0% encontró este documento útil (0 votos)
278 vistas260 páginas

Tesis

tesis relacionada con el control de cambio impuesto en la republica bolivariana de venezuela desde el año 2002
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
278 vistas260 páginas

Tesis

tesis relacionada con el control de cambio impuesto en la republica bolivariana de venezuela desde el año 2002
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA

UNIVERSIDAD RAFAEL URDANETA


VICERECTORADO ACÁDEMICO
FACULTAD DE CIENCIAS POLÍTICAS, ADMINISTRATIVAS Y SOCIALES
ESCUELA DE DERECHO

EL DERECHO A LA LIBERTAD ECONÓMICA


FRENTE AL CONTROL CAMBIARIO ESTABLECIDO
EN LA REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA

“Trabajo Especial de Grado para optar al Título de Abogado”

Paola Patricia León Oberto


C.I. No 18.426.717

Paola Vanessa Urdaneta Matos


C.I. No 18.703.794

Tutor Académico:
Abogado José Alexy Farías

Maracaibo, Octubre de 2014


“EL DERECHO A LA LIBERTAD ECONÓMICA
FRENTE AL CONTROL CAMBIARIO ESTABLECIDO
EN LA REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA”

Trabajo de Grado para optar


al título de Abogado.

Paola Patricia León Oberto


C.I. No 18.426.717

Paola Vanessa Urdaneta Matos


C.I. No 18.703.794

ii
DEDICATORI A

Primeramente a Dios, sin ti nada hubiese sido posible.

A mi virgen de la milagrosa, quien con su gracia divina siempre me acompaño


en este camino.

A mis padres, seres maravillosos y únicos en mi vida, por su apoyo


incondicional, su amor desmedido y su entrega total para poder materializar este
sueño.

A mi hermano, quien con su sonrisa y sublime amor, transformaba un


momento de estrés en miles de sonrisas.

A mi ángel protector, mi ejemplo de fortaleza infinita (mi numita), quien desde


el cielo camino a mi lado cada día guiando mis pasos para nunca dejarme caer.

A mis abuelos, quienes con su sabiduría y experiencias de vida me enseñaron


a interpretar la vida a través de sus consejos.

A Paola, mi hermana, mejor amiga y compañera de tesis, por trabajar


arduamente de la mano conmigo y siempre confiar en mí.

A mi tutor José Alexy Farías, quien con su cariño, apoyo y confianza creyó en
mí.

Paola Patricia León Oberto

iii
D E D IC AT O R I A

Primeramente…

A dios, quien con su infinito amor me guio por el camino del bien, dándome la

fuerza para seguir adelante y no desmayar ante los problemas que se suscitaron,

enseñándome a encarar las adversidades sin perder la dignidad y la fe en el intento.

A la virgen, por escuchar mis anhelos e intervenir de modo maravilloso en este

largo camino.

A mi madre, por tu comprensión, verdadero amor, cuidados, sacrificios y

entrega en cada momento de mi vida. Para ti mi mayor reconocimiento por este

transitar.

A mi padre, mi superhéroe por ser el primer cimiento para la construcción de

mi vida profesional y por vivir nuestro amor en el espacio, sentirlo en el corazón y

consumirlo en nuestras almas.

A mi hermano, por ser la alegría y calidez en medio de las largas horas de

investigación. Sin ti, este logro no hubiese sido tan gratificante.

iv
A Paola, por contar siempre con tu compañía en las alegrías y entusiasmo al

realizar un trabajo de investigación, compresión en mis días grises y entrega

incondicional en este período tan importante en mi vida

A mi tutor, por su comprensión e interés por el trabajo impartido a lo largo de

este camino. Y sobre todo por ser un maestro que me enseño más de la vida que

definiciones.

Paola Vanessa Urdaneta Matos

v
AGRADECIMIENTO

Hoy es un día especial, único e irrepetible en mi vida, ya que trae consigo un

largo camino lleno de anécdotas, aprendizajes, angustias, alegrías, desvelos,

experiencias hermosas y un sinfín de momentos que nunca olvidare, así como

personas que colaboraron e hicieron de este sueño algo posible.

Agradezco…

A Dios, ser maravilloso por darme la oportunidad de vivir y recorrer este

extraordinario camino, gracias por bendecirme para llegar hasta donde he llegado y

demostrarme que con fe todo es posible.

A mi virgen de la milagrosa, quien con su pureza y amor, correspondió a cada

una de mis oraciones, iluminando este arduo transitar.

A mis padres, por su amor incondicional y entrega total, quienes siempre

estuvieron a mi lado llenando cada instante de consejos sabios, enseñándome que

ante cualquier adversidad debía perseverar para lograr cada meta trazada, por ser

mi ejemplo de unión y perseverancia, por cada esfuerzo realizado, por su confianza

plena y por celebrar mis triunfos e impulsar mis caídas, ustedes son mi mayor

motivación.

vi
A mi hermano, ser de luz en mi vida, quien con su amor inigualable e

indescriptible llenó cada momento de sonrisas, palabras alentadoras, consejos,

transformando las angustias y desvelos en alegrías, gracias por inspirarme cada día

a ser mejor persona, por darle color a mi vida y por siempre estar a mi lado.

A mi ángel (mi numita), que aunque físicamente no estás a mi lado, sé que

nunca abandonaste mi camino, gracias por guiar mis pasos y enseñarme que la

perseverancia no tiene límites cuando quieres alcanzar algo, a ti, este

reconocimiento donde quiera que estés.

A mis abuelos, quienes con su escuela de vida impulsaron mi desarrollo

integral, gracias por sus consejos, sus oraciones, y su amor infinito.

A Paola, mi hermana, mejor amiga y compañera de tesis, por su cariño y apoyo

incondicional, por tantas noches de desvelos que se transformaban en esfuerzo y a

la vez en recompensas, gracias por cada momento compartido, el camino no fue

fácil pero juntas supimos derrumbar cualquier obstáculo y librar cada batalla para

así alcanzar esta meta y hacerla posible. Infinitas gracias por siempre estar, ser mi

consejera más acertada y enseñarme el verdadero valor de la amistad.

A mi tutor José Alexy Farías, por creer en este trabajo de investigación y en mi

capacidad para lograrlo, por su amistad, su dedicación, su entrega, su apoyo

vii
absoluto, su confianza, sus consejos, por los conocimientos brindados, por cada

momento que aunque parecían de angustias se convertían en sonrisas, gracias por

enseñarme que con esfuerzo y perseverancia el aprendizaje sabe a gloria.

A mis profesores, por el aprendizaje obtenido a través de sus conocimientos

impartidos, sin ustedes este logro no hubiese sido posible. En especial, al profesor

David Gómez, por enseñarme la verdadera esencia de mi carrera y al profesor

Edwin Paradas, gracias por su amistad, confianza y brindarme la oportunidad de

entender que el que persevera alcanza.

A Douglas, por todo el apoyo brindado y el cariño demostrado, gracias por ser

incondicional.

A Iraiza,

A lexy, por cada una de sus atenciones, por su cariño y su capacidad única

para escucharme.

A todos mis familiares, amigos y de todas aquellas personas que se

convirtieron en mis maestros de vida y dejaron un aprendizaje valioso en mí.

Paola Patricia León Oberto

viii
AGRADECIMIENTO

Al finalizar esta etapa profesional y personal tan importante, puedo reiterar lo

que muchas veces me murmuraron los sabios de la vida, que los sacrificios siempre

tienen una recompensa invaluable en el ser. Las tantas emociones vividas, noches

que finalizaban con el sol, alegrías expresadas en una sonrisa, angustias que

finalizaban con la entrega de un proyecto, el cansancio exigido para llegar a tiempo

al salón de clases; hoy resumidas en la culminación de esta experiencia. Quiero

hacer un reconocimiento especial a todas aquellas personas que intervinieron en

este proceso y resaltar que a su lado, la vida tiene un dulce sabor a éxito.

A Dios, por ser mi fuente de energía cuando más lo necesito, por mostrarme

el camino del bien y manifestarme una magia especial que solo tú y yo entendemos.

A la virgen, por siempre interceder por mí ante Dios, escuchando mis sueños

y otorgándole realidad.

A mi madre, por ser la fuerza del amor en mi vida, por impulsarme cada día a

ser mejor persona. Por concederme una palabra sabia y oportuna, siendo mi

ejemplo y mi fortaleza en todo momento, gracias por caminar a mi lado y hacer de

ix
este proyecto una hermosa realidad. Madre mis logros también son los tuyos.

A mi padre, por protegerme desde el cielo y guiar mis pasos, dejando en mis

recuerdos la perseverancia y las ansias de ser mejor cada día. Gracias por

transformarte de papa en mi gran ángel guardián. Hoy puedo decir con alegría y

entusiasmo que te he cumplido mi Superhéroe y mi logro también es para ti.

A mi hermano, por su paciencia y entrega cada día, enseñándome a descubrir

una sonrisa ante cada momento de adversidad. Gracias por transformar mi vida con

tu presencia, mi pequeño gran amor.

A mi abuela y tías, por apoyarme e impulsarme con su sabiduría y experiencia

a visualizar el objetivo más no el obstáculo. Por su amor, confianza y reconocimiento

a la perseverancia y esfuerzo empeñados a lo largo de estos años.

A tío Alexis, quien con su paciencia consideró siempre el tiempo que necesite

ausentarme, permitiéndome alcanzar este sueño acoplado al trabajo diario

enmarcados en la disciplina y comunicación.

A paola, mi hermana, mejor amiga y colega por caminar juntas este largo

proceso de aprendizaje lleno de experiencias caracterizadas en alegrías, tristezas,

angustias, satisfacción y responsabilidad. Gracias por siempre escuchar mis dudas

e impulsarme en mis convicciones y fortalezas. Amiga, contigo el transcurso

x
de nuestra carrera fue mucho más fácil recorrer.

A mi tutor, José Alexy Farías, por colocar su voto de confianza en el presente

trabajo de investigación, por las horas de asesoría en donde compartíamos

anécdotas y experiencias de este proceso y brindarme entre sonrisas y angustias la

confianza para creer en mi potencial. Por los conocimientos óptimos para darle un

punto final a esta satisfactoria investigación.

A mi profesor David Gómez, por todos los conocimientos impartidos y por ser

el motor que despertó mi vocación al derecho.

Agradezco a todos aquellos familiares, profesores y amigos que de forma

directa e indirecta, me apoyaron a lograr mis sueños con su motivación, otorgando

siempre una mano amiga.

Paola Vanessa Urdaneta Matos

xi
ÍNDICE GENERAL

Pág.

DEDICATORIA ...................................................................................................... iii


AGRADECIMIENTO .............................................................................................. vi
ÍNDICE GENERAL ................................................................................................xii
ÍNDICE DE CUADROS ..........................................................................................xv
ÍNDICE DE TABLAS.............................................................................................xvi
RESUMEN .......................................................................................................... xvii
INTRODUCCIÓN .................................................................................................... 1

CAPÍTULO I
FUNDAMENTACIÓN
Planteamiento y Formulación del Problema ........................................................ 5
Objetivos de la Investigación ............................................................................. 10
Objetivo General..........................................................................................10
Objetivos Específicos ..................................................................................11
Justificación de la Investigación......................................................................... 11
Delimitación de la Investigación......................................................................... 13

CAPITULO II
MARCO TEÓRICO
Antecedentes de la Investigación ...................................................................... 14
Bases Teóricas .................................................................................................. 20
La Libertad Económica ................................................................................20
La Libertad Económica como Modelo Constitucional Económico ...............39
Principio de Corresponsabilidad del Estado ................................................41
Principios del Sistema Económico venezolano ...........................................43
La Regulación del Sistema Financiero Nacional .........................................44
Plan de la Patria, Segundo Plan Socialista de Desarrollo Económico y Social
de la Nación, 2013-2019 .............................................................................50
Gran Objetivo Histórico N° 1 .....................................................................51
Gran Objetivo Histórico N° 2 .....................................................................51
Control Cambiario........................................................................................54
Características del Control Cambiario .................................................59

xii
Sujetos del Sistema Cambiario............................................................60
Objeto del Sistema Cambiario .............................................................60
Tipos de Control Cambiario .................................................................60
Oferta y Demanda de Divisas ..............................................................64
Mercado de Divisas .............................................................................65
Tipos de Mercado de Divisas ..............................................................66
Ventajas del Control Cambiario ...........................................................67
Desventajas del Control Cambiario .....................................................68
Centro Nacional de Comercio Exterior (CENCOEX) ...................................68
Corporación Venezolana de Comercio Exterior ...........................................70
Sistema Complementario de Administración de Divisas (SICAD) ...............71
Sistema Cambiario Alternativo de Divisas (SICAD II) ..................................73
Ventajas del Sistema Cambiario Alternativo de Divisas (SICAD II).............75
Bases legales .................................................................................................... 76
Constitución de la República Bolivariana de Venezuela .............................. 77
Sistema monetario nacional ................................................................80
Coordinación macroeconómica ...........................................................81
Declaración Universal de Derechos Humanos ............................................82
Ley del Banco Central de Venezuela ..........................................................82
Decreto con Rango, Valor y Fuerza de Ley del Régimen Cambiario y sus
Ilícitos ..........................................................................................................88
Decreto N° 903, mediante el cual se ordena la supresión de la Comisión de
Administración de Divisas (CADIVI), (Gaceta Oficial Nº 40.393 del 14 de
abril de 2014)...............................................................................................96
Decreto con Rango, Valor y Fuerza de la Ley del Centro Nacional de
Comercio Exterior y de la Corporación Venezolana de Comercio Exterior.
................................................................................................................. 108
Competencias .................................................................................. 109
Funciones ......................................................................................... 110
Corporación Venezolana de Comercio Exterior ........................................ 111
Convenios del Sistema Complementario de Administración de Divisas
(SICAD) .................................................................................................... 112
Convenio Cambiario Nº 14 ............................................................... 112
Convenio Cambiario N° 20 ............................................................... 114
Convenio Cambiario Nº 23 ............................................................... 116
Convenio Cambiario Nº 25 ............................................................... 119
Convenio Cambiario Nº 26 ............................................................... 121
Convenio Cambiario Nº 29 ............................................................... 125

xiii
Resoluciones del Sistema Complementario de Administración de Divisas
(SICAD) .................................................................................................... 126
Resolución N° 13-03-01, Reforma Parcial de la Resolución N° 13-02-
01 relativa a las cuentas en moneda extranjera en el Sistema
Financiero Nacional .......................................................................... 126
Resolución N° 13-07-01, Normas Generales del Sistema
Complementario de Administración de Divisas (SICAD) .................. 131
Resolución N° 12-09-01, Normas que regirán las cuentas en moneda
extranjera en el Sistema Financiero Nacional .................................. 135
Convenios del Sistema Cambiario Alternativo de Divisas (SICAD II) ....... 139
Convenio Cambiario Nº 27 ............................................................... 139
Convenio Cambiario N° 28 ............................................................... 144
Resolución del Sistema Cambiario Alternativo de Divisas (SICADII)........ 147
Resolución N° 14-03-01 ................................................................... 147
Bases Jurisprudenciales .................................................................................. 149

CAPÍTULO III
MARCO METODÓLOGICO
Tipo de investigación ....................................................................................... 155
Diseño de la Investigación ............................................................................... 159
Fuentes de Información ................................................................................... 160
Técnicas de Recolección de la Información..................................................... 161
Plan de Análisis de la Información ................................................................... 162

CAPÍTULO IV
ANALISIS DE LOS RESULTADOS
Describir el Ordenamiento Jurídico sobre el Control Cambiario establecido
en la República Bolivariana de Venezuela ............................................... 165
Explicar el ejercicio de la legitimidad del control cambiario establecido en la
República Bolivariana de Venezuela frente al derecho a la libertad
económica ................................................................................................ 195
Determinar el impacto del control cambiario en las personas jurídicas
respecto a la competitividad del Estado ................................................... 214

CONCLUSIONES ............................................................................................... 230


RECOMENDACIONES ....................................................................................... 238
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS ................................................................... 240

xiv
Í N D I C E D E C U AD R O S

Pág.

Cuadro 1 Asignación de divisas según destino (2014) ..........................................73


Cuadro 2 Sistema Cambiario Alternativo de Divisas II (SICAD II)(2014) ...............76
Cuadro 3 Matriz de la Categoría ..........................................................................154

xv
Í N D I C E D E T AB L AS

Pág.

Tabla 1 Asignación de divisas según destino (2014) ...........................................172

xvi
UNIVERSIDAD RAFAEL URDANETA.
VICERECTORADO ACADEMICO.
FACULTAD DE CIENCIAS POLITICAS, ADMINISTRATIVAS Y SOCIALES.
ESCUELA DE DERECHO

EL DERECHO A LA LIBERTAD ECONÓMICA


FRENTE AL CONTROL CAMBIARIO ESTABLECIDO
EN LA REPUBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA

Autor: Paola Patricia León Oberto


Paola Vanessa Urdaneta Matos
Tutor: Abog. José Alexy Farías
Fecha: Octubre 2014

RESUMEN

La investigación tiene como objetivo principal analizar el derecho a la libertad


económica frente al control cambiario establecido en la República Bolivariana de
Venezuela. El tipo de investigación es descriptiva, el diseño de la investigación es
documental y en función de ello se hizo la recolección de información, aplicando
para el análisis de los datos la técnica de análisis de contenido y la hermenéutica
jurídica. Las bases teóricas estuvieron fundamentadas en los planteamientos de
García (1991), Castillo (1999), Hernández (2004), Casal (2010), Arias (2011); y el
fundamento legal de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela
(1999), Ley del Banco Central de Venezuela (2010) y Decreto con Rango, Valor y
Fuerza de Ley del Régimen Cambiario y sus Ilícitos (2014). En las conclusiones se
sostiene que el control de cambio vigente en Venezuela cuenta con diversos
cuerpos normativos que generan inseguridad jurídica y desinformación a la
ciudadanía. De igual forma, el régimen cambiario establecido en Venezuela carece
de legitimidad frente al derecho a la libertad económica, por cuanto no cumple con
los requisitos emanados de diversos criterios doctrinales. Por último, se puede
afirmar que el control de cambio ha tenido un impacto negativo en las masas
productivas del país, por la implementación de ineficaces directrices económicas
basadas en contenido político, afirmando así, el bajo nivel de competitividad del
Estado en el desarrollo integral y económico de la nación. En síntesis, se
recomienda al Estado venezolano flexibilizar las normas que regulan el control de
cambio en Venezuela y propiciar la activación del aparato productor, generando un
ambiente económico favorable para las masas productivas del país.

Palabras claves: libertad económica, control cambiario, divisas, derechos.


Correo: [email protected] y [email protected]

xvii
1

INTRODUCCIÓN

El mercado de divisas es aquel donde se produce la compra y venta de

monedas extranjeras y permite además que exista un flujo adecuado de las mismas,

en condiciones de mercado de libre flotación. El tipo de cambio y la forma como se

determina, lo regula el Banco Central de Venezuela (BCV) conjuntamente con el

Ejecutivo Nacional, en concordancia con el acuerdo general de políticas económicas

anuales, planteado en la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela.

En este mismo orden de ideas, la política cambiaria funge como un elemento

primordial en la economía de un país, ya que al regular el tipo de cambio en el

mercado de divisas, éste impacta claramente la estrategia de consumo e inversión

diseñada por el Gobierno Bolivariano de Venezuela, influenciando directamente la

ecuación del Producto Interno Bruto (PIB), debido a que dependido del

comportamiento de los agregados macroeconómicos, variara la balanza comercial

a nivel de exportaciones e importaciones, así como también la política económica

general y las reservas internacionales.

Por ello cuando se restringen los procesos normales en una economía,

inmediatamente surgen mecanismos alternos para equilibrarla, entre ellos podemos

encontrar, medidas o políticas cambiarias de ingreso de divisas basadas

1
2

en regímenes que forman parte del marco regulatorio de las mismas, en el cual se

encuentra inmerso el control cambiario. Venezuela ha experimentado grandes

cambios en el sistema cambiario, lo que ha conllevado a implementar diferentes

tasas cambiarias para las transacciones en moneda extranjera, produciéndose

transformaciones y modificaciones en los distintos entes u órganos competentes

para su efectiva realización.

Sobre las bases de las ideas expuestas, en la actualidad existe un sistema de

control cambiario que confiere el monopolio absoluto al Ejecutivo Nacional para la

plena disposición de divisas extranjeras, ésta situación ha generado tres (3) tipos

de tasas cambiarias, la primera es del Centro Nacional de Comercio Exterior

(CENCOEX) con una tasa cambiario de seis con treinta céntimos (Bs. 6.30) por dólar

de los Estados Unidos de América.

La segunda es la del Sistema Complementario de Administración de Divisas

(SICAD) con una tasa de cambio variable promedio en diez con ochenta céntimos

(Bs. 10,80) por dólar de los Estados Unidos de América y la tercera es la del Sistema

Cambiario Alternativo de Divisas (SICADII) con una tasa cambiaria variable de

cuarentainueve con noventainueve céntimos (Bs. 49.99) por dólar de los Estados

Unidos de América otorgada a través de la Banca Publica Universal en los términos

y condiciones establecidos, siendo reguladas por el Banco Central de Venezuela

(BCV).

Debido a la alta fuga de capitales, el Ejecutivo Nacional paulatinamente ha

devaluado la moneda a través de mecanismos alternos para la asignación de


3

divisas que operan bajo la modalidad de subastas, aumentado así los controles,

auditorias y requisitos para la obtención de divisas. Esto ha originado una limitante

para los ciudadanos de realizar cualquier tipo de operaciones comerciales en

moneda extranjera.

En Venezuela, el control cambiario ha estado instaurado por más de una

década, generando desconfianza e inseguridad jurídica en la esfera económica

razón por la cual, se percibe una limitación a la libertad económica para

comercializar y coordinar con el mercado nacional e internacional. Por ello, en el

presente trabajo de investigación resulta importante analizar el derecho a la libertad

económica frente al control cambiario establecido en la República Bolivariana de

Venezuela. Esta investigación se estructura formalmente en cuatro

(4) Capítulos, los cuales se detallan a continuación:

En el Capítulo I, se presenta el planteamiento y formulación del problema a

estudiar, destacando su importancia y enfatizando la situación problemática. Luego

se define el objetivo general y tres (3) objetivos específicos; la justificación teórica,

metodología y práctica de la investigación, así como también su delimitación.

El Capítulo II, incluye la fundamentación teórica relacionada con la libertad

económica y el control cambiario en el ordenamiento jurídico venezolano. En este

capítulo se presenta la definición de una serie de términos manejados a lo largo


4

del trabajo así como la matriz de análisis, incluyendo las categorías, subcategorías

y unidades de análisis.

El Capítulo III se refiere a la metodología utilizada, en el cual se plantean

algunos lineamientos generales y se describe el tipo de investigación descriptiva, el

diseño de investigación, documental, las técnicas de recolección de datos utilizadas

y de análisis de la información.

En el Capítulo IV, se analiza la información obtenida para aplicar la técnica de

recolección de datos, contrastándola con el análisis documental elaborado en el

segundo capítulo, logrando alcanzar los objetivos planteados al inicio de la presente

investigación y permitiendo a su vez construir ciertas conclusiones y

recomendaciones.
5

CAPÍTULO I

FUNDAMENTACIÓN

Planteamiento y Formulación del Problema

Ineludiblemente, se hace imponente el deber de razonar de forma versada y

taxativa la consistencia de los regímenes cambiarios instaurados en diversos países

latinoamericanos así como en el resto del mundo, ya que todo control de cambio es

una intervención oficial del Estado en el mercado de divisas, de tal manera que los

mecanismos normales de oferta y demanda quedan total o parcialmente fuera de

operación y en su lugar se aplica una reglamentación administrativa sobre compra

y venta de divisas, que implica generalmente un conjunto de restricciones

cuantitativas y/o cualitativas de la entrada y salida de cambio extranjero.

El régimen cambiario, afecta de manera directa algunos preceptos

establecidos en la Declaración Universal de los Derechos Humanos, tal como el

derecho a la libertad económica previsto en el artículo 22 el cual se caracteriza por

ser inherente, irrevocable, inalienable, intrasmisible e irrevocable a la persona, lo

que conlleva a significar que el signo monetario sufre un deterioro en su valor real

el cual constituye un sentido de desigualdad e insatisfacción en la prenombrada

declaración universal.

5
6

Venezuela no escapa de esta realidad por lo que en su evolución histórica ha

implementado diferentes modalidades de control de cambio en donde la

intervención del Estado ha sido protagónica para regular la compra y venta de

divisas, a partir de 1983 se implementó un nuevo régimen regulatorio, cuando el

Estado reconoció un déficit económico, en el cual se vio obligado a instituir el

Régimen de Cambio Diferencial (RECADI), dicho régimen se desempeñó entre el

28 de febrero de 1983 hasta el 10 de febrero de 1989.

El citado régimen, originó tres (3) tipos de tasas cambiarias, la primera

mantuvo la tasa a cuatro con treinta céntimos (Bs. 4.30) por dólar de los Estados

Unidos de América para las importaciones primordiales; la segunda estableció la

tasa a seis con cero céntimos (Bs. 6,00) por dólar de los Estados Unidos de América

para las importaciones minoritarias; la tercera instituyó un mercado paralelo dirigido

por el Banco Central de Venezuela (BCV), con intervenciones diarias del mismo

ente.

El Régimen de Cambio Diferencial (RECADI), fue el punto de partida de una

eminente devaluación de la moneda venezolana, al cabo de unos años de

instaurado el régimen, la economía venezolana colapsó por los precios del petróleo,

la crisis de la deuda externa y la fuga masiva de capitales, Por lo que el mencionado

régimen era insostenible en aquel momento.

Esto trajo como consecuencia en 1989, se da la eliminación del instaurado

régimen e imponen un nuevo esquema cambiario flexible con libre convertibilidad


7

de la moneda, el cual tuvo una vigencia de cinco años durante el periodo presidencia

de Carlos Andrés Pérez. Seguidamente en julio de 1994 se crea la Oficina Técnica

de Administración Cambiaria (OTAC) fijando una tasa de cambio oficial fija a ciento

setenta con cero céntimo (Bs. 160) por dólar de los Estados Unidos de América

hasta el 1996 lo que implicaba una devaluación eminente de la moneda nacional.

Transcurridas dos (2) décadas en medio de una crisis económica y política,

que atravesaba el Gobierno venezolano se da origen a la Comisión de

Administración de Divisas (CADIVI), la cual fue implementada en febrero de 2003

por el Ejecutivo Nacional, esta comisión regulaba la venta de divisas en el mercado

nacional, donde sus fundadores afirmaban que era una medida necesaria, con el fin

de evitar un colapso económico por la fuga de divisas, la disminución de las reservas

internacionales, la desestabilización del valor externo de la moneda y la evasión de

impuestos fiscales.

Luego de una serie de modificaciones, nuevas leyes, convenios cambiarios y

decretos, el entorno cambiario en la actualidad está representado, bajo una nueva

estructura legal. Esquematizado en cuanto a su competencia primeramente por el

Centro Nacional de Comercio Exterior (CENCOEX) adscrito al despacho ministerial

del Vicepresidente del Consejo de Ministros Revolucionarios para el área

económica, seguidamente por el Banco Central de Venezuela el cual atribuye

mecanismos legales de cambio, como el Sistema Complementario de


8

Administración de Divisas (SICAD) y el Sistema Cambiario Alternativo de Divisas II

(SICAD II), otorgando a los referidos entes tres (3) tipos de tasas cambiarias

diferentes.

Bajo el vigor del régimen de restricciones a la libre convertibilidad de la

moneda, se ha vulnerado la susceptibilidad de transgredir principios

constitucionales, como el derecho a la libertad económica, consagrado en el artículo

112 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela de 1999, el cual a

letra reza lo siguiente:

Artículo 112. Todas las personas pueden dedicarse libremente a la


actividad económica de su preferencia, sin más limitaciones que las
previstas en esta Constitución y las que establezcan las leyes, por
razones de desarrollo humano, seguridad, sanidad, protección del
ambiente u otras de interés social. El Estado promoverá la iniciativa
privada, garantizando la creación y justa distribución de la riqueza, así
como la producción de bienes y servicios que satisfagan las
necesidades de la población, la libertad de trabajo, empresa, comercio,
industria, sin perjuicio de su facultad para dictar medidas para planificar,
racionalizar y regular la economía e impulsar el desarrollo integral del
país.

De acuerdo con lo dispuesto en la norma ut-supra, el Estado venezolano

garantizará de forma eficaz a toda persona natural y persona jurídica iniciar

cualquier actividad económica para lograr un crecimiento en la iniciativa privada, y

obtener una mayor producción de bienes y servicios para los ciudadanos. Sobre

este punto es importante destacar lo señalado por Morlés (2007), el cual considera

que, la libertad económica es identificada como un derecho fundamental, el cual

puede ser sometido a limitaciones, sin que puedan afectar su contenido esencial.
9

En tal sentido, la garantía constitucional positivisada en el artículo 112 estriba

en la libertad de decisión de las personas a dedicarse a las tareas, oficios o

profesiones de su elección sin que los poderes públicos puedan forzarlo a actuar en

el mercado a través de una de ellas, con exclusión de cualquier otra. Por otra parte,

es importante recalcar que la referencia al interés social como elemento estructural

de la definición misma, de la garantía de libertad de elección de la actividad

económica y delimitación de su contenido.

Esto evidencia que la Constitución Nacional no ha recorrido una concepción

abstracta de esta garantía como mero ámbito subjetivo de libertad de optar por la

ocupación económica que la persona quiera desempeñar, ya que tal libertad en

virtud de su contenido supra individual o social y dadas las exigencia derivadas de

la vida colectiva, está sometida a las limitaciones generales que las leyes impongan

para salvaguardar los legítimos derechos e intereses de terceros o el interés

general, que responde a los principios establecidos e intereses tutelados por la

norma ut-supra, de cuya eficacia normativa no es posible substraerse.

Las limitaciones pueden llegar a ser discrecionales, pero de una

discrecionalidad estrictamente entendida, es decir, según criterios de racionalidad y

proporcionalidad; y jurisdiccionalmente controlable. Los reiterados criterios

jurisprudenciales, mencionan que para ejercer dicha libertad se requiere, entre otras

cosas, la existencia libre convertibilidad de la moneda, ya que al regular el régimen

cambiario se restringe la libertad economica.


10

Las mencionadas limitaciones del control de cambio establecido en Venezuela

ha generado un negativo desenvolvimiento de los agentes económicos en sus

transacciones en el mercado, por lo cual impide que las personas naturales y

jurídicas del sistema participen en los mercados futuros de su propia moneda o de

moneda extranjera. El control de cambio siempre va a representar una limitante para

la libertad de las transacciones comerciales y de otro tipo que requieren los

habitantes del país, originando el aumento y desarrollo de un mercado paralelo no

oficial que crea distorsiones en la economía.

Por lo tanto, el objeto de estudio de este trabajo de investigación será el

análisis del control cambiario en Venezuela establecido en los diferentes cuerpos

normativos con el fin de determinar si se violenta o no el derecho constitucional y

humano como es la libertad económica; garantizando fielmente lo establecido en el

artículo 112 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela (1999).

Luego de haber planteado la problemática anteriormente descrita, se procede a

emitir la siguiente interrogante: ¿De qué forma se encuentra garantizado el derecho

a la libertad económica frente al control cambiario establecido en la República

Bolivariana de Venezuela?

Objetivos de la Investigación

Objetivo General

Analizar el derecho a la libertad económica frente al control cambiario

establecido en la República Bolivariana de Venezuela.


11

Objetivos Específicos

Describir el ordenamiento jurídico sobre el control cambiario establecido en la

República Bolivariana de Venezuela.

Explicar el ejercicio de la legitimidad del control cambiario establecido en la

República Bolivariana de Venezuela frente al derecho a la libertad económica.

Determinar el impacto del control cambiario en las personas jurídicas con

respecto a la competitividad del Estado venezolano.

Justificación de la Investigación

El control cambiario es una intervención oficial del Estado en el mercado de

divisas, que implementa mecanismos de oferta y demanda en moneda extranjera,

en donde su aplicación deriva de una serie de normas jurídicas y convenios

administrativos. El derecho a la libertad económica se encuentra consagrado en

nuestra Constitución Nacional en su artículo 112, según el cual se considera que la

misma constituye un derecho inherente a las personas, el cual se presenta como

limitante principal en los distintos cuerpos normativos que regulan todo el sistema

cambiario de nuestro país.

Ahora bien, de acuerdo a las ideas antes expuestas, resulta pertinente

enfocarlas desde un punto de vista teórico, según el cual se pretende describir a


12

fondo el marco legal implementado para el control cambiario, precisar su

importancia constitucional y social, para de esta manera constatarlo con las distintas

leyes y convenios administrativos; logrando con esto determinar si se garantiza o no

el referido derecho con todas las facultades que de este derivan.

Desde el punto de vista práctico este trabajo de investigación, puede ser

utilizado como guía de orientación para los estudiosos del derecho, futuros

abogados, investigadores y demás personas interesadas en la aplicación de las

normas concernientes al control cambiario, contribuyendo a incrementar y actualizar

los conocimientos científicos de estas áreas del derecho.

En cuanto a los aportes más resaltantes de la presente investigación, se

encuentra el hecho de que coadyuvará a los profesionales de la ley al planteamiento

y aplicación de nuevas ideas que permitan dar más amplitud a los criterios ya

establecidos en cuanto al derecho a la libertad económica frente al control cambiario

establecido en Venezuela.

Desde el punto de vista metodológico, y a su vez la relevancia del desarrollo

del referido trabajo de investigación, se considera que este estudio se ve justificado

al generar un conocimiento teórico-documental en materia de derecho que pueden

ser tomados como modelos para la ejecución de otras investigaciones relacionadas

con respecto a la situación jurídica existente en materia cambiaria en Venezuela.

Por ello, tomando en cuenta que la misma cumple con los aspectos
13

metodológicos de una investigación científica, por lo que se considera que la referida

investigación debe guiar a futuros investigadores y estudiantes interesados en la

temática que nos ocupa.

Delimitación de la Investigación

La presente investigación está dirigida a analizar el derecho a la libertad

económica en los diferentes cuerpos normativos que le competen. Se ha

desarrollado con los aportes doctrinarios Giral (2006), Morles (2011), Hernández

(2004); y a su vez se desarrolla con las siguientes leyes: Constitución de la

República Bolivariana de Venezuela (1999), Ley del Banco Central de Venezuela

(2010), Ley de Instituciones del Sector Bancario (2012), Decreto con Rango, valor,

y Fuerza de Ley del Régimen Cambiario y sus Ilícitos (2014), y Decreto con Rango,

valor, y Fuerza de Ley del Centro Nacional de Comercio Exterior y de la Corporación

Venezolana de Comercio Exterior (2014)

Desde el punto de vista espacial, la referida labor investigativa se realiza

dentro del Municipio Maracaibo, pero ello no impide que los resultados puedan ser

de aplicación a nivel Nacional, ya que el área que es nódulo de la investigación no

se encuentra circunscrita a un determinado municipio, sino que es de interés en todo

el territorio de la República Bolivariana de Venezuela. La investigación se realiza en

un período que comprende desde Enero de 2014 hasta Septiembre de 2014.


14

CAPITULO II

MARCO TEÓRICO

Antecedentes de la Investigación

Antes de profundizar en los antecedentes de la investigación, resulta

pertinente hacer mención a lo que el término control de cambio se refiere; siendo el

mismo aquella técnica de intervención a través de la cual la administración impone

restricciones al ejercicio de la libertad cambiaria, atributo inherente a la libertad

económica constitucionalmente reconocida. En los últimos años el control cambiario

en Venezuela puede verse como una limitante a derechos fundamentales

establecidos en la Constitución Nacional.

En consecuencia, se ha presentado una diatriba en su conveniencia para la

implementación de medidas económicas eficientes para la obtención de resultados

satisfactorios para el desarrollo de la moneda oficial, en este sentido las diversas

acciones tomadas por el Estado han ocasionado que la población realice rigurosos

procesos para la de obtención de divisas. Por ello, para la presente investigación se

consideran antecedentes importantes los que a continuación se exponen:

Evia (2010), realizó un trabajo de investigación titulado “El control de cambio y

su efecto en la importación de materia prima para la fabricación de productos

alimenticios de la cesta básica, caso pastas Capri C.A. periodo 2008-2009, según

14
15

el cual se diagnosticó la unidad de comercialización de la empresa objeto de estudio,

en la cual se determinaron cuáles son los efectos del control de cambio en la

importación de materia prima en pastas Capri C.A. y la determinación de factores

del control de cambio que limitan el proceso de importación de materia prima. El

formato de respuesta del instrumento es un análisis cuantitativo y cualitativo.

Los resultados mostraron que sin la adjudicación y aprobación de las divisas

no se logra realizar ninguna transacción de adquisición de insumos con los

proveedores del exterior para la compra de materia prima, igualmente se observó

que la empresa presentó retrasos en el despacho de la materia prima debido a que

la administración de divisas no liquida a tiempo los compromisos adquiridos con los

proveedores.

Conjuntamente se evidencia que el control de cambio es una política cambiaria

rígida, lo cual no le permite a la empresa comprar la materia prima necesaria cuando

la requiere, sino que tiene que ajustarse a los tiempos establecidos para la

adjudicación de las divisas por parte del ente regulador, lo cual afecta directamente

al suministro de insumos para la fabricación del producto, así mismo por los datos

recopilados en la referida investigación.

En el mismo orden de ideas, se entiende que el control de cambio entorpece

el cumplimiento de metas en cuanto al inventario de materia prima ya que existen

factores que limitan el proceso de compra, por ello, el control de cambio incide
16

directamente en el proceso de producción ya que la empresa no cumple con las

metas de los inventarios para la fabricación de productos; en consecuencia se ve

afectada la producción por el complejo procedimiento que se debe realizar para la

obtención de divisas.

Los resultados arrojados en la mencionada investigación muestran que la

unidad de compras se ajusta al entorno cambiante de nuestra economía ya que la

misma tiene que tomar las previsiones respectivas a cada uno de los procedimientos

que conlleva al proceso de importación. No obstante la empresa depende en gran

dimensión de la comisión de administración de divisas (CADIVI) ya que este es el

ente regulador y se encarga de adjudicar y liquidar las divisas en el exterior.

El efecto del control de cambio se observó inicialmente sobre el inventario, y

estos controles de tipo externo afectan directamente a la empresa, porque la

comisión de administración de divisas (CADIVI) al no liquidar en los lapsos

correspondientes, ésta no puede honrar los compromisos con sus clientes al

momento del despacho. La utilidad de dicha investigación para el presente trabajo

de grado se materializó en la orientación para el desarrollo de las bases teóricas del

mismo.

En tal sentido es importante hacer referencia al estudio de López y Piñerua

(2010), quienes realizaron un trabajo de investigación titulado “La política cambiaria

en Venezuela y su incidencia sobre el poder adquisitivo del consumidor


17

periodo 2005-2010”; en el cual se plantearon identificar los cambios ocurridos en la

política cambiaria aplicada en el período comprendido entre 2005-2010, inferir la

incidencia de las políticas cambiarias objeto de la investigación y determinar el

impacto real sobre el poder adquisitivo del consumidor de las medidas cambiarias

evaluadas. La presente investigación se marca en un estudio descriptivo apoyada

en una revisión documental, y se enmarca finalmente en un tipo descriptivo y

explicativo.

Los resultados de la presente investigación arrojaron que Venezuela a lo largo

de su historia ha experimentado cambios en sus políticas cambiarias; haciendo

referencia a que en el año 2001 se implementa un sistema de bandas el cual fue

instaurado en 1996, sin embargo se modifican los límites de dichas bandas.

Seguidamente de eso en el 2002 se elimina dicha política, para luego al siguiente

año aplicar un control cambiario.

En los últimos cinco años se ha devaluado el bolívar tres veces y han

aumentado las restricciones en la adquisición de divisas. Las personas naturales al

viajar podrán comprar un monto determinado de divisas dependiendo del destino,

según los cuales, si viajan para sur América y el Caribe se otorgan montos menores

en comparación a los otorgados para viajes a Europa y Asia; la incidencia de las

políticas implementadas son inferidas a doscientos siete (207) de los productos de

la cesta básica, los cuales se encuentran excluidos del dólar preferencial de la

Comisión de Administración de Divisas (CADIVI) ello implica que


18

un setenta y nueve coma noventa y dos por ciento (79,92%) de la totalidad de

esos bienes están fuera de esa condición de referencialidad.

En consecuencia, solo un veinte coma cero ocho por ciento (20,08%) de los

bienes referidos se importan a dólar oficial, en cuanto al índice del poder adquisitivo

del consumidor es el número inverso del índice de precios de la cesta básica.

Tomando como base el año 2005 donde el poder adquisitivo es uno (1), luego en el

2009 con la primera medida baja a cero coma seis (0,6), esto significa que ese año

la persona solo podía comprar cuarenta por ciento (40%) menos que cuatro años

atrás. Seguidamente un año después el poder adquisitivo baja cero coma

veintinueve (0,29).

Finalmente en el 2011 baja solo cero coma cero cuatro (0,04) puntos, esto es

debido a que una minoría fue devaluada, exactamente veinte (20) productos de

doscientos cincuenta y nueve (259); por ende la incidencia en el poder adquisitivo

del consumidor no fue tan fuerte como años anteriores. La importancia y aporte de

dicha investigación para el presente trabajo de grado se sustenta en la orientación

de las bases legales contenidas en el mismo.

Peñaloza (2011), realizó un trabajo de investigación denominado “Efectos de

la verificación realizada por Cadivi en el proceso de nacionalización de mercancías”,

en el cual se planteó describir el proceso de nacionalización de mercancías en

Venezuela desde los entes involucrados y estudiar el impacto que produce el control

realizado por la comisión nacional de divisas (CADIVI) en el


19

proceso de nacionalización de mercancías. La investigación realizada es de tipo

documental.

Los resultados de la presente investigación arrojaron que existe un choque de

funciones entre funcionarios del SENIAT y las atribuciones del funcionario

verificador de CADIVI, las cuales coinciden en el proceso de reconocimiento

aduanero, sin que queden dudas que ambos funcionarios realizan la misma función,

la cual consiste en confrontar lo que contempla la declaración del importador con el

resto de los documentos exigidos por la ley, tales como la factura comercial, el

documento de transporte, el informe de verificación de las mercancías importadas y

los permisos o licencias si es el caso para la importación determinada.

Sin embargo una vez realizado este procedimiento aduanero el cual es

selectivo y aleatorio por parte del funcionario del SENIAT, el funcionario de CADIVI

realiza el mismo procedimiento muchas veces en el tiempo posterior, lo que en

consecuencia, ocasiona serios retrasos en el retiro de las mercancías de la aduana

y por ende, eleva los costos de importación por concepto de almacenaje, además

del retraso en los procesos de agilización de posteriores etapas de la gestión

aduanera, cuya finalidad es el rápido retiro de las mercancías nacionalizadas en la

aduana. La importancia y aporte de dicha investigación para el presente trabajo de

grado se sustenta en la orientación de las bases teóricas contenidas en el mismo.


20

Bases Teóricas

La Libertad Económica

Según Hernández (2004) conceptualiza que la libertad economica establece

que las personas para dedicarse a cualquier actividad económica, es inherente al

sistema de economía de mercado, así como también la exclusión de los ciudadanos

de la actividad de producción y comercialización de bienes y prestación de servicios

es de la naturaleza del sistema de economía planificada. Entre ambos extremos es

posible encontrar fórmulas intermedias, con orientación predominante hacia un

sentido u otro. Sea cual fuere el esquema que se adopte dentro de algunos de los

sistemas; capitalista o socialista; las normas constitucionales tienen como función

proporcionar las características esenciales que precisan el perfil del modelo

adoptado.

En sentencia N° 000092, de fecha 01 de octubre de 2009, dictada por el

Tribunal Superior Contencioso Tributario de la Región Occidental de Barcelona, se

conceptualiza la libertad económica de la siguiente manera: El artículo 112 de la

Constitución de la República Bolivariana de Venezuela (1999), establece uno de los

derechos económicos más importantes, como lo es la libertad que todo ciudadano

tiene de dedicarse a la actividad lucrativa de su preferencia.

En este sentido, las limitaciones a la libertad económica derivan

exclusivamente de la ley y por tanto, constituyen una potestad exclusiva del


21

legislador nacional. La jurisprudencia de la Sala Constitucional del Tribunal

Supremo de Justicia ha expresado en torno a este derecho constitucional lo

siguiente:

“…tal derecho tiene como contenido esencial, no la dedicación por los


particulares a una actividad cualquiera y en las condiciones más
favorables a sus personales intereses; por el contrario, el fin del derecho
a la libertad de empresa constituye una garantía institucional frente a la
cual los poderes constituidos deben abstenerse de dictar normas que
priven de todo sentido a la posibilidad de iniciar y mantener una actividad
económica sujeta al cumplimiento de determinados requisitos. Así,
pues, su mínimo constitucional viene referido al ejercicio de aquella
actividad de su preferencia en las condiciones o bajo las exigencias que
el propio ordenamiento jurídico tenga establecida.

No significa, por tanto, que toda infracción a las normas que regulan el
ejercicio de una determinada actividad económica, entrañe una
violación al orden constitucional o amerite la tutela reforzada prodigada
por amparo constitucional”.(Sentencia Nº 462 dictada por la Sala
Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia en fecha 6 de abril de
2001). Se desprende que si bien la libertad económica no es un derecho
absoluto, posee- al igual que lo señalábamos respecto del derecho de
propiedad- un núcleo esencial que no puede ser vulnerado y, por otra
parte, cualquier afectación que se haga de este derecho ha de estar
plenamente justificada por la aplicación de una norma legal y estar
revestida de criterios racionales”.

Al proceder de esa manera, el derecho constitucional sigue las tendencias

contemporáneas que regulan extensamente la vida económica. Esto quiere decir

que la libertad económica está organizada normativamente en la reforma de

Constitución Económica, expresión que puede ser entendida bien como el conjunto

de normas básicas destinadas a proporcionar el marco jurídico fundamental para la

estructura y funcionamiento de la actividad económica, o dicho de otro modo, para

el orden y el proceso económico. (García 2011)


22

De igual forma, En sentencia N° 006639, de fecha 19 de julio de 2005, dictada

por la Sala Constitucional de Tribunal Supremo de Justicia, ponencia del Magistrado

Arcadio Delgado Rosales, estableció:

“De este modo – estima la Sala - se confirma una vez más, como lo ha
venido sosteniendo en otras oportunidades, que la libertad económica,
al igual que sucede con otros derechos constitucionales, no es un
concepto absoluto e irrestricto, ya que, además de los límites definidos
directamente en la propia Constitución, pueden fijarse limitaciones
expresas, mediante ley, fuera de las cuales, quedan facultados los
ciudadanos para actuar libremente, es decir, para ejercitar abiertamente
los espacios de libertad no sometidos a alguna restricción. Con ello se
afianza y se comprueba el único sentido lógico que puede darse al
esquema constitucional, consistente en la existencia de un espectro
básico y fundamental constitutivo de la libertad, postulado como
principio, frente al cual pueden aparecer restricciones o limitaciones que
operan como excepciones expresas a la regla general, y que solo
pueden ser establecidas mediante ley, es decir, excluyendo en forma
absoluta la posibilidad de formular tales limitaciones por medio de actos
concretos o disposiciones sublegales”. Tal como lo dispone la sentencia
in comento, el derecho a la libertad económica sólo puede ser limitado
excepcionalmente por Ley, no pudiendo establecerse limitaciones al
referido derecho por medio de actos concretos”.

Según Hernández (2004), la libertad de empresa o libertad económica es

definida como el derecho de rango constitucional en virtud del cual todos los

particulares pueden dedicarse a desarrollar las actividades económicas de su

preferencia. El ejercicio de esa libertad, se inserta en un marco jurídico básico o

fundamental conformado por las clausulas económicas de la Constitución Nacional,

la cual además delimita el ámbito dentro del cual el poder público podrá intervenir

en la economía.
23

En lo que respecta a la libertad económica, consagrada en el artículo 112 de

la Constitución Nacional, esta sustituye a la fórmula que tradicionalmente había

imperado en las constituciones venezolanas anteriores: la libertad de industria y

comercio. Tal derecho ha sido definido por la jurisprudencia de la siguiente manera:

“… el derecho constitucional a la libertad económica debe ser entendido


como el derecho que tienen los particulares que nadie podrá obligarlos
o forzarlos, en contra de sus voluntades, a realizar una determinada y
especifica actividad profesional, comercial o industrial- salvo que la
Constitución o leyes dispongan, en casos excepcionales lo contrario o
en todo caso, como garantía de que no podrá nadie imponerles,
arbitrariamente- es decir, fuera del contexto de la Constitución y las
leyes-limitaciones a la operación lucrativa de su preferencia …”

En cuanto a la concepción positiva de la libertad económica, según López

(2006) todos podrán dedicarse libremente a explotar la actividad económica de su

preferencia, sin más limitaciones que las previstas en la Constitución y en la ley; y

con respecto a la concepción negativa de la libertad económica, nadie podrá ser

obligado a emprender actividades económicas, salvo las limitaciones que

legítimamente puedan imponerse.

Se puede afirmar, por tanto que el derecho a la libertad económica forma parte

de la genérica libertad individual. Así como un derecho que deriva de la libertad

general del ciudadano. En Venezuela, la Constitución de la República bolivariana

de Venezuela (1999) consagra el derecho a la libertad económica, dejando a salvo

las limitaciones que a su ejercicio se impongan “por razones de interés social”

(artículo 112): junto al mandato de los Poderes Públicos de


24

promover el ejercicio de la libertad económica, hay normas constitucionales que

habilitan a los Poderes Públicos para restringir su libre ejercicio.

Se trata, indudablemente, de principios que han sido elaborados sobre la base

de cláusulas generales cuya recepción ha de entenderse como contrapartida al

reconocimiento de la libertad económica como derecho subjetivo de rango

constitucional. La actuación de la administración en el orden económico, se

encuentra sujeta a un marco jurídico fundamental que no es otro que la denominada

Constitución Económica, entendida como el conjunto de normas constitucionales

que precisan los principios básicos de la ordenación de la economía, estableciendo

así los derechos y deberes del sector privado y las formas y límites de actuación de

los Poderes Públicos en la economía.

Explica Andrade (1919), que el concepto de constitución económica fue

empleado y discutido en Alemania en plena república de Weimar y fue esbozado

por corrientes de pensamiento de la economía política a principios del siglo XX en

especial, por la escuela de Friburgo, que intentaban comprender la unidad de los

elementos económicos creados por el capitalismo, para así “constitucionalizarlos” y

proteger a las democracias liberales occidentales de las amenazas del comunismo

y de todas las formas de socialización, que significaban el estatismo y la destrucción

de la libertad económica y por ende del bienestar económico y de la libertad general.


