REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA
UNIVERSIDAD RAFAEL URDANETA
VICERECTORADO ACÁDEMICO
FACULTAD DE CIENCIAS POLÍTICAS, ADMINISTRATIVAS Y SOCIALES
ESCUELA DE DERECHO
EL DERECHO A LA LIBERTAD ECONÓMICA
FRENTE AL CONTROL CAMBIARIO ESTABLECIDO
EN LA REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA
“Trabajo Especial de Grado para optar al Título de Abogado”
Paola Patricia León Oberto
C.I. No 18.426.717
Paola Vanessa Urdaneta Matos
C.I. No 18.703.794
Tutor Académico:
Abogado José Alexy Farías
Maracaibo, Octubre de 2014
“EL DERECHO A LA LIBERTAD ECONÓMICA
FRENTE AL CONTROL CAMBIARIO ESTABLECIDO
EN LA REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA”
Trabajo de Grado para optar
al título de Abogado.
Paola Patricia León Oberto
C.I. No 18.426.717
Paola Vanessa Urdaneta Matos
C.I. No 18.703.794
ii
DEDICATORI A
Primeramente a Dios, sin ti nada hubiese sido posible.
A mi virgen de la milagrosa, quien con su gracia divina siempre me acompaño
en este camino.
A mis padres, seres maravillosos y únicos en mi vida, por su apoyo
incondicional, su amor desmedido y su entrega total para poder materializar este
sueño.
A mi hermano, quien con su sonrisa y sublime amor, transformaba un
momento de estrés en miles de sonrisas.
A mi ángel protector, mi ejemplo de fortaleza infinita (mi numita), quien desde
el cielo camino a mi lado cada día guiando mis pasos para nunca dejarme caer.
A mis abuelos, quienes con su sabiduría y experiencias de vida me enseñaron
a interpretar la vida a través de sus consejos.
A Paola, mi hermana, mejor amiga y compañera de tesis, por trabajar
arduamente de la mano conmigo y siempre confiar en mí.
A mi tutor José Alexy Farías, quien con su cariño, apoyo y confianza creyó en
mí.
Paola Patricia León Oberto
iii
D E D IC AT O R I A
Primeramente…
A dios, quien con su infinito amor me guio por el camino del bien, dándome la
fuerza para seguir adelante y no desmayar ante los problemas que se suscitaron,
enseñándome a encarar las adversidades sin perder la dignidad y la fe en el intento.
A la virgen, por escuchar mis anhelos e intervenir de modo maravilloso en este
largo camino.
A mi madre, por tu comprensión, verdadero amor, cuidados, sacrificios y
entrega en cada momento de mi vida. Para ti mi mayor reconocimiento por este
transitar.
A mi padre, mi superhéroe por ser el primer cimiento para la construcción de
mi vida profesional y por vivir nuestro amor en el espacio, sentirlo en el corazón y
consumirlo en nuestras almas.
A mi hermano, por ser la alegría y calidez en medio de las largas horas de
investigación. Sin ti, este logro no hubiese sido tan gratificante.
iv
A Paola, por contar siempre con tu compañía en las alegrías y entusiasmo al
realizar un trabajo de investigación, compresión en mis días grises y entrega
incondicional en este período tan importante en mi vida
A mi tutor, por su comprensión e interés por el trabajo impartido a lo largo de
este camino. Y sobre todo por ser un maestro que me enseño más de la vida que
definiciones.
Paola Vanessa Urdaneta Matos
v
AGRADECIMIENTO
Hoy es un día especial, único e irrepetible en mi vida, ya que trae consigo un
largo camino lleno de anécdotas, aprendizajes, angustias, alegrías, desvelos,
experiencias hermosas y un sinfín de momentos que nunca olvidare, así como
personas que colaboraron e hicieron de este sueño algo posible.
Agradezco…
A Dios, ser maravilloso por darme la oportunidad de vivir y recorrer este
extraordinario camino, gracias por bendecirme para llegar hasta donde he llegado y
demostrarme que con fe todo es posible.
A mi virgen de la milagrosa, quien con su pureza y amor, correspondió a cada
una de mis oraciones, iluminando este arduo transitar.
A mis padres, por su amor incondicional y entrega total, quienes siempre
estuvieron a mi lado llenando cada instante de consejos sabios, enseñándome que
ante cualquier adversidad debía perseverar para lograr cada meta trazada, por ser
mi ejemplo de unión y perseverancia, por cada esfuerzo realizado, por su confianza
plena y por celebrar mis triunfos e impulsar mis caídas, ustedes son mi mayor
motivación.
vi
A mi hermano, ser de luz en mi vida, quien con su amor inigualable e
indescriptible llenó cada momento de sonrisas, palabras alentadoras, consejos,
transformando las angustias y desvelos en alegrías, gracias por inspirarme cada día
a ser mejor persona, por darle color a mi vida y por siempre estar a mi lado.
A mi ángel (mi numita), que aunque físicamente no estás a mi lado, sé que
nunca abandonaste mi camino, gracias por guiar mis pasos y enseñarme que la
perseverancia no tiene límites cuando quieres alcanzar algo, a ti, este
reconocimiento donde quiera que estés.
A mis abuelos, quienes con su escuela de vida impulsaron mi desarrollo
integral, gracias por sus consejos, sus oraciones, y su amor infinito.
A Paola, mi hermana, mejor amiga y compañera de tesis, por su cariño y apoyo
incondicional, por tantas noches de desvelos que se transformaban en esfuerzo y a
la vez en recompensas, gracias por cada momento compartido, el camino no fue
fácil pero juntas supimos derrumbar cualquier obstáculo y librar cada batalla para
así alcanzar esta meta y hacerla posible. Infinitas gracias por siempre estar, ser mi
consejera más acertada y enseñarme el verdadero valor de la amistad.
A mi tutor José Alexy Farías, por creer en este trabajo de investigación y en mi
capacidad para lograrlo, por su amistad, su dedicación, su entrega, su apoyo
vii
absoluto, su confianza, sus consejos, por los conocimientos brindados, por cada
momento que aunque parecían de angustias se convertían en sonrisas, gracias por
enseñarme que con esfuerzo y perseverancia el aprendizaje sabe a gloria.
A mis profesores, por el aprendizaje obtenido a través de sus conocimientos
impartidos, sin ustedes este logro no hubiese sido posible. En especial, al profesor
David Gómez, por enseñarme la verdadera esencia de mi carrera y al profesor
Edwin Paradas, gracias por su amistad, confianza y brindarme la oportunidad de
entender que el que persevera alcanza.
A Douglas, por todo el apoyo brindado y el cariño demostrado, gracias por ser
incondicional.
A Iraiza,
A lexy, por cada una de sus atenciones, por su cariño y su capacidad única
para escucharme.
A todos mis familiares, amigos y de todas aquellas personas que se
convirtieron en mis maestros de vida y dejaron un aprendizaje valioso en mí.
Paola Patricia León Oberto
viii
AGRADECIMIENTO
Al finalizar esta etapa profesional y personal tan importante, puedo reiterar lo
que muchas veces me murmuraron los sabios de la vida, que los sacrificios siempre
tienen una recompensa invaluable en el ser. Las tantas emociones vividas, noches
que finalizaban con el sol, alegrías expresadas en una sonrisa, angustias que
finalizaban con la entrega de un proyecto, el cansancio exigido para llegar a tiempo
al salón de clases; hoy resumidas en la culminación de esta experiencia. Quiero
hacer un reconocimiento especial a todas aquellas personas que intervinieron en
este proceso y resaltar que a su lado, la vida tiene un dulce sabor a éxito.
A Dios, por ser mi fuente de energía cuando más lo necesito, por mostrarme
el camino del bien y manifestarme una magia especial que solo tú y yo entendemos.
A la virgen, por siempre interceder por mí ante Dios, escuchando mis sueños
y otorgándole realidad.
A mi madre, por ser la fuerza del amor en mi vida, por impulsarme cada día a
ser mejor persona. Por concederme una palabra sabia y oportuna, siendo mi
ejemplo y mi fortaleza en todo momento, gracias por caminar a mi lado y hacer de
ix
este proyecto una hermosa realidad. Madre mis logros también son los tuyos.
A mi padre, por protegerme desde el cielo y guiar mis pasos, dejando en mis
recuerdos la perseverancia y las ansias de ser mejor cada día. Gracias por
transformarte de papa en mi gran ángel guardián. Hoy puedo decir con alegría y
entusiasmo que te he cumplido mi Superhéroe y mi logro también es para ti.
A mi hermano, por su paciencia y entrega cada día, enseñándome a descubrir
una sonrisa ante cada momento de adversidad. Gracias por transformar mi vida con
tu presencia, mi pequeño gran amor.
A mi abuela y tías, por apoyarme e impulsarme con su sabiduría y experiencia
a visualizar el objetivo más no el obstáculo. Por su amor, confianza y reconocimiento
a la perseverancia y esfuerzo empeñados a lo largo de estos años.
A tío Alexis, quien con su paciencia consideró siempre el tiempo que necesite
ausentarme, permitiéndome alcanzar este sueño acoplado al trabajo diario
enmarcados en la disciplina y comunicación.
A paola, mi hermana, mejor amiga y colega por caminar juntas este largo
proceso de aprendizaje lleno de experiencias caracterizadas en alegrías, tristezas,
angustias, satisfacción y responsabilidad. Gracias por siempre escuchar mis dudas
e impulsarme en mis convicciones y fortalezas. Amiga, contigo el transcurso
x
de nuestra carrera fue mucho más fácil recorrer.
A mi tutor, José Alexy Farías, por colocar su voto de confianza en el presente
trabajo de investigación, por las horas de asesoría en donde compartíamos
anécdotas y experiencias de este proceso y brindarme entre sonrisas y angustias la
confianza para creer en mi potencial. Por los conocimientos óptimos para darle un
punto final a esta satisfactoria investigación.
A mi profesor David Gómez, por todos los conocimientos impartidos y por ser
el motor que despertó mi vocación al derecho.
Agradezco a todos aquellos familiares, profesores y amigos que de forma
directa e indirecta, me apoyaron a lograr mis sueños con su motivación, otorgando
siempre una mano amiga.
Paola Vanessa Urdaneta Matos
xi
ÍNDICE GENERAL
Pág.
DEDICATORIA ...................................................................................................... iii
AGRADECIMIENTO .............................................................................................. vi
ÍNDICE GENERAL ................................................................................................xii
ÍNDICE DE CUADROS ..........................................................................................xv
ÍNDICE DE TABLAS.............................................................................................xvi
RESUMEN .......................................................................................................... xvii
INTRODUCCIÓN .................................................................................................... 1
CAPÍTULO I
FUNDAMENTACIÓN
Planteamiento y Formulación del Problema ........................................................ 5
Objetivos de la Investigación ............................................................................. 10
Objetivo General..........................................................................................10
Objetivos Específicos ..................................................................................11
Justificación de la Investigación......................................................................... 11
Delimitación de la Investigación......................................................................... 13
CAPITULO II
MARCO TEÓRICO
Antecedentes de la Investigación ...................................................................... 14
Bases Teóricas .................................................................................................. 20
La Libertad Económica ................................................................................20
La Libertad Económica como Modelo Constitucional Económico ...............39
Principio de Corresponsabilidad del Estado ................................................41
Principios del Sistema Económico venezolano ...........................................43
La Regulación del Sistema Financiero Nacional .........................................44
Plan de la Patria, Segundo Plan Socialista de Desarrollo Económico y Social
de la Nación, 2013-2019 .............................................................................50
Gran Objetivo Histórico N° 1 .....................................................................51
Gran Objetivo Histórico N° 2 .....................................................................51
Control Cambiario........................................................................................54
Características del Control Cambiario .................................................59
xii
Sujetos del Sistema Cambiario............................................................60
Objeto del Sistema Cambiario .............................................................60
Tipos de Control Cambiario .................................................................60
Oferta y Demanda de Divisas ..............................................................64
Mercado de Divisas .............................................................................65
Tipos de Mercado de Divisas ..............................................................66
Ventajas del Control Cambiario ...........................................................67
Desventajas del Control Cambiario .....................................................68
Centro Nacional de Comercio Exterior (CENCOEX) ...................................68
Corporación Venezolana de Comercio Exterior ...........................................70
Sistema Complementario de Administración de Divisas (SICAD) ...............71
Sistema Cambiario Alternativo de Divisas (SICAD II) ..................................73
Ventajas del Sistema Cambiario Alternativo de Divisas (SICAD II).............75
Bases legales .................................................................................................... 76
Constitución de la República Bolivariana de Venezuela .............................. 77
Sistema monetario nacional ................................................................80
Coordinación macroeconómica ...........................................................81
Declaración Universal de Derechos Humanos ............................................82
Ley del Banco Central de Venezuela ..........................................................82
Decreto con Rango, Valor y Fuerza de Ley del Régimen Cambiario y sus
Ilícitos ..........................................................................................................88
Decreto N° 903, mediante el cual se ordena la supresión de la Comisión de
Administración de Divisas (CADIVI), (Gaceta Oficial Nº 40.393 del 14 de
abril de 2014)...............................................................................................96
Decreto con Rango, Valor y Fuerza de la Ley del Centro Nacional de
Comercio Exterior y de la Corporación Venezolana de Comercio Exterior.
................................................................................................................. 108
Competencias .................................................................................. 109
Funciones ......................................................................................... 110
Corporación Venezolana de Comercio Exterior ........................................ 111
Convenios del Sistema Complementario de Administración de Divisas
(SICAD) .................................................................................................... 112
Convenio Cambiario Nº 14 ............................................................... 112
Convenio Cambiario N° 20 ............................................................... 114
Convenio Cambiario Nº 23 ............................................................... 116
Convenio Cambiario Nº 25 ............................................................... 119
Convenio Cambiario Nº 26 ............................................................... 121
Convenio Cambiario Nº 29 ............................................................... 125
xiii
Resoluciones del Sistema Complementario de Administración de Divisas
(SICAD) .................................................................................................... 126
Resolución N° 13-03-01, Reforma Parcial de la Resolución N° 13-02-
01 relativa a las cuentas en moneda extranjera en el Sistema
Financiero Nacional .......................................................................... 126
Resolución N° 13-07-01, Normas Generales del Sistema
Complementario de Administración de Divisas (SICAD) .................. 131
Resolución N° 12-09-01, Normas que regirán las cuentas en moneda
extranjera en el Sistema Financiero Nacional .................................. 135
Convenios del Sistema Cambiario Alternativo de Divisas (SICAD II) ....... 139
Convenio Cambiario Nº 27 ............................................................... 139
Convenio Cambiario N° 28 ............................................................... 144
Resolución del Sistema Cambiario Alternativo de Divisas (SICADII)........ 147
Resolución N° 14-03-01 ................................................................... 147
Bases Jurisprudenciales .................................................................................. 149
CAPÍTULO III
MARCO METODÓLOGICO
Tipo de investigación ....................................................................................... 155
Diseño de la Investigación ............................................................................... 159
Fuentes de Información ................................................................................... 160
Técnicas de Recolección de la Información..................................................... 161
Plan de Análisis de la Información ................................................................... 162
CAPÍTULO IV
ANALISIS DE LOS RESULTADOS
Describir el Ordenamiento Jurídico sobre el Control Cambiario establecido
en la República Bolivariana de Venezuela ............................................... 165
Explicar el ejercicio de la legitimidad del control cambiario establecido en la
República Bolivariana de Venezuela frente al derecho a la libertad
económica ................................................................................................ 195
Determinar el impacto del control cambiario en las personas jurídicas
respecto a la competitividad del Estado ................................................... 214
CONCLUSIONES ............................................................................................... 230
RECOMENDACIONES ....................................................................................... 238
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS ................................................................... 240
xiv
Í N D I C E D E C U AD R O S
Pág.
Cuadro 1 Asignación de divisas según destino (2014) ..........................................73
Cuadro 2 Sistema Cambiario Alternativo de Divisas II (SICAD II)(2014) ...............76
Cuadro 3 Matriz de la Categoría ..........................................................................154
xv
Í N D I C E D E T AB L AS
Pág.
Tabla 1 Asignación de divisas según destino (2014) ...........................................172
xvi
UNIVERSIDAD RAFAEL URDANETA.
VICERECTORADO ACADEMICO.
FACULTAD DE CIENCIAS POLITICAS, ADMINISTRATIVAS Y SOCIALES.
ESCUELA DE DERECHO
EL DERECHO A LA LIBERTAD ECONÓMICA
FRENTE AL CONTROL CAMBIARIO ESTABLECIDO
EN LA REPUBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA
Autor: Paola Patricia León Oberto
Paola Vanessa Urdaneta Matos
Tutor: Abog. José Alexy Farías
Fecha: Octubre 2014
RESUMEN
La investigación tiene como objetivo principal analizar el derecho a la libertad
económica frente al control cambiario establecido en la República Bolivariana de
Venezuela. El tipo de investigación es descriptiva, el diseño de la investigación es
documental y en función de ello se hizo la recolección de información, aplicando
para el análisis de los datos la técnica de análisis de contenido y la hermenéutica
jurídica. Las bases teóricas estuvieron fundamentadas en los planteamientos de
García (1991), Castillo (1999), Hernández (2004), Casal (2010), Arias (2011); y el
fundamento legal de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela
(1999), Ley del Banco Central de Venezuela (2010) y Decreto con Rango, Valor y
Fuerza de Ley del Régimen Cambiario y sus Ilícitos (2014). En las conclusiones se
sostiene que el control de cambio vigente en Venezuela cuenta con diversos
cuerpos normativos que generan inseguridad jurídica y desinformación a la
ciudadanía. De igual forma, el régimen cambiario establecido en Venezuela carece
de legitimidad frente al derecho a la libertad económica, por cuanto no cumple con
los requisitos emanados de diversos criterios doctrinales. Por último, se puede
afirmar que el control de cambio ha tenido un impacto negativo en las masas
productivas del país, por la implementación de ineficaces directrices económicas
basadas en contenido político, afirmando así, el bajo nivel de competitividad del
Estado en el desarrollo integral y económico de la nación. En síntesis, se
recomienda al Estado venezolano flexibilizar las normas que regulan el control de
cambio en Venezuela y propiciar la activación del aparato productor, generando un
ambiente económico favorable para las masas productivas del país.
Palabras claves: libertad económica, control cambiario, divisas, derechos.
Correo:
[email protected] y
[email protected] xvii
1
INTRODUCCIÓN
El mercado de divisas es aquel donde se produce la compra y venta de
monedas extranjeras y permite además que exista un flujo adecuado de las mismas,
en condiciones de mercado de libre flotación. El tipo de cambio y la forma como se
determina, lo regula el Banco Central de Venezuela (BCV) conjuntamente con el
Ejecutivo Nacional, en concordancia con el acuerdo general de políticas económicas
anuales, planteado en la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela.
En este mismo orden de ideas, la política cambiaria funge como un elemento
primordial en la economía de un país, ya que al regular el tipo de cambio en el
mercado de divisas, éste impacta claramente la estrategia de consumo e inversión
diseñada por el Gobierno Bolivariano de Venezuela, influenciando directamente la
ecuación del Producto Interno Bruto (PIB), debido a que dependido del
comportamiento de los agregados macroeconómicos, variara la balanza comercial
a nivel de exportaciones e importaciones, así como también la política económica
general y las reservas internacionales.
Por ello cuando se restringen los procesos normales en una economía,
inmediatamente surgen mecanismos alternos para equilibrarla, entre ellos podemos
encontrar, medidas o políticas cambiarias de ingreso de divisas basadas
1
2
en regímenes que forman parte del marco regulatorio de las mismas, en el cual se
encuentra inmerso el control cambiario. Venezuela ha experimentado grandes
cambios en el sistema cambiario, lo que ha conllevado a implementar diferentes
tasas cambiarias para las transacciones en moneda extranjera, produciéndose
transformaciones y modificaciones en los distintos entes u órganos competentes
para su efectiva realización.
Sobre las bases de las ideas expuestas, en la actualidad existe un sistema de
control cambiario que confiere el monopolio absoluto al Ejecutivo Nacional para la
plena disposición de divisas extranjeras, ésta situación ha generado tres (3) tipos
de tasas cambiarias, la primera es del Centro Nacional de Comercio Exterior
(CENCOEX) con una tasa cambiario de seis con treinta céntimos (Bs. 6.30) por dólar
de los Estados Unidos de América.
La segunda es la del Sistema Complementario de Administración de Divisas
(SICAD) con una tasa de cambio variable promedio en diez con ochenta céntimos
(Bs. 10,80) por dólar de los Estados Unidos de América y la tercera es la del Sistema
Cambiario Alternativo de Divisas (SICADII) con una tasa cambiaria variable de
cuarentainueve con noventainueve céntimos (Bs. 49.99) por dólar de los Estados
Unidos de América otorgada a través de la Banca Publica Universal en los términos
y condiciones establecidos, siendo reguladas por el Banco Central de Venezuela
(BCV).
Debido a la alta fuga de capitales, el Ejecutivo Nacional paulatinamente ha
devaluado la moneda a través de mecanismos alternos para la asignación de
3
divisas que operan bajo la modalidad de subastas, aumentado así los controles,
auditorias y requisitos para la obtención de divisas. Esto ha originado una limitante
para los ciudadanos de realizar cualquier tipo de operaciones comerciales en
moneda extranjera.
En Venezuela, el control cambiario ha estado instaurado por más de una
década, generando desconfianza e inseguridad jurídica en la esfera económica
razón por la cual, se percibe una limitación a la libertad económica para
comercializar y coordinar con el mercado nacional e internacional. Por ello, en el
presente trabajo de investigación resulta importante analizar el derecho a la libertad
económica frente al control cambiario establecido en la República Bolivariana de
Venezuela. Esta investigación se estructura formalmente en cuatro
(4) Capítulos, los cuales se detallan a continuación:
En el Capítulo I, se presenta el planteamiento y formulación del problema a
estudiar, destacando su importancia y enfatizando la situación problemática. Luego
se define el objetivo general y tres (3) objetivos específicos; la justificación teórica,
metodología y práctica de la investigación, así como también su delimitación.
El Capítulo II, incluye la fundamentación teórica relacionada con la libertad
económica y el control cambiario en el ordenamiento jurídico venezolano. En este
capítulo se presenta la definición de una serie de términos manejados a lo largo
4
del trabajo así como la matriz de análisis, incluyendo las categorías, subcategorías
y unidades de análisis.
El Capítulo III se refiere a la metodología utilizada, en el cual se plantean
algunos lineamientos generales y se describe el tipo de investigación descriptiva, el
diseño de investigación, documental, las técnicas de recolección de datos utilizadas
y de análisis de la información.
En el Capítulo IV, se analiza la información obtenida para aplicar la técnica de
recolección de datos, contrastándola con el análisis documental elaborado en el
segundo capítulo, logrando alcanzar los objetivos planteados al inicio de la presente
investigación y permitiendo a su vez construir ciertas conclusiones y
recomendaciones.
5
CAPÍTULO I
FUNDAMENTACIÓN
Planteamiento y Formulación del Problema
Ineludiblemente, se hace imponente el deber de razonar de forma versada y
taxativa la consistencia de los regímenes cambiarios instaurados en diversos países
latinoamericanos así como en el resto del mundo, ya que todo control de cambio es
una intervención oficial del Estado en el mercado de divisas, de tal manera que los
mecanismos normales de oferta y demanda quedan total o parcialmente fuera de
operación y en su lugar se aplica una reglamentación administrativa sobre compra
y venta de divisas, que implica generalmente un conjunto de restricciones
cuantitativas y/o cualitativas de la entrada y salida de cambio extranjero.
El régimen cambiario, afecta de manera directa algunos preceptos
establecidos en la Declaración Universal de los Derechos Humanos, tal como el
derecho a la libertad económica previsto en el artículo 22 el cual se caracteriza por
ser inherente, irrevocable, inalienable, intrasmisible e irrevocable a la persona, lo
que conlleva a significar que el signo monetario sufre un deterioro en su valor real
el cual constituye un sentido de desigualdad e insatisfacción en la prenombrada
declaración universal.
5
6
Venezuela no escapa de esta realidad por lo que en su evolución histórica ha
implementado diferentes modalidades de control de cambio en donde la
intervención del Estado ha sido protagónica para regular la compra y venta de
divisas, a partir de 1983 se implementó un nuevo régimen regulatorio, cuando el
Estado reconoció un déficit económico, en el cual se vio obligado a instituir el
Régimen de Cambio Diferencial (RECADI), dicho régimen se desempeñó entre el
28 de febrero de 1983 hasta el 10 de febrero de 1989.
El citado régimen, originó tres (3) tipos de tasas cambiarias, la primera
mantuvo la tasa a cuatro con treinta céntimos (Bs. 4.30) por dólar de los Estados
Unidos de América para las importaciones primordiales; la segunda estableció la
tasa a seis con cero céntimos (Bs. 6,00) por dólar de los Estados Unidos de América
para las importaciones minoritarias; la tercera instituyó un mercado paralelo dirigido
por el Banco Central de Venezuela (BCV), con intervenciones diarias del mismo
ente.
El Régimen de Cambio Diferencial (RECADI), fue el punto de partida de una
eminente devaluación de la moneda venezolana, al cabo de unos años de
instaurado el régimen, la economía venezolana colapsó por los precios del petróleo,
la crisis de la deuda externa y la fuga masiva de capitales, Por lo que el mencionado
régimen era insostenible en aquel momento.
Esto trajo como consecuencia en 1989, se da la eliminación del instaurado
régimen e imponen un nuevo esquema cambiario flexible con libre convertibilidad
7
de la moneda, el cual tuvo una vigencia de cinco años durante el periodo presidencia
de Carlos Andrés Pérez. Seguidamente en julio de 1994 se crea la Oficina Técnica
de Administración Cambiaria (OTAC) fijando una tasa de cambio oficial fija a ciento
setenta con cero céntimo (Bs. 160) por dólar de los Estados Unidos de América
hasta el 1996 lo que implicaba una devaluación eminente de la moneda nacional.
Transcurridas dos (2) décadas en medio de una crisis económica y política,
que atravesaba el Gobierno venezolano se da origen a la Comisión de
Administración de Divisas (CADIVI), la cual fue implementada en febrero de 2003
por el Ejecutivo Nacional, esta comisión regulaba la venta de divisas en el mercado
nacional, donde sus fundadores afirmaban que era una medida necesaria, con el fin
de evitar un colapso económico por la fuga de divisas, la disminución de las reservas
internacionales, la desestabilización del valor externo de la moneda y la evasión de
impuestos fiscales.
Luego de una serie de modificaciones, nuevas leyes, convenios cambiarios y
decretos, el entorno cambiario en la actualidad está representado, bajo una nueva
estructura legal. Esquematizado en cuanto a su competencia primeramente por el
Centro Nacional de Comercio Exterior (CENCOEX) adscrito al despacho ministerial
del Vicepresidente del Consejo de Ministros Revolucionarios para el área
económica, seguidamente por el Banco Central de Venezuela el cual atribuye
mecanismos legales de cambio, como el Sistema Complementario de
8
Administración de Divisas (SICAD) y el Sistema Cambiario Alternativo de Divisas II
(SICAD II), otorgando a los referidos entes tres (3) tipos de tasas cambiarias
diferentes.
Bajo el vigor del régimen de restricciones a la libre convertibilidad de la
moneda, se ha vulnerado la susceptibilidad de transgredir principios
constitucionales, como el derecho a la libertad económica, consagrado en el artículo
112 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela de 1999, el cual a
letra reza lo siguiente:
Artículo 112. Todas las personas pueden dedicarse libremente a la
actividad económica de su preferencia, sin más limitaciones que las
previstas en esta Constitución y las que establezcan las leyes, por
razones de desarrollo humano, seguridad, sanidad, protección del
ambiente u otras de interés social. El Estado promoverá la iniciativa
privada, garantizando la creación y justa distribución de la riqueza, así
como la producción de bienes y servicios que satisfagan las
necesidades de la población, la libertad de trabajo, empresa, comercio,
industria, sin perjuicio de su facultad para dictar medidas para planificar,
racionalizar y regular la economía e impulsar el desarrollo integral del
país.
De acuerdo con lo dispuesto en la norma ut-supra, el Estado venezolano
garantizará de forma eficaz a toda persona natural y persona jurídica iniciar
cualquier actividad económica para lograr un crecimiento en la iniciativa privada, y
obtener una mayor producción de bienes y servicios para los ciudadanos. Sobre
este punto es importante destacar lo señalado por Morlés (2007), el cual considera
que, la libertad económica es identificada como un derecho fundamental, el cual
puede ser sometido a limitaciones, sin que puedan afectar su contenido esencial.
9
En tal sentido, la garantía constitucional positivisada en el artículo 112 estriba
en la libertad de decisión de las personas a dedicarse a las tareas, oficios o
profesiones de su elección sin que los poderes públicos puedan forzarlo a actuar en
el mercado a través de una de ellas, con exclusión de cualquier otra. Por otra parte,
es importante recalcar que la referencia al interés social como elemento estructural
de la definición misma, de la garantía de libertad de elección de la actividad
económica y delimitación de su contenido.
Esto evidencia que la Constitución Nacional no ha recorrido una concepción
abstracta de esta garantía como mero ámbito subjetivo de libertad de optar por la
ocupación económica que la persona quiera desempeñar, ya que tal libertad en
virtud de su contenido supra individual o social y dadas las exigencia derivadas de
la vida colectiva, está sometida a las limitaciones generales que las leyes impongan
para salvaguardar los legítimos derechos e intereses de terceros o el interés
general, que responde a los principios establecidos e intereses tutelados por la
norma ut-supra, de cuya eficacia normativa no es posible substraerse.
Las limitaciones pueden llegar a ser discrecionales, pero de una
discrecionalidad estrictamente entendida, es decir, según criterios de racionalidad y
proporcionalidad; y jurisdiccionalmente controlable. Los reiterados criterios
jurisprudenciales, mencionan que para ejercer dicha libertad se requiere, entre otras
cosas, la existencia libre convertibilidad de la moneda, ya que al regular el régimen
cambiario se restringe la libertad economica.
10
Las mencionadas limitaciones del control de cambio establecido en Venezuela
ha generado un negativo desenvolvimiento de los agentes económicos en sus
transacciones en el mercado, por lo cual impide que las personas naturales y
jurídicas del sistema participen en los mercados futuros de su propia moneda o de
moneda extranjera. El control de cambio siempre va a representar una limitante para
la libertad de las transacciones comerciales y de otro tipo que requieren los
habitantes del país, originando el aumento y desarrollo de un mercado paralelo no
oficial que crea distorsiones en la economía.
Por lo tanto, el objeto de estudio de este trabajo de investigación será el
análisis del control cambiario en Venezuela establecido en los diferentes cuerpos
normativos con el fin de determinar si se violenta o no el derecho constitucional y
humano como es la libertad económica; garantizando fielmente lo establecido en el
artículo 112 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela (1999).
Luego de haber planteado la problemática anteriormente descrita, se procede a
emitir la siguiente interrogante: ¿De qué forma se encuentra garantizado el derecho
a la libertad económica frente al control cambiario establecido en la República
Bolivariana de Venezuela?
Objetivos de la Investigación
Objetivo General
Analizar el derecho a la libertad económica frente al control cambiario
establecido en la República Bolivariana de Venezuela.
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Objetivos Específicos
Describir el ordenamiento jurídico sobre el control cambiario establecido en la
República Bolivariana de Venezuela.
Explicar el ejercicio de la legitimidad del control cambiario establecido en la
República Bolivariana de Venezuela frente al derecho a la libertad económica.
Determinar el impacto del control cambiario en las personas jurídicas con
respecto a la competitividad del Estado venezolano.
Justificación de la Investigación
El control cambiario es una intervención oficial del Estado en el mercado de
divisas, que implementa mecanismos de oferta y demanda en moneda extranjera,
en donde su aplicación deriva de una serie de normas jurídicas y convenios
administrativos. El derecho a la libertad económica se encuentra consagrado en
nuestra Constitución Nacional en su artículo 112, según el cual se considera que la
misma constituye un derecho inherente a las personas, el cual se presenta como
limitante principal en los distintos cuerpos normativos que regulan todo el sistema
cambiario de nuestro país.
Ahora bien, de acuerdo a las ideas antes expuestas, resulta pertinente
enfocarlas desde un punto de vista teórico, según el cual se pretende describir a
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fondo el marco legal implementado para el control cambiario, precisar su
importancia constitucional y social, para de esta manera constatarlo con las distintas
leyes y convenios administrativos; logrando con esto determinar si se garantiza o no
el referido derecho con todas las facultades que de este derivan.
Desde el punto de vista práctico este trabajo de investigación, puede ser
utilizado como guía de orientación para los estudiosos del derecho, futuros
abogados, investigadores y demás personas interesadas en la aplicación de las
normas concernientes al control cambiario, contribuyendo a incrementar y actualizar
los conocimientos científicos de estas áreas del derecho.
En cuanto a los aportes más resaltantes de la presente investigación, se
encuentra el hecho de que coadyuvará a los profesionales de la ley al planteamiento
y aplicación de nuevas ideas que permitan dar más amplitud a los criterios ya
establecidos en cuanto al derecho a la libertad económica frente al control cambiario
establecido en Venezuela.
Desde el punto de vista metodológico, y a su vez la relevancia del desarrollo
del referido trabajo de investigación, se considera que este estudio se ve justificado
al generar un conocimiento teórico-documental en materia de derecho que pueden
ser tomados como modelos para la ejecución de otras investigaciones relacionadas
con respecto a la situación jurídica existente en materia cambiaria en Venezuela.
Por ello, tomando en cuenta que la misma cumple con los aspectos
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metodológicos de una investigación científica, por lo que se considera que la referida
investigación debe guiar a futuros investigadores y estudiantes interesados en la
temática que nos ocupa.
Delimitación de la Investigación
La presente investigación está dirigida a analizar el derecho a la libertad
económica en los diferentes cuerpos normativos que le competen. Se ha
desarrollado con los aportes doctrinarios Giral (2006), Morles (2011), Hernández
(2004); y a su vez se desarrolla con las siguientes leyes: Constitución de la
República Bolivariana de Venezuela (1999), Ley del Banco Central de Venezuela
(2010), Ley de Instituciones del Sector Bancario (2012), Decreto con Rango, valor,
y Fuerza de Ley del Régimen Cambiario y sus Ilícitos (2014), y Decreto con Rango,
valor, y Fuerza de Ley del Centro Nacional de Comercio Exterior y de la Corporación
Venezolana de Comercio Exterior (2014)
Desde el punto de vista espacial, la referida labor investigativa se realiza
dentro del Municipio Maracaibo, pero ello no impide que los resultados puedan ser
de aplicación a nivel Nacional, ya que el área que es nódulo de la investigación no
se encuentra circunscrita a un determinado municipio, sino que es de interés en todo
el territorio de la República Bolivariana de Venezuela. La investigación se realiza en
un período que comprende desde Enero de 2014 hasta Septiembre de 2014.
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CAPITULO II
MARCO TEÓRICO
Antecedentes de la Investigación
Antes de profundizar en los antecedentes de la investigación, resulta
pertinente hacer mención a lo que el término control de cambio se refiere; siendo el
mismo aquella técnica de intervención a través de la cual la administración impone
restricciones al ejercicio de la libertad cambiaria, atributo inherente a la libertad
económica constitucionalmente reconocida. En los últimos años el control cambiario
en Venezuela puede verse como una limitante a derechos fundamentales
establecidos en la Constitución Nacional.
En consecuencia, se ha presentado una diatriba en su conveniencia para la
implementación de medidas económicas eficientes para la obtención de resultados
satisfactorios para el desarrollo de la moneda oficial, en este sentido las diversas
acciones tomadas por el Estado han ocasionado que la población realice rigurosos
procesos para la de obtención de divisas. Por ello, para la presente investigación se
consideran antecedentes importantes los que a continuación se exponen:
Evia (2010), realizó un trabajo de investigación titulado “El control de cambio y
su efecto en la importación de materia prima para la fabricación de productos
alimenticios de la cesta básica, caso pastas Capri C.A. periodo 2008-2009, según
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el cual se diagnosticó la unidad de comercialización de la empresa objeto de estudio,
en la cual se determinaron cuáles son los efectos del control de cambio en la
importación de materia prima en pastas Capri C.A. y la determinación de factores
del control de cambio que limitan el proceso de importación de materia prima. El
formato de respuesta del instrumento es un análisis cuantitativo y cualitativo.
Los resultados mostraron que sin la adjudicación y aprobación de las divisas
no se logra realizar ninguna transacción de adquisición de insumos con los
proveedores del exterior para la compra de materia prima, igualmente se observó
que la empresa presentó retrasos en el despacho de la materia prima debido a que
la administración de divisas no liquida a tiempo los compromisos adquiridos con los
proveedores.
Conjuntamente se evidencia que el control de cambio es una política cambiaria
rígida, lo cual no le permite a la empresa comprar la materia prima necesaria cuando
la requiere, sino que tiene que ajustarse a los tiempos establecidos para la
adjudicación de las divisas por parte del ente regulador, lo cual afecta directamente
al suministro de insumos para la fabricación del producto, así mismo por los datos
recopilados en la referida investigación.
En el mismo orden de ideas, se entiende que el control de cambio entorpece
el cumplimiento de metas en cuanto al inventario de materia prima ya que existen
factores que limitan el proceso de compra, por ello, el control de cambio incide
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directamente en el proceso de producción ya que la empresa no cumple con las
metas de los inventarios para la fabricación de productos; en consecuencia se ve
afectada la producción por el complejo procedimiento que se debe realizar para la
obtención de divisas.
Los resultados arrojados en la mencionada investigación muestran que la
unidad de compras se ajusta al entorno cambiante de nuestra economía ya que la
misma tiene que tomar las previsiones respectivas a cada uno de los procedimientos
que conlleva al proceso de importación. No obstante la empresa depende en gran
dimensión de la comisión de administración de divisas (CADIVI) ya que este es el
ente regulador y se encarga de adjudicar y liquidar las divisas en el exterior.
El efecto del control de cambio se observó inicialmente sobre el inventario, y
estos controles de tipo externo afectan directamente a la empresa, porque la
comisión de administración de divisas (CADIVI) al no liquidar en los lapsos
correspondientes, ésta no puede honrar los compromisos con sus clientes al
momento del despacho. La utilidad de dicha investigación para el presente trabajo
de grado se materializó en la orientación para el desarrollo de las bases teóricas del
mismo.
En tal sentido es importante hacer referencia al estudio de López y Piñerua
(2010), quienes realizaron un trabajo de investigación titulado “La política cambiaria
en Venezuela y su incidencia sobre el poder adquisitivo del consumidor
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periodo 2005-2010”; en el cual se plantearon identificar los cambios ocurridos en la
política cambiaria aplicada en el período comprendido entre 2005-2010, inferir la
incidencia de las políticas cambiarias objeto de la investigación y determinar el
impacto real sobre el poder adquisitivo del consumidor de las medidas cambiarias
evaluadas. La presente investigación se marca en un estudio descriptivo apoyada
en una revisión documental, y se enmarca finalmente en un tipo descriptivo y
explicativo.
Los resultados de la presente investigación arrojaron que Venezuela a lo largo
de su historia ha experimentado cambios en sus políticas cambiarias; haciendo
referencia a que en el año 2001 se implementa un sistema de bandas el cual fue
instaurado en 1996, sin embargo se modifican los límites de dichas bandas.
Seguidamente de eso en el 2002 se elimina dicha política, para luego al siguiente
año aplicar un control cambiario.
En los últimos cinco años se ha devaluado el bolívar tres veces y han
aumentado las restricciones en la adquisición de divisas. Las personas naturales al
viajar podrán comprar un monto determinado de divisas dependiendo del destino,
según los cuales, si viajan para sur América y el Caribe se otorgan montos menores
en comparación a los otorgados para viajes a Europa y Asia; la incidencia de las
políticas implementadas son inferidas a doscientos siete (207) de los productos de
la cesta básica, los cuales se encuentran excluidos del dólar preferencial de la
Comisión de Administración de Divisas (CADIVI) ello implica que
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un setenta y nueve coma noventa y dos por ciento (79,92%) de la totalidad de
esos bienes están fuera de esa condición de referencialidad.
En consecuencia, solo un veinte coma cero ocho por ciento (20,08%) de los
bienes referidos se importan a dólar oficial, en cuanto al índice del poder adquisitivo
del consumidor es el número inverso del índice de precios de la cesta básica.
Tomando como base el año 2005 donde el poder adquisitivo es uno (1), luego en el
2009 con la primera medida baja a cero coma seis (0,6), esto significa que ese año
la persona solo podía comprar cuarenta por ciento (40%) menos que cuatro años
atrás. Seguidamente un año después el poder adquisitivo baja cero coma
veintinueve (0,29).
Finalmente en el 2011 baja solo cero coma cero cuatro (0,04) puntos, esto es
debido a que una minoría fue devaluada, exactamente veinte (20) productos de
doscientos cincuenta y nueve (259); por ende la incidencia en el poder adquisitivo
del consumidor no fue tan fuerte como años anteriores. La importancia y aporte de
dicha investigación para el presente trabajo de grado se sustenta en la orientación
de las bases legales contenidas en el mismo.
Peñaloza (2011), realizó un trabajo de investigación denominado “Efectos de
la verificación realizada por Cadivi en el proceso de nacionalización de mercancías”,
en el cual se planteó describir el proceso de nacionalización de mercancías en
Venezuela desde los entes involucrados y estudiar el impacto que produce el control
realizado por la comisión nacional de divisas (CADIVI) en el
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proceso de nacionalización de mercancías. La investigación realizada es de tipo
documental.
Los resultados de la presente investigación arrojaron que existe un choque de
funciones entre funcionarios del SENIAT y las atribuciones del funcionario
verificador de CADIVI, las cuales coinciden en el proceso de reconocimiento
aduanero, sin que queden dudas que ambos funcionarios realizan la misma función,
la cual consiste en confrontar lo que contempla la declaración del importador con el
resto de los documentos exigidos por la ley, tales como la factura comercial, el
documento de transporte, el informe de verificación de las mercancías importadas y
los permisos o licencias si es el caso para la importación determinada.
Sin embargo una vez realizado este procedimiento aduanero el cual es
selectivo y aleatorio por parte del funcionario del SENIAT, el funcionario de CADIVI
realiza el mismo procedimiento muchas veces en el tiempo posterior, lo que en
consecuencia, ocasiona serios retrasos en el retiro de las mercancías de la aduana
y por ende, eleva los costos de importación por concepto de almacenaje, además
del retraso en los procesos de agilización de posteriores etapas de la gestión
aduanera, cuya finalidad es el rápido retiro de las mercancías nacionalizadas en la
aduana. La importancia y aporte de dicha investigación para el presente trabajo de
grado se sustenta en la orientación de las bases teóricas contenidas en el mismo.
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Bases Teóricas
La Libertad Económica
Según Hernández (2004) conceptualiza que la libertad economica establece
que las personas para dedicarse a cualquier actividad económica, es inherente al
sistema de economía de mercado, así como también la exclusión de los ciudadanos
de la actividad de producción y comercialización de bienes y prestación de servicios
es de la naturaleza del sistema de economía planificada. Entre ambos extremos es
posible encontrar fórmulas intermedias, con orientación predominante hacia un
sentido u otro. Sea cual fuere el esquema que se adopte dentro de algunos de los
sistemas; capitalista o socialista; las normas constitucionales tienen como función
proporcionar las características esenciales que precisan el perfil del modelo
adoptado.
En sentencia N° 000092, de fecha 01 de octubre de 2009, dictada por el
Tribunal Superior Contencioso Tributario de la Región Occidental de Barcelona, se
conceptualiza la libertad económica de la siguiente manera: El artículo 112 de la
Constitución de la República Bolivariana de Venezuela (1999), establece uno de los
derechos económicos más importantes, como lo es la libertad que todo ciudadano
tiene de dedicarse a la actividad lucrativa de su preferencia.
En este sentido, las limitaciones a la libertad económica derivan
exclusivamente de la ley y por tanto, constituyen una potestad exclusiva del
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legislador nacional. La jurisprudencia de la Sala Constitucional del Tribunal
Supremo de Justicia ha expresado en torno a este derecho constitucional lo
siguiente:
“…tal derecho tiene como contenido esencial, no la dedicación por los
particulares a una actividad cualquiera y en las condiciones más
favorables a sus personales intereses; por el contrario, el fin del derecho
a la libertad de empresa constituye una garantía institucional frente a la
cual los poderes constituidos deben abstenerse de dictar normas que
priven de todo sentido a la posibilidad de iniciar y mantener una actividad
económica sujeta al cumplimiento de determinados requisitos. Así,
pues, su mínimo constitucional viene referido al ejercicio de aquella
actividad de su preferencia en las condiciones o bajo las exigencias que
el propio ordenamiento jurídico tenga establecida.
No significa, por tanto, que toda infracción a las normas que regulan el
ejercicio de una determinada actividad económica, entrañe una
violación al orden constitucional o amerite la tutela reforzada prodigada
por amparo constitucional”.(Sentencia Nº 462 dictada por la Sala
Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia en fecha 6 de abril de
2001). Se desprende que si bien la libertad económica no es un derecho
absoluto, posee- al igual que lo señalábamos respecto del derecho de
propiedad- un núcleo esencial que no puede ser vulnerado y, por otra
parte, cualquier afectación que se haga de este derecho ha de estar
plenamente justificada por la aplicación de una norma legal y estar
revestida de criterios racionales”.
Al proceder de esa manera, el derecho constitucional sigue las tendencias
contemporáneas que regulan extensamente la vida económica. Esto quiere decir
que la libertad económica está organizada normativamente en la reforma de
Constitución Económica, expresión que puede ser entendida bien como el conjunto
de normas básicas destinadas a proporcionar el marco jurídico fundamental para la
estructura y funcionamiento de la actividad económica, o dicho de otro modo, para
el orden y el proceso económico. (García 2011)
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De igual forma, En sentencia N° 006639, de fecha 19 de julio de 2005, dictada
por la Sala Constitucional de Tribunal Supremo de Justicia, ponencia del Magistrado
Arcadio Delgado Rosales, estableció:
“De este modo – estima la Sala - se confirma una vez más, como lo ha
venido sosteniendo en otras oportunidades, que la libertad económica,
al igual que sucede con otros derechos constitucionales, no es un
concepto absoluto e irrestricto, ya que, además de los límites definidos
directamente en la propia Constitución, pueden fijarse limitaciones
expresas, mediante ley, fuera de las cuales, quedan facultados los
ciudadanos para actuar libremente, es decir, para ejercitar abiertamente
los espacios de libertad no sometidos a alguna restricción. Con ello se
afianza y se comprueba el único sentido lógico que puede darse al
esquema constitucional, consistente en la existencia de un espectro
básico y fundamental constitutivo de la libertad, postulado como
principio, frente al cual pueden aparecer restricciones o limitaciones que
operan como excepciones expresas a la regla general, y que solo
pueden ser establecidas mediante ley, es decir, excluyendo en forma
absoluta la posibilidad de formular tales limitaciones por medio de actos
concretos o disposiciones sublegales”. Tal como lo dispone la sentencia
in comento, el derecho a la libertad económica sólo puede ser limitado
excepcionalmente por Ley, no pudiendo establecerse limitaciones al
referido derecho por medio de actos concretos”.
Según Hernández (2004), la libertad de empresa o libertad económica es
definida como el derecho de rango constitucional en virtud del cual todos los
particulares pueden dedicarse a desarrollar las actividades económicas de su
preferencia. El ejercicio de esa libertad, se inserta en un marco jurídico básico o
fundamental conformado por las clausulas económicas de la Constitución Nacional,
la cual además delimita el ámbito dentro del cual el poder público podrá intervenir
en la economía.
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En lo que respecta a la libertad económica, consagrada en el artículo 112 de
la Constitución Nacional, esta sustituye a la fórmula que tradicionalmente había
imperado en las constituciones venezolanas anteriores: la libertad de industria y
comercio. Tal derecho ha sido definido por la jurisprudencia de la siguiente manera:
“… el derecho constitucional a la libertad económica debe ser entendido
como el derecho que tienen los particulares que nadie podrá obligarlos
o forzarlos, en contra de sus voluntades, a realizar una determinada y
especifica actividad profesional, comercial o industrial- salvo que la
Constitución o leyes dispongan, en casos excepcionales lo contrario o
en todo caso, como garantía de que no podrá nadie imponerles,
arbitrariamente- es decir, fuera del contexto de la Constitución y las
leyes-limitaciones a la operación lucrativa de su preferencia …”
En cuanto a la concepción positiva de la libertad económica, según López
(2006) todos podrán dedicarse libremente a explotar la actividad económica de su
preferencia, sin más limitaciones que las previstas en la Constitución y en la ley; y
con respecto a la concepción negativa de la libertad económica, nadie podrá ser
obligado a emprender actividades económicas, salvo las limitaciones que
legítimamente puedan imponerse.
Se puede afirmar, por tanto que el derecho a la libertad económica forma parte
de la genérica libertad individual. Así como un derecho que deriva de la libertad
general del ciudadano. En Venezuela, la Constitución de la República bolivariana
de Venezuela (1999) consagra el derecho a la libertad económica, dejando a salvo
las limitaciones que a su ejercicio se impongan “por razones de interés social”
(artículo 112): junto al mandato de los Poderes Públicos de
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promover el ejercicio de la libertad económica, hay normas constitucionales que
habilitan a los Poderes Públicos para restringir su libre ejercicio.
Se trata, indudablemente, de principios que han sido elaborados sobre la base
de cláusulas generales cuya recepción ha de entenderse como contrapartida al
reconocimiento de la libertad económica como derecho subjetivo de rango
constitucional. La actuación de la administración en el orden económico, se
encuentra sujeta a un marco jurídico fundamental que no es otro que la denominada
Constitución Económica, entendida como el conjunto de normas constitucionales
que precisan los principios básicos de la ordenación de la economía, estableciendo
así los derechos y deberes del sector privado y las formas y límites de actuación de
los Poderes Públicos en la economía.
