Diagnóstico del Uso del Agua en Comunidades Aymaras
Diagnóstico del Uso del Agua en Comunidades Aymaras
Pág.
PRESENTACIÓN ........................................................................................................... 2
1.1.- ANTECEDENTES.............................................................................................. 4
III. CONCLUSIONES.................................................................................................... 32
PRESENTACIÓN
El enfoque de aquella época fue solo para el diseño de proyectos de riego, pero
actualmente hemos concebido que era necesario enfocar los usos del agua desde el
concepto de la gestión integrada del agua, con un enfoque territorial de cuenca, que además
enfatiza la gestión social del agua por parte de los actores y usuarios locales del agua y el
manejo ambiental, absolutamente necesario para la sostenibilidad del recurso hídrico.
Todo eso es parte del Proyecto titulado “Programa del Manejo y Mejoramiento de la
Infraestructura de Riego en Microcuencas de la Frontera Peruana – Boliviana, abreviado en
el lenguaje cotidiano de la consultoría en “Agua y Comunidades Aymaras”
El presente documento que alcanzamos a la SG-CAN, a fin de que sea merituadas como
parte del seguimiento de las actividades y compromisos de la consultoría, presenta una
síntesis de las particularidades y aspectos comunes encontradas en las 19 comunidades en
relación a la disponibilidad del agua, la gestión, el uso, el manejo y las infraestructuras, así
como aspectos de los conflictos, culturas del agua y las intervenciones externas e
influencias del contexto.
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PRIMERA PARTE
1.1.- ANTECEDENTES
El Centro Bartolomé de las Casas - CBC, en fecha 05 de agosto del año 2008, alcanza una
propuesta para desarrollar una consultoría de estudio de preinversión “Agua y
Comunidades Aymaras, Puno”. Convocatoria Pública SG-DESREG-010. Considerando que
la convocatoria y el estudio solicitado forma parte del Plan de Acción para la Comunidad
Andina 2006–2009 Araucaria XXI: Programa para garantizar la sostenibilidad ambiental en
América Latina. En ese contexto el Centro Bartolomé de las Casas - CBC, ofrece sus
servicios y experiencia profesional en el tema de la Gestión Integrada de los Recursos
Hídricos en el sur andino del Perú, mediante el encargado del Programa de la Gestión
Social del Agua del CBC.
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) Contar con experiencias sistematizadas y lecciones aprendidas para el intercambio
y la difusión local, regional y binacional
Distrito de Juli
En el ámbito del distrito de Juli, se encontraba la organización de la Multicomunal “San
Carlos”, pero transcurridos los años esta organización ha perdido su vigencia y el liderazgo
que en años anteriores ha venido manteniendo, en representar a las comunidades asociadas.
En este ámbito están las comunidades consideradas por UNCA en la lista del primer sondeo
de mejoramientos del riego del año 2004: Sivicani Chico, Unión Pucara, Huallatiri Central
y San Carlos Huallatiri, parte de la Comunidad Sivicani y las demás 3 comunidades
pertenecen a la subcuenca Zapatilla, microcuenca Huallatiri, que son parte de la vertiente
del Lago Titicaca, con una extensión de 65.754 km2, con altitudes que van desde 3,850 a
4,000 msnm, con zonas de pasturas naturales hacia arriba. En la Zona existen diferentes
condiciones de variabilidad biofísica y hace que la planificación del manejo de los recursos
naturales sea más compleja que en otras áreas. Un enfoque que contribuye a lograr este
propósito es subdividir el área de interés en zonas más pequeñas con atributos biofísicos
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similares, este proceso se define como zonificación agroecológica o ambientes homogéneos
de producción.
En cuanto a los recursos hídricos en estas comunidades del distrito de Juli, el agua fluye en
pequeños canales y acequias o en riachuelos y quebradas de las microcuencas, en la época
sin lluvias provienen solamente de los aportes de los manantiales (pequeños ojos de aguas),
fuentes que son utilizadas y/o aprovechadas para el uso doméstico y consumo humano, y
riegos artesanales en muy pequeña escala, abrevaderos de animales. En épocas de estiaje el
agua es realmente muy escasa (de 1 a 5, máximo 10 litros por segundo) y no se encuentra
aquí presencia o vestigios de sistemas de riego de cierta envergadura.
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Comunidades del distrito de Juli, Sivicani Chico, Huallatiri central, San carlos hualalatiri y
Union Pucara. En época de estiaje el agua es muy escasa, se da prioridad al consumo
humano y abrevaderos.
Distrito de Pomata
En el distrito de Pomata, se encuentra la organización de segundo nivel denominada
Multicomunal “Aymara Marka”, organización liderada por el sr. Juan Quispe Calumani de
la comunidad de Huapaca Santiago, que agrupa a las 18 comunidades del ámbito distrital.
