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Localizacion y Direccion-STRAHLER

Este capítulo trata sobre la localización de características geográficas en mapas y sobre los sistemas de coordenadas utilizados. Explica que la triangulación es el método utilizado para medir con precisión la posición relativa de puntos clave, mediante el uso de una línea base y la medición de ángulos. También describe los diferentes grados de precisión de la triangulación y los instrumentos empleados.
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Localizacion y Direccion-STRAHLER

Este capítulo trata sobre la localización de características geográficas en mapas y sobre los sistemas de coordenadas utilizados. Explica que la triangulación es el método utilizado para medir con precisión la posición relativa de puntos clave, mediante el uso de una línea base y la medición de ángulos. También describe los diferentes grados de precisión de la triangulación y los instrumentos empleados.
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Capítulo 3 Localización y dirección sobre el globo (ARTHUR STRAHLER)

Este capítulo trata del problema de localizar los rasgos característicos de la superficie terrestre con el fin de
representarlos correctamente en los mapas. De igual importancia para los geógrafos es el problema inverso, es
decir, el de leer en un mapa la situación, el tamaño o la orientación de las características que en él aparecen y
representar esta información en términos de algún sistema establecido. Los mapas son un instrumento
indispensable para el geógrafo. No sólo le proporcionan la información que utiliza en sus estudios, sino que
también debe representar sobre ellos gran parte de la información que él reúne o sintetiza. El trazado de mapas es
un trabajo especializado que combina las matemáticas con las artes gráficas y se conoce con el nombre de
cartografía. Aunque el trazado y la impresión de mapas sea labor propia del cartógrafo profesional, hay muchas
cosas que un geógrafo debe saber sobre ellos, con el fin de obtener la máxima información y poder seleccionar
los mapas básicos más apropiados para representar la información que se desee.
El sistema de paralelos y meridianos descrito en el capítulo I constituye una red de líneas en la que pueden
fijarse determinados puntos de la superficie terrestre. El trabajo del geodesta, del geólogo y del agrimensor,
consiste en medir la posición, el tamaño y la forma de las características de la tierra, tanto natural como debida a
la mano del hombre. La misión del cartógrafo consiste en compilar esta información y en dibujarla con tanta
precisión y efectividad como sea posible, para su posterior reproducción en hojas impresas.
Existe una gran variedad de mapas, tanto en lo que se refiere a la extensión de la superficie de la tierra
representada en una hoja de un tamaño determinado como en el tipo de rasgos geográficos mostrados. En una
hoja de papel de pequeño tamaño puede imprimirse un mapa del globo o un plano detallado de un barrio de
nuestra ciudad. Por lo que respecta al tipo de información representada, podemos clasificar los mapas en dos
grandes grupos: planimétricos y topográficos. Los mapas planimétricos muestran la situación exacta de los
puntos de la superficie terrestre proyectados sobre un plano único como si no existiesen diferencias de nivel. Un
mapa planimétrico puede representar características tales como costas, ríos, lagos, fronteras, carreteras y la
situación exacta de ciudades y cumbres montañosas, pero no refleja en absoluto el relieve ni la pendiente de la
superficie, así como tampoco la altura sobre el nivel del mar o sobre las zonas circundantes del punto
representado. Por otra parte, los mapas topográficos, que serán estudiados en el apéndice I, intentan describir el
relieve de la superficie terrestre y dar indicaciones sobre la pendiente del terreno.
Situación absoluta y situación relativa
Supongamos que un explorador ha llegado a una tierra poco conocida en la que encuentra tres picos montañosos
prominentes. A, B y C, no señalados ni descritos previamente en ningún mapa. Con equipo adecuado, determina
que el pico A está situado 5 km al norte del pico B y que el pico C está 7 km al este del pico B. Tomando una
hoja de papel y haciendo corresponder a 1 cm, medido sobre el mismo, 1 km de distancia horizontal sobre el
terreno, puede trazar un mapa que muestre las posiciones relativas de los tres picos, uno con respecto al otro, de
manera correcta. Un triángulo formado uniendo los puntos A, B y C tiene la forma adecuada y la orientación real
con respecto al Norte. La situación relativa de un punto con respecto a los otros queda así determinada, pero no
respecto a un sistema universal de líneas de referencia tal como el constituido por los paralelos y meridianos con
un meridiano principal que pase por Greenwich (Inglaterra).
Si el explorador tiene los conocimientos y los instrumentos adecuados, puede determinar la longitud y la latitud
aproximadas de uno de los picos mediante métodos astronómicos. Esto fija la situación absoluta del pico en
cuestión, permitiendo conocer la situación absoluta de los dos restantes. La situación absoluta describe la
posición de un punto de tal manera que ésta queda establecida de un modo único con respecto a los demás
puntos del globo. En general, la situación absoluta de un punto viene dada sobre tres redes (conjunto de líneas
que se cortan), descritas en este capítulo: la red geográfica, la red militar y la red de la Oficina Territorial de los
Estados Unidos. La simple triangulación por métodos agrimensoriales y la determinación de la posición
mediante la brújula y la medida de distancias, tal como se explica más abajo, nos da las posiciones relativas
Líneas de triangulación y línea base
Los mapas planimétricos muestran la situación exacta de los puntos de un mapa, como si todos ellos estuviesen
situados a nivel del mar. Antes de emprender cualquier operación cartográfica de mayor envergadura, es
necesario conocer con toda exactitud la posición relativa de varios puntos clave del área en estudio. Dado que los
restantes puntos se localizan con referencia a aquéllos, los puntos clave deben fijarse con la mayor exactitud
posible. Los puntos secundarios se localizan con menor precisión, lo que representa menor gasto de tiempo y di-
nero. A partir de los puntos secundarios se determina un número todavía mayor y de manera más rápida.
La determinación de los puntos empieza con la medida cuidadosa de una línea base, larga y recta, que puede
tener hasta varios kilómetros de longitud. La línea base sigue generalmente una autopista, la vía del tren o una
playa, de manera que el número de obstáculos que encontremos sea mínimo. La línea base une dos puntos
previamente marcados sobre el terreno y se mide con una cinta métrica de acero. Esta cinta es de una aleación
especial de níquel y acero, cuya dilatación con los cambios de temperatura es mínima. Debe sostenerse la cinta
con la fuerza exactamente necesaria, medida con un dinamómetro, de manera que el error debido a la elasticidad
pueda despreciarse (figura 3.1). Procediendo con extremo cuidado y con un equipo de calidad, es posible medir
la longitud de la línea base de manera que el error relativo sea inferior a 1/300 000. Por lo tanto, una línea de 5
km de longitud puede ser medida con un error inferior a 1,6 cm. Los errores que se cometen en la realidad en
estas mediciones de gran precisión son generalmente mucho menores de 1/2000000. Una vez medida la linea
base, empieza la triangulación.
Desde hace dos décadas se usan mucho instrumentos electrónicos de medición de distancias. Basados en la
transmisión de ondas de luz o de ondas de radio de alta frecuencia, con estos instrumentos se puede medir la
línea base con un error menor a 1/9 000 000.
Una vez medida la línea base se comienza la triangulación. La triangulación consiste en medir grandes
triángulos sobre el terreno, utilizando el principio geométrico de que un triángulo puede ser resuelto cuando se
conocen un lado (la línea base) y los dos ángulos adyacentes (fig, 3.2). Por consiguiente, si un agrimensor coloca
un instrumento telescópico, conocido con el nombre de teodolito, sobre un extremo de la línea base (punto A),
puede ver al mismo tiempo una bandera colocada en el otro extremo de la línea base (punto B) y una segunda
bandera, situada en un tercer punto desconocido (punto C), y medir el ángulo formado por ambas líneas de mira.
Si lleva entonces su teodolito al otro extremo de la línea base (punto B) y mira hacia atrás a los puntos A y C,
midiendo el ángulo entre ellos, dispone de toda la información necesaria para determinar la longitud de los otros
dos lados del triángulo y, por lo tanto, para situar exactamente el punto C con respecto a la línea base. La gran
ventaja de la triangulación sobre la medición directa del terreno es el ahorro de tiempo y de trabajo,
especialmente cuando el relieve es accidentado. (Los mapas del Gran Cañón han sido trazados de esta forma.)
Una vez se ha medido el primer triángulo ABC, puede utilizarse cualquiera de los otros dos lados AC o CB como
línea de base para la construcción de nuevos triángulos. A medida que se añaden más triángulos, los puntos
conocidos se extienden a través de la región, formando un sistema de cuadriláteros (fig. 3.2). Éstos, a su vez, se
unen entre sí, constituyendo una red de líneas que se cruzan (fig. 3.3).

