Repblica de Chile Ministerio de Instruccin Pflbljca
BOLETIN = =
MUSEO npcionnL
DE CHILE
TOMO III. HMERO t
Santiago de Chile
I UfilVERSITRRlfl
UOr-BKNOERR130
PERSONAL DEL MUSEO NACIONAL EN 1911
Director.Prof. Dr. Eduardo Moore.
J e f e d e la S eca o n Vertebrados.Don Bernardino Quijada B.
J e fe d e la Seccin Evertebrados .-Don Crlos E. Porter.
J e fe de la Seccin Entomoljica .Don Filiberto Geriham.
J e f e de l Seccin M ineraljica.^Don Miguel .R. Machado.
J e f e de la Seccin de Antropolofa, Arqueoloja i Etnoloja.-Vacante.
J e f e de la Seccin Botnica.Vacante;
Sub-jefe de la Seccin Botnica, encargado de las plantas C riptgam as.
rVacante.
Naturalista A siliar.Don Bernardo Gotseblich.
Escribiente i Bibliotecario .Don Ral Arrieta.
Conservador de la Estacin Zooljica M artima en e l Puerto de San
Antonio i d e i Museo Oceanogrfico.Dr. D. Esperidion Vera.
Pescador de la Estacin ZootjicacT)on Emilio Miranda.
Ayudante d e Jeo lo ji .Don Alejandro Cortes M.
j Preparador.-*Don Zacaras Versara.
D isector .Don Pablo Vergara.
Mayordomo .Don Manuel Loyola; i
Tres Porteros i Seis Guardianes.
Repblica de Chile Ministerio de Instruccin Pblica
= BOLETIN = =
DEL
m useo n r c io iw l
DE CHILE
----------- ----- ------:-----------
TOMO III. NMERO 1
S a n tia g o de C hile
IM P R E M T U N IV E R S IT A R IA
150BANDERA130
1911
SUM ARIO D E L TOMO III. NM. i
(APARECI EN SETIEMBRE DE 1 9 1 1 )
SE C C IO N C IE N T F IC A
P JS .
1. M i g u e l R . M a c h a d o . Estudios de los terrenos petrolferos de M a g a
lla n e s ..................... ........................................................................................................................... 2
2. In. V iaje de estudio a los terrenos petrolferos de Pirin (Sur del Per) (i).... 15
3 . S a l u s t i o V a l d e s C .- E l p etr leo en C h i l e ................................................................... 26
4. P h i l i b e r t G e r m a i n . Compendio histrico de la clasificacin de los Co
lepteros i de su nomenclatura, con anotaciones crticas relativas al siste
ma tarsal......................................................................................................................... 31
5. I d . Catlogo de los Colepteros chilenos del Museo Nacional........................ 47
6 . I d . Variaciones i variedades...................................................................................... 74
7. D r . F e d e r i c o J o h o w . Observaciones sobre los Onicforos chilenos........... 78
8. B e r n a r d i n o Q u i j a d a B. Mtodos usados en las Estaciones de Bioloja
Marina para la conservacin de los Organismos Acuticos............................ 99
9. I d . P rincipales rasgos de la Jeografa Animal de Chile ..................................... 146
10. I d . C atlogo de los Equinodermos vivientes conservados en el Museo N a
cional............................................................................................................................... 152
1 1 . I d . C atlogo de la coleccion de los Celenterados del Museo Nacional......... 165
SE C C IO N D E A D M IN IST R A C IO N I E S T A D S T IC A
12. E l Museo Nacional de Chile en 19 10 -19 11, (Memoria del Director e Informes
de los Jefes de Seccin i otros empleados del Museo)....................................... 187
13. Condolencia de la prensa i de las relaciones cientficas del Museo Nacional,
por el fallecimiento del anterior Director don Federico Philippi................... 235
14. Crnica i Correspondencia ............................................................................................ 273
15. R e l a c i o n e s cientficas nacionales i estranjeras del Museo Nacional.................. 3 10
(1) Estos dos trabajos del seor M a c h a d o vieron la luz del pblico, en forma de
un folleto, en Marzo del corriente ao, i de ellos di cuenta oportunamente la prensa de
Santiago.
