sexto (de la seá de ofrenda) que haría (a los noventa y nueve
seás y algo más de producto profano) sujetos a la ley de la ofrenda.
8. R. Yehosúa enseña que higos negros se neutralizan con blancos y los
blancos con negros"; las tortas grandes de higos secos se neutralizan con las pe-
queñas y las pequeñas con las grandes; las tortas redondas neutralizan a las rec-
tangulares y las rectangulares a las redondas. R. Eliezer, en cambio, lo declara
prohibido. R. Aquiba afirma: Si se sabe lo que ha caído, una cosa no neutraliza
la otra; pero cuando no se sabe lo que cayó, se neutralizan mutuamente.
9. ¿Cómo se entiende esto? Si hay cincuenta higos negros y cincuenta blan-
cos ( de uso profano) y cayó uno negro ( de ofrenda dentro de los profanos), los
negros quedan prohibidos, mientras que los blancos quedan permitidos. Si cayó
uno blanco, los blancos quedan prohibidos y los negros permitidos. Cuando no
se sabe cuál cayó, se neutralizan uno al otro. En este punto R. Eliezer mantiene
la norma más severa, mientras que R. Yehosúa la más benévola.
10. Sin embargo en lo que sigue R. Eliezer adopta la norma más benévola
y R. Yehosúa la más severa. Si uno apisona una libra de higos secos de ofren-
a. por otro producto: pero no por otro producto
35. Aumentar la medida fijada por el propietario.
36. Variante: «pero no por otro producto».
37. El diezmo y la ofrenda del diezmo hay que hacerlos según medida, mientras que la
ofrenda según una estimación.
38. Si una seá de ofrenda cae en un montón de cien seás profanos, se separa una seá y
se le entrega al sacerdote, mientras que el resto se considera producto profano.
39. El kab es la sexta parte de una seá, de ahí que el conjunto, incluyendo la seá de
ofrenda, debe tener cien seás y un kab.
40. En el supuesto de que un higo negro (o blanco) de ofrenda cae dentro de un cesto
donde se contienen cincuenta higos blancos y otros cincuenta negros.
Ter 4, 11-5, 2 Orden primero: Semillas - zeraín 100
da en la boca de una jarra41 y no sabe cuál de ellas es, R. Eliezer afirma: Se
consideran como si estuvieran separados42 y los de abajo neutralizan a los de
arriba43• R. Yehosúa, en cambio, enseña que no se neutralizan mientras no haya
allí cien jarras.
11. Si una seá de grano de ofrenda cayó sobre la parte alta de un granero y
ha sido recogida, R. Eliezer dice: Si en lo recogido hay cien seás, se neutrali-
zan en el ciento más uno. R. Yehosúa afirma: No se neutralizan. Si una seá de
grano de ofrenda cayó sobre la parte alta del granero, se debe recoger. Si es así,
¿por qué dijeron que la ofrenda se neutraliza en el cien más uno? (Esto tiene
aplicación sólo) cuando no se sabe si se han mezclado o dónde cayó la ofrenda.
12. Si hay dos cajas44 o dos graneros y ha caído una seá de ofrenda en uno
de ellos, pero no se sabe en cuál, en tal caso se neutralizan mutuamente. R.
Simeón dice: Incluso aunque estén en dos ciudades diferentes, se neutralizan
uno al otro.
13. R. Yosé enseña: Se presentó un caso ante R. Aquiba en relación con
cincuenta haces de legumbres, entre los que cayó uno cuya mitad era de ofren-
da. Dije delante de él: «Queda neutralizado», no porque la ofrenda quede neu-
tralizada en el cincuenta y uno, sino porque había allí ciento dos mitades.
CAPÍTULO 5
1. Si una seá de ofrenda impura ha caído en un montón de menos de cien
seás de fruto de uso profano, o dentro del primer diezmo, o dentro del segundo
diezmo, o dentro de frutos consagrados, sean puros o impuros, hay que dejar
que se pudran45• Si aquella seá era pura, se debe vender el total a los sacerdotes
al precio de la ofrenda46 dejando aparte el precio de aquella seá47• Si cayó dentro
del primer diezmo, se ha de destinar para ofrenda del diezmo. Si cayó dentro del
segundo diezmo o de frutos consagrados, se puede rescatar. Si el producto de
uso común era impuro, se puede comer en forma de pan duro o grano tostado, o
se puede amasar con el jugo de la fruta, o se reparte entre la masa, de modo que
en ningún lugar haya junto de ello una cantidad tan grande como un huevo.
2. Si una seá de ofrenda devenida impura cae dentro de cien seás de pro-
ducto de uso profano, puros, R. Eliezer afirma: Hay que separar una seá y
quemarla, ya que supongo que la seá que cayó es la misma seá que es apartada.
Los sabios, en cambio, enseñan: Queda neutralizada y se ha de comer en forma
de pan seco o de grano tostado, o se amasa con jugo de frutos o se reparte en
41. Que se considera llena con cien libras de higos «profanos».
42. Y no como formando una masa única.
43. Son contabilizados los de arriba y los de abajo y si la proporción de los profanos es
en el ciento uno, quedan neutralizados, esto es, no se convierte todo el producto en ofrenda.
44. Cada una de ellas conteniendo cincuenta seás.
45. El propio sacerdote no puede consumirlos.
46. Que es menor del precio de los productos ordinarios.
4 7. Que pertenece al sacerdote.
1,,
Ofrendas - terumot Ter 5, 3-8
JOI
la masa de modo que en ningún lugar quede junta la cantidad como del tamaño
de un huevo.
3. Si una seá de ofrenda pura cae dentro de cien seás de productos impuros
de uso común, queda neutralizada y se ha de comer en forma de pan seco o
rano tostado o se amasa enjugo de frutas o se reparte en la masa de modo que
!n ninguna parte haya junto más de la cantidad como la de un huevo.
4. Si una seá de ofrenda impura cae dentro de cien seás de ofrenda pura, la
escuela de Samay prohíbe ( su uso), mientras que la escuela de Hilel lo permite.
La escuela de Hilel dijo a la escuela de Samay: Si la ofrenda pura está prohi-
bida a los extraños48 y la impura a los sacerdotes, resulta que si la pura queda
neutralizada la impura también queda neutralizada. La escuela de Samay le
replicó: No, de ninguna manera; si el producto de uso común, al que se aplica
la norma más benévola, ya que está permitido a los laicos, puede neutralizar a
lo que es puro", la ofrenda, a la que se aplica la norma más severa y que está
prohibida a los laicos, ¿no neutralizará a lo que es impuro? Después que (la
escuela de Hilel) aceptó (la opinión de la escuela de Samay), dijo R. Eliezer:
Se debe separar la ofrenda y quemarla. Pero los sabios enseñan: Queda perdida
a causa de su poca cuantía.
5. Si una seá de ofrenda cae dentro de cien ( de uso común) y alzándola cae
de nuevo en otro lugar, R. Eliezer dice: Lo convierte en producto sujeto a la
ley de la ofrenda como si fuera una verdadera ofrenda. Los sabios, en cambio,
dicen: Lo convierte en producto sujeto a la ley de la ofrenda sólo en la propor-
ción (de la cantidad caída)5º.
6. Si una seá ( de ofrenda) cae dentro de una cantidad menor a cien seás ( de
producto profano) y se convierte el todo en producto equiparable a la ofrenda
y luego cae parte del producto convertido en equiparable a la ofrenda en otro
lugar, R. Eliezer dice: Lo convierte en ofrenda como si se tratase de una ver-
dadera ofrenda. Los sabios, en cambio, dicen: Lo convertido en equiparable a
ofrenda no lo convierte a su vez en producto equiparable a ofrenda sino sólo
según una justa proporción. De igual modo la masa fermentada ( con ofren-
da) que se mezcla con otra masa fermentada ( de productos comunes) la hace
( ofrenda) según la proporción. Asimismo, el agua que es sacada artificialmente
no hace inválida la piscina a no ser según la proporción.
7. Si una seá de ofrenda cayó dentro de cien y, al recogerla, se cae de nuevo
dentro de otro producto, y, si al recogerla otra vez, cae una vez más dentro de
otro producto, ( ese producto) está permitido en tanto que la ofrenda no supere
al producto de uso común.
8. Si una seá de ofrenda cae dentro de cien (de producto común) y no se
tiene ocasión de recogerla hasta que cae otra, en este caso quedan prohibidos.
R. Simeón, en cambio, los declara permitidos.
48. A los laicos.
49. La ofrenda pura.
50. Sólo un uno por ciento es ofrenda.
Ter 5, 9-6, 4 Orden primero: Semillas - zerain 102
9. Si una seá de ofrenda cae dentro de cien (de producto común) y luego
se ha molido y han disminuido ( en bulto), ha disminuido tanto el producto de
uso común como la ofrenda y queda todo permitido. Si una seá de ofrenda cae
dentro de una cantidad menor de cien seás y luego es molido y se hace más
abundante, del mismo modo que se ha hecho más abundante el producto de
uso profano, así se ha hecho el de la ofrenda y queda prohibido. Si se sabe que
el trigo de uso común es mejor que el de la ofrenda, queda permitido. Si una
seá de ofrenda cae dentro de una cantidad menor de cien seás y luego caen allí
productos comunes, si fue inadvertidamente, quedan permitidos; si fue inten-
cionadamente, quedan prohibidos.
CAPÍTULO 6
1. Quien come inadvertidamente frutos de ofrenda, ha de pagar su valor y el
51
quinto • Da igual que lo coma o lo beba, o que lo use de unción, que sea ofrenda
pura o impura. Ha de pagar el quinto y el quinto de su quinto52• No puede pagar
53
con ofrenda , sino con productos de uso común ya ordenados54 que se con-
vierten en ofrenda. La indemnización se convierte en ofrenda. Si un sacerdote
quiere dispensar a alguien (de la indemnización), no lo puede hacer55.
2. Si una israelita (hija de un no sacerdote) comió de la ofrenda y luego se
casa con un sacerdote, si lo que comió fue una ofrenda de la que todavía no ha-
bía adquirido el derecho un sacerdote, se paga a sí misma su valor y un quinto;
si fue de una ofrenda de la que ya había adquirido el derecho un sacerdote, paga
el valor al dueño y el quinto a sí misma. Se dijo, en efecto: Si uno come de la
ofrenda inadvertidamente, paga su valor al dueño y el quinto a quien quiera.
3. Si uno da de comer a sus trabajadores y huéspedes de la ofrenda, ha de
pagar el valor, mientras que aquellos han de pagar el quinto. Tal es la opinión
de R. Meír. Los sabios, en cambio, dicen: Ellos han de pagar su valor y un
quinto mientras que él les ha de pagar el precio de las comidas.
4. Si uno ha robado frutos de ofrenda y no los ha comido, tiene que pagar
como indemnización el doble del precio de la ofrenda56. Si los comió, tiene
que pagar dos veces el valor y un quinto, a saber, el valor entero y un quinto
de los productos comunes y el valor entero del precio de la ofrenda. Si uno ha
robado una ofrenda consagrada57 y la ha comido, tiene que pagar dos quintos y
el valor, ya que en las cosas consagradas no hay indemnización del doble.
51. Lv 22, 14. El quinto es el cuarto del valor de la ofrenda. Así, si la ofrenda valía un
dinar, ha de pagar un dinar y cuarto.
52. Si comió la ofrenda y pagó su valor más el quinto añadido y luego comió de nuevo
este quinto, ha de sustituir el quinto añadiéndole otro quinto.
53. Que, como tal, pertenece, al sacerdote.
54. De los que ya se separó el diezmo.
!: 1 55. Por ser una disposición de la Torá.
56. Ex 22, 3.
57. Destinada por el sacerdote para mejoras en el Templo.
Ter 6, 5-7, 3
Ofrendas - terumot
]03
5. No se paga la sustitución con frutos de la rebusca, ni de la gavilla o fruto
olvidado, ni del rincón de tu campo, ni del campo sin propiedad, tampoco del
primer diezmo del que se apartó" la ofrenda, ni del segundo diezmo ni de lo
consagrado que ha sido rescatado", ya que lo santo no rescata a lo santo. Ésta
es la opinión de R. Meír. Los sabios lo permiten en estos dos últimos casos.
6. R. Eliezer enseña: Se puede pagar con una especie en sustitución de otra
de diferente especie con tal que se pague con una de buena calidad por otra de
peor calidad. R. Aquiba dice: Sólo se puede pagar con la misma especie. Por
esto, si comió pepinos del año sexto, tiene que esperar por los pepinos del año
siguiente al séptimo y pagar con ellos. El lugar ( de la Sagrada Escritura) en el
que se apoya R. Eliezer para sacar la norma más benévola es el mismo en el que
se fundamenta R. Aquiba para establecer la norma más severa, tal como está
escrito: Dará al sacerdote lo santo58, es decir, todo lo que es capaz de devenir
santo. Tal es la opinión de R. Eliezer. R. Aquiba dice: Dará al sacerdote lo san-
to, ~s decir, lo santo que comió.
CAPÍTULO 7
59
l. Si uno come de la ofrenda intencionadamente , tiene que pagar su va-
lor, pero no el quinto. La indemnización permanece como cosa común". Si el
sacerdote quiere dispensar (de la indemnización), puede hacerlo.
2. Si la hija de un sacerdote se casa con un israelita y luego come de la
61
ofrenda, ha de restituir el valor, pero no paga el quinto ; si ( comete adulterio),
62
su muerte se produce por el fuego. Si se casa con uno de los no aptos , tiene que
pagar el valor y un quinto63 y, si ( comete adulterio), su muerte se produce por
estrangulamiento. Tal es la opinión de R. Meir, Los sabios, en cambio, dicen:
Tanto la una como la otra tienen que pagar el valor, pero no tienen que pagar el
quinto, y, (si cometen adulterio), su muerte se produce por el fuego.
3. Si uno da de comer ofrenda a sus hijos menores o a los esclavos, ya sean
adultos, ya sean menores, o si uno come de la ofrenda de frutos de fuera de la
tierra de Israel o si uno come de ella una cantidad menor del tamaño de una
aceituna, ha de pagar el valor, pero no el quinto. La indemnización permanece
producto de uso común. Si el sacerdote quiere dispensarle (de la indemniza-
ción), puede hacerlo.
a. del que se apartó: del que no se apartó b. que ha sido rescatado: que no ha sido
rescatado
58. Lv 22, 14.
59. Sin haber sido amonestado previamente, porque, en tal caso, recibe los treinta y
nueve azotes y no tiene que restituir nada.
60. No deviene ofrenda.
61. Porque todavía tiene una vinculación con la clase sacerdotal.
62. Como un bastardo, etc. Cf. Qid 4, lss.
63. Se la considera alejada de la clase sacerdotal.
Ter 7, 4-8, 1 Orden primero: Semillas - zerain 104
4. Ésta es la norma general: Cuando hay que pagar el valor y su quinto, la
indemnización se convierte en ofrenda, y si el sacerdote desea dispensar ( de
la indemnización), no puede hacerlo. En cambio, cuando hay que pagar el
valor, pero no hay que pagar el quinto, la indemnización permanece como
cosa de uso común, y si el sacerdote desea dispensar (de la indemnización),
puede hacerlo.
5. Si hay dos cajas, una con productos de ofrenda y otra con productos co-
munes y cae una seá de productos de ofrenda en una de las cajas y no se sabe en
cuál de ellas cayó, puedo decir que cayó en la de la ofrenda. Pero si no se sabe
cuál es la caja de los productos de la ofrenda y cuál la de los del uso común, el
que come de una de ellas está exento, pero con la otra tiene que comportarse
como si fuera de ofrenda y queda obligado a separar de ella lo correspondiente
a la masa debida al sacerdote. Ésta es la opinión de R. Meír. R. Yosé lo declara
libre. Si otra persona comió de la segunda caja, está exenta. Si uno comió fru-
tos de las dos tiene que pagar según el valor de la menor de las dos.
6. Si el producto de una de ellas cayó entre otro producto de uso común,
no lo convierte a éste en producto equiparable a ofrenda64, pero con la segun-
da tiene que comportarse como si fuera ofrenda y queda obligado a separar de
ella la masa sacerdotal. Ésta es la opinión de R. Meír. R. Yosé lo declara exen-
to. Si la segunda cayó en otro lugar, no convierte a este producto en ofrenda.
Pero si las dos caen en otro lugar, lo convierten en ofrenda según (la cantidad)
de la más pequeña de las dos.
7. Si uno ha sembrado una de ellas, queda exento65, pero tiene que com-
portarse con la segunda como si fuera ofrenda y queda obligado a separar de
ella la masa debida al sacerdote. Ésta es la opinión de R. Meír, R. Yosé lo de-
clara exento. Si otro siembra la semilla de la ( otra) caja, queda exento. Si uno
siembra la semilla o fruto de las dos, si se trata de una semilla que perece, está
permitido ( el fruto que de ella nace a cualquiera); pero si es una semilla que no
perece, (el fruto que de ella nace) queda prohibido.
CAPÍTULO 8
1. Si una mujer66 está comiendo de la ofrenda y alguien se le acerca y le
dice: «Ha muerto tu marido», o: «Se ha divorciado de ti»; del mismo modo,
si un esclavo67 está comiendo de la ofrenda y alguien se le acerca y le dice:
«Tu amo ha muerto», o: «Te ha vendido a un israelita», o: «Te ha dado co-
mo regalo», o: «Te ha dado la manumisión»; igualmente, si un sacerdote está
comiendo la ofrenda y se entera de que es hijo de divorciada o de mujer que
64. Porque se puede suponer que cayó la que contenía producto de uso profano.
65. Si uno siembra inadvertidamente semilla de ofrenda tiene que levantar lo sembra-
do. En este caso existe la presunción de que sembró semilla «profana».
66. Mujer de un sacerdote y facultada por ello para comer de la ofrenda.
67. Esclavo de un sacerdote.
)05 Ofrendas - terumot Ter 8, 2-7
realizó la ceremonia de quitar el zapato68, según R. Eliezer están obligados (a
pagar) el valor y su quinto. R. Yehosúa, en cambio, los declara exentos. Si (un
sacerdote) se encuentra ofreciendo el sacrificio sobre el altar y se entera de que
es hijo de divorciada o de mujer que realizó la ceremonia de quitar el zapato,
dice R. Eliezer: Todos los sacrificios que ofreció sobre el altar son inválidos.
R. Yehosúa, en cambio, los declara válidos. Pero si se entera de que tiene un
defecto, su servicio es inválido.
2. Todos aquellos que tienen fruto de la ofrenda en su boca, dice R. Elie-
zer que deben tragarlo, mientras que R. Yehosúa afirma que deben arrojarlo.
Si dicen a uno de ellos: «Te has hecho impuro», o: «Se ha hecho impura la
ofrenda», según R. Eliezer debe tragarlo, mientras que según R. Yehosúa debe
arrojarlo. (Si le dicen): «Estabas impuro», o: «La ofrenda era impura», o si se
entera de que es producto del que no fue separado el diezmo, o un diezmo del
que no se apartó la porción de la ofrenda, o un segundo diezmo, o cosa con-
sagrada que no han sido rescatados, o si se percibe en la boca el gusto de una
chinche, debe arrojarlo.
3. Si uno estaba comiendo de un racimo y viniendo desde el huerto entra
en el patio69, según R. Eliezer puede terminar de comerlos, mientras que según
R. Yehosúa no puede". Si oscurece en la tarde del sábado71, R. Eliezer dice:
Puede terminarlo 72. R. Yehosúa afirma: No puede terminarlo.
4. El vino de ofrenda que estuvo al descubierto debe ser derramado; no es
necesario decir que (hay que hacer de igual manera con el vino) de uso profa-
no". Tres bebidas están prohibidas por razón de quedar al descubierto: el agua,
el vino y la leche; el resto de las bebidas quedan permitidas 74• ¿Cuánto tiempo
han de permanecer (al descubierto) para que resulten prohibidas? (El que nece-
sita) una culebra para salir de un lugar cercano y beber de ella.
5. La medida del agua que puede quedar al descubierto75 es tal que se dilu-
ya en ella cualquier veneno. R. Yosé dice: En los recipientes, cualquier canti-
dad"; en los terrenos, cuarenta seás.
6. Higos, uvas, pepinos, calabazas, sandías o melones que estén roídos,
incluso aun cuando pesen un talento, ya sean grandes o pequeños, ya estén
arrancados de la tierra o todavía permanezcan plantados, en tanto tengan jugo,
están prohibidos. (El animal) mordido por serpiente está prohibido a causa del
peligro de vida.
7. Un filtro de vino usado como cobertura (hace al vino) prohibido a causa
de quedar al descubierto. R. Nehemías, sin embargo, lo declara permitido.
68. Los que se encuentran en las situaciones señaladas no pueden comer de la ofrenda.
69. Entrando en el patio, quedan los frutos sujetos al diezmo.
70. Incluso tampoco en el huerto, en tanto no separe el diezmo.
71. Dentro del sábado está prohibido separar el diezmo (Shab 2, 7).
72. Transcurrido el sábado puede completar su consumición.
73. Por temor de que haya sido bebido por una serpiente y haya dejado en él su veneno.
74. Por no ser apetecibles a la serpiente.
75. Para ser utilizada como bebida.
76. Está prohibida.
Ter 8, 8-9, 2 Orden primero: Semillas - zerain 106
8. Si respecto a una jarra de ofrenda surge la sospecha de impureza, enseña
R. Eliezer: Si estaba colocada en un lugar inadecuado se la coloca en lugar
retirado; si estaba al descubierto, se cubre. R. Yehosúa enseña: Si estaba en un
lugar retirado se la coloca en un lugar inadecuado; si estaba cubierta, se desta-
pa". Rabán Gamaliel afirma: No hay que cambiar en ella nada.
9. Si una jarra (de ofrenda) se rompe en la parte alta del lagar y en la parte de
abajo se halla vino impuro, R. Eliezer y R. Yehosúa coinciden en que si se puede
rescatar de ella un cuarto ( de lag) en pureza, se rescate. Si no, dice R. Eliezer
que se deje discurrir y que se haga impuro y no se manchen las manos con ello78.
1 O. Igualmente, si se derrama un cántaro de aceite, están de acuerdo R. Elie-
zer y R. Yehosúa en que si se puede rescatar de él un cuarto ( de lag) en pureza,
se rescata. En caso contrario, afirma R. Eliezer que se le debe dejar correr y ser
absorbido por la tierra y que no se manchen las manos con ello.
11. Sobre estos dos casos afirma R. Yehosúa: No es ésta la ofrenda de la
que he de ponerme en guardia, no para hacerla impura, sino para no comerla.
«No la harás impura». ¿Qué significa esto? Si uno va de un lugar a otro y lleva
en sus manos varias hogazas de ofrenda y le dice un pagano: «Dame una ho-
gaza y la hago impura, o de lo contrario las haré a todas impuras», R. Eliezer
dice: Dejará que haga impuras a todas, pero no le dará ni una sola de ellas a fin
de que la haga impura. R. Yehosúa enseña: Deposita una sobre la roca.
12. Igualmente, si unos paganos dicen a varias mujeres: «Dadnos a una
de vosotras para que la hagamos impura, o de lo contrario os haremos a todas
impuras», se dejará que las hagan impuras a todas, mas no se les entregará ni
una sola persona de Israel.
CAPÍTULO 9
l. Si uno siembra (semilla de ofrenda) y lo hizo inadvertidamente, (el cam-
po) ha de ser arado; si lo hizo a propósito, la dejará crecer 79• Si ha alcanzado ya
un tercio ( de su crecimiento), ya lo hiciera inadvertidamente, ya a propósito, la
dejará crecer. Si es lino, aunque sea a propósito, ha de arar ( el campo )80.
2. (Lo que crece de la semilla de ofrenda) queda sujeto a la ley de la rebus-
ca, del fruto olvidado y del rincón de tu campo; tanto israelitas pobres como
sacerdotes pobres pueden ir a la rebusca, únicamente que los israelitas pobres
deben vender lo que es suyo a los sacerdotes al precio de la ofrenda, pero el
dinero les pertenece a ellos. R. Tarfón afirma: Sólo han de hacer la rebusca los
sacerdotes pobres, no sea que aquellos se olviden y coman de ello. Le replicó
R. Aquiba: Si es así, sólo pueden hacer la rebusca los puros81.
77. Para que devenga impura y deshacer así la duda.
78. Metiendo el vino de ofrenda en un recipiente para salvar el vino de uso profano.
79. El fruto será ofrenda.
80. Ya que sólo la semilla sería ofrenda y el tallo se usaría para uso común.
81. Ya que sacerdotes impuros tampoco pueden comer la ofrenda.
107
Ofrendas - terumot Ter9,3-10,l
3. Están sujetos además a la ley del diezmo y del diezmo de los pobres.
Tanto los israelitas pobres como los sacerdotes pobres pueden aceptarlo82.
Únicamente que los israelitas pobres tienen que vender lo suyo a los sacer-
dotes al precio de la ofrenda, pero el dinero les pertenece a ellos. El que trilla
con mayal es digno de alabanza. El que trilla sirviéndose de una bestia (¿cómo
debe hacerlo?). Cuelga cestos del pescuezo de la bestia y pone en ellos (pienso)
de aquella misma especie; de ese modo resulta que no pone bozal a la bestia y
no le da de comer del fruto de la ofrenda.
4. Lo que crece de semilla de ofrenda es también ofrenda, pero lo que crece
indirectamente de lo ya germinado es producto de uso común. (Lo que crece)
de productos de los que no se apartó el diezmo o del primer diezmo o de lo
que germina espontáneamente en el año séptimo, o de productos de ofrenda
de fuera del país o de producto común mezclado con otro de ofrenda, o de las
primicias, es fruto de uso común. Lo que crece de un producto consagrado y
del segundo diezmo es de uso común, pero se ha de rescatar (según el valor que
tenía) en el tiempo de su siembra83•
5. Si hay cien terracillas en el huerto con productos de ofrenda y una con
productos de uso común84, todas están permitidas cuando se trata de una semi-
lla que perece. Pero si es una semilla que no perece, aunque sean cien terraci-
llas de productos de uso común y una de ofrenda, todas están prohibidas.
6. Lo que crece de un producto del que no se separó el diezmo está per-
mitido cuando se trata de una semilla que perece, pero si se trata de una semi-
lla que no perece, incluso lo que crece de sus brotes, está prohibido. ¿Cuál es
el producto cuya semilla no perece? Tal como la serpentaria, el ajo, la cebolla.
R. Yehudá afirma: El ajo es como la cebada85.
7. Si uno escarda puerros en el campo de un gentil, puede comer eventual-
mente de ellos a pesar de que no haya sido separado el diezmo de sus produc-
tos. Si plantas de ofrenda que han contraído impureza se planta de nuevo, se
hacen puras en cuanto que no transmiten impureza, pero queda prohibida su
comida hasta que no se corte la parte comestible86. R. Yehudá dice: Hasta que
se corte lo que crece por segunda vez.
CAPÍTULO 10
l. Si una cebolla ( de ofrenda) se pone con lentejas ( cocidas )87 y aquélla
está entera, está permitido; si ha sido partida en trozos, se aplica a ella el prin-
cipio de aquello que da sabor88• En cuanto a otros cocidos, ya estén (los produc-
82. El diezmo de los pobres.
83. Por el valor de lo sembrado, no de lo recolectado.
84. Y no se sabe cuál es la sembrada con semilla «profana».
85. Cuya semilla perece.
86. Lo que crezca posteriormente de la raíz queda permitido.
87. De uso profano.
88. Si el producto de ofrenda es el que da el sabor, sólo comerán de ello los sacerdotes.
Ter 10, 2-10 Orden primero: Semillas - zerain 108
tos de ofrenda) enteros o cortados, vale el mismo principio de lo que da sabor.
R. Yehudá lo permite en pescado en escabeche, ( en el que se ha cocido cebolla
de ofrenda), ya que ésta sólo se emplea para quitarle el fuerte sabor.
2. Si uno machaca una manzana (de ofrenda) y la pone dentro de la masa
(de producto profano) y se agria, está prohibida. Si cae cebada dentro de un
pozo de agua, a pesar de que le dé un mal sabor, ésta queda permitida.
3. Si uno saca un pan caliente ( del horno) y lo coloca encima de la boca
de una jarra de vino de ofrenda, R. Meír lo declara prohibido (para comer)89,
mientras que R. Yehudá lo declara permitido. R. Yosé permite el pan de trigo y
prohíbe el de cebada, ya que éste es absorbente.
4. Si un horno ha sido calentado con comino de ofrenda y se coció en él pan,
el pan está permitido, ya que no recibe el gusto del comino, sino sólo su aroma.
5. Si heno griego cae dentro de un recipiente de vino de ofrenda o del
segundo diezmo, ( está prohibido) solamente si la semilla da gusto, no el tallo.
Pero si es del año séptimo o de diversas especies de viña" o de producto con-
sagrado, ( está prohibido) cuando la semilla y el tallo juntos son necesarios para
dar el sabor.
6. Si uno tiene trenzas de heno griego, que son especies diversas de la viña,
ha de quemarlas. Si tenía trenzas de heno griego del que no separó el diezmo,
las machaca y calcula cuánto grano hay en ellas, luego separa el grano ( de
ofrenda), pero no necesita separar los tallos. Sin embargo, si los separa, no
podrá decir: «Los machacaré, tomaré los tallos y entregaré el grano», sino que
dará el grano con los tallos.
7. Si se han puesto en conserva aceitunas de uso común con aceitunas de
ofrenda, ya sean aceitunas comunes machacadas con aceitunas de ofrenda ma-
chacadas o aceitunas comunes machacadas con aceitunas enteras de ofrenda o
con agua de ofrenda, están prohibidas. Sin embargo, aceitunas comunes ente-
ras con aceitunas de ofrenda machacadas, están permitidas.
8. Si pescado impuro se ha puesto en conserva juntamente con pescado
puro, la salmuera está prohibida en caso de que en un barril con capacidad para
dos seás haya un peso de diez sús de Judá, que son cinco selás en Galilea, de
pescado impuro. R. Yehudá afirma: Un cuarto (de lag) en dos seás. R. Yosé
! 1¡,
dice: Una decimosexta parte del todo.
9. Si langostas impuras se han puesto en conserva con langostas puras, no
hacen inservible la salmuera. R. Sadoq testifica que la salmuera de langostas
impuras es pura.
10. Todas (las legumbres) puestas en conserva mezcladas91 están permi-
tidas, exceptuando sólo si fueron puestas con puerros. Puerros comunes con
puerros de ofrenda o legumbres comunes con puerros de ofrenda están prohi-
bidos. Pero puerros comunes con legumbres de ofrenda están permitidos.
89. A causa del olor a vino.
90. Cf. Kil 4, 1 SS.
9 l. Profanas con ofrenda.
109 Ofrendas - terumot Ter 10, 11-11, 3
11. R. Yosé dice: Todo lo que está cocido con espinacas está prohibido,
debido a que éstas comunican el sabor. R. Simeón afirma: La coliflor de un
terreno de regadío con la coliflor de un terreno de secano está prohibida, ya
que una absorbe (el jugo de la otra). R. Yehudá" dice: Todo lo que está cocido
conjuntamente está permitido, excepción hecha si están con carne. R. Yojanán
ben Nurí dice: El hígado hace a las demás cosas prohibidas, pero no se hace a
sí mismo prohibido, ya que libera jugo, pero no lo absorbe.
12. Si un huevo está cocido con especias prohibidas, no está permitido.
Incluso la yema del huevo está prohibida, porque es absorbente. El agua de la
cocción y el agua de la conserva de productos de ofrenda están prohibidas a
todos los no sacerdotes.
CAPÍTULO 11
1. No se puede meter torta de higos ni higos secos en salmuera de pescado,
ya que ésta los estropea. Pero sí puede meterse vino en salmuera de pescado.
No se pueden echar especias al aceite (de ofrenda), pero el vino (de ofrenda) se
puede convertir en vino de miel92. No se puede cocer el vino de ofrenda, porque
eso lo hace disminuir. R. Yehudá lo permite, porque eso lo mejora.
2. (Si un laico toma inadvertidamente) miel de dátiles, sidra, vinagre de
uvas de invierno o cualquier otro jugo de frutos de la ofrenda, R. Eliezer lo
declara obligado a (pagar) el valor del fruto y su quinto, mientras que R. Yeho-
súa lo declara exento. R. Eliezer los declara susceptibles de impureza a causa
de su condición como líquidos93• R. Yehosúa enseña: Los sabios no contaron
siete líquidos94 tal como lo hacen los contadores de especias, sino que dijeron:
Siete líquidos95 son susceptibles de impureza; el resto de los líquidos no son
susceptibles de impureza.
3. No se puede hacer de los dátiles miel, ni de las manzanas sidra, ni de
las uvas de invierno vinagre, ni tampoco se puede transformar la situación
primitiva de los demás frutos de la ofrenda o del segundo diezmo, a excepción
solamente de las aceitunas y de las uvas. No se incurre en el castigo de los
cuarenta azotes a causa de la transgresión del precepto de la incircuncisión de
los frutos de los árboles, exceptuando el jugo de las aceitunas y de las uvas.
No se ofrece ningún líquido como primicia96, exceptuando el producto de la
aceituna y de la uva. Por razón del líquido, únicamente se hace impuro lo que
sale de la aceituna y de la uva. Sobre el altar tan sólo se ofrece el jugo de la
aceituna y de la uva.
a. R. Yehudá: R. Aquiba
92. Preparado con agua y miel.
93. Cf. Lv 11, 34.38.
94. Agua, rocío, vino, aceite, miel, leche, sangre.
95. Maksh 6, 4.
96. Bik 1, 3.
Ter 11, 4-10 Orden primero: Semillas - zerain 110
4. Los pedúnculos de los higos frescos, de los higos secos, de las bellotas
y de las algarrobas de ofrenda están prohibidos a los no sacerdotes.
5. Las pepitas de los frutos de ofrenda están prohibidas en tanto sean re-
cogidas (por el sacerdote), pero si éste las arroja, están permitidas. Del mismo
modo, los huesos de los animales sacrificados están prohibidos en tanto sean
reservados para sí por el sacerdote, pero si éste los tira, están permitidos. El
salvado burdo está permitido. El salvado fino de (trigo) nuevo está prohibido,
pero el de trigo viejo está permitido. Por lo demás, con la ofrenda hay que
comportarse de la misma manera que se hace con los productos de uso común.
Si uno prepara harina fina, como un kab o dos kab de una seá, no dejará co-
rromper el resto, sino que lo colocará en un lugar retirado.
6. Si uno desaloja trigo de ofrenda de un granero, no está obligado a sen-
tarse e ir recogiendo los granos uno por uno, sino que lo limpia como de cos-
tumbre y puede meter luego en él grano de uso común.
7. Igualmente, cuando una jarra de aceite se derrama, no se está obligado a
sentarse y recogerlo con las manos, sino que se comporta uno del modo usual
(para recoger aceite) de uso común.
8. Si uno vacía (aceite)97 de un cántaro en otro y le gotean todavía tres
gotas, puede verter ( en el vacío) aceite de uso común. Si inclina el cántaro y se
junta allí aceite, es ofrenda. ¿Cuánto debe haber allí de la ofrenda del diezmo
de productos de diezmo dudoso para que haya que traérselo al sacerdote? Una
octava parte del octavo ( de un log).
9. (El sacerdote) puede dar de comer al ganado, a los animales y a las galli-
nas arveja de ofrenda. Si un israelita ha recibido en alquiler la vaca de un sacer-
dote, puede darle de comer la arveja de ofrenda. Pero si un sacerdote recibió en
alquiler la vaca de un israelita, a pesar de que esté obligado a su manutención,
no le puede dar de comer arveja de ofrenda. Si un israelita tiene la vaca de
un sacerdote (para cebarla), no le puede dar de comer arveja de ofrenda. Pero un
sacerdote que tiene la vaca de un israelita (para cebarla), sí que puede darle de
comer arveja de ofrenda. '
10. El aceite de combustión98 se puede encender en las sinagogas, en las
casas de estudio, en las entradas oscuras, junto a los enfermos con el permi-
so de un sacerdote. Si la hija de un israelita se ha casado con un sacerdote y
acostumbra a venir junto a su padre, éste puede encenderlo en su presencia. Se
puede encender también en una casa de fiesta, pero no en una casa de luto. Ésta
es la opinión de R. Yehudá. R. Yosé dice: En casa de luto, pero no en casa de
fiesta. R. Meír lo prohíbe en uno y otro caso. R. Simeón, en cambio, lo declara
permitido en ambos casos.
97. De ofrenda.
98. Aceite de ofrenda que ha de ser quemado por devenir impuro.
11
DIEZMOS
(maaserot)
Una vez que se apartaba y se entregaba al sacerdote la ofrenda (teruma gedola) que,
según la disposición rabínica, debía de ser por término medio el uno por cincuenta de la
producción obtenida en el campo, del resto había que separar un diezmo que era desti-
nado a los levitas, llamado «primer diezmo» o «diezmo de los levitas». Son diversos los
lugares del Pentateuco donde aparece esta obligación: «Toda décima de la tierra, tanto de
las semillas de la tierra como de los frutos de los árboles, es del Señor, es cosa consagrada
al Señor» (Lv 27, 30); «Y doy como heredad a los hijos de Leví todos los diezmos, por el
servicio que prestan, por el servicio del Tabernáculo de la reunión» (Nm 18, 21).
Del diezmo, los levitas tenían que apartar a su vez otro diezmo, la llamada «ofrenda
del diezmo». Del primer diezmo hay que diferenciar el segundo diezmo (Dt 14, 22-29),
que es el objeto del próximo tratado, y el diezmo de los pobres, que había que dar a los
pobres los años tercero y sexto del ciclo septena! (Dt 14, 28; 26, 12).
El tratado contiene cinco capítulos:
Cap. 1: Qué frutos están sujetos al diezmo, en qué momento ha de hacerse el diezmo.
Caps. 2-4: En qué casos pueden comerse frutos sin haber separado el diezmo.
Cap. 5: Aplicación del diezmo en casos de replantación, de venta, de aprovechamien-
to de subproductos; plantas libres del diezmo.
CAPÍTULO 1
l. Establecieron una norma general sobre los diezmos: Todo lo que es co-
mestible, lo que es guardado1 y lo que crece de la tierra2 está sujeto al diezmo.
Todavía establecieron otra norma general: Todo aquello que en su comienzo
es comestible y en su terminación también es comestible, a pesar de que se le
conserve para que aumente la porción comestible, está sujeto al diezmo, sea
grande o pequeño. Todo aquello que en su comienzo no es comestible, pero sí
en su término3, no está sujeto al diezmo en tanto no se haga comestible.
2. ¿A partir de qué momento quedan sujetos los frutos al diezmo? Los hi-
gos desde el momento en que comienzan a madurar; las uvas y los agraces
desde el momento en que comienzan a madurar; el zumaque y la mora desde
el momento en que se ponen rojos, lo mismo que todos los demás frutos que
1. En oposición a lo que no tiene propietario.
2. Se excluyen aquellas cosas que no son como tales plantadas (cf. Dt 14, 22).
3. Como ocurre con ciertos frutos que crecen en los árboles.
Maas 1, 3-7 Orden primero: Semillas - zerain 112
adquieren color; las granadas después de que se ablandan; los dátiles, después
de que se expanden como si fueran masa fermentada; los melocotones, una vez
que muestran algo así como venas. R. Yehudá afirma: Las nueces y las almen-
dras, desde el momento en que se ha formado la cáscara.
3. Las algarrobas, luego que adquieren manchas; de igual modo, los frutos
de color oscuro, tan pronto como adquieren manchas. Peras, pyrus crustumi-
num4, nísperos, nísperos italianos, desde el momento en que calvean"; igual-
mente todos los frutos de color blanquecino, tan pronto como calvean. El heno
griego, cuando es apto para ser sembrado; trigo y aceitunas, después de que
han alcanzado un tercio de su crecimiento.
4. Entre las hortalizas: los pepinos, las calabazas, las sandías, los melones,
las manzanas y los limones están sujetos al diezmo, los grandes y los pequeños.
R. Simeón declara exentos a los limones cuando éstos son pequeños. Cuando
uno está sujeto al diezmo de las almendras amargas queda exento en relación
con las dulces y si está sujeto al diezmo con las almendras dulces queda exento
en relación con las amargas.
5. ¿Cuál es el momento de la cosecha en relación con el diezmo? Los pe-
pinos y las calabazas, después de que pierden la pelusilla y, si no pierden la
pelusilla, después que se amontonan. Las sandías, también después de que les
cae la pelusilla y, si esto no ocurre, luego que han sido extendidas. Las legum-
bres que se atan en fajos, después de ser atadas; si no se atan, luego que se ha
llenado el recipiente. Si no se llena el recipiente, luego que se ha recogido lo
necesario. El cesto ( de fruta), después de que ha sido cubierto. Si no se cubre,
después de que se ha llenado el recipiente. Si no se llena el recipiente, después
de haber recogido todo lo necesario. ¿Cuándo se aplica esto? Cuando se llevan
al mercado. Pero si se llevan a casa pueden comerse de modo eventual hasta
que se alcanza la casa.
6. Los granos secos de granada, las uvas pasas y las algarrobas ( están su-
jetos al diezmo) después de ser amontonados; las cebollas, después de ser pe-
ladas; si no son peladas, después de ser amontonadas. El trigo, después de
ser aventado; si no se avienta, después de ser amontonado. Las legumbres,
después de ser cribadas; si no se criban, después de ser limpiadas. Aunque se
hayan limpiado se pueden coger los trozos y lo que ha quedado esparcido por
los lados y de lo que está mezclado con la paja y comerlos.
7. El vino, después de que espumea. Pero incluso después de haber espu-
mado se puede recolectar de la parte alta del lagar o del conducto de salida y
beber. El aceite, después de bajar a la cubeta. Pero incluso después de bajar se
puede tomar de la prensa, del que fluye entre las piedras o de entre los maderos
de la prensa y untar un dulce o un plato con él. Sin embargo, no se puede echar
(ese aceite) en una olla o en una tartera cuando están cociendo. R. Yehudá dice:
Puede ponerlo en todas partes, a excepción de donde hay vinagre o salmuera.
4. Una especie de pera pequeña, del tamaño de una nuez.
5. Cuando les cae la pelusa que suele recubrirlos en el primer estadio.
• 113 Diezmos - maaserot Maas 1, 8-2, 5
8. Una torta de higos, después de que ha sido suavizada. Se puede suavizar
con el (jugo) de higos y uvas de los que no se apartó el diezmo. R. Yehudá lo
prohíbe. Si se suaviza con jugo de uvas, (la torta) no se hace inválida6• R. Ye-
hudá, por el contrario, afirma que se hace inválida. Los higos secos, después
de que han sido machacados y (si se meten en un jarro) de conserva, luego que
son oprimidos. Si cuando se les machaca en el jarro o cuando se oprimen en el
recipiente de conserva se rompe el jarro o se abre el recipiente de conserva, no
se puede comer de ellos ni eventualmente. R. Yosé, sin embargo, lo permite.
CAPÍTULO 2
l. Si uno7 pasa por el mercado y grita: «Coged higos para vosotros», pue-
den comerlos y están exentos8. Pero si se llevan a casa, hay que disponer de
ellos como si fueran productos de los que ciertamente no fue separado el diez-
mo. Si grita: «Cogedlos y llevadlos a vuestras casas», no se pueden comer ni
eventualmente. Si se llevan a casa, hay que disponer de ellos como si fueran
productos dudosos respecto al diezmo.
2. Si están sentados a la puerta de la casa o en la tienda y dice: «Coged
higos»9, pueden comer de ellos y están exentos, pero el dueño de la casa o de
la tienda está obligado al diezmo. R. Yehudá declara a éste eximido, en tanto
no cambie la dirección del rostro o el lugar en el que se encuentra.
3. Quien trae frutos de Galilea a Judea o se acerca a Jerusalén, puede comer
de ellos" en tanto no alcance el lugar al que se encamina. De igual modo en
el camino de vuelta desde Judea. R. Meír afirma: En tanto no alcanza el lugar
donde ha de pasar el sábado. Los vendedores de especias que van por las ciu-
Ir.
dades pueden comer de ellas en tanto no alcancen el lugar donde van a pasar la
noche. R. Yehudá dice que la primera casa ( que encuentren) se considera para
los efectos su casa.
4. En cuanto a los frutos de los que se apartó la ofrenda antes de que ter-
minara su cultivo, R. Eliezer prohíbe comer de ellos incluso eventualmente11;
los sabios, en cambio, lo permiten, a no ser que se trate de un cesto de higos.
Si de un cesto de higos se apartó la ofrenda, R. Simeón permite ( comer alguno
de modo eventual), mientras que los sabios lo prohíben.
5. Si uno le dice a su vecino: «Ahí tienes un isar, dame a cambio cinco
higos»12, no puede comer en tanto no haya separado el diezmo. Tal es la ense-
ñanza de R. Meír. R. Yehudá dice: Si los come uno a uno, (distanciados), está
6. No se hace susceptible de impureza (cf. Lv 11, 34.38).
7. Una persona que es sospechosa con relación a la observancia del diezmo.
8. Porque se supone que aquel hombre todavía no los había llevado a casa.
9. Que se encuentran fuera de la casa o de la tienda, ya que tan pronto se hallan los frutos
en el interior de la casa quedan sujetos al diezmo,
10. Sin separar previamente el diezmo.
11. Porque la ofrenda los obliga al diezmo.
12. La operación de venta hace al producto sujeto al diezmo.
Maas 2, 6-3, 2 Orden primero: Semillas - zerain 114
exento; pero si los come seguidos, está obligado. R. Yehudá dice: Ocurrió que
en un jardín de rosas de Jerusalén se vendían tres y hasta cuatro higos por un
isar y no se apartó jamás de ellos la ofrenda y el diezmo 13•
6. Si uno le dice a su compañero: «Ahí tienes este isar por diez" higos que
me escogeré», puede escogerlos y comer. «Por un racimo que rne escogeré»,
puede ir cogiendo grano a grano y comerlos. «Por una granada que me escoge-
ré», puede ir cogiendo sus granos y comerlos. «Por la sandía que rne escogeré»,
puede ir cortando trozos y comerlos. Pero si él le dice: «Por esos veinte higos»,
«por estos dos racimos», «por estas dos granadas», «por estas dos sandías»,
puede comerlos14 según es habitual, porque los compró mientras estaban aún
ligados a la tierra.
7. Si uno contrata a un obrero para que corte con él higos y éste le dice:
«Con la condición de que pueda comer higos», los come y está exento15. «Con
la condición de que los podamos comer yo y mi familia», o: «Que los pueda
comer mi hijo a cambio de mi salario», él los puede comer y está exento, pero
su hijo queda obligado a separar el diezmo de lo que coma. «Con la condición
de que pueda comerlos mientras dura la operación de la recogida y también
después de ella», durante el tiempo de la recogida puede comerlos y está exen-
to; pero después de la recogida, si los come, está obligado, ya que ( en tal caso)
no puede comerlos ( como se deduce) de la Torá. Ésta es la norma general:
Quien come en virtud de la Torá, está exento, y quien no come en virtud de la
Torá, está obligado.
8. Si uno recoge higos de mala calidad, no debe comer los tardíos de mejor
calidad, y si recoge los tardíos de mejor calidad, no debe comer los de mala ca-
lidad; pero puede abstenerse hasta que alcance el lugar donde están los buenos
y entonces los puede comer. Si uno cambia con su compañero (los higos), ya
sean higos frescos por higos frescos, o higos secos por higos secos, o frescos
por secos, está obligado. R. Yehudá enseña: Si uno cambia (higos frescos) con
el objeto de comerlos, está obligado; pero si son secos, está eximido.
CAPÍTULO 3
1. Si una persona pasa por su patio higos para ponerlos a secar, sus hijos y la
gente de su casa pueden comerlos y están exentos ( del diezmo). Los obreros que
le ayudan, si no corre a cargo de él su manutención, pueden comerlos y están
exentos. Pero si su alimentación corre a cargo de él, no pueden comer de ellos.
2. Si uno lleva obreros al campo y no corre" a cargo de él su alimentación,
pueden comer y están exentos. Pero si la alimentación corree a cuenta de él,
a. por diez: por veinte b. y no corre: y corre c. corre: no corre
13. Debido a que los compradores los comían por separado.
14. Sin separar el diezmo.
15. No en virtud de condición impuesta, sino de la normativa de la Torá: «Si entras en la
mies de tu prójimo, podrás coger unas espigas con la mano» (Dt 23, 25).
p
Jl5 Diezmos - maaserot Maas 3, 3-8
pueden comer uno que otro del árbol, pero no del cesto, ni de la caja, ni del
lugar donde están extendidos para secar.
3. Si uno contrata a un obrero para que le trabaje en los olivos y éste le di-
ce: «Con la condición de que pueda comer aceitunas», puede comer de una en
una y está exento; pero si las come juntas, está obligado. (Si lo contrata) para
escardar cebollas y aquél le dice: «Con la condición de que pueda comer de sus
hojas», puede ir cortando hoja a hoja y comerlas; pero si (las come) seguidas,
está obligado.
4. Si uno encuentra en el camino higos cortados, (dispuestos para secar),
incluso aunque sea al lado de un campo donde hay higos cortados o también
cuando una higuera se inclina sobre el camino y encuentra debajo de ella hi-
gos, están permitidos por no caer esto dentro de la categoría del robo y están
exentos del diezmo. Pero si se trata de aceitunas o algarrobas, está obligado16.
Si encuentra higos secos y la mayoría de las personas ya han apisonado (los
higos), está obligado; en caso contrario, está exento. Si uno encuentra trozos
de una torta de higos, está obligado, puesto que es sabido que se trata de una
cosa terminada. En cuanto a las algarrobas, si uno da de ellas al ganado antes de
ponerlas en el tejado, está exento, ya que puede volver el resto (a su sitio).
5. ¿Cuál es el patio que está sujeto al diezmo?17 R. Ismael dice: El patio
de estilo de Tiro18 donde se pueden guardar los objetos en su interior. Afir-
ma R. Aquiba: Todo aquel donde uno pueda abrir y otro cerrar19 está exento.
R. Nehemías enseña: Todo aquel donde la gente no tiene reparo en comer en
su interior está sujeto. R. Yosé dice: Todo aquel en el que se puede entrar y
ninguno pregunta: «¿Qué buscas aquí?», está exento. R. Yehudá dice: De dos
patios, uno junto al otro, el más interior está obligado, mientras que el más
exterior está exento.
6. Los tejados están exentos", aunque pertenezcan a un patio que está su-
jeto ( al diezmo). El portal, el pórtico y la galería se regulan por el patio; si éste
está sujeto, aquellos también; si éste está libre, aquellos también están libres.
7. Barracas, chozas, cobertizos, están exentos. La cabaña de Genesaret21,
aunque haya en ella piedras de moler y gallinas, está exenta. En cuanto a la ca-
baña del alfarero, la parte interior está sujeta, mientras que la parte exterior está
exenta. R. Yosé dice: Todo lo que no sirve de residencia en el tiempo del verano
y en el tiempo de las lluvias está exento. La cabaña construida para la fiesta de
los Tabernáculos obliga durante la fiesta (al diezmo de los productos contenidos
en su interior), según R. Yehudá, aunque no según la opinión de los sabios.
8. Si hay una higuera en el interior del patio, se pueden comer higos aisla-
dos y está uno eximido (del diezmo). Si los come seguidos, está sujeto. R. Si-
16. Ya que estos frutos no se estropean con la caída.
17. Patio que sea equiparable a la casa.
18. Frecuentes en la ciudad de Tiro.
19. Que pertenece a varias familias, y así nadie puede confiar en que no será abierto.
20. No hacen a los frutos allí depositados sujetos al diezmo.
21. Durante la recolección, la gente de Tiberíades vivía en chozas montadas junto al lago.
Maas 3, 9-4, 3 Orden primero: Semillas - zeraín 116
meón afirma: (Se pueden tener simultáneamente) uno en la mano derecha, otro
en la izquierda y otro en la boca. Si uno sube a la copa del árbol, puede llenar
su seno y comer de ellos.
9. Si hay plantada una cepa en el interior del patio, se puede coger todo un
racimo; igualmente si hay un granado o una planta de sandías. Tal es la opinión
de R. Tarfón. R. Aquiba dice: Puede ir cogiendo los gajos de un racimo, o los
granos de una granada, o los trozos de una sandía. Si hay plantado coriandro
en el interior del patio, se pueden cortar hojas sueltas y comer de ellas. Si (se
cortan varias) seguidas, queda uno sujeto. Berros, hisopo y tomillos que se
encuentran en un patio, si están guardados, quedan sujetos (al diezmo).
1 O. Si una higuera está plantada en un patio y se inclina hacia un huerto, se
pueden comer ( desde el huerto) los higos según la manera habitual y está uno
exento. Si está en el huerto y se inclina sobre el patio, se pueden comer higos
sueltos y está uno exento; pero si se comen varios juntos, está uno obligado.
S1 se encuentra en Israel y se inclina hacia otro terreno fuera ya de Israel o si
se encuentra fuera de la tierra de Israel y se inclina sobre ésta, todo se regula
según la raíz. En lo que respecta a las casas de una ciudad amurallada, todo se
regula según los cimientos. En cuanto a una ciudad de refugio22, todo se regula
según el ramaje23. En Jerusalén todo se regula según el ramaje.
CAPÍTULO 4
1. Si uno pone frutos en conserva, los cuece o los pone con sal24, incluso en
el campo, está obligado.Si los mete en la tierra25, está exento. Quien los moja26
mientras está todavía en el campo, está exento. Si uno machaca las aceitunas
para que desprendan el jugo fuerte, está exento. Si uno oprime aceitunas sobre
su cuerpo, está exento. Si las oprime y pone ( el jugo) en su mano, queda obli-
gado. Si uno quita la espuma del vino en un plato de cocido, está exento; pero
en una olla, está obligado, ya que ésta es como una pequeña cuba.
2. Si niños escondieron higos para (comerlos) el sábado y olvidaron sepa-
rar el diezmo, tampoco podrán comerlos después del sábado en tanto no hayan
apartado el diezmo. Un cesto (de higos) destinado para el sábado está exento,
según la escuela de Samay, mientras que, según la escuela de Hilel, está sujeto
(al diezmo). R. Yehudá dice: También el que ha tomado un cesto de higos para
enviarlos a su amigo no ha de comer de ellos mientras no separe el diezmo.
3. Si uno toma aceitunas de la cubeta, puede mojarlas una a una en agua
salada y comerlas; pero si las ensala y las coloca delante de él, está sujeto.
22. Dt 19, 2.
23. Tan pronto como el asesino se pone bajo la copa de un árbol, cuyas raíces se en-
cuentran dentro de la ciudad de asilo, está protegido del vengador de la sangre.
24. Mientras todavía está en el campo.
25. A fin de que maduren.
26. En salmuera o vinagre y come.
•
117 Diezmos - maaserot Maas 4, 4-5, 4
R. Eliezer afirma: Si son de una cubeta pura, está obligado27; pero si es de una
cubeta impura, está exento, porque puede volver a su lugar el sobrante.
4. Si uno bebe del lagar, ya esté el vino mezclado con agua caliente o fría,
está exento. Tal es la opinión de R. Meír. Pero R. Eliezer ben R. Sadoq lo de-
clara obligado. Los sabios dicen: Con agua caliente, está obligado; con agua
fría, está exento.
5. Si uno desgrana cebada, puede ir desgranando grano a grano y comerlo;
pero si la desgrana y pone (los granos) en la mano, está sujeto. Si uno machaca
espigas maduras de trigo, las puede echar de una mano a otra y comerlas; pero si
las echa y deja caer en su seno, queda sujeto. Si uno ha plantado coriandro para
semilla, la planta está exente; pero si la sembró a causa de la planta, están suje-
tos al diezmo la planta y las semillas. R. Eliezer dice: En el eneldo está sujeto al
diezmo la semilla, la planta y la umbela. Los sabios afirman: No están sujetos
al diezmo la planta y la semilla, sino sólo en los berros y en las orugas28.
· 6. Rabán Simeón ben Gamaliel dice: Los brotes del heno griego, de la
mostaza y de las alubias blancas están sujetos al diezmo. R. Eliezer dice: En
la alcaparra están sujetos al diezmo los retoños, las bayas y las flores. R. Aqui-
ba dice: Sólo se aparta el diezmo de las bayas de la alcaparra, pues son el fruto.
CAPÍTULO 5
1. Si uno arranca plantas de su propio huerto y las planta de nuevo en te-
rreno de su propiedad, está exento. Lo que se compra estando todavía ligado
a la tierra, está exento ( del diezmo). Si uno recoge (frutos) para enviárselos a
su amigo, está exento. R. Eliezer ben Azarías dice: Si en el mercado se venden
frutos de la misma especie, están sujetos.
2. Su uno arranca remolachas o rábanos de su huerto y los planta en terreno
de su propiedad para semilla, está obligado ( al diezmo), porque se considera su
cosecha. Si las cebollas (guardadas) en una habitación superior echan raíces,
son puras y no susceptibles de impureza29. Si caen sobre ellas escombros y
quedan al descubierto, se consideran como si estuvieran plantadas en el campo.
3. Una vez llegado el tiempo de los diezmos, nadie puede vender sus fru-
tos a una persona que no sea digna de confianza respecto a los diezmos; del
mismo modo, durante el año sabático a quien resulte sospechoso respecto a su
guarda. Si algunos han madurado primero, se recogen los maduros y luego se
vende el resto.
4. Nadie puede vender su paja o sus sarmientos o el hollejo de la uva a uno
que no es digno de crédito respecto a los diezmos y que pretende sacar de ellos
una bebida. Si la saca, queda sujeto al diezmo, pero queda exento de separar la
27. Se trata de una persona en estado de impureza que toma una aceituna de una cubeta
pura y que no puede restituirla a su lugar porque contaminaría a todo el conjunto.
28. Eruca sativa.
29. El suelo del piso es considerado como si fuera el mismo suelo del campo.
Maas 5, 5-8 Orden primero: Semillas - zerain 118
ofrenda, ya que el que hace la ofrenda tiene en mente a los granos triturados, a
lo que yace en los lados y a lo que está metido en la paja.
5. Si uno compra un campo de hortalizas en Siria antes de que llegue el
tiempo de los diezmos, está sujeto; si lo compra después, está exento y pue-
de recoger la cosecha en la manera habitual. R. Yehudá dice: También puede
contratar obreros para recoger la cosecha. Rabán Simeón ben Gamaliel afir-
ma: ¿Cuándo se aplica esto? Cuando uno ha adquirido el terreno; pero cuando
no ha adquirido el terreno, si todavía no llegó el tiempo de los diezmos, está
exento. Rabí" dice: (Se tiene que hacer también el diezmo) de acuerdo con la
calculada proporción'".
6. Si uno hace vino sirviéndose del hollejo de uva echando agua según de-
terminada medida y luego se encuentra con igual medida, está exento. R. Yehu-
dá, en cambio, lo declara obligado. _Si encuentra más de la medida, puede apar-
tar ( el diezmo) de otro vino de acuerdo con la proporción ( que utilizó) ..
7. (El grano que se encuentra) en los agujeros de las hormigas que han
pernoctado al lado de un montón de trigo sujeto al diezmo, está también sujeto,
ya que es sabido que (las hormigas) han ido arrastrando (granos) del trigo ya
dispuesto para el uso durante toda la noche.
8. Ajos que provocan el lloro de los ojos, cebollas de Rijpá31, habas de Ci-
licia y lentejas egipcias (según R. Meír, también habas de agua), según R. Yo-
sé asimismo las legumbres, están exentas del diezmo y se pueden comprar a
cualquiera en el año sabático. La semilla superior de la serpentaria, la semilla
de los puerros, la semilla de la cebolla, la semilla de la remolacha y todas las
demás semillas de huerto no comestibles están exentas del diezmo y se pueden
comprar a cualquiera durante el año séptimo y se pueden comer incluso aunque
procedieran originariamente de productos de ofrenda.
a. Rabi: R. Meír
30. Se aparta el diezmo de lo que ha crecido después de la compra, en el caso de que la
adquisición hubiera sido hecha después de separar el diezmo.
31. Una aldea al sur de Baalbeck.
•••
SEGUNDO DIEZMO
(maaser shení)
Una vez apartada la ofrenda y el primer diezmo, el propietario estaba obligado a
separar el diezmo del resto y a consumirlo en Jerusalén. El año tercero y sexto de cada
septenio, ese diezmo había que entregarlo a los pobres y se llamaba entonces diezmo
de los pobres. Los textos bíblicos en los que se fundamenta esta obligación son: Dt 14,
22-26: «Diezmarás todo producto de tus sementeras, de lo que dé tu campo cada año y
comerás delante del Señor, tu Dios, en el lugar que Él elija para hacer habitar en él su
Nombre, la décima de tu trigo, de tu mosto y de tu aceite, y los primogénitos de tus vacas
y ovejas, para que aprendas a temer siempre al Señor, tu Dios; pero si el camino fuere
largo para poder llevarlos allá, por estar tú demasiado lejos del lugar que elija el Señor
para hacer habitar en él su Nombre, cuando el Señor te bendiga, lo venderás; y tomando
el dinero en tus manos, irás con él al lugar que el Señor, tu Dios, elija. Allí comprarás
con el dinero lo que desees: bueyes, ovejas, vino u otro licor fermentado, lo que quieras,
y comerás allí, delante del Señor y te regocijarás tú y tu casa»; Dt 14, 28: «Al fin de cada
tercer año separarás todas las décimas de los productos de aquel año y las depositarás en
tu ciudad ... »; Dt 26, 12: «Cuando hubieres acabado de separar la décima de los frutos
de tus campos, el año tercero, año del diezmo, darás de ella al levita, al peregrino, al
huérfano y a la viuda para que coman y se sacien en tu ciudad ... ».
En caso de que el lugar de residencia se hallase distante de Jerusalén, se permitía res-
catar el diezmo por dinero y emplear éste en Jerusalén para la adquisición de alimentos
y bebidas que debían de ser consumidos allí.
Este tratado agrupa las disposiciones sobre el segundo diezmo y los frutos de los ár-
boles del cuarto año, que, como el segundo diezmo, debían ser consumidos en Jerusalén.
Comprende cinco capítulos:
Cap. 1: El segundo diezmo no se puede vender, normativa para el caso de que com-
pre otros productos con el segundo diezmo.
Cap. 2: Destino del segundo diezmo, cuándo ha de ser tenida en cuenta en el rescate
la mejora que haya podido sobrevenir al diezmo, cambio de moneda.
Cap. 3: Con el segundo diezmo no pueden pagarse salarios ni comprar ofrenda,
cambio de los frutos del segundo diezmo por dinero, traslado del diezmo a Jerusalén, de-
limitaciones de Jerusalén donde se consume el diezmo, qué ocurre cuando se contamina
el diezmo, qué deviene del recipiente del diezmo.
Cap. 4: Por qué valor ha de ser redimido, el quinto añadido cuando quien lo rescata
es el propio dueño, astucias para evadir el gasto del quinto añadido, qué hacer cuando
se halla dinero.
Cap. 5: Frutos de viñas (u otros árboles frutales) del cuarto año, alejamiento de los
productos en el año cuarto y séptimo, designación de los beneficiarios del diezmo cuando
el propietario se encuentra lejos de su campo, la confesión que acompaña al alejamiento ( o
combustión) de las cosas santas, disposiciones del sumo sacerdote Juan Hircano.
M Sh 1, 1-5 Orden primero: Semillas - zeraín 120
CAPÍTULO 1
1. El segundo diezmo no puede ser vendido, ni dado en préstamo, ni inter-
cambiado, ni usado para pesar (otros productos). En Jerusalén nadie puede
decir a su compañero: «Aquí tienes vino, dame ( a cambio) aceite'». Del mismo
modo si se trata de cualquier otro fruto. Pero sí pueden regalarse mutuamente
uno al otro ( vino o cualquier otro fruto).
2. El diezmo del ganado, que está sin defecto, no se puede vender vivo1 y, si
tiene defecto, no se puede vender ni vivo ni sacrificado. Con él tampoco puede
contraer esponsales con una mujer2. El (animal) primogénito", si no tiene defec-
to, se puede vender vivo y, si tiene defecto, se puede vender vivo o sacrificado.
Con él puede contraer esponsales con una mujer'. El segundo diezmo no puede
ser cambiado por metal no acuñado o por monedas que no están en circulación
o por dinero que no está dentro de su propiedad-
3. Si uno compra5 animales para el sacrificio pacífico o una bestia para
carne de manjar, la piel se hace de uso profano, a pesar de que la piel sea mu-
cho más valiosa que la carne. En cuanto a los jarros de vino sigilados, en los
lugares donde sea costumbre venderlos sigilados, el jarro se hace de uso pro-
fano. Las cáscaras de las nueces y de las almendras se hacen de uso profano.
El vino de inferior calidad no puede ser comprado con dinero del diezmo antes
de que fermente", pero después de fermentar sí puede comprarse con dinero
del diezmo.
4. Si uno compra una bestia7 para el sacrificio pacífico o ganado para car-
ne de manjar, no se hacen sus pieles de uso profano8• En cuanto a los jarros de
vino abiertos o sigilados, en los lugares donde sea costumbre venderlos abier-
tos, no se hace el jarro de uso profano. (Si se venden) cestos de aceitunas o de
uvas juntamente con el cesto, el valor del cesto no se hace de uso profano.
5. Si uno compra agua, o sal, o frutos todavía plantados en tierra, o frutos
que no pueden ser llevados hasta Jerusalén, no adquiere de ese modo el diez-
mo". Si uno compra frutos equivocadamente", debe devolvérsele el dinero; si
lo hizo intencionadamente, llevará (los frutos a Jerusalén) y allí serán comidos.
Si no hay Templo11, se dejan pudrir.
a. aceite + y vinagre
1. Ni tampoco muerto, ya que la grasa y la sangre han de ser sacrificadas y la carne
comida en Jerusalén.
2. Considerado como una especie de transacción (Qid 2, 8.9).
3. Dt 15, 19-23.
4. El sacerdote, ya que es propiedad suya.
5. Con el dinero del segundo diezmo.
6. Porque es prácticamente agua.
7. La bestia no puede ser ofrecida en sacrificio.
8. Disposición que tiene el propósito de animar al israelita a emplear el segundo diez-
mo en la adquisición de sacrificios pacíficos.
9. Lo adquirido continúa siendo profano.
1 O. Ignorando que el dinero era del segundo diezmo.
11. Tras su destrucción.
r Segundo diezmo - maaser shení MSh 1, 6-2, 3
121
6. Si uno compra ganado equivocadamente, le ha de ser devuelto el dinero;
si lo hizo intencionadamente, lo debe llevar a Jerusalén para ser allí comido. Si
no hay Templo, ha de ser enterrado con su piel.
7. No se pueden comprar esclavos, ni terrenos, ni ganado impuro con el
dinero del segundo diezmo y, si se compraron, se ha de comer12 lo que corres-
ponda a su valor. No se pueden traer los sacrificios de aves de los que padecen
flujo o de las que padecen flujo o de las parturientas, ni los sacrificios por el
pecado o por la culpa (si han sido adquiridos) con dinero del se~undo diezmo.
Pero, si se traen, se ha de comer lo que corresponda a su valor. Esta es la regla
general: Por todo lo que se adquiere con dinero del segundo diezmo, fuera de
comida, bebida o ungüento, se ha de consumir otro tanto equivalente.
CAPÍTULO 2
1. El segundo diezmo está destinado a la comida, a la bebida y a la unción;
para comer, lo que habitualmente se come; para beber, lo que habitualmente se
bebe; para usar como ungüento, lo que habitualmente se usa como ungüento. No
se puede uno ungir con vino o vinagre, pero sí con aceite. No se puede perfumar
el aceite del segundo diezmo ni se puede comprar con el dinero del segundo
diezmo aceite perfumado, pero sí se puede aromatizar el vino. Si cae dentro de
él miel o especias y, en consecuencia, mejora de calidad, la mejora ha de ser
tenida en cuenta ( en el rescate). Si pescados, que han sido cocidos con puerros
del segundo diezmo mejoran de calidad, la mejora ha de ser tenida en cuenta.
Si la masa del segundo diezmo ha sido cocida y mejora de calidad, la mejora
pertenece al segundo (diezmo). Ésta es la regla general: Todo lo que mejora de
calidad y es reconocido como tal, la mejora ha de ser tenida en cuenta. Si su
mejora no es apreciada, dicha mejora (se apunta) al segundo (diezmo).
2. R. Simeón dice: En Jerusalén no se puede ungir uno con aceite del se-
gundo diezmo13• Los sabios, en cambio, lo permiten. Le dijeron a R. Simeón:
Si respecto a la ofrenda, ( con la que generalmente se regula uno) con la máxi-
ma severidad, se ha introducido en ese respecto una facilidad, ¿acaso no se ha
de introducir esa facilidad en el segundo diezmo ( con el que generalmente se
regula uno) con la máxima benevolencia? Él les replicó: ¡De ningún modo! Si
se sigue la norma más benévola con la ofrenda que es una cosa grave, como
en lo que concierne a la arveja y al heno griego", ¿seguiremos la norma más
benévola en el segundo diezmo, en el que no se aplica la norma más benévola
en lo que concierne a la arveja y al heno griego?
3. El heno griego del segundo diezmo sólo se puede comer cuando toda-
vía es planta joven. En cuanto al de la ofrenda, según la escuela de Samay,
12. En Jerusalén.
13. Opinando que el aceite del segundo diezmo es para la comida, no para unción.
14. El primero se puede dar a comer a los animales, mientras que el segundo puede ser
comido húmedo o seco.
MSh 2, 4-9 Orden primero: Semillas - zerain 122
todos los actos que les conciernen (han de realizarse) en pureza, a excepción
de friccionar15 ; según la escuela de Hilel, en cambio, todos los actos que les
conciernen pueden realizarse en impureza, a excepción de su maceración 16•
4. La arveja del segundo diezmo sólo se puede comer como planta joven.
Si ha sido introducida en Jerusalén, se puede sacar de allí17. Si contrae impure-
za, dice R. Tarfón que se debe distribuir entre los trozos de la masa de harina18•
Los sabios, en cambio, dicen que se debe redimir. En cuanto a la arveja de
ofrenda dice la escuela de Samay que puede ser puesta a remojo y cortada en
trozos cuando está en estado de pureza y se da como pienso cuando se encuen-
tra en estado de impureza. La escuela de Hilel dice: Se pone a remojo en estado
de pureza y se corta en trozos y se da como pienso en estado de impureza.
Samay afirma: Se ha de dar como pienso seco. R. Aquiba dice: Todos los actos
que le conciernen pueden ser realizados estando en estado de impureza.
5. Si se han desparramado monedas de dinero de uso profano y monedas
del dinero del segundo diezmo 19 , todo lo que se recoja pertenece en primer lu-
gar al segundo diezmo hasta que se completa (su suma), mientras que el resto
constituye lo de uso profano. Si se han mezclado y se recogen por puñados,
(han de ser distribuidas) según cálculo. Ésta es la regla general: Las que se
recogen una a una, (son primeramente) para el segundo diezmo. Si están mez-
cladas, (se separan) según la proporción originaria.
6. Si una selá del segundo diezmo se mezcla con otra de uso profano, se
trae una selá de monedas ( de cobre) y se dice: «La selá del segundo diezmo, en
cualquier lugar que esté, sea sustituida por estas monedas». Entonces escoge lo
mejor ( del fruto) de ambas y lo cambia por aquéllas. (Se obra de este modo) ya
que dijeron: En caso de apuro se puede cambiar plata por cobre, pero no para
que eso se mantenga así, sino para que pueda ser cambiado de nuevo por plata.
7. Según la escuela de Samay, nadie puede cambiar sus selás por denarios
de oro. La escuela de Hilel, en cambio, lo permite. R. Aquiba relata: Yo mismo
cambié plata por denarios de oro para Rabán Gamaliel y R. Yehosúa.
8. Si uno cambia el valor de una selá del dinero del segundo diezmo, dice
la escuela de Samay: (Puede cambiar) las monedas de cobre por una selá. La
escuela de Hilel, en cambio, afirma que puede cambiarlo por un siclo de plata
y por un siclo de monedas (de cobre). R. Meír dice: No se puede hacer de uso
profano la plata y los frutos por plata. Los sabios, en cambio, lo permiten.
9. Si uno quiere cambiar en pequeña moneda una selá del segundo diezmo
en Jerusalén, la escuela de Samay dice: (Ha de cambiar) toda la selá en pe-
queña moneda. La escuela de Hilel afirma: (Puede cambiarla por) un siclo de
15. Se usaba para atusar el cabello.
16. Con la humedad se hacía susceptible de impureza.
17. Lo que es una excepción, debido a que se usa como alimento humano sólo en situa-
ciones de necesidad.
18. En cantidades menores que el tamaño de un huevo, de modo que sea neutralizada
por la masa.
19. Mezclándose unas con otras.
•••
Segundo diezmo - maaser sheni MSh 2, 10-3, 3
123
plata y un siclo de moneda de cobre. Los que discutían delante de los sabios/"
dijeron: (Puede cambiarla por) tres denarios de plata y un denario de monedas
de cobre. R. Aquiba dice: Por tres denarios de plata y el cuarto en monedas de
cobre. R. Tarfón dice: Cuatro aspros de plata. Samay enseña: Lo puede depo-
sitar en una tienda y va comiendo lo que corresponde a su valor.
1 O. Si uno tiene hijos, de los cuales algunos se encuentran en estado de
impureza y otros de pureza, deposita en el suelo la selá y dice: «Lo que beban
ahora los que están en estado de pureza sea sustituido por esta selá», De este
modo, tanto los que están en estado de pureza como los que están en estado de
21
impureza pueden beber del mismo jarro •
CAPÍTULO 3
1. Nadie dirá a su compañero: «Lleva estos frutos a Jerusalén y tendrás parte
en ellos»22• Pero sí le podrá decir: «Llévalos para que podamos comerlos y be-
berlos en Jerusalén»23• En todo caso se pueden dar mutuamente como regalo.
2. No se puede comprar la ofrenda con el dinero del segundo diezmo, ya
24
que esto disminuye el número de sus comensales . R. Simeón, en cambio, lo
permite. R. Simeón argüía: Si se aplica la norma más benévola a los sacrificios
26 27
pacíficos25, que pueden convertirse en cosa abominable , o en sobrante , o en
cosa impura28, ¿no tendremos que aplicar la norma más benévola a la ofrenda?
Le replicaron: Si se aplica la norma más benévola a los sacrificios pacíficos
que están permitidos a los laicos, ¿ vamos a aplicar la norma más benévola a la
ofrenda que está prohibida a los laicos?
3. Si uno tiene dinero29 en Jerusalén y lo necesita", puede decir a su compa-
ñero que tiene frutos: «He aquí estas monedas a cambio de tus frutos». De este
modo resulta que éste come sus frutos en estado de pureza y aquél satisface su
31
necesidad con su dinero. Pero no hablará así a una persona inculta , a no ser que
se trate ( de dinero del diezmo) proveniente de productos de diezmo dudoso.
20. Los tales eran Simeón ben Azay, Si meón ben Sorna y Janán el egipcio, además de
Jananías ben Jakinay y Simeón ben Nanás. Estos no habían alcanzado todavía la edad, se
sentaban en la academia a los pies de los sabios y respondían a las preguntas que se les hacía.
21. El vino bebido por los hijos «puros» se convierte en segundo diezmo; el bebido por
los hijos «impuros» (sin que haya, por supuesto, contacto con la jarra) permanece «profano».
22. Sobre el propietario pesa la obligación de transportarlos.
23. Esa formulación no es de contrato, sino de invitación.
24. La ofrenda sólo podría ser comida por sacerdotes en estado de pureza.
25. Permitiendo que sean adquiridos con dinero del segundo diezmo.
26. Se hace abominable el sacrificio si durante el sacrificio se hace la intención de
comerlo fuera del plazo fijado para ello.
27. Lo que queda del sacrificio después de haber pasado el plazo fijado para su consu-
mición (Ex 29, 34; Lv 7, 17).
28. Cf. Lv 7, 20.
29. Del segundo diezmo.
30. Para otros gastos.
31. Que no observa las leyes de pureza.
M Sh 3, 4-8 Orden primero: Semillas - zerain 124
4. Si uno tiene frutos en Jerusalén y dinero en la provincia, puede decir:
«Este dinero se cambie por aquellos frutos». Si tiene dinero en Jerusalén y fru-
tos en la provincia, puede decir: «Este dinero se cambie por aquellos frutos»,
con tal que traiga luego los frutos y sean comidos en Jerusalén.
5. Si ha sido introducido dinero (del segundo diezmo) en Jerusalén, puede
ser sacado; pero si han sido introducidos frutos (del segundo diezmo), no se
pueden sacar. Rabán Simeón ben Gamaliel dice: También se pueden introducir
los frutos y sacarlos.
6. Si frutos, cuyo cultivo ha terminado, son pasados por Jerusalén, se ha de
volver a traer el segundo diezmo de los mismos y se come en Jerusalén. Si su
cultivo no está todavía terminado, como por ejemplo, cestos de uvas prepara-
das para el lagar o cestos de higos para poner a secar, dice la escuela de Samay:
Se ha de traer de nuevoª su segundo diezmo y se come en Jerusalén. La escuela
de Hilel afirma: Se puede rescatar y comer en cualquier lugar. R. Simeón ben
.Yehudá dice en nombre de R. Yosé": La escuela de Samay y la escuela de Hile!
no difieren en la opinión respecto a los frutos cuyo cultivo no ha sido totalmen-
te terminado, afirmando que se puede redimir su segundo diezmo y comerlo
en cualquier lugar. ¿En qué no están de acuerdo? Sobre los frutos cuyo cultivo
ha sid~ totalmente terminado, de los que dice la escuela de Samay que hay que
llevar su segundo diezmo a Jerusalén y comerlos allí, mientras que la escuela
de Hile! afirma que se pueden redimir y comer en cualquier lugar. Si han intro-
ducido productos de diezmo dudoso, se pueden sacar y rescatar.
7. Si un árbol se halla dentro (de la ciudad de Jerusalén) y (sus ramas) se
inclinan hacia el exterior", o si se halla fuera y (sus ramas) se inclinan hacia
dentro, entonces la parte que queda frente al muro y hacia el interior se conside-
ra interior, mientras que la parte que queda frente al muro y hacia el exterior se
considera exterior. Si las casas para la prensa de la aceituna33 tienen sus entradas
hacia el interior y el espacio vacío interno queda hacia el exterior, o si sus en-
tradas dan al exterior y su espacio vacío interno queda hacia el interior, según la
escuela de Samay todo se ha de considerar interior. Según la escuela de Hile!,
en cambio, lo que está frente al muro y hacia el interior se considera interior,
mientras que lo que está frente al muro y hacia el exterior se considera exterior.
8. Si las cámaras, que están construidas en el Templo, tienen la entrada a
un espacio no sagrado, su interior se considera de uso profano, mientras que
su tejado se considera santo. Si están construidas en terreno no santo y sus
entradas dan al Templo, su interior se considera santo y sus tejados profanos.
Si están construidas en terreno sacro y profano y sus entradas dan al Templo y
a una zona profana, su interior y su tejado que quedan frente al Templo y hacia
el Templo se consideran santos, mientras que lo que queda frente a la zona
profana y en dirección a ella se considera profano.
a. nuevo + y se ofrenda b. R. Yosé: R. Simeón
li ,¡
32. De la muralla.
33. Situadas junto al muro de la ciudad.
111
125 Segundo diezmo - maaser sheni MSh 3, 9-13
9. Si el segundo diezmo ha sido introducido en Jerusalén y se ha contami-
nado, ya haya contraído la impureza a causa de algo que tiene impureza origi-
naria" u originada35, ya sea dentro o ya sea fuera (de Jerusalén), la escuela de
Samay dice: Todo ha de ser rescatado y comido dentro (de la ciudad), excepto
lo que se contaminó con impureza originaria fuera (de los muros de Jerusalén).
La escuela de Hilel, en cambio, afirma: Todo ha de ser rescatado y comido
fuera ( de Jerusalén), a excepción de lo que se ha contaminado con impureza
originada dentro ( de la ciudad).
1 O. Si lo comprado con dinero del segundo diezmo se contamina, puede ser
rescatado. R. Yehudá dice: Ha de ser enterrado. Le dijeron a R. Yehudá: Pero
¿cómo? Si el segundo diezmo mismo que ha contraído impureza puede ser
rescatado, ¿acaso no hay que inferir que lo comprado con dinero del segundo
diezmo que ha contraído impureza puede ser rescatado? Les replicó: ¡No! Si
vosotros decís del segundo diezmo mismo que puede ser redimido en estado
de pureza por causa de la distancia del lugar, ¿cómo podéis decirlo de lo com-
prado con el dinero del segundo diezmo que no puede ser rescatado en estado
de pureza a causa de la distancia del lugar?
11. Si un ciervo que ha sido comprado con dinero del segundo diezmo
muere, ha ser enterrado con su piel. R. Simeón dice: Puede ser rescatado. Si ha
sido comprado vivo y ha sido sacrificado y contrae después impureza, puede
ser rescatado. R. Yosé afirma: Ha de ser enterrado. Si ha sido comprado ya
sacrificado y ha contraído luego la impureza, en ese caso se considera como si
fueren frutos36.
12. Si uno presta jarras para el segundo diezmo, a pesar de que las hubiere
cerrado, no son contadas como segundo diezmo. Si vertió en su interior (vino)
sin ninguna precisión, en tanto no las cierre, no son consideradas como segun-
do diezmo. Sin embargo, desde el momento en que las cierre, se consideran
ya como segundo diezmo. En tanto no las cierre (si el vino fue vertido en ellas
como ofrenda y se han confundido con otras), quedan neutralizadas en el cien-
to y uno. Pero una vez que han sido cerradas convierten en sagradas (las otras
jarras con las que han sido mezcladas) en cualquier cantidad que sea. En tanto
no sean cerradas, se puede separar la ofrenda de una en sustitución de todas
las demás; pero una vez que han sido cerradas, la ofrenda hay que separarla de
cada una de ellas.
13. La escuela de Samay dice: (Si uno quiere hacer la ofrenda de una por
todas después de haberlas cerrado), las destapa y vierte ( el vino) en el lagar.
Pero la escuela de Hile! enseña: Las destapa y no necesita vaciarlas. ¿Dónde
se aplica esto? Se aplica en los lugares donde es costumbre venderlas cerradas;
pero en aquellos otros donde sea costumbre venderlas abiertas, el jarro no se
hace de uso profano. Pero si uno quiere comportarse consigo mismo con rigor
34. Como la que comunica el cuerpo muerto de un reptil.
35. Como la producida por el contacto con algo que ha contraído la pureza originaria.
36. Ha de atenerse, pues, a la normativa de la misná anterior.
MSh 4, 1-6 Orden primero: Semillas - zerain 126
vendiendo con medida, entonces el jarro se convierte de uso profano. R. Simeón
dice: También si uno dice a su compañero «te vendo esta jarra (devino), pero sin
incluir la jarra misma», en ese caso la jarra permanece de uso profano.
CAPÍTULO 4
1. Si uno lleva frutos del segundo diezmo37 de un lugar donde los precios
son altos a otro donde están más bajos o de un lugar donde los precios son
bajos a otro donde son más altos, los puede rescatar según el precio del lugar.
Si uno trae frutos de la era a la ciudad o lleva del lagar jarras de vino para la
ciudad, el incremento ( en el precio) va a parar al segundo diezmo, mientras que
los gastos corren a cuenta propia.
2. Se puede rescatar el segundo ·diezmo según el precio más bajo, tal como,
por ejemplo, lo compraría el tendero, pero no como éste lo vendería; tal como el
banquero cambiaría (billetes grandes) en pequeña moneda, pero no como éste
cambiaría pequeña moneda en billetes grandes. El segundo diezmo no se puede
rescatar haciendo una simple estimación. Si es conocido su precio, se rescata
según la declaración de un testigo; pero si no es conocido, se rescata según la
declaración de tres, como, por ejemplo, cuando el vino se agria, o la fruta se
pudre, o las monedas se oxidan.
3. Si el propietario ( ofrece por el segundo diezmo) una selá y otra persona
ofrece también una selá, el propietario tiene preferencia, ya que él tiene que
añadir el quinto. Si el propietario dice: «Una selá» y la otra persona dice: «Una
selá y un isar», el que ofrece la selá y el isar tiene preferencia, porque aumen-
1 11 ta el valor. Si uno rescata su segundo diezmo tiene que añadirle un quinto, ya
1
fuere suyo, ya se lo hubieren dado en regalo.
4. Está permitido comportarse astutamente en relación con el segundo
diezmo38• ¿De qué manera? Uno puede decir a su hijo o a su hija ya mayores
o a su siervo o sierva hebreos: «Aquí tienes monedas. Rescata con ellas este
segundo diezmo». Pero no puede hablar de esa manera a su hijo o a su hija me-
nores de edad ni a su siervo o su sierva cananeos, ya que su acción se considera
como la suya.
5. Si uno se encuentra en la era y no tiene consigo dinero, puede decir a su
compañero: «Mira, estas frutas te son dadas en regalo». Y luego puede volver
a decir: «Estas (frutas) sean permutadas por el dinero que tengo en casa»39.
6. Si uno ha arrastrado hacia sí un segundo diezmo por el precio de una
selá y no ha podido rescatarlo" antes de que se duplicara de precio, le entrega
una selá y se gana una selá y el segundo diezmo le pertenece41• Si arrastra hacia
37. Que han de ser consumidos en Jerusalén.
38. Para ahorrarse el quinto añadido.
39. De ese modo evade el pago del quinto.
40. Hacer el pago efectivo.
41. Al comprador.
Segundo diezmo - maaser sheni MSh4,7-ll
127
sí un segundo diezmo por el precio de dos (selás) y no lo puede rescatar antes
de que baje su precio en una selá, le puede entregar una selá de dinero profano
y una selá, del segundo diezmo. Si era un israelita inculto42, le puede pagar con
productos de diezmo dudoso.
43
7. Si uno rescata el segundo diezmo y no lo declara expresamente , dice
R. Yosé que es suficiente. R. Yehudá, en cambio, dice que es necesario espe-
cificarlo. Si uno estaba hablando con su mujer sobre el divorcio o sobre los
esponsales y la entrega el libelo del divorcio o el regalo de los esponsales y no
especifica, dice R. Yosé que es suficiente. R. Yehudá, en cambio, afirma que es
necesario especificar.
8. Si uno deposita un isar (para rescatar el segundo diezmo) y, a cuenta del
isar come lo que corresponde a la mitad de su valor, y luego se traslada a otro
lugar donde el isar vale unpondio44, puede comer a costa de ello todavía por el
valor de otro isar. Si uno deposita un pondio y a cuenta de ello come por valor
de su mitad, y luego se traslada a otro lugar donde ( el pondio) vale sólo un isar,
puede comer a costa de ello todavía medio isar. Si uno deposita un isar del
segundo diezmo, puede comer a cuenta de ello la undécima parte de un isar (si
es producto de diezmo dudoso) y una centésima (si el producto es de diezmo
cierto). La escuela de Samay enseña: En ambos casos, la décima parte. La es-
cuela de Hilel, en cambio, afirma: En los productos ciertamente diezmados, la
undécima parte; en los dudosos, la décima.
9. Todas las monedas halladas se consideran de uso profano, incluso un
denario de oro mezclado con plata y monedas de cobre45. Pero si se encuentra
con ellas un trozo de arcilla sobre el que esté escrito «diezmo», en ese caso se
consideran como segundo diezmo.
46
10. Si uno se encuentra un recipiente sobre el que está escrito «corbán» ,
R. Yehudá dice: Si es de arcilla, es de uso profano, pero su contenido es santo.
Si es de metal, el recipiente es santo y su contenido es de uso profano. Le
dijeron: No es costumbre de la gente introducir algo de uso profano dentro de
algo santo.
11. Si uno encuentra un recipiente sobre el que está escrita una q, es qor-
bán (santo); si es una m, es maaser (diezmo); si es una d, es demay (producto
de diezmo dudoso); si es una t, es té bel (producto ciertamente no diezmado); si
es una t, es teruma (ofrenda), ya que en los periodos de peligro solían escribir
ten lugar de terumá. R. Yosé dice: Todas (las letras) pueden ser (las iniciales)
de nombres de personas. R. Yosé afirma: Si uno encuentra un recipiente lleno
de frutos y sobre él está escrito «ofrenda», se consideran como productos de
uso profano, ya que yo puedo suponer que el año pasado estuvo ( el recipiente)
lleno de frutos de ofrenda y ha sido vaciado.
42. El vendedor.
43. Señalando al dinero como de segundo diezmo.
44. Es decir, dos isares.
45. Que podrían pensarse que son del segundo diezmo.
46. «Sacrificio».
MSh 4, 12-5, 5 Orden primero: Semillas - zeraín 128
12. Si uno dice a su hijo: «El segundo diezmo se encuentra en aquel án-
gulo» y lo encuentra en otro ángulo, aquello no es segundo diezmo. Si había
puesto allí cien denarios y encuentra doscientos, el resto es profano; si puso
doscientos y encuentra sólo cien, todo es diezmo.
CAPÍTULO 5
1. Una viña de cuatro años47 se señala con terrones de tierra; si todavía no
tiene tres años (se señala) con tejas de barro; las sepulturas, con cal que se
mezcla con agua hirviendo y se vierte (sobre la sepultura). Rabán Simeón ben
Gamaliel dice: ¿Cuándo se aplica esto? En el año séptimo48• Los piadosos acos-
tumbran a depositar en el suelo el dinero y dicen: «Todo lo que se recoja aquí de
esta (plantación) sea rescatado (como producto profano) por este dinero».
2. El fruto de la viña del cuarto año se llevaba a Jerusalén desde cualquier
lugar, en cualquier dirección, distante una jornada de camino (de Jerusalén).
¿Cuáles eran los límites? Elat49 en el sur, Aqrabá en el norte, Lod en el occiden-
te y el Jordán en el oriente. Cuando los frutos se hicieron muy numerosos, se
dispuso que se pudieran rescatar en las cercanías de la muralla (de Jerusalén).
Pero esto se hizo con la condición de que en cualquier momento que quisieran
(las autoridades) se volviese de nuevo a restablecer el antiguo orden. R. Yosé
dice: Esta condición se introdujo después de la destrucción del Templo. La con-
dición consistió en que, una vez reconstruido el Templo, las cosas se harían de
nuevo como en los tiempos antiguos.
3. En cuanto a los frutos de la viña del cuarto año enseña la escuela de
Samay que no están sujetos (a las leyes) del quinto y del alejamiento. La escue-
la de Hilel, en cambio, enseña que sí están sujetos. La escuela de Samay dice:
Se le aplica también la ley a los gajos caídos y a los racimos de la rebusca, y
los pobres pueden rescatarlos para sí. La escuela de Hilel, en cambio, enseña:
Todo es para el lagar.
4. ¿De qué manera se rescatan los frutos de una planta del cuarto año? Se
deposita en el suelo un cesto ( del fruto) en presencia de tres personas y se dice:
¿Cuánto querría rescatar una persona para sí por una selá con la condición de
correr por su cuenta con los gastos?" Luego coloca el dinero en el suelo y dice:
«Todo lo que se recoja aquí de esta plantación sea rescatado por este dinero, a
:![
¡I cambio de equis número de cestos por selá».
¡¡1¡¡ 5. En el año séptimo es rescatado en todo su valor. Si todo ha sido declara-
do como cosa sin propietario, sólo entra en consideración el gasto que suponga
1'.11, el sueldo de los que recogen el fruto. Si uno redime (los frutos) de una planta
li
4 7. En los tres primeros años tras su plantación no podía gozarse de su fruto. En el
cuarto año, su fruto era consumido en Jerusalén como el segundo diezmo. Cf. Lv 19, 24.
1,¡: 48. Cuando todos los frutos se consideran sin propietario.
,, 49. Actualmente no se conoce ningún lugar con ese nombre y a esa distancia de Jerusalén.
¡rn 50. De vigilancia, de escardado, etc.
1
lr
129 Segundo diezmo - maaser sheni MSh 5, 6-10
propia en el cuarto año, ha de añadirle el quinto, ya fuera ( desde el principio
suya), ya la haya recibido como regalo.
6. En la vigila del primer día festivo de la Pascua, en el año cuarto y sépti-
mo, tiene lugar el alejamiento. ¿Cómo se realiza este alejamiento? Se entrega
la ofrenda (sacerdotal) y la ofrenda del diezmo a quienes les pertenece, el pri-
mer diezmo a quienes pertenece, el diezmo de los pobres a quienes pertenece
y el segundo diezmo y las primicias son alejados51 en cualquier lugar (en que
se encuentren). R. Simeón dice: Las primicias eran entregadas también a los
sacerdotes igual que las ofrendas. En cuanto a los frutos cocidos? enseña la
escuela de Samay que han de ser alejados. La escuela de Hile!, en cambio, dice
que se han de considerar como ya alejados.
7. Cuando en este tiempo, llegado el momento del alejamiento, uno tiene
consigo frutos, dice la escuela de Samay: Han de ser rescatados por dinero. La
escuela de Hilel, en cambio, afirma: Da igual que sea dinero o que sean frutos53•
· 8. R. Yehudá refiere: Antiguamente se acostumbraba enviar a los propieta-
rios, que había en la provincia, (mensajeros que habían de avisarles): «Apresu-
raos y disponed oportunamente de vuestros frutos antes de que llegue el tiempo
del alejamiento», hasta que llegó R. Aquiba y enseñó que todos los frutos, a
los que todavía no les tocaba la época del diezmo, estaban exentos de la ley del
alejamiento.
9. Si los frutos de su propiedad están lejos del propietario, debe el tal ex-
presar explícitamente (su destino)54• Ocurrió una vez que Rabán Gamaliel y los
ancianos viajaban en barco y dijo Rabán Gamaliel: El diezmo, que he de separar
( en el futuro inmediato), sea dado a Josué, y el lugar ( donde crecen los frutos)
le sea dado en alquiler. En otro diezmo", que también he de separar, sea dado
a Aquiba ben Yosé56 para que tome posesión de él para los pobres, y el terreno
(donde crece el fruto) le sea dado en alquiler. R. Yehosúa dijo: El diezmo57, que
yo he de dar, sea para Eleazar ben Azarías58, y el terreno (donde crece el fruto)
le sea dado en alquiler. Y cada uno recibió del otro el dinero del alquiler.
1 O. En la tarde del último día festivo59 se hacía la confesión6°. ¿ Cuál era la
forma de la confesión? He alejado las cosas santas de mi casa, esto es, el se-
gundo diezmo y los frutos de los árboles del cuarto año. Las entregué al levita,
esto es, el diezmo del levita. También le hice otra entrega, a saber, la ofrenda y
la ofrenda del diezmo. Al extranjero, al huérfano y a la viuda (hice entrega) del
51. Eran quemados.
52. Del segundo diezmo o de la planta del cuarto año.
53. Incluso el dinero ha de ser alejado o destruido.
54. A quién hace partícipe del diezmo.
55. Diezmo de los pobres.
56. Guardián de los pobres.
57. La ofrenda del diezmo, o sea, el diezmo del primer diezmo que los levitas debían
entregar a los sacerdotes.
58. Sacerdote.
59. De Pascua.
60. Cf. Dt 26, 13.
MSh 5, 11-15 Orden primero: Semillas - zerain 130
diezmo de los pobres, el fruto de la rebusca, el fruto olvidado y el de la esquina
( de tu campo); aunque éstos no invalidan la confesión61• De mi casa, eso es, la
masa ( debida al sacerdote).
11. Conforme a todo tu precepto que ordenaste. Así, si se adelanta el diez-
mo segundo al primero, no se puede hacer la confesión. No he traspasado tus
mandamientos, no he separado los frutos de una especie por los de otra, ni los
frutos ya arrancados por los que todavía estaban sin arrancar, ni los frutos que
estaban sin arrancar por los ya arrancados, ni los de la nueva cosecha por los
de la antigua, ni los de la antigua por la nueva. No he olvidado, es decir, no he
olvidado bendecirte y de recordar tu nombre por su causa.
12. No he comido de ello cuando estaba de luto. Por eso, si uno comió de
ello estando de luto, no puede hacer la confesión. No he alejado nada de ello
cuando (yo) estaba impuro. Por eso, si lo separó estando en estado de impure-
za, no puede hacer la confesión. No di nada de ello para los muertos, es decir,
no tomé nada de ello para el féretro o para los vestidos del muerto ni entregué
nada de ello a otras personas en luto. He obedecido la voz del Señor, mi Dios,
es decir, los llevé a la casa de tu elección. Hice conforme a todo lo que me has
ordenado, es decir, me he alegrado y he alegrado a otros por ello.
13. Mira desde tu mansión santa, desde los cielos. Obramos tal como nos
has ordenado. Ahora haz lo que nos has asegurado. Mira desde tu mansión
santa, desde los cielos, y bendice a tu pueblo Israel, es decir, a tus hijos e hijas.
Y la tierra que nos has dado, es decir, con el rocío, la lluvia y con la fertilidad
del ganado. Tal como juraste a nuestros padres, una tierra que mana leche y
miel, para que des buen gusto a los frutos.
14. De ahí se ha sacado la conclusión de que los israelitas y los bastardos
pueden hacer la confesión, pero no los extranjeros y los siervos que han obteni-
do la libertad, ya que éstos no tienen parte en la tierra. R. Meír dice: Tampoco
los sacerdotes y levitas, ya que éstos no tienen parte en la tierra. R. Yosé afir-
ma: Estos tienen las ciudades de los levitas.
15. El Sumo Sacerdote Yojanán quitó de la confesión el diezmo. También
él mismo suprimió la costumbre de los que cantaban «Despierta»62 y de los que
herían ( al animal del sacrificio)63• Hasta su tiempo estuvo el martillo golpeando
en Jerusalén64• En su tiempo nadie necesitaba preguntar por los frutos de diez-
mo dudoso65.
61. Se puede hacer la confesión aunque no se haya dado esto a los pobres.
62. En el Sal 44, 24, considerado como irreverente.
63. Se hería al animal entre los cuernos para que le fluyera sangre sobre los ojos y le
dificultara ver, y así resultaba más fácil apresarlo.
64. En los días festivos intermedios. Él lo prohibió.
65. Juan Hircano (135-104 a.C.) ordenó que todos los productos de una persona inculta
fuesen «diezmados» por los propios compradores.
r MASA
(jalá)
Lajalá (hal.la) designa la torta, el bollo y, en el uso talmúdico, la masa. Una vez que
el israelita había cumplido con sus obligaciones fundamentales respecto a los productos
del campo ( ofrenda, diezmo primero, diezmo segundo), la masa del grano ( de trigo, ceba-
da, espelta, avena y centeno), con la que se 'preparaba el pan, estaba sujeta a otra entrega,
1ajalá, que consistía en una porción de la masa que se daba a los sacerdotes. La Torá no
señala la cantidad exacta de masa que ha de ser entregada. Nm 15, 20, dice: «Como pri-
micia de vuestra masa ofreceréis un pan (jalá), del mismo modo que ofrecéis las primicias
de vuestra era». Los rabinos fijaron la cantidad que era una parte de veinticuatro para el
israelita normal y una parte de cuarenta y ocho para los panaderos. La observancia del
precepto se restringe a la Tierra Santa y a los israelitas. En la actualidad continúa siendo
normativa la separación de lajplá, una parte entre cuarenta y ocho, que se quema, «por no
haber sacerdote limpio que la coma», dice un antiguo rabino sefardí,
El tratado contiene cuatro capítulos:
Cap. J: Granos sujetos a la entrega de lajalá, cuándo pueden estar sujetos a la ley
de la masa y no del diezmo y viceversa, masa no sujeta a la entrega, penas y sacralidad.
Cap. 2: Dónde obliga la ley de la masa, medida mínima que ha de tener la masa para
quedar sujeta a la ley, cantidad de la masa que ha de ser entregada.
Cap. 3: Circunstancias en que un no sacerdote puede comer la masa, su rescate, la
masa de un no israelita y de un prosélito, masas donde se mezcla una especie sujeta a la
ley con otra no sujeta.
Cap. 4: Fijación de la cantidad mínima cuando la masa procede de varias personas
o de especies diversas, distinción de zonas o países respecto a la obligación de lajalá.
CAPÍTULO 1
l. Cinco cosas están sujetas a la ley de la masa1 (debida al sacerdote): el
trigo, la cebada, la espelta, la avena y el centeno. Tales frutos están sujetos a
la ley de la masa y se unen uno con otro (a efectos del cálculo de la cantidad
requerida)2• Están prohibidos, como frutos nuevos, antes de la Pascua y no se
pueden segar antes de la presentación del ámer'. Si echan raíces antes de la
1. Jalá designa una especie de bollo, tortita. En el Talmud indica un pedazo de masa.
2. Cf. 1, 4; 2-6.
3. Antes de la cosecha se presentaba en e) Templo una gavilla de la nueva cosecha (el
ómer) y se agitaba ritualmente ante el Señor. Hasta que se realizara esta ceremonia, estaba
prohibido comer de la nueva cosecha (Lv 23 .. 1 Oss).
Ha! l, 2-7 Orden primero: Semillas - zeraín 132
presentación del ómer, el ómer posibilita (que sean segados). De lo contrario,
quedan prohibidos hasta el ómer del año siguiente.
2. Si uno come de ellos la cantidad como de una aceituna de pan ácimo en
Pascua, cumple su obligación4• (Si come) como la cantidad de una aceituna de
pan con levadura, se hace sujeto a la pena del exterminio5• Si alguna de ellas se
mezcla con otras especies, constituye eso una transgresión de la ley de la Pas-
cua". Si uno hace voto (de privarse) del pan y del grano, le está prohibido (su
degustación). Tal es la opinión de R. Meír. Los sabios dicen: Si uno hace voto
( de privarse) del grano de trigo, sólo le queda prohibido éste. Estos ( cinco frutos
mencionados) están sujetos a las leyes de la masa y del diezmo.
3. Estas cosas están sujetas a la ley de la masa y están libres del diezmo: el
fruto de la rebusca, de la gavilla olvidada, de la esquina ( de tu campo), de lo
declarado sin propiedad, del primer diezmo del que fue separada la ofrenda, del
segundo diezmo y de lo santo que han sido rescatados, del sobrante del ómer7,
del trigo que no alcanzó un tercio de ( su crecimiento). R. Eliezer dice: El trigo
que no alcanzó un tercio ( de su crecimiento) está libre de la ley de la masa.
4. Las siguientes cosas están sujetas al diezmo y libres de la ley de la masa:
el arroz, el mijo, la amapola, el sésamo, las legumbres, grano de una de las
cinco especies que no hace ni un quinto del cuarto (de kab); pan esponjoso o
amasado con miel, pan tostado, masa frita en la sartén, productos mezclados8.
(Todos éstos) están libres de la ley de la masa.
5. La masa de harina que en un principio es esponjosa y al final permanece
también esponjosa está libre de la ley de la masa ( debida al sacerdote). Si en
un principio es masa de harina y al final se hace esponjosa, o al principio es
esponjosa y al final es masa de harina, está sujeta a la ley de la masa ( debida
al sacerdote). Del mismo modo, la masa hecha con grano tostado está también
sujeta (a la ley de la masa debida al sacerdote).
6. De acuerdo con la escuela de Samay, la harina que ha sido vertida so-
bre agua caliente está libre, mientras que, de acuerdo con la escuela de Hilel,
está sujeta. Por el contrario, la harina sobre la que se vierte agua caliente está
sujeta, según la escuela de Samay, y está exenta, según la escuela de Hilel.
Los pasteles de acción de gracias y la tarta del nazir, si se han hecho para el
propio consumo, están exentos; si se han hecho para vender en el mercado,
están sujetos.
7. El panadero que prepara la levadura para distribuirla está sujeto a la ley
de la masa. Las mujeres que dan (harina) al panadero para que les haga leva-
dura están exentas de la ley de la masa si en ninguna de ellas hay la cantidad
mínima prescrita.
4. Cf. Ex 12, 15.
5. Que se dejaba en las manos de Dios (Ex 12, 19).
6. Donde se ordena que no haya ninguna sustancia fermentada en casa.
7. Con el ómer se ofrecía una décima parte de una efá de harina. El resto de la harina se
podía redimir y podía ser comido por cualquiera, quedando sujeta a la ley de la masa.
8. Mezclados con «ofrenda».
133 Masa -jalá Ha! 1, 8-2, 3
8. La masa preparada para los perros, si comen de ella los pastores, está
sujeta a la ley de la masa. Se puede uno servir de ella para el erub y para el
erub participado; hay que decir la bendición sobre ella y también la bendición
común9; se puede preparar en día festivo y se cumple con ella la obligación en
la Pascua'". Pero si los pastores no comen de ella, no está sujeta a la ley de la
masa ni se puede servir de ella para preparar el erub ni tampoco ~l erub parti-
cipado. No se dice la bendición sobre ella ni la bendición común. No se puede
preparar en día festivo y no se cumple con ella la obligación en la Pascua. En
cualquier caso es susceptible de la impureza que afecta a los alimentos.
9. Por la masa y la ofrenda se incurre en la pena de muerte" y en el pago
del quinto12• Ambas están prohibidas a los que no son sacerdotes. Ellas son, en
efecto, propiedad del sacerdote. Quedan neutralizadas en el ciento y uno e im-
ponen el lavado de manos13 y la espera hasta la puesta del sol". No se puede
separar puro por lo impuro; se toma además sólo de lo que está junto y cuyo
trabajo ha sido ya terminado. Si uno dice: «Todo el fruto de mi era sea ofrenda
0 toda mi masa sea masa para el sacerdote», no tiene ninguna validez mientras
no deje para él una pequeña cantidad15.
CAPÍTULO 2
1. Los frutos del exterior del país, que son introducidos en Israel, están su-
jetos a la ley de la masa. Si son sacados del interior ( del país) y llevados al exte-
rior, R. Eliezer los declara sujetos, mientras que R. Aquiba los declara exentos.
2. (Un producto crecido y cultivado en) tierra del exterior del país que ha
sido introducido en Israel en barco está sujeto a la ley del diezmo y del año
séptimo. R. Yehudá pregunta: ¿Cuándo? Cuando el barco toca (tierra). La masa
de harina que ha sido amasada conjugo de frutas está sujeta a la ley de la masa
y puede ser comida con manos impuras 16•
3. Una mujer puede, sentada y desnuda, cortar la masa (debida al sacerdo-
te), ya que ella puede cubrirse a sí misma, pero no puede hacer tal un varón. Si
uno no puede preparar en pureza la masa de harina, puede prepararla en por-
ciones de un kab17, pero no puede prepararla (toda) estando en estado de impu-
reza. R. Aquiba dice: La preparará en estado de impureza, pero no la preparará
9. Cuando se sientan tres en la misma mesa. Cf. Ber 7, l.
10. De comer pan si levadura.
11. Si uno no sacerdote las come, se hace reo de la pena de muerte, que se deja en manos
de Dios (cf Lv 22, 9).
12. Lv 22, 14.
13. Antes de su tocamiento.
14. El sacerdote devenido impuro ha de tomar el baño ritual y esperar hasta la puesta del
sol para poder comer la «masa».
15. No se puede tomar la masa de un lote puro por otro que es impuro.
16. El jugo de frutas no pertenece a los siete líquidos que hacen el alimento susceptible
de impureza (Maksh 6, 4).
17. En porciones de un kab no obliga la ley de la masa.
Hal 2, 4-3, 1 Orden primero: Semillas - zeraín 134
en porciones de un kab, ya que del mismo modo que puede designar lo que es
puro tiene que designar lo que es impuro; tiene que designar lo uno masa (para
el sacerdote) y lo otro masa (para el sacerdote), mientras que las porciones de
1.m k>lb no pueden participar en esa designación.
4. Si uno prepara la masa de harina en porciones de un kab y se tocan una a
otra, están libres de la ley de la masa ( debida al sacerdote) mientras no se fundan
totalmente. R. Eliezer dice: Si uno saca fuera (del horno panes) y los mete en un
cesto, el cesto los une para efectos de la masa (debida al sacerdote).
5. Si uno separa su masa como harina, no se puede considerar como tal y
eso es corno un robo en manos del sacerdote (que la acepta)". En ese caso, la
masa misma queda sujeta a la ley de la masa (debida~! sacerdote). La harina
asimismo, si tiene la medida requerida, queda sujeta a la ley de la masa (de-
bida al sacerdote) y está prohibida a los no sacerdotes. Tal es la opinión de R.
Yehosúa, Le replicaron: Ocurrió una vez que un anciano no sacerdote tomó
· un puñado (de tal harina y la comió). Les respondió; Pero él se hizo daño a sí
mismo y proporcionó a otros la posibilidad de aprovecharse19•
6. Cinco cuartos de (kab) de harina están sujetos a la ley de la masa ( debida
al sacerdote). Esto es, la harina, la levadura, el salvado fino o burdo, si hacen
en conjunto cinco cuartos (de kab), están sujetos. Si se quita de allí el salvado
burdo y luego se vuelve a poner, en ese caso están exentos.
7. La medida de la masa ( debida al sacerdote) es la vigésima cuarta parte de
la masa. Si uno prepara para sí la masa o si lo hace para el banquete (de boda)
de su hijo, dará una vigésima cuarta parte. El panadero que prepara (la masa de
harina) para vender ( el pan) en el mercado, y la mujer que la prepara para vender
(el pan) en el mercado, (dan) una cuadragésima octava parte. Si la masa de hari-
na (de una mujer) se hace impura, por error o por una fuerza mayor, (se da) sólo
la cuadragésima octava parte. Si se hace impura a propósito, (se da) la vigésima
cuarta parte, a fin de que un pecador no obtenga ventaja de su pecado.
8. R. Eliezer dice: Se puede tomar de lo puro en sustitución de lo impuro.
¿Cómo? Si una masa de harina está en estado de pureza y otra en estado de im-
pureza, se puede tomar la masa" ( debida al sacerdote) de aquella masa de harina
de la que todavía no se ha apartado la masa ( debido al sacerdote) y coloca en
medio ( de las dos) una cantidad menor que la de un huevo, de modo que toma
(la masa debida al sacerdote) de lo que está unido21• Los sabios prohíben esto.
CAPÍTULO 3
1. Se puede comer de la masa de harina ocasionalmente, si es de trigo,
mientras no haya sido pasada pro el rodillo o mientas no haya sido amasada,
18. Por no ser todavía «masa».
19. En cuanto justificaban su actuación en su ejemplo.
20. Toma la suficiente «masa» debida a las dos unidades.
21. El trozo de masa h,~ une y, al tiempo. ne, comunica la impureza.
r
!
Masa-jalá
Hal 3, 2-8
135
si es de cebada. Si la masa de trigo ha sido pasada por el rodillo o la de cebada
amasada, el que come de ella se hace reo de muerte. Tan pronto como la mujer
pone el agua tiene que apartar la masa ( debida al sacerdote) con tal que haya
allí cinco cuartos ( de kab) de harina.
2. Si antes de que pase el rodillo por la masa se ha mezclado con producto
de ofrenda, queda exenta, ya que lo que se mezcla con la ofrenda está exento.
Si ocurre después de haber sido pasada por el rodillo, está sujeta. Si surge una
duda sobre la condición de estado de impureza antes .de haber sido pasada por
el rodillo, se puede preparar en estado de impureza. Si esto acaece después de
haber sido pasada por el rodillo, se ha de preparar en estado de pureza.
3. Si ella consagra la masa de la harina antes de pasarla por el rodillo y la
rescata, está obligada22• Si lo hace después de haberla pasado por el rodillo y
haberla rescatado, está de igual modo sujeta. Si ella la consagra antes de pasar-
la por el rodillo y el tesorero la ha pasado por el rodillo y luego ella la rescata,
23
está exenta, ya que en el momento de la obligación estaba exenta.
4. Igualmente, si uno consagra y rescata sus frutos antes de que llegue el
tiempo de los diezmos, quedan sujetos. Igualmente, si los consagra y rescata
después de haber pasado el tiempo de los diezmos, quedan también sujetos. Pe-
ro si los ha consagrado antes de que se haya completado el trabajo sobre ellos
y el tesorero lo completa y luego aquél los rescata, en ese caso quedan exentos,
ya que en el periodo de la obligación estaban exentos.
5. Si un no israelita da a un israelita (harina) para que le prepare la masa,
ésta queda exenta. Pero si se la dio como regalo, antes de que le haya pasado
el rodillo, está sujeta; después de haberle pasado el rodillo, está exenta. Si
uno prepara la masa de harina juntamente con un gentil, si en la del israelita
hay menos de la medida prescrita, está exenta de la ley de la masa ( debida al
sacerdote).
6. Si un prosélito se convierte y tiene con él masa, si ésta estaba ya pre-
parada antes de que él se convirtiera, queda exento. Si fue preparada después
de que él se convirtiera, está obligado; si hay duda, está obligado, pero no está
sujeto a la ley del quinto. R. Aquiba dice: Todo va de acuerdo con el endureci-
24
miento de la masa en el homo •
7. Si uno prepara la masa con trigo y arroz, y en ella hay gusto de trigo,
está sujeta a la ley de la masa (debida al sacerdote) y uno cumple con ella su
obligación en la Pascua. Si no hay en ella gusto de trigo, no está sujeta a la ley
de la masa ( debida al sacerdote) y no se puede cumplir con ella en la Pascua.
8. Si uno toma levadura de la masa de harina de la que no había sido reti-
rada la masa ( debida al sacerdote) y la pone con otra masa de harina de la que 25
sí había sido retirada la masa sacerdotal, si tiene todavía acopio en otro lugar ,
22. A separar la masa.
23. Al pasarla por el rodillo.
24. Según R. Aquiba, la obligación del apartamiento de la «masa» comienza cuando ésta
forma la corteza en el horno.
25. Otra masa de la que no separó la porción debida al sacerdote.
,, 1
Ha! 3, 9-4, 5 Orden primero: Semillas - zerain 136
debe tomar de esta otra conforme a la cantidad requerida. En caso contrario,
debe coger la masa sacerdotal (de la masa mezclada) por todo el conjunto.
9. Igualmente, si se mezclan aceitunas de la cosecha con aceitunas varea-
das", o si las uvas de la cosecha se mezclan con las uvas de la rebusca, si uno
dispone de acopio en otro lugar, retira de él (la ofrenda o diezmo) conforme a la
cantidad requerida. Si no tiene, saca la ofrenda sacerdotal y la ofrenda del diez-
mo por todo el conjunto. Del resto (se separa) eldiezmo y el segundo diezmo
según el cálculo.
10. Si uno toma levadura de la masa de harina de trigo y la pone dentro de
una masa de arroz, si tiene ésta gusto de trigo, queda sujeta a la ley de la masa
( debida al sacerdote); si no tiene el gusto, está exento. Si es así, ¿Por qué se ha
establecido que el producto no diezmado, en cualquier cantidad que sea, (hace
al alimento prohibido)? (Esto se aplica sólo) cuando una especie ( está mez-
clada) con otra especie igual; pero cuando (no está mezclada) con una especie
igual, (vale el principio) de aquello que da sabor.
1
'i
CAPÍTULO 4
l. Si dos mujeres preparan dos kab (de harina para hacer la masa) y éstas27
entran en contacto, aun cuando sean de la misma especie, están exentas. Cuan-
do son de una misma mujer, si se trata de una especie con otra de la misma
especie, está sujeta; si no es de la misma especie, está exenta.
2. ¿Qué significa una especie con otra de la misma especie? El trigo no se
puede unir con ninguna otra especie a no ser con la espelta. La cebada se puede
unir con todas las otras especies, a excepción del trigo. R. Yojanán ben Nurí
dice: El resto de las especies se pueden unir unas a otras28•
3. Si entre dos kab (de masa de harina) hay un kab de masa de arroz o un
kab de ofrenda sacerdotal, no se unen (para formar la cantidad requerida). Si
un producto, del que se había apartado ya la masa sacerdotal, se encuentra en
medio de ellos, se unen (a efectos del cálculo), ya que estaba sujeta a la ley de
la masa ( debida al sacerdote).
4. Si un kab de masa vieja se pega a otra de masa reciente, dice R. Ismael-
que se toma (la masa sacerdotal) de la parte del medio. Los sabios, en cambio,
lo prohíben. Si uno toma la masa (debida al sacerdote) de un kab, dice R. Is-
mael que es válido. Los sabios, en cambio, no lo consideran válido.
5. Si uno tiene dos kab (de masa de harina) y separa por cada una de ellas
la masa sacerdotal, y luego vuelve a hacer con ellas una sola masa, R. Aquiba
la declara exenta, mientras que los sabios la declaran sujeta. Resulta así que la
normativa más severa se hace en este caso más indulgente.
a. R. Ismael: R. Aquiba
26. Por los pobres, que están libres del diezmo.
27. Las dos masas.
28. Se consideran como de la misma especie.
137 Masa -jalá Hal 4, 6-9
6. (Si una persona tiene una masa de productos de diezmo dudoso que ha
devenido impura), puede coger la ofrenda de la masa de otra masa (pura) de
la que aún no se ha apartado la ofrenda de la masa, de modo que la prepara en
pureza separando (de la masa pura) la ofrenda sacerdotal debida a la masa de
productos de diezmos dudosos hasta que ésta se corrompa, ya que la masa
sacerdotal de los productos de diezmo dudoso puede ser tomada de lo que es
puro en sustitución de lo que es impuro y también de lo que no está junto.
7. Si un israelita en Siria se convierte en arrendatario de un no judío29, R.
Eliezer declara sus frutos sujetos a las leyes de los diezmos y del año séptimo.
Rabán Gamaliel, en cambio, los declara exentos. Rabán Gamaliel dice: En
Siria hay que separar dos veces la masa sacerdotal. R. Eliezer, por el contrario,
afirma: Una sola vez. En un primer momento se aceptó la norma más benévola
de Rabán Gamaliel y la norma más benévola de R. Eliezer, pero después se
volvió a tomar como norma de conducta la enseñanza de Rabán Gamaliel en
ambas materias.
8. Rabán Gamaliel enseña: En relación con la masa sacerdotal, se distin-
guen tres regiones. Desde el país de Israel hasta Kezib se separa una sola vez
la masa sacerdotal. Desde Kezib hasta el río y hasta Amaná dos veces, una
para el fuego y otra para el sacerdote. La del fuego ha de atenerse a la medida
fijada, pero no la del sacerdote. Desde el río y desde Amaná en adelante se
separa dos veces la masa sacerdotal, una para el fuego y otra para el sacer-
dote. La del fuego no tiene medida fijada, pero la del sacerdote sí. El que se
sumerge durante el día puede comer de ella". R. Yosé dice: No tiene necesidad
de sumergirse31. Pero está prohibida para los hombres y mujeres que padecen
flujo, para las menstruantes y para las parturientas. Puede ser comida (por un
sacerdote) en presencia de un laico en la misma mesa y se puede dar a cual-
quier sacerdote.
9. Las siguientes cosas se pueden dar a cualquier sacerdote: Todo lo que
se consagra por anatema32, los primogénitos ( de los animales )33, el rescate por
el hijo primogénito34, el rescate por el primer nacido del asno, la espaldilla,
las quijadas, el cuajar35, la primicia del esquileo de la oveja36, el aceite de que-
mar", lo santo que (se lleva) al Templo38, las primicias de los frutos39. R. Yehu-
dá prohíbe las primicias. R. Aquiba declara permitidas las ofrendas de arveja,
pero los sabios lo prohíben.
29. Si recibe de un gentil un campo con la condición de que le haga partícipe de la cosecha.
30. A pesar de que sólo alcanza la pureza ritual tras la puesta del sol.
31. Para comer de la masa.
32. Lv 27, 28.
33. Defectuosos, inservibles para el sacrificio.
34. Ex 13, 13; Bek 1, lss.
35. Cf. Dt 18, 3.
36. Dt 18, 4.
37. Aceite de ofrenda devenido impuro.
38. Partes del sacrificio que se comían en el Templo.
39. Ex 23, 19.
Orden primero: Semillas - zerain 138
Ha! 4, 10-11
10. Nitay de Técoa trajo la masa sacerdotal desde Bétar" y no le fue acep-
tado. Gentes de Alejandría trajeron desde allí su masa sacerdotal y no les fue
aceptada. Gentes de la montaña de Seboím trajeron sus primicias antes de la
fiesta de las Semanas y no les fueron aceptadas, por causa de lo que está escrito
en la Torá: La fiesta de la cosecha, las primicias de tus obras, cuanto hubieres
sembrado en el campo41•
11. El hijo de Antinos trajo desde Babilonia a Jerusalén los primogénitos
de los animales, pero no se los aceptaron. Yosef el sacerdote trajo las primicias
de vino y aceite, pero no se las aceptaron. Él mismo trajo a sus hijos y a la gen-
te de su casa para celebrar una pequeña pascua en Jerusalén, pero se les hizo
volver a fin de que aquello no se fijara como obligación. Aristón trajo sus pri-
meros frutos desde Apamia y se los recibieron, debido a que se estableció que
quien adquiere en Siria (un campo) es como el que lo adquiere en la cercanía
de Jerusalénª.
a. Jerusalén + Veinticuatro dones eran donados a los sacerdotes: diez en el Templo,
cuatro en Jerusalén y diez en provincias. Estos son los diez (donados) en el Templo: el sa-
crificio por el pecado (Lv 7, 6), el sacrificio con volátil (Lv 5, 7), el sacrificio por la culpa,
el sacrificio de reparación por culpa dudosa (Lv 5, 17-19), los sacrificios pacíficos de la
congregación (Lv 23, 19), el lag de aceite del leproso (Lv 14, JO), el excedente de la ofrenda
de la primera gavilla, los dos panes (Lv 23, 17), el pan de la proposición (Ex 39, 13), los
restos de la oblación de harina (Lv 6, 9). Estos son los cuatro dones (que eran entregados)
en Jerusalén: los primogénitos de los animales (Lv 27, 26), las primicias, lo que es apartado
del sacrificio de acción de gracias (Lv 7, 14) y del carnero del nazir (Nm 6, 20) y las pieles
(de los animales sacrificados). Diez dones eran dados en las provincias: la ofrenda (Nm 18,
11), la ofrenda del diezmo, la ofrenda de la masa (Nm 15, 17), la primicia del esquileo de la
oveja (Dt 18, 4), los dones por el rescate del hijo primogénito (Ex 34, 20), por el rescate de
la primera cría de la asna (Ex 13, 13), el campo que ha sido tomado en heredad (Lv 27, 21),
campo obtenido por el jérem (Nm 18, 14), lo robado de un prosélito (que muere sin herede-
ros). A todo sacerdote, que no sea erudito entre ellos, no se le da don ninguno.
40. Considerada como situada en el extranjero.
41. Ex 23, 16.
1111
ÁRBOLES FRUTALES INCIRCUNCISOS
(orlá)
Durante los tres primeros años tras la plantación de los árboles frutales, estaba prohi-
bido comer sus frutos. Se consideraban orlá (= prepucio), incircuncisos, o sea, impuros.
En el cuarto año eran llevados a Jerusalén o rescatados por dinero, como el segundo diez-
mo. A partir del quinto año su fruto se podía consumir sin restricciones. Esta prescripción
se fundamenta en Lv 19, 23-25: «Cuando hayáis entrado en la tierra y hayáis plantado
árboles frutales de cualquier especie, sus frutos los miraréis como incircuncisos; durante
tres años serán para vosotros incircuncisos y no los comeréis. Al cuarto año, todos sus
frutos serán consagrados al Señor. Al quinto año comeréis ya sus frutos, y el árbol au-
mentará vuestras utilidades. Yo, el Señor, vuestro Dios».
Según Maimónides, este proceder tendría su origen en prácticas mágicas que hacían
los paganos con las plantas jóvenes para aumentar su producción. En todo caso, responde
a la concepción israelita dominada en todo instante por la consideración del sobrenatural.
El tratado contiene tres capítulos:
Cap. J: Qué árboles quedan sujetos a la ley de los árboles incircuncisos, elementos
que quedan prohibidos y otros permitidos, regulación sobre los retoños de los árboles.
Cap. 2: Disposiciones en tomo a la mezcla de los frutos de árboles incircuncisos con
profanos o con otros que tienen aneja otra santidad.
Cap. 3: Disposiciones en tomo a vestidos y otros productos que han sido hechos
sirviéndose de frutos de árboles incircuncisos. Semejanzas y desemejanzas entre la tierra
de Israel, Siria y otros países en tomo a los frutos de árboles incircuncisos dudosos, sobre
los frutos de orlá y sobre semillas mezcladas.
CAPÍTULO 1
l. Si uno planta (árboles) para que sirvan de vallado o para obtener madera,
está exento de la ley de los árboles incircuncisos. R. Yosé enseña: Incluso si uno
dice: «La parte que da al interior será destinada a comida y la del exterior para
cerca», la interior queda sujeta, mientras que la exterior queda exenta.
2. Cuando llegaron nuestros antepasados a Israel, los árboles que allí en-
contraron ya plantados quedaron exentos. Pero los que plantaron de nuevo, a
pesar de no haber sido todavía conquistado el país, fueron sujetados (a la ley
de la orlá). Si uno planta1 un árbol (para usufructo) de muchos, queda sujeto.
R. Yehudá, en cambio, lo declara exento. Si uno planta en terreno de dominio
1. Dentro de su propio campo.
Orl 1, 3-7 Orden primero: Semillas - zeraín 140
público, o si un no judío planta', o si planta un ladrón, o si alguien planta dentro
de un barco, o si ( el árbol) crece por sí mismo, todos están sujetos a la ley de
los árboles incircuncisos.
3. Si un árbol- es arrancado llevando consigo la misma roca (a la que es-
taba agarrado) o si ha sido arrastrado por el río llevando con él la roca, si puede
continuar viviendo, está libre; si no, está sujeto4• Si ha sido arrancado por un
lado el suelo (sobre el que se asienta) o si lo ha movido el arado o si lo movió y
se le ha echado de nuevo tierra, en caso de que pueda continuar viviendo, está
exento; en caso contrario, queda sujeto (a la ley de la orlá).
4. Si un árbol ha sido arrancado, pero si aún queda una raíz ( que le ata a
la tierra), está exento. ¿Cómo ha de ser de grande la raíz? Rabán Simeón ben
Gamaliel dice en nombre de R. Eliezer ben Yehudá de Bartota: Como la aguja
de un tejedor.
5. Si un árbol es arrancado, pero le queda un mugrón del que se alimenta, el
viejo árbol ha de tratarse como si fuera un retofio. Si le salen cada afio retofl.os
y luego son separados (del tronco madre), se comienza a contar desde el mo-
mento de la separación. El entrelazamiento de los sarmientos de las cepas' y el
nuevo entrelazamiento de lo ya enlazado, aunque se hayan hundido los retofl.os
en la tierra, está permitido. R. Meír dice: En el lugar donde ( el sarmiento) tenga
fuerza suficiente, está permitido; pero en el lugar donde no lo tenga, está pro-
hibido", Del mismo modo, si un retoño ha sido separado y está lleno de frutos
y aumenta el uno por doscientos, está prohibido.
6. Si árboles incircuncisos y otros de diferente especie en relación con la
viña se mezclan con otras plantas 7, no se pueden recoger sus frutos. Si uno los
recoge, se pueden neutralizar en el uno por doscientos8 con tal que uno no tuvie-
ra la intención de recogerlos. R. Yosé dice: Incluso si hubiera tenido la intención
de recogerlos, quedan neutralizados en el uno por doscientos.
7. Las hojas, los brotes, la savia de las cepas y la flor de la viña están per-
mitidos en el tiempo que dura la incircuncisión del árbol y en el cuarto año",
incluso al que hizo el voto de nazireato!". Pero están prohibidos (si proceden)
de una aserá11• R. Yosé dice: La flor de la viña está prohibida porque ya es un
fruto. R. Eliezer dice: Si uno coagula leche12 con savia de un árbol incircunciso,
está prohibido 13. R. Yehosúa dice: He oído decir expresamente que coagular (la
2. En beneficio de un israelita.
3. Que ya no es «incircunciso».
4. Porque se considera como nueva plantación.
5. Una especie de injerto sin necesidad de cortar los sarmientos.
6. Es decir, quedan sujetos a la ley de la orlá.
7. De manera que no puedan diferenciarse.
8. Si los árboles permitidos son doscientas veces más que los prohibidos, quedan éstos
también permitidos.
9. Fuera de Jerusalén.
1 O. Que no puede gozar del fruto de la vid.
11. Arbol o planta que es venerado idolátricamente.
12. Para hacer queso.
13. Ya que R. Eliezer considera a la savia o resina como «fruto».
r 141 Árboles frutales incircuncisos - orlá Orl 1, 8-2, 3
leche) con la savia de las hojas y con la savia de las raíces está permitido, mien-
tras que con la savia de higos verdes está prohibido, porque éstos son ya fruto.
8. Uvas verdes 14, las pepitas, el hollejo de la uva, el vino de mala calidad
que de ésta se saca, la cáscara de la granada y su flor, la cáscara de las nueces
y los granos están prohibidos en el tiempo en que la planta está sujeta a la ley
de los árboles incircuncisos o cuando proceden de aserá; también al que hizo
voto de nazireato. Pero están permitidos en el año cuarto15. Los frutos caídos
están todos prohibidos.
9. R. Yosé dice: Se puede plantar un retoño de un árbol incircunciso, pero
no se puede plantar una nuez de un nogal incircunciso, ya que es un fruto.
Tampoco se puede injertar (un retoño) en dátiles incircuncisos.
CAPÍTULO 2
l. La ofrenda sacerdotal y la del diezmo (de los productos con toda certeza
diezmados), la ofrenda de los productos de diezmo incierto, la masa sacerdotal
y las primicias, se neutralizan en el ciento uno y se unen unos con otros (para
efectos del cálculo), y no es necesario apartar (igual cantidad)". Los frutos de
árboles incircuncisos y de las especies diferentes de la viña se neutralizan en el
doscientos uno, se unen unos con otros (a efectos de cálculo) y no es necesario
apartarlos (en igual cantidad)!'. R. Simeón dice: No se unen. R. Eliezer afirma:
Se unen ( a efectos del cálculo, cuando están involucrados en el principio) «de lo
que da sabor», pero no para imponer una prohibición ( en otras circunstancias).
2. La ofrenda puede neutralizar los frutos de los árboles incircuncisos y los
de éstos a la ofrenda. ¿De qué manera? Si una seá de frutos de ofrenda cae en
medio de un centenar ( de frutos profanos) y luego caen allí tres kab de frutos
de árboles incircuncisos o tres kab de frutos de especies diversas de la viña, en
ese caso la ofrenda puede neutralizar los frutos de los árboles incircuncisos o
los del árbol incircunciso a los productos de la ofrenda.
3. Los frutos de árboles incircuncisos pueden neutralizar los frutos de ár-
boles de semillas diferentes, los de éstos los de aquéllos y los de árboles incir-
cuncisos los de árboles incircuncisos 18• ¿Cómo? Si una seá de frutos de árboles
incircuncisos cae en medio de dos centenares (de frutos profanos) y luego cae
allí mismo una seá o más de frutos de árboles incircuncisos o una seá o más de
frutos de árboles de diferente semilla de la viña, es ése un caso en que los frutos
de los árboles incircuncisos neutralizan a los de los árboles de diferente semilla,
o en que los frutos de estos últimos neutralizan a los frutos de los árboles incir-
cuncisos, o los de éstos neutralizan a los frutos de otros árboles incircuncisos.
14. Uvas que a causa de una circunstancia externa no alcanzaron la madurez.
15. También fuera de Jerusalén.
16. Y entregarla al sacerdote.
17. Ya que en éstos no se quiebran los derechos de terceros.
18. En uno de los casos hay que entender por árbol incircunciso la planta del cuarto año.
Orl 2, 4-11 Orden primero: Semillas - zeraín 142
4. Todo lo que se fermenta, condimenta o mezcla con frutos de ofrenda, o
de árboles incircuncisos, o de plantas de semilla diferente de la viña, está pro-
hibido. La escuela de Samay enseña: También comunica impureza. La de Hilel
afirma: Sólo comunica impureza si hay al menos la cantidad de un huevo.
5. Dositeo de Kefar Yamá fue uno de los discípulos de la escuela de Samay
y decía: Oí deª Samay el viejo19 que decía: Nunca se comunica la impureza si
no hay al menos la cantidad de un huevo.
6. ¿En qué casos se ha establecido que a todo lo que fermenta, se condimen-
ta o se mezcla se aplica la norma más severa? Cuando una especie se combina
con otra de la misma especie. Se aplica, en cambio, la norma más indulgente y
la más severa cuando una especie se combina con otra de especie diferente ¿De
qué manera? Si levadura de trigo cae en medio de una masa de harina de trigo y
hay allí suficiente cantidad para fermentar, ya se quede neutralizada en el ciento
uno o ya sea que no quede, está prohibida. Si no queda neutralizada en el cien-
to uno, ya haya suficiente para fermentar o no, está prohibida.
7. Se aplica la norma más indulgente y más severa cuando se trata de una
especie combinada con otra de especie diferente. ¿De qué manera? Por ejem-
plo: si son cocidas habas" con lentejas21 y aquéllas dan a éstas el sabor, ya
queden neutralizadas en el ciento uno o no, están prohibidas. Si no dan sabor,
ya queden neutralizadas en el ciento uno o no, están permitidas.
8. Si levadura de producto profano cae en medio de una masa de harina
en cantidad suficiente para causar la fermentación, y luego cae allí también
levadura de ofrenda o levadura de semilla diferente de la viña en cantidad su-
ficiente para causar la fermentación, está prohibida.
9. Si en medio de una masa cae levadura de producto profano y la fermen-
ta, y después cae levadura de ofrenda, o levadura de productos de semilla dife-
rente de la viña, en cantidad suficiente para causar la fermentación, está prohi-
bida. R. Simeón, en cambio, la declara permitida.
10. Las especies de dos o tres (diferentes) categorías22, de una misma clase
o de tres23, están prohibidas y se unen (a efectos del cálculo). R. Simeón dice:
De dos o tres categorías de una misma clase o de dos clases de una misma
categoría, no se unen.
11. Si la levadura de producto común y de ofrenda caen en medio de una
masa de harina y si ni en una ni en otra hay cantidad suficiente para causar la fer-
mentación, pero sí en caso de unirlas, dice R. Eliezer: Me regulo por la última24•
a. oí de: pregunté a
19. Es decir, cuando Samay era miembro del Sanedrín.
20. De ofrenda.
21. Profanas.
22. Prohibidas bajo diversos títulos como ofrenda, frutos de árboles incircuncisos, etc.
23. De la misma clase, como pimienta, jengibre y comino de planta incircuncisa.
24. Si la levadura de ofrenda cae la última, todo se hace producto mezclado; si la leva-
dura de producto común cae la última, la masa queda permitida, pero sólo si la levadura de
ofrenda fue removida antes de que cayera la profana.
•
143 Árboles frutales incircuncisos - orlá Orl 2, 12-3, 2
Pero los sabios dicen: Ya haya caído la levadura (de la ofrenda) al principio o
al final no hace lo demás prohibido mientras no haya al menos la cantidad sufi-
ciente para causar la fermentación.
12. Yoezer, de la Birá25, que era uno de los discípulos de la escuela de
Samay, dijo: Pregunté una vez a Rabán Gamaliel el Viejo cuando estaba en la
puerta oriental y me dijo: Nunca prohíbe lo demás mientras no tenga al menos
la cantidad suficiente para causar la fermentación.
13. Si uno unta un objeto con aceite impuro y luego lo vuelve a untar con
aceite puro, o lo unta con aceite puro y después con aceite impuro, dice R. Elie-
zer: Me regulo por el primero26• Los sabios, en cambio, dicen: Por el último.
14. Si levadura de ofrenda y de productos de especie diferente de la viña
caen en medio de una masa de harina, no habiendo en una ni en otra cantidad
suficiente para hacerla fermentar, pero.uniéndose, la fermentan, está prohibida
a los laicos y permitida a los sacerdotes. R. Simeón la declara permitida a los
laicos y a los sacerdotes.
15. Si especies de ofrenda y de productos de diferente semilla de la viña
caen dentro de una olla y no hay ni en las unas ni en las otras cantidad suficien-
te para condimentarla, y uniéndose la condimentan, queda aquélla prohibida a
los laicos, pero permitida a los sacerdotes. R. Simeón, en cambio, la declara
permitida a los laicos y a los sacerdotes.
16. Si un trozo de carne perteneciente a los sacrificios más santos o de
carne declarada abominable o de un resto es cocido con otros trozos, están
prohibidos a los laicos y permitidos a los sacerdotes. R. Simeón, en cambio,
los declara permitidos a los laicos y a los sacerdotes.
17. Si la carne de los más santos sacrificios o de los menos santos es cocida
con carne común, queda prohibida a los que se encuentran en estado de impu-
reza y se permite a los que se encuentran en estado de pureza27•
CAPÍTULO 3
l. Si un vestido ha sido teñido con cáscaras de frutos de árboles incircunci-
sos, ha de ser quemado. Si se ha mezclado con otros, todos han de ser quema-
dos. Ésta es la opinión de R. Meír. Los sabios afirman: Queda neutralizado en
el doscientos uno.
2. Si uno tiñe (un hilo) de un sit ( de largo)28 con cáscaras de frutos de árboles
incircuncisos y teje un vestido y no sabe cuál es29, según R. Meír se debe quemar
el vestido. Según los sabios, en cambio, se neutraliza en el doscientos uno.
25. Empleado en el Templo. La Birá era el lugar del Templo donde eran quemados los
sacrificios impuros.
26. Es decir, decido si el objeto está puro o impuro.
27. La carne de los sacrificios más santos está prohibida incluso a los laicos puros; la de
los menos santos está permitida a los laicos puros y a los sacerdotes aun en estado de impureza.
28. El sit es la distancia entre el dedo índice y el medio cuando están separados al máximo.
29. El hilo teñido.
Orl 3, 3-9 Orden primero: Semillas - zerain 144
3. Si uno teje ( un hilo) de un sit de longitud de lana de un animal primogé-
nito" en un vestido, ha de ser quemado el vestido. (Si uno ha tejido) su saco con
pelo de un nazir o del primogénito de un asno, el saco ha de ser quemado. En
otras cosas santas31, comunican la santidad al resto cualquier cantidad que sea.
4. Una comida que haya sido cocida con cáscara de frutos de árboles in-
circuncisos, ha de ser quemada. Si se ha mezclado con otras (comidas), queda
neutralizada en el doscientos uno.
5. Si un horno ha sido calentado con cáscara de frutos de árboles incircun-
cisos y se ha hecho pan en él, hay que quemar el pan. Si se ha mezclado con
otros (panes), quedan neutralizados en el doscientos uno.
6. Si uno tiene guirnaldas de heno griego que ( están prohibidas bajo la ley
de) especies diferentes de la viña, tiene que quemarlas. Si se mezclan con otras,
hay que quemarlas todas. Tal es la opinión de R. Meír. Los sabios, en cambio,
afirman que se neutralizan en el doscientos uno.
7. R. Meír acostumbraba a decir: Aquello, que habitualmente es contado32,
comunica (a lo demás) la santidad. Los sabios enseñan: Sólo seis cosas (que
se pueden contar) comunican santidad. R. Aquiba dice: Siete. Tales son: las
nueces de Pérej, las granadas de Badán, jarras sigiladas, las hojas de espinaca,
los tallos de col y las calabazas griegas. R. Aquiba dice: También los panes del
dueño de la casa33• Todo lo que de estas cosas está sujeto a la ley de los frutos
de árboles incircuncisos se considera como tal y lo que está sujeto a la ley de
semilla diferente de la viña se considera como tal.
8. ¿De qué manera? Si las nueces se han cascado, si las granadas se han
separado, si las jarras han sido abiertas, si las calabazas han sido cortadas, si
los panes han sido partidos, se neutralizan en el doscientos uno.
9. Si se tiene duda si un fruto es de árbol incircunciso, en territorio de Israel
está prohibida (su comida), pero en Siria está permitida. Si uno se encuentra
fuera de Israel, uno puede bajar (al huerto) y comprarlo con tal que no vea có-
mo (el hortelano) lo recoge34. Si en una viña crecen legumbres y fuera de ella
son vendidas legumbres, en Israel están prohibidas, pero en Siria permitidas.
En el extranjero, uno puede descender (al huerto) y recogerlas con tal que no
lo haga con su propia mano. Los nuevos frutos están prohibidos por la Torá en
todas partes35. La ley concerniente a los frutos de los árboles incircuncisos es
ha/ajá 36, la de las semillas diferentes es disposición de los escribas.
30. No puede ser trasquilado el primogénito de las ovejas (Dt 15, 19). Se trata aquí de un
primogénito defectuoso, pues el perfecto es sagrado y debe ser entregado íntegro al sacerdote.
31. Que son rescatables.
32. En la venta.
33. Un tipo de pan, grueso.
34. Si todavía está unido al terreno, está prohibido.
35. Antes de la ofrenda del ómer.
36. Que viene del Sinaí.
•
PRIMICIAS
(bikkurim)
El precepto de las primicias se encuentra en Ex 23, 19: «Llevarás a la casa del Señor,
tu Dios, las primicias de los frutos de tu suelo». Aunque el texto se expresa de modo
general, la tradición restringía las primicias a las siete especies (trigo, cebada, uvas, hi-
gos, granadas, aceite, miel de dátiles). Por primicia se entiende el primer fruto «brotado
y apuntado en el árbol». El dueño solía visitar a menudo su campo, y cuando descubría
que un fruto, por ejemplo, un higo, comenzaba a madurar, le ataba una pajita para que
sirviese de distinción. Cuando todo el árbol estaba ya en sazón, lo llevaba juntamente
con los demás frutos. La ceremonia de su traslado al Templo era de lo más típico y se
describe con pormenores en el capítulo tercero.
El tratado contiene cuatro capítulos:
Cap. J: Quiénes son capacitados para llevar las primicias y quiénes no, qué frutos
están sujetos a la ley de las primicias, la confesión que acompaña a la ofrenda.
Cap. 2: Coincidencias y semejanzas entre primicias, ofrenda y segundo diezmo.
Cap. 3: Cómo eran llevadas las primicias a Jerusalén.
Cap. 4: La posición del andrógino.
CAPÍTULO 1
l. Algunos traen las primicias y hacen la recitación1• Otros las traen, pero
no hacen la recitación. Hay otros, por último, que no tienen que traerlas. Estos
son los que no tienen que traerlas: el que planta (la planta) en terreno propio,
pero hunde un retoño en el terreno de un particular o comunal'; igualmente
el que hunde un retoño de una planta hincada en el terreno de un particular
o comunal, pero de modo que crece en su propio terreno; el que planta en su
propio terreno y hunde el retoño en su propio terreno, por medio del cual pasa
un camino privado o comunal. Estos no traen (las primicias). R. Yehudá, en
cambio, dice: Este último tiene que traerlas.
2. ¿Por qué razón no han de traerlas? Debido a que está escrito: Las primi-
cias de los frutos de tu suelo3, (lo que significa) que toda la producción ha de
ser de tu campo. Los arrendatarios que participan de beneficios o por pago de
1. Que se contiene en Dt 26, 5ss.
2. De modo que crece en terreno ajeno.
3. Ex 23, 19.
1
Bikl,3-7 Orden primero: Semillas - zeraln 146
una cantidad fija", los que se han apoderado por la violencia y los ladrones no
las tienen que traer por dicha razón, debido a que está escrito: Las primicias de
los frutos de tu suelo.
3. Sólo se traen las primicias de las siete especies5. Pero ni incluso se traen
las primicias de los dátiles de montaña ni de los frutos de los valles ni de las
aceitunas que no son de las mejores. Las primicias no se pueden traer antes de
la fiesta de las Semanas. La gente de la montaña de Seboím trajo sus primicias
antes de la fiesta de las Semanas y no se las aceptaron, porque está escrito en la
Torá: También la solemnidad de la recolección, de las primicias de tu trabajo,
de cuanto hayas sembrado en tus campos6.
4. Estos son los que traen las primicias, pero no hacen la recitación: el
prosélito las ofrece, pero no hace la recitación porque no puede decir: Que
juraste a nuestros padres darnos 7. Si su madre era israelita, puede ofrecerlas
y hacer la recitación. Cuando ora en privado ha de decir: «Dios de los padres
de Israel». Cuando ora en la sinagoga, dirá: «Dios de vuestros padres». Si su
madre es israelita, puede decir: «El Dios de nuestros padres». "
5. R. Eliezer ben Jacob dice: Una mujer, hija de prosélitos, no puede casar-
se con un sacerdote si su madre no es israelita. Da lo mismo que sea (hija) de
prosélitos o esclavos liberados, incluso hasta diez generaciones. (Sólo pueden
ser dadas en casamiento al sacerdocio) si su madre era israelita8• Un tutor, un
comisionado, un esclavo, una mujer, uno de género dudoso9, un andrógino,
pueden traer las primicias, pero no pueden hacer la recitación, ya que no pue-
den decir: Que tú, Señor, me diste",
6. El que adquiere dos árboles del campo del vecino, trae las primicias, pe-
ro no hace la recitación. R. Meír' dice: Las trae y hace la recitación. Si la fuente
está seca, si el árbol está cortado, las trae y no hace la recitación. R. Yehudá di-
ce: Las trae y hace la recitación. Desde" la fiesta de las Semanas hasta la fiesta
de los Tabernáculos las puede traer y hacer la recitación. Desde la fiesta de los
Tabernáculos hasta la fiesta de la Dedicación las puede traer, pero no hacer la
recitación 11• R. Yehudá ben Betera dice: Las puede traer y hacer la recitación.
7. Si uno ha separado las primicias y luego vende su campo, las trae, pe-
ro no hace la recitación. El otro ( que compró el campo) no tiene que traerlas
a. R. Meir: R. Yehudá b. Desde la fiesta de las Semanas ... recitación]
4. Los primeros han de entregar al propietario una determinada proporción de la cose-
cha; éstos una cantidad fija.
5. Los productos típicos de Palestina: trigo, cebada, uvas, higos, granadas, aceite, miel
de dátiles ( cf. Dt 8, 8).
6. Ex 23, 17.
7. Dt 26, 3.
8. Cf. Qid 4, 7.
9. Cuyos genitales no están desarroIJados.
10. Dt 26, 10.
11. Fiesta de la dedicación del Templo que solía ocurrir en diciembre. Se conmemoraba
la purificación y consagración del Templo después de la profanación de Antíoco Epífanes y
la victoria de los Macabeos.
Primicias - bikkurim Bik 1, 8-2, 2
147
de aquella misma especie, pero las de otra especie las trae y hace la recitación.
R. ,Yehudá dice: También traerá las de la misma especie y hará la recitación.
8. Si uno ha separado ya las primicias y le son arrebatadas, o se pudren, o
son robadas, o se pierden, o contraen impureza, trae otras en su lugar y no hace
la recitación. Sobre las segundas no está obligado al quinto. Si han contraído
impureza en el atrio del Templo, se esparcen12 y no se hace la recitación.
9. ¿De dónde se sabe que uno está responsabilizado hasta que se traen al
monte del Templo? Porque está escrito: Llevarás a la casa del Señ01; tu Dios, las
primicias de los frutos de tu suelo13, lo cual significa: que uno queda responsabi-
lizado hasta que las traiga a la montaña del Templo. Si ha traído las primicias de
una especie y ha hecho la recitación, y vuelve a traer luego las primicias de otra
especie, no tiene que hacer la recitación.
10. Estos son los que traen las primicias y hacen la recitación: (el que
las trae) desde la fiesta de las Semanas hasta la fiesta de los Tabernáculos; ( el
que trae) las de las siete especies o las de los frutos de las montañas o las de las
palmeras de los valles o las de las aceitunas de aceite. En cuanto al otro lado
del Jordán dice R. Yosé el Galileo: No se traen las primicias del otro lado del
Jordán, ya que no es un país que mana leche y miel.
11. Si uno compra tres árboles en el terreno del vecino, trae las primicias y
hace la recitación. R. Meír dice: Incluso si compra dos. Si uno compra el árbol
con el terreno, trae las primicias y hace la recitación. R. Yehudá dice: También
los arrendatarios por participación de beneficios o por pago de alquiler las
traen y hacen la recitación.
CAPÍTULO 2
1. En cuanto a la ofrenda sacerdotal y a las primicias, tienen de común
que ( quien come de ellas intencionadamente) queda sujeto a la muerte ( de
exterminio )14 y al quinto ( el que come de ellas inadvertidamente )15. Están pro-
hibidas a los no sacerdotes y son propiedad del sacerdote. Se neutralizan en el
ciento uno, requieren el lavado de manos y la puesta del sol. Esto es común a
la ofrenda y a las primicias, pero no al diezmo.
2. En el diezmo y en las primicias (hay normas que no se aplican) a la ofren-
da. El diezmo y las primicias requieren ser llevados al lugar (santo), requieren
la confesión y están prohibidas a las personas que están de luto. R. Simeón
permite (las primicias al que está de luto). Están sujetos a la ley del alejamien-
to. Pero R. Simeón declara exento de ella (a las primicias). Cualquier cantidad
mínima ( que se mezcla con los productos profanos) prohíbe su degustación en
Jerusalén. Lo que de ellos crece está prohibido comerlo en Jerusalén a los no
12. Se sacan del cesto y éste deviene propiedad del sacerdote.
13. Ex 23, 19.
14. Por la mano de Dios.
15. Pagando el valor base al propietario y el quinto a cualquier sacerdote.
1,
Bik 2, 3-9 Orden primero: Semillas - zeraín 148
sacerdotes y al ganado16• R. Simeón, en cambio, lo permite. (Esto es lo que se
aplica) a los diezmos y a las primicias y no a las ofrendas.
3. En la ofrenda y en el diezmo (hay normas que no se aplican) a las pri-
micias, ya que la ofrenda y el diezmo hacen prohibido lo que está en la era17.
Están sujetas a medida concreta. Se extienden a todos los frutos, tanto cuando
existía o no el Templo. (Están sujetos a ellos) los arrendatarios por participación
de beneficios o por alquiler, los que han usurpado campo y los ladrones. (Estas
normas se aplican) a las ofrendas y a los diezmos, pero no a las primicias.
4. Por otra parte, a las primicias se aplican normas que no se aplican a la
ofrenda y a los diezmos, ya que los frutos de las primicias pueden ser adqui-
ridos mientras todavía están unidos a la tierra. Una persona puede convertir
todo su campo en primicias. Cada cual es responsable por ellas18, requieren un
sacrificio, un cántico19, un balanceo ritual" y pasar la noche (en Jerusalén)21•
5. La ofrenda del diezmo es igual a las primicias en dos cosas y a la ofren-
da en otras dos: se puede coger del producto puro en lugar del impuro22 y de
aquello que no está junto23, como en las primicias. Prohíbe lo que está en la
era y tiene medida como la ofrenda.
6. El cidro24 es igual a un árbol en tres maneras y a las legumbres en otra.
Es igual al árbol en lo que respecta a la ley de los árboles incircuncisos, al afio
cuarto y al séptimo. A las legumbres es igual en una cosa: la época de su reco-
lección es la época de apartar su diezmo. Ésta es la opinión de Rabán Gamaliel.
R. Eliezer dice: Se asemeja al árbol en todos los respectos.
7. La sangre de los bípedos25 se asemeja a la del ganado en cuanto que
hace susceptible ( de impureza) a las semillas26 y a la de los reptiles en cuanto
que no se hace uno culpable a causa de ella27.
8. El coy28 tiene cosas que le igualan a la bestia, y otras al ganado, y otras
que le igualan al ganado y a las bestias. También otras que no le igualan ni al
ganado ni a las bestias.
9. ¿Cómo se iguala a las bestias? Su sangre requiere que sea cubierta29,
como la de las bestias. No se le puede sacrificar en día festivo. Pero si se le
16. Lo primero, en las primicias; lo segundo, en los diezmos.
17. Mientras no se haga la debida separación.
18. Hasta que son traídas por ellas. Si son robadas o se corrompen, el propietario está
obligado a sustituirlas.
19. Cf. 3, 4.
20. Cf. 3, 6.
21. Cf. Dt 16, 7.
22. Lo que no está permitido para la «gran ofrenda».
23. Cf. Ter 2, !; Ha! 1, 9.
24. El árbol del que se recogía la cidra, una especie de fruto parecido al limón que se
usaba en la fiesta de los Tabernáculos.
25. Del hombre.
26. Lv 11, 34-38; Maksh 6, 4.
27. Se prohíbe el reptil mismo (Lv 11, 29ss), pero la prohibición no se aplica expresa-
mente a su sangre.
28. Al parecer, una especie de bastardo por el cruce de oveja y ciervo.
29. Lv 17, 13 (pero sin pronunciar bendición alguna).
149 Primicias - bikkurim Bik 2, 10-3, 3
mata no se cubre su sangre. Su grasa imparte la contaminación de la impureza
del cadáver, como la de la bestia. Su impureza es dudosa. Con él no se puede
rescatar el primogénito del asno.
10. ¿Cómo se asemeja al ganado? Su grasa está prohibida como la grasa
del ganado30, pero a causa de ella nadie queda sujeto al exterminio. No puede
ser comprado con dinero del diezmo para ser comido en Jerusalén. Está uno
obligado (a entregar de él) la espaldilla, la quijada y el cuajar. R. Eliezer declara
esto exento, porque «quien exige algo del vecino, ha de tener la prueba»31•
11. ¿De qué manera no se asemeja ni a la bestia ni al ganado? Por razón
de la ley de la diferente especie está prohibido (emparejarlo) con la bestia y
con el ganado. Si uno asigna a su hijo sus bestias o su ganado, no le asigna con
ello el coy. Si uno dice: «Que sea yo nazir si esto no es ni bestia ni ganado»,
en tal caso es nazir. En lo demás es igual a las bestias y al ganado: requiere su
inmolación como aquéllos, imparte contaminación a título de cadáver y a título
de miembro de un ser vivo.
CAPITULO 3
l. ¿Cómo se separan las primicias? Si uno desciende a su campo y ve que
un higo o un racimo o una granada han comenzado a madurar, los ata con un
junco y dice: «Estas son las primicias». R. Simeón dice: No obstante ha de vol-
ver a declarar las primicias después de que los frutos son arrancados del suelo.
2. ¿De qué manera se llevaban las primicias (a Jerusalén)? Todos los pe-
queños pueblos de una circunscripción se reunían en la capital de la circuns-
cripción", pasaban allí la noche en la plaza de la capital del distrito, sin que
entrasen en sus casas. Muy de mañana el encargado decía: «Levantaos y suba-
mos a Sión, a la casa del Señor, nuestro Dios»33.
3. Los de las cercanías ( de Jerusalén) llevaban higos frescos y uvas frescas.
Los de zonas alejadas, higos secos y uvas pasas. El buey34 iba delante con los
cuernos recubiertos de oro y con una guirnalda de olivo sobre el testuz. La flau-
ta sonaba delante de ellos hasta que alcanzaban las proximidades de Jerusalén.
Cuando llegaban a la cercanía de Jerusalén enviaban mensajeros y coronaban
sus primicias35• Los gobernadores, prefectos y tesoreros36 salían entonces a su
encuentro. Conforme a la dignidad de los que venían, así salían aquéllos. Los
30. Lv 7, 23.
31. El propietario puede decir: «Demostrad que es ganado y no bestia».
32. Existían en Palestina 24 circunscripciones por razón de los 24 turnos sacerdotales.
33. Jr 31, 6. En el camino decían: «Me he alegrado cuando me han dicho: Vayamos a
la casa del Señor». Al llegar a Jerusalén exclamaban: «Nuestros pies están en tus puertas,
oh Jerusalén». Al alcanzar la montaña del Templo entonaban: «Aleluya, alabad a Dios en su
santuario». En el atrio: «Alabe toda alma al Señor».
34. Destinado al sacrificio pacífico.
35. Ordenándolas y poniendo las mejores en primer lugar.
36. Del Templo.
Bik 3,A-11 Orden primero: Semillas - zerain 150
artesanos de Jerusalén se levantaban a su paso y les daban el saludo: «Herma-
nos nuestros, habitantes de tal lugar, bienvenidos seáis».
4. La flauta marcaba entre ellos el tono hasta que llegaban a la montaña
del Templo. Entonces cada cual, incluso el propio rey Agripa, tenía que cargar
con el cesto a hombros y llevarlo así hasta entrar en el atrio. Cuando llegaba al
atrio cantaban los levitas: Te ensalzaré, Señor, porque me has alzado y no has
permitido que mis enemigos se regocijen por mi causa37.
5. Los pichones, que llevaban en los cestos, eran destinados al holocausto.
Todo lo que llevaban en sus manos38 lo entregaban a los sacerdotes.
6. Mientras todavía se tenía el cesto sobre los hombros, se hacía la recita-
ción desde Comunico hoy ante el Señor, tu Dios39 hasta el final de la sección.
R. Yehudá dice: Hasta Un arameo errante era mi padre", Cuando llegaba al
Un arameo errante era mi padre, bajaba el cesto de los hombros y lo cogía por
los lados. El sacerdote colocaba su mano debajo de él, lo mecía ritualmente y
recitaba desde Un arameo errante era mi padre hasta terminar la Sección. Lo
colocaba luego al lado del altar, hacía una postración y salía.
7. Antiguamente todo aquel que sabía leer hacía la recitación y al que no
sabía leer le era recitada41• Pero algunos se abstenían de traer (las primicias,
por esa causa). De ahí que se dispusiera que fuera recitada tanto a los que sa-
bían leer como a los que no sabían leer.
8. Los ricos traían sus primicias en cestos de plata y oro42; los pobres las
'¡: traían en cestos hechos de ramas peladas de sauce. Los cestos (de los pobres)43
y las primicias eran entregados a los sacerdotes.
9. R. Simeón ben Nanós dice: Se coronan44 todas las primicias, además
de las siete especies. R. Aquiba dice: Sólo se coronan las primicias de las siete
especies.
1 O. R. Simeón afirma: Hay tres categorías en relación con las primicias: las
primicias, el suplemento de las primicias y la coronación de las primicias. El
suplemento de las primicias debe ser de la misma especie; la coronación de las
primicias debe hacerse con una especie diferente. El suplemento de las primi-
cias ha de ser comido en estado de pureza y está libre de la ley que sujeta a los
productos de diezmo dudoso. La coronación de las primicias, por el contrario,
está sujeta a la ley que obliga a los productos de diezmo dudoso.
11. ¿En qué caso se dijo que el suplemento de las primicias se equipara a
las primicias mismas? Cuando procede del interior del país (Palestina). Pero si
no procede del país, no se equipara a las primicias.
37. Sal 30.
38. Las primicias que llevaban en las manos.
39. Dt 26, 3.
40. Dt26, 5.
41. Mientras que él la iba repitiendo.
42. Recubiertos de plata y oro.
43. De ahí el dicho: «Tras los pobres grita la pobreza». Los ricos volvían con sus cestos
a casa, mientras que los pobres tenían que dejarlos allí.
44. Se ornamentaban con otros productos.
1111
Primicias - bikkurim Bik 3,12-4, 3
151
12. ¿Por qué se ha dicho que las primicias son como la propiedad del sacer-
dote? Porque él puede adquirir con ellas esclavos, terrenos y ganado impuro.
El acreedor puede cogerlas a cambio de su fianza, una mujer (como pago) de
su ketubá45, tal (como se puede hacer con un) rollo de la ley. R. Yehudá dice:
Solamente se pueden dar a un asociado como regalo. Los sabios, en cambio,
afirman: Se pueden entregar a los sacerdotes de guardia y éstos las pueden
repartir entre ellos como cosas santas.
CAPÍTULO 446
l. Entre los andróginos hay cosas en las que son iguales a los varones y en
otras a las mujeres. Hay otras cosas que son comunes con los varones y muje-
res y otras en que no son comunes a los varones y las mujeres.
47
2. ¿En qué se iguala a los varones? Se contamina con lo blanco , como los
varones; se ha de vestir tal cual lo hacen los varones'; puede casarse, pero no
puede ser tomado como mujer, tal como ocurre con los varones. Corno en el
nacimiento de los varones, su madre continúa impura en la sangre de la purifi-
cación". No puede estar solo con mujeres49, como los varones. Como los varo-
nes, no es alimentado con las hijas"; tal como ocurre a los varones, no puede
quebrantar el precepto No os raparéis en redondo la cabeza ni raeréis los lados
52
de vuestra barba51 y Que ninguno se contamine por un muerto . Está sujeto a
todos los preceptos establecidos en la ley, como los varones.
3. ¿En qué se parece a las mujeres? Se contamina con el rojo53, como las
mujeres. No puede estar solo con los hombres, al igual que las mujeres". No
está sujeto" a la ley del levirato, al igual que las mujeres. No toma parte de la
herencia de los hijos, al igual que las mujeres. No puede comer de las cosas
santas, al igual que las mujeres. Su madre tiene que esperar54 a causa de él por
la impureza de su sangre, al igual que las mujeres. Es inhábil para dar testimo-
nio, al igual que las mujeres. En caso" de haber tenido una unión inmoral es
inhábil para la ofrenda", al igual que las mujeres.
a. varones + está obligado a cumplir con el levirato, al igual que los varones; se cubre y
afeita como las mujeres b. como las mujeres + No quebranta (el precepto negativo) no os
raparéis en redondo la cabeza ni os rasuraréis los lados de vuestra barba y que ninguno se
contamine por un muerto (Lv 19, 27; 21, ]), al igual que las mujeres c. No está sujeto ... con
las mujeres} d. En caso de haber tenido: no ha tenido e. para la ofrenda: para el sacerdocio
45. Dote matrimonial.
46. Ajeno como tal al tratado, pero incluido en todas las ediciones impresas.
47. Eufemismo para designar el semen (Lv 15, 2.16; Zab 2, 1).
48. Teniendo que esperar 40 días (cf. Lv 12, lss).
49. Cf. Qid 4, 12.
50. Ket 4, 6. BB 9, 2.
51. Lv 19, 27.
52. Cf. Lv 21, l.
53. Sangre de la menstruación (Lv 15, 19ss).
54. Ochenta días.
Bik 4,:1-5 Orden primero: Semillas - zerain 152
4. ¿En qué se parece a los hombres y a las mujeres? Si uno lo golpea o mal-
dice, queda obligado, al igual que a hombre o mujer". Si uno" lo mata inadver-
tidamente, puede escapar"; pero si lo mata intencionadamente, ( el homicida)
ha de ser muerto, como (cuando se mata) a un hombre o a una mujer. Su madre
tiene que traer por él un sacrificio56, como se hace por los varones y las muje-
res. Puede comer' en los santuarios de las fronteras, como hombres y mujeres.
Puede recibir cualquier herencia, como los hombres y mujeres".
5. ¿En qué no se parece ni a los hombres ni a las mujeres'? No se quemar
ninguna ofrenda a causa de la impureza de su flujo ni incurre en pena por la en-
trada en el Templo (en tales circunstancias), (no como ocurre a los hombres y
mujeres). No puede ser vendido como esclavo hebreo, no como ocurre con los
hombres y mujeres. No puede ser valorado57, no como los hombres y mujeres.
Si uno dice: «Soy nazir, si éste no es hombre ni mujer», en tal casos es nazir.
R. Yosé" dice: El andrógino es una criatura aparte. Los sabios no pueden deci-
dir si es hombre o si es mujer. Pero el de género dudoso no es así, unas veces
es hombre, otras veces mujer'.
a. o mujer + (su madre) se sienta a causa de la sangre de la purificación, como los va-
rones y las mujeres b. Si uno lo mata ... las mujeres] c. Puede comer ... fronteras: puede
participar de las cosas santas (que se comenfaera de Jerusalén), como los hombres y mujeres
d. mujeres + Si dice: Mira, soy nazir si éste es varón y hembra, es nazir e. las mujeres +
no se queda obligado por golpearlo o maldecirlo, no como los hombres y mujeres f. No se
quema ... las mujeres] g. en tal caso es nazir: en tal caso no es nazir h. R. Yosé: R. Meir
i. Ha terminado el orden de las «Semillas» con once tratados:
Bendiciones, nueve capítulos.
