0 calificaciones0% encontró este documento útil (0 votos) 544 vistas41 páginasAstolfi (1997) 076 PDF
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Carpeta 11 74
Astolfi, J. P. (1997) Aprender en la
escuela. Santiago de Chile: Dolmen.
Caps. 1,2 y 3.t
|
|
|
i
ame
Carpeta 11 T4
Jean-Pierre ASTOLFI
APRENDER EN LA ESCUELACarpeta 11 T4
INDICE
PRIMERA PARTE: LOS CONOCIMIENTOS ESCOLARES EN LA ACTUALIDAD
1, EL ALUMNO FRENTE A LAS PREGUNTAS ESCOLARES
QUE ES LO QUE HACE GIRAR LA TURBINA? .
3POR QUE?...;PARA QUE?
La «ESTRATEGIA DE LA CEJAy..
EL EFECTO «TAV>..
LA CLASE: UNA SOCIEDAD REGIDA POR LA COSTUMBRE .
‘SER ALUMNO: UN VERDADERO OFiCIO
Deumaitacion, ANTICIPACION, SELECCION ..
Resumen Ne 1 ..
@'@:@
oe
SSUARGS
OCOCO OOOO:
2. EN BUSCA DEL VALOR ... 24 ie
LA DIRECCION DE LA INTERROGACION .. 24
«MI PADRE NUNCA HABLABA»
EL caso Gatt..
La EXCELENCIA ESCOLAR FABRICADA ..
ES QUE UNO YA LO SABE.
Resumen Ne 2.
3. CONOCIMIENTOS, NI TEORICOS NI PRACTICOS
CONOCIMIENTOS DE TIPO PROPOSICIONAL
‘Lo VERDADERAMENTE TEORICO .
No SE DICE «AJA», SE DICE «sb»
‘HIPERCORRECCION....
+++ PERO DE NIVEL TAXONOMICO BAJO
Resumen No 3 ...
4. EL REFLEJO DE LOS TEXTOS
EL EXCESO INFORMACION ... MATA LA FORMACION
BUSQUEN EL CONCEPTO
CORTE DE UNA MANZANA, CORTE DE LA TIERRA.
‘UNA DISCIPLINA ES, PRIMERAMENTE, UNA INTERROGANTE.
Resumen Ne 4© Resumen Ne 6
Carpeta 11 T4
(Cutie
5. Et COMPLEJO DE LA EVALUACION
‘UN SIMPLE PUNTO DE REFERENCIA
DIFERIR EL MOMENTO EVALUATIVO ..
ARBITRO O ENTRENADOR?.
LA EVALUACION, EN TODOS SUS MODELO:
‘VARIABLE DEPENDIENTE, VARIABLE INDEPENDIENTE.
UN PARADIGMA DE AMBIVALENCIA
Resumen N° 5 ..
SEGUNDA PARTE: APRENDER, EL ORSTACULO ¥ 1A DESVIACION
1, INFORMACION, CONOCIMIENTO, SABER ...
LA INFORMACION (OBJETIVA)
EL CONOCIMIENTO (suBJETIVO)
EL SABER (OBJETIVADO) .
DE LA INFORMACION AL CONOCIMIENTO
DEL CONOCIMIENTO AL SABER .
DEL SABER A LA INFORMACION.
BY LOS SABERES ESCOLARES?
2. REPRESENTACIONES PARA TRANSFORMAR...
@CUOALES SON LAS FUERZAS QUE SE EJERCEN?
BY LOs CIRCUTTOS ELECTRICOS?
BACHELARD, PIAGET
Prerre, Paut, THIERRY
LLAS REPRESENTACIONES COMO ESTRUCTURAS
REPRESENTACIONES ¥ COSTUMBRE DIDACTICA ..
EVALUACION DEL NIVEL CONCEPTUAL DE LOS ALUMNOS
MAS QUE UNA RESPUESTA, UNA PRODUCCION
EL ORIGEN MULTIFORME DE LAS REPRESENTACIONES
UN ESQUEMA FUNCIONAL..
