El
chiste
y
su
relación
con
el
inconsciente
5
POR
CIUDADANO
014-‐Q
EN
ANTROPOLOGÍA
—
24
DIC,
2008
[Link]
con-‐el-‐inconsciente/
El
presente
trabajo
pretende
explicar
las
ideas
que
el
padre
del
psicoanálisis
Sigmund
Freud
expresó
en
1905
en
su
libro
El
chiste
y
su
relación
con
el
inconsciente.
En
concreto
este
post
se
ha
construido
tras
la
lectura
del
primer
capítulo
de
la
Parte
Teórica
del
citado
libro:
“Relación
del
chiste
con
los
sueños
y
el
inconsciente”.
LA
OBRA:
Sigmund
Freud
escribió
este
libro
en
el
año
1905.
De
forma
simultánea
escribía
también
otra
obra:
Tres
ensayos
sobre
la
teoría
sexual.
Fueron
tan
estrictamente
simultáneas
que
su
autor
tenía
en
la
misma
mesa
los
dos
manuscritos
en
dos
mesas
contiguas
e
iba
redactando
alternativamente
según
como
habían
ido
sus
reflexiones.
Por
eso
se
puede
ver
un
paralelismo
entre
ambos
libros.
En
ese
tiempo
Freud
tuvo
uno
de
sus
periodos
culminantes.
Ese
mismo
año,
escribió
aparte
de
las
dos
obras
mencionadas
anteriormente,
cuatro
artículos.
El
chiste
y
su
relación
con
el
inconsciente
es
uno
de
los
libros
menos
leídos
de
Freud.
Según
Ernest
Jones
podría
ser
por
que
es
uno
de
los
libros
mas
difíciles
de
entender.
Freud
para
escribir
el
libro
del
Chiste
y
su
relación
con
el
inconsciente
se
basó
en
lo
ya
dicho
o
en
las
teorías
de
otros
autores
que
fueron:
el
poeta
Juan
Pablo
(F.
Richter)
y
de
los
filósofos
[Link],
Kuno
Fischer
y
[Link]
pero
también
cabe
destacar
que
estos
autores
relegan
a
un
segundo
plano
el
chiste
y
se
centran
más
en
la
investigación
de
lo
cómico.
Freud
divide
su
obra
en
tres
partes
principales:
Parte
analítica,
Parte
sintética,
Parte
teórica.
En
la
Parte
analítica
Freud
trata
dos
temas
principales
que
son
las
técnicas
de
formación
del
chiste
en
las
que
explica
cómo
se
forman
los
chistes.
También
explica
en
otro
apartado
las
tendencias,
que
serían
la
intención
y
el
fin
de
la
creación
del
chiste.
En
la
Parte
sintética,
que
ya
es
más
complicada,
hace
referencia
a
los
mecanismos
del
chiste
y
a
la
psicogénesis
del
chiste.
La
psicogénesis
es
el
término
que
denota
el
origen
y
el
desarrollo
de
la
mente
y
de
los
fenómenos
mentales,
así
como
la
teoría
de
la
evolución
mental.
La
Parte
sintética
habla
también
del
chiste
como
fenómeno
social
y
sus
motivos.
Aquí
se
podrá
ver
la
relación
del
chiste
con
la
sociedad
y
cómo
va
cambiando
según
diversos
factores.
La
última
parte
de
libro
de
Freud
muestra
la
relación
que
tiene
el
chiste
con
los
sueños.
Habla
del
inconsciente.
Por
ultimo
hace
referencia
a
lo
cómico
a
sus
especies,
y
qué
conexión
tiene
con
el
chiste.
Freud
volvió
a
escribir
sobre
el
humor
en
el
1925
esta
vez
sólo
escribió
un
artículo.1
EL
SUEÑO
EN
EL
PSICOANÁLISIS:
Como
dijimos
en
este
trabajo
íbamos
a
tratar
cuales
eran
las
relaciones
entre
el
chiste,
los
sueños
y
el
inconsciente.
Para
lograr
nuestro
objetivo
es
imprescindible
explicar,
aunque
sea
someramente,
que
función
cumple
el
sueño
en
la
vida
anímica
normal
de
un
individuo.
El
sueño
tiene
un
desencadenante
fisiológico:
la
fatiga
que
hemos
ido
acumulando
durante
el
día
hace
que
tengamos
la
necesidad
de
dormir.
