La paternidad (del lat.
paternĭtas, -ātis) hace referencia a la cualidad de padre o progenitor
masculino o macho.
En antropología cultural la paternidad es una institución socio-cultural de filiación. El concepto de
paternidad se ha ido transformando con el tiempo en las distintas civilizaciones y períodos
históricos.
La paternidad refleja la responsabilidad que tiene un padre de sacar a sus hijos adelante, al
ofrecerles una estabilidad y una buena educación. Practicar la paternidad responsable refleja la ética
de cualquier padre que asume sus compromisos y obligaciones como un deber moral pero también,
como una decisión libre marcada por el amor. Cualquier padre responsable desea lo mejor del
mundo para sus hijos y se preocupa por ellos en busca del bienestar de éstos.
La paternidad es una etapa que marca un antes y un después en la vida de todo hombre que a través
de la llegada de un niño a su vida descubre qué es el verdadero amor, el afecto sin condiciones. En
el momento en el que un padre tiene un hijo, tiene menos tiempo para sí mismo, tiene más
motivación para ir a trabajar para sacar a su familia adelante, tiene menos tiempo para los planes
románticos con su pareja, la conciliación laboral es compleja… La experiencia de la paternidad es un
aprendizaje constante para cualquier hombre que aprende a ser un buen padre a través de la
práctica de su experiencia ya que no existe un manual de instrucciones a seguir.
La filiación es un derecho jurídico que existe entre dos personas donde una es descendiente de la
otra, sea por un hecho natural o por un acto jurídico. En términos generales, se puede indicar que
«(...) comprende el vínculo jurídico que existe entre los sujetos llamados ascendientes y
descendientes, sin limitaciones de grados; es decir, entre personas que descienden las unas de las
otras (...)» (Gallegos, 2006, p. 65).1
Del carácter estrictamente jurídico de la relación filial se desprenden ciertas consecuencias. En
primer lugar, puede darse que no toda persona tenga una filiación o estado filial.
En segundo lugar, la filiación biológica puede perfectamente no coincidir con la filiación jurídica,
toda vez que el derecho extrae un efecto de tipo jurídico del primero que no siempre es idéntico;2
por ejemplo, si alguien siendo padre biológico, pierde el juicio de reclamación por sentencia pasada
en autoridad de cosa juzgada.
La filiación es la relación jurídica que se establece entre padres e hijos y de la que se derivan una
serie de derechos y obligaciones, como por ejemplo:
Apellidos
Nacionalidad y vecindad civil
Alimentos
Guarda y custodia
Patria potestad
Derechos sucesorios
La filiación puede ser:
Natural: cuando se produce de manera biológica o a través de técnicas de reproducción humana
asistida, diferenciándose entre matrimonial y extramatrimonial.
Adoptiva
Sin embargo, en la actualidad no existe ninguna diferencia legal entre hijos naturales o adoptivos,
matrimoniales o extramatrimoniales.
La filiación se determina por inscripción de ésta en el Registro Civil, por sentencia judicial, por su
reconocimiento ante el encargado del Registro Civil en testamento o en otro documento público,
por posesión de estado, o por expediente de jurisdicción voluntaria según las normas del Registro
Civil.
Acciones de filiación:
Teniendo en cuenta que la filiación es la relación jurídica que se establece entre padres e hijos, se
entiende por acciones de filiación aquellas que tienden, mediante sentencia, a imponer una relación
paterno-filial o a destruir la presunta.
Las acciones de filiación pueden ser:
De reclamación cuando pretenden del tribunal la determinación de la filiación a favor de un
progenitor, que puede ser planteada por la madre, el padre y el hijo o hija.
De impugnación, cuando se pretende desvirtuar la filiación presunta, que corresponde al padre y al
hijo, pudiendo ejercerse de manera independiente o conjunta.
La mujer podrá ejercitar la acción de impugnación de su maternidad justificando la suposición del
parto o no ser cierta la identidad del hijo.
