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Courtney Cole - Trilogía Nocte 01 - Nocte

El documento cuenta la historia de Calla Price, una chica de 18 años que es gemela de Finn. Finn está loco y solo Calla puede salvarlo. Calla se siente aterrada de que Finn la arrastre con él a la locura. Busca la ayuda de Dare DuBray, pero tiene miedo de que él pueda destruirla. Un secreto amenaza con lastimar a todos.

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Courtney Cole - Trilogía Nocte 01 - Nocte

El documento cuenta la historia de Calla Price, una chica de 18 años que es gemela de Finn. Finn está loco y solo Calla puede salvarlo. Calla se siente aterrada de que Finn la arrastre con él a la locura. Busca la ayuda de Dare DuBray, pero tiene miedo de que él pueda destruirla. Un secreto amenaza con lastimar a todos.

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Pgina 1

Slvame y te salvar

Mi nombre es Calla Price. Tengo 18 aos y soy la mitad de un todo. Mi


otra mitad... mi hermano gemelo, Finn... est loco. Lo amo. Ms qu a la
vida, ms que a nada. Y aunque me aterra que l me arrastre con l, nadie
puede salvarlo excepto yo.

Estoy haciendo todo lo posible para permanecer a flote en este mar de


locura, pero me estoy ahogando ms y ms cada da. As que extiendo mi
mano hacia un salvavidas. Dare DuBray. l es mi Salvador y mi Anticristo.
Sus brazos son donde me siento segura, donde temo, donde pertenezco,
donde me he perdido. El tratar de sanarme, quebrarme, amarme,
odiarme.

Tiene el poder de destruirme. Tal vez eso es aceptable. Porque no puedo


salvar a Finn y amar a Dare sin que todos salgan lastimados Por qu? A
causa de un secreto. Un secreto que estoy tan ocupada tratando de
averiguar, que nunca lo vi venir. T tampoco lo hars.
2
Pgina
Sinopsis Viginti duorum
Prefacio Viginti tres
Dedicatoria Viginti quatuor
Prologus Viginti quinque
Unum Viginti sex
Duo Viginti septem
Tribus Viginti octo
Quatuor Viginti novem
Quinque Trigenta
Sex Trigenta unus
Septum Trigenta duo
Octo Trigenta tres
Novem Trigenta quatuor
Decem Trigenta quinque
Undecim Trigenta sex
Duodecim Trigenta septem
Tredecim Trigenta octo
Quatuordecim Trigenta novem
Quindecim Quadraginta
Sedecim Quadraginta unus
Septemdecim Quadraginta duo
Decem et octo Quadraginta tres
Novem Quadraginta quattuor
3

Viginti Verum
Pgina

Viginti et vnum Sobre la autora


Latin;

Sustantivo; ablativo singular de nox (noche)

Adverbio; de noche

Pronunciacin: Knock-tay
4
Pgina
Traducido por flochi

U
na vez consider no escribir esta historia. Era demasiado oscura,
demasiado retorcida, demasiado, demasiado, demasiado.

Obviamente, cambi de idea. Pero la tuve que volver a escribir


de cuatro maneras diferentes, intentando que fuera distinta, ms suave y
fcilmente agradable.

No funcion.

As que regres a mi idea original, la idea que me encantaba. La idea que


so, viv y respir hasta que estuvo lista de la manera en que quera, de la
manera en que tiene que ser.

S que eres capaz de leerlo. S que eres capaz de recomponerte una vez
ms cuando todo haya acabado. Tengo fe en ti.

Esta historia es oscura?

S.

Es retorcida?

A veces.

Te dar un golpe en la cara?

Completamente.

Te tendr volteando las pginas, intentando descubrir, intentando


llegar al clmax, intentando respirar?

Dios, eso espero.

Escrib esta historia de la manera en que tena que ser escrita. No poda
endulzarla. No poda diluirla. Es de esta manera porque la historia lo exige.

No me arrepiento.
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Los insomnes saben que existe algo en la noche.

Una oscuridad, una energa, un misterio que envuelve las cosas.

Oculta cosas a la vez que las ilumina.

Este es el hecho

que nos permite examinar nuestros pensamientos

de una manera que no podemos durante el da,

este es el hecho que nos trae la verdad y claridad.

Este libro es para Tristan.

Mi hijo a quin le pas el insomnio.

Siempre confa en tu mente.

T lo sabes bien.
6
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Por la noche, soy libre.

Nadie escucha a mis monstruos salvo yo.

Sin embargo, mi libertad es frgil,

Porque cada maana,

Una y otra vez,

La noche es rota

por el sol.

Es una buena manera de morir.

~Una de las primeras entradas en el diario de Finn Price

No puedo no puedo no puedo

Escuchar.

No puedo ver

la luz

ya.

Calla Calla Calla Calla

Slvame, te salvar.

Slvame.

Serva me, servabo te.

Slvame y te salvar.

~Una de las ltimas entradas del diario de Finn Price


7
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No hay nada ms aterrador como el descenso de la mente humana en la
locura.

~Calla Price

Secretos. Todo el mundo los tiene.

~Dare DuBray
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Traducido por flochi

M
i nombre es Calla Price. Tengo 18 aos, y soy la mitad de un
todo.

Mi otra mitad, mi hermano gemelo, Finn, est loco.

Lo amo. Ms que a la vida, ms que a nada. Y aunque me siento


aterrada de que me arrastre con l, nadie puede salvarlo salvo yo.

Voy a hacer todo lo que pueda para permanecer a flote en un mar de


locura, pero me estoy ahogando ms y ms a cada da. As que intento
alcanzar un salvavidas.

Dare DuBray.

l es mi salvador y mi Anticristo. En sus brazos es donde me siento


segura, a donde padezco miedo, a donde pertenezco, donde me pierdo.
Ser quien me sane, quien me rompa, quien me ame y quien me odie.

Tiene el poder para destruirme.

Quizs eso est bien. Porque no puedo salvar a Finn y amar a Dare sin
que todos salgan lastimados.

Por qu? Debido a un secreto.

Un secreto que estoy intentando descubrir, que nunca vi venir.

T tampoco lo vers.
9
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Traducido por Shilo

Corregido por flochi

F
uera, un cielo nocturno sin estrellas se extiende contra una luna
llena que crea sombras. Dentro, esas sombras parecen
transformarse entre s, creando manos retorcidas que arrastran
sus dedos rotos a lo largo de las oscurecidas paredes del saln.

Mi madre insiste en llamar a la sala formal un saln. Desde que


aprendi el trmino cuando estuvo en Francia hace aos, la hace sentir
sofisticada. Y ya que vivimos en una funeraria en la cima de una montaa
aislada en Oregn, mi pap la deja sentirse sofisticada de cualquier
manera que ella elija.

Aunque no est aqu esta noche, sofisticada o de otra manera. Est de


camino a su club de lectura, a beber vino y a chismorrear, inconsciente de
que mi mundo entero acaba de implosionar. Y como mi padre y hermano
se fueron tambin, estoy sola por ahora.

Sola y con el corazn roto.

Aunque no exactamente sola. Estoy aqu en una funeraria oscura con


dos cuerpos en el cuarto de embalsamamiento de mi padre.

Normalmente, esto no sera de importancia. Cuando tu padre es el


dueo de una funeraria, aprendes a dormir bajo el mismo techo que los
muertos.
10

Pero esta noche, con la tormenta causando que los rboles se doblen y
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siseen contra la casa, y la electricidad cortada por el viento, es alarmante,


oscuro y un poco aterrador.
Mi pie golpea contra el lado de la silla, un signo obvio de que estoy
agitada. Estoy molesta por mi agitacin, pero honestamente merezco estar
molesta.

Todo en mi vida acaba de volverse al revs.

Vuelvo mi mirada fuera de las ventanas y miro fijamente a los


acantilados. Rocas dentadas sobresalen en el cielo, lo que crea una imagen
evocadora y slo sirve para recordarme que estoy bastante aislada aqu en
la cima de nuestra montaa. Tambin, est ms claro afuera de lo que
est aqu, lo que es ridculo.

No s por qu estoy asustada de estar sola, pero lo estoy. Un terapeuta


podra decir que es porque Finn y yo somos gemelos, y nunca he tenido
que estar sola en toda mi vida. Hasta compart espacio en el vientre.

Es por eso que mis padres nos dijeron en la cena que crean que Finn y
yo deberamos ir a escuelas separadas. Y debo decir que no estoy de
acuerdo. Discrepo fuertemente, de hecho. Finn me necesita porque l no es
como yo. Solo el pensamiento de estar separados me da palpitaciones y s
que necesito tratar de hablar con mi madre de eso.

Ahora.

Sin importar lo que est pasando conmigo, o de lo que me enter esta


noche, Finn siempre tendr la prioridad.

Agarro mi telfono y marco el nmero de mam porque est sola en su


auto, sin distracciones. No tendr otra cosa en la que concentrarse ms
que en lo que estoy diciendo. Tal vez eso significa que finalmente me va a
escuchar.

El telfono suena una vez, luego contesta.

Hola Calla. Est todo bien, cario?

Despus de la bomba que nos tir esta noche, est sorprendentemente


alegre.

Est bien. La tormenta cort la electricidad, pero estoy bien. Oye,


mam Finn no puede estar solo. Necesita venir conmigo. Lo digo en serio.
11

No entiendes lo importante que es. Porque no puedo decirte por telfono.


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Observo su diario, colocado sobre una mesa cercana. Si mam y pap
supieran algunas de las cosas de ah, las extraas frases en latn, las
palabras tachadas, la locura, entonces no estaran dndome tanta
resistencia.

Pero no lo saben porque respetan su privacidad, y por eso, estn


resueltos en su deseo de forzar la independencia en nosotros.

Mam suspira ahora porque este es un argumento gastado, y est


cansada de tenerlo.

Sabes nuestros sentimientos acerca de esto dice firmemente.


Entiendo que quieras proteger a Finn. Y amo que seas tan protectora, pero
Calla, l tiene que aprender a vivir sin eso y t tambin. Tienes que tener
una vida propia, sin tener que cuidar constantemente a tu hermano. Por
favor, confa en que sabemos qu es lo mejor.

Pero mam discuto, despus de todo lo que ha pasado esta noche


con Algo pas est noche. Y ms que nunca, s que no puedo dejar a
Finn. Lo conozco mejor que nadie.

Qu pas esta noche? pregunta, rpida y curiosamente. Algo


pas con?

No es nada de lo que quiera hablar por telfono la interrumpo


cansadamente. Yo slo Quiero que me prometas que vas a pensar
acerca de dejar que Finn y yo permanezcamos juntos. Por favor. Soy parte
de l, y l es parte de m y eso es de todo lo que se trata ser gemelo. Puede
que sea diferente a m en un sentido, pero somos iguales en un milln de
otros. Nadie lo entiende como yo. Me necesita.

Mam suspira de nuevo.

Ese es el punto, cario dice gentilmente. La nica diferencia entre


ustedes. Recuerda ese da, el da en que nos enteramos por primera vez.
Dime de nuevo qu pas.

Soy la que suspira ahora porque mi corazn duele y no quiero hablar


acerca de eso ahora. Tal vez llamarla fue una mala idea.

Sabes qu pas digo sin fuerzas.


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Sgueme la corriente me ordena. Firmemente.


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Estbamos jugando Captura la Bandera en el jardn de nios le digo
de mala gana, como si estuviera recitando de un libro. Si cierro mis ojos,
todava puedo oler el piso caliente y sucio del gimnasio. Finn tena la
bandera. Estaba corriendo. Sus delgados brazos y piernas estaban
volando, su cabello mojado en su frente.

Y luego?

Mi pecho duele un poco.

Luego empez a gritar. Y a correr en la otra direccin. Ya no estaba


jugando. Estaba gritando acerca de demonios persiguindolo.

Y qu ms? La voz de mi madre es compasiva, pero an muy firme.

Y mi nombre. Estaba gritando mi nombre.

Todava puedo escucharlo chillando mi nombre, su voz de nio, aguda y


desesperada.

Caaaaaallllllllaaaaaaa!

Pero antes de que pudiera hacer algo ese da, escal la cuerda hasta el
techo para escapar de los demonios.

Los demonios.

Haba requerido cuatro maestros bajarlo.

Ni siquiera bajara por m.

Estuvo hospitalizado por dos semanas despus de eso y diagnosticado


con Trastorno Esquizoafectivo, que es una horrible combinacin entre
Esquizofrenia y Bipolaridad, y apropiadamente llamado SAD1. Ha estado
medicado desde ese entonces. Ha sido perseguido por esos malditos
demonios desde entonces, tambin.

Por eso es que me necesita.

Mam murmuro desesperadamente, porque s adnde se est


dirigiendo con esto, pero es implacable.
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1 SAD: Schizoaffective Disorder en ingls, trastorno esquizoafectivo. La palabra sad


tambin significaba triste.
Calla, te llam a ti. Porque siempre te llama a ti. S que es una cosa de
gemelos, pero no es justo para ninguno de los dos. Tienes que ser capaz de
ir a la universidad y darte cuenta de quin eres fuera de ser la hermana de
Finn. l tiene que hacer lo mismo. Te lo prometo, no estamos haciendo
esto como un castigo. Lo estamos haciendo porque es lo mejor. Confas
en m?

Estoy en silencio, principalmente porque mi garganta se siente caliente


y oprimida y no puedo hablar por pura frustracin.

Calla? Confas en m?

Mi mam es tan malditamente insistente.

S le digo. S, confo en ti. Pero mam, no es un problema para m.


Porque cuando Finn toma sus medicamentos, es casi normal. Est bien.

Casi. Slo han habido unos cuantos episodios manacos. Y unos


cuantos perodos de depresin. Y unos cuantos delirios.

Fuera de eso, ha estado bien.

Excepto por las veces en que no est bien responde mam.

Pero

Sin peros, Calla me calla, rpida y eficientemente. Cario, ya


hemos hablado de esto. Ahora, me tengo que ir. Olvid mis lentes de leer,
por lo que estoy regresando por ellos. Pero hay mucha lluvia, por lo que
necesito concentrarme en el camino

Interrumpe su propia oracin con un grito.

Un chillido estridente, alto y agudo. Casi perfora mis tmpanos con su


intensidad y antes de que pudiera entender su significado, se detiene a
medio camino. Y me doy cuenta que escucho algo ms en el fondo.

El sonido del metal y vidrio siendo aplastado y quebrado.

Luego nada.

Mam?
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No hay respuesta, slo un silencio cargado y significativo.


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Mis manos tiemblan mientras espero por lo que parece una eternidad,
pero en realidad es slo un segundo.

Mam? demando, asustada ahora.

Todava nada.

Escalofros recorren mi espalda y se me pone la piel de gallina en los


brazos, porque de alguna manera s que no me va a responder.

Y tengo razn.

Mam muri mientras gritaba, cuando el metal se aplast y el vidrio se


quebr. Los paramdicos dijeron que cuando la encontraron en el fondo
del barranco, de alguna manera el telfono estaba todava en su mano.
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Traducido por magdys83 y gemma.santolaria

Corregido por flochi

A
storia huele a muerte.

Al menos, eso me parece.

Los qumicos del embalsamamiento. Claveles. Rosas. Lirios.


Esas cosas se mezclan con la brisa marina y los pinos que
soplan a travs de las ventanas abiertas, formando un coctel olfativo que
para m huele como a un funeral. Eso encaja, supongo, ya que vivo en una
funeraria. Y mi madre muri recientemente.

Todo me recuerda a un funeral porque estoy rodeada de muerte.

O mrtem, como dira Finn. l est obsesionado con aprender latn, y lo


ha estado por los ltimos dos aos. No s por qu, teniendo en cuenta que
es una lengua muerta. Pero, por otro lado, supongo que eso tiene total
sentido aqu.

Mi hermano, por otro lado, slo tiene sentido una parte del tiempo. Se
supone que debemos estar preparndonos para la universidad, pero en lo
nico que est interesado es en hacer garabatos en su diario, aprender
latn y buscar hechos morbosos sobre la muerte.

Su diario.

El simple pensamiento de su libro de cuero maltrecho enva un


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estremecimiento en mi columna vertebral. Es una prueba tangible de lo


locos que pueden ser sus pensamientos, y por eso (y el hecho de que le
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promet que no lo hara), no miro dentro.


Ya no.

Me asusta demasiado.

Con un suspiro, bajo la vista hacia l desde la ventana de mi habitacin,


abajo en el csped de la funeraria. Desde aqu, puedo ver a Finn y a mi
padre trabajando en embellecer el jardn, agachados a primeras horas de
la maana en el sol de Oregn mientras quitan la maleza de los lechos de
flores que rodean la casa.

Los brazos de Finn son flacos, su piel plida mientras tira de las races,
despus deja caer maleza polvorienta en una pila de csped marchito. Lo
veo por un minuto, no con los ojos de una hermana, sino con los ojos
objetivos de alguien que podra estar vindolo por primera vez.

Mi hermano es delgado y pulcro, con un despliegue de rizos rubios


castaos caprichosamente ordenados en un halo. Sus ojos son de color
azul plido, su sonrisa es amplia y brillante, y es hermoso de una manera
artstica.

Ya sabes, el tipo de artista que se olvida comer porque son tan


apasionados con su trabajo y porque se olvidan de comer, son delgados
y fuertes, todo ngulos y huesos. Finn es guapo sin embargo, dulce y poco
convencional.

Y no estoy diciendo simplemente eso porque seamos gemelos.

No nos vemos nada parecidos. Lo nico que compartimos es la piel de


color crema y la misma forma de la nariz, recta, aguilea, con una leve
inclinacin al final. En caso contrario, yo tengo los ojos verdes y el cabello
rojo oscuro, igual que nuestra madre.

Nuestra madre.

Ignoro el bulto que se forma en mi garganta cuando pienso en ella y


trato desesperadamente de sacarla de mi mente. Inmediatamente. Porque
siempre que pienso en ella, todo en lo que puedo pensar es en la mano que
jugu en su accidente de coche. Si no la hubiera llamado si ella no
hubiera respondido todava estara aqu en este momento.

Viva y respirando.
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Pero no lo est.
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Ese peso amenaza con apretar mi pecho, y en lugar de enfocarme en la
culpa que me ciega, me enfoco en vestirme. Porque enfocarse en algo,
concentrarse en la monotona, algunas veces me distrae del dolor.

Algunas veces.

Me pongo algo de ropa, tiro de mi cabello en una coleta, y bajo


estrepitosamente los escalones de caoba brillante, lo que a propsito, son
del mismo tono exacto del fretro de mi madre.

Dios, Calla. Por qu cada jodida cosa tiene que volver a eso?

Aprieto mis dientes y fuerzo a mi mente obstinada a pensar en otras


cosas, pero eso es difcil en una funeraria. Especialmente mientras me
dirijo fuera de la parte privada de la casa y entro a las reas pblicas.

Todo lo que puedo hacer es mantener mis ojos dirigindose hacia


adelante.

Porque, aunque nadie est todava aqu hoy, hay dos Salas de Visitas
extendindose en este pasillo. Hay un cuerpo en cada una, dispuestos en
sus mejores galas para que todos sus conocidos lo miren.

Estn muertos, por supuesto, con discos plsticos con pas dentro de
sus prpados mantenindolos cerrados y grueso maquillaje cargado,
untado en sus rostros para darles alguna apariencia de color vivo. Es un
error mayor, por cierto.

Los muertos no parece como si estuvieran durmiendo, como a todos les


gusta decir. Ellos se ven muertos, porque lo estn. Pobrecillos. Me niego a
mirar embobada. La muerte despoja a una persona de dignidad, pero no
tengo que ser la que sostiene el cuchillo de filete.

Doce pasos ms adelante, estoy fuera de la puerta y respirando hondo,


reemplazando el potente olor a funeraria con el aire fresco del exterior. Dos
pasos adelante y me estoy paseando por el csped cubierto de roco. Mi
padre y Finn levantan la vista, despus dejan lo que estn haciendo
cuando me ven despierta.

Buenos das, hombres! grito con una alegra falsa. Porque algo que
mi madre me ense fue a fingir hasta que sea cierto. Si no te sientes bien,
18

pretende que lo ests porque eventualmente, lo estars. Todava no ha


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funcionado, pero sigo manteniendo la esperanza.


Finn sonre, provocando que un hoyuelo en su mejilla izquierda se
profundice. S que tambin est fingiendo, porque ninguno de nosotros se
siente realmente con ganas de sonrer en estos das.

Buen da, holgazana.

Sonro (falso).

Es una vida difcil dormir hasta las diez, pero alguien tiene que
hacerlo. Quieren que corra a la cafetera y les consiga algo de caf?

Mi padre niega con la cabeza.

Aquellos que nos levantamos a una hora normal ya tomamos cafena.

Pongo los ojos en blanco.

Bueno, quieres que lleve a Finn al Grupo, para compensar mi pereza?

l sacude la cabeza y sonre, pero la sonrisa no alcanza a sus ojos.


Porque tambin es falsa. Al igual que la ma. Al igual que la de Finn.
Porque todos somos unos farsantes.

De hecho Me mira, evalundome a m y a mi estado de nimo, eso


sera genial. Tengo a alguien que viene hoy, as que voy a estar ocupado.

Por alguien, se refiere a un cuerpo para embalsamar, y por hoy, debe


significar pronto porque ya est parado y limpindose las manos.

Asiento rpidamente, dispuesta a hacer cualquier cosa para salir de


aqu.

Aos de ver cuerpos que vienen y van, crispan a una persona. Lo he


visto todo vctimas de accidentes, personas de tercera edad, prdida fetal,
nios. Los nios son los ms difciles, pero al final, todo es difcil. La
muerte no es algo en lo que alguien quiere pensar, y nadie quiere estar
rodeado de ella todo el tiempo.

Mi padre podra haber elegido su profesin, pero ciertamente yo no lo


hice.

Por eso prefiero llevar a Finn a su terapia cualquier da.


19

Es algo que mi madre sola hacer, porque ella siempre insista en que
Pgina

era mejor para Finn si alguien estaba all, en caso de que quisiera hablar
en el camino a casa. l nunca lo hace, as que pienso que ella slo quera
asegurarse de que fuera. De cualquier manera, nosotros mantenemos su
tradicin.

Porque las tradiciones son reconfortantes cuando todo lo dems se ha


ido al infierno.

Seguro. Puedo ir. Le echo un vistazo a Finn. Pero yo voy a


conducir.

Finn me sonre angelicalmente.

Lo ped yo cuando todava estabas en la cama. Es el precio de ser una


holgazana. Lo siento.

Su sonrisa sin duda dice No lo siento. Y esta vez, no es falso.

Lo que sea. Quieres una ducha?

Sacude la cabeza de nuevo.

Slo voy a correr y me cambio. Dame un minuto.

Trota, y lo veo irse, observando por quincuagsima vez en cunto se


parece a nuestro padre. La misma estatura, la misma complexin, algo de
color. Nuestro padre parece ms como su gemelo que yo.

Pap lo ve alejarse, despus me mira.

Gracias, cielo. Cmo lo ests haciendo hoy?

l no est preguntando cmo lo estoy haciendo, tanto como la forma en


que me estoy sintiendo. S eso, y me encojo de hombros.

Bien, supongo.

Excepto por el jodido bulto que no va a desaparecer de mi garganta.


Excepto por el hecho de que cada vez que me veo en el espejo, veo a mi
mam, as que tengo que luchar contra el deseo de rasgar todas las
paredes y lanzarlas por el acantilado. Excepto por esas cosas, estoy bien.

Miro a mi pap.

Tal vez deberamos convertirnos en judos para que podamos


20

sentarnos en Shiva2 y no tener que preocuparnos por nada ms.


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2 Shiva: duelo judo.


Mi pap se ve aturdido por un minuto, despus sonre un poco.

Bueno, Shiva slo dura una semana. As que no nos hara mucho bien
a estas alturas.

Nada nos har bien a estas alturas. Pero no digo eso.

Bueno, creo que no cubrir todos los espejos entonces.


Desafortunadamente.

Mi padre sonre ahora, y creo que en realidad podra ser un poco real.

S. Y tendrs que seguir bandote tambin. Hace una pausa. Ya


sabes, hay un grupo de apoyo al duelo que se rene tambin en el hospital.
Podras meter la cabeza mientras esperas a Finn.

Ya estoy sacudiendo la cabeza. Al diablo con eso. l tiene que dejar de


tratar de hacerme ir a uno de esos. Lo nico peor que ahogarse en el dolor
es compartir un bote salvavidas con otras personas que se ahogan.
Adems, si alguien necesita un grupo de duelo, es l.

Creo que pasar. le digo por centsima vez. Pero si cambio de


opinin, me pondr en contacto.

Est bien. Se rinde fcilmente, como siempre lo hace. Entiendo


eso, supongo. No quiero hablar sobre eso, tampoco. Pero tal vez uno de
estos das

Su voz se va apagando y s que est archivando esto debajo de la


carpeta de Uno De Estos Das en su cabeza, adems de un milln de otras
cosas. Cosas como limpiar el armario de mi madre, recoger su ropa sucia
fuera de su bao, guardar sus zapatos y chaqueta. Cosas como esa.

Han pasado seis semanas desde que muri mi madre, y mi padre ha


dejado sus cosas sin tocar, como si estuviera esperando que regrese a casa
en cualquier momento. l sabe que ste no es el caso ya que fue quin
embalsam su cuerpo y la enterramos en su fretro de caoba brillante,
pero obviamente, sera insensible sealarlo.

En su lugar, lo abrazo.

Te amo, pap.
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Pgina

Tambin te amo, Cal.


Por encima de su hombro, mi mirada se congela en la pequea cubierta
de hiedra del edificio de ladrillo por el camino de la casa principal, y miro
fijamente hacia all durante un minuto antes de apartarme.

Ya has decidido sobre la cochera?

l y mi madre lo haban convertido en un apartamento el ao pasado,


como en una propiedad de inversin, pero haban estado en el proceso de
tratar de encontrar un inquilino cuando muri mam. Finn y yo hemos
estado tratando de conseguir que pap nos deje vivir a uno de nosotros all.

Niega ahora con la cabeza.

Ya sabes, realmente no es justo drsela a uno u otro de ustedes. La


voy a alquilar, despus de todo.

Me lo quedo mirando como si le acabara de crecer una segunda cabeza.

En verdad? Pero

Pero qu desperdicio de un espacio perfectamente renovado.

Mi padre ni se inmuta.

Finn y t van a ir a la universidad en otoo, de todas formas. Sera un


ingreso extra. Ese era nuestro plan original, de todas formas.

Todava estoy aturdida.

Bueno, buena suerte para encontrar a alguien que quiera vivir aqu.

Justo al lado de una funeraria y de un crematorio.

Si sabes de alguien, por favor djamelo saber contina mi padre,


ignorando mi pesimismo. Me burlo de eso.

Sabes que no s de nadie. No entro en el estado deprimente de mi


vida social, que es inexistente y siempre lo ha sido. Siempre ha sido algo
que preocupaba a mis padres, aunque Finn y yo nunca nos hemos
preocupado mucho. Siempre nos hemos tenido el uno al otro.

Finn baja las escaleras, su cabello mojado, interrumpiendo nuestra


conversacin.
22

Debido a que ola a pies sudorosos, tom la ducha ms rpida del


Pgina

mundo anuncia mientras pasa ms all de nosotros. De nada.


Conduce con cuidado! grita mi padre innecesariamente mientras se
dirige dentro. Debido a la forma en que mi madre muri, entre metal
retorcido y goma humeante, a mi padre ni siquiera le gusta vernos en un
coche, pero sabe que es una necesidad en la vida.

An as, l no quiere verlo.

Est bien. Todos tenemos pequeas manas que jugamos en nuestras


mentes para hacer la vida soportable.

Me dejo caer en el asiento del pasajero de nuestro coche, el que mi


hermano y yo compartimos, y me quedo mirando a Finn.

Cmo has dormido?

Debido a que normalmente no lo hace.

l es un insufrible insomne. Su mente es naturalmente ms activa por


la noche que la de una persona media. No puede encontrar la manera de
apagarlo. Y cuando s duerme, tiene vvidas pesadillas por lo que se
levanta y se mete en mi cama.

Porque yo soy a la que va cuando tiene miedo.

Es una cosa de gemelos. Aun as, a los nios que solan burlarse de
nosotros por ser raros les habran encantado saber este pequeo cotilleo,
estoy segura. Calla y Finn a veces duermen en la misma cama, eso no es
enfermizo? Ellos nunca entendern cmo encontramos comodidad solo por
estar cerca del otro. No es que me importe lo que piensen, ya no.
Probablemente nunca veremos a ninguno de esos idiotas de nuevo.

Dorm como la mierda. T?

Igual murmuro. Porque es cierto. No padezco insomnio, pero tengo


pesadillas. Vvidas, sobre mi madre gritando, y vidrios rotos, y su telfono
mvil en la mano. En cada sueo, puedo or mi propia voz, llamando su
nombre, y en cada sueo, ella nunca responde.

Se podra decir que estoy un poco torturada por eso.

Finn y yo nos quedamos en silencio, as que presiono la frente contra el


23

cristal y miro por la ventana mientras l conduce, observando el paisaje


Pgina

que me ha rodeado desde que nac.


A pesar de mi tormento interno, tengo que admitir que nuestra montaa
es hermosa.

Estamos rodeados por muchas cosas verdes y vivas, por pinos, helechos
y el verde exuberante del bosque. Las vivas extensiones verdes de los
vastos prados, a travs de los jardines de flores, y sigue as hasta llegar a
los acantilados donde final y abruptamente se torna rojizo y arcilla.

Supongo que eso es un simbolismo bastante bueno, en realidad. El


verde significa vida y el rojo peligro. El rojo son los acantilados abruptos,
luces de advertencia, salpicaduras de sangre. Pero el verde el verde son
los rboles, las manzanas y el trbol.

Cmo se dice verde en latn? le pregunto distradamente.

Viridem responde. Por qu?

Por nada. Echo un vistazo en el espejo lateral hacia la casa, que se


desvanece en la distancia detrs de nosotros.

Enorme y victoriana, se encuentra orgullosamente en la cima de esta


montaa, asentada en el borde de los acantilados con sus torres que
sobresalen a travs de las nubes. Es hermoso y elegante al mismo tiempo,
ya que es gtica y oscura. Es una casa funeraria, despus de todo, al final
de un camino en una montaa. Es como una pelcula de terror a punto de
suceder.

ltima Casa Funeraria a la izquierda.

Pap va a necesitar un milagro para alquilar la pequea cochera, y


siento una pequea punzada de culpabilidad. Tal vez l realmente necesita
el dinero, y lo he estado presionando para que nos la d a Finn o a m.

Dirijo mi mirada lejos de la casa, lejos de mi culpa, y hacia el ocano.


Vasto y gris, el agua castiga las rocas en la orilla, golpendolas una y otra
vez. Neblina se levanta del agua, formando una niebla a lo largo de la
playa. Es bonito y misterioso, inquietante y pacfico.

Pero tambin es una prisin, que me sostiene aqu debajo de la cubierta


de nubes colgantes.
24

Alguna vez has deseado que pudiramos alejarnos? Cmo muy lejos?
Pgina

reflexiono en voz alta.


Finn me mira.

Berkeley no es lo suficiente lejos para ti?

Me encojo de hombros.

No lo s. Estoy hablando de algn lugar muy lejano. Como Italia. O


Escocia. Estara bien, creo. Para alejarnos de aqu. De todo lo que
conocemos.

De los recuerdos.

De la gente que piensa que somos extraos.

De todo.

La cara de Finn se queda sin expresin.

Cal, no tienes que dar la vuelta al mundo para reinventarte a ti misma,


si eso es lo que quieres. Puedes hacerlo en California. Pero no necesitas
cambiarte a ti misma en absoluto. Ests bien de la forma que eres.

S. Ser conocida como la Chica de la Funeraria est muy bien. Pero l


tiene razn. Nadie lo sabr en California. Puedo conseguir un nuevo
comienzo all tanto como puedo hacerlo en cualquier otro lugar. No estar
rodeada por gente muerta, y la gente no me estar preguntando siempre
Cmo te sientes?

Vamos a la deriva en silencio y contino mirando por la ventana,


pensando en la universidad y en lo que mi nueva vida podra ser. Desde
que mi padre ha acordado que Finn y yo deberamos permanecer juntos,
no hay nada que temer al respecto. Es solamente emocionante. Y esto
incluir un montn de zapatos caros y pashminas. No s exactamente en
dnde las pashminas se lleven, pero suenan tan sofisticadas, y por eso las
necesito.

Bien?

El tono insistente de Finn me saca de mis pensamientos. Obviamente


est esperando una respuesta o algo.

Bien, qu?
25

Bueno, pap lo ha decidido? Sobre la cochera. La podramos


Pgina

compartir, ya sabes. Estoy harto de oler como formol todo el tiempo.


De verdad. Ni siquiera puedo contar cuntas veces he escuchado a las
nias maliciosas susurrando en la escuela mientras caminaba por all,
viejas bromas cansadas como: Huelo a gente muerta. Siempre quise
decirles que dejaran de robar frases de pelculas antiguas y salieran con
algo original, pero por supuesto nunca lo hice. Para ellas, yo era la Chica
de la Funeraria. Pero nunca les di la satisfaccin de hacerles saber que
sus palabras dolan.

No olemos como formol le aseguro a Finn. Olemos a flores. Las flores


funerarias. No es mucho mejor.

Habla por ti misma se queja. Podemos o no?

Me encojo de hombros.

Aparentemente, pap va a alquilarlo, despus de todo.

Finn me mira por un segundo antes de devolver su atencin a la


carretera.

En serio? No saba que tuviramos dificultades. Tenemos el dinero


del seguro de vida de mam, y el dinero de la funeraria.

La universidad es costosa murmuro. Porque esa es la nica


explicacin que se me ocurre, que no sea que pap quiere seguir adelante
con los planes que tenan previstos con mam. Finn asiente, porque es la
nica respuesta aceptable. Obviamente, enviar a dos chicos es costoso.

Estamos en silencio mientras conduce el resto del camino, y todava


seguimos callados mientras caminamos por los pasillos estriles del
hospital, con nuestras zapatillas chirriando en los pisos encerados.

Me encontrar aqu contigo en una hora me dice Finn casualmente,


como si se fuera de compras en vez de ir a hablar de su enfermedad
mental con otras personas mentalmente enfermas. Como siempre, Finn
lleva su cruz como un campen.

Asiento.

Estar aqu.

Porque siempre lo estoy.


26
Pgina

l se aleja sin mirar atrs, desapareciendo en una sala de terapia.


Cuando veo que se va, no puedo evitar pensar, por millonsima vez, que
podra fcilmente haber nacido con SAD. Es un pensamiento que me hace
sentir pnico y culpa al mismo tiempo. Pnico, porque a veces me sigo
preocupando de que puede que lo adquiera, que puede que aparezca de la
nada. Y culpable, porque debera haber sido yo en primer lugar. Finn es
mejor persona que yo.

Soy la que naci primero, la que naci ms grande, la que naci ms


fuerte sin tener en cuenta el hecho de que Finn realmente es mejor. Es
divertido e ingenioso e inteligente, y su alma es tan gentil como el que ms.
l es el quien merece estar sano.

No yo. Soy la irnica, la sarcstica.

La Madre Naturaleza es una perra a veces.

Encuentro un banco cercano al patio interior iluminado, y me acurruco


debajo de una pintura abstracta de pjaros, sacando un libro para leer.
Tener la nariz enterrada en un libro logra dos cosas.

1. Le hace saber a la gente que no estoy de humor para hablar.


Honestamente, rara vez lo estoy. Y 2. Matar el aburrimiento mientras
espero.

Los sonidos del hospital se desvanecen en un zumbido de fondo,


mientras me sumerjo en la dichosa ficcin. La ficcin es lo que ayuda ms
en la soledad. Es cmo sobreviv a los aos de escuela, leyendo en los
almuerzos y en las incmodas clases cuando nadie me hablaba, y con la
ficcin es cmo sobrevivo a la espera de Finn durante las largas horas en
el ala de psiquiatra del hospital. Es como puedo ignorar los gritos
estridentes y multi-tonos que van a la deriva por los pasillos. Porque
honestamente, no quiero saber qu es lo que estn chillando.

Me quedo sumergida en mi mundo de mentira por Dios sabe cunto


tiempo, hasta que siento que alguien me observa.

Cuando digo siento, literalmente lo siento, como si alguien est tratando


de llegar a m y tocar mi cara con sus dedos.

Mirando hacia arriba, contengo el aliento cuando encuentro unos ojos


oscuros conectados a los mos, ojos tan oscuros que son casi negros, y la
27

energa en ellos es suficiente para congelarme en el lugar.


Pgina

Un chico est unido a la oscura mirada.


Un hombre.

Probablemente no tendr ms de veinte o veintin aos, pero todo sobre


l grita hombre. No hay nada de nio en l. Esa parte de s mismo se ha ido
muy claramente. Lo veo en sus ojos, en la forma en que se presenta a s
mismo, en la perceptiva manera que asimila sus alrededores, entonces me
mira fijamente en un enfoque singular, como si de alguna manera
estuviramos conectados por una correa. l tiene un milln de
contradicciones en sus ojos indiferencia, calidez, misterio, encanto, y
algo ms que no puedo definir.

Es musculoso, alto, y est llevando una sudadera negra y andrajosa que


dice La Irona se pierde en ti en letras naranjas. Sus pantalones vaqueros
oscuros estn ceidos con cuero negro, y una banda de plata rodea su
dedo medio.

Su pelo oscuro cae en su cara y una mano con largos dedos e


impaciencia los aparta, al mismo tiempo que sus ojos todava estn
conectados con los mos. Su mandbula es fuerte y masculina, con una
sugerencia de una barba incipiente.

Su mirada sigue conectada a la ma, como un cable con corriente, o un


brillante rayo. Puedo sentir la carga de sta corriendo a lo largo de mi piel,
como un milln de diminutos dedos, ruborizando mis mejillas. Mis
pulmones se agitan y trago saliva.

Y entonces, l me sonre.

A m.

Porque no lo conozco y l no es sensato.

Cal? Ests lista?

La voz de Finn rompe mi concentracin, y con ello, el momento. Miro


hacia mi hermano, casi con confusin, para ver que l est esperndome.
La hora ha pasado y ni siquiera me he dado cuenta de ello. Me apresuro a
levantarme, sintindome ms o menos como si hubiera sido sacudida,
pero no s por qu.
28

Aunque s que lo s.
Pgina

Mientras me alejo con Finn, miro por encima de mi hombro.


El sexy extrao con la oscura, oscura mirada se ha ido.
29
Pgina
Traducido por flochi

J
deteNoPuedesHacerNada. LastmameMalditoHijoDePerra.
NoPuedesHacerNada. EstsTanJodido. Hireme. Hireme. Hirela.
NoPuedesHacerNada. MtameAhora.

Como siempre, las ignoro las voces en mi cabeza, que me susurran y


sisean. Siempre se encuentran como un sonido de fondo, dentro de mis
odos. Hay varias, en su mayor parte se trata de voces de mujeres, pero
tambin hay un par que pertenecen a hombres. Esas son las que me
resultan ms difciles de ignorar, porque a veces se sienten como si fuera
la ma.

Y es realmente difcil ignorar tu propia voz.

Y pese a que puedo empujarlas al fondo de mi conciencia la mayor parte


del tiempo, nunca puedo hacer que desaparezcan. Las pldoras coloridas
que sola tomar a diario no podan siquiera silenciarlas, no siempre.

Debido a eso, dado que me daban nuseas y de todas maneras no


funcionaban, agregu otro deber a mi lista de pendientes el otro da. Fue
una que result sencillo tachar.

Dejar de tomar las pldoras.

No le digas a Calla o pap.

Imagino la lista en mi cabeza, con una claridad perfecta, porque ese


nivel de concentracin tiende a amortiguar las voces por un segundo. Mi
lista est sobre el papel blanco de un cuaderno, con renglones azules, y
una lnea vertical de color rosado en el lado izquierdo. Despus de
completar una tarea, dibujo una lnea mental a travs de ella, tachndolo.
30

Me hace sentir realizado.


Pgina
No puedo pasar a travs del da sin mi lista. Es difcil pensar sin ella,
demasiado difcil poder concentrarme. Sin ella, ni siquiera puedo parecer
normal. Es algo forzoso para m en este momento, otra cosa ms que me
hace endemoniadamente loco.

Nadie salvo Calla y pap saben lo loco que estoy. E incluso ellos no
saben toda su extensin.

No toda.

No saben cmo me despierto por las noches, y tengo que obligarme a


permanecer en la cama, porque las voces me dicen que me lance por los
acantilados. Para evitarlo, siempre me hundo en la cama con Calla, porque
sea por la razn que sea, ella silencia las voces. Pero ella no puede estar
conmigo a cada minuto.

No puede estar conmigo durante el da cuando mis dedos sienten la


compulsin de araar mi piel, de sacarme las uas, de salir corriendo
montaa abajo y gritar mientras me arrojo al trfico.

Por qu anhelo hacer esas cosas?

Debido a las malditas voces.

Ellas no se callan.

Est llegando al punto donde ya no s lo que es real y lo que no, y eso


me asusta terriblemente. Me asusta particularmente porque Calla y yo nos
separaremos pronto. Piensa que vamos a ir a la misma escuela, que he
consentido ir a Berkeley con ella. Pero no puedo. No puedo arrastrarla
conmigo. Sera la peor persona en el mundo si lo hiciera.

Muy pronto, estar en el Instituto Tecnolgico de Massachusetts y ella


en Berkeley, y entonces, qu pasar?

Ella se encontrar bien, porque est cuerda. Pero, qu pasar conmigo?

Cuando estoy saliendo de la sala de terapia, me agacho y tomo un trago


de agua de la fuente. Unas pocas gotas heladas de agua se deslizan por mi
cuello y al instante las voces reaccionan.

Rasgalo.
31
Pgina

Mi mano ya se encuentra en mi garganta antes de darme cuenta de lo


que estoy haciendo. Frustrado, obligo a mi mano a caer a un costado.
No voy a herirme.

Jess.

Tengo que permanecer cuerdo.

Rpidamente, encuentro a Calla acurrucada en el banco de siempre,


mirando fijamente a la distancia. Cubro el terreno entre nosotros en doce
largas zancadas.

Cal? Ests lista?

Me queda mirando como si fuera un extrao, antes de que la


comprensin se filtre en su rostro y me sonra.

Ests bien?

La voz de Calla se envuelve a mi alrededor como si de una manta se


tratara.

Ella me mantiene cuerdo.

Siempre ha sido de esa manera, tal vez incluso en el tero, por todo lo
que s.

No dejes que lo sepa. No dejes que lo sepa. No dejes que lo sepa.

No dejes que lo sepa

Sonro, una sonrisa perfectamente normal.

Perfectus. Perfecto. Ests lista?

S.

Salimos del hospital, y entramos en la luz del sol de la tarde y nos


apiamos dentro del coche. Enciendo el motor y conduzco el coche desde
el estacionamiento con manos temblorosas.

Acta con normalidad.

Calla se vuelve hacia m, sus ojos verdes unindose a los mos.

Quieres hablar de algo?


32

Niego con la cabeza.


Pgina
Alguna vez lo hago?

Sonre.

No. Pero s que podras. Si quisieras.

Lo s. Y lo entiendo. Sabas que los antiguos egipcios se


afeitaban las cejas para lamentar la muerte de sus gatos?

Cambio de tema y Calla se echa a rer, apartando su largo cabello rojo


de sus ojos con dedos delgados. Es algo que se me da bien, esos estpidos
hechos sobre la muerte. Es algo que me gusta, de hecho. No s por qu.
Supongo que se debe a todos esos aos de vivir en una estpida funeraria.
Es mi manera de mostrarle el dedo medio a la muerte. Adems, al
centrarme en hechos de la muerte, aprender latn y hacer mis estpidas
listas mentales, me da algo en lo que concentrarme. Siempre que me
concentro con fuerza en algo, mantiene a raya a las voces.

Confa en m, har lo que sea para lograr que se callen.

No lo saba. Pero gracias a Dios ahora lo s responde Calla. Qu


te afeitaras por m si muriera?

Me hundira hasta el fondo del ocano por ti. Buscara conchas y te hara
un collar y luego me colgara de l. Porque si no ests all, no quiero vivir
tampoco.

No puedo mostrarle el pnico que me causa el simple pensamiento, as


que me encojo de hombros.

No me des la oportunidad.

Parece aterrada, cuando se da cuenta de lo que ha dicho, tan pronto


luego de la muerte de mam.

No quise empieza a decir, luego se detiene. Lo siento. Fue


estpido.

Calla y yo somos gemelos. Nuestro nivel de conexin no puede ser


entendido por aquellos que no lo tienen. S lo que quiere decir incluso
cuando ella no lo sabe. Su comentario sali antes de recordar a mam.
Suena estpido, pero a veces, podemos olvidarnos de nuestra prdida por
33

un segundo. Un alegre segundo.


Pgina

No te preocupes le digo, mientras doblo en la autopista.


Que se vaya a la mierda. Ella no tiene derecho.

Las voces son ruidosas.

Muy ruidosas.

Cierro los ojos y los aprieto con fuerza, intentando no escuchar.

Pero las voces siguen all, todava persistentes.

Ella no te merece. Mtala Maldito cobarde Mtala ahora. Empjala por los
acantilados. Lame sus huesos. Lame sus huesos. Lame sus huesos.

Me aferro al volante hasta que mis nudillos se tornan blancos,


intentando alejar las voces.

Lame sus huesos, chupa su mdula, mustrale, mustrale.

El da de hoy, las voces suenan reales, incluso mientras pienso que no


lo son. No son mi voz, solo son mascaradas, una mscara aterradora,
impostoras. No son reales.

Mi voz es real.

Esas voces no.

Pero se est haciendo ms y ms difcil apartarlas.


34
Pgina
Traducido por Jane.

Corregido por flochi

A
lgo de esta montaa en verano, es que el tiempo parece ir ms
despacio hasta casi detenerse y los das se funden unos con otros.
Antes de darme cuenta, un da se convierte en dos, luego tres,
antes de alguna manera, me encuentro en Terapia de Grupo de nuevo.

Esta vez, sin embargo, soy lo suficientemente rpida para pedir los
derechos de conduccin. Ignoro la mirada indignada de Finn cuando nos
metemos en el auto, y le sonro con suficiencia (real, no falsa) mientras
conduzco lejos de la casa.

Mientras conduzco el auto por las curvas de la montaa, los neumticos


chirran en la grava empapada por la lluvia. Finn sigue mirando por la
ventana, perdido en sus pensamientos a medida que pasamos el punto.
El lugar en el que nuestra madre se estrell y muri.

Un rbol cercano lleva cintas de colores brillantes y una pequea cruz


llana. Es solitario aqu, reverente y tranquilo. Es un lugar al que
normalmente no presto atencin, porque de lo contrario, hace que mi
corazn duela demasiado.

Sin embargo, inesperadamente, Finn levanta la cabeza.

Puedes detenerte?

Asustada, freno, a continuacin, me estaciono.

Qu pasa?
35

Niega con la cabeza.


Pgina

Nada. Slo tengo que estar aqu por un minuto.


l sale, la puerta del auto chirra mientras la cierra. Estoy inquieta
mientras lo sigo, porque nunca nos hemos detenido aqu antes, no desde
que colgamos las cintas y clavamos la cruz blanca en el suelo. Es terreno
sagrado aqu, pero tambin es terreno emocional. Y terreno emocional es
peligroso para que Finn pise.

Qu haces? pregunto tan natural como puedo, siguindolo al lado


de la pendiente, al lugar donde mam se hundi mientras me hablaba.
Balancendonos aqu, con nuestros dedos de los pies asomando por el
costado, todava podemos ver donde los rboles fueron derribados y
daados por el auto de mam golpendolos. Siento una oleada de nuseas.

Crees que estuviera muerta antes de que cayera al fondo? pregunta


Finn, su voz sin emociones. Mi corazn se contrae en mi pecho.

No lo s.

He pensado en ello, por supuesto, pero no lo s. Pap no nos dijo y no


quiero preguntar.

Qu piensas sobre el otro auto? pregunta Finn, su mirada mirando


fijamente hacia el barranco y, definitivamente, no est mirndome. Aspiro,
luego exhalo, haciendo a un lado la culpa, muy lejos de m, sobre la
montaa, sobre los acantilados, en el agua.

No lo s respondo con sinceridad.

Es la verdad, porque despus, pap no nos dijo lo que les pas a los
ocupantes del otro auto. Quines eran, cuntos. l pensaba que yo senta
bastante culpa injustificada, suficiente dolor y tormento. No quera hablar
de nada de eso y se nos prohibi encender el televisor por semanas, por si
acaso la noticia fuera televisada. Pensaras que sera desesperante, pero en
ese momento, yo estaba tan inmersa en el duelo que casi no me di cuenta.

El problema es que, la culpa no se detuvo.

Porque mat personas.


36

Mirando al abismo de la montaa, mirando las gubias talladas en los


rboles desde el metal de los autos choc, la destruccin del bosque... es
Pgina

toda la evidencia. Quien golpe a mam est muerto. Eso es evidente.


Y es culpa ma. Los mat al igual que la mat a ella.

La nica pregunta es, cuntos iban en el auto? Era una persona?


Una pareja? Toda una familia?

Crees que hubo nios involucrados? pregunto yo en voz baja.


Debido a que la idea de eso Dios. Es insoportable. Me imagino a los
pequeos nios asustados atados a los asientos del auto, cubiertos de
sangre y terror. Aprieto los ojos para bloquear la idea.

No lo s responde Finn, su voz tan tranquila. Podramos


averiguarlo, si lo deseas. Podramos ver los artculos de prensa. Si crees
que saber sera mejor que no saber.

Pienso en eso por un minuto, porque es tentador, tan tentador.


Entonces niego con la cabeza.

Si pap no lo dice, entonces es malo decido. Eso significa que


estoy mejor sin saberlo.

Finn asiente y mira fijamente sin decir nada a los rboles.

Finalmente habla.

Pero qu haca un auto en esta montaa? Nosotros somos los nicos


que viven aqu. Nadie ms tiene ninguna razn para estar aqu tan tarde
en la noche. La funeraria estaba cerrada.

Es una pregunta que me he hecho desde que sucedi. Mam rodeaba la


curva en el centro del carril, porque no esperaba que nadie estuviera all.

Pero hubo alguien.

Y ellos chocaron de frente.

No lo s respondo y mi pecho se siente como el hielo, como si mi


esternn fuera a congelarse y romperse. Tal vez se perdieron.

Finn asiente porque eso es una posibilidad, y la nico que tiene sentido,
antes de que l me agarre la mano y la apriete.
37

No es tu culpa.
Pgina
Sus palabras son simples, su tono es solemne.

Un nudo se forma, pegndose a mi garganta, en un rea de limbo,


donde no puede ser tragado o eliminado.

Lo es. Mis palabras son tan simples. Por qu no ests enojado


conmigo por ello?

Cuando Finn finalmente me mira, sus ojos son torturados, y azules


como el cielo.

Debido a que no se puede deshacer. Porque eres la persona ms


importante para m. Es por eso.

Asiento, porque ahora s la verdad. No est enojado conmigo porque


piensa que no soy culpable. Est claro que lo soy. No est enojado conmigo
porque soy todo lo que tiene, porque soy parte de l.

Tenemos que irnos. Voy a llegar tarde.

Asiento, de acuerdo y nos alejamos de la orilla. Con una ltima mirada


al triste barranco, subimos al auto y hmedos con la llovizna y nuestras
lgrimas, conducimos en silencio al hospital.

Cuando estamos dentro, Finn se vuelve hacia m antes de entrar en su


habitacin.

Hay un grupo de duelo. Debes comprobar si funciona.

Ahora suenas como pap le digo con impaciencia. No tengo que


hablar con ellos. Te tengo a ti. Nadie me entiende como t.

l asiente, porque nadie me entiende como l. Y luego desaparece en el


lugar en el que saca fuerzas, en torno a las personas que sufren como l.

Trato de no sentirme inadecuada de que le puedan ayudar en formas


que no puedo.

En cambio, me hundo en mi banco debajo del pjaro abstracto. Pongo


auriculares en mis odos y cierro los ojos. Olvid mi libro hoy, as que
38

tendr que desaparecer en la msica.


Pgina
Me concentro en sentir la msica en lugar de escucharla. Siento la
vibracin, siento las palabras. Siento el ritmo. Siento las voces. Siento la
emocin.

La emocin de otra persona que no soy yo es siempre algo bueno.

Los minutos pasan, uno despus del otro.

Y luego, despus de veinte de ellos, l se acerca.

l.

El extrao atractivo con los ojos negros como la noche.

Lo siento acercarse mientras mis ojos todava estn cerrados. No me


preguntes cmo s que es l, porque solo lo s. No me preguntes lo que
est haciendo aqu de nuevo, porque no me preocupo por eso.

Lo nico que importa es el hecho de que est aqu.

Mis ojos se abren para encontrarlo mirndome, sus ojos an tan


intensos ahora como lo eran el otro da. Siguen siendo tan oscuros, como
si no tuvieran fondo.

Su mirada encuentra la ma, se conecta con ella, y la sostiene.

Estamos conectados.

Con cada paso, no mira hacia otro lado.

Est vestido con la misma sudadera que el otro da. La irona se pierde
en ti. Lleva vaqueros oscuros, botas negras y su dedo medio todava est
rodeado por una banda de plata. l es un rockero. O un artista. O un
escritor. Es alguien sin remedio de estilo, intemporal romntico.

l se encuentra a seis metros de distancia.

Cuatro.

Tres.

Uno.
39

La esquina de su boca se inclina hacia arriba a su paso, mientras sigue


mirndome de lado. Sus hombros se sacuden, las caderas son delgadas.
Pgina

Entonces l se ha ido, caminando lejos de m.


Un metro.

Tres.

Seis.

Se ha ido.

Siento una sensacin de prdida porque no se detuvo. Porque quera


que lo hiciera. Porque hay algo en l que quiero saber.

Respiro hondo y cierro los ojos, escuchando una vez ms mi msica.

El extrao de cabello oscuro no vuelve.


40
Pgina
Traducido por flochi, Shilo y magdys83

Corregido por flochi

L
a lluvia puede hacer a Oregon verse hermoso, pero a veces, es gris
y triste. El sonido cuando golpea las ventanas me causa
somnolencia, y me da ganas de envolverme en un suter y
acurrucarme con un libro junto a la ventana. De noche, cuando hay
tormenta, sueo. No s por qu. Puede deberse a la electricidad de los
rayos en el aire, o el estruendo de los truenos, pero eso nunca falla en
desencadenar que mi mente invente.

Esta noche, luego de finalmente quedarme dormida, sueo con l.

El extrao de ojos oscuros.

Est sentado junto al ocano, la brisa agitando su cabello. Levanta una


mano para apartarlo de sus ojos, su banda de plata brillando en el sol.

Sus ojos encuentran los mos, y una electricidad ms fuerte que un


milln de relmpagos nos conecta, mantenindonos juntos.

Sus ojos se arrugan un poco en las esquinas cuando me sonre.

Su sonrisa es para m, una familiar y sexy. Alarga su mano, sus dedos


conocedores y familiares, y sabe que donde me toque, justo ah es donde
prender fuego mi piel.

Me despierto sobresaltada, sentndome en la cama, mis sbanas


aferradas a mi pecho.

Los rayos de luna que se vierten sobre mi cama se ven azules, y miro el
reloj.

3 a.m.

Fue un sueo.
41
Pgina
Me vuelvo a acurrucar, pensando en el extrao, y me condeno por mi
ridiculez. Es un extrao, por Dios santo. Es estpido estar obsesionada
con l.

Pero eso no impide que suee con l nuevamente. Hace cosas diferentes
en mis sueos. Navega, nada, bebe caf. Su banda de plata brilla en el sol
cada vez, sus ojos oscuros perforando en mi alma como si me conociera.
Como si supiera todo sobre m. Me despierto jadeante cada vez.

Es un poco desconcertante.

Y un poco excitante.

