Trenzas y Nudos en Topología
Trenzas y Nudos en Topología
Grado en Matemáticas
Trabajo de fin de grado
Curso académico 2015/2016
Trenzas y nudos
Miguel Ángel Navarro Pérez
Miguel Ángel Navarro Pérez 3
Resumen
trenzas y la teoría de nudos, dos ramas de la topología de baja de dimensión más próximas
de lo que parece.
La primera parte de este estudio está dedicada a los conceptos y resultados básicos
mo formarlos a partir de trenzas. En esta sección daremos dos grandes resultados: los
Abstract
The main goal of this research is to show the reader the connection between Braid and
Knot Theories, two branches of Low-Dimensional Topology that are closer than they seem
to be.
The rst part of our study is devoted to the concepts and basic results about Braid
Secondly, we will introduce the concept of mathematical knot and we will explain how
to build knots from braids. In this part, we will study two great results: Alexander's and
Markov's Theorems.
Finally, we will point out the original denition of the Jones polynomial, a knot inva-
riant, from braid groups, that shows the close connection between both disciplines.
Índice
1. Introducción 7
3. Estructura de grupo 12
3.1. Trenzas elementales . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 15
4. Invariantes de trenza 22
4.1. El número de hebras de una trenza . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 22
5. Algoritmo de peinado 28
5.1. El algoritmo . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 28
7. El polinomio de Jones 47
7.1. Diagramas de Temperley-Lieb . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 47
Referencias 57
Miguel Ángel Navarro Pérez 7
1. Introducción
Desde la antigüedad las trenzas y los nudos han sido utilizados como elementos deco-
En 1925, el matemático Emil Artin presentó sus trabajos sobre teoría de trenzas. El
primer y sorprendente resultado que veremos en este trabajo es que el conjunto de trenzas,
de un número de hebras prejado, dotado del producto de trenzas, que deniremos más
adelante, forma grupo. Este hecho facilitó el estudio y la clasicación de las trenzas desde
capaces de distinguir entre dos trenzas dadas o, por el contrario, decir si son iguales, es
sigue abierto.
La segunda parte de este trabajo se centra en la relación entre trenzas y nudos. Para
ello, daremos las nociones básicas de teoría de nudos necesarias para nuestro estudio e
inmediatamente veremos cómo construir nudos a partir de trenzas. Las preguntas que nos
plantemos son:
Dos grandes teoremas nos dan las respuestas. En primer lugar, el Teorema de Alexander
establece que todo nudo proviene de cerrar una trenza. Por otra parte, el Teorema de
Vaughan Frederick Randal Jones en 1984, resultó ser un invariante de nudos. Así, el
fue premiado con la Medalla Fields en el año 1990 y con él concluimos nuestro trabajo,
la condición de que cada plano horizontal, que divide al cubo en dos, corte a cada hebra
en un único punto.
Podemos pensar que cada n-trenza es una colección de n caminos que conectan los
0 0
puntos p1 , . . . , pn con p1 , . . . , pn (no necesariamente en este orden), uyendo siempre en
la misma dirección: de arriba a abajo. Nos referiremos a cada uno de estos caminos como
Según esta denición, podemos aceptar como trenzas determinados objetos de trenza-
plazarse por segmentos poligonales. Por lo tanto, cada hebra puede verse como la unión
objeto obtenido tras aplicar movimientos elementales a una n-trenza sigue siendo una
n-trenza.
sin alterar la disposición de sus extremos. En la siguiente gura, podemos ver que tren-
zas aparentemente distintas pueden seguir el mismo patrón de trenzado; esto es, son la
misma trenza.
β 0 = βm y cada par βi , βi+1 está relacionado por un único movimiento elemental, para
Observación 2.5 Es fácil probar que la equivalencia de trenzas (∼) constituye una rela-
Denición 2.6 Denotaremos por Bn al cociente del conjunto de n-trenzas por la relación
de equivalencia de trenzas, ∼ . En otras palabras, Bn representa el conjunto de n-trenzas
no equivalentes.
