EL PASTORCITO MENTIROSO
Narrador: Había una vez un pastorcito que estaba sentado en la clina, aburrido cuidando las
ovejas.
El joven decidió engañar a los lugareños que estaban trabajando en el campo para divertirse.
El pastorcito respiro profundamente y grito.
Pastorcito: ¡Lobo! ¡Lobo! ¡El lobo está atacando las ovejas!
Narrador: Los campesinos corrieron hasta la colina para ayudarlo al muchacho a espantar al
lobo pero cuando llegaron a la cima de la colina no había ningún lobo. El joven pastorcito se rio
al ver sus rostros enojados.
Pastorcito: ¡Jajaja! ¡Jajajaj!
Aldeanos: No grites muchacho cuando no hay lobo dijeron los aldeanos quejándose y
volvieron a sus labores.
Narrador: Más tarde el pastorcito estaba aburrido nuevamente y grito otra vez.
Pastorcito: ¡Lobo! ¡Lobo! ¡El lobo está atacando las ovejas!
Narrador: Divirtiéndose con sus travesuras vio como los aldeanos corrieron hasta la colina
para ayudarles y espantar el lobo.
Los aldeanos estaban furiosos, uno de ellos le dijo al pastorcito.
Aldeanos: Llámanos cuando suceda algo malo ¡no grites lobo! Cuando no hay ningún lobo.
Narrador: Mientras el travieso pastorcito hacia bromas a los aldeanos, el verdadero lobo
estaba observándolos desde el bosque, cuando el muchacho vio al lobo estaba tan asustado
que no podía decir ninguna palabra, asustado el pastorcito trepo a un árbol y grito tan fuerte
como pudo.
Pastorcito: ¡Lobo! ¡Lobo!
Narrador: Pero los aldeanos creyeron que los estaba engañando nuevamente y no fueron, al
atardecer el joven descendió del árbol y bajo la colina, corriendo hacia los aldeanos.
Pastorcito: ¡Había lobo de verdad! Les grite ¡lobo! ¡lobo! Porque no vinieron.
Narrador: Uno de ellos dijo:
Aldeano: Fuimos cuando nos llamaste, pero nos engañaste dos veces, nadie cree a un
mentiroso ¡Aun cuando dice la verdad!
Narrador: Este lobo era en realidad vegetariano así que no se comió una sola oveja.
Solo quería darle una lección a este travieso pastorcito y hacerse un lindo jersey de lana.
Moraleja: EN BOCA DE MENTIROSO LA VERDAD SE HACE DUDOSA.