Esquina de tu campo, ocho capítulos. /1
El producto de diezmo dudoso, siete capítulos.
Las especies diversas, nueve capítulos.
El año sabático, diez capítulos.
Ofrendas, once capítulos.
Segundo diezmo, cinco capítulos.
Diezmos, cinco capítulos.
Masa, cuatro capítulos.
Árboles frutales incircuncisos, tres capítulos.
Primicias, cuatro capítulos.
El número total de capítulos son setenta y cinco.
55. A las ciudades de refugio.
56. Cf. Lv 12, 6.
57. Cf. Lv 27, 2-8.
ORDEN SEGUNDO
FIESTAS
(moed)
Sábado
Fusión
Pascua
Siclos
Día del perdón
Fiesta de los Tabernáculos
Días festivos intermedios
Año Nuevo
Días de ayuno ,
El rollo de Ester
Fiestas menores
Sacrificio festivo
,.
SÁBADO
(shabbat)
El sábado y la circuncisión llegarían a convertirse en los elementos externos más
característicos del judaísmo, hasta el punto de que no faltaron creyentes dispuestos a
arrostrar la muerte por la salvaguardia de esos dos preceptos. Pero el espectacular au-
mento de la importancia de este día santo fue resultado de un proceso histórico, del que
el tratado mísnico del sábado refleja su estadio final.
Se barajan varias hipótesis sobre el origen del sábado en Israel. Se ha propuesto un
origen extranjero, babilónico, cananeo o quenita, En Babilonia se consideraban nefastos
los días del mes múltiplos del siete (7, 14, [19], 21, 28). Tenían carácter penitencial y en
ellos se suspendía cierto tipo de obras. Dicen los textos que, durante esos días, el pastor
de los pueblos (el rey) no debía comer carne cocida ni pan cocido, ni cambiarse de ropa,
ni ponerse un traje nuevo, ni ofrecer sacrificios, ni montar en su carro, ni ejercer el poder.
El sacerdote no debía emitir oráculos y el médico no debía tocar al enfermo.No convenía
realizar ninguna acción deseable. Por otra parte, la palabra acadia shapattu designa un
día medial del mes, el de la luna llena, siendo significativo que el shabbat hebreo sea
puesto en diversos textos del Antiguo Testamento en relación con la luna nueva. Con
todo, resulta difícil aceptar la hipótesis del origen babilónico. El sábado hebreo nunca
tuvo el carácter de día nefasto ni tampoco designó como tal la luna nueva.
Las otras dos hipótesis, la cananea (basada en el contacto de Israel con Canaán) y la
quenita (basada en la breve estancia de Moisés en Madián), carecen de apoyo textual. Lo
que es indudable es que el sábado se encuentra y¡¡ en los orígenes de Israel. Aparece en
el código eloísta de la Alianza (Ex 23, 12), en el yavista (Ex 34, 21), en el sacerdotal (Ex
31, 12-17) y en las dos redacciones del decálogo (Dt 5, 12-14; Ex 20, 8-10). En todos
estos textos se habla del sábado como el séptimo día en el cual cesa el trabajo.
En el transcurso de su evolución histórica, el sábado ha adquirido dos valores funda-
mentales, uno social y otro religioso. El aspecto social se manifiesta en la prohibición de
realizar trabajos corporales. El objetivo es el descanso, extendido incluso a los animales
y los esclavos («No harás trabajo alguno, ni tú, ni tu hijo, ni tu hija, ni tu esclavo, ni tu
esclava, ni tu buey, ni tu asno, ni tu ganado, ni el emigrante que viva en tus ciudades, para
que descansen como tú, el esclavo y la esclava»). Hay que destacar, con todo, que este
valor del reposo es vinculado con la historia de la salvación ( «Recuerda que fuiste esclavo
en Egipto y que te sacó de allí el Señor, tu Dios, con mano fuerte y con brazo extendido.
Por eso te manda el Señor, tu Dios, guardar el día del sábado», Ex 20, 10-11 ).
El aspecto religioso, por su parte, tiene una doble vertiente: una que pudiéramos
llamar psicológico-social y otra que se denominaría ontológica. La psicológico-social
se muestra en la función pedagógica del sábado, que debe suponer para el individuo y la
comunidad no sólo el reposo estático, sino la vuelta dinámica y decidida hacia el autor
de la vida. La tradición rabínica ha entendido en este sentido la llamada a la santificación
del sábado y ha hecho de é! un día especial para el estudio de la Torá,
Orden segundo: Fiestas - moed 156
La vertiente ontológica va incluida en el carácter del sábado como signo y elemento
vivo de la Alianza entre Dios e Israel. Su observancia supone la ratificación personal de
la Alianza y la señal externa del misterio que une a Dios con su pueblo. De ahí que el
quebrantamiento del sábado llegue a castigarse con la muerte ( «Guardaréis el sábado
porque es día santo para vosotros; el que lo profane es reo de muerte; el que trabaje será
excluido de su pueblo ... Los israelitas guardarán el sábado en todas sus generaciones
como alianza perpetua. Será la señal perpetua entre Yo y los israelitas, porque el Señor
hizo el cielo y la tierra en seis días y el séptimo descansó», Ex 31, 13-17).
La concepción del sábado ha experimentado una evidente evolución en Israel. En los
antiguos textos históricos aparece el sábado como día de reposo y fiesta gozosa (Is 1, 13).
Se interrumpían los trabajos mayores ordinarios (Ex 20, 9-10; Dt 5, 13-14), las transac-
ciones comerciales (Am 8, 5), se iba al santuario (Os 2, 13) o se visitaba a un hombre de
Dios (2 Re 4, 23). Los viajes menores se podían realizar (2 Re 4, 23).
Tras la destrucción del Templo y en el exilio, cuando dejaron de celebrarse las fiestas
tradicionales ligadas al Templo, el sábado adquirió importancia. El precepto del reposo
sabático se hace más riguroso. Se prohibía transportar bultos e introducirlos en Jerusa-
lén, realizar cualquier trabajo (Jr 17, 21-22), hablar de negocios (Is 58, 13) ... Cuando
Nehemías volvió a Jerusalén por segunda vez hubo de constatar, sin embargo, que los
judíos jerosolimitanos quebrantaban el reposo del sábado (Neh 13, 19-22).
En la época macabea se intensifica la rigurosidad en la observancia del descanso sa-
bático. Un grupo de creyentes se dejó matar por los sirios antes que defenderse y quebrar
el precepto del sábado (1 Mac 2, 32-38). En este sentido fue de suma importancia la de-
cisión de Matatías de defenderse, incluso con las armas, en día de sábado en caso de ser
atacados (1 Mac 3, 39-41). En el inconsciente del pueblo judío naufraga, sin embargo, un
peculiar sentimiento perdido y en el curso de la historia sus enemigos han sabido escoger
con tiento el sábado para atacarle en su desaprensión.
La rigurosidad respecto a la observancia del sábado en la época de los orígenes del
cristianismo se manifiesta en la literatura de los seudoepígrafos. El Libro de los jubileos
(50, 8-13) prohíbe en día de sábado el uso del matrimonio, sacar agua que no hubiese sido
preparada ya en la vigilia, encender fuego, montar un animal ... El Documento de Damas-
co (10, 14ss) prohíbe comer alimentos que no hubiesen sido preparados antes o que no se
encontrasen ya en el campamento, sacar agua del pozo, comisionar a un gentil para que
realice una obra a beneficio propio, ayudar a un animal en el parto, sacarlo de un pozo o
cisterna donde hubiere caído ... La rigurosidad de los fariseos contemporáneos de Jesús
queda resaltada en diversos pasajes del Nuevo Testamento. En sábado prohibían coger
espigas (Mt 12, 2) o caminar más allá de los límites fijados (Hch 1, 12).
En un ambiente histórico cercano al de estas corrientes que los escritos seudoepígra-
fos reflejan, se redactó la Misná y cristalizó el tratado del sábado. La Misná recoge, sin
duda, la rigurosidad existente, pero introduce elementos de liberación que van a caracte-
rizar al auténtico rabinismo. Los doctores de la ley, los llamados sabios, intentan ser fieles
a los preceptos recibidos, pero al mismo tiempo inventan medios y razones para que el
hombre no quede aplastado por el peso de la ley. El tratado del sábado no sólo será la dis-
quisición de lo que no se puede hacer, sino también de lo que se puede hacer. Muchas son
las formas en que los doctores aliviaron la observancia del sábado, que no debía perder
su condición de día alegre. La prohibición de introducir algo en casa o sacarlo en sábado
quedaba aligerada al distinguir dos actos en el introducir (agarrar y depositar) y otros dos
en el sacar. Si ambos actos eran realizados por personas distintas, no se quebrantaba el
precepto. Los inconvenientes que la prohibición de viajar en sábado entrañaba se paliaban
con la invención de los dos mil codos a partir del lugar donde uno residía y con el erub.
Si en la vigilia del sábado un judío dejaba en un lugar dos comidas preparadas para el día
,..
157 Sábado - shabbat Shab 1, 1
santo, aquel lugar se consideraba como si fuera su residencia, y desde allí se comenzaba
a contar los dos mil codos. El tratado del sábado está lleno de estas matizaciones, que han
de ser resaltadas ante las exageraciones históricas del legalismo judío.
El del sábado es el primer tratado del segundo orden mísnico de las fiestas. Cabe pre-
guntarse si existió alguna razón para que los redactores colocasen este tratado a la cabeza
del segundo orden. Podría pensarse que la actual disposición se realizó bajo el influjo de
Lv 23, lss, donde el sábado inaugura la lista de las fiestas israelitas. Pero al examinar el
orden dado en Lv 23 se comprueba que en nada se parece al orden mísnico de las fiestas.
Parece ser que el verdadero principio directivo en la ordenación fue la extensión de los
tratados. El del sábado, por ser el más extenso, inauguró la serie.
El tratado no presenta ninguna ordenación sistemática, y en el estadio actual de las
investigaciones resulta difícil decir cosas seguras sobre el proceso de redacción. Sí tie-
ne fundamento la distinción de dos grupos de elementos o misnayot. Los primeros se
unifican en tomo a un pensamiento guía, y los segundos constituyen una suma de cosas
diversas.
Al primer grupo de misnayot, que establecen qué cosas está permitido llevar en sá-
bado, pertenecen los capítulos 1, 1; 5, 6 y 7, 3-4; 8 y 9, 5; 11 y 16-18.
CAPÍTULO 1
1. Hay dos modos de transportar en día de sábado que son cuatro para el
que está dentro y otros dos que son cuatro para el que está fuera. ¿De qué ma-
nera? En el caso de que (en sábado) un pobre esté fuera y el dueño de la casa
esté dentro, si el pobre introduce la mano y deposita algo en la mano del dueño
de la casa o si coge algo de aquél y lo saca, entonces el pobre es culpable y el
dueño de la casa está exento. Si el dueño de la casa saca la mano y deposita
algo en manos del pobre o si retira algo de las manos del pobre y lo introduce,
en este caso el dueño de la casa es culpable y el pobre no lo es. Si el pobre
introduce la mano y el dueño de la casa toma algo de ella, o deposita en la mis-
ma algo y lo saca, ambos están exentos. Si el dueño de la casa saca su mano y
el pobre recoge algo de las manos de aquél o si deposita algo en sus manos y
aquél lo introduce, ambos están exentos1•
1. El precepto que aquí se contempla es fundamentalmente el expresado por Jeremías
(17, 22): «No saquéis cargas de vuestras casas en sábado». Como ejemplo típico se trae a
colación un caso de limosna que involucra un modo de transporte, para significar, eviden-
temente, que el precepto del reposo sabático se impone incluso sobre los actos de caridad.
Los dos actos, sacar o meter, en el interior de la casa, prohibidos en el precepto bíblico se
convierten en cuatro en la interpretación rabínica, al desglosar en cada uno de ellos la acción
de coger y la acción de depositar. Sólo quien realiza ambos conceptos simultáneamente que-
branta el precepto. De ahí que quien está fuera de la casa, entendiendo aquí por ésta el ámbito
donde está permitido moverse y transportar los objetos en sábado, puede realizar cuatro actos
(meter la mano y depositar, coger y sacar, meter la mano dejando que otro recoja el objeto,
sacar la mano retirando el objeto que otro depositó en ella). De modo inverso, el que está
dentro de la casa puede ejecutar otros cuatro actos. Culpable significa en este contexto que
está obligado a ofrecer un sacrificio por el pecado a causa de la transgresión involuntaria;
exento, que no está obligado. Si la transgresión fuere premeditada, el castigo sería la muerte
dejada a las manos de Dios.
Shab 1, 2-5 Orden segundo: Fiestas - moed 158
2, Nadie se, sentará delante del barbero poco antes de la oración vespertina2
en tanto no la haya recitado. Nadie irá al baño ni a la curtiduría3, ni se pondrá
a comer ni a hacer juicio. Pero si ya comenzó, no está obligado a interrumpir
esos actos. Hay que interrumpirlos, sin embargo, para la recitación del Oye,
Israel; no para la recitación de la Oración4•
3. El sastre no ha de salir con su aguja cuando ya esté próximo el oscure-
cer, no sea .que se olvide y la transporte5. Tampoco el escriba ha de salir con
su pluma. Nadie despulgará sus vestidos ni leerá a la luz de la lámpara6. Con
verdad se ha dicho": El instructor puede supervisar (a la luz de la lámpara) de
qué manera leen los niños, pero él no ha de leer8. Del mismo modo, quien ha
tenido un flujo no comerá con una mujer que ha tenido también flujo, ya que
esto brinda ocasión de pecar",
4. He aquí algunas de las normas pronunciadas en el cuarto superior de
Ananías, hijo de Ezequías, hijo de Gurión", cuando subieron a visitarlo. Vo-
taron y fue más numerosa la escuela de Samay que la de Hile!. Aquel día se
tomaron dieciocho decisiones.
5. La escuela de Samay dice: No se puede poner a remojo (en la tarde del
viernes) tinta, nj;colorantes, ni veza, a no ser que se disuelvan dentro del día 11•
La escuela de Hilel, en cambio, lo permite.
2. La oración vespertina (minjá) es la que había que recitar antes del atardecer. La pro-
hibición de ir al barbero o peluquero poco antes del tiempo de la oración se debe al peligro
de que-se olvide de su recitación, que obligaba en un tiempo fijo. Esta prohibición se refería
tanto a las tardes del viernes .como a las .de los otros días de la semana.
3. En plan paradigmático se pone el ejemplo de la curtiduría, como trabajo que necesita
.un largo tiempo de realización y que tenía el peligro de hacer olvidar el tiempo de la oración.
4. La recitación del Oye, Israel tenía un tiempo fijado por la Ley, mientras que la lla-
mada Oración (Tefilá), conocida también como Shemoné esré ( «dieciocho» plegarias ), no.
5. Se ponen dos ejemplos de trabajadores que fácilmente pueden olvidarse del propio
instrumento .de trabajo, llevando la aguja prendida en la ropa, corno el sastre, o la pluma
sobre la oreja, como el escriba. La santidad y absolutez del sábado obliga a tales nimiedades .
.6. Al usar la lámpara tendría necesidad de reavivarla, quebrantando el reposo sabático.
7. Fórmula que evoca una antigua halajá (cf. Glosario, p. 1089). La prohibición de des-
pulgar la ropa y matar insectos cae bajo la norma general de no matar animales en sábado (7,
2). Aquí discrepaban aún los samaítas y los hilelitas: los primeros prohibían matar un piojo
en sábado, los segundos lo permitían, En el fondo, se trata de una superstición.
8. Los niños no suelen estar interesados en continuar la lectura, de ahí que no haya que
presumirel peligro de.que reaviven la lámpara. En cambio, en el maestro sí se da ese peligro.
· 9. Lo mismo que en sábado hay que evitar el peligro de transgresión, así el hombre eon
flujo no ha de comer con la mujer en periodo de menstruación, para evitar el peligro de la
unión sexual, severamente prohibida en tales circunstancias (Lv 15, 24).
10. Ananías, hijo de Ezequías, hijo de Gurión, fue una de las cabezas de la escuela de
Samay (en la generación anterior a la destrucción del Templo). Su gran mérito consistió en
resolver las dificultades que presentaba el libro de Ezequiel para ser incluido entre los libros
sagrados (Bacher, Agada I, 19). Ananías se opuso así a la resolución de su propia escuela,
que pretendía poner a Ezequiel entre los apócrifos. En casa de Ananías se votaron 1.8 dispo-
siciones, imponiéndose las más severas, propugnadas por la escuela de Samay. Estas halajot
se registran en los dos talmudes, dos de las cuales se incluyen en la misná anterior.
l l. El reposo sabático lo extendía la escuela de Sama y a las cosas inanimadas. La leyenda
del río Sambatión sería un reflejo de .esa mentalidad. Según la leyenda, se trataría de un río
caudaloso que en sábado quedaba paralizado [ cf. Gn R 11 b]. En Josefo la leyenda se invierte.
El rio estaría seco los seis días de la semana y sólo (,1 séptimo correría (Bel!. Jud. 7, 5.1 ).
159 Sábado - shabbat Shab 1, 6-11
6. La escuela de Samay dice: No se han de meter haces de lino (húmedo)
en el horno a no ser que la evaporación tenga lugar durante el día. Tampoco se
puede meter la lana en la caldera a no ser que absorba el tinte (dentro del día).
La escuela de Hilel, en cambio, lo permite. La escuela de Samay dice: No se
ponen cepos para cazar animales, aves o peces a no ser que puedan ser atrapa-
dos dentro del día. La escuela de Hilel lo permite.
7. La escuela de Samay dice: No se puede vender (nada) a un gentil, ni
ayudarle a cargar la bestia, ni poner el bulto sobre las espaldas a no ser que
pueda llegar a un lugar cercano (mientras todavía es de día)12• La escuela de
Hilel lo permite.
8. La escuela de Samay dice: No se dan pieles para curtir ni tampoco ves-
tidos para lavar a un batanero gentil a no ser que ( el trabajo) pueda ser hecho
dentro del día. Todas estas cosas las permite la escuela de Hilel mientras no se
haya puesto el sol.
9. Rabán Simeón ben Gamaliel decía: En la casa de mi padre era costum-
bre dar la ropa blanca a un batanero gentil tres días antes del sábado13. Tanto
una ( escuela) como la otra están de acuerdo en que se pueden colocar los ma-
deros en el molino de aceite y los cilindros en la prensa del mosto14.
10. No se puede freír carne, ni cebollas, ni huevos a no ser que (este tra-
bajo) pueda hacerse dentroª del día15. No se puede poner la masa en el horno
cuando comienza a atardecer ni tampoco los dulces sobre las brasas a no ser
que se hagan dentro del día", Rabí Eliezer decía: Ano ser que (dé tiempo) a que
se endurezca su parte inferior.
11. El cordero pascual puede meterse16 en el horno al atardecer ( cuando el
14 de Nisán cae en viernes). Se puede también atizar el fuego en la pila de la
cámara del fuego; fuera de allí, sólo a fin de que el fuego prenda la mayor parte
(de la leña)17• Rabí Yehudá decía: Con carbón, en cualquier cantidad.
a. dentro del día] b. dentro del día]
12. Se sobreentiende que ha de llegar a un lugar cercano antes de que se ponga el sol,
es decir, antes de comenzar el sábado. Hay discusión sobre qué es lugar cercano: la primera
casa de su ciudad (Tosejia), su casa real (TJ), o una ciudad cercana (otros). La razón de la
prohibición estriba en la sospecha que existiría de que se sirva de un no judío para provecho
propio o quizás remonta a una primitiva mentalidad según la cual la preparación de la fiesta
del Dios nacional incluía la exclusión de contacto con los adoradores de otra divinidad, que
podría comportar fácilmente la impureza cultual.
13. Ateniéndose a la doctrina de la escuela de Samay.
14. Una vez que la aceituna estaba ya machacada y la uva pisada, se permitía colocar un
peso encima, una viga o madero sobre las aceitunas o un cilindro o rueda de piedra sobre las
uvas para apurar al máximo su destilación, incluso aun cuando esta destilación tuviese lugar
en sábado, ya que en toda circunstancia el fruto continuaría destilando por sí mismo.
15. Al freír cabe el peligro de atizar el fuego dentro ya del ámbito del sábado.
16. El cordero pascual era atravesado por una estaca y se introducía en el horno, que
tenía la apertura en la parte alta.
17. En el Templo existía una cámara de fuego donde los sacerdotes que hacían guardia
se calentaban. Estaba permitido allí atizar el fuego en el atardecer del viernes, aun cuando la
acción de la combustión perdurase hasta el sábado. Fuera del Templo, sólo se permitía atizar
el fuego cuando éste prendiese en la mayor parte del leño antes de comenzar el sábado.
Shab 2, 1-5 Orden_segundo: Fiestas - moed 160
CAPÍTULO 2
1
l. ¿Con qué está permitido encender y con qué no está?18 No se puede en-
cender con fibra de cedro, ni con lino, ni con borras de seda, ni con mecha de
cañamazo, ni con pabilo del desierto, ni con el musgo que flota sobre las aguas,
ni con pez, ni con cera, ni con aceite ricino, ni con aceite de combustión, ni con
aceite de la grasa de la cola 19, ni con sebo". Najum el Persa decía: Se puede
encender con sebo cocido. Pero los sabios dicen: Ya esté cocido o no lo esté,
no se puede encender con él.
2. No se puede encender con aceite de combustión en día festivo21. Rabí
Ismael decía: No se enciende con aceite pez por la dignidad del sábado. Los
sabios lo permiten con todos los aceites: con óleo de sésamo, con aceite de
nueces, con aceite de colza, con aceite de pescado, con aceite de coloquinto,
con alquitrán y con nafta. R. Tarfóndecía: No se enciende sino exclusivamente
con aceite de oliva.
3. De todo lo que procede del árbol sólo se usa para encender el lino y de
todo lo que procede del árbol nada se contamina con la impureza de la tienda
a no ser el lino22. De una mecha hecha de vestidos, que está retorcida, pero
no quemada, decía Rabí Eliezer: Es impura y no se puede encender con ella.
R. Aquiba decía: Es pura y se puede encender con ella.
4. Nadie puede agujerear la cáscara de un huevo, llenarla de aceite y poner-
la sobre la lámpara a fin de que gotee, incluso aunque fuere de arcilla. R. Ye-
hudá lo permite. Pero si el alfarero lo unió desde un principio, está permitido,
ya que es un solo objeto23. Nadie ha de llenar el plato de aceite ni colocarlo al
lado de la lámpara sumergiendo el extremo de la mecha en él a fin de que ésta
absorba. R. Yehudá lo permite.
5. El que apaga la vela por temor a los gentiles", o a los ladrones, o al mal
espíritu, o a causa del enfermo que duerme, no es culpable. Pero si lo hace para
ahorrar vela, o aceite, o mecha, es culpable. R. Yosé exime de culpabilidad en
todos los casos fuera de la mecha, debido a que la convierte en carbón25.
18. Alude a la lámpara del sábado. La prohibición de encender fuego se basa en Ex 35, 3.
19. De la cola de los animales. La identificación de estas sustancias no es segura.
20. La razón de la exclusión de estas sustancias de baja calidad para la combustión hay
que buscarla probablemente en el peligro de que uno alimente o espabile la lámpara para ver
mejor o que debido a la poca luz que expande renuncie al deber de encenderla.
21. Estaba prohibido quemar óleo de ofrenda, devenido impuro, en día festivo, lo mis-
mo que en sábado, como asimismo en la tarde que precedía al sábado o día festivo.
22. Si una tienda de lino alberga o proyecta su sombra sobre un cadáver todo lo que hay
en ella y ella misma contrae impureza. No ocurriría así si la tienda fuese de otra sustancia.
Esta norma está tomada de Nm 19, 14.
23. Si el cascarón de huevo, ya sea real, ya sea de arcilla, está sobrepuesto en la lámpa-
ra, cabe el peligro de que uno lo coja inconscientemente para servirse del aceite que hay en
él y apague antes de tiempo la lámpara. Observa Danby que la lámpara palestina de la época
no podía contener más aceite que para arder durante una hora.
24. De los persas se dice que en determinados días consagrados a su divinidad no permi-
tían encender fuegos fuera del Templo.
25. Realiza una obra prohibida.
161 Sábado - shabbat Shab 2, 6-3, 2
6. A causa de tres transgresiones mueren las mujeres al dar a luz: por no ha-
ber observado las leyes de la pureza, de la ofrenda de la masa y del encendido
de la lámpara26.
7. La tarde del sábado, cuando comienza a oscurecer, el hombre debe de-
cir en su casa tres cosas, a saber: «¿Habéis apartado el diezmo?27 ¿Habéis
dispuesto el erub?28 Encended la lámpara». Cuando se duda si ha oscurecido o
no, no se aparta el diezmo de los productos que ciertamente no han sido diez-
mados, ni se sumergen los utensilios, ni tampoco se encienden las velas, pero
sí se diezman los productos de diezmo inseguro, se puede preparar el erub y
cubrir las cosas calientes.
CAPíTUJ,O 3
L Sobre un fogón29, que ha sido rescaldado con paja y con abrojos", se
pueden colocar alimentos cocidos31. (Si fue encendido) con orujo y con le-
ña, no se pueden colocar alimentos en tanto no se haya escarbado o no se ha-
ya recubierto ( el fuego) con ceniza. La escuela de Samay enseña: (Se pueden
colocar alimentos) calientes, pero no cocidos. La escuela de Hilel sostiene:
Tanto (alimentos) calientes como cocidos. La escuela de Samay dice: Se pue-
den quitar, pero no volver a poner. La escuela de Hilel afirma: También se
pueden volver a poner32•
2. En un horno, que ha sido encendido con paja y con abrojos, no se ha de
meter nada33 ni tampoco poner nada encima de él34. Al hornillo, encendido con
26. La mujer era la encargada, por precepto rabínico, de encender la lámpara del sábado.
La importancia que se da a esta costumbre se pone de manifiesto en el temor que se trata de
infundir a la mujer judía descuidada. Los otros dos preceptos, sobre la menstruación (Lv 15,
19) y la masa de harina (Nm 15, 20), son de origen bíblico.
27. De los alimentos que habían de ser ingeridos había que apartar el diezmo antes del
sábado, ya que durante el sábado no se podía hacer.
28. El erub fue un ingenioso invento rabínico para aligerar el sábado. El reposo sabático
prohibía alejarse más de dos mil codos de la ciudad, pero si la víspera una persona colocaba
alimentos para dos comidas en un lugar dentro del límite sabático, tal Jugar pasaba a ser
considerado una residencia temporal y podía caminar otros dos mil codos a partir de él en
cualquier dirección. El mismo recurso se usaba entre varios vecinos colocando alimentos
en un patio para crear la presunción de tratarse de una sola casa. Así quedaba permitido el
transporte de objetos en su interior. El baño de inmersión hacía a los objetos aptos para el uso,
pero no podía realizarse en sábado.
29. El término kira (fogón) deriva del verbo kará, que significa «excavar», ya que se
trataba de una fosa alargada, en cuyo fondo se encendía fuego y sobre la cual se colocaba la
olla. Generalmente tenía capacidad para dos ollas, de ahí el dual bíblico kirayim (Lv 11, 35).
Cf. Kel 5, 2.
30. Antes de irrumpir el sábado.
31. En el mismo día del sábado para calentarlos. Se permite si fue encendido con paja
y abrojos, debido a que éstos no dejan brasas, pero no si fue rescaldado con orujo y leña, ya
que dejan brasa y cabría peligro de atizarla para calentar más rápidamente los alimentos.
32. En sábado.
33. Alimentos cocidos, en día de sábado.
34. A causa del calor intenso que produce el horno.
- ····1,
Shab 3, 3-6 Orden segundo: Fiestas - moed 162
paja y con abrojos, se aplica la misma norma que al fogón con orujo y leña,
pues es como un horno.
3. No se puede poner un huevo al lado de una caldera35 para que se cueza,
ni romperlo sobre un paño36. R. Yosé lo permite. Tampoco puede ser ocultado
en la arena o en el polvo del camino para que cueza.
4. La gente de Tiberias hizo pasar en otro tiempo un tubo de agua fría a
través de un canal de agua caliente37• Los sabios les dijeron: Si esto se realiza
en sábado.ies lo mismo que el agua que se calienta en sábado que está prohibi-
da para lavarse y para beber. Si se realiza en un día festivo, es como agua que
se calienta en día festivo, que está prohibida para baño38, pero permitida para
bebida39• Si un calentador" ha sido limpiado de sus cenizas, se puede beber de
él en día de sábado; pero si es un calentador de tipo antikí41, a pesar de que
haya sido limpiado de sus cenizas, no se puede beber de él42•
5. En un calentador retirado del fuego no puede meterse agua fría con el
objetivo dé que se caliente, pero sí se puede verter en ella o en un vaso (agua
fría) a fin de que se entibie. En una sartén o en una olla, que se han retirado del
fuego mientras hervían, no se pueden meter especias, pero sí se pueden poner
en el plato o en una fuente43• R. Yehudá decía: Pueden echar (especias) a todo,
a excepción de lo que lleva vinagre y salmuera44•
6. No se puede colocar45 un vaso debajo de la lámpara con el fin de re-
coger el aceite46 en él, aunque si se coloca dentro del día, sí está permitido.
No se puede hacer uso de él debido a que no estaba preparado para eso. Una
lámpara nueva se puede trasladar", pero no una vieja. R. Simeón enseñaba:
Todas las lámparas pueden ser trasladadas, a excepción de la lámpara que
arde en sábado48• Está permitido colocar un vaso debajo de la lámpara con el
fin de recoger los chisporroteos, pero no se le puede poner agua, porque esto
apagaría (la llama).
35. Meham, calentador, donde se hervía el agua.
36. Sobre un paño caliente, para que se cueza mínimamente y sea comestible.
3 7. Algunos explican que la invención de los tiberienses consistía en introducir agua fría
en caliente con el propósito de entibiar esta última. Las termas de Tiberíades eran conocidas
desde antiguo.
38. Prohibida para lavarse el cuerpo, pero no las manos y los pies.
39. La permisión se apoya en Ex 12, 16.
40. El calentador de referencia es el denominado miliarum, un instrumento de arcilla,
por cuyo interior pasaba un tubo donde se colocaban las brasas para calentar el agua.
41. Metálico, con un recipiente para las brasas. El agua se ponía encima y conservaba
más tiempo el calor.
42. Aun después de haber retirado las brasas conservaba el calor, así que existía el riesgo
de que el agua se calentase en sábado.
43. Porque ya no hay posibilidad de cocción.
44. Ya que estos, a causa de la acidez, provocan la cocción de las especias.
45. En sábado.
46. Que gotea de la lámpara.
4 7. Es decir, una lámpara que todavía no ha sido usada se puede trasladar de un lugar
a otro de la casa. La vieja pertenece a los objetos que no se han de usar en sábado.
48. Por el peligro de apagarse.
163 Sábado - shabbat Shab 4, 1-5, 2
CAPÍTULO 4
1. ¿Con qué se puede cubrir y con qué no?49 No se puede cubrir con orujo,
ni con estiércol, ni con sal, ni con cal, ni con arena, ya estén húmedos o secos.
Tampoco con paja, ni con el hollejo de la uva, ni con harapos, ni con hierbas
que todavía están verdes, aunque sí puede cubrirse con éstas cuando están se-
cas. Se puede cubrir con ropa y con frutos", con alas de paloma, con serrín, con
estopa de lino fino. R. Yehudá prohíbe el fino y permite el grueso.
2. Se pueden cubrir con pieles y se las puede trasladar; también con vellón
de lana, aunque entonces no puede trasladarse. ¿Cómo se hace? Se coge la ta-
padera y (la lana) cae51. R. Eleazar ben Azarías decía: El cesto se inclina hacia
un lado y se extrae a fin de que no haya que retirar (la olla) y no se pueda volver
a poner52• Los sabios, en cambio, dicen: Se puede retirar y volver a poner, Si no
cubrió (la olla) dentro del día, no se puede cubrir después de haber oscurecido.
Pero si la cubrió y se destapó, está permitido el cubrirla. Se puede llenar la jarra
y ponerla debajo de una almohada o un cojín53.
CAPÍTULO 5
l. ¿Con qué puede salir una bestia en sábadoª y con qué no?54 El camello
puede salir con el cabestro, la camella con el aro de la nariz, el asno libio con
el freno, el caballo con las bridas. Todos los animales que porten cadena salen
con cadena y se les lleva por la cadena. Se los puede asperjar y sumergir en su
propio lugar55•
2. El asno puede salir con una cobertura56 cuando ya la tenía ceñida, los
machos cabríos pueden salir cubiertos57, las ovejas pueden salir descubiertas,
atadas o revestidas con un paño. Las cabras pueden salir con la ubre recogida.
a. en sábado]
49. Una vez retirada la olla del fuego el viernes por la tarde se la colocaba entre elemen-
tos que le mantuvieran el calor, pero no que se lo aumentaran.
50. Tal como el grano.
51. Cuando se quiere extraer el alimento, se alza la tapadera y las lanas que la recubrían
caen por sí solas.
52. La olla o la tartera, cubierta o rodeada de lana, se colocaba en 1Jn cesto o en un ca-
jón. El cesto o el cajón se inclinaba hacia un lado para extraer los alimentos sin sacar la olla o
tartera, ya que según R. Eleazar no podía ésta volver a ser colocada en su sitio, mientras que
los sabios lo permitían si se conservaba el hueco vacío.
53. Para mantener el agua tibia, o calentarla un poco, o mantener su frescor en verano.
54. El reposo sabático obliga también a las bestias ( cf Ex 20, 1 O). No se considera carga
lo que es necesario o cumple la función de proteger al animal.
55. Si la cadena de la bestia ha devenido impura por el contacto con un muerto, se puede
asperjar mientras está en el pescuezo del animal o se sumerge al animal con ella puesta y
adquiere de nuevo la pureza.
56. Manta o paño que se coloca. sobre el lomo del animal para protegerlo del frío.
57. Al macho cabrío se le recubría el falo con una piel para impedir que montase sobre
la hembra. Por la misma razón se ataba la cola del animal a la pierna o_, cuando se quería
conseguir el efecto contrario, se sujetaba la cola ai lomo.
.....-
Shab 5, 3-6, 1 Orden segundo: Fiestas - rnoed 164
Rabí Yosé prohíbe todo, a excepción de las ovejas revestidas con un paño. Rabí
Yehudá dice: Las cabras pueden salir con la ubre recogida si es por mantenerla
seca, pero no si es por causa de la leche58•
3. ¿Con qué no pueden salir? El camello no puede salir con un paño oma-
mental", ni atado", ni ligado de patas61• Esto vale para el resto de las bestias.
No se puede atar un camello al otro y conducirles, pero sí se pueden coger las
cuerdas y llevarlos con tal que aquéllas no se enmarañen62.
4. El asno no puede salir con una cobertura cuando ésta no la tiene ceñida,
ni con el cencerro aun estando obturado, ni con el dispositivo en forma de
escalerita en el pescuezo63, ni tampoco con las correas de las patas. Las galli-
nas no pueden salir con cintas ni con bandoleritas en las patas64• Los machos
cabríos no pueden salir con la carreta que se coloca debajo de su cola65, ni las
ovejas con el aro de madera66, ni el ternero con el yugo, ni la vaca con la piel
de erizo67 y con las correas entre los cuernos. La vaca de Rabí Eleazar ben
Azarías andaba con una correa entre los cuernos, lo cual no era del beneplácito
de los sabios.
CAPÍTULO 6
l. ¿Con qué puede salir una mujer y con qué no puede? Una mujer no
puede salir con hilos de lana, ni con ovillos de lino, ni con lazos en la cabeza68•
No podrá bañarse mientras no los haya soltado69. No puede salir tampoco con
una cinta en la frente, ni con una guirnalda cuando no estén cosidas, ni con una
redecilla en lugar público, ni con una corona dorada", ni con collar, ni con aros
58. La ubre puede ser recubierta con una bolsa o saco para evitar que se dañe al arras-
trarla por el suelo, pero no para impedir que gotee la leche en el suelo.
59. Un paño que pendía sobre la cola y servía de distintivo.
60. La pata delantera.
61. Ligaban las patas anteriores a las posteriores para impedir la huida.
62. Al mezclarse podían quebrantar el precepto de la diversa semilla (Kil 9, 1).
63. Un aparato, en forma de escalerita, que se colocaba en el pescuezo del animal para
impedir que moviese la cabeza y hurgara en la herida.
64. Que servían de distintivo.
65. Para proteger el bolsón de sebo que suelen tener estos animales en la región del
:111'
medio Oriente.
66. En el aro se colocaba una planta que provocaba el estornudo en la oveja y así ale-
jaba aquellos insectos que se introducían por la nariz y causaban enfermedades.
67. Con la que se le recubrían las ubres para evitar que culebras y otros reptiles se acer-
caran a ellas.
68. En sábado la mujer no puede salir al área de dominio público con nada que no sea
estrictamente vestido u ornamento; en caso contrario, sería computado como carga y estaría
obligada a ofrecer un sacrificio, de imposición bíblica. Pero incluso aquellas piezas de vesti-
do u ornamento sobre las que amenaza el peligro de que se caigan o que se pueden sacar para
enseñárselas a otro, etc., están prohibidas por imposición rabínica. Sin embargo, en caso de
contravención, no se está obligado a ofrecer sacrificio en tal circunstancia.
69. Esta regla es independiente del sábado y se refiere al baño ritual de la mujer tras el
periodo de la menstruación. Cf. Miqw 9, 1.
70. Ed 2, 7.
r 165 Sábado - shabbat Shab 6, 2-5
de nariz, ni con anillo sin sello, ni con aguja sin agujero. Si sale (con tales co-
sas), no está obligada al sacrificio por el pecado.
2. El hombre no debe salir71 con sandalias cosidas a aguja, ni con una
sola" si su pie no tiene herida, ni con filacterias73, ni con un amuleto si no es
de un entendido", ni con coraza, ni con yelmo, ni con botas75• Si sale, no está
obligado al sacrificio por el pecado 76•
3. Una mujer no puede salir con una aguja que tenga agujero", ni con un
anillo que tenga sello, ni con un gorro en forma de caracol, ni con un ánfora ni
con un :fracaso de perfumes. Si sale, está obligada a un sacrificio por el pecado.
Ésta es la opinión de Rabí Meír. Los sabios la absuelven cuando se trata de un
ánfora o un frasco de perfumes.
4. El hombre no puede salir con la espada, ni con el arco, ni con el escudo,
ni con una porra, ni con la lanza. En caso de que salga, queda obligado a un
sacrificio por el pecado. Rabí Eliezer decía: Son como adornos para él. Los
sabios, en cambio, decían: No son sino para oprobio, ya que está escrito: De
sus espadas harán rejas de arado, y de sus lanzas, hoces. No alzarán la espada
gente contra gente, ni se ejercitarán para la guerra78. Las ligas son puras y
se puede ir con ellas en día de sábado 79. Las cadenillas" son impuras y no se
puede salir con ellas en sábado.
5. Una mujer puede salir con trenzas, ya sea suyo (el cabello), ya de otra
mujer, ya de pelo de animal. Pueden salir también con una cinta en la frente
o una guirnalda si está cosida, con una redecilla, con una peluca dentro de
un patio, con un algodón en los oídos, con un algodón en las sandalias, con un
algodón que preparó para su menstruación; con pimentón, con granos de sal y
con cualquier otra cosa que pueda meterse en la boca81 con tal que no la intro-
duzca en el sábado. Si se cae, no lo puede reintroducir. Los dientes postizos y
los dientes de oro, Rabí los permite, mientras que los sabios los prohíben.
71. El área del dominio público, aunque otros dicen al propio patio. El cosido de la
sandalia podría romperse y quedaría expuesto a transportarla.
72. Si llevara una sola sandalia pudiera dar ocasión a sospechar que la transporta escon-
dida entre los vestidos o también podría ser motivo de mofa y de este modo provocar en él el
retirarla y transportarla. En caso de herida está permitido llevarla, porque todos verán que lo
hace por la herida. Discuten los sabios si en tal caso puede llevar también calzado el pie sano.
73. Cápsulas de cuero conteniendo un pergamino donde están reproducidos los textos
de Ex 13, 1-10; 13, 11-16; Dt 6, 4-9; 11, 13-21. Actualmente se ponen en la oración de los
días de la semana ciñendo la frente y el brazo izquierdo.
74. El amuleto podía consistir en un escrito o en un haz de raíces que se llevaban col-
gadas del cuello con objetivos curativos o a las que se atribuían poderes superiores.
75. Estas tres últimas piezas eran usadas en periodo de guerra. Según algunos estaban
prohibidas porque no podían considerarse estrictamente como vestidos; según otros, porque
entrañaban el peligro de que las quitaran y las transportaran.
76. Debido a que es tan sólo precepto rabínico.
77. Es decir, apta para coser (lo cual estaría dentro de las obras prohibidas en sábado).
78. Is 2, 4.
79. Las ligas no son ni ornamento ni tampoco una pieza autónoma, sino que sirven de
complemento a otra.
80. Ligas con cadenillas llevadas ordinariamente por las muchachas.
81. Para corregir el aliento.
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Shab6,6-7, 1 Orden segundo: Fiestas - moed 166
6. Se puede salir con una moneda adosada a la parte inflamada82• Las niñas
pequeñas pueden salir con lazos, incluso con cordoncitos en las orejas83. Las
mujeres árabes pueden salir con el velo y las persas con el paño. También pue-
de salir así cualquier otra persona, únicamente que los sabios hablaron de su
tiempo presente84•
7. La mujer puede abrochar el vestido con una piedrecita, con una nuez,
con una moneda con tal que no se abroche primeramente en sábado.
8. El cojo puede salir con su pierna de palo. Tal es la opinión de Rabí Meír,
Rabí Yosé lo prohibía. Si tiene una cavidad85 que pueda recibir un cojinete, es
impura. La apoyatura86 tiene la impureza de asiento87. Se puede salir" con ellas
en sábado" y entrar con ellas en el atrio del Templo. El asiento y sus apoyaturas
tienen la impureza de asiento y no puede salirse con ellos en sábado ni entrar
con ellos en el atrio del Templo. Los zuecos88 son puros, pero no se puede salir
con ellos.
9. Los niños pueden salir con ligaduras y los príncipes con campanillas.
Cualquier otra persona (puede salir así), únicamente que los sabios hablaron
de su tiempo presente.
1 O. Se puede salir con un huevo de langosta89, con un diente de zorra", con
el clavo de un crucificado91, por razones de salud. Ésta es. la opinión de Rabí
Meír". Los sabios", en cambio, dicen que esto está prohibido incluso en los días
ordinarios por razón de ser esto un comportamiento de paganos.
CAPÍTULO 7
1. Se ha establecido una norma general respecto al sábado: Todo el que ha-
ya olvidado el principio fundamental del sábado92 y realice múltiples trabajos
en muchos sábados, no está obligado más que a un sacrificio por el pecado.
Pero el que es consciente del principio fundamental del sábado y realiza rnúl-
a. Se puede salir: No se puede salir b. y entrar: ni entrar c. Rabi Meír: R. Yosé d. Los
sabios, en cambio, dicen que esto está prohibido: R. Meir lo prohíbe
82. Según otros, se trata de un remedio para los callos.
83. Los cordoncitos tenían por finalidad impedir- el cierre de los agujeritos de la oreja
hechos para llevar los pendientes.
84. Importante observación. La tipificación rabínica estaba en función de un tiempo
concreto sin afán de agotar las posibilidades de la ley.
85. Kel 2, l; 15, lss. Todo el artículo trata del tema desarrollado en Kelim 15.
86. Se refiere a los utensilios que lleva en las rodillas el mutilado de ambas piernas.
87. Ciertas personas, como la parturienta o el hombre que sufre gonorrea, comunican im-
pureza al objeto sobre el que se sientan, se acuestan o cabalgan (Lv 12, 2; 15, 2.25). Son sus-
ceptibles de impureza los objetos adecuados. para sentarse, acostarse o cabalgar. Cf. Zab 2, 4.
88. El significado concreto es muy controvertido,
89. Se introducía en el oído como remedio al mal de oído.
90. Se le consideraba de eficacia contra el insomnio.
91. Según Maimónides, era considerado como remedio contra las fiebres terciarias. Se
llevaba prendido al cuello.
92. Todo el oue ignore \a obligación fundamental det sábado.
167 Sábado - shabbat Shab 7, 2-8, 1
tiples trabajos en muchos sábados, está obligado por cada uno de los sábados.
El que sabe que es día de sábado y realiza múltiples trabajos en muchos días
de sábado, está obligado por cada uno de los trabajos principales realizados. El
que realiza muchos trabajos de una misma especie no está obligado más que a
un sacrificio por el pecado.
2. Los trabajos principales son cuarenta menos uno: sembrar, arar, segar,
engavillar, majar, bieldar, limpiar, moler, cribar, amasar, cocer, esquilar, lavar la
lana, mullirla, teñirla; hilar, tejer, hacer dos cordoncillos, tejer dos hilos, separar
dos hilos; hacer nudos, soltarlos, hacer dos costuras, desgarrar algo con objeto
de hacer dos costuras, cazar un ciervo, matarlo o despellejarlo, salarlo, curar la
piel, pulirla, cortarla; escribir dos letras, borrar con el fin de escribir dos letras";
edificar, demoler, apagar, encender; golpear con martillo, transportar de un ám-
bito a otro. Estos son los cuarenta trabajos fundamentales menos uno93.
3. Establecieron todavía otra norma general: Si alguien transporta en sába-
do cualquier cosa apta para ser conservada y en la cantidad que se conserva,
está obligado a un sacrificio por el pecado. Pero si alguien transporta en sábado
algo que no es apto para ser conservado o en la cantidad que no se conserva, no
está obligado, sino que sólo lo está el que lo conserva.
4. Si uno transporta paja igual a la que podría servir para llenar la boca de
una vaca, o pajuela como para llenar las fauces del camello, o cebada como
para llenar la boca de un cordero, o hierba como para llenar las fauces de un
cabrito, y hojas frescas de puerro o de cebolla en la cantidad como de un higo
seco o secas como para colmar las fauces de un cabrito (es culpable). Todas
estas cosas no se unen debido a que difieren en la medida94• El que transporta
alimentos (como del tamaño) de un higo, está obligado", Estos se unen uno al
otro a causa de que son iguales en su medida, a excepción de la piel, pepita,
tallos, salvado y moyuelo95• Rabí Yehudá decía: A excepción de la cascarilla de
las lentejas que se cuecen con ellas96•
CAPÍTULO 8
l. El que transporta vino como para escanciar un vaso97, leche como para
un sorbo, miel como para poner sobre una herida98, aceite como para poder un-
gir un pequeño miembro99, agua como para diluir el colirio, un cuarto (de log)
a. borrar con eljin de escribir dos letras] b. está obligado]
93. El número 39 corresponde a las 39 veces que ml'kt (excluyendo el estado construc-
to) ocurre en el Pentateuco con sentido de trabajo.
94. Se les aplica una medida diferente.
95. Estos últimos elementos no entran en la cuenta para formar la medida prohibida.
96. La cascarilla de la lenteja sí entra en consideración.
97. El vaso o copa que se bendecía en la comida. Esta copa debía contener un cuarto de
log, del que una cuarta parte era vino y el resto agua. El log equivalía a seis huevos de gallina.
98. Herida, o llaga, de personas o animales.
99. En el Talmud se dice: «Como el dedo de un infante de un solo día».
Shab 8, 2-6 Orden segundo: Fiestas - moed 168
de cualquier otro líquido, un cuarto ( de log) de todo lo que se puede derramar
(queda obligado). Rabí Simeón decía: Para todos, un cuarto; no establecieron
estas medidas sino en atención de los que querían conservar ( estas cosas).
2. El que transporta cuerda como para hacer un asa a un cesto o juncos
como para hacer un colgante a un tamiz o a una criba ( queda obligado). Rabí
Yehudá dice: Como para tomar con ella la medida de un zapato de niño. El que
transporta un papel como para poder escribir en él la nota de los colectores de
impuestos'P" y el que transporta la nota de los colectores de impuestos es cul-
pable; lo mismo que el que transporta un papel raído1º1 para envolver el cuello
de un pequeño frasco de perfume.
3. Una piel como para hacerse un amuleto, un pergamino como para es-
cribir en él una perícopa pequeña de las filacterias que es el Oye, Israel; tinta
como para escribir dos letras o colirio como para pintarse un ojo1º2•
4. Pasta pegadiza como para colocar encima de la rama!"; pez o betún
como para reparar un hueco'?'; cera como para obturar una pequeña cavidad;
arcilla como para hacer la boca del horno de los acrisoladores del oro. Rabí Ye-
hudá decía: Como para hacer el soporte 105• Salvado como para poner encima de
la boca del horno!" del orfebre, cal como para blanquear el dedo meñique de
una niña 1°7. Rabí Yehudá decía: Como para hacer un emplasto. Rabí Nehemías
decía: Como para recubrir la frente1º8•
5. Arcilla como para un sello!" de saco. Ésta es la opinión de Rabí Aquiba.
Los sabios decían: Como para un sello de carta. Estiércol o arena fina como
para abonar el tallo de un algarrobo. Ésta es la opinión de Rabí Aquiba. Los sa-
bios decían: Como para abonar un puerro. Arena gorda como para poner sobre
una paleta llena de cal. Una caña como para hacer una pluma. Si es gruesa o
está quebrada como para poder cocer con ella el más pequeño de los hueveci-
llos, mezclado (con aceite) y puesto en la sartén.
6. Un hueso como para hacer una cuchara. Rabí Yehudá decía: Como para
hacer de él el diente de una llave. Un vidrio como para poder raspar con él el
extremo de la lanzadera; un canto o una piedra como para poder arrojarlas con-
tra un pájaro. Rabí Eliezer ben Jacob decía: Como para poder arrojarlas contra
una bestia 110•
100. Los recaudadores de impuestos escribían en un papel dos letras para señalar que el
importe había sido ya percibido.
1 O l. No apto para escribir.
102. Quien transporta cualquiera de esas cosas es culpable y tiene que ofrecer el sacrifi-
cio de reparación.
103. Se colocaba encima de la rama, en el árbol o en la viña, para que cuando los pájaros
se acercasen quedasen prendidos en ella.
104. Hacer significa aquí reparar, es decir, tapar, semejante al caso siguiente.
105. Cf. Kel 5, 11; 6, l.
106. Para conservar el calor.
107. Se refiere a las prácticas depilatorias.
108. Quien transporta cualquiera de esas sustancias se hace culpable.
109. Cf. Ohal 17, 5. Era aun medida para el sello de los sacos de mercancía.
11 O. Quien los transporta se hace culpable.
'r ' !69 Sábado - shabbat Shab 8, 7-9, 4
7. Trozos de arcilla como para poder colocarlos entre una y otra estaca'!';
ésta es la opinión de Rabí Yehudá. Rabí Meír decía: Como para atizar con ellos
el fuego. Rabí Yosé decía: Como para recoger con ellos un cuarto de log de
líquido. Decía Rabí Meír: Aunque no haya prueba para esto, al menos hay una
alusión en Hasta no quedar siquiera un tejón para sacarjuego del hogar112. Ra-
bí Yosé le decía: Hay una prueba en el verso: O para sacar agua de la cisterna.
CAPÍTULO 9
1. Rabí Aquiba decía: ¿De dónde sabemos que un ídolo aporta impureza
al acarrearlo, igual que la mujer menstruante?113 Porque se dice: Los arrojarás
como cosa inmunda, les dirás: Fuera114. Así como la menstruante hace impuro
a quien la lleva, el ídolo transmite la impureza a quien lo acarrea.
2. ¿De dónde sabemos que un barco tiene pureza? Porque está escrito: El
camino de la nave está en el corazón del mar115. ¿De dónde sabemos que en
un huerto, de seis palmos cuadrados, se pueden sembrar cinco semillas, cuatro
en cada uno de los cuatro lados del huerto y una en el centro?116 Porque está
escrito: Como produce la tierra sus gérmenes y como hace brotar el huerto sus
semillas117. No dice semilla, sino semillas.
3. ¿De dónde sabemos que una mujer que suelta esperma al tercer día es
impura?118 Porque está escrito: Aprestaos tres días119. ¿De dónde sabemos que
se puede bañar en el tercer día a un niño circuncidado aun cuando ocurra en día
de sábadov'" Porque está escrito: Al tercer día, cuando estaba con los dolo-
res121. ¿De dónde sabemos que se ataba una cinta escarlata en el testuz del chivo
expiatorio?122 Porque está escrito: Aunque fuesen tus pecados como la grana,
quedarán blancos como la nieve123.
4. ¿De dónde sabemos que el ungirse en el día de la expiación es como
el beber?124 Aunque no hay prueba para esto, sí hay una alusión, ya que está
escrito: Penetre como agua en sus entrañas y como aceite en sus huesos125.
IJJ. Neg 12, 4.
JJ2. Is 30, 14.
113. Lv 15, 19; Kel 1, 3. Cf. Nid 1 y 2.
114. Is 30, 22. La impureza se obtiene con el transporte, aunque no haya contacto directo.
115. Prov 30, 19. La observación de que el barco está en el mar significa que el barco es
equiparable al mar, el cual no puede contraer impureza.
JJ6. Kil 3, l.
JJ7.Is61,ll.
118. Contradice a Miqw 8, 3. El manuscrito de Budapest decía primitivamente «pura».
119. Ex 19, 15.
120. «El baño caliente vigoriza al niño circunciso y acelera la curación. Está, pues, per-
mitido bañar al niño al tercer día, aun cuando sea sábado, ya sea con agua calentada en el día
a ese propósito o ya, con más razón, con agua calentada en el día precedente» (Castiglione).
121. Gn 34, 25.
122. Cf. Yom 4, 2.
123. Is l, 18; Yom 6, 8.
124. Yom 8, l. Son acciones prohibidas y punibles.
125. Sal 109, 18.
Shab 9, 5-10, 1 Orden segundo: Fiestas - moed 170
5. El que saca leña como para cocer un huevecito; especias como para con-
dimentarlo (teniendo en cuenta que éstas) se suman una a otra126, cáscaras de
nueces o de granadas, plasto127 o rubia128 como para teñir con ellos un pequeño
paño de cofia. Orina, nitro, potasa, yeso de cimolia129 o jabón espumante como
para lavar con ellos un pequeño paño de cofia!". R. Yehudá dice: Suficiente
como para extenderlo sobre una mancha.
6. Pimentón131 en cualquier cantidad, aceite de pescados en cualquier can-
tidad, especias de perfume o metales en cualquier cantidad; piedras del altar o
tierra del altar, partes deterioradas de los libros y sus envoltorios en cualquier
cantidad, ya que se guardan para ocultarlos. Rabí Yehudá decía: También el
que saca cualquier cosa perteneciente al culto del ídolo en cualquier canti-
dad!". Porque está escrito: Que no se te pegue a las manos nada de lo que fue
dado al anatema133•
7. El que transporta la caja de un perfumista, a pesar de que haya en ella
muchas especies ( de perfumes), no queda obligado más que a un sacrificio
por el pecado 134• Semillas de huerto en menos cantidad que un higo seco. Rabí
Yehudá ben Betera decía: Cinco (semillas). Semilla de pepino dos, de calabaza
dos, de haba egipcia dos; una langosta viva en cualquier tamaño, muerta como
un higo seco. El pájaro de las viñas135, ya esté vivo o muerto, en cualquier
cantidad, ya que es conservado para objetivos medicinales. Rabí Yehudá decía:
También el que transporta una langosta viva impura de cualquier tamaño, que
se guarda para que los niños jueguen con ella.
CAPÍTULO 10
l. Si una persona conserva136 algo para emplearlo como semilla, o para
muestra, o para objetivos medicinales, y lo transporta en día de sábado, sea
cual fuere la cantidad, es culpable. Cualquier otra persona no es culpable, a no
ser que tenga la medida. Si la introduce de nuevo, es culpable únicamente si
tiene la medida.
1
126. Las especias, aunque sean diversas, se suman unas a otras a efectos de computar la
cantidad prohibida.
1 ' 12 7. Hierba de la que se extraía un colorante azul.
128. Hierba de la que se sacaba una tintura roja.
129. «Una especie de yeso colorante en blanco que se encuentra en Cimolia, pequeña
isla en las cercanías de Creta, en el Mar Egeo» (Castiglione).
130. El que los saca es culpable.
131. Se refiere aquí a una especie olorosa usada para combatir el mal aliento de la boca.
Cf. Shab 6, 5.
132. El sacar fuera cualquiera de estas cosas está prohibido.
133. Dt 13, 17.
134. La caja unifica a las diversas especies, de modo que su transporte se computa como
una so la cosa.
135. Una especie de langosta.
136. Cf. 7, 3.
,. Sábado - shabbat Shab 10, 2-11, 1
171
2. El que saca alimentos y los coloca en el umbral137, ya vuelva a sacarlos
él, ya los saque otro, está eximido138, debido a que no ha realizado el acto de una
sola vez. Si pone una caja llena de fruta en el umbral exterior, aunque la mayor
parte de la fruta esté fuera, está eximido, en tanto no saque toda la caja.
3. El que transporte algo con la mano derecha o izquierda, en su seno o so-
bre sus espaldas, es culpable, porque así acostumbraban a acarrear los hijos de
Queat139. (El que transporta las cosas) en el reverso de la mano, en el pie, en la
boca, en el codo, en la oreja, en el pelo, en la bolsa con la apertura hacia abajo,
entre la bolsa y la camisa o en el volante de la camisa, en el zapato, en la sanda-
lia, está eximido, ya que no la transporta como suelen hacerlo los portadores.
4. Si uno intenta llevar delante un objeto y éste se le viene hacia atrás,
está exento; pero si intentaba llevarlo por detrás y se le viene hacia delante, es
culpable. En verdad dijeron: La mujer ceñida con delantal!", ya por delante,
yii por detrás, es culpable, porque se le puede hacer volver. Rabí Yehudá decía:
También los carteros141.
5. Si uno lleva una hogaza a lugar público, es culpable. Si la llevan dos
hombres, están exentos. Si uno sólo no la puede llevar y la llevan dos, son cul-
pables. Rabí Simeón los declara exentos. Si uno saca alimentos en un vaso en
menos cantidad de la permitida, está exento, a pesar del vaso, ya que éste es algo
secundario. (Si transporta) a una persona viva en una camilla, está exento, a pe-
sar de la camilla, ya que ésta es algo secundario; si es un muerto, es culpable. Si
transporta una cantidad como de una aceituna de un cadáver, o de una carroña,
o como de una lenteja de un reptil, es culpable. Rabí Simeón lo declara exento.
6. El que corta las uñas una con otra o con los dientes o también su pelo,
su bigote, su barba; la mujer que arregla sus cabellos, se pinta los ojos o se ma-
quilla, a los tales Rabí Eliezer los declara culpables. Los sabios prohíben (tales
actos) por razón del reposo sabático. Si uno arranca algo de un tiesto de flores
agujereado, es culpable; si no está agujereado, está exento142• Rabí Simeón lo
declara exento en uno y otro caso.
CAPÍTULO 11
1. Si uno arroja143 un objeto de un lugar privado a un lugar público o de un
lugar público a un lugar privado, es culpable. Pero si arroja el objeto de un lu-
137. Si el umbral mide menos de nueve palmos de altura y cuatro de ancho, se considera
lugar ni público ni privado (karmelit). Ahora bien, para incurrir en culpa se necesita transpor-
tar, sacar o introducir algo desde un lugar sujeto a la ley a otro lugar sujeto también a la ley.
138. Es decir, no es culpable y está eximido, por tanto, del sacrificio de reparación.
139. Nm 7, 9. Encargados de transportar sobre las espaldas los objetos del tabernáculo.
140. Se trataba de una pieza que llevaba la mujer por decencia y que constaba de dos
partes: una le cubría la parte delantera y la otra caía por detrás.
141. Llevaban las cartas en una bolsa que la podían poner delante o detrás.
142. El tiesto agujereado es como si fuese el mismo terreno.
143. Se aplica la misma ley que para el que saca (cap. 1).
Shab 11, 2-6 Orden segundo: Fiestas - moed 172
gar privado a otro privado teniendo por medio un lugar público, Rabí Aquiba144
lo declara culpable, mientras que los sabios lo absuelven.
2. ¿De qué manera? Si hay dos balcones145 frente por frente en lugar pú-
blico, el que alarga la mano o arroja algo del uno al otro, está exento. Si están
ambos en la misma línea, el que alarga la mano es culpable, mientras que el
que arroja está exento. Tal era el trabajo de los levitas: había dos carros en lugar
público, uno detrás del otro, y pasaban las vigas del uno al otro, pero no las
arrojaban146. Si uno coge una piedra de la cistema147 o una roca de diez palmos
de altura por cuatro de ancho y la coloca sobre las espaldas, es culpable; si es
menor cantidad de la indicada, está exento.
3. Si uno arroja un objeto contra un muro a una distancia de cuatro codos
y a más altura de diez palmos es como si lo hubiera arrojado al aire148, pero
si es más abajo de diez palmos es corno si lo hubiera arrojado contra la tierra.
Si uno lo arroja a tierra a cuatro codos de distancia, es culpable. Si arrojó el
objeto dentro de los cuatro codos de distancia y rodó más allá de éstos, está
exento149; si lo arrojó más allá de los cuatro codos y vuelve rodando al espacio
de los cuatro codos, es culpable.
4. Si uno arroja un objeto al mar a una distancia de cuatro codos, está
exento!". Si hubiese una marisma y un ámbito público la atravesara, el que
arroja a ella un objeto dentro de los cuatro codos es culpable151• ¿Hasta cuándo
se puede hablar de marisma?152 Cuando es menor de diez palmos. Si hubiese
marisma y un ámbito público la atraviesa, el que arroja un objeto a ella dentro
de los cuatro codos es culpable.
5. Si uno arroja un objeto desde el mar a tierra153 o desde tierra al mar, o
desde el mar al barco 154 o desde el barco al mar, o desde una nave a otra, está
exento. Si las naves están unidas unas a otras, se puede transportar de una a
la otra155• Si no están unidas, aunque estén contiguas, no se puede transportar
nada de una a otra 156•
6. Si uno arroja un objeto y se acuerda de (que es sábado) después de que
ya fue despedido por su mano, o cuando lo retiene otro, o un perro o se consu-
144. Las amoraítas disputan en el Talmud sobre la opinión de R. Aquiba.
145. El balcón es considerado lugar privado, mientras que la calle que pasa por debajo
es lugar público.
146. De ese modo continuaban los trabajos de construcción del tabernáculo sin profanar
el sábado.
147. Er 8, 3.
148. A partir de los diez palmos de altura se considera como arrojado al aire, concep-
tuando éste de dominio público.
149. Debido a que su intención fue no sobrepasar los cuatro codos.
150. El mar es considerado como karmelit, es decir, zona de dominio público y privado.
151. Por considerarse de dominio público.
152. De modo que se puede considerar de dominio público y no como karmelit.
153. Es decir, de zona karmelit a lugar público.
154. Esto es, de zona karmelit a lugar privado.
155. Si los barcos son de diferentes patronos, se pueden considerar como patios conti-
guos y, para hacer uso común de ellos en sábado, se requiere el erub.
156. Estando el mar de por medio anularía el erub.
Sábado - shabbat Shab 12, 1-4
173
me por el fuego, está exento. Si lo arrojó con ánimo de herir, ya a un hombre,
ya a una bestia y s,e acuerda ( de que es sábado) antes de que sea hecha la he-
rida, está exento. Esta es la regla: Los obligados al sacrificio por el pecado157
no son culpables mientras su comienzo y su final esté en la inadvertencia. Si
el comienzo ha sido con inadvertencia y el final es con deliberación, o si el
comienzo ha sido con deliberación y el final con inadvertencia, están exentos
mientras su comienzo y su final no sea con inadvertencia.
CAPÍTULO 12
1. El que construye un edificio ¿cuánto debe construir para ser culpable? El
que construye cualquier cosa, o talla una piedra, o g~lpea con el martillo o lagar-
locha, o hace el más mínimo agujero, es culpable. Esta es la regla: Quien realiza
en sábado un trabajo, siendo éste de duración, es culpable. Rabán Simeón ben
Gamaliel decía: También el que golpea el yunque con el martillo en el tiempo
del trabajo es culpable, pues es como quien estuviere realizando un trabajo 158•
2. El que ara en cualquier medida, el que tala o el que corta o el que poda
en cualquier cantidad es culpable. El que recoge leña, en cualquier cantidad,
para ponerla en orden (es culpable); si es para quemar, lo necesario para cocer
un pequeño huevo. El que recoge hierba, en cualquier cantidad, para mejorar
( el suelo, es culpable); si es para el ganado, lo que basta para llenar las fauces
de un cabrito.
3. El que escribe dos letrasª, ya sea con la mano derecha o izquierda, ya sea
de un nombre o de dos, ya sea con dos tintas, en la lengua que sea, es culpa-
ble. Rabí Yosé decía: Declararon culpable la escritura de dos letras a causa de
que servía para etiquetar (las cosas), tal como escribían sobre los tablones del
tabernáculo para saber cuál era su par159• Rabí decía: Encontramos un nombre
pequeño dentro de otro grande, como Semen Simeón y Samuel, Noah en Na-
hor, Dan en Daniel, Gad en Gadiel16º.
4. El que escribe dos letras en un momento de olvido161 es culpable. Si
escribe con tinta, o con arsénico, o con cal roja, o con goma, o con sulfato
de cobre, o con cualquier sustancia que deja marca, sobre dos paredes de un
ángulo o sobre las tablillas de un libro que puedan leerse simultáneamente, es
culpable. El que escribe sobre su propia carne es culpable. Al que graba (una
letra) sobre su carne, Rabí Eliezer lo declara culpable de un sacrificio por el
pecado, mientras que Rabí Yehosúa lo declara exento.
a. dos letras]
157. Cf. Lv 4, 27s.
158. El reposo sabático muestra aquí su absolutez.
159. La finalidad práctica hace del acto un auténtico trabajo.
160. De ahí que esas dos letras constituyen ya algo completo y cerrado en sí mismo, y el
que las escribe se hace culpable aunque su intención no hubiera sido ésa.
161. Olvidándose de que es sábado.
Shab 12 , 5- 13 , 6 Orden segundo: Fiestas - moed 174
5. Si escribe con líquidos, con jugo de frutas, con polvo del camino, con
arena de escriba, con cualquier cosa perecedera, está exento. (Si escribe) con el
reverso de su mano, o con el pie, o con la boca, o con el codo; o si pone una letra
al lado de un escrito, o si escribe encima del escrito, o si se propone escribir het y
escribe dos zayim, o si escribe una en el suelo y otra en la viga, o si escribe sobre
las dos paredes de la casa, o sobre las dos páginas del libro sin que puedan leerse
juntamente, está exento162. Si escribe una letra con notaricón163, Rabí Yehosúa
ben Betera lo declara culpable, mientras que los sabios lo declaran exento.
6. Si uno escribe dos letras en dos momentos de olvido, una por la mañana
y otra por la tarde, Rabán Gamaliel lo declara culpable, mientras que los sabios
lo declaran exento.
CAPÍTULO 13
1. Rabí Eliezer decía: El que teje desde el principio con tres hilos o (añade)
uno a un tejido, es culpable. Los sabios decían: Ya sea al principio, ya sea al
final, la medida son dos hilos.
2. Si uno hace dos trencillas en el entramado de un tejido, o en un pliegue,
o en un tamiz, o en una criba, o en un cesto, es culpable. El que da dos puntadas
o rompe164 en orden a dar dos puntadas (es culpable).
3. El que rasga el vestido por un arrebato de cólera o a causa de una defun-
ción y todos los que destruyen165, están exentos. El que destruye algo con el
objetivo de repararlo, su medida corresponde a la de la reparación.
4. La medida para el que lava la ropa, o la sacude, o la tiñe, o la teje es como
la extensión doblada de un sit166• Si teje dos hilos, la medida es un sit entero.
5. Rabí Yehudá decía: Si uno caza un pájaro en una torre o un ciervo en
una casa, es culpable. Los sabios decían: Un pájaro en una torre, un ciervo
en una casaª, en un patio, en un coto. Rabán Simeón ben Gamaliel decía: No
todos los cotos son iguales. Ésta es la norma: Si todavía necesita ser cazado,
está exento; si no necesita ser cazado, es culpable167•
6. Si un ciervo entra en la casa y uno cierra la puerta tras él, es culpable168•
Si la cerraron dos, están exentos; pero si uno solo no la podía cerrar y la cerra-
ron dos, son culpables 169• Rabí Simeón los declara exentos.
a. en una casa: en un huerto
162. Para enjuiciar si un acto es o no trabajo, es esencial considerar su finalidad práctica.
163. Del latín notaricum: notario, caracterizado por su escritura rápida. Aquí tal vez de-
ba entenderse la escritura por abreviatura, como poner la inicial en lugar de la palabra entera.
164. Desgarra el vestido con el propósito de dar dos puntadas.
165. Destrozan o averían algo.
166. Orl 3, 2. El sil era una medida de longitud, concretamente la distancia que mediaba
entre el dedo pulgar e índice. Según Mairnónides, entre el dedo índice y el medio.
167. Cf. Bes 3, l.
168. Ya que lo cazó cerrando la puerta.
169. Disposición similar a la contenida en 10, 5.
175 Sábado - shabbat Shab 13, 7-14, 4
7. Si uno está sentado en la puerta sin que la bloquee totalmente y otro está
sentado junto a ella bloqueándola!", este último es culpable. Si el primero es-
tá sentado en la puerta bloqueándola y llega otro y se sienta junto a él, a pesar
de que el primero se levante y se vaya, éste es culpable171 y el segundo está
exento. ¿A qué se parece esto? Al que cierra la casa para guardarla y se encuen-
tra en ella a una gacela.
CAPÍTULO 14
l. El que caza o hiere a cualquiera de los ocho reptiles nombrados en la
Biblia172, es culpable173. Pero el que hiere al resto de los reptiles o animales
impuros está exento. El que los caza por necesidad es culpable; si no es por ne-
cesidad 174, está exento. El que caza a animales o aves que están en su posesión
está exento; pero si los hiere, es culpable.
2. En sábado no se hace salmuera, aunque sí se puede preparar agua con sal
y empapar en ella el pan o introducirlo en las salsas. Rabí Yosé decía: ¿ Acaso
no es eso salmuera'", ya mucha, ya poca? Esta es el agua con sal que está per-
mitida: aquella en la que se ha echado primeramente aceite en el agua o en la sal.
3. En sábado no se puede comer hisopo griego176, ya que no es comida sana,
pero sí se puede comer romero silvestre 177 y beber agua de flores de pastor178. Se
puede comer todo tipo de alimentos por razón de una curación y beber todo tipo
de bebidas, a excepción del agua de palmera179 o un vaso de agua de raíces 180,
pues éstas están hechas contra la ictericia. Pero se puede beber agua de palmera
a causa de la sed y ungirse un óleo de raíces, aunque no como medicina.
4. Si uno tiene dolor de muelas, no puede sorber vinagre para evitarlo, pero
sí puede hacer el habitual moje, y, si cura, queda curado. Si uno tiene dolores
de lumbago, no puede friccionarse con vino o vinagre, aunque sí puede ha-
cerlo con óleo, aunque no con aceite de rosas. Los príncipes pueden ungir sus
heridas con aceite de rosas, ya que es así su costumbre de ungirse en los días
ordinarios. Rabí Simeón decía: Todos los israelitas son príncipes.
170. Con el objeto de impedir la huida del animal.
171. Ya que éste es el que ha impedido que el animal huya.
172. Lv 11, 29-30.
173. Siendo animales con piel, se hace culpable al rasgar ésta al producirles la herida,
acto prohibido dentro de la categoría del majar (7, 2). Según otros, la piel se teñiría con la
sangre que mana de la herida y caería bajo la categoría del trabajo prohibido «teñir».
174. Por ejemplo, en defensa propia.
175. Prohibido en 7, 2 bajo la categoría de salar.
176. Una especie de hisopo con especial efecto sobre las lombrices de vientre.
177. Eficaz contra lombrices de hígado (Castiglione).
178. «Ipolygonum hydropiper era considerado como un antídoto contra bebidas dañinas»
(Castiglione ).
179. Según el Talmud, se trataba de agua de una fuente que manaba entre dos palmeras,
de la que el primer vaso favorecía la digestión, el segundo provocaría descargas y el tercero
salía del cuerpo tan limpio como había entrado (Castiglione).
180. Este preparado provocaba como efecto concomitante la esterilidad de la mujer.
Shab 15, 1-16, 1 Orden segundo: Fiestas - moed 176
CAPÍTULO 15
l. Estos son los nudos por los que se hace uno culpable (haciéndolos en
sábado): el nudo de los camelleros181 y el nudo de los marineros 182 • Del mismo
modo que uno se hace culpable realizando el nudo, se hace también culpable
desatándolo. Rabí Meír decía: Por cualquier nudo que pueda ser deshecho con
una sola mano no se es culpable.
2. Existen nudos por los que no se adquiere culpabilidad como en el caso
de los nudos de los camelleros y marineros 183• Una mujer puede atar la abertura
de su camisa, los cordones de la redecilla o de la cintura, las correas de los
zapatos o de las sandalias, los pellejos de vino o aceite, o una olla con carne.
Rabí Eliezer ben Jacob decía: Se puede atar una cuerda ante el ganado para que
éste no salga. Un cubo puede ser atado a un cíngulo, pero no a una cuerda. Rabí
Yehudá lo permite. Rabí Yehudá daba una regla general: Por un nudo que no es
'firme no se hace uno culpable.
3. Los vestidos pueden plegarse hasta cuatro y cinco veces 184• Las camas
puede hacerse en la noche del sábado para el sábado, pero no en el sábado para
el fin del sábado. Rabí Ismael decía: Se pueden plegar los vestidosª y preparar
la cama en el día de la expiación185 para el sábado y las mejores piezas del
186
sábado pueden ofrecerse187 en el día de la expiación 188. Rabí Aquiba decía:
Lo del sábado no se puede ofrecer en el día de la expiación ni lo del día de la
expiación puede ofrecerse en sábado189•
CAPÍTULO 16
l. Cualquiera de los libros sagrados"? puede ser salvado de un incendio,
ya sean de los que se leen191 o no192. No obstante estén escritos en cualquier
a. se pueden plegar los vestidos]
181. Se perforaba la nariz del camello y se hacía pasar por el orificio una cuerda, atada
de modo que el nudo fuese estable y duradero.
182. En la proa de la nave se acostumbraba a hacer un orificio por el que se pasaba una
cuerda que también era anudada de modo estable.
183. A diferencia del nudo de los camelleros y los marineros, existen otros nudos no
estables ni duraderos, y que al atarlos o desatarlos el hombre no se hace culpable.
184. Para ponérselos.
185. Cuando cae en la vigilia del sábado.
186. Nm 28, 9s.
187. El sábado sobrepasa en importancia al día de la expiación, ya que la profanación
del sábado es castigable con el apedreo, mientras que la profanación del día de la expiación
es castigable sólo con el exterminio (muerte dejada en las manos de Dios).
188. Otros textos añaden: «Pero no aquéllas para el día de la expiación en sábado».
189. Esta es la opinión con valor legal.
190. También los libros proféticos y los hagiógrafos, siempre que estén escritos en ca-
racteres hebreos.
191. Los proféticos, que son leídos en sábado en las perícopas llamadas haflarot.
192. Los hagiógrafos.
177 Sábado - shabbat Shab 16, 2-6
lengua, han de guardarse en el almacén 193. ¿Por qué algunos no se leen? A cau-
sa de la distracción en el estudio (de la Torá)194• Se puede salvar el estuche del
rollo con el rollo y el estuche de las filacterias con las filacterias, a pesar de que
hubiese dentro dinero. ¿En dónde se les puede poner a salvo? En un pasadizo
no abierto. Ben Betera decía: Incluso abierto.
2. Se puede salvar la comida de tres refecciones195. La que es propia del
hombre para el hombre, la que es propia de los animales para los animales.
¿De qué modo? Si se declara un incendio en la noche del sábado, se puede
rescatar la comida de tres refecciones; si se declara por la mañana, se rescata
la comida de dos refecciones; si se declara por la tarde, se rescata la comida de
una refección. Rabí Yosé decía: Siempre está permitido rescatar la comida
de tres refecciones 196•
3. Se puede salvar un cesto lleno de panes, aunque haya en él para cien re-
fecciones; asimismo una torta de higos o una botella de vino197• Se puede decir
a los demás: Venid y rescatad para provecho vuestro 198. Si éstos son inteligen-
tes, harán cuentas con el dueño una vez pasado el sábado199. ¿En dónde pueden
ponerse a salvo? En un patio, en el que está dentro el erub 200• Ben Betera decía:
También en uno que no tenga erub.
4. Allí pueden llevar todos los vestidos de su uso, vestirse de todo lo que
puedan vestirse y cubrirse con todo lo que puedan arroparse. Rabí Yosé decía:
Dieciocho vestidos 2°1, pero puede volver a vestirse y sacar (los vestidos) y
decir a los otros: «Venid y salvadlos conmigo».
5. Rabí Simeón ben Nanás decía: Se puede extender la piel de un cabrito
encima de un armario, de una caja o de un bufete, en los que ha prendido el fue-
go, porque aquélla sólo se chamusca-". Se puede hacer una partición entre los
objetos, ya estén llenos o vacíos, con el objetivo de que no se extienda el fuego.
Rabí Yosé prohibía hacer esto con recipientes nuevos de arcilla llenos de agua,
ya que éstos no pueden resistir el fuego, se quiebran y apagan el fuego?".
6. Al no judío que viene a apagar el fuego no se le puede decir: «Apaga», o:
«No apagues», ya que el reposo sabático no les afecta. Pero si un menor'" viene
a apagar el fuego, no se le permitirá, porque el descanso sabático le obliga.
193. El término técnico que designa la cámara donde se depositan los libros sacros fuera
de uso es gueniza. Cf. 9, 6. Pero los allí depositados no pueden salvarse en día de sábado.
194. Los hagiógrafos, a causa de su argumento dispar, pueden distraer la mente del ob-
jeto primordial del día del sábado, que era aprender la Ley.
195. No se pueden salvar más para impedir que se apague el fuego. Pero los rabinos
conceden permiso para apagar cualquier fuego, incluso en casa de un no israelita.
196. Las requeridas para el día del sábado.
197. Debido a que se realiza en un solo acto.
198. Es decir, para vuestra propiedad.
199. No le exigirán una paga, pero le devolverán lo salvado por un precio simbólico.
200. Cf. erub en el Glosario de términos hebreos, p. 1089.
201. La Guemará (120a) describe las dieciocho piezas.
202. No origina nuevo fuego. Cf. 7, 2; Ex 35, 3.
203. Que está también bajo la prohibición.
204. Un judío menor de trece años.
Shab 16, 7-17, 3 Orden segundo: Fiestas - moed 178
7. Se puede colocar un plato sobre el fuego de una lámpara para que no
prenda en la viga o sobre un excremento2º5 por razón de los niños o sobre el es-
corpión para que no pique. Rabí Yehudá decía: Fue presentado un caso a Rabán
Yojanán ben Zakay enArab y dijo: Temo que tenga que hacer un sacrificio por
el pecados".
8. Si un no israelita enciende una lámpara, el israelita puede aprovecharse
de su luz. Pero si fue encendida para el israelita, está prohibido. Si llena de
agua ( el abrevadero) para dar de beber al ganado, el israelita puede dar de be-
ber tras él (a su ganado). Pero si lo hizo en favor del israelita, está prohibido.
Si un gentil construye una rampa'?' para descender por ella, el israelita puede
bajar también por allí; pero si la hizo para el israelita, está prohibido. Ocurrió
una vez que Rabán Gamaliel y unos ancianos vinieron en barco y habiendo
construido un gentil una rampa para descender por ella, Rabán Gamaliel y los
ancianos bajaron por ella.
CAPÍTULO 17
l. Todos los objetos, juntamente con sus puertecitas>", pueden ser trans-
portados en sábado, aun cuando se hayan separado en sábado, ya que aquéllos
no se asemejan a las puertas de las casas?", puesto que no se consideran como
algo ya preparado. ~
2. Se puede coger el martillo para cascar con él las nueces, o la hacheta para
partir la torta de higos, o un serrucho para serrar el queso con él, o una escobilla
para recoger los higos secos, o una cuchara o un tenedor para dar de comer a
1'
un niño, un huso o una lanzadera para introducirlos, o una aguja de mano para
1
sacar con ella una espina, o una de saco para abrir con ella la puerta.
3. La caña de olivo"? es susceptible de impureza si.tiene en su extremo
211
un nudo • Si no lo tiene, no adquiere impureza. En uno y otro caso se puede
transportar en sábado212•
205. Se entiende excremento de animal.
206. Debido a que es un modo de cazar al animal. La disposición legal respecto a los
animales venenosos es la siguiente: aquellos animales venenosos que causan con seguridad
la muerte, como la víbora, perros rabiosos, etc., se pueden matar en día de sábado, apenas
vistos, aun cuando no persigan al hombre. Aquellos otros cuyo veneno resulta a veces mortí-
fero se pueden matar cuando persiguen a uno, aunque se puede poner sobre ellos un recipien-
te para apresarlos. Si en este caso mueren, no importa. En ningún caso se puede atrapar una
serpiente para jugar con ella (Castiglione).
207. Del barco a tierra.
208. Objetos tales como cajas, armarios. Se pueden trasladar dentro del recinto privado.
209. Las puertas de las casas no se pueden transportar en sábado, aunque fuesen separa-
das previamente al sábado.
210. Se trataba de una caña hueca empleada para comprobar si las aceitunas se encon-
traban en grado de ser exprimidas.
211. Ya que de este modo se convierte como en un vaso que recoge el jugo que mana
espontáneamente de la aceituna.
212. Para revolver las aceitunas en la tinaja.
r 179 Sábado - shabbat Shab 17,4-18, 1
4. Rabí Yosé decía: Todos los-objetos se pueden transportar, a excepción de
la sierra grande y la reja del arado. Todos los objetos pueden ser removidos de
un lugar por necesidad y sin necesidad213• Rabí Nehemías decía: No se pueden
remover si no hay necesidad.
5. De todos los objetos que se pueden transportar en día de sábado, se pue-
den transportar también sus propios fragmentos con tal que sirvan para realizar
una función, como los fragmentos de un recipiente para cubrir con ellos el
orificio de un frasco o como los fragmentos de un cristal para tapar con ellos la
abertura de una botella. Rabí Yehudá decía: Con tal que mantengan el aspecto
de realizar una función214, o como los fragmentos de un recipiente donde se
puede vaciar un potaje, o vidrios donde se puede echar aceite.
6. En cuanto a la piedra que está en el cubo215, si se llena éste y aquélla no
cae, se llena con ella dentro; si no, no se llena con ella. Con un sarmiento al que
se le ha atado un cubo, se puede llenar en sábado.
· 7. Respecto a la cortina de la ventana decía Rabí Eliezer: Si está ligada y
suspendida, se puede cerrar; si no, no se puede cerrar216• Los sabios decían: En
uno y otro caso se pueden cerrar.
8. Todas las tapaderas de los objetos que tienen asa se pueden transportar
en sábado. Rabí Yosé decía: ¿A qué cosas se refieren? A tapaderas para orifi-
cios en el terreno217; pero las tapaderas de utensilios se pueden transportar en
día de sábado en uno y otro caso218•
CAPÍTULO 18
1. Se pueden retirar hasta cuatro o cinco cestos de paja o de trigo por razón
de los huéspedes o por razón de la molestia que causarían en la casa de estudio.
Pero no se puede (limpiar) todo un granero. Se puede retirar la ofrenda pura219
y el producto de diezmo dudoso, el primer diezmo22º del que ya se ha apartado
213. Se pueden remover para dejar sitio libre o para ponerlos al abrigo de los ladrones.
214. Tal como aclara la Guemará, se trata de fragmentos que se han fracturado en día
de sábado. Se pueden emplear para la misma función a la que los objetos estaban destinados
antes del sábado. Los fragmentos que se han fracturado antes del sábado pueden ser trans-
portados, incluso aun cuando no sean usados para la misma función, ya que existían para eso
en el sábado.
215. En el cubo se colocaba una piedra para que se sumergiera en el agua. Parece que
se trataba de una calabaza seca ahuecada que servía para sacar el agua del pozo. Si la piedra
no se cae, se considera como ligada al cubo y no es llevada por éste.
216. Ya que podría aparecer como algo añadido a la casa.
217. Tal como pozos, cisternas.
218. Tengan o no asa.
219. La ofrenda que el israelita tenía que hacer al sacerdote. La medida fijada por los
sabios era la siguiente: la persona generosa daba el uno por cuarenta (o el treinta); la persona
media el uno por cincuenta; la poco generosa el uno por sesenta, tanto de los frutos del campo
como de la lana de las ovejas (cf. Ter 4, 2).
220. Es el diezmo que según Nm 18, 21 había que entregar a los levitas de los frutos del
campo y de los árboles. Los levitas, a su vez, entregaban a los sacerdotes una décima parte
del diezmo (Nm 18, 24.26).
Shab 18, 2-19, 1 Orden segundo: Fiestas - moed 180
la ofrenda, el segundo diezmo221, el producto consagrado que se ha rescatado,
el lupino seco por ser comida de pobres222. Pero no se pueden retirar produc-
tos no diezmados, ni el diezmo primero del que no se separó la ofrenda, ni el
diezmo segundo, ni lo consagrado que no ha sido rescatado, ni el arum, ni la
mostaza. Rabán Simeón ben Gamaliel223 permite el arum por ser alimentado
de los cuervos224.
2. Haces de paja, o de ramas, o de juncos se pueden trasladar si están desti-
nados al pasto de los animales. En caso contrario, no se puede. Está permitido
dar la vuelta a un cesto por razón de los polluelos para que puedan subir y
baj~r225. A la gallina que ha escapado se la puede ir espantando hasta lograr que
penetre226. Se pueden conducir temeros y borricos por lugar público. La mujer
puede pasear a su hijo. Rabí Yehudá decía: ¿Cuándo? Cuando levanta un (pie)
y baja otro; pero si es arrastrado, está prohibido.
3. No está permitido sacarle a la bestia parturienta el fruto de sus entraflas,
pero sí se la puede ayudar. Si una mujer da a luz en día de sábado, se puede
llamar a una comadrona en cualquier lugar que esté, se puede profanar por su
causa el sábado y se puede atar el cordón umbilical. Rabí Yosé decía: También
se puede cortar. Todo lo que la circuncisión conlleva puede hacerse en sábado227•
CAPÍTULO 19
1. Rabí Eliezer decía: Si no fue llevado228 el cuchillo229 antes de la tarde del
sábado, se puede llevar manifiestamente en sábado. En tiempos de peligro se
oculta ante todo posible denunciantes". Rabí Eliezer decía además: Se puede
cortar leña para hacer brasas y templar en ellas el cuchillo de hierro231. Rabí
221. Basándose en Dt 14, 22; 26, 14, una vez apartado el diezmo se separaba del resto
un segundo diezmo que pertenecía al propietario y se comía de modo ritual en Jerusalén. Si
la distancia del lugar respecto a Jerusalén era grande, se podía redimir los frutos, es decir,
venderlos y adquirirlos luego en Jerusalén.
222. Otra lectura: «cabras», en lugar de «pobres».
223. Simeón ben Gamaliel II, padre de Yehudá Ha-Nasí, que perteneció a la tercera
generación de tanaítas.
224. De los cuervos amansados.
225. Debido a que no se le crea un nuevo sitio. «R. Yehudá decía en nombre de Rab: Si
una vaca cae en un pozo, se pueden tomar cojines y almohadas, y colocarlos debajo de ella.
Si de este modo sube ella por sí misma, subida queda» (cf. Mt 12, 11).
226. En el patio o corral.
227. Cf. Ned 3, 11.
228. Acasa.
229. Para servirse de él en la circuncisión.
230. Durante la persecución religiosa de los judíos por Antíoco IV, que prohibió la cir-
cuncisión (1 Mac 1, 48) lo mismo que Adriano, esta adquirió tal valor como signo de la
Alianza que muchos aceptaron a causa de ella el martirio y desplazó en importancia al propio
sábado (cf. Jn 7, 22s). En tiempos antiguos parece que realizaba la ceremonia de la circunci-
sión el suegro o la suegra del padre (cf. Gn 2, 24); en época más reciente, el padre (Gn 17, 23)
o a veces la madre (Ex 4, 25; 1 Mac 1, 60); en tiempos mísnicos, un especialista, el mohel. «En
tiempos de peligro» significa épocas en que la práctica de la circuncisión estaba prohibida.
231. En una época primitiva se usaban cuchillos de piedra ( cf. Ex 4, 25; Jos 5, 3).
181 Sábado - shabbat Shab 19, 2-5
Aquiba daba la siguiente norma232: Si un trabajo puede ser realizado antes de la
tarde del sábado, no puede ser desplazado el sábado (por su causa)233. Pero si
no se puede realizar antes de la taide del sábado, desplaza al sábado.
2. Todo lo que la circuncisión lleva consigo puede hacerse en día de sába-
do: incisión, desgarre (de la membrana), succión234, colocación de compresas
y de comino. Si no fue triturado235 antes de la tarde del sábado, se mastica con
los dientes y se aplica. Si no fue mezclado vino con aceite antes de la tarde
del sábado, se aplica cada uno por separado236• No se puede preparar en aquel
momento una venda desde el principio, pero se puede recubrir con un girón
de tela. Si ésta no estuvo dispuesta antes de la tarde del sábado237, puede uno
envolverla en tomo a su dedo y llevarla, incluso desde otro patio238•
3. Está permitido bañar a los niños antes y después de la circuncisión, y
asperjados con la mano, aunque no con un recipiente. Rabí Eliezer ben Azarías
decía: Se puede bañar al niño en el día tercero que ocurre en sábado, porque es-
tá escrito: Al tercer día, cuando estaban con los dolores239• Por causa del niño
de género dudoso24º o hermafrodita no debe profanarse el sábado. Rabí Yehudá
lo permitía en relación con el hermafrodita.
4. Si uno tiene dos infantes, uno para circuncidar pasado el sábado y otro
en el mismo sábado, y, olvidándose, circuncida en día de sábado al que tenía
que circuncidar después del sábado, es culpable. Si a uno lo tiene que circun-
cidar en la vigilia del sábado y a otro en sábado y, olvidándose, circuncida en
sábado al que tenía que circuncidar en la vigilia del sábado, Rabí Eliezer lo
declara obligado a un sacrificio por el pecado241, mientras que Rabí Yehosúa
lo declara exento242.
5. El niño puede ser circuncidado al octavo día, al noveno, al décimo, al
undécimo, al duodécimo, ni antes ni después. ¿De qué modo? Habitualmente
al octavo día. Si nace en el crepúsculo, se le circuncida en el octavo día. Si nace
en el crepúsculo de la vigilia del sábado, se circuncida al décimo243• Si ocurre
un día festivo tras el sábado, se circuncida el día undécimo. Si ocurren los dos
232. Se repite en Pes 6, 2; Men 11, 3.
233. Es decir, ha de ser respetada la obligación del descanso.
234. Gem 133b: «Un mohel que no succiona la sangre pone al niño en peligro de muerte
y ha de ser sustituido». Esta práctica está actualmente abolida.
235. El comino.
236. El vino y el aceite, mezclados o por separado, se consideraban como medios cura-
tivos (cf. Le 10, 34).
23 7. En la tela se hacía un orificio por el que se introducía el glande para evitar que la
piel volviese a cubrirlo.
238. Lo cual no era posible sin erub.
239. Gn 24, 25. Según este Rabí no sólo se podía bañar al niño el mismo día de la cir-
cuncisión que había tenido lugar en sábado, sino también el segundo o tercer día después,
aunque cayera en sábado, puesto que el peligro de muerte se extendía hasta pasados tres días
desde la circuncisión.
240. Según Gem 135a, se trata de un sietemesino u octomesino.
241. Porque ha roto el reposo sabático.
242. Porque se equivocó en una cosa preceptuada, pero lo preceptuado lo cumplió.
243. De ese modo se respeta el sábado.
Shab 19, ~-20, 5 Orden segundo: Fiestas - moed 182
días festivos de año nuevo, se circuncida el día duodécimo. Si el niño enferma,
no se le circuncida hasta que no sane244•
6. Estas son las excrecencias que hacen inválida la circuncisión: la carno-
sidad que cubre la mayor parte del glande. El tal no puede comer la ofrenda245.
Si uno es de muchas carnes, se debe recomponer de nuevo por razón de la
apariencia externa. Si se ha cortado, pero no se ha desgarrado el prepucio, es
como si no estuviere circuncidado.
CAPÍTULO 20
l. Rabí Eliezer decía: En día festivo se puede colocar un filtro246 y en sá-
bado, ya colocado, se puede verter (vino) en él. Los sabios dicen: No se puede
colocar un filtro en día festivo ni verter en él (líquido) en sábado. Pero en día
festivo puede (verterse) sobre uno ya colocado.
2. Se puede echar agua sobre los posos del vino para diluirlos y hacer pasar
el vino por un paño o por un tamiz egipcio. Se puede poner un huevo en un
filtro de mostaza y preparar un vinomiel247, en sábado. Rabí Yehudá decía: En
sábado, en un vaso; en día festivo, en botella; en los días intermedios de fiesta,
en una jarra. Rabí Sadoq248 decía: Todo depende de los huéspedes.
3. No se puede disolver genciana249 en agua tibia, pero sí se puede meter en
vinagre. No se puede empapar la veza ni lavarla, pero sí se puede poner en un
tamiz o en un cesto. No se limpia la paja con una criba ni se coloca en un lugar
alto para que caiga el tamo, pero sí se puede coger con la criba y colocarlo en
el pesebre.
4. Se puede limpiar (la cuadra) del buey cebado y apartar hacia los lados
(el forraje) a causa de los excrementos. Ésta es la opinión de Rabí Dosa250. Los
sabios lo prohíben. Está permitido quitar (el forraje) delante de unos animales
y colocarlo delante de otros el día de sábado.
5. La paja que está encima de la cama no la puede uno remover con la
mano, pero sí con el cuerpo. Pero si es alimento para el ganado o si hay encima
de ella un cojín o un paño, se pueden remover con la mano. Una prensa de
lavar pueden abrirla los propietarios, pero no se puede lavar con ella; la de los
lavanderos no se puede tocar. Rabí Yehudá decía: Si estaba suelta en la vigilia
de sábado, se puede soltar enteramente y sacar (la ropa).
244. Una vez sano se le comienzan a contar ocho días, pero en este caso no se le puede
circuncidar en sábado.
245. En el supuesto de que fuese sacerdote, pues sólo estos podían comer de la ofrenda.
246. Aunque esto aparezca como una operación semejante a extender una tienda.
247. Vino mezclado con miel.
248. Tanaíta de la primera generación. Tenía un nieto de igual nombre, lo que hace du-
dosa su identificación.
249. Empleada como especia y medio curativo.
250. R. Dosa ben Harkinas forma parte del grupo mayor de la segunda generación de
tanaítas.
183 Sábado - shabbat Shab 21, 1-22, 2
CAPÍTULO 21
l. Se puede levantar a un niño aunque éste tenga una piedra en la mano251 o
un cesto con una piedra dentro. Se puede transportar la ofrenda impura junto con
la pura y los productos comunes. Rabí Yehudá decía: Se puede también coger de
los productos mezclados cuando una parte (ha sido neutralizada) en cien252.
2. Si sobre la boca de la jarra hay una piedra, se puede inclinar aquélla
hacia un lado de modo que ésta caiga. Si está entre las jarras253, la puede alzar
e inclinarla de lado para que caiga. Si hay monedas encima de un cojín, puede
sacudir el cojín, de modo que aquéllas caigan. Si tiene encima una mancha, la
puede quitar con un trapo viejo254. Si es de cuero (el cojín), se echa (sobre la
mancha) agua hasta que desaparezca.
3. La escuela de Samay=" decía: Se puede coger de la mesa huesos y cás-
caras. La de Hilel" decía: Se puede coger toda la mesa y sacudirla256. Se puede
retirar de la mesa los restos menores que una aceituna y los desperdicios de
habas y lentejas, pues son pienso para el ganado. Si la esponja tiene una agarra-
dera, se puede limpiar con ella; si no, no se puede. Los sabios dicen: Sea de un
modo u otro, se la puede coger en sábado y no es susceptible de impureza257.
CAPÍTULO 22
1. Si se rompe una jarra, se puede recuperar de ella ( el vino) para tres co-
midas'". Se puede decir a los otros: «Venid y recuperadlo para vuestro benefi-
cio», con tal que nadie recoja con la esponja (el vino). No se debe exprimir259
la fruta para sacar de ella el jugo. Si éste mana por sí mismo, queda prohibido.
Rabí Yehudá decía: Si (la fruta está destinada) para comida, lo que fluye de ella
está permitido, pero si (estaba destinada) para bebida, lo que mana de ella está
prohibido. Si se desmenuza un panal de miel en la vigilia del sábado y fluye
espontáneamente la miel, queda prohibido (su uso). Rabí Elazar'" lo permite.
2. Todo lo que se calentó en la vigilia del sábado puede ser sumergido en
agua caliente en día de sábado. Pero todo lo que no se calentó en agua caliente
a. Samay: Hile! b. Hilel: Samay
251. El niño lleva la piedra no por ella misma, ya que esto supondría una acción de
transporte, sino por afán de juego.
252. Si la ofrenda ha caído entre los productos profanos que constituyen el cien más uno
respecto a aquélla, todo queda sujeto a la obligación de la ofrenda que se ha de coger de allí.
253. Si la piedra que está sobre la jarra amenaza caer y romper las jarras del entorno.
254. Pero no con agua, que entraría dentro del acto prohibido de lavar.
255. Otros textos lo atribuyen a la escuela de Hilel,
256. La Guemará (143a) nota que las dos escuelas discrepaban en este punto.
257. Porque no es objeto de madera, ni vestido, ni saco, ni metal (cf. Kel 17, 13).
258. Cada persona puede poner a salvo el vino o alimento de tres comidas, que eran las
que se realizaban en sábado.
259. Lo que sería una especie de trilla.
260. R. Elazar ben Samúa, llamado generalmente Elazar en la Misná, perteneciente a la
tercera generación de tanaítas (años 130-160 d.C.).
í
Shab 22, 3-23, 1 Orden segundo: Fiestas - moed 184
en la vigilia del sábado sólo puede lavarse con agua caliente en día de sábado,
a excepción del pescado salado viejo, los peces ensaladas pequeños y el atún
español, ya que su lavado es su preparación definitiva.
3. Se puede romper una jarra para comer de ella higos secos con tal que no
se tenga la intención de hacer con ella un vaso. No se puede agujerear el tapón
de la jarra. Ésta es la opinión de Rabí Yehudá. Los sabios lo permitenª. Tampo-
co puede ser perforada por el flanco. Si está agujereada, no se le puede poner
cera, porque sería una operación de untar. Rabí Yehudá decía: Fue traído un
caso a Rabán Yojanán ben Zakay261 en Arab y dijo: Dudo que no esté obligado
al sacrificio por el pecado.
4. Se puede colocar un plato de comida cocida en una cisterna para su con-
servación y agua buena en mala para que se refresque y agua fría en caliente
para que se rescalde. A quien de camino se le cayó su ropa en el agua, puede
continuar con ella el camino sin preocupaciones262 y cuando llegue al patio más
· externo la puede extender al sol, aunque no a la vista del público263.
5. Si uno se baña en el agua de una gruta o en el agua de Tiberíades264 y
para secarse usa hasta diez toallas, no las puede llevar en sus manos. Pero si
diez personas se enjugan con una toalla la cara, las manos y los pies, pueden
llevarla en la mano.
6. Se puede ungir y hacer fricciones en el vientre, pero sin que se llegue a
la fatiga y sin rascar. No se puede descender al lugar pantanoso y hacer uso de
medios artificiales para provocar el vómito". No se puede enderezar a un ni-
ño265 ni recomponer algo que está roto. El que se ha dislocado la mano o el pie,
no puede ponerlos en agua fría, pero sí puede bañarlos en la forma habitual, y
si cura con ello, queda curado.
CAPÍTULO 23
1. Una persona puede pedir a su vecino una jarra de vino o aceite, con tal
que no le diga: «Déjamelo en préstamo»266. Del mismo modo puede pedir una
mujer pan prestado. Si carece de confianza puede depositar su manto y hacer
las cuentas después de transcurrido el sábado. Asimismo, en Jerusalén, en la
a. Los sabios lo permiten: R. Yosé dice b. el vómito + en sobado
261. Activo en el último tercio del primer siglo, sobre todo en Yavne.
262. De que la gente piense que ha lavado la ropa.
263. Esta misná fue rechazada, debido a que cuando los sabios prohíben algo por razón
de las apariencias no se puede hacer ni en la parte más recóndita de la casa. Por tanto no se
pueden extender los paños al sol, ni siquiera a escondidas (cf. Guernará 146b).
264. Conocida por sus fuentes termales.
265. Enderezarle los huesos, pues se consideraba una operación quirúrgica (Jb 10, 8),
aunque se permitía con el recién nacido. Según Beer, la prohibición de curar en sábado no
tenía que ver con la prohibición de trabajar, sino con antiguas costumbres que vedaban ejercer
la medicina en ciertos días. Con el tiempo se establecieron excepciones; así, se permitió asistir
en sábado a una parturienta (18, 3) y a alguien en peligro de muerte (Yoma 8, 6).
266. Porque el prestamista podría caer en la tentación de anotarlo.
Sábado - shabbat Shab 23, 2-24, 1
¡85
-
. ilia de Pascua que ocurre en día de sábado, puede depositar su manto, coger
v;~ordero de Pascua y hacer las cuentas una vez pasado el día festivo.
e z. Se pueden contar los huéspedes y los alimentos a viva voz, pero no
or escrito. Se puede echar a suertes entre los hijos familiares de la casa las
posas de la mesa con tal que no se intente contraponer una porción grande a
~tra pequeña por razón de ser juego de azar267. Se pueden sortear las ofrendas
269
sobradas en día festivo268, pero no las porciones .
3. En sábado no se puede contratar a jornaleros ni decir a su vecino que le
contrate trabajadores. No ha de esperarse a la caída de la tarde, en la frontera
del sábado27º, para contratar los jornaleros o para traer la fruta, pero puede es-
perar al atardecer con el objeto de vigilar y puede acarrear la fruta en su propia
mano. Abá Saúl271 daba una regla: En todo lo que tengo derecho a disponer de
ello, puedo esperar a que oscurezca.
4. Se puede esperar al anochecer, hasta la frontera del sábado, para vigilar
los preparativos de una novia o de un muerto, como acarrear el féretro o la
mortaja. Si un gentil ha traído flautas en día de sábado, el israelita no puede
servirse de ellas para tocar una melodía fúnebre a no ser que hayan sido traídas
de un lugar próximo. Si el féretro fue preparado para él ( el gentil) y si la sepul-
tura fue hecha para él, puede ser enterrado en ella el israelita; pero si fue hecha
para el israelita, éste no podrá ser enterrado nunca en aquel lugar.
5. Se puede hacer todo lo necesario para el muerto: ungirlo y lavarlo, con
tal que no se mueva ninguno de sus miembros. Se puede quitar el colchón de
debajo de él y se le puede colocar sobre la arena para retardar (la descomposi-
ción). Se puede sujetar el mentón, no para que se alce, sino para que no conti-
núe (hundiéndose), del mismo modo que a una viga rota se la puede sostener
con un banco o con los laterales de la cama, no para que se alce?", sino para
que no continúe (hundiéndose). En sábado no se cierran los ojos al muerto ni
tampoco en día ferial en el momento de la agonía. Quien le cierra los ojos en el
momento de expirar es como quien derrama sangre273.
CAPÍTULO 24
1. Cuando a uno le sorprende la oscuridad en el camino, puede entregar su
bolsa a un gentil274. Si con él no hay ningún gentil, la puede depositar sobre el
267. Los juegos de azar, como los dados, estaban prohibidos también en los días feriales.
268. Ofrendas hechas a los sacerdotes y que se podrían estropear.
269. Que se acostumbra a entregar a los huéspedes después de la comida (Bes 5, 7).
270. La frontera del sábado es el punto de máxima distancia que se permite recorrer ese
día. Eran dos mil codos a partir del lugar donde uno vivía (Er 4, 3; 5, 7).
271. Tanaíta de la tercera generación (130-160 de la era vulgar).
272. Que sería una especie de construcción.
273. Porque sería como apurar su muerte.
274. Al no judío no le obligaba el precepto del descanso sabático. En la Guemará 153a
se dice: «El descanso del asno te ha sido preceptuado, pero el del gentil no». El judío, sin
embargo, no podía servirse directamente de otro, aunque fuera gentil, para hacer algo que
--
Shab 24, 2-5 Orden segundo: Fiestas - moed 186
asno. Cuando llegue al cortil más exterior, puede coger los objetos que están
permitidos coger en sábado. Si hay objetos que no se pueden alzar el día de
sábado, puede soltar las cuerdas de modo que caigan por sí mismas a tierra.
2. Se pueden desatar haces de paja delante del ganado y esparcir la hierba,
pero no si están atados fuertemente. No se debe desmenuzar el heno ni la al-
garroba ante el ganado, ya sea mayor o menor. Rabí Yehudá lo permitía en el
ganado menor en relación con la algarroba.
3. No se debe sobrealimentar al camello ni forzarle a comer, aunque sí se le
puede poner el forraje en la boca. No se debe cebar275 a los temeros, aunque sí
se les puede poner el forraje en la boca. Se puede poner el pienso en el pico de
las gallinas y el agua en el salvado, pero sin amasarlo. No se debe poner agua
delante de las abejas o delante de las palomas que están en el palomar-", pero
sí delante de las ocas, gallinas y palomas domésticas.
4. Se puede cortar en trozos la calabaza delante del ganado y carroña"?
delante de los perros. Rabí Yehudá decía: Si no era todavía carroña en la vigilia
del sábado, está prohibido, debido a que no es de lo que está preparado.
5. Se pueden anular los votos278 en sábado. Se puede pedir279 la anulación
para aquellos que se refieren a cosas que son necesarias para el sábado. Se
puede cerrar una ventana, medir un paño28º o una piscina281• Ocurrió en tiempos
del padre de R. Sadoq282 y de Abá Saúl ben Botnit283 que cerraron una ventana
con una vasija de barro y ataron una marmita con juncos para averiguar si en la
vasija había o no un orificio de un palmo de grande284• De sus palabras apren-
demos que se puede cerrar, medir y atar en sábado.
estaba prohibido en sábado. Pero en este caso lo permitieron, porque existía el peligro de que
en caso contrario llevase el propio judío la bolsa.
275. «Cebar es hacer engullir el alimento a un animal. Este trabajo está prohibido en
sábado» (D. Qimhi).
276. Ya que éstas se provisionan por sí mismas.
277. Carne de animal muerto (no sacrificado según los preceptos rituales).
278. El padre o esposo podían anular los votos de la hija o esposa (Nm 30, 5.8.13; cf.
Ned 1 O, 1.8). .
· 279. A un rabino o doctor (cf. Ned 9, 1).
280. Para comprobar si es suficientemente largo (tres dedos de ancho), para contraer o
comunicar impureza (cf. Kel 27, 1).
281. Que debería tener al menos un codo de ancha y larga y tres de altura ( cf. Miqw 1, 7).
282. Se trata del nieto de R. Sadoq, de la primera generación de tanaítas.
283. Tanaíta de la tercera generación.
284. Guemará 157 ofrece una explicación: Se trataba de dos casas separadas por un
muro en el que había un ventanuco tapado con una vasija de barro rota, con grietas. En aquel
sábado yacía un muerto en una de las casas y no se sabía si la grieta de la vasija era mayor o
menor de un palmo. En caso de ser mayor, la impureza del muerto se habría transmitido a la
casa vecina. Por eso cerraron primero la claraboya de la terraza, para que si algún sacerdote
quería ir a ella, no se contaminase. Luego trataron de medir el hueco existente en el ventanu-
co de la pared, pero debido a que la ventana se encontraba en la mitad de la pared y no era
alcanzable ni desde el suelo ni desde la terraza, cogieron una vara y le ataron en un extremo
una marmita de un palmo de tamaño. Si la marmita cabía en el hueco, éste tenía que ser lógi-
camente igual o mayor a un palmo y la impureza del difunto se había transmitido.
FUSIÓN
(erub)
Este tratado sigue con plena razón al del sábado, pues versa sobre los problemas que
plantea el reposo sabático ( o de día festivo) en lo que respecta al movimiento y el trans-
porte. Los rabinos interpretaron la imposición bíblica del reposo absoluto de acuerdo con
el principio de los dominios o campos. Así, distinguieron tres campos: zona de dominio
público, zona de dominio privado y zona de dominio neutral. Dentro de la zona de domi-
nio público (reshut ha-rabbim) y de dominio neutral (karmelit) está prohibido el transpor-
te más allá de los cuatro codos ( cada codo corresponde a 68 centímetros), exceptuando el
vestido puesto. En cambio, en el interior de la zona de dominio privado (reshut ha-yahid)
el transporte, acarreo o movimiento de los objetos no tiene limitación. 1
El paso de una a otra zona está prohibido. Mientras que en la zona de dominio público ¡1
0
neutral se permite el transporte de un objeto dentro del espacio de cuatro codos, no está
permitido trasladar ni un solo codo un objeto de la zona de dominio privado a otra de
dominio público, o incluso a otra zona de dominio privado. Dos vecinos, por ejemplo, no 111
pueden sacar un objeto de su casa y ponerlo en el corredor o en el patio común, ni pueden ¡,
introducir en su casa ningún objeto que se encuentre en el patio, en el corredor o en el
111
zaguán común, ya que traspasarían las zonas. En cambio, dentro del patio cerrado, aun en
el caso de que pertenezca a varios vecinos, pueden trasladarse los objetos de un lugar a 1
otro sin limitación, pues se está dentro de una misma zona de dominio privado. 1:
El problema capital, pues, que se plantea en el rabinismo y en torno al cual se mueve
!¡
buena parte de la casuística sobre el reposo sabático, es el de la definición o caracteriza-
ción de la zona de dominio privado. En definitiva, son dos los elementos que constituyen 11
la zona de dominio privado: uno material, que sea un lugar cercado, y otro espiritual, que ,I
pertenezca a un individuo o familia.
Los dos primeros capítulos del tratado tratan precisamente de las condiciones que ha
de tener el cerco y se contemplan varios casos: un patio común a varios vecinos que ha de
tener al menos tres lados cerrados y una entrada con arquitrabe y jambas; una caravana,
que puede formar el cerco con los propios objetos que lleva, cori tal que los espacios libres
no sean mayores de diez palmos; el cerco también lo pueden hacer de cuerdas y de cañas;
un pozo que está en zona libre y que ha ser vallado con unos postes dentro de un espacio
mínimo en el que al menos la cabeza y la mayor parte del cuerpo del animal estén dentro
cuando beben; un jardín o huerto, que posee una garita o caseta para el guardia.
Los capítulos siguientes, 6-9, tratan fundamentalmente del otro aspecto que hemos.
llamado espiritual, es decir, la constitución de la familia. Aparte del grupo familiar es-
tricto, padres, hijos, siervos, una familia puede ser integrada por todos los vecinos de
un patio, aunque no tengan relaciones de parentesco ni de dependencia entre ellos, que
eligen a uno de los propietarios como jefe de familia y anuncian su elección trayendo a
su casa antes de comenzar el sábado un pan, dando así a conocer su intención de comer
en su casa ' de s\·r tratados como de 1~
1 familio.
Orden segundo: Fiestas - moed 188
t
De este modo, sus habitaciones privadas, independientes, se hacen en sábado una
única habitación, se «mezclan», se funden en un único espacio de dominio privado. Tal
«fusión» o mezcla de espacios se llama erub (mezcla, fusión). Ese erub, que se prepara
y anuncia con una hogaza de pan, permite a los distintos vecinos, fundidos ahora en una
sola familia, sacar objetos de sus casas y llevarlos al patio o introducirlos desde el patio
en cada una de sus casas. Es condición indispensable que todos los vecinos formen parte
de la familia participando en el erub o renunciando al derecho de utilizar el patio. La ca-
suística rabínica contempla los casos en los que uno de los vecinos es gentil o judío que
no ve bien la práctica del erub, o cuando uno o varios de los integrantes de la «familia»
olvidó preparar su erub.
La misma posibilidad de integrar una familia existe entre vecinos de varios patios
que tienen una comunicación entre sí ( erub de patios) o entre vecinos de una misma calle
o varias calles adyacentes (shittuf, es decir, comunidad). En este caso también es elegido
simbólicamente un cabeza de familia y se anuncia la elección con una jarra de vino o
con cualquier otro alimento que no sea agua o sal. De este modo se amplía en sábado
el espacio libre de transporte. Los integrantes de esa «comunidad» pueden trasladar sin
restricción cualquier objeto de su casa al patio del vecino o a la calle y viceversa.
El reposo sabático impone también al judío creyente una limitación de movimiento.
Según una tradición muy antigua, la zona dentro de la cual está permitido moverse se
extiende a 2 000 brazos fuera de los límites externos de la ciudad, en cualquiera de las
cuatro direcciones. La medición la realizan expertos ateniéndose a normas establecidas.
Pero el espacio puede ser entendido no sólo circularmente, es decir, a distancia igual y
equidistante entre el punto céntrico y la periferia, sino en cuadrado, de ahí que se saque
una ventaja en la diagonal y los 2 000 brazos se pueden convertir en 2 800., Para cum-
plir un precepto religioso en sábado o día festivo está permitido trasladar el lugar de
residencia en la víspera de la fiesta o del sábado a un lugar escogido, con tal que entre
su lugar habitual de residencia y el sitio escogido haya menos de 2 000/2 800 brazos de
distancia y entre el lugar escogido y el lugar de celebración del acto haya también menos
de 2 000/2 800 brazos de distancia. De ese modo, hay la posibilidad de andar en día de
sábado 4 000 o 5 600 brazos fuera de su propio lugar ,de residencia. El lugar de residencia
para el sábado o día festivo se anuncia transportando al lugar alimentos o con el simple
trasladarse allí mismo. Esta «mezcla» de límites sabáticos es el llamado erub tehonim. De
él tratan los capítulos 3-5 del tratado.
El capítulo 1 O, por último, versa sobre las condiciones o presupuestos en los que está
permitido el transporte desde una zona de dominio privado a otra de dominio público.
El erub, según se confiesa en la misná 7, 9, tiene una función pedagógica: «No orde-
naron que se preparase el erub en los patios sino para que no lo olvidasen los niños». El
erub, en el propósito rabínico, ha de ser una constante rememoración de las obligaciones
que el sábado impone a todo creyente judío.
El carácter de la legislación mísnica se pone de manifiesto en la observación incluida
en la misná i, 10. Cuando se habla del cerco que ha de tener el campamento de la cara-
vana, dicen los sabios que aquello se dijo como ilustración del presente, esto es, como
referencia a una aplicación concreta, sin agotar todas sus otras posibles aplicaciones.
Esto da a la legislación rabínica flexibilidad, posibilidad de acomodación a la cambiante
situación humana y permite una actitud de racionalidad frente a ella. El espíritu con el
que ha sido realizada se determina en la misná 6, 15: «Los sabios no dispusieron lasco-
sas para gravar, sino para facilitar». Bienes supremos, como la salvación de otro, excusan
del cumplimiento de todas las prescripciones positivas, como se insinúa en la misná 4, 3
sobre la rotura de los límites sabáticos.
189 Fusión - erub Er 1, 1-6
CAPÍTULO 1
l. Toda entrada1 que supere los veinte codos de altura deberá ser achicada2•
Rabí Yehudá decía que no es necesario. Si es más ancha de diez codos debe ha-
cerse más estrecha3• Pero si tiene la forma de una puerta, aunque sea más ancha
de diez codos, no es necesario que sea achicada4•
2. ¿Qué es lo que constituye una entrada?5 La escuela de Samay dice: La
jamba y el arquitrabe. La escuela de Hilel enseña: O la jamba o el arquitrabe.
Rabí Eliezer decía: Dos jambas. Un discípulo6 enseñaba delante de R. Aquiba
en nombre de R. Ismael: La escuela de Samay y la escuela de Hilel están de
acuerdo en lo que respecta a una entrada menor de cuatro codos que puede es-
tar constituida o por una jamba o por un arquitrabe. ¿En qué están en desacuer-
do? En relación con una entrada más ancha de cuatro codos -hasta diez-, de la
que la escuela de Samay dice que (se constituye) por jamba o por arquitrabe.
Rabí Aquiba dice: Estaban en desacuerdo en ambos casos.
3. El arquitrabe7, del que decían que su longitud debería ser suficiente
como para acoger medio ladrillo. El medio ladrillo es la mitad de un ladrillo de
tres palmos. Basta que el arquitrabe tenga un palmo de longitud para que acoja
al medio ladrillo en su amplitud.
4. Su longitud ha de ser (suficiente) para acoger medio ladrillo y fuerte
para soportarlo. Rabí Yehudá decía: Largo, aunque no sea fuerte.
5. Si (el arquitrabe) es de paja o de caña, se considera como si fuese de
metal8. Si es curvo, se le considera como si fuera recto. Si es redondo, se le
considera como si fuese cuadrado. Todo (arquitrabe) que tenga tres palmos de
circunferencia tiene un palmo de anchura.
6. Las jambas, de las que dicen que su altura debe ser de diez palmos y
su anchura y grosor de cualquier medida9. Rabí Yosé decía: Su anchura, tres
palmos.
l. Maboy, mabó, significa el espacio de entrada. El problema que aquí se plantea es
el de las condiciones que ha de reunir esta entrada para que sea considerada como calleja sin
salida y no como calle de tránsito, con repercusión para el día del sábado. Mientras que en la
primera podrían transportarse objetos en día de sábado, en la segunda no.
2. Porque apenas sería visible el travesaño de la entrada y perdería el carácter de espacio
reducido privado.
3. Con mayor anchura se parecería más a una calle de tránsito.
4. Con su parecido a una puerta es manifiesto su carácter privado.
5. Se concretan aquí los elementos de la entrada que la hacen semejante a una puerta.
6. En la Quemará se dice en este lugar: «Si encuentras en cualquier lugar que un discípu-
lo dice algo ante R. Aquiba en nombre de R. Ismael, el tal es R. Meír, que primero frecuentó
a R. Ismael y luego a R. Aquiba»,
7. La tercera y cuarta misná tratan de las características del arquitrabe. Aunque tanto este
como las jambas eran básicamente elementos para marcar el carácter privado de la entrada, el
arquitrabe debía medir al menos un palmo de ancho para poder acoger los ladrillos de palmo
y medio, y debía ser capaz de soportarlos. R. Yehudá insistía en la longitud.
8. El material del arquitrabe, es decir, su resistencia, no es tan importante como su lon-
gitud. La forma del arquitrabe también es indiferente. ·
9, La altura es lo decisivo: diez palmos, siendo indiferente la anchura y el grosor. La
tosefta observa que las jambas no deben estar tres palmos alejadas del suelo o de la pared.
Er 1, 7-10 Orden segundo: Fiestas - moed 190
7. Se pueden hacer las jambas con cualquier cosa, incluso con seres vi-
vos". Pero Rabí Yosé lo prohibía. Transmiten impureza si sirven de piedra
1
sepulcral 11. Rabí Meír lo declara puro. Se puede escribir sobre ellos12 un libelo
del repudio de una mujer. Rabí Yosé el Galileo lo declara inválido.
8. Si una caravana13 acampa en un valle y lo circuhvalan con utensilios del
ganado, está permitido transportar dentro de ella14 16s objetos con tal que la
valla tenga la altura de diez palmos. Los espacios libres no deben ser mayores
que la estructura total ( del cerco). Todo espacio libre de unos diez codos está
permitido15, pues funciona a modo de puerta; más de eso está prohibido.
9. Se puede circunvalar con ayuda de tres cuerdas, cada una encima de la
otra, con tal que entre una y otra no haya tres palmos 16• El tamaño y grosor de
sus cuerdas debe ser mayor de un palmo a fin de que todo tenga diez palmos.
10. Se puede circunvalar con cañas con tal que entre una y otra no haya
tres palmos 17• R. Yehudá dice que eso se refería a una caravana, pero los sabios
dicen que no se habló de la caravana sino como (ilustración) del presente18•
Toda separación que no sea de urdimbre y trama19 no es separación. Ésta es
la opinión de R. Yosé ben R. Yehudá. Los sabios dicen que (basta) una de las
dos cosas". Cuatro cosas están permitidas en el campamento: traer leña desde
cualquier lugar, y estar eximidos del lavado de las manos21, de la oferta de los
productos dudosos22 y de preparar el erub23.
10. Se insiste en que cualquier elemento puede formar parte del mabó (entrada); servi-
rían incluso seres vivos, como, por ejemplo, una bestia que es atada e inmovilizada.
11. Alude a un animal. Si un animal se echa sobre un& tumba, se le considera como la lo-
sa que la tapa. De ahí que transmitiese impureza aun después de haber dejado de servir como
piedra sepulcral. R. Meír rechaza considerar a un animal vivo como piedra sepulcral.
12. Sobre un animal vivo, como en el cuerno del buey, pero en tal caso el libelo de repu-
dio, que iba escrito en el cuerno del buey, había de ser entregado juntamente con el animal.
13. Aquí se contemplan las condiciones que ha de reunir un campamento de nómadas
para que esté permitido en su interior la carga y descarga en día de sábado. El campamento ha
de estar vallado, lo que implica que la valla alcance al menos diez palmos de altura, los huecos
han de ser menores que las zonas valladas y ningún hueco ha de ser mayor de diez codos.
14. Hay que sobreentender: «en día de sábado».
15. Diez codos era la anchura de la puerta del Templo. Con más de diez perdería el
carácter de puerta.
16. Se discuten las condiciones que ha de cumplir un cercado con cuerdas. Entre las cuer-
das, y lo mismo entre el terreno y la primera cuerda, no deben mediar más de tres palmos.
17. L& disposición se aplica a una comunidad, no a un particular o a dos individuos,
que en tal caso sólo podrían aplicar lo aquí dispuesto a un campo de dos seás de siembra.
Tres personas se consideran ya una comunidad y éstas pueden aplicar la ley hasta un terreno
de seis seás de sembrado. ·
18. Los ejemplos son solo ilustrativos, no agotan las posibilidades de aplicación de la ley.
19. Se señalan los dos ingredientes de todo tejido que se entrecruzan en la línea hori-
zontal y vertical formando el paño, para indicar que el vallado o cerco hecho con cuerdas o
cañas ha de estar formado al estilo del tejido, es decir, entrecruzando las cuerdas o las cañas.
20. Pero esto vale para el particular cuyo cerco se forma entrecruzando los elementos.
21. Antes de las comidas, pero no después, ya que esto es obligación.
22. Se refiere & productos (trigo) de los que no se está seguro que haya sido separado
el diezmo. En otras circunstancias obliga el apartamiento del diezmo.
23. Todo el campamento se considera como zona privada. Se puede, pues, transportar
objetos del campamento a la tienda y viceversa, sin necesidad de preparar el erub.
191 Fusión - erub Er 2, 1-5
CAPÍTULO 2
1. A los pozos24 se les 1pone una valla de cuatro postes dobles que parecen
ocho25• Ésta es la opinión de R. Yehudá". Rabí Meír dice: Ocho que parecen
como si fueran doce, cuatro dobles26 y cuatro simples. Su altura es de diez
palmos, su longitud de seis y su grosor de cualquier medida. Entre uno y otro
debe haber un espacio de dos yuntas con tres bueyes cada27. Ésta es la opinión
de R. Meír, R. Yehudá dice: Cada una de cuatro bueyes, atados, no sueltos, de
la que una entra y otra sale.
2. Está permitido acercarlos" al pozo con tal que la cabeza de la vaca y la
mayor parte de su cuerpo estén dentro cuando bebe. Se pueden alejar todo lo
que requieran con tal que se multipliquen las tablas de la valla.
3. R. Yehudá decía: (Se pueden alejar) hasta dos seás29• Le replicaron:
No dijeron dos seás sino para un huerto o para un lugar cerrado. Pero si es un
establo o un redil o un almacén o patio, aunque tenga cinco kor", incluso diez
kor, está permitido. Se pueden alejar todo lo que se requiera con tal que se
multipliquen las tablas de la valla.
4. R. Yehudá dice: Si un camino público pasa por medio de ellos se le hace
desviar a uno de los lados31• Pero los sabios dicen que esto no es necesario.
Tanto a la cisterna pública como al pozo público y al pozo privado se les puede
poner una valla de tablas. A la cisterna privada, sin embargo, se le pone un
muro de diez palmos de altura". Ésta es la opinión de Rabí Aquiba. R. Yehudá
ben Baba dice: Sólo se pone valla de tablas al pozo público33, mientras que 'a
los demás se les construye un cerco de diez palmos de altura.
5. R. Yehudá ben Baba dice además: Si el jardín o el lugar cerrado de se-
tenta codos al cuadrado34 está rodeado por un muro de diez p~lmos de alto, se
pueden trasladar dentro de él (los objetos) con tal de que haya en ellos una ga-
a. Yehudá: Aquiba
24. Aunque el pozo, de diez palmos de profundidad por cuatro de anchura, es considera-
do como zona de dominio privado, al encontrarse dentro de zona de dominio público, estaría
prohibido sacar agua de él e¡i día de sábado. A esta dificultad sale al paso esta misná, que
acepta el principio de que un espacio cercado es zona de dominio privado.
25. Cada uno de los postes constituye un ángulo recto en los cuatro ángulos del pozo.
26. Los de los ángulos.
27. Teniendo el buey un ancho aproximado de un codo y tres cuartos, para los seis se
requeriría, según R. Meír, un ancho de diez codos; según R. Yehudá, trece codos y un tercio.
28. Se pueden acercar más los postes al pozo y reducir el espacio cerrado.
29. Superficie igual a la extensión del atrio del Templo ( cien codos de largo por cincuen-
ta de ancho, es decir, cinco mil codos cuadrados).
30. Cada kor tiene treinta seás.
31. Ya que si pasare por la zona cercada perdería ésta su carácter de privada.
32. Debido a que es previsible que dentro de su espacio, cuando no hay agua en la pisci-
na, se transporten los objetos de una parte a otra.
33. Vallado defectuoso, en atención a los peregrinos que subían a Jerusalén y daban de
beber a los animales con el agua de las cisternas públicas.
34. El shirayim corresponde a unos dos tercios del codo. Los setenta codos y fracción al
cuadrado corresponden más o menos a un espacio de cinco mil codos cuadrados.
Er 2, 6-3, 1 Orden segundo: Fiestas - moed 192
rita para el guardia o una vivienda o que esté pegando a la ciudad35. R. Yehudá
dice: Incluso aunque no haya en ellos sino una cisterna o un pozo o una cueva
se pueden trasladar las cosas dentro de su recinto. Rabí Aquiba dice: Incluso
aunque no haya en ellos ninguna de estas cosas se pueden trasladar las cosas
en su interior con tal que su superficie sea setenta codos y una fracción al cua-
drado. R. Eliezer dice: Si su longitud es mayor que su anchura, incluso un codo
más, no está permitido el transportar los objetos dentro de su recinto. R. Yosé
decía: Incluso si su longitud es dos veces su anchura, se pueden transportar los
objetos en su interior36.
6. R. Elay dice: He oído a R. Eliezer: Incluso aun si tuviere como un kor37.
Le oí asimismo: Si uno de. los moradores de un patio se olvida y no preparó
el erub38, no puede ni introducir ni sacar nada, aunque los otros sí pueden
hacerlo. También le oí decir que se cumplía en la Pascua (comiendo la hierba)
lengua de ciervo39. Me dirigí junto á sus discípulos y me busqué un compañe- -
ro", pero no encontré ninguno.
CAPÍTULO 3
1. Se puede preparar el erub y contribuir a su preparación común con cual-
quier alimento41, excepto agua y sal. Todo42 puede ser adquirido con el dinero
de los diezmos43, a excepción del agua y de la sal. Al que ha hecho voto de
abstenerse de alimento le está permitido agua y sal. Se puede preparar erub con
vino para un nazir" y con ofrendas45 para un israelita (no sacerdote). Símaco
1
11
35. Dentro del límite sabático.
36. Según R. Yosé, sería válida la forma rectangular para tales efectos.
37. Esto es, en el recinto que tuviere la superficie de un kor(= 75 000 brazos cuadrados)
se pueden trasladar los objetos en sábado con tal que reúna los requisitos expuestos.
38. Renunciando así a su derecho de posesión en favor de los otros moradores.
39. Se refiere a la obligación de comer hierbas amargas en Pascua (Ex 12, 8). La identi-
ficación de la planta aquí señalada es controvertida.
40. Uno que le pudiera confirmar la enseñanza de R. Eliezer.
41. Con sustancias comestibles, permitidas al israelita. Los dos capítulos anteriores tra-
taron de los recintos dentro de los que se permite el transporte de objetos en sábado. Todos
ellos debían ser, total o parcialmente, lugares cerrados, pero sólo se permitía el traslado de los
objetos cuando los moradores anunciaban su propiedad común y se presentaban como única
persona, de modo que el recinto se consideraba como de propiedad privada. Esto se verificaba
con el erub a nivel de calle y con el shittuf (preparación común) a nivel de callejas. El llamado
erub haserot (mezcla de patios) era una especie de ficción jurídica que hacía que las diversas
familias que moraban en tomo a un espacio se mezclaran y se fundieran para constituir una
sola. Esto se significaba con la aportación de pan por parte de cada morador del patio a una de
las casas del patio que se podía considerar como la del jefe de familia. Cuando la fusión se hacía
a nivel de patios o callejas (shittuf) la aportación incluía toda clase de alimentos.
42. Cualquiera de los alimentos.
43. Se entiende «el segundo diezmo», ya que el primero pertenecía a los levitas. El
segundo diezmo, que se separaba en el primer y segundo año de cada trienio, pertenecía al
propietario, pero debía ser consumido en Jerusalén (cf. Dt 14, 22).
44. Al que estaba prohibido beber vino (Nm 6, 2).
45. La ofrenda era la parte que correspondía al sacerdote.
r 193 Fusión - erub Er 3, 2-4
dice: Con productos comunes46. Para un sacerdote, en un lugar impuro47. Rabí
Yehudá dice: Incluso en un cementerio48, ya que puede salir y comer.
2. Se puede preparar erub con productos de los que se duda que se hayan
separado los diezmos49, con los primeros diezmos de los que ya ha sido recogida
la parte de la ofrenda", con los segundos diezmos51 y con cosas consagradas y
luego redimidas52. Los sacerdotes, con la masa y con la ofrenda53; pero no con
productos sin diezmar, ni con los primeros diezmos de los que no se apartó la
ofrenda, ni con los segundos diezmos, ni con cosas consagradas que no han sido
redimidas. Si uno envía su erub con un sordomudo, o un idiota, o un menor, o
por medio de uno que no reconoce la validez del erub", el erub no es válido.
Pero si ha encargado a otro que lo recoja55 en su nombre, en tal caso es erub.
3. Si es colocado sobre un árbol por encima de los diez palmos, su erub no
es válido. Si está por debajo de los diez palmos, el erub es válido56. Si es colo-
cado en una cistema57, incluso de cien codos de profundidad, el erub es válido.
Si es colocado en la cabeza de una caña o de una rama desarraigadas, pero
afincadas en tierra, aunque tengan cien codos de altura, es un erub válido. Si es
colocado en un armario y se cerró ante él y se pierde la lleva, es un erub válido58.
R. Eliezer dice: Si no sabe que la llave está en su sito, no es erub59.
4. Si ha rodado fuera del límite sabático", o si ha caído encima de él un
montón de piedras61, o si se ha quemado, o si era ofrenda y se ha hecho impuro,
dentro del día, no es erub. Si es después de haber oscurecido, sí es erub. En
caso de duda, R. Meír y R. Yehudá dicen: Es un arriero camellero62• R. Yosé y
46. No consagrados, en oposición a la ofrenda que, como consagrada, sólo podía ser co-
mida por los sacerdotes.
47. Cf. Ohal 17, l.
48. Cf. ibid., 8, lss.
49. Según Shab 2, 7 está permitido al atardecer separar el diezmo de los productos du-
dosos (demai) y de ese modo hacerlos aptos para el erub.
50. Del primer diezmo, que era entregado a los levitas, éstos debían entregar a su vez a
los sacerdotes la décima parte.
51. Cf. supra, nota 43.
52. Guemará 31 b: puede separarse el erub incluso cuando el rescate no se ha completado
aún, o sea, cuando se ha pagado ya el valor fundamental, pero no el quinto correspondiente.
53. Algunos textos omiten esta última anotación.
54. Negaron validez al erub los samaritanos, los saduceos, los caraítas.
55. Que lo recoja y lo ponga en un determinado lugar.
56. A partir de los diez palmos de altura se considera el árbol zona de dominio privado;
por debajo de los diez palmos, karmelit, es decir, zona ni de dominio público ni privado, de ahí
que al atardecer sea aún posible coger los alimentos y ponerlos en zona de dominio público.
57. Se considera zona karmelit.
58. Porque se piensa que antes de entrada la noche se pueden cortar los cordones que
tenían sujeto el candado.
59. R. Eliezer no admite el corte de los cordones.
60. El erub se hace operativo-al entrar la noche del viernes (comienzo del sábado), cuan-
do está colocado dentro del límite sabático.
61. Que han de ser apartadas para ser cogido.
62. Imagen que expresa incertidumbre. El arriero se pone detrás del asno para condu-
cirlo; el camellero, delante. El arriero camellero tendría que ir delante y detrás a la vez para
llevar a ambos animales. A parecida vacilación está sometido quien no sabe si el erub rodó o
padeció dentro del día o entrada ya la noche.
Er 3, 5-7 Orden segundo: Fiestas - moed 194
R. Simeón dicen: Si hay duda, el erub es válido. R. Yosé dice: Abtolemos tes-
tifica en nombre de cinco sabios que, si hay duda, el erub se considera válido.
5. Una persona puede poner condiciones respecto a su erub diciendo: Si
vienen paganos por el lado del este, mi erub será el del lado del oeste. Pero
si vienen del occidente, mi erub será el del oriente63. Si vienen de uno y otro
lado, podré ir al lugar que quiera. Si no vienen ni de un lado ni de otro, enton-
ces seré como un paisano más de mi ciudad64• Si viene un sabio65 del lado
oriental, mi erub estará en el este; si viene del lado occidental, mi erub estará
en el oeste. Si viene de uno y otro lado, iré al lugar donde quiera. Si no viene
ni de un lado ni de otro, seré como un paisano de mi ciudad. R. Yehudá dice: Si
uno de ellos es su maestro, irá junto a su maestro. Si ambos son sus maestros,
podrá ir al lugar que quiera.
6. R. Eliezer dice: Si un día festivo se une al sábado, ya sea precediéndole
o siguiéndole, se pueden preparar dos erub y decir: «Mi primer erub estará en
el lado oriental y el segundo en el occidental»66, o «el primero en occidente y
el segundo en oriente», o «mi erub sea para el primer día y en el segundo sea
como uno de los paisanos de mi ciudad», o «mi erub sea para el segundo día y
en el primero sea como uno de los paisanos de mi ciudad»67• Los sabios dicen:
O se hace el erub en una dirección o no se hace de ningún modo, o se hace el
erub para dos días o no se hace de ningún modo68. ¿Cómo se ha de hacer?69 Lo
transporta en el primer día y permanece con él hasta que anochezca" ,' lo coge y
luego se va 71• El segundo día" permanece con él hasta que anochezca yluego
lo come. Resulta así que se beneficia del camino y del erub. Si fue comido el
primer día, es erub para el primer día, pero no para el segundo. R. Eliezer les
decía: Estáis de acuerdo conmigo en que son dos santidades.
7. R. Yehudá dice: Un año nuevo, cuando uno teme que haya intercala-
ción", se pueden preparar dos erub y decir: «Mi erub esté el primer día en la
parte oriental y el segundo en la occidental», o: «El primer día en occidente y
el segundo en oriente», o: «Mi erub sea en el primer día y en el segundo día
63. Puede colocar dos erubin, resultando válido únicamente aquel que cumple la condi-
ción impuesta.
64. Es decir, tiene el derecho de moverse dos mil codos en cualquier dirección.
65. Saludar a un sabio o maestro igual que oír sus palabras se consideraba deber reli-
gioso que justifica el erub.
66. Se preparan dos erubin, uno para cada día. Los erubin deben de encontrarse dentro
del límite sabático, de modo que pueda ser alcanzado dentro del atardecer del segundo día.
67. En ambos casos, un solo erub. El otro día cae bajo la disposición común a todos,
es decir, con la posibilidad de moverse dentro del límite sabático.
68. Consideran los dos días como una sola fiesta, por tanto sólo admiten un solo erub.
69. Para que el erub sea válido para los dos días.
70. Al anochecer el erub se hace operativo, o sea, válido para todo el día que comienza.
71. Se vuelve de nuevo a casa y lo guarda para la tarde siguiente.
72. Lo lleva de nuevo hasta el límite del sábado.
73. La fiesta de año nuevo se celebraba el primero de Tisri, en solo día; pero cuando
los mensajeros que anunciaban la aparición de la luna nueva llegaban con cierto retraso se
intercalaba un día más por temor de que no se hubiese acertado con el día exacto. En tal caso,
el primer día se consideraba perteneciente al año viejo y el segundo al nuevo.
]95 Fusión - erub Er 3, 8-4, 2
sea como el de los paisanos de mi ciudad»74, o: «Mi erub sea en el segundo día
y en el primero sea como el de los paisanos de mi ciudad». Los sabios75, sin
embargo, no están de acuerdo con él.
8. R. Yehudá dice además: Puede uno poner condiciones al cesto en el pri-
mer día festivo76 y comer de él el segundo. Así, un huevo que ha sido puesto
en el primer día puede ser comido en el segundo. Pero los sabios no están de
acuerdo con él.
9. R. Dosa ben Harkinas dice: El que pasa delante del arca" el día festivo
de año nuevo dice: «Fortalécenos, Señor, Dios nuestro, en el primer día de este
mes, ya sea hoy, ya sea mañana». Al día siguiente dirá: «Ya sea hoy, ya fuese
ayer». Pero los sabios no están de acuerdo con él.
CAPÍTULO 4
l. El que ha sido sacado por los gentiles (fuera de los límites del sábado) o
por un mal espíritu78 tiene sólo cuatro codos 79. Si lo traen de nuevo es como si
no hubiera salido. Si lo transportan a otra ciudad" o si lo meten en un establo o
en una prisión, Rabán Gamaliel y R. Elazar ben Azarías dicen: Puede andar to-
do el espacio. R. Yehosúa y R. Aquiba dicen: Sólo tiene cuatro codos81• Ocurrió
que cuando vinieron de Brindis y el barco navegaba por el mar, Rabán Gama-
liel y R. Elazar ben Azarías lo recorrían todo entero, mientras que R. Yehosúa
y R. Aquiba no se movían de los cuatro codos, puesto que querían aplicarse a
sí mismos el máximo rigor.
2. En una ocasión no entraron en el puerto hasta que no hubo oscurecido.
Le preguntaron a Rabán Gamaliel: ¿Podemos desembarcar?82 Les respondió:
Sí, podéis hacerlo, porque hice ya las observaciones83 y estábamos dentro de
los límites del sábado antes del anochecer.
74. Se renuncia al erub del segundo día, pero se coge el derecho de moverse dentro de
los «límites» como los otros ciudadanos.
75. Estos sabios consideraban los días de año nuevo como un único día, de ahí que ex-
tendieran la eficacia del erub al segundo día, a pesar de que ya hubiera sido consumado en el
primero.
76. Guemará 40a da una explicación. Ante dos cestos con productos no diezmados pue-
de decir uno el primer día: «Si hoy es día profano, sea el producto de este cesto ofrenda por
el del otro, pero si es santo, sean mis palabras inválidas», puesto que el diezmo y la ofrenda
no se pueden separar en día santo. Al día siguiente dice: «Si ayer fue día santo y hoy profano,
lo que ayer declaré ofrenda sea hoy ofrenda por el resto, pero si hoy es día santo, sean mis
palabras inválidas». Luego puede comer del cesto de los productos diezmados dejando aparte
el de la ofrenda.
77. Ber 5, 3.
78. Por un ataque de locura.
79. No puede ir más allá de cuatro codos del límite permitido.
80. Circundada de muros, que se considera como lugar privado.
81. Consideran que, para que tuviera libertad total de movimientos, debería haber sido
trasladado antes del sábado, pero éste no es el caso aquí.
82. ¿Descender y movemos libremente o quedamos limitados a los cuatro codos?
83. Con un instrumento de cálculo, como podría ser el astrolabio.
!
Er 4, 3-7 Orden segundo: Fiestas - moed 196
3. Si uno ha salido (más allá de los límites del sábado) con permiso84 y se le
dice: «Ya se ha hecho la cosa»85, tiene dos mil codos en cualquier dirección. Si
estuviere dentro de los límites del sábado, es como si no hubiera salido. Todo
el que haya salido por razón de salvar ( a otro), puede volver a su lugar.
4. Si uno en el camino se sienta86 y después, al alzarse87, observa que está
cerca de su ciudad, debido a que no tenía la intención, no debe entrar. Ésta es
la opinión de Rabí Meír. Rabí Yehudá dice: Puede entrar88. R. Yehudá decía
que una vez ocurrió que R. Tarfón entró sin que hubiera tenido previamente la
intención.
5. Si uno se queda dormido en el camino y no se percata de que ha oscure-
cido, tiene dos mil codos en cualquier dirección89. Tal es la opinión de-R, Yo-
janán ben Nurí. Los sabios dicen: Solamente tiene cuatro codos". Rabí Eliezer
dice: Estando él en el medio de ellos91. R. Yehudá dice: Puede ir en la dirección
que quiera. R. Yehudá está de acuerdo en que quien toma una decisión no pue-
de volverse atrás.
6. Si hay dos personas y se introducen algunos de los codos que pertenecen
a uno en medio de los del otro, pueden traer al centro (los alimentos) y comer-
los allí con tal que el uno no salga de su espacio entrando en el del compañero;
si son tres y el (espacio) del que está en medio está cogido en parte por el de los
otros dos, puede (comer) con ellos y ellos con él, mientras que los dos externos
no pueden ( comer) el uno con el otro. Rabí Simeón dice: ¿A qué se puede ase-
mejar esto? A tres patios abiertos mutuamente uno al otro y abiertos asimismo
a un lugar público92• Si los dos externos preparan el erub con el central, está
permitido ( el acceso) de éste a aquéllos y de aquéllos a éste, mientras que ( el
acceso) entre los dos externos está prohibido93.
7. Si a uno le sorprende el anochecer en el caminoª y reconoce a un árbol
o a un muro94 y dice: «El lugar de mi reposo está debajo de aquél», es como
a. Si a uno le sorprende el anochecer en el camino: Si uno va por un camino y teme que
le anochezca
84. Para realizar un objetivo concreto, como salvar a una persona en peligro, anunciar la
llegada de la luna nueva .. ,
85. El objetivo ha sido ya alcanzado.
86. Antes del sábado.
87. Entrado ya el sábado.
88. R. Yehudá se apoyaba en la práctica de R. Tarfón.
89. Porque, según este sabio, ese derecho se tiene en cualquier lugar donde uno esté,
aunque sea involuntariamente.
90. Es decir, ocho metros cuadrados,
91. Esto es, cuatro metros cuadrados. La limitación de los cuatro brazos se basa en Ex 16,
24, que ordena que nadie salga de su tienda el día séptimo. Ahora bien, se calcula que la lon-
gitud media de un hombre con el brazo estirado por encima de su cabeza es de cuatro codos.
92. Se puede por tanto acceder del uno al otro sin tener que pasar por la calle y puede
llegarse a la calle sin tener que entrar en el patio del vecino.
93. Porque no prepararon el erub de modo comunitario, sino que cada uno de los ex-
ternos lo hizo por separado con el central.
94. Que sabe que se halla dentro de los dos mil codos y que dista de su propia casa me-
nos de otros dos mil. El árbol o el muro puede tenerlos como límites del espacio sabático.
r
.
197 Fusión - erub Er4, 8-5, 1
si no hubiere dicho nada", (Si dice:) «El lugar de mi reposo está en su raíz»,
puede caminar desde el lugar en que se encuentra hasta la raíz dos mil codos y
desde la raíz a su casa otros dos mil codos. Resulta, pues, que camina después
de haber anochecido cuatro mil codos.
8. Si no conoce nada o no está impuesto en la halajá96 y dice: «Mi lugar de
reposo está en mi lugar», le da su lugar el derecho (de recorrer) dos mil codos
en cualquier dirección dentro del círculo97. Ésta es la opinión de R. Janina ben
Antígonos. Los sabios dicen: En cuadrado, como una tabla cuadrada para que
tenga ventaja en los ángulos.
9. Esto es lo que dijeron: El pobre hace el erub con sus pies98. R. Meír dice:
Concierne esto sólo al pobre. R. Yehudá dice: Igual da que sea pobre o rico.
No dijeron que se preparase el erub con pan, sino para facilitar que el rico no
saliese y preparase el erub con sus pies.
10. Si uno sale camino de la ciudad en la que va a preparar el erub y su
compañero le hace volver99, puede ir (de nuevo), mientras que a los habitantes
de la ciudad les está prohibidoP'', Ésta es la opinión de R. Yehudá. R. Meír
dice: Quien pudo preparar el erub y no lo hizo, es como un arriero camellero!".
11. Si uno sale fuera del límite, aunque sólo sea un codo, no puede volver.
R. Eliezer dice: Si son dos, puede volver; pero si son tres, no. Si a uno le sor-
prende el anochecer fuera del límite, aunque sólo sea un codo, no puede entrar.
R. Simeón dice: Incluso aunque sean quince codos puede entrar, debido a que
los agrimensores no son muy rigurosos en las medidas a causa de los que yerran.
CAPÍTULO 5
l. ¿Cómo se delimitan las ciudades? Si una casa se mete hacia dentro y
otra sale hacia fuera, si una parte del muro entra y otra sale o si hay ruinas de
diez palmos de altas o puentes o monumentosª (sepulcrales) con una habitación
habitable, se alarga la medida conforme a ellos y se hace en forma de tabla
cuadrada de modo que se saque ventaja de los ángulos 1°2.
a. monumentos: sepulcros
95. Por no haber precisado con exactitud el lugar.
96. Que le permitiría esa treta de escoger un lugar que podría alcanzar aun no viéndolo.
97. Un círculo, por consiguiente, de 4 004 brazos de diámetro, porque a los 2 000 bra-
zos han de añadírsele los cuatro del propio lugar.
98. El pobre o el viandante que carece de alimentos puede establecer el erub yendo en
persona al lugar elegido. Según R. Meír, la base del erub es la comida y se hace esa condescen-
dencia con el pobre o el viandante. Según R. Yehudá la base es el traslado de la propia persona
y se hace la condescendencia con el rico de que pueda enviar a través de otro la comida al lugar.
99. Por el mal estado del camino, peligros, etc.
100. Porque el erub no fue preparado; en cambio, el que llevaba el erub sí puede ir,
porque ya se había puesto de camino con aquella intención.
101. Cf. supra, nota 62.
102. Para fijar los límites de la ciudad y luego el límite sabático se usa el criterio más
amplio, incluyendo dentro todo lo que pertenece a ella, incluso lo más externo, y trazando
sobre ella un cuadrado que permita sacar ventaja de los ángulos.
Er 5, 2-7 Orden segundo: Fiestas - moed 198
2. A la ciudad se le puede poner un cerco'?'. Ésta es la opinión de R. Meír.
Los sabios dicen: No se habla de cerco sino entre dos ciudades. Si una tiene
setenta codos y una fracción y la otra setenta codos y una fracción, se hace un
cerco para las dos como si fuese único.
3. Asimismo, de tres aldeas dispuestas en triángulo, si entre las dos más
externas hay ciento cuarenta y un codos y un tercio, la del medio hace que las
tres sean como una sola 1°4.
4. La medida se hace con una cuerda de cincuenta codos, ni más larga ni
más corta; se mide por delante del pecho1º5• Si en la operación de la medición
se llega a una calle o a un muro, se le incluye y se continúa midiendo. Si se lle-
ga a una montaña, se la incluye y se continúa midiendo con tal que no se salga
del límite sabático. En caso de que no la pueda incluir, de una tal circunstancia
habla Rabí Dositeo Bar Rabí Yanay .en nombre de Rabí Meír: He oído decir
que se horada la montaña!". .
5. La medición ha de hacerla un entendido. Si éste ha agrandado un lugar y
achicado otro, se observa el lugar que agrandó1º7. Si uno es más largo en la me-
dida y otro más corto, se puede seguir la medición más larga. Incluso un esclavo
o una esclava son dignos de fe cuando dicen: «Hasta aquí llega el límite del
sábado», porque los sabios no dijeron las cosas para gravar, sino para facilitar.
6. Si una localidad de un particular deviene una localidad pública, puede
ser incluida toda en el erub1º8• Pero si una localidad pública se hace privada,
11
no puede ser incluida toda en el erub1º9, a no ser que se haga fuera de ella º,
como la localidad de Jadasa en Judea que tiene cincuenta habitantes. Ésta es la
opinión de R. Yehudá. R. Simeón dice: Tres patios de dos casas cada uno.
7. Si uno está'!' en el lado oriental y dice a su hijo: «Prepárame el erub en
el lado occidental», o si está en el lado occidental y le dice: «Prepárame el erub
103. Un cerco, un espacio detrás de la casa donde se almacenaba la leña. No debía tener
más de 70 brazos con 2/3 para poder llevar dentro de él objetos en día de sábado. Según R.
Meír, ese espacio cercado ha de ser contado a la ciudad. Según los sabios, el cerco sólo se
aplica a dos ciudades cercanas que no distan entre sí más de 70 brazos con 2/3 y que a efectos
del límite sabático se consideran como una sola ciudad.
104. Se entiende, naturalmente, que la distancia que media entre la del medio y las otras
no alcanza los dos mil codos.
105. La medición se hacía por dos personas que sostenían la cuerda tirante por los ex-
tremos a la altura del pecho para que hubiese uniformidad. Mientras una quedaba parada, la
otra avanzaba hasta el máximo que le permitía la cuerda. Luego se ponía la otra en su lugar
y ésta avanzaba de nuevo.
106. Se horada en sentido metafórico, es decir, se mide como si se perforase la montaña.
Guemará 58b explica que para ello se mide con una cuerda menor (de sólo cuatro brazos).
Uno de los agromensores sostiene la cuerda a la altura del pecho y otro a ras de los pies. Así
se avanza por todo el declive.
107. Se sigue siempre lo más favorable.
108. Se trata del erub del patio, que permite transportar los objetos libremente en día de
sábado dentro de sus límites.
109. Por temor de que se pierda conciencia de la ley con la falta de práctica.
11 O. A no ser que fuera de la ciudad se establezca una pequeño habitáculo donde no se
puede aplicar el erub, como ocurría con Jadasá con relación a otra ciudad vecina.
111. Antes del sábado.
1'''
199 Fusión - erub Er 5, 8-6, 2
en el lado oriental», si entre él y su casa hay dos mil codos, mientras que hasta
el erub hay todavía mayor distancia, puede ir a su casa, pero no hasta el erub.
Si hasta el erub hay dos mil codos y a su casa mayor distancia, no puede ir a su
casa, pero sí a su erub. Si uno pone su erub dentro del territorio de la ciudad,
es como si no hubiere hecho nada; si lo puso fuera del límite sabático, aunque
sólo fuere un codo, lo que gana de un lado lo pierde de otro.
8. Los habitantes de una gran ciudad pueden recorrer una pequeña ciudad
entera112, pero los habitantes de una pequeña ciudad no pueden recorrer toda
una gran ciudadª 113• ¿De qué modo? Si uno habita en una gran· ciudad y pone
su erub en una ciudad pequeña, o en una ciudad pequeña y pone su erub en
una ciudad grande, puede recorrerla toda entera y dos mil codos fuera de ella.
R. Aquiba dice: Desde el lugar de su erub sólo tiene dos mil codos.
9. R. Aquiba les decía: ¿Acaso no_ estáis de acuerdo conmigo en que quien
coloca su erub en una cueva no tiene desde el lugar de su erub más que dos
mil codos? Le contestaron: ¿Cuándo? Cuando no hay en ella habitantes, pero
si hay en ella habitantes, se puede recorrer toda entera y dos mil codos fuera de
ella. Resulta, pues, menos riguroso su interior que su exterior'". Al medidor,
del que hablaron, se le dan dos mil codos, incluso cuando el fin de su medición
termina en una cueva.
CAPÍTULO 6
1. Si uno vive en un patio juntamente con un gentil o con uno que no re-
conoce la validez del erub, éstos implantan la prohibición sobre aquél 115• Ésta
es la opinión de R. Meír". R. Eliezer ben Jacob dice: Tal persona no implanta
prohibición mientras no haya dos israelitas que se prohíban uno al otro.
2. Rabán Gamaliel116 dice: Ocurrió que un saduceo117 habitaba con noso-
tros en una de las calles de Jerusalén y nuestro padre nos dijo: «Apresuraos y
sacad las cosas a la calle antes de que él las saque118 y de ese modo establezca
una prohibición sobre vosotros». R. Yehudá lo expresa de otro modo: Apresu-
raos y haced todo lo necesario en la calle antes de que él saque (sus cosas) y
establezca una prohibición sobre vosotros.
a. no pueden recorrer: pueden recorrer b. R. Meir]
112. Que se encuentra dentro de su límite sabático.
113. Considerando que sobrepasa el límite sabático y el concedido por el erub.
114. El interior se considera como lugar privado y por tanto se puede mover uno libre-
mente dentro de sus límites.
115. Para que en el patio, común a varios vecinos, se puedan transportar los objetos
en sábado se ha de considerar como si fuese de una familia. Esto se logra por la función que
produce el erub, pero, naturalmente, la fusión no es posible con personas no judías.
116. Rabán Simeón ben Gamaliel.
117. Que no reconoce el erub.
118. Si uno no participa en el erub, límita su uso a los otros, pero puede salvar el impe-
dimento cediendo aquel sábado su derecho a usar el patio. Ahora bien, si saca al patio algún
objeto antes que los otros, parecería que toma posesión de él y que les retira el derecho cedido.
Er 6, 3-8 Orden segundo: Fiestas - moed 200
3. Si entre los habitantes de un patio uno se olvidó y no preparó el erub,
queda prohibida su casa a él y a los demás para introducir o sacar (objetos), pero
en la de los otros está permitido a él119 y a los demás. Si le han dado a él el dere-
cho de acceso, en ese caso él puede y los otros no pueden". Si son dos, el uno
implanta la prohibición sobre el otro, porque uno puede dar derecho de acceso o
quitarlo, mientras que dos pueden dar derecho de acceso, pero no quitarlo.
4. ¿Cuándo se da el derecho de acceso? La escuela de Samay dicerCuando
es todavía de día. La escuela de Hile! dice: Después de oscurecer. Si uno da el
derecho de acceso y saca (sus utensilios), ya sea inadvertida o intencionada-
mente, implanta una prohibición. Ésta es la opinión de R. Meír. R. Yehudá dice:
Si fue intencionadamente, prohíbe; si fue inadvertidamente, no prohíbe.
5. Si el propietario de la casa está a partes iguales con sus vecinos, con uno
en vino y con otro en vino, no tienen necesidad de preparar el erub. Pero si con
uno en vino y con otro en aceite, necesitan preparar el erub. R. Simeón dice:
Tanto en uno como en otro caso no tienen necesidad de preparar el erub.
6. Si cinco grupos celebran el sábado en una misma sala121, la escuela de
Samay dice: Cada grupo tendrá su erub. La escuela de Hile! dice: Basta con
un erub para todos. Pero están de acuerdo en que cuando algunos residen en
habitaciones o áticos necesitan un erub para cada uno de los grupos.
7. Los hermanos asociados que comen en la mesa de su padre, pero que
duermen en sus respectivas casas 122, necesitan cada uno de ellos su erub. Por
tanto, si uno de ellos se olvidó y no preparó el erub, tiene que ceder su derecho
de acceso123• ¿Cuándo? Cuando aquéllos transporten su erub a otro lugar124.
Pero si el erub es traído junto a ellos125 o si no habita nadie el patio, no es ne-
cesario preparar el erub.
8. Si hay cinco patios intercomunicados y abiertos a una misma calle y pre-
paran el erub en los patios 126, mas no participan comunitariamente (en la prepa-
ración del erub) en la calle, tienen permiso127 en los patios y prohibición en la
calle. Si participan en la calle, tienen permiso en uno y otro sitio. Si preparan
el erub en los patios y participan en la calle y uno de los habitantes del patio se
olvidó y no preparó el erub, tienen permiso en uno y otro sitio. Si uno de los re-
sidentes de la calle no ha coparticipado, está permitido en los patios y prohibido
en la calle, ya que la calle es para los patios lo que el patio para las casas 128•
119. Porque está considerado como un huésped de la familia.
120. No pueden trasladar objetos desde la casa del que no participó en el erub, porque
uno puede ser considerado huésped de muchos, pero no muchos de una sola familia (Baneth).
121. Triclinium, un salón, dividido en compartimentos, uno para cada grupo, teniendo
cada compartimento un acceso separado al patio. Las paredes divisorias no llegaban al techo.
122. Que dan a un solo patio.
123. Para que los otros puedan usar el patio.
124. Es decir, a otra casa distinta del patio.
125. A la casa del padre.
126. Haciendo de los cinco una unidad.
127. Para transportar los objetos en su ámbito.
128. Del mismo modo que entre casa y patio está prohibido el transporte de los objetos
sin erub, así entre patio y calle sin shittuf, es decir, participación común.
r 201 Fusión - erub Er6,9-7,5
9. Si hay dos patios, uno tras el otro, si el más interior prepara el erub y el
más exterior no lo prepara, el más interior tiene permiso, pero el más exterior
no. Si prepara el erub el más exterior y no el interior, ambos quedan prohibidos.
Si cada uno ha hecho el erub por su cuenta, cada uno tiene la posibilidad dentro
de su recinto. R. Aquiba lo prohíbe al más exterior, porque el derecho de entrada
se lo prohíbe. Los sabios dicen: El derecho de entrada no lo prohíbe.
10. Si uno del patio más exterior se olvidó y no preparó el er-ub, los del
interior sí pueden, pero los del exterior no. Si uno del patio interior se olvidó
y no preparó el erub, ninguno de los dos pueden. Si colocaron su erub en un
lugar y uno, ya sea del patio interior, ya del exterior, se olvidó y no preparó el
erub, en ese caso ninguno de los dos puede. Si cada uno está habitado por un
solo individuo129, no es necesario preparar el erub.
CAPÍTULO 7
l. Si entre los dos patios hay una ventana de cuatro (palmos) cuadrados, a
diez palmos ( del suelo), pueden preparar el erub separadamente, pero, si quie-
ren, pueden prepararlo mancomunadamente. Si son menos de cuatro palmos
cuadrados o está por encima de diez, se prepara el erub separadamente y no 1
mancomunadamente13º. 1
1¡
2. Si existe un muro entre los dos patios de diez palmos de altura y de cua-
tro de anchura, se prepara el erub separadamente y no mancomunadamente. Si
encima de él hay frutos, tanto los de uno como del otro pueden subir y comer !11
con tal que no se bajen abajo. Si el muro tiene una grieta de hasta diez codos,
se prepara el erub separadamente, pero, si se quiere, se puede preparar manco-
munadamente, porque es como si fuera una puerta. Más de eso, se prepara el
erub mancomunadamente y no separadamente.
3. Si entre los dos patios hay una fosa de diez (palmos) de profundidad y
cuatro de anchura, se prepara el erub separadamente y no mancomunadamen-
te, incluso aunque esté llena de paja o pelaza. Pero si está llena de tierra o de
piedras131, se prepara el erub mancomunadamente y no separadamente.
4. Si se ha colocado sobre la fosa un madero de cuatro palmos de anchura;
asimismo, si se coloca sobre dos balcones situados frente a frente, se celebra el
erub por separado; pero, si se quiere, puede celebrarse mancomunadamente. Si
es menos de esto132, se prepara el erub separadamente y no mancomunadamente.
5. Si entre los dos patios hay un montón de paja de diez palmos de alto, se
hace el erub separadamente y no mancomunadamente. Unos pueden dar pienso
(a los animales) desde un lado y los otros desde el otro. Si el montón de paja no
llega a diez palmos, se hace el erub mancomunadamente y no separadamente.
129. O familia.
130. Quedando prohibido por consiguiente trasladar los objetos del uno al otro patio.
131. En ese caso ya no separa realmente los patios.
132. Si es menor de cuatro palmos, no parece que constituya una unión entre los patios.
Orden segundo: Fiestas - maed 202
Er 7, 6-8, 1
6. ¿Cómo se prepara de modo participado en la calle?133 Uno coloca laja-
rra!" y dice: «Sea esto para todos los residentes de la calle». La deja adquirir a
135
través de su hijo o su hija mayores, o de criado o criada hebreos, o de mujer ,
pero no a través de su hijo o hija menores ni de su siervo o sierva cananeos, ya
que su mano es como si fuese la suya.
136
7. Si los alimentos han disminuido, pueden aumentarlos y conceder el
derecho, aunque no sea necesario el comunicarlo. Si se les juntan otras perso-
nas, añade y concede el derecho y está obligado a comunicarlo.
8. ¿Cuál es la cantidad? Cuando son muchos 137, el alimento de dos comidas
para cada uno de ellos. Si son pocos, como un higo seco138, tal como para poder
trasladarlo cada uno en sábado.
9. R. Yosé dice: ¿A qué se refieren estas palabras? Al principio del erub,
pero después vale cualquier cantidad. No ordenaron que se preparase el erub
en los patios sino para que no lo olvidasen los niños.
1 O. Se puede preparar el erub o el shittuf con todo, excepto con agua y sal.
Ésta es la opinión de R. Eliezer. R. Yehosúa dice: Una hogaza es erub. Pero con
un amasado, aunque sea de una seá, desmenuzado, no se prepara el erub. Con
una hogaza de un isar, entera, se puede preparar el erub.
141
11. Uno puede dar una maá139 al tendero14º o al panadero para que le dé
derecho al erub. Tal es la opinión de R. Eliezer. Los sabios dicen: No es el di-
nero el que le da a él derecho. Pero reconocen que a través de otra persona el
dinero le adquiere el derecho, pues no se prepara el erub para una persona sin
su consentimiento. R. Yehudá dice: ¿A qué se refiere esto? Al erub del límite
sabático; pero en el erub de los patios se puede preparar con su consentimiento
o sin que lo sepa, ya que se puede conceder el derecho a una persona que no esté
presente, aunque no se le puede imponer una obligación si no está presente.
CAPÍTULO 8
142
l. ¿Cómo se prepara asociadamente en los límites sabáticos? Uno coloca
la jarra y dice: «Esto es para todo habitante de la ciudad, para todo quien vaya a
133. Lo mismo que prepara el erub en los patios haciendo de los vecinos una familia,
se puede preparar el shittuf en la calle haciendo de los vecinos una comunidad.
134. Con vino o aceite, u otros alimentos (excepto agua y sal).
135. La donación no tiene valor si no es aceptada por un tercero. Un modo, pues, fácil
es el aquí señalado. ·
136. Pero no dentro del sábado.
137. Según R. Yehudá, cuando son más de dieciocho personas.
138. Comida como la cantidad de un higo seco, cuyo transporte, en menos de esa can-
tidad, no estaba prohibido en sábado.