CLASES DE FILIACION
Antes de hablar de la clasificación de la filiación, es necesario mencionar que la unión matrimonial
a tenido siempre la aprobación legal, pues la concepción fuera del matrimonio y la calificación
peyorativa que se le daba a los hijos concebidos y nacidos fuera del matrimonio fue la causa del
desencadenamiento de todas las reformas jurídicas que hoy en día existen, pues los hijos nacidos
dentro del matrimonio, nacen con todos los derechos fundamentales que establece nuestra
legislación, por lo tanto la mayor parte de autores como también el Código de Familia en su Art. 134
clasifican la filiación en consanguínea o biológica y artificial o adoptiva.
FILIACIÓN CONSANGUÍNEA
La Filiación consanguínea, esta delimitada a la unión biológica que existe entre el padre y el hijo,
esta filiación se divide en matrimonial y no matrimonial, siendo la primera clasificación aquellas en
donde el hijo es concebido y nacido dentro del matrimonio y los segundos los hijos concebidos y
nacidos fuera del matrimonio, pues lo importante de esta filiación es que iguales derechos tiene el
hijo que nace fuera o dentro del matrimonio, ya que es el vínculo de sangre es la parte medular de
esta relación. Y aún más importante es que para que esta sea filiación es necesario que el padre lo
reconozca e inscribe como tal.
La esencia de la filiación consanguínea es, la existencia del vínculo biológico del padre y el hijo lo
cual es causa para consolidar la unión no matrimonial en donde se le da total respaldo al principio
de seguridad jurídica; por otra parte el Código de Familia busca la protección del hijo asegurando el
derecho de reconocer quienes son sus verdaderos padres modificado por completo nuestro sistema
jurídico ya existente; pero la supresión de la jerarquía de las filiaciones generó, a nivel doctrinario,
largos debates entre los diversos autores, pues algunos de ellos sostenían que había que proteger a
los hijos, pero con mayor rigor el matrimonio pues este por su carácter de institución social es en
donde reposa la familia y ésta es la que conforma la sociedad, pues la filiación esta considerada
como un hecho puramente biológico.
Es oportuno mencionar que la igualdad de los hijos era una exigencia y necesidad que no podía
esperar más, pues sé tenia que poner fin al castigo psicológico y social al que eran sometidos los
hijos nacidos fuera del matrimonio al ser degradados políticamente por culpa de sus padres, pues
ellos son los únicos responsables de sus actos.
FILIACIÓN ADOPTIVA
En la época antigua los Romanos ya utilizaban la adopción para fines puramente civiles y políticos
para lograr adquirir el derecho de ciudadano, mediante esta figura cambiaban a los plebeyos en
patricios o viceversa para ejercer el cargo de tribunos de la plebe; durante el imperio Romano se
utilizó mucho la adopción con el fin único de transmisión de poder, convirtiéndose así en un
instrumento muy importante para las políticas de ese momento. Ejemplo de ello es que el
Emperador Tiberio fue adoptado por el emperador Augusto y Nerón lo fue por Claudio.
El acto de la adopción genera el efecto de desvincular de forma absoluta al hijo adoptivo de su
familia consanguínea o biológica, llegando a formar parte integrante de la familia adoptiva; con la
legislación de Justiniano se produce ese resultado pero únicamente cuando el hijo es dado en
adopción a un ascendiente, en todos los demás casos las repercusiones de la adopción son menos
importantes pues el hijo mantiene sus lazos jurídicos con su familia de origen y adquiere un derecho
sucesorio en caso de fallecimiento del adoptante.
En efecto, la adopción confiere al adoptado, en virtud de una sentencia judicial, el estado familiar
de hijo consanguíneo matrimonial de los adoptantes con todas sus características de permanencia
en el tiempo, esto con base al Art. 167 del Código de Familia, este carácter se encuentra
estrechamente vinculado al hecho de que la adopción sea una ficción legal. Así, se descarta de los
hechos de la realidad biológica el verdadero estado familiar del adoptado para sustituirlo por una
situación ficticia o irreal, con el propósito de alcanzar un resultado socialmente favorable y
beneficioso para el adoptado.
