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Imperio Inca

1) El documento describe dos leyendas sobre el origen del Imperio Inca - la leyenda de Manco Cápac y Mama Ocllo, en la que los dioses crean a la pareja divina para fundar el imperio, y la leyenda de los Hermanos Ayar, en la que varios hermanos fundan Cusco. 2) El imperio experimentó tres etapas de expansión territorial bajo diferentes gobernantes, llegando a dominar un vasto territorio en los Andes centrales. 3) La sociedad inca estaba estratificada en tres cl

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1) El documento describe dos leyendas sobre el origen del Imperio Inca - la leyenda de Manco Cápac y Mama Ocllo, en la que los dioses crean a la pareja divina para fundar el imperio, y la leyenda de los Hermanos Ayar, en la que varios hermanos fundan Cusco. 2) El imperio experimentó tres etapas de expansión territorial bajo diferentes gobernantes, llegando a dominar un vasto territorio en los Andes centrales. 3) La sociedad inca estaba estratificada en tres cl

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Imperio inca

Respecto al origen del Imperio Incaico existen diferentes leyendas que son manejadas en la
cultura peruana, pero solo dos han logrado hacerse muy conocidas, una de ellas es la de Manco
Cápac y Mama Ocllo; y la otra es la leyenda de los Hermanos Ayar.

La Leyenda de Manco Cápac y Mama Ocllo


El Dios Sol, al ver la tristeza en la que estaban sumidos los
hombres de la tierra, creo una pareja, Manco Capac el varón
y su esposa y hermana Mama Ocllo. Les dio un cetro de oro,
les ordenó civilizar el mundo y fundar un Imperio que rindiera
culto al Sol.
Manco Capac y Mama Ocllo emergieron de las aguas del Lago
Titicaca, dirigiéndose hacia el norte. El cetro de oro se hundiría
hasta desaparecer, en el lugar ideal para la fundación del
Imperio. Decidieron marchar por separado, Manco Capac fue
al norte y Mama Ocllo al sur del valle, convocando y
sometiendo a las personas en su recorrido; los habitantes del
valle los reconocieron como seres divinos.
Luego de mucho recorrido, el cetro se hundió en el cerro Huanacauri. En ese lugar se
establecería el impero de los Incas. Manco Capac y los que lo seguían se instalaron en la parte
alta del valle, que paso a llamarse Hanan Cusco; y Mama Ocllo colocó a los suyos en la parte
baja del valle por lo que se llamó Hurin Cusco. Manco Cápac enseño a los hombres a cultivar la
tierra sembrar maíz, hacer canales de riego y construir sus casas. Mama Ocllo enseñó a las
mujeres a hilar y tejer para hacer vestidos de lana y algodón.

La Leyenda de los Hermanos Ayar

Esta cuenta que luego del gran diluvio que devasto los pueblos, el dios Huiracocha, ordeno que
salieran de la cueva de Pacaritambo ubicada en el cerro Tampu Tocco, cuatro hermanos varones
y cuatro mujeres Ayar Cachi y Mama Huaco, Ayar Uchu y Mama Ipacura, Ayar Auca y Mama
Rahua, Ayar Manco y Mama Ocllo.
Estos hermanos al ver el estado deplorable de las tierras y la pobreza
de los hombres, decidieron recorrer el territorio en busca de tierras
fértiles donde pudieran asentarse, y junto los miembros de 10 ayllus
anduvieron en dirección sureste. Ayar Cachi, hombre fuerte y valiente,
ocasiono la envidia de sus hermanos quienes decidieron matarlo, y con
engaños lo persuadieron para que volviera a las cuevas de Pacarina (en
quechua significa lugar de origen). Cuando Ayar Cachi retorno a la
caverna en el cerro Tampu Tocco, el criado que lo acompañaba coloco
una gran piedra en la entrada y este no pudo salir más.
Los otros hermanos continuaron con su búsqueda seguidos por los
ayllus, y llegaron al cerro Huanacauri, en ese lugar encontraron un ídolo de piedra del mismo
nombre. Llenos respeto y temor ante el ídolo, ingresaron al lugar donde se le adoraba.
Entonces Ayar Uchu saltó a las espaldas de la estatua y quedó petrificado, convirtiéndose en
parte de la escultura. Sus hermanos prosiguieron el camino y en su memoria hicieron que se
celebrara la ceremonia del Huarachico o iniciación de los jóvenes.
En la pampa del sol, Ayar Auca también seria convertido en piedra. Ayar Manco acompañado de
las cuatro mujeres, llego al Cusco donde su vara se hundió, siendo símbolo de que la tierra era
fértil; emocionados con el lugar decidieron fundar una ciudad en honor al Dios Huiracocha y el
Dios Sol, esta sería la capital del Imperio del Tahuantinsuyo, Cusco.
Expansión de los incas
El país de los incas, fundado por Manco Cápac, prevaleció durante cien años
caracterizándose en expansión y consolidación. La ampliación de su dominio
territorial y desarrollo histórico estuvo compuesta por tres etapas sucesivas
definidas, las cuales son:

Primera expansión y consolidación:


Correspondiente a los Sapan Incas Sinchi Roca y Lloque Yupanqui.

Segunda expansión:
Ocurre durante los gobiernos de los Sapa Incas Mayta Cápac, Cápac Yupanqui,
Inca Roca, Yáhuar Huácac y Viracocha Inca.

Tercera expansión:
A cargo de Pachacútec Inca Yupanqui, el más grande estadista de los incas, Túpac Inca
Yupanqui y Huayna Cápac Inca Yupanqui.

Ubicación geográfica del Imperio incaico.


El Imperio inca, ocupó un vasto territorio de esta parte de América del Sur, actualmente muchos
de estos territorios pertenecen a la República del Perú, Ecuador, occidente de Bolivia, norte de
Argentina, norte de Chile y el sur de Colombia. También dominaron el mar; posiblemente
llegando hasta la Polinesia. Aunque no se ha podido probar la hipótesis de que los incas llegaron
a Oceanía, concretamente a islas de la Polinesia, existen en la Isla de Pascua rasgos topónimos,
costumbres y vestigios arquitectónicos, inclusive se cuenta una leyenda del arribo de un inca
hasta con el nombre casi exacto en otra isla de la polinesia.

Organización social
Clases Sociales
La jerarquía en el Imperio inca reanudó su organización tradicional de las comunidades andinas.
El Inca era el gobernante del imperio y la comunidad la base de la estructura del imperio en
general. En las comunidades o distritos se respetaba el cuidado de no molestar la organización
tradicional de las personas, aunque esto se hacía con el objetivo que los pobladores asimilaran
la autoridad y sus instructores asignados por el Clan Inca los cuales les informaban de las leyes
del imperio e instruirlos en la religión oficial. Estas autoridades locales se enmarcaban en estas
tareas las cuales informaban a sus superiores.

En general, existían tres clases:

Clase de trabajo: Formada por campesinos y artesanos, los cuales eran pobladores del distrito o
comunidad.

Clase de gobierno local: Esta clase debían llevar a la clase de trabajo las leyes del imperio y su
religión oficial.

Clase dirigente de la etnia inca: Esta llevaba las riendas del imperio. Era de carácter dominante,
se organizó formada por un clan de miembros de segundo nivel, cuyos miembros fueron llamados
a la posición más alta dentro del imperio, ya sea religiosa, militar o administrativo.

Estructura Social
Familia
La unidad social básica estaba formada por la familia está compuesta
por los padres y los hijos solteros. El hombre se dedicaba a trabajar
el campo, mientras que la mujer se encarga del mantenimiento de la
cocina y el hogar. La ayuda mutua entre las familias era muy común,
especialmente en época de cosecha. Las personas que presentaban
problemas de discapacidad en general se les brindaban el apoyo de
toda la comunidad.