139. Seis maás constituían un denario.
140. Para la adquisición de vino o alimentos, para el shittuf.
141. Para la adquisición de pan para el erub.
142. Para cumplir con una obligación religiosa fuera del límite sabático está permitido
preparar un erub comunitario para toda la ciudad, con tal que no se superen los dos mil codos
hasta el lugar del erub y luego hasta el lugar de la reunión.
11'
Fusión - erub Er 8, 2-6
203
la casa mortuoria o a la casa del festín». Quien lo haya aceptado para sí siendo
aún de día, le está permitido; pero si es después de haber oscurecido, le está
prohibido, debido a que el erub no se puede preparar después de oscurecer.
2. ¿Cuál es la cantidad prescrita? Alimentos para dos comidas por per-
sona, alimentos de días feriales y no de sábado. Ésta es la opinión de R. Meír,
R. Yehudá dice: De sábado y no de día ferial. Pero tanto uno como otro tienen
la intención de prescribir lo más indulgente. R. Yojanán ben Baroka enseña:
(La cantidad) de una hogaza de un pondio, del que cuatro seás cuestan una
selá. R. Simeón dice: Dos tercios de una hogaza, de la que hacen tres de un
143
kab. La mitad es (la cantidad prescrita) para una casa afectada por la lepra y
44
la mitad de su mitad es la que hace al cuerpo no apto 1 •
3. Si los habitantes del patio o del corredor se olvidaron y no prepararon
el erub, todo lo que sea de diez palmos de alto pertenece al corredor, y todo lo
que sea menor de esto, al patio. El muro parapeto en tomo al pozo y la roca que
alcancen diez palmos de altura pertenecen al corredor; si tienen menos de esa
altura, al patio. ¿Cuándo se aplica esto? Para lo que está al lado, pero para lo
que esté separado, aunque tenga diez palmos de altura, pertenece al patio. ¿Qué
es lo que está al lado? Todo lo que no esté más de cuatro palmos alejado.
4. Si uno deposita su erub en la puerta, o en el pórtico, o en el corredor, no
es erub. El que habita allí no implanta prohibición por esto. Si lo deposita en el
pajar, o en el establo, o en la leñera, o en la bodega, el erub es válido y el que
habita allí implanta prohibición por esto145• R. Yehudá enseña: Si el dueño de la
casa tiene allí derecho, entonces ( el que habita allí) no implanta prohibición.
5. Si uno deja su casa y se va a pasar el sábado a otra ciudad, ya sea judío o
no judío, el tal implanta prohibición. Ésta es la opinión de R. Meír. R. Yehudá
dice: No implanta prohibición. R. Yosé dice: Un no judío implanta la prohibi-
ción, pero no un judío, ya que no es costumbre del judío volver a casa en día de
sábado. R. Simeón dice: Incluso cuando deja su casa y se va a pasar el sábado
junto a su hija en la misma ciudad, no implanta prohibición porque ya apartó
de su mente (la idea de volver).
6. Si entre dos patios146 hay una cisterna, no se puede sacar agua de ella en
sábado a no ser que exista una línea divisoria de diez palmos de altura, ya sea en-
cima, debajo o totalmente fuera del agua 147. Rabán Simeón ben Gamaliel enseña:
La escuela de Samay dice «encima»; la escuela de Hilel, «debajo». R. Yehudá
dice: La línea divisoria no debe ser mayor del muro que hay entre ambas.
143. Cf. Lv 14, 33ss. La persona que entraba en casa de un leproso devenía automática-
mente impura, pero sólo tenía que lavarse los vestidos si se detenía el tiempo suficiente como
para comer la mitad de un pan (Neg 13, 9).
144. No apto para comer carne sacrificial, en tanto no hiciera el baño de purificación.
145. El erub de los patios descansa en la ficción legal de que todos los vecinos forman una
familia. Si uno no participa y no cede su derecho, tal ficción se rompe y se impide a los otros
vecinos ejercer su derecho. Pero se requiere que el lugar donde se deposita el erub tenga carác-
ter de residencia privada, como podría ser el establo, la leñera, pero no una puerta, pórtico ...
146. Que no prepararon mancomunadamente el erub.
14 7. Esa línea divisoria hace aparecer las dos partes como separadas.
-
Er 8, 7-9, 1 Orden segundo: Fiestas - moed 204
7. De un canal de agua que pasa a través del patio no se puede sacar de él
agua en día de sábado a no ser que se haya construido en él un muro divisorio a
la entrada y a lasalida de diez palmos de alto. R. Yehudá dice: El muro que esté
encima de él puede ser considerado como muro divisorio. R. Yehudá dice: Se
cuenta del canal de Abe! del que se podía sacar agua en sábado por disposición
de los ancianos. Le respondieron: Porque no tenía la medida prescrita.
8. Si un balcón148 está por encima del agua, no se puede sacar agua desde
él en día de sábado149 a no ser que se haga en él un bordillo divisorio de diez
palmos de altura, ya por arriba, ya por debajo'". Igualmente cuando hay dos
balcones uno encima del otro, si se hace el bordillo divisorio al superior y no
al inferior, ambos quedan prohibidos en tanto no preparen el erub.
9. En un patio de menos de cuatro codos no se echa en él agua en sábado a
no ser que se haga en él un foso con capacidad para dos seás desde la apertura
_hacia el fondo151, ya sea externa o internamente152; únicamente que si es exter-
namente hay que cubrirlo, y, si es internamente, no hay que cubrirlo.
10. R. Eliezer ben Jacob enseña: Si un canal está cubierto cuatro palmos en
dominio público, se puede verter" el agua en él en día de sábado153. Los sabios
dicen: Incluso cuando el tejado o el patio es de cien codos 154, no se puede verter
el agua en el interior del canal155, aunque sí se puede verter de tejado a tejado
de modo que el agua caiga en el canal. El patio y el pórtico se unen para formar
los cuatro codos.
11. Igualmente respecto a dos habitaciones una frente a otra, si unos hacen
un foso y otros no lo hacen, los que hacen el foso están permitidos; los que no
lo hacen, no están permitidos 156.
CAPÍTULO 9
1. Todos los tejados de la ciudad constituyen un dominio único157 con tal
que un tejado no sea más alto de diez (palmos) o más bajo de diez. Ésta es la
a. se puede verter: no se puede verter
148. Con un orificio por el que se puede introducir la cuerda y el balde.
149. Porque se trata de dos zonas diferentes, una privada (balcón) y otra pública o neu-
tral (pozo ... ).
150. Se puede crear la ficción de zona única prolongando hacia abajo los salientes del
balcón o subiendo hacia arriba el brocal del pozo.
151. Dos seás de agua es la cantidad estimada que absorbe el patio en un día. Si no se
hiciere el foso habría el peligro de que el agua corriera hacia la calle, lugar público.
152. Dentro o fuera del patio.
153. El canal tiene su origen en el patio.
154. En ese caso el agua podría ser absorbida por el trozo del canal del patio.
155. Porque el canal la lleva a la calle.
156. No tienen permiso para verter allí el agua, a no ser que hubiesen preparado co-
múnmente el erub.
157. Se consideran zona privada, de ahí que se puedan transportar en sábado objetos de
uno a otro sin necesidad de erub.
Fusión - erub Er 9, 2-10, 2
20s
158
opinión de R. Meír, Los sabios dicen: Cada uno es !!!J. dominio por separado •
Simeón dice: Techos, patios, cercados constituyen un dominio para los objetos
que estaban allí, pero no para los que se encontraban en el interior de la casa.
2. Si un tejado grande está pegando con uno pequeño, en el grande está
permitido, pero no en el pequeño. Si un gran patio tiene una abertura a uno pe-
queño, en el grande está permitido, pero en el pequeño está prohibido, porque
es como la puerta del grande. Si un patio tiene una abertura al dominio público,
el que introduce desde él (algún objeto) al dominio privado o desde el dominio
privado a su interior, es culpable. Ésta es la opinión de R. Eliezer'. Los sabios
dicen: Desde su interior al dominio público o desde el dominio público a su
interior, está exento, porque es como una zona neutral.
3. En un patio que tiene una brecha al dominio público en dos ángulos, y,
del mismo modo, en una casa que tiene. una brecha en dos lados, o en una entra-
da de la que se quitaron el arquitrabe y las jambas, está permitido en aquel mis-
mo sábado 159, pero está prohibido en el futuro. Ésta es la opinión de R. Yehudá''.
R. Yosé dice: Si está permitido para aquel sábado, está permitido para el futuro,
y si está prohibido para el futuro, está prohibido para aquel sábado.
4. Si uno construye una habitación superior'f encima de dos casas, co-
mo asimismo puentes abiertos161, se pueden transportar (los objetos) debajo
de ellos en día de sábado162• Ésta es la opinión de R. Yehudá. Los sabios, en
cambio, lo prohíben163. R. Yehudá dice además: Se puede preparar el erub en
una entrada abierta. Pero los sabios lo prohíben.
CAPÍTULO 10
l. Si uno halla filacterias, las puede introducir por pares 164. Rabán Gamaliel
dice: De dos en dos pares. ¿A qué se aplica esto? A las viejas 165, porque, si son
nuevas, está exento. Si las encuentra en pares o envueltas, espera a que anochez-
ca y entonces las introduce. En tiempo de peligro166 puede cubrirlas e irse.
2. Rabí Simeón dice: Uno las entrega a su compañero167 y este otro al suyo
hasta que lleguen al patio más externo. (Puede darlas) asimismo a su hijo168, y
a. R. Eliezer: R. Meír b. R. Yehudá: R. Meir
158. Por tanto, sólo con erub se pueden pasar las cosas de uno al otro.
159. Debido a que ha sido algo eventual causado por un derrumbamiento o similar.
160. Debajo de la que pasa una calle que conduce a zona de domino público.
161. Viaductos, sostenidos por pilones, entre los cuales pasan los viandantes.
162. Pues las paredes a ambos lados bastan para constituir una zona de dominio privado.
163. Exigiendo para zona privada al menos tres paredes.
164. Es decir, una en la frente y otra en el brazo, tal como se ponen en los días feriales.
Las deposita en lugar seguro y puede volver por más, comportándose en la misma manera.
165. Que tienen en sí una santidad.
166. Tiempo de persecución del judaísmo.
167. Que no ha de estar más de cuatro brazos lejos de él, ya que nadie puede transportar
nada en campo abierto o zona pública más allá de cuatro brazos.
168. Si naciere en sábado en campo abierto.
Er 10, 3-7 Orden segundo: Fiestas - moed 206
éste a su compañero, y éste al suyo, incluso cien. R. Yehudá dice: Una persona
puede dar una jarra169 a su compañero y éste al suyo incluso fuera del límite
sabático. Le dijeron: Ésta no puede andar más que su amo 17°.
3. Si uno lee un rollo171 en el umbral y el rollo se le va de la mano!",
puede enrollarlo hacia su propia dirección. Si está leyendo en la parte alta173
del tejado y el rollo se le va de la mano hasta una distancia que no llega a los
diez palmos, puede enrollarlo en su propia dirección 174• Si sobrepasa los diez
palmos, lo vuelve del lado de la parte escrita 175. R. Yehudá dice: Aun cuando
sólo estuviere distante del suelo el grosor de una aguja, lo puede enrollar hacia
su propia dirección. R. Simeón dice: Incluso aunque esté en el suelo, lo puede
enrollar hacia su propia dirección, porque no existe nada que derive del reposo
sabático que pueda mantenerse ante la Sagrada Escritura!".
4. Sobre el pretil de la ventana se pueden colocar (objetos) y también qui-
tarlos en día de sábado. Un hombre puede estar en dominio privado y trasladar
objetos al dominio público, o en dominio público y trasladar objetos al domi-
nio privado con tal que no los saque fuera de los cuatro codos.
5. No se puede estar en zona de dominio privado y orinar en dominio pú-
blico, o en dominio público y orinar en dominio privado. Del mismo modo,
no se puede escupir. R. Yehudá dice: Pero después de haberse desprendido la
saliva en la boca no puede caminar más de cuatro codos sin que escupa.
6. No se puede estar en dominio privado y beber en dominio público, o
en dominio público y beber en dominio privado, a no ser que meta la cabeza
y el cuerpo en el lugar en el que bebe. Lo mismo vale para el lagar. Se puede
recoger agua de una gotera177 más abajo de los diez palmos178; de una acequia
se puede beber en cualquier lugar.
7. De una cisterna en dominio público con un parapeto de diez palmos de
altura se puede sacar agua en día de sábado a través de una ventana que quede
por encima de ella. Si en el dominio público hay un montón de estiércol de diez
palmos de altura, se puede echar agua sobre él en sábado desde una ventana
que le quede encima179.
169. Se entiende aquí jarra con agua.
170. Los objetos están limitados al campo de movimiento del dueño. Esto lo contradice
R. Yehudá; a su entender, él constituye el continente, la jarra aquí, algo accidental. Lo que
decide es el contenido, el agua, que es para el sediento y que, procediendo del arroyo, es un
bien público.
171. Se entiende escrito por una sola parte y con texto sagrado.
172. Mientras que el otro extremo le queda cogido por la otra mano.
173. Probablemente, en el extremo del tejado.
174. Porque todavía no llegó a zona de dominio público.
175. Para proteger el texto sagrado.
176. La prohibición de enrollar un rollo que se encuentra parte en zona privada y parte
en zona pública es rabínica, no bíblica, de ahí que por imperativos superiores, como el respe-
to a los libros santos, pueda ser anulada. Otra cosa sería que el rollo cayese totalmente en el
suelo. En tal caso, la acción de levantarlo sería considerada como un trabajo prohibido.
177. Del canalón que recoge el agua del tejado.
178. Por supuesto, está permitido cogerla cuando el agua viene todavía de más altura.
179. Porque se considera zona privada.
" 207 Fusión - erub
8. Si un árbol forma un emparrado sobre la tierra y su ramaje pende sobre la
Er 10, 8-13
tierra tres palmos, se pueden transportar los objetos debajo de él 180. Si sus raíces
sobresalen tres palmos sobre la tierra, no pueden sentarse sobre ellas 181. Con la
puerta de la parte retirada del patio y con los espinos que están en las brechas o
con las esteras, no puede cerrarse a no ser que estén altas del suelo182.
9. No puede estar una persona en dominio privado y abrir (una puerta) en
dominio público, o en dominio público y abrir (una puerta) en dominio priva-
184
do183 a no ser que haya hecho un muro divisorio de diez palmos de altura .
Ésta es la opinión de R. Meír. Le dijeron: Está el hecho de que en el mercado
de piensos de Jerusalén cerraban (la puerta) y dejaban la llave sobre la ventana
que estaba encima de la puerta. R. Yosé dice: Era el mercado de lanas.
10. Un cerrojo que teng;a en su extremo un candado, R. Eliezer lo prohí-
be y R. Yosé lo permite. R. Eliezer dice: Es un hecho que en la sinagogaª de
Tiberias se acostumbró a tenerlo como permitido hasta que vinieron Rabán
Gamaliel y los ancianos y lo prohibieron. R. Yosé dice: Acostumbraron a te-
nerlo como cosa prohibida, pero vinieron" Rabán Gamaliel y los ancianos y lo
permitieron.
11. Se cerraba el Templo con un cerrojo que se corre185, pero no la ciudad.
Pero si se deja en el suelo, está prohibido en ambos lugares. R. Yehudá sostie-
ne: El que queda en el suelo está permitido en el Templo186; el que se corre, en
la ciudad.
12. Se puede volver a poner el quicio inferior en (la puerta del) Templo,
pero no en la ciudad. El superior está prohibido en uno y otro lugar. R. Yehudá
decía: El superior187 en el Templo y el inferior en la ciudad.
13. Se puede poner de nuevo un emplasto en el Templo, pero no en la
ciudad 188. Pero si es por vez primera, está prohibido en uno y otro sitio. En el
Templo se puede atar una cuerda musical189, pero no en la ciudad. Pero si es por
vez primera, está prohibido en una y otra parte. Se puede sajar una verruga en
el Templo!", pero no en la ciudad. Si se hace con un utensilio, está prohibido
en uno y otro lugar.
a. sinagoga+ grande b. pero vinieron Rabán Gamaliel y los ancianos y lo permitieron}
180. Porque constituye una zona que puede considerarse de dominio privado.
181. Más altas supondría que hay que subirse al árbol o planta, lo que está prohibido.
182. Para evitar apariencia de construcción.
183. Incluso aun cuando esté ya la llave en el candado, por temor de que la saque y se
la lleve.
184. En la zona pública, pegando a la puerta, estando la llave dentro del espacio del
muro divisorio. Así se encontraría ya en zona privada.
185. La barra estaba sujeta a la puerta. Uno de los extremos tocaba la tierra.
186. Por ser sólo prohibición rabínica que no tenía validez en el Templo.
187. Está permitido.
188. El sacerdote debía llevar las vestiduras sacras en contacto directo con su cuerpo. Por
eso, si tenía algún esparadrapo cubriendo una herida, podía quitarlo y luego volverlo a poner.
189. Que se ha roto en sábado y es necesaria para el buen sonido del instrumento.
190. Probablemente se refiere a una verruga que le ha sobrevenido a un sacerdote y le
podría hacer inepto para oficiar.
Er 10, 14-15 Orden segundo: Fiestas - moed 208
14. Si un sacerdote se daña el dedo, puede envolverlo con papiro!" en el
Templo, pero no en la ciudad 192• Pero si se hace para sacar sangre, está prohi-
bido en uno y otro lugar. Se puede esparcir sal sobre la rampa193 para que no se
resbale. Se puede sacar agua con una rueda en día de sábado de la cisterna de
la golá y de la cisterna grande194 y en día festivo de la fuente fría 195•
15. Si un reptil196 es hallado en el Templo, el sacerdote lo saca en su cintu-
rón para que la impureza no prolongue su asentamiento. Ésta es la opinión de
R. Yojanán ben Baroka. R. Yehudá dice: Con unas tenazas de madera para no
aumentar la impureza197. ¿Desde dónde se debe sacarlo? Desde el interior del
Templo, desde el atrio, desde la zona comprendida entre el atrio y el altar. Ésta
es la opinión de R. Simeón ben Nanás. R. Aquiba dice: Del lugar en el que son
castigados con el exterminio los mal intencionados y con un sacrificio por el
pecado los inadvertidos, de ahí hay que sacarlo. En los demás lugares se le tapa
con una marmita. R. Simeón dice: Donde los sabios te han permitido algo, te
han dado lo tuyo, pues no pueden permitirte a ti más que lo que se desprende
del reposo sabático 198•
191. Cuyas hojas se usaban para vendar heridas.
192. Cuando se trataba de cosas insignificantes no se podían curar en sábado.
193. Del Templo, para evitar que el sacerdote resbale.
194. Cisternas que se encontraban probablemente en el Templo.
195. Se encontraba fuera del Templo. De ella cogían agua los peregrinos que venían a
las tres fiestas anuales sirviéndose de la rueda.
196. Cf. Lv 11, 29-31.
197. Si el sacerdote cogiere al animal con las manos quedaría impuro, como también
deviene impuro el cinturón. Las tenazas, sin embargo, que tienen una superficie lisa, no son
capaces de recibir impurezas.
198. Los sabios hacen concesiones en aquellas cosas que ellos mismos prohibieron,
que bajo el precepto bíblico estarían permitidas.
PASCUA
(pesahimi
La Pascua abre el año litúrgico judío, de ahí que, siendo después del sábado la prime-
ra fiesta del año, viene a continuación de los tratados del sábado y del erub. La Biblia lla-
ma a esta fiesta hag ha-massot, «fiesta de los ácimos»; sólo en una ocasión (Ex 34, 25) la
denomina hag ha-pesah, «fiesta de la Pascua», refiriéndose allí sólo a la celebración del
sacrificio pascual que introduce la fiesta. En este tratado mísnico, la fiesta de la Pascua
abarca los siete días (ocho en la diáspora) que siguen al sacrificio pascual. Juntamente
con la fiesta de las Semanas y la de los tabernáculos, la Pascua constituía una de las tres
fiestas de peregrinación que celebraba periódicamente el antiguo Israel.
Resulta llamativo que este tratado tenga un nombre en plural, pesahim (pascuas).
Unos lo justifican argumentando que versa sobre dos pascuas, la primera que se celebra el
15 de Nisán y la segunda el 15 de lyyar. Para otros, pesahim haría referencia a la multitud
de sacrificios que se realizaban en la fiesta. Pero también resulta extraño que el segundo
orden mísnico, del que forma parte el tratado de la Pascua, lleve un nombre en singular,
mo 'ed (fiesta), cuando lo que cabría esperar era el plural. Dicha forma es tanto más cho-
cante cuanto que existe un tratado llamado mo 'ed, que para diferenciarlo del orden segun-
do se le ha añadido qatan (mo 'ed qatan, «fiesta»). Quizá en este caso se escogió la forma
singular para distinguirlo del seder mo 'edot, que significaba la doctrina del calendario.
La celebración pascual constaba de la comida del cordero, junto con el pan ácimo y
las hierbas amargas, acompañada de la narración de los acontecimientos históricos en los
que se basa la fiesta (haggadá). Más tarde se introdujeron los himnos de alabanza y la
disposición de tomar cuatro copas de vino, según un orden ritual, en señal de alegría por
los cuatro dones que aportó la Pascua: libertad, salvación, redención y elección.
La fiesta se celebraba anualmente el 15 de Nisán, coincidiendo con el plenilunio de la
primavera, en familia. En la tarde del 14, se sacrificaba ritualmente en el Templo un corde-
ro o cabrito. La sangre y la grasa se ofrecían en el altar. La carne se llevaba a casa, se asaba
y se empezaba a comer en cuanto oscurecía. Debía ser consumida totalmente antes de la
media noche; para ello, solían agruparse varias familias. Quien no hubiera podido celebrar
la Pascua el 15 de Nisán estaba obligado a hacerlo en el mes siguiente, el 15 de lyyar.
Durante los siete (u ocho) días de la fiesta, existía la prohibición de comer sustancia
farinácea fermentada, incluso el poseerla. La prohibición se hace efectiva a partir del me-
diodía del 14. La búsqueda del homes (sustancia farinácea fermentada) y su combustión
o su liquidación constituye uno de los actos preparatorios de la Pascua.
El tratado está ordenado de modo lógico y con criterio cronológico:
Caps. 1-3: Noches 13 y 14 de Nisán: disposiciones en torno al homes.
Cap. 4: 14 de Nisán: trabajos permitidos en la vigilia pascual.
Caps. 5-8: Tarde del 14 de Nisán: sacrificio pascual.
Cap. 9: 14 de lyyar, celebración de la segunda Pascua.
Cap. JO: Noche del 14 de Nisán, celebración de la Pascua en el ámbito familiar.
Pes 1, 1-4 Orden segundo: Fiestas - moed 210
La misná 3, 7 es interesante de cara a captar el espíritu de la legislación rabínica. La
obligación de buscar y destruir el homes en la vigilia pascual es firme y perentoria. Sin
embargo, cuando por causas razonables resulta imposible su cumplimiento, puede uno
anular ( el hames] en su corazón. Así se da a entender que la disposición interior es lo que,
en definitiva, satisface la ley y no tanto su cumplimiento externo.
CAPÍTULO 1
l. En la noche del 141 se rebusca toda sustancia con levadura2 a la luz de
una lámpara. En los lugares donde no se introducen sustancias con levadura no
es necesario buscar. ¿Por qué dijeron dos filas en la bodega?3 En el lugar que
se suele introducir sustancia con levadura. La escuela de Samay dice: Dos fi-
las sobre la superficie de toda la bodega. La escuela de Hilel dice: Las dos filas
externas que son las superiores4•
2. No hay que temer que acaso una comadreja lo haya arrastrado5 de una
casa a otra, de un lugar a otro; si fuera así (habría que temer que lo hubiera
arrastrado) de un patio a otro patio y de una ciudad a otra, sin que la cosa tu-
viera término.
3. R. Yehudá dice: Se hace la búsqueda en la noche del 14 o en la mañana
del 14 o en el momento en que ha de ser apartada. Los sabios dicen: Si no ha
buscado en la noche del 14 debe hacerlo el día 14; si no buscó el día 14, debe
hacerlo durante la fiesta; si no lo buscó durante la fiesta, debe hacerlo después
de la fiesta. Lo que se quiere dejar6 hay que ponerlo en un lugar guardado para
no tener que hacer una búsqueda de nuevo.
4. R. Meír dice: Se puede comer durante toda la hora quinta7 y se quema
al comienzo de la hora sexta8• R. Yehudá dice: Se puede comer durante toda
la hora cuarta, se deja en suspenso durante toda la hora quinta9 y se quema al
comienzo de la hora sexta.
1. Catorce del mes de Nisán. El mes de Nisán, que corresponde en buena parte a nuestro
l. mes de abril, abre el año litúrgico judío. Los judíos tomaron de los babilonios el comienzo
11
del año en primavera, coincidiendo con la luna llena del equinoccio de la primavera. El 14 de
11 Nisán se considera como vigilia de la fiesta de Pascua.
2. Se refiere en general a todo tipo de cereal en el que por contacto del agua o de otro
líquido se haya producido fermentación.
3. En la bodega hay posibilidad de acercarse a la hora de la comida a buscar vino lle-
vando en la mano un trozo de pan.
4. Los samaítas defienden aquí la posición más severa. Han de examinarse las dos
filas de botas o recipientes en todos los planos de almacenamiento. Los hilelitas dicen que
basta examinar las dos filas superiores que están a la misma entrada de la bodega.
5. Un trozo de pan o sustancia fermentada.
6. Para comerlo, regalarlo o venderlo al día siguiente o para quemarlo en el momento
prescrito.
7. Como el sol en Nisán se pone hacia las seis de la tarde, la hora quinta corresponde a
entre las once y doce de mediodía.
8. La prohibición de comer sustancia fermentada comenzaría a partir del mediodía.
9. No se come, pero se puede vender, darlo a los animales ...
,. Pascua - pesahim Pes 1, 5-2, 1
211
5. R. Yehudá dice además: Dos panes del sacrificio de acción de gracias 1°,
que se habían hecho inservibles, eran colocados sobre el tejado del pórtico. En
tanto que estaban allí, el pueblo-podía comer. Cuando quitan uno, quedaba en
suspenso sin comer y sin quemar. Cuando quitaban los dos, comenzaba todo
el pueblo a quemar. Rabán Gamaliel dice: Las cosas profanas11 se pueden
comer durante toda la hora cuarta, la ofrenda12 durante toda la hora quinta y
se quema al comienzo de la hora sexta.
6. R. Janina, prefecto de los sacerdotes, dice: Jamás los sacerdotes se han
abstenido de quemar la carne que se ha hecho impura con impureza originada13
juntamente con la carne que se ha hecho impura con impureza originante'", a
pesar de que se añada una impureza a otra impureza 15• R. Aquiba decía además:
Los sacerdotes jamás se abstuvieron de quemar el aceite, hecho inservible por
el contacto con uno que se ha sumergido en el mismo día 16, dentro de una lám-
para que había devenido impura por contacto con un muerto, a pesar de que
añadían una impureza a otra.
7. R. Meír dice: Aprendemos a través de sus palabras que se puede quemar
una ofrenda pura17 junto con la impura en la Pascua 18• R. Yosé le dijo: Ésa no es
la consecuencia. R. Eliezer y R. Yehosúa coinciden en que ésta se puede quemar
por separado y la otra por separado. ¿En qué discrepan? En lo que se refiere a
la cosa suspensa y lo impuro. Respecto a lo cual decía R. Eliezer que se podían
quemar una y otra por separado. R. Yehosúa dice: Ambas juntas 19.
CAPÍTULO 2
1. Durante todo el tiempo en que está permitido comer se puede dar en
pienso al ganado, bestias y aves o venderlo a un no judío o utilizarlo. Una vez
que ha pasado el tiempo, está prohibida su utilización. No se puede encender
10. El sacrificio de acción de gracia iba acompañado de cuarenta panes, treinta ácimos
y diez con levadura. Como durante la Pascua no se podían ofrecer sacrificios de acción de
gracias, los panes que habían sobrado de los días precedentes se volvían inservibles y. eran
quemados. Dos panes de levadura eran colocados en lugar visible para señalar el comienzo del
periodo pascual, en el que estaba prohibido ingerir sustancia fermentada.
11. No consagradas.
12. Que se debe al sacerdote.
13. Contrajo la impureza por contacto con otra cosa que a su vez había devenido .im-
pura por contacto con una impureza de primer grado o «padre de impureza».
14. Cf. Kel 1, 1 s; aquí se describen las impurezas originantes ( «padres de impureza»).
15. La primera carne, al ser quemada con ésta, contrae la impureza de primer grado.
16. El sacerdote que había tomado el baño de inmersión a causa de una impureza no
quedaba puro hasta entrado el nuevo día, es decir, hasta ponerse el sol. Si tocaba el aceite,
éste se hacía inservible para el sacrificio. Este aceite, si era vertido en una lámpara de aceite
que había estado en contacto con un muerto, aumentaba su grado de impureza, haciéndose
en este caso «impureza originante»,
17. Pero con levadura.
18. Es decir, el 14 de Nisán.
19. La disputa versa sobre si sustancias puras se pueden quemar junto con las impuras
o si se ha de hacer por separado.
Pes 2, 2-6 Orden segundo: Fiestas - moed 212
con ella ni el horno ni el fogón. R. Yehudá dice: Apartar" las sustancias con le-
vadura no es otra cosa que quemarlas. Los sabios dicen: Se pueden desmenuzar
y esparcirlas después al viento o tirarlas al mar.
2. El producto fermentado de un no israelita sobre el que pasó ya la Pascua
puede ser utilizado, pero no el de un israelita, ya que está escrito: No se verá
contigo pan fermentado21•
3. Si un no israelita ha hecho un préstamo a un israelita por su producto
fermentado22, una vez pasada la Pascua puede utilizarlo. Pero un israelita que
hizo un préstamo a un no israelita por su producto fermentado, una vez pasada
la Pascua no puede utilizarlo. Producto fermentado sobre el que ha caído un
montón de ruinas es como si estuviese apartado. Rabán Gamaliel dice: Con tal
que el perro no puede alcanzarlo.
4. El que come ofrenda de levadura en la Pascua, si lo ha hecho inadver-
tidamente", ha de pagar su valor más un quinto; si lo ha hecho intencionada-
mente, está exento tanto del pago24 como del precio de la leña.
5. Estas son las cosas con las que se cumple enlaPascuaconsu obligación25:
trigo, cebada, espelta, avena, centeno. Se cumple la obligación con productos
de los que se está dudoso de que se haya apartado el diezmo, con los frutos del
primer diezmo de los que se ha apartado la ofrenda, con los frutos del segun-
do diezmo y consagrados que han sido redimidos. Los sacerdotes (cumplen la
obligación también) con la masa a ellos reservada26 y con la ofrenda, pero no
con productos de los que no se ha retirado el diezmo, ya sea el primer diezmo
del que no se apartó la ofrenda, ya sea el segundo diezmo o cosas consagradas
que no han sido redimidas. Con los panes de acción de gracias27 y la torta del
nazir28, si los hizo para sí mismo, no cumple (su obligación). Pero si los hizo
para venderlos en el mercado, cumple.
¡,
6. Estas son las verduras con las que se cumple su obligación en la Pascua29:
1
lechuga, escarola, perifollo, eringio, hierbas amargas. Se cumple con ellas, ya
11
1
1
estén frescas, ya estén secas, mas no en conserva, ni hervidas, ni cocidas. Se
unen para formar el volumen de una aceituna". Puede cumplirse la obligación
con su tallo, o con productos dudosos, o con primer diezmo del que no se apar-
tó la ofrenda, o con el segundo diezmo, o con cosas consagradas que no se han
redimido.
20. Ex 12, 15.
21. Ex 13, 7.
22. Si el gentil prestó al israelita otra cosa a cambio de sustancias fermentadas que han
estado en poder del gentil durante toda la Pascua.
23. Sin saber que era ofrenda.
24. De la indemnización, ya que las sustancias fermentadas que pertenecen en la Pascua
a un israelita no tienen valor, ni incluso como material de combustión.
25. Para hacer los panes ácimos.
26. Nm 15, 18.
27. Lv 7, 12.
28. Nm 6, 15.
29. Ex 12, 8.
30. Tal es la medida mínima obligada y se puede lograr uniendo varias verduras.
Pascua - pesahim Pes 2, 7-3, 4
213
7. No se puede impregnar de agua el salvado de las gallinas, pero sí se pue-
de amasar31• La mujer no debe empapar el salvado que lleva consigo al baño,
aunque puede frotarlo seco sobre su cuerpo. No está permitido masticar granos
de trigo y depositarlo luego sobre la herida en Pascua, porque fermentan.
8. No se pone harina en la compota ni en la mostaza. Én caso de ponerla,
se ha de comer enseguida. R. Meír lo prohíbe. El cordero pascual no se puede
cocer con líquidos ni conjugo de frutas32, aunque sí se puede untar o sumergir
en ellos. El agua usada por un panadero se tira, porque tiene fermentación.
CAPÍTULO 3
1. Estas son las cosas que han de ser apartadas en la Pascua: pasta babiló-
nica, cerveza persa, vinagre edomita, cerveza egipcia, el caldo de los tintores,
la torta de los cocineros y la pasta de los escribas. R. Eliezer dice: También los
cosméticos33 de las mujeres. Ésta es la regla general: Todo lo que sea de alguna
especie de trigo ha de ser apartado en la Pascua. Estas cosas están dentro de la
admonición, pero con ellas no se incurre en pena de exterminio.
2. La masa que se halla en las fisuras de la artesa, si en un lugar hay tanta
como el volumen de una aceituna, se está obligado a apartarla. Si hay menos,
se deja por su carácter tan reducido. Lo mismo ha de aplicarse en lo concer-
niente a la impureza34• Si uno quiere ser meticuloso respecto a aquélla, cons-
tituye (la masa) una separación. Pero si se quiere que permanezca, entonces es
como una artesa. Una masa apagada35 está prohibida cuando hay otra semejan-
te fermentada.
3. ¿Cómo se separa la pasta, que se ha hecho impura, en día festivo?36
R. Eliezer dice: No ha de ser nombrada37 mientras no esté cocida. R. Yehudá
ben Betera dice: Se mete en agua fría38. R. Yehosúa dice: Ésta no es la sustancia
con levadura de la que se haya dado la admonición: no será vista39 ni encontra-
da". Pero la separa y la deja hasta la noche. Si fermentó, fermentó.
4. Rabán Gamaliel dice: Tres mujeres pueden amasar simultáneamente y
cocer en un mismo horno, una tras otra41• Los sabios dicen: Tres mujeres pueden
31. Con agua hirviendo, que no provoca la fermentación.
32. Ex 12, 9.
33. Que tenían un componente de harina.
34. Esto es, respecto a la transmisión de la impureza, como cuando un reptil tocase
una mínima cantidad de la masa.
35. Que no tiene indicios de fermentación.
36. Si la masa se hace impura, la sisa que se hace para el sacerdote deviene también
impura y, por tanto, no puede ser comida. En día ferial, se quema, pero en festivo, como sería
el caso aquí contemplado, el 15 de Nisán, no se pueden quemar cosas sagradas, y si se dejase,
fermentaría y se quebrantaría el precepto pascual.
37. No debe designarse ningún trozo como parte sacerdotal.
38. Así se retarda la fermentación, y pasada la fiesta se quema.
39. Ex 13, 7.
40. Ex 12, 19.
41. Se contempla el peligro de que la masa de la última, con la espera, fermente.
Pes 3, 5-4, 1 Orden segundo: Fiestas - moed 214
ocuparse de la masa; una amasando, otra aliñando, otra cociendo. R. Aquiba
dice: No todas las mujeres, no toda la leña, no todos lo hornos son iguales. Ésta
42
es la r~gla: Si (la masa) se hincha, es de nuevo trabajada con agua :fría .
5. La masa que ha comenzado a fermentar debe ser quemada, pero quien
la come queda exento". La masa de levadura agrietada debe ser quemada y el
que la come se hace reo de exterminio. ¿Cuál es la masa que ha comenzado a
fermentar? La que se parece a las antenas de un saltamontes. ¿Cuál es la agrie-
tada? Aquella cuyas hendiduras se mezclan unas con otras. Ésta es la opinión
de R. Yehudá. Los sabios dicen: En uno y otro caso, quien la come es reo de
exterminio. ¿Cuál es la levadura que ha comenzado a fermentar? La deaspecto
pálido, como un hombre al que se le ponen los pelos de punta.
44
6. Si el 14 ocurre en sábado, se aparta todo antes del sábado • Ésta es la
45
opinión de R. Meír. Los sabios dicen: A su tiempo . R. Eliezer ben Sadoq
dice: La ofrenda antes del sábado y las cosas comunes a su tiempo.
7. Si uno se encamina a sacrificar su cordero pascual, o a circundar a su
hijo, o a comer el banquete de bodas en casa de su suegro, y recuerda que tiene
sustancia fermentada en su casa, si tiene posibilidad de volver, apartarla y cum-
plir su obligación, hágalo. Si no tiene tal posibilidad, lo anula en su corazón.
(Si se encamina) para liberar a uno de una banda, o de un río, o de ladrones,
o de un incendio, o de un desprendimiento de piedras, lo anula en su corazón.
Pero (si se encamina) para descansar en el lugar de reposo de su elección, debe
volver de inmediato.
8. De igual modo, si uno sale de Jerusalén y se acuerda de que tiene consi-
go carne consagrada46, si ya pasó Sofín47, la quemará en el lugar donde esté; si
no, volverá y la quemará en la Birá con la leña del fuego del altar. ¿Hasta qué
cantidad se debe volver atrás? R. Meír dice: Tanto en un caso como en otro,
la cantidad como del tamaño de un huevo. R. Yehudá dice: Tanto en un caso
como en otro, como del tamaño de una aceituna. Pero los sabios dicen: Carne
consagrada, como una aceituna; levadura, como un huevo.
CAPÍTULO 4
l. En el lugar donde sea costumbre realizar trabajos en la vigilia de Pas-
cua hasta mediodía, se realizan. Pero en el lugar donde no sea costumbre el
realizarlos, no se realizan. Si uno se traslada de un lugar donde se realizan a
otro donde no se realizan, o desde un lugar donde no se realizan a otro donde
sí, queda sujeto a la parte más rigurosa del lugar de donde sale y del lugar al
42. Impidiendo la fermentación.
43. Del castigo.
44. Toda sustancia fermentada profana o de ofrenda, exceptuando las que se comen
antes del mediodía del 14.
45. Es decir, antes del mediodía del 14.
46. Que sólo se podía comer en Jerusalén. Sacada fuera de su recinto, debía ser quemada.
47. Lugar desde el que aún se contemplaba Jerusalén. Actualmente es el monte Scopus.
215 Pascua - pesahim Pes 4, 2-7
que se traslada. A causa de las discordias no se debe obrar diversamente ( de
lo que es costumbre).
2. De igual modo, si uno transporta frutas del año sabático48 desde un lugar
donde ya se agotaron a otro lugar donde aún subsisten, o desde un lugar donde
aún subsisten a otro donde ya se agotaron, está obligado a apartarlas. R. Yehu-
dá dice: Le pueden decir: «Sal y trae también para ti»49.
3. En el lugar donde sea costumbre vender ganado menor a los no judíos,
se vende. Pero en el lugar donde no sea costumbre, no se vende. En ningún
lugar se les puede vender ganado mayor", temeros, pollinos, sean sanos o mal-
trechos. R. Yehudá lo permite cuando son maltrechos. Ben Betera lo permite
si se trata de caballos51. ·
4. En el lugar donde sea costumbre comer carne asada en las noches de
Pascua, se come52• Pero en el lugar donde no sea costumbre, no se come. En
el lugar donde sea costumbre encender la lámpara en las noches del Día de la
Expiación, se enciende. Pero en el lugar donde no sea costumbre, no se encien-
de. Se puede encender en todo caso en las sinagogas y casas de estudio, en las
calles oscuras y al lado de los enfermos. ,
5. En el lugar donde sea costumbre trabajar el nueve de Ab53 se trabaja y
en el lugar donde no sea costumbre trabajar, no se trabaja. Pero los discípulos
de los sabios deben abstenerse del trabajo en cualquier lugar. Rabán Simeón
ben Gamaliel dice: Cada uno debe hacerse siempre como si fuese un discípulo
de los sabios. Los sabios enseñan: En Judea se trabajaba en la vigilia de Pas-
cua hasta mediodía, pero en Galilea no se realizaba trabajo de ninguna clase.
Respecto a la noche, la escuela de Samay prohíbe (el trabajo), mientras que la
escuela de Hilel lo permite hasta la salida del sol.
6. R. Meír enseña: Todo trabajo que haya sido comenzado antes del 14 pue-
de ser terminado en ese mismo día, pero no puede ser comenzado el 14, aun-
que pueda ser terminado (en el día). Los sabios dicen: Tres tipos de artesanos
pueden realizar su trabajo en la vigilia de la Pascua hasta mediodía, a saber: los
sastres, los barberos y los bataneros54. R. Yosé ben R. Yehudá enseña: También
los zapateros.
7. Se pueden colocar mallas55 para las gallinas el día 14. Si una gallina" se
ha escapado, se la puede volver a traer a su lugar, y si muere, se puede poner
48. En el año sabático se dejaba reposar los campos (Lv 25, 1). Lo que crecía espontá-
neamente en el campo servía de alimento. Solo podía ser comido en tanto hubiera todavía en
el campo producto de la misma especie. Si en el campo ya no había, tenían que tirarlos.
49. Es decir, deja los que tienes y coge de los que hay en este campo.
50. Por temor a que los hagan trabajar en sábado, ya que el israelita tiene la obligación
de dejar descansar a sus animales en sábado.
51. Que se usaba en oriente para cabalgar y no para trabajar.
52. Tras la destrucción del Templo, algunos no comían carne asada para evitar la apa-
riencia de que fuera carne de sacrificio pascual, prohibido tras la destrucción.
53. Aniversario de la destrucción del Templo.
54. Porque hacen preparativos para celebrar la fiesta.
55. Donde las gallinas ponían los huevos y los incubaban.
56. Se entiende clueca.
Pes 4, 8-5, 2 Orden segundo: Fiestas - moed 216
otra en su lugar57• El 14 se puede limpiar la zona junto a las patas de los anima-
les, pero en la fiesta se aparta (la suciedad) hacia los lados. Se pueden llevar y
traer utensilios de la casa del artesano, aunque no sean necesarios para la fiesta.
8. Seis cosas hacían los habitantes de Jericó. Por tres fueron reprendidos
y por otras tres no lo fueron. Estas son por las que no fueron reprendidos: in-
jertaban las palmeras durante todo el día, acortaban el Oye, Israel y segaban y
hacían las gavillas antes del ómer58, pero no fueron reprendidos. Estas son por
las que fueron reprendidos: permitían ramas consagradas59, comían en sábado
de los frutos caídos" y dejaban un rincón ( en el huerto) para la verdura61. Los
sabios les reprendían por estas cosas.
9. Seis cosas hizo el rey Ezequías62. En tres cosas asintieron (los sabios),
pero en otras tres no. Transportó los huesos de su padre en un ataúd de cuerdas
y asintieron; destruyó la serpiente de bronce y asintieron63; ocultó el libro de las
medicinas y asintieron. En tres cosas no asintieron: partió las puertas del Templo
y las entregó al rey de Asiria64 y no asintieron; cegó las aguas del Guijón supe-
rior" y no asintieron; intercaló el mes de Nisán en Nisán66 y no asintieron.
CAPÍTULO 5
1. El sacrificio diario67 se sacrifica a las ocho y media68 y se ofrece a las
nueve y media. En la vigilia de la Pascua se sacrifica a las siete y media69 y se
ofrece a las ocho y media, ya sea día ferial, ya sea sábado. Si la vigilia pascual
ocurre en la tarde del sábado, se sacrifica a las seis y media y se ofrece a las
siete y media". Luego el sacrificio pascual.
2. Si el cordero pascual es sacrificado bajo otro título o es recibido o llevado
o arrojado bajo otro título o a título suyo y no suyo, o a título no suyo y suyo, es
57. Sobre los huevos incubados.
58. El ómer era la oferta que debía hacerse de la cebada el 16 de Nisán. Antes de la oferta
estaba prohibido recogerla y gavillarla.
59. Para impedir que fueran taladas sus higueras las consagraban; de ese modo se
hacían intocables. Pero cogían sus ramas y sus tallos.
60. Porque habían podido caer aquel mismo sábado.
61. La obligación de la pe 'á, es decir, el mandato de dejar un rincón del campo sin re-
coger para el pobre afectaba a los campos de cereales, no de verduras. Ese rincón estaba libre
del diezmo. Los de Jericó dejaban también verduras y había el peligro de que los pobres no
respetasen el diezmo.
62. Este párrafo es una baraíta que no se incluye en muchas ediciones de la Misná.
63. A donde recurrían en sus males en lugar de volverse a Dios.
64. 2 Re 18, 16.
65. 2 Cr 32, 30. El Guijón es llamado también Siloé.
66. 2 Cr 30, 2.
67. En el Templo se ofrecían diariamente dos sacrificios, uno por la mañana y otro por
la tarde. Cf. Nm 28, 1-8 y el tratado Tamid.
68. Correspondería el sacrificio cotidiano vespertino a las dos y media de la tarde de
nuestro cómputo.
69. Con el fin de poder ofrecer los numerosos sacrificios pascuales.
70. Para tener tiempo a ofrecer y asar el cordero pascual antes de que llegue el sábado.
Pascua - pesahim Pes 5, 3-6
217
inválido71. ¿Qué significa a título suyo y a título no suyo? A título de sacrificio
pascual y a título de sacrificio pacífico. ¿Qué significa a título no suyo y a título
suyo? A título de sacrificio pacífico y a título de sacrificio pascual.
72
3. Si fue sacrificado para personas que no pueden comerlo , o que no fueron
74
apuntados73, o que son incircuncisas o impuras , es inválido. Si fue sacrificado
para unas personas que pueden comerlo y otras que no lo pueden comer, o para
unas que fueron apuntadas y otras que no, o para circuncisos o incircuncisos, o
para impuros y puros, es válido. Si se sacrifica antes del mediodía, es inválido,
pues está escrito: entre dos luces75. Si fue sacrificado antes del sacrificio cotidia-
no, es válido con tal que haya uno que remueva su sangre hasta que sea vertida
la sangre del sacrificio cotidiano. Si (la sangre)76 ha sido ya vertida, es válido.
4. Si uno sacrifica el cordero pascual teniendo consigo sustancias fermen-
tadas, traspasa un precepto negativo". R. Yehudá enseña: Asimismo si sacrifi-
ca el sacrificio cotidiano. R. Simeón dice: Si uno sacrifica el cordero pascual
el 14 a título suyo", es culpable; si no es a título suyo79, está exento": En los
demás sacrificios, ya se hagan a título propio o no, está exento. En la.fiesta, si
se hace a título propio, está exento; si se hace bajo otro título, es culpable. Para
los demás sacrificios, ya se hagan a título propio o no, es culpable, a excepción
del sacrificio por el pecado que haya sido sacrificado bajo otro título.
5. El cordero pascual era sacrificado por tres grupos, como está escrito: Lo
81
inmolará toda la asamblea de la congregación de Jsrael : asamblea, congrega-
ción, Israel. Cuando entraba el primer grupo, se llenaba el atrio. Cuando se ce-
rraban las puertas del atrio, tocaban el sajar, luego la trompeta clamorosamente
y luego de nuevo el sajar. Los sacerdotes estaban en pie formando dos filas y
teniendo en sus manos vasos de plata y de oro. Una fila tenía todos los vasos de
plata y la otra todos de oro. No estaban mezclados. Los vasos carecían de base,
a fin de que no los pudieran posar y se coagulara la sangre.
6. Un israelita82 lo inmolaba, el sacerdote recibía (la sangre) y se la entre-
gaba a su compañero, y éste al suyo, recibía el (vaso) lleno y devolvía el vacío.
71. Para la validez del sacrificio se requiere que todos los actos de la ofrenda se realicen
con la intención de cumplir con el sacrificio pascual. Cf. Zeb 1, 1.4. Son cuatro los actos
rituales que se señalan: 1) inmolación del cordero; 2) recogida de la sangre; 3) trasladarla al
altar; 4) verterla a los pies del altar. Se necesita además: 1) declarar explícitamente que se
trata del sacrificio pascual; 2) anunciarse como comensal del cordero pascual antes de que
éste sea sacrificado. En caso contrario, la sangre no sería rociada a favor suyo.
72. Ni tan siquiera la cantidad de una aceituna, que es mínimo obligado.
73. Antes de sacrificar el cordero había que señalar quiénes iban a participar en su
comida.
74. Que no podían comer la carne de ningún sacrificio. Cf. Nm 9, 6s.
75. Ex 12, 6.
76. Del sacrificio pascual.
77. Ex 34, 25.
78. Es decir, como sacrificio pascual y teniendo aún en casa sustancias fermentadas.
79. No como sacrificio pascual.
80. Por ser inválido el sacrificio.
81. Ex 12, 6.
82. Es decir, laico.
Pes 5, 7-6, 1 Orden segundo: Fiestas - moed
218
El sacerdote que se encontraba más cerca del altar la vertía de una vez sobre
las basas ( del altar).
7. Cuando salía el primer grupo, entraba el segundo. Cuando salía el segun-
do, entraba el tercero. Tal como actuaba el primero, así actuaban el segundo y el
tercero. Recitaban el Hale/83. Cuando terminaban, lo repetían por segunda vez y
cuando completaban esta segunda recitación, volvían por tercera vez a recitarlo,
aunque nunca ocurrió que pudieran terminarlo en la tercera vuelta. R. Yehudá
dice: Jamás los del tercer grupo llegaron hasta Amo al Señor porque me oye84,
ya que estaba formado por poca gente.
8. Tal como se actuaba en los días feriales85 así se actuaba en sábado, a ex-
cepción de que los sacerdotes despejaban86 el atrio, aunque contra la voluntad
de los sabios. R. Yehudá decía: Se llenaba un vaso con la sangre mezclada y
era vertido de una vez sobre el altar. Los sabios, sin embargo, no estaban de
acuerdo con esto.
9. ¿De qué manera se cuelga y se despelleja?87 En las paredes y las pi-
lastras se fijaban unos garfios de hierro de los que eran colgados y desde los
que se despellejaban. Para aquellos que no tenían lugar para colgar (el cordero
pascual) y despellejado, había allí unas pértigas finas y lisas que se colocaban
sobre el .propio hombro y el hombro del compañero, de las que se colgaba y
despellejaba. R. Eliezer dice: Cuando el 14 caía en sábado, uno colocaba su
mano sobre el hombro del compañero y éste la suya sobre el de aquél88, y así se
colgaba y despellejaba.
1 O. Una vez partido y separadas las porciones89, lo colocaban en una ban-
deja y lo quemaban sobre el altar. El primer grupo salía y se detenía en el mon-
te del Templo?', el segundo en el contrafuerte y el tercero quedaba en su propio
lugar. Al ponerse el sol, se iban y asaban su propio cordero pascual.
CAPÍTULO 6
1. Estas son las cosas que en la Pascua desplazan al sábado91: la inmola-
ción, la aspersión de la sangre, la raspadura de las entrañas y la combustión
de sus partes grasas. Pero el asarlo o el lavarle las entrañas no desplazan al
sábado. El transportarlo o llevarlo fuera del límite sabático, la sajadura de una
eventual verruga no desplazan el sábado. R. Eliezer enseña: Lo desplazan.
83. Salmos 113-118, caracterizados por su contenido de alabanza (Hale[) a Dios.
84. Sal 116, l.
85. Cuando la vigilia pascual ocurría en sábado.
86. Lo limpiaban con agua.
87. El cordero pascual.
88. En sábado no podían servirse de las pértigas.
89. Para el sacrificio.
90. En sábado, cuando no se podían llevar a casa las carnes del cordero pascual.
91. Es decir, que se pueden realizar en sábado, a pesar de que vayan contra el precepto
del reposo sabático, debido a que está ordenado que se realicen a su tiempo (Nm 9).
Pascua - pesahim Pes 6, 2-5
219
2. R. Eliezer decía: ¿Acaso no es esto una consecuencia obligada? Si la
inmolación, que tiene título de trabajo, desplaza el sábado, estas cosas, que
vienen a título de reposo sabático92, ¿no desplazarán el sábado? R. Yehosúa le
objetaba: Un día festivo prueba que se permite en él lo que tiene categoría de
trabajo93 y se prohíbe lo que tiene categoría de reposo sabático. R. Eliezer le
replicaba: ¿Qué significa esto, Yehosúa? ¿Cómo puede lo facultativo ser prue-
ba para lo obligatorio?94 R. Aquiba le daba la respuesta: La aspersión es una
prueba, ya que es algo obligatorio que entra en la categoría del reposo sabáti-
ce", y no desplaza el sábado. No te extrañes, pues, de estas cosas, que, aunque
sean obligatorias y entren en la categoría de reposo sabático, no desplazan el
sábado. R. Eliezer le replicaba: Basándome en esto infiero la consecuencia: si
la inmolación, que entra en la categoría de trabajos (prohibidos), desplaza el
sábado, la aspersión, que entra en la categoría de reposo sabático, ¿no es justo
que desplace el sábado? R. Aquiba le contestaba: O su contrario. Si la asper-
sión, que entra en la categoría del reposo sabático, no desplaza el sábado, la
inmolación, que entra en la categoría del trabajo, ¿no es justo que no desplace
el sábado? R. Eliezer le volvía a replicar: Aquiba, ¿quieres destruir lo que está
escrito en la Torá: entre las dos luces, en el tiempo determinado, ya sea día
ferial o sábado? Le contestaba: Rabí, muéstrame el tiempo fijado para estas
cosas como el tiempo fijado para la inmolación". R. Aquiba establecía el prin-
cipio general: Todo trabajo que sea posible llevarlo a cabo dentro de la vigilia
del sábado, no desplaza el sábado. La inmolación, que no es posible realizarla
dentro de la vigilia del sábado, desplaza al sábado.
3. ¿Cuándo se ofrece juntamente con aquél el sacrificio festivo? Cuando
ocurre en día ferial, en situación de pureza97 y sea insuficiente98• Cuando ocurre
en sábado o es suficiente o se está en impureza, no se ofrece juntamente con
aquél el sacrificio festivo99•
4. Se ofrecía el sacrificio festivo de ovejas o bueyes o corderos o cabritos,
machos o hembras. Podía ser comido dentro de dos días y una noche.
5. Si uno inmola en sábado el cordero pascual bajo otro título, queda obli-
gado a un sacrificio por el pecado'?" Respecto a todos los demás sacrificios
que inmole a título de sacrificio pascual, si no son aptos 101, es culpable; si son
aptos, R. Eliezer le condena a ofrecer un sacrificio por el pecado mientras que
R. Yehosúa lo declara exento. R. Eliezer dice: Si en el sacrificio pascual que es-
92. Que son simples prescripciones rabínicas.
93. Tal como la inmolación y el preparar la comida.
94. Cual es el sacrificio pascual.
95. Es disposición rabínica.
96. La ley no fijaba el tiempo de la realización de esos actos, de ahí que puedan realizar-
se antes del sábado y que, por consiguiente, no abrogaran el precepto del reposo sabático.
97. Que la mayoría de los participantes se encuentren en estado de pureza.
98. Que el sacrificio pascual sea insuficiente para saciar a los comensales participantes.
99. Por ser este sacrificio voluntario.
100. Por profanar inadvertidamente el sábado.
101. Tal como si ofreciera, por ejemplo, una cordera.
Pes 6, 6-7, 3 Orden segundo: Fiestas - moed 220
tá permitido a título propio, cuando se cambia de título se hace culpable, en los
demás sacrificios que están prohibidos a título propio cuando cambia de título
¿no habrá que inferir que es culpable? R. Yehosúa le replicaba: ¡No! Si dices
que en el sacrificio pascual era cambiado para algo prohibido, ¿dirás que en los
demás sacrificios se cambia para algo permitido? R. Eliezer contestaba: Los
sacrificios de la comunidad'" suministran una prueba, ya que están permitidos
a título propio!", pero quien inmola!" a título suyo es culpable. R. Yehosúa
volvía a replicarle: No; si dices de los sacrificios de la comunidad que tienen
límite!", ¿lo dirás del sacrificio pascual que no tiene límite? R. Meír enseñaba:
También el que inmola!" a título de sacrificio comunitario está exento.
6. Si uno inmola ( el cordero pascual) para personas que no pueden comerlo
o que no fueron apuntadas, o para incircuncisos o impuros, es culpable. Si lo
inmola para personas que pueden comerlo y otras que no pueden, para unas que
fueron apuntadas y otras que no, para circuncisos e incircuncisos, para puros e
impuros, queda exento. Si lo inmola y resulta que es defectuoso, es culpable'?"
Si lo inmola y resulta que está despedazado en parte secreta, queda exento. Si
lo inmola y luego se sabe que sus dueños renunciaron a él o que murieron o que
han devenido impuros, queda exento, ya que él lo inmoló debidamente.
CAPÍTULO 7
l. ¿Cómo se asa el cordero pascual? Se coge una estaca de madera de gra-
nado y se introduce por la boca (atravesando todo el cuerpo) hasta el ano. Las
extremidades y las entrañas se colocan en el interior. Ésta es la opinión de
R. Yosé el Galileo. R. Aquiba dice: Esto sería como una especie de cocción 1°8•
Se deben colgar más bien por el exterior.
2. El cordero pascual no debe ser asado ni en la estaca ni sobre una parrilla.
R. Sadoq dice: Ocurrió una vez que Rabán Gamaliel dijo a su criado Tabí: Vete
y ásanos el cordero pascual sobre la parrilla. Si toca la arcilla del horno, ha
de ser pelada la parte tocada. Si parte del jugo cae goteando sobre la arcilla y
revierte de nuevo sobre él, ha de ser quitada aquella parte!". Si parte del jugo
gotea sobre la harina, debe apartar un puñado de aquel lugar'!",
3. Si lo untaron con aceite de ofrenda, pueden comerlo si es un grupo for-
mado por sacerdotes. En caso de ser un grupo formado por israelitas!", si está
102. Sacrificio cotidiano.
103. Se puede inmolar en sábado.
104. Otros sacrificios.
105. Que es único e irrepetible.
106. En sábado, cualquier otro sacrificio.
107. Porque debía haberlo examinado previamente.
108. Colocando las entrañas en el interior del animal se cocerían como en una olla.
109. Para no tomar la grasa.
llO. Y quemarla como corresponde a cosa sacra.
111. Laicos, que no pueden comer de productos de ofrenda.
/
Pes 7, 4-9
Pascua - pesahim
221
todavía crudo, debe ser lavado; si está asado, le pelan la parte externa. Si lo
untaron con aceite del segundo diezmo, no se carga su precio sobre los partici-
pantes del grupo, ya que el segundo diezmo no se puede redimir en Jerusalén.
4. Cinco cosas se pueden ofrecer en estado de impureza, aunque no se pue- 1
den comer en ese estado: el ómer112, los dos panes 113, el pan de la proposición 1 4,
16
los sacrificios pacíficos de la comunidad115 y los cabritos de los novilunios 1 . Si
el sacrificio pascual es ofrecido en estado de impureza, se puede comer en ese
estado, ya que desde el principio no ha sido ofrecido sino para ser comido.
5. Si la carne se hace impura, pero la grasa permanece (pura), no se vierte
la sangre. Si la grasa deviene impura y la carne permanece (pura), se vierte la
sangre. En los otros sacrificios no es así, sino que aunque la carne se haga im-
pura y la grasa permanezca (pura), se vierte la sangre.
6. Si la comunidad o la mayor parte de ella se encuentra en estado de impu-
reza, o si los sacerdotes están en estado-de impureza y la comunidad en estado
de pureza, se prepara en estado de impureza. Si sólo una parte pequeña de la
comunidad se halla en estado de impureza, los que están en estado de pureza
18
preparan el primero117 y los que están en estado de impureza el segundo 1 .
7. Si de un sacrificio pascual, del cual ya se ha vertido la sangre, se sabe
119
luego que estaba impuro, el frontal del sacerdote lo hacía aceptable . Pero si
120
el cuerpo ( del oferente) estaba en estado de impureza , el frontal no lo hacía
aceptable, porque decían: Respecto al nazir y al que celebra la Pascua, el fron-
tal lo hace aceptable cuando es a causa de la impureza de la sangre, pero no a
121
causa de la impureza del cuerpo. Si la impureza es del abismo , el frontal lo
puede hacer aceptable.
8. Si se hace impuro totalmente o en su mayor parte, tienen que quemarlo
delante de la Eirá sirviéndose de la leña destinada al altar; si se hace impuro
sólo una pequeña parte o si queda algo sobrante, se quema en los propios patios
o sobre las terrazas con leña propia. Los poco generosos lo quemaban delante
de la Eirá aprovechando la leña del altar. '
9. Si el cordero pascual ha sido sacado (fuera de Jerusalén) o se ha hecho
122
impuro, es quemado inmediatamente. Si los propietarios se han hecho impu-
112. La gavilla de cebada que se ofrecía antes de comenzar la recolección de los nue-
vos frutos (Lv 23, 10).
113. Que se ofrecían en esta fiesta (Lv 23, 17).
114. Se renovaba cada viernes sobre la mesa de oro del Templo (Ex 25, 30; Lv 24, 5-9).
115. Lv 23, 19-20.
116. Nm 28, 15.
117. El primer sacrificio pascual.
118. El segundo sacrificio pascual que tiene el lugar el 15 del mes siguiente de Iyyar
(Nm 9, 6-11; Pes 9, lss).
119. El oferente quedaba por tanto libre de ofrecer otro sacrificio en la segunda Pascua.
Cf. Zeb 8, 12; Ex 28, 36-38.
120. Por haber tenido contacto con un cadáver.
121. Impureza que sobreviene por el contacto con un muerto, pero que no es sabida,
como cuando uno pasa por un terreno donde está sepultado un muerto ignorándolo.
122. Aquellos para quienes había sido sacrificado el cordero pascual.
Pes 7, 10-8, 1 Orden segundo: Fiestas - moed 222
ros o murieron, se deja que se desfigure su aspecto123 y será quemado el día 16.
R. Yojanán ben Baroca dice: También éste debe ser quemado inmediatamente,
ya que no hay nadie que vaya a comerlo.
10. Los huesos, los tendones y el sobrante se quema el día 16. Si el 16 cae en
sábado se quema el 17, de modo que no se desplace ni al sábado ni al día festivo.
11. Todo lo que se puede comer de un gran buey se puede comer de un
tierno cabritillo, las extremidades de los omoplatos y la ternilla. Si uno rompe
un hueso de un cordero pascual124 puro incurre en el castigo de los 40 azotes 125•
Pero el que deja sobrante del ( cordero pascual) puro o rompe ( el hueso) de uno
impuro no queda sujeto a la pena de los cuarenta azotes.
12. Si un miembro (del cordero pascual) sobresale un poco126, se corta has-
ta alcanzar el hueso y se pela hasta alcanzar la articulación y se corta. En los
otros sacrificios se corta con un hacha, ya que no hay (disposición alguna)
sobre la rotura de los huesos. Desdé la hoja de la puerta al interior, se considera
.como interior y desde la hoja de la puerta al exterior se considera como exte-
127
rior. Las ventanas y la espesura del muro se consideran como interior.
13. Si dos grupos comen en una misma casa, uno dirige su rostro hacia una
parte y come, y el otro vuelve su rostro hacia la otra parte y come 128, mientras
que la cazuela de calentar está en medio. Cuando el servidor129 se levanta para
30
hacer la libación 1 , cierra la boca131 y vuelve su cabeza hasta que llega junto a
su grupo y come. La novia 132 puede volver su rostro y comer.
CAPÍTULO 8
1. Cuando la mujer está en casa de su marido, si el marido inmola por ella y
si su padre inmola también por ella, come del (sacrificio pascual) de su marido.
Si fue el primer día de la fiesta a celebrarla a casa de su padre e inmolaron por
ella tanto su padre como su marido, puede comer en el lugar que prefiera 133. El
34
huérfano 1 , por el que los tutores han inmolado, puede comer en el lugar que
quiera. Un criado que pertenece a dos socios no puede comer de ninguno de los
35
dos 1 • Si uno es mitad siervo y mitad libre136, no puede comer de su amo.
123. Dejándolo para el día siguiente perdía el carácter de sacrificio pascual.
124. Ex 12, 46; Nm 9, 12.
125. Mak 3, 3.
126. Si sale del ámbito de la casa, donde se prescribe que se ha de consumir (Ex 12, 46).
127. En las murallas de Jerusalén.
128. Para que aparezca incluso externamente que comen de diferente cordero pascual.
129. Que atiende a ambos grupos.
130. A los del grupo con los que no come.
13 l. Para que no dé la impresión de que come el cordero pascual con ambos grupos.
132. Debido a que se avergüenza o más bien a que concentra en sí miradas codiciosas.
133. Pero en el momento de la inmolación tiene ya que haberse decidido.
134. Que tiene varios tutores.
135. A no ser que haya sido señalado expresamente.
136. Git 4, 5.
Pascua - pesahim Pes 8, 2-6
223
2. Si uno dice a su criado: «Vete y sacrifica por mí el cordero pascual» y
sacrifica un cabrito, lo puede comer; si sacrifica un cordero, lo puede comer;
si sacrifica un cabrito y un cordero, come del primero137• En caso de que olvide
qué le dijo el amo, ¿qué ha de hacer? Sacrificará un cordero y un cabrito, y dirá:
«Si mi amo me dijo cabrito, el cabrito será para él y el cordero para mí; pero si
mi amo me dijo cordero, el cordero será para él y el cabrito para mí». Si el amo
138
se olvidó de qué le dijo, ambos (animales) han de ser quemados y aquellos
139
quedan exentos de celebrar la segunda Pascua •
3. Si uno dice a sus hijos: «Voy a sacrificar el cordero pascual por aquel de
vosotros que llegue primero a Jerusalén», tan pronto como el primero introduz-
ca su cabeza y la mayor parte del cuerpo ( en el límite de la ciudad) gana su par-
te y consigue también consigo el derecho para sus hermanos. Siempre pueden
asignarse ( comensales del cordero pascual) en tanto haya como la cantidad de
una aceituna para cada uno de ellos. La asignación (de los participantes) y su
anulación puede hacerse en tanto no se haya sacrificado. R. Simeón dice: Hasta
que no se derrame su sangre.
4. Si uno invita a otros (a participar) con él de su parte, los otros participan-
tes del grupo están autorizados a darle su parte14º; él come de lo suyo, mientras
que los otros comen de lo suyo.
5. Si un hombre que padece flujo141 ha tenido dos flujos 142, se hace la inmo-
lación por él en el día séptimo; si tuvo tres flujos, se hace la inmolación por él en
el día octavo. La que está en espera de un día para otro143, se hace la inmolación
por ella en el segundo día; si tuvo flujo dos días, se hace la inmolación por ella
en el tercero. Si padece flujo144, se hace la inmolación por ella en el día octavo.
145
6. Por el que está de luto, por el que descombra un montón de ruinas ,
asimismo por el que prometieron dejarle salir de la cárcel, por el anciano y
por el viejo que pueden comer la cantidad de una aceituna, se puede hacer la
inmolación ( del cordero pascual). Pero por todos estos no se hace la inmo-
lación en exclusiva, ya que el sacrificio pascual podría devenir inválido. Por
esto, si ocurre en alguno de ellos uno inválido146, están exentos de celebrar
137. El segundo ha de ser quemado. Según Ex 12, 5 se podía usar cordero o cabrito para
la celebración de la Pascua.
138. Porque no se fijó previamente quién debía comerlos.
139. Porque se cumplió con lo fundamental, la inmolación y el vertimiento de la sangre.
140. Esta decisión es conforme a los que creen que un mismo sacrificio pascual puede
ser comido por dos grupos separados.
141. Lv 15, 13.
142. Quedando impuro por ley durante siete días.
143. Meg 2, 4; Hor 1, 3; Nid 4, 7; Zab 1, l. Se refiere a una mujer que entre los once
días que corren entre una menstruación y otra ha sufrido un flujo. Ésta, haciendo el baño de
inmersión al día siguiente, ha de esperar un día más y, si no hay flujo de nuevo, se considera
pura. De ahí que al segundo día, si en él ocurre la noche de Pascua, pueda ya comer el cordero.
144. Lv 15, 25ss.
145. Que ha caído sobre una persona, que quizás sea cadáver y puede comunicar por su
contacto la impureza legal. Cf. Yom 8, 7.
146. Es decir, si se producen en alguno de estos casos las circunstancias que invalidan
el sacrificio.
--
Pes 8, 7-9, 3 Orden segundo: Fiestas - moed 224
la segunda Pascua, a excepto del que descombre un montón de ruinas que es
impuro desde el principio.
7. No se puede inmolar un cordero pascual por un individuo. Ésta es la opi-
nión de R. Yehudá. R. Yosé lo permite. Incluso si es un grupo de cien personas
que no tienen para comer ni la cantidad de una aceituna, no puede inmolarse
por ellos ( el cordero pascual). No está permitido formar un grupo por mujeres,
esclavos y menores 147•
8. El que está de luto hace el baño de inmersión y puede comer de su sacrifi-
48
cio pascual por la tarde 1 , pero no de otros sacrificios. El que recibe la noticia de
un fallecimiento o el que recoge los huesos ( de algún familiar difunto )149, hace
el baño de inmersión y puede comer de los sacrificios. En cuanto al prosélito
que se hace israelita en la vigilia de la Pascua, la escuela de Samay dice: Hace
el baño de inmersión y come su cordero pascual por la tarde. La escuela de Hile!
dice: El que se separa del prepucio es como el que separa de una tumba.
CAPÍTULO 9
1. Si uno se encuentra en estado de impureza o en un camino Iejano'í? y no
celebró la primera (Pascua), celebrará la segunda. Si se equivocó o fue forzado
y no pudo celebrar la primera Pascua, celebrará la segunda. Si es así, ¿por qué
está escrito: El que está en estado de impureza o en un camino lejano? Porque
los unos están exentos de la pena de exterminio, mientras que los otros están
sujetos a ella.
2. ¿Cuál es el camino lejano? Desde Modim 151 en adelante; una distancia
semejante en cualquier dirección. Ésta es la opinión de R. Aquiba. R. Eliezer
dice: Desde el umbral del atrio en adelante. R. Yosé dice: Por eso se pone un
punto sobre el he, no para señalar una verdadera distancia, sino (para indicar)
que se encuentra a partir del umbral del atrio en adelante152•
3. ¿Cuál es la diferencia existente entre la primera y la segunda Pascua?
En la primera obliga la prohibición de No se verá y no se encontrará 153, mien-
tras que en la segunda puede haber en casa pan ácimo y pan con levadura. En
la primera se exige (la recitación) del Hale! en la comida, mientras que en la
segunda no es necesario. Pero tanto en una como en otra (se recita) el Hale!
durante la celebración. (En ambas) se come ( el cordero) asado acompañado de
pan ácimo y hierbas amargas y desplazan al sábado.
147. Por razones de moralidad, pero sí pueden formar grupos separadamente.
148. La prohibición de comer alimentos sagrados durante el luto es prescripción rabí-
nica, de ahí que no prevalezca sobre la obligación de comer el sacrificio pascual.
149. Al año de la muerte, los huesos del difunto eran recogidos y depositados en un
pequeño osario.
150. Nm 9, 9s.
151. Localidad a unos 27 km de Jerusalén, distancia que puede cubrirse a pie en un día.
152. El punto sobre la he (de rehoqah = lejano) significaría, según R. Obadía, que basta-
ría encontrarse a cinco(= valor numérico del he) brazos del umbral del Templo.
153. Ex 12, 19; 13, 7.
Pascua - pesahim Pes 9, 4-9
225
4. De un sacrificio pascual ofrecido en estado de impureza154 no pueden
comer ni hombres ni mujeres con flujo155, ni menstruantes ni mujeres que han
dado recientemente a luz156. Pero si comen están exentos de la pena del exter-
minio 157. R. Eliezer los declara exentos incluso si entraron en el Templo.
5. ¿Qué diferencia existe entre la Pascua celebrada en Egipto158 y la que ce-
lebran las generaciones posteriores?159 El cordero pascual (ofrecido) en Egipto
fue adquirido ya el día 1 O, fue necesaria la aspersión del dintel y las dos jambas
con un manojo de hisopo, y fue comido deprisa en una sola noche, mientras que
la celebración de la Pascua de las generaciones posteriores dura siete días.
6. R. Yehosúa dice: He oído decir que se puede ofrecer un sustituto por el
cordero pascual y también que no está permitido y no sé explicarlo. R. Aquiba 1,
1
decía: Yo lo explico. Un cordero pascual que haya sido encontrado antes de
la inmolación del (otro) cordero pascual se le deja pastar hasta que adquiera
impureza. Luego se vende y se compra con su precio un sacrificio pacífico.
Asímismo se hace con el sustituto. (Pero si fue encontrado) después de haber
sido sacrificado el cordero pascual, se ofrece un sacrificio pacífico. Del mismo
modo se hace con el sustituto.
7. Si uno aparta una hembra para el sacrificio pascual o un macho de dos
años!", los dejará pastar hasta que adquieran impureza. Luego se vende y su
precio se destina a un sacrificio pacífico. Si uno aparta su cordero pascual y
muere, no lo ofrecerá su hijo tras él a título de sacrificio pascual, sino de sa-
crificio pacífico.
8. Si el cordero pascual se ha mezclado con los corderos destinados a otros
sacrificios ( sin que pueda ser identificado), se les deja a todos pastar hasta que
adquieran impureza. Luego se venden y se ofrece con el precio (obtenido) por
el mejor de ellos otro de la misma especie y con el precio (obtenido) por el
mejor de ellos otro de (la otra) especie. La diferencia de precio la pone uno del
propio peculio. Respecto (al cordero pascual) que se ha mezclado con (cor-
deros) primogénitos161, dice R. Simeón: Si es un grupo de sacerdotes, pueden
comerlo.
9. Si un grupo perdió su cordero pascual y encarga a uno: «Vete, búscalo
e inmólalo por nosotros», y éste se va, lo encuentra y lo inmola, mientras que
el grupo ha comprado entretanto ( otro cordero pascual) y lo ha sacrificado,
en caso de que el suyo haya sido inmolado el primero, aquél come del suyo
y el grupo come con él del suyo. Pero si el cordero pascual del grupo ha sido
inmolado primero, el grupo come de lo suyo y aquél de lo suyo. Si no se sabe
154. Cf. 7, 6.
155. Lv 15, 19ss.
156. Lv 12, 1-8.
157. Lv 7, 20s.
158. Ex 12, 1-13.
159. Tal como se ordena en Ex 12, 14-20.
160. Que no son aptos para el sacrificio pascual.
161. Que sólo pueden comerlos los sacerdotes.
r
Pes 9, 10-10,2 Orden segundo: Fiestas - moed 226
cuál de los dos fue inmolado primero o si ambos fueron sacrificados al tiempo,
aquél come de lo suyo, pero el grupo no puede comer con él, mientras que el
cordero pascual del grupo ha de ser quemado y quedan exentos de celebrar
la segunda Pascua. Pero si aquél dijese a los del grupo: «Si me retardo, salid
vosotros e inmolad por mí», y se va, y lo encuentra, y lo sacrifica, mientras
el grupo compra ( otro cordero pascual) y lo sacrifica, si el cordero del grupo
fue sacrificado primero, el grupo come de lo suyo y aquél puede comer con
ellos; si fue el de aquél el primero en ser inmolado, come el suyo y el grupo
come el suyo. Si no se sabe cuál de los dos fue inmolado primero o si fueron
sacrificados ambos al tiempo, el grupo come el suyo, pero aquél no puede
comer con ellos. El suyo ha de ser llevado al lugar de la cremación y él queda
libre de celebrar la segunda Pascua. Si aquél les hubiere dicho162 y el grupo le
hubiere dicho a él 163, comen todos del primero, y si no se sabe cuál de. ellos fue
inmolado primero, ambos serán llevados al lugar de la cremación. Si no les
hubiere dicho nada y el grupo no le hubiere dicho nada, no son responsables
el uno del otro.
10. Si los corderos pascuales de dos grupos se mezclan (sin poderlos dis-
tinguir), uno toma uno y el otro toma el otro. Uno de un grupo se pasa al del
otro y otro de éste al otro, y dicen de este modo: «Si este cordero pascual es el
nuestro, renuncias al tuyo y eres contado entre nosotros. Pero si este cordero
pascual es el tuyo, renunciamos al nuestro y somos contados en el tuyo». Lo
mismo se hace cuando son cinco grupos, cada uno de cinco o diez participan-
tes. Cada grupo toma uno y dice del mismo modo.
11. Si son dos personas cuyos corderos pascuales se han mezclado, una co-
ge uno y la otra coge otro. El uno asocia a sí a una persona de la plaza y el otro
asocia a sí a una persona de la plaza. Luego éste viene junto a aquél y aquél
1 11 ¡
junto a éste, y dicen del siguiente modo: «Si este cordero pascual es el mío, tú
1I renuncias al tuyo y te haces partícipe del mío, y si este cordero pascual es tuyo,
1 yo renuncio al mío y me hago partícipe del tuyo».
CAPÍTULO 10
1. En la vigilia de la Pascua, cuando se avecina el tiempo del sacrificio
vespertino164, nadie debe comer hasta que no anochezca. Incluso el más pobre
de Israel no comerá mientras no esté reclinado a la mesa y no tendrá menos de
! 1-il
1
cuatro copas de vino 165, aunque sea de los de la escudilla 166.
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2. Cuando se escancia la primera copa dice la escuela de Samay que se
recita la bendición del día y a continuación se pronuncia la bendición sobre el
162. «Si me atraso, consideradme participante de vuestro segundo cordero».
163. «Busca el cordero perdido y sacrificalo por nosotros».
164. Cf. Nm 28, 8.
165. Prescritas en la celebración pascual.
166. Peá 8, 7.
227 Pascua - pesahim Pes 10, 3-6
vino. Pero la escuela de Hilel dice: Se pronuncia la bendición sobre el vino y
luego se recita la bendición del día 167.
3. Cuando le ponen delante (los alimentos), (los come) aligerándolos con
lechuga hasta que llegue la degustación del pan. Se le pone entonces delante
pan ácimo, lechuga, compota de frutas168 y dos platos cocidos, aunque la com-
pota no sea de precepto. R. Eliezer ben R. Sadoq dice: Es de precepto. Cuando
estaba en pie el Templo, se ponía delante de él el cuerpo del cordero pascual.
4. Se escancia luego la segunda copa 169• Aquí pregunta el hijo al padre, y si
el hijo no tiene todavía conocimiento, el padre lo instruye: «¿En qué se diferen-
cia esta noche de todas las otras noches? En que en todas las noches podemos
comer pan fermentado y pan ácimo; en esta noche, en cambio, ha de ser todo
ácimo; en que en todas las noches podemos comer todo tipo de verduras, mien-
tras que en esta noche comemos (sólo). hierbas amargas; en que en todas las no-
ches podemos comer carne asada, hervida o cocida, mientras que en esta noche
sólo asada; en que en todas las demás noches mojamos una sola vez, mientras
que en esta noche dos veces». El padre lo instruye según la capacidad de com-
prensión del hijo. Comienza por el oprobio y termina por la gloria. Comenta el
Un arameo errante fue mi padre'" hasta que termina toda la peri copa.
5. Rabán Gamaliel solía decir: Quien no dijo estas tres cosas171 en el sacri-
ficio pascual no cumplió su obligación, a saber: el cordero pascual, el pan áci-
mo y las hierbas amargas. El cordero pascual, porque Dios pasó de largo sobre
las casas de nuestros padres en Egipto. El pan ácimo, porque fueron redimidos
nuestros padres de Egipto. Hierbas amargas, porque los egipcios amargaron la
vida de nuestros padres en Egipto. En cada una de las generaciones ha de con-
siderarse cada uno a sí mismo como si hubiese él salido de Egipto, ya que está
escrito: Lo explicarás a tu hijo en aquel día, diciendo: es por lo que el Señor
hizo por mí al salir de Egipto 172. Por esto estamos obligados a dar gracias, ala-
bar, entonar loas, magnificar, ensalzar, glorificar, bendecir, exaltar y sublimar a
quien hizo con nosotros y con nuestros padres todos estos prodigios. Nos sacó
de la esclavitud a la libertad, de la tristeza a la alegría, del luto a la fiesta, de
las tinieblas a la extraordinaria luz, de la servidumbre a la redención. Digamos
ante él: Aleluya173•
6. ¿Hasta dónde ha de llegar la recitación? La escuela de Samay dice: Hasta
Madre gozosa de hijos 174• La escuela de Hile! dice: Hasta El sílex en fuente de
agua175• Se concluye con (la bendición) de la redención. R. Tarfón dice: Que
167. Ber 8, l.
168. En la que untaban las hierbas amargas para aliviar su amargor.
169. El orden de esta misná se altera en algunas ediciones.
170. Dt 26, 5s.
171. Explicando su significado o pronunciando los versos concernientes a estas tres co-
sas (Ex 12, 27.39; 1, 4).
172. Ex 13, 8.
173. Generalmente se refiere a los salmos Hale/ (113-118).
174. Final del Sal 113.
175. Final del Sal 114.
Pes 10, 7-9 Orden segundo: Fiestas - moed 228
nos redimió y redimió a nuestros padres en Egipto, sin otra conclusión. R. Aqui-
ba dice: El Señor nuestro Dios y el Dios de nuestros padres nos haga llegar con
salud a otras pascuas y a otras fiestas que vienen a nuestro encuentro, gozosos
por la reconstrucción del Templo de tu ciudad y alegres (por la restauración)
de tu culto. Que podamos comer de los otros sacrificios y del sacrificio pas-
cual 176 ••. hasta Bendito seas tú, Señor, que redimiste a Israel.
7. Luego se escancia la tercera copa. Se pronuncia la bendición sobre la co-
mida. En la cuarta ( copa) se termina (la recitación) del Hale! y a continuación
se recita la bendición del cántico. Entre una y otra copa, si uno quiere beber,
puede, pero entre la tercera y cuarta no puede.
8. Después del cordero pascual no se despiden con un postre. Si algunos
se adormecen, pueden comer; pero si se adormecen todos, no pueden comer.
R. Yosé dice: Si cabeceaban, podían comer; pero si dormían profundamente,
no podían comer.
9. El cordero pascual, pasada la media noche, hace impuras las manos177•
El sacrificio que se ha hecho abominable y los restos178 hacen impuras las ma-
nos. Si uno pronunció la bendición del sacrificio pascual, queda exento de la
del sacrificio festivo179. Pero si recitó la bendición del sacrificio festivo, no está
exento de la del sacrificio pascual. Ésta es la opinión de R. Ismael. R. Aquiba
dice: Ni ésta exime de aquélla ni aquélla de ésta.
176. Añaden otras ediciones: «cuya sangre ha tocado la pared de tu altar para compla-
cencia (tuya)».
177. El sacrificio pascual había que comerlo antes de la media noche.
178. Que sobran de un sacrificio.
179. Cf. 6, 3-4.
SICLOS
(sheqalim)
En las ediciones de la Misná y de la Tosefta, el tratado del Siclo sigue al de la Pascua;
en el Talmud jerosolimitano, en cambio, es el tratado del Dia del perdón el que sigue a la
Pascua. Si el principio ordenador hubiese sido temporal o lógico, el tratado de los Siclos
debía preceder al de la Pascua, ya que los sacrificios cotidianos del novilunio de Nisán
debían ser adquiridos con el dinero recolectado para el nuevo año litúrgico. Pero ya hemos
señalado que el principio ordenador es simplemente externo y accidental: el número de
capítulos de cada tratado. Comienza el Sábado por tener veinticuatro capítulos, le sigue
el Erub por tener diez, a continuación vienen los tratados de la Pascua y de los Siclos con
ocho, aunque aquí, al coincidir el mismo número, surgen dudas de cuál debe preceder a
cuál. En el seder u orden Mo 'ed este principio ordenador parece bastante evidente.
El tratado versa sobre el impuesto del siclo, que obligaba a todo varón israelita levita,
laico, prosélito, siervo, esclavo liberado, pero no a mujeres, ni esclavos, ni menores (Sheq
1, 3), para sufragar las necesidades del Templo. El precepto tiene origen bíblico. Moisés
ordenó (Ex 30, 13) que lo que dará cada uno de los que han de componer el censo será de
medio siclo del peso del siclo del santuario, que es de veinte guerás; medio siclo será el
don al Señor. En 2 Par 24, 6, se describe como tributo impuesto por Moisés.
Los sacerdotes y los levitas, al estar excluidos de pasar por el censo ( o alistamiento),
no estarían obligados a pagar el tributo y, de hecho, los sacerdotes buscaban argumentos
para excusarse. Pero los escribas rechazaban su excusa. Mujeres, esclavos y menores no
estaban obligados a pagar el tributo, pero estaban capacitados para pagarlo. Si un padre
comenzaba a pagar el tributo por un hijo menor (de veinte años), quedaba obligado a
continuar haciéndolo en los años venideros.
El texto del Ex 30, 13 habla de medio siclo del peso del siclo del santuario. En tiempos
mísnicos correspondía el siclo contemporáneo al medio siclo del santuario, de ahí que en
nuestro tratado se hable siempre de un siclo o de siclos enteros. El medio siclo equivalía
a dos denarios o dracmas (didrajma; cf. Mt 17, 24), que era, según Flavio Josefo, lo que
capitaba cada varón judío en su tiempo (to te didrajmon, o to theo katabálein ekástois pá-
trion; Ant. Jud. 18, 9 .1; en 3, 8.2, explica: o de siklos nómisma ebraion on Attikás déjetai
drajmas téssaras). En tiempos de Nehemías se estableció como volumen del tributo un
tercio de siclo (10, 33-34), cuyo valor superaba al impuesto en la Biblia. Nuestro tratado
(2, 4) recoge una tradición según la cual el tributo no tenía fijada ninguna cantidad. Dice
R. Yehudá que cuando los israelitas tomaron del exilio pagaron el tributo con dracmas
(moneda persa), luego con selás (1 selá = 4 dracmas), más tarde con tebás (1 tebá = media
selá), luego con denarios (1 denario= 1 dracma= un cuarto de selá).
La recaudación del tributo se hacía en el mes de Adar (último del año litúrgico), ya
que en el siguiente mes de Nisán todas las adquisiciones para las necesidades cultuales
del Templo había que hacerlas con el nuevo dinero recolectado. La remesa del dinero al
Templo se verificaba en tres épocas: el proveniente de Palestina se entregaba antes del
r r//
Sheq 1, 1-3 Orden segundo: Fiestas - moed
primero de Nisán; el de los países circunvecinos, medio mes antes de la fiesta de las Se-
manas; el de los países lejanos, medio mes antes de la fiesta de los Tabernáculos.
El dinero recolectado se usaba para hacer frente a las necesidades cultuales del Tem-
plo (4, 1-4) de orden público o comunitario. Entre fariseos y saduceos se suscitaba la
cuestión de si era permitido a un privado sufragar los gastos de un sacrificio comunitario.
Según los fariseos, todos los sacrificios públicos debían correr a cuenta de la partida de
los siclos.
La obligación de satisfacer el siclo cesó con la destrucción del Templo, ya que es-
taba en función de las necesidades cultuales. Sin embargo, por orden de Vespasiano,
la costumbre se impuso como ley de Estado, únicamente que ahora la recaudación fue
destinada para el Templo de Júpiter capitolino de Roma y constituyó el llamado fiscus
iudaicus (Bel/. Jud. 7, 6.6). En tiempos de Adriano parece que hubo un intento por parte
del gobierno romano de reconstruir el Templo jerosolimitano y, con este fin, se dispuso
de nuevo que entrara en vigor la recaudación del siclo (Gn R 64 [40d]).
Los dos primeros capítulos del tratado se ocupan de la recogida del impuesto; los dos
siguientes de su empleo; el quinto de la administración del Templo; el sexto de las trece
puertas, mesas y cestos del Templo; los dos últimos del problema de cuándo un objeto
encontrado se ha de considerar puro o impuro, santo o profano.
El tratado tiene huellas de una redacción tardía. Es posible que tras la destrucción
del Templo los rabinos quisieran perpetuar en el recuerdo de las generaciones posteriores
todas estas normas que perdieron desde entonces su efectividad.
CAPÍTULO 1
1. El primer día del mes de Adar' se hace el pregón ( de los preceptos
relativos) al siclo2 y a la doble semilla', El 15 del mismo mes se lee el libro
de Ester en las ciudades amuralladas", se reparan los caminos, las plazas y las
piscinas (de inmersión)', y se hacen todas las cosas necesarias del ámbito pú-
blico, se señalizan las sepulturas6 y también salen (los encargados) por razón
( del precepto) de la doble semilla.
2. R. Yehudá dice: En un principio escarbaban (arrancando la semilla mez-
clada) y lo arrojaban delante de aquéllos 7. Cuando aumentaron los transgreso-
res, escarbaban (arrancando) y lo arrojaban a los caminos. Luego dispusieron
que se declarase todo el campo (donde había sido plantada semilla mezclada)
como sin propietario.
3. El 15 del mismo mes se colocaban las mesas en el ámbito de las provin-
cias; el 25 se colocaban en el Templo. Una vez que las habían colocado en el
1. Adar era el último mes del año litúrgico judío, correspondiendo mayormente a nuestro
mes de marzo.
2. Con este impuesto se pagaban los sacrificios públicos cotidianos, que a partir del pri-
mero de Nisán debían ser adquiridos con la nueva colecta.
3. Cf. tratado Kilayim.
4. En las ciudades amuralladas se celebraba la fiesta de Purim el 15 de Adar.
5. Dañados por el invierno.
6. Esta señalización es necesaria por razón de las leyes de pureza legal.
7. Esta misná se refiere al precepto de la doble semilla.
Siclos - sheqalim Sheq 1, 4-7
231
Templo, comenzaban a embargar. ¿A quién se embargaba? A levitas, israelitas,
prosélitos, esclavos libertados; pero no a mujeres", esclavos o menores. Si el
padre comenzó a pagar el siclo por el hijo menor, no puede interrumpir ( en ade-
lante el pago). A los sacerdotes no se les embargaba por el bien de la concordia.
4. R. Yehuda dice: Ben Bujrí afirmó en Yavne que todo sacerdote que paga
el siclo no peca". R. Yojanán ben Zakay le replicó: No es así, sino «Todo sacer-
dote que no paga el siclo peca»!'. Pero los sacerdotes explicaban a su favor12 el
texto: Toda oblación de sacerdote se quemará toda, no se comerá13. Siendo el
ómer14 , los dos panes15 y los panes de la proposición16 nuestros, ¿cómo pueden
ser comidos?
5. Aunque se dijo que no se embargaba a mujeres, siervos y menores, si és-
tos pagan el siclo, es aceptado. Pero a los gentiles y a los samaritanos que pagan
el siclo no se les acepta directamente. Tampoco se aceptaba directamente el par
de pichones de los pacientes de flujo, o de las mujeres que sufrían asimismo
flujo, o de las que recientemente habían dado a luz, ni los sacrificios por el pe-
cado, ni los sacrificios por la culpa 17. En cambioª, sí se aceptaban directamente
los sacrificios por voto y los sacrificios voluntarios. Ésta es la regla: Se puede
aceptar directamente todo lo que se trae por voto o voluntariamente, pero no se
puede aceptar directamente lo que no se trae por voto o voluntariamente. Así fue
expresamente declarado por Esdras, en cuanto que está escrito: No conviene que
edifiquemos juntos la casa de nuestro Dios 18•
6. Estos son los que están sujetos a una sobretasa: levitas, israelitas, pro-
sélitos y los esclavos que han adquirido la libertad. No, en cambio, [los sacer-
dotes]", las mujeres, los esclavos y los menores. Si uno paga el siclo [por un
sacerdote], o por una mujer, o por un esclavo, o por un menor, queda eximido
(de la sobretasa). Si paga por él mismo y por su compañero, queda sujeto a
una sobretasa19• R. Meír dice: Dos sobretasas. Si uno da una selá2º y recibe un
siclo21, está sujeto a dos sobretasas.
7. Si uno paga el siclo por un pobre, o por su vecino, o por un conciudada-
no, queda exento. Pero si les hace préstamo, queda obligado. Los hermanos y
a. En cambio ... sacrificios voluntarios] b. los sacerdotes]
8. Se podía embargar cualquier objeto, ya que se trataba de un precepto bíblico.
9. En el texto bíblico (Ex 30, 12) se habla sólo de ish, «hombre».
10. Aunque estén exonerados del impuesto.
11. Por diversa interpretación de Ex 30, 13.
12. Aunque no conforme a su significado.
13. Lv 6, 23.
14. Se ofrecía el segundo día de Pascua.
15. De la nueva cosecha; se ofrecían el primer día de la fiesta de las Semanas.
16. Se renovaban semanalmente sobre la mesa de oro del Templo.
17. Alude a samaritanos y paganos, igual que en las disposiciones inmediatas siguientes.
18. Esd 4, 3.
19. Por la gran demanda de medio siclo, estos aumentaban de valor. De ahí que quien
pagaba un siclo (medio por él y medio por otra persona) debía entregar una moneda adicional.
20. Un siclo, según término arameo.
21. Se entiende medio siclo, que era la cantidad que se entregaba de impuesto. •
Sheq 2, 1-4 Orden segundo: Fiestas - moed 232
los socios22 que están sujetos a sobretasa quedan exentos del diezmo del ganado,
pero cuando están obligados al diezmo del ganado23, quedan libres de la sobre-
tasa. ¿Cuál es la sobretasa? Una maá de plata24• Tal es la opinión de R. Meír,
Los sabios dicen: Media.
CAPÍTULO 2
l. Está permitido cambiar los siclos en dáricos25 a causa del transporte por
el camino. Del mismo modo que había cajas26 en el Templo, así las había en las
provincias. Si los habitantes de una ciudad han enviado27 los siclos y estos son
robados o si se pierden, si la oblación fue ya hecha, hacen un juramento ante
los tesoreros (del Templo); si no, lo hacen ante los ciudadanos de la ciudad y
estos tienen que pagar los siclos en sustitución de los otros. Si son encontrados
(los siclos) o si los ladrones los restituyeron, tanto los unos como los otros son
siclos y al año siguiente no se les cuenta28•
2. Si uno da su siclo a su compañero para que pague por él y éste lo entrega
como si fuera por él mismo, si la ofrenda fue hecha, comete un sacrilegio. Si
uno paga el siclo con dinero consagrado29 y si la oblación ha sido hecha y los
animales han sido ofrecidos, comete sacrilegio. (Si paga el siclo) con el dinero
del segundo diezmo o del año séptimo, come lo que corresponde a ello.
3. Si uno reúne monedas y dice: «Éstas serán para mi siclo», la escuela de
Samay dice (de él): El excedente es para sacrificios voluntarios. La escuela
de Hile! dice: El excedente puede dedicarse a cosas profanas". (Si dice:) «Co-
geré de aquí mi siclo», están de acuerdo (ambas escuelas) que el excedente
puede ser dedicado a usos comunes. (Pero si dice:) «Estos son para un sacri-
ficio por el pecado», están de acuerdo en que debe ser destinado a sacrificios
voluntarios. (Si dice:) «Cogeré de ellos para un sacrificio por el pecado», están
de acuerdo en que el excedente puede ser destinado a usos comunes.
4. R. Simeón dice: ¿Qué diferencia existe entre siclos y sacrificio por el
pecado?31 Los siclos tienen un límite fijado, pero el sacrificio por el pecado
no. R. Yehudá dice: Pero los siclos tampoco tienen límite fijado. Cuando los
22. Hermanos que han repartido la herencia paterna, pero que forman una sociedad. Hay
una variante: «Los hermanos que son socios ... ».
23. Por no haber dividido todavía los bienes del padre.
24. Correspondía a una vigesimocuarta parte de un siclo.
25. De oro, con valor de dos siclos.
26. Para depositar el impuesto.
27. Al Templo.
28. Al año siguiente quedan descargados del impuesto.
29. Destinado al Templo.
30. Porque faltaba la intención de dedicarlo al Templo.
31. Se entiende entre el dinero que uno va recogiendo para pagar el impuesto del medio
siclo y el que se acumula para adquirir el sacrificio por el pecado. La escuela de Hile! consi-
dera en el primer caso el excedente como profano, mientras en el segundo lo considera sacro
(destinado a sacrificios voluntarios).
\
Siclos - sheqalim Sheq 2, 5-3, 2
233
israelitas tomaron del exilio, pagaron su siclo en dáricos, luego volvieron a
pagar el siclo en selás, luego en tebás y, finalmente, demandaron pagar el siclo
en denarios. R. Simeón dice: A pesar de todo, la carga para todos era la misma,
pero en el sacrificio por el pecado uno trae una selá, otro dos, otro tres.
5. El excedente de los siclos32 se puede destinar a usos comunes. En el
excedente del diezmo de la efá 33, en el excedente del par de pichones ofre-
cidos por el hombre o mujer que sufre flujo o por la mujer que ha dado a luz
recientemente, en los sacrificios por el pecado y por la culpa, el excedente se
dedica a sacrificios voluntarios. Ésta es la regla: Todo lo que se ofrece a título
de sacrificio por el pecado y por la culpa, el excedente se destina a sacrificios
voluntarios. El excedente de un holocausto se puede destinar a otro holocaus-
to, y el de una ofrenda a otra, el excedente del sacrificio pacífico a sacrificios
pacíficos; el excedente del sacrificio pascual se puede dedicar a sacrificios pa-
cíficos; el excedente de sacrificios de nazireos a sacrificios de nazireos; el ex-
cedente de un sacrificio de un nazir a sacrificios voluntarios; el excedente de
los pobres a los pobres; el excedente de un pobre puede ser destinado para el
mismo pobre; el excedente de cautivos para cautivos; el excedente de un cau-
tivo para el propio cautivo; el excedente de los muertos34 para los muertos; el
excedente de un muerto para sus herederos. R. Meír dice: El excedente de un
muerto debe quedar depositado hasta que venga Elías. R. Natán dice: Con el
excedente de un muerto se le construye una lápida para la tumba.
CAPÍTULO 3
1. Tres veces al año se hacía la recogida en la cámara del Templo: medio
mes antes de la Pascua, medio mes antes de Pentecostés, medio mes antes de
la fiesta de los Tabernáculos. Estos son los tiempos del año para el diezmo del
ganado35. Ésta es la opinión de R. Aquiba. Ben Azay decía: El 29 de Adar, el
primero de Siván, el 29 de Ab", R. Eliezer y R. Simeón dicen: El primero de
Nisán, el primero de Siván y el 29 de Elul. ¿Por qué dijeron el 29 de Elul" y no
el primero de Tisri? Porque es un día festivo y no es posible pagar el diezmo en
día festivo. Por eso lo adelantaron al 29 de Elul.
2. En tres cajas, cada una de la capacidad de tres seás, se recogía la oblación
de la cámara del Templo. En ellas estaba escrito: alef, bet, guimel36• R. Ismael
a. Ab: Elul b. el 29 de Elul: el primero de Tisri
32. El excedente del dinero que se ha ido juntando gradualmente para pagar el impuesto
del medio siclo.
33. Lv 5, 11-13 (flor de harina, que ofrecían en el sacrificio por el pecado los más pobres,
aquellos que no podían comprar dos tórtolas o dos pichones).
34. Excedente de dinero recogido para sufragar los gastos del entierro.
35. Lv 27, 32; cf Bek 9, 5.
36. Las tres primeras letras del ale/ato hebreo, con valor numérico, 1, 2, 3, para saber
qué oblación había sido hecha primero y servirse de ella en primer lugar para la adquisición
de los sacrificios.
-
Sheq 3, 3--4, 1 Orden segundo: Fiestas - moed 234
dice: Estaba escrito en letras griegas: alfa, beta, gamma. El que cogía la obla-
ción no entraba con manto, ni con zapatos, ni con sandalias, ni con filacterias,
ni con amuleto, no sea que se empobreciere y se dijere de él: «Por el pecado
cometido en la cámara se ha empobrecido», o que se enriqueciere y se dijere
de él: «Con lo sacado de la cámara se ha enriquecido», ya que el hombre debe
cumplir tanto con las creaturas como con Dios. Está escrito: Quedaréis libres
de responsabilidad ante el Señor y ante Israel", y hallarás buena opinión ante
Dios y ante los hombres38.
3. Los miembros de la familia de Rabán Gamaliel solían entrar teniendo
entre los dedos el siclo y lo arrojaban delante del encargado de la recogida de
la oblación39. Este hacía la intención y lo empujaba a la caja. El encargado
de recoger la oblación no la recogía hasta no haber dicho a los circunstantes:
«¿Recojo la oblación?», Aquéllos le respondían: «Recoge, recoge, recoge»,
tres veces,
4. Cuando recogía por primera vez la oblación la cubría con un cobertor".
La segunda vez volvía a cubrirla con el cobertor. En la tercera ocasión no la
cubría para evitar que pudiera olvidarse y recogiera como oblación de la sus-
tancia que ya había sido recogida. La primera recogida se hacía a nombre de
la tierra de Israel41, la segunda a nombre de las ciudades de su entorno, y la
tercera a nombre de Babilonia, de Media y de las provincias lejanas.
CAPÍTULO 4
l. ¿Qué se hacía con la recogida de la oblación? Se adquiría con ella los
sacrificios cotidianos42 y los adicionales43, sus libaciones, el ómer44, los dos
panes45, el pan de la proposición46 y todos los sacrificios de la comunidad. Los
guardianes de las plantas47 que crecían espontáneamente en el año sabático48
cogían su salario de la oblación depositada en la cámara del Templo49• R. Yosé
dice: Pero el que quiera puede ofrecerse a ser guardián gratuito. Le replicaron:
En todo caso, tú dices que no se ofrece sino lo que es de la comunidad.
37. Nm 32, 22.
38. Prov 3, 4.
39. Para asegurarse de que su oblación iba a ser empleada en la adquisición del sacri-
ficio y que no quedase como remanente.
40. Los siclos remanentes para no coger de ellos la próxima vez.
41. Ya que eran sus habitantes los primeros en cumplir con la obligación del siclo.
42. Nm 28, 1-8.
43. Sacrificios especiales para los sábados, luna nueva y días festivos (Nm 28, 9-31).
44. Lv 23, 9ss.
45. Lv 23, 16-17.
46. Ex 25, 30; Lv 24, 5ss.
47. Lv 25, 2-7.
48. Los frutos del año sabático eran dejados para los pobres, pero el ómer y los panes de
la proposición había que prepararlos con el fruto nuevo.
49. Debido a que el trabajo que realizaban los guardas era considerado como pertene-
ciente al sacrificio.
Siclos - sheqolim Sheq 4, 2-6
235
52
2. La vaca (roja)", el chivo expiatorio51, la cinta de púrpura se ofrecían a
costa de la oblación recogida en la cámara del Templo. Pero la rampa para la
vaca53, la rampa para el chivo expiatorio54, la cinta ( que se colocaba) entre los
cuemos55, el canal de agua56, los muros de la ciudad y de sus torres, todas las ne-
57
cesidades de la ciudad eran provistos con los sobrantes de la cámara . Abá Saúl
dice: En cuanto a la rampa de la vaca, los sumos sacerdotes la hacen a su costa.
3. ¿Qué se hacía con el excedente del resto de la cámara? Se compraba con
él vino, aceite, harina58 y la ganancia era para el Templo. Ésta es la opinión de
R. Ismael. R. Aquiba dice: No se puede hacer ganancia ni con los bienes del
Templo ni con los de los pobres.
4. ¿Qué se hacía con el excedente de la oblación?59 (Se compraban) lami-
nillas de oro para cubrir el Santo de los Santos. R. Ismael dice: El excedente
de los frutos es para los sacrificios supletorios'" del altar y el excedente de la
oblación es para utensilios del culto. R. Aquiba dice: El excedente de la obla-
ción es para los sacrificios supletorios del altar y el excedente de las libaciones
es para los instrumentos del culto. R. Jananías, prefecto de los sacerdotes, dice:
El excedente de las libaciones es para los sacrificios supletorios del altar y el
excedente de la oblación para los utensilios del culto. Ninguno de los dos esta-
ba de acuerdo en lo referente a los frutos.
5. ¿Qué se hacía con el excedente del incienso?61 Se apartaba de él el sala-
rio de los operarios62, lo rescataban luego con ( el dinero previsto) para la paga
de los operarios, lo entregaban a los operarios como salario y lo adquirían de
nuevo ( con dinero) de la nueva oblación. Si la nueva oblación había llegado a
tiempo, se adquiría con la oblación nueva; si no, con la vieja.
6. Si uno hace entrega de sus bienes al santuario y se encuentran entre ellos
cosas aptas para los sacrificios de la comunidad, se dan a los artesanos como
paga. Ésta es la opinión de R. Aquiba. Le replicó BenAzay: No es ésa la regla,
sino que se separa de ellos la paga de los artesanos, luego se redimen con el
50. Nm 19, lss. Cf. el tratadoPará.
51. Lv 16, 10.2lss.
52. Que se usaba para distinguir los dos machos cabríos del día de la expiación: Lv 16,
5ss. Cf. Yom 4, 2.
53. Cf. Par 3, 7.
54. Cf. Jos 6, 4; Yom 6, 4.
55. Yom 6, 6.
56. Que corría por el atrio del Templo.
57. Con el remanente sobrado después de haber cogido la oblación.
58. Revendiéndolos después a los que querían ofrecer un sacrificio.
59. Con el dinero que quedaba en la caja el 29 de Adar, ya que a partir del día siguiente
había que emplear el dinero de la nueva colecta.
60. Holocaustos espontáneos que se ofrecían luego de los ordinarios.
61. Cada año se apartaban 368 minas de incienso, del que se usaba una mina diaria
(media por la mañana y media por la tarde), aparte de tres minas más el día de la expiación.
Pero el año tenía sólo 354 días (año lunar), de ahí que sobraran algunas minas. El problema
que se planteaba era cómo hacer posible el uso del incienso remanente para las necesidades
del año nuevo, en el que estaba establecido que se debía emplear oblación nueva.
62. De ese modo perdían las minas el carácter sacro.
Sheq 4, 7-5, 1 Orden segundo: Fiestas - moed 236
dinero de los artesanos, se entregan a éstos como salario y se vuelven a adquirir
con la nueva oblación63.
7. Si uno consagra sus bienes al Templo y entre ellos se encuentra ganado
apto para colocar sobre el altar, ya sean macho o hembra, R. Eliezer dice: Los
machos se venden para obviar las necesidades de los holocaustos y las hem-
bras" se venden para las necesidades de los sacrificios pacíficos. Su precio,
juntamente con el resto de los bienes, revierte al tesoro del Templo. R. Yehosúa
dice: Los machos mismos pueden ser ofrecidos en holocausto, mientras que las
hembras se venden para las necesidades de los sacrificios pacíficos y con su
precio se ofrecen holocaustos. El resto de los bienes revierte al tesoro del Tem-
plo. R. Aquiba dice: Prefiero la opinión de R. Eliezer a la de R. Yehosúa, porque
R. Eliezer aplica la regla uniformemente, mientras que R. Yehosúa hace distin-
ción. R. Papías dice: Oí lo que es conforme a las palabras de ambos. Si uno con-
sagra ( sus bienes) explicitando, entonces es conforme a la opinión de R. Eliezer;
pero si los consagra sin explicitar, es conforme a la opinión de R. Yehosúa.
8. Si uno consagra sus bienes para el Templo y hay entre ellos cosas aptas
para poner sobre el altar, como vino, aceite, aves, R. Eliezer dice: Se venden
para las necesidades de la misma especie y con su precio se ofrecen holocaus-
tos. El resto de los bienes revierte al tesoro del Templo.
9. Una vez cada treinta días se fijan los precios con la cámara del Templo.
Si uno se compromete a suministrar flor de harina a cuatro y se pone a tres, la
suministra a cuatro65; a tres y se pone a cuatro, la suministra a cuatro, porque el
Templo tiene la ventaja. Si la harina se llena de gusanos, el daño es para él. Si
el vino se avinagra, el dafio es para él. No recibe su dinero en tanto el altar no
lo haya aceptado.
CAPÍTULO 5
1. Estos eran los que estaban encargados en el Templo66: Yojanán ben Pinjas
(estaba encargado) de los sellos67, Ajías de las libaciones, Matías ben Samuel
de las suertes68, Petajías de los sacrificios de las aves. Este Petajías es Mardo-
queo. ¿Por qué se llamó Petajías? Porque sabía abrir69 y exponer temas. Cono-
cía setenta lenguas. Ben Ajías ( estaba encargado) de los enfermos del vientre";
63. Según lo dicho en la misná precedente.
64. Que no pueden ser empleadas para el holocausto.
65. Se comprometió a dar cuatro seás de harina por una selá, mientras que, en el mo-
mento de la entrega, tres seás valen una selá. El principio que rige es que el Templo lleva
siempre las de ganar.
66. No son personajes contemporáneos, sino quizás los más representativos.
67. Cf las misnayot 3 y 4 de este capítulo.
68. Las suertes se utilizaban para determinar quiénes debían realizar una u otra cere-
monia. Cf. Yom 2, 1-4.
69. La raíz hebreapzs significa «abrir». Petajías significa literalmente «El Señor abre».
70. Los sacerdotes estaban muy expuestos a los problemas intestinales a causa de ir
descalzos por el pavimento y de comer abundante carne.
Sheq 5, 2-6
Siclos - sheqalim
237
72
Nejonías era excavador de pozos"; Gabini, pregonero • Ben Gueber estaba
73
encargado del cierre de las puertas, Ben Bebay de la correa , Ben Azarías del
75
tírnbalo74, Hugrás ben Leví del canto , la familia de Garmú de la preparación
del pan de la proposición, la familia de Abtinas de la preparación del incienso,
76
Eleazar de las cortinas, Pinjas de la ropa •
2. No había menos de tres tesoreros77 y de siete supervisores. No se desig-
naba ningún oficio sobre la comunidad (que tuviese administración) de dinero
con menos de dos personas, a excepción de Ban Ajías, (encargado) de los en-
fermos de vientre, y de Eleazar, (encargado) de las cortinas, porque ellos eran
aceptados por la mayoría de la comunidad.
3. En el Templo había cuatro sellos y en ellos estaba escrito: «ternero»,
«carnero», «cabrito», «pecadorn78• Ben Azay dice: Eran cinco y en ellos estaba
escrito en arameo: «ternero», «camero», «cabrito», «pecador pobre», «pecador
. rico». (El que tenía la palabra) ternero servía para las libaciones del ganado
mayor, grande o pequeño, macho o hembra. El del cabrito servía para las li-
baciones del ganado menor, grande o pequeño, macho o hembra, a excepción
de carneros. (El que tenía escrito) camero servía sólo para las libaciones de los
cameros. (El que tenía escrito) pecador servía sólo para las libaciones de los tres
9
animales de los leprosos 7 •
4. Si uno quería una libación, se dirigía a Yojanán, que era el encargado de
los sellos. Le entregaba dinero y recibía a cambio el sello. Se volvía entonces
a Ajías, que era el encargado de las libaciones, le entregaba el sello y recibía
de él la libación. Por la tarde se reunían uno y otro. Ajías devolvía los sellos y
recibía el dinero correspondiente. Si había excedente, el excedente era para el
Templo. Si había de menos, Yojanán solía pagarlo de su propio peculio, ya que
el Templo tiene siempre las de ganar.
5. Si alguien perdía el sello, se le hacía esperar hasta la tarde. Si sacaban a
su favor el valor correspondiente a su sello, se le entregaba; si no, no se le daba
nada. El nombre del día era escrito en los sellos" a causa de los estafadores.
6. En el Templo había dos cámaras: la cámara de los secretos y la cámara de
los utensilios. En la cámara de los secretos, los temerosos del pecado deposita-
ban en secreto (sus donaciones), y los pobres de buena familia se sustentaban a
costa de ellas. En la cámara de los utensilios dejaban los utensilios todos los que
71. Responsable del agua (cisternas, pozos) que necesitaban los peregrinos que acudían
a Jerusalén.
72. Llamaba todas las mañanas en el Templo a sacerdotes y levitas para que cumplieran
sus oficios.
73. Con la que se zurraba los pies de los sacerdotes o levitas que se quedaban dormí·
dos en la vigilia nocturna (Mid 1, 2).
74. Cf. Tam 7, 3.
75. Cf. Yom 3, 11.
76. Ropa que usaban los sacerdotes en las funciones.
77. Guardaban el dinero del Templo y proveían a sus necesidades.
78. Pecador se refiere aquí a leproso.
79. Lv 14, 10.
80. Para evitar que un sello perdido pudiese ser usado al día siguiente.
Sheq 6, 1-4 Orden segundo: Fiestas - moed 238
querían hacer una donación voluntaria. Cada treinta días, los tesoreros la abrían.
Todo utensilio que allí encontraban necesario para el tesoro del Templo lo deja-
ban. El resto era vendido y su valor revertía a la cámara del tesoro del Templo.
CAPÍTULO 6
1. En el Templo había trece cestos, trece mesas y trece postraciones. Los
miembros de la familia de Rabán Gamaliel y de Rabí Jananías, prefecto de
los sacerdotes, se postraban catorce veces. Y ¿dónde tenía lugar la adicional?
Frente al cuarto de la leña, porque existía entre ellos una tradición (recibida) de
sus padres según la cual allí estuvo escondida el Arca81.
2. Ocurrió en una ocasión que un sacerdote que estaba trabajando (en aquel
lugar) observó que el pavimento era diferente del resto. Fue a comunicárselo a
. su colega, pero antes de poder terminar sus palabras falleció. Supieron así con
certeza que allí había estado escondida el Arca.
3. ¿Dónde tenían lugar las postraciones? Cuatro en el norte, cuatro en el sur,
tres en el oriente y dos en el occidente, correspondiendo a las trece puertas. Las
puertas meridionales estaban cercanas a las occidentales: la puerta superior, la
puerta del fuego, la puerta de los primogénitos y la puerta del agua. ¿Por qué fue
llamada puerta del agua? Porque por ella introducían el cántaro de agua para la
libación en la fiesta de los Tabernáculos. R. Eliezer ben Jacob dice: Allí manaba
el agua y en un futuro saldrá (agua) de debajo del umbral del Templo82• Frente
a ellas, en el norte, cercanas a las occidentales, se encontraban la puerta de
Yejonías, la puerta del sacrificio, la puerta de las mujeres y la puerta del canto.
¿Por qué fue llamada puerta de Yejonías? Porque por ella salió Yejonías cuando
partió al exilio. En la parte oriental estaba la puerta de Nicanor y dos portillones,
uno a la derecha y otro a la izquierda. En la parte occidental había dos que no
tenían nombre.
4. En el Templo había trece mesas83; ocho de mármol en la sección donde
eran sacrificados los animales y sobre las cuales se lavaban las vísceras. En la
parte occidental de la rampa había dos, una de mármol y la otra de plata. En
la de mármol se colocaban las partes de la víctima84, sobre la de plata los uten-
silios del culto. Había otras dos en el pórtico, en el interior, junto a la entrada
del Templo; una era de mármol y la otra de oro. Sobre la de mármol se colocaba
el pan de la proposición cuando era introducido y sobre la de oro cuando era
sacado, ya que en las cosas sagradas es adecuado el subir de grado, no el des-
cender. Había además una mesa de oro en el interior sobre la que se colocaba
permanentemente el pan de la proposición85.
81. Cf. 2 Cr 35, 3, donde se indica que Josías ordenó a los levitas colocar en el Templo
el arca y que fue base de la tradición aquí referida.
82. Cf. Ez 47, 1-5.
83. Cf. Tarn 3, 5; Mid 3, 5.
84. Destinadas para el sacrificio. El frescor del mármol ayudaba a conservar la carne.
85. Que se renovaba todos los viernes. Cf. Ex 25, 23-30.
239 Siclos - sheqalim Sheq 6, 5-7, 1
5. En el Templo había trece cajas y estaba escrito en ellas: «siclos nuevos»86,
«siclos viejos», «sacrificios de aves», «pichones para el holocausto», «leña»87,
«incienso», «oro para el propiciatorio»88, «seis para los sacrificios voluntarios».
¿«Siclos nuevos»? Los de cada año. «Viejos», uno que no había pagado el siclo
el año pasado lo pagaba al año siguiente. «Sacrificios de aves» son las tórtolas.
«Pichones del holocausto» son los polluelos de la paloma. Todos éstos son para
el holocausto. Ésta es la opinión de R. Yehudá. Los sabios dicen: El sacrificio
de aves consiste en un sacrificio por el pecado y un holocausto. El sacrificio de
pichones de holocausto es todo él holocausto89•
6. Si uno dice: «Me obligo a leña», no puede ser menos que dos leños; «in-
cienso», no puede ser menos de un puñado; «oro», no puede ser menos de un
denario de oro. Seis para sacrificios voluntarios. «Sacrificio voluntario», ¿qué
hacían con esto? Se compraban con ello holocaustos, de los que la carne era
para el Señor y las pieles para los sa;erdotes. Ésta es la explicación que daba
el Sumo Sacerdote Yehoyadá a Éste es el sacrificio por el delito, pues se hizo
reo ante el Señor": Ésta es la regla: De todo lo que viene a título de pecado o
culpa, se compra con ello holocaustos, siendo la carne para Dios y las pieles
para los sacerdotes. Así se cumplen los dos textos: Un sacrificio por la culpa al
Señor91 y Un sacrificio por la culpa a los sacerdotes 92. Está escrito: El dinero
del sacrificio por el delito y el dinero por el sacrificio por el pecado no será
llevado al Templo; será de los sacerdotes93•
CAPÍTULO 7
l. Si se encontraban monedas entre los siclos y los sacrificios voluntarios,
si estaban cercanas a los siclos, revertían a los siclos; si estaban cercanas a los
sacrificios voluntarios, revertían a éstos; si se encontraban a mitad de distancia,
revertían a los sacrificios voluntarios. (Si se encontraba dinero) entre la caja
de la leña y la del incienso, si estaba cercano a la de la leña, revertía a ésta; (si
estaba cercano a la) del incienso, revertía a la de ésta; si se encontraba a mitad
de distancia, revertía a la del incienso. (Si se encontraba dinero entre la caja) de
los sacrificios de las aves y la de los pichones del holocausto, si estaba cercano
a la de los sacrificios de las aves, revertía a éstos; si estaba cercano a la de los
pichones del holocausto, revertía a éstos; si se encontraba a mitad de distancia,
revertía a la de los pichones del holocausto. (Si se encontraba dinero) entre el
dinero común y el del segundo diezmo, si estaba cercano al común, revertía a
86. Recolectados en el año en curso.
87. Allí se recogía el dinero destinado a la adquisición de leña.
88. Ex 25, 17-21.
89. Cf. Qin 1, l.
90. Lv 5, 19.
91. Lv 5, 15.
92. Lv 5, 18.
93. 2 Re 12, 16.
r
Sheq 7, 2-7 Orden segundo: Fiestas - moed 240
éste; si estaba cercano al del segundo diezmo, revertía a éste; si se encontraba
a mitad de distancia, revertía al segundo diezmo. Ésta es la regla: Se regula por
la cercanía incluso para lo menos importante. Cuando esté a igual distancia
( del uno que del otro), según lo más importante.
2. El dinero que se encuentre delante de tratantes de ganado se considera
siempre como diezmo94. (Si se encuentra) en el monte del Templo, (se conside-
ra) común. (Si se encuentra) en Jerusalén, durante una de las fiestas de peregri-
nación, es considerado como del diezmo. En el resto del año, común.
3. Si se halla carne en el atrio del Templo, si son miembros enteros, se con-
sideran pertenecientes a sacrificios de holocaustos; si son trozos95, se consi-
deran pertenecientes a sacrificios por el pecado. Si se halla carne en Jerusalén,
se considera como perteneciente a sacrificios pacíficos. En uno y otro caso se
la deja desfigurar" y se la lleva al lugar de la cremación. Si se halla dentro de
los límites, si son miembros enteros, se consideran como carroña; si son trozos,
están permitidos. Pero en tiempo de una de las fiestas de peregrinación, cuando
la carne es abundante, incluso miembros enteros están permitidos.
4. Si se encuentra una pieza de ganado en Jerusalén hasta Migdal Eder97
o a una distancia semejante en cualquier dirección, si es macho (se considera)
como holocausto; si es hembra98, como sacrificio pacífico. R. Yehudá dice: Si
es apto para el sacrificio pascual99, (se considera) como sacrificio pascual, (si
fue encontrado) treinta días antes de la fiesta.
5. Antiguamente se hipotecaba al autor del hallazgo hasta que traía la co-
rrespondiente libación. Cuando comenzaron a dejar (al animal hallado) y a
huir'?", ordenó el tribunal que la libación se pusiera a costa de la comunidad.
6. R. Simeón decía: Seis cosas dispuso el tribunal y ésta es una de ellas.
Si un pagano envía su holocausto desde una ciudad del mar y, juntamente con
él, envía la libación, se ofrecen de su peculio; si no, se ofrecen a costa de la
comunidad. De la misma manera, si un prosélito moría y dejaba sacrificios,
si tenía libaciones 1°1, se ofrecía de lo suyo; si no, se ofrecía de la comunidad.
Era una condición del tribunal que si moría un sumo sacerdote, la oblación
era ofrecida por la comunidad. R. Yehudá dice: Por los herederos, y debía ser
ofrecida entera.
7. (El tribunal dispuso) sobre la sal y la leña que los sacerdotes pudieran
usar de ellas; respecto a la vaca, que no fuera sacrilegio el uso de su ceniza'?';
respecto al sacrificio de aves inhábiles, que pudieran ser ofrecidas (otras) con
94. Como segundo diezmo que debía ser gastado en Jerusalén.
95. Cortados como para ser comidos.
96. Lo cual ocurre dejándola hasta el tercer día. De ese modo pierde su carácter sagrado.
97. Cerca de Belén, Gn 35, 21.
98. No apta para holocausto (Lv 1, 3).
99. Macho de cordero o cabrito, menor de un año.
100. Para no cargar con las costas de la libación.
1 O 1. Si dejaba dinero para pagar las ofrendas farináceas y las libaciones que acompaña-
ban al sacrificio.
102. Que se usaba con fines medicinales.
Siclos - sheqalirn Sheq 8, 1-6
241
Jos bienes de la comunidad. R. Yosé dice: El que suministra los sacrificios de
aves tenía que suministrar las sustituciones por las inservibles.
CAPÍTULO 8
1. Todos los esputos que se hallen en Jerusalén han de ser considerados
puros, a excepción de los del mercado superior. Ésta es la opinión de R. Meír.
R. José dice: En el resto de los días del año, los que se encuentran en medio
103
( de la calle) se consideran impuros; los que se encuentran a los lados, puros .
Durante las fiestas de peregrinación, los que se encuentran en medio se consi-
deran puros, y los que se encuentran a los lados, impuros, ya que por ser pocos
se retiran a los lados.
2. Todos los utensilios que se encuentran en Jerusalén en la bajada hacia el
lugar de la inmersión'?' se consideran impuros; pero si es en la subida se consi-
deran puros, ya que no es lo mismo (su condición) en la bajada que en la subida.
Ésta es la opinión de R. Meír. R. Yosé dice: Todos se pueden considerar puros,
a excepción del cesto, del rastrillo y del azadón destinados a las sepulturas.
3. Si uno encuentra un cuchillo el día catorce!", puede hacer con él inme-
diatamente la inmolación. Si lo encuentra el día trece, lo debe volver a sumer-
gir. Si encuentra un hacha, ya sea en una u otra circunstancia, debe volver a
sumergirla. Si el catorce ocurre en sábado, puede hacer la inmolación inmedia-
tamente con ella. Si la encuentra el quince, puede inmolar inmediatamente con
ella. Si se encuentra atada a un cuchillo, se considera como el cuchillo!".
4. Si una cortina se ha hecho impura con impureza derivada, se sumerge
en el interior ( del Templo) y se coloca inmediatamente ( en su lugar). Si se hizo
impura con impureza originante, se sumerge fuera ( del Templo) y se extiende
en el muroª. Si es nueva, se extiende sobre el tejado del pórtico para que pueda
contemplar el pueblo el trabajo en ella realizado, que es excelente.
5. Rabán Simeón ben Gamaliel decía en nombre de R. Simeón, hijo del
prefecto: La cortina tiene el grosor de un palmo, está tejida con 72 cordones,
cada uno de los cuales tiene 24 hilos. Su longitud es de 40 codos y su anchura
de 20 codos. Estaba hecha de ochocientos veinte mil (hilos). Se hacían dos en
todo el año. Trescientos sacerdotes ( eran necesarios) para su inmersión.
6. Si la carne de los más sacrosantos sacrificios1º7 se hace impura, ya sea
con impureza originante o ya sea con impureza derivada, ya sea internamente
o externamente, la escuela de Samay dice: Se quema toda en el interior a no ser
a. muro + porque necesita de una puesta de sol
103. Las personas puras iban por los lados de la calle, las impuras por el centro, para
evitar el contagio.
104. Adonde se llevaban para purificarlos.
105. Del mes de Nisán, vigilia pascual.
106. Es decir, que ha sido purificada.
107. Cf. Zeb 5, 1-5.
Sheq 8, 7-8 Orden segundo: Fiestas - moed 242
que se haya hecho impura con impureza originante en el exterior. La escuela de
Hilel dice: Todo se quema en el exterior a no ser que se hubiere contaminado
con impureza derivada en el interior.
7. R. Eliezer dice: Lo que se ha contaminado con impureza originante, ya
sea en el interior o en el exterior, se quema en el exterior. Lo que se ha contami-
nado con impureza originada, ya sea en el interior o ya en el exterior, se quema
en el interior. R. Aquiba dice: El lugar donde deviene impura es el lugar de su
cremación.
8. Las partes del sacrificio cotidiano se colocaban hacia la mitad de la ram-
pa, debajo, en la parte oriental; las del sacrificio adicional se colocaban hacia
la mitad de la rampa, debajo, en la parte occidental; las del sacrificio del no-
viluniol'" eran colocadas debajo de la comisa del altar. (La ley) de los siclos y
de las primicias!" tenía su validez. sólo por razón del Templo, pero (la ley) del
diezmo del trigo, del ganado y de los primogénitos tiene validez ya por razón
· del Templo, ya sin él. Si uno hace dedicación de siclos y primicias, son cosa
santa. R. Simeón enseña: Si uno dice: «Estas primicias son santas», no son por
eso santas.
108. Nm 28, 11.
109. Dt26, 1-11.
DÍA DEL PERDÓN
(yom ha-kippurim o yoma)
El día del perdón, yom Kippur, o yom ha-Kippurim como era llamado en tiempos
antiguos, o simplemente Yoma, es decir, «el día», el día por antonomasia, constituye en el
judaísmo tardío el culmen del afio. En este día el hombre se libra de sus pecados con tal
que, mediante el arrepentimiento, se haga digno de ello. Es un día de ayuno total, sin que
esté pennitido comer ni beber nada desde el atardecer hasta al atardecer siguiente. Tam-
bién quedan prohibidos todos los trabajos que no son lícitos en sábado, no admitiéndose
las excepciones válidas en día festivo. La fiesta penitencial se celebra el 10 del mes de
Tisri (septiembre-octubre), es decir, a los diez días de haber comenzado el Afio Nuevo.
Durante el periodo de la existencia del Templo, el día del perdón recibía una impron-
ta sacra a través de los especiales sacrificios celebrados en el santuario. Era el único día
del afio en que el Sumo Sacerdote entraba en el Santo de los Santos y pronunciaba de
modo explícito el nombre del Sefior. La singularidad de la fiesta también se marcaba por
el hecho de que únicamente el Sumo Sacerdote era quien podía realizar los sacrificios ese
día, para los que se preparaba con una semana previa de reclusión y de prácticas. El Sumo
Sacerdote tenía asimismo que revestirse de un vestido sencillo blanco de lino cuando
realizaba los actos específicos del Día de la Expiación, dejando los preciosos ornamentos
que revestía para el sacrificio diario y para los sacrificios festivos. De ese modo tenía que
cambiar cinco veces las vestiduras durante ese día, precediendo y siguiendo cada vez una
purificación de manos y de pies.
El momento cumbre de la celebración lo constituía el ofrecimiento del incienso en el
Santo de los Santos. El Sumo Sacerdote recogía brasas del altar con un brasero e incienso
con una paleta de oro. Con la paleta en la mano izquierda y con el brasero en la derecha,
se dirigía al Santo de los Santos. Al llegar ante el Arca, colocaba en el suelo el brasero
y ponía el incienso en él. Mientras el lugar santo se llenaba de humo, el Sumo Sacerdo-
te salía afuera y decía una breve oración. Según los saduceos, el Sumo Sacerdote debía
echar el incienso sobre las brasas al llegar a la cortina, de modo que entrase al Santo de los
Santos en medio del humo. De ahí que, cuando entre las filas sacerdotales aumentaron
los partidarios de la secta saducea, se tomaba juramento al Sumo Sacerdote, en la vigilia
de la fiesta, de que obraría según la opinión de los fariseos.
El tratado desarrolla fundamentalmente lo relativo al sacrificio del día. Tan pronto
como despuntaba el día, el Sumo Sacerdote, revestido con sus ornamentos, sacrificaba el
cordero del sacrificio matutino cotidiano, recogía la sangre en una escudilla y la arrojaba
sobre el altar exterior. Se dirigía luego al Hekal, donde quemaba sobre el altar de oro el
incienso diario y ponía en orden las lámparas del candelabro de oro. Luego volvía otra
vez al altar exterior, donde entretanto el cordero había sido descuartizado, y ofrecía las par-
tes del animal sacrificado con la correspondiente oferta de harina y vino, como asimismo
su sacrificio personal de pan. Después tenían lugar los sacrificios festivos o adicionales,
excluyéndose el del cabrito o carnero, que tenían lugar tras el sacrificio expiatorio del día.
Orden segundo: Fiestas - moed 244
Luego el Sumo Sacerdote se ponía las vestiduras blancas para iniciar la tercera parte
de la liturgia, la más significativa. Se acercaba al joven toro que ofrecía de su propio pe-
culio como sacrificio por el pecado, colocaba sus manos sobre su testuz y recitaba la con-
fesión de los pecados, por sí y por su familia. Cuando en esta ocasión el Sumo Sacerdote
pronunciaba distintamente el nombre divino de Yhwh, el cual en ningún otro día del año
se osaba pronunciar, la multitud, que se apiñaba en el atrio del Templo, caía de rodillas y
exclamaba: «Bendito sea el nombre de la gloria de su reino por siempre jamás».
A continuación, se dirigía el Sumo Sacerdote a la parte norte del altar de los holo-
caustos, donde le esperaban dos machos cabríos. A través de las suertes se decidía cuál
era para Dios y cuál para Azazel. Ataba luego a éste una cinta carmesí en los cuernos
como distintivo y al otro en el pescuezo. Volvía a colocar las manos sobre el testuz del
toro y hacía la confesión de los pecados por toda la casa de Aarón, Pronunciaba de nuevo
el nombre divino provocando la misma reacción en la multitud.
Sacrificaba a continuación el toro, recogiendo la sangre en una escudilla que colocaba
provisionalmente en el suelo. Llegaba entonces el momento solemne de penetrar en el
. Santo de los Santos para quemar incienso ante el Arca. Este momento era de gran expecta-
ción y emoción para los creyentes circunstantes. De ahí que el Sumo Sacerdote apresuraba
al máximo la vuelta y decía una corta oración al salir. Tomaba luego la escudilla con san-
gre y volvía al Santo de los Santos. Mojaba ocho veces los dedos en la sangre y rociaba el
Arca de la Alianza, una vez en dirección hacia arriba y siete hacia abajo.
Salía y sacrificaba en el atrio el macho cabrío destinado por las suertes «para Dios».
Recogía la sangre en una segunda escudilla y volvía por tercera vez al Santo de los San-
tos y rociaba de nuevo ocho veces el Arca con la sangre. En el Hekal, hacia la mitad de
la cortina, realizaba otras dieciséis aspersiones, ocho con la sangre del toro y ocho con la
del macho cabrío. Vaciaba luego la sangre de las dos escudillas en otra tercera escudilla y
la mezcla la derramaba una vez sobre los «cuernos» del altar interior de oro y siete veces
sobre la superficie. El resto de la sangre lo vertía en las basas del altar exterior.
Después iba junto al macho cabrío destinado para Azazel. Colocaba sobre su cabeza
las manos y hacía la confesión de los pecados por todo el pueblo. Otra vez pronunciaba
claramente el nombre divino y el pueblo caía de rodillas con la misma expresión de ala-
banza en la boca. El macho cabrío era entregado al guía, que debía conducirlo al desierto.
Muchos de los notables de Jerusalén acompañaban la marcha hasta la primera de las diez
covachas. Llegado al lugar previsto del desierto, el guía se subía a una roca, partía una
cinta roja en dos mitades, una parte la sujetaba a la roca, la otra la ataba a los cuernos del
camero, y a continuación lo despeñaba por el precipicio.
Entretanto, el Sumo Sacerdote abría los dos animales sacrificados, recogía en una
fuente las partes que habían de ser quemadas en el altar y el resto, carne y piel, era quema-
do fuera del recinto del santuario. Cuando llegaba la noticia del despeñamiento del macho
cabrío, el Sumo Sacerdote leía la perícopa correspondiente del libro de Levítico y pronun-
ciaba de memoria la de Números. Se ponía después sus vestiduras de oro y realizaba los
sacrificios adicionales, junto con su propio macho cabrío. Las partes que había colocado
antes en la fuente las echaba al fuego en el altar exterior. Realizaba luego el sacrificio
diario vespertino. Se cambiaba de vestiduras y se dirigía por última vez al Santo de los
Santos a recoger la paleta de oro y el brasero. Volvía a vestirse los ornamentos preciosos
y en el Hekal quemaba incienso en el altar de oro y ponía en orden las siete lámparas del
candelabro de oro. Así se cerraba este día tan ajetreado y lleno para el Sumo Sacerdote.
Dos son los textos bíblicos que hacen referencia al sacrificio del Día del Perdón,
Lv 16, 1-43, y Nm 29, 7-11. El carácter compuesto de la perícopa de Levítico ha sido
reconocido por la crítica. Entre los dos textos surgen algunas diferencias en la interpre-
tación. Entre los rabinos se discuten fundamentalmente dos problemas. Primero, si los
Día del perdón - yom ha-kippurim Yom 1, 1-3
245
crificios adicionales, que en los otros días festivos se celebran entre los dos sacrificios
sa tidianos, han de tener lugar inmediatamente después del sacrificio cotidiano matutino
codespués del sacrificio expiatorio. Segundo, si el macho cabrío demandado en Lv 16, 5
0
el mismo mencionado en Nm 29, 8.
es La fiesta del Yorn Kippur es tardía, ciertamente postexílica. Resulta imposible preci-
sar en qué momento se ha introducido, pero parece que en tiempos de Esdras y Nehemías
no estaba aún vigente.
El tratado consta de ocho capítulos que desarrollan las prescripciones relativas al sa-
crificio del día de la expiación en el Templo, aunque también contienen otras relaciona-
das simplemente con el Templo. El capítulo primero trata de la preparación del Sumo
Sacerdote para el Día de la Expiación. El segundo, de la distribución de oficios entre los
sacerdotes. Del tercero al séptimo, se prescribe el orden de las ceremonias. El octavo versa
sobre el ayuno y el significado de la liturgia del Yom Kippur, el perdón de los pecados.
Es importante el último capítulo, porque muestra que el culto judío no es una magia
que obtenga unos efectos espirituales o sobrenaturales a cambio de unas ceremonias ex-
ternas. El perdón de los pecados no se obtiene si no hay arrepentimiento de corazón. Por
otro lado, la moral judía que aquí se refleja no es sólo vertical, sino también horizontal.
Los pecados cometidos contra los demás sólo obtienen su perdón cuando éstos lo otorgan.
Esto evoca aquellas palabras de Jesús: «Si vas a presentar una ofrenda ante el altar y allí
te acuerdas de que tu hermano tiene algo contra ti, deja allí tu ofrenda ante t:¡l altar, ve pri-
mero a reconciliarte con tu hermano y luego vuelve a presentar tu ofrenda» (Mt 5, 23-24).
CAPÍTULO 1
1. Siete días antes del Yom Kippur' (Día del Perdón) el Sumo Sacerdote
2
es separado de su familia y (llevado) a la Cámara de los Consejeros • Asignan
(también) a otro sacerdote que lo sustituya en caso de que ocurra algo que lo
haga inepto. Rabí Yehudá afirma: Incluso se le ha de asignar otra mujer, no sea
que su esposa muera, ya que está escrito: Hará la expiación por sí mismo y
por su casa3• Por su casa, o sea, su mujer. Le replicaron: Si fuese así, esto no
tendría término.
2. Durante los siete días ha de asperjar la sangre, quemar el incienso, cui-
dar las lámparas, ofrecer la cabeza y los pies ( del animal sacrificado). En los
otros tiempos, si quiere ofrecer, puede hacerlo, ya que el Sumo Sacerdote tiene
la primacía en ofrecer cualquier parte ( del animal) y en retirarla para sí".
3. Ponen a su disposición algunos de los ancianos del tribunal que han
de leerle el ritual del día. Le dicen: «Mi señor, Sumo Sacerdote, recita con tu
l. Ocurría el l0deTisri, cf. Lv 16, 1-34; Nm29, 7-11.
2. Para evitar que contrajese alguna impureza que le impidiese oficiar el día de la solem-
nidad. Según la Guemará, se daba el nombre de consejeros a los antiguos sumos sacerdotes,
cuya multiplicidad se explica por ser una dignidad que cambiaba anualmente.
3. Lv 16, 6.
4. Los sacerdotes estaban organizados en veinticuatro «guardias», cada una formada por
entre cuatro y nueve familias. Cada guardia tenía por tumo rotatorio una semana de servicio
en el Templo. Las suertes decidían qué sacerdotes oficiaban en el culto. El Sumo Sacerdote
tenía siempre el derecho de hacer el sacrificio y de reservarse la mejor parte.
Yom 1, 4-8 Orden segundo: Fiestas - moed 246
propia boca, no sea que te hayas olvidado o que no lo hayas aprendido»5• La
vigilia del Día del Perdón por la mañana lo llevan a la Puerta Oriental y hacen
pasar delante de él toros, cameros y corderos, a fin de que se experimente y se
ejercite en el trabajo6 .
4. Durante los siete días no le retraen ni la comida ni la bebida. La vigilia
del Día del Perdón, al atardecer, no han de ponerle mucho de comer, porque la
comida suele traer consigo el sueño7•
5. Los ancianos del tribunal le entregan a los ancianos de la clase sacer-
dotal y éstos le conducen al apartamento superior de la casa de Abtinas8. Le
conjuran", se despiden de él y se marchan. Le dicen: «Mi señor, Sumo Sacerdo-
te, somos los delegados del tribunal y tú eres nuestro emisario y delegado del
tribunal. Te conjuramos por Aquél cuyo nombre habita en esta casa que no va-
ríes nada de lo que a ti te hemos dicho»!". Él se aparta y llora y ellos se apartan
. también y lloran.
6. Si él es instruido, suele hacer un comentario (de la Escritura); siª no lo
es, un discípulo de los sabios acostumbra a hacer ese comentario. Si está ejerci-
tado en la lectura ( de las Escrituras), lee; si no lo está, leen delante de él. ¿ Qué
leen delante de él? Job, Esdras, el libro de las Crónicas. Zacarías ben Quebutal
dice: Muchas veces leí en su presencia el libro de Daniel 11• •
7. En caso de que le invada el sueño, los más jóvenes de los sacerdotes
chasqueaban ante él el dedo medio, diciéndole: «Mi señor, Sumo Sacerdote,
ponte en pie y echa fuera (el sueño) de una vez sobre el pavimento»12. Han de
entretenerle hasta que llegue la hora del sacrificio.
8. Todos los días retiran las cenizas del altar al canto del gallo" o en el
tiempo próximo a él, ya antes, ya después; en el Día del Perdón, a media noche;
en las tres grandes14 fiestas, en la primera vigilia. El canto del gallo no solía
ocurrir antes de que el patio del Templo estuviese lleno de israelitas 15.
a. si no lo es ... ese comentario: si es discípulo de los sabios, se hace el comentario
delante de él
5. Durante la época del segundo Templo, en ocasiones eran elegidos para ejercer el
Sumo Sacerdocio personas extrañas o muy descalificadas. Esto explica la necesidad de tener
una semana previa de prácticas.
6. El Día del Perdón tenía que hacer el sacrificio el propio Sumo Sacerdote y debía
hacerlo sin error o defecto alguno.
7. Durante el sueño le podía sobrevenir una polución, lo cual lo inhabilitaba para ofi-
ciar al día siguiente.
8. Encargado de los perfumes.
9. Le conjuraban a que no pusiese el incienso sobre los carbones ardientes de la paleta
de oro antes de entrar en el lugar santísimo, según la opinión de los saduceos.
10. Fórmula de la conjuración.
11. La lectura o la plática tenía lugar en la vigilia de la fiesta. Se escogían libros pocos
usuales para atraer más la atención e impedir el sueño.
12. En pie, sobre el mármol frío, para evitar el sueño.
13. Al despuntar el día.
14. Pascua, Pentecostés, Tabernáculos.
15. Que concurrían portando los animales para ser sacrificados después del sacrificio
cotidiano.
Día del perdón - yom ha-kippurim Yom 2, 1-6
247
CAPÍTULO 2
1. Antiguamente todo aquel que16 deseaba retirar las cenizas del altar podía
hacerlo. Cuando eran muchos, corrían, subían la rampa (del altar) y todo el que
adelantaba a su compañero cuatro codos, adquiría el derecho ( de retirar las ce-
7
nizas). Si llegaban dos al mismo tiempo, el inspector les decía: Alzad el dedo 1 .
. Cuántos alzaban? Uno o dos, pero en el Templo no se alzaba jamás el pulgar.
6 2. Se cuenta que una vez quedaron dos iguales al correr y subir la rampa, y
uno de ellos empujó al compañero, que cayó y se rompió una pierna. Cuando
el tribunal se apercibió del peligro a que estaban expuestos, dispuso que la lim-
pieza del altar se hiciera por suertes. Se echaban allí cuatro (servicios) a suertes
y ésta era la primera suerte.
3. La segunda suerte: quién habría de sacrificar, quién asperjar, quién lim-
piar el altar interior, quién asear el candelabro, quién subir las partes ( del animal
sacrificado) a fa rampa del altar; la cabeza y la pierna (derecha), las dos patas,
las nalgas y la pierna (izquierda), el pecho y el pescuezo, los dos laterales, las
entrañas, la harina fina18, las tortas19 y el vino". Trece sacerdotes" adquirían ese
derecho. Ben Azay dijo delante de Rabí Aquiba en nombre de Rabí Yehosúa: Se
21
ofrecen según el modo de su movimiento •
4. Tercera suerte: «Vengan (sacerdotes) jóvenes para el incienso y echen a
suertes». La cuarta: «(Vengan sacerdotes jóvenes y ancianos (y echen a suerte)
quién ha de subir las partes (del animal sacrificado) desde la rampa al altar».
5. El sacrificio diario lo ofrecían nueve, once, doce (sacerdotes), no más
ni tampoco menos. ¿De qué modo? El sacrificio mismo nueve. En la fiesta ( de
los Tabernáculos) uno tenía en sus manos el ánfora del agua22 y, de ese modo,
eran diez; por la tarde eran once; para el sacrificio propiamente dicho nueve y
otros dos con dos brazadas de leña23• En sábado, once; para el sacrificio pro-
piamente dicho nueve y dos más tenían en sus manos las bandejas de incienso
para el pan de la proposición. En día de sábado coincidente con la fiesta ( de los
Tabernáculos) otro tenía el ánfora del agua24•
6. El carnero era ofrecido por once (sacerdotes). La carne por cinco; las
entrañas, la harina fina y el vino, por dos cada cosa25•
a. sacerdotes]
16. De entre los sacerdotes en turno.
17. Con el fin de hacer en recuento.
18. Nrn 28, 5.
19. Lv6,2ls.
20. Nrn 28, 7; Ex 29, 40.
21. Es decir, se debían ofrecer las partes del animal, comenzando por aquellas que son
las primeras en el movimiento natural del animal: cabeza, pierna derecha, pescuezo ... ; otros
decían que se debían ir ofreciendo primero las mejores y luego las peores.
22. Suk4, 9.
23. Para el fuego del altar.
24. Eran, por tanto, doce.
25. Nm 15, 6ss.
Yom 2, 7-3, 5 Orden segundo: Fiestas - moed 248
7. El toro era ofrecido por veinticuatro: la cabeza y la pierna (derecha), la
cabeza por uno y la pierna por dos; las nalgas y la pierna (izquierda), las nal-
gas por dos y la pierna por dos; el pecho y el pescuezo, el pecho por uno y el
pescuezo26 por tres; las dos patas por dos; los dos flancos por dos; las entrañas,
la harina fina y el vino, por tres cada uno. ¿A qué se refiere esto? A los sacri-
ficios de la comunidad; pero en los sacrificios individuales, si (un sacerdote)
quiere ofrecer, lo puede hacer. El despellejado y el corte ( del animal) es en
ambos casos el mismo27.
CAPÍTULO 3
l. El prefecto dice: «Salid y ved si ha llegado el momento de sacrificar»28. Si
ha llegado, el que salió a mirar dice: «¡Es de día!», Matitya ben Samuel29 dice:
¿Está iluminada la faz de todo el oriente hasta Hebrón? Aquél" responde: Sí.
2. ¿Por qué se requiere esto? Porque una vez despertó el resplandor de la lu-
na y parecía que se había iluminado el oriente y sacrificaron el sacrificio del día
y lo llevaron al lugar del holocausto. Luego hicieron bajar al Sumo Sacerdote al
lugar de la inmersión. Ésta es la norma en el Templo: Todo el que cubre sus pies
necesita inmersión; todo el que hace aguas necesita santificar manos y pies31•
3. Nadie puede entrar en el patio del Templo para realizar un acto cúltico,
ni siquiera el que está en estado de pureza, si no ha hecho previamente el baño
de inmersión. El Sumo Sacerdote' realiza en este día cinco inmersiones y diez
santificaciones32, todas en el santuario, en las dependencias de la Parvá33, a
excepción (de la primera).
4. Entre él y el público despliegan un lienzo de lino". Se desviste, desciende
y se sumerge; sube y se seca. Le traen luego los vestidos de oro; se viste y san-
tifica sus manos y sus pies. Le acercan a continuación el (animal) del sacrificio
diario. Hace la incisión34 y otro completa el sacrificio por él. Recoge la sangre
y la derrama. Entra para quemar el incienso de la mañana, para alimentar las
lámparas y para ofrecer la cabeza y los miembros, las tortas y el vino.
5. El incienso de la mañana se ofrecía entre la ( aspersión de la) sangre y los
miembros ( del animal sacrificado )35. El de la tarde, entre los miembros y las
libaciones. Si el Sumo Sacerdote era anciano o estaba enfermo, le calentaban
agua caliente que mezclaban con la fría para quitarle a ésta la frialdad.
a. El Sumo Sacerdote] b. de lino + santifica sus manos y sus pies
26. Con el pulmón, el corazón y el hígado.
27. Es decir, lo puede hacer en ambos casos un laico.
28. Que tenía que hacerse en el día.
29. Sheq 5, l; Tam 3, 2.
30. El que estaba oteando.
31. Eufemismos.
32. Cf. Lv 16, 4.
33. Llevaba el nombre del constructor (cf. Mid 5, 3).
34. Cf. Hui l, 3.
35. Entre la aspersión de la sangre y la oferta de las partes del animal.
Día del perdón - yom ha-kippurim Yom 3, 6-10
249
6. Le llevaban a las dependencias de la Parvá que estaba en el santuario.
Extendían unos lienzos de lino entre él y el pueblo. Santificaba manos y pies y
se desvestíaª. Rabí Meír dice: Se desviste y santifica manos y pies. Desciende
36
y se sumerge, sube y se seca. Le traen los vestidos blancos , se viste y santifica
manos y pies.
7. Por la mañana vestía un lino de Pelusio de doce minas (de valor). Por
la tarde, seda de la India de ochocientos sús ( de valor). Tal es la opinión de
R. Meír, Los sabios dicen: Por la mañana se viste ( con un vestido) de diez minas
(de valor); por la tarde de doce; el conjunto treinta minas. Esto corría a cuenta
de la comunidad; si quería añadir, la adición la hacía por cuenta propia.
8. Cuando se acercaba a su novillo37 estando colocado éste entre el pórti-
co y el altar con la nuca en dirección al poniente y la faz al oriente, el Sumo
Sacerdote, que estaba de pie sobre el altar con la cara vuelta hacia el poniente,
apoyaba sus dos manos sobre aquél y hacía la confesión. Así solía decir. «Oh
Dios, ofendí, transgredí, pequé delante de Ti, yo y mi familia; oh Dios, per-
dona las culpas, las transgresiones y los pecados con que te he ofendido, que
he cometido, con los que he pecado delante de Ti, yo y mi familia, como está
escrito en la Ley de Moisés, tu siervo. Porque en este día se hace la expiación
por vosotros ... »38. A lo que le responden: «Bendito sea el nombre de la Gloria
de su reino por siempre jamás».
9. Se dirigía luego hacia el este del atrio, hacia el lado norte del altar, es-
39
tando el prefecto a su derecha y el jefe de la casa de su padre a la izquierda.
Allí estaban los machos cabríos y la caja con las dos suertes. Estas eran de
madera. Ben Gamla había ordenado hacer unas de oro y su memoria era tenida
en honor.
10. Ben Katín puso doce caños a la fuente", que sólo tenía dos. También
ingenió otro dispositivo para la fuente a fin de que sus aguas no se hicieran
41
ineptas permaneciendo (estancadas) en la noche. El rey Mumbaz hizo de oro
todas las asas de los utensilios empleados en el Día del Perdón. Elena, su ma-
dre, hizo un candelabro de oro que colocó en la entrada del Templo. Hizo
también una mesa de oro sobre la que estaba escrita la perícopa de la mujer
43
adúltera42• Con las puertas de Nicanor habían ocurrido unos prodigios y su
memoria era guardada con alabanza.
a. se desvestía. R. Meir dice ... pies]
36. Que ha de llevar para oficiar en el interior del santuario.
37. Cf. Lv 16, 3.8. El segundo toro (7, 3) pertenecía al «sacrificio adicional».
38. Lv 16, 30. El verso termina con el nombre del Señor, que era pronunciado en esta
ocasión en su auténtico tenor literal y por eso suscitaba la exclamación del pueblo.
39. El jefe del grupo de la guardia a la que correspondía oficiar en el Templo a lo largo de
aquella semana.
40. A fin que los doce sacerdotes oficiantes pudieran lavarse contemporáneamente.
41. Rey de Adiabene, en Babilonia, que, juntamente con su madre Elena, se convirtió
al judaísmo, poco antes de la caída de Jerusalén.
42. Nm5, 11-31.
43. Narrados en Tosefta 2, 4.
Yom 3, 11-4, 3 Orden segundo: Fiestas - moed 250
11. Las siguientes (se recordaban) para oprobio: la familia de Garmú que no
quiso enseñar a otros cómo se preparaba el pan de la proposición, la familia de
Abtinas que no quiso enseñar cómo se preparaba el incienso; Hugrás ben Leví
que conocía el arte de cantar y no quiso enseñarlo; Ben Qamsar, que no quiso
enseñar el oficio de escribir; de los primeros se dice: La memoria del justo es
para bendición44• De éstos se dice: La memoria de los impíos desaparezca".
CAPÍTULO 4
l. Toma46 la caja y saca las dos suertes47• Sobre una está escrito: «Para
Dios»; sobre la otra: «Para Azazel»48. El prefectoª está a su derecha y el jefe
de la casa de su padre a su izquierda. Si la (suerte) de «Para Dios» cae a su de-
recha, el prefecto le dice: «Mi señor, Sumo Sacerdote, alza tu mano derecha».
Si la de «Para Dios» cae hacia su izquierda, el jefe de la casa de su padre le
dice: «Mi señor, Sumo Sacerdote, alza tu mano izquierda». Las coloca sobre
los machos cabríos y dice: «Para el Señor" como sacrificio por el pecado». Ra-
bí Ismael dice: No es necesario decir: «Como sacrificio por el pecado», sino:
«Para el Señor»; los demás le responden: «Bendito sea el nombre de.la gloria
1
de su reino por siempre jamás».
2. Ata una cinta de lana de púrpura sobre la cabeza del macho cabrío emi-
sario y lo coloca en dirección al lugar a donde ha de ser enviado; al (macho
cabrío) que ha de ser sacrificado lo coloca en dirección al lugar donde ha de ser
sacrificado. Viene por segunda vez junto a su novillo, coloca sus manos sobre
él y hace la confesión de los pecados. Así suele decir: «Oh Dios, te ofendí,
transgredí, pequé delante de Ti, yo, mi familia y los hijos de Aarón, tu pueblo
santo. Oh Dios, perdona las culpas, las transgresiones, los pecados con los que
te ofendí, transgredí y pequé delante de Ti, yo, mi familia y los hijos de Aarón
tu pueblo santo, como está escrito en el libro de la Ley de Moisés tu siervo:
Porque en ese día se hará la expiación por vosotros para que os purifiquéis
ante el Señor de todos vuestros pecados'?». Aquellos le responden: «Bendito
sea el nombre de la gloria de su reino por siempre jamás».
3. Lo sacrifica y recoge en un cáliz su sangre; la entrega luego a uno que la
agite en la cuarta terraza del Templo para impedir que se coagule, toma el brase-
ro y sube hasta el extremo del altar, remueve las brasas de una parte a otra y saca
las más consumidas, baja y lo coloca sobre la cuarta terraza que está en el atrio.
a. El prefecto ... a su izquierda]
44. Prov 10, 7.
45. !bid.
46. O agita la caja.
47. Cf. 3, 9.
48. Lv 16, 10.
49. Pronunciando explícitamente el nombre del Señor.
50. Lv 16, 30.
Día del perdón - yom ha-kippurim Yom4,4-5, 1
251
4. En los días ordinarios acostumbra a sacar las brasas con una paleta de
lata" y vaciarlas en otra de oro, pero en este día las saca con una de oro con
ia que las introduce. En los días ordinarios remueve (con una paleta) de cuatro
kab ( de contenido) y las vacía en otra de tres kab, pero en el día de hoy remue-
ve ( con una paleta) de tres kab y con ella las introduce. Rabí Yosé dice: En los
días ordinarios remueve con una de una seá ( de contenido) y las vacía en otra
de tres kab, pero en el día de hoy remueve con una de tres kab y las introduce
con la misma. En los días ordinarios es una pesada, en el día de hoy es una li-
gera. En los días ordinarios su mango es corto, en el día de hoy es largo. En los
días ordinarios es de un dorado verduzco, en el día de hoy de un dorado rojizo.
Es la opinión de Rabí Menajem. En los días ordinarios se ofrece media mina
( de incienso) por la mañana y por la tarde, hoy se añade un puñado completo.
En los días ordinarios es fino; hoy es el fino de entre los finos.
5. En los días ordinarios los sacerdotes suben por la parte oriental de la
rampa (del altar) y descienden por la occidental, hoy el Sumo Sacerdote sube
por el centro y desciende por el centro. Rabí Yehudá dice: El Sumo Sacerdote
sube siempre por el centro y desciende por el centro. En los días ordinarios
el Sumo Sacerdote santifica sus manos y sus pies en la fuente y hoy en una
palangana de oro. Rabí Yehudá dice: El Sumo Sacerdote santifica siempre sus
manos y pies en una palangana de oro.
6. En los días ordinarios hay allí cuatro montones de leña52, hoy cinco;
palabras de Rabí Meír. Rabí Yosé dice: En los días ordinarios tres, hoy cuatro.
Rabí Yehudá dice: En los días ordinarios dos, hoy tres.
CAPÍTULO 5
1. Le traen la paleta y el brasero; él coge dos puñados completos ( de in-
cienso) y los pone en la paleta, que serán más o menos según su capacidad ( de
llenarla). Tal es la medida53. Coge luego el brasero con su derecha y la paleta
con su izquierda. Va (así) por el santuario hasta llegar al lugar situado entre
las dos cortinas que separan el Santo del Santo de los Santos. Entre ellos hay
un espacio de un codo. R. Yosé dice: Allí no hay más que una sola cortina,
porque está escrito: La cortina os separará el Santo del Santo de los Santos54.
La exterior estaba enlazada por el lado sur, mientras que la interior por el
norte. Camina entre ellas hasta alcanzar el norte. Al llegar al norte, vuelve su
cara hacia el sur. Camina, teniendo a su izquierda la cortina, hasta que llega
junto al Arca. Al llegar junto al Arca, coloca el brasero entre los dos varales.
Amontona el incienso sobre las brasas, de modo que todo el lugar se llena
completamente de humo. Sale y vuelve por el mismo camino por el que entró
51. Cf. Tam !, 4.
52. Sobre el altar que estaba a cielo descubierto, para la combustión.
53. El puño lleno, que puede ser más o menos según la amplitud de la mano.
54. Ex 26, 33.
Yom 5, 2-5 Orden segundo: Fiestas - moed 252
haciendo una breve oración en el exterior. No debe alargarse en la oración a
fin de que no se espante Israel.
2. Después de que fue retirada el Arca55, había allí una piedra56 desde los
días de los primeros profetas. Era llamada «fundamento». Se alzaba tres dedos
sobre el suelo. Sobre ella se solía colocar ( el brasero).
3. Coge luego la sangre de (manos) de aquél que la estaba agitando, entra
en el lugar donde ya había entrado57, se coloca de pie en el puesto en el que ya
- había estado58 y asperja con ella59 una vez en dirección superior y siete veces en
dirección inferior, pero no como el que pretendiera asperjar hacia arriba o hacia
abajo, sino como uno que estuviere fustigando. Así suele contar: uno, uno y uno,
uno y dos, uno y tres, uno y cuatro, uno y cinco, uno y seis, uno y siete. Sale y
la coloca sobre el pedestal de oro del Templo.
4. Le traen luego el cabrito. Lo sacrifica y recoge" en el cuenco la sangre.
Entra" ( de nuevo) en el lugar al que había entrado, se pone de pie donde ya
estuvo y rocía con ella una vez en dirección superior y siete veces en dirección
inferior, pero no como el que pretendiera asperjar hacia arriba o hacia abajo,
sino como uno que estuviere fustigando. Así suele contar: uno", uno y uno, uno
y dos, etc ... Sale y la pone sobre el segundo pedestal que hay en el Templo. Rabí
Yehudá dice: No había allí más que un solo pedestal. Coge la sangre del novillo
y deja la sangre del macho cabrío y asperja con ella la cortina que está delante
del Arca, por la parte de fuera. Una vez en dirección superior y siete veces en
dirección inferior, pero no como el que pretendiera (asperjar}... Así suele con-
tar. .. Coge la sangre del macho cabrío y deja la sangre del novillo y asperja con
ella la cortina que está delante del Arca, desde fuera, una vez hacia arriba y siete
veces hasta abajo, etc. Vacía luego ( el cuenco) de la sangre del novillo sobre el
de la sangre del macho cabrío y vierte el que está lleno en el que está vacío.
5. Luego va junto al altar que está delante del Señor':", esto es, el altar
de oro61. Cuando comienza la acción de purificación62, descendiendo, ¿desde
dónde comienza? Desde el ángulo oriental nórdico, (luego) el noroccidental,
luego el oriental-sur, luego el suroriental. El lugar donde comienza con la puri-
ficación está en el altar exterior63• Desde allí la completa hasta el altar interior.
Rabí Eliezer dice: Acostumbraba a estar en su puesto y asperjar. En todos solía
asperjar de abajo arriba, excepto lo que estaba delante de él, donde asperjaba
de arriba abajo.
a. recoge en el cuenco la sangre: vierte su sangre b. Entra ... había entrado] c. uno,
uno y uno ... etc.} d. del Señor+ y expía sobre él
55. Cf. Sheq 6, 1.2.
56. Sobre la cual reposaba el arca.
57. En el Santo de los Santos.
58. Para el incienso.
59. Hacia la copertura del arca.
60. Lv 16, 18.
61. Ex 30, lss.
62. Mediante la aspersión.
63. Zeb 5, 3.
253 Día del perdón - yom ha-kippurim Yom 5, 6-6, 2
6. Asperja la parte limpia64 del altar siete veces; el resto de la sangre acos-
tumbraba a derramarlo sobre la basa occidental del altar exterior. En el altar
exterior solía derramarla sobre la basa del sur65. Uno y otro se mezclan en el
canal y van a parar al torrente Cedrón. Se vende a los hortelanos como estiér-
col. Están sujetas a la (ley) del sacrilegio66.
7. Toda la actuación del Día de la Expiación está fijada en su orden. Si se
adelanta un acto a otro, es como si no se hubiera ejecutado nada. Si se adelan-
ta la sangre del macho cabrío a la sangre del toro, hay que repetir asperjando
con la sangre del macho cabrío después ( de haberlo hecho) con la sangre del
toro. En caso de que antes de terminar la aspersión del interior se consumiera
la sangre, se trae más sangre y se vuelve a asperjar en el interior desde el prin-
cipio. Asimismo, en el santuario y en el altar de oro, ya que cada uno de ellos
es un acto de expiación independiente. R. Elazar y R. Simeón dicen: Desde el
lugar donde se interrumpió se continúa.
CAPÍTULO 6
1. Los dos machos cabríos del día de la expiación: el precepto que les con-
cierne es que sean iguales en aspecto, tamaño, precio y hayan sido comprados
juntamente. Pero aunque no sean iguales, son válidos. Si uno fue comprado
un día y el otro al día siguiente, son válidos. Si muere uno de ellos y la muerte
acaece antes de echar las suertes, se compra un compañero para el otro. Pero
si ocurre la muerte después de haber echado las suertes, se trae otro par y se
echan de nuevo a suertes y se dice: (Si murió el destinado para Dios) sobre
el que recaiga la suerte «Para Dios», ése estará en su lugar. Pero si murió el
«De Azazel», ése estará en su lugar. Al segundo67 se le dejará pastar hasta
que contraiga impureza68, y entonces será vendido. Sus beneficios serán des-
tinados para sacrificios voluntarios, porque el sacrificio por el pecado de la
congregación no muere69• R. Yehudá dice: Muere. Dice R. Yehudá además: Si
se derrama la sangre, morirá el chivo emisario; si muere el chivo emisario, se
derramará la sangre.
2. Se acerca junto al chivo emisario, coloca sobre él sus dos manos y recita
la confesión. Así solía decir: «Oh Dios, te ofendió, transgredió, pecó delante de
Ti tu pueblo, Israel. Oh Dios, perdonaª las culpas, las transgresiones, los peca-
dos con los que te ofendió, delinquió, pecó tu pueblo, Israel, como está escrito
en la Ley de Moisés, tu siervo: Porque en este día os perdonará purificándoos
a. perdona las culpas ... por siempre jamás]
64. Lv 16, 19.
65. Lv 4, 7.
66. Lv 5, 15; Meil 3, 3. El beneficio de la venta era para el Templo.
67. Es decir, el que quedó desparejado.
68. Cf. Lv 22, 19.
69. No se le ha de dejar morir (cf. Tem 4, 3).
---
Yom 6, 3-8 Orden segundo: Fiestas - moed 254
de todos vuestros pecados, delante del Señor seréis purificados'?». Los sacerdo-
tes y pueblo estaban en el atrio y cuando oían el Nombre que pronunciaba cla-
ramente el Sumo Sacerdote, se arrodillaban, se postraban con el rostro en tierra
y decían: «Bendito el nombre de la gloria de su reino por siempre y jamás».