ADVERTENCIA
Para evitar equivocaciones en la pajinacion de los tomos del
B o l e t n , advertimos a nuestros lectores que, obligados por la pre
mura del tiempo, no alcanzamos a publicar durante 1 9 1 0 mas que
un nmero del Tomo II. Lo que quiere decir que en la cartula
de la publicacin del ao pasado, debe leerse: Tomo II Nmero
nico, en lugar de Tomo II Nm ero 1, para continuar con el pre
sente Tomo III Nmero 1.
Tomo III. Boletn del Museo Nacional de Chile. Nm. I
ESTUDIOS
DE LOS
T E R R E N O S P E T R O L F E R O S D E M A G A L L A N E S
POR
MIGUEL R. MACHADO
Pasamos a dar cuenta de los resultados a que hemos arribado despues
de recorrer algunos de aquellos terrenos en que se supone que existe, en el
interior de sus estratas, el petrleo que tanto nos interesa.
El 24 de Octubre del presente ao, tomamos el espreso de seis de la
tarde i llegamos a Valparaso al rededor de las 1 1 de la noche; embarcn
donos al siguiente dia en el vapor Otavia, el que nos condujo sin el menor
contratiempo a Punta Arenas, a donde arribamos el 30.
El i. de Noviembre el jefe del Apostadero de ese puerto, seor Mar
tnez, nos proporcion el escampava Yelcho, mandado por el intelijente ma
rino seor Julio Grez. Salimos a las seis de la maana de un dia mui fri,
en demanda de la rejion denominada Agua Fresca, en donde sabamos que
existan manifestaciones de gases combustibles, llegando a este lugar, que
est a 20 millas mas o menos al sur de Punta Arenas, despues de dos horas
de una buena navegacin.
4
No nos acompa nadie que supiese el lugar preciso de la salida de
estos hidrocarburos gaseosos, por lo cual tuvimos que bajar varias veces a
la playa para buscar lguien que nos mostrase esos lugares que tanto anhe
lbamos conocer; pero al fin despues de una penosa caminata a lo largo de
la costa dimos con el sitio por el cual nos interesbamos.
Estas emanaciones se desprendan en forma de burbujas que atrave
saban en grandes cantidades el agua del mar; las que estaban a unos siete
metros de la orilla. L a superficie en que se desprendan stas tenia unos
veinte metros cuadrados; pero el mximo de ellas salia en un espacio no
mayor de un metro.
Con mucha dificultad, debido al fuerte viento norte que a esa hora so
plaba, logramos atravesar uno de los botes para impedir que apagase el gas,
una vez inflamado i poder tomar tambin as el olor de ste, el que es igual
al que tiene la nafta o bencina, que todos conocemos, sintindose de cuan
do en cuando un marcado olor al cuerpo que denominamos en Chile para-
fina, que corresponde al kerosene de otras partes. Presentando estas burbu
jas al reventar en la superficie del mar, unos dbiles colores del arco iris;
una vez que nos cercioramos bien de algunas de las propiedades fsicas de
este gas, le encendimos con una pajuela: inmediatamente se inflam, dando
lugar a una hermosa i luminosa llama amarilla de unos cincuenta centme
tros de altura, que arda i jugueteaba de un lado a otro sobre el agua, la
que amenaz quemar el bote; pero una vez que ste se retir, el fuerte vien
to arrastraba la parte encendida sin dar lugar a que se inflamase nueva
mente el gas que salia al esterior. Una vez que nos convencimos de las
propiedades de este cuerpo, bajamos a tierra i nos fuimos en direccin al
SE., hasta llegar a la casa en que vivi el mecnico que hace aos labr un
sondaje que no di el menor resultado, como veremos mas adelante.
E l taladro se hizo pocos metros al Norte de esta vivienda i como a
cuarenta metros de la costa. Una vez recorrida la playa, tratamos de inter
narnos con el objeto de buscar algn corte del terreno, en donde pudisemos
estudiar la direccin e inclinacin de los estratos del suelo, para podernos
dar cuenta del lugar mas o menos aproximado en que se encuentra el su
puesto depsito de petrleo; pero no fu posible dar con ningn trozo de
suelo desnudo, dado el corto tiempo de que podamos disponer.