Figura 3.1. Medición de una línea base a lo largo de un


rail. El hombre del primer plano aplica la tensión
mientras el más cercano de los hombres arrodillados
ajusta la marca de cero de ia cinta con la marca del raíl.
(Fotografía oficial del U.S. Coast and Geodetic Survey.)

Figura 3-2. El fundamento de la triangulación

La triangulación y la medida de líneas base puede ser de primer orden, segundo orden, ter cer orden o cuarto
orden, según el grado de exactitud alcanzado. En los Estados Unidos, el U. S. Coast and Geodetic Survey realiza
triangulaciones de primer y segundo orden, con las que se alcanza un grado de precisión que parece casi
increíble a los profanos en la materia. Por ejemplo, en una medición de primer orden, la suma de los tres ángulos
de un triángulo debe aproximarse al valor teórico de 180° con un error de 1 segundo. (Hay 3600 segundos en un
grado.) El trabajo se realiza de noche, utilizando una pequeña luz eléctrica, cuya imagen puntual puede ser
observada a muchos kilómetros de longitud con ayuda de un telescopio. Durante el día, la imagen de un punto
distante oscila constantemente en el campo del telescopio, debido a la curvatura irregular de los rayos de luz
motivada por el calentamiento desigual del aire en la baja atmósfera.
Se construyen torres especiales para operaciones con el teodolito. Una torre interna sostiene el instrumento
mientras que una torre externa independiente sirve para el observador (fig. 3.4).