En
este
estado
de
reposo
la
censura
del
súper-‐yo
(instancia
represiva
de
nuestro
aparato
psíquico)
queda
debilitada
y
nuestro
inconsciente
es
libre
de
generar
una
serie
de
alucinaciones
en
nuestra
mente.
Al
despertarnos
difícilmente
nos
acordamos
de
nuestros
sueños
porque
el
súper-‐yo
vuelve
a
actuar
y
a
reprimir
los
deseos
inconscientes
que
el
ello
ha
expresado
a
través
de
la
fantasía
onírica.
Pero
¿por
qué
nuestro
psiquismo
elabora
esta
fantasía?
Según
Freud
esta
fantasía
tiene
la
función
de
“consolar”
a
nuestra
mente
de
las
frustraciones
que
provoca
la
continua
represión
del
súper-‐yo
en
el
estado
de
vigilia.
Conscientemente
fantaseamos
con
posibilidades
irreales
(conquistar
a
la
mujer
amada,
ganar
la
lotería)
para
consolar
a
nuestro
ego
con
esas
creaciones
fantásticas,
pues
algo
así
sucede
en
el
sueño
pero
a
un
nivel
más
profundo,
más
radical,
ya
que,
en
la
fantasía
de
la
vigilia
nuestro
súper-‐yo
sigue
actuando
con
mayor
fuerza
que
en
el
estado
de
sueño.
Sin
embargo,
el
sueño
no
representa,
por
lo
general,
nuestros
deseos
tal
cual.
EL
súper-‐yo
esta
débil
pero
no
es
inexistente
así
que
el
inconsciente
debe
de
burlar
a
la
censura
de
alguna
manera;
según
nuestro
autor,
el
inconsciente
burla
esta
censura
en
el
sueño
de
dos
modos
principalmente:
mediante
el
desplazamiento
y
la
condensación.
El
desplazamiento
es
cuando
un
deseo
se
desplaza
de
un
objeto
a
otro
y
se
realiza
en
él.
Por
ejemplo,
el
deseo
inconsciente
de
matar
al
padre
puede
desplazarse
como
el
sueño
en
donde
se
caza
un
animal
fiero
y
enorme.
La
condensación
es
cuando
un
sólo
objeto
adquiere
la
carga
afectiva
de
otros
muchos.
Es
como
si
un
tesoro
o
una
puerta
secreta
en
un
sueño
representase
una
pluralidad
de
aspiraciones
personales
o
deseos
insatisfechos.
Tanto
desplazamiento
como
condensación
se
ven
moldeados
por
el
principio
de
la
transformación,
en
otras
palabras
las
cosas,
en
los
sueños,
nunca
son
lo
que
aparentan
ser.
¿Qué
tiene
que
ver
todo
esto
con
el
chiste?
Bueno
pues
para
Freud
el
chiste
se
construye
también
a
través
de
estos
dos
procedimientos
de
la
condensación
y
el
desplazamiento.
Podemos
ver
esto
con
varios
ejemplos:
¿Por
qué
la
Estatua
de
la
Libertad
es
mujer?
Porque
tiene
la
cabeza
vacía.
¿Qué
es
un
travestido?
Un
hombre
que
quiere
progresar.
En
estos
dos
chistes
sexistas
vemos
como
se
ha
producido
un
desplazamiento
ya
que
la
carga
agresiva
hacia
un
sujeto
del
sexo
opuesto
(pareja
o
progenitor)
se
desplaza
de
un
modo
abstracto
hacia
el
género
masculino
o
femenino
en
general.
Al
mismo
tiempo
los
chistes
sexistas
o
agresivos
suelen
hacer
que
el
sujeto
del
chiste
condense
a
una
pluralidad
de
representaciones
del
inconsciente;
así
la
víctima
de
la
gracia
del
chiste
representa
a
todas
las
personas
sobre
las
que
queremos
liberar
nuestra
agresividad.
Evidentemente
condensación
y
desplazamiento,
en
ocasiones,
no
son
más
que
diversas
caras
de
una
misma
moneda.
EL
CHISTE:
Hemos
visto
hasta
ahora
qué
es
el
sueño
para
el
psicoanálisis
y
como
se
relacionaba
los
mecanismos
de
construcción
del
sueño
con
los
mecanismos
de
construcción
del
chiste.
Pero
¿qué
es
el
chiste?
Según
el
Diccionario
de
la
Real
Academia
el
chiste
es:
“Un
dicho
o
historieta
muy
breve
que
contiene
un
juego
verbal
o
conceptual
capaz
de
mover
a
risa”.
