CHECACUPE
Es la verdadera joya, reliquia del
catolicismo. Cuenta con un altar
mayor del estilo renacentista que
llama la admiración de cuantos
la visitan.
Según Cieza de León, es
llamada la “Sixtina de América”
por su arquitectura colonial y
mestiza, siendo este lugar de
residencia del virrey Toledo y de
otras personalidades
eclesiásticas y políticas del
coloniaje español.
Sus muros de adobe estuvieron
decorados internamente con murales casi en su totalidad; presenta hermosos
cuadros de la escuela cusqueña.
Pertenece al siglo XVII, está abocado a la virgen inmaculada concepción
tiene muros coloniales-post inca. A principios del siglo XVII es cromado y a
inicios del siglo XVIII de la construcción por los jesuitas es barroco. Tiene
columnas salomónicas-entornadas o atornilladas.
Pinturas o lienzos
1. La pintura de Pedro Pablo Rudenzo es atribuida a la matanza de niños
con el rey
Herodes. En la
pintura huida a
Egipto ocurre
el primer
milagro,” dice
que cuando María
y José pasaron por
la granja de un
labrador el
sembraba trigo y
también se le
conocía como el
que dice la verdad y nunca miente, a eso cuando le perseguían a María y José se
atreven a preguntar al labrador diciendo viste a dos persona y un burro pasar por aquí
y él dice si, si les vi pasar pero eso paso cuando sembraba el trigo y ahora ya lo estoy
cosechando…”
2. Pintura adoracion a los reyes magos.
3. Pintura adoración a los pastores.
4. Pintura mural martirio de san Lorenzo se ocupaba de la distribución de
la riqueza a los pobres le ejecutaron en una parrilla ardiente por el
alcalde.
5. Pintura mural .- cruz de espadas en el pecho color rojo caballeros de
Santiago origen en Madrid España cuadro llamado Santiago mata
moros.
6. Pintura mural san pablo hermitaño en el cuadro aparece dos leones
cavando un cuervo llevándole pan, muere en posición de oración, se
dice que todos los días un cuervo le llevaba medio pan.
7. Pintura mural san Antonio abad característica lleva una zarza en la
mano, y un chanchito detrás de el.
8. Pintura mural estilo barroco martirio de san Sebastián colgado de un
árbol y con flechas
en el cuerpo
Baptisterio.-
Lugar donde se realiza la
ceremonia del bautizo
Es policromo del siglo XVI
monocromía.
Lienzos
Lienzos pasaje de los niños
9 lienzos cantar de los
cantares (columna salomónica estilo barroco, columna jónico y corintio) en las
cancelas están los apóstoles
Estatuas
- Cristo de la caída con una cruz en los hombros
Sotacoro Proviene del vocablo italiano sota = debajo
Arte zonal de estilo arabesco azul y verde bermellón.
Retablo mayor
Es de estilo barroco por las columnas y la volumetría es de barroco andino o
cusqueño tiene 3 calles y 3 cuerpos
Púlpito
En la base se encuentran los 4 doctores de iglesia y por encima esta del
tornavoz esta San Pablo hecho por Juan Tomas Tuyru Tupac
Óculo u ojo de buey debajo del sotacoro la entrada de pies puerta principal y
por el muro del evangelio la entra de fieles, el templo es de una sola nave, tiene
arco toral o arco triunfal quien divide al presbiterio de la nave y las cancelas
que limitan al presbiterio
El campanario
Es exento del templo esto quiere decir que está separada del templo
El frontis o frontispicio tiene como columna tipo Dórico estilo plateresco
HUARO
Es un pueblito situado en
la provincia de
Quispicanchi, provincia
de Cuzco. El mayor
atractivo de Huaro es,
sin duda, su iglesia, a un
lado de la amplia plaza.
LA IGLESIA.