El régimen establece que la adopción puede ser plena o simple, conjunta o individual en donde la
que tiene mayor trascendencia es la conjunta y la individual, pues acoge simultáneamente la
adopción simple y plena, por lo que se considera que debe pasarse por un régimen de transición en
el cual coexistan la adopción simple y la plena, pero se deberá tener en cuanta que la clase de
adopción a considerase como la mas beneficiosa para el adoptado es la conjunta, pues le da mejores
garantías al adoptado aceptándose mantener la simple para circunstancias excepcionales.
Este tipo de filiación desliga completamente al adoptado de su familia biológica para hacerlo entrar
en una nueva familia con los mismos derechos y obligaciones de un hijo matrimonial de los
adoptantes o simplemente consanguíneo, en nuestro caso los hijos de cualquier clase están
equiparados por disposición legal pues confiere al adoptado una filiación que sustituye a la de origen
o biológica crea un estatus familiar, viene a hacer una equiparación total y sin ninguna restricción
de la filiación biológica, de esta manera los adoptados forman parte para todo efecto de la familia
del adoptante. Por otra parte el adoptado de manera plena se desvincula de forma total de su
familia consanguínea, de cual no le corresponden ni derechos, ni deberes.
Sin embargo se conservan los impedimentos matrimoniales por causa del parentesco si este tipo de
adopción tiene como finalidad la asimilación total del adoptado al hijo matrimonial, o al
consanguíneo; en nuestro caso, este objetivo sé mal lograría sino va acompañada de la
irrevocabilidad.
Como sé ha expresado, el otorgamiento de la adopción es un acto de potestad pública, constitutivo
del estado familiar que por su naturaleza y por su propia estabilidad de la familia exige la condición
de irrevocabilidad de la adopción plena, no puede terminar por la mera voluntad de uno de los
interesados, ni siquiera por el acuerdo de adoptante y adoptado. Sin embargo el hecho de que la
adopción plena es irrevocable; no existe la posibilidad de que sea anulada. Aparte se ha conseguido
que se decrete una adopción plena mediante fraude, cabe anularla y esto en nada contradice la
característica de la irrevocabilidad, ya que puede ocurrir que se haya decretado una adopción plena
y sin vicios.
Legítima a aquella porción de bienes de que el testador (persona que hace el testamento) no puede
disponer por haberla reservado la Ley a determinados herederos, llamados por ello herederos
forzosos o legitimarios. Es decir, todo legitimario es heredero, mas no todo heredero es legitimario
(hay una relación de género-especie).
Esta obligación se complementa con la norma de que una persona no puede donar en vida lo que
no podría legar tras su muerte, por lo que la legítima también afecta indirectamente a las
transacciones inter vivos.
Por lo general, la preterición (olvido o no mención) de los herederos forzosos no perjudica la
legítima.
La legítima es la parte de la herencia de la cual no se puede disponer libremente tras nuestra muerte,
sino que hay que repartirla entre los herederos forzosos. Es decir, el legislador ha determinado que
como mínimo se ha de dejar algo a ciertos herederos, a esto que ha de ser repartido se le conoce
como legítima. La legítima es el Concepto de Economía de esta semana.
Aunque la legítima no es un concepto puramente económico, sino jurídico, es concepto muy
importante en lo que a las finanzas personales se refiere. Por un lado debe de ser considerada por
parte de aquel que otorga testamento para que este no pueda ser impugnado y también por parte
de aquellos que reciben testamento y no están de acuerdo con el reparto.
Adopción o filiación adoptiva al acto jurídico mediante el cual se crea un vínculo de parentesco entre
una o dos personas, de tal forma que establece entre ellas una relación de paternidad y/o
maternidad.
Hace mucho tiempo la adopción se veía como un acto de caridad, hoy en día la adopción es una
solución para que los menores puedan volver a tener una familia y las parejas o personas solicitantes
puedan vivir y disfrutar la experiencia de tener un hijo. Antes de adoptar tiene que haber un proceso
de reflexión, dejando un poco de tiempo transcurrir, pues no es sólo una cuestión de cariño.1
Además, dada la función de protección del menor a que responde, se asumen las obligaciones de
cuidar del adoptado. Procurando en todo momento el interés superior del menor.
Las legislaciones establecen unos requisitos mínimos para poder adoptar, entre los cuales son
comunes:
Una edad mínima del adoptante que suele superar la de la mayoría de edad y, en ocasiones, una
edad máxima.