Luego de dos noches de tener sueos agitados, lluvia y extraos sueos,


Finn y yo nos arrodillamos frente a las cajas de plstico, clasificando las
cosas de mi armario. Montones de ropa doblada nos rodean, como
montaas sobre el suelo. La lluvia bombardea la ventana, el cielo de la
maana est oscuro y gris.

Levanto un crdigan blanco.

No creo que vaya a necesitar muchos suteres en California, cierto?

Finn niega con la cabeza.

Lo dudo. Pero toma un par por si las dudas.

Lo lanzo a la pila de Conservar. Cuando lo hago, me doy cuenta que los


dedos de Finn estn temblando.

Por qu tus manos estn temblando? Me lo quedo mirando. Se


encoge de hombros.

No tengo idea.

Lo miro sin estar convencida, tan acostumbrada a buscar cualquier


seal de que hay un problema.

Ests seguro?
42

Asiente.
Pgina

Completamente.
Lo dejo pasar, aunque me pone incmoda. Si no protejo a Finn de la
angustia, podra tener un episodio. Obviamente, no pude protegerlo de
perder a mam, pero hago mi mejor intento por protegerlo de todo lo
dems. Es algo pesado con lo que cargar, pero si Finn puede llevar su
propia cruz, ciertamente yo puedo llevar la ma. Desdoblo otro suter, para
luego lanzarlo a la pila de Caridad.

Luego de la ma, tendremos que hacerlo con la tuya sealo. l


asiente.

S. Y entonces quiz deberamos hacerlo con lo de mam.

Aspiro una bocanada de aire. Pese a que no me gustara nada ms, slo
con el fin de seguir adelante, no hay manera que pueda.

Pap nos matara deshecho la idea.

Cierto acepta Finn, entregndome una camiseta de mangas largas


para la pila de Conservar. Pero tal vez necesita un empujn. Han pasado
dos meses. Ella no necesita sus zapatos en la puerta trasera.

Tiene razn. Ella no los necesita. Al igual que no necesita su maquillaje


regado junto al fregadero de la manera en que lo dej, o su ltimo libro
dejado boca abajo para marcar la pgina junto a su silla de lectura. Nunca
terminar ese libro. Pero para ser justa con pap, no creo que podra
deshacerme de esas cosas tampoco.

Sin embargo respondo, es decisin de l decidir cuando sea el


momento. No nuestra. Nos vamos a ir. l es quin se quedar aqu con los
recuerdos. No nosotros.

Eso es lo que me preocupa me dice Finn. Va a estar aqu en esta


casa enorme solo. Bueno, no solo. Rodeado de cuerpos muertos y el
recuerdo de mam. Eso es incluso peor.

Sabiendo cmo detesto estar sola, y principalmente, cmo detesto estar


sola en nuestra enorme casa, me estremezco.
43

Tal vez por eso quiere alquilar la cochera concedo. As no estar


Pgina

solo aqu.
Tal vez.

Finn extiende la mano y pone algo de msica, y dejo que el punzante


bajo llene el silencio mientras clasificamos mis ropas. Por lo general,
nuestro silencio es cmodo y no necesitamos llenarlo. Pero hoy, lo siento
perturbador. Tenso. Ansioso.

Has estado escribiendo ltimamente? pregunto para hacer pltica.


Siempre est escribiendo en su diario. Y aunque fui yo quien se lo dio en
Navidad un par de aos atrs, no me deja leerlo. No desde que me lo
mostr una vez y me asust.

Claro.

Claro. Es prcticamente todo lo que hace. Poemas, latn, cosas sin


sentido nmbralo, l lo escribe.

Ya puedo leer algo de ello?

No.

Su respuesta es definitiva y firme.

Bueno. No discuto con ese tono de voz, porque honestamente, estoy


un poco nerviosa de ver lo que hay ahora ah de todas formas. Pero s hace
una pausa y se da la vuelta hacia m.

Creo que nunca te dije gracias por no acudir a mam y pap. Cuando
lo leste esa vez, me refiero. Slo es mi vlvula de escape, Cal. No significa
nada.

Sus ojos azules me atraviesan, directo a mi alma. Porque s que


probablemente tuve que haber ido a ellos. Y probablemente lo hubiera
hecho, si mam no hubiera muerto. Pero no lo hice, y todo ha estado bien
desde entonces.

Bien. Si pienso lo suficiente en esa palabra, entonces ser verdad.

Con gusto digo suavemente, tratando de no pensar en el galimatas


44

que haba ledo, las palabras alarmantes, los pensamientos alarmantes,


Pgina

escritos y tachados, y escritos de nuevo. Una y otra vez. Aunque fuera de


todo eso, una cosa se destac por perturbadora. Una frase. No eran los
dibujos raros de personas con sus ojos y rostros y bocas tachadas, no eran
los poemas extraos y oscuros, era una frase.

Librame de mi miseria.

Garabateada una y otra vez, llenando dos pginas completas. Lo he


vigilado como un halcn desde entonces. l sonre ahora, alentndome a
olvidarlo, como si fuera solo su vlvula de escape. Est bien ahora. Est
bien. Si yo tuviera un diario, garabateara eso en las pginas, una y otra
vez, para hacerlo realidad.

Oye, voy a ir al Grupo otra vez hoy. Quieres venir? Si no, puedo ir
solo.

Eso me sobresalta. Normalmente l va solo dos veces por semana. Me


perd de algo? Est peor? Est teniendo un episodio? Lucho por
mantener mi voz casual.

De nuevo? Por qu?

Se encoge de hombros, como si no fuera gran cosa, pero sus manos


estn temblando todava.

No lo s. Creo que es todo el cambio. Me hace sentir inquieto.

Y tembloroso? Aunque no pregunto eso. En lugar de eso, asiento, como


si no estuviera demasiado asustada.

Claro que ir.

Claro, porque l me necesita.

Una hora despus, hemos caminado por los pasillos llenos de fotos de
nuestra madre, pasado ms all de su dormitorio lleno de su ropa, y
estamos conduciendo al centro en el auto que ella nos compr. Ambos
evitamos intencionadamente mirar al lugar en donde ella cay en el lado
de la montaa. No necesitamos verlo de nuevo.
45

Nuestra madre todava est alrededor de nosotros. En todas partes. Y en


ninguna. No en realidad.
Pgina
Es suficiente para volver loca a la persona ms cuerda. Con razn Finn
quiere terapia extra.

Lo dejo al frente del cuarto de su Grupo, y lo observo desaparecer dentro.

Llevo mi libro a la cafetera hoy por una taza de caf. Me he


acostumbrado a que la lluvia me adormezca, ya que he vivido en Astoria
toda mi vida. Pero tambin he aprendido que la cafena es una curita
efectiva.

Agarro mi vaso y me dirijo al fondo, desplomndome en una cabina,


preparada para enterrar la nariz en mi libro.

Apenas estoy abriendo la portada cuando lo siento.

Lo siento a l.

De nuevo.

Antes de levantar la mirada siquiera, s que es l. Reconozco la


sensacin en el aire, la muy palpable energa. Sent la misma cosa en mis
sueos, este empuje imposible. Qu demonios? Por qu sigo
encontrndome con l?

Cuando levanto la mirada, encuentro que l me ha visto, tambin.

Sus ojos estn fijos en m mientras espera en la fila, tan oscuros, tan
insondables. Esta energa entre nosotros No s lo que es. Atraccin?
Qumica? Todo lo que s es que, me roba el aliento y me acelera el
corazn. El hecho de que est invadiendo mis sueos me hace desear este
sentimiento todava ms. Me saca de mi realidad y me adentra en algo
nuevo y emocionante, dentro de algo que tiene esperanza y vida.

Lo miro mientras paga por su caf y su rollo dulce, y mientras cada uno
de sus pasos lo lleva a mi cabina trasera. Hay otras diez mesas, todas
vacas, pero escoge la ma.

Sus botas negras se detienen junto a m y le echo un vistazo a sus


piernas ataviadas con mezclilla, sobre sus caderas, arriba a su rostro
sorprendentemente atractivo. Todava no se ha rasurado, por lo que su
barba es ms pronunciada hoy. Lo hace ver todava ms maduro, todava
46

ms hombre. Como si necesitara ayuda con eso.


Pgina
No puedo evitar notar la manera en que su suave camiseta azul abraza
su slido pecho, la manera en que su cintura se estrecha mientras se
desliza en sus jeans, la manera en la que parece esbelto y gil y poderoso.
Argg. Subo rpidamente mis ojos para encontrarme con los de l.
Encuentro diversin ah.

Est ocupado este asiento?

Dulce Seor. Tiene acento britnico. No hay nada ms sexy en el mundo


entero, lo que hace que esa agotada vieja frase sea perdonable. Le sonro,
mi corazn acelerndose.

No.

l no se mueve.

Entonces, puedo tomarlo? Compartir mi desayuno contigo.

l hace movimientos ligeramente con su derretido rollo con corteza de


nuez.

Seguro respondo con indiferencia, escondiendo expertamente el


hecho de que mi corazn se est acelerando con la suficiente rapidez para
explotar. Pero voy a pasar en lo del desayuno. Soy alrgica a las nueces.

Ms para m, entonces. Sonre, mientras se desliza en la cabina


frente a m, tan despreocupadamente, como si se sentara con chicas
extraas en hospitales todo el tiempo. No puedo evitar darme cuenta de
que sus ojos son tan oscuros que casi son negros.

Vienes aqu seguido? bromea, mientras se despatarra fuera de la


cabina. Me rio entre dientes, porque ahora acaba de caer en la lista de
lneas clich, y todas suenan increbles viniendo de sus labios britnicos.

Bastante. Asiento. Y t?

Tienen el mejor caf de los alrededores responde, si es que eso es


incluso una respuesta. Pero no se lo digas a nadie, o empezarn a
47

nombrar al caf cosas que no puedo pronunciar, y las filas sern


Pgina

insufribles.
Niego con la cabeza, y no puedo evitar sonrer.

Bien. Ser nuestro secreto.

l se me queda mirando, sus ojos oscuros brillando.

Bien. Me gustan los secretos. Todos los tienen.

Casi contengo el aliento, porque algo es tan abiertamente fascinante


sobre l. La forma en que pronuncia todo, y la forma en que resplandecen
sus ojos oscuros, la forma en que l parece tan familiar porque ha estado
en la intimidad de mis sueos.

Cules son los tuyos? pregunto, sin pensar. Tus secretos, quiero
decir.

l sonre.

No te gustara saberlos?

S.

Mi nombre es Calla le ofrezco rpidamente. l sonre ante eso.

Calla como el lirio de funeral?

El mismo. Suspiro. Y vivo en una funeraria. Ves? La irona no se


pierde en m.

l se ve confundido por un segundo, despus veo iluminarse la


comprensin en l.

Te has dado cuenta de mi camisa de ayer seala suavemente, su


brazo presionado sobre la parte posterior de la cabina agrietada. Ni
siquiera se preocupa por el hecho de que le acabo de decir que vivo en una
funeraria con gente muerta. Generalmente, la gente al instante se calla la
boca cuando se enteran, porque instantneamente asumen que debo ser
extraa, o mrbida. Pero l no lo hace.
48

Asiento bruscamente.
Pgina
No s por qu. Solo destacaba. Porque t destacas.

La comisura de su boca se retuerce, como si estuviera a punto de


sonrer, pero entonces no lo hace.

Soy Adair DuBray me dice, como si me estuviera concediendo un


regalo o un honor. Pero todos me llaman Dare.

Nunca he visto un nombre tan adecuado. As que es francs, tan


sofisticado, sin embargo, su acento es britnico. Es un enigma. Un enigma
cuyos ojos resplandecen como si estuvieran diciendo constantemente
Desafame3. Trago saliva.

Es un gusto conocerte le digo, y esa es la verdad. Por qu ests


aqu en el hospital? Seguramente no es por el caf.

Sabes que juego me gusta jugar? pregunta Dare, cambiando


completamente de tema. Siento que mi boca se abre un poco, pero me las
arreglo para responder.

No, qu?

Veinte preguntas. De esa forma, s que al final del juego, no habr


ms. Preguntas, eso es.

Tengo que sonrer, a pesar de que su respuesta debera haberme


molestado.

As que no te gusta hablar de ti.

l sonre.

Es mi tema menos favorito.

Pero debe de ser uno muy interesante.

Entonces, me ests diciendo que puedo preguntarte veinte cosas, y


slo veinte cosas?
49
Pgina

3 Desafame: en ingls Dare me, su nombre


Dare asiente.

Ahora lo ests captando.

Bien. Voy a usar mi primera pregunta para saber qu ests haciendo


aqu. Levanto mi barbilla y lo miro fijamente a los ojos.

Su boca se retuerce de nuevo.

De visita. No es eso lo que las personas hacen generalmente en los


hospitales?

Me sonrojo. No puedo evitarlo. Obviamente. Y obviamente, estoy fuera


de mi liga aqu. Este chico podra tenerme para el desayuno si quisiera, y
por el brillo en sus ojos, no estoy tan segura de que no lo haga.

Tomo un sorbo de mi caf, con cuidado de no derramarlo en mi blusa.


Con la forma en que mi corazn se est acelerando, cualquier cosa es
posible.

Y t? Por qu ests aqu? pregunta Dare.

Esa es tu primera pregunta? Porque este ida y vuelta es un juego


limpio.

Dare sonre de oreja a oreja, realmente entretenido.

Seguro. Voy a utilizar una pregunta.

Traje a mi hermano. l est aqu para una terapia de grupo.

De repente me siento extraa diciendo eso en voz alta, porque hace que
mi hermano suene menos de un modo u otro. Y l no lo es. l es ms que
eso. Mejor que la mayora de la gente, ms dulce, ms puro de corazn.
Pero un extrao no sabra eso. Un extrao solo le dara una bofetada con
una etiqueta de loco y lo dejara as. Lucho con el impulso de explicar, y de
alguna manera me las arreglo para no hacerlo. No es asunto de un extrao.

Sin embargo, Dare no me pregunta. l solo asiente como si fuera la cosa


50

ms normal en el mundo.
Pgina

Toma un sorbo de su caf.


Creo que probablemente es el kismet, de cualquier manera. Que t y
yo estemos aqu al mismo tiempo, quiero decir.

Kismet? Levanto una ceja.

Eso es el destino, Calla me dice. Pongo los ojos en blanco.

S eso. Puede que vaya a ir a una universidad estatal, pero no soy


estpida.

l sonre, una sonrisa tan blanca y encantadora que hace que casi se
caigan mis bragas.

Es bueno saberlo. Entonces, eres una estudiante universitaria, Calla?

No quiero hablar de eso. Quiero hablar sobre por qu piensas que esto es
el kismet. Pero asiento.

S. Me voy a Berkeley en el otoo.

Buena eleccin. Toma otro sorbo. Pero tal vez el kismet est mal,
despus de todo. Si te vas y todo. Porque al parecer, me voy a quedar por
un rato. Es decir, despus de que encuentre un apartamento. Es difcil de
encontrar uno bueno por aqu.

l es tan confiado, tan abierto. Ni siquiera se siente raro que un total


desconocido me est diciendo esas cosas, de la nada, tan al azar. Siento
que ya lo conozco, de hecho.

Me lo quedo mirando.

Un apartamento?

Me regresa la mirada.

S. La cosa que alquilas, tiene una ducha y un dormitorio, por lo


general?
51

Me sonrojo.
Pgina
S eso. Es solo que esto podra ser el kismet despus de todo. Podra
saber de algo. Quiero decir, mi padre va a alquilar nuestra cochera. Creo.

Y si yo no puedo tenerlo, definitivamente debera ir a alguien como Dare.


El simple pensamiento me da un espasmo cardiaco.

Mmm. Ahora, eso es interesante me dice Dare. El kismet prevalece,


al parecer. Y una cochera al lado de una funeraria, nada ms. Se deben
tener bolas de acero para vivir all.

Saco rpidamente un pequeo pedazo de papel y garabateo el telfono


celular de mi pap en l.

S. Si ests interesado, quiero decir, si tienes las bolas, puedes llamar


y hablar con l sobre ello.

Empujo el papel al otro lado de la mesa, mirndolo a los ojos,


enmarcndolo como un reto. Dare posiblemente no puede saber cmo
estoy tratando de darle voluntad a mi corazn para disminuir la velocidad
antes de que explote, pero tal vez lo hace, porque una sonrisa se extiende
lentamente y con conocimiento en sus labios.

Oh, tengo las bolas confirma, sus ojos destellando de nuevo.

Desafame.

Trago saliva duro.

Estoy lista para hacerte mi segunda pregunta le digo. l levanta una


ceja.

Ya? Es sobre mis bolas?

Me sonrojo y sacudo la cabeza.

Qu quisiste decir antes? le pregunto lentamente, sin bajar mi


mirada. Por qu exactamente piensas que esto es un kismet?

Sus ojos se arrugan un poquito mientras sonre una vez ms. Y de


52

nuevo, su sonrisa es completamente entretenida. Una sonrisa real, no una


Pgina

falsa como la que estoy acostumbrada en mi casa.


Es un kismet porque t pareces como alguien que me podra gustar
conocer. Eso es raro?

No, porque yo tambin quiero conocerte.

Tal vez digo en su lugar. Es raro que me sienta como si ya te


conociera de alguna manera?

Porque lo hago. Hay algo tan familiar en sus ojos, tan oscuros, tan
insondables. Pero por otro lado, tengo que haber estado soando con ellos
por das.

Dare levanta una ceja.

Tal vez tengo ese tipo de rostro.

Ahogo de nuevo un resoplido. Apenas.

l me mira fijamente.

De todas formas, el kismet siempre prevalece.

Sacudo la cabeza y sonro. Una sonrisa real.

El jurado todava est deliberando sobre eso.

Dare toma un ltimo trago de su caf, su mirada todava congelada en


la ma, antes de bajar su taza sobre la mesa y se levantarse.

Bueno, djame saber lo que decide el jurado.

Y entonces se aleja.

Estoy tan aturdida por su partida abrupta que me toma un segundo


darme cuenta de algo, porque el kismet siempre prevalece y yo soy alguien
que a l le podra gustar conocer.

Se llev el nmero celular de mi pap con l.


53
Pgina
Traducido por gemma.santolaria

Corregido por flochi

N
octe liber sum Nocte liber sum
Por la noche soy libre.
Alea iacta est La suerte est echada. La suerte
est echada.
La suerte ha sido jodidamente echada.
Serva me, servabo te. Slvame y yo te salvar.
Slvame.
Slvame.
Slvame.

Hola, hermano. Calla entra en mi habitacin, abruptamente, sin


avisar, e inmediatamente cierro mi diario, escondiendo mis pensamientos
detrs de su tapa marrn. Qu pasa?

Sonro, tragando mi pnico, ocultando todo cuidadosa y completamente


detrs de mis dientes.

No mucho. T?
54

No mucho. Slo un poco inquieta.


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Salta sobre mi cama, sentndose a mi lado, sus dedos trazando
inmediatamente las letras de la parte delantera de mi diario. Sabe lo
suficiente para no abrirlo.

Me encojo de hombros.

Deberamos hacer algo.

Acta normal.

Ella asiente.

Vale. Cmo qu? Quieres conducir a la playa Warrenton?

Para ver la vieja ruina Iredale? La hemos visto un milln de veces, pero
lo que sea.

Claro contesto simplemente. Porque a veces diciendo menos


palabras hace ms sencillo ocultar la locura.

Nos bajamos de la cama y Calla se gira hacia m, agarrando mi codo.

Ey, Finn?

Hago una pausa, mirndola fijamente.

S?

Parecas raro toda esta semana. Pens que cuando fuiste por
segunda vez al grupo te ayudara, pero todava pareces extrao. Si algo
estuviera mal, me lo diras, verdad?

NopuedesNopuedesNopuedesNopuedes. Ests locolocolocoloco.


NoLeDigasAEllaTuSecretoSecretoSecreto.

Ahogo de nuevo las voces.

Acta normal.

Estoy bien miento. Una mentira piadosa para que no se preocupe,


para mantener mi orgullo, para evitarme la humillacin de ser arrastrado a
un cuarto acolchado, a un lugar donde las llaves son arrojadas lejos y
donde la gente loca es olvidada, sustituidos por cscaras medicadas.
55
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Lo prometes? Calla est dudando, su pelo rojo colocado como un
fuego contra mis cortinas blancas. Casi siempre acepta mi palabra, pero
esta vez, ella me conoce. Sabe que estoy mintiendo.

Repromissionem le aseguro. Ella rueda sus ojos.

Sabes, a veces, el latn solo complica las cosas. Te tom cinco slabas
para decir lo que podras haber dicho en tres.

Sonro y me encojo de hombros.

Es una lengua dignificada. Tiene carcter.

Si por digna, quieres decir muerta, est bien.

Ella se re y yo lo pretendo, porque honestamente somos cscaras de


todos modos, medicadas o no. No somos los que solamos ser. Slo nos
vemos as en el exterior.

Traqueteamos por las escaleras de nuestra casa que crujen a nuestro


paso, discutiendo de ida y vuelta, haciendo nuestro mejor esfuerzo para
parecer normales porque mam siempre dijo finge hasta que sea cierto.
Definitivamente estamos haciendo nuestra parte.

Mientras damos la vuelta a la esquina hacia la recepcin, a un


elaborado vestbulo, el distintivo rugido de una motocicleta rompe el
ambiente sereno de la funeraria. Nos miramos el uno al otro.

Normalmente no obtenemos dolientes en motocicleta hasta aqu en la


montaa.

Pap pasa delante de nosotros mirando a Calla con curiosidad.

Gracias por decirle a alguien sobre la cochera. No estaba esperando tu


ayuda con eso, teniendo en cuenta lo mucho que la queras para ti misma.

Calla sigue quieta, congelada en el lugar, mientras mira a pap.

l llam?

l?
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Su voz est llena de ansiedad, felicidad y esperanza. Me quedo


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mirndola. Qu demonios es esto?


Pap asiente.

S. Esta maana. Este debe ser l ahora, para mirar el lugar.

Calla se gira y mira por la ventana, y yo miro por encima de su espalda.

Una motocicleta agresiva y negra, una Triumph, est aparcada en el


camino circular, mientras un chico alto y de cabello oscuro se encuentra
delante de sta, quitndose el casco negro.

Calla est tan absorta observndolo que no se da cuenta cmo de cerca


la estoy viendo a ella.

Sonre serenamente.

Han pasado das desde que le dije al respecto. Pens que no querra.

Mi padre levanta su ceja.

Todava puede que no. Est aqu solamente para mirar. Realmente
rpido cmo lo conociste?

Hace una pausa.

Me encontr con l en la cafetera del hospital el otro da. Me he


encontrado con l otro par de veces. Ha estado visitando a alguien. Parece
agradable.

Genial.

Pap no la presiona porque el chico ya est caminando por las escaleras


del porche.

Disculpa mientras le enseo los alrededores.

No me molesto en preguntarle quin demonios es este tipo, o por qu


eligi invitarlo a nuestra vida para alquilar el apartamento que tanto ella
como yo queremos para nosotros mismos. No tengo por qu preguntar.
Puedo verlo escrito por toda su cara.

Est resplandeciendo mientras lo mira, una expresin que nunca he


visto en su cara. A ella le interesa. Muy interesada.
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Aprehensin se construye en mi estmago a medida que veo a mi padre


darle la mano, y ellos van caminando lado a lado hasta la cochera.
Pgina
El chico parece bastante decente, pero hay algo sobre l. Algo
inquietante, independientemente de la forma en que mi hermana lo mira
con una absorta fascinacin.

DeshazteDelDeshazteDelDeshazteDel.

Ignoro las voces, y veo la puerta de la cochera cerrarse detrs de ellos.

Un pesar se asienta en m, algo oscuro y opresivo, porque a pesar de


que quiero salvar a mi hermana de m mismo, no s si estoy listo.

Sonro hacia ella.

Lista para irnos?

Hace una pausa, mirando al exterior, ahora indecisa mientras observa


la puerta de la cochera cerrada.

Um vamos a posponerlo, vale?

Aspiro el aire, sorprendido de que ella me haya abandonado por este


tipo. Debera haberlo sabido viendo la forma en que lo miraba. La mirada
de intoxicacin. Pero tenerla realmente rechazndome en la cara por
primera vez sigue siendo impactante.

Ella tiene inters en alguien que no soy yo. Algo que se ha interpuesto
entre nosotros, incluso si el momento es pequeo a pesar de que era solo
un estpido paseo a la playa.

A pesar de que no quiero ser egosta, no s si puedo manejarlo.

Fuimos unos extraos para los otros durante toda nuestra infancia y
todo el camino a travs de la escuela secundaria. Y aunque apest,
tambin fue una bendicin oculta, porque desde que era todo lo que Calla
tena, ella se centraba exclusivamente en m. Siempre hemos sido todo el
uno para el otro.

La bilis sube por mi garganta mientras la veo descender los escalones


del porche y caminar por el csped, con su barbilla hacia adelante, y sus
manos enterradas en su pelo mientras lo arregla por encima de su hombro.

La necesito. Necesito que las cosas sigan igual. Pero no la puedo poner
58

en peligro. No puedo meterla en esto. No puedo dejar que mi locura la


Pgina

absorba y luego la escupa. Pero la necesito.


Mis pensamientos son contradictorios y confusos y se arremolinan
alrededor de mi mente hasta que apenas puedo enfocarme. Me tambaleo
hasta el asiento de la ventana y miro hacia abajo, mi frente presionada
contra el cristal mientras trato de recuperar el aliento.

Serva me, servabo te.

Slvame, y te salvar.

Segn recuerdo los pasos seguros del tipo con el cabello oscuro, tengo la
sensacin de que l es alguien de quien no voy a poder salvarla.

Pero la suerte est echada.

Ahora lo veo.
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Pgina
Traducido por menoire90 y Selene1987

Corregido por flochi

V
ino.

Creo que estoy en shock mientras me detengo cerca de la


casa, tratando de parecer que estoy casualmente sentada en la
pequea mesa del porche lateral, como si no estuviera
esperndolos con ansias a que reaparecieran.

No puedo creer que est aqu.

Han pasado das desde que tom el nmero de telfono de pap y esper
todos los das, pero no llam. Pens que no iba a hacerlo, que me haba
imaginado la qumica, la conexin. Tal vez incluso que lo haba imaginado
a l.

Pero reapareca en mis sueos, una y otra vez. Sonrindome,


mirndome fijamente, estando conmigo. Mi subconsciente est
definitivamente tratando de llevarme a l, tal vez incluso a vivir de nuevo.
No lo s.

Todo lo que s es que hoy est aqu, fuera de la tristeza, con sus ojos
oscuros y su acento britnico y sobre una motocicleta, ni ms, nada
menos.

Kismet prevalece.

Mis pulmones se sienten oscilantes, junto con mi corazn, mi estmago


y mis ovarios. Todo se siente tembloroso, como un ridculo lo tembloroso.
Se siente como que est destinado a suceder, sigo chocando con l y
60

soando con l y ahora est aqu en mi vida.


Pgina

Casi me quita el aliento.


Este sentimiento solo se hace ms pronunciado cuando la puerta de la
cochera finalmente se abre y mi padre y Dare salen. Se dan la mano y mi
padre inmediatamente se dirige hacia la casa, una pequea sonrisa en sus
labios. A mitad de camino por el csped, se desva de su curso y se dirige a
m.

Detenindose frente a m, mira hacia abajo.

Las ltimas semanas han sido duras. Demasiado duras. No voy a


pretender saber por lo que ests pasando, porque nuestros caminos son
diferentes y sentimos nuestra prdida de diferentes maneras. Todo lo que
voy a decir es esto. Ten cuidado. Eres ingenua e inocente y tu madre
sabra qu decir en este momento, pero yo no. Esta es la primera vez que
has parecido interesada por algo en semanas. As que todo lo que voy a
decir es que tengas cuidado. De acuerdo?

Estoy sin habla, porque la expresin de mi padre es que sabe. Es como


si mirara dentro de mi cabeza y viera la conexin que siento hacia Dare, el
inters, la intriga. Est nervioso por m, pero aun as sigue estando
dispuesto a alquilar la cochera a Dare porque necesita el dinero. Y porque
piensa que Dare me distraer de mi pena.

Asiento.

De acuerdo.

Asiente de vuelta y luego entra en la casa sin decir nada ms. Desde
detrs de m, juro que puedo sentir a Finn mirndome fijamente, su
mirada latiendo entre mis omplatos desde las ventanas, pero me sacudo
la sensacin. No estoy haciendo nada malo.

O lo estoy?

Porque mientras Dare mira hacia arriba y encuentra mi mirada, sonre


de una manera pcara que me hace pensar que lo estoy.

Desafame.

A hacer qu? Esa pregunta me agita.


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Dare camina lentamente por el patio y se mueve hacia la silla frente a


m.
Pgina
Est ocupado este asiento?

Ruedo mis ojos. Este juego otra vez?

No.

No pregunta, solo se sienta en ella, estirando sus largas piernas y


cruzndolas por los tobillos y me mira fijamente, es como si perteneciera a
esa silla. Levanto una ceja, pero todava est en silencio.

Entonces, tienes un acento britnico, pero tu apellido es DuBray.


Cmo funciona eso? pregunto finalmente, desesperada por hacer que
deje de mirarme. Su boca se tuerce.

Es esa tu tercera pregunta?

La frustracin bulle en m, independientemente de qu tan lindas


suenan las cosas saliendo de su boca.

Tengo que contar cada pregunta que hago? Solo estoy haciendo una
conversacin educada.

Sacude su cabeza y sonre un poco.

Bien. Te voy a dar sta en nombre de una conversacin educada. Mi


padre muri cuando era un beb y l era francs. Mi madre era britnica,
por lo que se traslad all. He vivido all toda mi vida, por eso el acento.

Su hermoso, hermoso acento. Asiento.

Siento lo de tu padre.

Se encoge de hombros.

Era un buen hombre, pero fue hace mucho tiempo.

Anso preguntarle cuntos aos tiene, pero resisto a la tentacin. Ya no


puedo usar otra pregunta. Adems, apostara dinero a que tiene veintiuno.
O algo as.

Puedes hablar francs? le pregunto con esperanza, porque el Seor


62

tenga misericordia, ya que eso sera atractivo.


Pgina

Oui, mademoiselle responde sin problemas. Un peu. Un poco.


Maldito corazn, estate quieto. Lo miro, cautivada.

Entonces dice finalmente, cambiando el tema de manera muy


casual como si no fuera el ms genial y sexy hombre vivo. Cmo
sobrevives viviendo en una funeraria? Alguna vez has visto un fantasma?

Ignoro mi latiente corazn y levanto una ceja.

Asumo que esta pregunta significa que, de hecho, tienes las bolas
para alquilar la cochera?

Se re, un sonido spero y ronco que vibra directo en mi vientre.

El hecho de que tenga las bolas de acero es ahora indiscutible


anuncia con una sonrisa. Y nunca estoy nervioso. Ni siquiera sobre
fantasmas. Adems, dado que te di una respuesta, la revancha es jugar
limpio, cierto? As que... alguna vez has visto a un fantasma?

No he visto uno, pero el fantasma de mi madre est aqu presente en


cada imagen, pila de ropa y recuerdo de esta casa. Pero, por supuesto, no
digo eso.

En cambio, me encojo de hombros.

Nunca he visto uno. En lo que a m respecta, no hay tal cosa.

En serio? responde, sonando dudoso. Eso es decepcionante.

Vas a estar en la cochera de todos modos le digo. No hay gente


muerta por ah. Quiero decir, asumo que lo vas a rentar, verdad?

Por favor, que est en lo cierto.

Asiente con la cabeza.

S. Gracias por dejarme saber al respecto. Es justo lo que he estado


buscando. Un pequeo espacio agradable con un magnifico paisaje.

Mientras dice las palabras magnifico paisaje, me mira directamente a los


ojos, con propsito.

Soy su magnfico paisaje. De repente no puedo respirar lo suficiente


63

como para intentar siquiera preguntarle por qu quiere estar en Astoria en


primer lugar.
Pgina
Kismet me las arreglo para sacar.

Asiente.

Kismet.

Dare me mira fijamente, largo, duro y oscuro y me las arreglo para


respirar hondo una vez, y luego otra.

Entonces, te veo luego dice, terminando abruptamente nuestra


conversacin, ponindose de pie.

Cundo te vas a mudar? pregunto, entrando de repente en pnico


ante la idea de que se vaya. Trae consigo un aire de comodidad, de
emocin, de algo cargado y peligroso y nuevo. Todava no quiero dejar ir
eso.

Sonre.

Ahorita. Traje mi bolso.

Su bolso? Sigo su gesto para ver un bolso de lona atado a la parte


trasera de su motocicleta. Una bolsa.

Eso es todo?

Viajo ligero responde, dirigindose de regreso hacia la cochera.


Hacia su casa, que ahora estaba solo a unos treinta metros de la ma.

Supongo que lo haces murmuro.

Observo la forma en que sus anchos hombros se sacuden, y la forma en


la brisa ondea su cabello oscuro. Toma su bolsa y se mete en su nueva
casa y me doy cuenta que olvid preguntarle algo.

Cunto tiempo se va a quedar.

* * *

La cena de esta noche se siente diferente, principalmente porque s que


Dare est a unos treinta metros de distancia.
64

Sirvo espaguetis, que es la comida ms fcil en el planeta para preparar


Pgina

y pan de ajo y maz. Mi padre come con gusto, mientras que Finn, como de
costumbre, empuja las cosas alrededor de su plato. Sus medicamentos le
hacen perder el apetito.

Estamos comiendo tarde, porque mi padre trabaj hasta tarde.

Al pensar en su "trabajo", no puedo dejar de mirar hacia sus manos. S


que las lav varias veces cuando fue arriba, pero la sola idea de lo que
haba estado haciendo con ellas, lo que ha estado manejando, me da asco.
S que hace una escasa hora o algo as, estaba introduciendo una aguja
en el cuello de una persona muerta y reemplazando la totalidad de su
sangre con un fluido qumico.

Y ahora est comiendo con esas mismas manos.

Es asqueroso y difcil tragar la salsa color sangre de mi espagueti.

Entonces, cmo fue tu da? pregunto a Finn, tratando


desesperadamente de pensar en otra cosa. No lo he visto en toda la tarde.
Se encoge de hombros.

Bien, supongo. Termin de pasar a travs de mi armario. Tengo unas


cuantas cajas para Caridad, pap.

Mi padre asiente, pero veo algo en la cara de Finn, algo parpadea y


amplo mis ojos. No lo hagas, trato de decirle telepticamente. No
menciones las cosas de mam. No.

Y no lo hace. En cambio, me mira.

En realidad, tengo algo que quiero decirles.

Ambos nos fijamos en l, esperando. Mi respiracin se atrapa porque


luce muy serio.

Qu demonios?

Lo veo tragar saliva. No es una buena seal.

He decidido ir al ITM despus de todo.

Mi estmago se hunde hacia mis zapatos y el silencio en la habitacin es


pesado. Miro a mi pap y l me mira, y luego los dos miramos fijamente a
65

Finn mientras trato y recuerdo cmo hablar para que pueda discutir.
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No me las arreglo para decir. No puedes ir solo. Finn.


Siente la splica en mis ojos y mira hacia otro lado, hacia las paredes,
hacia las ventanas.

Por favor, no intenten hablar conmigo para cambiar de opinin nos


dice, pero en su mayora se dirige a m. Cal, quiero ir contigo. Lo hago.
Pero esto es lo mejor. Es algo que tengo que hacer. Tengo que estar solo, y
descubrir cmo estar solo. Cmo mantener la cordura solo. Lo entiendes?

No. Mil veces No. Millones de veces NO.

Estoy sacudiendo mi cabeza, pero mi padre se inclina y pone una mano


sobre mi hombro. Una advertencia para callar. Lo miro sin poder hacer
nada.

Creo que eso est bien dice mi padre. Tu madre y yo Su voz se


apaga como si sintiera dolor y hace una pausa por un segundo. Tu
madre y yo pensbamos que era lo mejor. Alguna separacin para que
pudieras crecer de forma independiente. Esto est bien.

Mi pap suena tan orgulloso. Como si Finn estuviera haciendo algo


heroico, como salvando a un nio de un incendio o moviendo a una
tortuga de la carretera. Pero no era heroico, porque est siendo
autodestructivo. Puedo verlo en sus ojos, y la forma en que mantiene sus
hombros y no me mira.

Librame de mi miseria.

Las palabras en su diario son lo nico que veo cuando lo miro.

Pero cuando mira de vuelta a mis ojos, los suyos estn llenos de algo
ms. Ruego.

Djame hacer esto. Djame ir.

Dejarlo hacer qu?

Aprender a vivir solo? Enfrentar las cosas solo? Doy un suspiro


tembloroso y Finn todava me mira fijamente. Y mira. Y mira. Y finalmente
me rompo bajo el peso de color azul plido.

De acuerdo.
66

Las palabras salen como una exhalacin.


Pgina
Finn levanta una ceja.

De acuerdo? Sin patadas, ni gritos?

Sacudo mi cabeza.

No. No si ests seguro. Pele con mam y pap sobre eso, pero no voy
a pelear contigo.

Me siento resignada y triste y llena de pnico y ya me siento sola. Pero,


qu puedo hacer? Es la eleccin de Finn. Su mirada se suaviza.

No ests peleando conmigo seala. Ests haciendo lo que s que


necesita hacerse. Y t tambin lo sabes, Calla.

No, no lo hago. S todo lo contrario, en realidad.

Pero de nuevo, qu puedo hacer? Su decisin est tomada.

No digo nada, porque no puedo. As que en cambio, asiento sin decir


nada.

Empujo mi comida alrededor de mi plato porque cuando trato de


tragarla ahora, se pega en mi garganta como una especie de lodo
gelatinoso. Pap y Finn me siguen mirando, esperando a que proteste o
argumente o haga un berrinche. Pero no lo hago. A pesar de m misma, de
alguna manera me quedo tranquila, fra y muy contenida hasta el minuto
en que pueda excusarme y asimilarlo.

Voy corriendo hacia afuera, ignorando el hecho de que Finn grita detrs
de m. Huyo hacia el patio, aspirando el aire mientras corro por el camino
que conduce a la playa. El camino parece una cinta plateada bajo la
oscura luz de la luna, dando vueltas por la hmeda maleza verde y
brillando por las oscuras rocas.

Los rboles forman un dosel sobre el camino y es inquietante estar aqu


sola en la oscuridad. Las sombras me dan piel de gallina, porque no s lo
que estn ocultando. Pero aun as, incluso con la luna plateada a travs de
las copas de los rboles y el viento llamando palabras incoherentes a
travs de las agujas de pino, todava estoy agradecida de estar aqu, en
lugar de en el comedor.
67

Sigo adelante, lejos del camino destructivo al que Finn parece ser
Pgina

insistente y hago mi camino hacia el ocano.


Cuando llego a la playa, mis talones se hunden en la arena hmeda, y
doy las gracias de que haya marea baja. Mis piernas no se mojarn. Llego
a las piedras en minutos, y justo cuando me acerco a ellas, una sombra
aparece de los peascos.

Es alta e inesperada, porque nunca nadie viene aqu.

Hace una pausa, y yo me ahogo en una respiracin.

Luego entra en la luz de la luna y me doy cuenta de quin es.

Dare.

Porque ahora vive aqu.

Ey me saluda, su voz es ronca, suave e inglesa. Hay una bienvenida


en sus ojos, y un verdadero aprecio por cmo me veo, una expresin
hambrienta, y su mirada revolotea sobre m. Hace que la sangre corra por
mis mejillas y mi pecho. Le gusta lo que ve.

Trago fuertemente.

Ests bien? pregunta, con la cabeza inclinada y sus ojos brillando


en la luz de la luna. No he podido evitar darme cuenta que corriste
montaa abajo.

Dios. Quiero hundirme en la arena. Debo parece una persona loca.

Estoy bien le digo. Yo slo mi hermano me molest y necesitaba


un minuto para respirar.

Y cuando te molestan bajas corriendo a la playa en la oscuridad?


Sola? Dare ladea la cabeza de nuevo y no estoy segura si me est
juzgando. Miro a otro lado.

No. Yo slo mi lugar favorito est aqu abajo. Vengo mucho aqu. No
solo cuando me molestan.

Mustramelo. La voz de Dare es ronca y suave, y no es una


peticin. Tu lugar favorito, quiero decir.
68

No dudo. No s por qu. Quizs sea porque ha estado mucho en mis


sueos, es como si ya le conociera.
Pgina
Bien.

Lo llevo a lo largo de la playa por unos treinta metros ms o menos, a


travs de las rocas y hasta un lugar apartado. Escondida por la noche,
una caleta en forma de herradura nos espera en la oscuridad.

Mira por dnde pisas le digo, aunque s que es difcil de ver. Esta
caleta est llena de charcos por la marea. De hecho, espera aqu un
momento.

A regaadientes suelto su brazo y me aventuro para encontrar unas


cuantas piezas de madera flotantes. Las llevo de vuelta a la caleta y busco
una bolsa de lona que mantengo ah para estas ocasiones. No est bajo la
roca donde normalmente la escondo, as que miro alrededor un poco ms,
hasta que Dare me llama.

Buscas esto? La sostiene en alto. Asiento, quitndosela.

S. Gracias. Sacando el encendedor de la bolsa, prendo fuego la


madera.

Instantneamente llena todo con una luz violeta etrea.

Dare se queda mirndolo, fascinado.

Es lila.

Es la sal del ocano explico. Hace que las llamas sean lilas y
azules. Pero no respires el humo. Es precioso, pero txico.

As que mirar, sin respirar? Dare parece impresionado.

Asiento.

Exactamente. En lugar de respirar el humo, por qu no te giras y


miras la cala?

Hace lo que digo y puedo ver en su cara que est impresionado.


Pequeas piscinas se forman a nuestro alrededor, con vida marina en cada
una, plantas y conchas, cangrejos y algas. Todo parece mgico, mientras
la noche se ve violeta.
69
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Durante la marea alta, eso est cubierto. De hecho, no puedes llegar a
la parte de atrs de la cala. Pero durante la marea baja, el agua no est y
puedes caminar por ah y mirar todo lo que el agua cubre.

Esto es increble decide Dare, caminando alrededor y examinndolo


todo. No hay duda de por qu es tu lugar favorito. Se mueve gilmente,
casualmente. Con facilidad.

De hecho, estar con l es fcil. A cada momento que pasa, me siento


menos asustada y aterrorizada por Finn, y ms cmoda con Dare.

Aunque est claro que es sofisticado, est tan cmodo como mis
pantalones favoritos. Es como si no me juzgara. No me ridiculiza.
Simplemente acepta las cosas que le ofrezco y no me pide ms.

Mientras se arrodilla para examinar los charcos, le examino. Lleva ropa


oscura esta noche, pantalones oscuros y una sudadera negra. La manera
elegante con la que se mueve hace que incluso una sudadera parezca
elegante. Tiene gracia y es refinado, nada como los chicos del colegio.

Es refrescante. Y deja inestable mis rodillas

Se gira hacia m, con la mirada oscura y curiosa.

Cmo te molest tu hermano?

El pnico regresa rpidamente, y durante un minuto, miro ms all de


Dare, hacia el ocano.

Somos gemelos. Quiere ir a una universidad diferente, pero no estoy


de acuerdo. Me necesita.

Dare se queda mirndome, intentando entenderme. Veo las olas


moverse. Abre su boca, pero le interrumpo antes de que pueda decir
cualquier cosa.

No lo entiendes le digo preventivamente. Mi hermano tiene un


problema. Un problema mental. Est medicado, pero me necesita.

Si quera asustarle, y no s si lo hice o no, no funciona. Porque Dare


simplemente asiente, sin inmutarse.
70

Eso es admirable me dice. Que te preocupes tanto.


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Mi cabeza reacciona.
Claro que s le digo. Por qu no me preocupara? Es mi hermano.

Dare sonre y levanta las manos.

Clmate me dice suavemente. Solo haca una observacin. No


todo el mundo se preocupa tanto, ya sea familia o no.

Me quedo mirndole.

Es un pensamiento triste. Por qu estabas ah fuera de todas


maneras? En la oscuridad? Solo? digo las mismas palabras de l en
un esfuerzo por cambiar de tema. l sonre a cambio por mi esfuerzo.

Porque estaba aburrido. Y pens que podra ver mejor las estrellas
desde aqu.

Tiene razn. Sin duda podemos. Arriba en la montaa, los rboles las
bloquean.

Y le gustan las estrellas? Es posible que sea ms perfecto?

Apunta hacia arriba.

se es el cinturn de Orin. Y sa de all Es Andrmeda. No creo


que podamos ver a Perseo esta noche. Hace una pausa y se queda
mirndome. Conoces su mito?

Su voz es calmada y suave y mientras le escucho, me permito alejarme


de mis problemas actuales y acercarme a l, acercarme a sus ojos oscuros,
labios llenos y manos grandes.

Asiento, recordando lo que haba aprendido sobre Andrmeda el ao


pasado en astrologa.

S. La madre de Andrmeda insult a Poseidn, y fue condenada a


morir por un monstruo del mar, pero Perseo la salv y entonces se cas
con ella.

l asiente, contento con mi respuesta.

S. Y ahora estn unidos en el cielo para recordar a los jvenes


enamorados de todo el mundo los mritos del amor que no muere.
71

Resoplo.
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S. Y luego hicieron una pelcula cursi que logr destrozar varios mitos
griegos todos de una vez.

El labio de Dare se retuerce.

Quizs. Pero a lo mejor podemos mirar ms all hacia el mensaje de


amor eterno. Su expresin es graciosa y no puedo decidir si est siendo
serio o simplemente ser irnico o algo, porque la irona se pierde en ti.

Eso es una mierda, sabes? le digo, lanzando el dado metafrico.


El amor eterno, quiero decir. Nada es eterno. La gente se desenamora o su
qumica muere o quizs incluso ellos mismos mueren. Lo mires como lo
mires, el amor siempre muere con el tiempo.

Debera saberlo. Soy la Chica de la Funeraria. Lo veo todo el tiempo.

Dare me mira con incredulidad.

Si de verdad crees eso, entonces crees que la muerte nos controla, o


quizs incluso las circunstancias. Eso es deprimente, Calla. Nosotros nos
controlamos a nosotros mismos.

Parece enfadado de verdad y me quedo mirndole, primero nerviosa de


haberle decepcionado y segura de tener razn.

Yo soy la que est rodeada por ello todo el tiempo, despus de todo
por la muerte y las malas circunstancias. Soy yo cuya madre acaba de
morir y s que el mundo sigue girando como si nada hubiera ocurrido.

No creo necesariamente que la muerte nos controle intento


arreglarlo con cuidado. Pero no puedes discutir que gana a la larga.
Siempre. Porque todos morimos, Dare. As que la muerte gana, no el amor.

Resopla.

Dile eso a Perseo y Andrmeda. Son inmortales en el cielo.

Yo tambin resoplo.

Tambin no son reales.

Dare se queda mirndome, desafindome para ver su punto de vista y


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de repente estoy confusa sobre cmo hemos empezado a hablar del amor y
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ahora estamos hablando de la muerte. Djame a m hacer funcionar esa


conversacin.
Lo siento le digo. Supongo que es un obstculo viviendo donde
vivo. La muerte siempre est presente.

La muerte es grande dice Dare. Pero hay cosas ms grandes que


sta. Si no es as, entonces todo esto es para nada. La vida no vale nada.
Ponerte ah fuera, y arriesgarte y todo eso. Y todo eso es una chorrada si
desaparece sin ms al final.

Me encojo de hombros y miro a otro lado.

Lo siento. Solamente creo en el aqu y en el ahora. Es lo que


conocemos y es con lo que podemos contar. Y no me gusta pensar en el
final.

Dare mira de nuevo el cielo, pero an est pensativo.

Pareces pesimista hoy, Calla-Lily.

Trago fuertemente, porque parezco una musaraa. Una persona


hastiada, fea y amarga.

Mi madre muri hace unas semanas le cuento y las palabras me


araan el corazn. An es difcil hablar de ello.

Hace una pausa y asiente, como si todo tuviera sentido ahora, como si
lo sintiera porque todo el mundo lo siente siempre.

Ah. Ya veo. Lo siento. No quera abrir ninguna herida.

Meneo la cabeza y miro a otro lado porque mis ojos se estn llenando de
lgrimas y es embarazoso. Porque Dios. Alguna vez podr pensar en ello
sin llorar?

No pasa nada. No lo sabas respondo. Y tienes razn.


Probablemente est hastiada. Estar rodeada por la muerte todo el tiempo
bueno, supongo que me hace fea.

Dare me estudia, con dureza, sus ojos brillan bajo la luz del fuego que
refleja las llamas violetas en sus insondables profundidades negras.

No eres fea me dice, su voz es hermosa. Ni por una remota


casualidad.
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Sus palabras hacen que me pierda en mis pensamientos. Por la manera
en la que me est mirando ahora mismo como si fuera hermosa, como si
me conociera, cuando solo soy Calla y l no.

Siento estar tan emocional esta noche le digo. Normalmente no


soy as. Es slo que estn pasando muchas cosas.

Ya veo responde tranquilamente. Hay algo que pueda hacer?

Puedes llamarme Calla-Lily nuevamente. Porque parece ntimo y familiar,


y me hace sentirme bien. Pero meneo la cabeza.

Ojal. Pero no.

l sonre.

Vale. Puedo llevarte hacia la casa al menos?

Mi corazn se contrae un segundo, pero la idea de enfrentarme a Finn


ahora mismo no es algo que disfrute. As que meneo la cabeza.

An no estoy preparada para regresar le digo tristemente. Porque es


la verdad.

l se encoge de hombros.

Vale. Esperar.

Mi corazn resuena en mis odos mientras finjo no estar contenta por


eso. Nos sentamos en la arena, tan cerca que puedo sentir el calor
emanando de su cuerpo, tan cerca que cada vez que se mueve, su hombro
roza el mo. No debera sentir tanto placer con eso, de los toques
accidentales, de su calor.

Pero as es.

Nos sentamos as durante una hora.

En silencio.

Mirando el ocano y el cielo y las estrellas.

Jams nadie se haba sentido tan cmodo conmigo as antes, con un


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silencio que no sea incmodo. Nadie excepto Finn. Hasta ahora.


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Sabas que la asesina en serie italiana Leonard Cianciulli era famosa
por transformar a sus vctimas en pasteles de t que serva a sus invitados?
le pregunto distradamente, an mirando el agua.

l no se pierde.

No. Porque es algo raro para saberlo.

Siento que la risa se apodera de m, amenazando con salir.

Estoy de acuerdo. Lo es. Es algo que mi hermano comparti


conmigo ayer.

Dare sonre.

Me asegurar de tener eso presente en la prxima fiesta que vaya.

No puedo evitar sonrer.

Seguro que ir muy bien.

l re.

Bueno, es para empezar una conversacin, eso seguro.

No me muevo porque de alguna manera quiero quedarme as para


siempre, aunque la humedad de la arena haya traspasado mis pantalones
y ahora mi culo est hmedo.

Pero aunque no quiero que acabe, la oscuridad es tan negra ahora que
nos traga. Se est haciendo tarde.

Suspiro.

Tengo que regresar.

Vale responde Dare, su voz es baja en la noche, y si no lo hubiera


sabido mejor, pensara que detect arrepentimiento en ella. Quizs quiera
quedarse ms tiempo tambin.

Me ayuda a levantar, y luego mantiene su mano en mi codo mientras


caminamos por las tablas de madera y a travs de las piscinas de mar
hacia el camino. Es eso que los hombres de verdad hacen, guiar a una
75

mujer. Es de caballeros y puede que mis ovarios exploten porque es ntimo,


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familiar y sexy.
Cuando llegamos a la casa, quita su mano e inmediatamente siento la
ausencia de su calor.

Me mira, hay miles de cosas en sus ojos que no puedo definir pero
quisiera hacerlo.

Buenas noches, Calla. Espero que ahora te sientas mejor.

As es murmuro.

Y mientras subo las escaleras, me doy cuenta de que en realidad es as.

Por primera vez en seis semanas.


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Traducido por veroonoel

Corregido por flochi

S
altaSaltaSaltaSaltaSaltaSaltaSaltaSaltaTMalditoCobardeSalta.

Oye. La voz de Calla es suave desde mi puerta.

Me alejo de las ventanas abiertas de mi dormitorio como si el


alfizar estuviera en llamas. Haba visto a Calla caminar por el
sendero con l, pero no me haba dado cuenta que ya estaba de vuelta en
la casa.

Ey tartamudeo, mientras me muevo lejos de las ventanas y trato de


desconectar las malditas voces que me insultan. Acerca de lo de antes.
Ests enojada?

Calla se hunde en mi cama, sentndose sobre sus manos. Me mira


vacilante.

No. Solo estoy preocupada. Sabes por qu.

Lo s. Mi diario. Tambin s que an no me ha delatado con mi pap.


Porque conoce mi miedo ms profundo de ser encerrado.

MerecesCadenasCadenasCadenasCadenas.

Aprieto mis dientes.

No te preocupes, Cal. Tengo esto.

Toma una respiracin tan inestable que la puedo or desde aqu.

Esta es la cosa. No le he dicho a pap sobre las cosas que leo porque
77

me estoy ocupando de asegurarme de que ests bien. Que ests a salvo.


Que te mejores. Si no estoy contigo para hacer mi trabajo y todo explota,
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entonces va a ser mi culpa. Y no quiero vivir con la culpa de algo como eso.
Ya llevo bastante culpa.

Mi corazn se siente como un bloque de concreto mientras observo su


vulnerabilidad.

Calla, el accidente de mam no fue tu culpa. Sabes eso.

Sus ojos son tan sombros mientras me mira.

Lo s?

Te lo hemos dicho cien veces, Cal. Llamaste. Ella no tena que levantar
el telfono. Estaba lloviendo tan fuerte. Debera haberlo dejado ir al correo
de voz. Esa fue su eleccin. No la tuya. Ella cruz la lnea central. No t.

Calla cierra sus ojos.

De cualquier manera. No sera capaz de soportarlo si algo te sucediera.


Entiendes?

Trago saliva.

S. Pero lo prometo. Estar bien.

Levanta una ceja.

Promesa?

Repromissionem le aseguro, mi ser entero forzando la mentira. Sale


sonando como si fuera verdad, lo cual est bien porque honestamente, no
s la verdadera respuesta para esa pregunta.

Suena normal.

Pone sus ojos en blanco.

De nuevo. Tres slabas son ms fciles.

Sonro.

Qu necesitabas, de todas formas?


78

Sus ojos se abren, luego se estrechan.


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Solo quera ver cmo estabas. Detesto cuando pareces apagado. Me
pone nerviosa.

No lo ests. Nerviosa, quiero decir le digo. Est bien.

Asiente.

Est bien.

Pero no est convencida y no hay nada que pueda hacer para que se
sienta de esa manera. La conozco mejor que la palma de mi mano, as que
s eso.

Solo quera decir buenas noches me dice finalmente. Y que te


quiero. Y que si cambias de parecer, incluso si es en el ltimo minuto, est
bien. Odio la idea de estar separados, Finn. Pero ms que eso, solo quiero
que ests bien. Si esto es lo que necesitas, tratar de estar bien con eso.

Sus ojos se llenan con lgrimas y mira a otro lado, pero extiendo una
mano y la coloco sobre la de ella. Me mira, con la barbilla temblorosa.

Estar bien. Mi voz es segura. Confiada. Estar bien.

Asiente.

Repromissionem? Su voz an es instable.

Promesa.

Miente.
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Traducido por flochi

L
a brisa del ocano sopla su cabello, y Dare sonre bajo el sol. Sus
dientes resplandecen, y me ro de algo que dijo.

Me estiro hacia l y me agarra, estrechndome.

Vas a ser mi muerte dice contra mi cuello, sus labios rozando mi piel.

Por qu? consigo susurrar, mis manos extendidas sobre su pecho.


Huele a bosque.

Porque eres mucho ms de lo que merezco.

Despierto asombrada, porque hola. No soy mucho ms de lo que merece.


Mi mente subconsciente debe estar drogada, pero independientemente de
eso, mis sueos son un paraso.

