SUSTENTADO POR:
Nicauris Rojas Guzmán
FACILITADOR:
Rev. P. Andrés Hernández
ASIGNATURA:
Teología Para Laicos
TEMA:
La Cristología en Diversos Aspectos.
FECHA:
20-12-2017
María Trinidad Sánchez Recinto (nagua).
Introducción:
El siguiente trabajo consta de lo que es la cristología en sus diferentes aspectos,
donde se abordaran conceptos de la misma, sus fuentes, métodos y contenidos.
El mismo tiene como objetivo presentar a la Cristología y Fundamentarla desde
una visión de complementariedad y relación directa. Buscando mostrar que la
Cristología se encuentra en el centro de la teología fundamental, constituyéndose
como su principio "fundamental".
Las definiciones y precisiones necesarias que debemos tener en cuenta sobre la
Cristología para realizar un paralelo entre ella y la Teología fundamental.
Además, hablare del fundamento mismo de la Cristología: el misterio de la
Encarnación. Revisare sus aspectos fundamentales y realizaremos un acercamiento
teológico a la Encarnación como plenitud de la Revelación.
A continuación, le estaré desglosando muy detalladamente el contenido de la
asignación para la consideración y ponderación que habrá de realizar el distinguido
catedrático responsable de la asignatura.
CRISTOLOGIA - OBJETO DE LA CRISTOLOGIA:
Cristología parte de la teología que trata sobre Jesucristo y de la economía de salvación.
Se parte de una realidad concreta: la creencia en que Jesús de Nazaret, nacido de una mujer
judía en Belén de Judá en tiempo del rey Herodes el Grande y del emperador Cesar Augusto es el
Hijo eterno de Dios hecho hombre que fue crucificado en Jerusalén bajo el procurador Poncio
Pilato, durante el emperador Tiberio, resucitó al tercer día y subió a los cielos.
El misterio de Cristo:
El Padre realiza el “misterio de su voluntad” enviando a su Hijo amado para la salvación de todo
el mundo, y por medio de El comunicándonos su Espíritu.
Este admirable designio divino es el “misterio que estaba escondido desde siglos en Dios” y que
se ha revelado y se realiza en la historia por medio de Jesucristo.
El misterio de Cristo resume todos los artículos de la fe pues él ha realizado la voluntad salvífica
del Padre.
Necesidad de la fe para conocer a Cristo:
No es suficiente considerar a Jesús como un personaje de interés histórico, teológico, espiritual
o social, ni considerarlo incluso como el ideal humano de una religiosidad sincera y profunda, o
del amor a los demás, o de una honda sabiduría moral. Hace falta ver a Jesús con los ojos de la fe
para conocerle verdaderamente y confesar con Pedro: “Tu eres el Mesías, el Hijo del Dios vivo.”
El papel de la razón ante el misterio de Cristo:
Jesucristo que es el objeto de la fe de la Iglesia, no es un mito: es el hombre que vivió en un
contexto histórico concreto, y los acontecimientos de su existencia fueron reales y comprobables.
Aunque la razón humana no puede con solas sus fuerzas llegar a conocer los misterios de Dios,
ni puede llegar a comprender a Cristo, sin embargo, ella desempeña una función importante en el
conocimiento de muchas cosas de la vida histórica del Señor.
Búsqueda del Jesús de la historia:
La crítica histórica: desde finales del siglo XVIII surge la búsqueda que intenta reconstruir la
vida de Jesús utilizando una metodología histórica que solo admite como creíble lo que tiene una
explicación racional y prescinde de lo demás como irreal. (Ilustracionismo)
Para ellos los Evangelios no gozan de ninguna credibilidad y no se deberían tener en cuenta para
establecer una historia crítico-racional, sino que la historia debería basarse en fuentes externas.
El protestantismo liberal a lo largo del siglo XIX intentó llegar por la crítica histórica a la
verdadera figura de Jesús, que veían como el hombre perfecto, pero sólo un hombre,
prescindiendo de los testimonios del Nuevo Testamento y de la Tradición de la Iglesia.