Es un verdadero prodigio
del arte mural y, sobre
todo, del talento del gran Tadeo Escalante. El interior está íntegramente
decorado y, aunque no todo se deba a su mano, una de las mayores
cualidades de esta iglesia es la sensación de armonía, que obedece al hecho
de que la mayor parte de la obra estuviera a su cargo. Los murales están
fechados en 1802.
EL TECHO.
Según Pablo Macera, el
techo de Huaro es uno de
los más bellos de la
pintura andina. No es de
estilo mudéjar (salvo el
techo del presbiterio que
es también el más
antiguo) pero tampoco
barroco. Según Macera,
pertenecería más bien a
un “rococó andino”, que
se libera de los
convencionalismos y da
rienda suelta a la imaginación. Aquí también parece primar el criterio de "horror
al vacío", tan propio de la tradición andina. Algo notable en este techo es que,
al haber sido asumido por un solo pintor, parece corresponder a un diseño
global.
LOS MURALES.
En buena parte
fueron pintados
por Escalante, y
si bien no se
ocupó
directamente de
todo, es seguro
que dirigió la
obra. La
decoración
principal es la del
bajo coro y las
zonas próximas
a éste. En esta
zona habrían -
según el análisis
de Macera- siete grandes unidades, entre las que destacan los murales El
Infierno y Las Dos Muertes.
REFERENCIA HISTÓRICA
Edificado bajo la advocación de San Juan Bautista patrón de los sumisos y
desposeídos. Se infiere por los elementos arquitectónicos que posee, que su
fundación podría haber sido en la segunda mitad del siglo XVI, época en que los
religiosos Jesuitas llegan a Cuzco (1571) Y luego se dirigen al pueblo de Huaro
para hacerse cargo de la reducción indígena encomendada por el Virrey Toledo.
Posterior a su construcción, este templo fue decorado con pintura mural hacia el
interior. Posiblemente las primeras decoraciones fueron elaboradas entre 1675-
1699, tiempo en el que los
jesuitas inician el
equipamiento de sus
templos con retablos,
pinturas murales o lienzos
y ornamentos a todas las
diócesis.
Huaro, en el pasado
incaico, formaba un
importante eslabón en la
cadena de posadas o
tampus que sucedían por
todo el curso superior del
Vilcanota, conjuntamente
con sus vecinas aldeas de Quiquijana, Chupanhuaroc, Urcos hasta Rumicolca,
incluyendo Andahuaylillas.
A partir del S. XVI, cuando los españoles tomaron posesión de estas comarcas,
la conformación urbana del conglomerado rural incaico de Huaro sufrió una
transformación de acrecentamiento, acorde con los modos de producción
implantados por los conquistadores.
CARACTERÍSTICAS DEL TEMPLO.
Frente a un amplio atrio al que se accede a través de tres gradas de piedra
labrada, se encuentra el ingreso principal al templo al que se desciende por dos
desniveles y un descanso de piedra labrada. La portada principal conduce hacia
el primer espacio o sotocoro. Hacia la derecha de éste se encuentra una
escalinata con tres gradas de piedra y el resto de tierra apisonada que nos
conduce al coro.
Adosada a la iglesia en forma perpendicular se hallan los ambientes pequeños
del bautisterio (muro del evangelio), dos capillas laterales, la sacristía y el
depósito de andas a manera de contrafuertes que hacen un juego de volúmenes
característica de las iglesias de la región. El mayor espacio interior está ocupado
por la nave de planta rectangular. La cubierta de la nave se halla limitada por el
arco triunfal o toral que se encuentra más elevado con referencia a la nave
principal. A continuación se ubica el presbiterio al que se accede por un podio
escalonado de piedra labrada, a los costados se hallan los accesos a la sacristía
y depósito de lienzos que custodian la capilla, las puertas son de madera color
verde colonial, en el muro testero se ubica una ventana con derrame, marco de
madera y vidrios simples. La portada lateral está diseñada con arco de medio
punto trabajada en piedra, puerta de madera.