Una característica muy especial y particular del cerro, o volcán Khapia es la siguiente:
Las aguas del ámbito geográfico del cerro-volcán Khapia reciben aguas teutónicas de las
entrañas de la tierra, probablemente alimentados por grietas profundas y flujos de agua del
Lago Titicaca. El volcán no cuenta con un espacio suficiente de captación de aguas de la
lluvia en la cabecera. Inclusive el cráter con su laguna es pequeño. Solamente en las faldas
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el cerro puede recibir más aguas de lluvia en la medida que existe la vegetación y la
geología que permite frenar la escorrentía y hacer infiltrar un porción de las precipitaciones
que aparecen el manantiales cerro abajo; si no ocurre eso, las aguas fluyen con rapidez al
Lago Titicaca o hacia las pampas del lado opuesto con caudales que disminuyen casi a cero
en épocas de estiaje. En este momento las quebradas reciben las pocas aguas de los
múltiples manantiales alrededor de todo el cerro, volcán Kapia.
Imagen Satelital del Volcán Kapia.
Los recursos hídricos son aprovechados para el consumo humano, otros usos domésticos,
algunas piscigranjas, varios camales personales rusticos, riegos artesanales a pequeña
escala, bofedales, bebederos de animales. En las épocas de estiaje, cuando se necesita
urgentemente el agua para la vida y la producción, la disponibilidad del agua es escasa (con
caudales de 10 a 20 litros por segundo).
Distrito de Zepita
En el distrito de Zepita, opera la Multicomunal “Juan Velazco Alvarado”, organización de
segundo nivel, que no tiene actualmente una fortaleza evidente, y que estuvo liderado por el
señor Francisco Yucra de la comunidad de Parcco.
En el marco del proyecto, están las comunidades de Ancaruyo Riva, Parcco Central, Molino
Humacata, Molino Kapía, Illeca Molino y Molino Camiraya, divididas en dos ámbitos
diferentes del cerro o volcán Khapia: la comunidad de Ancaruyo Riva es parte del lado
oeste del cerro Khapía mientras las otras comunidades forman parte de la microcuenca
Khapía - Molinos, que baja al sur-este del cerro Khapia y fluye hacia el Lago Titicaca. Los
espacios geográficos de estas Comunidades son delimitados por su ubicación en relación a
las faldas del cerro Khapia y forman segmentos (como porciones triangulares de una torta)
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acentuados por la sectorización que ha ocurrido en el tiempo. Los recursos hídricos
aprovechados en su gran mayoría son los aportes de los ríos que nacen del volcán Khapía, y
de los manantiales (pequeños ojos de aguas), igual como se ha descrito en la parte del cerro
o volcán Khapia que corresponde al distrito de Pomata.
Igualmente como en los otros lugares mencionados, las fuentes de agua (riachuelos y
manantiales) son aprovechadas para el consumo humano, otros usos domésticos, riego
mediante pequeños canales principales y laterales y abrevaderos para el ganado. Como fue
encontrado en todos los otros lugares el agua en épocas de estiaje se escasa, el rango de
caudales entre 5 a máximo 30 litros por segundo.
COMUNIDAD DE ANCARUYO RIVA, Toma rustica, en época de estiaje la prioridad es agua para abrevaderos y época
de lluvias, para riego de pasturas y algunos cultivos.
El diagnóstico conforma la segunda etapa del proceso total de la consultoría para llegar a
una cartera de perfiles SNIP de pequeños proyectos de mejoramiento del uso y manejo del
agua con diferentes usos y a propuestas de gestión articulada del agua y ambiente en
microcuencas.
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FASE I: GABINETE
Recopilación de información,
cartografía, imágenes satélites Consolidación de la información
primaria y secundaria
ELABORACIÓN DE PERFILES DE
En todas las fases se realizan actividades de capacitación, asistencia técnica, apoyo a las
comunidades para sus gestiones y tramites, facilitación de la toma de decisiones,
superación de desacuerdos e intereses particulares, respaldo frente a las instituciones
publicas.
La Fase II y IV fue invertido en cuanto a la secuencia, porque las comunidades querían dar
prioridad a sus temas y situaciones particulares del manejo del agua antes de entrar en una
mirada territorial mayor de microcuenca.
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SEGUNDA PARTE:
Las fuentes de agua son principalmente los manantiales (ojos de agua o puquios) en las
faldas o pie de los cerros, alimentadas por las infiltraciones y recarga de acuíferos de parte
de las precipitaciones de los meses de diciembre a marzo/abril sobre las mismas cabeceras
de microcuencas y los cerros cercanos y los más alejados y de mayor altura. No existen
estudios y datos geo-hidrológicos sobre la hidrología de las cuencas y micro cuencas y la
alimentación de los acuíferos. La observación empírica y la sensación de las comunidades
campesinas manifiesta de manera generalizada, que la cantidad del agua en las manantiales
ha disminuido en 30 a 50 % durante los últimos 30 años. En general la disponibilidad del
agua en manantiales o grupo de manantiales es pequeña y varia entre 5 a 30 litros por
segundo en época de estiaje.
Estos manantiales provean agua con caudales menores pero menos fluctuante en la época
de estiaje a pequeñas riachuelos y quebradas de donde las comunidades captan las aguas
con infraestructuras de bocatomas y sistemas de canales o acequias. Por otro lado se captan
también las aguas las manantiales de manera directa con acequias e inclusive tuberías de
PVC.