Plena capacidad de ejercicio de los derechos civiles.
No ser tutor en ejercicio del adoptado.
La adopción reviste tres tipos: plena, simple e integrativa.
La adopción plena surte los mismos efectos que la filiación por naturaleza, y generalmente el
adoptante tiene que reunir unos requisitos más exigentes que en la adopción simple, donde no
existe sustitución automática de apellidos ni el hijo adoptado ocupa un lugar similar en el orden de
sucesión testamentaria con los hijos naturales.
Esta división encuentra sus orígenes en la adopción romana. En el imperio Romano existían la
adrogatio y la adoptio. La última a su vez se subdividía en adoptio plena y minus plena, en la plena
se daba la cesión de la patria potestad en la minus plena se formaba un vínculo entre adoptante y
adoptado que podía (pues no era forzoso) generar derechos de sucesión.2
Impugnación de Paternidad
¿Qué es la impugnación de Paternidad?
El hijo que ha nacido durante el matrimonio o durante los trecientos días siguientes a su disolución
tendrá como padre al esposo. Téngase en cuenta que el hijo se presumirá del padre aunque la
madre declare que el menor no es de su marido o se le señale como adúltera a la madre.
Es decir, en nuestro ordenamiento jurídico, ante todo, prevalecerá la presunción de paternidad
matrimonial, ya que se presume que el hijo nacido dentro de un matrimonio sólo es del esposo.
En el caso suceda que el esposo no se considere el padre del menor, éste puede negarlo. Esto se
desarrolla en los siguientes casos:
-Cuando el hijo nace antes de cumplidos los ciento ochenta días siguientes al de la celebración del
matrimonio.
– Cuando por las circunstancias, sea imposible, que haya cohabitado con la esposa en los primeros
ciento veintún días de los trescientos anteriores al nacimiento del hijo.
-Cuando se haya separado judicialmente en los primeros ciento veintún días de los anteriores al del
nacimiento del menor y que no haya cohabitado con su mujer en este período.
-Cuando el esposo sufra de impotencia absoluta.
-Cuando se demuestre a través del ADN u otra prueba de validez científica que no existe vínculo
parental.
Téngase en cuenta que la maternidad puede también ser impugnada en los casos de un aparente
parto o cuando se suplante al hijo.
El hijo puede solicitar que se declare su filiación. Es preciso mencionar que esta acción es
imprescriptible y puede ser interpuesta conjuntamente contra el padre y la madre o sus herederos.
En consecuencia, en el caso que el acto de reconocimiento no coincida con la verdad de los hechos,
entonces se podrá impugnar el acto ya sea por el por el propio hijo, por el padre o la madre que
estuvo presente en dicho acto o por cualquier persona que tenga interés legítimo en hacerlo.
Sin embargo, deberá tenerse en cuenta, que aunque se haya consignado el nombre del padre por
ejemplo en la partida de nacimento del menor, esto no implica un reconocimiento en sí, más aún
cuando la madre o el padre no habrían participado de este proceso.
La filiación matrimonial se prueba con las partidas de nacimiento del hijo, del matrimonio de los
padres o por otro documento público o sentencia. En el caso no existan pruebas, se probará la
filiación matrimonial por sentencia seguida de un proceso en la que se haya demostrado la posesión
constante del estado o por cualquier otro medio que la pruebe.
Ejemplo
Una pareja se casa y tienen un hijo. La madre conoce a un hombre durante el matrimonio y tiene
un hijo con él. Luego el padre, sin tener conocimiento de la infedelidad, lo inscribe al niño como
suyo.
Según las leyes peruanas, en el caso de un hijo matrimonial, la negación de paternidad por el esposo
debe hacerse dentro de los noventa días, tal como lo establece el Código Civil.
Sin embargo, dentro de un tiempo, aparecería el hombre (persona con el cual la madre le ha sido
infiel al padre) alegando ser el padre de la menor y teniendo pruebas fehacientes de haber tenido
una relación sentimental con la madre de la menor.
Si bien es cierto que el padre, de acuerdo a ley, tenía noventa días para negar la paternidad de un
hijo matrimonial, en este caso, surgen nuevos hechos que podrían modificar esta presunción de
paternidad.
