CAPÍTULO 18.
Ciclo de división celular
Las células son generadas por otras células. Una célula se reproduce mediante una
secuencia ordenada de acontecimientos en los que duplica su contenido y, luego,
se divide en dos. Este ciclo de duplicación y división, conocido como ciclo celular,
es el mecanismo esencial de reproducción de todos los seres vivos. La función
básica del ciclo celular es duplicar en forma exacta la gran cantidad de DNA
cromosómico y, después distribuir las copias en células hijas genéticamente
idénticas.
Los dos acontecimientos más notables del ciclo son la división nuclear, proceso
denominado mitosis, y la división de la célula en dos, proceso denominado
citocinesis. En conjunto, estos dos procesos constituyen la fase M del ciclo celular.
El período entre una fase M y la siguiente se denomina interfase, que es un período
muy activo que comprende las tres fases restantes del ciclo celular. La fase S
(síntesis), la célula replica su DNA nuclear. La fase G1 (intervalo) es el tiempo que
media entre el final de la fase M y el comienzo de la fase S. La fase G2 es el período
entre el final de las fases y el comienzo de la fase M.
Durante toda la interfase, continúa la transcripción de genes, la síntesis de proteínas
y el crecimiento de la masa celular. En la replicación de todo el DNA y orgánulos de
las células eucariontes participa una compleja red de proteínas reguladoras
conocidas como sistema de control del ciclo celular. Este sistema garantiza el ciclo
tenga lugar en una secuencia establecida y que cada proceso se haya completado
antes de que comience el siguiente.
En la división celular ocurre de dos formas: cuando se fabrican los nuevos
componentes de la célula en crecimiento y cuando se transportan a los lugares
correctos y se separan en forma adecuada cuando la célula se divide en dos. El
centro del sistema de control del ciclo celular es una serie de interruptores
bioquímicos que operan en una secuencia definida y coordinan los principales
eventos del ciclo. El sistema de control del ciclo celular depende de proteincinasas
de activación cíclica y de la proteólisis cíclica.
Antes de que una célula se divida debe duplicar su DNA. Los puntos de control de
daño del DNA de las fases G1 y S impiden que la célula comience o complete la
fase S y replique el DNA dañado. Otro punto de control actúa en G2 impidiendo que
la célula ingrese en la fase M con DNA dañado o incompletamente replicado.
En la fase M (mitosis más citocinesis), la célula reconoce casi todos sus
componentes y los distribuye por igual en las dos células hijas. Se divide en seis
etapas. Las cinco primeras son profase, prometafase, metafase, anafase y telofase
que constituyen la mitosis, que originalmente se definió como el período en el que
los cromosomas son visibles. La citocinesis es la sexta etapa. Antes de la división
nuclear o mitosis, cada cromosoma fue replicado y está formado por dos cromátidas
idénticas, que se mantienen unidas a lo largo de toda su extensión mediante
proteínas denominadas cohesinas. El huso mitótico comienza a formarse en la
profase, y en la prometafase los cromosomas se unen a este. En la metafase, los
cromosomas se alinean en el ecuador del huso. La proteólisis desencadena la
separación de cromátidas hermanas y la finalización de la mitosis. La citocinesis, el
proceso por el cual el citoplasma se escinde en dos y completa la fase M. En las
células animales depende de una estructura transitoria, el anillo contráctil. Sin
embargo, tanto el plano de segmentación como la cronología de la citocinesis están
determinados por el huso mitótico. En las células vegetales, la citocinesis implica la
formación de una pared celular nueva dentro de la célula en división. La posición de
esta nueva pared determina con precisión la localización de las dos células hijas
respecto de las células vecinas. Así, los planos de división celular, junto con el
agrandamiento de las células, determinan la forma final de la planta.
El tamaño de los órganos y el cuerpo está determinado por tres procesos
esenciales: crecimiento, división y muerte celular. Las células que ya no son
necesarias pueden suicidarse mediante la activación de un programa de muerte
intracelular, un proceso denominado muerte celular programada. En los animales,
se conoce como apoptosis en donde la célula se retrae y se condensa, el
citoesqueleto se colapsa, la envoltura nuclear se desensambla, y el DNA nuclear se
fragmenta. En este proceso Interviene la familia de proteasas caspasa, cuyos
miembros se producen como precursores inactivos, denominados procaspasas. Las
células animales requieren señales extracelulares para dividirse, crecer y sobrevivir.
La mayoría de las moléculas de señalización extracelular que influyen en la
supervivencia, el crecimiento y la división de las células son proteínas solubles
secretadas por otras células o proteínas unidas a la superficie de otras células o a
la matriz extracelular.
Citocinesis. La citocinesis, es el proceso por el cual el citoplasma se divide en dos.
Por lo general, comienza en la anafase y finaliza hasta que se han formado los dos
núcleos hijos en la telofase. El primer signo visible de citocinesis en las células
animales es la aparición de un pliegue y un surco en la membrana plasmática, que
se observa durante la anafase, y se forma en un plano perpendicular al eje mayor
del huso mitótico. Y este asegura que el surco de segmentación corte la célula entre
los dos grupos de cromosomas, de modo que cada célula hija reciba una dotación
idéntica y completa de cromosomas. El anillo contráctil de las células animales está
compuesto por una serie de filamentos de actina y miosina. Es una estructura
transitoria, ya que disminuye paulatinamente de tamaño a medida que éste progresa
y se desensambla por completo una vez que la célula se divide en dos. La citocinesis
en los vegetales ocurre cuando las dos células hijas no se separan por la acción de
un anillo contráctil situado en la superficie de la célula, sino por la formación de una
pared nueva dentro de la célula en división. La posición de esta nueva pared
determina con precisión la localización de las dos células hijas respecto de las
células vecinas. Los orgánulos como las mitocondrias y los cloroplastos están
presentes en gran cantidad y se heredarán de manera segura sólo con que se
duplique su número con cada ciclo celular. En la interfase el RE es organizado por
los microtúbulos del citoesqueleto, el complejo de Golgi se fragmenta durante la
mitosis; los fragmentos se asocian con los microtúbulos del huso mediante proteínas
motoras, lo que los lleva hacia las células hijas cuando este se elonga en la anafase.
Otros componentes de la célula se heredan en forma aleatoria cuando la célula se
divide.