Me ducho y bajo las escaleras para un desayuno tardo/almuerzo


temprano. Las opciones son escasas en la despensa.

Nos quedamos sin limones para limonada le digo a pap mientras


masticamos el cereal. Tambin estamos faltos de carne de emparedado,
salsa de espagueti, pan, leche bsicamente todo lo que podemos usar
para hacer la comida. l asiente, despreocupado y suspiro.

Siento como si l ha estado durmiendo. Como si cada da le preocupara


menos y menos los problemas de la vida real, y ms su dolor por mam.
Por supuesto, tambin se preocupa por el trabajo. Pero eso no es nada
nuevo. Siempre ha sido un adicto al trabajo. De hecho, ah es donde se
80

encontraba l la noche que mam muri. En la ciudad, recogiendo un


cuerpo.
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Me obligo a apartar la mente de eso, a cualquier otra cosa menos a eso.


Ir a la tienda hoy le digo, ponindome de pie y estirndome.
Sabes dnde est Finn?

Mi padre mantiene el rostro enterrado en el peridico, pero saca su


billetera y me la entrega.

No.

Vuelvo a suspirar.

Bueno, si lo ves, dile que regresar pronto.

Tomo su billetera y salgo por la puerta, agradecida por la oportunidad


de alejarme de su expresin vaca. S que todos afrontamos las cosas de
diferentes maneras, pero Dios.

El sol de medioda brilla sobre la carretera mojada a medida que


conduzco mi coche por la montaa. Las aves estn cantando entre los
rboles, y bajo las ventanillas para dejar que la brisa entre. Respiro hondo,
luego bailo en mi asiento cuando una cancin alegre llega de la radio.

Gracias, Dios, susurro en mi cabeza. La felicidad, en cualquier forma, es


difcil de encontrar en estos das y la aceptar de donde pueda conseguirla.
Extendiendo la mano, subo el volumen, incrementando la msica,
llenando mi coche por lo que felicidad es todo lo que escucho y siento.

Solo aparto la mirada de la carretera por un segundo.

Por un breve instante.

Cuando vuelvo a mirar, un diminuto animal est en el medio de la


carretera. Sucede tan rpido que solo veo dos ojos verdes mirndome, y
pelaje gris, y sacudo el volante con fuerza para evitar golpearlo.

Mi coche sale disparado del camino y piso los frenos, mis ruedas
patinan en la grava sucia del arcn.

Resbalo hasta detenerme, al menos a unos centmetros del borde, pero


an as, estoy horrorizada e inmvil. No puedo respirar mientras me quedo
sentada, mientras miro al borde y de repente, parece estar muy cerca de
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m. Como si pudiera haber cado por el borde, igual que mam.


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Mi respiracin sale en pesados jadeos, mi corazn palpita en mi pecho a
la vez que la escucho gritando, mientras veo la lluvia de esa noche, el
vapor elevndose de la carretera, el sonido de sus neumticos chirriando
en mi odo. Todo eso gira en torno a m como imgenes destellando de una
pelcula, reviviendo de maneras que no puedo detener. Pongo mis manos
sobre los odos para bloquear los gritos, y mi pecho se estruja ms y ms.

Estoy teniendo un ataque cardaco.

Pero no es as.

Tiene que ser un ataque de pnico.

Estoy teniendo un ataque de pnico.

No puedo respirar.

Abro la puerta de golpe y el rugido de ello es fuerte. Me tambaleo hacia


fuera, y me doblo, intentando por todo el infierno poder respirar, y fallando
miserablemente, con las manos en mis rodillas, la boca abierta, jadeando
impotente.

Ponte de pie dice una voz calma con rapidez. Si no puedes


respirar, ponte de pie.

Lo hago, arqueando la espalda con las manos en mis caderas, mi rostro


vuelto hacia el sol.

Uno.

Dos.

Tres.

Cuatro.

Para cuando llego a cinco, puedo respirar una pequea bocanada.

Para el seis, aspiro una grande.

Para el siete, soy capaz de mover la cabeza, de mirar y ver quin est
conmigo.
82

Dare est de pie frente a m, la preocupacin nadando en sus ojos


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oscuros, su forma gil cernindose junto a mi coche. Es como si tuviera


miedo de aproximarse a m, temeroso como si fuera un animal salvaje a
punto de atacar.

Lo siento le digo, mis pulmones todava sintindose agitados. No


s lo que sucedi.

Da un paso, sus ojos cautelosos y preocupados.

Te encuentras bien?

Lo estoy?

Miro alrededor, a mi coche, a la puerta abierta del coche, a la manera en


la que acaba de darme un colapso en la calle. Pero asiento, porque no
puedo hacer otra cosa.

S. Solo haba algo en la carretera. Casi lo golpeo. Creo que pudo


haber sido un gato. Puede que incluso le haya dado un golpe. Sucedi tan
rpido, no lo s.

Me vuelvo a doblar, y Dare me levanta.

Ponte de pie me recuerda. Abre tu diafragma.

Cierto. Porque estoy colapsando y no puedo respirar. Por un minuto,


decido que as debe ser como Finn se siente todo el tiempo. Tan loco, tan
indefenso.

Lo siento murmuro, mi mano alcanzando el guardabarros de mi


coche para apoyarme. Dare inclina la cabeza, tanta calma en el rostro ante
mi pnico.

Por qu?

Por derrumbarme susurro. No s qu es lo que est mal conmigo.

Est impvido.

Dime lo que sucedi sugiere con suavidad, y su mano est en mi


83

espalda otra vez, frotando suavemente mis hombros, recordndome


Pgina

respirar.
Te lo dije estaba manejando montaa abajo y gir bruscamente
debido a un gato. Yo no s por qu entr en pnico.

Tal vez porque tu mam muri en un accidente de auto? seala


Dare suavemente, ms suave de lo que supondra que podra. Tal vez
eso te asust?

No lo s admito. La segua escuchando gritar. Ella yo estaba en


el telfono con ella cuando muri.

Susurro eso como una confesin, porque s que soy la razn por la que
est muerta. Dare no baja su mirada y una vez ms, no juzga.

Qu terrible.

Asiento.

S.

De repente me doy cuenta que el rugido que haba escuchado hace un


minuto no fue la puerta de mi coche, por supuesto. Fue la motocicleta de
Dare.

Estabas yendo a la ciudad? le pregunto medio con educacin y


medio con verdadera curiosidad, pero sobre todo para cambiar de tema.

Niega con la cabeza.

No. Estaba regresando. Volva de la biblioteca.

No estoy segura qu me confunde ms, el hecho de que lea, o el hecho


de que l estaba subiendo la colina y yo la estaba bajando, igual que la
noche en que muri mam.

Ella estaba subiendo, alguien estaba bajando.

Pudimos haber chocado me doy cuenta, un escalofro corriendo por


mi espalda.
84

Dare parece confundido, sus labios llenos separados.


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Disculpa?

Niego con la cabeza.

Lo siento. Solo estaba feliz de haberme desviado hacia un lado, en


vez de al medio. O pudiste haberme chocado.

Es un pensamiento morboso y qu demonios sucede conmigo?

Dare se me queda mirando, probablemente preocupado de que est


junto a algn tipo de psicpata, pero lo disimula bien.

Pero no lo hice indica. Ambos nos encontramos bien.

S?

Ests temblando dice simplemente ahora. Y con eso, frota mis


brazos, y de alguna manera, no s cmo, me derrumbo sobre l. Se siente
correcto, se siente normal, se siente tan malditamente bien, se siente como
si hubiera entrado en uno de mis sueos.

Se sobresalta por un segundo y luego me deja all, mi frente apoyada


contra su camisa mientras me frota la espalda. Su aroma es tan
relajante a madera, masculino y perfecto. Huele como so que sera.
Inhalo, luego sorbo por la nariz, y ah es cuando me doy cuenta de que
estoy llorando.

Soy un completo desastre hoy.

Debe pensar que soy una luntica.

Lo lamento tanto me disculpo finalmente, apartndome. No s qu


me sucede.

Tuviste mucho con lo que lidiar dice comprensivamente.


Cualquiera estara nervioso.

Cualquiera tendra un ataque de pnico en medio del camino, llorando


85

sobre un bello sujeto que acaba de conocer?


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Lo miro.
Debes creer que estoy loca.

Niega con la cabeza solemnemente.

No.

Porque no lo estoy insisto.

Su boca se tuerce.

Jams.

Me tengo que rer ahora, ante la ridiculez de la situacin.

Lo miro y de alguna manera, parece fuera de lugar aqu entre la


naturaleza, con su cuerpo delgado y elegante, y ojos negros.

Viste el gato? Cambio de tema.

Niega con la cabeza.

Acababa de ver el polvo de los neumticos en el arcn.

Estoy preocupada porque no quiero ser una asesina de gatos por encima
de todo. Dare nota mi expresin y se apresura a tranquilizarme,
probablemente porque no quiere que llore de nuevo sobre l.

Me fijar dice rpidamente. Por qu no regresas a la casa as no


ests en medio del camino?

Dudo.

Debera esperarte. O sea, lo ests haciendo por m, despus de todo.

Sonre, una brillante y amplia sonrisa.

Puedes pagarme cualquier otro da. Por ahora, deberas salir del
camino.
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Pero los alimentos murmuro, ya dirigindome de regreso al coche.


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Los buscaremos despus.


Nosotros.

Un poco aturdida, arranco el auto, hago un giro en U y me dirijo a la


casa. Todava estoy aturdida mientras cruzo el patio y me hundo en la silla
del porche a esperar.

Veinte minutos despus, la motocicleta de Dare entra lentamente por el


camino de entrada.

Est con las manos vacas.

No pude encontrar nada dice a la vez que se baja de la moto y se


dirige hacia m. Creo que tal vez viste un mapache o algo parecido.

Dudo, intentando imaginar el animal que he visto.

Pareca muy pequeo para ser un mapache concedo.

Quizs era un beb sugiere.

O tal vez me he vuelto loca y no fue nada en absoluto. Pero por supuesto,
no lo digo.

Gracias por echar un vistazo digo finalmente, mi mirada bajando a


sus pies. Sus botas estn cubiertas de roco y pequeos trozos de hojas. Se
ve que realmente camin en la montaa para buscar.

Quieres ir a la tienda ahora?

Asiento a regaadientes, por alguna razn temiendo la idea de manejar


montaa abajo otra vez.

Dare me mira.

Quieres que conduzca?

Mi cabeza se alza de golpe.

Quieres venir?
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Sonre.
Pgina

Necesito champ. Me alegrar conducir si t quieres.


No queras leer o algo as?

Pone los ojos en blanco.

Leo de noche cuando intento irme a dormir. En este momento soy


completamente libre. De hecho, estar libre esta noche, tambin.

El mero pensamiento de Dare en su cama, estirado, desnudo, sus


msculos brillando a la luz de la luna, propaga calor a mis mejillas y
regreso mis ojos a l, enfocndome en la realidad, no en Dare en su cama.

Sonre. Desafame.

Tal vez deberamos enfocarnos en el ahora sugiere a la ligera, como


si supiera que acababa de desvestirlo en mi mente. Me quemo
internamente, luego asiento con la cabeza.

S. Mejor vamos a comprar los alimentos.

Le lanzo las llaves y manejamos montaa abajo.

Nosotros.

Dare y yo.

Es un pensamiento excitante, y uno que por el momento, me distrae de


la tristeza.

Eso es un milagro por s solo.


88
Pgina
Traducido por Shilo

Corregido por flochi

E
resUnaMiserableMiserableMiserableExcusa, las voces sisean y
aprieto mis dientes y dibujo alrededor de ellas, dibujando
rostros y luego tachndolos cada vez que una voz dice algo.
Pronto, la pgina est cubierta de garabatos.

Calla se ha ido y no s dnde est, y por primera vez en semanas, estoy


solo.

No me gusta.

No me gusta.

Un motor ruge a travs del patio y voy a la ventana, mirando hacia abajo.
El tipo nuevo est de pie en el borde del csped. Calla lo mira fijamente, su
mano muy cerca del pecho del tipo.

AljateDeElla.

Aljate.

Observo, cautivado, horrorizado, mientras mi hermana sonre.

Es como si lo conociera. Como si perteneciera ah, sonriendo con l.

Estoy solo y ella est ah.

Est mal.

Est mal.
89

Aprieto mis dientes de nuevo, porque no est mal. Mi hermana es una


adulta y puede hacer lo que desea y obviamente es normal para ella
Pgina

sonrerle a un tipo.
Pero no a l, protestan las voces, tantas de ellas que no las puedo
diferenciar. Hay algo acerca de l, algo malo, algo que est escondiendo.

l se est escondiendo.

NoPuedesDecirleEllaNoTeCreer. Por primera vez, estoy de acuerdo con


ellas. Calla nunca me creera si le expresara mi reserva, porque no tengo
ninguna prueba.

Todo lo que tengo es un sentimiento.

Y todo lo que sabemos es que estoy loco.


90
Pgina
Traducido por Shilo

Corregido por flochi

R
eviso los millones de tipos diferentes de salsas para pasta,
escogiendo una, antes de encontrar a Dare en el pasillo del
champ.

Estoy a medio camino hacia l cuando mis ojos caen en el Dove, el tipo
de champ que mam usaba. Casi puedo oler su cabello mientras me
abrazaba, y mi garganta se cierra e intencionadamente desvo la mirada,
porque eso es lo que tengo que hacer cuando algo me hace recordarla.
Tengo que ignorarlo y lo guardo para despus. Porque simplemente no
puedo lidiar con eso ahora.

Ests listo? le pregunto a Dare. Asiente, luego le echa un vistazo a


mi carrito.

Es bueno que hayamos trado tu auto y no mi moto observa. Tengo


que rer, pero no quiero explicar cmo mi padre est deprimido, cmo se
acabaron todas las cosas imaginables en mi casa. Entonces no lo hago.

En lugar de eso, vamos a la caja y cargamos nuestras cosas en la


cajuela y nos ponemos en camino.

Pero una vez que estamos en carretera, Dare se vuelve hacia m.

Me vendra bien una bebida. Y a ti?

Estoy aturdida porque piensa que tengo la edad suficiente, pero sacudo
mi cabeza.
91

No tengo veintiuno le digo tmida, pero honestamente, por qu


Pgina

estoy avergonzada? Mi edad no es mi culpa.


Dare sonre, sincero.

Me refiero a un refresco, joven.

Oh. Bueno, conozco una cafetera. Y tienen refrescos.

Que as sea, entonces anuncia, teatralmente, como si estuviera en el


casco de la Starship Enterprise.

No eres un Trekkie, verdad? pregunto, asustada de que finalmente


podra estar encontrando una falla en este chico aparentemente perfecto,
mientras doy la vuelta por una calle angosta. Me mira de soslayo.

Qu es eso?

Eres de Inglaterra, no Marte, cierto? demando. Un trekkie.


Alguien que ve maratones de Star Trek y que va a convenciones de Star
Trek vestido como un Ewok. No eres eso. Con suerte.

Me ofendo con eso dijo seriamente. Primero, un Ewok es de Star


Wars, no Star Trek. Cualquier buen trekkie sabra eso.

Hace una pausa y estoy horrorizada porque oh-por-dios de ninguna


manera.

Y tambin porque piensas tan poco de m. No soy un trekkie. Soy un


Whovian hasta la muerte. No creo que pueda ser ambos.

Dr. Who, Inglaterra, por supuesto. Sonro sin fuerzas y me dirijo al


estacionamiento.

Acabo de admitir un placer culpable me dice, con su mano en la


manilla. Es tu turno. Cul es uno tuyo?

Honestamente, no he pensado en ningn placer en seis semanas.

Um. Soar despierta contigo. Me gustan los Arctic Monkeys.


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Ladra una risa mientras nombro la banda britnica, y sale del auto,
dando la vuelta para abrir mi puerta mientras estoy todava jugueteando
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con mi cinturn. Levanto la mirada hacia l, hipnotizada por sus modales.


Tratar de pasar eso por alto dice solemnemente mientras lo rozo al
pasar, inhalando su colonia en mi camino.

Abre la puerta de la cafetera para m, tambin, y esperamos en la


moderna fila por nuestro turno. Me mira.

Y esto es en lo que temo que se convierta la cafetera del hospital


dice en voz baja, como si estuviera compartiendo un secreto. Asiento,
completamente seria.

S. Puedo ver que hay necesidad de preocuparse.

Me imagino el ambiente estril del hospital, envuelto en los gritos de la


Sala de Psiquiatra y me ro.

Toneladas de necesidad de preocuparse.

Dare levanta sus cejas.

Me alegra que estemos de acuerdo.

Compramos nuestros refrescos, pero en lugar de dirigirse al auto, Dare


se dirige a una mesa.

Te importa si nos sentamos un momento? Estoy seguro que nuestra


comida estar bien por unos minutos en el auto.

Est bien.

Me siento frente a l y juego con mi pajilla, y nos miramos fijamente.


Despus de un minuto, sonre y decido que su sonrisa puede ser mi nueva
cosa favorita.

Y luego inmediatamente siento culpa por tener una cosa favorita.

Mi madre est muerta y yo la mat. Ya no se me permite disfrutar de las


cosas.

Lo miro fijamente tan inexpresiva como puedo, ignorando la manera en


93

que pequeos dedos tocan mi estmago, urgindolo a dar vueltas y vueltas


mientras Dare me mira, mientras su banda de plata brilla en la luz del sol.
Pgina
Qu pasa con ese movimiento, esa cosa nica y pequea, que siempre
se clava en mi cabeza? Es tan estpido. Una cosa tan estpida en lo que
concentrarse.

Pregntame algo dice finalmente Dare, rompiendo el silencio. S


que quieres.

No quiero respondo llanamente.

Mientes.

Suspiro.

Tal vez.

Sonre con la suficiente malicia para enviar un estremecimiento nervioso


a travs de m.

Entonces pregntame.

Um, vamos a ver. Cunto tiempo te vas a quedar aqu? pregunto


para hacer conversacin, como si no estuviera murindome para saber la
respuesta.

Se encoge de hombros.

No estoy seguro todava.

Lo miro fijamente.

Esa no es una respuesta.

Tiene que ser, porque esa es la verdad.

Pero algunas veces la verdad es engaosa le arrojo de vuelta, y esto


lo hace despabilarse por completo.
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A qu te refieres con eso? pregunta, algo defensivamente. Hmm.


Interesante reaccin.
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Solo me refiero que algunas veces, la verdad es tan loca que no parece
verdad. Como t diciendo que no sabes cunto tiempo vas a estar aqu.
Tienes que saber por cunto tiempo vas a estar aqu.

Me mira fijamente, divertido ahora.

Pero no lo s.

Eres frustrante le digo. Sonre. Has una conjetura, entonces.

Bien dice, sonando satisfecho. Si te preocupa que yo me vaya,


har una conjetura. Creo que estar aqu tanto como sea necesario.

Tanto como qu sea necesario? pregunto.

Se encoge de hombros.

Quiero pegarle un puetazo en la garganta.

Eres seriamente frustrante respondo. Se re.

He escuchado eso antes admite.

Apuesto a que s gruo.

Se est riendo y el sonido de ella vibra en mis costillas, llenando mi


vientre con calidez. Es una calidez que no merezco sentir. Trato de
empujarlo profundo, de alejarlo, pero la culpa sigue regresando, presente
en todo lo que hago.

Sin que importe nada.

No debera estar sentada aqu, divirtindome, eso es seguro.

No debera estar fantaseando acerca de este hombre sexy, soando con


l, deseando poder estar con l. No lo merezco. Cierro mis ojos fuertemente,
y cuando los abro, noto algo en la bota de Dare, mezclado con el csped de
la montaa.
95

Sangre.
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Um. Qu es eso? pregunto forzadamente, porque ya lo s.


Sigue mi dedo que seala, luego se encuentra con mi mirada.

Es sangre. No me di cuenta que estaba ah.

De qu es? Mis palabras son calmadas, mucho ms calmadas que


mi acelerado corazn.

De un mapache suspira Dare.

Mis ojos se encuentran con los suyos.

Lo atropell, cierto?

Asiente lentamente.

Lo mat?

Asiente de nuevo.

Est muerto.

Por qu no me dijiste antes? Mi voz est temblorosa ahora, y lucho


para controlarla.

Su oscura mirada no flaquea.

Porque no hay nada que podamos hacer al respecto. Est muerto, y


estoy seguro que fue instantneo. No sufri y no quera que te sintieras
mal por esto. Lo siento. Tuve que haberte dicho.

Oh Dios mo. Soy una amenaza para la sociedad. S que solo fue un
mapache, pero tena una vida, y luego entr en contacto conmigo, y ahora
est muerto.

Deberamos irnos digo en voz baja, alejndome de la mesa y


dirigindome a la puerta sin esperar a que l responda. Aunque s me
sigue, y cuando alcanzamos el auto, se vuelve hacia m confundido.
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Hice algo?
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Claro que no le digo cansada. Absolutamente nada. Solo debera
regresar. Estoy segura que mi hermano se est preguntando dnde estoy.

No lo he dejado solo por tanto tiempo desde siempre.

Conduzco esta vez, porque necesito ser normal. Tengo que sacar lo que
pas esta maana de mi cabeza. Te caes de un caballo, te vuelves a
montar. Tu mam muere en un accidente, tienes que conducir de nuevo.

Cuando estamos sentados enfrente de la funeraria, apago la ignicin, y


Dare sale, agarrando ocho bolsas de comestibles mientras yo agarro cuatro.

No tienes que cargar estas le digo mientras entramos por la puerta


trasera. No responde, slo se dirige directo a la cocina, como si esta fuera
su casa, como si hubiera estado ah antes.

Curiosamente, lo sigo, vindolo descargar los artculos, poniendo la


leche en el refrigerador y yendo directo a donde est el azcar,
deslizndola en su lugar.

Cmo sabes dnde va todo? pregunto estpidamente, vindolo


guardar el pan. No pareces del tipo que sabe cmo moverse alrededor de
cualquier cocina, mucho menos la ma. l hace una pausa, levantando
una ceja.

Dice Caja del Pan seala.

Me sonrojo.

Y el resto es sentido comn agrega, abriendo el gabinete sobre la


cocina y guardando la sal.

An as. Se mueve con tal familiaridad.

Estoy imaginando cosas, decido. Claro que lo estoy.

Cuando todo est hecho, Dare se inclina contra el contador.

Hoy fue divertido me dice, sus ojos brillando, su cuerpo estirado.


97

Asiento.
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Gracias por llevarme al centro.


Sonre.

En cualquier momento.

Se dirige hacia la puerta, se detiene y se da la vuelta.

Lo digo en serio agrega, me gustara hacerlo de nuevo. Ir a tomar


un refresco contigo, me refiero.

Es tan hermoso mientras est de pie baado por la luz del sol en mi
puerta. Trago con fuerza, tratando de engullir el bulto de culpa en mi
garganta. Con todo lo que soy, o lo que ser, quiero decir que s.

Pero no puedo.

Yo uh No lo merezco. No s si podr. Mi hermano me necesita.

Me doy la vuelta, porque mis ojos estn hmedos y calientes, y soy


ridcula y no quiero que Dare me vea llorar de nuevo.

La voz de Dare viene justo detrs de m, a quince centmetros.

Calla, mrame.

Miro fijo e intencionadamente a los gabinetes de nogal, tratando de no


dejar que las calientes lgrimas se derramen, porque por ms de que trate
de contenerlas, se siguen acumulando.

Una escapa, deslizndose por mi mejilla.

Dare me da la vuelta, luego baja su mano, mirndome a los ojos. Es tan


atento, tan serio. Limpia mi lgrima con su pulgar.

Mereces tener una vida, tambin me dice, su voz llana. Puedes


cuidar a Finn y tambin cuidar de ti.

No lo merezco.

No entiendes empiezo a decir, luego decido que sonara como una


loca si tratara de explicar.
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No puedes decir eso, porque no me conoces digo en lugar, mi voz


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dura y tensa.
Dare pasa una mano por su cabello y sus ojos brillan como obsidiana.

Supongo que no.

Y luego se da la vuelta abruptamente y se va, sus hombros anchos


mientras da zancadas a travs de mi csped, lejos de m.

Algo me molesta mientras limpio los contadores, y no es hasta que


apago las luces y me dirijo al Gran Saln que me doy cuenta de lo que es.

Acta como si lo hubiera decepcionado.

No s por qu.
99
Pgina
Traducido por Silvia Carstairs y Selene

Corregido por flochi

N
o haba visto a Dare en das, lo que es extrao dado que vive
aqu ahora. Pero no tan extrao, considerando que de alguna
manera lo decepcion.

Haba escuchado su motocicleta rugir a la vida en las maanas, luego lo


escuchaba regresar a casa tarde en la noche, pero no lo haba visto
personalmente por setenta y dos largas horas.

Me pregunto a dnde va todos los das? medita Finn en el


desayuno, mientras escuchamos rugir su motocicleta montaa abajo. Mi
padre se encoge de hombros.

No lo s. No me importa. Pag tres meses de renta por adelantado, por


lo que a m concierne, l no es mi asunto hasta septiembre.

Tres meses por adelantado? Es interesante. Mastico mi galleta mientras


considero eso. Es ese el tiempo que va a quedarse?

Siento a Finn observndome, esperando por una reaccin, pero no le


doy una. Por alguna razn, no quiero dejarle saber cunto tiempo me paso
meditando acerca de Dare DuBray, cmo he yacido en la cama por tres
noches, obsesionada con su voz y que podra ser como si sta estuviera
susurrando dentro de mi odo en la oscuridad.

Quieres hacer algo hoy? pregunta Finn, despus de tomar un trago


100

de jugo de naranja. Me encojo de hombros.

Seguro. Cmo qu?


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Me mira por encima de su vaso.

Tal vez podamos ir al cementerio?

Y justo as, se siente como si acabara de pisotear mi plexo solar,


exprimiendo hasta el ltimo vestigio de oxigeno de ella.

Por qu haramos eso hoy? Me las arreglo para preguntar alrededor


del msculo encogido. Nuestro padre est extraordinariamente silencioso
mientras observa nuestra interaccin.

Finn iguala su mirada a la ma.

Porque no hemos estado all todava. No quiero que mam piense que
nos hemos olvidado.

Pap hace un sonido de asfixia y levanta su plato (que por cierto es uno
de un juego de 16 platos perfectamente emparejados de porcelana de su
boda) antes de precipitarse lejos de la cocina, y fulmino con la mirada a mi
hermano.

Mam est muerta. No est pensando nada.

La mirada de Finn no vacila.

No lo sabes. No tienes idea de lo que ella ve o no ve. Ahora, quieres ir


a visitarla hoy?

Hay un tono severo en su voz, algo firme y sentencioso. Trago duro


porque no estoy lista para eso.

No puedo todava le digo finalmente en voz baja. Sus ojos azules


se suavizan aunque no aparta la mirada.

No creo se vuelva ms fcil con el tiempo contesta. Niego con la


cabeza.

Eso no es lo que estoy esperando. Es slo que No estoy lista. No an.


101

Est bien cede Finn. Qu ms te gustara hacer hoy?


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Miro por la ventana, mi mirada instantneamente atrada por el agua.


Estoy hambrienta de patas de cangrejo.

Finn sonre, la lenta sonrisa que amo.

Pesca de Cangrejo, ser.

As que arrojo mis platos en la cocina y me dispongo a subir las


escaleras para cambiarme a ropa vieja camuflajeada y un sombrero de ala
ancha para proteger mi piel blanca del sol. Me encuentro con Finn en el
vestbulo.

Tienes protector solar en esa cosa? Finn mira mi bolsa gigante de


playa. Asiento.

Por supuesto.

Nos dirigimos al sendero que conduce a la playa, luego saltamos por


encima de las rocas y algas esparcidas para llegar al embarcadero
desvencijado. Nuestro pequeo bote se agita suavemente en el atracadero,
sus costados grises desvanecidos por el sol.

Mientras damos un paso a bordo, lamo el aire salobre de mis labios,


mientras la brisa hace susurrar el cabello lejos de mi cara. Ya hay trampas
de cangrejo cargadas en el cargamento, y Finn libera el ancla as vamos a
la deriva fuera en la baha.

El sol cae a plomo a travs del delgado material de mis mangas, e


imagino que incluso ahora ms pecas se estn formando, pero no me
importa. Todo lo que importa es moverse a travs del agua, sobre las olas y
ms all del ocano.

Finn se inclina hacia abajo y agarra una trampa de cangrejo, soltndola


a un lado. La boya naranja se balancea en las olas para marcar el lugar
mientras nos movemos a una locacin diferente, y luego dejamos caer otra.
Dejamos caer cinco en total antes de ir a la deriva hacia el mar y yacer sin
fuerzas en el sol sobre la carcasa del bote.

Miro hacia el cielo, al azul de ste, y observo el camino de blancas nubes


retozar entre s, rebotando y estirndose y existiendo en el aire. Me hace
102

preguntar si es donde est el cielo. O si incluso hay un cielo. Reflexiono


sobre esto, por supuesto, debido a mam. Porque siempre est en el fondo
Pgina

de mi mente. Y porque Finn rasg la tirita fuera de esa herida esta maana.
Tal vez el cielo es otra dimensin reflexiono en voz alta. Tal vez las
personas existen all ahora mismo, movindose y hablando junto a
nosotros, solo que no podemos verlos. Y tal vez ellos no pueden vernos,
tampoco.

Finn yace acostado, sus brazos detrs de su cabeza, con sus ojos
cerrados.

Pienso que ellos pueden vernos.

Por lo tanto, piensas que existe un cielo? pregunto con dudas.


Cmo puedes estar seguro?

No puedo contesta. Pero es lo que creo. Mam tambin lo hizo.

Eso capta mi atencin y lo miro fijamente.

Cmo sabes eso?

Es indiferente a mi tono ansioso.

Porque una vez me platic. Ella sola amar esos libros de Sopa de Pollo
para el Alma, recuerdas?

Por supuesto que recuerdo.

Me consigui Sopa de Pollo para el alma de los adolescentes el ao


pasado. Lo coloc en mi calceta navidea. Yo quera una tarjeta de
iTunes.

Finn sonre sin abrir sus ojos.

Bueno, ella puso Sopa de Pollo para las almas en duelo en el vestbulo
de la sala de espera. Lo le un da cuando estaba aburrido, y ella me pill.

Me re porque solo poda imaginar lo feliz que probablemente se puso


Pensar que estaba finalmente influenciando el gusto literario de Finn. Ella
amaba esos malditos libros.

Una de las historias era acerca del ms all. Algo as. Era su favorito.

Finn se calla y espero.


103

Y espero.
Pgina

Y? le sugiero. Abre un ojo.


Y? Oh, quieres escuchar la historia?

Pongo los ojos en blanco.

Obviamente.

Bien. Finn est claramente aburrido con esto, pero me complace.


rase una vez, haba una colonia de insectos de agua. Era una colonia
cercana, una familia. Donde uno iba, los otros iban. Pero muy a menudo,
uno poda perderse lejos de los otros, arrastrarse encima de un nenfar y
nunca regresar. Este era un gran misterio para la familia de insectos de
agua. No podan descifrar lo que estaba sucediendo a los miembros de su
familia, o porqu desaparecan. Hablaban a menudo acerca de esto, y se
preocupaban sobre eso, pero nunca pudieron averiguarlo.

Finn ahora abre sus ojos, y mira fijamente hacia el agua, ms all de m,
ms all de las olas, y hacia el horizonte. Fija su mirada sobre el faro rojo
en la distancia, sobre los pelcanos que bucean por su cena a su alrededor,
y las olas que rompen por separado contra las rocas.

Bueno, un da, otro insecto de agua subi al nenfar, atrados por


fuerzas invisibles desde su interior, fuerzas que no entenda y no poda
controlar. Mientras se sent en el sol, se transform en una hermosa
liblula. Arroj su piel de insecto de agua y brotaron iridiscentes alas que
brillaban en la luz del sol. Alas muy grandes y fuertes, esto le haca posible
volar en el aire, hacer bucles en el cielo.

La nueva liblula estaba exttica con su nuevo cuerpo y pens para s


mismo, Necesito regresar y contarle a los otros. Necesitan saber que esto
es lo que sucede as ellos no estarn asustados. De esta manera se
sumergi y cual paloma atraves el aire, directamente al agua. Pero
desafortunadamente, no poda bucear por debajo de la superficie donde los
insectos de agua estaban nadando. En su nueva forma, la liblula ya no
era capaz de comunicarse con su familia. Se senta en paz, sin embargo,
porque saba que algn da, toda su familia se transformara tambin, y
estaran todos juntos de nuevo.

Finn hace una pausa y me mira.


104

Y parecido es con el cielo. Las personas mueren, van a otro lugar, un


mejor lugar, pero no pueden comunicarse con nosotros nunca ms porque
Pgina
estn en una forma diferente. Pero esto no significa que no sean igual de
reales. O que no lo descubriremos por nosotros mismos un da.

Mi garganta se siente pegajosa y apretada, por lo que la aclaro.

Mam crea en esto?

Finn asiente.

S. Me lo dijo.

La historia es hermosa y me hace querer llorar, y tambin me hace


resentirme con Finn solo un poco porque l comparti ese momento con
mam y yo no. Pero empujo ese pensamiento irracional lejos. Es suficiente
que ahora lo sepa.

Flotamos por un tiempo en silencio, y arrastro mis dedos a travs del


agua.

Al menos pasa una hora antes de que Finn finalmente hable de nuevo.

Necesitamos ir al cementerio, lo sabes.

Asiento.

Est bien.

Levanta una ceja.

Est bien?

Asiento de nuevo.

S. Pronto.

Sonre, una sonrisa real, y flotamos al azar por otra hora antes de que l
finalmente seale el timn hacia la primera trampa de cangrejos. A medida
que nos acercamos, me acerco por la borda y la arrastro dentro, estirando
la cadena mojada dentro del bote. La trampa de cangrejos est vaca. Pero
la siguiente no lo est, ni la siguiente. Terminamos con cinco cangrejos, un
buen botn para el da.
105

Mi estmago retumba ante la sola idea de ahogar sus patitas en


mantequilla y ponerlas dentro de mi estmago.
Pgina
Flotamos tierra adentro, y Finn dirige el bote al atracadero, mientras
meto mi sombrero en un banco y luego traslado los cangrejos en una
cubeta. Sus piernas hacen sonidos de rasguo mientras se deslizan
alrededor contra el plstico, y por solo un breve momento, me permito
sentirme culpable porque voy a soltarlos dentro de agua hirviendo ms
tarde.

Qu demonios? murmura Finn, mirando al frente de nosotros, ms


all de la pista, ms all del bosque, y en el claro detrs de la cochera.
Sigo su mirada y casi jadeo audiblemente cuando veo a Dare.

Ha vuelto del pueblo ahora, y viste ropa de entrenamiento, pantalones


cortos y una camiseta corta andrajosa. Est golpeando repetidamente el
lado de la leera.

Una y otra y otra vez.

Thud. Thud. Thud. Thud.

Al igual que un machete o una trilladora o un pistn.

El sudor gotea por su cara, y la sangre cae de su mano, golpeando la


madera, perforndola como una mquina.

Qu diablos. Me hago eco de los sentimientos de Finn, le paso el


cubo de cangrejos y me voy por el sendero hacia Dare. Finn protesta
detrs de m, pero no me detengo, ni reduzco mi velocidad.

Derrapo hasta detenerme junto a Dare, tirando de su codo. Huele a


sudor, as que no puedo imaginar cunto tiempo ha estado aqu,
lastimndose a s mismo.

Dare, detente le digo. Ests sangrando.

l sacude mi mano alejndome, sin mirarme, y el golpeteo del ruido


sordo otra vez comienza.

La sangre salpica el suelo y sobre mi pie descalzo.

Dare.
106

Thud.
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Dare. Mi voz est ms agarrotada ahora, como el hielo, y finalmente


se detiene, con su brazo colgando a un costado. No se fija en m, pero su
respiracin se transforma en jadeos. Espero, y, finalmente, su respiracin
es ms pausada, incluso casi normal.

Qu pasa? le pregunto. Por qu ests que est mal?

Espero.

Permanece callado. Por ltimo, se balancea hacia atrs sobre sus


talones, y se hunde en el suelo, de rodillas.

No hay nada malo dice finalmente, con la voz rota.

Nada? Me parece difcil de creer. Entonces por qu ests


hiriendo tus manos?

Me arrodillo frente a l, levantando sus manos para examinarlas. Sus


nudillos estn ms que raspados, estn cortados. Estn hechos pur. Son
una pulpa sanguinolenta, en realidad.

Creo que es posible que los hayas rotos.

l les da un tirn para alejarse.

No lo hice.

Est bien.

Lo miro con cautela. Si hay una cosa que he aprendido, es tener calma
en situaciones locas.

Puedo ayudarte a limpiarlos?

Aguanto la respiracin hasta que se levanta de un salto.

Yo me encargo. Su voz es brusca y desdeosa, y vuelve a alejarse.


Qu demonios? Dnde est el tipo que ha sido tan atractivo? Tan
encantador? Al parecer, ha sido sustituido por este fro extrao que tiene
una afinidad por herirse a s mismo.

Agarro su codo. Fuera de mi periferia, me doy cuenta de que Finn est


de pie en la distancia, observndonos. Esperando.
107

Est bien le digo a mi hermano. No tienes que esperarnos.


Pgina

Finn niega con la cabeza, pero tambin yo lo hago.


Ve digo en voz alta. Ir en un minuto.

De mala gana, l se va con los cangrejos y Dare me mira.

No tienes que quedarte. No necesito ayuda.

S, la necesitas le digo. Simplemente no te das cuenta.

Y t s?

S.

Dare mira hacia m, con sus fros ojos.

No, no lo haces. Porque como tan claramente has sealado, no me


conoces. Puedes soltar mi codo ahora.

Mis dedos se deslizan lejos, confundida por su frialdad, por sus palabras,
pero l todava me sigue hacia la cochera y su pequea cocina.

A medida que avanzamos, no puedo dejar de notar lo ordenada que


mantiene la pequea casa. La cama est hecha, los mostradores limpios,
no hay ropa sucia apilada en el suelo. Impresionante para un tipo joven.

Abro el agua y la dejo correr, esperando que se caliente antes de poner


sus manos bajo ella. Contiene el aliento, pero no dice nada. Agarro una
toalla limpia de secar platos para envolver sus manos, mientras l se
inclina contra el mostrador. Mientras lo hace, su camiseta se levanta
dejando al descubierto una porcin plana de su vientre.

Su piel se ve suave como el terciopelo, aunque el msculo se ve duro


como el acero. Me pican los dedos por recorrer su vientre y tocarlo para
averiguarlo.

Pero, por supuesto, no lo hago porque no es socialmente aceptable.

Por qu estas molesto? le pregunto en cambio, mientras abro su


refrigerador. Saco un poco de hielo, y lo pongo en unas bolsas, una para
cada mano.
108

Dare no abre los ojos.

No lo estoy.
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Mientes.

Es una afirmacin, no una pregunta.

l suspira.

Tal vez.

Lo empujo hacia una silla de la cocina, y sostengo el hielo en sus manos.

Definitivamente.

Abre los ojos por fin.

Sabes lo que se siente el no ser capaz de cambiar algo?

Lo miro. Es en serio?

Mi hermano est loco y mi madre muri en un accidente de coche le


digo. Por supuesto que s lo que se siente.

Suspira y mira hacia otro lado como si yo fuera trivial y simplemente no


lo entendiera.

Tu hermano no se ve loco me responde. Quiero decir, por la forma


en que hablaste de l.

Eso es verdad respondo con cuidado. Pero el hecho de que no


podamos ver algo no significa que no est ah.

Dare me mira, sus ojos son oscuros como la noche.

Es cierto.

Se levanta y tira de su camiseta, haciendo una mueca ligeramente


mientras mueve sus manos. Lanza la camiseta salpicada de sangre en el
fregadero, y apenas puedo respirar al ver sus abdominales. Tiene curvas
como una tabla de lavar, muero por trazar esas ondas con los dedos, por
seguir el delgado y oscuro camino feliz en el borde de sus pantalones
para ver a dnde conduce.

Pero s a dnde conduce.


109

Y eso hace que mis mejillas estallen en llamas.


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Cmo puedes vivir aqu? me pregunta en voz baja, y levanto mi


mirada para seguir la suya. Est mirando por la ventana ahora, el humo
negro que ondea desde las chimeneas del crematorio. Yo soy la que casi se
encoge ahora, el mero hecho de que reconociera el humo por lo que es. La
quema de los cuerpos.

Me encojo de hombros.

Estoy acostumbrada. Hay lugares ms espeluznantes.

Me mira, poco convencido.

Ah, s?

Asiento.

S. Yo s de uno fuera cerca.

Me gustara ver ese lugar me dice. O no lo creer.

Sonro.

Hecho. Si me dices lo que est mal contigo. Por qu ests castigando


tus manos? Qu est pasando?

Realmente no quiero hablar de eso ahora me dice Dare,


inclinndose una vez ms contra el mostrador, tan casual que es
doloroso. A menos que ests usando una de tus preguntas y est
obligado a contestar.

No pierdo el seuelo.

Lo estoy.

Suspira porque no puede evadirme y casi me caigo en la negrura de sus


ojos porque son pozos insondables.

Estoy enojado conmigo mismo dice finalmente, como si fuera una


respuesta.

Obviamente le digo con irona. Pero la pregunta es... por qu?

Me mira ahora, con una mirada de dolor, tan miserable y horrible que
hace que mi estmago se contraiga.
110

Porque no puedo cambiar algo. Y porque estoy dejando que me afecte,


responde por fin. Algo que no puedo controlar. Es estpido. Por lo que
Pgina

me molesta.
Las emociones te cabrean? pregunto, levantando una ceja.

l sonre ahora, dejando de a poco su malestar.

S, cuando son estpidas.

Se gira para salir de la cocina, y aspiro profundamente.

Tiene un tatuaje en la parte superior de su espalda, que abarca sus


omplatos.

VIVE LIBRE.

Nunca he visto un tatuaje que se ajuste tan bien, para un tipo con un
nombre tan apropiado. Si alguien vive libre, es Dare.

Me encanta tu tatuaje le digo, mientras se aleja de la cocina al


dormitorio, fuera de mi vista.

La libertad es una ilusin me responde.

Quiero preguntarle por qu, pero no quiero utilizar una pregunta, as


que lo dejo pasar. Por ahora.

Emerge un minuto despus con una camiseta limpia.

Tenemos un poco de gasa y cinta en la casa le digo. Quieres venir


conmigo para que te vende arriba? Finn y yo atrapamos algunos cangrejos
hoy. Qudate a cenar.

No le estoy preguntando. Es una instruccin. Y sorprendentemente,


Dare asiente.

Est bien.

Levanto una ceja.

De acuerdo?

Sonre y Dare est de vuelta, el encantador y amable.

S. Quiero ver si realmente gritan cuando los dejas caer en la olla.


111

Tengo que retroceder un poco, porque l se re.


Pgina

Estoy bromeando. Eso es un mito, no?


Asiento.

No tienen cuerdas vocales. Pero suena como un grito a veces, cuando


las burbujas de aire de sus estmagos salen.

Eso es un pensamiento agradable dice Dare con irona.

No pienso en ello. Me encojo de hombros. Debido a que son


deliciosos.

Sdica y prctica. Dare me observa mientras sostiene la puerta


abierta para m.

Sonro.

Esa es mi hamartia.

Dare sacude la cabeza.

No creo en los defectos fatales.

Hago una pausa, mirndolo.

En serio? Entonces, dime qu ser tu perdicin?

Dare se queda callado un buen tiempo, sus brazos colgando sin fuerzas
a sus costados.

Hay una muy buena probabilidad de que seas t.


112
Pgina
Traducido por Apolineah17

Corregido por flochi

-C
mo puedes decir eso? tartamudeo. Me acabas de
conocer.

Los labios de Dare se fruncen y comienza a caminar


hacia mi casa.

Soy un chico muy intuitivo, Calla-Lily. Supongo que puedes llamarlo


simplemente una corazonada.

Siento como si estuviera caminando en una nube de confusin a medida


que nos dirigimos hacia mi casa. Apenas saludo a Finn cuando entramos,
y l inmediatamente sabe que algo est pasando, aunque no pregunte por
detalles. En lugar de eso, solo me evala con calma.

Todo bien? Su voz es lenta y uniforme, y asiento.

S.

Asiente.

Bien. No me siento bien, as que me voy a comer a mi habitacin.

Se da la vuelta y desaparece en el pasillo antes de que pueda decir algo.


Sospecho que su ausencia tiene ms que ver con la presencia de Dare y
menos que ver con no sentirse bien. Suspiro cuando mi padre llega por la
puerta de la cocina.

Mira a Dare.

Te gustara algo de beber?

Claro. Tomar lo que sea que tengan responde Dare.


113

Mi padre se va por un minuto y regresa con una cerveza.


Pgina

Pareca como si pudieras necesitar algo ms fuerte que una limonada.


Dare casi parece aliviado y toma un buen trago.

Gracias.

Mientras Dare se limpia la boca con una de sus manos destrozadas, mi


pap ve el dao, pero no dice nada.

Es extrao como todo es socialmente aceptable y cmodo, a pesar de


que las manos de Dare estn destrozadas y todo el mundo est ignorando
ese hecho.

Vamos a buscar el botiqun de primeros auxilios le digo a Dare. l


asiente, deja su cerveza y pap entra a la cocina.

Los cangrejos estarn listos en cinco grita por encima del hombro.

Ser mejor que nos apresuremos le murmuro a Dare mientras lo


guo por los pasillos. Pasamos las Salas de Visita y el saln y ni una sola
vez Dare dice nada sobre el olor a funeraria.

Despus de que caminamos en silencio a lo largo de los pasillos que


conducen al stano, lo empujo suavemente en un asiento fuera del Cuarto
de Embalsamamiento de mi padre.

Qudate aqu le digo.

Empujo la puerta para abrirla, e ignoro el cambio instantneo de


temperatura que hace que se forme piel de gallina por mis brazos y piernas.
Tambin ignoro la razn que tiene que ver con que est tan fro aqu
adentro. Fro = Muerte. Es una ecuacin que hace mucho tiempo qued
impresa en mi cabeza. Es una de las razones por las que me encantara
mudarme a algn lugar tropical. Porque Calidez = Vida.

Rebusco en un gabinete por gasa y cinta mdica adhesiva, removiendo


lo suficientemente fuerte que no escucho a Dare entrar a la habitacin. Es
solo cuando habla desde detrs de m que salto.

As que, esto no luce tan aterrador observa, su tranquila voz muy


alta en el silencio.

Me doy la vuelta, mi corazn latiendo con fuerza.


114

Lo siento dice rpidamente, levantando una mano. No era mi


Pgina

intencin asustarte.
Est bien le digo. Es slo que no esperaba escuchar una voz.

Asiente, con sus labios fruncindose.

S, supongo que sera algo malo en general aqu.

Asiento, todava deseando que mi corazn baje la marcha cuando tomo


los suministros que necesito.

Dare gira en un crculo lento, mirando la pared de enfriadores, las


mesas de metal en el centro con bandejas corredizas, las paredes estriles,
el olor a medicina.

Esta habitacin es espeluznante anuncia, concentrndose en las


bandejas corredizas. No veo cmo tu pap puede hacer lo que hace.

Yo tampoco coincido, mientras lo saco de la habitacin. Odio estar


aqu. La ltima vez que baj aqu fue cuando ellos arrastraron a mi mam
aqu dentro.

Ella haba estado en una bolsa, completamente cubierta por lonas


negras. Pens que me necesitaba con ella, para sostener su mano, as no
estara sola. Pero slo haba durado hasta que la cremallera alcanz su
pecho, y vi su blusa amarilla volverse roja por la sangre. Entonces estuve
fuera de all como un disparo.

Meto un largo hisopo lleno de yodo en sus nudillos, y Dare ni siquiera se


inmuta.

Seguramente tu padre no tu mam Su voz se apaga a medida


que se da cuenta de lo sensible que es el tema.

Trago saliva.

l lo hizo, en realidad. No tengo idea cmo. Pero dijo que no poda


confiar en nadie ms para encargarse de ella. No s por qu se molest. El
atad estuvo cerrado, de todos modos.

Mi pecho se aprieta, y le aplico toquecitos tras toquecitos a los cortes de


Dare y entonces envuelvo sus manos con gasa y cinta adhesiva.
115

Me mira a los ojos, una larga y lenta mirada.

Lo siento. Fue imprudente de mi parte preguntar. Por lo general no


Pgina

soy tan torpe con las palabras.


Niego con la cabeza.

Est bien.

Examina mis manos, movindome con destreza para vendarlo.

No voy a preguntar cmo aprendiste a hacer esto tan bien.

No puedo evitar sonrer.

Eso es inteligente. Aunque, tengo que decir, es bueno trabajar en


alguien vivo.

Resoplo cuando Dare le da una segunda mirada.

Estoy bromeando. No practico en cuerpos. Nunca.

l exhala y me ro, y entonces alejo los suministros. Cuando me doy la


vuelta, Dare est arrastrando un dedo sobre una de las puertas del
enfriador de acero inoxidable.

Hay algo quiero decir alguien aqu? Ni siquiera suena nervioso.

Asiento.

S. Creo que hay uno.

Dare levanta una ceja.

Y en serio no te molesta dormir en la misma casa?

Me encojo de hombros.

Nunca he conocido nada diferente. Mi padre ha sido un trabajador de


funeraria toda mi vida. Solan burlarse de m en la escuela. La chica de la
funeraria. As es cmo me llamaban.

No s por qu dije eso, y al parecer a Dare tampoco porque me analiza


ahora.

Por qu haran eso? No es como si t hubieras elegido la profesin de


116

tu padre.
Pgina
Lo s. Quin sabe por qu los nios hacen lo que hacen? Pueden ser
crueles. Pero viv. Y Finn tambin lo hizo. Solan burlarse de l por estar
loco.

Los ojos de Dare son oscuros cuando mira los mos.

As que ustedes bsicamente se tenan entre s al crecer dice


lentamente. No es de extraar que sean tan cercanos.

Asiento.

S. Eso lo resume todo.

As que por eso estabas molesta la otra noche en la playa. Porque no


queras ser separada de Finn. La voz de Dare es tan tranquila, tan lenta
y tan uniforme. Asiento, absorbida por el vrtice de esa comodidad.

S.

l asiente.

Puedo entender eso. Qu pasa con tu hermano? Dijiste que l est

Loco interrumpo. No debera llamarlo as. No lo est. l slo tiene


un problema mental. Sin embargo, est medicado.

Escucho la condensacin en mi voz y me avergenzo. Mi hermano es


ms, no menos.

l es inofensivo agrego. Confa en m.

Lo hago responde Dare, con los ojos brillantes. Confiar en ti,


quiero decir.

Esa respuesta hace que mi corazn golpetee. No s por qu. No es como


si los dems no confiaran en m. Mi pap, Finn. Mi mam sola hacerlo.
Pero escuchar que Dare confa en m, es como algo ntimo, palabras que
salen de su boca y que estn destinadas slo para m. Me gusta.

Ests listo para comer? Me las arreglo para preguntar casualmente.


Dare asiente y subimos las escaleras y entramos al comedor. Cuando saca
117

una silla para m, me las arreglo para no desmayarme.

* * *
Pgina
El sonido de chasquidos de cangrejo llena el aire, junto con el olor a
pescado de la carne. Eso hace que mi estmago grua en una especie de
reaccin de Pavlov a la mantequilla derretida. Frente a m, Dare come el
suyo como un profesional.

Claramente ha hecho esto antes. Lo observo mientras rompe la pierna,


luego saca la carne en un hbil movimiento. La mayora de las personas se
ensucian completamente.

As que, dnde vives, Dare? pregunta mi padre casualmente a


medida que da mordida a su panecillo, pero su tono es todo menos casual.
Lo s, y Finn lo sabe, pero afortunadamente, Dare no lo conoce lo
suficientemente bien como para ver que mi padre lo est bombardeando
por informacin.

Mi familia vive a las afueras de Kent, en el campo ingls de Sussex


responde Dare con la misma facilidad. Podra estar imaginando cosas, pero
sus ojos parecen cautelosos.

Oh? Mi padre levanta una ceja. No lo digas. Ests muy lejos de


casa, entonces, colega. Qu te trae al noroeste del Pacfico?

Estoy por supuesto atenta ahora, feliz de que mi padre le est haciendo
estas preguntas y yo no tenga que hacerlo. Mis preguntas estn
numeradas y son valiosas.

Dare sonre educadamente.

Slo estoy aqu de visita. Amrica es hermosa, sobre todo esta rea.
Hbilmente le da la vuelta a la verdadera pregunta, algo que claramente
todos vemos. Sin embargo, no hay manera en que educadamente podamos
pedir una mejor respuesta.

Crack. Mi padre parte otra pata de cangrejo.

Supongo que ests acostumbrado a la lluvia, viniendo de Sussex. Mi


esposa creci en Inglaterra. Es por eso que nunca le molest la lluvia aqu.

Dare asiente.
118

Estoy muy acostumbrado a ella.

Todos quedamos en silencio y seguimos comiendo, y prcticamente


Pgina

puedo ver a mi padre queriendo hacer ms preguntas.


Tienes veintin aos, verdad? pregunta mientras Dare toma un
trago de su cerveza. No quiero contribuir en la delincuencia de un menor
de edad. Lo dice en broma, pero en serio. Dare sonre.

Tengo exactamente veintiuno.

Lo saba. Definitivamente es ms un hombre que un nio. Incluso ms


de lo que el calendario dice. Sus ojos son an mayores de veintin aos. l
ha visto mucho. Puedo decirlo. Cunto, sin embargo, es la pregunta.

A medida que comemos, lo observo maniobrar fcilmente con las patas


de cangrejo y comer sin hacer un desastre. Come cuatro en el tiempo que
me toma comer dos.

Tambin te gusta la langosta? le pregunto despus de unos


minutos. Parece que te gusta el cangrejo.

Dare esboza una sonrisa deslumbrantemente blanca.

Me encanta la langosta. Prcticamente cualquier marisco, en realidad.

A m tambin le digo.

Seguimos comiendo con los sonidos de ruptura, inmersin y


masticacin.

Finalmente, miro a mi padre.

Finn est bien?

Mi padre asiente lentamente.

S. Estoy seguro.

De repente, la tranquilidad de esta casa, la cual en realidad es un


mausoleo, la tensin de mi padre, la extraa ausencia de Finn todo eso
me sofoca y aspiro una profunda bocanada.

Dare me mira, con sus ojos tan malditamente oscuros.

Ests bien?
119

Asiento.
Pgina
S. Slo estoy nerviosa. Sabes cmo no creste que conoca un lugar
ms espeluznante que aqu?

Asiente lentamente, interesado, con los ojos brillantes.

S.

Sonro.

Quieres verlo esta noche?

Mi pap tose un poco.

Calla, no estoy seguro de que esta noche sea la mejor noche para eso.
Est oscuro, podras herirte.

Pongo los ojos en blanco.

Pap, Finn y yo hemos estado all un centenar de veces a lo largo de


los aos. Est bien.

Miro a Dare.

Te animas?

Sonre.

Nunca digo que no a una aventura.


120
Pgina
Traducido por Lorenaa

Corregido por flochi

D
esde mi ventana, los veo marcharse y la oscuridad del exterior
parece entrar en mi habitacin, en mi corazn, en mi sangre.

DjalaMarcharDjalaMarcharDjalaMarchar.

Me trago las odiosas palabras mientras observo a mi hermana entrar


con l en nuestro coche. La bilis alcanza mi garganta porque mi hermana
es ma y distanciarme de ella es lo ltimo que quiero hacer, pero al mismo
tiempo, es lo nico que puedo hacer.

HazLoQueEsCorrecto.

Esa es mi voz. Finalmente. Atravesando la locura, a travs de las voces,


a travs de las palabras.

Tengo que hacer lo correcto.

Lo correcto.

Lo correcto.

ProtegeTuSecreto.

Las otras voces vuelven, siseando, recordando.

Mi secreto.

Eso es de lo que se trata ahora.