Notemos que los elementos de Bn son las clases de equivalencia denidas por ∼. Las
otro en dos, se ha perdido cierta información del trenzado de β, por lo que el concepto
de proyección regular no es suciente para reducir la dimensión de las trenzas. Por ello,
Denición 2.8 Dada una n-trenza β , supongamos que p(β) es una proyección regular
más cercana al plano sobre el que se proyecta. De este modo, queda claro cómo están
cruces
Los arcos que quedan por encima en los cruces se llaman overpass. Los que quedan por
debajo, underpass.
Para obtener una trenza a partir de su diagrama, basta elevar mínimamente las hebras
El hecho de que el camino trenza-diagrama sea de ida y vuelta nos permite decidir
si dos trenzas son o no equivalentes jándonos únicamente en sus diagramas. Por ello, en
3. Estructura de grupo
los puntos nales de β1 con los puntos de inicio de β2 . De este modo, obtenemos una
Esta proposición pone de maniesto que la elección del representante de cada clase es
indiferente a la hora de calcular la trenza producto. Veamos qué otras buenas propiedades
evidente que, dadas tres n-trenzas β1 , β2 y β3 , obtenemos la misma trenza al efectuar los
Denición 3.3 Para cada n ≥ 1, denimos la n-trenza trivial como la trenza que une
0
cada pi con el respectivo pi , i = 1, . . . , n, sin crear ningún cruce. En otras palabras, es
Hasta ahora, tenemos un conjunto dotado de una operación asociativa y con elemento
neutro. Para ver que Bn es grupo, solo debemos comprobar que todo elemento tiene
que β β̄ = β̄β = 1n .
Demostración. La prueba se basa en que, por construcción, β̄ deshace el trenzado de β
y, por lo tanto, tras un número nito de movimientos elementales, obtenemos la n-trenza
trivial. Por ello, β β̄ = 1n .
Para ver que β̄β = 1n , basta considerar que β es la trenza reejo de β̄ .
Ejemplo 3.7 En la siguiente gura se puede observar cómo la trenza reejo deshace el
trenzado.
14 Trenzas y nudos
Teorema 3.8 Para cada n > 1, el conjunto Bn dotado del producto de trenzas es un
La operación es asociativa.
Para cada β ∈ Bn , podemos denir su trenza reejo, que juega el papel de inverso
de β.
1-trenza trivial.
equivalentes.
Miguel Ángel Navarro Pérez 15
que determinen por completo la estructura del grupo. El objetivo de esta sección es dar
una presentación del grupo de n-trenzas. Para ello, prestaremos especial atención a las
Para cada i = 1, . . . , n − 1, σi es la trenza que conecta pi con p0i+1 y pi+1 con p0i con
pendiente positiva en la hebra del overpass, dejando el resto de hebras sin trenzar.
σ1±1 , . . . , σn−1
±1
n-trenzas elementales.
Las trenzas son conocidas como
trenza que conecta pi con p0i+1 y pi+1 con p0i , con pendiente negativa en la hebra del over-
resultado:
Notemos que en el caso de que dos (o más) cruces se produzcan a la vez, podemos
obtener una trenza equivalente a β en la que no tengamos este problema. Basta desplazar
trenza en cuestión.
Trenzas equivalentes en que se han desplazado cruces para evitar que se produzcan simultánea-
mente.
Por construcción, en cada rectángulo habrá un cruce entre dos hebras vecinas; en otras
palabras: una trenza elemental. La yuxtaposición de los rectángulos no es más que la tren-
Ejemplo 3.14 La siguiente gura muestra cómo obtener la palabra asociada a una 4-
trenza dada:
Miguel Ángel Navarro Pérez 17
σ1±1 , . . . , σn−1
±1
elementos de Bn en función de los no es única:
En general, si dos n-trenzas elementales sucesivas son tales que las hebras que in-
tervienen en los cruces son distintas, podemos alterar el orden a nuestro antojo. Esto
es,
σi σj = σj σi si |i − j| ≥ 2
* +
xi xj = xj xi si |i − j| ≥ 2;
G= x1 , ...xn−1
xi xi+1 xi = xi+1 x1 xi+1 si i = 1, . . . , n − 2
ϕ(xi xj x−1 −1 −1 −1
i xj ) = σi σj σi σj = 1n
para todo i = 1, . . . , n − 2.