En este caso, la aparición de un hombre que se de clarara padre biológico de la menor, hará que los
Jueces siguiendo los principios del debido proceso y el derecho a la tutela jurisdiccional efectiva,
puedan administrar justicia ante las nuevas circunstancias y que por tanto, se pueda revisar el
proceso y valorar las pruebas.
Finalmente, no debemos olvidarnos, que todo niño tiene derecho a conocer quienes son sus
progenitores, que en su partida de nacimiento se registre la identidad de sus padres y que por tanto,
se le respete como un sujeto de derechos y por ende tengan su propia identidad personal.
Madre sustituta
Las parejas que quieren empezar una familia puede que encuentren sus sueños estancados por la
infertilidad o la inhabilidad de concebir. Mientras que algunas parejas escojen adoptar, otras
escojen otra opción. Según Shared Journey, usar madres sustitutas se esta volviendo más popular
para padres que quieren niños que sean genéticamente propios. La maternidad sustituta puede ser
una situación compleja dependiendo de las necesidades de los padres previstos, así que la definición
de madres sustitutas puede variar.
Madres sustitutas gestionales
Las madres sustitutas gestacionales son definidas por Intended Parents, inc., como mujeres que se
inseminan con embriones, llevan un embarazo a término y dan a luz al bebé. El bebé no esta
relacionado a la sustituta. Por ejemplo, la madre destinada quizás no pueda llevar al bebe pero
puede producir óvulos. Sus óvulos son usados para crear al niño. Sin embargo, si la madre destinada
no puede producir óvulos, se usarán unos donados por otra mujer. El esperma del padre destinado
o de un donante se puede utilizar. De cualquier forma, la madre sustituta gestacional dará a luz a
un bebé que es genéticamente relacionado con uno o ambos padres destinados. La madre sustituta
gestacional recibe una compensación.
Madres sustitutas tradicionales
Las mujeres que son madres sustitutas tradicionales están relacionadas con el bebé. Las madres son
inseminadas artificialmente con el esperma del padre destinado. La madre sustituta tradicional no
tiene que estar bajo medicación de fertilidad para crear al bebé, pero deberá hacer seguimiento de
sus ciclos menstruales. Por muchos años, las madres sustitutas tradicionales fueron la única opción
para parejas infértiles. Las madres sustitutas tradicionales también reciben una compensación.
Madres sustitutas altruistas
Las madres sustitutas altruistas pueden llevar un bebe que sea genéticamente relacionado a ellas o
no tengan relación alguna con ellas. Sin embargo,no reciben compensación alguna. Aunque ellas
acceden a gestar al bebé sin cobrar, todos los gastos relacionados a la maternidad sustituta son
pagados. Por ejemplo, la ropa de maternidad, seguro de salud y vitaminas prenatales son pagadas
por los padres destinados. la maternidad sustituta altruista es muy rara, según Information on
Surrogacy.
Madres sustitutas comerciales
Las madres sustitutas comerciales y los padres destinados no se conocen uno al otro antes del
acuerdo de sustitución. También, las sustitutas comerciales son compensadas por su tiempo y
esfuerzo. Por ejemplo, cualquier viaje, gastos médicos u otros gastos incurridos por la madre o su
familia serán cubiertos.
La patria potestad
Desde el punto de vista jurídico, la patria potestad, regulada en el Código Civil, no es más que el
conjunto de derechos que la ley confiere a los padres sobre las personas y bienes de sus hijos no
emancipados así como el conjunto de deberes que también deben cumplir los progenitores respecto
de sus hijos.
La patria potestad ha de ejercerse siempre en beneficio de los hijos y entre los deberes de los padres
se encuentra la obligación de estar con ellos, cuidarlos, protegerlos, alimentarlos, educarlos,
procurarles una formación integral, representarlos legalmente y administrar sus bienes.
Por regla general, la patria potestad se ejerce de forma conjunta por ambos progenitores,
independientemente de su sexo y de si éstos se encuentren o no casados, o de forma exclusiva por
uno de ellos con el consentimiento del otro.