Siempre.
121

No importa qu.
Pgina
Traducido por IvanaTG e IreneRainbow

Corregido por flochi

D
are se extiende en el asiento del acompaante, ocupando cada
centmetro del espacio, mientras prudentemente conduzco
montaa abajo. Ni siquiera doy un vistazo a la cruz de mi
madre cuando pasamos, y aunque estoy segura que Dare lo vio y se
pregunt al respecto, no lo menciona.

Entonces, a dnde vamos exactamente? pregunta con su acento


sexy como el infierno cuando giramos a la carretera en la base de la
montaa.

Lo miro y sonro.

Tienes miedo?

Niega, poniendo sus oscuros ojos en blanco.

Apenas. Te tengo para protegerme.

Me ro de eso porque la idea de una pequeita yo protegiendo a un


enorme l es ridculo. Pero luego niego.

Vas a tener que esperar.

As que espera mientras conduzco. En la noche, a lo largo de la


tranquila carretera, hasta que abandonamos el camino y nos dirigimos a
una tranquila parte de la ciudad, despus salimos a las afueras, donde
est oscuro y slo unas pocas luces de la ciudad brillan en la noche.

Conducimos por debajo de la vieja seal quemada, las palabras que


122

forman un arco de nen desvencijado, de un descolorido prpura y


creados cuando los signos de nen eran innovadores. Las lmparas han
Pgina
estado rotas desde hace mucho tiempo, un evidente recordatorio de que
este lugar es triste y abandonado.

JOYLAND, las letras deletrean.

Incluso las letras parecen espeluznantes, todas oscuras e irregulares. Ya


no hay nada alegre en este lugar, aparte de los recuerdos que contiene,
recuerdos de viajar en el antiguo tren con Finn, riendo con l en los carros
chocones, corriendo por la casa embrujada. Pero eso fue todo antes de que
cerraran este lugar, por supuesto. Despus, Finn y yo vinimos aqu para
estar solos, para refugiarnos juntos y hablar entre los espeluznantes
edificios porque lo encontramos divertido para asustarnos. Pero no hemos
estado aqu desde que mam muri. Supongo que la vida real es bastante
aterradora.

Me detengo en un rea de estacionamiento abandonado, entre


desteidas lneas naranjas, entre un mar de otros espacios vacos.

Mis padres solan traernos aqu a Finn y a m cuando ramos


pequeos explico. Pero el dueo al parecer se meti en problemas
fiscales y de la noche a la maana, este lugar fue cerrado y abandonado.

Dare mira alrededor, en el sombro lote de estacionamiento, las oscuras


puertas, y la desvencijada rueda de la fortuna cernindose sobre la
entrada del horizonte, sus barras larguiruchas un blanco inquietante
contra la negrura de la noche.

As que vienes aqu y te sientas en el estacionamiento o qu?


especula, con el rostro en blanco. Me ro.

No. Nos dimos cuenta de una manera hace mucho tiempo.

Dare ahora sonre, cuando la comprensin se extiende a travs de su


rostro.

Ohhhh. Allanamiento de morada. Siempre un favorito del pblico.

Me ro de nuevo.

De alguna manera supongo que ser la primera vez para ti.


123

Abro la puerta y el crujido resuena a travs de la noche porque no hay


otros ruidos aqu para enmascararlo. Se siente como que estamos en el
Pgina
lmite del mundo, completamente solos, y si damos un paso equivocado,
saltaremos por la orilla.

Est bien llamo mirando hacia atrs mientras me dirijo al parque.


El propietario desapareci hace tiempo. Hemos odo que ahora est en el
extranjero, as que estoy segura de que no le importa quin husmea. No
somos los primeros, y no seremos los ltimos.

Siento a Dare detrs de m, tan cerca que puedo oler su perfume,


mientras lo guio a la valla. Finalmente, veo lo que estoy buscando el
agujero irregular que alguien cort hace aos. Es justo el tamao para que
una persona lo atraviese gateando.

Me agacho para atravesarlo, y Dare no duda en seguir. La idea de que l


confa en m lo suficiente como para seguir sin dudas calienta mi vientre.
Apenas me conoce.

Pero a medida que vuelvo y me detengo, mirando su hermoso rostro, la


mirada de sus ojos derrite mis entraas. Porque quiere conocerme. Eso
est claro.

Trago saliva, luego volteo de nuevo, examinando la escena delante de m.

El paseo central est vaco, completamente abandonado y oscuro, como


algo salido de una pelcula de terror. Los juegos de carnaval se alinean en
cada lado, con grotescos rostros de payasos y coches de carreras
despellejados, y la brillante pintura de un castor, que me observa desde
lejos.

Basura vuela en la brisa como plantas rodadoras de papel y hay graffiti


en algunos de los edificios, evidencia de que definitivamente no soy la
primera aqu. REGRESA, est escrito en un ingenioso rojo y negro.
MURETE est pintado directamente debajo de eso en un color naranja
brillante. Y luego, en la parte inferior, pintado en un escalofriante, blanco
mrbido, LA MUERTE NOS LLEGA A TODOS. No me molesto en mencionar
que mi hermano pint eso.

Interesante dice Dare lentamente, mientras gira en un crculo.


Pero no dira que es ms espeluznante que una funeraria.
124

Eso se debe a que esto no es lo que quiero mostrarte digo


maliciosamente. Me echa un vistazo.
Pgina

Bueno, estoy siempre listo anuncia. Guame.


Ro ante su tono formal, que incluso todava es sexy con su acento, y sin
pensar, lo alcanzo por atrs y agarro su mano en la oscuridad. Casi me
asusto por el contacto, al sentir sus clidos dedos y sus fuertes manos. l
est sorprendido por eso, pero no se aparta. En cambio, agarra mi mano
con firmeza, an suavemente, y lo arrastro, disfrutando de la idea misma
por la que lo estoy tocando ahora.

Estoy tomada de la mano con Dare DuBray.

Caminamos por el punto muerto del paseo central, pasando por el paseo
en barco del Viejo Molino, en el que podridos barcos se balancean en el
turbio foso, ms all de los columpios colgantes, sus cadenas chirriando
mientras se mueven con el viento, y ms all de los carros chocones, con
todos los obsoletos carros empujados juntos en el medio.

Me detengo delante de Nocte, la versin Joyland de una casa del terror.

Dare lee el oscuro anuncio, las letras negras que parecen gotear sangre.

Nocte, eh?

Asiento.

Significa noche en latn. A Finn le encantaba este lugar. Y creo que es


lo que comenz su amor por el latn.

No menciono mi teora de que a Finn le encant este lugar porque el


grotesco horror hizo que incluso l se sienta en su sano juicio. Es por eso
que todava venimos, porque todava tiene el mismo efecto, tal vez an ms.
La atmsfera de abandono se suma a la de terror, lo que parece real, de
alguna manera. As que cuando l camina a travs, es la cosa ms cuerda
en la habitacin, adems de m.

Dare y yo nos quedamos mirando el sinuoso camino hacia la mansin


abandonada que parece mirarnos maliciosamente desde arriba, algunas de
sus ventanas rotas y guiando un ojo. Plantas bordean el paseo, y los
rboles llorones forman un dosel, creando un sendero sombro.

Dare me mira.
125

Est bien. Es espeluznante.

Sonro, incluso cuando escalofros se forman en mi columna vertebral.


Pgina

No has visto nada todava.


Tiro de su mano, y comenzamos el paseo.

Cuando esto funcionaba, solan tener fantasmas y zombis saltando a


lo largo del camino, asustndote, dicindote que regreses. Me detengo,
mirndolo. Quieres regresar, Dare?

Mi voz contiene un coqueto desafo, y lo escucha. Se vuelve hacia m,


sonriendo.

No en t vida. La luz de la luna brilla sobre l, iluminando la oscura


barba que recubre su mandbula, y reflejndose en los extremos de su
vello. Parece brillar, por un momento, y anhelo extenderme y tocar su
rostro.

Pero no lo hago.

En su lugar, sonro.

Vamos a hacerlo, entonces.

Subimos las destartaladas escaleras del prtico, cruzamos las


chirriantes tablas, luego giro el mango de latn de la puerta. Date pasa sin
miedo sobre el umbral.

Qu direccin? Se vuelve hacia m. Saco mi linterna y brilla


alrededor del familiar vestbulo. Las lneas rojas de terciopelo de las
paredes, cuelgan de una manera siniestra evocando a la sangre. Aqu
huele a humedad y viejo, carente de oxgeno y polvoriento.

Esa direccin. Sealo a la derecha, hacia el pasillo que conduce a


las habitaciones.

Porque repentinamente, solo tengo que estar cerca de l. Es una


necesidad, no un deseo. Un tirn inconsciente, una llamada que quiero
desesperadamente contestar.

Nos movemos lentamente por el pasillo, crujiendo a cada paso, y atrapo


a Dare mirando detrs de nosotros en varias ocasiones.

Miedo? pregunto descaradamente.


126

No, en absoluto responde con calma, pasando alrededor de un


maniqu en un charco de sangre falsa. El maniqu parece mirarme con ojos
Pgina

sin vida, ojos que parecen demasiado astutos para ser de cristal,
demasiados reales para ser falsos. Es parte del atractivo de este lugar. Es
realmente, espeluznantemente real. Y ahora, ya que est abandonado y
oscuro, es ms aterrador de lo que nunca fue.

Mientras caminamos, s sin mirar dnde est Dare. Es como si yo fuera


un planeta y l es mi eje... o mi sol. Siento su calor, siento su presencia, y
anso apoyarme en eso, cerrarme en l, absorber su fuerza.

Es un impulso repentino, y estoy sorprendida con la intensidad de eso.

Estoy sorprendida porque nunca lo sent antes, no as. Es suficiente


para hacerme sentir culpable, porque me distrae de otros sentimientos que
me agobiaron ltimamente... el dolor cegador.

Trago saliva con fuerza mientras lo llevo a la primera habitacin.

Al entrar, ilumino con la luz alrededor, al maniqu tirado en la cama,


con la soga alrededor de su cuello y el cuchillo en su pecho. Ella me mira
acusadoramente con su cabello rubio enmaraado, como si quisiera saber
qu demonios estamos haciendo con esta intrusin.

No s lo que estoy haciendo.

Esa es la verdad. Lo que s es que me gusta la forma en la que Dare me


hace sentir. Me gusta ser distrada del dolor. Me gusta la forma en que mi
corazn palpita y mi estmago da volteretas cuando l est cerca. Eso es lo
que s.

Regreso mi atencin del maniqu a su entorno. Las sbanas estn


salpicadas de sangre y en la pared, AQU MUEREN LOS BUENOS, gotea
en un siniestro rojo, supuestamente escrito por el dedo del asesino
sumergido en la propia sangre de la vctima.

Y t? pregunto a Dare con una sonrisa. Digo, eres bueno?

l me observa bruscamente, luego su boca se arquea en una sonrisa.

No he tenido ninguna queja.

Niego con la cabeza porque es obvio que no es eso lo que quera decir,
pero es divertido as que me ro de todos modos.
127

Umm... Entonces podramos estar en peligro. Si eres bueno, quiero


decir.
Pgina
Me muevo hacia l y de repente estoy en su espacio personal. Estoy
presionada contra su pecho y la solidez y dureza me sorprende. Es gil y
delgado, por lo que no me esperaba que fuera tan... Inflexible, tan
musculoso y duro.

Respiro hondo, inhalando su olor masculino y miro hacia l.

Est mirndome, su mirada conectada a la ma, como el primer da que


lo vi. Pero esta vez, hay algo en sus ojos que no exista antes, hay una
expresin que slo he visto en mis sueos. Deseo. Por m. Me sacude desde
el interior, haciendo que mi aliento se quede en mis labios.

Busco tocar su rostro, mis dedos rozando su mandbula, su barba


provocando mis dedos.

Estoy lista para hacer mi cuarta pregunta le digo, mi voz


tambalendose ligeramente. Su cercana me marea.

Vamos, entonces contesta, su voz como siempre calmada.

Tienes una novia en casa?

Mis palabras suenan infantiles, casi. Porque novia suena tan juvenil.
Porque mis sentimientos me parecen enormes y de adulto.

Dare arrastra su aliento y encierra mis dedos entre los suyos,


mantenindolos as para detenerme de explorar el resto de su rostro. l me
mira fijamente a los ojos y no puedo leer su expresin ahora.

No.

l est sosteniendo mi mano contra su pecho y siento el latido de su


corazn contra mi palma.

Thump. Thump. Thump.

Es ruidoso en el silencio.

La qumica entre los dos es palpable al tacto, entrelazndose entre


nosotros, acercndonos, el aire est lleno de su electricidad.
128

Pero no se mueve.

Y yo tampoco.
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Quiero que me bese. Imagino la manera en que sus carnosos labios se
sentirn, firmes pero suaves. Imagino la forma en que sus manos se
sentirn en mi espalda, acercndome ms, ms y ms.

Pero l no se mueve y yo tampoco.

Y repentinamente libera mi mano y retrocede.

As que esto es todo lo que tienes? pregunta, su voz burlndose de


m. La tensin sexual tristemente es rota.

Sin embargo no puedo evitar sonrer. Por la sencilla razn de que estuvo
ah en primer lugar.

S. Supongo que tus bolas de acero se salvan por hoy digo. l sonre
de nuevo y luego hacemos nuestro camino hacia el vestbulo. Mientras
cruzamos la sala, veo algo interesante y me detengo junto a la puerta
atascada.

DD y CP estn escritos dentro de un corazn. Cursi y dulce. Trazo las


letras con mi dedo.

Que coincidencia murmuro, por alguna razn me duele en el interior,


anhelando ser esa CP y que Dare sea ese DD. Debido a que cursi o no, es
tan ntimo, tan descorazonadamente personal. El golpe del primer amor,
de novios de escuela, de cosas que son normales.

Mi mano cae y contino caminando porque no somos esas iniciales, y


mi vida no es normal.

Cuando salimos al exterior, tomo una profunda bocanada de aire fresco,


respirando en la luna y las estrellas y los rboles de pino.

Hay ms que ver por ah le digo en voz baja, al borde de la calzada a


oscuras. La esquina de su boca se inclina.

Dejemos eso para otro da sugiere mientras caminamos.

Asiento porque nuestro momento en Nocte no fue imaginario. Tal vez lo


asust, como me asust a m, y por eso estamos huyendo de l.
129

Porque fue repentino y caliente y cegador... como una estrella fugaz.


Pgina

Despus de que estamos en mi auto y conduciendo a casa, lo miro


fijamente.
Tal vez podras darme un aventn en tu motocicleta alguna vez?
Nunca he estado en una.

l asiente.

Puede ser.

Se queda mirando por la ventana, cuidando de permanecer en su lado


del auto. Medito en eso por un segundo, pero me niego a pensar en ello.
Porque estoy tan ocupada revivindolo, que cinco minutos despus lo que
dice Dare parece venir desde muy lejos.

Estoy listo para preguntarte algo me dice en voz baja, su voz ronca y
filtrndose entre la noche.

Levanto una ceja.

Est bien. Dispara.

Estoy esperando que pregunte sobre un novio o mi historial de citas, o


incluso mi edad. l no lo hace. Su pregunta realmente choca contra m
con la fuerza de un tren de carga, regresndome a la realidad.

Me puedes contar sobre tu mam?

Hay un slido latido antes de que pueda hacerme hablar.

Por qu? me las arreglo para decir con voz ronca, todava aturdida.

Dare se encoge de hombros, pero su expresin es suave, sus oscuros


ojos lquidos.

No lo s. Parece una manera de conocerte mejor.

Esa respuesta, por supuesto, derrite mis ovarios y me relajo, la parte


baja de mi espalda cae contra el asiento.

Respiro hondo y agarro el volante con la fuerza suficiente para poner


mis nudillos blancos.
130

Qu quieres saber?
Pgina
Me mira por un segundo, antes de alargar su mano y aflojar mi agarre
en el volante. Sus dedos son secos y clidos, donde los mos estn fros y
hmedos.

Todo lo que quieras decirme. Por ejemplo... eres cmo ella? Te


pareces a ella?

Sonro.

Deseara ser como ella. Era artstica y sorprendente. Yo no. Pero s,


me parezco a ella. Me veo exactamente como ella, de hecho, algo que
probablemente es difcil para mi padre en este momento. Finn se parece a
l.

As que ella naci en Inglaterra? Por qu se mud a Estados Unidos?

Es mi turno de encogerme de hombros.

As fue. Pero no s por qu se fue. Dijo que no se llevaba muy bien con
sus padres. No haba hablado con ellos en aos y nunca los conoc en
persona.

Eh, interesante murmura Dare. Creo que es bueno que puedas


hablar sobre ella. Cuando mi madre muri, no pude hablar sobre ella
hasta casi un ao despus.

Reacciono tardamente.

Tu mam tambin se ha ido? Slo mencionaste a tu padre antes. Lo


lamento tanto! Qu pas?

Dare mira por el parabrisas, a la noche. Puedo decir que no est viendo
realmente.

Muri en un accidente con mi padrastro.

Mi estmago se aprieta en un nudo por l, porque Dios, conozco ese


dolor, esa repentina, impactante y aniquilante pena. No se lo deseo a nadie.

Lo siento mucho digo sin fuerzas. l asiente con la cabeza.


131

S, apesta. Pero s cmo te sientes en este momento, por lo menos. Me


Pgina

di cuenta despus de que mi madre muri que siempre ayuda cuando


alguien sabe cmo se siente.
l tiene razn. Es enormemente reconfortante.

Es duro admito. Es especialmente duro porque fue mi culpa. La


llam por la noche cuando estaba lloviendo. Si yo no hubiera hecho eso,
ella todava estara aqu.

Dare me observa con severidad.

No puedes creer eso. Que fue tu culpa, quiero decir.

Aparto la mirada.

Claro que puedo. Es cierto.

No lo es argumenta. Personalmente creo que cuando tu nmero


ha llegado, te toca. Sin duda, viviendo en una casa funeraria toda tu vida,
crees eso tambin. A veces no hay explicacin para algo.

Y a veces la hay. En este caso la explicacin es una llamada telefnica.

Dare sacude su cabeza.

Va a costar trabajo convencerte de que ests equivocada. Te lo puedo


decir.

Lo puedes intentar le digo, con resolucin. Pero si Finn y mi padre


no pueden hacerlo, dudo que t puedas.

Desafo aceptado dice serio, y la expresin en sus ojos me quita el


aliento.

Por qu te importa? le pregunto de repente. Apenas me conoces.

Se queda en silencio por un segundo, jugueteando con la banda de plata


en su dedo medio. Cuando vuelve a verme, sus ojos estn llenos de un
centenar de cosas que no puedo nombrar.

Porque siento que lo hago. Porque somos lo mismo de tantas maneras.


Porque s lo terrible que fue perder a mi madre. Slo puedo imaginar lo
difcil que es cuando piensas que es tu culpa.
132

S, pienso. Es casi imposible de soportar.

Es duro admito. Pero a veces, cuando menos te lo esperas, alguien


Pgina

lanza un salvavidas.
Sus ojos se encuentran con los mos y veo que l sabe exactamente lo
que estoy diciendo. Que l podra ser mi salvavidas. Sin embargo, no hay
reaccin, slo una aceptacin silenciosa y tal vez una chispa de
satisfaccin.

Nos quedamos en silencio ahora, compaeros en este club especial de


los que perdieron a sus madres. No es un club al que a alguien le gustara
pertenecer, pero s que, por mi parte, me siento ms cerca de l ahora.

Despus de unos minutos, no puedo soportar ms el silencio.

Ser mejor que tengas cuidado con esas preguntas digo, fingiendo
una sonrisa. Slo te quedan dieciocho.
133
Pgina
Traducido por Gemma.Santolaria

Corregido por flochi

M
i secreto me est comiendo vivo, araando mi piel, intentando
salir. Pero no puedo, no puedo, no puedo.

EstsLocoLocoLocoYTodoElMundoLoSabe.

Me quedo mirando mi diario, a la cubierta de cuero marrn, y lo agarro,


lanzndolo a travs del cuarto. Golpea la pared, luego revolotea al suelo
sin dao alguno. Me apresuro a agarrarlo, para presionarlo contra mi
pecho mientras me acurruco con l en el suelo.

Despus de un minuto, algo me ocurre.

Por supuesto.

No se lo puedo decir a Calla, pero se lo puedo decir a mi diario, de la


misma manera en que derram todas las otras cosas de mi vida en sus
pginas.

Agarro un bolgrafo y luego lo presiono con tanta fuerza que casi


atraviesa la pgina, como si mi secreto estuviese estallando por salir
mientras las palabras se apresuran a travs de la tinta.

Una vez que se encuentra all, me siento mejor, ms tranquilo, como si


se lo hubiera confiado a un viejo amigo. Cierro la tapa y lo dejo en el
alfizar de la ventana. Mientras apago la luz y atravieso la puerta, casi
echo de menos el susurro siseante en mi mente a la fuerte voz femenina
de la que no me puedo alejar.
134

Cobarde.
Pgina
Traducido por Jane

Corregido por flochi

T
omo una respiracin purificadora y alcanzo el cielo mientras hago
yoga por la maana en el borde de los acantilados. Desde aqu,
puedo ver hasta el borde del horizonte, todo el camino hasta
donde el agua se encuentra con el cielo.

Por qu haces esto aqu? La voz de Finn viene del sendero, suave
en el aire de la maana. Sabes que es peligroso.

Le doy una sonrisa.

Sabes que no estoy lo suficientemente cerca de la orilla para


preocuparme. Palmeo el suelo, luego me doblo hacia adelante. Me estiro
a mis pies, sintiendo cada tendn, msculo y ligamentos alargarse cuando
ruedo a mis pies.

Por qu ests levantado tan temprano? pregunto sin abrir los ojos.
Cuento mientras me estiro.

Cinco.

Seis.

Siete.

Finn suspira.

No lo s. No puedo dormir.
135

Ocho.

Nueve.
Pgina
Diez.

Finalmente me doy la vuelta, y noto que la cara de mi hermano est


cansada y plida. Esto me alarma.

No te sientes mejor an?

Niega con la cabeza.

No.

Una oleada de pnico se dispara a travs de m y lucho para eliminarla.


Es slo insomnio, por amor de Dios. No es una seal de alerta instantnea.

Ests tomando tus medicamentos, verdad?

Parece dudar antes de responder.

S.

Levanto una ceja.

S?

l asiente.

Es necesario que te lleve al grupo hoy?

Duda de nuevo.

Puede ser. Voy a acostarme por un rato. Podra ir a la sesin de la


tarde.

Bien. Trato desesperadamente de ocultar mi preocupacin, porque


s que no me quiere merodeando. Quiere encontrar su autonoma, no
estar an ms atado a m. Duele. Mucho. Pero no necesita saber eso.
Slo grtame cuando ests listo.

l asiente y se dirige hacia la casa, detenindose cuando llega al borde


del sendero. Me preocupa porque est empezando a quedarse aislado en
su habitacin. Una gran cantidad de tiempo.
136

Sus hombros son tan flacos mientras grita hacia m.

Calla?
Pgina
S?

l sonre, una sonrisa dbil.

Sabas que la reina Victoria am a Albert tanto que insisti en ser


enterrada en la bata de l, sosteniendo su molde de yeso en la mano?

Niego con la cabeza, rodando mis ojos.

Eres tan extrao e inesperado, hermano.

Sonre como si todo estuviera bien, como si hubiera vuelto a la


normalidad.

Lo s.

Luego desaparece por el sendero.

Me vuelvo a sentar en la tierra rojiza, arrastrando el dedo a travs de


sta. Antes de darme cuenta, he escrito el nombre de Dare, con floritura al
final de la e. Una floritura con forma de corazn.

Un centavo por tus pensamientos?

La voz irnica de Dare viene detrs de m y me estremezco, porque al


parecer el sendero que conduce a estos acantilados es la estacin de la
Gran Central hoy. Y estoy humillada porque obviamente estoy pensando
en l. Me pongo colorada, el calor se extiende desde mi pecho a mi cara, y
no quiero dar la vuelta.

Pero lo hago.

El hermoso rostro de Dare est divertido y un poco arrogante. Est


vestido con ropa de correr, aunque no est sudoroso, por lo que no ha
corrido muy lejos todava.

Mis pensamientos son ms caros que eso anuncio. Sonre an ms.

Estoy seguro de eso. Todava tenemos ese pequeo asunto de los


secretos para discutir, por cierto.
137

Esto me confunde.

Secretos?
Pgina
Sus ojos se encuentran con los mos, reluciente bano.

S. Todo el mundo los tiene, recuerdas?

Oh s. Eso es exactamente lo que dijo cundo nos conocimos.

Puede ser. Pero no yo.

Dare rueda sus ojos.

De alguna manera lo dudo. Tenas Nocte escondido en tu manga,


recuerdas?

Sonro ante eso.

S. Y no nos quedamos el tiempo suficiente para verlo todo.

En otra ocasin responde Dare. Asiento.

Por supuesto. l no parece entusiasmado sin embargo, y eso me


molesta. Pareca emocionado anoche. Es un enigma, una contradiccin.
Sus emociones cambian da a da. Hoy, l es fro y distante. Es casi
reservado o vacilante. Es tan extrao.

Te ver ms tarde, Calla dice en voz baja, antes de huir en una


zancada larga.

Es entonces cuando mi corazn casi se detiene, porque sus pasos son


tan largos, que est en territorio peligroso dentro de dos pasos.

Alto! grito, mi voz taladrando el cielo como un cuchillo. Dare se


congela, volvindose a mirarme con confusin, los ojos muy abiertos.

Estoy de mi pie ahora, mi corazn late con fuerza en mi garganta.

Con cuidado, da un paso atrs en esta direccin le digo. Ahora.

El entendimiento recorre su cara cuando pequeas bolas de grava y


tierra comienzan formarse a sus pies. Se lanza rpidamente hacia m,
cayendo al suelo justo antes de que un gran pedazo de tierra se rompa,
cayendo a ms de treinta metros para aterrizar en el ocano.
138

Dare est a mis pies, y mi corazn late mientras lo miro.

No puedes estar tan cerca de la orilla pronuncio innecesariamente,


Pgina

mi garganta todava caliente y apretada.


l mira sobre su hombro a la cornisa, luego ve la pequea seal de
alerta amarilla a nuestra derecha. Es una seal que debe ser ms grande y
roja, de rojo brillante, lo suficientemente brillante como para que alguien
la note.

Me mira, luego sacude la cabeza.

Debera haberlo sabido.

Asiento.

No hay manera de que pudieras haberlo sabido. La cornisa es muy


delgada. No sostendra tu peso. Debera habrtelo dicho cuando llegaste
por primera vez, pero no pens en ello.

Porque no estoy acostumbrada a tener a alguien excepto mi familia aqu.

Porque l me aturdi con su tatuaje Vive libre y sus contradicciones.

Sonre, una sonrisa lenta, pero no una genuina. sta se ve obligada,


falsa. Es su sonrisa falsa, lo que significa que todos tenemos sonrisas
falsas. Todo el mundo es un escenario y todos sonremos falsamente.

Bueno, dira que te compensar por salvarme la vida.

Honestamente, no suena feliz por eso. Sus ojos estn tan tristes, tan
cerrados ahora, tan relucientes.

No ests contento de estar vivo?

Quiero preguntarle. Estoy tan tentada, demasiado tentada. l tiene todo


lo que la mayora de la gente quiere. Buena apariencia, ingenio, encanto. Y
no parece feliz con ello. Es porque es un hurfano ahora?

Por qu pareces tan triste? dejo escapar, sin poder detenerme.

Dare me mira fijamente, me estudia, teniendo en cuenta mis palabras.


Levanta una ceja.

Pregunta oficial?
139

Asiento, en silencio. S. Pregunta oficial.


Pgina
Suspira, y suena dbil aqu, mientras se aleja flotando sobre el borde, y
l mira hacia el ocano.

Porque he perdido todo.

Estoy en silencio ahora, porque es difcil soportar la crudeza de su voz,


la emocin que no puede ocultar del todo. Dare me sorprende aadiendo
algo, algo tan sorprendentemente personal que me quita el aliento.

No estoy seguro de si puedo ser encontrado.

Me mira con unos ojos tan negros, ms negros que el negro, ms negros
que la noche.

Eso sera insinuar que ests perdido. No slo que has perdido todo
sealo, con cuidado de no decirlo como una pregunta. l asiente
secamente.

Tal vez lo estoy. Su voz tiene el filo de un bistur.

Est perdido.

Y si estoy perdido contina. Cmo es posible encontrar a alguien


ms?

Me confunde con sus palabras vagas.

Ests buscando a alguien ms?

No lo estamos todos? Su mirada me atraviesa y mi corazn duele


porque la expresin de su cara es vulnerable y rota.

Pero luego se ha ido, tan rpido como apareci. Me mira de nuevo, sus
ojos claros ahora, cerrados, brillantes. Una vez ms, parece engredo,
arrogante y esboza su sonrisa falsa.

Lo siento. Eso pareci dramtico. chale la culpa a mi experiencia


cercana a la muerte.

Sonro de nuevo, sombra y silenciosa.

Tuve una experiencia cercana a la muerte tambin, una vez. En


140

realidad, tuve una experiencia de muerte cuando com algunas nueces en


el cuarto grado. Mor por un minuto y medio.
Pgina
Dare me mira fijamente.

Cmo fue?

Qu extraa pregunta.

No pas nada admito.

Bueno, muy anti-clmax reconoce. Y el hecho de que sea tan


displicente sobre la mortalidad me hace rer, y luego los dos estamos de
pie en el borde de un acantilado riendo en la cara de la muerte.

Parece correcto.

Cuando estamos en silencio otra vez, me mira.

Por qu ests sentada aqu en el borde de la nada? pregunta.

Levanto una ceja.

Pregunta oficial?

Se re y rueda los ojos.

Dios, no. Slo pens que podras ofrecerlo como bono.

Ruedo los ojos tambin.

No lo esperes. Hablar de m misma es mi cosa menos favorita.

Sonre por un minuto porque estoy lanzndole sus propias palabras a la


cara, pero luego se pone serio, mirando fijamente mis ojos, examinando mi
alma.

Cre que te gustaba me dice en voz baja. Es un tema tan


interesante.

As de sencillo, mi corazn retumba y se acelera, mi estmago da vueltas


una y otra y otra vez. Hay algo tan estimulante en su voz, algo tan
atractivo y real.

Vive, Calla, susurra el Universo.


141

Me alegra que pienses as contesto por fin, sonando perfectamente


casual, mientras trato de vivir.
Pgina

Asiente lentamente.
Lo hago. No es que eso signifique algo.

Significa todo.

Pero no digo eso, por supuesto. En su lugar, empiezo a caminar y Dare


camina conmigo, en lugar de continuar su carrera. En un momento,
agarra mi codo y me ayuda a pasar por encima de un tronco podrido.
Cuando quita la mano, siento su ausencia inmediatamente. Su toque
haba sido un hierro caliente dejando su huella.

O eso imagin.

Nuestra caminata de regreso es silenciosa, pero el aire est cargado.

Nos detenemos afuera de la cochera.

Gracias de nuevo dice, su voz es ronca y tranquila.

Asiento.

Cuando quieras.

Sonre, una verdadera esta vez, y la guardo, ponindola en mi bolsillo


para sostenerla ms tarde.

Entonces entra, sus hombros ondeando y la luz del sol desvanecindose


en el fondo porque algo respecto a l es muy brillante.

Caigo en una silla en el porche lateral, pensando en Dare, en su


complejidad, su misterio, sus interminables contradicciones. Saco su
sonrisa de mi bolsillo y la examino, porque es hermosa y real, y quiero
sostenerla por siempre.

No vuelvo a ver a Dare en todo el da, pero cuando me retiro a mi


habitacin a la noche, hay un ramo de calas en mi cama.

La nota est escrita a mano, con garabatos oscuros, que dice


simplemente: Gracias nuevamente.

La mera idea de que Dare de alguna manera haya conseguido entrar a


mi habitacin y pararse junto a mi cama, libera mariposas en mi vientre.
Giran, dan vueltas y vuelan contra mis costillas a la vez que me desplomo
142

en mi cama.
Pgina

Me quedo dormida con las flores en mi mano, y pensamientos de Dare


en mi cabeza.
Su sonrisa es lo ltimo en lo que pienso antes de caer en el olvido, y
sta reaparece una y otra vez en mis sueos.

Traducido por Selene

Corregido por flochi

M
e despierto de un sobresalto, de las pesadillas de cristales
rotos y metal ardiente.

EsRealRealRealReal. Ella est muertaaaaaaaaaaaaaa. Los


susurros sisean y se ren.

Jadeo por aire, agarrando las sbanas apretadas a m alrededor,


mientras lucho entre las nubes de confusin, pnico y miedo.

Sin pensarlo dos veces, me deslizo por el pasillo hasta la habitacin de


Calla y subo al lado vaco de su cama. Algo me pincha en la espalda, y
aparto un ramo de flores. Me quedo mirndolo por un segundo, perplejo.
Entonces me doy cuenta Dare debe habrselas regalado. De repente, y
abrumadoramente enojado, me levanto de la cama y las aplasto bajo mi
taln.

Quiero que sea feliz, de verdad lo hago.

Lo hago.

Pero Todava no. No puedo estar sin ella todava.

Calla calma las voces.

Ella es la nica cosa que lo hace.


143

Me arrastro de vuelta a su lado, acurrucndome cerca de ella y entonces


Pgina

lucho por el sueo, lo anhelo, orando por l. Y, por ltimo, por fin, por fin,
la oscuridad viene, me cubre como una manta, y oculta mi locura.
Por ahora.
144
Pgina
Traducido por Booklover:3

Corregido por flochi

M
e despierto con un sobresalto.

Mis sueos fueron extraos esta noche.

Dare estaba en ellos, por supuesto, pero en lugar de las


imgenes dulces que suelo soar, sta fue ms una
pesadilla. l estaba dicindome algo terrible, algo que no pude or, pero mi
corazn poda sentir. Era algo oscuro. Pude ver sus labios moverse, pero
no sali ningn sonido. Hasta que me dijo que se ira, si yo quera que lo
hiciera.

Y eso fue todo.

Estoy despierta ahora con un sudor fro porque haya sido un sueo o no,
no quiero que se vaya.

Al parecer ahora tengo un miedo muy real de prdida.

Me muevo y doy vueltas, tratando de volver a dormir, pero dado que


Finn est en mi cama y mis pensamientos son problemticos, no tengo
xito.

As que voy la planta baja, y salgo por la puerta lateral del porche. Me
acurruco en una silla y miro a la ladera de la montaa, a los susurrantes
rboles y el negro horizonte.

El aire es fresco y limpio, y rozando casi lo fro. Me estremezco con la


brisa, y mientras lo hago, miro a la cochera.
145

Una luz brilla all, a travs de la ventana, clida y suave.


Pgina

Dare est despierto. Es la mitad de la noche, y est despierto.


Sin siquiera pensar en ello, me levanto y camino en esa direccin. Me
encuentro de pie junto a sus ventanas delanteras, mirando dentro, ajena
al hecho de que slo estoy vestida con un camisn.

Est sentado en un escritorio en la sala de estar, mirando con una


adecuada concentracin a un papel delante de l. Se inclina sobre ste,
trabajando con diligencia, y me quedo preguntndome qu es en lo que
est trabajando tan duro.

La luz en el interior es clida y atrayente, pero por supuesto, no puedo


llamar. Son las tres de la maana. As que veo desde las sombras por un
poco ms de tiempo, y justo cuando estoy lista para dar la vuelta y volver a
casa, Dare se pone de pie y camina hacia la cocina.

La curiosidad me est matando, as que me quedo alrededor de la casa


en las ventanas al otro lado de la sala de estar. Desde este ngulo, voy a
tener una buena vista de su escritorio. Escudrindolo, jadeo.

Cuando vi por primera vez a Dare, haba estado en lo correcto. Es algo


artstico. Es un artista.

Y est trabajando en un increblemente hermoso dibujo de m.

Mi respiracin est suspendida mientras me asomo ms cerca, e


inclinando la frente contra el vidrio, estudio la imagen.

Su habilidad es increble. Y la forma en que me est dibujando es


estimulante.

En el dibujo, estoy caminando lejos de l, y estoy completamente


desnuda excepto por un par de zapatos de tacn alto.

Sin aliento, estudio el dibujo encantada con la forma en la que l me


imagina que soy. Soy delgada y plida, pero plida de una forma hermosa,
una forma etrea. Mi pelo es largo y exuberante, mis msculos curvilneos
y perfectos. A travs de sus ojos, soy femenina, delicada y perfecta.

Exploro todo el dibujo mientras mis mejillas se calientan con el puro


pensamiento de que me imagina as que me imagina desnuda.
146

Y entonces mi corazn tartamudea y se detiene en mi pecho mientras


veo algo.
Pgina

Una marca de nacimiento en mi costado.


Del tamao de una moneda, del color del caf con crema.

Sobresaltada, mis dedos inconscientemente revolotean a mi costado,


para sentir el lugar donde la muy real, muy ntima marca de nacimiento
perdura en mi piel.

Cmo lo sabe Dare?

De ninguna manera pudo haber visto esa marca de nacimiento, a menos


que de alguna manera me haya visto ducharme o cambiarme de ropa.

l debe estar observndome.

Qu demonios?

Estoy procesando esto a travs de mi mente con tal intensidad, que me


olvido de alejarme de la ventana, y Dare me asusta cuando aparece
directamente en frente de m, su cara sorprendida frente a la ma.

Doy un brinco hacia atrs y lo mismo ocurre con l, entonces


entrecierra sus ojos mientras mira fijamente a la oscuridad.

A m.

Retrocedo y luego regreso por el camino hacia mi casa, a causa de un


centenar de cosas. Porque me da vergenza que me haya sorprendido
espindolo, porque estoy nerviosa y confundida acerca de su dibujo, y
porque a pesar de todo, me siento halagada y emocionada de que me
dibujara completamente.

No he llegado a dieciocho metros, sin embargo, antes de que Dare est


jalando de mi codo.

Calla, qu ests haciendo fuera tan tarde?

Su ceo se frunce mientras me mira fijamente a la cara.

Me detengo y miro hacia arriba, a los ojos oscuros y sin invitaciones, la


imagen del hermoso retrato que haba dibujado con sus propias manos me
viene a la cabeza. Fue tan amorosamente hecho, tan perfectamente
147

dibujado.

Me estabas dibujando digo simplemente, mis manos cayendo a los


Pgina

costados. No s cmo me siento, adems de confundida.


En realidad parece nervioso.

S. Yo es un hobby.

Eres muy bueno le digo. Eres tan bueno que has podido dibujar
una marca de nacimiento que nunca antes has visto.

Larga pausa.

Por ltimo, Dare suspira.

Qu quieres decir con eso?

Suspiro de nuevo.

La marca de nacimiento de mi costado. Nunca la has visto, as que


cmo la dibujaste? Has estado observndome? Si es as, por qu?

Otra larga pausa.

Uh, no estoy acechando por ah espindote, si eso es lo que ests


insinuando responde finalmente Dare. Me siento afuera a veces, y t
sales mucho. Cuando volviste de navegar, el otro da, no estabas cubierta.
Me di cuenta entonces.

Oh. Obviamente.

Soy un idiota susurro. Lo siento.

Niega con la cabeza.

Sin preocupaciones. Puedo ver por qu pudiste saltar a esa conclusin.

S, porque estoy chiflada.

Me mira de nuevo.

Debera disculparme contigo. Por dibujarte de una forma tan ntima.


Lo siento. Espero no haberte hecho sentir incmoda.

Si por incmoda, quiere decir increblemente halagada, entonces s. l lo


hizo.
148

Est bien le digo rpidamente. Me hiciste lucir hermosa. Quin


podra enojarse con eso?
Pgina
Eres hermosa dice de manera uniforme, sus ojos parpadeando con
un milln de cosas diferentes. El aire est cargado, lleno con algo
emocionante, y aoro ponerme de puntillas y besarlo.

Nunca dijiste qu ests haciendo fuera tan tarde me recuerda Dare,


interrumpiendo mis tentadores pensamientos.

Miro a mi alrededor, en busca de una respuesta viable, pero el bosque


tranquilo no me da nada.

No poda dormir. Vi tu luz...

No poda dormir bien tampoco confiesa Dare. Dibujo cuando eso


sucede.

Me dibujaste digo lentamente. Por qu yo?

De todas las personas en el mundo, por qu yo?

l sonre, una lenta, sensual sonrisa que me hace enrollar los dedos de
los pies.

No slo te dibujo a ti, Calla-Lily. Dibujo todo lo que me parece


interesante.

Me encuentra interesante. Mi corazn martillea, y me olvido de que hace


unos minutos, pens que podra ser un acosador.

Lo haces?

l asiente.

Lo hago.

Ahora estoy temblando por la brisa nocturna y Dare lo nota.

Deberas correr a la cama, Calla sugiere. Hace fro aqu afuera.

Asiento sin decir nada.

Est bien. Buenas noches, Dare.


149

Buenas noches.
Pgina
Correteo por el camino, y durante todo el camino, Dare me observa ir.
Lo siento. Pero cuando me doy la vuelta en la parte superior de los
escalones del porche, se ha ido.

Me siento animada, increble y maravillosa, hasta que vuelvo a mi cama


y recuerdo que Finn est en ella. Al lado de la cama, mis flores han sido
aplastadas, por Finn, presumiblemente.

Todos mis increbles sentimientos se desploman mientras me doy


cuenta de que no puedo sentirme maravillosa por Dare. No me puedo
sentir maravillosa sobre cualquier cosa, siempre que haya algo tan
seriamente mal con mi hermano.

Me duermo con las oscuras nubes colgando a mi alrededor,


consumiendo mi alegra.
150
Pgina
Traducido por Itorres y Lorenaa

Corregido por flochi

E
l ocano se estrella contra la costa, la niebla pulverizndose
contra m mientras me apoyo en contra de una de las rocas en la
ensenada. Es la marea baja, as que puedo permanecer aqu
durante horas antes que la marea alta llegue de nuevo a cubrir todas las
piscinas expuestas.

Todo lo que quiero hacer es soar con Dare. Concentrarme en el hecho


de que fantasea acerca de m desnuda.

Pero no puedo. No en este momento. Porque en el bolsillo de mi


chaqueta, mis dedos se apoyan en la cubierta de cuero hecha jirones del
diario de Finn. Despus de darme cuenta anoche que Finn est an en
ms problemas de los que crea, s que tengo que averiguarlo.

As que cuando l y pap se fueron a trabajar en la valla, tom su diario.


Es algo que tena que hacer porque, obviamente, no va a decrmelo l
mismo. Pensar que se ha perdido y tendr que estar de acuerdo con eso.
Me hace sentir sucia y horrible por mentirle, porque s cunto significa su
escritura para l.

Pero l solo tendr que escribir en otra cosa.

Tengo que hacer lo que sea necesario para protegerlo de s mismo.

Mi respiracin se engancha en mi pecho cuando saco el libro. Porque la


ltima vez que lo le, me asust durante semanas.

Sus pensamientos ocultos me atemorizaron entonces, y me


aterrorizarn ahora.

De todas formas, abro la tapa con dedos temblorosos.


151

Y luego me quedo inmvil.

Absoluta y completamente inmvil.


Pgina
Un papel doblado est en el interior de la cubierta frontal, pero ya puedo
ver lo que es.

El dibujo de m que hizo Dare.

Cundo lo consigui Finn? En el medio de la noche?

Incapaz de respirar, incapaz de sentir, despliego el papel con cuidado y


luego mi corazn sufre espasmos.

MA esta garabateado en el hermoso dibujo. Por todas partes. Letras


grandes, letras pequeas, entre las letras. Garabateado en negrita.

MA MA MA MA MA MA.

No puedo respirar.

No puedo pensar.

Todo lo que s es que mis dedos tiemblan y mi corazn est con


espasmos y qu diablos est pasando?

Finn se desliz fuera de mi cama, fue a casa de Dare, y se rob esta


imagen en el medio de la noche. Demonios, podra haber estado incluso
mirndome todo el tiempo y cmo siquiera saba que exista.

Escalofros corren por mi espalda, hacindome temblar y temblar y


temblar.

Por qu?

Qu est mal con mi hermano?

Obligndome a centrarme, doy vuelta a travs de las pginas de su


diario porque aqu es donde encontrar respuestas. Hay una carta de tarot
oculto en las pginas, lo cual es extrao, pero la meto de nuevo y paso a
travs de las pginas hasta llegar al lugar donde me haba quedado la
ltima vez que lo haba ledo. La escritura es gruesa y pesada, lo cual es
extrao, ya que los dedos y los brazos de Finn son ligeros como una pluma,
152

flacos y delgados.

Mi pecho se contrae mientras leo sus palabras. Estn escritas en todos


Pgina

los tamaos, en araazos y garabatos, los garabatos son dementes.


Nocte liber sum Nocte liber sum.
Por la noche soy libre.
Alea iacta est. La suerte est echada. La suerte est echada.
La suerte ha sido jodidamente echada.
Serva me, te Servabo. Slvame y te salvar.
Slvame.
Slvame.
Slvame.
Toda la pgina es ms de lo mismo, frases latinas desesperadas y
palabras al azar. Y por supuesto el smbolo extrao. Ni siquiera me
molesto en tratar de interpretar eso. Mi hermano ama los smbolos
crpticos y los garabatea por todo el lugar. Ni siquiera parpadeo hasta que
llego a la parte inferior de la pgina, donde hay hechas figuras de palitos
con sus rostros araados. Dos de ellas, un hombre y una mujer. La mujer
tiene el cabello rojo llameante.

Yo.

Trago saliva y cierro de golpe el libro, mirando al mar, deseando que mi


mente olvide lo que acabo de leer.

De qu necesita ser salvado?

De la locura?

Slvame y te salvar. De qu?

Necesito ser salvada, tambin? Por eso es que ray mis ojos?
153

Se forma un nudo en mi garganta, pesado, caliente y agrio.


Pgina
No puedo hacer esto. Saba que sera una locura su diario, slo que no
saba cunta. Y es que no puedo hacerlo hoy. Necesito un descanso de la
locura.

Porque mi hermano est arrastrndose en mi cama y garabateando MA


a travs de un boceto ntimo de m. Si alguien ms llegara a verlo,
pensaran que est verdaderamente enfermo, tal vez incluso un depravado
sexual. Ese no es el caso. Lo s porque somos dos mitades de un todo.
Estamos conectados y debido a eso, siente que es mi dueo. Como si fuera
suya. Al igual que l es mo.

Mis pensamientos se arremolinan juntos y nada tiene sentido y no s


qu hacer.

No puedo pensar en eso ahora.

Es demasiado.

Es demasiado.

Saco la bolsita con el encendedor, y luego enciendo el dibujo, porque


nadie puede verlo. Si lo hacen, van a encerrar a Finn porque no
entendern.

No puedo dejar que eso suceda.

Lo observo quemarse, miro las esquinas rizarse y volverse negras,


entonces lo dejo arder en llamas, las cenizas siendo sopladas en el ocano.

Y entonces meto el diario en mi bolsillo y camino a travs de la lluvia


(cundo comenz a llover?) hasta la casa. Las piedras en el camino estn
mojadas y me resbalo unas cuantas veces, raspando mis manos, pero sigo
sin prisa.

La lluvia es limpiadora.

Tal vez lavar la locura.

Porque ya no s qu ms hacer con esto.

Tal vez Finn ha llegado a un lugar donde ya no lo puedo arreglar.


154

La idea me aterra, me paraliza, y parece que estoy clavada en el suelo


fuera de la cochera, con los pies enredados en el suelo, incapaz de
Pgina

moverme, incapaz de llevarme un paso ms all.


La lluvia me empapa y mi cabello est goteando. Mis dientes comienzan
a castaear, pero todava no me puedo mover. El pnico, el deseo de correr
lejos de mi casa, cimenta mis pies en el suelo. Es una locura, pero todava
no puedo moverme. Mis pies son piedras, demasiado pesados para
levantarlos.

La puerta principal de la cochera est de repente abrindose, y Dare


sale como dardo, trotando por el camino empedrado.

Sin una palabra, cubre mi cabeza con una chaqueta mientras me jala a
su casa. Su camiseta es de color negro, sus pantalones cortos son negros,
sus ojos son de color negro mientras me frota el brazo con una toalla,
empujndome en una silla en la sala de estar.

Qu ests haciendo en la lluvia, Calla? pregunta, con las manos


masajeando mis brazos a travs de la tela de toalla. Me apoyo en l, mi
frente presionando contra su msculo, contra su solidez.

Me encanta su solidez.

l es fuerte y real, inamovible.

No lo s murmuro. Slo No quiero ir a casa, supongo.

Dare se detiene, mirndome, cientos de cosas ondeando en sus ojos.

Alguna razn por la qu no quieres ir?

Me encojo de hombros.

No lo s. Solo una sensacin.

Una abrumadora sensacin repentina. La funeraria se senta ominosa y


enorme y no poda ir all, no con los problemas de Finn cernindose sobre
mi cabeza, no con mi madre que se ha ido para siempre.

Hemos estado buscndote contina, mirndome, frotando el fro de


mi piel.

Lo han hecho? pregunto, confundida. Pero no me he ido mucho


155

tiempo.
Pgina

Se detiene, y creo que veo preocupacin en sus ojos, pero rpidamente


lo oculta.
Has estado fuera desde esta maana dice con calma.

No es todava de maana?

Miro el reloj en la pared.

Seis p.m.

Mi corazn late con fuerza, fuerte y pesado, mientras miro de nuevo.

Son an las seis p.m.

Cmo puede ser posible? Estaba tan inmersa en la preocupacin de


Finn que perd el sentido del tiempo?

Creo que podra estarme volviendo loca como mi hermano dejo


escapar, mis fras manos agarrando las clidas de Dare. Sus ojos se
suavizan y se detiene, sus manos tan clidas, secas y fuertes.

No lo ests me asegura. Tienes slo un montn con que tratar.


Cualquier persona tendra problemas. Confa en m.

Cualquiera podra perder varias horas de su da y ni siquiera darse


cuenta de ello?

Y t? exijo. Cuando tus padres murieron, tuviste problemas?

Por supuesto me asegura Dare, acunando mis manos ahora,


envolvindolas en las suyas. Todo el mundo los tiene. Y tienes ms que
tratar que una persona promedio. Calla, ests rodeada de muerte aqu. La
funeraria, tu mam es difcil. Solo pongmoslo de esa manera.

Se sienta a mi lado, e inhalo, aspirando el aroma del hombre, de la


lluvia, de la seguridad y la necesidad.

Lo deseo.

Eso es lo que s.

Cuanto ms estoy cerca de l, ms lo quiero. Quiero su aplomo, su


156

sensualidad, sus hombros, sus caderas. Quiero su consuelo, quiero su voz,


quiero todo de l.
Pgina

Ms que nada de lo que he querido.


Levanto una mano fra, trazando la lnea de su mandbula, una vez ms,
como lo hice la otra noche. Esta vez, sin embargo, l no detiene mi mano.
No detiene a mis dedos movindose sobre sus labios, sintiendo la suavidad
que permanece all.

La electricidad se siente como si fuera a reventar en el aire, y


electrocutarme con la intensidad, pero no lo hace. Slo crea una corriente
que pasa de Dare a m y vuelve otra vez, iluminndome, hacindome
cosquillas en lugares que no he sentido antes.

Trago saliva.

Bsame susurro, mirando con hambre sus ojos. l parpadea, luego


me mira, endureciendo su boca.

No debera contesta, en voz baja y ronca.

Hazlo de todos modos replico, esperanzada, rezando, aguantando mi


respiracin.

Entonces lo hace.

Baja su hermoso rostro y sus labios se acercan a los mos, suaves,


firmes, reales. Suspiro en su boca, en su aliento a menta que absorbe el
mo, lo he estado esperando durante semanas.

Se siente tan cmodo, excitante, natural para m. Besarlo es como


respirar, me da vida.

Se aparta bruscamente, sin embargo, dejndome el corazn latiendo a


mil y mi respiracin entrecortada, y entonces se levanta.

No debera haber hecho eso murmura, llevando la toalla hacia la


cocina. Salto sobre mis pies y lo persigo.

Por qu no? demando. Tengo dieciocho aos y s exactamente lo


que quiero.

Te quiero a ti.

Pero l ya est sacudiendo la cabeza.


157

No sabes lo que quieres me dice con pesar. Porque ests enfadada,


Pgina

y tienes ms con lo que tratar que la mayora de las personas nunca


tendrn. No es un buen momento para esto. No es justo de mi parte tomar
ventaja de ti.

No ests empiezo a decir, pero l pone un largo dedo sobre mis


labios.

Lo estoy dice firmemente. No puedo hacerlo. Hoy no.

Pero no dice nunca.

Me quedo quieta, mi respiracin es spera y desigual. Luego me giro y


me alejo, humillada por su reaccin, pero impulsada por ella tambin.

Porque no dijo nunca.

No dijo nunca porque me dibuja por la noche y entonces s que piensa en


m.

Salgo por la puerta hacia la lluvia, ignorando el modo en que me llama.


Camino directamente a mi casa, hacia mi habitacin, y despus de tirar
mis ropas y el diario de Finn al suelo, voy a la ducha.

El agua caliente inunda mis sentidos, bloqueando los recuerdos de su


olor.

Visiono sus manos sujetando las mas y aprieto los ojos con fuerza.

Piensa que no es lo que necesito, pero es exactamente eso.

Me distrae de mi dolor. De mi preocupacin. De mi miedo.

Pero incluso mientras tengo esos pensamientos, la realidad de lo que


dijo me golpea.

Ahora no es un buen momento.

No es un buen momento porque no quiere ser una distraccin.

l merece ser el centro.

Y en este preciso momento, no me puedo centrar en otra cosa, excepto


en quizs salvar a mi hermano de la locura. Dare merece ms que eso.
158

Pero mi lado egosta lo quiere de todos modos.


Pgina

Me deslizo hasta el suelo y cierro los ojos, dejando que el agua lave mis
lgrimas.
* * *

No s cunto tiempo permanec en la ducha, o cunto tiempo he estado


acurrucada en el sof de mi habitacin desde entonces. Todo lo que s es
que mi padre y Finn llegaron a casa, y Finn desapareci en su habitacin.
Lo escuch movindose ah.

Lo escuch gritando por las escaleras, gritando por m y por pap.

Y ahora est subiendo otra vez, pisoteando fuerte, abriendo de golpe mi


puerta.

Dnde est mi diario? demanda, con sus ojos azul plido como
carmbanos, y sus manos formando puos a sus lados.

Por primera vez en mi vida, miento a mi hermano.

En su cara.

No lo s le digo simplemente, mirndolo, sin parpadear. No aparto la


mirada, porque no quiero mirar sin querer al cajn debajo de mi escritorio,
donde tengo escondido su pequeo libro.

S, lo sabes dice enfadado. Estaba en mi habitacin y ahora no


est.

No lo tengo Finn le digo otra vez. Por qu ests tan enfadado?


Aparecer.

Despus de que tenga la oportunidad de leerlo.

El rostro de Finn est tenso y ansioso y me siento culpable por causarle


estrs. S lo que pasa cuando se molesta, pero es un riesgo que debo
tomar. No puedo ayudarle a menos que sepa lo que realmente le est
molestando. Y sta es la nica manera de saberlo.

Si lo encuentras dice sin fuerzas, girndose para irse, no lo leas,


Calla.

No respondo, as que se gira sobre sus pasos, mirndome, su mirada


159

desesperada encontrando la ma.

No puedes leerlo, Cal.


Pgina
No puedo dejar de mirar hacia sus ojos, fascinada por la absoluta
desolacin que encuentro. El nivel de su desesperacin por un libro es
asombroso.

Por qu te sientes tan molesto por esto, Finn?

Mi pregunta es simple.

Pero su respuesta no. l se gira hacia m, y su cara se arruga y llora.

Porque las cosas tienen que pasar en un orden, Calla. Tienen que
pasar. En. Orden. No puedes verlo? No puedes? Sus delgados hombros
se sacuden y lo empujo entre mis brazos y le acaricio la espalda mientras
su respiracin es dura contra m, su pecho sube y baja contra el mo.

