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El Lenguaje como Construcción Social

Este documento analiza las perspectivas de varios autores sobre la importancia del lenguaje en la sociedad. Examina las obras de Schütz, Berger y Luckmann, Habermas, Luhmann y Foucault. Schütz, Berger y Luckmann se centran en las relaciones sociales que surgen a través del lenguaje entre individuos. Habermas argumenta que el entendimiento es inherente al lenguaje humano. Luhmann establece una distinción entre lenguaje verbal y no verbal. Foucault examina los mecanismos de control dentro de los
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El Lenguaje como Construcción Social

Este documento analiza las perspectivas de varios autores sobre la importancia del lenguaje en la sociedad. Examina las obras de Schütz, Berger y Luckmann, Habermas, Luhmann y Foucault. Schütz, Berger y Luckmann se centran en las relaciones sociales que surgen a través del lenguaje entre individuos. Habermas argumenta que el entendimiento es inherente al lenguaje humano. Luhmann establece una distinción entre lenguaje verbal y no verbal. Foucault examina los mecanismos de control dentro de los
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Cristina Mariana Stefan

La importancia del lenguaje en la sociedad

La sociedad está construida en el modo que se nos presenta entre otras cosas gracias al
lenguaje, el cual a través de los usos que se le da y las practicas que surgen a través del
lenguaje se generar unas dinámicas sociales. Lo que se pretende mostrar es que mediante
el lenguaje se construye la realidad social ya que el lenguaje es mas el idioma, es la
capacidad específicamente humana de crear.

A partir de esta idea, desde diferentes ámbitos científicos se comienza a estudiar el


lenguaje incluyéndose los factores sociales. En sociología del lenguaje se considera que
el lenguaje es una construcción social que esta estructurando y es estructurada dentro de
la sociedad.

A la hora de estudiar el lenguaje se puede partir de la idea de que esta es una facultad
humana y al mismo tiempo es una variable social ya que las personas hablan diferente
según en qué lugar está dentro de la estructura social. De modo que existen muchos tipos
de lenguaje que se pueden considerar como factores para la creación de identidades
colectivas.

Dentro de la sociología que trata el lenguaje se puede hacer referencia a diferentes autores
para comprender que importancia tiene el lenguaje para la sociedad y dentro de la misma.
Tratándose de mostrar como la sociedad y los sujetos están ligados al lenguaje se analizar
diferentes perspectivas sobre cómo se tratado este tema. Estas perspectivas son los
siguientes autores: Schütz, Berger y Luckmann, Habermas, Luhman, y Foucault.

Tanto Habermas, Schütz como Berger y Luckmann en sus investigaciones se basan en


parte en el conocer el conocimiento de la vida diaria, común. Por una parte, Schütz
considera que entender la razón social es comprender el sentido subjetivo de la persona,
por tanto, no se racionalizan algunas acciones como por ejemplo el hablar de una manera
determinada. La clave en Schütz es partir del como si el otro es igual a mi para disminuir
la incertidumbre. Por tanto, se basa en la comprensión, la cual permite “ubicar
imaginativamente las mentes de personas de épocas pretéritas en una casi simultaneidad
con la mía, comprendiéndolas observacionalmente a través de sus escritos, su música, su
arte.” (Schütz, 134). En otras palabras, se trata de ponerse “en el lugar del actor e
identificamos muestras vivencias como las suyas”. (Schütz, 143).

Mientras que, para Berger y Luckmann, “la expresividad humana es capaz de objetivarse,
o sea se manifiesta en productos de la actividad humana, que están al alcance tanto de sus
productores como de los oros hombres, por ser elementos de un mundo común” (Berger
y Luckmann, 50).
Por otra parte, Habermas se enfoca en que “el entendimiento es inmanente como telos al
lenguaje humano (Habermas, 369). Considera que el individuo (que es lingüísticamente
competente) tiene el poder y que no lo sólo busca comprender, sino que trata de establecer
su criterio a través del discurso, de tal modo que la coerción no coercitiva se establece
con el mejor argumento.