Explica Andrade (1919), que el concepto de constitución económica fue
empleado y discutido en Alemania en plena república de Weimar y fue esbozado
por corrientes de pensamiento de la economía política a principios del siglo XX en
especial, por la escuela de Friburgo, que intentaban comprender la unidad de los
elementos económicos creados por el capitalismo, para así “constitucionalizarlos” y
proteger a las democracias liberales occidentales de las amenazas del comunismo
y de todas las formas de socialización, que significaban el estatismo y la destrucción
de la libertad económica y por ende del bienestar económico y de la libertad general.
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Argumenta Castillo (1999), que la condición de normas generales y flexibles
de que disfrutan las disposiciones que integran las constituciones económicas
convierten en superflua la noción misma de constitución económica, de la cual
podría prescindirse sin ningún problema, según afirma un destacado autor
venezolano.
Así mismo Arias (2011), explica que el único límite al legislador democrático,
en materia de intervención económica, son los derechos consagrados
constitucionalmente, en especial: derecho de propiedad, libertad de comercio,
libertad de contratación y seguridad jurídica, aparte de los mínimos efectivamente
garantizados a través de los derechos prestacionales (económicos, sociales,
culturales), sin negar el valor de fuentes documentales de cardinal importancia para
analizar el sistema económico que tienen los textos constitucionales.
Según Hernández (2004), la doctrina venezolana se ha referido a las tres
grandes etapas históricas a través de las cuales se ha manifestado el principio de
la libertad económica: la primera etapa se corresponde con el reconocimiento
primario de esa libertad, como consecuencia de la revolución francesa, en la forma
de libertad de industria y comercio o libertad de todo ciudadano para ejercer su
profesión o arte; como postulado según el cual la libertad consiste en poder hacer
todo lo que no perjudica a otro, suponiéndose que la libertad económica se halla
comprendida dentro del principio general de libertad sancionado por el artículo 4º
de dicha declaración.
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Esta concepción de la libertad económica como manifestación concreta de la
libertad general del ciudadano, es recogida en la primera constitución de Venezuela,
de 1811; la segunda etapa coincide con el progresivo advenimiento y desarrollo del
estado social: al mismo tiempo que se somete a diversas limitaciones, por “razones
de interés público o las buenas costumbres”; por razones de “interés social”; o sin
perjuicio de las limitaciones impuestas por razones de “interés social”.
La tercera etapa se inicia y extiende con los procesos de liberalización y
desregulación, los cuales se materializan en cada país de un modo diferente, pero
que incluyen, generalmente, la privatización de empresas y, por ende la reducción
y simplificación de las limitaciones administrativas de la libertad económica; la
precedente narración histórica excluye.
Por supuesto, la descripción de los vaivenes del régimen comunista que
prevaleció en la antigua unión de repúblicas socialistas soviéticas entre 1917 y 1991;
en los países del este de Europa después de la finalización de la segunda guerra
mundial en 1946 y hasta la caída del muro de Berlín en 1989; en la república popular
china, en corea del norte y en cuba, los países en los cuales prevalecía la propiedad
estatal de los medios de producción y la planificación centralizada y total de la
actividad económica.
A esas tres etapas históricas le sucede un proceso de revisión que se
intensifica como consecuencia de la crisis económica global de 2007-2019, a nivel
27
mundial; y una situación específica venezolana caracterizada por un intento de
modificar el sistema económico existente, para ir del capitalismo al socialismo. Este
periodo venezolano ha sido llamado periodo de transición, como antes se indicó.
El mismo se caracteriza por el fracaso en el año de 2007 de un intento de
“reformar” la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela (1999), en la
materia comprendida en el ámbito de libertad económica, entre otros temas; así
como el paralelo esfuerzo de llevar a cabo la implantación de un nuevo modelo
económico por medio de la sanción de leyes estimadas inconstitucionales por la
predominante mayoría de los juristas del país.
El autor León (1996), afirma que la doctrina nacional y el sistema económico
de la Constitución de 1961 no solo toleraba, sino que aún más, garantizaba y
promovía “la existencia de una sociedad abierta, con un sistema económico basado
en el acuerdo e intercambio voluntario entre individuos”. Por una parte se afirmaba
que el sistema de la Constitución de 1961 era de economía de mercado “matizado
por un grado variable, pero limitado, de intervención estatal, esto es, de coerción
estatal reducida a su mínima expresión”; y por otra parte se encomiaba la formula
constitucional.
Al respecto Planchart (1985), indica que como consecuencia del ambiente de
amplitud, tolerancia y pluralismo político que prevaleció en el congreso constituyente
de 1961 “se adoptó el régimen constitucional de la economía, dentro
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de un sistema no comprometido, ni con el capitalismo clásico ni con el socialismo”.
Para concluir que se estaba frente a un sistema de economía mixta, “donde no
predomina la regla de la libre competencia del mercado, ni la propiedad absoluta de
los medios de producción por parte del Estado”.
Por otra parte Ayala (2008), afirma que ese mismo reconocimiento está
presente en la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela de (1999), no
en forma absoluta o ilimitada, puesto que el ejercicio de la libertad de empresa está
sometido a la ordenación jurídica del sistema económico que pueden hacer los
poderes públicos; ordenación “que afectara desde la decisión de emprender
determinada actividad hasta el desarrollo de la empresa que han iniciado”, pero que
deberá respetar las llamadas garantías jurídicas de la libertad de empresa, esto es,
los “principios que, derivados del reconocimiento constitucional de la libertad
económica, salvaguardan a su ejercicio”.
Según Hernández (2004), La Constitución de la República Bolivariana de
Venezuela (1999) proclama el principio de la libertad económica y precisa su perfil
a través de limitaciones para los particulares y de apoderamientos competenciales
para los poderes públicos. Estos están obligados a respetar los derechos y
libertades individuales, entre los cuales la libertad de empresa-derivación de la
libertad general del ciudadano-ocupa sin duda lugar central.
La interpretación que se ha dado al texto constitucional de 1999, en relación
con la materia económica no se aparta sustancialmente de la que había recibido la
29
constitución de 1961, pero la doctrina más reciente ha hecho presiones que vale la
pena destacar. Como Hernández (2004) observa que Venezuela, de acuerdo a la
Constitución Nacional en su artículo 2, es un Estado social de derecho; cláusula del
Estado social erigido en fundamento de todo el ordenamiento jurídico-da lugar a
obligaciones positivas de los poderes públicos; que en concordancia con esta
proclamación y como consecuencia de la cláusula del Estado Social.
El artículo 299 de la Constitución, establece que el Estado junto con la iniciativa
privada deberá promover el desarrollo armónico de la economía; en dicho
fragmento faculta al Estado a intervenir en la economía, todo lo cual supone que la
administración proceda a ordenar y limitar el ejercicio de la libertad de empresa para
asegurar la satisfacción de necesidades sociales que no encontrarían adecuada
respuesta por medio del mercado basado en la libre competencia.
Continua señalando el mismo autor, que el marco jurídico fundamental o
Constitución Económica es flexible, es decir, contiene principios abiertos, elásticos
que facilitan las distintas interpretaciones que pueden hacerse y las distintas
posturas que pueden asumirse frente a las normas que lo integran; para finalizar
diciendo que el sistema que impera en Venezuela es el de economía social de
mercado, tesis que había sido recogida por la jurisprudencia bajo la vigencia de la
constitución de 1961.
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Según Casal (2010), la libertad económica se muestra, desde la perspectiva
constitucional, como un derecho sujeto a limitaciones provenientes de la aplicación
de la cláusula de Estado Social. De esta fórmula se hace arrancar un cuestionable
método de relativización para resolver las aparentes colisiones entre derechos
fundamentales, extendido por la sala constitucional del Tribunal Supremo de Justicia
a las tensiones entre derechos fundamentales y “otros bienes jurídicos atendibles”,
lo cual comprende, en el supuesto del artículo 112 de la Constitución de la República
Bolivariana de Venezuela (1999), a las exigencias del desarrollo humano, de la
seguridad, de la sanidad, de la protección al ambiente o a otras razones de interés
social.
Sin embargo advierte Casal (2010), considerando lo sostenido por la sala en
casos previos, cabe aseverar que en esta hipótesis tendrían prevalencia los
intereses calificados como públicos o colectivos, más aun si se tiene en cuenta que,
según la particular lectura que hace la sentencia del Estado Social de Derecho, los
propios derechos habrían sido “socializados” y el Estado tendría el deber de
“promover y garantizar positiva y proactivamente el ejercicio equitativo y justo de los
derechos fundamentales”.
La doctrina constitucional venezolana está en desacuerdo con la posición de
la sala constitucional sobre este punto, sobre la base de la siguiente argumentación:
la tesis de la prevalencia general de lo calificado como público o colectivo sobre lo
individual está en contradicción con el criterio sostenido por el
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propio autor de la distinción entre reglas y principios que es acogida por la sala
constitucional.
Así mismo se despoja a las libertades amparadas por derechos fundamentales
del punto de partida favorable metodológico inherente a la afirmación de la libertad
como regla y de la restricción como excepción; el criterio de la sala constitucional
según el cual las libertades y derechos solo serían un peso o punto de vista más en
la ponderación a la que siempre estarían sujetos, trasladado a las colisiones entre
derechos y bienes colectivos, o entre libertades individuales y necesidades sociales
reflejadas en derechos conduce a la relativización y eventual disolución de la
garantía constitucional de los derechos fundamentales y de estos mismos derechos.
Observa Casal (2011), que pese a que la sentencia en la cual se adopta este
criterio se apoya en la distinción entre reglas y principios extendida al campo de las
normas sobre derechos fundamentales, la desfigura completamente cuando la usa
para diluir los derechos en la tensión entre principios que resultaría de la previsión
en la constitución de reservas legales. La crítica de Casal se extiende a lo que él
califica como curiosa tesis de la necesaria relativización o dosificación de los
derechos fundamentales sostenida por la sala constitucional, porque se aparta
completamente de la razón de ser y del estudio dogmático de estos.
En el mismo orden de ideas, el referido autor afirma de modo rotundo que los
derechos fundamentales se reconocen para ser ejercidos y deben cumplirse
32
plenamente. Por lo general no son absolutos, aunque algunos si lo son. Los que no
lo son están expuestos a colisiones con otros derechos o bienes jurídicos que
pueden traducirse en la fijación de límites, pero esto no significa que deban ser
dosificados.
Por el contrario, la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela
(1999) asegura disfrute, el cual debe ser pleno, a menos que se cumplan las
condiciones para permitir una restricción o limitación. Entre el carácter limitable de
los derechos y su obligada relativización hay una gran distancia conceptual,
mientras que en la tesis de la necesaria dosificación de los derechos fundamentales
y su negación hay un solo paso.
Según Hernández (2004), el derecho a la libertad económica no es un derecho
absoluto. Se pueden establecer lícitamente, restricciones a su ejercicio para ello es
necesario que se cumplan tres requisitos de índole general: la reserva legal, la
proporcionalidad y el respeto al contenido esencial. Como es sabio, el concepto de
contenido esencial aparece en la Constitución española. Su origen se suele ubicar
en el artículo 19.2 de la Ley fundamental de Bonn y si bien no fue incluido en la
Constitución de (1999), a pesar de la existencia de la doctrina, ha recibido
reconocimiento jurisprudencial.
Continua señalando el mismo autor, que determinar cuál es el contenido
esencial de un derecho constitucional es una tarea delicada aunque no imposible,
33
y para realizarla se propone acudir a examinar la naturaleza jurídica del derecho o
de los intereses jurídicamente protegidos por el mismo, cuando no a ambos criterios.
Sobre este particular se ha afirmado: la primera vía atiende a la naturaleza jurídica
de los derechos.
En el mismo orden de ideas, el referido autor hace mención a las vías que
integran el contenido esencial como aquellas facultades o posibilidades de
actuación necesarias para que el derecho sea reconocible como perteneciente al
tipo de escrito y sin las cuales deja de pertenecer a ese tipo y tiene que pasar a ser
comprendido en otro, desnaturalizándose por decirlo así. La segunda modalidad
parte de los denominados intereses jurídicamente protegidos, de manera tal que el
contenido esencial se refiere a aquella parte del derecho que es absolutamente
necesaria para que los intereses jurídicamente protegibles, que dan vida al derecho,
resulten real, concreta y efectivamente protegidos.
La jurisprudencia venezolana, se ha inclinado por la primera teoría al sostener
que el contenido esencial atañe a las facultades que como mínimo deben respetarse
para que el derecho sea reconocible. Según Hernández (2004), el contenido
esencial de la libertad económica, cuyo desconocimiento haría irreconocible a este
derecho, es para la doctrina contemporánea de Venezuela; la autonomía
empresarial o autonomía privada, una libertad que consta de seis elementos según
la doctrina alemana: la libertad del desarrollo, la libertad de propiedad, la libertad de
contratación, la libertad de asociación, la libertad de industria, la libertad de
profesión y la libertad de competencia.
34
Se trataría de sectores de protección de la libertad empresarial que abarcan
descriptivamente a todas las manifestaciones de esa libertad: libertad de fundación
de una empresa y libertad de acceso al mercado: libertad de organización, libertad
de dirección y libertad de actividad en el mercado, entre otras. En un sentido muy
similar, se delimita el contenido esencial de la libertad de empresa conforme a tres
dimensiones básicas: libertad de acceso al mercado, libertad de ejercicio de la
empresa y libertad de cesación. (Hernández, 2004)
Según Hernández (2004), todos los atributos de esa libertad deben ser
ejercidos sobre la base de la libre gestión de la empresa privada. En consecuencia
la ordenación jurídico-administrativa de la libertad de empresa tiene un límite
infranqueable: el ejercicio de la actividad económica en lo que atañe a sus
decisiones básicas; y según a los tres atributos en los que se proyecta la libertad;
debe ser siempre consecuencia de la libre autonomía privada de los operadores
económicos, concluye la doctrina.
El mismo autor refiere que la libertad económica y el derecho de propiedad,
son derechos humanos protegidos por tratados internacionales de los que
Venezuela es parte. Esta fortaleza se ha visto disminuida por la progresiva
tendencia de la sal constitucional del Tribunal Supremo de Justicia de someter a
revisión las decisiones de los tribunales internacionales, específicamente los fallos
de la Corte Interamericana de Derechos Humanos.
El principio de libertad de empresa está muy restringido en Venezuela en el
ámbito bancario. La orientación de la actividad bancaria está marcada por límites
35
de captación de recurso, límites de colocaciones e inversiones, créditos obligatorios
a sectores que indiquen la administración pública, contribuciones obligatorias,
condicionamiento de reparto de dividendos.
Además, es necesario solicitar permiso para cualquier alteración estatutaria de
la sociedad que sirve de marco a la empresa bancaria y obtener la anuencia
anticipada del órgano de control hasta para el contenido de las actas de asambleas
de accionistas. La actividad de la empresa bancaria se desarrolla en un entorno
hostil con frecuentes amenazas de nacionalización.
Esta es una situación propia de la transición, porque hacia el futuro habrá de
ser aplicado el régimen de la Ley Orgánica del Sistema Económico Comuna, un
sistema estimado inconstitucional, en la cual desaparecerá la libertad económica, la
propiedad, la democracia, la eficiencia de la economía, la libre competencia, la
productividad, la dignidad humana y el desarrollo humano integral, fuentes de
trabajo, alto valor agregado nacional, seguridad jurídica y planificación estratégica
democrática participativa y de consulta abierta, la libre elección de los
consumidores, entre otros. (Hernández 2004)
Ahora bien, a finales del año 2011 Venezuela se encuentra en un proceso de
transición desde la economía de mercado propia del capitalismo hacia la economía
colectiva característica del socialismo en su versión radical, el comunismo.
Interpretar la interpretación del régimen legal del sistema financiero
36
en su conjunto y del sector bancario en particular que ha sido ideado para atender
ese proceso de cambio no es fácil, pero es lo que se propone este estudio.
Si bien es cierto que el Gobierno Bolivariano de Venezuela, ha implementado
diferentes mecanismos para el control de las divisas es oportuno hacer mención a
lo que señalan Milton y Rose Friedman en su obra “Libertad de Elegir”, quienes
expresan que la libertad económica consiste en la facultad de escoger la forma de
usar los ingresos, utilizar los recursos que poseemos de acuerdo con nuestros
valores; y la libertad de ser propietarios de bienes, no solo de consumo, sino también
los llamados bienes de capital, maquinarias, fábricas y medios similares de
producción.
En relación a lo anteriormente mencionado, es importante referir el comentario
de García (2012), quien señala que las decisiones políticas y económicas pueden
tener un efecto relevante en la vida de las personas, siendo un ejemplo evidente de
ello el control de cambios, que es una medida adoptada por el Ejecutivo Nacional
que restringe la libre convertibilidad de una moneda nacional por otra extranjera al
establecer controles para la compra y venta de divisas.
El país en 1993 había logrado tener la Ley General de Bancos y otras
Instituciones Financieras (Derogada), elaborada por un conjunto de expertos
reunido por el banco central de Venezuela, una regulación relativamente
37
satisfactoria de la actividad bancaria y un texto razonablemente bien redactado,
tomando en cuenta la naturaleza de la materia.
El instrumento legal de 1993 no sufrió modificaciones extremas con las
Reformas de 2001, de 2008 y de 2009, pero con la Reforma del año 2010 (Vigente),
se produjeron alteraciones que pueden ser consideradas controversiales: en primer
lugar, materializada en los conceptos del poder popular, del estado comunal y de la
contraloría social, así como al establecimiento de contribuciones obligatorias de la
banca para su funcionamiento; se limitó a un más la libertad de empresa, al prohibir
la conformación de grupos financieros, someter a distintos requisitos el otorgamiento
de créditos, restringir la fórmulas de captación de recursos e impedir a los
accionistas de los bancos obtener financiamiento para atender los aumento de
capital.
En segundo lugar, la discutible cultura jurídica de los legisladores se manifiesta
en la generación de incógnitas con la Declaración Legislativa de la Actividad
Bancaria es un Servicio Público, tesis anacrónica que ha sido abandonada hasta en
la propia Francia, cuna de la teoría; en el caótico tratamiento de las materias; en la
ignorancia de reglas de las sociedades anónimas, de principios del derecho penal
ordinario o del derecho administrativo sancionador, de conceptos del derecho
administrativo y de principios de los procesos concursales.
38
En tercer lugar, la pobreza de redacción de las disposiciones no solo muestra
poca atención a las reglas de construcción del castellano sino que dificulta la
comprensión misma de los preceptos. Si esto no fuera suficiente, el texto legal de
1993 fue reducido sin explicaciones: de 523 disposiciones la ley pasó a tener 251
artículos.
Una verdadera mutilación que se llevó por delante nociones enteras, como las
relativas a los contratos de reporto y de arrendamiento financiero, sin embargo, uno
de los cambios más relevantes introducidos por la nueva ley es el enfoque de la
actividad bancaria desde la perspectiva del usuario de un servicio público: como
prestadores del servicio, teóricamente los bancos estarían obligados a abrir cuentas
y a conceder crédito a quienes lo quieran y si no lo hacen deben dar las
explicaciones circunstanciadas de su negativa al solicitante.
Ante circunstancias tan desfavorables pudiera parecer quijotesco tratar de
explicar la legislación bancaria vigente; la Ley del sector se llama ahora Ley de
instituciones del sector bancario; acudiendo a los instrumentos de interpretación y
análisis que proporciona un ordenamiento jurídico construido en forma piramidal
Kelseniana para un estado democrático y social de derecho. Pues bien, aunque lo
sea quienes creemos en la supremacía constitucional inherente al Estado de
derecho, debemos defenderla con intelectuales concretos.
39
La Libertad Económica como Modelo Constitucional Económico
La categoría de la libertad económica como derecho fundamental puede
ayudar a precisar las verdaderas dimensiones de su contenido esencial y colocarlo
en un justo balance frente a otros derechos a la hora de su ponderación en casos
específicos o en el análisis de la constitucionalidad de diversos textos normativos.
Consideramos que la evaluación de la libertad económica como derecho
fundamental debe hacerse en el marco de la teoría de la constitución económica
para darle la organicidad de análisis que requiere el método de interpretación
sistemática que plantea las modernas tendencias constitucionalistas.
Según Pelayo (2007), se debe entender como Constitución Económica a
aquella que comprende las normas básicas destinadas a proporcionar el marco
jurídico fundamental para la estructura y funcionamiento de la actividad económica
o, dicho de otro modo, para el orden y el proceso económico. Es decir la Constitución
como un todo que contiene ese tipo de normas como un sub-sistema del propio
Sistema Constitucional, también puede comprenderse como el contenido en sí
mismo de esas normas y su impacto en todo el organismo jurídico que mana de esa
Constitución.
La Constitución Económica, entonces se presenta como un cumulo organizado
de derechos y deberes de los partículas por una parte y por la otra como fines del
Estado en la economía y las facultades de los diversos poderes públicos para
intervenir en ella. Así mismo, se ha considerado que tiene carácter
40
axiológico tanto para la existencia de una Constitución económica como para el
concepto general de libertad, la consagración de la libertad económica o por lo
menos la enunciación de los derechos económicos básicos.
En la Constitución Nacional, existen autores que afirman que al Estado Social
de Derecho solo encaja la Economía Social de Mercado, o por lo menos se es el
sistema que recogería la constitución de la República Bolivariana d Venezuela del
1999. Es también importante señalar que sobre el modelo económico contenido en
la Constitución de 1961, a pesar de conservarse en la actual sus directrices
generales, algunos autores señalaron que planteaba un modelo neutro o flexible,
otros ya asomaban la coherencia entre el modelo jurídico y la Economía Social de
Mercados. (Arias, 2010)
La Constitución Económica de Venezuela según la recepción en el texto de
1999, parte de los principios similares: el reconocimiento de la libertad económica
deja a salvo las limitaciones que a su ejercicio puedan imponerse a fin de tutelar
objetivos de “interés social”. El propio artículo 112, al consagrar este Derecho
Constitucional, reconoce la facultad de los poderes públicos de regular su ejercicio,
habilitación reiterada en el artículo 299, sobre la base del sistema de economía
social de mercado.
Además y simultáneamente, el articulo 112 encomienda al estado la promoción
de la libre iniciativa privada, sin embargo, debe señalarse que en sus cláusulas
sociales la Constitución de 1999, atribuyo al estado variadas
41
obligaciones positivas que reducen la función, que en ese ámbito, pueda
desempeñar esa iniciativa privada.
Cometidos sociales que se proyectan también sobre las clausulas económicas
y que reducen el alcance y extensión de la libertad económica. De allí la necesidad
de interpretar esa constitución económica según la realidad social actual, que no es
otro que la crisis de la desmesurada extensión de ese Estado prestacional.
(Hernández, 2004)
El sistema económico venezolano en principio plantea el pleno ejercicio de la
libertad económica y su confluencia de mercado con el Estado en el terreno donde
se ejerce la libertad económica a la referida en la Constitución de la República
Bolivariana de Venezuela. Sin embargo, la libertad económica no ha tenido un
aprecio social palpable, ni un ejercicio jurídico vigoroso. (Maxium, 2008)
Principio de Corresponsabilidad del Estado.
Según Anzola (2012), la Constitución vigente en Venezuela en cuanto a
corresponsabilidad, nuevos roles, nuevas obligaciones, nuevos derechos y
herramientas a la sociedad civil venezolana que la lleva a involucrarse en los
asuntos públicos e impone al Estado el deber de garantizar, impulsa y facilitar la
concreción de los derechos de la sociedad civil y a la vez los deberes y obligaciones
de ésta en los asuntos públicos.
42
En el mismo orden de ideas, el autor considera que la actual Constitución
venezolana de 1999, surge de un proceso inédito, trayendo consigo una nueva
realidad jurídico-constitucional, y una serie de principios y valores fundamentales,
los cuales recoge y jerarquiza en su Título Primero. La corresponsabilidad, en a
actualidad se concibe como un principio constitucional del novísimo
constitucionalismo social y de la democracia que se puede ejercer, en Venezuela,
en los ámbitos económicos, social, político, social, geográfico y militar; de acuerdo
a la Constitución venezolana de 1999.
Según Suarez (2007), en tal sentido se hace pertinente mencionar el principio
de corresponsabilidad del estado previsto en la Constitución de la República
Bolivariana de Venezuela (1999), el cual se encamina a la consolidación del estado
social de derecho y de justicia al garantizar las conquistas de los derechos sociales
fundamentales reconociendo la participación del ciudadano en lo individual y
colectivo en los asuntos públicos. Por lo que hay un aumento de derechos
individuales, políticos y sociales para la sociedad venezolana. La sociedad exige la
validez histórica y operativa de la libertad, la igualdad, la justicia y la seguridad.
La corresponsabilidad implica un compromiso del Estado. En este sentido, el
Estado, justificándose en la existencia del Principio de Corresponsabilidad no puede
evadir el ejercicio de sus funciones públicas y burlar sus deberes, alegando
43
como excusa que la sociedad no ha cumplido con su parte. El Principio de
Corresponsabilidad supone una cooperación responsable, consiente y respetuosa
de la independencia del Estado y de la sociedad civil, que procura la optimización
del nivel de vida y de bienestar social de los venezolanos, en donde se pueda
alcanzar el desarrollo humano como noción integral del desarrollo.
Principios del Sistema Económico venezolano.
Según León (2007), el sistema económico venezolano está basado en la
corriente socialista creado por Karl Marx en el siglo XIX y sus principios económicos
son los siguientes:
El individuo no existe independientemente de los demás, la sociedad es un
cuerpo social del que el individuo toma su experiencia y su aprendizaje. El
individuo se debe a la sociedad.
Las riquezas obtenidas de la producción es para intereses sociales, por lo
tanto debe destinarse al bienestar social.
La libre competencia dinamiza el mercado, sin embargo crea diferencias
notables en las diferentes clases o extractos sociales, la competencias
puede sustituirse por la cooperación de la sociedad.
44
El Estado debe intervenir en la economía para ser dirigida y regulada por
esté, con el fin de evitar que la libre competencia polarice la sociedad en
beneficencia para unos pocos y desmejore a la mayoría de la sociedad.
El Estado es el garante de bienestar social, por tanto tiene la facultad de
expropiar todos aquellos medios de producción que considere de utilidad
pública.
El fin del sistema económico socialista, es dar satisfacción a las crecientes
necesidades materiales y culturales de toda la sociedad y de cada uno de sus
miembros sobre la base de desarrollar de manera incesante y planificada la
economía nacional, de incrementar ininterrumpidamente la productividad del trabajo
social. La economía socialista se apoya en la propiedad estatal, que pertenece al
pueblo entero en la persona del Estado, y en la propiedad cooperativa en ocasión a
la colectividad.
La Regulación del Sistema Financiero Nacional
Según Morlés (2011), para poder entender la nueva arquitectura legal que ha
sido diseñada para regular la actividad financiera, es necesario partir del hecho de
que el legislador considera que el país atraviesa una situación de transición desde
la economía capitalista hacia la economía colectiva del socialismo del siglo XXI, a
tal efecto es bueno recordar que el 31 de enero de 2007 la asamblea nacional
sanciono una ley habilitante promulgada el 1 de febrero del mismo año con una
45
vigencia de dieciocho meses contados a partir de su promulgación, es decir, hasta
el primero de agosto de 2008.
En la exposición de motivo del proyecto de la citada Ley Habilitante se
identificó un espacio denominado ámbito económico y social, dentro del cual el
presidente de la República estaría autorizado para dictar normas con el objeto de:
transformar el paradigma económico capitalista actualmente hegemónico; preservar
la función social de la propiedad en su diversas formas y clases: fomentar la
producción y el desarrollo de la pequeña y mediana industria; y regular la inversión
extranjera, entre otras materias.
De esta manera se procura alcanzar mayores niveles de concordancia y
coherencia con relación a los postulados económicos que distinguen el texto
constitucional, otorgándole una dimensión y un propósito de naturaleza colectiva al
sistema productivo, de manera que su desarrollo este regido por una visión social.
(Morlés, 2011)
El autor Morlés (2008), explica que en correspondencia con los propósitos
enunciados en la exposición de motivos de la ley habilitante de 2007, a pesar del
rechazo del proyecto de reforma constitucional, el jefe del Poder Ejecutivo, en varias
oportunidades, reitero el propósito de adaptar la legislación existente a la
construcción de un nuevo modelo económico y social.
Así mismo el autor Hernández (2008), abarca que en la legislación que se ha
dictado desde entonces se utiliza un lenguaje coherente con ese propósito y se
46
emplean conceptos y palabras que no dejan lugar a dudas de que se pretende
consolidar legislativamente la economía colectiva propia del sistema socialista
marxista, algunas veces llamada economía social, popular y alternativa,
calificándose incluso jurídicamente al modelo económico en construcción como un
modelo socialista de transición.
En el mismo orden de ideas, los autores Hernández y Arias (2011), señalan
que las manifestaciones normativas de este proceso han llevado a afirmar que
mucho del contenido de esa propuesta ¨reforma¨ constitucional se ha realizado a
través de actos ejecutivos de rango legal, los cuales son de muy dudosa
constitucionalidad.
Explica Herrera (SF), así como también se ha dicho que entre los años 2006 y
2008 el gobierno nacional dicto una serie de actos normativos con rango de Ley por
los que inicio la aplicación definitiva de diferentes proyectos como son el socialismo
del siglo XXI como único modelo económico, el poder popular como nueva rama del
poder público, la nueva geometría del poder, la nueva ética socialista y de la Fuerza
Armada Bolivariana, elementos estos que estaban presentes en su totalidad en la
rechazada “Reforma Constitucional” de 2007.
El autor Casal (2011), explica que las leyes sobre Poder Popular y otras del
mismo tenor son consideradas por autorizados constitucionalistas como
pertenecientes de una corriente de desconstitucionalización, a la que también se
47
ha calificado de una brecha paralela para la construcción del Estado Comunal
Socialista o como una mutación constitucional, esto es, son estimadas como leyes
abiertamente constitucionales.
En este orden de ideas Alvarado (2011), plantea que las afirmaciones sobre la
inconstitucionalidad de este conjunto de leyes llega más allá y se declara como en
el siglo XXI, en Venezuela se decreta, al margen de la constitución, un Estado de
Comunas y de Consejos Comunales y se establece una sociedad socialista y un
sistema económico comunista por los cuales nadie ha votado claramente.
En su momento, la comunidad jurídica nacional había hecho un examen
pormenorizado de la reforma constitucional propuesta y rechazada por referéndum
en el año 2007. Después de observar que al transformar el Estado en un Estado
Socialista, ello hubiere implicado a la vez transformarlo en un estado de economía
estatista y centralizada, con lo que se buscaba eliminar la libertad económica y la
iniciativa privada, y desaparecer la propiedad privada, todo lo cual era violatorio de
varios preceptos constitucionales.
En relación a ello Hernández (2011), continua su análisis obteniendo como
conclusión de que los aspectos del proyecto de Reforma que afectaba la
Constitución económica eran inconstitucionales, tanto en lo que guardaba relación
con la libertad económica y el régimen de la economía, como lo que se refería al
derecho de propiedad. Los vicios de inconstitucionalidad de las Leyes Orgánicas
48
del Poder Popular y del Estado Comunal adoptada en diciembre de 2010 han sido
expresamente advertidos y minuciosamente analizados.
Según el Centro de Divulgación del Conocimiento Económico para la Libertad,
Venezuela ocupa el puesto 152 entre los países incluidos en el Informe Anual de
Libertad Económica en el Mundo 2013, publicado por el Fraser Institute de Canadá.
Actualmente descendió 8 puntos colocándose como uno de los países menos libres
del mundo y el último también de América Latina.
Alfonzo (2013), presidente de Cedice Libertad manifestó que el retroceso que
cada año tiene Venezuela, se refleja en la debilidad institucional, el ataque a las
libertades fundamentales, el exceso de regulaciones, los controles de precios y
cambio, la corrupción y la no protección y nula garantía a los derechos de propiedad.
Además expresó que el país tiene la más alta inflación del mundo. Venezuela tiene
el nivel más bajo de libertad económica en todo el mundo, junto con Myanmar,
República del Congo, Zimbawe y Chad, completando así los últimos cinco países
en el ranking.
“La relación entre la libertad económica y la prosperidad es innegable:
los países con mayor libertad económica también ofrecen a las personas
una mejor calidad de vida. Comparado con los países peor clasificados,
donde los regímenes opresivos niegan a sus ciudadanos oportunidades
de crecimiento económico y libertad personal” Alfonzo (2013)” pág. 38
“El puntaje del Índice de Libertad Económica en el Mundo para el año
2013, en cuanto a componentes claves para la libertad económica es
del 1 al 10, en donde el valor más alto indica un mayor nivel de libertad
económica. Venezuela obtuvo el siguiente puntaje”:
49
Tamaño del gobierno: 4.61.
Sistema Legal y Protección a los Derechos de Propiedad: 1.45.
Acceso a moneda fuerte: 4.7.
Libre comercio: 3.36. Regulación Laboral, y de la Actividad
Empresarial: 4.55.
El Puntaje para Venezuela da un total de 3,93, para ocupar el lugar
152.
Señala Alfonso (2004), que la situación actual de Venezuela contrasta con lo
que fue en los años 1970 y 1980, en la cual estaba entre los países más libres a
nivel mundial en 1970 Venezuela ocupo el lugar No. 11, en 1975 el lugar 17 y en
1980 el lugar 14 entre 104 países. En las décadas siguientes la clasificación de
Venezuela disminuyo precipitadamente cayendo a 56 en 1990, 1993 en 2000, para
llegar en 2013 a 152 al último lugar, situación muy deprimente.
Según la Fundación Heritage y el Wall Street Journal, en el presente año
publicaron la vigésima edición del índice de libertad económica. Un indicador que
establece diez libertades económicas: Derechos de propiedad, libertad frente a la
corrupción, libertad fiscal, gasto público, libertad empresarial, libertad laboral,
libertad monetaria, libertad comercial, libertad de inversión y libertad financiera.
Adicionalmente, estos diez subíndices se dividen en cuatro grupos: Estado de
derecho, tamaño del Gobierno, eficacia reguladora y apertura de los mercados. El
índice se mide del 1 al 100 y mientras más alto sea el puntaje, mayor libertad
económica presenta esa economía.
50
Venezuela ocupó el puesto 175 entre las 178 economías de las cuales se pudo
obtener información y el penúltimo lugar en la región. En la clasificación general 3
países obtienen peores resultados que Venezuela: Zimbabue, puesto 176 con 35,5
puntos, Cuba en el puesto 117 con 28,7 puntos y Corea del Norte. Nuestra
calificación es 36,3 puntos.
Los resultados demuestran que respecto al año pasado, de los 10 subíndices
medidos, Venezuela mejoró la calificación en tres, disminuyó en cuatro y obtuvo la
misma calificación en el resto. En los 20 años de medición del índice, nuestro país
ha disminuido su calificación en 23,5 puntos, la peor disminución de todos los países
que forman parte del estudio.
Plan de la Patria, Segundo Plan Socialista de Desarrollo Económico y Social
de la Nación, 2013-2019
El Plan de la Patria, es una nueva fase de la Revolución Bolivariana de
Venezuela, el cual cuenta con grandes objetivos.
“El Defender, Expandir y Consolidar el bien más preciado que hemos
reconquistado después de 200 años: La Independencia Nacional”.
“Continuar Construyendo el Socialismo Bolivariano del Siglo XXI, en
Venezuela, como alternativa al sistema destructivo y salvaje del
capitalismo y con ello asegurar la "Mayor suma de seguridad social,
mayor suma de estabilidad política y la mayor suma de felicidad" para
nuestro pueblo”.
51
“Convertir a Venezuela en un país potencia en lo social, lo económico y
lo político dentro de la gran potencia naciente de américa latina y el
caribe, que garanticen la conformación de una zona de paz en nuestra
américa”.
Gran Objetivo Histórico N° 1
1. Defender expandir y consolidar el bien más preciado que hemos
reconquistado después de 200 años: la Independencia Nacional
Objetivo Nacional
1.1 Garantizar la continuidad y consolidación de la Revolución
Bolivariana.
Objetivos Estratégicos y Generales
1.1.4. Preservar y recuperar los espacios de gobierno regional y local,
para profundizar la restitución del Poder al pueblo.
1.1.4.1. Garantizar la planificación, elaboración, ejecución y
seguimiento participativo de las políticas regionales y locales, en
consonancia con los objetivos del Plan de Desarrollo Económico y
Social de la Nación.
Objetivo Nacional
Gran Objetivo Histórico N° 2
1.3. Garantizar el manejo soberano del ingreso nacional.
1.3.10. Mejorar y promover la eficiencia de la gestión fiscal del sector
público para generar mayor transparencia, y confiabilidad sobre el
impacto económico y social de la política fiscal.
52
1.3.10.1. Desarrollar un nuevo sistema cambiario y de asignación de
divisas que nos permitan alcanzar máxima transparencia, control,
eficiencia y eficacia en la asignación de divisas.
1.3.10.2. Crear el Centro Nacional de Comercio Exterior con el fin de
desarrollar e instrumentar la política nacional en materia de divisas,
exportaciones e importaciones, articulando dichas políticas en función
del desarrollo nacional.
1.3.10.3. Implementar el Plan General de Divisas de la Nación que
permita optimizar, jerarquizar y controlar la asignación de divisas a los
distintos sectores de la economía nacional.
1.3.10.4. Crear la Corporación Nacional de Comercio Exterior a fin de
concentrar esfuerzos en potenciar nuestra capacidad para la obtención
y procura nacional e internacional de bienes e insumos básicos,
requeridos para la satisfacción de las necesidades de nuestra población.
Uno de los objetivos fundamentales es seguir en la construcción del socialismo
bolivariano del siglo XXI en Venezuela, que se base como alternativa al sistema
destructivo y salvaje del capitalismo y con alcanzar la mayor suma de felicidad,
seguridad social y estabilidad política para el pueblo.
Objetivo Nacional
2.1. Propulsar la transformación del sistema económico, en función de
la transición al socialismo bolivariano, trascendiendo el modelo rentista
petrolero capitalista hacia el modelo económico productivo socialista,
basado en el desarrollo de las fuerzas productivas.
Objetivo Nacional
4 .4. Desmontar el sistema neocolonial de dominación imperial.
53
Objetivos Estratégicos y Generales
4 .4 .1. Deslindar a Venezuela de los mecanismos internacionales de
dominación imperial.
4 .4.1.1. Denunciar los tratados multilaterales, así como también los
tratados y acuerdos bilaterales que limiten la soberanía nacional frente
a los intereses de las potencias neocoloniales, tales como los tratados
de promoción y protección de inversiones.
4.4.1.2. Establecer las alianzas necesarias para neutralizar las
acciones de las potencias neocoloniales en organismos internacionales.
4.4.1.3. Llevar a niveles no vitales la participación de las instituciones
financieras internacionales en los proyectos de desarrollo nacional.
4.4.2. Reducir el relacionamiento económico y tecnológico con los
centros imperiales de dominación a niveles que no comprometan la
independencia nacional.
4.4.2.1. Llevar a niveles no vitales el intercambio comercial y el
relacionamiento con los circuitos financieros dominados por las
potencias neocoloniales.
4.4.2.2. Reducir la participación de las potencias neocoloniales en el
financiamiento de proyectos estratégicos para el desarrollo nacional.
4.4.2.3. Llevar a niveles no vitales la conexión de Venezuela con las
redes de comunicación e información dominadas por las potencias
neocoloniales.
4.4.2.4. Eliminar la dependencia de sectores estratégicos para el
desarrollo nacional de redes de comunicación e información controladas
por las potencias neocoloniales.
4.4.2.5. Llevar a niveles no vitales la participación tecnológica de las
potencias imperiales en proyectos de desarrollo nacional.
4.4.2.6. Eliminar la participación tecnológica de las potencias
imperiales en sectores estratégicos para la soberanía nacional.
54
4.4.3. Profundizar y ampliar el relacionamiento con los polos
emergentes del mundo nuevo.
4.4.3.1. Incrementar la representación de divisas emergentes en las
reservas monetarias internacionales de la República, así como la
utilización de este tipo de divisas en el comercio internacional de
Venezuela.
4.4.3.2. Efectuar la porción mayoritaria del intercambio económico y
comercial con polos emergentes del mundo nuevo.
4.4.3.3. Incrementar la participación económica y tecnológica de polos
emergentes del mundo en proyectos de desarrollo nacional.
4.4.3.4. Establecer alianzas para la coordinación política y el
intercambio económico entre mecanismos de unión del Sur de los
diferentes continentes, con especial énfasis en el Grupo de países
BRICS.
El plan de la patria, enmarca una fase de transición del socialismo bolivariano
del siglo XXI, específicamente en el área económica se refleja una serie de objetivos
basados en metas y programa para la realización de dicho plan.
Control Cambiario
Según Gálea y Velásquez (2008), es un mecanismo de regulación del mercado
de cambios por un organismo oficial mediante el cual se pretende contrarrestar el
desequilibrio en la balanza de pagos. El control cambiario es una intervención oficial
del mercado de divisas, de tal manera que los mecanismos normales de oferta y
demanda, quedan total o parcialmente fuera de operación y en su lugar se aplica
una reglamentación administrativa sobre compra y venta de
55
divisas, que implica generalmente un conjunto de restricciones tanto cuantitativas
como cualitativas de una entrada y salida de cambio extranjero.
Lo que los referidos autores explican es que, al ser regulado el mercado de
cambio, se produce un desequilibrio en la economía de un país; por lo que los
mecanismos operacionales de una economía, tales como oferta y demanda, quedan
fuera de aplicación. Al respecto, el autor Gallardo (2003), define el control de cambio
como un sistema mediante el cual el Estado ejerce control total o buena parte de las
transacciones en moneda extranjera, influyendo directamente en la balanza de
pagos.
Por otra parte, para Rodríguez (2005), el control de cambio existe cuando se
reglamenta, restringe y fiscaliza el uso o aplicación de las divisas compradas por los
particulares. El control de cambio se establece por lo general, cuando hay
dificultades graves de balanza de pagos, a consecuencia de las cuales las divisas
disponibles son insuficientes para atender las necesidades ordinarias de la
economía.
Lo más relevante de la definición brindada por dicho autor es que, cuando la
economía se encuentra inestable; considerando tal como la balanza de pagos, se
produce entonces, una restricción en las divisas y las mismas resultan ser
insuficientes para cubrir las necesidades respectivas de la economía de un país.
Señala Hernández (2003), que el término control cambiario hace referencia a la
técnica de intervención a través de la cual la administración impone restricciones
56
al ejercicio de la libertad cambiaria, atributo inherente a la libertad económica
constitucionalmente reconocida.
Sabino (1991), explica que cuando existe un control de cambios, la moneda
nacional no resulta del todo convertible, puesto que la libertad para cambiarla por
divisas queda limitada por los requisitos que establecen las autoridades. Según el
concepto del Banco Central de Venezuela, un control de cambio es la política de la
autoridad monetaria orientada a controlar la compra y venta de moneda extranjera.
Puede involucrarse la determinación del tipo de cambio y/o el volumen de divisas
transadas, y tiende a impedir la libre convertibilidad entre la moneda nacional y
extranjera.
Estas políticas se materializan a través de la centralización de la compra y
venta de divisas en un ente y la imposición de controles para su intercambio, los
cuales pueden consistir en la determinación del tipo de cambio obligatorio, del
volumen de divisas transadas o a través de un sistema mixto que involucre el uso
de ambas figuras.
Páez (2003), plantea que si bien es cierto que la apreciación real del tipo de
cambio contribuye a corto plazo en la moderación de las tensiones inflacionarias, en
el mediano y largo plazo puede constituirse en factor desestabilizador, a menos que
los encargados de la política estén dispuestos a introducir cierto margen de
flexibilidad en la determinación del tipo de cambio nominal y, sobre todo, en aplicar
las políticas ortodoxas indispensables para lograr la convergencia de la inflación a
los niveles internacionales.
57
Según Malavé y Martínez (2005), desde el punto de vista conceptual, se puede
establecer que para tener bien definido los aspectos teóricos sobre la política
cambiaria, debe partirse del conocimiento del significado de lo que se ha llamado
tipo de cambio, el cual en palabras sencillas, es la cotización de una moneda en los
términos de otra moneda.
Este expresa el número de moneda que hay que dar para obtener una unidad
de otra moneda, la cotización o tipo de cambio se determina por la relación entre la
oferta y la demanda de divisas, en otras palabras, el tipo de cambio se determina
por la relación entre oferta y la demanda de moneda nacional con el fin de realizar
las operaciones internacionales del país.
De los mencionados autores, se extrae que estos consideran que el tipo de
cambio va a ser determinado por la relación que debe existir entre oferta y demanda,
para entonces llevar a cabo operaciones internacionales. Sobre el asunto,
Barandiarán (1990), afirma que los países que tienen algún control de cambio de
divisas constituyen la regla más que la excepción, siendo la excusa para introducir
alguna forma de control de cambios por lo general se relaciona con el manejo del
déficit en la balanza de pagos del país; tal déficit surge debido a que los niveles de
precios en el país ya no permiten que sea competitivo en los mercados mundiales y
así sale más dinero del entra.
Cuando existe un control de cambio, la moneda nacional no resulta del todo
convertible, puesto que la libertad para cambiarla por divisa queda limitada por los
58
requisitos que establecen las autoridades. En términos generales, se considera que
el control de cambio es una política adoptada conjuntamente por el Ejecutivo
Nacional y el Banco Central de Venezuela, los cuales actúan como autoridades
monetarias, que controlan la compra y venta de moneda extranjera.
Todo control de cambios requiere de un órgano regulador del mismo, que en
el caso venezolano, por disposición de la Constitución de la República Bolivariana
de Venezuela, en su artículo 318, del sistema monetario nacional, se establece que
las competencias monetarias del poder nacional serán ejercidas de manera
exclusiva y obligatoria por el Banco Central de Venezuela. De allí que el banco
central de Venezuela es el único organismo a quien le corresponde por mandato del
artículo 156, numeral 11 de la Constitución Nacional, ejercer las competencias del
Poder Público Nacional en las materias relativas al sistema monetario, régimen
cambiario y emisión y acuñación de monedas.
Para tal efecto la Ley del Banco Central de Venezuela (2010), dispone en su
artículo 34, que el diseño del régimen cambiario será regulado por medio de los
correspondientes convenios cambiarios que acuerden el ejecutivo nacional, a través
del Ministro o Ministra del Poder Popular con competencia en materia de Finanzas
y el Banco Central de Venezuela, por intermedio de su presidente o presidenta.
59
Características del Control Cambiario
Por otro lado, Sardi y Guerra (1998), señalan que al ser el tipo de cambio una
variable económica clave, la determinación del sistema cambiario es relevante y
debe estar vinculada mucha más allá que solamente hacia los objeticos y
prioridades de política, o sea, deben involucrarse con la eficiencia microeconómica
y a estabilidad macroeconómica.
En el caso de los objetivos de la política cambiaria, la elección del régimen de
tipo de cambio puede estar, condicionada a controlar la inflación, a disminuir la
volatidad del producto o a incrementar la competitividad de las exportaciones.
Debido a la importancia del tipo de cambio en la asignación de recursos y en la
transmisión de las expectativas, se reconocen dos (02) características básicas como
necesarias para lograr un régimen óptimo:
Reducir al máximo los movimientos bruscos, no predecibles y transitorios
del tipo de cambio.
Ajustarse a sus movimientos permanentes.
Según Páez (2003), debido a que los regímenes más extremos de tipo de
cambio no han cumplido con estos requisitos, la literatura teórica y la praxis han
puesto un renovado interés en tipos de cambios administrados, bandas cambiarias,
basados en la evolución de sus determinantes fundamentales, que liberen las
expectativas de los agentes económicos y que sean suficientemente flexibles para
acomodarse a shocks exógenos.
60
Sujetos del Sistema Cambiario
Evia (2010), establece que los sistemas cambiarios están dirigidos
fundamentalmente a los nacionales y residentes de un país determinado. Dentro del
concepto de nacional se incluyen a todas las personas con ciudadanía local, así
como las sociedades anónimas constituidas en el país, independientemente de la
nacionalidad de los accionistas. La residencia igualmente forma parte del concepto
del sujeto del sistema de control, por lo cual personas naturales domiciliadas en el
país, donde se aplica el sistema están sujetas al mismo control. Dentro del mismo
esquema un nacional residenciado en el extranjero estará excluido del sistema de
control.
Objeto del Sistema Cambiario
Según la opinión de la autora Evia (2010), considera que los sistemas de
control de cambio, van dirigidos generalmente a aquellas operaciones a la vista de
su moneda y una moneda extranjera, por lo cual no impedirán que los sujetos del
sistema participen en los mercados futuros de su propia moneda, o de una moneda
extranjera.
Tipos de Control Cambiario
Según Mochon (1993), menciona que el sistema de tipos de cambio es un
conjunto de reglas que describen el papel del Banco Central de Venezuela en el
61
mercado de divisas. Así mismo señala que se identifican dos sistemas opuestos de
tipos de cambio: los sistemas de cambio totalmente flexibles y los tipos de cambio
fijos.
El mencionado autor, refiere que los sistemas de cambio totalmente flexibles
son aquellos que se determinan sin la intervención del Banco Central de Venezuela,
y los tipos de cambios fijos son los determinados estrictamente por el Banco Central
de Venezuela. El tipo de cambio es fijo cuando viene establecido por la autoridad
monetaria y no por la oferta y la demanda de divisas.
Los tipos de cambio pueden existir flexibilidad o rigidez, como un conjunto de
infinitas variables dentro de los tipos de cambio, a efectos analíticos, sin embargo
es necesario establecer agrupaciones discretas, que permitan encasillas cada país
con su respectivo arreglo cambiario dentro de grupos y sub-grupos. El Fondo
Monetario Internacional (FMI) clasifica los arreglos cambiarios entre grandes grupos
y sub-grupos como se detallan a continuación:
1. Regímenes Fijos: comprenden aquellos arreglos cambiarios en los
cuales el tipo de cambio esta ordinariamente Enganchado a otras
monedas y solo es modificado de forma discrecional y poco frecuente
en circunstancias extraordinarias
Estas suelen sub-dividirse en tres dependiendo en primer lugar de si el país
emite su propia moneda y en segundo lugar de si las referencia es una divisa
individual o a una cesta de divisas.