3. Luego era entregado a aquel que había de conducirlo71. Todos eran aptos
para llevarlo, aunque los Sumos Sacerdotes establecieron una costumbre y no
era confiado a ningún israelita" para conducirlo. Dice R. Yosé: Se cuenta que
lo condujo Arselá", que era un israelita.
4. Se le hizo una rampa a causa de los babilonios que solían arrancar su
pelo y decían: «Coge73 y vete, coge y vete». Algunos de los nobles de Jerusa-
lén solían acompañarlo hasta la primera covacha. Diez covachas había desde
Jerusalén al barranco, noventa ris (que son siete y medio respecto a la milla).
5. En cada covacha le decían74: «He aquí forraje y agua», y le acompaña-
ban de covacha en covacha, a excepción de la última", puesto que ( el acom-
pañante) no llegaba con él hasta el barranco, sino que permanecía retirado y
contemplaba cómo reaccionaba.
6. ¿Qué solía hacer? Solía partir la cinta carmesí, una mitad la ataba a la
roca y la otra la ataba entre los dos cuernos. Lo empujaba hacia atrás y caía
rodando; no solía alcanzar la mitad del monte sin haberse hecho antes trizas.
Venía y se sentaba debajo de la primera covacha hasta que oscurecía. ¿Desde
cuándo hace sus vestidos impuros?75 Desde que sale fuera del muro de Jerusa-
lén. R. Simeón dice: Después que da el empujón en el barranco.
7. Se acerca ( el Sumo Sacerdote) junto al toro y junto al macho cabrío que
habían de ser quemados76; los abría, recogía las partes sacrificiales", las co-
locaba en una fuente y las quemaba sobre el altar. Los enlazaba con un lazo y
los sacaba al lugar de la cremación. ¿Desde qué momento se contaminan los
vestidos?78 Desde que sale fuera del muro del atrio. R. Simeón decía: (Cuando)
el fuego (alcanza) a la mayor parte (de los animales).
8. Decían al Sumo Sacerdote: «Llegó el macho cabrío al desierto». ¿Cómo
sabían que el macho cabrío había llegado al desierto? Ponían atalayas y hacían
señales con lienzos, y así sabían si el macho cabrío había llegado al desierto.
Decía R. Yehudá: ¿No tenían señal mejor? Desde Jerusalén hasta Bet Hiddudo79
a.Arselá + de Sipporín b. de la última: del último (de los conductores del macho cabrío)
70. Lv 16, 30.
71. Al desierto.
72. Un laico.
73. Nuestros pecados.
74. En las covachas había personas que se habían dirigido allí en la vigilia y acompaña-
ban la conducción del chivo de covacha en covacha. Proporcionaban al guía pienso y agua
para que el chivo restaurara sus fuerzas, no ocurriera que no pudiese llegar hasta el barranco.
75. Lv 12, 26.
76. Lv 16, 27.
77. Lv 4, 8-10.
78. Lv 16, 28.
79. Según otros, Bet Horon, lugar fronterizo con el desierto.
Yorn 7, 1-3
Día del perdón - yom ha-kippurim
255
\
hay tres millas; podían caminar una milla, rehacer de nuevo otra milla, hacer
una pausa de duración correspondiente (al camino) de una milla y sabían que
el macho cabrío había llegado al desierto. R. Ismael" decía: ¿Acaso no dis-
ponían de otra señal? La cinta carmesí estaba atada en la entrada del Templo
y, cuando llegaba el macho cabrío al desierto, la cinta comenzaba a palide-
cer, porque está escrito: Aunque vuestros pecados fuesen como la grana, como
80
nieve blanquearán .
CAPÍTULO 7
82
l. Luego, el Sumo Sacerdote se acerca81 para hacer la lectura • Si quiere
leer con las vestiduras de lino, puede hacerlo; si no, puede hacerlo (revestido)
con su propio manto blanco. El oficial de la asamblea coge el Sefer Torá y lo
entrega al presidente de la asamblea, el presidente de la asamblea lo entrega al
prefecto, el prefecto lo entrega al Sumo Sacerdote. El Sumo Sacerdote, de pie,
83
lo recibe y lee (haciendo la lectura de pie): Tras la muerte y Pero en el día dé-
cimo84. Enrolla la Torá y la acerca a su pecho, diciendo: «Muchas más cosas de
85
las que os he leído están escritas aquí». En el día décimo , que está en el Libro
de los Números, lo recita de memoria. Luego pronuncia ocho bendiciones: por
la Torá, por el culto, por la acción de gracias, por el perdón de los pecados,
por el Templo, por Israel separadamente, por los sacerdotes separadamente, por
el resto86 una oración.
2. El que está viendo al Sumo Sacerdote mientras lee, no ve al toro ni al
macho cabrío que han de ser quemados. El que ve al toro y al macho cabrío
que han de ser quemados no ve al Sumo Sacerdote cuando éste está leyendo, no
porque no esté permitido, sino porque la distancia entre ellos es considerable y
ambos actos son simultáneos.
3. Si hace la lectura revestido con las vestiduras de lino, santifica sus ma-
nos y pies. Se desviste, desciende y se sumerge, vuelve a subir y se enjuga. Se
le traen las vestiduras de oro. Se viste y santifica manos y pies. Sale y ofrece
su camero87, el camero del pueblo y los siete corderos sin mancha de un añobss.
Es la opinión de R. Eliezer. R. Aquiba dice: Lo ofrecen con el sacrificio diario
matutino. El toro del sacrificio y el macho cabrío ofrecidos fuera se ofrecen
con el sacrificio diario de la tarde.
a. R. Ismael decía ... blanquearán] b. de un año}
80. Is 1, 18.
81. Al atrio de las mujeres.
82. De la perícopa relativa al Día de la Expiación.
83. Lv 16.
84. Lv 23, 26-32.
85. Nm 29, 7-11.
86. Por el resto de las necesidades.
87. Lv 16, 3.
88. Nm 29, 8.
Yom 7, 4-8, 5 Orden segundo: Fiestas - moed 256
4. Santifica sus manos y pies; se desviste, desciende y se sumerge, ascien-
de de nuevo y se enjuga. Se le traen las vestiduras blancas, se viste, santifica
sus manos y pies. Entra para sacar la paleta y el brasero. Santifica sus manos
y sus pies. Se desviste, desciende y se sumerge, asciende y se enjuga. Le traen
las vestiduras de oro y se viste, santifica sus manos y sus pies, entra a quemar
el incienso vespertino89 y a alimentar las lámparas". Santifica sus manos y pies
y se desviste. Le traen sus vestiduras y se viste. Se le acompaña hasta su casa.
Hace un día de fiesta con sus familiares tras salir ileso del santuarioª.
5. El Sumo Sacerdote se sirve de ocho instrumentos, el simple (sacerdote)
de cuatro: de la túnica, calzoncillos, turbante y cinturón. A ellos añade el Sumo
Sacerdote: el pectoral, el efod, el manto y el frontal. Con estos se consulta a los
urim y tummim. No se hacen consultas- a no ser para el rey, para el tribunal y
para uno del que necesita la congregación.
CAPÍTULO 8
1. El día de la expiación está prohibido el comer, el beber, el lavarse, el
ungirse, el calzar sandalias y las relaciones maritales. El rey y la novia pueden
lavar sus caras, y la mujer, tras el parto, puede calzar sandalias. Es la opinión
de R. Eliezer. Los sabios lo prohíben.
2. El que come en el Día de la Expiación (cantidad equiparable) a un dátil
con su hueso y el que toma una bocanada plena de líquido, es culpable. Todo
alimento91 se contabiliza para formar (la cantidad equiparable) a un dátil y toda
bebida se suma para formar la bocanada plena. Pero no se suma lo que se come
con lo que se bebe.
3. Si uno come o bebe en un momento de descuido", sólo está obligado a
un sacrificio por el pecado. Si come y realiza un trabajo, está obligado a dos
sacrificios por el pecado. Si toma alimentos no aptos para comer o bebidas no
aptas para beber, como un brebaje de pescado o salmuera, queda libre.
4. A los niños no se les obliga a ayunar en el Día del Perdón, pero se les va
educando un año o dos años antes93 a fin de que se habitúen a los mandamientos.
5. A la mujer embarazada que olfatea el alimento apeteciéndolo se .le ha de
dar de comer hasta que quede restablecida, al enfermo se le ha de dar de comer
a juicio de los expertos. Si no hay expertos, se le ha de dar de comer a su propio
juicio hasta que diga «basta».
a. del santuario} b. No se hacen consultas a no ser para el rey: No se hacen consultas
para una persona simple, sino sólo para el rey]
89. Ex 30, 8.
90. Ex 27, 21.
91. Las cantidades tomadas de cualquier alimento, aunque ínfimas, se contabilizaban a
efectos de computar la cantidad ingerida.
92. Es decir, olvidándose que es el Día del Perdón.
93. Antes de cumplir la edad que les hace sujetos a los preceptos de la Torá, trece años
y un día para el varón, doce años y un día para la mujer.
r 257 Día del perdón - yom ha-kippurim Yom 8, 6-9
6. Al que ha sido cogido por el hambre se le alimenta, incluso con alimen-
tos impuros, hasta que brillen sus ojos94. A quien mordió un perro rabioso no le
dan de comer del lóbulo de su hígado95• Rabí Matías ben Jarás lo permite. Dice
asimismo Rabí Matías ben Jarás: Si una persona siente dolores en la garganta,
se le puede dar una medicina por vía bucal en día de sábado, ya que hay peligro
de vida y todo peligro de vida desplaza al sábado.
7. Si cae sobre una persona un edificio y existe duda sobre si está allí o no,
si está viva o muerta, si es extranjera o israelita, retirarán de ella los. escombros.
Si la encuentran viva, la sacan; si la encuentran muerta, la dejan allí96.
8. El sacrificio por el pecado97 y el sacrificio incondicional por el delito98
tienen fuerza expiatoria99. La muerte y el día del perdón expían con el arrepen-
. timiento1ºº. El arrepentimiento perdona los pecados leves, ya por omisión, ya
por quebrantamiento. Los más graves los deja en suspense hasta que llegue el
Día del Perdón y sean expiados. ·
· 9. Al que dice: «Pecaré y me arrepentiré, pecaré y me arrepentiré», no se le
dará la posibilidad de hacer penitencia. «Pecaré y el Día del Perdón lo perdo-
nará», el Día del Perdón no le perdonará. Las transgresiones del hombre contra
Dios, el Día del Perdón las perdona. Pero los pecados contra el prójimo, el Día
del Perdón no los perdona en tanto no lo consienta su prójimo. Esto lo explica-
ba Rabí Eleazar ben Azarías: De todos los pecados (inferidos) contra el Señor
seréis purificados 101, esto es, los pecados contra Dios los expía el Día del Per-
dón; los pecados contra el prójimo no los perdona el Día del Perdón hasta que
no lo consienta su prójimo. Rabí Aquiba dice: Feliz de ti, oh Israel, ¿ante quién
sois purificados? ¿Quién os purifica? Vuestro padre que está en los cielos, pues
está escrito: Rocié sobre vosotros aguas puras y habéis quedado limpios1º2• Se
dice también: El Señor es la esperanza de Israel 103• Como la piscina'?' purifica
lo impuro, así el Santo, bendito sea, purifica a Israel.
94. 1 Sam 14, 27.
95. Porque no es remedio seguro contra la rabia.
96. Hasta que expire el sábado.
97. Lv 4, 27-35.
98. Lv 5, 15; 6, 6.
99. Con tal que vayan acompañados del arrepentimiento.
1 OO. Aunque no vayan acompañados de sacrificio.
101. Lv 16, 30.
102. Ez 36, 25.
103. Jr 17, 13.
104. Juego de palabras: «esperanza» y «piscina» se expresan en hebreo con el mismo
término: miqwe.
,.
FIESTA DE LOS TABERNÁCULOS
(sukká)
El 15 de Tisri, es decir, a los cinco días de la fiesta de la Expiación, llega la fiesta de
las Cabañas o, según el término introducido por la Vulgata, de los Tabernáculos. La cele-
bración duraba siete días, hasta el 21 de Tisri. Con el tiempo se añadió un día más (22 de
Tisri), llamado octavo día o último día de la fiesta de Cabañas, aunque en realidad cons-
tituyó una fiesta autónoma, con sus sacrificios propios, sin que hubiese ya que habitar
en la cabaña o usar el lulav ... Coincidiendo con la octava se instituyó más tarde la fiesta
del sihmhat ha-tora (alegría de la Ley), donde se celebraba con gran regocijo público la
conclusión de la lectura cíclica sinagoga! de la Torá. El sábado siguiente se llamó sábado
bereshit, pues se inauguraba de nuevo el ciclo al comenzar la lectura de Génesis.
Durante los siete días de la fiesta era obligatorio vivir en la cabaña, lo que implicaba
dormir y comer en ella. Tal obligación incumbía a todo varón israelita, incluidos los
niños que ya no necesitaran el cuidado de sus madres; también obligaba a prosélitos y
esclavos liberados. No atañía, sin embargo, a las mujeres, los esclavos, los enfermos. Las
condiciones atmosféricas, como la lluvia, dispensaban de la obligación.
En su origen, la fiesta de las Cabañas tuvo tal vez un significado agrícola: se festejaba
la recolección de los frutos. Posteriormente recibió un sentido histórico, como acción de
gracias por los portentos obrados por Dios durante la estancia de Israel en el desierto. Se-
gún una tradición rabínica, el habitar en cabañas constituía una suerte de juicio que los is-
raelitas hacían de sí mismos. A causa de sus pecados, Israel se había ganado el exilio. Con
los siete días de residencia en las cabañas se intentaba levantar el castigo. Los principales
pasajes bíblicos que describen y regulan la fiesta son: Lv 23, 33-43; Nm 29, 12-38; Dt 16,
13-15; Ex 23, 16; 34, 22; Esd 3, 4; Neh 8, 14-18; Zac 14, 16-19; Ez45, 25.
En esta fiesta era preceptivo «coger» el lulav, ramo compuesto por una rama de pal-
mera, otra de mirto y otra de sauce (Lv 23, 40). Al tomar el ramo se recitaba una oración.
En la mano derecha se cogía el lulav y en la izquierda la cidra, fruto parecido al limón.
Durante los días de la fiesta, después del sacrificio cotidiano, cuando los levitas en-
tonaban el Salmo 118, 25-29, el pueblo se ponía en pie y agitaba, según un movimiento
ritual, ramo y cidra mientras exclamaba Hosanna. La obligación de «coger» el ramo pe-
saba sobre todo varón israelita a partir del momento en que era capaz de sostener el ramo.
La fiesta iba acompañada de otras ceremonias que la hacían típica: la libación del
agua, la procesión en tomo al altar de los holocaustos y las iluminaciones especiales en
el atrio de las mujeres que daban resplandor a todas las casas de Jerusalén.
El tratado comprende cinco capítulos.
El primero trata de la construcción de la cabaña, sus medidas y componentes.
El segundo, del uso que ha de hacerse de la cabaña.
El tercero, del ramo lulav.
El cuarto, de las ceremonias en el Templo, uso del lulav, procesión y libación de agua.
El quinto, sobre el jolgorio popular que acompañaba la fiesta. ·
i 11' Sukl,1-7 Orden segundo: Fiestas - moed 260
CAPÍTULO 1
l. Una cabaña de más de 20 codos de alto no es válida1• R. Yehudá, por el
contrario, la consideraba apta. Una cabaña que no alcanza la altura de diez pal-
mos, que no tiene tres lados y cuya parte de sol es mayor que la de sombra, no
es válida. En cuanto a una cabaña vieja, la escuela de Samay la declara inválida,
mientras que la escuela de Hilel la declara válida. ¿Qué se entiende por una
cabaña vieja? Aquella que fue hecha treinta días antes de la fiesta. Pero si fue
hecha para la fiesta, aunque ya fuera hecha desde el principio del año, es válida2•
2. Quien construye su cabaña debajo de un árbol es como si la construyera
en medio de su casa3• Si una cabaña está montada sobre otra, la de arriba es
válida y la de abajo es inválida. R. Yehudá dice: Si no hay ocupantes en la su-
perior, es válida la inferior.
3. Si se extiende encima de la cabaña un paño a causa del sol o debajo por
· razón de fa caída de las hojas o si se extiende sobre el mosquitero del lecho",
no es válida. Pero sí se puede extender sobre el travesaño del lecho.
4. Si se monta sobre ella una parra5 o la planta de la calabaza o de la hiedra
y la cubre por encima, (la cabaña) no es válida. Pero si (la cabaña) está cubierta
en su mayor parte ( con techo propio) o si cortó (las plantas), entonces es válida.
Ésta es la regla: Todo lo que es susceptible de impureza6 y no crece de la tierra,
no es apto para la cobertura. Peroª lo que no es susceptible de impureza y crece
de la tierra7, sí es apto para la cobertura.
5. Haces de paja, manojos de leña o brazadas de ramas frescas no sirven
para cubrir8. Sin embargo, todos ellos, una vez sueltos, pueden servir. Tam-
bién son aptos para los lados.
6. Se pueden también usar maderos para la cobertura. Ésta es la opinión
de R. Yehudá. R. Meír lo prohíbe. Si uno pone encima un madero de cuatro
palmos de ancho, es apto con tal que nadie duerma debajo de él.
7. En cuanto al techo que no tiene enyesado", afirma R. Yehudá que la es-
cuela de Samay enseña que hay que separar (los maderos) y quitar uno de cada
a. Pero lo que no es susceptible ... para la cobertura]
1. La cabaña ha de tener carácter de provisionalidad, lo que no es posible en una de
veinte codos, que ya requiere solidez.
2. La fiesta de las Cabañas se celebraba el 15 del mes de Tisri, a los cinco días del Día
de la Expiación y a los quince de haberse inaugurado el año nuevo. Con ella quería cumplirse
el precepto de Lv 23, 42. Del contexto se deduce que si la cabaña fue preparada con varios
meses de antelación para que sirviese de sukka (cabaña) en la fiesta, es válida.
3. El enramado del árbol no sirve para cubrir el techo de la tienda.
4. Sobre los cuatro salientes de la cama. Esto constituiría el lecho en un recinto y
entonces ya no se podría decir que uno duerme en la cabaña.
5. Para cubrir el techo de la cabaña.
6. Como alimentos, utensilios, paño.
7. Como cañas, mimbres, etc.
8. Se solía poner estos haces bajo las cabañas para que se secaran. Habría, pues, peligro
de que se usara una cabaña que no había sido preparada expresamente para la fiesta.
9. Se piensa en un casucho cubierto con tablas menores de cuatro palmos, sin enyesar.
Fiesta de los Tabernáculos - sukká Suk 1, 8-2, 1
261
dos, mientas que la escuela de Hilel dice que se separen o que se quite uno de
cada dos. R. Meír dice: Se quita uno de cada dos y no hay que separarlos.
8. Si uno cubre el techo de su cabaña con barras o con los largueros de la
cama, si entre ellos hay un espacio que es semejante a su propia longitud, (el
techo) es apto. Si uno ahueca una montanera de paja para hacerse una cabaña,
no puede ser considerada como cabaña.
9. Si uno deja caer los lados (de la cabaña) de arriba hacia abajo", si la
distancia del suelo es de tres palmos11, es inservible. Si la construye de abajo
hacia arriba y si alcanza sobre la tierra diez palmos, es válida. R. Yosé dice:
Del mismo modo que de abajo a arriba hay diez palmos, asimismo de arriba a
abajo (bastan) diez palmos. Si uno distancia el techo de los flancos tres palmos,
es inservible12•
1 o. Si una casa está dañada13 y se cubre por la parte superior14, si entre los
muros y la cobertura hay cuatro codos, es inservible. Igualmente un patio que
está rodeado por un pórtico. Si una cabaña grande está rodeada por material
que no es apto para cubrir el techo y si aquél ocupa un espacio de cuatro codos,
es inservible.
11. Si uno construye su cabaña en forma piramidal o si la apoya sobre un
muro, R. Eliezer la declara inservible debido a que carece de techo; mientras
que los sabios la declaran válida. Una gran estera de juncos15 que ha sido
fabricada para servir de lecho es susceptible de impureza y no sirve para cubrir
el techo. Si fue fabricada para servir de cobertura, se puede tapar el techo con
ella y no es susceptible de impureza. R. Eliezer dice: Ya sea pequeña o ya sea
grande, si fue fabricada para servir de lecho, es susceptible de impureza y no
se puede cubrir con ella; si fue fabricada para el techo, se puede servir de ella
para la cobertura y no es susceptible de impureza.
CAPÍTULO 2
1. Si uno duerme en la cabañaª debajo de la cama, no cumple su obliga-
ción". R. Yehudá dice: Acostumbrábamos a dormir debajo de la cama en pre-
sencia de los ancianos, sin" que éstos nos dijeran jamás nada. R. Simeón dice:
Está el hecho de Tabí, siervo de Rabán Gamaliel, que solía dormir debajo de la
cama, y Rabán Gamaliel dijo a los ancianos: Veis a Tabí, mi siervo, que es un
instruido en la Ley y sabe que los siervos están exentos (de la obligación) de la
a. en la cabaña} b. sin que éstos dijeran jamás nada}
10. Utilizando un material que puede entretejerse.
11. Puede entrar así un animal y ya no es como tal una pared.
12. En ese caso, flancos y techos no constituirían un todo único.
13. En el techo.
14. Para que sirva de cabaña.
15. Cf. Kel 17, 7; 20, 7.
16. Constituiría una cabaña dentro de otra.
Suk2, 2-7 Orden segundo: Fiestas - moed 262
cabaña. Por esta razón duerme debajo de la cama. De ahí aprendemos inciden-
talmente que si uno duerme debajo de la cama, no cumple su obligación.
2. Si uno apoya la cabaña sobre las patas de la cama, es válida. R. Yehudá
dice: Si no puede mantenerse por sí misma, no es válida. Si la cabaña no está
bien cubierta, pero de tal modo que la parte de sombra es mayor que la del sol,
es apta. Si ( el techo) es grueso como el de las casas, a pesar de que no se vean
a través de él las estrellas, es válido.
3. Si uno construye la cabaña encima de un carro o sobre la cubierta de
un barco, aquélla es válida y se puede subir a ella en día festivo. Si se alza la
cabaña sobre la copa de un árbol o sobre la giba de un camello, es válida, pero
no se puede subir a ella en día festivo. Si dos (de los lados de la cabaña están
formados) por árboles y otro por obra humana, o si dos por obra de hombre y
otro por un árbol, es válida, pero no se puede subir17 a ella en día festivo. Si
tres son mano de hombre y el otro ( está formado) por un árbol, es válida y se
puede entrar á ella en día festivo. Ésta es la regla general: Aquella cabaña que
quitado el árbol continúa manteniéndose por sí misma es válida y se puede
subir a ella en día festivo.
4. Si uno construye su cabaña entre árboles de modo que los árboles sirvan
de pared, es válida. Los que han sido enviados por mandato18 están exentos de
la obligación de la cabaña. Los enfermos y las personas que los atienden están
libres asimismo de la obligación de la cabaña. De modo eventual'? se puede
comer y beber fuera de la cabaña.
5. Ocurrió una vez que trajeron a Rabán Yojanán ben Zakay alimento co-
cido para probar y a Rabán Gamaliel dos dátiles secos y un cubo de agua, y
dijeron: «Subidlos a la cabaña». Cuando se entregaba a Rabí Sadoq comida en
menor cantidad que un huevo, la cogía con una servilleta" y la comía fuera
de la cabaña, pero no recitaba la bendición al terminar.
6. R. Eliezer dice que cada cual tiene que comer catorce comidas en la ca-
baña, una de día y otra de noche. Los sabios, en cambio, dicen que no hay nada
fijado para esto, a excepción sólo de la noche del primer día festivo de la fiesta.
R. Eliezer dice además: Si uno no pudo comer en la noche del primer día festivo
lo puede compensar en la noche del último día festivo. Los sabios, en cambio,
dicen que esto no es factible de compensación, ya que a ello se le puede aplicar
el dicho: Lo tuerto no puede enderezarse y lo falto no puede completarse 21•
7. Si uno tiene la cabeza y la mayor parte de su cuerpo en la cabaña, mien-
tras que la mesa está dentro de la casa, la escuela de Samay declara esto invá-
lido y la escuela de Hile! lo declara válido. Los de la escuela de Hile! dijeron
a los de la escuela de Samay: ¿Acaso no es un hecho que los ancianos de la
escuela de Samay y los ancianos de la escuela de Hilel fueron a visitar a Rabí
17. Subir es sinónimo aquí de entrar.
18. Para cumplir un precepto, como circuncidar a un niño, liberar a un prisionero ...
19. Lo suyo es que durante la fiesta se coma dentro de la cabaña.
20. Para evitar comunicarle una eventual impureza de sus manos.
21. Ecl 1, 15.
263 Fiesta de los Tabernáculos - sukká Suk2, 8-3, 3
Yojanán ben Ha-Joraní y lo encontraron sentado teniendo la cabeza y la mayor
parte de su cuerpo dentro de la cabaña, mientras que la mesa estaba dentro de
la casa y ellosª no le dijeron nada? Les replicaron los de la escuela de Samay:
De ahí precisamente (se saca) la prueba. Aquéllos, en efecto, le dijeron: Si te
has comportado de esta manera, no has cumplido jamás el precepto.
8. Mujeres, siervos y menores están libres de la obligación de la cabaña.
El menor que ya no tiene necesidad de la madre está obligado (a observar el
precepto) de la cabaña. Ocurrió en una ocasión que la nuera de Samay el viejo
dio a luz" y éste quitó un poco del enyesado ( del techo) y puso una cobertura
sobre la cuna por razón del niño23•
9. Durante los siete días se hace de la cabaña el lugar estable, mientras que
la casa se convierte en lugar de residencia eventual. En caso de lluvia, ¿cuándo
se permite abandonar (la cabaña)? Cuando se estropea la sopa. Pusieron una
comparación, ¿A qué se parece esto? Se parece a un siervo que va a escanciar
el vaso de un amo y le arroja el cuenco en la cara.
CAPÍTULO 3
1. El ramo de palmera24 robado o seco no es válido. Asimismo, el que ha
servido al culto idolátrico o que procede de una ciudad apóstata25 no es válido.
Tampoco es válido26 si le fue cortada la punta o si han sido destrozadas sus
hojas, aunque sí es válido si éstas han sido sólo separadas. R. Yehudá dice: Se
le puede atar por la parte superior. Las palmas espinosas del monte de hierro"
son válidas. Un ramo de palmera de tres palmos, suficiente para poder agitarlo,
es válido.
2. Un mirto28 robado o seco es inválido. Asimismo, el que ha servido al
culto idolátrico o procede de una ciudad apóstata, no es válido. Si le fue corta-
da la copa, o si han sido destrozadas sus hojas, o si sus bayas son más numero-
sas que sus hojas, no es válido. Si le quitaron algunas (de las bayas), es válido,
pero esto no se puede hacer en el día festivo.
3. Una rama de sauce robada o seca no es servible. Si ha servido al culto
idolátrico o si procede de una ciudad apóstata, tampoco es servible. Si le fue
cortada la punta o si han sido destrozadas sus hojas o si es sauce montañero, no
es servible. Si se ha ajado o si le han caído parte de las hojas o si ha crecido en
tierra inculta, es servible.
a. y ellos no le dijeron nada]
22. A un varón.
23. Considerando que también el recién nacido estaba sujeto al precepto de las cabañas.
24. Llamado lulav y usado en la fiesta.
25. Dt 13, 16.
26. Porque carece de belleza.
27. Cercano a Jerusalén.
28. Un ramo de mirto.
Suk 3, 4-9 Orden segundo: Fiestas - moed 264
4. R. Ismael dice29: Tres ramas de mirto y dos de sauce, una palma y una ra-
ma de limonero y una cidra", incluso aunque dos tengan cortadas (las puntas)
y una no lo esté. R. Tarfón enseña: Incluso tres cortadas. R. Aquiba dice: Del
mismo modo que una palma y una cidra, así una rama de mirto y otra de sauce
(son requeridas).
5. Una cidra robada o seca es inservible. La que ha servido al culto idolá-
trico o procede de una ciudad apóstata, es inservible. La que es de una planta
joven menor de tres años es inservible31; la de una oferta impura es también
inservible; la de una oferta pura no se debe coger, pero si se coge es válida.
En cuanto a la del diezmo dudoso, la escuela de Samay la declara inservible,
mientras que la escuela de Hilel la declara válida. La del segundo diezmo en
Jerusalén no se coge, pero si se coge es válida.
6. Si le ha sobrevenido a la mayor parte ( de la cidra) una erupción, si se
le. ha quitado el pezón, si ha sido pelada, si ha sido rajada, agujereada o si le
falta algo, es inválida. Si la erupción le ha sobrevenido únicamente sobre una
mínima parte, si se le ha quitado el rabillo, está agujereada y no le falta nada,
es válida. El limón etíope es inválido. En cuanto al limón verde, es lo mismo
que en cuanto al puerro, R. Meír lo declara válido, mientras que R. Yehudá lo
declara inválido.
7. En cuanto a la medida de la cidra más pequeña, R. Meír dice: Como una
nuez. R. Yehudá opina: Como un huevo. En cuanto a las más grandes, que se
puedan coger dos en una sola mano. Ésta es la opinión de R. Yehudá. R. Yosé
dice: Incluso una (que se pueda asir) con las dos manos.
8. No se puede atar la palma" si no es con algo de su misma especie. Ésta
es la opinión de R. Yehudá33• R. Meír dice: Incluso (se puede atar) con un
cordón. R. Meír dice: Es un hecho que los habitantes de Jerusalén ataban sus
palmas con lazos de oro. Le replicaron: Peroª por debajo las ataban con algo de
su misma especie.
9. ¿Cuándo se agitaban? Al principio y al final de Dad gracias al Señor34
y de Ah, Señor, sálvanos35• Ésta es la opinión de la escuela de Hilel. La escuela
de Samay dice: También en Ah, Señor, haznos prosperar36. R. Aquiba dice:
Estuve observando que Rabán Gamaliel y Rabí Yehosúa, mientras todo el pue-
blo agitaba sus palmas, ellos tan sólo las agitaron en (la perícopa) Ah, Señor,
sálvanos. Si uno se encuentra de camino y no tiene una palma para asirla en su
mano, cuando llega a su casa la toma ( con su mano) aun estando en la mesa.
a. pero por debajo las ataban con algo de la misma especie]
29. Se refiere al ramillete que se ha de llevar a la fiesta y que formaba el lulav.
30. Cidra es un fruto palestino muy parecido al limón.
31. El fruto de los tres primeros años estaba prohibido para el uso común o profano.
32. Se entiende aquí el lulav, el ramo formado por la palma, mirto, sauce y limón.
33. No quería añadir ningún otro elemento.
34. Sal ll8.
35. Sal 118, 25.
36. ]bid.
,.
265 Fiesta de los Tabernáculos - sukká Suk3, 10-15
Si no la cogió por la mañana, la puede coger al atardecer, ya que todo el día es
apto para (asir) la palma.
1 O. Si un siervo, o una mujer, o un menor le leen37 (la plegaria del Hale[),
repite tras ellos lo que aquellos dicen y es para él una maldición38. Si es una
persona adulta quien le lee, responde tras él «Aleluya».
1 l. En el lugar donde se tenga por costumbre repetirlo39, se repite; donde
se tenga por costumbre recitarlo una vez sola, se recita una vez sola. Donde se
acostumbra a decir a continuación la bendición, se dice". Todo se hace según
los usos de la región. Si uno compra a su compañero la palma41 en el año sép-
timo, le dará como regalo la cidra42 debido a que no está permitido comprarla
en el año séptimo43.
12. Antiguamente se cogía la palma44 los siete días en el Templo y un solo
día en las provincias. Sin embargo, después de haber sido derruido el Templo,
Rabán Yojanán ben Zakay dispuso que se cogiera la palma durante los siete
días en las provincias en recuerdo del Templo. (Ordenó asimismo) que durante
todo el día de la agitación45 ( de las palmas) estuviere prohibido ( comer de la
nueva cosecha).
13. Si el primer día de la fiesta caía en sábado, la gente llevaba sus palmas
a la sinagoga. Al día siguienteª se levantaban muy temprano y volvían (a la
sinagoga). Cada cual reconocía su palma y la cogía, ya que los sabios dijeron:
Ninguna persona cumple su obligación en el primer día de la fiesta con la pal-
ma de su prójimo. Los otros días de la fiesta, en cambio, uno puede cumplir su
obligación con la palma de su prójimo.
14. R. Yosé dice: Si el día primero de la fiesta cae en sábado y olvidándo-
se" saca su palma a lugar de dominio público, está exento47, porque la sacó con
buena intención.
15. Una mujer puede recibir ( el ramo) de mano de su hijo o de su marido y
ponerlo en agua el día de sábado. R. Yehudá dice: En sábado se mete en agua:
en los días festivos se le puede añadir (agua) y durante los días festivos inter-
medios se le puede cambiar ( el agua). Si un menor puede agitar (la palma), está
obligado a ( cogerla).
a. Al día siguiente se levantaban ... (a la sinagoga)]
3 7. A uno que no sabe leer.
38. Una humillación, por tener que servirse de otros que no están obligados al precepto.
3 9. Los nueve versos finales del Hale/.
40. La bendición antes del Hale/ es obligatoria.
41. Es decir, el ramo del lulav.
42. Aquél le dará la cidra.
43. Lv 25, 1-7.
44. Se cogía el lulav en la mano y se agitaba.
45. Segundo día de Pascua (Lv 23, 11).
46. De que es sábado.
47. De tener que ofrecer un sacrificio de expiación.
Suk4, 1-5 Orden segundo: Fiestas - moed 266
CAPÍTULO 4
l. La palma y el ramo de sauce48, seis o siete (días)49• (La recitación) del
Hale/5º y el jolgorio51, ocho (días). La cabaña52 y la libación del agua53, siete
(días). El toque de la flauta", cinco o seis (días).
2. La palma, siete. ¿De qué modo? Si el día primero de la fiesta caía en
sábado, (los ritos de) la palma (duraban) siete días55• Pero si caía en cualquier
otro día de la semana, seis.
3. El ramo de sauce, siete. ¿De qué modo? Si el séptimo día de (las ceremo-
nias) del ramo de sauce caía en sábado, ( era cogido) el ramo de sauce durante
siete (días). Pero si caía en cualquier otro día, entonces seis.
4. El precepto de la palma, ¿cómo (se cumple)? Si el primerª día de la fiesta
caía en sábado, llevaban56 sus palmas al monte del Templo; los servidores (del
Templo) las recogían y las colocaban ordenadas en el pórtico. Los ancianos, en
· cambio, las colocaban en una cámara57• Se les enseñaba a decir: «Quien quiera
que coja mi palma en sus manos, quede para él como regalo»58. Por la mañana
venían temprano y los servidores (del Templo) se las arrojaban delante de sus
pies. Entonces trataba cada cual de arrebatarla y se golpeaban mutuamente.
Cuando el tribunal apercibió el peligro a que se exponían dispuso que cada cual
cogiese (la palma) en su propia casa.
5. ¿Cómo (se cumplía) el precepto del ramo de sauce? Debajo de Jerusalén
había un lugar llamado Mosá59. Bajaban allí y recogían ramas tiernas de sauce.
Luego volvían y las colocaban de pie a los lados del altar con la copa dobla-
da hacia el altar. Sonaban el sofar primeramente con sonido sostenido, luego
clamorosamente y luego de nuevo con sonido sostenido". Cada día daban una
vuelta en tomo al altar y decían: Ah, Señor, sálvanos; ah, Señor, haznos" prospe-
rar'", R. Yehudá dice: Ani waho62, sálvanos: Aquel día63 daban siete vueltas en
a. Si el primer día ... sábado: Todo el pueblo b. haznos prosperar: sálvanos c. sál-
vanos + ani waho, sálvanos
48. Los sacerdotes acostumbraban a dar vueltas en tomo al altar con una rama de sauce
en la mano durante los días de la fiesta.
49. Dependiendo de si se celebraban también en sábado o no.
50. Cf. 3, 9-11.
51. Dt 16, 14.
52. La obligación de habitar en la cabaña.
53. Que tenía lugar tras el sacrificio matutino.
54. Cf. 5, 1-4.
55. En el primer día de la fiesta había que coger la palma y agitarla aunque cayera en
sábado, porque en esa ocasión quedaba desplazado el sábado.
56. El día precedente, o sea, el viernes.
57. Para evitarles el atropellamiento en el momento de la recogida.
58. Pues en el primer día de la fiesta sólo se podía cumplir el precepto con un lulav propio.
59. Jos 18, 26.
60. Cf. RhSh 4, 9; Pes 5, 5.
61. Sal 118, 25.
62. En lugar de pronunciar el nombre del Señor.
63. El séptimo.
267 Fiesta de los Tabernáculos - sukká Suk4, 6-5, 1
tomo al altar. En la séptimaª, al separarse (del altar), ¿qué decían? «La belleza
es tuya, oh altar», «La belleza es tuya, oh altar». R. Eliezer dice: «Del Señor y
de ti, oh altar; del Señor y de ti, oh altar».
6. Tal como se hacía en día ferial, se hacía en sábado, a excepción de que
se acostumbraba a recogerlos en la vigilia del sábado y se colocaban en vasos
de oro para evitar que se ajasen. R. Yojanán ben Baroca dice: Traían ramos de
dátiles y golpeaban con ellos el suelo a los lados del altar. Aquel día era llama-
do día del golpeo de los ramos de palma.
1: A continuación los niños tiraban las palmas y comían las cidras64.
8. El Hale! y el jolgorio, ocho (días). ¿De qué modo? Quiere decir que uno
está obligado a la recitación del Halel, al jolgorio" y a hacer los honores al úl-
timo día de la fiesta como a los restantes días de la misma. (El precepto) de la
cabaña, siete días. ¿De qué manera? Una vez que ha terminado de comer65, no
puede deshacer la cabaña, pero sí puede llevar los utensilios a partir de la tarde
por respeto al último día de la fiesta.
9. ¿Cómo (se hacía) la libación del agua? Se llenaba (con agua) de Siloé un
frasco de oro, de tres lag de capacidad. Cuando llegaban a la puerta del agua,
sonaban el sajar con tono sostenido, luego clamorosamente y después de nuevo
con tono sostenido. Subía (luego el sacerdote) la rampa del altar y se volvía a su
izquierda donde había dos cuencos de plata. R. Yehudá dice: Eran de yeso, aun-
que su parte externa se había ennegrecido por el vino. Tenían unos huequecitos
como dos pequeñas narices. (El huequecito) de uno era algo mayor que el del
otro, para que pudieran vaciarse al tiempo66• El del oeste era del agua, el del este
del vino. Si vertía el del agua en el del vino o el del vino en el del agua, cumplía
su obligación. R. Yehudá dice: Con un solo lag se puede hacer la libación los
ocho (días). Al que hacía la libación le decían: «Alza la mano», porque una vez
vertió la libación sobre sus pies y todo el pueblo lanzó contra él sus cidras.
10. Del mismo modo que se hacía en el día ferial, se hacía en sábado, a
excepción de que en la vigilia del sábado se llenaba ya el frasco de oro, no
santificado, (con agua) de Siloé y era colocado en la cámara. Si se vertía o si
se descubría, lo llenaban ( con agua) del pilón, ya que el vino o el agua que han
estado al descubierto no son aptos para el altar.
CAPÍTULO 5
l. El sonar de la flauta, cinco o seis (días). Es la flauta (que se tocaba) en
la fuente que no desplaza ni al sábado ni al día festivo67• Se solía decir que
a. En la séptima ... oh altar»] b. a la recitación del Halel, al jolgorio y}
64. Pero estaba prohibido a los adultos.
65. El día séptimo.
66. El agua se vertía en el cuenco del agujero pequeño y tardaba en vaciarse lo mismo
que el vino en el cuenco del agujero mayor, debido a la mayor ligereza del agua.
67. En los años que la fiesta caía en sábado se tocaba seis días; en caso contrario, cinco.
Suk 5, 2-5 Orden segundo: Fiestas - moed 268
quien no ha visto la alegría en la recogida del agua ( de la fuente) no ha visto
jamás alegría.
2. Al concluir el primer día de la fiesta bajaban68 al atrio de las mujeres y
hacían allí un gran preparativo. Había allí candelabros de oro que tenían en el
extremo superior cuatro escudillas de oro y cuatro escaleras cada uno. (Había
allí asimismo) cuatro muchachos de los sacerdotes jóvenes con cuatro jarros del
aceite, con 120 lag de capacidad, con los que lo vertían en las escudillas.
3. De los calzones pasados de los sacerdotes y de sus cinturones se hacían
girones y con ellos se prendía fuego. No había ningún patio en Jerusalén que
no resplandeciese con el fuego de la recogida del agua.
4. Los piadosos y los hombres de acción danzaban ante ellos teniendo an-
torchas encendidas en sus manos y recitaban ante ellos canciones y loas. Los
levitas con arpas, liras, címbalos, trompetas y otros numerosos instrumentos
musicales estaban en las quince gradas por las que se baja del atrio de Israel
al atrio de las mujeres y que corresponden a los quince cantos graduales del
salterio"; los levitas suelen estar de pie sobre ellas con instrumentos musicales
y entonan cantos. Dos sacerdotes están de pie junto a la puerta superior que
desciende del atrio de Israel al atrio de las mujeres teniendo dos trompetas en las
manos. Cuando cantaba el gallo sonaban el cuerno con un tono sostenido, luego
clamorosamente y después, de nuevo, con tono sostenido. Cuando llegaban a la
grada décima sonaban el cuerno con un tono sostenido, luego clamorosamente
y después con tono sostenido. Cuando llegaban al atrio sonaban el cuerno con
tono sostenido, luego clamorosamente y a continuación, de nuevo, con tono sos-
tenido. Sonaban el cuerno y caminaban hasta que alcanzaban la puerta que tenía
la salida a la parte oriental. Cuando llegaban a la puerta que tenía la salida a la
parte oriental volvían sus rostros al occidente y decían: «Nuestros padres, que
estuvieron en este lugar con sus espaldas hacia el Templo y con sus rostros di-
rigidos hacia el oriente, se postraron vueltos hacia el sol"; nosotros, en cambio,
tenemos nuestro ojos dirigidos hacia el Señor». R. Yehudá dice: Acostumbraban
a repetir: «Somos del Señor y hacia el Señor están vueltos nuestros ojos».
5. En el Templo no se sonaba el cuerno menos de veintiuna veces ni tampo-
co más de cuarenta y ocho71. Cada día se realizaban allí (en el Templo) veintiún
toques de cuerno: tres al abrir las puertas, nueve en el sacrificio cotidiano ma-
tutino y nueve en el sacrificio cotidiano vespertino. Cuando había sacrificios
adicionales se añadían otros nueve. En la vigilia del sábado se añadían otros
seis; tres para que el pueblo dejase de trabajar" y tres para marcar la diferencia
68. Sacerdotes y levitas.
69. Sal 120-134.
70. Cf. Ez 8, 16.
71. Cuando el primer día de la Pascua caía en sábado se sonaba 57 veces, porque había
que añadir los toques del sacrificio pascual.
72. Al primer toque cesaba el trabajo en el campo, al segundo se cerraban las tiendas,
al tercero se retiraban ollas y tarteras del fuego, se colocaban en lugar adecuado para mante-
nerles el calor y se encendían las lámparas del sábado.
269 Fiesta de los Tabernáculos - sukká Suk 5, 6-8
entre el día ferial y el sábado. En la vigilia del sábado que caía en medio de la
fiesta de las Cabañas se hacían cuarenta y ocho (toques): tres al abrir las puer-
tas, tres (al abrir) la puerta superior, tres (al abrir) la puerta inferior, tres al sacar
el agua", tres por el altar74, nueve en el sacrificio cotidiano de la mañana, nue-
ve en el sacrificio cotidiano del atardecer, nueve por los sacrificios adicionales,
tres para que el pueblo dejase de trabajar y otros tres para marcar la diferencia
entre el día ferial y el sábado.
6. El primer día de la fiesta había allí trece toros, dos cameros y un cabrito75•
Quedaban allí aún catorce corderos para los ocho tumos sacerdotales76• En el
primer día, seisª (tumos sacerdotales) ofrecían cada uno dos y los otros (dos)
uno cada uno. En el segundo día, cinco (tumos) ofrecían cada uno dos y el resto
(los otros tres) uno cada uno. En el tercer día, cuatro (tumos) ofrecía cada uno
dos y el resto (cuatro) uno cada uno. En el cuarto día, tres (turnos) ofrecían cada
uno dos y el resto (cinco) uno cada uno. En el quinto día, dos (turnos) ofrecían
cada uno dos y el resto uno cada uno. En el sexto día, un (tumo) ofrecía dos y
el resto (siete) uno cada uno. En el día séptimo, todos hacían igual. En el día
octavo se volvían a hacer suertes como en las fiestas de la peregrinación y se
decía: Quien ofrezca hoy los toros no los ofrecerá mañana y se pone en el tumo.
7. En tres épocas del año77 eran iguales todos los tumos sacerdotales res-
pecto a la repartición de los sacrificios festivos y a la distribución del pan de la
proposición. En la fiesta de las Semanas se decía: «Aquí hay pan ácimo, aquí
hay pan con levadura». El tumo sacerdotal, al que le correspondía el servicio
semanal, ofrecía los sacrificios cotidianos, los sacrificios de voto, los sacrificios
voluntarios y el resto de los sacrificios de la comunidad. Ofrecía, en definitiva,
todos. En el día festivo próximo al sábado, bien precediéndole, bien siguiéndo-
le, todos los tumos eran iguales en la distribución del pan de la proposición.
8. Si ocurre un día intermedio entre los dos, el tumo que está de servicio
toma diez panes y el tumo que debía retenerse (por razón del sábado) toma dos.
En todos los demás días del año, el tumo que entra toma seis (y el que sale otros
seis). R. Yehudá dice: El tumo que entra toma siete y el que sale cinco. Los
que entraban dividían (los panes) en la parte septentrional y los que salían en
la parte meridional. Pero ( el tumo) de Bilga78 hacía la distribución siempre en la
parte meridional, donde su anillo estaba fijo y su ventana cerrada.
a. seis + sacerdotes
73. Y haberla llevado al atrio a través de la puerta del agua.
74. Después de que se habían colocado en tomo a él los ramos de sauce.
75. Nm 29, 13.16.
76. Los sacerdotes se distribuían en veinticuatro grupos o tumos. Los días festivos actua-
ban todos. Cada grupo ofrecía uno de los dieciséis sacrificios. Quedaban, pues, ocho grupos
que ofrecían los catorce corderos restantes, un par cada uno, menos los dos últimos, que ofre-
cían uno. Como cada día se iba ofreciendo un toro menos, al día siguiente eran nueve los tur-
nos que quedaban para los corderos, teniendo que ofrecer cinco dos carneros y cuatro uno. El
día séptimo quedaban catorce grupos para los catorce corderos; así, estaban todos igualados.
77. En las tres fiestas principales.
78. 1 Cr 24, 14.
DÍAS FESTIVOS INTERMEDIOS
(yom tob o be:¡á)
Este tratado es llamado Yom tob ( día festivo) por ocuparse de las disposiciones gene-
rales que conciernen a los días festivos, a diferencia de otros tratados (Pascua, Dia de la
Expiación, Tabernáculos ... ) que contienen las disposiciones especiales para determina-
das fiestas. Se le denomina también Besá (huevo) por comenzar la primera misná con una
disposición acerca del huevo que ha sido puesto en un día festivo.
Buena parte de la regulación que afecta al día festivo tiene también su aplicación para
el sábado. Pero existe una diferencia fundamental entre uno y otro en lo que respecta a la
preparación de la comida. En día festivo se pueden realizar todas aquellas actividades ne-
cesarias para la preparación de la comida, como sacrificar el animal, despellejarlo, ama-
sar, cocer, meter en el horno; en sábado no. Otros trabajos, como seleccionar las legum-
bres, partir leña, afilar cuchillos, machacar ... están prohibidos si se realizan del modo
habitual, aunque no si se llevan a cabo de una manera insólita. En cambio, otros trabajos,
como segar, majar, cribar, cazar. .. están prohibidos aun en el caso de ser necesarios para
la comida. Es muy dificil reducir a un principio unitario la casuística tan variada del día
festivo. Pero quizá pueda servir como orientativo el principio de que en día festivo está
permitido realizar aquellos trabajos que son necesarios para la preparación inmediata de
la comida o que se realizan de un modo inusual que obliga a hacer sólo lo imprescindible,
manteniendo la conciencia de la santidad del día.
Por la santidad del día festivo, todo lo que se usa en ese día ha debido ser preparado
con ese objetivo antes de comenzar la fiesta, es decir, se ha de haber hecho la intención
previa de hacer uso de ello. Así, si uno quiere matar una paloma en día festivo tiene que
haber determinado precedentemente cuál. Lo mismo si quema leña o si usa un objeto.
Todos los objetos que no han sido destinados previamente para su uso en día festivo se
consideran «segregados», quedando prohibido no sólo su uso, sino su simple tocamien-
to. Se distinguen cuatro artes de «segregado»: 1) lo que ha nacido en el mismo día festivo
( como un ternero, un huevo ... ) o que se hace servible en ese día; 2) todo aquello que con
el uso se deteriora en mayor o menor grado; 3) aquello que provoca repugnancia; 4) lo
que sirve a una actividad prohibida, como un azadón, una aguja. Los objetos comprendi-
dos en la última especie se pueden usar para cosas permitidas en día festivo y se pueden
remover si el espacio por ellos ocupado resulta necesario.
Un caso especial lo constituye la coincidencia de sábado en el día siguiente al fes-
tivo. En tal circunstancia está prohibido preparar en día festivo la comida del sábado,
aunque sí está permitido completarla y terminarla si la preparación comenzó ya antes
de iniciarse el día festivo. Esta preparación, que resulta, en definitiva, una mezcla de la
comida preparada para el sábado y para el día festivo, es lo que se denomina erub tab-
shilim (mezcla de cocinados) y es objeto de las disposiciones del capítulo 2 del tratado.
El orden seguido en los cinco capítulos del tratado no es muy lógico y disposiciones
de carácter diverso se mezclan y entrecruzan.
Bes!, 1-5 Orden segundo: Fiestas - moed 272
CAPÍTULO 1
l. Según la escuela de Samay, un huevo puesto en día festivo puede ser
comido, mientras que la escuela de Hilel dice que no puede ser comido'. La
escuela de Samay dice: La levadura como una aceituna y la sustancia fermen-
tada como un dátiF. La escuela de Hilel dice: En uno y otro caso, como una
aceituna.
2. Si uno sacrifica una bestia o un ave en día festivo, la escuela de Samay
dice: Puede cavar con la azada y cubrirla3. La escuela de Hilel dice: No puede
matarlos a no ser si tenía ya la tierra preparada cuando todavía era de díaª. Pero
está de acuerdo en que si uno los mata puede cavar con la azada y cubrirla", ya
que la ceniza del horno se considera como ya preparada.
3. La escuela de Samay dice: No se puede transportar la escalera de un
palomar a otro, aunque sí se puede inclinar de un ventanuco5 a otro. La escuela
de Hilel, en cambio, lo permite6. La escuela de Samay enseña: No se pueden
prender (los pichones para sacrificarlos en día festivo) a no ser que durante el
día se los hubiera agitado 7. La escuela de Hilel dice: Uno se para y dice: «To-
maré éste y el otro»8•
4. Si fijó (pichones) negros y encuentra blancos, o blancos y encuentra ne-
gros, o dos y encuentra tres, están prohibidos. (Si fijó) tres y encuentra dos,
están permitidos. (Si fijó) los que estaban en el nido y los encuentra fuera del
nido, están prohibidos. Pero si allí no había más que aquellos, están permitidos9•
5. La escuela de Samay enseña: No se pueden retirar las puertas de seguri-
dad (de los comercios) en día festivo. La escuela de Hilel, en cambio, permite
incluso colocarlas 1°. La escuela de Samay enseña: No está permitido coger el
pilón" para partir sobre él la carne. La escuela de Hilel, en cambio, lo permite.
La escuela de Samay enseña: No está permitido colocar la piel delante del que
a. cuando todavía era de dia]
l. Se trata de un huevo que es puesto en un día festivo que sigue al sábado o en un
sábado que sigue a un día festivo. La escuela de Samay prohíbe su degustación en aquel día
debido a que el alimento del sábado no debe ser preparado en día festivo ni el del festivo en
sábado.
2. Se discute aquí la cantidad de levadura o sustancia fermentada que no se puede dejar
en casa durante la Pascua.
3. Se refiere a la sangre (Lv 17, 13; Hui 6, lss).
4. Con ceniza.
5. Donde están las parejas de pichones.
6. La escuela de Sama y prohíbe el traslado de la escalera en lugar privado, basada en el
principio de que cuanto está prohibido en público por razones de apariencia, está prohibido
también en privado. La escuela de Hile! lo permite por razón de la festividad.
7. Palpándolos para ver si estaban suficientemente cebados.
8. Hace la intención de cuáles destina para la comida.
9. Esta misná es la aplicación del principio asentado precedentemente. Sólo pueden ser
sacrificados los pichones que ya habían sido destinados previamente para el festín.
10. Hile! lo permite por razón de la festividad. Se trata, en todo caso, de portezuelas
movibles que no están fijadas en tierra.
11. Debido a su pesadez, no debía de ser manejado en día festivo.
Días festivos intermedios - yom tob Bes 1, 6-10
273
pasa12 ni tampoco alzarla a no ser que haya en ella como una aceituna de carne.
La escuela de Hilel, en cambio, lo permite. La escuela de Samay enseña: No se
puede sacar a un menor, ni la palma 13, ni el libro de la Torá a lugar de dominio
público. La escuela de Hilel, en cambio, lo permite.
6. La escuela de Samay enseña: No se lleva al sacerdote la masa14 ni los
regalos15 en día festivo, ya se haya hecho la oferta el día anterior o el mismo
día. La escuela de Hilel, en cambio, lo permite. La escuela de Samay dice a
aquéllos con una analogía: La masa y los regalos son dones para el sacerdote.
La ofrenda 16 es también un don para el sacerdote. Ahora bien, del mismo modo
que no se puede llevar la ofrenda, así tampoco se pueden llevar los regalos.
La escuela de Hilel le replica: No, si decís que la ofrenda no se puede ofrecer,
debéis decir que los regalos se pueden ofrecer.
7. La escuela de Samay dice: Las especias se machacan en un mortero de
leño, la sal en una escudillaª o en el (hueco) del madero ( en el que se coloca)
la cazuela. La escuela de Hilel, en cambio, enseña: Las especias se machacan
según es costumbre en mortero de piedra, la sal en mortero de madera.
8. Si uno limpia legumbres secas en día festivo, la escuela de Samay dice:
Puede recoger lo comible y comerlo. La escuela de Hilel dice: Hace la selección
según el modo habitual (colocándolas) en su seno, o en un cesto, o en un plato,
pero no encima de la mesa, ni sobre el mantel, ni en la criba. Rabán Gamaliel
dice: También puede meterlas en agua y retirar (las malas con la mano).
9. La escuela de Samay enseña: El día festivo solamente se envían porcio-
nes 17 (comestibles ya preparadas). La escuela de Hilel enseña: Se puede enviar
ganado, animales, aves, ya vivos, ya sacrificados; se puede enviar asimismo
vinos, aceites, harina, legumbres secas, pero no trigo18• Por su parte, R. Simeón
permite el trigo.
1 O. Se pueden enviar vestidos, tanto cosidos como no cosidos, incluso a
pesar de que haya en ellos (tejido) de dos semillas 19, si sirven a las necesidades
de la fiesta. Pero no se pueden enviar sandalias cosidas con aguja" ni zapatos
no cosidos. R. Yehudá dice: (Tampoco se pueden enviar) zapatos blancos21,
porque requieren al artesano. Ésta es la regla general: Todo lo que puede ser
conveniente22 se puede enviar en día festivo.
a. una escudilla: un mortero de piedra
12. Pisando la piel se la prepara. Constituiría un trabajo prohibido.
13. El lulav o ramo de la fiesta de los Tabernáculos.
14. Nm 15, 17-21.
15. Dt 18, 3.
16. Nm 18, lls.
1 7. Que se consumen dentro del día.
18. Ya que el trigo no podría ser usado en el día festivo, porque requiere ser previamente
molido.
19. Dt 22, 11; Kil 9, lss.
20. Shab 6, 2.
2 l. Zapatos con la piel de color natural.
22. Todo lo que puede ser usado sin necesidad de ulterior preparación.
Bes 2, 1-7 Orden segundo: Fiestas - moed 274
CAPÍTULO 2
1. Si un día festivo cae en la vigilia del sábado, no se puede comenzar a
cocinar dentro del día festivo para el sábado. Pero sí se puede cocinar para el
día festivo, y si quedan sobras, las sobras pueden ser para el sábado. Uno para
cocinar en la vigilia del día festivo y apoyarse en ello (para cocinar) para el
sábado23. La escuela de Samay enseña: Dos platos (de comida). La escuela de
Hilel enseña: Sólo un plato. Todos están de acuerdo en que un pescado con un
huevo forman dos platos. Si ( el plato preparado para el sábado) fue comido o si
se estropeó, no puede comenzar a cocinarlo. Pero si quedó de él un resto, puede
apoyarse en ello (para cocinar) para el sábado.
2. Si ocurre (la fiesta) en el día siguiente al sábado, la escuela de Samay
enseña: Se han de sumergir todas las cosas (que necesitan el baño de la inmer-
sión) antes del sábado24• La escuela de Hilel dice: Los objetos antes del sábado,
pero las personas en el sábado.
3. Están de acuerdo en que se puede verter agua25 en un recipiente de pie-
dra a fin de purificarla, pero no se puede sumergir. Están de acuerdo en que se
puede sumergir si cambian de uso o si de un grupo pasa a otroª.
4. La escuela de Samay enseña: Se pueden ofrecer sacrificios pacíficos,
pero no se colocan las manos sobre ellos. Los holocaustos, en cambio, no (pue-
den ofrecerse). La escuela de Hilel enseña: Se pueden ofrecer sacrificios pací-
ficos y holocaustos y se pueden colocar sobre ellos las manos26.
5. La escuela de Samay dice: Nadie puede calentar agua para (lavarse) los
pies a no ser que sea agua potable. La escuela de Hilel, en cambio, lo permite.
(También permite) prender una fogata y rescaldarse frente a ella.
6. En tres cosas27 era Rabán Gamaliel extremadamente riguroso siguiendo
la enseñanza de la escuela de Samay: no está permitido cubrir los alimentos
calientes en día festivo para (mantenerlos así) hasta el sábado; no se puede
aderezar un candelabro en día festivo; no se pueden cocer panes espesos, sino
sólo finos. Rabán Gamaliel decía: En casa de mi padre jamás se cocían panes
espesos, sino sólo finos. Le dijeron: ¿Qué es lo que podemos inferir de la casa
de tu padre que era rigurosa consigo misma, pero tolerante respecto a la masa
de Israel, permitiendo que cociese panes espesos y panes especiales?
7. Pero también en otras tres cosas aplicaba la norma menos severa: está
permitido hacer un barrido entre los divanes, está permitido colocar sustancias
a. pasa a otro + en día festivo
23. Esta normativa es conocida bajo el nombre de 'erub tabshilim («mezcla de cocidos»).
Si uno ha comenzado a preparar la comida del sábado en un jueves que es vigilia de una
fiesta y si el sol se pone, es decir, si comienza ya el viernes y, por ende, el día festivo, puede
continuar preparando la comida del sábado.
24. Ya que para su uso han de estar en estado de pureza.
25. Agua impura, en contacto con agua pura, recupera el estado de pureza (Miqw 6, 8).
26. Según la escuela de Hilel, la imposición de manos debe hacerse justo antes del sacri-
ficio. Según la escuela de Samay, no, de ahí que defendiera su adelantamiento al día anterior.
27. Ed 3, 10.
275 Días festivos intermedios - yom tob Bes 2, 8-3, 4
aromáticas ( en el fuego) en día festivo y preparar un cabrito asado en la noche
de Pascua. Los sabios, en cambio, lo prohíben.
8. R. Eleazar ben Azarías permitía tres cosas que los sabios prohibían: de-
jaba salir a su vaca ( en día de sábado) con una correa entre los cuernos, permi-
tía que se cardara el ganado en día festivo y permitía que se triturase el pimien-
to en su propio molino. R. Yehudá decía: No se puede cardar el ganado en día
festivo porque se le puede hacer una herida, aunque sí está permitido atusarles.
Los sabios, en cambio, dicen: No se les puede cardar ni tampoco atusar.
9. El molino del pimentón puede ser impuro por razón ( de entrar dentro de
la categoría) de tres objetos28: por ser objeto con una concavidad, por ser objeto
metálico y por ser objeto (que sirva) de criba.
1 O. El coche de un niño es susceptible de la impureza de asiento. Se puede
transportar en día de sábado, pero no se puede arrastrar a no ser encima de
otros objetos: R. Yehudá dice: No se puede arrastrar ningún objeto, a excepción
del carro, porque éste oprime (la tierra, sin roturar su superficie).
CAPÍTULO 3
1. En día festivo no está permitido pescar peces en un vivero ni tampoco se
les puede arrojar alimento. Sin embargo, sí está permitido cazar en un coto ani-
males y aves o echarles alimento. Rabán Simeón ben Gamaliel decía: No todos
los viveros (o cotos) son iguales. Ésta es la regla general: Cuando es necesario
cazar (al animal), está prohibido; si no es necesario darle caza, está permitido.
2. De los cepos (para atrapar) animales, aves o peces, que fueron puesto en
la vigilia del día festivo, no se puede coger nada de ellos en el día festivo a no
ser que se sepa que fueron cazados dentro de la vigilia del día festivo. En una
ocasión ocurrió que un pagano trajo unos peces a Rabán Gamaliel. Este dijo:
Están permitidos, pero no quiero recibir nada de él.
3. Un animal en peligro no puede ser sacrificado a no ser que quede toda-
vía un poco de tiempo en el día para poder comer de él ( carne asada) ( como la
cantidad) de una aceituna. R. Aquiba dice: Incluso ( cuando se puede comer)
crudo (un trozo) como del tamaño de una aceituna de la parte sacrificada. Si
fue sacrificado en el campo, no se puede transportar con una vara o una pértiga,
sino que se lleva en la mano trozo por trozo.
4. Respecto a un animal primogénito29 que cae en un pozo, dice R. Yehudá:
Debe descender un perito y examinarlo. Si encuentra en él defecto, lo sube y lo
sacrifica; si no lo encuentra, no lo sacrifica. R. Simeón dice: Todo animal cuyo
defecto no ha sido reconocido durante el día', no puede considerarse como
preparado.
a. durante el día: en la víspera del día festivo
28. A causa de las tres partes de las que está compuesto.
29. Que solamente puede sacrificarse fuera del Templo si tiene defecto (Dt 15, 19-22).
Bes 3, 5--4, 2 Orden segundo: Fiestas - moed 276
5. Si una bestia muere no puede ser removida de su lugar. Ocurrió que una
vez interrogaron a R. Tarfón acerca de esto y acerca de la masa (de la oferta)
devenida impura. Se fue a la academia, preguntó y se le dio la respuesta: No
pueden ser removidos de su lugar.
6. No se pueden asignar previamente las partes de la bestia en día festivo,
pero sí se pueden asignar en la vigilia del día festivo. Pueden sacrificarla y dis-
tribuirla entre ellos. R. Yehudá dice: Se puede pesar la carne, ya sea en relación
con un objeto o ya sea en relación con el hacha. Los sabios dicen: No se ha de
prestar ninguna atención al platillo de la balanza".
7. En día festivoª no se puede afilar el cuchillo, aunque sí puede ser frotado
con otro cuchillo. Nadie puede decir al carnicero: «Dame carne por el precio de
un denario», sino que aquél sacrifica (al animal) y se lo reparten entre ellos.
8. Uno puede decir a su compañero": «Lléname este vaso», pero no «con
medida». R. Yehudá dice: Si el vaso es de medida, no lo puede llenar. Se tiene
el hecho de que Abá" Saúl ben Botnit solía llenar sus (recipientes) medidos
en la vigilia del día festivo y los entregaba a los compradores en día festivo.
Abá Saúl decía que obraba así incluso en las fiestas intermedias31 por razón-
de la inequivocidad de la medida. Los doctores decían que se comportaba así
incluso en los días feriales por razón de la precisión en la medida. Una persona-
puede acercarse al tendero que frecuenta y decirle: «Dame huevos y nueces en
determinado número», ya que éste es el modo de contar el dueño de la casa en
su propia casa.
CAPÍTULO 4
1. Si uno transporta jarros de vino de un lugar a otro, no los ha de transportar
en un cesto o en una caja32, sino que los llevará o en las espaldas o (en las ma-
nos) delante de sí33. Asimismo, si uno transporta paja, no puede colgar el bulto
en la espalda, sino que lo ha de llevar con sus propias manos. Se puede comen-
zar (a servirse) de un montón de paja, pero no de leña de un almacén retirado.
2. No está permitido servirse de leña de una cabaña, pero sí de lo que está
próximo a ella. Se puede llevar leña del campo, del lugar en que está recogida,
y de una zona cerrada incluso aunque esté dispersa. ¿Cuál es la zona cerrada?
La que está próxima a la ciudad. Ésta es la opinión de R. Yehudá. R. Yosé dice:
Es (todo lugar) al que se entra con llave, incluso aun cuando esté dentro de los
límites del sábado34.
a. En día festivo} b. a su compañero: al tendero c. Abá} d. por razón de la inequi-
vocidad de la medidaJ e. Una persona ... puede decirle: una persona puede decir a su vecino
30. Ha de excluirse cualquier transacción comercial.
31. Del segundo al sexto día de Pascua y del segundo al séptimo día de los Tabernáculos.
32. Como lo haría en día ferial.
33. De ese modo sólo puede llevar uno o dos y se entiende que son para la fiesta.
34. Er 5, 2.
277 Días festivos intermedios - yom tob Bes 4, 3-5, 1
3. No está permitido cortar leña de las vigas35 ni de la viga que se ha roto
en un día festivo36• Tampoco está permitido cortar la leña con un hacha, ni con
una sierra, ni con una hoz, sino con un machete cortante37. Si una casa llena de
fruta está cerrada y se abre38, se puede coger a través del lugar de la abertura.
R. Meír dice: Se puede incluso hacer premeditadamente un orificio39 y coger
( desde allí).
4. No se puede hacer una cavidad en una lámpara, pues sería hacer un
objeto. Tampoco se puede hacer carbón en un día festivoª ni partir en dos la
mecha. R. Yehudá dice: Se puede cortar con el fuego (de modo que resulten)
dos lámparas.
5. No está permitido romper cascotes de arcilla ni se puede cortar papel
para asar con él peces salados. No está permitido raspar un horno o un fogón,
pero sí pueden asentar (las escorias). No está permitido acercar dos jarras para
colocar sobre ellas una olla. Tampoco puede apoyarse la olla a una astilla ni a
una puerta. En día festivo no está permitido conducir el ganado con bastón. Sin
embargo", R. Eliezer, hijo de R. Simeón, lo permite.
6. R. Eliezer dice: Uno puede servirse de un pequeño palillo que tenga a
mano para limpiar los dientes o puede recoger (astillas) del patio y encender-
las, ya que todo lo que está en el patio (se considera) como preparado. Los
sabios dicen: Puede recoger lo que está delante de él para hacer fuego.
7. No se puede hacer fuego ni con leña, ni con piedras, ni con tierra, ni
con agua. Tampoco está permitido blanquear los ladrillos para asar encima de
ellos. R. Eliezer dice además: En la vigilia del sábado del séptimo año puede
uno colocarse junto a los higos que están extendidos para secarse y decir: «De
esta parte comeré mañana». Los doctores dicen: Solamente si lo señala y dice:
«Desde aquí hasta aquí».
CAPÍTULO 5
l. En día festivo se puede hacer caer fruta" a través de un ventanuco41,
pero no en día de sábado. Está también permitido cubrir la fruta con objetos a
causa del chubasco, asimismo las jarras de vino y los cántaros de aceite. En
sábado se puede colocar un recipiente al chubasco ( con el fin de recoger el
agua de la lluvia).
a. en un día festivo] b. Sin embargo ... permite}
35. Troncos enteros que han de servir como viga de construcción.
36. Y que por tanto no se había hecho la intención previamente de usarla.
37. Que en el día ferial no se usaría.
38. Se produce en la pared un boquete.
39. Cuando los ladrillos están simplemente interpuestos uno sobre otro.
40. Extendida sobre el tejado, como higos o cereales, como grano, en caso de que se ave-
cine la lluvia.
41. Que da al propio tejado, por lo que bastaría simplemente empujar el fruto para que
cayera en el interior de la casa.
Bes 5, 2-5 Orden segundo: Fiestas - moed 278
2. Todas aquellas cosas por las que uno se hace culpable a causa del reposo,
o de la libre elección42, o de mandamiento en día de sábado, son también por las
que uno se hace culpable en día festivo. Estas son aquellas por las que uno se
hace culpable a causa del reposo sabático: no está permitido subir a un árbol, ni
montar sobre una bestia, ni nadar sobre las aguas, ni batir palmas, ni palmotear
los flancos, ni bailar. Estas son aquellas (por las que uno se hace culpable) por
razón de ser opcionales: no está permitido hacer juicio, ni celebrar matrimonio,
ni quitar el zapato43, ni realizar el matrimonio del levirato. Estas son aquellas
(por las que uno se hace culpable) por razón de ser de mandamiento: no se pue-
den hacer consagraciones, ni estimaciones44, ni dedicaciones, ni está permitido
apartar la ofrenda o los diezmos. Si todas estas cosas fueron dichas para el día
festivo, con tanta más razón para el sábado. Entre el día festivo y el sábado no
hay más diferencia que en lo que respecta a la comida45.
3. Los animales y los objetos (se regulan) según los pies del dueño46. Si
uno entrega su bestia a su hijo o al pastor, en tal caso éstos (se regulan) según
los pies del dueño. Si los objetos son del uso particular de uno de los hermanos
que están en la casa, entonces (se regulan) según los pies de aquél. Si no son
del uso particular, entonces (se regulan) según el lugar al que pueden ir47•
4. Si uno pide a su compañero un objeto en la vigilia de un día festivo, (se
regula) de acuerdo con los pies del pedidor. Si es en día festivo, de acuerdo con
los pies del que prestó. Si una mujer pide a su vecina en préstamo condimentos,
o agua, o sal para la masa, éstos (se regulan) de acuerdo con los pies de ambas.
R. Yehudá lo declara exento con relación al agua debido a que no hay en ella
nada sustancial48.
5. El carbón encendido (se regula) según los pies del propietario, pero la
llama (puede ser transportada) a todo lugar. Si la brasa es del Templo, está
sujeta a la ley del sacrilegio49. De la llama ( en tal caso) no se puede sacar pro-
vecho y no está sujeta a la ley del sacrilegio. (Si unoª saca una brasa a lugar
público, se hace culpable, pero por la llama queda exento). En cuanto al pozo
de una persona privada, (se regula) según los pies de ésta; si es de la población
de la ciudad, (se regula) según los pies de los habitantes de aquella ciudad"; si
es de los que vienen de Babilonia, (se regula) según los pies del que llena (los
recipientes).
a. (Si uno saca una brasa ... exento)}
42. De cosas que se deben hacer, pero sin que constituyan un deber absoluto.
43. Gesto que realizaba la cuñada viuda para el levir que rehuía la obligación del levirato.
44. Estimaciones de valor, que tendrían el aspecto de una transacción.
45. En día festivo está permitido realizar aquellas operaciones necesarias para la comi-
da; en sábado, no.
46. Sólo pueden ir o ser llevados hasta donde le esté permitido al dueño ir.
47. Hasta el lugar o límite al cual pueden llegar todos los miembros de la casa.
48. El agua desaparece en la masa y, por tanto, no impone ningún criterio respecto a la
capacidad del campo de movimiento.
49. Lv 14-16.
50. Es decir, dos mil codos en cualquier dirección.
279 Días festivos intermedios - yom tob Bes 5, 6-7
6. Si uno tiene sus frutos en otra ciudad y los habitantes de esta ciudad pre-
pararon el erub para traer a él algunos de sus frutos, no está permitido que se los
traigan. Pero si él mismo preparó el erub51, sus frutos (se regulan) según él.
7. Si uno ha invitado a huéspedes, éstos no pueden llevarse en sus manos
regalos a no ser que aquél se los hubiere entregado en la vigilia del día festivo.
No se pueden abrevar ni sacrificar animales de pasto, pero sí se pueden abrevar
y matar los animales domésticos. Estos son domésticos: los que pasan la noche
en la ciudad. Estos son los de pasto: los que pasan la noche en el prado.
51. Que le permite llegar hasta el lugar donde tiene los frutos.
AÑO NUEVO
(rosh ha-shaná)
En la terminología mísnica, Año Nuevo designa la misma fiesta que la Biblia llama
Día de los clamores (Nm 29, 1) o fiesta solemne, anunciada al son de trompetas (Lv 23,
24). Lo característico de la fiesta del Año Nuevo es el toque del sajar, que el creyente
debe escuchar con atención ese día. En la liturgia se incluían tres bendiciones: Maljuyyat,
Zikranat y Sofarot, acompañadas del toque del sajar. En cada una se pone de manifiesto
la triple significación del día como principio de año, día del juicio y fiesta del sajar. La
primera bendición celebra a Dios como rey del universo; la segunda lo describe como juez
del mundo que piensa en sus creaturas con gracia y misericordia; la tercera hace referen-
cia a la fuerza del sajar. Los dos últimos capítulos del tratado versan precisamente sobre
las disposiciones en tomo al toque del sajar y a la recitación de las bendiciones.
El año nuevo, que es aquí celebrado y por el cual se computaban los años del cóm-
puto general y de los reyes no israelitas, comenzaba el 1 de Tisri, coincidiendo con la
neomenia. En la época mísnica no existía todavía un calendario fijo, y el comienzo de los
meses, que coincidía con los novilunios, era fijado en cada caso por un colectivo de sabios
basándose en los testimonios sobre la aparición de la luna nueva. El examen de los testi-
gos se celebraba al modo de un proceso, con un cuestionario preestablecido. El colectivo
tenía autoridad sobre toda la comunidad judía y sus decisiones eran comunicadas a toda
la diáspora por medio de delegados que partían de inmediato de Jerusalén tras la procla-
mación del novilunio, a fin de que las comunidades celebrasen las fiestas en el día exacto.
Debido al modo rudimentario usado en la fijación de la neomenia, unos meses eran de 29
días y otros de 30, en un orden voluble. Esta imprecisión terminó cuando se introdujo el
calendario moderno, que señala con exactitud el comienzo de cada novilunio.
Los dos primeros capítulos del tratado tratan precisamente de las disposiciones acer-
ca del calendario, del novilunio, de las testificaciones, de su proclamación y de su comu-
nicación a las comunidades judías a través de los emisarios.
CAPÍTULO 1
1. Son cuatro los comienzos del año. El primero de Nisán es el comienzo
del año para los reyes I y para las fiestas2• El primero de Elul! es el comienzo del
1. A partir del 1 de Nisán eran contados los años de los reyes en documentos públicos.
Así, si un rey era entronizado en el mes anterior, Adar, a partir del primero de Nisán comien-
za a computarse su segundo año.
2. Nm 28, 16ss.
3. Mes sexto del calendario judío, coincidente con nuestro agosto-septiembre.
RhSh 1, 2-4 Orden segundo: Fiestas - moed 282
año para el diezmo del ganado4. R. Eliezer y R. Simeón opinan, en cambio, que
es el primero de Tisri5. El primero de Tisri es el comienzo del año en relación
(al cómputo) de los años6, a los años de la remisión, a los años del jubileo7, a la
plantación (de árboles)" y a los vegetales9. El primero de Sevat'? es el primero
del año en relación a los árboles 11, según la opinión de la escuela de Samay. La
escuela de Hilel, sin embargo, opina que es el quince del mismo mes.
2. En cuatro momentos, el universo es sometido a juicio 12: en la fiesta de
la Pascua, por razón del trigo; en la fiesta de las Semanas, por razón del fruto
de los árboles; en Año Nuevo, todos los seres que han venido al mundo pasan
delante de Él como un ejército, ya que está escrito: Él ha plasmado todos los
corazones y conoce afondo todas sus obras13; en la fiesta de los Tabernáculos
son juzgados por razón del agua14.
3. En seis novilunios salían los mensajeros15: en el de Nisán, por razón de
la Pascua"; en el de Ab, por razón del ayuno17; en el de Elul, por razón del Año
Nuevo18; en el de Tisri, por razón de la ordenación de las fiestas"; en el de Kis-
leu", por razón de la fiesta de la Dedicación"; en el de Adar", por razón de la
fiesta de Purim23. Cuando todavía existía el Templo salían también en el del mes
de lyyar24, por razón de la pequeña Pascua25.
4. En dos novilunios estaba permitido profanar el sábado26: en el de Nisán
y en el de Tisri, ya que en éstos los mensajeros llegaban hasta Siria27 y según
4. Para cumplir con el diezmo era preciso fijar los límites en que nacía el ganado, ya que
el ganado nacido en un año no se podía dar como diezmo para otro año diferente (Lv 27, 32).
5. Séptimo mes del calendario israelita.
6. Desde la creación y en relación con los reinos no israelitas. Cf. Git 8, 5.
7. Dt 15, lss; Lv 25, 8ss. En ese año se condonaban todas las deudas y quedaban pro-
hibidas ciertas actividades, como arar y servirse de esclavos.
8. Para determinar el cómputo que seguir para la «circuncisión» del árbol (Lv 19, 23).
9. Los recogidos tras esa fecha no podían darse en diezmo por los recogidos antes.
10. Undécimo mes.
11. Para el diezmo de los frutos.
12. Que se hace perceptible en la suerte de la cosecha y que está en dependencia del
comportamiento humano en el año precedente.
13. Sal 33, 15.
14. Sobre las lluvias del año venidero. Por este motivo se hacía durante esas fiestas la
libación del agua.
15. Delegados del gran tribunal de Jerusalén que se trasladaban a los lugares más lejanos
de la diáspora judía a comunicar en qué día había sido fijado el novilunio.
16. Para que se supiese con exactitud en qué día caía el 15 de Nisán.
17. El nueve de Ab.
18. Que tenía lugar treinta días después de novilunio de Elul.
19. El día de la Expiación y Tabernáculos.
20. Noveno mes.
21. Que tenía lugar el 25 de Kisleu.
22. Duodécimo mes.
23. El 14 deAdar.
24. Segundo mes (abril-mayo).
25. Pascua para los impuros, en el 14 de Iyyar.
26. Los testigos de la luna nueva podían quebrantar los preceptos relativos al límite sabá-
tico y venir a Jerusalén a informar de ello a las autoridades.
27. Por esto se necesitaba la máxima diligencia.
283 Año Nuevo - rosh ha-shaná RhSh 1, 5-2, 1
ellos se ordenaban las fiestas. Cuando todavía existía el Templo estaba permi-
tido profanar ( el sábado) en todos (los novilunios) por razón de la regulación
de los sacrificios28•
5. Ya sea que se vea indudablemente, ya sea que no se vea indudablemente,
se puede profanar el sábado a causa de ello. R. Yosé dice: Si se ve claramente,
no está permitido a causa de ello profanar el sábado29.
6. Ocurrió en una ocasión que pasaron más de cuarenta parejas (de testi-
gos) y que fueron retenidas en Lod por R. Aquiba. Rabán Gamaliel ordenó que
se le dijera: «Si tú retienes a la multitud, vas a ponerles un obstáculo para que
vengan en el futuro».
7. Si padre e hijo ven la nueva luna, van, no para unir (los dos testimonios)3º,
sino porque, si uno es declarado inepto, pueda el otro asociarse a otro ( en la
deposición del testimonio). R. Simeón dice: El padre, su hijo y parientes son
aptos para el testimonio de luna nueva. R. Yosé dice: Ocurrió a Tobías, el mé-
dico, que una vez vio la luna nueva en Jerusalén, juntamente con su hijo y con
su esclavo manumitido. Los sacerdotes recibieron (su testimonio) y el de su
hijo y rechazaron el de su siervo. Pero cuando vinieron al tribunal acogieron
(su testimonio) y el de su siervo, y rechazaron el de su hijo.
8. Estos son los no aptos (para testimoniar): el que juega a los dados, el
usurero, el que hace huir a las palomas 31, los traficantes con (productos) del año
sabático32 y los esclavos. Ésta es la regla general: Todo testimonio para el que
no es apta una mujer no son tampoco aptos aquéllos.
9. Si uno ha visto la luna nueva y no puede caminar, se deja transportar so-
bre un asno33, incluso en una litera. Si alguien les insidia, pueden llevar en sus
manos bastones. Si el camino es largo, pueden tomar consigo alimentos, ya que
para una andadura de una noche y un día34 está permitido profanar el sábado e
ir a deponer testimonio sobre la luna nueva, porque está escrito: Éstas son las
fiestas del Señor que proclamaréis a su tiempo35.
CAPÍTULO 2
1. Si no lo conocen, envían a otro con él para que dé testimonio. En un
principio se aceptaba el testimonio sobre la luna nueva de cualquier persona,
28. Nm 28, 11-15.
29. Porque en tal caso sería visible a todos también en Jerusalén.
30. Su estrecho parentesco los descalificaba para dar un testimonio conjunto.
31. Los que, según algunos, avezan a las palomas para que atraigan a otras extrañas al
palomar.
32. Con los que no se puede hacer ganancia. Debido a que éstos y los anteriormente ci-
tados no hacen reparo en los medios de su ganancia, hay una presunción fundada que puedan
dar un testimonio mediante soborno.
33. A pesar de que está prohibido en sábado.
34. Más allá de ese tiempo, la deposición del testimonio sería inútil, ya que si en el día
30 no había testimonios se declaraba el mes de treinta y un días.
35. Lv 23, 4.
RhSh 2, 2-7 Orden segundo: Fiestas - moed 284
pero después que los herejes produjeron confusiones36 se dispuso que no se
recibiese (testimonio) sino sólo de las personas conocidas.
2. En un principio se encendían fogatas37, pero desde que los samaritanos
provocaron errores se dispuso que se enviaran mensajeros38•
3. ¿Cómo se encendían las fogatas? Se traían largas varas de cedro, cañas,
leña de olivo, estopa de lino y se ataban con una cuerda. Se subía a la cima de
la montaña y se prendía con aquello un fuego. Luego se le agitaba en uno y otro
sentido, hacia arriba y hacia abajo, hasta que se veía a otro compañero que hacía
lo mismo en la cima de la otra montaña, e igual en la cima de la tercera montaña.
4. ¿Desde dónde se encendían los fuegos? Desde el Monte de los Olivos
hasta Sartabá, desde Sartabá hasta Grupina, desde Grupina hasta Haurán, des-
de Haurán hasta Bet Baltín39• A partir de Bet Baltín no se movían de allí, sino
que agitaban (el fuego) en uno y otro sentido, arriba y abajo, hasta que podían
contemplar toda la Golá" ante ellos como una llamarada de fuego41•
· 5. En Jerusalén había un gran patio llamado Bet Yaazeq. Allí se reunían
todos los testigos y allí los examinaba el tribunal. Se les preparaban grandes
banquetes a fin de que se acostumbraran a venir. En un principio no se movían
de allí durante todo el día42. Pero Rabán Gamaliel el Viejo dispuso que pudieran
caminar dos mil codos en cualquier dirección. Pero no solamente éstos, sino
que también la comadrona que viene a prestar ayuda en el parto, o el que viene
a liberar a uno de un incendio, o de una banda de malhechores, o de una inun-
dación, o de unas ruinas, todos estos se consideran como habitantes del lugar y
pueden moverse dos mil codos en cualquier dirección.
6. ¿Cómo se hacía el examen de los testigos? La pareja que había llegado
primera era la primera en ser examinada. Se hacía introducir al mayor de ellos y
se le decía: «Di cómo has visto la luna, ¿delante del sol o detrás del sol?, ¿hacia
el norte o hacia el sur?, ¿a qué altura estaba?, ¿hacia qué parte se inclinaba?43,
¿qué tamaño tenía?». Si decía: «Estaba delante del sol», no valía su testimonio.
Luego se introducía al segundo (testigo) y se le examinaba. Si se encontraban
sus palabras coincidentes, su testimonio era válido. Al resto de las parejas se le
hacían las preguntas principales, no porque fueran necesarias, sino a fin de que
no se fueran defraudadas y se acostumbraran a venir regularmente.
7. El presidente del tribunal decía: «Santificado», y todo el pueblo respon-
día tras él: «Santificado», «santificado». Ya sea que se viera a su tiempo44, ya
sea que no se viera a su tiempo, se procedía a la santificación45• R. Eliezer, hijo
36. Enviando testigos falsos.
37. Fogatas sobre los montes, para comunicar la aparición de la luna nueva.
38. Para anunciar el novilunio.
39. No existe acuerdo en la identificación de estos Jugares.
40. La zona de Pumbedita.
41. Debido a que los habitantes al divisar las fogatas encendían antorchas.
42. Por ser sábado.
43. Hacia dónde estaban dirigidos sus cuernos.
44. En el día trigésimo.
45. A la declaración solemne del novilunio.
Año Nuevo - rosh ha-shaná RhSh 2, 8-3, 1
285
de R. Sadoq, decía: Si no se veía a su tiempo no se procedía a la santificación,
porque ya los cielos habían hecho su santificación.
8. Rabán Gamaliel tenía en su habitación superior sobre una mesa y en la
pared figuras de las formas de la luna, que mostraba a los más simples pregun-
tándoles: «¿La habéis visto así o así?». Ocurrió una vez que vinieron dos y dije-
ron: «La hemos visto por la mañana en el oriente y por la tarde en el occidente»46•
R. Yojanán ben Nurí declaró que eran testigos falsos47, pero cuando se acerca-
ron a Yavne recibió (su testimonio) Rabán Gamaliel. Vinieron además otros dos
( en otra ocasión) y dijeron: «La hemos visto a su debido tiempo, pero en la no-
che de la intercalación no fue visible». Rabán Gamaliel aceptó (su testimonio).
R. Dosa ben Harkinas dice: Son testigos falsos. ¿Cómo pueden testimoniar de
una mujer que ha dado a luz y al día siguiente su vientre ( está hinchado) hasta
los dientes?». R. Yehosúa le dijo: Estoy de acuerdo con tus palabras.
9. Rabán Gamaliel ordenó48 que se le dijera: «Te ordeno que vengas junto
a mí con tu bastón y con tu dinero el Día de la Expiación que ocurre según tu
cálculo». Se puso en camino y lo encontró R. Aquiba afligido49• Este le dijo:
«Puedo demostrarte que todo lo que hizo Rabán Gamaliel está (bien) hecho,
ya que está escrito: Éstas son las fiestas del Señor, las asambleas santas que
convocaréis50, ya sea en su tiempo o ya sea fuera de su tiempo. No tengo otras
fiestas sino éstas». Cuando llegó junto a R. Dosa ben Harkinas le dijo: «Si
tuviéramos que comprobar el veredicto del tribunal de Rabán Gamaliel tendría-
mos que comprobar los veredictos de todos y cada uno de los tribunales que
han existido desde los tiempos de Moisés hasta nuestros días, pues está escrito:
Subió Moisés con Aarón, Nadab y Abiú y setenta ancianos de lsrael51• ¿Por qué
no fueron señalados individualmente los nombres de los ancianos? Para de-
mostrar que cada grupo de tres personas que se alza como tribunal en Israel es
lo mismo que si fuera el tribunal de Moisés». Tomó consigo su bastón y su di-
nero y se fue a Yavne junto a Rabán Gamaliel en el día en que ocurría el Día de
la Expiación según sus cálculos. Rabán Gamaliel se levantó, le dio un ósculo en
la cabeza y le dijo: «Bienvenido seas, maestro mío y discípulo mío. Mi maestro
en la sabiduría y mi discípulo en cuanto que has aceptado mis palabras».
CAPÍTULO 3
l. Si el tribunal y todo Israel han visto (la luna nueva)52 ó si los testigos
fueron examinados y no se llegó a decir «Santificado» antes del anochecer,
entonces (se consideraba) el mes como de treinta y un días. Si sólo la ha visto
46. Es decir, por la mañana la luna vieja y por la tarde la nueva.
47. Porque la luna vieja no es visible veinticuatro horas antes de verse la luna nueva.
48. En su calidad de príncipe.
49. Por haber tenido que profanar el día de la expiación.
50. Lv 23, 4.
51. Ex24,9.
52. El día trigésimo.
--
RhSh 3, 2-8 Orden segundo: Fiestas - moed 286
el tribunal", se ponen dos ( de ellos) en pie y deponen testimonio delante de los
otros diciendo: «Santificado», «santificado». Si la han visto tres personas que
constituyen un tribunal, se ponen en pie dos de ellos, mientras que algunos de
los colegas se sientan al lado del otro y deponen el testimonio delante de ellos
diciendo: «Santificado», «santificado», ya que una persona individual no es
creíble por sí misma.
2. Cualquier sajar es válido54, excepto el de la vaca, ya que éste es un cuer-
no. R. Yosé dice: ¿Acaso no son llamados todos los sojarot55 cuernos? Pues está
escrito: Cuando suene prolongadamente el cuerno del carnero en eljubileo56•
3. El sajar de Año Nuevo57 ha de ser de cabra montesa, recto, con la bo-
quilla recubierta de oro. A los lados había dos trompetas. El sonido del sajar es
prolongado, mientras que el de las trompetas es corto, ya que el precepto del
día es (que suene) el sajar.
4. En los días de ayuno eran de camero, curvos y con la boquilla recubierta
· de plata. Entre ellos había dos trompetas. El sonido del sajar era corto y el de
las trompetas prolongado, ya que el precepto del día era de sonar las trompetas.
5. El año jubilar era igual al año nuevo tanto en lo que respecta al toque
(del sajar) como a las bendiciones. R. Yehudá dice: En año nuevo se toca con
cuerno de camero, mientras que en el año jubilar con cuerno de cabra montés.
6. Si el sajar se ha quebrado y ha sido pegado, es inválido. Si uno ha en-
samblado los trozos de varios sojarot, es inválido. Si tiene un orificio y ha sido
taponado, en caso de que esto impida su verdadero sonido, es inválido; en caso
contrario, es válido.
7. Si uno suena el cuerno dentro de una cisterna, o dentro de una bodega,
o dentro de un tonel, si el sonido del sajar se oye, cumplió su obligación; si se
oyó sólo el eco, no la cumplió. Del mismo modo, si uno pasa detrás de la sina-
goga o si su casa está al lado de la sinagoga, si oye el sonido del sajar o de la
lectura del rollo (de Ester)58, en caso de hacer intención, cumple su obligación;
en caso contrario, no la cumple. Aunque tanto el uno como el otro oyeron, uno
hizo la intención y el otro no.
8. Mientras Moisés tenía alzada la mano, ganaba Israel; cuando za 'bajaba,
vencíaAmalec59• Pero ¿pudieron las manos de Moisés hacer la guerra o impedir-
la? Más bien es para enseñarte que siempre que Israel dirigía su mente hacia arri-
ba y sometía su corazón a su Padre que está en los cielos, prevalecía; cuando no,
illi
1
caía. De igual modoª puedes decir: Hazte una serpiente de bronce y ponla sobre
I!
11
a. Del mismo modo puedes decir: Y de modo semejante dijo el Señor a Moisés
1
il 53. De veintitrés miembros.
54. Los toques prescritos para la fiesta de Año Nuevo había que realizarlos con el sofar,
una especie de trompeta formada de cuerno de camero o de cabrón, pero no de buey o de vaca.
55. Plural de sofar.
56. Jos 6, 5.
57. Usado en el Templo.
58. Que se leía en la fiesta de Purim.
59. Ex 17, 1 L Este hecho demuestra la importancia de la intención.
Año Nuevo - rosh ha-shaná RhSh 4, 1-4
287
un asta, y cuantos mordidos la miren, sanarán". Pero ¿hace morir una serpiente
hace vivir? Más bien ( es para enseñarte) que cuando Israel dirigía su mente
0
hacia lo alto y sometía su corazón a su Padre que está en los cielos, era curado y,
cuando no, se desvanecía. Un sordomudo, un imbécil o un menor no satisfacen
la obligación respecto a la comunidad. Ésta es la regla general: Todo el que no
está sujeto a una obligación no puede librar a la comunidad de su obligación.
CAPÍTULO 4
1. Si la fiesta de Año Nuevo caía en sábado, se sonaba ( el sajar) en el Tem-
plo, mas no en las provincias61• Tras la destrucción del Templo, Rabán Yoja-
nán ben Zakay dispuso que se sonase (el sajar) allí donde hubiese tribunal62•
R. Eliezer decía: Rabán Yojanán ben Zakay dispuso eso sólo con relación a Yav-
ne. Le replicaron: Es igual Yavne que cualquier otro lugar donde haya tribunal.
· 2. Todavía en esto tenía Jerusalén ventaja sobre Yavne: que en toda ciudad
desde la que se podía ver a (Jerusalén), o desde la que se oía (el sonido del
so/ar), o que estaba próxima a ella63, o de la que se podía venir (a Jerusalén), se
podía sonar (el sajar). En Yavne, en cambio, no se podía sonar (el sajar) a no
ser sólo ante el tribunal.
3. Antiguamente se asía el ramo en el Templo durante siete días64, mientras
que en las provincias sólo un día. Después de la destrucción del Templo dispuso
Rabán Yojanán ben Zakay que se cogiera el ramo los siete días en las provincias
en memoria del Templo. Dispuso asimismo que en el día de la agitación65 estu-
viese prohibido.
4. Antiguamente se recogía el testimonio acerca de la luna nueva durante
toda la jornada. Pero una vez tardaron tanto los testigos en llegar que se con-
fundieron los levitas en el canto66• Se dispuso luego, en consecuencia, que
no se recogiera el testimonio sino hasta el sacrificio vespertino. Si llegaban
testigos después del sacrificio vespertino, desde aquel momento en adelante se
consideraba aquel día como santo y lo mismo el día siguiente. Después de la
destrucción del Templo dispuso Rabán Yojanán ben Zakay que deberían reco-
ger el testimonio acerca de la luna nueva durante toda la jornada. R. Yehosúa
ben Qorjá decía: Rabán Yojanán ben Zakay dispuso además que, aunque el
presidente del tribunal se encontrase en cualquier otro lugar, los testigos no
debían ir sino al lugar de la reunión67•
60. Nm21, 8.
61. Esto es, fuera del Templo. Por temor de que se profanase el sábado transportando el
sofar más de cuatro codos, los rabinos tomaron esta disposición.
62. Porque éste puede vigilar la observancia del sábado.
63. Dentro del límite sabático.
64. De la fiesta de los Tabernáculos.
65. El 16 de Nisán, en el que se agitaba el ómer.
66. No sabían si entonar los cantos feriales o festivos.
67. Donde el tribunal tenía el derecho de declarar el novilunio incluso en ausencia del
presidente.
RhSh 4, 5-8 Orden segundo: Fiestas - moed 288
5. El orden de las bendiciones68 es el siguiente: uno recita (la bendición)
sobre los «padres»69, las grandes hazañas, la santidad del nombre (divino)7º e
incluye en ellos los versos sobre la realeza divina71• No suena ( el sajar). (Lue-
go se recitaba la bendición) de la santificación de la jomada" y se suena el sa-
jar, después las recordaciones 73 y se suena; la de los sajara! y se suena. Luego
se recita (la bendición) del culto divino, de la acción de gracias y la bendición
sacerdotal", Ésta es la opinión de R. Yojanán ben Nurí. Le replicó R. Aquiba:
Si no se suena (el sajar) después (de la recitación de los versos) sobre la rea-
leza divina, ¿por qué se menciona? Más bien se recita (la bendición) sobre los
padres, luego las grandes hazañas, la santidad del nombre divino y se incluye
en ellas los versos sobre la realeza divina juntamente con la santificación de la
jornada, luego se suena (el sajar), (se recitan) las recordaciones, se suena (el
sajar), (se recitan) los sofarot, se suena el sajar y se recita (la bendición) del
culto divino, de la acción de gracias y de los sacerdotes.
6. No (se recitan) menos de diez versos75 con relación a la realeza divina, ni
menos de diez respecto a las recordaciones ni en relación a los sajarot. R. Yoja-
nán ben Nuri afirma que si uno recita tres versos de cada uno de ellos cumple su
obligación. No se menciona ningún verso de recordación, de realeza o de sajar
que contenga castigos. Se comienza con la Torá76 y se termina con los profetas.
R. Yosé enseña: Si uno concluye con la Torá, cumple con su obligación.
7. Si uno pasa" delante del Arca en el día festivo de Año Nuevo, el segun-
do 78 suena" el sajar. Pero cuando se dice el Halel'", el primero recita el Halel.
8. Por razón del sajar de Año Nuevo81 no se puede traspasar el límite sa-
bático", ni desescombrar unas ruinas83, ni subir a un árbol, ni cabalgar sobre
una bestia, ni nadar sobre la superficie de las aguas. No se le puede cortar84, ya
68. De Año Nuevo.
69. Que se cierra con la invocación: «Bendito seas, Señor, escudo de Abraham».
70. Que forman las tres primeras bendiciones del shemone esré, llamada también tefilá.
71. Diez versos de la Escritura donde Dios es descrito como rey.
72. Que terminaba con la bendición: «Bendito seas, Señor, que santificas a Israel y el
día del memorial» y que era la bendición especial para los días festivos.
73. Zikronot, diez versos de la Escritura donde se rememora el recuerdo de Dios de todas
sus creaturas.
74. Que corresponden a las tres últimas bendiciones de la oración de las 18 peticiones.
75. De los cuales, tres son del Pentateuco, otros tres de los Profetas, otros tres de los
Hagiógrafos y el último del Pentateuco.
76. Pentateuco.
1 77. Se refiere al lector del servicio. Se decía de él que pasaba o, todavía con más preci-
11 ,'I sión, que descendía ante el Arca, ya que se colocaba ante ella en un nivel inferior.
'íl 78. Es decir, el segundo lector que recitaba el servicio adicional o musaf.
79. Recita las plegarias que van acompañadas del toque del sajar, aunque el toque mis-
mo lo realiza otra persona.
80. Sal 113-118.
81. Para cumplir con el precepto de oír el sajar.
82. Pasar el límite de los dos mil codos.
83. Donde estuviere escondido un sajar.
84. No se puede cortar el cuerno de un camero o simplemente para mejorar el cuerno
ya cortado.
289 Año Nuevo - rosh ha-shaná RhSh4, 9
sea con algo cuyo uso va contra el reposo sabático, ya sea con algo cuyo uso
está prohibido por un precepto negativo. Pero si uno quiere poner en su interior
agua o vino85, lo puede hacer. No se debe impedir a los niños sonar el sofar,
pero hay que ocuparse de ellos hasta que aprendan. Si uno se ocupa en plan
de ejercicio, no cumple con su obligación, y el que oye al que hace ejercicio,
tampoco cumple con su obligación.
9. El orden de los toques del sofar es de tres, tres veces. La duración del
toque sostenido es como el de tres toques cortos; la longitud del toque corto es
como el de tres toques de alarma. Si uno toca primero la nota sostenida y luego
prolonga la segunda como si fueran dos, no tiene en su haber más que uno. Si
uno ha recitado la bendición y luego consigue un sofar, toca un sonido soste-
nido, luego con sonido breve y a continuación tres veces con sonido sostenido.
Del mismo modo que el representante de la comunidad está obligado, quedan
obligados cada uno de los particulares. ·Rabán Gamaliel dice que el representan-
te de la comunidad satisface la obligación respecto de la comunidad.
85. Para mejorar el sonido.
~i
DÍAS DE AYUNO
(ta 'anit)
Este tratado aparece en las ediciones mísnicas bajo el nombre de ta'anit (ayuno), en
singular, mientras que en los manuscritos y en la primera edición de la Misná (Nápoles), lo
mismo que entre los autores antiguos, como Maimónides, se designa con la forma plural,
ta 'aniyyot (ayunos). Este último término cuadra mejor con el contenido del tratado, que
establece el orden que se ha de seguir en la celebración de los ayunos, o al conmemorar un
hecho nefasto para la historia de Israel, o ante una desgracia para el pueblo, refiriéndose
en especial a los ayunos que acompañaban las rogativas en época de sequía.
La razón de que ta 'anit siga al tratado de Año Nuevo y no al Meguilá -que continúa
la serie de antiguas fiestas de Israel- se debe a la conexión que el propio tratado de Año
Nuevo (1, 2) establece con las lluvias. Allí se dice que en la fiesta de los Tabernáculos son
juzgados por razón del agua. En este tratado se establece precisamente la normativa que se
ha de seguir cuando falten las lluvias en su tiempo (meses octubre-abril), que constituyen
en Palestina la principal fuente de aprovisionamiento de agua.
El primer capítulo señala cuándo se ha de hacer la primera mención de la lluvia en la
segunda bendición de la oración llamada de las dieciocho bendiciones y cuándo la ple-
garia por la lluvia se ha de inserir en la novena bendición. Luego se describen los ayunos
que se han de celebrar en caso de sequía.
El segundo capítulo desarrolla el ceremonial u orden litúrgico que se debía seguir
cuando se proclaman ayunos comunitarios. Se indican también las personas y los días
excluidos del ayuno.
El tercer capítulo habla de eventos de tipo catastrófico que pueden motivar la impo-
sición de ayuno y de rogativas públicas.
En el cuarto y último capítulo se trata de los días en que los representantes de la comu-
nidad han de ayunar, de los sacrificios de leña de sacerdotes y pueblo, del 17 de Tammuz
y del 9 de Ab, y de las fiestas populares el 15 de Ab y en el Día de la Expiación.
CAPÍTULO 1
1. ¿A partir de qué momento se menciona el poder de la lluvia?1 R. Eliezer
dice: A partir del primer día de la fiesta de los Tabemáculos2. R. Yehosúa dice: A
partir del último día de la fiesta de los Tabernáculos'. R. Yehosúa le dijo: Debido
1. En la segunda bendición de la plegaria de las dieciocho peticiones también se mencio-
na la lluvia.
2. Denominada en la Misná con el apelativo de «la fiesta» (cf. 1 Re 8, 2.65; Neh 8,
14-15). Hacia esa época (parte final de octubre) solían caer las primeras lluvias en Palestina.
3. La decisión legal se conforma a su opinión.
Taan 1, 2-7 Orden segundo: Fiestas - moed 292
a que las lluvias no son durante la fiesta más que un signo de maldición", ¿por
qué se ha de mencionar? R. Eliezer replicó: Pero yo no he hablado de pedir (la
lluvia), sino sólo de mencionarla, de modo que haga soplar los vientos y descen-
der la lluvia a su tiempo. Le contestó: Si es así, que se haga mención siempre.
2. No se pide por las lluvias sino cerca (de la estación) de las lluvias. Dice
R. Yehudá: El que pasa delante del Arca5 el último día festivo de la fiesta de los
Tabernáculos, el último6 hace mención, pero el primero no. El día primero de
la fiesta de Pascua, el primero hace mención, pero el último no 7. ¿Hasta cuándo
se pide la lluvia? R. Yehudá dice: Hasta que haya pasado la Pascua. R. Meír
dice: Hasta que pase el mes de Nisán, pues está escrito: Os dará la lluvia a su
tiempo, otoñal y primaveral en el primer mes8•
3. El tres del mes de Marjesván9 se pide por la lluvia. Rabán Gamaliel dice:
El siete del mismo mes, es decir, quince días después de la fiesta de los Taber-
náculos de modo que el último israelita'? llegue al río Éufrates.
4. Si llegaba el diecisiete del mes de Marjesván sin que hubiera descendido
la lluvia, comenzaban las personas individuales a celebrar tres ayunos. Podían
comer y beber después de ponerse el sol" y les estaba permitido el trabajo, el
baño, la unción, el calzar sandalias y la relación sexual marital.
5. Si llegaba el novilunio del mes de Kislev12 sin que hubieran descendido
las lluvias, el tribunal decretaba tres ayunos para la comunidad. Se podía co-
mer y beber después de ponerse el sol y estaba permitido el trabajo, el baño, la
unción, el calzado de sandalias y la relación marital.
6. Si pasaban estos días y no habían sido escuchados, el tribunal decretaba
otros tres ayunos para la comunidad. Se podía comer y beber dentro del día,
pero estaba prohibido el trabajo, el baño, la unción, el calzado de sandalias, la
relación marital. Los baños públicos se cerraban. Si pasaban estos días sin ha-
ber sido escuchados, el tribunal les imponía de nuevo siete ( días de ayuno), que
eran trece ayunos de la comunidad. Estos superaban a los primeros en cuanto
que en éstos se sonaba el sofar y se cerraban las tiendas. El lunes se entreabrían
(las puertas de las tiendas) al oscurecer, mientras que el jueves quedaban per-
mitidas a causa del respeto al sábado 13•
7. Si pasaban estos días sin haber sido escuchados, se disminuían los ne-
gocios, las edificaciones, las plantaciones, los esponsales, las bodas, el saludo
4. Porque impide la permanencia en la cabaña.
5. Término técnico para señalar al representante de la comunidad que recitaba la tefilá,
esto es, la plegaria de las dieciocho bendiciones.
6. Que era el que pronunciaba la oración adicional, mientras que el primero recitaba la
oración de la mañana.
7. A partir de mediados de abril no suelen ya caer lluvias en Palestina hasta las fiestas
de los tabernáculos.
8. JI 2, 23. El primer mes es Nisán.
9. Octavo mes del año, a caballo entre nuestro octubre-noviembre.
10. Que estuvo en Jerusalén en la fiesta de los Tabernáculos.
11. El ayuno comenzada con el alba.
12. Noveno mes (noviembre-diciembre).
13. Para poder hacer las compras necesarias para el sábado.
293 Días de ayuno - ta 'anit Taan 2, 1-4
entre uno y su prójimo como hombres que sufren el castigo divino. Las per-
sonas individuales pueden de nuevo volver a ayunar hasta que pase el mes de
Nisán. Si transcurre el mes de Nisán y no han descendido las lluvias, es signo
de maldición, ya que está escrito: ¿No es hoy la siega del trigo?14
CAPÍTULO 2
l. ¿Qué orden se seguía en los ayunos?15 Se llevaba e1Arca16 a la plaza de la
ciudad, se ponía ceniza de leño sobre el Arca 17, sobre la cabeza del presidente18 y
del jefe del tribunal". Luego cada particular se la ponía en su cabeza. El más an-
ciano de entre ellos decía unas palabras de admonición: «Hermanos, no se dice
de los habitantes de Nínive: 'Vio Dios su saco y sus ayunos', sino: Vio Dios sus
obras que se habían vuelto de sus malos caminos"; y en un discurso de castigo
se dice: Rasgad vuestros corazones y no vuestros vestidos21».
2. Cuando están ya en pie (dispuestos) para la oración, hacen descender
ante el Arca a un hombre anciano y versado22, uno que tenga hijos, pero cuya
casa esté vacía, de modo que su corazón esté entero en la plegaria. Este recita
ante aquéllos veinticuatro bendiciones, las dieciocho cotidianas y seis más que
se le añaden23.
3. Estas son: las Recordaciones"; las Sofarot, Al Señor grité en mi angustia
y me escuchó25, Alzaré mis ojos a las montañas26, Desde las profundidades
clamé a ti, oh Señor27, Plegaria de un pobre cuando languidece28• R. Yehudá
dice: No era necesario que dijese las recordaciones ni las sofarot, sino quepo-
día decir en su lugar: Si hay hambre en el país, si hay pestilencia29; Sobrevino
la palabra del Señor a Jeremías con relación a la sequicé", y sella cada una de
ellas con su final.
4. En la primera31 decía: «Aquel que escuchó a Abraham en el monte Ma-
ria, os escuche a vosotros y atienda el clamor de vuestros gritos en el día de
14. 1Sml2,17.
15. En el tiempo de rogativas de las lluvias.
16. Que tenía en su interior el Sefer Torá.
17. Recordando el sacrificio que Abraham estuvo dispuesto a realizar para someterse a
la voluntad divina.
18. Presidente del gran sanedrín o nasí, máxima autoridad con poder ejecutivo.
19. Que era el vicepresidente del gran sanedrín.
20. Jon 3, 10.
21. 112, 13.
22. En la recitación de las plegarias.
23. Se insertan entre la séptima y la octava bendición.
24. Que se recitan en Año Nuevo.
25. Sal 120.
26. Sal 121.
27. Sal 130.
28. Sal 102.
29. 1 Re 8, 37s.
30. Jr, 14, ls.
31. En la séptima de las dieciocho bendiciones.
Taan 2, 5-6 Orden segundo: Fiestas - moed 294
hoy. Bendito seas tú, Señor de Israel». En la segunda" decía: «Aquel que es-
cuchó a vuestros padres en el Mar Rojo, os escuche a vosotros y atienda el
clamor de vuestros gritos en el día de hoy. Bendito sea tú, Señor, que recuerdas
lo olvidado». En la tercera decía: «Aquel que escuchó a Josué en Guilgal, os
escuche y atienda el clamor de vuestro grito en el día de hoy. Bendito seas
tú, Señor, que escuchas el clamor». En la cuarta decía: «Aquel que escuchó a
Samuel en Mispá, os escuche y atienda el clamor de vuestros gritos en el día de
hoy. Bendito seas tú, Señor, que escuchas el grito». En la quinta decía: «Aquel
que escuchó a Elías en el Monte Carmelo, os escuche y atienda el clamor de
vuestros gritos en el día de hoy. Bendito seas tú, Señor, que escuchas la ple-
garia». En la sexta decía: «Aquel que escuchó a Jonás en el vientre del pez, os
escuche y atienda el clamor de vuestros gritos en el día de hoy. Bendito seas tú,
Señor, que respondes en el tiempo de la angustia». En la séptima decía: «Aquel
que escuchó a David y Salomón, su hijo, en Jerusalén, os escuche y atienda el
· clamor de vuestros gritos en el día de hoy. Bendito seas tú, Señor, que te apia-
das de la tierra».
5. Ocurrió en los días de R. Jalafta y de R. Jananías ben Teradión que pasó
uno delante del Arca y recitó la bendición33 hasta el final sinª que a continua-
ción respondieran «Amén». «Sonad", sacerdotes, sonad el sofar35• Aquel que
escuchó a Abraham, nuestro padre, en el monte Moria, os escuche y atienda
el clamor de vuestros gritos en el día de hoy. Tocad clamorosamente, hijos
de Aarón; tocad clamorosamente. Aquel que escuchó a vuestros padres en el
mar Rojo, os escuche y atienda el clamor de vuestros gritos en el día de hoy».
Cuando la cosa llegó a conocimiento de los sabios dijeron: Esto no era costum-
bre sino en la puerta oriental, en el monte del Templo.
6. En los tres primeros días de ayuno, los sacerdotes de guardia36 (de la
semana) ayunaban, aunque no completamente37, mientras que los sacerdotes
del turno del día no ayunaban en absoluto. En los otros tres días de ayuno,
los sacerdotes de guardia ayunaban completando ( el ayuno), mientras que los
sacerdotes del tumo del día ayunaban, pero sin completar ( el ayuno). En los úl-
timos siete (días de ayuno), tanto unos como otros ayunaban completando (el
ayuno). Ésta es la opinión de R. Yehosúa. Los sabios decían: En los tres prime-
ros días de ayuno tanto unos como otros no ayunaban en absoluto. En los otros
tres días de ayuno, los sacerdotes de guardia ayunaban, pero sin completar el
ayuno, mientras que los sacerdotes del tumo del día no ayunaban en absoluto.
a. sin que a continuación respondieran «Amén»: contestaron «Amén»
32. Que era la primera de las añadidas y así hasta la séptima, que era la sexta.
33. La primera de las bendiciones adicionales.
34. La orden era dada por el ministro de la sinagoga.
35. El toque sostenido descrito en RhSh 4, 9.
36. Los sacerdotes se agrupaban en veinticuatro grupos que hacían el servicio en el
Templo por turno semanal. Cada grupo se subdividía en siete sub grupos, de los que cada uno
servía un día.
37. No ayunaban hasta la noche.
295 Días de ayuno - ta 'anit Taan 2, 7-3, 2
En los últimos siete ( días de ayuno), los sacerdotes de guardia ayunaban y
completaban el ayuno, mientras que los sacerdotes del turno del día ayunaban,
pero no completaban el ayuno.
7. Los sacerdotes de guardia podían beber vino de noche, pero no durante
el día38. Los del turno del día no podían hacerlo ni durante el día ni durante la
noche. A los representantes del pueblo y a los sacerdotes del turno semanal les
estaba prohibido cortar el pelo y lavar las vestiduras. Sin embargo, el jueves
estaba permitido a causa del honor del sábado.
8. (Referente al día), del que está escrito en el rollo del ayuno39 que no
se pueden hacer exequias en él, está prohibido (hacerlas) en el día anterior,
aunque esté permitido (hacerlas) en el día siguiente. R. Yosé dice: Está pro-
hibido hacerlas en el día anterior y en el siguiente. (En los días en que estaba
prescrito) no ayunar, está permitido hacerlo en los días precedente y siguiente.
R. Yosé dice: En el día precedente era prohibido, pero en el día siguiente era
permitido.
9. No se imponen ayunos a la comunidad comenzando por el jueves a fin de
no producir un alza de precios, sino que los tres primeros ayunos han de tener
lugar en lunes, jueves y lunes. Los otros tres ayunos, en jueves, lunes y jueves.
R. Yosé dice: Del mismo modo que los primeros no comienzan en jueves, así
no han de comenzar tampoco los segundos ni los últimos (en jueves).
10. No se imponen ayunos a la comunidad en el novilunio", en la fiesta
de la Dedicación41 y en Purim42. Pero si se han comenzado, no se interrumpen.
Ésta es la opinión de Rabán Gamaliel. R. Meír decía: Aunque Rabán Gamaliel
afirmaba que no se deben interrumpir, reconocía, sin embargo, que no había
que completarlos. Del mismo modo ( se hace) el 9 del mes de Ab que cae en la
vigilia del sábado.
CAPÍTULO 3
1. El orden de estos días de ayuno, que queda dicho, tiene aplicación
( cuando faltan) las primeras lluvias. Pero si las plantas se deterioran, se suena
el so/ar clamorosamente de inmediato. Del mismo modo, si hay interrupciones
de cuarenta días entre una lluvia y otra, se suena el so/ar clamorosamente de
inmediato porque es la plaga de la sequía.
2. Si desciende (suficiente lluvia) para las plantas, pero no para los árboles;
para los árboles, pero no para las plantas; para unos y otros, pero no para las
cisternas, fosas y cuevas, se suena el so/ar clamorosamente de inmediato.
38. Esto era normativo para todos los tiempos.
39. Ha llegado hasta nosotros una lista de días notables de la historia de Israel, donde, tras
describir brevemente el evento conmemorativo, se dice: «Está prohibido hacer exequias».
40. Considerado medio festivo.
41. Januká, día 25 de Kislev.
42. 14 y 15 de Adar.
Taan 3, 3-8 Orden segundo: Fiestas - moed 296
3. Del mismo modo, si en una ciudad no ha caído lluvia, según está escrito:
Haré llover sobre una ciudad y sobre otra no, lloverá sobre un campo ... 43, esa
ciudad hará ayuno y sonará el sajar clamorosamente. En todos sus entornos
se ayunará, pero no se sonará el sajar clamorosamente. R. Aquiba dice: Sona-
rán el sajar, pero no ayunarán.
4. Del mismo modo, si en una ciudad se declara la peste o se derrumban los
muros, esa ciudad ayunará y sonará el sajar, mientras que en todos sus entor-
nos se ayunará, aunque no se suene el sajar. R. Aquiba dice: Se suena el sajar,
pero no se ayuna. ¿Cuándo se considera que hay peste? Cuando en una ciudad
que puede suministrar quinientos soldados de a pie son transportados fuera de
ella tres muertos en tres días consecutivos, eso es peste. Si es menosª de esto,
no es peste.
5. A causa de las siguientes cosas se suena el sajar en todo lugar: a causa
del tizón, añublo, langosta, pulgón, fieras o espada. Se suena el sajar porque es
una plaga creciente.
6. Ocurrió que cuando bajaron los ancianos desde Jerusalén a sus respec-
tivas ciudades impusieron un ayuno debido a que en Ascalón se pudo apreciar
añublo como para llenar la boca de un homo44• Impusieron además otro ayuno"
a causa de que los lobos comieron a dos niños en la parte oriental del Jordán.
R. Yosé dice: No porque comieron (a los niños), sino simplemente porque hi-
cieron acto de presencia",
7. Por las siguientes causas se suena el sajar con estrépito en sábado: por
una ciudad que ha sido asediada por gentiles, o cercada por un torrente, o por el
barco que es arrebatado por el mar", R. Yosé decía: Como demanda de ayuda,
no como grito. Simeón el yemenita decía: También a causa de una epidemia,
aunque los sabios no estaban de acuerdo con él.
8. Por cualquier' desgracia, que quiera Dios que no afecte jamás a la co-
munidad, se suena con estrépito el sajar, a excepción de la lluvia excesiva46.
Ocurrió una vez que dijeron a Onías, el marcador de círculos, que orara para
que descendiesen las lluvias. Les dijo que salieran y metieran dentro las estufas
de Pascua47 para que no se deshicieran48. Oró, pero no descendieron las lluvias.
¿Qué hizo? Trazó un círculo, se colocó en el centro y dijo ante Él: «Señor del
universo, tus hijos se han dirigido a mí por cuanto que yo soy como un hijo de
casa ante Ti. Juro por tu gran Nombre que no me moveré de aquí en tanto" que
no desciendan las lluvias». Comenzaron entonces a desprenderse unas gotas.
a. Si es menos de esto, no es peste] b. otro ayuno + al día siguiente c. presencia +e
los dos (lobos) d. Por cualquier ... comunidad: Por cualquier desgracia que sobrevenga a
la comunidad e. en tanto no desciendan las lluvias: hasta que no te apiades de tus hijos
43. Am 4, 7.
44. Como para hacer una hornada de pan.
45. Con peligro de naufragio.
46. Cuando sólo causa molestia de poca consideración a los hombres.
47. Donde asaban los corderos y que estaban a la intemperie.
48. Debido a que eran de arcilla.
Días de ayuno - ta 'anit Taan 3, 9-4, 2
297
Exclamó: «No he pedido esto, sino la lluvia de las cisternas, de las fosas y de
las grutas». Comenzó luego a llover con furia. Exclamó: «No es esto lo que pe-
dí, sino lluvia de benevolencia, de bendición, de generosidad». Descendieron
las lluvias con moderación (pero continuadamente), de modo que los israelitas
tuvieron que salir de Jerusalén al monte del Templo a causa de la lluvia. Se le
acercaron y le dijeron: «Del mismo modo que oraste para que descendieran las
lluvias, ora para que cesen». Les dijo: «Id y ved si la piedra de los errantes49
ha desaparecido»50. Simeón ben Sataj envió a decirle: «Si" tú no fueras Onías,
te impondría una excomunión. Pero ¿qué puedo hacer yo contigo? Tú te com-
portas con Dios como un importuno y Él cumple tu voluntad, como un niño
que importuna a su padre y éste le satisface su deseo. De ti dice la Escritura:
Alégrense, pues, tu padre y tu madre, y gócese la que te engendró»51•
9. Si ayunan y descienden las lluvias, si ocurre esto antes de despuntar los
rayos del sol, no completan el ayuno; si ocurre después de despuntar los rayos
del sol, lo completan. R. Eliezer enseña: (Si llueve) antes de mediodía, no lo
completan; si después de mediodía, lo completan. Ocurrió una vez que se decre-
tó un ayuno en Lod y llovió antes del mediodía. R. Tarfón les dijo: «Id, comed y
bebed, haced (de hoy) un día festivo». Se fueron, comieron, bebieron e hicieron
día festivo. Al atardecer vinieron y entonaron el gran himno de alabanza=".
CAPÍTULO 4
l. En tres periodos del año: en los días de ayuno, en los días de presencia
de los representantes y en el día de la expiación, los sacerdotes alzaban sus
manos53 cuatro veces al día, a saber, en la oración de la mañana, en la adicional,
en la vespertina y al cierre de las puertas.
2. Estos son los representantes del pueblo, tal como está escrito: Habla a
los hijos de Israel y diles: Cuidad de presentarme a sus tiempos mis ofrendas,
mis alimentos, los sacrificios de combustión ... 54 Pero ¿cómo va a ser ofrecido
el sacrificio de un hombre si él no está presente? Los primeros profetas estable-
cieron veinticuatro guardias55 y a cada guardia correspondía una representación
a. Si tú no jueras Onias, te impondría una excomunión: Deberías ser excomulgado b. ala-
banza + ¿Cuál es el gran himno de alabanza? Alabad al Señor; Dios, porque eterna es su
misericordia. Alabad al Señor de los señores, porque eterna es su misericordia.
49. Una gran piedra en Jerusalén donde se pregonaban los objetos que se perdían. Se le
llamaba «Piedra de los errantes» por el hecho de que el que ha perdido un objeto anda erran-
do, de una parte a otra, en búsqueda suya.
50. Dando a entender que, de la misma manera que eso no era posible, así no resultaba
conveniente dirigirse ahora a Dios para pedirle que suspendiera el beneficio solicitado y
acordado.
51. Prov 23, 25.
52. Salmo 136, llamado así para distinguirlo del Hale! ordinario (Sal 113-118).
53. Para bendecir al pueblo.
54. Nm 28, 2.
55. Turnos sacerdotales.
Taan 4, 3-5 Orden segundo: Fiestas - moed 298
presente en Jerusalén compuesta de sacerdotes, levitas e israelitas56. Cuando
al grupo de guardia le llegaba el tiempo de subir, los sacerdotes y los levitas
subían a Jerusalén, mientras que los israelitas que estaban agrupados a aquella
guardia se reintegraban a sus ciudades y leían la historia de la creación.
3. Los componentesª de la representación ayunaban cuatro días de la sema-
na, desde el lunes hasta el jueves. La vigilia del sábado no ayunaban por el ho-
nor debido al sábado. Tampoco (ayunaban) el primer día de la semana para no
pasar del reposo y del regocijo al esfuerzo y al ayuno y se provocase la muerte.
En el primer día de la semana (leían) En el principio y Hayafirmamento. En el
segundo: Hayafirmamento y Que se congreguen las aguas. En el tercero: Que
se congreguen las aguas y Haya luminarias. En el cuarto: Haya luminarias y
Pululen las aguas. En el quinto: Pululen las aguas y Produzca la tierra. En el
sexto: Produzca la tierra y Se acabaron los cielos. Las perícopas grandes las
leían dos, las pequeñas uno solo, en el servicio de la mañana y en el servicio
adicional. En el servicio de la tarde se reunían y las recitaban de memoria tal
como se recita el Oye, Israel. En la vigilia del sábado, en el servicio vespertino,
no se reunían por honor del sábado.
4. Los días en que había recitación del himno de alabanza57, los componen-
tes de la representación no se reunían58 en el servicio matutino ni en el momento
del cierre de las puertas cuando había habido un sacrificio adicional. Tampoco
en el servicio vespertino cuando había habido un sacrificio de leña. Ésta es la
opinión de R. Aquiba. Ben Azay le dijo: Así enseñaba R. Yehosúa: Si había
sacrificio adicional, no se reunían en el servicio vespertino, y si había sacrificio
de leña, no se reunían en el momento del cierre de las puertas. R. Aquiba se
retractó para enseñar conforme a la opinión de Ben Azay.
5. Los tiempos de los sacrificios de leña59 de los sacerdotes y del pue-
blo eran nueve: el primero de Nisán, los hijos de Araj ben Yehudá"; el 20 de
Tammuz, los hijos de David ben Yehudá; el 5 de Ab, los hijos de Parós ben
Yehudá61; el 7 del mismo mes, los hijos de Yonadab ben Rekab62; el 10 del
mismo mes, los hijos de Senaá ben Benjamín63; el 15 del mismo mes, los hijos
de Satú" ben Yehudá64 y con éstos los sacerdotes y levitas y todo aquel que se
había extraviado respecto a su tribu y asimismo las familias de los contraban-
distas del mortero y de los que hacían dulces con higos secos; el 20 del mismo
a. Los componentes ... y se provocase la muerte] b. Satú: Satuel
56. Estos diputados o representantes fijaban su sede en Jerusalén o en Jericó.
57. Aquí se entiende el Hale/, Sal 113-118.
58. Para la lectura del primer capítulo del Génesis.
59. Cf. Neh 1 O, 34; 13, 31. Tras la llegada del exilio de Babilonia y ante la carencia de
leña para los sacrificios del altar, hubo un grupo de israelitas que se ofrecieron a suministrar
la leña necesaria para los sacrificios en épocas determinadas.
60. Neh 7, 10.
61. Neh 7, 8.
62. 2 Re 10, 15.
63. Neh 7, 38.
64. Neh 7, 13.
299 Días de ayuno - ta 'anit Taan 4, 6-8
mes, los hijos de Pajat Moab ben Yehudá65; el 20 de Elul, los hijos de Adin ben
Yehudá66, el 1 de Tébet volvían por segunda vez los hijos de Parós. El primero
de Tébet no había reunión de los representantes, ya que tenía lugar la recitación
del himno de alabanza, el sacrificio adicional y el sacrificio de la leña.
6. Cinco cosas acaecieron a nuestros padres el 17 del mes de Tammuz y
cinco el 9 del mes de Ab. El 17 del mes de Tammuz fueron rotas las tablas de
la Ley67, cesó el sacrificio cotidiano68, se abrió brecha en la ciudad69. Apósto-
mos7º quemó el rollo de la Torá y colocó un ídolo en el Templo. El 9 del mes
de Ab fue decretado a nuestros padres que no entrasen en la tierra de Israel",
fue devastado el Templo por primera y segunda vez, fue conquistada Bet Tor72
y arada la ciudad. Entrado el mes de Ab, se restringen los regocijos.
7. En la semana en la que cae el 9 de Ab está prohibido cortarse el pelo y
lavar la ropa, aunque el jueves sí está permitido por honor del sábado. En la
vigilia del 9 de Ab nadie debe comer dos comidas ni comer carne ni beber vi-
no. Rabán Simeón ben Gamaliel decía: Se hace alguna variación73. R. Yehudá
declaraba como obligatorio la inversión del lecho", pero no estaban de acuerdo
con él los sabios.
8. Rabán Simeón ben Gamaliel decía: No había días más alegres en Israel
que el 15 del mes de Ab y el Día de la Expiación, en los que las muchachas de
Jerusalén salían con vestidos blancos de préstamo a fin de que no se avergon-
zaran las pobres. Todos los vestidos estaban sujetos al baño de inmersión. Las
muchachas de Jerusalén salían a bailar en las viñas. ¿Qué decían? «Joven, alza
tus ojos y mira qué escoges. No pongas tus ojos en la belleza, sino colócalos en
la familia. Engañosa es la hermosura, vana la belleza, sólo la mujer temerosa
de Dios es digna de alabanza75». Decían: «Dadle los frutos del trabajo de sus
manos y alábenla sus hechos en las puertas":». Del mismo decían: «Salid, hi-
jas de Sián, a ver al rey Salomón con la diadema con que le coronó su madre
el día de sus desposorios, el día de la alegría de su corazon'l». El día de sus
desposorios es la donación de la Torá. El día de la alegría de su corazón es la
edificación del Templo. ¡Que se reconstruya pronto en nuestros días! Amén.
65. Neh 7, 11.
66. Neh, 7, 20.
67. En el Sinaí, por Moisés.
68. A causa de la escasez de animales o en el asedio babilonio o romano.
69. En el asedio romano que puso final al segundo Templo.
70. La identificación de este personaje (un general romano o griego) no es segura.
71. Nm 14, 29s.
72. Último foco de la resistencia de Bar Kokba.
73. Como comer menos que lo habitual.
74. Durmiendo en el suelo.
75. Prov 31, 30.
76. Prov31,31.
77. Cant 3, 11.
EL ROLLO DE ESTER
(meguilá)
El 14 del mes de Adar o, en caso de año intercalar, el 14 del segundo Adar se celebra-
ba la fiesta de Purim, que tenía como centro el festejo de los eventos narrados en el libro
de Ester. La fiesta era precedida por un día de ayuno, que se celebrada el 13 de Adar.
El acto más importante de la liturgia sinagoga! del día era la lectura del rollo o libro
de Ester, que se imponía como una obligación sobre todo creyente. El tratado mísnico
Meguilá («rollo» o libro) trata básicamente de la lectura que se ha de realizar del libro de
Ester para cumplir con la obligación de la fiesta, así como de los condicionamientos para
su validez. También era propio de la fiesta el intercambiarse regalos y el hacer limosnas.
La fiesta tenía, con todo, un carácter marcadamente profano, y se celebraba con banque-
tes y jolgorios. Más tarde, se introdujo la costumbre de disfrazarse, convirtiéndose en el
carnaval de los judíos.
En los dos primeros capítulos del tratado se contienen las prescripciones acerca de
la lectura del rollo de Ester. Al final del capítulo segundo se enumeran una serie de pre-
ceptos que solamente pueden realizarse durante el día y otros que únicamente pueden
realizarse durante la noche.
En el capítulo tercero (que es el cuarto en el talmud babilónico) se trata de ciertas
disposiciones acerca de la venta de objetos sagrados y de las perícopas que han de leerse
en determinadas fiestas y días de ayuno.
En el capítulo cuarto, normas sobre la lectura de la Torá y de los Haftarot.
CAPÍTULO 1
l. El rollo1 se lee el once, doce, trece, catorce y quince2, ni antes ni des-
pués. En las ciudades que están rodeadas de murallas desde los tiempos de Jo-
sué se lee el quince3. En las aldeas y grandes ciudades se lee el catorce4, aunque
en las aldeas se puede adelantar al día de la asamblea5•
1. Rollo del libro de Ester.
2. Del mes de Adar. En caso de año intercalar, la lectura tenía lugar en los días corres-
pondientes del «segundo Adar».
3. Conformándose a la práctica que estaba en uso en Susa, la capital de Persia.
4. Est 9, 17.19.
5. Los precedentes lunes o jueves. Esdras estableció que los habitantes de las aldeas
se reuniesen todos los lunes y jueves en las grandes ciudades para presentar en juicio sus
querellas y para escuchar la lectura de las perícopas semanales. Por esa razón estos días eran
llamados «días de reunión».
Meg 1, 2-5 Orden segundo: Fiestas - moed 302
2. ¿De qué manera? Si el catorce cae en lunes, en las aldeas y ciudades
grandes se lee en el mismo día; en las ciudades con muralla, al día siguien-
te. Si cae en martes o miércoles, en las aldeas se puede adelantar al día de la
asamblea6, mientras que en las aldeas grandes se lee en el mismo día y en las
ciudades rodeadas de muralla, al día siguiente. Si ocurre en jueves, en las aldeas
y ciudades grandes se lee en el mismo día y en las ciudades rodeadas de muralla
al día siguiente. Si ocurre en la vigilia del sábado, en las aldeas se adelanta al
día de la asamblea, mientras que en las ciudades grandes y en las rodeadas de
muralla se lee en el mismo día. Si ocurre en sábado, en las aldeas y ciudades
grandes se adelanta y se lee en el día de la asamblea, mientras que en las ciuda-
des rodeadas de muralla al día siguiente 7. Si ocurre en el día siguiente al sábado,
en las aldeas se adelanta al día de la asamblea, en las ciudades grandes se lee en
el mismo día y en las ciudades rodeadas de muralla al día siguiente.
. 3. ¿Cuál es una ciudad grande? Toda aquella en la que haya diez personas
en paro. Si es menos de eso, se considera aldea. De éstas se dijo que se pue-
de adelantar8, pero no retrasar. Pero el tiempo del sacrificio de la leña de los
sacerdotes", el nueve de Ab", la oferta festiva" y la asamblea12 se pueden pos-
poner", pero no adelantar. No obstante que se dijo que se podía adelantar, pero
no retrasar, están permitidos ( en aquellos días) 14 exequias, ayunos y limosnas 15.
R. Yehudá decía: ¿Dónde? En aquellos lugares donde se hace asamblea el lu-
nes y jueves, pero en los lugares donde no se hace asamblea los lunes y los
jueves no se lee el rollo sino en su debido tiempo.
4. Si el rollo había sido leído en el mes del primer Adar y luego el año es
intercalado, se lee de nuevo en el mes del segundo Adar. El primer Adar no se
diferencia del segundo, excepto en la lectura del rollo y en las limosnas dadas
a los pobres 16•
5. El día festivo se diferencia del sábado simplemente en la comida 17. El sá-
bado se diferencia del día de la Expiación en que la profanación premeditada en
el primero ( es castigada) por mano de hombre y en el segundo por exterminio 18•
6. Lunes 13 o 12.
7. Se impide leer el rollo de Ester en sábado con el objeto de evitar el peligro de que
alguien lo pueda transportar más de cuatro codos.
8. Los tiempos de la lectura del rollo.
9. Algunas familias estaban comprometidas a llevar a Jerusalén en tiempos determina-
dos leña para el fuego del altar. Cf. Taan 4, 5.
10. El ayuno del 9 de Ab, conmemorando la destrucción del primer y segundo Templo.
11. Un sacrificio pacífico opcional que era ofrecido por las personas privadas en honor
de la fiesta, habitualmente el primer día de la fiesta.
12. Que tenía lugar en la fiesta de los Tabernáculos, en el primer año de cada septenio,
para escuchar la lectura del Deuteronomio (Dt 31, 10-13).
13. Al sábado.
14. En los que se lee el rollo antes de su tiempo.
15. Limosnas a las que se está obligado el día de la fiesta de Purim.
16. Que debían celebrarse en el segundo Adar para cumplir con la obligación.
17. En el tratado del día festivo, o llamado comúnmente del «huevo», se señalan las
diferencias entre el día festivo y el sábado respecto de las comidas. Cf. Bes 2, l.
18. Que se dejaba en las manos de Dios (Lv 23, 30).
El rollo de Ester - meguilá Meg 1, 6-11
303
6. Entre uno que ha hecho voto19 de no beneficiarse de nada de su prójimo
y otro que ha hecho voto de no comer nada a costa de él, no hay más diferen-
cia que en el poder entrar ( en el terreno del otro) y en el uso de objetos en los
que no se prepara comida". Entre votos y donaciones voluntarias no hay más
diferencia que la de que en los votos queda uno obligado a responsabilidad21,
mientras que en las donaciones voluntarias no se queda obligado.
7. Entre el hombre que padece flujo y tiene dos pérdidas" y otro que tiene
tres no hay más diferencia que un sacrificio23. Entre un leproso24 en cuarente-
na y un leproso declarado no hay más diferencia que los vestidos desgarrados
y las melenas. Entre uno puro después de haber sido aislado y otro cuya ( en-
fermedad) había sido declarada no hay más diferencia que el corte de pelo y el
sacrificio de las aves25.
8. Los libros (de la Sagrada Escritura) se diferencian de las filacterias y
de las hojitas de las puertas26 en que los libros se pueden escribir en toda len-
gua", mientras que las filacterias y las hojitas de las puertas sólo se pueden
escribir en hebreo (con escritura asiria)28. Rabán Simeón ben Gamaliel decía:
No permitieron que los libros (sagrados) fueran escritos sino en griego.
9. Entre un sacerdote ungido con el óleo de la unción y otro con multipli-
cidad de vestiduras29 no hay otra diferencia que el toro que se ofrece por todos
los preceptos. Entre un sacerdote en funciones y un sacerdote retirado no hay
otra diferencia que el toro del Día de la Expiación y el diezmo de la Efá3º.
10. Entre una altura31 grande y otra pequeña no hay más diferencia que
en el sacrificio pascual". Ésta es la regla general: Todo lo que es de voto o de
donación voluntaria se puede ofrecer en una altura, pero todo lo que no es de
voto o de donación voluntaria no se puede ofrecer en una altura.
11. Entre Silo33 y Jerusalén no había otra diferencia que en Silo se podían
comer los sacrificios menos santos34 y en el segundo diezmo en todo lugar des-
de donde se veía (a Silo), mientras que en Jerusalén sólo dentro de las murallas.
19. Ned 4, l.
20. El último puede realizar estos actos, el primero no.
21. Es decir, que si uno hacía voto de ofrecer un sacrificio, tenía que ofrecerlo aun en
caso de pérdida del animal.
22. Lv 15, 1-15.
23. Sacrificio de purificación, al que el primero no estaba obligado.
24. Lv 13, lss; Neg 8, 8.
25. De los que está libre el primero.
26. Mesusá.
27. Se refiere a los rollos de uso privado.
28. La escritura cuadrada hebrea es llamada asiria debido al área de su procedencia.
29. Tras la muerte de Josías quedó abolida la unción con el óleo santo y el Sumo Sacer-
dote era consagrado solamente con la inducción de los paramentos sagrados que le eran ex-
clusivos (Castiglione ).
30. Que sólo eran ofrecidos por el primero.
31. Lugar sacrificial, como Nob y Gabaón, antes de la construcción del Templo.
32. Que sólo podía ofrecerse en la altura grande.
33. Silo fue centro religioso del pueblo en tiempos de Josué (Jos 18, 1).
34. Tales como el sacrificio pacífico, primogénitos, diezmo del ganado.
Meg 2, 1-5 Orden segundo: Fiestas - moed 304
Pero tanto en un lugar como en otro los sacrificios más santos35 se comían tras
las cortinas36. La santidad de Silo permitió tras él ( ofrecer sacrificios en las
alturas), pero la santidad de Jerusalén no lo ha permitido.
CAPÍTULO 2
l. Si uno lee el rollo desordenadamente37, no cumple (su obligación). Si
uno lo lee de memoria o si lo lee traducido en cualquier lengua, no cumple,
pero se puede leer38 en lengua extranjera para los que hablan lengua extranjera.
Si uno que habla lengua extranjera lo escucha en hebreo, cumple.
2. Si uno lee el rollo a intervalos o con somnolencia, cumple (con su obli-
gación). Si lo escribe o lo comenta o lo corrige, en caso de haber hecho inten-
ción interior, cumple; si no la hizo, no cumple. Si está escrito con corrosivos,
· con colorante rojo, con resina o con vitriolo, sobre papel o sobre pergamino
burdo, no cumple, en tanto no esté escrito en escritura asiria sobre pergami-
no normal y con tinta.
3. Si el habitante de una ciudad abierta va a una ciudad amurallada39, o si
el habitante de una ciudad amurallada va a una ciudad abierta, si tiene inten-
ción de volver a su lugar, lee conforme a su lugar; si no, lee con aquéllos. ¿A
partir de qué pasaje puede leer una persona el rollo y cumplir con su obliga-
ción? R. Meír dice: Todo entero. R. Yehudá opina: A partir de Un cierto judío4º.
R. Yosé enseña: A partir de Después de estas cosas41•
4. Todos son aptos para leer42 el rollo a excepción de los sordos43, idiotas o
menores44. R. Yehudá declara apto al menor. No se puede leer el rollo o circun-
cidar o hacer la inmersión o la aspersión; tampoco una mujer que esté a la espera
de un día tras otro debe hacer la inmersión, sino después de despuntar los rayos
del sol. Pero si se hacen después de romper el alba, son válidos.
5. Todo el día es apto para la lectura del rollo, para la recitación del himno
de alabanza45, para el toque del sofar"; para coger el ramo47, para la plegaria
adicional48, para los sacrificios adicionales49, para la confesión en el sacrificio
35. Como sacrificios por el pecado o la culpa o pacíficos por la comunidad.
36. Del tabernáculo de Silo. En Jerusalén, dentro de los muros del Templo.
37. No observando su orden, quizás con finalidad mágica.
38. Leer, aunque no recitar de memoria.
39. Es decir, de un lugar donde se lee el 14 a otro donde se lee el 15.
40. Est 2, 5.
41. Est 3, l.
42. Delante de otros, en voz alta.
43. Porque el que lee debe oír lo que dice.
44. Menores de trece años.
45. Sal 113-118.
46. En la fiesta de Año Nuevo (Lv 23, 24) y en el Día de la Expiación (Lv 25, 9).
47. El ramo que se cogía durante la fiesta de los Tabernáculos (Lv 23, 40).
48. Que se recitaba en el servicio matutino de sábados y festivos.
49. De sábados y festivos (Nm 28-29).
305 El rollo de Ester - meguilá Meg2, 6-3, 2
de los toros", para la confesión con motivo del diezmo51, para la confesión
en el Día de la Expiación52, para la imposición de las manos53, para sacrificar,
para agitar54, para acercar, para coger un puñado, para quemar el incienso", pa-
ra torcer la cabeza a las aves56, para recibir la sangre57, para la aspersión58, para
suministrar el agua a la sospechosa adúltera59, para desnucar al ternero" y pa-
ra purificar al leproso61•
6. Toda la noche es válida para recoger el ómer62 y para quemar las grasas
y las otras partes del sacrificio63. Ésta es la regla general: Todo lo que está
preceptuado para el día se puede realizar durante todo el día; todo lo que es-
tá preceptuado para la noche se puede realizar durante la noche.
CAPÍTULO 3
1. Si los habitantes de una ciudad venden una plaza de la ciudad de su per-
tenencia, pueden comprar con su ganancia una sinagoga. Por la de una sinago-
ga, pueden comprar un arca64• Por la de un arca, pueden comprar los paños ( que
recubren el arca). Por la de los paños pueden comprar libros sagrados. Por la de
los libros sagrados pueden comprar el rollo de la Torá. Pero si venden el rollo
de la Torá no comprarán ( con su ganancia) libros sagrados. Ni por (la ganancia
de la venta) de libros sagrados se comprarán paños. Ni por la de los paños se
comprarán un arca. Ni por la del arca se comprarán una sinagoga. Ni por la de
la sinagoga se comprarán una plaza. Lo mismo se aplica a los sobrantes. No
está permitido vender algo público a un privado, porque se hace disminuir el
objeto en santidad. Ésta es la opinión de R. Yehudá. Le replicaron: Si fuera así,
tampoco sería posible que una ciudad grande (vendiera) a otra pequeña.
2. No se puede vender una sinagoga a no ser bajo la condición de que, si se
quiere, pueda ser devuelta. Ésta es la opinión de R. Meír. Los sabios dicen: Se
puede vender como venta definitiva a excepción de que sea para cuatro usos:
para baño, para curtiduría, para piscina de inmersión o para urinario. R. Yehudá
dice: Se vende a título de patio y el comprador hará de ella lo que quiera.
50. Ofrecido por los pecados involuntarios del Sumo Sacerdote o de la comunidad (Lv 4).
51. Dt26, 13-15.
52. Lv 16, 21.
53. Lv 1, 4; 3, 2.
54. Lv 7, 30; 23, 11.20; Nm 5, 26; 6, 20.
55. Lv 2, 2.
56. Lv 1, 15; 5, 8.
57. Del animal sacrificado en un cuenco.
58. De la sangre en el altar.
59. Las aguas amargas (Lv 5, 24).
60. En expiación por un asesino no identificado (Dt 21, 1-9).
61. Lv 14.
62. Lv 23, 10-11.
63. Lv 6, 2.
64. Como lo ilustran los ejemplos que se aducen, con el precio o ganancia obtenido por
un objeto de santidad menor se puede adquirir uno de santidad mayor, pero no a la inversa.
Meg 3, 3-6 Orden segundo: Fiestas - moed 306
3. R. Yehudá dice además: En una sinagoga que ha sido devastada, no se
celebran exequias en su interior, ni se trenzan en ella cuerdas65, ni se extienden
en ella redes, ni se extienden frutos sobre su tejado ni se abre por ella un atajo,
puesto que está escrito: Desolaré vuestros santuarios66• Su santidad permanece
aun cuando estén desolados. Si crecen en ella hierbas, no se arrancarán a causa
de la tristeza del alma67•
4. Si el primero del mes de Adar cae en sábado se lee la perícopa de los
siclos68; si cae dentro de la semana, se adelanta al sábado precedente y se sus-
pende en el siguiente. En el segundo69, Recuerda"; en el tercero, Una vaca
rojiza"; en el cuarto, Este mes será para vosotros"; en el quinto, se vuelve a su
orden. En los siguientes casos, se suspende"; en el novilunio, en la fiesta de la
Dedicación, en Purim, en días de ayuno, en los días de representación74 y en el
día de la Expiación.
5. En la Pascua se lee la perícopa de las fiestas75 de la ley de los sacerdo-
tes 76; en la fiesta de las Semanas, la de las siete semanas 77; en Año Nuevo, la de
El mes séptimo, el primero del mes78; en el día de la Expiación Tras la muerte79;
en el primer día de la fiesta de los Tabernáculos, se lee la perícopa de las fiestas
de la ley de los sacerdotes. En los demás días de la fiesta se lee la de los sacri-
ficios de la fiesta".
6. En la fiesta de la Dedicación (se lee la perícopa) de los príncipes81. En
Purim, la de Vino Amalelé". En los novilunios, la de En los primeros días de
vuestros meses83. En los días de representación, la de la creación84• En los días
de ayuno, la de las bendiciones y maldiciones85• En la de las maldiciones no se
hace ninguna interrupción, sino que una sola persona ha de recitarlas todas. El
lunes y el jueves, como asimismo el sábado por la tarde, se leen por su orden,
65. Como ejemplo de uno de los trabajos rudos que necesitan un gran espacio, cual el de
una sinagoga, para su realización.
66. Lv26,31.
67. Para que cause tristeza y para que todos recen por la restauración del lugar santo.
68. Ex 30, 11-16; Sehq 1, 1, con el objeto de incitar al pueblo a la donación del siclo.
69. Segundo sábado.
70. Se lee la perícopa «Recuerda ... » (Dt 25, 17-19).
71. Nm 19, recordando al pueblo la necesidad de pureza ritual para la ofrenda del sa-
crificio pascual.
72. Ex 12, 1-20.
73. La lectura ordinaria de la Torá.
74. Cf. Taan 4, 2.
75. Lv 23, lss.
76. Esto es, libro del Levítico.
77. Dt 16, 9ss.
78. Lv 23, 23ss.
79. Lv 16, 1-24; cf. Yom 7, l.
80. Nm 29, l 7ss.
81. Nm 7, 1-89.
82. Ex 17, 8ss.
83. Nm 28, llss.
84. Gn 1, 1-23; cf. Taan 4, 3.
85. Lv 26, 3-46.
307 El rollo de Ester - meguilá Meg 4, 1-4
aunque no se toman en cuenta86, puesto que está escrito: Moisés promulgó las
fiestas del Señor a los hijos de Israel87• Su precepto obliga a que se lea cada
una a su debido tiempo.
CAPÍTUL04
1. El que lee el rollo puede estar en pie o estar sentado. Si lo lee uno o si
lo leen dos, cumplen la obligación. En los lugares donde se acostumbra a decir
una bendición, se dice; donde no se acostumbra, no se dice. El lunes, jueves
y el sábado por la tarde88, lo leen tres, ni más ni menos. No se lee la perícopa
de los profetas89. El que abre la lectura de la Torá y el que la cierra dice una
bendición; el primero antes, el segundo después.
2. En los novilunios y en los días ordinarios de una fiesta lo leen cuatro,
ni más ni menos, y no se terminan (los oficios) con la lectura de un profeta. El
que abre y el que cierra la lectura de la Torá recita una bendición al comienzo
y al final respectivamente. Ésta es la regla general: Siempre que haya oración
adicional y no sea día festivo lo leen cuatro. En día festivo, cinco. En el día de
la expiación, seis. En sábado, siete. No pueden ser menos de estos, aunque sí
pueden ser más. Se termina el oficio con la lectura de los profetas. El que abre
y el que cierra la lectura de la Torá recita una bendición al comienzo y al final
respectivamente.
3. No se recita el 9Ye, Israel, no se pasa delante del arca", no se alzan
las manos91, no se lee la Torá, no se hace la lectura final de los profetas, no se
realiza la ceremonia del ponerse en pie y del sentarse92, no se dice la bendición
de las personas en luto ni las palabras de consuelo para los que tienen luto ni
la bendición de los esposos, no se menciona el nombre divino si no hay menos
de diez personas presentes. Para los terrenos93 se requieren nueve laicos y un
sacerdote. Para un hombre, igualmente.
4. El que lee la Torá94 no lee menos de tres versos. Al traductor no le lee
más de un verso95, pero de los profetas lee tres96. Si los tres constituyen tres
perícopas diversas, se leen de uno en uno. En la lectura de los profetas se pue-
den hacer saltos, pero no en la del Pentateuco. ¿Cuánto puede uno saltar ( en la
lectura)? Sólo tanto que no permita al traductor hacer una pausa.
86. Para el sábado siguiente.
87. Lv 23, 44.
88. Tiempos de la lectura de la perícopa semanal.
89. La haftará.
90. Para dirigir la oración de la comunidad.
91. Los sacerdotes, para impartir la bendición sacerdotal (Nm 6, 24-26).
92. Durante la oración fiínebre.
93. Para la redención de terrenos consagrados (Lv 27, 16-23).
94. En la sinagoga.
95. Para evitar error.
96. Debido a que el error aquí no es tan grave.
Meg 4, 5-10 Orden segundo: Fiestas - moed 308
5. Quien hace la lectura final de los profetas recita el Oye, Israel, pasa ante
el arca97 y alza las manos98• Si es un menor, lo sustituyen su padre o su maestro.
6. Un menor puede leer el Pentateuco y hacer la traducción, pero no puede
recitar el Oye, Israel, no puede pasar ante el arca y no puede alzar las manos.
Un descamisado puede recitar el Oye, Israel y traducir, pero no puede leer el
Pentateuco ni pasar delante del arca ni alzar las manos. Un ciego puede recitar
el 9Ye, Israel y traducir. R. Yehudá dice: Quien no ha visto jamás las lumina-
rias de los cielos no puede recitar el Oye, Israel",
7. Si un sacerdote tiene un defecto en las manos no puede alzar las manos.
R. Yehudá dice: También el que tenga sus manos con un color azulado o rojizo
no alzará sus manos, porque el pueblo se fijaría en él.
8. Si uno de ellos dice: «No pasaré ante el arca con vestiduras de colores»,
no podrá pasar tampoco con vestiduras blancas. (Si dice:) «No pasaré con san-
dalias», tampoco podrá pasar descalzo. Si uno hace sus filacterias redondas, se
expone a un peligro y no cumple con ellas el precepto. Si uno las coloca sobre la
frente o sobre la palma de la mano, hace según el modo de los herejes 1°0• Si las
recubre de oro y las pone sobre su manga, obra según el modo de los sectarios 1°1.
9. Si uno dice: «Te bendigan los buenos», esto es del estilo de los herejes 1°2,
o: «Hasta el nido de los pájaros llega tu misericordia», o: «Por la bondad sea
recordado tu nombre», o: «Te damos gracias, te damos gracias», se le hace ca-
llar. Si uno hace paráfrasis ( a las leyes) de la desnudez, se le hace callar. Si uno
dice: De tu descendencia no darás a nadie para que pase ante Molok1º3, o: De
su descendencia no darás a nadie una mujer aramea para que quede encinta,
se le hace callar con un reproche.
10. La historia de Rubén1º4 puede ser leída, pero no traducida. La historia
de Tamar'?' puede ser leída y traducida. La primera historia del becerrol" se
puede leer y traducir; la segunda'?' leer, pero no traducir. La bendición de los
sacerdotes 1°8, la historia de David1º9 y de Amnón11º no se pueden leer ni tradu-
cir. No se puede concluir con el carro111• R. Yehudá lo permite. R. Eliezer dice:
No se puede concluir con Comunica a Jerusalén112•
97. Para recitar la oración.
98. Para impartir la bendición sacerdotal.
99. Que incluye una acción de gracias por la creación de la luz.
100. Maimónides los identifica con los saduceos.
101. Que no se atienen a la normativa legal.
102. Porque también los malvados han de estar incluidos en la plegaria.
103. Lv 18, 21.
104. Gn 35, 22.
105. Gn 38, 13s.
106. Ex 32, 1-20.
107. Ex 32, 21-25.35.
108. Nm 6, 24-26.
109. 2 Sm 11, 2-17.
110. 2 Sm 13, ls.
111. Ez 1, 4s. Cf. Hag 2, l.
112. Ez 16, Is.
FIESTAS MENORES
(moed qatán)
Este tratado es llamado comúnmente mo 'ed qatan (fiesta menor), entendiendo por
fiestas menores los días intermedios entre el primero y el último día de la fiesta de Pas-
cua y de los Tabernáculos. La santidad de los días festivos intermedios es controvertida
debido a que la Escritura pone el acento sólo en los días primero y último de la fiesta (Ex
12, 16; Lv 23, 7-8.35-36; Nm 28, 18.25; 29, 12.53), aunque simultáneamente dice que la
celebración ha de durar siete días. Estos dos extremos dan pie a dos actitudes. El tratado
se denomina también con el título de mashqin (se puede regar), por ser la palabra con
que se abre el primer capítulo.
Los dos primeros capítulos tratan fundamentalmente de los trabajos que está permi-
tido desempeñar durante los días festivos intermedios. Como principio se establece que
pueden realizarse aquellas tareas necesarias para la fiesta, excepto cortar el cabello y lavar
la ropa, que han de realizarse antes para recibir dignamente la fiesta. Los demás trabajos
están permitidos si no son muy laboriosos y si su omisión ocasiona pérdidas. Con el ob-
jetivo de que se viva la alegría de la fiesta, se prohíben todos aquellos actos que pueden
provocar tristeza ( como luto) o crear una alegría ajena a la fiesta (bodas, etc.).
El tercer y último capítulo tratan de las excepciones a la prohibición de cortar el pelo
y lavar la ropa, así como disposiciones generales sobre el luto en días festivos.
CAPÍTULO 1
1. Está permitido regar un campo de regadío1 durante los días intermedios
de fiesta2 y durante el año sabático3, ya sea desde una fuente que mana de an-
tiguo o de una fuente que no mana desde antiguo. Pero no está permitido regar
con agua de lluvia ni con agua de pozo y no se pueden hacer fosas en tomo a
las cepas.
2. R. Eleazar ben Azarías enseña: No se puede hacer un nuevo canal en
los días intermedios de fiesta ni durante el año sabático. Pero los sabios dicen:
Está permitido construir un nuevo canal durante el año sabático y reparar los
defectos de los canales durante los días intermedios de la fiesta. Se puede re-
parar los deterioros de los canales del agua que pertenecen al dominio público
y se pueden limpiar. Está permitido reparar asimismo los caminos, las plazas
l. Un campo que ha de ser regado artificialmente.
2. En los días intermedios de las fiestas de Pascua y de los Tabernáculos.
3. Cuando la tierra descansaba (Lv 25, 4s).
MQ 1, 3-9 Orden segundo: Fiestas - moed 310
y las albercas4• Se puede, en definitiva, hacer lo que resulta necesario para la
comunidad. Se puede señalar las sepulturas y se puede realizar salidas a causa
de la doble semilla5•
3. R. Eliezer ben Jacob dice: Se puede conducir el agua de un árbol a otro
con tal que no se riegue todo el campo. Las plantaciones que no fueron regadas
antes de la fiesta no pueden ser regadas durante los días intermedios de la fies-
ta. Los sabios lo permiten en uno y otro caso.
4. Está permitido dar caza a los topos y a los ratones de un campo plantado
de árboles o de trigo, si no se hace" de la manera usual, durante los días inter-
medios de fiesta y durante el año sabático. Los sabios dicen: En los campos
plantados de árboles según la manera usual y en los campos plantados de trigo
según la manera no usual. Se pueden reparar las brechas en los días intermedios
de fiesta y durante el año sabático se pueden murar según el modo usual.
5. R. Meír dice: Se pueden examinar por primera vez las plagas6 (de un
· leproso) para introducir un aligeramiento, pero no para agravar'. Los sabios
dicen: Ni para introducir un aligeramiento ni para agravar8. R. Meír afirma asi-
mismo: Se pueden recoger9 los huesos del padre y de la madre porque es para
el hijo una alegría. R. Yosé dice: Es para él un motivo de luto. Treinta días antes
de la fiesta no está permitido celebrar un funeral o una oración fúnebre.
6. No se pueden cavar nichos ni sepulturas en los días intermedios de la
fiesta, aunque sí se pueden ultimar durante esos días. Durante los días de fies-
ta se puede hacer una sepultura y un ataúd para el muerto que yace en el patio.
R. Yehudá prohíbe hacer el ataúd a no ser que se tengan ya consigo las tablas.
7. Durante los días intermedios de fiestas no se pueden celebrar matrimo-
nios ni con vírgenes, ni con viudas, ni con la cuñada, porque es un regocijo",
pero uno puede volver a retomar a la mujer divorciada. La mujer puede ador-
narse durante los días intermedios de fiesta. R. Yehudá dice: No debe aplicarse
cal 11, puesto que es una infamia para ella.
8. El inexperto puede coser del modo habitual, pero el experto puede coser
sólo con puntadas irregulares. Está permitido entrelazar las camas. R. Yosé
dice: También estirarlas.
9. Durante los días intermedios de fiesta está permitido construir un horno,
o una estufa, o un molino. R. Yehudá dice: No se puede poner ásperas a las
piedras nuevas del molino.
a. si no se hace: si se hace
4. Cf. Sheq 1, l.
5. Lv 19, 19; Kil 1, 1.9.
6. Lv 13, Is.
7. Para no aguar la alegría de las fiestas.
8. Es decir, durante los días intermedios está prohibido realizar la inspección.
9. Antiguamente se acostumbraba a hacer una inhumación temporal y luego, cuando
el cuerpo estaba ya deshecho, los huesos eran trasladados a la tumba o mausoleo, metidos en
pequeñas cajas (osarios).
10. Pero ajena a la de la fiesta.
11. Con propósitos depilatorios.
Fiestas menores - moed qatán MQ 1, 10-2, 5
311
1 O. Está permitido hacer un parapeto para el tejado o para un pasadizo ele-
vado como obra de inexperto, pero no como obra de un especialista. Se pueden
cubrir las fisuras y nivelarlas con un cilindro usando la mano o el pie, pero no
con la paleta. Si se rompe la bisagra de la puerta, o el quicio, o la cerradura, o
la llave, se pueden reparar en los días intermedios de fiesta con tal que no se
haya previsto dejar el trabajo para tales días. Cualquier tipo de conserva, que
es lícito comer durante los días intermedios de fiesta, se puede conservar.
CAPÍTULO 2
¡_ Si uno ha revuelto las aceitunas12 y le acaece un luto 13, o una fuerza ma-
yor, 0 si es engañado por los oper~riosª, puede cargar la primera viga14 y dejarla
quieta hasta después de la fiesta. Esta es la opinión de R. Yehudá. R. Yosé dice:
Puede hacerlas escurrir totalmente y tapar (las jarras) del modo habitual.
2. Del mismo modo, si uno tiene su vino en la cisterna y le acaece un luto,
0
una fuerza mayor, o es engañado por los operarios", puede hacerlo escurrir to-
talmente y taparlo del modo habitual. Ésta es la opinión de R. Yosé. R. Yehudá
dice: Se le puede poner una cubierta de tablas de madera para que no fermente.
3. Se pueden meter dentro las frutas a causa de los ladrones y se puede
quitar el lino del remojo para que no se estropee con tal que no se haya previsto
realizar ese trabajo en los días intermedios de fiesta. En todos esos casos, si se
ha previsto realizar el trabajo en los días intermedios de fiesta, se han de dejar
que perezcan.
4. No se pueden comprar casa, esclavos o ganado a no ser que sea para la
necesidad de los días de la fiesta o para la necesidad del vendedor que no tiene
qué comer. No está permitido transportar objetos de una casa a otra, pero sí de
una casa al propio patio". No se pueden traer objetos de la casa del artesano.
Pero si se tiene miedo por ellos 15, se los puede llevar a otro patio 16•
5. Se puede cubrir una torta de higos con paja 17. R. Yehudá dice: Se pue-
den también amontonar. Los vendedores de fruta, ropa y objetos pueden ven-
der con discreción18 para (satisfacer) la necesidad de la fiesta. Los cazadores,
los molineros y los preparadores de la cebada pueden realizar su trabajo con
modestia para (satisfacer) la necesidad de la fiesta. R. Yosé dice: Tienen que
aplicarse a sí mismos la norma más rigurosa 19•
a. por los operarios] b. por los operarios] c. propio patio + porque es para él mo-
tivo de alegría
12. Para que maduren antes de prensarlas.
13. Que imponía durante tres días la prohibición de trabajar.
14. El madero que presionaba a las aceitunas en la prensa y les hacía sacar el jugo.
15. Que sean robados.
16. Para ponerlos a seguro.
17. Para protegerla de la lluvia.
18. De modo privado.
19. No trabajar en los días intermedios de la fiesta.
M Q 3, 1-4 Orden segundo: Fiestas - moed 312
CAPÍTULO 3
1. Estos son los que pueden cortarse el pelo durante los días intermedios de
fiesta: el que viene de una provincia marítima o de la cautividad, el que ha sa-
lido de la prisión, el expulsado" al que le han concedido la licencia los sabios.
Del mismo modo, el que ha solicitado permiso a un sabio21 y se lo ha otorgado,
el nazir y el leproso que pasa del estado de impureza al de pureza.
2. Estos son los que pueden lavar la ropa en los días intermedios de fiesta:
el que viene de una provincia marítima o de la cautividad, el que ha salido de la
prisión y el expulsado al que le han dado licencia los sabios. Asimismo el que
ha pedido permiso a un sabio y se lo ha concedido. Asimismo se pueden lavar
toallas, paños de barberos y lienzos para el baño. Los hombresª y mujeres que
sufren flujo22, las menstruantes23, las parturientas", todos los que pasan del
estado de impureza al de pureza pueden lavar su ropa. El resto de los hombres
no pueden hacerlo25.
3. Estas cosas se pueden escribir durante los días intermedios de fiesta:
un acta matrimonial, un libelo de divorcio, un recibo, un testamento, una do-
nación, una interrupción de la anulación del año sabático26, cartas de evalua-
ción", cartas de alimentación28, un documento sobre la liberación del matri-
monio con la cuñada o de rehusamiento29, documentos de arbitraje, decisiones
del tribunal, cartas oficiales.
4. En los días intermedios de fiesta no está permitido escribir papeles de
deuda. Sin embargo, si no tiene credibilidad o no tiene para comer, se pueden
escribir. No se pueden escribir libros", filacterias y los textos que se colocan
sobre las puertas31 en los días intermedios de fiesta, ni siquiera se puede corre-
gir una sola letra, incluso en el libro que se encuentra en el atrio del Templo32.
R. Yehudá dice: Se pueden escribir las filacterias y los textos que se colocan
sobre las puertas en beneficio propio y se puede tejer sobre el costado lana azul
para la franja33.
a. Los hombres ... parturientas]
20. Excomulgado por una falta grave.
21. Un rabino ordenado.
22. Lv 15, 1-15.25-30.
23. Lv 15, 19-24.
24. Lv 12, 1-8.
25. Porque pudieron haberlo hecho antes de la fiesta.
26. Cf. Peá 3, 6.
27. De la propiedad del deudor.
28. Comprometiéndose a correr con los gastos de la alimentación de huérfanos.
29. Cuando la joven llegaba a la mayoría de edad podía rehusar el matrimonio al que
le habían comprometido en su minoría de edad.
30. Rollos de la Torá.
31. Mesusá. Cf. Dt 6, 9; 11, 20.
32. Cf. Yom 7, l. Según algunos, se trataba de un ejemplar de la Torá que servía de mo-
delo de corrección para todas las copias.
33. Nm 15, 38s.
Fiestas menores - moed qatán MQ 3, 5-9
313
5. Si uno ha enterrado a su muerto tres días34 antes de la fiesta, queda anu-
lada con ello la disposición acerca de los siete días; si son ocho días, queda
anulada con ello la disposición acerca de los treinta días, debido a que fue
dicho: El sábado se cuenta35 y no interrumpe; las fiestas de peregrinación inte-
rrumpen y no se cuentan.