25

Argumenta Castillo (1999), que la condición de normas generales y flexibles

de que disfrutan las disposiciones que integran las constituciones económicas

convierten en superflua la noción misma de constitución económica, de la cual

podría prescindirse sin ningún problema, según afirma un destacado autor

venezolano.

Así mismo Arias (2011), explica que el único límite al legislador democrático,

en materia de intervención económica, son los derechos consagrados

constitucionalmente, en especial: derecho de propiedad, libertad de comercio,

libertad de contratación y seguridad jurídica, aparte de los mínimos efectivamente

garantizados a través de los derechos prestacionales (económicos, sociales,

culturales), sin negar el valor de fuentes documentales de cardinal importancia para

analizar el sistema económico que tienen los textos constitucionales.

Según Hernández (2004), la doctrina venezolana se ha referido a las tres

grandes etapas históricas a través de las cuales se ha manifestado el principio de

la libertad económica: la primera etapa se corresponde con el reconocimiento

primario de esa libertad, como consecuencia de la revolución francesa, en la forma

de libertad de industria y comercio o libertad de todo ciudadano para ejercer su

profesión o arte; como postulado según el cual la libertad consiste en poder hacer

todo lo que no perjudica a otro, suponiéndose que la libertad económica se halla

comprendida dentro del principio general de libertad sancionado por el artículo 4º

de dicha declaración.
26

Esta concepción de la libertad económica como manifestación concreta de la

libertad general del ciudadano, es recogida en la primera constitución de Venezuela,

de 1811; la segunda etapa coincide con el progresivo advenimiento y desarrollo del

estado social: al mismo tiempo que se somete a diversas limitaciones, por “razones

de interés público o las buenas costumbres”; por razones de “interés social”; o sin

perjuicio de las limitaciones impuestas por razones de “interés social”.

La tercera etapa se inicia y extiende con los procesos de liberalización y

desregulación, los cuales se materializan en cada país de un modo diferente, pero

que incluyen, generalmente, la privatización de empresas y, por ende la reducción

y simplificación de las limitaciones administrativas de la libertad económica; la

precedente narración histórica excluye.

Por supuesto, la descripción de los vaivenes del régimen comunista que

prevaleció en la antigua unión de repúblicas socialistas soviéticas entre 1917 y 1991;

en los países del este de Europa después de la finalización de la segunda guerra

mundial en 1946 y hasta la caída del muro de Berlín en 1989; en la república popular

china, en corea del norte y en cuba, los países en los cuales prevalecía la propiedad

estatal de los medios de producción y la planificación centralizada y total de la

actividad económica.

A esas tres etapas históricas le sucede un proceso de revisión que se

intensifica como consecuencia de la crisis económica global de 2007-2019, a nivel


27

mundial; y una situación específica venezolana caracterizada por un intento de

modificar el sistema económico existente, para ir del capitalismo al socialismo. Este

periodo venezolano ha sido llamado periodo de transición, como antes se indicó.

El mismo se caracteriza por el fracaso en el año de 2007 de un intento de

“reformar” la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela (1999), en la

materia comprendida en el ámbito de libertad económica, entre otros temas; así

como el paralelo esfuerzo de llevar a cabo la implantación de un nuevo modelo

económico por medio de la sanción de leyes estimadas inconstitucionales por la

predominante mayoría de los juristas del país.

El autor León (1996), afirma que la doctrina nacional y el sistema económico

de la Constitución de 1961 no solo toleraba, sino que aún más, garantizaba y

promovía “la existencia de una sociedad abierta, con un sistema económico basado

en el acuerdo e intercambio voluntario entre individuos”. Por una parte se afirmaba

que el sistema de la Constitución de 1961 era de economía de mercado “matizado

por un grado variable, pero limitado, de intervención estatal, esto es, de coerción

estatal reducida a su mínima expresión”; y por otra parte se encomiaba la formula

constitucional.

Al respecto Planchart (1985), indica que como consecuencia del ambiente de

amplitud, tolerancia y pluralismo político que prevaleció en el congreso constituyente

de 1961 “se adoptó el régimen constitucional de la economía, dentro


28

de un sistema no comprometido, ni con el capitalismo clásico ni con el socialismo”.

Para concluir que se estaba frente a un sistema de economía mixta, “donde no

predomina la regla de la libre competencia del mercado, ni la propiedad absoluta de

los medios de producción por parte del Estado”.

Por otra parte Ayala (2008), afirma que ese mismo reconocimiento está

presente en la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela de (1999), no

en forma absoluta o ilimitada, puesto que el ejercicio de la libertad de empresa está

sometido a la ordenación jurídica del sistema económico que pueden hacer los

poderes públicos; ordenación “que afectara desde la decisión de emprender

determinada actividad hasta el desarrollo de la empresa que han iniciado”, pero que

deberá respetar las llamadas garantías jurídicas de la libertad de empresa, esto es,

los “principios que, derivados del reconocimiento constitucional de la libertad

económica, salvaguardan a su ejercicio”.

Según Hernández (2004), La Constitución de la República Bolivariana de

Venezuela (1999) proclama el principio de la libertad económica y precisa su perfil

a través de limitaciones para los particulares y de apoderamientos competenciales

para los poderes públicos. Estos están obligados a respetar los derechos y

libertades individuales, entre los cuales la libertad de empresa-derivación de la

libertad general del ciudadano-ocupa sin duda lugar central.

La interpretación que se ha dado al texto constitucional de 1999, en relación

con la materia económica no se aparta sustancialmente de la que había recibido la


29

constitución de 1961, pero la doctrina más reciente ha hecho presiones que vale la

pena destacar. Como Hernández (2004) observa que Venezuela, de acuerdo a la

Constitución Nacional en su artículo 2, es un Estado social de derecho; cláusula del

Estado social erigido en fundamento de todo el ordenamiento jurídico-da lugar a

obligaciones positivas de los poderes públicos; que en concordancia con esta

proclamación y como consecuencia de la cláusula del Estado Social.

El artículo 299 de la Constitución, establece que el Estado junto con la iniciativa

privada deberá promover el desarrollo armónico de la economía; en dicho

fragmento faculta al Estado a intervenir en la economía, todo lo cual supone que la

administración proceda a ordenar y limitar el ejercicio de la libertad de empresa para

asegurar la satisfacción de necesidades sociales que no encontrarían adecuada

respuesta por medio del mercado basado en la libre competencia.

Continua señalando el mismo autor, que el marco jurídico fundamental o

Constitución Económica es flexible, es decir, contiene principios abiertos, elásticos

que facilitan las distintas interpretaciones que pueden hacerse y las distintas

posturas que pueden asumirse frente a las normas que lo integran; para finalizar

diciendo que el sistema que impera en Venezuela es el de economía social de

mercado, tesis que había sido recogida por la jurisprudencia bajo la vigencia de la

constitución de 1961.
30

Según Casal (2010), la libertad económica se muestra, desde la perspectiva

constitucional, como un derecho sujeto a limitaciones provenientes de la aplicación

de la cláusula de Estado Social. De esta fórmula se hace arrancar un cuestionable

método de relativización para resolver las aparentes colisiones entre derechos

fundamentales, extendido por la sala constitucional del Tribunal Supremo de Justicia

a las tensiones entre derechos fundamentales y “otros bienes jurídicos atendibles”,

lo cual comprende, en el supuesto del artículo 112 de la Constitución de la República

Bolivariana de Venezuela (1999), a las exigencias del desarrollo humano, de la

seguridad, de la sanidad, de la protección al ambiente o a otras razones de interés

social.

Sin embargo advierte Casal (2010), considerando lo sostenido por la sala en

casos previos, cabe aseverar que en esta hipótesis tendrían prevalencia los

intereses calificados como públicos o colectivos, más aun si se tiene en cuenta que,

según la particular lectura que hace la sentencia del Estado Social de Derecho, los

propios derechos habrían sido “socializados” y el Estado tendría el deber de

“promover y garantizar positiva y proactivamente el ejercicio equitativo y justo de los

derechos fundamentales”.

La doctrina constitucional venezolana está en desacuerdo con la posición de

la sala constitucional sobre este punto, sobre la base de la siguiente argumentación:

la tesis de la prevalencia general de lo calificado como público o colectivo sobre lo

individual está en contradicción con el criterio sostenido por el


31

propio autor de la distinción entre reglas y principios que es acogida por la sala

constitucional.

Así mismo se despoja a las libertades amparadas por derechos fundamentales

del punto de partida favorable metodológico inherente a la afirmación de la libertad

como regla y de la restricción como excepción; el criterio de la sala constitucional

según el cual las libertades y derechos solo serían un peso o punto de vista más en

la ponderación a la que siempre estarían sujetos, trasladado a las colisiones entre

derechos y bienes colectivos, o entre libertades individuales y necesidades sociales

reflejadas en derechos conduce a la relativización y eventual disolución de la

garantía constitucional de los derechos fundamentales y de estos mismos derechos.

Observa Casal (2011), que pese a que la sentencia en la cual se adopta este

criterio se apoya en la distinción entre reglas y principios extendida al campo de las

normas sobre derechos fundamentales, la desfigura completamente cuando la usa

para diluir los derechos en la tensión entre principios que resultaría de la previsión

en la constitución de reservas legales. La crítica de Casal se extiende a lo que él

califica como curiosa tesis de la necesaria relativización o dosificación de los

derechos fundamentales sostenida por la sala constitucional, porque se aparta

completamente de la razón de ser y del estudio dogmático de estos.

En el mismo orden de ideas, el referido autor afirma de modo rotundo que los

derechos fundamentales se reconocen para ser ejercidos y deben cumplirse


32

plenamente. Por lo general no son absolutos, aunque algunos si lo son. Los que no

lo son están expuestos a colisiones con otros derechos o bienes jurídicos que

pueden traducirse en la fijación de límites, pero esto no significa que deban ser

dosificados.

Por el contrario, la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela

(1999) asegura disfrute, el cual debe ser pleno, a menos que se cumplan las

condiciones para permitir una restricción o limitación. Entre el carácter limitable de

los derechos y su obligada relativización hay una gran distancia conceptual,

mientras que en la tesis de la necesaria dosificación de los derechos fundamentales

y su negación hay un solo paso.

Según Hernández (2004), el derecho a la libertad económica no es un derecho

absoluto. Se pueden establecer lícitamente, restricciones a su ejercicio para ello es

necesario que se cumplan tres requisitos de índole general: la reserva legal, la

proporcionalidad y el respeto al contenido esencial. Como es sabio, el concepto de

contenido esencial aparece en la Constitución española. Su origen se suele ubicar

en el artículo 19.2 de la Ley fundamental de Bonn y si bien no fue incluido en la

Constitución de (1999), a pesar de la existencia de la doctrina, ha recibido

reconocimiento jurisprudencial.

Continua señalando el mismo autor, que determinar cuál es el contenido

esencial de un derecho constitucional es una tarea delicada aunque no imposible,


33

y para realizarla se propone acudir a examinar la naturaleza jurídica del derecho o

de los intereses jurídicamente protegidos por el mismo, cuando no a ambos criterios.

Sobre este particular se ha afirmado: la primera vía atiende a la naturaleza jurídica

de los derechos.

En el mismo orden de ideas, el referido autor hace mención a las vías que

integran el contenido esencial como aquellas facultades o posibilidades de

actuación necesarias para que el derecho sea reconocible como perteneciente al

tipo de escrito y sin las cuales deja de pertenecer a ese tipo y tiene que pasar a ser

comprendido en otro, desnaturalizándose por decirlo así. La segunda modalidad

parte de los denominados intereses jurídicamente protegidos, de manera tal que el

contenido esencial se refiere a aquella parte del derecho que es absolutamente

necesaria para que los intereses jurídicamente protegibles, que dan vida al derecho,

resulten real, concreta y efectivamente protegidos.

La jurisprudencia venezolana, se ha inclinado por la primera teoría al sostener

que el contenido esencial atañe a las facultades que como mínimo deben respetarse

para que el derecho sea reconocible. Según Hernández (2004), el contenido

esencial de la libertad económica, cuyo desconocimiento haría irreconocible a este

derecho, es para la doctrina contemporánea de Venezuela; la autonomía

empresarial o autonomía privada, una libertad que consta de seis elementos según

la doctrina alemana: la libertad del desarrollo, la libertad de propiedad, la libertad de

contratación, la libertad de asociación, la libertad de industria, la libertad de

profesión y la libertad de competencia.


34

Se trataría de sectores de protección de la libertad empresarial que abarcan

descriptivamente a todas las manifestaciones de esa libertad: libertad de fundación

de una empresa y libertad de acceso al mercado: libertad de organización, libertad

de dirección y libertad de actividad en el mercado, entre otras. En un sentido muy

similar, se delimita el contenido esencial de la libertad de empresa conforme a tres

dimensiones básicas: libertad de acceso al mercado, libertad de ejercicio de la

empresa y libertad de cesación. (Hernández, 2004)

Según Hernández (2004), todos los atributos de esa libertad deben ser

ejercidos sobre la base de la libre gestión de la empresa privada. En consecuencia

la ordenación jurídico-administrativa de la libertad de empresa tiene un límite

infranqueable: el ejercicio de la actividad económica en lo que atañe a sus

decisiones básicas; y según a los tres atributos en los que se proyecta la libertad;

debe ser siempre consecuencia de la libre autonomía privada de los operadores

económicos, concluye la doctrina.

El mismo autor refiere que la libertad económica y el derecho de propiedad,

son derechos humanos protegidos por tratados internacionales de los que

Venezuela es parte. Esta fortaleza se ha visto disminuida por la progresiva

tendencia de la sal constitucional del Tribunal Supremo de Justicia de someter a

revisión las decisiones de los tribunales internacionales, específicamente los fallos

de la Corte Interamericana de Derechos Humanos.

El principio de libertad de empresa está muy restringido en Venezuela en el

ámbito bancario. La orientación de la actividad bancaria está marcada por límites


35

de captación de recurso, límites de colocaciones e inversiones, créditos obligatorios

a sectores que indiquen la administración pública, contribuciones obligatorias,

condicionamiento de reparto de dividendos.

Además, es necesario solicitar permiso para cualquier alteración estatutaria de

la sociedad que sirve de marco a la empresa bancaria y obtener la anuencia

anticipada del órgano de control hasta para el contenido de las actas de asambleas

de accionistas. La actividad de la empresa bancaria se desarrolla en un entorno

hostil con frecuentes amenazas de nacionalización.

Esta es una situación propia de la transición, porque hacia el futuro habrá de

ser aplicado el régimen de la Ley Orgánica del Sistema Económico Comuna, un

sistema estimado inconstitucional, en la cual desaparecerá la libertad económica, la

propiedad, la democracia, la eficiencia de la economía, la libre competencia, la

productividad, la dignidad humana y el desarrollo humano integral, fuentes de

trabajo, alto valor agregado nacional, seguridad jurídica y planificación estratégica

democrática participativa y de consulta abierta, la libre elección de los

consumidores, entre otros. (Hernández 2004)

Ahora bien, a finales del año 2011 Venezuela se encuentra en un proceso de

transición desde la economía de mercado propia del capitalismo hacia la economía

colectiva característica del socialismo en su versión radical, el comunismo.

Interpretar la interpretación del régimen legal del sistema financiero


36

en su conjunto y del sector bancario en particular que ha sido ideado para atender

ese proceso de cambio no es fácil, pero es lo que se propone este estudio.

Si bien es cierto que el Gobierno Bolivariano de Venezuela, ha implementado

diferentes mecanismos para el control de las divisas es oportuno hacer mención a

lo que señalan Milton y Rose Friedman en su obra “Libertad de Elegir”, quienes

expresan que la libertad económica consiste en la facultad de escoger la forma de

usar los ingresos, utilizar los recursos que poseemos de acuerdo con nuestros

valores; y la libertad de ser propietarios de bienes, no solo de consumo, sino también

los llamados bienes de capital, maquinarias, fábricas y medios similares de

producción.

En relación a lo anteriormente mencionado, es importante referir el comentario

de García (2012), quien señala que las decisiones políticas y económicas pueden

tener un efecto relevante en la vida de las personas, siendo un ejemplo evidente de

ello el control de cambios, que es una medida adoptada por el Ejecutivo Nacional

que restringe la libre convertibilidad de una moneda nacional por otra extranjera al

establecer controles para la compra y venta de divisas.

El país en 1993 había logrado tener la Ley General de Bancos y otras

Instituciones Financieras (Derogada), elaborada por un conjunto de expertos

reunido por el banco central de Venezuela, una regulación relativamente


37

satisfactoria de la actividad bancaria y un texto razonablemente bien redactado,

tomando en cuenta la naturaleza de la materia.

El instrumento legal de 1993 no sufrió modificaciones extremas con las

Reformas de 2001, de 2008 y de 2009, pero con la Reforma del año 2010 (Vigente),

se produjeron alteraciones que pueden ser consideradas controversiales: en primer

lugar, materializada en los conceptos del poder popular, del estado comunal y de la

contraloría social, así como al establecimiento de contribuciones obligatorias de la

banca para su funcionamiento; se limitó a un más la libertad de empresa, al prohibir

la conformación de grupos financieros, someter a distintos requisitos el otorgamiento

de créditos, restringir la fórmulas de captación de recursos e impedir a los

accionistas de los bancos obtener financiamiento para atender los aumento de

capital.

En segundo lugar, la discutible cultura jurídica de los legisladores se manifiesta

en la generación de incógnitas con la Declaración Legislativa de la Actividad

Bancaria es un Servicio Público, tesis anacrónica que ha sido abandonada hasta en

la propia Francia, cuna de la teoría; en el caótico tratamiento de las materias; en la

ignorancia de reglas de las sociedades anónimas, de principios del derecho penal

ordinario o del derecho administrativo sancionador, de conceptos del derecho

administrativo y de principios de los procesos concursales.


38

En tercer lugar, la pobreza de redacción de las disposiciones no solo muestra

poca atención a las reglas de construcción del castellano sino que dificulta la

comprensión misma de los preceptos. Si esto no fuera suficiente, el texto legal de

1993 fue reducido sin explicaciones: de 523 disposiciones la ley pasó a tener 251

artículos.

Una verdadera mutilación que se llevó por delante nociones enteras, como las

relativas a los contratos de reporto y de arrendamiento financiero, sin embargo, uno

de los cambios más relevantes introducidos por la nueva ley es el enfoque de la

actividad bancaria desde la perspectiva del usuario de un servicio público: como

prestadores del servicio, teóricamente los bancos estarían obligados a abrir cuentas

y a conceder crédito a quienes lo quieran y si no lo hacen deben dar las

explicaciones circunstanciadas de su negativa al solicitante.

Ante circunstancias tan desfavorables pudiera parecer quijotesco tratar de

explicar la legislación bancaria vigente; la Ley del sector se llama ahora Ley de

instituciones del sector bancario; acudiendo a los instrumentos de interpretación y

análisis que proporciona un ordenamiento jurídico construido en forma piramidal

Kelseniana para un estado democrático y social de derecho. Pues bien, aunque lo

sea quienes creemos en la supremacía constitucional inherente al Estado de

derecho, debemos defenderla con intelectuales concretos.


39

La Libertad Económica como Modelo Constitucional Económico

La categoría de la libertad económica como derecho fundamental puede

ayudar a precisar las verdaderas dimensiones de su contenido esencial y colocarlo

en un justo balance frente a otros derechos a la hora de su ponderación en casos

específicos o en el análisis de la constitucionalidad de diversos textos normativos.

Consideramos que la evaluación de la libertad económica como derecho

fundamental debe hacerse en el marco de la teoría de la constitución económica

para darle la organicidad de análisis que requiere el método de interpretación

sistemática que plantea las modernas tendencias constitucionalistas.

Según Pelayo (2007), se debe entender como Constitución Económica a

aquella que comprende las normas básicas destinadas a proporcionar el marco

jurídico fundamental para la estructura y funcionamiento de la actividad económica

o, dicho de otro modo, para el orden y el proceso económico. Es decir la Constitución

como un todo que contiene ese tipo de normas como un sub-sistema del propio

Sistema Constitucional, también puede comprenderse como el contenido en sí

mismo de esas normas y su impacto en todo el organismo jurídico que mana de esa

Constitución.

La Constitución Económica, entonces se presenta como un cumulo organizado

de derechos y deberes de los partículas por una parte y por la otra como fines del

Estado en la economía y las facultades de los diversos poderes públicos para

intervenir en ella. Así mismo, se ha considerado que tiene carácter


40

axiológico tanto para la existencia de una Constitución económica como para el

concepto general de libertad, la consagración de la libertad económica o por lo

menos la enunciación de los derechos económicos básicos.

En la Constitución Nacional, existen autores que afirman que al Estado Social

de Derecho solo encaja la Economía Social de Mercado, o por lo menos se es el

sistema que recogería la constitución de la República Bolivariana d Venezuela del

1999. Es también importante señalar que sobre el modelo económico contenido en

la Constitución de 1961, a pesar de conservarse en la actual sus directrices

generales, algunos autores señalaron que planteaba un modelo neutro o flexible,

otros ya asomaban la coherencia entre el modelo jurídico y la Economía Social de

Mercados. (Arias, 2010)

La Constitución Económica de Venezuela según la recepción en el texto de

1999, parte de los principios similares: el reconocimiento de la libertad económica

deja a salvo las limitaciones que a su ejercicio puedan imponerse a fin de tutelar

objetivos de “interés social”. El propio artículo 112, al consagrar este Derecho

Constitucional, reconoce la facultad de los poderes públicos de regular su ejercicio,

habilitación reiterada en el artículo 299, sobre la base del sistema de economía

social de mercado.

Además y simultáneamente, el articulo 112 encomienda al estado la promoción

de la libre iniciativa privada, sin embargo, debe señalarse que en sus cláusulas

sociales la Constitución de 1999, atribuyo al estado variadas


41

obligaciones positivas que reducen la función, que en ese ámbito, pueda

desempeñar esa iniciativa privada.

Cometidos sociales que se proyectan también sobre las clausulas económicas

y que reducen el alcance y extensión de la libertad económica. De allí la necesidad

de interpretar esa constitución económica según la realidad social actual, que no es

otro que la crisis de la desmesurada extensión de ese Estado prestacional.

(Hernández, 2004)

El sistema económico venezolano en principio plantea el pleno ejercicio de la

libertad económica y su confluencia de mercado con el Estado en el terreno donde

se ejerce la libertad económica a la referida en la Constitución de la República

Bolivariana de Venezuela. Sin embargo, la libertad económica no ha tenido un

aprecio social palpable, ni un ejercicio jurídico vigoroso. (Maxium, 2008)

Principio de Corresponsabilidad del Estado.

Según Anzola (2012), la Constitución vigente en Venezuela en cuanto a

corresponsabilidad, nuevos roles, nuevas obligaciones, nuevos derechos y

herramientas a la sociedad civil venezolana que la lleva a involucrarse en los

asuntos públicos e impone al Estado el deber de garantizar, impulsa y facilitar la

concreción de los derechos de la sociedad civil y a la vez los deberes y obligaciones

de ésta en los asuntos públicos.


42

En el mismo orden de ideas, el autor considera que la actual Constitución

venezolana de 1999, surge de un proceso inédito, trayendo consigo una nueva

realidad jurídico-constitucional, y una serie de principios y valores fundamentales,

los cuales recoge y jerarquiza en su Título Primero. La corresponsabilidad, en a

actualidad se concibe como un principio constitucional del novísimo

constitucionalismo social y de la democracia que se puede ejercer, en Venezuela,

en los ámbitos económicos, social, político, social, geográfico y militar; de acuerdo

a la Constitución venezolana de 1999.

Según Suarez (2007), en tal sentido se hace pertinente mencionar el principio

de corresponsabilidad del estado previsto en la Constitución de la República

Bolivariana de Venezuela (1999), el cual se encamina a la consolidación del estado

social de derecho y de justicia al garantizar las conquistas de los derechos sociales

fundamentales reconociendo la participación del ciudadano en lo individual y

colectivo en los asuntos públicos. Por lo que hay un aumento de derechos

individuales, políticos y sociales para la sociedad venezolana. La sociedad exige la

validez histórica y operativa de la libertad, la igualdad, la justicia y la seguridad.

La corresponsabilidad implica un compromiso del Estado. En este sentido, el

Estado, justificándose en la existencia del Principio de Corresponsabilidad no puede

evadir el ejercicio de sus funciones públicas y burlar sus deberes, alegando


43

como excusa que la sociedad no ha cumplido con su parte. El Principio de

Corresponsabilidad supone una cooperación responsable, consiente y respetuosa

de la independencia del Estado y de la sociedad civil, que procura la optimización

del nivel de vida y de bienestar social de los venezolanos, en donde se pueda

alcanzar el desarrollo humano como noción integral del desarrollo.

Principios del Sistema Económico venezolano.

Según León (2007), el sistema económico venezolano está basado en la

corriente socialista creado por Karl Marx en el siglo XIX y sus principios económicos

son los siguientes:

 El individuo no existe independientemente de los demás, la sociedad es un

cuerpo social del que el individuo toma su experiencia y su aprendizaje. El

individuo se debe a la sociedad.

 Las riquezas obtenidas de la producción es para intereses sociales, por lo

tanto debe destinarse al bienestar social.

 La libre competencia dinamiza el mercado, sin embargo crea diferencias

notables en las diferentes clases o extractos sociales, la competencias

puede sustituirse por la cooperación de la sociedad.


44

 El Estado debe intervenir en la economía para ser dirigida y regulada por

esté, con el fin de evitar que la libre competencia polarice la sociedad en

beneficencia para unos pocos y desmejore a la mayoría de la sociedad.

 El Estado es el garante de bienestar social, por tanto tiene la facultad de

expropiar todos aquellos medios de producción que considere de utilidad

pública.

El fin del sistema económico socialista, es dar satisfacción a las crecientes

necesidades materiales y culturales de toda la sociedad y de cada uno de sus

miembros sobre la base de desarrollar de manera incesante y planificada la

economía nacional, de incrementar ininterrumpidamente la productividad del trabajo

social. La economía socialista se apoya en la propiedad estatal, que pertenece al

pueblo entero en la persona del Estado, y en la propiedad cooperativa en ocasión a

la colectividad.

La Regulación del Sistema Financiero Nacional

Según Morlés (2011), para poder entender la nueva arquitectura legal que ha

sido diseñada para regular la actividad financiera, es necesario partir del hecho de

que el legislador considera que el país atraviesa una situación de transición desde

la economía capitalista hacia la economía colectiva del socialismo del siglo XXI, a

tal efecto es bueno recordar que el 31 de enero de 2007 la asamblea nacional

sanciono una ley habilitante promulgada el 1 de febrero del mismo año con una
45

vigencia de dieciocho meses contados a partir de su promulgación, es decir, hasta

el primero de agosto de 2008.

En la exposición de motivo del proyecto de la citada Ley Habilitante se

identificó un espacio denominado ámbito económico y social, dentro del cual el

presidente de la República estaría autorizado para dictar normas con el objeto de:

transformar el paradigma económico capitalista actualmente hegemónico; preservar

la función social de la propiedad en su diversas formas y clases: fomentar la

producción y el desarrollo de la pequeña y mediana industria; y regular la inversión

extranjera, entre otras materias.

De esta manera se procura alcanzar mayores niveles de concordancia y

coherencia con relación a los postulados económicos que distinguen el texto

constitucional, otorgándole una dimensión y un propósito de naturaleza colectiva al

sistema productivo, de manera que su desarrollo este regido por una visión social.

(Morlés, 2011)

El autor Morlés (2008), explica que en correspondencia con los propósitos

enunciados en la exposición de motivos de la ley habilitante de 2007, a pesar del

rechazo del proyecto de reforma constitucional, el jefe del Poder Ejecutivo, en varias

oportunidades, reitero el propósito de adaptar la legislación existente a la

construcción de un nuevo modelo económico y social.

Así mismo el autor Hernández (2008), abarca que en la legislación que se ha

dictado desde entonces se utiliza un lenguaje coherente con ese propósito y se


46

emplean conceptos y palabras que no dejan lugar a dudas de que se pretende

consolidar legislativamente la economía colectiva propia del sistema socialista

marxista, algunas veces llamada economía social, popular y alternativa,

calificándose incluso jurídicamente al modelo económico en construcción como un

modelo socialista de transición.

En el mismo orden de ideas, los autores Hernández y Arias (2011), señalan

que las manifestaciones normativas de este proceso han llevado a afirmar que

mucho del contenido de esa propuesta ¨reforma¨ constitucional se ha realizado a

través de actos ejecutivos de rango legal, los cuales son de muy dudosa

constitucionalidad.

Explica Herrera (SF), así como también se ha dicho que entre los años 2006 y

2008 el gobierno nacional dicto una serie de actos normativos con rango de Ley por

los que inicio la aplicación definitiva de diferentes proyectos como son el socialismo

del siglo XXI como único modelo económico, el poder popular como nueva rama del

poder público, la nueva geometría del poder, la nueva ética socialista y de la Fuerza

Armada Bolivariana, elementos estos que estaban presentes en su totalidad en la

rechazada “Reforma Constitucional” de 2007.

El autor Casal (2011), explica que las leyes sobre Poder Popular y otras del

mismo tenor son consideradas por autorizados constitucionalistas como

pertenecientes de una corriente de desconstitucionalización, a la que también se


47

ha calificado de una brecha paralela para la construcción del Estado Comunal

Socialista o como una mutación constitucional, esto es, son estimadas como leyes

abiertamente constitucionales.

En este orden de ideas Alvarado (2011), plantea que las afirmaciones sobre la

inconstitucionalidad de este conjunto de leyes llega más allá y se declara como en

el siglo XXI, en Venezuela se decreta, al margen de la constitución, un Estado de

Comunas y de Consejos Comunales y se establece una sociedad socialista y un

sistema económico comunista por los cuales nadie ha votado claramente.

En su momento, la comunidad jurídica nacional había hecho un examen

pormenorizado de la reforma constitucional propuesta y rechazada por referéndum

en el año 2007. Después de observar que al transformar el Estado en un Estado

Socialista, ello hubiere implicado a la vez transformarlo en un estado de economía

estatista y centralizada, con lo que se buscaba eliminar la libertad económica y la

iniciativa privada, y desaparecer la propiedad privada, todo lo cual era violatorio de

varios preceptos constitucionales.

En relación a ello Hernández (2011), continua su análisis obteniendo como

conclusión de que los aspectos del proyecto de Reforma que afectaba la

Constitución económica eran inconstitucionales, tanto en lo que guardaba relación

con la libertad económica y el régimen de la economía, como lo que se refería al

derecho de propiedad. Los vicios de inconstitucionalidad de las Leyes Orgánicas


48

del Poder Popular y del Estado Comunal adoptada en diciembre de 2010 han sido

expresamente advertidos y minuciosamente analizados.

Según el Centro de Divulgación del Conocimiento Económico para la Libertad,

Venezuela ocupa el puesto 152 entre los países incluidos en el Informe Anual de

Libertad Económica en el Mundo 2013, publicado por el Fraser Institute de Canadá.

Actualmente descendió 8 puntos colocándose como uno de los países menos libres

del mundo y el último también de América Latina.

Alfonzo (2013), presidente de Cedice Libertad manifestó que el retroceso que

cada año tiene Venezuela, se refleja en la debilidad institucional, el ataque a las

libertades fundamentales, el exceso de regulaciones, los controles de precios y

cambio, la corrupción y la no protección y nula garantía a los derechos de propiedad.

Además expresó que el país tiene la más alta inflación del mundo. Venezuela tiene

el nivel más bajo de libertad económica en todo el mundo, junto con Myanmar,

República del Congo, Zimbawe y Chad, completando así los últimos cinco países

en el ranking.

“La relación entre la libertad económica y la prosperidad es innegable:


los países con mayor libertad económica también ofrecen a las personas
una mejor calidad de vida. Comparado con los países peor clasificados,
donde los regímenes opresivos niegan a sus ciudadanos oportunidades
de crecimiento económico y libertad personal” Alfonzo (2013)” pág. 38

“El puntaje del Índice de Libertad Económica en el Mundo para el año


2013, en cuanto a componentes claves para la libertad económica es
del 1 al 10, en donde el valor más alto indica un mayor nivel de libertad
económica. Venezuela obtuvo el siguiente puntaje”:
49

Tamaño del gobierno: 4.61.

Sistema Legal y Protección a los Derechos de Propiedad: 1.45.

Acceso a moneda fuerte: 4.7.

Libre comercio: 3.36. Regulación Laboral, y de la Actividad


Empresarial: 4.55.

El Puntaje para Venezuela da un total de 3,93, para ocupar el lugar


152.

Señala Alfonso (2004), que la situación actual de Venezuela contrasta con lo

que fue en los años 1970 y 1980, en la cual estaba entre los países más libres a

nivel mundial en 1970 Venezuela ocupo el lugar No. 11, en 1975 el lugar 17 y en

1980 el lugar 14 entre 104 países. En las décadas siguientes la clasificación de

Venezuela disminuyo precipitadamente cayendo a 56 en 1990, 1993 en 2000, para

llegar en 2013 a 152 al último lugar, situación muy deprimente.

Según la Fundación Heritage y el Wall Street Journal, en el presente año

publicaron la vigésima edición del índice de libertad económica. Un indicador que

establece diez libertades económicas: Derechos de propiedad, libertad frente a la

corrupción, libertad fiscal, gasto público, libertad empresarial, libertad laboral,

libertad monetaria, libertad comercial, libertad de inversión y libertad financiera.

Adicionalmente, estos diez subíndices se dividen en cuatro grupos: Estado de

derecho, tamaño del Gobierno, eficacia reguladora y apertura de los mercados. El

índice se mide del 1 al 100 y mientras más alto sea el puntaje, mayor libertad

económica presenta esa economía.


50

Venezuela ocupó el puesto 175 entre las 178 economías de las cuales se pudo

obtener información y el penúltimo lugar en la región. En la clasificación general 3

países obtienen peores resultados que Venezuela: Zimbabue, puesto 176 con 35,5

puntos, Cuba en el puesto 117 con 28,7 puntos y Corea del Norte. Nuestra

calificación es 36,3 puntos.

Los resultados demuestran que respecto al año pasado, de los 10 subíndices

medidos, Venezuela mejoró la calificación en tres, disminuyó en cuatro y obtuvo la

misma calificación en el resto. En los 20 años de medición del índice, nuestro país

ha disminuido su calificación en 23,5 puntos, la peor disminución de todos los países

que forman parte del estudio.

Plan de la Patria, Segundo Plan Socialista de Desarrollo Económico y Social

de la Nación, 2013-2019

El Plan de la Patria, es una nueva fase de la Revolución Bolivariana de

Venezuela, el cual cuenta con grandes objetivos.

“El Defender, Expandir y Consolidar el bien más preciado que hemos


reconquistado después de 200 años: La Independencia Nacional”.

“Continuar Construyendo el Socialismo Bolivariano del Siglo XXI, en


Venezuela, como alternativa al sistema destructivo y salvaje del
capitalismo y con ello asegurar la "Mayor suma de seguridad social,
mayor suma de estabilidad política y la mayor suma de felicidad" para
nuestro pueblo”.
51

“Convertir a Venezuela en un país potencia en lo social, lo económico y


lo político dentro de la gran potencia naciente de américa latina y el
caribe, que garanticen la conformación de una zona de paz en nuestra
américa”.

Gran Objetivo Histórico N° 1

1. Defender expandir y consolidar el bien más preciado que hemos


reconquistado después de 200 años: la Independencia Nacional

Objetivo Nacional

1.1 Garantizar la continuidad y consolidación de la Revolución


Bolivariana.

Objetivos Estratégicos y Generales

1.1.4. Preservar y recuperar los espacios de gobierno regional y local,


para profundizar la restitución del Poder al pueblo.

1.1.4.1. Garantizar la planificación, elaboración, ejecución y


seguimiento participativo de las políticas regionales y locales, en
consonancia con los objetivos del Plan de Desarrollo Económico y
Social de la Nación.

Objetivo Nacional

Gran Objetivo Histórico N° 2

1.3. Garantizar el manejo soberano del ingreso nacional.

1.3.10. Mejorar y promover la eficiencia de la gestión fiscal del sector


público para generar mayor transparencia, y confiabilidad sobre el
impacto económico y social de la política fiscal.
52

1.3.10.1. Desarrollar un nuevo sistema cambiario y de asignación de


divisas que nos permitan alcanzar máxima transparencia, control,
eficiencia y eficacia en la asignación de divisas.

1.3.10.2. Crear el Centro Nacional de Comercio Exterior con el fin de


desarrollar e instrumentar la política nacional en materia de divisas,
exportaciones e importaciones, articulando dichas políticas en función
del desarrollo nacional.

1.3.10.3. Implementar el Plan General de Divisas de la Nación que


permita optimizar, jerarquizar y controlar la asignación de divisas a los
distintos sectores de la economía nacional.

1.3.10.4. Crear la Corporación Nacional de Comercio Exterior a fin de


concentrar esfuerzos en potenciar nuestra capacidad para la obtención
y procura nacional e internacional de bienes e insumos básicos,
requeridos para la satisfacción de las necesidades de nuestra población.

Uno de los objetivos fundamentales es seguir en la construcción del socialismo

bolivariano del siglo XXI en Venezuela, que se base como alternativa al sistema

destructivo y salvaje del capitalismo y con alcanzar la mayor suma de felicidad,

seguridad social y estabilidad política para el pueblo.

Objetivo Nacional

2.1. Propulsar la transformación del sistema económico, en función de


la transición al socialismo bolivariano, trascendiendo el modelo rentista
petrolero capitalista hacia el modelo económico productivo socialista,
basado en el desarrollo de las fuerzas productivas.

Objetivo Nacional

4 .4. Desmontar el sistema neocolonial de dominación imperial.


53

Objetivos Estratégicos y Generales

4 .4 .1. Deslindar a Venezuela de los mecanismos internacionales de


dominación imperial.

4 .4.1.1. Denunciar los tratados multilaterales, así como también los


tratados y acuerdos bilaterales que limiten la soberanía nacional frente
a los intereses de las potencias neocoloniales, tales como los tratados
de promoción y protección de inversiones.

4.4.1.2. Establecer las alianzas necesarias para neutralizar las


acciones de las potencias neocoloniales en organismos internacionales.

4.4.1.3. Llevar a niveles no vitales la participación de las instituciones


financieras internacionales en los proyectos de desarrollo nacional.

4.4.2. Reducir el relacionamiento económico y tecnológico con los


centros imperiales de dominación a niveles que no comprometan la
independencia nacional.

4.4.2.1. Llevar a niveles no vitales el intercambio comercial y el


relacionamiento con los circuitos financieros dominados por las
potencias neocoloniales.

4.4.2.2. Reducir la participación de las potencias neocoloniales en el


financiamiento de proyectos estratégicos para el desarrollo nacional.

4.4.2.3. Llevar a niveles no vitales la conexión de Venezuela con las


redes de comunicación e información dominadas por las potencias
neocoloniales.

4.4.2.4. Eliminar la dependencia de sectores estratégicos para el


desarrollo nacional de redes de comunicación e información controladas
por las potencias neocoloniales.

4.4.2.5. Llevar a niveles no vitales la participación tecnológica de las


potencias imperiales en proyectos de desarrollo nacional.

4.4.2.6. Eliminar la participación tecnológica de las potencias


imperiales en sectores estratégicos para la soberanía nacional.
54

4.4.3. Profundizar y ampliar el relacionamiento con los polos


emergentes del mundo nuevo.

4.4.3.1. Incrementar la representación de divisas emergentes en las


reservas monetarias internacionales de la República, así como la
utilización de este tipo de divisas en el comercio internacional de
Venezuela.

4.4.3.2. Efectuar la porción mayoritaria del intercambio económico y


comercial con polos emergentes del mundo nuevo.

4.4.3.3. Incrementar la participación económica y tecnológica de polos


emergentes del mundo en proyectos de desarrollo nacional.

4.4.3.4. Establecer alianzas para la coordinación política y el


intercambio económico entre mecanismos de unión del Sur de los
diferentes continentes, con especial énfasis en el Grupo de países
BRICS.

El plan de la patria, enmarca una fase de transición del socialismo bolivariano

del siglo XXI, específicamente en el área económica se refleja una serie de objetivos

basados en metas y programa para la realización de dicho plan.

Control Cambiario

Según Gálea y Velásquez (2008), es un mecanismo de regulación del mercado

de cambios por un organismo oficial mediante el cual se pretende contrarrestar el

desequilibrio en la balanza de pagos. El control cambiario es una intervención oficial

del mercado de divisas, de tal manera que los mecanismos normales de oferta y

demanda, quedan total o parcialmente fuera de operación y en su lugar se aplica

una reglamentación administrativa sobre compra y venta de


55

divisas, que implica generalmente un conjunto de restricciones tanto cuantitativas

como cualitativas de una entrada y salida de cambio extranjero.

Lo que los referidos autores explican es que, al ser regulado el mercado de

cambio, se produce un desequilibrio en la economía de un país; por lo que los

mecanismos operacionales de una economía, tales como oferta y demanda, quedan

fuera de aplicación. Al respecto, el autor Gallardo (2003), define el control de cambio

como un sistema mediante el cual el Estado ejerce control total o buena parte de las

transacciones en moneda extranjera, influyendo directamente en la balanza de

pagos.

Por otra parte, para Rodríguez (2005), el control de cambio existe cuando se

reglamenta, restringe y fiscaliza el uso o aplicación de las divisas compradas por los

particulares. El control de cambio se establece por lo general, cuando hay

dificultades graves de balanza de pagos, a consecuencia de las cuales las divisas

disponibles son insuficientes para atender las necesidades ordinarias de la

economía.

Lo más relevante de la definición brindada por dicho autor es que, cuando la

economía se encuentra inestable; considerando tal como la balanza de pagos, se

produce entonces, una restricción en las divisas y las mismas resultan ser

insuficientes para cubrir las necesidades respectivas de la economía de un país.

Señala Hernández (2003), que el término control cambiario hace referencia a la

técnica de intervención a través de la cual la administración impone restricciones


56

al ejercicio de la libertad cambiaria, atributo inherente a la libertad económica

constitucionalmente reconocida.

Sabino (1991), explica que cuando existe un control de cambios, la moneda

nacional no resulta del todo convertible, puesto que la libertad para cambiarla por

divisas queda limitada por los requisitos que establecen las autoridades. Según el

concepto del Banco Central de Venezuela, un control de cambio es la política de la

autoridad monetaria orientada a controlar la compra y venta de moneda extranjera.

Puede involucrarse la determinación del tipo de cambio y/o el volumen de divisas

transadas, y tiende a impedir la libre convertibilidad entre la moneda nacional y

extranjera.

Estas políticas se materializan a través de la centralización de la compra y

venta de divisas en un ente y la imposición de controles para su intercambio, los

cuales pueden consistir en la determinación del tipo de cambio obligatorio, del

volumen de divisas transadas o a través de un sistema mixto que involucre el uso

de ambas figuras.

Páez (2003), plantea que si bien es cierto que la apreciación real del tipo de

cambio contribuye a corto plazo en la moderación de las tensiones inflacionarias, en

el mediano y largo plazo puede constituirse en factor desestabilizador, a menos que

los encargados de la política estén dispuestos a introducir cierto margen de

flexibilidad en la determinación del tipo de cambio nominal y, sobre todo, en aplicar

las políticas ortodoxas indispensables para lograr la convergencia de la inflación a

los niveles internacionales.


57

Según Malavé y Martínez (2005), desde el punto de vista conceptual, se puede

establecer que para tener bien definido los aspectos teóricos sobre la política

cambiaria, debe partirse del conocimiento del significado de lo que se ha llamado

tipo de cambio, el cual en palabras sencillas, es la cotización de una moneda en los

términos de otra moneda.

Este expresa el número de moneda que hay que dar para obtener una unidad

de otra moneda, la cotización o tipo de cambio se determina por la relación entre la

oferta y la demanda de divisas, en otras palabras, el tipo de cambio se determina

por la relación entre oferta y la demanda de moneda nacional con el fin de realizar

las operaciones internacionales del país.

De los mencionados autores, se extrae que estos consideran que el tipo de

cambio va a ser determinado por la relación que debe existir entre oferta y demanda,

para entonces llevar a cabo operaciones internacionales. Sobre el asunto,

Barandiarán (1990), afirma que los países que tienen algún control de cambio de

divisas constituyen la regla más que la excepción, siendo la excusa para introducir

alguna forma de control de cambios por lo general se relaciona con el manejo del

déficit en la balanza de pagos del país; tal déficit surge debido a que los niveles de

precios en el país ya no permiten que sea competitivo en los mercados mundiales y

así sale más dinero del entra.

Cuando existe un control de cambio, la moneda nacional no resulta del todo

convertible, puesto que la libertad para cambiarla por divisa queda limitada por los
58

requisitos que establecen las autoridades. En términos generales, se considera que

el control de cambio es una política adoptada conjuntamente por el Ejecutivo

Nacional y el Banco Central de Venezuela, los cuales actúan como autoridades

monetarias, que controlan la compra y venta de moneda extranjera.

Todo control de cambios requiere de un órgano regulador del mismo, que en

el caso venezolano, por disposición de la Constitución de la República Bolivariana

de Venezuela, en su artículo 318, del sistema monetario nacional, se establece que

las competencias monetarias del poder nacional serán ejercidas de manera

exclusiva y obligatoria por el Banco Central de Venezuela. De allí que el banco

central de Venezuela es el único organismo a quien le corresponde por mandato del

artículo 156, numeral 11 de la Constitución Nacional, ejercer las competencias del

Poder Público Nacional en las materias relativas al sistema monetario, régimen

cambiario y emisión y acuñación de monedas.

Para tal efecto la Ley del Banco Central de Venezuela (2010), dispone en su

artículo 34, que el diseño del régimen cambiario será regulado por medio de los

correspondientes convenios cambiarios que acuerden el ejecutivo nacional, a través

del Ministro o Ministra del Poder Popular con competencia en materia de Finanzas

y el Banco Central de Venezuela, por intermedio de su presidente o presidenta.


59

Características del Control Cambiario

Por otro lado, Sardi y Guerra (1998), señalan que al ser el tipo de cambio una

variable económica clave, la determinación del sistema cambiario es relevante y

debe estar vinculada mucha más allá que solamente hacia los objeticos y

prioridades de política, o sea, deben involucrarse con la eficiencia microeconómica

y a estabilidad macroeconómica.

En el caso de los objetivos de la política cambiaria, la elección del régimen de

tipo de cambio puede estar, condicionada a controlar la inflación, a disminuir la

volatidad del producto o a incrementar la competitividad de las exportaciones.

Debido a la importancia del tipo de cambio en la asignación de recursos y en la

transmisión de las expectativas, se reconocen dos (02) características básicas como

necesarias para lograr un régimen óptimo:

 Reducir al máximo los movimientos bruscos, no predecibles y transitorios

del tipo de cambio.

 Ajustarse a sus movimientos permanentes.

Según Páez (2003), debido a que los regímenes más extremos de tipo de

cambio no han cumplido con estos requisitos, la literatura teórica y la praxis han

puesto un renovado interés en tipos de cambios administrados, bandas cambiarias,

basados en la evolución de sus determinantes fundamentales, que liberen las

expectativas de los agentes económicos y que sean suficientemente flexibles para

acomodarse a shocks exógenos.


60

Sujetos del Sistema Cambiario

Evia (2010), establece que los sistemas cambiarios están dirigidos

fundamentalmente a los nacionales y residentes de un país determinado. Dentro del

concepto de nacional se incluyen a todas las personas con ciudadanía local, así

como las sociedades anónimas constituidas en el país, independientemente de la

nacionalidad de los accionistas. La residencia igualmente forma parte del concepto

del sujeto del sistema de control, por lo cual personas naturales domiciliadas en el

país, donde se aplica el sistema están sujetas al mismo control. Dentro del mismo

esquema un nacional residenciado en el extranjero estará excluido del sistema de

control.

Objeto del Sistema Cambiario

Según la opinión de la autora Evia (2010), considera que los sistemas de

control de cambio, van dirigidos generalmente a aquellas operaciones a la vista de

su moneda y una moneda extranjera, por lo cual no impedirán que los sujetos del

sistema participen en los mercados futuros de su propia moneda, o de una moneda

extranjera.

Tipos de Control Cambiario

Según Mochon (1993), menciona que el sistema de tipos de cambio es un

conjunto de reglas que describen el papel del Banco Central de Venezuela en el


61

mercado de divisas. Así mismo señala que se identifican dos sistemas opuestos de

tipos de cambio: los sistemas de cambio totalmente flexibles y los tipos de cambio

fijos.

El mencionado autor, refiere que los sistemas de cambio totalmente flexibles

son aquellos que se determinan sin la intervención del Banco Central de Venezuela,

y los tipos de cambios fijos son los determinados estrictamente por el Banco Central

de Venezuela. El tipo de cambio es fijo cuando viene establecido por la autoridad

monetaria y no por la oferta y la demanda de divisas.

Los tipos de cambio pueden existir flexibilidad o rigidez, como un conjunto de

infinitas variables dentro de los tipos de cambio, a efectos analíticos, sin embargo

es necesario establecer agrupaciones discretas, que permitan encasillas cada país

con su respectivo arreglo cambiario dentro de grupos y sub-grupos. El Fondo

Monetario Internacional (FMI) clasifica los arreglos cambiarios entre grandes grupos

y sub-grupos como se detallan a continuación:

1. Regímenes Fijos: comprenden aquellos arreglos cambiarios en los


cuales el tipo de cambio esta ordinariamente Enganchado a otras
monedas y solo es modificado de forma discrecional y poco frecuente
en circunstancias extraordinarias

Estas suelen sub-dividirse en tres dependiendo en primer lugar de si el país

emite su propia moneda y en segundo lugar de si las referencia es una divisa

individual o a una cesta de divisas.


62

a) Uniones Monetarias: es cuando el país renuncia a la emisión de


moneda propia, con lo cual el tipo de cambio desaparece como variable.

b) Enganche a una moneda individual: es cuando el país de origen


engancha su moneda a la de un país importante, que usualmente es el
principal socio comercial, así mismo existen formas duras y blandas de
enganche, por ejemplo cuando el tipo de cambio se ancla a través de
una junta monetaria a la emisión de manera local, se le conoce como
dura; al contrario de blandas que es cuando a pesar de que se realizan
arreglos para que el cambio se mantenga fijo, se realizan revisiones y
ajustes por las autoridades según convenga.

c) Enganche a una cesta de Monedas: son arreglos fijados en la


relación a un conjunto de monedas de los países con la que se realiza
la mayor porción de intercambio comercial.

2. Regímenes de flexibilidad limitada: son arreglos cambiarios en los


que el tipo de cambio puede varias dentro de ciertos márgenes de
fluctuación, que han sido determinados previamente, pero donde las
reglas de juego tienden a rigidizar el tipo de cambio.

a) Flexibilidad respecto a una moneda individual: son regímenes


intermedios, en los que el tipo de cambio está enganchado a una
moneda individual, pero goza teóricamente de zonas de flexibilidad que
eventualmente son utilizadas.

b) Arreglos cooperativos: el tipo de cambio se fija bajo márgenes bien


estrechos de fluctuación y el cambio es determinado por las monedas
de los países miembros del acuerdo cooperativo.