62
a) Uniones Monetarias: es cuando el país renuncia a la emisión de
moneda propia, con lo cual el tipo de cambio desaparece como variable.
b) Enganche a una moneda individual: es cuando el país de origen
engancha su moneda a la de un país importante, que usualmente es el
principal socio comercial, así mismo existen formas duras y blandas de
enganche, por ejemplo cuando el tipo de cambio se ancla a través de
una junta monetaria a la emisión de manera local, se le conoce como
dura; al contrario de blandas que es cuando a pesar de que se realizan
arreglos para que el cambio se mantenga fijo, se realizan revisiones y
ajustes por las autoridades según convenga.
c) Enganche a una cesta de Monedas: son arreglos fijados en la
relación a un conjunto de monedas de los países con la que se realiza
la mayor porción de intercambio comercial.
2. Regímenes de flexibilidad limitada: son arreglos cambiarios en los
que el tipo de cambio puede varias dentro de ciertos márgenes de
fluctuación, que han sido determinados previamente, pero donde las
reglas de juego tienden a rigidizar el tipo de cambio.
a) Flexibilidad respecto a una moneda individual: son regímenes
intermedios, en los que el tipo de cambio está enganchado a una
moneda individual, pero goza teóricamente de zonas de flexibilidad que
eventualmente son utilizadas.
b) Arreglos cooperativos: el tipo de cambio se fija bajo márgenes bien
estrechos de fluctuación y el cambio es determinado por las monedas
de los países miembros del acuerdo cooperativo.
3. Regímenes más flexibles: se excluyen aquéllos regímenes de
cambio donde la variabilidad y el grado de flexibilidad es muy diverso
razón por la cual existen subcategorías que van de mayos a menor
flexibilidad.
a) Ajuste según indicadores: este se produce principalmente cuando las
variaciones son más o menos automáticas, sobre la base de variaciones
de ciertos indicadores.
b) Flotación administrada: la autoridad cambiaria, en nuestro caso e
Banco Central, interviene activamente para dirigir el rumbo de cambio
63
y afectar su nivel, cotizando periódicamente el tipo de cambio y
defendiendo su paridad internacional.
c) Flotación independiente: esta principalmente determinada por Las
Fuerzas del Mercado, la cual es superior a la ejercida por la intervención
oficial. Esta produce más con la intención de moderar el ritmo de
variación del tipo de cambio que con la de quebrar tendencias del
mercado o influir sobre el nivel del mismo.
4. Sistema de bandas: el modelo de Krugman (1988), muestra como la
adopción sobre el tipo de cambio respecto a un régimen de libre
flotación, aun cuando la intervención del Banco Central no se produzca
en forma efectiva. De hecho, bajo expectativas racionales, la sola
creencia de que el Banco Central intervendrá cuando la cotización
alcance los límites de la banda, puede revertir la tendencia del tipo de
cambio. El modelo desarrollado por Krugman descansa sobre dos
supuestos básicos:
La banda es perfectamente creíble: los agentes económicos confían en
que las autoridades mantendrán el tipo de cambio al interior de la banda.
La banda se defiende mediante intervenciones marginales: esto es, las
autoridades cambiarias intervienen únicamente cuando el tipo de
cambio observado se aproxima a uno de los extremos.
El cumplimento de las propiedades del sistema de bandas dependerá,
básicamente, de la credibilidad de los agentes económicos en el compromiso
cambiario. En los modelos con credibilidad endógena, el surgimiento o no de
expectativas de realineación dependerá de la evaluación que hagan los agentes
económicos de factores tales como: la volatilidad de los choques externos y su
magnitud respecto a la disponibilidad de reservas internaciones, la posición del tipo
de cambio al interior de la banda y la experiencia previa en cuando a la política de
la intervención. (Reynoso, 1995)
64
Oferta y Demanda de Divisas
Todos los mercados en el mundo giran en torno a la oferta y la demanda. El
mercado de divisas no es la excepción a la regla. El principio económico básico de
la oferta indica cuánto de un valor específico está disponible en cualquier momento.
La oferta indica el cambio en el valor de la moneda o activo en la medida que la
cantidad de la oferta sube o baja. Un incremento en la oferta de una divisa o activo
disminuirá en su valor y precio. Lo contrario también se cumple: una oferta más baja
disponible de una moneda específica o un activo, resultará en un incremento en su
valor y precio. (Gómez, 2000)
Según Lelart (1996), la oferta de divisas se origina en las transacciones activas
o créditos de la Balanza de Pagos, tales como: exportación de bienes y servicios,
ingresos sobre inversiones del país en el extranjero, donaciones y remesas
recibidas por residentes o importación de capital no monetario. El componente más
estable de la oferta es el que se origina en la exportación de bienes y servicios.
El factor de la oferta es importante para cualquier mercado financiero, pero la
fuerza principal del movimiento detrás del precio y el valor de cualquier moneda es
dictada por el factor de la demanda. El precio y valor de cualquier activo cambiará
en relación al incremento o disminución en la demanda que exista para ese activo.
Un activo incrementará su precio y valor en la medida que la demanda por el mismo
disminuya. Menos demanda por un activo resultará en una disminución en su valor
y precio. (Gómez, 2000)
65
Según Leandro (2006), la demanda de divisas se origina en las transacciones
pasivas o débitos de la Balanza: importación de bienes y servicios, pagos por
rendimientos de la inversión extranjera en el país, donaciones y remesas enviadas
por residentes y exportación de capital no monetario; el componente más estable
de la demanda es el referido a la importación de bienes y servicios.
Mercado de Divisas
El mercado de divisas o mercado cambiario es el mercado en el cual se transan
las distintas monedas extranjeras. Está constituido por una gran cantidad de
agentes alrededor del mundo, que compran y venden monedas de distintas
naciones, permitiendo así la realización de cualquier transacción internacional.
Según Riehl (1987), afirma que "no es una localización geográfica", más bien, está
compuesto por un conjunto de agentes, demandantes y oferentes de divisas,
quienes se hallan en distintos sitios alrededor del mundo y que se comunican
haciendo uso de redes informáticas o de otros medios tecnológicos.
El mercado cambiario juega un papel importante para el adecuado
desenvolvimiento de los agentes económicos en sus transacciones internacionales,
y, en general, para toda la economía. En este sentido se puede decir que su principal
función es la de ser un mecanismo a través del cual se puede adquirir poder de
compra en una moneda extranjera, es decir, brinda la
66
posibilidad de efectuar pagos denominados en unidades monetarias de otras
naciones. Puede notarse la importancia de esta función del mercado cambiario
dentro de las relaciones económicas externas. (Spencer, 1976)
Según Hernández (2004), las principales funciones del Mercado de Divisas
se pueden resumir de la siguiente manera:
Se ocupa de la transferencia de fondos o poder de compra de un
país y su respectiva divisa con respecto a otro, brindando la
posibilidad de efectuar pagos denominados en unidades
monetarias de otras naciones. El precio de una moneda en
términos de otra.
Realiza una función de crédito en el sentido de que gran cantidad
de las transacciones internacionales se efectúan empleando las
facilidades de crédito que brinda el mercado cambiario.
Facilita la cobertura y la especulación
Tipos de Mercado de Divisas
Según Leandro (2006), los tipos de mercado se subdividen en dos tipos:
Mercado de Cambio al Contado: se refiere al tipo de mercado
donde el precio de una moneda es para entrega inmediata. El
término entrega inmediata es relativo; para una moneda al
contado es habitual comprar contra entrega a dos días
Mercado A Plazo: donde se negocian obligaciones a plazo,
fijándose normalmente el valor a 30, 60, 90 y 180 días. Se
compra y vende la moneda para entrega futura, aunque en las
monedas principales los bancos están dispuestos en comprar o
vender hasta a diez años.
67
Ventajas del Control Cambiario
Según López y Piñerua (2010), las ventajas principales del control cambiario
residen fundamentalmente en frenar la salida discriminatoria de divisas del país, se
da mejor administración de los usos de las divisas, porque estas se invierten según
las necesidades reales de compras de mercancías del país, propender al equilibrio
de la balanzas de pagos al limitar la fuga de capitales, y otros mecanismos de
mercado desleal.
Se destaca de lo establecido por el referido autor. que los aspectos más
importantes que trae consigo el control cambiario, es el hecho de que el mismo va
a evitar que las divisas del país sean utilizadas de forma discriminatoria. Al respeto
la Comisión de Administración de Divisas (2010), al referirse a las ventajas del
control cambiario comenta:
Contrarrestar la fuga de capitales: al controlar el cambio, los
receptores de divisas quedan obligados a entregarlas al
organismo controlador, el cual las distribuirá con criterio de
atender a las necesidades más esenciales de la economía y
negarla con fines de exportación de capitales.
Gastar mejor las divisas: se otorgaran las divisas por prioridades,
primero a los productores de la cesta básica y suministros y por
último a los bienes de lujo.
Equilibrar la balanza de pagos: se pretende equilibrar los ingresos
con los gastos en divisas, racionando estas y asignándolas para
cubrir importaciones seleccionadas en apoyo de una política de
empleo a niveles cada vez mayores.
68
Arma contra el dumping: el dumping encontrara menores
incentivos para operar en caso que la Oficina de Control de
Cambios niegue la salida de los fondos que provienen de las
ventas de mercancías importadas y vencidas a precios con fines
de competencia desleal y que a largo plazo persiguen propósitos
de monopolizar el mercado del país.
Desventajas del Control Cambiario
López y Piñerua (2010), comenta que un control cambiario siempre se va a
convertir en una limitante para la libertad de las transacciones comerciales y de otro
tipo que requieran realizar los habitantes de un país. Además, como el control
cambiario en si significa la pérdida de libertad cambiaria para los ciudadanos de un
país, este genera un mercado indeseable de la moneda nacional, denominado
mercado paralelo, que generalmente trae como consecuencia a largo plazo una
mayor disminución del poder adquisitivo de la misma. La mayor y principal
desventaja que trae consigo el control cambiario es el aumento y desarrollo de un
mercado paralelo para la obtención de divisas.
Centro Nacional de Comercio Exterior (CENCOEX)
Es un ente descentralizado, cuyo objeto es el desarrollo e instrumentación de
la política nacional de administración de divisas, la política nacional de
exportaciones, la política nacional de importaciones, la política nacional de
inversiones y la política nacional de inversiones en el exterior.
Son Competencias del Centro Nacional de Comercio Exterior (CENCOEX), las
siguientes:
69
Garantizar y asegurar la ejecución de las políticas nacional en materia
de administración de divisas, exportaciones, importaciones, inversiones
nacionales y extranjeras y articular dichas políticas entre sí, en función
del desarrollo nacional.
2. Ejecutar el plan general de divisas de la nación, y el plan nacional de
importaciones, para su aprobación por parte del consejo de ministros, y
velar por su correcta ejecución en el marco de los objetivos del plan de
la patria, en función de las instrucciones del presidente de la república.
A tales fines, los ministerios y demás órganos del poder nacional
colaboraran con el Centro Nacional de Comercio Exterior para la
materialización de dicho objetivo.
3. Orientar la estrategia de estímulos a las exportaciones.
4. Orientar la estrategia de incentivos a las inversiones extranjeras.
5. Hacer seguimiento y control a los programas de inversiones
venezolanas en el exterior, orientadas a la integración productiva.
6. Velar por el cumplimiento de las instrucciones y lineamientos
dictados por el presidente de la república, dirigidas a los órganos y entes
del sector público, vinculados con los ámbitos cambiarios, de
inversiones extranjeras, de exportaciones e importaciones.
7. Estipular planes y proponer medidas necesarias para la generación
de fuentes adicionales de divisas para la República.
8. Estipular planes y programas de desarrollo de capacidades para la
sustitución de importaciones.
9. Elaborar, mantener y actualizar el registro de las personas naturales
y jurídicas que tengan necesidad de acceso a divisas o que realicen
operaciones de comercio exterior para lo cual dictara las providencias
correspondientes.
10. Exigir, antes de la liquidación efectiva y mediante contrato,
garantías de fiel cumplimento a las personas jurídicas que accedan a
divisas que sean otorgadas en el marco del Plan General de Divisas así
como del Plan Nacional de Importaciones.
11. Ejecutar las políticas para optimizar las divisas.
70
12. Ejecutar procedimientos de organismos y mecanismos cambiarios.
13. Generar y proponer políticas para mejorar el desempeño de las
exportaciones.
14. Centralizar los tramites y permisos relaciones con exportaciones e
importaciones, orientado sus procesos administrativos hacia
simplificación y la automatización.
15. Establecer criterios para la Corporación Venezolana de Comercio
Exterior, S.A., califique a las empresas que forman parte del registro de
las personas naturales y jurídica que tengan necesidad de acceso a las
divisas o que realicen operaciones de comercio exterior, así como el
listado de proveedores suministrado por estas para la formulación del
programa general de divisas de la nación.
16. Establecer un sistema referencial de precios internacionales de
bienes, insumos y productos.
17. Orientar y velar por la creación de una plataforma integrada y
automatizada entre los distintos órganos y entes relacionados con los
ámbitos cambiarios, fiscal, y regulador
18. Cualquier otra que le sea asignada en el ordenamiento jurídico
venezolano, o que le sea asignada por el presidente de la República.
Corporación Venezolana de Comercio Exterior
Es una empresa del Estado creada bajo la forma de sociedad anónima,
denominada Corporación Venezolana de Comercio Exterior, S.A., la cual estará
adscrita al despacho ministerial del vicepresidente del consejo de ministros
revolucionarios para el área económica, cuyo objeto será:
1. Organizar y garantizar las importaciones para cubrir las necesidades
del país.
71
2. Procurar y garantizar las mejores condiciones en cuanto a calidad y
precios de productos y bienes para el país.
3. Simplificar y lograr la máxima eficiencia en los procesos de
importación y exportación del país.
4. Centralizar y facilitar las exportaciones no petroleras.
Para el cumplimiento de su objeto, la corporación podrá, bien sea actuando a
nombre y por cuenta propia o de terceros, o en coordinación con otras empresas
del estado, realizar las actividades de procura nacional e internacional,
encadenamiento logístico, agenciamiento de aduanas, importación y suministro de
bienes e insumos requeridos para el desarrollo de las actividades productivas
nacionales públicas y privadas, exportaciones, el desarrollo de servicio de
ingeniería, la contratación t prestación de servicios, y la ejecución de proyectos,.
Así mismo podrá realizar la coordinación de las actividades realizadas por los
órganos descentralizados de la administración pública nacional relacionadas con
procura, prestación de servicios, importación, suministro, distribución y
comercialización de todo tipo de bienes y servicios de comercio, en especial los
bienes insumos básicos para la existencia y libre desarrollo y desenvolvimiento de
la población, así como dedicarse a la realización directa de tales actividades y, en
fin, desarrollar y ejecutar todas los actos que sean necesarios para el logro y
cumplimiento de su objeto social.
Sistema Complementario de Administración de Divisas (SICAD)
72
Badell y Grau (2008), explican que es un mecanismo “complementario” al
sistema de adquisición de divisas regulado por el Banco Central de Venezuela
(BCV) en coordinación con el Ministerio del Poder Popular de Economía, Finanzas
y Banca Pública, y su objetivo es dinamizar el flujo de divisas hacia los sectores
productivos del país, especialmente hacia aquellos con altos encadenamientos de
empleo y producción.
En el mismo orden de ideas, los mismos autores explican que a través de este
mecanismo las personas naturales y jurídicas residenciadas o domiciliadas en el
territorio nacional, podrán hacer posturas para la adquisición de divisas o de títulos
valores denominados en moneda extranjera, en los supuestos y bajo las condiciones
que se establezcan en la respectiva convocatoria
Según Lobo (2014), el otorgamiento de divisas se realizará a través de
subastas. Dichas subastas las convocará el CENCOEX tres días antes de su
realización. Las subastas se efectuaran semanalmente con una asignación
promedio de 220 millones de $, donde pueden participar personas naturales y
jurídicas residenciadas en Venezuela.
Así mismo, indica que los sectores a atender son: Tarjetas de crédito y efectivo
para viajeros, compras electrónicas, líneas aéreas, remesas familiares, reaseguros
y aquellas importaciones que el Gobierno considere pertinentes. En total serán $
11.400 millones, de los cuales $ 5.000 millones serán para viajes, tarjetas, efectivo,
reaseguradoras, remesas y líneas aéreas y $ 6.400 millones para las importaciones
que considere pertinente el gobierno nacional.
73
Las personas que desean participar en la subasta deben estar registradas en
el Registro de Usuarios del Sistema Complementario de Administración de Divisas.
No es un sistema de bandas, sino un sistema cambiario que tendrá bandas. Las
posturas de oferentes o demandantes se tramitan a través de las instituciones
autorizadas por el BCV, el sistema es administrado y dirigido por el CENCOEX. El
Centro Nacional de Comercio Exterior (CENCOEX) al final de cada jornada adjudica
e informa al Banco Central de Venezuela quienes son los beneficiarios, a fin que
proceda, este último a la liquidación de divisas por medio de las instituciones
autorizadas.
Cuadro 1
Asignación de divisas según destino (2014)
8 DIAS EN
DESTINO 1 A 7 DIAS
ADELANTE
África, Asia, Europa y Oceanía 2.000 $ 3.000 $
8 DIAS EN
DESTINO 1 A 3 DIAS 4 A 7 DIAS
ADELANTE
Belice, Canadá. Chile, El Salvador, Estados
Unidos de América (Excepto el Estados de la
Florida), Guatemala, Guyana, Honduras, México,
Suribiname
Países ALBA: Antigua y Barbados, Bolivia, Cuba, 1.000$ 2.000$ 2.500 $
Dominicana, Ecuador, Nicaragua, San Vicente y
las Granadinas
Paises MERCOSUR: Argentina, Brasil, Paraguay,
Uruguay
Aruba, Bonaire, Colombia, Costarica, Curazao,
Panamá, Per´, Estado de la Florida(Estados 300 $ 500 $ 700 $
Unidos de Norte Amèrica)
Otras Islas del caribe 500 $ 700 $ 1.000 $
Fuente: Banco Central de Venezuela (2014)
Sistema Cambiario Alternativo de Divisas (SICAD II)
74
Según Mercantil Banco Universal (2014) el Sistema Cambiario Alternativo de
Divisas II (SICAD II), está dirigido a realizar operaciones de corretaje en el mercado
de divisas, tanto en efectivo como en títulos valores denominados en moneda
extranjera, emitidos por la República, sus entes descentralizados o por cualquier
otro ente, público o privado, nacional o extranjero, aprobado por los administradores
del sistema: Banco Central de Venezuela (BCV) y Ministerio para el Poder Popular
de Economía, Finanzas y Banca Pública (MPPEFBP).
Asi mismo, explica que es un Sistema administrado por el Banco Central de
Venezuela (BCV) en coordinación con el Ministerio del Poder Popular de Economía,
Finanzas y Banca Pública, en el que se transarán operaciones de compra y venta,
en moneda nacional, de divisas en efectivo así como de títulos valores denominados
en moneda extranjera, emitidos por la República, sus entes descentralizados o por
cualquier otro ente público o privado.
Es un sistema transparente en el cual los demandantes y oferentes realizarán
sus posturas a través de los operadores cambiarios y el precio lo determinará ese
mercado. Las operaciones se realizaran todos los días hábiles bancarios. No existe
un monto fijo para transar, ni se establecen sectores para su atención. Pueden
participar las personas naturales y jurídicas residenciadas en Venezuela. Las
posturas de oferentes o demandantes se tramitan a través de las instituciones
autorizadas por el Banco Central de Venezuela (BCV).
75
La oferta de divisas por parte de entes distintos al Banco Central de Venezuela
(BCV), será coordinada entre el Ejecutivo y el Instituto emisor y pueden participar
oferentes no residenciado en el país. El Banco Central de Venezuela (BCV) publica,
en su página web el tipo de cambio de referencia, correspondiente al tipo de cambio
promedio ponderado de las operaciones transadas durante cada día. A esta tasa se
transaran las operaciones de compra y venta de oro por parte del BCV.
El BCV podrá participar o intervenir en el SICAD II, a efecto de evitar o
contrarrestar el efecto de fluctuaciones erráticas en orden a las condiciones
macroeconómicas, quedando facultado para dictar todos los actos y medidas que
considere convenientes. Según el Mercantil Banco Universal (2014), considera que
los objetivos del Sistema Cambiario Alternativo de Divisas (SICAD II):
1. Proveer de divisas a las personas naturales o jurídicas que no
tengan acceso a través de CENCOEX y SICAD I o si requieren
un monto mayor a lo establecidos pueden complementar con
este sistema.
2. Disminuir la alta brecha existente entre el tipo de cambio oficial y
el tipo de cambio llamado “paralelo o especulativo”.
3. Corregirá la alta distorsión generada por el llamado mercado
paralelo o especulativo de divisas, y la incidencia de éste en la
formación de precios.
Ventajas del Sistema Cambiario Alternativo de Divisas (SICAD II)
76
Según el Mercantil Banco Universal (2014), considera que las ventajas del
Sistema Cambiario Alternativo de Divisas (SICAD II) son las siguientes:
1. Estabilizará el mercado cambiario.
2. Eliminará restricciones al acceso de divisas derrotando al
mercado paralelo.
3. Mejorará el abastecimiento al dinamizar las importaciones.
4. En el mediano plazo tendrá un impacto favorable en la
estabilidad de precios, debido a la intervención en la oferta por
parte del Estado cuando se observen distorsiones.
Cuadro 2
Sistema Cambiario Alternativo de Divisas II (SICAD II)
TIPO TASA DE CAMBIO SECTORES ASIGNACION
CENCOEX 6.30 BS/$ ESTRATEGICOS DIARIA
SUBASTA (10-11.5
SICAD CONVOCADOS SEMANAL
BS/$
LIBRE (49-51
SICAD II LIBRE DIARIA
BS/$)
Fuente: Banco Central de Venezuela (2014)
Bases legales
77
Constitución de la República Bolivariana de Venezuela
Según la cual fue Publicada en Gaceta Oficial Extraordinaria N° 5.453 de la
República Bolivariana de Venezuela de fecha 24 de marzo de 2000. La referencia
obligatoria y punto de partida para entender el andamiaje teórico-conceptual del
tema a tratar es el Artículo 112 el cual establece:
“Artículo 112. Todas las personas pueden dedicarse libremente a la
actividad económica de su preferencia, sin más limitaciones que las
previstas en esta Constitución y las que establezcan las leyes, por
razones de desarrollo humano, seguridad, sanidad, protección del
ambiente u otras de interés social. El Estado promoverá la iniciativa
privada, garantizando la creación y justa distribución de la riqueza, así
como la producción de bienes y servicios que satisfagan las
necesidades de la población, la libertad de trabajo, empresa, comercio,
industria, sin perjuicio de su facultad para dictar medidas para planificar,
racionalizar y regular la economía e impulsar el desarrollo integral del
país”.
El anterior artículo establece el derecho económico como una actividad que el
estado promoverá con el fin de impulsar las riquezas dentro de la población y a su
vez establece su libre ejercicio con solo las limitaciones establecidas en el
ordenamiento jurídico venezolano y demás leyes.
Régimen Socioeconómico y de la Función del Estado en la Economía
Artículo 299. El régimen socioeconómico de la República Bolivariana
de Venezuela se fundamenta en los principios de justicia social,
democracia, eficiencia, libre competencia, protección del ambiente,
productividad y solidaridad, a los fines de asegurar el desarrollo humano
integral y una existencia digna y provechosa para la colectividad. El
Estado, conjuntamente con la iniciativa privada, promoverá el desarrollo
armónico de la economía nacional con el fin
78
de generar fuentes de trabajo, alto valor agregado nacional, elevar el
nivel de vida de la población y fortalecer la soberanía económica del
país, garantizando la seguridad jurídica, solidez, dinamismo,
sustentabilidad, permanencia y equidad del crecimiento de la economía,
para lograr una justa distribución de la riqueza mediante una
planificación estratégica democrática, participativa y de consulta abierta.
Artículo 300. La ley nacional establecerá las condiciones para la
creación de entidades funcionalmente descentralizadas para la
realización de actividades sociales o empresariales, con el objeto de
asegurar la razonable productividad económica y social de los recursos
públicos que en ellas se inviertan.
Ahora bien, en cuanto las políticas socioeconómicas el estado impone
condiciones y creación de entes y de leyes reguladoras con el objeto de regular
productividad económica y social de recursos públicos que en ellas se inviertan.
Todo esto al hacer referencia a los diferentes entes y organismos del Estado
especializados en materia cambiaria.
Artículo 301. El Estado se reserva el uso de la política comercial para
defender las actividades económicas de las empresas nacionales
públicas y privadas. No se podrá otorgar a personas, empresas u
organismos extranjeros regímenes más beneficiosos que los
establecidos para los nacionales. La inversión extranjera está sujeta a
las mismas condiciones que la inversión nacional.
Artículo 302. El Estado se reserva, mediante la ley orgánica respectiva,
y por razones de conveniencia nacional, la actividad petrolera y otras
industrias, explotaciones, servicios y bienes de interés público y de
carácter estratégico. El Estado promoverá la manufactura nacional de
materias primas provenientes de la explotación de los recursos
naturales no renovables, con el fin de asimilar, crear e innovar
tecnologías, generar empleo y crecimiento económico, y crear riqueza y
bienestar para el pueblo.
Artículo 303. Por razones de soberanía económica, política y de
estrategia nacional, el Estado conservará la totalidad de las acciones
79
de Petróleos de Venezuela, S.A., o del ente creado para el manejo de
la industria petrolera, exceptuando las de las filiales, asociaciones
estratégicas, empresas y cualquier otra que se haya constituido o se
constituya como consecuencia del desarrollo de negocios de Petróleos
de Venezuela, S.A.
Artículo 304. Todas las aguas son bienes de dominio público de la
Nación, insustituibles para la vida y el desarrollo. La ley establecerá las
disposiciones necesarias a fin de garantizar su protección,
aprovechamiento y recuperación, respetando las fases del ciclo
hidrológico y los criterios de ordenación del territorio.
Artículo 305. El Estado promoverá la agricultura sustentable como base
estratégica del desarrollo rural integral a fin de garantizar la seguridad
alimentaria de la población; entendida como la disponibilidad suficiente
y estable de alimentos en el ámbito nacional y el acceso oportuno y
permanente a éstos por parte del público consumidor. La seguridad
alimentaria se alcanzará desarrollando y privilegiando la producción
agropecuaria interna, entendiéndose como tal la proveniente de las
actividades agrícola, pecuaria, pesquera y acuícola. La producción de
alimentos es de interés nacional y fundamental para el desarrollo
económico y social de la Nación. A tales fines, el Estado dictará las
medidas de orden financiero, comercial, transferencia tecnológica,
tenencia de la tierra, infraestructura, capacitación de mano de obra y
otras que fueren necesarias para alcanzar niveles estratégicos de
autoabastecimiento. Además, promoverá las acciones en el marco de la
economía nacional e internacional para compensar las desventajas
propias de la actividad agrícola. El Estado protegerá los asentamientos
y comunidades de pescadores o pescadoras artesanales, así como sus
caladeros de pesca en aguas continentales y los próximos a la línea de
costa definidos en la ley.
Artículo 306. El Estado promoverá las condiciones para el desarrollo
rural integral, con el propósito de generar empleo y garantizar a la
población campesina un nivel adecuado de bienestar, así como su
incorporación al desarrollo nacional. Igualmente fomentará la actividad
agrícola y el uso óptimo de la tierra mediante la dotación de las obras
de infraestructura, insumos, créditos, servicios de capacitación y
asistencia técnica.
Artículo 307. El régimen latifundista es contrario al interés social. La ley
dispondrá lo conducente en materia tributaria para gravar las tierras
80
ociosas y establecerá las medidas necesarias para su transformación
en unidades económicas productivas, rescatando igualmente las tierras
de vocación agrícola. Los campesinos o campesinas y demás
productores agropecuarios y productoras agropecuarias tienen derecho
a la propiedad de la tierra, en los casos y formas especificados en la ley
respectiva. El Estado protegerá y promoverá las formas asociativas y
particulares de propiedad para garantizar la producción agrícola. El
Estado velará por la ordenación sustentable de las tierras de vocación
agrícola para asegurar su potencial agroalimentario. Excepcionalmente
se crearán contribuciones parafiscales con el fin de facilitar fondos para
financiamiento, investigación, asistencia técnica, transferencia
tecnológica y otras actividades que promuevan la productividad y la
competitividad del sector agrícola. La ley regulará lo conducente a esta
materia.
Artículo 308. El Estado protegerá y promoverá la pequeña y mediana
industria, las cooperativas, las cajas de ahorro, así como también la
empresa familiar, la microempresa y cualquier otra forma de asociación
comunitaria para el trabajo, el ahorro y el consumo, bajo régimen de
propiedad colectiva, con el fin de fortalecer el desarrollo económico del
país, sustentándolo en la iniciativa popular. Se asegurará la
capacitación, la asistencia técnica y el financiamiento oportuno.
Artículo 309. La artesanía e industrias populares típicas de la Nación
gozarán de protección especial del Estado, con el fin de preservar su
autenticidad, y obtendrán facilidades crediticias para promover su
producción y comercialización.
Artículo 310. El turismo es una actividad económica de interés nacional,
prioritario para el país en su estrategia de diversificación y desarrollo
sustentable. Dentro de las fundamentaciones del régimen
socioeconómico previsto en esta Constitución, el Estado dictará las
medidas que garanticen su desarrollo. El Estado velará por la creación
y fortalecimiento del sector turístico nacional.
Sistema monetario nacional
Artículo 318. Las competencias monetarias del Poder Nacional serán
ejercidas de manera exclusiva y obligatoria por el Banco Central de
Venezuela. El objetivo fundamental del Banco Central de Venezuela es
lograr la estabilidad de precios y preservar el valor interno y externo
81
de la unidad monetaria. La unidad monetaria de la República Bolivariana
de Venezuela es el bolívar. En caso de que se instituya una moneda
común en el marco de la integración latinoamericana y caribeña, podrá
adoptarse la moneda que sea objeto de un tratado que suscriba la
República. El Banco Central de Venezuela es persona jurídica de
derecho público con autonomía para la formulación y el ejercicio de las
políticas de su competencia. El Banco Central de Venezuela ejercerá
sus funciones en coordinación con la política económica general, para
alcanzar los objetivos superiores del Estado y la Nación. Para el
adecuado cumplimiento de su objetivo, el Banco Central de Venezuela
tendrá entre sus funciones las de formular y ejecutar la política
monetaria, participar en el diseño y ejecutar la política cambiaria, regular
la moneda, el crédito y las tasas de interés, administrar las reservas
internacionales, y todas aquellas que establezca la ley.
Artículo 319. El Banco Central de Venezuela se regirá por el principio
de responsabilidad pública, a cuyo efecto rendirá cuenta de las
actuaciones, metas y resultados de sus políticas ante la Asamblea
Nacional, de acuerdo con la ley. También rendirá informes periódicos
sobre el comportamiento de las variables macroeconómicas del país y
sobre los demás asuntos que se le soliciten e incluirá los análisis que
permitan su evaluación. El incumplimiento sin causa justificada del
objetivo y de las metas, dará lugar a la remoción del directorio y a
sanciones administrativas, de acuerdo con la ley. El Banco Central de
Venezuela estará sujeto al control posterior de la Contraloría General de
la República y a la inspección y vigilancia del organismo público de
supervisión bancaria, el cual remitirá a la Asamblea Nacional informes
de las inspecciones que realice. El presupuesto de gastos operativos del
Banco Central de Venezuela requerirá la discusión y aprobación de la
Asamblea Nacional y sus cuentas y balances serán objeto de auditoría
externa en los términos que fije la ley.
Coordinación macroeconómica
Artículo 320. El Estado debe promover y defender la estabilidad
económica, evitar la vulnerabilidad de la economía y velar por la
estabilidad monetaria y de precios, para asegurar el bienestar social. El
ministerio responsable de las finanzas y el Banco Central de Venezuela
contribuirán a la armonización de la política fiscal con la política
monetaria, facilitando el logro de los objetivos macroeconómicos. En el
ejercicio de sus funciones, el Banco Central de Venezuela no estará
subordinado a directivas del Poder Ejecutivo y
82
no podrá convalidar o financiar políticas fiscales deficitarias. La
actuación coordinada del Poder Ejecutivo y del Banco Central de
Venezuela se dará mediante un acuerdo anual de políticas, en el cual
se establecerán los objetivos finales de crecimiento y sus repercusiones
sociales, balance externo e inflación, concernientes a las políticas fiscal,
cambiaria y monetaria; así como los niveles de las variables intermedias
e instrumentales requeridos para alcanzar dichos objetivos finales.
Dicho acuerdo será firmado por el Presidente o Presidenta del Banco
Central de Venezuela y el o la titular del ministerio responsable de las
finanzas, y se divulgará en el momento de la aprobación del presupuesto
por la Asamblea Nacional. Es responsabilidad de las instituciones
firmantes del acuerdo que las acciones de política sean consistentes con
sus objetivos. En dicho acuerdo se especificarán los resultados
esperados, las políticas y las acciones dirigidas a lograrlos. La ley
establecerá las características del acuerdo anual de política económica
y los mecanismos de rendición de cuentas.
Artículo 321. Se establecerá por ley un fondo de estabilización
macroeconómica destinado a garantizar la estabilidad de los gastos del
Estado en los niveles municipal, regional y nacional, ante las
fluctuaciones de los ingresos ordinarios. Las reglas de funcionamiento
del fondo tendrán como principios básicos la eficiencia, la equidad y la
no discriminación entre las entidades públicas que aporten recursos al
mismo.
Declaración Universal de Derechos Humanos
La cual fue Adoptada y proclamada por la Asamblea General en su resolución
217 A (III), de 10 de diciembre de 1948, la cual señala en su artículo 22 el derecho
a la seguridad social y a su vez el derecho a la satisfacción de los derechos
económicos inherentes a su personalidad.
Ley del Banco Central de Venezuela
La cual fue publicada en Gaceta Oficial Nº 39.439 (2010), según la cual se
establece el Banco Central de Venezuela como un ente autónomo con potestades
y facultades para el ejercicio de políticas económicas en nuestro territorio. Se
83
señala de igual forma, lo dispuesto en su Artículo 7, según el cual se establecen las
funciones que deben ser llevadas a cabo por el Banco Central de Venezuela para
el correcto y adecuado cumplimiento de su objetivo.
1. Formular y ejecutar la política monetaria.
2. Participar en el diseño y ejecutar la política cambiaria.
3. Regular el crédito y las tasas de interés del sistema financiero.
4. Regular la moneda y promover la adecuada liquidez del sistema
financiero.
5. Centralizar y administrar las reservas monetarias
internacionales de la República.
6. Estimar el nivel adecuado de las reservas internacionales de la
república.
7. Participar en el mercado de divisas y ejercer la vigilancia y
regulación del mismo, en los términos en que convenga con el
Ejecutivo Nacional.
8. Velar por el correcto funcionamiento del sistema de pagos del
país y establecer sus normas de operación.
9. Ejercer, con carácter exclusivo, la facultad de emitir especies
monetarias.
10. Asesorar a los poderes públicos nacionales en materia de su
competencia.
11. Ejercer los derechos y asumir las obligaciones de la República
en el Fondo Monetario Internacional, según lo previsto en los
acuerdos correspondientes y en la ley.
12. Participar, regular y efectuar operaciones en el mercado del oro.
84
13. Acopiar, producir y publicar las principales estadísticas
económicas, monetarias, financieras, cambiarias, de precios y
balanza de pagos.
14. Promover acciones que fomente la solidaridad, la participación
ciudadana y la corresponsabilidad social, a los fines de contribuir
al desarrollo de la población y a su formación socioeconómica.
15. Efectuar las demás operaciones y servicios propios de la banca
central, de acuerdo con la ley.
En cuanto al artículo 97 el mismo corresponde a la Superintendencia de
Bancos y Otras Instituciones Financieras la inspección y vigilancia de las actividades
de su competencia que realice el Banco Central de Venezuela; por lo tanto, para el
mejor cumplimiento de sus funciones, el Superintendente de Bancos podrá asistir a
las reuniones del Directorio, donde tendrá derecho a voz, pero no a voto. Son de
aplicación a la Superintendencia de Bancos y Otras Instituciones Financieras las
garantías en el ejercicio de sus funciones determinadas en los artículos 95 y 96 de
esta Ley. Ahora bien, los siguientes artículos disponen todo lo referente a la unidad
monetaria, se desprende a su vez la responsabilidad de emitir los billetes al Banco
Central de Venezuela (BCV);
Artículo 106. La unidad monetaria de la República Bolivariana de
Venezuela es el bolívar. En caso de que se instituya una moneda
común, en el marco de la integración latinoamericana y caribeña, podrá
adoptarse la moneda que sea objeto de un tratado que suscriba la
República.
Artículo 107. Corresponde al Banco Central de Venezuela el derecho
exclusivo de emitir billetes y de acuñar monedas de curso legal en
85
todo el territorio de la República. Ninguna institución, pública o privada,
cualquiera que sea su naturaleza, podrá emitir especies monetarias.
Queda a salvo la regulación relacionada con la emisión de especies para
el intercambio de bienes y servicios entre prosumidores, en el ámbito
comunal.
Artículo 113. El Banco Central de Venezuela sólo podrá poner en
circulación billetes y monedas metálicas a través de la compra de oro,
divisas y la realización de las demás operaciones autorizadas por la
presente Ley.
Artículo 114. Las monedas y billetes que regresen al Banco por la venta
de oro, de divisas o de otros activos o en pago de créditos, quedarán
retirados de la circulación y no podrán volver a ella sino en virtud de
nuevas operaciones especificadas en el artículo anterior
Artículo 115. El Banco Central de Venezuela deberá organizar en todo
el territorio nacional los servicios necesarios para asegurar la provisión
de billetes y monedas, y para facilitar al público el canje de las especies
monetarias de curso legal por cualesquiera otras que representen igual
valor. Los bancos y demás instituciones financieras autorizados para
recibir depósitos en moneda nacional estarán obligados a la prestación,
en sus distintas oficinas, sucursales o agencias, del servicio de canje de
especies monetarias, de acuerdo con las normas que al efecto dicte el
Banco Central de Venezuela. Con el fin de prevenir la escasez de
monedas fraccionarias y garantizar el adecuado servicio, el Banco
Central de Venezuela podrá requerir que los bancos e instituciones
financieras mantengan a disposición del público, en sus distintas
oficinas, sucursales o agencias, existencias mínimas de monedas
metálicas en las cantidades que el Banco Central de Venezuela
determine para cada clase de moneda, entendiéndose que dichos
bancos o instituciones deberán restablecer inmediatamente las
existencias mínimas requeridas para satisfacer la demanda del público,
que deberá, en todo caso, ser atendida.
Artículo 116. Las monedas y billetes emitidos por el Banco Central de
Venezuela tendrán poder liberatorio sin limitación alguna en el pago de
cualquier obligación pública o privada, sin perjuicio de disposiciones
especiales, de las leyes que prescriban pago de impuestos,
contribuciones u obligaciones en determinada forma y del derecho de
estipular modos especiales de pago.
Artículo 118. La importación, exportación o comercio de monedas
venezolanas, o extranjeras de curso legal en sus respectivos países,
están sujetas a las regulaciones que establezca el Banco Central de
Venezuela.
86
Artículo 121. Las monedas y los billetes de curso legal serán libremente
convertibles al portador y a la vista, y su pago será efectuado por el
Banco Central de Venezuela mediante cheques, giros o transferencias
sobre fondos depositados en bancos de primera clase del exterior y
denominados en moneda extranjera, de los cuales se puede disponer
libremente.
Artículo 122. El Banco Central de Venezuela regulará, en los términos
que convenga con el Ejecutivo Nacional, la negociación y el comercio
de divisas en el país; las transferencias o traslados de fondos, tanto en
moneda nacional como en divisas, del país hacia el exterior o desde el
exterior hacia el país, así como los convenios internacionales de pago.
En la regulación que dicte al efecto, el Banco Central de Venezuela
podrá establecer requisitos, condiciones y procedimientos en relación
con las materias a que se refiere el presente artículo. El Banco Central
de Venezuela deberá estar representado en las comisiones especiales
que el Ejecutivo Nacional creare para conocer y decidir aquellos asuntos
que determinen los convenios cambiarios, a través de uno de los
miembros del directorio del banco central de Venezuela o de un
funcionario o funcionaria de alto nivel del instituto designado por dicho
cuerpo. Los asuntos que se consideren en dichas comisiones atinentes
a aspectos de naturaleza estratégica en el ámbito operativo cambiario,
serán sometidos a la consideración del directorio y al ministro o ministra
con competencia en materia de finanzas.
Artículo 123. En los convenios cambiarios que suscriban el Banco
Central de Venezuela y el Ejecutivo Nacional, se establecerán los
márgenes de utilidad que podrán obtener, tanto el Banco Central de
Venezuela como los bancos e instituciones financieras que participen
en la compraventa de divisas.
Artículo 124. Los convenios cambiarios que celebren el Ejecutivo
Nacional y el Banco Central de Venezuela regularán todo lo
correspondiente al sistema cambiario del país. Éstos podrán establecer
limitaciones o restricciones a la libre convertibilidad de la moneda
nacional cuando se considere necesario para su estabilidad, así como
para la continuidad de los pagos internacionales del país o para
contrarrestar movimientos inconvenientes de capital.
Artículo 125. Las divisas que se obtengan por concepto de las
exportaciones de hidrocarburos, gaseosos y otras, deben ser vendidas
al Banco Central de Venezuela, al tipo de cambio vigente para la fecha
87
de cada operación, excepto las divisas provenientes de la actividad
realizada por petróleos de Venezuela S.A., o al ente creado para el
manejo de la industria petrolera, las cuales serán vendidas al banco
central de Venezuela, al tipo de cambio vigente para la fecha de cada
operación, por las cantidades necesarias a los fines de atender los
gastos operativos y de funcionamiento en el país de dicha empresa; y
las contribuciones fiscales a las que está obligada de conformidad con
las leyes, por el monto estimado en la ley de presupuesto para el
ejercicio fiscal de la república. Petróleos de Venezuela S.A., o el ente
creado para el manejo de la industria petrolera, podrá mantener fondos
en divisas, con opinión favorable del banco central de Venezuela, a los
efectos de sus pagos operativos en el exterior y de inversión, y a lo que
prevea la ley, lo que aparecerá reflejado en los balances de la empresa.
Asimismo, informara trimestralmente o a requerimiento del banco central
de Venezuela sobre el uso y destino de los referidos fondos. El remate
de divisas obtenidas de la fuente indicada en el presente artículo, será
transferido mensualmente al fondo que el ejecutivo nacional creara a los
fines del financiamiento de proyectos de inversión en la economía real y
en la educación y la salud, el mejoramiento del perfil y saldo de la deuda
pública; así como, la atención de situaciones especiales y estratégicas.
Las transferencias que, con arreglo a lo dispuesto en este artículo,
efectúa el banco central de Venezuela, se harán dentro de los quince
días siguientes al cierre de cada ejercicio semestral, tomando en
consideración la estimación del nivel adecuado de reservas
internacionales prevista en el artículo 87 de la presente ley con respecto
al observado a dicho cierre. La aplicación de los recursos transferidos al
fondo a que se contrae el presente artículo será informada al banco
central de Venezuela en los términos y con la periodicidad que su
directorio determine al efecto.
Artículo 128. Los pagos estipulados en monedas extranjeras se
cancelan, salvo convención especial, con la entrega de lo equivalente
en moneda de curso legal, al tipo de cambio corriente en el lugar de la
fecha de pago.
Artículo 129. En la contabilidad de las oficinas públicas o privadas y en
los libros cuyo empleo es obligatorio, de acuerdo con el Código de
Comercio, los valores se expresarán en bolívares. No obstante, pueden
asentarse operaciones de intercambio internacional contratadas en
monedas extranjeras, cuya mención puede hacerse, aunque llevando a
la contabilidad el respectivo contravalor en bolívares. Igualmente,
pueden llevarse libros auxiliares para la misma clase de operación, con
indicaciones y asientos en monedas
88
extranjeras.
Artículo 130. Todos los memoriales, escritos, asientos o documentos
que se presenten a los tribunales y otras oficinas públicas, relativos a
operaciones de intercambio internacional en que se expresen valores
en moneda extranjera, deberán contener al mismo tiempo su
equivalencia en bolívares.
Artículo 131. Las citas o referencias de documentos otorgados o que
hayan de producir efecto fuera de la República, pueden contener
expresión de cantidades pecuniarias en monedas extranjeras, sin
necesidad de indicación de su equivalencia en bolívares”.
Para concluir se finaliza que el Banco Central de Venezuela tiene la facultad
de la venta de divisas y regulación en cuanto a los diversos convenios o pactos
realizado por el ejecutivo nacional y también regula lo referente a los pagos
proveniente de la industria petrolera.
Decreto con Rango, Valor y Fuerza de Ley del Régimen Cambiario y sus
Ilícitos
El Decreto con Rango, Valor y Fuerza de Ley del Régimen Cambiario y sus
Ilícitos, publicada en Gaceta Oficial N° 6.126 de fecha 19 de Febrero de 2014
mediante Decreto presidencial N° 798 con el objetivo regular los términos y
condiciones en que los Organismos con competencia en el régimen de
administración de divisas, ejercen las atribuciones que le han sido conferidas por el
ordenamiento jurídico, conforme a los Convenios Cambiarios dictados al efecto, y
los lineamientos para la ejecución de dicha política; así como los parámetros
fundamentales para la participación de los particulares y entes públicos en la
89
adquisición de divisas y los supuestos de hecho que constituyen ilícitos en tal
materia y sus respectivas sanciones.
Artículo 2. A los efectos de este Decreto Ley, se entenderá por:
Mercado cambiario: Refiere al conjunto de espacios o mecanismos
dispuestos por las autoridades competentes, donde concurren de forma
ordenada oferentes y compradores de divisas al tipo de cambio aplicable
en función de la regulación del mismo.
Tipo de cambio: Es el precio de la moneda doméstica en términos de
una divisa.
Divisa: Todas las monedas diferentes al bolívar, entendido éste como
la moneda de curso legal en la República Bolivariana de Venezuela,
incluidos los depósitos en bancos e instituciones financieras nacionales
e internacionales, las transferencias, cheques bancarios y letras, títulos
valores o de crédito, así como cualquier otro activo u obligación que esté
denominado o pueda ser liquidado o realizado en moneda extranjera en
los términos que establezca el Banco Central de Venezuela y conforme
al ordenamiento jurídico venezolano.
Operador Cambiario: Persona jurídica que realiza operaciones de
corretaje, cambio o intermediación de divisas, autorizadas por la
normativa correspondiente y, específicamente por la dictada por el
Banco Central de Venezuela, que haya cumplido con los requisitos
establecidos por la autoridad competente.
Operación Cambiaria: Compra y venta con el bolívar de cualquier
divisa.
Fecha de operación: Es la fecha en la que se pactan operaciones de
compra-venta de moneda extranjera en el mercado de divisas.
Fecha valor: Es la fecha efectiva en la que se lleva a cabo la liquidación
de las divisas producto de la operación cambiaria realizada.
Convenio Cambiario: Es el acuerdo entre el Ejecutivo Nacional y el
90
Banco Central de Venezuela para regular todos los aspectos inherentes
al diseño de la política cambiaria, a fin de lograr la estabilidad de precios
y preservar el valor interno y externo de la moneda, fijándose las
condiciones de las operaciones cambiarias.
Autoridad Administrativa Sancionatoria en Materia Cambiaria:
Ministerio del Poder Popular con competencia en materia de Finanzas.
Artículo 3. El presente Decreto Ley se aplica a las personas naturales
y jurídicas, públicas o privadas que, bien actuando en nombre propio, o
como solicitantes, administradores, intermediarios, verificadores, o
beneficiarios participen en operaciones cambiarias.
Artículo 4. El Ejecutivo Nacional, por órgano de la Vicepresidencia del
Área Económica del Consejo de Ministros Revolucionarios, establecerá
al Centro Nacional de Comercio Exterior, las prioridades a las cuales
debe atender la asignación de divisas en los mecanismos
correspondientes, basados en los principios socio-económicos previstos
en la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, a los fines
de asegurar el desarrollo humano integral y una existencia digna para la
colectividad.
Artículo 5. Los beneficiarios de divisas conforme a lo establecido en el
artículo 6 del presente Decreto Ley, deberán orientar la inversión de las
mismas para atender al desenvolvimiento armónico de la economía
nacional, con el fin de generar fuentes de trabajo, alto valor agregado
nacional, elevación del nivel de vida de la población y fortalecimiento de
la soberanía económica del país.
Artículo 6. Las divisas destinadas a cubrir los gastos de los poderes
públicos y a la satisfacción de las necesidades esenciales de la
sociedad, tales como lo son los bienes y servicios declarados como de
primera necesidad, constituidos por las medicinas, los alimentos, la
vivienda y la educación, sin que este enunciado tenga carácter taxativo,
serán asignadas y fiscalizadas por el Centro Nacional de Comercio
Exterior, mediante el procedimiento que éste dicte al efecto, quien
deberá rendir cuenta de su actuación a la Vicepresidencia del Área
Económica del Consejo de Ministros Revolucionarios, en función del
monto de disponibilidad de divisas aprobado al efecto por el Banco
Central de Venezuela.
Artículo 7. Para las actividades relativas a la satisfacción de las
91
necesidades fundamentales de la colectividad, consideradas como
prioritarias, se agilizarán los trámites establecidos para la obtención de
las divisas que deben cumplirse ante el Centro Nacional de Comercio
Exterior, pudiendo en circunstancias excepcionales, flexibilizar o
dispensar a los solicitantes la consignación de requisitos no
indispensables o postergar la presentación de los mismos.
Artículo 8. La compraventa de divisas a través de los mecanismos
administrados por las autoridades competentes del régimen de
administración de divisas, a los que se refiere el artículo 6 del presente
Decreto Ley, se realizará en los términos y condiciones que prevean los
Convenios Cambiarios que rijan dichos mecanismos y demás
normativas dictadas en desarrollo de aquéllos y en las Convocatorias
respectivas.