Resumen N° 7
3. PASAR DE UNA RED A OTRA
ES EL ALUMNO EL QUE APRENDE ..
LAS EXCRECENCIAS DE LA ENCINA
LAS CONDICIONES DE PASO
APRENDER ES, PRIMERO, TRANSFORMAR .
Resumen Ne 8
4, Los CONCEPTOS MEMORIZABLES 106
‘VUELTA A LOS TEXTOS 107
APRENDER ES ESTABLECER UNA RED 108Carpeta 11 T4 Z
Busqve 10s ATRBUTOS
LA MEMORIA, UN ESPACIO LIMITADO
EL JUGADOR DE AJEDREZ .. EN JAQUE
“Tras 1a HUELLA DE PULGARCITO
Resumen Ne 9
5. La PARADOJA CENTRAL DEL APRENDIZAJE «..e.s000
REFORMULAR LA PREGUNTA...
-AUTOESTRUCTURACION Y HETEROESTRUCTURACION
ORGANIZADOR INEVITABLE DE LO HETEROGENEO ...
‘LA CONMINACION PARADOJICA.
EL ESCANDALO DEL PRZ. ROJO..
DEVOLUCION ¥ APOYO esse
Resumen Ne 10 .
‘Tercera PARTE: CONSTRUCCION DE DisPostTIvos DIDAcTICos
1. TRES MODELOS DE ENSERANZA ..
‘LA TRANSMISION
EL CONDICIONAMEENTO
EL CONSTRUCTIVISMO nso
UN Moneto pipécrico?
Resumen N° 11 ..
2. Lo QUE IMPORTA BS EL OBSTACULO..
LA FALTA DE DESAF{O CONCEPTUAL EN LA ESCURLA ..
DEL onstAcuto... ...
++-AL OBJETIVO-OBSTACULO ..
EL REVERSO DE LA IDEA DE «BLOQUEO»
APRENDER MALABARISMO
EL APRENDIZAJE SINTONIZADO ...
INTERVENCIONES DECISIVAS .. aa
LA ZONA LIMITROFE: ENTRE EL PUNTO DE APOYO Y LA DESESTABILIZACION ....
Resumen No 12...
3, GPEDAGOGIA EN ESPIRAL © PEDAGOGIA CIRCULAR?
(CUIDADO CON NO PERDER EL RUMBO sso
@UN Erecto JouRDAn? =
DDIAGNOSTICAR LA NATURALEZA EXACTA DEL OBSTACULO
ENTRE LA DIDACTICA ¥ 1A PEDAGOGICA
DESDE LOS CABELLOS DE LA MURECA..
HASTA EL ORIGEN DEL ACANTILADO
{SURERABLES O No?
Resumen N° 13 .8 Carpeta 11 T4
4, DisposiTIVOs PARA APRENDER
ANALISIS DEL CONTENIDO POR ENSERAR ..
LA IDENTIFICACION DEL PERFIL INICIAL.
EL PROGRESO INTELECTUAL ROR REALIZAR
LA ELABORACION DEL DISPOSITIVO DIDACTICO
LAS MODALIDADES DE DIFERENCIACION
‘LA EVALUACION
Resumen No 14...
Cuarta Parte: DiFERENCIAR UNA SECUENCIA
1, Diricir UNA SECUENCIA
MObeLAar LA FORMACION
‘Lo QUE DIRIGE UNA SECUENCIA ....
‘LA EXPLOTACION DE UNA SITUACION
‘LA ADQUISICION DE UNA NOCION
EL DOMINIO DE UN METODO..,
LA SUPERACION DE UN OBSTACULO .
EL EXITO DE UNA PRODUCCION
CLASIFICATORIO DECISIONAL?
‘LA DIVERSIDAD DE LOS GRUPOS DE APRENDIZAJE.