3. Regímenes más flexibles: se excluyen aquéllos regímenes de


cambio donde la variabilidad y el grado de flexibilidad es muy diverso
razón por la cual existen subcategorías que van de mayos a menor
flexibilidad.

a) Ajuste según indicadores: este se produce principalmente cuando las


variaciones son más o menos automáticas, sobre la base de variaciones
de ciertos indicadores.

b) Flotación administrada: la autoridad cambiaria, en nuestro caso e


Banco Central, interviene activamente para dirigir el rumbo de cambio
63

y afectar su nivel, cotizando periódicamente el tipo de cambio y


defendiendo su paridad internacional.

c) Flotación independiente: esta principalmente determinada por Las


Fuerzas del Mercado, la cual es superior a la ejercida por la intervención
oficial. Esta produce más con la intención de moderar el ritmo de
variación del tipo de cambio que con la de quebrar tendencias del
mercado o influir sobre el nivel del mismo.

4. Sistema de bandas: el modelo de Krugman (1988), muestra como la


adopción sobre el tipo de cambio respecto a un régimen de libre
flotación, aun cuando la intervención del Banco Central no se produzca
en forma efectiva. De hecho, bajo expectativas racionales, la sola
creencia de que el Banco Central intervendrá cuando la cotización
alcance los límites de la banda, puede revertir la tendencia del tipo de
cambio. El modelo desarrollado por Krugman descansa sobre dos
supuestos básicos:

La banda es perfectamente creíble: los agentes económicos confían en


que las autoridades mantendrán el tipo de cambio al interior de la banda.

La banda se defiende mediante intervenciones marginales: esto es, las


autoridades cambiarias intervienen únicamente cuando el tipo de
cambio observado se aproxima a uno de los extremos.

El cumplimento de las propiedades del sistema de bandas dependerá,

básicamente, de la credibilidad de los agentes económicos en el compromiso

cambiario. En los modelos con credibilidad endógena, el surgimiento o no de

expectativas de realineación dependerá de la evaluación que hagan los agentes

económicos de factores tales como: la volatilidad de los choques externos y su

magnitud respecto a la disponibilidad de reservas internaciones, la posición del tipo

de cambio al interior de la banda y la experiencia previa en cuando a la política de

la intervención. (Reynoso, 1995)


64

Oferta y Demanda de Divisas

Todos los mercados en el mundo giran en torno a la oferta y la demanda. El

mercado de divisas no es la excepción a la regla. El principio económico básico de

la oferta indica cuánto de un valor específico está disponible en cualquier momento.

La oferta indica el cambio en el valor de la moneda o activo en la medida que la

cantidad de la oferta sube o baja. Un incremento en la oferta de una divisa o activo

disminuirá en su valor y precio. Lo contrario también se cumple: una oferta más baja

disponible de una moneda específica o un activo, resultará en un incremento en su

valor y precio. (Gómez, 2000)

Según Lelart (1996), la oferta de divisas se origina en las transacciones activas

o créditos de la Balanza de Pagos, tales como: exportación de bienes y servicios,

ingresos sobre inversiones del país en el extranjero, donaciones y remesas

recibidas por residentes o importación de capital no monetario. El componente más

estable de la oferta es el que se origina en la exportación de bienes y servicios.

El factor de la oferta es importante para cualquier mercado financiero, pero la

fuerza principal del movimiento detrás del precio y el valor de cualquier moneda es

dictada por el factor de la demanda. El precio y valor de cualquier activo cambiará

en relación al incremento o disminución en la demanda que exista para ese activo.

Un activo incrementará su precio y valor en la medida que la demanda por el mismo

disminuya. Menos demanda por un activo resultará en una disminución en su valor

y precio. (Gómez, 2000)


65

Según Leandro (2006), la demanda de divisas se origina en las transacciones

pasivas o débitos de la Balanza: importación de bienes y servicios, pagos por

rendimientos de la inversión extranjera en el país, donaciones y remesas enviadas

por residentes y exportación de capital no monetario; el componente más estable

de la demanda es el referido a la importación de bienes y servicios.

Mercado de Divisas

El mercado de divisas o mercado cambiario es el mercado en el cual se transan

las distintas monedas extranjeras. Está constituido por una gran cantidad de

agentes alrededor del mundo, que compran y venden monedas de distintas

naciones, permitiendo así la realización de cualquier transacción internacional.

Según Riehl (1987), afirma que "no es una localización geográfica", más bien, está

compuesto por un conjunto de agentes, demandantes y oferentes de divisas,

quienes se hallan en distintos sitios alrededor del mundo y que se comunican

haciendo uso de redes informáticas o de otros medios tecnológicos.

El mercado cambiario juega un papel importante para el adecuado

desenvolvimiento de los agentes económicos en sus transacciones internacionales,

y, en general, para toda la economía. En este sentido se puede decir que su principal

función es la de ser un mecanismo a través del cual se puede adquirir poder de

compra en una moneda extranjera, es decir, brinda la


66

posibilidad de efectuar pagos denominados en unidades monetarias de otras

naciones. Puede notarse la importancia de esta función del mercado cambiario

dentro de las relaciones económicas externas. (Spencer, 1976)

Según Hernández (2004), las principales funciones del Mercado de Divisas

se pueden resumir de la siguiente manera:

Se ocupa de la transferencia de fondos o poder de compra de un


país y su respectiva divisa con respecto a otro, brindando la
posibilidad de efectuar pagos denominados en unidades
monetarias de otras naciones. El precio de una moneda en
términos de otra.

Realiza una función de crédito en el sentido de que gran cantidad


de las transacciones internacionales se efectúan empleando las
facilidades de crédito que brinda el mercado cambiario.

Facilita la cobertura y la especulación

Tipos de Mercado de Divisas

Según Leandro (2006), los tipos de mercado se subdividen en dos tipos:

Mercado de Cambio al Contado: se refiere al tipo de mercado


donde el precio de una moneda es para entrega inmediata. El
término entrega inmediata es relativo; para una moneda al
contado es habitual comprar contra entrega a dos días

Mercado A Plazo: donde se negocian obligaciones a plazo,


fijándose normalmente el valor a 30, 60, 90 y 180 días. Se
compra y vende la moneda para entrega futura, aunque en las
monedas principales los bancos están dispuestos en comprar o
vender hasta a diez años.
67

Ventajas del Control Cambiario

Según López y Piñerua (2010), las ventajas principales del control cambiario

residen fundamentalmente en frenar la salida discriminatoria de divisas del país, se

da mejor administración de los usos de las divisas, porque estas se invierten según

las necesidades reales de compras de mercancías del país, propender al equilibrio

de la balanzas de pagos al limitar la fuga de capitales, y otros mecanismos de

mercado desleal.

Se destaca de lo establecido por el referido autor. que los aspectos más

importantes que trae consigo el control cambiario, es el hecho de que el mismo va

a evitar que las divisas del país sean utilizadas de forma discriminatoria. Al respeto

la Comisión de Administración de Divisas (2010), al referirse a las ventajas del

control cambiario comenta:

Contrarrestar la fuga de capitales: al controlar el cambio, los


receptores de divisas quedan obligados a entregarlas al
organismo controlador, el cual las distribuirá con criterio de
atender a las necesidades más esenciales de la economía y
negarla con fines de exportación de capitales.

Gastar mejor las divisas: se otorgaran las divisas por prioridades,


primero a los productores de la cesta básica y suministros y por
último a los bienes de lujo.

Equilibrar la balanza de pagos: se pretende equilibrar los ingresos


con los gastos en divisas, racionando estas y asignándolas para
cubrir importaciones seleccionadas en apoyo de una política de
empleo a niveles cada vez mayores.
68

Arma contra el dumping: el dumping encontrara menores


incentivos para operar en caso que la Oficina de Control de
Cambios niegue la salida de los fondos que provienen de las
ventas de mercancías importadas y vencidas a precios con fines
de competencia desleal y que a largo plazo persiguen propósitos
de monopolizar el mercado del país.

Desventajas del Control Cambiario

López y Piñerua (2010), comenta que un control cambiario siempre se va a

convertir en una limitante para la libertad de las transacciones comerciales y de otro

tipo que requieran realizar los habitantes de un país. Además, como el control

cambiario en si significa la pérdida de libertad cambiaria para los ciudadanos de un

país, este genera un mercado indeseable de la moneda nacional, denominado

mercado paralelo, que generalmente trae como consecuencia a largo plazo una

mayor disminución del poder adquisitivo de la misma. La mayor y principal

desventaja que trae consigo el control cambiario es el aumento y desarrollo de un

mercado paralelo para la obtención de divisas.

Centro Nacional de Comercio Exterior (CENCOEX)

Es un ente descentralizado, cuyo objeto es el desarrollo e instrumentación de

la política nacional de administración de divisas, la política nacional de

exportaciones, la política nacional de importaciones, la política nacional de

inversiones y la política nacional de inversiones en el exterior.

Son Competencias del Centro Nacional de Comercio Exterior (CENCOEX), las

siguientes:
69

Garantizar y asegurar la ejecución de las políticas nacional en materia


de administración de divisas, exportaciones, importaciones, inversiones
nacionales y extranjeras y articular dichas políticas entre sí, en función
del desarrollo nacional.

2. Ejecutar el plan general de divisas de la nación, y el plan nacional de


importaciones, para su aprobación por parte del consejo de ministros, y
velar por su correcta ejecución en el marco de los objetivos del plan de
la patria, en función de las instrucciones del presidente de la república.
A tales fines, los ministerios y demás órganos del poder nacional
colaboraran con el Centro Nacional de Comercio Exterior para la
materialización de dicho objetivo.

3. Orientar la estrategia de estímulos a las exportaciones.

4. Orientar la estrategia de incentivos a las inversiones extranjeras.

5. Hacer seguimiento y control a los programas de inversiones


venezolanas en el exterior, orientadas a la integración productiva.

6. Velar por el cumplimiento de las instrucciones y lineamientos


dictados por el presidente de la república, dirigidas a los órganos y entes
del sector público, vinculados con los ámbitos cambiarios, de
inversiones extranjeras, de exportaciones e importaciones.

7. Estipular planes y proponer medidas necesarias para la generación


de fuentes adicionales de divisas para la República.

8. Estipular planes y programas de desarrollo de capacidades para la


sustitución de importaciones.

9. Elaborar, mantener y actualizar el registro de las personas naturales


y jurídicas que tengan necesidad de acceso a divisas o que realicen
operaciones de comercio exterior para lo cual dictara las providencias
correspondientes.

10. Exigir, antes de la liquidación efectiva y mediante contrato,


garantías de fiel cumplimento a las personas jurídicas que accedan a
divisas que sean otorgadas en el marco del Plan General de Divisas así
como del Plan Nacional de Importaciones.

11. Ejecutar las políticas para optimizar las divisas.


70

12. Ejecutar procedimientos de organismos y mecanismos cambiarios.

13. Generar y proponer políticas para mejorar el desempeño de las


exportaciones.

14. Centralizar los tramites y permisos relaciones con exportaciones e


importaciones, orientado sus procesos administrativos hacia
simplificación y la automatización.

15. Establecer criterios para la Corporación Venezolana de Comercio


Exterior, S.A., califique a las empresas que forman parte del registro de
las personas naturales y jurídica que tengan necesidad de acceso a las
divisas o que realicen operaciones de comercio exterior, así como el
listado de proveedores suministrado por estas para la formulación del
programa general de divisas de la nación.

16. Establecer un sistema referencial de precios internacionales de


bienes, insumos y productos.

17. Orientar y velar por la creación de una plataforma integrada y


automatizada entre los distintos órganos y entes relacionados con los
ámbitos cambiarios, fiscal, y regulador

18. Cualquier otra que le sea asignada en el ordenamiento jurídico


venezolano, o que le sea asignada por el presidente de la República.

Corporación Venezolana de Comercio Exterior

Es una empresa del Estado creada bajo la forma de sociedad anónima,

denominada Corporación Venezolana de Comercio Exterior, S.A., la cual estará

adscrita al despacho ministerial del vicepresidente del consejo de ministros

revolucionarios para el área económica, cuyo objeto será:

1. Organizar y garantizar las importaciones para cubrir las necesidades


del país.
71

2. Procurar y garantizar las mejores condiciones en cuanto a calidad y


precios de productos y bienes para el país.

3. Simplificar y lograr la máxima eficiencia en los procesos de


importación y exportación del país.

4. Centralizar y facilitar las exportaciones no petroleras.

Para el cumplimiento de su objeto, la corporación podrá, bien sea actuando a

nombre y por cuenta propia o de terceros, o en coordinación con otras empresas

del estado, realizar las actividades de procura nacional e internacional,

encadenamiento logístico, agenciamiento de aduanas, importación y suministro de

bienes e insumos requeridos para el desarrollo de las actividades productivas

nacionales públicas y privadas, exportaciones, el desarrollo de servicio de

ingeniería, la contratación t prestación de servicios, y la ejecución de proyectos,.

Así mismo podrá realizar la coordinación de las actividades realizadas por los

órganos descentralizados de la administración pública nacional relacionadas con

procura, prestación de servicios, importación, suministro, distribución y

comercialización de todo tipo de bienes y servicios de comercio, en especial los

bienes insumos básicos para la existencia y libre desarrollo y desenvolvimiento de

la población, así como dedicarse a la realización directa de tales actividades y, en

fin, desarrollar y ejecutar todas los actos que sean necesarios para el logro y

cumplimiento de su objeto social.

Sistema Complementario de Administración de Divisas (SICAD)


72

Badell y Grau (2008), explican que es un mecanismo “complementario” al

sistema de adquisición de divisas regulado por el Banco Central de Venezuela

(BCV) en coordinación con el Ministerio del Poder Popular de Economía, Finanzas

y Banca Pública, y su objetivo es dinamizar el flujo de divisas hacia los sectores

productivos del país, especialmente hacia aquellos con altos encadenamientos de

empleo y producción.

En el mismo orden de ideas, los mismos autores explican que a través de este

mecanismo las personas naturales y jurídicas residenciadas o domiciliadas en el

territorio nacional, podrán hacer posturas para la adquisición de divisas o de títulos

valores denominados en moneda extranjera, en los supuestos y bajo las condiciones

que se establezcan en la respectiva convocatoria

Según Lobo (2014), el otorgamiento de divisas se realizará a través de

subastas. Dichas subastas las convocará el CENCOEX tres días antes de su

realización. Las subastas se efectuaran semanalmente con una asignación

promedio de 220 millones de $, donde pueden participar personas naturales y

jurídicas residenciadas en Venezuela.

Así mismo, indica que los sectores a atender son: Tarjetas de crédito y efectivo

para viajeros, compras electrónicas, líneas aéreas, remesas familiares, reaseguros

y aquellas importaciones que el Gobierno considere pertinentes. En total serán $

11.400 millones, de los cuales $ 5.000 millones serán para viajes, tarjetas, efectivo,

reaseguradoras, remesas y líneas aéreas y $ 6.400 millones para las importaciones

que considere pertinente el gobierno nacional.


73

Las personas que desean participar en la subasta deben estar registradas en

el Registro de Usuarios del Sistema Complementario de Administración de Divisas.

No es un sistema de bandas, sino un sistema cambiario que tendrá bandas. Las

posturas de oferentes o demandantes se tramitan a través de las instituciones

autorizadas por el BCV, el sistema es administrado y dirigido por el CENCOEX. El

Centro Nacional de Comercio Exterior (CENCOEX) al final de cada jornada adjudica

e informa al Banco Central de Venezuela quienes son los beneficiarios, a fin que

proceda, este último a la liquidación de divisas por medio de las instituciones

autorizadas.

Cuadro 1
Asignación de divisas según destino (2014)

8 DIAS EN
DESTINO 1 A 7 DIAS
ADELANTE
África, Asia, Europa y Oceanía 2.000 $ 3.000 $
8 DIAS EN
DESTINO 1 A 3 DIAS 4 A 7 DIAS
ADELANTE
Belice, Canadá. Chile, El Salvador, Estados
Unidos de América (Excepto el Estados de la
Florida), Guatemala, Guyana, Honduras, México,
Suribiname
Países ALBA: Antigua y Barbados, Bolivia, Cuba, 1.000$ 2.000$ 2.500 $
Dominicana, Ecuador, Nicaragua, San Vicente y
las Granadinas
Paises MERCOSUR: Argentina, Brasil, Paraguay,
Uruguay
Aruba, Bonaire, Colombia, Costarica, Curazao,
Panamá, Per´, Estado de la Florida(Estados 300 $ 500 $ 700 $
Unidos de Norte Amèrica)

Otras Islas del caribe 500 $ 700 $ 1.000 $

Fuente: Banco Central de Venezuela (2014)

Sistema Cambiario Alternativo de Divisas (SICAD II)


74

Según Mercantil Banco Universal (2014) el Sistema Cambiario Alternativo de

Divisas II (SICAD II), está dirigido a realizar operaciones de corretaje en el mercado

de divisas, tanto en efectivo como en títulos valores denominados en moneda

extranjera, emitidos por la República, sus entes descentralizados o por cualquier

otro ente, público o privado, nacional o extranjero, aprobado por los administradores

del sistema: Banco Central de Venezuela (BCV) y Ministerio para el Poder Popular

de Economía, Finanzas y Banca Pública (MPPEFBP).

Asi mismo, explica que es un Sistema administrado por el Banco Central de

Venezuela (BCV) en coordinación con el Ministerio del Poder Popular de Economía,

Finanzas y Banca Pública, en el que se transarán operaciones de compra y venta,

en moneda nacional, de divisas en efectivo así como de títulos valores denominados

en moneda extranjera, emitidos por la República, sus entes descentralizados o por

cualquier otro ente público o privado.

Es un sistema transparente en el cual los demandantes y oferentes realizarán

sus posturas a través de los operadores cambiarios y el precio lo determinará ese

mercado. Las operaciones se realizaran todos los días hábiles bancarios. No existe

un monto fijo para transar, ni se establecen sectores para su atención. Pueden

participar las personas naturales y jurídicas residenciadas en Venezuela. Las

posturas de oferentes o demandantes se tramitan a través de las instituciones

autorizadas por el Banco Central de Venezuela (BCV).


75

La oferta de divisas por parte de entes distintos al Banco Central de Venezuela

(BCV), será coordinada entre el Ejecutivo y el Instituto emisor y pueden participar

oferentes no residenciado en el país. El Banco Central de Venezuela (BCV) publica,

en su página web el tipo de cambio de referencia, correspondiente al tipo de cambio

promedio ponderado de las operaciones transadas durante cada día. A esta tasa se

transaran las operaciones de compra y venta de oro por parte del BCV.

El BCV podrá participar o intervenir en el SICAD II, a efecto de evitar o

contrarrestar el efecto de fluctuaciones erráticas en orden a las condiciones

macroeconómicas, quedando facultado para dictar todos los actos y medidas que

considere convenientes. Según el Mercantil Banco Universal (2014), considera que

los objetivos del Sistema Cambiario Alternativo de Divisas (SICAD II):

1. Proveer de divisas a las personas naturales o jurídicas que no


tengan acceso a través de CENCOEX y SICAD I o si requieren
un monto mayor a lo establecidos pueden complementar con
este sistema.

2. Disminuir la alta brecha existente entre el tipo de cambio oficial y


el tipo de cambio llamado “paralelo o especulativo”.

3. Corregirá la alta distorsión generada por el llamado mercado


paralelo o especulativo de divisas, y la incidencia de éste en la
formación de precios.

Ventajas del Sistema Cambiario Alternativo de Divisas (SICAD II)


76

Según el Mercantil Banco Universal (2014), considera que las ventajas del

Sistema Cambiario Alternativo de Divisas (SICAD II) son las siguientes:

1. Estabilizará el mercado cambiario.

2. Eliminará restricciones al acceso de divisas derrotando al


mercado paralelo.

3. Mejorará el abastecimiento al dinamizar las importaciones.

4. En el mediano plazo tendrá un impacto favorable en la


estabilidad de precios, debido a la intervención en la oferta por
parte del Estado cuando se observen distorsiones.

Cuadro 2
Sistema Cambiario Alternativo de Divisas II (SICAD II)

TIPO TASA DE CAMBIO SECTORES ASIGNACION

CENCOEX 6.30 BS/$ ESTRATEGICOS DIARIA

SUBASTA (10-11.5
SICAD CONVOCADOS SEMANAL
BS/$

LIBRE (49-51
SICAD II LIBRE DIARIA
BS/$)

Fuente: Banco Central de Venezuela (2014)

Bases legales
77

Constitución de la República Bolivariana de Venezuela

Según la cual fue Publicada en Gaceta Oficial Extraordinaria N° 5.453 de la

República Bolivariana de Venezuela de fecha 24 de marzo de 2000. La referencia

obligatoria y punto de partida para entender el andamiaje teórico-conceptual del

tema a tratar es el Artículo 112 el cual establece:

“Artículo 112. Todas las personas pueden dedicarse libremente a la


actividad económica de su preferencia, sin más limitaciones que las
previstas en esta Constitución y las que establezcan las leyes, por
razones de desarrollo humano, seguridad, sanidad, protección del
ambiente u otras de interés social. El Estado promoverá la iniciativa
privada, garantizando la creación y justa distribución de la riqueza, así
como la producción de bienes y servicios que satisfagan las
necesidades de la población, la libertad de trabajo, empresa, comercio,
industria, sin perjuicio de su facultad para dictar medidas para planificar,
racionalizar y regular la economía e impulsar el desarrollo integral del
país”.

El anterior artículo establece el derecho económico como una actividad que el

estado promoverá con el fin de impulsar las riquezas dentro de la población y a su

vez establece su libre ejercicio con solo las limitaciones establecidas en el

ordenamiento jurídico venezolano y demás leyes.

Régimen Socioeconómico y de la Función del Estado en la Economía

Artículo 299. El régimen socioeconómico de la República Bolivariana


de Venezuela se fundamenta en los principios de justicia social,
democracia, eficiencia, libre competencia, protección del ambiente,
productividad y solidaridad, a los fines de asegurar el desarrollo humano
integral y una existencia digna y provechosa para la colectividad. El
Estado, conjuntamente con la iniciativa privada, promoverá el desarrollo
armónico de la economía nacional con el fin
78

de generar fuentes de trabajo, alto valor agregado nacional, elevar el


nivel de vida de la población y fortalecer la soberanía económica del
país, garantizando la seguridad jurídica, solidez, dinamismo,
sustentabilidad, permanencia y equidad del crecimiento de la economía,
para lograr una justa distribución de la riqueza mediante una
planificación estratégica democrática, participativa y de consulta abierta.

Artículo 300. La ley nacional establecerá las condiciones para la


creación de entidades funcionalmente descentralizadas para la
realización de actividades sociales o empresariales, con el objeto de
asegurar la razonable productividad económica y social de los recursos
públicos que en ellas se inviertan.

Ahora bien, en cuanto las políticas socioeconómicas el estado impone

condiciones y creación de entes y de leyes reguladoras con el objeto de regular

productividad económica y social de recursos públicos que en ellas se inviertan.

Todo esto al hacer referencia a los diferentes entes y organismos del Estado

especializados en materia cambiaria.

Artículo 301. El Estado se reserva el uso de la política comercial para


defender las actividades económicas de las empresas nacionales
públicas y privadas. No se podrá otorgar a personas, empresas u
organismos extranjeros regímenes más beneficiosos que los
establecidos para los nacionales. La inversión extranjera está sujeta a
las mismas condiciones que la inversión nacional.

Artículo 302. El Estado se reserva, mediante la ley orgánica respectiva,


y por razones de conveniencia nacional, la actividad petrolera y otras
industrias, explotaciones, servicios y bienes de interés público y de
carácter estratégico. El Estado promoverá la manufactura nacional de
materias primas provenientes de la explotación de los recursos
naturales no renovables, con el fin de asimilar, crear e innovar
tecnologías, generar empleo y crecimiento económico, y crear riqueza y
bienestar para el pueblo.

Artículo 303. Por razones de soberanía económica, política y de


estrategia nacional, el Estado conservará la totalidad de las acciones
79

de Petróleos de Venezuela, S.A., o del ente creado para el manejo de


la industria petrolera, exceptuando las de las filiales, asociaciones
estratégicas, empresas y cualquier otra que se haya constituido o se
constituya como consecuencia del desarrollo de negocios de Petróleos
de Venezuela, S.A.

Artículo 304. Todas las aguas son bienes de dominio público de la


Nación, insustituibles para la vida y el desarrollo. La ley establecerá las
disposiciones necesarias a fin de garantizar su protección,
aprovechamiento y recuperación, respetando las fases del ciclo
hidrológico y los criterios de ordenación del territorio.

Artículo 305. El Estado promoverá la agricultura sustentable como base


estratégica del desarrollo rural integral a fin de garantizar la seguridad
alimentaria de la población; entendida como la disponibilidad suficiente
y estable de alimentos en el ámbito nacional y el acceso oportuno y
permanente a éstos por parte del público consumidor. La seguridad
alimentaria se alcanzará desarrollando y privilegiando la producción
agropecuaria interna, entendiéndose como tal la proveniente de las
actividades agrícola, pecuaria, pesquera y acuícola. La producción de
alimentos es de interés nacional y fundamental para el desarrollo
económico y social de la Nación. A tales fines, el Estado dictará las
medidas de orden financiero, comercial, transferencia tecnológica,
tenencia de la tierra, infraestructura, capacitación de mano de obra y
otras que fueren necesarias para alcanzar niveles estratégicos de
autoabastecimiento. Además, promoverá las acciones en el marco de la
economía nacional e internacional para compensar las desventajas
propias de la actividad agrícola. El Estado protegerá los asentamientos
y comunidades de pescadores o pescadoras artesanales, así como sus
caladeros de pesca en aguas continentales y los próximos a la línea de
costa definidos en la ley.

Artículo 306. El Estado promoverá las condiciones para el desarrollo


rural integral, con el propósito de generar empleo y garantizar a la
población campesina un nivel adecuado de bienestar, así como su
incorporación al desarrollo nacional. Igualmente fomentará la actividad
agrícola y el uso óptimo de la tierra mediante la dotación de las obras
de infraestructura, insumos, créditos, servicios de capacitación y
asistencia técnica.

Artículo 307. El régimen latifundista es contrario al interés social. La ley


dispondrá lo conducente en materia tributaria para gravar las tierras
80

ociosas y establecerá las medidas necesarias para su transformación


en unidades económicas productivas, rescatando igualmente las tierras
de vocación agrícola. Los campesinos o campesinas y demás
productores agropecuarios y productoras agropecuarias tienen derecho
a la propiedad de la tierra, en los casos y formas especificados en la ley
respectiva. El Estado protegerá y promoverá las formas asociativas y
particulares de propiedad para garantizar la producción agrícola. El
Estado velará por la ordenación sustentable de las tierras de vocación
agrícola para asegurar su potencial agroalimentario. Excepcionalmente
se crearán contribuciones parafiscales con el fin de facilitar fondos para
financiamiento, investigación, asistencia técnica, transferencia
tecnológica y otras actividades que promuevan la productividad y la
competitividad del sector agrícola. La ley regulará lo conducente a esta
materia.

Artículo 308. El Estado protegerá y promoverá la pequeña y mediana


industria, las cooperativas, las cajas de ahorro, así como también la
empresa familiar, la microempresa y cualquier otra forma de asociación
comunitaria para el trabajo, el ahorro y el consumo, bajo régimen de
propiedad colectiva, con el fin de fortalecer el desarrollo económico del
país, sustentándolo en la iniciativa popular. Se asegurará la
capacitación, la asistencia técnica y el financiamiento oportuno.

Artículo 309. La artesanía e industrias populares típicas de la Nación


gozarán de protección especial del Estado, con el fin de preservar su
autenticidad, y obtendrán facilidades crediticias para promover su
producción y comercialización.

Artículo 310. El turismo es una actividad económica de interés nacional,


prioritario para el país en su estrategia de diversificación y desarrollo
sustentable. Dentro de las fundamentaciones del régimen
socioeconómico previsto en esta Constitución, el Estado dictará las
medidas que garanticen su desarrollo. El Estado velará por la creación
y fortalecimiento del sector turístico nacional.

Sistema monetario nacional

Artículo 318. Las competencias monetarias del Poder Nacional serán


ejercidas de manera exclusiva y obligatoria por el Banco Central de
Venezuela. El objetivo fundamental del Banco Central de Venezuela es
lograr la estabilidad de precios y preservar el valor interno y externo
81

de la unidad monetaria. La unidad monetaria de la República Bolivariana


de Venezuela es el bolívar. En caso de que se instituya una moneda
común en el marco de la integración latinoamericana y caribeña, podrá
adoptarse la moneda que sea objeto de un tratado que suscriba la
República. El Banco Central de Venezuela es persona jurídica de
derecho público con autonomía para la formulación y el ejercicio de las
políticas de su competencia. El Banco Central de Venezuela ejercerá
sus funciones en coordinación con la política económica general, para
alcanzar los objetivos superiores del Estado y la Nación. Para el
adecuado cumplimiento de su objetivo, el Banco Central de Venezuela
tendrá entre sus funciones las de formular y ejecutar la política
monetaria, participar en el diseño y ejecutar la política cambiaria, regular
la moneda, el crédito y las tasas de interés, administrar las reservas
internacionales, y todas aquellas que establezca la ley.

Artículo 319. El Banco Central de Venezuela se regirá por el principio


de responsabilidad pública, a cuyo efecto rendirá cuenta de las
actuaciones, metas y resultados de sus políticas ante la Asamblea
Nacional, de acuerdo con la ley. También rendirá informes periódicos
sobre el comportamiento de las variables macroeconómicas del país y
sobre los demás asuntos que se le soliciten e incluirá los análisis que
permitan su evaluación. El incumplimiento sin causa justificada del
objetivo y de las metas, dará lugar a la remoción del directorio y a
sanciones administrativas, de acuerdo con la ley. El Banco Central de
Venezuela estará sujeto al control posterior de la Contraloría General de
la República y a la inspección y vigilancia del organismo público de
supervisión bancaria, el cual remitirá a la Asamblea Nacional informes
de las inspecciones que realice. El presupuesto de gastos operativos del
Banco Central de Venezuela requerirá la discusión y aprobación de la
Asamblea Nacional y sus cuentas y balances serán objeto de auditoría
externa en los términos que fije la ley.

Coordinación macroeconómica

Artículo 320. El Estado debe promover y defender la estabilidad


económica, evitar la vulnerabilidad de la economía y velar por la
estabilidad monetaria y de precios, para asegurar el bienestar social. El
ministerio responsable de las finanzas y el Banco Central de Venezuela
contribuirán a la armonización de la política fiscal con la política
monetaria, facilitando el logro de los objetivos macroeconómicos. En el
ejercicio de sus funciones, el Banco Central de Venezuela no estará
subordinado a directivas del Poder Ejecutivo y
82

no podrá convalidar o financiar políticas fiscales deficitarias. La


actuación coordinada del Poder Ejecutivo y del Banco Central de
Venezuela se dará mediante un acuerdo anual de políticas, en el cual
se establecerán los objetivos finales de crecimiento y sus repercusiones
sociales, balance externo e inflación, concernientes a las políticas fiscal,
cambiaria y monetaria; así como los niveles de las variables intermedias
e instrumentales requeridos para alcanzar dichos objetivos finales.
Dicho acuerdo será firmado por el Presidente o Presidenta del Banco
Central de Venezuela y el o la titular del ministerio responsable de las
finanzas, y se divulgará en el momento de la aprobación del presupuesto
por la Asamblea Nacional. Es responsabilidad de las instituciones
firmantes del acuerdo que las acciones de política sean consistentes con
sus objetivos. En dicho acuerdo se especificarán los resultados
esperados, las políticas y las acciones dirigidas a lograrlos. La ley
establecerá las características del acuerdo anual de política económica
y los mecanismos de rendición de cuentas.

Artículo 321. Se establecerá por ley un fondo de estabilización


macroeconómica destinado a garantizar la estabilidad de los gastos del
Estado en los niveles municipal, regional y nacional, ante las
fluctuaciones de los ingresos ordinarios. Las reglas de funcionamiento
del fondo tendrán como principios básicos la eficiencia, la equidad y la
no discriminación entre las entidades públicas que aporten recursos al
mismo.

Declaración Universal de Derechos Humanos

La cual fue Adoptada y proclamada por la Asamblea General en su resolución

217 A (III), de 10 de diciembre de 1948, la cual señala en su artículo 22 el derecho

a la seguridad social y a su vez el derecho a la satisfacción de los derechos

económicos inherentes a su personalidad.

Ley del Banco Central de Venezuela

La cual fue publicada en Gaceta Oficial Nº 39.439 (2010), según la cual se

establece el Banco Central de Venezuela como un ente autónomo con potestades

y facultades para el ejercicio de políticas económicas en nuestro territorio. Se


83

señala de igual forma, lo dispuesto en su Artículo 7, según el cual se establecen las

funciones que deben ser llevadas a cabo por el Banco Central de Venezuela para

el correcto y adecuado cumplimiento de su objetivo.

1. Formular y ejecutar la política monetaria.

2. Participar en el diseño y ejecutar la política cambiaria.

3. Regular el crédito y las tasas de interés del sistema financiero.

4. Regular la moneda y promover la adecuada liquidez del sistema


financiero.

5. Centralizar y administrar las reservas monetarias


internacionales de la República.

6. Estimar el nivel adecuado de las reservas internacionales de la


república.

7. Participar en el mercado de divisas y ejercer la vigilancia y


regulación del mismo, en los términos en que convenga con el
Ejecutivo Nacional.

8. Velar por el correcto funcionamiento del sistema de pagos del


país y establecer sus normas de operación.

9. Ejercer, con carácter exclusivo, la facultad de emitir especies


monetarias.

10. Asesorar a los poderes públicos nacionales en materia de su


competencia.

11. Ejercer los derechos y asumir las obligaciones de la República


en el Fondo Monetario Internacional, según lo previsto en los
acuerdos correspondientes y en la ley.

12. Participar, regular y efectuar operaciones en el mercado del oro.


84

13. Acopiar, producir y publicar las principales estadísticas


económicas, monetarias, financieras, cambiarias, de precios y
balanza de pagos.

14. Promover acciones que fomente la solidaridad, la participación


ciudadana y la corresponsabilidad social, a los fines de contribuir
al desarrollo de la población y a su formación socioeconómica.

15. Efectuar las demás operaciones y servicios propios de la banca


central, de acuerdo con la ley.

En cuanto al artículo 97 el mismo corresponde a la Superintendencia de

Bancos y Otras Instituciones Financieras la inspección y vigilancia de las actividades

de su competencia que realice el Banco Central de Venezuela; por lo tanto, para el

mejor cumplimiento de sus funciones, el Superintendente de Bancos podrá asistir a

las reuniones del Directorio, donde tendrá derecho a voz, pero no a voto. Son de

aplicación a la Superintendencia de Bancos y Otras Instituciones Financieras las

garantías en el ejercicio de sus funciones determinadas en los artículos 95 y 96 de

esta Ley. Ahora bien, los siguientes artículos disponen todo lo referente a la unidad

monetaria, se desprende a su vez la responsabilidad de emitir los billetes al Banco

Central de Venezuela (BCV);

Artículo 106. La unidad monetaria de la República Bolivariana de


Venezuela es el bolívar. En caso de que se instituya una moneda
común, en el marco de la integración latinoamericana y caribeña, podrá
adoptarse la moneda que sea objeto de un tratado que suscriba la
República.

Artículo 107. Corresponde al Banco Central de Venezuela el derecho


exclusivo de emitir billetes y de acuñar monedas de curso legal en
85

todo el territorio de la República. Ninguna institución, pública o privada,


cualquiera que sea su naturaleza, podrá emitir especies monetarias.
Queda a salvo la regulación relacionada con la emisión de especies para
el intercambio de bienes y servicios entre prosumidores, en el ámbito
comunal.

Artículo 113. El Banco Central de Venezuela sólo podrá poner en


circulación billetes y monedas metálicas a través de la compra de oro,
divisas y la realización de las demás operaciones autorizadas por la
presente Ley.

Artículo 114. Las monedas y billetes que regresen al Banco por la venta
de oro, de divisas o de otros activos o en pago de créditos, quedarán
retirados de la circulación y no podrán volver a ella sino en virtud de
nuevas operaciones especificadas en el artículo anterior

Artículo 115. El Banco Central de Venezuela deberá organizar en todo


el territorio nacional los servicios necesarios para asegurar la provisión
de billetes y monedas, y para facilitar al público el canje de las especies
monetarias de curso legal por cualesquiera otras que representen igual
valor. Los bancos y demás instituciones financieras autorizados para
recibir depósitos en moneda nacional estarán obligados a la prestación,
en sus distintas oficinas, sucursales o agencias, del servicio de canje de
especies monetarias, de acuerdo con las normas que al efecto dicte el
Banco Central de Venezuela. Con el fin de prevenir la escasez de
monedas fraccionarias y garantizar el adecuado servicio, el Banco
Central de Venezuela podrá requerir que los bancos e instituciones
financieras mantengan a disposición del público, en sus distintas
oficinas, sucursales o agencias, existencias mínimas de monedas
metálicas en las cantidades que el Banco Central de Venezuela
determine para cada clase de moneda, entendiéndose que dichos
bancos o instituciones deberán restablecer inmediatamente las
existencias mínimas requeridas para satisfacer la demanda del público,
que deberá, en todo caso, ser atendida.

Artículo 116. Las monedas y billetes emitidos por el Banco Central de


Venezuela tendrán poder liberatorio sin limitación alguna en el pago de
cualquier obligación pública o privada, sin perjuicio de disposiciones
especiales, de las leyes que prescriban pago de impuestos,
contribuciones u obligaciones en determinada forma y del derecho de
estipular modos especiales de pago.

Artículo 118. La importación, exportación o comercio de monedas


venezolanas, o extranjeras de curso legal en sus respectivos países,
están sujetas a las regulaciones que establezca el Banco Central de
Venezuela.
86

Artículo 121. Las monedas y los billetes de curso legal serán libremente
convertibles al portador y a la vista, y su pago será efectuado por el
Banco Central de Venezuela mediante cheques, giros o transferencias
sobre fondos depositados en bancos de primera clase del exterior y
denominados en moneda extranjera, de los cuales se puede disponer
libremente.

Artículo 122. El Banco Central de Venezuela regulará, en los términos


que convenga con el Ejecutivo Nacional, la negociación y el comercio
de divisas en el país; las transferencias o traslados de fondos, tanto en
moneda nacional como en divisas, del país hacia el exterior o desde el
exterior hacia el país, así como los convenios internacionales de pago.
En la regulación que dicte al efecto, el Banco Central de Venezuela
podrá establecer requisitos, condiciones y procedimientos en relación
con las materias a que se refiere el presente artículo. El Banco Central
de Venezuela deberá estar representado en las comisiones especiales
que el Ejecutivo Nacional creare para conocer y decidir aquellos asuntos
que determinen los convenios cambiarios, a través de uno de los
miembros del directorio del banco central de Venezuela o de un
funcionario o funcionaria de alto nivel del instituto designado por dicho
cuerpo. Los asuntos que se consideren en dichas comisiones atinentes
a aspectos de naturaleza estratégica en el ámbito operativo cambiario,
serán sometidos a la consideración del directorio y al ministro o ministra
con competencia en materia de finanzas.

Artículo 123. En los convenios cambiarios que suscriban el Banco


Central de Venezuela y el Ejecutivo Nacional, se establecerán los
márgenes de utilidad que podrán obtener, tanto el Banco Central de
Venezuela como los bancos e instituciones financieras que participen
en la compraventa de divisas.

Artículo 124. Los convenios cambiarios que celebren el Ejecutivo


Nacional y el Banco Central de Venezuela regularán todo lo
correspondiente al sistema cambiario del país. Éstos podrán establecer
limitaciones o restricciones a la libre convertibilidad de la moneda
nacional cuando se considere necesario para su estabilidad, así como
para la continuidad de los pagos internacionales del país o para
contrarrestar movimientos inconvenientes de capital.

Artículo 125. Las divisas que se obtengan por concepto de las


exportaciones de hidrocarburos, gaseosos y otras, deben ser vendidas
al Banco Central de Venezuela, al tipo de cambio vigente para la fecha
87

de cada operación, excepto las divisas provenientes de la actividad


realizada por petróleos de Venezuela S.A., o al ente creado para el
manejo de la industria petrolera, las cuales serán vendidas al banco
central de Venezuela, al tipo de cambio vigente para la fecha de cada
operación, por las cantidades necesarias a los fines de atender los
gastos operativos y de funcionamiento en el país de dicha empresa; y
las contribuciones fiscales a las que está obligada de conformidad con
las leyes, por el monto estimado en la ley de presupuesto para el
ejercicio fiscal de la república. Petróleos de Venezuela S.A., o el ente
creado para el manejo de la industria petrolera, podrá mantener fondos
en divisas, con opinión favorable del banco central de Venezuela, a los
efectos de sus pagos operativos en el exterior y de inversión, y a lo que
prevea la ley, lo que aparecerá reflejado en los balances de la empresa.
Asimismo, informara trimestralmente o a requerimiento del banco central
de Venezuela sobre el uso y destino de los referidos fondos. El remate
de divisas obtenidas de la fuente indicada en el presente artículo, será
transferido mensualmente al fondo que el ejecutivo nacional creara a los
fines del financiamiento de proyectos de inversión en la economía real y
en la educación y la salud, el mejoramiento del perfil y saldo de la deuda
pública; así como, la atención de situaciones especiales y estratégicas.
Las transferencias que, con arreglo a lo dispuesto en este artículo,
efectúa el banco central de Venezuela, se harán dentro de los quince
días siguientes al cierre de cada ejercicio semestral, tomando en
consideración la estimación del nivel adecuado de reservas
internacionales prevista en el artículo 87 de la presente ley con respecto
al observado a dicho cierre. La aplicación de los recursos transferidos al
fondo a que se contrae el presente artículo será informada al banco
central de Venezuela en los términos y con la periodicidad que su
directorio determine al efecto.

Artículo 128. Los pagos estipulados en monedas extranjeras se


cancelan, salvo convención especial, con la entrega de lo equivalente
en moneda de curso legal, al tipo de cambio corriente en el lugar de la
fecha de pago.

Artículo 129. En la contabilidad de las oficinas públicas o privadas y en


los libros cuyo empleo es obligatorio, de acuerdo con el Código de
Comercio, los valores se expresarán en bolívares. No obstante, pueden
asentarse operaciones de intercambio internacional contratadas en
monedas extranjeras, cuya mención puede hacerse, aunque llevando a
la contabilidad el respectivo contravalor en bolívares. Igualmente,
pueden llevarse libros auxiliares para la misma clase de operación, con
indicaciones y asientos en monedas
88

extranjeras.

Artículo 130. Todos los memoriales, escritos, asientos o documentos


que se presenten a los tribunales y otras oficinas públicas, relativos a
operaciones de intercambio internacional en que se expresen valores
en moneda extranjera, deberán contener al mismo tiempo su
equivalencia en bolívares.

Artículo 131. Las citas o referencias de documentos otorgados o que


hayan de producir efecto fuera de la República, pueden contener
expresión de cantidades pecuniarias en monedas extranjeras, sin
necesidad de indicación de su equivalencia en bolívares”.

Para concluir se finaliza que el Banco Central de Venezuela tiene la facultad

de la venta de divisas y regulación en cuanto a los diversos convenios o pactos

realizado por el ejecutivo nacional y también regula lo referente a los pagos

proveniente de la industria petrolera.

Decreto con Rango, Valor y Fuerza de Ley del Régimen Cambiario y sus
Ilícitos

El Decreto con Rango, Valor y Fuerza de Ley del Régimen Cambiario y sus

Ilícitos, publicada en Gaceta Oficial N° 6.126 de fecha 19 de Febrero de 2014

mediante Decreto presidencial N° 798 con el objetivo regular los términos y

condiciones en que los Organismos con competencia en el régimen de

administración de divisas, ejercen las atribuciones que le han sido conferidas por el

ordenamiento jurídico, conforme a los Convenios Cambiarios dictados al efecto, y

los lineamientos para la ejecución de dicha política; así como los parámetros

fundamentales para la participación de los particulares y entes públicos en la


89

adquisición de divisas y los supuestos de hecho que constituyen ilícitos en tal

materia y sus respectivas sanciones.

Artículo 2. A los efectos de este Decreto Ley, se entenderá por:

Mercado cambiario: Refiere al conjunto de espacios o mecanismos


dispuestos por las autoridades competentes, donde concurren de forma
ordenada oferentes y compradores de divisas al tipo de cambio aplicable
en función de la regulación del mismo.

Tipo de cambio: Es el precio de la moneda doméstica en términos de


una divisa.

Divisa: Todas las monedas diferentes al bolívar, entendido éste como


la moneda de curso legal en la República Bolivariana de Venezuela,
incluidos los depósitos en bancos e instituciones financieras nacionales
e internacionales, las transferencias, cheques bancarios y letras, títulos
valores o de crédito, así como cualquier otro activo u obligación que esté
denominado o pueda ser liquidado o realizado en moneda extranjera en
los términos que establezca el Banco Central de Venezuela y conforme
al ordenamiento jurídico venezolano.

Operador Cambiario: Persona jurídica que realiza operaciones de


corretaje, cambio o intermediación de divisas, autorizadas por la
normativa correspondiente y, específicamente por la dictada por el
Banco Central de Venezuela, que haya cumplido con los requisitos
establecidos por la autoridad competente.

Operación Cambiaria: Compra y venta con el bolívar de cualquier


divisa.

Fecha de operación: Es la fecha en la que se pactan operaciones de


compra-venta de moneda extranjera en el mercado de divisas.

Fecha valor: Es la fecha efectiva en la que se lleva a cabo la liquidación


de las divisas producto de la operación cambiaria realizada.

Convenio Cambiario: Es el acuerdo entre el Ejecutivo Nacional y el


90

Banco Central de Venezuela para regular todos los aspectos inherentes


al diseño de la política cambiaria, a fin de lograr la estabilidad de precios
y preservar el valor interno y externo de la moneda, fijándose las
condiciones de las operaciones cambiarias.

Autoridad Administrativa Sancionatoria en Materia Cambiaria:


Ministerio del Poder Popular con competencia en materia de Finanzas.

Artículo 3. El presente Decreto Ley se aplica a las personas naturales


y jurídicas, públicas o privadas que, bien actuando en nombre propio, o
como solicitantes, administradores, intermediarios, verificadores, o
beneficiarios participen en operaciones cambiarias.

Artículo 4. El Ejecutivo Nacional, por órgano de la Vicepresidencia del


Área Económica del Consejo de Ministros Revolucionarios, establecerá
al Centro Nacional de Comercio Exterior, las prioridades a las cuales
debe atender la asignación de divisas en los mecanismos
correspondientes, basados en los principios socio-económicos previstos
en la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, a los fines
de asegurar el desarrollo humano integral y una existencia digna para la
colectividad.

Artículo 5. Los beneficiarios de divisas conforme a lo establecido en el


artículo 6 del presente Decreto Ley, deberán orientar la inversión de las
mismas para atender al desenvolvimiento armónico de la economía
nacional, con el fin de generar fuentes de trabajo, alto valor agregado
nacional, elevación del nivel de vida de la población y fortalecimiento de
la soberanía económica del país.

Artículo 6. Las divisas destinadas a cubrir los gastos de los poderes


públicos y a la satisfacción de las necesidades esenciales de la
sociedad, tales como lo son los bienes y servicios declarados como de
primera necesidad, constituidos por las medicinas, los alimentos, la
vivienda y la educación, sin que este enunciado tenga carácter taxativo,
serán asignadas y fiscalizadas por el Centro Nacional de Comercio
Exterior, mediante el procedimiento que éste dicte al efecto, quien
deberá rendir cuenta de su actuación a la Vicepresidencia del Área
Económica del Consejo de Ministros Revolucionarios, en función del
monto de disponibilidad de divisas aprobado al efecto por el Banco
Central de Venezuela.

Artículo 7. Para las actividades relativas a la satisfacción de las


91

necesidades fundamentales de la colectividad, consideradas como


prioritarias, se agilizarán los trámites establecidos para la obtención de
las divisas que deben cumplirse ante el Centro Nacional de Comercio
Exterior, pudiendo en circunstancias excepcionales, flexibilizar o
dispensar a los solicitantes la consignación de requisitos no
indispensables o postergar la presentación de los mismos.

Artículo 8. La compraventa de divisas a través de los mecanismos


administrados por las autoridades competentes del régimen de
administración de divisas, a los que se refiere el artículo 6 del presente
Decreto Ley, se realizará en los términos y condiciones que prevean los
Convenios Cambiarios que rijan dichos mecanismos y demás
normativas dictadas en desarrollo de aquéllos y en las Convocatorias
respectivas.

Artículo 9. Operaciones de cambio. Sin perjuicio del acceso a los


mecanismos administrados por las autoridades competentes del
régimen de administración de divisas a los que se refiere el artículo 6
del presente Decreto Ley, las personas naturales o jurídicas
demandantes de divisas, podrán adquirirlas a través de transacciones
en moneda extranjera ofertadas por: Personas naturales y jurídicas del
sector privado, Petróleos de Venezuela, S.A., y, Banco Central de
Venezuela.

Dichas transacciones se realizarán en los términos dispuestos en los


Convenios Cambiarios que se dicten al efecto entre el Banco Central de
Venezuela y el Ejecutivo Nacional, así como, conforme a las
regulaciones que en su desarrollo establezcan los términos, requisitos y
condiciones que rigen la participación en dicho mercado, y la normativa
prudencial que dicte la Superintendencia competente en materia
bancaria y la de valores a tales fines. La participación como oferente por
parte de entes públicos distintos a Petróleos de Venezuela, S.A., y el
Banco Central de Venezuela, requerirá la previa autorización del
Ministerio del Poder Popular con competencia en materia de finanzas.

Artículo 10. Podrán participar como operadores cambiarios autorizados


a los efectos de las operaciones a que se refiere el artículo
9 del presente Decreto Ley, los bancos universales regidos por el
Decreto con Rango, Valor y Fuerza de Ley de Reforma Parcial de la Ley
de Instituciones del Sector Bancario y demás leyes especiales, los
operadores de valores autorizados regulados por la Ley de Mercado de
Valores, así como los demás sujetos que realicen actividades
92

afines a las transacciones respectivas, debidamente autorizados


mediante el Convenio Cambiario correspondiente.

Artículo 11. A los efectos de este Decreto con Rango, Valor y Fuerza
de Ley, constituyen Autoridades Administrativas para la ejecución del
régimen de administración de divisas los siguientes:

1) Vicepresidencia del Área Económica del Consejo de Ministros


Revolucionarios, en la planificación, conducción, articulación y
coordinación de la política económica nacional, determinando a tales
fines las prioridades de atención de divisas, la política de incentivos, y
el control sobre los mecanismos administrados por las autoridades
competentes del régimen de administración de divisas.