Artículo 9. Operaciones de cambio. Sin perjuicio del acceso a los
mecanismos administrados por las autoridades competentes del
régimen de administración de divisas a los que se refiere el artículo 6
del presente Decreto Ley, las personas naturales o jurídicas
demandantes de divisas, podrán adquirirlas a través de transacciones
en moneda extranjera ofertadas por: Personas naturales y jurídicas del
sector privado, Petróleos de Venezuela, S.A., y, Banco Central de
Venezuela.
Dichas transacciones se realizarán en los términos dispuestos en los
Convenios Cambiarios que se dicten al efecto entre el Banco Central de
Venezuela y el Ejecutivo Nacional, así como, conforme a las
regulaciones que en su desarrollo establezcan los términos, requisitos y
condiciones que rigen la participación en dicho mercado, y la normativa
prudencial que dicte la Superintendencia competente en materia
bancaria y la de valores a tales fines. La participación como oferente por
parte de entes públicos distintos a Petróleos de Venezuela, S.A., y el
Banco Central de Venezuela, requerirá la previa autorización del
Ministerio del Poder Popular con competencia en materia de finanzas.
Artículo 10. Podrán participar como operadores cambiarios autorizados
a los efectos de las operaciones a que se refiere el artículo
9 del presente Decreto Ley, los bancos universales regidos por el
Decreto con Rango, Valor y Fuerza de Ley de Reforma Parcial de la Ley
de Instituciones del Sector Bancario y demás leyes especiales, los
operadores de valores autorizados regulados por la Ley de Mercado de
Valores, así como los demás sujetos que realicen actividades
92
afines a las transacciones respectivas, debidamente autorizados
mediante el Convenio Cambiario correspondiente.
Artículo 11. A los efectos de este Decreto con Rango, Valor y Fuerza
de Ley, constituyen Autoridades Administrativas para la ejecución del
régimen de administración de divisas los siguientes:
1) Vicepresidencia del Área Económica del Consejo de Ministros
Revolucionarios, en la planificación, conducción, articulación y
coordinación de la política económica nacional, determinando a tales
fines las prioridades de atención de divisas, la política de incentivos, y
el control sobre los mecanismos administrados por las autoridades
competentes del régimen de administración de divisas.
2) Centro Nacional de Comercio Exterior, en la gestión, administración,
supervisión y control de los mecanismos administrados por las
autoridades competentes del régimen de administración de divisas, así
como en la regulación de los procedimientos, requisitos y restricciones
que requiera la instrumentación de los Convenios Cambiarios a través
de los citados mecanismos.
3) Corporación Venezolana de Comercio Exterior, en la ejecución de la
política nacional de exportaciones no petroleras, la de importaciones, la
procura y garantía de las mejores condiciones en cuanto a calidad y
precios de productos y bienes para el país, cuyas funciones estarán
regidas por las orientaciones emanadas del Presidente de la República,
del Despacho del Vicepresidente del Consejo de Ministros
Revolucionarios para el Área Económica, y del Centro Nacional de
Comercio Exterior.
En los artículos subsiguientes se tipifica la obligación de declarar de las
personas naturales y jurídicas en cuanto a un monto determinado, a su vez deberán
hacer mención sobre el origen de las divisas utilizadas.
Artículo 12. Las personas naturales o jurídicas que importen, exporten,
ingresen o egresen divisas, hacia o desde el territorio de la República
Bolivariana de Venezuela, por un monto superior a los diez mil dólares
de los Estados Unidos de América (US$ 10.000,00) o su equivalente en
otras divisas, están obligadas a declarar ante el Centro Nacional de
Comercio Exterior, el monto y la naturaleza de la
93
respectiva operación o actividad.
Todo ello, sin perjuicio de las competencias propias del Banco Central
de Venezuela en la materia. Están exentas del cumplimiento de esta
obligación los títulos valores emitidos por la República Bolivariana de
Venezuela y adquiridos por las personas naturales o jurídicas, al igual
que todas aquellas divisas adquiridas por personas naturales no
residentes, que se encuentren en situación de tránsito o turismo en el
territorio nacional y cuya permanencia en el país sea inferior a ciento
ochenta días continuos; no obstante, quedan sujetas a las sanciones
previstas en el presente Decreto Ley, cuando incurran en los ilícitos
contenidos en la misma.
Artículo 13. A los efectos del presente Decreto Ley, los importadores
deberán indicar en el manifiesto de importación, el origen de las divisas
obtenidas. Todas las personas naturales y jurídicas que posean
establecimientos que comercialicen bienes y servicios que se hayan
adquirido con divisas autorizadas por el Centro Nacional de Comercio
Exterior, deberán exhibir en su respectivo establecimiento, un anuncio
visible al público indicando cuáles de los bienes y servicios ofertados en
ese comercio, fueron adquiridos con divisas autorizadas por el Centro
Nacional de Comercio Exterior. Queda encargada del cumplimiento de
esta disposición la Superintendencia Nacional para la Defensa de los
Derechos Socio Económicos (SUNDDE) y podrá auxiliarse con la
Contraloría Social de los consejos comunales u otras organizaciones
sociales a tales efectos.
Artículo 14. Los exportadores de bienes o servicios, distintos a los
señalados en el artículo 12, cuando la operación ascienda a un monto
superior a diez mil dólares de los Estados Unidos de América (US$
10.000,00) o su equivalente en otras divisas, están obligados a declarar
al Banco Central de Venezuela, a través de un operador cambiario, los
montos en divisas y las características de cada operación de
exportación, en un plazo que no excederá de quince días hábiles,
contados a partir de la fecha de la declaración de la exportación ante la
autoridad aduanera correspondiente. Todo ello, sin perjuicio de
cualquier otra declaración que las autoridades administrativas exijan en
esta materia.
Artículo 15. Están exentas de la obligación de declarar, de acuerdo a
lo establecido en la presente Ley:
1) La República, cuando actúe a través de sus órganos.
94
2) Petróleos de Venezuela Sociedad Anónima (PDVSA), en lo que
concierne a su régimen especial de administración de divisas previsto
en la Ley del Banco Central de Venezuela.
3) Las Empresas constituidas o que se constituyan para desarrollar
cualquiera de las actividades a que se refiere la Ley Orgánica de
Hidrocarburos, dentro de los límites y requisitos previstos en el
respectivo Convenio Cambiario.
Los artículos a continuación hacen referencia a los ilícitos cambiarios
Artículo 16. Quienes adquieran divisas a través de los mecanismos
administrados por las autoridades competentes del régimen de
administración de divisas a que se refiere el artículo 6 del presente
Decreto Ley, mediante engaño, alegando causa falsa o valiéndose de
cualquier otro medio fraudulento, será penado de tres a siete años de
prisión y multa del doble, equivalente en bolívares, del monto de la
respectiva operación cambiaría, además de la venta o reintegro de las
divisas al Banco Central de Venezuela. Si el engaño, la causa falsa o el
medio fraudulento que se empleare son descubiertos antes de la
obtención de las divisas, la pena se rebajará conforme a las
disposiciones del Código Penal.
Artículo 17. Quienes destinen las divisas obtenidas, a través de los
mecanismos administrados por la autoridades competentes del régimen
de administración de divisas, a que se refieren el artículo 6 del presente
Decreto Ley, para fines distintos a los que motivaron su solicitud, serán
sancionados con pena de prisión de dos a seis años y multa equivalente
en bolívares al doble del monto de la operación.
Artículo 18. Quienes hubiesen obtenido divisas mediante la violación
de las normas rectoras de los procedimientos dispuestos por las
autoridades competentes del régimen de administración de divisas,
serán sancionados con penas de prisión de dos a cinco años y el
reintegro de las mismas al Banco Central de Venezuela.
Artículo 19. Las autorizaciones de adquisición de divisas otorgadas, así
como las asignaciones realizadas a través de los mecanismos de
subastas, son intransferibles.
Artículo 20. Cuando para la comisión de cualesquiera de los ilícitos
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cambiarios establecidos en el presente Decreto Ley, se hiciere uso de
medios electrónicos o informáticos, o de especiales conocimientos o
instrumentos propios de la materia bancaria, financiera o contable, la
pena será la del ilícito cometido aumentada de un tercio a la mitad, sin
perjuicio de lo establecido en otras leyes especiales que regulen estas
actividades.
Artículo 21. Al funcionario público que valiéndose de su condición o en
razón de su cargo, incurra, participe o coadyuve en la comisión de
cualquiera de los ilícitos establecidos en el presente Decreto Ley, se le
aplicará la pena del ilícito cometido aumentada de un tercio a la mitad,
sin menoscabo de las sanciones civiles, administrativas y disciplinarias
a que haya lugar.
Artículo 22. Los sujetos que hayan cometido ilícitos o hayan
contravenido normas establecidas en el presente Decreto Ley en el
proceso de adquisición, disposición o destino final de divisas, quedan
obligados a reintegrar la totalidad de las divisas obtenidas, al Banco
Central de Venezuela.
Artículo 23. Quienes incumplan la obligación de reintegrar al Banco
Central de Venezuela, la totalidad o parte de las divisas obtenidas
lícitamente, dentro de los quince días hábiles siguientes a la fecha en
que quede firme en sede administrativa la orden de reintegro, serán
sancionados con pena de prisión de dos a seis años y con multa del
doble, al equivalente en bolívares, del monto de la respectiva operación.
El reintegro de las divisas por parte del sector público será efectuado en
los términos convenidos por el sujeto obligado con el Banco Central de
Venezuela. En las disposiciones transitorias se la supresión de la
Comisión de Administración de Divisas
Primera. Todos los procedimientos administrativos en curso, iniciados
bajo la vigencia de las leyes anteriores en la materia, se regirán en el
fondo y la forma por las normas de este Decreto Ley, salvo en los casos
en que existan disposiciones que resulten más favorables a los sujetos,
como la Constitución lo establece.
Segunda. Considerando la supresión de la Comisión de Administración
de Divisas ordenada en el presente Decreto Ley, se fija un plazo de
ciento ochenta días desde su publicación en la Gaceta Oficial de la
República Bolivariana de Venezuela, a los fines de
96
efectuar los procesos de adecuación en la estructura, sistemas y de
selección del recurso humano del Centro Nacional de Comercio Exterior
para el adecuado desempeño de sus funciones.
En las disposiciones finales se deroga el Decreto con Rango, Valor y
Fuerza de Ley Contra los Ilícitos Cambiarios y a su vez
Primera. Se deroga el Decreto con Rango, Valor y Fuerza de Ley
Contra los Ilícitos Cambiarios, publicada en la Gaceta Oficial de la
República Bolivariana de Venezuela No. 6.117 Extraordinario, de fecha
04 de diciembre de 2013. Quedan igualmente derogadas todas aquellas
disposiciones normativas que contravengan lo establecido en este
Decreto Ley en cuanto colidan.
Segunda.—A partir de la entrada en vigencia del presente Decreto con
Rango, Valor y Fuerza de Ley, se ordena la supresión de la Comisión
de Administración de Divisas (CADIVI) creada mediante Decreto Nº
2.302 del 5 de febrero de 2003, parcialmente reformado mediante
Decreto Nº 2.330 del 6 de marzo de 2003, publicado en la Gaceta Oficial
No. 37.644 de esa misma fecha, ordenándose su liquidación la cual será
ejecutada de conformidad con lo previsto en el Decreto con Rango,
Valor y Fuerza de Ley Orgánica de la Administración Pública, en función
de su especial naturaleza de Comisión Presidencial.
Decreto N° 903, mediante el cual se ordena la supresión de la Comisión de
Administración de Divisas (CADIVI), (Gaceta Oficial Nº 40.393 del 14 de abril
de 2014)
Artículo 1. Se ordena la supresión de la Comisión de Administración de
Divisas (CADIVI), creada a través del Decreto N° 2.302, de fecha 5 de
febrero de 2003, publicado en la Gaceta Oficial de la República
Bolivariana de Venezuela N° 37.625, de la misma fecha, reformado por
Decreto N° 2.330, de fecha 06 de marzo de 2003, publicado en Gaceta
Oficial de la República Bolivariana de Venezuela N° 37.644 de la misma
fecha, en concordancia con lo dispuesto en el artículo 2º del Convenio
Cambiario N° 1 del 5 de febrero de 2003, reimpreso por error
97
material en la Gaceta Oficial de la República Bolivariana de Venezuela
N° 37.653 de fecha 19 de marzo de 2003.
Las competencias ejercidas por la Comisión de Administración de
Divisas (CADIVI) a la fecha de publicación del presente Decreto en la
Gaceta Oficial de la República Bolivariana de Venezuela serán
asumidas por el Centro Nacional de Comercio Exterior (CENCOEX) de
manera inmediata, o progresivamente cuando la naturaleza de la
competencia y los mecanismos para su ejercicio no permitan su traslado
inmediato.
Cuando se requiera la transferencia progresiva de determinadas
funciones, las mismas seguirán siendo ejercidas por la Comisión de
Administración de Divisas (CADIVI), sobre la base de la estructura
orgánica y funcional que detenta para la fecha de publicación del
presente Decreto en la Gaceta Oficial de la República Bolivariana de
Venezuela, hasta tanto sean asumidas efectivamente por el Centro
Nacional de Comercio Exterior (CENCOEX).
Artículo 2. La supresión de la Comisión de Administración de Divisas
(CADIVI), se efectuará en un plazo con inicio en la fecha de publicación
del presente Decreto en la Gaceta Oficial de la República Bolivariana de
Venezuela y culminación el 31 de diciembre de 2014, prorrogable en
una única oportunidad hasta por un plazo máximo de un (01) año.
Vencido el plazo a que se refiere el párrafo anterior, o el de su prórroga,
el Vicepresidente Ejecutivo dictará la Resolución que declare concluido
el proceso de supresión de la Comisión de Administración de Divisas
(CADIVI) y establecerá el régimen regulatorio de los asuntos judiciales
o administrativos, activos sin transferir, derechos, obligaciones y demás
asuntos que quedaren pendientes a la fecha de conclusión de la
supresión, designando en la misma oportunidad los organismos
encargados de efectuar las gestiones necesarias para concluir
efectivamente cualquier asunto pendiente, y tomará las decisiones
pertinentes para la efectiva supresión de la Comisión.
Artículo 3. El proceso de supresión regulado en el presente Decreto
debe llevarse a cabo en condiciones tales que aseguren la continuidad
administrativa de la gestión de las competencias que ejerce la Comisión
de Administración de Divisas (CADIVI), y que no pudieren ser
transferidas de manera inmediata al Centro Nacional de Comercio
Exterior (CENCOEX) sin afectar su ejercicio efectivo. Durante el proceso
de supresión, y hasta tanto el Centro Nacional de Comercio
98
Exterior (CENCOEX) asuma las competencias en materia de
administración de divisas, el Presidente de dicho organismo, mediante
Providencia aprobada previamente por su Directorio, establecerá las
competencias cuyo ejercicio asuma el Centro Nacional de Comercio
Exterior (CENCOEX), indicando la fecha de inicio de dicho ejercicio y
los mecanismos de transición que fueren necesarios.
Las providencias dictadas en cumplimiento de lo dispuesto en el párrafo
precedente deberán garantizar la seguridad jurídica y la protección y
libre ejercicio de los derechos de los particulares.
Artículo 4. La rectoría, implementación, gestión y conocimiento de la
supresión de la Comisión de Administración de Divisas (CADIVI),
corresponderá al Centro Nacional de Comercio Exterior (CENCOEX),
ente encargado de tomar las decisiones necesarias tendentes a la
supresión. A tal fin, el Presidente de la República, vistas las
postulaciones efectuadas por el Presidente del Centro Nacional de
Comercio Exterior (CENCOEX), designará una junta a cuyo cargo estará
la celebración de todos los actos necesarios para dar trámite a dicha
supresión, hasta su efectiva resolución o culminación. Dicha junta se
denominará Junta Supresora de la Comisión de Administración de
Divisas (CADIVI), y estará integrada por un (1) Presidente o Presidenta
que será ejercido por el Presidente o Presidenta del Centro Nacional de
Comercio Exterior (CENCOEX) y cuatro (4) miembros principales con
sus respectivos suplentes. Con el acto de designación de sus miembros
se considerará instalada la referida Junta.
Artículo 5. El Vicepresidente Ejecutivo o Vicepresidenta Ejecutiva y los
demás miembros de la Comisión Presidencial denominada Comisión de
Administración de Divisas (CADIVI), cesarán en sus funciones a partir
de la publicación del presente Decreto en la Gaceta Oficial de la
República Bolivariana de Venezuela, asumiendo el Presidente del
Centro Nacional de Comercio Exterior (CENCOEX) las funciones
referidas a la administración de divisas que dicha Comisión viniera
ejerciendo mediante la deliberación y decisión colegiada. El Presidente
o Presidenta Comisión de Administración de Divisas (CADIVI)
permanecerán en sus funciones hasta la supresión definitiva de la
Comisión.
Artículo 6. Son competencias de la Junta Supresora de la Comisión de
Administración de Divisas (CADIVI):
99
1. Revisar y evaluar el informe final presentado por el Presidente de la
Comisión de Administración de Divisas (CADIVI).
2. Conocer de todos los actos y documentos necesarios para
perfeccionar y formalizar la tradición y transferencia, efectiva y material,
de los activos de la Comisión de Administración de Divisas (CADIVI) al
Centro Nacional de Comercio Exterior (CENCOEX), o al organismo que
indique el Vicepresidente Ejecutivo, de conformidad con el artículo 12
del presente Decreto, y previo cumplimiento de las formalidades legales
establecidas para tal efecto.
3. Dictar su reglamento interno, el cual deberá ser aprobado por el
Presidente del Centro de Comercio Exterior (CENCOEX).
4. Determinar el activo y el pasivo de la Comisión de Administración de
Divisas (CADIVI), para lo cual ordenará practicar las auditorías que sean
necesarias, contando para ello con el personal calificado.
5. Garantizar la operatividad y eficacia de sus actuaciones y ejecutar
las instrucciones que le sean impartidas por el Presidente del Centro de
Comercio Exterior (CENCOEX). Así mismo, deberá asegurar la
continuidad de las actividades que se desarrollan en la estructura
organizativa y funcional de la Comisión de Administración de Divisas,
hasta que sus funciones sean asumidas por el Centro Nacional de
Comercio Exterior (CENCOEX), conforme a lo dispuesto en el presente
Decreto. En ejecución de lo establecido en el presente numeral, la Junta
Supresora atenderá los requerimientos que efectuare el Presidente del
Centro de Comercio Exterior (CENCOEX) a los fines de asumir
progresivamente las competencias de la Comisión de Administración de
Divisas (CADIVI), y garantizar la prestación de los servicios y la gestión
de los asuntos a su cargo.
6. Ordenar los pagos pendientes inherentes al proceso de supresión.
7. Administrar, custodiar y conservar los bienes de la República bajo
administración de la Comisión de Administración de Divisas (CADIVI),
así como los activos y los derechos que forman parte o se encuentren
en posesión o bajo la administración de ésta, hasta su definitiva
transferencia o liquidación. Para lo cual podrá realizar todas las
actividades y gestiones necesarias para la ejecución de los actos de
disposición que sean necesarios y no sean contrarios al proceso de
supresión, debiendo informar mensualmente el resultado de las
actividades antes descritas al Centro Nacional de Comercio Exterior
(CENCOEX).
100
8. Transferir al Centro Nacional de Comercio Exterior (CENCOEX), o a
los órganos o entes de la Administración Pública Nacional que indique
el Vicepresidente Ejecutivo de la República, la propiedad de los bienes
o derechos afectados a la actividad de la Comisión de Administración
de Divisas (CADIVI), para lo cual podrá autorizar al Presidente o
Presidenta de la Junta Supresora a la firma de los respectivos actos,
contratos, convenios o cualesquiera negocios jurídicos necesarios, bien
de manera general o particular.
9. Autorizar al Centro Nacional de Comercio Exterior (CENCOEX), o a
los órganos o entes de la Administración Pública Nacional que indique
el Vicepresidente Ejecutivo de la República, el uso temporal de bienes
muebles o Inmuebles afectados a la actividad de la Comisión de
Administración de Divisas (CADIVI). El plazo otorgado para dicho uso
no debe exceder del plazo previsto para la supresión de la Comisión de
Administración de Divisas, y el de su prórroga, si la hubiera.
10. Realizar el inventario de los convenios o contratos celebrados y de
todos los compromisos o negociaciones programadas, proyectos y
recursos ejecutados o en proceso de ejecución, así como de lo no
ejecutado y en general, de todas las actividades relacionadas con la
ejecución presupuestaria y financiera de la Comisión de Administración
de Divisas (CADIVI).
11. Realizar el inventario de la documentación, base de datos y sistema
de información de la Comisión de Administración de Divisas (CADIVI), y
adoptar las medidas necesarias para la conservación y preservación de
los mismos.
12. Cumplir con las obligaciones válidamente contraídas por la
Comisión de Administración de Divisas (CADIVI).
13. Exigir el pago de acreencias y el cumplimiento de las obligaciones
existentes a favor de la Comisión de Administración de Divisas
(CADIVI). El monto de los saldos acreedores o deudores, según sea el
caso, la forma de pago y los plazos serán estipulados en convenios que
se celebren con los acreedores o deudores de la Comisión de
Administración de Divisas (CADIVI).
14. Transferir o ceder al Centro Nacional de Comercio Exterior
(CENCOEX), o al órgano o ente que indique el Vicepresidente Ejecutivo
de la República, los derechos, obligaciones e intereses que
correspondan a la Comisión de Administración de Divisas (CADIVI), en
101
los convenios, contratos o cualesquiera negocios jurídicos celebrados
por dicha Empresa o por sus entes adscritos.
15. Elaborar y ejecutar un Plan Laboral de acuerdo a las
particularidades de los trabajadores y trabajadoras, mediante la
aplicación de jubilaciones, reubicaciones o notificaciones de la
terminación de trabajo o funcionarial, según sea el caso, de conformidad
con las leyes que rigen la materia. En tal sentido, podrá dictar y ejecutar
todos los actos que se requieran en materia de personal para la
supresión de la Comisión de Administración de Divisas (CADIVI).
16. Suprimir progresivamente las unidades administrativas que
conforman la estructura organizativa y funcional de la Comisión de
Administración de Divisas (CADIVI), a los fines de la supresión o
transferencia paulatina de sus funciones.
17. Instruir al Presidente de la Junta Supresora las cesiones de los
contratos celebrados por la Comisión de Administración de Divisas
(CADIVI).
18. Instalar comités técnicos, de carácter temporal, a los fines de
recabar la documentación relacionada con la situación técnica y legal en
que se encuentre la Comisión de Administración de Divisas (CADIVI).
Dichos comités técnicos deberán estar conformados por funcionarios de
la Procuraduría General de la República y del Centro Nacional de
Comercio Exterior.
19. Continuar, conocer y dar resolución a los procedimientos
administrativos que hubieren sido iniciados en la Comisión de
Administración de Divisas (CADIVI), y que no hubieren sido resueltos a
la fecha de publicación del presente Decreto en la Gaceta Oficial de la
República Bolivariana de Venezuela. Para lo cual dará continuidad a los
procedimientos administrativos hasta su resolución definitiva, pudiendo
dictar todos los actos administrativos necesarios a fin de constituir,
declarar, modificar, desconocer o reconocer los derechos a que haya
lugar, con la finalidad de hacer efectivo el cumplimiento de tales actos y
el ejercicio de los correspondientes derechos. Todo ello en observancia
del ordenamiento jurídico vigente, pudiendo requerir a la Consultoría
Jurídica del Ministerio del Poder Popular de Economía, Finanzas y
Banca Pública la Sustanciación de los expedientes.
102
20. Asumir los procesos judiciales a cargo de la Comisión de
Administración de Divisas (CADIVI), que se encuentren en curso. Así
mismo, podrá solicitar a la Procuraduría General de la República que
asuma dichos procesos judiciales.
21. Cualquier otra atribución que le sea instruida por el Presidente del
Centro Nacional de Comercio Exterior, relacionada con el proceso de
supresión. Las competencias señaladas en los numerales 7, 11, 19 y 20
del presente artículo podrán ser asumidas, mediante providencia, por el
Centro Nacional de Comercio Exterior (CENCOEX), en la medida que
dicha institución cuente con la estructura y recursos para su cabal
ejercicio. Dicha Providencia deberá cumplir con los extremos señalados
en el artículo 3º del presente Decreto.
Artículo 7. La Junta Supresora, dentro de los sesenta (60) días
continuos siguientes a su instalación, dictará su Reglamento Interno de
funcionamiento, a los fines de facilitar la liquidación de la Comisión de
Administración de Divisas (CADIVI), el cual será sometido a la
consideración del Presidente del Centro Nacional de Comercio Exterior
(CENCOEX).
Artículo 8. La Procuraduría General de la República ejercerá la
representación de los derechos y acciones de la Comisión de
Administración de Divisas (CADIVI) en los procesos judiciales en curso
en los cuales estos sean parte, a solicitud de la Junta Supresora, así
como en las nuevas demandas o acciones que se susciten con ocasión
del proceso de supresión indicado en el presente Decreto. Dicha
representación podrá ser delegada, de conformidad con las
disposiciones del Decreto con Rango, Valor y Fuerza de Ley Orgánica
de la Procuraduría General de la República.
Artículo 9. El Presidente o Presidenta de la Junta Supresora tendrá las
siguientes atribuciones en el ejercicio de su cargo:
1. Ejercer la dirección y administración del proceso de Supresión de la
Comisión de Administración de Divisas (CADIVI). A tal efecto, está
facultado para representar legalmente a la Comisión hasta su total
liquidación.
2. Representar legalmente a la Junta Supresora y ejecutar las
decisiones emanadas de ésta.
103
3. Convocar, presidir y dirigir las sesiones y debates de la Junta
Supresora.
4. Suscribir todos los actos de la Junta Supresora, u ordenar su
ejecución.
5. Celebrar contratos de trabajo a tiempo determinado, que en ningún
caso excederán del lapso otorgado para la supresión, o de su prórroga.
Las personas contratadas en ejercicio de esta atribución sólo podrán
llevar a cabo las tareas y actividades que resulten inherentes e
indispensables para la correspondiente supresión.
6. Efectuar la designación de los Gerentes Generales, Gerentes,
Directores, Jefes de División y Coordinadores, así como a los miembros
de la Comisión de Contrataciones de la Comisión de Administración de
Divisas (CADIVI), y demás cargos de confianza de ésta, previa
instrucción del Presidente del Centro de Comercio Exterior (CENCOEX).
7. Suscribir cuantos contratos y negocios jurídicos sean necesarios
para la operación de la Junta Supresora, o resulten necesarios para la
cabal ejecución del proceso de supresión.
8. Ordenar y ejecutar los pagos inherentes al proceso de supresión y a
las operaciones de la Junta Supresora y de la Comisión de
Administración de Divisas (CADIVI).
9. Velar por la culminación del proceso de supresión dentro del plazo
establecido en el presente Decreto, o su prórroga, si la hubiere.
10. Certificar las copias de los documentos cuyos originales reposen en
el archivo de la Comisión de Administración de Divisas (CADIVI), o de
la Junta Supresora, o delegar tal función en funcionarios de su
confianza.
11. Otorgar y revocar poderes judiciales y extrajudiciales, previa
autorización de la Junta Supresora.
12. Proponer y elaborar el proyecto de reglamento interno de la Junta,
así como las normas y demás actos de carácter general o particular que
estime pertinente.
104
13. Rendir cuentas al Vicepresidente Ejecutivo de la República.
14. Dar aviso a los jueces de la República del inicio del proceso de
supresión y liquidación.
15. Recibir las actas de entrega, así como toda la documentación
relacionada con las distintas unidades administrativas que conforman la
estructura de la Comisión de Administración de Divisas (CADIVI).
16. Presentar informes mensuales de su gestión al Vicepresidente
Ejecutivo de la República, con sus respectivos soportes.
17. Solicitar a los Registradores Públicos, Notarios y Jueces de la
República informen a la Junta Supresora sobre la existencia de
documentos, negocios jurídicos o juicios en los cuales la Comisión de
Administración de Divisas (CADIVI), figure como parte, o como titular de
bienes o de cualquier clase de derechos.
18. Emplazar mediante la publicación de avisos en prensa de
circulación nacional a todos los que tengan reclamaciones contra la
Comisión de Administración de Divisas (CADIVI), así como a los que
tengan títulos a favor de éstos, para proceder a la determinación de la
devolución o cancelación que corresponda.
19. Delegar en otros miembros de la Junta Supresora, o en funcionarios
de su confianza, la gestión y ejecución de actos o competencias, así
como la firma de documentos, a su cargo.
20. Las demás que le confiera la ley, el Reglamento Interno de
funcionamiento de la Junta Supresora y las demás que le asignen el
Presidente del Centro Nacional de Comercio Exterior o el Vicepresidente
Ejecutivo de la República.
Artículo 10. La Junta Supresora no podrá realizar ingresos de nuevos
funcionarios públicos o funcionarias públicas, ni trabajadores o
trabajadoras, durante el lapso en el cual se efectuará el proceso de
supresión. Salvo la excepción prevista en el numeral 5 del artículo
anterior, y la ocupación de cargos de libre nombramiento y remoción.
Para la realización de aquellas actividades que fueren indispensables
para el proceso de la supresión de la Comisión de Administración de
Divisas (CADIVI), la Junta Supresora podrá celebrar contratos de
105
servicios con personas naturales o jurídicas por un tiempo determinado
que en ningún caso podrá exceder el plazo otorgado para la supresión,
o su prórroga, si la hubiera.
Así mismo, la Junta Supresora no podrá modificar en modo alguno las
condiciones laborales de remuneración y beneficios sociales de los
trabajadores y trabajadoras que laboran en la Comisión de
Administración de Divisas (CADIVI), durante el lapso en el cual se
efectúe el proceso de supresión y liquidación. En consecuencia no podrá
celebrarse en ningún caso convenciones colectivas de trabajo.
Artículo 11. Una vez designada la Junta Supresora, ordenará la
realización de un inventario de todos los bienes, contratos, convenios,
títulos, derechos y litigios que posea o de los cuales sea titular la
República, a través de la Comisión de Administración de Divisas
(CADIVI).
Artículo 12. El Vicepresidente Ejecutivo o Vicepresidenta Ejecutiva,
dispondrá la transferencia de los bienes o derechos de la República,
bajo administración o control de la Comisión de Administración de
Divisas (CADIVI), según el siguiente orden de prioridad:
1. Al Centro Nacional de Comercio Exterior (CENCOEX), en cuanto
sirvan a su funcionamiento.
2. Al Ministerio del Poder Popular de Economía, Finanzas y Banca
Pública.
3. A los entes adscritos Ministerio del Poder Popular de Economía,
Finanzas y Banca Pública.
4. A los órganos o entes de la Administración Pública Nacional que así
lo solicitaren y lo considerare ventajoso a los intereses de la República.
Dichas transferencias serán documentadas mediante actas, las cuales
servirán a los fines de la inscripción y registro del cambio de titularidad
en la propiedad de los bienes o derechos transferidos.
Artículo 13. Los derechos y obligaciones de naturaleza contractual de
la Comisión de Administración de Divisas (CADIVI) se regirán por lo
previsto en los correspondientes contratos. Sin embargo, sus
acreedores o acreedoras deberán respetar los plazos establecidos en
los mismos para el cumplimiento de tales obligaciones, sin que, por el
106
hecho de la supresión ordenada en el presente Decreto, puedan
hacerse exigibles dichas obligaciones como de plazo vencido.
La Vicepresidencia de la República podrá evaluar y aprobar la
pertinencia o no de continuar la ejecución de los convenios suscritos por
la Comisión de Administración de Divisas (CADIVI), o por sus entes
adscritos, en cumplimiento de la normativa vigente.
Artículo 14. Los gastos necesarios para la supresión de la Comisión de
Administración de Divisas (CADIVI), se pagarán con cargo a su propio
presupuesto y de acuerdo con los recursos disponibles. Culminado el
proceso de supresión, los recursos remanentes y los bienes muebles e
inmuebles si los hubiere, pasarán al Ministerio del Poder Popular de
Economía, Finanzas y Banca Pública, de conformidad con las leyes que
rigen la materia.
Artículo 15. En el supuesto que el pasivo de la Comisión de
Administración de Divisas (CADIVI) cuya supresión se ordena en el
presente Decreto fuera superior al activo, la República Bolivariana de
Venezuela por órgano del Ministerio del Poder Popular de Economía,
Finanzas y Banca Pública, aportará los recursos que sean necesarios
para culminar el proceso de supresión y asumirá el saldo de las
obligaciones insolutas de la Comisión de Administración de Divisas
(CADIVI). Para lo cual deberá tomar las previsiones necesarias de
conformidad con el ordenamiento jurídico en materia de administración
financiera del sector público.
Artículo 16. La República Bolivariana de Venezuela, por órgano del
Ministerio del Poder Popular de Economía, Finanzas y Banca Pública,
queda a cargo del cumplimiento de las obligaciones por concepto de
pasivos laborales y jubilaciones del personal adscrito a la Comisión de
Administración de Divisas (CADIVI), derivados del proceso de
supresión.
Artículo 17. Los registradores, notarios y demás funcionarios públicos
a cuyo cargo se encuentre la responsabilidad de la inscripción, registro
y publicación de documentos relativos a la transferencia de bienes
muebles e inmuebles y derechos relacionados con lo dispuesto en el
presente Decreto, están en la obligación de dar entrada y ordenar la
inscripción o autenticación, así como la publicidad, de las actas de
transferencia a que refiere este Decreto, observando las formalidades y
requisitos de fondo y forma establecidos en el ordenamiento jurídico
aplicable.
107
En todo caso, del asiento respectivo deberá resultar una perfecta
secuencia y encadenamiento de las titularidades del dominio y de los
demás derechos registrados, así como la correlación entre las
inscripciones y sus modificaciones, cancelaciones y extinciones.
Artículo 18. La Junta Supresora designada conforme al presente
Decreto, deberá presentar un informe trimestral al Vicepresidente
Ejecutivo, en el cual se expliquen detalladamente las actividades
realizadas para la consecución de los objetivos encomendados en este
Decreto.
Artículo 19. El Presidente del Centro Nacional de Comercio Exterior
deberá informar al Presidente de la República sobre los avances y
resultados obtenidos en la ejecución del presente Decreto Presidencial,
dentro de un plazo máximo de quince (15) días hábiles al vencimiento
de cada trimestre, contado a partir de la fecha de la entrada en vigencia
de este Decreto Presidencial.
Artículo 20. La Junta Supresora podrá continuar utilizando la papelería,
el logotipo y demás distintivos de la Comisión de Administración de
Divisas (CADIVI), en sus actuaciones, hasta agotar las existencias de la
misma, o hasta que el Presidente del Centro Nacional de Comercio
Exterior (CENCOEX), mediante Providencia, ordene la utilización de la
papelería, el logotipo y demás distintivos de dicho Centro Nacional.
En todo caso, en las actuaciones que correspondan a la Junta
Supresora, deberá estamparse su sello e indicar la firma de los
miembros que la integran, o del funcionario habilitado para actuar.
Artículo 21. Se instruye al Ministro del Poder Popular de Economía,
Finanzas y Banca Pública, para realizar las gestiones pertinentes con el
objeto de asignar los recursos, efectuar o autorizar los traspasos u otras
modalidades presupuestarias necesarias de conformidad con la ley o
normativa aplicable, para el cumplimiento de lo dispuesto en el presente
Decreto.
Artículo 22. Las normas relativas a las materias competencia de la
Comisión de Administración de Divisas (CADIVI) dictadas por el
Ejecutivo Nacional, por la propia Comisión en el ejercicio de las
competencias que tenía atribuidas, así como las contenidas en los
Convenios Cambiarios vigentes, tendrán plena eficacia hasta tanto sean
modificadas de conformidad con el ordenamiento jurídico aplicable.
108
Artículo 23. Los asuntos no resueltos o las dudas o divergencia de
criterios que pudieran plantearse con ocasión de la implementación del
presente Decreto, serán resueltos por el Vicepresidente Ejecutivo
mediante Resolución dictada para tal efecto. A cuyos fines el
Vicepresidente Ejecutivo queda habilitado para dictar las normas
aclaratorias, interpretativas y complementarias del presente decreto que
estime necesarias.
Artículo 24. El Vicepresidente Ejecutivo de la República, el
Vicepresidente del Consejo de Ministros y Ministras Revolucionarios del
Gobierno Bolivariano para el Área Económica, y el Ministro del Poder
Popular de Economía, Finanzas y Banca Pública, quedan encargados
de la ejecución del presente Decreto.
Decreto con Rango, Valor y Fuerza de la Ley del Centro Nacional de
Comercio Exterior y de la Corporación Venezolana de Comercio Exterior.
Artículo 1. El presente Decreto con Rango, Valor y Fuerza de Ley tiene
por objeto la constitución y regulación de la institucionalidad orientada a
promover la diversificación económica y la optimización del sistema
cambiario en el marco de la nueva política económica de los objetivos
del Plan de la Patria, mediante la creación del Centro Nacional de
Comercio Exterior, así como también la autorización para la creación de
una empresa del Estado, bajo la forma de Sociedad Anónima,
denominada CORPORACION VENEZOLANA DE COMERCIO
EXTRIOR – VENECOM S.A.
Artículo 2. Las disposiciones del presente Decreto con Rango, Valor y
Fuerza de Ley son de orden público, y prevalecerán sobre las
contenidas en otras leyes de su misma jerarquía, sobre ámbitos
relacionados con el objeto del mismo, en cuanto contradijeren o
colidieren en su aplicación.
Artículo 3. Se crea el CENTRO NACIONAL DE COMERCIO
EXTERIOR, institución con carácter de ente descentralizado, adscrita al
despacho ministerial del Vicepresidente del Consejo de Ministros
Revolucionarios para el Área Económica, cuyo objeto es desarrollar e
instrumentar la política nacional de administración de divisas, la política
nacional de exportaciones, la política nacional de importaciones, la
política nacional de inversiones extranjeras y la política nacional de
inversiones en el exterior.
109
Competencias
Artículo 4. Son competencias del CENTRO NACIONAL DE
COMERCIO EXTERIOR, las siguientes:
1. Garantizar y asegurar la ejecución de las políticas nacional en
materia de administración de divisas, exportaciones, importaciones,
inversiones nacionales y extranjeras y articular dichas políticas entre sí,
en función del desarrollo nacional.
2. Ejecutar el plan general de divisas de la nación, y el plan nacional de
importaciones, para su aprobación por parte del consejo de ministros, y
velar por su correcta ejecución en el marco de los objetivos del plan de
la patria, en función de las instrucciones del presidente de la república.
A tales fines, los ministerios y demás órganos del poder nacional
colaboraran con el Centro Nacional de Comercio Exterior para la
materialización de dicho objetivo.
3. Orientar la estrategia de estimulos a las exportaciones.
4. Orientar la estrategia de incentivos a las inversiones extranjeras.
5. Hacer seguimiento y control a los programas de inversiones
venezolanas en el exterior, orientadas a la integración productiva.
6. Velar por el cumplimiento de las instrucciones y lineamientos
dictados por el presidente de la república, dirigidas a los órganos y entes
del sector público, vinculados con los ámbitos cambiarios, de
inversiones extranjeras, de exportaciones e importaciones.
7. Estipular planes y proponer medidas necesarias para la generación
de fuentes adicionales de divisas para la república.
8. Estipular planes y programas de desarrollo de capacidades para la
sustitución de importaciones.
9. Elaborar, mantener y actualizar el registro de las personas naturales
y jurídicas que tengan necesidad de acceso a divisas o que realicen
operaciones de comercio exterior para lo cual dictara las providencias
correspondientes.
110
10. Exigir, antes de la liquidación efectiva y mediante contrato,
garantías de fiel cumplimento a las personas jurídicas que accedan a
divisas que sean otorgadas en el marco del plan general de divisas así
como del plan nacional de importaciones.
11. Ejecutar las políticas para optimizar las divisas.
12. Ejecutar procedimientos de organismos y mecanismos cambiarios.
13. Generar y proponer políticas para mejorar el desempeño de las
exportaciones.
14. Centralizar los tramites y permisos relaciones con exportaciones e
importaciones, orientado sus procesos administrativos hacia
simplificación y la automatización.
15. Establecer criterios para la Corporación Venezolana de Comercio
Exterior, S.A., califique a las empresas que forman parte del registro de
las personas naturales y jurídica que an necesidad tengan necesidad de
acceso a las divisas o que realicen operaciones de comercio exterior,
así como el listado de proveedores suministrado por estas para la
formulación del programa general de divisas de la nación.
16. Establecer un sistema referencial de precios internacionales de
bienes, insumos y productos.
17. Orientar y velar por la creación de una plataforma integrada y
automatizada entre los distintos órganos y entes relacionados con los
ámbitos cambiarios, fiscal, y regulador
18. Cualquier otra que le sea asignada en el ordenamiento jurídico
venezolano, o que le sea asignada por el presidente de la república.
Funciones
Artículo 10. EL CENTRO NACIONAL DE COMERCIO EXTERIOR,
desarrollara sus funciones a través de unidades administrativas,
organizadas en las siguientes aéreas:
1. Programación de divisas e importaciones
2. Exportaciones y sustitución de importaciones
111
3. Inversiones extranjeras productivas
4. Inversiones venezolanas en el exterior.
5. Seguimiento y monitoreo a los componentes del sistema de
administración de divisas.
Corporación Venezolana de Comercio Exterior
Artículo 11. Se ordena la creación de una empresa del estado, bajo la
forma de sociedad anónima, denominada CORPORACION VENEZULA
DE COMERCIO EXTERIOR, S.A., la cual estará adscrita al despacho
ministerial del vicepresidente del consejo de ministros revolucionarios
para el área económica, cuyo objeto será:
1. Organizar y garantizar las importaciones para cubrir las
necesidades del país.
2. Procurar y garantizar las mejores condiciones en cuanto a calidad y
precios de productos y bienes para el país.
3. Simplificar y lograr la máxima eficiencia en los procesos de
importación y exportación del país.
4. Centralizar y facilitar las exportaciones no petroleras.
Para el cumplimiento de su objeto, la corporación podrá, bien sea
actuando a nombre y por cuenta propia o de terceros, o en coordinación
con otras empresas del estado, realizar las actividades de procura
nacional e internacional, encadenamiento logístico, agenciamiento de
aduanas, importación y suministro de bienes e insumos requeridos para
el desarrollo de las actividades productivas nacionales públicas y
privadas, exportaciones, el desarrollo de servicio de ingeniería, la
contratación de prestación de servicios, y la ejecución de proyectos, así
como la coordinación de las actividades realizadas por los órganos
descentralizados de la administración pública nacional relacionadas con
procura, prestación de servicios, importación, suministro, distribución y
comercialización de todo tipo de bienes y servicios de comercio, en
especial los bienes insumos básicos para la
112
existencia y libre desarrollo y desenvolvimiento de la población, así
como dedicarse a la realización directa de tales actividades y, en fin,
desarrollar y ejecutar todas los actos que sean necesarios para el logro
y cumplimiento de su objeto social.
Convenios del Sistema Complementario de Administración de Divisas
(SICAD)
Convenio Cambiario Nº 14
El Ejecutivo Nacional, representado por el ciudadano Jorge Giordani, en su
carácter de Ministro del Poder Popular de Planificación y Finanzas y por la otra, el
Banco Central de Venezuela, representado por su Presidente, Nelson J. Merentes,
ha convenido lo siguiente:
Artículo 1. A partir del 9 febrero de 2013, se fija el tipo de cambio en
seis bolívares con dos mil ochocientos cuarenta y dos diezmilésimas
(Bs. 6,2842) por dólar de los Estados Unidos de América para la compra,
y en seis bolívares con treinta céntimos (Bs. 6,30) por dólar de los
Estados Unidos de América para la venta.
Artículo 2. A partir del 9 febrero de 2013, se fija el tipo de cambio en
seis bolívares con treinta céntimos (Bs. 6,30) por dólar de los Estados
Unidos de América, para el pago de la deuda pública externa. Este tipo
de cambio será aplicable a la compra en el mercado primario y en
moneda nacional de títulos de la República o de sus entes
descentralizados emitidos o por emitirse en divisas.
Artículo 3. Las adquisiciones de divisas requeridas para el pago del
capital, intereses, garantías y demás colaterales de la deuda privada
externa contraída con cualquier acreedor extranjero, incluidos los
organismos multilaterales y bilaterales, de integración o entes
gubernamentales extranjeros, y agencias de financiamiento a la
exportación, se efectuarán a través de los bancos y demás operadores
cambiarios autorizados a estos efectos, previo cumplimiento de los
113
requisitos y condiciones que al efecto establezca la Comisión de
Administración de Divisas (CADIVI), al tipo de cambio de venta previsto
en el presente Convenio. Igual tipo de cambio será aplicable a las
adquisiciones de divisas requeridas para inversiones internacionales y
pago de regalías, uso y explotación de patentes, marcas, licencias y
franquicias, así como para el pago de contratos de importación de
tecnología y asistencia técnica, de acuerdo con la Providencia dictada
por la Comisión de Administración de Divisas (CADIVI) N° 056,
publicada en la Gaceta Oficial de la República Bolivariana de Venezuela
N° 38.006 del 23 de agosto de 2004.
Artículo 4. El Banco Central de Venezuela podrá realizar operaciones
de compra y venta de títulos emitidos en moneda extranjera, en el
mercado local, cuando lo estime conveniente. Asimismo, la realización
por parte de los órganos y entes públicos de las operaciones previstas
en el presente artículo, deberá coordinarse con el Ministerio del Poder
Popular de Planificación y Finanzas y el Banco Central de Venezuela.
Artículo 11. Las personas naturales o jurídicas privadas, dedicadas a
la exportación de bienes y servicios, podrán retener y administrar hasta
el cuarenta por ciento (40%) del ingreso que perciban en divisas, en
razón de las exportaciones realizadas, a efecto de cubrir los gastos
incurridos en virtud de tal actividad, distintos a la deuda financiera, y a
los fines previstos en el artículo 2 del Convenio Cambiario N° 20 del 14
de junio de 2012. Queda a salvo el régimen previsto en el Convenio
Cambiario N° 9 del 14 de julio de 2009, publicado en la Gaceta Oficial
de la República Bolivariana de Venezuela N° 39.239 de fecha 11 de
agosto de 2009.
Artículo 12. El Ejecutivo Nacional creará un órgano superior, en cuya
dirección estratégica participará el Banco Central de Venezuela
mediante el Presidente de su Directorio, cuyo propósito fundamental
será promover la transformación del modelo socio productivo bajo la
orientación del Plan Nacional de Desarrollo Económico y Social,
procurar el equilibrio de los flujos de divisas de la economía nacional, la
eficiente asignación de divisas, así como el establecimiento de
prioridades a tales fines. Las decisiones que adopte dicho Órgano
Superior deberán producirse con el consenso del Ministro del Poder
Popular de Planificación y Finanzas y del Presidente del Banco Central
de Venezuela.
El Banco Central de Venezuela, en coordinación con el Ministerio del
Poder Popular de Planificación y Finanzas, el Servicio Nacional
114
Integrado de Administración Aduanera y Tributaria (SENIAT), y de otros
órganos y entes públicos, pondrá a disposición del Órgano Superior al
que se refiere este artículo, de conformidad con lo previsto en el artículo
33 de la Ley del Banco Central de Venezuela, un sistema que provea
flujos de información cambiaria, con el objeto de facilitar la consulta e
intercambio por parte de las autoridades competentes de una manera
eficaz y oportuna, necesaria para el seguimiento de las transacciones
de los agentes económicos, y simplificar los trámites administrativos que
se realicen ante los órganos operativos del régimen de administración
de divisas.
El Directorio del Banco Central de Venezuela determinará, mediante la
normativa que dicte al efecto, los términos y condiciones en los que las
personas naturales y jurídicas, públicas y privadas, proveerán la
información necesaria que se determine a favor del funcionamiento del
sistema a que se refiere la presente disposición.
Artículo 13. Se derogan el Convenio Cambiario Nº 14 del 30 de
diciembre de 2010, publicado en la Gaceta Oficial de la República
Bolivariana de Venezuela Nº 39.584 del 30 de diciembre de 2010; el
Convenio Cambiario Nº 15 del 10 de enero de 2011; publicado en la
Gaceta Oficial de la República Bolivariana de Venezuela Nº 39.603 de
fecha 27 de enero de 2011; el artículo 5 del Convenio Cambiario N° 12
del 15 de julio de 2010, publicado en la Gaceta Oficial de la República
Bolivariana de Venezuela N° 39.485 del 11 de agosto de 2010; así como
cualquier otra disposición que colida con lo establecido en el presente
Convenio Cambiario.
Convenio Cambiario N° 20
El Ejecutivo Nacional, representado por el ciudadano Jorge Giordani, en su
carácter de Ministro del Poder Popular de Planificación y Finanzas, por una parte; y
por el Banco Central de Venezuela, representado por su Presidente, ciudadano
Nelson J. Merentes D., ha convenido lo siguiente:
Artículo 1. Las personas jurídicas no domiciliadas en el territorio de la
República Bolivariana de Venezuela, que participen en la ejecución de
proyectos de inversión pública para el desarrollo de la economía
115
nacional o de estímulo a la oferta productiva, así como en proyectos de
interés general para impulsar el sector productivo del país, podrán
mantener en cuentas en bancos universales regidos por el Decreto con
Rango, Valor y Fuerza de Ley de Reforma Parcial de la Ley de
Instituciones del Sector Bancario, fondos provenientes del exterior en
moneda extranjera, a efecto de lo cual, las mencionadas instituciones
bancarias quedan autorizadas a recibir dichos depósitos, en cuentas a
la vista o a término, los cuales podrán movilizarse mediante retiros
totales o parciales en moneda de curso legal en el país, al tipo de cambio
vigente, o mediante transferencia o cheque del banco depositario girado
contra sus corresponsales en el exterior .