ELEMENTOS CONSTRUCTIVOS
Construido con cimiento de piedra simple y sobre cimiento de piedra labrada:
muros de adobe, con revoque de barro seleccionado y encalado al interior y
exterior; el artesonado está estructurado con madera rolliza y cañas tipo kur-kur,
que se mantiene hasta la fecha y están cubiertas con pintura mural a nivel del
cielo raso. El techo es en estructura de par y nudillo con cubierta de teja tipo
colonial. Los pisos de ladrillo han sido intervenidos en todos los ambientes
excepto en el piso del presbiterio donde subsiste el ladrillo pastelero y graderías
de lajas de piedra. Los espacios exteriores están empedrados con piedra tipo
"canto rodado".
En la fachada del templo resaltan dos elementos bien definidos:
a. La portada: Trabajada en piedra labrada, tipo retablo de un cuerpo que remata
en una hornacina y elementos decorativos simétricos.
Cuerpo: Formado por un arco de medio punto que descansa sobre dos pilastras
simples pareadas y nervadas, con nervadura en el estrados; en los
intercolumnios presenta hornacinas con veneras en la parte superior y
sostenidas por la parte inferior con peanas, las pilastras exteriores de la portada
rematan en esbeltos pináculos.
Coronación: Pequeña hornacina con peanas y venera, arco de medio punto
sostenido por dos pilastras nervadas. La hornacina remata en un frontón
trilobado que sostiene en la parte superior un relieve del AGNUS-DÉI. En el
hastial se ubica un pequeño óculo u ojo de buey.
b. Espadaña: La base está constituida por un cuerpo de factura mestiza,
trabajado en adobe, con embarre y encalado, sobre el que se ubica la espadaña
construida de manera escalonada, con una estructura lítica de tres niveles y tres
arcos de medio punto en la base que se desarrollan gradualmente para rematar
en un arco. Estos arcos servían para sostener las campanas.
LA PINTURA MURAL
Constituye una de las
primeras formas de
expresión artística del
hombre. Usada desde
tiempos prehispánicos.
En tiempos hispanos,
durante los siglos XVII a
XIX, Huaro, recibió
diferentes influencias
artísticas tanto de las
escuelas europeas como
la influencia indígena.
Desde la llegada de los
españoles al territorio de los Incas, se mezclaron técnicas hispanas e indígenas
en la ejecución de obras de arte.
Los primeros dibujos ejecutados en el templo de Huaro fueron al parecer en el
presbiterio, de autores anónimos. Posteriormente se ampliaron las obras hacia
los muros de evangelio y la epístola, muro de pies para luego ascender hacia el
coro y el cielo raso. La mayoría de las pinturas murales son obra de Thadeo
Escalante y de sus discípulos.
En el siglo XVIII, la decoración subió hasta los techos y bóvedas. Como una
evocación al cielo. A partir de entonces, la decoración se ejecuta en todo el
espacio interior (muros. Techos, cielo raso, columnas. etc.)
Tanto mestizos como indios son cada día más numerosos en los gremios de
pintores. La creciente presencia de éstos modificará las características
arquitectónicas de la región y producirá el fenómeno que se ha definido como
"Barroco mestizo". Estilo que se prolonga hasta mediados del siglo XIX.
THADEO ESCALANTE nacido en Acomayo posiblemente en 1770 y muerto en
1840, descendiente de los incas, ejecutó sus obras entre fines del siglo XVIII e
inicios del Siglo XIX. Fue discípulo de los muralistas mestizos Zapata. Gutiérrez
y Vilca.