Los cartógrafos se valen de la triangulación de cuarto orden para establecer un gran número de puntos dentro de
la zona estudiada, lo que no requiere instrumentos de gran precisión ni técnicas muy refinadas Aunque la
triangulación es fundamentalmente un método para determinar la situación relativa de un punto dado con
respecto a otros, un sistema de triangulación puede ser transformado en otro de localización absoluta de-
terminando con precisión la latitud y la longitud de un punto de la línea base y calculando entonces por
trigonometría las coordenadas geográficas de todos los demás puntos de la red.
En términos generales, el plan del U. S. Coast and Geodetic Survey consistía en cubrir los Estados Unidos con
una serie de redes de triangulación de primer orden, cada una de las cuales fuese un sistema de cuadriláteros que
empezase en un punto de la costa y se extendiese hacia el interior del país. Estas líneas de cuadriláteros, que
siguen generalmente los paralelos y meridianos, constituyen en la actualidad una red de referencia para lo
Estados Unidos (fig. 3.5). Los puntos de triangulación de esta red sirven de puntos de referencia en todas las
operaciones cartográficas y agrimensoriales que se llevan a cabo a nivel local. Existe información sobre la latitud
y la longitud exactas de dichos puntos.
Desgraciadamente, las determinaciones más precisas de latitud y longitud realizadas en diversos puntos de la
costa no coinciden exactamente cuando se utilizan distintas estaciones de triangulación como puntos de
referencia. Por consiguiente, una vez completada la red de triangulación de los Estados Unidos en sentido Norte-
Sur y en sentido Este-Oeste, se escogió una estación única como referencia absoluta para la posición geográfica.
Esta estación se conoce como "Meades Ranch" y se encuentra en Kansas central, aproximadamente en el centro
geográfico de los Estados Unidos. Utilizando el elipsoide de Clarke de 1866 como elipsoide de referencia, la
latitud y la longitud de Meades Ranch fueron determinadas con gran precisión. Los puntos restantes de las redes
de triangulación se ajustaron posteriormente. Este conjunto de situaciones absolutas

Figura 3.3. Red de cuadriláteros de triangulación en


la región del valle del Tennessee. (Según TVA Tech.
Report 23, 1951, U.S. Govt. Printing Office.)

Figura 3.4. Una torre de triangulación de acero de 27 m. (Fotografía


oficial del U.S. Coast and Geodetic Survey.)
Figura 3.5. El grabado muestra la red de triangulación de primer orden de los Estados Unidos, tal como
era en 1929, poco después de haber sido establecido el Datum norteamericano de 1927. (Según C. V.
Hodgson, en Physics of the Earth, vof. II, «Figure of the Earth», National Research Council, 1931.)

de puntos de control se conoce como el North American Datum of 1927 y toda la cartografía local se ajusta a él.
Canadá y México decidieron asimismo adoptar el sistema de referencia de Meades Ranch. Por consiguiente, toda
América del Norte está triangulada con esta referencia y es el único continente con una triangulación referida a
un único punto y a un único elipsoide común.
Determinación del control vertical mediante nivelación
La triangulación establece la situación de los puntos proyectados sobre la superficie de un elipsoide imaginario,
pero no nos da la distancia vertical entre un punto dado y un nivel de referencia. Esta distancia, conocida como
control vertical se obtiene mediante una nivelación precisa. El instrumento utilizado se conoce con el nombre de
nivel. Consiste en un telescopio montado horizontalmente, con un nivel de burbuja solidario al tubo del mismo.
El telescopio puede ser ajustado hasta una línea de mira determinada mediante unos tornillos. Enfocando
horizontalmente un punto de elevación conocida, la altura del instrumento se lee sobre una escala grabada en un
poste que se sostiene vertical en dicho punto (fig. 3.6). El telescopio se enfoca a continuación hacia otro punto,
donde se vuelve a leer la escala. La elevación de este segundo punto se determina sumando y restando las
lecturas obtenidas.
Al igual que la triangulación, la nivelación puede ser de primer orden, de segundo orden, de tercer orden y de
orden inferior. La nivelación de mayor precisión, es decir, la de primer orden, es la que realiza el U. S. Coast and
Geodetic Survey para obtener una red básica de líneas de nivel, de la que se han completado ya varios millares
de kilómetros, principalmente a lo largo de las líneas de ferrocarril y las autopistas. Una línea de nivel empieza
en la costa, donde el nivel de referencia o datum es el nivel medio del mar. Aunque es muy fácil de determinar,
este nivel medio del mar varía de un lugar a otro de la costa, de forma que dos líneas de nivel pueden encontrarse
en un punto de intersección sin que sus elevaciones coincidan. Todas las redes de líneas de nivel de primer orden
fueron ajustadas en 1929 para coincidir con el Sea Level Datum of 1929.
De la misma manera que las estaciones de triangulación están señaladas mediante discos de bronce incrustados
en cemento o en la roca, las estaciones de nivel están señaladas mediante marcas adecuadas, utilizadas como
referencia en la cartografía y medidas agrimensoriales a nivel local (véase apéndice I).
La dirección sobre la superficie de la tierra
La triangulación, la observación astronómica y la nivelación establecen la posición relativa y absoluta de los
puntos sobre el elipsoide de referencia, así como las alturas de estos puntos con respecto al mismo elipsoide.
Una tercera forma esencial de información para registrar la información geográfica y representarla en los mapas
es la dirección que sigue una línea que vaya de un punto a otro del elipsoide. La dirección es esencial en la
descripción de numerosos fenómenos de geografía física: por ejemplo, la dirección de las cordilleras y de las lí-
neas de costa o las direcciones del curso de los ríos, corrientes oceánicas y vientos.
Figura 3.6. La altura ai leída en la escala vertical que se halla en posición A se suma a la
elevación conocida de dicho punto A para determinar la altura a la que se halla el instrumento.
Para conocer la elevación del punto B basta leer la altura ñs y restarla de la altura a la que se
halla el instrumento.