2) Centro Nacional de Comercio Exterior, en la gestión, administración,


supervisión y control de los mecanismos administrados por las
autoridades competentes del régimen de administración de divisas, así
como en la regulación de los procedimientos, requisitos y restricciones
que requiera la instrumentación de los Convenios Cambiarios a través
de los citados mecanismos.

3) Corporación Venezolana de Comercio Exterior, en la ejecución de la


política nacional de exportaciones no petroleras, la de importaciones, la
procura y garantía de las mejores condiciones en cuanto a calidad y
precios de productos y bienes para el país, cuyas funciones estarán
regidas por las orientaciones emanadas del Presidente de la República,
del Despacho del Vicepresidente del Consejo de Ministros
Revolucionarios para el Área Económica, y del Centro Nacional de
Comercio Exterior.

En los artículos subsiguientes se tipifica la obligación de declarar de las

personas naturales y jurídicas en cuanto a un monto determinado, a su vez deberán

hacer mención sobre el origen de las divisas utilizadas.

Artículo 12. Las personas naturales o jurídicas que importen, exporten,


ingresen o egresen divisas, hacia o desde el territorio de la República
Bolivariana de Venezuela, por un monto superior a los diez mil dólares
de los Estados Unidos de América (US$ 10.000,00) o su equivalente en
otras divisas, están obligadas a declarar ante el Centro Nacional de
Comercio Exterior, el monto y la naturaleza de la
93

respectiva operación o actividad.

Todo ello, sin perjuicio de las competencias propias del Banco Central
de Venezuela en la materia. Están exentas del cumplimiento de esta
obligación los títulos valores emitidos por la República Bolivariana de
Venezuela y adquiridos por las personas naturales o jurídicas, al igual
que todas aquellas divisas adquiridas por personas naturales no
residentes, que se encuentren en situación de tránsito o turismo en el
territorio nacional y cuya permanencia en el país sea inferior a ciento
ochenta días continuos; no obstante, quedan sujetas a las sanciones
previstas en el presente Decreto Ley, cuando incurran en los ilícitos
contenidos en la misma.

Artículo 13. A los efectos del presente Decreto Ley, los importadores
deberán indicar en el manifiesto de importación, el origen de las divisas
obtenidas. Todas las personas naturales y jurídicas que posean
establecimientos que comercialicen bienes y servicios que se hayan
adquirido con divisas autorizadas por el Centro Nacional de Comercio
Exterior, deberán exhibir en su respectivo establecimiento, un anuncio
visible al público indicando cuáles de los bienes y servicios ofertados en
ese comercio, fueron adquiridos con divisas autorizadas por el Centro
Nacional de Comercio Exterior. Queda encargada del cumplimiento de
esta disposición la Superintendencia Nacional para la Defensa de los
Derechos Socio Económicos (SUNDDE) y podrá auxiliarse con la
Contraloría Social de los consejos comunales u otras organizaciones
sociales a tales efectos.

Artículo 14. Los exportadores de bienes o servicios, distintos a los


señalados en el artículo 12, cuando la operación ascienda a un monto
superior a diez mil dólares de los Estados Unidos de América (US$
10.000,00) o su equivalente en otras divisas, están obligados a declarar
al Banco Central de Venezuela, a través de un operador cambiario, los
montos en divisas y las características de cada operación de
exportación, en un plazo que no excederá de quince días hábiles,
contados a partir de la fecha de la declaración de la exportación ante la
autoridad aduanera correspondiente. Todo ello, sin perjuicio de
cualquier otra declaración que las autoridades administrativas exijan en
esta materia.

Artículo 15. Están exentas de la obligación de declarar, de acuerdo a


lo establecido en la presente Ley:

1) La República, cuando actúe a través de sus órganos.


94

2) Petróleos de Venezuela Sociedad Anónima (PDVSA), en lo que


concierne a su régimen especial de administración de divisas previsto
en la Ley del Banco Central de Venezuela.

3) Las Empresas constituidas o que se constituyan para desarrollar


cualquiera de las actividades a que se refiere la Ley Orgánica de
Hidrocarburos, dentro de los límites y requisitos previstos en el
respectivo Convenio Cambiario.

Los artículos a continuación hacen referencia a los ilícitos cambiarios

Artículo 16. Quienes adquieran divisas a través de los mecanismos


administrados por las autoridades competentes del régimen de
administración de divisas a que se refiere el artículo 6 del presente
Decreto Ley, mediante engaño, alegando causa falsa o valiéndose de
cualquier otro medio fraudulento, será penado de tres a siete años de
prisión y multa del doble, equivalente en bolívares, del monto de la
respectiva operación cambiaría, además de la venta o reintegro de las
divisas al Banco Central de Venezuela. Si el engaño, la causa falsa o el
medio fraudulento que se empleare son descubiertos antes de la
obtención de las divisas, la pena se rebajará conforme a las
disposiciones del Código Penal.

Artículo 17. Quienes destinen las divisas obtenidas, a través de los


mecanismos administrados por la autoridades competentes del régimen
de administración de divisas, a que se refieren el artículo 6 del presente
Decreto Ley, para fines distintos a los que motivaron su solicitud, serán
sancionados con pena de prisión de dos a seis años y multa equivalente
en bolívares al doble del monto de la operación.

Artículo 18. Quienes hubiesen obtenido divisas mediante la violación


de las normas rectoras de los procedimientos dispuestos por las
autoridades competentes del régimen de administración de divisas,
serán sancionados con penas de prisión de dos a cinco años y el
reintegro de las mismas al Banco Central de Venezuela.

Artículo 19. Las autorizaciones de adquisición de divisas otorgadas, así


como las asignaciones realizadas a través de los mecanismos de
subastas, son intransferibles.

Artículo 20. Cuando para la comisión de cualesquiera de los ilícitos


95

cambiarios establecidos en el presente Decreto Ley, se hiciere uso de


medios electrónicos o informáticos, o de especiales conocimientos o
instrumentos propios de la materia bancaria, financiera o contable, la
pena será la del ilícito cometido aumentada de un tercio a la mitad, sin
perjuicio de lo establecido en otras leyes especiales que regulen estas
actividades.

Artículo 21. Al funcionario público que valiéndose de su condición o en


razón de su cargo, incurra, participe o coadyuve en la comisión de
cualquiera de los ilícitos establecidos en el presente Decreto Ley, se le
aplicará la pena del ilícito cometido aumentada de un tercio a la mitad,
sin menoscabo de las sanciones civiles, administrativas y disciplinarias
a que haya lugar.

Artículo 22. Los sujetos que hayan cometido ilícitos o hayan


contravenido normas establecidas en el presente Decreto Ley en el
proceso de adquisición, disposición o destino final de divisas, quedan
obligados a reintegrar la totalidad de las divisas obtenidas, al Banco
Central de Venezuela.

Artículo 23. Quienes incumplan la obligación de reintegrar al Banco


Central de Venezuela, la totalidad o parte de las divisas obtenidas
lícitamente, dentro de los quince días hábiles siguientes a la fecha en
que quede firme en sede administrativa la orden de reintegro, serán
sancionados con pena de prisión de dos a seis años y con multa del
doble, al equivalente en bolívares, del monto de la respectiva operación.
El reintegro de las divisas por parte del sector público será efectuado en
los términos convenidos por el sujeto obligado con el Banco Central de
Venezuela. En las disposiciones transitorias se la supresión de la
Comisión de Administración de Divisas

Primera. Todos los procedimientos administrativos en curso, iniciados


bajo la vigencia de las leyes anteriores en la materia, se regirán en el
fondo y la forma por las normas de este Decreto Ley, salvo en los casos
en que existan disposiciones que resulten más favorables a los sujetos,
como la Constitución lo establece.

Segunda. Considerando la supresión de la Comisión de Administración


de Divisas ordenada en el presente Decreto Ley, se fija un plazo de
ciento ochenta días desde su publicación en la Gaceta Oficial de la
República Bolivariana de Venezuela, a los fines de
96

efectuar los procesos de adecuación en la estructura, sistemas y de


selección del recurso humano del Centro Nacional de Comercio Exterior
para el adecuado desempeño de sus funciones.

En las disposiciones finales se deroga el Decreto con Rango, Valor y


Fuerza de Ley Contra los Ilícitos Cambiarios y a su vez

Primera. Se deroga el Decreto con Rango, Valor y Fuerza de Ley


Contra los Ilícitos Cambiarios, publicada en la Gaceta Oficial de la
República Bolivariana de Venezuela No. 6.117 Extraordinario, de fecha
04 de diciembre de 2013. Quedan igualmente derogadas todas aquellas
disposiciones normativas que contravengan lo establecido en este
Decreto Ley en cuanto colidan.

Segunda.—A partir de la entrada en vigencia del presente Decreto con


Rango, Valor y Fuerza de Ley, se ordena la supresión de la Comisión
de Administración de Divisas (CADIVI) creada mediante Decreto Nº
2.302 del 5 de febrero de 2003, parcialmente reformado mediante
Decreto Nº 2.330 del 6 de marzo de 2003, publicado en la Gaceta Oficial
No. 37.644 de esa misma fecha, ordenándose su liquidación la cual será
ejecutada de conformidad con lo previsto en el Decreto con Rango,
Valor y Fuerza de Ley Orgánica de la Administración Pública, en función
de su especial naturaleza de Comisión Presidencial.

Decreto N° 903, mediante el cual se ordena la supresión de la Comisión de


Administración de Divisas (CADIVI), (Gaceta Oficial Nº 40.393 del 14 de abril
de 2014)

Artículo 1. Se ordena la supresión de la Comisión de Administración de


Divisas (CADIVI), creada a través del Decreto N° 2.302, de fecha 5 de
febrero de 2003, publicado en la Gaceta Oficial de la República
Bolivariana de Venezuela N° 37.625, de la misma fecha, reformado por
Decreto N° 2.330, de fecha 06 de marzo de 2003, publicado en Gaceta
Oficial de la República Bolivariana de Venezuela N° 37.644 de la misma
fecha, en concordancia con lo dispuesto en el artículo 2º del Convenio
Cambiario N° 1 del 5 de febrero de 2003, reimpreso por error
97

material en la Gaceta Oficial de la República Bolivariana de Venezuela


N° 37.653 de fecha 19 de marzo de 2003.

Las competencias ejercidas por la Comisión de Administración de


Divisas (CADIVI) a la fecha de publicación del presente Decreto en la
Gaceta Oficial de la República Bolivariana de Venezuela serán
asumidas por el Centro Nacional de Comercio Exterior (CENCOEX) de
manera inmediata, o progresivamente cuando la naturaleza de la
competencia y los mecanismos para su ejercicio no permitan su traslado
inmediato.

Cuando se requiera la transferencia progresiva de determinadas


funciones, las mismas seguirán siendo ejercidas por la Comisión de
Administración de Divisas (CADIVI), sobre la base de la estructura
orgánica y funcional que detenta para la fecha de publicación del
presente Decreto en la Gaceta Oficial de la República Bolivariana de
Venezuela, hasta tanto sean asumidas efectivamente por el Centro
Nacional de Comercio Exterior (CENCOEX).

Artículo 2. La supresión de la Comisión de Administración de Divisas


(CADIVI), se efectuará en un plazo con inicio en la fecha de publicación
del presente Decreto en la Gaceta Oficial de la República Bolivariana de
Venezuela y culminación el 31 de diciembre de 2014, prorrogable en
una única oportunidad hasta por un plazo máximo de un (01) año.
Vencido el plazo a que se refiere el párrafo anterior, o el de su prórroga,
el Vicepresidente Ejecutivo dictará la Resolución que declare concluido
el proceso de supresión de la Comisión de Administración de Divisas
(CADIVI) y establecerá el régimen regulatorio de los asuntos judiciales
o administrativos, activos sin transferir, derechos, obligaciones y demás
asuntos que quedaren pendientes a la fecha de conclusión de la
supresión, designando en la misma oportunidad los organismos
encargados de efectuar las gestiones necesarias para concluir
efectivamente cualquier asunto pendiente, y tomará las decisiones
pertinentes para la efectiva supresión de la Comisión.

Artículo 3. El proceso de supresión regulado en el presente Decreto


debe llevarse a cabo en condiciones tales que aseguren la continuidad
administrativa de la gestión de las competencias que ejerce la Comisión
de Administración de Divisas (CADIVI), y que no pudieren ser
transferidas de manera inmediata al Centro Nacional de Comercio
Exterior (CENCOEX) sin afectar su ejercicio efectivo. Durante el proceso
de supresión, y hasta tanto el Centro Nacional de Comercio
98

Exterior (CENCOEX) asuma las competencias en materia de


administración de divisas, el Presidente de dicho organismo, mediante
Providencia aprobada previamente por su Directorio, establecerá las
competencias cuyo ejercicio asuma el Centro Nacional de Comercio
Exterior (CENCOEX), indicando la fecha de inicio de dicho ejercicio y
los mecanismos de transición que fueren necesarios.

Las providencias dictadas en cumplimiento de lo dispuesto en el párrafo


precedente deberán garantizar la seguridad jurídica y la protección y
libre ejercicio de los derechos de los particulares.

Artículo 4. La rectoría, implementación, gestión y conocimiento de la


supresión de la Comisión de Administración de Divisas (CADIVI),
corresponderá al Centro Nacional de Comercio Exterior (CENCOEX),
ente encargado de tomar las decisiones necesarias tendentes a la
supresión. A tal fin, el Presidente de la República, vistas las
postulaciones efectuadas por el Presidente del Centro Nacional de
Comercio Exterior (CENCOEX), designará una junta a cuyo cargo estará
la celebración de todos los actos necesarios para dar trámite a dicha
supresión, hasta su efectiva resolución o culminación. Dicha junta se
denominará Junta Supresora de la Comisión de Administración de
Divisas (CADIVI), y estará integrada por un (1) Presidente o Presidenta
que será ejercido por el Presidente o Presidenta del Centro Nacional de
Comercio Exterior (CENCOEX) y cuatro (4) miembros principales con
sus respectivos suplentes. Con el acto de designación de sus miembros
se considerará instalada la referida Junta.

Artículo 5. El Vicepresidente Ejecutivo o Vicepresidenta Ejecutiva y los


demás miembros de la Comisión Presidencial denominada Comisión de
Administración de Divisas (CADIVI), cesarán en sus funciones a partir
de la publicación del presente Decreto en la Gaceta Oficial de la
República Bolivariana de Venezuela, asumiendo el Presidente del
Centro Nacional de Comercio Exterior (CENCOEX) las funciones
referidas a la administración de divisas que dicha Comisión viniera
ejerciendo mediante la deliberación y decisión colegiada. El Presidente
o Presidenta Comisión de Administración de Divisas (CADIVI)
permanecerán en sus funciones hasta la supresión definitiva de la
Comisión.

Artículo 6. Son competencias de la Junta Supresora de la Comisión de


Administración de Divisas (CADIVI):
99

1. Revisar y evaluar el informe final presentado por el Presidente de la


Comisión de Administración de Divisas (CADIVI).

2. Conocer de todos los actos y documentos necesarios para


perfeccionar y formalizar la tradición y transferencia, efectiva y material,
de los activos de la Comisión de Administración de Divisas (CADIVI) al
Centro Nacional de Comercio Exterior (CENCOEX), o al organismo que
indique el Vicepresidente Ejecutivo, de conformidad con el artículo 12
del presente Decreto, y previo cumplimiento de las formalidades legales
establecidas para tal efecto.

3. Dictar su reglamento interno, el cual deberá ser aprobado por el


Presidente del Centro de Comercio Exterior (CENCOEX).

4. Determinar el activo y el pasivo de la Comisión de Administración de


Divisas (CADIVI), para lo cual ordenará practicar las auditorías que sean
necesarias, contando para ello con el personal calificado.

5. Garantizar la operatividad y eficacia de sus actuaciones y ejecutar


las instrucciones que le sean impartidas por el Presidente del Centro de
Comercio Exterior (CENCOEX). Así mismo, deberá asegurar la
continuidad de las actividades que se desarrollan en la estructura
organizativa y funcional de la Comisión de Administración de Divisas,
hasta que sus funciones sean asumidas por el Centro Nacional de
Comercio Exterior (CENCOEX), conforme a lo dispuesto en el presente
Decreto. En ejecución de lo establecido en el presente numeral, la Junta
Supresora atenderá los requerimientos que efectuare el Presidente del
Centro de Comercio Exterior (CENCOEX) a los fines de asumir
progresivamente las competencias de la Comisión de Administración de
Divisas (CADIVI), y garantizar la prestación de los servicios y la gestión
de los asuntos a su cargo.

6. Ordenar los pagos pendientes inherentes al proceso de supresión.

7. Administrar, custodiar y conservar los bienes de la República bajo


administración de la Comisión de Administración de Divisas (CADIVI),
así como los activos y los derechos que forman parte o se encuentren
en posesión o bajo la administración de ésta, hasta su definitiva
transferencia o liquidación. Para lo cual podrá realizar todas las
actividades y gestiones necesarias para la ejecución de los actos de
disposición que sean necesarios y no sean contrarios al proceso de
supresión, debiendo informar mensualmente el resultado de las
actividades antes descritas al Centro Nacional de Comercio Exterior
(CENCOEX).
100

8. Transferir al Centro Nacional de Comercio Exterior (CENCOEX), o a


los órganos o entes de la Administración Pública Nacional que indique
el Vicepresidente Ejecutivo de la República, la propiedad de los bienes
o derechos afectados a la actividad de la Comisión de Administración
de Divisas (CADIVI), para lo cual podrá autorizar al Presidente o
Presidenta de la Junta Supresora a la firma de los respectivos actos,
contratos, convenios o cualesquiera negocios jurídicos necesarios, bien
de manera general o particular.

9. Autorizar al Centro Nacional de Comercio Exterior (CENCOEX), o a


los órganos o entes de la Administración Pública Nacional que indique
el Vicepresidente Ejecutivo de la República, el uso temporal de bienes
muebles o Inmuebles afectados a la actividad de la Comisión de
Administración de Divisas (CADIVI). El plazo otorgado para dicho uso
no debe exceder del plazo previsto para la supresión de la Comisión de
Administración de Divisas, y el de su prórroga, si la hubiera.

10. Realizar el inventario de los convenios o contratos celebrados y de


todos los compromisos o negociaciones programadas, proyectos y
recursos ejecutados o en proceso de ejecución, así como de lo no
ejecutado y en general, de todas las actividades relacionadas con la
ejecución presupuestaria y financiera de la Comisión de Administración
de Divisas (CADIVI).

11. Realizar el inventario de la documentación, base de datos y sistema


de información de la Comisión de Administración de Divisas (CADIVI), y
adoptar las medidas necesarias para la conservación y preservación de
los mismos.

12. Cumplir con las obligaciones válidamente contraídas por la


Comisión de Administración de Divisas (CADIVI).

13. Exigir el pago de acreencias y el cumplimiento de las obligaciones


existentes a favor de la Comisión de Administración de Divisas
(CADIVI). El monto de los saldos acreedores o deudores, según sea el
caso, la forma de pago y los plazos serán estipulados en convenios que
se celebren con los acreedores o deudores de la Comisión de
Administración de Divisas (CADIVI).

14. Transferir o ceder al Centro Nacional de Comercio Exterior


(CENCOEX), o al órgano o ente que indique el Vicepresidente Ejecutivo
de la República, los derechos, obligaciones e intereses que
correspondan a la Comisión de Administración de Divisas (CADIVI), en
101

los convenios, contratos o cualesquiera negocios jurídicos celebrados


por dicha Empresa o por sus entes adscritos.

15. Elaborar y ejecutar un Plan Laboral de acuerdo a las


particularidades de los trabajadores y trabajadoras, mediante la
aplicación de jubilaciones, reubicaciones o notificaciones de la
terminación de trabajo o funcionarial, según sea el caso, de conformidad
con las leyes que rigen la materia. En tal sentido, podrá dictar y ejecutar
todos los actos que se requieran en materia de personal para la
supresión de la Comisión de Administración de Divisas (CADIVI).

16. Suprimir progresivamente las unidades administrativas que


conforman la estructura organizativa y funcional de la Comisión de
Administración de Divisas (CADIVI), a los fines de la supresión o
transferencia paulatina de sus funciones.

17. Instruir al Presidente de la Junta Supresora las cesiones de los


contratos celebrados por la Comisión de Administración de Divisas
(CADIVI).

18. Instalar comités técnicos, de carácter temporal, a los fines de


recabar la documentación relacionada con la situación técnica y legal en
que se encuentre la Comisión de Administración de Divisas (CADIVI).
Dichos comités técnicos deberán estar conformados por funcionarios de
la Procuraduría General de la República y del Centro Nacional de
Comercio Exterior.

19. Continuar, conocer y dar resolución a los procedimientos


administrativos que hubieren sido iniciados en la Comisión de
Administración de Divisas (CADIVI), y que no hubieren sido resueltos a
la fecha de publicación del presente Decreto en la Gaceta Oficial de la
República Bolivariana de Venezuela. Para lo cual dará continuidad a los
procedimientos administrativos hasta su resolución definitiva, pudiendo
dictar todos los actos administrativos necesarios a fin de constituir,
declarar, modificar, desconocer o reconocer los derechos a que haya
lugar, con la finalidad de hacer efectivo el cumplimiento de tales actos y
el ejercicio de los correspondientes derechos. Todo ello en observancia
del ordenamiento jurídico vigente, pudiendo requerir a la Consultoría
Jurídica del Ministerio del Poder Popular de Economía, Finanzas y
Banca Pública la Sustanciación de los expedientes.
102

20. Asumir los procesos judiciales a cargo de la Comisión de


Administración de Divisas (CADIVI), que se encuentren en curso. Así
mismo, podrá solicitar a la Procuraduría General de la República que
asuma dichos procesos judiciales.

21. Cualquier otra atribución que le sea instruida por el Presidente del
Centro Nacional de Comercio Exterior, relacionada con el proceso de
supresión. Las competencias señaladas en los numerales 7, 11, 19 y 20
del presente artículo podrán ser asumidas, mediante providencia, por el
Centro Nacional de Comercio Exterior (CENCOEX), en la medida que
dicha institución cuente con la estructura y recursos para su cabal
ejercicio. Dicha Providencia deberá cumplir con los extremos señalados
en el artículo 3º del presente Decreto.

Artículo 7. La Junta Supresora, dentro de los sesenta (60) días


continuos siguientes a su instalación, dictará su Reglamento Interno de
funcionamiento, a los fines de facilitar la liquidación de la Comisión de
Administración de Divisas (CADIVI), el cual será sometido a la
consideración del Presidente del Centro Nacional de Comercio Exterior
(CENCOEX).

Artículo 8. La Procuraduría General de la República ejercerá la


representación de los derechos y acciones de la Comisión de
Administración de Divisas (CADIVI) en los procesos judiciales en curso
en los cuales estos sean parte, a solicitud de la Junta Supresora, así
como en las nuevas demandas o acciones que se susciten con ocasión
del proceso de supresión indicado en el presente Decreto. Dicha
representación podrá ser delegada, de conformidad con las
disposiciones del Decreto con Rango, Valor y Fuerza de Ley Orgánica
de la Procuraduría General de la República.

Artículo 9. El Presidente o Presidenta de la Junta Supresora tendrá las


siguientes atribuciones en el ejercicio de su cargo:

1. Ejercer la dirección y administración del proceso de Supresión de la


Comisión de Administración de Divisas (CADIVI). A tal efecto, está
facultado para representar legalmente a la Comisión hasta su total
liquidación.

2. Representar legalmente a la Junta Supresora y ejecutar las


decisiones emanadas de ésta.
103

3. Convocar, presidir y dirigir las sesiones y debates de la Junta


Supresora.

4. Suscribir todos los actos de la Junta Supresora, u ordenar su


ejecución.

5. Celebrar contratos de trabajo a tiempo determinado, que en ningún


caso excederán del lapso otorgado para la supresión, o de su prórroga.
Las personas contratadas en ejercicio de esta atribución sólo podrán
llevar a cabo las tareas y actividades que resulten inherentes e
indispensables para la correspondiente supresión.

6. Efectuar la designación de los Gerentes Generales, Gerentes,


Directores, Jefes de División y Coordinadores, así como a los miembros
de la Comisión de Contrataciones de la Comisión de Administración de
Divisas (CADIVI), y demás cargos de confianza de ésta, previa
instrucción del Presidente del Centro de Comercio Exterior (CENCOEX).

7. Suscribir cuantos contratos y negocios jurídicos sean necesarios


para la operación de la Junta Supresora, o resulten necesarios para la
cabal ejecución del proceso de supresión.

8. Ordenar y ejecutar los pagos inherentes al proceso de supresión y a


las operaciones de la Junta Supresora y de la Comisión de
Administración de Divisas (CADIVI).

9. Velar por la culminación del proceso de supresión dentro del plazo


establecido en el presente Decreto, o su prórroga, si la hubiere.

10. Certificar las copias de los documentos cuyos originales reposen en


el archivo de la Comisión de Administración de Divisas (CADIVI), o de
la Junta Supresora, o delegar tal función en funcionarios de su
confianza.

11. Otorgar y revocar poderes judiciales y extrajudiciales, previa


autorización de la Junta Supresora.

12. Proponer y elaborar el proyecto de reglamento interno de la Junta,


así como las normas y demás actos de carácter general o particular que
estime pertinente.
104

13. Rendir cuentas al Vicepresidente Ejecutivo de la República.

14. Dar aviso a los jueces de la República del inicio del proceso de
supresión y liquidación.

15. Recibir las actas de entrega, así como toda la documentación


relacionada con las distintas unidades administrativas que conforman la
estructura de la Comisión de Administración de Divisas (CADIVI).

16. Presentar informes mensuales de su gestión al Vicepresidente


Ejecutivo de la República, con sus respectivos soportes.

17. Solicitar a los Registradores Públicos, Notarios y Jueces de la


República informen a la Junta Supresora sobre la existencia de
documentos, negocios jurídicos o juicios en los cuales la Comisión de
Administración de Divisas (CADIVI), figure como parte, o como titular de
bienes o de cualquier clase de derechos.

18. Emplazar mediante la publicación de avisos en prensa de


circulación nacional a todos los que tengan reclamaciones contra la
Comisión de Administración de Divisas (CADIVI), así como a los que
tengan títulos a favor de éstos, para proceder a la determinación de la
devolución o cancelación que corresponda.

19. Delegar en otros miembros de la Junta Supresora, o en funcionarios


de su confianza, la gestión y ejecución de actos o competencias, así
como la firma de documentos, a su cargo.

20. Las demás que le confiera la ley, el Reglamento Interno de


funcionamiento de la Junta Supresora y las demás que le asignen el
Presidente del Centro Nacional de Comercio Exterior o el Vicepresidente
Ejecutivo de la República.

Artículo 10. La Junta Supresora no podrá realizar ingresos de nuevos


funcionarios públicos o funcionarias públicas, ni trabajadores o
trabajadoras, durante el lapso en el cual se efectuará el proceso de
supresión. Salvo la excepción prevista en el numeral 5 del artículo
anterior, y la ocupación de cargos de libre nombramiento y remoción.

Para la realización de aquellas actividades que fueren indispensables


para el proceso de la supresión de la Comisión de Administración de
Divisas (CADIVI), la Junta Supresora podrá celebrar contratos de
105

servicios con personas naturales o jurídicas por un tiempo determinado


que en ningún caso podrá exceder el plazo otorgado para la supresión,
o su prórroga, si la hubiera.

Así mismo, la Junta Supresora no podrá modificar en modo alguno las


condiciones laborales de remuneración y beneficios sociales de los
trabajadores y trabajadoras que laboran en la Comisión de
Administración de Divisas (CADIVI), durante el lapso en el cual se
efectúe el proceso de supresión y liquidación. En consecuencia no podrá
celebrarse en ningún caso convenciones colectivas de trabajo.

Artículo 11. Una vez designada la Junta Supresora, ordenará la


realización de un inventario de todos los bienes, contratos, convenios,
títulos, derechos y litigios que posea o de los cuales sea titular la
República, a través de la Comisión de Administración de Divisas
(CADIVI).

Artículo 12. El Vicepresidente Ejecutivo o Vicepresidenta Ejecutiva,


dispondrá la transferencia de los bienes o derechos de la República,
bajo administración o control de la Comisión de Administración de
Divisas (CADIVI), según el siguiente orden de prioridad:

1. Al Centro Nacional de Comercio Exterior (CENCOEX), en cuanto


sirvan a su funcionamiento.

2. Al Ministerio del Poder Popular de Economía, Finanzas y Banca


Pública.

3. A los entes adscritos Ministerio del Poder Popular de Economía,


Finanzas y Banca Pública.

4. A los órganos o entes de la Administración Pública Nacional que así


lo solicitaren y lo considerare ventajoso a los intereses de la República.
Dichas transferencias serán documentadas mediante actas, las cuales
servirán a los fines de la inscripción y registro del cambio de titularidad
en la propiedad de los bienes o derechos transferidos.

Artículo 13. Los derechos y obligaciones de naturaleza contractual de


la Comisión de Administración de Divisas (CADIVI) se regirán por lo
previsto en los correspondientes contratos. Sin embargo, sus
acreedores o acreedoras deberán respetar los plazos establecidos en
los mismos para el cumplimiento de tales obligaciones, sin que, por el
106

hecho de la supresión ordenada en el presente Decreto, puedan


hacerse exigibles dichas obligaciones como de plazo vencido.

La Vicepresidencia de la República podrá evaluar y aprobar la


pertinencia o no de continuar la ejecución de los convenios suscritos por
la Comisión de Administración de Divisas (CADIVI), o por sus entes
adscritos, en cumplimiento de la normativa vigente.

Artículo 14. Los gastos necesarios para la supresión de la Comisión de


Administración de Divisas (CADIVI), se pagarán con cargo a su propio
presupuesto y de acuerdo con los recursos disponibles. Culminado el
proceso de supresión, los recursos remanentes y los bienes muebles e
inmuebles si los hubiere, pasarán al Ministerio del Poder Popular de
Economía, Finanzas y Banca Pública, de conformidad con las leyes que
rigen la materia.

Artículo 15. En el supuesto que el pasivo de la Comisión de


Administración de Divisas (CADIVI) cuya supresión se ordena en el
presente Decreto fuera superior al activo, la República Bolivariana de
Venezuela por órgano del Ministerio del Poder Popular de Economía,
Finanzas y Banca Pública, aportará los recursos que sean necesarios
para culminar el proceso de supresión y asumirá el saldo de las
obligaciones insolutas de la Comisión de Administración de Divisas
(CADIVI). Para lo cual deberá tomar las previsiones necesarias de
conformidad con el ordenamiento jurídico en materia de administración
financiera del sector público.

Artículo 16. La República Bolivariana de Venezuela, por órgano del


Ministerio del Poder Popular de Economía, Finanzas y Banca Pública,
queda a cargo del cumplimiento de las obligaciones por concepto de
pasivos laborales y jubilaciones del personal adscrito a la Comisión de
Administración de Divisas (CADIVI), derivados del proceso de
supresión.

Artículo 17. Los registradores, notarios y demás funcionarios públicos


a cuyo cargo se encuentre la responsabilidad de la inscripción, registro
y publicación de documentos relativos a la transferencia de bienes
muebles e inmuebles y derechos relacionados con lo dispuesto en el
presente Decreto, están en la obligación de dar entrada y ordenar la
inscripción o autenticación, así como la publicidad, de las actas de
transferencia a que refiere este Decreto, observando las formalidades y
requisitos de fondo y forma establecidos en el ordenamiento jurídico
aplicable.
107

En todo caso, del asiento respectivo deberá resultar una perfecta


secuencia y encadenamiento de las titularidades del dominio y de los
demás derechos registrados, así como la correlación entre las
inscripciones y sus modificaciones, cancelaciones y extinciones.

Artículo 18. La Junta Supresora designada conforme al presente


Decreto, deberá presentar un informe trimestral al Vicepresidente
Ejecutivo, en el cual se expliquen detalladamente las actividades
realizadas para la consecución de los objetivos encomendados en este
Decreto.

Artículo 19. El Presidente del Centro Nacional de Comercio Exterior


deberá informar al Presidente de la República sobre los avances y
resultados obtenidos en la ejecución del presente Decreto Presidencial,
dentro de un plazo máximo de quince (15) días hábiles al vencimiento
de cada trimestre, contado a partir de la fecha de la entrada en vigencia
de este Decreto Presidencial.

Artículo 20. La Junta Supresora podrá continuar utilizando la papelería,


el logotipo y demás distintivos de la Comisión de Administración de
Divisas (CADIVI), en sus actuaciones, hasta agotar las existencias de la
misma, o hasta que el Presidente del Centro Nacional de Comercio
Exterior (CENCOEX), mediante Providencia, ordene la utilización de la
papelería, el logotipo y demás distintivos de dicho Centro Nacional.

En todo caso, en las actuaciones que correspondan a la Junta


Supresora, deberá estamparse su sello e indicar la firma de los
miembros que la integran, o del funcionario habilitado para actuar.

Artículo 21. Se instruye al Ministro del Poder Popular de Economía,


Finanzas y Banca Pública, para realizar las gestiones pertinentes con el
objeto de asignar los recursos, efectuar o autorizar los traspasos u otras
modalidades presupuestarias necesarias de conformidad con la ley o
normativa aplicable, para el cumplimiento de lo dispuesto en el presente
Decreto.

Artículo 22. Las normas relativas a las materias competencia de la


Comisión de Administración de Divisas (CADIVI) dictadas por el
Ejecutivo Nacional, por la propia Comisión en el ejercicio de las
competencias que tenía atribuidas, así como las contenidas en los
Convenios Cambiarios vigentes, tendrán plena eficacia hasta tanto sean
modificadas de conformidad con el ordenamiento jurídico aplicable.
108

Artículo 23. Los asuntos no resueltos o las dudas o divergencia de


criterios que pudieran plantearse con ocasión de la implementación del
presente Decreto, serán resueltos por el Vicepresidente Ejecutivo
mediante Resolución dictada para tal efecto. A cuyos fines el
Vicepresidente Ejecutivo queda habilitado para dictar las normas
aclaratorias, interpretativas y complementarias del presente decreto que
estime necesarias.

Artículo 24. El Vicepresidente Ejecutivo de la República, el


Vicepresidente del Consejo de Ministros y Ministras Revolucionarios del
Gobierno Bolivariano para el Área Económica, y el Ministro del Poder
Popular de Economía, Finanzas y Banca Pública, quedan encargados
de la ejecución del presente Decreto.

Decreto con Rango, Valor y Fuerza de la Ley del Centro Nacional de


Comercio Exterior y de la Corporación Venezolana de Comercio Exterior.

Artículo 1. El presente Decreto con Rango, Valor y Fuerza de Ley tiene


por objeto la constitución y regulación de la institucionalidad orientada a
promover la diversificación económica y la optimización del sistema
cambiario en el marco de la nueva política económica de los objetivos
del Plan de la Patria, mediante la creación del Centro Nacional de
Comercio Exterior, así como también la autorización para la creación de
una empresa del Estado, bajo la forma de Sociedad Anónima,
denominada CORPORACION VENEZOLANA DE COMERCIO
EXTRIOR – VENECOM S.A.

Artículo 2. Las disposiciones del presente Decreto con Rango, Valor y


Fuerza de Ley son de orden público, y prevalecerán sobre las
contenidas en otras leyes de su misma jerarquía, sobre ámbitos
relacionados con el objeto del mismo, en cuanto contradijeren o
colidieren en su aplicación.

Artículo 3. Se crea el CENTRO NACIONAL DE COMERCIO


EXTERIOR, institución con carácter de ente descentralizado, adscrita al
despacho ministerial del Vicepresidente del Consejo de Ministros
Revolucionarios para el Área Económica, cuyo objeto es desarrollar e
instrumentar la política nacional de administración de divisas, la política
nacional de exportaciones, la política nacional de importaciones, la
política nacional de inversiones extranjeras y la política nacional de
inversiones en el exterior.
109

Competencias

Artículo 4. Son competencias del CENTRO NACIONAL DE


COMERCIO EXTERIOR, las siguientes:

1. Garantizar y asegurar la ejecución de las políticas nacional en


materia de administración de divisas, exportaciones, importaciones,
inversiones nacionales y extranjeras y articular dichas políticas entre sí,
en función del desarrollo nacional.

2. Ejecutar el plan general de divisas de la nación, y el plan nacional de


importaciones, para su aprobación por parte del consejo de ministros, y
velar por su correcta ejecución en el marco de los objetivos del plan de
la patria, en función de las instrucciones del presidente de la república.
A tales fines, los ministerios y demás órganos del poder nacional
colaboraran con el Centro Nacional de Comercio Exterior para la
materialización de dicho objetivo.

3. Orientar la estrategia de estimulos a las exportaciones.

4. Orientar la estrategia de incentivos a las inversiones extranjeras.

5. Hacer seguimiento y control a los programas de inversiones


venezolanas en el exterior, orientadas a la integración productiva.

6. Velar por el cumplimiento de las instrucciones y lineamientos


dictados por el presidente de la república, dirigidas a los órganos y entes
del sector público, vinculados con los ámbitos cambiarios, de
inversiones extranjeras, de exportaciones e importaciones.

7. Estipular planes y proponer medidas necesarias para la generación


de fuentes adicionales de divisas para la república.

8. Estipular planes y programas de desarrollo de capacidades para la


sustitución de importaciones.

9. Elaborar, mantener y actualizar el registro de las personas naturales


y jurídicas que tengan necesidad de acceso a divisas o que realicen
operaciones de comercio exterior para lo cual dictara las providencias
correspondientes.
110

10. Exigir, antes de la liquidación efectiva y mediante contrato,


garantías de fiel cumplimento a las personas jurídicas que accedan a
divisas que sean otorgadas en el marco del plan general de divisas así
como del plan nacional de importaciones.

11. Ejecutar las políticas para optimizar las divisas.

12. Ejecutar procedimientos de organismos y mecanismos cambiarios.

13. Generar y proponer políticas para mejorar el desempeño de las


exportaciones.

14. Centralizar los tramites y permisos relaciones con exportaciones e


importaciones, orientado sus procesos administrativos hacia
simplificación y la automatización.

15. Establecer criterios para la Corporación Venezolana de Comercio


Exterior, S.A., califique a las empresas que forman parte del registro de
las personas naturales y jurídica que an necesidad tengan necesidad de
acceso a las divisas o que realicen operaciones de comercio exterior,
así como el listado de proveedores suministrado por estas para la
formulación del programa general de divisas de la nación.

16. Establecer un sistema referencial de precios internacionales de


bienes, insumos y productos.

17. Orientar y velar por la creación de una plataforma integrada y


automatizada entre los distintos órganos y entes relacionados con los
ámbitos cambiarios, fiscal, y regulador

18. Cualquier otra que le sea asignada en el ordenamiento jurídico


venezolano, o que le sea asignada por el presidente de la república.

Funciones

Artículo 10. EL CENTRO NACIONAL DE COMERCIO EXTERIOR,


desarrollara sus funciones a través de unidades administrativas,
organizadas en las siguientes aéreas:

1. Programación de divisas e importaciones

2. Exportaciones y sustitución de importaciones


111

3. Inversiones extranjeras productivas

4. Inversiones venezolanas en el exterior.

5. Seguimiento y monitoreo a los componentes del sistema de


administración de divisas.

Corporación Venezolana de Comercio Exterior

Artículo 11. Se ordena la creación de una empresa del estado, bajo la


forma de sociedad anónima, denominada CORPORACION VENEZULA
DE COMERCIO EXTERIOR, S.A., la cual estará adscrita al despacho
ministerial del vicepresidente del consejo de ministros revolucionarios
para el área económica, cuyo objeto será:

1. Organizar y garantizar las importaciones para cubrir las


necesidades del país.

2. Procurar y garantizar las mejores condiciones en cuanto a calidad y


precios de productos y bienes para el país.

3. Simplificar y lograr la máxima eficiencia en los procesos de


importación y exportación del país.

4. Centralizar y facilitar las exportaciones no petroleras.

Para el cumplimiento de su objeto, la corporación podrá, bien sea


actuando a nombre y por cuenta propia o de terceros, o en coordinación
con otras empresas del estado, realizar las actividades de procura
nacional e internacional, encadenamiento logístico, agenciamiento de
aduanas, importación y suministro de bienes e insumos requeridos para
el desarrollo de las actividades productivas nacionales públicas y
privadas, exportaciones, el desarrollo de servicio de ingeniería, la
contratación de prestación de servicios, y la ejecución de proyectos, así
como la coordinación de las actividades realizadas por los órganos
descentralizados de la administración pública nacional relacionadas con
procura, prestación de servicios, importación, suministro, distribución y
comercialización de todo tipo de bienes y servicios de comercio, en
especial los bienes insumos básicos para la
112

existencia y libre desarrollo y desenvolvimiento de la población, así


como dedicarse a la realización directa de tales actividades y, en fin,
desarrollar y ejecutar todas los actos que sean necesarios para el logro
y cumplimiento de su objeto social.

Convenios del Sistema Complementario de Administración de Divisas

(SICAD)

Convenio Cambiario Nº 14

El Ejecutivo Nacional, representado por el ciudadano Jorge Giordani, en su

carácter de Ministro del Poder Popular de Planificación y Finanzas y por la otra, el

Banco Central de Venezuela, representado por su Presidente, Nelson J. Merentes,

ha convenido lo siguiente:

Artículo 1. A partir del 9 febrero de 2013, se fija el tipo de cambio en


seis bolívares con dos mil ochocientos cuarenta y dos diezmilésimas
(Bs. 6,2842) por dólar de los Estados Unidos de América para la compra,
y en seis bolívares con treinta céntimos (Bs. 6,30) por dólar de los
Estados Unidos de América para la venta.

Artículo 2. A partir del 9 febrero de 2013, se fija el tipo de cambio en


seis bolívares con treinta céntimos (Bs. 6,30) por dólar de los Estados
Unidos de América, para el pago de la deuda pública externa. Este tipo
de cambio será aplicable a la compra en el mercado primario y en
moneda nacional de títulos de la República o de sus entes
descentralizados emitidos o por emitirse en divisas.

Artículo 3. Las adquisiciones de divisas requeridas para el pago del


capital, intereses, garantías y demás colaterales de la deuda privada
externa contraída con cualquier acreedor extranjero, incluidos los
organismos multilaterales y bilaterales, de integración o entes
gubernamentales extranjeros, y agencias de financiamiento a la
exportación, se efectuarán a través de los bancos y demás operadores
cambiarios autorizados a estos efectos, previo cumplimiento de los
113

requisitos y condiciones que al efecto establezca la Comisión de


Administración de Divisas (CADIVI), al tipo de cambio de venta previsto
en el presente Convenio. Igual tipo de cambio será aplicable a las
adquisiciones de divisas requeridas para inversiones internacionales y
pago de regalías, uso y explotación de patentes, marcas, licencias y
franquicias, así como para el pago de contratos de importación de
tecnología y asistencia técnica, de acuerdo con la Providencia dictada
por la Comisión de Administración de Divisas (CADIVI) N° 056,
publicada en la Gaceta Oficial de la República Bolivariana de Venezuela
N° 38.006 del 23 de agosto de 2004.

Artículo 4. El Banco Central de Venezuela podrá realizar operaciones


de compra y venta de títulos emitidos en moneda extranjera, en el
mercado local, cuando lo estime conveniente. Asimismo, la realización
por parte de los órganos y entes públicos de las operaciones previstas
en el presente artículo, deberá coordinarse con el Ministerio del Poder
Popular de Planificación y Finanzas y el Banco Central de Venezuela.

Artículo 11. Las personas naturales o jurídicas privadas, dedicadas a


la exportación de bienes y servicios, podrán retener y administrar hasta
el cuarenta por ciento (40%) del ingreso que perciban en divisas, en
razón de las exportaciones realizadas, a efecto de cubrir los gastos
incurridos en virtud de tal actividad, distintos a la deuda financiera, y a
los fines previstos en el artículo 2 del Convenio Cambiario N° 20 del 14
de junio de 2012. Queda a salvo el régimen previsto en el Convenio
Cambiario N° 9 del 14 de julio de 2009, publicado en la Gaceta Oficial
de la República Bolivariana de Venezuela N° 39.239 de fecha 11 de
agosto de 2009.

Artículo 12. El Ejecutivo Nacional creará un órgano superior, en cuya


dirección estratégica participará el Banco Central de Venezuela
mediante el Presidente de su Directorio, cuyo propósito fundamental
será promover la transformación del modelo socio productivo bajo la
orientación del Plan Nacional de Desarrollo Económico y Social,
procurar el equilibrio de los flujos de divisas de la economía nacional, la
eficiente asignación de divisas, así como el establecimiento de
prioridades a tales fines. Las decisiones que adopte dicho Órgano
Superior deberán producirse con el consenso del Ministro del Poder
Popular de Planificación y Finanzas y del Presidente del Banco Central
de Venezuela.

El Banco Central de Venezuela, en coordinación con el Ministerio del


Poder Popular de Planificación y Finanzas, el Servicio Nacional
114

Integrado de Administración Aduanera y Tributaria (SENIAT), y de otros


órganos y entes públicos, pondrá a disposición del Órgano Superior al
que se refiere este artículo, de conformidad con lo previsto en el artículo
33 de la Ley del Banco Central de Venezuela, un sistema que provea
flujos de información cambiaria, con el objeto de facilitar la consulta e
intercambio por parte de las autoridades competentes de una manera
eficaz y oportuna, necesaria para el seguimiento de las transacciones
de los agentes económicos, y simplificar los trámites administrativos que
se realicen ante los órganos operativos del régimen de administración
de divisas.

El Directorio del Banco Central de Venezuela determinará, mediante la


normativa que dicte al efecto, los términos y condiciones en los que las
personas naturales y jurídicas, públicas y privadas, proveerán la
información necesaria que se determine a favor del funcionamiento del
sistema a que se refiere la presente disposición.

Artículo 13. Se derogan el Convenio Cambiario Nº 14 del 30 de


diciembre de 2010, publicado en la Gaceta Oficial de la República
Bolivariana de Venezuela Nº 39.584 del 30 de diciembre de 2010; el
Convenio Cambiario Nº 15 del 10 de enero de 2011; publicado en la
Gaceta Oficial de la República Bolivariana de Venezuela Nº 39.603 de
fecha 27 de enero de 2011; el artículo 5 del Convenio Cambiario N° 12
del 15 de julio de 2010, publicado en la Gaceta Oficial de la República
Bolivariana de Venezuela N° 39.485 del 11 de agosto de 2010; así como
cualquier otra disposición que colida con lo establecido en el presente
Convenio Cambiario.

Convenio Cambiario N° 20

El Ejecutivo Nacional, representado por el ciudadano Jorge Giordani, en su

carácter de Ministro del Poder Popular de Planificación y Finanzas, por una parte; y

por el Banco Central de Venezuela, representado por su Presidente, ciudadano

Nelson J. Merentes D., ha convenido lo siguiente:

Artículo 1. Las personas jurídicas no domiciliadas en el territorio de la


República Bolivariana de Venezuela, que participen en la ejecución de
proyectos de inversión pública para el desarrollo de la economía
115

nacional o de estímulo a la oferta productiva, así como en proyectos de


interés general para impulsar el sector productivo del país, podrán
mantener en cuentas en bancos universales regidos por el Decreto con
Rango, Valor y Fuerza de Ley de Reforma Parcial de la Ley de
Instituciones del Sector Bancario, fondos provenientes del exterior en
moneda extranjera, a efecto de lo cual, las mencionadas instituciones
bancarias quedan autorizadas a recibir dichos depósitos, en cuentas a
la vista o a término, los cuales podrán movilizarse mediante retiros
totales o parciales en moneda de curso legal en el país, al tipo de cambio
vigente, o mediante transferencia o cheque del banco depositario girado
contra sus corresponsales en el exterior .

Artículo 2. Las personas naturales mayores de edad residenciadas en


el territorio nacional y las personas jurídicas domiciliadas en el país,
podrán mantener en cuentas a la vista o a término en bancos
universales regidos por el Decreto con Rango, Valor y Fuerza de Ley de
Reforma Parcial de la Ley de Instituciones del Sector Bancario, fondos
en moneda extranjera provenientes, de la liquidación de títulos
denominados en moneda extranjera emitidos por la República
Bolivariana de Venezuela y sus entes descentralizados, o por cualquier
otro ente, adquiridos a través del Sistema de Colocación Primaria de
Títulos en Moneda Extranjera (SICOTME) o del Sistema de
Transacciones con Títulos en Moneda Extrajera (SITME), administrados
por el Banco Central de Venezuela, así como de otras operaciones de
carácter lícito que de conformidad con la normativa que regula la materia
cambiaria les permitan retener y/o administrar tales divisas, o de
aquellas que así autorice el Directorio del Banco Central de Venezuela
mediante normativa que dicte al efecto.

Parágrafo Primero: Los depósitos en moneda extranjera a que se


contrae la presente disposición, podrán movilizarse mediante retiros
totales o parciales en moneda de curso legal en el país, al tipo de cambio
vigente; o mediante transferencias o cheques del banco depositario
girado contra sus corresponsales en el exterior, así como mediante
instrucciones de débito para pagos de gastos de consumo y retiros
efectuados con tarjetas en el exterior.

Parágrafo Segundo: Los bancos universales receptores de los


depósitos en moneda extranjera contemplados en el presente artículo
deberán mantener éstos en cuentas en moneda extranjera en el Banco
Central de Venezuela, de conformidad con la normativa dictada al
efecto.
116

Artículo 3. Las instituciones bancarias autorizadas a recibir depósitos


en moneda extranjera de conformidad con lo previsto en el presente
Convenio, deberán enviar al Banco Central de Venezuela, con
periodicidad mensual, información detallada de los fondos que
mantengan en moneda extranjera, en los términos y condiciones
establecidos en los manuales, instructivos y circulares dictados por este
Instituto para el mantenimiento de las cuentas autorizadas.

Artículo 4. Las empresas del Estado que obtengan divisas producto de


su actividad exportadora, podrán destinar hasta el cinco por ciento (5%)
del saldo promedio mensual que mantengan en cuentas en moneda
extranjera autorizadas por el Directorio del Banco Central de Venezuela,
a la adquisición en los mercados financieros internacionales de títulos
emitidos en divisas por la República o sus entes descentralizados, a los
efectos de ser negociados en bolívares, a través del Sistema de
Transacciones con Títulos en Moneda Extranjera (SITME).