Por lo tanto, ϕ es un homomorsmo entre los dos grupos.
Miguel Ángel Navarro Pérez 19
Dados dos elementos g, g 0 ∈ G tales que ϕ(g) = ϕ(g 0 ). Consideremos las trenzas
β = ϕ(g) y β 0 = ϕ(g 0 ). Puesto que ϕ(g) = ϕ(g 0 ), dichas trenzas deben ser equivalentes, es
decir, podemos construir la cadena nita de n-trenzas intermedias
Dado que ϕ es suprayectiva, para cada βi existe algún Wi ∈ G cuya imagen por ϕ es
tipo de movimientos introduce los arcos AC y CB , creando nuevos cruces en βi+1 . Por otra
parte, los cruces en que el arco AB estaba involucrado desaparecen. Tomemos diagramas
Los arcos AB y AC ∪ CB cortan los segmentos que dividen el diagrama en los puntos
P1 , . . . , P m y Q1 , . . . , Qm , respectivamente, como se muestra en la siguiente gura:
20 Trenzas y nudos
Ningún triángulo denido por los puntos Pj0 Qj Pj contiene cruces de βi ni de βi+1 .
Reemplacemos el arco AQ1 por AP10 ∪ P10 Q1 y, a continuación, P10 Q1 ∪ Q1 Q2 por P10 P20 ∪
P20 Q2 . Esta operación recibe el nombre de movimiento quasi-elemental y consiste en
un par de movimientos elementales sucesivos.
Repetimos este procedimiento hasta llegar a Pm0 Qm ∪Qm B y reemplazamos este último
arco por Pm0 B . Tenemos la cadena intermedia (entre βi+1 y βi ):
donde γ0 , γ1 y γm , γm+1 están relacionados por un único movimiento elemental y cada par
encima (debajo) de un arco, debe salir por encima (debajo) del mismo arco, deshaciendo
Miguel Ángel Navarro Pérez 21
el cruce que crea pues, por construcción, no hay cruces en cada triángulo Pj0 Qj Pj , contenido
en Pj0 Qj Qj+1 Pj+1
0
Paso de γi y γi+1 .
riedad del subíndice j ∈ {0, 1, . . . , m} nos lleva que Wi = Xm+1 = X0 = Wi+1 . De nuevo,
0
la elección arbitraria de i ∈ {1, . . . , s − 1} nos da la igualdad deseada g = W1 = Ws = g .
4. Invariantes de trenza
Ahora que hemos denido perfectamente las trenzas como elementos de grupos con
un objeto geométrico a una expresión de los generadores del grupo. Esto nos permite
saber si dadas dos trenzas, en principio distintas, estamos tratando el mismo objeto sin
problema de la palabra.
es el conocido
Denición 4.1 Dadas dos n-trenzas β1 , β2 diremos que son equivalentes si podemos ex-
presarlas con la misma palabra. Esto es, si podemos reducir, utilizando las relaciones de
Este procedimiento, sin embargo, no es del todo sencillo. Por ello, en la práctica,
además de algoritmos capaces de distinguir entre dos trenzas dadas, se utilizan lo que se
conoce como invariantes de trenza. En esta sección daremos algunos ejemplos de éstos
y pondremos de maniesto la estrecha relación entre algunos invariantes y la estructura
por equivalencia de trenzas, es decir, si dos trenzas son equivalentes y una de ellas satisface
hebras. Por lo tanto, nos encontramos ante el ejemplo más sencillo de invariante. Este
hebras es un monomorsmo.
1n .
Miguel Ángel Navarro Pérez 23
En otras palabras: β ∈ Bm es tal que al añadirle n − m hebras sin trenzar nos da una
0
trenza, β , equivalente a la n-trenza trivial. Por lo tanto, existe una secuencia nita de
Bm = Bm / ker(ψ) ∼
= Im(ψ) ≤ Bn
se tiene el resultado.
forma, parte del trenzado de β es, precisamente, de dónde parten y a dónde llegan los
arcos que la componen. Por lo tanto, es bastante razonable asociar a cada trenza una
idn , de Sn .
trasposición (i i + 1).
nes.
nera continua una en la otra sin alterar la disposición de los extremos de las hebras. En
particular, los arcos de las dos trenzas conectan del mismo modo los puntos p1 , . . . , p n con
conmutativo.