Se puede considerar que Berger y Luckmann junto a Schütz y Habermas tiene unas
perspectivas microsociales en el sentido de que se enfocan en las relaciones sociales que
se dan entre los individuos a partir de los individuos. Lo que tratan es de reflexionar sobre
la vida cotidiana, sobre como los sujetos gracias al lenguaje son capaces de establecer
comunicación o de entenderse.

Según Schütz no se trata solo de comprensión, sino también de ordenar el conocimiento.


como él mismo escribe “el observados percibe el hecho y ordena sus percepciones en
síntesis politélicas, sobre las cuales mira luego retrospectivamente como una ojeada
monotética, y ordena esas síntesis dentro del contexto total de su experiencia, dándoles al
mismo tiempo un nombre.” (Schütz, 139). Por otra parte, Berger y Luckmann considerar
que la comprensión entre personas se da a gracias al campo semántico que es social,
destacando que la combinación de los campos semánticos es una tarea individual.
Mientras que Habermas establece la pretensión de validez para evidenciar “las opciones
que tiene el oyente de tomar una postura afirmativa o negativa racionalmente motivada
frente a la emisión de un hablante” (Habermas, 391).

Para Schütz se debe hablar de acción expresiva y acto expresivo. En la acción expresiva
se da cuando “el actor trata de proyectar hacia afuera los contenidos de su conciencia, sea
con el fin de conservar a estos últimos para su propio uso posterior o de comunicarlos a
otro” (Schütz, 145). Mientras tanto, el movimiento expresivo “no tiende a ninguna clase
de comunicación o a la expresión de ningún pensamiento para el uso de uno mismo o de
los demás” (Schütz, 146). Por tanto, “los movimientos expresivos sólo tienen entonces
significado para el observador, no para la persona observada” (Schütz, 146).

Habermas va más allá de Schütz usa una distinción similar a la de este, pero se enfoca
más en una de las dos. Para que se entienda, Schütz establece una distinción entre funcion
significativa y funcion expresiva. La funcion significativa hace referencia a las acciones
que se llevan a cabo sin la intención de comunicar, mientras que la funcion expresiva se
da cuando se lleva a cabo una acción con la intención de comunicar.

Habermas deja de lado las acciones que se hacen sin intención de comunicar y establece
tres criterios para las acciones que se llevan a cabo con la intención de comunicar. La
primera sería el locucionario es “contenido de las oraciones enunciativas o de las
oraciones enunciativas nominalizadas. Con los actos locucionarios el hablante expresa
estados de cosas; dice algo” (Habermas, 370). En otras palabras, decir algo conlleva a la
acción directa. La segunda son los actos ilocucionarios, representa que “el agente realiza
una acción diciendo algo” (Habermas, 370). Esto permite aceptar o rechazar que se lleve
a cabo una acción. Y, por último, en los actos prelocucionarios “el hablante busca causar
un efecto sobre su oyente” (Habermas, 371). En otras palabras, se da cuando se trata de
manipular de hacer algo más de lo que se dice.

Sin embargo, Berger y Luckmann optan por no establecer diferencias entre las intenciones
comunicativas. Ellos se enfocan en “los campos semánticos o zonas de significado
lingüísticamente circunscritos” (Berger y Luckmann, 57). Destacan que en los campos
semánticos se “posibilita la objetivación, retención y acumulación de la experiencia
biográfica e histórica” (Berger y Luckmann, 58). Además, determinan que la acumulación
que se produce es selectiva, se basa en el conocimiento que cada uno obtiene de según su
situación y sus límites. De esta manera destacan que la distribución del conocimiento no
se distribuye de manera igualitaria, es mas bien un reparto desigual.