L a costa en esta rejion es casi recta, tiene un rumbo de N. 40, al O. Su
playa es pedregosa, teniendo algunas de stas hasta un metro de dime
tro, las que fueron dejadas en estos lugares por los antiguos ventisqueros
que cubrieron en tiempos pasados a estas rejiones; algunas otras fueron de
positadas aqu por las islas flotantes de hielo que se desprendan de aque-
los rios de nieve. Pero lo que es el gas sale por entre un terreno arcilloso
de color amarillo verdoso, que encierra pequeas piedrecitas, las que aqu
denominan masacote. L a faja de tierra paralela al mar i de poca elevacin,
tiene a lo sumo un ancho de cincuenta metros, la que se encuentra limitada
por su lado oriente por una especie de meseta de laderas mui pendientes
i llenas de vejetacion; la que est atravesada de vez en cuando por peque
os riachuelos o chorrillos de agua. Despues de este rpido estudio nos fui
mos a bordo del pequeo Yelcho para regresar a Punta Arenas, adonde lle
gamos a las seis pasado meridiano, despues de dos horas i media de nave
gacin.
Algunos dias despues de este primer viaje, regresamos nuevamente a
estos solitarios parajes i encontramos las anteriores emanaciones despren
dindose fuera del agua, por haberse retirado el mar a causa de las mareas;
prendimos nuevamente el gas para observar el colorido, luminosidad i modo
de quemarse; su olor era igual en todo a lo ya dicho, sintiendo ademas un
lijero olor a hidrjeno sulfurado que ntes no habamos notado.
Historia del descubrimiento de estos gases
En 1893 fueron comisionados por el gobierno francs, dos jvenes de
ese pais: los Seores Roussou i W'illems, para hacer estudio del terreno i
colectar a su vez algunos objetos de historia natural en la Patagonia i en
Tierra del Fuego. Esos seores dijeron a su vuelta que creian que tanto en
esta ltima rejion como en la isla de Dawson, existan depsitos de petrleo
i algunos sostienen que llevaron a Europa algunas botellas del lquido en
contrado.
Seis aos despues el joven chileno Arturo Nio, crey hacer un nuevo
descubrimiento en la costa de Agua Fresca, cerca del ro conocido con el
nombre de Amarilllo; se hizo el pedimento minero de este suelo sin llegarse
a formar negocio alguno.
Algunos aos mas tarde volvieron nuevamente a descubrirse estos te
rrenos por un minero del Norte llamado Francisco Icarte, el que se asoci
con Valerio Allende i con el Seor Marcou; los cuales formaron una comu
nidad por diez mil pesos, que se gastaron en el reconocimiento del suelo
i en la constitucin de la propiedad.
El Seor Marcou le compr a Francisco Icarte su parte, trasladndose
algn tiempo despues a Santiago con el objeto de constituir una Sociedad.
Logr su objeto i form el Sindicato de Petrleo de Agua Fresca.
Este Sindicato se divide en 200 acciones de valor de $ 500 cada una;
6 -
de stas son cien liberadas. Las de pago alcanzaron a reuuir slo $ 44,000
comprndose con esta plata una sonda que se conserva aun en mui buen
estado, adquirindose tambin algunos largos caones que no son apro
piados para esta clase de trabajo. Ademas de estos instrumentos, venia un
mecnico, encargado de armar i manejar la mquina. Desgraciadamente
los directores de este Sindicato creyeron que con slo el anterior material se
podria dar con facilidad con el yacimiento: naturalmente, el resultado corres
pondi a lo que se hizo, puesto que el armador perfor el sondaje precisa
mente en una zona en que no lo debia de haber hecho, siendo que el terre
no indica otra cosa. Por fortuna, la plata que se gast en este primer reco
nocimiento fu poca, porque de otro modo se habria derrochado todo lo que-
se hubiese reunido i, lo que es peor aun, habria desaparecido de entre noso
tros hasta la idea de que en nuestro suelo pudiese existir este precioso l
quido.
Desde este primer fracaso hasta la actualidad, ha sido el Seor Marcou
el que ha mantenido estas pertenencias i slo a l le debe el Sindicato el
poseer estos terrenos.
El anterior industrial mand hacer en 1903, mucho ntes de pretender
formar ninguna sociedad, dos anlisis de los gases que se desprendan en
Agua Fresca para cerciorarse de su probable procedencia, puesto que no
podia contar en esa rejion con una persona que pudiese estudiar los terrenos
mismos, como se hace en todas partes. Los siguientes son los resultados a
que arribaron los qumicos.
Anlisis hecho por el qumico de la Intendencia Municipal de la capital
(Buenos Aires).
(C opia)
Anlisis de una muestra de gas traido de Punta Arenas, Magallanes.
Este gas es incoloro, inodoro, combustible i luminoso.
