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[= La terrible
9% aratia Alinka
Edgardo Thostroza Séezgordo hostaza Sez
cho patas tiene Alinka, Cuatro por delante y
‘cuatro por detré
Si lo prefieres, cuatro al lado izquierdo y cuatro al
costado derecho. Ocho resortitos que la impulsan,con
gran rapide, al lugar donde ella desee.
Alinkaest . Le encanta asustar a Marragueta
obesa Mosca de la casa. Aquella que dormita sobre
cortina o bien colgando del techo. ,Cémo no se cae?
Cuando Marraqueta estd en lo mejor de su siesta
iZUM, ZUM! pasa Alinka volando por su lado,
suspendida de su hilo de seda y gritando su YE, YE.
YE! capadde crisparle los nervios a cualquie
siesta!
;Pobre Marraqueta! Casi se cae del techo. Pero,
afirma sus patitas y se salva,
— {Por qué me asustas? —pregunta Marraqueta
~ [Porque no quiero que duermas cuando yo estoy
despierta! —contesta Alinka
—Pero —replica Marraqu
— por qué noeres como las demis a
pasean de noche?
—7Yo soy distinta! Duermo de noche y paseo de
exclama Alinka y ;ZUM, ZUM! hace un vuelo
rasante por sobre la encogida Marraqueta,
Pero, como Uds. verdin, no siempre es bueno ser
travieso.
Un dia que Marraqueta limpiaba sus patitas y
ordenaba sus alas, ; ZUM, ZUM! ;YE, YE. YE! pas6
Alinka volando por st lado. El hilo de sede brillaba
con los rayos de sol que entraban por la ventana
;ZUM, ZUM! j YE, YE, YE! y ...; CRUSH!
Tan preocupada estaba de molestar a Marraqueta
que no se dio cuenta y chocé violentamente con la
lémpara de lagrimas
—jAy, Ay! —se quejé.
— {C6mo que Ay, Ay? {Has cambiado el grito? —
se burl6 la Mosca.
iAy, Ay, me he quebrado una de las pati
se quejé Alinka
—Eso te pasa por molestosa y pesada —contest6
Marraqueta y en vuelo muy rapido pas6 por sobre la
Arajia gritando ;YE, YE, YE!
Apoyada en sus siete patitas Alinka golpeé la
puerta del doctor Grillo
fas que duermen de di
—dijo éste. —;Pero
%le arate Anka
Y
Edgardo inostrara Saez
intentaremos hacer lo mismo que he visto hacer a los
humanos!
Con gran rapidez recorrié el techo de
busca de un pedacito de yeso.
Luego de humedecerlo con un poquito de agua
Ja mezcla en la pata quebrada.
i‘Tendras que tenerlo puesto unos ocho dias! —
receté.
Alinka se retiré lentamente... un, dos, ;trac!,
patitas del lado derecho. Un, dos,
asa cn
Marraqueta, en el techo, caminaba pausadamente,
moviendo toda su humanidad y también cojeaba,
burkindose de Alinka. Un, dos, jtrac!,cuatro...un,dos,
itrac!, cuatro... |Eso es, adelante mis valientes! Un,
dos, jtrac!, cuatro.
—¢Por qué no me asustas ahora? {Por qué no te
acercas a mi tan calladita como lo hacfas an
Alinka se relamia furios:
—1Ya pasardin los ocho dias y entonces verds! —
prometia.
Pero las bromas de
insoportable:
Al segundo dia la Arafia ya no podia més.
~ YE, YE, YE! —exclamaba Marraqueta
\sando por su lado, justo en el momento en que A inka
empezaba a dormirse.
a Mosca se hicieronLa ome aana Anka
Eaigardo Instroza Saez
{Qué hacer para librarse de es pesadilla Hamada
Matraqueta?
Con gran paciencia empez6 a tejer ocho calcetas
de seda, una de ellas bastante mas gruesa que las otras.
Cuidadosamente se las fue poniendo una a una,
especialmente en la patita rota
Marraqueta, en tanto, seguéa revoloteando por
sobre la cabeza de Alinka lanzando desafinados ; YE,
YE, YE! hasta que, agotada, se dispuso a dormir su
siesta,
— {Descansar€ tn poco y luego me divertiré mas!
jo sonriendo.
El despertar no fue tranquilo, Alinka, que se habia
acercado silenciosamente, gracias a sus calcetas de
seda, la miraba con sus ojitos negros desde mas cerca
que nunca.
La Araiia estaba furiosa.
—iTe atrapé, por fin! ;Ahora te comeré! —
amenaz6.
El corazén de la Mosca latia a mil kilémetros por
hora.
—|Me arrepiento, me arrepiento! —exclamé
asustada,
—;Te has burlado demasiado de mi desgracia! —
contesté la Arafia.
—jEsta bien —dijo Marraqueta— merezco unn jugaras después?
apresuré a prometer