El conjunto de Huaro es un buen ejemplo de pintura programática, donde los
temas se tratan episódicamente en torno a un asunto o grupos de asuntos, que
deben interpretarse siguiendo una a una las escenas. En Huaro los grupos
pictóricos son cinco, colocados en las siguientes partes de la iglesia: arco triunfal
con la apoteosis de San Juan Bautista, patrón de la iglesia, nave, arcos que
sostienen el coro, sotocoro y artesonado del techo. Los tres arcos que sostienen
el coro, están decorados en el anverso y reverso. Reverso: Reiteran la temática
del Arco Triunfal con San Juan Bautista y San Pedro, como
protagonistas. Anverso: En el lado izquierdo están representados Arcángeles.
En la parte media "La Sagrada Familia", y al lado derecho la representación de
"Los Ángeles" y "Las Virtudes".
San Miguel Arcángel (Pintura Mural)
1. LA GLORIA.
Tras un arco de flores, Tadeo Escalante pintó la apoteosis de la Gloria. En el
acto final el artista es sobrio. Quién sabe no creía del todo en ese cielo. El Padre
Eterno abre las puertas del paraíso y una multitud se precipita en procesión de
luces, agitando sus palmas y bendiciendo al Señor. Cierra la marcha el Lanlako,
hombrecillo de tres cabezas que es guardián de las almas.
Esta escena está representada por filas de santos y santas, fundadores de las
órdenes, ángeles, arcángeles y tronos que, en diferentes planos, rodean al padre
eterno y a Cristo que se encuentran juntos. El Espíritu Santo, en forma de paloma
corona la escena. Toda la representación está envuelta en nubes, simulando el
cielo.
2. EL ÁRBOL DELA VIDA.
Ubicado en la pared contigua al baptisterio. La pintura muestra dos escenas
superpuestas: en la parte superior representa un festín en el que los comensales
se encuentran cenando y disfrutando de la música y baile de una pareja. El gran
salón está sobre un árbol espeso y frondoso, del que pende una campana que,
Jesús toca con un martillo; delante de él, se halla arrodillada la Virgen María que
ora por los comensales. A los costados se encuentran La Muerte talando el árbol
y el Demonio tirando de él para hacer más rápida la caída. Alrededor de los
personajes se observan animales como el león, conejo, cérvidos, etc.
3. LAS DOS MUERTES.
Ubicada al lado izquierdo del muro de pies. En la parte superior se representa "La
Muerte Benigna en la casa del pobre", donde el moribundo yace en su lecho
observando el paso de un séquito de personalidades por la Plaza Mayor de
Cusco. En la plaza destaca la catedral. El convictorio de San Antonio Abad y a
lo lejos el templo de La Merced. En la parte inferior se aprecia un festín de ricos
y la representación de la anunciación de la muerte.
4. LAS POSTRIMERÍAS
Pintura ubicada encima de la puerta del baptisterio. La escena es alusiva a la
Muerte que está representada por un esqueleto en diferentes escenas. Se le
encuentra en la parte central del mural, sosteniendo un reloj de arena; detrás se
ubica una lápida. Comienza con la "Muerte" que representa a un esqueleto en
varias escenas. Está pintado al centro del mural, en cuyo interior hay una
pequeña figura que representa el alma. Detrás se encuentra una lápida. Sostiene
un reloj de arena, a un costado un lecho moribundo con otro esqueleto al
lado. Disperso a sus pies, se encuentra la mitra, tiara y corona como
representación de las vanidades de este mundo. Hacia arriba detrás del
esqueleto central y a cada costado, escenas pequeñas que muestran a parejas
de enamorados echadas por la muerte. En la parte inferior del mural, una cuna
con un infante y un esqueleto de niño que también acecha.
5. INFIERNO.
Pintado encima de la puerta que conduce al coro. La escena se
encuentra dividida en dos partes por cintas en las que se escribieron mensajes:
Cinta inferior: "Ay de mí que ardiendo quedo ay que pude ya no puedo ay que
por siempre he de arder ay que Dios nunca he de ver". El diablo siempre presente
en las representaciones de la vida y la muerte. Icono del mal. Su presencia era
para advertir a los feligreses sobre los sufrimientos a los que estarían sometidos
si no cumpliesen con los principios de la Iglesia Católica.
