REPUBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA
JUZGADO DECIMO DE PRIMERA INSTANCIA EN LO PENAL CON
FUNCIONES DE JUICIO DEL CIRCUITO JUDICIAL PENAL DEL AREA
METROPOLITANA DE CARACAS
Caracas, 19 de septiembre de 2012
201° y 152°
Vista la solicitud presentada por la Defensora Pública 54° del Area Metropolitana
de Caracas, quien asiste al imputado JIM ROBERT MEJIAS RIVERO, en el
sentido que sea revisada la medida cautelar dictada en contra del referido sujeto,
este Tribunal, a los fines de dictar el pronunciamiento respectivo, hace las
siguientes observaciones:
CAPITULO PRIMERO
Identificación del imputado
JIM ROBERT MEJIAS RIVERO, de Nacionalidad Venezolana, titular de la cédula
de identidad Nro V- 15.506.676
CAPITULO SEGUNDO
De los hechos
En fecha 18 de los corrientes se dictó decisión mediante la cual se decreta la
privación judicial de Libertad del ciudadano JIM ROBERT MEJIAS RIVERO, a
quien se le atribuyó la perpetración de los delitos de HOMICIDIO CALIFICADO,
PORTE ILICITO DE ARMA DE FUEGO, USO DE DOCUMENTO FALSO,
ASOCIACIÓN PARA DELINQUIR y TENTATIVA DE ROBO DE VEHÍCULO
AUTOMOTOR sancionados en los artículos 406.1 en relación con el 405, 277 y
319 del Código Penal, 6 de la Ley Contra la Delincuencia Organizada y de la Ley
Sobre Hurto y Robo de Vehículos..
En fecha 7 de agosto del año en curso, como consecuencia de un requerimiento
de la defensa se ordena el traslado del acusado a un centro médico asistencial
con el propósito que evaluasen su condición física, siendo que en caso que el
mismo se encontrase en disminuidas condiciones de salud, se tomasen las
previsiones necesarias para el aseguramiento de su bienestar.
En fecha 24 de agosto de éste año, se recibe informe médico elaborado por el
galeno RICHARD MARCHAN, asignado a la Coordinación Nacional de Ciencias
Forenses de la Policía Científica, quien luego de haber practicado pericia en la
humanidad de JIM ROBERT MEJIAS RIVERO informa lo siguiente:
“… detenido quien luce en malas condiciones generales con grado de desnutrición
rotunda y severa de bajo peso para su edad… según informe médico del Hospital
Domingo Luciani… presenta graves problemas hemáticos que se pierden en
heces y orina, se encuentra descompensado con antecedentes de diabetes
mellitus mal controlado, así como también cirrosis hepática… se recomienda
tratamiento médico bajo estricta vigilancia médica y cuidado de familiares y en
centro hospitalario…”
CAPITULO TERCERO
Del Derecho
Observa el Juzgador que la norma penal no prevé, en forma específica, cual ha de
ser la conducta del Juzgador si descubre que una persona que se encuentra
sujeta a privación judicial de libertad enferma gravemente en forma repentina, o
resulta que ésta se encontraba en malas condiciones de salud al momento de
ordenarse su reducción en prisión, lo que amerita un estudio detallado del asunto.
Así, recuerda el Tribunal que el artículo 83 de la Constitución de la República
Bolivariana de Venezuela dispone: “La salud es un derecho social fundamental,
obligación del estado, que lo garantizará como parte del derecho a la vida…” En
consecuencia, el estado tiene la obligación de garantizar el ejercicio de este
Derecho, y tal deber tiene un especial énfasis cuando el sujeto del mismo se
encuentra reducido en prisión, pues una persona en esta condición no cuenta ni
siquiera con sus propios medios para asegurarse de su buena salud.