Artículo 2. Las personas naturales mayores de edad residenciadas en
el territorio nacional y las personas jurídicas domiciliadas en el país,
podrán mantener en cuentas a la vista o a término en bancos
universales regidos por el Decreto con Rango, Valor y Fuerza de Ley de
Reforma Parcial de la Ley de Instituciones del Sector Bancario, fondos
en moneda extranjera provenientes, de la liquidación de títulos
denominados en moneda extranjera emitidos por la República
Bolivariana de Venezuela y sus entes descentralizados, o por cualquier
otro ente, adquiridos a través del Sistema de Colocación Primaria de
Títulos en Moneda Extranjera (SICOTME) o del Sistema de
Transacciones con Títulos en Moneda Extrajera (SITME), administrados
por el Banco Central de Venezuela, así como de otras operaciones de
carácter lícito que de conformidad con la normativa que regula la materia
cambiaria les permitan retener y/o administrar tales divisas, o de
aquellas que así autorice el Directorio del Banco Central de Venezuela
mediante normativa que dicte al efecto.
Parágrafo Primero: Los depósitos en moneda extranjera a que se
contrae la presente disposición, podrán movilizarse mediante retiros
totales o parciales en moneda de curso legal en el país, al tipo de cambio
vigente; o mediante transferencias o cheques del banco depositario
girado contra sus corresponsales en el exterior, así como mediante
instrucciones de débito para pagos de gastos de consumo y retiros
efectuados con tarjetas en el exterior.
Parágrafo Segundo: Los bancos universales receptores de los
depósitos en moneda extranjera contemplados en el presente artículo
deberán mantener éstos en cuentas en moneda extranjera en el Banco
Central de Venezuela, de conformidad con la normativa dictada al
efecto.
116
Artículo 3. Las instituciones bancarias autorizadas a recibir depósitos
en moneda extranjera de conformidad con lo previsto en el presente
Convenio, deberán enviar al Banco Central de Venezuela, con
periodicidad mensual, información detallada de los fondos que
mantengan en moneda extranjera, en los términos y condiciones
establecidos en los manuales, instructivos y circulares dictados por este
Instituto para el mantenimiento de las cuentas autorizadas.
Artículo 4. Las empresas del Estado que obtengan divisas producto de
su actividad exportadora, podrán destinar hasta el cinco por ciento (5%)
del saldo promedio mensual que mantengan en cuentas en moneda
extranjera autorizadas por el Directorio del Banco Central de Venezuela,
a la adquisición en los mercados financieros internacionales de títulos
emitidos en divisas por la República o sus entes descentralizados, a los
efectos de ser negociados en bolívares, a través del Sistema de
Transacciones con Títulos en Moneda Extranjera (SITME).
Convenio Cambiario Nº 23
El Ejecutivo Nacional, representado por el ciudadano Nelson J. Merentes D.,
en su carácter de Ministro del Poder Popular de Finanzas, autorizado por el Decreto
Nº 2.278 de fecha 21 de enero de 2003, por una parte; y por la otra, el Banco Central
de Venezuela, representado por su Presidente, Eudomar Rafael Tovar, autorizado
por el Directorio de ese Instituto en sesión Nº 4.637 celebrada el 24 de octubre de
2013, de conformidad con lo previsto en el artículo 318 de la Constitución de la
República Bolivariana de Venezuela, en concordancia con lo dispuesto en los
artículos 5, 7, numerales 2), 5) y 7), 21, numerales 16) y 17), 34, 122 y 124 de la
Ley del Banco Central de Venezuela; y 3 del Convenio Cambiario Nº 1 del 5 de
febrero de 2003, han convenido lo siguiente:
117
Artículo 1. Las personas naturales no residentes en el país, que
ingresen a territorio venezolano a través de los terminales legalmente
dispuestos ubicados en los aeropuertos y puertos, podrán vender
anualmente hasta diez mil dólares de los Estados Unidos de América
(US$ 10.000,00), o su equivalente en otra divisa, en las taquillas
instaladas en dichos aeropuertos y puertos por los operadores
cambiarios autorizados a estos efectos por el Banco Central de
Venezuela, al tipo de cambio de compra que este último determine, el
cual será publicado en la página web de dicho Instituto.
Parágrafo Primero: A los efectos del presente Convenio Cambiario, se
entenderá por persona natural no residente en el país, toda persona
natural que mantenga residencia en el extranjero e ingrese a territorio
venezolano con intención de permanecer en él por más de una (1) noche
y menos de un (1) año; asimismo, a los indicados efectos se entenderá
por operadores cambiarios autorizados para tramitar las operaciones a
que se contrae este Convenio, los bancos universales de naturaleza
pública, así como cualquier otro ente o sujeto que el Directorio del Banco
Central de Venezuela autorice a tal efecto.
Parágrafo Segundo: Los operadores cambiarios autorizados conforme
a lo establecido en este artículo podrán retener el veinticinco por ciento
(25%) de las divisas adquiridas con arreglo a lo previsto en el presente
Convenio Cambiario a los fines previstos en el artículo 4; el resto de las
divisas adquiridas por los operadores cambiarios deberán ser vendidas
al Banco Central de Venezuela de acuerdo con la normativa dictada al
efecto.
Artículo 2. El producto de la operación cambiaria a que refiere el
artículo 1 del presente Convenio Cambiario se entregará al vendedor en
efectivo; y/o, a su elección, podrá acreditarse a su favor a través de una
tarjeta prepagada emitida por el operador cambiario autorizado a
nombre de éste la cual podrá ser empleada para consulta de saldos y
retiros de efectivo a través de la red de cajeros automáticos o
electrónicos, así como para el pago de consumos a través de punto de
venta.
Artículo 3. Los operadores cambiarios autorizados deberán anunciar
en las taquillas instaladas en los terminales de los aeropuertos y puertos
legalmente establecidos, el tipo de cambio que será empleado
118
para la realización de la operación cambiaria a que se contrae este
Convenio Cambiario.
Artículo 4. Las personas naturales no residentes en el país que hayan
vendido divisas de conformidad con lo previsto en el artículo 1 del
presente Convenio, en la oportunidad de su salida del país podrán
efectuar operaciones de cambio ante cualquier operador cambiario
autorizado, en las taquillas de éstos ubicadas en los mismos terminales
de los aeropuertos y puertos legalmente establecidos, por los cuales
aquéllas ingresaron, a los efectos de obtener divisas, hasta por el
equivalente al veinticinco por ciento (25%) del monto resultante de la
operación cambiaria a que se contrae el artículo 1 del presente
Convenio Cambiario, al tipo de cambio de venta que el Banco Central
de Venezuela determine, el cual será publicado en la página web de
dicho Instituto. Asimismo, podrán requerir al operador cambiario que
haya emitido la tarjeta prepagada a que alude el artículo 2 de este
Convenio Cambiario, el cambio del saldo existente en bolívares en la
tarjeta prepagada por divisas, al tipo de cambio a que se refiere el
presente artículo.
Artículo 5. El tipo de cambio aplicable a los consumos efectuados en
establecimientos comerciales por personas naturales con tarjeta de
crédito girada contra bancos extranjeros, será el establecido en el
artículo 1 del presente Convenio Cambiario, independientemente de la
residencia de su titular.
Artículo 6. El Banco Central de Venezuela regulará a través de la
normativa que dicte al efecto, los términos y condiciones de las
operaciones a que se contrae el presente Convenio Cambiario. La
Superintendencia de las Instituciones del Sector Bancario dictará las
instrucciones que, en el ámbito de sus competencias, permitan la
ejecución del presente Convenio Cambiario.
Artículo 7. Los operadores cambiarios autorizados deberán suministrar
al Banco Central de Venezuela información respecto a las operaciones
a que se contrae el presente Convenio Cambiario, en los términos y
condiciones que sean definidos al efecto por dicho Instituto; y deberán
garantizar en todo momento la debida identificación de las personas
naturales a las que se refiere el artículo 1 del presente Convenio, así
como que éstas no excedan los límites establecidos para las
operaciones contempladas en estas normas.
119
Convenio Cambiario Nº 25
El Ejecutivo Nacional representado por el ciudadano Rodolfo Clemente Marco
Torres, en su carácter de Ministro del Poder Popular de Economía, Finanzas y
Banca Pública, por una parte; y por la otra, el Banco Central de Venezuela,
representado por su Presidente, Nelson J. Merentes D., han convenido lo siguiente:
Artículo 1. A partir de la entrada en vigencia del presente Convenio
Cambiario, la liquidación de las operaciones de venta de divisas
destinadas a los conceptos que se indican a continuación, reguladas por
la normativa correspondiente del régimen de administración de divisas,
se efectuará al tipo de cambio resultante de la última asignación de
divisas realizada a través del Sistema Complementario de
Administración de Divisas (SICAD), el cual será publicado en la página
web de dicho Instituto:
a) Efectivo con ocasión de viajes al exterior.
b) Remesas a familiares residenciados en el extranjero.
c) Pago de operaciones propias de la aeronáutica civil nacional.
d) Contratos de arrendamiento y servicios, uso y explotación de
patentes, marcas, licencias y franquicias, así como para la importación
de bienes inmateriales; pago de contratos de arrendamiento de redes;
instalación, reparación y mantenimiento de maquinarias, equipos o
software importados correspondientes al sector telecomunicaciones.
e) Servicio público de transporte aéreo internacional de pasajeros,
carga y correo debidamente habilitadas por el Ejecutivo Nacional.
f) Inversiones internacionales y los pagos de regalías, uso y
explotación de patentes, marcas, licencias y franquicias, así como de
contratos de importación de tecnología y asistencia técnica.
g) Operaciones propias de la actividad aseguradora.
120
Artículo 2. A partir de la entrada en vigencia del presente Convenio
Cambiario, las operaciones de venta de divisas efectuadas por los
operadores cambiarios para el pago de consumos realizados con tarjeta
de crédito con ocasión de viajes al exterior y de operaciones de
comercio electrónico con proveedores en el extranjero, reguladas de
acuerdo con la normativa correspondiente del régimen de
administración de divisas, serán liquidadas por el Banco Central de
Venezuela al tipo de cambio resultante de la última asignación de divisas
realizada a través del Sistema Complementario de Administración de
Divisas (SICAD), el cual será publicado en la página web de dicho
Instituto, vigente para el momento del posteo de la operación.
Artículo 3. Las operaciones de venta de divisas para atender los gastos
y pagos a los que se contrae el artículo 1 de este Convenio Cambiario,
cuya liquidación hubiere sido solicitada al Banco Central de Venezuela
antes de la entrada en vigencia del mismo, se liquidarán al tipo de
cambio para la venta establecido en el Convenio Cambiario N° 14 de
fecha 8 de febrero de 2013.
Artículo 4. Los montos en moneda extranjera pagados, de conformidad
con la normativa que contempla las tarifas respectivas, por pasajeros de
nacionalidad extranjera que ingresen al territorio de la República
Bolivariana de Venezuela bajo cualquiera de las categorías de migrante,
así como con ocasión de su salida del país, y por personas naturales y
jurídicas propietarias o tenedoras de naves y aeronaves de matrículas
extranjeras, por concepto de servicios aeronáuticos, aeroportuarios,
portuarios y náuticos, cánones, derechos de aterrizaje, de arribo, de
embarque o desembarque, de muelle, estacionamiento, almacenaje,
habilitación, abrigaderos, uso de instalaciones o utillaje, tránsito por los
puntos, rutas o aerovías, ayudas, radio ayudas y demás
compensaciones o servicios prestados por el Ejecutivo Nacional, a
través de entes de la Administración Pública Descentralizada, serán
vendidos al Banco Central de Venezuela, dentro de los dos (2) días
hábiles siguientes a su percepción, al tipo de cambio resultante de la
última asignación de divisas realizada a través del Sistema
Complementario de Administración de Divisas (SICAD), el cual será
publicado en la página web de dicho Instituto, reducido en un cero coma
veinticinco por ciento (0,25%); ello, salvo que los entes receptores y/o
recaudadores acuerden mantener dichos montos depositados en
cuentas en el Banco Central de Venezuela o en el sistema financiero
nacional de acuerdo con lo previsto en el Convenio Cambiario N° 20 del
14 de junio de 2012, para lo cual deberán requerir la autorización a la
que se refiere el artículo 18 del Convenio Cambiario N° 1 del 5 de febrero
de 2003.
121
Parágrafo Único: Los entes de la Administración Pública
Descentralizada deberán suministrar a este Instituto información
periódica sobre los montos pagados por personas jurídicas propietarias
de naves con matrículas extranjeras por los conceptos indicados en el
presente artículo, en los términos y en la oportunidad que será indicada
en la normativa dictada al efecto por el Banco Central de Venezuela.
Artículo 5. La coordinación, administración, control y establecimiento
de requisitos, procedimientos y restricciones que requiera la ejecución
de los Convenios Cambiarios, corresponde al Centro Nacional de
Comercio Exterior, de conformidad con lo previsto en el artículo 4° del
Decreto con Rango, Valor y Fuerza de Ley del Centro Nacional de
Comercio Exterior y de la Corporación Venezolana de Comercio
Exterior. En consecuencia, las competencias, facultades y demás
potestades atribuidas a la Comisión de Administración de Divisas
(CADIVI) mediante la normativa que rige el régimen de administración
de divisas, contemplada en los distintos Convenios Cambiarios
vigentes, serán asumidas progresivamente por el Centro Nacional de
Comercio Exterior, en los términos que se indiquen en las respectivas
Providencias que en ejercicio de sus competencias legales este último
dicte; y sus decisiones en estas materias agotan la vía administrativa.
Parágrafo Único: Las atribuciones del Centro Nacional de Comercio
Exterior deberán ser ejercidas sin perjuicio de las facultades de
ejecución de la política cambiaria que corresponden al Banco Central de
Venezuela, cuya representación en la dirección de dicho Centro, prevé
la Ley que rige al Instituto Emisor.
Artículo 6. Hasta tanto el Centro Nacional de Comercio Exterior dicte la
normativa a que se refiere el artículo precedente, mantendrán su
vigencia las Providencias Administrativas dictadas por la Comisión de
Administración de Divisas (CADIVI), y continuarán en curso conforme a
las mismas los procedimientos iniciados dentro del régimen de
administración de divisas; ello, sin perjuicio de las adecuaciones que
sean necesarias ejecutar para la conclusión de los procedimientos por
parte del Centro Nacional de Comercio Exterior.
Convenio Cambiario Nº 26
El Ejecutivo Nacional, representado por el ciudadano Rodolfo Clemente
Marco Torres, en su carácter de Ministro del Poder Popular de Economía,
122
Finanzas y Banca Pública, autorizado por el Decreto N° 2.278 de fecha 21 de enero
de 2003, por una parte; y por la otra, el Banco Central de Venezuela, representado
por su Presidente, Nelson J. Merentes D., autorizado por el Directorio de ese
Instituto en sesión N° 4.685, celebrada el 3 de abril de 2014, de conformidad con lo
previsto en el artículo 318 de la Constitución de la República Bolivariana de
Venezuela, en concordancia con lo dispuesto en los artículos 5, 7, numerales 2), 5)
y 7), 21, numerales 16) y 17), 34, 122 y 124 de la Ley del Banco Central de
Venezuela; 8 del Decreto con Rango, Valor y Fuerza de Ley del Régimen Cambiario
y sus Ilícitos; 3 del Convenio Cambiario N° 1 del 5 de febrero de 2003; y, 5 y 6 del
Convenio Cambiario N° 25 del 22 de enero de 2014, han convenido lo siguiente:
Artículo 1. Las subastas especiales de divisas llevadas a cabo a través
del Sistema Complementario de Administración de Divisas (SICAD)
serán gestionadas y dirigidas directamente por el Centro Nacional de
Comercio Exterior (CENCOEX), creado mediante Decreto con Rango,
Valor y Fuerza de Ley N° 601 del 21 de noviembre de 2013, y podrán
ser realizadas con posiciones mantenidas por la República y por el
Banco Central de Venezuela, así como por cualquier otro ente
expresamente autorizado por el Ministerio del Poder Popular de
Economía, Finanzas y Banca Pública, empleando para ello la plataforma
tecnológica administrada y bajo la operatividad del Centro Nacional de
Comercio Exterior (CENCOEX).
Artículo 2. Los sujetos interesados en participar en las subastas
especiales a que se contrae el presente Convenio, deberán hacerlo
mediante las instituciones autorizadas por el Banco Central de
Venezuela en la normativa especial que haya dictado al efecto, la cual
mantiene su vigencia y eficacia.
Artículo 3. A través del Sistema Complementario de Administración de
Divisas (SICAD), podrán realizarse subastas especiales para las
operaciones de compra y venta, en moneda nacional, de divisas en
123
efectivo y de títulos valores denominados en moneda extranjera,
emitidos por la República, sus entes descentralizados o por cualquier
otro ente, público o privado, nacional o extranjero. Únicamente podrán
presentar posturas para la adquisición de divisas y/o títulos
denominados en moneda extranjera a través del Sistema
Complementario de Administración de Divisas (SICAD), en las subastas
especiales a que se contrae el presente artículo, las personas naturales
y jurídicas que se determinen en cada convocatoria; en todo caso, el tipo
de cambio cotizado o el que resulte implícito por el precio de la postura
para la compraventa en bolívares de los títulos denominados en moneda
extranjera no podrá ser inferior al tipo de cambio oficial para la venta
fijado de conformidad con lo previsto en el Convenio Cambiario N° 14
del 8 de febrero de 2013.
Parágrafo Único: El Banco Central de Venezuela informará al Centro
Nacional de Comercio Exterior (CENCOEX) los títulos valores
denominados en moneda extranjera emitidos por la República, sus
entes descentralizados o por cualquier otro ente, público o privado,
nacional o extranjero, que podrán ser objeto de operaciones de compra
y de venta, en bolívares, a través del Sistema Complementario de
Administración de Divisas (SICAD). Las operaciones de compra de
títulos denominados en moneda extranjera a través del Sistema
Complementario de Administración de Divisas (SICAD), sólo podrán
efectuarse con el objeto final de obtener saldos en moneda extranjera
por la enajenación de los mismos en los mercados internacionales, a los
fines de atender los gastos en divisas para los cuales fueron adquiridos.
Artículo 4. El Directorio del Centro Nacional de Comercio Exterior
(CENCOEX) será el único encargado de regular los términos y
condiciones de las subastas especiales de divisas a que se contrae el
presente Convenio, mediante la normativa que dicte a dichos fines y
anunciará las convocatorias de los actos que serán celebrados a tales
efectos. Las convocatorias para los actos de subastas especiales de
divisas provenientes de ingresos de la República serán acordadas entre
el Ejecutivo Nacional, por órgano del Ministerio del Poder Popular de
Economía, Finanzas y Banca Pública, y el Banco Central de Venezuela.
En la normativa que el Centro Nacional de Comercio Exterior
(CENCOEX) dicte de conformidad con lo previsto en el presente
Convenio, así como en las convocatorias correspondientes a cada acto,
se establecerán los sujetos autorizados a participar como
124
oferentes y demandantes en el Sistema Complementario de
Administración de Divisas (SICAD), los requisitos a ser cumplidos por
éstos a los fines de su participación, los mecanismos para el
seguimiento y control de las operaciones que se realicen, el monto
mínimo y/o máximo por postura de compra a ser canalizada a través de
este Sistema y los demás aspectos a que haya lugar. En todo caso, las
personas oferentes o demandantes de divisas deberán tramitar sus
posturas únicamente a través de las instituciones autorizadas por el
Banco Central de Venezuela a tales fines.
Artículo 5. En atención a la dinámica del mercado y considerando los
objetivos del Estado y la Nación, así como las necesidades de la
economía, el Directorio del Centro Nacional de Comercio Exterior
(CENCOEX) podrá decidir que determinado(s) acto(s) convocado(s)
para la realización de subastas especiales a través del Sistema
Complementario de Administración de Divisas (SICAD) estén dirigidos
únicamente a atender las solicitudes formuladas por sujetos o sectores
productivos específicos, así como solicitudes de alto valor.
Artículo 6. A los efectos de las convocatorias correspondientes a cada
acto, el Centro Nacional de Comercio Exterior deberá sujetarse al monto
máximo que para la subasta haya autorizado el Banco Central de
Venezuela, así como a la oferta de venta de divisas o títulos valores que
haya sido formalizada por los sujetos interesados ante el Instituto
Emisor, y tenga carácter de firme e irrevocable.
Artículo 7. El Centro Nacional de Comercio Exterior (CENCOEX), al
cierre de cada acto, efectuará el proceso de adjudicación, con base en
la metodología aprobada al efecto por el Directorio de dicho Centro, e
informará de ello al Banco Central de Venezuela, a los fines de que el
Instituto Emisor determine el tipo de cambio aplicable a la subasta
correspondiente, o el tipo de cambio implícito que se genere por el precio
de la postura para la compraventa en bolívares de los títulos
denominados en moneda extranjera, según el caso; tras lo cual, el
Centro Nacional de Comercio Exterior (CENCOEX) procederá a notificar
los resultados al mercado financiero por los sistemas de información
pública y/o especializados de que disponga, según los términos de la
convocatoria. Las posturas que sean adjudicadas en las subastas a que
se refiere este Convenio, serán liquidadas por el Banco Central de
Venezuela en la fecha valor señalada en la convocatoria, a través de las
instituciones autorizadas que hayan presentado dichas posturas.
125
Artículo 8. En el caso de subastas especiales de divisas provenientes
de ingresos de la República, el diferencial en bolívares entre la tasa de
la postura adjudicada y el tipo de cambio oficial para la venta fijado de
conformidad con lo previsto en el Convenio Cambiario N° 14 del 8 de
febrero de 2013, será dirigido a un fondo del Ejecutivo Nacional,
destinado a gastos en moneda nacional, cuya distribución acordará el
Presidente de la República.
Artículo 9. Hasta tanto el Centro Nacional de Comercio Exterior dicte la
normativa a que se refiere el presente Convenio Cambiario, mantendrán
su vigencia en cuanto resulten aplicables, las Resoluciones, Circulares
y demás instrumentos dictados por el Banco Central de Venezuela en
desarrollo del Convenio Cambiario N° 22 del 02 de julio de 2013, y
continuarán en curso conforme a las mismas los procedimientos
iniciados con ocasión de las subastas convocadas a través del Sistema
Complementario de Administración de Divisas (SICAD) por el Banco
Central de Venezuela.
Artículo 10. Se derogan los Convenios Cambiarios Nos. 22 y 26 de
fechas 2 de julio de 2013 y 6 de febrero de 2014, respectivamente; así
como todas aquellas disposiciones que colidan con lo establecido en
este Convenio Cambiario.
Convenio Cambiario Nº 29
El Ejecutivo Nacional, representado por el ciudadano Rodolfo Clemente Marco
Torres, en su carácter de Ministro del Poder Popular de Economía, Finanzas y
Banca Pública, autorizado por el Decreto Nº 2.278 de fecha 21 de enero de 2003,
por una parte; y por la otra, el Banco Central de Venezuela, representado por su
Presidente, Nelson J. Merentes D., autorizado por el Directorio de ese Instituto en
sesión Nº 4.729 celebrada el 05 de agosto de 2014, de conformidad con lo previsto
en el artículo 318 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, en
concordancia con lo dispuesto en los artículos 5, 7, numerales 2), 5) y 7), 21,
numerales 16) y 17), 34, 122 y 124 de la
126
Ley del Banco Central de Venezuela; 3 del Convenio Cambiario Nº 1 del 05 de
febrero de 2003, han convenido lo siguiente:
Artículo 1. A partir de la entrada en vigencia del presente Convenio
Cambiario, la liquidación de las operaciones de divisas para el pago de
las importaciones ordinarias de los bienes asociados a los sectores
automotriz, carrocero y sus autopartes, se efectuará al tipo de cambio
resultante de la última asignación de divisas realizada a través del
Sistema Complementario de Administración de Divisas (SICAD).
Artículo 2. Las operaciones de adquisición de divisas previstas en el
presente Convenio Cambiario, cuya liquidación hubiere sido solicitada
al Banco Central de Venezuela antes de su entrada en vigencia, se
liquidarán con arreglo a lo establecido en el artículo 1 del Convenio
Cambiario N° 14 del 08 de febrero de 2013, publicado en la Gaceta
Oficial de la República Bolivariana de Venezuela N° 40.108 de esa
misma fecha.
Resoluciones del Sistema Complementario de Administración de Divisas
(SICAD)
Resolución N° 13-03-01, Reforma Parcial de la Resolución N° 13-02-01
relativa a las cuentas en moneda extranjera en el Sistema Financiero
Nacional
Artículo 1. Se modifica el artículo 1 de la Resolución N° 13-02-01,
publicada en la Gaceta Oficial de la República Bolivariana de Venezuela
N° 40.109 del 13 de febrero de 2013, en los siguientes términos:
“Artículo 1. Sin perjuicio de lo previsto en la Resolución del Banco
Central de Venezuela N° 12-09-01 del 04 de septiembre de 2012, las
personas naturales mayores de edad residenciadas en el territorio
nacional podrán mantener fondos en divisas en cuentas a la vista o a
término en bancos universales regidos por el Decreto con Rango, Valor
y Fuerza de Ley de Reforma Parcial de la Ley de Instituciones
127
del Sector Bancario, provenientes de transferencias ordenadas desde el
exterior de fondos depositados en cuentas en moneda extranjera en
instituciones financieras del exterior; remesas enviadas por familiares
residenciados en el extranjero; pensiones y jubilaciones causadas en el
exterior; asignaciones pagadas por organismos internacionales con
ocasión del desempeño de funciones de dirección o asesoría en
aquéllos, así como las pagadas en virtud de la representación de la
República Bolivariana de Venezuela en tales organismos que no deriven
de la prestación de servicios remunerados en el territorio nacional;
devengos pagados por la prestación de servicios profesionales en el
exterior; ingresos percibidos en razón de las exportaciones realizadas y
que pueden retener y/o administrar conforme a la normativa cambiaria
aplicable; y rentas pagadas con ocasión de la inversión en instrumentos
financieros así como el pago del capital de los mismos. Asimismo,
dichos sujetos podrán efectuar depósitos en efectivo de hasta un
máximo mensual de Dos Mil Dólares de los Estados Unidos de América
(USD 2.000) o su equivalente en otra divisa, en cuentas a la vista o a
término en bancos universales regidos por el Decreto con Rango, Valor
y Fuerza de Ley de Reforma Parcial de la Ley de Instituciones del Sector
Bancario, proveniente de cualesquiera de los conceptos señalados en
este artículo”.
Artículo 2. Se modifica el artículo 2 de la Resolución N° 13-02-01,
publicada en la Gaceta Oficial de la República Bolivariana de Venezuela
N° 40.109 del 13 de febrero de 2013, en los siguientes términos:
“Artículo 2. Sin perjuicio de lo previsto en la Resolución del Banco
Central de Venezuela N° 12-09-01 del 04 de septiembre de 2012, las
personas jurídicas domiciliadas en el país podrán mantener fondos en
divisas en cuentas a la vista o a término en bancos universales regidos
por el Decreto con Rango, Valor y Fuerza de Ley de Reforma Parcial de
la Ley de Instituciones del Sector Bancario, provenientes de
transferencias ordenadas desde el exterior de fondos depositados en
cuentas en moneda extranjera en instituciones financieras del exterior;
rentas pagadas con ocasión de la inversión en instrumentos financieros
y el pago del capital de los mismos; liquidación de préstamos y otras
modalidades de financiamiento externo al sector privado; e ingresos
percibidos en razón de las exportaciones realizadas y que pueden
retener y/o administrar conforme a la normativa cambiaria aplicable.
Igualmente, los sujetos mencionados en el presente artículo, podrán
mantener en cuentas a la vista o a término en bancos universales
regidos por el Decreto con Rango, Valor y Fuerza de Ley de Reforma
Parcial de la Ley de Instituciones
128
del Sector Bancario fondos en divisas destinados a inversiones para
impulsar el sector productivo del país.
En caso que Petróleos de Venezuela, S.A. y sus empresas filiales
paguen en divisas a personas jurídicas domiciliadas en el país el
componente externo de sus contrataciones conforme a lo previsto en el
artículo 3 del Convenio Cambiario N° 9 del 14 de julio de 2009, dichos
pagos podrán acreditarse en cuentas a la vista o a término en moneda
extranjera en bancos universales regidos por el Decreto con Rango,
Valor y Fuerza de Ley de Reforma Parcial de la Ley de Instituciones del
Sector Bancario; en este supuesto, Petróleos de Venezuela, S.A. y sus
empresas filiales informarán al Banco Central de Venezuela
mensualmente y por escrito sobre el uso y destino de los pagos a que
se contrae el presente artículo”.
Artículo 3. Se incorporan tres nuevos artículos a la Resolución N° 13-
02-01, publicada en la Gaceta Oficial de la República Bolivariana de
Venezuela N° 40.109 del 13 de febrero de 2013, los cuales son del tenor
siguiente:
“Artículo 3. De conformidad con lo previsto en el artículo 2 del Convenio
Cambiario N° 20 del 14 de junio de 2012, Petróleos de Venezuela S.A.
y sus empresas filiales podrán mantener los fondos en divisas que
administran libremente referidos en el artículo 2 del Convenio Cambiario
N° 9 del 14 de julio de 2009 en cuentas en moneda extranjera en el
sistema bancario nacional; ello, sin perjuicio de lo contemplado en esta
última disposición, y debiendo informar al Banco Central de Venezuela
mensualmente y por escrito sobre el uso y destino de estos fondos”.
“Artículo 4. Las empresas mixtas a las que se refiere la Ley Orgánica
de Hidrocarburos, la Ley Orgánica de Hidrocarburos Gaseosos y la Ley
Orgánica para el Desarrollo de las Actividades Petroquímicas, podrán
también mantener en cuentas en el sistema bancario nacional, divisas
provenientes de su giro comercial y por financiamientos recibidos, con
el fin de efectuar los pagos y desembolsos que deban realizar en divisas
para cumplir con impuestos y contribuciones establecidos en la
legislación nacional especial, efectuar pagos de dividendos y
distribuciones que deban ser pagados en divisas, y a los efectos de
atender lo previsto en el artículo 5 del Convenio Cambiario N° 9 del 14
de julio de 2009; ello, sin perjuicio de lo contemplado en esta última
disposición”.
129
“Artículo 5. Las cuentas en divisas mantenidas en los bancos
universales regidos por el Decreto con Rango, Valor y Fuerza de Ley de
Reforma Parcial de la Ley de Instituciones del Sector Bancario a las que
se contraen los artículos 3 y 4 de la presente Resolución, podrán
movilizarse por sus titulares mediante retiros totales o parciales en
moneda de curso legal en el país, mediante venta efectuada al Banco
Central de Venezuela, al tipo de cambio vigente; o a través de
transferencias hacia cuentas en el exterior, a los efectos de atender los
conceptos establecidos en los artículos 2 y 5 del Convenio Cambiario
N° 9 del 14 de julio de 2009, según corresponda.
Los titulares de las cuentas a las que se refiere el artículo 4 de esta
Resolución, podrán efectuar transferencias de fondos mantenidos en
dichas cuentas hacia cuentas en moneda extranjera en el sistema
bancario nacional, a los efectos de efectuar los pagos y desembolsos
que deban realizar en divisas para cumplir con impuestos y
contribuciones establecidos en la legislación nacional especial, así
como para realizar pagos de dividendos y distribuciones que deban ser
pagados en divisas. Asimismo, Petróleos de Venezuela S.A. y sus
empresas filiales podrán efectuar transferencias de fondos mantenidos
en las cuentas a que se refiere el artículo 3 de la presente Resolución
hacia cuentas en moneda extranjera en el sistema bancario nacional
mantenidas por personas jurídicas domiciliadas en el país, sólo en el
supuesto a que se contrae el último aparte del artículo 2 de esta
Resolución, así como para efectuar aportes de capital y préstamos de
accionistas a filiales que deban ser pagados en divisas, y para cumplir
con impuestos y contribuciones pagaderos en divisas conforme a lo
establecido en la legislación nacional”.
Artículo 4. Se modifica el artículo 3 de la Resolución N° 13-02-01,
publicada en la Gaceta Oficial de la República Bolivariana de Venezuela
N° 40.109 del 13 de febrero de 2013, que pasa a ser artículo 6, en los
términos siguientes:
“Artículo 6. Salvo lo previsto en el artículo 5 de la presente Resolución,
las cuentas en divisas mantenidas en los bancos universales regidos por
el Decreto con Rango, Valor y Fuerza de Ley de Reforma Parcial de la
Ley de Instituciones del Sector Bancario por las personas naturales
mayores de edad residenciadas en el territorio nacional y las personas
jurídicas domiciliadas en el país, reguladas en la Resolución N° 12-09-
01 del 04 de septiembre de 2012 y en la presente Resolución, podrán
movilizarse por sus titulares mediante retiros totales o parciales en
moneda de curso legal en el país, al tipo de cambio vigente,
transferencias hacia cuentas en el exterior,
130
cheques del banco depositario girados contra sus corresponsales en el
exterior, o mediante instrucciones de débito para pagos de gastos de
consumo y retiros efectuados con tarjetas de débito en el exterior;
asimismo, los titulares de dichas cuentas podrán optar por ordenar a las
instituciones depositarias a adquirir, por su cuenta, en los mercados
financieros internacionales, títulos denominados en moneda extranjera.
Los titulares de más de una cuenta en divisas reguladas en la
Resolución N° 12-09-01 del 04 de septiembre de 2012 y en la presente
Resolución podrán efectuar transferencias entre dichas cuentas
libremente”.
Artículo 5. Se incorpora un nuevo artículo a la Resolución N° 13-02- 01,
publicada en la Gaceta Oficial de la Republica Bolivariana de Venezuela
N° 40.109 del 13 de febrero de 2013, el cual es del tenor siguiente:
“Artículo 7. Salvo el supuesto establecido en el último aparte del artículo
5 de la presente Resolución, podrán hacerse transferencias entre
cuentas en moneda extranjera reguladas en la Resolución N° 12- 09-01
del 04 de septiembre de 2012 y en la presente Resolución, cuando se
trate de cuentas pertenecientes a distintos titulares de aquel de cuya
cuenta se origina la orden de transferencia, en los términos que se
determine en la normativa cambiaria especialmente dictada al efecto”.
Artículo 6. Se modifica el artículo 5 de la Resolución N° 13-02-01,
publicada en la Gaceta Oficial de la República Bolivariana de Venezuela
N° 40.109 del 13 de febrero de 2013, que pasa a ser artículo 9, en los
términos siguientes:
“Artículo 9. Los bancos universales regidos por el Decreto con Rango,
Valor y Fuerza de Ley de Reforma Parcial de la Ley de Instituciones del
Sector Bancario autorizados a recibir depósitos en moneda extranjera
de acuerdo con lo previsto en el artículo 2 del Convenio Cambiario N°
20 del 14 de junio de 2012, podrán requerir a sus clientes toda la
información que se estime necesaria para determinar que la naturaleza
de los depósitos y transferencias por éstos recibidos se corresponda con
alguna de las operaciones a que hace referencia el artículo anterior.
Las divisas recibidas con ocasión de transferencias efectuadas por
operaciones distintas a las indicadas en los artículos precedentes, así
como aquellas respecto de las cuales no pueda determinarse
131
suficientemente la causa que les da origen, serán de venta obligatoria
al Banco Central de Venezuela, dentro de los dos (2) días hábiles
bancarios siguientes a su fecha de recepción”.
Resolución N° 13-07-01, Normas Generales del Sistema Complementario de
Administración de Divisas (SICAD)
El Directorio del Banco Central de Venezuela, en ejercicio de las facultades
que le confieren los artículos 5, 7 numerales 2), 7) y 8); 21, numerales 16) y 18); 52,
57, 61 y 122 de la Ley que rige al Instituto, en concordancia con lo contemplado en
los artículos 2, numerales 1) y 2), y 9 de la Ley Contra los Ilícitos Cambiarios, 3 y 5
del Convenio Cambiario N° 1 del 5 de febrero de 2003, el Convenio Cambiario N°
22 del 2 de julio de 2013, y en atención a lo previsto en los artículos 53, 67 y 68 del
Decreto con Rango, Valor y Fuerza la Ley de Reforma Parcial de la Ley de
Instituciones del Sector Bancario. Resuelve: NORMAS GENERALES DEL
SISTEMA COMPLEMENTARIO DE ADMINISTRACIÓN DE DIVISAS (SICAD)
Artículo 1. Las subastas especiales que se lleven a cabo a través del
Sistema Complementario de Administración de Divisas (SICAD)
administrado por el Banco Central de Venezuela, se regirán por lo
dispuesto en la presente Resolución, así como por lo establecido en las
correspondientes convocatorias, circulares, manuales, instrucciones y
demás normativa dictada al efecto por el Instituto.
Artículo 2. Salvo disposición en contrario, sólo las personas naturales
y jurídicas residenciadas o domiciliadas en el territorio nacional, según
corresponda, podrán realizar posturas para la adquisición de divisas o
de títulos valores denominados en moneda extranjera a través del
Sistema Complementario de Administración de Divisas (SICAD), en los
supuestos y bajo las condiciones que se establezcan en la respectiva
132
convocatoria. En el caso de las operaciones de venta de divisas o de
títulos valores denominados en moneda extranjera a través del Sistema
Complementario de Administración de Divisas (SICAD) por parte del
sector privado, éstas podrán ser efectuadas por cualquier persona
natural o jurídica, aun cuando no se encuentren residenciadas o
domiciliadas en el territorio nacional, siempre y cuando sean tenedoras
legítimas de la posición en divisas o de los instrumentos objeto de la
correspondiente operación.
Artículo 3. El monto mínimo y/o máximo por postura de compra o de
venta de divisas o de títulos valores denominados en moneda
extranjera, a ser canalizadas a través del Sistema Complementario de
Administración de Divisas (SICAD), será determinado en las
convocatorias que para cada acto se publiquen al efecto.
Artículo 4. Los interesados en realizar posturas para la adquisición o
para la venta de divisas o de títulos valores denominados en moneda
extranjera a través del Sistema Complementario de Administración de
Divisas (SICAD), deberán estar previamente inscritos en el Registro de
Usuarios del Sistema Complementario de Administración de Divisas
(RUSICAD), administrado por el Banco Central de Venezuela.
Artículo 5. Las operaciones de compra y venta de divisas o de títulos
valores denominados en moneda extranjera en el Sistema
Complementario de Administración de Divisas (SICAD), sólo podrán ser
efectuadas a través de las Instituciones Autorizadas, de conformidad
con los términos y condiciones establecidos por el Banco Central de
Venezuela en los instructivos, manuales, procedimientos y demás
normativa que disponga al efecto.
Artículo 6. En el caso de subastas especiales de divisas o de títulos
valores denominados en moneda extranjera en los que la oferta de venta
provenga de personas naturales y jurídicas, a los efectos de tramitar
operaciones a través del Sistema Complementario de Administración de
Divisas (SICAD), las Instituciones Autorizadas deberán verificar la
tenencia de las divisas o de los instrumentos, según corresponda, por
parte del interesado en realizar la respectiva operación de venta. Para
ello, podrán solicitar a sus clientes la custodia temporal de las divisas o
de los títulos, según corresponda, en cuyo caso los montos transferidos
no se computarán en el cálculo
133
de la posición en moneda extranjera de las instituciones; en estos casos
se entenderá que las Instituciones Autorizadas actúan por cuenta del
Banco Central de Venezuela.
Las Instituciones Autorizadas no podrán conceder financiamiento de
ningún tipo a sus clientes personas naturales para la adquisición de
divisas o de títulos denominados en moneda extranjera a través del
Sistema Complementario de Administración de Divisas (SICAD).
Artículo 7. Las Instituciones Autorizadas deberán informar a sus
clientes sobre el resultado de sus solicitudes de compra o venta
canalizadas a través del Sistema Complementario de Administración de
Divisas (SICAD).
Artículo 8. Las Instituciones Autorizadas, así como las personas
naturales y jurídicas cuyas posturas de compra hayan resultado
favorecidas, deberán mantener la documentación que soporta las
operaciones a total disposición del Banco Central de Venezuela, por al
menos el lapso de tres (3) años calendario contados desde la fecha de
la adjudicación.
Artículo 9. El Banco Central de Venezuela, en atención a la dinámica
del mercado y considerando los objetivos del Estado y la Nación, así
como las necesidades de la economía, podrá establecer que
determinado(s) día(s), el Sistema Complementario de Administración de
Divisas (SICAD) sólo atenderá solicitudes formuladas por sujetos o
sectores productivos o económicos específicos, así como aquellas de
alto valor.
Artículo 12. A los efectos de participar como demandantes de
operaciones de compra de divisas o de títulos denominados en moneda
extranjera a través del Sistema Complementario de Administración de
Divisas (SICAD), los interesados no deberán estar incursos en
investigaciones por presuntas violaciones de la normativa cambiaria, y
no podrán haber sido sancionados por la violación de ésta.
Artículo 14. El Banco Central de Venezuela, en ejercicio de las
atribuciones que le confiere la Ley que rige su funcionamiento, realizará
las visitas e inspecciones que estime pertinentes a las
134
Instituciones Autorizadas para operar de acuerdo con lo previsto en la
presente Resolución, a los fines de verificar el cumplimiento de los
términos y condiciones dictados por el Banco Central de Venezuela en
esta materia. Asimismo, podrá constatar la certeza de la información
remitida conforme a éstos y los procedimientos aplicados, debiendo
dichas instituciones suministrarle toda la información que sobre el objeto
de la inspección sea requerida.
Artículo 19. Las personas naturales residenciadas en el país podrán
adquirir divisas o títulos a través del Sistema Complementario de
Administración de Divisas (SICAD), en los supuestos que se señalan a
continuación:
a) Gastos de consumo para viajes al exterior.
b) Gastos de estudios en el exterior. En caso que el estudiante
beneficiario sea menor de edad, las divisas deberán ser acreditadas en
una cuenta en moneda extranjera de la cual sea titular el representante
legal del menor.
c) Gastos relacionados con la recuperación de la salud,
investigaciones científicas, deporte, cultura y otros casos de especial
urgencia.
d) El pago de bienes requeridos para la prestación de servicios
profesionales. Parágrafo Primero: En los casos a los que se refiere el
presente artículo, no se requerirá que la persona natural hubiese
agotado el cupo anual de divisas otorgado por la Comisión de
Administración de Divisas (CADIVI).
Parágrafo Segundo: En el supuesto de solicitudes de compra a través
del Sistema Complementario de Administración de Divisas (SICAD),
para atender gastos para la continuación de estudios en el exterior ya
iniciados, no se exigirá al solicitante el requisito de residencia en el
territorio nacional.
Artículo 23. Las personas inscritas en el Registro de Usuarios del
Sistema de Transacciones con Títulos en Moneda Extranjera
(RUSITME) regulado en la Resolución del Banco Central de Venezuela
N° 11-11-02 del 3 de noviembre de 2011, se entenderán inscritas de
pleno derecho en el Registro de Usuarios del Sistema Complementario
de Administración de Divisas (RUSICAD), excluidas
135
aquellas que hayan sido sancionadas por las autoridades competentes
por irregularidades o ilícitos cambiarios, a cuyos efectos, el Ministerio
del Poder Popular de Finanzas suministrará al Banco Central de
Venezuela la información correspondiente, así como las personas
jurídicas que de acuerdo con información suministrada por el Servicio
Nacional Integrado de Administración Aduanera y Tributaria (SENIAT)
no hayan tenido actividad en el ejercicio fiscal 2012 o en el
inmediatamente precedente al ejercicio al que corresponda la
convocatoria, salvo, en este último supuesto, que existan razones que a
juicio del Directorio del Banco Central de Venezuela, justifiquen la no
exclusión. Las personas jurídicas actualmente inscritas en el Registro
de Usuarios del Sistema de Transacciones con Títulos en Moneda
Extranjera (RUSITME), para participar en los actos de subastas
especiales reguladas en la presente Resolución, deberán actualizar su
inscripción mediante el suministro de la información referida en el
Parágrafo Segundo del artículo 4 de la presente Resolución. En
consecuencia, al momento de verificar la inscripción del solicitante en el
Registro como condición previa para la canalización de posturas de
compra o de venta de divisas o de títulos valores a través del Sistema
Complementario de Administración de Divisas (SICAD), las Instituciones
Autorizadas deberán validar que en el Registro se cuente con la referida
información en torno a los datos correspondientes a las actividad
económica desarrollada por la empresa así como del Estado en el que
tiene su domicilio.
Resolución N° 12-09-01, Normas que regirán las cuentas en moneda
extranjera en el Sistema Financiero Nacional
El Directorio del Banco Central de Venezuela, en ejercicio de las facultades
que le confieren los artículos 5, 7 numerales 2), 7) y 8); 21, numerales 16) y 18); 52,
57, 61, y 122 de la Ley que rige al Instituto, en concordancia con lo contemplado en
los artículos 3 y 5 del Convenio Cambiario N° 1, y el Convenio Cambiario N° 20, y
en atención a lo previsto en los artículos 67 y 68 del Decreto con Rango, Valor y
Fuerza de Ley de Reforma Parcial de la Ley de Instituciones del Sector Bancario,
Resuelve:
136
Artículo 1. Las personas jurídicas no domiciliadas en el territorio de la
República Bolivariana de Venezuela, que participen en la ejecución de
proyectos de inversión pública para el desarrollo de la economía
nacional o de estímulo a la oferta productiva, así como en proyectos de
interés general para impulsar el sector productivo del país, podrán
mantener en cuentas abiertas en bancos universales, depósitos de
fondos en divisas provenientes necesariamente del exterior, por
transferencias ordenadas al efecto derivadas de operaciones de
carácter lícito.
Parágrafo Único: Las cuentas en divisas a las que se refiere el presente
artículo podrán movilizarse mediante retiros totales o parciales en
moneda de curso legal en el país, al tipo de cambio vigente, o mediante
transferencia o cheques del banco depositario girados contra sus
corresponsales en el exterior.
Artículo 2. Las personas naturales mayores de edad residenciadas en
el territorio nacional y las personas jurídicas domiciliadas en el país,
podrán mantener en cuentas abiertas en bancos universales, depósitos
en divisas provenientes de la liquidación de títulos denominados en
moneda extranjera emitidos por la República Bolivariana de Venezuela
y sus entes descentralizados, o por cualquier otro ente, adquiridos a
través del Sistema de Colocación Primaria de Títulos en Moneda
Extranjera (SICOTME) o del Sistema de Transacciones con Títulos en
Moneda Extranjera (SITME), así como de otras operaciones de carácter
lícito que de conformidad con la normativa que regula la materia
cambiaria les permitan retener y/o administrar tales divisas.
Parágrafo Único: Las cuentas en divisas a las que se refiere el presente
artículo, podrán movilizarse por sus titulares mediante retiros totales o
parciales en moneda de curso legal en el país, al tipo de cambio vigente,
o aquéllos podrán optar por ordenar a las instituciones depositarias a
adquirir, por su cuenta, en los mercados financieros internacionales,
títulos a los efectos de su posterior negociación a través del Sistema de
Transacciones con Títulos en Moneda Extranjera (SITME); asimismo,
dichas cuentas podrán movilizarse mediante transferencias, cheques
del banco depositario girados contra sus corresponsales en el exterior,
o mediante instrucciones de débito para pagos de gastos de consumo y
retiros efectuados con tarjetas de débito en el exterior.
Artículo 3. Los bancos universales regidos por el Decreto con Rango,
Valor y Fuerza de Ley de Reforma Parcial de la Ley de Instituciones
137
del Sector Bancario autorizados a recibir depósitos en moneda
extranjera de acuerdo con lo previsto en los artículos 1 y 2 del Convenio
Cambiario N° 20 del 14 de junio de 2012, no podrán requerir a los
clientes a esos efectos requisitos adicionales a aquellos exigidos para
abrir cuentas en moneda nacional.
Artículo 4. Los bancos universales regidos por el Decreto con Rango,
Valor y Fuerza de Ley de Reforma Parcial de la Ley de Instituciones del
Sector Bancario autorizados a recibir depósitos en moneda extranjera
de acuerdo con lo previsto en el artículo 2 del Convenio Cambiario N°
20 del 14 de junio de 2012, no deberán exigir a los clientes monto
mínimo alguno para abrir las respectivas cuentas.
Artículo 5. Los fondos provenientes de la liquidación de operaciones
efectuadas a través del Sistema de Transacciones con Títulos en
Moneda Extranjera (SITME), cuyo depósito en cuentas abiertas en
bancos universales del sistema financiero nacional haya sido requerido
por sus beneficiarios de conformidad con lo previsto en el artículo 2 del
Convenio Cambiario N° 20 del 14 de junio de 2012, deberán permanecer
en cuentas especiales a la vista, a favor de éstos por un período no
superior a doce (12) meses en el caso de personas naturales, y de tres
(3) meses en el caso de personas jurídicas, ambos contados a partir de
la fecha de la respectiva liquidación de la operación. A estos efectos, los
bancos universales receptores de dichos depósitos deberán contar con
mecanismos idóneos para el seguimiento correspondiente.
Artículo 6. Los depósitos en divisas mantenidos en cuentas a término,
abiertas en bancos universales de conformidad con lo previsto en el
Convenio Cambiario N° 20 del 14 de junio de 2012, distintas a aquellas
a las que se refiere el artículo 5 de la presente Resolución, generarán
intereses a la tasa que fije el Banco Central de Venezuela para tales
depósitos, independientemente del plazo en que se realicen dichas
operaciones.
Artículo 7. Los bancos universales regidos por el Decreto con Rango,
Valor y Fuerza de Ley de Reforma Parcial de la Ley de Instituciones del
Sector Bancario autorizados a recibir depósitos en moneda extranjera
de acuerdo con lo previsto en los artículos 1 y 2 del Convenio Cambiario
N° 20 del 14 de junio de 2012, deberán mantener éstos en cuentas en
moneda extranjera en el Banco Central de Venezuela, las cuales están
disponibles para su movilización por parte de dichas instituciones
bancarias, en función de las necesidades de
138
los depositantes y de conformidad con lo dispuesto en los manuales,
circulares e instructivos dictados al efecto.
Artículo 8. Los activos y pasivos que se generen con ocasión de la
aplicación de la presente Resolución, estarán excluidos para el cálculo
de la posición en moneda extranjera de los bancos universales
autorizados a recibir depósitos en moneda extranjera de acuerdo con lo
previsto en los artículos 1 y 2 del Convenio Cambiario N° 20 del 14 de
junio de 2012.