Freud,
a
su
vez,
en
la
obra
que
estamos
comentando
cita
la
siguiente
definición
de
Lipps:
“Llamaremos
chiste,
en
general
a
toda
provocación
consciente
y
hábil
de
la
comicidad,
sea
ésta
la
intuición
o
de
la
situación”.
Asimismo
cita
el
psiquiatra
austriaco
a
Fischer
cuando
dice
que
el
chiste
es
“un
juicio
que
juega”,
se
trata
por
lo
tanto
de
un
juego
de
palabras.
Estas
definiciones
del
chiste
vuelven
a
establecer
un
paralelismo
entre
el
chiste
y
el
sueño
ya
que
el
elemento
lúdico
es
otro
rasgo
principal
de
la
construcción
onírica
así
como
lo
es
del
chiste.
Otro
rasgo
que
para
Freud
es
importante
y
paralelo
a
ambos
fenómenos
es
el
carácter
espontáneo
del
chiste
y
del
sueño.
En
el
estado
onírico
la
conciencia
no
tiene
apenas
capacidad
de
decisión,
el
sueño
surge
espontáneamente
en
nuestra
imaginación
sin
que
podamos
generalmente
moldearlo
o
cambiar
su
desarrollo
(de
hecho
cuando
esto
ocurre
despertamos).
En
el
chiste
ocurre
algo
parecido:
la
broma
no
surge
si
no
es
de
un
modo
espontáneo,
no
meditado.
Una
broma
no
se
realiza
con
premeditación
y
quien
no
sabe
contar
un
chiste
de
un
modo
espontáneo
no
sabe
contar
un
chiste.
Por
otro
lado
debe
ser
igualmente
espontánea
la
sorpresa
del
oyente,
esto
explica
por
qué
los
chistes
sólo
hacen
reír
la
primera
vez
que
se
escuchan.
Tras
estos
paralelismos
y
conociendo
la
función
anímica
que
cumple
el
sueño
podemos
definir
la
función
que
tiene
el
chiste
en
nuestra
vida
anímica.
Tanto
el
sueño
como
el
chiste
son
funciones
anímicas
encaminadas
a
la
obtención
de
placer;
de
un
modo
u
otro
a
través
de
mecanismos
similares
(desplazamiento
y
condensación)
ambos
intentan
reelaborar
elementos
inconscientes
para
que
nos
generen
estados
de
conciencia
placenteros;
esta
es
la
razón
que
los
elementos
del
chiste
y
del
sueño
sean
por
lo
general
tan
similares
(sexo,
violencia,
situaciones
imposible
o
chocantes
etc.)
Sin
embargo,
aquí
acaban
las
similitudes:
el
sueño
tiene
un
carácter
solitario
frente
al
carácter
social
del
chiste.
El
sueño
es
un
placer
solipcista,
del
individuo,
sólo
compartimos
sueños
con
personas
muy
cercanas
y
ni
siquiera
con
ellas
compartimos
los
sueños
más
profundos
o
de
carga
consciente
más
desasosegadora.
El
chiste,
no
obstante,
es
un
placer
social
que
necesita
de
la
comunicación
para
que
nos
produzca
placer;
aunque
nos
podamos
reír
de
un
chiste
sólo
en
nuestra
imaginación
siempre
necesitamos
tener
presente
la
figura
de
un
interlocutor.
Otra
diferencia
es
que
la
función
del
sueño
es,
como
dijimos,
ahorrar
displacer
y
frustración
a
la
conciencia,
mientras
que
el
chiste
pretende
una
consecución
de
placer
positiva.
El
chiste
provoca
activamente
el
placer
que
provoca
mientras
que
el
sueño
adopta
una
actitud
pasiva
que
sólo
puede
actualizarse
por
el
descanso
del
súper-‐yo
durante
el
reposo
nocturno.
De
lo
anterior
surge
otro
rasgo
distintivo
del
sueño
y
el
chiste:
mientras
que
el
sueño
supone
una
alucinación
el
chiste
es
un
juego
que
nunca
deja
de
ser
tal,
dado
el
carácter
activo
de
su
manifestación.
En
palabras
menos
técnicas:
el
sueño
nos
lo
creemos
más
durante
su
manifestación
que
al
chiste
que
al
fin
y
al
cabo
es
en
su
manifestación
(aunque
no
en
su
elaboración)
una
actividad
consciente.
ARTÍCULOS
RELACIONADOS:
–
La
estructura
de
la
personalidad
según
el
psicoanálisis
de
Sigmund
Freud.
–
El
humor
según
el
psicoanálisis.