Introducción
La violencia es un fenómeno que ha estado presente durante la historia de la
humanidad y no se puede afirmar que sea un resultado de una sociedad individualista y
consumista, sino que se debería realizar una revisión retrospectiva a través de la cual se
podría ver que los seres humanos han tenido la característica de ser violentos (Arteaga,
2003).
Así mismo se conoce que la violencia hacia las mujeres es un problema que ocurre
en todos los países, clases sociales y ámbitos de la sociedad. Este abarca desde agresiones
físicas, hasta maltrato psíquico y sexual (Blanco, et. al, 2004). En América Latina y el
Caribe, en la década de noventa, la violencia contra las mujeres, fue considerada como
un área privada, donde el Estado no tendría que intervenir. Esta idea se expresaba en la
invisibilidad de la violencia de género hacia las mujeres. Sin embargo en la actualidad
se está prestando mayor atención a este fenómeno, lo que permite brindar apoyo a las
víctimas.
El presente trabajo pretende desarrollar un pre-proyecto de intervención psicológica
dirigido a mujeres víctimas de violencia de pareja.
Conceptualización del fenómeno de la violencia de pareja
1. La violencia de pareja
1.1 Definición
Se define por violencia de pareja a todo acto que ocasione un daño y sea intencional
(voluntario) por parte de uno de los integrantes de la pareja. Esta acción va dirigida en
contra a uno de los miembros de la pareja y este tiende hacia la destrucción o abuso de
ese miembro; estos actos pueden ser físicos, psicológicos, sexuales o económicos. Se
muestran de manera directa o inversa y ocasiona repercusiones en la salud del receptor
(Delgadillo y Mercado 2010).
Según la ONU (2016), la violencia contra la mujer es "todo acto de violencia de
género que resulte, o pueda tener como resultado un daño físico, sexual o psicológico
para la mujer, inclusive las amenazas de tales actos, tanto en la vida pública como en la
privada".
Moral y López (2012) definen a la violencia de pareja como un ejercicio de poder a
través del cual con una acción intenta controlar contra la voluntad o causar daño a una
persona con la que tiene un vínculo íntimo. Puede darse durante la etapa del noviazgo,
matrimonio o cohabitación. Así mismo Burtón y Hoobler (2011) mencionan que la
violencia es una acción consciente y también es una reacción instintiva ante situaciones
percibidas como irritantes, frustrantes, conflictivas, de peligro, y la expresión,
modulación y control son aprendidas.
La Convención Belem do Pará define a la violencia contra la Mujer a cualquier
acción o conducta basada en su género, que cause muerte, daño o sufrimiento físico,
sexual o psicológico a la mujer, tanto en el ámbito público como privado (Articulo 1).
1.2 Causas
Varias investigaciones determinan que el origen de la violencia contra la mujer está
determinada por varios factores (Ruiz-Pérez, Blanco-Prieto & Vives-Cases, 2004), entre
ellos:
a) Factores socioculturales que sostienen es una práctica aprendida y orientada hacia
el mantenimiento de un sistema de desigualdad de poder en la relación entre hombres y
mujeres;
b) Factores individuales, donde se ha encontrado que existe una relación entre el
elevado consumo de alcohol y la manifestación de la violencia hacia la pareja;
c) Factores comunitarios, en el que la clase social da cuenta que la violencia
predomina en sectores de clases sociales inferiores;
d) Factores familiares, que se fundamentan en el dominio del hombre sobre la
economía y la toma de decisiones; y,
e) Factores protectores que dan cuenta que la mujer responde bien ante la
intervención de otros miembros de la familia en el proceso de la familia.
1.3 Tipología de la violencia de pareja
Según Torres (2001) y Watts, Zimmerman (2002), la violencia entre la pareja puede
clasificarse en varios tipos: física, psicológica, sexual y económica.
1.3.1 Física: Se caracteriza porque la víctima presenta marcas en el cuerpo; sin embargo
en ocasiones puede que no sean visibles. Puede ir desde bofetadas, patadas, hasta uso de
armas, estrangulamiento y finalmente homicidio.
1.3.2 Psicológica: Comprende el daño en la esfera emocional y la víctima da cuenta
de esta a través de su discurso a través del cual solo refiere sensaciones y malestares, por
ejemplo vigilancia, humillación, burla, prohibición de ver a su familia y amigos, etc.