El Infierno asusta: Es ese infierno clásico, de llamaradas rojas, de potros y mesas
de tortura, de horcas y calderas de agua hirviendo. De diablos que cabalgan
sobre las almas encadenadas y cosen la boca de los mentirosos, que azotan a
los viciosos de la carne y a los avaros que se doblegan bajo el peso de sus bolsas
de centavos, de bichos repugnantes que se enroscan en el cuerpo de los
envidiosos, de iracundos que son ahorcados una y mil veces, mientras el bozal
y el freno impiden comer a los afectos a la gula y los soberbios y perezosos se
arrastran azuzados por otros seres infernales.Las llamas iluminan el cuadro
dantesco donde se mueven asquerosas alimañas y monstruos para mayor
confusión de las almas que añoran el paraíso perdido. "Ay de mí que ardiendo
quedo! ¿Ay que no pude, ya no puedo! ¿Ay que por siempre he de arder!. ¿Ay
que Dios nunca he de ver!"En la descomunal caldera hay de todo, escribas y
poetas, comerciantes y tonsurados, mujeres hermosas y falsas virtuosas,
obispos y Papas, que pagan con la pena eterna las culpas cometidas en vida.
El Coro Alto.
Corresponde al S. XVIII. Las pinturas están trabajadas sobre los muros de adobe
y el cielo raso.Al igual que la nave, el cielo raso del coro se encuentra dividido
en unidades menores por vigas construidas con troncos de árboles, tejidas con
caña tipo "kur-kur", cubiertas por gruesas capas de barro y cal.La iconografía
está representada por fruteros, animales, santos (San Pedro, Santa Rosa, San
Miguel, La Coronación de la Virgen, La Anunciación), querubines y mascarones.
Sobre las paredes, pintaron once motivos textiles de paños verticales o tapices
de tonos, ocre, naranja, verde y azules sobre los que representaron escenas
mundanas.
Arco triunfal. Está representado el ensalzamiento de San Juan Bautista de pie
entre los Doctores de la Iglesia, que son seis: San Gregorio, San Agustín, San
Ambrosio, San Jerónimo. Santo Tomás de Aquino, San Buenaventura.
A los extremos del arco se encuentran los evangelistas: María está representada
con atributos papales (tiara y llaves).La referencia al papado es reiterativa, pues
en la nave, bajo el friso, están pintados los Papas. En el intradós del arco se ve
el cielo: ángeles, luna, sol y estrellas. La gama de colores que son utilizados es
diversa, predominando el rojo y azul.
Cielo raso
La decoración se concibió en franjas horizontales trazadas de arriba hacia abajo.
Trabajadas sobre estructura de madera rolliza, caña tipo "kur-kur" y mortero de
barro con fibras vegetales.
La iconografía está representada por simbología cristiana (apóstoles), fruteros,
cestos, querubines, follajes.
Los colores que predominan en la obra son el rojo, verde y azul sobre el fondo
blanco.
ANDAHUAYLILLAS
En Andahuaylillas, un pequeño y encantador poblado a unos 35 kilómetros al
sureste de Cusco, se encuentra la "Capilla Sixtina de los Andes". Así es
llamada la iglesia de San Pedro.
La belleza de sus murales son el atractivo principal de la Iglesia de San Pedro
de Andahuaylillas.
El techo está casi
completamente
recubierto por una
decoración de estilo
mudéjar con motivos
naturalistas, florales y
frutales.
La joya de Andahuaylillas es la iglesia de San Pedro Apóstol. Concebida por
los jesuitas fue edificada en el mismo comienzo del siglo XVII. Su armoniosa
construcción y extraordinario interior se combinan para convertirla en una de
las más bellas iglesias de la región.