Artículo 9. Los bancos universales regidos por el Decreto con Rango,
Valor y Fuerza de Ley de Reforma Parcial de la Ley de Instituciones del
Sector Bancario, deberán enviar al Banco Central de Venezuela, con
periodicidad mensual, información sobre los depósitos en moneda
extranjera que reciban, en los términos y en la oportunidad que será
indicada en las circulares e instructivos dictados al efecto por el Banco
Central de Venezuela. Asimismo, deberán remitir al Banco Central de
Venezuela información diaria en cuanto a los movimientos globales y
saldos de las cuentas en moneda extranjera, de acuerdo con lo indicado
en los instructivos y circulares dictados al efecto.
Artículo 10. De las cuentas en moneda extranjera a las que se refiere
la presente Resolución no podrán ser emitidas chequeras. Asimismo, en
ningún caso podrán hacerse transferencias entre las cuentas en
moneda extranjera reguladas en esta Resolución, y queda prohibida la
recepción de cheques en moneda extranjera emitidos con cargo a las
mismas.
Parágrafo Único: Salvo el caso de avances de efectivo a través de
cajeros automáticos en el exterior, la realización de depósitos o retiros
en efectivo en moneda extranjera en las cuentas a las que se contrae la
presente Resolución sólo podrá realizarse cuando así lo considere el
Directorio del Banco Central de Venezuela mediante normativa que
dicte al efecto.
Artículo 11. Los bancos universales deberán adoptar e implementar las
medidas y los procedimientos que sean necesarios a los fines de evitar
los riesgos que se derivan de la posibilidad de que los fondos en moneda
extranjera depositados en las cuentas abiertas de conformidad con lo
previsto en el Convenio Cambiario N° 20 del 14 de junio de 2012,
puedan ser utilizados como mecanismo para la
139
legitimación de capitales provenientes de actividades ilícitas o de delitos
relacionados con la delincuencia organizada y/o el financiamiento al
terrorismo.
Convenios del Sistema Cambiario Alternativo de Divisas (SICAD II)
Convenio Cambiario Nº 27
El Ejecutivo Nacional, representado por el ciudadano Rodolfo Clemente Marco
Torres, en su carácter de Ministro del Poder Popular de Economía, Finanzas y
Banca Pública; y por la otra, el Banco Central de Venezuela, representado por su
Presidente, Nelson J. Merentes D, han convenido lo siguiente:
Artículo 1. Las transacciones en divisas a través del Sistema Cambiario
Alternativo de Divisas (SICAD II), administrado por el Banco Central de
Venezuela y el Ministerio del Poder Popular de Economía, Finanzas y
Banca Pública, y bajo la operatividad de dicho Instituto, están referidas
a operaciones de compra y venta, en moneda nacional, de divisas en
efectivo así como de títulos valores denominados en moneda extranjera,
emitidos por la República, sus entes descentralizados o por cualquier
otro ente, público o privado, nacional o extranjero, que estén inscritos y
tengan cotización en los mercados internacionales. Este mercado
operará todos los días hábiles bancarios.
Artículo 2. Las transacciones llevadas a cabo a través del Sistema
Cambiario Alternativo de Divisas (SICAD II) podrán ser realizadas con
posiciones mantenidas por personas naturales y jurídicas del sector
privado provenientes de fuentes lícitas que deseen presentar ofertas,
por Petróleos de Venezuela, S.A. y por el Banco Central de Venezuela,
así como por cualquier otro ente público expresamente autorizado por
el Ministerio del Poder Popular de Economía, Finanzas y Banca Pública.
140
Artículo 3. Las personas naturales o jurídicas privadas, dedicadas a la
exportación de bienes y servicios, podrán retener y administrar hasta el
sesenta por ciento (60%) del ingreso que perciban en divisas, en razón
de las exportaciones realizadas, para cubrir los gastos incurridos en
virtud de la actividad exportadora, distintos a la deuda financiera, a los
fines previstos en el artículo 2 del Convenio Cambiario N° 20 del 14 de
junio de 2012, y a objeto de efectuar operaciones de venta a través del
Sistema Cambiario Alternativo de Divisas (SICAD II). El resto de las
divisas obtenidas serán vendidas al Banco Central de Venezuela, quien
las adquirirá al tipo de cambio de referencia a que se refiere el artículo
14 del presente Convenio Cambiario, que rija para la fecha de la
adquisición.
Artículo 4. Las personas naturales y jurídicas interesadas en comprar
o vender divisas o títulos denominados en moneda extranjera a través
del Sistema Cambiario Alternativo de Divisas (SICAD II) deberán hacerlo
indistintamente por intermedio de los bancos universales y bancos
comerciales en proceso de transformación de conformidad con las
Disposiciones Transitorias del Decreto con Rango, Valor y Fuerza de
Ley de Reforma Parcial de la Ley de Instituciones del Sector Bancario;
los bancos microfinancieros que sean autorizados por el Banco Central
de Venezuela y el Ministerio del Poder Popular de Economía, Finanzas
y Banca Pública; la Bolsa Pública de Valores Bicentenaria; las
instituciones autorizadas para actuar en el mercado de valores conforme
a la Ley de Mercado de Valores; así como por cualquier otro ente o
sujeto que el Directorio del Banco Central de Venezuela conjuntamente
con el Ministerio del Poder Popular de Economía, Finanzas y Banca
Pública autoricen al efecto.
Artículo 5. Sólo las personas naturales mayores de edad residenciadas
en el país, así como las personas jurídicas domiciliadas en el territorio
nacional, del sector privado, podrán realizar operaciones de compra, en
bolívares, de divisas en efectivo y de títulos denominados en moneda
extranjera, emitidos por la República Bolivariana de Venezuela, sus
entes descentralizados o por cualquier otro ente, público o privado,
nacional o extranjero. Las instituciones operadoras no podrán presentar
cotizaciones de compra por cuenta propia; tampoco podrán presentar
cotizaciones de compra por cuenta de otras instituciones operadoras, y
no podrán presentar más de una cotización de demanda en cada
jornada por cliente.
Artículo 7. Las instituciones operadoras deberán garantizar la
existencia de las posiciones que sean ofertadas a través del Sistema
Cambiario Alternativo de Divisas (SICAD II), debiendo requerir a tales
141
fines de los clientes y/o usuarios de éstas la custodia provisional de las
mismas, por lo que no podrán registrarse cotizaciones en corto o al
descubierto. No se permitirá que las instituciones operadoras actúen
sólo por el lado de la demanda, siendo responsables directas del
cumplimiento de las operaciones pactadas a través del mencionado
Sistema.
Artículo 8. No se admitirán cotizaciones de tasas inferiores al tipo de
cambio oficial para la venta fijado de conformidad con lo previsto en el
Convenio Cambiario N° 14 del 8 de febrero de 2013. Asimismo, el tipo
de cambio implícito que se genere por el precio de la cotización para la
compraventa en bolívares de títulos denominados en moneda extranjera
no podrá ser inferior al tipo de cambio oficial para la venta fijado de
conformidad con lo previsto en el Convenio Cambiario N° 14 del 8 de
febrero de 2013.
Artículo 10. Las instituciones operadoras, así como las personas
naturales y jurídicas cuyas solicitudes de compra hayan sido pactadas,
deberán mantener la documentación que soporta las operaciones a
través del Sistema Cambiario Alternativo de Divisas (SICAD II) a total
disposición del Banco Central de Venezuela y del Ministerio del Poder
Popular de Economía, Finanzas y Banca Pública, por al menos el lapso
de cinco (5) años calendario; sin perjuicio de lo dispuesto en la
normativa especial dictada al efecto por los entes supervisores del
sistema financiero en sus respectivos ámbitos de competencia.
Artículo 11. Los títulos denominados en moneda extranjera emitidos
por la República, sus entes descentralizados u otros entes, públicos o
privados, nacionales o extranjeros, adquiridos a través del Sistema
Cambiario Alternativo de Divisas (SICAD II), podrán ser negociados
libremente, en divisas, en los mercados internacionales. Las
instituciones operadoras podrán adquirir de sus clientes los títulos
valores que éstos hayan obtenido a través de dicho Sistema, en los
términos indicados en el presente artículo, sin que ello represente, que
pueda exigirse a aquéllos, como requisito previo para la tramitación de
las operaciones de compra de títulos, la suscripción de contratos en los
que se les obligue a vender de manera exclusiva a la respectiva
institución operadora los títulos adquiridos a través del mencionado
Sistema.
Artículo 13. Los aspectos operativos del funcionamiento del Sistema
Cambiario Alternativo de Divisas (SICAD II) y de la solución tecnológica
dispuesta para la tramitación de operaciones a través de
142
aquél, estarán contenidos en los manuales e instructivos que dicte el
Banco Central de Venezuela a dichos fines, en coordinación con el
Ministerio del Poder Popular de Economía, Finanzas y Banca Pública.
Artículo 14. Diariamente, el Banco Central de Venezuela publicará el
tipo de cambio de referencia, correspondiente al tipo de cambio
promedio ponderado de las operaciones transadas durante cada día.
Artículo 15. Las personas naturales o jurídicas que en el marco de lo
dispuesto en el Convenio Cambiario N° 20 del 14 de junio de 2012
mantengan depósitos en cuentas denominadas en moneda extranjera
abiertas en bancos universales regidos por el Decreto con Rango, Valor
y Fuerza de Ley de Reforma Parcial de la Ley de Instituciones del Sector
Bancario, podrán realizar operaciones de venta de las divisas allí
depositadas a través del Sistema Cambiario Alternativo de Divisas
(SICAD II).
Artículo 17. Las instituciones operadoras del Sistema Cambiario
Alternativo de Divisas (SICAD II) deberán adoptar e implementar las
medidas y los procedimientos que sean necesarios a los fines de evitar
los riesgos que se derivan de la posibilidad de que dicho Sistema sea
utilizado como mecanismo para la legitimación de capitales
provenientes de actividades ilícitas o de delitos relacionados con la
delincuencia organizada y/o el financiamiento al terrorismo.
Artículo 18. El Banco Central de Venezuela cuando lo estime pertinente
podrá participar o intervenir en el Sistema Cambiario Alternativo de
Divisas (SICAD II) a efecto de evitar o contrarrestar el efecto de
fluctuaciones erráticas en orden a las condiciones macroeconómicas,
quedando facultado en el ejercicio de las potestades discrecionales
inherentes para el adecuado cumplimiento de su objeto, para dictar
todos los actos y medidas que considere convenientes, de estricta
observancia por parte de las instituciones operadoras; ello, sin perjuicio
de las competencias propias de los entes encargados de la supervisión
de las instituciones operadoras y sin menoscabo de las regulaciones
que rigen el Sistema a que se contrae el presente Convenio Cambiario.
Artículo 19. El incumplimiento por parte de las instituciones operadoras
de lo establecido en el presente Convenio o en los procedimientos,
circulares e instrucciones dictados en ejecución de éste, así como de
las personas naturales o jurídicas que presenten
143
cotizaciones a través del Sistema Cambiario Alternativo de Divisas
(SICAD II), de los requisitos, términos y condiciones previstos en el
presente Convenio o en los manuales o instructivos dictados al efecto,
dará lugar a la suspensión temporal o definitiva de dichos sujetos para
participar en el Sistema Cambiario Alternativo de Divisas (SICAD II);
ello, sin perjuicio de la remisión de la información a las autoridades
competentes para que se proceda a la suspensión de los sujetos
indicados de los mecanismos administrados del Régimen de
Administración de Divisas y de la aplicación de las sanciones
administrativas a que hubiere lugar. La reincorporación sólo podrá ser
autorizada por el Directorio del Banco Central de Venezuela y del
Ministerio del Poder Popular de Economía, Finanzas y Banca Pública,
cuando a su juicio, existan circunstancias que lo ameriten.
Artículo 20. El Banco Central de Venezuela, en ejercicio de las
atribuciones que le confiere la Ley que rige su funcionamiento, realizará
las visitas e inspecciones que estime pertinentes a las Instituciones
Operadoras de acuerdo con lo previsto en la presente Resolución, a los
fines de verificar el cumplimiento de los términos y condiciones dictados
por el Banco Central de Venezuela en esta materia.
Asimismo, podrá constatar la certeza de la información remitida
conforme a éstos y los procedimientos aplicados, debiendo dichas
instituciones suministrarle toda la información que sobre el objeto de la
inspección sea requerida. Ello, sin perjuicio de las facultades de
supervisión, vigilancia y fiscalización que sobre las Instituciones
Operadoras ejercen la Superintendencia de las Instituciones del Sector
Bancario y la Superintendencia Nacional de Valores, de acuerdo con
sus ámbitos de competencia.
Artículo 21. Se derogan los artículos 6, 7, 8, 9, 10, 11 y 12 del Convenio
Cambiario N° 14 del 8 de febrero de 2013, publicado en la Gaceta Oficial
de la República Bolivariana de Venezuela N° 40.108 del 8 de febrero de
2013. Las operaciones de venta de divisas previstas en los artículos 6,
7, 8, 9 y 10 del citado Convenio Cambiario N° 14, cuya liquidación
hubiere sido solicitada al Banco Central de Venezuela a la fecha del
presente Convenio, se liquidarán al tipo de cambio de venta establecido
en los mencionados artículos del Convenio Cambiario N° 14 de fecha 8
de febrero de 2013, según corresponda.
144
Convenio Cambiario N° 28
El Ejecutivo Nacional, representado por el ciudadano Rodolfo Clemente Marco
Torres, en su carácter de Ministro del Poder Popular de Economía, Finanzas y
Banca Pública, por una parte; y por la otra, el Banco Central de Venezuela,
representado por su Presidente, Nelson J. Merentes D., han convenido lo siguiente:
Artículo 1. La actuación de las casas de cambio en el mercado
cambiario alternativo de divisas, en términos de las operaciones
autorizadas a realizar en el mismo como intermediarios especializados
en operaciones cambiarias al menudeo, será regulada por el Banco
Central de Venezuela mediante la normativa que dicte al efecto, en
coordinación con el Ministerio del Poder Popular de Economía, Finanzas
y Banca Pública, de acuerdo con lo previsto en el presente Convenio
Cambiario; ello, sin perjuicio de la normativa prudencial que en cuanto
al funcionamiento de aquéllas dicte la Superintendencia de las
Instituciones del Sector Bancario.
Artículo 2. El tipo de cambio aplicable a las operaciones de compra de
divisas a personas naturales en billetes extranjeros, cheques cifrados en
moneda extranjera, cheques de viajeros, o divisas, por parte de las
casas de cambio en el mercado cambiario alternativo de divisas, será el
tipo de cambio de referencia del Sistema Cambiario Alternativo de
Divisas (SICAD II), a que se contrae el artículo 14 del Convenio
Cambiario N° 27 del 10 de marzo de 2014, que rija para la fecha de la
respectiva operación, el cual será publicado en la página web del Banco
Central de Venezuela, reducido en un cero coma veinticinco por ciento
(0,25%).
Artículo 3. El tipo de cambio aplicable a las operaciones de venta de
divisas a personas naturales residenciadas en el territorio de la
República Bolivariana de Venezuela en billetes extranjeros, cheques de
viajeros, o divisas a través de transferencias, por parte de las casas de
cambio en el mercado cambiario alternativo de divisas, será el publicado
en la página web del Banco Central de Venezuela correspondiente al
tipo de cambio de referencia del Sistema Cambiario
145
Alternativo de Divisas (SICAD II), a que se contrae el artículo 14 del
Convenio Cambiario N° 27 del 10 de marzo de 2014, que rija para la
fecha de la respectiva operación.
Artículo 4. Las casas de cambio que presenten una posición deficitaria
neta que impida el normal ejercicio de su actividad de corretaje o
intermediación en el mercado cambiario alternativo de divisas para la
venta, podrán participar como demandantes en el Sistema Cambiario
Alternativo de Divisas (SICAD II) únicamente a los efectos de adquirir
las divisas necesarias a tales fines, hasta por el monto diario y en los
términos y condiciones que establezca el Banco Central de Venezuela,
en la normativa a que se contrae el artículo 1 del presente Convenio
Cambiario.
Artículo 6. Las divisas generadas por las empresas de servicios que
formen parte del Conglomerado Nacional Industrial Petrolero, así como
las divisas manejadas o percibidas por el Fondo de Ahorro Popular a
que se refiere el Decreto con Rango, Valor y Fuerza de Ley Orgánica
Relativa al Fondo de Ahorro Nacional de la Clase Obrera y al Fondo de
Ahorro Popular, y aquellas que se destinen a inversiones de empresas
privadas del sector petrolero, gasífero o petroquímico, podrán ser
vendidas a través del Sistema Cambiario Alternativo de Divisas (SICAD
II), de conformidad con lo establecido en el Convenio Cambiario N° 27
del 10 de marzo de 2014, y en la normativa dictada por el Banco Central
de Venezuela.
Artículo 7. El tipo de cambio de compra aplicable a las personas
jurídicas dedicadas a la actividad de minería, por concepto de las divisas
obtenidas por su actividad exportadora, será igual al tipo de cambio de
referencia del Sistema Cambiario Alternativo de Divisas (SICAD II) a que
se refiere el artículo 14 del Convenio Cambiario Nº 27 del 10 de marzo
de 2014, que rija para la fecha de la operación, reducido en un cero
coma veinticinco por ciento (0,25%). Con tal propósito, dichas personas
jurídicas entregarán las divisas a Petróleos de Venezuela, S.A.
(PDVSA), la cual efectuará la venta correspondiente en nombre de
aquéllas.
Artículo 8. El tipo de cambio de venta aplicable a las personas jurídicas
a que se refiere el artículo 7 del presente Convenio Cambiario, será igual
al tipo de cambio de referencia del Sistema Cambiario Alternativo de
Divisas (SICAD II) a que se refiere el artículo 14 del Convenio Cambiario
Nº 27 del 10 de marzo de 2014, que rija para la fecha de la operación.
146
Artículo 9. El tipo de cambio aplicable a las operaciones de compra de
oro por parte del Banco Central de Venezuela, será igual al tipo de
cambio de referencia del Sistema Cambiario Alternativo de Divisas
(SICAD II) a que se refiere el artículo 14 del Convenio Cambiario Nº 27
del 10 de marzo de 2014, que rija para la fecha de la operación.
Artículo 12. Los límites establecidos en la normativa dictada por el
Banco Central de Venezuela en relación con los depósitos de divisas en
efectivo en las cuentas denominadas en moneda extranjera abiertas en
bancos universales regidos por el Decreto con Rango, Valor y Fuerza
de Ley de Reforma Parcial de la Ley de Instituciones del Sector
Bancario, no serán aplicables en el caso de operaciones de compra de
divisas a través del Sistema Cambiario Alternativo de Divisas (SICAD
II).
Artículo 13. El tipo de cambio aplicable a los consumos efectuados en
establecimientos comerciales por personas naturales con tarjetas de
débito y de crédito giradas contra cuentas o líneas de crédito en moneda
extranjera, así como a las operaciones de avance de efectivo con cargo
a dichas tarjetas, será el que determine el Banco Central de Venezuela,
el cual será publicado en la página web de dicho Instituto.
Artículo 14. El tipo de cambio aplicable a los retiros totales o parciales
en moneda de curso legal efectuados con cargo a los depósitos en
moneda extranjera mantenidos en el sistema financiero nacional de
acuerdo con lo previsto en el Convenio Cambiario N° 20 del 14 de junio
de 2012, será el tipo de cambio de referencia del Sistema Cambiario
Alternativo de Divisas (SICAD II) a que se refiere el artículo 14 del
Convenio Cambiario Nº 27 del 10 de marzo de 2014, que rija para la
fecha de la operación.
Artículo 15. Las operaciones de venta de divisas realizadas al Banco
Central de Venezuela provenientes de inversiones internacionales, se
liquidarán al tipo de cambio de referencia del Sistema Cambiario
Alternativo de Divisas (SICAD II) a que se refiere el artículo 14 del
Convenio Cambiario Nº 27 del 10 de marzo de 2014, que rija para la
fecha de la respectiva operación, reducido en un cero coma veinticinco
por ciento (0,25%).
Artículo 16. A los fines del control y seguimiento de las transacciones
que se cursen a través del Sistema Cambiario Alternativo de Divisas
(SICAD II), el Banco Central de Venezuela y el Ministerio del Poder
Popular de Economía, Finanzas y Banca Pública, podrán autorizar el
suministro de la información contenida en la solución tecnológica del
147
antedicho Sistema a los organismos con competencia supervisora y/o
reguladora de las Instituciones Operadoras, cuando sea de absoluta
necesidad para el cumplimiento de sus competencias de acuerdo con la
Ley. Asimismo, la información en referencia estará a disposición del
Vicepresidente del Área Económica del Consejo de Ministros
Revolucionarios.
Parágrafo Único: Los funcionarios de los organismos y sujetos que
tengan acceso a la información contenida en la solución tecnológica del
Sistema Cambiario Alternativo de Divisas (SICAD II), deben cumplir con
el deber de secreto y garantizar el resguardo de la información, en
atención a los derechos constitucionales de las personas a quien
corresponda la misma, no pudiendo suministrarla ni emplearla a fines
distintos para los que refieren al ejercicio de sus atribuciones.
Artículo 17. Se deroga el Convenio Cambiario Nº 24 del 30 de
diciembre de 2013, publicado en la Gaceta Oficial de la República
Bolivariana de Venezuela Nº 40.324 de la misma fecha; el artículo 4 del
Convenio Cambiario N° 25 del 23 de enero de 2014, publicado en la
Gaceta Oficial de la República Bolivariana de Venezuela N° 6.122
Extraordinario de esa misma fecha; el artículo 5 del Convenio Cambiario
N° 23 del 24 de octubre de 2013, publicado en la Gaceta Oficial de la
República Bolivariana de Venezuela N° 40.283 del 30 de octubre de
2013; el artículo 6 del Convenio Cambiario N° 26 del 06 de febrero de
2014, publicado en la Gaceta Oficial de la República Bolivariana de
Venezuela N° 6.125 (E) del 10 de febrero de 2014; así como todas
aquellas disposiciones que colidan con lo establecido en este Convenio
Cambiario.
Resolución del Sistema Cambiario Alternativo de Divisas (SICADII)
Resolución N° 14-03-01
El Directorio del Banco Central de Venezuela, en ejercicio de las facultades
resuelve:
Artículo 1. Los bancos universales y los bancos comerciales en proceso
de transformación de acuerdo con lo previsto en las Disposiciones
Transitorias del Decreto con Rango, Valor y Fuerza de Ley de Reforma
Parcial de la Ley de Instituciones del Sector Bancario,
148
así como los bancos microfinancieros autorizados por el Directorio del
Banco Central de Venezuela y el Ministerio del Poder Popular de
Economía, Finanzas y Banca Pública, la Bolsa Pública de Valores
Bicentenario y operadores de mercado de valores autorizados, podrán
realizar operaciones de corretaje en el mercado de divisas, tanto en
efectivo como en títulos valores denominados en moneda extranjera,
emitidos por la República, sus entes descentralizados o por cualquier
otro ente, público o privado, nacional o extranjero, en los términos
dispuestos en el Decreto con Rango, Valor y Fuerza de Ley del Régimen
Cambiario y sus Ilícitos, únicamente a través del Sistema Cambiario
Alternativo de Divisas (SICAD II), de conformidad con lo previsto en el
Convenio Cambiario N° 27 del 10 de marzo de 2014, y la normativa que
lo desarrolle.
Artículo 2. A los efectos de la presente Resolución se consideran
operaciones de corretaje o intermediación en el mercado de divisas,
aquellas que resulten de una actividad dirigida a facilitar las
transacciones entre compradores y vendedores de divisas en el Sistema
Cambiario Alternativo de Divisas (SICAD II).
Artículo 3. Las personas señaladas en el artículo 1 de la presente
Resolución, que actúen en el mercado de divisas, deberán anunciar
públicamente en sus oficinas mediante avisos destinados a tal fin, el tipo
de cambio de referencia publicado por el Banco Central de Venezuela,
correspondiente al tipo de cambio promedio ponderado de las
operaciones transadas durante cada día a través del Sistema Cambiario
Alternativo de Divisas (SICAD II). De igual modo, deberán informar el
porcentaje o monto aplicable por concepto de comisión por las
operaciones de compra y venta realizadas a través de dicho Sistema,
de acuerdo con lo establecido en la normativa dictada al efecto.
Artículo 4. Las personas señaladas en el artículo 1 de la presente
Resolución, deberán discriminar en la documentación preparada por
éstas para el cliente donde conste la operación realizada, el tipo de
cambio aplicado o resultante de la transacción efectuada a través del
Sistema Cambiario Alternativo de Divisas (SICAD II) y el monto de la
operación, así como el monto y el porcentaje cobrado por concepto de
comisiones; ello sin perjuicio de lo que dispongan los organismos
supervisores de las mismas en sus respectivos ámbitos de
competencias.
Artículo 5. Sin perjuicio de la participación de las casas de cambio en
el régimen de administrado de divisas de acuerdo con la normativa
149
establecida, el Banco Central de Venezuela y el Ministerio del Poder
Popular de Economía, Finanzas y Banca Pública, cuando lo estimen
pertinente, regularán la actuación de las casas de cambio en el mercado
cambiario alternativo de divisas, en términos de las operaciones que
estarían autorizadas a realizar en el mismo como operadoras
cambiarias.
Artículo 6. Las personas señaladas en el artículo 1 de la presente
Resolución, deberán suministrar al Banco Central de Venezuela la
información que éste les solicite sobre las operaciones a que se refiere
la presente Resolución, o la que éstas deban solicitar a sus clientes, así
como cualquier otra información relacionada.
Artículo 7. Los pasivos que se generen con ocasión de las ofertas de
venta de divisas presentadas a través del Sistema Cambiario Alternativo
de Divisas (SICAD II), no se computarán a los efectos de la constitución
del encaje legal. Asimismo, los activos y pasivos que se generen con
ocasión de la participación de las instituciones bancarias en el Sistema
a que se contrae el presente artículo, quedan igualmente excluidos para
el cálculo de la posición en moneda extranjera.
Artículo 8. La solicitud de operaciones de compra de divisas a través
del Sistema Cambiario Alternativo de Divisas (SICAD II), comportará
para el banco universal tramitador solicitud de apertura de cuenta en
moneda extranjera en el mismo por parte del cliente que no mantenga
cuenta de dicha naturaleza en el sistema financiero nacional.
Bases Jurisprudenciales
En la presente investigación el aporte jurisprudencial es fundamental,
tratándose de una investigación jurídica, ya que la jurisprudencia constituye una
fuente prioritaria para el estudio jurídico de una situación fáctica, por ello para el
desarrollo de los objetivos de esta investigación se consultaron varias decisiones,
las cuales son calificadas como jurisprudencia por ser la opinión reiterada de los
tribunales de la República.
150
En sentencia N° 006639, de fecha 19 de julio de 2005, dictada por la Sala
Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia, ponencia de Arcadio Delgado
Rosales, se conceptualiza el derecho a la libertad económica de la siguiente
manera:
“De este modo – estima la Sala - se confirma una vez más, como lo ha
venido sosteniendo en otras oportunidades, que la libertad económica,
al igual que sucede con otros derechos constitucionales, no es un
concepto absoluto e irrestricto, ya que, además de los límites definidos
directamente en la propia Constitución, pueden fijarse limitaciones
expresas, mediante ley, fuera de las cuales, quedan facultados los
ciudadanos para actuar libremente, es decir, para ejercitar abiertamente
los espacios de libertad no sometidos a alguna restricción. Con ello se
afianza y se comprueba el único sentido lógico que puede darse al
esquema constitucional, consistente en la existencia de un espectro
básico y fundamental constitutivo de la libertad, postulado como
principio, frente al cual pueden aparecer restricciones o limitaciones que
operan como excepciones expresas a la regla general, y que solo
pueden ser establecidas mediante ley, es decir, excluyendo en forma
absoluta la posibilidad de formular tales limitaciones por medio de actos
concretos o disposiciones sublegales”. Tal como lo dispone la sentencia
in comento, el derecho a la libertad económica sólo puede ser limitado
excepcionalmente por Ley, no pudiendo establecerse limitaciones al
referido derecho por medio de actos concretos”.
Por otra parte, es importante recalcar que la referencia al interés social como
elemento estructural de la definición misma de la garantía de libertad de elección de
la actividad económica y delimitación de su contenido, evidencia que la Constitución
no ha recogido una concepción abstracta de esta garantía como mero ámbito
subjetivo de libertad de optar por la ocupación económica que la persona quiere
desempeñar. En sentencia N° 000030, de fecha 11 de marzo de 2010, dictada por
el Juzgado Superior en lo Civil y Contencioso Administrativo de
151
la Región Centro Occidental, se conceptualiza el derecho a la libertad económica
de la siguiente manera:
“La libertad económica es manifestación específica de la libertad
general del ciudadano, la cual se proyecta sobre su vertiente económica.
De allí que, fuera de las limitaciones expresas que estén establecidas
en la Ley, los particulares podrán libremente entrar, permanecer y salir
del mercado de su preferencia, lo cual supone, también, el derecho a la
explotación, según su autonomía privada, de la actividad que han
emprendido. Ahora bien, en relación con la expresa que contiene el
artículo 112 de la Constitución, los Poderes Públicos están habilitados
para la regulación -mediante Ley- del ejercicio de la libertad económica,
con la finalidad del logro de algunos de los objetivos de „interés social‟
que menciona el propio artículo. De esa manera, el reconocimiento de
la libertad económica debe conciliarse con otras normas fundamentales
que justifican la intervención del Estado en la economía, por cuanto la
Constitución venezolana reconoce un sistema de economía social de
mercado”.
En tal sentido, la Sala Político Administrativa del Tribunal Supremo de Justicia
mediante sentencia Nº 02589 de fecha 8 de diciembre de 2004, señaló en cuanto a
la aplicación de estos mecanismos de control de la Constitución lo siguiente:
“Conforme la disposición constitucional (112) se desprende que en una
economía libre de mercado como la nuestra las personas pueden
dedicarse a desarrollar cualquier actividad económica de su preferencia,
tanto de trabajo, empresa, industria y comercio, sin más limitaciones y
restricciones que las que establezcan la Constitución y las leyes, por
razones de desarrollo humano, seguridad, sanidad, protección del
ambiente y otras razones de interés social”.
En relación a esta garantía constitucional, la Sala Constitucional del Tribunal
Supremo de Justicia, en sentencia N° 1613 de fecha 17 de agosto de 2004,
mencionada en el punto previo de esta decisión sostuvo lo siguiente:
152
“Ahora bien, la Constitución es un conjunto sistemático de principios y
normas racionalmente entrelazados, informadas por una filosofía
política determinada, según la cual se organizan los Poderes Públicos,
se atribuyen competencias a los órganos del Estado y se fijan las metas
de su actuación. Ello así, ninguno de sus preceptos debe considerarse
de manera aislada, ni superfluamente ni independiente de lo demás, ya
que su sentido y alcance se encuentra conectado con los restantes
preceptos constitucionales. De este modo, la interpretación sistemática
de la Constitución obliga a entender sus normas en armonía, sin
magnificar el sentido de algunos preceptos, ni minimizar el de otros, con
el propósito de compatibilizarlos positivamente para garantizar su
homogeneidad, cohesión y coherencia.
[…omissis…]
Esta Sala advierte que la libertad de dedicarse a la actividad económica
de su preferencia reconoce, por una parte, el derecho de toda persona
de iniciar y sostener cualquier actividad económica con las limitaciones
y restricciones impuestas por el ordenamiento jurídico y, por la otra, la
obligación del Estado de abstenerse de imponerle a las personas el
desempeño de una determinada ocupación. Así, el Estado no puede
obligar a nadie e ser comerciante, agricultor, ingeniero o abogado, sin
embargo, la actividad económica que se decida libremente ejercer,
puede estar sometida a las limitaciones o restricciones que por razones
de interés social se establezcan.
En tal sentido, la garantía constitucional positivizada en el artículo 112
estriba en la libertad de decisión de las personas para dedicarse a las
tareas, oficios o profesiones de su elección, sin que los Poderes
Públicos puedan forzarlo a actuar en el mercado a través de una ellas
con exclusión de cualquier otra.
Por otra parte, es importante recalcar que la referencia al interés social como
elemento estructural de la definición misma de la garantía de libertad de elección de
la actividad económica y delimitación de su contenido, evidencia que la Constitución
no ha recogido una concepción abstracta de esta garantía como mero ámbito
subjetivo de libertad de optar por la ocupación económica que la persona quiere
desempeñar.
153
Lo anteriormente descrito se deriva, ya que tal libertad, en virtud de su
contenido supra individual o social, dadas las exigencias derivadas de la vida
colectiva, está sometida a las limitaciones generales que las leyes impongan para
salvaguardar los legítimos derechos e intereses de terceros o el interés general, que
responde a los principios establecidos e intereses tutelados por la propia
Constitución, de cuya eficacia normativa no es posible sustraerse.
154
Cuadro 3
Matriz de la Categoría
Categorías Subcategorías Unidades de Análisis
Constitución de la República Bolivariana de Venezuela
(1999): Régimen Socioeconómico y de la Función del
Estado en la Economía y Sistema Monetario Nacional.
Ley del Banco Central de Venezuela (2010): Control de
las Políticas Monetarias.
Decreto con Rango, Valor y Fuerza de Ley del Régimen
Cambiario y sus Ilícitos. (2014)
El ordenamiento Decreto con Rango, Valor y Fuerza de la Ley del Centro
jurídico sobre el Nacional de Comercio Exterior y la Corporación
control cambiario. venezolana de Comercio Exterior. (2014)
Convenios emitidos por el Banco Central de Venezuela.
(2013-2014)
Resoluciones emitidas por el Banco Central de
Venezuela. (2013-2014)
Sabino (2002)
Cuadro de asignación de divisas según el Banco Central
de Venezuela. (2014)
Derecho a la
libertad Constitución de la República Bolivariana de Venezuela
Ejercicio de la (1999): Derechos Económicos.
económica frente legitimidad del
al control control cambiario Weber (sf), Habermas (1998), Bobbio (1996)
cambiario. frente al derecho a Rodríguez (2005), Hernández (2004)
la libertad Diccionario Jurídico Venezolano (2000)
económica.
Cabanellas (1979), Pelayo (2007), Arias Castillo (2010)
Decreto con Rango, Valor y Fuerza de Ley del Régimen
Cambiario y sus Ilícitos. (2014), Alfonso (2004), Suarez
(2007)
Cobellas (2002), Word Economic Forum (2011)
Centro de Divulgación del Conocimiento Económico
para la Libertad. (2013)
Impacto del control
cambiario en las Cedice Libertad. (2013)
personas jurídicas. Fundación Heritage y Wall Street Journal. (2014)
Camara Nacional de Comercio de Autopartes (2014)
Federación Farmacéutica Venezolana (2014)
Asociación Venezolana de Distribución de Equipos
Médicos (2014)
Datanalisis (2014)
Fuente: Paola León y Paola Urdaneta (2014)
155
CAPÍTULO III
MARCOMETODÓLOGICO
Tipo de investigación
El presente trabajo constituye una investigación de tipo jurídico descriptiva,
puesto que tiene como objetivo, lograr la descripción del tema en estudio,
interpretándolo. Utiliza el método de análisis, y de esta forma el problema jurídico
se descompone en sus diversos contenidos, sobre las bases de las ideas expuestas
ofreciendo una imagen de funcionamiento de una norma o institución jurídica, tal y
como es.
Tamayo (2004), señala que el tipo de investigación se determina de acuerdo
con el prototipo de problema que el investigador desea solucionar, en suma con los
objetivos que éste pretendió lograr bien sea generales o específicos y de la
disponibilidad de todos los recursos que se necesiten para la culminación del
estudio. Al hacer referencia a la investigación de tipo jurídico-descriptiva, se define
ésta, como aquella en virtud de la cual se observa el problema planteado desde sus
diversos aspectos, estableciendo relaciones y niveles a través de las cuales se
proyecta el funcionamiento de las instituciones jurídicas tratadas.
155
156
Respecto a la investigación descriptiva según los objetivos perseguidos, o el
nivel de análisis de los datos, Finol (1996), plantea como características esenciales
de esta investigación, la recogida y discusión de los datos, el análisis y la
interpretación adecuada de los mismos, lo cual permite una posterior elaboración,
desarrollo y perfeccionamiento de principios generales, los cuales a su vez orienten
hacia el descubrimiento de nuevos datos de los hechos presentes.
Señala Rodríguez (2005), que la investigación de tipo descriptiva es aquella
que comprende la descripción, registro, análisis e interpretación de la naturaleza
actual, composición o procesos de los fenómenos. El enfoque se hace sobre
conclusiones dominantes o sobre como una persona, grupo o cosa, se conduce o
funciona en el presente. La investigación de tipo descriptiva trabaja sobre realidades
y su característica fundamental es de presentar una interpretación correcta.
Por otro lado, en cuanto a la investigación descriptiva, el autor Lerna (2003)
concluye definiéndola de la siguiente manera; “Su objetivo es describir el estado, las
características, los factores y procedimiento presentes en fenómenos y hechos que
ocurren en forma natural, sin explicar las relaciones que se identifiquen” (p.45).
157
Respecto a la doctrina citada se puede indicar, que en efecto, en el desarrollo
de la investigación se ha realizado una descripción exacta y un diagnóstico
suficiente del alcance del régimen legal aplicable al sistema cambiario venezolano,
de tal forma que a su vez puedan determinarse que la garantía del mismo esta
especificada dentro de la legislación aplicable a la materia.
Igualmente resulta pertinente señalar lo establecido por Hernández (1998),
según el cual señala que la investigación de tipo descriptiva es la considerada como
aquella que busca especificar las propiedades importantes de personas, grupos,
comunidades, o cualquier fenómeno pudiendo ser sometido a análisis, se miden o
analizan diversos aspectos, dimensiones o componentes del fenómeno a investigar.
Así mismo, se califica la presente investigación como documental ya que a
través de ella se pretende dar respuestas a las interrogantes planteadas dentro del
área del derecho mercantil, siendo objeto de análisis de la libertad económica frente
al sistema cambiario vigente, llevando a cabo la utilización de fuentes bibliográficas
como lo es la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, así como los
diversos cuerpos normativos existentes en nuestra legislación que abordan el tema
principal de esta investigación.
Ahora bien, Finol (1996) considera a la investigación documental como, un
proceso sistemático de búsqueda, selección, lectura, registro, organización,
158
descripción, análisis e interpretación de datos extraídos de fuentes documentales
existentes en torno a un problema, con el fin de encontrar respuesta a interrogantes
planteadas en cualquier área del conocimiento humano.
Según la Universidad Pedagógica Experimental Libertador (1998) la
investigación Documental, es estudio de problemas con el propósito de ampliar y
profundizar el conocimiento de su naturaleza, con apoyo, principalmente, en
trabajos previos, información y datos divulgados por medios impresos,
audiovisuales o electrónicos.
La investigación documental para Arias (2006) es un proceso basado en la
búsqueda, diagnostico, recuperación, análisis, crítica e interpretación exhaustiva de
datos principales y secundarios, es decir, los obtenidos y registrados por diversos
investigadores en fuentes documentales como impresas, audiovisuales o
electrónicas. Como en toda investigación, el propósito de este diseño es el aporte
de nuevos conocimientos a través de la realización del correcto método científico.
Se entiende por Investigación Documental según el Manual de Trabajos de
Grado de Especialización y Maestría y Tesis Doctorales (2006) como el estudio de
problemas con el propósito de ampliar y profundizar el conocimiento de su
naturaleza, con apoyo, principalmente, en trabajos previos, información y datos
divulgados por medios impresos, audiovisuales o electrónicos.
159
Diseño de la Investigación
Ante todo vale destacar que es conceptuada por Balestrini (2002), como un
diseño de investigación se define como el plan global de investigación que integra
de un modo coherente y adecuadamente correcto, técnicas de recogidas de datos
a utilizar, análisis previstos y objetivos. Sabino (2000), indica que su objeto es
proporcionar un modelo de verificación que permita contrastar hechos con teorías,
y su forma es la de una estrategia o plan general que determina las operaciones
necesarias para hacerlas.
Según Tamayo y Tamayo (2001), refiere que el diseño bibliográfico es cuando
recurrimos a la utilización de datos secundarios, es decir, aquellos que han sido
obtenidos por otros y nos llegan elaborados y procesados de acuerdo con los fines
de quienes inicialmente los elaboran y manejan. De igual forma es importante
mencionar lo que establece Sabino (2000), su objeto es proporcionar un modelo de
verificación que permita contrastar hechos con teorías, y su forma es la de una
estrategia o plan general que determina las operaciones necesarias para hacerla.
El diseño de investigación para Arias (2006) es la estrategia general que
adopta el investigador para responder al problema planteado. En atención al diseño,
la investigación se clasifica en: documental, de campo y experimental. Según
Tamayo (2004), lo define como aquel que se emplea para determinar etapas a
seguir para concretar en el orden metodológico el conocimiento requerido
160
tomando en cuenta la estructura real del proceso y su apoyo en el modelo teórico
del cual se parte para abordar la realidad del estudio.
Fuentes de Información
Barrera (2012), considera que principalmente se debe destacar que las fuentes
primarias no son más que aquella información original, que ha sido publicada por
primera vez y que no ha sido filtrada, interpretada o evaluada por nadie más y que
la misma es utilizada para realizar una investigación, en esta investigación se aplicó
la observación documental para el análisis de las fuentes, las cuales permitieron
abordar y desarrollar los requisitos teóricos de la investigación.
En el caso de las fuentes secundarias, para el desarrollo de este trabajo de
grado se abordó la investigación a través del análisis de libros, leyes, fuentes
electrónicas y demás documentos escritos consultados, que se relacionan con el
derecho de libertad económica frente al sistema cambiario.
Ahora bien, para el desarrollo de los objetos de la presente investigación se
utilizaron como fuentes primarias el Constitución de la República Bolivariana de
Venezuela, ya que posee de forma general las regulaciones pertinentes a los
contratos y sus tipos, sin adentrarse profundamente en el tema, y como fuentes
secundarias todos aquellos cuerpos normativos de carácter general o especial que
regulan el sistema de régimen cambiario.
161
Técnicas de Recolección de la Información
Finol y Nava (2004) la definen como el medio que permite aprehender la
información útil para llevar a cabo la comprobación de la hipótesis o el desarrollo del
esquema, la técnica empleada en la investigación descriptiva, es la observación
documental. Explica Sierra (2000) que esta es entendida en el sentido de la
investigación directa de los objetos o protagonistas de los hechos estudiados.
Asimismo, señala Nava (2004), que se entenderá por técnicas de recolección
de datos, las técnicas apropiadas para recoger la información que el investigador
selecciona, así como los instrumentos que se van a utilizar para ellos. Se aplicó la
observación documental para el análisis de las fuentes, las cuales permitieron
abordar y desarrollar los requisitos teóricos de la investigación, de tal manera, se
encuentran en los libros, leyes, fuentes electrónicas y demás documentos escritos
consultados, que se relacionan con el tema de la investigación, siendo la
observación documental la evaluación de diversos materiales documentales.
Ahora bien, resulta importante definir la observación documental, de acuerdo
a Finol y Nava (1992) esta constituye la vía más expedita de obtener datos sobre
ellos, sin embargo, no siempre es posible efectuarla porque re requiere, primero, la
existencia del fenómeno para el momento de la observación, y segundo, la
coincidencia del observador con el momento exacto de producción del hecho. Si no
fuera posible observarlo, seguramente el fenómeno dejó huellas y estas deben
162
reflejarse en cualquiera de las diversas formas documentales que existen, su
análisis da lugar a la observación documental.
Balestrini (2001), a su vez plantea que el punto de partida del análisis de las
fuentes documentales se realiza mediante; una lectura general de los textos, se
iniciará la búsqueda y observación de los hechos presentes en los materiales
escritos consultados que son de interés para esta investigación. Esta lectura inicial,
será seguida de varias lecturas más detenidas y rigurosas de textos, a fin de captar
sus planteamientos esenciales y aspectos lógicos de sus contenidos y propuestas,
a propósito de extraer datos bibliográficos útiles para el estudio que se está
realizando.
Ahora bien, en cuanto a la técnica del resumen analítico, Finol y Nava (1992)
se incorporará con la finalidad de descubrir los contenidos básicos en función de
aquellos datos que se deseen precisar; en este mismo orden de ideas resulta
importante señalar las técnicas propias del Derecho, de las cuales se utilizó la
interpretación de la ley, atendiendo al elemento lingüístico o literal, el elemento
lógico, el semántico y el histórico, para darle sentido a la ley.
Plan de Análisis de la Información
Para la presente investigación se usa como técnica de análisis de datos, o de
la información, la hermenéutica jurídica, la cual, según Cabanellas (2001), por
excelencia, es la que pretende descubrir para sí mismo comprender o para los
163
demás revelar el verdadero pensamiento del legislador o explicar el sentido de una
disposición.
Asimismo, Olaso (1998), define la hermenéutica jurídica, como aquella que
permite determinar el sentido de las palabras empleadas en la ley, así como el
significado del lenguaje jurídico, buscando descomponer los elementos que
conforman el pensamiento del legislador para hacerlo más comprensible y así,
integrarlo al trabajo de investigación, es por ello que la hermenéutica jurídica ofrece
los principios doctrinarios y jurisprudenciales adecuados, a seguir para la obtención
de una correcta interpretación.
En efecto, a través del desarrollo de los objetivos, se pretende descomponer
la problemática, a través del análisis de textos legales, doctrinarios y
jurisprudenciales, que permitan llevar a cabo una correcta interpretación de la
problemática, en función de dar respuestas a las interrogantes planteadas en el
desarrollo de la presente investigación.
164
CAPÍTULO IV
ANALISISDELOSRESULTADOS
En el establecimiento intelectual de compresión en las bases legales, teóricos
y jurisprudenciales aprendidas, y una vez realizado respectivamente el estudio de
la información recabada en el transcurso de la investigación, conforme al análisis
del derecho a la libertad económica frente al control cambiario establecido en la
República Bolivariana de Venezuela, se hace obligatorio consagrar este capítulo al
estudio de cada uno de los objetivos específicos de esta investigación. De
conformidad con los resultados obtenidos a través de la técnica de observación
documental, se ha indicado en las categorías de la matriz de análisis los objetivos
específicos acogidos en esta investigación.
En tal sentido para proporcionar una respuesta cónsona al primer objetivo
planteado, se inició la descripción en el ordenamiento jurídico sobre el control
cambiario establecido en Venezuela, del cual se preveen los siguientes cuerpos
normativos: la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela (1999), la Ley
del Banco Central de Venezuela (2010), el Decreto con Rango, Valor y Fuerza de
Ley del Régimen Cambiario y sus Ilícitos (2014), el Decreto con Rango, Valor y
Fuerza de la Ley del Centro Nacional de Comercio Exterior y la Corporación
164
165
venezolana de Comercio Exterior (2014), los Convenios y Resoluciones emitidos
por el Banco Central de Venezuela (2013-2014), al respecto, se obtiene el siguiente
objetivo:
Describir el Ordenamiento Jurídico sobre el Control Cambiario establecido
en la República Bolivariana de Venezuela
En virtud de los razonamientos antes expuestos, se hace pertinente
conceptualizar el termino de control de cambio, como una medida oficial que se
realiza para proteger el valor de la moneda local, así como las reservas
internacionales de un país, mediante la restricción de la compra y venta de divisas.
En tal sentido, los particulares no pueden manejar libremente las divisas; sin la
intervención directa de las instituciones financieras o bancarias competente.
De la transcripción anteriormente recurrida, se evidencia que el control de
cambio establecido en Venezuela se encuentra regulado por diversos cuerpos
normativos que se asientan en la legislación venezolana, en primer orden y como
norma positiva de mayor jerarquía, se encuentra la Constitución de la República
Bolivariana de Venezuela (1999), tipificando el Régimen Socioeconómico y de la
Función del Estado en la Economía y el Sistema Monetario Nacional, tal como se
evidencia a partir del artículo 299 hasta el artículo 319.
Dentro de ese marco constitucional, se observa la declaración de los principios
del más alto orden, haciendo mención a los fines económicos al servicio
166
de la sociedad y en la construcción de una economía participativa conjuntamente
con la iniciativa privada y el Estado. Asimismo, se promueven las diversas
actividades de reserva del Estado, haciendo mención a las industrias, explotaciones
y servicios de interés público y de carácter estratégico; así como también a la
actividad petrolera en cuanto a su economía, política y estrategia nacional.
Igualmente se disponen las actividades que conforman la estructura monetaria
del país; tales como, la agricultura, la pesca, el desarrollo rural, la artesanía y el
turismo, siempre enmarcados en una declaración programática con respecto a
numerosos factores que debe asumir el Estado, para alcanzar su fin más óptimo
enmarcado en una economía participativa de la sociedad, al margen de una alta
intervención del Estado.
Por otra parte, pero en estrecha conexión con los preceptos analizados,
observamos el Sistema Monetario Nacional inmerso en el artículo 318 eiusdem,
planteándose las competencias monetarias dirigidas y ejercidas de forma exclusiva
y obligatoria al Banco Central de Venezuela, actuando de forma autónoma en el
ejercicio de sus funciones. Su objetivo fundamental radica en la estabilidad del valor
interno y externo de la unidad monetaria, otorgándole poder en el presente caso al
Bolívar. Al respecto, el Banco Central de Venezuela deberá formular y ejecutar todas
aquellas políticas cambiarias y su buena administración en las reservas
internacionales.
167
En concordancia con lo dispuesto en la norma ut-supra, con fundamento en lo
previsto en el aparte undécimo primero (11) del artículo (sic) 156, “es de la
competencia del Poder Público Nacional (…) la regulación de la Banca Central, del
Sistema Monetario, del Régimen Cambiario, del Sistema Financiero y del Mercado
de Capitales; la emisión y acuñación de monedas”.
Con base a las consideraciones realizadas, cabe destacar que el Banco
Central de Venezuela en el ejercicio de sus atribuciones concedidas por la
Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, regulariza el Sistema
Monetario, expresado en la Ley del Banco Central de Venezuela (2010) en su
artículo 33 el cual dispone, que dicho órgano autónomo deberá establecer un
Sistema Estratégico de Información Financiera y Cambiaria que permita el
seguimiento de las transacciones económicas de los agentes intervinientes en la
economía.