Observación 4.10 Notemos que el conjunto de trenzas equivalentes tiene la misma per-
mutación asociada, sin embargo, el recíproco no es cierto. Es más, para cada permutación
π.
Miguel Ángel Navarro Pérez 25
Pn = {β ∈ Bn : π(β) = idn }
Ejemplo 4.12
Las trenzas σ1−1 σ2−1 σ2−1 σ1−1 y σ2 σ1−2 σ32 σ2 de la gura siguiente son puras.
Para n = 1, P1 = B1 = {11 }.
pura.
conjunto de Bn , sin embargo, la siguiente proposición deja claro que Pn tiene buenas
propiedades algebraicas.
(iii) ker(f ) = Pn
Isomorfía, Bn /Pn ∼
= Sn
( )
σi σj = σj σi si |i − j| ≥ 2;
R=
σi σi+1 σi = σi+1 σ1 σi+1 si i = 1, . . . , n − 2
De modo que cualquier β ∈ Bn viene dada por una palabra de la forma σie11 · · · σiekk ∈ Bn ,
donde ej ∈ {±1}, 1 ≤ ij ≤ n − 1, j = 1, . . . , k para algún k ∈ N.
Denición 4.14 Sea una trenza β ∈ Bn dada por la palabra σie11 · · · σiekk , llamaremos
es decir, una palabra generada a partir de ésta en la que se han intercalado las relaciones
de R. Por lo tanto, para ver que el exponente es un invariante de trenza, basta probar
−1 −1 −1
exp(σi σi+1 σi σi+1 σi σi+1 ) = 1 + 1 + 1 − 1 − 1 − 1 = 0, para i = 1, . . . , n − 2
Del mismo modo que los invariantes anteriores, el exponente nos permite denir el
siguiente subgrupo.
Hn = {β ∈ Bn : exp(β) = 0}
Observación 4.17
Para n = 1: H1 = {11 }.
Para n = 2: H2 = {12 }.
(iii),
Por queda probado que Hn E Bn y, en virtud del Primer Teorema de Isomorfía,
Bn /Hn ∼
=Z
σ1k y σ1l son distintas para todo par k 6= l, es decir, el grupo B2 es innito.
28 Trenzas y nudos
5. Algoritmo de peinado
En esta sección, nos centraremos en cómo distinguir si dos trenzas dadas son la misma
llado por Artin, que resuelve el problema de la palabra en los grupos de trenzas.
Consideraciones previas:
El problema de la palabra -poder armar que dos palabras dadas son o no la misma-
puras.
5.1. El algoritmo
Tomemos β ∈ Bn :
Si π(β) 6= idn , β 1n
la gura. Notemos que el resultado sigue siendo una trenza pura, a la que llamaremos
γ.
Miguel Ángel Navarro Pérez 29
n−1 primeras hebras son rectas y la n-ésima es la única que se entrelaza con las
demás.
resultado de esta operación es otra n-trenza pura γ2 , con las dos últimas hebras
no trenzadas.
30 Trenzas y nudos
El algoritmo sigue hasta peinar toda la trenza. En nuestro caso, puesto que γ2 ya
partida β.
La forma peinada de una trenza pura siempre existe pues el procedimiento anterior
puede aplicarse a cualquier trenza pura. Además, es única ya que los αi están unívocamente
determinados.
Ahora que conocemos el algoritmo de peinado de trenzas puras no parece que haya-
mos adelantado mucho en en la resolución del problema de la palabra, sin embrago, los
resultados que daremos a continuación nos acercan cada vez más a la solución.
Las trenzas αi del algoritmo de peinado anterior son ejemplos de trenzas peinadas,
Proposición 5.2 Dada una n-trenza β ∈ Pn , podemos expresarla como producto de tren-
zas peinadas β = α1 · · · αn−1 . Entonces, β es la n-trenza trivial si, y solo si, cada αi de
su descomposición lo es.