Factores que no parece tener en cuenta Habermas que en un discurso ideal lo que
prevalécela será la idea que mejor idea o que se creará una nueva verdad a partir de todos
los discursos, por tanto, sería la fuerza del mejor argumento y este lo sería porque cumple
las pretensiones de validez (rectitud, veracidad, y verdad). Sin embargo, tal como
Foucault menciona hay poderes que hace que un discurso sea mas escuchado que otros,
no simplemente se marginalizan los discursos que no se consideran propios en un
contexto determinado.
La clasificación que establece Luhmann se diferencia bastante los anteriores autores
porque este estable una diferenciación entre el leguaje. Se basa en su idea de sistemas
binario al establecer que el lenguaje es por un lado verbal y por otro no verbal. El lenguaje
verbal es explicito ya que no se puede negar que se ha dicho algo sobre una cosa o una
situación. Mientras que el lenguaje no verbal puede ser explicito o implícito (que se puede
negar). Además, este autor considera que cada parte de una frase se puede someter al
código binario (negar/afirmar) que, dentro del sistema lingüístico, el cual “encuentra su
unidad en la codificación sí/no” (Luhmann, 176). A través de la negación que hace
“posible señalar algo de tal forma que queda indeterminado de lo que en realidad se trata”
(Luhmann, 171) permite que “la comunicación se entiende de inmediato y es posible
seguirla procesando” (Luhmann, 171).

Esta estrategia usar el código binario, también la emplea Foucault. Sin embargo, él no lo
denomina de este modo y además es como parte de algunas de las características de dentro
de los mecanismos del discurso del control. En el primer mecanismo de control se pude
observar la ambivalencia, este es el procedimiento de exclusión a través del cual se
expone que hay palabras prohibidas y por tanto hay palabras que refuerzan o
recompensan, también establece que practicas son rechazadas y cuales admitidas las
cuales suelen estar establecidas dentro de la red de instituciones, igualmente se da la
voluntad de verdad a través de la cual se puede “considerar la oposición entre lo verdadero
y lo falso” (Foucault, 8). El segundo procedimiento es el del control que se basa en la
sociedad del discurso y en una adecuación social del discurso y las doctrinas, por eso se
ritualizan los discursos. Y por último, el procedimiento interno que esta formado por el
comentario que “tiene por cometido […] decir por fin lo que estaba articulado
silenciosamente allá lejos” (Foucault, 15), el autor “es quien da al inquietante lenguaje de
la ficción sus unidades, sus nudos de coherencia, su inserción en lo real” y las disciplinas
que “constituye una especie de sistema anónimo a disposición de quien quiera o de quien
pueda servirse de él, sin que sus sentido o su validez estén ligados a aquel que se ha
concentrado con ser el inventor” (Foucault, 18).

Schütz establece una distinción entre signo o símbolo e indicación o síntoma. La


indicación es la relación que se da entre “el objeto o estado de cosas cuya existencia
indica la existencia de otro determinado objeto o estado” (Schütz, 147) es una relación
mental que se da en el pensamiento del interprete. En otras palabras, se establece una
vinculación formal y general “entre la indicación y lo que ella indica” (Schütz, 147).

El signo es “algo utilizado por una persona para expresar una vivencia” (Schütz, 148).
Esto significa que “los signos son artefactos u objetos-acto que se interpretan no de
acuerdo con los esquemas interpretativos que les son adecuados como objetos del mundo
externo sino de acuerdo con esquemas que no son adecuados para ellos y pertenecen mas
bien a otros objetos” (Schütz, 149).

Para Schütz “todo sistema de signos es […] un esquema de nuestra experiencia” (Schultz,
151). Berger y Luckmann, concretan que “los signos se agrupan en una cantidad de
sistemas” (Berger y Luckmann, 52). Además, destacan que el lenguaje “es el sistema de
signos más importante de la sociedad humana.” En cambio, para Luhmann los signos son
“estructuras de operaciones repetibles que no requieren de contacto alguno con el mundo
exterior” (Luhmann, 160).

Por otra parte, Schütz considera que para comprender el lenguaje que es un sistema de
signos “es necesario tener un claro conocimiento del significado de los signos
individuales que integran el sistema” (Schütz, 151). Este significado “del signo debe ser
localizable en algún punto de la experiencia pasada de la persona que utiliza el signo”
(Schütz, 152), asimismo hay un significado objetivo en el signo. Además, hay un
“significado subjetivo que el interprete sí capta es a lo sumo una aproximación del
significado al que apunta quien usa el signo, pero nunca ese significado mismo, pues el
conocimiento que uno tiene de la perspectiva de otra persona es siempre necesariamente
limitado” (Schütz, 158).
Berger y Luckmann hace más hincapié que Schütz en los signos ya que para ellos el
sistema de signo permite separar el tiempo y el espacio lo cual permite que se transcienda
y se integre la situación. Asimismo, en Berger y Luckmann es clave la idea de que al
hablar las palabras son objetivaciones por materializar verbalmente el conocimiento. Por
tanto, se debe tener en cuenta como se usa el lenguaje. En otras palabras, estar atentos a
la historia de las palabras. Esto se puede relacionar con la arqueología de Foucault que
muestra como una misma palabra no tiene el mismo significado en todas las sociedades
o en una misma sociedad, pero en un mismo momento.