Lo veo le digo, lo que es otra mentira porque no lo hago.

Pasan minutos y minutos antes de que l se aleje, antes de que pueda


controlarse a s mismo para salir de mi habitacin. Pero la mirada en sus
ojos es inquietante cuando lo hace, mientras l cierra la puerta lo ltimo
que veo es la desesperacin.

Dios, esto duele.

Pero soy su protectora. Si no lo hago yo, nadie lo har.

Y a veces, tenemos que hacer cosas de las que no estamos orgullosos


para proteger a los que amamos.

As que bloqueo mi puerta y saco el libro, acurrucndome otra vez en el


sof de la ventana, as puedo invadir su privacidad.

Por debajo de m, veo a Finn salir y sacar un hacha. Expulsa su


agresividad con la madera, cortando piezas y piezas, incluso aunque es
verano y no la necesitaremos en meses. De hecho, nunca estamos aqu
cuando hace frio, pero mi padre s.

As que Finn est cortando madera para mi padre, cuando dirijo mi


atencin hacia su diario.

La locura que contiene en espiral salta de la pgina y me encuentro


160

aguantando la respiracin mientras leo.


Pgina
Immersus immersus
Me estoy ahogando. Ahogando. Ahogando.

immersus.
Calla me salvar. O morir. O morir. O morir.

Serva me, servabo te. Slvame y te salvar.


Slvame.
Slvame.
Slvame.
Calla calla calla calla calla calla calla calla
Te salvar Calla. Calla calla calla.
Arranco los ojos de las dolorosas palabras, apartndolos, porque una
vez ms, como siempre, Finn me busca cuando tiene miedo.

Incluso en las pginas escritas de su diario.

Cree que soy la nica que puede salvarlo y tengo que estar de acuerdo.

Pero tambin piensa que tiene que salvarme a m, lo que es


sencillamente ridculo.

Soy la nica que lo entiende. Soy la nica que sabe. Y no puedo


contrselo a nadie, porque si lo hago, mi padre no tendr otra opcin que
llevarlo a una institucin mental, y s lo suficiente para saber que no
saldr. Lo mantendrn all.

As que tengo que salvarlo sin decrselo a nadie.

Y la nica forma de hacer eso es leyendo sus pensamientos ms ntimos.


Todos ellos.

Cambio mi mirada hacia la ventana, a la lluvia, y encuentro que Finn se


ha ido, pero Dare est en su lugar. Corriendo por el camino, enfrente de la
161

playa, corre confiado y sin afectarse por la lluvia.

De hecho, cuando llega al lmite de los jardines, delante de mi ventana,


Pgina

se para abruptamente.
Luego su hermoso rostro se levanta, y su mirada encuentra la ma.

Dejo de respirar.

Dejo de pensar.

Slo levanto mi mano hacia el cristal, presionando, mientras pienso que


la mano de Dare est descansando contra la ma. La lluvia baja en
riachuelos sobre el cristal, alrededor de mis dedos como lgrimas, y los
ojos de Dare se suavizan. Sin una palabra, levanta su mano.

La mantiene ah, como si me estuviese tocando. Como si me


reconfortara por las cosas de las que ni siquiera tiene conocimiento.

Pero lo que yo s, es que l me est reconfortando.

Su presencia me reconforta.

l lo sabe. Es por eso que se para bajo la lluvia durante unos minutos
ms, durante mucho tiempo, hasta que est absolutamente empapado,
hasta que finalmente, al final, deja caer su mano y contina su camino, en
la lluvia por el sendero.

Desaparece entre las copas de los rboles, y entonces se ha ido.

Alejado de m.

Me doy cuenta de algo mientras tengo los pensamientos de Finn sobre


mi regazo.

Nunca me he sentido tan sola.


162
Pgina
Traducido por Feer:)

Corregido por flochi

D
e alguna manera, a la maana estoy tranquila, despus de
perder horas de sueo, dar vueltas en la cama y entrar en
pnico. Por la maana, estoy calmada.

Tengo que estarlo.

No puedo caer en pedazos porque tengo que componer a Finn.

En el desayuno, sin embargo, parece completamente normal y me sonre


por encima de su cereal.

Lo siento, me vine abajo anoche me dice casualmente, bajando su


cuchara y dndole un mordisco a su bagel. Tiene apetito. Eso es bueno.

Sonro tmidamente.

Est bien. Mantendr un ojo en busca de tu diario, Finn. Ya aparecer,


te lo prometo.

Sonre angelicalmente.

Lo s.

Su actitud calmada casi me alarma, como si l supiera que tengo su


diario. Pero no puede ser verdad. Si lo supiera, enloquecera, y destruira
mi habitacin a la caza de l.

Quieres hacer algo hoy? le pregunto mientras me sirvo mi jugo de


naranja.

No puedo murmura alrededor de su bagel. Voy a estar ordenando


mis cosas, y dejarlas abajo.
163

Quieres ayuda? Siento mi ceo fruncirse. Est actuando tan


distante.
Pgina

Niega con la cabeza.


Nah. Todava no me siento bien. Deberas ir a hacer algo con Dare.

Eso instantneamente levanta mi cabeza. Quiere que haga algo con


Dare? Qu demonios?

Se encoge de hombros, luego se re porque mi asombro es evidente.

Qu? Te vas a finales del verano. Deberas tener una aventura de


verano. Est en la lista de deseos de cada chica, no?

Pongo los ojos en blanco, aunque mis entraas estn saltando. l no


va a hacer que me sienta culpable por pasar tiempo con Dare? Es como si
el cielo se estuviera abriendo y Dios est sonrindome.

No lo s le contesto. Soy muy joven para preocuparme sobre una


lista de deseos.

Slo ve me dice, empujndose lejos de la mesa. Dare le estaba


preguntando a pap cmo llegar a Warrenton anoche. Deberas llevarlo t.

El hecho de que he estado ah un milln de veces antes no importa,


porque nunca he estado ah con Dare.

Vuelvo a tiempo para cenar contigo! le digo. l ondea su mano


sobre su hombro sin mirar.

He sido despedida.

De repente siento como si hubiera salido de la crcel, como si estuviera


libre, y no tengo prisa y me escapo. Pero corro a la cochera, y todava estoy
sin aliento mientras llamo a la puerta.

Estoy an ms sin aliento cuando Dare contesta.

Porque est sin camisa.

De hecho, parece que acaba de salir de la ducha porque su cabello est


mojado. Y su pecho est desnudo. No puedo dejar de mirar a la piel
desnuda, el abdomen musculoso, el torso esbelto, y la perfecta, cincelada
V que desaparece en la parte superior de sus pantalones. Una hebilla de
cinturn de plata con forma de crneo se posiciona perfectamente
164

centrada unos pocos centmetros por debajo de su ombligo.

Trago con fuerza, luego trago de nuevo.


Pgina

La esquina de la boca de Dare se alza.


S? pregunta, sus labios curvndose en la esquina. l tiene que
saber el efecto que tiene en m. Probablemente lo tiene en todo el mundo.

Juro por Dios que mi intencin es preguntarle para ir a Warrenton


Beach. Pero mi lengua tiene mente propia.

Dibjame digo en voz baja, sorprendindome y sorprendindolo. Sus


ojos se abren, y me miran fijamente.

Dibujarte repite lentamente, vacilante, sus ojos nunca dejando los


mos.

Asiento.

Me has dibujado desde tu imaginacin, pero no podra ser mejor una


modelo real?

Sin esperar respuesta y antes de que pueda pensarlo mejor, me abro


camino delante de l y entro a su pequea casa. Me mira fijamente, sus
ojos como lava fundida negra, y puedo decir que est tratando de
encontrar la manera de que ocuparse de m. As que antes de que pueda
decir cualquier cosa, me doy la vuelta, forzando una sonrisa confiada.

Dnde me quieres?

No me rechaces. Es todo lo que puedo pensar a la vez que me quedo


mirando su hermoso rostro, debo estar loca porque no hay manera que l
vaya a hacer esto.

Calla dice con voz ronca, su lengua lanzndose para lamer su labio
inferior.

No le interrumpo antes de que pueda darme la espalda. Dibjame,


Dare. Quiero que lo hagas.

Esta tan quieto como una estatua, estudindome, su cuerpo tan largo y
delgado.

Por favor agrego finalmente, mi susurro ronco. Dnde me quieres?

Cuento los latidos mientras me mira fijamente, mientras me sopesa.


165

Uno.
Pgina

Dos.
Tres.

Cuatro.

Cin

Slo un minuto responde finalmente, interrumpiendo mi conteo


interno, sus ojos negros como la noche.

Cruza la habitacin y jala una reposera a la mitad de la sala de estar.

Puedes sentarte ah.

Suena tan profesional. Hago lo que pide, y me encaramo en el borde del


asiento, mis nervios danzando a lo largo de mi piel, incredulidad pulsando
a travs de m.

Va a hacerlo. Va a hacerlo.

Cierra las persianas le digo en voz baja, mientras desabotono mi


camisa.

No puedo creer que est haciendo esto.

No puedo creer que me est dejando.

Lo veo tragar saliva, su nuez de Adam movindose por su garganta,


mientras hace lo que le instruyo. Cuando la habitacin se ha oscurecido,
pone un asiento en frente de m, su cuaderno de dibujo en la mano.

Ests lista? pregunta, su voz montona. Mantiene sus ojos en mi


cara.

Niego con la cabeza.

Todava no.

Y entonces me quito el sujetador.

Dare se aclara la garganta y abre su cuaderno de dibujo, la imagen de


un profesional, y juro que siento diez mil llamas lamiendo mi cuerpo
mientras cada centmetro de m se ruboriza.
166

Me pongo de pie y empujo mis shorts hasta el suelo.


Pgina

Dare no se mueve. Ni siquiera se ve como si estuviera respirando.


Sus ojos estn fijos en m, aprecio ardiendo a la vida en ellos, y entonces
me mira fijamente a los ojos, su mirada profunda y oscura.

Calla comienza de nuevo, y empieza a moverse, a levantarse.

No le digo bruscamente. Por favor. Necesito esto. Quiero ser


distrada.

Sus ojos parecen ser precavidos mientas me estudia, pero an as se


pone de pie. Camina a su armario y vuelve con una de sus camisas. Una
blanca con botones. Me la entrega.

Ponte esto me dice. Djala desabotonada.

Mi corazn late mientras hago lo que me pide.

l espera, luego ajusta la abertura de la camisa para caer justo sobre mi


piel, de manera que solo las curvas de mis pechos se muestran. Abotona
slo un botn de all, y luego tira de la camisa abierta para que mi ombligo
y cadera estn expuestos.

Se instala de nuevo en su silla.

As que soy una distraccin, entonces? pregunta simplemente,


llevando su lpiz a la pgina y dibujando una lnea que fluye. El comienzo
de mi cadera.

Me pongo colorada.

Eres ms que una distraccin. Pero hoy necesito distraerme.


Trago y sus ojos se encuentran con los mos, entonces mira hacia otro lado.

Recustate dice bruscamente. Se levanta y viene hacia m,


agachndose y moviendo mi cabello sobre mi hombro. Su mano roza mi
piel y un fuego estalla, un calor, una furiosa lava, como lquido, batiendo
en mi vientre, y anso que se acueste conmigo, sentirlo junto a m.

Pero no lo hace. Mira hacia m, estudindome.

Arquea tu espalda un poco me dice. Entonces lo hago. Desliza una


pequea almohada detrs de ella.
167

Muerde tu labio me dice. No fuerte. Slo lo suficiente para parecer


como que ests pensando en algo. Fantaseando, tal vez.
Pgina

Oh Dios. Puedo hacer eso.


l sonre, solo un poco, y vuelve a su asiento.

Sus manos se mueven a travs de la pgina, rpidamente, luego


lentamente. Me mira, sus ojos tan tan oscuros, entonces vuelve su
atencin a la pgina.

La electricidad en esta habitacin es cargada. Es real. Es sofocante. Es


estimulante. No puedo respirar.

Dare se encuentra con mi mirada.

Ests bien?

Asiento.

Lo estoy ahora.

Ahora que estoy aqu. Ahora que no ests rechazndome. Ahora que
puedes verme.

El borde de sus labios se levanta, y levanta su mano, luego inclina su


cabeza en concentracin.

As pues, qu provoco esta escena del Titanic? me pregunta Dare


banalmente, mirndome por encima de la parte superior de su papel.
Siento un rubor extendindose desde mi frente hasta mi pecho y miro
hacia otro lado.

Yo no estoy no es balbuceo prcticamente. El aire fro se desplaza


por encima de mi cuerpo, formando piel de gallina por todas partes.

Dare se detiene.

No?

Niego con la cabeza.

No. Slo quera sentir algo ms.

Algo que no sea? Dare espera.

Lo que he estado sintiendo aclaro. Locura, tristeza. Slo quiero ser


168

alguien ms por un minuto.

Dare examina su imagen, luego se sienta un minuto.


Pgina
Por qu podras querer ser alguien ms? pregunta en voz baja.
Calla Price es increble.

Se levanta y viene a m, mirando hacia abajo. Su expresin es cautelosa


e intensa y persiste encima de m. Sus ojos oscuros trazan el contorno de
mi cadera desnuda, la curva de mi muslo, y luego, de repente, l sigue su
mirada con su dedo. Recorre suavemente desde mi rodilla a la cadera, su
yema del dedo ardiendo.

Me deseas, no? susurro, las palabras vacilantes y temerosas,


esperanzadas y ansiosas.

Sus ojos estn en llamas mientras responde.

Siempre te he deseado.

Cualquier respuesta que probablemente pueda darle est congelada en


mi garganta, atascada contra mi lengua y lo nico que puedo hacer es
moverla. Me vuelvo para darle un mejor acceso, para que pueda tocarme,
para que pueda mover sus dedos y agarrarme y meter su lengua en mi
garganta y... luego aparta su dedo y me ofrece su mano.

Me quedo mirando su mano extendida con confusin, pero luego dejo


que tire de m.

Estoy cara a cara con l, mis pechos desnudos casi presionados contra
su cuerpo. Si slo me moviera hacia adelante un poco, sus caderas
podran estar presionadas a las mas y

l levanta una ceja.

Quieres verlo?

Verlo. El dibujo. Lo olvid.

Asiento, tragando saliva.

Me da el dibujo y es hermoso.

Me veo como una modelo, cubierta casualmente sobre un sof. Dare


hizo las cortinas ondeando en el viento detrs de m, y cre una vista al
169

mar a travs de las ventanas. La luz brilla sobre m y parezco una criatura
etrea, algo de otro mundo.
Pgina

Es hermoso susurro.
Lo eres est de acuerdo. Me entrega mi camisa y vacilo.

No quiero ponrmela. Quiero quiero quiero a Dare.

Pero su expresin es reservada y profesional y no me est tocando ms.

Ahora no es el momento.

Me pongo mi ropa y abrazo el dibujo contra mi pecho.

Puedo quedrmelo?

Por supuesto.

Se vuelve para mover la silla de vuelta a donde pertenece y me detengo.

Estaba slo pensando empiezo. Que me gustara ir a Warrenton


Beach hoy. Te gustara ir tambin?

Dare entrecierra sus ojos, pero no hay risa en ellos.

Eres t tratando de conseguir un paseo en motocicleta, adems de


un retrato?

Entrecierro los mos.

Eres t ofrecindote a darme uno?

Dare vacila, y algo en sus ojos es inquietante, algo inseguro, pero


finalmente se encoge de hombros.

No veo por qu no. Parece que no llover.

Se dirige a su dormitorio.

Agarrar una camisa.

Si debes.

Me llama.

Si miras en ese bal junto a la puerta, podrs encontrar un casco


extra.
170

Hago lo que dice, y por supuesto, hay uno ah.

Por qu tienes uno extra? pregunto, tirando de l y cerrando la


Pgina

tapa.
Porque mencionaste que era posible que quisieras un paseo
responde, saliendo de su habitacin, una camisa en su mano. La
seguridad ante todo, y todo eso.

Se pone la camisa sobre su cabeza, y no estoy segura con qu estoy ms


cautivada. De sus abdominales ondulantes, o el hecho que me compr un
casco.

Especialmente para m.

Es suficiente para hacer a mi estmago saltar.

Gracias murmuro.

Lanza una mirada a mi direccin que solo puede ser clasificada como
abrasadora. Sus ojos casi negros brillan con calor, y es suficiente para
hacer arder en llamas mis terminaciones nerviosas.

Trago.

Ests lista ahora? me pregunta Dare. Puedes dejar el dibujo aqu.

Me encojo de hombros, tratando de ser casual.

Es un momento tan bueno como otro.

l sonre.

Eso es, Calla-Lily.


171
Pgina
Traducido por Itorres

Corregido por flochi

C
uando estamos de pie delante de la motocicleta de Dare, una
Triumph negra brillante, se ve agresiva e intimidante, y de
repente me estoy sintiendo nerviosa.

Dare mira en mi direccin.

No tienes las pelotas?

Lanzo mi cabello hacia atrs y rio.

Creo que acabamos de establecer que no tengo pelotas. No es as?

Podra jurar que se ruboriza mientras niega con la cabeza.

Eso es cierto. Acabo de verlo por m mismo.

Y ahora soy yo la que est ruborizndose mientras veo mi reflejo en sus


ojos oscuros, mientras recuerdo cmo me acabo de presentar frente a l,
medio desnuda.

Dare me seala que suba detrs de l, lo que yo hago.

Agrrate fuerte, Calla-Lily.

No te preocupes.

En unos momentos, estamos deslizndonos montaa abajo por la


carretera y mis brazos se envuelven alrededor de Dare, y el nerviosismo se
desvanece.

Porque pertenezco aqu con l.

Pertenezco sentada detrs de l con mi pecho presionado en su espalda.


172

Esto enva chispas disparando a travs de todas mis terminaciones


nerviosas. Su calor se filtra dentro de m, su fuerza, y quiero absorberlo
Pgina

todo.
Apoyo mi mejilla contra sus hombros y perezosamente miro el escenario
borroso que pasamos mientras navegamos por la ciudad, y luego sobre el
puente Youngs-Bay. La pesada moto vibra entre mis piernas, y de repente
puedo apreciar el atractivo de la motocicleta y el camino abierto. No es de
extraar que Dare tenga vive libre tatuado en su espalda.

No hay nada ms liberador que esto.

Abrazamos la carretera con el viento en nuestras caras y demasiado


rpido, el viaje ha terminado.

Dare gua la moto dentro un lugar de estacionamiento y desmontamos.


Toma un segundo poner mis piernas en tierra de nuevo, y Dare sonre
mientras sostiene mi codo. Su toque es elctrico y lo quiero. Y no puedo
pensar porque el acostarme semidesnuda frente a l ha confundido todos
mis pensamientos.

Y bien?

Me toma un minuto para darme cuenta de que est hablando del paseo
en moto.

Me encant anuncio. Vamos a hacerlo de nuevo.

Me guia el ojo.

Bueno, vamos a tener que llegar a casa de alguna manera. Pero


primero, vamos a echar un vistazo a este naufragio, de acuerdo?

Sonro y lo jalo hacia la playa, donde los restos del antiguo naufragio se
elevan de la niebla. Se trata de estructuras erosionadas que parecen a la
vez fantasmales e impresionantes, esquelticas y extraas.

Minuto a minuto, noto la cargada atmsfera sexual de su casa de campo


y entro en el aire de mar a paso ligero en el momento.

El Iredale encall en 1906 le explico mientras caminamos. Nadie


muri, gracias a Dios. Esperaron durante semanas para que el tiempo se
aclarara lo suficiente para remolcarse de regreso al mar, pero se arraig
tanto en la arena, que no pudieron. Ha estado en este lugar desde
173

entonces.

Estamos de pie delante de ella ahora, sus mstiles y las costillas


Pgina

sobresalen de la arena y se arquean hacia el cielo. Dare se extiende y pasa


la mano a lo largo de una de sus costillas, la misma mano que se deslizaba
a lo largo de mi cadera desnuda, el mismo movimiento exacto, tranquilo y
reverente.

Trago saliva.

Es un rito de paso por aqu le digo. Saltarse la escuela y salir aqu


con los amigos.

Excepto nunca tuve amigos, ms que Finn.

As que t y Finn vienen mucho por aqu? pregunta Dare, como si


leyera mi mente, y su pregunta no es condescendiente, es solo curiosa.

Asiento.

S. Nos gusta parar y tomar un caf y venir a sentarnos. Es una buena


manera de matar el tiempo.

Entonces, mustrame dice Dare en voz baja, tomando mi mano y


tirando de m dentro de la escasa carcasa. Nos sentamos en la arena
hmeda, y miramos a travs del cuerpo de la embarcacin hacia el ocano,
donde las olas suben y bajan y las gaviotas vuelan en bucles.

Esto debe haber sido un buen lugar para crecer musita Dare
mientras disfruta del horizonte.

Asiento.

S. No me puedo quejar. Aire limpio, agua abierta Supongo que solo


podra haber sido mejor si no viviese en una funeraria.

Me ro de eso, pero Dare me mira severamente.

Fue muy duro? pregunta, medio preocupado, medio curioso.

Me detengo. Debido a que lo fue? Fue el hecho de que viva en una


funeraria lo que hizo mi vida dura, o el hecho de que mi hermano estaba
loco, as que nos desterraron?

Me encojo de hombros.
174

No lo s. Creo que fue la combinacin de todo.


Pgina
Dare asiente, aceptando eso, porque a veces as es la vida. Un
rompecabezas compuesto por un milln de piezas, y cuando una pieza no
encaja perfectamente, arroja afuera al resto de ellas.

Como ahora mismo, por ejemplo. Estuve tumbada desnuda delante de l


hace un rato, y ahora aqu estamos, actuando como si nada.

Alguna vez has pensado en alejarte? pregunta despus de unos


minutos. Me refiero, sobre todo ahora, creo que tal vez conseguir un
descanso de... la muerte podra ser saludable.

Trago saliva porque, obviamente, con los aos, esa ha sido una fantasa
recurrente ma. Vivir en otro lugar, lejos de una funeraria. Pero est Finn,
y entonces, por supuesto, nunca lo dejara aqu antes. Y ahora est la
universidad y mi hermano quiere ir solo.

Ir a la universidad en el otoo le recuerdo, sin mencionar ninguna


otra cosa.

Ah, eso es correcto dice l, recostndose en la arena, con la espalda


presionada contra una costilla astillada. Te sientes preparada? Despus
de todo, quiero decir.

Despus de que tu madre muriera, l quiere decir.

Tengo que estar preparada le digo. La vida no se detiene porque


alguien muere. Eso es algo que vivir en una casa funeraria me ha
enseado. Y tener a mi madre muerta y que el mundo segua girando.

l asiente de nuevo.

S, supongo que eso es cierto. Pero a veces, nos gustara que pudiera.
Quiero decir, s que lo hice. No pareca justo que mi mam solo se fuera, y
todo el mundo siguiera actuando como si nada hubiera cambiado. Las
tiendas mantuvieron sus puertas abiertas y vendiendo cosas triviales, los
aviones se mantuvieron volando, los barcos se mantuvieron navegando
era como si fuera el nico al que le importaba que el mundo perdi a una
persona increble. Su vulnerabilidad est mostrndose, y me toca
175

profundo, en un lugar que no saba que tena.

Volteo hacia l, dispuesta a compartir algo. Es solo lo justo. T me


Pgina

muestras lo tuyo, y yo te mostrar lo m.


Estuve enojada con la gente vieja por un tiempo admito
tmidamente. S que es estpido, pero cada vez que vea a una persona
mayor con su andador y tanque de oxgeno, estaba furiosa de que la
muerte no decidi tomarlos en lugar de a mi madre.

Dare sonre, una sonrisa que ilumina la playa.

Veo el razonamiento detrs de eso me dice. No es estpido. Tu


mam era demasiado joven. Y dicen que la ira es una de las etapas de la
pena.

Pero no la ira con cualquiera persona de edad sealo con una risa
ronca.

Dare re conmigo y se siente muy bien, porque no se est riendo de m,


se re conmigo, y hay una diferencia.

Esto se siente bien admito finalmente, jugando con la arena en


frente de m. Dare mira hacia m.

Creo que necesitas salir ms de esa montaa decide. De verdad.


Estar aislada en una funeraria? Eso no es sano, Calla.

De repente me siento defensiva.

No estoy aislada sealo. Tengo a Finn y a mi pap. Y ahora ests


all, tambin.

Dare parpadea.

S, supongo que estoy.

Y no estamos en la funeraria en este momento sealo tambin.


Hacemos una pausa y contemplamos el vasto ocano sin fin, porque la
enorme grisura de esto es inspiradora y a la vez hace que uno se sienta
pequeo.
176

Tienes razn concede Dare. No lo estamos. l empuja su dedo a


travs de la arena, dibujando una lnea, a continuacin cruzndola con
Pgina

otra. Deberamos hacer esto ms a menudo.


Esas ltimas palabras me atraviesan y me congelo.

Est diciendo lo que creo que est diciendo?

Quieres venir a la playa ms a menudo? pregunto tmidamente.


Dare sonre.

No, estoy diciendo que deberamos salir ms a menudo. Juntos.

Eso es lo que pensaba que estaba diciendo.

Mi corazn late y asiento.

Claro. Eso estara bien. Te importa si Finn viene a veces, tambin?


Porque me siento demasiado culpable de dejarlo atrs todo el tiempo.

Dare asiente.

Por supuesto que no. Quiero pasar tiempo contigo, como me lo


quieras dar.

Dare me sonre, esa maldita sonrisa de desafame, y s que soy una


fracasada. Me estoy enamorando de l, cada da ms, y no hay nada que
pueda hacer al respecto. De hecho, no hay nada que quiera hacer al
respecto. Porque es increble.

El Iredale es solo una cscara de un barco, por lo que el viento azota


hacia nosotros y Dare empuja su cabello fuera de su cara. Mientras lo
hace, su anillo brilla con la luz apagada del sol. Una repentina sensacin
de dj vu me abruma, como si hubiera visto a su anillo brillar en el sol
antes, y he estado aqu en esta embarcacin, juntos.

Hemos estado aqu antes en este lugar y hora exacta.

Eso es todo lo que puedo pensar mientras lo miro, mientras observo su


anillo brillar en la luz, mientras lo veo agitar su cabello al viento.

Dare deja caer su mano y la sensacin se desvanece, pero todava los


restos de ella permanecen como los dedos tenues de un recuerdo o un
177

sueo.
Pgina

Lo miro con incertidumbre, porque el sentimiento fue muy abrumador.


Dare se echa hacia atrs y me mira fijamente.

Ests bien?

Asiento, porque Dios, es slo un dj vu, Calla. Sucede.

Pero se senta tan real. Sacudo mi cabeza, para apartar la extraeza. No


puedo escapar de la realidad, no puedo ser como Finn. Dios.

La mano de Dare cubre la ma, y miramos hacia el ocano durante


varios minutos ms.

Su mano est caliente y fuerte, y lo saboreo. Me entusiasma la forma en


que se apoya contra mi espalda mientras caminamos por la playa hacia su
moto. Y me entusiasma la manera en que me doblo contra l mientras
montamos de regreso a casa. Disfruto todo porque es increble. No importa
lo que est pasando, esto es increble.

Me siento como si estuviera flotando mientras me deslizo fuera de la


motocicleta y me paro frente a l.

Hacemos una pausa, como si ninguno de nosotros quiera dar por


terminado el da de hoy.

Finalmente, Dare sonre, una lenta sonrisa, una sonrisa real que arruga
las esquinas de sus oscuros ojos de desafame. Se acerca y mete un
mechn suelto de cabello detrs de m oreja, y juro por Dios que tengo que
esforzarme para no apoyarme en esa mano.

Espera aqu me dice y desaparece en su casa de campo, regresando


con su pintura. La presiona en mi mano.

Te ver pronto, Calla-Lily promete con voz ronca. Asiento, y lo veo


darse vuelta y alejarse.

Dios, l se ve bien alejndose.

Y luego floto arriba hasta mi habitacin.

No es hasta que estoy mirando por la ventana de mi dormitorio y veo a


178

Finn que me vengo abajo.


Pgina

l est de pie sobre el borde de los rboles.


Y est cubierto de sangre.
179
Pgina
Traducido por IvanaTG

Corregido por flochi

E
n mi cabeza, todo lo que puedo ver es la sangre mientras
traqueteo por las escaleras y me apresuro para llegar hasta mi
hermano.

Qu ha hecho?

Corro fuera, pero cuando llego a donde se encontraba, ya no est ah.


Giro en un crculo, mirando alrededor, pero no hay seales de l.

Hasta que veo un destello de verde por el rabillo de mi ojo, el color


exacto de su camiseta.

Viridem.

Se dirigi a la playa, as que salgo disparada como un cohete, golpeando


los helechos mientras tropiezo sobre ellos en mi camino a la orilla. Patino
sobre las rocas, el barro y la suciedad, y cuando llego abajo, est ah.

Simplemente all de pie en el borde del agua, esperando por m, al igual


que estuvo all desde el principio.

Se pone de pie sin fuerzas, con las manos en sus costados, y la sangre
corre desde los codos a sus manos.

Qu demonios? grito mientras corro hacia l, agarrando sus brazos


y examinndolos. Qu hiciste?

Largos araazos se extienden en la longitud de su antebrazo, lo


suficientemente profundo para sangrar, tal vez incluso lo suficiente como
para dejar una cicatriz. Pero no lo bastante para puntos de sutura, o para
un dao permanente.
180

Gracias, Dios.
Pgina

Levanto la mirada frenticamente, y Finn me mira fijamente, sus ojos


azules tan extraamente tranquilos.
Por qu hiciste esto? pregunto, mi voz temblando. Ests molesto
porque me fui con Dare? Porque dijiste que lo hiciera.

No lo hice a propsito dice sin fuerzas. Me encontraba en el


bosque. Las ramas Su voz se apaga y realmente quiere hacerme creer
que las ramas cortaron sus brazos.

Lo miro con incredulidad.

Estoy estresado murmura. Tal vez fue un accidente.

Abro mi boca, pero levanta una mano.

Calla, no quiero pelear. Y no, claro que no estoy molesto contigo por
irte con Dare. Quiero que vayas con Dare. Quiero que seas independiente.
No puedes ver eso? Estoy tratando de mostrrtelo.

Su rostro ahora est dolido, pero sigue siendo guapo y tranquilo. Sigue
siendo mi Finn.

No s lo que quieres admito suavemente. No quiero sentirme


culpable cuando hago algo sin ti, pero cuando lo hago, temo que
reacciones como as.

Intencionalmente no me fijo en sus brazos, la sangre que gotea en la


arena, manchndola en carmes.

Qu vamos a hacer, Finn? pregunto en voz baja. Tenemos que


encargarnos de esto.

Sonre con gracia, sus dientes perfectamente blancos y rectos.

Dices nosotros como si fuera tu problema, Cal. Supongo que ese es t


problema. Siempre asumiste mis problemas como si fueran tuyos. No es
as. Somos diferentes de esa manera. Ests sana, Cal. Acta como tal. Es
el momento.

Su voz es firme, un tono tajante que rara vez toma conmigo y estoy
sorprendida, fascinada por esta nueva faceta suya.
181

No lo entiendo digo en voz baja. Qu quieres?

Sonre de nuevo, y es escalofriante ahora en la luz debilitada.


Pgina

Escalofriante con en esta luz tranquila, escalofriante con su experiencia.


Quiero que dejes ir dice simplemente. Solo un poco. Tienes que.

Comienzo a negar porque una desesperacin brota en mi pecho y


amenaza con abrumarme. Levanta una mano.

No discutamos sugiere. Voy a ir a limpiarme.

Y entonces camino detrs de l, retrocedemos por el sendero, y


entramos a la casa, donde lo limpiamos y envuelvo sus brazos con vendas.
l no se inmuta cuando le roco con spray de primeros auxilios, aunque s
que arde. No se inmuta cuando le digo que tiene que tener ms cuidado.
Solo se mantiene en calma.

Es suficiente para asustarme.

Porque lo que sucede con mi hermano, es que nunca se mantiene en


calma. Eso no es lo suyo.

Pero hoy lo es.

Nos acurrucamos en mi habitacin y escuchamos msica, los antiguos


lbumes que mam amaba The Beatles, The Cure, U2. Empieza a llover
y corre por el vidrio como ros y finalmente, Finn gira hacia m.

No lo hice a propsito.

Est bien.

Estoy cansado, Cal.

Y se ve tan muy cansado. Tan plido, tan delgado. Contengo el aliento


porque es como si estuviera deteriorndose frente a mis ojos. Pap est
tan perdido en su dolor por mam que ni siquiera se dio cuenta.

Soy la nica.

Como siempre.

Tienes que empezar a comer mejor digo.

Lo s.
182

Tomemos una siesta, Finn sugiero. Asiente y se sube a mi cama. Lo


cubro con un edredn antes de acurrucarme junto a l. Se duerme
rpidamente, y no se mueve.
Pgina
Debajo de l, entre mi colchn, descansa su diario. S que tengo que
esforzarme para leer ms, sin importar lo mucho que me asusta, porque
tengo que descubrir la verdad.

Algo le est perturbando, algo le molesta, y poco a poco, lo llevar a


volverse completamente loco si no lo detengo primero.
183
Pgina
Traducido por Booklover:3

Corregido por flochi

N
o puedo dormir. Ese es el problema. Rara vez duermo ahora y el
enrojecimiento de mis ojos me est conduciendo al borde del
abismo. Queman y queman, y el sueo todava no viene.

Incluso ahora, siento a Calla mirndome, esperando a que sea normal,


esperando a que duerma, por lo que finjo. Pretendo soar.

Pero soy un farsante.

En lugar de soar, me acuesto aqu escuchando las malditas voces.

EllaNoTeMereceNoLoHaceNoLoHaceNoLoHace. NoLoVes? NoPUEDES?


NoPUEDES? EllaNoLoSabeEllaNoLoSabe. Ella no lo hace.

Sisean, susurran, chillan y gritan y yo peleo contra el impulso de


retroceder, de araar, de chillar. Pero a pesar de todo, me acuesto tan
inmvil como un cadver, tan silencioso como un fantasma.

Serva me, serva bo te. Serva me. Serva me. Serva me.

Slvame y te salvar.

Voy a salvarla. Lo har lo har lo har.

Es mi voz ahora, por encima de las dems, sonando en voz alta y clara y
la ms importante. Puedo defenderme de ellos por un tiempo, durante el
tiempo suficiente para hacer esto. Durante el tiempo suficiente para
salvarla.
184

Mi secreto saldr. Pero antes de eso, voy a salvarla.

Lo har.
Pgina
Traducido por menoire90 y Selene1987

Corregido por flochi

N
o me despierto hasta la maana, y cuando lo hago, Finn se ha
ido. Esa es la primera cosa que noto.

Abro mis ojos y mis manos corren a lo largo de las frescas


sbanas suaves del lado vaco de mi cama.

La segunda cosa que noto es la msica de piano.

Dado que s que hay un funeral hoy, esto es muy raro. Mi madre era la
nica que saba cmo tocar en nuestra familia.

Me arrastro fuera de la cama y bajo por las escaleras, avanzando hacia


la capilla, insegura de lo que espero ver. Pero nada de lo que espero me
prepara para lo que es.

Dare sentando al piano en el frente, la luz del sol cayendo por las
ventanas superiores y reflejndose en su cabello oscuro, como si hubiera
sido elegido por Dios mismo. Sus ojos cerrados en concentracin, tocando
como si la msica fluyera a travs de l como la sangre o el aire, como si
tuviera que tocar para vivir.

Me apoyo en la puerta, mirando sus manos abarcar las teclas, instando


la msica de ellas, con toda la gracia de un pianista dotado. No reconozco
la cancin, pero es hermosa, inquietante y triste.

Es justamente adecuada para este lugar.

Y a pesar de que Dare est usando jeans oscuros y una camisa ceida
185

de color negro y del anillo de plata de moda en su dedo medio, es


adecuado para este lugar tambin.
Pgina

Debido a que est tocando el piano como se debe tocar.


Con reverencia.

Aqu en esta capilla, solo es correcto reverenciar nuestro entorno, la


tranquila pasividad de una habitacin utilizada para honrar a los muertos.

Cierro los ojos por un minuto, sin poder dejar de imaginar lo que sera si
sus manos adoraran mi cuerpo en la misma forma que adoran las teclas.
Mis sueos han sido como los juegos previos, porque todas las noches, me
toca. Reclama mi cuerpo como suyo y cada noche, lo disfruto. En este
momento, recuerdo esos sueos y mis mejillas se sonrojan mientras me
imagino sus dedos trazando sobre mi cadera, subiendo por mi abdomen,
haciendo una pausa en mis pechos. Mis labios hormiguean deseando su
beso. Mi respiracin se atasca, mi lengua sale, lamiendo mis labios, mi
cara un poco febril.

Es solo ahora que me doy cuenta que la msica se ha detenido.

Abro mis ojos y encuentro a Dare vuelto hacia m, mirndome. Hay


diversin en sus ojos, como si supiera exactamente lo que he estado
soando despierta.

Si alguna vez hubo un momento para desear que el suelo se abriera y


me tragara, lo es ahora.

Hola ofrece. Espero no haberte despertado. Tu padre me dijo que


poda entrar y agarrar un poco de jugo de naranja. Vi el piano y bueno,
me entromet. Lo siento.

Su acento hace que todo est bien. Y el hecho de que toca el piano. Ms
que bien, de hecho, podra convertirlo en el hombre vivo ms sexy.

No eres una intromisin le digo. O si lo es, es una bienvenida.


Tocas bellamente.

Se encoge de hombros.

Era una de las reglas de mi padrastro. Todos en su familia tenan que


aprender a tocar, porque eso es lo que refina a la gente.

Se ve aburrido con el sentimiento y cierra la tapa de las teclas.


186

Levanto una ceja.


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Lo eres? Quiero decir, refinado.


Debido a que su tatuaje vive libre ruega discrepar.

l sonre.

Soy un poco renegado, me temo.

Yo no. Temo, eso es.

Tu pap dijo que te dijera que tena que correr a la ciudad ofrece a
la vez que se levanta y se mueve con agilidad hacia m. No puedo dejar de
hacer un paralelo entre Dare y un agraciado gato de la selva. Largo,
esbelto, delgado, fuerte. Ambos estamos conectados por una banda
invisible y l la flexiona mientras camina por el pasillo de la capilla antes
de que se detenga frente a m como una pantera.

Soy su presa?

Dios, eso espero.

A la luz, sus ojos son dorados y me encuentro sin poder mirar hacia otro
lado.

Gracias le digo. Apuesto a que mi hermano se fue con l.

No menciono que mi hermano durmi en mi cama la noche anterior,


porque eso parecera raro. Como siempre, tengo que ocultar ciertas cosas
por las apariencias.

No s nada de eso responde Dare. Hoy no he visto a Finn.

Debe haber ido murmuro.

De hecho, mi padre probablemente llev a Finn con su grupo. Soy libre


para concentrarme en lo que est de pie frente a m.

Dare DuBray.

Su sonrisa brilla.

Tengo otra pregunta para ti me dice, con una cierta mirada de


suficiencia colocndose en sus labios. Levanto una ceja.
187

Qu, ya? Acabas de hacer una hace das.


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Se re.
S. Pero no aqu. Quiero preguntarte en otro lugar.

Espero.

Y espero.

Y eso es dnde? pregunto finalmente.

Sonre.

Fuera, en el agua.

Me detengo.

En el agua? Como, en nuestro bote?

Asiente.

Est bien?

Por supuesto lo est.

Solo es un pequeo bote le advierto. Nada sofisticado.

Eso es perfecto responde. Porque tampoco soy nada sofisticado.

Au contraire. Pero, por supuesto, no digo eso. Y es bueno que haya


dormido con mi ropa puesta porque de esta manera, podemos ir
directamente all sin pausa. Pero, por supuesto, tampoco digo eso.

En su lugar, simplemente guio el camino hacia afuera y hacia la playa,


sin dudar en la lluvia.

Todava podemos ir le digo. Es slo un poco de lluvia, las olas no


son malas.

No estoy preocupado dice sonriendo. Estoy acostumbrado a la


lluvia.

Es cierto respondo mientras le indico que suba a bordo. Lo olvid.

Da un paso al otro lado y desato el barco del muelle, antes de lanzar la


188

cuerda hacia l. Salto antes de que el barco pueda flotar y aterrizo


bruscamente a su lado.
Pgina
Se reclina contra el casco mientras dirijo a travs de la baha, y de
repente, la lluvia se detiene tan pronto como empez. Las nubes se abren,
el sol brilla sobre nosotros y levanto mi cara hacia la calidez.

Vivo para momentos como estos, cuando mi dolor se detiene el tiempo


suficiente para disfrutar algo.

Y tengo que admitir que he estado disfrutando ms y ms momentos


desde que Dare vino a mi montaa.

Me haces sentir culpable le digo en voz baja, abriendo mis ojos. Est
tumbado, sus piernas apoyadas en un asiento. Me mira, su frente se
arruga.

Por qu en el mundo es eso, Calla-lily?

El nombre me hace sonrer.

Porque me haces olvidar que estoy triste digo simplemente.

Suavidad vacila en los ojos de Dare por un minuto antes de que se


conviertan de nuevo en obsidiana.

Eso no debera hacerte sentir culpable me dice. De hecho, eso me


hace feliz. No me gusta la idea de que ests triste. Ven y sintate a mi lado.

Abre sus brazos y me siento en el asiento junto a l, apoyndome contra


su duro pecho y en su corazn latiendo. Sus brazos se cierran a mi
alrededor y por primera vez en la vida, estoy descansando en los brazos de
un hombre. Y no cualquier tipo. Dare DuBray, que supongo que podra
tener a cualquier chica que quiera.

Y ahora mismo, en este momento, me quiere a m.

Es incomprensible.

Hace la temperatura perfecta mientras vamos a la deriva en el sol,


mientras el calor satura mi camisa y penetra en mi piel. Arrastro una
mano sobre el lado, dejando que flote en la superficie del agua mientras
escucho el corazn de Dare.
189

Es fuerte y ruidoso contra mi odo.


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Thump. Thump. Thump.


El rtmico sonido me recuerda el da que estaba pegndole al cobertizo.

Levanto la vista hacia l, reacia a tocar el tema, pero queriendo saber la


respuesta.

Ese da fuera empiezo. Cuando estabas golpeando el cobertizo.


Qu exactamente te estaba haciendo enojar tanto?

Casi se estremece, pero no se mueve. Mantiene sus brazos envueltos


apretadamente alrededor de mis hombros y sus oscuros ojos cerrados.

Por qu tenemos que hablar de eso? pregunta, con la voz ronca de


relajacin. Pensaba que queras or mi pregunta?

As es le digo rpidamente. Pero quiero escuchar esto primero. Me


dijiste que estabas enfadado contigo mismo, que estabas dejando que algo
llegara a ti. Qu era?

Porque tengo que saberlo.

Suspira, y luego abre sus preciosos ojos.

T dice dulcemente, la palabra se queda en el filo de mi corazn.


Estoy dejando que t llegues a m.

Contengo la respiracin y me echo hacia atrs, intentando ver ms su


cara, intentando descifrar su respuesta.

Por qu te enfadara eso? le pregunto con vacilacin. Soy una


chica, t eres un chico, creo que es algo completamente normal.

Cierra los ojos de nuevo, pero sus brazos an estn abrazados a mi


alrededor. Gracias a Dios.

Lo es. Pero no ests en un buen momento y supongo que estaba


enfadado con la serendipia por su mal momento.

Estoy callada porque no s qu decir, y Dare abre un ojo.

En casa, las chicas normalmente quieren salir conmigo por la familia


de mi padrastro, porque tienen mucho dinero. Odio todo eso, pero sobre
190

todo odio la parte donde nunca s si alguien es sincero y quiere estar cerca
de m simplemente porque soy yo.
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Hace una pausa durante un minuto.


No tienes ni idea de quin soy, pero te gusto as.

Ahora estoy desesperadamente confusa.

Y eso es algo malo?

l menea la cabeza y abre sus ojos y se queda mirando el agua.

No, slo que es mal momento. No ests preparada para alguien como
yo. No ests en un buen momento.

Eso me enfada un poco y salgo de sus brazos.

No en un buen momento? Mi madre acaba de morir. Apenas me


balanceo en el lmite de algo. La gente muere, y es una mierda pero eso no
significa que sea una florecilla frgil.

Me lanza una mirada, una mirada tan negra como la noche.

Sea como sea me dice. An ests afligida. Y no podemos empezar


algo precioso cuando an hay mucha fealdad a nuestro alrededor.

Estoy estupefacta y triste y callada mientras me alejo de l, al lado


opuesto del barco. As que le gusto, pero no puede estar conmigo. Qu
demonios es esto?

Despus de un minuto, me gira la barbilla con su pulgar, haciendo que


le mire.

No quiero hacerlo, pero nuevamente, lo hago. Porque incluso cuando es


irritante, es hermoso.

Pregntame cul es mi pregunta me dice.

Elevo mi barbilla.

No.

Adelante me urge. Pregntamelo.

Quiero saberlo. Quiero saber por qu me quera en la mitad del agua


191

para que pudiera preguntarlo. Quiero saber qu es. Quiero saber qu


podra ser. As que le pregunto.
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Cul es tu pregunta?

l sonre y juro que brilla ms que el sol.

Calla, te quiero a ti.

Contengo la respiracin ante eso. Espero y espero y espero una


pregunta, todo mientras sus ojos penetran mi alma.

Me despierto por la noche querindote. Sueo contigo. Pero ahora


mismo, ests atada a mucho dolor, a cosas duras. Necesito asegurarme
que no te sientes atrada hacia m porque ests confusa. Quiero
asegurarme que de verdad me quieres. Estoy dispuesto a ser paciente y
descubrirlo. As que mi pregunta es, puedes t tambin ser paciente y
esperar?

Quiere estar conmigo? Es lo nico en lo que puedo pensar y no importa


que quiera esperar hasta que mi mente est clara. Claro que esperar.

Empiezo a asentir y a preguntar cunto tiempo, pero l contina.

Puedes esperar, no importa lo que ocurra mientras tanto?

Hago una pausa porque es algo extrao qu decir. Debo parecer tan
confundida como me siento porque Dare alza un dedo y toca mis labios.

No preguntes, porque no puedo contrtelo ahora mismo. Todo el


mundo tiene secretos, Calla, incluso yo. Pero, puedes esperar hasta que
tengamos una justa oportunidad, a pesar de los secretos?

Dios, estoy cansada de los secretos.

Pero Dios, quiero a Dare incluso ms.

Con una condicin me veo diciendo. Dare alza la cabeza,


sorprendido.

Y cul es?

No tengo mucha experiencia con chicos como t le digo. O chicos,


192

punto. Pero te quiero a ti. Eres lo nico en lo que pienso.


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Los labios de Dare se curvan.


Yo me siento igual.

As que no s cmo puedes pedirme que espere. Slo tengo el verano,


Dare. Y luego me ir a la universidad. Hago una pausa y mi corazn se
agita. Pero si es importante para ti, esperar un tiempo. Un gran tiempo.
Pero slo si haces algo por m.

l espera, con la mirada oscura y pensativa.

Dame una razn.

Las palabras salen antes de que pueda pensar en ellas y recuperarlas.

La comprensin nubla sus ojos y antes de que pueda pestaear, estoy


en sus brazos de nuevo, empujada hacia su pecho y su boca est
arrasando la ma. Sus labios, fuertes, aunque suaves, se cierran sobre los
mos, saquendolos, acaricindolos.

Besarle es todo lo que pens que sera.

Suspiro en su boca y l lo inhala mientras me inhala a m. Sus manos


trazan la lnea entre mis omplatos, y luego sobre mi espalda, hacia mis
caderas. Son como me haba imaginado, fuertes, aunque gentiles.

Me lleva hacia l, y mis caderas se encuentran con una aparente rigidez,


su aparente deseo por m. Me echo hacia atrs por la dureza. Pero luego
alimenta el deseo que siento, el deseo que corre por mis venas, estallando
en mi corazn. Me quemo porque est duro por m.

Me quiere.

Mi lengua se retuerce con la suya, antes de mordisquear sus labios. l


grue mientras me aprieto ms contra l, encajndome entre sus piernas,
robando su aliento. Sus manos suben, hacia mis pechos, picoteando mis
pezones duros con sus pulgares. Se detiene ah, durante un momento,
convirtiendo mis puntos en piedras mientras acaricia con la nariz la
suavidad de mi cuello, sus labios dejando un rastro.

Por fin, se detiene, con la respiracin agitada, como si le hubieran


quemado. Y supongo que es as. Yo tambin. La qumica entre los dos es
193

caliente.

Me abraza con sus brazos mientras recobra la compostura.


Pgina

Luego me mira y saca una de esas sonrisas maliciosas.


Ha hecho eso el truco?

Su pregunta es juguetona, pero el significado no lo es.

Porque lo que de verdad est preguntando es es suficiente por ahora?


Es suficiente para esperarme? Suficiente para hacerme esperar?

Y la respuesta es no lo s.

No lo s porque si va a esperar hasta que lo peor de mi dolor haya


terminado, puede esperar un buen tiempo. El dolor es algo impredecible, y
honestamente, no creo que nunca se vaya de verdad. Creo que
simplemente aprendemos a manejarlo.

Y quizs eso es lo que de verdad est esperando. Que pueda manejarlo


mi dolor, mi vida, Finn. Hay mucho que manejar. Muchos obstculos.

Pero mientras me quedo mirndole, ante la manera en la que la luz


convierte sus ojos oscuros en mbar, ante la manera en la que el sol le
baa con un brillo dorado y la conexin entre los dos es caliente y
peligrosa, s una cosa.

Vale la pena esperar.

A pesar de nuestros secretos.

O quizs incluso por ellos.


194
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Traducido por IvanaTG

Corregido por flochi

M
e acurruco en el piso de mi habitacin, donde el polvo se
asent en las esquinas y la lluvia nuevamente moja el alfizar.
Debo levantarme y cerrar la ventana, pero no lo hago.

NoPuedesNoPuedesNoPuedes.

La voz grita en mi odo y aprieto mis manos sobre ellos, sosteniendo con
fuerza, tratando de ahogarlos, lo que por supuesto no funciona. Porque las
voces surgen del interior.

Escucho a Calla entrar, la oigo cantar en la ducha, feliz con cosas de las
que no tengo conocimiento, sin embargo lo hago.

S que Dare la hace feliz.

Le da esperanza, cuando todo lo que le doy es desesperacin.

Dejo caer mi cabeza en mis manos.

Solo un poco ms.

SoloUnPocoPocoPocoPoco.

EllaNoValeLaPenaNoLoValeNoLoVale.

Las voces son insistentes, pero s que mienten. Ella vale la pena. Puedo
sacar esto adelante por ella. Tengo que hacerlo porque se lo merece.

Acta normal.
195

Me siento, quitando el hmedo cabello de mi rostro.


Pgina

Por un poco ms de tiempo.


Puedo hacer esto. Puedo fingir.

Por

Un

Rato

Miro las motas de polvo girar en la agonizante luz, golpendolos con


fuerza antes de hacerse un ovillo.

Por Calla.
196
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Traducido por Silvia Carstairs y Selene

Corregido por flochi

M
e siento acurrucada en una silla a un lado del porche. Desde
ah, tengo una perfecta vista panormica del ocano, los
acantilados, y la ladera de la montaa en cascada.

Observo a Finn todava cortando ms madera, su piel plida brillando


de sudor con el sol de la maana. No durmi conmigo anoche, as que
aparentemente no tuvo pesadillas. Pero incluso todava, estaba fuera
cortando madera cuando me levant, por tanto l est claramente molesto
por algo. Me cont una vez que esto calma sus nervios, y ltimamente,
est cortando montones y montones. Por consiguiente, sus nervios deben
estar verdaderamente agitados.

Agitando mi caf, tomo un sorbo, luego respiro hondo el aire limpio de la


montaa. El crematorio de mi padre no est ardiendo hoy, por tanto ah no
hay humo turbio para contaminar el aire.

Te gustara compaa?

La voz de Dare es baja en el borde del porche, mientras permanece en el


escaln superior. Mi corazn pega un pequeo salto, como lo hace cada
vez que lo veo. Asiento, con una sonrisa

Por supuesto. Empujo la otra silla lejos de la mesa con mi pie. Es


una maana perfecta.

Est de acuerdo mientras se sienta, con una taza de caf en su mano.


197

Mientras mira a la montaa, empujo el peridico de Finn ms profundo


dentro de mi bolsillo. Mi intencin era leer ms esta maana, dado que
tener tiempo a solas es raro en mi casa. Pero puedo hacerlo ms tarde.
Pgina
Nunca rechazar tener tiempo a solas con Dare, no ahora que decidi que
debemos esperar.

Ugh.

Me obligo a sonrer porque ese pensamiento me pone de mal humor.

Te levantaste temprano sealo. Me devuelve la sonrisa, sus ojos


soolientos.

No pude dormir bien admite. As me levant temprano a correr.


Todava me senta medio dormido, por lo tanto vine por caf. T pap me
dio una invitacin abierta para atacar tu cocina.

Pienso acerca de eso por un segundo. Mi padre normalmente no es tan


social, a pesar del hecho de que tiene que serlo por su trabajo. Ha llegado
a estar a favor del manejo de las personas en duelo, siendo adecuado y
amable. Pero en sus tiempos libres, normalmente no le gusta interactuar.

Debes gustarle decido.

Suenas sorprendida. Dare sonre. Le gusto a la gente, ya sabes.

Dijiste que le gustas por el dinero de tu padrastro recuerdo. Mi


pap no sabe sobre eso.

Sus labios se crisparon.

Bueno, puedo gustarle a las personas por como soy, tambin. No lo s.


Pero pienso que soy bastante agradable.

Bastante.

Recuerdo la manera en que sus caderas se sentan aplastadas contra m,


y me pongo colorada.

Eres bonita cuando te sonrojas dice Dare de manera natural,


mientras me mira por encima del borde de su taza de caf. Me pongo ms
colorada y sonre. Eres bonita todo el tiempo, sin embargo compensa,
lo cual por supuesto enciende mis mejillas en llamas.

Ests tratando de hacer que me sonroje ahora acuso. Sonre de


198

nuevo, sin un poco de pena.


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Lo estoy? pregunta sin ningn disgusto alguno.


Asiento con la cabeza distradamente, observando a Finn por encima de
su hombro. Mi hermano est atacando la madera con cierta venganza.

Hey dijo Dare, trayendo mi atencin de vuelta a l. Me gustara


hacer otra pregunta.

Espero.

Sonre.

Dime por qu no has tenido un novio de verdad. Es una indicacin,


no una pregunta. Esto, por supuesto, causa que me sonroje de nuevo, un
rojo intenso que se propaga como fuego a mi pecho. Dare menea su cabeza.

No te avergences. Me gusta bastante, realmente. Simplemente tengo


curiosidad en cuanto a cmo has permanecido como un tesoro sin
descubrir.

Dios, amo la manera en que habla, tan britnico y tan refinado.

Me encojo de hombros.

Siempre he sido la chica de la funeraria, recuerdas? Nadie buscaba


llegar lo suficientemente cerca para conocerme. El mero hecho de que viva
en una casa funeraria con mi loco hermano es suficiente para espantarlos.

Eso no puede ser verdad argumenta Dare. Eres hermosa. Los


adolescentes nunca piensan mucho con la lgica. Piensan con la
entrepierna de sus pantalones, y sta reaccionaria a ti. Confa en m.

Oh, lo hago. Especialmente cuando recuerdo cmo su entrepierna


reaccion a m ayer. Un torrente de poder femenino y lujuria se propaga a
travs de m rpidamente, como una ola, y quiero montarla con l para
siempre. Pero no lo hago. Dirijo mi atencin de nuevo a Dare y me encojo
de hombros de nuevo.

Supongo que lo escondieron bien, en ese momento, porque yo estaba


condenada al ostracismo. Est bien. No te preocupes por m. Me voy de
aqu, recuerdas? Nunca voy a tener que verlos de nuevo, y mi hermano
tampoco lo har.
199

Mi hermano.
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Echo un vistazo hacia la leera y estoy sorprendida de encontrar que se
ha ido. Exploro el camino y la playa, y no lo veo ah, tampoco. Tal vez fue a
ducharse.