Ayllu
Ayllu, forma de convivencia en que todas las familias estaban unidad por lazos
de sangre, y vivían en la misma comunidad o distrito. Estaba compuesta por un
jefe (Kuraki) el dirigía el ayllu, distribuyendo el trabajo colectivo y la tierra. La
convivencia Ayllu se caracterizó por la creación de campos agrícolas, distribuido
por lotes y potreros, de acceso comunitario.

Cacicazgo
El ayllu era controlado por un grupo llamado Cacicazgo al cual el jefe Kuraki tenía que pagar un
impuesto o tributo por las tareas que se realizaban en el distrito. A cambio se les permitían
mantener reservas con las cuales podían compensar las pérdidas de cultivos y prever la
sustentación de los pobres en la comunidad. Este grupo se subordinaba al imperio inca.

Hábitat
En la mayoría de los casos, los incas mantenían las estructuras
de vivienda de los territorios conquistados. Aunque las capitales
de provincia se construían en tierras altas, pero la mayoría de los
residentes vivían en pueblos de pocos cientos de habitantes.
Cada hogar contaba con un patio rodeado por un muro de piedra.
A su alrededor uno o varios edificios circulares 3 a 6 m de
diámetro. Entre estos edificios, se podían encontrar una cocina,
habitaciones y almacenes. Las paredes de la estructura eran de
piedra desnuda y el techo de paja. En la costa, las casas se construían de caña siendo el material
popular para estos fines y los de la aristocracia de piedra. La madera era un material escaso,
tanto en las montañas que en la costa, los incas no tenían muebles. Los platos se colocan en el
suelo a la hora comer.

Alimentación
Su vía de alimentación fundamental era mediante la agricultura, al
igual que sus descendientes actuales del Perú, consumían dos
comidas al día, alrededor de 8 horas y 16 o 17 horas y una comida
ligera a mediodía. La gran mayoría eran vegetarianos alimentándose
de plantas y verduras las cuales para su consumo eran cocidas en
una olla. La carne de llama o alpaca seca, se reservaba para las
vacaciones. Sin embargo, en la costa, el pescado era la principal
fuente de consumo.

El cultivo principal era la papa, la cual podía ser almacenada por más de cinco años a través de
un complejo proceso de conservación que incluía la exposición a la congelación y la trituración.
El maíz era también un elemento básico, pero en mayores cantidades en la costa y los Andes.
Utilizado para producir la cerveza ligeramente alcohólica. La población en general masticaba
hojas de coca por sus propiedades medicinales y su efecto en el apetito.

Ropa
Vestimenta o ropaje inca, esta variaba en color calidad y estructura de la pieza, de acuerdo a la
clase social. Todos los agricultores usaban ropa muy similar. Para los hombres, estos ropajes
consistían en un taparrabo y una túnica sin mangas a la cual se le
añadía una capa en dependencia de las circunstancias
meteorológicas lo exigía debido al calentamiento, aunque también
eran usadas en ceremonias. Las mujeres, usaban vestido y una
capa. Su vestimenta consistía en un simple trozo de tela
rectangular envuelto alrededor de ellos y en poder de un cinturón
y dos broches circulares en los hombros. Haciendo parecer un
cabo el cual se lograba a través de un alfiler o un nudo en la parte
delantera. Su pelo se cortaba en filetes y solían llevar un velo para
protegerse del sol.

En la vestimenta generalmente predominaba el color negro o marrón. En las tierras altas donde
se elaboraba de lana el color fundamental era el blanco. En la costa el algodón era la materia
prima fundamental. Esta vestimenta en su mayoría estaba elaborada en una sola pieza. La
vestimenta se diferenciaba entra las clases sociales caracterizándose en la calidad de la tela
usada en su fabricación. Otro medio de diferenciación entre la elite era el cabello largo en los
hombres. Mientras los que no pertenecían a la elite tenían el pelo corto

Ambos sexos usaban como calzado las sandalias o mocasines. También usaban joyas: los
hombres usaban orejeras incluidas haciendo deformes los lóbulos en forma cilíndricos, de ahí su
apodo de orejones Las mujeres mostraban collares y más fíbulas.