Sin embargo, la ley no ha guardado silencio sobre el asunto. En tal sentido se ha
pronunciado el artículo 503 del Código Orgánico Procesal Penal, el cual preceptúa
que:
“Procede la libertad condicional en caso de que el penado
padezca una enfermedad grave o en fase terminal, previo
diagnóstico de un especialista, debidamente certificado
por el médico forense. Si el penado recupera la salud, u
obtiene mejoría que lo permita, continuará el cumplimiento
de la condena”.
Aplicando el principio de plenitud hermética del Derecho, el Tribunal considera que
la enfermedad del penado representa una circunstancia que plantea una grave
alteración de las condiciones que sirvieron para dictar la medida, más aún cuando
es de todos sabido que las condiciones en las cárceles no resultan ser las más
salubres, hecho que no consideramos atribuible no sólo a las prisiones de
Venezuela, sino a las de todo el mundo.
Nuestra legislación plantea el supuesto especial de procedencia de la libertad
condicional, para los casos que el penado padezca enfermedad grave o en fase
terminal, lo que supone, que se trata de dos casos, por una parte, enfermedades
catastróficas al margen que las mismas se encuentren en evolución al extremo
que la muerte sea esperada como un hecho inevitable en el breve plazo, y los
casos, donde precisamente, esa es la situación del recluso, patologías graves.
En España, se consagra un supuesto donde se legitima el otorgamiento de la
libertad condicional a los enfermos terminales, situación que ha sido materia de
análisis por la jurisprudencia del indicado país, donde resultan particularmente
relevantes para entender el sentido de nuestra norma y los cometidos de tal
previsión; por una parte, la sentencia de fecha 12 de septiembre de 1991, la Sala
Segunda del Tribunal Supremo Español, donde declara que:
“...en todo caso, la postura que adoptó el Magistrado Juez
de Vigilancia Penitenciaria parece conforme con el tenor
literal del precepto (el sida ya desarrollado con pronóstico
de fallecimiento a corto plazo cumple, sin duda los dos
requisitos exigidos, pues se trata de una enfermedad que
es, al tiempo muy grave e incurable) y también parece
acorde con la finalidad humanitaria de tal forma que
permitiría adelantar la excarcelación a algún momento
anterior al de la muerte inminente, pues quizá, debiera
entenderse que no es el propósito de éste artículo del
Reglamento el que puedan sacarse de la prisión a los
enfermos sólo para que mueran fuera de la cárcel,
pareciendo, por el contrario, lo más adecuado al espíritu de
ésta disposición el que pudieran permanecer en libertad
alguna temporada anterior al momento del fallecimiento”.
(Tomada de Margarita Aguilera Reija. “Libertad Condicional
Anticipada por Enfermedad Incurable”. Cuadernos de
Derecho Penitenciario N° 6. Ilustre Colegio de Abogados
de Madrid. [Link]. Pp. 42).
Por otra parte, la del Tribunal Constitucional Español, en sentencia 48/1996, de
fecha 28 de marzo, afirma que:
“La puesta en libertad condicional de quienes padezcan
una enfermedad muy grave y además incurable tiene su
fundamento en el riesgo cierto para su vida y su integridad
física, su salud en suma pueda suponer la permanencia en
el recinto carcelario. Por consiguiente, no exige la
existencia de un peligro inminente o inmediato ni tampoco
significa que cualquier dolencia irreversible provoque el
paso al tercer grado penitenciario, si no se dieren las otras
circunstancias antes indicadas además de las previstas
enel Código Penal, entre ellas, como aquí ocurre, la menor
peligrosidad de los así libertos por su misma capacidad
disminuida. En definitiva, no pietatis causa sino por
criterios enraizados en la justicia como resultado de
conjugar los valores constitucionales implicados en esta
situación límite, insoluble con otra guisa. (...) La audiencia
denegó la liberación anticipada porque “la estancia en
prisión” no constituye “un peligro seguro para la vida”,
hace decir a la norma interpretada lo que no dice, creando
un requisito obstativo, un impedimento más donde no
existe. Esta claro que la excarcelación no puede garantizar
la sanidad de un mal incurable según diagnóstico pero
permite una mejoría relativa y una evolución más lenta, con
menos ocasiones de episodios agudos, no solo por el
tratamiento Médico, que también podría recibir en la cárcel,
sino por el cambio de ambiente que coadyuva
positivamente por la unidad psicosomática del ser
humano, mientras que la permanencia en el
establecimiento penitenciario ha de incidir negativamente
en la misma medida. Lo dicho pone de manifiesto que la
lectura restrictiva del precepto reglamentario hecho por la
Audiencia Provincial más allá de su texto introduce un
factor de riesgo para la integridad física y aún para la vida
del ya enfermo”. (Op. cit. Pp. 43).