Demostración.
tante de eliminar las i últimas hebras de αj . Tenemos, por lo tanto, las siguientes
igualdades:
β = β0 = α1 · · · αn−1
β1 = α1,1 · · · αn−1,1
β2 = α1,2 · · · αn−1,2
.
.
.
Puesto que cada βi es la trenza trivial de n−i hebras. Por la forma de los αj ,
podemos armar que :
n-trenza trivial, es decir, la única hebra que puede provocar cruces es la segunda.
32 Trenzas y nudos
queríamos probar.
grupo de Bn .
Demostración. Fijemos un entero k ≤ n. Es evidente que:
La primera pregunta que nos planteamos, ahora que sabemos que las trenzas peinadas
forman grupo, es si podemos dar una presentación que nos ayude a resolver nuestro
Demostración. Basta ver que cualquier k -trenza peinada puede escribirse en función
de los elementos {a1 , . . . , ak−1 }. Tomemos β ∈ Ak y realicemos el siguiente proceso. En
primer lugar, marquemos los puntos de la k -ésima hebra de β en los que la recta tangente
sea vertical. Seleccionemos aquéllos que quedan a la derecha y tiremos de ellos como se
muestra en la gura:
Falta ver que cualquier trenza de este tipo puede expresarse como producto de los ai ,
con i = 1, . . . , k − 1. Tomemos γ ∈ Ak tal que su k -ésima hebra presenta un solo punto
en el que la recta tangente sea vertical. Si deformamos la última hebra como se muestra
Observación 5.5 En la prueba anterior hemos asumido que β tiene exactamente k he-
Según la proposición anterior, {a1 , . . . , ak−1 } genera todo el grupo Ak . Sin embargo
podemos, decir mucho más de este grupo. El siguiente resultado determina completamente
Proposición 5.6 El grupo Ak está libremente generado por a1 , . . . , ak−1 . Esto es, Ak es
reduce al problema de la palabra en un grupo libre en el que dos palabras son equivalentes
si, y solo si, se ha obtenido una a partir de la otra intercalando palabras del tipo xx−1
para algún elemento x del grupo. Por lo tanto, queda resuelto este problema y por ello,
Gauss y Klein. A nales del siglo XIX, Kelvin y Tait realizaron un exhaustivo análisis
con el objetivo de dar una tabla de clasicación de nudos. La nalidad de éstos era
entender la estructura atómica, que sospechaban que se comportaba como un nudo de éter.
interés por la teoría de nudos por parte de los físicos. No obstante, los avances en topología
durante el siglo XX propiciaron la vuelta al estudio de los nudos como objeto matemático,
De izquierda a derecha: Nudo de trébol, nudo de ocho, nudo trivial (K0 ) y enlace de Hopf.
36 Trenzas y nudos
trenzas. Dados dos nudos, ¾cuándo podemos decir que son el mismo? O por el contrario,
La respuesta es, salvando las distancias, muy parecida a la que dimos en las secciones
relativas a trenzas. Las siguientes deniciones ponen de maniesto la analogía entre los
Denición 6.3 Dado un nudo K, consideremos dos puntos A, B en él. Ahora, tomemos
3
un tercer punto C ∈ R \ K y realicemos la siguiente operación: reemplacemos el arco
AB por AC ∪ CB . También podemos realizar el proceso opuesto. Llamaremos a ambas
−1
sustituciones ∆-movimientos y las denotaremos por ∆ y ∆ , respectivamente.
los movimientos elementales en teoría de trenzas. Por analogía, podemos dar la siguiente
Denición 6.4 Dados dos nudos (dóciles) K, K 0 diremos que son equivalentes si existe
una cadena nita de nudos intermedios K = K0 , K1 , . . . , Km = K 0 tal que todo par
Ki , Ki+1 diere en un único ∆-movimiento. Esto es:
Del mismo modo que hicimos con trenzas, introduciremos la noción de diagrama de un
Los arcos que queden por encima en los cruces se llamarán overpass.