6. R. Eliezer dice: Después de la destrucción del Templo, la fiesta de las
Semanas es como el sábado36. Rabán Gamaliel dice: El Año Nuevo y la fies-
37
ta de la Expiación son como una de las fiestas de peregrinación . Los sabios
dicen: No es aceptable ninguna de estas dos opiniones, sino que la fiesta de las
Semanas es como una fiesta de peregrinación, mientras que Año Nuevo y el día
38
de la Expiación es como un sábado •
7. No se rasgan las vestiduras39, ni se desnudan el hombro, ni celebran el
banquete del funeral sino sólo los parientes del muerto. El banquete del funeral
no se celebra sino sobre divanes rectos. No se transporta (alimento) a la casa
en luto ni con una bandeja, ni con una escudilla, ni con un cuenco, aunque sí se
puede transportar en un cesto". No se puede recitar la bendición del luto en los
días intermedios de fiesta, pero sí pueden colocarse en fila41, tener palabras de
consolación y despedirse de la asamblea.
8. No se coloca el ataúd en la calle, para que no se provoque la lamentación.
Un ataúd con el cadáver de una difunta no se expone jamás a causa de la dig-
nidad. Las mujeres pueden hacer lamentación en los días intermedios de fiesta,
pero no batir palmas42• R. Ismael dice: Las que estáD¡ cerca del féretro pueden
batir palmas.
9. En los novilunios de la fiesta de la Dedicación y de Purim pueden hacer
lamentación y batir" palmas, pero no pueden entonar endechas lúgubres. Des-
pués de enterrar al muerto no se hacen lamentaciones ni se baten palmas. ¿Qué
significa hacer lamentación? Que todas se lamentan a la vez. ¿Qué significa
entonar endechas lúgubres? Que una entona y las otras responden, puesto que
está escrito: Para que enseñéis a vuestras hijas a lamentarse y enseñen unas a
otras endechas43• Para el futuro fue dicho: Destruirá la muerte para siempre y
enjugará el Señor las lágrimas de todos los rostros44•
a. y batir palmas: pero no batir palmas
34. La normativa del luto era la siguiente. Durante los tres primeros días se lloraba al
muerto, durante los siete primeros días se hacían lamentaciones y durante treinta días los
familiares llevaban las señales del luto.
35. En los siete primeros días.
36. Es decir, no interrumpe los días de luto.
37. Que interrumpen el luto.
38. La disposición legal es la de R. Gamaliel.
39. Con motivo de la muerte de un pariente.
40. A fin de que no haya diferencia entre ricos y pobres.
4 l. Para recibir el pésame.
42. En señal de luto.
43. Jr 9, 20.
44. Is 25, 8.
¡1: 11111
:1111
SACRIFICIO FESTIVO
(jaguigá)
Tres veces al año los israelitas estaban obligados a acudir «en peregrinación al lugar
que el Señor se elija: por la fiesta de los Ácimos, por la fiesta de las Semanas y por la
fiesta de las Chozas. Y no se presentarán al Señor con las manos vacías. Ofreced cada
uno vuestro don según la bendición que os haya dado el Señor» (Dt 16, 16-17). De ahí la
obligación de presentar con tal ocasión un «sacrificio de comparecencia» (re'iyy'á), que
era un holocausto (Lv 1, 3-13). La sangre era derramada sobre el altar, la piel quedaba
para los sacerdotes y la carne con la grasa era quemada sobre el altar.
Además, en otro lugar se dice: «Tres veces al año me ofreceréis un sacrificio festivo»
(Ex 23, 14). Aquí se encontró apoyo para establecer que,junto con el de comparecencia,
había que ofrecer un «sacrificio festivo» (l:iagigá). Este pertenecía a la clase de sacrificios
pacíficos, en el que la sangre y la grasa eran dedicados al altar, mientras que la carne era
comida en estado de pureza por el propietario y su familia. Si el sacrificio festivo no bas-
taba para satisfacer a las necesidades de los comensales, se ofrecían otros hasta cubrir la
necesidad. Estos eran llamados «sacrificios de alegría», alegría que se experimentaba en
la cercanía de Dios y se materializaba en la degustación de carne sagrada. Los sacrificios
de comparecencia y festivo eran obligatorios, mientras que los de alegría no, aunque éstos
no se colocaban al nivel de los sacrificios voluntarios. Por un lado, se podían conseguir
con productos del segundo diezmo; por otro, podían ser ofrecidos en día festivo, cosas
que no eran aplicables a los sacrificios voluntarios.
Los tres sacrificios, al menos los obligatorios, debían ofrecerse el primer día de la
fiesta, si era posible. No obstante, en este punto discrepaban las dos escuelas tradicionales.
Según la de Samay, había que ofrecer el sacrificio de comparecencia el segundo día, pues
ningún holocausto que no fuera público podía ofrecerse el mismo día de la fiesta.
La primera parte del tratado ( 1, 1-6 y 2, 4) contiene las disposiciones para el sacrificio
festivo. El resto recoge algunas normas de pureza; su inclusión aquí se explica porque
son un presupuesto tanto para la presentación en el Templo como para la degustación del
sacrificio festivo. Estas normas son de origen rabínico y generalmente de gran antigüedad.
CAPÍTULO 1
l. Todos tienen la obligación de presentarse 1, a excepción del sordomudo2,
del imbécil, del niño, de la persona de sexo incierto3, del hermafrodita, de las
1. En el atrio del Templo, en las tres fiestas de peregrinación. Pascua, Pentecostés y
Tabernáculos, según la prescripción de Ex 23, 14.17; Dt 16, 16.
2. Ya que el texto dice: «A fin de que escuchen» (Dt 31, 11-12).
3. Aquel cuyos órganos genitales están ocultos o no desarrollados.
1 ~: Hag 1, 2-6 Orden segundo: Fiestas - moed 316
mujeres, de los esclavos no emancipados, de los tullidos, de los ciegos, de los
enfermos, de los ancianos y de quien no puede subir a pie. ¿Quién es un niño
en este respecto? Todo aquel que no es capaz de montar sobre los hombros del
padre y subir desde Jerusalén al monte del Templo. Ésta es la opinión de la
escuela de Samay. La escuela de Hile! enseña: Todo aquel que no puede coger
la mano de su padre para subir así desde Jerusalén al monte del Templo, ya que
está escrito: Tres fiestas de peregrinación4•
2. La escuela de Samay enseña: El sacrificio de la presentación5 debe de
ser del valor (al menos) de dos maás6 de plata; el sacrificio festivo, de una maá
de plata. La escuela de Hile! enseña: El sacrificio de la presentación ha de ser
del valor de una maá de plata y el festivo de dos maás de plata.
3. Los holocaustos que se ofrecían en los días intermedios de la fiesta de-
bían ser adquiridos con dinero profano7, mientras que los sacrificios pacíficos
podían provenir del dinero de los diezmos8. Según la escuela de Samay, el sa-
crificio del primer día de la fiesta de Pascua debe proceder de dinero profano;
la escuela de Hilel sostiene que puede provenir del dinero de los diezmos.
4. Los israelitas laicos satisfacen su obligación9 con sacrificios de voto o
voluntarios'? o con el diezmo del ganado11; los sacerdotes, con el sacrificio
por el pecado o por la culpa12, con los primogénitos 13, con el pecho o la espal-
da 14, pero no con sacrificios de aves ni con oblaciones farináceas 15•
5. Si uno tiene muchos comensales, pero pocos bienes16, ofrece más sacri-
ficios pacíficos y menos holocaustos. Si tiene muchos bienes y pocos comen-
sales, ofrece más holocaustos17 y menos sacrificios pacíficos. Si tanto unos
como otros son pocos, se aplica el texto que dice: Una maá de plata y dos maás
de plata18• Si tanto unos como otros son muchos, se aplica el texto que dice:
Cada cual hará sus ofrendas conforme a las bendiciones que el Señor tu Dios
le haya otorgado19•
6. Si uno no hizo el sacrificio el primer día de la fiesta de los Tabernáculos,
lo puede realizar durante todo el tiempo que dura la fiesta de peregrinación,
4. Ex 23, 14. Regalim es usado en este pasaje en el sentido de veces (tres veces).
5. Todos los que comparecían en el Templo tenían que presentar dos sacrificios, uno por
la comparecencia que debía quemarse sobre el altar y otro festivo.
6. Cf. apéndice II.
7. No del segundo diezmo.
8. Segundo diezmo.
9. De ofrecer sacrificios pacíficos y sumarse a la alegría de la fiesta.
10. Meg !, 6.
11. Lv7,31-34.
12. Que eran traídos por los peregrinos y de los que solamente podían comer los sacer-
dotes (Nm 18, 9s).
13. Cuya carne era comida sólo por los sacerdotes y sus familias (Nm 18, 17-19).
14. Lv 7, 29s.
15. Que no estaban a la altura de la fiesta.
16. Poco ganado.
17. Dt 6, 17.
18. Hagl,2.
19. Dt 16, 17.
Sacrificio festivo - jaguigá Hag 1, 7-2, 2
317
incluso el día final de la fiesta. Si la fiesta ha transcurrido y no ofreció el sacri-
ficio, no está obligado a una reparación. Sobre esto está escrito: Lo tuerto no
2
puede enderezarse y lo falto no puede completarse º.
7. R. Simeón ben Menasías dice: ¿Qué es lo tuerto que no puede endere-
zarse? El que conoce un incesto21 y engendra en él a un bastardo. Si lo aplica-
ras a un ladrón y expoliador, podrían éstos devolver (lo robado) y enderezar (lo
torcido). R. Simeón ben Yojay dice: Tuerto no puede llamarse más que aquello
que originariamente estaba derecho y que después se ha torcido. ¿Quién es
éste? El discípulo de los sabios que abandona la Torá.
8. La dispensa de los votos22 está en el aire, no hay nada sobre lo que pueda
apoyarse23. Las normas sobre el sábado, sobre los sacrificios festivos y sobre
los sacrilegios24 son como montañas que penden de un pelo, ya que el texto
escrito es corto y las disposiciones numerosas. Las leyes civiles, las leyes rela-
tivas a los sacrificios, las disposiciones referentes a la pureza y a la impureza y
a los incestos25 tienen donde apoyarse, constituyen el cuerpo de la Torá.
CAPÍTULO 2
26
l. No se comenta lo relativo a las leyes del incesto ante tres personas
ni la historia de la creación27 ante dos, ni el carro28 ante una, a no ser que sea
instruida y capaz de entender por sí misma. A todo aquel que especula sobre
estas cuatro cosas le hubiera sido mejor que no hubiera venido al mundo: ¿Qué
hay en lo alto? ¿Qué hay en lo bajo? ¿Qué hubo en el principio? ¿Qué habrá en
el final? A todo aquel que no respeta la gloria de su Hacedor mejor le sería no
haber venido al mundo.
2. Yosé ben Yoezer29 decía que (en un día festivo) no había que imponer las
manos (sobre el animal que iba a ser sacrificado)3º. Yosé ben Yojanán decía que
se imponían. Yehosúa ben Perajias decía que no se imponían. Nitay" el arbelita
decía que se imponían. Yehudá ben Tabay decía que no se imponían. Simeón
a. Nitay: Mitay
20. Ecl 1, 15.
21. Lv 18, 6-18.
22. A través de un sabio (Ned 9, Is; JO, 2s).
23. No tiene base bíblica evidente (pero cf. Nm 30, 8-9).
24. Lv 5, 14-16.
25. Lv 18, 6s.
26. Está prohibido hablar de tal tema ante más de dos personas.
27. Gn 1, 1-3; se refiere a conocimientos esotéricos.
28. Ez 1, 4s; Meg 4, 1 O; también se refiere a conocimientos esotéricos de tipo místico.
29. Cf.Ab 1,4-10.
30. Lv 1, 4. El punto de la controversia estribaba en saber si la imposición de las manos,
que suponía un esfuerzo, debía preceder inmediatamente al sacrificio, siendo considerado por
tanto como un requisito necesario para la preparación de la comida, esto es, para el banquete
sacrificial, o por el contrario se podía realizar en el día anterior, de modo que no se profanase
el día festivo realizando un acto no necesario.
Hag 2, 3-6 Orden segundo: Fiestas - moed 318
ben Sataj decía que se imponían. Semayas decía que se imponían. Abtalión de-
cía que no se imponían. Hilel y Menajem no diferían en la opinión. Cuando salió
Menajem 31 entró Samay32• Samay decía que no se imponían y Hilel decía que se
imponían. Los primeros33 eran presidentes34; los segundos, jefes del tribunal",
3. La escuela de Samay decía36: Se pueden ofrecer sacrificios pacíficos y
holocaustos sin que se impongan sobre ellos las manos, pero no holocaustos.
La escuela de Hilel, en cambio, afirmaba: Se pueden ofrecer sacrificios pacífi-
cos imponiendo sobre ellos las manos.
4. Si la fiesta de las Semanas37 ocurre en la vigilia del sábado, la escuela de
Samay decía que el día del sacrificio de los animales38 se dejaba para después
del sábado. La escuela de Hilel, en cambio, afirmaba que no tenía lugar el día
de la matanza de los animales después del sábado. Pero estaban de acuerdo en
que si la fiesta caía en día de sábado, el día del sacrificio de los animales se de-
jaba para después del sábado39. El Sumo Sacerdote no se viste sus vestiduras4º
· y están permitidas las exequias y el ayuno41 de modo que no se confirmen las
palabras de los que afirman que la fiesta de las Semanas sigue al sábado42•
5. Hay que lavar las manos43 (para la comida de alimentos) no consagrados,
productos del diezmo u ofertas. Para las cosas santas hay que sumergirlas44. En
cuanto al sacrificio por el pecado, si sus manos están en estado de impureza, se
considera también su cuerpo como impuro45.
6. Si uno se sumerge con vistas (a comer alimentos) no consagrados y res-
tringe su intención a los alimentos no consagrados, no puede comer de los
diezmos46• Si uno se sumerge con vistas (a comer alimentos) de los diezmos
y restringe su intención a los alimentos de los diezmos, no puede comer de la
ofrenda47• Si uno se sumerge con vistas (a comer los alimentos) de la ofrenda y
31. Dejó su oficio y pasó al servicio del estado.
32. Como presidente del tribunal.
33. De cada par.
34. Del sanedrín.
35. Vicepresidente del sanedrín.
36. Bes 2, 4.
37. Pentecostés.
38. El sacrificio de la presentación que, según la escuela de Samay, no podía ofrecerse
en el día de la fiesta y mucho menos en sábado. Los sacrificios de Pentecostés se podían
ofrecer durante siete días.
39. Sólo el sacrificio pascual, privado, desplazaba al sábado.
40. Sus vestiduras específicas mencionadas en Yom 7, 5.
41. Que no se corresponden con la alegría de la fiesta.
42. Esto es, los saduceos, que afirmaban que la fiesta de Pentecostés seguía siempre al
sábado, interpretando shabbat de Lv 23, 11.15 como sábado, mientras que los fariseos lo en-
tendían como día festivo.
43. Yad l, l.
44. En una piscina que contenga un mínimo de cuarenta seás de aguas vivas.
45. Y se requiere la inmersión ritual para su purificación.
46. Del segundo diezmo, que tiene una santidad.
4 7. La ofrenda que se daba al sacerdote de la cosecha, de ciertos sacrificios y de los
siclos recolectados en una cámara especial del Templo. La cantidad variaba según la genero-
sidad del donante, el uno por cuarenta o por cincuenta o por setenta de la cosecha.
Sacrificio festivo - jaguigá Hag2, 7-3, 2
319
restringe su intención a la ofrenda, no puede comer las cosas santas. Si uno se
sumerge con vistas ( a comer los alimentos) sagrados y restringe su intención a
los alimentos sagrados, no puede ( comer) del sacrificio por el pecado. Si uno se
sumerge para algo de mayor importancia, queda capacitado para las de menor
importancia. Pero si se sumerge y no ha restringido su intención, es como si no
se hubiera sumergido.
7. Para los fariseos tienen los vestidos del pueblo48 la impureza del asien-
to" _ La misma impureza de contacto tienen los vestidos de los fariseos para
los que comen la ofrenda". Los vestidos de los que comen la ofrenda tienen la
impureza de asiento para los que comen las cosas santas. Los vestidosª de los
que comen las cosas santas tienen la impureza de asiento para los que comen
del sacrificio por el pecado. Yosé ben Yoezer era uno de los más piadosos entre
los sacerdotes, pero su chal era considerado como poseedor de la impureza de
asiento para las cosas santas. Yojanári ben Godgadá estuvo comiendo toda su
vida con la pureza debida a las cosas santas, pero su chal era considerado como
poseedor de la impureza de asiento para el sacrificio por el pecado.
CAPÍTULO 3
l. Hay que observar más rigor con las cosas santas51 que con la ofrenda,
ya que en la ofrenda se pueden sumergir los objetos dentro de otros objetos,
pero no en las cosas santas. En la ofrenda (se distingue) lo exterior, lo interior
y el mango52, pero no en las cosas santas. Si uno es portador de algo impuro
con impureza de asiento puede llevar (simultáneamente) una ofrenda, pero no
las cosas santas. Los vestidos de los que comen la ofrenda se consideran con
impureza de asiento para (los que comen) cosas santas. La norma (para la in-
mersión) de los vestidos y para (aquellos que comen) ofrenda no es como la
que rige para ( aquellos que comen) cosas santas, porque en las cosas santas hay
que soltar53, secar54, sumergir y luego abrochar, mientras que en la ofrenda se
abrocha y luego se sumerge.
2. Los objetos terminados en estado de pureza necesitan un baño de inmer-
sión para las cosas santas, pero no para la ofrenda. Un recipiente unifica en sí
todo lo que contiene en su interior respecto a las cosas santas55, no respecto a la
a. Los vestidos ... por el pecadoJ
48. Del 'am-ha-ares, de la gente no instruida.
49. Que se comunica con el contacto al sentarse, acostarse, cabalgar. Cf. Dem 2, 3.
50. Los sacerdotes.
51. Como carnes sacrificiales, libaciones ...
52. Del objeto que es portador. Es decir, que si esas partes se consideran como separadas,
se tratan separadamente y, si una de ellas ha devenido impura, las otras quedan infectadas.
53. Los botones, si es un vestido.
54. El objeto, de la grasa, que impediría al agua penetrar.
55. Si uno toca, contaminándolo, un alimento contenido en un recipiente, los demás
alimentos allí contenidos quedan también impuros por el efecto unificador del recipiente.
Hag 3, 3-6 Orden segundo: Fiestas - moed 320
ofrenda. El cuarto grado de impureza hace inválidas las cosas santas; el tercero,
la ofrenda56. En la ofrenda, si una mano se ha hecho impura, la otra permanece
pura. En las cosas santas hay que sumergir ambas, ya que una mano comunica a
la otra el estado de impureza en las cosas santas, pero no en la ofrenda.
3. Está permitido comer alimentos secos con manos sucias57 juntamente
con la ofrenda, aunque no con las cosas santas. El que está en duelo y el que no
ha hecho expiación58 necesitan baño de inmersión para las cosas santas, pero
no para la ofrenda.
4. En la ofrenda se aplica gran rigurosidad, puesto que en Judea59 se con-
sideran dignas de crédito las personas respecto al estado de pureza del vino y
del aceite todo el tiempo del año, pero solamente en el tiempo de la vendimia
y de la prensa de la aceituna respecto a la ofrenda. Si pasó el tiempo de la ven-
dimia y de la prensa de la aceituna, y traen" una jarra de vino para la ofrenda,
( el sacerdote) no la debe aceptar, pero ( el propietario) la puede dejar hasta la
próxima temporada de la vendimia61• Si, en cambio, le dice: «Separé de ella
un cuarto de log como cosa santa», es creíble. Respecto a las jarras de vino y
aceite que han sido mezclados62, son considerados dignos de crédito en la tem-
porada de la vendimia y de la prensa de la aceituna y setenta días63 antes del
tiempo de la vendimia.
5. A partir de la ciudad de Modim64 hacia el interior65 se consideran dig-
nos de crédito respecto a objetos de arcilla66; desde Modim hacia fuera no se
consideran dignos de crédito. ¿De qué modo? Si es un cacharrero que vende
ollas de Modim hacia el interior, es digno de crédito siempre que se trate del
mismo cacharrero, de las mismas ollas y de los mismos compradores. Si sale,
no merece más crédito.
6. Los colectores de impuestos que entran en una casa67 y los ladrones
que devuelven los objetos (robados) son dignos de crédito cuando dicen: «No
tocamos nada». En Jerusalén se tiene crédito respecto a las cosas santas y en el
periodo de las fiestas de peregrinación también respecto a la ofrenda.
56. Si A, «padre de impureza» (es decir, que puede comunicar impureza tanto a hom-
bres como a objetos, mientras que lo por ello tocado -impureza originada- únicamente
contamina alimentos y líquidos), toca a B, y B toca a C, y C toca a D, si D es una cosa santa,
se hace inválida, y si C es una ofrenda, la hace inválida. En cambio, si D es una ofrenda, no
es inválida.
57. No lavadas.
58. No ha ofrecido el sacrificio de expiación por un delito.
59. Judea estaba separada de Galilea, en cuya región había samaritanos y de los que se
podía temer que contaminasen el vino.
60. Una persona no instruida.
61. Y presentarla entonces al sacerdote, que la considerará pura.
62. Con productos de ofrenda.
63. Cuando comienzan a limpiarse los recipientes para el vino.
64. Cf. Pes 9, 2.
65. Hacia Jerusalén.
66. Se consideraría digno de crédito el hombre no instruido que afirma haber sido prepa-
rado con pureza.
67. Para coger un objeto en prenda por una deuda.
321 Sacrificio festivo - jaguigá Hag 3, 7-8
7. Si uno68 abre la jarra o comienza la masa (para venderla) a causa de las
necesidades de la fiesta, R. Yehudá dice que puede terminar69, mientras que los
sabios dicen que no puede terminar?". Una vez que ha pasado la fiesta remue-
ven" todo a causa de la purificación del atrio del Templo. Si la fiesta termina
en viernes, no se remueve nada a causa del respeto debido al sábado. R. Yehudá
dice que incluso tampoco se remueve nada si cae en jueves, ya que los sacer-
dotes no estaban disponibles 72.
8. ¿Cómo se removían los objetos para la purificación del atrio del Tem-
plo? Se sumergían los objetos que se encontraban en el Templo y se decía73:
«Tened cuidado de no tocar la mesa74 y ( el candelabro) de modo que los hagáis
impuros». De todos los objetos que había en el Templo había dos o tres ejem-
plares, de modo que si unos contraían impureza fuesen sustituidos por otros.
Todos los objetos que se encontraban en el Templo estaban sujetos al baño de
la inmersión, a excepción del altar de Óro75 y del altar de bronce76, ya que éstos
eran equiparados al suelo 77. Ésta es la opinión de R. Eliezer. Los sabios decían:
Debido a que estaban recubiertos 78.
68. Persona instruida.
69. De venderla tras la fiesta. De otro modo, los comerciantes no se sentirían compen-
sados y no venderían alimentos a los peregrinos.
70. Debido a que no hay garantía de pureza.
71. Purifican todos los utensilios tocados por gente no instruida.
72. Por tener que limpiar el altar de las cenizas.
73. A los sacerdotes no instruidos.
74. Donde estaban los panes de la proposición.
75. Ex 30, ls.
76. Ex 27, ls; 1 Re 8, 64.
77. Que no es susceptible de impureza.
78. De metal.
ORDEN TERCERO
MUJERES
(nashim)
...-- -
Las cuñadas
El documento matrimonial (y la dote)
Los votos
El nazireato
La sospechosa adúltera
Documento del divorcio
Esponsales
r
LAS CUÑADAS
(yebamot)
El tratado de las cuñadas versa fundamentalmente sobre tres leyes contenidas en Dt
25, 5-1 O: «Cuando dos hermanos habitan uno junto al otro y uno de los dos muere sin de-
jar hijos, la mujer del muerto no se casará con un extraño; su cuñado irá a ella y la tomará
por mujer, y el primogénito que de ella tenga llevará el nombre del hermano muerto, para
que su nombre no desaparezca de Israel. Si el hermano se negase a tomar por mujer a su
cuñada, subirá ésta a la puerta, a los ancianos, y les dirá: 'Mi cuñado se niega a suscitar en
Israel el nombre de su hermano, no quiere cumplir su obligación de cuñado tomándome
por mujer'. Los ancianos de la ciudad le harán venir y le hablarán. Si persiste en la nega-
tiva y dice: 'No me agrada tomarla por mujer', su cuñada se acercará a él en presencia de
los ancianos, le quitará del pie un zapato y le escupirá en la cara, diciendo: 'Esto se hace
con el hombre que no sostiene a la casa de su hermano'. Y su casa será llamada en Israel
la casa del descalzado».
Según estas disposiciones, si un hombre muere sin dejar sucesión, su hermano de
más edad ha de casarse con la cuñada viuda. El hermano a quien afecta esta obligación
ha de haber sido engendrado por el mismo padre y haber vivido contemporáneamente al
hermano difunto durante al menos un periodo. Este matrimonio, que es obligatorio, se
llamayibbum, es decir, de levirato (del latín levir, cuñado). Si la viuda ha quedado con
hijos, este tipo de matrimonio estaba prohibido.
Si el levir no quería cumplir con la obligación del levirato o existían razones que
prohibían o desaconsejaban el matrimonio, la viuda llevaba al cuñado ajuicio, donde era
instado al cumplimiento de su obligación o, en caso de negativa, a declarar su renuncia.
En este último caso, se realizaba una ceremonia llamadajalutsá (quitar): la viuda quitaba
al cuñado un zapato del pie, le escupía a la cara y pronunciaba la fórmula: «Esto se hace
con el hombre que no sostiene a la casa de su hermano». A partir de ese momento la
mujer quedaba libre para casarse con cualquiera.
La obligación del levirato tiene, sin embargo, ciertas limitaciones. 1) Si el levir y la
cuñada viuda están unidos por un parentesco que haría su unión incestuosa, el levir no
tiene que casarse con ella ni que someterse a lajalutsá. Si el levir no tiene ningún otro
hermano, la cuñada queda libre para contraer matrimonio con cualquiera. Si el hermano
difunto deja viudas a dos o más mujeres, de las cuales una está prohibida al levir por
motivos de parentesco, entonces también la otra (u otras) le quedan prohibidas y pueden
casarse con otros sin necesidad de realizar la ceremonia de quitar el zapato. Si el herma-
no dejó varias mujeres, ninguna de ellas prohibida por incesto al levir, éste ha de cumplir
la obligación del levirato con sólo una de ellas; con el resto se somete a lajalutsá. 2) La
única justificación del matrimonio por levirato es dar al hermano difunto una descenden-
cia que perpetúe su nombre en Israel, de ahí que no tiene lugar cuando el levir es inhábil
para la procreación o la mujer estéril. 3) Si entre el levir y la cuñada no existe parentesco
prohibido, pero sí un condicionamiento que hace la unión ilegítima ( como, por ejemplo,
Yeb 1, 1 Orden tercero: Mujeres - nashim 326
entre un Sumo Sacerdote y una viuda), no hay obligación de levirato, pero el levir ha de
someterse a lajalutsá. 4) Cuando el matrimonio del levirato no está prohibido ni resulta-
ría ilegítimo, pero existen razones que lo desaconsejan (enfermedad, gran diferencia de
edad ... ), no se realiza y el levir se somete a la ceremonia del zapato.
El tratado contiene dieciséis capítulos:
Cap. 1: Se enumeran las mujeres (y coesposas) con las cuales está prohibido el ma-
trimonio del levirato e incluso lajalutsá. En seis casos las coesposas están permitidas.
Cap. 2: El levirato no afecta al hombre nacido después de que su hermano fallezca
sin descendencia. Matrimonios prohibidos por disposición rabínica a causa de la «san-
tidad». Casuística en torno a esponsalicios con una persona que no se conoce. Otros
matrimonios prohibidos (para evitar las habladurías).
Cap. 3: Casuística en tomo al casamiento de varios hermanos con varias hermanas y
en qué casos el levir está obligado al matrimonio o a someterse a lajalutsá.
Cap. 4: Qué hacer cuando la cuñada resulta que está embarazada. A quién pertenecen
los bienes de la cuñada. A quién afecta en primer lugar la obligación del levirato. Tiempo
de espera para la realización del matrimonio del levirato o de lajalutsá.
· Cap. 5: Consecuencias legales para la cuñada de la promesa de matrimonio, de la
unión sexual, de la carta de divorcio y de la jalutsá.
Cap. 6: Sobre las variedades de cohabitación, las mujeres prohibidas al sacerdocio y
la obligación de la procreación.
Caps. 7-9: Personas que por la relación que guardan con un sacerdote o levita pueden
comer de la ofrenda o del diezmo.
Cap. 1 O: Matrimonios realizados a causa de una falsa noticia acerca de la muerte de
uno de los cónyuges. Consecuencias legales de la unión sexual con un menor.
Cap. 11: Matrimonio con mujer violada o seducida, levirato con hijos de prosélita,
casos de hermanos cuyo origen es incierto.
Cap. 12: Descripción de la ceremonia de quitar el zapato.
Caps. 13-14: Derecho de la esposa a recusar al marido con el que fue casada en su
minoría de edad. Matrimonio de sordomudos.
Caps. 15-16: Cuándo es digna de crédito la noticia de la muerte de uno de los cón-
yuges y cuándo la viuda puede contraer matrimonio.
CAPÍTULO 1
l. Quince mujeres1 liberan a sus coesposas2 y a las coesposas de las coes-
posas' del precepto de quitar el zapato4 y del levirato5 de modo indefinido. Son
las siguientes: su hija6, la hija de su hija, la hija de su hijo, la hija de su mujer, la
hija del hijo de ésta o la hija de la hija de ésta, su suegra, la madre de su suegra,
la madre de su suegro, su hermana por parte materna, la hermana de su madre,
1. Se refiere a las viudas de un varón sin hijos que, según Dt 25, 5s, han de desposarse
con el cuñado.
2. El término hebreo es sara ( enemiga, rival), y se refiere a las restantes mujeres del
marido difunto. Cf. Lv 18, 18; 1 Sm 1, 6.
3. Las coesposas de la rival a través de un segundo matrimonio.
4. Al cuñado que no quería cumplir con el precepto del levirato.
5. Si una de las mujeres del difunto está prohibida al cuñado por razón de incesto,
todas las restantes esposas le quedan prohibidas aunque no tengan con él parentesco.
6. Del cuñado.
Las cuñadas - yebamot Yeb 1, 2-3
327
la hennana de su mujer, la mujer de su hermano por parte materna, la mujer de
su hennano que no vivió en el mismo tiempo que él", su nuera8• Las tales libran
a las coesposas y a las coesposas de sus coesposas del precepto de quitar el
zapato y del levirato de modo indefinido. Pero todas éstas, si mueren9 o ejercen
el derecho del rehusamiento'? o si están divorciadas o si son halladas estériles,
en tal caso las coesposas están permitidas. Sin embargo, no se puede decir de
su suegra o de la madre de su suegra o de la madre de su suegro que han sido
halladas estériles11 o que han ejercido el derecho del rehusamiento12•
2. ¿De qué manera liberan a las coesposas? Si su hija o cualquiera de éstas
de grado prohibido para el matrimonio estaba casada con su hermano y éste
tenía además otra mujer y aquél muere, entonces, tal como su hija13 está libe-
rada, así lo está también su coesposa. Si la coesposa de su hija se va y se casa
con su segundo hermano, y éste tiene otra mujer y muere, del mismo modo
que la coesposa de su hija está liberada así la coesposa de su coesposa está
liberada, incluso aunque fueren cien14• ¿Qué significa que si mueren quedan
sus coesposas liberadas? Si su hija o cualquiera de aquéllas de grado prohibido
está casada con su hermano y éste tiene otra mujer, en caso de que muriese su
hija o se divorciaran de ella y luego muriese su hermano, su esposa está permi-
tida. Cuando una puede ejercer el derecho del rehusamiento y no lo ejerce15, su
coesposa ejecuta la ceremonia de quitar el zapato y no contrae el matrimonio
del levirato.
3. A seis clases de mujer en el grado prohibido16 se les aplica una mayor
severidad que a éstas17, debido a que únicamente pueden casarse con otros18
y sus coesposas pueden ( casarse con el hermano19 del marido fallecido), a sa-
ber: su madre, la mujer de su padre, la hermana de su padre, su hermana por
parte de su padre, la mujer del hermano de su padre, la mujer de su hermano
por parte del padre.
7. El precepto del levirato no se extiende a los hermanos que nacen tras la muerte de
otro hermano (cf. Lv 18, 16).
8. Que tras la muerte de su hijo ha desposado un hermano suyo.
9. Antes de que muera el marido.
10. Tenía el derecho a rehusar el matrimonio la esposa cuando era menor de edad o
inmediatamente después de acceder a la mayoría de edad, antes de la cohabitación, en caso
de haber sido desposada como huérfana por su madre o hermanos o incluso por su padre si el
marido la divorció y luego volvió a casarse todavía en minoría de edad.
11. Porque han tenido hijos.
12. Porque habiendo dado a luz tenían que tener ya mayoría de edad.
13. Por razón del parentesco.
14. Los hermanos, sin embargo, que no tengan ningún parentesco con las viudas están
sujetos a la ley del levirato y a la ceremonia de quitar el zapato.
15. Cuando la hija u otra con parentesco en grado prohibido era menor de edad quepo-
día haber ejercido con el marido el derecho de rehusamiento, en caso de que el marido muera,
aquélla impide al cuñado el matrimonio con las coesposas, aunque éstas no quedan liberadas
mientras no realicen la ceremonia de quitar el zapato.
16. De parentesco.
1 7. Las quince señaladas en 1, l.
18. Estuvieron casadas indebidamente con el hermano.
19. Que no tiene con ellas ninguna relación de parentesco.
Yeb 1, 4-2, 2 Orden tercero: Mujeres - nashim 328
4. La escuela de Samay" permite las coesposas21 a los hermanos. La escue-
la de Hilel, en cambio, las prohíbe. Si han realizado la ceremonia de quitar el
zapato, la escuela de Samay las declara inhábiles para ser dadas en matrimonio
a sacerdotes22, mientras que la escuela de Hile! las declara aptas23• Si han sido
tomadas en matrimonio de levirato, la escuela de Samay las declara hábiles24,
mientras que la escuela de Hilel las declara inhábiles25• A pesar de que unos
permitenª lo que otros prohíben y de que otros declaran inhábil lo que otros
declaran hábil, la escuela de Samay no impide que se tomen en casamiento
mujeres pertenecientes a la casa de Hilel ni la escuela de Hilel de la de Samay.
Respecto a las cosas puras e impuras que unos declaran puras y otros impuras,
no impiden que se usen como puras26, (apoyándose) los unos en los otros.
CAPÍTULO 2
l. ¿Cómo se ha de entender «la mujer de su hermano que no vivió» al mis-
mo tiempo que él? Si hay dos hermanos, uno de los cuales muere, luego nace
otro hermano, y posteriormente el segundo contrae matrimonio de levirato con
la mujer de su hermano y muere, en tal caso la mujer del primer hermano está
libre (del matrimonio del levirato con el tercer hermano), porque es la mujer
de su hermano que no vivió al mismo tiempo que él y la mujer del segundo
hermano está también libre por ser coesposa27. Si (el segundo hermano) sólo
le dio la palabra28 y murió, la segunda29 debe realizar la ceremonia de quitar el
zapato", y no puede contraer el matrimonio del levirato.
2. Si son dos hermanos y uno de ellos muere y el segundo toma en levirato
la mujer de su hermano y luego nace otro (tercer) hermano y el (segundo) mue-
re, la mujer del primer hermano está libre31 por ser la mujer de su hermano con
quien no vivió al mismo tiempo y la mujer del segundo hermano (está libre)
por ser coesposa de la otra. Si le dio palabra y murió, la mujer del segundo
a. permiten lo que otros prohíben y de que otros]
20. Ed 4, 8.
21. Para el matrimonio del levirato.
22. Que no pueden casarse con una divorciada o similar a ella, cual la viuda (Lv 21, 7)
que ha realizado con su cuñado la ceremonia de quitar el zapato.
23. Porque la ceremonia del zapato no era necesaria, así que no hay que computarla.
24. En caso de quedar otra vez viudas, pueden desposarse con un sacerdote.
25. Por haberse desposado con quien les estaba prohibido y ser, por tanto, como una
mujer de mala vida (Lv 21, 7).
26. Los utensilios de los otros, necesarios para la preparación de la comida.
27. Que en otras circunstancias estaría sujeta al levirato.
28. Le dio palabra de matrimonio en presencia de testigos, pero no consumó con ella el
acto matrimonial.
29. Que es la viuda del primer hermano muerto.
30. Ya que, al no haber habido realmente matrimonio, no es coesposa y, por tanto, no
ha quedado liberada.
31. De la ceremonia de quitar el zapato y del matrimonio del levirato, respecto al ter-
cero de los hermanos.
329 Las cuñadas - yebamot Yeb 2, 3-5
hermano ha de realizar la ceremonia de quitar el zapato32 y no contrae el matri-
monio de levirato. R. Simeón dice: Puede33 contraer el matrimonio de levirato
con cualquiera de ellas que quiera o puede dejar que realice con él la ceremonia
de quitar el zapato a cualquiera de las dos que quiera.
3. Se estableció una regla general sobre la cuñada 34: Toda aquella que se en-
cuentre dentro de la categoría de los grados prohibidos por razón de parentesco
no realiza la ceremonia de quitar el zapato ni tampoco contrae el matrimonio
del levirato. Si se encuentra dentro de la categoría de los grados prohibidos por
precepto (rabínico), o por razón de la santidad35, ha de realizar la ceremonia de
quitar el zapato y no puede contraer el matrimonio del levirato. Si su hermana
es también cuñada de ella36, puede realizar la ceremonia de quitar el zapato o
contraer el matrimonio del levirato.
4. «Prohibición por precepto» son los segundos grados ( de parentesco) por
ordenación de los escribas37. Prohibición por la condición de santidad: la viuda
dél Sumo Sacerdote38, la mujer divorciada o la que ha realizado la ceremonia
de quitar el zapato para el sacerdote ordinario39, una mujer bastarda'? o descen-
diente de los guibeonitas41 para un israelita, una israelita para un guibeonita o
para un bastardo.
5. Si uno tiene un hermano, de cualquier procedencia que sea, puede forzar
a la mujer" de su hermano a la obligación del levirato. Se considera su herma-
no a todos los efectos, siempre que no sea hijo de esclava o de gentil43. Si u110
tiene un hijo, cualquiera que sea, libera a la mujer de su padre de la obligación
del levirato44. Es culpable si golpea o si maldice (a su padre). Es su hijo a todos
los efectos, a no ser que sea de una esclava o de una mujer gentil. 1
1
32. Con el tercer hermano. I'
33. El tercer hermano.
34. La viuda del hermano que falleció sin dejar descendencia.
35. Del levir.
36. Cf. más abajo 3, 3. Se trata de dos hermanas casadas con dos hermanos que fallecen
sin dejar sucesión, pero quedando un tercer hermano que está impedido de contraer matrimo-
nio con una de las viudas por parentesco prohibido.
3 7. Tales son: l) la madre de su madre; 2) la madre del abuelo materno; 3) la madre de su
padre; 4) la madre del abuelo paterno; 5) la mujer del abuelo paterno; 6) la mujer del abuelo
materno; 7) la mujer del hermano materno del padre; 8) la mujer del hermano de la madre;
9) la nuera del hijo; 10) la nuera de la hija; 11) el sobrino del hijo en la línea femenina; 12)
la sobrina de la hija en línea femenina; 13) el sobrino del hijo en la línea masculina; 14) la
sobrina de la hija en línea masculina; 15) la sobrina del hijo de la mujer en línea femenina;
16) la sobrina de la mujer en línea femenina; 17) la madre de la abuela de la mujer en la línea
masculina; 18) la madre de la abuela de la mujer en la línea femenina; 19) la madre del abue-
lo de la mujer en la línea masculina; 20) la madre del abuelo de la mujer en línea femenina
(Castiglione). Cf. Quemará 21a.
38. Al que está prohibido casarse con viuda (Lv 21, 14).
39. Lv 21, 7.
40. Yeb 4, 13.
41. Cf. Jos 9, 27; l Cr 9, 2; Esd 2, 43; 8, 20; Neh 3, 26.
42. Que ha quedado viuda, sin descendencia.
43. Porque en esos casos heredan el estatus inferior de la madre y no se les considera
hermanos por parte paterna.
44. Por haber tenido descendencia.
Yeb 2, 6-9 Orden tercero: Mujeres - nashim 330
6. Si uno ha contraído esponsales con una de entre dos hermanas y no sabe
con cuál de ellas contrajo los esponsales, da tanto a una como a otra el libelo
de repudio45. Si muere46 y tenía un hermano, ha de aceptar éste la ceremonia de
quitar el zapato por parte de las dos47. Si tenía dos hermanos, ha de someterse
uno a la ceremonia de quitarse el zapato por parte de una y con la otra contrae
el matrimonio del levirato48• Si se han unido prematuramente49, no han de ser
separados.
7. Si son dos (los varones) que contrajeron esponsales con dos hermanas y
ni el uno ni el otro sabe con cuál de ellas contrajo los esponsales, tanto el uno
como el otro emiten dos libelos de repudio. Si ambos mueren y tanto uno como
otro tenían un hermano, ambos se someten a la ceremonia de dejarse quitar el
zapato por parte de las dos hermanas. Pero si uno tenía un hermano y el otro
dos, el único se somete a la ceremonia de dejarse quitar el zapato por parte de
las dos hermanas, mientras que de los otros dos uno se somete a la ceremonia
de dejarse quitar el zapato y el otro contrae el matrimonio del levirato. Si se
han unido prematuramente, no han de ser separados. Si ambos tenían cada uno
dos hermanos, el hermano de uno se somete a la ceremonia de dejarse quitar
el zapato por parte de una y un hermano del otro se somete a la ceremonia de
dejarse quitar el zapato por parte de la otra. El otro hermano del otro contrae
matrimonio con la mujer que había realizado la ceremonia de quitar el zapato
al otro y el otro hermano del otro contrae también matrimonio de levirato con
la otra hermana que había quitado el zapato al otro. Si los dos se adelantaron
en la ceremonia de dejarse quitar el zapato, los otros dos no pueden contraer el
matrimonio del levirato, sino que uno de ellos ha de someterse a la ceremonia
de dejarse quitar el zapato y el otro puede luego contraer el matrimonio del
levirato. Si se unen prematuramente, no han de ser separados.
8. El precepto del levirato afecta (primeramente) al hermano mayor. Pero
si el hermano menor se adelanta, en tal caso la ha conseguido para sí. Si uno
es inculpado ( de tener relaciones sexuales) con una esclava a la que luego se
manumite o con una gentil que más tarde se convierte, no puede casarse con
ella. Pero si se casa, no han de ser separados. Si uno es inculpado a causa de
la mujer de otro hombre y ( el tribunal) disuelve su matrimonio con su marido,
aunque se haya casado con ella, tiene que dejarla".
9. Si uno trae desde una ciudad marítima51 un libelo de repudio y dice: «En
presencia mía fue escrito y en presencia mía fue firmado», no podrá casarse
con su mujer52• (Si dice:) «Murió», «lo maté», «lo matamos», no podrá casarse
45. No podrá casarse con ninguna por el peligro de que se una a la que le está prohibida.
46. Sin dejar descendencia.
47. Debido a que no sabe cuál es su cuñada.
48. Si ésta era la cuñada, el matrimonio está justificado. En caso de no serlo, debido a
la acción de quitar el zapato realizado por la otra le estaría ya permitida.
49. Antes de haberse informado suficientemente de su situación.
50. Porque está prohibida para el seductor.
51. Designación de todos los países fuera de Palestina, exceptuando Babilonia.
52. Con la mujer de aquél que la divorció.
Las cuñadas - yebamot Yeb 2, 10-3, 4
331
con su mujer. R. Yehudá dice: (Si declara:) «Lo maté», ella no podrá casarse
de nuevo53, (pero si declara:) «Lo hemos matado», ella podrá volver a casarse.
1 O. Si un sabio ha prohibido a la esposa para el marido a causa de un voto,
no puede casarse con ella54. Si una mujer ha realizado el derecho del rehusa-
5
miento o ha realizado la ceremonia de quitar el zapato delante de él5 , entonces
puede casarse con ella, porque esto se realiza (ante) el tribunal". En todo caso,
si tienen57 mujeres y mueren, pueden las otras58 casarse con ellos y, si se han
casado con otros y divorciado o si devienen viudas, pueden casarse con ellos.
Todas ellas están permitidas (en matrimonio) para sus hijos o sus hermanos.
CAPÍTULO 3
1. Si dos de cuatro hermanos se han casado con dos hermanas y si mueren
los dos hermanos casados con las dos hermanas, en tal caso aquéllas han de
59
realizar la ceremonia de quitar el zapato y no pueden casarse con sus cuñados .
Pero si, adelantándose, se casasen, han de ser despedidas. R. Eliezer dice: La
escuela de Samayª afirma que pueden ser retenidas, mientras que la escuela de
Hilel enseña que han de ser despedidas.
2. Si una de ellas está vedada a uno de ellos a causa de la prohibición de pa-
rentesco, él no puede casarse con ella, aunque sí con su hermana. El segundo,
en cambio, no puede casarse con ninguna de las dos. Si la prohibición proviene
de un precepto rabínico o a causa de la santidad ( del propio estado), han de
realizar la ceremonia de quitar el zapato y no pueden casarse con su cuñado.
3. Si una de ellas" está prohibida al uno a causa del grado de parentesco y la
otra está prohibida al otro por la misma causa de parentesco, en tal caso la una
está prohibida para uno, pero permitida para el otro y viceversa. Este es el caso
del que se dijo: Si su hermana es su cuñada61, en tal caso ésta puede realizar la
ceremonia de quitar el zapato o puede contraer el matrimonio del levirato62•
4. Si eran tres hermanos y dos de ellos estaban casados con dos hermanas
o con una madre y su hija, o con una mujer y con su nieta, por línea materna,
a. la escuela de Samay afirma: en nombre de la escuela de Samay
53. Ni con él, que es un criminal, ni con otros, ya que aquél no es digno de crédito.
54. Por la sospecha que puede suscitar de que la hubiere declarado prohibida al marido
para poder casarse con ella.
55. Del sabio, ante quien se realizan los actos como miembro del tribunal.
56. Descartando la sospecha de que él hubiera influido en ella.
57. Es decir, el sabio, el mensajero que trae el libelo de divorcio, el hombre que anun-
cia haber dado muerte al marido.
58. Que les estaban prohibidas.
59. Como cada una tendría que casarse con cada uno de ellos, si uno desposa a una de
ellas, se casaría con la hermana con la que podría haberse desposado por levirato, lo cual está
prohibido.
60. De las hermanas.
61. La mujer del hermano de su marido.
62. Cf. 2, 3.
Yeb 3, 5-7 Orden tercero: Mujeres - nashim 332
o con una mujer y con la hija de su hijo, en tal caso éstas han de realizar la
ceremonia de quitar el zapato63 y no pueden casarse con el cuñado. R. Simeón,
en cambio, lo permite. Si una de ellas le está prohibida por razón del grado
de parentesco, le está prohibida aquélla, pero le está permitida su hermana. Si
la prohibición proviene por precepto rabínico o por razón de la santidad ( del
propio estado), en tal caso han de realizar la ceremonia de quitar el zapato y no
pueden casarse con el cuñado.
5. Si son tres hermanos y dos de ellos se casan con dos hermanas, mientras
que el otro queda soltero y resulta que uno de los casados con las hermanas mue-
re y el soltero promete (a la cuñada viuda tomarla por esposa) y luego muere el
otro hermano, entonces la escuela de Samay enseña que su mujer64 ha de quedar
con él, mientras que la otra queda libre por razón de ser hermana de su mujer.
La escuela de Hilel, en cambio, enseña que ha de despedir a su mujer con libelo
de repudio y ha de dejarse someter a la ceremonia de quitar el zapato, por parte
de la mujer de su hermano. Este es el caso del que se ha dicho: «Ay de aquél a
65
causa de su mujer y ay de aquél a causa de la mujer de su hermano» .
6. Si son tres hermanos y dos de ellos se casan con dos hermanas y el tercer
hermano se casa con una extraña, si resulta que muere uno de los maridos de
las hermanas y el hermano que se casó con la extraña la toma como esposa y
luego muere, la primera queda libre (respecto al cuñado vivo) por ser hermana
de su mujer y la segunda por ser coesposa. Si sólo había dado la palabra de
tomarla por esposa y muere, la extraña ha de realizar la ceremonia de quitar
el zapato y no puede contraer matrimonio de levirato. Si son tres hermanos y
dos de ellos están casados con dos hermanas y el otro con una extraña y resulta
que muere el hermano casado con la extraña y uno de los maridos de las her-
manas la toma por esposa y luego muere, la primera queda libre por razón de
ser hermana de su mujer y la segunda por ser coesposa. Si sólo le había dado
palabra ( de tomarla por esposa) y muere, la extraña ha de realizar la ceremonia
de quitar el zapato y no puede contraer el matrimonio del levirato.
7. Si son tres hermanos y dos de ellos se casan con dos hermanas, mientras
que el otro se casa con una extraña y resulta que muere uno de los maridos
de las hermanas y el hermano casado con la extraña toma (a la viuda de su
hermano) por mujer, luego muere la mujer del segundo y por último muere el
hermano casado con la extraña, en tal caso queda ésta prohibida perpetuamente
para el (cuñado vivo), debido a que en un tiempo le estaba prohibido66. Si son
tres hermanos, dos de ellos casados con dos hermanas y el tercero con una
extraña y uno de los maridos de las hermanas repudia a su mujer, luego muere
63. Con el tercer hermano, en caso de que los otros hubieran fallecido.
64. Es decir, la cuñada viuda a la que le dio palabra de matrimonio. Según la escuela
de Samay, la palabra de matrimonio constituye acto legal constitutivo.
65. Por levirato tenía que haber recibido la mujer de su hermano, pero tiene que perder
aun la propia.
66. En el momento de la muerte del primer hermano estaba prohibida al segundo como
hermana de la mujer.
••
333 Las cuñadas - yebamot Yeb 3, 8-10
el casado con la extraña y el que había repudiado a su mujer toma a la (cuñada
extraña) por esposa y luego muere, entonces se da el caso del que está dicho: Si
han fallecido o si han sido repudiadas, entonces las coesposas están permitidas
(para el matrimonio del levirato)67.
8. Si en todos aquellos casos68 los esponsales o el divorcio69 son dudosos,
entonces estas coesposas han de realizar la ceremonia de quitar el zapato y no
pueden contraer el matrimonio del levirato. ¿Cuándo los esponsales pueden ser
dudosos? Si él arroja a ella el regalo de bodas y hay duda de si ha quedado más
cerca de él que de ella, en tal caso los esponsales son dudosos". ¿Cuándo es
dudoso el divorcio? Si uno escribe (el libelo de repudio) con su propia mano,
pero no hay testigos, o sí tiene testigos, pero no ha puesto la data, o tiene la data
puesta, pero sólo tiene un testigo, en tal caso el divorcio es dudoso.
9. Si son tres hermanos casados con tres extrañas, muere uno de ellos y
el segundo hermano hace a la viuda promesa de tomarla por esposa y luego
muere, en tal caso aquéllas han de realizar la ceremonia de quitar el zapato y
no pueden contraer el matrimonio del levirato, ya que está escrito: Si muere
uno de ellos, su cuñado ha de ir a ella71, es decir, aquella que está obligada con
un solo cuñado, pero no aquella que esté obligada con dos cuñados. R. Simeón
dice: Puede casarse con cualquiera de las que quiera y se somete a la ceremonia
de quitar el zapato por parte de la otra. Si son dos hermanos casados con dos
hermanas, muere uno de ellos y luego muere la mujer del segundo, en tal caso
le queda prohibida a él perpetuamente (la cuñada viuda), debido a que en un
tiempo ya le estaba prohibida".
10. Si dos hombres contraen esponsales con dos mujeres y cuando las in-
troducen en la cámara nupcial intercambian una por otra, en tal caso ambos son
culpables por razón (del precepto) de la mujer de tu prójimo. Si son hermanos,
por razón (del precepto) de la mujer de tu hermano. Si son hermanas, por razón
(del precepto) de la mujer de tu hermana". Si son mujeres en el periodo de
menstruación, por razón ( del precepto) de la menstruación74• Han de ser aparta-
das 75 durante tres meses, porque quizás han quedado encinta76. Si eran menores
de edad, incapaces todavía de concebir, se devuelven inmediatamente a sus ma-
ridos. Si son hijas de sacerdotes, se hacen inhábiles para comer la ofrenda".
67. Debido a que la extraña fue desposada después de haber sido divorciada una de las
hermanas y no haber sido, por tanto, rival de la mujer del hermano todavía vivo.
68. Los quince enumerados al principio del tratado.
69. Por parte del hermano difunto, sin hijos.
70. Sólo es válido si quedó cerca de ella.
71. Dt 25, 5.
72. Antes de la muerte de su esposa y después de la muerte del marido de ella le estuvo
prohibida por ser hermana de la mujer.
73. Lv 18, 18.
74. Lv 18, 19.
75. De sus maridos.
76. Los hijos de tales uniones son bastardos, sobre los que hay una regulación jurídica
especial. Hay que tomar precauciones para que no pasen como legítimos.
77. Lv 22, 12-13.
Yeb 4, 1-6 Orden tercero: Mujeres - nashim 334
CAPÍTULO 4
l. Si uno se somete a la ceremonia de quitar el zapato por parte de su
cuñada viuda y luego resulta que está en cinta y da a luz78, y el niño nace en
condiciones de vivir79, él puede casarse con las parientes de ella y ella con los
de él. Esto no la hace inhábil para el matrimonio con sacerdotes". Si el niño
no nace en condiciones de vivir, él no puede casarse con mujeres de la familia
de ella ni ella con varones de la familia de aquél. Por otra parte, esto la hace
inhábil (para que se case con un sacerdote).
2. Si uno se casa con su cuñada viuda y resulta que ella se encuentra en cinta
y da a luz un niño, cuando el niño nace apto para vivir, debe él despedirla81 y
ambos quedan sujetos a un sacrificio82• Si el niño no nace apto para vivir y hay
duda de si es un niño de nueve meses que pertenece al primer marido o si es un
niño de siete meses que pertenece al último, ha de despedirla. El niño se consi-
dera como legítimo83 y quedan sujetos a un sacrificio por la culpa adicional84.
3. Si a una mujer que está en espera de la unión matrimonial del levirato
le sobrevienen bienes85, están de acuerdo las escuelas de Samay y de Hile! que
puede venderlos o darlos y que esto tiene validez. Si muere, ¿qué ha de hacerse
con su dote y con los bienes que entran y se van con ella?86 La escuela de Samay
dice: Se reparten entre los herederos de su marido y los herederos de su padre.
La escuela de Hilel, en cambio, dice: Los bienes quedan en la propiedad de
quienes estaban: la dote en la propiedad de los herederos del marido, los bienes
que entran y salen con ella en la propiedad de los herederos del padre.
4. Si la ha tomado como esposa, entonces ella es su mujer para todos los
efectos con tal que su dote esté a cargo de los bienes de su primer marido87•
5. Sobre el hermano mayor pesa en primer lugar el precepto del levirato88.
En caso de no querer, pasa (el derecho) a todos los demás hermanos89• Si éstos
no quieren, vuelven sobre el hermano mayor y le dicen: «Sobre ti pesa la obli-
gación: o sométete a la ceremonia de quitar el zapato, o contrae el matrimonio
del levirato».
6. Si él deja la decisión en suspense hasta que crezca su hermano menor o
hasta que regrese de una ciudad marítima otro ya mayor de edad o hasta que un
hermano sordomudo o débil de mente (cure), no se le ha de hacer caso y se le
78. Hijo póstumo.
79. Independientemente de que muera luego pronto.
80. La ceremonia de haber quitado el zapato se considera nula.
81. Porque el matrimonio de levirato sólo tiene lugar cuando el difunto no deja sucesión.
82. Sacrificio por el pecado a causa de la transgresión involuntaria.
83. En cualquiera de las hipótesis.
84. Impuesto en casos de transgresión dudosa (Lv 5, 17s).
85. Por parte de su padre o regalados.
86. La propiedad que pertenece a la esposa y de la que el marido sólo tiene derecho al
usufructo, sin poder disponer del capital ni tener responsabilidad sobre su pérdida o deterioro.
87. Cf. Ket 8, 7.
88. Cf. 2, 8.
89. Descendiendo progresivamente en orden de edad.
335 Las cuñadas - yebamot Yeb 4, 7-10
ha de decir: «Sobre ti pesa el precepto, o sométete a la ceremonia de quitar el
zapato o contrae el matrimonio del levirato».
7. Si uno se somete a la ceremonia de quitar el zapato por parte de su cu-
ñada viuda, es como uno de los otros hermanos respecto de la herencia". Si el
padre vive, los bienes pertenecen al padre91. Si uno contrae matrimonio con su
cuñada viuda, entonces adquiere el derecho sobre los bienes de su hermano.
R. Yehudá dice: En cualquier caso, si el padre vive todavía, los bienes pertene-
cen al padre92• Si uno se somete a la ceremonia de quitar el zapato por parte de
su cuñada viuda no puede casarse con parientes de aquélla ni ella con parientes
de él. Él no puede casarse con la madre de ella, ni con la madre de su madre,
ni con la madre de su padre, ni con la hija de ella, ni con la hija de su hija, ni
con la hija del hijo de ella ni con la hermana de ella, en tanto ella93 viva. Los
hermanos, en cambio, pueden casarse, Ella, por su parte, no puede casarse con
el padre de él? con el padre de su padre, con el padre de su madre, con su hijo,
con el hijo de su hijo, con su hermano, con el hijo de su hermano. A un varón
le está permitido casarse con un pariente de la coesposa de la mujer por parte
de la cual se sometió a la ceremonia de quitar el zapato, pero no puede casarse
con la coesposa de una pariente cercana a la cuñada viuda por parte de la cual
se sometió a la ceremonia de quitar el zapato.
8. Si uno se somete a la ceremonia de quitar el zapato por parte de su cu-
ñada viuda y su hermano se casa con la hermana de ésta y luego muere, ella ha
de realizar la ceremonia de quitar el zapato y no puede contraer el matrimonio
del levirato94• Asimismo, si uno repudia a su mujer y su hermano se casa con
la hermana de ésta y luego muere, en tal caso ésta está libre de realizar la cere-
monia de quitar el zapato y del matrimonio del levirato95.
9. Si mientras una mujer espera el cumplimiento de la obligación del le-
virato el hermano ( del marido difunto) se casa con la hermana ( de la viuda de
su hermano), enseñan (los sabios) en nombre de Yehudá ben Betera: Se le ha
de decir: «Espera hasta que tu hermano el mayor tome una decisiónx". Si su
hermano se somete a la ceremonia de quitar el zapato por parte de ella o si se
casa con ella, entonces el otro puede consumar el matrimonio con su mujer. Si
muere la cuñada, puede casarse con su mujer. Si muere el levir, despide a su
mujer con un libelo de repudio y se ha de someter a la ceremonia de dejarse
quitar el zapato por parte de la mujer de su hermano97.
1 O. La cuñada viuda no ha de realizar la ceremonia de quitar el zapato
ni ha de contraer el matrimonio del levirato mientras no hayan pasado tres
90. Del hermano difunto.
91. Cf. BB 8, 2.
92. Ya se case el levir o se someta a la ceremonia de quitar el zapato.
93. La cuñada que realizó la ceremonia.
94. Por ser hermana de una que realizó la ceremonia de quitar el zapato.
95. La hermana de una divorciada está excluida del levirato.
96. En tanto que el hermano mayor no contraiga el matrimonio del levirato o se someta
a la ceremonia de dejarse quitar el zapato, le está prohibida la hermana de la viuda.
97. Con la que no puede casarse por ser hermana de su mujer divorciada.
Yeb 4, 11-13 Orden tercero: Mujeres - nashim 336
meses98. De la misma manera, cualquier otra mujer no se ha de volver a des-
posar ni se ha de celebrar el matrimonio mientras no hayan pasado tres me-
ses, ya sean vírgenes, ya sean mujeres desposadas, ya sean divorciadas o viu-
das, ya casadas, ya prometidas en esponsales. R. Yehudá enseña: Aquellas que
han estado casadas pueden contraer de nuevo esponsales, y aquellas que ha-
bían contraído esponsales pueden de nuevo casarse, a excepción de las muje-
res de Judea que han contraído esponsales, porque ( el novio) tiene intimidad
con ella. R. Yosé dice: Todas las mujeres pueden volver a contraer esponsales,
excepto la viuda a causa del luto99.
11. Si cuatro hermanos casados con cuatro mujeres mueren y el hermano
mayor de aquéllos quiere contraer el matrimonio del levirato con todas, tiene
la potestad de hacerlo. Si uno está casado con dos mujeres y muere, la relación
sexual con ella o la ceremonia de quitar. el zapato por parte de una de ellas hace
libre a la otra coesposa. Si una es hábil (para el matrimonio con sacerdote) y la
otra no, en tal caso si el levir quiere someterse a la ceremonia de quitar el zapa-
to por parte de la inhábil, puede hacerlo y, si quiere, puede contraer matrimonio
de levirato con la hábil.
12. Si uno vuelve a tomar'?" a la mujer divorciada, o si se casa con la cu-
ñada viuda de quien se dejó quitar el zapato, o si se casa con un pariente de la
cuñada viuda de quien se dejó quitar el zapato, ha de despedirla y el hijo ha
de ser considerado bastardo. Tal es la opinión de R. Aquiba. Los sabios dicen:
El niño no es un bastardo. Pero están de acuerdo en que si uno se casa con la
pariente de la mujer de la que se ha divorciado, el niño es un bastardo.
13. ¿Quién es bastardo?'?' El hijo de unión prohibida. Ésta es la opinión
de R. Aquiba. Simeón el yemenita dice: Todo aquél por cuya causa queda uno
sometido al exterminio del cielo. La ha/ajá es según sus palabras. R. Yehosúa
dice: Todo aquél por cuya causa queda uno sujeto a la pena de muerte por im-
posición del tribunal. R. Simeón benAzay dice: Encontré en Jerusalén un rollo
genealógico donde estaba escrito: «Fulano de Tal, bastardo, de la mujer de un
hombre»1º2, confirmando las palabras de R. Yehosúa'?'. Si muere su mujer, él
puede casarse con la hermana de aquélla. Si se ha divorciado y muere, puede
casarse con la hermana de ella. Si se casa con otro y luego muere, puede casar-
se con la hermana de ella. Si muere su cuñada viuda!", puede casarse con la
hermana de ella. Si se sometió a la ceremonia de quitar el zapato por parte de
ella y luego ésta muere, puede casarse con la hermana de ella. Si se casa con
otro hombre y muere, puede casarse con la hermana de ella.
98. Para tener certeza de si se encuentra en estado o no.
99. Que dura treinta días.
100. Después que ella se ha casado con otro hombre (Dt 24, ls).
101. Cf.Dt23,2.
102. Hijo de adulterio.
103. El adulterio está penado con la muerte.
104. Con la que tendría que contraer el matrimonio del levirato.
Las cuñadas - yebamot Yeb 5, 1-3
CAPÍTULO 5
1. Rabán Gamaliel dice: Un libelo de repudio no tiene validez tras otro
libelo de repudio'"; una promesa de matrimonio no tiene validez tras otra pro-
mesa de matrimonie'?"; un acto de consumación del matrimonio no tiene vali-
dez tras otro acto de consumación del matrimonio'º7; una ceremonia de quitar
el zapato no tiene validez tras otra ceremonia de quitar el zapato 1°8. Los sabios,
en cambio, dicen: Un libelo de repudio tras otro libelo de repudio es válido!" y
una promesa de matrimonio tras otra promesa de matrimonio es válida'!", pero
nada tiene validez tras el acto de consumación del matrimonio o de la ceremo-
nia de quitar el zapato.
2. ¿Cómo se ha de entender esto? Si el levir le dio a su cuñada viuda pa-
labra de matrimonio y después le entrega el libelo de repudio, es necesario
que él se someta por parte de ella a la ceremonia de quitar el zapato. Si le dio
palabra de matrimonio y después se sometió a la ceremonia de quitar el zapato
por parte de ella, es necesario que él le imparta el libelo del repudio' 11. Si le dio
palabra de matrimonio y después consumó con ella el acto del matrimonio, en
tal caso ha obrado conforme al precepto.
3. Si le dio el libelo de repudio y luego le dio palabra de matrimonio, es
necesario que le dé libelo de repudic'" y que se someta por parte de ella a la
ceremonia de quitar el zapato. Si le dio el libelo de repudio y luego consumó
con ella el acto del matrimonio, es necesario que le dé el libelo de repudio y
que se someta por parte de ella a la ceremonia de quitar el zapato. Si le dio el
libelo de repudio y se sometió por parte de ella a la ceremonia de quitar el za-
pato, no ha de someterse luego a dicha ceremonia. Si se sometió a la ceremonia
de quitar el zapato y le dio palabra de matrimonio o le dio libelo de repudio y
luego consumó con ella el acto del matrimonio o consumó con ella el acto del
matrimonio y luego le dio palabra de matrimonio, o le dio libelo de repudio y
luego se sometió por parte de ella a la ceremonia de quitar el zapato, no ha de
someterse luego a la ceremonia de quitar el zapato. (En este sentido) es lo mis-
105. Si uno muere dejando dos viudas y el levir da primero libelo de repudio a una y
luego a otra, el segundo no tiene validez y las parientes de ella no le quedan a él prohibidas.
Lo mismo se aplica al caso de una viuda y dos cuñados, cada uno de los cuales le da a ella un
libelo de repudio.
106. Con la primera promesa ya se ha cumplido con la obligación del levirato, siendo,
por tanto, la segunda inefectiva.
107. El acto matrimonial realizado con otra no tiene ningún efecto legal respecto a la
contracción del matrimonio.
108. Con la primera ya se rompió el lazo existente entre el levir ( o levires) y la viuda ( o
viudas). Con la segunda, la mujer no se hace inepta para casarse con un miembro de la familia
sacerdotal.
109. Porque no desaparece la obligación total mientras no se realice la ceremonia de de-
jarse quitar el zapato.
110. Porque el matrimonio se ratifica con el acto matrimonial.
111. Porque la ceremonia de dejarse quitar el zapato sólo lo libera de la obligación del
levirato, no de la promesa de matrimonio.
112. Por la duda de que el primer libelo sea válido.
Yeb 5, 4-6 Orden tercero: Mujeres - nashim 338
mo que se trate de una sola cuñada viuda, o de un solo levir o de dos cuñadas
viudas para un solo levir.
4. ¿De qué manera se ha de entender esto? Si el levir dio palabra de matri-
monio a una y a otra113, ha de dar dos libelos de repudio y debe someterse a la
ceremonia de quitar el zapato (por parte de una de ellas)114• Si a una dio palabra
de matrimonio y a la otra libelo de repudio, en tal caso (a la primera) debe dar
libelo de repudio y (con la segunda) debe someterse a la ceremonia de quitar
el zapato. Si a una dio palabra de matrimonio y con la otra consumó el acto
matrimonial, es necesario que imparta libelos de repudio y que se someta a la
ceremonia de quitar el zapato por parte de una de .ellas. Si dio a una palabra de
matrimonio y se sometió a la ceremonia de quitar el zapato por parte de la otra,
a la primera ha de entregar el libelo de repudio. Si tanto a una como a otra entre-
gó el libelo de repudio, ha de someterse por parte de una de ellas a la ceremonia
de quitar el zapato. Si a una dio el libelo de repudio y con la otra consumó el
acto del matrimonio, es necesario que se dé (a ésta) el libelo de repudio115 y
que se someta a la ceremonia de quitar el zapato. Si a una entregó el libelo de
repudio y a otra dio palabra de matrimonió, necesita ésta libelo de repudio y ha
de someterse a la ceremonia de quitar el zapato116• Si a una dio libelo de repudio
y se sometió a la ceremonia de quitar el zapato por parte de la otra, tras la cere-
monia de quitar el zapato nada tiene validez117•
5. Si el levir se sometió a la ceremonia de quitar el zapato tanto por parte de
una como de la otra, o si se sometió por parte de una a la ceremonia de quitar el
zapato y a la otra dio palabra de matrimonio, o si dio a una libelo de repudio y
con la otra consumó el acto del matrimonio, o si consumó el acto de matrimonio
tanto con una como con otra, o si consumó con una el acto del matrimonio y a
la otra dio palabra de matrimonio o si a una dio libelo de repudio y se sometió
por parte de la otra a la ceremonia de quitar el zapato, (todo lo que se haga) tras
la ceremonia de dejarse quitar el zapato no tiene validez, ya se trate de un solo
levir para dos cuñadas o de dos levires para una sola cuñada.
6. Si se somete a la ceremonia de quitar el zapato por parte de ella y luego
le da palabra de matrimonio, o si le da libelo de repudio y luego consuma con
ella el acto del matrimonio o si consuma con ella el acto del matrimonio y luego
le da palabra de matrimonio, o si le da libelo de repudio y luego se somete por
parte de ella a la ceremonia de quitar el zapato, no tiene validez lo que sigue a
la ceremonia de quitar el zapato, ya haya tenido lugar al principio, en la mitad o
al final. Si la consumación del acto del matrimonio ha tenido lugar al principio,
tras él nada tiene validez. Pero si ha tenidoª lugar en la mitad o al final, lo que le
a. Pero si ha tenido lugar en la mitad o a/final, lo que le sigue tiene validez]
113. A dos cuñadas viudas.
114. Quedando la otra libre.
115. Que le está prohibida por el libelo de repudio de la primera.
116. Por parte de la otra.
117. Ambas quedan libres.
339 Las cuñadas - yebamot Yeb 6, 1-4
sigue tiene validez118. R. Nehemías dice: Es lo mismo que sea consumación del
acto del matrimonio o sumisión a la ceremonia de quitar el zapato. Ya tengan
lugar al principio, en la mitad o al final, lo que les sigue no tiene validez.
CAPÍTULO 6
l. Si el levir tiene relación sexual con su cuñada, ya sea por error119 o ya
intencionadamente12º, ya sea forzadamente o voluntariamente, incluso aun
cuando él lo haga por error y ella con intención, o él con intención y ella por
error, o él de modo forzado y ella no, o ella de modo forzado y él no, de modo
parcial o consumado, en cualquier caso él la adquiere (como esposa)121• No hay
distinción en la manera de tener la unión sexual.
2. Del mismo modo, si uno tiene unión sexual con una mujer en uno de los
grados prohibidos por la ley122, o con una no apta, como, por ejemplo, una viu-
da respecto a un Sumo Sacerdote, una divorciada o una mujer que ha realizado
la ceremonia de quitar el zapato respecto a un simple sacerdote, una bastarda
o una descendiente de Guibeón respecto a un israelita, una mujer israelita res-
pecto a un bastardo o descendiente de Guibeón, la hace inepta123• No hay en
esto distinción respecto a la manera de la unión sexual.
3. Si una viuda ha contraído esponsales con un Sumo Sacerdote, o si una
divorciada o una cuñada viuda que ha realizado el rito de quitar el zapato lo ha
hecho con un simple sacerdote, en tal caso no pueden comer de la ofrenda 124•
R. Eleazar y R. Simeón las declaran hábiles 125. Si enviudan o si son objeto de
divorcio, en caso de estar casadas se hacen inhábiles126; pero, en caso de estar
sólo comprometidas, son hábiles.
4. El Sumo Sacerdote no puede casarse con una viuda127, ya se trate de una
viuda tras casamiento o tan sólo tras esponsalicios. Tampoco se casará con mu-
jer que ha pasado su adolescencia128• Pero tanto R. Eleazar como R. Simeón
declaran hábil la mujer que ha pasado su adolescencia. No se casará con una
mujer ( que no sea virgen) a causa de un golpe con un leño. Si contrae esponsales
con una viuda y luego es designado Sumo Sacerdote, puede consumar la unión.
Se refiere de Yehosúa ben Gamla que contrajo esponsales con Marta, la hija
118. Si un levir da a una libelo de repudio y a la otra palabra de matrimonio y luego
cohabita con una de ellas, el libelo de repudio no es suficiente para deshacer la obligación y
necesita someterse a la ceremonia de dejarse quitar el zapato.
119. Ignorando que es su cuñada.
120. Con el fin de satisfacer la pasión sexual, no de cumplir con su obligación de levir.
121. La viuda será considerada como su mujer legal.
122. Siendo la unión incestuosa.
123. Para casarse con miembros del tronco sacerdotal y para comer de la ofrenda.
124. Aun siendo hijas de sacerdotes, lo que les permitiría antes comer de la ofrenda.
125. En el periodo esponsalicio.
126. Porque han perdido la santidad con una cohabitación prohibida.
127. Lv 21, 14.
128. Que ha sobrepasado los doce años y seis meses.
Yeb 6, 5-7, 1 Orden tercero: Mujeres - nashim 340
de Baitos y, habiéndole designado el rey Sumo Sacerdote, consumó con ella la
unión matrimonial. Si una mujer está esperando de su cuñado, simple sacerdote,
que cumpla el deber del levirato y entretanto él es designado Sumo Sacerdote,
no obstante cualquier palabra que le haya dado no tiene que consumar la unión
matrimonial con ella. Si al Sumo Sacerdote le muere un hermano, se somete a
la ceremonia de dejarse quitar el zapato y no contrae el matrimonio del levirato.
5. Un simple sacerdote no puede casarse con una mujer estéril, a no ser que
tenga mujer e hijos129• R. Yehudá dice: A pesar de que tenga mujer e hijos no
se casará con una mujer estéril, ya que ésta es la ramera'3º de la que habla la
ley131• Pero los sabios dicen: Ramera no es sino la mujer prosélita, o la esclava
manumitida132, o aquella que ha tenido una unión de fornicación.
6. Ningún hombre se abstendrá del Creced y multiplicaos133, a no ser que
ya tenga hijos. La escuela de Samay dice: Dos niños varones. La escuela de Hi-
lel afirma: Un niño y una niña, ya que está escrito: Los creó macho y hembra134•
Si uno se ha casado con una mujer y habitó con ella diez años sin haber tenido
hijos, no le está permitido abstenerse135. Si se ha divorciado de ella, (la mujer
divorciada) no puede casarse con otro y el segundo marido puede permanecer
con ella diez años. Si aquélla abortó, se cuenta desde el momento del aborto.
Es al varón a quien incumbe la obligación del Creced y multiplicaos, pero no a
la mujer. R. Yojanán ben Beroka dice: De los dos está escrito: Los bendijo Dios
y les dijo: ... Creced y multiplicaos136,
CAPÍTULO 7
l. Si una viuda (se casa) con un Sumo Sacerdote!", o si una divorciada o
mujer que ha realizado la ceremonia de quitar el zapato (se casa) con un simple
sacerdote y le trae esclavos de su propiedad138, ya sea sin responsabilidad por
parte de su marido, ya sea con ella 139, los esclavos de su propiedad sobre los que
el marido no tiene responsabilidad no pueden comer de la ofrenda, pero aque-
llos sobre los que el marido tiene responsabilidad pueden comer. Estos son los
esclavos sobre los que el marido no tiene responsabilidad: los que, si mueren, es
la mujer quien sufre la pérdida, y si mejoran':", la mejora es para ella. Aunque el
marido sea responsable de su manutención, ellos no pueden comer de la ofrenda.
129. Por la obligación que pesa de propagar la raza.
130. Sólo para satisfacer el apetito sexual.
131. Lv 21, 7.
132. Que anteriormente no estuvieron sometidas a las leyes de castidad.
133. Gn 1, 28.
134. Gn 5, 2.
135. De cumplir con el precepto bíblico, y ha de tomar a otra mujer.
136. Gn 1, 28.
137. Cuya unión está prohibida.
138. La propiedad es de la mujer y el marido sólo tiene el usufructo.
139. Cuya propiedad es del marido mientras no se disuelva el matrimonio.
140. Si adquieren más valor.
341 Las cuñadas - yebamot Yeb 7, 2-5
y éstos son los esclavos sobre los que el marido tiene responsabilidad: los que,
si mueren, es para el marido la pérdida, y si mejoran, es para él la mejora. Como
está obligado a responder de ellos, éstos pueden comer de la ofrenda.
2. Si una israelita se casa con un sacerdote y aporta ( como dote) esclavos,
ya sean aquellos en los que el marido no toma la responsabilidad o aquellos
en quienes la toma, éstos pueden comer de la ofrenda141• Pero si la hija de un
sacerdote se casa con un simple israelita y aporta ( como dote) esclavos, ya sean
aquellos en los que el marido no toma la responsabilidad o aquellos en quienes
la toma, éstos no pueden comer de la ofrenda.
3. Si una israelita se casa con un sacerdote y éste muere dejándola en esta-
do, en tal caso los esclavos de ella no pueden comer de la ofrenda, debido a que
la parte (del marido) le pertenece al niño todavía en feto142, ya que éste puede
hacer inhábil (para comer de la ofrenda), pero no puede conceder el derecho de
comer de ella. Ésta es la opinión de R. Yosé. Le dijeron: «Después de que tú nos
has testificado acerca de una israelita ( casada) con un sacerdote, ¿(testificarías)
también que si la hija de un sacerdote (se casa) con un sacerdote y éste muere,
dejándola en estado, no podrían sus siervos comer de la ofrenda debido a que
su parte pertenece al niño todavía en el seno de la madre?».
4. El niño, mientras se encuentre todavía en el seno de la madre143, el le-
vir 144, los esponsalicios 145, el sordomudo 146, el niño de nueve años y un día,
pueden hacer inhábil (para comer de la ofrenda)147, pero no pueden conceder
el derecho para comer de ella148, ya se dude que tiene o que no tiene el niño
nueve años y un día o ya se dude de que le han salido dos pelos149 o no. Si se
ha desplomado sobre él y sobre la hija de su hermano"? una casa y no se sabe
quién murió primero, la coesposa debe realizar la ceremonia de quitar el zapato
y no puede contraer el matrimonio del levirato151.
5. El violador, el seductor y el idiota no pueden hacer inhábil 152 (para comer
de la ofrenda) ni tampoco conceder el derecho para comer de ella153• Si no son
141. Mediante el matrimonio válido adquiere el derecho tanto la mujer como los esclavos.
142. Solamente habiendo nacido puede transmitir a sus esclavos el derecho a comer de
la ofrenda.
143. Cuya madre es o la hija de un sacerdote, casada con un israelita o la hija de un
israelita, casada con un sacerdote y cuyo padre falleció antes de su nacimiento.
144. Siendo la cuñada viuda o hija de sacerdote (siendo él y su hermano israelita) o hija
de un israelita (siendo él y su hermano sacerdotes).
145. O de una hija de sacerdote con un israelita o de una hija de un israelita con un
sacerdote.
146. Que es un israelita casado con la hija de un sacerdote o un sacerdote casado con la
hija de un israelita.
147. A la mujer, hija de sacerdote.
148. A la mujer, hija de un israelita.
149. Signo de la pubertad.
150. Con la que está casado.
151. Porque es posible que el marido muriese primero y que la coesposa, por tanto, que-
dase prohibida al levir por ser rival (coesposa) de su hija.
152. A la mujer, hija de sacerdote.
153. Si son sacerdotes y ella hija de un israelita.
Yeb 7, 6-8, 1 Orden tercero: Mujeres - nashim 342
aptos para entrar (en la congregación de) Israel154, en tal caso la hacen inhábil
para (comer de la ofrenda)155• ¿De qué manera? Si un israelita tiene unión se-
156
xual con la hija de un sacerdote, puede ésta comer de la ofrenda. Pero si aqué-
lla queda en estado, no puede comer de la ofrenda. Si el feto es descuartizado
dentro de sus entrañas, puede comer157. Si un sacerdote tiene unión sexual con
una israelita, no podrá comer ésta de la ofrenda. Si queda en estado, no podrá
comer de ella. Si da a luz, puede. Resulta, pues, que el poder del hijo es mayor
que el del padre. El esclavo la hace inhábil (para comer de la ofrenda) por razón
de la unión sexual, pero no por razón de la descendencia158. ¿De qué manera?
Si una israelita (está casada) con un sacerdote, o la hija de un sacerdote con
un israelita, y dan a luz un hijo y luego el hijo (ya mayor) se va y tiene unión
sexual con una esclava, dándole ésta un hijo, en este caso éste es un esclavo159.
Si la madre de su padre es una israelita ( casada) con un sacerdote, no podrá ésta
comer de la ofrenda. Si la hija de un sacerdote (está casada) con un israelita,
podrá comer dé la ofrenda. El bastardo hace inhábil (para comer de la ofrenda)
y puede conceder el derecho (para comer de ella). ¿De qué manera? Si una is-
raelita (está casada) con un sacerdote, o la hija de un sacerdote con un israelita
y les dan a luz una hija, y ésta más tarde se casa con un esclavo o con un gentil
y da a luz un hijo, ése es un bastardo, y si la madre de su madre era una israelita
(casada) con un sacerdote, ella puede comer de la ofrenda; si era la hija de un
sacerdote ( casada) con un israelita, no podrá comer de la ofrenda.
6. A veces el Sumo Sacerdote la hace inhábil (para comer de la ofrenda).
¿De qué manera? Si la hija de un sacerdote (está casada) con un israelita y da
a luz una hija, y luego ésta se va y contrae matrimonio con un sacerdote y da a
luz un hijo, éste es apto para devenir Sumo Sacerdote y para estar y ministrar
en el altar y conceder a su madre el derecho para comer ( de la ofrenda) 16º, pero
hace inhábil a la madre de su madre (para comer de ella). Esta puede decir:
«Que no sea como mi nieto, Sumo Sacerdote, que me hace inhábil para comer
( de la ofrenda)».
CAPÍTULO 8
1. El incircunciso161 y cualquiera que se encuentre en estado de impureza,
no pueden comer de la ofrenda. Sin embargo", sus mujeres y sus esclavos sí
a. Sin embargo, sus mujeres y sus esclavos si pueden comer de ella]
154. Cf. Dt 23, 2s.
155. Debido a que ella, aunque hija de sacerdote, queda profanada con su unión.
156. No con propósito matrimonial.
157. Igualmente si el niño nace muerto.
158. Si el esclavo es fruto de la unión de la hija de un sacerdote y de un israelita, que ha
fallecido, no le quita el derecho de volver a la casa de su padre y comer de la ofrenda.
159. Según Ex 21, 4.
160. Cuando su padre ha muerto.
161. Sacerdote que por alguna razón no ha sido circuncidado.
343 Las cuñadas - yebamot Yeb 8, 2-4
pueden comer de ella 162• Respecto a aquellos cuyos órganos genitales hayan si-
do aplastados o amputados163: ellos y sus siervos sí pueden comer (de la ofren-
da); pero sus mujeres no pueden comer (de la ofrenda)164. Sin embargo, si no
tienen relación sexual con sus mujeres después de que sus órganos sexuales
hayan sido aplastados o amputados, en tal caso aquéllas (sus mujeres) también
pueden comer de la ofrenda.
2. ¿A quién se considera con los órganos sexuales aplastados? Aquel que
tiene sus testículos dañados, al menos uno de ellos. Y ¿a quién se considera con
los órganos sexuales amputados? Aquel cuyo miembro genital ha sido cortado.
Pero en caso de que le quede del glande al menos como un hilo de un pelo,
es apto. El de miembros genitales aplastados o amputados puede casarse con
una prosélita o con una esclava manumitida. Sólo tienen prohibido el entrar en
la asamblea165, ya que está escrito: No será admitido en la asamblea del Señor
aquel cuyos órganos genitales hayan sido aplastados o amputados166•
3. Está permanentemente prohibido a ammonitas y moabitas (casarse con
israelitas)167, pero a sus mujeres les está permitido de inmediato168. A los egip-
cios y edomitas, tanto varones como mujeres, les está prohibido sólo hasta la
tercera generación169. R. Simeónª permite a las mujeres (casarse) sin dilación
alguna. R. Simeón afirma: Es una argumentación afortiori; si en la circunstan-
cia de que se prohíbe de modo perpetuo a los varones ( casarse con israelitas)
se permite a las mujeres ( del mismo grupo étnico casarse con israelitas) sin
dilación alguna, en la circunstancia de que se prohíba a los varones ( casarse
con israelitas) sólo en tres generaciones, ¿no habrá que inferir que las mujeres
( del mismo grupo étnico) podrán casarse ( con israelitas) sin dilación alguna?
Le dijeron: Si esto es halajá'"; la recibimos; pero si es una simple deducción 171,
puede ser rebatida. Les contestó: No es tal, sino que os digo la halajá: Los bas-
tardos y los guibeonitas no pueden jamás ( casarse con israelitas), así los varo-
nes como las mujeres.
4. R. Yehosúa dice: He oído decir que un eunuco se ha de someter a la
ceremonia de quitar el zapato y que (sus hermanos) se han de someter a la ce-
remonia de quitar el zapato por parte de su mujer, pero (también he oído decir)
que un eunuco no ha de someterse a la ceremonia de quitar el zapato, ni tam-
poco (sus hermanos) han de someterse a ella por parte de su mujer. No puedo
a. R. Simeón permite a las mujeres (casarse) sin dilación algunaJ
162. La incircuncisión y la impureza son óbices sólo temporales, pero sus privilegios y
santidad se mantienen.
163. Cf. Dt 23, l.
164. Pues la relación sexual con estos sacerdotes las hace profanas.
165. Casarse con una israelita.
166. Dt 23, l.
167. Dt 23, 3ss.
168. Inmediatamente tras la conversión.
169. Tras su conversión al judaísmo, en la tercera generación está permitido.
170. Una tradición recibida de sus maestros.
171. Un simple razonamiento de R. Simeón.
Yeb 8, 5-9, 1 Orden tercero: Mujeres - nashim 344
explicar esto172• Le dijo R. Aquiba: Yo puedo explicarlo. Si es un eunuco hecho
de manera humana, se ha de someter a la ceremonia de quitar el zapato, y (sus
hermanos) se han de someter también a ella por parte de su mujer, debido a que
hubo un tiempo en que fue apto. Pero si es un eunuco por naturaleza, no se ha
de someter a la ceremonia de quitar el zapato, ni tampoco (sus hermanos) se
han de someter a ella por parte de su mujer, debido a que no hubo ningún tiem-
po en que hubiera tenido potencia. R. Eliezer dice: No es así, sino que el eu-
nuco por naturaleza se ha de someter a la ceremonia de quitar el zapato, y (sus
hermanos) se han de someter también a ella por parte de su mujer, ya que tiene
posibilidad de curación. El eunuco por mano humana, en cambio, no tiene que
someterse a la ceremonia de quitar el zapato, y (sus hermanos) tampoco tienen
que someterse a ella por parte de su mujer, debido a que no tiene posibilidad
de curación. R. Yehosúa ben Betera testifica de Ben Megusat afirmando que
vivió en Jerusalén un eunuco por mano de hombre que contrajo matrimonio de
levirato, confirmando las palabras de R. Aquiba.
5. Un eunuco no se somete a la ceremonia de quitar el zapato ni contrae
matrimonio de levirato. Asimismo, una mujer estéril no tiene que realizar la
ceremonia de quitar el zapato ni que contraer el matrimonio del levirato. Si un
eunuco se somete a la ceremonia de quitar el zapato por parte de su cuñada viu-
da, no hace inválida a ésta (para casarse con un sacerdote). Pero si tiene unión
sexual con ella, la inhabilita, ya que es una unión de carácter de fornicación 173•
Del mismo modo, si sus hermanos se someten a la ceremonia de quitar el zapato
por parte (de su cuñada) estéril, no la hacen inhábil; pero si tienen unión sexual
con ella, la hacen inhábil, porque su unión es de fornicación.
6. Si un sacerdote eunuco por naturaleza se casa con una israelita, le da el
derecho a comer de la ofrenda. R. Yosé y R. Sirneón dicen: Si una persona de
doble sexo174 es sacerdote y se casa con una israelita, le da el derecho de comer
de la ofrenda. R. Yehudá dice: Si a una persona de sexo dudoso se le rasga (la
carne) y resulta que es varón, no se ha de someter a la ceremonia de dejarse quitar
el zapato, ya que es como un eunuco. Una persona de doble sexo puede contraer
matrimonio (con una mujer), pero no puede ser tomada en matrimonio (por un
varón). R. Eliezer dice: Por razón (de la unión) con la persona de doble sexo se
incurre en la pena del apedreamiento, como (ocurre con la unión) con el varón.
CAPÍTULO 9
1. Hay mujeres que están permitidas a sus maridos y prohibidas a sus cu-
ñados 175; otras, permitidas a sus cuñados y prohibidas a sus maridos, y otras,
permitidas a unos y a otros o prohibidas a unos y a otros. Estos (son los casos en
172. Cuándo tiene lugar una cosa y la otra no.
173. Cf. Lv 21, 7.
174. Hermafrodita.
175. Para el matrimonio del levirato.
345 Las cuñadas - yebamot Yeb 9, 2-3
los que las mujeres) están permitidas (en matrimonio) a sus maridos y prohibi-
das a sus cuñados: si un simple sacerdote se ha casado con una viuda y tiene un
hermano Sumo Sacerdote; si un varón, que desciende indebidamenteª del tronco
sacerdotal, se casó con una mujer apta (para casarse con la estirpe sacerdotal)
y tiene un hermano que es intachable" (en cuanto a su descendencia); si un is-
raelita se casó con una israelita y tiene un hermano bastardo; si un bastardo se
casó con una bastarda y tiene un hermano israelita'. (En tales casos, las mujeres)
están permitidas ( en casamiento) a sus maridos y prohibidas a sus cuñados.
2. Estos (son los casos en los que las mujeres) están permitidas (en ca-
samiento) a sus cuñados y prohibidas a sus maridos: si un Sumo Sacerdote
contrae esponsales con una viuda y tiene un hermano que es simple sacerdote;
si un sacerdote, que desciende debidamente de la estirpe sacerdotal, se casa
con una mujer que desciende indebidamente del tronco sacerdotal y tiene un
hermano que desciende indebidamente del tronco sacerdotal; si un israelita se
casó con una bastarda y tiene un hermano bastardo; si un bastardo se casó con
una israelita y tiene un hermano israelita. (En tales casos) están permitidas ( en
casamiento) a sus cuñados y prohibidas a sus maridos. Están prohibidas a unos
y otros (en los siguientes casos): si un Sumo Sacerdote se casó con una viuda y
tiene un hermano Sumo Sacerdote o simple sacerdote; si un sacerdote, que des-
ciende debidamente del tronco sacerdotal, se casó con una mujer que desciende
indebidamente de la estirpe sacerdotal y tiene un hermano que desciende de-
bidamente del tronco sacerdotal; si un israelita se casó con una mujer bastarda
y tiene un hermano israelita; si un bastardo se casó con una israelita y tiene un
hermano bastardo. (En tales casos) están prohibidas a unos y otros. El resto de
las demás mujeres están permitidas a sus maridos y a sus cuñados.
3. Respecto a las mujeres que se encuentran en el segundo grado (de im-
pedimento para el matrimonio) según la prohibición de los escribas 176, si una
mujer se encuentra en el segundo grado ( de impedimento) para su marido, pero
no para su cuñado, en tal caso está prohibida (en casamiento) al marido y per-
mitida al cuñado. Si se encuentra en segundo grado ( de impedimento) respecto
al cuñado y no respecto a su marido, está prohibida al cuñado y permitida al
marido. Si se encuentra en segundo grado (de impedimento) tanto respecto de
uno como del otro, está prohibida al uno y al otro. No tiene derecho ( en tal
caso) a la dote, ni al usufructo177, ni a la alimentación, ni a los vestidos dete-
riorados. Pero el hijo es apto (para el sacerdocio). Se ha de obligar al marido a
que la expulse. Si es viuda (que estuvo casada con) un Sumo Sacerdote, o una
divorciada, o una que ha realizado la ceremonia de quitar el zapato ( que estuvo
casada con) un simple sacerdote, o una bastarda, o una guibeonita ( que estuvo
a. indebidamente: debidamente b. que es intachable (en cuanto a su descendencia):
que desciende indebidamente del sacerdocio c. israelita: bastardo
176. Cf. 2, 4.
177. El equivalente al usufructo que el marido recibe de los bienes propiedad de la mujer
y sobre los que él no tiene responsabilidad.
Yeb 9, 4-10, 1 Orden tercero: Mujeres - nashim 346
casada) con un israelita, o una israelita (que estuvo casada) con un guibeonita
o un bastardo, en tal caso tiene derecho a la dote.
4. Si una israelita es prometida a un sacerdote, o ha quedado en estado por
parte de un sacerdote, o está esperando el matrimonio del levirato con un sacer-
dote, asimismo si la hija de un sacerdote está casada con un israelita, en tal
caso no pueden comer de la ofrenda. Si una israelita es prometida a un levita,
o queda en estado por parte de un levita, o está esperando contraer el matri-
monio del levirato con un levita, asimismo si una hija de levita (se encuentra
en situación similar) respecto a un israelita, no puede comer del diezmo178. Si
la hija de un levita está prometida a un sacerdote, o queda en estado por parte
de un sacerdote, o está esperando la contracción del matrimonio del levirato
con un sacerdote, asimismo si la hija de un sacerdote está prometida a un levi-
ta, en tales casos no podrán comer ni de la ofrenda ni del diezmo.
5. Si una israelita se casa con un sacerdote, puede comer de la ofrenda. Si él
muere y ella tiene un hijo de él, puede comer de la ofrenda. Si se casa179 con un
levita, puede comer del diezmo'F. Si muere él y ella tiene un hijo de él, puede
comer del diezmo. Si se casa con un israelita, no puede comer ni de la ofrenda
ni del diezmo. Si él muereª y ella tiene un hijo de él, no podrá comer ni de la
ofrenda ni del diezmo. Si muere su hijo por parte del israelita, podrá comer del
diezmo. Si muere su hijo por parte del levita, podrá comer de la ofrenda. Si mue-
re su hijo por parte del sacerdote, no podrá comer ni de la ofrenda ni del diezmo.
6. Si la hija de un sacerdote se casa con un israelita, no podrá comer de la
ofrenda. Si él muere y le queda un hijo de él, no podrá comer de la ofrenda. Si
se casa con un levita, podrá comer del diezmo. Si él muere y le deja un hijo,
podrá comer del diezmo. Si se casa con un sacerdote, podrá comer de la ofren-
da. Si muere y le deja un hijo, podrá comer de la ofrenda. Si muere su hijo por
parte del sacerdote, no podrá comer de la ofrenda. Si muere su hijo por parte
del levita, no podrá comer del diezmo. Si muere su hijo por parte del israelita,
puede retomar a la casa de su padre. De ésta está escrito: Si vuelve a la casa de
su padre como en su juventud, podrá comer el pan de su padre181•
CAPÍTULO 10
1. Si el esposo de una mujer partió para una ciudad marítima y se le comu-
nica a ella: «Tu marido ha muerto», y luego aquélla se casa con otro y retoma
posteriormente su marido, ha de separarse del uno y del otro, y necesita182 el li-
belo del divorcio por parte de ambos. No tiene derecho a la dote, al usufructo, a
a. Si él muere ... ni del diezmoJ
178. Que se ha de ofrecer a los levitas de los frutos del campo (Nm 18, 24).
179. A continuación.
180. Pero no de la ofrenda, porque ha perdido el estado sacerdotal.
181. Lv 22, 13.
182. Si quiere casarse de nuevo.
Las cuñadas - yebamot Yeb 10, 2-3
347
la alimentación, a los vestidos deteriorados, ni por parte de uno ni por parte del
otro. En caso de que haya recibido algo del uno o del otro, lo ha de devolver.
El hijo que tenga de cualquiera de ellos es bastardo. Ninguno de ellos contrae
84
impureza a causa de ella (por su muerte)183, ni tiene derecho a sus hallazgos 1 ,
185 186
ni a la obra de sus manos , o a rescindir sus votos . Si era la hija de un
israelita, se hace inepta (para el matrimonio) con un sacerdote; si era hija de
un levita (se hace inhábil para comer) del diezmo; si era hija de un sacerdote
(se hace inhábil para comer) de la ofrenda. Ninguno de los herederos de los
maridos puede heredar su dote. Si mueren, los hermanos de uno y del otro han
de someterse a la ceremonia de quitar el zapato y no pueden contraer el ma-
trimonio del levirato. R. Yosé dice: Su dote se asigna a cargo de los bienes del
primer marido. R. Eleazar dice: El primero tiene derecho a sus hallazgos, a la
obra de sus manos y a rescindir sus votos. R. Simeón enseña: Si el hermano del
primer (marido) consumó la unión sexual con ella o se sometió a la ceremonia
de quitar el zapato, en tal caso ella libera a su coesposa (de la obligación del
matrimonio del levirato) y el niño habido de él no es bastardo. Pero si se casó
sin consentimiento ( del tribunal), está libre para volver al primero.
2. Si se casó (por segunda vez) con el consentimiento del tribunal de justi-
cia, ha de abandonar ( el segundo marido), y queda eximida de ofrecer un sacri-
ficio. Pero si se casó sin el consentimiento del tribunal de justicia, ha de aban-
donarlo, y queda obligada a ofrecer un sacrificio. Tal es la fuerza del tribunal de
justicia que queda exenta de ofrecer un sacrificio. Si el tribunal de justicia dio
instrucción de que podía volver a casarse, pero ella contrae una unión ilícita, en
tal caso está obligada a ofrecer un sacrificio, ya que no le habían permitido más
que casarse de nuevo187•
3. Si el marido y el hijo de una mujer han partido para una ciudad del mar y
se le comunica a ella: «Murió tu marido y luego188 murió tu hijo» y, casándose
de nuevo, le es dicho: «Ocurrió del modo contrario» (esto es, primero murió tu
hijo y luego tu marido), debe abandonar (el segundo marido), y el hijo (nacido)
antes o después del segundo (testimonio) es bastardo. Si le dicen: «Murió tu hijo
y luego murió tu marido», y contrae matrimonio de levirato, y pasado un tiempo
le dicen del siguiente modo: «Ocurrió del modo contrario», en tal caso debe
abandonar (el segundo marido), y el hijo (nacido) antes o después del (segundo
testimonio es bastardo). Si le dicen: «Murió tu marido», y se casa, y luego le
dicen: «Estaba todavía vivo, pero ya murió», debeª abandonar (a su segundo
marido), y el hijo (nacido) antes ( del segundo testimonio es bastardo), pero el
nacido después no es bastardo. Si le dicen: «Murió tu marido» y contrae espon-
a. debe abandonar (a su segundo marido)]
183. Lv 21, Is.
184. Las cosas por ella encontradas pertenecerían al marido (BB 1, 5).
185. Que también pertenecen al marido legal.
186. Nm 30, 7s.
187. En forma no prohibida.
188. De modo que así está libre del matrimonio del levirato.
Yeb 10, 4-7 Orden tercero: Mujeres - nashim 348
sales, y luego resulta que su marido retoma, puede volver de nuevo a él. A pesar
de que el último le entregue un libelo de divorcio, no la inhabilita para ( contraer
matrimonio) con un sacerdote. Esto lo expuso R. Eleazar ben Matías: La mujer
divorciada de su marido189, pero no por un hombre que no es su marido.
4. Si la mujer de uno partió para una ciudad marítima y le es comunicado:
«Murió tu mujer», y él se casa con la hermana de ella y luego resulta que su
mujer regresa, puede ella volver a él 190• Él, por su parte, puede casarse con los
parientes de la segunda mujer, y ésta con los parientes de él. Si murió la pri-
mera, puede (casarse) con la segunda. Si le dicen: «Murió tu mujer», y se casa
con la hermana de ella, y luego le dicen: «Vivía todavía, pero ya ha muerto»,
el hijo (nacido) antes ( de la muerte de su primera mujer) es bastardo, pero el
nacido después no lo es. R. Yosé enseña: Todo lo que inhabilita (a su mujer
para casarse) con otros, lo inhabilita a él mismo y todo lo que no inhabilita (a
su mujer para casarse) con otros, no lo inhabilita a él mismo.
5. Si le dicen: «Falleció tu mujer», y se casa con la hermana de ella por par-
te del padre (y luego le dicen): «Murió también ella», y se casa con la hermana
de ella por parte de su madre (y si luego le dicen): «Murió también ella», y se
casa con la hermana de ella por parte del padre (y si luego le dicen): «Murió
también ella», y se casa con la hermana de ella por parte de su madre y resulta
luego que todas viven, en tal caso puede continuar con la primera, la tercera y
la quinta191, mientras que las demás coesposas quedan libres. No puede conti-
nuar con la segunda ni la cuarta 192• La unión sexual con cualquiera de las dos
no libera a las otras coesposas. Si tiene unión sexual con la segunda después
de haber muerto la primera, en tal caso puede continuar con la segunda y con
la cuarta, y quedan libres las otras coesposas. No puede ( en tal caso) continuar
con la tercera y con la quinta, y a pesar de que tenga una unión sexual con una
de ellas no quedan liberadas las coesposas.
6. Un niño de nueve años y un día puede inhabilitar (a la cuñada viuda
para casarse) con sus hermanos193, y sus hermanos pueden inhabilitarla (para
casarse) con él, pero con la circunstancia de que él puede inhabilitarla sólo al
principio, mientras que los hermanos pueden hacerlo al principio y al final.
¿De qué manera? Si el chico de nueve años y un día tiene una unión sexual
con su cuñada viuda, la hace inhábil para sus hermanos. Pero si los hermanos
han tenido unión sexual con ella, o si le han dado palabra ( de matrimonio), o
si le han dado libelo de repudio, o si se han sometido a la ceremonia de dejarse
quitar el zapato, en tal caso la hacen inhábil para él.
7. Si un niño de nueve años y un día tiene unión sexual con su cuñada viuda,
y luego tiene unión sexual con ella su hermano de nueve años y un día, éste la
inhabilita para el primero. R. Simeón, en cambio, afirma que no la inhabilita.
189. Lv 21, 7.
190. Por ser el segundo matrimonio inválido.
191. Que no tienen entre sí vínculo de parentesco.
192. Debido al matrimonio válido con sus hermanas.
193. Si tuvo unión con ella o si le dio palabra de matrimonio.
Las cuñadas - yebamot Yeb 10, 8-11, 3
349
8. Si un niño de nueve años y un día tiene unión sexual con su cuñada viuda,
y luego tiene unión sexual con su coesposa, las hace inhábiles (para casarse) con
él mismo 194. R. Simeón dice: No las hace inhábiles. Si un niño de nueve años y
un día tiene unión sexual con su cuñada viuda, y muere, ella ha de realizar la ce-
remonia de quitar el zapato con sus cuñados, y no puede contraer el matrimonio
195
del levirato. Si se casó con otra mujer, y muere, entonces aquélla está libre .
9. Si un niño de nueve años y un día tiene unión sexual con su cuñada viu-
da, y, una vez crecido 196, se casa con otra mujer y muere, en caso de no haber
tenido unión sexual con la primera después de haber crecido, la primera mujer
ha de realizar la ceremonia de quitar el zapato, y no ha de contraer matrimonio
de levirato, mientras que la segunda o realiza la ceremonia de quitar el zapato o
11
contrae el matrimonio de levirato. R. Simeón dice: Él puede contraer el matri-
monio del levirato con cualquiera de ellas que él desee, y ha de someterse a la 1
ceremonia de quitar el zapato por parte de la otra. Es lo mismo para los efectos
que sea un niño de nueve años y un día o un joven de veinte años en quien no
germinaron los dos primeros pelos.
CAPÍTULO 11
l. Uno puede casarse (con los parientes) de una mujer a la que violó o
sedujo197. Pero si uno viola o seduce (a los parientes) de su propia esposa, es
culpable. Un hombre puede casarse con una mujer violada o seducida por su
padre o violada o seducida por su hijo. R. Yehudá lo declara prohibido respecto
a la violada o seducida por su padre.
2. Si los hijos de una prosélita se hacen prosélitos con ella, no han de some-
terse a la ceremonia de dejarse quitar el zapato ni pueden contraer el matrimonio
199
del levirato198, aun cuando el primero fue concebido en estado de no santidad
y dado a luz en santidad, mientras que el segundo fue concebido o dado a luz en
santidad. También los hijos de una esclava que son manumitidos con ella.
3. Si los niños de cinco mujeres se han mezclado (al nacer, y no se sabe
cuál es la madre de cada cual), y crecen mezclados'?", y si luego se casan y
mueren, cuatro (de sus hermanos que no han nacido mezclados) han de some-
terse a la ceremonia de dejarse quitar el zapato por parte de una ( de las viudas),
mientras que el otro puede contraer matrimonio del levirato con aquella'?',
Luego, él y otros tres hermanos han de someterse a la ceremonia de dejarse
194. Porque el matrimonio del levirato sólo se puede realizar con una de las viudas.
195. Tanto del matrimonio del levirato como de realizar la ceremonia de quitar el zapato.
196. De tener la edad para el matrimonio.
197. Sólo los parientes de la esposa «casada» están sujetos a la ley del incesto.
198. En caso de que muriese uno de los hermanos sin dejar sucesión.
199. Esto es, antes de la conversión.
200. Sin saber quién viene de quién.
20 l. Porque o era su cuñada, y entonces el matrimonio está justificado, o no lo era, y
entonces la ceremonia de quitar el zapato la hace permitida a cualquiera.
Yeb 11, 4-5 Orden tercero: Mujeres - nashim 350
quitar el zapato por parte de otra de las viudas, y el otro contrae matrimonio de
levirato con ella. Resulta, pues, que cada una realiza cuatro veces la ceremonia
de quitar el zapato y contrae una vez el matrimonio del levirato.
4. Si un recién nacido de una mujer se mezcla con el recién nacido de su
nuera y crecen confundidos (sin poder determinar quién pertenece a quién), y
luego se casan y mueren, los hijos de la nuera han de someterse a la ceremonia
de dejarse quitar el zapato, y no pueden contraer el matrimonio del levirato,
porque en cada caso subsiste la duda de si es la mujer de su hermano o la mujer
del hermano de su padre. Los hijos, en cambio, de la anciana= o se someten a
la ceremonia de dejarse quitar el zapato o contraen matrimonio, pues subsiste la
duda de si es la mujer de su hermano o la del hijo de su hermano-'". Si mueren
los que eran hábiles'", los hijos cuyas madres no se conocen con certeza han de
someterse a la ceremonia de dejarse quitar el zapato por parte (de las mujeres)
de los hijos de la anciana, y no pueden contraer con ellas el matrimonio del le-
virato, ya que subsiste la duda de si es la mujer de su hermano o la del herma-
no de su padres". En cuanto a los hijos de la nuera, uno se somete a la ceremonia
de quitar el zapato y el otro puede contraer el matrimonio del levirato2º6•
5. Si el recién nacido de la mujer de un sacerdote se confunde con el re-
cién nacido de su esclava, ambos pueden comer de la ofrenda?" y pueden te-
ner parte en la era; no pueden contraer impureza por razón de un difunto, ni
pueden casarse con mujeres, ya sean hábiles o ya sean inhábiles (para casarse
con sacerdotes). Si crecen confundidos y luego son manumitidos uno y otro,
deben casarse sólo con mujeres aptas para el sacerdocio, y no deben contraer
impureza por razón de un difunto; pero si contraen impureza, no incurren en
la pena de los cuarenta azotes/". No pueden comer de la ofrenda>". Si comen,
no tienen que pagar el valor y un quinto-": No tienen parte de la era; pueden
vender los frutos de la ofrenda y conservar el precio211; no tienen parte en las
cosas más santas212, no se les pueden dar cosas santas-", pero nadie se las pue-
de quitar de sus manos. Están eximidos ( de dar al sacerdote) la espaldilla, la
quijada, el cuajar214• Sus animales primogénitos han de ser dejados para pasto
hasta que contraigan una mancha215. A ellos se les ha de aplicar la normativa
más severa referente a los sacerdotes y a los laicos.
202. De la suegra.
203. Que, aunque no sea cuñada, le está permitida.
204. Aquellos sobre los que no cabe duda acerca de su origen.
205. Que está prohibida para el matrimonio.
206. Pues, aun siendo su sobrina, por la ceremonia de quitar el zapato le queda permitida.
207. Permitida también al esclavo de un sacerdote.
208. Porque cada cual puede decir que no es sacerdote.
209. Ya que uno de ellos no es sacerdote ni esclavo de sacerdotes.
210. Lv 22, 11.
211. Ningún sacerdote puede reclamárselo, pues cada uno puede decir que es sacerdote.
212. Las partes de los sacrificios que se distribuyen entre los sacerdotes.
213. Por ejemplo, primogénitos de animales.
214. Dt 18, 3; Hui 10, ls.
215. De modo que se hacen inhábiles para el sacrificio y quedan permitidos para comida.
351 Las cuñadas - yebamot Yeb 11, 6-12, 1
6. Si una mujer aún no ha pasado tres meses ( desde que se separó el marido)
y se casa de nuevo, dando a luz, y no se sabe si es un niño de nueve meses per-
teneciente al primer marido o un niño de siete meses perteneciente al último, en
caso de tener hijos del primer marido y también del segundo, éstos tendrán que
someterse a la ceremonia de dejarse quitar el zapato, y no podrán contraer el ma-
trimonio del levirato (con la viuda del hermano cuya paternidad no es segura).
De igual modo, él216 ha de someterse a la ceremonia de dejarse quitar el zapato
y no podrá contraer matrimonio de levirato (con las viudas de sus hermanos).
Si él tiene hermanos del primer y segundo (casamientos), pero no por parte de
la madre, ha de someterse a la ceremonia de dejarse quitar el zapato o contraer
el matrimonio del levirato. En cuantoª a ellos, uno se somete a la ceremonia de
dejarse quitar el zapato y el otro puede contraer matrimonio de levirato.
7. Si uno ( de los dos esposos) era laico y el otro sacerdote, puede casarse
con una mujer apta para el sacerdocio>", y no puede contraer impureza a causa
de un difunto, pero si la contrae, no incurre en la pena de los cuarenta azotes218.
No puede comer de la ofrenda, pero si come de ella no ha de pagar su valor y
un quinto. No tiene parte en la era, puede vender la ofrenda y quedarse con el
dinero. No tiene parte en las cosas más santas; no se le pueden dar las cosas
santas, pero tampoco se las han de quitar de sus manos. Está exento de dar la
espaldilla, la quijada y el cuajar. Los primogénitos de sus animales los ha de
dejar pastar hasta que contraigan una mancha. A él se le ha de aplicar la norma-
tiva más severa concerniente a los sacerdotes y a los laicos. Si ambos (maridos)
eran sacerdotes, tiene que hacer duelo por ellos219 y ellos por él, pero no puede
contraer impureza a causa de ellos'" ni ellos a causa de él. No los puede here-
dar, pero ellos, en cambio, sí lo pueden heredar a él221. Queda exento por razón ¡1
de golpeo o maldición222 de uno o de otro. Puede subir (a servir en el Templo)
en el tumo del uno o del otro, pero no puede tomar parte223. Si ambos coinciden
en el mismo tumo, puede coger una parte224.
CAPÍTULO 12
l. El precepto de realizar la ceremonia de quitar el zapato se ha de ejecutar
en presencia de tres jueces, incluso aunque los tres sean gente simple225. Si la I'.
a. En cuando a ellos ... de levirato}
216. El levir, cuyo padre es desconocido.
217. Porque puede ser el hijo del sacerdote.
218. Porque puede ser el hijo de un israelita-laico.
219. Por sus padres, en el día de la muerte.
220. Por faltar la seguridad de que sea su padre.
221. En caso de que no tenga hijos.
222. Delitos castigados con la pena de muerte (Ex 21, 15.17).
223. En los sacrificios.
224. Porque uno de ellos es su padre.
225. No profesionales.
Yeb 12, 2-6 Orden tercero: Mujeres - nashim 352
ceremonia se realiza con un zapato226, es válida. Si se realiza con unos calceti-
nes, no es válida. Si se ejecuta con una sandalia que cubre el talón del pie, es
válida; si no cubre el talón, no es válida. (Si se hace con unas sandalias cuyas
correas se ciñen) desde la rodilla hacia abajo, es válida; desde la rodilla hacia
arriba, es inválida.
2. Si realiza la ceremonia de quitar el zapato con una sandalia que no es de
él, o con un zueco, o con una sandalia del pie izquierdo para el pie derecho, la
ceremonia no es válida. Si realiza la ceremonia con un zapato grande, pero con
el que puede caminar, o con uno pequeño, pero que le cubre la mayor parte de
su pie, la ceremonia es válida. Si realiza la ceremonia de quitar el zapato por la
noche, es válida. R. Eliezer la declara prohibida. Si realiza la ceremonia en el
pie izquierdo, es inválida. R. Eliezer, en cambio, la declara válida.
3. Si realiza la ceremonia de quitar el zapato y escupe, pero no pronuncia
(la debida fórmula)227, la ceremonia es válida. Si pronuncia la fórmula y escu.
. pe, pero no quita el zapato, la ceremonia no es válida. Si quita el zapato y pro-
nuncia la fórmula, pero no escupe, según R. Eliezer la ceremonia es inválida.
R. Aquiba, en cambio, afirma que la ceremonia es válida. R. Eliezer dice: (Está
escrito:) Así se hará ... 228 De ahí que todo lo que es obra impide (la validez de
la ceremonia)229• Le respondió R. Aquiba: ¿De dónde (saco) la prueba? Así se
hará al hombre, es decir, toda cosa que ha de hacerse al hombre-":
4. Si un sordomudo se somete a la ceremonia de quitar el zapato, o si una
sordomuda realiza dicho rito, o si una mujer realiza el rito de quitar el zapato
con un menor, el rito no es válido. Si una menor realiza el rito de quitar el za-
pato, debe repetirlo cuando sea mayor; si no lo repite, el rito no es válido.
5. Si realiza el rito de quitar el zapato sólo ante dos jueces o ante tres, pero
resultando que uno de ellos es pariente o inhábil, el rito es inválido. R. Simeón
y R. Yojanán el Zapatero lo declaran válido. Ocurrió una vez que uno se some-
tió al rito de dejarse quitar el zapato estando él y ella en prisión. Se presentó el
caso a R. Aquiba y lo declaró válido.
6. Tal es el precepto de quitar el zapato: Él y su cuñada viuda van a casa del
tribunal. Aquéllos, (los jueces) han de darle a él un consejo para su provecho,
ya que está escrito: Los ancianos de la ciudad le llamarán y le hablarán231•
Luego ella ha de declarar: «Mi cuñado rehúsa suscitar a su hermano un nom-
bre en Israel; no quiere contraer el matrimonio del levirato conmigo232». Él, a
su vez, declara: «No quiero tomarla». Solían decir esto en la lengua santa. Se
acercará entonces a él su cuñada viuda en presencia de los ancianos, le qui-
tará el zapato de su pie y escupirá delante de él -un salivazo que fuera visible
226. Lo prescrito es una sandalia de cuero duro.
227. Dt 25, 9.
228. Dt 25, 9.
229. Si no se realiza.
230. Como es quitar el zapato.
231. Dt 25, 8.
232. Dt 25, 7.
353 Las cuñadas - yebamot Yeb 13, 1-4
a los jueces-, y dirá de este modo: «Así haga Dios al varón que no levanta la
casa de su hermano233». Hasta aquí acostumbraba a leer. Pero cuando R. Hirca-
nos hizo leer debajo de la encina, en la aldea de Etán, toda la perícopa, hasta el
final, se asentó la costumbre de terminar la perícopa: «Se conocerá su nombre
en Israel como la casa del que le quitaron el zapato». Esto era una prescripción
para los jueces, y no para los discípulos. R. Yehudá dice: Era una obligación de
todos los allí presentes el decir: «[El hombre al que se le quitó el zapato!, ¡el
hombre al que se le quitó el zapato!, ¡el hombre al que se le quitó el zapato!».
CAPÍTULO 13
1. La escuela de Samay enseña: No pueden ejercer el derecho de rehusar234
más que las que han contraído esponsales. La escuela de Hile! enseña: Tanto las
mujeres que han contraído esponsales como las que han contraído matrimonio.
La escuela de Samay enseña: (Pueden ejercer el derecho) contra el marido, no
contra el levir. La escuela de Hilel, en cambio, afirma: Contra el marido o contra
el levir. La escuela de Samay dice: (Ha de hacerlo) en su presencia. La escuela
de Hilel, en cambio, afirma: En su presencia o no en su presencia. La escue-
la de Samay dice: (Ha de hacerlo) ante el tribunal. La escuela de Hilel, en cam-
bio, afirma: Ante el tribunal o fuera del tribunal. La escuela de Hile! dijo a la es-
cuela de Samay: En tanto que ella es menor puede ejercer el derecho de rehusar
hasta cuatro o cinco veces. Replicó la escuela de Samay: ¡Las chicas de Israel
no están en tanta pobreza! Más bien deben rehusar y esperar hasta que alcancen
la edad y ejerzan el derecho de rehusar y (luego) se casen ( con otro).
2. ¿Quiénes la menor que puede ejercer el derecho de rehusar? Toda aque-
lla a quien su madre o hermanos la han casado con su consentimiento235. Si la
han casado sin su consentimiento, entonces no es necesario el rehusamiento.
R. Janina ben Antígonos dice: Cualquier chica que no es capaz de guardar sus
dones de matrimonio no tiene necesidad de ejercer el derecho de rehusar. R.
Eliezer dice: El acto de una menor no tiene valor alguno; es como el de una
seducida. Si fuere hija de un laico casada con un sacerdote, no podrá comer
de la ofrenda. Si, a la inversa, fuere hija de un sacerdote casada con un laico,
podrá comer de la ofrenda.
3. R. Eliezer ben Jacob dice: Si existe cualquier retención por parte del
marido, se considera a ella como si fuera su mujer. Pero si la retención no viene
por parte de él, entonces se considera a ella como si no fuera su mujer.
4. Si una ejerce el derecho de rehusamiento, en tal caso el varón rehusado
puede casarse con los parientes de ella y ella puede casarse con los parientes de
él, y él no la inhabilita para el sacerdocio. Si él le entrega el libelo de divorcio,
233. Dt 25, 9.
234. Al llegar a la mayoría de edad pueden rehusar el matrimonio para el que habían
sido propuestas, siendo todavía menores, por la madre o el hermano.
235. En tal caso es el matrimonio válido según los rabinos.
Yeb 13, 5-8 Orden tercero: Mujeres - nashim 354
en tal caso él no puede casarse con los parientes de ella y ella no puede casarse
con los parientes de él, y la inhabilita para el sacerdocio. Si le entrega el libelo
del divorcio y vuelve luego a tomarla, o si ella lo rehúsa y se casa con otro, o si
enviuda, o si es divorciada, puede volver a él. Si ella ejerce contra él el derecho
de rehusar y luego él se casa con ella, o si él le entrega el libelo del divorcio y
ella se casa con otro, o si enviuda, o es divorciada, en tal caso no puede volver
a él. Ésta es la regla: Si el libelo de divorcio sigue al ejercicio del derecho de
rehusamiento, no puede volver a él; si, por el contrario, el ejercicio del derecho
de rehusamiento sigue al libelo del divorcio, puede volver a él.
5. Si una mujer ejerce el derecho de rehusamiento frente a un hombre, y
luego se casa con otro que se divorcia de ella, y luego con otro frente al que ella
ejerce el derecho de rehusamiento, y luego con otro que se divorcia de ella, y
luego con otro frente al que ella ejerce el derecho de rehusamiento, no puede
volver a todos aquellos de los que fue alejada con libelo de divorcio, pero sí a
aquellos de los que se alejó sólo por el ejercicio del derecho de rehusamiento.
6. Si un hombre se divorcia de su mujer y vuelve luego a tomarla, en tal caso
ella puede casarse con el hermano de su marido difunto. R. Eliezer lo declara
prohibido. Igualmente, si un hombre se divorcia de su mujer, que es huérfana, y
vuelve a casarse de nuevo con ella, en tal caso ella puede contraer el matrimonio
del levirato con un hermano del marido difunto. R. Eliezer lo declara prohibi-
do. Si una menor ha sido dada en matrimonio por su padre, y es divorciada, se
la considera como una huérfana en vida del padre236. Si vuelve (el marido) a
casarse con ella, todos están de acuerdo que en tal caso ésta no puede contraer
matrimonio del levirato con los hermanos del marido difunto.
7. Si dos hermanos están casados con dos hermanas237, huérfanas y meno-
res, y si muere el marido de una de ellas, en tal caso la viuda está exenta ( del
matrimonio del levirato) por razón de que su hermana es la esposa. De igual
manera cuando son dos sordomudas238• Si una es mayor de edad y la otra me-
nor, y muere el marido de la menor, la menor queda exenta en virtud de que su
hermana es esposa. Si muere el marido de la mayor de edad, R. Eliezer dice: Se
ha de instruir a la menor para que ejerza frente a él el derecho del rehusamien-
to. Rabán Gamaliel enseña: Si ejerce el derecho del rehusamiento, ejercido
está; pero si no, ha de esperar hasta que alcance la mayoría de edad y luego
queda exenta a causa de que su hermana es esposa. R. Yehosúa dice: ¡Ay de él
por su mujer y ay de él por la mujer de su hermano! Ha de despedir a su mujer
con el libelo del divorcio y ha de someterse al rito de quitar el zapato por parte
de la mujer de su hermano.
8. Si un hombre está casado con dos hermanas, huérfanas y menores de
edad, y muere, la unión sexual o el ejercicio del rito de quitar el zapato por
parte de una de ellas libera a la coesposa. Igualmente si son dos sordomudas.
236. Si el padre la casa otra vez, siendo menor, puede ejercer el derecho del rehusamiento.
237. Casadas por su madre o hermanos.
238. Cuyo matrimonio sólo tiene validez rabínica.
355 Las cuñadas - yebamot Yeb 13, 9-13
Si una es menor de edad y la otra sordomuda, en tal caso la unión sexual con
una de ellas no libera a la coesposa. Si una es normal y la otra sordomuda, la
unión sexual con la normal libera a la sordomuda, pero la unión sexual con
la sordomuda no libera a la normal. Si una es mayor de edad y la otra menor, la
unión sexual con la mayor libera a la menor, pero la unión sexual con la menor
no libera a la mayor.
9. Si uno está casado con dos huérfanas menores de edad, y muere, y el
levir tiene unión sexual con la primera y luego también con la segunda, o si su
hermano tiene unión sexual con la segunda, en tal caso no inhabilita a la prime-
ra (para el matrimonio del levirato). Igualmente si son dos sordomudas. Si una
es menor y otra sordomuda, si el levir tiene unión sexual con la menor y luego
también con la sordomuda, o si su hermano tiene unión sexual con la sordomu-
da, no inhabilita a la menor. Si el levir tiene unión sexual con la sordomuda y
luego también con la menor, o si su hermano tuvo unión sexual con la menor,
en tal caso inhabilita a la sordomuda (para el matrimonio del levirato).
1 O. Si una es normal y la otra sordomuda, si el levir tiene unión sexual con
la normal y luego también con la sordomuda, o si su hermano tuvo unión se-
xual con la sordomuda, no inhabilita a la normal. Pero si el levir tuvo primero
unión sexual con la sordomuda y luego también con la normal, o si su hermano
tuvo unión sexual con la normal, inhabilita a la sordomuda.
11. Si una es mayor de edad y la otra es menor, y si el levir tiene unión se-
xual con la mayor y luego también con la menor, o si su hermano tuvo unión
sexual con la menor, no se inhabilita a la mayor. Pero si el levir tiene unión se-
xual con la menor y luego también con la mayor, o si su hermano tuvo unión
sexual con la mayor, en tal caso se inhabilita a la menor. R. Eleazar dice: Se
instruye a la menor para que ejerza el derecho de rehusar.
12. Si un levir, menor de edad, tiene unión sexual con la mujer de su her-
mano difunto, también menor de edad, se ha de esperar a que ambos alcancen
la mayoría de edad239• Si tuvo unión sexual con su cuñada viuda mayor de
edad, ella ha de esperar hasta que él alcance la mayoría de edad. Si una cuñada
viuda declara dentro de los treinta días=": «No he consumado ( con él) la unión
sexual», se le obliga a que se someta al rito de dejarse quitar el zapato por parte
de ella. Si lo declara después de los treinta días, se le pide a él que se someta a
la ceremonia de dejarse quitar el zapato por parte de ella. Cuando es él mismo
quien lo confiesa241, incluso aunque hayan pasado doce meses, se le compele a
someterse al rito de dejarse quitar el zapato.
13. (Si la cuñadaviuda) había hecho voto de no sacar beneficio de su cuña-
do levir, en caso de que eso lo hubiera hecho en vida de su marido, se compele
al levir a que se someta al rito de dejarse quitar el zapato por parte de ella. Si
fue después de la muerte del marido, se le pide que se someta al rito de dejarse
239, Entonces puede separarse de ella.
240. Tras la celebración del matrimonio del levirato.
241, No haber consumado la unión.
Yeb 14, 1-4 Orden tercero: Mujeres - nashim 356
quitar el zapato. Pero si hizo voto con tal intención ( de liberarse del matrimo-
nio del levirato), aunque lo hiciera en vida del marido, hay que rogarle sólo al
levir que se someta a la ceremonia de dejarse quitar el zapato.
CAPÍTULO 14
l. Si un sordomudo se casa con una mujer sana, o si un hombre sano se
casa con una sordomuda, en caso de que quiera, puede despedirla y, si quiere,
puede continuar ( el matrimonio). Del mismo modo que se casó con ella sir-
viéndose de señales, así puede despedirla sirviéndose de señales. Si un hombre
normal se casa con una mujer normal que luego deviene sordomuda, si quiere,
la puede despedir; pero, si quiere, puede continuar con ella (unido en matri-
monio). En caso de que ella devenga imbécil, no podrá despedirla. Si él es el
que deviene sordomudo o imbécil, no la podrá despedir nunca. R. Yojanán ben
Nurí dice: ¿Por qué si la mujer deviene sordomuda puede irse y si él deviene
sordomudo no puede despedirla? Le respondieron: No hay semejanza entre el
hombre que se divorcia y la mujer que es objeto de divorcio, ya que la mujer se
va con su consentimiento o sin él, mientras que el marido no puede despedir (a
su mujer) a no ser con su consentimiento242•
2. Testimonia R. Yojanán ben Godguedá acerca de una joven sordomuda
a quien había casado su padre, que fue despedida con el libelo de divorcio. Le
dijeron: También a este caso se aplica lo mismo.
3. Si dos hermanos sordomudos se casan con dos hermanas sordomudas, o
con dos hermanas sanas, o con dos hermanas, una sordomuda y otra normal; o
si dos hermanas sordomudas se casan con dos hermanos sanos, p con dos her-
manos sordomudos, o con dos hermanos, uno sordomudo y otro normal, en tal
caso ellas están libres de realizar la ceremonia de quitar el zapato y de contraer
el matrimonio del levirato. Si no tienen parentesco entre sí, pueden ser tomadas
por esposas, pero si quieren despedirlas, las despiden.
4. Si dos hermanos, uno sordomudo y otro normal, se casan con dos herma-
nas sanas, y muere el sordomudo, marido de una mujer sana, ¿qué ha de hacer el
(otro hermano) sano, marido de una mujer sana? (Nada, porque) ella queda libre
a causa de que su hermana es la esposa. Pero si muere el normal, marido de una
mujer sana, ¿qué hará el sordomudo, marido de una mujer sana? Despedirá a
su mujer con libelo de divorcio, mientras que la mujer de su hermano le quedará
prohibida para siempre. Si dos hermanos sanos se casan con dos hermanas, una
de ellas sordomuda y la otra sana, y muere un hermano sano, el marido de la
sordomuda, ¿qué hará el otro hermano sano, marido de la mujer sana? (Nada,
porque) ella queda libre a causa de que es hermana de su mujer. Pero si muere
el sano, marido de la (hermana) sana, ¿qué hará el otro hermano sano, marido
de la sordomuda? Despedirá a su mujer con libelo de divorcio y se someterá a
242. Del marido.
357 Las cuñadas - yebamot Yeb 15, 1-2
la ceremonia de dejarse quitar el zapato por parte de la mujer de su hermano.
Si dos hermanos, uno sordomudo y otro sano, se casan con dos hermanas, una
sordomuda y otra sana, y muere el sordomudo, marido de la sordomuda, ¿qué
tiene que hacer el sano, marido de la mujer sana? (Nada, porque) es la hermana
de su mujer. Pero si muere el sano, marido de la mujer normal, ¿qué tiene que
hacer el sordomudo, marido de la sordomuda? Despedirá a su propia mujer con
el libelo del divorcio, y no podrá casarse jamás con la mujer de su hermano.
Si dos hermanos, uno sordomudo y otro normal, se casan con dos forasteras243
sanas, y muere el sordomudo, marido de una mujer normal, ¿qué tiene que hacer
el hermano normal, marido de una mujer normal? O se somete a la ceremonia de
dejarse quitar el zapato o contrae el matrimonio del levirato. Si muere el normal,
marido de una mujer normal ¿qué tiene que hacer el sordomudo, marido de una
mujer normal? Se ha de casar con ella.y no la podrá despedir jamás. Si dos her-
manos, normales, se casan con dos forasteras, una normal y la otra sordomuda,
y muere el sano, marido de la sordomuda, ¿qué tiene que hacer el sano, marido
de la mujer normal? Contraerá con ella matrimonio, pero si quiere despedirla,
lo podrá hacer. Si muere el sano, marido de una mujer sana ¿qué tiene que ha-
cer el sano, marido de la sordomuda? O se somete a la ceremonia de dejarse
quitar el zapato por parte de ella o contrae matrimonio de levirato. Si dos herma-
nos, uno sordomudo y otro sano, se casan con dos forasteras, una sordomuda y
otra normal, y muere el sordomudo, marido de la sordomuda, ¿qué hará el sano,
marido de la mujer normal? Puede contraer con ella matrimonio, pero si quie-
re despedirla, puede hacerlo. Si muere el hermano normal, marido de la mujer
normal, ¿qué .tiene que hacer el sordomudo, marido de la sordomuda? Debe
contraer con ella matrimonio, y no puede jamás despedirla.
CAPÍTULO 15
1. Si una mujer se va con su marido a una ciudad marítima y las relaciones
entre él y ella han sido cordiales y había paz en el mundo, si volviendo declara:
«Mi marido murió», puede volver a casarse. «Mi marido murió», puede con-
traer matrimonio de levirato. Si las relaciones entre él y ella eran cordiales, pero
había guerra en el mundo, o si entre él y ella había fricciones y había paz en el
mundo, y volviendo declara: «Mi marido murió», no se le ha de dar crédito. Dice
R. Yehudá: Jamás se le ha de dar crédito, a no ser que venga llorando y con las
vestiduras rasgadas. Le dijeron: Da igual en una forma u otra: puede casarse.
2. La escuela de Hile! dice: No hemos oído ningún caso244 fuera del de una
mujer que volvió de la siega. Estoª vale cuando tiene lugar en el mismo país245,
a. Esto vale ... ocurrido]
243. No emparentadas entre ellas.
244. Que la mujer es creíble cuando anuncia el fallecimiento de su marido.
245. De modo que pueda comprobarse.
Yeb 15, 3-6 Orden tercero: Mujeres - nashim 358
tal como en el caso ocurrido. Le replicó la escuela de Samay: Es lo mismo que
venga de la siega, o que venga de la recogida de la aceituna, o de la vendimiaª,
o que vaya" de una ciudad a otra. Los sabios no hablaron de la siega sino como
de una cosa ocurrida. La escuela de Hilel pasó así a enseñar según la doctrina
de la escuela de Samay.
3. La escuela de Samay dice: Puede casarse de nuevo y tomar su dote. La
escuela de Hilel, en cambio, afirma: Puede casarse de nuevo, mas no coger la
dote. Le replicó la escuela de Samay: Si habéis declarado permitida la relación
matrimonial en grado prohibido246, que es grave, ¿no vais a declarar permitido
lo referente a la propiedad, que es menos grave? La escuela de Hilel replicó:
Hemos hallado que los hermanos no entran en posesión de su herencia basán-
dose en el testimonio de ella247. La escuela de Samay replicó: ¿Acaso no apren-
demos'" a través del rollo del documento matrimonial donde él establece para
ella: «Si te casas con otro, tomarás lo que está establecido para ti»? La escuela
de Hilel pasó por esto a enseñar según la doctrina de la escuela de Samay.
4. Todos son dignos de crédito cuando testifican por ella249, excepto su sue-
gra, la hija de su suegra, su coesposa, la mujer del hermano de su esposo y la hija
de su esposo. ¿Qué diferencia existe (en cuanto al testimonio) respecto al libelo
del divorcio y el fallecimiento? Que el escrito prueba. Si un testigo declara:
«Murió», y ella se casa, y luego viene otro y afirma: «No murió», no tiene que
ser despedida. Si un testigo afirma: «Murió», y otros dos dicen: «No murió»,
entonces, aunque se haya casado, ha de ser despedida. Si dos afirman: «Murió»,
y un testigo dice: «No murió», aunque no se hubiere casado, puede casarse.
5. Si una mujer25º afirma: «(Mi marido) murió», y otra declara: «No mu-
rió», la que afirma que murió puede casarse y hacerse cargo de su dote, mientras
que la que dice que no murió, no puede casarse ni coger su dote. Si una dice:
«Murió», y la otra afirma: «Lo mataron», R. Meír enseña: Debido a que mutua-
mente se contradicen, no pueden casarse. R. Yehudá y R. Simeón dicen: Debido
a que ambas coinciden en que el marido ya no vive, pueden volver a casarse.
Si un testigo afirma: «Murió», y otro testigo declara: «No murió»; si una mujer
dice: «Murió», y otra afirma: «No murió», no puede volver a casarse.
6. Si una mujer partió con su marido a una de las ciudades del mar, y al
volver declara: «Murió mi marido», puede volver a casarse y coger su dote,
mientras que la coesposa no puede (casarse de nuevo). Si era una hija de un
laico casada con un sacerdote, puede comer de la ofrenda. Tal es la opinión de
R. Tarfón. R. Aquiba dice: No es ésta la vía de sacarla del peligro de la transgre-
sión; antes bien, debe prohibírsele el casarse de nuevo y comer de la ofrenda.
a. o de la vendimia} b. o que vaya de una ciudad a otra: o que venga de una ciudad
marítima
246. Permitiendo que se case a pesar de que el marido puede vivir.
24 7. Para heredar la propiedad se requiere el testimonio de dos testigos.
248. Que ella recibe en tal caso la dote.
249. Anunciando que falleció el marido.
250. Se trata de dos mujeres de un mismo marido que regresan de una ciudad marítima.
359 Las cuñadas - yebamot Yeb 15, 7-16, 1
7. Si ella declara: «Murió mi marido y luego falleció mi suegro», puede ca-
sarse de nuevo y coger su dote, mientras que su madre política no puede (volver
a casarse). Si era la hija de un laico casada con un sacerdote, puede comer de la
ofrenda. Ésta es la opinión de R. Tarfón. R. Aquiba dice: No es éste el camino de
sacarla del peligro de la transgresión; antes bien, se le ha de prohibir el casarse
de nuevo y comer de la ofrenda. Si un hombre contrae esponsales con una de
entre cinco mujeres y no sabe con cuál de ellas contrajo los esponsales, y cada
una afirma: «Contrajo los esponsales conmigo», entrega a cada una de ellas el
libelo de repudio, deja la dote entre ellas y se va. Ésta es la opinión de R. Tarfón.
R. Aquiba dice: No es éste el modo de sacarle del peligro de la transgresión;
antes bien, se ha de entregar el libelo de repudio y la dote a cada una de ellas. Si
uno roba a una persona de entre cinco y no sabe a cuál de ellas robó, y cada una
de aquéllas dice: «Me robó a mí», deja lo robado entre ellas y se va. Ésta es la
opinión de R Tarfón. R. Aquiba dice: No es éste el modo de sacarlas del peligro
de la transgresión; antes bien, ha de pagar lo robado a cada una de ellas.
8. Si una mujer se fue con su marido y con su hijo a una ciudad marítima, y
regresando afirma: «Murió mi marido y luego murió mi hijo», ha de ser creída.
(Si afirma:) «Murió mi hijo y luego falleció mi marido», no es digna de crédi-
to251. Se han de tener en cuenta empero sus palabras y debe realizar el rito de
quitar el zapato, aunque no ha de contraer el matrimonio del levirato.
9. (Si dice:) «Me dio un hijo cuando estaba en la ciudad marítima», y luego
dice: «Falleció mi hijo y luego murió mi marido», ha de ser creída. (Si dice:)
«Falleció mi marido y luego murió mi hijo», no ha de ser creída. Sus palabras,
sin embargo, han de ser tenidas en cuenta y ha de realizar el rito de quitar el
zapato, y no podrá contraer matrimonio de levirato.
10. (Si dice:) «Me fue dado un cuñado durante mi estancia en la ciudad
marítima», y luego afirma: «Falleció mi marido y luego murió mi cuñado», o:
«Mi cuñado y luego mi marido», ha de ser creída. Si ella partió con su marido
y con su cuñado para una ciudad marítima y dice: «Falleció mi marido y lue-
go murió mi cuñado», «mi cuñado y luego mi marido», no ha de ser creída.
Porque una mujer no ha de ser creída cuando dice: «Murió mi cuñado», de tal
modo que pueda casarse de nuevo, ni tampoco (si dice): «Murió mi hermana»,
de modo que pueda entrar en la casa de él. Tampoco es digno de crédito un
hombre que dice: «Murió mi hermano», de modo que pueda él contraer matri-
monio de levirato con su mujer, ni (si dice): «Murió mi mujer», de modo que
pueda casarse con su hermana.
CAPÍTULO 16
1. Si el marido y la coesposa de su mujer partieron para una de las ciudades
del mar y se le da la noticia: «Falleció tu marido», no se casará ni contraerá
251. Porque puede hacerlo por desear el matrimonio del levirato.
Yeb 16, 2-5 Orden tercero: Mujeres - nashim 360
el matrimonio del levirato hasta que no sepa si acaso su coesposa ha quedado
embarazada252• Si tiene madre política, no tiene que ocuparse de ella. Pero si se
fue estando embarazada, ha de ocuparse de ella253. R. Yehosúa dice: No ha de
ocuparse de ella254.
2. Si son dos cuñadas y una dice: «Falleció mi marido», y la otra afirma:
«Murió mi marido», ninguna de las dos puede casarse255 por razón del marido
de una o de la otra256• Si una tiene testigos y la otra no tiene testigos, la que
tiene testigos no puede casarse de nuevo, mientras que la que no tiene testigos
puede hacerlo. Si una tiene hijos y la otra no los tiene, la que tiene hijos puede
hacerlo, pero la que no tiene no puede hacerlo. Si contraen matrimonio de levi-
rato y mueren sus maridos levires, no pueden volver a casarse. R. Eleazar dice:
Debido a que pudieron casarse con sus cuñados, pueden hacerlo con cualquier
otro varón.
3. No se puede dar testimonio (de una persona difunta) a no ser (que la
evidencia se consiga) por el aspecto de la cara y nariz, a pesar de que haya otras
señales en su cuerpo y vestido (que le podrían identificar). No se puede dar
testimonio en tanto no haya expirado, incluso aún cuando lo hayan visto desan-
grado o crucificado o en plan de ser devorado por una fiera. El testimonio ( de
la muerte) ha de darse dentro de los tres días (inmediatos al fallecimiento)257•
R. Yehudá ben Babá dice: (A este respecto) no todos los hombres, ni todos los
lugares, ni todos los tiempos son iguales.
4. Si un hombre cae al agua, haya en ésta orilla o no, su mujer no pue-
de casarse de nuevo258. R. Meír dice: Ocurrió una vez que un hombre se cayó
en un gran pozo y ascendió a los tres días. R. Yosé refiere: Ocurrió una vez que
un ciego bajó a una cueva para bañarse, descendiendo también con él su guía.
Esperaron (tiempo suficiente como para suponer) que habían expirado, y sus
mujeres se volvieron a casar. Ocurrió asimismo en Asia que a un hombre loba-
jaron al mar con una cuerda y no ascendió (a la superficie) más que su pierna.
Los sabios dicen: Si es de la rodilla para arriba, (su mujer) puede casarse de
nuevo. Si es de la rodilla para abajo, no puede casarse.
5. Incluso si uno oye a mujeres que dicen: «Fulanito falleció», eso basta259•
R. Yehudá afirma: Incluso si uno oye a chicos que dicen: «Vamos a hacer el
duelo y a enterrar a Fulanito», ( eso basta), ya tenga él intención ( de testimo-
niar) o no. R. Yehudá ben Babá decía: Si se trata de un israelita, incluso si tiene
intención ( de testimoniar, el testimonio es válido); pero si se trata de un gentil,
su testimonio no es válido.
252. Si quedó embarazada, no puede contraer el matrimonio del levirato.
253. Porque pudo haber tenido otro hijo con el que está obligada a contraer el matrimo-
nio del levirato.
254. Porque puede haber dado a luz a una niña o haber abortado.
255. Con un extraño.
256. Porque puede vivir. El testimonio de la cuñada no es en este caso creíble.
257. A partir de los tres días el cadáver no es fácilmente reconocible.
258. Puede haberse salvado.
259. Para que su mujer pueda casarse de nuevo.
361 Las cuñadas - yebamot Yeb 16, 6-7
6. Se puede dar testimonio (de la identidad de una persona) a la luz de una
lámpara o de la luna260. Se puede permitir a la mujer casarse de nuevo aunque
sólo sea basándose en el rumor (propagado de que su marido murió). Ocurrió
una vez que un hombre se puso en el pico de un monte y gritó: «Fulanito, hijo
de Mengano, de tal lugar, murió». (A las voces) vinieron algunas personas y ya
no encontraron a nadie allí. Basándose en aquello permitieron a su mujer que se
casara de nuevo. También ocurrió una vez en Salmón que un hombre exclamó:
«Yo Fulanito de Tal, hijo de Fulanito de Tal, he sido mordido por una serpiente
y estoy en trance de morir». Cuando llegaron otros junto a él, ya no le pudieron
reconocer. A su mujer, sin embargo, se le permitió casarse de nuevo.
7. R. Aquiba decía: Cuando descendí a Nehardea para comunicar la inter-
calación del año, me encontré con Nehemías, de la casa de Delí, y me dijo:
«He oído decir que en Israel no se permite a una mujer casarse de nuevo ba-
sándose en la evidencia dada por un solo testigo ( de que el marido ha muerto),
exceptuando R. Yehudá ben Babá261». Le respondió: Es tal como dices. Me
dijo: Refiéreles en nombre mío: «Vosotros sabéis que la región está sumida en
el caos a causa de las bandas de salteadores, que recibí de Rabán Gamaliel el
Viejo que se puede permitir a una mujer volver a casarse basándose en un solo
testigo». Cuando volví y expuse estas palabras delante de Rabán Gamaliel, se
regocijó por ellas y declaró: «Hemos encontrado un colega para R. Yehudá ben
Babá262». A resultas de aquello recordó R. Gamaliel que en Tel Arsa mataron a
unas personas y que Rabán Gamaliel el Viejo permitió a sus mujeres casarse de
nuevo basándose en un solo testimonio ( estableciéndose que se podía permitir
casarse de nuevo con la evidencia de un solo testimonio). Se estableció que se
podía permitir casarse de nuevo basándose en el testimonio (recibido) de otro
testigo, o de un esclavo, o de una mujer, o de una esclava. R. Eliezer y R. Ye-
hosúa dicen: No se puede permitir a una mujer que se case de nuevo basándose
en un solo testimonio. R. Aquiba enseña: No basándose en el testimonio de una
mujer, ni de un esclavo, ni de una esclava, ni de parientes cercanos. Le dijeron:
Ocurrió una vez que unos levitas vinieron a Soar, la ciudad de las palmeras. En
el camino enfermó uno de ellos y lo llevaron a una fonda. En el viaje de regreso
preguntaron a la mujer de la fonda: «¿Dónde está nuestro compañero?». Les
dijo: «Murió y lo enterré». A su mujer se le permitió que se casara de nuevo.
Le dijeron: ¿Acaso la mujer de un sacerdote (no debe ser tenida más en crédito)
que la mujer de una fonda? Les contestó: Sólo cuando es como la dueña de la
fonda, es creíble, porque ésta les pudo enseñar el bastón, la mochila y el rollo
de la Ley que ( el difunto) llevaba consigo.
260. A efectos de que la mujer pueda volver a casarse.
261. Que lo permite.
262. Uno que tiene la misma opinión.
EL DOCUMENTO MATRIMONIAL
(Y LA DOTE)
(ketubbot)
El contrato matrimonial se refrendaba con una escritura (ketubbá), donde el marido se
obligaba a entregar una suma de dinero a la mujer en caso de viudez o divorcio. El mon-
tante de la suma se fijaba en el mismo documento, y era antiguamente doscientos denarios
para las vírgenes y una mina para las viudas, lo mismo si eran ricos o pobres. La fórmula
del contrato estaba redactada en arameo. Ketubbá designa, pues, tanto el documento ma-
trimonial donde se fijan las obligaciones económicas del marido como la misma suma o
dote que entregar a la mujer en caso de divorcio o viudez. El término mismo, ketubbá,
es una forma participial («escrito»), aunque provisto de dagesh en el bet, probablemente
para que se diferenciase de la palabra corriente ketubá (escritura).
La disposición de la ketubbá tiene como objetivo primario la defensa de la mujer en
el matrimonio, haciendo más difícil el divorcio. R. Simeón ben Setaj ( ca. 80 antes de la
era vulgar) dispuso que todos los bienes del marido se hicieran garantes de la ketubbá,
pero sin impedir que el marido pudiera invertirlo en sus negocios.
Una cuestión discutida es la del origen de la ketubbá. Quienes defienden su origen bí-
blico se apoyan en Ex 22, 15-16 y Gn 31, 15; 34, 15. La mayoría de los sabios, y con ellos
gran parte de los llamados «decisores», consideran la ketubbá una institución rabínica.
El tratado abarca trece capítulos, cuyo contenido fundamental es el siguiente:
Cap. J: Fijación del día de la boda para vírgenes y viudas, montante de la dote, cre-
dibilidad respecto a la virginidad perdida.
Cap. 2: Testimonio de las mujeres sobre sí mismas, credibilidad de los testigos que
deponen a favor suyo o de otro, y del mayor de edad cuando testifica acerca del periodo
de su minoría de edad.
Cap. 3: Castigos por la violación de una joven.
Cap. 4: Quién se beneficia de las multas, derechos del padre, derechos y deberes del
marido, derechos hereditarios de la viuda, de los hijos y de las hijas.
Cap. 5: Adicciones a la dote, deberes del marido y la mujer en el campo de las rela-
ciones matrimoniales y en el área material.
Cap. 6: Derechos del marido sobre las ganancias de la mujer y sobre sus bienes he-
redados, cálculo de los bienes aportados por la mujer, dotación de la hija.
Cap. 7: El marido puede divorciarse de la mujer por razón de haber hecho ésta votos
o haber quebrantado la ley mosaica o judía. Defectos de los cónyuges que pueden pro-
vocar la separación.
Caps. 8-9: Derechos del marido sobre los bienes que sobrevienen a la mujer durante
el matrimonio, derechos de la mujer a los bienes dejados por el marido, cuándo se ha de
imponer el juramento para el pago de la dote.
Cap. JO: Disposiciones para cuando el marido deja varias mujeres.
Cap. 11: Derechos de la viuda, venta de los bienes que son garantes de la ketubbá.
Ket 1, 1-6 Orden tercero: Mujeres - nashim 364
Cap. 12: Obligaciones del marido respecto a la hija de su mujer y de los herederos
respecto a la viuda de su padre.
Cap. 13: Sentencias de los jueces Janán y Admón sobre materia matrimonial, dere-
cho del marido a fijar el lugar de residencia, moneda en la que se ha de pagar la dote
preferencia de Israel como lugar de residencia. '
CAPÍTULO 1
1. Una mujer virgen ha de casarse en miércoles y una viuda en jueves, de-
bido a que el tribunal de justicia se reúne dos veces por semana en las ciudades,
a saber, los lunes y los jueves, de modo que si ( el novio) tiene una reclamación
respecto a la virginidad de la mujer pueda acercarse de mañana al tribunal.
2. La dote de una virgen es de doscientos (denarios); la de una viuda, de
una mina. La dote de una virgen que ha enviudado, o ha sido divorciada, 0
ha realizado la ceremonia de quitar el zapato después de haber realizado los
esponsales es de doscientos (denarios), y existe el derecho' de presentar una
reclamación respecto a su virginidad. La dote de una mujer prosélita, o cautiva,
o esclava manumitida, o que se ha hecho prosélita, o que ha sido hecha libre
cuando tenía menos de tres años y un día es de doscientos (denarios), y se pue-
de presentar reclamación respecto a su virginidad.
3. Si un mayor de edad tiene unión sexual con una menor, o si un menor
tiene unión sexual con una mayor de edad o con una que ha perdido la virgini-
dad por causas fortuitas, en tal caso la dote de éstas es de doscientos (denarios).
Tal es la opinión de R. Meír. Los sabios, en cambio, dicen: La dote de la que
perdió fortuitamente la virginidad es de una mina.
4. La dote de una mujer virgen que ha enviudado, o que ha sido objeto de
divorcio, o que ha realizado la ceremonia de quitar el zapato después de haber
contraído esponsales es de una mina, y no hay derecho a reclamar nada en rela-
ción con su virginidad. La dote de una prosélita, o cautiva, o esclava manumi-
tida, o que se ha hecho prosélita, o que ha obtenido la manumisión después de
haber cumplido tres años y un día es de una mina, y no hay derecho a reclamar
nada en relación con su virginidad.
5. Si uno come en casa de su suegro, sin que haya presencia de testigos, en
Judea, no tiene derecho a presentar una reclamación por razón de la virginidad
(de su esposa), debido a que estuvo solo con ella. Igual es la viuda de un laico
que la viuda de un sacerdote2: la dote de ambas es una mina. El tribunal de los
sacerdotes3 solía imponer (como dote) de una mujer virgen cuatrocientos sús,
sin que los sabios lo reprobaran.
6. Si un hombre se casa con una mujer y no halla en ella los signos de la
virginidad, y ella dice: «Después de haberme desposado contigo he sido for-
1. Por parte de quien se case con ella.
2. Viuda, hija de sacerdote.
3. Cf. Ket 13, 1; Ohal 17, 5.
El documento matrimonial (y la dote) - ketubbot Ket l, 7-2, 2
365
da y tu campo ha sido devastado», mientras que él replica: «No ha sido así,
z~ antes de haberte desposado, habiendo sido mi adquisición una adquisición
5tn 0
ada», Rabán Gamaliel y R. Eliezer dicen: Ha de ser creída. R. Yehosúa, en
e~rnbio, enseña: No podemos pender del dicho de su boca; antes bien, ha de
e resumirse que tuvo relación sexual antes de haber contraído esponsales y que
~ngañó (al no~io), en ta~to n? a~~rte pruebas a s_us palabras_- , .
7. Si ella dice: «Perdí la virginidad por un accidente fortuito», y el dice: «No
ha sido así, sino que te ha desflorado un varón», Rabán Gamaliel y R. Eliezer
dicen: Ha de ser creída. R. Yehosúa, en cambio, enseña: Nosotros no podemos
pender de su boca; antes bien, ha de presumirse que ha sido desflorada por un
hornbre en tanto no aporte pruebas a sus palabras.
8. Si la han visto hablando con un hombre en el mercado y le preguntan:
«Quién es ese tipo», (y ella responde).«Fulano de Tal, sacerdote», Rabán Ga-
maliel y R. Eliezer dicen: Ha de ser creída4• R. Yehosúa, en cambio, enseña:
No podemos pender de su boca; antes bien, ha de presumirse que ha tenido
unión sexual con un guibeonita o con un bastardo5, en tanto no aporte pruebas
a sus palabras.
9. Si ha quedado embarazada y le preguntan: «¿Qué tipo de embarazo es
éste?», y ( ella contesta:) «Se debe a Fulanito de Tal, sacerdote», Rabán Ga-
rnaliel y R. Eliezer enseñan: Ha de ser creída. R. Yehosúa, en cambio, enseña:
No podemos pender de su boca; antes bien, ha de presumirse que ha quedado
embarazada de un guibeonita o de un bastardo, en tanto no aporte pruebas a
sus palabras.
10. R. Yosé refiere: Ocurrió una vez que una muchacha bajó para coger
agua de la fuente y fue violada. R. Yojanán ben Nurí dijo: Si la mayor parte de
los padres de familia de la ciudad casan a sus hijas con sacerdotes, en tal caso
aquélla puede casarse con un sacerdote.
CAPÍTULO 2
l. Si una mujer ha enviudado o ha sido objeto de divorcio, y dice (a su
esposo): «Me desposaste siendo virgen», y él afirma: «No fue así, sino que te
desposé siendo viuda», en caso de que haya testigos que afirmen que fue (a la
ceremonia nupcial) con velo virginal y con los cabellos sueltos6, su dote es de
doscientos (denarios). R. Yojanán ben Beroka dice: También la repartición de
grano tostado es una prueba7•
2. R. Yehosúa está de acuerdo en que si un hombre dice a su compañero:
«Este campo era de tu padre y se lo compré a él», ha de ser creído, ya que la
4. Y podrá casarse con un sacerdote.
5. Por tanto, prohibida para sacerdotes.
6. Cual era la costumbre sólo de las vírgenes.
7. Se repartía entre los niños que iban a la boda, y sólo cuando se trataba de mucha-
chas vírgenes.
Ket 2, 3-9 Orden tercero: Mujeres - nashim 366
boca que declara prohibido8 es la misma boca que declara permitido9• Si hay
testigos que testifiquen que era de su padre y él afirma: «Lo he adquirido de
él», no ha de ser creído.
3. Si hay testigos que dicen: «Ésta es escritura de nuestras manos, pero
fuimos constreñidos a ello», o: «Éramos menores de edad», o: «Éramos inep-
tos para testimoniar», los tales son dignos de crédito. Pero si hay testigos que
testifican que es escritura de las manos de aquellos o que es escritura de sus
manos como la existente en otro escrito, no son dignos de crédito.
4. Si uno dice: «Ésta es escritura de mi mano», y: «Ésta es escritura de la
mano de mi compañero», y si otro dice: «Ésta es escritura de mi mano y ésta
otra de la mano de mi compañero», son dignos de crédito". Si uno dice: «Ésta
es escritura de mi mano», y el otro dice: «Ésta es escritura de mi mano», están
necesitados de unir a otro con ellos. Ésta es la opinión de Rabí. Los sabios di-
cen: No necesitan unir a ellos (otro testimonio), sino que un hombre que afirma:
· «Esta escritura es mía» es digno de crédito.
5. Si una mujer dice: «Fui mujer desposada, pero ahora estoy divorciada»,
ha de ser creída, ya que la boca que prohíbe es la boca que permite. Pero si hay
testigos que declaran que es mujer desposada y ella afirma: «Estoy divorciada»,
no ha de ser creída. Si dice: «He sido llevada cautiva, pero estoy pura», ha de
ser creída, ya que la boca que prohíbe es la misma que permite. Pero si hay tes-
tigos que afirman que es cautiva y ella dice: «Estoy pura», no ha de ser creída.
Si los testigos se presentan después que ella ha contraído matrimonio, no ha de
ser despedida 11•
6. Si dos mujeres han sido llevadas en cautiverio y una dice: «He sido to-
mada cautiva, pero estoy pura», y la otra afirma: «He sido tomada cautiva, pero
estoy pura», no han de ser creídas. Cuando cada una de ellas testifica de la otra,
entonces son dignas de crédito.
7. Igualmente, si hay dos hombres y uno dice: «Soy sacerdote», y el otro
dice: «Soy sacerdote», no son dignos de crédito. Cuando uno testifica del otro,
en tal caso han de ser creídos.
8. R. Yehudá dice: No puede ser admitido uno al estado sacerdotal basán-
dose en el dicho de un solo testigo. R. Eleazar dice: ¿Cuándo tiene lugar esto?
Cuando hay alguien que proteste", pero cuando nadie proteste se puede admi-
tir a uno al estado sacerdotal basándose en el dicho de un solo testigo. Rabán
Sirneón, hijo de Gamaliel, dice en nombre de R. Simeón, hijo del Prefecto: Se
puede admitir al estado sacerdotal basándose en el dicho de un solo testigo.
9. Si una mujer ha sido metida en prisión por los gentiles a causa de (un
delito) de dinero, queda permitida a su esposo; pero si es a causa de Ún crimen,
queda prohibida a su esposo. Si una ciudad ha sido tomada por tropas, todas
8. Afirmando que anteriormente fue de su padre.
9. Diciendo que lo compró.
1 O. El escrito queda autentificado con el testimonio de dos testigos.
11. El segundo matrimonio es válido.
12. Afirmando que no procede del grupo sacerdotal.
367 El documento matrimonial (Y la dote) - ketubbot Ket 2, 10-3, 2
las mujeres que en ella se encuentran, que eran aptas para el sacerdocio, se ha-
cen inhábiles. Si tienen testigos 13, aunque sea un esclavo o una esclava, no han
de ser creídas. Nadie ha de ser creído cuando testifica en favor de sí mismo.
R. zacarías, hijo de Kasab'", dijo: «[Por el Templo!, que no ha movido suma-
no de mi mano desde que entraron los gentiles en Jerusalén y salieron de ella».
Le replicaron: «Nadie puede testificar en favor de sí mismo».
10. Las siguientes personas, cuando alcanzan la mayoría de edad, han de
ser creídas en lo que vieron siendo menores. Es digno de crédito un hombre
que dice: «Ésta es escritura de la mano de mi padre», o: «Ésta es escritura de la
mano del rabí», o: «Ésta es escritura de la mano de mi hermano», o: «Recuerdo
que Fulanita salió con el velo de virgen y con los cabellos sueltos», o: «Fula-
nito de Tal fue de la escuela a hacer la inmersión para comer la ofrenda»'5, o:
«Acostumbraba a participar con nosotros en la era», o: «Este lugar es un lugar
donde ha sido. enterrado un muerto», o: «Hasta aquí acostumbrábamos a llegar
en día de sábado». Pero ninguno es digno de crédito cuando afirma: «Fulanito
tenía aquí un camino en este lugar», o: «En este lugar tenía Fulanito el puesto
donde solía lamentarse».
CAPÍTULO 3
l. Éstas son las jóvenes por cuya causa se ha de pagar una multa16; si un
hombre tiene unión sexual con una bastarda, o una guibeonita, o una sama-
ritana, o si tiene unión sexual con una prosélita, o una cautiva, o una esclava
manumitida, o que se ha hecho prosélita, o que ha sido liberada antes de cum-
plir el tercer año de edad y un día, o si tiene unión sexual con su hermana, o la
hermana de su padre, o la hermana de su madre, o la hermana de su mujer, o
la mujer de su hermano, o la mujer del hermano de su padre, o con una mujer
durante el periodo de la menstruación, en tales casos se impone a causa de ellas
una multa. A pesar de que esos (transgresores) están sujetos al exterminio17, no
están sujetos a la pena capital por parte del tribunal de justicia.
2. Éstas son aquéllas por las que no se paga multa: si uno tiene una unión
sexual con una mujer prosélita, o una cautiva, o una esclava manumitida, o
que se ha convertido, o que ha sido liberada después de haber cumplido tres
años y un día. R. Yehudá dice: La cautiva que ha sido rescatada permanece en
su santidad 18, incluso aunque sea mayor de edad. Si uno tiene unión sexual con
su hija, o la hija de su hija, o la hija de su hijo, o la hija de su mujer, o la hija
del hijo de ella, o -la hija de la hija de su mujer, no tiene que pagar multa, ya
13. Que testimonien que no han sido violadas.
14. Sacerdote en Jerusalén durante la dominación romana, testificó a favor de su mujer.
15. Prueba de que es sacerdote.
16. Impuesta por violación de una joven (Dt 22, 29).
17. Por parte de Dios, con muerte prematura o repentina (cf Lv 18, 29).
18. Se la considera corno in tocada.
Ket 3, 3-8 Orden tercero: Mujeres - nashim 368
que es reo de muerte19, cuya decisión queda en manos del tribunal de justicia
y todo reo de muerte no está obligado a .pagar una multa de dinero, ya que
está escrito: Será ciertamente castigado, a no ser que ocurra una desgracia":
3. Respecto a la joven que ha contraído esponsales y que ha sido objeto de
divorcio, enseña R. Yosé el Galileo: No se paga a causa de ella multa. R. Aqui-
ba, por el contrario, afirma: Hay que pagar multa a causa de ella y su montante
revierte en su beneficio21.
4. El seductor paga por tres conceptos, el violador por cuatro: el seductor
paga por razón de la vergüenza, por razón de la indignidad y por razón de la
multa. El violador añade a estos motivos la razón del dolor causado. ¿Qué dife-
rencia existe entre el violador y el seductor? El violador paga por razón del dolor
inferido, mientras que el seductor no paga; el violador ha de pagar inmediata-
mente, el seductor sólo cuando despide (a la mujer); el violador ha de beber de
su propio vaso22, mientras que el seductor, si quiere despedirla, puede hacerlo.
5. ¿Cómo se ha de entender el beber de su propio vaso? (Ha de casarse con
ella) incluso aunque sea coja, o ciega, o esté plagada de furúnculos. Pero si se
encuentra en ella inmoralidad o si no es apta para casarse con israelita23, en tal
caso aquél no tiene permiso para continuar unido a ella, ya que está escrito: Le
será para él mujer", es decir, una mujer apta para él.
6. Si una huérfana contrae esponsales y luegoª es objeto de divorcio, en-
seña R. Eleazar: El seductor está exento (de pagar la multa)", pero el violador
queda obligado.
7. ¿Cuál es (el castigo) por razón de la vergüenza? Todo se regula con-
forme ( a la condición) de aquel que comete la vergüenza y de aquella que la
sufre26• Y ¿por razón de la indignidad? Se ha de considerar como si fuera una
esclava para vender, cuánto valía y cuánto vale. La multa es igual para cual-
quier varón. Todo lo que ha sido fijado expresamente en la Torá es igual para
cualquier persona.
8. Siempre que haya posibilidad de venta no tiene lugar la multa y cuando
hay posibilidad de multa no tiene lugar la venta. Una menor de edad27 puede
ser vendida28 y no se paga por ella multa. Por una joven29 se paga multa y no
puede ser vendida. La adulta no puede ser vendida y no se paga por ella multa.
a.y luego: o
19. Sujetos al abrasamiento (San 9, !).
20. Ex 21, 22.
21. No para su padre.
22. Tiene que quedarse con la mujer, ya sea a gusto o contra su voluntad.
23. A causa de su origen.
24. Dt 22, 29.
25. Porque se supone que ella dio el consentimiento, y siendo ella huérfana, la multa
iría a sus manos, y tiene derecho a renunciar a ella.
26. Cuanto menor sea la posición del ofensor, mayor la vergüenza, y cuanto menor sea
la posición de la ofendida, menor la vergüenza.
27. Menor de doce años.
28. Su padre la puede vender como esclava.
29. De doce a doce años y medio.
369 El documento matrimonial (Y la dote) - ketubbot Ket 3, 9-4, 3
9. Si uno dice: «Seduje a la hija de Fulanito de Tal», paga lo correspondien-
te a la vergüenza y a la indignidad, pero no por la multa". Si uno dice: «Robé
(un animal), lo maté y lq vendí», paga su valor según el dicho de su boca, pero
no paga el valor doble, o cuádruple, o el quinto31. (Si dice:) «Mi buey mató a
Fulanito», o: «Al buey de Fulanito», paga según su palabra. (Si dice:) «Mi buey
mató al siervo de Fulanito»32, no paga basándose en su declaración. Ésta es la
norma general: En todo caso en que se ha de pagar más de lo que corresponda
al mal inferido, no se paga basándose en la atestación propia.