Resumen N° 15
2. ENTRADAS PARA ESTABLECER DIFERENCIAS
PEDAGOGIA BARROCA, EFECTO «JIVARO»
UN DESAF{O DE POLITICA EDUCATIVE.
‘LA DIFERENCIACION, NECESIDAD PSICOLOGICA ..
DIFERENCIA ¥ UNIDAD
UN DIAGNOSTICO INTEGRADO ..
gPOSTULADO DE EDUCABILIDAD 0 EFECTO BUNUEL?
LAPEDAGOGTA, {UN MILAGRO?
Resumen N° 16...
3. Ex OBJETIVO ¥ EL IMPULSO ...
«EL REGRESO A MAYO DEL 68»
EsPECTRO AMPLIO ...
EL IMPULSO ¥ EL DESVIO
CON OBJETIVO CONSTANTE
Resumen Ne 17
CONCLUSION
&
ai
iVava pesario!
Decir hoy dfa que la escuela es antes que nada el lugar donde se apren-
de podria provocar més de una sontisa. {No es algo evidente? Y si no
‘fuera asf, ;cudl podsfa ser su funcién? Sin embargo, podria pensarse
/ que esa evidencia no es tal, si miramos la proliferacién de obras recien-
tes que creen necesario defender ¢sa idea. Mas atin, restaurarla, y ata-
Gan los intentos de transformacién del sistema educativo, acusindolos
de hacer“naufragar el saber”. Dichos autores exigen que se sittie nueva-
mente, en el corazén del quehacer de la escuela, un acceso al saber,
acceso que nunca debié de abandonasse. Por eso, si afirmamos hoy dfa
que la escuela esté hecha, en primer lugar, para aprender, seguramente
provocaramos una buena reaccién. Dirdn que ya era hora.
— Examinaremos aqu{ cémo es posible situar el saber en un primer
plano y cudles son las condiciones necesarias para alcanzar dicho obje-
tivo, Aunque no siempre estemos conscientes, disponemos para ello de
datos recientes y de herramientas bastante confiables. Por una parte,
os trabajos actuales de la psicologa y la epistemologfa, dentro de su
propia diversidad, han renovado ampliamente nuestros conocimientos
acerca del acto de aprender, con sus etapas y procesos. Ante la imposi-
bilidad de reproducir aquf sisteméticamente estos datos, intentaremos
rescatar los que nos resulten titiles para la construccién de secuencias
de aprendizaje mas eficaces. Nos remitiremos también a otras obras
que nos permitan completar nuestra propuesta y darle una base més
sélida. Sabemos la rapidez con que se desarrollan las didacticas de las
diferentes disciplinas, con abundancia de investigaciones, revistas y tex-
tos de sintesis. Nos apoyaremos también en esos trabajos.
No pretendemos negar los componentes afectivos del aprendizaje
escolar, ni sus determinantes sociolégicas, tan estudiadas actualmente;
nos parece simplemente que su proyeccién exclusiva a un primet plano
0000000000000000
0.0 09600000008BOSOSOHSOOSSOSSSOSSOSSCSSSESSSSTESCTOESCCSO
Carpeta 11 T4
de la escena educativa podria contribuir a privar a los maestros de su
“poder sobre lo cotidiano», dentro del quehacer escolar institucional.
Sin desconocer la complejidad de las variables que determinan el acce-
so al conocimiento, intentaremos evitar una presentacién de temas que
tiendan més bien a paralizar a los maestros, en un momento en que
parece crucial la necesidad de un mayor profesionalismo en su activ
dad.
Hoy més que nunca disponemos de un conjunto de conocimien-
tos acerca de Jos procesos de aprendizaje que, lamentablemente, ain
petmanece muy ignorado por maestros y padres. Es indudable que es-
tos conocimientos no resuelven de manera milagrosa la totalidad de los
problemas y que quedan atin muchos puntos oscuras. Pero, por lo me-
nos nos permiten evicar ciertas nostalgias por una época de oro ya per-
dida para los conocimientos escolares, nostalgias que pueden parecer
inocentes, pero que a veces son bastante perversas. Llevar el conoci-
miento a un primer plano, pero no con férmulas mégicas sino con ver-
dadero profesionalismo, es uno de los mayores desafios de la educacién
actual. Este libro intenta contribuir modestamente a este propésiro. El
desarrollo de Ja pedagogia y las exigencias del saber parecen hoy menos
contrapuestos que nunca.