Religión
Tras la colonización española y la evangelización católica fue disminuyendo rápidamente las
religiones de los Incas. Aunque ciertas formas existen hoy en día sobre todo en la forma de
animismo, la mayoría de la información que poseemos acerca de este proceden de evidencias
indirectas, más o menos sesgada. También hay muy poca información sobre el sistema religioso
fuera de los Andes, las poblaciones disminuyeron rápidamente, incluso antes de tener la
evangelización.

Sectas y los elementos del dogma


Antepasado culto
Los antepasados difuntos ocupan un lugar especial en las religiones andinas. El fundador de un
linaje era muy reverenciado, en particular, si este había dado sus tierras al ayllu. También eran
conocidos como semi-legendario, por haber realizado actos sobrenaturales y por ser
considerados hijos de dioses. Esto se aplica a los de la tribu Inca. Al morir una persona de elite
el cadáver se conservaba, si utilizar para este objetivo la técnica de embalsamar, se deja secar
en el viento seco de las montañas. Como ofrenda usándose en ocasiones ceremoniales.

Huacas
Los incas imponían la adoración al dios sol. Por lo que la mayoría de los pueblos conquistados
por el imperio debían regirse por tal creencia. También predominaba el culto huacas en quechua,
el término puede designar a cabo huaca nada de lo común. Los hacuas eran adorados, podían
ser objetos naturales, como una montaña o una piedra y artificiales como un edificio, los cuales
poseían poderes sobrenaturales. En el territorio inca se estima haber alrededor de quinientos
hacuas en Cusco y sus alrededores.

La adoración del Sol y las estrellas


Muchas de las comunidades de los Andes, han tenido como sagrado al sol y las estrellas al largo
de toda su descendencia. Esta adoración proviene de los emperadores incas, descendientes de
Manco Capac, "hijo del sol". En tiempos de gobernación inca las victorias militares, así como las
conquistas eran atribuidas a esta creencia religiosa. De ahí la medida de imponer la adoración
al dios sol como religión oficial, pero el sol ídolo no era el único en la adoración junto a él estaban
una serie de deidades adoradas en el imperio. Lo cual muestra que esta religión no era
monoteísta, sino más bien un estado del animismo. Para establecer el culto, los incas
construyeron templos dedicados principalmente al sol. El más famoso de todos es el Coricancha
(pluma de oro en quechua), el Templo del Sol en Cusco.

La adoración de otros dioses


Como se había dicho anteriormente los incas no solamente adoraban al dios sol. Paralelamente
a esta adoración, existían reconocidas otras deidades. La más importante de ella es Viracocha,
el dios responsable, en particular para el desarrollo de las tierras agrícolas y las técnicas de riego
como particular importancia para los pueblos andinos.

El vínculo entre Viracocha e Inti, el sol no está claramente establecido. La subordinación de uno
a otro es borrosa e incluso algunas leyendas parecen intercambiables. Después de Viracocha
los incas también adoraron al rayo, Illapa Inti el dios del cielo, el trueno y el relámpago.

Subestímenlo clerical
Sacerdotes
Los sacerdotes vivían en todos los templos y santuarios de importancia religiosa. Cumplían las
funciones de adivinos, hechiceros y médicos. El título de sumo sacerdote en el Cusco fue Villac
Umu. Era a menudo un pariente cercano del Inca y su autoridad estaba en competencia con esta
última.

Las varonas elegidas


Las "mujeres elegidas", llamadas Acllay warmikuna "Vírgenes del Sol", formaban parte de una
institución de pleno derecho. Seleccionadas desde una temprana edad, tenían una educación
especial. Las cuales podían ser elegidas por el Sapa Inca como concubinas, o dadas a los altos
funcionarios, e incluso sacrificadas. Se encargaban de preparar los alimentos y las ropas
ceremoniales que usada el Sapa Inca y los sacerdotes.

Ofrendas y sacrificios
Los sacrificios y las ofrendas se hacían los días, dedicados a los dioses o huacas.