CAPÍTULO 4 1
11
1. Si una muchacha fue seducida, (la compensación debida) por la ver- !;
!\
güenza inferida, por la indignidad y por la multa pertenece a su padre; (y tam-
bién la compensación debida) por el dolor causado cuando se trata de una r
mujer violada. Si se presentó ante el tribunal antes de morir el padre, entonces '
pertenece al padre. Si el padre ha fallecido, en tal caso pertenece a los herma-
nos". Si no pudo presentarse a juicio antes de la muerte del padre, entonces
pertenece a ella misma. Si se presentó en el tribunal antes de que se hiciera
adulta, pertenece al padre. Si falleció el padre, pertenece a los hermanos. Si
no pudo presentarse ante el tribunal antes de que se hiciera adulta, pertenece a
ella misma. R. Simeón enseña: Si no ha podido recoger la compensación antes
de que muera su padre, en tal caso le pertenece a ella. La obra de sus manos
y lo que ella ha encontrado34, aunque no lo haya recogido, si murió su padre,
pertenece a los hermanos35•
2. Si un hombre promete a su hija36 y luego es objeto de divorcio o si la
promete y luego se queda viuda, su dote le pertenece a él. Si la casó y luego
fue objeto de divorcio o si la casó y quedó viuda, su dote le pertenece a ella37.
R. Yehudá afirma: La primera pertenece al padre. Le dijeron: Después de haber-
la casado, el padre no tiene ninguna potestad sobre ella.
3. Si la hija de una prosélita se ha hecho prosélitajuntamente con su madre
y se comporta deshonestamente38 (ha de ser muerta) por estrangulamiento39.
No se le aplica lo de la puerta de la casa de su padre" ni lo de las cien selás41•
30. Quien confiesa por iniciativa propia una transgresión castigada con una multa está
libre del pago.
31. Cf. Ex 21, 37; 22, 3.
32. Por el que tiene que pagar treinta siclos (Ex 21, 32).
33. Como herederos del padre.
34. BM 1, 5.
35. Quienes tienen obligación de alimentarla.
36. Menor de edad.
37. Con el casamiento ha salido de la órbita del dominio del padre.
38. Después de los esponsales.
39. Y no por apedreamiento (cf. Dt 22, 21).
40. Como a una israelita (Dt 22, 21).
41. En caso de ser acusada falsamente (Dt 22, 19).
Ket 4, 4-7 Orden tercero: Mujeres - nashim 370
Si la concepción no tuvo lugar en santidad42, pero el dar a luz sí, en ese caso
(ha de ser muerta) por lapidación. No se le aplica, sin embargo, lo de la puerta
de la casa de su padre ni lo de las cien selás. Si tanto la concepción como el
dar a luz tuvieron lugar en santidad, se considera como una israelita en todos
los efectos. Si tiene padre, pero no tiene la puerta de la casa de su padre43, o si
tiene la puerta de la casa de su padre, pero no tiene padre, en tal caso (ha de
ser muerta) por lapidación, ya que no se dice la puerta de la casa de su padre
sino por precepto.
4. El padre tiene derecho sobre la hija44 en lo tocante a su casamiento, ya
se efectúe por dinero, documento o unión sexual. Tiene también derecho sobre
lo que ella encuentra y sobre la obra de sus manos, puede anular sus votos45 y
recibir el libelo de su repudio46• No puede, sin embargo, hacer usufructo de sus
bienes47 mientras ella viva. Si ella está desposada, le lleva la ventaja el marido,
ya que éste puede beneficiarse del usufructo de sus bienes mientras ella viva.
Pero está obligado a cuidar de su manutención, proveer su rescate48 y encargar-
se de su entierro. R. Yehudá dice: Incluso el más pobre de Israel no dispondrá
de menos de dos flautas y una plañidera49.
5. Ella permanecerá siempre bajo la autoridad paterna hasta que no paseª,
con las nupcias, a la dependencia del marido. Si el padre la entrega a los en-
viados del marido, ella pasa a depender de la autoridad del marido. Si el padre
se va con los enviados del marido o si los enviados del padre se van con los
enviados del marido, entonces está bajo la autoridad del padre. Si los enviados
del padre la entregaron a los delegados del marido, pasa a depender de la auto-
ridad del marido.
6. El padre no está obligado a la manutención de su hija. Ésta es la explica-
ción que dio R. Eleazar ben Azarías delante de los sabios en la viña de Yavne:
«Los hijos heredan y las hijas reciben la manutención». Del mismo modo que
los hijos no heredan sino tras la muerte del padre, así las hijas no reciben la
manutención sino tras la muerte de sus padres.
7. Si (el marido) no le escribió el documento nupcial, la mujer virgen tiene
derecho a percibir doscientos denarios y la viuda una mina, ya que es una con-
dición impuesta por el tribunal. Si él le ha asignado un campo de una mina de
valor en lugar de doscientos sús y no escribe: «Todos los bienes que poseo han
de responder por tu dote», está obligado, ya que es una condición impuesta por
el tribunal.
a. no pase, con las nupcias, a la dependencia del marido: no pase bajo el baldaquino
42. Antes de la conversión de la madre.
43. Si su padre no tiene casa.
44. Menor de doce años y medio.
45. Nm 39, 5.16.
46. En caso de ser despedida como prometida.
4 7. Que le corresponden por parte materna.
48. En caso de quedar cautiva.
49. En el entierro.
371 El documento matrimonial (y la dote) - ketubbot Ket4, 8-5, 2
8. Si no escribió para ella: «Si fueres hecha cautiva, te rescataré y te tomaré
de nuevo como mujer», o si se trata de la mujer de un sacerdote": «Te llevaré a
tu ciudad», está obligado, ya que es una condición impuesta por el tribunal.
9. Si ha sido hecha cautiva, está obligado a su redención. Si dice: «Ahí tie-
ne la carta de repudio y su dote, que se rescate a sí misma», no puede hacerlo.
Si está herida, está obligada a curarla. Si dice: «Ahí tiene la carta de repudio y
su dote, que se cure a sí misma», puede hacerlo así.
10. Si no escribe para ella: «Los hijos varones que tengas de mí hereda-
rán el dinero de tu dote aparte de la parte que tendrán juntamente con sus
herrnanos»51, está obligado, ya que es una condición impuesta por el tribunal.
11. (Si no ha escrito:) «Las hijas que tengas de mí residirán en mi casa y
serán alimentadas a expensas de mis bienes en tanto que no encuentren mari-
do», queda obligado, ya que es una condición impuesta por el tribunal.
12. (Si no ha escrito:) «Tú permanecerás en mi casa y serás alimentada a
expensas de mis bienes mientras estés viuda en mi casa», está obligado, ya que
es una condición impuesta por el tribunal. Así acostumbraban a escribir los
habitantes de Jerusalén. Los habitantes de Galilea asimismo acostumbraban a
escribir como los de Jerusalén. Los habitantes de Judea solían escribir: «Hasta
que plazca a los herederos darte la dote». Por esto los herederos, si quieren,
pueden darle la dote y despedirla.
CAPÍTULO 5
1. Aunque se haya dicho que una mujer virgen tiene derecho a percibir
doscientos denarios y una viuda una mina, si quiere añadir más, aunque sean
cien minas, puede hacerlo. Si enviudó o si fue objeto de divorcio, ya sea des-
pués de los esponsales, ya después del casamiento, tiene derecho a percibir la
totalidad. R. Eleazar ben Azadas enseña: Después del casamiento tiene dere-
cho a percibir la totalidad. Después de los esponsales, la virgen tiene derecho a
percibir doscientos denarios y la viuda una mina, ya que le hizo la asignación52
sólo para el caso de que se casara. R. Yehudá dice: Si quiere ( el esposo) puede
escribir para la mujer virgen un recibo de doscientos denarios, en tanto que ella
escribe: «Recibí de ti una mina», o para la viuda (un recibo) de una mina, en
tanto que ella escribe: «Recibí de ti cincuenta sús». R. Meír dice: Si uno asigna
a una virgen menos de doscientos denarios y a una viuda menos de una mina,
su unión es inmoral.
2. A la virgen se le conceden doce meses, después de haber sido solici-
tada por el marido53, para que se provea a sí misma. Del mismo modo que se
concede a la mujer, así se ha de conceder también al varón para que se provea
50. Que con ello queda prohibida a su marido.
51. Por parte de otras esposas.
52. La promesa de darle una adición.
53. Tras los esponsalicios.
- 1~
1 Ket 5, 3-7 Orden tercero: Mujeres - nashim 372
a sí mismo. A la viuda (se le conceden) treinta días. Si pasado el tiempo no
se han casadoª, (las mujeres) pueden comer a costa de los bienes (del esposo
prometido) y de sus ofrendas54. R. Tarfón dice: Se le puede dar la totalidad de
la ofrenda. R. Aquiba dice: Una mitad en productos profanos y la otra mitad en
productos de ofrenda.
3. El levir ( que sea sacerdote) no le da el derecho de comer ( de los produc-
tos de ofrenda). Si pasó seis meses con el marido55 y seis con el levir, o incluso
todo el tiempo con el marido menos un día con el levir, o todo el tiempo con el
levir menos un solo día con el marido, en tal caso ella no puede comer de los
frutos de la ofrenda. Esta fue la primera enseñanza. Un tribunal declaró poste-
riormente: La mujer no puede comer de los frutos de la ofrenda hasta que no es
introducida en el lecho nupcial.
4. Si uno consagra la obra de las manos de su mujer, ésta puede trabajar y
comer (del trabajo). El sobrante, según R. Meír, es cosa consagrada. R. Yoja-
. nán el Zapatero dice: Es cosa profana.
5. Estos son los trabajos que ha de realizar la mujer para su marido: moler
el grano, cocer el pan, lavar, cocinar, amamantar al hijo, prepararle la cama,
trabajar la lana. Si le ha traído una esclava, no tiene que moler el grano, ni
cocer el pan, ni lavar; si le trajo dos, tampoco necesita cocinar ni amamantar al
hijo. Si son tres, no tiene que prepararle la cama ni trabajar la lana. Si son cua-
tro, puede sentarse en un sillón. R. Eliezer dice: Incluso aunque le traiga cien
esclavas puede obligarla a trabajar la lana, ya que la ociosidad lleva al vicio.
Rabán Simeón ben Gamaliel dice: Si uno obliga a su mujer a hacer un voto de
no trabajar, ha de despedirla y darle su dote, porque la ociosidad conduce al
embrutecimiento del espíritu.
6. Si uno obliga a su mujer a hacer voto de no realizar el acto sexual, la
escuela de Samay enseña: (Ella puede consentirlo) por dos semanas. La escuela
de Hilel, en cambio, enseña: (Ella puede consentirlo) por una semana. Los estu-
diosos pueden ausentarse sin el permiso (de su mujer) para estudiar la ley hasta
treinta días; los obreros, una semana. La obligación del débito matrimonial im-
puesto por la ley es: los ociosos, todos los días; los trabajadores, dos veces por
semana; los arrieros, una vez por semana; los camelleros", una vez cada treinta
días; los marineros, una vez cada seis meses. Ésta es la opinión de R. Eliezer.
7. Si la esposa se opone (a la relación marital), se le ha de disminuir la
dote a razón de siete denarios por semana. R. Yehudá dice: Siete tropaicos57•
¿Hasta cuánto le puede disminuir? Hasta el montante de la dote. R. Yosé di-
ce: Puede continuamente irla disminuyendo, ya que podría sobrevenir (a su
mujer) una herencia por otro lugar y en tal caso podría percibir de aquélla el
a. no se han casado + o han muerto sus maridos
54. Si el prometido es sacerdote.
55. Prometida, pero no casada.
56. A causa de sus largos viajes.
57. Medios denarios.
El documento matrimonial (y la dote) - ketubbot Ket 5, 8-6, 3
373
importe que le correspondiera. De igual manera, si ( el marido) se opone ( a la
relación marital), ha de añadirle a la dote tres denarios por semana. R. Yehudá
dice: Tres tropaicos.
8. Si uno alimenta a su mujer a través de una tercera persona, no puede
darle menos de dos kab de trigo o de cuatro kab de cebada58• R. Yosé dice: No
le proveyó con cebada a no ser R. Ismael, que vivía junto a Edom 59• Debe darle
(asimismo) medio kab de legumbres, medio lag de aceite, un kab de higos secos
0 una mina de torta de higos. En caso de carecer de ello le da a cambio otros
frutos60. Le dará también una cama, un cobertor y una estera. Le ha de entregar
igualmente una pañoleta61 para la cabeza, un cinturón para la cintura, zapatos
de fiesta en fiesta62, vestidos por valor de cincuenta sús una vez al año. Pero
no tiene obligación de darle vestidos nuevos en verano ni usados en invierno,
sino que ha de entregarle vestidos por valor de cincuenta sús en invierno. En el
verano se viste con la ropa gastada. Los vestidos usados le pertenecen a ella.
· 9. Ha de entregarle asimismo una maá de plata para sus necesidades y
puede comer con él en la noche de cada sábado. En caso de no entregarle una
maá de plata para sus necesidades, la obra de sus manos será propiedad suya. i
1
y ¿qué trabajo ha de realizar ella para él? (Hasta hilar lana) de un peso de cinco
selás de urdimbre en Judea que son diez en Galilea. O diez selás de tejido en
Judea que son diez en Galilea. Si ella tiene que amamantar, se le disminuye
1
el trabajo y se le aumenta la alimentación. ¿A qué se aplica esto? Al pobre en
Israel, pero al notable, conforme a su dignidad.
CAPÍTULO 6
l. Las cosas que la esposa encuentra y el fruto del trabajo de sus manos per-
tenece al marido. De su herencia tiene el usufructo el marido mientras ella viva.
(La compensación debida) por razón de la vergüenza inferida o de la indignidad
le pertenece a ella. R. Yehudá ben Betera enseña: Si todo ocurre sin que se se-
pa, dos partes pertenecen a ella y una a él. Pero si la cosa es sabida, dos partes
pertenecen a él y una a ella. La parte de él ha de ser dada de inmediato. Con la
parte de ella se adquiere un terreno y el marido tiene el usufructo63.
2. Si un hombre intentó dar a su yerno dinero y el yerno muere, dicen los
sabios: Puede decir: «A tu hermano estaba dispuesto a darle, pero a ti no».
3. Si una mujer intenta traer a su marido64 mil denarios, él le ha de asignar65
correspondientemente quince minas. Pero en relación con cualquier otra cosa
58. Semanalmente.
59. Idumea, en el sur de Palestina.
60. Literalmente, «de otra parte».
61. Según Rashí, anualmente.
62. En las tres grandes fiestas de peregrinación.
63. Sólo tras la muerte del marido o tras el divorcio recupera el usufructo.
64. En el matrimonio.
65. Para su dote matrimonial.
~ , 11
Ket 6, 4-7, 1 Orden tercero: Mujeres - nashim 374
de cierto valor66, él le asigna menos de un quinto67. «Valor estimado de una
mina», y si corresponde realmente el valor de una mina, en tal caso él tiene
derecho sólo a una mina. Si el valor estimado68 es de una mina, ella tiene que
dar treintaiún selás y un denario. Si fuese de cuatrocientos, ella tiene que dar
quinientos. Lo que el marido asigna lo hace con un quinto de menos.
4. Si ella quiere traerle dinero contante y sonante, una selá de plata es
computada como seis denarios69. El marido ha de comprometerse a darle diez
denarios para la bolsa por cada mina", Rabán Simeón ben Gamaliel enseña:
Todo ha de conformarse a la costumbre del país.
5. Si uno da a su hija como esposa sin fijar condiciones 71, no ha de darle me-
nos de cincuenta sús. Si dispuso llevarla sin vestidos, no puede decir el marido:
«Cuando la lleve a mi casa, la vestiré con vestido», sino que ha de vestirla cuan-
do está todavía en la casa de su padre. De igual modo, si uno da en casamiento
a una huérfana, no ha de darle menos de cincuenta sús. Pero si hay dinero, la
· provee según su dignidad.
6. Una huérfana que fue casada por su madre o sus hermanos con su con-
sentimientoª y a la que asignan cien o cincuenta sús, cuando alcance la mayoría
de edad puede exigir de aquéllos que le den lo que le corresponde. R. Yehudá
enseña: Si uno ha dado en casamiento a la primera hija, ha de dar a la segunda
en la misma manera en que ha dado a la primera. Pero los sabios dicen: Sucede
a veces que una persona es pobre y luego se hace rica, o que es rica y luego se
empobrece. Se ha de hacer, pues, una estimación de la riqueza y dar según ella.
7. Si uno da a un tercero dinero para su hija" y ésta declara que tiene con-
fianza plena en el marido 73, el depositario debe hacer según lo que se le había
dispuesto. Ésta es la opinión de R. Meír. R. Yosé enseña: Si se tratase de un
campo y ella quisiera venderlo, se considera vendido desde aquel momento74•
¿Cuándo se aplica esto? Esto vale para una mayor de edad; pero si se trata de
una menor, sus actos son nulos.
CAPÍTULO 7
1. Si uno obliga a su mujer con voto a renunciar a todo beneficio por parte
de él y (si el voto) dura hasta treinta días, debe proveer a su sustento. Si es por
más tiempo, ha de despedirla y darle la dote. R. Yehudá dice: Si se trata de un
a. con su consentimientoJ
66. Bienes muebles.
67. Del valor estimado.
68. Del objeto dado en la boda.
69. Un tercio más.
70. Que ella trae al matrimonio.
71. Sin acordar ningún regalo o donación.
72. Para que adquiera un campo para ella o para que lo dé como dote tras su muerte.
73. Demandando, consiguientemente, que se le entregue a él el depósito.
74. Y puede disponer del dinero de la venta, que puede entregar al marido.
El documento matrimonial (y la dote) - ketubbot Ket 7, 2-7
375
laico, puede mantenerla ( como esposa) si la cosa dura un mes; pero si dura dos
rneses, debe despedirla y entregarle la dote. Si se trata de la mujer de un sacer-
dote, puede mantenerla si la cosa dura dos meses; si son tres, ha de despedirla
y entregarle la dote75.
2. Si uno obliga por voto a su mujer a no probar un determinado fruto, ha
de despedirla y entregarle la dote. R. Yehudá dice: Si se trata de un laico y la
cosa dura un día, puede conservarla. Si dura dos, ha de despedirla y entregarle
la dote. Si se trata de la mujer de un sacerdote y la cosa dura dos días, puede
conservarla; si dura tres, ha de despedirla y entregarle la dote.
3. Si uno obliga a su mujer con voto a no embellecerse con un determinado
artificio, ha de despedirla y entregarle la dote. R. Yosé enseña: Si se trata de
pobres, cuando no le fijó término76; si se trata de ricas, cuando le fijó treinta días.
4. Si uno obliga" por voto a su mujer a que no vaya a casa de su padre y
éste habita en la misma ciudad que ella, si se extiende (la prohibición) por un
mes, la puede conservar; por dos meses, ha de despedirla y entregarle la dote.
Si el padre habita en otra ciudad distinta, (si la prohibición se extiende) a una
sola de las fiestas de peregrinación, puede conservarla; si se extiende a las tres,
ha de despedirla y entregarle la dote.
5. Si uno obliga a su mujer con voto a no ir a casa de duelo o a una fiesta,
ha de despedirla y entregarle la dote, porque le cierra (toda puerta). Si él argu-
menta que lo hace por otra razón, está permitido. Si él le dice a ella78: «Con la
condición de que digas a Fulanito lo que tú me has dicho a mí o lo que yo te he
dicho a ti», o: «(Con la condición de que) llenes ( calderos de agua) y los viertas
en el estiércol», ha de despedirla y entregarle la dote.
6. Estas son las mujeres que han de ser despedidas sin entregarles la dote:
aquella que quebranta la ley de Moisés o la ley judía. ¿Cuál es la ley de Moisés?
Si da, por ejemplo, de comer sin haber separado antes el diezmo79, o si tiene
relación sexual durante el periodo de la menstruación'", o si no separa la masa
sacerdotal81, o si hace votos y no los observa82. ¿Cuál es la ley judía? Si sale con
el pelo suelto, o si teje en la plaza, o si habla con cualquier hombre. Abá Saúl
enseña: También aquella que maldice a sus padres en su presencia. R. Tarfón
dice: También una chillona. ¿Quién es la mujer chillona? Aquella que, cuando
habla en casa, la oyen los vecinos.
7. Si un hombre contrae esponsales con una mujer con la condición de que
no tenga ella hecho voto alguno y resulta después que tenía votos, los esponsa-
75. El sacerdote no puede volver a casarse con la divorciada, de ahí que se le dé un
margen temporal más amplio para pensar.
76. A la duración del voto.
77. Rashí entiende esto como una confirmación por parte del marido de un voto hecho
por la mujer.
78. A efectos de anulación del voto.
79. Nm 18, 21 s.
80. Lv 18, 19.
81. Nm 15, 18s.
82. Dt 23, 21.
Ket 7, 8-8, 1 Orden tercero: Mujeres - nashim 376
les son nulos. Si la toma como esposa sin haber hecho condición alguna y resul-
ta que ella había hecho votos, la puede despedir, sin tener que darle dote alguna.
(Si uno se casa con una mujer) con la condición de que no tenga ningún defecto
fisico y resulta después que lo tiene, el casamiento es nulo. Si se ha casado con
ella sin haberle puesto condición alguna y resulta después que tenía defectos
físicos, la puede despedir sin darle dote. Todos aquellos defectos corporales que
hacen a uno inepto para el sacerdocio83 hacen también ineptas a las mujeres.
8. Si los defectos corporales se encuentran en ella mientras todavía es-
tá en casa de su padre, éste ha de aportar pruebas de que aquellos defectos
sobrevinieron después de que ella había contraído los esponsales y que, por
consiguiente, su campo había sido devastado84. Si ya ha pasado a depender del
marido, éste debe aportar pruebas de que los defectos corporales los tenía ella
antes de los esponsales y que su adquisición, por tanto, había sido errónea. Ésta
es la opinión de R. Meír. Los sabios dicen: ¿Cuándo se aplica esto? Cuando son
defectos corporales que no están a la vista, pero si se trata de defectos visibles
no se puede poner objeción alguna. Si en aquella ciudad hay un baño público,
tampoco puede poner objeción alguna por razón de defectos corporales ocul-
tos, ya que la puede hacer examinar a través de sus propios familiares.
9. Si a un hombre le sobrevienen defectos corporales, no se le puede cons-
treñir a despedir a su mujer. Rabán Simeón ben Gamaliel dice: ¿Cuándo se
aplica esto? Cuando se trata de defectos corporales insignificantes, pero si se
trata de defectos corporales mayores se le ha de obligar a despedirla.
10. Estos son los que han de ser constreñidos a despedir a la mujer: el que
está llagado, el que tiene pólipos, el que recoge ( excrementos de perro), el fun-
didor de cobre y el curtidor de pieles, ya hubieren sobrevenido (los defectos cor-
porales) antes de haber contraído matrimonio o después. De todos estos casos
dice R. Meír: A pesar de que ella hubiere aceptado ( casarse con él, no obstante
los defectos), puede decir: «Creía que podría resistirlo, pero en verdad no pue-
do». Los sabios, en cambio, dicen: Ha de resistir incluso por fuerza, excepto en
caso de que el marido esté afligido de llagas, porque en tal caso ella lo podría
consumir85• Ocurrió una vez en Sidón que un curtidor de pieles murió, quedán-
dole un hermano que también era curtidor de pieles. Los sabios dijeron: (La
mujer viuda) puede decir: «A tu hermano pude soportarlo; a ti, no».
CAPÍTULO 8
1. Si a una mujer le sobrevienen bienes antes de contraer esponsales, están
de acuerdo las escuelas de Samay y de Hilel que puede venderlos o darlos y que
sus actos son válidos. Si los bienes le sobrevienen después de haber contraído
los esponsales, la escuela de Samay dice: Puede venderlos. La escuela de Hilel,
83. Lv 21, l 7ss.
84. Siendo, por tanto, desafortunado.
85. Con la relación marital.
377 El documento matrimonial (y la dote) - ketubbot Ket 8, 2-5
en cambio, afirma: No puede venderlos. Pero ambas escuelas coinciden en que
si ella los vende o los regala, su acto es válido. R. Yehudá enseña: Dijeron de-
lante de Rabán Gamaliel: Si ( el marido) ha adquirido el derecho sobre la mujer,
¿no lo ha adquirido sobre los bienes? Le dijeron: Nos encontramos en una situa-
ción embarazosa con los (bienes) nuevos86 y vosotros vais ahora a complicar-
nos con los viejos. Si (los bienes) le sobrevinieron después de haber contraído
matrimonio, están de acuerdo unos y otros en que si ella los vende o los dona,
el marido los puede quitar al comprador. (Si le sobrevinieron) antes de casarse
y luego se casó, Rabán Gamaliel enseña: Si los vendió o los donó, su actuación
es válida. R. J anina ben Aqabia enseña: Preguntaron a Rabán Gamaliel: «Si ( el
marido) adquirió derecho sobre la mujer, ¿no adquirirá también derecho sobre
sus bienes? Les respondió: Nos encontramos en una situación embarazosa con
los (bienes) nuevos y vosotros vais a complicamos con los viejos».
2. R. Simeón hace distinción entre unos bienes y otros. Los bienes que son
conocidos al marido no los puede ella vender; si los vende o los dona, su actua-
ción no tiene valor. Los que no son conocidos al marido no los puede vender;
pero si los vende o los dona, su actuación es válida.
3. Si le sobreviene a ella una suma de dinero, se adquiere con ella un terreno
y él puede tener el usufructo. Si los frutos son arrancados del terreno, se adquie-
re con ellos un terreno y el marido puede tener el usufructo. Si (los frutos) están
todavía ligados al terreno, enseña R. Meír: Se hace una estimación de cuánto
vale con los frutos y cuánto vale sin los frutos. Con la diferencia se compra un
terreno del que el marido puede tener el usufructo. Los sabios enseñan: Los fru-
tos ligados al terreno le pertenecen a él; los arrancados del terreno son de ella.
Con éstos se puede adquirir un terreno del que él podrá tener el usufructo.
4. R. Simeón enseña: En el caso en que se beneficia con el casamiento, se
perjudica cuando la divorcia, y en el caso en que se perjudica con su casamien-
to, se beneficia con su separación. En cuanto a los frutos que están ligados a
la tierra: con el casamiento son propiedad del marido; con la separación, de la
mujer. Respecto a los frutos que han sido ya arrancados del terreno: con el casa-
miento son propiedad de la mujer; con la separación, del marido.
5. Si le sobrevienen a ella ( en herencia) esclavos o esclavas de edad, pueden
venderlos y adquirir con su valor un terreno del que el marido tendrá el usufruc-
to. Rabán ben Gamaliel enseña: No necesita venderlos, ya que constituyen un
título de honor para la casa de su padre. Si le sobrevienen ( en herencia) olivos o
viñas viejas, puede venderlos como leña y con su valor puede adquirir un terreno
del que el marido podrá gozar el usufructo. R. Yehudá enseña: No los puede ven-
der, porque constituyen un título de honor de la casa de su padre. Si uno invierte
dinero en los bienes de su mujer, ya invierta mucho y saque poco beneficio de
ello, ya invierta poco y saque mucho beneficio de ello, lo que ha invertido, in-
vertido está, y lo que ha usufructuado, usufructuado está. Pero si ha invertido y
no ha sacado beneficio, jurará cuánto ha invertido y lo puede recuperar.
86. Bienes que sobrevienen después del matrimonio.
Ket 8, 6-9, 1 Orden tercero: Mujeres - nashim 378
6. Si a una mujer que está esperando contraer matrimonio de levirato le
sobrevienen (en herencia) bienes, están de acuerdo las escuelas de Samay y
de Hile) en que si los vende o los dona, su actuación es válida. En caso de que
muera, ¿qué han de hacer con su dote y con los bienes que se vienen y van con
ella?87 La escuela de Samay enseña: Se los reparten entre los herederos del ma-
rido y los del padre. La escuela de Hile), en cambio, afirma: Los bienes, a quie-
nes tienen el derecho; la dote queda en posesión de los herederos del marido;
los bienes, que vienen y se van con ella, quedan en posesión de los herederos
del padre.
7. Si su hermano dejó dinero, se compra con ello un terreno88, del cual él
puede tener el usufructo. (Si dejó) frutos ya arrancados del terreno, puede ad-
quirir con ellos un terreno y gozar el usufructo. (Si dejó) los frutos todavía liga-
dos al terreno, enseña R. Meír: Se hace una estimación de qué valor tiene con
los frutos y cuál sin ellos; con la diferencia se puede comprar un terreno y gozar
del usufructo. Los sabios, en cambio, afirman: Los frutos que están todavía
unidos a la tierra son propiedad de él; los arrancados de la tierra, pertenecen al
primero que llega; si fue el marido el primero, él los adquiere; si fue primera la
mujer, se adquiere con ellos un terreno y él puede tener el usufructo. Si se casa
con ella, se considera como su mujer en todos los aspectos, a excepción de que
su dote corre a cargo de los bienes de su primer marido.
8. Él no le puede decir: «Mira, tu dote está puesta encima de la mesa», sino
que todos sus bienes son aval para la dote. Del mismo modo89, no puede decir
un marido a su mujer: «Mira, tu dote está puesta encima de la mesa», sino que
todos sus bienes tienen que responder por su dote. Si se divorcia de ella, no
tiene más que su dote; si la vuelve a tomar, es igual a cualquier otra mujer y
no tiene más que su dote".
CAPÍTULO 9
l. Si uno declara por escrito a su mujer: «No tengo ningún derecho ni re-
clamación frente a tus bienes», en tal caso puede tener él el usufructo mientras
ella viva, y si muere (su mujer), puede heredarla. Si es así, ¿por qué le declara
por escrito: «No tengo ningún derecho ni reclamación frente a tus bienes»? De-
bido a que si ella los vende o los dona, su actuación es válida. Si le declaró por
escrito: «No tengo ningún derecho ni demanda frente a tus bienes y sus frutos»,
en tal caso no puede gozar del usufructo mientras ella viva, pero si muere (la
mujer), puede heredarla. R. Yehudá enseña: Él puede tener el usufructo (delos
bienes de la mujer) a no ser que escriba: «No tengo ningún derecho ni deman-
da frente a tus bienes ni a sus frutos ni a los frutos de sus frutos por siempre
87. Bienes de los que el marido sólo tiene el usufructo.
88. Para asegurar su dote.
89. Muchos textos omiten esta sentencia.
90. No puede reclamar la antigua.
379 El documento matrimonial (y la dote) - ketubbot Ket9,2-7
jamás». Si le declaró por escrito: «No tengo derecho ni demanda frente a tus
bienes, a sus frutos y a los frutos de sus frutos, en vida tuya y en muerte tuya»,
no puede gozar del usufructo mientras ella viva, y si muere, no puede heredar-
la. Rabán Simeón ben Gamaliel enseña: Si (la mujer) muere, puede heredarla,
puesto que puso una condición contraria a lo establecido en la Torá, y cualquier
condición contraria a lo establecido en la Torá no tiene validez.
2. Si uno muere y deja mujer, acreedores y herederos, y tenía un depósito de
dinero o un préstamo en manos de otros, dice R. Tarfón: Se han de dar al más
quebradizo de entre ellos91• R. Aquiba enseña: En la justicia no tiene lugar la
compasión, sino que se han de dar a los herederos, ya que todos los demás tienen
necesidad del juramento, mientras que los herederos no tienen necesidad de él.
3. Si dejó frutos ya arrancados de la tierra, el primero (encogerlos) adquiere
el derecho sobre ellos. Pero si la mujer adquirió más de lo que corresponde a la
dote o si el acreedor se apropió más de lo que corresponde a la deuda, el sobran-
te, de acuerdo con R. Tarfón, se da al más quebradizo de entre ellos. R. Aquiba,
en cambio, enseña: En la justicia no tiene lugar la compasión, sino que se da
a los herederos, ya que todos los demás necesitan de un juramento, mientras
que los herederos no.
4. Si uno hace a su mujer tendera o la nombra administradora, puede obli-
garle a prestar juramento92 siempre que quiera. R. Eliezer enseña: Incluso de su
huso y de la masa93•
5. Si le declaró por escrito: «No te impondré voto o juramento alguno», no
puede obligarle a prestar juramento, pero sí puede obligar a prestar juramento a
sus herederos y a los que vienen con su poder94. (Si declara:) «No te impondré
voto o juramento alguno ni tampoco a tus herederos ni a los que vengan con tu
poder», no puede obligarle a prestar juramento, ni a ella, ni a sus herederos ni
a los que vengan con su poder. Pero sus herederos pueden exigir de ella prestar
juramento, así como de sus herederos y de los que vienen con su poder. (Si
declara por escrito:) «No te impondré voto ni juramento alguno ni yo, ni mis
herederos, ni ninguno de los que vengan con mi poder, a ti, a tus herederos o a
los que vengan con tu poder», no puede exigirle juramento ni él, ni sus suce-
sores, ni los que vengan con su poder, (no se le puede exigir) ni a ella, ni a sus
herederos, ni a los que vengan con su poder.
6. Si ella se va de la tumba de su marido, a la casa de su padre o si vuelve
a casa de su suegro y no es nombrada administradora, los herederos no pueden
exigirle ningún juramento. Pero si es nombrada administradora, los herederos
pueden exigirle juramento respecto al futuro, pero no sobre el tiempo ya pasado.
7. Si una mujer causa perjuicio a su dote, no se le paga ( el resto) a no ser
bajo juramento. Si hay un testigo que afirme que ella ya recibió el montante
91. Al que pierde más.
92. De que no se comporta fraudulentamente.
93. Es decir, puede obligarle a prestar juramento sobre su comportamiento honrado
respecto a la administración de la casa.
94. Si se ha divorciado y éstos demandan la dote.
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Ket 9, 8-9 Orden tercero: Mujeres - nashim 380
(de la dote), no se le paga a no ser que preste juramento. Si se trata de bienes
de huérfanos o de bienes subyugados95 o de (su marido) ausente, no se le paga
a no ser que preste juramento.
8. Si una mujer ha disminuido su dote, ¿de qué manera puede ocurrir? Si
su dote era de mil sús, y él le dice: «Has recibido ya tu dote», mientras que ella
responde: «No he recibido más que una mina», no ha de pagarle" sino bajo jura-
mento. Si hay un testigo que testifica contra ella diciendo que le ha sido pagada
(la dote), ¿de qué manera ocurre? Si su dote era de mil sús y él le dice: «Has
recibido ya tu dote», mientras que ella afirma: «No la he recibido», y un testigo
testifica contra ella que ha sido pagada, no le habrá de pagar sino bajo juramen-
to. Si se trata de bienes subyugados, ¿de qué manera ocurre? Si uno vende sus
bienes a otros y ella ha de ser pagada por los compradores, no le habrá de pagar
a no ser bajo juramento. Si se trata de bienes de huérfanos, ¿de qué manera ocu-
rre? Si uno muere y deja sus bienes a huérfanos y ella ha de ser pagada por los
huérfanos, no habrá de pagarle sino bajo juramento. Si se trata de los bienes de
uno que no está presente, ¿de qué manera ocurre? Si uno parte para una ciudad
del mar y ella ha de ser pagada con los bienes del que no está presente, no será
pagada sino bajo juramento. R. Simeón enseña: Siempre que ella demande su
dote, los herederos pueden obligarle a prestar juramento, pero si ella no deman-
da su dote, los herederos no pueden obligarle a prestar juramento.
9. Si una mujer presenta el libelo del divorcio, pero no el documento matri-
monial, puede demandar su dote. Si tiene el documento matrimonial, pero no el
libelo del divorcio, y declara: «Se me ha perdido el documento del divorcio»,
mientras que él dice: «He perdido el documento del recibo»97; de igual manera,
si un acreedor presenta la factura sin prosbol98, en tales casos no se paga. Rabán
Sirneón ben Gamaliel enseña: En tiempo de peligro99 una mujer puede coger su
dote sin necesidad de libelo de divorcio y un acreedor su deuda sin necesidad de
prosbol. (Si presenta) dos cartas de divorcio y dos documentos matrimoniales,
puede coger las dos dotes. (Si presenta) dos documentos matrimoniales y una
sola carta de divorcio o un documento matrimonial y dos cartas de divorcio o
un documento matrimonial, una carta de divorcio y un certificado de defunción
( del marido), en tal caso no puede coger más que una dote, porque quien despide
a su mujer y la vuelve a tomar, lo hace sólo bajo la condición de la primera dote.
Si un padre casa a un hijo menor, la dote de ella es válida'?', ya que a causa de
eso la ha conservado como mujer. Si un hombre se hace prosélito juntamente
con su mujer, su dote es válida, ya que bajo esa condición la ha conservado.
95. Bienes hipotecados o vendidos.
96. El resto.
97. De haber pagado la dote.
98. En el año sabático se remitían todas las deudas (Dt 15, 2). Con elprosbol, el acree-
dor se garantizaba el pago de la deuda incluso después del año sabático.
99. Tiempo de persecución religiosa, en el que tales documentos delatan la fe de las
personas.
100. Después que él adquiere la mayoría de edad.
El documento matrimonial (y la dote) - ketubbot Ket 10, 1-6
381
CAPÍTULO 10
l. Si está casado con dos mujeres y muere, la primera mujer tiene prece-
dencia sobre la segunda y los herederos de la primera tienen precedencia sobre
los de la segunda. Si se casó con una mujer y luego ésta murió, y si luego se
casó con una segunda y él falleció, la segunda y los herederos de ésta tienen
precedencia sobre los herederos de la primera.
2. Si uno estuvo casado con dos mujeres que luego murieron y más tarde
falleció él también, si los hijos huérfanos demandan el contrato matrimonial
de la madre y no hay a disposición más que (los fondos) de los dos contratos
matrimoniales, se reparten por partes iguales. Si existe un denario sobrante, en
tal caso unos reciben el contrato matrimonial de su madre y los otros reciben
asimismo el contrato matrimonial de su madre. Si los huérfanos dicen: «Consi-
deramos los bienes de nuestro padre por valor de un denario más» a fin de reci-
bir lo correspondiente al contrato matrimonial de su madre, no se les ha de hacer
caso, antes bien, se ha de hacer una estimación de ellos delante del tribunal.
3. Si existen otros bienes que irán (a engrosar la herencia), no se les ha de
considerar como si ya estuvieren poseídos. R. Simeón enseña: Incluso aunque
haya allí bienes muebles, no ayudan nada, en tanto no haya bienes inmuebles
cuyo valor sobrepase en un denario a las dos ketubbot.
4. Si uno estaba casado con tres mujeres y muere, y si la dote de la primera
era de una mina, la de la segunda de doscientos denarios y la de la tercera de
trescientos, y no hay más que una mina, se reparte en partes iguales. Si hay dos-
cientos denarios, la de una mina recibe cincuenta denarios, mientras que la de
doscientos y la de trescientos reciben cada una tres denarios de oro. Pero si dejó
trescientos denarios, la de una mina toma cincuenta, la de doscientos una mina
y la de trescientos seis denarios de oro. De igual modo, si tres personas pusieron
el dinero en una bolsa, ya ganen, ya pierdan, se la reparten proporcionalmente.
5. Si uno está casado con cuatro mujeres y muere, la primera precede a la
segunda, la segunda a la tercera y la tercera a la cuarta. La primera ha de prestar
juramento a la segunda'?', la segunda a la tercera y la tercera a la cuarta. La
cuarta, sin embargo, es pagada sin juramento. Ben Nanás dice: ¿Sólo por ser la
última tendrá ventaja? Tampoco ella será pagada si no presta juramento. Si todas
fueron despedidas el mismo día, toda la que precede a su compañera, aunque só-
lo sea por una hora, tiene derecho sobre ella; por esto en Jerusalén se acostumbra
a indicar por escrito la propia hora. Si todas habían sido despedidas en la misma
hora y no había más que una mina, se repartía entre ellas a partes iguales.
6. Si uno está casado con dos mujeres y vende su campo y la primera mu-
jer declara por escrito al comprador: «No tengo frente a ti ningún derecho ni
reclamación», la segunda puede demandarlo del comprador, la primera de la
segunda y el comprador de la primera y así indefinidamente hasta que lleguen a
un compromiso. Lo mismo se ha de aplicar a un acreedor o a una acreedora.
101. En caso de que ésta sospeche que la otra recibió ya la dote en vida del marido.
Ket 11, 1-6 Orden tercero: Mujeres - nashim 382
CAPÍTULO 11
1. La viuda ha de ser alimentada a costa de los bienes de los huérfanos y
el fruto del trabajo de sus manos pertenece a éstos. Estos no están obligados a
correr con los gastos de su entierro. Sin embargo, los herederos de su dote son
los que están obligados a correr con los gastos del sepelio.
2. Una viuda, ya sea después de haber contraído esponsales, ya sea después
de haber contraído matrimonio, puede vender (sus bienes)1º2 sin necesidad de
sentencia de tribunal. R. Simeón enseña: Si es viuda después de haber contraí-
do matrimonio puede venderlos sin necesidad de sentencia de tribunal, pero si
es después de haber contraído tan sólo los esponsales, no puede venderlos a no
ser tras sentencia de tribunal, debido a que no tiene derecho a ser alimentada y
toda aquella que no tiene derecho a ser alimentada no puede vender (sus bie-
nes) sino con sentencia del tribunal.
3. · Si una mujer vendió su dote o parte de ella, o si empeñó su dote o parte
de ella, o si dio su dote a otro o parte de ella, no puede vender el resto sino con
sentencia del tribunal. Los sabios dicen: Ella puede venderla incluso cuatro 0
cinco veces. Puede venderla también por razón de su manutención sin sentencia
del tribunal y declarar por escrito: «La he vendido por razón de (mi) manuten-
ción». La divorciada no puede vender sino con sentencia del tribunal.
4. Si una viuda, que disponía de una dote de doscientos denarios, vende1º3 lo
qué valía una mina por doscientos denarios o lo que valían doscientos denarios
por una mina, ha recibido su dote. Si su dote era una mina y vendió lo que valía
una mina y un denario por una mina, su venta no tiene valor'?', incluso aunque
ella dijere: «Devolveré el denario a los herederos», la venta es nula. Rabán Si-
meón ben Gamaliel enseña: Su venta siempre es válida!" en tanto le quede un
campo de nueve kab o un huerto de medio kab o, según la opinión de R. Aquiba,
un cuarto de kab. Si su dote era de cuatrocientos sús, y vendió parte de ella a una
persona por una mina y parte a otra por otra mina, y un denario por una mina, (la
venta) a este último es inválida, mientras que la realizada a los otros es válida.
5. Si en la evaluación'" hecha por los jueces se han quedado un sexto por
debajo de su valor o un sexto por encima, la venta es inválida. Rabán Simeón
ben Gamaliel enseña: Su venta es válida. De otra manera, ¿qué autoridad va
a tener el tribunal? Pero si hicieron un documento de inspección!", aunque
vendan lo que vale una mina por doscientos denarios o lo que valen doscientos
denarios por una mina, su venta es válida.
6. Si una mujer ha ejercido el derecho del rehusamiento, o si está ligada al
marido en segundo grado de parentesco prohibido por los sabios, o si es estéril,
102. Bienes del marido difunto, para establecer su dote o para su sustento.
103. Un campo.
104. Porque ha vendido parte sobre lo que no tiene derecho.
105. Porque puede reponer la diferencia.
106. De los bienes a vender para formar la dote.
107. Si los compradores inspeccionaron debidamente el terreno.
383 El documento matrimonial (y la dote) - ketubbot Ket 12, 1-4
no tiene derecho a la dote, ni al usufructo, ni a la manutención, ni a la indemni-
zación. Pero si desde el principio fue desposada como mujer estéril, tiene dere-
cho a la dote. Si una viuda se casa con un Sumo Sacerdote, o una divorciada, o
una que ha realizado la ceremonia de quitar el zapato con un simple sacerdote,
o una israelita con un guibeonita o un bastardo, tienen derecho a dote'?",
CAPÍTULO 12
1. Si uno contrae matrimonio con una mujer y ésta le impone como con-
dición que provea la manutención de su hija'?" durante cinco años, éste queda
obligado a alimentarla por cinco años. Si la referida mujer contrae matrimonio
con otro hombre y le impone como condición que provea a la alimentación de
su hija durante cinco años, está obligado a alimentarla durante cinco años. El
primero no podrá decir: «Cuando venga junto a mí la alimentaré», sino que
tiene que enviarle los alimentos al lugar donde está la madre. Del mismo modo
no pueden decir ambos: «La alimentaremos conjuntamente», sino que uno la
ha de alimentar y el otro le ha de dar el precio de su alimentación.
2. En caso de casarse11º, el marido ha de alimentarla, mientras que los otros
le entregarán el precio correspondiente a la alimentación. Si (los que fueron sus
maridos) mueren, las hijas son alimentadas a costa de los bienes libres mientras
que ella es alimentada a costa de los bienes subyugados, ya que ella es conside-
rada como una acreedora. Los más alertados acostumbraban a escribir: «Con la
condición de que alimente a tu hija cinco años siempre que tú estés conmigo».
3. Si una viuda dice: «No deseo moverme de la casa de mi marido», los
herederos no pueden decirle: «Vete a la casa de tu padre y nosotros proveeremos
a tu sustento», sino que han de alimentarla en casa de su marido y darle una
habitación conforme a su dignidad. Si dice: «No deseo moverme de mi casa
paterna», los herederos pueden decirle: «Si vienes junto a nosotros, tendrás el
sustento (por parte nuestra), pero si no vienes junto a nosotros, no proveeremos
a tu sustento». Si ella arguye debido a que es joven y que ellos son jóvenes, han
de proveer a su sustento y ella puede permanecer en la casa de su padre.
4. En tanto que ella permanezca en la casa paterna, puede demandar siem-
pre su dote; pero cuando vive en la casa de su marido, sólo puede recuperar
su dote dentro de los veinticinco años, porque en veinticinco años puede hacer
tanto bien (a los parientes) como correspondía a su dote. Tal es la opinión de
R. Meír que habló en nombre de Rabán Simeón ben Gamaliel. Pero los sabios
dicen: Cuando vive en casa del marido, puede recuperar en cualquier momento
la dote, mientras que si habita en la casa paterna no puede recuperarla sino
después de veinticinco años. Si ella muere, sus herederos deben demandar su
dote dentro de los veinticinco años.
108. A pesar de ser matrimonio prohibido.
109. De otro hombre.
110. Antes de cumplirse los cinco años.
Ket 13, 1-5 Orden tercero: Mujeres - nashim 384
CAPÍTULO 13
1. En Jerusalén hubo dos jueces de derechoª civil: Admón y Janán ben
Abisalón. Janán dio dos sentencias y Admón siete. Si uno partió para una ciu-
dad marítima y si su mujer demanda recibir los alimentos que le son debidos
Janán decía: Ha de prestar juramento al final'!', pero no al principio'<. Lo~
hijos de los Sumos Sacerdotes, sin embargo, diferían de él y afirmaban: Ha de
prestar juramento al principio y al fin. R. Dosa ben Harkinas seguía la opinión
de éstos. Pero Rabán Yojanán ben Zakay decía: Janán ha hablado bien. Sólo
hay que hacerle prestar juramento al final.
2. Si un hombre partió para una ciudad marítima y si otro proveyó al sus-
tento de la mujer de aquél, dice Janán que el último perdió su dinero113. Los hi-
jos de los Sumos Sacerdotes, sin embargo, diferían de él y decían: Ha de jurar
cuánto invirtió y lo ha de recuperar. R. Dosa ben Harkinas seguía la opinión de
éstos. En cambio, Yojanán ben Zakay decía: Janán ha hablado bien. (La obra
del extraño) es como si hubiera colocado las monedas sobre la cornamenta de
un ciervo.
3. Admón dio siete sentencias. Si uno muere y deja hijos e hijas y los bie-
nes son cuantiosos, los hijos varones son los herederos y las hijas han de ser
alimentadas'!", Si los bienes son reducidos, las hijas han de ser alimentadas (a
costa de ellos) mientras que los hijos varones van a las puertas (a ejercer la
mendicidad). Admón decía: ¿Debido a que soy varón voy a salir perjudicado?
Rabán Gamaliel decía: Veo (la razón) de la opinión de Admón.
4. Si un hombre reclama de su prójimo unas jarras de aceite y éste admite
que se trata de unos cántaros (vacíos), afirma Admón: Debido a que ha reco-
nocido en parte la justicia de la reclamación, se le ha de hacer jurar. Pero los
sabios dicen: Eso no es un reconocimiento de la misma especie115 de la recla-
mación. Rabán Gamaliel dice: Veo la razón de las palabras de Admón.
5. Si un hombre se propuso entregar dinero a su yerno y luego le puso el
pie , ella117 puede quedarse allí hasta que blanqueen los cabellos de su cabe-
116
za118. Admón enseña: Ella podría decir: «Si yo me hubiera propuesto entregarlo
por mí misma, podría quedarme aquí hasta que blanquearan los cabellos de mi
cabeza, pero habiendo sido mi padre el que se lo propuso, ¿qué puedo hacer
yo? O casarme o quedar libre». Rabán Gamaliel afirmaba: Veo la razón de las
palabras de Admón.
a. de derecho civil: para hurtos
111. Cuando ha fallecido el marido y ella demanda la dote.
112. Cuando demanda la alimentación.
113. Puesto que lo hizo sin ser comisionado por el marido.
114. Hasta su matrimonio.
115. Pues aquél reclama aceite, mientras que los otros sólo reconocen haber recibido
cántaros vacíos.
116. Es decir, no se lo entrega.
117. La hija.
118. Esto es, no se puede obligar al yerno ni a casarse con ella ni a divorciarse de ella.
385 El documento matrimonial (y la dote) - ketubbot Ket 13, 6-11
6. Si uno contesta (la propiedad de otro) respecto a un campo, mientras que
él mismo está subscrito como testimonio119, afirmaAdmón: Él puede decir: «El
segundo me resulta pacífico, mientras que el primero es más duro que aquél».
Los sabios, en cambio, decían: Perdió su título de derecho. Si ( el vendedor)12º
puso el campo (contestado) como señal fronteriza a otra persona121, perdió ( el
contestatario) su título de derecho.
7. Si un hombre partió para una ciudad marítima y el camino de su cam-
po se ha perdido122, afirmaAdmón que puede ir por la vía más corta 123• Los sa-
bios, en cambio, dicen: Se adquirirá otro camino aunque sea por cien minas124
0 volará por el aire.
8. Si uno muestra a su vecino un documento de deuda y el otro le muestra
( otro documento) donde consta que aquél le vendió su campo, Admón afirma:
Puede decir: «Si te hubiera sido deudor, podrías haberte hecho pagar cuando
me vendiste el campo». Los sabios, en cambio, dicen: Éste fue prudente al
venderle el campo, ya que así podía tomarlo en prenda.
9. Si dos personas se muestran dos documentos de mutua deuda, afirma
Admón125: Si yo era deudor tuyo, ¿cómo podías tú prestarme algo? Los sabios,
en cambio, dicen: Cada uno ha de recuperar su deuda.
10. Tres países entran en consideración respecto al matrimonio: Judea, el
otro lado del Jordán y Galilea. No pueden obligar a salir (a la mujer) de una
provincia a otra ni de un lugar a otro. Pero dentro del propio país sí se la puede
llevar de una ciudad a otra y de un lugar a otro, pero no de una ciudad a un lu-
gar ni de un lugar a una ciudad. La pueden llevar de una habitación mala a otra
mejor, pero no de una buena a otra mala. Rabán Simeón ben Gamaliel enseña:
Tampoco (la pueden llevar) de una habitación mala a otra buena, porque la
buena puede también perjudicarle.
11. Todos pueden ser llevados a Israel, pero no se puede sacar a nadie de
allí. Todos pueden ser llevados a Jerusalén, pero no se puede sacar a nadie
de allí, lo mismo se trate de hombres, mujeres (o esclavos). Si uno ha contraí-
do matrimonio dentro del territorio de Israel y se ha divorciado de su mujer
dentro del territorio de Israel, ha de pagarle en monedas de Israel. Si contrajo
matrimonio con su mujer dentro del territorio de Israel y se divorció de ella
en Capadocia, ha de pagarle en monedas del territorio de Israel; si contrajo
matrimonio en Capadocia y se divorcia en Israel, ha de pagarle en moneda del
territorio de Israel. Rabán Simeón ben Gamaliel dice: Ha de pagarle en moneda
de Capadocia. Si uno ha contraído matrimonio con su mujer en Capadocia y se
divorcia de ella en Capadocia, ha de pagarle en moneda de Capadocia.
119. En el documento de venta.
120. Cuyo derecho al campo es contestado.
121. A la que vendió un campo adyacente.
122. Habiéndose apropiado el terreno los que están en tomo.
123. Atravesando el campo del vecino.
124. Esto es, a cualquier precio.
125. Que el último en tener la deuda puede decir al primero: «Si yo era deudor tuyo ... ».
LOS VOTOS
(nedarim)
El tratado Nedarim versa sobre los votos, cuya base bíblica se halla en Nm 30, 2-17.
El Pentateuco distingue dos tipos de votos: 1) Voto de consagración, en virtud del cual
una persona dedica al altar o al servicio del Templo un bien de su propiedad. Este voto
reviste dos modalidades principales: a) puede ser «personal», y entonces es obligatoria su
realización aun cuando el objeto o animal haya desaparecido, muerto, etc.; b) puede estar
reférido al objeto concreto, de modo que si éste, por ejemplo, un animal, muere o se hace
inepto, cesa la obligación del voto. 2) Voto de abstención, en virtud del cual una persona
se prohíbe a sí misma o a otra el uso o beneficio de algo de su propiedad, o se prohíbe a
sí misma obtener beneficio de los bienes de otro. Estos votos tienen fuerza cuando son
pronunciados con una de estas fórmulas: a) explícitamente, como: «Este objeto me esté
prohibido como un sacrificio»; b) usando un sustitutivo a la palabra, como: «Este objeto
sea para mí conam»; c) sólo alusivamente, como: «Me esté prohibido por voto tal cosa».
En el presente tratado se consideran los votos del segundo tipo, de abstención, mien-
tras que los de consagración se tratan básicamente en el tratado Qiddushim.
Según Maimónides, la razón de incluir el tratado Nedarim justo después del tratado
Ketubbot y en el orden de las «mujeres» se debe a que el capítulo de los votos (Nm 30)
se refiere básicamente a los votos de la mujer y a su anulación por el padre o el marido.
El tratado tiene once capítulos, cuyo contenido es el siguiente:
Cap. 1: Fórmulas impropias de juramento con fuerza vinculante.
Cap. 2: Fórmulas no vinculantes, diferencia juramento-voto, fórmulas ambivalentes.
Cap. 3: Cuatro tipos de votos que son inválidos.
Caps. 4-5: Votos que impiden a otro sacar beneficio de otro.
Caps. 6-7: Votos que vedan a otro la comida, el vestido, enseres, etc. de otra persona.
Cap. 8: Votos cuya operancia está ligada a un plazo o a una condición.
Cap. 9: Anulación de votos.
Cap. 1 O: Personas capacitadas para la anulación del voto de una joven o una mujer.
Cap. 11: Votos que puede anular el padre o marido, errores en relación con los votos,
personas en las que los votos tienen siempre fuerza vinculante.
CAPÍTULO 1
1. Cualquier modo sustitutivo' de hacer voto se considera como voto, igual-
mente respecto al anatema2, juramento o voto de nazireato3. Si uno dice a su
l. Cf. Nm 30, lss.
2. Lv 27, 28.
3. Nm 6, lss.
- 1
Ned 1, 2-4 Orden tercero: Mujeres - nashim 388
compañero: «Me obligo por voto a no sacar beneficio alguno de parte tuya»,
o: «Me obligo a apartarme de ti», o: «Me obligo a alejarme de ti», o: «No
probaré nada de lo tuyo», o: «No gustaré nada de lo tuyo», en tal caso le queda
prohibido. (Si le dice:) «Sea yo para ti como un anatematizado», R. Aquiba
solía inclinarse a la aplicación de la norma más severa4• (Si le dice:) «Sea
como el voto de los impíos»5, su voto es constringente en lo tocante al voto de
nazireato, de ofrenda y de juramento. (Si le dice:) «Sea como el voto de los
hombres honrados», no tienen valor sus palabras. (Pero si dice:) «Sea como
sus oblaciones voluntarias», su voto es constringente en lo tocante al voto de
nazireato y de ofrenda.
2. Si uno dice a su compañero: Conam, conaj, conás, estas palabras son
sustitutivas de corbán («ofrenda»). (Si dice:) Jerek, o jérej, o jéref, estas pa-
labras son sustitutivas dejérem («anatema»). (Si dice:) Nasik, o nasij, o pasij,
estas palabras son sustitutivas de· nesirút ( «nazireato» ). (Si dice:) Sebutá o se-
cucá, o si en el voto se sirve de la palabra motá, estas palabras son sustitutivas
de shevuá (<~uramento»)6.
3. Si uno dice: «Sea no profano7 lo que coma de ti», o «no apto», o «no
permitido», o «puro», o «impuro», o «cosa sobrante», o «cosa aborrecible», en
tal caso aquello que se intentaba con el voto queda prohibido. (Si dice: «Sea
la tal cosa para mí) como el cordero»8, o «como las habitaciones»9, o «como la
leña», o «como el fuego», o «como el altar», o «como el Templo», o «como
Jerusalén», o si hace el voto por cualquiera de los utensilios del altar, en tal ca-
so, aunque no haya mencionado la palabra corbán («sacrificio»), se considera
como voto de sacrificio. R. Yehudá enseña: Si uno dice «Jerusalén»!", es como
si no hubiera dicho nada.
4. Si uno dice: «Sacrificio», u «holocausto», o «sacrificio de ofrenda», o
«sacrificio por el pecado», o «sacrificio de acción de gracias», o «sacrificio
pacífico sea lo que como de ti», en tal caso le está prohibido. R. Yehudá, en
cambio, lo permite". (Si dice:) «Lo que coma de ti sea el sacrificio», o «como
un sacrificio», o «un sacrificio», le queda prohibido. (Si dice:) «Por un sacrifi-
cio que no comeré de ti», R. Meír lo declara prohibido. Si uno dice a su com-
pañero: «Conam sea mi boca si habla contigo», o «mi mano si trabaja contigo»,
o «mi pie si carnina contigo», le queda prohibido.
4. O sea, declarar el voto como vinculante.
5. Según la Guemará, es como si uno, teniendo un pan ante sí y pasando junto a él un
nazir, dijese: Sea para mí este pan como los votos de un impío si como de él. Si comiere el
pan, tiene que cumplir treinta días de nazireato, ofrecer un sacrificio por el sacrilegio y otro
por juramento precipitado.
6. Las palabras sustitutivas proceden todas de corrupciones o deformaciones de la pala-
bra principal.
7. Es decir, santo, por tanto prohibido para su uso.
8. Del sacrificio diario (Ex 29, 39ss).
9. Del Templo.
1 O. Suprimiendo la partícula comparativa «como».
11. Si no se menciona la partícula comparativa.
389 Los votos - nedarim Ned 2, 1-4
CAPÍTULO 2
l. Los siguientes (votos) no son vinculantes. (Si dice:) «Sea profano lo que
coma de ti», o: «Como carne de cerdo»12, o «como culto idolátrico»!', o «como
pieles agujereadas en la parte del corazón»14, o «carne mortecina»15, o «co-
mo bestia desgarrada»:", o «como cosa abominable»:", o «como reptiles»18, o
«como la masa de ofrenda de Aarón»19, o «como su ofrenda»2º, en tales casos
le está permitido. Si uno dice a su mujer: «Seas para mí como mi madre»21,
se le ha de abrir una puerta22 por otro lugar a fin de que no lo tome a la ligera23•
(Si dice:) «Conam si duermo», o «si hablo», o «si camino»; si uno dice a su
mujer: «Conam si cohabito contigo», al tal (se le ha de aplicar el precepto):
No profanarás su palabra24• (Si uno dice:) «Juro que no dormiré», o «que no
hablaré», o «que no caminaré», le está_prohibido25•
2. (Si uno dice:) «Corbán que no comeré de lo tuyo», o: «Corbán que co-
meré de lo tuyo», o: «No corbán que no comeré de lo tuyo», le está permitido.
(Pero si dice:) «Juro que no comeré de lo tuyo», o: «Juro que comeré de lo
tuyo», o: «No juro que no comeré de lo tuyo», en tal caso le está prohibido.
Se aplica más severidad al juramento que al voto y también más severidad al
voto que al juramento. ¿De qué manera? Si uno dice: «Conam la cabaña que yo
haga», o «el lulav que yo coja», o «las filacterias que me ponga», si lo hizo con
voto, está prohibido; pero si lo hizo conjuramento, está permitido, ya que no se
puede hacer juramento de transgredir los preceptos. !i
3. Hay votos dentro de otros votos, pero no puede haber un juramento
dentro de otro. ¿De qué manera? Si uno dice: «Sea nazir si como», «sea nazir
si como», y come, está obligado por cada uno de ellos26• (Sin embargo, si uno
dice:) «Juro que no comeré», «juro que no comeré», y come, es culpable por
una sola vez27.
4. A los votos sin explicitación se les aplica la norma más severa, pero con
los votos con explicitación se ha de usar la norma más indulgente. ¿De qué
manera? Si uno dice: «(Esto) sea para mí como carne salada» o «como vino de
12. Lv 11, 7.
13. Dt 7, 25.
14. AZ 2, 3.
15. Dt 14, 21.
16. Ex 22, 31. Cf. terefá en el Glosario de términos hebreos.
17.Lvll,ll.
18. Lv 11, 29.
19. Nm 15, 20.
20. Nm 18, 8.
2 l. Es decir, prohibida.
22. Para la anulación del voto.
23. Las relaciones maritales con su mujer.
24. Nm30, 3.
25. Es decir, el juramento es vinculante.
26. Cada una de las expresiones se considera como un voto por separado, quedando,
consiguientemente, obligado a cumplir dos veces con el voto del nazireato.
27. Queda obligado a la presentación de un solo sacrificio.
Ned 2, 5-3, 1 Orden tercero: Mujeres - nashim 390
libación» e hizo el voto a Dios28, le está prohibido; si lo hizo a un ídolo, le está
permitido29; si lo hizo sin explicitar, le está prohibido. (Si uno dice:) «(Esto)
sea para mí como algo consagrado» y pensaba en algo consagrado a Dios, le
está prohibido; pero si pensaba en algo consagrado a los sacerdotes, le está
permitido; si no hizo aclaración, le está prohibido. (Si uno dice: «Esto) sea para
mí como un diezmo», si hizo el voto como si fuera diezmo de anímales>, le
está prohibido; pero si pensaba en el diezmo de la era31, le está permitido; si no
hizo aclaración ninguna, le está prohibido. (Si uno dice: «Esto) sea para mí co-
mo una ofrenda»; si lo pensó como ofrenda de la cámara del Templo32, le está
prohibido; si lo pensó como ofrenda de la era, le está permitido; pero si no hizo
ninguna precisión, le está prohibido. Ésta es la opinión de R. Meír. R. Yehudá•
enseña: Si hizo el voto de ofrenda sin explicitación en Judea, queda prohibido,
pero en Galilea permitido, ya que la población de Galilea no conocía la ofrenda
de la cámara del Templo. Si hizo voto de consagración sin explicitar, en Judea
· está permitido y en Galilea prohibido, ya que la población de Galilea no cono-
cía las consagraciones a los sacerdotes.
5. Si uno hace voto usando la palabrajérem, pero dice: «No hago voto sino
por eljerem ('red') del mar», o si hace voto usando la palabra corbán ( «sacrifi-
cio»), pero dice: «No hago voto sino por los corbanot ('regalos') de los reyes»,
o (si dice): «Sea yo mismo33 corbán», pero aclara: «No hago voto sino por el
hueso que puse ante mí para hacer voto por él'?», o (si dice): «Conam sea mi
mujer si goza de mí», y aclara: «No hago voto sino pensando en mi primera
mujer de la que me divorcié», en todos estos casos no es necesario pedir (a
los sabios anulación del voto )35. Pero si lo piden, han de castigarlos y tratarlos
severamente. Ésta es la opinión de R. Meír. Los sabios dicen: Se les ha de abrir
una puerta por otra parte y se les ha de instruir para que no se comporten lige-
ramente en la materia de los votos.
CAPÍTULO 3
1. De cuatro tipos de votos pueden liberar los sabios: votos de estimulación,
votos exagerados, votos errados y votos (que no se pueden cumplir) por razón
de una constricción. Votos de estimulación, ¿qué significa? Si alguien vende un
objeto y declara: «Conam si te lo doy por menos de una selá» y el otro dice:
a. R. Yehudá enseña: los sabios enseñan
28. La carne del sacrificio era ensalada (Lv 2, 13), el vino de libación era derramado
sobre el altar.
29. Voto por cosas prohibidas es nulo.
30. Lv 27, 32.
31. Nm 18, 30.
32. Sheq 3, 1.
33. Usando el término 'esem (hueso).
34. Para dar la sensación de que hace voto.
35. No son verdaderos votos en la intención.
Los votos - nedarim Ned 3, 2-5
391
«Conam si te aumento un solo siclo», y ambos se ponen de acuerdo en tres dena-
rios. R. Eliezer ben Jacob dice: Lo mismo se aplica cuando una persona quiere
obligar a otra a que haga voto de ir a comer con él. (Si uno quiere que sus votos (
no tengan valor) dice: «Todo voto que haga en el futuro será nulo», con tal que
haga la intención en el momento de emitir el voto.
2. Votos exagerados, como cuando uno dice: «Conam si no he visto en este
camino (tanta gente) como la que salió de Egipto», o: «Si no vi una culebra
( corpulenta) como la viga de una prensa de aceite». Votos errados ( como cuan-
do uno dice): «Conam si he comido o he bebido» y luego se acuerda de que
comió y bebió, o «si como o bebo», y luego se olvida y come o bebe. O si dice:
«Conam sea mi mujer si goza de mí por haberme robado la cartera o por haber
pegado a mi hijo», y es sabido luego que no había golpeado al hijo ni robado
la cartera. Si uno ve a unas personas comiendo higos y exclama: «Sean para
vosotros corbán ('sacrificio')», y resulta que eran su padre y su hermano. Si con
éstos había además otras personas, la escuela de Samay enseña: Ellos pueden
(comerlos), mientras que los que estaban con ellos no pueden. La escuela de
Hilel, en cambio, afirma: Tanto los unos como los otros pueden (comerlos).
3. Votos (cuyo cumplimiento impide) una fuerza mayor como cuando uno
obliga a su compañero a hacer voto de ir a comer con él y enferma o enferma
su hijo o se lo impide el río. Estos son votos ( cuyo cumplimiento se hace im-
posible) por una constricción.
4. Se pueden hacer votos a los criminales, ladrones o agentes del fisco que
una cosa es ofrenda36, a pesar de que no lo sea, o que es propiedad del rey,
aunque no lo sea. La escuela de Samay enseña: En todos estos casos se puede
hacer voto, pero no juramento. La escuela de Hilel, en cambio, afirma: También
juramento. La escuela de Samay enseña: No ha de ser él el primero37 en hacer
el voto. La escuela de Hilel, en cambio, afirma: También puede ser él el pri-
mero. La escuela de Samay enseña: Sólo sobre lo que el otro le obliga a hacer
voto. La escuela de Hilel, en cambio, afirma: También sobre lo que el otro no
le obliga a hacer voto. ¿Cómo se ha de entender esto? Si a uno le dicen: «Di
conam si mi mujer goza de mí», y si él dice: «Conam si mi mujer y mis hijos
gozan de mí», la escuela de Samay enseña: Su mujer puede gozar (o sacar be-
neficio de él), pero los hijos no. La escuela de Hilel, en cambio, afirma: Tanto
unos como otros pueden.
5. (Si uno dice:) «Estas plantas sean sacrificio si no son cortadas», «este
manto sea sacrificio si no es quemado», tienen posibilidad de ser rescatados38.
(Pero si uno dice:) «Estas plantas sean sacrificio en tanto no sean cortadas», o:
«Este manto sea sacrificio en tanto no sea quemado», no tienen posibilidad de
ser rescatados39•
36. Para evitar el robo o la confiscación.
37. Ha de esperar que el ladrón le pida que haga voto.
38. Con el dinero vuelven a ser profanas.
39. Permanece el carácter sagrado aun después de haber sido rescatados.
N ed 3, 6-11 Orden tercero: Mujeres - nashim 392
6. Si uno hace voto (de no sacar beneficio) de los que hacen viaje por
mar, le está permitido ( sacar beneficio) de los que residen en tierra. Pero si
hace voto ( de no sacar beneficio) de los que habitan en tierra, le está también
prohibido (sacar beneficio) de los que viajan por mar, ya que los que viajan
por mar están comprendidos junto con los que residen en tierra. (Por viajeros
del mar se entienden) no sólo los que van de Acre a Yafa, sino también los que
habitualmente se embarcan hacia alta mar.
7. Si uno hace voto de no sacar beneficio de nadie que vea al sol, le está
prohibido asimismo sacar beneficio de un ciego, ya que la verdadera intención
era todo aquel a quien el sol contempla.
8. Si uno hace voto de no sacar ningún beneficio de aquellos de pelo negro,
le está" prohibido asimismo sacar beneficio de los calvos y de los que tienen
cabellos encanecidos. Pero puede sacar beneficio de las mujeres y niños, ya
que «pelo negro» sólo se dice de los hombres.
9. Si uno hace voto de no sacar beneficio de los ya nacidos, le está permi-
tido sacar beneficio de los que todavía han de nacer. Pero si hace voto de no
sacar beneficio de los que han de nacer, le está prohibido sacarlo de los que ya
han nacido. R. Meír, en cambio, declara permitido sacar beneficio de los ya na-
cidos. Los sabios afirman: No se refiere" sino a aquellos de los que es habitual
generar vida.
1 O. Si uno hace voto de no sacar beneficio de los que reposan en sábado, le
está prohibido sacar beneficio de un israelita y de un samaritano. Si uno hace
voto de no sacar beneficio de los que comen ajo, le está prohibido sacar bene-
ficio de un israelita o de un samaritano. Si uno hace voto de no sacar beneficio
de los que van a Jerusalén, le está prohibido sacar beneficio de un israelita,
pero no de un samaritano.
11. (Si uno dice:) «Conam si obtuviere algún beneficio de los hijos de
Noé», le está permitido sacar beneficio de un israelita y prohibido de las na-
ciones del mundo. (Si uno dice: «Conam) si obtuviere algún beneficio de la
descendencia de Abraham», le está prohibido sacar beneficio de un israelita,
pero no de las naciones del mundo. (Si uno dice: «Conam) si obtuviere algún
beneficio de un israelita», ha de comprarles pagando más del precio y ha de
venderles por debajo del precio. (Si uno dice: «Conam) si un israelita obtu-
viere algún beneficio de parte mía, ha de comprarles por debajo del precio y
venderles por encima de él, si los otrosª tienen consideración de su situación.
(Si uno dice: «Conam) si yo obtuviere algún beneficio de ellos y ellos de mí»,
podrá obtener beneficio de los extraños". (Si uno dice:) «Conam si obtuviere
algún beneficio de los incircuncisos», le está permitido sacar beneficio de los
incircuncisos de Israel y prohibido obtenerlo de los circuncisos de las nacio-
nes. (Si uno dice:) «Conam si obtuviere algún beneficio de circunciso», le está
a. si los otros tienen consideración de su situación: no le hacen caso b. extraños:
naciones
40. El término yillodim (ya nacido).
393 Los votos - nedarim Ned4, 1
prohibido obtener beneficio de los incircuncisos de Israel, pero no de los cir-
cuncisos de las naciones, puesto que el término «incircuncisos» se aplica a los
no judíos, como está escrito: Porque todas las naciones son incircuncisas y
toda la casa de Israel es incircuncisa de corazón41, y dice ( otro texto): Este
filisteo incircunciso42• Dice también: No sea que se alegren las hijas de los fi-
listeos, no sea que se regocijen las hijas de los incircuncisos 43. R. Elazar ben
Azadas dice: Despreciable es el prepucio, ya que con él los impíos encuen-
tran un refugio, como está escrito: Porque todas las naciones son incircuncisas.
R. Ismael decía: La circuncisión es maravillosa, ya que con ella se concluyó
trece veces la alianza44• R. Yosé" dice: La circuncisión es maravillosa, ya que
puede desplazar el precepto severísimo del sábado45• R. Yehosúa ben Qorjá de-
cía: Maravillosa es la circuncisión, ya que no le fue aplazada a Moisés, el justo,
ni siquiera una hora46. R. Nehemías decía: Maravillosa es la circuncisión que
puede desplazar el precepto relativo a la lepra47• Rabí" decía: Maravillosa es la
circuncisión, ya que nuestro padre Abraham, a pesar de que cumplió todos los
preceptos, no fue llamado perfecto hasta que no se circuncidó, ya que está es-
crito: Camina delante de mi y sé perfecto48• Todavía otro dicho: Maravillosa es
la circuncisión, ya que si ella no existiera, Dios, bendito sea, no habría creado
el mundo, como está escrito: Así dice el Señor, si no existiere mi alianza día y
noche, no habría dispuesto las leyes del cielo y de la tierrar".
CAPíTUL04
1. Entre aquel que por voto no puede sacar beneficio alguno de su com-
pañero y aquel otro que por voto no puede comer de lo ( de su compañero), no
hay más diferencia que la pisada de los pies" y el uso de objetos que no sirven
para preparar en ellos la comida. Si un hombre tiene prohibido por voto no
tomar ningún alimento de su compañero, no debe prestarle ni un cemidor, ni
una criba, ni un molino, ni un horno, aunque sí puede prestarle una camisa, o
un anillo, o un abrigo, o unos aros de nariz, es decir, cualquier objeto que no
a. R. Yosé + el Galileo b. Rabí: R. Meir c. y de la tierra + Maravillosa es la circun-
cisión que contrapesa a todos los preceptos de la Torá, pues está escrito: «Mira, esta es la
sangre de la alianza que ha cerrado el Señor con vosotros» (Ex 24, 8).
41. Jr 9, 25.
42. 1 Sm 17, 36.
43. 2 Sm !, 20.
44. En el pasaje relativo a la circuncisión de Abraham (Gn 17) aparece trece veces la
palabra «alianza».
45. Está permitido realizarla en sábado.
46. Moisés estuvo a punto de morir por no haber circuncidado a su debido tiempo a su
hijo (Ex 4, 24ss).
47. Lv 13; Neg 7, 5.
48. Gn 17, l.
49. Jr 33, 25.
50. La entrada a zonas del dominio del otro.
-
Ned 4, 2-5 Orden tercero: Mujeres - nashim 394
sirve para preparar en él la comida. Pero en el lugar en el que tales objetos se
alquilan está prohibido51•
2. Si uno tiene prohibido por voto no sacar beneficio de su compañero,
éste podrá pagar por él ( el medio) siclo52, podrá satisfacer una deuda suya y
restituirle una cosa perdida. En el lugar donde se da por ello una recompensa,
el beneficio es para el Templo.
3. Puede también ofrecer su ofrenda y su diezmo con su consentimiento,
presentar por él los pichones de los que padecen o de las que padecen fluj0s3,
como asimismo de las que recientemente han dado a luz", el sacrificio por el
pecado y el sacrificio por la culpa; puede enseñarle midrás, halajoty haggadot,
pero no puede instruirle en el texto bíblico; a sus hijos, sin embargo, sí puede
instruirles en el texto bíblico. Puede también alimentar a su mujer y a sus hijos,
a pesar de que aquél ( el marido o. el padre) tenga la obligación de proveer a su
sustentcPero no puede dar de comer a sus bestias, ya sean impuras o puras.
R. Eliezer enseña: Puede alimentar las impuras, pero no las puras. Le dijeron:
¿Qué diferencia existe entre la pura y la impura? Les contestó: Que el alma
de la pura pertenece a Dios y el cuerpo a su propietario, mientras que tanto el
alma como el cuerpo de la impura pertenecen a Dios55• Le replicaron: También
el alma de la bestia impura pertenece a Dios y el cuerpo al propietario, ya que
puede venderla a un gentil o darla de comida a los perros.
4. Si uno tiene prohibido por voto sacar beneficio de su compañero, puede
entrar a visitarlo", permaneciendo en pie, pero sin tomar asiento. Puede curar-
lo de una enfermedad, pero no puede hacer una cura por dinero; puede bañarse
con él en un baño grande, pero no en uno pequeño57; puede dormir con él en la
misma cama. R. Yehudá enseña: En verano, pero no en invierno, porque puede
sacar de él beneficio. Puede sentarse con él en el mismo sofá, comer con él
en la misma mesa, pero no del mismo plato. Sí, en cambio, puede comer del
mismo plato si es de los que van pasando en círculo. No puede comer con él
de la escudilla de los obreros ni trabajar con él en el mismo surco. Ésta es la
opinión de R. Meír. Los sabios dicen: Puede trabajar con tal que esté a cierta
distancia de él.
5. Si uno tiene prohibido sacar beneficio de su compañero antes del año
séptimo", no puede ir a su campo59 ni puede comer de los frutos que penden
de las plantas; durante el año séptimo no puede ir al campo de aquél, pero sí
puede comer de los frutos que penden de las plantas. Si ha hecho voto de no
51. El dinero ahorrado podría ser utilizado para la adquisición de alimentos.
52. Ex 30, 13ss; Sheq 1, 6.
53. Lv 15, 14.29.
54. Lv 12, 6.8.
55. Quedando prohibida su degustación.
56. En caso de enfermedad.
57. Porque así contribuirá a calentarlo, beneficiando a su prójimo.
58. Lv 25, 2ss.
59. Incluso durante el año sabático en el que los dueños pierden la propiedad sobre los
frutos del campo.
395 Los votos - nedarim Ned 4, 6-5, 2
obtener de él beneficio alguno antes del año séptimo, puede ir a su campo, pero
no puede comer los frutos. En el año séptimo puede ir y comer.
6. Si uno tiene prohibido por voto no sacar beneficio de su compañero, no
puede prestarle nada ni tampoco pedirle nada prestado, no puede dejarle dinero
en préstamo ni pedírselo, no puede venderle nada ni tampoco comprarle nada.
Si le dice: «Préstame tu vaca» y el otro le contesta: «No está libre», a lo cual
aquél replica: «Conam sea rni campo si lo aro con tu vaca alguna vez», en tal
caso, si él lo araba habitualmente, no puede hacerlo, pero los demás sí60• Pero si
él no lo araba habitualmente, tanto él corno cualquier otro no pueden hacerlo.
7. Si uno tiene prohibido por voto sacar beneficio de su compañero y no
tiene nada para comer, el compañero puede acercarse al tendero y decirle: «Fu-
lanito tiene prohibido por voto sacar beneficio de parte rnía y yo no sé ahora qué
hacer». El tendero entonces puede entregarle (alimentos) a aquél y cobrar luego
a éste. Si su casa necesita ser construida o su valla levantada o en su campo hay
que recoger la cosecha, va junto a los trabajadores y les dice: «Fulanito de Tal
tiene prohibido por voto sacar beneficio de parte rnía y yo no sé qué hacen>. Los
trabajadores trabajan para aquél y luego vienen a cobrar a éste el jornal.
8. Si (los dos) se encuentran de viaje por el mismo camino (y el que tiene
prohibido por voto no sacar beneficio del compañero) no tiene qué comer,
el compañero puede dar a un tercero (alimentos) a título de regalo y de ellos
podrá comer aquél. Si no les acompaña ninguna otra persona, puede dejar (los
alimentos) sobre una roca o sobre un rnuro y decir: «Estos (alimentos) quedan
para posesión de quien los quiera». Entonces el compañero puede cogerlos y
comerlos. R. Yosé, por el contrario, lo declara prohibido.
CAPÍTULO 5
l. Si (dos) asociados61 han hecho voto rnutuarnente de no sacar beneficio
uno del otro, no pueden entrar en el patio62• R. Eliezer ben Jacob enseña: El
uno puede entrar en la porción que le pertenece y el otro en la suya. Ninguno
de los dos puede colocar en él un molino o un horno o criar dentro de él a las
gallinas. Si sólo uno tiene prohibido por voto no sacar beneficio de su compa-
ñero, no puede entrar en el patio. R. Eliezer ben Jacob enseña que puede decir
al otro: «Entro en la porción de rni propiedad, pero no en la de la tuya». Se ha
de constreñir al que hace tal voto a vender su parte63•
2. Si un hombre de la calle tiene prohibido por voto sacar beneficio de uno
de ellos, no podrá entrar en el patio. R. Eliezer ben Jacob dice: Puede decirle:
«Entro en la porción que pertenece a tu compañero, pero no en la tuya».
60. Otros pueden arar su campo con aquella vaca.
61. Vecinos de un mismo patio.
62. En el patio común, pues, no existiendo lindes, puede entrar fácilmente el uno en la
propiedad del otro.
63. Porque no puede limitar el derecho del compañero.
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Ned 5, 3-6 Orden tercero: Mujeres - nashim 396
3. Si uno tiene prohibido por voto sacar beneficio de su compañero y tie-
ne éste un baño o una prensa de aceite alquilados en la ciudad64, si continúa
teniendo participación en ello, aquél no podrá servirse de ellos; pero si el com-
pañero no tiene participación en ello, sí podrá servirse. Si uno dice a su compa-
ñero: «Sea conam tu casa si yo entro en ella o tu campo si lo compro» y luego
muere o lo vendió a otros, aquél no está obligado al voto. (Si dice:) «Conarn
sea esta casa si yo entro en ella» o «este campo si lo compro» y luego muere 0
lo vende a otros, aquél queda obligado al voto.
4. (Si uno dice a otro:) «Sea yo para ti como una cosa anatematizada»,
aquel que fue constreñido por el voto no puede (sacar de él beneficio alguno).
(Si dice:) «Seas tú para mí como cosa anatematizada», el que hace el voto no
puede (sacar beneficio alguno de su compañero). (Si dice:) «Yo sea para ti y tú
para mí (como cosa anatematizada)», ninguno de los dos puede (sacar benefi-
cio del otro). Ambos pueden (sacar beneficio) de cosas que son de emigrantes
de Babilonia65, pero no de cosas que son de la misma ciudad.
5. ¿Cuáles son las cosas que pertenecen a los emigrantes de Babilonia? Por
ejemplo, el monte del Templo, los atrios, un pozo situado en medio del camino.
¿Qué cosas se consideran pertenecientes a la misma ciudad? Por ejemplo, la
plaza, el baño, la sinagoga, el arca66, los libros. (Para sacar beneficio de estas
cosas) cada uno ha de asignar su parte al nasí61• R. Yehudá enseña: Da lo mismo
asignarla al nasi o a un simple ciudadano. ¿Qué diferencia existe entre asignarla
al nasl o a un simple ciudadano? Que el que la asigna al nasi no tiene que darle
el título de propiedad". Los sabios, en cambio, afirman que tanto al uno como al
otro se le ha de dar el título de propiedad y que mencionaron al nasi sólo porque
comúnmente ocurre así. R. Yehudá dice: Los de Galilea no necesitan dar el
título de propiedad, porque ya sus padres lo hicieron por ellos.
6. Si uno tiene prohibido por voto no sacar beneficio de su compañero y no
tienen qué comer, el compañero puede dar (alimentos) a una tercera persona
a título de regalo y el otro puede aprovecharse de ellos. Ocurrió a Bet Jorón,
cuyo padre tenía prohibido por voto sacar beneficio de él, habiendo dado en
matrimonio a su hijo, dijo a su compañero: «El patio y los alimentos te son
entregados a ti a título de regalo, pero sólo con la condición de que pueda
venir mi padre y celebre con nosotros el banquete». El otro le dijo: «Si son
míos, quedan consagrados a Dios». Aquél le replicó: «No te los di para que los
consagraras a Dios». Le dijo: «No me diste lo tuyo sino para que tú y tu padre
pudierais comer y beber y reconciliaros el uno con el otro, mientras que la
culpa68 cae sobre mi cabeza». Cuando fue llevada la cosa ante los sabios, éstos
a. de propiedad + En cambio, si la asigna a un simple ciudadano, tiene que darle el tí-
tulo de propiedad
64. Alquilados al que hace el voto.
65. Que pertenecen a todo Israel que retomó a Palestina con Esdras.
66. Donde se custodia el rollo.
67. Presidente del tribunal.
68. Por el voto roto.
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397 Los votos - nedarim Ned 6, 1-6
dijeron: «Todo don, del que no puede disponer libremente quien lo recibe, si es
consagrado no se considera como tal ni tampoco como regalo».
CAPÍTULO 6
1. Si uno hace voto de abstenerse de alimento cocido, le está permitido
comer lo asado y las cosas hervidas. Si dice: «Conam sea el alimento cocido si
llego a gustarlo», le está prohibido todo lo que ha sido cocido en la olla y está
blando, pero le está permitido si tiene forma sólida. Le está permitido un huevo
pasado por agua y calabaza preparada sobre cenizas calientes.
2. Si uno hace voto (de no comer) nada preparado en la olla, no le está
prohibido sino lo preparado en olla de cocer. Pero si dice: «Conam sea todo lo
que se introduce en la olla si como de ello», en ese caso no puede comer ningún
alimento preparado en la olla.
3. (Si ha hecho voto de no comer) conservas, sólo le está prohibido comer
conservas vegetales. (Pero si dice:) «Conam si gusto conservas», le están pro-
hibidas todo tipo de conservas. (Si ha hecho voto de no comer cosa) hervida,
sólo le está prohibido la carneª hervida. (Pero si dice:) «Conam si gusto cosa
hervida», le está prohibido todo tipo de alimento hervido. (Si ha hecho voto de
no comer) asado, sólo le está prohibido comer carne asada. Ésta es la opinión
de R. Yehudá. (Pero si dice: «Conam) si gusto alimento asado», le está prohibi-
do todo alimento asado. (Si ha hecho voto de no comer) cosa salada, solamente
le está prohibido pescado salado. (Pero si dice: «Conam) si gusto lo salado», le
está prohibido todo alimento salado.
4. (Si uno dice:) «Conam si gusto pescado o pescados», le están prohibi-
dos, tanto los grandes como los pequeños, tanto los salados como los no sala-
dos, tanto al natural como cocido, pero le están permitidos el atún desmenuzado
y la salmuera. Si uno hace voto de abstenerse de pececillos, le está prohibido
el atún desmenuzado, pero le está permitida la salmuera líquida y la salmuera
densa. Si hace voto de abstenerse de atún desmenuzado, le está prohibido" la
salmuera líquida y la salmuera densa.
5. Si uno hace voto de abstenerse de leche, le está permitido tomar suero
de leche. R. Yosé, en cambio, lo declara prohibido. Si hace voto de abstenerse
del suero de leche, le está permitido tomar leche. Abá Saúl enseña: Si uno hace
voto de abstenerse de queso, le queda prohibido tanto si es salado como si no
es salado.
6. Si uno ha hecho voto de abstenerse de carne, le está permitido el caldo
y el sedimento (de la olla). R. Yehudá, en cambio, lo declara prohibido. R. Ye-
hudá declara: Ocurrió una vez que R. Tarfón me prohibió tomar los huevos que
habían sido cocidos juntamente (con la carne)69. Le dijeron: Así es realmente,
a. la carne: la verdura b. le está prohibido: le está permitido
69. Porque adquirían el sabor de la carne.
-¡
• 1:
Ned 6, 7-7, 1 Orden tercero: Mujeres - nashim 398
pero ¿cuándo es así? Cuando uno dice: «Esta carne me sea prohibida», ya que
cuando uno hace voto de abstenerse de un alimento y éste se mezcla con otro y
le comunica su sabor, también este otro queda prohibido.
7. Si uno hace voto de abstenerse del vino, le está permitido comer un plato
que tenga sabor de vino. Pero si dice: «Conam si gusto de este vino» y cae éste
en el plato de comida, en caso de comunicarle el sabor, le queda prohibido. Si
uno hace voto de abstenerse de uvas, le está permitido tomar vino. (Si hace vo-
to de abstenerse) de aceitunas, le está permitido tomar aceite. Si dice: «Conam
sean las aceitunas y las uvas si gusto de ellas», le están prohibidas ellas y lo que
se saca de ellas.
8. Si uno hace voto de abstenerse de dátiles, le está permitido tomar la miel
de dátiles. (Si hace voto de abstenerse) de uvas invernales, le está permitido el
vinagre hecho con ellas. R. Yehudá ben Betera enseña: En todo aquello que es
llamado _con el nombre de su origen y de lo que uno hace voto de abstenerse,
queda también prohibido lo que de él se deriva. Los sabios, en cambio, lo de-
claran permitido.
9. Si uno hace voto de abstenerse de vino, le está permitido tomar sidra. Si
de aceite, le está permitido aceite de sésamo. Si de miel, le está permitido miel
de dátiles. Si de vinagre, le está permitido vinagre de uvas de invierno. Si de
puerros, le están permitidos los chalotes. Si de vegetales, le están permitidos
los vegetales silvestres, ya que tiene un nombre especificativo 7°.
10. (Si uno hace voto de abstenerse) de coles, le están prohibidos los espá-
rragos. Si de espárragos, le están permitidas las coles. Si de habas, le está per-
mitido el potaje. R. Yosé, en cambio, lo declara permitido. Si de potaje, le están
permitidas las habas. Si de potaje, le está prohibido el ajo. R. Yosé, en cambio,
lo declara permitido. Si de ajo, le está permitido el potaje. Si de lentejas, le están
prohibidas las lentejas torrefactas, molidas y preparadas con miel. R. Yosé, en
cambio, lo declara permitido. Si de lentejas torrefactasª, molidas y preparadas
con miel, le están permitidas las lentejas simples. (Si uno dice: «Conam) si
tomo cualquier forma de grano de trigo», le queda prohibido tanto si se trata en
forma de harina o de pan. (Si dice: «Conam) si pruebo cualquier tipo de haba»,
le quedan prohibidas tanto crudas como cocidas. R. Yehudá enseña (que si uno
dijere): «Conam si gusto habas o trigo», le está permitido masticarlos crudos.
CAPÍTULO 7
1. Si uno hace voto de abstenerse de verduras, le están permitidas las ca-
labazas. R. Aquiba, sin embargo, las declara prohibidas. Dijeron a R. Aquiba:
¿Acaso no dijo una persona a su mandatario: «Cómprame verduras» y el otro le
a. torrefactas, molidas y preparadas con miel]
70. La sustancia o entidad que ha de ser especificada para su identificación no está in-
cluida dentro del nombre genérico.
Los votos - nedarim Ned 7, 2-7
respondió: «No encontré más que calabazas»?71 Les replicó: Así es en verdad.
pero ¿por qué no le respondió: «No encontré más que legumbres»? Porque las
calabazas están comprendidas en las verduras, mientras que las legumbres no.
Le están prohibidas asimismo las habas egipcias frescas, y permitidas las secas.
z. Si uno hace voto de abstenerse de trigo, le están prohibidas las habas
egipcias secas. Ésta es la opinión de R. Meír. Los sabios, en cambio, enseñan
que sólo le están prohibidas las cinco especies 72. R. Meír dice: Si uno hace voto
de abstenerse de los productos del campo, sólo le están prohibidas las cinco
especies. Pero si uno hace voto de abstenerse de trigo, le está prohibido todo,
aunque le están permitidos los frutos de los árboles y las verduras.
3. Si uno hace voto de abstenerse de vestido, le está permitido llevar saco,
un lienzo o un paño. Si uno dice: «Conam si pongo sobre mí lana», puede ves-
tirse con vellones de lana. (Si dice: «Conam) si pongo sobre mí lino», puede
vestirse con borra de lino. R. Yehudá dice: Todo depende (de la intención) del
votante. Si uno iba cargado sudando y despidiendo mal olor, y dice: «Conam si
pongo sobre mí lino o lana», le está permitido vestirse (con ellos), pero prohi-
bido echárselos sobre las espaldas73.
4. Si uno hace voto de abstenerse de su casa, le está permitido usar la ha-
bitación superior. Ésta es la opinión de R. Meír. Los sabios, en cambio, dicen
que la habitación superior está comprendida en la casa. Pero si uno hace voto
de abstenerse de la habitación superior, le está permitido usar la casa.
5. Si uno hace voto de abstenerse de la cama, puede hacer uso de un diván.
Ésta es la opinión de R. Meír. Los sabios, sin embargo, afirman que el diván
se encuentra comprendido en la cama. Pero si uno hace voto de abstenerse del
diván, le está permitido hacer uso de la cama. Si uno hace voto de no entrar en
una ciudad, sí puede entrar en el área circundante de la ciudad, pero no puede
entrar en sus límites. Si uno hace voto de no entrar en una casa, no puede entrar
más allá del umbral.
6. (Si uno dice:) «Que estas frutas sean conam para mí», o «que sean conam
en mi boca», o «que sean conam para mi boca», le están prohibidas las cosas
que se han obtenido por su cambio o que han crecido de ellas. (Pero si dice:
«Conam) si las como o si las gusto», puede comer las cosas que se han obtenido
a cambio de ellas o que han crecido de ellas, cuando se trata de plantas cuya se-
milla se consume, pero cuando se trata de plantas cuya semilla no se consume,
le están prohibidos incluso los productos de los mismos productos.
7. Si uno dice a su mujer: «Sean para mí conam las obras de tus manos», o
«conam sean en mi boca», o «conam sean para mi boca», le están prohibidas
las cosas obtenidas a cambio de ellas o que han crecido de ellas. (Si dice: «Co-
nam) si como ( de ellas) o si las gusto», le están permitidas las cosas obtenidas
a cambio de ellas o que han crecido de ellas, cuando se trata de plantas cuya
71. Significando que no las cuenta entre los vegetales.
72. Trigo, cebada, espelta, avena, centeno. Cf. Hal 1, l; Pes 2, 5; Men 10, 7.
73. Ya que la intención se dirigía al ir cargado.
Ned 7, 8-8, 4 Orden tercero: Mujeres - nashim 400
semilla perece, pero si se trata de plantas cuya semilla no perece, le están pro-
hibidos incluso los productos de los productos.
8. (Si un hombre dice a su mujer: «Conam) si como de lo que tú haces
antes de Pascua», o «si me visto con lo que tú hagas antes de Pascua», y ella
le hace algo antes de Pascua, le está permitido comerlo o vestirlo después de
Pascua. (O si le dice: «Conam) si como de lo que tú hagas hasta Pascua», o «si
me visto de lo que tú hagas hasta Pascua», le está prohibido comerlo o vestirlo
después de Pascua.
9. (Si un hombre dice a su mujer: «Conam) sea todo lo que te beneficies
de mí hasta Pascua si te vas a casa de tu padre antes de la fiesta» 74, en caso de
que ella se vaya antes de Pascua, le quedará prohibido sacar beneficio de él
hasta Pascua. (Pero si ella se va) después de Pascua75, ( entonces se aplicará el
precepto) No profanará su palabra76. (Si le dice: «Conam) si tú obtienes algún
beneficio de mi parte hasta la fiesta en caso de que te vayas a casa de tu padre
· antes de Pascua», y ella se va antes de Pascua, le está prohibido obtener algún
beneficio de él antes de Pascua, pero le está permitido ir después de Pascua.
CAPÍTULO 8
l. (Si uno dice:) «Conam si gusto hoy del vino», sólo le está prohibido
hasta que anochece. (Si dice:) «Esta semana», le está prohibido toda la semana
y el sábado se incluye en la semana pasada77• (Si dice:) «Este mes», le está
prohibido todo el mes y el comienzo del mes siguiente. (Si dice:) «Este año»,
le está prohibido durante todo el año y el comienzo del año siguiente. (Si dice:)
«Este septenio», le está prohibido durante todo el septenio y el año séptimo
está incluido ( en el septenio) que pasó. Si dice: «Un día», «una semana», «un
mes», «un año», «un septenio», le está prohibido (contando) de día a día.
2. (Si dice:) «Hasta Pascua», le está prohibido en tanto no llegue; «hasta
que sea Pascua», le está prohibido hasta que no pase Pascua; «hasta antes de
Pascua», en este caso dice R. Meír: Está prohibido hasta que llegue. En cam-
bio, R. Yosé dice: Está prohibido hasta que no pase.
3. (Si dice:) «Hasta la cosecha», o «hasta la vendimia», o «hasta la recogi-
da de la aceituna», sólo le está prohibido hasta que llega ese tiempo. Ésta es la
regla general: Cuando la cosa tiene un tiempo fijo y dice «hasta que llegue»,
está prohibido hasta que llegue. (Si dice:) «Hasta que sea», le está prohibido en
tanto no sea. Cuando la cosa no tiene tiempo fijo, ya diga: «Hasta que sea», o
ya diga: «Hasta que llegue», sólo le está prohibido hasta que llegue.
4. (Si dice:) «Hasta el verano», o «hasta que sea verano», (se entiende)
hasta que la gente comienza a traer (los frutos) en los cestos. (Si dice:) «Hasta
74. Fiesta de las Cabañas.
75. Habiendo gozado en el entretanto de su beneficio.
76. Nm30, 3.
77. El sábado siguiente al voto se incluye en la semana presente y no en la futura.
401 Los votos - nedarim Ned 8, 5-7
que pase el verano», ( se entiende) «hasta que los cuchillos no sean retirados» 78;
«hasta la cosecha», ( se entiende) «hasta que comienza la gente a recoger la co-
secha del trigo», pero no la cosecha de la cebada. Todo se regula según el lugar
donde se hizo el voto. Si estaba en el monte, como en el monte79; si estaba en
la llanura, como en la llanura.
5. (Si uno dice:) «Hasta las lluvias», o «hasta que haya lluvia», (se entiende)
hasta la caída de las segundas lluvias primaverales. Rabán Simeón ben Gama-
liel dice: «Hasta que llegue el tiempo en el que suelen caer las lluvias primave-
rales». (Si dice:) «Hasta que cesen las lluvias», (se entiende) hasta que termine
todo el mes de Nisán. Ésta es la opinión de R. Meír. R. Yehudá, en cambio, dice:
Hasta que pase la Pascua. (Si dice:) «Conam si gusto este año el vino» y el año
es declarado intercalar, le está prohibido en el año, y en el mes intercalado. (Si
dice:) «Hasta principios del mes de Adar», (se entiende) «hasta principio del
primer Adar». «Hasta el fin de Adar», (se entiende) «hasta el fin del primer
Adar». R. Yehudá enseña (que si uno dice): «Conam si gusto del vino hasta que
sea Pascua», sólo le está prohibido hasta la noche de Pascua, porque no tenía
otra intención que hasta el momento en que la gente suele beber el vino.
6. Si uno dice: «Conam si gusto la carne hasta que sea el tiempo del ayu-
no», sólo le está prohibido hasta la noche del ayuno, ya que no tenía otra in-
tención que (abstenerse) hasta el momento en que la gente suele comer carne".
R. Yosé, su hijo, decía: «Conam si como ajo hasta que no sea el sábado», sólo
le está prohibido hasta la noche del sábado, ya que no tenía otra intención que
(abstenerse) hasta el momento en que la gente acostumbra a comer ajo.
7. Si uno dice a su compañero: «Conam si yo obtengo algún beneficio de ti
si tú no vienes y no coges para tus hijos un kor de grano o dos jarras de vino»,
el compañero puede anular el voto sin necesidad de intervención de un doctor
diciéndole: «Lo has dicho para hacerme un honor» y eso81 es un honor. Igual-
mente, si uno dice a su compañero: «Conam si tú obtienes un beneficio de parte
mía si no vienes y no das para mi hijo un kor de trigo y dos jarras de vino», dice
R. Meír: Le está prohibido en tanto no se lo dé. Los sabios dicen: También éste
puede anular el voto sin necesidad de intervención de un doctor diciendo: «Es
como si lo hubiera recibido». Le rogaban a uno con insistencia que se casara
con la hija de su hermana y él declaró: «Conam si ella obtiene alguna vez be-
neficio de parte mía». Del mismo modo, si uno divorcia a su mujer diciendo:
«Conam sea mi mujer si obtiene de mí alguna vez beneficio»; en tales casos
ellas pueden obtener beneficio de él, ya que él se refería sólo al matrimonio.
Si uno ruega insistentemente a su compañero que venga a comer a su casa y el
compañero dice: «Conam sea tu casa si entro en ella», le está permitido entrar
en su casa y beber allí agua fría, ya que sólo se refería a la comida y bebida.
78. Usados para cortar los higos del árbol.
79. Aunque posteriormente al voto se encuentre en llanura donde la cosecha comienza
primero.
80. En la vigilia del día de ayuno se solía comer carne para fortalecerse.
81. El no aceptar regalos.
Ned 9, 1-5 Orden tercero: Mujeres - nashim 402
CAPÍTULO 9
1. R. Eliezer dice: Se comienza a hablar con una persona (haciendo men-
ción) del honor de su padre y madre82• Los sabios lo prohíben. R. Sadoq dice:
Antes que comenzar hablándole del honor del padre y de la madre, se ha de co-
menzar hablándole del honor de Dios83. Si fuere así, no habría votos. Los sabios
están de acuerdo con R. Eliezer que si se trata de algo referente a él y a su padre
o madre, se ha de comenzar hablándole del honor de su padre o madre.
2. R. Eliezer enseña además: Se puede hacer la introducción con algo acae-
cido" después. Los sabios, en cambio, lo prohíben. ¿De qué manera? Si uno
dice: «Conam si obtengo beneficio alguno de Fulanito de Tal», y resulta que
éste deviene luego escriba85, o que casa a su hijo86 y el otro dice: «Si hubiera
sabido que iba a ser escriba o que en fecha próxima iba a casar a su hijo, no
hubiera hecho el voto». (Si dice:) «Conam si entro en esta casa», y resulta que
luego se convierte en sinagoga y dice: «Si hubiera sabido que se convertía en
sinagoga, no hubiera hecho el voto», R. Eliezer declara que no obliga, mientras
que los sabios sí.
3. R. Meír dice: Hay cosas que aparecen como ocurridas después, pero que
en realidad no son tales. Los sabios, sin embargo, no estánª de acuerdo con él.
¿Cómo se entiende esto? Si uno dice: «Conam si me caso con Fulanito de Tal
cuyo padre es un malvado», y le dicen: «Falleció» ( el padre), o «hizo peniten-
cia», o (si dice): «Conam si entro en esta casa en la que hay un perro peligroso
o en la que hay una serpiente», y le dicen: «Murió el perro», o «mataron a la
serpiente», estas cosas son como si se tratara de nuevos hechos, pero no son
consideradas como tales. Los sabios, sin embargo, no están" de acuerdo con él.
4. R. Meír enseña además: Se le puede comenzar con lo que está escrito
en la ley y se le dice: «Si hubieras sabido que transgredías el precepto No te
vengarás87, o No guardarás odio, o No envidiarás a tu hermano en tu corazón88,
o Amarás a tu prójimo como a ti mismo89, o Que tu hermano viva contigo", no
sea que empobrezca y no puedas alimentarlo». Si él dice: «Si yo hubiera sabido
que es así, no hubiera hecho el voto», en tal caso está libre ( del voto).
5. Se puede hacer la introducción con una referencia ( al pago) de la dote de
su mujer. Ocurrió una vez que uno hizo un voto de no sacar beneficio alguno
de su mujer, cuya dote91 era de cuatrocientos denarios. Fue llevada la cosa a
a. no están de acuerdo: están de acuerdo b. no están de acuerdo: están de acuerdo
82. Sugiriendo que sus padres no aprobarían sus votos.
83. Mostrándole la pecaminosidad de tal voto.
84. A base de un acontecimiento inesperado.
85. Del que ha de recibir un documento.
86. Lo que le obliga a participar en la boda.
87. Lv 19, 18.
88. Lv 19, 17.
89. Lv 19, 18.
90. Lv 25, 36.
91. Que él habría de pagarle en caso de divorcio.
403 Los votos - nedarim Ned 9, 6-10
R. Aquiba y éste declaró obligado (al marido) a entregarle la dote. Éste le dijo:
«Rabí, mi padre dejó ochocientos denarios; mi hermano se quedó con cuatro-
cientos y yo con otros cuatrocientos. ¿No es acaso suficiente que ella se quede
con doscientos y yo con otros doscientos?». R. Aquiba le replicó: Aun cuando
tuvieras que vender los pelos de tu cabeza, tendrías que darle su dote. Aquél
añadió: «Si hubiera sabido que es así, no hubiera hecho el voto». R. Aquiba
entonces le liberó de la obligación ( de cumplir el voto).
6. Se puede hacer la introducción aludiendo a los días festivos y al sába-
do92. Antiguamente se solía decir: En estos días está permitido, mientras que
en el resto está prohibido, hasta que llegó R. Aquiba y enseñó que el voto que
se disuelve en parteª se disuelve enteramente.
7. ¿De qué manera se ha de entender esto? Si uno dice: «Conam si yo saco
beneficio de cualquiera de vosotros», en caso de que se le permita (sacar bene-
ficio) respecto a uno, lo puede respecto a todos los demás. (Si dice:) «Conam
si saco beneficio de éste y de éste», en caso de que pueda hacerlo respecto del
primero lo podrá respecto de todos los demás. Pero si puede hacerlo con el
último, con éste podrá hacerlo, aunque no con los otros. Si puede hacerlo con
el del medio, puede hacerlo con él y con los que están debajo de él, pero no
con los que están encima de él. (Si dice:) «Corbán si saco beneficio de éste y
corbán si saco beneficio de aquél», en este caso es necesario abrir ( el camino
del arrepentimiento) a cada uno de ellos en particular.
8. (Si uno dice:) «Conam si gusto el vino, ya que el vino sienta mal al
intestino» y le dicen: «¿Acaso el vino viejo no hace bien al intestino?», en tal
caso puede tomar el vino viejo, pero no sólo el viejo sino cualquier suerte de
vino. (Si uno dice:) «Conam si gusto de la cebolla, ya que la cebolla es mala
para el corazón» y otro dice: «Pero la cebolla de Chipre hace bien al corazón»,
puede tomar cebolla, pero no sólo la cebolla de Chipre, sino cualquier tipo de
cebolla. Ocurrió una vez un hecho (semejante) y R. Meír declaró permitido
tomar cualquier clase de cebolla.
9. Se puede hacer la introducción refiriéndose al honor personal y al de los
propios hijos. Se le dice: «Si hubieras sabido que el día de mañana dirán de ti:
'Tal es el carácter de Fulanito que se divorcia de sus mujeres':". Y de tus hijas
dirán: 'Son hijas de una divorciada, ¿qué hizo su madre para recibir el divor-
cio?'». Si él dice: «Si hubiera sabido que es así, no habría hecho el voto», en
tal caso (su voto) queda disuelto.
10. (Si uno dice:) «Conam si me caso con Fulanita, que es horrenda»,
cuando en realidad es agradable; o «que es negra», cuando es blanca; o «que
es baja», cuando es alta, puede tomarla, no porque era horrenda y devino agra-
dable, o negra y se hizo blanca, o baja y se hizo alta, sino porque se trató de
a. en parte: en su generalidad
92. Si hizo voto de ayunar, por ejemplo, tal periodo, pero sin percatarse que coincidían
en él días festivos y sábado.
93. En caso de haber hecho voto de separarse de la mujer.
Ned 10, 1-6 Orden tercero: Mujeres - nashim 404
un voto erróneo. Ocurrió en cierta ocasión que uno hizo voto de no gozar de
la hija de su hermana. Llevaron (a la chica) a casa de R. Ismael y la embe-
llecieron. Luego le dijo R. Ismael al (que habría de desposarla): «Hijo mío
¿hiciste el voto a causa de ésta?». Él respondió: «No». Entonces R. Ismael 1~
declaró permitido (el tomarla como mujer). R. Ismael lloró en aquella ocasión
y exclamó: «Las hijas de Israel son todas agradables, únicamente la pobreza
las afea». Cuando falleció R. Ismael, las hijas de Israel entonaron una lamen-
tación: «Llorad, hijas de Israel, a R. Ismael». Es dicho asimismo de Saúl:
Llorad, hijas de Israel, a Saúl94.
CAPÍTULO 10
l. En cuanto a la joven que ha contraído esponsales, tanto su padre como
su marido95 pueden anularle los votos. Pero si los anula el padre y no el marido
o el marido y no el padre, no quedan anulados y no es necesario decir nada
cuando uno de ellos confirma ( el voto).
2. Si muere el padre, no se transmite su derecho al marido. Pero si muere
el marido, sí revierte su derecho al padre. En esto es mayor el poder del padre
que el del marido. En otro campo es mayor el poder del marido que el poder del
padre, a saber, que el marido puede anular (los votos de su prometida esposa
hechos) en su mayoría de edad, mientras que el padre no.
3. Si una (joven) hace un voto habiendo contraído esponsales (con un va-
rón) y es divorciada en aquel mismo día (que hizo el voto) y contrae de nuevo
esponsales en el mismo día, aunque sea cien veces, su padre y el último de sus
maridos (prometidos) pueden disolver sus votos. Ésta es la norma general: De
toda (joven) que no ha devenido independiente por una hora pueden anular sus
votos su padre y el último de sus maridos (prometidos).
4. Ésta es la práctica de los discípulos de los sabios: Antes de que salga su
hija fuera de su potestad, el padre le dice: «Todos los votos que hayas hecho
estando en mi casa te quedan anulados». De igual modo, el marido, antes de
que ella pase a depender de su autoridad, le dice: «Todos los votos que hayas
hecho antes de pasar a depender de mi autoridad te quedan anulados», ya que,
después de pasar a depender de su autoridad, no puede anularlos.
5. De una adulta que ha esperado doce meses96 o de una viuda que ha es-
perado tres, enseña R. Eliezer: Del mismo modo que el esposo prometido tiene
la obligación de proveer a su sustento, así puede anular (sus votos). Los sabios,
en cambio, dicen: El marido no puede anular los votos antes de que ella no pase
a depender de su autoridad.
6. Si una mujer está esperando contraer el matrimonio del levirato, ya ten-
ga un cuñado o dos, enseña R. Eliezer que (el levir) puede anular (sus votos).
94. 2 Sm 1, 24.
95. Prometido en los esponsales.
96. Desde que la pidió el marido para el matrimonio.
405 Los votos - nedarim Ned 10, 7-11, 3
R. Yehosúa dice: Si tiene un solo cuñado, no si tiene dos. R. Aquiba afirma:
Ni uno ni dos. A lo que objeta R. Eliezer: Si a la mujer que uno ha adquirido
por su propia iniciativa puede anular sus votos, ¿no habrá que deducir que a
la mujer que escogieron para él los cielos podrá anular sus votos? Le replicó
R. Aquiba: De ninguna manera, si lo afirmas de una mujer que ha adquirido por
su iniciativa y sobre la que los otros no tienen derecho alguno, ¿lo afirmarás
de la mujer que adquirieron para él los cielos y sobre la que los otros tienen
también derecho? Le dijo R. Yehosúa: Aquiba, tus palabras (son justas) cuando
se trata de dos cuñados, pero ¿qué responderías cuando se trata de un solo cu-
ñado? Le respondió: Una cuñada que espera el matrimonio del levirato no está
tan ligada al levir como la prometida a su prometido.
7. Si uno dice a su mujer: «Todos los votos que hagas a partir de ahora has-
ta que yo vuelva de tal lugar son válidos», es como si no hubiera dicho nada.
(Pero si le dice:) «Son nulos», según R. Eliezer son nulos, mientras que según
los sabios no son nulos. R. Eliezer argumenta: Si él puede anular los votos que
ya tienen fuerza, ¿no va a poder anular los votos que todavía no han adquirido
fuerza? Le contestaron: Está escrito: Su marido lo convalidará o lo anulará 97.
Lo que ha adquirido ya fuerza puede ser anulado, pero lo que no ha adquirido
todavía fuerza no puede ser anulado.
8. Todo el día es válido para la anulación de los votos. En esto se aplica la
norma más benévola y la norma más severa. ¿De qué manera? Si una mujer
hace voto en la noche del sábado, ( el marido) puede anular el voto en la noche
del sábado y en el día del sábado hasta el oscurecer. Pero si hace el voto al
oscurecer, ( el marido) puede anularlo antes de que termine de oscurecer; en
cambio, si oscureció y no lo disolvió, no puede ya anularlo.
CAPÍTULO 11
l. Estos son los votos que puede anular (el marido): todos aquellos que
implican una mortificación del cuerpo. (Como si dice:) Que me baño o que no
me baño, que me adorno o que no me adorno. R. Yosé afirma que estos votos
no implican una mortificación del cuerpo.
2. Estos son los votos que implican una mortificación del cuerpo. Si ella
dice: «Sean para mí conam todos los frutos del mundo», él puede anularlo.
«Sean para mí (conam) los frutos de esta ciudad», se los traerá entonces de otra
ciudad. (Si dice:) «Sean para mí (conam) los frutos de este tendero», no puede
anularlo. Si no hubiera para ella otra fuente de sustento que aquél, el marido
puede anularlo. Tal es la opinión de R. Yosé.
3. (Si dice:) «Conam si saco beneficio de cualquier persona», no puede
anularlo, aunque ella puede beneficiarse de la rebusca98, del fruto olvidado99
97. Nm 30, 14.
98. Lv 19, 9.
99. Dt24, 19.
Ned 11, 4-9 Orden tercero: Mujeres - nashim 406
y de la esquina de tu campoª1ºº. (Si dice:) «Conam los sacerdotes y los levitas
que se beneficien de mí», se lo cogen por la fuerza 1°1. (Pero si dice: «Conam)
estos sacerdotes y levitas que se beneficien de mí», otros le pueden coger (los
frutos debidos).
4. (Si dice:) «Conam que no trabajaré para mi padre», o «para tu padre»,
o «para mi hermano», o «para tu hermano», no puede anularlo. «Que no tra-
bajaré para ti», en tal caso no tiene necesidad de anularlo. R. Aquiba dice: Ha
de anularlo, para que no le sobrecargue más de lo que le conviene. R. Yojanán
ben Nurí dice: Ha de anularlo, no sea que se divorcie de ella y quede prohibida
para él.
5. Si su mujer hizo un voto y él piensa que fue la hija o si hizo un voto la
hija y él piensa que fue la mujer, o si hizo voto de abstención y él piensa que
lo hizo de sacrificio, o si lo hizo de sacrificio y él piensa que lo hizo de absten-
ción, o si hizo voto de abstenerse de higos y piensa que hizo voto de abstenerse
de uvas, o si hizo voto de abstenerse de uvas y piensa que lo hizo de abstener-
se de higos, debe anularlo de nuevo.
6. Si ella dice: «Conam si gusto de estos higos y de estas uvas», y él1º2 lo
mantiene para los higos, todo el voto se mantiene. Si lo anula para los higos, la
anulación no tiene efecto mientras no la extienda también a las uvas. Si dicen:
«Conam si gusto higos, (conam) si gusto uvas», se trata en tal caso de dos votos.
7. (Si uno dice:) «Sé que existen votos, pero no sé si se pueden anular», en
tal caso puede también anularlos. (Pero si dice:) «Sé que se pueden anular, pero
no sé que esto sea un voto», afirma R. Meír: No puede anularlo. Los sabios, en
cambio, enseñan que puede anularlo.
8. Si uno está impedido por voto a tener cualquier beneficio de su suegro y
éste quiere entregar a su hija dinero, puede decirle: «Mira, este dinero te lo doy
en regalo con tal de que tu marido no pueda disponer de él y te sirva sólo para
tu beneficio».
9. El voto de la viuda o de la divorciada le obliga a ella. ¿Cómo se ha de
entender esto? Si ella dice: «Me abstendré hasta dentro de treinta días»1º3, aun
cuando vuelva a casarse dentro de los treinta días, el marido no puede anular-
lo. Pero si hizo el voto estando bajo la autoridad del marido, puede anulárselo.
¿De qué manera? Si dice: «Me abstendré hasta dentro de treinta días», aun
cuando enviude o reciba el divorcio dentro de los treinta días, queda anulado.
Si hizo el voto en el día y en el mismo día fue divorciada y vuelta a tomar
como esposa, no puede (el marido) anularlo. Ésta es la norma general: Siem-
pre que ella haya quedado fuera de su dominio, aunque sólo sea una hora, no
puede anularlo.
a. de tu campo + y de los bienes sin propietario
100. Cf. Peá 1, lss.
1 O l. Las partes ( de los frutos) que corresponden a sacerdotes y levitas.
102. El marido.
103. Hace voto de nazireato.
407 Los votos - nedarim Ned 11, 10-12
1 O. Los votos de nueve clases de jóvenes se mantienen: la adulta'?' huér-
fana 105; la niña!" que luego se hace adulta y es huérfana; la niña que todavía
no es adulta, pero que es huérfana; la adulta, a la que le murió el padre; la niña
que (luego) se hizo adulta y a la que le murió el padre; la niña que todavía no
devino adulta y a la que le falleció el padre; la niña a la que le falleció el padre
y después de haber fallecido el padre se hizo adulta; la adulta a la que le vive
todavía su padre; la niña que se hizo adulta y a la que le vive todavía el padre.
R. Yehudá' dice: También si uno casa a su hija menor y ésta enviuda o recibe
el divorcio y vuelve a él'?', continúa siendo considerada como menor.
11. (Si una mujer dice:) «Conam si saco algún beneficio de mi padre o de
tu padre trabajando para beneficio tuyo, o si saco beneficio de ti trabajando
para mi padre o para tu padre», puede anularlo.
12. Antiguamente se solía decir: Hay tres tipos de mujeres a las que se debe
dar el divorcio y toman para sí la dote debida; la que dice: «Soy impura para
ti»!", o: «Los cielos están entre yo y tú»'º9, o: «Estoy excluida de los judíos»!".
Luego (los sabios) cambiaron de parecer y dijeron: Para que la mujer no ponga
los ojos en otro y se burle del marido, si dice: «Soy impura para ti», ha de apor-
tar pruebas para sus palabras; o (si dice): «Los cielos están entre yo y tú», se
debe buscar modo de persuadida; o (si dice): «Estoy excluida de los judíos»,
se le anula el voto en lo referente al marido y continúa sirviéndole, pero quedan-
do excluida para los otros judíos.
a. R. Yehudá: R. Meír
104. Hizo el voto siendo adulta.
105. Huérfana en la vida del propio padre. Si una menor contrae matrimonio y luego reci-
be el divorcio o enviuda, no pasa a la autoridad del padre, aun cuando continúe siendo menor.
106. Que hace voto siendo menor.
107. A la casa paterna.
108. Si es mujer de sacerdote y afirma que ha sido violada, queda prohibida al marido.
Cf. Ket 2, 9.
109. Si el marido es impotente.
11 O. No puede soportar la relación marital.
- ----- 1:
EL NAZIREATO
(nazir)
El tratado del nazireato contiene las disposiciones en tomo al voto de nazireato, que
es el contenido de la perícopa Nm 6, 1-21.
El nazir (apartado, consagrado) se obligaba a no probar el vino ni ningún producto
de la vid, como uvas frescas o pasas, pulpa o grano u hollejo de la uva, ni nada que es-
tuviese mezclado con vino o empapado en él. Durante el tiempo que duraba el voto, el
nazir no podía cortarse el pelo. Tampoco podía contraer impureza legal por el contacto
con un muerto, aunque fuese un pariente cercano, como los propios padres o hermanos,
pero exceptuando el caso del muerto que yace abandonado. En ese caso su obligación era
proveer a su entierro y no provocaba la impureza legal. Al finalizar el voto, el nazir tenía
que ofrecer tres sacrificios: un cordero como sacrificio de holocausto, una oveja como
sacrificio por el pecado y un camero como sacrificio pacífico, aparte de las ofrendas
farináceas y libaciones. Luego se cortaba el pelo y lo arrojaba al fuego, dentro de una
acción sacrificial. A continuación el sacerdote le dejaba mecer ritualmente algunas de las
partes del animal sacrificado. De este modo terminaba su nazireato y podía comenzar a
desarrollar su vida normal.
El nazireato se interrumpía en caso de que el nazir contrajese impureza legal por el
contacto con un muerto, ya fuese voluntaria o involuntariamente. En tal caso, el nazir
tenía que cortar su pelo al séptimo día de haber contraído la impureza, al octavo ofrecía
dos tórtolas como sacrificio por el pecado, dos palominos como holocausto y un cordero
como sacrificio por la culpa. Los días pasados en el nazireato no eran computados y tenía
que comenzar de nuevo la cuenta según la duración que había prometido en el voto.
Este tratado podría tener mejor cabida en el quinto orden mísnico, Qodashim. La
razón de estar incluido en el tercer orden, nashim o de las mujeres, se debe a la circuns-
tancia de que el nazireato es un voto y ese voto puede ser anulado por el marido cuando
lo ha realizado la esposa o por el padre cuando lo ha realizado la hija. Por esta conside-
ración ha encontrado este tratado cabida dentro del tercer orden mísnico.
El tratado contiene nueve capítulos:
Cap. 1: Formulas del voto del nazireato. Nazireato perpetuo y nazireato de Sansón.
Cap. 2: Qué votos de nazireato son válidos; conjunción de dos nazireatos.
Cap. 3: Compleción e interrupción del nazireato, testimonio sobre el voto realizado.
Cap. 4: Anulación del voto o imposición.
Cap. 5: Consagración errónea de un objeto y su aplicación en el nazireato.
Cap. 6: Qué cosas están prohibidas al nazir, sacrificios que ha de realizar en la inte-
rrupción o en la compleción del nazireato.
Caps. 7-8: Impureza legal del nazir por contacto con un muerto.
Cap. 9: Nazireatos de una mujer, esclavo o pagano, disquisición sobre el nazireato
de.Samuel.
N az 1, 1-5 Orden tercero: Mujeres - nashim
CAPÍTULO 1
1. Cualquier forma sustitutiva del voto del nazireato es considerada voto de
nazireato1• Si uno dice: «Lo seré», ese es nazir. O (si dice): «Seré hermoso»2,
ese es nazir. (Si uno dice:) «Naziq, nasiaj.pasiaj», ese es nazir. (Si dice:) «Soy
como éste»", o: «Me arreglaré el cabello», o: «Me lo ordenaré»4, o: «Me deja-
ré crecer el pelo», ese es nazir. (Si uno dice:) «Me obligo al sacrificio de las
aves»", afirma R. Meír que ese es nazir. Los sabios, en cambio, dicen que no.
· 2. (Si uno dice:) «Me abstendré de los gajos de uva», o «de la piel de la
uva»6, o «del afeitado», o «de la impureza», el tal es un nazir y le obligan todas
las particularidades del nazireato. (Si dice:) «Soy" como Sansón», o «como el
hijo de Manoaj», o «como el marido de Dalila», o «como el que arrancó las
puertas de Gaza»7, o «como aquel a quienes los filisteos arrancaron los ojos»,
el tal es nazir como Sansón. ¿ Qué diferencia existe entre un nazir perpetuo y
un nazir como Sansón? Si al nazir perpetuo se le hace su cabello pesado, lo
puede aligerar con una navaja y ofrece tres animales y, cuando deviene impuro,
ofrece" un sacrificio por la impureza. En cambio, si al nazir como Sansón se
le hace su cabello pesado, no puede aligerarlo, y si deviene impuro, no puede
ofrecer un sacrificio por la impureza.
3. Un voto de nazireato, cuya duración no ha sido fijada, obliga durante
treinta días. Si uno dice: «Seré nazir largo tiempo», o «seré nazir por corto
tiempo», o incluso «desde ahora hasta el fin del mundo», el tal será nazir trein-
ta días. (Si dice:) «Seré nazir y un día más», o «seré nazir y una hora más», o
«seré nazir por un tiempo y medio», el tal será nazir por dos temporadas8• (Si
dice:) «Seré nazir treinta días y una hora», será nazir treinta días y un día más,
ya que no puede hacerse el voto del nazireato para horas.
4. (Si uno dice:) «Seré nazir como los pelos de mi cabeza», o «como el pol-
vo de la tierra», o «como la arena del mar», el tal será nazir perpetuo y podrá
cortarse el pelo una vez al mes9• Rabí dice: No puede cortarse el pelo una vez
al mes. ¿Quién es el que puede cortarse el pelo una vez al mes? El que dice:
«Me impongo la obligación del nazireato (tantas veces) como los pelos de mi
cabeza», o «como el polvo de la tierra», o «como la arena del mar».
5. (Si dice:) «Seré nazir como una casa repleta» o «como caja llena», se le
ha de examinar. Si dice: «Hice el voto de nazireato para una gran temporada»,
será nazir por treinta días. Pero si responde: «Hice el voto de nazireato sin pre-
a. soy + nazir b. ofrece: no ofrece
l. cr Nm 6, 1-22.
2. Haciendo referencia a la larga cabellera del nazir (Nm 6, 5).
3. Apuntando a un nazir.
4. Es decir, dejará de cortarse el pelo.
5. El sacrificio que debía ofrecer el nazir devenido impuro.
11 il
6. Nm6,4.
7. Jue 16, 3.
8. Porque no hay nazireato por menos de treinta días.
9. Ofreciendo el correspondiente sacrificio.
í'
El nazireato - nazir Naz 1, 6-2, 6
411
cisar», se ha de considerar la caja como si estuviere llena de semilla de mostaza
y será nazir todos los días de su vida.
6. (Si uno dice:) «Seré nazir desde aquí hasta tal lugar», se ha de hacer
una estimación de cuántos días (son necesarios para ir) desde allí hasta aquel
lugar. Si son menos de treinta, será nazir por treinta días. Si son más, será nazir
durante el número de días (requerido).
7. (Si dice:) «Seré nazir durante un año solar», ha de contar el tiempo del
nazireato como los días del año solar. R. Yehudá dice: Ocurrió una vez que
uno, después de cumplir su voto, murió.
CAPÍTULO 2
1. (Si uno dice:) «Me abstendré de higos secos y de torta de higos», la
escuela de Samay afirma: El tal es nazir. La escuela de Hilel, en cambio, dice:
No es nazir. R. Yehudá enseña: Aunque la escuela de Samay dijo tal, no lo dijo
sino en relación a uno que afirmase: «Esto es para mí como sacrificio»1º.
2. Si uno dice: «Si esta vaca pensare: 'Soy nazir si me levanto'», o: «Si
esta puerta pensare: 'Soy nazir si me abro'», la escuela de Samay enseña: El tal
es nazir. La escuela de Hilel, en cambio, afirma: No es nazir. R. Yehudá dice:
Aunque la escuela de Samay dijo así, no lo dijo sino en relación a aquel que
afirmase: «Me impongo esto como sacrificio en caso de que la vaca se levante».
3. Si a uno le escancian un vaso y dice: «Me abstendré de él», el tal es
nazir, Ocurrió que a una mujer borracha le sirvieron una copa de vino y dijo:
«Me abstendré de ella», los doctores sentenciaron: Su intención no fue otra que
decir: «Me impongo esto como sacrificio»".
4. (Si uno dice:) «Seré nazir con la condición de que pueda beber vino y
contaminarme con los muertos», el tal es nazir y le están prohibidas las tales
cosas12• (Si dice:) «Sabía que existía voto de nazireato, pero no sabía que al
nazir le estaba prohibido el vino», le está, sin embargo, prohibido. R. Simeón,
en cambio, lo declara permitido13• (Si dice:) «Sabía que al nazir le estaba pro-
hibido el vino, pero pensaba que los sabios me lo permitirían a mí, ya que yo
no puedo vivir sin él, o debido a que yo tengo que enterrar a los muertos», en
tal caso le está permitido. R. Simeón, en cambio, lo declara prohibido.
5. (Si uno dice:) «Seré nazir y me obligo a traer el sacrificio por el corte de
pelo para otro nazir» y su compañero le oye y dice: «También yo seré nazir y
me obligo a traer el sacrificio por el corte de pelo para otro nazir», si son avis-
pados, lo ofrece el uno por el otro; si no, han de ofrecerlo por otro nazir.
6. (Si uno dice:) «Me impongo la obligación de ofrecer la mitad del sacrifi-
cio que acompaña al corte de la cabellera de un nazir» y si su compañero le oye
10. Es decir, Je quedan prohibidos, pero no queda sujeto al nazireato.
11. Quedándole prohibido, por tanto, sólo la copa de vino de referencia.
12. Incluso aquellas de las que se había excluido.
13. O sea, el voto de nazireato es nulo.
Naz 2, 7-3, 2 Orden tercero: Mujeres - nashim 412
y dice: «También yo me impongo la obligación de ofrecer la mitad del sacrificio
que acompaña al corte de la cabellera del nazir», tanto el uno como el otro de-
ben ofrecer todo el sacrificio que acompaña al corte de cabellera del nazir. Ésta
es la opinión de R. Meír, Lo sabios, en cambio, afirman que cada uno puede
ofrecer medio sacrificio del que acompaña el corte de cabellera del nazir.
7. (Si uno dice:) «Seré nazir si tengo un hijo», en caso de que le nazca un
hijo es nazir. Si le nace una hija o uno de género dudoso o un hermafrodita14,
no es nazir. Pero si dice: «Cuando vea que tengo un niño», si le nace una hija
o uno de género dudoso o un hermafrodita, es nazir.
8. Si la mujer aborta, no es nazir. R. Simeón afirma: Si dice: «En caso de
que sea un hijo en condiciones de vivir, seré nazir por obligación; pero, si no, lo
seré voluntariamente». Si su mujer le vuelve a dar otro hijo, es nazir. R. Simeón
afirma: Si dice: «Si el primero es un hijo en condiciones de vivir, por el primero
(seré nazir) de obligación, por otro sólo voluntariamente. Pero, en caso contra-
rio, por el primero (seré nazir) voluntariamente y por el otro de obligación».
9. (Si dice:) «Seré nazir y nazir (de nuevo) cuando tenga un hijo», ha de
comenzar a contar (los días del voto de su nazireato) y, luego que le nazca el
hijo, ha de consumarlo; a continuación ha de comenzar a contar (los días del
voto del nazireato hecho) por el hijo. (Si uno dice:) «Seré nazir cuando tenga
un hijo y (de nuevo) seré nazir»'5, ha de comenzar a contar (los días del voto
de su nazireato) y, luego que le nazca el hijo, puede interrumpirlo y comenzar
a contar (los días del voto de nazireato hecho) por el hijo; a continuación con-
cluye el hecho por él.
10. (Si dice:) «Seré nazir cuando tenga un hijo y seré nazir (de nuevo)
por cien días» y le nace el hijo cuando no ha llegado todavía a los setenta días
(de nazireato), no pierde nada16• Pero si (el nacimiento) ocurre después de los
setenta días, anula (hasta) los setenta, ya que no es posible cortarse el pelo por
menos de treinta días17•
CAPÍTULO 3
1. Si uno dice: «Seré nazir», puede cortarse el pelo el día treinta y uno. Si se
lo corta a los treinta días, cumplió con su obligación. Pero si dice: «Seré nazir
treinta días» y se lo corta el día trigésimo, no cumplió con su obligación.
2. Si uno ha hecho voto de doble nazireato, puede cortarse el pelo la pri-
mera vez el día trigésimo primero, y la segunda vez el día sexagésimo primero.
Si se lo corta la primera vez el día trigésimo, puede cortárselo la segunda vez
el día sexagésimo. Si se lo corta el día sexagésimo menos un día, cumple con
la obligación. Éste es el testimonio que depuso R. Papías acerca de uno que
14. Cf. Bik 4, lss.
15. Por mi propia cuenta.
16. A causa de la interrupción de los cien días, ya que después aún le quedan treinta días.
17. No puede haber nazireato por menos de treinta días.
El nazireato - nazir Naz 3, 3-4, 1
413
había hecho voto de dos nazireatos que, si se cortó el pelo la primera vez el
día trigésimo, puede cortárselo la segunda vez el día sexagésimo. Pero si se lo
corta el día sexagésimo menos un día, cumple con su obligación, porque el día
trigésimo entra en la cuenta.
3. Si uno dice: «Seré nazir» y contrae impureza el día trigésimo, anula
todo. R. Eliezer enseña: Sólo hace nulo siete días. (Si dice:) «Seré nazir treinta
días», en este caso, si contrae impureza en el día trigésimo anula todo.
4. (Si dice:) «Seré nazir cien días», y contrae impureza el día centésimo,
anula todo. R. Eliezer señala: Solo anula treinta días. Si contrae impureza el día
centésimo primero, anula treinta días. R. Eliezer enseña: Solo anula siete días.
5. Si uno hace voto de nazireato mientras está en un cementerio, incluso
aun cuando estuviere allí treinta días, no comienzan a contársele y no ha de
ofrecer el sacrificio por la impureza18• Pero si lo abandona y vuelve a entrar, se
le cuenta y ha de ofrecer un sacrificio por la impureza. R. Eliezer dice: No, si
ocurre en el mismo día, ya que está escrito: Caerán los primeros días 19, es decir,
sólo cuando se le pueden computar días precedentes.
6. Si uno ha hecho voto de un largo nazireato y lo cumple y luego entra en el
país ( de Israel), la escuela de Samay enseña: Será nazir treinta días. La escuela
de Hilel, en cambio, dice: Será nazir desde el principio. Ocurrió a la reina Ele-
na" que su hijo se fue a la guerra y dijo: «Si mi hijo vuelve salvo de la guerra,
seré nazir siete años». Volvió su hijo de la guerra y fue nazir durante siete años.
Al cabo de los siete años vino a Israel y la escuela de Hilel le indicó que tenía
que ser nazir todavía otros siete años más. Al cabo de esos siete años contrajo
impureza y resultó que estuvo de nazir veintiún años. R. Yehudá dice: No estuvo
de nazir más que catorce años.
7. Si dos pares de testigos deponen testimonio sobre una persona y unos
dicen que hizo voto de cumplir dos nazireatos y otros que hizo voto de cinco,
enseña la escuela de Samay que estando desacordes los testimonios no hay
lugar a ningún nazireato. La escuela de Hilel, en cambio, afirma: Dentro de los
cinco se contienen los dos, de ahí que debe cumplir con dos (nazireatos).
CAPÍTULO 4
l. Si uno dice: «Seré nazir», y el compañero, oyéndolo, dice: «También
yo», y otro dice: «También yo», todos son nazireos. Pero si el primero que-
da absuelto21, todos los demás quedan absueltos. En cambio, si el último queda
absuelto, los demás quedan obligados. Si uno dice: «Seré nazir» y el compañe-
ro, oyéndolo, dice: «Mi boca sea cual su boca y mi pelo como el suyo», el tal
18. El sacrificio por la impureza tiene lugar cuando se interrumpe el nazireato, lo que no
ocurre aquí.
19. Nm6, 12.
20. Reina de Adiabene, hacia el año 40 de la era común.
21. De su voto.
Naz 4, 2-5 Orden tercero: Mujeres - nashim 414
es nazir. Si uno dice: «Seré nazir», y su mujer, oyéndolo, exclama: «También
yo», ( el marido) puede anular el voto de la mujer, mientras que su propio voto
se mantiene. (Si dice:) «Seré nazir» y su marido, oyéndola, exclama: «También
yo», no puede anular ( el voto).
2. (Si dice:) «Seré nazir, ¿y tú?», y ella responde: «Así sea», él puede anu-
lar el voto de su mujer, pero el suyo continuará" subsistiendo. (Si dice:) «Seré
nazir, ¿y tú?», y él responde: «Así sea», no puede anularlo.
3. Si una mujer hace voto de nazireato y bebe vino y contrae impureza
por contacto con muertos, incurre en la pena de los cuarenta azotes. Pero si el
marido le anuló el voto y ella no sabía que se lo había anulado y bebió vino
y contrajo impureza por contacto con difuntos, no incurre en la pena de los
cuarenta azotes. R. Yehudá dice: Aunque no incurra en la pena de los cuarenta
azotes, debe infligírsele castigo22 a causa de su rebeldía.
4. Si una mujer hizo voto de nazireato y separó ya el animal ( del sacrificio)
y luego su marido le disuelve el voto, en caso de que el animal sea propiedad
del marido, lo suelta y lo deja pastar con el rebaño. Pero si el animal pertenece
a la mujer, cuando se trate del sacrificio por el pecado, se le deja morir; cuando
se trata de holocausto, se ofrece como holocausto; cuando se trata de sacrificio
pacífico, se ofrece como sacrificio pacífico. Han de consumirlo en el mismo
día y no van acompañados de pan23. Si ella (había separado ya) dinero (para el
sacrificio) sin haber hecho una destinación concreta, se emplea para sacrificios
voluntarios. Pero si el dinero ha sido destinado explícitamente, el valor co-
rrespondiente al sacrificio por el pecado se arroja al Mar Muerto, no se puede
sacar ningún beneficio de él ni se comete a causa de él sacrilegio24. Con el valor
correspondiente al sacrificio de holocausto se ha de ofrecer un holocausto y no
se comete sacrilegio por su causa. Con el valor correspondiente al sacrificio
pacífico se ofrece un sacrificio pacífico. Se han de comer en el mismo día y no
van acompañados de pan.
5. Si ha sido derramada por ella la sangre (de uno de los animales sacrifica-
dos), el marido no le puede anular el voto. R. Aquiba enseña: Aun cuando haya
sido sacrificado para ella uno de los animales, no puede anularlo. ¿A qué se re-
fiere esto? Cuando se trata del sacrificio por el corte de pelo realizado en estado
25
de pureza ; pero cuando se trata del sacrificio a causa de impureza26, (el marido)
puede anular el voto, ya que él puede decir: «No quiero una mujer repulsiva»27.
8
Rabí2 dice: También en el sacrificio por el corte de pelo realizado en estado de
pureza puede anularlo, ya que puede decir: «No quiero una mujer rapada».
a. continuará subsistiendo: queda inválido
22. Los azotes.
23. Que acompaña al sacrificio del nazir.
24. Lv 5, 15.
25. Con el que se termina el nazireato.
26. Con el que hay que comenzar de nuevo el nazireato.
27. A causa de su abstención del vino.
28. Algunos textos leen «R. Meír»,
El nazireato - nazir Naz 4, 6-5, 3
415
6. El varón puede hacer que su hijo prometa voto de nazireato, pero la
mujer no puede hacerlo. ¿De qué manera (se ha de obrar) si se rasuró la cabeza
0
si se la rasuraron los familiares, o si protestó o si protestaron (por él) sus
familiares? Si ya tenía el animal destinado, el sacrificio por el pecado se ha
de dejar morir, el sacrificio por el holocausto ha de ser ofrecido en holocaus-
to, el sacrificio pacífico se ofrece como sacrificio pacífico; se comerán dentro
del mismo día y no van acompañados de pan. Si ya tenía destinado el dinero
sin haber explicitado (su uso), se deja para sacrificios voluntarios. Pero si el
dinero estaba ya destinado de modo explícito, el valor correspondiente al sa-
crificio por el pecado se arroja al mar Muerto, no puede sacarse de él provecho
alguno y no está sujeto a la ley del sacrilegio. Con el valor correspondiente al
sacrificio por el holocausto se ofrece un holocausto y está sujeto a la ley del
sacrilegio. Con el valor del sacrificio pacífico se ofrece un sacrificio pacífico,
se ha de comer en el mismo día y no va acompañado de pan.
7. Un varón puede ofrecer el sacrificio pacífico del rasuramiento por el
nazireato de su padre, aunque no puede hacerlo la hija. ¿De qué manera? Si
el padre es nazir y había destinado dinero sin explicitar para el sacrificio del
nazireato y luego murió, ( el hijo) puede decir: «Seré nazir con la condición
de que pueda ofrecer el sacrificio del rasuramiento con el dinero de mi padre».
R. Yosé dice: Este dinero se destina a sacrificios voluntarios. Éste no tiene por
qué ofrecer el sacrificio del rasuramiento por el nazireato del padre. ¿Quién
puede ofrecer el sacrificio del rasuramiento por el nazireato del padre? Si am-
bos, padre e hijo, son nazireos y su padre apartó el dinero, sin explicitar, para
su nazireato, y luego murió, el hijo puede ofrecer el sacrificio del rasuramiento
por el nazireato del padre.
CAPÍTULO 5
l. La escuela de Samay enseña: Si algo es consagrado erróneamente, que-
da consagrado. La escuela de Hilel, en cambio, afirma: No queda consagrado.
¿Cómo se ha de entender esto? Si uno dice: «El primer buey negro que salga
quedará consagrado» y sale uno blanco, según la escuela de Samay queda con-
sagrado, pero según la escuela de Hilel no queda consagrado.
2. (Si uno dice:) «El primer denario que venga a mis manos será consa-
grado» y le viene uno de plata, según la escuela de Samay es cosa consagrada,
pero según la escuela de Hilel no es consagrada. (Si dice:) «La primera jarra
de vino que venga a mis manos sea cosa consagrada» y le viene una de aceite,
según la escuela de Samay queda consagrada, pero según la escuela de Hile! no
es cosa consagrada.
3. Si uno hizo voto de nazireato y consultó a un doctor el cual lo declaró
obligado a su observancia, ha de comenzar la cuenta desde el momento en que
hizo el voto. Pero si consultó a un doctor y éste lo declaró absuelto de la obliga-
ción, en caso de que tuviera el animal del sacrificio ya destinado, lo podrá sacar
N az 5, 4-7 Orden tercero: Mujeres - nashim 416
y dejar pastar con el rebaño. La escuela de Hilel dijo a la de Samay: ¿Acaso
vosotros no aceptáis así que fue una consagración errónea y que ha de sacarle
y dejarle pastar con el rebaño? La escuela de Samay le respondió: ¿Acaso vo-
sotros no reconocéis que si un hombre yerra y señala a la novena décima o a la
décima novena o a la undécima décima su consagración es válida?29 La escuela
de Hilel le replicó: No es la vara lo que lo consagra-Porque ¿qué ocurre si se
equivoca y pone la vara sobre el octavo o sobre el duodécimo?, ¿acaso haría
algo válido? Antes bien, está escrito que quien consagró el décimo consagró
también el noveno y el undécimo.
4. Si uno ha hecho voto de nazireato y se fue a ofrecer el animal del sa-
crificio y se encuentra con que lo han robado, si el voto lo hizo antes de que
el animal hubiera sido robado, es nazir; pero si lo hizo después de haber sido
robado, no es nazir. Este error lo cometió Najum el Persa. Cuando regresó del
exilio gente que había hecho el voto del nazireato y encontraron destruido el
Templo, les dijo Najum el Persa: «Si hubierais sabido que el Templo estaba
destruido, ¿habríais hecho el voto del nazireato?», Le contestaron: «No». En-
tonces Najum el Persa los absolvió de su voto. Cuando se trajo el asunto delan-
te de los doctores, dijeron: Todo aquel que hubiera hecho el voto de nazireato
antes de la destrucción del Templo, es nazir, y el que lo hubiere hecho después
de la destrucción del Templo, no es nazir.
5. Si dos personas van de camino y una tercera viene frente a ellos y uno
de ellos dice: «Seré nazir si éste es Fulanito» y el otro dice: «Seré nazir si no
es Fulanito», o: «Seré nazir si uno de vosotros es nazir», o «si ninguno de vo-
sotros es nazir», o «que ambos sois nazireos», «que todos vosotros sois nazi-
reos», la escuela de Samay enseña que todos son nazireos. La escuela de Hile!,
en cambio, afirma que no es nazir sino aquel cuyas palabras no son verdaderas.
,1 R. Tarfón dice: Ninguno de ellos es nazir ".
6. Si se vuelve atrás31, no es naztr. R. Simeón dice: Que debe decir: «Si fue
conforme a mis palabras, seré nazir de obligación; en caso contrario, seré nazir
voluntario».
7. Si uno ve una cabra híbrida32 y dice: «Seré nazir si esto es una bestia», o:
«Seré nazir si esto no es una bestia», o: «Seré nazir si esto es un animal domés-
tico», o: «Seré nazir si esto no es un animal doméstico», o: «Seré nazir si esto
es bestia o animal doméstico», o: «Seré nazir si esto no es ni bestia ni animal
doméstico», o: «Seré nazir si uno de vosotros es nazir», o: «Seré nazir si nin-
guno de vosotros es nazir», o: «Seré nazir si todos vosotros sois nazireos», en
tal caso todos son nazireos.
29. En el apartamiento del diezmo del ganado se dejaba a los animales ir pasando de uno
en uno y el décimo era señalado con una vara (Lv 27, 32).
30. Por haber hecho el voto dependiente de unas circunstancias sobre las que no tenía
certeza.
31. De modo que no es reconocible el viandante.
32. Sobre la que subsiste duda acerca de si pertenece al ganado doméstico o a las bestias
salvajes.
El nazireato - nazir Naz 6, 1-5
CAPÍTULO 6
1. Tres especies de cosas están prohibidas al que ha hecho voto de nazirea-
to: la impureza, el rasurarse y el fruto de la vid. Todo lo que es fruto de la vid
se acumula (para formar la cantidad prohibida), pero no es culpable (el nazir)
hasta que no coma de la uva (la cantidad semejante) a una aceituna. La primera
misná (no declaraba a uno culpable) mientras no bebiese un cuarto de lag de
vino. R. Aquiba enseña: Incluso cuando uno moja el pan en el vino y hay sufi-
ciente como para acumular lo correspondiente a una aceituna, es culpable.
2. Se puede hacer culpable por razón del vino en cuanto tal, o de las uvas
en cuanto tales, o del pellejo de la uva en cuanto tal, o de los granos de la
uva en cuanto tales. R. Elazar ben Azarías enseña: No es culpable mientras no
coma dos gajos33 y el pellejo. ¿Qué se entiende por pellejo de la uva y qué por
granos? El pellejo es la parte externa y el grano la interior. Ésta es la opinión
deR Yehudá. R. Yosé dice: A fin de que no te equivoques, es como el cencerro
del ganado; la parte externa es la campanilla y la parte interior el badajillo.
3. Un voto de nazireato hecho sin haber señalado duración concreta obliga
por treinta días. Si se rasuró o si los ladrones lo rasuraron, invalida los treinta
días. Si un nazir se rasuró ya sea con tijeras, ya con navaja, o si se arrancó
cualquier cantidad ( de pelo) que sea, es culpable. Un nazir puede atusar o echar
el pelo hacia una parte y otra, pero no lo puede peinar. R. Ismael enseña: No
puede :frotarlo con tierra porque eso hace caer el cabello.
4. Si un nazir bebe vino durante toda la jornada, no es culpable más que
una vez. Si le dicen: «No bebas, no bebas», y él bebe, se hace culpable ca-
da una de las veces. Si se corta el pelo durante todo el día, no es culpable más
que una vez. Si le dicen: «No te cortes el pelo, no te cortes el pelo» y él se lo
corta, es culpable por cada una de las veces. Si contrae impureza la jornada
entera por contacto con los muertos, no es culpable más que una sola vez. Pero
si le dicen: «No te impurifiques, no te impurifiques» y él se hace impuro, se
hace culpable por cada una de las veces.
5. Tres especies de cosas están prohibidas al nazir: la impureza, el rasu-
ramiento del cabello y el fruto de la vid. Se aplica mayor rigor a la impureza
y al rasuramiento del cabello que al fruto de la vid, ya que la impureza y el
rasuramiento invalidan", pero el fruto de la vid no invalida. Se aplica mayor ri-
gurosidad al fruto de la vid que a la impureza y al rasuramiento, por cuanto que
respecto al fruto de la vid no está permitido nada de lo que está comprendido
( en la prohibición), mientras que respecto a la impureza y al rasuramiento están
permitidos cuando se trata de rasuramiento por precepto35 o de enterramiento
mandado por la ley36. Se aplica mayor rigor a la impureza que al rasuramiento
del cabello, ya que la impureza puede invalidar todo y a causa de ella se queda
33. Porque la Escritura habla en plural.
34. Todo el periodo precedente de nazireato.
35. Como en el caso de lepra (Lv 14, 9).
36. Como si encuentra en el camino un cadáver que nadie entierra.
Naz 6, 6-10 Orden tercero: Mujeres - nashim 418
obligado a un sacrificio. En cambio, el rasuramiento del cabello no invalida
más que treinta días y no obliga a ofrecer un sacrifico.
6. El rasuramiento por la impureza, ¿cómo se realiza? Se hace asperjar el
día tercero y el séptimo37, se corta el cabello en el séptimo y ofrece sus sacri-
ficios en el octavo. Si se rasuró en el octavo, ofrece sus sacrificios en el mismo
día. Ésta es la opinión de R. Aquiba. Le dijo R. Tarfón: ¿Qué diferencia existe
entre éste y el leproso? Le replicó: En éste su pureza depende de los días3s,
y en el leproso la pureza depende de su rasuramiento39. No puede ofrecer el
sacrificio hasta que no se pone el sol4º.
7. ¿Cómo se realiza el rasuramiento41 en pureza? Presenta tres animales:
el del pecado, el del holocausto y el del sacrificio pacífico. Sacrifica (primera-
mente) el del sacrificio pacífico y se corta luego el cabello. Ésta es la opinión de
R. Yehudá. R. Eleazar dice: No se corta el pelo sino después del sacrificio por
el pecado, porque el sacrificio por el pecado tiene precedencia siempre. Pero
si se rasura después de uno de los tres (sacrificios), cumple con su obligación.
8. Rabán Simeón ben Gamaliel enseña: Si ofrece tres animales y no ex-
plicitó, el que es adecuado para el sacrificio por el pecado se ofrece como
sacrificio por el pecado, el que es adecuado para el holocausto se ofrece co-
mo holocausto, el que es adecuado para el sacrificio pacífico se ofrece como
sacrificio pacífico. Se acostumbraba luego a coger pelo de la cabeza del nazir
y a ponerlos debajo de la caldera42• Si se rasuraba en la provincia43, se echaban
debajo de la caldera. ¿A qué se refiere esto? Al rasuramiento en pureza, pero
en el rasuramiento por impureza no se ponía el cabello debajo de la caldera.
R. Meír enseña: Todos han de poner el cabello debajo de la caldera a excepción
sólo del impuro que está en provincia.
9. Cuando había cocido o hervido el sacrificio pacífico, el sacerdote cogía
la pierna cocida del carnero, un pan ácimo de la cesta y una oblea ácima y
los ponía en las manos del nazir44 y los mecía ritualmente. Después de esto el
nazir podía ya beber vino y contaminarse con los muertos. R. Simeón dice: Tan
pronto como era vertida para él la sangre (de uno de los sacrificios), podía el
nazir beber vino y contaminarse con el contacto de los muertos.
1 O. Si se rasuró después del sacrificio ( de uno de los animales) y resulta
que la víctima (es hallada) no válida, su rasuramiento tampoco es válido y sus
sacrificios no le son computados. Si se rasuró después del sacrificio por el pe-
cado que no fue como tal nominado45 y luego ofreció sacrificios con nombres
determinados, su rasuramiento no es válido y sus sacrificios no le son compu-
37. Con el agua de purificación (Nm 19, 9ss).
38. Según Nm 6, 9 ha de cortarse el cabello en el día de su purificación.
39. Según Lv 14, 9 primero ha de rasurarse y luego ha de tomar el baño de purificación.
40. Después de haber realizado el baño habitual.
41. Una vez cumplido el voto.
42. En la que se cocía la carne del sacrificio.
43. Esto es, fuera del atrio del Templo.
44. Nm 6, 19.
45. No fue ofrecido a título de tal.
419 El nazireato - nazir Naz 6, 11-7, 2
tados. Si se rasuró después del holocausto o después del sacrificio pacífico que
no habían sido nominados, y luego ofreció sacrificios bajo su nombre, su rasu-
ramiento no es válido y sus sacrificios no le son computados. R. Simeón ense-
ña: Aquel sacrificio no se cuenta, pero el resto de los sacrificios sí. Si se rasuró
después de los tres sacrificios y uno de ellos resultó válido, su rasuramiento es
válido y ha de ofrecer luego el resto de los sacrificios.
11. Si uno por el que ha sido vertida la sangre de uno de los sacrificios
contrae impureza, dice R. Eliezer: Invalida todo46• Los sabios, en cambio, afir-
man: Ha de ofrecer el resto de los sacrificios cuando esté purificado. Le dijeron:
Ocurrió a Miriam de Tadmor que vertieron por ella la sangre de un sacrificio y
vinieron a comunicarle que su hija estaba enferma. Ella fue y la halló muerta47.
Los sabios decidieron que ofreciese los otros sacrificios tras haberse purificado.
CAPÍTULO 7
1. El Sumo Sacerdote y el nazir no deben contraer impureza por sus pa-
rientes cercanos (difuntos), aunqueª sí pueden contraerla cuando se trata de un
entierro de precepto. Si van caminando por el camino y encuentran un muerto
(al que han de dar sepultura) por precepto, R. Eliezer enseña: El Sumo Sacer-
dote puede contaminarse, pero no el nazir. Los sabios, en cambio, dicen: Puede
contaminarse el nazir, pero no el Sumo Sacerdote. R. Eliezer les decía: Pue-
de contaminarse el sacerdote, puesto que no tiene que ofrecer sacrificio por
su impureza, pero no ha de contaminarse el nazir, ya que él debe ofrecer un
sacrificio por su impureza. Le replicaron: Puede contaminarse el nazir, ya que
su santidad no es perpetua y no debe contraer impureza el sacerdote, porque su
santidad es permanente.
2. A causa de las siguientes impurezas ha de cortarse el pelo el nazir: a
causa ( del contacto) con un muerto o con un trozo de cadáver aun cuando sea
del tamaño de una aceituna o a causa de una secreción ( de un difunto) aunque
sea ( del tamaño) de una aceituna o a causa de un cucharón de podredumbre de
un cadáver; a causa de una espina dorsal ( de un cadáver), de una calavera, del
miembro de un muerto o de un miembro que tiene todavía carne de una perso-
na viva; de medio kab de huesos, de medio lag de sangre, ya sea por contacto
con ellos o por transportarlos o por estar todos bajo un mismo techo. (Debe
cortarse el pelo) a causa de un hueso, aunque sea como un filamento, ya sea
que tenga contacto con él o que lo traslade. Por todas estas cosas el nazir debe
cortarse el pelo y ha de hacerse asperjar el día tercero y el séptimo, invalidando
los precedentes. No ha de comenzar la cuenta hasta después de haberse purifi-
cado y ha de ofrecer sus sacrificios.
a. aunque si pueden ... de preceptoJ
46. Todos los días precedentes de nazireato.
47. Contrayendo impureza ritual.
Naz 7, 3-8, 1 Orden tercero: Mujeres - nashim 420
3. Por razón del techo (que puede haber ofrecido el ramaje tupido de un ár-
bol bajo el cual había un trozo de cadáver), por unas ruinas48, por el espacio de
separación (que circunda a la sepultura), por un país de gentiles49, por la piedra
que cierra la tumba, por la piedra (de la tumba) en la que se apoya, por un cuar-
to ( de lag) de sangre, por ( el contacto) con una tienda5°, por un cuarto ( de kab)
de huesos, por objetos que han tocado a un muerto, por los días que le contaron
o por los días que debió complementar, por todas estas cosas el nazir no ha de
cortarse el cabello, pero ha de hacerse asperjar el día tercero y el séptimo; no
invalida con ello los días precedentes. Comienza a contar inmediatamente51 y
no tiene que ofrecer un sacrifico52• Con razón afirmaron que los días del que
sufre o de la que sufre flujo53 y los días del encerramiento del leproso54 han de
ser contados55• '
4. R. Eleazar enseña en nombre de R. Yehosúa: Toda impureza contraída
por contacto con un muerto, a causa de la cual el nazir ha de cortarse el cabello,
hace culpable a quien entrase en el Templo, pero toda impureza por contacto
con un muerto, a causa de la cual el nazir no ha de cortarse el cabello, no hace
culpable a quien entrase en el Templo. R. Meír dice: No debe ser esto menos
grave que (la impureza contraída a través del contacto) con un reptil. R. Aquiba
dijo: Expuse delante de R. Eliezer: «Si por un hueso como un filamento que
no contamina a una persona que esté bajo la tienda el nazir ha de cortarse el
cabello a causa de su contacto o de su transporte, por el cuarto ( de lag) de san-
gre que contamina a una persona debajo de la tienda ¿no ha de inferirse que el
nazir ha de cortarse el cabello a causa de su contacto o de su transporte?», Él
me respondió: «¿Qué es esto, Aquiba? No se puede inferir aquí de la menor a
la mayor». Cuando vine y expuse estas cosas a R. Yehosúa, me dijo: «Hablaste
bien, solamente que ellos refirieron la ha/ajá».
CAPÍTULO 8
l. Si una persona dice a dos nazireas: «He visto que uno de vosotros ha
contraído impureza, pero no sé cuál de vosotros ha sido», ambos se cortarán el
cabello56 y ofrecerán57 un sacrificio de impureza y otro de pureza. Uno dirá: «Si
yo soy el impuro, el sacrificio de impureza sea mío y el sacrificio de pureza sea
tuyo, pero si yo fuere el puro, el sacrificio de pureza sea el mío y el de impureza
48. Que proyectan su sombra.
49. Que según estimación rabínica se considera impuro.
50. En la que se encuentra un cadáver.
51. Tras la consecución del estado de pureza.
52. Nm 6, 10.
53. Lv 15, 2.19ss.
54. Lv 13, 4.5.
55. Si caen dentro del tiempo del nazireato.
56. Después de haber terminado el nazireato.
57. Conjuntamente.
·\
El nazireato - nazir Naz 8, 2-9, 1
421
el tuyo». Cuentan luego treinta días y ofrecen un sacrificio de pureza, diciendo:
«Si yo soy el impuro, el sacrificio de impureza sea mío y el sacrificio de pure-
za tuyo y éste sea mi sacrificio de pureza. Pero si yo soy el puro, el sacrificio
de pureza sea el mío y el sacrificio de impureza el tuyo, y éste sea mi sacrifi-
cio de impureza». En caso de que uno de los dos muera, dice R. Yehosúa: Ha
de pedir a uno de la calle que haga voto de nazireato como él y le dice: «Si con-
traje impureza, tú serás nazir desde este mismo instante; pero si no, serás na-
zir después de treinta días». Se cuentan luego treinta días, se ofrece el sacrificio
de pureza y el sacrificio de impureza y dice: «Si yo soy el impuro, el sacrifi-
cio de impureza sea mío y el sacrificio de pureza tuyo. Si yo soy el puro, el sacri-
ficio de pureza sea mío y el sacrificio de impureza sea por la duda». Se cuentan
luego treinta días, ofrecen un sacrificio de pureza y dice: «Si yo soy el impuro,
el sacrificio de impureza sea mío y el sacrificio de pureza tuyo y éste sea mi
sacrificio de pureza. Pero si yo soy puro, el sacrificio de pureza sea mío, el sacri-
ficio de impureza quede en duda y éste sea tu sacrificio de pureza». Ben Soma le
dijo: ¿Quién querrá atenderlo para hacer el voto de nazireato con él? Más bien
ha de traer como sacrificio por el pecado un ave, y por el de holocausto un ani-
mal, y dirá: «Si contraje impureza, el sacrificio por el pecado sea mi obligación
y el de holocausto sea voluntario; pero si no contraje impureza, el de holocausto
sea mi obligación y el sacrificio por el pecado sea en razón de la duda», cuenta
luego treinta días, presenta el sacrificio de pureza y dice: «Si contraje impureza,
el primer holocausto sea voluntario y éste sea obligado. Pero si no contraje im-
pureza, el primer holocausto sea obligado, éste voluntario y los demás el resto
de mi sacrificio». R. Yehosúa dice: Resulta que éste ofrece sus sacrificios en dos
partes, Sin embargo, los sabios estaban de acuerdo con Ben Soma.
2. Si un nazir tiene duda de si ha contraído impureza y existe duda para
ser declarado definitivamente (leproso), puede comer cosas santas al cabo de
sesenta días, beber vino y contraer impureza a causa de un muerto después
de ciento veinte días, ya que el corte del cabello por la lepra desplaza el corte
del cabello por nazireato cuando (la lepra) es cierta. Sin embargo, cuando no
es cierta, no la desplaza.
CAPÍTULO 9
l. Los gentiles no están sujetos al voto del nazireato. Las mujeres y los
esclavos sí que pueden estarlo. Se aplica mayor severidad a las mujeres que
a los esclavos, ya que se puede forzar al esclavo (a beber vino), pero no a su
propia mujer. Se aplica mayor severidad a los esclavos que a las mujeres, ya
que puede anular el voto de su mujer, pero no el voto de su esclavo. Si anula el
voto de su mujer, lo anula de modo definitivo. Pero si anula el voto del esclavo
y éste adquiere la libertad, ha de terminar de cumplir el voto de nazireato. Si
huyó (de su dueño), R. Meír dice: No puede beber (vino). R. Yosé, en cambio,
afirma: Sí puede beber.
Naz 9, 2-5 Orden tercero: Mujeres - nashim 422
2. Si un nazir se corta el cabello y viene a saber58 que está impuro, si se trata
de una impureza que podía ser conocida, invalida (los días de la observancia
del voto). Pero si la impureza no podía ser conocida, no los invalida. Si esto
ocurre antes de cortarse el cabello, tanto en un caso como en el otro los invalida.
¿Cómo se entiende esto? Si uno baja para hacer el baño de la inmersión en una
caverna y se encuentra con un cadáver flotando en la entrada de la cueva, es im-
puro. Si el cadáver se halla sumergido en el fondo de la cueva, en caso de haber
descendido para refrescarse, es puro. Pero si descendió para purificarse de la im-
pureza contraída por el contacto con un muerto, es impuro, pues es presumible
que el impuro continúe impuro y el puro, puro, teniendo la cosa fundamento.
3. Si unoª encuentra primeramente un muerto yacente del modo usual, pue-
de removerlo, lo mismo que la tierra sobre la que yace. Si encuentra dos, puede
removerlos y lo mismo la tierra sobre la que yacen. Si encuentra tres, en caso
de que entre uno y otro haya cuatro codos, hasta ocho", (ha de entenderse) que
se trata de un cementerio. Ha de examinar desde allí veinte codos más. Si al
final de los veinte codos halla otro muerto, ha de examinar desde aquel lugar
otros veinte codos más, porque la cosa tiene probabilidad. Pero si halla por vez
primera (un cadáver), lo puede remover, así como la tierra sobre la que yace.
4. Toda duda inicial sobre lepra59 será considerada pura en tanto no sea vin-
culada con la impureza. Pero si es ligada con la impureza, se considerará impu-
ra. En siete maneras era examinado el que padecía flujo antes de ser ligado con
el padecimiento del flujo: en la comida, en la bebida, en el transporte, en los sal-
tos, en las enfermedades, en el aspecto, en los pensamientos. Después que uno
ha sido declarado como persona que padece flujo, no se le examina más. Tanto
(el flujo) que es involuntario como el dudoso y como su descarga de esperma
son considerados impuros, ya que la cosa tiene probabilidad. Si uno golpea a su
compañero y se estima que el golpe es mortal, pero después mejora de estado y
más tarde se le complica la situación y muere, es culpable. R. Nehemías dice:
Está libre ( de culpabilidad), porque existe para ello un fundamento.
5. Samuel fue nazir, según la opinión de R. Nehoray, ya que está escrito:
La navaja no pasó por su cabeza", De Sansón también se habla de «navaja»61
y de Samuel también. Del mismo modo que la navaja aplicada a Sansón sig-
nifica que éste era nazir, así la navaja referida a Samuel significa que éste fue
nazir. R. Yosé objetaba: ¿Acaso no significa esta palabra62 temor ante el hom-
bre? R. Nehoray le replicó: ¿No está escrito: Dijo Samuel: ¿ Cómo podré ir? Si
Saúl lo oye, me matará63?, lo que demuestra que tenía temor de las personas.
a. (trueque de orden en las misnayyot 3 y 4) b. ocho + como lo ancho de un lecho,
los entierra y
58. Antes de ofrecer el sacrificio.
59. Neg 5, 4.
60. 1 Sm 1, 11.
61. Jue 13, 5.
62. Morá significa «navaja» y «temor».
63. 1 Sm 16, 2.