Entonces, ;aprender hoy en la escuela? ;Vaya desafio!
|
|Carpeta 11 T4
PRIMERA PaRTE
LOS CONOCIMIENTOS ESCOLARES EN LA ACTUALIDADihc
1, EL ALUMNO FRENTE A LAS PREGUNTAS ESCOLARES
aS anne en Te
Se dice que los alumnos casi nunca estén atentos, que ante una pregun-
ta responden «cualquier cosa». Sin embargo, si examinamos a fondo
cualquier secuencia didéctica nos damos cuenta de lo contrario. Evi-
dentemente algunos de ellos podsfan estar pensando en cualquier cosa,
pero lo que a menudo sorprende es la frecuencia con que en realidad
durante ese tiempo estan desarrollando estrategias exitosas para res-
ponder de modo correcto y adecuado. Pero, zresponder exactamente
qué? A menudo esto constituye el problema esencial.
No nos damos.cuenta hasta qué punto los alumnos invierten parte
_ importante de su tiempo escolar esforzdndose por decodificar lo que el
| maestro espera de ellos... Gastan mucha energia en comprender «lo
| que el maestro quiere», tratando cada uno de adaptarse a la situacién.
Frecuentemente sdlo disponen de medios indirectos para compren-
der lo que esté conceptualmente en juego en la interrogacién. Y mu-
(chos didlogos escolares pueden interpretarse como tentativas de los alum-
| nos mds o menos ingeniosas 0 exitosas~ por resolver lo que les parece
un verdadero enigma.
{Qué es lo que hace girar la turbina?
El siguiente ejemplo de secuencia didactica en una actividad cientifica
de la escuela bésica nos permite precisar de qué estamos hablando. La
semana anterior, una clase de cuarto afio basico visité un ugar cercano,
para estudiar el funcionamiento de una pequefia central hidroeléctrica.
El maestro plantea ahora preguntas para repasar nociones relacionadas
con esa visita."
Ese ejemplo y al antlisis que de él se propone son exuactos de un informe de nuestro
equipo de didéerica de as ciencias: AsreR (Equipo de investigaciones). Procédurerd'apprentinage
en sciences expérimentals, Parts, INRD. 1985
{
|
|
i
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|
OD O00 8 0000000
~Lh Carpeta 11 14 :
MI:
‘Al: Lo que hace que gire la turbina es el agua. Como llega con mucha
fuerza por el tbo, eso la hace girar muy muy rapido.
‘M2; ;Por qué va con'tanta fuerza el aguia?
‘A2: Para producir mds electricidad. |
...(cilencio del maestro)
AB: Porque viene de muy arriba, por eso leva mucha fuerza. |
‘M3: ;Mucha fuerza, mucha...?
Ad: Potencia.
M4: Hay una palabra que ustedes no han usado. Cuando esté arriba, |
Qué es lo que hace girar la turbina?
el agua tiene...
AS: Fuerza.
AG: Potencia.
AY: Energia.
M5: El agua tiene energta cuando esté en altura. Ahora van a tratar
de encontrar experimentos que permitan demostrar que los objetos que es-
tdn a cierta altura tienen energla en relacién al suelo.
Lo que resulta interesante aqui es el cardcter cotidiano de este bre-
ve extracto. Siempre se podré criticar su desarrollo, tentacién diftcil de
resistir cuando se tiene a la vista el contenido de cualquier secuencia.
{Como si todos tuviéramos una vocacién secreta de inspector! Pero no
es esto lo que importa; por el contrario, se escogié este pirrafo por ser
muy representativo de un modo predominante de funcionamiento di-
dictico.
pPor quét...gpara que?