Fiestas y ceremonias religiosas


Inti Raymi
La fuente principal del imperio era el Inti Raymi o (fiesta del sol en quechua). Tenía lugar los 21
de junio, cuando era el solticio de invierno y día más corto en el hemisferio sur.
La muerte del Inca
Para acompañar al Inca en su viaje al otro mundo, dos de sus esposas, una criada y un soldado
debían morir en el día de su muerte. Supuesta mente voluntarios, los cuales habían sido
escogidos desde una edad temprana.

Santuarios
Templos del Sol
Como un signo de fidelidad o venerada, los pueblos sometidos por los incas construían en sus
provincias muchos lugares de culto al sol. Algunos todavía son visibles hoy en día y dar fe de la
distribución geográfica de la secta. Perú es un buen ejemplo en el podemos apreciar el templo
de Coricancha en Cusco, el Templo y el Vilcashuamán Huascarán. En Bolivia, un Templo del Sol
fue construido también en la Isla del Sol del Lago Titicaca. En Caranqui, Ecuador, se encuentras
un templo que una vez contenía frascos llenos de oro y plata.

Coricancha
El Templo del Sol en Cusco, Coricancha era el templo principal del imperio. Si se dedicó
inicialmente al sol, que también sirvió como un lugar de culto a las entidades divinas como Mama
Quilla, la Luna, y Illapa, dios del trueno y el relámpago .

Agricultura
Principalmente desarrollada en agricultura de montaña. La papa en el Perú y muchos otros
tubérculos fueron los alimentos básicos. Estas plantas eran sensibles, y los cultivos no podían
ser garantizados, las técnicas de conservación no se habían desarrollado para hacer frente a
cualquier año difícil. La quinua, un grano, no un cereal, era más fácil de cultivar, este crecía en
la costa. Otra cultura que estaba muy extendida era la siembra del maíz. Aunque este se
cosechaba para condiciones especiales o fiestas por lo cual su producción se limitaba. En la
utilización de herramientas para sembrar la tierra utilizaron el arado de tracción humana que
denominaban la tajilla o chaquitaqlla, un palo puntiagudo, con una punta un tanto encorvada,
que a veces era de piedra o de metal.

Antes de su terminal tenía esta herramienta otro palo transversal, el agricultor apoyaba su pie
para hundirlo en la tierra y luego hacer el surco. Las herramientas manuales incas empleadas
en la agricultura no han podido ser superadas, sobre todo cuando se trata de trabajar en las
laderas andinas o en ámbitos limitados como los andenes.

Ganadería
En los Andes prehispánicos, los camélidos desempeñaron un papel verdaderamente importante
en la economía. Particularmente fueron la llama, la alpaca los únicos camélidos domesticados
por el hombre andino las que, criadas en hatos de gran escala, fueron utilizadas para diferentes
propósitos dentro del sistema de producción de los incas. Igualmente, fueron utilizadas otras dos
especies de camélidos sin domesticar: la vicuña y el guanaco. La primera de estas eras cazadas
mediante los chacos (cacerías colectivas). La ganadería ciertamente constituyó una fuente
importante de riqueza en los tiempos prehispánicos.

Arte y manualidades
Textiles
Los motivos típicos que decoran estos vestidos tapizados, rígidos y esquemáticos, se han
interpretado como signos de una ancestral escritura ideográfica que ha pervivido como mera
ornamentación de la artesanía textil de los antiguos incas.

Los textiles incas se caracterizan por sus diseños geométricos o tocapus y por la fineza de su
técnica. Los incas destacaron por sus tapices y sus mantos de plumas, también de diseños
geométricos. Tuvieron un extraordinario sentido de la simetría, reflejado en la repetición de
figuras estilizadas dispuestas de una manera sumamente ordenada.

El sello característico de la ornamentación de los tejidos fue el contraste permanente entre los
colores rojo, negro y amarillo. Estos podían combinarse en diseños sencillos de largas bandas o
grandes cuadrados, o en complicadas series de pequeños motivos geométricos, figurativos o
zoomorfos.

Tocapu: Se denomina así a la decoración de los tejidos basada en series de cuadrados con
dibujos en su interior.