El modo más simple y obvio de saber una dirección es medir el ángulo que forma la línea en cuestión con un
meridiano de longitud. Los meridianos geográficos definen el Norte geográfico. Como por cualquier punto del
globo puede dibujarse un meridiano, la dirección geográfica puede representarse como una línea que parte de
cualquier punto del globo.
La dirección geográfica es el ángulo que forma un meridiano con el pequeño segmento de un círculo máximo
que intersecte al meridiano. Para pequeñas distancias —de unos pocos kilómetros— el meridiano y el segmento
de círculo máximo pueden considerarse como dos líneas rectas sobre una superficie plana. En realidad, ambas
líneas son curvas y siguen la superficie del elipsoide de referencia. (Estrictamente hablando, por tanto, ni el
meridiano ni el círculo máximo son verdaderos círculos, sino que su forma es ligeramente elíptica conforme al
elipsoide achatado por los polos.)
Determinar la dirección de movimiento de los vientos o de las corrientes oceánicas o de una línea en particular
en un punto dado no ofrece ningún problema, ya que medimos el ángulo que forma el meridiano con un seg-
mento muy corto (infinitamente corto) de un círculo máximo. Sin embargo, surge una seria dificultad si
deseamos determinar la dirección de un círculo máximo entre dos puntos distantes, por ejemplo entre Portiand,
Oregón y El Cairo, R.A.U. (La fig. 2.11 muestra el arco de circulo máximo entre estas dos ciudades.) Es
imposible dar un único valor a la dirección de este segmento de círculo máximo con respecto al norte geográfico,
porque el ángulo de intersección entre la línea y la serie de meridianos que la cortan es diferente en cada punto.
En otras palabras, la dirección de un círculo máximo varía constantemente. (Sólo los meridianos o el ecuador
son círculos máximos de dirección constante.)
Una solución para establecer la dirección que ocupa El Cairo con respecto a Portland es fijar la línea de rumbo
(loxodroma) que forma un ángulo constante con todos los meridianos a los que intersecta. (Obsérvese en la fig.
2.18 cómo aparece esta línea de rumbo en la proyección Mercator.) El empleo de la línea de rumbo como base
de medida de la dirección no es generalmente práctica, ya que no es la línea más directa entre dos puntos de la
superficie terrestre.
Nuestra conclusión en lo que respecta a la medida de la dirección sobre la superficie de la tierra es que el
establecimiento de la misma debe limitarse en la práctica a distancias muy cortas, y que es más significativa
como indicadora de la dirección de movimiento de un objeto o de la dirección de una línea en un punto
particular.
Figura 3.7. Esquema de las líneas de fuerza del campo magnético terrestre en una sección que pasa por los
polos magnéticos y geográficos. Las (lechas. pequeñas indican la inclinación de las líneas de fuerza en
distintos puntos de la superficie del globo. (De A. N. Strahier, 1963, The Earth Sciences, Harper and Row, Inc.,
Nueva York.)

El campo magnético de la tierra


La brújula magnética ha sido el útil indispensable del geógrafo desde que se adoptó como instrumento de
navegación en el siglo XIV. Desde entonces se ha empleado en la exploración geográfica y cartografía del
mundo entero. Incluso hoy en día es un instrumento esencial en planimetría civil y en la cartografía a gran
escala, y como guía de un sinnúmero de viajeros a pie y en pequeños botes y aviones. Es, pues, deseable en la
formación del geógrafo algún conocimiento sobre el campo magnético de la tierra y el empleo de la brújula
magnética.
La tierra puede considerarse como una simple barra imantada cuyo eje coincide aproximadamente con el eje
geográfico terrestre (figura 3.7). El magnetismo se genera en el interior del núcleo metálico de la tierra, masa
esférica central de diámetro aproximadamente igual a la mitad del de la tierra. El eje magnético terrestre se halla
inclinado varios grados con respecto al eje geográfico. De aquí que los poios magnéticos norte y sur no
coincidan con los polos geográficos norte y sur, ni el ecuador magnético lo haga con el ecuador geográfico.