Tienen el carácter de no ser visibles, sin embargo estas podrían manifestarse a través de
alteraciones físicas como la gastritis, cefaleas, trastornos en el sueño, entre otros, cuyo
origen está en la esfera emocional.
1.3.3 Sexual: Refiere a la violación mediante el uso de la fuerza física o moral; esta no
necesariamente ha de ser con el pene. Involucra otras formas como los tocamientos,
prácticas sexuales no deseadas o aceptadas, acoso sexual, hostigamiento sexual,
prostitución forzada, comercio sexual, etc.
1.3.4 Económica: Es considerada como la disposición efectiva y al manejo de los
recursos materiales propios o ajenos, de tal manera que los derechos de la otra persona
sean transgredidos. Aquí se prohíbe que la mujer trabaje, se confisca sus ingresos, etc.
2. Teorías sobre la violencia
2.1 Teoría de Graham y Rawling (1991): Fue creada para detectar la aparición de
síntomas del síndrome de Estocolmo en mujeres jóvenes que sufrían de abuso por parte
de su pareja. Sostiene que el síndrome es producto de un tipo de estado disociativo que
conduce a la víctima a negar que su agresor tiene un comportamiento violento mientras
desarrolla un vínculo con el lado que percibe más positivo.
2.2 Teoría del ciclo de violencia de L. Walker (1979): Utiliza el modelo de la teoría
del aprendizaje social, para explicar cómo las mujeres que sufren de violencia no pueden
observar alternativas para salir de ésta situación. Diferencia tres fases: 1. Tensión, 2.
Agresión y 3. Calma o “luna de miel” (Walker 1984).
2.3 Teoría de la dependencia psicológica Strube (1988): Menciona que el
matrimonio es uno de los motivos por los cuales la mujer permanece en la relación
violenta y ésta será capaz de salir solo después de hacer una comparación de las
consecuencias positivas y negativas y del apoyo que reciba de sus seres queridos.
2.4 Teoría de la indefensión aprendida de Seligman (1975): Señala que cuando un
sujeto afronta un evento que es independiente de sus respuestas, aprende que es
incontrolable. Por tanto la mujer aprende que está completamente indefensa porque, haga
lo que haga, el maltrato es imprevisible y continuará.
3. Pruebas para intervención con mujeres que sufren de violencia de pareja
Ante la preocupación del fenómeno de la violencia de pareja han implementado varias
guías y programas que han permitido orientar a su personal en la atención e intervención
a víctimas de violencia de pareja. Entre ellas se encuentran:
3.1 Guía de práctica clínica de actuación en salud mental con mujeres maltratadas
por su pareja, del servicio Murciano de salud (2010). Brinda una detallada explicación
sobre como intervenir en estos casos, se construyó en base a la evidencia.
3.2 Programa de intervención con mujeres víctimas de violencia de pareja y con
agresores (Híjar y Valdez, 2009). En México se construyó a través de la búsqueda de la
evidencia científica, sin embargo se también se tomó en cuenta la experiencia mexicana
en atención a víctimas y agresores desde la perspectiva legal e histórica, rol de la sociedad
civil y el sector público a pesar de contar con poca evidencia. En el 2010 el centro de
equidad de género y salud reproductiva creó una guía de atención psicológica dirigida a
mujeres en situación de violencia basada en el marco legal y normativo, sin embargo en
esta guía no se menciona la utilización de información basada en la evidencia.
3.4. Guía de atención de la mujer maltratada del Ministerio de Salud de Colombia
(n/d). Expone los procesos por los cuales la víctima tendría que atravesar, así también las
posibles acciones del personal a cargo de la atención. En este caso no se da cuenta de la
evidencia científica en que se basó para su construcción.
Algunos datos en Ecuador
Según el Consejo Nacional para la Igualdad de Género (CNII, 2014) Ecuador a lo
largo de la historia ha tenido varias concepciones acerca de la violencia contra la mujer.
En un inicio ninguna mujer que sufría violencia por parte de su pareja tenía la posibilidad
de denunciarlo, ya que una disposición del Código de Procedimiento Penal prohibía la
denuncia entre cónyuges porque no se encontraba tipificada en las leyes del país. Es
apenas a finales de los ochenta cuando en el país se empieza a hablar de la violencia
contra las mujeres en el escenario público.