Miguel Ángel Navarro Pérez 37
Trabajar con diagramas, en lugar de con nudos, permite dar un tratamiento simpli-
ser un movimiento de Reidemeister, se comporta como tal por ser una isotopía en el plano.
Denición 6.8 Diremos que dos diagramas D, D0 son equivalentes si podemos transfor-
lentes.
de uno al otro. Aun tratando con diagramas, el problema sigue sin ser de fácil solución. Por
Numéricos: son números asociados a nudos que nos dan información que se con-
serva por ∆-movimientos.
En la siguiente tabla podemos ver estos invariantes sobre tres nudos y un enlace:
Crossing number 0 3 4 2
Bridge number 1 2 2 2
Stick number 3 6 7 6
Tricoloreabilidad No Sí No No aplicable
Quiralidad No Sí No No
−1 −1
Grupo del nudo Z B3 hx, y | yxy xy = xyx yxi Z2
Bracket 1 A7 − A3 − A−5 A8 − A4 − A−4 + A−8 + 1 −A4 − A−4
Kauman 1 −A16 + A12 + A4 A8 − A4 − A−4 + A−8 + 1 −A−2 − A−10
Alexander 1 t − 1 + t−1 −t + 3 − t−1 t−1
Jones 1 t−1 + t−3 + t−4 t2 − t + 1 − t−1 + t−2 −t−1/2 − t5/2
demos armar que dos nudos dados son equivalentes basándonos en la información de
un invariante. Por ejemplo, en la tabla anterior podemos ver que b(Trébol) = b(Ocho) =
b(Enlace de Hopf) = 2, sin embargo, son nudos no equivalentes pues sus respectivos cros-
relación entre ambas ramas puede ser más estrecha y si podemos pasar de una otra de
40 Trenzas y nudos
forma natural. La respuesta es armativa. En esta sección veremos cómo construir nudos
el p0i de forma que los arcos no generen ningún cruce. Ésta es la forma natural de formar
El proceso que acabamos de denir nos permite pasar de trenzas a nudos. La pregunta
natural en este momento es si podemos deshacer el camino y obtener una trenza a partir
probó que todo nudo (o enlace) proviene de cerrar una trenza. La prueba que daremos
está basada en la original y se basa en un algoritmo para hallar una trenza, cuya cerradura
Llevaremos cada extremo a una de las bases del rectángulo sin generar nuevos cruces.
Llamaremos p1 y p01 a los puntos de intersección con las bases superior e inferior, res-
pectivamente. Notemos que la unión de estos dos puntos mediante un arco exterior
Puesto que la curva que dene el diagrama va de p1 a p01 , es decir, de arriba a abajo,
presentará tantos mínimos locales como máximos. Sea m ∈ N tal número. Puede ocurrir:
hebra y K = K0 .
Caso 2: m > 0.
Tomemos dos puntos a, b en la curva que sean un mínimo y un máximo, respectiva-
mente, de forma que el arco ab no contenga ningún otro máximo o mínimo. Notemos
que ab puede cruzarse con otros arcos en el diagrama.
Sea n el número de cruces en los que interviene ab. Elegimos n + 1 puntos del arco
ab: a = a0 , a1 , . . . , an = b, de modo que ai ai+1 solo se cruce una vez con otro arco,
para cada índice i = 0, . . . , n − 1.
es, hemos rebajado en una unidad el número de máximos y mínimos que presentaba
Obtenemos la 3-trenza σ1−1 σ2 σ1−1 σ2 σ1−1 σ2 , cuya cerradura es el diagrama de los anillos
Borromeos.
diagrama trenzado de K si podemos dar una curva cerrada y simple L que encierre
una trenza y deje fuera un conjunto nito de arcos que no se cruzan. En tal caso, diremos
equivalentes (como nudos). Sin embargo, trenzas no equivalentes pueden dar también
Esta situación hace que los nudos y trenzas no estén relacionados de forma biyectiva.