Figura 3.8. Que la declinación sea oriental u occidental depende de la


posición del observador con respecto a los polos norte magnético y
geográfico. (De A. N. Strahier, 1963, The Earth Sciences, Harper and Row,
Inc., N.Y.)
Figura 3.9. En este mapa isogonico la declinación se indica a intervalos de diez grados. (Basado en
datos del U.S. Navy Oceanographic Office. De A. N. Strahier, 1963, The Earth Sciences, Harper and
Row, Inc., Nueva York.)

Las líneas de fuerza del campo magnético terrestre, representadas en la figura 3.7, atraviesan la superficie de la
tierra y penetran en "1 espacio adyacente. La aguja de una brújula magnética, que no es más que una barra mag-
nética que oscila suavemente sobre un punto, se orienta en una posición paralela a las líneas de fuerza. Como
estas líneas se dirigen hacia el interior de la tierra, la aguja se equilibra colocando un contrapeso en un extremo,
de modo que permanezca horizontal. Así, el extremo de la aguja de la brújula que señala norte apunta hacia la
dirección general del polo norte magnético. Debido a las numerosas irregularidades del campo magnético, y por
tanto en la configuración de las líneas de fuerza, la brújula magnética está sujeta a muchas irregularidades lo-
cales que sólo pueden corregirse mediante el uso de mapas detallados confeccionados especialmente para este
fin.

La mayor causa de incertidumbre en el empleo de la brújula magnética como indicadora de dirección reside en la
diferencia de posición entre el polo norte geográfico y el polo norte magnético. Este último se halla situado apro-
ximadamente en los 70° de lat. N y 100° de long. W, en las proximidades de la península de Boothia y de la isla
del Príncipe de Gales, en los Territorios del Noroeste del Canadá (véase la fig. 3-10). El polo sur magnético se
halla en la Antártida a unos 68" de lat. S y 143° de long. E. La situación de estos polos varía constantemente, lo
que es una causa más de inexactitud en el empleo de la brújula.
La figura 3.8 indica que un círculo máximo que pase por el Norte magnético, la dirección que toma el extremo
de la aguja de la brújula que señala al norte, forma un ángulo con respecto al meridiano que indica el Norte
verdadero o Norte geográfico. En el punto A, la brújula se desvía hacia el oeste del meridiano;
aquí la declinación de la brújula recibe el nombre de declinación occidental. En B, la declinación es oriental. En
C, sin embargo, el polo magnético se halla sobre el meridiano que pasa por C; por ello aquí no existe declinación
y la brújula apunta hacia el norte verdadero. En posición O, a medio camino entre ambos polos, la brújula señala
hacia el sur.
Debe tenerse siempre en cuenta la declinación de la brújula y añadir o sustraer el número apropiado de grados de
declinación a la lectura de la dirección magnética. La información se obtiene de un mapa isogónico en el que se
han dibujado las líneas de igual declinación (líneas isogónicas) (fig. 3.9).
Adviértase que en las cartas náuticas la declinación se denomina variación de la brújula.
La figura 3.10 muestra los detalles de la interesante región que rodea al polo magnético. Nótese que, dentro de
los límites de este mapa, la declinación va de 0° a 180°. La intensidad horizontal de la fuerza magnética es muy
débil cerca de los polos magnéticos, lo que hace inutilizables a las brújulas de navegación ordinarias. En esta
posición, una aguja magnética que oscilara sobre un eje horizontal señalaría directamente hacia el centro de la
tierra (véase fig. 3.7).
Figura 3.10. Mapa isogonico del área polar septentrional en 1943.

Un detallado mapa isogónico de parte de Norteamérica (fig. 3.11) permitirá que cada cual ajuste su propia
brújula para emplearla en el campo y con mapas. La línea de declinación cero, conocida como línea agónica,
atraviesa el lago Superior y se dirige hacia el Sur por la costa oriental de Florida.