Para tratar de analizar lo que esté en juego en el didlogo anterior, situé-
monos en la perspectiva de los alunos y tratemos de reconstituir lo que
podsfan comprender de lo que el maestro espera de ellos en cada mo-
mento: gpor qué nos pregunta eso? gqué oculta esa pregunta? gqué espera
que le respondamos? zhay alguna trampa que sortear? gquiere que
retomemos un elemento ya planteado 0 que elaboremos algo nuevo?
Debemos admitir que tal reconstitucién, inferida inicamente a partir
del texto del didlogo, contiene inevitablemente una parte hipotética, y
que en una relectura -0 por medio de informaciones suplementarias
is
ELCarpeta 11 T4 15
sobre la finalidad de la secuencia~ serfa necesario remodelarla 0 com-
pletarla. Pero a pesar de todo intentémoslo...
El maestro pregunta por «lo que hace girar la rurbina» (M1). Un
alumno responde inmediatamente: «Es el agua que llega con mucha
fuerza por el tubo y que la hace girar répidamente». Esto parece légico
y probablemente nosotros habriamos respondido de la misma forma.
‘La interrogacién podrfa haber quedado allf, pero no; prosigue sin que
sepamos si el maestro estd satisfecho.
Luego, tomando en cuenta la respuesta del alumno, el maestro pre-
gunta «Por qué va con tanta fuerza el agua?» (M2). Un alumno se
atreve: «Para que produzca mds clectricidad» (A2). Silencio del maes-
tro. Otra mano se levanta y el maestro da la palabra a otro alumno. Ese
silencio es, en s{ mismo, una pista Gril para la clase, porque si el maes-
tro no tomé en,cuenta la respuesta es porque seguramente esperaba
otra cosa. Pero, zexactamente qué? Un segundo alumno intenta una
respuesta diferente y propone: «Porque viene de muy arriba» (A3).
Si realmente creemos que los alumnos no escuchan en clase, es
conveniente analizar y comparar las dos respuestas, A2 («Para que pro-
duzca mds electricidad») y A3 («Porque llega desde muy arriba»). «Por
que» es una expresin ambigua, ya que puede entenderse de dos mane-
Tas opuestas*:
~ considerando la finalidad, con el significado de «para obtener tal
efecto» (para qué);
~ considerando Ia causa, en el sentido de «por qué razbn». (por qué).
Al primer «por qué», se responde «para que» (ver réplica A2), pero al
segundo se responde «porque» (ver réplica A3). Resulta significativo cons-
tatar que el hecho de que el maestro no acogiera la respuesta A2 llevé a
(un cambio de registro para A3. La clase interpreté el silencio del maestro
\ coma’ indicio,de que por esa via no se llegaha a la sespuesta esperada.
La nueva propuesta parece funcionar mejor, ya que ahora el maes-
tro retoma el final de la frase: «Mucha fuerza, mucha...2» (M3). Esta
vez falta la palabra que conviene. Si no es fuerza, habré que buscar
sinénimos. Varios alumnos los proponen: fuerza... potencia... energia.
+ En francés la pregunca es ambigua porque el alumno no sabe si el maestro le estd diciende
@Pourquoi? (por qué) o Pour quoi? (para qué) (N, del E.)1 Catpeta 11 T4
En cuanto se pronuncia la palabra energia, el maestro interrumpe
la enumeracién. ;Ahf esté! Entonces resume (M5): «El agua tiene ener-
gla cuando esté en altura». Y asf concluye este punto, ya que el maestro
propone a los alumnos que imaginen experimentos y pasa a otra cosa.