LA SOSPECHOSA ADÚLTERA
(sofá)
Este tratado describe el procedimiento que había que seguir con la mujer sospe-
chosa de adulterio, desarrollando las disposiciones de Nm 5, ll-31. Cuando el marido
tenía sospecha de que su mujer le había sido infiel, fundamentada en una conducta no
transparente por parte de ella, la llevaba ante el sacerdote para someterla a la prueba de
las aguas amargas. El sacerdote la conjuraba imprecando que, si la mujer no tenía culpa,
superase felizmente la prueba del agua y, si era culpable, que pereciese presa de dolores
a consecuencia de ella. En el agua que se le daba a beber se había diluido tierra del suelo
del Templo y la tinta de la escritura de las maldiciones. El marido ofrecía una oblación
de cebada.
En el Código de Hammurabi hay precedentes a esta práctica hebrea. Allí se dice que
si corre fama de la infidelidad de la mujer, ésta, por el amor al marido, debería someterse
a la ordalía del agua. La esposa era arrojada a la corriente del Éu:frates. Si salía con vida,
era considerada inocente, pero si perecía, era tenida por culpable. En Israel la prueba de
las aguas amargas debió de ser raramente practicada y sólo se aplicaba a las sospechosas
adúlteras, no a las que confesaban y declaraban su culpabilidad.
La razón de estar unidos los dos tratados, nazireato y sospechosa adúltera, se debe,
según la aclaración de la Guemará, al hecho de que las leyes concernientes a ambos
extremos se encuentran situadas una tras otra en el texto bíblico (Nm 5, 11-31; 6, 1-21).
El tratado tiene nueve capítulos:
Cap. J: Disposiciones en tomo a la verificación de la sospecha, admonición a la
mujer, prohibición de relaciones maritales y de degustación de la ofrenda hasta la reali-
zación de la prueba, el tribunal ha de urgir a la esposa la confesión de su culpa.
Caps. 2-3: Oblación que ha de ofrecer la sospechosa adúltera, las aguas amargas,
diluimiento de los textos de maldición en el agua, efectividad del agua, diferencias entre
hombre y mujer respecto a las leyes.
Cap. 4: Cuándo no se han de dar a beber las aguas amargas.
Cap. 5: Consecuencias de la prueba para el adúltero, disposiciones emanadas por
tanaítas en un mismo día ( cuando R. Eleazar ben Azarías fue nombrado presidente del
tribunal).
Cap. 6: Testimonios acerca de la infidelidad de la mujer.
Cap. 7: Qué es lo que se puede decir en cualquier lengua y qué es lo que se ha de
decir sólo en hebreo en la conjuración de la sospechosa adúltera.
Cap. 8: Alocución del sacerdote al ejército que va a la batalla, quiénes participan en
la batalla y quiénes no.
Cap. 9: Desnucamiento de la vaca roja a causa de un asesinato de autor desconocido,
leyes que por diversos motivos han dejado de practicarse, cualidades extraordinarias que
han adornado a diversas personalidades, tiempo de la venida del Mesías.
Sot 1, 1-4 Orden tercero: Mujeres - nashim 424
CAPÍTULO 1
l. Si uno tiene celos' por su mujer, dice R. Eliezer: Debe declararle sus
celos delante de dos testigos2 y le hace tomar la bebida3 basándose en el tes-
timonio de un testigo o de sí mismo4• R. Yehosúa enseña que ha de declararle
sus celos delante de dos testigos y que ha de constringirla a tomar la bebida
basándose en el testimonio de dos testigos.
2. ¿Cómo ha de declararle sus celos? Ha de decirle delante de los testigos:
«No hables con Fulanito de Tal». Si habla ella con él, todavía le estará permitido
ir a su casa5 y comer de la ofrenda6. Pero si entra con él en un lugar oculto y
permanece con él el tiempo suficiente como para hacerse impura7, le está prohi-
bido ir a su casa y comer de la ofrenda. Si (el marido) muere8, ha de realizar la
ceremonia de quitar el zapato y no puede contraer matrimonio de levirato.
3. Las siguientes mujeres9 no pueden comer de la ofrenda: la que dice (a su
marido): «Soy impura para ti»'º, aquella de la que dos testigos testimonian que
es impura; la que dice que no habrá de beber; aquella cuyo marido no quiere
constringirla a beber; aquella cuyo marido tiene contacto" con ella durante el
camino12• ¿Cómo ha de tratarla? La conducirá al tribunal de justicia del lugar
que pondrá a su disposición dos discípulos de los sabios para evitar que él
tenga unión sexual con ella durante el camino13• R. Yehudá afirma: El marido
es digno de crédito respecto a ella.
4. La llevaban al tribunal supremo de Jerusalén y allí trataban de atemori-
zarla como se hace asimismo con los testigos de una pena capital 14, diciéndo-
le: «Hija mía, mucho (pecado) aporta el vino, mucho la risa, mucho la juven-
tud, mucho los malos vecinos; hazlo-" por el nombre de Dios, que está escrito
con santidad, para que no sea borrado por el agua». Se le dicen además otras
cosas16 que no serían dignas de ser oídas ni por ella ni por toda la familia de la
casa de su padre.
a. hazlo por el nombre ... agua: no hagas que su gran Nombre, que está escrito en san-
tidad, se borre por el agua
1. Si la amonesta a causa de los celos por razón del trato que ella tiene con otro hombre.
2. Condición para poder elevar contra sí la acusación de sospecha (Nm 5, 12ss).
3. El agua de la maldición (Nm 5, 17).
4. Testificando que después de la amonestación la mujer y aquel hombre se han reclui-
do en un lugar apartado.
5. Tener relaciones conyugales con su marido.
6. En caso de ser mujer de sacerdote.
7. Para realizar un acto sexual.
8. Antes de ser sometida a la prueba del agua de la maldición.
9. Esposas de sacerdotes, sospechosas de adulterio.
10. Reconociendo su adulterio.
11. Relación sexual.
12. Mientras se dirigen al juicio.
13. En el viaje a Jerusalén, donde tiene lugar la prueba de las aguas amargas.
14. Cf. San 4, 5.
15. Reconociendo la verdad.
16. Relatos y ejemplos de personas que confesaron su culpabilidad.
425 La sospechosa adúltera - sotá Sot 1, 5-9
5. Si ella dice: «Soy impura», declara por escrito haber recibido su dote17
y se va 18. Pero si dice: «Soy pura», se la lleva a la puerta oriental que está a la
entrada de la puerta de Nicanor, puesto que era allí donde se hacía tomar la be-
bida a las sospechosas adúlteras y donde se purificaba a las parturientas y a los
leprosos. Un sacerdote la prendía por los vestidos y, si se desgarraban, quedaban
desgarrados; si se deshacían, quedaban deshechos, hasta que le descubría el
pecho y le soltaba el cabello. R. Yehudá enseñaba: Si su pecho era hermoso, no
se lo debía descubrir, y si su cabello era hermoso, no se lo debía soltar.
6. Si estaba vestida con vestidos blancos, se la vestía de negro; si tenía
puestos objetos de oro, cadenas, aros, pulseras, se las quitaban a fin de afearla.
Después se le traía un cinturón egipcio y se le ceñía por encima de los pechos 19•
Todo el que quería verla podía hacerlo, a excepción de sus siervos y siervas,
ya que su corazón se hace altanero COJ;l ellos. Todas las mujeres tenían permiso
para verla, ya que está escrito: Y escarmentarán todas las mujeres y no imita-
rán vuestras infamias'".
7. Con la medida que el hombre mide será medido. Se embelleció a sí mis-
ma para cometer una acción inmoral y Dios la afeará. Se desnudó para el peca-
do y Dios la desnudará ahora. Inició la transgresión primeramente con los mus-
los y luego con el vientre, por eso debe ser azotado primero el muslo y luego el
vientre21• Pero el resto del cuerpo tampoco quedará a salvo.
8. Sansón se fue detrás de sus ojos, por eso los filisteos le atravesaron los
ojos, como está escrito: Lo apresaron los filisteos y le atravesaron los ojos22.
Absalón se pavoneaba de su cabello, por eso quedó pendido por él. Debido a
que tuvo unión sexual con las diez concubinas de su padre, le dieron diez lanza-
das, como está escrito: Lo rodearon diez hombres de la guardia de Joab23. De-
bido a que robó tres corazonesª, a saber, el corazón de su padre, el corazón del
tribunal y el corazón de Israel, como está escrito: Absalón robó los corazones
de los hombres de Israel"; por eso le clavaron tres dardos, como está escrito:
Cogió tres dardos en su mano y los afincó en el corazón de Absalón25.
9. Lo mismo cuando se trata de algo bueno. Miriam esperó a Moisés una
hora, como está escrito: Estaba ella de pie a lo lejos26; por eso se retuvo el pue-
blo a causa de ella siete días en el desierto, tal como está escrito: El pueblo no
partió hasta que no se reintegró Miriam27; José mereció enterrar a su padre y no
a. robó tres corazones: hizo tres robos
17. Es decir, renuncia a ella.
18. Tras formalizar el divorcio.
19. Para evitar que su vestido se bajara.
20. Ez 23, 48.
21. Nm 5, 21.22.
22. Jue 16, 21.
23. 2 Sm 18, 15.
24. 2 Sm 15, 6.
25. 2 Sm 18, 14.
26. Ex 2, 4.
27. Nm 12, 15.
Sot2,l-3 Orden tercero: Mujeres - nashim 426
hubo entre sus hermanos nadie más grande que él, tal como está escrito: Subió
José a enterrar a su padre y subieron con él carros y caballeros28. Quién es para
nosotros más grande que José, que no se ocupó29 de él más que Moisés. Moisés
mereció (recoger) los huesos de José y no hubo en Israel nadie mayor que él, tal
como está escrito: Moisés tomó los huesos de José consigo": Quién más grande
que Moisés, del que no se ocupó más que Dios, tal como está escrito: Lo enterró
en el valle31• Pero no se dijo así sólo de Moisés, sino de todos los justos, ya que
está escrito: Tu justicia irá delante de ti y la gloria del Señor te recogerá":
CAPÍTULO 2
1. (El marido) solía ofrecer la ofrenda de su mujer33 en un cesto egipcio y
se lo ponía en sus manos para fatigarla. Todas las otras ofrendas se presentaban
al principio y al fin en recipientes destinados al culto, pero ésta al comienzo en
un cesto egipcio y al fin en recipientes destinados al culto. Todas las ofrendas
iban acompañadas de aceite e incienso, pero ésta no requería ni aceite ni in-
cienso. Todas las otras ofrendas erande trigo, pero ésta de cebada. La ofrenda
del ómer, a pesar de que se hacía con cebada, era de grano molido, mientras
que ésta era de harina (burda). R. Gamaliel decía: Del mismo modo que sus
obras habían sido bestiales, así su ofrenda es pienso de bestia.
2. (El sacerdote) solía traer un cuenco nuevo de arcilla y ponía en él me-
dio lag de agua del pilón34. R. Yehudá afirmaba: Un cuarto. Del mismo modo
que (R. Yehudá) disminuía el trozo de la escritura, así disminuía el agua. En-
traba en el santuario y se dirigía hacia la derecha, donde había un lugar de un
codo cuadrado con una mesa de mármol y un anillo fijado a ella. Después de
alzarla cogía la ceniza que había debajo de ella y la ponía ( en el cuenco), de tal
modo que se hiciese perceptible en el agua, tal como está escrito: De la ceniza
que haya en el pavimento del santuario tomará el sacerdote y la pondrá sobre
el agua35•
3. Luego se ponía a escribir el rollo. ¿Desde qué lugar escribía? Desde Si
no yació hombre, tú que te has desviado del marido36. No escribía: Conjurará
el sacerdote a la mujer37. Escribía además: Te convierta el Señor en maldición
e imprecación y entren estas aguas de maldición en tus entrañas para que se te
infle el vientre y decaigan tus muslos38. No escribía: Dirá la mujer: Amén, amén.
28. Gn 50, 7.9.
29. Con su entierro.
30. Ex 13, 19.
31. Dt 34, 6.
32. Is 58, 8.
33. Nm 5, 15.
34. Ex 30, 18; Mid 3, 6.
35. Nm 5, 17.
36. Nm 5, 19.20.
37. Nm 5, 21.
38. Nm 5, 22.
La sospechosa adúltera - sotá Sot2,4-3,3
427
R. Yosé decía: No acostumbraba (él) a interrumpir". R. Yehudá afirma: No es-
cribía sino: Te convierta el Señor en maldición e imprecación y entren estas
aguas de maldición en tus entrañas. No escribía: Dirá la mujer: Amén, amén.
4
4. No escribirá en una tabla, ni en un papel, ni en una piel º no preparada,
sino en un rollo, tal como está escrito: En un libro": No escribirá con goma, ni
con vitriolo, ni con ninguna sustancia que queda fija, sino con tinta, tal como
está escrito: Lo borrará, es decir, una escritura que puede ser borrada.
5. ¿Por qué decía amén, amén? Amén a causa de la maldición y amén a
42
causa de la imprecación. Amén por este hombre y amén por cualquier otro
hombre, amén que no me desvié cuando estuve comprometida, ni cuando estu-
ve casada, ni cuando esperaba el matrimonio del levirato, ni después de haber
sido acogida por el levir". Amén que no contraje impureza y, si la contraje, que
vengan sobre mí (los castigos). R. Meír decía: Amén que no contraje impureza,
amén que no la contraeré.
6. Todos están de acuerdo en que él no le puede poner condición para el
tiempo que precedió a los esponsales ni tampoco para el que siguió al divorcio.
Si ella44 se retiró con otro ... y se hizo impura y, luego, ( el marido) la volvió
45
a tomar (como esposa), no le puede poner a ella condición . Ésta es la regla
general: No puede ponerle condición cuando ella tiene relación sexual sin que
se convierta por esto prohibida para él.
CAPÍTULO 3
l. El (marido )46 solía coger su ofrenda del cesto egipcio y la ponía en un
recipiente destinado para el culto y lo colocaba en las manos de su mujer. El
47
sacerdote ponía su mano debajo de la de ella y lo agitaba ritualmente .
2. Lo agitaba, lo acercaba ( al altar), cogía un puñado y lo quemaba. El resto
era comido por los sacerdotes. Luego daba la bebida a la mujer y a continua-
ción ofrecía su ofrenda. R. Simeón decía: Ofrecía su ofrenda y luego le daba la
48
bebida, tal como está escrito: Luego beberá la mujer el agua . Pero si le hace
tomar la bebida y luego ofrece su ofrenda, es válido.
3. Si antes de que sea borrado el rollo dice: «No beberé», su rollo se ha
de guardar y su ofrenda se esparcirá sobre la ceniza. Su rollo no servirá para
hacer beber con él a otra sospechosa adúltera. Si el rollo se borra y dice: «Soy
39. La perícopa bíblica omitiendo las frases señaladas.
40. Pergamino burdo, sin trabajar.
41. Nm 5, 23.
42. Sobre el cual se le levanta la sospecha.
43. Correspondiendo a las situaciones diferentes en las que se puede encontrar la sospe-
chosa adúltera.
44. Tras la separación legal del marido.
45. Sobre el tiempo en que ella estuvo divorciada de él.
46. Según otros, el sacerdote.
47. Nm 5, 25.
48. Nm 5, 26.
Sot 3, 4-7 Orden tercero: Mujeres - nashim 428
impura», se derrama el agua y su ofrenda se esparce sobre la ceniza. Si el rollo
se borra y dice: «No beberé», se le urge y se la obliga por la fuerza a beber.
4. No había apenas terminado de beber cuando su rostro se hacía amari-
llento, sus ojos se abultaban, sus venas se hinchaban. Entonces decían: «Sacad-
la, sacadla, para que no contamine el atrio». Si tenía algún mérito, suspendía
( el castigo )49• Hay méritos que suspenden ( el castigo) por un año, otros por
dos, otros por tres. De ahí que dijese Ben Azay que era deber de todo hombre
instruir a su hija en la Torá que si bebiere (del agua) ha de saber que el mérito
le suspende el castigo. R. Eliezer enseña: Todo el que instruye a su hija en la
Torá es como el que la instruyera en cosas frívolas. R. Yehosúa decía: La mujer
quiere más un kab5º con frivolidad que nueve kab con modestia. Solía decir:
Un piadoso idiota, un malvado astuto, una mujer hipócrita, las heridas de los
fariseos destruyeron el mundo.
_5. R. Simeón decía: No hay mérito que suspenda (el castigo) del agua
amarga. Si tú dijeres: «El mérito suspende ( el castigo) del agua maldita», ha-
ces perder valor a esta agua delante de todas las mujeres que han de beberla
y les causa mala fama a todas las mujeres puras que ya la bebieron, porque se
podría decir que son impuras, pero que el mérito les suspendió el castigo. Rabí
decía: El mérito suspende (el castigo) de las aguas malditas, pero la tal mujer
no tendrá más hijos ni más título de alabanza, antes bien irá progresivamente
degenerando y, al final, morirá con el mismo tipo de muerte.
6. Si su ofrenda de harina se ha hecho impura antes de santificarla en el
recipiente, ocurre con ella como con todas las ofrendas de harina que se pueden
redimir51• Pero si sucede esto después de haberla santificado en el recipiente,
ocurre con ella como con todas las ofrendas de harina que (devenidas impuras)
se queman. Éstas son las mujeres cuya ofrenda de harina ha de ser quemada: la
que dice: «Soy impura para ti»; aquella de la que dos testigos afirman que es im-
pura; la que dice: «No beberé», aquella cuyo marido no quiere hacerle beber el
agua; aquella cuyo marido tiene unión sexual con ella cuando están de camino.
En todas las desposadas con sacerdotes, sus ofrendas de harina se queman.
7. Si ella era una israelita casada con un sacerdote, su ofrenda de harina
se quema. Si era una hija de sacerdote casada con un israelita, su ofrenda de
harina se comía. ¿Qué diferencia existe entre un sacerdote y una mujer de la
clase sacerdotal? Que la ofrenda de harina de la mujer de la clase sacerdotal
puede ser comida, mientras que la del sacerdote no puede ser comida. La mu-
jer de la clase sacerdotal se puede profanar52, pero el sacerdote no53; la mujer
de la clase sacerdotal puede contraer impureza a causa de un difunto, pero el
49. Es decir, los efectos del agua amarga.
50. De alimentos.
51. Pagando su importe al Templo.
52. Casándose con una persona ilegítima y tras su divorcio o muerte del marido no pue-
de comer más comidas sagradas.
53. Si se casa con una mujer prohibida, se hace inhábil para el sacerdocio sólo mien-
tras se mantenga el matrimonio.
429 La sospechosa adúltera - sotá Sot 3, 8-4, 3
sacerdote no. El sacerdote puede comer cosas santísimas54, pero la mujer de la
clase sacerdotal no puede comerlas.
8. ¿Qué diferencia hay entre un hombre y una mujer? El hombre puede
llevar el pelo suelto y el vestido desgarrado55, mientras que la mujer no. El
hombre puede imponer el voto de nazireato a su hijo56, mientras que la mujer
no. El hombre puede rasurarse la cabeza57 a causa del voto de nazireato de su
padre, mientras que la mujer no. El hombre puede vender a su hija, la mujer no.
El hombre puede casar a su hija, la mujer no. El hombre es lapidado desnudo,
la mujer no. El hombre puede ser pendido58, la mujer no. El hombre puede ser
vendido por cometer un robo59, la mujer no.
CAPÍTULO 4
. 1. La prometida y la que espera el matrimonio de levirato no beben ( el
agua amarga), pero no reciben la ketubá, porque está escrito: Cuando una mu-
jer bajo la potestad del marido se separa". Quedan, por tanto, excluidas la
prometida y la que espera el matrimonio de levirato. La viuda casada con un
Sumo Sacerdote61, la divorciada o la que ha realizado la ceremonia de quitar el
zapato casada con un simple sacerdote, la bastarda o la guibeonita casada con
un israelita, la israelita casada con un bastardo o con un guibeonita, no beben
(del agua amarga) y no reciben la ketubá.
2. Las siguientes no beben y no reciben la ketubá: la que dice: «Soy im-
pura», aquella de la que dos testigos afirman que es impura, la que dice: «No
bebo». Aquella cuyo marido dice que no le hará beber (las aguas amargas) y
aquella cuyo marido tiene unión sexual con ella cuando van de camino, reciben
su ketubá y no beben. Si muere el marido antes de que hayan bebido, la escuela
de Samay enseña: Reciben la ketubá y no beben. La escuela de Hilel, en cam-
bio, afirma: No beben y no reciben la ketubá62•
3. La mujer que ha quedado embarazada por un anterior marido o que ama-
manta al niño del anterior marido no bebe (el agua amarga) ni tampoco reci-
be la ketubá. Tal es la opinión de R. Meír. Los sabios, en cambio, dicen que
puede apartarla y luego, transcurrido cierto tiempo63, volverla a retomar. La es-
téril, la anciana, la inepta para dar a luz no beben ni tampoco reciben la ketubá.
R. Eliezer dice que puede casarse con otra mujer y tener hijos de ella. El res-
to de las mujeres o bebe o no recibe la dote.
54. Sacrificios por el pecado y por la culpa, sacrificios pacíficos por la congregación.
55. Si es leproso (Lv 13, 45).
56. Naz 4, 6.
57. Puede ofrecer el sacrificio adjunto al corte del cabello por el nazireato del padre.
58. Después de haber sido ejecutado (Dt 21, 22).
59. Ex 22, 2.
60. Nm 5, 29.
61. Se enumera una serie de matrimonios prohibidos.
62. Algunos interpretan: o beben o, en caso contrario, no reciben la ketubá.
63. Pasados dos años.
Sot 4, 4-5, 3 Orden tercero: Mujeres - nashim 430
4. La mujer de un sacerdote ha de beber el agua y le está permitida al mari-
do". La mujer del eunuco ha de beber el agua. A causa de uniones incestuosas
se pueden tener celos, a excepción de cuando se trata de un menor de edad o de
alguien que no sea hombre.
5. Éstas son las personas por las que el tribunal seguía el proceso de celos:
aquella mujer cuyo marido se había hecho sordo o loco o que había sido meti-
do en prisión. No para hacerlas beber el agua, decían, sino para invalidarles la
ketubá. R. Yosé decía: También para hacerles beber el agua, ya que cuando el
marido sale de la prisión se la puede hacer beber.
CAPÍTULO 5
.1. Del mismo modo que el agua pone a prueba a la mujer, así también el
agua pone a prueba al varón (adúltero), tal como está escrito: Entraron, y de
nuevo: Entraron65• Del mismo modo que ella queda prohibida para su marido,
así queda prohibida para el amante, como está escrito: Se hace impura, y de
nuevo: Se hace impura66• Tal es la opinión de R. Aquiba. R. Yehosúa dice: Así
comentaba Zacarías ben Kasab. Rabí dice: De las dos veces que se dice en la
perícopa Si se hace impura, si se hace impura, una se refiere al marido y la otra
al amante.
2. En aquel mismo día67 hizo R. Aquiba el siguiente comentario: Si en un
recipiente de arcilla cae algo en su interior, todo lo que hay en su interior se
hará impuro68. No dice: «Es impuro», sino: «Se hará impuro», es decir, hará
impuros a otros; enseña que un pan con segundo grado de impureza convierte
a otro impuro en tercer grado de impureza. R. Yehosúa exclamó: ¡Quién te
quitará el polvo de tus ojos, Rabán Yojanán ben Zakay!, porque estás diciendo
que otra generación declarará puro el pan con tercer grado de impureza debido
a que no hay pasaje de la Torá que diga que es impuro. ¿Acaso no es Aquiba, tu
discípulo, el que trae un verso de la Torá para decir que es impuro, ya que está
escrito: Todo lo que está en su interior se hará impuro?
3. En aquel mismo día hizo R. Aquiba el siguiente comentario: Mediréis
desde el exterior de la ciudad a levante dos mil codos69. Otro texto dice: Desde
el muro de la ciudad hacia fuera, mil codos a la redonda": No es posible de-
cir mil codos cuando acaba de decir precisamente dos mil, ni tampoco es po-
sible decir dos mil codos cuando ha dicho mil. ¿ Cómo se ha de entender es-
64. En caso de haber resultado inocente.
65. Nm 5, 24.27.
66. Nm 5, 29.
67. En el que R. Eleazar benAzarías fue nombrado presidente de la Academia.
68. Lv 11, 33. El recipiente de arcilla tiene el primer grado de impureza y el pan conte-
nido en él, el segundo.
69. Nm 35, 5.
70. Nm35,4.
431 La sospechosa adúltera - sofá Sot 5, 4--6, 2
to? Mil codos de terreno71 y dos mil codos de zona (permitida) para el sábado.
R. Eliezer ben R. Yosé el Galileo decía: Mil codos de terreno y dos mil codos
de campos y viñas.
4. En aquel mismo día hizo R. Aquiba el siguiente comentario: Entonces
entonaron Moisés y los israelitas un cántico al Señor exclamando"; y no ense-
ña qué exclamaron. ¿Qué significa «exclamaron»? Significa que los israelitas
repetían tras Moisés cada una de sus palabras, tal como se recita elHale/73; por
eso está escrito: exclamando. R. Nehemías decía: Tal como se recita el Oye,
Jsrae/14 y no tal como se recita el Hale!.
5. En aquel mismo día, R. Yehosúa ben Hircanos hizo el siguiente comen-
tario: Job sirvió al Señor, bendito sea, sólo por amor, ya que está escrito: Aun-
que me matara, esperaría en é/75. Todavía la cosa está dudosa. ¿(Significa)
que esperaré en él o no esperaré? Pero la Escritura dice: Hasta que perezca no
retiraré mi inocencia de mí16, lo que enseña que lo hizo por amor. R. Yehosúa
exclamó: ¡Quién te quitará el polvo de tus ojos, Rabán Yojanán ben Zakayl,
puesto que has estado siempre haciendo la siguiente exposición: Job no sirvió
al Señor sino por temor, tal como está escrito: Hombre perfecto y recto, teme-
roso de Dios, que se aparta del mal?'. ¿Acaso Yehosúa no es discípulo de un
discípulo tuyo el que enseña ahora que lo hizo por amor?
CAPÍTULO 6
l. Si uno ha manifestado celos78 por su mujer y ella, no obstante, ha he-
cho una escapada en secreto 79, aunque sólo lo haya oído él por un pájaro que
vuela", la puede despedir y darle la dote81• Ésta es la opinión de R. Eliezer.
R. Yehosúa dice: (No puede hacer así) mientras no hablen de ella las que tejen
a la luz de la luna82.
2. Si un solo testigo afirma: «La he visto que se ha hecho impura», no ten-
drá que beber ( el agua amarga)83. Y no sólo esto, sino que incluso un esclavo o
una esclava son dignos de crédito para descalificarla de la dote. La suegra y la
hija de la suegra, su coesposa, su cuñada y la hija de su marido son todas dignas
de crédito, no para descalificarla de la dote, sino para que no beba.
71. Terreno que precede a la ciudad y pertenece a la ciudad, pero no edificable.
72. Ex 15, l.
73. Sal 113-118. Era recitado por el cantor y la comunidad respondía con un «Aleluya».
74. En que la comunidad lee juntamente con el cantor.
75. Job 13, 15.
76. Job 27, 5.
77. Job 1, l.
78. Si la ha amonestado a causa de celos.
79. Con el otro hombre.
80. Es decir, un simple rumor.
81. En caso de que no le quiera hacer beber el agua de la maldición.
82. Mientras que su adulterio no sea el tema de conversación callejera.
83. Y pierde su derecho a la dote.
~
Sot6,3-7,2 Orden tercero: Mujeres - nashim 432
3. Sobre la inferencia que se hace: si el primer testimonio que no la prohíbe
con prohibición perpetua no tiene validez si no es al menos con dos testigos, el
último testimonio, que la prohíbe para siempre, ¿no ha de inferirse que no tiene
validez si no hay al menos dos testigos? La Escritura dice: No hay testigo contra
ella84, significando cualquier testimonio existente contra ella. De ahí se deduce
un argumento a fortiori respecto al primer testimonio: si el testimonio último,
que prohíbe para siempre, es válido basándose en un solo testigo, el testimonio
primero, que no prohíbe para siempre, ¿no habrá que inferirse que es válido
basándose en un solo testigo? La Escritura dice: Encontró en ella cosa desho-
nesta", Y: Por boca de dos testigos ... se establecerá la cosa86. Lo mismo que
allí es basándose en dos testigos, así aquí ha de ser basándose en dos testigos.
4. Si un testigo dice: «Se hizo impura», y otro afirma: «No se hizo impu-
ra», o una mujer dice: «Se hizo impura», y otra afirma: «No se hizo impura»,
ha de beber (el agua amarga). Si uno dice: «Se hizo impura», y dos dicen: «No
se hizo impura», ha de beber el agua. Si dos afirman: «Se hizo impura», y uno
dice: «No se hizo impura», no ha de beber el agua.
CAPÍTULO 7
l. Las siguientes cosas pueden ser dichas en cualquier lengua: la perícopa
de la sospechosa adúltera87, la confesión del diezmo88, la recitación del 9Ye,
Jsrael89, la plegaria", la bendición de la comida91, el juramento de testimonio92,
el juramento de algo dado en custodia93.
2. Las cosas siguientes han de ser dichas en la lengua santa: el texto de las
primicias 94, las palabras de la ceremonia de quitar el zapato95, la bendiciones y
maldiciones", la bendición sacerdotal97, la bendición del Sumo Sacerdote98, la
perícopa del rey99, la perícopa de la vaca desnucada 1°0, (la perícopa) del ungido
para la batalla en el momento en que hablaba al pueblo!".
84. Nm5, 13.
85. Dt 24, l.
86. Dt 19, 15.
87. Nm 5, 19-22.
88. Dt 26, 13-15.
89. Dt 6, 4-9; 11, 13-21; Nm 37, 41, pasajes que han de recitarse por la mañana y por
la tarde (Ber 2, 2).
90. La llamada shemoné esré (dieciocho bendiciones).
91. Ber 6-7.
92. Shebu 4, lss.
93. Shebu 5, lss.
94. Dt 26, 2ss.
95. Con la que se renuncia al matrimonio del levirato (Dt 25, 9).
96. Dt 27, lls.
97. Nm 6, 23ss.
98. El día de la expiación.
99. Que se recitaba al término de la fiesta de las Cabañas (Dt 17, 14-20).
100. Por asesinato no esclarecido (Dt 21, lss).
101. Dt 20, 2ss.
433 La sospechosa adúltera - sotá Sot 7, 3-6
3. El texto de las primicias, ¿por qué? (Está escrito:) Responderás y dirás
delante del Señor, tu Dios102• Más adelante dice: Responderán y dirán los le-.
viias'": Lo mismo que allí la respuesta fue dada en la lengua santa, así aquí
también es dada en la lengua santa.
4. Las palabras de la ceremonia de quitar el zapato, ¿cómo se demuestran?
(Está escrito:) Responderá y dirá?'. Más adelante dice: Responderán los levi-
tas y dirán. Lo mismo que allí la respuesta fue dada en la lengua santa, así aquí
también se dará en la lengua santa. R. Yehudá dice: Responderá y dirá así; (por
tanto, no es válida) mientras no lo diga en esta lengua.
5. Las bendiciones y maldiciones, ¿cómo se demuestran? Cuando Israel
pasó el Jordán y llegó al monte Garizim y al monte Ebal, que están en Samaría,
cerca de Siquem, al lado de las encinas de Moré, está escrito: ¿No están ellos
al otro lado del Jordán?1º5 Y más adelante se dice: Pasó Abraham por el país
hasta Siquem, hasta la encina de Moré. Como la encina de Moré referida más
adelante es Siquem, así la encina de Moré referida aquí es Siquem. Seis tribus
subían a la cima del monte Garizim y otras seis tribus a la cima del monte
Ebal. Los sacerdotes, los levitas y el arca quedaban abajo en pie entre (los dos
montes). Los sacerdotes rodeaban el arca, los levitas a los sacerdotes y todo
Israel estaba a una y otra parte, como está escrito: Todo Israel, sus ancianos,
oficiales, jueces, estaban en pie a una parte y otra del arca 1°6. Volvían su rostro
hacia el monte Garizim y comenzaban la bendición: Bendito el hombre que no
se hace figura ni imagen fundida, y tanto unos como otros respondían: Maldito
el hombre que se hace figura o imagen fundida:", y tanto unos como otros
respondían: Amén, hasta que completaban las bendiciones y las maldiciones.
Luego trajeron piedras, construyeron un altar y lo enjalbegaron de cal y escri-
bieron en él las palabras de la Torá en setenta lenguas, como está escrito: Bien
explicado'ñ. Cogieron las piedras y pasaron la noche en su lugar.
6. La bendición de los sacerdotes, ¿cómo se demuestra? En la provincia se
recitaba en tres bendiciones!", en el Templo como una sola bendición. En el
Templo se pronunciaba el nombre como está escrito, en la provincia con una
sustitución. En la provincia los sacerdotes alzaban las manos hasta sus hom-
bros, en el Templo por encima de sus cabezas, excepto el Sumo Sacerdote que
no alzaba las manos más arriba del frontal. R. Yehudá dice: «El Sumo Sacer-
dote levanta sus manos por encima del frontal», puesto que está escrito: Alzó
Aarón sus manos en dirección al pueblo y los bendijo11º.
102. Dt 26, 5.
103. Dt 27, 14.
104. Dt 25, 9.
105. Dt 11, 30.
106. Jos 8, 33.
107. Cf. Dt 27, 15.
108. Dt 27, 15.
109. Según está dividida en el texto de Nm 6, 24-26. Al fin de cada verso el público
respondía «Amén», mientras que en el Templo no.
110. Lv 9, 22.
Sot 7, 7-8, 1 Orden tercero: Mujeres - nashim 434
7. ¿ Cómo ( se recitaba) la bendición del Sumo Sacerdote? El encargado de la
sinagoga tomaba el rollo de la Torá y se lo daba al presidente de la sinagoga, éste
lo pasaba al prefecto y el prefecto al Sumo Sacerdote. Éste lo recibía de pie y lo
leía (en pie). (Leía la perícopa): Después de la muerte111 y Pero al décimo día112_
Enrollaba el rollo de la Torá, lo ponía sobre su pecho y decía: «Mucho más de
lo que he leído ante vosotros está escrito aquí». En el día diez113, que está en el
libro de Números, lo recitaba de memoria. Luego decía las ocho bendiciones:
sobre la Torá, el culto, la acción de gracias, el perdón de los pecados, el Santua-
rio, Israel, los sacerdotes114; después, el resto de la plegaria.
8. La perícopa del rey, ¿cómo se desarrollaba? Al fin del primer día de
la fiesta de los Tabernáculos, en el año octavo, al término del año sabático,
le hacían una tribuna de madera en el atrio y allí tomaba asiento, tal como
está escrito: Al final de los siete años.en la fiesta ... 115 El encargado ayudante
de la sinagoga tomaba el rollo de la Torá y lo entregaba al presidente de la
sinagoga, éste lo pasaba al prefecto, el prefecto al Sumo Sacerdote y el Sumo
Sacerdote al rey.' El rey se alzaba y lo recibía puesto en pie, aunque leía (la
perícopa) sentado. El rey Agripa se levantó para tomar el rollo y lo leyó en pie,
y los sabios le alabaron. Cuando llegó al (pasaje) No pondrás sobre ti un hom-
bre extranjero116, sus ojos derramaron lágrimas'!'. (Los presentes le dijeron):
«No temas, Agripa, tú eres nuestro hermano, tú eres nuestro hermano, tú eres
nuestro hermano». Leía desde el principio de Éstas son las palabras118 hasta
Oye119, luego Oye, cuando oigáis 120, Apartarás el diezmo 121, Cuando termines
de hacer el diezmo122, la perícopa del rey y las bendiciones y maldiciones hasta
que terminaba toda la perícopa. Las mismas bendiciones que recitaba el Sumo
Sacerdote las decía el rey, únicamente que en lugar ( de la bendición) del per-
dón de los pecados recitaba la de las fiestas.
CAPÍTULO 8
1. Cuando el ungido para la guerra hablaba al pueblo, lo hacía en la lengua
santa, tal como está escrito: Cuando os acerquéis a la batalla se aproximará el
sacerdote123. Éste es el sacerdote ungido para la guerra. Hablará al pueblo, en la
111. Lv 16, lss.
112. Lv 23, 26ss.
113. Nm29,7-ll.
114. En algunos manuscritos se añade Jerusalén.
115. Dt 31, 10.
116. Dt 17, 15.
117. Su padre no era judío, su madre sí.
118. Dt l, lss.
119. Dt 6, 4.
120. Dt 11, 13ss.
121. Dt 14, 22.
122. Dt 26, 12ss.
123. Dt 20, 2ss.
435 La sospechosa adúltera - sotá Sot 8, 2
lengua santa. Les dirá: Escucha, Israel, hoy vais a entablar batalla con vuestros
enemigosI24, no con vuestros hermanos, no Judá contra Simón ni Simón contra
Benjamín, que si cayerais en sus manos tendrían misericordia de vosotros, tal
como está escrito: Designaron expresamente a algunos para que se hiciesen
cargo de los cautivos. A los que estaban desnudos los vistieron con trajes y
sandalias del botín; luego les dieron de comer y beber, los ungieron, montaron
en burros a los que no podían caminar y los llevaron a Jericó, la ciudad de las
palmeras, con sus hermanos. A continuación se volvieron a SamaríaI25• Voso-
tros vais a ir contra vuestros enemigos que no tendrán misericordia de vosotros
si caéis en sus manos. No desmaye vuestro corazón ni temáis ni os asustéis.
No desmaye vuestro corazón por los relinchos de los caballos y el refulgir de
las espadas. No temáis por la colisión de las corazas ni por la multitud de los
soldados. No os asustéis por el estrépito de los cuernos. No perdáis el ánimo
por: los gritos de guerra, porque el Señor vuestro Dios está con vosotros126•
Ellos vienen con la fuerza de la carne y de la sangre, pero vosotros con la de
Dios. Los filisteos vinieron con la fuerza de Goliat. ¿Cuál fue su fin? Al final
cayó por la espada y con él cayeron todos los demás. Los amonitas vinieron
con la fuerza de Sobak. ¿Cuál fue su fin? Al final cayó por la espada y con él
cayeron todos los demás. Pero vosotros no estáis en la misma situación. Porque
el Señor vuestro Dios está con vosotros para combatir en favor vuestro. Éste
es el campamento del arca santa.
2. Los oficiales hablarán al pueblo diciendo: Si uno ha construido una
casa nueva y todavía no la ha dedicado, que se retire y vuelva a su casa127•
Da igual que haya construido una casa para la paja, o para el ganado, o para
la leña, o para depósito, y da lo mismo que la haya construido, o comprado, o
heredado, o que la haya recibido como regalo. Si uno ha plantado una viña y
no ha gozado de ellaI28• Da igual que haya plantado una viña o cinco árboles
frutales, incluso de las cinco especies diferentes, y da lo mismo que los haya
plantado, o que los haya puesto en tierra doblados, o que los haya injertado,
y es igual el que los compra como el que los recibe en herencia o como un
regalo. Si uno se ha desposado con una mujer ... 129 Es igual que haya contraí-
do esponsales con una virgen, o con una viuda, o incluso con la cuñada que
esperaba contraer el matrimonio del levirato. Si oyere incluso que su hermano
ha muerto en la guerra 130, puede volverse. Todos éstos, al escuchar las palabras
del sacerdote cuando ya estaban en las filas del ejército dispuesto para la ba-
talla, podían retirarse, pero debían proveer ( al ejército) con agua y alimentos,
y reparar los caminos.
124. !bid.
125. 2 Cr 28, 15.
126. Dt 20, 4.
127. Dt 20, 5.
128. Dt 20, 6.
129. Dt 20, 7.
130. Adquiriendo con esto la situación de levir.
Sot 8, 3-5 Orden tercero: Mujeres - nashim 436
3. Estos son los que no pueden retirarse: el que construye un umbral131, un
patio132 o un corredor133, el que planta cuatro árboles frutales o cinco silves-
tres!", el que vuelve a recibir a su mujer divorciada135, un Sumo Sacerdote que
toma a una viuda, un simple sacerdote que se casa con una mujer divorciada
o con una mujer que ha realizado la ceremonia de quitar el zapato, un israelita
que se casa con una bastarda o con una guibeonita, un bastardo o un guibeonita
que se casa con una israelita136• (Todos estos) no pueden retirarse. R. Yehudá
afirmaba: Tampoco el que construye una casa sobre sus (antiguos) cimientos
puede retirarse137• R. Eliezer decía: Tampoco el que construye una casa de la-
drillos en Sarón puede retirarse 138.
4. Estos son los que no están obligados a moverse de su sitio: el que cons-
truyó!" una casa y la dedicó, el que plantó una viña y redimió su fruto14º, el
que tomó a su prometida, el que introdujo ( en su casa) a la cuñada del hermano
difunto141, ya que está escrito: Estará libre para su casa un año142• Para su ca-
sa, esto se refiere a su casa; estará, esto se refiere a su viña. Alegrará a su mu-
jer, esto se refiere a su mujer. Que tomó, esto se refiere a que trajo la cuñada del
hermano difunto143• Éstos no tienen que proveer (al ejército) de agua y alimen-
tos ni que reparar los caminos.
5. Los oficiales seguirán hablando al pueblo y dirán: «El hombre temeroso
y blando de corazón que se vaya y vuelva a su casa»144. R. Aquiba enseña: El
temeroso y blando de corazón según el propio tenor, o sea, el que no es capaz de
estar en filas cerradas de batalla ni puede ver una espada desenvainada. R. Yosé
el Galileo decía: El temeroso y blando de corazón es el que teme por los pecados
cometidos, por eso la ley dejó en suspenso ( el castigo) de todos éstos para que
puedan volverse a causa de ellos. R. Yosé decía: Un Sumo Sacerdote que se ha
casado con una viuda, un simple sacerdote que se ha casado con una divorciada
o con una que ha realizado la ceremonia de quitar el zapato, un israelita que se
ha casado con una bastarda o una guibeonita, un bastardo o un guibeonita que
se ha casado con una israelita, éstos son los temerosos y blandos de corazón 145•
131. Tal vez se refiere a una portería donde el portero permanece de modo accidental.
132. En latín, exedra, un patio abierto que antecede a la casa.
133. O galería que, a través de una escalera, comunica de los pisos de la casa al patio.
Estas edificaciones no se pueden considerar como lugares habituales de residencia.
134. Que no producen fruto.
135. Sólo puede volverse el que recibe una mujer «nueva» para él.
136. En todos estos casos no vuelven porque se trata de matrimonios prohibidos.
137. Porque no vale para él como casa «nueva» (Dt 20, 5).
138. Las casas de ladrillo en la arenosa llanura de Sarón tenían poca consistencia y había
que reedificadas al menos cada siete años.
139. O la adquirió por otro modo.
140. En el cuarto año de su plantación (Lv 19, 24).
141. Contrayendo el matrimonio del levirato.
142. Dt 24, 5.
143. Lo mismo aplican los sabios al que adquirió una casa o una viña.
144. Dt 20, 8.
145. La diferencia entre R. Yosé el Galileo y R. Yosé estriba, según la Guemará, en que,
de acuerdo con el primero, basta transgredir un precepto rabínico para volverse, mientras que,
437 La sospechosa adúltera - sotá Sot8,6-9,3
6. Cuando los oficiales hayan terminado de hablar al pueblo pondrán a los
jefes del ejército al frente de las tropas146 y en la retaguardia. Colocaban un cuer-
po de guardia delante de ellos y otros detrás con hachas de hierro en sus manos y
a quien pretendía retroceder le podían cortar las piernas, ya que el comienzo de
la huida es la derrota, como está escrito: Israel huyó ante los filisteos y hubo una
gran carnicería entre el pueblo147. Más adelante se dice: Los israelitas huyeron
ante los filisteos y cayeron atravesados por la espada148•
7. ¿Cuándo se aplica esto?149 En el caso de una guerra voluntaria, pero cuan-
do se trata de una guerra impuesta tienen que salir todos, incluso el novio de su
cámara nupcial y la esposa de su baldaquino. R. Yehudá enseña: ¿Cuándo se
aplica esto? En la guerra impuesta, pero en la guerra de obligación tienen que
salir todos, incluso el novio de su cámara nupcial y la novia de su baldaquino.
CAPÍTULO 9
1. (Las palabras que se han de decir en el rito) del desnucamiento de la
ternera se dirán en hebreo, ya que está escrito: Si se encontrase a un hombre
apuñalado tendido en tierra ... saldrán tus ancianos y jueces 150• Acostumbraban
a ir tres del tribunal supremo de Jerusalén151. R. Yehudá dice: Cinco, ya que
está escrito: tus ancianos que son dos, tus jueces que son dos, y debido a que el
tribunal no tendría contrapeso, se les añade uno más 152•
2. Si se hallaba (el cadáver) escondido bajo un montón de piedras, o pendi-
do de un árbol, o flotando sobre las aguas, no se desnucaba la ternera, pues está
escrito: (tendido) en tierra y no escondido bajo un montón de piedras, caído y
no pendido de un árbol, en el campo y no flotando sobre las aguas. Si se hallase
cerca la frontera, o junto a la ciudad donde la mayoría de los habitantes es gentil,
o junto a una ciudad donde no hay tribunal, no se desnucaba la ternera. No se
medía sino desde la ciudad en la que existía tribunal. Si el cadáver se hallaba (a
igual distancia) entre dos ciudades, ambas desnucaban dos terneras. Ésta es la
opinión de R. Eliezer. En Jerusalén no se ofrecía ninguna ternera desnucada153.
3. Si se encontraba la cabeza en un lugar y el cuerpo en otro lugar, se lle-
vaba la cabeza junto al cuerpo. Ésta es la opinión de R. Eliezer. R. Aquiba, en
cambio, enseñaba que debía llevarse el cuerpo junto a la cabeza 154.
según el segundo, cuando se transgrede un precepto bíblico, aunque la prohibición de casarse
un simple sacerdote con una mujer que realizó la ceremonia de quitar el zapato es rabínica.
146. Dt 20, 9.
147. 1 Sm4, 17.
148. 1 Sm 31, l.
149. Que unos puedan volverse y otros no.
150. Dt 21, l.
151. El gran sanedrín, compuesto por 71 miembros.
152. Para lograr mayoría en las decisiones.
153. En caso de ser Jerusalén la ciudad más cercana al cadáver, desnucaba la ternera la
otra ciudad más cercana (Maimónides).
154. La controversia versa sobre el lugar de la sepultura.
Sot 9, 4-9 Orden tercero: Mujeres - nashim 438
4. ¿Desde dónde se había de medir? R. Eliezer decía: Desde el ombligo.
R. Aquiba opinaba: desde la nariz155. R. Eliezer ben Jacob afirmaba: Desde el
lugar donde fue apuñalado, es decir, desde el cuello.
5. Cuando los ancianos de Jerusalén156 se habían retirado y marchado, los
ancianos de aquella ciudad157 traían una ternera con la que no se había todavía
trabajado, no uncida aún con yugo. Un defecto no la descalificaba158. La baja-
ban a un valle escabroso 159, escabroso en su sentido literal, duro. Pero, aunque
no fuese duro, era válido. La desnucaban con una hacheta por la parte de atrás.
Aquel lugar quedaba prohibido para la siembra y el cultivo, aunque estaba
permitido para escardar el lino y partir la piedra16º.
6. Los ancianos de aquella ciudad lavaban sus manos en el lugar del desnu-
camiento de la ternera y decían: «Nuestras manos no derramaron esta sangre y
nuestros ojos no lo vieron». ¿Cómo puede venimos a la mente que los ancianos
del tribunal hayan derramado sangre? (Se significa) más bien que no vino a
nosotros y lo dejamos sin alimento, que no lo vimos y lo dejamos sin acom-
pañamíentc'". Los sacerdotes exclamaban: Perdona a tu pueblo, Israel, al que
redimiste, Señor, y no pongas sangre inocente en medio de tu pueblo, Israel 162•
No necesitaban decir: Les será perdonada la sangre163, sino que es el espíritu
santo el que les anuncia: Siempre que hagáis así, la sangre os será perdonada.
7. Si el homicida es encontrado antes de que la ternera haya sido desnu-
cada, se la dejará salir e ir a pastar con la grey164• Si es después de haber sido
desnucada, será enterrada en su lugar165, puesto que al principio fue traída por
cosa dudosa y expió ya por la duda y la cosa está hecha. Si la ternera es desnu-
cada y luego es hallado el homicida, éste ha de ser matado.
8. Si un testigo166 dice: «Vi al homicida», y otro testigo dice: «No lo has
visto»; si una mujer dice: «Lo vi», y otra afirma: «No lo vi», se desnuca la ter-
nera. Si un testigo dice: «Lo vi», y dos afirman: «No lo viste», se desnuca la
ternera. Si dos dicen: «Lo hemos visto» y uno les dice: «No lo habéis visto»,
no se desnuca la ternera.
9. Cuando se multiplicaron los homicidas, se cesó de desnucar la ternera
después que vino Elazar ben Dinay167. Se llamaba Tejiná ben Perisa y le pusieron
el sobrenombre de «Hijoª del homicida». Cuando se multiplicaron los adúlteros,
a. hijo: casa
155. Según R. Eliezer, la sede de la vida es el ombligo, y según R. Aquiba, la nariz.
156. Cuya única función era la de medir.
157. La más cercana al cadáver.
158. Como la hacía inválida para el sacrificio.
159. Dt 21, 4.
160. Ya que estos trabajos son independientes de la tierra misma.
161. Puesto que en caso contrario podrían ser responsables de la muerte.
162. Dt 21, 5.
163. Dt 21, 8.
164. Como a cualquier animal profano.
165. No puede ser comida.
166. Todo el rito dejaba de celebrarse cuando alguien conocía al autor de los hechos.
167. Famoso bandido, miembro del grupo celota (Josefo Flavio, Bel/. Jud. 11, 12, 4; 13, 2).
La sospechosa adúltera - sotá Sot 9, 10-14
439
cesaron ( de suministrar) las aguas amargas. Fue Rabán Yojanán ben Zakay quien
las hizo cesar, pues está escrito: No castigaré a vuestras hijas por sus desho-
nestidades ni a vuestras nueras por sus adulterios ... 168 Cuando murieron Yosé
70
ben Yoezer de Sereda y Yosé ben Yojanán169 de Jerusalén cesaron los racimos 1 ,
171
como está escrito: No quedan racimos que comer, higos que desea mi ser •
73
10. El Sumo Sacerdote Yojanán!" abolió la confesión del diezmo 1 . Tam-
174 175
bién terminó con aquellos que tenían la misión de despertar y de golpear .
176
Hasta sus días batió el martillo en Jerusalén . En su tiempo nadie necesitaba
preguntar (si un fruto) era de diezmo dudoso.
11. Cuando cesó el sanedrín, cesó el canto en los festines, como está escri-
177
to: No beberéis vino con cánticos ...
178
12. Cuando murieron los profetas primeros, cesó el urim y el tummin •
Cuando fue devastado el Templo, cesó el samir 179 y la miel pura, se acabaron
los hombres fieles 180, como está escrito: Sálvanos, Señor, que se acabó eljus-
to181. Rabán Simeón ben Gamaliel decía en nombre de R. Yehosúa: Desde el
día en que fue devastado el Templo no ha habido un día sin maldición, el rocío
no ha caído para bendición y los frutales han perdido su sabor. R. Yosé decía:
Los frutos perdieron también su grosor.
13. R. Simeón ben Elazar decía: (Cuando cesó) la pureza, cesó el sabor y el
buen olor ( de los frutos); ( cuando cesaron) los diezmos, cesó el grosor del gra-
no. Los sabios decían: La deshonestidad y los sortilegios terminaron con todo.
182
14. Con la guerra de Vespasiano se prohibieron la corona del novio y los
tambores 183. Con la guerra de Tito se prohibió el uso de las coronas a las novias
185
y que se enseñara griego al propio hijo 184. En la última guerra se prohibió que
168. Os 4, 14.
169. Constituyen ambos el primer par de sabios nombrados en Ab l, 4.
170. Expresión bíblica para significar a los sabios más sobresalientes.
171. Miq 7, l.
172. Yojanán Hircano, príncipe macabeo y Sumo Sacerdote.
173. La razón de la abolición se basaba en la circunstancia de que desde Esdras sólo
se daban las primicias a los sacerdotes, no a los levitas. De ahí que no tuviera sentido una
fórmula donde se decía que se entregaban también a los levitas (Dt 26, 13).
174. Los levitas solían incluir en el canto cotidiano el verso: «¡Despierta, Señor! ¿Por
qué duermes?» (Sal 44, 24). Fue suprimido para evitar alusiones blasfemas.
175. Antes de sacrificar al animal se le hacía un corte entre los cuernos para que la
sangre fluyese sobre los ojos y fuera más fácil abatirlo. Según otra explicación, se golpeaba
al animal con bastones.
176. En los días semifestivos. Él prohibió el trabajo artesano en tales días.
177. Is 24, 9. El general romano Gabinio puso fin a la autoridad del gran sanedrín a
mediados del siglo I a.c.
178. Oráculo divino (Ex 28, 30).
179. Un extraordinario gusano con el cual se grababan en las piedras del efod los nom-
bres de las tribus israelitas.
180. Hombres caracterizados, según la Guemará, por su gran confianza en Dios.
181. Sal 12,2.
182. Cf. Cant 3, 11.
183. Que se usaban en las bodas.
184. Según la Guemará, la filosofía griega.
185. En el periodo de Bar Kokba.
Sot9, 15 Orden tercero: Mujeres - nashim 440
la novia saliera bajo baldaquino por medio de la ciudad. Pero nuestros doctores
permitieron que la novia saliera con el baldaquino por medio de la ciudad.
15. Con la muerte de R. Meír se terminaron los narradores de parábolas.
Con la muerte de Ben Azay se acabaron los estudiosos. Con la muerte de Ben
Soma cesaron los expositores (de la Escritura). Con la muerte de R. Yehosúa se
acabó la bondad en el mundo. Con la muerte de Rabán Simeón ben Gamaliel
llegó la langosta y se multiplicaron las desgracias. Con la muerte de R. Elazar
ben Azarías se fue la riqueza de los sabios. Con la muerte de R. Aquiba cesó la
gloria de la Torá". Con la muerte de R. Janina ben Dosa se acabaron los hombres
activos (en el bien). Con la muerte de R. Yosé el Mínimo cesaron los justos. ¿Por
qué se le llamó el Mínimo? Porque era el mínimo de los justos. Con la muerte de
Rabán Yojanán ben Zakay cesó el brillo de la sabiduría. Con la muerte de Rabán
Gamaliel el Viejo cesó la gloria de la Torá y pereció la pureza y la abstinencia.
Con la muerte de R. Ismael ben Pab( cesó el brillo del sacerdote. Con la muerte
de Rabí cesó la modestia y el temor al pecado. R. Pinjas ben Yaír decía: Después
que fue devastado el Templo, los colegas y los hombres libres estaban avergon-
zados e iban con la cabeza cubierta, se debilitaron los hombres activos ( en el
bien) y se fortalecieron los violentos y deslenguados. No había quien expusiera
ni quien buscara ni quien preguntara. ¿En quién podemos apoyarnos? En nuestro
padre que está en los cielos. R. Eliezer el Grande decía: Desde el día en que fue
devastado el Templo comenzaron los sabios a ser como escribas (maestros de
escuela), y los escribas como servidores de la sinagoga, y los servidores de la
sinagoga como la gente del pueblo, y la gente del pueblo se va empobreciendo y
no hay nadie que busque. ¿En quién habrá que apoyarse? En nuestro padre que
está en los cielos. En la cercanía (dela venida) del Mesías, la insolencia crecerá,
la carestía llegará al máximo grado; la vid dará su fruto, pero el vino será caro. El
reino se pasará a la herejía y no habrá nadie que reprenda. La casa de reunión se
convertirá en casa de prostitución. Galilea será devastada y Gablán186 desolada.
La gente de los confines circulará de ciudad en ciudad y no hallará gracia. La
sabiduría de los escribas se corromperá, los temerosos del pecado serán despre-
ciados, la verdad estará ausente. Los jóvenes dejarán lívidos a los ancianos; los
ancianos deberán servir a los menores. El hijo deshonrará al padre, la hija se
alzará contra su madre, la nuera contra la suegra, los enemigos serán los propios
familiares. La faz de esta generación será como la de un perro. El hijo no tendrá
vergüenza del padre. ¿En quién habremos de apoyamos? En nuestro padre que
está en los cielos. R. Pinjas ben Yaír decía: El trabajo asiduo trae la inocencia, la
inocencia la pureza, la pureza la abstinencia, la abstinencia la santidad, la santi-
dad la modestia, la modestia el temor del pecado, el temor del pecado la piedad,
la piedad el espíritu santo, el espíritu santo la resurrección de los muertos, la
resurrección de los muertos vendrá con Elías, de bendita memoria. Amén.
a. de la Torá: de los años
186. La Gaulanítide, al este de Galilea.
DOCUMENTO DEL DIVORCIO
(guittín)
El divorcio se hace efectivo en la legislación judía mediante un documento escrito,
llamado carta o libelo de repudio (guet, sefer keritut, igguéret shebuqin), con el que el
marido declaraba no considerar ya a su mujer como esposa. Tal documento debía cum-
plir ciertos requisitos en su elaboración y entrega. La institución del divorcio parece ser
mosaica, y el libé lo de repudio es también de origen antiquísimo ( cf. Dt 24, 1 ).
Dt 24, 1 indica una causa de divorcio: «Porque ha notado en ella algo torpe». Los
rabinos debatieron qué significaba «algo torpe». Según la escuela de Samay, el adulterio
y la mala conducta. Para la escuela de Hilel, en cambio, sería cualquier cosa, como no sa-
ber cocinar. También había razones respecto al marido que justificaban el divorcio, como
defectos corporales que provocaran una repugnancia insuperable en la mujer.
El tratado tiene nueve capítulos:
Cap. 1: Envío del libelo de repudio desde una región lejana, autentificación o anula-
ción del documento del divorcio o de la manumisión de un esclavo.
Cap. 2: Autentificación del libelo de repudio que es traído desde fuera de Israel,
datación y material que se ha de emplear en la escritura, qué personas pueden escribir el
documento y quiénes entregarlo.
Cap. 3: Condiciones para la validez del documento, disposiciones sobre formularios
para el documento, presunción de vida del marido, sustitución de los emisarios.
Cap. 4: Anulación del libelo, disposiciones por el bien general de la comunidad.
Cap. 5: Instituciones rabínicas por el bien de la comunidad y por la paz ciudadana.
Cap. 6: Entrega del libelo de repudio a través de un emisario.
Cap. 7: Encargo de escribir el libelo de repudio y de entregarlo a su mujer dado por
un marido enfermo, documentos de divorcio condicionados.
Cap. 8: Cuándo la entrega es válida, el libelo antiguo, datos erróneos en el documen-
to, el llamado libelo de divorcio «calvo».
Cap: 9: Contenido del documento de divorcio (y del libelo de manumisión), firma de
los testigos, confusión de varios libelos, motivos del divorcio.
CAPÍTULO 1
l. Si uno1 trae un documento de divorcio desde una ciudad del mar2, debe
decir: «Fue escrito delante de mí y delante de mí fue firmado»3• Rabán Gama-
1. Comisionado por el marido para entregar el documento a su mujer.
2. Desde fuera de Palestina.
3. Los rabinos permitieron que el testimonio de una sola persona fuera válido para
facilitar a la mujer el nuevo casamiento.
Git !, 2-6 Orden tercero: Mujeres - nashim 442
liel dice: También si uno lo trae desde Rekem4 o desde Jéguer. R. Eliezer dice:
Incluso desde Kefar Ludim5 hasta Lod. Los sabios, en cambio, afirman que no
necesita poder decir: «Fue escrito delante de mí y delante de mí fue firmado»,
sino sólo el que lo trae desde una ciudad del mar o lo transporta6. Si uno lo
lleva de una ciudad a otra de las ciudades del mar, necesita poder decir: «Ha
sido escrito delante de mí y delante de mí ha sido firmado». Rabán Simeón
Gamaliel dice: Incluso desde una jurisdicción a otra.
2. R. Yehudá dice: De Rekem al oriente y Rekem es como si fuera oriente.
Desde Askalón hacia el sur y Askalón es como si fuera el sur. Desde Acre al
norte y Acre es como si fuera el norte. R. Meír decía: Acre es como tierra de
Israel para efectos del documento del divorcio7.
3. Si uno lleva el documento del divorcio dentro de la tierra de Israel, no
necesita decir: «Fue escrito delante· de mí y delante de mí fue firmado». Si
se alzan contra él protestas8, se autentifica con los signatarios. Si uno trae un
documento de divorcio desde una ciudad del mar y no puede decir: «Delante
de mí fue escrito y delante de mí fue firmado», si tiene testigos, se autentifican
sus firmas.
4. En lo que concierne al que lo lleva o lo traslada, son iguales el libelo de
divorcio y el documento de emancipación de un esclavo9. Es ésta una de lasco-
sas en las que son iguales el libelo de divorcio y el documento de emancipación.
5. Todo documento escrito que esté testificado por un samaritano", es in-
válido, a no ser el libelo de divorcio y el documento de emancipación. Ocurrió
que presentaron a Rabán Gamaliel en Kefar Otnay11 el libelo de divorcio de
una mujer, del que unos samaritanos eran los testigos y lo declaró válido. To-
dos los documentos públicos que se presentan a las instancias de los paganos,
aunque sus signatarios sean paganos, son válidos, a excepción del libelo de
divorcio y del documento de emancipación. R. Simeón enseña: Incluso éstos
son válidos, ya que no serían mentados ( como inválidos) sino en el supuesto de
haber sido hechos por gente inepta.
6. Si uno dice: «Dad este libelo de divorcio a mi mujer» o «este documento
de emancipación a mi esclavo», si quiere volverse atrás, en ambos casos, puede
hacerlo 12• Ésta es la opinión de R. Meír. Los sabios, en cambio, afirman: Con el
libelo de divorcio (puede hacerlo), pero no con el documento de emancipación,
4. En la frontera oriental de Palestina. La disposición anterior vale sólo para países
lejanos en cuanto tal.
5. Situada fuera de Palestina, pero limitando con ésta por tres partes.
6. Desde Palestina a tierras lejanas.
7. No se necesita, por tanto, la puntualización del enviado.
8. Por parte del marido, afirmando que el documento ha sido falsificado.
9. Adquieren valor cuando el transmisor que lo trae desde el extranjero puede decir:
«Delante de mí fue escrito y delante de mí fue firmado».
10. Originariamente colonos traídos por Asiria a Israel y que luego abrazaron el ju-
daísmo aunque conservando prácticas paganas.
11. Situada en Galilea, en la zona fronteriza con Samaría.
12. Antes de que el documento llegue a manos del afectado.
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Documento del divorcio - guittín Git 2, 1-4
443
puesto que se puede obrar ventajosamente para una persona en su ausencia, pe-
ro no se puede asumir ninguna obligación para ella en su ausencia. Si no quiere
alimentar a su esclavo, está en su poder; pero si no quiere alimentar a su mujer,
no está en su poder ( el hacerlo) 13. Les dijo: Él puede inhabilitar al esclavo para
(comer) de la ofrenda", lo mismo que puede inhabilitar a su mujer. Le respon-
dieron: (Puede hacer así con el esclavo) porque es su propiedad. Si uno dice:
«Dad este libelo de divorcio a mi mujer», o «este documento de emancipación
a mi esclavo» y muere, no se lo entregan después de la muerte. Pero si dice:
«Dad una mina a Fulanito» y muere, se la darán después de la muerte.
CAPÍTULO 2
1. Si uno lleva un libelo de divorcio desde una ciudad del mar y dice: «Ha
sido escrito delante de mí, pero no ha sido firmado delante de mí», o: «Delante
de mí ha sido firmado, pero no ha sido escrito delante de mí», o: «Delante de
mí ha sido escrito entero y ha sido firmada la mitad (de la firma)» o: «Delante
de mí se escribió la mitad y delante de mí se firmó entero», es inválido. Si uno
dice: «Ha sido escrito delante de mí», y otro dice: «Delante de mí ha sido fir-
mado», es inválido. Si dos dicen: «Ha sido escrito delante de nosotros», y uno
dice: «Ha sido firmado delante de mí», es inválido. R. Yehudá lo declara válido.
Si uno dice: «Delante de mí ha sido escrito», y dos dicen: «Ha sido firmado
delante de nosotros», es válido.
2. Si ha sido escrito en el día y firmado en el mismo día, o escrito en la
noche y firmado en la misma noche, o firmado en la noche y firmado al día
(siguiente), es válido. (Si ha sido escrito) en el día y firmado en la noche, es
inválido. R. Simeón lo declara válido, porque R. Simeón solía decir que todo
documento escrito durante el día y signado en la noche era inválido, a excep-
ción del libelo de divorcio.
3. Se puede escribir con todo: con tinta, con sosa, con tintura roja, congo-
ma, con sulfato de cobre, con toda sustancia que es durable. No se puede es-
cribir con una bebida, ni con zumo de frutas, ni con ninguna sustancia que no
es durable. Se puede escribir sobre cualquier cosa: sobre la hoja de un olivo,
sobre el cuerno de una vaca -pero se le ha de dar la vaca-, sobre la mano de un
esclavo -pero se le ha de dar el esclavo-. R. Yosé el Galileo decía: No puede
escribirse sobre nada que tiene vida ni sobre comestibles.
4. No se puede escribir sobre lo que está ligado al terreno. Si lo escribió
estando todavía ligado al terreno y lo arrancó, lo firmó y se lo entregó, es váli-
do. R. Yehudá lo declara inválido en tanto no ha sido escrito y firmado estando
arrancado. R. Yehudá ben Betera decía: No se puede escribir ni sobre un papel
13. El divorcio supone un daño para la mujer, mientras que la liberación es una ventaja
para el esclavo.
14. El esclavo de un sacerdote puede comer de la ofrenda (Lv 22, 11). Una vez libera-
do, no puede comer. De ahí que la liberación pueda hacer algo de daño.
Orden tercero: Mujeres - nashim 444
Git 2, 5-3, 1
borrado ni sobre una piel no preparada, ya que se puede falsificar. Los sabios,
en cambio, lo declaran válido.
5. Todos son aptos para escribir el libelo de divorcio, incluso el sordomu-
do, el simple, el menor de edad. La mujer puede escribir su libelo de divorcio
y el marido puede escribir el documento del recibo, ya que el documento sólo
adquiere valor con la firma. Todos pueden llevar el libelo de divorcio, a excep-
ción del sordomudo, el simple, el menor, el ciego15 y el gentil.
6. Si lo recibió un menor que luego alcanzó la edad adulta, o un sordomudo
que después recuperó el oído, o un ciego que recuperó la vista, o un simple que
devino cuerdo, o un gentil que se ha hecho prosélito, es inválido. Pero si lo re-
cibió uno sano de sentidos que devino sordomudo y luego de nuevo sano, o un
sano que devino ciego y luego recuperó la vista, o una persona normal que devi-
no imbécil y luego se hizo de nuevo cuerda, es válido. Ésta es la norma general:
Todo lo que en el comienzo16 y al final" se hace con conocimiento es válido.
7. Incluso las mujeres que no son dignas de crédito cuando dicen: «Murió su
marido», son fiables cuando traen el libelo de divorcio: su suegra, la hija de su
suegra, la coesposa, la cuñada, la hija de su marido. ¿Qué diferencia hay entre el
libelo de divorcio y (el testimonio) del fallecimiento? Que el mismo escrito es
prueba 18. La propia mujer puede llevar19 su propio libelo de divorcio con tal que
pueda decir: «Ha sido escrito delante de mí y delante de mí ha sido firmado».
CAPÍTULO 3
1. Todo libelo de repudio que no ha sido escrito expresamente para una
mujer (determinada) es inválido. ¿Qué significa esto? Si uno pasa por el mer-
cado y oye la voz de unos escribas que exclaman: «Fulanito de Tal se divorcia
de Fulanita de Tal de tal lugar», y dice: «Ése es mi nombre y ése es el nombre
de mi mujer», es inválido para divorciarse de su mujer sirviéndose de él. Toda-
vía más. Si escribió el libelo para divorciarse de su mujer y luego se retracta y
encuentra a un paisano suyo y le dice: «Mi nombre es como el tuyo y el nombre
de mi mujer como el de la tuya», es inválido (el libelo) para divorciarse con
él de la mujer". Todavía más. Si tiene dos mujeres y las dos tienen el mismo
nombre y si escribe el libelo para divorciarse de la mayor de ellas, no puede
divorciarse con él de la menor. Todavía más. Si dice al escriba: «Escríbeme el
libelo para aquella de la que yo quiera divorciarme», no puede con ese libelo
divorciarse de ella.
15. El ciego no puede decir: «Delante de mí ha sido escrito».
16. Recepción del documento.
1 7. Entrega.
18. En el primer caso.
19. Desde el extranjero. Se piensa en el caso en que el marido comisiona a la propia
mujer el transporte del documento hasta un tribunal.
20. Del segundo.
445 Documento del divorcio - guittín Git 3, 2-6
2. Si uno escribe formularios de libelos de divorcio, ha de dejar espacio
libre para el nombre del marido, para el nombre de la mujer y para la data;
si son documentos de préstamo, ha de dejar espacio libre para el nombre del
prestamista, para el nombre del prestatario, para la designación de la cantidad
prestada y para la data; si son documentos de adquisiciones, ha de dejar espa-
cio libre para el nombre del comprador, para el nombre del vendedor, para la
designación del importe, para la señalización del campo21 y para la data, por
causa de la facilidad22. R. Yehudá los declara a todos inválidos. R. Elazar, sin
embargo, los considera a todos válidos, a excepción del libelo de divorcio,
porque está escrito: Le escribirá 23, es decir, a su nombre.
3. Si uno lleva un libelo de divorcio, lo pierde y lo encuentra de inmediato,
es válido; en caso contrario, no es válido24• Si lo encuentra en una cartera o en
una caja y lo reconoce, es válido. Si uno transporta un libelo de divorcio, que se
lo ha dejado un anciano o un enfermo, se lo ha de entregar a ella en la presun-
ción: de que él vive25• Si una israelita está casada con un sacerdote y éste partió
para una ciudad marítima, puede comer de la ofrenda26 con la presunción de
que su marido vive. Si uno envía su sacrificio por el pecado desde una ciudad
del mar, se ofrece en la presunción de que todavía vive.
4. Tres cosas dijo R. Elazar ben Parta ante los sabios y éstos confirmaron
sus palabras. En lo concerniente (a las personas que habitan) una ciudad cerca-
da por un ejército, (y a las personas que se encuentran) en un barco que ha sido
arrebatado por el mar, y a un hombre que ha de ser juzgado27, ha de presumirse
que están con vida. Pero si la ciudad ha sido conquistada por las tropas, si el
barco se perdió en el mar, si es uno que ha de ser matado, se les ha de aplicar
la norma más severa de los vivos y de los muertos. Una israelita casada con un
sacerdote y la hija de un sacerdote casada con un israelita no pueden comer de
la ofrenda28.
5. Si uno lleva el libelo de divorcio dentro del territorio de Israel y enfer-
ma, puede enviarlo a través de otro. Si le dice29: «Toma de ella un tal objeto»,
entonces no lo puede enviar a través de otro, ya que ( el marido) no tenía inten-
ción de que el objeto de depósito pasase a otras manos.
6. Si uno trae un libelo de divorcio desde una ciudad del mar y enferma,
constituye un tribunal y lo envía". Dirá delante de ellos: «Fue escrito delante
de mí y delante de mí fue firmado». El último emisario no está obligado a decir:
21. O del objeto de la compra.
22. Al escriba profesional se le permite tener preparados esos documentos.
23. Dt 24, l.
24. Podría ocurrir que fuese de otro de igual nombre.
25. En caso de que ya no viva, no entrega el documento.
26. La mujer de un sacerdote puede comer de la ofrenda mientras viva el marido (Lv
22, 1). Tras la muerte del marido no puede comer a no ser que tenga de él hijos.
27. Por un delito que lleva aneja la pena capital.
28. En el primer caso se asume que el marido ya ha muerto; en el segundo, que aún vive.
29. El marido dijo al mensajero.
30. El tribunal nombra a otro que lleva el libelo.
Git 3, 7-4, 4 Orden tercero: Mujeres - nashim 446
«Delante de mí fue escrito y delante de mí fue firmado», sino que dice simple-
mente: «Soy un emisario del tribunal».
7. Si uno presta dinero a un sacerdote, o a un levita, o a un pobre con la
intención de apartarles la parte suya correspondiente31, puede hacerlo bajo la
presunción de que viven y no duda de que haya muerto el sacerdote o el levita
o que el pobre se haya enriquecido. Si murieron, necesita recabar el permiso de
los herederos. Si el préstamo se hizo ante tribunal, no necesita solicitar permi-
sos a los herederos.
8. Si uno deposita frutos para separar a cuenta de ellos la ofrenda y el diez-
mo, o dinero para apartar a cuenta de él el segundo diezmo, puede hacerlo en
la presunción de que todavía existen. Pero si pierden, ha de presuponer ( que se
perdieron) en las últimas veinticuatro horas. Ésta es la opinión de R. Elazar ben
Samúa. R. Yehudá dice: En tres ocasiones se ha de examinar el vino32: cuando
sopla el viento oriental al término de la fiesta de los Tabernáculos, cuando sa-
len los capullos y cuando el jugo entra en las uvas verdes.
CAPÍTULO 4
1. Si uno envía un libelo de divorcio a su mujer y luego él alcanza a su
mandatario o si envía tras él a otro emisario y le dice: «El libelo de divorcio
que te he dado queda anulado», en tal caso queda anulado. Si llega33 primero
a su mujer o envía junto a ella un emisario que le dice: «El libelo de divorcio
que te he enviado es nulo», en tal caso es nulo. Pero una vez que ha llegado el
libelo de divorcio a manos de su mujer, no puede anularlo.
2. En otro tiempo él podía constituir un tribunal en otro lugar y lo podía
anular, pero Rabán Gamaliel el Viejo dispuso que no se hiciera así por el buen
ordenamiento de la sociedad. En otro tiempo solía acostumbrar (el marido) a
cambiar su nombre y el de su mujer, el nombre de su pueblo y el del pueblo de
la mujer, pero Rabán Gamaliel el Viejo dispuso que se escribiera el nombre
de Fulanito en toda su integridad, como así mismo el nombre de la mujer en
toda su integridad, por el buen ordenamiento de la sociedad.
3. La viuda no era pagada a cuenta de los bienes de los huérfanos sino tras
juramento. Después que (los sabios) se abstuvieron de obligarla a jurar, dis-
puso Rabán Gamaliel el Viejo que tuviera que prestar juramento a los huérfa-
nos según lo que éstos quisieran y recibiera su dote. Los testigos debían firmar
el libelo de divorcio por el buen ordenamiento de la sociedad. Hilel dispuso el
prosbo/34 por el buen ordenamiento de la sociedad.
4. Si un esclavo ha sido llevado en cautividad y es rescatado a título de es-
clavo, debe continuar como esclavo. Pero si fue (rescatado) a título de libre, no
31. Es decir, descontándolo de la ofrenda, del diezmo y del diezmo de los pobres.
32. Vino depositado para ofrenda o diezmo.
33. El marido.
34. Cf. Shebi 10, 4.
Documento del divorcio - guittin Git 4, 5-8
447
debe continuar como esclavo. Rabán Simeón ben Gamaliel dice: En uno y otro
caso debe continuar como esclavo. Si el dueño ha dado a otros su esclavo en
hipoteca y luego lo libera, según el tenor de la ley el esclavo no queda obliga-
do a nada, aunque por el buen ordenamiento de la sociedad se ha de obligar
al amo a que lo haga libre y él35 escriba un documento por su valor. Rabán
Simeón ben Gamaliel dice: No ha de escribir sino aquel que le declara libre.
5. Si uno es mitad esclavo y mitad libre36, sirve un día a su amo y otro a
beneficio de sí mismo. Ésta es la opinión de la escuela de Hilel. Pero la escuela
de Samay le arguyó: Habéis ordenado bien para el amo, pero no para él mismo.
No puede casarse con una esclava, porque es mitad libreª, ni tampoco con una
mujer libre, porque es mitad esclavo". ¿Ha de quedar célibe? Pero ¿acaso no fue
creado el mundo para el crecimiento y la multiplicación, como está escrito: No
¡0 creó para que jites e un desierto, sino que lo formó para que fuese habitado37?
Mas bien, por el buen ordenamiento de la sociedad se ha de obligar al amo a que
lo declare libre y él escribe un documento por la mitad de su valor. La escuela
de Hilel cambió de parecer y enseñó como la escuela de Samay.
6. Si uno vende su esclavo a un gentil o para fuera de Israel", deviene
libre. No se pueden rescatar cautivos por encima de su valor real por el buen
ordenamiento de la sociedad. No se ha de facilitar la huida de los prisioneros
por el buen ordenamiento de la sociedad. Rabán Simeón ben Gamaliel dice:
Por el buen ordenamiento de los prisioneros. No se compran libros, filacterias
39 de manos de los gentiles por encima de su valor real para el buen
0 mesusot
ordenamiento de la sociedad.
7. Si uno despide a su mujer por mala fama, no debe volver a tomarla. Si
fue a consecuencia de un voto, no debe volver a tomarla. R. Yehudá enseña:
Si se trata de un voto que conocen muchos, no puede volver a tomarla; pero si
se trata de un voto que no conocen muchos, puede volverla a tomar. R. Meír
dice: Si se refiere a un voto que necesita del escrutinio de un sabio, no puede
volver a tomarla; pero si se refiere a un voto que no necesita del escrutinio de
un sabio, puede volver a tomarla. R. Elazar decía: No prohibieron (los sabios)
esto sino a causa de lo otro. R. Yosé Bar Yehudá refiere que ocurrió en Sidón
que uno dijo a su mujer: «Conam si no te divorcio» y se divorció de ella. Pero
los sabios le permitieron que volviera a tomarla por el buen ordenamiento de
la sociedad.
8. Si uno se divorcia de su mujer por ser estéril, dice R. Yehudá que no pue-
de volver a tomarla. Los sabios, en cambio, afirman: Sí puede volver a tomarla.
a.porque es mitad libre] b. porque es mitad esclavo]
35. El esclavo.
36. Bien porque se haya entregado al amo sólo la mitad del precio del rescate o por-
que, siendo esclavo de dos amos, haya sido liberado sólo por uno.
37. Is 45, 18.
38. Para un judío que se encuentra fuera de Palestina.
39. Las cápsulas que se colocan en las puertas y contienen en su interior un pergamino
con el texto de Dt 6, 4-9; 11, 13-21.
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1¡!
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Git4, 9-5, 5 Orden tercero: Mujeres - nashim 448
Si ella se casa con otro hombre y tiene de él hijos y ella reclama su dote", dice
R. Yehudá: Se le puede decir: «Tu silencio es mejor para ti que tu hablar»:".
9. Si uno se vende a sí mismo y a sus hijos a un gentil, no se leª puede res-
catar, pero se pueden rescatar a los hijos tras la muerte del padre. Si uno vende
su campo a un gentil y un israelita lo volvió a comprar de nuevo, el comprador
ha de aportar las primicias por el buen ordenamiento de la sociedad.
CAPÍTULO 5
1. Los daños se pagan con las tierras de mejor calidad, al acreedor con las
tierras de calidad intermedia, la dote de una mujer con las de ínfima calidad.
R. Meír dice: La dote de una mujer se paga también con las tierras de calidad
intermedia.
2. No se puede pagar con bienes ya empeñados cuando existen bienes li-
bres, incluso aunque sean los de peor calidad. No se puede hacer ningún pago
con bienes de huérfanos a no ser con los de ínfima calidad.
3. No se puede demandar indemnización por la comida de los frutos, por
el mejoramiento de los terrenos, por la alimentación de la mujer y de las hijas
a cargo de bienes empeñados por el buen ordenamiento de la sociedad. Si una
persona encuentra un objeto perdido no necesita hacer un juramento por el
buen ordenamiento de la sociedad.
4. Si unos huérfanos son confiados a un cabeza de familia o si su padre les
asignó un tutor, está obligado a separar el diezmo de sus frutos. El tutor que ha
sido nombrado por el padre de los huérfanos tiene que prestar juramento42• Si
lo nombra el tribunal no tiene que prestar juramento. Abá Saúl afirma: Es todo
lo contrario. Si una persona hace impuro (un alimento) o si mezcla un producto
de ofrenda con otros de uso profano o mezcla vino con vino de libación por
error, está exenta ( de pagar indemnización); pero si lo hace intencionadamente,
está obligada. Los sacerdotes que intencionadamente hacen en el Templo im-
puro (un alimento), están obligados (a indemnizar).
5. R. Yojanán ben Godgadá testificaba que una mujer sordomuda, casada
por su padre ( cuando era menor de edad), puede ser despedida con el libelo de
divorcio; que una menor de edad, israelita, casada con un sacerdote, puede co-
mer de la ofrenda; que en caso de que ella muriera, el marido podría heredarla;
que de una viga robada usada para la construcción de un edificio, ( el propieta-
rio) ha de recibir el importe de su valor, para beneficio de los penitentes; que
un sacrificio por el pecado que ha sido robado, si no es conocido por muchos,
expía, para beneficio del altar.
a. no se le puede: no se los puede
40. Al ser despedida a causa de la esterilidad no se le pagó la dote.
41. Como fue despedida por ser estéril y se ha demostrado que no lo es, resulta que el
divorcio fue nulo y el nuevo matrimonio ilegítimo. De ahí que le sea mejor no hablar.
42. Que no ha de reservarse nada para sí de sus bienes.
449 Documento del divorcio - guittín Git 5, 6-9
6. En Judea no estaba vigente la ley concerniente a los usurpadores cuando
afectaba a los muertos en la guerra43. Después de que (los propietarios israeli-
tas) fueron asesinados en la guerra estuvo vigente la ley concerniente a los usur-
padores. ¿De qué manera? Si una persona compraba (un terreno) a un usurpador
y luego volvía a comprarlo al dueño, su compra era nula44• Si lo compraba al
dueño y luego al usurpador, era válida. Si se lo compró al marido y luego a la
mujer, la adquisición es inválida45. Si se lo compró a la mujer y luego al marido,
la compra es válida. Ésta es la primera misná. Los tribunales posteriores esta-
blecieron que si uno compra a un usurpador, debe dar la cuarta parte ( del precio)
al propietario46. ¿Cuándo ocurre esto? Cuando (los propietarios) no tienen en
sus manos (medios) para comprar, pero si los tienen, ellos tienen la preferencia.
Rabí constituyó un tribunal y dispuso que si ( el campo) estuvo en poder del
usurpador doce meses, el primero que se adelantase a comprarlo adquiría el
derecho, pero tendría que dar al propietario el cuarto (del precio pagado).
7. Un sordomudo puede hacer signos (para comunicarse) y se le podrán
hacer signos (para que reciba la comunicación). Ben Betera dice: Para bienes
muebles puede hacer un movimiento de cierre de labios y a él se le puede hacer
así mismo otro movimiento de cierre de labios. La compra o venta de bienes
muebles hecha por niños es válida47.
8. Las siguientes cosas fueron dichas para favorecer la concordia. El sacer-
dote lee el primero48, tras él el levita y tras éste el laico, para favorecer la con-
cordia. El erub se hace en la casa antigua por el bien de la concordia. La cisterna
que está próxima a un canal se llena primero, por el bien de la concordia. A lo
apresado en red ( o trampa), sean animales, aves o peces, se les aplica la ley de
lo robado por el bien de la concordia. R. Yosé afirma: Se trata de robo formal.
Igualmente, a lo hallado por un sordomudo, un idiota o un menor se aplica la
ley del robo por el bien de la concordia. R. Yosé afirma: Se trata de un robo for-
mal. Si un pobre varea la copa de un olivo, a todo lo que está debajo ( del árbol)
se le aplica la ley del robo por el bien de la paz. R. Yosé afirma: Se trata de un
robo formal. No se ha de prohibir a pobres no israelitas recoger los frutos de la
rebusca49, de lo olvidado'? y de la esquina de tu campo por el bien de la paz.
9. Una mujer puede pedir a su vecina sospechosa respecto a los productos
del año séptimo: un tamiz, una criba, un molino, un hornillo. Pero no podrá
cernir ni moler con ellos. La mujer de un asociado51 puede pedir prestado a la
43. Ley sobre la invalidez de una compra hecha por un sicario(= asesino, bandido).
44. Por la presunción de que ha obrado por temor.
1 45. Se puede presumir que la mujer consintió para evitar la querella con el marido.
11 46. Se presupone que el usurpador vendió lo robado a un 7 5 % más del valor real.
1
4 7. Sordomudos y niños son incapaces como tal para realizar actos de derecho, pero
los rabinos lo conceden por el bien general.
i 1 48. En la lectura sinagoga! de la Torá.
49. Lv 19, 9; 23, 22.
50. Dt 24, 19s.
1
51. Asociado al grupo de los «compañeros», que se preocupaban al máximo por la pu-
reza legal.
Git 6, 1-4 Orden tercero: Mujeres - nashim 450
mujer de uno del pueblo52: un tamiz, una criba, y puede cernir, moler y limpiar
el grano con ellos. Pero, una vez que echa el agua, no puede tocarle, debido
a que no se puede vigorizar las manos de los transgresores. Todas estas cosas
sólo fueron dichas por el bien de la concordia. Se puede animar a los gentiles
(a que trabajen los terrenos) en el año séptimo, pero no a los israelitas, y se les
puede dar el saludo por el bien de la paz.
CAPÍTULO 6
l. Si uno dice: «Recibe este libelo de divorcio para mi mujer», o: «Lleva
este libelo de divorcio a mi mujer», si quiere retractarse, lo puede hacer. Si una
mujer dice: «Recibe para mí mi libelo de divorcio», si quiere él retractarse,
no puede53• Por esto si el marido le dice a aquél: «No es mi voluntad que tú lo
recibas para ella, pero llévalo y dáselo», si quiere retractarse, puede hacerlo.
Rabán Simeón ben Gamaliel enseñaba: También si ella dice: «Recibe para mí
mi libelo de divorcio», si él quiere retractarse, puede hacerlo.
2. Si una mujer dice: «Recibe para mí mi libelo de divorcio», necesita dos
tipos de testigos: dos que digan: «Lo dijo delante de nosotros», y otros dos que
afirmen: «Lo recibió y lo desgarró delante de nosotros», incluso aun cuando
los primeros y los últimos (testigos) sean las mismas personas o cuando uno es
de los primeros y otro de los últimos, a los que se une un tercero. En cuanto a la
joven54 prometida, pueden recibir el libelo de repudio tanto ella como su padre.
R. Yehudá enseña: Dos manos no pueden tomar posesión simultáneamente,
sino que ha de ser sólo el padre quien recibe el libelo del divorcio. Nadie puede
divorciarse de toda aquella que no pueda custodiar el libelo de divorcio.
3. Si una menor de edad dice: «Recibe para mí mi libelo de divorcio», no
es libelo de divorcio55 mientras no llegue el libelo a sus manos. Por eso, si el
marido quiere retractarse, lo puede hacer, ya que la menor no puede nombrar a
un representante. Pero si el padre le dice: «Vete y recibe para mi hija el libelo de
divorcio», si quiere retractarse, no puede. Si dice: «Da este libelo de divorcio
a mi mujer en tal lugar», en caso de que se lo entregue en otro lugar es inváli-
do. (Pero si dice:) «Mi mujer está en tal lugar» y se lo entrega en otro lugar, es
válido. Si una mujer dice: «Recibe para mí mi libelo de divorcio en tal lugar»
y lo recibe para ella en otro lugar, es inválido. R. Eliezer, en cambio, lo declara
válido. (Si dice:) «Tráeme mi libelo de divorcio desde tal lugar» y se lo trae
desde otro lugar, es válido.
4. (Si dice:) «Tráeme mi libelo de divorcio», puede seguir comiendo de los
productos de la ofrenda hasta que el libelo del divorcio llegue a sus manos.
52. Es decir, gente ignorante (de las normas religiosas).
53. Porque, en este caso, con la simple entrega del documento al mandatario, el divor-
cio ya está realizado.
54. Mayor de doce años y un día, pero sin llegar a los doce años y medio.
55. No tiene validez.
451 Documento del divorcio - guittin Git 6, 5-7, 1
(Pero si dice:) «Recibe para mí mi libelo de divorcio», le está prohibido de in-
mediato seguir comiendo de la ofrenda. «Recibe para mí mi libelo de divorcio
en tal lugar», puede continuar comiendo de la ofrenda hasta que llegue el libelo
del divorcio a aquel lugar. R. Eliezer lo declara prohibido de inmediato.
5. Si uno dice: «Escribid un libelo de divorcio y dádselo a mi mujer», o:
«Dadle el divorcio», o: «Escribid una carta y entregádsela», éstos pueden es-
cribirlo y entregarlo. (Pero si dice): «Dejadla libre», «alimentadla», «haced
con ella conforme a la ley», o «haced con ella como conviene», es como si no
hubiera dicho nada56• Antiguamente solían decir: Si uno va (al suplicio) con el
collar en el cuello y dice: «Escribid un libelo de divorcio para mi mujer», és-
tos pueden escribirlo y entregarlo. Luego volvieron a decir: También el que se
despide y parte en una caravana. R. Simeón ben Sezurí decía: También el que
está gravemente enfermo.
6. Si uno yace en un pozo y grita: «Cualquiera que oiga mi voz que escriba
un libelo de divorcio para mi mujer», puede escribirlo y entregarlo. Si un hom-
bre sano dice: «Escribid un libelo de divorcio para mi mujer», quiere hacerle
una broma57• Ocurrió a un hombre sano que dijo: «Escribid el libelo de divorcio
para mi mujer», y subiendo a la cima del tejado se cayó y murió. Rabán Simeón
ben Gamaliel refiere: Los sabios declararon: Si cayó por propia iniciativa58, el
libelo de divorcio fue válido; pero si lo empujó el viento, no fue válido.
7. Si uno dice a dos personas: «Dad el libelo de divorcio a mi mujer», o a
tres personas: «Escribid el libelo de divorcio y dádselo a mi mujer», éstos pue-
den escribirlo y entregarlo. Si dice a tres personas: «Dad el libelo de divorcio
a mi mujer», éstos podrán encargar a otros que lo escriban, ya que los nom-
bró miembros del tribunal. Así opina R. Meír. Ésta es la disposición legal que
R. Janina de Ono trajo de la prisión: He recibido por tradición que si uno dice a
tres personas: «Dad el libelo de divorcio a mi mujer», pueden encargar a otros
que lo escriban, ya que él los constituyó en tribunal. R. Yosé dice: Hemos dicho
a (nuestro) representante: También nosotros hemos recibido por tradición que si
incluso uno dijere al tribunal supremo de Jerusalén: «Dadle el libelo de divorcio
a mi mujer», deben aprender59, escribirlo y entregarlo. Si uno dice a un grupo de
diez personas: «Escribid el libelo de divorcio a mi mujer», uno de ellos puede
escribirlo y dos firmarlo. (Si dice:) «Escribidlo todos», uno puede escribirlo y
todos lo firman. Por esto, si muere uno de ellos, el libelo de divorcio es inválido.
CAPÍTULO 7
1. Si uno, preso por un delirio, exclama: «Escribid el libelo de divorcio para
mi mujer», es como si no dijere nada. Si dice: «Escribid el libelo de divorcio pa-
56. Ya que estas expresiones no entrañan necesariamente el divorcio.
57. Porque no ha dicho el «entregádselo».
58. Esto es, si se trata de un caso de suicidio.
59. A escribir el documento del divorcio.
Git 7, 2-6 Orden tercero: Mujeres - nashim 452
ra mi mujer» y luego es presa de un delirio y se retracta y dice: «No escribáis»,
sus palabras últimas no tienen ningún valor. Si un hombre pierde su voz y le
dicen: «¿Escribimos el libelo de divorcio para tu mujer?», si inclina la cabeza,
se le examina tres veces; si cuando hay que decir no dice no y cuando hay que
decir sí dice sí, entonces aquellos pueden escribirlo y entregarlo.
2. Si le dicen: «¿Escribimos el libelo de divorcio para tu mujer?», y les res-
ponde: «Escribidlo», y ellos ordenan al escriba y éste escribe, y a los testigos y
éstos suscriben ( el documento), aunque lo hayan escrito, firmado y se lo hayan
entregado y él lo haya dado a su mujer, el libelo de divorcio es inválido hasta
que él no diga al escriba: «Escribe», y a los testigos: «Firmad».
3. (Si dice:) «Éste es tu libelo de divorcio en caso de que yo muera», o:
«Éste es tu libelo de divorcio en el caso de que yo muera de esta enfermedad»,
o: «Éste es tu libelo de divorcio para después de mi muerte», no ha dicho nada.
(Si dice:) «Desde hoy si muero», o: «Desde ahora si muero», entonces es un
libelo de divorcio válido'", (Si dice:) «Desde hoy y después de mi muerte», es
libeloª de divorcio válido por una parte e inválido por otra. Si muere, su mujer
realiza la ceremonia de quitar el zapato y no contrae el matrimonio del levirato.
(Si dice:) «Éste es tu libelo de divorcio desde hoy si muero de esta enferme-
dad» y levantándose se va al mercado y enferma y muere, se ha de hacer una
estimación. Si murió a causa de la enfermedad primera, el libelo de divorcio es
válido; en caso contrario, no.
4. Ella no debe quedar sola con él61 a no ser ante testigos, incluso aunque
sea un esclavo o una esclava, a excepción de su propia esclava, ya que su cora-
zón es orgulloso con la propia esclava62. ¿Cuál es la situación en aquellos días?
R. Yehudá dice: Es como una esposa para todos los efectos. R. Yosé dice: Es
como una divorciada y como una que no es divorciada.
5. (Si le dice:) «Éste es tu libelo de divorcio con la condición de que me des
doscientos sús», ella es objeto de divorcio y debe darle (la cantidad estipulada).
«Con la condición de que me los des de hoy en treinta días», si se los entrega
dentro de los treinta días, está divorciada; si no, no lo está. Rabán Simeón ben
Gamaliel refiere que ocurrió en Sidón que uno dijo a su mujer: «Éste es tu libelo
de divorcio con la condición de que me des tu abrigo», pero el abrigo se le ex-
travió. Los sabios decidieron que ella le diera lo correspondiente a su valor.
6. (Si dice:) «Éste es tu libelo de divorcio con la condición de que sirvas
a mi padre», o «con la condición de que amamantes a mi hijo», ¿por cuánto
tiempo ha de amamantarlo? Por dos años. R. Yehudá afirma: Por dieciocho me-
ses. Si muere el hijo o el padre, el libelo de divorcio es válido. (Si dice:) «Éste
es tu libelo de divorcio con la condición de que sirvas a mi padre dos años»,
a. es libelo de divorcio válido por una parte e inválido por otra: no es libelo de divorcio
válido
60. Se considera libelo de divorcio desde ese instante si se cumple la condición de futuro.
61. Porque, cumpliéndose la condición de futuro, a partir de entonces sería divorciada.
62. No se avergüenza ante la esclava.
453 Documento del divorcio - guittín Git 7, 7-8, 2
o «con la condición de que amamantes a mi hijo dos años», y muere el hijo o
fallece" el padre, o si el padre dijere: «No quiero que me sirva», aunque no haya
sido por ofensa, entonces el libelo de divorcio no es válido. Rabán Simeón ben
Gamaliel dice: Tal libelo de divorcio es válido. Rabán Simeón ben Gamaliel
da una norma general: Cuando el impedimento no dependa de ella, el libelo de
divorcio es válido.
7. (Si dice:) «Éste es tu libelo de divorcio si no vengo de hoy en treinta días»
y si pretendiendo ir de la Judea a la Galilea, llegado a Antípatris63 vuelve atrás,
la condición queda anulada. (Si dice:) «Éste es tu libelo de divorcio si no vengo.
de aquí en treinta días» y pretendiendo ir de Galilea a Judea, llegado a Kefar
Otnay vuelve atrás, su condición queda anulada. (Si dice:) «Éste es tu libelo
de divorcio si no vengo de aquí en treinta días» y pretendiendo ir a una ciudad
marítima llega a Acre y vuelve, su condición queda anulada. (Si dice:) «Éste es
tu libelo de divorcio si estoy ausente de ti durante treinta días» y se va y viene
repetidas veces, pero sin estar con ella a solas, su libelo de divorcio es válido.
8. (Si dice:) «Éste es tu libelo de divorcio si no vengo de aquí en doce me-
ses» y muere dentro de los doce meses, su libelo de divorcio no es válido. (Si
dice:) «Éste es tu libelo de divorcio desde ahora si no vengo de aquí en doce
meses» y muere dentro de los doce meses, en tal caso el libelo es válido.
9. (Si dice:) «Si no vengo de aquí en doce meses, escribid y entregad el
libelo de divorcio a mi mujer» y ellos lo escriben dentro de los doce meses y lo
1
1 entregan después de haber pasado los doce meses, el libelo de divorcio no es
válido64• (Si dice:) «Escribid y entregad el libelo de divorcio a mi mujer en caso
de que no venga de aquí en doce meses» y lo escriben dentro de los doce me-
ses y lo entregan al finalizar éstos, en tal caso el libelo de divorcio no es válido.
R. Yosé afirma: El tal es válido. Pero si lo escriben después de los doce meses y
lo entregan después de los doce meses y él muere, en caso de que el libelo de di-
vorcio precediese a la muerte, el libelo es válido; si la muerte precedió al libelo
de divorcio, éste no es válido. En caso de que no se sepa, éste es el caso del que
está dicho: es considerada como divorciada y como no divorciada.
CAPÍTULO 8
1. Si uno arroja a su mujer el libelo de divorcio, estando ella en casa o en
su patio, ella está divorciada. Pero si se lo arroja estando en casa de él o en su
patio, incluso aun cuando estuviere él con ella en la cama, no está divorciada.
Sin embargo, (si lo arroja) a su seno o en su cesto, está divorciada.
2. Si él le dice a ella: «Recoge este recibo de deuda» o si ella lo encuentra
detrás de él y leyéndolo resulta que es su libelo de divorcio, el tal libelo no es
a. o fallece el padre]
63. En la frontera con Galilea, pero dentro del territorio de Judea.
64. Porque les había comisionado a escribir el libelo tras haber pasado los doce meses.
Git 8, 3-5 Orden tercero: Mujeres - nashim 454
válido en tanto él no la diga: «He aquí tu libelo de divorcio». Si se lo puso en su
mano mientras estaba durmiendo y despertando lo lee y resulta que es su libelo
de divorcio, el tal libelo no es válido en tanto él no le diga: «He aquí tu libe-
lo de divorcio». Si ella se encuentra en un lugar de dominio público y él le arro-
ja el libelo de divorcio, si queda cerca de ella, es una divorciada; si queda más
cerca de él, no es una divorciada. (Si el libelo) queda a una distancia intermedia
( entre los dos), es una mujer divorciada y no divorciada65.
3. Esto vale tanto para el matrimonio como para las deudas. Si el acreedor
le dice: «Échame ( el documento) de mi deuda» y se lo echa, si queda más cer-
ca del acreedor, el deudor queda absuelto; pero si queda más cerca del deudor,
éste queda obligado. Si queda a mitad de distancia entre uno y otro, ambos se
reparten (la deuda). Si ella se encuentra en la cúspide del tejado y él le arroja
el libelo, cuando alcanza el área del tejado ella es mujer divorciada. Si él
estaba en la parte alta y ella en otra más baja y le arroja el libelo de divorcio,
cuando sale del área del tejado, aun cuando se borrara o fuera quemado, es
mujer divorciada.
4. La escuela de Samay afirma: Un hombre puede despedir a su mujer con
un libelo de divorcio antiguo. La escuela de Hilel, en cambio, lo prohíbe. ¿Qué
es un libelo antiguo? Siempre que él se quede a solas con ella después de haber
escrito para ella el libelo de divorcio.
5. Si escribe (datando) conforme a un reinado que no corresponde o según
el reinado de los persas o de Grecia o según ( el año) de la construcción del
Templo o de la destrucción del Templo, si se encontraba en oriente y escribió:
«en occidente», o en occidente y escribió: «en oriente», debe alejarse de uno
y otro66 y necesita libelo de divorcio tanto del uno como del otro. No tendrá
derecho ni a la dote, ni a los frutos, ni a la alimentación, ni a la renovación de
los vestidos, tanto por parte del uno como del otro. En caso de que lo reciba
del uno o del otro, tiene que devolverlo. El niño habido del uno o del otro
es bastardo. Ni el uno ni el otro contraen impureza a causa de ella67• Ninguno
de los dos tiene derecho sobre las cosas que ella ha encontrado ni al trabajo de
sus manos ni a la disolución de sus votos. Si es una israelita, queda inhábil
para casarse con sacerdotes. Si es la hija de un levita, (no puede comer) del
diezmo; si es hija de un sacerdote, (no puede comer) de la ofrenda. Los here-
deros de uno y otro no pueden heredar su dote. En caso de que mueran, tanto
los hermanos del uno como los del otro han de someterse a la ceremonia de
dejarse quitar el zapato y no pueden contraer el matrimonio del levirato. Si él
cambió su nombre o el de ella, o el nombre de su ciudad o el de la ciudad de
ella, ha de alejarse tanto del uno como del otro, y todas estas disposiciones68
se le aplican a ella.
65. Es dudosa la validez del documento.
66. Si con el documento del divorcio se hubiere casado de nuevo.
67. En caso de que fueran sacerdotes y ella falleciere.
68. Dichas anteriormente.
455 Documento del divorcio - guittín Git 8, 6-10
6. Respecto a aquellas mujeres que están prohibidas para el matrimonio
por razón del parentesco69 de las que se ha dicho que sus coesposas están exen-
tas 7º, si éstas se van y se casan y resulta que son estériles 71, tendrán que alejar-
se" del uno y del otro73. Todas estas disposiciones se les aplican a ellas.
7. Si uno contrae matrimonio de levirato con su cuñada y la coesposa de
ésta se va y se casa con otro y resulta que aquélla74 es estéril, tendrá que ale-
jarse de uno y otro. Todas estas disposiciones se le han de aplicar a ella.
8. Si un escriba redactó un libeloª de divorcio para un hombre y un re-
cibo" para una mujer y, por equivocación, entrega el libelo de divorcio a la
mujer y el recibo al hombre, y éstos se lo intercambian uno al otro y, pasado
cierto tiempo76, aparece el libelo de divorcio en manos del hombre y el recibo
en manos de la mujer", tendrá que alejarse tanto del uno como del otro, y
todas estas disposiciones se le aplican a ella. R. Eliezer enseña: Si aparece in-
mediatamente, no es un libelo de divorcio válido; si aparece después de cierto
tiempo, sí es válido, debido a que no puede depender todo del primer marido
para anular el derecho del segundo. Si uno escribió el libelo para divorciar
a su mujer y posteriormente se retracta, según la escuela de Samay, la hizo
inhábil para el sacerdocio. La escuela de Hilel, en cambio, afirma: A pesar de
que se lo dio bajo condición y la condición no se cumplió, no la inhabilita para
el sacerdocio.
9. Si uno se ha divorciado de su esposa y pasa la noche con ella en una fon-
da, según la escuela de Samay, ella no tiene necesidad de un segundo libelo de
divorcio. La escuela de Hilel, en cambio, afirma que necesita de él un segundo
libelo de divorcio. ¿Cuándo ocurre esto? Cuando el divorcio ha tenido lugar
después del casamiento. Ambas escuelas están de acuerdo en que la divorciada
tras los esponsales no necesita un segundo libelo de divorcio, debido a que su
corazón no tiene confianza con ella78. Si un hombre se ha casado con una mujer
que recibió un libelo de divorcio «calvm>79, se alejará del uno y del otro y todas
estas disposiciones se le aplicarán a ella.
10. En cuanto al libelo de divorcio «calvo», cualquiera puede completarlo.
Ésta es la opinión de Ben Nanás. R. Aquiba enseña: Solamente pueden comple-
a. un libelo de divorcio ... para una mujer]
69. Cf. Yeb l, l.
70. Pueden casarse con cualquiera sin tener que realizar la ceremonia de quitar el zapato
y sin que tengan que contraer el matrimonio del levirato.
71. La mujer prohibida al cuñado por parentesco.
72. Las coesposas que se casaron de nuevo.
73. Del cuñado y del nuevo marido.
74. La casada con el cuñado.
75. De la dote matrimonial.
76. Después de haberse casado de nuevo la mujer.
77. Consiguientemente no ha habido divorcio.
78. Y es poco presumible que durante la pemoctación en la fonda hayan tenido rela-
ciones íntimas.
79. Su significado se explica en la siguiente misná.
Git 9, 1-5 Orden tercero: Mujeres - nashim 456
tarlo los parientes que son aptos para testificar en otro lugar. ¿ Cuál es el libelo de
divorcio «calvo»? Aquel cuyos pliegues son más numerosos que los testigos",
CAPÍTULO 9
1. Si uno se divorcia de su mujer y le dice: «Quedas permitida para cual-
quier hombre, excepto para Fulanito», R. Eliezer lo permite, mientras que los
sabios lo prohíben. ¿Cómo ha de hacer? Lo tomará81 de ella y se lo volverá a
dar diciéndole: «Estás permitida para cualquier hombre». Pero si lo escribió en
él, aunque lo borrase, es inválido.
2. (Si le dice:) «Quedas libre para cualquier hombre, a no ser para mi padre
y tu padre, mi hermano y tu hermano, para un esclavo o gentil» o para cual-
quiera con el que no puede contraer matrimonio, en tal caso es válido. (Si le
dice.)' «Quedas libre para cualquier hombre, a excepción de un Sumo Sacerdo-
te si eres viuda, o de un simple sacerdote si eres divorciada o si has realizado
la ceremonia de quitar el zapato, o de un israelita si eres bastarda o guibeonita,
o de un bastardo o de un guibeonita si eres israelita, o de todo aquel con el que
puedes contraer matrimonio aunque sea con transgresión», es inválido.
3. La parte esencial del libelo de divorcio es: «Tú quedas libre para (ca-
sarte) con cualquier hombre». R. Yehudá" dice: «Sea ésta para ti de parte mía
una escritura de divorcio, una carta de licenciamiento y un documento de di-
solución de modo que puedas casarte con quien quieras». La parte esencial del
documento de la manumisión del esclavo era: «Tú eres hombre libre», o: «Tú
estás a disposición de ti mismo».
4. Tres clases de libelos de divorcio son inválidos, pero si la mujer se casa,
sus hijos son legítimos: cuando uno escribe el escrito con su propia mano, pero
no está (firmado) por los testigos; cuando está (firmado) por los testigos, pe-
ro falta la fecha; cuando tiene fecha, pero sólo ( está firmado) por un testigo.
Estos son tres tipos de libelos de divorcio inválidos, pero si la mujer se casa,
sus hijos son legítimos. R. Eliezer enseña: A pesar de que no (esté firmado por
testigos), sino que tan sólo haya sido entregado en presencia de testigos, el
libelo es válido y ella puede recoger (su dote) de los bienes que están hipoteca-
dos, ya que la firma de los testigos en el documento no es sino una disposición
para el buen ordenamiento de la sociedad.
5. Si dos personas han enviado dos libelos de divorcio iguales y se han
confundido, hay que entregar ambos a cada una de las dos. Por eso, si uno de
ellos se pierde, el otro queda anulado. Si cinco personas escriben en común en
un mismo libelo de divorcio: «Fulanito de Tal se divorcia de Fulanita de Tal y
Fulanito de Tal de Fulanita de Tal» y los testigos lo suscriben, todos son váli-
a. Yehudá: Yudá
80. En uno o más de los pliegues no se puso la firma de los testigos.
81. El documento de divorcio.
457 Documento del divorcio - guittín Git 9, 6-10
dos y ha de ser entregado a cada una de ellas. Si se ha escrito la fórmula para
cada una por separado y los testigos la suscriben, sólo es válido aquel en el que
se pueden leer (las firmas) de los testigos.
6. Si dos libelos de divorcio han sido escritos uno al lado de otro, y hay dos
firmas de testigos escritas en hebreo una bajo la otra, y dos firmas de testigos
en griego una bajo la otra, el libelo en el que se leen las firmas de los primeros
testigos es válido. Si un testigoª firma en hebreo y otro en griego en cada uno de
los dos documentos, estando una bajo la otra, ambos libelos son inválidos.
7. Si quedó una parte ( del contenido) del documento de divorcio y se es-
cribió en una segunda hoja y los testigos lo suscriben, es válido. Si los testigos
lo firman en la cabeza de la hoja, o en uno de los lados, o por la parte de atrás
en un libelo de divorcio sencillo, es inválido. Si une la cabeza de uno (de los
documentos) con la cabeza del otro y los testigos firman en medio, ambos son
inválidos. (Pero" si une) el final del uno con el final del otro y los testigos firman
en medio, aquel en el que se leen las firmas de los testigos es válido. (Si une) el
comienzo de uno con la parte final de otro y las firmas de los testigos están en
medio, aquel en cuya parte final se leen las firmas de los testigos es válido.
8. Si un libelo de divorcio ha sido escrito en hebreo y los testigos lo firman
en griego, o si ha sido escrito en griego y los testigos lo firman en hebreo, o un
testigo en hebreo y otro en griego", o si lo escribió el escriba y lo firmó con
un testigo, es válido. Si está escrito: «Fulanito, testigo», es válido; «hijo de Fula-
nito, testigo», es válido; «Fulanito hijo de Fulanito» sin que se diga «testigo», es
válido. Así solían hacer en Jerusalén las personas de ideas claras. Si uno escribía
su «alias» o el de su familia, era válido. Si el libelo de divorcio ha sido impuesto
por (un tribunal) israelita, es válido; por uno gentil, es inválido. Si los gentiles le
golpean y le dicen: «Haz lo que el tribunal israelita te ordena», es válido.
9. Si corre la voz por la ciudad de que ha contraído esponsales, se con-
sidera como mujer que ha contraído esponsales, o de que está divorciada, se
considera divorciada con tal que no haya en eso un subterfugio. ¿Cuál es el
subterfugio? Si el marido Fulanito se divorcia de su mujer bajo condición o le
arrojó el regalo de los esponsales y hay duda de si quedó más cerca de él o de
ella. Tales son subterfugios.
10. La escuela de Samay afirma: Nadie se divorciará de su mujer a no ser
sólo si encuentra en ella indecencia, ya que está escrito: Porque encontró en
ella algo ignominioso82• La escuela de Hile! enseña: Incluso si lo deshonró83,
ya que está escrito: Porque encontró en ella algo ignominioso. R. Aquiba dice:
Incluso porque encontró a otra más hermosa que ella, ya que está escrito: Si no
encuentra gracia a sus ojos.
a. Si un testigo ... documentos: Si un testigo (firma) en hebreo y el otro en griego o si el
primero en griego y el segundo en hebreo b. (Pero si une) el final... válido] c. y otro en
griego + o un testigo en griego y otro testigo en hebreo, es válido
82. Dt 24, l.
83. Literalmente, «se dejó quemar el cocido».
ESPONSALES
(qiddushin)
De acuerdo con las disposiciones rabínicas, el matrimonio se llevaba a cabo en dos
fases. La primera se llamaba qiddushin o esponsales, y en ella se hacía la promesa de
matrimonio. Estos esponsales constituían él inicio del matrimonio; así, sólo podían di-
solverse con el divorcio o con la muerte de una de las partes. Además, si la prometida
mantenía relaciones sexuales con otro hombre, era considerada adúltera. Después, pa-
sado cierto tiempo, la mujer era llevada a la casa del marido (nissu 'im), consumándose
el matrimonio.
El tratado tiene cuatro capítulos:
Cap. 1: Modos de contraer los esponsales, adquisición de siervos, ganado, bienes
muebles e inmuebles, preceptos que sólo obligan a los varones y otros sólo a las mujeres,
preceptos que sólo pueden cumplirse en Israel, premio de las buenas obras.
Cap. 2: Esponsalicios a través de procurador, esponsalicios inválidos, esponsalicios
condicionados.
Cap. 3: Esponsalicios condicionados, esponsalicios dudosos, carácter legal de los
niños nacidos de matrimonios prohibidos.
Cap. 4: Uniones matrimoniales entre personas pertenecientes a diversas clases, legi-
timidad o ilegitimidad de los hijos, leyes de pureza, estudio de la Torá.
CAPÍTULO 1
1. A la mujer se la puede conseguir de tres maneras y ella adquiere su
independencia1 de dos modos. Se adquiere con dinero', por documento y por
la unión sexual'. Respecto al dinero, dice la escuela de Samay que se adquiere
con un denario o el valor equivalente a un denario. La escuela de Hilel afirma
que se puede adquirir con una perutá 4 o su valor equivalente. ¿ Qué es una pe-
rutá? El octavo de un isar italiano. Ella adquiere la independencia con el libelo
de divorcio y con la muerte del marido. La cuñada ( del hermano difunto) se ad-
quiere con la unión sexual. Esta consigue la independencia con la realización
de la ceremonia de quitar el zapato y con la muerte del levir.
1. Libertad para casarse de nuevo.
2. Que le entrega el hombre al pronunciar la fórmula de los esponsales.
3. Con vistas al matrimonio.
4. Un denario tenía 192 perutás.
Q id 1, 2-7 Orden tercero: Mujeres - nashirn 460
2. Un esclavo hebreo5 se adquiere con dinero o con un documento6• Ad-
quiere su libertad con los años 7, con el año jubilar8 y con el descuento del di-
nero". La esclava hebrea le aventaja en cuanto que adquiere la libertad cuando
aparecen las señales ( de la pubertad). El esclavo de oreja agujereada'? se ad-
quiere con el agujereamiento de la oreja. Adquiere la libertad con el año jubilar
y con la muerte del amo.
3. Un esclavo cananeo11 se adquiere con dinero, con un documento escri-
to o por usucapión. Adquiere su independencia con dinero (pagado) por otros
o por documento (que es recibido por) él mismo. Ésta es la opinión de R. Meír,
Los sabios, en cambio, afirman: Con dinero (pagado) por él mismo o con docu-
mento (recibido) por otros, con tal que el dinero pertenezca a otras personas 12.
4. El ganado mayor se adquiere con la entrega13 y el menor con la eleva-
ción 14. Ésta es la opinión de R. Meír y de R. Eliezer. Los sabios, en cambio,
dicen: El ganado menor se adquiere arrastrándolo15.
5. Los bienes que tienen en sí garantía 16, se adquieren con dinero o con un
documento escrito o con la usucapión. Aquellos que no tienen en sí garantías se
adquieren arrastrándolos. Los bienes que no tienen en sí garantía se adquieren
con bienes que tienen en sí garantía o con dinero o con un documento escrito
o con la usucapión. Los bienes que no tienen en sí garantía obligan sobre los
bienes que tienen garantía conjuramento17•
6. Toda adquisición que se hace por el precio de otra cosa, cuando uno
adquiere (una cosa), el otro está obligado a darle lo correspondiente al cam-
bio. ¿De qué manera? Si se intercambia un buey por una vaca o un asno por
un buey, tan pronto como uno ha adquirido (uno de los animales) el otro está
obligado (a darle el animal) de cambio. El derecho del Templo a propiedad se
adquiere con dinero, el de una persona simple con la posesión. La palabra18
para el Templo es como la entrega para la persona simple.
7. Respecto a todas las obligaciones del padre respecto al hijo19, obligan a
los varones, mientras que las mujeres están exentas. En cuanto a las obligacio-
nes del hijo respecto al padre", tanto hombres como mujeres están obligados.
5. Ex 21, 2.
6. Cf. Lv 25, 39.
7. Al cabo de seis años de servicio (Ex 21, 2; Dt 15, 12).
8. Lv 15, 40.
9. Si el esclavo se hace con dinero, puede pagar al dueño la suma de dinero que co-
rrespondería a los años de servicio que le faltan por cumplir.
10. Ex 21, 6.
11. Lv 25, 45; esclavo no judío.
12. Dinero que le fue entregado para ese objetivo.
13. El comprador agarra al animal.
14. El comprador alza al animal.
15. El comprador trae al animal hacia sí.
16. Bienes inmuebles.
17. Que sobre bienes muebles solos no se presta juramento.
18. La consagración ( de un objeto para el Templo).
19. Como circuncisión o rescate de primogénito, enseñanza de la Torá y de un oficio, etc.
20. Tal como respeto paterno.
461 Esponsales - qiddushin Qid !, 8-2, 1
Con relación a los preceptos positivos las mujeres están exentas21. Pero en
cuanto a los preceptos positivos que no tienen tiempo fijado", tanto varones
como mujeres están obligados. En cuanto a los preceptos negativos, ya tengan
tiempo fijado o no lo tengan, tanto hombres como mujeres están obligados,
a excepción de no cortaréis (los ángulos de la barba), no redondearéis23 (las
esquinas del pelo de la cabeza) y no os contaminaréis con los muertos24•
8. La imposición de las manos25, la agitación ritual", el acercamiento (de
la harina del sacrificio)27, la cogida del puñado ( de incienso), la combustión, el
retorcimiento de la cabeza ( en las aves del sacrificio), la aspersión28, la recogida
(de la sangre), se acostumbran a realizar por los hombres y no por las mujeres,
a excepción de la ofrenda de harina de la sospechosa adúltera y de la nazir, en
la que ellas realizan la agitación ritual.
9. Todo precepto que depende de la tierra de Israel" obliga sólo en Israel",
Si no depende de Israel, se ha de realizar tanto dentro como fuera de Israel,
a excepción" de los árboles incircuncisos'? y de la doble semilla31• R. Eliezer
dice: También exceptuando el producto nuevo32.
1 O. Cualquiera que cumple un solo mandamiento tendrá bienestar, se le
prolongarán sus días y heredará la tierra33• Sin embargo, a aquel que no cumple
un solo precepto no le saldrán las cosas bien, no se le alargarán sus días y no
heredará la tierra. Todo aquel que está instruido en la Biblia, en la Misná y en
las costumbres del país no pecará con facilidad, tal como está escrito: Un triple
hilo no se rompe fácilmente34. Todo aquel? que no está instruido en la Biblia ni
en la Misná ni en las costumbres del país no es del mundo civilizado.
CAPÍTULO 2
1. Un hombre puede contraer esponsales personalmente o por medio de un
procurador. La mujer puede contraer esponsales personalmente o por medio
a. sólo en Israel + a excepción de los árboles incircuncisos y de la doble semilla b. a ex-
cepción de ... semilla] c. Todo aquel ... civilizado]
21. Pero esa ley tiene excepciones.
22. Como devolver algo hallado, la mesusá ... Pero también hay excepciones a esta ley:
así las mujeres están exentas de la obligación de estudiar la Torá.
23. Lv 19, 27.
24. El precepto de no contaminarse con los muertos obliga a los sacerdotes, pero no a
las hijas de los sacerdotes. Cf. Lv 21, l.
25. Sobre la cabeza del animal, en determinados sacrificios (Lv 1, 4). Cf. Meg 2, 5.
26. Cf. Men 5, 6.
27. Men 5, 5.
28. De la sangre.
29. Tal como las entregas que había que dar a los sacerdotes, levitas y pobres.
30. Lv 19, 23.
31. Lv 19, 19; Dt 22, 9.
32. Lv 23, 14.
33. Se hará partícipe de la vida eterna.
34. Ecl 4, 12.
Qid 2, 2-6 Orden tercero: Mujeres - nashim 462
de un procurador. El padre puede hacer contraer esponsales a la hija menor de
edad, ya personalmente, ya por medio de procurador. Si uno dice a una mujer:
«Contrae esponsales conmigo por este dátil», «contrae esponsales por esto», si
uno de ellos tiene el valor de una perutá, quedan contraídos los esponsales;
si no, no quedan contraídos. «Por esto, por esto y por esto»: si entre todos al-
canzan el valor de una perutá, queda comprometida; en caso contrario, no. Si
ella los va comiendo uno a uno, no queda comprometida en tanto no haya uno
de ellos con valor de una perutá.
2. «Contrae esponsales conmigo con este vaso de vino» y resulta que es de
miel, o «por este vaso de miel» y resulta que es de vino, o «con este denario de
plata» y resulta que es de oro, o «de oro» y resulta que es de plata, o «con la
condición de que soy rico» y resulta que es pobre, o «pobre» y resulta que es
rico, ella no queda comprometida. R. Simeón dice: Si la engañó para bien, ella
quedó comprometida.
3. «Con la condición de que sea sacerdote» y resulta que es levita, o «de que
sea levita» y resulta que es sacerdote, o «guibeonita» y resulta que es bastardo,
o «bastardo» y resulta que es guibeonita, o «residente en una ciudad» y resulta
que es de un pueblo, o «natural de un pueblo» y resulta que es de una ciudad,
o «con la condición de que mi casa está cerca del baño público» y resulta que
está lejos, o «lejos» y resulta que está cerca, o «con la condición de que tenga
una hija o una esclava que sabe tejer» y no tiene, o «con la condición de que
no tenga» y tiene, o «con la condición de que no tenga hijos» y tiene, o «con la
condición de que los tenga» y no los tiene, en todos estos casos, a pesar de que
ella diga: «En mi corazón hubo la intención de contraer esponsales con él», sus
esponsales no son válidos. Y lo mismo si es ella quien le engañó a él.
4. Si uno dice a su procurador: «Vete y contrae esponsales por mí con Fu-
lanita en tal lugar» y él se va y contrae esponsales con ella en otro lugar, ella no
queda comprometida. (Si le dice:) «Ella está en tal lugar», y contrae esponsales
con ella en otro lugar, entonces ella queda comprometida.
5. Si uno contrae esponsales con una mujer con la condición de que no tenga
hecho ningún voto35 y resulta que lo tiene, los esponsales no son válidos. Si se
casó con ella sin haber puesto condiciones y resulta que tenía hechos votos, se irá
sin la dote. «Con la condición de que no tenga defectos» y resulta que los tiene,
los esponsales no son válidos. Si contrae con ella matrimonio sin haber puesto
previamente condición alguna y resulta que tiene defectos, se irá sin dote. Todos
aquellos defectos que inhabilitan para el sacerdocio, inhabilitan a las mujeres.
6. Si un hombre contrae esponsales con dos mujeres por el valor de una
perutá o con una sola mujer por el valor de menos de una perutá, a pesar de
que haya enviado dones después de esto, los esponsales no son válidos, porque
envió (los dones) por razón de los esponsales contraídos antes. Lo mismo se
aplica al menor de edad que contrajo esponsales36.
35. Cf. Ket 7, 7.
36. Y una vez alcanzada la mayoría de edad envía regalos a la mujer.
.,
463 Esponsales - qiddushin Qid2, 7-3, 1
7. Si uno contrae esponsales con una mujer y su hija, o con una mujer y su
hermana a la vez, los esponsales no son válidos. Ocurrió a cinco mujeres, entre
las que había dos hermanas, que un tal recogió un cesto de higos que pertenecía
a ellas y que eran del año séptimo, y les dijo: «Todas vosotras contraéis esponsa-
les conmigo a través de este cesto» y lo recibió una de ellas en nombre de todas.
Los sabios resolvieron que las hermanas no habían contraído esponsales.
8. Si un hombre37 contrae esponsales con una mujer por su porción, ya sea
de las cosas santísimas38, ya de las cosas ligeramente santas39, los esponsales
no son válidos. (Si uno contrae esponsales) con productos del segundo diezmo,
ya sea erróneamente, ya intencionadamente, los esponsales no son válidos. És-
ta es la opinión de R. Meír. R. Yehudá dice: Si es erróneamente, los esponsales
no son válidos, pero si es intencionadamente, sí son válidos. Si se hace con
algo consagrado, en caso de que haya sido intencionadamente, los esponsales
son válidos; si ha sido erróneamente, los esponsales no son válidos. Ésta es la
opinión de R. Meír. R. Yehudá enseña: Erróneamente son válidos, intenciona-
damente no son válidos.
9. Si uno contrae esponsales con una mujer por frutos de árboles incircun-
cisos, o por productos de semilla diversa de la viña, o por un buey que ha de
ser lapidado", o por una ternera que ha de ser desnucada41, o por las aves del
leproso42, o por la cabellera de un nazir, o por el primogénito de un asno43, o
por (un plato) de carne mezclada con leche44, o por animales profanos sacrifi-
cados en el Templo, los esponsales no son válidos. Pero si los vendió y con su
precio contrajo los esponsales, éstos son válidos.
1 O. Si uno contrajo los esponsales por productos de ofrenda45, o del diez-
mo", o por regalos47, o por el agua del sacrificio por el pecado48, los espon-
sales son válidos, incluso aunque sea un israelita.
CAPÍTULO 3
l. Si uno dice a su compañero: «Vete y contrae esponsales por mí con Fu-
lanita de Tal» y él se va y contrae esponsales con ella para sí mismo, los espon-
sales ( de este último) son válidos. Igualmente, si uno dice a una mujer: «Tú te
3 7. Sacerdote.
38. Es decir, aquellos sacrificios que sólo pueden comer los sacerdotes.
39. Que pueden ser comidas por las mujeres, hijos y esclavos del sacerdote.
40. Ex 21, 28.
41. Dt 21, lss.
42. Lv 14, 4.
43. Ex 34, 20.
44. Ex 23, 19; 34, 26; Dt 14, 21.
45. Que había que dar al sacerdote.
46. Que todos los años había que entregar a los levitas y el que cada tres y seis había
que dar a los pobres en lugar del segundo diezmo.
47. Donados a los sacerdotes.
48. Nm 19, 9ss.
Qid 3, 2-5 Orden tercero: Mujeres - nashim 464
quedas comprometida conmigo dentro de treinta días» y en el entretanto viene
otro y contrae esponsales con ella dentro de los treinta días, los esponsales
de este segundo son válidos. Si es una israelita la que contrae esponsales con
un sacerdote, puede comer de los frutos de la ofrenda. (Si le dice: «Contraes
esponsales conmigo) de ahora en treinta días» y en el entretanto viene otro y
contrae esponsales con ella dentro de los treinta días, en tal caso la mujer está
comprometida y no comprometida. Si se trata de una israelita que se compro-
mete con un sacerdote o la hija de un sacerdote que se compromete con un
israelita, no pueden comer de los frutos de la ofrenda.
2. Si uno dice a la mujer: «Tú contraes esponsales conmigo bajo la condi-
ción de que te dé doscientos sús», ella queda comprometida y él ha de dárselos.
«Con la condición de que te los dé de aquí en treinta días», en caso de dárselos
dentro de los treinta días, ella queda comprometida; si no, no. «Con la condición
de que tenga .doscientos sús», queda comprometida si los tiene. «Con la condi-
ción de que te muestre doscientos sús», queda comprometida si él se los enseña.
Si se los muestra sobre una mesa de cambista, no queda comprometida.
3. (Si le dice:) «Con la condición de que tenga un kor de terreno», ella queda
comprometida si él lo tiene. «Con la condición de que lo tenga en tal lugar»,
si lo tiene en aquel lugar queda comprometida. En caso contrario, no queda
comprometida. «Con la condición de que te muestre un kor de terreno», que-
da comprometida si se lo muestra. Pero si se lo muestra en un valle49, los espon-
sales no son válidos.
4. R. Meír dice: Toda condición que no sea como la de los hijos de Gad
y de Rubén no es condición, como está escrito: Les dijo Moisés: «Si los gadi-
tas y los rubenitas se pasans/", y también está escrito: Si no pasan armados51•
R. Jananías ben Gamaliel decía: Era necesario decirlo, porque si no el signifi-
cado de lo dicho sería que ni incluso en Canaán tendrían herencia alguna.
5. Si uno contrae esponsales con una mujer y dice: «Creía que era hija de
sacerdote» y es de levita, o «de levita» y es de sacerdote, o «que era pobre» y
es rica, o «que era rica» y es pobre, los esponsales son válidos, ya que ella no le
indujo al error. Si uno dice a una mujer: «Contraes esponsales conmigo después
de que yo me convierta», o «después de que te hagas prosélita», o «después de
que yo logre la libertad», o «después de que tú alcances la libertad», o «después
de que muera tu marido», o «después de que muera tu hermana», o «después de
que tu cuñado se someta por tu parte a la ceremonia de quitar el zapato», los
esponsales no son válidos. Igualmente, si uno dice a su compañero: «Si tu mujer
da a luz una niña, quedará desposada conmigo», los esponsales no son válidos.
Peroª si la mujer del compañero estaba ya encinta y esto era visible, sus palabras
valen. En caso de dar a luz una niña, los esponsales son válidos.
a. Pero si la mujer ... válidos]
49. Donde hay muchos terrenos, pero que no son suyos.
50. Nm 32, 29.
51. Ibid.
~
465 Esponsales - qiddushin Qid 3, 6-10
6. Si uno dice a una mujer: «Te desposas conmigo con la condición de que
hable de ti a la autoridad superior», o «que trabaje para ti como operario» y él
habla a la autoridad superior o trabaja para ella como operario, los esponsales
son válidos. En caso contrario, no lo son. «Con la condición de que consienta
mi padre» y el padre consiente, en tal caso ella queda desposada. En caso con-
trario, no queda desposada. Si el padre falleció, queda desposada. Si murió el
hijo, se ha de indicar al padre que le diga que no consiente52.
7. (Si uno dice:) «He dado a mi hija en esponsalicio, y no sé con quién la
comprometí» y viene uno y dice: «Yo contraje los esponsales con ella», ha de
ser creído. Si uno dice: «Yo contraje los esponsales con ella», y otro también
dice: «Yo contraje los esponsales con ella», ambos deben darle libelo de divor-
cio, o si quieren, uno le da libelo de divorcio y otro se casa con ella.
8. (Si uno dice:) «Comprometí a mi hija»ª, o «la comprometí y acepté el
libelo de divorcio cuando era todavía menor de edad» y ella es menor de edad,
es digno de crédito. (Pero si dice:) «La comprometí y acepté por ella el libelo
de repudio cuando era menor de edad» y es ya mayor, no es creíble. (Si dice:)
«Estaba cautiva y la rescaté», ya sea menor, ya mayor de edad, no es digno de
crédito. Si uno en la hora de su muerte dice: «Tengo hijos», es creíble. (Pero si
dice): «Tengo hermanos», no ha de ser creído. Si uno compromete a su hija sin
señalar cuál, las que han pasado la pubertad53 no entran en cuenta.
9. Si uno tiene dos grupos de hijas de dos mujeres y dice: «Comprometí
a mi hija mayor», pero no sé si es la mayor de las mayores o la mayor de las
menores o si es la menor de las mayores que es la mayor entre las mayores de
las menores, todas quedan prohibidas a excepción de la menor entre las me-
nores. Ésta es la opinión de R. Meír. R. Yosé dice: Todas están permitidas, a
excepción de la mayor de entre las mayores. (Si dice:) «Comprometí a mi hija
menor, pero no sé si es la menor de las menores o si es la menor de las mayores
o la mayor de las menores que es la menor de las menores entre las mayores»,
todas quedan prohibidas a excepción de la mayor entre las mayores. Ésta es
la opinión de R. Meír. R. Yosé, en cambio, enseña: Todas están permitidas a
excepción de la menor entre las menores.
10. Si uno dice a una mujer: «He contraído esponsales contigo» y ella dice:
«No los contrajiste», él no puede (casarse) con los parientes de ella, pero ella
sí puede hacerlo con los parientes de él. Si ella dice: «Tú contrajiste esponsales
conmigo» y él dice: «No los contraje», él puede (casarse) con los parientes de
ella, pero ella no lo puede hacer con los parientes de él. (Si dice:) «He contraído
contigo esponsales» y ella dice: «No, sino que contrajiste esponsales con mi
hija», él no puede (casarse) con los parientes de la mujer mayor, pero ella sí
lo puede hacer con los parientes de él. Él, por su parte, puede (casarse) con los
parientes de la mujer menor y la menor puede hacerlo con los parientes de él.
a. hija + menor
52. Para anular los esponsales y evitar que la viuda quede obligada al cuñado.
53. Mayores de doce años y medio.
Qid 3, 11-4, 3 Orden tercero: Mujeres - nashim 466
11. (Si uno dice:) «Contraje esponsales con tu hija», y ella dice: «No, sino
que con quien contrajiste esponsales fue conmigo», él no puede contraer ma-
trimonio con los parientes de la menor, mientras que la menor sí lo puede con-
traer con los parientes de él. Él puede (casarse) con los parientes de la mujer
mayor, pero ésta no puede hacerlo con los parientes de él.
12. Cuando los esponsales han sido válidos y no ha habido transgresión,
(la condición) del nacido ( del matrimonio) es conforme a la del varón. ¿De qué
manera? Cuando una hija de sacerdote o de levita o de israelita se casa con
un sacerdote o con un levita o con israelita. Cuando los esponsales han sido
válidos y ha habido transgresión, el nacido sigue la parte defectuosa. ¿Cuándo
tiene lugar esto? Cuando se trata de una viuda casada con un Sumo Sacerdote
o una divorciada o una mujer que ha realizado la ceremonia de quitar el zapato
con un simple sacerdote, o una bastarda o una guibeonita con un israelita, o
una israelita con un bastardo o con un guibeonita. Si los esponsales con aquel
hombre no han sido válidos, pero pudieran haberlo sido con otro hombre, el na-
cido es bastardo. ¿Cuándo tiene lugar esto? Cuando uno tiene relación sexual
con una de aquellas de grado de parentesco prohibido por la Torá. Cuando los
esponsales con aquel hombre no han sido válidos, ni tampoco podían serlo con
otro hombre, el nacido tiene la condición de la madre. ¿Cuándo ocurre esto?
Cuando es el nacido de una esclava o de una gentil.
13. R. Tarfón enseña: Los bastardos pueden purificarse54. ¿De qué mane-
ra? Si un bastardo se casa con una esclava, el nacido es esclavo. Si le dan a él
libertad, su hijo se hace libre. R. Eliezer dice: Es un esclavo bastardo.
CAPÍTULO 4
1. Diez grupos de familias salieron de Babilonia: sacerdotes, levitas, israe-
litas, profanados55, prosélitos, manumitidos, bastardos, guibeonitas, de familia
desconocida y recogidos. El grupo de familias de sacerdotes, levitas e israelitas
pueden casarse entre ellas. El grupo de levitas, israelitas, profanados, proséli-
tos, manumitidos, pueden casarse entre sí. El grupo de prosélitos, manumiti-
dos, bastardos, guibeonitas, de familia desconocida y recogidos pueden casarse
asimismo entre ellos.
2. ¿Quiénes son los de familia desconocida? Todo aquel que conoce a su
madre, pero que no conoce a su padre. ¿Quiénes son los recogidos? Todo aquel
que ha sido recogido en la calle y no conoce ni a su padre ni a su madre. Abá
Saúl llamaba a los de familia desconocida: examinados.
3. Todos aquellos que no pueden entrar en la comunidad56 pueden casarse
entre sí. R. Yehudá lo prohíbe. R. Eliezer dice: Cuando se trata de uno cierto y
de otro cierto (respecto a su proveniencia), pueden casarse entre sí. Si se trata
54. De modo que su descendencia no tenga más su condición.
55. Yeb 6, 2, descendientes de uniones sacerdotales ilícitas.
56. Que no pueden casarse con un verdadero judío.
Esponsales - qiddushin Qid 4, 4-9
467
de uno cierto y de otro dudoso, o de uno dudoso y de otro cierto o de dos dudo-
sos, está prohibido. ¿Cuáles son los dudosos? Los de familia desconocida, los
recogidos y los samaritanos.
4. Si (un sacerdote) se quiere casar con la hija de un sacerdote, ha de inqui-
rir por cuatro madres, que son ocho: su madre, la madre de su madre, la madre
del padre de su madre, la madre de ésta, la madre de su padre, la madre de ésta,
la madre del padre de su padre y la madre de ésta. Si es la hija de un levita o de
un israelita, se le añade todavía otra más.
5. No es necesario inquirir (sobre la genealogía de los que sirven) en el
altar ni de los que (suben) al estrado ni (de los que forman parte) del sanedrín.
Todas aquellas cuyos padres han desempeñado puestos públicos o han sido co-
lectores de limosnas pueden ser tomadas como esposas por los sacerdotes y no
es necesario inquirir por ellas. R. Yosé dice: También aquellos cuyos nombres
estaban firmados en los viejos archivos de Séforis. R. Janina ben Antígonos
decía: También aquellos que estaban adscritos al ejército real.
6. La hija de un profanado varón es inhábil perpetuamente para casarse con
un sacerdote. Si un israelita se casó con una mujer del grupo de los profanados,
su hija es hábil para casarse con sacerdotes. Si un profanado se casa con una
israelita, su hija es inhábil para casarse con sacerdotes. R. Yehudá decía: La
hija de un prosélito varón es como la hija de un profanado varón.
7. R. Eliezer ben Jacob dice: Si un israelita se casa con una prosélita, su
hija es hábil para casarse con sacerdotes. Si un prosélito se casa con una israe-
lita, su hija puede casarse con sacerdotes. Pero si un prosélito se casa con una
prosélita, su hija es inhábil para casarse con sacerdotes. Lo mismo se aplica
al prosélito como al esclavo manumitido, incluso hasta diez generaciones.
(Su hija es inhábil) en tanto su madre no sea israelita. R. Yosé enseña: Si un
prosélito se casó con una prosélita, su hija también es hábil para casarse con
sacerdotes.
8. Si uno dice: «Mi hijo es bastardo», no es creíble. Incluso si ambos57
afirman que el niño que está en el vientre es bastardo, no son dignos de crédito.
R. Yehudá, en cambio, afirma que sí son creíbles.
9. Si uno da poder a un procurador para casar a su hija y luego él se va y
la casa58, si los esponsales que le prometió precedieron a los del otro, son váli-
dos. Pero si precedieron los del procurador, los esponsales prometidos por este
último son los válidos. Si no se sabe, ambos han de darle el libelo de repudio.
Pero, si quieren, uno le da el libelo de divorcio y el otro la toma como esposa.
Igualmente, si una mujer da poder a un procurador para que contraiga espon-
sales y ella se va y los contrae por sí misma59, si se adelantó al procurador, sus
esponsales son válidos. En caso de que el procurador se adelantara a ella, los
esponsales prometidos por éste son los válidos. Si no se sabe (cuáles fueron los
57. Padre y madre.
58. Con otro distinto.
59. Con otro distinto al señalado al procurador.
Orden tercero: Mujeres - nashim 468
Qid 4, 10-14
primeros), ambos han de darle a ella el libelo de divorcio. Pero, si quieren, uno
le da libelo de divorcio y el otro se casa con ella.
10. Si uno partió juntamente con su mujer a una ciudad marítima y luego
vuelven él, la mujer y los hijos y afirma: «Ésta es la mujer que se fue conmigo
hacia la ciudad marítima, ésta es ella y éstos son mis hijos», no necesita aportar
pruebas ni respecto a ella ni respecto a sus hijos. (Pero si dice:) «Ella murió y
éstos son sus hijos», ha de aportar pruebas respecto a los hijos, pero no respec-
to a la mujer.
11. (Si uno dice:) «Me desposé con una mujer en la ciudad marítima, ésta
es ella y éstos son sus hijos», ha de aportar pruebas respecto a la mujer", pero
no necesita aportarlas en relación con los hijos. (Si dice:) «Ella murió y éstos
son sus hijos», ha de aportar pruebas respecto a la mujer y a los hijos.
12. Un hombre no puede quedar a solas con dos mujeres, pero una mujer
.sí puede quedar a solas con dos hombres. R. Simeón decía: También un hombre
puede quedar a solas con dos mujeres si su propia mujer está presente. Puede
dormir con ellas en la fonda, porque su mujer lo custodia. Un hombre pue-
de quedar a solas con su madre y con su hija y puede dormir con ellas a su lado.
Si son ya adultos, ella ha de dormir con sus vestidos y él con los suyos.
13. Un hombre célibe no puede ser maestro de niños ni tampoco una mujer
puede ser maestra de niños. R. Eliezer dice: Tampoco quien no tiene mujer no
debe enseñar a los escolares.
14. R. Yehudá enseña: Un hombre célibe no debe pastorear el ganado y dos
célibes no deben dormir bajo el mismo cobertor. Los sabios, en cambio, lo per-
miten. Todo aquel que por profesión ha de estar con mujeres no ha de quedar a
solas con ellas. Nadie debe enseñar a su hijo profesiones que se desarrollan en-
tre mujeres. R. Meír' enseña: Cada cual enseñará siempre a su hijo profesiones
decentes y fáciles y ha de orar a Aquel de quien son las riquezas y los bienes,
porque no hay profesiones que tengan la pobreza o la riqueza, ya que la pobre-
za no viene de la profesión ni la riqueza procede del oficio, sino que todo es
a. R. Meír enseña ... futuro y esperanza: R. Meír dice: Nunca enseñará (un padre) a su
hijo (una profesión) a no ser una en la que halle el sustento. Feliz aquel que aprendió una
profesión menor que le sostiene económicamente y el espíritu de las crea turas reposa en ella.
R. Yehudá decía: Nunca enseñará el hombre a su hijo una profesión a no ser una profesión
limpia y fácil, pues no tienes profesiones donde no tengas en ellas ricos y pobres, ya que to-
do es conforme al mérito del hombre. Solía decir: ¿Has visto jamás a un león de cargador o a
un ciervo de segador o a un zorro de tendero o a un lobo de limpiador de molinos? Por tanto,
con mayor razón, si estos quefaeron creados, no para servir a su Creador, se mantienen sin
pesares, yo, que he sido creado para servir a mi Creador, ¿no habré de ser mantenido con
mayor motivo sin pesares? Decía: Ay, que mis pecados han dañado a mis obras y he dañado
(mi derecho a obtener) el sustento. R. Nehoray decía: Yo dejo a un lado todas las profesio-
nes del mundo y no enseño a mi hijo más que la Torá, para que coma de la recompensa del
esfuerzo en este mundo y tenga un capital para el mundo futuro. No tienes ningún oficio que
permita al hombre la subsistencia fuera del (que ejerza) en su juventud. Cuando le sobre-
viene la enfermedad u otros males o llega la vejez y no puede realizar su trabajo, muere de
hambre. Pero (con el estudio de) la Torá no ocurre así; éste guarda al hombre de todo mal
en su juventud y le da futuro y esperanza en su ancianidad.
60. En relación con su ascendencia.
Esponsales - qiddushin Qid 4, 14
469
conforme al mérito. R. Simeón ben Elazar enseñaba: ¿Has visto jamás que las
bestias o las aves tengan profesión? Ellas se alimentan sin preocupación. ¿No
fueron acaso creadas para mi servicio y yo no he sido creado para servir a mi
Creador? ¿No habrá, pues, que inferir que obtendré el alimento sin preocupa-
ción? Pero yo obré el mal y he dañado (mi derecho a obtener) la alimentación.
Abá Gorión de Saidán decía en nombre de Abá Guryá: Ninguno debe ense-
ñar a su hijo ( el oficio) de arriero, o de camellero, o de barbero, o de marinero,
de pastor, o de tendero, porque sus profesiones son profesiones de ladrones.
0
R. Yehudá decía en su nombre: Los arrieros son generalmente malvados, los ca-
melleros son mayormente honestos, los marineros son en su mayoría devotos;
el mejor de los médicos es digno del infierno y el más honesto de los carniceros
es socio de Amaleq. R. Nehoray decía: Yo dejo a un lado todas las profesiones
del mundo y no enseño a mi hijo más que la Torá, ya que el hombre come de su
recompensa en esta vida y tiene un capital permanente para la vida futura. En
el resto de las profesiones no ocurre así. Cuando un hombre enferma, o alcanza
la ancianidad, o le sobrevienen males, no puede ocuparse con su trabajo y tiene
que morir de hambre. Pero ( en el estudio) de la Torá no ocurre así, sino que ésta
le protege contra todo mal en su juventud y le da en su vejez futuro y esperanza.
De su juventud, ¿qué dice (la Escritura)?: Los que esperan en el Señor renuevan
sufuerza61• De su ancianidad, ¿qué es lo que está escrito?: Tendrán descenden-
cia en su ancianidad62• Así dice, en efecto, de Abraham nuestro padre -la paz
63
sea con él-: Abraham era anciano ... y el Señor bendecía a Abraham en todo .
Encontramos que Abraham cumplía toda la ley antes de que hubiera sido pro-
mulgada, ya que está escrito: A causa de que Abraham ha escuchado mi voz y
ha guardado mis preceptos, mandatos, normas y leyesv":
a. y leyes+ Así hallas que lo bendijo en su juventud y en su ancianidad. En su juventud,
¿qué está escrito? Abraham era anciano entrado en años y el Señor bendijo a Abraham en
todo (Gn 24, 1).
61. Is 40, 31.
62. Sal 92, 15.
63. Gn 24, l.
64. Gn 26, 5.
...•
ORDEN CUARTO
DAÑOS
(nesiqin)
Puerta primera
Puerta media
Puerta última
Sanedrín
' ' Azotes
ll i I
Juramentos
Testimonios
Idolatría
Padres
Decisiones
DAÑOS
(nesiqin)
Los tres primeros tratados del cuarto orden, Puerta primera, Puerta media y Puerta
última, constituyeron inicialmente un único tratado, el llamado tratado nesiqin o de «da-
ños», como todavía se denomina en el Talmud y en otras fuentes. Fue dividido en tres
grandes secciones debido a su extensión (treinta capítulos), como se hizo también con el
otro tratado extenso, el de kelim o de los «utensilios».
Corresponden, por su contenido, a lo que en el lenguaje jurídico moderno se llamaría
derecho civil. La Puerta primera trata de los daños ocasionados a otra persona o su pro-
piedad. La Puerta media trata de conflictos en tomo a cuestiones monetarias, préstamos,
trabajo. La Puerta última contiene las disposiciones legales sobre ventas, documentos.
La Puerta primera contiene diez capítulos:
Cap. 1: Causas o fuentes del daño; principios generales; distinción entre causa de da-
ño conocida previamente y, por lo tanto, prevista (muad), y causa de daño no conocida,
imprevista (tam).
Cap. 2: Cuándo se considera que la pata o el diente de un animal son causas de da-
ño previsto; responsabilidades del daño directo y del indirecto; el hombre se considera
siempre como causa de daño previsto.
Cap. 3: Daños en zona de dominio público ocasionados por haber dejado un objeto
indebidamente o por algo vertido o por choque o tropiezo. Casos sobre el buey que cor-
nea, y responsabilidades.
Cap. 4: Más daños sobre el buey que cornea o causa daños. Responsabilidades.
Cap. 5: Daños en zona de dominio privado. Daños indirectos. Daños ocasionados por
excavación de un pozo.
Cap. 6: Daños ocasionados por el ganado al pastar o por el fuego.
Cap. 7: Restitución del doble, del cuádruple o del quíntuple en el robo. Animales que
no se pueden criar en ámbitos determinados.
Cap. 8: Daños e injurias al prójimo en su propia persona. Condición para el perdón.
Cap. 9: Forma de la restitución (devolución de la cosa según el valor que tenía en
el momento del robo). Casos en que el objeto robado cambia de naturaleza sin parte o
culpa del ladrón. Obligaciones del artesano respecto a objetos de propiedad ajena que se
le confían. Casos de perjurio en materia de robo.
Cap. 1 O: Cuándo los hijos o herederos de uno que ha robado están obligados a resti-
tuir. Conducta sobre objetos robados que han pasado a manos de otros. Resarcimiento en
caso de duda. Prohibición de comprar de aquellos que tienen ocasión de vender lo ajeno.
La Puerta media contiene diez capítulos:
Caps. 1-2: Propiedad sobre las cosas halladas. Casos de disputa entre dos que re-
claman el derecho de lo encontrado. Qué documentos encontrados han de ser devueltos
y cuáles no. Qué cosas encontradas pueden guardarse y cuáles han de ser pregonadas.
Comportamiento con la cosa perdida.
Orden cuarto: Daños - nesiqin 474
Cap. 3: Disposiciones sobre depósito y alquiler.
Cap. 4: Compra y venta de bienes muebles. Cuándo se realiza la adquisición. Obli-
gaciones y derechos respecto al fraude. Cuándo no tiene aplicación la ley del fraude.
Fraude de palabras.
Cap. 5: Usura e interés. Su prohibición. Casos en que puede haber interés.
Caps. 6-9: Contratación de mano de obra, alquileres, préstamos, arrendamientos.
Cap. 1 O: Obligaciones y derechos en el derrumbamiento de construcciones.
La Puerta última tiene diez capítulos:
Cap. 1: Disposiciones acerca de bienes inmuebles comunes o colindantes.
Cap. 2: Limitaciones en la propiedad privada por respeto a los derechos de otros.
Cap. 3: Disposiciones sobre la usucapión.
Caps. 4-7: Disposiciones sobre la venta de bienes inmuebles.
Caps. 8-9: Derecho de herencia.
Cap. 1 O: Documentos escritos.
PUERTA PRIMERA
( babá qammá)
CAPÍTULO 1
l. Cuatro pueden ser las causas del daño1: el buey2, la fosa', el animal que
pasta' y el incendio5. No es equiparable el buey (que cornea) al animal que
pasta, ni el animal que pasta al buey (que cornea); ni ninguno de éstos, que son
seres vivos, son equiparables al fuego, que es un ser inanimado; ni ninguno
de estos tres, que pueden desplazarse y dañar, son equiparables a la fosa, cuya
naturaleza no es la de dañar desplazándose. El aspecto común a todos ellos es
su propiedad de causar daño y tu obligación de tener cuidado con ellos. Cuan-
do se ha causado daño, el dañante está obligado a indemnizar con lo mejor6 de
su tierra.
2. De todo aquello que tengo obligación de custodiar soy yo el responsable
del daño que produzca. Si soy tan sólo responsable de parte del daño, estoy
obligado a la indemnización como aquél que es responsable del daño total.
(Esto se aplica) a los bienes que no están sujetos a la ley del sacrilegio 7, a los
bienes de los hijos de la Alianza y a los bienes de individuos particulares, y esto
en todo lugar fuera del dominio particular del dañante y del dominio común del
dañado y del dañante. Si causa daño, el dañante está obligado a indemnizar con
lo mejor de su tierra.
3. El importe (del daño) o la evaluación del dinero (a indemnizar) se ha
de hacer delante del tribunal, basándose en el testimonio de testigos, hombres
libres y correligionarios. Las mujeres están incluidas también en las leyes re-
ferentes a los daños inferidos8• El dañado y el dañante participan ( en ciertos
casos) en la indemnización9•
1. Literalmente «padres de los daños», que están descritos en la Ley.
2. Ex 21, 35-36.
3. Ex 21, 33.
4. Según Rav, es el hombre que hace daño (BQ 3b).
5. Ex 22, 5.
6. Ex 22, 5.
7. Lv 5, 15s.
8. Respecto a daños, son iguales que los hombres.
9. Cf. 3, 9; 4, l.
BQ 1, 4--2, 2 Orden cuarto: Daños - nesiqin 476
4. En cinco casos (se ha de considerar la causa del daño) como imprevista1º
y en otros cinco como prevista11• El ganado no se considera como ( causa de
daño) prevista cuando cornee, contusione, muerda, se recueste o dé coces. El
diente ( de una bestia se considera como causa de daño) prevista para devorar
lo que le es adecuado a él; la pata ( de una bestia se considera como causa de
daño) prevista para ir quebrando lo que encuentra en su caminar; el buey ( que
es conocido como causa de daño) prevista; el buey que causa daño en el terri-
torio del dañado12 y el hombre. El lobo, el león, el oso, el leopardo, la pantera
y la serpiente ( son considerados causas de daño) previstas. R. Eliezer decía:
Cuando han sido domesticados, no se consideran como causa de daño prevista,
pero la serpiente siempre se considera como prevista. ¿Qué diferencia existe
entre causa de daño no prevista y causa de daño prevista? Que el (animal con-
siderado como causa de daño) no prevista paga la mitad del daño con su propio
cuerpo", mientras que cuando es prevista ha de indemnizar el daño total con lo
mejor de su propiedad 14.
CAPÍTULO 2
l. ¿Cómo se ha de entender que la pata (de un animal) se considera como
causa de daño prevista para romper mientras camina? El ganado se considera
como causa de daño prevista en cuanto que caminando del modo usual causa
destrozos. Si da coces o si saltan piedrecitas bajo sus pies y rompe un objeto,
ha de indemnizar la mitad del daño. Si pisotea un objeto y lo rompe y si éste
cae sobre otro objeto y lo rompe, ha de indemnizar el primero en su totalidad,
mientras que del segundo sólo la mitad. Las gallinas se consideran como causa
del daño prevista cuando caminan como les es habitual, que es destrozando. Si
tiene una cinta atada a la pata y escarba y rompe un objeto, se ha de indemnizar
sólo la mitad del daño.
2. ¿Cómo se ha de entender que el diente es considerado causa de daño
prevista para devorar aquello que le resulta adecuado? El ganado se considera
como causa de daño prevista para comer frutas y verduras. Si devora un ves-
tido o un objeto, ha de indemnizar sólo la mitad del daño. ¿Cuándo tiene esto
aplicación? Cuando ha tenido lugar en el dominio del dañado15, pero si ocurrió
en lugar de dominio público, está absuelto. Si (el animal) ha sacado beneficio,
10. Literalmente, «no culpable». Habitualmente no causa daño. En caso de causarlo, el
propietario sólo tiene que indemnizar la mitad.
11. Ex 21, 29. Habitualmente causa daño. En este caso se considera al dueño ya avi-
sado y ha de indemnizar el daño total.
12. Cf. 2, 5.
13. Con el cuerpo del animal dañado. Si éste es de tan poco valor que no alcanza la
mitad del valor del daño producido, el propietario no tiene que añadir más.
14. Del propietario o del custodio.
15. Puesto que en el pasaje Ex 22, 4, se dice: «Si dejó pastar su ganado en el campo o
viña de otro».
477 Puerta primera - babá qammá BQ 2, 3-5
se ha de indemnizar lo correspondiente al beneficio16. ¿Cómo se ha de enten-
der indemnizar lo correspondiente al beneficio? Si devoró algo que estaba en
medio de la plaza, ha de indemnizar lo correspondiente al beneficio obtenido,
pero, si devoró algo de lo que estaba en los márgenes, ha de indemnizar con- ¡:
forme al daño inferido 17• Si (lo comido) se encontraba a la puerta de una tienda,
ha de indemnizar conforme al beneficio, pero, si se hallaba en el interior, ha de
indemnizar el daño inferido. 1
3. Si un perro o un cabrito saltan desde lo alto de un tejado y rompen obje-
tos, se ha de indemnizar el daño entero puesto que se consideran como causas
de daño previstas. Si un perro arrebata una masa de pan ( con brasas) y la lleva
a un montón de paja para comerla allí y se incendia la paja, se ha de indemnizar
totalmente lo correspondiente a la masa y sólo la mitad del daño provocado por
el incendio de la paja.
4. ¿Qué (buey) se considera como causa de daño no prevista y cuál como
causa de daño prevista? Como causa de daño prevista, cuando testimonian
contra él en tres días"; como no prevista, cuando no vuelve (a dañar) en tres
días. Ésta es la opinión de R. Yehudá. R. Meír solía decir: Es considerado co-
mo causa de daño prevista cuando testimonian contra él en tres ocasiones; no
prevista, cuando lo manosean los pequeños y no corneaª.
5. ¿Cómo se entiende un buey que causa daño dentro del dominio del da-
ñado? Si (un buey) cornea, contusiona, muerde, se recuesta, da una coz dentro
del dominio público, se ha de indemnizar sólo la mitad del daño; si lo hace
dentro del territorio privado del dañado, R. Tarfón dice: Se ha de indemnizar el
daño total. Los sabios, en cambio, afirman: Sólo la mitad del daño. R. Tarfón
les refutaba: Si en relación con el diente y la pata ( que causan daño) en domi-
nio público se es indulgente, no estando obligado a la indemnización y si se es
más severo con ellos cuando ( causan el destrozo) en territorio del dominio del
dañado obligando a la indemnización total del daño, si se es más severo sobre
el buey que cornea en territorio de dominio público obligando a indemnizar la
mitad del daño, ¿no hay que inferir que hemos de ser más severos al respecto
cuando ocurre en el territorio del dañado obligando a indemnizar el daño to-
tal? Le respondieron: Basta que la ley inferida sea como aquella de la cual se
deduce19• Del mismo modo que (del daño inferido) en dominio público (hay
que indemnizar) medio daño, así del causado en dominio del dañado hay que
indemnizar sólo medio daño. Les decía: Yo no hago una deducción de un caso
de daño por cuerno a otro de daño también por cuerno, sino que infiero de un
caso de daño por cuerno a otro de daño por pisotón. Si se obra indulgentemente
a. y no acornea}
16. Se paga no lo correspondiente al valor de lo comido, sino del beneficio sacado; si un
animal comió una-cantidad de dátiles, se paga, por ejemplo, según el valor correspondiente a
una cantidad similar de cebada.
17. Por estar, en este caso, en dominio privado del dañado.
18. Se testifica ante el tribunal que el animal causó daños en tres días consecutivos.
19. Cf. Nid 4, 6; Nm 12, 14.
BQ 2, 6-3, 5 Orden cuarto: Daños - nesiqin 478
con los daños causados por el diente o la pata de la bestia en dominio público
y severamente por los causados por cuerno y si se aplica la norma más severa
para el daño causado por el diente o la pata de un animal en el territorio del da-
ñado, ¿no habrá que inferir que hemos de ser rigurosos en el daño inferido por
cuerno? Le contestaron: Basta que la ley inferida sea como aquella de la cual
se deduce. Del mismo modo que del daño causado (por cuerno) en territorio de
dominio público hay que indemnizar sólo la mitad del daño, así por el causado
en dominio del dañado hay que indemnizar también sólo la mitad del daño.
6. El hombre es considerado siempre como causa de daño prevista, ya obre
por error o intencionadamente, en vigilia o dormido. Si uno causa la ceguera
en el ojo de su prójimo o rompe unos objetos, ha de indemnizar el daño totaFº.
CAPÍTULO 3
l. Si uno deja un jarro en territorio de dominio público y llega otro y tro-
pieza con él, rompiéndose aquél, queda exento21• Si se causa daño con él, el
dueño del jarro está obligado a indemnizar el daño. Si a uno se le rompe el jarro
en un lugar de dominio público y otro resbala con el agua o se hace daño con
los trozos de cerámica, está obligado22• R. Yehudá decía: Si lo hizo intenciona-
damente, está obligado, pero, si no, está exento.
2. El que vierte agua en territorio de dominio público y otro sufre daño a
causa de ello, está obligado a indemnizar el daño. Si uno esconde espinos o
cristales, o si rodea su cerco con espinos, o si cae la cerca a lugar de dominio
público y otros sufren daño con ello, está obligado a indemnizar el daño.
3. Si uno saca paja o tamo a un lugar de dominio público para hacerlos
estiércol y otro sufre daño a consecuencia de ello, está obligado a resarcir el
daño. El primero que llegue puede posesionarse de ellos23• Rabánª Simeón ben
Gamaliel decía: Todos aquellos que dejan algo peligroso en territorio de do-
minio público y producen daño, están obligados a indemnizar. El primero que
llegue puede posesionarse de ello. Si uno amontona estiércol en lugar público
y otro sufre daño por ello, está obligado a la indemnización.
4. Si dos cacharreros caminan uno tras otro y el primero tropieza y cae", de
modo que el segundo tropieza con el primero, queda obligado éste a resarcir el
daño del segundo.
5. Si uno transporta un jarro y el otro una viga, y el jarro del uno se rompe
contra la viga del otro, queda absuelto, porque tanto el uno como el otro tienen
derecho a caminar así. Si el dueño de la viga va delante y el dueño del jarro de-
trás, y se rompe el jarro contra la viga, queda absuelto el dueño de la viga. Pero
a. Rabán Simeón ... de ello] b. y cae]
20. Cf. 8, l.
21. De toda obligación el que rompe el jarro.
22. A la indemnización.
23. Como si fueren bienes sin propietario.
Puerta primera - babá qammá BQ 3, 6-9
479
si el portador de la viga se para, es culpable. Si dice el portador del jarro: «[Pa-
ra!», queda absuelto. Si el portador del jarro va delante y el portador de la viga
detrás, y se rompe el jarro contra la viga, es culpable. Pero, si se para el portador
del jarro, queda absuelto. Si dice el portador de la viga: «[Para!», es culpable.
Lo mismo se aplica a uno que camina con una lámpara y a otro con una estopa.
6. Si dos caminan por un lugar de dominio público, uno corriendo y otro
andando, o si ambos corren y se dañan uno y el otro, ambos están absueltos.
7. Si uno corta leña en un lugar de dominio privado y causa daño en un lu-
gar de dominio público, o si la corta en un lugar de dominio público y provoca
el daño en lugar de dominio privado o si la corta en lugar de dominio privado
y provoca el daño en el lugar del dominio privado de otro, está obligado.
8. Si dos bueyes que no son considerados como causa de daño prevista
se hieren mutuamente, se ha de pagar de la diferencia24 la mitad del daño. Si
ambos son considerados como causa de daño prevista, se ha de pagar de la dife-
rencia el total del daño. Si uno era considerado como causa de daño no prevista
y el otro como prevista y el que era considerado como causa de daño previs-
ta embiste contra el otro, se ha de pagar de la diferencia la totalidad del daño.
Pero, si el que no es considerado como causa de daño prevista embiste al que es
considerado como causa de daño prevista, se ha de pagar de la diferencia sólo
la mitad del daño. De igual modo, si dos hombres se hieren mutuamente, se ha
de pagar de la diferencia la totalidad del daño. Si es el hombre el que ataca al
(buey) considerado como causa de daño prevista o si es (un buey) considerado
como causa de daño prevista el que embiste al hombre, se paga de la diferencia
la totalidad del daño. Si es el hombre el que ataca a (un buey) considerado como
causa de daño no prevista o si es (un buey) considerado como causa de daño no
prevista el que embiste al hombre, en el primer caso se ha de pagar de la dife-
rencia la totalidad del daño; en el segundo, sólo la mitad del daño. R. Aquiba
decía: También cuando un buey considerado como causa de daño no prevista
hiere a un hombre, se ha de pagar de la diferencia la totalidad del daño.
9. Si un buey, cuyo valor se estima en una mina25, cornea a otro buey que
vale doscientos sús, mientras que los despojos carecen de valor, (el dañado)
toma para sí el buey (causante del daño). Si un buey que vale doscientos sús
cornea a otro buey que vale también doscientos y cuyos despojos carecen de
valor, dice R. Meír: Por esto fue dicho: Venderán el buey vivo y se repartirán
en partes iguales la ganancia26. R. Yehudá le dijo: Ésta es la norma legal. Pero,
aunque tú cumples (la Escritura que dice): Venderán el buey vivo y se reparti-
rán en partes iguales la ganancia, no cumples ( el dicho): También se reparti-
rán en partes iguales (el buey) muerto. ¿De qué manera se ha de entender? Si
24. De la diferencia que existe entre el daño causado en uno y otro. Así, si un buey cau-
sa en el otro un daño estimado en cien sús y éste causa en aquél un daño estimado en treinta
sús, la diferencia es setenta sús. El propietario del primero ha de pagar al segundo la mitad
del daño de la diferencia, es decir, treinta y cinco sús.
25. Cien sús.
26. Ex 21, 35.
BQ 3, 10-11 Orden cuarto: Daños - nesiqin 480
un buey de doscientos sús de valor cornea a otro buey que vale otros doscientos
y cuyos despojos valen cincuenta sús, cada uno recibirá la mitad del vivo y la
mitad del muerto.