Como el campo magnético de la tierra varia lenta pero constantemente, al aplicar la declinación debe hacerse
una pequeña corrección. Por ejemplo, en la zona de la ciudad de Nueva York la declinación crece anualmente
unos 3 minutos de arco. La mayor parte de los buenos mapas topográficos a gran escala llevan una anotación
marginal en la que se da la declinación en el año en el que se publicó el mapa y e) valor y dirección de la
variación anual. El lector puede entonces multiplicar la corrección anua] por el número de años transcurridos y
tener así el valor correcto de la declinación.
Rumbos y acimuts
Para un fin dado hay que establecer un sistema de
determinación de la dirección. Al utilizar un mapa, se
hace necesario con frecuencia conocer la dirección
seguida por una carretera o un río o determinar la
dirección que puede tomarse para localizar un objeto
cualquiera con respecto a un punto de referencia
conocido. En navegación aérea o marítima se hace
indispensable conocer la dirección de la línea que une
los puntos de partida y de llegada. Con este fin, se
mide el ángulo que forma dicha línea con la dirección
Norte-Sur. La unidad más utilizada para medir
ángulos es el grado; 360 grados constituyen una
circunferencia completa, aunque a veces sea preferi-
ble utilizar otras unidades de medida de ángulos, tales
como la milésima (una circunferencia completa tiene
6400 milésimas).
Para fijar una dirección con respecto al Norte
pueden utilizarse dos sistemas (fig. 3.12).

F
Figura 3.12. Las direcciones se expresan por medio da
rumbos o de acimuts.

a) Los "rumbos de cuadrante de la brújula" son ángulos medidos hacia el Este o hacia el Oeste a partir del Norte
o del Sur, según cual de estos puntos cardinales sea el más próximo. En la figura 3.12 A se muestran dos
ejemplos. La dirección desde un punto dado a algún objeto del mapa se escribe "N49° E" o "S 70' W". Los
rumbos están siempre comprendidos entre 0° y 90°. Los rumbos pueden ser magnéticos, con relación al Norte
magnético, o verdaderos, con relación al Norte geográfico. A no ser que se diga lo contrario, siempre se
entenderá que un rumbo es verdadero. Utilizar los rumbos de cuadrante presenta la desventaja de que, para un
mismo número de grados existen cuatro rumbos diferentes, uno para cada una de las cuatro combinaciones de
Norte, Sur, Este y Oeste. Esto puede inducir a error o causar confusiones.
b) Los acimuts son utilizados por los organismos militares y en navegación aérea y marítima. Tal como se
muestra en la figura 3.12B, los acimuts son ángulos medidos en sentido de las agujas del reloj a partir del Norte
y comprendidos por lo tanto entre 0° y 360°. Aquí no es posible la repetición de números y y el uso de las
palabras "Norte", "Sur", "Este" y "Oeste" se hace innecesario. Según se midan con respecto al Norte geográfico
o al Norte magnético se denominan acimut magnético o acimut verdadero, respectivamente. En las cartas de
1
navegación aérea (ejercicio 2) se utiliza el acimut magnético (denominado "rumbo") Para cada trasmisor de
radio, el Norte magnético sirve de línea de referencia en la estación correspondiente.
Conociendo las escalas de un mapa y los acimut (o rumbos), podemos determinar la posición de cualquier
objeto sobre un mapa con respecto a un punto conocido. La distancia desde el punto conocido al objeto se mide
mediante la escala gráfica: a continuación se mide el acimut o el rumbo de la línea que une los dos lugares
mediante un transportador colocado directamente sobre el mapa. Por ejemplo, una cierta granja puede
encontrarse a 512 metros de una intersección de carreteras a lo largo de un acimut verdadero de 224°. Aunque
mediante este sistema podemos localizar exactamente un punto con respecto a otro punto, la situación de este
último debe determinarse de alguna otra forma. Por eso, el próximo apartado de este capítulo se dedica al estudio
de los sistemas de coordenadas destinados a fijar la situación absoluta de puntos de la superficie terrestre.
Sistemas de coordenadas utilizados en los mapas
Cualquier sistema mediante el cual podamos determinar la situación de un punto de la superficie terrestre sobre
un sistema de líneas que se cortan constituye lo que se denomina un sistema de coordenadas. El lector ya está
familiarizado con el sistema de paralelos y meridianos utilizado sobre el globo y con la coordenación de
cualquier punto de la superficie terrestre en términos de longitud y latitud (cap. 1). Este sistema es el más
generalizado. Incluiremos en nuestro estudio otros dos sistemas: la red militar y la red municipal del U. S. Land
Survey.