Con vista a las consideraciones anteriores, y como fuera indicado en el Capítulo I
del presente auto, el indicado ciudadano padece una enfermedad grave
presentado además sintomatología propia de su evolución; supuesto contemplado
en el artículo 502 del Código Orgánico Procesal Penal, instrumento legal que
pareciera contemplar la libertad condicional en tales supuestos no solo ante la
inutilidad de dispensar tratamiento penitenciario individualizado, sino pietatis
causa, al no estar contemplado otros elementos que condicionen el otorgamiento
de la medida humanitaria, como ocurre en el derecho Español; vale decir, que no
se requiere una evaluación que se pronuncie con carácter prospectivo respecto de
la conducta de éste, ni la constancia de buena conducta durante la reclusión y el
grado de tratamiento.
Por las razones antes dichas, al padecer el penado una enfermedad grave, a la
fecha incurable sin que resulte relevante el carácter terminal de la enfermedad, por
las razones de piadosas que recomiendan el otorgamiento de la medida; este
Tribunal, conforme a lo previsto en los artículos 264 y 502 del Código Orgánico
Procesal Penal, y por ende, revisar la medida judicial de privación de libertad del
imputado JIM ROBERT MEJIAS RIVERO, arriba identificado, decretándose en su
lugar la medida prevista en el artículo 256.9 del Código Orgánico Procesal Penal,
decretándose el arresto Hospitalario estableciéndose entonces la reclusión del
acusado en el Hospital Victorino Santaella del estado Miranda, donde deberá
permanecer bajo tratamiento médico hasta tanto mejore su estado de salud y bajo
estricta vigilancia de funcionarios del Ministerio de Prisiones, institución que
deberá tomar las medidas pertinentes para apostar funcionarios suficientes que
aseguren la asistencia del acusado al proceso. Y así se decide.
DISPOSITIVA
Por todo lo anteriormente expuesto, este Juzgado Décimo de Primera Instancia en
lo Penal con funciones de Juicio del Circuito Judicial Penal del Area Metropolitana
de Caracas, administrando Justicia en Nombre de la República Bolivariana de
Venezuela, emite el siguiente pronunciamiento.
UNICO: De conformidad con las previsiones de los artículos 264 y 502 del Código
Orgánico Procesal Penal REVISA la Privación De Libertad dictada en contra del
imputado y DECRETA en contra del ciudadano JIM ROBERT MEJIAS RIVERO,
dictando en su lugar la medida cautelar prevista en el ordinal 9° del artículo 256
del Código Orgánico Procesal Penal, en las condiciones establecidas en el cuerpo
de la presente decisión.
Ofíciese al Director del Hospital Victorino Santaella a los fines que reciba al
acusado en ese nosocomio. Ofíciese tanto al Director del Internado Judicial de los
Teques como a la Dirección de Prisiones del Ministerio del Poder Popular para la
Justicia, a los fines que se realice el traslado del acusado a la institución referida,
así como para que ejecute el apostamiento que se ha ordenado. Provéase lo
conducente. CUMPLASE.
EL JUEZ
Dr. FRANCISCO J. ESTABA S.