La crítica histórica-literaria en la primera mitad del siglo XX a través de Rudolf Bultmann
sostendrá que, ya que la historia no nos lleva a la fe en Cristo, hay que ir directamente a la fe en
El, a lo que creían los primeros discípulos.
En la segunda mitad del siglo XX diversos autores corrigieron el método histórico empleando
nuevas aportaciones, pero los resultados son escasos y divergentes pues aceptan solo algunos
hechos y dichos de Jesús y dejan otros en el olvido.
Se presenta la figura de Jesús con diferentes imágenes según los distintos puntos de partida:
tendremos al Jesús religioso, el Jesús milagroso, Jesús maestro, Jesús humanista, Jesús
revolucionario, Jesús profeta etc.
El prejuicio racionalista restringe por principio el carácter real e histórico sólo a los sucesos que
tienen una explicación racional, y excluyen de entrada como imposible que Jesucristo sea Dios o
la realidad de los milagros.
Tampoco se admite la inspiración divina de la Escritura, ni la veracidad de los Evangelios.
Los criterios de selección que se utilizan para aceptar la historicidad de las palabras o hechos de
Jesús son en gran parte subjetivos.
Método teológico:
La teología es la ciencia acerca de Dios. Es un esfuerzo racional para entender más
profundamente los misterios revelados.
El punto de partida de la Cristología es la fe. Sólo la fe puede franquear el misterio de la imagen
humana de Cristo y darnos la realidad del Salvador.
San Anselmo decía que: el conocimiento que surge de la fè es el que busca una mayor
compresión de los misterios revelados.
Fuentes de la Cristología:
La palabra escrita de Dios y la sagrada Tradición son las fuentes de la Cristología.
Estas fuentes están garantizadas por el magisterio de la Iglesia que es el que tiene el oficio de
interpretar auténticamente la palabra de Dios escrita o transmitida.
La teología ha de tomar su contenido de la revelación, interpretada a la luz de las enseñanzas de
los Padres y Doctores de la Iglesia, de la liturgia, de la fe y piedad popular todos guiados por la
luz del Espíritu Santo.
El recto uso de los métodos científicos:
Las ciencias humanas son provechosas para acercarnos a la realidad histórica de Jesús y de la
composición de los Evangelios.
Estas ciencias aplicadas a la persona y obra de Jesús son legítimas y tienen su valor, siempre que
se apliquen de modo científico y con rectitud, y no estén viciadas por determinadas ideas
filosóficas.
Para que estas investigaciones sean rectas, aunque son distintas de la fe, no se deben separar
nunca de ella.
Cuando también estudiamos la Cristología tenemos como cualquier otra materia, estudiar los
métodos que normalmente se conocen dentro de este ámbito.
Hay dos métodos comunes cuando un escritor, biblista o teólogo escribe sobre la persona de
Jesús de Nazaret y tiene que ver con el acercamiento o aproximación que utilice en sus estudios
y propuestas. (Digo métodos comunes porque un exegeta protestante de renombre Oscar
Cullman trato de sembrar un tercer método pero que en si no tomo mucha fuerza). Estos
métodos se conocen como:
Cristología ascendente, es decir una cristología desde abajo, desde la humanidad, contexto y vida
de la persona de Jesús hasta las definiciones promulgadas por la Iglesia. De hecho, el teólogo
Matthias Neuman, O.S.B. dice que “este acercamiento comienza con la vida y el ministerio de
Jesús, continua con la resurrección y en seguida se ocupa de la identidad de Jesucristo y del
efecto salvífico de su obra.”
Cristología descendente, es decir una cristología desde arriba, desde la segunda persona de la
Trinidad y opera desciendo hasta la humanidad, contexto y vida de Jesús y así sucesivamente.
La pregunta seria, ¿Cuál de los dos métodos es el mejor? La respuesta es simple ambas, los dos
métodos son ópticas o diferentes ángulos que tratan de descubrir a la misma persona, lo mejor
que podemos hacer es tomar los dos acercamientos y ponerlos en tensión. En pocas palabras,
una Cristología ascendente tratara de enfatizar la naturaleza humana de Jesucristo mientras que
la Cristología descendente tratara de enfatizar la naturaleza divina de Jesucristo. Por lo tanto,
necesitamos de las dos aproximaciones.