1
La expresión rumbo de círculo completo puede utilizarse para distinguir el acimut del rumbo del cuadrante.
La red geográfica
Los geógrafos, al hablar de la longitud y latitud de un lugar las designan como coordenadas geográficas, y a la
red de paralelos y meridianos sobre el globo o sobre el mapa la llaman red geográfica (cap. 1). La mayoría de los
mapas a gran escala publicados utilizan la red geográfica para delimitar las zonas representadas por cada mapa
de una serie. Una hoja con un mapa impreso, o cuadrángulo, está limitada en sus márgenes derecho e izquierdo
por meridianos y en su parte superior e inferior por paralelos, separados entre sí por un número fijo de minutos o
de grados. De esta manera, pueden acoplarse estos mapas parciales para dar lugar a un mapa general (fig. 3.13).
Los paralelos y los meridianos están numerados en las esquinas del mapa. A menudo aparecen en el mapa
paralelos y meridianos adicionales que subdividen el área en rectángulos de menor tamaño. Si estos meridianos y
paralelos adicionales no se imprimen, a veces se indica su posición mediante cortos trazos en el borde del mapa
y sus intersecciones mediante pequeñas cruces en el interior del mismo.
En el apéndice I se hallará una información más detallada sobre los cuadrángulos y sus relaciones con las escalas
y las áreas.
Al utilizar mapas extranjeros, debe tomarse una precaución: aunque el sistema de longitud y latitud basado en el
meridiano principal de Greenwich (Inglaterra), está ampliamente aceptado, algunos países europeos emplean un
meridiano principal propio, como el meridiano que pasa por el observatorio astronómico de la capital. En
algunas series europeas antiguas, tales como los mapas topográficos alemanes a escala 1 : 100 000, se emplea un
meridiano principal especial, el meridiano de Hierro. Este meridiano pasa por Hierro, la más occidental de las
islas Canarias y su longitud es de 17° 14' W de Greenwich, casi exactamente 20° al oeste del meridiano de París,
en el que se basan los mapas topográficos franceses. Es indispensable comprobar el sistema utilizado por un
mapa, antes de proceder a determinar la situación de los lugares en términos de coordenadas geográficas.
Coordenadas planas y esféricas
Las coordenadas geográficas pueden considerarse como coordenadas esféricas porque indican la situación de
los puntos sobre una superficie esférica (o elipsoidal). Los meridianos y los paralelos ni son rectos, ni tienen
separación constante, por lo que no pueden reproducirse de forma perfecta en ninguna de las proyecciones
empleadas. Por lo tanto, deberá utilizarse un sistema completamente diferente, de coordenadas planas, para
disponer de un conjunto de líneas rectas que se corten perpendicularmente sobre el mapa plano, teniendo en
cuenta el tipo de proyección utilizado. La red que así se forma consiste en verdaderos cuadrados que se
superponen a la red geográfica.
Distintos estados de la Unión han creado sus propios sistemas de coordenadas planas, algunos utilizando la
proyección transversal de Mercator y otros la proyección cónica conforme de Lambert. La red está graduada en
millares de pies. Gran parte de los mapas topográficos a gran escala publicados por el U. S. Geological Survey
indican la posición de las líneas de la red situadas a 10 000 pies que forman la red mediante trazos en el borde
del mapa. Aunque estas redes superpuestas son de gran importancia para las operaciones cartográficas y
agrimensoriales, son poco utilizadas por el geógrafo. En su lugar, se utiliza un sistema de red militar de
coordenadas planas único para todo el mundo y que se encuentra en la mayor parte de los mapas y puntos
geográficos.

Coordenadas de la red militar


La red militar utiliza el metro como unidad de longitud,
aunque en sistemas militares anteriores se utilizara la
yarda. La red consiste en un' conjunto de cuadrados, cada
uno de ellos de 1000 m de lado. Una parte de esta red
aparece en la figura 3.14. La numeración de las líneas
verticales aumenta hacia el Este, es decir, hacia la
derecha; la numeración de las líneas horizontales
aumenta hacia el Norte, es decir, hacia arriba. En la
mayoría de las líneas de la red aparecen tan sólo dos
números, el de los millares y el de las decenas de millar.
En el caso de la red de cuadrados de 1000 m de lado, se
han suprimido tres ceros así como los enteros
correspondientes a los centenares de millar y a los
millones. Los números completos se imprimen una sola
vez, en la esquina inferior izquierda del mapa. La dis-
tancia de 1000 m se utiliza en mapas a gran escala —1 :
100 000 o más pequeña—, mientras que en mapas de
escala inferior a 1 : 100000 se utiliza la distancia de
10000 m.
Figura 3.14. Coordenadas de red militar en la red de 1000 m.
FIGURA 3.14
Al dar las coordenadas de esta red, se indica en primer lugar el número de metros hacia el Este (derecha); a
continuación el número de metros hacia el Norte (arriba). Para obtener las coordenadas de un punto del mapa
hay que determinar en primer lugar el cuadrado de la red en el que dicho punto se encuentra. Cada cuadrado se
designa por las coordenadas de su vértice inferior izquierdo. Por ejemplo, el cuadrado A de la figura 3.14 se
designa mediante la intersección de las líneas de la red

87 Este y 80 Norte. Estos números


se escriben juntos: 8780. Esto es una
notación abreviada de las
coordenadas 687 000 m Este y 3
880 000 metros Norte.
Para cada punto en el interior de un
cuadrado, las coordenadas se
reducen a la décima parte del lado
del mismo, lo que representa 100
metros. El punto B de la figura 3.14
se encuentra aproximadamente a 4
décimas partes de la distancia que
hay entre 84 y 85, de forma que su
primera coordenada es 844 Este.
Este mismo punto se encuentra a
cinco décimas partes de la distancia
entre 76 y 77, de forma que su
segunda coordenada es 765. Las dos
coordenadas se escriben juntas
como un número de seis cifras:
844765. Si necesitáramos conocer la
situación de) punto con un error
inferior a 10 m, añadiríamos otro
entero mediante medidas más
precisas. Por ejemplo, el punto C
tiene de coordenadas 8715 Este y
7783 Norte; escrito en forma de
número único: 87157783. En todos
los ejemplos dados el número de
cifras que aparece es par. Por con-
siguiente, conocidas las
coordenadas de un punto en forma
de número único, debemos partir
éste por la mitad. La primera mitad
indica su posición con respecto al
Este; la segunda mitad. con respecto
al Norte.