La patria potestad según con el Código Orgánico de la Niñez y Adolescencia del Ecuador se entiende
como los derechos y obligaciones que tienen los padres sobre sus hijos no emancipados, todo lo
que haga referencia con el cuidado del niño para su óptimo desarrollo. Estas obligaciones tienen
que ver basicamente con la educación, alimentación, vestimenta, salud, recreación del menor,
acompañado del desarrollo integral y la defensa de derechos y garantías de los hijos de conformidad
con la constitución y la ley, ya que las anteriormente nombradas protegen los derechos de cada uno
de los ciudadanos y con mayores severidad la de los menores de edad.
Contenido de la patria potestad
Para comprender el contenido de la patria potestad debemos pensar antes que el bien máximo que
intenta proteger el Código es el interés del menor sometido a la patria potestad, dicho esto, y
ateniendo a lo dicho en el Art. 154 CC, los hijos no emancipados estarán bajo la potestad de sus
progenitores, ésta se ejercerá siempre en beneficio de los hijos, vemos aquí como el código positiva
la obligación de atender al bien máximo, que como hemos dicho, será el interés del menor.
Ahora bien, podemos completar esta obligación en diferentes deberes y facultades que el código
otorga a los titulares:
1. Velar por ellos, tenerlos en su compañía, alimentarlos, educarlos y procurarles una formación
integral.
2. Representarlos y administrar sus bienes.
Si los hijos tuvieren suficiente juicio deberán ser oídos siempre antes de adoptar decisiones que les
afecten. Los padres podrán en el ejercicio de su potestad recabar el auxilio de la autoridad. Podrán
también corregir razonable y moderadamente a los hijos.
El parentesco es el vínculo que existe entre dos personas por consanguinidad, afinidad, adopción,
matrimonio u otra relación estable de afectividad analogías por lo tanto los parentesco son
combinación.
El parentesco es el vínculo existente entre personas que pertenecen a la misma familia.
Conviene conocer su significado desde el punto de vista jurídico, puesto que el grado de parentesco
resulta determinante a la hora de heredar, cobrar prestaciones sociales, indemnizaciones por
accidente, etc.
El parentesco de una persona respecto de otra se determina por el número de generaciones que las
separan. Cada generación es un grado.
La sucesión de grados forma la “línea de sucesión”.
La línea de sucesión puede ser recta o directa, formada por personas que ascienden o descienden
unas de otras (abuelos, padres, hijos, nietos), o colateral, formada por personas que proceden de
un mismo tronco común (hermanos, tíos, sobrinos).
La línea puede ser también descendiente, liga a una persona con aquellas que descienden de él
(abuelos, padres, hijos, nietos) o ascendente, liga a una persona con aquellos de los que desciende
(nietos, padres, abuelos).
El cómputo de los grados de parentesco se realiza de forma distinta según la línea de sucesión:
En la línea recta o directa: Los grados se cuentan subiendo hasta el ascendiente o descendiente
común dependiendo de si la línea es ascendente o descendente. Así, en línea ascendente, el hijo
dista un grado del padre, dos del abuelo y tres del bisabuelo; en la línea descendente, el abuelo dista
un grado del padre, dos del nieto y tres del biznieto.
El la línea colateral: Los grados se cuentan subiendo en primer lugar hasta el tronco común (como
en la línea recta) y, en segundo lugar, descendiendo hasta la persona respecto de la que se pretenda
establecer el grado de parentesco. Así, el hermano dista dos grados del hermano (el primer grado
sería el padre en línea recta que constituiría el tronco común, y el segundo sería el hermano que,
como hijo, dista del padre otro grado), tres del tío (el primer grado sería el padre, el segundo el
abuelo y el tercero el hijo del abuelo, esto es, el tío), cuatro del primo (el primero sería el padre, el
segundo el abuelo, el tercero el tío y el cuarto el primo).
También debe distinguirse entre el parentesco por consanguinidad y el parentesco por afinidad. El
primero se da respecto de la propia familia, y el segundo respecto de la familia del cónyuge,
computándose los grados de la misma forma.
En el siguiente cuadro se reflejan los grados de parentesco, tanto por línea recta o directa y colateral,
como por consanguinidad y afinidad.