En las partes altas de las microcuencas se pueden encontrar lagunas y bofedales que
almacenen agua de filtraciones desde las partes más altas y de la escorrentía de las aguas
de las lluvias. Estas son reservas de agua importantes (reservorios naturales) para los usos
en época de estiaje. En algunos lugares las familias campesinas construyen pequeños
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reservorios de 40 a 60 metros cúbicos o un poquito más para el uso familiar y de riego de
un u otro pequeña parcela, acumulando allí agua de las otras fuentes mencionadas durante
uno o más días. Los reservorios de capacidad de 5 a 10 metros cúbicos, construidos en
comunidades campesinas con el apoyo de instituciones públicos o privadas son orientados
al uso para agua potable.
Las demandas de centros poblados cercanos a las comunidades también están creciendo y
se vuelven competitivos de las mismas fuentes de agua en el ámbito rural y a veces
delimitan el uso doméstico rural y el riego productivo. La prioridad del destino y uso del
agua en proceso de escasear esta cambiando en varias comunidades del riego al uso
doméstico. El crecimiento acelerado de la población rural y de centros poblados en estas
últimas décadas, hace que se tome decisiones de cambio en el uso, la prioridad ahora es:
Consumo doméstico (muchos manantiales antes era para riego, hoy son para agua potable
de los centros poblados o zonas con alto crecimiento), luego la prioridad es agua para el
ganado (abrevaderos), para la construcción de casas, para procesar productos, como la
tunta, luego el riego, en ultimo lugar regar pasturas naturales o totorales (caso de Huacani,
Illeca y Batalla).
Zona Baj a del as Comunidades de Juli - enero 2009, Crecimi ento ac el erado de la pobl ación rural.
La presión sobre las aguas de calidad se ha acrecentado, los ríos están contaminados y los
centros urbanos como Zepita, Chaca Chaca, Pomata y varios otros centros poblados
menores demandan agua de calidad y utilizan los manantiales de las comunidades; no
compensan o pagan ningún servicio ambiental o de protección de la cuenca o del mismo
manantial. Se aprovechan de la ley, que da prioridad al uso doméstico urbano; no
conservan el recurso agua y generan desperdicios de agua que escurre como agua servida
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(ejemplos en Chaca Chaca, Sajo, que desperdician aguas de Batalla, y Zepita que
desperdicia aguas de Humacata).
Existen en las planicies en casi todos los lugares, agua de la napa freática entre los 5 a 10
metros de profundidad, existen pozos a tajo abierto para captar el agua subterránea
superficial para el uso humano doméstico y abrevaderos de ganado. Estos pozos provean
agua pero en pequeña cantidad y máximo para riego manual de algún u otro huerta. Las
experiencias con pozos profundos y extracción por bombeo con energía convencional o
eventualmente eléctrico no han prosperado en estas zonas, por problemas tecnológicos,
mantenimiento, costos y operación.
El ciclo del agua se ha alterado desde los años 90. La mayoría de campesinos perciben,
cambios marcados en temperaturas y la irregularidad de las precipitaciones. Los
campesinos manifiestan que han tenido que cambiar sus fechas de preparación de terreno y
siembra principalmente. El patrón de precipitaciones ha cambiado y ahora la época crítica
seca sin mayores lluvias se prolonga hasta diciembre. A menudo las lluvias ocurren desde
enero a abril. Se menciona en las comunidades que los cultivos como la quinua, cañihua,
tarwi y papa no completan su ciclo y por lo tanto disminuye la producción.
No existen datos ni mediciones de las tendencias hacia el futuro. Las mediciones que se
tiene con el presente diagnóstico pueden eventualmente servir para establecer puntos de
referencia para medir tendencias hacia el futuro. Los datos están registrados con
referencias de coordenadas UTM, hecho con mediciones de GPS por el equipo de la
consultoría y compartidos con la Autoridad Local del Agua ALA de Ilave-Puno.
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Encontramos por ejemplo cantidades mínimas de 0.1 l/s. en manantiales de la microcuenca
de Huallatiri en Juli y “máximas” de 36 l/s. en la microcuenca de Huacani en Pomata. En
general las comunidades del distrito de Juli cuentan con menores cantidades de agua en las
fuentes y manantiales en la época del estiaje en comparación con las pequeñas cantidades
en otras zonas como Pomata y Zepita (estudio hidrológico de Juli, elaborado por
Pronamachs, año2007).
¾ Las pequeñas irrigaciones que existen en Pomata y Zepita y que forman parte de
esta consultoría, vienen funcionando con caudales desde 6 a 35 litros por segundo
(l/s), con variaciones entre las comunidades de Huacani, Sisipa, Chalacollo, Collini,
Huapaca San Miguel, Ticaraya, Llaquepa y Tambillo del distrito de Pomata, así
como las comunidades de Molino Humacata, Molino Kapía, Illeca Molino, Molino
Camiraya y Ancaruyo Riva del distrito de Zepita. Con estas cantidades en
promedio cada familia podrá regar hasta un máximo de ¼ de hectárea (o un “topo”,
una parcela de 3000 metros cuadrados)
Distrito de Juli - Comunidad de Unión Pucara, pequeños manantiales con prioridad para consumo humano y abrevaderos
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Las pocas cantidades, la disminución de la oferta y el aumenta de la demanda genera o
reflota conflictos entre comunidades y sectores sobre el acceso, derecho y uso de la
disponibilidad existente del agua. Estos conflictos pueden impedir un buen uso entre las
partes e inclusive pérdida de la poca cantidad del agua disponible. (Ver Anexo 01: Aforos
en época de estiaje Noviembre y diciembre).