Convenio Cambiario Nº 23

El Ejecutivo Nacional, representado por el ciudadano Nelson J. Merentes D.,

en su carácter de Ministro del Poder Popular de Finanzas, autorizado por el Decreto

Nº 2.278 de fecha 21 de enero de 2003, por una parte; y por la otra, el Banco Central

de Venezuela, representado por su Presidente, Eudomar Rafael Tovar, autorizado

por el Directorio de ese Instituto en sesión Nº 4.637 celebrada el 24 de octubre de

2013, de conformidad con lo previsto en el artículo 318 de la Constitución de la

República Bolivariana de Venezuela, en concordancia con lo dispuesto en los

artículos 5, 7, numerales 2), 5) y 7), 21, numerales 16) y 17), 34, 122 y 124 de la

Ley del Banco Central de Venezuela; y 3 del Convenio Cambiario Nº 1 del 5 de

febrero de 2003, han convenido lo siguiente:


117

Artículo 1. Las personas naturales no residentes en el país, que


ingresen a territorio venezolano a través de los terminales legalmente
dispuestos ubicados en los aeropuertos y puertos, podrán vender
anualmente hasta diez mil dólares de los Estados Unidos de América
(US$ 10.000,00), o su equivalente en otra divisa, en las taquillas
instaladas en dichos aeropuertos y puertos por los operadores
cambiarios autorizados a estos efectos por el Banco Central de
Venezuela, al tipo de cambio de compra que este último determine, el
cual será publicado en la página web de dicho Instituto.

Parágrafo Primero: A los efectos del presente Convenio Cambiario, se


entenderá por persona natural no residente en el país, toda persona
natural que mantenga residencia en el extranjero e ingrese a territorio
venezolano con intención de permanecer en él por más de una (1) noche
y menos de un (1) año; asimismo, a los indicados efectos se entenderá
por operadores cambiarios autorizados para tramitar las operaciones a
que se contrae este Convenio, los bancos universales de naturaleza
pública, así como cualquier otro ente o sujeto que el Directorio del Banco
Central de Venezuela autorice a tal efecto.

Parágrafo Segundo: Los operadores cambiarios autorizados conforme


a lo establecido en este artículo podrán retener el veinticinco por ciento
(25%) de las divisas adquiridas con arreglo a lo previsto en el presente
Convenio Cambiario a los fines previstos en el artículo 4; el resto de las
divisas adquiridas por los operadores cambiarios deberán ser vendidas
al Banco Central de Venezuela de acuerdo con la normativa dictada al
efecto.

Artículo 2. El producto de la operación cambiaria a que refiere el


artículo 1 del presente Convenio Cambiario se entregará al vendedor en
efectivo; y/o, a su elección, podrá acreditarse a su favor a través de una
tarjeta prepagada emitida por el operador cambiario autorizado a
nombre de éste la cual podrá ser empleada para consulta de saldos y
retiros de efectivo a través de la red de cajeros automáticos o
electrónicos, así como para el pago de consumos a través de punto de
venta.

Artículo 3. Los operadores cambiarios autorizados deberán anunciar


en las taquillas instaladas en los terminales de los aeropuertos y puertos
legalmente establecidos, el tipo de cambio que será empleado
118

para la realización de la operación cambiaria a que se contrae este


Convenio Cambiario.

Artículo 4. Las personas naturales no residentes en el país que hayan


vendido divisas de conformidad con lo previsto en el artículo 1 del
presente Convenio, en la oportunidad de su salida del país podrán
efectuar operaciones de cambio ante cualquier operador cambiario
autorizado, en las taquillas de éstos ubicadas en los mismos terminales
de los aeropuertos y puertos legalmente establecidos, por los cuales
aquéllas ingresaron, a los efectos de obtener divisas, hasta por el
equivalente al veinticinco por ciento (25%) del monto resultante de la
operación cambiaria a que se contrae el artículo 1 del presente
Convenio Cambiario, al tipo de cambio de venta que el Banco Central
de Venezuela determine, el cual será publicado en la página web de
dicho Instituto. Asimismo, podrán requerir al operador cambiario que
haya emitido la tarjeta prepagada a que alude el artículo 2 de este
Convenio Cambiario, el cambio del saldo existente en bolívares en la
tarjeta prepagada por divisas, al tipo de cambio a que se refiere el
presente artículo.

Artículo 5. El tipo de cambio aplicable a los consumos efectuados en


establecimientos comerciales por personas naturales con tarjeta de
crédito girada contra bancos extranjeros, será el establecido en el
artículo 1 del presente Convenio Cambiario, independientemente de la
residencia de su titular.

Artículo 6. El Banco Central de Venezuela regulará a través de la


normativa que dicte al efecto, los términos y condiciones de las
operaciones a que se contrae el presente Convenio Cambiario. La
Superintendencia de las Instituciones del Sector Bancario dictará las
instrucciones que, en el ámbito de sus competencias, permitan la
ejecución del presente Convenio Cambiario.

Artículo 7. Los operadores cambiarios autorizados deberán suministrar


al Banco Central de Venezuela información respecto a las operaciones
a que se contrae el presente Convenio Cambiario, en los términos y
condiciones que sean definidos al efecto por dicho Instituto; y deberán
garantizar en todo momento la debida identificación de las personas
naturales a las que se refiere el artículo 1 del presente Convenio, así
como que éstas no excedan los límites establecidos para las
operaciones contempladas en estas normas.
119

Convenio Cambiario Nº 25

El Ejecutivo Nacional representado por el ciudadano Rodolfo Clemente Marco

Torres, en su carácter de Ministro del Poder Popular de Economía, Finanzas y

Banca Pública, por una parte; y por la otra, el Banco Central de Venezuela,

representado por su Presidente, Nelson J. Merentes D., han convenido lo siguiente:

Artículo 1. A partir de la entrada en vigencia del presente Convenio


Cambiario, la liquidación de las operaciones de venta de divisas
destinadas a los conceptos que se indican a continuación, reguladas por
la normativa correspondiente del régimen de administración de divisas,
se efectuará al tipo de cambio resultante de la última asignación de
divisas realizada a través del Sistema Complementario de
Administración de Divisas (SICAD), el cual será publicado en la página
web de dicho Instituto:

a) Efectivo con ocasión de viajes al exterior.

b) Remesas a familiares residenciados en el extranjero.

c) Pago de operaciones propias de la aeronáutica civil nacional.

d) Contratos de arrendamiento y servicios, uso y explotación de


patentes, marcas, licencias y franquicias, así como para la importación
de bienes inmateriales; pago de contratos de arrendamiento de redes;
instalación, reparación y mantenimiento de maquinarias, equipos o
software importados correspondientes al sector telecomunicaciones.

e) Servicio público de transporte aéreo internacional de pasajeros,


carga y correo debidamente habilitadas por el Ejecutivo Nacional.

f) Inversiones internacionales y los pagos de regalías, uso y


explotación de patentes, marcas, licencias y franquicias, así como de
contratos de importación de tecnología y asistencia técnica.

g) Operaciones propias de la actividad aseguradora.


120

Artículo 2. A partir de la entrada en vigencia del presente Convenio


Cambiario, las operaciones de venta de divisas efectuadas por los
operadores cambiarios para el pago de consumos realizados con tarjeta
de crédito con ocasión de viajes al exterior y de operaciones de
comercio electrónico con proveedores en el extranjero, reguladas de
acuerdo con la normativa correspondiente del régimen de
administración de divisas, serán liquidadas por el Banco Central de
Venezuela al tipo de cambio resultante de la última asignación de divisas
realizada a través del Sistema Complementario de Administración de
Divisas (SICAD), el cual será publicado en la página web de dicho
Instituto, vigente para el momento del posteo de la operación.

Artículo 3. Las operaciones de venta de divisas para atender los gastos


y pagos a los que se contrae el artículo 1 de este Convenio Cambiario,
cuya liquidación hubiere sido solicitada al Banco Central de Venezuela
antes de la entrada en vigencia del mismo, se liquidarán al tipo de
cambio para la venta establecido en el Convenio Cambiario N° 14 de
fecha 8 de febrero de 2013.

Artículo 4. Los montos en moneda extranjera pagados, de conformidad


con la normativa que contempla las tarifas respectivas, por pasajeros de
nacionalidad extranjera que ingresen al territorio de la República
Bolivariana de Venezuela bajo cualquiera de las categorías de migrante,
así como con ocasión de su salida del país, y por personas naturales y
jurídicas propietarias o tenedoras de naves y aeronaves de matrículas
extranjeras, por concepto de servicios aeronáuticos, aeroportuarios,
portuarios y náuticos, cánones, derechos de aterrizaje, de arribo, de
embarque o desembarque, de muelle, estacionamiento, almacenaje,
habilitación, abrigaderos, uso de instalaciones o utillaje, tránsito por los
puntos, rutas o aerovías, ayudas, radio ayudas y demás
compensaciones o servicios prestados por el Ejecutivo Nacional, a
través de entes de la Administración Pública Descentralizada, serán
vendidos al Banco Central de Venezuela, dentro de los dos (2) días
hábiles siguientes a su percepción, al tipo de cambio resultante de la
última asignación de divisas realizada a través del Sistema
Complementario de Administración de Divisas (SICAD), el cual será
publicado en la página web de dicho Instituto, reducido en un cero coma
veinticinco por ciento (0,25%); ello, salvo que los entes receptores y/o
recaudadores acuerden mantener dichos montos depositados en
cuentas en el Banco Central de Venezuela o en el sistema financiero
nacional de acuerdo con lo previsto en el Convenio Cambiario N° 20 del
14 de junio de 2012, para lo cual deberán requerir la autorización a la
que se refiere el artículo 18 del Convenio Cambiario N° 1 del 5 de febrero
de 2003.
121

Parágrafo Único: Los entes de la Administración Pública


Descentralizada deberán suministrar a este Instituto información
periódica sobre los montos pagados por personas jurídicas propietarias
de naves con matrículas extranjeras por los conceptos indicados en el
presente artículo, en los términos y en la oportunidad que será indicada
en la normativa dictada al efecto por el Banco Central de Venezuela.

Artículo 5. La coordinación, administración, control y establecimiento


de requisitos, procedimientos y restricciones que requiera la ejecución
de los Convenios Cambiarios, corresponde al Centro Nacional de
Comercio Exterior, de conformidad con lo previsto en el artículo 4° del
Decreto con Rango, Valor y Fuerza de Ley del Centro Nacional de
Comercio Exterior y de la Corporación Venezolana de Comercio
Exterior. En consecuencia, las competencias, facultades y demás
potestades atribuidas a la Comisión de Administración de Divisas
(CADIVI) mediante la normativa que rige el régimen de administración
de divisas, contemplada en los distintos Convenios Cambiarios
vigentes, serán asumidas progresivamente por el Centro Nacional de
Comercio Exterior, en los términos que se indiquen en las respectivas
Providencias que en ejercicio de sus competencias legales este último
dicte; y sus decisiones en estas materias agotan la vía administrativa.

Parágrafo Único: Las atribuciones del Centro Nacional de Comercio


Exterior deberán ser ejercidas sin perjuicio de las facultades de
ejecución de la política cambiaria que corresponden al Banco Central de
Venezuela, cuya representación en la dirección de dicho Centro, prevé
la Ley que rige al Instituto Emisor.

Artículo 6. Hasta tanto el Centro Nacional de Comercio Exterior dicte la


normativa a que se refiere el artículo precedente, mantendrán su
vigencia las Providencias Administrativas dictadas por la Comisión de
Administración de Divisas (CADIVI), y continuarán en curso conforme a
las mismas los procedimientos iniciados dentro del régimen de
administración de divisas; ello, sin perjuicio de las adecuaciones que
sean necesarias ejecutar para la conclusión de los procedimientos por
parte del Centro Nacional de Comercio Exterior.

Convenio Cambiario Nº 26

El Ejecutivo Nacional, representado por el ciudadano Rodolfo Clemente

Marco Torres, en su carácter de Ministro del Poder Popular de Economía,


122

Finanzas y Banca Pública, autorizado por el Decreto N° 2.278 de fecha 21 de enero

de 2003, por una parte; y por la otra, el Banco Central de Venezuela, representado

por su Presidente, Nelson J. Merentes D., autorizado por el Directorio de ese

Instituto en sesión N° 4.685, celebrada el 3 de abril de 2014, de conformidad con lo

previsto en el artículo 318 de la Constitución de la República Bolivariana de

Venezuela, en concordancia con lo dispuesto en los artículos 5, 7, numerales 2), 5)

y 7), 21, numerales 16) y 17), 34, 122 y 124 de la Ley del Banco Central de

Venezuela; 8 del Decreto con Rango, Valor y Fuerza de Ley del Régimen Cambiario

y sus Ilícitos; 3 del Convenio Cambiario N° 1 del 5 de febrero de 2003; y, 5 y 6 del

Convenio Cambiario N° 25 del 22 de enero de 2014, han convenido lo siguiente:

Artículo 1. Las subastas especiales de divisas llevadas a cabo a través


del Sistema Complementario de Administración de Divisas (SICAD)
serán gestionadas y dirigidas directamente por el Centro Nacional de
Comercio Exterior (CENCOEX), creado mediante Decreto con Rango,
Valor y Fuerza de Ley N° 601 del 21 de noviembre de 2013, y podrán
ser realizadas con posiciones mantenidas por la República y por el
Banco Central de Venezuela, así como por cualquier otro ente
expresamente autorizado por el Ministerio del Poder Popular de
Economía, Finanzas y Banca Pública, empleando para ello la plataforma
tecnológica administrada y bajo la operatividad del Centro Nacional de
Comercio Exterior (CENCOEX).

Artículo 2. Los sujetos interesados en participar en las subastas


especiales a que se contrae el presente Convenio, deberán hacerlo
mediante las instituciones autorizadas por el Banco Central de
Venezuela en la normativa especial que haya dictado al efecto, la cual
mantiene su vigencia y eficacia.

Artículo 3. A través del Sistema Complementario de Administración de


Divisas (SICAD), podrán realizarse subastas especiales para las
operaciones de compra y venta, en moneda nacional, de divisas en
123

efectivo y de títulos valores denominados en moneda extranjera,


emitidos por la República, sus entes descentralizados o por cualquier
otro ente, público o privado, nacional o extranjero. Únicamente podrán
presentar posturas para la adquisición de divisas y/o títulos
denominados en moneda extranjera a través del Sistema
Complementario de Administración de Divisas (SICAD), en las subastas
especiales a que se contrae el presente artículo, las personas naturales
y jurídicas que se determinen en cada convocatoria; en todo caso, el tipo
de cambio cotizado o el que resulte implícito por el precio de la postura
para la compraventa en bolívares de los títulos denominados en moneda
extranjera no podrá ser inferior al tipo de cambio oficial para la venta
fijado de conformidad con lo previsto en el Convenio Cambiario N° 14
del 8 de febrero de 2013.

Parágrafo Único: El Banco Central de Venezuela informará al Centro


Nacional de Comercio Exterior (CENCOEX) los títulos valores
denominados en moneda extranjera emitidos por la República, sus
entes descentralizados o por cualquier otro ente, público o privado,
nacional o extranjero, que podrán ser objeto de operaciones de compra
y de venta, en bolívares, a través del Sistema Complementario de
Administración de Divisas (SICAD). Las operaciones de compra de
títulos denominados en moneda extranjera a través del Sistema
Complementario de Administración de Divisas (SICAD), sólo podrán
efectuarse con el objeto final de obtener saldos en moneda extranjera
por la enajenación de los mismos en los mercados internacionales, a los
fines de atender los gastos en divisas para los cuales fueron adquiridos.

Artículo 4. El Directorio del Centro Nacional de Comercio Exterior


(CENCOEX) será el único encargado de regular los términos y
condiciones de las subastas especiales de divisas a que se contrae el
presente Convenio, mediante la normativa que dicte a dichos fines y
anunciará las convocatorias de los actos que serán celebrados a tales
efectos. Las convocatorias para los actos de subastas especiales de
divisas provenientes de ingresos de la República serán acordadas entre
el Ejecutivo Nacional, por órgano del Ministerio del Poder Popular de
Economía, Finanzas y Banca Pública, y el Banco Central de Venezuela.
En la normativa que el Centro Nacional de Comercio Exterior
(CENCOEX) dicte de conformidad con lo previsto en el presente
Convenio, así como en las convocatorias correspondientes a cada acto,
se establecerán los sujetos autorizados a participar como
124

oferentes y demandantes en el Sistema Complementario de


Administración de Divisas (SICAD), los requisitos a ser cumplidos por
éstos a los fines de su participación, los mecanismos para el
seguimiento y control de las operaciones que se realicen, el monto
mínimo y/o máximo por postura de compra a ser canalizada a través de
este Sistema y los demás aspectos a que haya lugar. En todo caso, las
personas oferentes o demandantes de divisas deberán tramitar sus
posturas únicamente a través de las instituciones autorizadas por el
Banco Central de Venezuela a tales fines.

Artículo 5. En atención a la dinámica del mercado y considerando los


objetivos del Estado y la Nación, así como las necesidades de la
economía, el Directorio del Centro Nacional de Comercio Exterior
(CENCOEX) podrá decidir que determinado(s) acto(s) convocado(s)
para la realización de subastas especiales a través del Sistema
Complementario de Administración de Divisas (SICAD) estén dirigidos
únicamente a atender las solicitudes formuladas por sujetos o sectores
productivos específicos, así como solicitudes de alto valor.

Artículo 6. A los efectos de las convocatorias correspondientes a cada


acto, el Centro Nacional de Comercio Exterior deberá sujetarse al monto
máximo que para la subasta haya autorizado el Banco Central de
Venezuela, así como a la oferta de venta de divisas o títulos valores que
haya sido formalizada por los sujetos interesados ante el Instituto
Emisor, y tenga carácter de firme e irrevocable.

Artículo 7. El Centro Nacional de Comercio Exterior (CENCOEX), al


cierre de cada acto, efectuará el proceso de adjudicación, con base en
la metodología aprobada al efecto por el Directorio de dicho Centro, e
informará de ello al Banco Central de Venezuela, a los fines de que el
Instituto Emisor determine el tipo de cambio aplicable a la subasta
correspondiente, o el tipo de cambio implícito que se genere por el precio
de la postura para la compraventa en bolívares de los títulos
denominados en moneda extranjera, según el caso; tras lo cual, el
Centro Nacional de Comercio Exterior (CENCOEX) procederá a notificar
los resultados al mercado financiero por los sistemas de información
pública y/o especializados de que disponga, según los términos de la
convocatoria. Las posturas que sean adjudicadas en las subastas a que
se refiere este Convenio, serán liquidadas por el Banco Central de
Venezuela en la fecha valor señalada en la convocatoria, a través de las
instituciones autorizadas que hayan presentado dichas posturas.
125

Artículo 8. En el caso de subastas especiales de divisas provenientes


de ingresos de la República, el diferencial en bolívares entre la tasa de
la postura adjudicada y el tipo de cambio oficial para la venta fijado de
conformidad con lo previsto en el Convenio Cambiario N° 14 del 8 de
febrero de 2013, será dirigido a un fondo del Ejecutivo Nacional,
destinado a gastos en moneda nacional, cuya distribución acordará el
Presidente de la República.

Artículo 9. Hasta tanto el Centro Nacional de Comercio Exterior dicte la


normativa a que se refiere el presente Convenio Cambiario, mantendrán
su vigencia en cuanto resulten aplicables, las Resoluciones, Circulares
y demás instrumentos dictados por el Banco Central de Venezuela en
desarrollo del Convenio Cambiario N° 22 del 02 de julio de 2013, y
continuarán en curso conforme a las mismas los procedimientos
iniciados con ocasión de las subastas convocadas a través del Sistema
Complementario de Administración de Divisas (SICAD) por el Banco
Central de Venezuela.

Artículo 10. Se derogan los Convenios Cambiarios Nos. 22 y 26 de


fechas 2 de julio de 2013 y 6 de febrero de 2014, respectivamente; así
como todas aquellas disposiciones que colidan con lo establecido en
este Convenio Cambiario.

Convenio Cambiario Nº 29

El Ejecutivo Nacional, representado por el ciudadano Rodolfo Clemente Marco

Torres, en su carácter de Ministro del Poder Popular de Economía, Finanzas y

Banca Pública, autorizado por el Decreto Nº 2.278 de fecha 21 de enero de 2003,

por una parte; y por la otra, el Banco Central de Venezuela, representado por su

Presidente, Nelson J. Merentes D., autorizado por el Directorio de ese Instituto en

sesión Nº 4.729 celebrada el 05 de agosto de 2014, de conformidad con lo previsto

en el artículo 318 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, en

concordancia con lo dispuesto en los artículos 5, 7, numerales 2), 5) y 7), 21,

numerales 16) y 17), 34, 122 y 124 de la


126

Ley del Banco Central de Venezuela; 3 del Convenio Cambiario Nº 1 del 05 de

febrero de 2003, han convenido lo siguiente:

Artículo 1. A partir de la entrada en vigencia del presente Convenio


Cambiario, la liquidación de las operaciones de divisas para el pago de
las importaciones ordinarias de los bienes asociados a los sectores
automotriz, carrocero y sus autopartes, se efectuará al tipo de cambio
resultante de la última asignación de divisas realizada a través del
Sistema Complementario de Administración de Divisas (SICAD).

Artículo 2. Las operaciones de adquisición de divisas previstas en el


presente Convenio Cambiario, cuya liquidación hubiere sido solicitada
al Banco Central de Venezuela antes de su entrada en vigencia, se
liquidarán con arreglo a lo establecido en el artículo 1 del Convenio
Cambiario N° 14 del 08 de febrero de 2013, publicado en la Gaceta
Oficial de la República Bolivariana de Venezuela N° 40.108 de esa
misma fecha.

Resoluciones del Sistema Complementario de Administración de Divisas


(SICAD)

Resolución N° 13-03-01, Reforma Parcial de la Resolución N° 13-02-01


relativa a las cuentas en moneda extranjera en el Sistema Financiero
Nacional

Artículo 1. Se modifica el artículo 1 de la Resolución N° 13-02-01,


publicada en la Gaceta Oficial de la República Bolivariana de Venezuela
N° 40.109 del 13 de febrero de 2013, en los siguientes términos:

“Artículo 1. Sin perjuicio de lo previsto en la Resolución del Banco


Central de Venezuela N° 12-09-01 del 04 de septiembre de 2012, las
personas naturales mayores de edad residenciadas en el territorio
nacional podrán mantener fondos en divisas en cuentas a la vista o a
término en bancos universales regidos por el Decreto con Rango, Valor
y Fuerza de Ley de Reforma Parcial de la Ley de Instituciones
127

del Sector Bancario, provenientes de transferencias ordenadas desde el


exterior de fondos depositados en cuentas en moneda extranjera en
instituciones financieras del exterior; remesas enviadas por familiares
residenciados en el extranjero; pensiones y jubilaciones causadas en el
exterior; asignaciones pagadas por organismos internacionales con
ocasión del desempeño de funciones de dirección o asesoría en
aquéllos, así como las pagadas en virtud de la representación de la
República Bolivariana de Venezuela en tales organismos que no deriven
de la prestación de servicios remunerados en el territorio nacional;
devengos pagados por la prestación de servicios profesionales en el
exterior; ingresos percibidos en razón de las exportaciones realizadas y
que pueden retener y/o administrar conforme a la normativa cambiaria
aplicable; y rentas pagadas con ocasión de la inversión en instrumentos
financieros así como el pago del capital de los mismos. Asimismo,
dichos sujetos podrán efectuar depósitos en efectivo de hasta un
máximo mensual de Dos Mil Dólares de los Estados Unidos de América
(USD 2.000) o su equivalente en otra divisa, en cuentas a la vista o a
término en bancos universales regidos por el Decreto con Rango, Valor
y Fuerza de Ley de Reforma Parcial de la Ley de Instituciones del Sector
Bancario, proveniente de cualesquiera de los conceptos señalados en
este artículo”.

Artículo 2. Se modifica el artículo 2 de la Resolución N° 13-02-01,


publicada en la Gaceta Oficial de la República Bolivariana de Venezuela
N° 40.109 del 13 de febrero de 2013, en los siguientes términos:

“Artículo 2. Sin perjuicio de lo previsto en la Resolución del Banco


Central de Venezuela N° 12-09-01 del 04 de septiembre de 2012, las
personas jurídicas domiciliadas en el país podrán mantener fondos en
divisas en cuentas a la vista o a término en bancos universales regidos
por el Decreto con Rango, Valor y Fuerza de Ley de Reforma Parcial de
la Ley de Instituciones del Sector Bancario, provenientes de
transferencias ordenadas desde el exterior de fondos depositados en
cuentas en moneda extranjera en instituciones financieras del exterior;
rentas pagadas con ocasión de la inversión en instrumentos financieros
y el pago del capital de los mismos; liquidación de préstamos y otras
modalidades de financiamiento externo al sector privado; e ingresos
percibidos en razón de las exportaciones realizadas y que pueden
retener y/o administrar conforme a la normativa cambiaria aplicable.
Igualmente, los sujetos mencionados en el presente artículo, podrán
mantener en cuentas a la vista o a término en bancos universales
regidos por el Decreto con Rango, Valor y Fuerza de Ley de Reforma
Parcial de la Ley de Instituciones
128

del Sector Bancario fondos en divisas destinados a inversiones para


impulsar el sector productivo del país.

En caso que Petróleos de Venezuela, S.A. y sus empresas filiales


paguen en divisas a personas jurídicas domiciliadas en el país el
componente externo de sus contrataciones conforme a lo previsto en el
artículo 3 del Convenio Cambiario N° 9 del 14 de julio de 2009, dichos
pagos podrán acreditarse en cuentas a la vista o a término en moneda
extranjera en bancos universales regidos por el Decreto con Rango,
Valor y Fuerza de Ley de Reforma Parcial de la Ley de Instituciones del
Sector Bancario; en este supuesto, Petróleos de Venezuela, S.A. y sus
empresas filiales informarán al Banco Central de Venezuela
mensualmente y por escrito sobre el uso y destino de los pagos a que
se contrae el presente artículo”.

Artículo 3. Se incorporan tres nuevos artículos a la Resolución N° 13-


02-01, publicada en la Gaceta Oficial de la República Bolivariana de
Venezuela N° 40.109 del 13 de febrero de 2013, los cuales son del tenor
siguiente:

“Artículo 3. De conformidad con lo previsto en el artículo 2 del Convenio


Cambiario N° 20 del 14 de junio de 2012, Petróleos de Venezuela S.A.
y sus empresas filiales podrán mantener los fondos en divisas que
administran libremente referidos en el artículo 2 del Convenio Cambiario
N° 9 del 14 de julio de 2009 en cuentas en moneda extranjera en el
sistema bancario nacional; ello, sin perjuicio de lo contemplado en esta
última disposición, y debiendo informar al Banco Central de Venezuela
mensualmente y por escrito sobre el uso y destino de estos fondos”.

“Artículo 4. Las empresas mixtas a las que se refiere la Ley Orgánica


de Hidrocarburos, la Ley Orgánica de Hidrocarburos Gaseosos y la Ley
Orgánica para el Desarrollo de las Actividades Petroquímicas, podrán
también mantener en cuentas en el sistema bancario nacional, divisas
provenientes de su giro comercial y por financiamientos recibidos, con
el fin de efectuar los pagos y desembolsos que deban realizar en divisas
para cumplir con impuestos y contribuciones establecidos en la
legislación nacional especial, efectuar pagos de dividendos y
distribuciones que deban ser pagados en divisas, y a los efectos de
atender lo previsto en el artículo 5 del Convenio Cambiario N° 9 del 14
de julio de 2009; ello, sin perjuicio de lo contemplado en esta última
disposición”.
129

“Artículo 5. Las cuentas en divisas mantenidas en los bancos


universales regidos por el Decreto con Rango, Valor y Fuerza de Ley de
Reforma Parcial de la Ley de Instituciones del Sector Bancario a las que
se contraen los artículos 3 y 4 de la presente Resolución, podrán
movilizarse por sus titulares mediante retiros totales o parciales en
moneda de curso legal en el país, mediante venta efectuada al Banco
Central de Venezuela, al tipo de cambio vigente; o a través de
transferencias hacia cuentas en el exterior, a los efectos de atender los
conceptos establecidos en los artículos 2 y 5 del Convenio Cambiario
N° 9 del 14 de julio de 2009, según corresponda.

Los titulares de las cuentas a las que se refiere el artículo 4 de esta


Resolución, podrán efectuar transferencias de fondos mantenidos en
dichas cuentas hacia cuentas en moneda extranjera en el sistema
bancario nacional, a los efectos de efectuar los pagos y desembolsos
que deban realizar en divisas para cumplir con impuestos y
contribuciones establecidos en la legislación nacional especial, así
como para realizar pagos de dividendos y distribuciones que deban ser
pagados en divisas. Asimismo, Petróleos de Venezuela S.A. y sus
empresas filiales podrán efectuar transferencias de fondos mantenidos
en las cuentas a que se refiere el artículo 3 de la presente Resolución
hacia cuentas en moneda extranjera en el sistema bancario nacional
mantenidas por personas jurídicas domiciliadas en el país, sólo en el
supuesto a que se contrae el último aparte del artículo 2 de esta
Resolución, así como para efectuar aportes de capital y préstamos de
accionistas a filiales que deban ser pagados en divisas, y para cumplir
con impuestos y contribuciones pagaderos en divisas conforme a lo
establecido en la legislación nacional”.

Artículo 4. Se modifica el artículo 3 de la Resolución N° 13-02-01,


publicada en la Gaceta Oficial de la República Bolivariana de Venezuela
N° 40.109 del 13 de febrero de 2013, que pasa a ser artículo 6, en los
términos siguientes:

“Artículo 6. Salvo lo previsto en el artículo 5 de la presente Resolución,


las cuentas en divisas mantenidas en los bancos universales regidos por
el Decreto con Rango, Valor y Fuerza de Ley de Reforma Parcial de la
Ley de Instituciones del Sector Bancario por las personas naturales
mayores de edad residenciadas en el territorio nacional y las personas
jurídicas domiciliadas en el país, reguladas en la Resolución N° 12-09-
01 del 04 de septiembre de 2012 y en la presente Resolución, podrán
movilizarse por sus titulares mediante retiros totales o parciales en
moneda de curso legal en el país, al tipo de cambio vigente,
transferencias hacia cuentas en el exterior,
130

cheques del banco depositario girados contra sus corresponsales en el


exterior, o mediante instrucciones de débito para pagos de gastos de
consumo y retiros efectuados con tarjetas de débito en el exterior;
asimismo, los titulares de dichas cuentas podrán optar por ordenar a las
instituciones depositarias a adquirir, por su cuenta, en los mercados
financieros internacionales, títulos denominados en moneda extranjera.
Los titulares de más de una cuenta en divisas reguladas en la
Resolución N° 12-09-01 del 04 de septiembre de 2012 y en la presente
Resolución podrán efectuar transferencias entre dichas cuentas
libremente”.

Artículo 5. Se incorpora un nuevo artículo a la Resolución N° 13-02- 01,


publicada en la Gaceta Oficial de la Republica Bolivariana de Venezuela
N° 40.109 del 13 de febrero de 2013, el cual es del tenor siguiente:

“Artículo 7. Salvo el supuesto establecido en el último aparte del artículo


5 de la presente Resolución, podrán hacerse transferencias entre
cuentas en moneda extranjera reguladas en la Resolución N° 12- 09-01
del 04 de septiembre de 2012 y en la presente Resolución, cuando se
trate de cuentas pertenecientes a distintos titulares de aquel de cuya
cuenta se origina la orden de transferencia, en los términos que se
determine en la normativa cambiaria especialmente dictada al efecto”.

Artículo 6. Se modifica el artículo 5 de la Resolución N° 13-02-01,


publicada en la Gaceta Oficial de la República Bolivariana de Venezuela
N° 40.109 del 13 de febrero de 2013, que pasa a ser artículo 9, en los
términos siguientes:

“Artículo 9. Los bancos universales regidos por el Decreto con Rango,


Valor y Fuerza de Ley de Reforma Parcial de la Ley de Instituciones del
Sector Bancario autorizados a recibir depósitos en moneda extranjera
de acuerdo con lo previsto en el artículo 2 del Convenio Cambiario N°
20 del 14 de junio de 2012, podrán requerir a sus clientes toda la
información que se estime necesaria para determinar que la naturaleza
de los depósitos y transferencias por éstos recibidos se corresponda con
alguna de las operaciones a que hace referencia el artículo anterior.

Las divisas recibidas con ocasión de transferencias efectuadas por


operaciones distintas a las indicadas en los artículos precedentes, así
como aquellas respecto de las cuales no pueda determinarse
131

suficientemente la causa que les da origen, serán de venta obligatoria


al Banco Central de Venezuela, dentro de los dos (2) días hábiles
bancarios siguientes a su fecha de recepción”.

Resolución N° 13-07-01, Normas Generales del Sistema Complementario de


Administración de Divisas (SICAD)

El Directorio del Banco Central de Venezuela, en ejercicio de las facultades

que le confieren los artículos 5, 7 numerales 2), 7) y 8); 21, numerales 16) y 18); 52,

57, 61 y 122 de la Ley que rige al Instituto, en concordancia con lo contemplado en

los artículos 2, numerales 1) y 2), y 9 de la Ley Contra los Ilícitos Cambiarios, 3 y 5

del Convenio Cambiario N° 1 del 5 de febrero de 2003, el Convenio Cambiario N°

22 del 2 de julio de 2013, y en atención a lo previsto en los artículos 53, 67 y 68 del

Decreto con Rango, Valor y Fuerza la Ley de Reforma Parcial de la Ley de

Instituciones del Sector Bancario. Resuelve: NORMAS GENERALES DEL

SISTEMA COMPLEMENTARIO DE ADMINISTRACIÓN DE DIVISAS (SICAD)

Artículo 1. Las subastas especiales que se lleven a cabo a través del


Sistema Complementario de Administración de Divisas (SICAD)
administrado por el Banco Central de Venezuela, se regirán por lo
dispuesto en la presente Resolución, así como por lo establecido en las
correspondientes convocatorias, circulares, manuales, instrucciones y
demás normativa dictada al efecto por el Instituto.

Artículo 2. Salvo disposición en contrario, sólo las personas naturales


y jurídicas residenciadas o domiciliadas en el territorio nacional, según
corresponda, podrán realizar posturas para la adquisición de divisas o
de títulos valores denominados en moneda extranjera a través del
Sistema Complementario de Administración de Divisas (SICAD), en los
supuestos y bajo las condiciones que se establezcan en la respectiva
132

convocatoria. En el caso de las operaciones de venta de divisas o de


títulos valores denominados en moneda extranjera a través del Sistema
Complementario de Administración de Divisas (SICAD) por parte del
sector privado, éstas podrán ser efectuadas por cualquier persona
natural o jurídica, aun cuando no se encuentren residenciadas o
domiciliadas en el territorio nacional, siempre y cuando sean tenedoras
legítimas de la posición en divisas o de los instrumentos objeto de la
correspondiente operación.

Artículo 3. El monto mínimo y/o máximo por postura de compra o de


venta de divisas o de títulos valores denominados en moneda
extranjera, a ser canalizadas a través del Sistema Complementario de
Administración de Divisas (SICAD), será determinado en las
convocatorias que para cada acto se publiquen al efecto.

Artículo 4. Los interesados en realizar posturas para la adquisición o


para la venta de divisas o de títulos valores denominados en moneda
extranjera a través del Sistema Complementario de Administración de
Divisas (SICAD), deberán estar previamente inscritos en el Registro de
Usuarios del Sistema Complementario de Administración de Divisas
(RUSICAD), administrado por el Banco Central de Venezuela.

Artículo 5. Las operaciones de compra y venta de divisas o de títulos


valores denominados en moneda extranjera en el Sistema
Complementario de Administración de Divisas (SICAD), sólo podrán ser
efectuadas a través de las Instituciones Autorizadas, de conformidad
con los términos y condiciones establecidos por el Banco Central de
Venezuela en los instructivos, manuales, procedimientos y demás
normativa que disponga al efecto.

Artículo 6. En el caso de subastas especiales de divisas o de títulos


valores denominados en moneda extranjera en los que la oferta de venta
provenga de personas naturales y jurídicas, a los efectos de tramitar
operaciones a través del Sistema Complementario de Administración de
Divisas (SICAD), las Instituciones Autorizadas deberán verificar la
tenencia de las divisas o de los instrumentos, según corresponda, por
parte del interesado en realizar la respectiva operación de venta. Para
ello, podrán solicitar a sus clientes la custodia temporal de las divisas o
de los títulos, según corresponda, en cuyo caso los montos transferidos
no se computarán en el cálculo
133

de la posición en moneda extranjera de las instituciones; en estos casos


se entenderá que las Instituciones Autorizadas actúan por cuenta del
Banco Central de Venezuela.

Las Instituciones Autorizadas no podrán conceder financiamiento de


ningún tipo a sus clientes personas naturales para la adquisición de
divisas o de títulos denominados en moneda extranjera a través del
Sistema Complementario de Administración de Divisas (SICAD).

Artículo 7. Las Instituciones Autorizadas deberán informar a sus


clientes sobre el resultado de sus solicitudes de compra o venta
canalizadas a través del Sistema Complementario de Administración de
Divisas (SICAD).

Artículo 8. Las Instituciones Autorizadas, así como las personas


naturales y jurídicas cuyas posturas de compra hayan resultado
favorecidas, deberán mantener la documentación que soporta las
operaciones a total disposición del Banco Central de Venezuela, por al
menos el lapso de tres (3) años calendario contados desde la fecha de
la adjudicación.

Artículo 9. El Banco Central de Venezuela, en atención a la dinámica


del mercado y considerando los objetivos del Estado y la Nación, así
como las necesidades de la economía, podrá establecer que
determinado(s) día(s), el Sistema Complementario de Administración de
Divisas (SICAD) sólo atenderá solicitudes formuladas por sujetos o
sectores productivos o económicos específicos, así como aquellas de
alto valor.

Artículo 12. A los efectos de participar como demandantes de


operaciones de compra de divisas o de títulos denominados en moneda
extranjera a través del Sistema Complementario de Administración de
Divisas (SICAD), los interesados no deberán estar incursos en
investigaciones por presuntas violaciones de la normativa cambiaria, y
no podrán haber sido sancionados por la violación de ésta.

Artículo 14. El Banco Central de Venezuela, en ejercicio de las


atribuciones que le confiere la Ley que rige su funcionamiento, realizará
las visitas e inspecciones que estime pertinentes a las
134

Instituciones Autorizadas para operar de acuerdo con lo previsto en la


presente Resolución, a los fines de verificar el cumplimiento de los
términos y condiciones dictados por el Banco Central de Venezuela en
esta materia. Asimismo, podrá constatar la certeza de la información
remitida conforme a éstos y los procedimientos aplicados, debiendo
dichas instituciones suministrarle toda la información que sobre el objeto
de la inspección sea requerida.

Artículo 19. Las personas naturales residenciadas en el país podrán


adquirir divisas o títulos a través del Sistema Complementario de
Administración de Divisas (SICAD), en los supuestos que se señalan a
continuación:

a) Gastos de consumo para viajes al exterior.

b) Gastos de estudios en el exterior. En caso que el estudiante


beneficiario sea menor de edad, las divisas deberán ser acreditadas en
una cuenta en moneda extranjera de la cual sea titular el representante
legal del menor.

c) Gastos relacionados con la recuperación de la salud,


investigaciones científicas, deporte, cultura y otros casos de especial
urgencia.

d) El pago de bienes requeridos para la prestación de servicios


profesionales. Parágrafo Primero: En los casos a los que se refiere el
presente artículo, no se requerirá que la persona natural hubiese
agotado el cupo anual de divisas otorgado por la Comisión de
Administración de Divisas (CADIVI).

Parágrafo Segundo: En el supuesto de solicitudes de compra a través


del Sistema Complementario de Administración de Divisas (SICAD),
para atender gastos para la continuación de estudios en el exterior ya
iniciados, no se exigirá al solicitante el requisito de residencia en el
territorio nacional.

Artículo 23. Las personas inscritas en el Registro de Usuarios del


Sistema de Transacciones con Títulos en Moneda Extranjera
(RUSITME) regulado en la Resolución del Banco Central de Venezuela
N° 11-11-02 del 3 de noviembre de 2011, se entenderán inscritas de
pleno derecho en el Registro de Usuarios del Sistema Complementario
de Administración de Divisas (RUSICAD), excluidas
135

aquellas que hayan sido sancionadas por las autoridades competentes


por irregularidades o ilícitos cambiarios, a cuyos efectos, el Ministerio
del Poder Popular de Finanzas suministrará al Banco Central de
Venezuela la información correspondiente, así como las personas
jurídicas que de acuerdo con información suministrada por el Servicio
Nacional Integrado de Administración Aduanera y Tributaria (SENIAT)
no hayan tenido actividad en el ejercicio fiscal 2012 o en el
inmediatamente precedente al ejercicio al que corresponda la
convocatoria, salvo, en este último supuesto, que existan razones que a
juicio del Directorio del Banco Central de Venezuela, justifiquen la no
exclusión. Las personas jurídicas actualmente inscritas en el Registro
de Usuarios del Sistema de Transacciones con Títulos en Moneda
Extranjera (RUSITME), para participar en los actos de subastas
especiales reguladas en la presente Resolución, deberán actualizar su
inscripción mediante el suministro de la información referida en el
Parágrafo Segundo del artículo 4 de la presente Resolución. En
consecuencia, al momento de verificar la inscripción del solicitante en el
Registro como condición previa para la canalización de posturas de
compra o de venta de divisas o de títulos valores a través del Sistema
Complementario de Administración de Divisas (SICAD), las Instituciones
Autorizadas deberán validar que en el Registro se cuente con la referida
información en torno a los datos correspondientes a las actividad
económica desarrollada por la empresa así como del Estado en el que
tiene su domicilio.

Resolución N° 12-09-01, Normas que regirán las cuentas en moneda


extranjera en el Sistema Financiero Nacional

El Directorio del Banco Central de Venezuela, en ejercicio de las facultades

que le confieren los artículos 5, 7 numerales 2), 7) y 8); 21, numerales 16) y 18); 52,

57, 61, y 122 de la Ley que rige al Instituto, en concordancia con lo contemplado en

los artículos 3 y 5 del Convenio Cambiario N° 1, y el Convenio Cambiario N° 20, y

en atención a lo previsto en los artículos 67 y 68 del Decreto con Rango, Valor y

Fuerza de Ley de Reforma Parcial de la Ley de Instituciones del Sector Bancario,

Resuelve:
136

Artículo 1. Las personas jurídicas no domiciliadas en el territorio de la


República Bolivariana de Venezuela, que participen en la ejecución de
proyectos de inversión pública para el desarrollo de la economía
nacional o de estímulo a la oferta productiva, así como en proyectos de
interés general para impulsar el sector productivo del país, podrán
mantener en cuentas abiertas en bancos universales, depósitos de
fondos en divisas provenientes necesariamente del exterior, por
transferencias ordenadas al efecto derivadas de operaciones de
carácter lícito.

Parágrafo Único: Las cuentas en divisas a las que se refiere el presente


artículo podrán movilizarse mediante retiros totales o parciales en
moneda de curso legal en el país, al tipo de cambio vigente, o mediante
transferencia o cheques del banco depositario girados contra sus
corresponsales en el exterior.

Artículo 2. Las personas naturales mayores de edad residenciadas en


el territorio nacional y las personas jurídicas domiciliadas en el país,
podrán mantener en cuentas abiertas en bancos universales, depósitos
en divisas provenientes de la liquidación de títulos denominados en
moneda extranjera emitidos por la República Bolivariana de Venezuela
y sus entes descentralizados, o por cualquier otro ente, adquiridos a
través del Sistema de Colocación Primaria de Títulos en Moneda
Extranjera (SICOTME) o del Sistema de Transacciones con Títulos en
Moneda Extranjera (SITME), así como de otras operaciones de carácter
lícito que de conformidad con la normativa que regula la materia
cambiaria les permitan retener y/o administrar tales divisas.

Parágrafo Único: Las cuentas en divisas a las que se refiere el presente


artículo, podrán movilizarse por sus titulares mediante retiros totales o
parciales en moneda de curso legal en el país, al tipo de cambio vigente,
o aquéllos podrán optar por ordenar a las instituciones depositarias a
adquirir, por su cuenta, en los mercados financieros internacionales,
títulos a los efectos de su posterior negociación a través del Sistema de
Transacciones con Títulos en Moneda Extranjera (SITME); asimismo,
dichas cuentas podrán movilizarse mediante transferencias, cheques
del banco depositario girados contra sus corresponsales en el exterior,
o mediante instrucciones de débito para pagos de gastos de consumo y
retiros efectuados con tarjetas de débito en el exterior.

Artículo 3. Los bancos universales regidos por el Decreto con Rango,


Valor y Fuerza de Ley de Reforma Parcial de la Ley de Instituciones
137

del Sector Bancario autorizados a recibir depósitos en moneda


extranjera de acuerdo con lo previsto en los artículos 1 y 2 del Convenio
Cambiario N° 20 del 14 de junio de 2012, no podrán requerir a los
clientes a esos efectos requisitos adicionales a aquellos exigidos para
abrir cuentas en moneda nacional.

Artículo 4. Los bancos universales regidos por el Decreto con Rango,


Valor y Fuerza de Ley de Reforma Parcial de la Ley de Instituciones del
Sector Bancario autorizados a recibir depósitos en moneda extranjera
de acuerdo con lo previsto en el artículo 2 del Convenio Cambiario N°
20 del 14 de junio de 2012, no deberán exigir a los clientes monto
mínimo alguno para abrir las respectivas cuentas.

Artículo 5. Los fondos provenientes de la liquidación de operaciones


efectuadas a través del Sistema de Transacciones con Títulos en
Moneda Extranjera (SITME), cuyo depósito en cuentas abiertas en
bancos universales del sistema financiero nacional haya sido requerido
por sus beneficiarios de conformidad con lo previsto en el artículo 2 del
Convenio Cambiario N° 20 del 14 de junio de 2012, deberán permanecer
en cuentas especiales a la vista, a favor de éstos por un período no
superior a doce (12) meses en el caso de personas naturales, y de tres
(3) meses en el caso de personas jurídicas, ambos contados a partir de
la fecha de la respectiva liquidación de la operación. A estos efectos, los
bancos universales receptores de dichos depósitos deberán contar con
mecanismos idóneos para el seguimiento correspondiente.

Artículo 6. Los depósitos en divisas mantenidos en cuentas a término,


abiertas en bancos universales de conformidad con lo previsto en el
Convenio Cambiario N° 20 del 14 de junio de 2012, distintas a aquellas
a las que se refiere el artículo 5 de la presente Resolución, generarán
intereses a la tasa que fije el Banco Central de Venezuela para tales
depósitos, independientemente del plazo en que se realicen dichas
operaciones.

Artículo 7. Los bancos universales regidos por el Decreto con Rango,


Valor y Fuerza de Ley de Reforma Parcial de la Ley de Instituciones del
Sector Bancario autorizados a recibir depósitos en moneda extranjera
de acuerdo con lo previsto en los artículos 1 y 2 del Convenio Cambiario
N° 20 del 14 de junio de 2012, deberán mantener éstos en cuentas en
moneda extranjera en el Banco Central de Venezuela, las cuales están
disponibles para su movilización por parte de dichas instituciones
bancarias, en función de las necesidades de
138

los depositantes y de conformidad con lo dispuesto en los manuales,


circulares e instructivos dictados al efecto.

Artículo 8. Los activos y pasivos que se generen con ocasión de la


aplicación de la presente Resolución, estarán excluidos para el cálculo
de la posición en moneda extranjera de los bancos universales
autorizados a recibir depósitos en moneda extranjera de acuerdo con lo
previsto en los artículos 1 y 2 del Convenio Cambiario N° 20 del 14 de
junio de 2012.

Artículo 9. Los bancos universales regidos por el Decreto con Rango,


Valor y Fuerza de Ley de Reforma Parcial de la Ley de Instituciones del
Sector Bancario, deberán enviar al Banco Central de Venezuela, con
periodicidad mensual, información sobre los depósitos en moneda
extranjera que reciban, en los términos y en la oportunidad que será
indicada en las circulares e instructivos dictados al efecto por el Banco
Central de Venezuela. Asimismo, deberán remitir al Banco Central de
Venezuela información diaria en cuanto a los movimientos globales y
saldos de las cuentas en moneda extranjera, de acuerdo con lo indicado
en los instructivos y circulares dictados al efecto.

Artículo 10. De las cuentas en moneda extranjera a las que se refiere


la presente Resolución no podrán ser emitidas chequeras. Asimismo, en
ningún caso podrán hacerse transferencias entre las cuentas en
moneda extranjera reguladas en esta Resolución, y queda prohibida la
recepción de cheques en moneda extranjera emitidos con cargo a las
mismas.

Parágrafo Único: Salvo el caso de avances de efectivo a través de


cajeros automáticos en el exterior, la realización de depósitos o retiros
en efectivo en moneda extranjera en las cuentas a las que se contrae la
presente Resolución sólo podrá realizarse cuando así lo considere el
Directorio del Banco Central de Venezuela mediante normativa que
dicte al efecto.

Artículo 11. Los bancos universales deberán adoptar e implementar las


medidas y los procedimientos que sean necesarios a los fines de evitar
los riesgos que se derivan de la posibilidad de que los fondos en moneda
extranjera depositados en las cuentas abiertas de conformidad con lo
previsto en el Convenio Cambiario N° 20 del 14 de junio de 2012,
puedan ser utilizados como mecanismo para la
139

legitimación de capitales provenientes de actividades ilícitas o de delitos


relacionados con la delincuencia organizada y/o el financiamiento al
terrorismo.

Convenios del Sistema Cambiario Alternativo de Divisas (SICAD II)

Convenio Cambiario Nº 27

El Ejecutivo Nacional, representado por el ciudadano Rodolfo Clemente Marco

Torres, en su carácter de Ministro del Poder Popular de Economía, Finanzas y

Banca Pública; y por la otra, el Banco Central de Venezuela, representado por su

Presidente, Nelson J. Merentes D, han convenido lo siguiente:

Artículo 1. Las transacciones en divisas a través del Sistema Cambiario


Alternativo de Divisas (SICAD II), administrado por el Banco Central de
Venezuela y el Ministerio del Poder Popular de Economía, Finanzas y
Banca Pública, y bajo la operatividad de dicho Instituto, están referidas
a operaciones de compra y venta, en moneda nacional, de divisas en
efectivo así como de títulos valores denominados en moneda extranjera,
emitidos por la República, sus entes descentralizados o por cualquier
otro ente, público o privado, nacional o extranjero, que estén inscritos y
tengan cotización en los mercados internacionales. Este mercado
operará todos los días hábiles bancarios.

Artículo 2. Las transacciones llevadas a cabo a través del Sistema


Cambiario Alternativo de Divisas (SICAD II) podrán ser realizadas con
posiciones mantenidas por personas naturales y jurídicas del sector
privado provenientes de fuentes lícitas que deseen presentar ofertas,
por Petróleos de Venezuela, S.A. y por el Banco Central de Venezuela,
así como por cualquier otro ente público expresamente autorizado por
el Ministerio del Poder Popular de Economía, Finanzas y Banca Pública.
140

Artículo 3. Las personas naturales o jurídicas privadas, dedicadas a la


exportación de bienes y servicios, podrán retener y administrar hasta el
sesenta por ciento (60%) del ingreso que perciban en divisas, en razón
de las exportaciones realizadas, para cubrir los gastos incurridos en
virtud de la actividad exportadora, distintos a la deuda financiera, a los
fines previstos en el artículo 2 del Convenio Cambiario N° 20 del 14 de
junio de 2012, y a objeto de efectuar operaciones de venta a través del
Sistema Cambiario Alternativo de Divisas (SICAD II). El resto de las
divisas obtenidas serán vendidas al Banco Central de Venezuela, quien
las adquirirá al tipo de cambio de referencia a que se refiere el artículo
14 del presente Convenio Cambiario, que rija para la fecha de la
adquisición.