Geométrico: Las formas geométricas más habituales eran las estrellas de ocho puntas, los
rombos y diversos tipos de cruces.

Iconográfico: Algunos expertos consideran que las series de motivos de cada tocapu equivalen
a un lenguaje jeroglífico.

Zoomorfo: Era una referencia directa a los animales autóctonos, como los camélidos -llamas,
vicuñas, etc.-, y toda clase de pájaros.

Cerámica

Objetos de cerámica peruana, en poder del Museo Nacional de Antropología Arqueología e


Historia (México).

La cerámica inca se caracteriza por sus superficies pulidas, su fina decoración pictórica de
tendencia geométrica y el uso de los colores amarillo, negro, blanco, rojo y anaranjado. Solían
pintar rombos, líneas, círculos, animales y frutos estilizados, así como plantas y flores. Las
aplicaciones modeladas no fueron comunes en la decoración. Se conoce una amplia variedad
de formas, tanto de cerámica fina, como de la doméstica sin decoración. Existieron diferentes
tipos de cántaros: con base cónica, ollas con asas lateral, ollas trípodes, platos con asa y pintura
interior, tostadores con boca lateral y trípode, etc. El prestigio alcanzado por la alfarería inca hizo
que en muchos lugares conquistados se copiara sus formas y decoraciones. Generalmente se
producía una mezcla de los estilos locales con el estilo inca, y se encuentran piezas Chimú Inca,
Chancay, etc. La producción de estos objetos se realizaba en masa, habiéndose encontrado
evidencias del empleo de una gran cantidad de moldes que permitieron difundir una producción
sumamente estandarizada.

Música
Instrumentos musicales
Los incas tuvieron instrumentos de viento y percusión, estos instrumentos musicales han sido
motivo de estudios muy profundos por parte de Arturo Jiménez Borja, Policarpio Caballero y por
estudiosos franceses. El arqueólogo peruano Federico Kauffmann Doig clasifica los instrumentos
musicales incas en tres tipos:

Instrumentos aerófonos
La quena, es tal vez, junto con la zampoña el instrumento más representativo de la música inca.
Huáncar tambor grande, eran utilizados en las guerras o en los grandes bailes.

Pututo, instrumento musical confeccionado de un caracol marino. Utilizado por los chasquis, para
enviar mensajes y como señal de guerra. Eran aquellos instrumentos que para poder ser
ejecutados se utilizaba el aire por acción humana, dentro de los cuales encontramos:

Literatura y poesía
Antes de la conquista española existía una literatura oral en el área del Imperio inca. Algunas
muestras de poesía religiosa, narraciones y leyendas quechuas han llegado a nosotros gracias
a que fueron transcritas por cronistas como Cristóbal de Molina (el Cuzqueño), autor de Fábulas
y ritos de los incas (1573); Santa Cruz Pachacuti, indio evangelizado, defensor de la Corona
española, que escribió la Relación de antigüedades de este reyno del Pirú (1613), donde
describió la religión y filosofía quechuas y recoge en lengua quechua algunos poemas de la
tradición oral; el Inca Garcilaso de la Vega (1539-1616); y Felipe Guamán Poma de Ayala, cuya
obra Nueva crónica y buen gobierno permite reconstruir buena parte de la historia y genealogía
de los incas, así como numerosos aspectos de la sociedad peruana posterior a la conquista.

Los incas le dieron gran importancia a la poesía, que estaba presente en todas las actividades
sociales: la agricultura, los funerales, las ceremonias oficiales, el amor.

Los haravicus (‘creadores de poesía’), representaban sus versos acompañados por el público, y
muchas veces estaban acompañados de música y danza.