Las infraestructuras de los sistemas hidráulicos que se ha encontrado tienen tres tipos de
características: rusticas, mejoradas y tecnificadas.
A partir de los años sesenta las instituciones del estado, a veces reforzadas por
cooperaciones internacionales, han trabajado en el ámbito de estudio mejorando los
sistemas rústicos con concreto y construyendo obras de arte. En todas las comunidades o
zonas aledañas encontramos presencia o vestigios de dichas intervenciones de
mejoramientos. La idea principal ha sido (y sigue siendo) evitar pérdidas de agua por
filtraciones, aumentar eficiencias de captación y conducción, mejorar la distribución y
ampliar la frontera agrícola. Esta fue siempre la idea de “modernizar” el riego campesino.
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los vientos. Actualmente con la creciente demanda y la reducción de caudales “la
población crece y el agua disminuye”, la mayoría de comunidades plantean entubar la poca
agua que tienen y hacer riego por aspersión. Sin embargo no es un Cambio fácil, ni
automático. En parte del análisis recogido diversos campesinos dicen “como o qué
tendríamos que hacer para adaptarnos a la nueva forma de riego”.
En su gran mayoría de las infraestructuras existentes, están en desuso por el tiempo de vida
que han transcurrido y otras razones que mencionamos líneas abajo. Por ello que es
necesario realizar la mejora y ampliación de los mismos, pero considerando nuevas
criterios y las condiciones que impone la actual situación critica entre la oferta y demanda
de agua.
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- Estudios de pre-inversión mal hechos e expedientes incompletos, hecho por
personal no calificado, técnicos inexpertos y baratos, a menudo contratados por
municipios con poco manejo responsable del presupuesto participativo y las
partidas de pre-inversión, que resulta en la elaboración de estudios a nivel de
gabinete sin la mayor participación de los usuarios.
Por razones de escasez del agua y la imposibilidad de poder atender a todas las familias
campesinas en sus parcelas y cultivos alimentarias, varias comunidades comienzan a
reorientar las infraestructuras de riego a las zonas de uso comunal, como son las “aynocas”
y a la mantención de pasturas. Este objetivo implica ampliaciones o nuevas infraestructuras
en vez de mejoramiento de las existentes.
Por otro lado se ha encontrado que a menudo las familias campesinas o grupos de usuarios
comienzan a comprar y utilizar tubería de PVC y mangueras de plástico para disminuir
pérdidas de agua en canales y a nivel de su parcela con un trabajo manual sin equipos
costosos de aspersores, tubos, hidrantes, llaves, filtros y desfogues.
Lo que si tiene sentido son los reservorios nocturnos (de 500 a 1000 metros cúbicos) que
almacenen en la noche el poco agua disponible y duplican el caudal en el día, que permite
un mejor manejo, distribución y aplicación en las parcelas.
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El trabajo comunitario de comunidades campesinas en sistemas rústicos y bajo gestión
campesina tiene el sentido de reafirmar y construir los derechos al agua, fortalecer la
participación organizativa, asegurar los aportes de mano de obra y cuotas en dinero.
Aparentemente este sentido se va perdiendo en sistemas mejorados sin mayor participación
en el diseño y la construcción así como la apropiación y decisión campesina.
En los casos del distrito de Juli las infraestructuras en las tres comunidades consideradas en
la lista original son muy pequeñas, conducen muy poca agua, para pocas familias y no
permiten mejoramientos de carácter de proyectos tipo SNIP.
La organización social matriz es la comunidad campesina, sobre ella se han edificado los
nuevos centros poblados rurales de Huallatiri en el distrito de Juli; Huacani, Collini,
Huapaca San Miguel, Ticaraya y Llaquepa en el distrito de Pomata, así como Molino en
Zepita.
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Al interior de las comunidades existen una variedad de organizaciones sociales, quienes
coordinan con las autoridades de la comunidad, como por ejemplo comités especiales,
grupos de productores de engorde de ganado, productores de papa, la organización en
torno a las “aynocas” (tierras comunales de producción), grupos organizados por diferentes
tipos de festividades o fiestas religiosas, y organizaciones de usuarios de agua de riego o de
agua potable.
De acuerdo a la Ley General de Aguas, el Estado está representado por la Autoridad Local
de Aguas, y de acuerdo al D.S. 057-IRH – INRENA los usuarios de riego a nivel de las
comunidades están organizados por los Comités de Riego. Sin embargo no todas los
usuarios de riego en comunidades están organizadas según la estructura formal del Estado,
sino en modalidades locales, por canales o bocatomas compartidas y dependen no del
Estado y la Autoridad Local del Agua sino de la autoridad de la propia comunidad y su
asamblea.
En este contexto las 19 comunidades del ámbito de proyecto, solo tienen sus Comités de
Riego formalizados dentro de la estructura oficial del Estado: Collini, Challacollo–Sisipa,
Llaquepa y Tambillo en el distrito de Pomata; en el distrito de Zepita, Molino Humacata,
Molino Kapía, Illeca Molino y Molino Camiraya. En total 8 comunidades con Comités de
Riego formalizados dentro de la estructura de la administración estatal del agua.
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concertar apoyos de instituciones públicas y proyectos relacionadas con el uso y manejo
del agua.