Artículo 4. Las personas naturales y jurídicas interesadas en comprar


o vender divisas o títulos denominados en moneda extranjera a través
del Sistema Cambiario Alternativo de Divisas (SICAD II) deberán hacerlo
indistintamente por intermedio de los bancos universales y bancos
comerciales en proceso de transformación de conformidad con las
Disposiciones Transitorias del Decreto con Rango, Valor y Fuerza de
Ley de Reforma Parcial de la Ley de Instituciones del Sector Bancario;
los bancos microfinancieros que sean autorizados por el Banco Central
de Venezuela y el Ministerio del Poder Popular de Economía, Finanzas
y Banca Pública; la Bolsa Pública de Valores Bicentenaria; las
instituciones autorizadas para actuar en el mercado de valores conforme
a la Ley de Mercado de Valores; así como por cualquier otro ente o
sujeto que el Directorio del Banco Central de Venezuela conjuntamente
con el Ministerio del Poder Popular de Economía, Finanzas y Banca
Pública autoricen al efecto.

Artículo 5. Sólo las personas naturales mayores de edad residenciadas


en el país, así como las personas jurídicas domiciliadas en el territorio
nacional, del sector privado, podrán realizar operaciones de compra, en
bolívares, de divisas en efectivo y de títulos denominados en moneda
extranjera, emitidos por la República Bolivariana de Venezuela, sus
entes descentralizados o por cualquier otro ente, público o privado,
nacional o extranjero. Las instituciones operadoras no podrán presentar
cotizaciones de compra por cuenta propia; tampoco podrán presentar
cotizaciones de compra por cuenta de otras instituciones operadoras, y
no podrán presentar más de una cotización de demanda en cada
jornada por cliente.

Artículo 7. Las instituciones operadoras deberán garantizar la


existencia de las posiciones que sean ofertadas a través del Sistema
Cambiario Alternativo de Divisas (SICAD II), debiendo requerir a tales
141

fines de los clientes y/o usuarios de éstas la custodia provisional de las


mismas, por lo que no podrán registrarse cotizaciones en corto o al
descubierto. No se permitirá que las instituciones operadoras actúen
sólo por el lado de la demanda, siendo responsables directas del
cumplimiento de las operaciones pactadas a través del mencionado
Sistema.

Artículo 8. No se admitirán cotizaciones de tasas inferiores al tipo de


cambio oficial para la venta fijado de conformidad con lo previsto en el
Convenio Cambiario N° 14 del 8 de febrero de 2013. Asimismo, el tipo
de cambio implícito que se genere por el precio de la cotización para la
compraventa en bolívares de títulos denominados en moneda extranjera
no podrá ser inferior al tipo de cambio oficial para la venta fijado de
conformidad con lo previsto en el Convenio Cambiario N° 14 del 8 de
febrero de 2013.

Artículo 10. Las instituciones operadoras, así como las personas


naturales y jurídicas cuyas solicitudes de compra hayan sido pactadas,
deberán mantener la documentación que soporta las operaciones a
través del Sistema Cambiario Alternativo de Divisas (SICAD II) a total
disposición del Banco Central de Venezuela y del Ministerio del Poder
Popular de Economía, Finanzas y Banca Pública, por al menos el lapso
de cinco (5) años calendario; sin perjuicio de lo dispuesto en la
normativa especial dictada al efecto por los entes supervisores del
sistema financiero en sus respectivos ámbitos de competencia.

Artículo 11. Los títulos denominados en moneda extranjera emitidos


por la República, sus entes descentralizados u otros entes, públicos o
privados, nacionales o extranjeros, adquiridos a través del Sistema
Cambiario Alternativo de Divisas (SICAD II), podrán ser negociados
libremente, en divisas, en los mercados internacionales. Las
instituciones operadoras podrán adquirir de sus clientes los títulos
valores que éstos hayan obtenido a través de dicho Sistema, en los
términos indicados en el presente artículo, sin que ello represente, que
pueda exigirse a aquéllos, como requisito previo para la tramitación de
las operaciones de compra de títulos, la suscripción de contratos en los
que se les obligue a vender de manera exclusiva a la respectiva
institución operadora los títulos adquiridos a través del mencionado
Sistema.

Artículo 13. Los aspectos operativos del funcionamiento del Sistema


Cambiario Alternativo de Divisas (SICAD II) y de la solución tecnológica
dispuesta para la tramitación de operaciones a través de
142

aquél, estarán contenidos en los manuales e instructivos que dicte el


Banco Central de Venezuela a dichos fines, en coordinación con el
Ministerio del Poder Popular de Economía, Finanzas y Banca Pública.

Artículo 14. Diariamente, el Banco Central de Venezuela publicará el


tipo de cambio de referencia, correspondiente al tipo de cambio
promedio ponderado de las operaciones transadas durante cada día.

Artículo 15. Las personas naturales o jurídicas que en el marco de lo


dispuesto en el Convenio Cambiario N° 20 del 14 de junio de 2012
mantengan depósitos en cuentas denominadas en moneda extranjera
abiertas en bancos universales regidos por el Decreto con Rango, Valor
y Fuerza de Ley de Reforma Parcial de la Ley de Instituciones del Sector
Bancario, podrán realizar operaciones de venta de las divisas allí
depositadas a través del Sistema Cambiario Alternativo de Divisas
(SICAD II).

Artículo 17. Las instituciones operadoras del Sistema Cambiario


Alternativo de Divisas (SICAD II) deberán adoptar e implementar las
medidas y los procedimientos que sean necesarios a los fines de evitar
los riesgos que se derivan de la posibilidad de que dicho Sistema sea
utilizado como mecanismo para la legitimación de capitales
provenientes de actividades ilícitas o de delitos relacionados con la
delincuencia organizada y/o el financiamiento al terrorismo.

Artículo 18. El Banco Central de Venezuela cuando lo estime pertinente


podrá participar o intervenir en el Sistema Cambiario Alternativo de
Divisas (SICAD II) a efecto de evitar o contrarrestar el efecto de
fluctuaciones erráticas en orden a las condiciones macroeconómicas,
quedando facultado en el ejercicio de las potestades discrecionales
inherentes para el adecuado cumplimiento de su objeto, para dictar
todos los actos y medidas que considere convenientes, de estricta
observancia por parte de las instituciones operadoras; ello, sin perjuicio
de las competencias propias de los entes encargados de la supervisión
de las instituciones operadoras y sin menoscabo de las regulaciones
que rigen el Sistema a que se contrae el presente Convenio Cambiario.

Artículo 19. El incumplimiento por parte de las instituciones operadoras


de lo establecido en el presente Convenio o en los procedimientos,
circulares e instrucciones dictados en ejecución de éste, así como de
las personas naturales o jurídicas que presenten
143

cotizaciones a través del Sistema Cambiario Alternativo de Divisas


(SICAD II), de los requisitos, términos y condiciones previstos en el
presente Convenio o en los manuales o instructivos dictados al efecto,
dará lugar a la suspensión temporal o definitiva de dichos sujetos para
participar en el Sistema Cambiario Alternativo de Divisas (SICAD II);
ello, sin perjuicio de la remisión de la información a las autoridades
competentes para que se proceda a la suspensión de los sujetos
indicados de los mecanismos administrados del Régimen de
Administración de Divisas y de la aplicación de las sanciones
administrativas a que hubiere lugar. La reincorporación sólo podrá ser
autorizada por el Directorio del Banco Central de Venezuela y del
Ministerio del Poder Popular de Economía, Finanzas y Banca Pública,
cuando a su juicio, existan circunstancias que lo ameriten.

Artículo 20. El Banco Central de Venezuela, en ejercicio de las


atribuciones que le confiere la Ley que rige su funcionamiento, realizará
las visitas e inspecciones que estime pertinentes a las Instituciones
Operadoras de acuerdo con lo previsto en la presente Resolución, a los
fines de verificar el cumplimiento de los términos y condiciones dictados
por el Banco Central de Venezuela en esta materia.

Asimismo, podrá constatar la certeza de la información remitida


conforme a éstos y los procedimientos aplicados, debiendo dichas
instituciones suministrarle toda la información que sobre el objeto de la
inspección sea requerida. Ello, sin perjuicio de las facultades de
supervisión, vigilancia y fiscalización que sobre las Instituciones
Operadoras ejercen la Superintendencia de las Instituciones del Sector
Bancario y la Superintendencia Nacional de Valores, de acuerdo con
sus ámbitos de competencia.

Artículo 21. Se derogan los artículos 6, 7, 8, 9, 10, 11 y 12 del Convenio


Cambiario N° 14 del 8 de febrero de 2013, publicado en la Gaceta Oficial
de la República Bolivariana de Venezuela N° 40.108 del 8 de febrero de
2013. Las operaciones de venta de divisas previstas en los artículos 6,
7, 8, 9 y 10 del citado Convenio Cambiario N° 14, cuya liquidación
hubiere sido solicitada al Banco Central de Venezuela a la fecha del
presente Convenio, se liquidarán al tipo de cambio de venta establecido
en los mencionados artículos del Convenio Cambiario N° 14 de fecha 8
de febrero de 2013, según corresponda.
144

Convenio Cambiario N° 28

El Ejecutivo Nacional, representado por el ciudadano Rodolfo Clemente Marco

Torres, en su carácter de Ministro del Poder Popular de Economía, Finanzas y

Banca Pública, por una parte; y por la otra, el Banco Central de Venezuela,

representado por su Presidente, Nelson J. Merentes D., han convenido lo siguiente:

Artículo 1. La actuación de las casas de cambio en el mercado


cambiario alternativo de divisas, en términos de las operaciones
autorizadas a realizar en el mismo como intermediarios especializados
en operaciones cambiarias al menudeo, será regulada por el Banco
Central de Venezuela mediante la normativa que dicte al efecto, en
coordinación con el Ministerio del Poder Popular de Economía, Finanzas
y Banca Pública, de acuerdo con lo previsto en el presente Convenio
Cambiario; ello, sin perjuicio de la normativa prudencial que en cuanto
al funcionamiento de aquéllas dicte la Superintendencia de las
Instituciones del Sector Bancario.

Artículo 2. El tipo de cambio aplicable a las operaciones de compra de


divisas a personas naturales en billetes extranjeros, cheques cifrados en
moneda extranjera, cheques de viajeros, o divisas, por parte de las
casas de cambio en el mercado cambiario alternativo de divisas, será el
tipo de cambio de referencia del Sistema Cambiario Alternativo de
Divisas (SICAD II), a que se contrae el artículo 14 del Convenio
Cambiario N° 27 del 10 de marzo de 2014, que rija para la fecha de la
respectiva operación, el cual será publicado en la página web del Banco
Central de Venezuela, reducido en un cero coma veinticinco por ciento
(0,25%).

Artículo 3. El tipo de cambio aplicable a las operaciones de venta de


divisas a personas naturales residenciadas en el territorio de la
República Bolivariana de Venezuela en billetes extranjeros, cheques de
viajeros, o divisas a través de transferencias, por parte de las casas de
cambio en el mercado cambiario alternativo de divisas, será el publicado
en la página web del Banco Central de Venezuela correspondiente al
tipo de cambio de referencia del Sistema Cambiario
145

Alternativo de Divisas (SICAD II), a que se contrae el artículo 14 del


Convenio Cambiario N° 27 del 10 de marzo de 2014, que rija para la
fecha de la respectiva operación.

Artículo 4. Las casas de cambio que presenten una posición deficitaria


neta que impida el normal ejercicio de su actividad de corretaje o
intermediación en el mercado cambiario alternativo de divisas para la
venta, podrán participar como demandantes en el Sistema Cambiario
Alternativo de Divisas (SICAD II) únicamente a los efectos de adquirir
las divisas necesarias a tales fines, hasta por el monto diario y en los
términos y condiciones que establezca el Banco Central de Venezuela,
en la normativa a que se contrae el artículo 1 del presente Convenio
Cambiario.

Artículo 6. Las divisas generadas por las empresas de servicios que


formen parte del Conglomerado Nacional Industrial Petrolero, así como
las divisas manejadas o percibidas por el Fondo de Ahorro Popular a
que se refiere el Decreto con Rango, Valor y Fuerza de Ley Orgánica
Relativa al Fondo de Ahorro Nacional de la Clase Obrera y al Fondo de
Ahorro Popular, y aquellas que se destinen a inversiones de empresas
privadas del sector petrolero, gasífero o petroquímico, podrán ser
vendidas a través del Sistema Cambiario Alternativo de Divisas (SICAD
II), de conformidad con lo establecido en el Convenio Cambiario N° 27
del 10 de marzo de 2014, y en la normativa dictada por el Banco Central
de Venezuela.

Artículo 7. El tipo de cambio de compra aplicable a las personas


jurídicas dedicadas a la actividad de minería, por concepto de las divisas
obtenidas por su actividad exportadora, será igual al tipo de cambio de
referencia del Sistema Cambiario Alternativo de Divisas (SICAD II) a que
se refiere el artículo 14 del Convenio Cambiario Nº 27 del 10 de marzo
de 2014, que rija para la fecha de la operación, reducido en un cero
coma veinticinco por ciento (0,25%). Con tal propósito, dichas personas
jurídicas entregarán las divisas a Petróleos de Venezuela, S.A.
(PDVSA), la cual efectuará la venta correspondiente en nombre de
aquéllas.

Artículo 8. El tipo de cambio de venta aplicable a las personas jurídicas


a que se refiere el artículo 7 del presente Convenio Cambiario, será igual
al tipo de cambio de referencia del Sistema Cambiario Alternativo de
Divisas (SICAD II) a que se refiere el artículo 14 del Convenio Cambiario
Nº 27 del 10 de marzo de 2014, que rija para la fecha de la operación.
146

Artículo 9. El tipo de cambio aplicable a las operaciones de compra de


oro por parte del Banco Central de Venezuela, será igual al tipo de
cambio de referencia del Sistema Cambiario Alternativo de Divisas
(SICAD II) a que se refiere el artículo 14 del Convenio Cambiario Nº 27
del 10 de marzo de 2014, que rija para la fecha de la operación.

Artículo 12. Los límites establecidos en la normativa dictada por el


Banco Central de Venezuela en relación con los depósitos de divisas en
efectivo en las cuentas denominadas en moneda extranjera abiertas en
bancos universales regidos por el Decreto con Rango, Valor y Fuerza
de Ley de Reforma Parcial de la Ley de Instituciones del Sector
Bancario, no serán aplicables en el caso de operaciones de compra de
divisas a través del Sistema Cambiario Alternativo de Divisas (SICAD
II).

Artículo 13. El tipo de cambio aplicable a los consumos efectuados en


establecimientos comerciales por personas naturales con tarjetas de
débito y de crédito giradas contra cuentas o líneas de crédito en moneda
extranjera, así como a las operaciones de avance de efectivo con cargo
a dichas tarjetas, será el que determine el Banco Central de Venezuela,
el cual será publicado en la página web de dicho Instituto.

Artículo 14. El tipo de cambio aplicable a los retiros totales o parciales


en moneda de curso legal efectuados con cargo a los depósitos en
moneda extranjera mantenidos en el sistema financiero nacional de
acuerdo con lo previsto en el Convenio Cambiario N° 20 del 14 de junio
de 2012, será el tipo de cambio de referencia del Sistema Cambiario
Alternativo de Divisas (SICAD II) a que se refiere el artículo 14 del
Convenio Cambiario Nº 27 del 10 de marzo de 2014, que rija para la
fecha de la operación.

Artículo 15. Las operaciones de venta de divisas realizadas al Banco


Central de Venezuela provenientes de inversiones internacionales, se
liquidarán al tipo de cambio de referencia del Sistema Cambiario
Alternativo de Divisas (SICAD II) a que se refiere el artículo 14 del
Convenio Cambiario Nº 27 del 10 de marzo de 2014, que rija para la
fecha de la respectiva operación, reducido en un cero coma veinticinco
por ciento (0,25%).

Artículo 16. A los fines del control y seguimiento de las transacciones


que se cursen a través del Sistema Cambiario Alternativo de Divisas
(SICAD II), el Banco Central de Venezuela y el Ministerio del Poder
Popular de Economía, Finanzas y Banca Pública, podrán autorizar el
suministro de la información contenida en la solución tecnológica del
147

antedicho Sistema a los organismos con competencia supervisora y/o


reguladora de las Instituciones Operadoras, cuando sea de absoluta
necesidad para el cumplimiento de sus competencias de acuerdo con la
Ley. Asimismo, la información en referencia estará a disposición del
Vicepresidente del Área Económica del Consejo de Ministros
Revolucionarios.

Parágrafo Único: Los funcionarios de los organismos y sujetos que


tengan acceso a la información contenida en la solución tecnológica del
Sistema Cambiario Alternativo de Divisas (SICAD II), deben cumplir con
el deber de secreto y garantizar el resguardo de la información, en
atención a los derechos constitucionales de las personas a quien
corresponda la misma, no pudiendo suministrarla ni emplearla a fines
distintos para los que refieren al ejercicio de sus atribuciones.

Artículo 17. Se deroga el Convenio Cambiario Nº 24 del 30 de


diciembre de 2013, publicado en la Gaceta Oficial de la República
Bolivariana de Venezuela Nº 40.324 de la misma fecha; el artículo 4 del
Convenio Cambiario N° 25 del 23 de enero de 2014, publicado en la
Gaceta Oficial de la República Bolivariana de Venezuela N° 6.122
Extraordinario de esa misma fecha; el artículo 5 del Convenio Cambiario
N° 23 del 24 de octubre de 2013, publicado en la Gaceta Oficial de la
República Bolivariana de Venezuela N° 40.283 del 30 de octubre de
2013; el artículo 6 del Convenio Cambiario N° 26 del 06 de febrero de
2014, publicado en la Gaceta Oficial de la República Bolivariana de
Venezuela N° 6.125 (E) del 10 de febrero de 2014; así como todas
aquellas disposiciones que colidan con lo establecido en este Convenio
Cambiario.

Resolución del Sistema Cambiario Alternativo de Divisas (SICADII)

Resolución N° 14-03-01

El Directorio del Banco Central de Venezuela, en ejercicio de las facultades

resuelve:

Artículo 1. Los bancos universales y los bancos comerciales en proceso


de transformación de acuerdo con lo previsto en las Disposiciones
Transitorias del Decreto con Rango, Valor y Fuerza de Ley de Reforma
Parcial de la Ley de Instituciones del Sector Bancario,
148

así como los bancos microfinancieros autorizados por el Directorio del


Banco Central de Venezuela y el Ministerio del Poder Popular de
Economía, Finanzas y Banca Pública, la Bolsa Pública de Valores
Bicentenario y operadores de mercado de valores autorizados, podrán
realizar operaciones de corretaje en el mercado de divisas, tanto en
efectivo como en títulos valores denominados en moneda extranjera,
emitidos por la República, sus entes descentralizados o por cualquier
otro ente, público o privado, nacional o extranjero, en los términos
dispuestos en el Decreto con Rango, Valor y Fuerza de Ley del Régimen
Cambiario y sus Ilícitos, únicamente a través del Sistema Cambiario
Alternativo de Divisas (SICAD II), de conformidad con lo previsto en el
Convenio Cambiario N° 27 del 10 de marzo de 2014, y la normativa que
lo desarrolle.

Artículo 2. A los efectos de la presente Resolución se consideran


operaciones de corretaje o intermediación en el mercado de divisas,
aquellas que resulten de una actividad dirigida a facilitar las
transacciones entre compradores y vendedores de divisas en el Sistema
Cambiario Alternativo de Divisas (SICAD II).

Artículo 3. Las personas señaladas en el artículo 1 de la presente


Resolución, que actúen en el mercado de divisas, deberán anunciar
públicamente en sus oficinas mediante avisos destinados a tal fin, el tipo
de cambio de referencia publicado por el Banco Central de Venezuela,
correspondiente al tipo de cambio promedio ponderado de las
operaciones transadas durante cada día a través del Sistema Cambiario
Alternativo de Divisas (SICAD II). De igual modo, deberán informar el
porcentaje o monto aplicable por concepto de comisión por las
operaciones de compra y venta realizadas a través de dicho Sistema,
de acuerdo con lo establecido en la normativa dictada al efecto.

Artículo 4. Las personas señaladas en el artículo 1 de la presente


Resolución, deberán discriminar en la documentación preparada por
éstas para el cliente donde conste la operación realizada, el tipo de
cambio aplicado o resultante de la transacción efectuada a través del
Sistema Cambiario Alternativo de Divisas (SICAD II) y el monto de la
operación, así como el monto y el porcentaje cobrado por concepto de
comisiones; ello sin perjuicio de lo que dispongan los organismos
supervisores de las mismas en sus respectivos ámbitos de
competencias.

Artículo 5. Sin perjuicio de la participación de las casas de cambio en


el régimen de administrado de divisas de acuerdo con la normativa
149

establecida, el Banco Central de Venezuela y el Ministerio del Poder


Popular de Economía, Finanzas y Banca Pública, cuando lo estimen
pertinente, regularán la actuación de las casas de cambio en el mercado
cambiario alternativo de divisas, en términos de las operaciones que
estarían autorizadas a realizar en el mismo como operadoras
cambiarias.

Artículo 6. Las personas señaladas en el artículo 1 de la presente


Resolución, deberán suministrar al Banco Central de Venezuela la
información que éste les solicite sobre las operaciones a que se refiere
la presente Resolución, o la que éstas deban solicitar a sus clientes, así
como cualquier otra información relacionada.

Artículo 7. Los pasivos que se generen con ocasión de las ofertas de


venta de divisas presentadas a través del Sistema Cambiario Alternativo
de Divisas (SICAD II), no se computarán a los efectos de la constitución
del encaje legal. Asimismo, los activos y pasivos que se generen con
ocasión de la participación de las instituciones bancarias en el Sistema
a que se contrae el presente artículo, quedan igualmente excluidos para
el cálculo de la posición en moneda extranjera.

Artículo 8. La solicitud de operaciones de compra de divisas a través


del Sistema Cambiario Alternativo de Divisas (SICAD II), comportará
para el banco universal tramitador solicitud de apertura de cuenta en
moneda extranjera en el mismo por parte del cliente que no mantenga
cuenta de dicha naturaleza en el sistema financiero nacional.

Bases Jurisprudenciales

En la presente investigación el aporte jurisprudencial es fundamental,

tratándose de una investigación jurídica, ya que la jurisprudencia constituye una

fuente prioritaria para el estudio jurídico de una situación fáctica, por ello para el

desarrollo de los objetivos de esta investigación se consultaron varias decisiones,

las cuales son calificadas como jurisprudencia por ser la opinión reiterada de los

tribunales de la República.
150

En sentencia N° 006639, de fecha 19 de julio de 2005, dictada por la Sala

Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia, ponencia de Arcadio Delgado

Rosales, se conceptualiza el derecho a la libertad económica de la siguiente

manera:

“De este modo – estima la Sala - se confirma una vez más, como lo ha
venido sosteniendo en otras oportunidades, que la libertad económica,
al igual que sucede con otros derechos constitucionales, no es un
concepto absoluto e irrestricto, ya que, además de los límites definidos
directamente en la propia Constitución, pueden fijarse limitaciones
expresas, mediante ley, fuera de las cuales, quedan facultados los
ciudadanos para actuar libremente, es decir, para ejercitar abiertamente
los espacios de libertad no sometidos a alguna restricción. Con ello se
afianza y se comprueba el único sentido lógico que puede darse al
esquema constitucional, consistente en la existencia de un espectro
básico y fundamental constitutivo de la libertad, postulado como
principio, frente al cual pueden aparecer restricciones o limitaciones que
operan como excepciones expresas a la regla general, y que solo
pueden ser establecidas mediante ley, es decir, excluyendo en forma
absoluta la posibilidad de formular tales limitaciones por medio de actos
concretos o disposiciones sublegales”. Tal como lo dispone la sentencia
in comento, el derecho a la libertad económica sólo puede ser limitado
excepcionalmente por Ley, no pudiendo establecerse limitaciones al
referido derecho por medio de actos concretos”.

Por otra parte, es importante recalcar que la referencia al interés social como

elemento estructural de la definición misma de la garantía de libertad de elección de

la actividad económica y delimitación de su contenido, evidencia que la Constitución

no ha recogido una concepción abstracta de esta garantía como mero ámbito

subjetivo de libertad de optar por la ocupación económica que la persona quiere

desempeñar. En sentencia N° 000030, de fecha 11 de marzo de 2010, dictada por

el Juzgado Superior en lo Civil y Contencioso Administrativo de


151

la Región Centro Occidental, se conceptualiza el derecho a la libertad económica

de la siguiente manera:

“La libertad económica es manifestación específica de la libertad


general del ciudadano, la cual se proyecta sobre su vertiente económica.
De allí que, fuera de las limitaciones expresas que estén establecidas
en la Ley, los particulares podrán libremente entrar, permanecer y salir
del mercado de su preferencia, lo cual supone, también, el derecho a la
explotación, según su autonomía privada, de la actividad que han
emprendido. Ahora bien, en relación con la expresa que contiene el
artículo 112 de la Constitución, los Poderes Públicos están habilitados
para la regulación -mediante Ley- del ejercicio de la libertad económica,
con la finalidad del logro de algunos de los objetivos de „interés social‟
que menciona el propio artículo. De esa manera, el reconocimiento de
la libertad económica debe conciliarse con otras normas fundamentales
que justifican la intervención del Estado en la economía, por cuanto la
Constitución venezolana reconoce un sistema de economía social de
mercado”.

En tal sentido, la Sala Político Administrativa del Tribunal Supremo de Justicia

mediante sentencia Nº 02589 de fecha 8 de diciembre de 2004, señaló en cuanto a

la aplicación de estos mecanismos de control de la Constitución lo siguiente:

“Conforme la disposición constitucional (112) se desprende que en una


economía libre de mercado como la nuestra las personas pueden
dedicarse a desarrollar cualquier actividad económica de su preferencia,
tanto de trabajo, empresa, industria y comercio, sin más limitaciones y
restricciones que las que establezcan la Constitución y las leyes, por
razones de desarrollo humano, seguridad, sanidad, protección del
ambiente y otras razones de interés social”.

En relación a esta garantía constitucional, la Sala Constitucional del Tribunal

Supremo de Justicia, en sentencia N° 1613 de fecha 17 de agosto de 2004,

mencionada en el punto previo de esta decisión sostuvo lo siguiente:


152

“Ahora bien, la Constitución es un conjunto sistemático de principios y


normas racionalmente entrelazados, informadas por una filosofía
política determinada, según la cual se organizan los Poderes Públicos,
se atribuyen competencias a los órganos del Estado y se fijan las metas
de su actuación. Ello así, ninguno de sus preceptos debe considerarse
de manera aislada, ni superfluamente ni independiente de lo demás, ya
que su sentido y alcance se encuentra conectado con los restantes
preceptos constitucionales. De este modo, la interpretación sistemática
de la Constitución obliga a entender sus normas en armonía, sin
magnificar el sentido de algunos preceptos, ni minimizar el de otros, con
el propósito de compatibilizarlos positivamente para garantizar su
homogeneidad, cohesión y coherencia.

[…omissis…]

Esta Sala advierte que la libertad de dedicarse a la actividad económica


de su preferencia reconoce, por una parte, el derecho de toda persona
de iniciar y sostener cualquier actividad económica con las limitaciones
y restricciones impuestas por el ordenamiento jurídico y, por la otra, la
obligación del Estado de abstenerse de imponerle a las personas el
desempeño de una determinada ocupación. Así, el Estado no puede
obligar a nadie e ser comerciante, agricultor, ingeniero o abogado, sin
embargo, la actividad económica que se decida libremente ejercer,
puede estar sometida a las limitaciones o restricciones que por razones
de interés social se establezcan.

En tal sentido, la garantía constitucional positivizada en el artículo 112


estriba en la libertad de decisión de las personas para dedicarse a las
tareas, oficios o profesiones de su elección, sin que los Poderes
Públicos puedan forzarlo a actuar en el mercado a través de una ellas
con exclusión de cualquier otra.

Por otra parte, es importante recalcar que la referencia al interés social como

elemento estructural de la definición misma de la garantía de libertad de elección de

la actividad económica y delimitación de su contenido, evidencia que la Constitución

no ha recogido una concepción abstracta de esta garantía como mero ámbito

subjetivo de libertad de optar por la ocupación económica que la persona quiere

desempeñar.
153

Lo anteriormente descrito se deriva, ya que tal libertad, en virtud de su

contenido supra individual o social, dadas las exigencias derivadas de la vida

colectiva, está sometida a las limitaciones generales que las leyes impongan para

salvaguardar los legítimos derechos e intereses de terceros o el interés general, que

responde a los principios establecidos e intereses tutelados por la propia

Constitución, de cuya eficacia normativa no es posible sustraerse.


154

Cuadro 3
Matriz de la Categoría

Categorías Subcategorías Unidades de Análisis


Constitución de la República Bolivariana de Venezuela
(1999): Régimen Socioeconómico y de la Función del
Estado en la Economía y Sistema Monetario Nacional.
Ley del Banco Central de Venezuela (2010): Control de
las Políticas Monetarias.
Decreto con Rango, Valor y Fuerza de Ley del Régimen
Cambiario y sus Ilícitos. (2014)
El ordenamiento Decreto con Rango, Valor y Fuerza de la Ley del Centro
jurídico sobre el Nacional de Comercio Exterior y la Corporación
control cambiario. venezolana de Comercio Exterior. (2014)
Convenios emitidos por el Banco Central de Venezuela.
(2013-2014)
Resoluciones emitidas por el Banco Central de
Venezuela. (2013-2014)
Sabino (2002)
Cuadro de asignación de divisas según el Banco Central
de Venezuela. (2014)
Derecho a la
libertad Constitución de la República Bolivariana de Venezuela
Ejercicio de la (1999): Derechos Económicos.
económica frente legitimidad del
al control control cambiario Weber (sf), Habermas (1998), Bobbio (1996)
cambiario. frente al derecho a Rodríguez (2005), Hernández (2004)
la libertad Diccionario Jurídico Venezolano (2000)
económica.
Cabanellas (1979), Pelayo (2007), Arias Castillo (2010)
Decreto con Rango, Valor y Fuerza de Ley del Régimen
Cambiario y sus Ilícitos. (2014), Alfonso (2004), Suarez
(2007)
Cobellas (2002), Word Economic Forum (2011)
Centro de Divulgación del Conocimiento Económico
para la Libertad. (2013)
Impacto del control
cambiario en las Cedice Libertad. (2013)
personas jurídicas. Fundación Heritage y Wall Street Journal. (2014)
Camara Nacional de Comercio de Autopartes (2014)
Federación Farmacéutica Venezolana (2014)
Asociación Venezolana de Distribución de Equipos
Médicos (2014)
Datanalisis (2014)

Fuente: Paola León y Paola Urdaneta (2014)


155

CAPÍTULO III

MARCOMETODÓLOGICO

Tipo de investigación

El presente trabajo constituye una investigación de tipo jurídico descriptiva,

puesto que tiene como objetivo, lograr la descripción del tema en estudio,

interpretándolo. Utiliza el método de análisis, y de esta forma el problema jurídico

se descompone en sus diversos contenidos, sobre las bases de las ideas expuestas

ofreciendo una imagen de funcionamiento de una norma o institución jurídica, tal y

como es.

Tamayo (2004), señala que el tipo de investigación se determina de acuerdo

con el prototipo de problema que el investigador desea solucionar, en suma con los

objetivos que éste pretendió lograr bien sea generales o específicos y de la

disponibilidad de todos los recursos que se necesiten para la culminación del

estudio. Al hacer referencia a la investigación de tipo jurídico-descriptiva, se define

ésta, como aquella en virtud de la cual se observa el problema planteado desde sus

diversos aspectos, estableciendo relaciones y niveles a través de las cuales se

proyecta el funcionamiento de las instituciones jurídicas tratadas.

155
156

Respecto a la investigación descriptiva según los objetivos perseguidos, o el

nivel de análisis de los datos, Finol (1996), plantea como características esenciales

de esta investigación, la recogida y discusión de los datos, el análisis y la

interpretación adecuada de los mismos, lo cual permite una posterior elaboración,

desarrollo y perfeccionamiento de principios generales, los cuales a su vez orienten

hacia el descubrimiento de nuevos datos de los hechos presentes.

Señala Rodríguez (2005), que la investigación de tipo descriptiva es aquella

que comprende la descripción, registro, análisis e interpretación de la naturaleza

actual, composición o procesos de los fenómenos. El enfoque se hace sobre

conclusiones dominantes o sobre como una persona, grupo o cosa, se conduce o

funciona en el presente. La investigación de tipo descriptiva trabaja sobre realidades

y su característica fundamental es de presentar una interpretación correcta.

Por otro lado, en cuanto a la investigación descriptiva, el autor Lerna (2003)

concluye definiéndola de la siguiente manera; “Su objetivo es describir el estado, las

características, los factores y procedimiento presentes en fenómenos y hechos que

ocurren en forma natural, sin explicar las relaciones que se identifiquen” (p.45).
157

Respecto a la doctrina citada se puede indicar, que en efecto, en el desarrollo

de la investigación se ha realizado una descripción exacta y un diagnóstico

suficiente del alcance del régimen legal aplicable al sistema cambiario venezolano,

de tal forma que a su vez puedan determinarse que la garantía del mismo esta

especificada dentro de la legislación aplicable a la materia.

Igualmente resulta pertinente señalar lo establecido por Hernández (1998),

según el cual señala que la investigación de tipo descriptiva es la considerada como

aquella que busca especificar las propiedades importantes de personas, grupos,

comunidades, o cualquier fenómeno pudiendo ser sometido a análisis, se miden o

analizan diversos aspectos, dimensiones o componentes del fenómeno a investigar.

Así mismo, se califica la presente investigación como documental ya que a

través de ella se pretende dar respuestas a las interrogantes planteadas dentro del

área del derecho mercantil, siendo objeto de análisis de la libertad económica frente

al sistema cambiario vigente, llevando a cabo la utilización de fuentes bibliográficas

como lo es la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, así como los

diversos cuerpos normativos existentes en nuestra legislación que abordan el tema

principal de esta investigación.

Ahora bien, Finol (1996) considera a la investigación documental como, un

proceso sistemático de búsqueda, selección, lectura, registro, organización,


158

descripción, análisis e interpretación de datos extraídos de fuentes documentales

existentes en torno a un problema, con el fin de encontrar respuesta a interrogantes

planteadas en cualquier área del conocimiento humano.

Según la Universidad Pedagógica Experimental Libertador (1998) la

investigación Documental, es estudio de problemas con el propósito de ampliar y

profundizar el conocimiento de su naturaleza, con apoyo, principalmente, en

trabajos previos, información y datos divulgados por medios impresos,

audiovisuales o electrónicos.

La investigación documental para Arias (2006) es un proceso basado en la

búsqueda, diagnostico, recuperación, análisis, crítica e interpretación exhaustiva de

datos principales y secundarios, es decir, los obtenidos y registrados por diversos

investigadores en fuentes documentales como impresas, audiovisuales o

electrónicas. Como en toda investigación, el propósito de este diseño es el aporte

de nuevos conocimientos a través de la realización del correcto método científico.

Se entiende por Investigación Documental según el Manual de Trabajos de

Grado de Especialización y Maestría y Tesis Doctorales (2006) como el estudio de

problemas con el propósito de ampliar y profundizar el conocimiento de su

naturaleza, con apoyo, principalmente, en trabajos previos, información y datos

divulgados por medios impresos, audiovisuales o electrónicos.


159

Diseño de la Investigación

Ante todo vale destacar que es conceptuada por Balestrini (2002), como un

diseño de investigación se define como el plan global de investigación que integra

de un modo coherente y adecuadamente correcto, técnicas de recogidas de datos

a utilizar, análisis previstos y objetivos. Sabino (2000), indica que su objeto es

proporcionar un modelo de verificación que permita contrastar hechos con teorías,

y su forma es la de una estrategia o plan general que determina las operaciones

necesarias para hacerlas.

Según Tamayo y Tamayo (2001), refiere que el diseño bibliográfico es cuando

recurrimos a la utilización de datos secundarios, es decir, aquellos que han sido

obtenidos por otros y nos llegan elaborados y procesados de acuerdo con los fines

de quienes inicialmente los elaboran y manejan. De igual forma es importante

mencionar lo que establece Sabino (2000), su objeto es proporcionar un modelo de

verificación que permita contrastar hechos con teorías, y su forma es la de una

estrategia o plan general que determina las operaciones necesarias para hacerla.

El diseño de investigación para Arias (2006) es la estrategia general que

adopta el investigador para responder al problema planteado. En atención al diseño,

la investigación se clasifica en: documental, de campo y experimental. Según

Tamayo (2004), lo define como aquel que se emplea para determinar etapas a

seguir para concretar en el orden metodológico el conocimiento requerido


160

tomando en cuenta la estructura real del proceso y su apoyo en el modelo teórico

del cual se parte para abordar la realidad del estudio.

Fuentes de Información

Barrera (2012), considera que principalmente se debe destacar que las fuentes

primarias no son más que aquella información original, que ha sido publicada por

primera vez y que no ha sido filtrada, interpretada o evaluada por nadie más y que

la misma es utilizada para realizar una investigación, en esta investigación se aplicó

la observación documental para el análisis de las fuentes, las cuales permitieron

abordar y desarrollar los requisitos teóricos de la investigación.

En el caso de las fuentes secundarias, para el desarrollo de este trabajo de

grado se abordó la investigación a través del análisis de libros, leyes, fuentes

electrónicas y demás documentos escritos consultados, que se relacionan con el

derecho de libertad económica frente al sistema cambiario.

Ahora bien, para el desarrollo de los objetos de la presente investigación se

utilizaron como fuentes primarias el Constitución de la República Bolivariana de

Venezuela, ya que posee de forma general las regulaciones pertinentes a los

contratos y sus tipos, sin adentrarse profundamente en el tema, y como fuentes

secundarias todos aquellos cuerpos normativos de carácter general o especial que

regulan el sistema de régimen cambiario.


161

Técnicas de Recolección de la Información

Finol y Nava (2004) la definen como el medio que permite aprehender la

información útil para llevar a cabo la comprobación de la hipótesis o el desarrollo del

esquema, la técnica empleada en la investigación descriptiva, es la observación

documental. Explica Sierra (2000) que esta es entendida en el sentido de la

investigación directa de los objetos o protagonistas de los hechos estudiados.

Asimismo, señala Nava (2004), que se entenderá por técnicas de recolección

de datos, las técnicas apropiadas para recoger la información que el investigador

selecciona, así como los instrumentos que se van a utilizar para ellos. Se aplicó la

observación documental para el análisis de las fuentes, las cuales permitieron

abordar y desarrollar los requisitos teóricos de la investigación, de tal manera, se

encuentran en los libros, leyes, fuentes electrónicas y demás documentos escritos

consultados, que se relacionan con el tema de la investigación, siendo la

observación documental la evaluación de diversos materiales documentales.

Ahora bien, resulta importante definir la observación documental, de acuerdo

a Finol y Nava (1992) esta constituye la vía más expedita de obtener datos sobre

ellos, sin embargo, no siempre es posible efectuarla porque re requiere, primero, la

existencia del fenómeno para el momento de la observación, y segundo, la

coincidencia del observador con el momento exacto de producción del hecho. Si no

fuera posible observarlo, seguramente el fenómeno dejó huellas y estas deben


162

reflejarse en cualquiera de las diversas formas documentales que existen, su

análisis da lugar a la observación documental.

Balestrini (2001), a su vez plantea que el punto de partida del análisis de las

fuentes documentales se realiza mediante; una lectura general de los textos, se

iniciará la búsqueda y observación de los hechos presentes en los materiales

escritos consultados que son de interés para esta investigación. Esta lectura inicial,

será seguida de varias lecturas más detenidas y rigurosas de textos, a fin de captar

sus planteamientos esenciales y aspectos lógicos de sus contenidos y propuestas,

a propósito de extraer datos bibliográficos útiles para el estudio que se está

realizando.

Ahora bien, en cuanto a la técnica del resumen analítico, Finol y Nava (1992)

se incorporará con la finalidad de descubrir los contenidos básicos en función de

aquellos datos que se deseen precisar; en este mismo orden de ideas resulta

importante señalar las técnicas propias del Derecho, de las cuales se utilizó la

interpretación de la ley, atendiendo al elemento lingüístico o literal, el elemento

lógico, el semántico y el histórico, para darle sentido a la ley.

Plan de Análisis de la Información

Para la presente investigación se usa como técnica de análisis de datos, o de

la información, la hermenéutica jurídica, la cual, según Cabanellas (2001), por

excelencia, es la que pretende descubrir para sí mismo comprender o para los


163

demás revelar el verdadero pensamiento del legislador o explicar el sentido de una

disposición.

Asimismo, Olaso (1998), define la hermenéutica jurídica, como aquella que

permite determinar el sentido de las palabras empleadas en la ley, así como el

significado del lenguaje jurídico, buscando descomponer los elementos que

conforman el pensamiento del legislador para hacerlo más comprensible y así,

integrarlo al trabajo de investigación, es por ello que la hermenéutica jurídica ofrece

los principios doctrinarios y jurisprudenciales adecuados, a seguir para la obtención

de una correcta interpretación.

En efecto, a través del desarrollo de los objetivos, se pretende descomponer

la problemática, a través del análisis de textos legales, doctrinarios y

jurisprudenciales, que permitan llevar a cabo una correcta interpretación de la

problemática, en función de dar respuestas a las interrogantes planteadas en el

desarrollo de la presente investigación.


164

CAPÍTULO IV

ANALISISDELOSRESULTADOS

En el establecimiento intelectual de compresión en las bases legales, teóricos

y jurisprudenciales aprendidas, y una vez realizado respectivamente el estudio de

la información recabada en el transcurso de la investigación, conforme al análisis

del derecho a la libertad económica frente al control cambiario establecido en la

República Bolivariana de Venezuela, se hace obligatorio consagrar este capítulo al

estudio de cada uno de los objetivos específicos de esta investigación. De

conformidad con los resultados obtenidos a través de la técnica de observación

documental, se ha indicado en las categorías de la matriz de análisis los objetivos

específicos acogidos en esta investigación.

En tal sentido para proporcionar una respuesta cónsona al primer objetivo

planteado, se inició la descripción en el ordenamiento jurídico sobre el control

cambiario establecido en Venezuela, del cual se preveen los siguientes cuerpos

normativos: la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela (1999), la Ley

del Banco Central de Venezuela (2010), el Decreto con Rango, Valor y Fuerza de

Ley del Régimen Cambiario y sus Ilícitos (2014), el Decreto con Rango, Valor y

Fuerza de la Ley del Centro Nacional de Comercio Exterior y la Corporación

164
165

venezolana de Comercio Exterior (2014), los Convenios y Resoluciones emitidos

por el Banco Central de Venezuela (2013-2014), al respecto, se obtiene el siguiente

objetivo:

Describir el Ordenamiento Jurídico sobre el Control Cambiario establecido

en la República Bolivariana de Venezuela

En virtud de los razonamientos antes expuestos, se hace pertinente

conceptualizar el termino de control de cambio, como una medida oficial que se

realiza para proteger el valor de la moneda local, así como las reservas

internacionales de un país, mediante la restricción de la compra y venta de divisas.

En tal sentido, los particulares no pueden manejar libremente las divisas; sin la

intervención directa de las instituciones financieras o bancarias competente.

De la transcripción anteriormente recurrida, se evidencia que el control de

cambio establecido en Venezuela se encuentra regulado por diversos cuerpos

normativos que se asientan en la legislación venezolana, en primer orden y como

norma positiva de mayor jerarquía, se encuentra la Constitución de la República

Bolivariana de Venezuela (1999), tipificando el Régimen Socioeconómico y de la

Función del Estado en la Economía y el Sistema Monetario Nacional, tal como se

evidencia a partir del artículo 299 hasta el artículo 319.

Dentro de ese marco constitucional, se observa la declaración de los principios

del más alto orden, haciendo mención a los fines económicos al servicio
166

de la sociedad y en la construcción de una economía participativa conjuntamente

con la iniciativa privada y el Estado. Asimismo, se promueven las diversas

actividades de reserva del Estado, haciendo mención a las industrias, explotaciones

y servicios de interés público y de carácter estratégico; así como también a la

actividad petrolera en cuanto a su economía, política y estrategia nacional.

Igualmente se disponen las actividades que conforman la estructura monetaria

del país; tales como, la agricultura, la pesca, el desarrollo rural, la artesanía y el

turismo, siempre enmarcados en una declaración programática con respecto a

numerosos factores que debe asumir el Estado, para alcanzar su fin más óptimo

enmarcado en una economía participativa de la sociedad, al margen de una alta

intervención del Estado.

Por otra parte, pero en estrecha conexión con los preceptos analizados,

observamos el Sistema Monetario Nacional inmerso en el artículo 318 eiusdem,

planteándose las competencias monetarias dirigidas y ejercidas de forma exclusiva

y obligatoria al Banco Central de Venezuela, actuando de forma autónoma en el

ejercicio de sus funciones. Su objetivo fundamental radica en la estabilidad del valor

interno y externo de la unidad monetaria, otorgándole poder en el presente caso al

Bolívar. Al respecto, el Banco Central de Venezuela deberá formular y ejecutar todas

aquellas políticas cambiarias y su buena administración en las reservas

internacionales.
167

En concordancia con lo dispuesto en la norma ut-supra, con fundamento en lo

previsto en el aparte undécimo primero (11) del artículo (sic) 156, “es de la

competencia del Poder Público Nacional (…) la regulación de la Banca Central, del

Sistema Monetario, del Régimen Cambiario, del Sistema Financiero y del Mercado

de Capitales; la emisión y acuñación de monedas”.

Con base a las consideraciones realizadas, cabe destacar que el Banco

Central de Venezuela en el ejercicio de sus atribuciones concedidas por la

Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, regulariza el Sistema

Monetario, expresado en la Ley del Banco Central de Venezuela (2010) en su

artículo 33 el cual dispone, que dicho órgano autónomo deberá establecer un

Sistema Estratégico de Información Financiera y Cambiaria que permita el

seguimiento de las transacciones económicas de los agentes intervinientes en la

economía.

Este sistema tiene la estructura, métodos y procedimientos para promover

flujos de información monetaria, financiera y cambiaria con la finalidad de facilitar la

toma de decisión por parte de las autoridades económicas sobre la canalización,

acoplamiento del crédito destinado a los sectores productivos, el seguimiento de los

controles de los sistemas de pago y la ejecución de la política cambiaria.

Atendiendo a estas consideraciones, es significativo señalar que al hacer

referencia del control cambiario instaurado en Venezuela, es discordante hacer


168

mención de una libertad cambiaría sin poder contemplar la libre convertibilidad de

la moneda, la cual comprende la posibilidad que tiene el portador de poder cambiar

en el mercado de divisas una moneda de curso legal por otra moneda extranjera,

sin que exista restricción alguna para los residentes de un país. Por ello, se hace

referencia al artículo 121 (eiusdem) el cual se contrapone al régimen cambiario

instituido en Venezuela.

Artículo 121. Las monedas y billetes de curso legal serán libremente


convertibles al portador y a la vista, y su pago será efectuado por el
Banco Central de Venezuela mediante cheques, giros o transferencias
sobre fondos depositados en bancos de primera clase del exterior y
denominados en moneda extranjera, de los cuales se puede disponer
libremente.

Sabino (1991), explica que cuando existe un control de cambio, la moneda

nacional no resulta del todo convertible, puesto que la libertad para cambiarla por

divisas, queda limitada por los requisitos establecidos por las autoridades, en tal

sentido, el artículo antes mencionado representa una incongruencia en la esfera

jurídica cambiaria venezolana. Ahora bien, el diseño del régimen cambiario tendrá

una norma transcrita evidenciada a través de los múltiples convenios cambiarios

dictados por el Banco Central de Venezuela, el cual tendrá su basamento y soporte

legal en el artículo 34 en correlación a los artículos 123 y 124 (eiusdem).

Artículo 34. El diseño del régimen cambiario será regulado por medio
de los correspondientes convenios cambiarios que acuerden el
Ejecutivo Nacional, a través del Ministro o Ministra del Poder Popular
con Competencia en Materia de Finanzas y el Banco Central de
Venezuela, por intermedio de su presidente o presidenta.
169

Artículo 123. En los convenios cambiarios que suscriba el Banco


Central de Venezuela y el Ejecutivo Nacional, se establecerán los
márgenes de utilidad que podrán obtener, tanto el Banco Central de
Venezuela como los Banco e Instituciones financieras que participen en
la compraventa de divisas.

Artículo 124. Los convenios cambiarios que celebren el Ejecutivo


Nacional y el Banco Central de Venezuela regularán todo lo
correspondiente al sistema cambiario del país. Estos podrán establecer
limitaciones o restricciones a la libre convertibilidad de la moneda
nacional cuando se considere necesario para su estabilidad, así como
para la continuidad de los pagos internacionales del país o para
contrarrestar movimientos inconvenientes de capital.

Desde un enfoque jurídico, en la actualidad el Ejecutivo Nacional a través del

Ministerio del Poder Popular para la Economía, Finanza y Banca Pública y el Banco

Central de Venezuela, dictan convenios cambiarios que reglamentan el esquema

del régimen económico, suscribiendo los distintos lineamientos ejecutoriados por el

Banco Central de Venezuela y las diferentes entidades financieras autorizadas para

realizar los trámites pertinentes para la compraventa de divisas. Estos últimos

deberán garantizar la absoluta aplicación de las distintas directrices emitidas por las

autoridades competentes, en cuanto a la limitación a la libre convertibilidad de la

moneda.

Partiendo de los supuestos anteriores, es significativo aludir que el Banco

Central de Venezuela mediante el Sistema Complementario de Administración de

Divisas (SICAD) implementa normativas a través de convenios cambiarios, suscritos

por el presidente del Banco Central de Venezuela y el ministro del Ministerio del

Poder Popular de Economía, Finanzas y Banca Pública. Asimismo, en el ejercicio

de sus facultades dicta los convenios cambiarios N° 14, 25, 26 y 29.


170

De la transcripción anterior, se evidencia que el Convenio Cambiario Nº 14

dictado el 13 de Febrero de 2013, el cual establece lo siguiente:

Artículo 1. A partir del 9 febrero de 2013, se fija el tipo de cambio en


seis bolívares con dos mil ochocientos cuarenta y dos diezmilésimas
(Bs. 6,2842) por dólar de los Estados Unidos de América para la compra,
y en seis bolívares con treinta céntimos (Bs. 6,30) por dólar de los
Estados Unidos de América para la venta.