Este sistema tiene la estructura, métodos y procedimientos para promover
flujos de información monetaria, financiera y cambiaria con la finalidad de facilitar la
toma de decisión por parte de las autoridades económicas sobre la canalización,
acoplamiento del crédito destinado a los sectores productivos, el seguimiento de los
controles de los sistemas de pago y la ejecución de la política cambiaria.
Atendiendo a estas consideraciones, es significativo señalar que al hacer
referencia del control cambiario instaurado en Venezuela, es discordante hacer
168
mención de una libertad cambiaría sin poder contemplar la libre convertibilidad de
la moneda, la cual comprende la posibilidad que tiene el portador de poder cambiar
en el mercado de divisas una moneda de curso legal por otra moneda extranjera,
sin que exista restricción alguna para los residentes de un país. Por ello, se hace
referencia al artículo 121 (eiusdem) el cual se contrapone al régimen cambiario
instituido en Venezuela.
Artículo 121. Las monedas y billetes de curso legal serán libremente
convertibles al portador y a la vista, y su pago será efectuado por el
Banco Central de Venezuela mediante cheques, giros o transferencias
sobre fondos depositados en bancos de primera clase del exterior y
denominados en moneda extranjera, de los cuales se puede disponer
libremente.
Sabino (1991), explica que cuando existe un control de cambio, la moneda
nacional no resulta del todo convertible, puesto que la libertad para cambiarla por
divisas, queda limitada por los requisitos establecidos por las autoridades, en tal
sentido, el artículo antes mencionado representa una incongruencia en la esfera
jurídica cambiaria venezolana. Ahora bien, el diseño del régimen cambiario tendrá
una norma transcrita evidenciada a través de los múltiples convenios cambiarios
dictados por el Banco Central de Venezuela, el cual tendrá su basamento y soporte
legal en el artículo 34 en correlación a los artículos 123 y 124 (eiusdem).
Artículo 34. El diseño del régimen cambiario será regulado por medio
de los correspondientes convenios cambiarios que acuerden el
Ejecutivo Nacional, a través del Ministro o Ministra del Poder Popular
con Competencia en Materia de Finanzas y el Banco Central de
Venezuela, por intermedio de su presidente o presidenta.
169
Artículo 123. En los convenios cambiarios que suscriba el Banco
Central de Venezuela y el Ejecutivo Nacional, se establecerán los
márgenes de utilidad que podrán obtener, tanto el Banco Central de
Venezuela como los Banco e Instituciones financieras que participen en
la compraventa de divisas.
Artículo 124. Los convenios cambiarios que celebren el Ejecutivo
Nacional y el Banco Central de Venezuela regularán todo lo
correspondiente al sistema cambiario del país. Estos podrán establecer
limitaciones o restricciones a la libre convertibilidad de la moneda
nacional cuando se considere necesario para su estabilidad, así como
para la continuidad de los pagos internacionales del país o para
contrarrestar movimientos inconvenientes de capital.
Desde un enfoque jurídico, en la actualidad el Ejecutivo Nacional a través del
Ministerio del Poder Popular para la Economía, Finanza y Banca Pública y el Banco
Central de Venezuela, dictan convenios cambiarios que reglamentan el esquema
del régimen económico, suscribiendo los distintos lineamientos ejecutoriados por el
Banco Central de Venezuela y las diferentes entidades financieras autorizadas para
realizar los trámites pertinentes para la compraventa de divisas. Estos últimos
deberán garantizar la absoluta aplicación de las distintas directrices emitidas por las
autoridades competentes, en cuanto a la limitación a la libre convertibilidad de la
moneda.
Partiendo de los supuestos anteriores, es significativo aludir que el Banco
Central de Venezuela mediante el Sistema Complementario de Administración de
Divisas (SICAD) implementa normativas a través de convenios cambiarios, suscritos
por el presidente del Banco Central de Venezuela y el ministro del Ministerio del
Poder Popular de Economía, Finanzas y Banca Pública. Asimismo, en el ejercicio
de sus facultades dicta los convenios cambiarios N° 14, 25, 26 y 29.
170
De la transcripción anterior, se evidencia que el Convenio Cambiario Nº 14
dictado el 13 de Febrero de 2013, el cual establece lo siguiente:
Artículo 1. A partir del 9 febrero de 2013, se fija el tipo de cambio en
seis bolívares con dos mil ochocientos cuarenta y dos diezmilésimas
(Bs. 6,2842) por dólar de los Estados Unidos de América para la compra,
y en seis bolívares con treinta céntimos (Bs. 6,30) por dólar de los
Estados Unidos de América para la venta.
En virtud de los razonamientos antes expuestos, se evidencia que a partir del
9 de Febrero de 2013 inicia una nueva tasa de cambio fijada en seis bolívares con
dos mil ochocientos cuarenta y dos diezmilésimas (Bs. 6,2842) por dólar de los
Estados Unidos de América para la compra, y en seis bolívares con treinta céntimos
(Bs. 6,30) por dólar de los Estados Unidos de América para la venta, a su vez en su
artículo 2 se fija el tipo de cambio en seis bolívares con treinta céntimos (Bs.6,30)
por dólar de los Estados Unidos de América para el pago de la deuda pública
externa, la compra en el mercado primario y títulos de la República o sus entes
descentralizados emitidos o por emitir divisas.
Así mismo, la norma sublegal plantea en su artículo 12, la creación del Centro
Nacional de Comercio Exterior (CENCOEX) como Órgano Superior cuyo propósito
se basa fundamentalmente en el Plan de la Patria 2013–2019, consagrando el Plan
Nacional de Desarrollo Económico y Social presentado a la Asamblea Nacional por
el Presidente Nicolás Maduro en el cual se programa garantizar el manejo del
ingreso nacional mediante políticas socialistas para construir el socialismo
bolivariano del siglo XXI como alternativa al sistema capitalista y jerarquizar las
divisas a los distintos sectores de la economía nacional.
171
Según el Convenio N° 25 dictado el 24 de Enero de 2014, el Ejecutivo Nacional
representado por el Ministerio del Poder Popular de Economía, Finanzas y Banca
Pública y el presidente del Banco central de Venezuela, el 22 de Enero de 2014
convinieron lo siguiente:
Artículo 1. A partir de la entrada en vigencia del presente Convenio
Cambiario, la liquidación de las operaciones de venta de divisas
destinadas a los conceptos que se indican a continuación, reguladas por
la normativa correspondiente del régimen de administración de divisas,
se efectuará al tipo de cambio resultante de la última asignación de
divisas realizada a través del Sistema Complementario de
Administración de Divisas (SICAD), el cual será publicado en la página
web de dicho Instituto:
a) Efectivo con ocasión de viajes al exterior.
b) Remesas a familiares residenciados en el extranjero.
c) Pago de operaciones propias de la aeronáutica civil nacional.
d) Contratos de arrendamiento y servicios, uso y explotación de
patentes, marcas, licencias y franquicias, así como para la importación
de bienes inmateriales; pago de contratos de arrendamiento de redes;
instalación, reparación y mantenimiento de maquinarias, equipos o
software importados correspondientes al sector telecomunicaciones.
e) Servicio público de transporte aéreo internacional de pasajeros,
carga y correo debidamente habilitadas por el Ejecutivo Nacional.
f) Inversiones internacionales y los pagos de regalías, uso y
explotación de patentes, marcas, licencias y franquicias, así como de
contratos de importación de tecnología y asistencia técnica.
g) Operaciones propias de la actividad aseguradora.
172
En estrecha conexión con los preceptos citados, se desprende la
implementación de un sistema de operaciones de venta realizado por el Sistema
Complementario de Administración de Divisas (SICAD) destinados al efectivo de
viajes al exterior, remesas familiares residenciadas en el exterior, el pago de
operaciones de la aeronáutica civil nacional, contratos de arrendamiento y sus
servicios de bienes muebles e inmuebles, servicio público de transporte aéreo
internacional habilitadas por el Ejecutivo Nacional, inversiones internacionales,
pagos de regalía, entre otras; se efectuarán al tipo de cambio resultante de la última
asignación o subasta especial de divisas.
Tabla 1
Asignación de divisas según destino (2014)
8 DIAS EN
DESTINO 1 A 7 DIAS
ADELANTE
África, Asia, Europa y Oceanía 2.000 $ 3.000 $
8 DIAS EN
DESTINO 1 A 3 DIAS 4 A 7 DIAS
ADELANTE
Belice, Canadá. Chile, El Salvador, Estados
Unidos de América (Excepto el Estados de la
Florida), Guatemala, Guyana, Honduras, México,
Suribiname
Países ALBA: Antigua y Barbados, Bolivia, Cuba, 1.000$ 2.000$ 2.500 $
Dominicana, Ecuador, Nicaragua, San Vicente y
las Granadinas
Países MERCOSUR: Argentina, Brasil, Paraguay,
Uruguay
Aruba, Bonaire, Colombia, Costa Rica, Curazao,
Panamá, Per´, Estado de la Florida(Estados 300 $ 500 $ 700 $
Unidos de Norte América)
Otras Islas del caribe 500 $ 700 $ 1.000 $
Fuente: Banco Central de Venezuela (2014)
173
Pues bien, vistos los términos y dada las características del gráfico, se
evidencia la asignación de divisas según el destino que efectúe el subastante, la
presente restricción hace referencia en cuanto al monto asignado más no al tipo de
tasa cambiaria fijada, en consecuencia se cancelaran las divisas de acuerdo a la
tasa que rija al momento de la utilización de la tarjeta de crédito en el exterior y no
al momento de la aprobación de dichas divisas.
Es importante preponderar en virtud de las respectivas pretensiones, que las
personas naturales que soliciten por primera vez la autorización para realizar pagos
en divisas con tarjetas crédito en el extranjero con ocasión de viajes al exterior y la
autorización para realizar consumos de bienes y servicios efectuados con tarjetas
de crédito mediante operaciones de comercio electrónico con proveedores
extranjeros, deberán poseer la tarjeta de crédito por más de 6 meses de su emisión
para su utilización.
Por otra parte, pero en estrecha relación con las consideraciones
mencionadas, se expone que la autorización para el pago de divisas mediante
tarjetas de crédito o autorización de adquisición de divisas en efectivo será en un
periodo máximo de un año, es decir, en el periodo comprendido desde el 1 de Enero
hasta el 31 de Diciembre del año cursante, el consumo en el exterior estará fijado a
tres mil dólares de los Estados Unidos de América ($ 3.000).
De este consumo, serán descontados los montos autorizados conforme a cada
modalidad, bien sea para la autorización para realizar pagos en divisas con
174
tarjeta de crédito en el extranjero con ocasión de viajes al exterior, autorización para
realizar consumos de bienes y servicios efectuados con tarjeta de crédito mediante
operaciones de comercio electrónico con proveedores extranjeros desde Venezuela
y autorización de adquisición de divisas en efectivo bajo los parámetros y con las
limitaciones de cada modalidad.
Las presentes modalidades pueden ser realizadas en los continentes
Africanos, Asiático, Europeo y Oceanía, siempre y cuando la permanencia en el país
del destino se prolongue por más de 8 días. Ahora bien, en cuanto a las operaciones
de comercio electrónico estarán fijadas a trecientos dólares de Estados Unidos de
América ($ 300) en consecuencia su utilización será anual y en cuanto a la
modificación de la normativa contentiva de las remesas familiares, estas últimas
podrán ser tramitadas con un monto máximo de quinientos dólares de Estados
Unidos de América ($ 500) mensuales para ser enviados a familiares de primera
línea de consanguinidad ubicados en el exterior.
Tal como reza en el artículo antes mencionado, es preciso agregar que el
Centro Nacional de Comercio Exterior tomara progresivamente las competencias,
facultades y demás potestades atribuidas anteriormente por la Comisión de
Administración de Divisas (CADIVI), en los términos que indique el ejercicio de las
políticas cambiarias y decisiones en esta materia. En el mismo orden de ideas, se
concluye que existe una migración de sectores específicos a tasa SICAD.
175
El Convenio N° 26 emitido el 11 de Abril de 2014, por el Banco Central de
Venezuela a través de su órgano competente conforman el basamento y soporte
legal para la presente investigación. En el estudio efectuado al presente
instrumento, se hace pertinente hacer una evocación, primeramente a aquellos
sujetos interesados en participar en las subastas especiales que realice el Sistema
Complementario de Administración de Divisas (SICAD), deberán realizarlo ante las
instituciones financieras y bancarias autorizadas por el Banco Central de Venezuela.
Ahora bien, en cuanto al artículo 3 del mencionado Convenio Cambiario las
subastas especiales realizadas por el Sistema Complementario de Administración
de Divisas (SICAD) regularan lo concerniente a las operaciones de compra y venta
en moneda nacional de divisas en efectivo y de títulos valores denominados en
moneda extranjera.
En cuanto a las subastas especiales por concepto de títulos valores
denominados en moneda extranjera emitidos por la Republica, sus entes
descentralizado o por cualquier otro ente público o privado nacional o extranjero, el
Banco Central de Venezuela deberá informar al Centro Nacional de Comercio
Exterior (CENCOEX) cuales de estos, podrán ser objeto de operaciones de compra
y de venta en bolívares a través del Sistema Complementario de Administración de
Divisas (SICAD).
176
De la misma manera, se hace mención al precio de los títulos valores para su
compraventa, en consecuencia no podrá ser inferior al tipo de cambio oficial, bien
sea para personas naturales y/o jurídicas determinadas en cada convocatoria de las
subastas especiales realizada por el Sistema Complementario de Administración de
Divisas (SICAD). .
Con base a las ideas antes expuestas, el presente convenio cambiario le
atribuye competencia exclusiva a la Dirección del Centro Nacional de Comercio
Exterior (CENCOEX) para reglamentar los términos y condiciones de las subastas
especiales que efectúe el Sistema Complementario de Administración de Divisas
(SICAD). Así mismo, se evidencia una excepción para los actos de subastas
especiales de divisas provenientes de ingresos de la República que serán
acordados únicamente por Órgano del Ministerio del Poder Popular de Economía,
Finanzas y Banca Pública y el Banco Central de Venezuela, acogiéndose estos a
las normativas emitidas por el Centro Nacional de Comercio Exterior (CENCOEX).
Al respecto se observó, que a través de dicho sistema, las convocatorias
correspondientes de cada acto se harán mención de los sujetos autorizados a
participar como oferentes y demandantes del mismo, así como cumplir con los
requisitos para su participación y los mecanismos a seguir para el control de las
operaciones que se realicen.
Unificando los criterios anteriormente mencionados de la norma ut-supra, se
concluye que el presente convenio establece que las subastas especiales de
177
divisas serán administradas y dirigidas por el Centro Nacional de Comercio Exterior
(CENCOEX). En el convenio cambiario Nº 29 dictado el 5 de Agosto de 2014 por el
Ejecutivo Nacional y el Banco Central de Venezuela, se decidió que la liquidación
de las operaciones de divisas para el pago de las importaciones ordinarias de los
bienes asociados a los sectores de automotriz, carrocero y sus autopartes, se
efectuara al tipo de cambio resultante de la ultima asignación de divisas realizada a
través del Sistema Complementario de Administración de Divisas, que rija para la
fecha de la respectiva operación.
Ahora bien, el sector automotriz, carrocero y autopartes efectuaban sus
operaciones de divisas para el pago de sus importaciones a la tasa oficial del
mercado, ubicada a seis con treinta (Bs.6,30) de dólar de Estados Unidos de
América sin embargo con la entrada en vigencia del presente convenio cambiario,
dichos sectores deberán ejecutar sus operaciones de pago de importaciones al tipo
de cambio resultante de la última asignación del SICAD, originando con ello un
fuerte impacto en la su gestión económica y empresarial por el aumento exacerbado
en la adquisición de divisas.
Ahora bien, el Banco Central de Venezuela mediante el Sistema Cambiario
Alternativo de Divisas (SICAD II) realiza normativas a través de convenios
cambiarios prescritos por el presidente del Banco Central de Venezuela y el
Ministerio del Poder Popular de Economía, Finanzas y Banca Pública, en el ejercicio
de sus potestades, dicta el convenio N° 27 el 11 de Marzo de 2014, en el cual se
establecen los parámetros bajo los cuales funciona el SICAD II.
178
Las transacciones en divisas a través del Sistema Cambiario Alternativo de
Divisas (SICAD II), serán a través de efectivo y títulos valores. Las operaciones de
compra y venta se realizaran con intermediación de los Bancos Universales, la
Bolsa Publica Valores, las instituciones autorizadas para actuar en el mercado de
valores y cualquier otro ente que el Banco Central de Venezuela y el Ministerio de
Economía, Finanzas y Banca Publica aprueben.
Seguidamente, las personas autorizadas para vender divisas a través del
SICAD II, son llamados oferentes públicos, específicamente Petróleo de Venezuela
PDVSA y el Banco Central de Venezuela, así como también pueden vender divisas
los entes descentralizados previamente autorizados por el Ejecutivo Nacional. En
cuanto a las personas naturales, estas también pueden ofertar divisas provenientes
de fuentes licitas, al igual que las personas jurídicas del sector privado, bien sean
nacionales o extranjera, que estén inscritas, tenedores legítimos de las posesiones
objetos de la referida operación e indiquen el origen y el destino licito de los recurso
y tengan cotización en los mercados internacionales.
Ahora bien, en cuanto a la compra de divisas se realizaran en efectivo y de
títulos denominados en monedas extranjeras, tomando en consideración que solo
estarán autorizadas las personas naturales mayores de edad residenciadas en el
territorio nacional, así como las personas jurídicas del sector privadas domiciliadas
en el país.
179
De igual forma las operaciones realizadas bajo este sistema, operan
únicamente los días hábiles bancarios, diariamente el Banco Central de Venezuela
publicara el tipo de cambio de referencia, correspondiente al tipo de cambio
promedio ponderado de las operaciones transadas durante cada día, las
operaciones tramitadas a través del SICAD II tendrán carácter de firmes, definitivas
e irrevocables una vez sean ingresadas a fin de garantizar el comportamiento de
dicho mercado alternativo.
Las instituciones operadoras no podrán presentar cotizaciones de compra por
cuenta propia, tampoco podrán presentar cotizaciones de compra por cuenta de
otras instituciones operadoras, y no podrán presentar más de una cotización de
demanda por cada jornada por cliente. Las transacciones que san pactadas en dicho
sistema, serán liquidas en la fecha valor respectiva a través de las instituciones
operados que hayan presentado dichas operaciones, acreditando en la cuenta de
depósito de cliente el importe correspondiente a la operación liquidada, en un lapso
no mayor de las 48 horas siguientes al pacto, en caso de las operaciones de divisas
en efectivos, y no podrá exceder de 72 horas cuando se trate de títulos valores.
De acuerdo a lo tipificado en el artículo 16 del mencionado convenio, las
instituciones operadoras a través de las cuales se podrán negociar las posiciones
en moneda extranjera deberán reportar la información que se requiere dicho sistema
alternativo, en este sentido, las instituciones operadoras deberán solicitar
180
a sus clientes todos los datos que consideren necesarios para determinar la
naturaleza de las operaciones, la causa que les da origen y el destino de los fondos,
para lo cual los usuarios deberán ofrecer una declaración jurada.
En aras de evitar o contrarrestar el efecto de fluctuaciones erráticas en orden
a las condiciones macroeconómicas, el Banco Central de Venezuela cuando lo
estime pertinente, podrá participar o intervenir en el tipo de cambio cuando lo estime
necesario. Ahora bien, el articulo 19 hace mención que cuando exista un
incumplimiento en los procedimientos, circulares o instrucciones por parte de las
instituciones operadoras, así como el incumplimiento de los requisitos, términos y
condiciones por parte de las personas naturales o jurídicas
Estas situaciones darán lugar a la suspensión temporal o definitiva de dichos
sujetos para participar en el Sistema Cambiario Alternativo de Divisas (SICAD II),
en caso de reincorporación está solo podrá ser autorizadas por el Directorio del
Banco Central de Venezuela y del Ministerio del Poder Popular de Economía,
Finanzas y Banca Pública, cuando a su juicio existan circunstancia que lo ameriten.
Así mismo, El Ejecutivo Nacional y el Banco Central de Venezuela, tipifica el
Convenio Nº 28 del 7 de Abril de 2014 autorizando las operaciones por parte de las
casas de cambio y las empresas asociadas a Petróleo de Venezuela
S.A a la compra y venta de divisas.
Respecto a las operaciones realizadas de las casas de cambio en el mercado
alternativo de divisas, su actuación será regulada por el Banco Central
181
de Venezuela con el Ministerio Popular de Economía, Finanzas y Banca Pública sin
perjuicio de la normativa que dicte la Superintendencia del Sector Bancario. De
conformidad con las premisas antes expuestas, es idóneo conceptualizar que las
casas de cambio representan una actividad de corretaje o intermediación en el
mercado cambiario alternativo de divisas para la venta, considerando su
participación como demandantes en el Sistema Cambiario Alternativo de Divisas
(SICAD II) únicamente a los efectos de adquirir las divisas necesarias bajo las
condiciones que establezca el Banco Central de Venezuela.
Hechas las observaciones pertinentes, es preciso considerar y acotar la
alternabilidad que representaban las casas de cambio en la República Bolivariana
de Venezuela antes de la implementación del presente régimen cambiario. Dicho
convenio crea el marco normativo para la actuación de las casas de cambio en el
mercado alternativo de divisas, en su carácter de intermediarios especializado en
operaciones al menudeo. Adicionalmente y aun mas exacérbate.
Este convenio modifica la tasa de cambio aplicable a determinadas
operaciones que ese momento venían siendo liquidadas a tasas SICAD, pasando
ahora a tasa SICAD II como son las operaciones de compra y venta de divisas por
las casas de cambio a personas naturales, las operaciones de venta de divisas por
parte de Petróleo de Venezuela S.A. (PDVSA) y sus empresas filiales, así como de
las empresas mixtas, derivadas de financiamientos, instrumentos financieros, aporte
de capital en efectivo, venta de activos, dividendos recibidos, cobro de
182
deudas, prestación de servicio y de cualquier otra fuente distinta a las de exportación
y/o venta de hidrocarburos. A tal efecto las empresas filiales de PDVSA, así como
las empresas mixtas deberán entregar as divisas a PDVSA.
El convenio también establece la aplicabilidad de la tasa SICAD II a la venta
de divisas, del sector privado exportador al Banco Centra de Venezuela dedicadas
a la exportación de bienes y servicios las cuales podrán retener y administrar hasta
el sesenta por ciento (60%) del ingresos que perciban en divisas, en razón de las
exportaciones realizadas, para cubrir os gastos incurridos en virtud de la actividad
exportadora, el resto de las divisas deberán ser vendidas al Banco Central de
Venezuela quien las adquirirá al tipo de cambio publicado por el Banco Central de
Venezuela, promedio ponderado de las operaciones transadas cada día.
Así mismo, se destinara de la tasa SICAD II a las operaciones de compra de
oro por parte del Banco Central de Venezuela y a las operaciones de venta de
divisas realizadas al Banco Central de Venezuela, provenientes de inversiones
internacionales, tanto el sector público como privado.Según Young (2014), comenta
que la tasa SICAD viene disminuyendo 10 céntimos de bolívar cada semana.
“acercándose a la tasa de cambio oficial de bolívares seis con treinta
(Bs 6,30) por dólar de Estados Unidos de América administrada por
Centro Nacional de Comercio Exterior (CENCOEX), en las últimas
subastas del SICAD, se han incluido sectores que venían siendo
liquidados a dicha tasa de cambio oficial. Podría inferirse entonces,
183
que a mediano plazo el SICAD desaparecerá y que tendremos dos tasas
de cambios: a saber la oficial administrada por CENCOEX y limitada a
rubros muy concreto, tales como alimentos básicos y medicinas; y la
tasa SICAD II para todos los demás conceptos, entre los que destacan
la importación de servicios y bienes no prioritarios, regalías, asistencia
técnica, dividendos, cupo de viajeros, consumo electrónico, remesas
familiares y a estudiantes, entre muchos otros”
En referencia a lo citado anteriormente, se puede dilucidar que
progresivamente el Ejecutivo Nacional a través del Ministerio del Poder Popular de
Economía, Finanza y Banca Pública con el Banco Central de Venezuela hacen más
palpable la posibilidad de unificación de las tasas de cambio emitida por dichas
autoridades, acarreando consigo una devaluación a gran escala, ya que Venezuela
es un país mayoritariamente importador de bienes y servicios.
El Directorio del Banco Central de Venezuela a través del Sistema Cambiario
Alternativo de Divisas (SICAD II), en ejercicio sus facultades dicta la Resolución Nº
14-03-01, autoriza a bancos universales y comerciales, así como a bancos
microfinancieros, la Bolsa publica de Valores y las casas de bolsa, a realizar
operaciones de corretaje en el mercado de divisas SICAD II), en efectivo y en títulos
valores. En cuanto a las operaciones de corretaje las cuales también son llamadas
operaciones de intermediación en el mercado de divisas, hacen referencia a
aquellas que resulten de una actividad dirigida a facilitar las transacciones entre
compradores y vendedores de divisas en el Sistema Cambiario Alternativo de
Divisas.
La resolución ut supra también reza que el tipo de cambio a ser anunciado
debe corresponderse con el de la última jornada de liquidación de operaciones a
184
través del Sistema Cambiario Alternativo de Divisas (SICAD II). Asimismo, los
bancos y demás entes autorizados deberán anunciar públicamente en sus oficinas
mediante avisos el tipo de cambio de referencia que publique cada día el Banco
Central de Venezuela (BCV) para estas operaciones, que serán diarias; el mismo
será el promedio ponderado de las transacciones diarias del Sistema. De igual
forma, tendrán la obligación de informar el porcentaje o monto de la comisión por
las operaciones de compra y venta de divisas.
El texto en referencia agrega por último, que la solicitud de operaciones de
compra de divisas a través del Sistema Cambiario Alternativo de Divisas,
comportara la obligación de abrir una cuenta en moneda extranjera en el banco
universal tramitador de la solicitud de compra, por parte del usuario que no
mantenga cuenta de dicha naturaleza en el sistema financiero nacional.
El decreto Nº 903, publicado en gaceta oficial Nº 40.393 del 14 de Abril de
2014 se ordena la supresión de la Comisión de Administración de Divisas (CADIVI)
otorgándole sus competencias al Centro Nacional de Comercio Exterior
(CENCOEX) de forma inmediata, o gradualmente de acuerdo a la naturaleza de la
competencia y los mecanismos para su ejercicio no permitan su transferencia
inmediata. Así mismo, se tipifica el proceso de supresión que se llevó a cabo bajo
ciertas condiciones asegurando la prolongación administrativa de la gestión de las
competencias que ejercidas.
185
Al margen de la correcta interpretación, se evidencia las competencias de la
Junta Supresora de la Comisión de Administración de Divisas (CADIVI), el cual
procede a revisar y evaluar los informes finales presentado por el Presidente de la
Comisión, conocer de todos los actos y documentos necesarios para perfeccionar y
formalizar la tradición y transferencia, efectiva y material, dictar su reglamento
interno, determinar el activo y el pasivo de la Comisión de Administración de Divisas
(CADIVI), garantizar la operatividad y eficacia de sus actuaciones y ejecutar las
instrucciones que le sean impartidas por el Presidente del Centro de Comercio
Exterior (CENCOEX) y administrar, custodiar y conservar los bienes de la República
bajo administración de la Comisión de Administración de Divisas (CADIVI).
De la investigación realizada, en Venezuela se materializa un régimen
cambiario que propone el establecimiento de 3 mercados de divisas desemejantes,
por lo que se concluye que se ha regresado a un sistema de cambio múltiple, el cual
se estructura con 3 tipos de cambio disímiles. En consecuencia se aboca a la
realidad de la terminación de una década de la Comisión de Administración de
Divisas (CADIVI).
El presidente de la Republica Nicolás Maduro, a través de la Ley Habilitante
conferida por la Asamblea Nacional mediante la Gaceta Oficial Nº 6.112
Extraordinario, en fecha 19 de Noviembre de 2013, procedió a dictar el Decreto Nº
186
601, contentivo al Decreto con Rango, Valor y Fuerza de la Ley del Centro
Nacional de Comercio Exterior, decreto lo siguiente:
Artículo 1. El presente Decreto con Rango, Valor y Fuerza de Ley tiene
por objeto la constitución y regulación de la institucionalidad orientada a
promover la diversificación económica y la optimización del sistema
cambiario en el marco de la nueva política económica de los objetivos
del Plan de la Patria, mediante la creación del Centro Nacional de
Comercio Exterior, así como también la autorización para la creación de
una empresa del Estado, bajo la forma de Sociedad Anónima,
denominada Corporación Venezolana de Comercio Exterior -
VENECOM S.A.
Artículo 2. Las disposiciones del presente Decreto con Rango, Valor y
Fuerza de Ley son de orden público, y prevalecerán sobre las
contenidas en otras leyes de su misma jerarquía, sobre ámbitos
relacionados con el objeto del mismo, en cuanto contradijeren o
colidieren en su aplicación.
Artículo 3. Se crea el Centro Nacional de Comercio Exterior, institución
con carácter de ente descentralizado, adscrita al despacho ministerial
del Vicepresidente del Consejo de Ministros Revolucionarios para el
Área Económica, cuyo objeto es desarrollar e instrumentar la política
nacional de administración de divisas, la política nacional de
exportaciones, la política nacional de importaciones, la política nacional
de inversiones extranjeras y la política nacional de inversiones en el
exterior.
Del mencionado articulado se desprende que el Decreto con Rango, Valor y
Fuerza de Ley del Centro Nacional de Comercio Exterior y de la Corporación
Venezolana de Comercio Exterior, tiene por objeto la constitución y regulación de la
nueva institucionalidad cambiaria del país orientada a promover la diversificación
económica y la optimización del sistema cambiario en el marco de una nueva política
económica dando fiel cumplimiento con los objetivos del Plan de la Patria (2013-
2019).
187
Bajo esta misma premisa el decreto ley ordena la creación del Centro Nacional
de Comercio Exterior institución con carácter de ente descentralizado, adscrita al
despacho ministerial del Vicepresidente del Consejo de Ministros Revolucionarios
para el Área Económica, cuyas competencias principales son desarrollar e
instrumentar la política nacional de administración de divisas, la política nacional de
exportaciones, la política nacional de importaciones, la política nacional de
inversiones extranjeras y la política nacional de inversiones en el exterior.
Ahora bien, en cuanto a las Funciones destacadas del Centro Nacional de
Comercio Exterior encontramos:
1. Elaborar, mantener y actualizar el registro de las personas naturales y
jurídicas que tengan necesidad de acceso a divisas o que realicen operaciones de
comercio exterior, para lo cual estará facultada para dictar las providencias
correspondientes a tales efectos.
2. Exigir, antes de la liquidación efectiva y mediante contrato, garantías de fiel
de cumplimiento a las personas jurídicas que accedan de divisas de la Nación en el
marco del Plan General de Divisas de la Nación y el Plan Nacional de Importaciones.
3. Establecer los criterios para que la Corporación Venezolana de Comercio
Exterior, S.A califique a las empresas que formaran parte del Registro de personas
188
naturales y jurídicas que tengan necesidad de acceder a las divisas o que realicen
operaciones de comercio exterior, así como el LISTADO DE PROVEEDORES
suministrada por éstas para la formulación del Programa General de Divisas de la
Nación.
4. Establecer un sistema referencial de Precios de bienes, insumos y
productos.
5. Centralizará la aprobación, autorización, emisión y otorgamiento de
permisos, certificados, licencias o cualquier otro documento que, conforme a la
legislación sea necesaria para operaciones de comercio exterior. Los diversos
ministerios relacionados deberán delegar éstas facultades en personal de
confianza; personal éste que despachara desde el “Centro Nacional de Comercio
Exterior”.
En el mismo orden de ideas dictamina la constitución de la empresa del Estado
denominada Corporación Venezolana de Comercio Exterior (VENECOM, S.A.),
creada bajo la forma de sociedad anónima, la cual estará adscrita al despacho
ministerial del vicepresidente del consejo de ministros revolucionarios para el área
económica, cuyo objeto será:
1. Organizar y garantizar las importaciones para cubrir las necesidades del
país.
189
2. Procurar y garantizar las mejores condiciones en cuanto a calidad y precios
de productos y bienes para el país.
3. Simplificar y lograr la máxima eficiencia en los procesos de importación y
exportación del país.
4. Centralizar y facilitar las exportaciones no petroleras.
De los razonamientos antes expuestos, es de suma importancia hacer
mención a lo tipificado en el artículo 2 de la norma utsupra el cual hace mención que
las disposiciones que contiene este decreto ley son de orden público y por lo tanto
prevalecerán sobre las contenidas en otras leyes de su misma jerarquía, sobre
ámbitos relacionados con su mismo objeto, en cuanto contradigan o coliden con su
aplicación.
El Decreto con Rango, Valor y Fuerza de Ley del Régimen Cambiario y sus
Ilícitos, publicada en Gaceta Oficial N° 6.126 de fecha 19 de Febrero de 2014
mediante Decreto presidencial N° 798 con el objetivo regular los términos y
condiciones en que los Organismos con competencia en el régimen de
administración de divisas, ejercen las atribuciones que le han sido conferidas por el
ordenamiento jurídico, conforme a los Convenios Cambiarios dictados al efecto, y
los lineamientos para la ejecución de dicha política; así como los parámetros
fundamentales para la participación de los particulares y entes públicos en la
190
adquisición de divisas y los supuestos de hecho que constituyen ilícitos en tal
materia y sus respectivas sanciones.
Al respecto del presente precepto legal, se observa de forma taxativa, la
regulación en cuanto a los términos y las condiciones en que los organismos con
competencia en el régimen de la administración de divisas ejercen las atribuciones
que le han sido conferidas por el ordenamiento jurídico, conforme a los Convenios
Cambiarios dictados a tal efecto y los lineamientos para la ejecución de dicha
política, así como los parámetros fundamentales para la participación de los
particulares y los entes públicos en la adquisición de divisas y los supuestos de
hecho que constituyen ilícitos cambiarios junto con sus respectivas sanciones
administrativas o penales.
Del estudio efectuado en el presente trabajo de investigación, la norma
desprende su aplicación tanto a las personas naturales y jurídicas, públicas o
privadas que actúen en nombre propio, como a los solicitantes, administradores,
intermediarios, verificadores o beneficiarios que participen en operaciones
cambiarias. Asimismo, se prevé que el Ejecutivo Nacional, a través de la
Vicepresidencia del Área Económica del Consejo de Ministros Revolucionarios,
establece al Centro Nacional de Comercio Exterior (CENCOEX) las prioridades a
las cuales debe atender la asignación de divisas en los mecanismos
correspondientes.
191
La vigente norma de carácter legal, instaura a las personas naturales y
personas jurídicas que soliciten divisas mediante los mecanismos ordinarios e
igualmente establece la posibilidad de adquirirlas a través de transacciones en
moneda extranjera ofertadas por personas naturales y personas jurídicas del sector
privado, Petróleos de Venezuela S.A. (PDVSA) y El Banco Central de Venezuela
(BCV).
Estas transacciones se realizarán en conformidad con los términos dispuestos
en los Convenios Cambiarios que se dicten a tal efecto entre el Banco Central de
Venezuela y el Ejecutivo Nacional a través del Ministerio de Economía, Finanza y
Banca Pública, en virtud de ello, se consagran una serie de regulaciones que en su
desarrollo se establecerán para los términos, requisitos y condiciones que rige la
participación en el mercado y la normativa prudencial que dicte la superintendencia
competente en materia bancaria y de valores. La participación de otros entes
públicos distintos a los señalados anteriormente debe ser autorizada por el
Ministerio con competencia en materia de finanzas.
En tal sentido, cabe destacar la obligación de las personas naturales o
personas jurídicas que realicen importaciones, exportaciones, ingresos o egresos
de divisas hacia o desde el territorio de la República Bolivariana de Venezuela, por
un monto superior a Diez Mil dólares de los Estados Unidos de América
(US$10.000,00) o su equivalente en otras divisas, deberá declarar ante el Centro
Nacional de Comercio Exterior (CENCOEX) el monto y la naturaleza de la respectiva
operación o actividad.
192
Sin embargo, quedan exentos de esta obligación los títulos emitidos por
República, al igual que todas aquellas divisas adquiridas por personas naturales no
residentes que se encuentren en situación de tránsito o turismo en el territorio
nacional y cuya permanencia en el país sea inferior a 180 días continuos, dejando
a salvo la posibilidad de ser sancionados si incurren en alguno de los ilícitos
previstos en el presente Decreto-Ley.
En el caso de los importadores, éstos deben indicar en el manifiesto de
importación el origen de las divisas obtenidas. De igual manera, se estableció que
las personas naturales y personas jurídicas que posean establecimientos que
comercialicen bienes y servicios adquiridos con divisas autorizadas por el Centro
Nacional de Comercio Exterior (CENCOEX), deben exhibir en el respectivo
establecimiento un anuncio visible al público en el que se indique cuáles de los
bienes y servicios ofertados en ese comercio fueron adquiridos con tales divisas.
Por otra parte, la Superintendencia Nacional para la Defensa de los Derechos
Socio Económicos (SUNDDE), quedo encargada del cumplimiento de dicha
disposición, apoyarse a la contraloría social de los consejos comunales u otras
organizaciones sociales. Igualmente se ratifica el criterio establecido, en cuanto a la
exportación de bienes y servicios, de aquellas operación que ascienda a un monto
superior a Diez Mil dólares de los Estados Unidos de América (US$10.000,00) o su
equivalente en otras divisas, por cuanto todas las personas naturales y personas
jurídicas están obligadas a declarar al Banco Central de Venezuela, a través del
operador cambiario.
193
En tal sentido, finalmente se observa la derogación del Decreto con Rango,
Valor y Fuerza de Ley Contra los Ilícitos Cambiarios, de todas las disposiciones que
colindaban con el Decreto-Ley expuesto y la supresión de la Comisión de
Administración de Divisas (CADIVI). En virtud de los razonamientos antes
expuestos, se deduce que existe una innovación al flexibilizar el régimen cambiario
sin aparte de la realidad del control de cambio de la moneda.
De esta manera se incluyen variantes que en el pasado fueron eliminados del
sistema, tales como la posibilidad de que personas naturales y jurídicas del sector
privado puedan ser parte de los sujetos oferentes de las divisas. Por otra parte,
regresan como operadores cambiarios, los agentes autorizados tales como las
casas de bolsas que anteriormente fueron sustraídas d esta facultad. Ahora bien,
para comprender y alcanzar un mayor entendimiento, se cita a Odreman (2014) que
precisa una serie de distinciones entre la derogada Ley contra los Ilícitos Cambiarios
(2013) y la vigente Ley del Régimen Cambiario y sus Ilícitos (2014), tales como:
Ley contra los Ilícitos Cambiarios. Derogada (2013)
La autoridad administrativa es la Comisión de Administración de Divisas
(CADIVI).
El Sujeto oferente de divisas es el Banco Central de Venezuela.
194
Utilización de divisas a fines diferentes: La pena será multa del doble del
equivalente en bolívares de la operación cambiaria.
No existe la tipificación del delito obtención de divisas violando normas.
No existe la tipificación del delito incumplimiento a la orden de reintegro de
divisas, se trataba de una infracción administrativa sancionada con multa.
Se sancionaba solamente a las personas jurídicas por falta de sus
representantes con multa al cometer ilícitos cambiarios.
Ley del Régimen Cambiario y sus Ilícitos. Vigente (2014)
La autoridad administrativa: Vicepresidencia del Área Económica del
Consejo de Ministros Revolucionarios, Centro Nacional de Comercio
Exterior (CENCOEX), Corporación Venezolana de Comercio Exterior.
Los sujetos oferentes de divisas son el Banco Central de Venezuela,
personas naturales, personas jurídicas del sector privado, bolsas de
valores.
Utilización de divisas a fines diferentes: Serán sancionados con prisión de
2 a 6 años y multa del doble del monto de la operación.
Obtención de divisas violentando normas: Quienes hubiesen obtenido
195
divisas mediante la violación de las normas rectoras de los procedimientos
serán sancionados con penas de prisión de 2 a 5 años.
Incumplimiento a la orden de reintegro de divisas sancionado con prisión
de 2 a 6 años.
Se sancionará tanto a las personas jurídicas como a sus representantes,
con multa y prisión de 2 a 6 años, por la comisión de ilícitos cambiarios.
Con fundamento en el razonamiento de hechos y de derecho anteriormente
mencionado, se observa que existe una diversidad de cuerpos normativos como
leyes, decretos, convenios y resoluciones que rigen el ordenamiento jurídico del
control cambiario establecido en Venezuela, originándole legalidad al mismo, pero
generando incertidumbre jurídica en el ámbito económico y a su vez en la
ciudadanía venezolana. Así mismo, en el desarrollo del presente mecanismo de
restricción de divisas, han surgido diversas modificaciones e innovadores métodos
en los procedimientos para la asignación y liquidación de moneda extranjera,
motivando la errónea aplicación y divulgación del régimen cambiario en la
ciudadanía venezolana.
Explicar el ejercicio de la legitimidad del control cambiario establecido en la
República Bolivariana de Venezuela frente al derecho a la libertad económica
Continuando con el análisis de los resultados, y para dar respuesta al segundo
objetivo, explicar el ejercicio de la legitimidad del control cambiario
196
establecido en la República Bolivariana de Venezuela frente al derecho a la libertad
económica, es competente el establecimiento intelectual de algunos conceptos
básicos.
La palabra legitimidad, es una palabra que puede ser utilizada en numerosas
situaciones que pueden relacionarse con aspectos políticos, judiciales, económicos,
sociales o de la vida cotidiana de las personas. La legitimidad proviene del término
latino legitimare, que significa hacer cumplir la ley. En este sentido, entonces, la
legitimidad es transformar algo que cumple lo impuesto por la ley y por tanto se
considera un bien para todo el conjunto de la sociedad de acuerdo a los parámetros
específicos de la misma.
Según Habermas (1998), legitimidad significa que la pretensión que acompaña
a un orden político debe ser reconocido como correcto y justo, y no estar desprovista
de buenos argumentos, así mismo el mencionado autor conceptualiza que
legitimidad significa el hecho del merecimiento de reconocimiento por parte de un
orden político.
Por otra parte, pero en estrecha unión Bobbio (1996), refiere dos términos de
legitimidad uno genérico y uno específico. En el sentido genérico, es casi sinónimo
de justicia o de razonabilidad. En el sentido específico aparece a menudo en el
lenguaje político. En una primera aproximación, lo define como el tributo del Estado
que consiste en la existencia de una parte relevante de la población de un grado de
consenso tal, que asegure la obediencia sin que sea necesaria la
197
utilización de la fuerza pública. Por lo tanto, todo poder trata de ganarse el consenso
para que se le reconozca como legítimo, transformando la obediencia en adhesión,
pues, el elemento integrante de la relación de poder, es el desarrollo en el ámbito
estatal.
Seguidamente Weber (sf), menciona que la legitimidad es un término utilizado
en la teoría del derecho, en la ciencia política y en la filosofía que define la cualidad
de ser conforme a un mandato legal, el citado autor entiende que cuando una norma
jurídica es obedecida sin que medie el recurso del monopolio de la ley, se está en
presencia de una legitimidad en términos jurídicos.
Así mismo, señala que los requisitos que ha de cumplir una norma jurídica para
ser legítima son: la validez (se refiere a que una norma es válida cuando es emitida
por un órgano competente y pertenece a un sistema jurídico específico), la justicia
(es la voluntad constante de dar a cada uno lo que le corresponde. Subjetivamente,
una norma es justa si la población considera mayoritariamente que se atiene a los
objetivos colectivos de esa misma sociedad) y la eficacia (se refiere al seguimiento
o acatamiento de la norma).
En consiguiente el anterior autor, establece que la legitimidad se subdivide en
dos categorías, la legitimidad formal y legitimidad material. La legitimidad formal, se
entiende como el correcto proceder de los órganos estatales con respecto a todos
los procedimientos establecidos en el ordenamiento jurídico. La
198
legitimidad material, es aquel consenso (reconocimiento) del pueblo creado en
aprobación de la ley emitida o de la actuación gubernamental.
Ahora bien, para poder desarrollar el presente objetivo es significativo
conceptualizar el control cambiario, en tal sentido Rodríguez (2005), menciona que
el control de cambio existe cuando se reglamenta, restringe y se fiscaliza el uso o
aplicación de las divisas compradas por los particulares. El control de cambio se
establece por lo general, cuando hay dificultades graves de balanza de pagos, a
consecuencia de las cuales las divisas disponibles son insuficientes para atender
las necesidades ordinarias de la economía.
Señala Hernández (2003), que el término control cambiario hace referencia a
la técnica de intervención a través de la cual la administración impone restricciones
al ejercicio de la libertad cambiaria, atributo inherente a la libertad económica
constitucionalmente reconocida. Según el Diccionario Jurídico Venezolano (2000),
define la libertad como un derecho inherente al hombre en su condición de tal, la
cual se entiende como la facultad que tiene el hombre de actuar dentro de las
limitaciones impuestas por la conveniencia social. Modernamente se concibe a la
libertad como una conciencia de necesidad.
En principio la libertad individual solo puede ser restringida o perderse,
mediante un proceso de responsabilidad penal, así como en relación a otras
medidas, como son las policiales y administrativas, para privar a una persona de
libertad, de igual forma, la libertad puede entenderse como aquella facultad del
199
hombre en sociedad que le permite hacer lo que quiere, movilizarse de un punto a
otro, pensar y expresar sus pensamientos y en general, ser dueño absoluto de sus
actos, conformándose como un derecho natural, fundamentalmente y como un
derecho político en los sistemas que reconocen y respetan la libre determinación.
Como base legal a la libertad individual se enfoca a la Constitución de la
República Bolivariana de Venezuela (1999), la cual rige como nación libre, ya sea
en forma absoluta o restringida, agrandando el concepto de Estado. Así mismo, la
libertad individual procura una garantía del ciudadano, tal como consagra el artículo
2 de la norma ut-supra, el cual reza lo siguiente:
Artículo 2. Venezuela se constituye en un Estado democrático y social
de Derecho y de Justicia, que propugna como valores superiores de su
ordenamiento jurídico y de su actuación, la vida, la libertad, la justicia, la
igualdad, la solidaridad, la democracia, la responsabilidad social y en
general, la preeminencia de los derechos humanos, la ética y el
pluralismo político.
Así mismo Cabanellas (1979) define la libertad, como la facultad natural que
tiene el hombre de obrar y de no obrar, por lo cual es responsable de sus actos.
Entendida la libertad como autonomía individual, absoluta en el pensamiento y de
mayor o menor según las relaciones surgidas de la convivencia social. Los romanos
expresaban: ¨libertas est potestas faciendi id quod jure licet¨ (la libertad es la facultad
de hacer lo que el derecho permite). Por otra parte Justiciano transcribió el concepto
y las palabras similares de florentino, definiendo la libertad como la facultad natural
de hacer cada uno lo que le plazca, salvo impedírselo la fuerza o el derecho.
200
En el mismo orden de ideas, el mencionado autor hace referencia al concepto
de libertad de comercio e industria precisándolo, como la facultad de ejercer aquel,
sin más que reunir las condiciones normales de capacidad jurídica, es decir sin que
se tropiece con monopolios ni prohibiciones absolutas. Tal libertad, no excluye la
reglamentación de las actividades mercantiles, fabriles con la mira del interés
público, sobre todo el fiscal, y de proteger la salud, la economía y otros valores de
los particulares.
Ahora bien, la relación entre derecho y economía, es quizás una de las más
bipolares que existe en el campo de las ciencias sociales, la interdependencia de
una y otra, es cada vez más evidente, incluso en las áreas de las relaciones
humanas que puedan pretenderse más lejanas a ambas ciencias, ellas siempre
logran aparecer como fenómenos naturales de la vida de las personas, habría
quizás de ir a las más recónditas comunidades indígenas para intentar conseguir
algunas realidades de ambos procesos socio-científicos, pero sin embargo desde
ambas ciencias alguna explicación habrá para lo que allí ocurre.
Por otra parte, la presente relación de causa-efecto entre derecho y economía,
presenta preguntas relativas a la posibilidad práctica de ejercer un derecho sin la
posesión de los recursos mínimos para lograrlo, o la pretendida autonomía absoluta
de las voluntades individuales en la producción e intercambio de bienes y servicios
para satisfacer infinitamente variadas necesidades de los seres humanos. Incluso
la inexistencia de una norma jurídica específica para un
201
hecho económico concreto, se convierte gracias al principio general de libertad, en
una norma jurídica en si misma hasta que aparezca una expresa que la regule.
En complemento con lo anterior, es prácticamente inconcebible idearse
situaciones humanas o naturales que carezcan de algún efecto jurídico o por lo
menos que generen la necesidad de analizarla desde el derecho. Aunado a ello, si
se toma como límite común a los textos constitucionales, el hecho de que su
contenido siempre recoge la concepción política general de la sociedad a la que
pretende regular, es necesario ver que toda idea o modelo político trae aparejada
una idea o modelo económico., en definitiva, la forma en cómo se obtiene y se
distribuyen los recurso que satisface las necesidades siempre será objeto del ánimo
de los seres humanos y por tanto objeto del derecho, no solo su ejecución en sí
mismo sino el derecho de la sociedad o de sus integrantes en hacerse de ese
objetivo.
Tener el derecho a desarrollar la actividad económica de la preferencia de cada
quien, es un tema de profunda discusiones entre diversas acepciones políticas, unas
que van desde el derecho natural del individuo a hacerlo siempre, en todo lugar y
sin limitación alguna y otras que extraen tal posibilidad del individuo y lo reservan a
la sociedad en su conjunto. La constitución Nacional de 1999, consagra la visión del
derecho individual a la libertad económica con limitaciones regladas en función de
su impacto social, tomando los conceptos fundamentales del Estado social de
derecho desarrollado durante todo el siglo XX.