Parece que Luhmann se pone a ásta distinción entre significante y significado porque
considera que es una “distinción interna que no presupone la existencia de los significados
en el mundo exterior” (Luhmann, 160). También, destaca que los signos al ser una
invención cultural lo decisivo de los mismo “se encuentra en la relación de diferencia […]
con respecto al mundo” (Luhmann, 160).
La teoría de Habermas busca la emancipación colectiva. Este autor defiende que si se
establecen las pretensiones de validez a partir de las propias convenciones se puede
establecer un camino para generar una liberalización de los sujetos. A esta idea se ponen
a través de sus propias visiones Foucault y Luhmann.

Por una parte, Luhmann que a través de su teoría de sistemas hace evidente las
restricciones que se imponen desde las instituciones y los sistemas burocráticos.
Asimismo, se pone a Habermas al considerar que “en las sociedades complejas no
evolucionan los deberes de consenso, sino […] los medios de comunicación
simbólicamente generalizados” (Luhmann, 177). Aunque se podría de decir que Luhmann
le admite a Habermas que el lenguaje abre el espacio que se permita posicionamientos a
través de los cuales se crean discursos.

Y por otra, Foucault al considerar que el discurso esta envenenada y que sirve mas para
la dominación que para la emancipación. Este autor muestra como la sociedad del
discurso es coactiva al basarse en unas reglas ya sea escritas o no escritas. En otras
palabras, expone que se dan unos requisitos que se deben seguir para llevar a cabo la
creación de un discurso y si no se siguen se está fuera del mismo. De modo que el discurso
ideal de Habermas está atado a las instituciones del discurso dominante.
Cabe destacarse Luhmann pone de manifestó que “no hay necesidad de recordar el sentido
o el contexto de algún empleo anterior” (Luhmann, 166) de las palabras. Por tanto, para
Luhmann el lenguaje “facilita el olvido” y también tiene la capacidad de crear sentidos
nuevos, “produce […] contextos de los cuales se vuelve dependiente” (Luhmann, 166).
Esto en relación con las ideas de Foucault puede crearse una combinación, pero también
una contradicción. En primer lugar, se puede relacionar a Luhmann y Foucault porque los
dos al igual que los autores ya mencionados muestran que el lenguaje crea discursos y
que estos son algo creado por la sociedad a la vez que estructura la sociedad. Por otro
lado, Luhmann y Foucault se oponen porque este segundo trata de evitar, más bien trata
de derivar los sistemas o las estructuras de la sociedad como se puede observar en su uso
del concepto del poder.

Para acabar, los cinco autores que se ha esbozado en este texto reflexionan sobre lo que
es el lenguaje para la sociedad, cómo se crean relaciones de comprensión o de
entendimiento entre los sujetos a través de los discursos o cómo el poder puede impregnar
el lenguaje. En términos de Luhmann se puede decir que la comunicación produce
comunicación o como Seorle escribe: “el lenguaje no necesita del lenguaje porque ya es
lenguaje” (Seorle, 86). Esto significa que el lenguaje es un sistema que se autoreproducen
y sin el cual no se podría establecer el pensamiento, pero debido al mismo el pensamiento
se ve restringido por la estructura del lenguaje. En este punto es donde Foucault
interviene, ya que para el lenguaje crea a los sujetos (individuos sometidos a las reglas
del lenguaje). Sin embargo, Habermas confía en este sistema para lograr que las personas
lleguen a acuerdos a través del dialogo tratándose de llegar a una sociedad mejor.
Bibliografía
Los textos básicos de la asignatura y al no estar apuntados los años de las publicaciones

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