En virtud de los razonamientos antes expuestos, se evidencia que a partir del

9 de Febrero de 2013 inicia una nueva tasa de cambio fijada en seis bolívares con

dos mil ochocientos cuarenta y dos diezmilésimas (Bs. 6,2842) por dólar de los

Estados Unidos de América para la compra, y en seis bolívares con treinta céntimos

(Bs. 6,30) por dólar de los Estados Unidos de América para la venta, a su vez en su

artículo 2 se fija el tipo de cambio en seis bolívares con treinta céntimos (Bs.6,30)

por dólar de los Estados Unidos de América para el pago de la deuda pública

externa, la compra en el mercado primario y títulos de la República o sus entes

descentralizados emitidos o por emitir divisas.

Así mismo, la norma sublegal plantea en su artículo 12, la creación del Centro

Nacional de Comercio Exterior (CENCOEX) como Órgano Superior cuyo propósito

se basa fundamentalmente en el Plan de la Patria 2013–2019, consagrando el Plan

Nacional de Desarrollo Económico y Social presentado a la Asamblea Nacional por

el Presidente Nicolás Maduro en el cual se programa garantizar el manejo del

ingreso nacional mediante políticas socialistas para construir el socialismo

bolivariano del siglo XXI como alternativa al sistema capitalista y jerarquizar las

divisas a los distintos sectores de la economía nacional.


171

Según el Convenio N° 25 dictado el 24 de Enero de 2014, el Ejecutivo Nacional

representado por el Ministerio del Poder Popular de Economía, Finanzas y Banca

Pública y el presidente del Banco central de Venezuela, el 22 de Enero de 2014

convinieron lo siguiente:

Artículo 1. A partir de la entrada en vigencia del presente Convenio


Cambiario, la liquidación de las operaciones de venta de divisas
destinadas a los conceptos que se indican a continuación, reguladas por
la normativa correspondiente del régimen de administración de divisas,
se efectuará al tipo de cambio resultante de la última asignación de
divisas realizada a través del Sistema Complementario de
Administración de Divisas (SICAD), el cual será publicado en la página
web de dicho Instituto:

a) Efectivo con ocasión de viajes al exterior.

b) Remesas a familiares residenciados en el extranjero.

c) Pago de operaciones propias de la aeronáutica civil nacional.

d) Contratos de arrendamiento y servicios, uso y explotación de


patentes, marcas, licencias y franquicias, así como para la importación
de bienes inmateriales; pago de contratos de arrendamiento de redes;
instalación, reparación y mantenimiento de maquinarias, equipos o
software importados correspondientes al sector telecomunicaciones.

e) Servicio público de transporte aéreo internacional de pasajeros,


carga y correo debidamente habilitadas por el Ejecutivo Nacional.

f) Inversiones internacionales y los pagos de regalías, uso y


explotación de patentes, marcas, licencias y franquicias, así como de
contratos de importación de tecnología y asistencia técnica.

g) Operaciones propias de la actividad aseguradora.


172

En estrecha conexión con los preceptos citados, se desprende la

implementación de un sistema de operaciones de venta realizado por el Sistema

Complementario de Administración de Divisas (SICAD) destinados al efectivo de

viajes al exterior, remesas familiares residenciadas en el exterior, el pago de

operaciones de la aeronáutica civil nacional, contratos de arrendamiento y sus

servicios de bienes muebles e inmuebles, servicio público de transporte aéreo

internacional habilitadas por el Ejecutivo Nacional, inversiones internacionales,

pagos de regalía, entre otras; se efectuarán al tipo de cambio resultante de la última

asignación o subasta especial de divisas.

Tabla 1
Asignación de divisas según destino (2014)

8 DIAS EN
DESTINO 1 A 7 DIAS
ADELANTE
África, Asia, Europa y Oceanía 2.000 $ 3.000 $
8 DIAS EN
DESTINO 1 A 3 DIAS 4 A 7 DIAS
ADELANTE
Belice, Canadá. Chile, El Salvador, Estados
Unidos de América (Excepto el Estados de la
Florida), Guatemala, Guyana, Honduras, México,
Suribiname
Países ALBA: Antigua y Barbados, Bolivia, Cuba, 1.000$ 2.000$ 2.500 $
Dominicana, Ecuador, Nicaragua, San Vicente y
las Granadinas
Países MERCOSUR: Argentina, Brasil, Paraguay,
Uruguay
Aruba, Bonaire, Colombia, Costa Rica, Curazao,
Panamá, Per´, Estado de la Florida(Estados 300 $ 500 $ 700 $
Unidos de Norte América)
Otras Islas del caribe 500 $ 700 $ 1.000 $

Fuente: Banco Central de Venezuela (2014)


173

Pues bien, vistos los términos y dada las características del gráfico, se

evidencia la asignación de divisas según el destino que efectúe el subastante, la

presente restricción hace referencia en cuanto al monto asignado más no al tipo de

tasa cambiaria fijada, en consecuencia se cancelaran las divisas de acuerdo a la

tasa que rija al momento de la utilización de la tarjeta de crédito en el exterior y no

al momento de la aprobación de dichas divisas.

Es importante preponderar en virtud de las respectivas pretensiones, que las

personas naturales que soliciten por primera vez la autorización para realizar pagos

en divisas con tarjetas crédito en el extranjero con ocasión de viajes al exterior y la

autorización para realizar consumos de bienes y servicios efectuados con tarjetas

de crédito mediante operaciones de comercio electrónico con proveedores

extranjeros, deberán poseer la tarjeta de crédito por más de 6 meses de su emisión

para su utilización.

Por otra parte, pero en estrecha relación con las consideraciones

mencionadas, se expone que la autorización para el pago de divisas mediante

tarjetas de crédito o autorización de adquisición de divisas en efectivo será en un

periodo máximo de un año, es decir, en el periodo comprendido desde el 1 de Enero

hasta el 31 de Diciembre del año cursante, el consumo en el exterior estará fijado a

tres mil dólares de los Estados Unidos de América ($ 3.000).

De este consumo, serán descontados los montos autorizados conforme a cada

modalidad, bien sea para la autorización para realizar pagos en divisas con
174

tarjeta de crédito en el extranjero con ocasión de viajes al exterior, autorización para

realizar consumos de bienes y servicios efectuados con tarjeta de crédito mediante

operaciones de comercio electrónico con proveedores extranjeros desde Venezuela

y autorización de adquisición de divisas en efectivo bajo los parámetros y con las

limitaciones de cada modalidad.

Las presentes modalidades pueden ser realizadas en los continentes

Africanos, Asiático, Europeo y Oceanía, siempre y cuando la permanencia en el país

del destino se prolongue por más de 8 días. Ahora bien, en cuanto a las operaciones

de comercio electrónico estarán fijadas a trecientos dólares de Estados Unidos de

América ($ 300) en consecuencia su utilización será anual y en cuanto a la

modificación de la normativa contentiva de las remesas familiares, estas últimas

podrán ser tramitadas con un monto máximo de quinientos dólares de Estados

Unidos de América ($ 500) mensuales para ser enviados a familiares de primera

línea de consanguinidad ubicados en el exterior.

Tal como reza en el artículo antes mencionado, es preciso agregar que el

Centro Nacional de Comercio Exterior tomara progresivamente las competencias,

facultades y demás potestades atribuidas anteriormente por la Comisión de

Administración de Divisas (CADIVI), en los términos que indique el ejercicio de las

políticas cambiarias y decisiones en esta materia. En el mismo orden de ideas, se

concluye que existe una migración de sectores específicos a tasa SICAD.


175

El Convenio N° 26 emitido el 11 de Abril de 2014, por el Banco Central de

Venezuela a través de su órgano competente conforman el basamento y soporte

legal para la presente investigación. En el estudio efectuado al presente

instrumento, se hace pertinente hacer una evocación, primeramente a aquellos

sujetos interesados en participar en las subastas especiales que realice el Sistema

Complementario de Administración de Divisas (SICAD), deberán realizarlo ante las

instituciones financieras y bancarias autorizadas por el Banco Central de Venezuela.

Ahora bien, en cuanto al artículo 3 del mencionado Convenio Cambiario las

subastas especiales realizadas por el Sistema Complementario de Administración

de Divisas (SICAD) regularan lo concerniente a las operaciones de compra y venta

en moneda nacional de divisas en efectivo y de títulos valores denominados en

moneda extranjera.

En cuanto a las subastas especiales por concepto de títulos valores

denominados en moneda extranjera emitidos por la Republica, sus entes

descentralizado o por cualquier otro ente público o privado nacional o extranjero, el

Banco Central de Venezuela deberá informar al Centro Nacional de Comercio

Exterior (CENCOEX) cuales de estos, podrán ser objeto de operaciones de compra

y de venta en bolívares a través del Sistema Complementario de Administración de

Divisas (SICAD).
176

De la misma manera, se hace mención al precio de los títulos valores para su

compraventa, en consecuencia no podrá ser inferior al tipo de cambio oficial, bien

sea para personas naturales y/o jurídicas determinadas en cada convocatoria de las

subastas especiales realizada por el Sistema Complementario de Administración de

Divisas (SICAD). .

Con base a las ideas antes expuestas, el presente convenio cambiario le

atribuye competencia exclusiva a la Dirección del Centro Nacional de Comercio

Exterior (CENCOEX) para reglamentar los términos y condiciones de las subastas

especiales que efectúe el Sistema Complementario de Administración de Divisas

(SICAD). Así mismo, se evidencia una excepción para los actos de subastas

especiales de divisas provenientes de ingresos de la República que serán

acordados únicamente por Órgano del Ministerio del Poder Popular de Economía,

Finanzas y Banca Pública y el Banco Central de Venezuela, acogiéndose estos a

las normativas emitidas por el Centro Nacional de Comercio Exterior (CENCOEX).

Al respecto se observó, que a través de dicho sistema, las convocatorias

correspondientes de cada acto se harán mención de los sujetos autorizados a

participar como oferentes y demandantes del mismo, así como cumplir con los

requisitos para su participación y los mecanismos a seguir para el control de las

operaciones que se realicen.

Unificando los criterios anteriormente mencionados de la norma ut-supra, se

concluye que el presente convenio establece que las subastas especiales de


177

divisas serán administradas y dirigidas por el Centro Nacional de Comercio Exterior

(CENCOEX). En el convenio cambiario Nº 29 dictado el 5 de Agosto de 2014 por el

Ejecutivo Nacional y el Banco Central de Venezuela, se decidió que la liquidación

de las operaciones de divisas para el pago de las importaciones ordinarias de los

bienes asociados a los sectores de automotriz, carrocero y sus autopartes, se

efectuara al tipo de cambio resultante de la ultima asignación de divisas realizada a

través del Sistema Complementario de Administración de Divisas, que rija para la

fecha de la respectiva operación.

Ahora bien, el sector automotriz, carrocero y autopartes efectuaban sus

operaciones de divisas para el pago de sus importaciones a la tasa oficial del

mercado, ubicada a seis con treinta (Bs.6,30) de dólar de Estados Unidos de

América sin embargo con la entrada en vigencia del presente convenio cambiario,

dichos sectores deberán ejecutar sus operaciones de pago de importaciones al tipo

de cambio resultante de la última asignación del SICAD, originando con ello un

fuerte impacto en la su gestión económica y empresarial por el aumento exacerbado

en la adquisición de divisas.

Ahora bien, el Banco Central de Venezuela mediante el Sistema Cambiario

Alternativo de Divisas (SICAD II) realiza normativas a través de convenios

cambiarios prescritos por el presidente del Banco Central de Venezuela y el

Ministerio del Poder Popular de Economía, Finanzas y Banca Pública, en el ejercicio

de sus potestades, dicta el convenio N° 27 el 11 de Marzo de 2014, en el cual se

establecen los parámetros bajo los cuales funciona el SICAD II.


178

Las transacciones en divisas a través del Sistema Cambiario Alternativo de

Divisas (SICAD II), serán a través de efectivo y títulos valores. Las operaciones de

compra y venta se realizaran con intermediación de los Bancos Universales, la

Bolsa Publica Valores, las instituciones autorizadas para actuar en el mercado de

valores y cualquier otro ente que el Banco Central de Venezuela y el Ministerio de

Economía, Finanzas y Banca Publica aprueben.

Seguidamente, las personas autorizadas para vender divisas a través del

SICAD II, son llamados oferentes públicos, específicamente Petróleo de Venezuela

PDVSA y el Banco Central de Venezuela, así como también pueden vender divisas

los entes descentralizados previamente autorizados por el Ejecutivo Nacional. En

cuanto a las personas naturales, estas también pueden ofertar divisas provenientes

de fuentes licitas, al igual que las personas jurídicas del sector privado, bien sean

nacionales o extranjera, que estén inscritas, tenedores legítimos de las posesiones

objetos de la referida operación e indiquen el origen y el destino licito de los recurso

y tengan cotización en los mercados internacionales.

Ahora bien, en cuanto a la compra de divisas se realizaran en efectivo y de

títulos denominados en monedas extranjeras, tomando en consideración que solo

estarán autorizadas las personas naturales mayores de edad residenciadas en el

territorio nacional, así como las personas jurídicas del sector privadas domiciliadas

en el país.
179

De igual forma las operaciones realizadas bajo este sistema, operan

únicamente los días hábiles bancarios, diariamente el Banco Central de Venezuela

publicara el tipo de cambio de referencia, correspondiente al tipo de cambio

promedio ponderado de las operaciones transadas durante cada día, las

operaciones tramitadas a través del SICAD II tendrán carácter de firmes, definitivas

e irrevocables una vez sean ingresadas a fin de garantizar el comportamiento de

dicho mercado alternativo.

Las instituciones operadoras no podrán presentar cotizaciones de compra por

cuenta propia, tampoco podrán presentar cotizaciones de compra por cuenta de

otras instituciones operadoras, y no podrán presentar más de una cotización de

demanda por cada jornada por cliente. Las transacciones que san pactadas en dicho

sistema, serán liquidas en la fecha valor respectiva a través de las instituciones

operados que hayan presentado dichas operaciones, acreditando en la cuenta de

depósito de cliente el importe correspondiente a la operación liquidada, en un lapso

no mayor de las 48 horas siguientes al pacto, en caso de las operaciones de divisas

en efectivos, y no podrá exceder de 72 horas cuando se trate de títulos valores.

De acuerdo a lo tipificado en el artículo 16 del mencionado convenio, las

instituciones operadoras a través de las cuales se podrán negociar las posiciones

en moneda extranjera deberán reportar la información que se requiere dicho sistema

alternativo, en este sentido, las instituciones operadoras deberán solicitar


180

a sus clientes todos los datos que consideren necesarios para determinar la

naturaleza de las operaciones, la causa que les da origen y el destino de los fondos,

para lo cual los usuarios deberán ofrecer una declaración jurada.

En aras de evitar o contrarrestar el efecto de fluctuaciones erráticas en orden

a las condiciones macroeconómicas, el Banco Central de Venezuela cuando lo

estime pertinente, podrá participar o intervenir en el tipo de cambio cuando lo estime

necesario. Ahora bien, el articulo 19 hace mención que cuando exista un

incumplimiento en los procedimientos, circulares o instrucciones por parte de las

instituciones operadoras, así como el incumplimiento de los requisitos, términos y

condiciones por parte de las personas naturales o jurídicas

Estas situaciones darán lugar a la suspensión temporal o definitiva de dichos

sujetos para participar en el Sistema Cambiario Alternativo de Divisas (SICAD II),

en caso de reincorporación está solo podrá ser autorizadas por el Directorio del

Banco Central de Venezuela y del Ministerio del Poder Popular de Economía,

Finanzas y Banca Pública, cuando a su juicio existan circunstancia que lo ameriten.

Así mismo, El Ejecutivo Nacional y el Banco Central de Venezuela, tipifica el

Convenio Nº 28 del 7 de Abril de 2014 autorizando las operaciones por parte de las

casas de cambio y las empresas asociadas a Petróleo de Venezuela

S.A a la compra y venta de divisas.

Respecto a las operaciones realizadas de las casas de cambio en el mercado

alternativo de divisas, su actuación será regulada por el Banco Central


181

de Venezuela con el Ministerio Popular de Economía, Finanzas y Banca Pública sin

perjuicio de la normativa que dicte la Superintendencia del Sector Bancario. De

conformidad con las premisas antes expuestas, es idóneo conceptualizar que las

casas de cambio representan una actividad de corretaje o intermediación en el

mercado cambiario alternativo de divisas para la venta, considerando su

participación como demandantes en el Sistema Cambiario Alternativo de Divisas

(SICAD II) únicamente a los efectos de adquirir las divisas necesarias bajo las

condiciones que establezca el Banco Central de Venezuela.

Hechas las observaciones pertinentes, es preciso considerar y acotar la

alternabilidad que representaban las casas de cambio en la República Bolivariana

de Venezuela antes de la implementación del presente régimen cambiario. Dicho

convenio crea el marco normativo para la actuación de las casas de cambio en el

mercado alternativo de divisas, en su carácter de intermediarios especializado en

operaciones al menudeo. Adicionalmente y aun mas exacérbate.

Este convenio modifica la tasa de cambio aplicable a determinadas

operaciones que ese momento venían siendo liquidadas a tasas SICAD, pasando

ahora a tasa SICAD II como son las operaciones de compra y venta de divisas por

las casas de cambio a personas naturales, las operaciones de venta de divisas por

parte de Petróleo de Venezuela S.A. (PDVSA) y sus empresas filiales, así como de

las empresas mixtas, derivadas de financiamientos, instrumentos financieros, aporte

de capital en efectivo, venta de activos, dividendos recibidos, cobro de


182

deudas, prestación de servicio y de cualquier otra fuente distinta a las de exportación

y/o venta de hidrocarburos. A tal efecto las empresas filiales de PDVSA, así como

las empresas mixtas deberán entregar as divisas a PDVSA.

El convenio también establece la aplicabilidad de la tasa SICAD II a la venta

de divisas, del sector privado exportador al Banco Centra de Venezuela dedicadas

a la exportación de bienes y servicios las cuales podrán retener y administrar hasta

el sesenta por ciento (60%) del ingresos que perciban en divisas, en razón de las

exportaciones realizadas, para cubrir os gastos incurridos en virtud de la actividad

exportadora, el resto de las divisas deberán ser vendidas al Banco Central de

Venezuela quien las adquirirá al tipo de cambio publicado por el Banco Central de

Venezuela, promedio ponderado de las operaciones transadas cada día.

Así mismo, se destinara de la tasa SICAD II a las operaciones de compra de

oro por parte del Banco Central de Venezuela y a las operaciones de venta de

divisas realizadas al Banco Central de Venezuela, provenientes de inversiones

internacionales, tanto el sector público como privado.Según Young (2014), comenta

que la tasa SICAD viene disminuyendo 10 céntimos de bolívar cada semana.

“acercándose a la tasa de cambio oficial de bolívares seis con treinta


(Bs 6,30) por dólar de Estados Unidos de América administrada por
Centro Nacional de Comercio Exterior (CENCOEX), en las últimas
subastas del SICAD, se han incluido sectores que venían siendo
liquidados a dicha tasa de cambio oficial. Podría inferirse entonces,
183

que a mediano plazo el SICAD desaparecerá y que tendremos dos tasas


de cambios: a saber la oficial administrada por CENCOEX y limitada a
rubros muy concreto, tales como alimentos básicos y medicinas; y la
tasa SICAD II para todos los demás conceptos, entre los que destacan
la importación de servicios y bienes no prioritarios, regalías, asistencia
técnica, dividendos, cupo de viajeros, consumo electrónico, remesas
familiares y a estudiantes, entre muchos otros”

En referencia a lo citado anteriormente, se puede dilucidar que

progresivamente el Ejecutivo Nacional a través del Ministerio del Poder Popular de

Economía, Finanza y Banca Pública con el Banco Central de Venezuela hacen más

palpable la posibilidad de unificación de las tasas de cambio emitida por dichas

autoridades, acarreando consigo una devaluación a gran escala, ya que Venezuela

es un país mayoritariamente importador de bienes y servicios.

El Directorio del Banco Central de Venezuela a través del Sistema Cambiario

Alternativo de Divisas (SICAD II), en ejercicio sus facultades dicta la Resolución Nº

14-03-01, autoriza a bancos universales y comerciales, así como a bancos

microfinancieros, la Bolsa publica de Valores y las casas de bolsa, a realizar

operaciones de corretaje en el mercado de divisas SICAD II), en efectivo y en títulos

valores. En cuanto a las operaciones de corretaje las cuales también son llamadas

operaciones de intermediación en el mercado de divisas, hacen referencia a

aquellas que resulten de una actividad dirigida a facilitar las transacciones entre

compradores y vendedores de divisas en el Sistema Cambiario Alternativo de

Divisas.

La resolución ut supra también reza que el tipo de cambio a ser anunciado

debe corresponderse con el de la última jornada de liquidación de operaciones a


184

través del Sistema Cambiario Alternativo de Divisas (SICAD II). Asimismo, los

bancos y demás entes autorizados deberán anunciar públicamente en sus oficinas

mediante avisos el tipo de cambio de referencia que publique cada día el Banco

Central de Venezuela (BCV) para estas operaciones, que serán diarias; el mismo

será el promedio ponderado de las transacciones diarias del Sistema. De igual

forma, tendrán la obligación de informar el porcentaje o monto de la comisión por

las operaciones de compra y venta de divisas.

El texto en referencia agrega por último, que la solicitud de operaciones de

compra de divisas a través del Sistema Cambiario Alternativo de Divisas,

comportara la obligación de abrir una cuenta en moneda extranjera en el banco

universal tramitador de la solicitud de compra, por parte del usuario que no

mantenga cuenta de dicha naturaleza en el sistema financiero nacional.

El decreto Nº 903, publicado en gaceta oficial Nº 40.393 del 14 de Abril de

2014 se ordena la supresión de la Comisión de Administración de Divisas (CADIVI)

otorgándole sus competencias al Centro Nacional de Comercio Exterior

(CENCOEX) de forma inmediata, o gradualmente de acuerdo a la naturaleza de la

competencia y los mecanismos para su ejercicio no permitan su transferencia

inmediata. Así mismo, se tipifica el proceso de supresión que se llevó a cabo bajo

ciertas condiciones asegurando la prolongación administrativa de la gestión de las

competencias que ejercidas.


185

Al margen de la correcta interpretación, se evidencia las competencias de la

Junta Supresora de la Comisión de Administración de Divisas (CADIVI), el cual

procede a revisar y evaluar los informes finales presentado por el Presidente de la

Comisión, conocer de todos los actos y documentos necesarios para perfeccionar y

formalizar la tradición y transferencia, efectiva y material, dictar su reglamento

interno, determinar el activo y el pasivo de la Comisión de Administración de Divisas

(CADIVI), garantizar la operatividad y eficacia de sus actuaciones y ejecutar las

instrucciones que le sean impartidas por el Presidente del Centro de Comercio

Exterior (CENCOEX) y administrar, custodiar y conservar los bienes de la República

bajo administración de la Comisión de Administración de Divisas (CADIVI).

De la investigación realizada, en Venezuela se materializa un régimen

cambiario que propone el establecimiento de 3 mercados de divisas desemejantes,

por lo que se concluye que se ha regresado a un sistema de cambio múltiple, el cual

se estructura con 3 tipos de cambio disímiles. En consecuencia se aboca a la

realidad de la terminación de una década de la Comisión de Administración de

Divisas (CADIVI).

El presidente de la Republica Nicolás Maduro, a través de la Ley Habilitante

conferida por la Asamblea Nacional mediante la Gaceta Oficial Nº 6.112

Extraordinario, en fecha 19 de Noviembre de 2013, procedió a dictar el Decreto Nº


186

601, contentivo al Decreto con Rango, Valor y Fuerza de la Ley del Centro

Nacional de Comercio Exterior, decreto lo siguiente:

Artículo 1. El presente Decreto con Rango, Valor y Fuerza de Ley tiene


por objeto la constitución y regulación de la institucionalidad orientada a
promover la diversificación económica y la optimización del sistema
cambiario en el marco de la nueva política económica de los objetivos
del Plan de la Patria, mediante la creación del Centro Nacional de
Comercio Exterior, así como también la autorización para la creación de
una empresa del Estado, bajo la forma de Sociedad Anónima,
denominada Corporación Venezolana de Comercio Exterior -
VENECOM S.A.

Artículo 2. Las disposiciones del presente Decreto con Rango, Valor y


Fuerza de Ley son de orden público, y prevalecerán sobre las
contenidas en otras leyes de su misma jerarquía, sobre ámbitos
relacionados con el objeto del mismo, en cuanto contradijeren o
colidieren en su aplicación.

Artículo 3. Se crea el Centro Nacional de Comercio Exterior, institución


con carácter de ente descentralizado, adscrita al despacho ministerial
del Vicepresidente del Consejo de Ministros Revolucionarios para el
Área Económica, cuyo objeto es desarrollar e instrumentar la política
nacional de administración de divisas, la política nacional de
exportaciones, la política nacional de importaciones, la política nacional
de inversiones extranjeras y la política nacional de inversiones en el
exterior.

Del mencionado articulado se desprende que el Decreto con Rango, Valor y

Fuerza de Ley del Centro Nacional de Comercio Exterior y de la Corporación

Venezolana de Comercio Exterior, tiene por objeto la constitución y regulación de la

nueva institucionalidad cambiaria del país orientada a promover la diversificación

económica y la optimización del sistema cambiario en el marco de una nueva política

económica dando fiel cumplimiento con los objetivos del Plan de la Patria (2013-

2019).
187

Bajo esta misma premisa el decreto ley ordena la creación del Centro Nacional

de Comercio Exterior institución con carácter de ente descentralizado, adscrita al

despacho ministerial del Vicepresidente del Consejo de Ministros Revolucionarios

para el Área Económica, cuyas competencias principales son desarrollar e

instrumentar la política nacional de administración de divisas, la política nacional de

exportaciones, la política nacional de importaciones, la política nacional de

inversiones extranjeras y la política nacional de inversiones en el exterior.

Ahora bien, en cuanto a las Funciones destacadas del Centro Nacional de

Comercio Exterior encontramos:

1. Elaborar, mantener y actualizar el registro de las personas naturales y

jurídicas que tengan necesidad de acceso a divisas o que realicen operaciones de

comercio exterior, para lo cual estará facultada para dictar las providencias

correspondientes a tales efectos.

2. Exigir, antes de la liquidación efectiva y mediante contrato, garantías de fiel

de cumplimiento a las personas jurídicas que accedan de divisas de la Nación en el

marco del Plan General de Divisas de la Nación y el Plan Nacional de Importaciones.

3. Establecer los criterios para que la Corporación Venezolana de Comercio

Exterior, S.A califique a las empresas que formaran parte del Registro de personas
188

naturales y jurídicas que tengan necesidad de acceder a las divisas o que realicen

operaciones de comercio exterior, así como el LISTADO DE PROVEEDORES

suministrada por éstas para la formulación del Programa General de Divisas de la

Nación.

4. Establecer un sistema referencial de Precios de bienes, insumos y

productos.

5. Centralizará la aprobación, autorización, emisión y otorgamiento de

permisos, certificados, licencias o cualquier otro documento que, conforme a la

legislación sea necesaria para operaciones de comercio exterior. Los diversos

ministerios relacionados deberán delegar éstas facultades en personal de

confianza; personal éste que despachara desde el “Centro Nacional de Comercio

Exterior”.

En el mismo orden de ideas dictamina la constitución de la empresa del Estado

denominada Corporación Venezolana de Comercio Exterior (VENECOM, S.A.),

creada bajo la forma de sociedad anónima, la cual estará adscrita al despacho

ministerial del vicepresidente del consejo de ministros revolucionarios para el área

económica, cuyo objeto será:

1. Organizar y garantizar las importaciones para cubrir las necesidades del

país.
189

2. Procurar y garantizar las mejores condiciones en cuanto a calidad y precios

de productos y bienes para el país.

3. Simplificar y lograr la máxima eficiencia en los procesos de importación y

exportación del país.

4. Centralizar y facilitar las exportaciones no petroleras.

De los razonamientos antes expuestos, es de suma importancia hacer

mención a lo tipificado en el artículo 2 de la norma utsupra el cual hace mención que

las disposiciones que contiene este decreto ley son de orden público y por lo tanto

prevalecerán sobre las contenidas en otras leyes de su misma jerarquía, sobre

ámbitos relacionados con su mismo objeto, en cuanto contradigan o coliden con su

aplicación.

El Decreto con Rango, Valor y Fuerza de Ley del Régimen Cambiario y sus

Ilícitos, publicada en Gaceta Oficial N° 6.126 de fecha 19 de Febrero de 2014

mediante Decreto presidencial N° 798 con el objetivo regular los términos y

condiciones en que los Organismos con competencia en el régimen de

administración de divisas, ejercen las atribuciones que le han sido conferidas por el

ordenamiento jurídico, conforme a los Convenios Cambiarios dictados al efecto, y

los lineamientos para la ejecución de dicha política; así como los parámetros

fundamentales para la participación de los particulares y entes públicos en la


190

adquisición de divisas y los supuestos de hecho que constituyen ilícitos en tal

materia y sus respectivas sanciones.

Al respecto del presente precepto legal, se observa de forma taxativa, la

regulación en cuanto a los términos y las condiciones en que los organismos con

competencia en el régimen de la administración de divisas ejercen las atribuciones

que le han sido conferidas por el ordenamiento jurídico, conforme a los Convenios

Cambiarios dictados a tal efecto y los lineamientos para la ejecución de dicha

política, así como los parámetros fundamentales para la participación de los

particulares y los entes públicos en la adquisición de divisas y los supuestos de

hecho que constituyen ilícitos cambiarios junto con sus respectivas sanciones

administrativas o penales.

Del estudio efectuado en el presente trabajo de investigación, la norma

desprende su aplicación tanto a las personas naturales y jurídicas, públicas o

privadas que actúen en nombre propio, como a los solicitantes, administradores,

intermediarios, verificadores o beneficiarios que participen en operaciones

cambiarias. Asimismo, se prevé que el Ejecutivo Nacional, a través de la

Vicepresidencia del Área Económica del Consejo de Ministros Revolucionarios,

establece al Centro Nacional de Comercio Exterior (CENCOEX) las prioridades a

las cuales debe atender la asignación de divisas en los mecanismos

correspondientes.
191

La vigente norma de carácter legal, instaura a las personas naturales y

personas jurídicas que soliciten divisas mediante los mecanismos ordinarios e

igualmente establece la posibilidad de adquirirlas a través de transacciones en

moneda extranjera ofertadas por personas naturales y personas jurídicas del sector

privado, Petróleos de Venezuela S.A. (PDVSA) y El Banco Central de Venezuela

(BCV).

Estas transacciones se realizarán en conformidad con los términos dispuestos

en los Convenios Cambiarios que se dicten a tal efecto entre el Banco Central de

Venezuela y el Ejecutivo Nacional a través del Ministerio de Economía, Finanza y

Banca Pública, en virtud de ello, se consagran una serie de regulaciones que en su

desarrollo se establecerán para los términos, requisitos y condiciones que rige la

participación en el mercado y la normativa prudencial que dicte la superintendencia

competente en materia bancaria y de valores. La participación de otros entes

públicos distintos a los señalados anteriormente debe ser autorizada por el

Ministerio con competencia en materia de finanzas.

En tal sentido, cabe destacar la obligación de las personas naturales o

personas jurídicas que realicen importaciones, exportaciones, ingresos o egresos

de divisas hacia o desde el territorio de la República Bolivariana de Venezuela, por

un monto superior a Diez Mil dólares de los Estados Unidos de América

(US$10.000,00) o su equivalente en otras divisas, deberá declarar ante el Centro

Nacional de Comercio Exterior (CENCOEX) el monto y la naturaleza de la respectiva

operación o actividad.
192

Sin embargo, quedan exentos de esta obligación los títulos emitidos por

República, al igual que todas aquellas divisas adquiridas por personas naturales no

residentes que se encuentren en situación de tránsito o turismo en el territorio

nacional y cuya permanencia en el país sea inferior a 180 días continuos, dejando

a salvo la posibilidad de ser sancionados si incurren en alguno de los ilícitos

previstos en el presente Decreto-Ley.

En el caso de los importadores, éstos deben indicar en el manifiesto de

importación el origen de las divisas obtenidas. De igual manera, se estableció que

las personas naturales y personas jurídicas que posean establecimientos que

comercialicen bienes y servicios adquiridos con divisas autorizadas por el Centro

Nacional de Comercio Exterior (CENCOEX), deben exhibir en el respectivo

establecimiento un anuncio visible al público en el que se indique cuáles de los

bienes y servicios ofertados en ese comercio fueron adquiridos con tales divisas.

Por otra parte, la Superintendencia Nacional para la Defensa de los Derechos

Socio Económicos (SUNDDE), quedo encargada del cumplimiento de dicha

disposición, apoyarse a la contraloría social de los consejos comunales u otras

organizaciones sociales. Igualmente se ratifica el criterio establecido, en cuanto a la

exportación de bienes y servicios, de aquellas operación que ascienda a un monto

superior a Diez Mil dólares de los Estados Unidos de América (US$10.000,00) o su

equivalente en otras divisas, por cuanto todas las personas naturales y personas

jurídicas están obligadas a declarar al Banco Central de Venezuela, a través del

operador cambiario.
193

En tal sentido, finalmente se observa la derogación del Decreto con Rango,

Valor y Fuerza de Ley Contra los Ilícitos Cambiarios, de todas las disposiciones que

colindaban con el Decreto-Ley expuesto y la supresión de la Comisión de

Administración de Divisas (CADIVI). En virtud de los razonamientos antes

expuestos, se deduce que existe una innovación al flexibilizar el régimen cambiario

sin aparte de la realidad del control de cambio de la moneda.

De esta manera se incluyen variantes que en el pasado fueron eliminados del

sistema, tales como la posibilidad de que personas naturales y jurídicas del sector

privado puedan ser parte de los sujetos oferentes de las divisas. Por otra parte,

regresan como operadores cambiarios, los agentes autorizados tales como las

casas de bolsas que anteriormente fueron sustraídas d esta facultad. Ahora bien,

para comprender y alcanzar un mayor entendimiento, se cita a Odreman (2014) que

precisa una serie de distinciones entre la derogada Ley contra los Ilícitos Cambiarios

(2013) y la vigente Ley del Régimen Cambiario y sus Ilícitos (2014), tales como:

Ley contra los Ilícitos Cambiarios. Derogada (2013)

 La autoridad administrativa es la Comisión de Administración de Divisas

(CADIVI).

 El Sujeto oferente de divisas es el Banco Central de Venezuela.


194

 Utilización de divisas a fines diferentes: La pena será multa del doble del

equivalente en bolívares de la operación cambiaria.

 No existe la tipificación del delito obtención de divisas violando normas.

 No existe la tipificación del delito incumplimiento a la orden de reintegro de

divisas, se trataba de una infracción administrativa sancionada con multa.

 Se sancionaba solamente a las personas jurídicas por falta de sus

representantes con multa al cometer ilícitos cambiarios.

Ley del Régimen Cambiario y sus Ilícitos. Vigente (2014)

 La autoridad administrativa: Vicepresidencia del Área Económica del

Consejo de Ministros Revolucionarios, Centro Nacional de Comercio

Exterior (CENCOEX), Corporación Venezolana de Comercio Exterior.

 Los sujetos oferentes de divisas son el Banco Central de Venezuela,

personas naturales, personas jurídicas del sector privado, bolsas de

valores.

 Utilización de divisas a fines diferentes: Serán sancionados con prisión de

2 a 6 años y multa del doble del monto de la operación.

 Obtención de divisas violentando normas: Quienes hubiesen obtenido


195

divisas mediante la violación de las normas rectoras de los procedimientos

serán sancionados con penas de prisión de 2 a 5 años.

 Incumplimiento a la orden de reintegro de divisas sancionado con prisión

de 2 a 6 años.

 Se sancionará tanto a las personas jurídicas como a sus representantes,

con multa y prisión de 2 a 6 años, por la comisión de ilícitos cambiarios.

Con fundamento en el razonamiento de hechos y de derecho anteriormente

mencionado, se observa que existe una diversidad de cuerpos normativos como

leyes, decretos, convenios y resoluciones que rigen el ordenamiento jurídico del

control cambiario establecido en Venezuela, originándole legalidad al mismo, pero

generando incertidumbre jurídica en el ámbito económico y a su vez en la

ciudadanía venezolana. Así mismo, en el desarrollo del presente mecanismo de

restricción de divisas, han surgido diversas modificaciones e innovadores métodos

en los procedimientos para la asignación y liquidación de moneda extranjera,

motivando la errónea aplicación y divulgación del régimen cambiario en la

ciudadanía venezolana.

Explicar el ejercicio de la legitimidad del control cambiario establecido en la


República Bolivariana de Venezuela frente al derecho a la libertad económica

Continuando con el análisis de los resultados, y para dar respuesta al segundo

objetivo, explicar el ejercicio de la legitimidad del control cambiario


196

establecido en la República Bolivariana de Venezuela frente al derecho a la libertad

económica, es competente el establecimiento intelectual de algunos conceptos

básicos.

La palabra legitimidad, es una palabra que puede ser utilizada en numerosas

situaciones que pueden relacionarse con aspectos políticos, judiciales, económicos,

sociales o de la vida cotidiana de las personas. La legitimidad proviene del término

latino legitimare, que significa hacer cumplir la ley. En este sentido, entonces, la

legitimidad es transformar algo que cumple lo impuesto por la ley y por tanto se

considera un bien para todo el conjunto de la sociedad de acuerdo a los parámetros

específicos de la misma.

Según Habermas (1998), legitimidad significa que la pretensión que acompaña

a un orden político debe ser reconocido como correcto y justo, y no estar desprovista

de buenos argumentos, así mismo el mencionado autor conceptualiza que

legitimidad significa el hecho del merecimiento de reconocimiento por parte de un

orden político.

Por otra parte, pero en estrecha unión Bobbio (1996), refiere dos términos de

legitimidad uno genérico y uno específico. En el sentido genérico, es casi sinónimo

de justicia o de razonabilidad. En el sentido específico aparece a menudo en el

lenguaje político. En una primera aproximación, lo define como el tributo del Estado

que consiste en la existencia de una parte relevante de la población de un grado de

consenso tal, que asegure la obediencia sin que sea necesaria la


197

utilización de la fuerza pública. Por lo tanto, todo poder trata de ganarse el consenso

para que se le reconozca como legítimo, transformando la obediencia en adhesión,

pues, el elemento integrante de la relación de poder, es el desarrollo en el ámbito

estatal.

Seguidamente Weber (sf), menciona que la legitimidad es un término utilizado

en la teoría del derecho, en la ciencia política y en la filosofía que define la cualidad

de ser conforme a un mandato legal, el citado autor entiende que cuando una norma

jurídica es obedecida sin que medie el recurso del monopolio de la ley, se está en

presencia de una legitimidad en términos jurídicos.

Así mismo, señala que los requisitos que ha de cumplir una norma jurídica para

ser legítima son: la validez (se refiere a que una norma es válida cuando es emitida

por un órgano competente y pertenece a un sistema jurídico específico), la justicia

(es la voluntad constante de dar a cada uno lo que le corresponde. Subjetivamente,

una norma es justa si la población considera mayoritariamente que se atiene a los

objetivos colectivos de esa misma sociedad) y la eficacia (se refiere al seguimiento

o acatamiento de la norma).

En consiguiente el anterior autor, establece que la legitimidad se subdivide en

dos categorías, la legitimidad formal y legitimidad material. La legitimidad formal, se

entiende como el correcto proceder de los órganos estatales con respecto a todos

los procedimientos establecidos en el ordenamiento jurídico. La


198

legitimidad material, es aquel consenso (reconocimiento) del pueblo creado en

aprobación de la ley emitida o de la actuación gubernamental.

Ahora bien, para poder desarrollar el presente objetivo es significativo

conceptualizar el control cambiario, en tal sentido Rodríguez (2005), menciona que

el control de cambio existe cuando se reglamenta, restringe y se fiscaliza el uso o

aplicación de las divisas compradas por los particulares. El control de cambio se

establece por lo general, cuando hay dificultades graves de balanza de pagos, a

consecuencia de las cuales las divisas disponibles son insuficientes para atender

las necesidades ordinarias de la economía.

Señala Hernández (2003), que el término control cambiario hace referencia a

la técnica de intervención a través de la cual la administración impone restricciones

al ejercicio de la libertad cambiaria, atributo inherente a la libertad económica

constitucionalmente reconocida. Según el Diccionario Jurídico Venezolano (2000),

define la libertad como un derecho inherente al hombre en su condición de tal, la

cual se entiende como la facultad que tiene el hombre de actuar dentro de las

limitaciones impuestas por la conveniencia social. Modernamente se concibe a la

libertad como una conciencia de necesidad.

En principio la libertad individual solo puede ser restringida o perderse,

mediante un proceso de responsabilidad penal, así como en relación a otras

medidas, como son las policiales y administrativas, para privar a una persona de

libertad, de igual forma, la libertad puede entenderse como aquella facultad del
199

hombre en sociedad que le permite hacer lo que quiere, movilizarse de un punto a

otro, pensar y expresar sus pensamientos y en general, ser dueño absoluto de sus

actos, conformándose como un derecho natural, fundamentalmente y como un

derecho político en los sistemas que reconocen y respetan la libre determinación.

Como base legal a la libertad individual se enfoca a la Constitución de la

República Bolivariana de Venezuela (1999), la cual rige como nación libre, ya sea

en forma absoluta o restringida, agrandando el concepto de Estado. Así mismo, la

libertad individual procura una garantía del ciudadano, tal como consagra el artículo

2 de la norma ut-supra, el cual reza lo siguiente:

Artículo 2. Venezuela se constituye en un Estado democrático y social


de Derecho y de Justicia, que propugna como valores superiores de su
ordenamiento jurídico y de su actuación, la vida, la libertad, la justicia, la
igualdad, la solidaridad, la democracia, la responsabilidad social y en
general, la preeminencia de los derechos humanos, la ética y el
pluralismo político.

Así mismo Cabanellas (1979) define la libertad, como la facultad natural que

tiene el hombre de obrar y de no obrar, por lo cual es responsable de sus actos.

Entendida la libertad como autonomía individual, absoluta en el pensamiento y de

mayor o menor según las relaciones surgidas de la convivencia social. Los romanos

expresaban: ¨libertas est potestas faciendi id quod jure licet¨ (la libertad es la facultad

de hacer lo que el derecho permite). Por otra parte Justiciano transcribió el concepto

y las palabras similares de florentino, definiendo la libertad como la facultad natural

de hacer cada uno lo que le plazca, salvo impedírselo la fuerza o el derecho.


200

En el mismo orden de ideas, el mencionado autor hace referencia al concepto

de libertad de comercio e industria precisándolo, como la facultad de ejercer aquel,

sin más que reunir las condiciones normales de capacidad jurídica, es decir sin que

se tropiece con monopolios ni prohibiciones absolutas. Tal libertad, no excluye la

reglamentación de las actividades mercantiles, fabriles con la mira del interés

público, sobre todo el fiscal, y de proteger la salud, la economía y otros valores de

los particulares.

Ahora bien, la relación entre derecho y economía, es quizás una de las más

bipolares que existe en el campo de las ciencias sociales, la interdependencia de

una y otra, es cada vez más evidente, incluso en las áreas de las relaciones

humanas que puedan pretenderse más lejanas a ambas ciencias, ellas siempre

logran aparecer como fenómenos naturales de la vida de las personas, habría

quizás de ir a las más recónditas comunidades indígenas para intentar conseguir

algunas realidades de ambos procesos socio-científicos, pero sin embargo desde

ambas ciencias alguna explicación habrá para lo que allí ocurre.

Por otra parte, la presente relación de causa-efecto entre derecho y economía,

presenta preguntas relativas a la posibilidad práctica de ejercer un derecho sin la

posesión de los recursos mínimos para lograrlo, o la pretendida autonomía absoluta

de las voluntades individuales en la producción e intercambio de bienes y servicios

para satisfacer infinitamente variadas necesidades de los seres humanos. Incluso

la inexistencia de una norma jurídica específica para un


201

hecho económico concreto, se convierte gracias al principio general de libertad, en

una norma jurídica en si misma hasta que aparezca una expresa que la regule.

En complemento con lo anterior, es prácticamente inconcebible idearse

situaciones humanas o naturales que carezcan de algún efecto jurídico o por lo

menos que generen la necesidad de analizarla desde el derecho. Aunado a ello, si

se toma como límite común a los textos constitucionales, el hecho de que su

contenido siempre recoge la concepción política general de la sociedad a la que

pretende regular, es necesario ver que toda idea o modelo político trae aparejada

una idea o modelo económico., en definitiva, la forma en cómo se obtiene y se

distribuyen los recurso que satisface las necesidades siempre será objeto del ánimo

de los seres humanos y por tanto objeto del derecho, no solo su ejecución en sí

mismo sino el derecho de la sociedad o de sus integrantes en hacerse de ese

objetivo.

Tener el derecho a desarrollar la actividad económica de la preferencia de cada

quien, es un tema de profunda discusiones entre diversas acepciones políticas, unas

que van desde el derecho natural del individuo a hacerlo siempre, en todo lugar y

sin limitación alguna y otras que extraen tal posibilidad del individuo y lo reservan a

la sociedad en su conjunto. La constitución Nacional de 1999, consagra la visión del

derecho individual a la libertad económica con limitaciones regladas en función de

su impacto social, tomando los conceptos fundamentales del Estado social de

derecho desarrollado durante todo el siglo XX.


202

La Constitución de la República Bolivariana de Venezuela (1999), en marcada

en el título III “De los Derechos Humanos y Garantías, y de los Deberes”, Capitulo

VII “De los Derecho Económicos”, consagra en su artículo 112:

“Artículo 112. Todas las personas pueden dedicarse libremente a la


actividad económica de su preferencia, sin más limitaciones que las
previstas en esta Constitución y las que establezcan las leyes, por
razones de desarrollo humano, seguridad, sanidad, protección del
ambiente u otras de interés social. El Estado promoverá la iniciativa
privada, garantizando la creación y justa distribución de la riqueza, así
como la producción de bienes y servicios que satisfagan las
necesidades de la población, la libertad de trabajo, empresa, comercio,
industria, sin perjuicio de su facultad para dictar medidas para planificar,
racionalizar y regular la economía e impulsar el desarrollo integral del
país”.

Como puede observase, se consagra un derecho individual al derecho a la

libertad económica, este derecho no es absoluto, está sometido a limitaciones

expresas que a su vez solo deben ser impuestas en virtud a los elementos

racionales que el propio texto constitucional plantea. Sin embargo el carácter

genérico de la redacción de la norma, puede derivar como en la práctica

gubernamental y jurisprudencial ha venido ocurriendo desde en la entrada en

vigencia de la Constitución actual, un vaciado del contenido esencial de derecho en

análisis, en especial cuando se le pondera frente a otros derechos consagrados

constitucionalmente.

La categoría de la libertad económica, como derecho fundamental puede

ayudar a precisar las verdaderas dimensiones de su contenido esencial y colocarlo

en un justo balance frente a otros derechos a la hora de su ponderación, en casos


203

específicos o en el análisis de la constitucionalidad de diversos textos normativos.

Considerando que la evaluación de la libertad económica como derecho

fundamental debe hacerse en el marco de la teoría de la Constitución Económica

para darle la organicidad de análisis que requiere el método de interpretación

sistemática que plantea las modernas tendencias constitucionalistas.

Según Pelayo (2007), se entiende como Constitución Económica aquella que

comprende las normas básicas destinadas a proporcionar el marco jurídico

fundamental para la estructura y funcionamiento de la actividad económica o, dicho

de otro modo, para el orden y el proceso económico. Es decir la Constitución como

un todo que contiene ese tipo de normas como un sub-sistema del propio Sistema

Constitucional, también puede comprenderse como el contenido en sí mismo de

esas normas y su impacto en todo el organismo jurídico que emana de esa

Constitución.

La Constitución Económica, entonces se presenta como un cumulo organizado

de derechos y deberes de los partículas por una parte, y por la otra como fines del

Estado en la economía y las facultades de los diversos poderes públicos para

intervenir en ella. Existen autores que afirman que el Estado Social de Derecho solo

encaja en la Economía Social de Mercado, o por lo menos es el sistema que

recogería la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela (1999).


204

Es también importante señalar, que sobre el modelo económico contenido en

la Constitución de 1961, a pesar de conservarse en la actual sus directrices

generales, algunos autores señalaron que planteaba un modelo neutro o flexible,

otros ya asomaban la coherencia entre el modelo jurídico y la Economía Social de

Mercados. (Arias 2010).

El propio artículo 112, al consagrar este Derecho constitucional, reconoce la

facultad de los poderes públicos de regular su ejercicio, habilitación reiterada en el

artículo 299 de la Constitución Nacional, sobre la base del Sistema de Economía

Social de Mercado. Simultáneamente, el articulo 112 encomienda al Estado, la

promoción de la libre iniciativa privada, sin embargo, debe señalarse que en sus

cláusulas sociales la Constitución de 1999, atribuye al Estado variadas obligaciones

positivas que reducen la función, que en ese ámbito, pueda desempeñar esa

iniciativa privada.

Los cometidos sociales que se proyectan, también sobre las clausulas

económicas se reducen sobre el alcance y extensión de la libertad económica. De

allí la necesidad de interpretar esa Constitución Económica, según la realidad social

actual, que no es otro que la crisis de la desmesurada extensión de ese Estado

prestacional. (Hernández, 2004)

Del anterior criterio, se desprenden dos elementos que permiten definir su

contenido esencial, en primer lugar el libre albedrio del individuo en la elección de

una actividad económica a la cual dedicarse, comprendiendo que cada quien en


205

su fuero interno, decide emprender una actividad lucrativa que le permita obtener

su propio sustento y generar bienes y servicios de valor económico y en segundo

término, la posibilidad real de competencia, es decir, entrar, permanecer y/o salir de

un mercado determinado sin obstáculos ilícitos impuestos por terceros, ni

imponiendo a los demás condiciones gravosas e ilegitimas.

Por lo que se puede dilucidar, que en el contenido de libre albedrio del

individuo, existe la posibilidad de desarrollar una actividad económica elegida

voluntariamente, así como desarrollarla según sus propias capacidades, sin

violentar el derecho legítimo de los terceros y de la sociedad en su conjunto. De

igual forma, es preciso mencionar los reiterados criterios jurisprudenciales, los

cuales catalogan a la libertad económica como una garantía institucional o una

garantía de Derecho Constitucional de menor grado.

Ahora bien, es fundamental identificar la naturaleza de los límites a que puede

ser sometida la libertad económica de acuerdo al propio texto normativo y de las

diversas opiniones doctrinarias, los cuales refieren que este no es un derecho o

libertad absoluta, sino que esta subsumido a restricciones y/o limitaciones objetivas

definidas por medio de los instrumentos jurídicos adecuados.

Con fundamento a las razones de derecho antes expuestas, el propio texto

constitucional en su artículo 112 tipifica lo siguiente:


206

“… sin más limitaciones que las previstas en esta Constitución y las que
establezcan las leyes, por razones de desarrollo humano, seguridad,
sanidad, protección del ambiente u otras de interés social.”