202
La Constitución de la República Bolivariana de Venezuela (1999), en marcada
en el título III “De los Derechos Humanos y Garantías, y de los Deberes”, Capitulo
VII “De los Derecho Económicos”, consagra en su artículo 112:
“Artículo 112. Todas las personas pueden dedicarse libremente a la
actividad económica de su preferencia, sin más limitaciones que las
previstas en esta Constitución y las que establezcan las leyes, por
razones de desarrollo humano, seguridad, sanidad, protección del
ambiente u otras de interés social. El Estado promoverá la iniciativa
privada, garantizando la creación y justa distribución de la riqueza, así
como la producción de bienes y servicios que satisfagan las
necesidades de la población, la libertad de trabajo, empresa, comercio,
industria, sin perjuicio de su facultad para dictar medidas para planificar,
racionalizar y regular la economía e impulsar el desarrollo integral del
país”.
Como puede observase, se consagra un derecho individual al derecho a la
libertad económica, este derecho no es absoluto, está sometido a limitaciones
expresas que a su vez solo deben ser impuestas en virtud a los elementos
racionales que el propio texto constitucional plantea. Sin embargo el carácter
genérico de la redacción de la norma, puede derivar como en la práctica
gubernamental y jurisprudencial ha venido ocurriendo desde en la entrada en
vigencia de la Constitución actual, un vaciado del contenido esencial de derecho en
análisis, en especial cuando se le pondera frente a otros derechos consagrados
constitucionalmente.
La categoría de la libertad económica, como derecho fundamental puede
ayudar a precisar las verdaderas dimensiones de su contenido esencial y colocarlo
en un justo balance frente a otros derechos a la hora de su ponderación, en casos
203
específicos o en el análisis de la constitucionalidad de diversos textos normativos.
Considerando que la evaluación de la libertad económica como derecho
fundamental debe hacerse en el marco de la teoría de la Constitución Económica
para darle la organicidad de análisis que requiere el método de interpretación
sistemática que plantea las modernas tendencias constitucionalistas.
Según Pelayo (2007), se entiende como Constitución Económica aquella que
comprende las normas básicas destinadas a proporcionar el marco jurídico
fundamental para la estructura y funcionamiento de la actividad económica o, dicho
de otro modo, para el orden y el proceso económico. Es decir la Constitución como
un todo que contiene ese tipo de normas como un sub-sistema del propio Sistema
Constitucional, también puede comprenderse como el contenido en sí mismo de
esas normas y su impacto en todo el organismo jurídico que emana de esa
Constitución.
La Constitución Económica, entonces se presenta como un cumulo organizado
de derechos y deberes de los partículas por una parte, y por la otra como fines del
Estado en la economía y las facultades de los diversos poderes públicos para
intervenir en ella. Existen autores que afirman que el Estado Social de Derecho solo
encaja en la Economía Social de Mercado, o por lo menos es el sistema que
recogería la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela (1999).
204
Es también importante señalar, que sobre el modelo económico contenido en
la Constitución de 1961, a pesar de conservarse en la actual sus directrices
generales, algunos autores señalaron que planteaba un modelo neutro o flexible,
otros ya asomaban la coherencia entre el modelo jurídico y la Economía Social de
Mercados. (Arias 2010).
El propio artículo 112, al consagrar este Derecho constitucional, reconoce la
facultad de los poderes públicos de regular su ejercicio, habilitación reiterada en el
artículo 299 de la Constitución Nacional, sobre la base del Sistema de Economía
Social de Mercado. Simultáneamente, el articulo 112 encomienda al Estado, la
promoción de la libre iniciativa privada, sin embargo, debe señalarse que en sus
cláusulas sociales la Constitución de 1999, atribuye al Estado variadas obligaciones
positivas que reducen la función, que en ese ámbito, pueda desempeñar esa
iniciativa privada.
Los cometidos sociales que se proyectan, también sobre las clausulas
económicas se reducen sobre el alcance y extensión de la libertad económica. De
allí la necesidad de interpretar esa Constitución Económica, según la realidad social
actual, que no es otro que la crisis de la desmesurada extensión de ese Estado
prestacional. (Hernández, 2004)
Del anterior criterio, se desprenden dos elementos que permiten definir su
contenido esencial, en primer lugar el libre albedrio del individuo en la elección de
una actividad económica a la cual dedicarse, comprendiendo que cada quien en
205
su fuero interno, decide emprender una actividad lucrativa que le permita obtener
su propio sustento y generar bienes y servicios de valor económico y en segundo
término, la posibilidad real de competencia, es decir, entrar, permanecer y/o salir de
un mercado determinado sin obstáculos ilícitos impuestos por terceros, ni
imponiendo a los demás condiciones gravosas e ilegitimas.
Por lo que se puede dilucidar, que en el contenido de libre albedrio del
individuo, existe la posibilidad de desarrollar una actividad económica elegida
voluntariamente, así como desarrollarla según sus propias capacidades, sin
violentar el derecho legítimo de los terceros y de la sociedad en su conjunto. De
igual forma, es preciso mencionar los reiterados criterios jurisprudenciales, los
cuales catalogan a la libertad económica como una garantía institucional o una
garantía de Derecho Constitucional de menor grado.
Ahora bien, es fundamental identificar la naturaleza de los límites a que puede
ser sometida la libertad económica de acuerdo al propio texto normativo y de las
diversas opiniones doctrinarias, los cuales refieren que este no es un derecho o
libertad absoluta, sino que esta subsumido a restricciones y/o limitaciones objetivas
definidas por medio de los instrumentos jurídicos adecuados.
Con fundamento a las razones de derecho antes expuestas, el propio texto
constitucional en su artículo 112 tipifica lo siguiente:
206
“… sin más limitaciones que las previstas en esta Constitución y las que
establezcan las leyes, por razones de desarrollo humano, seguridad,
sanidad, protección del ambiente u otras de interés social.”
Del propio texto se desprenden tres elementos que nos permiten definir los
límites aceptables:
La regla general es que no existen limitaciones a la libertad económica
diferentes a las que la norma constitucional admite, cualquier otra es lesiva
al ordenamiento superior.
Puede haber limitaciones previstas jurídicamente, sea en la propia
Constitución, sea en las normas de rango legal, aplicándose en este
segundo caso la Reserva Legal o Principio de Legalidad (Reserva Legal
formal, solo mediante Ley formada de acuerdo al procedimiento
parlamentario o su habilitación, en las materias de competencias del ente
político territorial del que se trate).
Que las limitaciones se generen mediante Ley formal por esa Reserva
Legal, únicamente por razones materiales específicas que la norma
constitucional defina, es decir una reserva legal reglada.
Con respecto al derecho a la libertad económica, tipificado en la Constitución
de la República Bolivariana de Venezuela (1999) y en la Declaración Universal de
los Derechos Humanos (1948), se evidencia la consagración de éste derecho como
una Garantía Constitucional inherente al ser humano.
207
Cabe destacar, que en la evolución histórica, el derecho a la libertad
económica, tiene su existencia desde los inicios de la era Republicana Venezolana,
tal proceder se evidencia suprimido, el 22 de Enero de 1951, mediante un Decreto
Presidencial N. 455 como consecuencia de la crisis económica emanada de la
dictadura del General Marcos Pérez Jiménez. Sin embargo, luego de dicha
coyuntura democrática, fue restablecido el referido derecho.
En el mismo orden de ideas, es importante mencionar que el derecho a la
libertad económica, como precepto constitucional se ha visto plasmado desde la
Constitución de 1961 hasta la presente Constitución de 1999, a pesar de las razones
antes expuestas, este derecho se ha visto trasgredido en la posibilidad práctica de
la sociedad en el ejercicio jurídico vigoroso.
Ahora bien, en una relación directa al análisis del mencionado precepto
constitucional, se hace necesario mencionar el control cambiario establecido en
Venezuela, ya que éste se encuentra establecido hace más de una década, lo que
compone una limitante para la libertad de las transacciones comerciales y de otro
tipo que requieran realizar los habitantes de un país. De igual forma, el control
cambiario significa la perdida de la libertad cambiaria de un país, generando una
distorsión economía indeseable.
En este orden de ideas, es necesario indicar que a partir de la promulgación
de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela (1999) hasta la
208
presente fecha, no se han suspendidos los derechos económicos, sin embargo la
actitud del Estado por medio de sus distintos entes u órganos se ha presentado de
forma discordante, mediante las diversas actuaciones administrativas realizadas por
medio de leyes habilitantes, convenios cambiarios, reglamentos, criterios
jurisprudenciales y su inacción frente a numerosas acciones de nulidad por
inconstitucionalidad al derecho antes referido.
Hechas las observaciones y análisis anteriores, es pertinente reiterar que el
derecho a la libertad económica consagrado en el texto constitucional en el artículo
112, está investido de supremacía constitucional. Por lo que es referente traer a
colación que el control cambiario establecido en Venezuela, el cual de forma tácita
se encuentra subsumido en los distintos cuerpos normativos de rango legal y sub-
legal por lo que se evidencia, que la implementación de la referida medida
económica emitida por el Estado, ejerce una transgresión al método jurídico
universal kelseniano, basado en el principio de jerarquización, lo que conlleva a
enfatizar, que el derecho a la libertad económica representa una garantía suprema,
es decir que se encuentra en mayor escala de cualquier otro precepto o medida
legal, como lo es el control cambiario en Venezuela.
En razón de las consideraciones realizadas, es preciso mencionar que a pesar
del establecimiento del control de cambio establecido en la República Bolivariana
de Venezuela a lo largo del tiempo, se han evidenciado consecuencias
desfavorables en la economía del país, las cuales han originado diversas
209
distorsiones en la extracción, producción, intercambio, distribución y consumo de
bienes y servicios, ocasionando que los ciudadanos en la búsqueda de satisfacer
sus necesidades, implementen un mercado paralelo al mercado oficial establecido
por el Estado para la obtención de divisas, estableciéndose el precio de la misma
por el libre juego de la oferta y la demanda.
De forma sui generis, se puede esclarecer que la sociedad ha creado su propio
sistema para la obtención de divisas, que si bien es una obtención ilegal, se hace
compatible de acuerdo a sus necesidades. En virtud a los criterios antes expuesto,
el control de cambio es una medida interpuesta por el Estado que trae consigo una
restricción para la obtención de moneda extranjera, aun así y en contraposición a lo
expresado, la sociedad ha creado medios de obtención de divisas contrarias al
establecido por el Ejecutivo Nacional, por lo que dicho comportamiento evidencia la
insatisfacción por la falta de eficiencia o por no considerarlo correcto, justo y basado
en argumentos necesarios.
El comportamiento de la legitimación, no caracteriza solamente a las fuerzas
que sostiene al control de cambio sino también a las que se les oponen al mismo,
las diferentes corrientes que se oponen, se limitan a la negación, rechazo e
ineficiencia de la misma estructura que conforma el control cambiario. Al realizar
oposición busca la renovación o innovación de las estructuras económicas
existentes.
210
Cada proyecto implementado en el país, debe contener funciones propiamente
esenciales para la satisfacción de los individuos que integran un Estado y así mismo
palmar las determinadas exigencia de las masas. En el presente caso, el Gobierno
Bolivariano de Venezuela ha debido implementar una política económica para el
desarrollo de la economía, generando estabilidad, seguridad y participación de los
distintos agentes económicos, para poder crear un consenso necesariamente
positivo en las distintas corrientes que conforman el país, para alcanzar una solidad
y participativa integración.
En el mismo orden de ideas, la aceptación o consenso de las políticas
económicas implementadas en el país, deben ir en conjunto con la evolución de la
sociedad, en caso contrario de no realizarse dicha actuación, el Estado demostraría
incapacidad e ineficiencia para resolver los conflictos que puedan ocasionarse por
el desarrollo de la sociedad, originando una contradicción con la estructura política
del Estado en oposición a las de las masas del país. Por tanto, cuanto más forzado
sea el consenso será aparente las distintas dificultades que puedan suscitarse.
Por otra parte, cuando se conceptualiza la legitimidad en sentido formal, se
entiende como la correcta actuación de los órganos del Estado con respecto a todos
los lineamentos y reglamentos establecidos en el ordenamiento jurídico venezolano,
en tal sentido se puede sintetizar que el control de cambio establecido en Venezuela
cuenta con todos los requerimientos para ser legalmente una
211
medida económica valida, ya que éste se encuentra impregnado de cuerpos
normativos que le proveen la legalidad necesaria para su existencia.
Sin embargo, el control cambiario establecido en Venezuela, es una medida
económica que carece del cumplimiento de los tres requisitos establecidos por
Weber para su legitimidad. En cuando a la validez como primer requisito, se deduce
que es válido por cuanto ha sido dictado por los distintos órganos o entes
competentes que integran el sistema del régimen cambiario venezolano, tales como
el Ejecutivo Nacional a través del Ministro del Poder Popular para la Economía,
Finanza y Banca Pública en el cumplimiento de sus atribuciones y el Banco Central
de Venezuela a través de su directiva en el ejercicio de sus funciones.
En cuanto al segundo requisito de la legitimidad según Weber, se localiza la
justicia como la voluntad constante de dar lo que a cada uno le corresponde.
Entendiéndose que la realidad venezolana no considera mayoritariamente el deseo
de los objetivos implementados por el Gobierno Nacional, basándose en la realidad
de cada uno de los individuos que integran la nación. Por tanto, es completamente
discordante pensar que un país petrolero, con una bonanza numerosa generando
grandes dividendos en la nación, éstos no sean repartidos entre la sociedad de
forma equitativa e igualitaria.
Lo que conlleva así, a determinar que el mecanismo cambiario establecido en
Venezuela es injusto, ya que existen grandes sectores económicos del país
212
habidos de monedas extranjeras por el aumento de auditorías, requisitos y
restricciones para la obtención, tramitación y manipulación de divisas, tanto para las
personas naturales como para las personas jurídicas. Así mismo se cataloga al
control de cambio venezolano como injusto, porque excluye a la mayor parte de la
población, debido a que éstas no cuenta con el instrumento financiero exigido por
los organismos competentes en la materia que hacen de esta la mayor exigencia
para la obtención y asignación de divisas.
Por otra parte y estrecha conexión con los argumentos antes expuestos se
considera que el actual régimen cambiario es injusto por cuanto está dirigido a un
modelo político en el que prevalece el interés propio del gobierno en la
implementación de una política socialista, antes que proteger al Estado, para así
garantizar la promoción en la formación de un capital social, la inversión privada y
el desarrollo económico del país.
Seguidamente, de acuerdo a las afirmaciones antes mencionadas se puede
deducir, que la implementación de un régimen cambiario rígido y grandes cambios
estructurales en las distintas instituciones que conducen el sistema de divisas, ha
conllevado una progresiva devaluación de la moneda nacional a través de
mecanismos alternativos, acarreando una depresiva evolución en la economía
nacional.
Del análisis se extrae, que se está en presencia ante la violación del derecho
a la libertad económica como precepto constitucional y garante de que toda
213
persona pueda dedicarse libremente a la actividad económica de su preferencia sin
más limitaciones que establezca la Constitución Nacional. Así mismo, el Estado
deberá promover la iniciativa privada, garantizado la creación y justa distribución de
las riquezas del país uniformando la económica e impulsando el desarrollo integral
del país.
El tercero y no menos importante requisito para la legitimidad según Weber,
es la eficacia, la cual se refiere al acatamiento o seguimiento de una norma. La
lección de Kelsen, es bastante clara a ese respecto considerando que la eficacia es
el acto de que la norma es efectivamente aplicada y seguida. En Venezuela las
normas que rigen el control de cambio son ineficaces, por cuanto para la obtención
de divisas existen diversos procedimientos engorrosos que retardan la adjudicación
de las mismas, generado así descontento en la población, conduciendo el
desacatamiento de las normas establecidas.
Este desacatamiento legal ha originado un sistema de cambio no oficial, que
opera diariamente en la economía del país, generando una alternativa cambiaria
que crea distorsiones en la economía oficial. Dicho mercado paralelo ofrece una
tasa de cambio superior al tipo de cambio oficial, sin embargo este mercado se hace
rentable para las personas naturales y personas jurídicas, debido a las limitaciones
y retardos impuestos por parte de los órganos competentes en materia cambiaria.
214
A pesar, de los diversos intentos del gobierno nacional por bajar el tipo de
cambio no oficial y a reactivar la economía que muestra una desaceleración
producto de la escasez de divisa, no ha logrado erradicar las distorsiones
económicas que se vienen suscitando a lo largo del tiempo. Por ello, se hace
palpable conocer los diversos métodos utilizados de forma ilegal para la obtención
de las divisas, que si bien es una infracción a la ley, satisface las necesidades de
los individuos que realizan transacciones de compra y venta de moneda extranjera.
Específicamente, la eficacia del control cambiario en Venezuela es precaria
por cuando parte de la sociedad realiza transacciones de divisas no legales,
desestimando las rigurosos métodos de implementaciones por el gobierno nacional.
En síntesis, Venezuela lleva más de una década con control cambiario y más de
una década con la existencia del mercado paralelo, lo cual evidencia que si bien la
norma preestablecida conduce las riendas del sistema monetario, se hace
infructuosa el efecto deseado o el acatamiento de la sociedad, demostrando el
fracaso de la política impuestas del control de cambio. Para finalizar con el análisis
de los resultados, se presenta el tercer objetivo que expone lo siguiente:
Determinar el impacto del control cambiario en las personas jurídicas
respecto a la competitividad del Estado.
Por vez primera, Venezuela comienza a sentir los efectos de una verdadera
crisis global en los órdenes social, político, lo económico, lo institucional y lo ético.
Si bien se han hecho esfuerzos serios por encontrar una manera de crecer y
215
desarrollar el país, se ha carecido de una visión para construir un aparato productor
y un servicio modernizado para poder construir un futuro óptimo a largo plazo. La
crisis venezolana tiene un carácter esencialmente económico e institucional. El
Estado, institución ductora del proceso de acumulación de capitales basado en la
renta petrolera, ha arrastrado consigo las variables estructurales que constituyen el
modelo de regulación de la economía venezolana.
Con fundamento en los términos y las características en que se encuentra
revestido el modelo económico venezolano a través de las medidas
socioeconómicas para la implementación de la política cambiaria enmarcada en el
concepto del socialismo del siglo XXI, es transcendental plasmar una recapitulación
sobre la evolución histórica del control cambiario establecido en Venezuela.
La historia venezolana ha implementado diferentes sistemas cambiarios en un
intento por detener la fuga de divisas, por vez primera se instaura el 28 de febrero
de 1983, el Régimen de Cambio Diferencial (RECADI) el cual originó tres
(3) tipos de cambios, el primero mantuvo la tasa del bolívar a 4,30 por dólar para las
importaciones primordiales; el segundo estableció la tasa del bolívar a 6,00 por dólar
para las importaciones minoritarias; el tercero instituyó un mercado paralelo dirigido
por el Banco Central de Venezuela (BCV),el cual suplía divisas al mercado paralelo
a un costo distinto al bolívar de la tasa oficial.
El Régimen de Cambio Diferencial (RECADI), fue el punto de partida de una
eminente devaluación de la moneda venezolana, al cabo de unos años de
216
instaurado el régimen, la economía venezolana colapsó por los precios del petróleo,
la crisis de la deuda externa y la fuga masiva de capitales, Por lo que dicho régimen
era insostenible en aquel momento.
Aunado a ello en 1989, se da la eliminación del mencionado régimen e
imponen un nuevo esquema cambiario, el cual tuvo un fuerte impacto en los precios,
ya que al suprimirse el tipo de cambio preferencial, todos los bienes tendrían que
importarse al cambio vigente del mercado. La política económica consistió en una
combinación de crecimiento del gasto público, en desmejoro de la fortaleza real de
la moneda para evitar una mayor contradicción, de la economía y preservar los
niveles de empleo.
La noción del control cambiario en Venezuela, reapareció transcurridas dos
(2) décadas, en medio de una crisis económica y política en donde se da origen a
la Comisión de Administración de Divisas (CADIVI), la cual fue implementada en
febrero de 2003 por el Ejecutivo Nacional, esta comisión regulaba la venta de divisas
en el mercado nacional, donde sus fundadores afirmaban que era una medida
necesaria, con el fin de evitar un colapso económico por la fuga de divisas, la
disminución de las reservas internacionales, la desestabilización del valor externo
de la moneda y la evasión de impuestos fiscales.
Ahora bien, en la actualidad existe un sistema de control cambiario que
confiere el monopolio absoluto al Ejecutivo Nacional y al Banco Central de
Venezuela para la plena disposición de divisas extranjeras, esta situación ha
217
generado tres (3) tipos de tasas cambiarias, la primera es del Centro Nacional de
Comercio Exterior (CENCOEX); la segunda es la del Sistema Complementario de
Administración de Divisas (SICAD) y la tercera es la del Sistema Cambiario
Alternativo de Divisas (SICADII) otorgada a través de la Banca Publica Universal en
los términos y condiciones establecidos, siendo reguladas por el Banco Central de
Venezuela (BCV).
El Ejecutivo Nacional junto con el Banco Central de Venezuela, paulatinamente
han devaluado la moneda a través de mecanismos alternos para la asignación de
divisas que operan bajo la modalidad de subastas, aumentado así los controles,
auditorias y requisitos para la obtención de divisas. Esto ha originado una limitante
en las personas jurídicas para realizar cualquier tipo de operación comercial en
moneda extranjera.
En Venezuela el control cambiario ha generado situaciones de alta
inestabilidad que amenazan con la seguridad económica de la nación, originando
como consecuencias infructuosas para las personas jurídicas, tales como la
aceleración continua de la devaluación de la moneda, la precipitación de la salida
de capitales, movimientos especulatorios en el mercado, crisis financiera o bancaria
y una situación de conmoción política y social alertando la estabilidad del país.
En consideración, se hace pertinente mencionar el Principio de
Corresponsabilidad del Estado previsto en la Constitución de la República
218
Bolivariana de Venezuela (1999), el cual se encamina a la consolidación del Estado
social de derecho y de justicia al garantizar las conquistas de los derechos sociales
fundamentales, reconociendo la participación del ciudadano en lo individual y
colectivo en los asuntos públicos. Por lo que hay un aumento de derechos
individuales, políticos y sociales para la sociedad venezolana. La sociedad exige la
validez histórica y operativa de la libertad, la igualdad, la justicia y la seguridad.
(Suarez 2007).
La corresponsabilidad, en la actualidad, se concibe como un principio
constitucional social y democrático que se puede ejercer en Venezuela, en los
ámbitos económico, social, político, cultural, geográfico y militar. (Cobellas 2002).
La esfera pública no se circunscribe exclusivamente a la burocracia del Estado, pues
allí se involucra directamente la sociedad organizada, es así que la
corresponsabilidad es un Principio fundamental que sustenta actualmente el modelo
de Estado y de sociedad, en donde la Republica tiene sus funciones y
responsabilidades específicas y la sociedad tiene derechos y obligaciones que
cumplir en los asuntos públicos.
El Estado venezolano debe garantizar los derechos y a la vez los deberes y
obligaciones de la sociedad. Así mismo debe dispersar el poder, definiéndose ésta
como el acercamiento de la política al ciudadano y la delegación de poder político a
entidades independientes que promuevan la participación. Luego de los argumentos
expuestos, se hace palpable que el Principio de Corresponsabilidad
219
del Estado es un medio a través del cual las personas naturales y jurídicas pueden
participar, intervenir, desarrollar, evaluar y decidir sobre las políticas cambiarias
implementadas por el Gobierno Nacional, enmarcadas éstas en una democracia
participativa conforme a la aplicación directa de los derechos constitucionales.
El principal modo de establecer la intervención del Estado en materia de
divisas se refleja en la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, que
le da dicha potestad monetaria al Banco Central de Venezuela y siendo la misma
reafirmada dentro de leyes, decretos, y convenios especificando así mismo sus
funciones.
En el mismo orden de ideas, el Sistema Económico Constitucional
propiamente dicho, se define formalmente como una economía social de mercado,
basada en la libertad económica y la iniciativa privada pero, que en todo caso debe
funcionar conforme a la justicia social y que, en consecuencia, requiere de la
intervención del Estado. Esta relación constitucional entre mercado y justicia social
resulta determinante al momento de elegir los principios básicos del sistema
económico.
En síntesis, el Sistema Económico venezolano tiene como fundamento la
libertad económica, la iniciativa privada y la libre competencia. Más, al lado de los
particulares que intervienen en el orden económico, el texto Constitucional establece
una fuerte y marcada presencia del Estado en la economía, en tres papeles o roles
fundamentales: Como promotor del desarrollo económico, como
220
regulador de la actividad económica y como planificador de ésta, pero; en este caso
previendo que en este último rol cuente con la participación civil. Éstos roles
delimitan lo que puede denominarse el régimen constitucional de la intervención el
Estado en la economía.
El Estado en su rol de promotor de la economía, debe fomentar y ordenar ésta
para asegurar su desarrollo, obligación que tiene como finalidad, la realización de la
justa distribución de las riquezas del Estado. En este sentido el texto Constitucional
a lo largo de su contenido dispone que bajo este mismo rol de promotor al Estado
le compete acometer otras políticas tal como el derecho a la libertad económica
previsto en su artículo 112, el cual a letra reza lo siguiente:
Artículo 112. Todas las personas pueden dedicarse libremente a la
actividad económica de su preferencia, sin más limitaciones que las
previstas en esta Constitución y las que establezcan las leyes, por
razones de desarrollo humano, seguridad, sanidad, protección del
ambiente u otras de interés social. El Estado promoverá la iniciativa
privada, garantizando la creación y justa distribución de la riqueza, así
como la producción de bienes y servicios que satisfagan las
necesidades de la población, la libertad de trabajo, empresa, comercio,
industria, sin perjuicio de su facultad para dictar medidas para planificar,
racionalizar y regular la economía e impulsar el desarrollo integral del
país.
Ahora bien, la competitividad de un Estado se encuentra basada en sostener
y expandir su participación en los mercados internacionales, y elevar
simultáneamente el nivel de vida de su población. En Venezuela con la implantación
del control cambiario se han generado focos de desinformación y confusión
originando falta de estabilidad en el mercado
221
Esta medida, plantea un reto a las personas jurídicas productivas de bienes y
servicio, por la necesidad de lograr y mantener determinados niveles de
competitividad para alcanzar resultados eficaces y eficientes en su gestión. La
experiencia demuestra que cuando se aplica una medida de control de cambio, las
personas jurídicas empiezan a experimentar una serie de variaciones, las cuales
modifican su nivel de actividad, costos, ingresos, niveles de inversión,
financiamiento interno y externo.
La situación de incertidumbre en Venezuela, respecto al control cambiario ha
desencadenado graves consecuencia en la inversión privada y el desarrollo de las
personas jurídicas, lo que ha llevado al país a empeorar su posición y ocupar los
últimos lugares de acuerdo al Índice de Competitividad Global elaborado por el
World Economic Forum (WEF).
De acuerdo con el mencionado Índice de Competitividad Global, el cual ayuda
a medir el nivel de productividad de un país a partir de sus instituciones y políticas
de Gobierno, Venezuela se ubica para el período 2010-2011 en el puesto 122 de
139 países, con un índice de 3,5 puntos sobre 7, en el lapso anterior, periodo 2009-
2010, el país estuvo en el lugar 113 sobre 133 países, con el mismo índice de 3,5
puntos. Esto significa que en el último año Venezuela bajó 9 escalones en la
competitividad y con ello en la productividad.
El estudio revela que entre los principales obstáculos para la actividad
empresarial en Venezuela se hallan, el control de cambio, la inestabilidad política,
222
las restricciones y regulaciones laborales, la burocracia gubernamental y la
inflación.
Por otra parte, el Centro de Divulgación del Conocimiento Económico para la
Libertad, Venezuela ocupa el puesto 152 entre los países incluidos en el Informe
Anual de Libertad Económica en el Mundo 2013, publicado por el Fraser Institute de
Canadá. Actualmente el país, descendió 8 puntos colocándose como uno de los
países menos libres del mundo y el último también de América Latina.
Alfonzo (2013), presidente de Cedice Libertad manifestó:
“que el retroceso que cada año tiene Venezuela, se refleja en la
debilidad institucional, el ataque a las libertades fundamentales, el
exceso de regulaciones, los controles de precios y cambio, la corrupción
y la no protección y nula garantía a los derechos de propiedad. Además
expresó que el país tiene la más alta inflación del mundo. Venezuela
tiene el nivel más bajo de libertad económica en todo el mundo, junto
con Myanmar, República del Congo, Zimbawe y Chad, completando así
los últimos cinco países en el ranking”
Asi mismo, Alfonzo (2013) inidica que el puntaje del Índice de Libertad
Económica en el Mundo para el año 2013, se basa en componentes claves para la
libertad económica es del 1 al 10, en donde el valor más alto indica un mayor nivel
de libertad económica. Venezuela obtuvo el siguiente puntaje:
Tamaño del gobierno: 4.61.
Sistema Legal y Protección a los Derechos de Propiedad: 1.45.
223
Acceso a moneda fuerte: 4.7.
Libre comercio: 3.36. Regulación Laboral, y de la Actividad Empresarial:
4.55.
El Puntaje para Venezuela da un total de 3,93, para ocupar el lugar 152.
De igual forma Alfonso (2014), menciona que la situación actual de Venezuela
contrasta con lo que fue en los años 1970 y 1980, en la cual estaba entre los países
más libres a nivel mundial en 1970 Venezuela ocupo el lugar No. 11, en 1975 el
lugar 17 y en 1980 el lugar 14 entre 104 países. En las décadas siguientes la
clasificación de Venezuela disminuyo precipitadamente cayendo a 56 en 1990, 1993
en 2000, para llegar en 2013 a 152 al último lugar, situación muy deprimente.
En relación al estudio referido, la Fundación Heritage y el Wall Street Journal
en el presente año publicaron la vigésima edición del índice de libertad económica.
Un indicador que establece diez libertades económicas: Derechos de propiedad,
libertad frente a la corrupción, libertad fiscal, gasto público, libertad empresarial,
libertad laboral, libertad monetaria, libertad comercial, libertad de inversión y libertad
financiera. Adicionalmente, estos diez subíndices se dividen en cuatro grupos:
Estado de derecho, tamaño del Gobierno, eficacia reguladora y apertura de los
mercados. El índice se mide del 1 al 100 y mientras más alto sea el puntaje, mayor
libertad económica presenta esa economía.
224
En tal sentido, Venezuela ocupó el puesto 175 entre las 178 economías de las
cuales se pudieron obtener la información y el penúltimo lugar en la región. En la
clasificación general 3 países obtienen peores resultados que Venezuela:
Zimbabue, puesto 176 con 35,5 puntos, Cuba en el puesto 117 con 28,7 puntos y
Corea del Norte. En el caso en cuestión Venezuela obtiene la calificación de 36,3
puntos.
En síntesis, de los estudios antes mencionados, se evidencia claramente que
el comportamiento por parte del Gobierno Bolivariano de Venezuela, ha carecido de
competitividad como garante del derecho a la libertad económica ya que no puede
competir en los precios de sus bienes o costos de insumos con otros países por
resultar demasiado elevados en comparación con otros países.
La competitividad del gobierno, está estrechamente relacionada con los
factores políticos que intervienen en el país, para formar y mantener un ambiente
que facilite la creación de sectores productivos que generen grandes dividendos y
bienestar en la población. Venezuela debería garantizar una gama más extensa en
el crecimiento de las exportaciones de sus productos, la exportación de bienes y
servicios, y la transformación de las exportaciones, para así fomentar una
producción de mayor valor.
El derecho a la libertad económica, se considera como determinante para
promover la prosperidad y condición necesaria para el desarrollo del país, lo que
contrapone a los resultados de los estudios anteriormente mencionados, ya que se
225
desprende claramente que existe una transgresión del derecho, porque si bien ésta
representa el reconocimiento que tienen todos los ciudadanos venezolanos de
poder accesar a las oportunidades de forma igualitaria para realizar acciones y
transacciones que decidan libremente, el mismo se ve frustrado en la realidad
venezolana de los sectores productivos del país, al no poder desarrollar actividades
de producción y comercialización de bienes y prestación de servicios, por las
distintas restricciones prácticas que se imponen en la actualidad.
Conjuntamente se hace notable que el control de cambio establecido en
Venezuela, es una política cambiaria rígida que no permite ajustes constantes, más
que los establecidos por el Banco Central de Venezuela, el cual ha fijado tres tipos
de tasas, una denominada oficial y otras dos tasas de carácter variable, de allí que,
las personas jurídicas están limitadas a las convocatorias que realice el Banco
Central de Venezuela a través de sus distintos sistemas de acuerdo a la clasificación
impuesta por el estado.
Paulatinamente el gobierno nacional, ha creado una estructura en el sistema
cambiario clasificando los sectores productivos del pais para la obtención de divisas,
en primer término se encuentra el sector prioritario el cual recibirá la mayoría de las
divisas a la tasa de cambio oficial de seis con treinta (Bs. 6.30) por dólar de los
Estados Unidos de América y el resto de las áreas recibirá sus divisas a tasas
superiores a través del Sistema Complementario de Administración de Divisas
(SICAD) y el Sistema Cambiario Alternativo de Divisas II (SICAD II).
226
El Decreto con Rango, Valor y Fuerza de Ley del Régimen Cambiario y sus
Ilícitos (2014), establece en su artículo 6 lo siguiente:
“…los bienes y servicios declarados como de primera necesidad,
atribuidos por las medicinas, los alimentos, la vivienda y la educación,
sin que este enunciado tenga carácter taxativo, serán asignadas y
fiscalizadas por el Centro Nacional de Comercio Exterior”
La norma citada, contempla la posibilidad de que otros sectores ingresen al
sector prioritario de la referida tasa preferencial de seis con treinta (Bs. 6.30) por
dólar de los Estados Unidos de América. Se puede observar que el resto de los
sectores de la economía, como la industria automotriz, turismo, entre otros serán
atendidos a través del SICAD y el resto de forma potestativa podrá subastar a la
tasa del SICAD II.
Estructurado de la siguiente manera el sistema cambiario, se podría llamar a
este movimiento una devaluación encubierta, porque si bien se mantiene la tasa
preferencial de seis con treinta (Bs. 6.30) por dólar de los Estados Unidos de
América, la proporción que aplica a ésta tasa es reducida a solo el sector prioritario
de bienes de primera necesidad.
Ahora bien, en la actualidad y como actuación negativa del gobierno
venezolano, los procesos para la adjudicación y aprobación de divisas para las
personas jurídicas no se realiza en los tiempos prestablecidos en los diversos
cuerpos normativos reguladores del régimen cambiario, lo que afecta directamente
los compromisos adquiridos y suministros de insumos de los distintos sectores
227
productores del país. Originando desabastecimiento y especulación, además de dos
efectos peligrosos en la fijación de precios de la economía, lo que desmotiva toda
la cadena productiva y conlleva a la caída de las inversiones necesarias para poner
en marcha la maquinaria en los momentos que se requieren mayor cantidad de
artículos.
Para sustentar las referidas apreciaciones, el presidente de La Cámara
Nacional de Comercio de Autopartes, Jose Cinnirellas afirma que el retraso en la
liquidación de divisas para los importadores de repuestos ha afectado al sector
automotriz en un 70%. El nivel de fabricación de las empresas ensambladoras de
automóviles en el primer semestre de 2014 fue de un mil setecientos veintiuno
(1.721) vehículos, cifra que es menor en comparación con los siete mil setecientos
sesenta y dos (7.762) carros producidos en el mismo periodo de 2013.
En cuestión al sector salud, La Federación Farmacéutica Venezolana y La
Asociación Venezolana de Distribución de Equipos Médicos, Según cifras actuales
informan, que una variedad de productos indispensables para la atención médica
han desaparecido en un 80% del mercado nacional entre los cuarenta y cinco mil
rubros necesarios para el sector salud. Lo que conlleva a denotar aún más el efecto
negativo del control cambiario en el sector productivo nacional.
Por otra parte y con referencia al sector de alimentos, Datanálisis realizo un
estudio el cual arrojo que durante los primeros dos meses de 2014, la escasez en
productos regulados alcanzó al 47,7%, un aumento de 31,8 puntos con respecto a
228
2012 y de 10,5 puntos en comparación con 2013. Así mismo arroja el estudio, que
la escasez general de alimentos ha aumentado de manera consistente en los
últimos 16 meses, lo que genera un desabastecimiento de alimentos en Venezuela
que continúa arrastrando cada día más rubros de la cesta básica, haciéndolos
desaparecer casi por completo de los anaqueles de los establecimientos
comerciales.
En el mismo orden de ideas, el Banco Central de Venezuela informa que el
aumento del desabastecimiento en referencia al índice de escasez que publica
mensualmente ha subido de un 22% al 28%, de forma que casi uno de cada tres
productos medidos en el país hoy no puede ser adquirido o sustituido.
Es claro, que la crisis financiera existente en el pais y las reiteradas
modificaciones en el régimen cambiario venezolano, han originado una inestabilidad
en la concepción del mercado y el Estado, así como una disminución en la
adquisición de bienes y servicios de los productos del sector privado, originando
variantes en la economía, con respecto a la oferta y la demanda de los mismos.
Es preciso que el Gobierno Nacional, debe dar paso a nuevas políticas
públicas que permitan dar solución a la crisis existente, con el deber de orientar
hacia otra visión más eficiente sus políticas de gobierno, incrementando la
producción a nivel nacional con la otorgación de una mayor cantidad de divisas para
así facilitar la obtención de materia prima a sectores de mayor eficiencia en la
229
producción, como es el sector privado, para así reducir la escasez y aumentar el
empleo a nivel nacional.
En tal sentido es importante que en Venezuela se cree un ambiente dentro del
cual se generen oportunidades para la actividad empresarial, que atraiga capital
humano y físico traduciéndolo en inversión creando un ambiente institucional que
promueva mayor empresarialidad y crecimiento económico, ya que los sectores
productivos del país son el motor interno del crecimiento de la nación.
230
CONCLUSIONES
Posteriormente de haber completado el análisis y discusión de los resultados
obtenidos a partir de la recopilación y tratamiento de datos basado en un método de
investigación descriptivo y un diseño de investigación documental; y del análisis
teórico de la temática abordada, se puede concluir lo siguiente de acuerdo a los
objetivos planteados en la presente investigación:
Con respecto al primer objetivo enfocado a describir el ordenamiento jurídico
del control cambiario establecido en la República Bolivariana de Venezuela, se
concluye que existen diversos cuerpos normativos que regulan el régimen cambiario
vigente en Venezuela, en primer orden se encuentra la Constitución de la República
Bolivariana de Venezuela (1999), tipificando el Régimen Socioeconómico y de la
Función del Estado en la Económica y el Sistema Monetario, a partir del articulo 299
hasta el artículo 319.
Así mismo la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela dispone
las atribuciones concedidas al Banco Central de Venezuela (BCV), dicho órgano
autónomo establece el sistema estratégico de información financiera y cambiaria de
acuerdo a lo contemplado en la Ley del Banco Central de Venezuela (2010),
teniendo su basamento legal en el diseño del régimen cambiario en sus artículos
34, 121, 123 y 124 de la referida norma.
231
Partiendo del supuesto anterior, el Banco Central de Venezuela conjuntamente
con el Ejecutivo Nacional a través del Ministerio del Poder Popular de Economía,
Finanzas y Banca Pública por medio del Sistema Complementario de
Administración de Divisas (SICAD), en el ejercicio de sus facultades, emiten el
Convenio Cambiario N° 14 en fecha 13 de Febrero de 2013, el Convenio Cambiario
N° 25 en fecha 24 de Enero de 2014, el Convenio Cambiario N° 26 en fecha 11 de
Abril de 2014 y el Convenio Cambiario N° 29 en fecha 5 de Agosto de 2014.
Así mismo, el Banco Central de Venezuela conjuntamente con el Ejecutivo
Nacional a través del Ministerio del Poder Popular de Economía, Finanzas y Banca
Pública por medio del Sistema Cambiario Alternativo de Administración de Divisas
II (SICAD II), en el ejercicio de sus facultades, emiten el Convenio Cambiario N° 27
en fecha 11 de Marzo de 2014, el Convenio Cambiario N° 28 en fecha 7 de Abril de
2014 y la Resolución Nº 14-03-01 en fecha 17 de Marzo de 2014.
Por otra parte y en estrecha conexión, el 14 de Abril de 2014 se emite el
decreto Nº 903, el cual ordena la supresión de la Comisión de Administración de
Divisas (CADIVI), el 19 de Noviembre de 2013 se dicta el Decreto con Rango, Valor
y Fuerza de Ley del Centro Nacional de Comercio Exterior y de la Corporación
Venezolana de Comercio Exterior y el Decreto con Rango, Valor y Fuerza de Ley
del Régimen Cambiario y sus Ilícitos en fecha 19 de Febrero de 2014.
232
De la descripción antes mencionada se concluye, que existe una diversidad de
cuerpos normativos como leyes, decretos, convenios y resoluciones que rigen el
ordenamiento jurídico del control cambiario establecido en Venezuela, originándole
legalidad al mismo, pero generando incertidumbre jurídica en el ámbito económico
y a su vez en la ciudadanía venezolana. Así mismo, en el desarrollo del presente
mecanismo de restricción de divisas, han surgido diversas modificaciones e
innovadores métodos en los procedimientos para la asignación y liquidación de
moneda extranjera, motivando la errónea aplicación y divulgación del régimen
cambiario en la ciudadanía venezolana.
Con respecto al segundo objetivo específico dirigido a explicar el ejercicio de
la legitimidad del control cambiario establecido en la República Bolivariana de
Venezuela frente al derecho a la libertad económica, se concluye que el control de
cambio es una medida interpuesta por el Estado carente de legitimidad, trayendo
consigo una restricción para la obtención de moneda extranjera, aun así y en
contraposición a lo expresado, la sociedad ha creado medios de obtención de
divisas contrarias al establecido por el Ejecutivo Nacional, por lo que dicho
comportamiento evidencia la insatisfacción por la falta de eficiencia o por no
considerarlo correcto, justo y basado en argumentos necesarios.
El comportamiento de la legitimación, no caracteriza solamente a las fuerzas
que sostiene al control de cambio sino también a las que se les oponen al mismo,
las diferentes corrientes que se oponen, se limitan a la negación, rechazo e
233
ineficiencia de la misma estructura que conforma el control cambiario. Al realizar
oposición busca la renovación o innovación de las estructuras económicas
existentes.
Por otra parte, la legitimidad en sentido formal se puede sintetizar que el control
de cambio establecido en Venezuela cuenta con todos los requerimientos para ser
legalmente una medida económica valida, ya que éste se encuentra impregnado de
cuerpos normativos que le proveen la legalidad necesaria para su existencia.
Sin embargo, el control cambiario establecido en Venezuela, es una medida
económica que carece del cumplimiento de los tres requisitos establecidos por
Weber para su legitimidad. En cuando a la validez como primer requisito, se deduce
que es válido por cuanto ha sido dictado por los distintos órganos o entes
competentes que integran el sistema del régimen cambiario venezolano, tales como
el Ejecutivo Nacional a través del Ministro del Poder Popular para la Economía,
Finanza y Banca Pública en el cumplimiento de sus atribuciones y el Banco Central
de Venezuela a través de su directiva en el ejercicio de sus funciones.
En cuanto al segundo requisito de la legitimidad según Weber, se localiza la
justicia, entendiéndose que la realidad venezolana no considera mayoritariamente
el deseo de los objetivos implementados por el Gobierno Nacional, basándose en
la realidad de cada uno de los individuos que integran la nación. Por tanto, es
234
completamente discordante pensar que un país petrolero, con una bonanza
numerosa generando grandes dividendos en la nación, éstos no sean repartidos
entre la sociedad de forma equitativa e igualitaria.
Lo que conlleva así, a determinar que el mecanismo cambiario establecido en
Venezuela es injusto, ya que existen grandes sectores económicos del país habidos
de monedas extranjeras por el aumento de auditorías, requisitos y restricciones para
la obtención, tramitación y manipulación de divisas, tanto para las personas
naturales como para las personas jurídicas. Así mismo se cataloga al control de
cambio venezolano como injusto, porque excluye a la mayor parte de la población,
debido a que éstas no cuenta con el instrumento financiero exigido por los
organismos competentes en la materia que hacen de esta la mayor exigencia para
la obtención y asignación de divisas.
En estrecha conexión con los argumentos antes expuestos, se considera que
el actual régimen cambiario es injusto por cuanto está dirigido a un modelo político
en el que prevalece el interés propio del gobierno en la implementación de una
política socialista, antes que proteger al Estado, para así garantizar la promoción en
la formación de un capital social, la inversión privada y el desarrollo económico del
país.
Seguidamente, de acuerdo a las afirmaciones antes mencionadas se puede
deducir, que la implementación de un régimen cambiario rígido y grandes cambios
estructurales en las distintas instituciones que conducen el sistema de divisas, ha
235
conllevado una progresiva devaluación de la moneda nacional a través de
mecanismos alternativos, acarreando una depresiva evolución en la economía
nacional.
Del análisis se extrae, que se está en presencia ante la violación del derecho
a la libertad económica como precepto constitucional y garante de que toda persona
pueda dedicarse libremente a la actividad económica de su preferencia sin más
limitaciones que establezca la Constitución Nacional. Así mismo, el Estado deberá
promover la iniciativa privada, garantizado la creación y justa distribución de las
riquezas del país uniformando la económica e impulsando el desarrollo integral del
país.
El tercero y no menos importante requisito para la legitimidad según Weber,
es la eficacia por cuanto en Venezuela las normas que rigen el control de cambio
son ineficaces para la obtención de divisas, existen diversos procedimientos
engorrosos que retardan la adjudicación de las mismas, generado así descontento
en la población, originando el desacatamiento de las normas establecidas.
Este desacatamiento legal, ha originado un sistema de cambio no oficial, que
opera diariamente en la economía del país, generando una alternativa cambiaria
que crea distorsiones en la economía oficial. Dicho mercado paralelo ofrece una
tasa de cambio superior al tipo de cambio oficial, sin embargo este mercado se hace
rentable para las personas naturales y personas jurídicas, debido a las
236
limitaciones y retardos impuestos por parte de los órganos competentes en
materia cambiaria.
A pesar, de los diversos intentos del gobierno nacional por bajar el tipo de
cambio no oficial y a reactivar la economía que muestra una desaceleración
producto de la escasez de divisa, no ha logrado erradicar las distorsiones
económicas que se vienen suscitando a lo largo del tiempo. Por ello, se hace
palpable conocer los diversos métodos utilizados de forma ilegal para la obtención
de las divisas, que si bien es una infracción a la ley, satisface las necesidades de
los individuos que realizan transacciones de compra y venta de moneda extranjera.
Específicamente, la eficacia del control cambiario en Venezuela es precaria
por cuando parte de la sociedad realiza transacciones de divisas no legales,
desestimando las rigurosos métodos de implementaciones por el gobierno nacional.
En síntesis, Venezuela lleva más de una década con control cambiario y más de
una década con la existencia del mercado paralelo, lo cual evidencia que si bien la
norma preestablecida conduce las riendas del sistema monetario, se hace
infructuosa al efecto deseado o al acatamiento de la sociedad, demostrando el
fracaso de la política impuesta del control de cambio.
Por último, el tercer objetivo estuvo dirigido a determinar el impacto del control
cambiario en las personas jurídicas respecto a la competitividad del
237
Estado, es evidente que la crisis financiera existente en el país y las reiteradas
modificaciones en el régimen cambiario venezolano, han originado una inestabilidad
en la concepción del mercado y el Estado, así como una disminución en la
adquisición de bienes y servicios de los productos del sector privado, originando
variantes en la economía con respecto a la oferta y la demanda de los mismos.
El grado de competitividad del Estado se considera como deficiente de
acuerdo a los estudios arrojados en la presente investigación, ya que no solo se
basa en la necesidad de definir ajustes cambiarios sino que se requiere la anexión
del aumento de la productividad, en el incorporamiento del crecimiento del ingreso
nacional y a su vez crear un ambiente de seguridad jurídica y económica que
aumente las inversiones nacionales e internacionales.
Por ello, se concluye que el impacto negativo del control de cambio en
Venezuela ha afectado gravosamente a las personas jurídicas, ya sean en los
sectores prioritarios como en los distintos sectores que conforman la masa
productiva del país. Y si bien, es cierto que el gobierno nacional ha implementado
directrices económicas basadas en un contenido político han sido ineficaz para
contrarrestar las distintas distorsiones en el mercado venezolano. Por ello, el Estado
ha tenido un bajo nivel de competitividad en los mercados internacionales, en una
producción sostenida y en incrementar el nivel de vida sus habitantes.
238
RECOMENDACIONES
Tomado en consideración el análisis de los resultados obtenidos en la presente
investigación y las conclusiones derivadas a partir de los mismos, se puede
recomendar lo siguiente:
Propiciar la activación del aparato productor venezolano, con el suministro
de insumos u otros productos importados, necesarios para los distintos
sectores de producción y comercialización de bienes y servicios.
Realizar a corto plazo la flexibilización de las normas que regulan el control
de cambio en Venezuela.
Disminuir a su mínima expresión los procedimientos engorrosos tanto para
las personas naturales como para las personas jurídicas, al momento de
adquirir las divisas.
Promover el diseño de políticas de financiamiento a corto y a mediano plazo
para las personas jurídicas, que tengan la necesidad de realizar su actividad
económica con moneda extranjera.
La adecuación tempestiva del ordenamiento jurídico que rige al control en
Venezuela a la realidad económica de la nación.
239
La creación de un ambiente económico favorable, para generar
oportunidades a la actividad empresarial que atraiga capital humano
fomentado así el empleo.
Implementar nuevas políticas que promuevan mayor empresarialidad y
crecimiento económico.
Restructurar el poder político de las entidades que componen el régimen
cambiario y a su vez buscar la unificación de las masas que se le oponen,
incorporándolos a las entidades económicas y financieras del país.
Realizar la debida manipulación del control de cambio como una medida
económica mas no como una medida política, para así generar seguridad
en la sociedad venezolana y en los futuros inversionistas extranjeros.
Promocionar la competitividad en la producción nacional, fomentando el
crecimiento y la tecnología para mejorar su proceso productivo en los
bienes y servicios.
Codificar la normativa del control cambiario, para disminuir el
desconocimiento y la incertidumbre jurídica en el ámbito económico y a su
vez en la ciudadanía venezolana.
Enfatizar el ejercicio de la libertad para comercializar la actividad de su
preferencia suprimiendo diversos cuerpos normativos que la restringen.
240
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