Entre los géneros poéticos del quechua se cuentan:

 el jaillí, himno sagrado para los dioses, el heroísmo y las tareas agrícolas;
 el arauí, poesía amorosa, a veces melancólica;
 el uauakí strutus, poema dialogado entre los dos sexos;
 la jashua, canción de dan

Common questions

Con tecnología de IA

Los mitos y ancestros desempeñaron un papel crucial en la cosmología y cohesión social de las comunidades andinas al proporcionar una narrativa compartida que legitimaba la estructura social existente y unificaba a las personas bajo creencias comunes. Los ancestros, a menudo venerados como semi-divinos, conectaban a las generaciones actuales con un linaje legítimo que otorgaba continuidad y estabilidad al orden social. Estos ancestros eran percibidos como protectores del linaje y custodios del territorio, atribuyendo así un sentido sagrado y ancestral a las tierras que habitaban. La veneración de huacas, elementos naturales o artificios con poder sobrenatural, y el culto a deidades como Inti y Viracocha, reforzaban la cohesión comunitaria al integrarse a los rituales cotidianos y ceremoniales, fortaleciendo la identidad comunitaria y el alineamiento ideológico. A través de este panteísmo, no solo se cultivó un sentido compartido de destino y propósito, sino que también se sustentaron las estructuras sociopolíticas del imperio .

La estructura de clases sociales del Imperio Inca fue fundamental para su administración y cohesión, asegurando una jerarquía clara y efectiva. El Inca, como máxima autoridad, controlaba el poder político y religioso, mientras que las clases de gobierno local actuaban como intermediarios entre el pueblo y el estado, transmitiendo leyes y normas religiosas. Esta organización permitía que la clase dirigente mantuviera un control eficiente sobre las comunidades. Los campesinos y artesanos, que formaban la clase de trabajo, eran encargados de la producción agrícola y de bienes, aportando al apoyo material del imperio. Esta estructura de clases aseguraba estabilidad, promovía la cooperación y facilitaba la unificación cultural y política del vasto territorio inca, soportando así su expansión y consolidación .

La cultura material inca, ejemplificada por sus textiles y cerámicas, refleja profundamente sus valores estéticos y cosmovisión. Los textiles incas, conocidos por su finura técnica y diseños geométricos como el tocapu, simbolizan una apreciación por la armonía, simetría y organización, características que también se expresan en su estructura social y arquitectónica. Los motivos decorativos de animales y figuras naturales en textiles y cerámicas representan una conexión íntima con la naturaleza y reverencia por su entorno natural. La cerámica, con su inclinación hacia formas geométricas y el uso de colores terrenales, manifiesta la habilidad de integrar aspectos funcionales y estéticos, demostrando una sociedad que valoraba tanto la utilidad práctica como la expresión artística. Este arte no solo servía propósitos ceremoniales y utilitarios, sino que también funcionaba como un medio de comunicación y de preservación de la historia y los valores culturales incas a través de una 'escritura' visual ideográfica .

La religión oficial inca, que centraba la adoración en el dios Sol, Inti, reflejaba y reforzaba la estructura de poder del imperio al vincular la autoridad política del Sapa Inca con lo divino. El Sapa Inca era considerado como hijo del Sol, legitimando así su dominio político y su liderazgo religioso. Esta teocracia se sustentaba mediante la construcción de templos, como el Coricancha en Cusco, que funcionaban no solo como lugares de culto sino como centros de promoción ideológica del poder inca. Al imponer el culto al Sol y otras deidades vinculadas como parte de la religión oficial, los incas no solo unificaron las creencias de los pueblos conquistados sino que también aseguraron la sumisión a su autoridad política, manteniendo un control social centralizado y homogeneizado .

Las festividades religiosas incas, como el Inti Raymi, estaban íntimamente ligadas al calendario agrícola y al ciclo social, funcionando como eventos clave que marcaban etapas importantes en ambos. El Inti Raymi, celebrado en el solsticio de invierno, simbolizaba el fin de la temporada de cosecha y el inicio del nuevo año agrícola, conectando el ciclo del Sol con las actividades terrenales de siembra y cosecha. Estas festividades no solo servían para agradecer y pedir por buenas cosechas, sino que también fortalecían la cohesión social al reunificar a múltiples ayllus y comunidades en un acto común de devoción y festejo. A través de tales rituales, se reforzaban valores colectivos, se transmitían tradiciones y se afirmaba la identitad cultural bajo una temporalidad compartida que guiaba la vida cotidiana y las prácticas agrícolas del imperio .