De las tres zonas solo la Multicomunal “Aymara Marka” de Pomata presenta una vida
activa, vigencia, reconocimiento y legitimidad, con una gestión pro-comunidades de sus
directivos. Las otras dos Multicomunales, “San Carlos” de Juli y “Juan Velasco Alvarado”
de Zepita, han perdido presencia activa, vigencia organizativa y reconocimiento como
organización social-económico-cultural a favor del desarrollo local de las comunidades
campesinas y el territorio. La influencia y cierta competitividad del rol y presencia de los
Municipios, así como su papel e enfoque político de los Alcaldes, juega un rol importante
en el reconocimiento de las Multicomunales. La calidad y rol pro-activa del liderazgo del
Presidente y de los otros directivos juega un rol preponderarte. Considerando el papel de la
Multicomunal de Pomata, podemos concluir que una organización y articulación de las
comunidades campesinas es muy importante para la interlocución y movilización de las
iniciativas del desarrollo local, defensa de los intereses campesinas y de las comunidades,
y la vigencia de la identidad y cultura Aymara.
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cuanto al uso y manejo del agua prevalece sin embargo una visión muy asistencialista,
sectorial, de baja calidad, capacidad y efectividad técnica, sin estrategias y planificaciones
de recursos naturales, ambientales y territoriales. Este escenario y espacio de
gobernabilidad requería bastante fortalecimiento y desarrollo en el tema de gestión
territorial, recursos naturales, ambientales y en particular el agua. Los Municipios priorizan
los temas y obras de agua potable y en menor grado la construcción de pequeños canales y
obras de riego, aunque a menudo con calidad técnica y de gestión social dudosa.
Los derechos del agua son el resultado de una construcción social histórica y existen
múltiples formas y reglas al respecto. El derecho local e interno dentro de la comunidad
(consuetudinario, formalizado, combinado o no) se sustenta en la legitimidad local social.
Los derechos entre diferentes comunidades o grupos de usuarios que comparten los
mismos fuentes y microcuenca puede ser de carácter consuetudinario (aquí son la mayoría
de los casos) o formalizado por la autoridad estatal local con derechos registrados dentro
de la administración oficial.
Para mantener los derechos registrados, los Comités de Riego deben cumplir múltiples
requisitos y estar al tanto con sus pagos de tarifas (parte va al Estado, parte va a la Junta de
Usuarios y Comisiones de regantes y parte debe regresar a las organizaciones de regantes
locales para su gestión y mantenimiento de las infraestructuras). La mayoría nunca
regularizó su registro o permisos y no tiene un estatus de Comité de Riego formalizado.
Los dos modalidades de acceso al agua mencionadas se presentan en las comunidades del
diagnóstico de la siguiente manera: los que tienen sus licencias formales del uso de agua,
son las comunidades de Challacollo, Collini, Llaquepa y Tambillo en Pomata; así como las
comunidades de Molino Humacata, Molino Kapía, Illeca Molino y Molino Camiraya en
Zepita. El resto de comunidades no cuentan con licencia formal de uso de agua.
Los Comités de Riego, dentro de la estructura administrativa formal, tampoco son tan
diferentes al resto y no quiere decir, que implícitamente se amparan al derecho
consuetudinario. Hacia fuera son formales y hacia adentro consuetudinario, lo que refleja
el manejo de una normatividad del estilo y manejo del pluralismo legal. La mayoría de las
familias de las comunidades desconocen las normas legales oficiales sobre los reglamentos
de uso y la gestión del agua, pero sienten que si les pueden afectar, limitar e imponer
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normas. En su mayoría utilizan o adoptan las normas oficiales para estar reconocidos en el
sector público o cuando buscan asegurar su acceso al agua en conflicto con otros usuarios.
En caso que las comunidades se sienten suficientes fuertes en su acceso derecho y uso
tradicional del agua no buscan ninguna autorización oficial, y tratan de mantener la
administración pública fuera de su propio dominio normativo y uso cotidiano. Sin embargo
esta actitud cambia cuando son obligados de ponerse “a derecho” en casos de tener que
realizar trámites u obtener beneficios de algún u otro proyecto de inversión o
intervenciones institucionales que operan con normatividad estatal.
Por ejemplo, entre las comunidades de Molino Humacata y Molino Kapía, tenían un
conflicto desde hace cerca de 20 años, por el uso del agua del río Koncuhumani, en virtud
a que la comunidad de Humacata tiene su toma del margen izquierdo, mientras la
comunidad de Kapía tiene su toma en el margen derecho. Este conflicto estaba en dos
instancias, uno en el poder judicial y el otro ante la Autoridad Local de Agua y Junta de
Usuarios del Distrito de Riego Ilave – Puno. El arreglo formal no prosperó y finalmente las
comunidades encontraron un arreglo poco común: la compensación del sentido de
desequilibrio entre las partes con el pago de una cantidad de dinero, que es reconocido
como arreglo definitivo para hoy y las próximas generaciones (acta firmada a nivel local).
Mientras que las partes quedan allí como vecinos y utilizan fuentes comunes este arreglo es
más sólido y legitimado que un juicio formal o una resolución oficial de la autoridad del
agua.