Hay toda una serie de libros donde los autores han optado por ofrecer una cristología ascendente
(i.e. Un Judío Marginal por el sacerdote John Meier), pero también han surgido últimamente
escritos que optan por una cristología descendente.
El mayor ejemplo es el libro del propio Papa Benedicto XVI “Jesús de Nazaret”.
Ahora, la Comisión Teológica Internacional, un organismo que ayuda la Congregación para la
Doctrina de la Fe en el Vaticano y asesora al propio Prefecto de tal dicasterio en cuestión de
material doctrinal y que tiene menos de 30 miembros (teólogos) en distintas disciplinas, y
naciones público un documento en 1980 titulado Cuestionamientos selectos en Cristología (v.d.t)
en el cual se indica lo siguiente:
“No podemos asegurar un conocimiento completo de Jesús sino tomamos en cuenta la Fe viva de
las primeras comunidades que sostuvieron esta visión de los hechos y la Iglesia continua ser el
lugar donde se encuentra el verdadero conocimiento de la persona y obra de Nuestro Señor
Jesucristo”.
Contenido de la Cristología:
Los elementos que constituyen los fundamentos de nuestra fe en Jesús como Cristo
(Cristología) son:
La relación singular de Jesús con Dios como Padre suyo (relación abba)
Su unidad con el Padre en el Espíritu Santo (=unción con el Espíritu Santo como Mesías/Cristo);
La predicación de Jesús, y más en particular su proclamación del reino de Dios;
Su doctrina del reino y sus actividades salvíficas (=praxis soteriológica);
La institución de la nueva alianza en la última cena y en la cruz;
La resurrección, exaltación y envío del Espíritu;
La presencia personal de Jesús en la Iglesia como su cabeza y su actividad en la Iglesia
(proclamación, servicio de salvación y servicio al mundo)
Su nueva venida al fin de los tiempos como juicio y reconciliación.
"Así la Cristología científica la definimos así: es la fundamentación que reflexiona
metodológicamente y razona sistemáticamente. Es explanación interna y mediación del
acontecimiento Jesucristo en cuanto que en Jesucristo sale el mismo Dios al encuentro del
hombre, de modo que así tienen los hombres, por y con Jesús de Nazaret, acceso a la salvación
de Dios, creador y consumador de todo el género humano."
Conclusión:
En este trabajo tan interesante ya investigado he llegado a mi propia definición cristológica,
La Cristología, desde una perspectiva moderna, nos proporciona un estudio sistemático de la
persona de Jesús: ser, actividad y esencia. Este es el centro de toda la dogmática y por tanto de
toda la teología.
Y comprende no solo la persona del Hijo sino también la manifestación de las otras dos personas
divinas en esta revelación. Y este estudio concluye que Jesucristo es la plenitud de la Revelación
de Dios trino. Esta presencia de Dios se hace constatable a través de la historia de la humanidad.
La Teología fundamental tiene como principal objeto de estudio a la Revelación, que como
hemos observado parte del estudio de la manifestación plena de Dios en Jesucristo.
Concluí por ello que la T. fundamental y la Cristología comparten la misma fuente, demostrando
así que la dimensión cristológica de la fundamental es más que sólo una dimensión entre otras: es
la dimensión que le proporciona el contenido fundamental.
El estudio de la revelación en Cristo (Cristología) es el punto de partida de la Teología
Fundamental.
Bibliografía:
FUENTES CONSULTADAS:
Internet, Wikipedia Libre, Monografías…
Cristología del Catecismo de la Iglesia Católica.
CELAM, Puebla, Ed. Labrusa s.a., CONGAR, Yves M. J, La fe y la teología, Ed.
Herder, 1981 MARTÍNEZ DÍEZ, Felicísimo Teología fundamental, dar razón de la
fe cristiana. Ed. San Esteban.
MÜLLER, Gerhard Ludwig. Dogmática, teoría y práctica de la Teología, Ed.
Herder.
Consultas del teólogo Matthias Neuman.