El sacerdocio inca tenía funciones cruciales y un considerable poder dentro del contexto político y religioso del imperio. Actuaban como mediadores entre los dioses y el pueblo, controlando los rituales que eran esenciales para la legitimación del poder inca. El Villac Umu, sumo sacerdote de Cusco, poseía una autoridad que en ocasiones competía con la del Inca mismo, lo que evidenció el poder del sacerdocio como entidad política y social. Este poder se extendía a la administración diaria de templos y huacas, asegurando la obediencia religiosa mediante la supervisión de ceremonias y sacrificios, siendo observadores y reguladores de la moralidad social. Los sacerdotes incas también ejercían influencia como conservadores de conocimientos y tradiciones orales vitales para la continuidad de la cultura religiosa, habilitando una cohesión ideológica que sostenía tanto la unidad religiosa como política del vasto imperio .

Los ídolos de piedra en la cultura inca, como el ídolo de Huanacauri, tenían un profundo significado simbólico y eran vitales en la religiosidad y mitología inca. Estos ídolos representaban a deidades importantes o acontecimientos míticos significativos, siendo el culmen del sincretismo entre lo humano y lo divino, donde seres como Ayar Uchu se integraron en las estatuas, simbolizando su trascendencia. Además, la petrificación de estos personajes mitológicos en ídolos servía como un recordatorio físico y espiritual de sus historias, ayudando a consolidar la identidad cultural y territorial, como con la ceremonia del Huarachico iniciada en memoria de Ayar Uchu .

Los avances agrícolas fueron cruciales para el desarrollo y la expansión del Imperio Inca. La capacidad de cultivar eficientemente en las difíciles condiciones geográficas andinas permitió a los incas sostener una población en crecimiento y asegurar el suministro de alimentos necesarios para sus ejércitos en expansión. El uso de herramientas como la chaquitaqlla y las técnicas de cultivo en terrazas (andenes) demostraron ser altamente efectivos en maximizar la producción. Esta abundancia agrícola no solo sustentó la cohesión social interna sino que también fortaleció la posición del imperio como una entidad económica formidable, facilitando la conquista y la integración de nuevos territorios. La producción agrícola sostenida incentivó la organización estatal y aseguró un flujo constante de recursos que alimentaron tanto los avances materiales como el poder político del imperio .

Las principales deidades incas incluían a Inti, el dios Sol, Viracocha, el creador y dios de las técnicas agrícolas, y Illapa, el dios de los fenómenos climáticos como el trueno y el relámpago. Inti ocupaba un lugar preeminente y su culto era el más extendido, vinculado directamente con el Sapa Inca y los ciclos agrícolas, siendo vital en las ceremonias como el Inti Raymi. Viracocha, aunque con un culto menos visible, era fundamental para la legitimación del orden político y social, relacionado con la creación y las técnicas de cultivo. Illapa era crucial en la vida diaria por su control sobre la lluvia, esencial para la agricultura. Estas deidades moldeaban no solo la vida ritual sino también influían en decisiones políticas y agrícolas, siendo honradas en templos como Coricancha y en rituales de veneración que reforzaban la disciplina social y la devoción comunitaria .

Las técnicas de ganadería inca, especialmente la cría de camélidos como llamas y alpacas, fueron fundamentales para el abastecimiento económico y social del imperio. Estos animales proporcionaron recurso esencial en transporte y producción textil, facilitando así la movilidad y la comunicación a través del vasto territorio del Tahuantinsuyo. La carne y lana de estos animales se convirtieron en bienes valiosos dentro de la economía inca. Además, las cacerías organizadas de vicuñas y guanacos, con técnicas como los chacos, aseguraron un suministro regular de materias primas y comida. La ganadería no solo contribuyó al autosostenimiento económico sino que también fortaleció las redes de intercambio y comercio, permitiendo que el imperio mantuviera una cohesión interna al facilitar la distribución de productos esenciales y especializados, integrando a las diversas regiones bajo un sistema económico compartido .

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