La autoridad Local del Agua, ALA, exige a las Comunidades que solicitan permiso oficial
para los estudios y perfiles de esta consultoría, pero como pocas comunidades están
registradas con licencias de agua, y regularizadas como organizaciones formales de Comité
de Riego, o regularizadas en cuanto a los pagos de tarifas, la ALA requiere todo un proceso
de regularizaciones, gestiones, tramites y papeleo. Además las ideas de mejoramiento del
riego implica en muchas casos la determinación y autorización de los derechos de agua, o
cambios al respecto, inclusive el cambio de uso. Todo ello implica trámites de permisos, a
veces nuevas arreglos entre comunidades vecinas, para lo cual la ALA requiere
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inspecciones y verificaciones, así como un trabajo de formalización de acuerdos,
decisiones y disposiciones en el campo y en oficina.
La contaminación creciente por residuos sólidos en el área rural y sobre todo en los centros
poblados menores y aún más en las ciudades como Zepita, Pomata y Juli.
Estas ciudades arrojan también las aguas servidas sin mayor tratamiento al Lago, ríos o
quebradas. Los centros poblados menores rurales hacen lo mismo, afectando cuerpos de
agua menores. El caso de Llaquepa donde existen alrededor de 60 mini camales caseros
que benefician porcinos para el mercado regional y fuera de ella, es patético. Igualmente la
matanza de ovinos en Sisipa. En estos lugares en el campo arrojan sangre, restos en los
canales y acequias, lavan las vísceras en las aguas de rio, contaminándolas con residuos
fecales y acrecientan enfermedades y parasitosis en el ganado. Solo en Llaquépa son
alrededor de 250 familias directamente afectados. En Zepita, Pomata y Juli los centros
poblados contaminan los ríos con residuos sólidos, donde su ganado no puede beber el
agua y gastan mucho dinero en las dosificaciones para controlar parásitos. En Sisipa hay
por lo menos 60 familias afectadas, lo que genera un deterioro alarmante en las
condiciones de salud humana y una mayor presión a los manantiales de agua de buena
calidad lo que se nota principalmente en las zonas de mayor urbanización. En general han
aumentado la presencia de enfermedades en humanos y la población infantil, relacionadas
al agua, como diarreas y otras. Esta tendencia es creciente y va impactar aún más en el
futuro.
En las mismas comunidades ocurren los mismos fenómenos. Aparentemente menos visible
y sin atención. Las aguas servidas van al campo, los ríos, los canales de riego, las acequias,
igual que la basura. En la medida que aumentan también los sistemas de agua potable,
normalmente sin ninguna atención al saneamiento, estos problemas en la salud humana y
calidad ambiental y del hábitat crecen. La población rechaza hoy en día las letrinas que no
se adecuan a su vida, condiciones sociales y de seguridad. Hoy exige el derecho de ser
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atendidos también con un buen saneamiento con baños y desagües de calidad. Esta nueva
situación comienza a poner el saneamiento y el tratamiento a las aguas arriba en las
agendas locales.
La actividad económica principal familiar en las comunidades campesinas es: por un lado
la producción agrícola de papa, haba, cebada de grano, quinua en menor escala, y el
engorde artesanal de ganado. La producción obtenida de los cultivos es aún deficitaria para
abastecer la demanda de autoconsumo de subsidencia; muy a pesar de ello existe la venta
de haba verde y papa en los mercados de Bolivia y Arequipa. Por otro lado, la producción
pecuaria está basada en la crianza de vacunos de engorde, la recría de toretes para tracción
(yunta de arado), ovinos, alpacas y llamas, que son el principal sustento económico
monetario de las familias; además. Un gran porcentaje de los miembros de la familia
campesina en comunidades se dedica a una actividad complementaria (trabajos temporales
en la costa peruana o comercio de mercancías en la frontera que se conoce como el
comercio informal fronterizo).
Resalta que la producción agrícola es cada vez más el resultado y fruto de las lluvias
temporales, debido a que las pocas infraestructuras de riego construidas están deterioradas
y/o han colapsado, que conlleva a la disminución de la producción agrícola y bajos índices
de productividad, ello asociado al inminente alza del costo de vida ahonda la condición
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precaria de vida de la población en la zona. Esto se agrava más con la indiferencia de las
autoridades locales y nacionales para revertir tal situación. Predomina el modelo de
desarrollo neo-liberal y solo orientado al mercado nacional y de exportación, donde no
caben los sistemas de vida de subsistencia en la zona andina. En este modelo el campo
andino y la producción de subsistencia no es considerado rentable y viable, olvidándose
que de esta producción se asegura gran parte de la seguridad alimentaria local, regional y
hasta nacional. Las autoridades elegidas usualmente se dedican a trabajar en torno a un
planteamiento político de corto plazo e de interés personal, ajeno a las verdaderas
necesidades colectivas para mejorar la calidad de vida de la población. Lo que hace falta,
es una visión compartida de futuro del territorio, la gestión de los recursos naturales y el
ambiente por parte de las poblaciones mismas, sus instituciones y de sus autoridades
locales, regionales y nacionales.
La producción agrícola
Como se puede apreciar del cuadro que antecede, los niveles de producción no son muy
altos, en comparación con los niveles de producción de los mismos productos en la costa
que son casi al triple. Los cultivos andinos son extensivos y de diversas variedades
adaptadas a los pisos ecológicos presentes en las comunidades (zonas de pampa, laderas,
quebradas y otros).
Costo de venta
Nº de Rendimiento por
Especie promedio por
cabeza animal de las carnes
animal vivo S/.
Vacuno 14,700 carne 150.00kg. 800.00
Ovino 19,500 carne 10.00kg. 60.00
Llama 1,300 carne 40.00kg. 150.00
Burros 8,200 Global Global 120.00
Porcino 7,110 Global Global 80.00
Gallinas 5,220 Global Global 10.00
Cuyes 440 Global Global 5.00
Fuente: Consolidado de los talleres de diagnóstico participativo comunal; elaboración propia.
La biodiversidad
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Familia Nombre científico Nombre común
Lepidium chichicara Chichicara
Oxalidaceae Oxalis bisfracta K’ita apilla
Oxalis corniculata Apharu oqa
Urticaceae Urtica dioica Ortiga – itapallu
Solanum curtilobum Papa luki
Solanaceae Solanum tuberosum Papa dulce
Solanum juzsepsuki Papa amarga
Oxiladaceae Oxalis nubigena walp Pampa Oca
Chenopodium quinuaa will Quinua
Chenopodiaceae Chenopodium pallidicaule aellen Cañihua
Chenopodium sp. Paicco
Cactaceae Echinopsis maximiliana herdex. Sankayu
Arbustivas y arbóreas
Asteraceae Baccharis incarum Thola
Baccharis genistelloides Quimsa cuchu
Lamiaceae Satureje boliviana Briq. Muña
Asteraceae Franzeria arborescens Altamisa
Polemoniaceae Cantua spp Cantuta
Myrtaceae Eucalyptus globulus Eucalipto
Crupresaceae Cupressus macrocarpa Pino cipres
Rhamnaceae Colletia spinosissina Lloq’e lloq’e
Rosaceae Polylepis incana HBK. Queñua
Fuente: Elaboración propia, diagnóstico de campo
Las ideas y conceptos no se han perdido por completo, pero ya no se evidencian como
antes. Por ejemplo. La Pachamama (madre tierra) cada año, cada ciclo natural, es
concebido y fecundada por el Sol, y pare un nuevo Pacha. La cultura andina, que es la
cultura de un mundo vivo y vivificante, late al ritmo de los ciclos cósmicos y de los ciclos
telúricos que es el ritmo de la vida; su tiempo, por tanto es cíclico. Por lo tanto, las
ceremonias del calendario ritual andino son momentos de conversación íntima con tales
ciclos. En la cosmovisión andina el énfasis está en el de “criar la viada” en forma armónico
y por ejemplo el chaku, una modalidad de caza, pesca y recolección andina, es una refinada
manera de contribuir a la armonía y un cierto equilibrio de la “naturaleza” a la vez que se
satisface las necesidades de la comunidad humana en alimentos y materiales. Se trata de
una forma de raleo o de poda que favorece el rebrote vigoroso de la vida. Asimismo, la
agricultura y el pastoreo son también actividades rituales en los Andes. Se trata de un criar
y dejarse criar lleno de cariño. A través de las ceremonias relacionadas a la crianza de
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cultivos, animales, la tierra, el agua y la naturaleza, la comunidad humana asume
directamente el compromiso de contribuir anualmente a la renovación de la vida de una
parte de la naturaleza, de contribuir al renacer de la vida cada año. Entonces la agricultura
y el pastoreo no son meras producciones agropecuarias y no son excluyentes entre sí. Estas
concepciones para el mundo moderno vienen ser prácticas de las sociedades de la
antigüedad y obsoletas, son posturas culturalistas o “indigenistas” que ya no tienen
vigencia para la sociedad mayor, dicen que vivimos en un mundo globalizante y habrá que
actuar como tal. Es un choque de culturas, paradigmas y visiones de vida y desarrollo,
claramente evidenciado en las comunidades campesinas del estudio.
Sin embargo, constatamos con claridad la pérdida de estos principios que conllevan a una
vida socio-económica cada vez menos armoniosa y equilibrada en las comunidades y que
agravada por la situación de pobreza y exclusión de la dinámica económica y desarrollo del
país, parece muy difícil de cambiar. Sin embargo las exigencias de una mejor gestión
compartida del agua podría ayudar en recuperar valores y aspectos culturas en proceso de
desaparición, según algunas opiniones en el campo y experiencias de otros lugares.
Sin embargo todavía las familias campesinas realicen las diferentes fiestas tradicionales y
religiosas a nivel familiar, comunal y en el ámbito del distrito o la provincia; en estos
acontecimientos se organizan según las reglas y costumbres, bailan las danzas
costumbristas y pasan las responsabilidades y compromisos al siguiente año. En su
mayoría son fiestas ligadas a la producción y vida rural, combinado con las referencias
religiosas (carnavales, fiestas patronales, todos los santos, etc.), aunque no en todas las son
comunidades vigorizan así la cultura alto-andina y costumbres aymaras.
Otro ejemplo es el cerro o volcán Khapía representa para las comunidades de su entorno,
un ser supremo que tiene poder, por ello que llegan a adorar desde diferentes sitios del sur
del país y de La Paz –Bolivia. En realidad es una zona natural- ecológico –místico, que en
aymara le llaman muy cariñosamente “Auki Khapía y Mama Quta Warawarani” (varón y
mujer) que es la dualidad intrínseca generadora de la vida y fecundadora del don del agua.