Figura 3.15. Zona de la red UTM próxima al ecuador y a 45° N.


(Datos procedentes de los Departamentos del Ejército y de las Fuerzas Aéreas
de los EE.UU., TM, 5-241, 1951.)

Figura 3.16. Un diagrama marginal muestra Figura 3.17. . El acimut se puede medir con respecto
las posiciones relativas de los tres nortes. a uno cualquiera de los tres nortes
Zonas de la red
Las coordenadas de cualquier área pequeña pertenecen a una lona de la red particular. Existe un sistema
internacional de zonas de la red militar que cubre todo el globo. Entre los 80° de latitud Sur y los 80° Norte se
utiliza la Red Universal Transversal de Mercator; por encima de los 80° se utiliza la Red Universal
Estereográfica Polar. Estas redes toman su nombre del sistema de proyección en el que se basan (ambas
proyecciones se explican en el cap. 2).

La Red Universal Transversal de Mercator, que de ahora en adelante denominaremos red UTM, está formada por
60 zonas, cada una de las cuales tiene una anchura de 6° de longitud (fig. 3.15). A cada lado existe medio grado
adicional que facilita la superposición a la zona adyacente. El origen de cada zona se encuentra en- la
intersección del meridiano central, que es una recta en dirección Norte-Sur y el ecuador, que es una línea recta en
dirección Este-Oeste. Con el fin de que la primera coordenada crezca en toda la zona a medida que nos
desplazamos a la derecha, el meridiano central recibe el valor arbitrario de 500 000 m Este, Al ecuador se le
asigna el valor de O m Norte, con el fin de que la segunda coordenada crezca a partir del paralelo 80. En el
hemisferio sur, al ecuador se le asigna el valor arbitrario de 10000000 m Norte, con el fin de que la segunda
coordenada tenga su valor mínimo a 80° de latitud Sur y crezca hacia el Norte hasta alcanzar dicha cifra en el
ecuador.
La posición relativa de las líneas de la red y los paralelos y meridianos se muestra en la figura 3.15 para diversas
partes de una zona. Cerca del ecuador, ambos conjuntos de líneas son aproximadamente paralelos. A medida que
la latitud crece, los dos conjuntos de líneas divergen progresivamente, debido a que los meridianos convergen
mientras que las líneas de la red permanecen equidistantes. La misma zona de red se estrecha considerablemente
al estar limitada por meridianos. Esto nos lleva a definir otra clase de declinación, la declinación de red. que es
el ángulo formado por el Norte de la red (la dirección de las líneas verticales de la red) y el Norte verdadero
(geográfico). La declinación de red se puede leer directamente con un transportador situado sobre el ángulo
formado por una línea de red y el meridiano que limita el mapa. El ángulo formado por el Norte de red y el Norte
magnético se denomina ángulo magnético de red (GM). Los mapas militares a gran escala, tales como el que
publica el Servicio Cartográfico Militar de los Estados Unidos, llevan en el borde inferior un diagrama que
muestra cómo están relacionados entre sí los tres nortes (fig. 3.16). En un mapa militar existen, por tanto, tres
clases de acimut: el acimut de red, el acimut verdadero y el acimut magnético (fig. 3.17).
La Red Universal Estereográfica Polar, que de ahora en adelante designaremos como red UPS, se superpone a
una proyección estereográfica polar interior al círculo formado por el paralelo 80 (fig. 3.18). Se añade medio
grado de latitud para facilitar la superposición con la red UTM. Las líneas verticales de la red son paralelas a los
meridianos de 0° y 180° de longitud; las líneas horizontales de la red son paralelas a los meridianos de longitud
90° E y 90° W. Aunque el origen de la red está en el polo, a este punto se le asignan las coordenadas arbitrarias 2
000 000 Este y Norte. Por lo tanto, la declinación de red está comprendida entre 0° y 180° según el punto
considerado. La zona septentrional se muestra en la figura 3.18. La zona meridional, que se aplica a la región
antártica, es esencialmente la misma, exceptuando la posición de los meridianos de 0° y 180°, que forman el
meridiano central de la proyección, posición que resulta invertida respecto a la de la zona septentrional.

Figura 3.18. Zona septentrional de la Red Universal Estereográfica


Polar. (Según los Departamentos del Ejército y de las Fuerzas Aéreas
de los Estados Unidos, TM 5.241, 1951.)

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