La vestrategia de la ceja»
Resulta particularmente significativo ¢ importante para nuestro propé-
sito, observar cémo los alumnos. llegan-pragresivamente.al.tesulzado
esperado. El enigma se aclara poco a poco, siguiendo la interaccién
entre las preguntas ylas respuestas. Pero, sobre todo, es preciso obse
var que esta decodificacién de los indicios se hace de modo externo a la
tarea conceptual. Los elementos que se yap -deducienda de las
interaccignes verbales se refieren mucho més a los aspectos relacionales
de la tarea, incluyendo los silencios del maestro (lo que Philippe Meirieu
llamé con humor la sestranegia.de Ja ceja»), que a sus dimensiones
nocionales: finalmente.se pronuncia la respuesta esperada, jpero sin que
la nocién de energia se haya afinado!
Conviene relacionar esta situacién con lo que Guy Brousseau Ila~\
mé «efecto. Tapazey. Se sabe que este personaje de Marcel Pagnol hace |
hacer un dictado pronunciando todas las eses (cles mountonsses»)”. |
Evidentemente nadie se equivoca, pero a costa de un empobrecimiento /
del trabajo intelectual, Todo esté dado, no hay nada que aprender ni
alcanzar, salvo realizar mecdnicamente la tarea.
Aunque con un procedimiento més matizado, en nuestro ejemplo
se observa algo similar. Cuando uno vuelve a leer las sucesivas inter-
venciones del Maestro, ellas pueden interpretarse como una serie de
transacciones para que los alumnos Hleguen al resultado esperado. Un
silencio marca la primera respuesta —considerada no satisfactoria~ ala
2 Guy Brousseau «Utilise et ineérée de la didactique pour un professeur de college», en Petit
X, 21, Grenoble, IREM, 1989: «El efecto Topaze consisre en que generalmente Ia respuesta del
alumno queda més 0 menos determinada de antemano, y el profesor negocia las condiciones cn
las cuales se producird.(...) Sucede que termina aceptando condiciones que provocan Ia respues-
tadel alumno, sin que éste tenga que conferirle el menor sentido, como en Ia primera escena de
Topaze de Pagnol: ‘des moutonsses étai-hunt réunisse’..» (P. 56)Carpeta_ 11 T4 IZ
pregunta M2 (jPor qué va con tanta fuerza el agua’). Débil indicio,
ciertamente, aunque perfectamente percibido por los alumnos.
La segunda respuesta, més cercana a lo que se pide, se acepta pero
con una peticién indirecta dé reformular la palabra final (:Mucha fier-
a... mucha...2). Como la nueva propuesta de la clase (la palabra poten-
cia) no es la correcta, la pregunta se repite, esta vez de modo mds direc-
to (Hay una palabra que ustedes no han empleado...). Se despliega en-
tonces una sucesin de palabras posibles, hasta que un alumno llega a
la palabra energéa. Alli se detiene el intercambio, pero es evidente que,
con el asentimiento colectivo habria podido concluirse con otra pala-
bra, como potencia o fuerza. Es en este sentido que sefialamos que sé_
trata de indicios.externos, que no. ponen verdaderamente en juego las
nociones subyacenzes,de fisica. Debemos insistir en que si exponemos
este ejemplo detalladamente no es con la intencién de polemizar o de
criticar superficialmente, Al contratio, si lo hemos analizado minucio-
samente es porque ilystia un mode.de procedimiense cotidiano rela-
cionado con elsaber.en Ja escuela.
~~“Ya'se ha dicho hasta qué punto la conviccién tan generalizada en-
tre los maestros respecto a que los alumnos no escuchan queda descar-
tada al analizar las secuencias diddcticas. Mas adelante veremos otros
ejemplos. El problema reside mds bien en que los maestros no se dan
cuenta de esa atenta basqueda de indicios por parte de los alumnos,
porque estén centrados solamente en su proyecto de «hacer avanzar» el
curso, cinéndose a las restricciones del tiempo pedagégico. Perciben lo
que dicen los alumnos sélo en funcién de Jo distantes que estén de ese
proyecto, Los alumnos, en cambio, utilizan lo que les dice el maestro
para precisar qué es lo que deben descubrir.