Es una zona aún no difundida para la atención del turismo vivencial – comunitario, que en
lo futuro será un potencial muy especial del turismo rural de la zona sur de Puno.
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tradicionales, los ofrecimientos y ofrendas a los deidades los pagos a la Pachamama vía los
“Pakus”, etc.; en segundo lugar recurren a los establecimientos de salud donde son
atendidos por personal profesional, al menos en las ciudades mayores por médicos,
odontólogos, obstetras, enfermeras y técnicos, en el ámbito rural de las comunidades en
postas de salud de atención básica y de primeros auxilios. En el ámbito del proyecto
existen 5 puestos de salud.
Existe aún déficit del servicio de electricidad en muchos hogares a nivel de las
comunidades, a pesar que existen tendidos de redes primarios; el problema radica en la
instalación de las redes secundarias y las conexiones a los domicilios de cada familia.
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TERCERA PARTE:
III. CONCLUSIONES
En esta parte sintetizamos las principales conclusiones del diagnóstico, que sirven para la
discusión con las mismas comunidades campesinas, y otros actores institucionales
involucrados. El proceso de planificación y elaboración de perfiles de pequeños proyectos
de esta consultoría se base en gran parte en estos resultados. A nuestro juicio, los hallazgos
del diagnóstico sirven y obligan también a reflexionar sobre nuevos enfoques, políticas y
estrategias en relación a la gestión, uso, manejo del agua y la gestión integrada por
cuencas.
¾ La mayoría de las fuentes de agua son las manantiales u ojos de agua que son
captados de manera directa o aguas abajo en riachuelos o quebradas. Los manantiales
hacen brotar a la superficie el agua de las lluvias infiltradas y almacenadas en las
cabeceras de cuencas y microcuencas. Esta cantidad captada de las lluvias es poca
porque las cabeceras de cuenca están cada vez mas degradadas y la disponibilidad de
agua en la época de estiaje en las comunidades es muy limitada (ojos de agua muy
pequeños de 0.4 a 0.7 litros por segundo y otros entre 5 a 35 litros por segundo).
¾ La tendencia parece ser a la baja, considerando que los procesos de una eventual
recuperación de las partes altas de las cuencas demorarían varias décadas, las
variaciones en las precipitaciones por efectos del cambio climático, el posible
aumento de conflictos a partir de atajo o apropiación de aguas en las partes altas, y la
baja capacidad organizativa de las comunidades para una diferente y nueva gestión
territorial e intercomunal con enfoque de cuenca que no se puede vislumbrar todavía,
y tampoco es promovido por el Estado y los Gobiernos locales.
¾ Las comunidades con manantiales de agua menor a 5 litros por segundo en época de
estiaje no podrán considerar mucho en relación al riego, más bien serviría para agua
potable, uso doméstico y abrevaderos de ganado.
¾ Considerando que las infraestructuras de riego, por el transcurrir del tiempo muchas
de ellas han colapsado, que imposibilitan el normal funcionamiento de los sistemas
de riego; A menudo el deterioro es causado por deficiencias en la operación y el
mantenimiento de los sistemas de riego, lo que refleja debilidades en las
organizaciones de regantes, fragilidad en los arreglos sociales para la distribución,
conflictos entre comunidades sobre el acceso a fuentes de agua, la pérdida de
liderazgos adecuados y disminución de la vigencia de la cultura aymara en relación a
la gestión de los recursos naturales y el territorio con visión de cuenca. También es el
resultado de intervenciones de diseño y construcción externo de dudosa calidad y
criterios ingenieriles que no se adecuan a la gestión campesina y sus prioridades.
¾ Una creciente parcelación hace el manejo de los sistemas de riego bajo gravedad más
difícil porque los turnos se prolongan y la cantidad de agua disminuye; los
campesinos ven como solución un cambio de tecnología pero desconocen las
condiciones e implicancias que requieren estos cambios.
¾ Los reservorios nocturnos para la regulación del agua de riego en el día son
alternativas interesantes, siempre y cuando, que se integran en la dinámica local de
distribución y derechos, así como consideran las adecuaciones o re-organización de
los mismos.
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¾ El crecimiento acelerado de la población rural y de centros poblados en esta ultima
década, hace que se tome decisiones de cambio en el uso, la prioridad ahora es:
Consumo doméstico (muchos manantiales antes era para riego, hoy son para agua
potable de los centros poblados o zonas a con alto crecimiento), luego la prioridad es
agua para el ganado (abrevaderos), para la construcción de casas, para procesar
productos, como la tunta, luego el riego, en ultimo lugar regar pasturas naturales o
totorales (caso de Huacani, Illeca y Batalla).
¾ Las demandas para uso múltiple rural y urbano crecen mientras la oferta se estanca.
Una nueva política y gestión es urgente y necesario promover e impulsar.
La presión sobre las aguas de calidad se ha acrecentado, los ríos están contaminados
y los centros urbanos y varios centros poblados menores demandan agua de calidad y
utilizan los manantiales de las comunidades, no compensan ningún servicio
ambiental o de protección de la cuenca o del mismo manantial. Este hecho confirma
la necesidad de un nuevo paradigma de gestión integrada de los recursos hídricos en
cuencas.
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