La tutela es una institución jurídica cuyo objeto es la guarda de la persona y sus bienes, o solamente
de los bienes o de la persona, de quien, no estando bajo la patria potestad, es incapaz de gobernarse
por sí mismo por ser menor de edad o estar declarado como incapacitado.
Según la legislación de cada país, la tutela puede ir o no acompañada de las siguientes figuras:
Consejo de familia, integrado por ascendientes directos del menor que ejercen las funciones de
tutelaje o de defensores del menor. En otros países estas funciones las realiza el defensor judicial o
el juez.
Defensor judicial que, con independencia de a quién se encomiende la tutela, vigila el cumplimiento
de las obligaciones del tutor en beneficio del tutelado.
Tutela compartida por dos o más tutores. Ésta se permite en algunas legislaciones y se aconseja que
uno de ellos gestione la tutoría de la persona y otro la del patrimonio.
La tutela Jurídica es un marco protectivo que el derecho establece, para equilibrar las relaciones
interpersonales y garantizar el normal cumplimiento de las normas creadas para tal fin; priorizando
fundamentalmente el cuidado del sujeto "débil" en la relación jurídica. Algunos ejemplos de tutela
pueden ser: El menor, en el Derecho de Familia; el Deudor o los consumidores, en el Negocio jurídico
o contratación -respectivamente- amparados -los últimos- por leyes como las de defensa al
consumidor (también llamado Derechos del consumidor); el trabajador en relación de dependencia,
protegido por el Derecho laboral.
Desde esta óptica general -o amplia- de clasificación, también pueden considerarse como ejemplo
de tutela jurídica, las legislaciones especialmente dictadas para la protección de la mujer, las
minorías, ciertos lugares declarados patrimonios de la humanidad, los animales en vías de extinción,
los bosque nativos, etcétera. Pero la acepción más comúnmente utilizada es la restringida, esto es,
la que refiere al menor de edad frente a la familia, al trabajo, al comercio, a la sociedad y el estado
en general; y al marco legal que lo encuadra y regula.
Judicial
La Judicatura o poder judicial es un poder del Estado encargado de impartir Justicia en una sociedad.
Es una de las tres facultades y funciones primordiales del Estado (junto con el poder legislativo y el
poder ejecutivo), mediante la aplicación de las normas y principios jurídicos en la resolución de
conflictos. Por "Poder", en el sentido de poder público, se entiende a la organización, institución o
conjunto de órganos del Estado, que en el caso del Poder Judicial son los órganos judiciales o
jurisdiccionales: juzgados y tribunales, que ejercen la potestad jurisdiccional, que suele gozar de
imparcialidad, autonomía y poder absoluto dentro de la ley.
Legal a toda circunstancia que se desarrolle conforme a la ley. Este tipo de situación refiere al hecho
de que un determinado accionar no se opone a un tipo de legislación de un país específico. El criterio
de legalidad puede ser ambiguo muchas veces, existiendo circunstancias que son motivo de
discernimiento. No obstante, los distintos sistemas judiciales que las naciones ostentan se han
caracterizado por desarrollar una serie de mecanismos que garantizan que este tipo de posibilidades
se diriman con celeridad. De hecho, cabe señalar que no es factible para ninguna persona hacer
referencia a un desconocimiento de la ley.
Desde tiempos inmemoriales el hombre ha intentado tener un tipo de organización que dirima los
conflictos del modo lo más satisfactorio posible. Así, en la antigüedad, un tipo de evento que era
perjudicial para otra persona podía tener como consecuencia un desenlace violento. En efecto, no
existía en los albores de la humanidad una forma de dirimir mediante una parte desinteresada los
problemas que los individuos tenían entre sí. Es por ello que la aparición de un código jurídico fue
un avance de enorme importancia para la civilización, que tenía ahora un marco de referencia para
resolver sus disputas. Expresiones como la denominada ley del talión, que establecía “ojo por ojo,
diente por diente”, pueden parecernos extremas en nuestros días, pero significaron una gran
contribución en la medida que establecía un tipo de límite al accionar contra la persona que cometía
un perjuicio para los demás. En este contexto, se buscaba lograr un marco de referencia para
mantener la convivencia a salvo.