La encuesta nacional sobre relaciones familiares y violencia de género contra las
mujeres realizada por el CNII (2014), dio a conocer que 6 de cada 10 mujeres de 15 y
más años refieren que han vivido una o más formas de violencia de género (psicológica
53,9%, física 38,0%, sexual 25,7% o patrimonial 16,7% por parte de una persona
conocida o extraña). Y que una de cada dos mujeres recibió algún tipo de agresión por
parte de un hombre que es o fue su pareja.
Entre las regulaciones legales se encuentra: la Constitución de la República que en
su Art. 66 sobre los Derechos de Libertad, establece el derecho a la integridad personal
donde incluye una vida libre de violencia en el área pública y privada, y la obligación de
adoptar medidas necesarias para prevenir, eliminar y sancionar la violencia. El Código
Orgánico Integral Penal de Ecuador (COIP, Art. 155) define a la violencia como “toda
acción que consista en maltrato, físico, psicológico o sexual ejecutado por un miembro
de la familia en contra de la mujer o demás integrantes del núcleo familiar”.
La violencia contra la mujer está tipificada en el COIP y sanciona los delitos e
infracciones de violencia contra la Mujer y miembros del núcleo familiar de la siguiente
manera: Artículo 156.- Violencia física contra la mujer o miembros del núcleo familiar;
Artículo 157.- Violencia psicológica contra la mujer o miembros del núcleo familiar;
Artículo 158.- Violencia sexual contra la mujer o miembros del núcleo familiar y Artículo
159.- Violencia contra la mujer o miembros del núcleo familiar.- La persona que hiera,
lesione o golpee a la mujer o miembros del núcleo familiar, causándole lesiones o
incapacidad que no pase de tres días, será sancionada con pena privativa de libertad de
siete a treinta días.
Ecuador a través del Ministerio de salud pública (2012) emite la guía de atención
integral en violencia de género que permite la asistencia de todo el equipo de salud a las
personas que son víctimas de violencia, en especial de forma prioritaria a las mujeres.
Ésta guía es un referente nacional que permite mejorar la efectividad como la eficiencia
y la seguridad de las decisiones clínicas basadas en las recomendaciones sustentadas en
la mejor evidencia.
Pautas para el apoyo psicológico a víctimas de violencia de pareja
Para el apoyo psicológico a víctimas de violencia de pareja en Ecuador se tomará como
modelo la guía de guía propuesta por el Ministerio de Salud Pública de Ecuador (2012).
Dirigido a: Psicólogos que realizan su trabajo en un equipo multidisciplinario en centros
de salud que brindan atención a víctimas de violencia de pareja.
Objetivo: Brindar atención psicológica a las mujeres víctimas de violencia de pareja,
estableciendo procedimientos de identificación, diagnóstico y tratamiento para la
recuperación de la salud mental, que acuden a establecimientos de salud.
Ámbito de aplicación: Personal de los centros de salud públicos y privados.
Modo de trabajo: Se realizará un trabajo multidisciplinario donde intervenga el médico,
el psicólogo, trabajadora social. La víctima en Ecuador generalmente si presenta lesiones
a causa de la violencia deberá buscar apoyo en los centros de salud o en las unidades
Judiciales. En la primera se brindará ayuda médica y psicológica y luego se deriva a la
unidad judicial para que realice la denuncia y se realicen los peritajes (psicológico, trabajo
social, médico). Posteriormente en el caso del psicólogo perito deriva nuevamente al
centro de salud para su respectivo tratamiento psicológico si fuere necesario. Sin embargo
si la víctima acude primero a la unidad judicial se recepta la denuncia y de ser necesario
se deriva al centro de salud para tratamiento médico y psicológico, sino se procede con
los peritajes correspondientes.
Ante esto es importante contar con profesionales estén capacitados y entrenados en temas
como: tipos de violencia, etapas, consecuencias y propuestas de apoyo.
Posibles etapas de atención a la víctima
Etapa 1
a) Para proceder a la atención se debe considerar que Según la Clinical Evidence
del British Medical Journal (BMJ), se recomienda que el personal de salud debe:
- Ser consciente de la naturaleza y prevalencia de la violencia.
- Conocer la dinámica de la violencia y cómo afecta a la seguridad y autonomía de
pacientes afectados.
- Ser capaz de preguntar con sensibilidad sobre la violencia doméstica y de género.