El efecto «TAV»
“Bl fenémeno descrito anteriormente es mas notorio atin cuando al and-
lisis cualitativo se agregan consideraciones cuantitativas, relativas a la
\frecuencia de los intereambios didécticos al interior de la escuela. Por
que, zctianto dura la secuencia que hemos analizado? No mds de dos 0
tes minutos, durante los cuales se efectéan muy répidamente la serie
de ajustes ya descritos. :
:
3
6806080090600
e:fh Carpeta 11 T4 -
Una reciente investigacién del INRP (Institut National de Re-
cherche Pédagogique) ha comprobado claramente que se subestima la
frecuencia habitual de los intercambios. En el marco de un estudio
acerca de la articulacién entre los cinco primeros afios de escuela y los
cuatro siguientes, més precisamente entre el quinto y el sexto grado, se
reali26 un nuimero isportante de observaciones que arrojaron algunas
sorpresas. Las hipétesis iniciales de la investigacién suponfan que lo
que caracterizaba esa articulacién de la escolaridad era més bien un
aumento en el ritmo de los intercambios diddcticos, debiendo existir
diferencias entre una materia y otra. Ahora bien, ello no se verificé,
pudiendo determinarse una frecuencia relativamente estable.?
A menudo nos sorprendemos cuando se pregunta a los maestros
ctial es, a su juicio, el orden de magnitud que representa esa frecuencia.
Los valores estimados comienzan generalmente con 25 a 30 réplicas
por hora, llegando a veces a 100 o mas, para estabilizarse alrededor de
75-80. .
Sin embargo, la realidad demuestra que es mucho mds que eso. La
frecuencia alcanza més bien las 300 réplicas por hora; y en el caso de un
idioma extranjero, en sexto grado, hay un maximo impresionante que
puede sobrepasar las 1000 por hora. Este iltimo es un caso especial
debido a las caracterfsticas especificas de esa ensefianza, la cual apunta
a desarrollar la comunicacién y a hacer que los alumnos hablen al méxi-
mo, aunque sea brevemente. Pero cuando no se pretende acelerar espe-
cialmente el flujo del intercambio, se obtiene ese ritmo extraordinario
de 300 en una hora; en cierto modo es como el tren de alta velocidad
(TAY). Esta metéfora ferroviaria sugiere que para los alumnos que es-
tén en el andén de la estacién, la actividad escolar consiste en subirse a
un tren de alta velocidad ... jsin detenerse jamés!
Semejante efecto TAV explica lo que hemos desarrollado acerci)
del modo de respuesta, externa de los alumnos, independiente del can-
tenido de las preguntas que se les hagan. Para el alumno, una,buena
parte de la actividad escolar consiste en apostar con répidamente a las
|
|
respuestas posibles, apoyéndose en lo que se haya dicho previamente.
> Para mayores detalles, consultar el informe de la investigacién, titulado Les enseignements
en CM2 et en 6%, ruptures et continuités, Paris, INRP, 1987, Coll. Rapports de Recherches.Carpeta 11 14 19
W400
La clase: una sociedad regida por la costumbre
“Todos conocemos el célebre problema de «la edad del capitan», en el
que se plantea a los alumnos una pregunta absurda:
En un barca hay 26 corderos y 10 cabras. :Qué edad tiene el capitdn?
Variante escolar que equivale:
En la clase hay 12 nitias y 15 muchachos. ;Qué edad tiene la maestra?
{Lo més extraordinario es que la mayoria de los alumnos responde! ¥
que generalmente reponde lo mismo: 36 afios para el capitin y 27 pare la |
maestra. A ratz de este tipo de casos es que se dice que los alumnos i
responden «cualquier cosa», cuando en realidad lo que sucede es que
cellos no ven otra respuesta posible. ¥ para una proporcién no despre-
ciable, esto se mantiene incluso hasta el noveno grado de le escuela.