Debemos establecer, por lo tanto, una nueva relación de equivalencia sobre el conjunto de
trenzas más na, en el sentido de que nudos equivalentes provengan de la misma clase de
Denición 6.15
S
Consideremos el conjunto B∞ = n≤1 Bn de trenzas de cualquier nú-
Igual que hicimos con movimientos elementales, podemos denir una relación de equi-
misma clase:
no es cierto.
considerar las trenzas del ejemplo anterior. En efecto, las tres son M -equivalentes pero β3
tiene 4 hebras, mientras que β1 y β2 tienen 3. Por otra parte, π(β1 ) = (1 3) 6= (2 3) = π(β2 ).
Teorema 6.20 (Markov, 1936) Los nudos Kβ , Kβ 0 son equivalentes si, y solo si, las tren-
⇐ Veamos que trenzas M -equivalentes dan el mismo nudo. Para ello, consideremos dos
n-trenzas arbitrarias β, γ .
R R R
i
D = D0 −→ i
D1 −→ i
· · · −→ Dm = D0
donde cada par (Dj , Dj+1 ) diere en un único movimiento de Reidemeister Ri , i∈
{1, 2, 3}, para cada j = 0, . . . , m − 1.
K . Basta considerar una curva cerrada y simple que encierre la parte trenzada de tal
diagrama. Sin embargo, ésta no es la única curva separadora que podemos encontrar.
Miguel Ángel Navarro Pérez 47
7. El polinomio de Jones
nudos que el matemático neozelandés Vaughan Frederick Randal Jones presentó en el año
1984.
Además de por su gran poder a la hora de clasicar nudos -es el primer invariante
que permitió distinguir entre el trébol y su imagen especular- prestaremos gran atención
a este invariante por su construcción a partir de grupos de trenzas. Jones, que en aquel
momento se dedicaba a la mecánica estadística, apreció cierta relación entre los grupos de
nos permitirán seguir los razonamientos de Jones hasta la construcción del polinomio que
lleva su nombre.
cada punto con exactamente otro sin crear cruces ni salir del rectángulo. Denotaremos
(2n)!
|T Ln | = Cn = ,
(n + 1)!n!
a continuación de otro, haciendo coincidir los nodos inferiores de A con los superiores de
0
A.
Observación 7.2 Al operar determinados diagramas, pueden formarse bucles que son
Además, para cada valor den podemos encontrar un diagrama, que llamaremos dia-
grama identidad y denotaremos In , que juega el papel de elemento neutro para el
Para probar esta última propiedad, debemos dar previamente el siguiente denición:
denotaremos rg(A), al número de arcos que conectan nodos de las distintas. En otras
palabras, el rango de un diagrama mide el número de arcos que van de arriba a abajo.
la denición de rango, podemos armar que el rango del producto de dos diagramas no
excede el rango de ninguno de sus factores. Esto es, rg(AA0 ) ≤ min {rg(A), rg(A0 )},
∀A, A0 ∈ T Ln .
Consideremos un diagrama A y supongamos que existe su inverso A−1 ∈ T Ln . Debe
satisfacerse AA−1 = In y, por lo tanto, n = rg(In ) ≤ rg(A). Se sigue que rg(A) = n y
Proposición 7.4 Para cada n ≥ 2, el monoide T Ln está generado por los diagramas
e1 , . . . , en−1 .
Ejemplo 7.5 La siguiente gura muestra la expresión de un diagrama de T L4 en función
de los generadores.
ei ei+1 ei = ei
50 Trenzas y nudos
ei ej = ej ei siempre que |i − j| ≥ 2.
C-espacio vectorial cuya base viene dada por los diagramas de T Ln . Lo denotamos por
T Ln (x). ( )
X
T Ln (x) = αA A | αA ∈ C
A∈T Ln
realizar determinados productos deben ser contabilizados. Aquí entra en juego el pará-
productos de vectores en T L2 (x). De este modo, obtenemos que (aI2 + be1 )(cI2 + de1 ) =
relaciones
Miguel Ángel Navarro Pérez 51
ei ei = xei
ei ei+1 ei = ei
ei ej = ej ei siempre que |i − j| ≥ 2.
tando los n puntos superiores con sus respectivos, mediante arcos exteriores al rectángulo
que no se cruzan. De esta forma, generamos enlaces desenlazados. Llamaremos bucles
de cerrado de un diagrama A al número de componentes de estos enlaces y lo denotare-
mos por bA .