- Ser capaz de suministrar información sobre las distintas intervenciones.
- Ser capaz de realizar una valoración de riesgo y conocer los factores asociados al
riesgo de incremento de la violencia, homicidio y suicidio.
Etapa 2
a) Detección del caso, basado en el Registered Nurses Association of Ontario RNAO
Recomienda que enfermería aplique un tamizaje universal rutinario para todas las
mujeres ya el personal posee un grado de conocimiento holístico.
b) Diagnóstico, cuyo objetivo es valorar la situación de la mujer, así como también
determinar el grado del daño producido para llegar a un diagnóstico. Los aspectos a
considerar son:
- Observar aspectos generales, donde se tome en cuenta si tiene algún riesgo de muerte
producto de la violencia y de ser así remitir al médico, previo consentimiento
informado, donde se explique todo el procedimiento a seguir. Además se registrarán
todos lo realizado en su historia clínica, porque podrían convertirse en una prueba
legal.
- Posteriormente si la víctima posee algún golpe, el médico la revisará. De no ser así
el psicólogo realizará una evaluación del comportamiento, conducta, autoestima,
miedos que se presenten en torno a la vivencia de la violencia y capacidad de toma
de decisiones.
- Luego se indagará sobre las características de la violencia: comportamiento del
agresor, manejo de relaciones de poder, tiempo de la violencia, recursos usados,
posibles motivos, etc. En caso de tratarse de una violación se remitirá al médico,
quien realizará las respectivas pruebas previo consentimiento e inmediatamente se
dará a conocer del hecho a la Fiscalía.
- Para finalizar una vez valorada la situación de violencia se dará un diagnóstico que
dé cuenta de lo que atraviesa la víctima, y se lo reflejará a través de la codificación
del CIE-10.
Etapa 3
a) Tratamiento y recuperación: Tendrá por objetivo recuperar la salud mental de la
mujer que sufrió de violencia de pareja. Los aspectos a considerarse serán:
- Revisar los derechos que tiene la mujer, tanto universales como los específicos de la
constitución de la República del Ecuador, entre ellos: las víctimas de violencia tienen
derecho a ser atendidos de forma especializada en los centros de salud o por los
equipos de profesionales con los que cuentan las unidades Judiciales.
- Determinar el riesgo que tiene la víctima:
a) Si la víctima tiene un riesgo leve se debe considerar lo siguiente:
Si no desea recibir apoyo sea por el psicólogo o cualquier otro profesional se le
brindará la información suficiente sobre las diferentes maneras en que se la puede
apoyar a ella y a su familia de ser el caso.
En caso de aceptar ayuda, será atendida por el profesional psicólogo, quien a su
vez deberá: establecer una atención cordial y de confianza, luego conocer la
necesidades emocionales de la víctima para facilitar el relato de la víctima sobre
el hecho, a continuación se analizará la situación de forma conjunta y se revisará
las posibilidades legales de apoyo de las instituciones, se debe asegurar que estos
aspectos sean comprendidos por la víctima, y por último realizar un seguimiento
del caso.
b) Si la víctima se encuentra en una situación de riesgo moderado, proceder de
la siguiente manera:
En caso de no aceptar ayuda, el profesional deberá informar al equipo
interdisciplinario del centro y de ser posible se realizará un seguimiento muy
cercano del caso sin perjudicar la seguridad de la víctima y su familia, a su vez
con fines de motivar la recepción de ayuda se le informará de las posibilidades de
ayuda que se le podría brindar.
En caso de aceptar ayuda, se le brindará atención por el equipo interdisciplinario.
Y se motivará que realice la denuncia ante las autoridades. Así como también se
establecerá un plan de intervención que involucre a la víctima y a su familia de
ser el caso.
c) Si la víctima se encuentra en situación de riesgo grave
Si no acepta la ayuda, el equipo con las respectivas pruebas deberá poner en
conocimiento a la unidad judicial correspondiente para que realice el seguimiento
correspondiente, a su vez se motivará a la víctima para que acceda a recibir el
tratamiento.
Si acepta la ayuda, el equipo especializado la atenderá, a su vez que motivará para
la denuncia del hecho. Así mismo se realizará una intervención interdisciplinaria
a través de un plan de tratamiento, que incluya el seguimiento del caso y de ser
necesario elaborar un plan de acercamiento al agresor.