El templo descansa sobre un sólido plinto de bloques de piedra caliza tomados
del Palacio Inca, ubicado alguna vez en el mismo lugar. Construida de adobe,
su simple pero admirable y proporcionada fachada, mira, a través de la plaza
principal, hacia el fértil valle del Vilcanota.
Fuera de la iglesia, en
el campanario
adyacente, se ubican
tres cruces de piedra
cuyos podios
escalonados, según se
dice, representan la
antigua chakana o
cruz andina, aunque,
en su forma
tridimensional,
también podrían ser
tres apus, o dioses de
la montaña sagrada.
Conocida como la "Capilla Sixtina de las Américas", la iglesia es famosa por
sus maravillosos murales y las pinturas coloniales de Luis de Riaño, Diego
Quispe Tito y Tadeo Escalante, así como de otros artistas anónimos. Se cree
que, posiblemente, haya trabajos de Murillo, el gran pintor español.
Sus paredes están cubiertas con una serie de pinturas coloniales de diversos
temas religiosos, cuyos marcos, de hojas de oro intrincadamente trabajadas,
parecen fluir hacia el altar mayor, cubierto, a su vez, de oro de veinticuatro
quilates de las minas de Marcapata, con el cual forma una perfecta armonía.
Dos murales a cada lado del
portal mayor describen los
senderos hacia el cielo y el
infierno. El camino al averno
es muy recorrido y se muestra
amplio y sencillo, salpicado de
flores, pecado y tentación,
mientras que el del cielo,
tomado por muy pocos, es
estrecho, complicado y fácil de
perder.
A través de toda la iglesia,
desde sus murales hasta los plintos sobre los cuales yacen las tres cruces, sus
diseñadores mostraron una extraordinaria astucia evangélica en una sutil
mezcla de motivos indígenas y católicos. El mismo altar mayor exhibe, entre
sus muy pobladas imágenes, un ardiente sol, crucial para la iconografía Inca,
acompañando una representación del Cordero de Dios, símbolo de la
Cristiandad.
Quien encomendó la decoración de la iglesia a Luis de Riaño fue el cura
español Juan Pérez de Bocanegra, notable personaje que, además de
distinguido músico, fue un connotado profesor de quechua. Su imagen puede
ser vista en el púlpito, arrodillándose ante San Pedro por toda la eternidad, en
esta iglesia que debe su existencia tanto a su celo evangélico como a su buen
ojo artístico.
En la iglesia, se pueden observar dos partes diferentes que corresponden a las
dos etapas de su construcción y están separadas por el actual arco toral (ahí, se
encuentra un cuadro de la "Virgen de la Asunción"; obra del pintor español
Esteban Murillo). Es por ese motivo que existen dos púlpitos: El más antiguo está
adornado con el estilo mudéjar (estilo arquitectónico que mezcla elementos
árabes y cristianos) y ubicado
debajo del arco toral,
mientras el tardío se ubica
dónde está el Altar Mayor que
da hacia la fachada y se
encuentra contra la pared
opuesta que hace frente al
exterior.
El Altar Mayor es barroco,
tallado en cedro y decorado
con hojas de oro y en su
parte central superior, se
encuentra la imagen de la
"Virgen del Rosario", cuyo tabernáculo está cubierto con planchas de plata
repujada y también, tiene una espejería inferior colocada para reflejar la luz de
las velas y la que ingresa por la puerta, para así ayudar a la iluminación interior
de esta parte de la iglesia.
A un costado del Altar Mayor, se encuentra la Sacristía que tiene una cajonería
antigua en la cual se guardan ropajes sacerdotales y casullas con bordados de
hilos de oro y plata. Esta Sacristía también abrigaba joyas de oro y plata que
fueron robadas en 1992.