Miro a Dare.

Qu pasa contigo? Has tenido alguna novia en serio?

Seguro que s.

Se encoge de hombros, minimizando cualquier papel que podran haber


jugado en su vida.

Oh, ha habido chicas concede.

Levanto una ceja.

Por lo tanto, eres un jugador?

Re.

Me acojo a la quinta.

Lo miro.

No eres americano. No estoy segura si nuestra constitucin se aplica a


ti.

Re de nuevo.

Cul es tu color favorito? pregunta, en lugar de contestar.

Viridem contesto inmediatamente. Verde. Significa vida. Me gusta


eso.

Dare asiente.

Me gusta eso tambin. Y me gusta que sepas latn.

Sonro a causa de nuestro empuje y desvo de juego.

Finn sabe latn lo corrijo. Solo he recogido algunas cosas de l.


200

Porqu ama tanto el Latn?


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Niego con la cabeza, comprobando el camino buscando a Finn de nuevo,
pero no est ah.

Quiere ser doctor. Un psiclogo, en realidad. El latn es la base de la


terminologa mdica, por lo tanto, supongo que calcula obtener un buen
inicio.

Inteligente. Dare asiente.

Estoy de acuerdo.

Finn es brillante le digo. Verdaderamente.

No ests solamente diciendo eso porque son gemelos? se burla


Dare. Niego con la cabeza.

Nah. Es de alguna manera ms inteligente que yo.

Dudo eso rechaza Dare . Pareces bastante brillante.

No lo suficientemente inteligente para permanecer lejos de ti


contesto sin pensar sobre eso. Dare casi echa su cabeza hacia atrs.

De dnde sali eso? Me mira fijamente, sus ojos muy abiertos.

Honestamente no lo s.

Supongo que solo estoy frustrada con t mentalidad espera y mira


murmuro. Dare ladea su cabeza.

La paciencia no es una de tus virtudes?

Niego con la cabeza.

Desafortunadamente, no.

Pero cosas buenas vienen a aquellos que esperan seala Dare.

No soy salsa de tomate contra ataco. Me mira con confusin.

Era un viejo eslogan de salsa de tomate hace unos pocos aos.


201

Mueve su cabeza.
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Americanos. Aman sus condimentos.


Escucho crujir un auto en la grava de la entrada, y echo un vistazo
alrededor de Dare para ver a mi padre deteniendo el coche fnebre cerca.

Ugh. Hay un funeral hoy. Puede que quieras abandonar el lugar, si no


quieres estar rodeado de lgrimas.

Dare parece despreocupado mientras toma un trago de caf.

Quieres darme un tour por Astoria? pregunta por casualidad,


ponindose de pie y estirndose. Me distraigo una vez ms por la cinta
plana de su abdomen que muestra cuando su camisa se levanta. Me
atrapa mirando y sonre. Mis abdominales vendrn tambin agrega
arrogantemente.

Ruedo mis ojos.

Ests tratando de sobornarme?

Sus oscuros ojos encuentran los mos.

Har lo que sea necesario. Ir sin camisa si quieres.

Mi corazn no podra soportar eso.

De repente es difcil tragar y necesito una distraccin. Y necesito


alejarme del inminente funeral.

Est bien estoy de acuerdo. Vmonos. Pero slo si t conduces.


Con una camisa puesta.

Hecho dice triunfalmente.

Mi triunfo solo dura unos minutos ms mientras envuelvo mis brazos


alrededor de su cintura y nos deslizamos por la montaa. La parte frontal
de mi cuerpo est presionada contra su espalda, y somos como piezas que
encajan en un rompecabezas.

Lo llevo primero a mi tienda favorita de caf, donde nos sentamos afuera


y pedimos unos expresos. Estamos sentados a la sombra y la brisa de la
maana es realmente fra, as que cuando Dare nota mi estremecimiento,
202

pone su brazo alrededor de mi espalda y me acurruco en su brazo.


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Quiero permanecer as durante el resto del da, o tal vez incluso para
siempre, pero dentro de los veinte minutos, Dare se queda mirando hacia
m.

Y ahora qu, gua turstica?

Suspiro.

Eres un supervisor castigador.

Pero cuando tengo de nuevo mis brazos envueltos alrededor de l en la


parte trasera de su moto, no puedo llamarlo castigo.

Quiero ver la escuela a la que fuiste dice por encima del viento. As
que lo dirijo hacia Astoria High. Se detiene en frente, y slo deseo que mis
antiguos compaeros de clase estuvieran aqu para ver a Calla Price
montando detrs de la motocicleta de Dare DuBray. La victoria sera ma,
porque l es mil veces ms sexy de lo que cualquiera de ellos podra soar
a ser.

Pero es verano, as que nadie est aqu para verme.

Dare se aleja de la moto y se saca el casco, la brisa alborotando su


cabello oscuro. Luciendo absurdamente guapo evala la escuela,
protegindose sus ojos del sol con la mano.

As que, este es el lugar del mtico tormento?

Asiento.

Por desgracia.

Dare me mira.

Es slo un edificio, Calla. No puede hacerte dao.

Las personas en su interior pueden sealo, las cicatrices de sus


palabras estaban impresas en mi memoria. Las palabras pueden daar a
la gente de la misma forma que un arma.
203

Asiente.

Lo s. Pero cuando envejeces, te das cuenta de que la gente en la


Pgina

secundaria nunca fue muy importante para ti en primer lugar. Son slo
nios estpidos que no saben nada. Debes seguir adelante y hacer
grandes cosas, y ellos se quedarn aqu en esta pequea ciudad y no
harn nada. T ganaras.

Lo miro.

Y cmo lo sabes exactamente?

Se encoge de hombros.

Es slo matemticas. Una vez le un estudio, que deca que ms de la


mitad de la poblacin nunca se mover ms de treinta y dos kilmetros de
su ciudad natal. No hay muchas brillantes oportunidades aqu, supongo.
Por lo que tus compaeros de clase se quedarn sin conocer el mundo.

Y yo lo har? Mi voz es aguda.

Dare no se inmuta.

T cambiars el mundo de alguien. Estoy seguro de eso.

Mis zonas baja se inundan con calidez porque creo que habla de l. Pero
entonces mi sangre se vuelve fra como el hielo al darme cuenta. Si cambio
el mundo de alguien, ser el de Finn, as que dudo que tenga tiempo para
cambiar el de Dare tambin. No soy lo suficientemente talentosa para
hacer ambas cosas.

Me siento abatida al respecto mientras me giro y miro los ladrillos rojos


desteidos de mi escuela, las puertas que tema cruzar todas las maanas
durante cuatro aos.

Estoy sorprendida de ver al director caminar a travs de ellas ahora.

l est sorprendido de verme, tambin.

Srta. Price dice rpidamente, y camina hacia m. No estoy


acostumbrada a verlo con ropa casual, por lo que sus pantalones cortos y
camisa de polo me desconciertan.

Hola Sr. Payne. La irona de su nombre no se me escapa.


204

Cmo le va? Su pregunta tiene un tono clido y nervioso. Lo


entiendo. Nadie sabe qu decirle a alguien que ha perdido a un ser querido.
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Es una situacin difcil. Has estado en mis pensamientos mucho


ltimamente, Calla. Mi esposa me ha preguntado varias veces por ti.
Estoy bien le miento. Estamos sobreponindonos.

Y tu padre? me pregunta.

Lo est haciendo tan bien como puede esperarse le digo. Le dir


que usted pregunt por l.

Bueno, esta es una pequea comunidad, Calla. Todo el mundo odi


escuchar de tu prdida. Si necesitas algo, para la universidad o para
cualquier otra cosa, slo hzmelo saber.

Asiento y l se aleja rpidamente hacia su coche como si no pudiera


deshacerse de m lo suficientemente rpido.

Ugh. Niego con la cabeza. Ahora trata de ayudar, pero nunca


levant un dedo cuando el equipo de ftbol empuj a Finn contra las
taquillas nuestro primer ao. O cuando le quitaron los pantalones en
nuestro penltimo ao de secundaria. O todas las cosas que ocurrieron
entre medio. Y ahora ni siquiera se atreve a preguntarme directamente por
l. Piensan que est loco y no vale la pena su tiempo. Me repugnan. Todo
este pueblo me da asco.

Me doy la vuelta hacia la moto y Dare toma mi brazo, obligndome a


hacer una pausa.

Entiendo tu enojo, Calla. Pero hazme un favor, bien? Una de las


cosas ms hermosas de ti es tu espritu. Es refrescante para m, y para
cualquier otra persona que lo ve. As que no dejes que nada te afecte, s?

Sus palabras son tan honestas que me congelan, por lo que me doy
cuenta de algo. No puedo convertirme en ellos. Asiento lentamente.

Tienes razn, supongo. No puedo arreglar sus pequeas mentes. As


que no puedo dejar que me afecten.

Dare asiente.

Exactamente. Quieres salir de aqu?

S. Mi respuesta es inmediata.
205

Volvemos en su moto y recorremos la carretera, y tratamos a toda costa


de dejar mi amargura atrs en la escuela donde pertenece.
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Manejamos todo el camino hasta Cannon Beach por la carretera de la
costa. Caminamos hasta Haystack Rock y me quedo mirando el ocano
mientras nos apoyamos contra las rocas. Nos maravillamos de lo grande
que es, en comparacin a nosotros que somos tan pequeos.

En el horizonte, un barco de vela se desliza a travs del agua, las velas


blancas se elevaban lentamente hacia el cielo como nubes.

Los dos lo miramos fijamente durante un rato, hasta que desaparece de


nuestra vista. Por ltimo, Dare se gira hacia m.

Despus de que mi madre muri, alguien me dio un poema para que


lo lea, y en realidad me ayud.

Lo miro, poco convencida.

Un poema?

l sonre.

Lo s. Pero s, lo hizo. Era sobre un barco y cmo el barco no pierde


su valor o su utilidad o su propsito porque simplemente navega fuera de
la vista. Sigue siendo grande, valioso, y todava existe, a pesar de que no
podemos verlo. As que, en cierto modo, la muerte es como un barco que
navega lejos hacia otro destino.

Lo miro, y hay algo grande entre nosotros, algo no dicho, pero grande de
todos modos.

Lo he ledo le digo. Porque vivo en una funeraria, he ledo todos los


poemas sobre la muerte. Es bueno. Es probablemente mejor que la
historia de la liblula que Finn me cont.

Dare me da una pequea sonrisa pero no me pide que le cuente la


historia, pero en el camino de regreso a su moto, agarra mi mano y la
sostiene. No me alejo, saboreo la sensacin de sus largos dedos entre los
mos.

Conducimos cuarenta minutos de regreso a Astoria con el sabor del mar


en nuestros labios y la sensacin del pecho de Dare bajo mis dedos. Es un
206

buen paseo, y no me gusta verlo llegar a su fin, mientras cruzamos las


calles de Astoria.
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En especial, odio cuando llegamos a Oceans View Cemetery.


Aparto la mirada de sus puertas de hierro forjado y columnas de ladrillo,
de los rboles que lloran a lo largo de los caminos oscuros en su interior.
Porque s que en el fondo de las parcelas perfectamente alineadas, hay un
gran ngel blanco de pie sobre una piedra de mrmol blanco. LAURA
PRICE yace all debajo de la superficie, eternamente dormida, alejada de
m para siempre.

Aprieto mis ojos para con fuerza, y al parecer a Dare, tambin, porque
se gira ligeramente.

Ests bien?

Asiento contra su espalda.

S.

Mentira.

Dare ve el cementerio, y siento cmo se tensa.

Ests rodeada por el cementerio aqu me dice, su voz es tan suave y


tranquila, como puede serlo desde la parte delantera de la moto. Para
superar la prdida, tienes que alejarte.

Asiento porque lo s.

Mientras muevo mi cabeza, abro los ojos, y cuando lo hago, me doy


cuenta de algo.

Finn.

De pie en las puertas del cementerio, vindonos llegar.

No nos llama, no nos alcanza, ni siquiera parece enojado. Pero la


expresin est en su cara la expresin que me dice que est
decepcionado. Le dije que me gustara ir con l a visitar a nuestra madre, y
no lo hice. Y porque no lo hice, l fue solo.

Cierro los ojos.


207
Pgina
Traducido por IvanaTG

Corregido por flochi

Y
aEsHora.

Las voces son insistentes, ms que de costumbre, ms que


nunca.

YaEsHoraYaEsHoraYaEsHora.

Hora para qu?

Voy por el camino a lo largo del cementerio, subo por la montaa hasta
mi casa, donde me detengo en los rboles y observo a mi hermana
mientras se despide de Dare y me espera. S que me est esperando,
porque siempre lo hace.

Y si no hago algo, eso es lo que siempre har.

HazloHazloHazlo.

Repentinamente s qu hacer, y me dirijo al sendero por el muelle. No


importa que no vaya al cementerio conmigo, porque s que lo habra
intentado si hubiera forzado el asunto. Lo habra intentado y habra estado
triste porque no est lista. No puedo obligarla a estar lista. Tiene que
suceder en orden.

Tiene que suceder.

Hay un orden.
208

Tiene

Que
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Suceder
En

Orden.

Navega lejos y no vuelvas, susurra una voz. HazleVerElOrden.

No lo hagas, sostiene otra. EstoEsSuCulpaSuCulpaSuCulpa.

Las voces discuten y se los permito, a medida que contino caminando


en la brisa del mar hacia el barco. Subo dentro y levanto el ancla.
209
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Traducido por Otravaga y Shilo

Corregido por flochi

C
uando regresamos a casa, acompao a Dare a su casa.

Gracias por lo de hoy le digo en voz baja. Necesitaba


escapar.

Lo hiciste acuerda conmigo. Y todava lo haces.

Trago con fuerza, porque tiene razn. Necesito alejarme, alejarme de la


muerte, de Astoria y de aqu. Pero cada vez ms, siento que no puedo.
Nunca ser capaz de conseguir alejarme realmente, porque no puedo dejar
a Finn. Incluso si lo sigo al ITM, todava voy a estar rodeada de esto para
siempre.

Pero no digo eso por supuesto, porque es deprimente y l simplemente lo


discutira.

As que en vez de eso, simplemente me inclino y beso la mejilla


perfectamente cincelada de Dare, deseando con todo mi ser que pudiera
acurrucarme en sus brazos y l pudiera consolarme, besarme y abrazarme
para siempre.

Pero no puedo porque estamos esperando.

Esperando que yo me ocupe de algo que no puede ser manejado.

Dare desaparece dentro y espero en mi porche a mi hermano.

Mi trasero est rgido por las tablas duras y le he dado manotazos a un


centenar de mosquitos cuando mi padre finalmente sale y me entrega un
210

vaso de limonada.
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Qu ests haciendo aqu? pregunta mientras sorbo del lquido agrio.


Esperando a Finn le digo. Lo vi en el cementerio. Fue solo. l va a
necesitar hablar de eso.

Mi padre se ve afligido y s que es porque l tampoco ha estado all


todava.

No te sientas mal, pap digo rpidamente. En realidad tampoco he


estado all todava. Slo pas por el frente. No pude hacerme entrar.

Asiente lentamente.

Uno de estos das comienza a decir, luego se interrumpe. Y s que se


ha ido al archivo de Uno De Estos Das en su cabeza.

Sonro y pretendo que en realidad lo har.

Me deja sola y deseo por un segundo que no lo hubiese hecho, porque


me siento solitaria y me vendra bien un poco de compaa mientras
espero. De vez en cuando, me parece ver que las cortinas de Dare se
mueven, como si estuviera pendiente de m, pero probablemente lo estoy
imaginando.

La limonada finalmente pasa a travs de m, y entro rpidamente a usar


el bao. Cuando me estoy lavando las manos, un destello plateado me
llama la atencin en la encimera.

El medalln de San Miguel de Finn.

Es un pequeo disco de plata honrando a San Miguel que mi madre le


compr el ao pasado a Finn para Navidad. No somos catlicos, pero a ella
le encant la idea de que se supone que debe dar coraje y mantener al
usuario fuera de peligro. Ella saba que Finn necesitaba proteccin, eso
seguro. l nunca se lo quita. Incluso duerme con l.

Pero aqu est, yaciendo en la encimera del bao.

Lo recojo con dedos temblorosos.

Dnde est l?

Me apresuro a salir de la casa, con la intencin de pedirle a Dare que


211

me lleve de nuevo a la ciudad para buscarlo cuando echo un vistazo a la


playa y veo que nuestro bote se ha ido del atracadero.
Pgina
Ya que pap est en la casa y Dare est en la cabaa, slo hay una
persona que podra haberlo tomado.

Finn.

Corro por el camino a la playa, y me siento con las piernas colgando en


el muelle. Porque slo hay una cosa por hacer.

Esperar.

Espero hasta que mi cuerpo est rgido, hasta que el sol se hunde bajo
en el cielo, y an Finn no ha regresado. Empiezo a enojarme en serio,
porque l tena que saber que yo estara preocupada.

Est haciendo esto a propsito, decido. Para darme una leccin.

La ira hace hervir mi sangre y me regreso enfurecida a la casa donde


golpeo algunas cosas en la cocina para prepararle un sndwich a mi pap.

l me mira sorprendido.

Qu pasa contigo?

Finn sac el bote solo espeto. Obviamente est enojado conmigo.

Pap me da palmaditas en el hombro.

l ha estado navegando tanto tiempo como lo has hecho t. l est


bien es todo lo que dice. Quiero agarrar su mano y quitarla de golpe
porque est tan involucrado en su propia tristeza que no puede ver la de
nadie ms.

No sabes eso le espeto de nuevo.

Lo hago dice con confianza. l estar bien.

Ni siquiera puedo soportar quedarme y cenar con l, as que salgo


disparada por la puerta, pero en mi camino se me ocurre una idea, algo
que nunca he considerado hacer antes.

Hago una pausa en el bar de pap.


212

Y luego agarro una botella de ginebra, la bebida de eleccin de mi padre.


Pgina
Ciertamente ha estado bebindola mucho estas pasadas semanas,
tratando de olvidar su dolor y sus problemas. Yo puedo hacerlo tambin.
Si funciona para l, funcionar para m. Agarro la botella fra con las
puntas de mis dedos mientras corro bajando los escalones del porche.

Creo que veo las cortinas de la cochera movindose, y creo que siento a
Dare mirndome fijamente a travs del vidrio, pero no me detengo. Y no
bajo la botella. Todos me pueden juzgar. No me interesa.

Merezco un respiro de la realidad.

Me deslizo por el sendero, caminando a travs de la arena hmeda y me


siento en el muelle con mi botella de ginebra. Despus de unos minutos, la
abro, y tomo un trago.

Casi inmediatamente escupo el lquido horrible, tosiendo mientras la


cosa ardiente incendia un camino bajando por mi garganta a mi estmago.
Puedo sentir su calor, despellejando el tejido de mi esfago y quiero arrojar
el resto de la botella al mar.

Es asqueroso. Cmo alguien puede beberlo voluntariamente?

Pero mientras espero por minutos, luego una hora, luego dos, vuelvo a
agarrar la botella.

Miro fijamente el horizonte vaco, y tomo un trago, forzndolo hacia


abajo. Miro fijamente las estrellas, a la maldita Andrmeda y su estpida
historia de amor, y tomo un trago. Y antes de que pase mucho tiempo,
despus de quince tragos, mi estmago se siente caliente y mi memoria se
siente confusa.

Una sensacin maravillosa de desapego nebuloso me envuelve, y ya no


siento mi garganta en carne viva o saboreo el asqueroso lquido. Bebo ms
y ms, hasta que caigo hacia atrs en el muelle y miro fijamente al cielo,
disfrutando la manera en que las estrellas se arremolinan y giran a mi
alrededor, como si yo estuviera en un carrusel y ellas en espejos.

Cierro mis ojos por un minuto, y mis prpados dan vueltas tambin,
vueltas y vueltas, hasta que de verdad empiezo a sentirme mareada.
213

Abro mis ojos, y Dare est de pie sobre m, inclinndose en el borde de


mi periferia horizontal.
Pgina

Sonro. Creo.
l sonre de vuelta.

Cunto has tenido? pregunta tristemente, agarrando la botella y


examinndola. Slo hay un par de tragos y graciosamente agito mi mano.

Puedes tener el resto le digo, como si estuviera otorgando un regalo.

Mis palabras son arrastradas, mi lengua gruesa y pesada, y aunque eso


es lo que quise decir, sale un galimatas. Trato de nuevo.

Todava un galimatas.

Lo miro fijamente impotente y se re.

Tanto, entonces?

Se inclina y me ofrece su mano. Sacudo mi cabeza.

Tengo que esperar a Finn.

Lo que suena ms como:

Trengo quesperar ainn.

Dare sacude su cabeza.

No quiero nadar4, gracias. Necesitamos llevarte a la casa antes de que


te desmayes.

S que debera permanecer justo aqu en este muelle y esperar a Finn.


S que debera estar ms preocupada acerca de mi hermano porque est
oscuro y est solo y nunca se queda fuera tan tarde solo, pero la ginebra
ha logrado algo ms que hacer que el msculo de mi lengua sea intil.

Me ha hecho despreocupada.

No tengo una preocupacin en el mundo en este momento, lo que es un


regalo dichoso, asombroso. Con razn a mi pap le gusta esta cosa.

Dejo que Dare me levante, y luego inmediatamente colapso contra l


cuando ceden mis piernas.
214

4
En ingls, I dont want to swim: Dare se confunde por la similitud de la
Pgina

pronunciacin entre Finn y swim, que significa nadar.


Hola le digo a su pecho. Su maravillosamente asombroso y sexy
pecho.

Hola me dice de vuelta. Vamos, Cal.

Las manos de Dare me empujan bajo mis axilas, y luego de repente,


estoy en sus brazos, acunada como un beb mientras sube todo el camino
por el sendero.

Soy demasiado pesada mascullo en su camiseta.

No lo eres responde su camiseta.

No se tropieza, no titubea, simplemente me agarra firmemente y hace la


subida. Apenas est respirando pesadamente cuando llegamos arriba.

Abro mis ojos y veo los tres contornos borrosos de la funeraria sobre m,
los bordes dentados del techo destacndose en la noche. Se mezclan
juntos, luego se separan, luego se juntan de nuevo. Cierro los ojos a esa
visin.

No quiero ir ah me las arreglo para decir claramente.

Dare baja la mirada y me observa fijamente, y juro que veo compasin


en sus ojos.

No lo sientas por m espeto.

No responde. Slo me lleva por el camino a su cochera.

Me deposita con cuidado en su sof y me deja por un segundo, luego


regresa con un gran vaso de agua y algunas aspirinas.

Tmate esas instruye firmemente. Y luego bebe toda el agua.


Confa en m, me lo agradecers en la maana.

Hago lo que dice y luego limpio mi boca con el dorso de la mano, antes
de empujarlo a mi lado.

Dnde crees que fue Finn? pregunto preocupadamente, aunque la


ginebra ha paralizado en su mayora a mi msculo de la preocupacin.
215

Dare me mira fijamente.

l estar bien. T por otro lado, tendrs una gran resaca maana.
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Has bebido algo antes?


Sacudo mi cabeza y l suspira.

Bueno, ciertamente empezaste con entusiasmo. La ginebra pondr


pelo en tu pecho5.

Me gusta mi pecho como est trato de decir. Lo debo lograr porque


los ojos de Dare brillan.

A m tambin admite suavemente. Agarro su mano y la acerco hacia


m, deslizndola por mi costado, donde afianza sus dedos.

Me besars? pregunto. Me gust cuando me besaste.

Suspira de nuevo.

A m tambin. Pero ests ebria.

Estoy ebria espeto. No muerta.

Es un sentimiento que casi no tiene sentido, pero no dudo. Slo agarro


el rostro de Dare y lo acerco al mo, mis labios aplastando los suyos. l
sabe como a menta y yo a ginebra. De alguna manera es una combinacin
intoxicante, y con dedos entumecidos, acaricio el costado de su mandbula
sin afeitar.

No se aleja por un minuto, pero luego finalmente lo hace.

Ests ebria dice de nuevo.

Correcto. Me deslizo hacia l, mi rostro contra su hombro.

Tomo su mano, y la envuelvo alrededor de mi espalda.

Me gusta estar aqu contigo le digo. Me gusta cmo hueles. Me


gusta cmo besas. Y me gusta cmo eres hermoso.

Dare me mira fijamente, diversin brillando en sus ojos.

Soy hermoso, entonces?

No busques cumplidos murmuro. No los necesitas.


216

Sonre.
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5
Expresin utilizada para referirse a que la bebida contiene demasiado alcohol.
No?

Me gustara que me besaras de nuevo anuncio sentndome derecha.


Creo.

No puedo dice firmemente. Ests ebria.

Lo estoy coincido. Ya no establecimos eso?

La habitacin gira un poco, pero luego se endereza, y decido tomar el


asunto en mis propias manos. Colisiono contra l, mi pecho aplastado
contra el de l, mientras lo beso.

Lo consumo, bsicamente.

Lo beso fuerte, mi necesidad por l sobrepasando todo lo dems. Su


boca es caliente y al principio duda, luego me besa de vuelta, su lengua
sumergindose en mi boca. Torpemente, bajo mis manos por su pecho, a
lo largo de sus caderas y detenindome donde su ereccin sobresale contra
m. Mis dedos la rozan e inhala, absorbiendo mi jadeo. Y luego se aparta.

Jess, Calla suelta, su voz dura, su respiracin accidentada. Me


sostiene lejos mientras trato de acercarme. Seriamente, voy a tirarte
encima agua helada.

Me congelo, de repente horrorizada de algo.

No me deseas, verdad?

Dare observa el techo, aparentemente tratando mucho ser paciente.

Levantando mi mano, la coloca de lleno sobre su regazo, donde se tensa


la entrepierna de sus jeans, palpitante y dura.

Parece como si no te deseara? pregunta suavemente, quitando mi


mano, aunque quiero dejarla ah desesperadamente. Te estoy cuidando,
aunque no quieras que lo haga.

No quiero que lo hagas coincido. Slo te quiero a ti.

Dare mira el techo de nuevo, pero veo un diminuto indicio de sonrojo a


217

lo largo de la curva de su mandbula. Est luchando por controlarse a s


mismo, me doy cuenta. El pensamiento me hace sonrer, pero luego la
Pgina

habitacin da vueltas de nuevo, ms rpido esta vez.


Caigo pesadamente contra Dare, me levanta e inmediatamente caigo de
nuevo.

Me gusta estar ebria balbuceo contra su camiseta. No puedo


sentir nada.

Lo vas a sentir en la maana me asegura.

De alguna manera s que tiene razn, porque el cuarto da vueltas y


vueltas, y mi boca de repente se llena con saliva.

Voy a vomitar me doy cuenta. Dare me agarra y me lleva


apresuradamente al bao. Me arrodillo enfrente del inodoro y vomito y
vomito y vomito.

La ginebra, si es posible, sabe peor subiendo que bajando.

Eso es decir algo.

Manos fras apartan el cabello de mi rostro, sostenindolo atrs y muevo


mi mano.

Vete murmullo entre arcadas.

Ests bien dice Dare consoladoramente, palmeando mi espalda con


una mano mientras sostiene mi cabello con la otra. Ests bien.

No estoy bien. Me estoy muriendo. Estoy vomitando hasta el ltimo


indicio de comida que he consumido en los ltimos cuatro aos. De eso,
estoy segura. Y an as tengo arcadas. Hasta que ya no queda nada y
tengo ms arcadas.

Finalmente, me enrosco en el suelo, mi rostro presionado contra los


fros azulejos.

Nada se ha sentido mejor que esto, decido, amando a todos y cada una
de los fros azulejos de porcelana con una pasin cegadora y personal.

Cierro mis ojos y los mantengo cerrados, aunque siento que me estn
moviendo. Mis pantalones son removidos, aunque mi camiseta es dejada y
estoy tambalendome como una mueca de trapo. Y mejor an, no me
218

importa.
Pgina
Soy envuelta en sbanas fras, y no me molesto en abrir los ojos. La
nica cosa que s es que las sbanas huelen a Dare amaderado y
masculino. En este momento, eso es todo lo que importa.

Cuando abro mis ojos de nuevo, me toma un minuto enfocarme, pero


luego veo la luz de la luna brillando contra la pared. Es media noche.

Mi boca est seca, como madera o aserrn, y trago fuertemente.

Estoy en la cama de Dare.

La. Cama. De. Dare. DuBray.

Es un pensamiento que tarda un minuto en registrarse, y luego registro


tambin, que desafortunadamente, Dare DuBray no est en su cama.

Observo el cuarto, y no est aqu.

Entonces me levanto, envolviendo las sbanas a mi alrededor, y camino


hacia su sala. Est desparramado en su silln, completamente vestido y
dormido.

En el sueo, su rostro es vulnerable y est baado en la luz de la luna.


Lo observo fijamente por mucho tiempo, porque cuando est despierto, no
tengo este lujo. Slo me vuelvo cuando empiezo a sentirme mareada de
nuevo, cuando mi cabeza empieza a palpitar y palpitar y finalmente
entiendo lo que quiso decir cuando dijo que lo sentira maana.

No es maana todava, pero ciertamente lo estoy sintiendo ahora.

Atravieso el cuarto mientras algo martillea la parte trasera de mi cabeza,


y rebusco en el gabinete sobre la cocina para encontrar ms aspirinas. Las
encuentro, tomo unos cuantas y me tambaleo de vuelta a la sala.

Estoy de pie sobre Dare observndolo de nuevo cuando abre sus ojos.

Sus hermosos ojos de nix.

No quiero estar sola murmuro.

No dice nada, simplemente abre sus brazos.


219

Me acuesto frente a l y cierra sus brazos a mi alrededor, protegindome


de la noche. As es cmo me duermo, acunada contra su pecho y
Pgina

escuchando los latidos de su corazn.


En la maana, la luz del sol me despierta mientras Dare todava duerme.

Me toma un segundo recordar dnde estoy, cmo me emborrach


anoche, cmo me haba lanzado a Dare y luego vomitado frente a l.

Estoy muriendo de la humillacin mientras miro las ventanas, a la


puerta, y luego me congelo.

Finn est mirando fijamente hacia dentro, una mirada de horror en su


cansado rostro. Todava est vestido con la ropa que estaba usando ayer,
lo que me hace creer que apenas est llegando.

Estoy tumbada en los brazos de Dare, envuelta en una sbana, y me


doy cuenta de cmo se debe de ver.

Finn tiene la idea equivocada completamente.

Me levanto rpidamente para decirle, tiro la puerta para abrirla, pero ya


se ha ido.
220
Pgina
Traducido por Zoe Benson

Corregido por flochi

S
igo a Finn hasta mi habitacin, donde est esperando por m.
Sentado calmadamente en mi cama, sus zapatos enlodados de la
playa.

No es lo que pareca le digo rpidamente, a pesar de que an tengo


la sbana de Dare envuelta alrededor de mi cintura porque mis shorts
estn en su cuarto.

Finn sacude la cabeza y mira por la ventana.

No me importa lo que estabas haciendo con l, Cal. No es mi problema.


Soy tu hermano, no tu cuidador.

Pero yo soy tu cuidadora le respondo. Y te fuiste solo ayer. Qu


diablos estabas haciendo?

Necesitaba tiempo a solas dice en voz baja, todava mirando por la


ventana. Despus del cementerio, quiero decir.

Aquello hace que me detenga, la cual era su intencin.

Lo siento digo sencillamente, mis manos aun aferrando la sbana.


Deb haber estado all contigo. Te dej ir solo. Lo siento mucho, Finn.

Se encoge de hombros, tan esculidos, sus brazos plidos a la luz de la


maana.

Est bien, Calla. Todava no ests lista. Lo entiendo.

Pero aun as deb haber ido por ti discuto. Lo siento. Quieres


volver a ir hoy? Porque ir. Si necesitas ir de nuevo, lo har.

Finn me mira tristemente.


221

Tienes que ir por ti misma, Cal. Pero no ests preparada. Ocurrir en


capas en orden. Lo prometo.
Pgina
Est hablando sin sentido, lo cual me preocupa.

Ests tomando tus medicinas, verdad? le pregunto, inquieta. El


asiente.

Por favor, deja de preocuparte por m, Cal. Estoy bien.

No lo ests. No puedo evitar observar su ropa arrugada, su piel


plida, los crculos oscuros alrededor de sus ojos. No ests durmiendo
nuevamente. Tus manos estn temblando. Tenemos que conseguirte
ayuda. Hablar con papa.

El brazo de Finn se desliza tan rpido como un parpadeo y agarra el mo.

No lo hagas dice agitado. Por favor. Lo manejaremos nosotros


mismos, Calla. T y yo, como siempre.

Y quiero decirle que no es justo para m, que esta carga es muy pesada,
que es demasiada responsabilidad, pero por supuesto que no lo hago.
Porque somos Calla y Finn y as es como siempre ha sido, y as es cmo
siempre ser.

Finalmente asiento.

Est bien. No le dir.

Lo miro una vez ms y recuerdo que no est usando su medalln de San


Miguel.

Te quitaste el colgante le digo, tratando de no sonar acusadora. l


aparta la mirada y se encoge de hombros.

Decid que ya no lo necesito. Te lo puedes quedar, si quieres.

Lo miro, mi boca abierta.

No te habas quitado esta cosa desde que la obtuviste, porque a mam


le gustaba la idea de que estuvieras protegido cuando lo usaras.

Su fra y azul mirada me congela.

Mam ya no est aqu, Calla.


222

Trago y me duele.
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S eso respondo, las palabras speras. Asiente.


Bien. Entonces, te lo puedes quedar si lo quieres. Se levanta
cansado y mi corazn explota en un montn de polvo.

Me tengo que baar dice suavemente y se va sin decir otra palabra.

Permanezco callada mientras miro por la ventana, observando el ocano.


Botes se deslizan en el horizonte y no puedo evitar desear estar en uno,
flotando lejos, muy lejos de aqu.

Pero si ese fuera el caso, estara navegando lejos de Dare. Y no puedo


hacer eso. No ahora.

Me bao y me cepillo los dientes, bloqueo la puerta de mi habitacin


antes de sacar el diario de Finn. Acurrucada junto a la ventana, me obligo
a leer las palabras porque lo he estado aplazando, y ahora es el momento.
Girando ausentemente la misteriosa carta de tarot una y otra vez en mis
dedos, observo otro de los extraos smbolos de Finn y leo sus palabras.

La muerte es el principio.

Mors solum initium est.

El principio principio principio principio

Necesito empezar

Me sobresalto mientras leo las palabras rayadas, la tinta enterrada en el


papel como si Finn hubiera usado toda su fuerza. Necesita empezar qu?

Un nuevo comienzo?

O muerte?

Mi corazn golpea fuerte a travs de mi caja torcica a la vez que marco


la pgina con la carta de tarot, y luego meto el diario de vuelta entre los
colchones antes de bajar ruidosamente las escaleras.
223

Has visto a Finn? le pregunto a mi padre cuando lo encuentro en


las escaleras.
Pgina

No responde. Ests bien?


S susurro porque estoy cansada de que lo pregunte. Solo necesito
encontrar a Finn.

Lo encuentro donde siempre lo encuentro ltimamente, abajo junto al


cobertizo, cortando lea. Ms madera, a pesar de que ya tenemos quince
pilas.

Por qu sigues haciendo esto? le pregunto vacilante. Me acerco


lentamente as no lo sorprendo porque est sosteniendo un hacha,
despus de todo.

Me mira, la luz brillando en sus plidos ojos azules.

El ejercicio quema el estrs.

Est bien respondo. Finn, me diras si te estuvieras sintiendo


realmente mal, verdad? Y no haras nada estpido?

Su frente se arruga y se apoya contra el mango del hacha.

Estpido como qu, Cal? De qu ests hablando?

Suspiro porque l sabe de lo que estoy hablando, solo est tratando de


hacerme decir las palabras.

No trataras de herirte a ti mismo, cierto?

Las palabras saben horribles y llenas de odio, pero las digo de todas
maneras.

Finn se queda mirndome seriamente.

Calla, si quisiera herirme a m mismo, no tratara. Solo lo hara.


Pero cuando empiezo a gritar, se apresura y contina. Pero no. No quiero
herirme.

Lo miro, queriendo creerle desesperadamente, pero muy segura de que


est mintiendo.

Pienso que debes ir al Grupo hoy le digo lentamente, midiendo su


reaccin.
224

Se encoge de hombros.
Pgina

Est bien, estaba planeando ir de igual forma.


S? Levanto una ceja.

S responde con firmeza. Djame terminar aqu y tomar una


ducha.

Corta otro pedazo de madera y lo lanza a una nueva pila. Sacudo la


cabeza y camino a la casa. Papa tendr suficiente lea para cinco
inviernos.

Dudo en el porche, jugando con la idea de ir a hablar con Dare, pero


mientras estoy de pie aqu tratando de decidir, lo veo caminando de aqu
para all detrs de la cabaa, hablando animadamente en su celular.
Camina hacia adelante, mueve las manos, su rostro como de piedra, luego
camina hacia atrs, haciendo la misma cosa.

Levanta la mirada y me ve, y sus ojos oscuros retienen a los mos por
solo un instante, negros, negros, negros como la noche, y entonces me da
la espalda y se aleja caminando.

Con quin est hablando tan intensamente?

Preguntas se arremolinan alrededor de m a la vez que regreso a mi


habitacin a doblar la sbana de Dare para as poder devolvrsela ms
tarde. Con quin est hablando? Es ms, ya que estoy haciendo
preguntas, a quin vino a visitar? Dijo que estaba visitando a alguien en
el hospital. Nunca dijo quin, y no dijo por qu quera rentar un
apartamento aqu si vive en Inglaterra. He estado tan envuelta en mis
propios asuntos y en mi propia fascinacin por el propio Dare, que nunca
he preguntado.

Eso va a terminar hoy.

Espero pacientemente por treinta minutos porque ese tiene que ser
suficiente tiempo para terminar una conversacin.

Tomo la sbana y golpeo a la puerta de Dare.

La abre de inmediato y luce devastadoramente guapo en una camisa


negra apretada que complementa sus ojos oscuros.
225

Hey me saluda. Luces como si te sintieras mejor.


Pgina
Gracias por cuidarme anoche le digo, sonrojndome un poco. Es
vergonzoso que me haya visto vomitar mis entraas. Estoy un poco
humillada.

No lo ests dice corts, extraamente formal considerando que


dorm toda la noche en sus brazos. No hace ninguna clase de movimiento
para invitarme a pasar, pero en vez de eso permanece plantado en medio
de la entrada.

Bueno, lo estoy respondo con confusin. Algo anda mal? No


puedo evitar darme cuenta de que todava estamos de pie en medio del
porche.

Sacude la cabeza.

Claro que no. Solo estoy un poco ocupado en el momento.

Es tan fro y desapegado, como distante. Lo miro, insegura de qu decir.

Necesitabas algo? pide, sus ojos centelleando en la luz.

Yo s tartamudeo. Empujo la sbana hacia l. Solo vine a


devolverte esto. Y a recoger mis shorts.

Claro. Espera.

Y juro por Dios, me cierra la puerta en la cara. Todava estoy


estupefacta cuando reaparece unos minutos despus con mis shorts.

Aqu tienes. Me los entrega.

Lo miro, nunca tan confusa en mi vida.

Ests seguro de que nada anda mal?

Su rostro parece suavizarse por un minuto, y luego se convierte


nuevamente en una mscara ilegible.

Si, estoy seguro. Solo estoy ocupado. Lo siento.

Est bien digo lentamente. Me pondr al da contigo luego. Me


226

volteo para irme, pero me detengo, girando a mitad de camino en la acera.


Pgina
Hey, nunca dijiste a quin ibas a visitar aqu en Astoria le digo
despacio, buscando en su rostro una reaccin. Dijiste que estabas
visitando a alguien en el hospital, pero no dijiste a quin.

No pierde ni un segundo. Simplemente asiente.

No lo hice, verdad?

Y no lo ofrece ahora.

Espero, pero no hay nada. Simplemente vuelve a entrar a su casa.

Hablamos luego, Calla.

Y entonces cierra la puerta.

Estoy absolutamente sorprendida mientras miro la madera, congelada


en el camino.

Todos tienen secretos, Calla. Eso es lo que me dijo y supongo que es ms


verdadero de lo que crea. La pregunta es, son sus secretos importantes?
Deberan importarme? Porque ya tengo mucho por lo cual preocuparme.

Pero sus contradicciones me confunden. Su deseo y su desapego me


confunden. Su sangre caliente y fra actitud me confunden. Durante la
semana pasada, me ancl en medio de esta locura. Es posible que
simplemente ya no quiera ser esa ancla?

Mi pecho se siente entumecido con el pensamiento, porque de alguna


forma, ya he empezado a depender de l. Dependo para que me haga
sonrer, para que me saque de este fango hacia un mundo en donde la
esperanza sobrevive.

Pero acaba de cerrar una puerta en mi cara y no puedo evitar


preguntarme si era una metfora para algo ms grande.

Trato de sacarlo de mi mente mientras espero a Finn, y entonces lo llevo


hasta el Grupo. Todo lo que puedo hacer ahora mismo es hacerme la
valiente, mantener mi cabeza fuera del agua.

Dare no me define.
227

Ese tendr que convertirse en mi nuevo mantra.


Pgina

Me quedo dormida con ese pensamiento en mi cabeza, con las mejores


intenciones. Pero soy despertada a las 3 am.
Msica de piano suena suavemente, filtrndose por la casa.

Sorprendida, me siento en la cama y miro el reloj otra vez.

S, es la mitad de la noche.

No, el piano no debera estar sonando.

Bajo las escaleras hacia la capilla y con cada paso, la msica se vuelve
un poco ms fuerte. Cuando llego al ltimo escaln, la msica se detiene.
El silencio parece resonar en mis odos mientras me apresuro por el pasillo
y volteo hacia la habitacin.

El asiento del piano est vaco.

Aturdida, camino hacia el frente, deslizando mi dedo por la silla de


piano vaca.

S que estaba sonando. S que fue lo que me despert. La tapa de las


teclas est abierta, lo que es inusual. Generalmente permanece cerrada
cuando el piano no est en uso.

Y entonces lo huelo.

El ms leve indicio de la colonia de Dare.

Con el corazn en la garganta, miro por la ventana, para ver una


lmpara prendida en su cabaa.

An est despierto. Estuvo aqu.

De alguna manera lo s, sin nadie que me lo diga, que todava me


desea como yo lo deseo, sin importar lo fro que actu antes. No s sus
razones, y no s sus secretos.

Pero s una cosa mientras colapso en el asiento del piano.

A pesar de haberlo intentado, no pudo alejarse de m.


228
Pgina
Traducido por Booklover:3

Corregido por flochi

P
or la maana, quiero ir a ver a Dare. Pero al mismo tiempo, no
quiero ser desesperada. No ando con juegos.

El recuerdo de la msica de piano sonando a travs de mi casa


la noche pasada me da esperanzas, sin embargo, me mantiene en pnico.

l est tratando de hacer algo honorable. Lo siento en mis huesos. Y en


gran parte del mismo modo, siento la conexin con l, ruidosa y fuerte,
tirando y tirando de m hacia l. S que l tambin la siente. Y debido a
eso, no puedo dejar de preocuparme.

Se resolver. Tiene que hacerlo.

As, con una ltima mirada por encima de mi hombro, me alejo de la


puerta, segura de que lo ver ms temprano que tarde.

Con el sol brillando en mis hombros, decido dar un paseo.

El viento me lleva a travs de los senderos, abrindome paso hacia los


acantilados en lugar de hacia abajo, hacia el mar.

Cuando llego a la cima, me sorprende encontrar a Finn sentado


demasiado cerca de la orilla.

Sorprendida, me detengo, mis converse rosas congelados en su lugar.

Los tenis negros de Finn cuelgan por el borde y mueve sus pies
casualmente, sin lucir ni un poco preocupado de que el borde pueda
romperse en cualquier momento.
229

Finn le digo lentamente, tratando de no asustarlo, aljate de la


Pgina

orilla.
Me mira por encima del hombro, despreocupado.

Hey, Cal. Sabas que la nuez moscada es increblemente mortal si se


inyecta?

Esto me deja inmvil, tambin.

No lo sabes de primera mano, verdad? Lo miro, examinando sus


brazos por marcas de inyeccin.

l rueda los ojos.

Sabes que odio la nuez moscada.

No puedo respirar.

Tambin s que ests sentado demasiado cerca de la orilla. Muvete


hacia atrs. Con cuidado.

l no se mueve, y veo las pequeas bolas de arcilla rodando a su


alrededor, cayendo por el borde. Mi corazn late en mis odos.

Quieres ir al faro hoy? pregunta, como si ni siquiera me hubiera


escuchado. Se queda mirando sobre el agua hacia el faro, mirando a las
gaviotas volando alrededor.

S digo rpidamente. Vayamos ahora mismo.

Con otro encogimiento de hombros, Finn se pone de pie con torpeza,


uno de sus zapatos rompiendo un pedazo del borde. Se cae por la orilla,
pero Finn ni siquiera se da cuenta. l slo camina hacia m como si estar
sentado en un acantilado fuera la cosa ms natural del mundo, como si
fuera completamente ajeno al peligro.

Pongo mis brazos alrededor de l y lo abrazo con fuerza.

Qu te pasa? le susurro en su cuello, inhalando su piel sudorosa.


Por qu hiciste eso?

Hacer qu? pregunta con inocencia. Slo quera una buena vista.
230

Sabes que es peligroso. Me alejo y lo miro a los ojos. Lo sabes.


Pgina

Y sabes que estaba lo suficientemente lejos para estar a salvo.


Me dice lo mismo que le dije el otro da, slo que no es cierto en su caso.

Estabas en el borde le digo con voz temblorosa. Ante eso, se encoge


de hombros.

Todava lo estoy.

Se aleja por el camino, silbando una meloda que me pone la piel de


gallina a travs de mi espina dorsal. La cancin que Dare toc en el piano
anoche.

Lo oy. Saba que Dare estaba en la casa y eso lo molest. Es por eso
que est siendo as.

Patino por el sendero para alcanzarlo.

Ests molesto porque ahora soy cercana a Dare? Porque tienes que
saber que eres lo ms importante para m, Finn. Siempre sers lo ms
importante. No importa lo que pase.

Hace una pausa y me mira.

Calla, ests pensando demasiado esto. Nada est mal conmigo. No


estoy enojado contigo.

Y luego contina su camino.

Tropiezo al lado de l, tratando de mantener la calma, y hago un trabajo


muy bueno sobre eso, tambin, hasta que caminamos a la mitad de la
playa, y veo algo de plata brillando en la arena. Troto por delante, me
agacho y tomo el medalln de Finn de San Miguel.

Sin palabras, lo dejo colgar en mis dedos mientras Finn me alcanza.

Por qu tiraste esto? exijo. Entiendo que no quieras usarlo ahora


mismo, pero esto fue un regalo de mam. Ella te lo dio, Finn. No puedes
simplemente tirarlo.

Se encoge de hombros y me estoy cansando de que haga eso.

Si lo deseas, puedes tenerlo me dice con indiferencia y quiero gritar.


231

No lo quiero. Quiero que t lo quieras. Es tuyo. Nuestra madre muerta


Pgina

te lo dio. Deberas quererlo.


Prcticamente estoy gritando ahora, y Finn no se inmuta, y no reacciona
en absoluto. Slo me mira fijamente, con sus plidos ojos azules del
mismo color que el cielo.

Pero no lo hago dice a la ligera. Me quedo congelada en mi lugar, el


collar apretado en mi mano mientras Finn se aleja sobre un camino de
roca y se sienta mirando el agua. l est tranquilo, est pensativo, y algo
ciertamente est mal.

Lo siento en mis huesos, en mi corazn, en el lugar oculto y oscuro


donde un gemelo sabe.

As que hago lo nico que puedo.

Tengo que conseguir ayuda de un profesional, de alguien a quien Finn le


diga las cosas que no me va a contar.

Voy corriendo a casa y subo a mi coche. Conduzco por la montaa, por


el pueblo y al hospital. Cuando llego, meto el medalln en el bolsillo. Dios
sabe que no puedo regresrselo a Finn. Es probable que lo vuelva a tirar y
nunca lo encontrar de nuevo.

Camino aturdida por los pasillos, pasando la pintura abstracta del


pjaro y entro a la sala Grupal. Estoy interrumpiendo una sesin y todo el
mundo se vuelve para mirarme con curiosidad. Jason, el terapeuta, se
levanta y cruza la habitacin. Es bajito y rubio, y sus pasos son largos. l
me alcanza rpidamente.

Calla dice, evaluando mi cara. Est todo bien?

Con el brazo en mi codo, me conduce hacia el pasillo, as no infundo


pnico en sus preciosos pacientes.

Hay algo malo con Finn le digo bruscamente. No puedo entenderlo,


y l no me lo dir. Sabes algo?

Jason me mira fijamente, su mano acariciando mi espalda, mientras


trata de encontrar la manera de calmar a una mujer desesperada. Estoy
enfadada, porque al igual que mi padre y sus clientes en duelo, se supone
que Jason sabe cmo manejar a la gente molesta. l es un terapeuta, por
232

el amor de Dios.

Finalmente, niega con la cabeza.


Pgina
No s, Calla. No me ha dicho nada. Pero incluso si lo hubiera hecho,
sabes que no puedo compartirlo con ustedes. Es confidencial.

Incluso si es un peligro para s mismo? exijo. l estaba en la


orilla de los acantilados esta maana. Y entonces me dijo que l estaba en
el borde y no era una metfora, Jason. Est en serios problemas. Sus
manos haban estado temblando y me temo que ha dejado de tomar sus
medicinas. Ha dicho algo?

Jason vacila, luego me mira fijamente a los ojos.

No lo puedo decir. Pero lo s puedo, es que Finn no ha estado en el


grupo por semanas.

Esas palabras chocan contra m con el peso de un tren de carga y me


quedo sin fuerzas delante del terapeuta.

Semanas? La palabra raspa mis pulmones. Eso es imposible. Lo


he estado trayendo yo misma.

Jason sacude la cabeza con pesar.

Es posible que lo hayas estado trayendo aqu, pero l no ha entrado.


Lo siento, Calla.

l lo siente. Mi hermano est perdiendo la cabeza, y su terapeuta lo


siente.

Mi sangre hierve y me doy vueltas.

Por qu no le dijiste a alguien? exijo antes de alejarme. Se


supone que debes estar ayudndole, por el amor de Dios.

No es de extraar que Finn siempre me llame a gritos. Soy la nica con


la que puede contar.

Atravieso el hospital hecha una furia y golpeo la puerta de mi coche con


la suficiente fuerza para hacer aicos la ventana entreabierta del lado del
conductor.
233

Estoy cubierta con grnulos de vidrio de seguridad mientras me siento


inclinada sobre el volante.
Pgina

Perfectus.
Para empeorar las cosas, porque es Oregn, empieza a llover mientras
conduzco. Me inclino lejos de la puerta mientras la lluvia cae dentro. En el
momento en que llego a casa, estoy empapada.

Golpeo la puerta del coche de nuevo, lo ms fuerte que puedo.

Hace eco a travs del patio, o eso imagino.

Tomo las escaleras de tres en tres, y en poco tiempo, estoy de pie


delante de mi padre otra vez. l est sorprendido por mi apariencia de rata
ahogada.

Acabo de llegar del hospital le digo con dureza. Finn no ha estado


yendo al Grupo. As que si no estabas preocupado antes, debes estarlo
ahora.

Mi padre me mira sin comprender, algo que me enfurece.

Pap, tienes que vivir en el presente ahora mismo. S que ests triste.
S que tienes ginebra en esa taza de caf. Mira a su vaso y luego a m
con aire de culpabilidad. Te has preguntado por qu tu botella abierta
se ha ido la otra noche? Es porque me lo beb y ni siquiera te diste cuenta.
Dare me limpi y se encarg de m, no t.

Mi padre luce horrorizado y consternado pero no me detengo.

Finn te necesita. l te necesita en este momento.

La cabeza de mi padre cae y mira fijamente sus manos, a la taza en sus


manos.

Lo siento, Calla. Lamento que pienses que lo he comprobado. No lo he


hecho. Te amo, y amo a Finn.

Mi corazn se ablanda ante la vista de su expresin rota.

Lo s digo en voz baja. Lo siento, estoy tan enojada. Yo solo... Finn.


Estoy preocupada por Finn.

Lo s me dice. Lo resolveremos. Lo prometo.


234

Sabes dnde est? pregunto mientras me dirijo hacia las escaleras.

No.
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No me vuelvo a dar la vuelta, slo salto por las escaleras. Finn no est
all. Ni en su habitacin o en la ma o en la planta superior en absoluto.
Bajo las escaleras y busco en todas las habitaciones, incluso en las
habitaciones de visita. l simplemente no est aqu.

Mientras estoy en la cocina, tratando de averiguar dnde podra haber


ido, me llama la atencin un bloc de papel sobre el mostrador.

Una palabra esta garabateada una y otra vez.

NOCTE.

Y con eso, s a dnde tengo que ir.


235
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Traducido por Debs y veroonoel

Corregido por flochi

B
ajo ruidosamente los escalones del porche, justo a tiempo para
ver a Dare saliendo de su casa.

Como siempre, est vestido con vaqueros oscuros ajustados y


una camiseta. Se dirige a su moto y parece que va a seguir su camino,
hasta que se da cuenta de mi cara. Sus ojos se estrechan mientras ve mi
estado de angustia. De inmediato cambia de rumbo y se dirige hacia m.

Qu pasa? me pregunta con preocupacin, su mano llega a la ma.

Me alejo.

Oh, ahora ests preocupado acerca de eso? No puedo dejar de


preguntar. Las emociones del da amenazan con abrumarme.

Niega con la cabeza.

No hagas eso. Ya te he explicado. Todo es complicado.

Trago saliva.

Finn se ha ido. No lo puedo encontrar. Creo que se fue a Nocte.

Dare seala hacia su moto sin dudarlo.

Entonces vamos.

Nos ponemos los cascos y estamos en el camino en un minuto. Mis


brazos se envuelven alrededor de su cintura, como si pertenecieran all, y
de repente me doy cuenta de que lo hacen. Mis brazos pertenecen
envueltos alrededor de este hombre, sin importar qu. No importa qu
secretos pueda tener, o lo que podra estar pasando conmigo.
236

Cuando estoy molesta, l me calma. Cuando estoy sin aliento, me da el


aire. Cuando estoy triste, me alegra. Eso es todo lo que importa, verdad?
Pgina

Decido que pronto, me sentar y le dir todas estas cosas.


Pero no en este momento. Porque ahora mismo, tengo que encontrar a
Finn.

Nos detenemos afuera del agujero en la valla y luego lo atravesamos.

Corro a travs del parque, me dirijo directamente a la antigua casa de


los horrores. Dare corre conmigo, manteniendo fcilmente el ritmo.

No hay un coche aqu me seala mientras corremos. Nuestros


zapatos mojados crujen en el camino.

S que su punto es lgico, pero s en mi corazn que Finn est aqu.

Lo s como solo una hermana sabe, como un gemelo.

No me desvo de mi camino, y en un par de minutos, estoy de pie en el


porche de Nocte, inclinndome para recuperar el aliento.

Dare pasa su mano arriba y abajo por mi espalda, relajando mis


msculos, mientras mis pulmones se llenan de aire. l es mi aire. Le doy
una mirada de agradecimiento, luego empujo hacia adelante, a travs de la
puerta y entro a la casa abandonada.

No haba pensado en traer una linterna esta vez, pero por suerte, hay
bastante luz brillando a travs de las ventanas sucias, por lo que podemos
ver hacia dnde vamos.

Finn! grito mientras corro, encima de los cables elctricos y por las
habitaciones. Dnde ests?

No hay respuesta. Pero todava lo siento aqu.

l est aqu le digo a Dare por encima de mi hombro. Lo s.


Tenemos que encontrarlo antes de que se haga dao.