Bs la incongruencia del problema lo que da a estas respuestas su
espectacularidad, porque la pregunta no deberia provocar mds que una
sontisa divertida o, a lo sumo, un encogimiento de hombros. Pero en el
fondo, el mecanismo que genera tales respuestas es el mismo de la tur-
bina. La dnica diferencia es que la respuesta final —la palabra energia~
satisface las expectativas del maestro. Esto puede ocultar la semejanza
entre estos modos de respuesta.
Para entender mejor cémo funciona el juego de preguntas ie
x |iddeticas, debemos recordar lo que Nicolds Balacheff llam6 la-castuaas
sc bre diddctica, Para él, la clase sigue el modelo de las sociedades regidas
por la costumbre, es decis, sociedades no regidas por un derecho sino
por un|conjunto de précticas establecidas por el uso} En efecto, no nos
damos cuenta de hasta qué punto la clase est somerida a regles =que
” jamés han sido escritas pero que todos deben respetar— cuya tansgte:
*) sign recibe una sancién. Sancién es un eérmino fuerte, ya que a menu-
& do se trata de una simple observacién del maestro, de un cambio en la
entonacién, o de una repeticin de la pregunta. Sin embargo, este tér- i
mino indica que es Ia sancién a las transgresiones involuntarias de la
costumbre lo que entrega a los alumnos los indicios més claros de lo
que deberian cumplis y respetar. Es asf como aprenden, en el sentido
x mds artesanal de la palabra, su «oficio de alumnov.
oA + 1 Wcouas BALACHEFR, «Le concrat erla coucume, deux registres des inceractions didectiques>> |
en Colene Laborde (diz). Acser du premier colloque franco-allemand de diadactique det uf
Gong ede frau Crevble, La Pepe sage 1985. |
120__Carpeta 11 14
‘Yves Chevallard ha mostrado con acierto que las respuestas al pro-
blema de la edad del capitén, lejos de ser mecénicas y absurdas, corres-
ponden ala tinica manera razonable de aplicar la costumbre y sus leyes
no escritas. Por lo demés, cuando se repitié Ja pregunta durante ef re-
creo, los mismos alumnos protestaron, pues habian percibido perfecta-
mente lo aberrante del problema. A pesar de ello respondieron, cum-
pliendo asi —por extrafio que parezca~ con su «oficio de alumno». Par-
ticularmente en esta situacién, ese oficio fue lo tinico capaz de propor-
cionarles referencias que les permitieran «salir del paso»: les asigné a
los alumnos un cometido y les proporcioné antecedentes titles.
Ser alumno: un verdadero oficio
Los alumnos podrian rechazar la tarea y cuestionar los datos del pro-
blema, cosa que algunos hacen. Pero eso conlleva un riesgo que un
alumno consciente prefiere no correr, para evitar ~por ejemplo— ser
Hamado adelante para decir la leccién. Resulta preferible limitarse a
intercambiar miradas de asombro con sus compafieros, dejando lo ab-
surdo para el recreo, y responder por el momento con los medios «al
alcance de la mano». Allf se muestra precisamente la utilidad del «ofi-
cio» y se aplica la «costumbren. Como el alumno ya ha tenido oportu-
nidad de resolver una considerable cantidad de problemas, intentard
usar las mismas reglas que aplica habitualmente. Pero, en esta circuns-
tancia, scudles son esas reglas?®
Primera regla: Utilizar todos los ntimeros del enunciado (en pro-
blemas anteriores, el maestro se ha enojado cuando alguien olvida al-
guno). En segundo lugar, efectuar alguna operacién con todos esos
numeros (sf, pero cul exactamente? Generalmente ahf estd el proble-
ma). En tercer lugar, llegar a un resultado plausible (de lo contrario, se
vislumbra la molestia del maestro...) El lector estaré de acuerdo en que,
al aplicar semejante algoritmo, las tinicas respuestas posibles son las
que efectivamente entregaron. Estos alumnos no responden en clase
como lo harfan en un contexto mds neutro. Titubean entre responder a
5 Yves Cusvattann, eRemargues sur la notion de contrat didactiquen. Intervencién ante el
grupo Inter-IREM, en roneo, 1983.
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