Al edificio principal se entra cruzando una verja de arquitectura de transición
(entre estilos inca y colonial). En la parte superior, destacan dos esculturas de
cuadrúpedos y hacia el lado izquierdo, está el oratorio y alrededor de su entrada,
un epígrafe que dice: "Yo te bautizo en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu
Santo, Amén". Esta inscripción está escrita en los cinco idiomas vigentes en la
época de la construcción de la iglesia: Latín, español, quechua, aymara y pukina
(hoy una lengua extinta).
Hacia fuera, hay tres grandes cruces esculpidas, que representan la Santísima
Trinidad; es decir: Padre, Hijo y Espíritu Santo.
Otra de las importantes obras de arte que ahí se pueden apreciar, son los
murales de Luis de Riaño (S. XVII) que representan “La Elección Del Hombre
Por La Gloria”, así como sus pinturas que decoran los zócalos, un notable óleo
del Arcángel San Miguel y los lienzos de la Escuela Cusqueña, que representan
la vida de San Pedro (con impresionantes marcos en pan de oro), un majestuoso
órgano, orfebrería de plata y un altar en estilo barroco.
Pintura mural
Los murales, el atractivo que lo hace tan representativo, motivo por el cual
se lo conoce como la “Capilla Sixtina de América”, decora el frontis, la
capilla abierta del templo, así como gran parte de los muros de la nave,
del presbiterio, la capilla lateral de la Ascensión del Señor, el sotocoro y
el coro alto.
Son murales que pueden datarse de la época de la construcción del
mismo, es decir de inicios del siglo XVII.
Todos los murales
sur andinos están
ejecutados al temple,
técnica que facilitó la
ejecución de los
mismos,
considerando la
premura que se tenía
por la enseñanza de
la doctrina cristiana a
los nativos, a través
de los murales.
Las pinturas de los muros del templo de Andahuaylillas son uno de los
ejemplos más relevantes de este. Su existencia se debe principalmente a
la presencia del clérigo Juan Pérez de Bocanegra, humanista, uno de los
más importantes lingüistas del idioma quechua, gran conocedor del
mundo andino prehispánico, y que fue párroco de Andahuaylillas en la
década de 1617 a 1627.
El pintor Riaño, no sólo hizo los murales sino también realizó varios
lienzos que llevan su firma.
De esta época son los programas evangelizadores del “Camino al Cielo”
y el “Camino al Infierno”, pintados en el muro de pie del sotocoro y que
representan la enseñanza bíblica que las almas que han seguido el
angosto y espinoso camino en la vida, tienen el cielo como recompensa;
debajo de este mural, se lee el Salmo referido a la bienaventuranza de los
que han sido perdonados; contrariamente, quienes vivieron el ancho, fácil
y florido camino en la tierra, tendrán el infierno como morada eterna, tema
que se ha representado al otro lado del muro de pie conocido como
“Camino al Infierno”.
En el piñón del coro alto “La Anunciación” es la escena sobresaliente. Su
relación con el óculo central del hastial es notable. En torno al mismo, por
donde ingresan los rayos solares, reza la siguiente inscripción: Sancto-
Adonai Radex-Clavis Rex Oriens, cuya traducción es aproximadamente
“Santo Dios, Rey de Oriente” y que alude al Dios de Israel, Adonai, como
raíz y llave del mundo representado como el Sol o Rey de Oriente.
Es el espíritu de Dios que iluminará el mundo. Dios Padre está
representado por la luz del sol que ingresa por el óculo; Dios-Hijo por la
escena de La Anunciación y la leyenda pintada en el tirante que cruza el
coro que señala que la Virgen será fecundada por el Espíritu Santo y
nacerá el Redentor del Mundo y Dios Espíritu Santo por el óculo que ha
sido ubicado en vez de la paloma para no representarla por temor a la
zoolatría de los nativos, que al verla pintada, pudieran confundirse con
sus antiguas ideas y con las palabras inscritas en el interior del óculo
Virgini Concebid que hace alusión a su concepción.
En la nave, lado del Evangelio, está la portada de ingreso al baptisterio,
conocida como la Portada Pentalingüe por estar pintada la inscripción
bautismal, “En el Nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo”, en cinco
idiomas, latín,
castellano, y los
idiomas nativos
quechua, aymara y
pukina, este último
en desuso. En la
parte central de
este ambiente se
aprecia la pila
bautismal, labrada
en piedra con
policromía.
Igualmente se
observa el lienzo
del Bautismo de
Cristo firmado por Luis de Riaño y fechado en 1626. Presenta pintura
mural decorativa a modo de friso, recientemente restaurada.
Además de las grandes escenas del sotocoro y de la portada pentalingüe,
existen otras de importante calidad y colorido. Cartelas con santos,
sujetas por ángeles tenantes aparecen en frisos a lo largo de la nave del
templo. En el coro alto este friso se apoya sobre una sucesión de arcos
simulados con jarrones de flores. La cenefa del zócalo con santas
flanqueadas por cornucopias y racimos de uvas es de especial interés por
la profusión de decoración floral.
El Arco Triunfal también tiene pintura mural, al igual que la capilla lateral
dedicada a la Ascención del Señor, aunque esta última en muy mal estado
de conservación.
Arquitectura
El templo está ubicado hacia un costado de la plaza del poblado, en
dirección
suroeste.
Sigue la
típica manera
de construir
templos
empleada en
el sur andino
para las
parroquias de
los “pueblos
de indios”. La
planta es de
una sola nave
alargada con torre campanario y capillas adosadas a ambos lados de la
misma. Está construida con muros de adobe encima de cimientos de
piedra y techada con estructura de madera rolliza en el sistema de par y
nudillo, típico de templos en el área sur andina, que recibe la cubierta de
tejas de cerámica. Se caracteriza por tener una capilla abierta, a modo de
balcón, en la parte superior de la fachada de pies que se abre hacia el
atrio y la plaza principal del poblado histórico de Andahuaylillas.
El atrio empedrado precede el templo y fue antiguo cementerio colonial.
Son características del conjunto las tres cruces de piedra que sobre podio
de piedra, tiene su nueva ubicación al lado de la torre campanario.
La nave del templo presenta sotocoro, baptisterio, capillas laterales y
presbiterio con sacristía; tiene tres accesos, el principal y dos laterales. El
ingreso principal desde el atrio, está conformado por portada de pies, en
cuyos flancos se encuentran el Baptisterio y el acceso al coro alto y a la
torre-campanario que es de base cuadrada. Las otras dos entradas de
arcos de piedra, se encuentran a los costados de la nave, uno en el lado
izquierdo del muro o del Evangelio y otro en el lado derecho o de la
Epístola.
El coro en forma de “U”, está construido en madera con baranda,
formando balcón y donde están ubicados dos órganos; igualmente se
observa un óculo en la parte central del piñón del mismo, alrededor del
que se lee un texto en latín. La planta destaca por la presencia del sencillo
artesonado pintado con rombos policromos dentro de los que observan
diseños florales.
El piso original fue de ladrillo pastelero, ha sido substituido por uno de laja
de piedra; antes del arco triunfal, la altura del piso sube unos centímetros
hacia el presbiterio y al altar mayor.
Cuenta con cuatro capillas laterales, una a cada lado de la nave y dos en
el presbiterio. La primera a partir de la entrada, en el lado izquierdo o del
Evangelio está dedicada al Señor de Achacrapi; la segunda, al lado
derecho o de la Epístola dedicada a la Virgen de Monserrat. En el
presbiterio, lado del Evangelio está dedicada a Nuestro Señor y la capilla
que está enfrente, dedicada a la Ascensión del Señor. La sacristía está
ubicada en el lado de la Epístola en la zona del presbiterio y frente a ésta
existe la habitación destinada al ecónomo de la parroquia.
ESTRUCTURA INTERNA DEL TEMPLO DE ANDAHUAYLLAAS