Dare asiente y corremos por los senderos oscuros, en la parte de la casa


que antes no le haba mostrado a Dare.

Me detengo en medio de un saln polvoriento. Una soga vaca se


balancea de la araa ms alta, mientras que las grgolas miran
lascivamente desde los costados de la chimenea. Siento un instante de
237

alivio de que Finn no est colgando de la cuerda. Temblando, exploro el


lugar. Haba una vez, un mayordomo "putrefacto" que caminaba por esta
Pgina

sala, asustando a los visitantes a su paso. La habitacin est vaca.


No est aqu me dice Dare innecesariamente.

Mis hombros caen, exhalo mi aliento, y me hundo en un sof de


terciopelo polvoriento.

Dnde est? Mi voz es dbil y amenaza con romperse.

Dare se sienta a mi lado, con su brazo alrededor de mis hombros y me


inclino en su pecho, porque, de repente, no puedo mantenerme tranquila.
El peso de esto es demasiado pesado.

Todas las emociones que he estado sintiendo ltimamente se


desmoronan. La desesperacin de querer ayudar a mi hermano, el rechazo
que he sentido de Dare, la ira que he sentido hacia mi padre. Se mueve en
espiral alrededor de m, demasiado difcil de soportar, y sollozo en la
camisa de Dare.

Sus manos son grandes, mientras me consuela, mientras me acaricia la


espalda y el hombro.

Siento consuelo aqu en sus brazos, a diferencia de cualquier comodidad


que nunca he sentido antes.

Es mo. No importa lo que pase, no puedo perderlo.

El temor de esa prdida, a pesar de que es imaginativa, me inunda y me


aferro a l.

No puedo perderte, tambin le digo, mi voz todava tensa. Siento


como si pareciera que no pudo mantener la lgica. Te prometo que voy a
tener una idea de las cosas. Si prometes quedarte. Hago una pausa y
hay silencio, as que lo miro fijamente. Promteme, Dare.

Me mira raro, y presiona un beso en mi frente.

Lo prometo.

Su voz es tan ronca, y me acaricia la piel. Y no es suficiente. Con manos


temblorosas, lo alcanzo, tirando de l hacia m, de su boca, caliente y con
gusto a menta, se cierra sobre la ma.
238

Me besa con abandono, como si no tuviera miedo de las consecuencias,


como si furamos solo l y yo, y no hubiera nada ms a nuestro alrededor.
Pgina

Finn no est, no hay ninguna casa funeraria, no hay dolor.


Solo existen Dare y Calla.

Lo inhalo, respirndolo en mi garganta, y mantenindolo muy dentro de


mi corazn.

Comienza a alejarse, pero lo detengo con un susurro.

Por favor, no. Te necesito. Haz que todo est bien. Por favor. Haz que
todo est bien.

Mi susurro es roto y desesperado, pero no me importa. Porque consigue


lo que quiero. Dare me aferra a l, sus manos acaricindome por todas
partes, detenindose en mis caderas, mis brazos, mis costillas, mis pechos.

Mis caderas se levantan para encontrarse con las suyas, mi pelvis


presionando la suya. Pero es una presin exquisita, algo crece y crece
dentro de m, rogando por una erupcin, gritando por una liberacin.

Por favor.

Susurro una vez ms.

Dare gime, y me toca de nuevo, sus dedos encontrndome en la


oscuridad, largos, suaves y fros. Me aferro a sus hombros, tratando de
acercarme ms y ms, pero s que nunca estar lo suficientemente cerca.
Incluso cuando finalmente est dentro de mi cuerpo, no ser suficiente.
Porque quiero todo de l.

Ahora.

Tiro del botn de sus jeans, de su camisa, de sus brazos.

Y casi me lo permite.

Casi.

Pero entonces, con una respiracin entrecortada, se aleja.

Extiendo una mano hacia l, pero se despoja de mi brazo.

Dame un minuto, Cal.


239

Me siento tratando de respirar, mientras hace lo mismo.

Todo lo que puedo escuchar es nuestra respiracin ronca mientras


Pgina

respiramos y respiramos, hasta que, finalmente, Dare me mira de nuevo.


Lo siento por eso.

Estoy incrdula.

Qu? Por hacer lo que quiero?

Sacude su cabeza.

No lo entiendes? Ests completamente fuera de ti por tu hermano.


Realmente quieres tener sexo en una casa de horrores mientras lloras por
Finn?

Eso no depende de m? pregunto con voz temblorosa, tratando de


tocarlo de nuevo, porque lo necesito. No me deja, sin embargo.

No responde finalmente. Hoy no. no ests pensando claramente.

Estoy pensando con la claridad suficiente respondo firmemente,


pero no me muevo de nuevo hacia l. Su rostro est definido y
determinado.

Por qu tienes que ser un caballero? exijo. Es una cosa britnica?

Se re entre dientes, capaz de rerse ahora.

Supongo que es solo una cosa de Dare.

Pongo los ojos en blanco y me deshago del escalofro.

Me mira con dureza.

Calla, cuando nosotros cuando esto suceda, no va a ser en una casa


de horrores. Va a ser algo que vas a recordar.

Aparto la mirada, molesta.

No debera ser mi eleccin?

Sonre, siguindome la corriente.


240

Estoy tratando de ayudarte a hacer una buena eleccin aqu, Cal.


Trabaja conmigo.
Pgina
No puedo evitar rerme tambin porque est tratando de ayudarme, a
pesar de m misma.

La mayora de los chicos hubieran saltado, sin importar nada le digo


con sarcasmo mientras nos ponemos de pie.

Dare se detiene, sus ojos oh-tan-oscuros.

Pero esos chicos no te aman. Yo s.

Me quedo completamente congelada, completamente quieta mientras


asimilo eso.

Me amas? susurro.

Asiente.

Cada da ms. No eres como nadie que haya conocido. No vamos a


apresurar esto, Cal. Las cosas buenas vienen a aquellos que esperan,
recuerdas?

Y con esas simples palabras, cada problema que tengo se aleja flotando,
fuera de mi cuello, fuera de mi pecho. Ni siquiera pongo mis ojos en blanco
ante la referencia de la ktchup.

Dare ama a Calla.

Es imposible. Pero es real.

Mis pies y corazn estn livianos mientras caminamos hacia la puerta, y


justo mientras estamos saliendo a la luz, veo algo, algo que se agita contra
la barandilla del porche.

Un billete de color rojo.

Me agacho y lo agarro, curiosa.

Quid Quo Pro.

Esta es la banda favorita de Finn le digo a Dare. Estaba en su


concierto la noche que mam muri.
241

Me doy vuelta y lo miro, confusin ondulndose a travs de m.


Confusin, luego entendimiento.
Pgina

Estaba aqu, despus de todo.


Dare gua mi codo hacia los escalones.

Bueno, no est aqu ahora.

No puedo discutir con eso.

Meto el billete en mi bolsillo y nos dirigimos a casa.


242
Pgina
Traducido por Jane

Corregido por flochi

L
a lluvia torrencial al lado del ocano es fra, y el viento la tira
dentro de mis ojos.

IgnraloIgnraloIgnralo.

Lo hago. Pero intento ignorar las voces tambin. Esta es la historia de


mi vida.

Me despertaron de mi siesta y s lo que tengo que hacer.

CasiEsTiempoCasiEsTiempoCasiEsTiempo.

S, estoy de acuerdo. Casi es tiempo.

He escondido el secreto durante tanto tiempo, me est carcomiendo,


araando por salir y casi no puedo mantenerlo dentro.

Agarro el medalln de San Miguel firmemente en mi mano y camino


hacia el agua, directamente y sin pausa.

HazloHazloHAZLOHazloHazlo.

Hazlo.

Me sumerjo bajo las olas y nado hacia abajo. Se encuentra a menos de


seis metros de profundidad y el agua se vuelve turbia antes de ver la
desteida pintura de color rojo del auto. Nado hacia ella, mi oxgeno ya
est empezando a agotarse, y meto la cabeza por la puerta abierta de
pasajeros.
243

Extendiendo mi mano, cuelgo el collar en el espejo retrovisor. Cuelga en


el agua, dando vueltas en la oscuridad.
Pgina
El rostro de San Miguel parece burlarse de m.

Protegerme? No lo creo.

Mis pulmones se sienten calientes e hinchados, as que me impulso,


lejos del auto hacia la superficie. Emerjo tosiendo, el sol calienta mi cara
como si nunca me hubiera ido.

Respira.

Lo hago. Tomo respiraciones profundas y luego salgo del agua hacia la


arena hmeda de la playa. Miro hacia atrs a la superficie agitada.

Nadie sabra nunca qu hay debajo de esa agua.

No lo puedes ver.

Pero lo s.

Lo s.

Lo s.

Lo s.

Pero Calla no.


244
Pgina
Traducido por Jane, otravaga y veroonoel

Corregido por flochi

C
uando llegamos a casa, Finn est en la cama. Estoy parada en
su puerta y lo miro dormir por un minuto, observando la forma
inquieta en que da vueltas y gime, y la forma en que tiene barro
untado en la mejilla.

Qu ha estado haciendo?

Con absoluto miedo, s cmo averiguarlo.

Me hundo en mi habitacin y me quedo mirando las pginas de su


diario. Por alguna razn, no puedo resignarme a leer mucho a la vez. Las
palabras ejercen presin sobre m, me asfixian, porque son una pieza tan
flagrante de evidencia de lo que la mente de Finn se ha convertido.

La escritura se ha vuelto errtica, como si sus procesos de pensamiento


rotaran de aqu para all. Garabateadas, palabras rayadas bordean las
pginas y ya no tienen ningn tipo de sentido.

Protgela Protgeme San Miguel. Protgenos, a ella, a


m, a m, a m.
Serva me, serva bo te. Slvame, slvala y slvame.
Calla calla calla.
Me est matando. Matndome matando matando
245

matndomememememememe.
Pgina

Scame de mi miseria.
Hazlo hazlo hazlo.
Trago saliva, guardando lgrimas impotentes mientras doy la vuelta a
varias pginas de palabras sin sentido. Pero entonces veo una frase. Una
frase que seca mis lgrimas y congela el aliento en mis labios.

Secretos. Todo el mundo los tiene.

Prcticamente puedo or esas palabras salir de la boca de Dare. Pero


por qu le dijo tal cosa a Finn?

Si no fuera tan tarde, irrumpira en su casa ahora mismo y le


preguntara. Pero como lo es, espero.

Espero hasta que he dormido toda la noche, duchado y pensado en ello


un poco ms. Sin embargo, todava no me he calmado. Debido a que algo
no est bien aqu.

Tan pronto como es una hora decente, me dirijo a la cabaa de Dare. l


contesta su puerta sin camisa, y necesito hacer un gran esfuerzo para
ignorarlo.

Has hablado con Finn ltimamente? pregunto sin saludar, mis ojos
congelados en los suyos, sin dirigirse al sur de su barbilla.

Me mira de manera extraa.

No, por qu?

Porque estaba leyendo su diario anoche y escribi algo que dijiste.


Verbatim, Dare.

l levanta una ceja.

Y qu pieza de sabidura era sta?

No estoy bromeando espeto. l dijo, Secretos. Todo el mundo los


tiene. Eso es exactamente lo que me dijiste. Por qu estaras hablando de
secretos con Finn? Te ha dicho lo que est pasando con l?

Dare parece totalmente confundido, y hace gestos para que entre. Yo


246

dudo.
Pgina

Por favor insiste. Debera ponerme una camisa.


Lo sigo y espero en el sof mientras se pone una camisa. Cuando vuelve
a salir, se sienta a mi lado, cogiendo mi mano.

Para responder a tu pregunta, no. No he hablado con Finn sobre


ningn secreto. Es posible que l nos escuchara hablar? Creo que
hablamos de secretos aqu en la propiedad una vez.

Puede ser.

Lo que en realidad tiene sentido. Finn tiene una manera de caminar


silenciosamente.

Me relajo, mis hombros caen. Dare me mira fijamente.

De verdad crees que Finn se metera en una profunda conversacin


conmigo? l me mira dubitativo. Me encojo de hombros.

No. Supongo que no. Slo estoy frustrada. Est ocultando algo. Est
empeorando y no quiere hablar conmigo al respecto. Nunca ser capaz de
ir a la universidad solo a este ritmo.

Lo que significa que no voy a poder, tampoco.

Es algo que me hace sentir asustada, culpable y abatida a la vez.

Pens que era lo que queras me presiona Dare. Pens que queras
ir con l.

Lo hago digo rpidamente, demasiado rpido. Quiero decir. S. Lo


hago. Pero al mismo tiempo, supongo que me estaba acostumbrando a la
idea de que quiere algo de separacin. Pens que me dara la oportunidad
de tal vez tener una vida amorosa. Contigo, por ejemplo.

Me siento avergonzada ahora, avergonzada, avergonzada. Qu tipo de


hermana soy?

Dare levanta mi barbilla con su dedo.

No te sientas culpable por eso me dice. Tienes derecho a tener una


vida, tambin, sabes. Eso no te hace una mala persona.
247

Asiento, sin creerle.


Pgina

l me sonre, y por un segundo, slo uno, me siento como que todo est
bien.
Vamos a salir de aqu hoy.

Asiento inmediatamente.

Bien. Dnde?

Dare mira por la ventana, hacia el ocano.

All afuera. Donde no tengamos lmites.

VIVE LIBRE.

Bien. Estoy de acuerdo.

Estamos en mi barco en cinco minutos. Llevo un vestido corto de verano


y protector solar, y Dare sus oscuros vaqueros y nada ms.

Vas a tener cncer de piel. Lo miro.

No lo har responde. No discuto porque me gusta su pecho desnudo,


y la forma en que los msculos de sus hombros se ondulan mientras se
mueve. Me detengo en direccin al timn, el tiempo suficiente para pasar
mis dedos sobre las letras de su tatuaje. Su piel est caliente bajo mis
dedos, y la friccin me hace apretar los dientes.

Voy a mostrarte un sitio nuevo le digo, guiando el barco fuera de la


baha y hacia un pequeo muelle de rocas en la playa. Slo toma diez
minutos llegar all, encallo el barco para que podamos salir a tierra.

Extiendo mi mano hacia Dare y la toma, subiendo a mi lado.


Caminamos hasta la punta del dedo de tierra, donde la ua estara.

Dare se sienta, y me siento al lado de l, nuestros pies extendidos en


frente de nosotros en las rocas.

Estamos rodeados de nada ms excepto aire y agua, estamos


completamente solos aqu, sin nadie que nos escuche o vea como si
furamos peces en un tazn.

La brisa salada tira el cabello de Dare en su cara y me giro hacia l.

Estoy lista para usar otra pregunta le digo. l sonre.


248

Tan pronto? Slo han pasado das desde la ltima.


Pgina

Ignoro eso.
Por qu eres tan caballeroso?

Es decir, por qu ests tan decidido a mantener tu distancia hasta que


pueda resolver mis problemas?

l cambia su peso y cruza sus pies en los tobillos.

As que te has dado cuenta.

Su tono es irnico. Ruedo los ojos.

En serio. Por qu ests tratando de obligarme a hacer algo por mi


propio bien que no quiero hacer? Todo por el bien de ser un caballero?
Tal vez ser un caballero est sobrevalorado y es arcaico.

l se burla de eso, protegindose los ojos del sol con los largos dedos de
una mano. Me quedo mirando su reluciente anillo de plata en la luz.

No lo es, confa en m. La forma en que lo dijo es tan deliberada, tan


extraa.

Levanto una ceja y suspira.

Mi padrastro, mientras refinado y rico, no era un caballero a puerta


cerrada. Desde que era muy pequeo, decid que siempre sera lo opuesto
a l. Mi madre siempre me dio lecciones sobre lo que un caballero debe
hacer. Me habl de esos rasgos con tal reverencia que supe que era lo
que quera ser. Hace una pausa. Vas a burlarte de m ahora?

Me mira, con la mandbula tan esculpida, sus ojos tan cautelosos.


Pareciera que todo lo que quiero hacer es extender la mano y acariciar la
aspereza de su barba con la mano.

No le digo. De ningn modo.

Porque hizo que esa parte oculta de m doliera, el lugar maternal, el


lugar que quiere protegerlo de todo, incluso si eso significa protegerlo de
m.

Qu hizo tu padrastro?
249

Mi pregunta es tranquila en su sencillez y Dare suspira de nuevo.

En realidad ests gastando completamente tus preguntas hoy.


Pgina
Asiento, pero no reculo.

Mi padrastro era por desgracia, muy parecido a su madre. Una


persona muy calculadora y controladora. Tena que tener todo hecho a su
exacta manera y aquellas personas que no cumplan eran castigadas
severamente.

Trago saliva ante la mirada cerrada en el hermoso rostro de Dare.

Qu tan severamente?

l se gira para verme, sus ojos negros mirando fijamente en mi alma.

Severamente.

Mi corazn punza ante el vulnerable dolor en los ojos de Dare. l cree


que est ocultndolo, pero no es as.

Y siendo el pillo que eres, supongo que te castigaron mucho.

l asiente y mira hacia el mar y yo tomo su mano, haciendo girar su


anillo dndole vueltas y vueltas.

Y nadie interfiri? Ni tu madre ni tu abuela?

Me mira ahora, afectado.

Es mi abuelastra. Y por supuesto que no interfera. Ella nunca me


aprob. Piensa que me mereca todo lo que obtuve y algo ms. Mi madre
no poda detenerlo. No poda hacer frente a ellos dos. Eran una fuerza
imparable.

Por qu tu mam no lo dej? Quiero decir, si l era tan malo?


pregunto tmidamente.

No siempre es tan fcil responde con cansancio. A dnde habra


ido? Ella no tena a dnde ir.

La sensacin de esta conversacin es oscura, siniestra y aterradora.


Examino su rostro, los planos y ngulos, y agarro su mano con ms fuerza.
250

Bueno, ahora que tu mam se ha ido, has terminado con la familia de


tu padrastro. Gracias a Dios. Ests aqu en Estados Unidos y ya no
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pueden lastimarte ms.


Suspira, un sonido irregular, sus delgados dedos agitndose alrededor
de los mos.

No pueden?

Empiezo a contestar y l interrumpe.

Has gastado la mayor parte de tus preguntas, Cal. Me parece que slo
te queda un par.

Asiento, porque tiene razn.

Slo tengo una ms que hacer hoy, y entonces guardar la ltima


para despus.

Los nervios hacen que mi corazn palpite con fuerza, la adrenalina corre,
corre y corre por mis venas mientras lo miro, al Adonis sentado a mi lado.
Hazlo. Hazlo. Todo en l me conmueve su voz, su historia, la
vulnerabilidad que trata con tanta fuerza de ocultar. Todo eso. Lo deseo.
Todo de l.

Has sido tan caballero empiezo, antes de que pierda el valor. Y eso
es sexy como el infierno, lo admitir. T eres sexy. Y hermoso. Y quiero
estar cerca de ti, Dare. Lo deseo ms de lo que alguna vez he querido algo.

Dare traga. Veo su garganta moverse, lo veo agarrar su pierna con dedos
largos.

Y? pregunta vacilante. Cul es tu pregunta?

Traga de nuevo.

Acustate conmigo le ruego. Hoy. Ahora mismo. Aqu fuera, donde


slo somos nosotros dos. Por favor.

Dare cierra sus ojos y su rostro es baado por el sol.

Esa no es una pregunta afirma en voz baja. Pero sus manos estn
agarrando sus piernas con tanta fuerza que sus nudillos se estn
volviendo blancos.
251

Me muevo ms cerca, cerca, cerca, ms cerca. Hasta que mi muslo est


presionado contra el suyo, y separo sus dedos de sus muslos.
Pgina

Inclinndome sobre nuestras manos entrelazadas, beso su cuello,


comenzando en la base, abrindome paso lenta y suavemente hasta su
oreja.

Te acostaras conmigo? Hoy? le susurro al odo. Con mi ltima


palabra ronca, libero su mano y deslizo la ma a lo largo de la cara interna
de su muslo. Lo siento endurecerse bajo mis dedos, pulsando a travs de
sus pantalones vaqueros.

Cierra los ojos y yo aprieto mis dedos, aumentando mi agarre.

No lo hagas susurra. Su voz ronca y tan sexy.

Esa no es una respuesta le digo, acaricindolo a travs de la


mezclilla. Una oleada de poder femenino se dispara a travs de m,
levantndome, empujndome hacia adelante, hasta que mis propias
hormonas estallan y nublan mis pensamientos.

Te deseo, Dare le digo con pasin, toda lgica y razn


abandonndome. Y entonces lo beso, presionando mi cuerpo al suyo,
hundiendo mi lengua en su boca caliente. Sus manos se elevan y me
levantan hasta que estoy a horcajadas sobre l y siento su dureza, su
rigidez, presionando entre mis piernas.

Est duro por m.

Trago saliva, absorbiendo su gemido, chupndolo hacia abajo.

No sabes lo que quieres dice con tono spero en mi cuello.

S lo s insisto tranquilamente, mecindome en su regazo,


presionando mis caderas contra las suyas, increble friccin. Te he
querido todo el tiempo.

Dare se aleja, sus ojos oscuros con los prpados cados de deseo por m.
La calidez me inunda, mojando mis bragas y me aferro a l.

Ests segura?

S. Mi respuesta es simple.
252

Con un gruido, Dare me levanta, y me lleva por la pennsula, hacia un


lugar donde el suelo es suave. Me deja all en el suelo, en sus rodillas
sobre m, gloriosamente iluminado de fondo.
Pgina
No debera vacila.

Tienes que hacerlo le digo, agarrndolo y tirando de l encima de m.

Su peso es delicioso, perfecto y se moldea en m, hacindolo parecer


como si furamos una persona mientras nos retorcemos juntos, tratando
desesperadamente de acercarnos ms.

Su lengua encuentra la ma, mientras sus dedos exploran mi cuerpo,


cada centmetro, cada lugar escondido. Me arqueo contra l, deshecha en
su mano cuando encuentra el lugar donde ms lo deseo.

Por favor digo suavemente, mi aliento escapando de m. Dare sonre


contra mis labios, sabiendo el efecto en m, lo sabe y le encanta.

Se inclina hacia adelante y apoya su frente contra la ma, y estamos tan


cerca que puedo sentir su aliento mezclndose con el mo mientras sus
manos trabajan la magia absoluta. El placer se envuelve contra m, como
el agua contra la orilla y pierdo todo pensamiento consciente, y el instinto
se apodera.

Tiro de sus jeans, desabrochndolos y sacndolos, y de repente, est


desnudo y en mi mano, largo, grueso y desnudo.

No puedo respirar.

No puedo pensar.

Solo puedo moverme.

Deslizo mi mano a lo largo de l, suavemente, con cuidado, luego ms


fuerte, ms duro.

Se sacude contra m, sus ojos cerrados.

He esperado por esto murmura contra mi cuello, mientras calza su


rigidez entre mis muslos, cerca, ms cerca. Por tanto tiempo.

Por favor digo de nuevo, mi mano ahuecada alrededor de su cuello,


tirando de su boca a la ma, as puedo saborearlo, inhalar su aroma. Tira
de mi vestido de verano, y me mira fijamente a la luz del sol, mientras la
253

luz expone cada plano de mi cuerpo a sus ojos exploradores.

Eres preciosa susurra, sus ojos brillando al sol. Eres mucho mejor
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de lo que merezco.
Sin decir palabra, se aleja por un momento, y protesto, pero entonces
escucho el crujido de una envoltura y est de vuelta, y se est deslizando
dentro de m y no puedo pensar en nada ms.

Los movimientos se convierten en borrones, los borrones se convierten


en colores, y todo lo que puedo hacer es sentir.

Sus manos, su boca, su piel. La forma en que se desliza dentro y fuera


de m, la friccin causando que me levante en olas, sus dedos llevndome
hacia all ms rpido.

Yo t Dios me las arreglo para decir, porque las palabras que


quiero no vendrn.

Dare sonre ligeramente y se desliza de nuevo dentro de m, gimiendo mi


nombre.

Quiero que me conozcas dice, su voz un canto ronco. Quiero que


me conozcas.

Lo estoy conociendo ahora como he querido por semanas. ntimo y


cercano y no puedo creer que esto est finalmente sucediendo, no puedo
creer que sea tan increble, no me puedo concentrar, no me puedo
concentrar, no me puedo concentrar.

Las luces, el sol, el mar, el aroma de Dare, sus dedos, sus manos.

Me agarro a su espalda, donde sus palabras dicen VIVE LIBRE y nunca


me he sentido ms libre en mi vida entera.

Y entonces mi mundo explota en un caleidoscopio de colores y luces.

Estoy floja mientras me aferro a l, mientras finalmente se arquea


contra m, gime y dice mi nombre en un susurro irregular antes de
colapsar contra m, su cabeza contra mi pecho, sus hermosas manos
sostenindome cerca.

Ni siquiera puedo contestar. Mis piernas estn temblando, mi mente


est dando vueltas. Pero mientras vuelvo a m misma, mientras mis
pensamientos se forman lgicamente de nuevo, mientras el sol cuelga
254

pesado en el cielo, con los naranjas y rojos sobre el agua, algo viene a m.
Algo que dijo Dare en el calor del momento, las palabras exactas que he
odo antes en mis sueos.
Pgina
Eres mucho ms de lo que merezco.
255
Pgina
Traducido por Vicky.

Corregido por flochi

M
is labios hinchados se separan y lo miro, al rostro que amo, la
boca que acaba de pronunciar las palabras de mis sueos.

Es imposible.

Pero no.

T Hay algo Mi voz se rompe y me mira con dudas, una sonrisa


asomando en sus labios, el efecto luego de algo hermoso.

Algo que ahora est arruinado con fealdad.

Por confusin.

Dijiste que soy ms de lo que mereces digo temblando, sin querer


decir la verdad porque esta suena descabellada. Por qu lo has hecho?

Se encoge de hombros.

Porque eres suave, honesta y hermosa. Eres ms de lo que merezco.

Pero, por qu? demando persistentemente, luchando por su


respuesta. Debes tener una razn.

Niega con la cabeza, aun mirndome, aun dudando.

No tiene sentido le digo.

A veces la vida no lo tiene, Cal. Es su nica respuesta. Ahora aleja


su mano, alejando su calor de m, y mis dedos instantneamente se hielan
ante la brisa.

Es su turno para mirarme, para estudiarme en la brisa.


256

Te encuentras bien? pregunta preocupado. Ests te ves ests


diferente.
Pgina

Niego con la cabeza.


Soy la misma de siempre. Simplemente esas palabras me chocaron
de alguna manera, como si ya las hubiera escuchado, como si t ya las
hubieras dicho.

Si no lo conociera mejor, dira que empalidece. Lentamente sacude la


cabeza con una extraa expresin en su rostro.

Sabes por qu? pregunta cuidadosamente, con un brillo raro en


sus ojos, sus hermosos labios tensos.

No, t?

Me mira con gracia.

Por qu iba a conocer tu mente? interroga vagamente, pero su


rostro cuenta una historia diferente mientras una expresin que pone al
lmite mis nervios inunda su rostro.

Qu crptico murmuro.

Niega con la cabeza.

Intento no serlo. Es solo que creo no importa. Ya tienes suficiente


en lo que preocuparte como para poner ms.

Todos tenemos secretos digo confusa, con el corazn entumecido. l


asiente.

Si, supongo.

Mi sangre es hielo, mi corazn se siente pesado, todo mi cuerpo se


estremece de terror y presentimiento, cuando apenas un momento atrs,
estaba perfectamente. Ahora eso ha sido destrozado por la expresin en el
rostro de Dare.

Cul es el tuyo? pregunto. Tu secreto. Cules son, Dare? Me


ests ocultando algo y lo s. Solo dilo.

Se ve triste mientras aleja su mirada de m, y eso me aterra an ms. Mi


corazn se acelera un poquito mientras espero, golpeando en mi pecho,
257

retumbando en mis sienes.


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Me oculta algo.
No puedo decirlo. No ahora. No es un buen momento. Su voz suena
sin expresin, solemne.

Habr algn buen momento? pregunto. l encoge los hombros.

No s. Eso espero.

No me gusta esa respuesta.

Nosotros yo yo confiaba en ti le digo. Y ahora s que me


ocultas algo y me afecta. No puedo No puedo.

Me arrastro sobre las rocas resbaladizas y voy hacia el barco sin decir
otra palabra. Ms tarde, siento que yo soy la loca, como si estuviera
perdiendo la mente, como si todo el mundo estuviera compuesto por
secretos y yo no tuviera ni una sola pista para descifrarlos.

Dare me sigue y me tiende la mano para ayudarme a entrar al barco.

El silencio entre nosotros es tenso y cargado y no s por qu. No s por


qu siento que estoy ante un precipicio y que si me muevo, me caera.

Cuando estamos a medio camino de la baha, Dare se endereza.

Vayamos a tu pequea caleta dice.

Se sienta en el casco del barco, su pecho sin camisa resplandeciendo


ante la luz tenue y sus ojos brillando con esperanza, no le puedo decir no.

En cambio, guio el bote hacia la caleta y lo estaciono en la arena. No s


por qu, solo quiero estar ac. Tengo que moverme. Tengo que pensar.
Tengo que intentar mantenerme sana, aunque parezca que me estoy
deshilachando.

No s por qu.

Todo lo que s es que de pronto me siento perdida.

Dare toma mi mano mientras atravesamos el agua, nos acercamos a la


pequea ensenada que tanto me gusta. Sin ninguna palabra, saco el
encendedor de la bolsa y hacemos una pequea fogata.
258

Con la luz violeta envolvindonos, nos sentamos uno en frente del otro
sobre una piscina hecha por la marea. La luna se refleja en el borde del
Pgina

agua y el lugar parece etreo, pacifico e infinito.


Confas en m? pregunta Dare serio, sus ojos incluso ms oscuros.
Acomoda un mechn de cabello detrs de mi oreja. Quiero decir,
realmente lo haces?

Estoy perpleja ante su duda.

Temo el significado oculto en sus palabras.

Alzo una mano y trazo sus rasgos, la curva de su barbilla, los msculos
de su mandbula, su frente.

Por qu no habra de hacerlo? inquiero. Hay alguna razn por la


que no debera?

No me respondes nada replica.

Entonces s contesto. Confo en ti.

Lo hago?

Me mira a los ojos, sus manos sobre mis rodillas.

Seguirs hacindolo si te digo que quiero contarte todo? Quiero


decirte todos mis secretos, todo sobre lo que has estado preguntndote
pero, puedo?

Hay una angustia genuina en su voz, en su rostro hay dolor y no puedo


pensar.

Eres un asesino en serie? pregunto, intentando aligerar el ambiente,


pero no sirve. Su rostro sigue igual.

No, pero hay cosas que me gustara decirte, aunque no deba.

Alejo mi mano, asustada por su mirada.

Cmo qu? pregunto confusa. Solo dmelo ahora. Cuntamelo


todo, Dare.
259

Lo ignora.

Me crees cuando te digo que te amo? pregunta, recorre mi mejilla


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con sus dedos.


No s por qu, pero s, te creo.

Se ve sorprendido.

Por qu no te amara?

Me encojo de hombros. Porque nunca nadie lo hizo.

Sin contar a mis padres y Finn.

Pero no se lo digo.

Lo miro de frente.

Me ests asustando. Si me amas, no tendras que temer contarme la


verdad lo que sea. Dime, Dare.

Me observa, haciendo una pausa.

No puedo. Es sobre m sobre quin soy. No entenderas.

Me lo quedo mirando, enderezo la espalda como acero.

Intenta.

Niega con la cabeza firmemente.

No puedo.

Una desesperacin que nunca antes haba sentido me rodea como una
nube. Pensaba que era mi ancla, pero si no puede contarme ni siquiera
quin es, entonces no puedo confiar en l con mi corazn.

Incluso aunque mi corazn sea tan frgil ahora.

Eso no es lo suficientemente bueno digo lentamente, cada palabra


luchando por salir. No quera decirlo, pero tuve que hacerlo. Tuve que
hacerlo.

Debo hacer lo que es bueno para m. Lo inteligente.

Tengo muchos secretos por el momento lo que sea que Finn est
escondiendo. Y su drama. No puedo soportarlo de ti tambin, Dare.
260

Simplemente no puedo. Si pudieras decirme lo que est pasando


entonces El dolor me quiebra la voz y lgrimas caen por mis mejillas.
Pgina
Dare no se inmuta. Se queda mirndome y desafindome a seguir.
Desafame.

Y si no puedo decirte lo que est pasando, entonces qu? suelta.

Entonces no puedo estar contigo. No si no confas tanto en m.

Dare suspira y toma mi mano, su pulgar acaricia la ma, pero lo alejo.

Iba en serio.

No entiendes dice Dare con voz severa. Estoy haciendo esto por ti.
Para protegerte. Hay cosas que no sabes. Y no puedes saberlas, no ahora.
Te amo, Calla. Lo hago. Pero tendrs que confiar en m.

Solo confo en gente que es honesta conmigo contesto de la misma


manera. No ests siendo honesto conmigo.

Para mi vida, no s cmo pudimos pasar de tener un da tan


espectacular como el de hoy a esto, en un abrir y cerrar de ojos. Dare
tambin se ve confundido, en shock, y sin saber qu hacer.

Dios, quiero serlo me cuenta con una voz afiladsima. Estoy en


una mala posicin, Calla. No entiendes.

Solo entiendo una cosa respondo con el corazn a punto de


romperse. Y es que no puedo con esto ahora. Si alguna vez decides que
ests listo para algo ms conmigo, que quieres madurar y ser honesto, ven
a buscarme. Hasta entonces, djame sola.

Me paro y camino hacia la playa, luchando con la sensacin de colapsar


en cada paso. Qu acabo de hacer? Estoy loca? Siento a Dare mirarme,
siento su mirada, y contra mi voluntad, miro por encima del hombro.

Me est observando y la mirada en sus ojos desgarra algo en mi interior.


Ah hay dolor, crudo, dolor honesto, y es todo lo que puedo ver. Se mueve
y se mueve, y de repente las estrellas tambin lo hacen, el mundo gira.

Es demasiado para manejar.

Cualquiera puede romperse.


261

Entonces lo hago.
Pgina
Traducido por veroonoel y Otravaga

Corregido por flochi

E
stoy en mi cama.

El sol est estallando a travs de mis ventanas, inundando


la habitacin con luz. Abro mis ojos, para encontrar a Finn
sentado al lado de mi cama.

Demasiado dramtica? pregunta, su ceja levantada.

Miro alrededor de la habitacin, solo para encontrarla vaca, a excepcin


de mi hermano y yo.

Dnde est Dare? pregunto rpidamente. Finn mira hacia otro lado,
protegiendo sus pensamientos de m.

Se ha ido dice simplemente.

Se ha ido? Sin ninguna otra palabra? O explicacin? O algo? S que


le dije que se fuera, pero aun as. Dios.

Mi estmago se hace una pelota, como si estuviera siendo contrado por


un tornillo.

Pap est abajo hacindote algo para desayunar.

No quiero desayunar le digo con petulancia, mirando por mis


ventanas. El cielo sigue siendo azul, el sol sigue brillando a pesar de que
Dare se ha ido.

Ests bien? pregunta Finn finalmente. Te desmayaste en la playa.


Dare te trajo aqu, pero cuando pap descubri que te habas puesto mal
mientras estaban peleando, l lo hizo irse. Qu sucedi?
262

Nada murmuro. Solo estoy rodeada de secretos y locura y no


Pgina

puedo dejar que Dare tambin guarde secretos. Lo quiero aqu, quiero
estar con l, pero me voy a volver loca si las personas en mi vida no
empiezan a ser sinceras conmigo.

Finn me queda mirando, sorprendido.

Qu quieres decir con eso?

No parpadeo.

Creo que lo sabes.

Pero antes de que pueda responder, somos interrumpidos por mi padre.

Entra por la puerta con tostadas y jugo, como si fuera un da normal.

Buenos das! grita, dejando la bandeja sobre m. Me alegro que


ests despierta.

Lo miro con frialdad.

Echaste a Dare.

Mi padre me queda mirando, de pie firme.

Te desmayaste en la playa, literalmente me dice pap


concisamente. Mientras estabas teniendo una pelea con l.

Mi vida amorosa es mi problema le recuerdo. Yo decido a quin


echar. No t.

Mi padre sacude su cabeza.

Yo decido quin se puede quedar en mi propiedad me dice. Y ests


bajo presin suficiente sin agregar ms. Dare entendi. En realidad, estuvo
de acuerdo.

Dare estuvo de acuerdo en que no debera estar conmigo? pregunto


dudosa. Su expresin se resbala un poco.

No exactamente. Solo acord que no debera estar aqu anoche. Dejar


que decidas cundo quieres hablar con l. Pero cuando lo hagas, necesitas
263

estar segura de que ests lista. Estar involucrada emocionalmente con


alguien es importante, cario. Especialmente cuando tus emociones ya
Pgina

estn frgiles.
Ignoro eso.

A dnde fue?

No lo s responde mi padre firmemente, caminando de regreso a la


puerta. Sale y miro la pared fijamente, luchando contra las lgrimas que
se forman en mis ojos.

Lo alej y fue el nico aparte de ti y pap que me ha amado le digo a


Finn sin mirarlo. Parece nervioso, asustado y triste.

Estuvo mam ofrece vacilante.

Est muerta le digo framente.

No puede discutir con eso.

Quiero estar sola le digo finalmente. Sola con mis pensamientos, sola
con mi dolor. Porque me entregu a l y me dej. Lo ech, lo acept y se ha
ido.

Finn se sobresalta, mirndome con sorpresa. Porque nunca he querido


estar sola antes.

Ests segura?

Asiento.

Est bien est de acuerdo finalmente. Pero si me necesitas, estoy


justo al final del pasillo.

Se desliza fuera de la habitacin luego de mirar sobre su hombro de


mala gana, pero no lo vuelvo a llamar. En su lugar, tiro de las mantas y
miro al ocano, a los botes en el horizonte. Deseara que uno de ellos
pudiera llevarme, y navegar a donde sea que est Dare.

Puede que est escondiendo cosas de m, pero el dolor en su rostro fue


real.

Me ama.
264

Sin importar nada, tengo que creer eso.

Es lo que me ancla.
Pgina
Cierro mis ojos y duermo.

Cuando me despierto, encuentro el medalln de San Miguel de Finn en


mi mesa de luz. Lo dej conmigo porque aparentemente, soy quien lo
necesita. Adems, es de noche. Dorm todo el da.

Vacilante, balanceo mis piernas fuera de la cama y me siento en mi


escritorio, abriendo mi laptop.

Tecleo Adair DuBray en un buscador.

Estoy medio sorprendida de que: 1. Un montn de resultados son


devueltos. Y 2. Recin ahora estoy haciendo esto.

Me deslizo por los resultados vacilante.

Al parecer, su familia, o la familia de su padrastro ms bien, son muy


ricos en Inglaterra. Es una familia que ha heredado su fortuna por aos, y
cada Savage (ese es su apellido) va a la Universidad de Cambridge. Dare
fue all, y se gradu un ao atrs.

Hay un montn de fotos suyas publicadas fotos en varias fiestas, con


varias mujeres en sus brazos. Los artculos mencionan que es una
decepcin para la matriarca Savage, por sus maneras salvajes, su
incapacidad para asentarse, su negativa para adaptarse. Su forma de ir a
fiestas es comparada con la del Prncipe Harry.

Tienes que estar bromeando.

A qu tipo de familia pertenece que los sitios de chismes estn tan


interesados?

Vive en una enorme finca llamada Whitley, con su abuela.

Eleanor Savage.

Una viuda, tena dos hijos, Laura Savage y Richard Savage II, ambos
fallecidos.

Tiene tres nietos, pero solo uno es nombrado. Un nieto postizo, Adair
DuBray.
265

Miro la foto de Eleanor. Incluso en la foto, su boca est dibujada con


Pgina

fuerza en un ceo fruncido, como si estuviera perpetuamente disgustada,


como si fuera incapaz de estar satisfecha. No es de extraar que a Dare no
le guste. No es de extraar que sea un pillo autoproclamado.

Leo un artculo entrevistndolo despus de graduarse anticipadamente


de Cambridge y con honores. l les dijo que se iba a Estados Unidos por
un tiempo. Eso fue a principios de este ao, por otoo.

As que ha estado aqu desde otoo, y slo estaba cazando un


apartamento cuando me conoci?

Qu extrao.

Vuelvo a mirar las fotos de l. Est rodeado de mujeres ebrias, mujeres


hermosas. Todas de largas piernas doradas y cabello rubio. En una foto, l
tiene sus brazos alrededor de una chica, con una copa en la mano
mientras brinda con ligereza a la cmara. Sus ojos miran fijamente en la
lente... negro, negro, negro como la noche.

Negro como nada que haya visto nunca.

Ms negro que mi tristeza.

Me trago las lgrimas porque ya lo extrao. Porque le di mi cuerpo.


Porque no quiero que jams se tome una foto con otra chica rubia porque
l es mo. Porque me est ocultando algo y porque de todos modos lo
quiero. Eso quiere decir que soy dbil?

Contengo un grito y recojo mi telfono.

Le envo un mensaje de texto rpidamente, aunque nunca antes le envi


un mensaje. No tena que hacerlo antes l viva a treinta metros de mi
casa. Pero ahora se ha ido.

Te extrao. Aunque tengas tus secretos.

Deslizo el telfono por mi escritorio y subo a la cama.

No s por cunto tiempo duermo, slo s que es de da una vez ms


cuando abro los ojos. Finn est sentado en la silla de mi escritorio,
mirndome, preocupado. Est plido, con sus delgadas manos
266

entrelazadas en su regazo.

Tienes que comer algo me dice.


Pgina

Volteo el rostro.
No tengo ganas.

Has estado durmiendo por dos das seala. Eso me sorprende, pero
no lo demuestro. Al menos toma una bebida.

Empuja un vaso de agua hacia m. Me inclino, tomo dos sorbos, luego


me vuelvo a acostar.

Vete, Finn.

Me estudia, sus ojos azules evalundome, inspeccionndome.

Sabes, si ests tratando de demostrarle a pap que l tena razn, esta


es la manera de hacerlo seala. Ests actuando demente
clnicamente deprimida. Eso es lo que ests tratando de hacer?

Hace falta un loco para reconocer a otro loco murmuro y luego me


siento culpable cuando Finn se estremece. El dolor brota en m, el
remordimiento. Lo siento digo rpidamente. No quise decir eso.

Se encoge de hombros, fingiendo que no le doli.

Est bien. Slo es la verdad. Ests actuando demente en este


momento. Si pap est equivocado y t realmente ests en un punto en el
que deberas estar saliendo con alguien, sal de la cama y acta como tal.
Demustraselo, Calla.

Me mira lastimeramente con ese reto y lo odio ahora mismo por ser tan
lgico.

Por tener tanta razn.

Todava estoy cansada digo rotundamente. Quiero quedarme aqu,


donde no importa que est sola. Quiero quedarme aqu, donde nada me
alcanza. Ni la muerte de mam, ni la locura de Finn, y sobre todo, ni la
ausencia Dare.

Finn niega con la cabeza.

Ver cmo ests ms tarde.

Lo veo irse, luego agarro mi telfono.


267

Sin nuevos mensajes.


Pgina

Dare no respondi.
Cierro los ojos.

Levntate.

Abro los ojos, y est oscuro una vez ms.

No tengo ni idea de cunto tiempo he estado en la cama, pero estoy


asumiendo que ha pasado un da ms. O doce horas. O doce aos. Quin
sabe y a quin le importa?

Miro hacia Finn.

Suficiente, Calla. Eres ms fuerte que esto. Tal vez a ti no te importe,


pero a m s. Te necesito. Te necesito de pie, necesito que seas fuerte.
Duerme toda la noche si lo deseas, pero por la maana, necesito que
saques tu trasero de la cama y dejes de sentir lstima por ti misma.

Es firme, severo y fraternal.

Mis ojos se llenan de lgrimas, as que los cierro.

Lo oigo suspirar mientras se aleja y se cierra la puerta.

* * *

Finn
Me siento en la silla del escritorio de mi hermana y la observo dormir.
Me quedo mirando las lgrimas que corran por su rostro, la forma en que
su cabello est enredado y hmedo.

Esto es pattico.

Su dolor me hace dao.

ArrglaloArrglaloArrglalo, cantan las voces.

No puedo. Esa es la mierda de esto. No puedo arreglarlo.

Ella es frgil, est asustada y sola, y ahora est destrozada.

l la destroz.
268

Con el ceo fruncido, recojo su telfono, asegurndome de que l no le


Pgina

escribi de nuevo. Borr su respuesta antes, el pattico Yo tambin te


extrao.
Que se joda.

Que se joda cualquiera que quiera hacerle dao.

No puedo salvarla si ella sigue resultando herida.

Pero el mundo es as. El mundo es feo y doloroso y as es como lo


arreglar. La respuesta viene a m tan clara como una campana. El mundo
es demasiado doloroso. Slo hay una manera de detenerlo, de arreglarlo.

Arrglalo.

Lo har.

Lo har.

Arrglalo.

Considralo hecho.

Le digo eso a las voces y parece apaciguarlas porque se quedan en


silencio durante un minuto mientras me inclino y beso la frente de mi
hermana, luego me meto en la cama tras ella.

Hay una forma. Slo una Slo una Slo una.

Arrglalo.
269
Pgina
Traducido por scarlet_danvers

Corregido por flochi

L
a luz del sol inunda mi habitacin y me despierto sintindome
viva de nuevo.

No s por qu.

Tal vez fue la indignacin de Finn anoche, su splica, su exigencia para


que sacara mi culo de la cama por la maana.

No estoy segura de qu fue lo que funcion, lo que irrumpi a travs de


mi autocompasin, pero aqu estoy, sentada en el borde de mi cama.

Es hora de comer y estoy levantada.

Huelo el olor a comida yendo a la deriva por la casa, as que paso por la
sala y encuentro a mi padre y Finn en la cocina.

Me siento sin decir una palabra. No he peinado mi cabello, no me he


puesto la ropa. Pero ambos fingen no darse cuenta.

Finn sirve un plato para m, deslizndolo sobre la mesa.

Te sientes mejor? pregunta con cuidado.

Asiento, mirando a mi comida, tomando un bocado.

Has estado en cama durante cuatro das aade, sus ojos fijos en mi
cara.

Cuatro? Mi mirada se dispara y se encuentra con la suya, luego


270

con la de mi padre. Mi padre asiente con la cabeza, con la cara


cuidadosamente inexpresiva.
Pgina
Miro hacia abajo.

Estaba cansada. Hago una pausa, observando cun blancas lucen


mis manos sosteniendo el tenedor. Plidas, flacas, apticas. Necesito
levantarme. Necesito un poco de aire fresco. Tengo que dejar de ser
pattica. Pero primero Dare llam? No puedo evitar preguntar.

Hay una pausa, y luego mi padre asiente con la cabeza.

Y? Oigo la esperanza en mi voz y la odio.

Y nada dice con firmeza. l slo estaba comprobndote. No ests


preparada para esto, Calla. Has pasado por mucho estos ltimos meses.
Tienes que centrarte en ti misma, no en Dare.

El dolor dispara a travs de m y alejo mi mirada de l, hacia la ventana,


hacia fuera a la vaca casa cochera de Dare.

Ellos no entienden. l es el que me ha mantenido la cabeza a flote estas


ltimas semanas. No s por qu estoy dependiendo tanto de l, slo lo
estoy. Y entonces lo apart, porque al parecer, soy una luntica.

Tomo un segundo bocado.

Gracias por el plato le digo a Finn. l asiente.

Mastico y trago, cuidando no mirar a mi padre. Todava estoy enojada


con l.

Estoy tan enojada que mis pulmones se sienten calientes y mi garganta


se siente apretada.

Tomo un tercer bocado. Mientras mastico, comienza a sentirse como


aserrn en mi boca, como si yo nunca fuera a ser capaz de tragar porque
mi garganta est demasiado caliente, porque no puedo respirar.

Qu demonios?

Confundida, miro en mi plato. Salchicha polaca, chucrut, manzanas y


nueces pecanas.
271

Pecanas.
Pgina
Mis manos vuelan de inmediato a mi garganta porque despus de tres
bocados, ya est cerrada por la hinchazn.

Jadeo, tratando de respirar. El calor se propaga a travs de mi pecho,


mientras todos los vasos en mis pulmones se empiezan a agrandar. Puedo
sentir cada uno individualmente, latiendo en mi caja torcica,
extendindose, hinchndose.

Pap me las arreglo para decir, levantndome de la silla. Se


precipita para agarrarme, y yo caigo en sus brazos, tratando de respirar
con los pulmones rgidos.

Tomo una respiracin, pero esta no llega. El aire no puede entrar en el


tejido inflamado de mi garganta. Es como una prensa, apretando y
comprimiendo.

Soy un pez fuera del agua, y todo se vuelve ruido, pero no puedo
entender las palabras. La luz se difumina en un gran color, y pienso en
una ltima cosa antes de que no haya nada ms.

Alguien me acaba de envenenar.

* * *

Antes de abrir mis ojos, s dnde estoy. Tambin s por qu.

Alguien me dio nueces.

Alguien.

Finn.

Ese conocimiento es vertiginoso, por lo que me centro ms bien en


dnde estoy.

Reconozco el estril olor medicinal del hospital. Escucho con mis ojos
cerrados, oyendo el chirrido gomoso de los zapatos de las enfermeras, los
pitidos de las mquinas, los murmullos bajos en el pasillo.

Tengo un tubo en la nariz. Oxgeno. La habitacin da vueltas, y vuelvo


de nuevo a concentrarme.
272

Concntrate, Calla.
Pgina

Abro los ojos y la sala gira. Vuelvo de nuevo a concentrarme.


Calla?

La voz de mi padre es calma y baja. Muevo mi mirada sin mover la


cabeza, lo encuentro en la silla de la esquina, mirndome con
preocupacin.

No estoy muerta?

l sonre.

No. Gracias a Dios.

Mi memoria es borrosa.

Haba nueces recuerdo. En mi comida.

Mi padre se encoge.

S. Lo siento, Calla. No vi

Cunto tiempo he estado aqu? pregunto. Mi voz es spera, mi


garganta en carne viva. S por experiencia que probablemente metieron un
tubo para respirar por ella.

Cerca de cuatro horas. Llamamos a una ambulancia. Estuviste


inconsciente todo el tiempo. Vas a estar bien ahora. Para maana, estars
como nueva, pero quieren tenerte la noche en observacin.

Asiento.

Me siento pesada, atontada, lenta.

Qu hay de malo en m? pregunto lentamente.

Te dieron algo para calmarte dice mi padre vacilante. Sus ojos estn
en mi cara, como si estuviera preocupado de que voy a perder los estribos.
Lo hice antes?

Dnde est Finn?


273

Mi padre mira hacia otro lado.

l no puede estar aqu, cario.


Pgina
Por qu?

Mi padre suspira, y me ve de nuevo.

Sabes por qu, Calla.

Cierro los ojos. Porque Finn sabe que soy alrgica a las nueces. l saba
y me dio nueces de todos modos.

Esa es su versin de salvarme? Salvarme de qu? Tristeza? Era su


plan matarme, luego a s mismo?

Dolor se extiende a travs de m, lento, y luego con fuerza, entonces


insoportable, como una ola.

Tengo que verlo le digo, las palabras cortan mis pulmones.

No. La voz de mi padre es firme.

Me hundo en mi lado, mirando a lo lejos, hacia fuera en las nubes que


se hayan sobre el estacionamiento.

Dnde est? pregunto sin mirar a mi padre. l no responde, lo que


enva escalofros por mi espina dorsal.

Es mi culpa le digo, dndome la vuelta por lo que estoy mirndolo a


los ojos ahora. No es culpa de Finn. Es ma. He ledo su diario, supe que
estaba algo mal y deb haberte contado, pero no lo hice. l quiere salvarme
del dolor, pap. No estaba tratando de hacerme dao. No es su culpa, es
ma.

Mi voz adquiere un borde dentado y desesperado y mi pap me frota el


brazo.

Clmate, cario. Todo va a estar bien.

No lo est insisto, mi voz chilla. No castigues a Finn. No lo pongas


en el hospital, pap. Es mi culpa. No la suya. No de l.

Estoy prcticamente gritando ahora, retorcindome en la cama tratando


274

de levantarme, pero mi pap me mantiene abajo, rogndome. Antes de


darme cuenta, las enfermeras han llegado, dos de ellas, una para cada
Pgina

lado. Una inyecta algo en mi IV y luego, mi agitacin se desvanece. Mi ira


se ha ido, mi frustracin inexistente.
Por favor, llama a Dare le susurro. Por Favor.

Y entonces todo es negro.


275
Pgina
Traducido por martinafab

Corregido por flochi

-S
ultenme! grito, retorcindome para alejarme de las
enfermeras. No le hice dao. Tena que ayudarla. No lo
ven?

Nadie puede verlo y a nadie le importa. Simplemente me envuelven las


muecas con bandas elsticas y las fijan al marco de la cama.

Gimo en la almohada antes de morderla. Nunca le hara dao a Calla.

Nunca.

Estoy haciendo todo esto por ella.

Sultenme les suplico. No puedo dejarla sola. Por favor. Ser


bueno. Ser bueno!

Pero me ignoran y cuando levanto la mirada, veo el rostro de mi padre


presionado contra el cristal.

Lo llamo a gritos, pero l no responde. De hecho, su rostro desaparece y


no vuelve.

Vuelve le susurro.

Pero no lo hace.

Mis lgrimas son calientes mientras pienso en mi hermana, acurrucada


en algn lugar de este hospital, sola y asustada y pensando que intent
matarla.
276

Nunca lo hara. O s?
Pgina
LoHicisteLoHicisteLoHiciste. NoLoRecuerdas? Las voces se estn riendo
de m, siseando y chillando. LoHicisteLoHiciste.

No lo hice.

No podra hacerlo.

Pero tengo las manos esposadas a esta cama y no hay discusin alguna.

Le di nueces. Eso tampoco se puede negar.

Cierro los ojos contra el canto en mi cabeza, tratando de desecharlo.


AsesinoDeHermanasAsesinoDeHermanasAsesinoDeHermanas.
EresUnMonstruo. Monstruo. NosotrasTeControlamos.
NosotrasTeControlamos.

Monstruo.
277
Pgina
Traducido por veroonoel y magdys83

Corregido por flochi

C
uando abro mis ojos, inmediatamente me enfoco en Dare
sentado a mi lado.

Est tumbado en el silln, sus ojos cerrados, sus manos


agarrando los reposabrazos. Es largo, delgado y esbelto. Es hermoso y
oscuro y est aqu.

Est aqu.

Respiro hondo y parpadeo para asegurarme que no me lo estaba


imaginado.

Todava est all.

Dare. Mi susurro es gutural y tosco. Imagin que no me escuchara,


pero me escucha. Sus ojos se abren y se encuentran con los mos.

Y entonces est fuera de su silla y arrodillado al lado de mi cama, su


frente apoyada en la ma.

Cal dice, sus labios rozando mi piel. Gracias a Dios.

Cmo ests aqu? pregunto confundida. Mi pap?

Dare asiente.

Le pediste que me llamara y lo hizo.

Que lo bendigan. Una oleada de gratitud corre a travs de m.


278

Dnde est? Est con Finn?


Pgina
No lo s responde Dare. Aunque le dije que me sentara contigo
hasta que volvieras en s.

Cierro mis ojos y lo inhalo, su aroma a almizclada vida salvaje.

No me dejes le digo. Por favor. Lo prometiste una vez, recuerdas?

Asiente.

Lo recuerdo. Y no lo har. No me digas que lo haga de nuevo.

Asiento. No lo har.

Acaricia mi mano, sus dedos suaves.

Qu recuerdas, Cal?

Finn me hizo un plato le digo. Com tres bocados cuando me di


cuenta que tena nueces. Pecanas.

Dare cierra sus ojos.

Tienes suerte de estar aqu me dice sin abrirlos. Tu pap dijo que
incluso una nuez poda matarte. Apenas llegaste a la sala de emergencia.