Ejemplo 7.6
Podemos denir una aplicación lineal tr : T L∞ (x) −→ C que envíe cada diagrama a
su factor de cerrado, donde T L∞ (x) = ∪n≥1 T Ln (x). Esta aplicación se llama traza de
Markov.
Puesto que ei ej = ej ei para |i − j| ≥ 2 y el factor de cerrado de ei ei+1 coincide con el
tr(uen ) = xtr(u), ∀u ∈ T Ln ,
ciendo:
(i) tr(In ) = 1.
52 Trenzas y nudos
Redeniremos la traza de Markov para que se satisfaga (i). Solo tenemos que dividir
xb A
tr(A) = = xbA −n , ∀A ∈ T Ln .
xn
En particular, tr(In ) = 1. Así, después de normalizarla, la traza de Markov es única. Esta
aplicación es importante a la hora de denir el polinomio de Jones.
ρn (σi ) = (t + 1)ei − In .
conjugación, es decir, por movimientos del tipo M1 . En otras palabras, tr(ρn (γ −1 βγ)) =
tr(ρn (β)), ∀γ ∈ Bn . Es fácil probarlo teniendo en cuenta que ρn es homomorsmo y la
Sin embargo, no ocurre lo mismo cuando aplicamos movimientos M2 . Por ello, Jones
√ 1 √ − exp(β)
Vβ (t) = (− t − √ )n(β)−1 t tr(ρn (β)),
t
donde n(β), exp(β) denotan el número de hebras y el exponente de la trenza β.
n(γ −1 βγ)) =
Notemos que el polinomio así denido es invariante por conjugación, ya que
n(β) y exp(γ −1 βγ)) = exp(β). Veamos que también se mantiene por movimientos M2 .
±1 ±1
Para ello, tendremos en cuenta que n(βσn ) = n(β) + 1 y que exp(βσn ) = exp(β) ± 1.
Miguel Ángel Navarro Pérez 53
√ 1 n(β)+1−1
√ −(exp(β)+1)
Vβσn±1 (t) = (− t − √
t
) t tr(ρn+1 (βσn ))
√ 1 n(β)−1
√ 1
√ − exp(β) √ −1
= (− t − √
t
) (− t − √
t
) t t tr(ρn+1 (βσn ))
√ 1
√ −1
Si probamos que (− t − √
t
) t tr(ρn+1 (βσn )) = tr(ρn (β)), habremos terminado. En
primer lugar,
√ 1 √ −1
(− t − √ ) t ((t + 1)x − 1) = 1
t
Lieb. La utilización de los diagramas de Temperley-Lieb fue introducida por Kauman, que
también dio un invariante polinómico de nudos. En este trabajo hemos preferido utilizar
la notación diagramática por ser más visual pero es equivalente a la utilizada por Jones.
anterior, necesitamos conocer una trenza que lo genere. Esto no siempre es fácil. Por ello,
Jones advirtió que su polinomio podía calcularse de forma recursiva a partir de los
siguientes axiomas:
VK0 (t) = 1
de Jones, teniendo en cuanta que el nudo trivial puede ser generado mediante la cerradura
de la trenza trivial de una hebra. La segunda condición no es tan evidente pero también
equivalentes. Esto pone de maniesto la potencia del polinomio de Jones como herramienta
clasicadora de nudos.
ción original del polinomio de Jones, a partir de grupos de trenzas. Con este invariante,
concluimos nuestro estudio cuyo objetivo no era más que mostrar la estrecha relación
Referencias
[3] Dehornoy, P. A fast method of comparing braids, Adv. in Math. 125 (1997), 200-235.
[4] Gilbert, N.D. and Porter, T. (1994) Knots and Surfaces. Oxford Science Publica-
[5] Jones, V.F.R. A polynomial invariant for knots via von Neumann algebras, Bull.
[7] Murasugi, K. (2009)Knot Theory and Its Applications. Modern Birkhäuser Classics.
Birkhäuser, Boston.
[8] Prasolov, V.V. and Sossinsky, A.B. (1997) Knots, Links, Braids, and 3-manifolds: