¡JONÁS – HUYENDO DE DIOS!
por Dr. R. L. Hymers, Jr.
Un sermón predicado en el Tabernáculo Bautista de Los Ángeles
La Mañana del Día del Señor, Mayo 29, 2016
“Y Jonás se levantó para huir de la presencia de Jehová a Tarsis”
(Jonás 1:3).
El tema de este pasaje es contenido en estas
palabras: “Y Jonás se levantó para huir de la presencia
de Jehová a Tarsis” (Jonás 1:3). Jonás no quería
obedecer a Dios. Él no quería ir y evangelizar la impía
ciudad de Nínive. Él huyó del propósito del Señor para
su vida. Él no estaba consagrado a Dios.
Personalmente, creo que él no era salvo todavía. Dios
le habló a su corazón muchas veces, suplicándole a
Jonás que fuera a evangelizar la ciudad perdida de
Nínive. Pero Jonás le dijo “no” a Dios. Él quería
quedarse en Israel donde era seguro. Así que el huyó
del Señor en una nave a Tarsis, lejos del lugar donde
Dios lo quería.
Algunos de ustedes son así esta mañana. Hay
algunos “niños de iglesia” aquí que están huyendo de
Dios. Permaneces en nuestra iglesia porque tus padres
están aquí. Pero en tu corazón te gustaría ser “libre”. Tú
piensas, no quiero estar estancado en esta vida aburrida
para siempre. ¡Soy joven! ¡Déjame irme! No lo dices
en voz alta, pero está en tu corazón. Te gustaría ser
“libre” de toda la predicación y las oraciones. ¡Deseas
ser como Jonás!
“Jonás se levantó para
huir….de la presencia de
Jehová” (Jonás 1:3).
Lee el verso tres en voz alta (ellos leen).
Pero no hay felicidad o gozo en huir de Dios.
Nunca encontrarás paz de esa manera. Jonás no la
encontró y tú tampoco la encontrarás. La única manera
de encontrar paz en tu corazón es arrepentirte de tu
pecado, y hacer de este coro el tema de tu vida:
Vengo ya, Jesús,
Vengo hacia ti,
Lávame en Tu Sangre que,
Fluyó, Jesús, por mí.
(Traducción libre de “I Am Coming, Lord”
por Lewis Hartsough, 1828-1919).
I. Ese es el primer punto – no puedes estar
contento en tu corazón cuando estás
huyendo de Dios.
Pero Dios todavía estaba llamando a Jonás. Lee
verso tres en voz alta de nuevo,
“Y Jonás se levantó para huir
de la presencia de Jehová a
Tarsis” (Jonás 1:3).
Como Jonás, tú ya estás huyendo de Dios. Ya te estás
preparando en tu corazón para el tiempo cuando te
puedas alejar de la presencia del Señor e irte al mundo
para encontrar gozo y realización. Pero Dios no te
dejará ir fácilmente. Lean verso 4 en alto:
“Pero Jehová hizo levantar
un gran viento en el mar, y
hubo en el mar una
tempestad tan grande que se
pensó que se partiría la
nave” (Jonás 1:4).
Dios envió un gran viento al mar, y la nave casi
se quebró en pedazos. ¿Qué le estaba diciendo Dios a
Jonás? Dios estaba diciendo: “Regresa, regresa a mi.
Haz lo que te digo o nunca tendrás paz”. Canta ese coro
de nuevo:
Vengo ya Jesús,
Vengo hacia ti,
Lávame en Tu Sangre que
Fluyó, Jesús, por mí.
Si no confías en Jesús y vives para Él nunca estarás
verdaderamente satisfecho en tu alma. Estoy pensando
en algunos jóvenes que pensaban que estábamos
equivocados. Se alejaron para tener un romance.
Pensaron que eso los haría feliz. Como Jonás, huyeron
de la presencia del Señor. ¡Pero esta mañana son
miserables e infelices! Pensaron que podían huir de
Dios, pero Dios ha mandado un gran viento a sus vidas
y el rugiente mar de pecado ya casi ha destruido sus
vidas. ¡Temo que sus vidas sean aplastadas
completamente en las tormentas de la vida antes de
mucho tiempo! ¡Antes de mucho tiempo! ¡Oh, cómo
deseo que sus corazones hubieran sido quebrantados
por el Espíritu de Dios! ¡Cómo deseo que hubieran sido
quebrantados y hubieran llorado bajo convicción de
pecado! ¡Cómo deseo que hubieran vuelto sus vidas
completamente a Jesús! Cómo deseo que hubieran
cantado con gran fervor y verdad nuestro coro. Párense
y vuélvanlo a cantar:
Vengo ya Jesús,
Vengo hacia ti,
Lávame en Tu Sangre que
Fluyó, Jesús, por mí.
Todos oren que Dios no permita que nadie más huya
como lo hicieron esas personas (oración). Todos oren
que ellos sean convertidos, antes de que sea
eternamente demasiado tarde. (oración). Ese es el
primer punto. No puedes estar contento en tu corazón
cuando estás pensando en huir de Dios y de la iglesia.
Oh, canta ese coro, ¡canta de corazón! Haz lo que dice,
o nunca tendrás paz en tu corazón.
Vengo ya Jesús,
Vengo hacia ti,
Lávame en Tu Sangre que
Fluyó, Jesús, por mí.
II. El segundo punto es este – cuando estás
huyendo de la voluntad de Dios, ¡el
Diablo te pondrá a dormir!
Escucha el versículo 5.
“Y los marineros tuvieron
miedo, y cada uno clamaba
a su dios; y echaron al mar
los enseres que había en la
nave, para descargarla de
ellos. Pero Jonás había
bajado al interior de la
nave, y se había echado a
dormir” (Jonás 1:5).
“Pero Jonás había bajado al interior de la nave [a
un compartimiento] y se había echado a dormir”.
¿Cómo podía dormir cuando la nave estaba a punto de
quebrarse? No era un sueño natural. De seguro el
mismo Diablo puso a Jonás a dormir. ¡Mira cómo el
Diablo puso a Sansón a dormir! Él era un joven fuerte,
pero el Diablo lo puso a dormir, y Dalila le cortó el
cabello – y los Filisteos se lo llevaron y le sacaron los
ojos.
¡Cuidado! Después que el Diablo te pone a
dormir – te puede sacar tus “ojos” espirituales para
siempre. ¡Eso es exactamente lo que le sucedió a
Sansón! Jonás se levantó para huir de la presencia del
Señor, ¡y el Diablo lo puso a dormir! Escucha el verso
seis:
“Y el patrón de la nave se le
acercó y le dijo: ¿Qué
tienes, dormilón? Levántate,
y clama a tu Dios; quizá él
tendrá compasión de
nosotros, y no pereceremos”
(Jonás 1:6).
El patrón de la nave dijo: “¡Levántate y clama a tu
Dios!” ¡Aquí hay alguien esta mañana que necesita
despertarse y clamar a Dios! ¡Ora que ellos despierten
y busquen a Jesús para salvación! (oración)
Jonás estaba huyendo de Dios. Él estaba
durmiendo en el interior de la nave. ¿Cómo podía él ser
feliz así? Solo hay una manera para ser un Cristiano
satisfecho.
Anhelas dulce paz,
Y por mucha más fe,
Y has orado con un gran fervor;
Mas descanso no habra, ni tendras bendicion,
Hasta traerlo todo al altar. (Canta el coro
conmigo)
¿En el altar de sacrificio todo estás?
¿Te controla el Espíritu?
Bendiciones tendrás, descanso, dulce paz,
Tu alma y cuerpo al rendir a Él.
(Traducción libre de “Is Your All on the
Altar?”
por Elisha A. Hoffman, 1839-1929).
Canta el coro de nuevo.
¿En el altar de sacrificio todo estás?
¿Te controla el Espíritu?
Bendiciones tendrás, descanso, dulce paz,
Tu alma y cuerpo al rendir a Él.
III. El tercer punto es este – tu pecado será
descubierto.
Escucha el versículo 7.
“Y dijeron cada uno a su
compañero: Venid y
echemos suertes, para que
sepamos por causa de quién
nos ha venido este mal. Y
echaron suertes, y la suerte
cayó sobre Jonás” (Jonás
1:7).
“Y la suerte cayó sobre Jonás”. Eso es lo que
pasó en la Última Cena. Jesús dijo: “Uno de vosotros
me va a entregar” (Mateo 26:21). Cada uno de los
Discípulos dijo: “¿Seré yo?” Finalmente, “la suerte
cayó sobre” Judas. Él dijo: “Maestro, ¿seré yo?” Jesús
lo vio: “mojando el pan, lo dio a Judas…Y después del
bocado, Satanás entró en él” (Juan 13:26-27).
“La suerte cayó sobre Jonás.” La suerte cayó
sobre Judas. Satanás entró en él. ¡Él salió en la noche,
inquieto, errante, no satisfecho, poseído del demonio!
¡Cántala!
¿En el altar de sacrificio todo estás?
¿Te controla el Espíritu?
Bendiciones tendrás, descanso, dulce paz,
Tu alma y cuerpo al rendir a Él.
Escucha el versículo 12.
“El les respondió: Tomadme
y echadme al mar, y el mar
se os aquietará; porque yo sé
que por mi causa ha venido
esta gran tempestad sobre
vosotros” (Jonás 1:12).
Él les dijo que lo mataran. Judas se mató él mismo.
Jonás les dijo a los marineros que lo aventaran al mar y
lo mataran. Cuando el Diablo termine contigo, sentirás
que la vida no vale la pena vivirla. Encontraron al
cantante Prince hace unos días. El periódico dijo que él
murió por tomar una droga. Una mujer que conocí
resistió tanto a Dios que su mente se quebrantó. Se
bebió una botella de veneno y murió. Muchas personas
que no se matan “se quebrantan”. Ellos se “quebrantan”
de otra manera.
Cuando el Diablo termine contigo, cuando tu
pecado te alcance, ¡te quebrantarás! ¡Hay muchas
maneras de quebrantarse!
“Porque la paga del pecado
es muerte” (Romanos 6:23).
La Biblia dice:
“Y sabed que vuestro pecado
os alcanzará” (Números
32:23).
Jonás dijo: “Echadme al mar” (Jonás 1:12). Su
pecado golpea su corazón. Él siente que él no vale nada
– un pecador bueno para nada. ¡Oh, cómo deseo que él
hubiera sentido eso antes de estar en las olas! Deseo que
él se hubiera arrepentido antes – ¡antes de haber huido
de Dios! ¡Pero él esperó demasiado! Ahora Jonás dice:
“Tomadme y echadme al mar” (Jonás 1:12). Cuando
vengas al Último Juicio, no harás ninguna excusa.
Cuando Dios lea todos tus pecados de Sus libros de
registro, no tendrás excusa. Ningún pecador hará
alguna excusa. Admitirán su culpa. “Echadme al mar”
– “¡Soy culpable!” “¡Echadme al Infierno! “¡Lo
merezco!” ¡Oh Dios! ¡Debemos orar que te arrepientas
ahora! ¡Será demasiado tarde en el Infierno! ¡Estamos
orando por ti para que te arrepientas ahora! Confiesa tus
pecados ahora – ¡o pagarás por ellos en el Infierno!
¡Confiesa tus pecados ahora, o los confesarás con
llanto, y gemidos y crujir de dientes en el Infierno!
¡Cántala!
¿En el altar de sacrificio todo estás?
¿Te controla el Espíritu?
Bendiciones tendras, descanso, dulce paz,
Tu alma y cuerpo al rendir a Él.
IV. El cuarto punto es este – ¡tus amigos
perdidos no te pueden ayudar!
Escucha el verso 13.
“Y aquellos hombres
trabajaron para hacer volver
la nave a tierra; mas no
pudieron, porque el mar se
iba embraveciendo más y
más contra ellos” (Jonás
1:13).
“Y aquellos hombre trabajaron para hacer volver
la nave a tierra”. Estos marineros eran “amigos” de
Jonás. Ellos trataron de salvarlo. Ellos hicieron todo lo
posible para mantener a Jonás lejos del juicio. Ellos
trabajaron con todas sus fuerzas para que él no cayera
en las manos de Dios.
Te tengo que decir – ¡tus amigos perdidos no te
pueden ayudar! ¡Ellos no te pueden ayudar! Déjalos ir,
¡o te hundirán!
“Salid de en medio de ellos,
y apartaos, dice el Señor…Y
[Yo] seré para vosotros por
Padre” (II Corintios 6:17-
18).
¡Un comentador nuevo evangélico dijo que esto no era
una llamada a la salvación! ¿Qué sabe él? Él se sienta
todo el tiempo en su estudio. Él nunca pasa
tiempo escuchando a pecadores en el cuarto de
consejo. Para él todo es teoría. Pero si tú estás con la
gente, escuchándoles a ellos – ¡entonces sabes cómo
suceden las verdaderas conversiones!
“Salid de en medio de ellos,
y apartaos, dice el Señor…Y
[Yo] seré para vosotros por
Padre” (II Corintios 6:17-
18).
¡Tus amigos perdidos no te pueden ayudar! La Biblia
dice:
“Cualquiera, pues, que
quiera ser amigo del mundo,
se constituye enemigo de
Dios” (Santiago 4:4).
Ora para que alguien deje a sus amigos perdidos antes
de que sean hundidos. (oración).
¿En el altar de sacrificio todo estás?
¿Te controla el Espíritu?
Bendiciones tendras, descanso, dulce paz,
Tu alma y cuerpo al rendir a Él.
Tienes que confesar tus pecados, ¡o serás
hundido como Jonás! O tú confiesas tus pecados – ¡o
serás hundido por el juicio de Dios! ¿Qué será para ti?
La Sangre de Jesús está disponible. Pero su Sangre no
limpiará el pecado que no ha sido confesado.
“Si confesamos nuestros
pecados, él es fiel y justo
para perdonar nuestros
pecados, y limpiarnos de
toda maldad” (I Juan 1:9).
Reconoce tu pecado. ¡Sácalos! ¡Confiésalos ante Dios!
¡Pon tus pecados en el altar del sacrificio!
¿En el altar de sacrificio todo estás?
¿Te controla el Espíritu?
Bendiciones tendras, descanso, dulce paz,
Tu alma y cuerpo al rendir a Él.
¡Arrepiéntete y confía en Jesús! ¡Sólo entonces Él te
limpiará de todo pecado por la Sangre que derramó en
la Cruz por ti! ¡Canta el coro de nuevo!
¿En el altar de sacrificio todo estás?
¿Te controla el Espíritu?
Bendiciones tendrás, descanso, dulce paz,
Tu alma y cuerpo al rendir a Él.
Si estás listo para confesar tus pecados y confiar en
Jesús, levántate de tu silla y sigue a Dr. Cagan, John
Cagan, y Noé Song a la parte de atrás del auditorio. Te
llevarán a una habitación tranquila donde podramos
hablar y orar.
A Dr. Hymers le gustaría saber de ti si este sermón te bendijo.
CUANDO LE ESCRIBAS A DR. HYMERS DEBES DECIRLE
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favor envía un correo electrónico a Dr. Hymers y díselo pero
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(FIN DEL SERMÓN)
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Estos manuscritos de sermones no tienen derechos de autor. Pueden
ser usados
sin la autorización de Dr. Hymers. Sin embargo, todos los mensajes
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sí tienen
derechos de autor y solo pueden ser usados con autorización.
La Escritura Leída por el Sr. Abel Prudhomme Antes
del Sermón: Jonás 1:1-15.
El Solo Cantado por el Sr. Benjamin Kincaid Griffith
Antes del Sermón:
“Is Your All on the Altar?” (por Elisha A. Hoffman,
1839-1929).
EL BOSQUEJO DE
¡JONÁS – HUYENDO DE DIOS!
por Dr. R. L. Hymers, Jr.
“Y Jonás se levantó para huir de la presencia de Jehová a Tarsis”
(Jonás 1:3).
I. Primero, no puedes estar contento en tu corazón cuando estas
huyendo de Dios, Jonás 1:4.
II. Segundo, cuando estas huyendo de la voluntad de Dios,
el Diablo te pondrá a dormir, Jonás 1:5, 6.
III. Tercero, tu pecado será descubierto, Jonás 1:7; Mateo 26:21;
Juan 13:26-27; Jonás 1:12; Romanos 6:23; Números 32:23.
IV. Cuarto, tus amigos perdidos no te pueden ayudar, Jonás 1:13;
II Corintios 6:17-18; Santiago 4:4; I Juan 1:9.