LA SECRETARIA
Abg. DORIS VILERA
En esta misma fecha se dio cumplimiento a lo ordenado en el auto que antecede.
LA SECRETARIA
Abg. DORIS VILERA
EXP: J-10-640-11
FJE/fje.
REPUBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA
JUZGADO DECIMO DE PRIMERA INSTANCIA EN LO PENAL CON
FUNCIONES DE JUICIO DEL CIRCUITO JUDICIAL PENAL DEL AREA
METROPOLITANA DE CARACAS
Caracas, 19 de septiembre de 2012
201° y 152°
BOLETA DE NOTIFICACIÓN
SE HACE SABER
A la ciudadana FISCAL 140° DEL ÁREA METROPOLITANA DE
CARACAS, que este Juzgado mediante decisión de esta misma fecha, De
conformidad con las previsiones del artículo 264 del Código Orgánico Procesal
Penal REVISA la Privación De Libertad dictada en contra del imputado y
DECRETA en contra del ciudadano JIM ROBERT MEJIAS RIVERO, la medida
cautelar prevista en el ordinal 9° del artículo 256 del Código Orgánico Procesal
Penal, ordenándose la reclusión del acusado en el Hospital Victorino Santaella.
Firmará al pie de la presente con indicación de la fecha en prueba de
su notificación.
Notificación que se interpone a usted, para su conocimiento y fines
consiguientes.
EL JUEZ.
Dr. FRANCISCO J. ESTABA S.
NOTIFICADO HOY:_____________________
FJE/fje.
EXP Nº j-10-640-11.
REPUBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA
JUZGADO DECIMO DE PRIMERA INSTANCIA EN LO PENAL CON
FUNCIONES DE JUICIO DEL CIRCUITO JUDICIAL PENAL DEL AREA
METROPOLITANA DE CARACAS
Caracas, 19 de septiembre de 2012
201° y 152°
BOLETA DE NOTIFICACIÓN
SE HACE SABER
Al Abogado JOSE JOEL GOMEZ, en su carácter de defensor del
imputado JIM ROBERT MEJIAS RIVERO, que en la causa seguida en contra del
referido sujeto, identificada con el número J-10-640-11; que, este Juzgado
mediante decisión de esta misma fecha; De conformidad con las previsiones del
artículo 264 del Código Orgánico Procesal Penal REVISA la Privación De Libertad
dictada en contra del imputado y DECRETA en contra del ciudadano JIM
ROBERT MEJIAS RIVERO, la medida cautelar prevista en el ordinal 9° del
artículo 256 del Código Orgánico Procesal Penal.
Firmará al pie de la presente con indicación de la fecha en prueba
de su notificación. Notificación que se le hace a usted, para su conocimiento y
fines consiguientes.
EL JUEZ.
Dr. FRANCISCO J. ESTABA S.
NOTIFICADO HOY:_____________________
Dirección: Esq. Cruz Verde, edf. Centro Cruz verde, piso 2, ofc. 24, Escritorio
Jurídico Integral, diagonal a la Botica de Velásquez
FJE/fje.-
EXP Nº j-10-640-11
REPUBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA
JUZGADO DECIMO DE PRIMERA INSTANCIA EN LO PENAL CON
FUNCIONES DE JUICIO DEL CIRCUITO JUDICIAL PENAL DEL AREA
METROPOLITANA DE CARACAS
Caracas, 19 de septiembre de 2012
201° y 152°
Oficio N° 716-12
Ciudadano:
Director del Hospital Victorino Santaella.
Su Despacho.-
Me dirijo a Usted, en la oportunidad de solicitar su valiosa colaboración en el
sentido que se sirva recibir en esa institución al ciudadano JIM ROBERT MEJIAS
RIVERO, de Nacionalidad Venezolana, titular de la cédula de identidad Nro V-
15.506.676, quien permanecerá recluido y bajo custodia de funcionarios que al
efecto designe el Ministerio del Poder Popular para la Justicia, ello en virtud de
haberse decretado a favor del mismo medida de arresto hospitalario, habida
cuenta que expertos médicos de la Policía Científica dejaron constancia que el
sujeto se encuentra en delicado estado de salud.