10. Hay quien se hace culpable por la obra de su buey, mientras que que-
da absuelto por la propia obra y hay quien queda absuelto por la obra de su
buey, mientras que se hace culpable por su propia obra. Si su buey es causa de
ignominia (para otro )27, ( su dueño) queda absuelto, pero si es él el que causa ig-
nominia, es culpable. Si su buey causa la ceguera en el ojo de su esclavo o le
hace caer un diente, queda absuelto, pero, si es él el que causa la ceguera en el
ojo de su esclavo o le hace caer un diente, es culpable28. Si su buey hiere a su
padre o a su madre, es culpable29, pero si es él mismo quien hiere a su padre o
a su madre, queda absuelto". Si su buey provoca el incendio del pajar en sá-
bado, es culpable, pero si es él mismo el que causa el incendio del pajar en
sábado, queda absuelto, porque ya se responsabiliza con la propia vida.
11. Si un buey persigue a otro y éste reporta daño y uno ( de los propietarios)
dice: «Es tu buey el que lo hirió», mientras que el otro afirma: «No es verdad,
sino que se hirió con una piedra», el que pretende la indemnización por parte de
su compañero debe aportar las pruebas31. Si ambos se perseguían mutuamente y
uno (de los propietarios) dice: «Es tu buey el que lo hirió», y el otro afirma: «Ha
sido tu buey el que le causó daño», ambos quedan absueltos. Pero si los dos son
del mismo dueño, ambos son culpables32• Si uno (de los bueyes) es grande y el
otro pequeño y el dañado dice: «Fue el grande el que causó el daño», mientras
que el dueño afirma: «No es así, sino que ha sido el pequeño el causante del
daño», o si uno no era considerado como causa de daño prevista y el otro sí, y el
dañado dice: «Fue el considerado como causa de daño prevista el que oca-
sionó el daño», mientras que el dueño (del buey dañante) afirma: «No es tal,
sino que causó el daño el buey no considerado como causa de daño prevista», el
que pretende lograr una indemnización por parte de su compañero debe aducir
las pruebas. Si son dos (los bueyes) dañados, uno grande y otro pequeño, o si
son dos los que causan el daño, uno grande y otro pequeño, y el propietario del
dañado dice: «El grande hirió al grande y el pequeño al pequeño», mientras que
el propietario del buey dañante afirma: «No es así, sino que el pequeño ha si-
do el que ha herido al grande y el grande al pequeño», o si uno no era conside-
rado como causa de daño prevista y el otro sí, y el propietario del dañado afirma:
«El buey considerado como causa de daño prevista causó daño al buey grande
27. Cf. 8, !; Ket 4, l.
28. Cf. Ex 21, 26-27.
29. El propietario ha de indemnizar el daño.
30. Queda absuelto de la indemnización, porque se ha hecho reo de muerte, y el que
es reo de muerte no tiene que indemnizar (cf. 8, 5; Ex 21, 15).
31. BB 9, 6; Bekh 2, 7.
32. El propietario ha de responsabilizarse del daño que causen. Pero si hubiere desapareci-
do uno de los bueyes, el propietario puede decir que ese fue el que cometió el daño, y entonces
el dañado no recibe nada, pues en los casos de daños inferidos por un animal considerado como
causa de daño no prevista se paga la mitad del daño con el propio cuerpo del animal(!, 4).
Puerta primera - babá qammá BQ4, 1-3
481
y el que no era considerado como causa de daño prevista hirió al pequeño»,
mientras que el propietario del buey dañado sostiene: «No es así, sino que el
buey considerado como causa de daño no prevista ha herido al grande, y el con-
siderado como causa de daño prevista ha herido al pequeño», al que pretende de
su compañero la indemnización le corresponde aducir las pruebas.
CAPÍTUL04
33
l. Si un buey cornea a cuatro o cinco bueyes, uno tras otro , se ha de in-
demnizar34 comenzando por el último y, si queda sobrante, se aplica a favor del
anterior y, si aún queda sobrante, a favor del precedente inmediato. El último
es el que tiene la ventaja. Tal es la opinión de R. Meír. R. Simeón afirma: Si un
buey que vale doscientos sús cornea a otro buey que vale también doscientos sús
y cuyos despojos no valen nada, cada uno de ellos35 recibe una mina . Si vuelve
36
a acornear a otro buey cuyo valor estimado es de doscientos sús, el (propietario
del) último (de los dañados) recibe una mina y, respecto al anterior, cada uno
de los propietarios recibe cincuenta sús. Si vuelve a acornear a otro buey que
vale doscientos sús, el último ( de los propietarios del buey dañado) percibe una
37
mina, el anterior cincuenta sús y los dos primeros un denario de oro •
2. Un buey puede ser considerado como causa de daño prevista para los
de su especie, pero no para aquellos que no son de su propia especie; puede
ser considerado como causa de daño prevista para el hombre, pero no para el
ganado; para los animales pequeños, pero no para los grandes. Por aquel" que
es considerado como causa de daño prevista se ha de indemnizar el daño total,
mientras que por aquel que se considera como causa de daño no prevista sólo se
ha de indemnizar la mitad. Dijeron delante de R. Yehudá: ¿Qué significa que es
considerado como causa de daño prevista para día de sábado, pero no para día
ferial? Les respondió: En sábado hay que indemnizar el daño total, mientras que
en días feriales sólo la mitad ¿Cuándo se puede considerar como causa de daño
no prevista? Cuando no ha vuelto (a causar daño) en tres sábados seguidos.
3. Si el buey de un israelita cornea a un buey perteneciente al Templo o si
un buey que pertenece al Templo cornea al buey de un israelita, queda absuel-
to, puesto que está escrito: El buey de tu compañero38 y no el buey del Templo.
Si el buey de un israelita cornea al buey de un pagano, queda ( el israelita)
absuelto, pero si es el buey de un pagano el que cornea al buey de un israelita,
a. por aquel: por la especie
33. Aunque continuando siempre en la categoría de causa de daño no prevista, debido,
por ejemplo, a que no se ha testificado contra el propietario.
34. La mitad del daño causado.
35. El dañante y el dañado.
36. Cien sús.
37. Veinticinco sús.
38. Ex 21, 35.
l
BQ 4, 4-8 Orden cuarto: Daños - nesiqin 482
ya fuere considerado como causa de daño prevista o no prevista, ha de indem-
nizarse la totalidad del daño.
4. Si el buey de un hombre sano y normal cornea al buey de un sordomudo,
de un idiota o de un menor de edad, es culpable; pero, si es el buey de un sordo-
mudo o de un idiota o de un menor de edad el que cornea al buey de un hombre
sano y normal, queda absuelto. Si el buey de un sordomudo o de un idiota o de
un menor de edad, cornea, el tribunal ha de imponerles un tutor y se ha de hacer
la testificación ( contra el buey) delante del tutor. Si el sordomudo recupera sus
facultades, si el idiota adquiere sentido común o si el menor de edad se hace
mayor, (su buey) se considera de nuevo como causa de daño no prevista. Tal es
la opinión de R. Meír. R. Yosé dice: Continúa en la misma situación anterior.
El toro de la corrida39 no se hace reo de muerte, porque está escrito: Cuando
cornee", y no cuando le fuerzan a cornear.
5. Si un buey acornea a un hombre y muere, si era considerado como cau-
sa de daño prevista, ha de pagar el rescate41, pero si no estaba considerado co-
mo causa de daño prevista, queda exento del rescate. Mas tanto en un caso
como en otro (el buey) se hace reo de muerte42. Lo mismo se aplica a un hijo o
a una hija43• Si el buey cornea a un esclavo o a una esclava, ha de entregar (el
propietario del buey) treinta selás", ya valga ( el esclavo o esclava) una minaª o
tan sólo un denario",
6. Si un buey roza una pared y ésta cae sobre un hombre, o si tenía intención
de matar a una bestia, pero mata a un hombre, o pretendía matar a un pagano,
pero mata a un israelita, o a un nacido prematuro45, pero mata a uno apto ya para
vivir, queda exento46.
7. El buey de una mujer, el de un huérfano, el de un tutor", el buey del de-
sierto", el buey del Templo, el de un prosélito fallecido que no tiene herederos49,
están sujetos a la pena de muerte". R. Yehudá dice: El buey del desierto, el buey
del Templo y el buey del prosélito difunto no quedan sujetos a la muerte, ya que
no tienen dueño.
8. Si un buey sale para ser lapidado y su propietario lo destina al Templo,
no queda consagrado. Si lo sacrifica, su carne está prohibida. Pero si lo destinó
al Templo antes de ser condenado, su consagración es válida y, si lo sacrificó,
su carne es lícita.
a. una mina: cien minas b. denario + de oro
39. Que es provocado a embestir.
40. Ex 21, 28.
41. El propietario ha de pagar a los herederos el valor del muerto.
42. Ha de ser lapidado.
43. Cuando son matados por un buey.
' 44. Ex 21, 32.
45. Un octomesino, inepto para vivir.
46. No será lapidado, aunque el propietario pagará el rescate por el muerto.
47. Del huérfano, que lo guarda un tutor.
48. Que no tiene propietario.
49. Cf. 9, 11.
50. En caso de que maten a un hombre.
483 Puerta primera - babá qammá BQ4, 9-5, 3
9. Si confió ( el buey) a un guardián gratuito o a uno que se lo pidió presta-
do o a un asalariado o a uno que lo toma en alquiler51, éstos entran en lugar del
dueño. Si se trata de un buey considerado como causa de daño prevista, han de
indemnizar el daño total, pero, si el buey es considerado como causa de daño
no prevista, se ha de indemnizar sólo la mitad del daño. Si el propietario ató
al buey con el cabestro o si cerró adecuadamente la puerta ( del establo) y, no
obstante, sale y causa daños, tantoª se trate de un buey considerado como causa
de daño prevista como no prevista, (el dueño) está obligado (a la indemniza-
ción). Ésta es la opinión de R. Meír. R. Yehudá dice: Si era considerado como
causa de daño prevista, está obligado, pero, si era considerado como causa de
daño no prevista, está exento, porque está escrito: Y su dueño no lo guarda52,
mientras que aquél estaba custodiado. R. Eliezer dice: Aquél no puede estar
custodiado más que con el cuchillo53.
CAPÍTULO 5
1. Si un buey cornea a una vaca y se halla a su lado la cría y no se sabe si
nació antes de ser corneada o después, se ha de pagar la mitad del daño por la
vaca y la cuarta parte por la cría. Igualmente, si una vaca cornea a un buey y se
encuentra a su lado la cría y no se sabe si la parió antes de cornear o después,
se ha de pagar la mitad del daño por la vaca y la cuarta parte por la cría.
2. Si un cacharrero introduce sus potes en el patio de un propietario sin su
permiso y el ganado del propietario los rompe, éste queda exento54. Pero si ( el
ganado del propietario) se daña con ellos, el dueño de los potes queda obligado
(a la indemnización). Si, en cambio, los introdujo con su permiso, el propieta-
rio del patio es responsable. Si una persona mete fruta en el patio de un propie-
tario sin su permiso y el ganado del propietario de la casa come la fruta, queda
exento; si ( el ganado) se daña a causa de ello, el dueño de la fruta queda obliga-
do; si la introdujo con permiso, el propietario del patio queda obligado.
3. Si uno introduce su buey en el patio de un propietario sin su permiso y le
cornea el buey del propietario o le muerde el perro del propietario, éste queda
exento. Si es aquel buey el que cornea al buey del propietario, está obligado55.
Si cae dentro de una cisterna y corrompe el agua, está obligado. Si se encontra-
ba en medio el padre o el hijo, se ha de pagar rescate. Pero, si lo introdujo con su
permiso, el propietario está obligado. Rabí dice: En ningún caso está obligado
mientras no asuma la tarea de custodiarlo.
a. tanto se trate ... R. Meír]
51. Cf. BM 7, 8.
52. Ex 21, 29.
53. Aun estando bien custodiado, ha de indemnizar el daño total, ya que el único modo
de protegerse de tal buey es la inmolación.
54. De toda obligación.
55. El propietario del buey extraño.
BQ 5, 4-7 Orden cuarto: Daños - nesiqin 484
4. Si un buey pretendía (embestir) a otro buey, pero golpea a una mujer y
ésta aborta, ( el propietario del buey) queda absuelto del precio debido al niño56•
Si un hombre intentaba ( dañar) a otro hombre y golpea a una mujer ocasionán-
dole el aborto, ha de pagar el precio del niño. ¿De qué modo se paga el precio
del niño? Se ha de hacer una estimación de cuánto valía la mujer antes de abor-
tar y cuánto después. Rabán Simeón ben Gamaliel decía: Si es así, ¡la mujer
después del parto vale más!57 Se ha de evaluar más bien el precio del niño y
entregarlo al marido. Si no tiene marido, se entrega a los herederos del niño. Si
es una esclava que ha sido liberada o una prosélita58, está exento.
5. Si uno excava un pozo59 en lugar privado y lo abre en lugar público, o en
lugar público y lo abre en lugar privado, o en lugar privado y lo abre en lugar
privado de otro, está obligado". Si uno excava un pozo en lugar público y cae
en él un buey o un asno y muere, está obligado (a la indemnización). Es lo
mismo que excave un pozo o una fosa o una hoya o un canal o una cavidad: es
culpable", Si es así, ¿por qué está escrito: Un pozo61? Del mismo modo que el
pozo para que pueda ser causa de muerte basta que tenga diez palmos ( de pro-
fundidad), así ( cualquier otra cavidad) de diez palmos de profundidad es apta
para ocasionar la muerte. Si tiene menos de diez palmos y cae en ella un buey o
un asno y mueren, está exento; si se proporciona daño, está obligado.
6. Si un pozo pertenece a dos socios y pasa el primero por encima de él
y no lo cubre y luego el segundo y tampoco lo cubre, el segundo es culpable.
Si el primero lo cubrió y viene el segundo y lo encuentra descubierto y no lo
cubre, el segundo es culpable. Si lo cubrió adecuadamente y cae dentro de él un
buey o un asno y muere, está exento. Si no lo cubrió convenientemente y cae
dentro de él un buey o un asno y mueren, es culpable. Si cae hacia adelante ( en
la fosa) a causa del ruido producido en la excavación, es culpable; pero, si cae
hacia atrás, está exento. Si un buey cae en su interior con sus arneses y éstos
se rompen o un asno con los suyos y éstos se quiebran, queda responsabilizado
respecto a la bestia, pero exento en relación con los arneses62. Si cae en su inte-
rior un buey de un sordo, de un idiota o de un menor, está obligado. Si un hijo
o una hija, un esclavo o una esclava (caen dentro de él), está exento.
7. Lo mismo vale para el buey o para cualquier otro animal en lo referente
a la caída en el pozo63, en el alejamiento del monte Sinaí64, en la restitución del
a. es culpable}
56. Cf. Ex 21, 22.
57. Antes del parto, la mujer corre el peligro de morir en el parto. De esta manera, no
tendría nada que pagar.
58. En caso de que el marido, esclavo manumitido o prosélito, haya muerto sin dejar
herederos.
59. Ex 21, 33.
60. A reparar daños si con ello causa perjuicios.
61. Ex 21, 33.
62. Debido a que en Ex 21, 33 se habla de «un buey» o «un asno», pero no de sus arneses.
63. Ex 21, 33.
64. Según Ex 19, 12.
485 Puerta primera - babá qammá BQ 6, 1-4
doble". en la devolución de lo perdido66, en la descarga67, en el amordazamien-
to", en lo relacionado con la doble semilla69 y el sábado". Igualmente para
animales salvajes, volátiles y semejantes. Si es así, ¿por qué está escrito: buey
0 asno?71 Porque la Escritura habla de casos presentes comunes 72.
CAPÍTULO 6
l. Si uno mete el ganado menor en el redil y lo cierra convenientemente,
si aquél saliere y causare estragos, está exento. Pero si no lo hubiere cerrado
de modo adecuado y saliere y causare daños, está obligado. Si se rompiere ( el
cerco) de noche o si lo destrozan los ladrones y ( el ganado) saliere e infiriese
daños, no es culpable. Si los ladrones lo hicieren salir, éstos son los culpables.
2. Si lo dejó al sol o lo confió encustodia a un sordomudo o a un idiota
o a un menor de edad y saliere y causare daño, es culpable. Si, en cambio, lo
confió a un pastor, el pastor se pone en su lugar73• Si ( el ganado) cae en un
huerto y se aprovechaª de ello, ha de pagarse conforme al beneficio sacado. Si
bajaba del modo que le es habitual y causó daños, ha de pagarse de acuerdo
al deterioro causado. ¿Cómo se paga conforme al perjuicio inferido? Se habrá
de estimar cuál es el valor de una seá de aquel campo y cuál es su valor actual.
R. Simeón dice: Si comió fruta madura, ha de pagarse como fruta madura; si
una seá, como seá; si dos, dos.
3. Si uno amontona paja en el campo de su compañero sin permiso de éste
y la come el ganado del dueño del campo, éste no es culpable. Si el ganado ( del
dueño del campo) se daña a causa de ello, el dueño de la paja es culpable. Pero
si puso el montón con el permiso debido, el dueño del campo es culpable.
4. Si uno provoca un incendio por mano de un sordomudo o de un idiota o
de un menor de edad, no es culpable ante los tribunales humanos, pero sí ante
el tribunal divino. En cambio, si provoca un incendio por medio de una persona
sana y en sus cabales, esta persona es culpable. Si uno trae fuego y otro aporta
leña, el que aporta leña es culpable. Si uno trae leña y otro arrima fuego, el que
arrima el fuego es culpable. Si llega otro y atiza el fuego, el que atiza el fuego
es culpable. Pero si lo atiza el viento, nadie es culpable. Si uno provoca un
incendio que devora árboles, peñas o terreno, es culpable, porque está escrito:
Si se originase un fuego que encontrase espinos y devorase la paja o el grano
a. y se aprovecha de ello: causa daños
65. Ex 22, 8.
66. Dt 22, 3; Ex 23, 4.
67. Del animal que yace bajo una carga (Ex 23, 5).
68. Dt 25, 4: «No pongas bozal al buey que trilla».
69. Lv 19,19; Dt 22, 10.
70. Ex 20, 10; Dt 5, 14.
71. Ex 21, 33.
72. Cf. Shab 6, 6.9; Er !, 10; Yeb 15, 2; Ned 5, 5; Ed !, 12.
73. Cf. 4, 9.
BQ 6, 5-7, 1 Orden cuarto: Daños - nesiqin 486
o el campo, habrá de pagar la indemnización quien provocó el incendio", Si
( el fuego) traspasara un muro de cuatro codos de alto o un camino público75 0
un río, no es culpable. Si uno causó el incendio dentro de su propiedad, ¿hasta
qué punto puede extenderse el incendio?76 R. Elazar, hijo de Azarías, dice: Se
le considera como si estuviese en medio de un kor" de terreno. R. Eliezer sos-
tiene: Dieciséis codos, como un camino público. R. Aquiba afirma: Cincuenta
codos. R. Simeón dice: El que provoca el incendio debe indemnizar lo incen-
diado, todo conforme a la magnitud del incendio.
5. Si uno prende fuego a un montón de paja donde hay (escondidos) algunos
utensilios y éstos arden, R. Yehudá dice: Hay que indemnizar por todo lo que
estaba en él. Los sabios, en cambio, afirman: No hay que pagar más que por el
montón de trigo o cebada". Si un cabrito estaba atado a él y un esclavo se en-
contraba a su lado y son abrasados juntamente, es culpable 79• Pero si el esclavo
estaba atado a él y el cabrito se encontraba a su lado y perecen en el fuego, está
exento". Los sabios, sin embargo, están de acuerdo con R. Yehudá en que si uno
incendia una mansión tiene que indemnizar todo cuanto había en ella, porque tal
es la práctica de las personas de tener depositados los enseres en su casa.
6. Si salta una chispa del martillo y provoca un incendio, es culpable81. Si
un camello cargado de lino pasa por un lugar de dominio público y el lino pe-
netra en el interior de una tienda y se inflama con el fuego del tendero causando
el incendio del edificio, el dueño del camello es culpable. Si el tendero hubiese
colocado el fuego fuera de la tienda, éste es culpable. R. Yehudá dice: Cuando
se trata del fuego de la dedicación82, no es culpable.
CAPÍTULO 7
1. El pago del doble83 es mucho más frecuente que el pago del cuádruple
o del quíntuple, ya que la normativa del pago del doble se aplica tanto a seres
vivos como a cosas inanimadas, mientras que la del pago del cuádruple o del
quíntuple sólo se aplica al buey o a la oveja por cuanto que está escrito: Si roba
un hombre un buey o una oveja y lo sacrifica o lo vende ... 84 Si uno roba a un
74. Ex 22, 6.
75. De dieciséis codos. Cf. BB 6, 7.
76. De modo que el autor del incendio sea considerado responsable de los daños.
77. El kor era equivalente a treinta seás. Cf. Glosario de términos hebreos, p. 1089.
78. Es decir, sólo por lo que era visible.
79. Está obligado a indemnizar el cabrito, pero no está obligado a pagar el rescate del
esclavo ni se hace culpable de la muerte, ya que aquél pudo escapar.
80. De la indemnización del cabrito, porque éste pudo huir. Respecto al esclavo, no
tiene lugar la indemnización porque se ha hecho merecedor de la muerte (3, 10).
81. El que golpea con el martillo.
82. De los fuegos que se encendían ante las casas en la fiesta de Januká (aniversario de la
reconsagración del Templo por los Macabeos). Empezaba el 25 de Kislev y duraba ocho días.
83. Ex 22, 7.
84. Ex 22, l.
---,
487 Puerta primera - babá qammá BQ 7, 2-5
ladrón85, no tiene que pagar el doble, y si uno sacrifica o vende lo robado a un
ladrón, no tiene que pagar el cuádruple o el quíntuple.
2. Si uno robó86, según el testimonio de dos testigos, y si sacrificó o vendió
(la bestia), conforme a la declaración de los mismos testigos o de otros dos
testigos diferentes, ha de pagar el cuádruple o el quíntuple. Si robó y vendió (lo
robado) en sábado, o si robó y vendió (lo robado) para el culto idolátrico, o si
robó y sacrificó ( el animal robado) en el Día del Perdón, o si robó al propio pa-
dre y lo sacrificó o lo vendió, muriendo luego su padre, o si robó y sacrificó y
luego dedicó al Templo ( el animal robado y sacrificado), ha de pagar el cuádru-
ple o el quíntuple. Si lo robó y luego lo sacrificó como medio medicinal, o para
los perros, o si lo ha inmolado y resulta que el animal estaba despedazado87, o
si inmola animales profanos en el atrio del Templo88, ha de pagar el cuádruple
o el quíntuple. R. Simeón lo declara exento en estos dos últimos casos.
_ 3. Si uno robó, según la deposición de dos testigos, y luego sacrificó (los
animales robados) o los vendió, según la declaración de los mismos testigos, y
resulta después que son testigos falsos, han de pagar éstos todo89. Si uno robó,
según la deposición de dos testigos, y si conforme a la declaración de otros
dos testigos diferentes sacrificó (los animales robados) o los vendió, y resulta
luego que tanto unos como otros eran testigos falsos, los primeros han de pagar
el doble, mientras que los últimos han de pagar el triple. Si resulta que sólo el
testimonio de los últimos fue falso, aquél9º paga el doble y éstos el triple. Si uno
de los últimos testigos es encontrado falso, queda anulada la segunda testifica-
ción. Pero si uno de los primeros es hallado falso, queda anulada la testificación
entera, porque, si no hubo hurto, no pudo haber inmolación ni venta.
4. Si según la declaración de dos testigos robó91, y si según la deposición
de otro testigo o de su propia declaración, sacrificó o vendió (lo robado), ha
de pagar el doble y no necesita pagar el cuádruple o el quíntuple. Si robó y
sacrificó ( el animal robado) en sábado o si lo robó y lo inmoló para el culto
idolátrico o si lo robó al propio padre y éste murió luego y después lo sacrificó
o vendió o si lo robó, lo dedicó al Templo y luego lo sacrificó, o vendió, ha de
pagar el doble y no necesita pagar el cuádruple o el quíntuple. R. Simeón dice:
Por los animales consagrados, de los que se tiene la obligación de responder
de ellos92, se ha de pagar el cuádruple o el quíntuple. Si no se tiene sobre ellos
responsabilidad, está exento.
5. Si vendió (todo el animal robado), a excepción sólo de una centésima
parte del mismo o si tenía en él alguna participación o si lo sacrificó y se hizo
85. Animales que éste había robado.
86. Un buey o una oveja.
87. Terefá (trefá).
88. Donde sólo pueden inmolarse animales sacrificiales.
89. Dt 19, 19; Mak 1, 4.
90. El ladrón.
91. Un buey o una oveja.
92. Que han de ser reemplazados en caso de daño o pérdida.
BQ 7, 6-8, 1 Orden cuarto: Daños - nesiqin 488
inhábil93 bajo su mano o si le agujereó (la tráquea) o le arrancó ( el esófago)94,
pagará el doble y no el cuádruple o el quíntuple. Si lo robó en el territorio del
dominio del dueño y lo sacrificó o vendió fuera de su territorio, o si lo robó fuera
del territorio de su dominio y lo sacrificó o vendió dentro de su territorio, o si lo
robó, sacrificó o vendió fuera de su territorio, pagará el cuádruple o el quíntuple.
Pero si lo robó, sacrificó o vendió dentro de su.territorio, está exento.
6. Si mientras arrastra (al animal robado) muere en territorio del dueño,
está exento. Pero si lo ha levantado95 o si lo ha sacado fuera del territorio del
dominio del dueño y muere, es culpable. Si lo entregó como rescate de su hijo
primogénito" o a un acreedor o a un guardián gratuito o a uno que se lo pidió
prestado o a un guardián pagado o a uno que lo tomó en alquiler y mientras lo
está arrastrando97 muere dentro del territorio del dominio del dueño, está exen-
to. Pero si lo ha levantado o lo ha sacado fuera del territorio del dominio de su
dueño y muere, es culpable.
7. No se puede cuidar ganado menor en tierra de Israel98, pero sí en Siria
y en los desiertos de Israel. No se pueden criar gallinas en Jerusalén a causa
de las cosas santas99, ni lo pueden hacer los sacerdotes en todo el territorio de
Israel por razón (de las leyes que conciernen) a los alimentos puros. No se pue-
den criar cerdos en ninguna parte. Nadie puede criar a un perro, a no ser que
lo tenga atado con cadena. No se pueden tender lazos a las palomas, a no ser a
más de treinta ris100 de lugar habitado.
CAPÍTULO 8
1. Si uno hiere a su prójimo, queda obligado con él por cinco causas: por el
daño, por el dolor, por la curación, por la pérdida de tiempo y por la injuria. Por
el daño: ¿de qué modo? Si uno produjo la ceguera al ojo de su prójimo o cortó su
mano o quebró su pierna, se le ha de considerar'?' como un esclavo vendido en el
mercado y se hace una estimación de cuánto valía antes y cuánto vale ahora. Por
el dolor: si uno causó dolor a su prójimo con una aguja o con un alfiler, incluso
sobre una uña donde no produce herida, se ha de hacer una estimación de qué
compensación querría un hombre semejante a él para someterse a aquel dolor.
Por la curación: si hirió a su prójimo, está responsabilizado de su curación. Si le
sobrevienen úlceras a causa del golpe, está obligado'"; pero si no es a causa del
93. O sea, se hizo «carroña», carne del animal que no ha sido inmolado ritualmente.
94. Cf. Hui 2, 1.
95. Cf. Qid 1, 4.
96. Ex 13, 13.
97. Uno de estos últimos.
98. Debido a que destroza los campos sembrados. Cf. Dem 2, 3.
99. Las comidas santas que pueden manchar las gallinas con sus picos.
100. La séptima parte de una milla, esto es, 266 codos con 2/3.
101. Alprójimo. ·
102. A sobrevenir a los gastos de la curación.
BQ 8, 2-5
Puerta primera - babá qammá
489
golpe, está exento. Si la herida abierta cicatriza y luego se abre de nuevo y se
cierra, está obligado (a los gastos anejos) a la curación. Si curó de modo radical,
3
no está obligado (a ningún gasto) por la curación. Por pérdida de tiempo 1° : se le
ha de considerar como un vigilante de un campo de pepinoa'?", puesto que ya
le pagó el precio de su mano o de su pie. Por la injuria: todo depende del que
causa la injuria y del que es injuriado105. Si uno hace injuria a un hombre desnu-
do o a un ciego o a uno que duerme, es culpable. Pero si es una persona dormida
la que causa la injuria, no es culpable. Si uno cae de un techo y causa simultá-
neamente daño e injuria, es culpable del daño, pero no de la injuria, porque está
escrito: Si ella extiende la mano y agarra al otro por sus vergüenzas1°6, es decir,
no es culpable de la injuria, a no ser que fuera hecho intencionadamente.
2. En esto hay más severidad respecto al hombre que con relación al buey",
ya que el hombre ha de indemnizar por el daño, por el dolor", por la curación,
1 7
por la pérdida de tiempo y por la injuria y, además, por el valor del niño º . Por
el buey, en cambio, sólo ha de pagarse en razón del daño, mientras que por la
8
cría no se está obligado a dar ninguna indemnización 1° •
3. Si uno golpea a su padre o su madre'?", aunque no les produzca herida, o
si hiere a su prójimo en el día del Perdón, es culpable en (los cinco conceptos).
Si uno hiere a un esclavo hebreo11º, es culpable en (los cinco conceptos), a ex-
cepción del de pérdida de tiempo, en tanto cuanto que sea suyo. Pero si uno hie-
re al esclavo cananeo de otro111, está obligado a todos los conceptos. R. Yehudá
dice: Por los esclavos no hay que indemnizar el concepto de injuria.
4. La refriega con un sordomudo o con un idiota o con un menor es cosa
mala. Si uno los hiere, es culpable. En cambio, si ellos hieren a otro, están
exentos. La refriega con un esclavo o con una mujer es cosa mala. Si uno los
hiere, es culpable. Pero si ellos hieren a otro, están exentos. Tendrán, en cam-
bio, que indemnizar más tarde; si la mujer está divorciada o si el esclavo ha
sido manumitido, están obligados a indemnizar.
5. Si uno golpea a su padre o a su madre y les ocasiona una herida o si hiere
a su prójimo en sábado, está exento de todos los conceptos, porque ya ha sido
condenado con su propia vida112• Si uno hiere a su esclavo cananeo, está exento
de todos los conceptos.
a. buey + y de nuevo más severidad respecto al hombre que en relación al buey b. por
el dolor ... la injuria]
103. Hade indemnizarle por el tiempo que ha perdido sin trabajar, por el paro (Ex 21, 19).
104. Se le ha de indemnizar por el trabajo que puede realizar en las presentes circuns-
tancias, no en las antiguas, ya que el daño inferido al pie o la mano ha sido indemnizado.
105. Cf. Ket 3, 7; Ar 3, 4.
106. Dt25,ll.
107. En caso de que golpee a una embarazada y provoque un aborto (Ex 21, 22).
108. Ya que en Ex 21, 22 sólo se habla del hombre.
109. Ex 21, 15.
110. Lv 25, 39s.
111. Lv 25, 44s.
112. Cf. 3, 10.
BQ 8, 6-9, 1 Orden cuarto: Daños - nesiqin 490
6. Si uno da un puñetazo a su prójimo, ha de indemnizarle con una selá113•
R. Yehudá dice en nombre de R. Yosé el Galileo: Una mina114• Si le da una bo-
fetada, ha de darle doscientos sús. Si le abofetea con el reverso de la mano, ha
de indemnizarle con cuatrocientos sús. Si le hace una incisión en la oreja, si le
arranca los cabellos, si le escupe y le alcanza el salivazo, si le quita el manto, si
descubre la cabeza de una mujer en la plaza pública, ha de pagar cuatrocientos
sús. Ésta es la regla: Todo depende de la dignidad de la persona. R. Aquiba dice:
Incluso los más pobres en Israel han de ser considerados como hombres libres
que vinieron a menos en sus riquezas, ya que son hijos de Abraham, de Isaac y
de Jacob. Ocurrió una vez que uno descubrió la cabeza de una mujer en la plaza
pública y la mujer vino junto a R. Aquiba y éste le condenó a entregarle cuatro-
cientos sús. Le suplicó: «Rabí, dame tiempo», y él le concedió tiempo. Aquél
la apercibió colocada delante de la puerta de su patio y rompió un jarro delante
de ella en el que había un isar de aceite. Ella descubrió su cabeza, recogió ( el
aceite) con la mano y lo extendió por su cabeza. Él apostó un testigo contra ella
y vino junto a R. Aquiba: «Rabí -le dijo-, ¿a ésta115 he de darle yo cuatrocien-
tos sús»? Le respondió: «No has dicho nada. Si uno se hiere a sí mismo, aunque
eso no es lícito, está exento, mientras que, si otros lo hieren, están obligados. Si
uno corta sus propias plantas, aunque no le es lícito, está exento, pero si otros le
cortan sus plantas, son culpables».
7. Aunque uno pague la indemnización 116, no obtiene el perdón mientras no
pida disculpas, pues está escrito: Ahora devuelve la mujer ... u1 ¿De dónde se de-
duce que el que ha de perdonar no ha de ser cruel?'" Del texto: Rogó Abraham a
Dios y Dios curó a Abimelec ... 119 Si uno dice: «Ciégame un ojo», «córtame una
mano», «rómpeme una pierna», (el que lo hace) es culpable. (Si dice:) «Con la
condición de que no estés obligado a nada», es igualmente culpable. (Si dice:)
«Desgárrame mi vestido», «rómpeme mi jarro», es culpable. «Con la condición
de que no quedes obligado a nada», es igualmente culpable. (Si uno dice:) «Haz
así a Fulanito, con la condición de que no quedes obligado a nada», es culpable,
ya sea por daño causado a su persona o a sus bienes.
CAPÍTULO 9
1. Si uno roba madera y la transforma luego en un instrumento, o lana y la
convierte después en un vestido, ha de pagar conforme al momento en que fue
robada la cosa 120. Si uno roba una vaca preñada y ésta pare, o una oveja cargada
113. Cuatro sús.
114. Ciensús.
115. Que por un isar ha descubierto su cabeza.
116. Por la injuria.
117. Gn 20, 7.
118. Variante: «¿De dónde se deduce (o sabemos) que si no le perdona es cruel?».
119. Gn20,17.
120. Indemnizará por la madera o la lana, pero no está obligado a entregar lo fabricado.
Puerta primera - babá qammá BQ 9, 2-5
491
de lana y la trasquila, ha de restituir según el valor de una vaca que está a punto
de parir o de una oveja que está a punto de ser trasquilada. Pero si roba una
vaca que luego es preñada en su casa y pare, o una oveja que se hace lanuda en
su casa y la trasquila, ha de pagar según el valor que tenía en el momento del
robo. Ésta es la norma: Los ladrones han de pagar conforme al valor que tenía
la cosa en el momento del robo.
2. Si robó ganado que envejeció (en su compañía) o esclavos que enveje- 1
cieron, ha de indemnizar según el valor que tenían en el momento del robo.
R. Meír opina que respecto a los esclavos puede decir (al propietario): «Aquí
tienesª lo que es tuyo». Si robó una moneda y ésta se rompe, o fruta y ésta se
corrompe, o vino que se avinagra, ha de restituir conforme al valor que tenían
las cosas en el momento de realizar el robo. Si roba una moneda que luego se
pone fuera de uso, o una ofrenda que se hace impura 121, o sustancia fermentada
sobre la que ha pasado luego la Pascua 122, o ganado con el que luego se cometió
una transgresión123 o que se hizo inepto para el altar o que fue condenado a ser
lapidado 124, le puede decir: «He aquí lo que es tuyo».
3. Si entregó (un objeto) a un artesano para su reparación y éste lo estro-
pea, ( el artesano) está obligado a pagar la indemnización. Si uno entrega a un
carpintero un cofre o un cajón o un armario para que lo arregle y él lo estropea,
está obligado a indemnizar. Si un albañil se encargó de cerrar la grieta del muro
y lo que hace es destrozar las piedras y dañarlo, está obligado a pagar una in-
demnización. Si cuando está tapiando de un lado se cae el otro, no es culpable,
pero si se produce a causa de sus golpes, está obligado a la indemnización.
4. Si uno entrega lana al tintorero y el caldero la quema, ha de devolverle el
25
precio de la lana. Si la tiñe mal, cuando la mejora supera a los gastos 1 , le ha de
resarcir los gastos 126, pero si los gastos son mayores que la mejora obtenida, le
ha de entregar sólo lo correspondiente a la mejora. (Si entregó la prenda) para
que la tiñera de color rojo y la tiñe de negro, o para que la tiñera de color negro
y la tiñe de rojo, dice R. Meír: Ha de devolverle el precio de la lana. R. Yehudá
opina: Si la mejora supera a los gastos, le entregará el valor de los gastos, pero
si los gastos superan a la mejora, ha de dar lo correspondiente a la mejora.
127
5. Si uno roba a su prójimo algo porvalordeunaperutáy jura(falsamente) ,
128
ha de llevárselo incluso aun cuando estuviere en Persia. No se lo dará ni a su
hijo ni a su mandatario, aunque sí lo entregará al enviado del tribunal. Si murie-
se, lo devolverá a los herederos.
a. aquí tienes lo que es tuyo: aquí tienes tu esclavo
121. Y, consiguientemente, no válida para ser comida por un sacerdote.
122. Prohibida, por tanto, para un israelita.
123. Bestialidad o idolatría (cf Zeb 8, 1).
124. Ex 21, 28.
125. Si a causa del, tinte se revaloriza la lana, como si la lana valiese treinta sús y tras el
tinte cuarenta. El valor de la mejora sería de diez sús.
126. El propietario de la lana al tintorero.
127. Que no lo robó.
128. La persona a la que robó.
BQ 9, 6-11 Orden cuarto: Daños - nesiqin 492
6. Si le resarció el valor, pero no le dio el quinto 129 o si (la persona robada)
le perdonó la suma base, pero no el quinto, o si le condonó una y otra cosa a
excepción de algo inferior al valor de una perutá, no necesita ir detrás de él. Si
le resarció el quinto (añadido), pero no el valor básico, o si le perdonó el quinto
(añadido), pero no el valor básico, o si le condonó una y otra cosa a excepción
de algo inferior al valor de una perutá, ha de ir tras él.
7. Si le devolvió el valor ( del capital robado) y jura ( que le entregó) el quin-
to13º, debe pagar un quinto sobre el quinto (añadido) hasta que el valor del capi-
tal se reduzca a menos de una perutá. Lo mismo vale para un depósito, pues está
escrito: En concepto de depósito, préstamo, robo, explotación o apropiación
indebida de algo perdido, si lo niega y jura con falsedad 131, en tal caso pagará
el valor del capital y el quinto, y ( ofrecerá) un sacrificio por la culpa 132.
8. (Si uno dice:) «¿Dónde está mi depósito?», y el otro le responde: «Fue
robado», y aquél dice: «Júramelo», a lo que el otro replica: «Amén», mientras
que testigos declaran que lo robó él, ha de pagar el doble. Pero si lo confiesa
por sí mismo, ha de pagar su valor, el quinto y el sacrificio por el pecadoª.
9. Si uno roba a su padre y hace perjurio y luego muere (el padre), ha de
pagar el valor (de lo robado) y el quinto a sus hijos o hermanos. Si no quiere o
no tiene, ha de tomarlo en préstamo y los acreedores vendrán y se harán pagar.
10. Si uno dice a su hijo «Conam que no tendrás beneficios de mí» y mue-
re, el hijo podrá heredarle. (Pero si dice: «No tendrás beneficios) ni mientras
viva ni después de muerto», en caso de morir no podrá heredarlo y ha de devol-
ver (todo lo suyo) a sus hijos o a sus hermanos. Si no tiene medios, lo tomará
en préstamo y ya vendrán los acreedores y se harán pagar.
11. Si uno roba a un prosélito y hace perjurio y luego ( el prosélito) muere,
ha de pagar el valor ( de lo robado) y el quinto (añadido) a los sacerdotes, ade-
más del sacrificio por la culpa para el altar, porque está escrito: Si aquella perso-
na no tiene un familiar a quien se haga la devolución, ésta se hará al Señor por
medio del sacerdote, sin contar el carnero con el que se hará la expiación por
él 133. Si trajo134 (al Templo) el dinero y el sacrificio por la culpa y luego muere,
el dinero será entregado a sus hijos 135, mientras que el camero del sacrificio por
la culpa será dejado que paste hasta que se haga defectuoso. Luego se vende y
su valor va a parar al tesoro del Templo para los sacrificios espontáneos.
a. (Esta misná se repite con la única variante que en vez de «lo robó él, ha de pagar el
doble», dice: «lo comió él, ha de pagar el valor básico»)
129. Que ha de añadir al valor básico (Lv 6, 5).
130. Con falsedad.
131. Lv 5, 21-22.
132. Otros textos repiten: «(Si uno dice:) '¿Dónde está mi depósito?', y el otro dice: 'Ha
sido robado', en caso de que aquél le diga: 'Júramelo', y éste responda: 'Amén', y los testigos
depongan contra él afirmando que lo ha robado, ha de indemnizar el doble. Pero si lo confiesa
por sí mismo, ha de pagar su valor, el quinto (añadido) y el sacrificio por la culpa».
133. Nm 5, 8.
134. El ladrón que robó al prosélito.
135. Del ladrón. Debido a que el prosélito murió sin dejar herederos.
493 Puerta primera - babá qammá BQ 9, 12-10, 4
12. Si dio el dinero a los sacerdotes que están de tumo136 y luego muere,
los herederos no pueden demandar su devolución, puesto que está escrito: Si
alguien da algo al sacerdote, será de éste137• Si dio el dinero al tumo de Yeho-
yarib y la víctima por la culpa al de Yedayás, cumplió138• Si entregó la víctima
del sacrificio por la culpa a Yehoyarib y el dinero a Yedayás, si la víctima por
la culpa subsiste todavía, la ofrecerán (los sacerdotes) del turno de Yedayás. Si
no subsiste, ha de traer otro nuevo sacrificio por la culpa, porque quien resti-
tuye lo robado antes de ofrecer el sacrificio por la culpa cumple su obligación,
mientras que quien lo ofrece sin haber devuelto antes lo robado, no la cumple.
Si uno restituyó el valor ( de lo robado), pero no el quinto, esto no es óbice (para
que pueda ofrecer el sacrificio por la culpa).
CAPÍTULO 10
1. Si uno roba y da de comer de ello a sus hijos o si se lo deja para ellos, no
están obligados a restitución. Pero si se trata de algo susceptible de hipoteca,
están obligados a la restitución. No se puede cambiar dinero ni de la caja de los
aduaneros ni del bolsillo de los alcabaleros, ni se puede aceptar de ellos una
limosna. Pero sí se puede aceptar cuando la dan en su casa o en el mercado.
2. Si los alcabaleros le han cogido su asno y le dan otro, si los ladrones le
robaron su ropa y le dan otra, serán propiedad suya porque los dueños renun-
ciaron a ello. Si lo han recogido de las aguas del río o lo han rescatado de las
tropas o de los ladrones, si renunciaron a ello los dueños, es suyo. Lo mismo
vale respecto a un enjambre de abejas, si renunciaron a él sus dueños, es suyo.
R. Yojanán, hijo de Beroca, decía: Son dignos de crédito una mujer o un menor
de edad que afirman: «De aquí ha salido este enjambre». Si uno entra en el
campo de su prójimo para rescatar su enjambre y causa daños, ha de resarcir
el daño. No podrá, sin embargo, cortar la rama del árbol aunque tenga inten-
ción de indemnizarle del daño. R. Ismael, hijo de R. Yojanán ben Beroca, opi-
na: También puede cortarla y pagarle su valor.
3. Si uno reconoce objetos suyos o libros suyos en las manos de otro y co-
rre la voz en la ciudad del robo cometido, el comprador ha de jurar por cuánto
lo adquirió y toma (el precio del propietario). Si no es así, no puede reclamar-
los, porque yo puedo decir: «Los vendió a otro y otro los compró a aquél».
4. Si uno viene con una jarra de vino y otro con un cántaro de miel, si se
rompe el cántaro de miel y el otro tira su vino para recoger en su jarra la miel,
no tiene más derecho que a una retribución. Pero si dice: «Recogeré tu miel si
tú me resarces el valor de mi vino», en ese caso está obligado a resarcir. Si la
corriente de agua arrastra a su asno y al asno de su compañero, siendo el suyo
de una mina de valor y el de su compañero de doscientos sús, en caso de que
136. Taan 2, 6.
137. Nm 5, 10.
138. Con su obligación.
BQ 10, 5-10 Orden cuarto: Daños - nesiqin 494
deje el suyo y salve el de su compañero, no tiene más derecho que a recibir
una retribución. Pero si le dice: «Salvaré tu asno en caso de que me resarzas el
valor del mío», está obligado a resarcir.
5. Si uno usurpó el campo de su prójimo y otros se lo usurpan a él, si se
trata de una calamidad que afecta a toda la región, puede decirle: «Lo tuyo lo
tienes a disposición tuya». Pero si eso se debe al robo, está obligado a poner a
su servicio otro campo. Si lo inundan las aguas, le puede decir: «Lo que es tuyo
lo tienes delante de ti a disposición tuya».
6. Si uno roba a su prójimo, o si toma algo de él en préstamo, o si le confió
algo en depósito en región habitada, no lo puede devolver en lugar desértico.
Pero si ocurrió139 en la condición de marcharse para lugar desértico, lo puede
devolver en lugar desértico.
7. Si uno dice a su compañero: «Te he robado», o: «Me concediste un prés-
tamo», o: «Me confiaste (tal cosa) en depósito y no recuerdo si te la devolví o
no», está obligado a resarcir. Pero si le dice: «No sé si te he robado, o si me
dejaste algo en préstamo, o si me entregaste algo en depósito», no está obligado
a indemnizar.
8. Si uno roba un cordero de la grey y luego lo devuelve, pero si luego
muere o es robado, está responsabilizado de ello. Si el dueño no se entera del
robo ni tampoco de la restitución, si cuenta el ganado y resulta que está com-
pleto, no está obligado (a indemnizar).
9. De los pastores no se ha de comprar ni lana, ni leche, ni cabritos, y de
los guardianes de la fruta no se ha de comprar ni leña, ni fruta. De las mujeres
se puede comprar en Judeaª vestidos de lana, y en Galilea vestidos de lino, y en
Sarón temeros. Pero a cualquiera que dice (al comprador) que tenga las cosas
escondidas, le está prohibido ( el comprar). En todo lugar se pueden comprar
huevos y gallinas.
10. La pelusa que saca el lavandero le pertenece, pero la que recoge el
escardador pertenece al propietario. Si el lavandero coge tres hilos, son para él,
pero, si son más de tres, pertenecen al propietario. Si había negro sobre fondo
blanco14º, coge todo y queda para él. Si al sastre le queda tanto hilo como para
poder coser con él, o un retazo de tela de tres dedos cuadrados, pertenecen al
propietario. Lo que el carpintero saca con el cepillo, le pertenece, pero lo que
saca con el hacha pertenece al propietario. Si estaba trabajando en casa del
dueño, entonces la viruta pertenece al propietario.
a. en Judea vestidos de lana y]
139. El robo, el préstamo ...
140. Sobre el fondo blanco de un vestido hay en los márgenes puntadas de hilo negro.
PUERTA MEDIA
(babá mesiá)
CAPÍTULO 1
1. Si dos cogen un manto y uno dice: «Lo encontré yo», mientras que el
otro afirma: «Lo hallé yo»; si uno dice: «Me pertenece enteramente a mí», y
el otro dice: «Es todo mío», cada uno ha de jurar que no tiene de él menos de la
mitad, y de ese modo se lo han de repartir. Si uno dice: «Es enteramente mío»,
y el otro afirma: «La mitad es mío», el que declara ser enteramente suyo ha
de jurar que no reclama de él menos de tres partes, y el que dice: «La mitad es
mío» ha de jurar que no reclama menos de la cuarta parte. Aquél tomará tres
1
partes y éste la cuarta parte •
2. Si dos hombres van montados sobre una bestia, o si uno va montado y el
otro conduceª la bestia, y uno dice: «Es todo mío», mientras que el otro afirma:
«Es todo mío», el uno ha de jurar que no reclama de ello menos de la mitad, y
el otro ha de jurar asimismo que no le corresponde de ello menos de la mitad,
y se reparten por partes iguales. Cuando los dos están de acuerdo o cuando hay
testigos, lo pueden distribuir sin necesidad de juramento.
3. Si uno va montado sobre una bestia y divisa un objeto perdido, y dice a su
compañero: «Dámelo», y éste lo coge y dice: «Yo me lo apropio», toma pose-
sión de él. Si después de haberlo entregado le dice: «Tomé yo primero posesión
de ello», es como si no hubiera dicho nada.
4. Si uno divisa un objeto perdido y se echa sobre él, mientras que llega
otro y lo agarra, el que lo agarra adquiere el derecho sobre él. Si uno apercibe
a gente que corre tras un objeto perdido, por ejemplo, tras un ciervo cojo o tras
pichones que no pueden volar, y dice: «Mi campo me ha dado el derecho sobre
él», éste le ha conseguido el tal derecho. Pero si el ciervo corre de manera usual
o si los pichones vuelan y dice: «Mi campo me ha dado derecho sobre él», es
como si no hubiere dicho nada.
S. Los objetos perdidos encontrados por el hijo o por la hija menores de
edad2, o por el esclavo o la esclava cananeos3, o por la propia mujer, le pertene-
a. conduce la bestia: va andando
l. Se dividen la parte que es disputada.
2. Que están todavía dependiendo del padre ( cf. Nid 5, 6- 7).
3. Lv 25, 44s.
BM 1, 6-2, 1 Orden cuarto: Daños - nesiqin 496
cena él. Pero los objetos perdidos encontrados por su hijo o por su hija mayores
de edad, o por su esclavo o esclava hebreos", o por su mujer divorciada, incluso
aunque no le haya dado la dote', son de ellos.
6. Si uno encuentra un documento de deuda, que está respaldado por una
hipoteca, no tiene que devolverlo, porque el tribunalª puede hacerse pagar. Si
no tiene hipoteca, ha de devolverlo, ya que en ese caso el tribunal no puede
hacerse pagar. Ésta es la opinión de R. Meír. Los sabios, en cambio, dicen: Ni
en uno ni en otro caso tiene que devolverlo, ya que el tribunal puede hacer que
se pague.
7. Si uno encuentra un documento de divorcio, o de la manumisión de un
esclavo, o de un testamento, o de una donación, o de un recibo, no tiene que
devolverlo, pues yo puedo decir: «Estaban ya escritos, pero después decidió ( el
autor) no entregarlos».
_8. Si uno halla cartas de evaluación", o cartas de alimentación", o docu-
mentos referentes a la ceremonia de quitar el zapato8, o del rehusamiento",
o documentos de arbitraje", o cualquier otro documento emanado del tribu-
nal, ha de devolverlo. Si uno encuentra (los documentos) en una cartera, o en
una bolsa, o un manojo de documentos, o un envoltorio de documentos, ha de
devolverlos. ¿Cómo ha de estimarse si es un envoltorio de documentos? Si hay
tres ligados conjuntamente. Rabán Simeón ben Gamaliel dice: Si se trata del
documento de un deudor respecto a tres acreedores, ha de devolverlo al deudor,
pero si se trata del documento de tres deudores a un acreedor, lo ha de devolver
al acreedor. Si encuentra entre sus documentos uno cuyo alcance ignora11, lo
dejará tranquilo hasta la venida de Elías12• Si entre los documentos se encuen-
tran escritos posteriores restrictivos, se ha de obrar conforme a éstos.
CAPÍTULO 2
l. ¿Qué objetos hallados se hacen propiedad inmediata del que los en-
cuentra y cuáles deben pregonarse? He aquí las cosas que pertenecen al que
las encuentra: fruta esparcida, monedas esparcidas, pequeñas gavillas en lu-
gar público, torta de higos, hogazas de panadero, ristras de pescado, trozos
de carne, flecos de lana procedentes de provincia, manojos de lino, jirones
a. porque el tribunal puede hacerse pagarJ
4. Lv 25, 39s.
5. Ket 5, l.
6. Donde el tribunal hace una evaluación de los bienes del deudor.
7. Documento legal en el que uno se obliga a proveer la alimentación de sus hijastras
(Ket 12, Is).
8. Jalisá (cf Yeb 12, lss).
9. Yeb 13, l.
1 O. Donde dos querellantes se comprometen a atenerse al arbitraje de un tercero.
11. Ignora si es un pagaré del prestador o del que ha recibido un préstamo.
12. Es decir, no ha de entregarlo a nadie.
Puerta media - babá mesiá BM2, 2-6
497
de púrpura. Estas cosas pertenecen al que las encuentra. Ésta es la opinión de
R. Meír. R. Yehudá afirma: En aquellas cosas en que haya algo no usual ha
de hacerse el pregón. ¿Cómo se entiende esto? Si uno halla una torta que está
dentro de un puchero de barro o un pan con monedas en su interior (ha de hacer
el pregón). R. Simeón ben Elazar dice: Para nuevas mercancías no se necesita
' 13
hacer pregon .
2. De estas cosas hay obligación de pregonarlas: fruta en un recipiente o un
simple recipiente, monedas en el interior de una bolsa o simplemente la bolsa,
un montón de frutos, un montón de monedas, tres monedas colocadas una en-
cima de la otra, pequeñas gavillas en territorio de dominio privado, hogazas del
padre de familia, vellón de lana procedente de casa del artesano, jarros de vino,
14
jarros de aceite. De todas estas cosas hay obligación de hacer pregón •
3. Si uno encuentra detrás de una valla o detrás de un muro pichones atados,
si los encuentra en los caminos del campo, no habrá de tocarles. Si encuentra
0
un objeto en el estercolero, en caso de estar cubierto, no lo habrá de tocarlo,
pero, si está descubierto, lo puede coger y hacer el pregón. Si lo encuentra entre
unas ruinas o en un muro viejo, es suyo. Si lo encuentra en un muro nuevo,
desde la mitad hacia fuera, será suyo; desde la mitad hacia dentro será del pro-
pietario. Pero si hubiera alquilado la casa a otros, incluso aunque estuvieran (los
objetos hallados) en el interior de la casa, le pertenecen a él".
4. Si uno encuentra16 algo en una tienda, le pertenece a él. Pero si lo en-
cuentra entre la caja y el tendero, pertenece al tendero. Si lo encuentra delante
de un cambista, le pertenece a él. Pero si lo encuentra entre el banco de cambio
y el cambista, pertenece al cambista. Si uno compra frutos a otra persona o si
otro le envía diversos productos y en medio de ellos se contienen monedas, le
pertenecen. Pero si están unidas, las coge y lo hace pregonar.
17
5. El vestido también fue incluido entre todas estas cosas • ¿Por qué fue
excluido (de la generalidad)?18 Para comparar (otras cosas) con él y enseñarte
cómo se particulariza el vestido porque tiene signos distintivos y gente que lo
reclama. De todas aquellas cosas que tienen características distintivas y propie-
tarios que las reclaman hay obligación de hacer pregón.
6. ¿Hasta cuándo se ha de pregonar el hallazgo? Hasta que llegue a co-
nocimiento de sus vecinos. Ésta es la opinión de R. Meír. R. Yehudá afirma:
Durante tres fiestas de peregrinación y, tras la última fiesta, siete días, de modo
que pueda ir19 a su casa en tres días, volver en otros tres y anunciar (la pérdida)
en un día.
13. Al no haber sido usadas, carecen de las señales por las que pudieran ser reconocidas.
14. Debido a que tienen señales y pueden ser reconocidas.
15. Al que los halló, debido a que no se sabe a quién pertenecen y que hay indicios de
que el dueño renunció a ellos.
16. Abandonado.
17. Cuyo hallazgo ha de ser pregonado (Dt 22, 3).
18. Es decir, por qué se menciona aparte.
19. El que perdió el objeto.
BM2, 7-9 Orden cuarto: Daños - nesiqin 498
7. Si uno nombra la cosa perdida, pero no sabe describir sus características,
no se le ha de entregar. Al trapacero, aun cuando describa sus características, no
se le ha de entregar, por cuanto que está escrito: Hasta que lo busque tu herma-
no"; esto es, hasta que tú inquieras sobre tu hermano si es o no es un embustero.
21
A todo aquello que trabaja y come22 se le ha de dejar trabajar y comer23. Pero
todo aquello que no trabaja y come ha de ser vendido, porque está escrito:
Se lo restituirá24, esto es, mira cómo podrás devolvérselo25. ¿Qué se hará del
26
dinero? R. Tarfón opina: Puede uno servirse de él. Por eso, si lo pierde, está
obligado a responder de él27• R. Aquiba dice: No puede servirse de él; por esto,
si lo pierde, no está obligado a responder de él.
8. Si uno encuentra libros, debe leer en ellos al menos una vez al mes28. Si
no sabe leerlos, debe al menos desenrollarlos. Pero no ha de estudiar en ellos
29
por vez primera ni ha de leer otro con.él". Si halló un vestido, debe sacudirlo
al menos una vez al mes y extenderlo según requiera31, pero no para su vana-
gloria. Si encuentra un objeto de plata o de cobre, puede servirse de ellos según
la necesidad, pero no de modo que los destruya. Si uno encuentra un objeto de
oro o de vidrio, no los tocará hasta que venga Elías. Si uno encuentra un saco o
una cesta o cualquier cosa que no está habituado a llevar32, no lo cogerá.
9. ¿Qué puede considerarse como cosa perdida? Si uno encuentra un asno
o una vaca que pacen en el camino, no se consideran como cosa perdida. (Pero
si encuentra) a un asno con sus arneses vueltos del revés o a una vaca que corre
entre las viñas, se consideran como cosa perdida. Si uno la devuelve y escapa
de nuevo, si otra vez la devuelve y escapa una vez más, incluso cuatro o cinco
veces, está obligado a devolverla, puesto que está escrito: La devolverás33• Si
(a causa de ello) perdió su tiempo por valor de una selá, no le34 podrá decir:
«Dame una selá», pero (el dueño) habrá de darle su retribución como a un
obrero desocupado. Donde haya tribunal se estipulan las condiciones delante
del tribunal". Pero, si no hay tribunal, ¿delante de quién se podrán estipular las
condiciones? Su interés es lo que tiene precedencia36.
20. Dt22, 2.
21. Que ha sido encontrado.
22. Como una vaca o un asno, que con el trabajo gana tanto como consume de pienso.
23. En tanto está en poder del que lo encontró.
24. Dt22, 2.
25. La bestia consumiría más pienso que lo que ella vale.
26. Obtenido de la venta.
27. Aunque no lo haya usado y lo pierda, está responsabilizado, debido a que podía ser-
virse de él.
28. A fin de que sean abiertos y no se enmohezcan.
29. Podría detenerse demasiado en un lugar y deteriorarlo.
30. Debido a que uno tiraría del rollo hacia un lado y el otro hacia otro y se rompería.
3 l. Para airearlo.
32. Porque no se acomoda con su dignidad.
33. Dt 22, l.
34. Al propietario del animal perdido.
35. Sobre qué retribución ha de darle por el tiempo perdido.
36. No está obligado a coger lo perdido y devolverlo al propietario.
Puerta media - babá mesiá BM 2, 10-3, 1
499
10. Si lo37 encuentra en un establo38, no se está obligado a ello39, aunque sí
cuando se encuentra en un lugar público. Si se encuentra en un cementerio, no
tiene que contaminarse a causa de ello". Si su padre le dice: «Contrae impu-
reza», o si le dice: «No lo restituyas», no le ha de hacer caso. Si uno lo ha des-
cargado" y luego cargado, y si de nuevo lo vuelve a descargar y cargar, aunque
sean cuatro o cinco veces, está obligado42, puesto que está escrito: Habrás de
ayudarle43• Pero (si el dueño) se va y se sienta, en tanto le dice al otro: «Como
sobre ti pesa un mandamiento, si quieres descargar, descarga», no está obligado,
puesto que está escrito: Con é/44• Sin embargo, cuando aquél es anciano o está
enfermo, está obligado. El mandamiento bíblico es el de descargar, no el de
cargar. R. Simeón opina: También de cargar. R. Yosé el Galileo dice: Si soporta
un peso mayor que el que él puede sobrellevar, no está obligado, puesto que está
escrito: Bajo su peso45, o sea, un peso que puede sobrellevar.
11. (Si uno tiene que recuperar) una cosa suya perdida y otra de su padre,
la suya tiene precedencia. O una cosa suya perdida y otra de su maestro, la
suya tiene precedencia. O una cosa de su padre, perdida, y otra de su maes-
tro, la del maestro tiene precedencia, porque su padre lo trajo a este mundo,
mientras que su maestro, al enseñarle la sabiduría, lo introduce en la vida del
mundo futuro. Pero si su padreª es sabio46, la de su padre tiene precedencia. Si
su padre y su maestro llevan47 un peso, descarga primero el del maestro y luego
el de su padre. Si su padre y su maestro están en esclavitud, redime primero a
su maestro y luego a su padre. Pero si su padre es sabio", rescata primero a su
padre y luego a su maestro.
CAPÍTULO 3
l. Si uno deja en depósito en casa de su prójimo48 ganado u objetos y son
robados o se pierden, ( si el depositario) paga y rehúsa jurar", porque dijeron
que el guardián voluntario jura y queda libre, en caso de que se encuentre al
ladrón, éste ha de pagar el doble, y si sacrificó (la bestia) o la vendió, ha de
a. si su padre es sabio: si su padre es igual (en sabiduría) a su maestro b. sabio:
discípulo de los sabios ·
37. A un animal perdido.
38. Que no está cerrado.
39. A devolverlo.
40. Si es un sacerdote (Lv 2, 1) o nazir (Nm 6, 6).
41. Ha quitado un peso de encima de un burro bajo el cual yacía (Ex 23, 5).
42. A repetir la misma operación.
43. Ex 23, 5.
44. Ex 23, 5.
45. Ibid.
46. Igual (en sabiduría) a su maestro.
47. Cada uno.
48. Como guardián gratuito (cf. 7, 8).
49. Que no ha sido negligente en la custodia, que no ha tomado nada para sí, que no
se encuentra nada en su dominio.
BM3, 2-7 Orden cuarto: Daños - nesiqin 500
pagar el cuádruple o el quíntuple. ¿A quién ha de pagar? A quien tenía el depó-
sito. Si jura y no quiere pagar: en caso de ser encontrado el ladrón, éste ha de
pagar el doble, y si sacrificó (la bestia) o la vendió, ha de pagar el cuádruple o
el quíntuple. ¿A quién ha de pagar? Al propietario del depósito.
2. Si uno toma de su compañero una vaca en alquiler y éste la deja a otro,
si la vaca muere de muerte natural, el que la tomó en alquiler ha de jurar que
murió de muerte natural, y el que la recibió prestada ha de pagar al que la tomó
en alquiler. R. Yosé afirma: [Cómo puede éste negociar con la vaca de su com-
pañero! Antes bien, debe devolver la vaca" a su dueño.
3. Si uno dice a dos personas: «Robé a uno de vosotros una mina51, pero
no sé a cuál de vosotros», o: «El padre de uno de vosotros me dejó en depósito
una mina, pero no sé cuál de ellos», ha de dar a cada uno de ellos una mina, ya
que lo confesó con su propia boca.
4. Si dos personas pusieron un depósito junto a un tercero, una, una mina, y
la otra doscientos sús, y uno dice: «Míos son los doscientos sús», y el otro tam-
bién: «Míos son los doscientos sús», entregará a cada uno una mina y el resto lo
dejará intacto hasta que llegue Elías. R. Yosé opina: Si es así, ¿qué daño le toca
al embustero? Antes bien, se ha de dejar todo tal cual hasta la venida de Elías.
5. Igualmente cuando se trata de dos objetos52, uno de una mina de valor y
otro de mil sús53• Si uno dice: «El mejor es el mío», y el otro afirma: «El mejor
es el mío», da el de menos valor a uno de ellos y a expensas del objeto de más
valor da el dinero correspondiente al de menos valor al segundo y lo que reste
queda ahí hasta la venida de Elías. R. Yosé afirma: Si es así ¿qué daño tendrá
el embustero? Antes bien, se dejará todo intacto hasta la venida de Elías.
6. Si uno confía a otro frutos en depósito, aunque se echen a perder, éste
no ha de tocarles. Rabán Simeón ben Gamaliel dice: Se pueden vender ante el
tribunal, porque es como si devolviera una cosa perdida a su dueño.
7. Si uno entrega a su compañero frutos en depósito, éste puede hacer un
descuento por disminución54: en trigo y arroz, nueve kab y medio por kor; en
cebada y en mijo, nueve kab por kor; en comino y en semilla de lino, tres seás
por kor. Todo conforme a medida, todo conforme al tiempo. R. Yojanán ben
Nurí dice: Pero ¿qué les importa a los ratones? ¿No comen lo mismo de lo
mucho que de lo poco?55 No ha de hacer la disminución sino de un solo kor.
R. Yehudá dice: Si se trata de una gran cantidad no tiene que hacer el descuento
por la disminución, porque aquélla está sobrada56•
50. Es decir, su valor.
51. Cien sús,
52. Que dos hombres depositan junto a un tercero.
53. Diez minas.
54. En el momento de devolverlos. Se entiende que ha mezclado los productos del
paisano con los suyos propios y que no pueden fijar con exactitud en qué proporción se ha
echado a perder el producto por los gusanos o por los ratones.
55. Comen la misma cantidad, haya mucho o haya menos.
56. Porque en grandes cantidades las medidas son colmadas y lo que falta se suple con
lo que sobra.
501 Puerta media - babá mesiá BM 3, 8-12
8. Con vino puede deducir un sexto57. R. Yehudá afirma: Un quinto. En
aceite, tres log por ciento, un lag y medio por sedimentación y otro lag y medio
por absorción. Si el aceite era refinado, no se puede descontar por razón de la
sedimentación y, si los recipientes eran viejos, no se puede descontar por razón
de la absorción. R. Yehudá opina: También si uno vende todos los días del año
aceite refinado a su prójimo, se computa a su favor lag y medio por ciento a
causa de la sedimentación.
9. Si uno deja en depósito junto a otro un cántaro y el propietario no le
asignó un puesto determinado, y el (depositario) lo cambió58, y se quiebra:
si se quiebra en su mano, es culpable cuando lo hizo para su provecho, pero
cuando lo hizo por el bien del cántaro, no es culpable. Si se quiebra después de
haber sido colocado, ya lo hiciera para su provecho o por el bien del cántaro,
no es culpable. Cuando el propietario le asignó un puesto determinado y el otro
lo mueve y se quiebra, ya ocurra esto cuando lo tiene en su mano o después de
haberlo colocado; si lo hizo para su provecho, es culpable; si lo hizo por el bien
del cántaro, no es culpable.
10. Si uno deja en depósito junto a otra persona dinero, y ésta lo ata y lo
pone sobre la espalda, o lo entrega a su hijo o a su hija, menores de edad, o si
lo deja en lugar cerrado, pero no de modo conveniente, es responsable59, por-
que no lo guardó como suelen hacerlo los guardianes. Pero si lo guardó como
suelen hacerlo los guardianes, no está obligado.
11. Si uno deja dinero en depósito junto a un cambista, en caso de dejarlo
ligado, aquél no podrá servirse de él, y, en casoª de extravío, no asume nin-
guna responsabilidad. Pero si está suelto, puede servirse de él, y, por esto", en
caso de pérdida, tiene que responsabilizarse de él. Si lo dejó en depósito junto
al dueño de la casa", ya sea atado" o suelto, éste no puede servirse de él, y, por
esto", en caso de pérdida, no tiene responsabilidad alguna. Si lo dejó confiado
a un tendero, se regula como en el caso anterior. Ésta es la opinión de R. Meír.
R. Yehudá, en cambio, afirma: En el caso del tendero se regula como en el del
cambista".
12. Si uno extiende la mano sobre algo dejado en depósito62, la escuela de
Samay afirma: Ha de ser castigado, ya disminuya63 o ya aumente64• La escuela
de Hilel enseña: (Ha de restablecer el depósito) tal como estaba en el momento
de servirse de él. R. Aquiba afirma: Como en el momento de hacer la reclama-
a. y en caso de ... responsabilidad} b. y por esto ... de él} c. ya lo deje atado o suelto:
ya de un modo, ya del otro d. y por esto ... a nada}
57. Una sexta parte.
5 8. De lugar.
59. En caso de pérdida y tiene que resarcirlo.
60. Un privado que no negocia con el dinero.
61. Cf. Meil 6, 5.
62. Lo utiliza para su servicio.
63. Si se da el caso de que el valor del depósito ha disminuido, tiene que restablecerlo en
su valor primitivo.
64. Si tras el uso el depósito aumenta de valor, ha de entregarlo en esa situación.
BM 4, 1-3 Orden cuarto: Daños - nesiqin 502
ción. Si uno hace la intención de servirse del depósito, la escuela de Samay di-
ce que es culpable65, mientras que la escuela de Hilel afirma que no es culpable
en tanto no se sirva de él, puesto que está escrito: Si no extendió su mano a los
bienes de su prójimo66. ¿ Cómo se entiende esto? Si inclinó el cántaro y sacó de
él un cuarto de /og67 y se quiebra68, no ha de pagar sino lo correspondiente al
cuarto de log. Pero si lo alzó y sacó de él un cuarto de log y se quiebra, ha de
pagar el valor total.
CAPíTUL04
l. El oroª adquiere a la plata69, pero la plata no adquiere el oro". El cobre
adquiere a la plata, pero la plata no adquiere al cobre. La moneda mala71 ad-
quiere a la buena, pero la buena no adquiere a la mala. La moneda no acuñada
adquiere a la acuñada, pero la acuñada no adquiere a la no acuñada. Los bienes
muebles adquieren .el dinero, pero el dinero no adquiere a los bienes muebles.
Ésta es la regla: los bienes muebles se adquieren por intercambio".
2. ¿Cómo se entiende? Si uno ha arrastrado hacia sí un producto y no en-
tregó todavía el dinero, no puede ya volverse atrás. Pero si entregó el dinero
y no lo retiró hacia sí, puede volverse atrás. Fue dicho: «El que castigó a la
generación del diluvio" y de la dispersión74, castigará a aquel que no man-
tiene su palabra». R. Simeón afirma: El que tiene el dinero en mano tiene la
preeminencia".
3. Hay fraude cuando existe un recargo de cuatro piezas76 en veinticuatro,
que hacen una selá77, esto es, un sexto respecto al total de la compra". ¿Hasta
a. El oro adquiere .... el oro: La plata adquiere al oro, pero el oro no adquiere la plata
65. En caso de que se pierda, incluso aunque no se haya servido de él.
66. Ex 22, 8.
67. De vino.
68. Después, aunque sea por accidente.
69. Si uno da a su prójimo un denario de oro a cambio de 25 denarios de plata, cuando
éste atrae hacia sí el denario de oro, aquél adquiere inmediatamente los 25 denarios de plata.
70. La Tosefta da la siguiente explicación: «Si uno da 25 denarios de plata a su prójimo
a cambio de un denario de oro, no lo adquiere hasta tanto no lo atraiga hacia sí». El principio
aquí implicado es el siguiente: el elemento constitutivo de la compra no es la entrega del
dinero al vendedor, sino el acto por el que comprador arrastra o atrae hacia sí el objeto.
71. Fuera de curso.
72. De ahí que con la entrega de un objeto se ha adquirido el objeto cambiado aun
cuando estuviere en la propiedad del otro. Cf. Qid 1, 6.
73. Gn 6, 13.
74. Gn 11, 9. La Baraíta añade: «a los hombres de Sodoma y Gomorra y de Egipto en
el mar».
75. Si el comprador ha entregado ya el dinero, pero no ha arrastrado hacia sí lamer-
cancía, el vendedor puede volverse atrás, pero no el comprador.
76. Maás de plata.
77. Una selá hace cuatro denarios y un denario seis maás.
78. En tal caso, el vendedor ha de devolver el recargo o el comprador puede deshacer
el contrato.
Puerta media - babá mesiá BM 4, 4-7
503
cuándo está permitido retractarse?79 Hasta que pueda mostrar el artículo a un
comerciante o a un pariente. R. Tarfón enseñaba en Lod: Hay fraude cuando
existe un recargo de ocho piezas de plata sobre una selá, esto es, un tercio res-
pecto a la compra total. De esto se alegraron los comerciantes de Lod. Les dijo,
sin embargo, que podía ( el comprador defraudado) volverse atrás durante toda
la jornada. Le respondieron: «R. Tarfón, déjanos (mejor) tal como estábamos»,
y se volvieron a la opinión de los sabios.
4. La ley respecto al fraude obliga por igual al comprador y al vendedor".
Del mismo modo que se aplica la ley del fraude al hombre simple, así se aplica
al comerciante81• R. Yehudá dice: La ley del fraude no se aplica al comercian-
te". Aquél que ha sido defraudado tiene preeminencia. Si quiere, puede decir:
«Dame mi dinero», o: «Devuélveme lo que me has defraudado».
5. ¿Cuánto puede faltar a una selá.de modo que no pueda ser computado
como fraude? R. Meír opina: Cuatro isares, un isar por denario83• R. Yehudá
afirma: Cuatro pondios'", un pondio por denario. R. Simeón dice: Ocho pon-
dios, dos pondios por denario.
6. ¿Hasta cuándo se puede devolver?85 En las ciudades, hasta que pueda
mostrarla al cambista; en las aldeas, hasta la vigilia del sábado. Si la recono-
ce", la recogerá incluso después de doce meses; sin embargo, el otro no tiene
más derecho que el de quejarse. Se puede entregar sin escrúpulo para el segun-
do diezmo87, porque sólo un mal carácter (la rehusaría).
7. Cuatro monedas de plata se consideran como fraude88, dos son suficien-
tes para una demanda89, y una perutá para el caso de que haya reconocimiento
(de deuda)". En cinco casos está prescrita unaperutá91; la confesión" debe
referirse a algo al menos del valor de una perutá; la mujer puede desposarse
por unaperutá93; el que se beneficia de cosas del Templo por valor al menos
de una perutá comete sacrilegio94; si uno encuentra algo del valor al menos de
una perutá, debe pregonarlo; si uno roba a su prójimo algo por valor al menos
79. Aquél que ha sido defraudado.
80. Si la mercancía valía treinta monedas y el vendedor la vendió por treinta y cinco o si
el comprador la adquirió por veinticinco, en ambos casos se puede deshacer el contrato o se
devuelve el recargo o el descargo.
8 l. Puede también retractarse.
82. Porque conoce la mercancía.
83. El denario tenía veinticuatro isares. Por consiguiente, no debe faltar una vigésima
cuarta parte del total.
84. Elpondio hace dos isares.
85. La moneda defectiva.
86. Aquél que la dio en cambio.
87. Cf. MSh 1, 2.
88. Cuatro maás sobre una selá, como se fijó en la misná 3.
89. Para imponer un juramento.
90. Shebu 6, l.
91. Debe estar implicada al menos una perutá del valor.
92. Reconocimiento de deuda.
93. Qid 1, l.
94. Lv 5, 14-16.
BM 4, 8-11 Orden cuarto: Daños - nesiqin 504
de una perutá, y perjura, está obligado a restituírselo, aunque para ello tenga
que ir tras él a Persia95.
8. En cinco casos está prescrito el quinto": si uno come de la ofrenda=, 0
de la ofrenda del diezmo98, o de la ofrenda del diezmo de productos dudosos99
o de la masa'?", o de las primicias'?', debe añadir el quinto!". Si uno redim~
(el fruto) de las plantas del cuarto año!", o su segundo diezmo'?', debe añadir
el quinto. Si uno redime algo consagrado!", debe añadir el quinto. Si uno se
beneficia de cosas consagradas'< por valor mínimo de una perutá, debe añadir
un quinto. Si uno roba algo a su compañero por valor mínimo de una perutá, y
hace perjurio, ha de añadir un quinto'?'.
9. Éstas son las cosas a las que no se aplica la ley del fraude: esclavos,
documentos, terrenos, cosas consagradas 1°8. Por ellas no hay lugar a la indem-
nización del doble, del cuádruple o del quíntuple!". El guardián gratuito no
tiene que emitir juramento, ni el asalariado tiene que restituir. R. Simeón dice:
En todas aquellas cosas consagradas sobre las que tiene que responder11º se
aplica la ley del fraude, mientras que en aquellas sobre las que no tiene res-
ponsabilidad no se aplica. R. Yehudá dice: También si uno vende el rollo de
la Torá, o ganado, o perlas, no se aplica la ley del fraude. Le contestaron: No
establecieron (más excepciones) que éstas 111•
10. Del mismo modo que puede haber fraude en la compra o en la venta,
puede haber fraude también en las palabras112• Una persona no puede decir:
«Cuánto vale esto», y no tener intención de comprarlo. Si se trata de un peni-
tente, no se le puede decir: «[Recuerda tu antigua conductal», Si se trata de un
prosélito, no se le puede decir: «Recuerda las obras de tu padre», puesto que
está escrito: No oprimirás ni vejarás al emigrante113•
11. No se ha de mezclar un fruto con otro114, ni incluso nuevo con nuevo,
ni es necesario decir nuevos con viejos. A decir verdad, en cuanto al vino, se
95. Cf. BQ 9, 5.
96. Añadido al valor básico.
97. Cuando es un laico (Lv 22, 14).
98. La décima parte del diezmo, que el levita entregaba al sacerdote (Nm 18, 26).
99. Cf. Dem 1, 2.
100. Ha! 1, 9.
101. Bik 2, l.
102. Al hacer la restitución, tiene que devolver el valor básico más un quinto del valor.
Estos cinco casos se tratan como uno solo, ya que en todos se trata de productos de ofrenda.
103. MSh 5, l.
104. Msh 4, 3.
105. Lv 27, 19.
106. Lv 5, 16.
107. BQ 9, 7.
108. La razón se da en la Baraíta que se contiene en la Guemará 56b.
109. Cf. BQ 7, l.
110. Que han de ser resarcidas en caso de daño o pérdida. Cf. BQ 7, 4.
111. Los cuatro conceptos descritos arriba.
112. Lv 25, 17.
113. Ex 22, 20.
114. Uno de mala calidad con otro de buena, porque sería fraude.
Puerta media - babá mesiá BM 4, 12-5, 2
505
permite mezclar viejo con nuevo, porque mejora. No se pueden mezclar las he-
116
ces del vino con vino, pero se le pueden entregar115 las heces del suyo • Aquel,
cuyo vino fue mezclado con agua, no puede venderlo en tienda, a no ser que lo
declare, pero no lo puede vender a un comerciante incluso aun cuando se lo de-
clare, ya que éste no lo compraría sino para engañar con él. En aquellos lugares,
sin embargo, donde sea habitual meter agua en el vino, se puede hacer.
12. Un comerciante puede comprar (grano u otro producto) de cinco eras
y ponerlo todo en un solo granero, o de cinco lagares y ponerlo todo en una
cuba, con tal que no tenga intención de mezclarlos117• R. Yehudá enseña: El
tendero no debe distribuir grano torrefacto o nueces entre los niños, porque los
acostumbraría a venir a él 118• Los sabios, en cambio, lo permiten. Incluso no
podrá vender por menos precio del habitual. Los sabios dicen: Sea recordado
para bien 119• No ha de escoger las alubias machacadas 120• Ésta es la opinión de
Abá Saúl. Los sabios, en cambio, lo permiten, pero están de acuerdo en que no
puede escoger sólo la parte de arriba del depósito, porque esto no haría sino
engañar la vista. No se debe embellecer (lo que se quiere vender), ni personas,
ni animales, ni objetos.
CAPÍTULO 5
1. ¿Qué es usura121 y qué es interés? ¿Qué se entiende por usura? El prestar
123
una se/á122 por cinco denarios o dos seás de trigo por tres ( está prohibido) ,
porque el tal «muerde»124• ¿Qué se entiende por interés? El hacer ganancia con
sus productos. ¿De qué manera? Si uno compra a otro trigo por un denario de
oro125 el kor, según el precio corriente 126, y luego se pone el trigo a treinta de-
narios y dice (el comprador al vendedor): «Dame mi trigo que quiero venderlo
y comprar con él vino», y el otro le responde: «Tu trigo me sea computado a
treinta denarios y así tienes ahora un título sobre mi vino (por igual valor)»,
siendo así que no lo tiene.
2. Si uno presta algo a su prójimo, no le está permitido habitar gratis en
su patio ni coger en alquiler algo por menos del precio corriente, porque tal
cosa sería usura. Se puede aumentar el precio del alquiler, pero no se puede
aumentar el precio de venta. ¿De qué manera? Si le alquila su patio diciéndole:
115. Al comprador.
116. Que pertenecen al vino comprado.
117. Con propósito de fraude.
118. Lo que perjudicaría a otros tenderos.
119. Si obra de tal modo.
120. Para subir el precio.
121. Etimológicamente: mordedura.
122. Que vale cuatro denarios.
123. Algunos códices incluyen esta cláusula: «Esto está prohibido».
124. Es un usurero.
125. Que vale veinticinco denarios de plata.
126. Dejando para más tarde la entrega efectiva del trigo.
BM 5, 3-6 Orden cuarto: Daños - nesiqin 506
«En caso de que me pagues ahora, lo tendrás por diez selás al año, pero si el
pago lo vas a realizar por mensualidades, lo tendrás por una selá al mes», esto
está permitido. Si le vende su campo y le dice: «Si me pagas ahora, te lo doy
por mil sús, pero si me lo pagas en el tiempo de la cosecha, te lo doy por doce
minas»127; esto está prohibido.
3. Si uno vende a otro un campo y éste le entrega una parte del dinero y
aquél le dice: «Cuando quieras trae el (resto del) dinero y coge lo tuyo», está
prohibido128. Si uno hace un préstamo a otro sobre su campo y le dice: «Si no
me pagas de aquí a tres años, será mío», entonces será suyo. Así hizo Baitos,
hijo de Sonín129, según la sentencia de los sabios.
4. No se puede establecer un tendero!" con la condición de recibir la mitad
de la ganancia, ni tampoco darle dinero para comprar productos con la con-
dición de recibir la mitad de la ganancia, a no ser en el caso de que se asigne
una retribución como a un operario. No se puede dejar que otro críe gallinas
a mitad de ganancias, ni tampoco temeros y asnos, a no ser que se asigne una
retribución por razón del trabajo y de la alimentación. Se pueden, sin embargo,
aceptar temeros131 y asnos a mitad de ganancias y criarlos hasta que alcanzan
el tercio de su desarrollo; el asno, hasta que sea apto para llevar cargas.
5. Una vaca, un asno y todo lo que trabaja y come se puede poner a mitad de
ganancias. En el lugar donde sea costumbre repartir la cría inmediatamente, se
puede hacer; donde sea costumbre criarlos, se crían. Rabán Simeón ben Gama-
liel afirma: Se puede poner132 a un ternero con su madre o a un asno con la suya.
Se puede pagar un mejor alquiler por el campo sin temor del interés133•
6. Ganado menor no se puede aceptar de un israelita en condiciones de
hierro 134, porque se cuenta como interés, pero sí de un pagano. De éste se puede
recibir en préstamo y dar en préstamo con intereses. Lo mismo se aplica al ex-
tranjero residente!". Un israelita puede dejar en préstamo el dinero de un gentil
con el consentimiento de éste, pero no con el consentimiento del israelita 136.
127. Doce minas equivalen a 1 200 sús.
128. Ya que en el retardo de la entrega del campo hay una percepción de intereses.
129. AZ 5, 2.
130. Adelantar a uno mercancías para que las venda en pequeñas cantidades con el com-
promiso de devolverle su valor más la mitad de la ganancia.
131. Sin responsabilidad en caso de muerte o de pérdida. Se trata, pues, de un depósito,
en el que no caben como tal los intereses.
132. A mitad de ganancias.
133. Si A arrienda a B un campo por diez kor de trigo al año y B pide a A un préstamo
de cien sús para mejorar el campo con la condición de darle en adelante quince kor de trigo
anuales.
134. Es decir, en unas condiciones en las que el propietario sólo tiene beneficios y el
arrendador beneficios o pérdidas, como si uno deja a otro sus ovejas con la condición de
repartir beneficios, pero cargando sobre el otro las pérdidas, como por causa de la muerte o
extravío del ganado.
135. El gentil que acepta sobre sí la observancia de los preceptos noaquíticos (abstener-
se de la idolatría, de la blasfemia, del asesinato, del robo, del incesto y de carnes de animales
asfixiados).
136. Cuando se trata del dinero que un gentil ha obtenido en préstamo de un israelita.
507 Puerta media - babá mesiá BM 5, 7-10
7. No se puede cerrar una compraventa de un producto mientras no se haya
fijado previamente el precio corriente137• Una vez fijado el precio corriente, se
puede cerrar, porque si uno138 no tiene, otro sí. Si es el primero en recoger la
cosecha139, puede cerrar un contrato con su prójimo sobre las gavillas, o sobre
el cesto con las uvas, o sobre la cubeta de las aceitunas, o sobre los huevos14º
del alfarero, o sobre la cal después que se introduce en el horno. Se puede ce-
rrar (el contrato de compra-venta) sobre el estiércol en cualquier momento del
año. R. Yosé opina que sobre el estiércol no se puede cerrar el contrato si no
hay estiércol en el estercolero. Los sabios, en cambio, lo permiten. Se puede
concluir (la compra-venta) al precio más bajo del mercado. R. Yehudá afirma:
Aun cuando no haya cerrado el contrato al precio más bajo del mercado, puede
decir: «Dame la mercancía a este precio», o: «Devuélveme mi dinero».
8. Uno puede prestar a sus colonos grano para ser devuelto por grano, con
el objeto de que puedan sembrar, pero no para comer, puesto que Rabán Ga-
maliel prestaba trigo a sus colonos para ser devuelto por trigo, con el fin de que
pudieran sembrar, con la condición de que si siendo caro bajaba de precio o si
siendo barato se hacía más caro, cogía siempre según el precio más barato y no
porque fuera así la prescripción legal (halajá), sino por cuanto que quería ser
más riguroso consigo mismo.
9. Nadie puede decir a su prójimo: «Préstame un kor de trigo y te lo daré en
el tiempo de la era»141• Pero sí puede decirle: «Préstamelo hasta que venga mi
hijo» o «hasta que encuentre la llave». Hilel, en cambio, lo prohíbe. Hile! solía
decir así: Una mujer no puede prestar una hogaza de pan a otra mujer si primero
no fija el precio, no sea que el trigo encareciere y viniere a cobrar intereses.
1 O. Uno puede decir a su prójimo: «Escarda conmigo y yo escardaré conti-
go», o: «Cava conmigo y yo cavaré contigo», pero no le dirá: «Escarda conmi-
go y yo cavaré contigo», o: «Cava conmigo y yo escardaré contigo»142• Todos
los días de la estación seca se computan por igual y todos los días de la estación
de las lluvias se computan por igual. Nadie puede decir a otro: «Ara conmigo
en el tiempo de la estación seca y yo araré contigo en el tiempo de la estación
de lluvias». Rabán Gamaliel enseña: Existe un interés que se recibe por anti-
cipado y otro que se recibe con posterioridad. ¿De qué manera? Si uno tiene
intención de pedir a otro algo en préstamo y Je envía (un don) diciendo: «Por
lo que me prestes», éste es un interés anticipado; si recibe de él algo prestado
y después le devuelve el dinero y le envía (un don) diciendo: «Por tu dinero
que estuvo inactivo conmigo», esto es un interés usurario posterior. R. Simeón
137. En el mercado. Si cuando entrega el producto más tarde éste hubiera subido de pre-
cio, habría entonces una ganancia para el comprador que podría equipararse a una percepción
de intereses.
138. Un vendedor.
139. Disponiendo de un producto antes de que se fije el precio en el mercado.
140. Los terrones ovalados de arcilla de los que se hacen potes.
14 l. Cuando el precio aumenta y así tendría que pagar los intereses.
142. Porque unas veces es el trabajo más duro que otras y podría haber como percep-
ción de «interés».
BM 5, 11-6, 4 Orden cuarto: Daños - nesiqin 508
afirma: Puede haber interés con palabras. No se puede decir a uno: «Has de
saber que Fulanito de Tal vino de tal lugar» 143.
11. Los siguientes quebrantan un precepto negativo: el prestamista, el pres-
tatario, el avalista, los testigos. Los sabios afirman: También el escriba. Que-
brantan los preceptos negativos: no darás144, no tomarás de él145, no serás para
él como un acreedor y no le impondrás interés usurario146, delante del cielo no
deberás poner ocasión de tropiezo y temerás a tu Dios, yo el Señor147•
CAPÍTULO 6
l. Si uno contrata a un operario y se engañan mutuamente, no tienen más
derecho que a quejarse uno contra el otro. Si uno contrata a un arriero o a un
cochero para traer unas andas o flautas para la novia o para el muerto o a traba-
jadores para sacar el lino del baño de maceración o cualquier otra cosa que no
admite dilación y éstos se vuelven atrás, donde no haya ninguna otra persona148,
puede contratar (a otros) a expensas de aquéllos149 o puede engañarles 150.
2. Si uno contrata a operarios y éstos se vuelven atrás, éstos se encuentran
en desventaja 151• Pero si es el propietario el que se retracta, él se encuentra en
desventaja. Todo aquel que modifica ( el contrato), se pone en situación de des-
ventaja. Igualmente, todo el que se retracta se pone en situación de desventaja.
3. Si uno alquila un asno para llevarlo por montaña y lo lleva por llanura
o por llanura y lo lleva por montaña, aun cuando en uno u otro caso sean diez
millas de camino, si el asno muere, está obligado (a la indemnización). Si uno
alquila un asno y deviene ciego o es cogido para servicio del rey, puede decir
(al propietario): «Aquí tienes lo que es tuyo». Pero si murió o si se quebró
(las patas), está obligado a darle otro en sustitución. Si uno alquila un asno
para llevarlo por montaña y lo lleva por llanura: si resbala (y se daña), no está
obligado (a indemnizar), pero si se lastima por calentamiento, está obligado.
Si lo alquiló para llevarlo por llanura y lo lleva por montaña: si resbala, está
obligado, pero si se lastima por calentamiento, no está obligado. En caso, sin
embargo, de que sea debido a la subida, está obligado.
4. Si uno alquila una vaca para arar en montaña y ara en llanura y se quiebra
el arado, no está obligado (a indemnizar). Pero si la alquiló para arar en llanura
143. Dando una información para recibir a cambio un préstamo. Otros textos leen: «In-
fórmate si ha venido ... ».
144. «No le prestes tu dinero a usura» (Lv 25, 37).
145. Lv 25, 36.
146. Ex 22, 24.
147. Lv 19, 14.
148. Que pueda ser contratada por el mismo salario.
149. Pagándoles más y reclamando a los primeros la diferencia.
150. Prometiéndoles más salario, pero dándoles después el acordado primero.
151. Si interrumpen el trabajo y el dueño tiene que contratar a nuevas personas a un
costo más alto, quita del salario que ha de dar a los primeros la diferencia de aumento. Tam-
bién saldrían perjudicados si el costo de la mano de obra en aquel momento ha disminuido.
Puerta media - babá mesiá BM 6, 5-7, 1
509
y aró en montaña y se quiebra el arado, está obligado. Si la alquiló para majar
legumbres y maja grano152, no está obligado. Pero si la alquiló para majar grano
y maja legumbres, sí lo está, pues la legumbre es más propicia para el resbalón.
5. Si uno alquila un asno para transportar trigo y transporta cebada, está
obligado (a indemnizar en caso de daño). Para transportar grano y transporta
paja, está obligado, porque el volumen dificulta el transporte. Para transportar
un létek153 de trigo y transporta un létek de cebada, no está obligado. Pero, si
añade más a la carga, está obligado. ¿Cuánto se ha de sobrecargar para que
quede obligado? Símmaco decía en nombre de R. Meír: Una seá para el came-
llo y tres kab para el asno.
6. Todos los operarios se consideran como guardianes de pago154• Quien
diga: «Toma lo que es tuyo155 y dame dinero», se considera como guardián gra-
157
tuito. Si dice: «Guarda a favor mío156 y yo te guardaré a favor tuyo» , se con-
sidera como guardián de pago. (Pero si dice:) «Guárdalo para mí» y el otro le
responde: «Deposítalo delante de mí», se considera como un guardián gratuito.
7. Si uno presta tomando consigo algo en prenda, se considera como cus-
158
todio de pago. R. Yehudá dice: Si presta dinero, es custodio gratuito , pero,
si presta un producto, es un custodio de pago. Abá Saúl decía: Está permitido
alquilar la prenda de un pobre para ir disminuyendo gradualmente la deuda,
puesto que sería como restituir una cosa perdida.
8. Si uno traslada un jarro de un lugar a otro y se quiebra, ya sea guardián
gratuito o de pago, ha de jurar159. R. Eliezer dice: En uno y otro casoª ha de
jurar16º, pero me maravillo de que tanto uno como otro puedan jurar.
CAPÍTULO 7
l. Si uno alquila operarios y les ordena que salgan de madrugada al trabajo
o que se queden hasta tarde trabajando, en los lugares donde no sea costumbre
madrugar o quedarse hasta tarde en el trabajo, no puede constreñirlos. Donde
sea costumbre alimentarlos, los ha de alimentar, y donde sea habitual sumi-
nistrarles algo dulce, se lo ha de suministrar. Todo según la costumbre de la
región. Ocurrió que en una ocasión dijo R. Yojanán ben Matías a su hijo: «Vete
a contratar para nosotros operarios». Se fue y se comprometió a darles la co-
a. en uno y otro caso ha de jurarJ
152. Y la vaca ha resbalado y se ha dañado.
153. Quince seás o medio kor.
154. Son responsables en caso de daño o pérdida del objeto y pueden retener a éste
hasta que no sean pagados.
155. Renunciando al objeto como prenda.
156. Ahora.
157. En otra ocasión.
158. Porque no reporta beneficio.
159. Que no lo rompió por su culpa.
160. Es decir, tal es también la doctrina que ha recibido de sus maestros.
BM 7, 2-7 Orden cuarto: Daños - nesiqin 510
mida. Cuando volvió junto a su padre, éste le dijo: «Hijo mío, incluso aunque
les hubieres dispuesto en su momento un banquete como el de Salomón, no
cumplirías con ellos tu obligación, ya que son hijos de Abraham, de Isaac y
de Jacob. Pero ahora vete antes de que comiencen el trabajo y diles: 'Con la
condición de que no me exijáis más que pan y legumbres'». Rabán Simeón ben
Gamaliel dijo que no era necesario decir tal, ya que todo se ha de regular por
la costumbre de la región.
2. Estos son los que pueden comer161 por prescripción de la Torá162: quien
trabaja (en plantas) todavía no arrancadas de la tierra (puede comer) cuando
termina su trabajo; si están arrancadas, en tanto dura el trabajo163• Esto se aplica
a cosas que se crían en la tierra. Estos son los que no pueden comer: el que tra-
baja (en plantas) todavía no arrancadas del suelo, en tanto no haya terminado
el trabajo o en plantas ya arrancadasdespués de haber terminado el trabajo y
no puede comer cosas que no se crían en la tierra 164•
3. Si trabaja con las manos, pero no con los pies, o con los pies, pero no
con las manos, incluso aunque sea con la espalda, puede comer. R. Yosé bar
Yehudá enseña: Sólo si trabaja con las manos y los pies.
4. Si uno trabaja con higos, no puede comer uvas o, si trabaja con uvas,
no puede comer higos. Pero uno puede abstenerse hasta que llegue a un lugar
donde la fruta es mejor y comer. De todos éstos no dijeron (que podían comer)
sino durante el momento del trabajoª, pero para poder restituir lo perdido165 a
su dueño dijeron: Los operarios pueden comer cuando van de un surco a otro o
cuando vienen del lagar. El asno (puede comer) cuando está descargado.
5. Un operario puede comer pepinos incluso por valor de un denario o dáti-
les incluso también por valor de un denario. R. Elazar Jisma enseña que un ope-
rario no puede comer por más valor de lo que constituye su paga. Los sabios, en
cambio, lo permiten. Sin embargo, se ha de educar al hombre para que no sea
un glotón y no se cierre así las puertas 166•
6. Uno puede estipular (las condiciones de contrato)167 para sí mismo o
para el hijo o hija mayores de edad o para el esclavo o esclava mayores de
edad o para su mujer, porque tienen entendimiento. Pero no se puede estipular
el contrato para un hijo o una hija menores de edad ni para el esclavo o esclava
menores de edad ni para el ganado, porque carecen de entendimiento.
7. Si uno contrata operarios para trabajar en una plantación del cuarto año168,
no pueden comer de ella. Pero si ( el propietario) no se lo advirtió, debe redimirla
a. del trabajo: de la terminación del trabajo
161. De los frutos del campo que trabajan.
162. Dt 23, 24.25.
163. Ya que después están sujetas al diezmo.
164. Como carne, leche, etc.
165. El tiempo perdido.
166. Ya que nadie lo contrataría.
167. Renunciando a comer de los frutos a cambio de una compensación monetaria.
168. Lvl9,24. .
r
1 511 Puerta media - babá mesiá BM 7, 8-8, 1 1
y dejarles comer. Si sus tortas de higo se han desmenuzado o si sus jarros se han
abierto"!", aquéllos no pueden beneficiarse de ello. Pero si no se lo advierte,
debe apartar el diezmo y dejarles comer.
8. Los guardianes de los frutos pueden comer según las costumbres de las
regiones, no por prescripción bíblica. Hay cuatro clases de guardianes: el guar-
dián gratuito, el prestatario, el guardián a pago y el arrendador. El guardián gra-
tuito debe prestar en todo juramento (encaso de pérdida o daño). El prestatario
debe restituir en todo caso. El guardián a pago y el arrendador deben prestar
juramento en caso de que el animal se rompa una pata o haya sido llevado en
cautividad o haya muerto y restituir en caso de pérdida o de robo.
9. Si un solo lobo (ataca a un rebaño), se ha de considerar como un acci-
dente evitable, pero si son dos, se considerará como accidente inevitable. R. Ye-
hudá enseña: En época de incursión de lobos, el ataque de un lobo se considera
como accidente inevitable. Pero, si atacan dos perros, no se considera como
accidente inevitable. Yadúa, el babilonio, decía en nombre de R. Meír: Si pro-
ceden de una misma dirección, no se considera como accidente inevitable; pero,
si proceden de dos direcciones, sí. Un ladrón se considera como accidente ine-
vitable. El león, el oso, el leopardo, la pantera, la serpiente se consideran como
accidente inevitable. ¿Cuándo tiene lugar esto? Cuando surgen de improviso,
pero, si uno conduce (al ganado) a un lugar infestado por fieras o ladrones, no
se puede considerar el accidente como inevitable.
10. Si el animal muere de muerte natural, se considera como accidente ine-
vitable. Pero, si lo maltrata y muere, no es accidente inevitable. Si lo lleva hasta
la cima de una roca y cae, se considera como accidente inevitable. Si lo sube a la
cima de una roca y cae y muere, no se considera como accidente inevitable. Un
guardián gratuito puede pactar ser absuelto de la obligación de prestar el jura-
mento, el prestatario de tener que restituir y el guardián de pago y el arrendador
del juramento y de la restitución.
11. Si uno pone como condición algo contrario a la Torá17º, su condición es
nula. Toda condición que depende de un acto anterior es nula. Pero si a uno le
es posible realizar la condición al fin y le fue impuesta al principio, la condi-
ción es válida.
CAPÍTULO 8
1. Si un hombre pide prestada una vaca y si con ella también el servicio de
su propietario", o si contrata a su propietario incluyendo también la vaca o si
pidió en servicio al propietario o lo contrató y luego pidió en préstamo la vaca
a. abierto + o si las calabazas se han rajado b. servicio de su propietario + o pide
prestada una vaca y contrata a su dueño con ella
169. Y no se ha separado del diezmo de las tortas o de los jarros y necesita operarios
para cerrarlos.
170. Cf.Ket9, l;BB8,5.
BM 8, 2-4 Orden cuarto: Daños - nesiqin 512
y ésta muere, no está obligado a indemnizar, porque está escrito: Si el propieta-
rio está con él, no deberá indemnizar 171• Pero si pidió prestada la vaca y luego
requirió el servicio del propietario o los contrató y la vaca muere, está obligado,
pues está escrito: Si el propietario no está con él, ha de indemnizar 172.
2. Si uno recibe prestada una vaca, si la recibe prestada por media jornada
y en alquiler por otra media jornada, o si la recibe prestada para hoy y alqui-
lada para el día siguiente, o si recibe una en alquiler y otra prestada, y la vaca
muere, en caso de que el prestamista diga: «Ha muerto la prestada», o: «En el
día en que fue prestada murió», o: «En el momento en que fue prestada mu-
rió», y el otro responde: «No lo sé», éste está obligado. Si el que la recibió en
alquiler dice: «La alquilada ha muerto», «murió en el día que fue alquilada»,
«murió en el momento en que fue alquilada», y el otro dice: «No lo sé», aquél
no está obligado a indemnizar. Si uno dice: «Murió la prestada», mientras
que el otro afirma: «La alquilada», el que la recibió en alquiler debe jurar que
murió la alquilada. Si uno dice: «No lo sé» y el otro dice: «No lo sé», deben
repartirse el daño.
3. Si unoª recibe prestada una vaca y ( el propietario) se la envía por medio
de su hijo o de su siervo o de su mandante o por medio del hijo o del siervo o
del mandante de quien la recibe prestada y la vaca muere173, no está obligado a
indemnizar. Pero, si el que la recibe en préstamo le dice: «Envíala por medio de
mi hijo o de mi siervo o de mi mandante o por medio de tu hijo o de tu siervo
o de tu mandante», o si el que la presta dice: «Te la envío por medio de mi hijo
o de mi siervo o de mi mandante o por medio de tu hijo o de tu siervo o de tu
mandante», a lo que el que la recibe en préstamo contesta: «Envíala», en caso
de que la envíe y la vaca muera, está obligado a indemnizar. Lo mismo vale
para el momento en que la vaca es devuelta a su propietario.
4. Si uno cambia una vaca por un asno y aquélla pare; igualmente, si uno
vende una esclava y ésta da a luz, en caso de que uno diga: «Parió antes de que
se hiciera la venta», mientras que el otro afirma: «Parió después de haber he-
cho la venta», se han de dividir la ganancia. Si uno tiene dos esclavos, uno ma-
yor de edad y otro menor; igualmente, si uno tiene dos campos, uno grande y
otro pequeño, y el comprador dice: «Compré el grande ( o el mayor de edad)»,
y el otro dice: «No lo sé», aquél tiene derecho al grande ( o al de mayor edad).
Si el que lo vende dice: «Te vendí el pequeño (o el de menor edad)» y el otro
dice: «No lo sé», a éste le corresponde el pequeño ( el esclavo de menor edad).
Si uno dice: «El grande» («el de mayor edad») y el otro afirma: «El pequeño»
(«el de menor edad»), el vendedor jurará que vendió el pequeño (el de menor
edad). Si tanto el uno como el otro confiesa no saber cuál fue el vendido, deben
hacer repartición.
a. si uno recibe prestada una vaca: si uno envía la vaca
171. Ex 22, 15.
172. Ex 22, 14.
173. Cuando va de camino.
. .•
513 Puerta media - babá mesiá BM 8, 5-9, 1
5. Si uno vende sus olivos para leña y producen174 menos del cuarto (de
/og)175 por seá, pertenecerán al (nuevo) dueño de los olivos. Si sucede que pro-
ducen176 un cuarto (de log) por seá y uno dice: «Lo crió mi árbol» y el otro afir-
ma: «Lo crió mi terreno», deben repartirlo. Si un río inunda un olivar y arrastra
(los olivos) al campo de otro y uno dice: «Lo produjeron mis olivos» y el otro
afirma: «Lo produjo mi terreno», deben repartirlo en partes iguales.
6. Si uno alquila a otro su casa en la época de las lluvias 177, no puede despe-
dirlo en el intermedio que va de la fiesta de las Cabañas a la Pascua; si lo hace
en la época seca ( debe avisarle de la rescisión del contrato) con treinta días ( de
antelación). En las grandes ciudades, ya sea en el tiempo seco, ya sea en la épo-
ca de las lluvias, debe avisarse con doce meses de antelación. Para las tiendas,
tanto en las ciudades grandes como en las pequeñas, debe avisarse con doce
meses de antelación. Rabán Simeón ben Gamaliel dice: En cuanto a las tiendas
de los panaderos y los tintores, debe avisarse con tres años de antelación178.
7. Si uno alquila una casa a otro, el que alquila está obligado a proveerla
de puerta, canalones, cerradura y todo aquello que necesita de un artesano.
Pero las cosas que no requieren un artesano las hace el inquilino. El estiércol!"
pertenece al propietario de la casa. Al inquilino corresponde lo que procede18º
del horno y de la estufa.
8. Si uno alquila una casa a otro por un año y el año es declarado interca-
lar!", es intercalar para el inquilino. Si la alquiló por unos meses y el año es
declarado intercalar, es intercalar a favor del arrendador. Ocurrió en Séforis
que uno alquiló un baño por doce denarios de oro al año, un denario por mes y
fue presentado el caso ante Rabán Simeón ben Gamaliel y ante R. Yosé. Éstos
resolvieron: Deben repartirse (el precio) del mes intercalar182.
9. Si uno alquila una casa a otro y ésta se desmorona, está obligado a pro-
porcionarle otra. Si era pequeña, no tiene que hacerla grande. Si era grande, no
tiene que hacerla pequeña. Si era una casa, no tiene que hacer dos. Si eran dos,
no tiene que hacer una. No debe disminuir ni tampoco aumentar el número de
ventanas a no ser con consentimiento mutuo.
CAPÍTULO 9
l. Si uno recibe un campo de su prójimo 183, donde sea costumbre segar la
cosecha, se siega; donde arrancar, se arranca; donde arar después la tierra, se
174. Antes de que el otro los arranque.
175. De aceite.
176. Fruto que da al menos un cuarto de log de aceite por seá.
177. Sin determinar el tiempo.
178. Debido a que conceden grandes créditos.
179. Que ha sido dejado por ganado ajeno en el patio de la casa.
180. La ceniza.
18 l. Es decir, se intercala un mes más, y así resulta un año de trece meses. Cf. San 1, 2.
182. Esto es, el inquilino tuvo que pagar medio denario por el mes intercalar.
183. Con la obligación de entregar al dueño una parte de la cosecha.
BM 9, 2-9 Orden cuarto: Daños - nesiqin 514
ara. Todo ha de conformarse a la costumbre de la región. Del mismo modo que
se reparten el grano, así han de repartirse la paja y los rastrojos. Del mismo que
se reparte el vino, así se reparten los sarmientos y las cafias184• Ambas partes
deben proveer las cafias185•
2. Si uno recibe de su prójimo un campo de regadío o una plantación con
árboles, en caso de que se seque la fuente o se corten los árboles, no puede dis-
minuir nada de lo acordado en el arrendamiento. Pero si les dijo: «Arriéndame
este campo de regadío» o «esta plantación de árboles», y la fuente se seca o los
86
árboles son cortados, puede disminuir el precio del arriendo 1 .
3. Si uno recibeª en arriendo un campo y lo deja baldío, se ha de hacer una
estimación de lo que podría producir y entregárselo ( al propietario), porque así
187
está escrito: «Si lo dejo baldío y no lo trabajo, te pagaré por lo mejorn •
4. Si uno recibe en arriendo un campo y no quiere escardado, porque dice
( al propietario): «¿ Y a ti qué te importa?, siendo así que te doy el precio del
arriendo», no se le ha de escuchar, puesto que se le puede reargüir: «Mañana tú
lo abandonarás y sólo me dará hierbas».
5. Si uno recibe en arriendo un campo y no es productivo, pero, si hay lo
suficiente como para formar un montón ( de grano), está obligado a ocuparse de
él. R. Yehudá dice: ¿Qué medida es la del montón? Más bien, se da tanto como
ha sido sembrado188•
6. Si uno recibe en arriendo un campo y lo devora la langosta o es abrasa-
do, si se trata de una calamidad pública, puede disminuir el precio del arriendo.
Pero, si la calamidad no es pública, no puede disminuir el precio del arrien-
do. R. Yehudá dice: Si lo tomó por dinero, no puede disminuir el precio del
arriendo en ninguno de los dos casos.
7. Si uno recibe en arriendo un campo por diez kor de trigo al afio y tiene
mal trigo, le puede pagar de él; pero, si tuvo trigo de la mejor calidad, no le
puede decir: «Te lo compraré del mercado», sino que ha de darle de él.
8. Si uno recibe en arriendo un campo para sembrar en él cebada, no pue-
de sembrar trigo; pero si lo recibió para sembrar trigo, puede sembrar cebada.
Rabán Simeón ben Gamaliel lo declara prohibido. Si lo recibió" para sembrar
grano, no puede sembrar legumbres; pero si lo recibió para sembrar legumbres,
puede sembrar grano. Rabán Simeón ben Gamaliel declara esto prohibido.
9. Si uno recibe en arriendo un campo por pocos años, no puede plantar li-
no 189 ni tiene derecho a cortar ramas del sicómoro. Pero, si lo recibe en arriendo
a. si uno recibe ... un campo: si uno adquiriendo derecho sobre él b. Si lo recibió para
sembrar grano ... sembrar en él grano: si lo recibió para sembrar legumbre, no puede sem-
brar trigo; si para trigo, sí puede sembrar legumbres
184. Que soportan a la viña.
185. Que son necesarias todos los años para la viña.
186. Es decir, puede entregarle menos producto del pactado.
187. Por Jo que daría el campo trabajado en las mejores condiciones.
188. Cf. Peá 5, l.
189. Porque afecta a la fertilidad del suelo durante varios años.
515 Puerta media - babá mesiá BM 9, 10-13
para siete años, en el primer año puede plantar lino y tiene derecho a cortarse
ramas del sícómoro!".
10. Si uno recibe en arriendo un campo por un septenio al precio de sete-
cientos súsª, el año séptimo entra" dentro del número191. Pero si lo recibe por sie-
te años al precio de setecientos sús", el año séptimo, no se incluye" en el número.
11. El que es contratado192 de día puede recoger sus honorarios durante
toda la noche; el que es contratado de noche puede recogerlos durante el día; el
que es contratado por horas puede recogerlos durante el día y la noche. El con-
tratado por semana, mes, años o septenio, si termina en día, puede recoger sus
derechos durante el día; pero, si termina en la noche, puede recogerlos durante
la noche y durante el día.
12. La misma norma vale para el salario del obrero que para el alquiler
de las bestias o de los objetos, a saber: Le darás en el mismo día su salario193,
No pernoctará contigo hasta la mañana· el salario de unjornalero 194. ¿Cuándo?
Cuando aquél Io pide. Pero si no lo pide, no quebranta195 (el precepto). Si lo
envía a un tendero o a un cambista, no quebranta (el precepto). Si un jornalero
(demanda su salario) en tiempo debido, ha de hacer juramento196 y recibe sus
derechos. Pero si pasó su tiempo, no ha de jurar ni recibe sus derechos. Si hay
testigos que testifican que aquél lo había demandado, ha de prestar juramento y
será pagado. Respecto al extranjero residente rige la norma: Le pagarás el sa-
lario en el mismo día, pero no la otra: No pernoctará contigo hasta la mañana
el salario de un jornalero.
13. Si uno otorga un préstamo197 a su prójimo, no tomará de él ninguna
prenda sin el consentimiento del tribunal ni entrará en su casa para coger la
prenda, puesto que está escrito: Se quedaráfuera198. Si (el deudor) tuviere dos
utensilios, ( el acreedor) podrá coger uno, pero dejará el otro. Debe devolver el
colchón enla noche y el arado en el día. Si muriere (el deudor), (el acreedor)
no tiene que devolverlo199 a los herederos. Rabán Simeón ben Gamaliel enseña:
Incluso al deudor mismo no tiene que devolverlo antes de treinta días. A partir
de los treinta días los venderá con consentimiento del tribunal. De una viuda,
ya sea pobre o rica, no se ha de coger nada en prenda, porque está escrito: No
tomarás en prenda las ropas de la viuda''". Si uno toma en prenda un molino,
quebranta un precepto negativo y se hace culpable por razón de coger dos
a. sús: denarios b. entra: no entra c. sús: denarios d. no se incluye: se incluye
190. Ya que pueden recuperar su forma en los años que quedan de arriendo.
191. Y no puede deducirle nada por concepto del año sabático.
192. Lv 19, 13.
193. Dt24, 15.
194. Lv 19, 13.
195. El que contrata.
196. Shebu 7, l.
197. Por un tiempo determinado que ya ha expirado.
198. Dt24, 11.
199. Lo cogido en prenda.
200. Dt 24, 17.
Orden cuarto: Daños - nesiqin 516
BM 10, 1-5
objetos, puesto que está escrito: No se tomará en prenda la piedra inferior y
superior del molino2º1• No dijeron sólo la piedra inferior y superior del molino,
sino todo objeto con el que se prepara la comida, puesto que está escrito: Por-
que sería tomar en prenda una vida2º2•
CAPÍTULO 10
2 3
1. Si una casa y la habitación superior que pertenecen a dos personas º se
desmoronan, las dos se reparten el maderamen, las piedras y los escombros,
y se considera qué piedras eran las más propicias para romperse'?'. Si uno de
ellos reconoce algunas de sus piedras, las toma y se le tienen en cuenta en el
recuento.
2. Si una casa y la vivienda superior pertenecen a dos personas'?', en caso
de que a la vivienda superior se le haga un boquete ( en el suelo) y el dueño
de la casa no quiera repararlo, el inquilino de la vivienda superior puede bajar
y habitar en la parte inferior hasta que se lo repare. R. Yosé dice: El de abajo
pone el techo y el de arriba el enyesado.
2 6
3. Si la casa y la vivienda superior que pertenecen a dos personas º se
derrumban y el propietario de la vivienda superior habla al propietario de la
casa de reconstruirlas y éste no quiere, el propietario del piso superior puede
construir la casa y habitar en ella hasta que le resarza los gastos'?". R. Yehudá
dice: Éste habría habitado en la casa de su prójimo y tendría que pagar la renta.
Más bien, el dueño del piso superior debería construir la casa y el piso supe-
rior, poniendo techo al piso superior y habitará la casa?" hasta que el otro no
le resarza los gastos.
4. Igualmente, si un lagar para la aceituna está construido sobre una roca
y encima hay un jardín y éste se desmorona, el propietario del jardín puede
descender y sembrar en la parte de abajo hasta que el otro construya al lagar
una bóveda. Si un muro o un árbol dan a una parte de dominio público y causan
daño, queda libre ( el propietario) de pagar la indemnización. Si le fue dado un
tiempo para cortar el árbol o para tirar el muro y cayeron antes de cumplirse el
plazo, no está obligado a indemnizar; si tuvo lugar después, está obligado.
5. Si uno tiene su muro junto al jardín de su prójimo y se derrumba, si le
dice: «Retira tus piedras» y aquél responde: «Se han hecho tuyas», no se le ha
201. Dt 24, 6.
202. Dt 24, 6.
203. La casa o planta baja a una y el piso superior a otra.
204. Si las de la planta baja, por ejemplo, eran más propicias para romperse, éstas se las
queda el propietario de la planta baja en la repartición.
205. El propietario de la casa habita el piso bajo y ha alquilado a otro el piso superior.
Se trata de un caso en el que el propietario no tiene que procurar al inquilino nueva vivienda
en caso de desmoronamiento del edificio.
206. En las mismas condiciones de la misná 1.
207. Luego tendría que retirarse y construir el piso superior.
208. El piso inferior.
Puerta media - babá mesiá BM 10, 6
517
de hacer caso. Pero, si después de haber aceptado, el otro le dice: «Éstos son
tus gastos, tomo lo que es mío», no se le ha de hacer caso. Si uno contrata a un
trabajador para ayudarle a recoger paja o rastrojos y le dice: «Dame mi salario»
y el otro le contesta: «Toma como salario lo que tú has trabajado», no se le ha
de hacer caso. Si después de haber aceptado'?', le dice: «Ahí tienes tu salario
y yo tomo lo que es mío», no se le ha de hacer caso. Si uno saca su estiércol a
una zona de dominio público, mientras uno lo saca, otro lo debe meter ( en su
campo). No se puede disolver arcilla en lugar de dominio público ni hacer en
él ladrillos, pero sí se puede dejar endurecer arcilla en lugar de dominio públi-
co, aunque no para ladrillos. Si uno construye en lugar de dominio público, al
tiempo que uno trae las piedras, el otro las debe ir colocando; si se causa daño,
se ha de indemnizar lo dañado. Rabán Simeón ben Gamaliel enseña: También
puede preparar su trabajo con treinta días de antelación.
6. Si un jardín está encima de otro, la hierba que crece entre los dos perte-
nece, según R. Meír, al superior, mientras que, según R. Yehudá, al inferior. R.
Meír decía: Si el de arriba quisiera coger su tierra, no habría hierba. R. Yehudá
opinaba: Si el de abajo quisiera llenar su jardín, no habría hierba. R. Meír
respondía: Dado que el uno puede obstaculizar al otro, se ha de observar de
qué parte crece la hierba. R. Simeón opina: Todo lo que el de la parte superior
puede agarrar con su mano y coger, le pertenece; lo demás es del propietario
del jardín inferior.
209. El salario en especie.
1
1 '
PUERTA ÚLTIMA
( babá batrá)
CAPÍTULO 1
1. Si dos personas asociadas1 quieren hacer una partición en el patio2, cons-
truyen un muro en medio. Donde sea costumbre construir con piedra tosca o
con piedra tallada o con medio ladrillo o con ladrillos enteros, se construye,
todo conforme a la costumbre de la región. Si se trata de piedra tosca, uno
pone tres palmos y el otro otros tres palmos; si es piedra tallada, uno pone dos
palmos y medio y el otro otros dos palmos y medio; si es con medio ladrillo,
uno pone dos palmos y el otro otros dos; si es ladrillo entero, uno pone un pal-
mo y medio y el otro palmo y medio. Por tanto, si el muro cae, el terreno y las
piedras pertenecen a ambos.
2. Igualmente, respecto a un jardín. Donde sea costumbre cercarlo", se ha
de obligarle4 a cercarlo; pero en llanura, donde no sea costumbre cercarlo, no
se le puede obligar. Sin embargo, si uno ( de los socios) quiere ( construir el
cerco), se mete en su parte', construye y pone una señal externa (al cerco)",
Por tanto, si el muro se derrumba, el terreno y las piedras le pertenecen. Si se
hace con mutuo consentimiento, construyen el muro en medio7 y le ponen una
señal de una y otra parte. De ahí que, si el muro cae, el terreno y las piedras
pertenecen a ambos.
3. Si uno circunda el terreno de su prójimo por tres lados, poniendo muro
en el primero, segundo y tercer lado, no se puede constreñir al otro (a contri-
buir al gasto). R. Yosé enseña: Si aquél se pone a cercar el cuarto lado, ha de
ser obligado a participar en el coste total.
4. Si el muro divisorio de un patio se derrumba, se ha de obligar a cada uno
a reconstruirlo hasta cuatro codos de altura. Se presumirá que cada uno dio su
participación8 en tanto que el otro no demuestre lo contrario. Más allá de cuatro
1. Que poseen un patio en común.
2. De modo que cada uno reciba la mitad como su dominio exclusivo.
3. Levantar una valla entre dos campos colindantes.
4. Si uno de los vecinos quiere, puede obligar al otro a participar en la mitad de los costos.
5. Dentro de Jo que es su terreno.
6. De donde se pueda saber más tarde que es propiedad suya.
7. Cediendo cada cual una parte de su propiedad.
8. En la reconstrucción del muro.
Orden cuarto: Daños - nesiqin 520
BB 1, 5-2, 1
codos no se puede constreñir a nadie a reconstruirlo. Pero si uno apoyó sobre
aquel9 otro muro!", aunque no le haya puesto tejado, se le ha de obligar a par-
ticipar en los gastos totales. En este caso, se ha de presumir que no ha pagado
en tanto no aduzca pruebas de haber pagado.
5. Cada uno ( de los residentes de un patio) ha de ser forzado a participar en
la construcción de una portería11 y de una puerta para el patio. Rabán Simeón
ben Gamaliel afirma que no todos los patios requieren una portería. También
se ha de obligar a cada cual" a participar en la construcción del muro de \a
ciudad, de sus puertas y de sus cerrojos. Rabán Simeón ben Gamaliel dice que
no todas las ciudades tienen necesidad de muro. ¿Cuánto tiempo ha de estar
uno en la ciudad para ser considerado como residente de la ciudad? Doce me-
ses. Pero, si uno adquiere casa residencial, es considerado de inmediato como
residente de la ciudad.
6. No se ha de dividir un patio en tanto no queden al menos cuatro brazos a
uno y otro lado13 ni un campo en tanto no queden a uno y otro lado nueve kab.
R. Yehudá afirma: En tanto no queden a uno y otro lado nueve kab y medio; ni
tampoco puede dividirse un jardín en tanto no quede a uno y otro lado medio
14
kab. R. Aquiba dice: Un cuarto de kab. No se puede dividir un salón ni un
palacio15 ni un palomar ni un manto ni un baño ni un lagar a no ser que que-
de suficiente espacio para uno y otro. Éstaª es la norma general: Todo aquello
que dividiéndose puede continuar denominándose con el mismo nombre pue-
de dividirse. En caso contrario, no puede dividirse. ¿Cuándo tiene esto lugar?
Cuando las dos partes interesadas no están de acuerdo, pero si ambos dan su
consentimiento, aunque sea menos de lo señalado, pueden hacer la división.
Los escritos sagrados, sin\embargo, no pueden dividirse, aun en el caso de que
los dos estuvieren de acuerdo.
CAPÍTULO 2
1. Nadie puede excavar una cisterna al lado de la cisterna de su prójimo,
ni una fosa ni una cueva ni un canal ni una pila de lavandería a menos de tres
palmos de la pared de su prójimo y lo ha de recubrir con cal. Las borras de acei-
tuna, el estiércol, la sal, la cal, las piedras, se han de tener alejados del muro del
prójimo tres palmos y16 se han de recubrir con cal. Las semillas, el arado, los
orines, se han de tener alejados del muro del prójimo tres palmos. El molino de
a. Esta es la norma ... dividirse}
9. Sobre el muro que tiene más de cuatro codos.
1 O. Para colocar sobre él vigas.
11. Casa para el portero.
12. De los residentes en una ciudad.
13. Para cada uno de los propietarios.
14. Cf. Er 6, 6; BB 6, 4.
15. Según algunos, torreta de guardia en un huerto.
16. Variante: «o».
521 Puerta última - babá batrá BB 2, 2-6
mano ha de mantenerse alejado del muro, de modo que la piedra inferior esté
al menos a tres palmos de distancia y la superior a cuatro; en cuanto al horno,
su base ha de estar alejada del muro tres palmos y la parte superior cuatro.
2. Nadie debe meter dentro de casa un horno al menos que no quede encima
de él (un espacio libre) de cuatro codos de alto17• Si lo pone en el piso superior,
ha de tener en la parte inferior un enyesado de tres palmos18; si se trata de un
fogón 19, un sólo palmo. En caso de causar daño, ha de pagar indemnización".
R. Simeón afirma que se establecieron todas estas medidas de modo que, si se
causa un daño, no esté nadie obligado a pagar una indemnización.
3. Nadie puede abrir una panadería ni una tintorería21 debajo del granero
de su prójimo, como tampoco un establo. En verdad, si se trata de una bodega,
lo permitieron22, pero no un establo. Cada cual puede oponerse (a la apertura)
de una tienda en un patio de vecinos diciendo: «No puedo dormir a causa del
ruido de los que entran y de los que salen». El que fabrica útiles puede salir y
venderlos en la plaza. Nadie puede protestar contra otro diciendo: «No puedo
conciliar el sueño a causa del ruido del martillo o del molino o de niños»23•
4. Si uno tiene un muro junto al de su prójimo, no puede arrimarle otro muro
más a no ser que quede distante de él cuatro codos24• (Si uno construye un mu-
ro frente) a las ventanas (de su prójimo), ya esté más alto o más bajo que aqué-
llas o al mismo nivel, ha de guardar siempre cuatro codos (de alejamiento)25•
5. La escalera ha de tenerse alejada del palomar26 al menos cuatro codos a
fin de que no pueda trepar la marta. El muro ha de estar alejado al menos cuatro
codos del canalón (de su vecino), de modo que éste pueda poner su escalera27•
Un palomar se ha de tener alejado de la ciudad al menos cincuenta codos. Na-
die puede hacerse un palomar en terreno propio a no ser que disponga al menos
de cincuenta brazos de solar en todas las direcciones28• R. Yehudá afirma: Una
extensión de cuatro kor, que es la distancia de vuelo de una paloma. Sin embar-
go, si uno adquiere el palomar, aunque sólo tenga una extensión de un cuarto
de kab, está en su legítima posesión29•
6. Si un pichón se encuentra dentro de los cincuenta codos de terreno, per-
tenece al dueño del palomar; si se encuentra fuera de esa distancia, pertenece a
17. Para evitar que el fuego pueda prender en las vigas.
18. De grosor.
19. Que requiere menos fuego.
20. A pesar de haber observado las medidas.
21. A causa del calor que estropearía el fruto.
22. Porque el vino en Palestina se mejora con el calor.
23. Que vienen a aprender la Torá.
24. Para que pueda pasar la gente y así se haga firme el terreno donde se asienta el muro.
25. Si es más alto, para que no fisgue en el interior de la casa del prójimo; si es más bajo
o a igual nivel, para que no le quite luz.
26. Del vecino.
27. Para limpiarlo.
28. A fin de que las palomas no dañen el campo del vecino.
29. Porque se parte de la suposición de que el primer propietario lo construyó con legi-
timidad.
521 Puerta última - babá batrá BB 2, 2-6
mano ha de mantenerse alejado del muro, de modo que la piedra inferior esté
al menos a tres palmos de distancia y la superior a cuatro; en cuanto al horno,
su base ha de estar alejada del muro tres palmos y la parte superior cuatro.
2. Nadie debe meter dentro de casa un horno al menos que no quede encima
de él (un espacio libre) de cuatro codos de alto17. Si lo pone en el piso superior,
ha de tener en la parte inferior un enyesado de tres palmos"; si se trata de un
fogón19, un sólo palmo. En caso de causar daño, ha de pagar indemnizaciórr".
R. Simeón afirma que se establecieron todas estas medidas de modo que, si se
causa un daño, no esté nadie obligado a pagar una indemnización.
3. Nadie puede abrir una panadería ni una tintorería21 debajo del granero
de su prójimo, como tampoco un establo. En verdad, si se trata de una bodega,
lo permitieron22, pero no un establo. Cada cual puede oponerse (a la apertura)
de una tienda en un patio de vecinos diciendo: «No puedo dormir a causa del
ruido de los que entran y de los que salen». El que fabrica útiles puede salir y
venderlos en la plaza. Nadie puede protestar contra otro diciendo: «No puedo
conciliar el sueño a causa del ruido del martillo o del molino o de niños»23.
4. Si uno tiene un muro junto al de su prójimo, no puede arrimarle otro muro
más a no ser que quede distante de él cuatro codos24• (Si uno construye un mu-
ro frente) a las ventanas (de su prójimo), ya esté más alto o más bajo que aqué-
llas o al mismo nivel, ha de guardar siempre cuatro codos (de alejamiento)25.
5. La escalera ha de tenerse alejada del palomar26 al menos cuatro codos a
fin de que no pueda trepar la marta. El muro ha de estar alejado al menos cuatro
codos del canalón (de su vecino), de modo que éste pueda poner su escalera27.
Un palomar se ha de tener alejado de la ciudad al menos cincuenta codos. Na-
die puede hacerse un palomar en terreno propio a no ser que disponga al menos
de cincuenta brazos de solar en todas las direcciones28. R. Yehudá afirma: Una
extensión de cuatro kor, que es la distancia de vuelo de una paloma. Sin embar-
go, si uno adquiere el palomar, aunque sólo tenga una extensión de un cuarto
de kab, está en su legítima posesión29.
6. Si un pichón se encuentra dentro de los cincuenta codos de terreno, per-
tenece al dueño del palomar; si se encuentra fuera de esa distancia, pertenece a
1 7. Para evitar que el fuego pueda prender en las vigas.
18. De grosor.
19. Que requiere menos fuego.
20. A pesar de haber observado las medidas.
21. A causa del calor que estropearía el fruto.
22. Porque el vino en Palestina se mejora con el calor.
23. Que vienen a aprender la Torá.
24. Para que pueda pasar la gente y así se haga firme el terreno donde se asienta el muro.
25. Si es más alto, para que no fisgue en el interior de la casa del prójimo; si es más bajo
o a igual nivel, para que no le quite luz.
26. Del vecino.
27. Para limpiarlo.
28. A fin de que las palomas no dañen el campo del vecino.
29. Porque se parte de la suposición de que el primer propietario lo construyó con legi-
timidad.
Orden cuarto: Daños - nesiqin 522
BB 2, 7-13
aquél que lo encuentra. Si se encuentra entre dos palomares, pertenece a aquél
que más cerca se encuentra. Si se encontrare a igual distancia de uno como del
otro, se lo dividen.
7. Un árbol ha de estar distanciado de la ciudad veinticinco codos; el al-
garrobo y el sicómoro, cincuenta codos. Abá Saúl dice: El árbol silvestre, cin-
cuenta codos. Si la ciudad estuvo allí primero, se ha de cortar y no se paga su
precio; pero, si primero estaba el árbol, se corta y se paga su precio. Si existe
duda de qué fue primero, se corta y no se paga su precio.
8. Una era de carácter permanente ha de estar alejada de la ciudad al me-
nos cincuenta codos. Nadie puede hacerse dentro de su propiedad una era de
carácter estable a no ser que disponga de terreno con cincuenta codos en cada
una de las direcciones. Ha de tenerla distanciada de las plantaciones y de los
terrenos arados de su vecino a fin de que no ocasione daños.
9. Carroñas, sepulcros, curtidurías deben de estar distanciados al menos cin-
cuenta codos de la ciudad. Una curtiduría no se puede colocar sino en el lado
oriental" de la ciudad. R. Aquiba afirma: Se puede abrir en cualquier parte, a no
ser en la occidental y manteniéndola alejada (de la ciudad) cincuenta codos.
10. El lugar de maceración del lino debe estar distanciado del campo de
verduras ( de su vecino), los puerros de las cebollas, la planta de mostaza de las
abejas. R. Yosé lo declara permitido respecto a la planta de mostaza.
11. Se ha de mantener distanciado un árbol de una cisterna veinticinco co-
dos; el algarrobo y el sicómoro, cincuenta codos, ya se encuentren por encima
o al mismo nivel. Si existía antes la cisterna, se corta el árbol y se paga su in-
demnización. Pero, si el árbol existía antes, no se corta. Si existe duda de cuál
fue primero, no se corta. R. Yosé dice: Aunque la cisterna estuviere allí antes
que el árbol, éste no se corta, porque el uno excavó dentro de su propiedad y el
otro plantó dentro de la suya.
12. Nadie debe plantar un árbol junto al campo de su vecino a no ser que
diste de él cuatro codos. Esto vale tanto para las cepas como para todo árbol.
Si entre ambos media un muro, el uno puede plantar junto al muro de una parte
y el otro de la otra. Si las raíces penetran en el campo del vecino, éste puede
cortarlas hasta una profundidad de tres palmos, de modo que no obstaculicen el
arado. Si excava una cisterna o una fosa o una cueva, puede cortar"a medida
que profundiza, y la leña es de su propiedad.
13. Si un árbol se extiende por encima del campo del vecino, puede cortarlo
hasta la altura de la aguijada por encima del arado. Si se trata de un algarrobo o
de un sicómoro, se cortan según la plomada32. Si se extienden sobre un terreno
33
de regadío, cualquier árbol que sea ha de ser cortado según la plomada . Abá
Saúl dice: Si es un árbol sin frutos, se corta según la plomada.
30. Para evitar que lleguen los olores a la ciudad.
31. Las raíces de los árboles del vecino que han penetrado en su campo y dificultan la
excavación.
32. Todo lo que está por encima de los límites de su propiedad.
33. Ya que el terreno sufriría con la sombra de los árboles.
,.
523 Puerta última - babá batrá BB 2, 14-3, 3
14. Si un árbol extiende sus ramas sobre una zona de dominio público, se
ha de cortar de modo que pueda pasar un camello con el camellero encima. R.
Yehudá dice: Un camello cargado de lino o con haces de sarmientos. R. Simeón
34
dice: Todo árbol ha de ser cortado según la plomada, a causa de la impureza .
CAPÍTULO 3
1. La usucapión35 de casas, de cisternas, fosas, cuevas, palomares, baños, la-
gares, terrenos de regadío, esclavos y de todo lo que produce permanentemente
36
fruto, se asegura con tres años (de posesión), (computados) de día en día • Para
un campo bañado únicamente por el agua de lluvia, el derecho de usucapión se
consigue a los tres años, pero no contados de día en día. R. Ismael dice: Tres
meses del primer año, otros tres del último y doce del año medio, o sea, die-
ciochoª meses37• R. Aquiba afirma: Un mes del primero, otro del último y doce
del medio, en total catorce meses. R. Ismael dice: ¿A qué se aplica esto? A un
campo de siembra; pero en un campo con árboles, con la recogida del fruto, con
38
la recolección de la aceituna y de los higos se tienen ya tres años .
2. Se distinguen tres zonas39 respecto a la adquisición de bienes por pres-
cripción: Judea, Transjordania y Galilea. Si el propietario se encuentra en Ju-
dea y el que intenta la usucapión en Galilea, o viceversa: el propietario en Ga-
lilea y el otro en Judea, la prescripción no es válida en tanto no esté con él en
la misma región. R. Yehudá dice: Fueron fijados tres años, de modo que si uno
se encontrase en España y otro usurpase sus bienes por un año, se pudiera ir y
comunicárselo en un año y pudiera él regresar en otro año.
1
3. Toda usucapión que no lleve consigo base jurídica no es usucapión. ¿Có-
mo se entiende esto? Si uno dice a otro: «¿Qué haces en mi propiedad?», y
aquél le responde que nunca le dijo nadie nada, no es usucapión. Pero si le
responde: «Me lo vendiste», o: «Me lo diste», o: «Tu padre me lo vendió»,
o: «Tu padre me lo dio como regalo», esto es usucapión. Lo que viene como
herencia" no necesita justificación. Los trabajadores, los socios, los colonos,
los tutores, no tienen derecho a la usucapión. El marido no puede adquirir por
usucapión los bienes de la mujer, ni la mujer los bienes del marido, ni el padre
los bienes del hijo, ni el hijo los bienes del padre. ¿Cuándo se aplica esto? En
caso de usucapión. Pero si se trata de una donación, o de hermanos que hicieron
a. o sea, dieciocho meses]
34. Podría haber debajo del árbol un cadáver o parte de él y todos los que pasaren debajo
del árbol quedarían contaminados (cf. Ohal 2, 1).
35. Adquisición de una propiedad o derecho mediante la posesión ininterrumpida duran-
te el periodo establecido por la ley.
36. Tres años enteros.
37. Debido a que desde la primavera hasta el otoño el campo permanece baldío.
38. A pesar de que estas tres cosechas se hagan dentro de un mismo año.
39. Shebi 9, 2.
40. Y además ha tenido usucapión.
BB 3, 4-7 Orden cuarto: Daños - nesiqin 524
la repartición, o de uno que toma posesión de los bienes de un prosélito41, basta
cerrar, murar o abrir brecha en cualquier medida para que sea usucapión.
4. Si dos testifican que una persona estuvo usufructuando un objeto duran-
te tres años y resulta que eran testigos falsos, tales testigos han de pagar la in-
demnización total42. Si existen dos testigos43 para el primer año, otros dos para
el segundo y otros dos para el tercero, ha de pagar cada pareja una tercera parte.
Si tres son hermanos y otro se les une, se consideran como tres testimonios44,
pero un solo testimonio cuando se demuestraª falso45•
5. Éstas son las cosas a las que se aplica la usucapión y éstas son las cosas
a las que no se aplica. Si uno mantiene ganado en un patio, o en un horno, o
en un fogón, o en un molino, si cría gallinas y mete el estiércol en el patio, no
adquiere derecho de prescripción. Pero si hizo para su ganado un muro diviso-
rio de diez palmos de altura e igualmente para el horno, el fogón, el molino, si
introduce gallinas en casa, si preparó para el estiércol un lugar de tres palmos
de profundidad o tres de alto, en tal caso la prescripción es válida.
6. Para el caño46 no vige la prescripción47, aunque sí para el lugar que ocu-
pa. En cambio, para el canalón del tejado48 vige la prescripción. Para una esca-
lera egipcia49 no vige la prescripción, pero sí para una escalera tiria'". Para una
ventana egipcia no hay usucapión, pero para una ventana tiria51, sí. ¿Cuál es
la ventana egipcia? Aquella por la que no puede pasar la cabeza de un hombre.
R. Yehudá dice: Si tiene comisa, aunque no pueda pasar por ella la cabeza de
un hombre, se le aplica la prescripción. A un saliente52 de al menos un palmo se
le aplica la prescripción, pero se puede impedir53; si tiene menos de un palmo,
no se le aplica la prescripción y no se puede impedir.
7. Nadie puede abrir sus ventanas a un patio común54• Si uno compró una
casa en un patio ajeno, no puede abrirle puerta al patio común55. Si uno cons-
truye sobre la casa un piso superior, no puede darle entrada al patio común. Pe-
ro, si quiere, puede construir una habitación en el interior de la casa, construir
a. cuando se demuestra falsa] b. pero sí para una escalera tiria]
41. Que ha fallecido sin herederos.
42. Cf. Dt 19, 19.
43. Falsos.
44. No se considera el parentesco porque cada uno testimonia para un año.
45. Los hermanos se consideran como un solo testimonio y pagan sólo la mitad de la
indemnización. El otro testigo, la otra mitad.
46. Caño movible junto al canalón que permite llevar el agua de lluvia al lugar deseado.
47. Si se desagua, por ejemplo, en el patio del vecino.
48. Que se encuentra sobre el espacio de aire del vecino.
49. Que se colocó en el patio del vecino para subir a su tejado o al palomar.
50. Por ser de tales proporciones no la toleraría el propietario del patio.
51. Ésta es más grande. Si da hacia el patio del vecino y ha permanecido abierta tres
años sin protesta, éste no puede bloquearla.
52. De un muro que se adentra en el patio del vecino.
53. El propietario del patio puede oponerse a que se deje un saliente en el muro que da
a su patio.
54. Porque con sus miradas puede molestar al vecino.
55. Porque los convecinos del patio serían perjudicados con la llegada de más gente.
525 Puerta última - babá batrá BB 3, 8-4, 5
sobre la casa un piso superior y darle entrada por el interior de la casa. En un
patio común no se puede abrir una puerta que dé frente a otra puerta, ni una
ventana que dé frente a otra ventana. Si era pequeña, no se puede hacer grande,
y, si era simple, no se puede hacer doble. Pero, si da a lugar público, se puede
abrir puerta frente a puerta y ventana frente a ventana. Si era pequeña se pue-
de hacer grande, y si era simple, doble.
8. No se pueden hacer cavidades debajo de terrenos de dominio público56,
es decir, cisternas, fosas, cuevas. R. Eliezer lo permite, con tal que pueda pasar
un carro cargado de piedras. No han de sobresalir pretiles y balcones sobre
lugar público; pero el que quiera puede meterse en su propiedad y dejarlos
sobresalir. Si uno compra un patio y en él hay salientes y balcones, vige para
esto la prescripción.
CAPÍTULO 4
l. Si uno vende una casa, no vende por eso una construcción aneja, aun-
que esté abierta a la casa, ni tampoco la habitación que está detrás de la casa,
ni el tejado cuando tiene una balaustrada de diez palmos de altura. R. Yehudá
dice: Si tiene forma de puerta57, aunque no tenga diez palmos de altura, no
queda vendido.
2. Tampoco queda vendida la cisterna ni la bodega, aunque le hubiera escri-
to: «bajo y alto». Él tiene, sin embargo, que comprar" una entrada hacia ellos.
Ésa es la opinión de R. Aquiba. Los sabios, en cambio, dicen que no tiene que
comprar el derecho de entrada. R. Aquiba está de acuerdo en que si le ha dicho:
«A excepción de estas cosas», no necesita adquirir derecho de entrada. Si los
vende a otro, dice R. Aquiba que éste no necesita adquirir derecho de entrada.
Los sabios, en cambio, afirman que necesita adquirir derecho de entrada.
3. Si uno vende la casa, vende también la puerta, aunque no la llave. Deja
vendido el mortero fijo, pero no el movible; la piedra inferior del molino, pero
no la superior; ni tampoco el horno y el fogón. Pero si dice: «La casa y cuanto
hay dentro de ella», queda todo vendido.
4. Si uno vende un patio, vende las casas, las cisternas, las fosas y las cue-
vas, pero no las cosas movibles. Pero si particulariza: «El patio y cuanto hay en
él», queda todo vendido. Sin embargo, en ninguno de los casos queda vendido
el baño o el lagar que se encuentra en su interior. R. Eliezer dice: Si uno vende
un patio, no vende más que el espacio libre que comprende.
5. Si uno vende un lagar, vende el barreño, la piedra y los pilares, pero no la
planchaª, la rueda y la viga. Pero si precisa: «El lagar y cuanto hay en él», queda
todo vendido. R. Eliezer dice: Si uno vende el lagar, vende también la viga.
a. la plancha (de hierro): la barra
56. Por razones de seguridad.
57. Cf.Erl, l.
58. Al nuevo propietario en caso de que quiera utilizarlos.
BB 4, 6-5, 1 Orden cuarto: Daños - nesiqin 526
6. Si uno vende un baño, no vende los tablones59, ni los bancos", ni las cor-
tinas". Pero si dice: «El baño y cuanto hay en él», queda todo vendido. Pero, en
ningún caso, quedan vendidos los recipientes de agua y los depósitos de leña.
7. Si uno vende una ciudad, vende las casas, las cisternas, las fosas, las
cuevas, los baños, los palomares, los lagares, los terrenos de regadío, pero no
los bienes muebles. Si dijere: «La ciudad y cuanto en ella hay», queda todo
vendido, incluso aunque hubiera en ella ganado y esclavos. Rabán Simeón ben
Gamaliel dice: Si uno vende una ciudad, vende también al vigilante62•
8. Si uno vende un campo, vende las piedras que son necesarias para el
campo, las pértigas que necesitan las viñas, los frutos que todavía permanecen
unidos al suelo, una mata de cañas que no alcance un cuarto de kab, la casa del
guardián que no esté construida con barro, el algarrobo que todavía no ha sido
injertado, el sicómoro virgen63.
9 .. En cambio, no vende (con el campo) las piedras que no se necesitan, ni
las pértigas de la viña que no son necesarias, ni los frutos ya arrancados del
suelo. Pero si dice: «El campo y cuanto hay en él», queda todo vendido. No obs-
tante, en ningún caso vende la mata de cañas que alcanza un cuarto de kab, ni la
choza de barro del vigilante, ni el algarrobo injertado, ni el tronco del sicómoro
(ya podado), ni el pozo, ni la cuba, ni el palomar, esté vacío o poblado. Aun
así, debe adquirir el derecho de entrada. Ésta es la opinión de R. Aquiba. Según
los sabios, en cambio, no lo necesita. R. Aquiba coincide en que si se pone la
cláusula: «Fuera de estas cosas», no necesita adquirir ese derecho. Si los vende
a otro, dice R. Aquiba: No necesita adquirir derecho de entrada. Los sabios, en
cambio, afirman: Necesita adquirirse derecho de entrada. ¿Cuándo tiene apli-
cación esto? Cuando se trata de una venta, pues si se trata de una donación, se
consideran todas estas cosas donadas. Si unos hermanos hacen un reparto64 y ad-
quieren el derecho sobre un campo, adquieren el derecho sobre todas las cosas.
Si uno se apodera de los bienes de un prosélito65 y se apodera de un campo, se
apodera de todo lo que en él hay. Si uno consagra66 un campo, consagra cuanto
en él hay. R. Simeón dice: Si uno consagra un campo, sólo ha consagrado el
algarrobo injertado y el tronco del sicómoro ( que ya ha sido podado).
CAPÍTULO 5
1. Si uno vende un barco, vende el mástil, la vela, el áncora y todos los
utensilios que necesita para dirigirlo. Pero no vende con ello los esclavos, ni
59. Que se usan en el interior como bancos.
60. De uso exterior.
6 l. Según algunos, toallas de baño.
62. El término santer es controvertido.
63. Que no ha crecido todavía y, por eso, no ha sido aún cortado.
64. De la herencia paterna.
65. Que no ha dejado herederos.
66. Lv 27, l éss.
527 Puerta última - babá batrá BB 5, 2-5
los sacos, ni la carga. Si puso, sin embargo, la cláusula: «El barco y cuanto hay
en él», queda vendido. Si uno vende un carro, no vende con ello las mulas;
si uno vende las mulas, no vende con ello el carro. Si uno vende un yugo, no
vende con ello el ganado vacuno; si uno vende ganado vacuno, no vende con
ello el yugo. R. Yehudá enseña: El precio es lo que decide. ¿Cómo se ha de
entender esto? Si le dice: «Véndeme tu yugo por doscientos sús», la intención
está clara, porque un yugo no vale doscientos sús. Los sabios, en cambio, afir-
man que el precio no es ninguna prueba.
2. Si uno vende un asno, no vende con ello los arneses. Najún, el persa,
afirma, sin embargo, que vende con él también los arneses. R. Yehudá dice:
A veces están incluidos en la venta y otras veces no. ¿Cómo se entiende esto?
Si el asno está delante de él, con sus arneses, y le dice: «Véndeme este asno
tuyo», en ese caso los arneses quedan vendidos; pero si sólo dice «tu asno», los
arneses no quedan incluidos en la venta.
3. Si uno vende una burra, queda también vendida67 la cría. Pero si uno
vende una vaca, no vende con ello su cría. Si uno vende un estercolero, vende
con ello el estiércol que hay en él. Si uno vende un pozo, vende con ello su
agua. Si uno vende una colmena, vende con ello las abejas. Si uno vende un pa-
lomar, vende con ello las palomas. Si uno compra a su vecino la producción de
un palomar68, deja volar la primera pichonada69• Si uno adquiere la producción
de una colmena7°, coge tres enjambres de abejas y luego (el vendedor) las hace
estériles71. Si uno compra panales de miel, ha de dejar dos 72. Si compra olivos
para cortar, ha de dejar al menos dos ramas73.
4. Si uno compra dos árboles del campo de su vecino, no adquiere con
ello el terreno. R. Meír, en cambio, afirma que sí adquiere el terreno. Cuando
crecen", no los puede75 enderezar76• Lo que sale del tronco le pertenece, pero
lo que nace de la raíz es del propietario del terreno. Si mueren, el terreno no le
pertenece". Si compra, en cambio, tres árboles, adquiere con ellos el terreno y,
cuando crecen, puede" enderezarlos, y cuanto sale del tronco y de las raíces le
pertenece. Si mueren, el terreno es suyo.
5. Si uno vende la cabeza de un animal de ganado mayor, no vende con
ello las patas, y si vende las patas, no vende con ello la cabeza. Si uno vende la
67. Variante: «no queda vendida».
68. Todo lo que las parejas de palomas producen en el año.
69. Es decir, no se la lleva, ya que de otro modo los «padres» se irían.
70. Los enjambres que se formen durante el año, mientras que los panales y la miel
continúan perteneciendo al vendedor.
71. Para que se dediquen al trabajo que descuidan en la incubación.
72. Como alimentación para las abejas durante el invierno.
73. Para que el vendedor pueda plantarlas o injertarlas.
74. Las ramas de tales árboles.
75. El propietario del terreno.
76. Mediante palos. El comprador, al no obtener la propiedad del terreno, ha comprado
los árboles en el supuesto de que puede disponer del terreno del antiguo dueño.
77. No puede plantar árboles nuevos.
78. El propietario del terreno.
BB 5, 6-9 Orden cuarto: Daños - nesiqin 528
tráquea79, no vende con ello el hígado; si vende el hígado, no vende con ello la
tráquea. Pero, cuando se trata de ganado menor, si uno vende la cabeza, vende
con ello las patas, aunque, si vende las patas, no queda incluida en la venta la
cabeza; si vende la tráquea, queda incluido en la venta el hígado; pero, si vende
el hígado, no queda incluida en la venta la tráquea.
6. Cuatro normas vigen en la compra. Si uno vende trigo como de buena
calidad y resulta que es de mala calidad, el comprador puede rescindir la com-
pra. Si lo vendió como de mala calidad y resulta que es de buena, el vendedor
puede rescindir la venta. Si lo vendió como de mala calidad y es de mala cali-
dad, o como de buena calidad y es de buena calidad, ninguna de las partes pue-
de rescindir la venta. Si vendió el grano como moreno y resulta que es blanco,
o como blanco y resulta que es moreno, o como leña de olivo y resulta que es
de sicómoro, o de sicómoro y resulta que es de olivo, o como vino y resulta
que es vinagre, _o como vinagre y resulta que es vino, tanto una como otra parte
pueden rescindir el contrato.
7. Si uno vende un producto a un vecino, en caso de que (el comprador) lo
arrastre hacia sí, aunque no lo haya pesado"; ya lo ha comprado, pero si lo pesó
y no lo arrastró hacia sí, todavía no lo ha comprado. Si es inteligente, alquila
el lugar donde se encuentra81• Si uno compra lino a su compañero, no se cierra
la compra hasta que no lo traslade de un lugar a otro. Si el lino estaba todavía
unido al suelo y arranca lo más mínimo, con eso ya lo adquiere.
8. Si uno vende a su prójimo vino o aceite y resulta que el precio se encare-
ce o se abarata, en tanto no haya repleto la medida sigue perteneciendo ( el vino
o el aceite) al vendedor82; tras haber repleto la medida, pertenece al comprador.
Si existe un intermediario entre ellos y el cántaro se quiebra, se quiebra en per-
juicio del intermediario. Está obligado a dejar escurrir al menos tres gotas83• Si
vuelca ( el recipiente) y lo deja gotear, esto pertenece al vendedor84. El tendero
no está obligado a dejar escurrir tres gotas. R. Yehudá dice: Sólo no está' obli-
gado en la vigilia del sábado, cuando se aproxima el anochecer85•
9. Si uno envía a su hijo junto al tendero con unpondio en la mano" y el
tendero le mide por valor de un isar 86 de aceite y le da un isar, si ( el niño)
rompe la botella y pierde el isar, el tendero se hace responsable. R. Yehudá
lo declara absuelto porque (su padre) lo envió contando con esa eventualidad.
Los sabios están de acuerdo con R. Yehudá en que si la botella está en manos
del niño y el tendero hace la medida en ella, el tendero no es responsable.
a. no está: está b. con un pondio en la manoJ
79. Los pulmones.
80. Pero sí ha acordado el precio.
81. Donde se halla el producto. Así, el comprador no tiene que arrastrarlos hacia sí.
82. De modo que puede poner el precio de acuerdo con el alza.
83. Del recipiente o medida, cuando el vendedor vacía el producto.
84. El goteo, fuera de las tres primeras gotas.
85. En que las cosas hay que hacerlas deprisa.
86. Que vale medio pondio.
Puerta última - babá batrá BB 5, 10-6, 4
529
I O. El negociante debe limpiar las medidas87 al menos una vez cada treinta
días; el dueño de la casa88 un vez, al menos, cada doce meses. Rabán Simeón
ben Gamaliel dice: Lo contrario es lo verdadero89. El tendero" debe limpiar sus
medidas dos veces por semana y pulir los pesos al menos una vez por semana.
Ha de limpiar también la balanza91 en cada pesada.
11. Rabán Simeón ben Gamaliel dice: ¿Cuándo se aplica esto? Cuando se
trata de líquidos; pero cuando se trata de cosas sólidas, no es necesario. Ha de
dejar que se incline hacia él92 un palmo. Si hace una medida exacta, ha de darle
un pequeño excedente: uno por diez cuando es líquido y uno por veinte si es
cosa sólida. Donde sea costumbre medir con medidas pequeñas, no se puede
medir con grandes, y donde sea costumbre medir con medidas grandes, no se ha
de medir con pequeñas. Donde sea costumbre de raspar la medida, no se debe
amontonar, y donde sea costumbre amontonar, no se debe raspar.
CAPÍTULO 6
1. Si uno vende grano a su prójimo93 y no germina, no contrae ninguna res-
ponsabilidad, aunque se trate de semilla de lino. Rabán Simeón ben Gamaliel
decía: Si se trata de semillas de huerto que no son comestibles, está responsa-
bilizado.
2. Si uno vende un producto a su prójimo, éste ha de tomar sobre sí un
cuarto de kab de deshechos por cada seá94. Si son higos, acepta sobre sí diez
agusanados por cien; si es una bodega de vino, acepta sobre sí diez (cubetas)
avinagradas por cada cien; si se trata de cántaros de Sarón, acepta sobre sí el
recibir diez en malas condiciones por cada cien.
3. Si uno vende a su prójimo vino y éste se avinagra, no tiene ninguna
responsabilidad. Pero si sabía que su vino se iba a avinagrar, se trata de una
compra equivocada. Si le dice: «Te vendo vino perfumado», está obligado a
que se le conserve hasta la fiesta de las Semanas. Si lo vende como vino viejo,
debe ser al menos del año anterior, y si como vino añejo, debe ser al menos de
hace tres años95.
4. Si uno vende a su prójimo un solar para construirse en él una casa, o si
uno lo recibe de su prójimo para construir en él una casa matrimonial para su
hijo o una casa de viudez para su hija, la construcción ha de medir al menos
cuatro codos por seis. Ésta es la opinión de R. Aquiba. R. Ismael decía: Esto es
87. De líquido, cuya capacidad puede quedar disminuida con los sedimentos.
88. Que las utiliza raramente.
89. Ya que con el uso frecuente se pega menos la suciedad.
90. Que usa las medidas todavía con mayor frecuencia que el negociante o mayorista.
91. Los platillos que acumulan porquería.
92. El vendedor ha de dejar que el platillo se incline a favor del comprador.
93. Sin especificar si se trata de grano apto para sembrar o sólo para comida.
94. Que tiene seis kab.
95. Computándose el año en curso.
BB 6, 5-8 Orden cuarto: Daños - nesiqin 530
un establo": Si uno quiere construir un establo, debe construir un espacio de
cuatro codos por seis; una casa pequeña, seis codos por ocho; una casa grande,
ocho codos por diez; un salón, diez por diez, siendo su altura como la mitad
de su longitud y de su anchura97. La prueba de todo esto es el temploª. Rabán
Simeón ben Gamaliel decía: Todo ha de ser como el edificio del Templo.
5. Si uno tiene un pozo detrás de la casa de su vecino, puede entrar98 cuan-
do acostumbra a entrar la gente y salir cuando acostumbra la gente a salir. No
puede introducir el ganado y darle de beber en el pozo, sino que ha de llenar
( el abrevadero) y darle de beber desde fuera. Tanto uno como otro99 se pueden
hacer una cerradura 1°0.
6. Si uno tiene un huerto detrás del huerto de su prójimo, puede entrar cuan-
do acostumbra la gente a entrar y salir cuando acostumbra la gente también a .
salir. No puede introducir en él a comerciantes'?' ni puede atravesarlo para ir al
campo de otra persona. El más externo!" puede sembrar el camino!", Si se le
concede un camino lateral con consentimiento de las dos partes, puede entrar
siempre cuando quiera y salir cuando quiera, puede introducir en él a comer-
ciantes, pero no puede atravesarlo para pasar al campo de otra persona. En este
caso, ni el uno ni el otro tienen permiso para sembrar el camino.
7. Si un camino público cruza su campo, y se lo apropia y cede otro lateral,
lo dado, dado queda y, lo que se ha tomado no deviene suyo. El camino privado
tiene cuatro codos (de ancho) y el público dieciséis. El camino real no tiene me-
dida'?', como tampoco el camino hacia una sepultura!". El lugar de estancia1º6
ha de tener cuatro kab de extensión, según establecieron los jueces de Séforis.
8. Si uno vende un terreno a su prójimo para construir en él un sepulcro,
como, asimismo, si uno recibe un terreno para construir en él un sepulcro, ha
de hacer el interior de la cueva cuatro codos por seis de largo y abrirá en ella
ocho nichos, tres de un lado, otros tres de otro y dos de frente. Los nichos han
de tener una longitud de cuatro codos, una altura de siete y un fondo de seis. R.
Simeón dice: Hará el interior de la cueva de seis codos por ocho de amplitud
y abrirá en ella trece nichos, cuatro de un lado, cuatro de otro, tres de frente,
uno a la derecha de la entrada y otro a la izquierda. Ha de hacer un atrio en la
entrada, de seis codos cuadrados de amplitud, de modo que pueda contener el
féretro y a los enterradores, es decir, puede abrir, además, en su interior, dos
a. es el Templo]
96. Debido a sus pequeñas proporciones.
97. Si el edificio tiene diez por diez, la altura ha de ser diez.
98. Pasando por la casa del vecino.
99. El dueño del pozo o de la cisterna y el dueño de la casa.
100. De la portezuela del pozo o de la cisterna.
1 O l. Que quieren comprar el producto del huerto.
102. El propietario cuyo huerto queda más exterior.
103. Que utiliza el otro propietario para pasar a su huerto.
104. San 2, 4. El rey tiene derecho a expropiar para establecer su camino.
105. Los portadores del féretro pueden pasar por campos sembrados.
106. Donde, tras el entierro, se sitúan los parientes del difunto y se dan las condolencias.
-,,
531 Puerta última - babá batrá BB 7, 1-4
grutas, una a un lado y la otra al otro. R. Simeón dice: Cuatro, a los cuatro
lados ( del atrio). Rabán Simeón ben Gamaliel afirma: Todo de acuerdo con la
naturaleza de la roca.
CAPÍTULO 7
l. Si uno dice a otro: «Te vendo un kor de terreno»!", y existen allí fosas
con una profundidad de diez palmos o rocas con una altura de diez palmos, no
se han de medir con el terreno, pero si tienen menos de la profundidad o altura
señaladas, se miden. Si le dice: «Como un kor de terreno», aun cuando hubiere
allí fosas con una profundidad mayor de diez palmos o rocas con una altura
mayor de diez palmos, se han de medir con el terreno.
2. Si uno dice a otro: «Te vendo un· kor de terreno con medida de cordel»,
en caso de que fuera algo menos, podrá aquél disminuir'?"; si, en cambio, sobre-
pasare algo, aquél tendrá que devolver. Si dice: «Falte algo o sobre algo», aun
cuando faltare o sobrare un cuarto de kab respecto a una seá (la adquisición está
hecha). Si se sobrepasa (esta medida), se hará un cálculo 109 • ¿Qué ha de devol-
ver? Dinero!", y si quiere, el terreno111• ¿Por qué se estableció lo de devolver
el dinero? Para favorecer el derecho del vendedor, pues si en el campo sobran
nueve kab y en el huerto medio kab y, en la opinión de R. Aquiba, un cuarto de
kab, ha de devolverle el terreno y no sólo el cuarto de kab, sino todo lo sobrante.
3. (Si dice:) «Te vendo con medida de cordel, sea más o menos», la cláusula,
«más o menos» anula la medida de cordel. Si dice: «Más o menos, con medida
de cordel», la condición «medida de cordel»112 anula a la cláusula «más o me-
nos». Ésta es la opinión de Ben Nanás. (Si le dice: «Te vendo un kor de suelo
tal como está señalado) por sus mojones y sus límites», la venta es válida (si la
diferencia) es menor de un sexto; si llega al sexto, se hará una deducción113•
4. Si uno dice a su compañero: «Te vendo la mitad del campo», ambos han
de hacer una estimación conjunta114 y aquél coge la mitad del campo!". Si le
dice: «Te vendo la mitad de la parte sur», ambos harán una estimación conjunta
y aquél coge la mitad de la parte meridional. Él116 ha de aceptar sobre sí la obli-
gación de dar el espacio para el muro117 y para la pequeña y gran fosa 118• ¿Cuál
es la extensión de la fosa grande? Seis palmos. ¿ Y la de la pequeña? Tres.
107. O sea, 75 000 codos cuadrados.
108. El comprador podrá disminuir el precio.
109. Y se tendrá que disminuir el precio o devolver.
11 O. La diferencia.
111. El terreno de más.
112. Al ser la última anula la precedente contraria.
113. Del precio.
114. Del valor.
115. Que corresponde en valor a la otra mitad.
116. El vendedor.
117. Que separe los dos campos.
118. Que van por detrás del muro.
BB 8, 1-5 Orden cuarto: Daños - nesiqin 532
CAPÍTULO 8
l. Hay quien hereda119 y deja en herencia y hay quien hereda y no deja en
herencia, hay quien deja herencia y no hereda y hay quien no hereda ni deja
herencia. Éstos son los que heredan y dejan herencia: el padre respecto a los
hijos y los hijos con respecto al padre y a los hermanos de su padre. Éstos
heredan y pueden dejar en herencia. El varón12º respecto a su madre, el marido
respecto a su mujer y a los hijos de las hermanas, pueden heredar, pero no
dejar en herencia 121• La mujer puede dar herencia a sus hijos, a su marido y a
los hermanos de la madre, pero no puede heredar de ellos. Los hermanos de la
madre no heredan ni dejan en herencia.
2. Éste es el orden de herencia: Si uno muere y no tiene hijo varón, pasa la
herencia a la hija122• El hijo precede a la hija y todos los descendientes del hijo
preceden a la hija. La hija precede a los hermanos (del padre) y todos los des-
cendientes de la hija preceden a los hermanos (del padre). Los hermanos pre-
ceden a los tíos paternos y todos los descendientes de los hermanos preceden a
los tíos paternos. Ésta es la norma general: Cuando alguien tiene preferencia en
la heredad, la tienen también sus descendientes. El padre tiene la preferencia
sobre todos sus descendientes123•
3. Las hijas de Salfajad124 tomaron tres partes en la herencia 125: la parte de
su padre, que era de los salidos de Egipto; la parte que éste tenía con sus her-
manos de los bienes de Jefer, quien, como era primogénito, tuvo dos partes.
4. Hijo e hija126 son iguales en lo que respecta a la herencia, a excepción
de que el hijo127 recibe el doble de los bienes paternos, aunque no de los bienes
matemos. Las hijas han de ser alimentadas a costa de los bienes paternos, pero
no de los bienes matemos.
5. Si uno dice: «Fulanito de Tal, hijo primogénito, no heredará el doble»,
o «Fulanito, mi hijo, no heredará con sus hermanos», no ha dicho nada, pues
formuló unas condiciones contrarias a lo escrito en la Torá128• Si uno divide129
verbalmente sus bienes entre sus hijos, aumentando a unos y disminuyendo a
otros o equiparando al primogénito con los otros, sus palabras tienen valor. Pero
si dice: «como herencia», no tienen valor. Si escribe o al principio, o en medio,
o al final: «como don»!", sus palabras tienen valor. Si uno dice: «Fulanito me
heredará», en tanto que él tiene una hija, o: «Mi hija me heredará», siendo así
119. A un pariente difunto.
120. Esto es, el hijo.
121. Los primeros pueden heredar a los últimos, pero no los últimos a los primeros.
122. Nm 27, 8.
123. Si ninguno de ellos es descendiente en línea directa.
124. Cf. Nm 27, Is.
125. En la distribución de la tierra por Josué.
126. Cuando no hay hijo.
127. Si es primogénito.
128. Dt 27, 17. Cf. Ket 9, I; BM 7, 11.
129. No como testamento, sino como donación.
130. Aunque en el escrito utilice el término «heredar».
533 Puerta última - babá batrá BB 8, 6-8
que tiene un hijo varón, sus palabras no tienen validez, ya que dispuso algo
contra lo escrito en la Torá. R. Yojanán ben Beroca afirma: Si lo dijo de uno
que tiene aptitud para heredar, sus palabras son válidas. En cambio, si lo dijo de
uno que no