Del propio texto se desprenden tres elementos que nos permiten definir los

límites aceptables:

 La regla general es que no existen limitaciones a la libertad económica

diferentes a las que la norma constitucional admite, cualquier otra es lesiva

al ordenamiento superior.

 Puede haber limitaciones previstas jurídicamente, sea en la propia

Constitución, sea en las normas de rango legal, aplicándose en este

segundo caso la Reserva Legal o Principio de Legalidad (Reserva Legal

formal, solo mediante Ley formada de acuerdo al procedimiento

parlamentario o su habilitación, en las materias de competencias del ente

político territorial del que se trate).

 Que las limitaciones se generen mediante Ley formal por esa Reserva

Legal, únicamente por razones materiales específicas que la norma

constitucional defina, es decir una reserva legal reglada.

Con respecto al derecho a la libertad económica, tipificado en la Constitución

de la República Bolivariana de Venezuela (1999) y en la Declaración Universal de

los Derechos Humanos (1948), se evidencia la consagración de éste derecho como

una Garantía Constitucional inherente al ser humano.


207

Cabe destacar, que en la evolución histórica, el derecho a la libertad

económica, tiene su existencia desde los inicios de la era Republicana Venezolana,

tal proceder se evidencia suprimido, el 22 de Enero de 1951, mediante un Decreto

Presidencial N. 455 como consecuencia de la crisis económica emanada de la

dictadura del General Marcos Pérez Jiménez. Sin embargo, luego de dicha

coyuntura democrática, fue restablecido el referido derecho.

En el mismo orden de ideas, es importante mencionar que el derecho a la

libertad económica, como precepto constitucional se ha visto plasmado desde la

Constitución de 1961 hasta la presente Constitución de 1999, a pesar de las razones

antes expuestas, este derecho se ha visto trasgredido en la posibilidad práctica de

la sociedad en el ejercicio jurídico vigoroso.

Ahora bien, en una relación directa al análisis del mencionado precepto

constitucional, se hace necesario mencionar el control cambiario establecido en

Venezuela, ya que éste se encuentra establecido hace más de una década, lo que

compone una limitante para la libertad de las transacciones comerciales y de otro

tipo que requieran realizar los habitantes de un país. De igual forma, el control

cambiario significa la perdida de la libertad cambiaria de un país, generando una

distorsión economía indeseable.

En este orden de ideas, es necesario indicar que a partir de la promulgación

de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela (1999) hasta la


208

presente fecha, no se han suspendidos los derechos económicos, sin embargo la

actitud del Estado por medio de sus distintos entes u órganos se ha presentado de

forma discordante, mediante las diversas actuaciones administrativas realizadas por

medio de leyes habilitantes, convenios cambiarios, reglamentos, criterios

jurisprudenciales y su inacción frente a numerosas acciones de nulidad por

inconstitucionalidad al derecho antes referido.

Hechas las observaciones y análisis anteriores, es pertinente reiterar que el

derecho a la libertad económica consagrado en el texto constitucional en el artículo

112, está investido de supremacía constitucional. Por lo que es referente traer a

colación que el control cambiario establecido en Venezuela, el cual de forma tácita

se encuentra subsumido en los distintos cuerpos normativos de rango legal y sub-

legal por lo que se evidencia, que la implementación de la referida medida

económica emitida por el Estado, ejerce una transgresión al método jurídico

universal kelseniano, basado en el principio de jerarquización, lo que conlleva a

enfatizar, que el derecho a la libertad económica representa una garantía suprema,

es decir que se encuentra en mayor escala de cualquier otro precepto o medida

legal, como lo es el control cambiario en Venezuela.

En razón de las consideraciones realizadas, es preciso mencionar que a pesar

del establecimiento del control de cambio establecido en la República Bolivariana

de Venezuela a lo largo del tiempo, se han evidenciado consecuencias

desfavorables en la economía del país, las cuales han originado diversas


209

distorsiones en la extracción, producción, intercambio, distribución y consumo de

bienes y servicios, ocasionando que los ciudadanos en la búsqueda de satisfacer

sus necesidades, implementen un mercado paralelo al mercado oficial establecido

por el Estado para la obtención de divisas, estableciéndose el precio de la misma

por el libre juego de la oferta y la demanda.

De forma sui generis, se puede esclarecer que la sociedad ha creado su propio

sistema para la obtención de divisas, que si bien es una obtención ilegal, se hace

compatible de acuerdo a sus necesidades. En virtud a los criterios antes expuesto,

el control de cambio es una medida interpuesta por el Estado que trae consigo una

restricción para la obtención de moneda extranjera, aun así y en contraposición a lo

expresado, la sociedad ha creado medios de obtención de divisas contrarias al

establecido por el Ejecutivo Nacional, por lo que dicho comportamiento evidencia la

insatisfacción por la falta de eficiencia o por no considerarlo correcto, justo y basado

en argumentos necesarios.

El comportamiento de la legitimación, no caracteriza solamente a las fuerzas

que sostiene al control de cambio sino también a las que se les oponen al mismo,

las diferentes corrientes que se oponen, se limitan a la negación, rechazo e

ineficiencia de la misma estructura que conforma el control cambiario. Al realizar

oposición busca la renovación o innovación de las estructuras económicas

existentes.
210

Cada proyecto implementado en el país, debe contener funciones propiamente

esenciales para la satisfacción de los individuos que integran un Estado y así mismo

palmar las determinadas exigencia de las masas. En el presente caso, el Gobierno

Bolivariano de Venezuela ha debido implementar una política económica para el

desarrollo de la economía, generando estabilidad, seguridad y participación de los

distintos agentes económicos, para poder crear un consenso necesariamente

positivo en las distintas corrientes que conforman el país, para alcanzar una solidad

y participativa integración.

En el mismo orden de ideas, la aceptación o consenso de las políticas

económicas implementadas en el país, deben ir en conjunto con la evolución de la

sociedad, en caso contrario de no realizarse dicha actuación, el Estado demostraría

incapacidad e ineficiencia para resolver los conflictos que puedan ocasionarse por

el desarrollo de la sociedad, originando una contradicción con la estructura política

del Estado en oposición a las de las masas del país. Por tanto, cuanto más forzado

sea el consenso será aparente las distintas dificultades que puedan suscitarse.

Por otra parte, cuando se conceptualiza la legitimidad en sentido formal, se

entiende como la correcta actuación de los órganos del Estado con respecto a todos

los lineamentos y reglamentos establecidos en el ordenamiento jurídico venezolano,

en tal sentido se puede sintetizar que el control de cambio establecido en Venezuela

cuenta con todos los requerimientos para ser legalmente una


211

medida económica valida, ya que éste se encuentra impregnado de cuerpos

normativos que le proveen la legalidad necesaria para su existencia.

Sin embargo, el control cambiario establecido en Venezuela, es una medida

económica que carece del cumplimiento de los tres requisitos establecidos por

Weber para su legitimidad. En cuando a la validez como primer requisito, se deduce

que es válido por cuanto ha sido dictado por los distintos órganos o entes

competentes que integran el sistema del régimen cambiario venezolano, tales como

el Ejecutivo Nacional a través del Ministro del Poder Popular para la Economía,

Finanza y Banca Pública en el cumplimiento de sus atribuciones y el Banco Central

de Venezuela a través de su directiva en el ejercicio de sus funciones.

En cuanto al segundo requisito de la legitimidad según Weber, se localiza la

justicia como la voluntad constante de dar lo que a cada uno le corresponde.

Entendiéndose que la realidad venezolana no considera mayoritariamente el deseo

de los objetivos implementados por el Gobierno Nacional, basándose en la realidad

de cada uno de los individuos que integran la nación. Por tanto, es completamente

discordante pensar que un país petrolero, con una bonanza numerosa generando

grandes dividendos en la nación, éstos no sean repartidos entre la sociedad de

forma equitativa e igualitaria.

Lo que conlleva así, a determinar que el mecanismo cambiario establecido en

Venezuela es injusto, ya que existen grandes sectores económicos del país


212

habidos de monedas extranjeras por el aumento de auditorías, requisitos y

restricciones para la obtención, tramitación y manipulación de divisas, tanto para las

personas naturales como para las personas jurídicas. Así mismo se cataloga al

control de cambio venezolano como injusto, porque excluye a la mayor parte de la

población, debido a que éstas no cuenta con el instrumento financiero exigido por

los organismos competentes en la materia que hacen de esta la mayor exigencia

para la obtención y asignación de divisas.

Por otra parte y estrecha conexión con los argumentos antes expuestos se

considera que el actual régimen cambiario es injusto por cuanto está dirigido a un

modelo político en el que prevalece el interés propio del gobierno en la

implementación de una política socialista, antes que proteger al Estado, para así

garantizar la promoción en la formación de un capital social, la inversión privada y

el desarrollo económico del país.

Seguidamente, de acuerdo a las afirmaciones antes mencionadas se puede

deducir, que la implementación de un régimen cambiario rígido y grandes cambios

estructurales en las distintas instituciones que conducen el sistema de divisas, ha

conllevado una progresiva devaluación de la moneda nacional a través de

mecanismos alternativos, acarreando una depresiva evolución en la economía

nacional.

Del análisis se extrae, que se está en presencia ante la violación del derecho

a la libertad económica como precepto constitucional y garante de que toda


213

persona pueda dedicarse libremente a la actividad económica de su preferencia sin

más limitaciones que establezca la Constitución Nacional. Así mismo, el Estado

deberá promover la iniciativa privada, garantizado la creación y justa distribución de

las riquezas del país uniformando la económica e impulsando el desarrollo integral

del país.

El tercero y no menos importante requisito para la legitimidad según Weber,

es la eficacia, la cual se refiere al acatamiento o seguimiento de una norma. La

lección de Kelsen, es bastante clara a ese respecto considerando que la eficacia es

el acto de que la norma es efectivamente aplicada y seguida. En Venezuela las

normas que rigen el control de cambio son ineficaces, por cuanto para la obtención

de divisas existen diversos procedimientos engorrosos que retardan la adjudicación

de las mismas, generado así descontento en la población, conduciendo el

desacatamiento de las normas establecidas.

Este desacatamiento legal ha originado un sistema de cambio no oficial, que

opera diariamente en la economía del país, generando una alternativa cambiaria

que crea distorsiones en la economía oficial. Dicho mercado paralelo ofrece una

tasa de cambio superior al tipo de cambio oficial, sin embargo este mercado se hace

rentable para las personas naturales y personas jurídicas, debido a las limitaciones

y retardos impuestos por parte de los órganos competentes en materia cambiaria.


214

A pesar, de los diversos intentos del gobierno nacional por bajar el tipo de

cambio no oficial y a reactivar la economía que muestra una desaceleración

producto de la escasez de divisa, no ha logrado erradicar las distorsiones

económicas que se vienen suscitando a lo largo del tiempo. Por ello, se hace

palpable conocer los diversos métodos utilizados de forma ilegal para la obtención

de las divisas, que si bien es una infracción a la ley, satisface las necesidades de

los individuos que realizan transacciones de compra y venta de moneda extranjera.

Específicamente, la eficacia del control cambiario en Venezuela es precaria

por cuando parte de la sociedad realiza transacciones de divisas no legales,

desestimando las rigurosos métodos de implementaciones por el gobierno nacional.

En síntesis, Venezuela lleva más de una década con control cambiario y más de

una década con la existencia del mercado paralelo, lo cual evidencia que si bien la

norma preestablecida conduce las riendas del sistema monetario, se hace

infructuosa el efecto deseado o el acatamiento de la sociedad, demostrando el

fracaso de la política impuestas del control de cambio. Para finalizar con el análisis

de los resultados, se presenta el tercer objetivo que expone lo siguiente:

Determinar el impacto del control cambiario en las personas jurídicas


respecto a la competitividad del Estado.

Por vez primera, Venezuela comienza a sentir los efectos de una verdadera

crisis global en los órdenes social, político, lo económico, lo institucional y lo ético.

Si bien se han hecho esfuerzos serios por encontrar una manera de crecer y
215

desarrollar el país, se ha carecido de una visión para construir un aparato productor

y un servicio modernizado para poder construir un futuro óptimo a largo plazo. La

crisis venezolana tiene un carácter esencialmente económico e institucional. El

Estado, institución ductora del proceso de acumulación de capitales basado en la

renta petrolera, ha arrastrado consigo las variables estructurales que constituyen el

modelo de regulación de la economía venezolana.

Con fundamento en los términos y las características en que se encuentra

revestido el modelo económico venezolano a través de las medidas

socioeconómicas para la implementación de la política cambiaria enmarcada en el

concepto del socialismo del siglo XXI, es transcendental plasmar una recapitulación

sobre la evolución histórica del control cambiario establecido en Venezuela.

La historia venezolana ha implementado diferentes sistemas cambiarios en un

intento por detener la fuga de divisas, por vez primera se instaura el 28 de febrero

de 1983, el Régimen de Cambio Diferencial (RECADI) el cual originó tres

(3) tipos de cambios, el primero mantuvo la tasa del bolívar a 4,30 por dólar para las

importaciones primordiales; el segundo estableció la tasa del bolívar a 6,00 por dólar

para las importaciones minoritarias; el tercero instituyó un mercado paralelo dirigido

por el Banco Central de Venezuela (BCV),el cual suplía divisas al mercado paralelo

a un costo distinto al bolívar de la tasa oficial.

El Régimen de Cambio Diferencial (RECADI), fue el punto de partida de una

eminente devaluación de la moneda venezolana, al cabo de unos años de


216

instaurado el régimen, la economía venezolana colapsó por los precios del petróleo,

la crisis de la deuda externa y la fuga masiva de capitales, Por lo que dicho régimen

era insostenible en aquel momento.

Aunado a ello en 1989, se da la eliminación del mencionado régimen e

imponen un nuevo esquema cambiario, el cual tuvo un fuerte impacto en los precios,

ya que al suprimirse el tipo de cambio preferencial, todos los bienes tendrían que

importarse al cambio vigente del mercado. La política económica consistió en una

combinación de crecimiento del gasto público, en desmejoro de la fortaleza real de

la moneda para evitar una mayor contradicción, de la economía y preservar los

niveles de empleo.

La noción del control cambiario en Venezuela, reapareció transcurridas dos

(2) décadas, en medio de una crisis económica y política en donde se da origen a

la Comisión de Administración de Divisas (CADIVI), la cual fue implementada en

febrero de 2003 por el Ejecutivo Nacional, esta comisión regulaba la venta de divisas

en el mercado nacional, donde sus fundadores afirmaban que era una medida

necesaria, con el fin de evitar un colapso económico por la fuga de divisas, la

disminución de las reservas internacionales, la desestabilización del valor externo

de la moneda y la evasión de impuestos fiscales.

Ahora bien, en la actualidad existe un sistema de control cambiario que

confiere el monopolio absoluto al Ejecutivo Nacional y al Banco Central de

Venezuela para la plena disposición de divisas extranjeras, esta situación ha


217

generado tres (3) tipos de tasas cambiarias, la primera es del Centro Nacional de

Comercio Exterior (CENCOEX); la segunda es la del Sistema Complementario de

Administración de Divisas (SICAD) y la tercera es la del Sistema Cambiario

Alternativo de Divisas (SICADII) otorgada a través de la Banca Publica Universal en

los términos y condiciones establecidos, siendo reguladas por el Banco Central de

Venezuela (BCV).

El Ejecutivo Nacional junto con el Banco Central de Venezuela, paulatinamente

han devaluado la moneda a través de mecanismos alternos para la asignación de

divisas que operan bajo la modalidad de subastas, aumentado así los controles,

auditorias y requisitos para la obtención de divisas. Esto ha originado una limitante

en las personas jurídicas para realizar cualquier tipo de operación comercial en

moneda extranjera.

En Venezuela el control cambiario ha generado situaciones de alta

inestabilidad que amenazan con la seguridad económica de la nación, originando

como consecuencias infructuosas para las personas jurídicas, tales como la

aceleración continua de la devaluación de la moneda, la precipitación de la salida

de capitales, movimientos especulatorios en el mercado, crisis financiera o bancaria

y una situación de conmoción política y social alertando la estabilidad del país.

En consideración, se hace pertinente mencionar el Principio de

Corresponsabilidad del Estado previsto en la Constitución de la República


218

Bolivariana de Venezuela (1999), el cual se encamina a la consolidación del Estado

social de derecho y de justicia al garantizar las conquistas de los derechos sociales

fundamentales, reconociendo la participación del ciudadano en lo individual y

colectivo en los asuntos públicos. Por lo que hay un aumento de derechos

individuales, políticos y sociales para la sociedad venezolana. La sociedad exige la

validez histórica y operativa de la libertad, la igualdad, la justicia y la seguridad.

(Suarez 2007).

La corresponsabilidad, en la actualidad, se concibe como un principio

constitucional social y democrático que se puede ejercer en Venezuela, en los

ámbitos económico, social, político, cultural, geográfico y militar. (Cobellas 2002).

La esfera pública no se circunscribe exclusivamente a la burocracia del Estado, pues

allí se involucra directamente la sociedad organizada, es así que la

corresponsabilidad es un Principio fundamental que sustenta actualmente el modelo

de Estado y de sociedad, en donde la Republica tiene sus funciones y

responsabilidades específicas y la sociedad tiene derechos y obligaciones que

cumplir en los asuntos públicos.

El Estado venezolano debe garantizar los derechos y a la vez los deberes y

obligaciones de la sociedad. Así mismo debe dispersar el poder, definiéndose ésta

como el acercamiento de la política al ciudadano y la delegación de poder político a

entidades independientes que promuevan la participación. Luego de los argumentos

expuestos, se hace palpable que el Principio de Corresponsabilidad


219

del Estado es un medio a través del cual las personas naturales y jurídicas pueden

participar, intervenir, desarrollar, evaluar y decidir sobre las políticas cambiarias

implementadas por el Gobierno Nacional, enmarcadas éstas en una democracia

participativa conforme a la aplicación directa de los derechos constitucionales.

El principal modo de establecer la intervención del Estado en materia de

divisas se refleja en la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, que

le da dicha potestad monetaria al Banco Central de Venezuela y siendo la misma

reafirmada dentro de leyes, decretos, y convenios especificando así mismo sus

funciones.

En el mismo orden de ideas, el Sistema Económico Constitucional

propiamente dicho, se define formalmente como una economía social de mercado,

basada en la libertad económica y la iniciativa privada pero, que en todo caso debe

funcionar conforme a la justicia social y que, en consecuencia, requiere de la

intervención del Estado. Esta relación constitucional entre mercado y justicia social

resulta determinante al momento de elegir los principios básicos del sistema

económico.

En síntesis, el Sistema Económico venezolano tiene como fundamento la

libertad económica, la iniciativa privada y la libre competencia. Más, al lado de los

particulares que intervienen en el orden económico, el texto Constitucional establece

una fuerte y marcada presencia del Estado en la economía, en tres papeles o roles

fundamentales: Como promotor del desarrollo económico, como


220

regulador de la actividad económica y como planificador de ésta, pero; en este caso

previendo que en este último rol cuente con la participación civil. Éstos roles

delimitan lo que puede denominarse el régimen constitucional de la intervención el

Estado en la economía.

El Estado en su rol de promotor de la economía, debe fomentar y ordenar ésta

para asegurar su desarrollo, obligación que tiene como finalidad, la realización de la

justa distribución de las riquezas del Estado. En este sentido el texto Constitucional

a lo largo de su contenido dispone que bajo este mismo rol de promotor al Estado

le compete acometer otras políticas tal como el derecho a la libertad económica

previsto en su artículo 112, el cual a letra reza lo siguiente:

Artículo 112. Todas las personas pueden dedicarse libremente a la


actividad económica de su preferencia, sin más limitaciones que las
previstas en esta Constitución y las que establezcan las leyes, por
razones de desarrollo humano, seguridad, sanidad, protección del
ambiente u otras de interés social. El Estado promoverá la iniciativa
privada, garantizando la creación y justa distribución de la riqueza, así
como la producción de bienes y servicios que satisfagan las
necesidades de la población, la libertad de trabajo, empresa, comercio,
industria, sin perjuicio de su facultad para dictar medidas para planificar,
racionalizar y regular la economía e impulsar el desarrollo integral del
país.

Ahora bien, la competitividad de un Estado se encuentra basada en sostener

y expandir su participación en los mercados internacionales, y elevar

simultáneamente el nivel de vida de su población. En Venezuela con la implantación

del control cambiario se han generado focos de desinformación y confusión

originando falta de estabilidad en el mercado


221

Esta medida, plantea un reto a las personas jurídicas productivas de bienes y

servicio, por la necesidad de lograr y mantener determinados niveles de

competitividad para alcanzar resultados eficaces y eficientes en su gestión. La

experiencia demuestra que cuando se aplica una medida de control de cambio, las

personas jurídicas empiezan a experimentar una serie de variaciones, las cuales

modifican su nivel de actividad, costos, ingresos, niveles de inversión,

financiamiento interno y externo.

La situación de incertidumbre en Venezuela, respecto al control cambiario ha

desencadenado graves consecuencia en la inversión privada y el desarrollo de las

personas jurídicas, lo que ha llevado al país a empeorar su posición y ocupar los

últimos lugares de acuerdo al Índice de Competitividad Global elaborado por el

World Economic Forum (WEF).

De acuerdo con el mencionado Índice de Competitividad Global, el cual ayuda

a medir el nivel de productividad de un país a partir de sus instituciones y políticas

de Gobierno, Venezuela se ubica para el período 2010-2011 en el puesto 122 de

139 países, con un índice de 3,5 puntos sobre 7, en el lapso anterior, periodo 2009-

2010, el país estuvo en el lugar 113 sobre 133 países, con el mismo índice de 3,5

puntos. Esto significa que en el último año Venezuela bajó 9 escalones en la

competitividad y con ello en la productividad.

El estudio revela que entre los principales obstáculos para la actividad

empresarial en Venezuela se hallan, el control de cambio, la inestabilidad política,


222

las restricciones y regulaciones laborales, la burocracia gubernamental y la

inflación.

Por otra parte, el Centro de Divulgación del Conocimiento Económico para la

Libertad, Venezuela ocupa el puesto 152 entre los países incluidos en el Informe

Anual de Libertad Económica en el Mundo 2013, publicado por el Fraser Institute de

Canadá. Actualmente el país, descendió 8 puntos colocándose como uno de los

países menos libres del mundo y el último también de América Latina.

Alfonzo (2013), presidente de Cedice Libertad manifestó:

“que el retroceso que cada año tiene Venezuela, se refleja en la


debilidad institucional, el ataque a las libertades fundamentales, el
exceso de regulaciones, los controles de precios y cambio, la corrupción
y la no protección y nula garantía a los derechos de propiedad. Además
expresó que el país tiene la más alta inflación del mundo. Venezuela
tiene el nivel más bajo de libertad económica en todo el mundo, junto
con Myanmar, República del Congo, Zimbawe y Chad, completando así
los últimos cinco países en el ranking”

Asi mismo, Alfonzo (2013) inidica que el puntaje del Índice de Libertad

Económica en el Mundo para el año 2013, se basa en componentes claves para la

libertad económica es del 1 al 10, en donde el valor más alto indica un mayor nivel

de libertad económica. Venezuela obtuvo el siguiente puntaje:

 Tamaño del gobierno: 4.61.

 Sistema Legal y Protección a los Derechos de Propiedad: 1.45.


223

 Acceso a moneda fuerte: 4.7.

 Libre comercio: 3.36. Regulación Laboral, y de la Actividad Empresarial:

4.55.

 El Puntaje para Venezuela da un total de 3,93, para ocupar el lugar 152.

De igual forma Alfonso (2014), menciona que la situación actual de Venezuela

contrasta con lo que fue en los años 1970 y 1980, en la cual estaba entre los países

más libres a nivel mundial en 1970 Venezuela ocupo el lugar No. 11, en 1975 el

lugar 17 y en 1980 el lugar 14 entre 104 países. En las décadas siguientes la

clasificación de Venezuela disminuyo precipitadamente cayendo a 56 en 1990, 1993

en 2000, para llegar en 2013 a 152 al último lugar, situación muy deprimente.

En relación al estudio referido, la Fundación Heritage y el Wall Street Journal

en el presente año publicaron la vigésima edición del índice de libertad económica.

Un indicador que establece diez libertades económicas: Derechos de propiedad,

libertad frente a la corrupción, libertad fiscal, gasto público, libertad empresarial,

libertad laboral, libertad monetaria, libertad comercial, libertad de inversión y libertad

financiera. Adicionalmente, estos diez subíndices se dividen en cuatro grupos:

Estado de derecho, tamaño del Gobierno, eficacia reguladora y apertura de los

mercados. El índice se mide del 1 al 100 y mientras más alto sea el puntaje, mayor

libertad económica presenta esa economía.


224

En tal sentido, Venezuela ocupó el puesto 175 entre las 178 economías de las

cuales se pudieron obtener la información y el penúltimo lugar en la región. En la

clasificación general 3 países obtienen peores resultados que Venezuela:

Zimbabue, puesto 176 con 35,5 puntos, Cuba en el puesto 117 con 28,7 puntos y

Corea del Norte. En el caso en cuestión Venezuela obtiene la calificación de 36,3

puntos.

En síntesis, de los estudios antes mencionados, se evidencia claramente que

el comportamiento por parte del Gobierno Bolivariano de Venezuela, ha carecido de

competitividad como garante del derecho a la libertad económica ya que no puede

competir en los precios de sus bienes o costos de insumos con otros países por

resultar demasiado elevados en comparación con otros países.

La competitividad del gobierno, está estrechamente relacionada con los

factores políticos que intervienen en el país, para formar y mantener un ambiente

que facilite la creación de sectores productivos que generen grandes dividendos y

bienestar en la población. Venezuela debería garantizar una gama más extensa en

el crecimiento de las exportaciones de sus productos, la exportación de bienes y

servicios, y la transformación de las exportaciones, para así fomentar una

producción de mayor valor.

El derecho a la libertad económica, se considera como determinante para

promover la prosperidad y condición necesaria para el desarrollo del país, lo que

contrapone a los resultados de los estudios anteriormente mencionados, ya que se


225

desprende claramente que existe una transgresión del derecho, porque si bien ésta

representa el reconocimiento que tienen todos los ciudadanos venezolanos de

poder accesar a las oportunidades de forma igualitaria para realizar acciones y

transacciones que decidan libremente, el mismo se ve frustrado en la realidad

venezolana de los sectores productivos del país, al no poder desarrollar actividades

de producción y comercialización de bienes y prestación de servicios, por las

distintas restricciones prácticas que se imponen en la actualidad.

Conjuntamente se hace notable que el control de cambio establecido en

Venezuela, es una política cambiaria rígida que no permite ajustes constantes, más

que los establecidos por el Banco Central de Venezuela, el cual ha fijado tres tipos

de tasas, una denominada oficial y otras dos tasas de carácter variable, de allí que,

las personas jurídicas están limitadas a las convocatorias que realice el Banco

Central de Venezuela a través de sus distintos sistemas de acuerdo a la clasificación

impuesta por el estado.

Paulatinamente el gobierno nacional, ha creado una estructura en el sistema

cambiario clasificando los sectores productivos del pais para la obtención de divisas,

en primer término se encuentra el sector prioritario el cual recibirá la mayoría de las

divisas a la tasa de cambio oficial de seis con treinta (Bs. 6.30) por dólar de los

Estados Unidos de América y el resto de las áreas recibirá sus divisas a tasas

superiores a través del Sistema Complementario de Administración de Divisas

(SICAD) y el Sistema Cambiario Alternativo de Divisas II (SICAD II).


226

El Decreto con Rango, Valor y Fuerza de Ley del Régimen Cambiario y sus

Ilícitos (2014), establece en su artículo 6 lo siguiente:

“…los bienes y servicios declarados como de primera necesidad,


atribuidos por las medicinas, los alimentos, la vivienda y la educación,
sin que este enunciado tenga carácter taxativo, serán asignadas y
fiscalizadas por el Centro Nacional de Comercio Exterior”

La norma citada, contempla la posibilidad de que otros sectores ingresen al

sector prioritario de la referida tasa preferencial de seis con treinta (Bs. 6.30) por

dólar de los Estados Unidos de América. Se puede observar que el resto de los

sectores de la economía, como la industria automotriz, turismo, entre otros serán

atendidos a través del SICAD y el resto de forma potestativa podrá subastar a la

tasa del SICAD II.

Estructurado de la siguiente manera el sistema cambiario, se podría llamar a

este movimiento una devaluación encubierta, porque si bien se mantiene la tasa

preferencial de seis con treinta (Bs. 6.30) por dólar de los Estados Unidos de

América, la proporción que aplica a ésta tasa es reducida a solo el sector prioritario

de bienes de primera necesidad.

Ahora bien, en la actualidad y como actuación negativa del gobierno

venezolano, los procesos para la adjudicación y aprobación de divisas para las

personas jurídicas no se realiza en los tiempos prestablecidos en los diversos

cuerpos normativos reguladores del régimen cambiario, lo que afecta directamente

los compromisos adquiridos y suministros de insumos de los distintos sectores


227

productores del país. Originando desabastecimiento y especulación, además de dos

efectos peligrosos en la fijación de precios de la economía, lo que desmotiva toda

la cadena productiva y conlleva a la caída de las inversiones necesarias para poner

en marcha la maquinaria en los momentos que se requieren mayor cantidad de

artículos.

Para sustentar las referidas apreciaciones, el presidente de La Cámara

Nacional de Comercio de Autopartes, Jose Cinnirellas afirma que el retraso en la

liquidación de divisas para los importadores de repuestos ha afectado al sector

automotriz en un 70%. El nivel de fabricación de las empresas ensambladoras de

automóviles en el primer semestre de 2014 fue de un mil setecientos veintiuno

(1.721) vehículos, cifra que es menor en comparación con los siete mil setecientos

sesenta y dos (7.762) carros producidos en el mismo periodo de 2013.

En cuestión al sector salud, La Federación Farmacéutica Venezolana y La

Asociación Venezolana de Distribución de Equipos Médicos, Según cifras actuales

informan, que una variedad de productos indispensables para la atención médica

han desaparecido en un 80% del mercado nacional entre los cuarenta y cinco mil

rubros necesarios para el sector salud. Lo que conlleva a denotar aún más el efecto

negativo del control cambiario en el sector productivo nacional.

Por otra parte y con referencia al sector de alimentos, Datanálisis realizo un

estudio el cual arrojo que durante los primeros dos meses de 2014, la escasez en

productos regulados alcanzó al 47,7%, un aumento de 31,8 puntos con respecto a


228

2012 y de 10,5 puntos en comparación con 2013. Así mismo arroja el estudio, que

la escasez general de alimentos ha aumentado de manera consistente en los

últimos 16 meses, lo que genera un desabastecimiento de alimentos en Venezuela

que continúa arrastrando cada día más rubros de la cesta básica, haciéndolos

desaparecer casi por completo de los anaqueles de los establecimientos

comerciales.

En el mismo orden de ideas, el Banco Central de Venezuela informa que el

aumento del desabastecimiento en referencia al índice de escasez que publica

mensualmente ha subido de un 22% al 28%, de forma que casi uno de cada tres

productos medidos en el país hoy no puede ser adquirido o sustituido.

Es claro, que la crisis financiera existente en el pais y las reiteradas

modificaciones en el régimen cambiario venezolano, han originado una inestabilidad

en la concepción del mercado y el Estado, así como una disminución en la

adquisición de bienes y servicios de los productos del sector privado, originando

variantes en la economía, con respecto a la oferta y la demanda de los mismos.

Es preciso que el Gobierno Nacional, debe dar paso a nuevas políticas

públicas que permitan dar solución a la crisis existente, con el deber de orientar

hacia otra visión más eficiente sus políticas de gobierno, incrementando la

producción a nivel nacional con la otorgación de una mayor cantidad de divisas para

así facilitar la obtención de materia prima a sectores de mayor eficiencia en la


229

producción, como es el sector privado, para así reducir la escasez y aumentar el

empleo a nivel nacional.

En tal sentido es importante que en Venezuela se cree un ambiente dentro del

cual se generen oportunidades para la actividad empresarial, que atraiga capital

humano y físico traduciéndolo en inversión creando un ambiente institucional que

promueva mayor empresarialidad y crecimiento económico, ya que los sectores

productivos del país son el motor interno del crecimiento de la nación.


230

CONCLUSIONES

Posteriormente de haber completado el análisis y discusión de los resultados

obtenidos a partir de la recopilación y tratamiento de datos basado en un método de

investigación descriptivo y un diseño de investigación documental; y del análisis

teórico de la temática abordada, se puede concluir lo siguiente de acuerdo a los

objetivos planteados en la presente investigación:

Con respecto al primer objetivo enfocado a describir el ordenamiento jurídico

del control cambiario establecido en la República Bolivariana de Venezuela, se

concluye que existen diversos cuerpos normativos que regulan el régimen cambiario

vigente en Venezuela, en primer orden se encuentra la Constitución de la República

Bolivariana de Venezuela (1999), tipificando el Régimen Socioeconómico y de la

Función del Estado en la Económica y el Sistema Monetario, a partir del articulo 299

hasta el artículo 319.

Así mismo la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela dispone

las atribuciones concedidas al Banco Central de Venezuela (BCV), dicho órgano

autónomo establece el sistema estratégico de información financiera y cambiaria de

acuerdo a lo contemplado en la Ley del Banco Central de Venezuela (2010),

teniendo su basamento legal en el diseño del régimen cambiario en sus artículos

34, 121, 123 y 124 de la referida norma.


231

Partiendo del supuesto anterior, el Banco Central de Venezuela conjuntamente

con el Ejecutivo Nacional a través del Ministerio del Poder Popular de Economía,

Finanzas y Banca Pública por medio del Sistema Complementario de

Administración de Divisas (SICAD), en el ejercicio de sus facultades, emiten el

Convenio Cambiario N° 14 en fecha 13 de Febrero de 2013, el Convenio Cambiario

N° 25 en fecha 24 de Enero de 2014, el Convenio Cambiario N° 26 en fecha 11 de

Abril de 2014 y el Convenio Cambiario N° 29 en fecha 5 de Agosto de 2014.

Así mismo, el Banco Central de Venezuela conjuntamente con el Ejecutivo

Nacional a través del Ministerio del Poder Popular de Economía, Finanzas y Banca

Pública por medio del Sistema Cambiario Alternativo de Administración de Divisas

II (SICAD II), en el ejercicio de sus facultades, emiten el Convenio Cambiario N° 27

en fecha 11 de Marzo de 2014, el Convenio Cambiario N° 28 en fecha 7 de Abril de

2014 y la Resolución Nº 14-03-01 en fecha 17 de Marzo de 2014.

Por otra parte y en estrecha conexión, el 14 de Abril de 2014 se emite el

decreto Nº 903, el cual ordena la supresión de la Comisión de Administración de

Divisas (CADIVI), el 19 de Noviembre de 2013 se dicta el Decreto con Rango, Valor

y Fuerza de Ley del Centro Nacional de Comercio Exterior y de la Corporación

Venezolana de Comercio Exterior y el Decreto con Rango, Valor y Fuerza de Ley

del Régimen Cambiario y sus Ilícitos en fecha 19 de Febrero de 2014.


232

De la descripción antes mencionada se concluye, que existe una diversidad de

cuerpos normativos como leyes, decretos, convenios y resoluciones que rigen el

ordenamiento jurídico del control cambiario establecido en Venezuela, originándole

legalidad al mismo, pero generando incertidumbre jurídica en el ámbito económico

y a su vez en la ciudadanía venezolana. Así mismo, en el desarrollo del presente

mecanismo de restricción de divisas, han surgido diversas modificaciones e

innovadores métodos en los procedimientos para la asignación y liquidación de

moneda extranjera, motivando la errónea aplicación y divulgación del régimen

cambiario en la ciudadanía venezolana.

Con respecto al segundo objetivo específico dirigido a explicar el ejercicio de

la legitimidad del control cambiario establecido en la República Bolivariana de

Venezuela frente al derecho a la libertad económica, se concluye que el control de

cambio es una medida interpuesta por el Estado carente de legitimidad, trayendo

consigo una restricción para la obtención de moneda extranjera, aun así y en

contraposición a lo expresado, la sociedad ha creado medios de obtención de

divisas contrarias al establecido por el Ejecutivo Nacional, por lo que dicho

comportamiento evidencia la insatisfacción por la falta de eficiencia o por no

considerarlo correcto, justo y basado en argumentos necesarios.

El comportamiento de la legitimación, no caracteriza solamente a las fuerzas

que sostiene al control de cambio sino también a las que se les oponen al mismo,

las diferentes corrientes que se oponen, se limitan a la negación, rechazo e


233

ineficiencia de la misma estructura que conforma el control cambiario. Al realizar

oposición busca la renovación o innovación de las estructuras económicas

existentes.

Por otra parte, la legitimidad en sentido formal se puede sintetizar que el control

de cambio establecido en Venezuela cuenta con todos los requerimientos para ser

legalmente una medida económica valida, ya que éste se encuentra impregnado de

cuerpos normativos que le proveen la legalidad necesaria para su existencia.

Sin embargo, el control cambiario establecido en Venezuela, es una medida

económica que carece del cumplimiento de los tres requisitos establecidos por

Weber para su legitimidad. En cuando a la validez como primer requisito, se deduce

que es válido por cuanto ha sido dictado por los distintos órganos o entes

competentes que integran el sistema del régimen cambiario venezolano, tales como

el Ejecutivo Nacional a través del Ministro del Poder Popular para la Economía,

Finanza y Banca Pública en el cumplimiento de sus atribuciones y el Banco Central

de Venezuela a través de su directiva en el ejercicio de sus funciones.

En cuanto al segundo requisito de la legitimidad según Weber, se localiza la

justicia, entendiéndose que la realidad venezolana no considera mayoritariamente

el deseo de los objetivos implementados por el Gobierno Nacional, basándose en

la realidad de cada uno de los individuos que integran la nación. Por tanto, es
234

completamente discordante pensar que un país petrolero, con una bonanza

numerosa generando grandes dividendos en la nación, éstos no sean repartidos

entre la sociedad de forma equitativa e igualitaria.

Lo que conlleva así, a determinar que el mecanismo cambiario establecido en

Venezuela es injusto, ya que existen grandes sectores económicos del país habidos

de monedas extranjeras por el aumento de auditorías, requisitos y restricciones para

la obtención, tramitación y manipulación de divisas, tanto para las personas

naturales como para las personas jurídicas. Así mismo se cataloga al control de

cambio venezolano como injusto, porque excluye a la mayor parte de la población,

debido a que éstas no cuenta con el instrumento financiero exigido por los

organismos competentes en la materia que hacen de esta la mayor exigencia para

la obtención y asignación de divisas.

En estrecha conexión con los argumentos antes expuestos, se considera que

el actual régimen cambiario es injusto por cuanto está dirigido a un modelo político

en el que prevalece el interés propio del gobierno en la implementación de una

política socialista, antes que proteger al Estado, para así garantizar la promoción en

la formación de un capital social, la inversión privada y el desarrollo económico del

país.

Seguidamente, de acuerdo a las afirmaciones antes mencionadas se puede

deducir, que la implementación de un régimen cambiario rígido y grandes cambios

estructurales en las distintas instituciones que conducen el sistema de divisas, ha


235

conllevado una progresiva devaluación de la moneda nacional a través de

mecanismos alternativos, acarreando una depresiva evolución en la economía

nacional.

Del análisis se extrae, que se está en presencia ante la violación del derecho

a la libertad económica como precepto constitucional y garante de que toda persona

pueda dedicarse libremente a la actividad económica de su preferencia sin más

limitaciones que establezca la Constitución Nacional. Así mismo, el Estado deberá

promover la iniciativa privada, garantizado la creación y justa distribución de las

riquezas del país uniformando la económica e impulsando el desarrollo integral del

país.

El tercero y no menos importante requisito para la legitimidad según Weber,

es la eficacia por cuanto en Venezuela las normas que rigen el control de cambio

son ineficaces para la obtención de divisas, existen diversos procedimientos

engorrosos que retardan la adjudicación de las mismas, generado así descontento

en la población, originando el desacatamiento de las normas establecidas.

Este desacatamiento legal, ha originado un sistema de cambio no oficial, que

opera diariamente en la economía del país, generando una alternativa cambiaria

que crea distorsiones en la economía oficial. Dicho mercado paralelo ofrece una

tasa de cambio superior al tipo de cambio oficial, sin embargo este mercado se hace

rentable para las personas naturales y personas jurídicas, debido a las


236

limitaciones y retardos impuestos por parte de los órganos competentes en

materia cambiaria.

A pesar, de los diversos intentos del gobierno nacional por bajar el tipo de

cambio no oficial y a reactivar la economía que muestra una desaceleración

producto de la escasez de divisa, no ha logrado erradicar las distorsiones

económicas que se vienen suscitando a lo largo del tiempo. Por ello, se hace

palpable conocer los diversos métodos utilizados de forma ilegal para la obtención

de las divisas, que si bien es una infracción a la ley, satisface las necesidades de

los individuos que realizan transacciones de compra y venta de moneda extranjera.

Específicamente, la eficacia del control cambiario en Venezuela es precaria

por cuando parte de la sociedad realiza transacciones de divisas no legales,

desestimando las rigurosos métodos de implementaciones por el gobierno nacional.

En síntesis, Venezuela lleva más de una década con control cambiario y más de

una década con la existencia del mercado paralelo, lo cual evidencia que si bien la

norma preestablecida conduce las riendas del sistema monetario, se hace

infructuosa al efecto deseado o al acatamiento de la sociedad, demostrando el

fracaso de la política impuesta del control de cambio.

Por último, el tercer objetivo estuvo dirigido a determinar el impacto del control

cambiario en las personas jurídicas respecto a la competitividad del


237

Estado, es evidente que la crisis financiera existente en el país y las reiteradas

modificaciones en el régimen cambiario venezolano, han originado una inestabilidad

en la concepción del mercado y el Estado, así como una disminución en la

adquisición de bienes y servicios de los productos del sector privado, originando

variantes en la economía con respecto a la oferta y la demanda de los mismos.

El grado de competitividad del Estado se considera como deficiente de

acuerdo a los estudios arrojados en la presente investigación, ya que no solo se

basa en la necesidad de definir ajustes cambiarios sino que se requiere la anexión

del aumento de la productividad, en el incorporamiento del crecimiento del ingreso

nacional y a su vez crear un ambiente de seguridad jurídica y económica que

aumente las inversiones nacionales e internacionales.

Por ello, se concluye que el impacto negativo del control de cambio en

Venezuela ha afectado gravosamente a las personas jurídicas, ya sean en los

sectores prioritarios como en los distintos sectores que conforman la masa

productiva del país. Y si bien, es cierto que el gobierno nacional ha implementado

directrices económicas basadas en un contenido político han sido ineficaz para

contrarrestar las distintas distorsiones en el mercado venezolano. Por ello, el Estado

ha tenido un bajo nivel de competitividad en los mercados internacionales, en una

producción sostenida y en incrementar el nivel de vida sus habitantes.


238

RECOMENDACIONES

Tomado en consideración el análisis de los resultados obtenidos en la presente

investigación y las conclusiones derivadas a partir de los mismos, se puede

recomendar lo siguiente:

 Propiciar la activación del aparato productor venezolano, con el suministro

de insumos u otros productos importados, necesarios para los distintos

sectores de producción y comercialización de bienes y servicios.

 Realizar a corto plazo la flexibilización de las normas que regulan el control

de cambio en Venezuela.

 Disminuir a su mínima expresión los procedimientos engorrosos tanto para

las personas naturales como para las personas jurídicas, al momento de

adquirir las divisas.

 Promover el diseño de políticas de financiamiento a corto y a mediano plazo

para las personas jurídicas, que tengan la necesidad de realizar su actividad

económica con moneda extranjera.

 La adecuación tempestiva del ordenamiento jurídico que rige al control en

Venezuela a la realidad económica de la nación.


239

 La creación de un ambiente económico favorable, para generar

oportunidades a la actividad empresarial que atraiga capital humano

fomentado así el empleo.

 Implementar nuevas políticas que promuevan mayor empresarialidad y

crecimiento económico.

 Restructurar el poder político de las entidades que componen el régimen

cambiario y a su vez buscar la unificación de las masas que se le oponen,

incorporándolos a las entidades económicas y financieras del país.

 Realizar la debida manipulación del control de cambio como una medida

económica mas no como una medida política, para así generar seguridad

en la sociedad venezolana y en los futuros inversionistas extranjeros.

 Promocionar la competitividad en la producción nacional, fomentando el

crecimiento y la tecnología para mejorar su proceso productivo en los

bienes y servicios.

 Codificar la normativa del control cambiario, para disminuir el

desconocimiento y la incertidumbre jurídica en el ámbito económico y a su

vez en la ciudadanía venezolana.

 Enfatizar el ejercicio de la libertad para comercializar la actividad de su

preferencia suprimiendo diversos cuerpos normativos que la restringen.


240

REFERENCIASBIBLIOGRÁFICAS

CUERPOS NORMATIVOS

Constitución de la República Bolivariana de Venezuela. (1999).

Ley del Banco Central de Venezuela. (2010). Venezuela.

La Declaración Universal de los Derechos Humanos. Organización de derechos


Humanos. Estados Unidos de Norteamérica.

Decreto con Rango, Valor y Fuerza de Ley del Régimen Cambiario y sus Ilícitos
(2014). Venezuela.

Decreto con Rango, Valor y Fuerza de la Ley del Centro Nacional de Comercio
Exterior y la Corporación venezolana de Comercio Exterior (2014).
Venezuela.

DOCTRINA

Alvarado, Jesús. La Constitución Económica y el Sistema Económico Comunal.


(2011) Venezuela.

Arias Castillo, Tomas. Régimen General del Sistema Económico y de la Libertad


Económica en Venezuela bajo la vigencia de la Constitución de 1999. (2011)
Venezuela.

Arias, Thomas. Régimen General del Sistema Económico y de la Libertad


Económica en Venezuela. (2011) Venezuela.

Ayala, Carlos. Intervención Legislativa del Estado venezolano en la Economía.


(1998) Venezuela.

Casal, Jesús María. Los Derechos Humanos y su protección. (2012). Venezuela.

Casal, Jesús. El Nacional. (2011). Venezuela.

De León, Ignacio. Consideraciones acerca de los Principios Económicos de la


Constitución venezolana. (1996). Venezuela.

Ferney Moreno, Luis. Teorías de la Constitución Económica. (2009) Venezuela.

Ferrajoli, Luigi. Sobre los derechos fundamentales, Cuestiones Constitucional


(2006). Venezuela.
241

Gabriel Leandro. El Mercado Cambiario y el Tipo de Cambio. (2006). Venezuela.

Gainesville, John. Entendiendo Las Tasas De Cambio. (2006) Estados Unidos de


Norte América.

García - Pelayo, Manuel. Centro de Estudios Constitucionales. (1991). Madrid


España.

Giral Pimentel, José. Libro Ley Contra los Ilícitos Cambiarios y Contratos en
Moneda Extranjera. (2011). Venezuela.

Hernández, José. Código de Comercio y Libertad de Empresa. (2008) Venezuela.

Herrera, Luis. La Libertad Económica. (2011). Venezuela.

Morlés, Alfredo. Curso de Derecho Mercantil. (2007) Venezuela.

Morlés, Alfredo. Curso de Derecho Mercantil. (2011) Venezuela.

Morlés, Alfredo. La Banca. (2010) Venezuela.

Suárez, Jorge. La Libertad Económica. (2011) Venezuela.

Hernández, José. La libertad de Empresa y sus Garantías Jurídicas (2004)


Venezuela.

Odreman (2014)

Lopez, Maximiliano y Piñerua, Victoria. La política cambiaria en Venezuela y su


incidencia sobre el poder adquisitivo del consumidor periodo 2005-2010.
(2010) Venezuela.

Peñaloza, Marly. Efectos de la verificación realizada por Cadivi en el proceso de


nacionalización de mercancías. (2011) Venezuela.

CONSULTAS ELECTRÓNICAS

http://www.cadivi.gob.ve/ [Consulta: 2014, Mayo 26].

http://sudeban.gob.ve/webgui/ [Consulta: 2014, Enero 30].


242

http://www.bcv.org.ve/ [Consulta: 2014, Enero 25].

http://www.tsj.gov.ve/decisiones/scon/Agosto/1613-170804-03-0508-03-
0527%20.htm [Consulta: 2014, Marzo 19].

http://www.tsj.gov.ve/decisiones/scon/diciembre/1567-41212-2012-05-2089.HTML
[Consulta: 2014, Mayo 19].

http://www.tsj.gov.ve/decisiones/scon/noviembre/1641-21111-2011-09-1380.HTML
[Consulta: 2014, Febrero 25.

http://www.tsj.gov.ve/decisiones/scc/Octubre/RC.00602-291009-2009-08-
457.HTML [Consulta: 2014, Enero 29].

http://anzoategui.tsj.gov.ve/decisiones/2009/octubre/1039-1-BP02-O-2009-
000092-1567.HTML [Consulta: 2014, Febrero 10].

http://caracas.tsj.gov.ve/decisiones/2010/abril/2107-30-006639-.HTML [Consulta:
2014, Mayo 14].

http://lara.tsj.gov.ve/decisiones/2010/abril/648-6-KE01-X-2010-000030-KE01-X-
2010-000030.HTML [Consulta: 2014, Julio 24].

http://aragua.tsj.gov.ve/decisiones/2012/junio/2279-15-DP11-N-2012-000091-
117.HTML [Consulta: 2014, Julio 06].

http://bolivar.tsj.gov.ve/DECISIONES/2012/SEPTIEMBRE/1955-14-FP11-O-2012-
000085-FP11-O-2012-000085.HTML [Consulta: 2014, abril 17].

http://jca.tsj.gov.ve/decisiones/2006/abril/1478-26-AP42-R-2006-000373-2006-
1051.HTML [Consulta: 2014, marzo 27].

http://www.tsj.gov.ve/decisiones/scon/Agosto/1613-170804-03-0508-03-
0527%20.htm [Consulta: 2014, mayo 15].

http://www.tsj.gov.ve/informacion/notasdeprensa/notasdeprensa.asp?codigo=342
[Consulta: 2014, Julio 24].

http://www.tsj.gov.ve/decisiones/scon/diciembre/1567-41212-2012-05-2089.HTML
[Consulta: 2014, Julio 06].

http://jca.tsj.gov.ve/decisiones/2009/julio/1478-20-AP42-N-2004-002217-2009-
1276.HTML [Consulta: 2014, enero 14].

http://bibadm.ucla.edu.ve/edocs_baducla/tesis/P1075.pdf [Consulta: 2014, febrero


15].
243

http://www.rya.com.ve [Consulta: 2014, enero 21].

http://www.pwc.com.ve [Consulta: 2014, Mayo 17].

http://www.alc.com.ve [Consulta: 2014,Febrero 11].

http://www.lcic.com.ve [Consulta: 2014, Julio 06].

También podría gustarte