Remisión que hago a los fines legales consiguientes.
DIOS Y FEDERACIÓN
EL JUEZ
FRANCISCO J. ESTABA S.
Anexo: Un (1) folio contentivo de copia certificada de la evaluación realizada por
Medicatura Forense.
EXP: J-640-11
FJE/fje.-
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JUZGADO DECIMO DE PRIMERA INSTANCIA EN LO PENAL CON
FUNCIONES DE JUICIO DEL CIRCUITO JUDICIAL PENAL DEL AREA
METROPOLITANA DE CARACAS
Caracas, 19 de septiembre de 2012
201° y 152°
Oficio N° 716-12
Ciudadano:
Director del Internado Judicial de Los Teques.
Su Despacho.-
Me dirijo a Usted, en la oportunidad de solicitar su valiosa colaboración en el
sentido que se sirva trasladar al ciudadano JIM ROBERT MEJIAS RIVERO, de
Nacionalidad Venezolana, titular de la cédula de identidad Nro V- 15.506.676, al
Hospital Victorino Santaella de la ciudad de Los Teques, quien deberá permanecer
en dicho lugar bajo custodia de funcionarios que al efecto designe el Ministerio del
Poder Popular para la Relaciones Interiores y Justicia, ello en virtud que este
Tribunal dictó en contra del mismo medida de arresto hospitalario pues expertos
médicos de la Policía Científica dejaron constancia que el sujeto se encuentra en
delicado estado de salud.
Es de hacer notar que el traslado deberá realizarse una vez haya coordinado el
apostamiento del personal de prisiones en el sitio de reclusión indicado.
Solicitud que se le hace a los fines legales consiguientes.
DIOS Y FEDERACIÓN,
EL JUEZ
FRANCISCO J. ESTABA S.
Anexo: Un (1) folio contentivo de copia certificada de oficio remitido a la Dirección
de Prisiones.
EXP: J-640-11
FJE/fje.-
REPUBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA
JUZGADO DECIMO DE PRIMERA INSTANCIA EN LO PENAL CON
FUNCIONES DE JUICIO DEL CIRCUITO JUDICIAL PENAL DEL AREA
METROPOLITANA DE CARACAS
Caracas, 19 de septiembre de 2012
201° y 152°
Oficio N° 716-12
Ciudadano:
Director de Prisiones.
Ministerio del Poder Popular para Relaciones Interiores y Justicia.
Su Despacho.-
Me dirijo a Usted, en la oportunidad de solicitar su valiosa colaboración en el
sentido que se sirva girar las instrucciones necesarias a los fines que funcionarios
de esa Institución custodien al ciudadano JIM ROBERT MEJIAS RIVERO, de
Nacionalidad Venezolana, titular de la cédula de identidad Nro V- 15.506.676,
quien por decisión de éste Despacho deberá permanecer recluido en el Hospital
Victorino Santaella de la ciudad de Los Teques, ello en virtud de haberse dictado
en contra del mismo medida de arresto hospitalario pues expertos médicos de la
Policía Científica dejaron constancia que el sujeto se encuentra en delicado estado
de salud, ordenándose en consecuencia su internamiento en el mencionado
nosocomio.
Se le requiere que, en las medidas de seguridad que al respecto sean tomadas lo
permitan, se autorice el acceso al acusado de sus familiares, pues tal
recomendación fue realizada por los galenos de la Medicatura Forense.
Solicitud que se le hace a los fines legales consiguientes.
DIOS Y FEDERACIÓN,
EL JUEZ
FRANCISCO J. ESTABA S.
EXP: J-640-11
FJE/fje.-