Pero llegu le recuerdo. Estoy aqu ahora. Por favor, no dejes que
encierren a Finn. No quera lastimarme. S que no quera. l nunca

Pero Dare se incorpora y se balancea sobre sus talones.

No s qu van a hacer dice vagamente. No depende de m.

Cierro mis ojos, un dolor rasgando a travs de mi pecho.

Tal vez tenas razn. Tal vez tengo que irme de aqu. Tal vez soy una
ayuda para l o quizs soy incluso una preocupacin. Odia que est
triste por mam. Tal vez solo quera poner fin a mi dolor. Si me voy, podra
concentrarse en l no en m.

Y t podras concentrarte en ti aade Dare. Abro mis ojos y su


rostro est tan cansado, tan abatido. Me estiro y lo toco, mi brazalete de
hospital azul se desliza por mi antebrazo. Cundo perd peso? Mis brazos
279

estn tan flacos.

Confo en ti suelto de repente. Confo en que me hables sobre ti


Pgina

cuando ests listo.


Dare se estremece ahora.

No se trata de que est listo. Es solo que no puedo aadirme a tu


carga, Cal. Luego de esto no puedes verlo?

Esto. Mi carga. Mi hermano tratando de matarme.

Alguna vez se acabar?

Lamento todo esto le digo en voz baja mientras observo su rostro


cansado. Lamento que mi vida sea una locura.

Mira a su alrededor y se estremece.

Casi mueres, Calla.

Lo estaba manejando me defiendo a m y a Finn. Finn me necesita.


Lo estaba manejando.

Lo hacas? Dare levanta una ceja. Aparto la mirada.

Su diario est en mi habitacin. Tan pronto como salga de aqu, tengo


que terminarlo. Solo siento que, de alguna manera, es la clave. Tengo que
leerlo todo.

Dare me mira, su mirada tan oscura como la noche.

Ests segura?

Asiento.

Lo estoy. Lo he estado leyendo de a partes, pero es tiempo de que lo


termine. Sabes cundo me van a dejar ir?

Dare sacude su cabeza.

No lo s. Creo que dijeron que quizs por la maana, dependiendo


cmo ests. Estabas muy molesta anoche.

Claro que lo estaba! espeto. Van a encerrar a mi hermano.


280

Dare me mira con compasin.


Pgina

Haz lo que te digan hoy, y estoy seguro de que te dejarn salir en la


maana.
Asiento y sostiene mi mano.

Qu pasa si decido que quiero mudarme a Berkeley antes de tiempo?


le pregunto antes de dormirme.

Aprieta mis dedos.

Entonces ir contigo.

Y si quiero quedarme?

Entonces me quedar contigo.

Sin importar qu?

Sin importar qu.

Eso es todo lo que necesito escuchar. Una paz me llena y me duermo. Y


por la maana, me dan el alta.

Quiero ir con Dare le digo a mi padre.

Pap me mira, sus ojos a la vez tristes y resignados.

Est bien.

Y si Dare quiere alquilar la cochera de nuevo, quiero que lo dejes.

l asiente.

Algo ms? Su voz es crispada.

S. Te amo. Lanzo mis brazos alrededor de su cuello porque incluso


si interfiri donde no deba, lo hizo porque me quiere. Cuando se aleja, sus
ojos estn empaados.

Vete, entonces. Estar en casa despus de un rato.

Puedo ver a Finn antes de irme?

l se queda mirndome con pesar.


281

Me temo que no.


Pgina

Asiento, un bulto formndose en mi garganta.


Vas a llevarlo a casa contigo?

Lo voy a intentar promete.

Eso tiene que ser suficiente.

Dare me saca del hospital hacia su moto, entregndome mi casco. Me


envuelvo alrededor de su cintura y montamos con el viento en nuestros
rostros.

La libertad nunca se ha sentido tan bien.

VIVE LIBRE. Ahora entiendo ms esa frase de lo que jams pens que
podra hacerlo.

Cuando llegamos a casa, Dare se detiene.

Quiero quedarme contigo cuando leas el diario. Eso est bien?

Es vacilante y dulce mientras permanece en el ltimo escaln de mi


porche. Soy consciente de que l piensa que soy tan frgil, pero asiento de
todas formas.

Est bien.

Me sigue a mi habitacin y se sienta en mi escritorio mientras me


acurruco en mi cama.

Slo pretende que no estoy aqu aconseja.

Niego con la cabeza, pero eso es exactamente lo que hago.

Ignoro al sexy galn britnico sentado a sesenta centmetros de m, y en


su lugar, me concentro en salvar a mi hermano.

Para hacer eso, me sumerjo en su diario. Slo tengo una cuarta parte de
la izquierda para leer. Empiezo a echar una ojeada a travs de las pginas,
y se teje un camino de un lado a otro entre estar lcido y loco.

Ignrala.
Ignora a todos.
282
Pgina
Deus adiuva me. Que Dios me ayude. Ayude. Ayude.
Que Dios me ayude.
Nocte liber sum.
Por la noche soy libre.
Tengo que proteger mi secreto. Tengo que tengo que
tengo que.
Estas tonteras continan por pginas, con dibujos, frases y palabras,
hasta que llego a una pgina en particular. Hay un dibujo de Finn y mo,
sentados en la cima de los acantilados. Finn est lanzando su medalln
por un lado.

Ella lo necesita ahora. Yo no yo no yo no.


Protgela de m. Protgela de m.
Protgela de m. El amor es ms fuerte que la muerte
que la muerte que la muerte.

El amor es ms fuerte que la muerte.


Termina esto termina esto termina esto.
Termina con todo esto.
Por favor, Dios.
Por favor.
Protgela de m susurro, agua helada bombeando a travs de mis
venas. Finn saba que iba a hacerme algo. Tena miedo de ello. Sigui
283

tratando de darme su medalln de San Miguel para protegerme. Pero yo


segu devolvindoselo.
Pgina

Me siento dbil y horrorizada mientras miro fijamente a Dare.


l saba que iba a lastimarme. No pudo evitarlo.

Los ojos de Dare son tormentosos.

Entonces, te dio las nueces para protegerte?

Asiento, el conocimiento cortando a travs de m y hacia mi corazn.

Nunca me haba hecho dao. Slo quera ayudarme. Es la nica


manera que conoca en el estado en que l est.

Has descubierto su secreto? La pregunta de Dare es seria. Niego


con la cabeza.

No. Sigue mencionndolo. Dice tengo que proteger mi secreto. Pero no


dice de qu se trata.

Dare abre la boca para hablar, pero la voz de Finn es ms fuerte y


estruendosa, viniendo de la puerta.

Qu ests haciendo con mi diario? exige, su piel plida y sus ojos


azules ms plidos. Su expresin es tormentosa sin embargo, furiosa.
Dijiste que no podas encontrar mi diario, Calla. Lo tuviste todo el tiempo?
Lo escondiste de m?

Tartamudeo, tratando de formar una respuesta, pero l no me deja.

Esto es una mierda, Calla suelta. He estado matndome con la


culpa y tratando de averiguar una forma de ayudarte, y t has estado
yendo a mis espaldas todo el tiempo.

Se queda quieto, tan furioso que est temblando.

Quieres saber mi secreto? pregunta, ahora con calma glacial.


Asiento, aterrorizada. Entonces ven a descubrirlo.

Se da la vuelta y sale furioso, baja las escaleras y sale por la puerta.


Estoy aturdida por un minuto, despus salto en mis pies. Puedo escuchar
a Dare sobre mis talones mientras me apresuro a seguir a mi hermano.
284
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Traducido por martinafab

Corregido por flochi

S
obrevuelo los senderos, derrapando por el camino, con mi
hermana justo detrs de m. No paro hasta que llego a los
acantilados, porque Dios, tengo que terminarlo. No puedo seguir
con esto. No puedo ocultarlo. Tiene que saberlo Tiene que saberlo Tiene que
saberlo.

No puedo soportarlo ms.

Tiene que saberlo.

Finn! grita Calla. Me doy la vuelta lentamente, y apenas puedo


soportar la mirada en el rostro de Calla. Est sufriendo, y yo soy el
causante.

Lo soy yo.

Lo soy yo.

Lo soy yo.

No quise hacerte dao, Cal le digo en voz baja, cada palabra


hirindome en el corazn. Pero ya no puedo aguantarlo. Las voces las
oigo ms que a la ma propia. Me dicen que haga cosas, y no puedo
pararlas. No quiero que sigas sufriendo. Y no quiero hacerme dao. Eres
parte de m y yo soy una parte tuya y no deberamos tener que hacernos
dao.

Calla se congela, con la mano en el aire, debido a que oye la


285

desesperacin en mi voz.
Pgina

El secreto me est matando, Cal le digo. Sueno desesperado, dbil y


pattico. No puedo soportarlo. No es justo para ti, y no es justo para m
Cul es tu secreto, Finn? pregunta lentamente, con cuidado de no
acercarse a m. Puedes alejarte del borde y decirme?

Me ro, un sonido histrico, como una hiena desquiciada.

Estoy desquiciado desquiciado desquiciado.

Me he vuelto un desquiciado.

No ests cansada de hablar conmigo en el borde? demando. No


lo ests? No ests cansada de mantener el equilibrio sobre estos
acantilados y tener miedo a que vayamos a caer por el borde? S que yo lo
estoy. Esto no es vida, Calla. Esto no es vivir. El amor es ms fuerte que la
muerte, Cal y esto no es vivir.

Su respiracin es ruidosa, y oigo a Dare venir detrs de ella, pero


entiende la seal y no dice una palabra.

S que es vivir dice ella. Es vivir porque te quiero. Har cualquier


cosa por ti. Eres parte de m, y yo soy parte de ti y as es cmo funciona.
Por favor, Dios, por favor no hagas esto, Finn. No hagas esto.

Ahora est llorando, temblando en el viento con sus lgrimas, pero me


siento ms ligero de lo que me he sentido en mucho tiempo. En semanas.
En meses.

Todo va a estar bien, Calla le digo. Pronto acabar.

Sonro e inclino la cabeza hacia el cielo.

El sol se siente bien en mi cara.

Calidez = Vida.

No grita Calla, arremetiendo hacia m, pero yo doy un paso hacia


atrs.

No te muevas le digo. O lo har ahora mismo.

Por qu haces esto? dice entre sollozos, su ardiente pelo rojo


286

agitndose a su alrededor por el viento. Por qu, Finn?

Porque las cosas tienen que suceder en un orden le digo, con toda la
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calma que puedo, slo que suena como si estuviera gritando. No te


estabas moviendo en orden, Calla. Yo tuve que hacerlo por ti. As es cmo
te hago hacerlo. Mi secreto. Te estoy ayudando, slo que no lo ves.

Cul es tu secreto? grita, lgrimas cayendo sobre su nariz, su boca,


su camisa. Dmelo y te ayudar, Finn. Slvame y yo te salvar,
recuerdas? Djame salvarte!

Ella est sollozando y yo tambin y ya no puedo ver la diferencia entre


nosotros.

HazloHazloHazlo! Cantan las voces. SaltaSaltaSaltaSalta. Mustrale


mustrale mustrale.

Cllense! grito, tapndome los odos. Lo intent, Calla. Lo intent.


Pero no puedo seguir con esto. Ni siquiera por ti.

Me imagino la lista en mi cabeza, porque es lo nico que ahoga las voces.


Es una pgina limpia y sin mancha alguna. En mi cabeza, escribo con
cuidado las palabras, y entonces las tacho porque estoy a punto de
terminar mi tarea. Por fin.

Termina con ello ahora.

Te quiero le digo a mi hermana. Doy un paso atrs.

Nooo!

El grito spero rompe a travs de mi concentracin y me detengo en el


borde, con el viento soplando atravesndome, debido a que la voz no era la
de Calla. Era la de Dare.

Confundido, levanto la mirada para encontrar a Dare de pie


exactamente donde Calla acababa de estar.

Cabello rojo sopla sobre mis hombros mientras mis zapatos se


balancean en el borde.

Converse rosas.
287

Deberan ser negras.

Calla, aljate del borde suplica Dare. Por favor.


Pgina

Calla, aljate del borde.


Qu demonios?

Me quedo mirando a Dare, en precario equilibrio, mientras trato de


resolver lo que est sucediendo con mis frenticos pensamientos
irregulares. Las piezas revientan y giran y vuelven a juntarse, formando
pensamientos parcialmente cohesivos. A travs de todo esto, sin embargo,
una cosa est clara.

Finn no est aqu.

Estoy de pie en el borde donde Finn acaba de estar. Pnico y confusin


se apoderan de m, como un torbellino, buscando a mi hermano, pero ya
sabiendo algo en el fondo.

Por fin s cul es el secreto de Finn.

l no est aqu.

Nunca lo estuvo.
288
Pgina
Traducido por scarlet_danvers

Corregido por Shilo

M
e da pnico mientras observo fijamente a Dare, desorientada y
aterrada, mientras el viento azota mi pelo alrededor de mi cara.

No. Esto no est bien. Esto no puede ser.

Imgenes, recuerdos y fotos inundan mi mente con la velocidad del rayo,


encajando, separndose, formando un collage, luego otro y otro.

Recuerdos.

Mi vida.

Todo de ella.

Lucho para encontrar las palabras, pero no puedo as que empiezo a


sollozar en cambio, alejndome de la orilla y hundindome en el suelo.
Dare envuelve sus brazos alrededor de mis hombros, tirando de m a un
lugar seguro.

Estoy loca me oigo gritar, aferrndome a Dare. Su voz es ronca y


calmada.

No lo ests insiste. No lo ests.

Dnde est Finn? Mi voz est rota porque en el fondo, s dnde est
Finn. Lo s en mi corazn, lo s en mi alma. Lo he estado escondiendo de
m todo el tiempo.
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Dare permanece callado, sus grandes manos acariciando mi espalda,


instndome a la calma.
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Tengo que saber. Tengo que ver.


Girndome para alejarme de Dare, salto a mis pies y salgo disparada a mi
casa. Abro las puertas y salto a travs de la casa a oscuras, subiendo las
escaleras de dos en dos hasta que estoy de pie delante de la puerta del
dormitorio de Finn.

Me quedo mirando la madera, a la veta, a la abolladura, a la perilla. No


quiero abrirla porque s lo que voy a encontrar.

Pero tengo que hacerlo. Tengo que verlo.

Me inclino, doy vuelta a la perilla.

La puerta cruje al abrirse, revelando lo que mi corazn saba que me iba a


encontrar.

Una habitacin vaca.

La cama est todava all, hecha con pulcritud. Los afiches de Finn todava
estn en la pared, de Quid Pro Quo y The Cure. Sus Converse negras estn
al lado de la puerta, como si fuera a usarlos de nuevo, pero no lo har. Su
ropa sucia se encuentra todava en su cesta. Sus libros se alinean en las
estanteras. Su almohada favorita espera por l, sus CDs, su telfono.
Todo eso.

Pero l no va a volver.

La mano de Dare est en mi espalda, me reconforta. No puedo sentir nada.

Entro y me siento en la cama, a la escucha de mi hermano.

No hay ni un sonido.

Abrazo mis rodillas, mientras una oleada tras otra de recuerdos vuelve.

Mi realidad no ha sido real.

Finn muri con mi mam digo en voz alta, el dolor destroza mi corazn,
mis huesos, mi alma. Veo las imgenes en mi cabeza, revoloteando entre s
para formar escenas.

Lo veo entrar en su coche rojo. El coche que nunca compartimos porque


cada uno tena uno propio.
290

l iba a un concierto, Quid Pro Quo. Empez a bajar la montaa y


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estaba en camino cuando llam a mam. Mam cruz la lnea central en


su camino ascendente por la montaa. Estaba apurndose porque era
tarde y lo golpe de frente cuando lleg a la curva.

No puedo soportar el dolor.

Me ciega, me ensordece, convierte todo en un rugido.

No puedo escuchar. No puedo ver.

Ella iba demasiado rpido sigo sin vida, mis recuerdos se desenrollan
como una pelcula en mi cabeza. Estaba distrada porque me estaba
hablando por telfono. Yo mat a mi madre y a mi hermano. Finn. Dios.

Mi cabeza cae en mis manos.

El dolor es ms de lo que pens que sera, ms de lo que jams pens que


podra soportar. Destellos de Finn rasgan a travs de mi mente de
cuando ramos pequeos. De cuando jugamos en el ocano. De Finn
llamndome cuando jugbamos a las escondidas, de Finn llamndome
cuando estaba asustado. Y de esa noche, cuando asom la cabeza en el
saln antes de irse la ltima vez que lo haba visto con vida.

Nos vemos, Cal. Segura de que no quieres ir?

Yo no fui con l susurro, las palabras cortando un camino a lo largo de


mi garganta. Iba con un amigo de su Grupo y yo no iba con l. Porque
quera te quera a ti.

Conoca a Dare en aquel entonces.

Lo he conocido desde hace meses y meses. Esto no puede estar pasando.


Qu est sucediendo? Estoy loca? He perdido la cabeza?

Dare me sostiene fuerte, dejndome llorar, tratando desesperadamente de


protegerme de mi dolor.

No puede.

Ya no puede protegerme del dolor.

Quera quedarme en la funeraria para que pudieras venir a verme y as


291

pudiramos estar solos.


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Mi corazn palpita, mientras veo atisbos de Dare en mi cabeza. Su sonrisa,
su rostro, sus manos. Me quedo mirando sus manos ahora, el anillo de
plata.

Te di eso para el Da de San Valentn recuerdo.

Asiente.

T yo Hemos estado juntos por un tiempo. Estbamos esa noche


Dej que mi hermano fuera al concierto solo, porque quera estar a solas
contigo.

Dios, soy un monstruo.

Dios, estoy loca.

Lo miro.

Qu ha estado sucedindome?

Me siento aturdida, confundida, perdida.

Dare traga.

Tu mente ha estado tratando de protegerse a s misma. Has


experimentado una prdida abrumadora. Te sientes como si estuvieras en
falta cuando no lo estabas. Fue ms de lo que podas soportar. El da
despus de su muerte, despertaste y pensaste que Finn todava estaba
aqu, de hecho, haba veces en que pensabas que eras Finn. Los mdicos
dijeron que necesitabas salir de ello por tu cuenta, que tratar de traerte a
la realidad te hara dao.

As que todo el mundo estuvo de acuerdo con eso me doy cuenta con
horror. Estoy loca. Estoy loca y ni siquiera lo saba.

Los ojos oscuros de Dare se conectan con los mos.

No, no lo ests dice con firmeza, con decisin. Tuviste un desorden


mental porque tu realidad era demasiado difcil de soportar. Lo llamaron el
TEPT6 y Amnesia Disociativa7. No ests loca.
292

6TEPT: Trastorno de Estrs postraumtico.


7 La amnesia disociativa, es un trastorno disociativo caracterizado por una fuerte
prdida de memoria provocada por un episodio intenso de estrs psicolgico, y que no
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puede atribuirse a causas neurobiolgicas.


Es por eso que no podas estar conmigo me doy cuenta poco a poco,
juntando las piezas. Porque soy una loca y no te recordaba. Cmo
diablos podra olvidar un gran pedazo de mi vida? No s por qu te
quedaste conmigo. Estoy tan loca.

Estoy llorando de nuevo, o an, porque a lo mejor nunca par, y Dare me


sostiene apretada contra su pecho.

Te amo, Calla. Me olvidaste porque te sentas demasiado culpable para


recordar. Porque pensabas que fue tu culpa. Porque pensaste que no
merecas tener algo bueno.

Tal vez no. Lloro acaloradamente, apretando los ojos cerrados, pero
cuando lo hago, todo lo que veo es la cara de mi hermano.

Lo mereces dice Dare con firmeza. Abro los ojos y lo miro. T me


amas, Calla. Y te amo.

Recuerdo la primera vez que dijo esas palabras para m, meses atrs, pero
los recuerdos son difciles de ver. Son borrosos y distantes, como si
estuviera tratando de tirar de ellos haca m a travs de aguas turbias.

No puedo recordar todo le digo con frustracin. Mis recuerdos acerca


de ti son... no hay muchos.

Dare asiente.

Los mdicos dijeron que van a volver en etapas. Al principio, yo trat


de mantenerme lejos, pero era demasiado duro, y no estabas haciendo
ningn progreso. Decidimos que volvera a entrar en tu vida como un
extrao para ver si esto refrescaba tu memoria por completo.

Me siento tan tonta tan loca.

Fingiste conocerme otra vez por primera vez? En el hospital?

Dare me mira fijamente, con los ojos cuidadosamente inexpresivos.

S.

Por eso sent que te conoca me doy cuenta lentamente. Es por eso
293

que te sentas familiar, por qu me sent atrada a ti desde el principio.


El dj vu, los sueos.
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No tienes idea de lo difcil que ha sido me dice. Pretender que no te
conoca.

Trago, porque slo puedo imaginar, y porque todo eso, todo lo complicado,
fue mi culpa. Luego otra cosa se me ocurre, algo horrible.

Las nueces jadeo, mis ojos muy abiertos y horrorizados. Finn no me


las dio de comer. Yo me las di de comer a m misma. El hospital no
estaba all para visitar Finn yo estaba all por m. Ellos me estaban
observando para ver si tratara de hacerme dao a m misma de nuevo.

Dare no dice nada, pero su silencio es todo.

Miro fijamente la habitacin, al cuarto vaco, muy vaco.

Mi hermano est muerto. Las palabras tienen sabor amargo.

Dare no dice nada, pero me aprieta con ms fuerza.

Lo supiste todo el tiempo. Mis palabras son difciles. Dare me mira.

No poda decirte. Los mdicos dijeron que tenas que recordar por tu
cuenta.

Soy tan estpida. Las lgrimas corren por mis mejillas y las seco,
haciendo caso omiso de mi corazn latiendo con fuerza porque duele
demasiado. Estoy loca.

No lo ests.

Ests tratando de convencerte a ti o a m? pregunto dolorosamente.

A ti dice con firmeza.

Miro por la ventana, a la lluvia, a los acantilados. El viento, la lluvia, el


barro todo ello se desdibuja junto con mis lgrimas y todo se convierte
en rojo, porque rojo = peligroso.

Mi prdida es abrumadora.

Mi hermano.
294

El dolor.

Todo es rojo.
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Desde que nacimos, fuimos Calla y Finn le digo a Dare sin
comprender. Quin soy yo ahora?

Dare me sostiene cerca, ajeno al tiempo, ajeno a todo lo dems, excepto yo.

Soy la mitad de un todo. Finn es mi otra mitad. Qu se supone que voy


a hacer sin l?

Mis sollozos raspan mis costillas, cortndolos, hacindolos sangrar porque


soy rojo ahora. Nunca voy a ser verde otra vez.

No s admite Dare sin poder hacer nada. Quiero decirte que va a


estar bien. Te dir que voy a hacer todo lo que pueda para que sea de esa
manera. Pero creo que solo el tiempo

No digas que el tiempo cura todas las heridas interrumpo


bruscamente. Eso es una mentira.

Lo s dice con sencillez. Pero con el tiempo, lo puedes manejar. Eso


es todo. El dolor ser menos y tus recuerdos te mantendrn a flote. Eso es
lo que s.

l quera ser salvado... de su propia mente, quiero decir. Trato de


entumecer mi corazn, pero s que es peligroso ahora. No puedo
esconderme de l nunca ms. Tengo que sentir esto con todo el miserable
dolor que es. En su diario pidi una y otra vez ser salvado. Me pidi
que lo salvara. Miro a los ojos de Dare. No pude salvarlo, Dare.

Dare no rompe nuestra mirada.

l no era el tuyo para salvar, Calla. No muri de su enfermedad mental.


Muri a causa de un accidente de coche. No haba absolutamente nada
que pudieras haber hecho para salvarlo.

Excepto que no debera haber llamado a mi mam durante la tormenta.


Eso los hubiera salvado a los dos.

Dare aprieta mis brazos, obligndome a mirarlo.

Eso simplemente no es cierto y lo sabes. Cuando es la hora, es la hora.


No conseguimos decidir. Dios lo hace.
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Estoy vaca por dentro. Oigo las palabras de Dare, pero no puedo sentirlas.
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Necesito descansar decido, acurrucndome de costado en la cama de
mi hermano. Cierro los ojos frente a la realidad, buscando consuelo en la
negrura. Dare no discute. l solo se acuesta detrs de m, sus brazos
sostenindome fuerte.

No tienes que quedarte.

S tengo. Sus palabras son firmes. Tu pap no est aqu y no te voy


a dejar sola. No me voy de nuevo, y punto.

Lgrimas corren por mi cara y mantengo mis ojos bien cerrados.

Me giro hacia Dare, inhalando su olor, escuchando su corazn mientras


late fuerte y ruidosamente y verdadero. Est vivo, y yo lo estoy tambin.

Pero Finn no lo est.

No s cmo voy a sobrevivir a esto le susurro.

Dare besa la cima de mi cabeza, su aliento un mero susurro.

Un da a la vez.

Levanto la vista hacia l, mis ojos calientes y rojos.

Contigo?

Asiente.

Conmigo.

El dolor me inunda as que hago lo nico que s hacer.

Duermo.

Y sueo.

Porque todo el tiempo mis sueos han sido recuerdos.


296
Pgina
Traducido por Debs y otravaga

Corregido por Shilo

S
e ha ido, cario.

Miro fijamente a la pared, mi telfono en la mano. Haba


estado esperando y esperando a que Finn llamara, a la
espera de su voz, esperando que estuviera bien. Los brazos de Dare estn
envueltos alrededor de mi hombro, sostenindome.

Mi pap me mira fijamente, sus ojos de color azul plido como los de Finn, y
conmocionado.

Calla?

Vuelvo mi rostro para mirarlo, pero mirarlo lo hace sentir demasiado real, as
que cierro los ojos en su lugar.

No puedo hacer esto.

Calla, encontraron su coche. Est en la baha. Condujo sobre el borde tu


mam estaba en el barranco, pero el coche de Finn se hundi en el sentido
opuesto. Bajando las rocas, en el agua.

No, no lo hizo.

No poda haberlo hecho.

No le digo claramente, mirando aturdida a mi padre. Llevaba su


medalln. Estaba protegido.

Mi padre, el hombre ms fuerte que conozco, me da la espalda y sus


hombros tiemblan. Luego de unos minutos, se da la vuelta.

Quiero ver le digo vacamente. Si es verdad, tengo que ver.


297

Mi padre ya est sacudiendo su cabeza, su mano en mi brazo.

No.
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S.
No espero a que est de acuerdo, salgo corriendo de la casa, por las
escaleras, por los caminos, a la playa. Oigo a Dare detrs de m, pero no me
detengo. Hay bomberos, policas, cintas de la polica y paramdicos
congregados alrededor, y uno de ellos trata de detenerme.

Seorita, no dice, su voz grave, con el rostro horrorizado. No se puede


ir ms all.

Pero doy un tirn, porque veo a Finn.

Veo su coche rojo aplastado, que ya han sacado del agua.

Veo a alguien acostado en la arena, alguien cubierto por una sbana.

Camino hacia ese alguien con calma, porque a pesar de que es el coche de
Finn, no puede tratarse de l. No puede ser l, porque es mi hermano gemelo,
y porque no sent que sucediera. Lo hubiera sabido, no?

Dare me llama, a travs de la espesa niebla, pero no contesto.

Doy un paso.

Luego otro.

Luego otro.

Entonces me arrodillo en la arena, al lado de la sbana.

Mis dedos tiemblan.

Mi corazn tiembla.

Y tiro de la tela blanca.

Est vestido con vaqueros y una camiseta, ropa para un concierto. Est
plido, es flaco, es largo. Es frgil, est fro, est muerto.

Es Finn.

No puedo respirar mientras sostengo su mano hmeda, mientras me tiro


sobre l, lloro, trato de respirar y trato de hablar.

No se ve como que haya estado en un accidente. Hay un moretn en su


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frente y eso es todo. Est tan blanco, muy, muy blanco.


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Por favor le ruego. No. No hoy. No.


Me estoy meciendo y siento manos sobre m, pero las aparto, porque se trata
de Finn. Y somos Calla y Finn. Es parte de m y yo soy parte de l, y esto no
puede estar pasando.

Lloro con tanta fuerza que mi pecho duele, mi garganta est en carne viva y
trago para respirar.

Te amo le digo cuando puedo volver a respirar. Lo siento, no estaba


contigo. Siento no haber podido salvarte. Lo siento. Lo siento.

Todava estoy llorando, cuando grandes manos toman mis hombros, me


levantan del suelo, y estoy siendo tirada en brazos fuertes.

Shhh, Calla murmura pap. Todo estar bien. l saba que lo amabas.

S? pregunto con dureza, alejndome para mirar a mi padre. Porque


quera que fuera con l, y lo hice ir solo. Y ahora est muerto. Llam a mam
y los dos estn muertos.

Pap me vuelve a atraer a sus brazos, y me da palmaditas en la espalda,


mostrando una ternura que no saba que posea.

No es tu culpa me dice entre sollozos. Saba que lo amabas, cario.


Todo el mundo lo saba. Tu madre, tambin.

Mi madre. Ahogo de nuevo otro sollozo jadeante.

Esto no puede estar pasando.

Esto no puede estar pasando.

Esta no es mi vida.

Me sacudo de los brazos de mi padre y camino inexpresivamente de vuelta


por los senderos, ms all de los paramdicos, ms all de la polica, ms
all de todos los que estn mirndome. Camino directo a la habitacin de
Finn y me desplomo sobre su cama.

Por el rabillo del ojo, veo su diario.

Lo recojo, leo la escritura a mano tan familiar, por las manos que tanto amo.
299

Serva m, serva bo te.

Slvame, y te salvar.
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De acuerdo.

De acuerdo, Finn.

Cierro los ojos, porque cuando me despierte maana, voy a encontrar que
todo esto fue un sueo. Esto es una pesadilla. Tiene que serlo.

El sueo llega rpidamente y cuando despierte, salvar a Finn.

Me despierto de un sobresalto, los recuerdos de esa noche tan vvidos, tan


horribles, tan paralizantes.

La luz del sol inunda mi habitacin, exponiendo cada rincn, cada esquina
vaca.

Me estremezco y salgo de la cama, mirando por la ventana. Dare y mi


padre se sientan en el porche abajo, hablando seriamente.

Me pongo algo de ropa y me deslizo por la puerta trasera hacia el camino.


Cuando empieza a llover, me pongo la capucha, pero sigo adelante.

Tengo un lugar en el que estar.

Apuro el paso, trotando hasta que llego a la cruz y las cintas.

Tragando saliva, me paro a un lado, mirando hacia abajo al barranco, a los


rboles rotos, a las marcas negras y las ramas dobladas.

Mi madre muri aqu.

Pero siempre supe eso.

Girando, cruzo al otro lado, al lado que da al mar.

Seres vivientes tambin estn rotos en este lado. Los helechos, los
arbustos y los rboles. Estn doblados y rotos pero an viven. Crecen en
la ladera de la montaa, regresando del borde.

El viridem.

El verde.

Todava est aqu, pero Finn no est.


300

Su auto volc por el lado de esta montaa y se hundi en el agua.


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Mirando por encima de la superficie como el cristal, nunca sabras que
Finn muri all. Pero yo s. Ahora lo s.

Y es demasiado difcil de soportar.

Es demasiado.

Me hundo a mis pies y empujo las rodillas a mi pecho, cerrando los ojos,
sintiendo las lgrimas calientes formarse debajo de mis prpados.
Concentrndome con fuerza, me imagino el rostro de Finn. Lo imagino
sentado justo a mi lado, en este momento.

Hola Cal dira. Sabes que la descuidada escritura a mano de los


mdicos mata a ms de 2000 personas cada ao, por conseguir los
medicamentos equivocados?

Niego con la cabeza tristemente hacia l.

No.

l asiente, con aire satisfecho ante su conocimiento superior sobre


extraos hechos de la muerte.

Es cierto.

Pero eso no es lo que te mat a ti.

Mi voz es dura, y me doy cuenta de que estoy hablando en voz alta. Y no


me importa.

El Finn imaginario se encoge de hombros.

No. Pero todo el mundo est igual de muerto, independientemente de la


causa.

No estoy lista, Finn le digo con voz dbil. No te puedes ir.

Mi cuerpo es como el hielo, mis nervios como la madera. l me sonre, la


vieja sonrisa que me encanta, la que ilumina sus ojos azul plido.

No podra evitarlo, Cal me dice en serio. Pero tienes que lidiar con
eso. Tienes que seguir adelante.
301

A dnde? le pregunto simplemente. No puedo ir a ninguna parte sin


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ti.
El dolor en mi voz es afilado como un escalpelo, atravesndome con
precisin.

Tienes que hacerlo responde Finn. No tienes eleccin, Calla. Tienes


que hacerlo.

Calla?

La voz viene detrs de m, desde el lado de la carretera. En un minuto,


Dare est sentado a mi lado, mirando al mar conmigo.

Con quin estabas hablando? pregunta, tratando de ocultar su


preocupacin.

Finn le digo sinceramente. Pero no te preocupes. S que no es real.


Es slo que no entiendes cmo es. l es parte de m, Dare. Y
simplemente se ha ido. No s cmo se supone que debo vivir con eso.

Mi voz se quiebra, lloro y me siento dbil. Pero no puedo evitarlo. Las


lgrimas solo vienen, y vienen, y vienen.

Dare me acerca a l, contra su pecho y me acuna all, protegindome del


mundo, de mi propia tristeza.

Volvamos a la casa sugiere. No tienes que estar aqu.

Aqu donde muri mi hermano.

Asiento, estando de acuerdo, obedeciendo, porque la verdad es que no s


dnde debera estar. Ya no.

Dejo que Dare me lleve a la casa, y dejo que me prepare el almuerzo, y se


siente conmigo en el porche hasta que es hora de volver a comer la cena. Y
as es como es mi vida durante los siguientes das.

Hago todo de forma mecnica y me siento rgida, y Dare y mi padre


esperan por m a que me rena con los vivos.
302
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Traducido por martinafab

Corregido por Shilo

E
stoy soando de nuevo en el cuarto da.

Sueo que Finn y yo estamos caminando por los senderos,


haciendo yoga en los acantilados, nadando en el ocano, pescando
cangrejos. Siempre somos Finn y yo, porque ya no est en mi
realidad. Se ha ido. Pero en mis sueos, l vive.

En mis sueos, est en todas partes, rodendome.

Y luego, cuando me despierto, cuando miro a todos esos lugares en los que
debera estar, no est all.

Se ha ido.

Hoy, cuando me despierto, Dare est esperndome en la silla del escritorio


de Finn. Es por la maana y parece imposiblemente casual y elegante, en
su ropa ajustada como si se expandiera por el sol.

No creo que pueda quedarme aqu digo, mi voz ronca por el sueo y
dura por los recuerdos. Donde quiera que voy me hace recordar.

Dare asiente.

Lo s.

Qu debo hacer? susurro.

Sacude la cabeza.

No puedo decidir por ti.

No quiero dejar ir a Finn le digo con voz temblorosa. Pero Dare sacude
la cabeza de nuevo.
303

Finn no est aqu, Calla-Lily.


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Trago, porque no lo est.


Es tan extrao reflexiono inexpresivamente. Sigo pensando en que
Finn estaba tratando de convencerme de ir al cementerio para despedirme
de mi mam. Pero era realmente mi propia mente, tratando de hacerme ver
la realidad, verdad?

Dare me mira fijamente con simpata en los ojos.

No lo s. Tal vez sea as.

Tengo que decirles adis a los dos digo. Pero hoy no puedo. Solo
necesito un minuto para hacerme a la idea.

Tmate todo el tiempo que necesites dice Dare sabiamente. No


puedes apresurarte. Iremos tan lentamente como quieras.

Me jala hacia l y me paro ah, mi frente contra su pecho, sus manos


frotando mi espalda.

Mis manos queman y las alejo, examinndolas.

Tengo ampollas a travs de las palmas, rojizas y peladas, ya que estn en


proceso de curacin. Ni siquiera me haba dado cuenta de que las tena
hasta ahora, aunque est claro que han estado all por un tiempo.

Has estado cortando lea ofrece Dare, y me estremezco. Me estremezco


porque s por qu.

Ese era el trabajo de Finn digo en voz alta. Debo haber debo haber
pensado que era Finn. Y que mi padre necesitara la madera para cuando
nos furamos a la universidad.

Dare asiente solemnemente de acuerdo y yo todava no puedo entender por


qu se quedara conmigo. Soy un desastre.

Es como si mi mente fuera una cuerda, fragmentndose y


desenredndose hasta que penda de un hilo.

Dare sacude la cabeza y me acerca de nuevo hacia l.

Necesitabas tiempo para procesar lo que pas. Eso es todo.

Todava no estoy lista. Mi voz se rompe con la idea de seguir adelante


304

sin Finn.
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Lo s.
Pasan otros cuatros das ms antes de que lo mencione de nuevo. Cuatro
das en los que mi padre y Dare me observan continuamente en busca de
signos de que estoy agrietndome, cuatro das de lluvia, sueo y silencio.

Cuatro das de luto.

Cuatro das de tenerlo colgando sobre mi cabeza hasta que una maana,
he tenido suficiente.

Tengo que hacerlo hoy decido en el desayuno. Dare inmediatamente se


pone de pie.

De acuerdo.

Me monto en la parte trasera de su moto en direccin al cementerio, mi


cara presionada contra su fuerte espalda. Cierro los ojos e inhalo el aire
fresco, absorbiendo la luz del sol, sintiendo el calor.

Calidez = Vida.

Nos detenemos fuera de las puertas y Dara apaga el motor, con cuidado de
respetar los terrenos sagrados del lugar de sepultura.

Es muy raro le digo mientras caminamos por los jardines bien


cuidados, sorteando piedras. Record el funeral de mi madre, pero no
record nada del de Finn. Tuvimos un funeral conjunto, pero mi mente
bloque cualquier cosa que tuviera que ver con Finn. Pero ahora lo
recuerdo. T estabas ah. Vi tu cara. Estabas en el fondo.

En ese momento, ya ni siquiera lo recordaba. Dios.

Dare me aprieta la mano y caminamos directamente a la parte de atrs,


directamente a las lpidas de mrmol blanco que marcan el suelo.

Observo primero la de mi madre, porque a pesar de que es una sensacin


desgarradora, es ms fcil.

LAURA PRICE. Trazo el nombre con el dedo, apoyndome en las rodillas.

Lo siento, mam le susurro. Siento tanto haberte llamado. Siento


tanto que hayas respondido. Por favor, perdname. Te quiero. Te quiero.
305

Me beso los dedos y los presiono contra la piedra, y luego hago la cosa ms
difcil que jams tendr que hacer.
Pgina

Me vuelvo y digo adis a mi hermano.


Mi Finn.

La lpida conmemorativa de Finn es blanca y brilla en el sol de la tarde. La


escritura en ella trae lgrimas a mis ojos, porque la reconozco de
inmediato es muy similar a lo que Mark Twain haba inscrito en la lpida
de su hija.

Las palabras en la de Finn se ponen borrosas cuando se me llenan los ojos


de lgrimas una vez ms, o todava.

Buenas noches, dulce Finn. Buenas noches, buenas noches.

Me hago pedazos por mil razones, y uno de ellas es mi pap. Debi


haberme prestado atencin en los ltimos aos despus de todo, porque le
haba dicho una vez la forma desgarradora y hermosa que pensaba que era
este epitafio en particular. Y cuando lleg el momento de escoger la lpida
de Finn, no estaba en condiciones de ayudar.

Pero mi padre se haba acordado, y esto es perfecto.

Es exactamente lo que habra elegido para mi hermano.

Me hundo en el suelo enfrente, sin importarme que la tierra est fangosa y


hmeda, y trazo las palabras con mis dedos.

Buenas noches, dulce Finn.

l era dulce. Y bueno, amable y divertido. Era brillante e ingenioso y


agudo. Era mi hermano, mi mejor amigo, la mitad de mi alma. Era todas
esas cosas y ms. Era ms de lo que nadie jams supo o sabra. Porque yo
era la nica lo suficientemente afortunada que lo conoca realmente.

Te echo de menos le susurro. Dios, te echo de menos.

Me desplomo contra el fro mrmol, y le hablo a mi hermano. Hablo con l


como si estuviera sentado aqu conmigo. Le hablo de pap, Dare y mi crisis
mental.

As que yo tambin estoy loca le digo. Y yo que siempre pensaba que


tena que preocuparme por ti.
306

Siento a Dare suspirar detrs de m, porque s que quiere decirme que no


estoy loca, pero no interrumpe. Simplemente se queda apartado y me deja
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hacer lo que tengo que hacer.


Creo que tengo que irme le digo a Finn. No quiero dejarte, pero no
ests aqu realmente, y no puedo quedarme. No en este momento. Es
demasiado difcil. Lo comprendes?

Su lpida de mrmol fro no contesta y descanso mi mejilla contra ella,


deseando desesperadamente que Finn estuviera aqu.

Pero no lo est.

Estoy enjugndome una lgrima cuando lo veo.

Me pongo rgida y me sobresalto y la miro.

Una liblula se cierne cerca.

Grande y brillante, sus alas azul verdosas brillan en el sol de la tarde. Me


observa, sin miedo, mientras permanece en el aire, sus hermosas alas
revoloteando rpidamente. Parece estar aqu por m, ya que no se aleja.
Simplemente espera conmigo, mirndome.

Mi corazn late y estoy congelada en estado de shock.

Finn susurro.

No estoy tan loca como para creer que el insecto es Finn. Sin embargo,
estoy lo suficientemente loca como para pensar que Finn est aqu, en
alguna parte, y que envi a la liblula como una seal.

Est bien.

De repente estoy rodeada de una extraa paz, de algo etreo y de otro


mundo y creo que debe ser real.

Finn me est trayendo consuelo, como siempre lo ha hecho.

Te amo le susurro. Siempre te amar.

La luz del sol golpea a la liblula en ese momento, y hace que parezca que
me est guiando el ojo. Sonro a travs de las lgrimas, y se va volando.
La observo irse, y la paz que me ha envuelto se propaga al interior, a mi
corazn.
307

Todava siento dolor, pero por primera vez en ms de una semana, me


siento calmada, tranquila, llena de esperanza.
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El aire que me rodea se siente reverente y sagrado de alguna manera, y
dudo en moverse, levantarme, dar un paso. Pero tengo que hacerlo, porque
s que eso es lo ms importante. Ese es el punto, es por eso que Finn
estuvo aqu.

Para hacer que siguiera adelante.

Para ensearme que l est bien, que yo estoy bien, y que necesito seguir
adelante sin l.

Da miedo porque nunca he estado sin l antes. Pero al mismo tiempo, s


que no estoy sola.

Levanto la vista hacia Dare.

Eso fue real, verdad?

Me mira, confundido.

La liblula. La has visto?

l asiente con la cabeza.

S, por qu?

Porque la historia. Le cuento la historia que pens que Finn me


haba contado, la que de hecho haba ledo en su diario. La de las liblulas.
Y el Cielo. Y la paz.

Cuando he terminado, los ojos de Dare estn bien abiertos.

Crees que era Finn? le pregunto seriamente.

Dare sacude la cabeza.

No lo s. Pero fue una seal. Ya fuera de Dios o de Finn o tu mam. Fue


una seal. Creo eso, Calla.

No estoy loca.

Sonro y cierro los ojos, absorbiendo el calor.


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Es aqu, en el sol y en contra de mi voluntad, que me siento en paz por


primera vez desde que Finn muri. Es una sensacin increble, y me da
miedo moverme, por temor a que cuando lo haga, la sensacin se haya ido.
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Pero cuando abro los ojos de nuevo, est todava aqu.

Todava estoy clida.

Todava estoy viva.

Y Dare est conmigo. Me sonre, extendiendo una mano para ayudarme a


levantarme. Me pongo de pie, y luego observo fijamente el nombre de mi
hermano de nuevo.

Buenas noches, dulce Finn.

Te amo, Finn le digo, mientras me inclino hacia delante y beso la parte


superior de su lpida. Te ver ms tarde.

Caminamos a travs de los arcos del cementerio, pero antes de que


subamos de nuevo a la moto, hago una pausa, mirando al rostro ms
hermoso en el mundo.

Fuiste t le digo en voz baja. Eres lo que me trajo de vuelta. Me diste


realidad. T me ataste, me anclaste, me amaste. Pens que ibas a
romperme, pero eso es solo porque yo no entenda. Intentabas ayudarme
durante todo momento.

Tira de m hacia l y me besa suavemente.

Te amo, Calla.

Lo s. Y lo hago. Por primera vez en meses. Puedo verlo. Y lo creo.

Me subo a la moto detrs de Dare, presionando mi mejilla contra su


espalda.

Bajo mis manos, su corazn late, vibrante, fuerte y vivo.

Yo tengo que vivir, tambin.

Tengo una razn, y esa razn es clida y viva y est sentado delante de m.

El sol calienta mi espalda mientras conducimos subiendo la montaa.


309
Pgina
Traducido por Vicky.

Corregido por Shilo

M
e siento con el diario de mi hermano en mi regazo, acurrucada en
su cama. Aqu es donde lo siento ms, aqu entre sus cosas. Me
trae comodidad.

Abro el rado libro, y paso las pginas rpidamente hasta que encuentro lo
que estaba buscando las ltimas entradas. Mi sangre se congela
mientras leo las palabras es insano, locas tonteras revistiendo la pgina.

La letra es ma.

Pens que era suyo murmuro. Pero al final, su diario era mo.

Dare se sienta a mi lado, cuidadoso del lugar de mi hermano. Sabe que es


sagrado, especialmente ahora.

El cuerpo humano es algo maravilloso dice, como si fuera una


explicacin. Tu mente sabe cmo protegerse a s misma de tanto dolor.

Recorro la carta del tarot con mi mano, siguiendo los bordes desiguales
con mi dedo.

Me pregunto lo que esto significa susurro. Ni siquiera saba que Finn


hizo leerse las cartas.

Dare se queda en silencio, porque es obvio que nunca sabremos la


respuesta.

Tiro el diario y veo sus hojas agitarse hasta caer al suelo.


310

Cuando impacta, la portada se cierra una metfora de la vida de Finn.


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La historia ha terminado.
Trago.

S amaba una buena metfora digo en voz alta.

Cmo es eso? Dare se acerca. Niego con la cabeza.

Nada.

Vayamos a caminar a la playa dice Dare con una pequea sonrisa.


Deberamos tomar un poco de aire fresco.

Nos abrimos camino por los senderos y me encojo cuando pasamos por la
Capilla porque recuerdo los funerales ahora. Me encojo cuando pasamos
por la leera porque me recuerda a Finn cortando madera. Y me encojo
cuando pasamos por el muelle, porque Finn y yo bamos con frecuencia en
bote.

Esa noche cuando me emborrach. Estuve esperando a que Finn


volviera con el bote. Pero fui yo todo el tiempo. Sal en el barco.

Dare mira al agua.

Te estaba mirando, y cuando caminaste en el muelle, not


inmediatamente que estabas ebria.

Sujeto su mano ms fuerte, pero aparto la mirada. Porque, Dios, qu


vergenza. Todo esto.

Y Nocte murmuro. Esas iniciales eran nuestras. Habamos estado


all muchas veces antes.

S, t y yo. Y tambin t, yo y Finn.

Lo miro, profundamente ahora, porque me estaba concentrando tanto en


mi dolor, que no haba considerado el suyo. l y Finn haban sido amigos
por la mayor parte del ao.

Ayudaste a Finn con su proyecto de ciencias recuerdo, un recuerdo


resurgiendo de repente de Finn y Dare cernindose sobre la mesa de la
cocina con tubos de ensayo.
311

Dare sonre.

S, hubiera volado la casa de haberlo hecho por su cuenta.


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Ro a mi pesar.

Seguramente.

Lo miro.

No te he preguntado cmo ests t.

Dare me devuelve la mirada.

Ahora estoy mejor. Por un momento, pens que los haba perdido a
ambos.

Trago fuerte, recordando el da que lo encontr golpeando la leera.

Debi haber sido muy frustrante.

No tienes idea.

Pero la tengo.

Al menos, conservas tus recuerdos. Mi mente est como queso suizo.

Me muerdo el labio por un momento.

El dibujo que hiciste sobre m. Estaba desnuda y en tacones altos

Dare nivela su mirada con la ma.

Recuerdas el da en que bas el dibujo?

Oh, lo hago. Definitivamente ahora lo hago. Fue justo despus de terminar


el colegio y fue increble.

S. Pero encontr el dibujo en el diario de Finn. Haba escrito MIA


sobre l. Pero no fue Finn. Me parece que fui yo.

Dare suspira.

Me pediste el dibujo el da que me encontraste hacindolo.

Lo miro, sorprendida.
312

Lo hice? No recuerdo esa parte.

No lo recuerdo en absoluto. Por qu lo escribira en mi propio dibujo?


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Porque pensaba que yo era Finn. Porque inconscientemente no poda dejarlo
ir.

Sacudo mi cabeza y aparto la mirada.

Esto es exasperante. Recuerdo algunas cosas, pero otras


especialmente cuando trata de ti, estn borrosas.

Me lanza una mirada sombra.

Tal vez tu mente an est intentando protegerte.

Eso me detiene y me congelo en el lugar, mis pies se hunden en la arena


hmeda.

De qu me estara protegiendo?

Dare se encoge de hombros, su rostro como una mscara, sin expresin.

Sabes que no puedo decirte.

La frustracin me hace querer gritar.

Los doctores dicen que tengo que recordar por mi cuenta le digo
rgidamente. No que no puedes darme pistas.

Niega con la cabeza.

Vendr por su cuenta. Solo tienes que saber que nunca te lastimara. No
a propsito.

Es tu pasado le digo con confianza. De dnde viniste. Estoy segura


de eso. Porque eso es lo que est borroso. Cmo nos conocimos. Y busqu
en internet sobre ti, pero nada fuera de lo normal.

Excepto la parte donde l es ms rico que Dios, y que tuvo millones de


novias rubias. Giro un mechn de mi cabello rojo con mi dedo
descuidadamente, porque soy lo ms lejano que existe a una rubia.

Finalmente nos sentamos en la playa, mirando el agua, escuchndola


chocar contra las rocas.
313

Descanso mi cabeza contra el hombro de Dare.

No puede ser tan malo. Sea lo que sea, estuve bien con ello antes. Lo s
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porque estbamos juntos cuando pas.


Cuando perd todo.

Dare toma mi mano, su pulgar juega con el mo. El nico ruido es el agua
rompiendo en la costa, para despus volver a adentrarse en el ocano.
Adelante y hacia atrs. Es un sonido tranquilizante y reconfortante.

Lo adivinar digo suavemente, ya no estando preocupada.

Lo hars. Parece haber un tono de inseguridad en su voz.

Por das, pienso en ello.

Por das, nada viene.

Dare se queda a mi lado como un campen. Viene a mi casa todos los das.
Se sienta conmigo, mira pelculas conmigo y toca el piano para m.

Cada da, recuerdo por qu lo amo.

Cada da, lo amo ms.

Entonces una noche, estoy acurrucada en el sof de Dare, mi cabeza en su


regazo mientras lee.

Te amo digo simplemente, de la nada, mis palabras cortando a travs


del silencio.

Dare levanta la mirada de su libro, sus ojos ardiendo.

Ests segura?

Sonro.

Claro, por qu no te amara?

Me levanta, su libro cayendo al suelo mientras estoy apretada contra su


pecho, sus brazos apretando, oprimiendo, sintiendo.

El calor de sus manos me envuelve, me descongela, y por primera vez en


muchos das, me prende fuego, hacindome quererlo mucho ms.

Gracias por quedarte conmigo le digo. No tenas que hacerlo.


314

Paro, luego lo beso.


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Sus labios son clidos, firmes y encienden algo en mi vientre, un fuego que
haba olvidado que exista. La tristeza me abandona por un momento, y
me arqueo hacia l, acercndolo ms.

Hay tanta familiaridad ah tanto deseo.

Una mano traza mi clavcula, baja por mis brazos, encendiendo mis
terminaciones nerviosas. Estallan en llamas, quemando cualquier cosa
menos el deseo de estar con l, justo aqu y justo ahora.

Piensas que no me mereces digo contra su cuello. Pero eso no es


cierto. Soy yo la que no te merece a ti.

Lo vuelvo a besar, y grue en mi boca, el sonido me lleva al borde porque


s que l tambin lo desea.

Me deseas comento, presionndolo. S que lo haces.

Siempre te he deseado contesta sin delicadeza.

Solo somos t y yo ahora digo. T y yo. Eso es todo lo que importa.

Hazme sentir algo ms que dolor.

Lo vuelvo a besar y sus manos se extienden alrededor de mis caderas,


posicionndome para quedar contra su dureza. Inhalo y lo miro a los ojos,
ojos que ocultan miles de secretos, pero ojos que amo.

Lo amo.

No importa qu murmuro. Deja de besarme el cuello y me observa con


duda mientras una de sus manos tira de mi cabello hacia atrs. La luz
destella de su anillo y me congelo.

Porque fragmentos llegan a mi mente. Fragmentos de recuerdos. Imgenes


de esa misma expresin exacta, de su anillo destellando en la luz de la
luna mientras me cuenta algo. Es una confesin y l se ve alarmado,
derrotado, ansioso.

Es la noche del accidente. Antes del accidente. Veo sus labios moverse,
pero no escucho las palabras. Es como si l estuviera en un tnel de
315

viento, las palabras son estticas, y ya haba visto exactamente lo mismo


en un sueo.
Pgina

Me esfuerzo por recordar las palabras en mi memoria.


Qu pasa? pregunta Dare, volviendo a bajar su cabeza, besando mi
cuello mientras me acomoda otra vez.

En este exacto inoportuno momento, mientras el toque de Dare enciende


mi piel, los fragmentos encajan. Las piezas del rompecabezas encajan. Al
fin.

El recuerdo toma forma y me ahogo en un suspiro horrorizado mientras


me alejo de l.

Recuerdo murmuro. Dare para, temeroso, sus ojos de nice brillando,


sus manos quietas en mis brazos. T t estuviste aqu por mi todo
este tiempo. Viniste aqu por m.

Sus parpados ce cierran como una cortina y s que estoy en lo cierto.

Su respiracin es temblorosa y sus manos tiemblan mientras me toca,


mientras se niega a alejarse incluso ahora.

Te queda una pregunta, Calla me recuerda, su voz sombra. Hazla.

As que con miedo en mi corazn y hielo en mis venas lo hago.


316
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La oscuridad est aqu.
La verdad sale a la luz.
317
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La verdad te liberar...

Mi nombre es Calla Price y me


estoy ahogando.

Mi nuevo mundo es un oscuro,


oscuro ocano y me estoy hundiendo
por los secretos.

Puedo confiar en alguien? Ya no lo


s.

Las mentiras son espirales. Se


retuercen y giran, atndome con sus
espinas y lenguas serpentinas. Y justo
cuando pienso que ya lo he descifrado,
todo es empujado de debajo de m.

Estoy enredada en la oscuridad.

Pero la verdad me liberar.

Est justo delante de m, tan cerca que la puedo tocar. Pero aunque
brilla y centellea, tiene colmillos lustrosos y s que me destrozar.

Ests asustado?

Yo lo estoy.
318
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Courtney Cole es una novelista que comera mitologa de desayuno si
pudiera.

Tiene un ttulo en Administracin pero eso era hasta que descubri que
la Amrica empresarial no est ni cerca de ser tan divertida como vivir en
mundos ficticios.

Courtney vive en un silencioso suburbio, cerca del Lago Michigan, con


su Prncipe Encantado de la vida real, sus malhumorados nios (hay una
pequea posibilidad de que hayan obtenido el malhumor de su madre) y
un pequeo zoolgico domstico.

Descubre ms acerca de Courtney y sus libros en:


www.courtneycolewrites.com
319
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Flochi

Jane

menoire90 Itorres Selene

Apolineah17 IvanaTG Selene1987

Booklover:3 Jane Shilo

Debs Lorenaa Silvia Carstairs

Feer:) magdys83 Veroonoel

Flochi martinafab Vicky.

gemma.santolaria Otravaga Zoe Benson

IreneRainbow scarlet_danvers

Flochi
Shilo

Flochi
320

Jane
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