Su constitucin centesimal es la siguiente:
Gases iluminantes absorbidos por el alcohol__ 2 ,19 P. %
Oxido de carbono.................................................. 1,6 1
Acido carbnico..................................................... no hai
O xjeno..................................................................... 1,40
Gases absorbidos por cido sulfrico (definas) 0,99
7
A z o e........................................................ 28,00 P. '%
Hidrjeno, Metano i otras parafinas 65,81
_ L a compsicion exacta de la mezcla de estos carburos no ha podido
determinarse, por no conocerse actualmente medios' p;Vra aislarlos. Debido
al resultado de combustin, es probable que el hidrgeno entra formando
la mitad de su composicion i que el Metano i las parafinas superiores ocu
pen el resto, encontrndose estas ltimas en mayor proporcion. Lo que co
rrobora esta opinion es el color luminoso de ste gas, que, aun cuando con
tiene 28 por ciento de zoe, d a primera vista una llama igual al gas de
alumbrada.
L a naturaleza de este gas deja suponer que puede provenir igualmente
de yacimientos de petrleo o de hullas anlogas al Brodgead nicamente.
Mi opinion es que pertenece a yacimientos de petrleo.
Buenos Aires, Octubre 6 de 1903. Firmado. Andrs B resillard.
Copie du Bulletin danalyse de Debort i Ca., Chemiste. Paris.
N. 16 ,212
Echantillon de Gaz Naturel.
Composicion en volume.
vapeur deau 1,62 pox%
100,00 por %
Ce gaz est un mlang dair, de vapeur deau et dun hidrocarbure
satur, correspondant a la formule jenerale CnHi ,1-n des hidrocarbures
des huilles de ptrole.
Sign pour Debort i Cia. Boudant.
8
Parts, Noviem bre 14. de k jo j
Por una carta que tengo en mi poder del mecnico, como por los datos
que nos proporcion el seor Marcou, hemos sacado en limpio que el
sondaje que se hizo en estos terrenos tuvo una hondura cercana a 1,10 0
pies.
A esta profundidad se abandon el pozo por no tenerse ni caera ni
plata para seguir este trabajo.
Viaje a los terrenos petrolferos de T ierra del F u eg o
El 5 de JSoviembre de este ao nos trasladamos en el pequeo vapor-
cito Antonieta al hermoso pueblo de Porvenir, que se encuentra edificado
en el fondo de una larga i angosta ensenada, de entrada algo difcil, debi
do a unos bancos de arena que dejan un angosto canal en forma de zig-zag,
la que se podria arreglar con suma facilidad por medio de un lijero dragaje.
Debido a las muchas facilidades que nos proporcion el seor Ramn
Torres Martnez, subdelegado de Tierra del Fuego, pudimos al dia siguiente
ir a una localidad que en los primeros dias de Enero de 1906 tuvimos el
gusto de estudiar i aconsejar a su vez que no se debian abandonar estos te
rrenos; porque ellos encerraban a ese importante combustible lquido que
hace rica a la Nacin que lo posee.
Por primera vez vimos por nuestros propios ojos, las manifestacio- -
nes evidentes del petrleo i desde ese entonces hasta ahora, no liemos
dejado de estudiar todo lo que se relaciona con esta industria, visitando
todas aquellas rejiones en que se supone la existencia de esta sustan
cia. Al mismo tiempo hemos aconsejado a los capitalistas que inviertan
parte de su fortuna, aquella que se va sola, en semejantes empresas: tratan
do a su vez de interesar a nuestros conciudadanos, con publicaciones en la
prensa diaria o en revistas, sobre esta materia, i estamos mui contentos
porque estos esfuerzos no han quedado estriles, puesto que ho estudian
estos mismos asuntos infinidades de personas. I estamos seguros que en
poco tiempo mas nos podremos felicitar de tener implantada en nuestro
suelo esta gran industria que va a revolucionar nuestra riqueza pblica, tal
como lo hicieron en aos pasados, los minerales de Chaarcillo, Tres l un--
tas, etc.
Despues de tres horas de marcha llegamos al lugar denominado Bo
quern. El camino en sus tres cuartas partes es mui bueno i ancho, i por
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l pueden pasar coches sin ninguna dificultad; solo a la salida de Porve
nir existe una pequea cuesta, algo pendiente i sigue despues esta senda por
la parte alta de una especie de meseta, que tiene en su cima algunos peque
os montculos de piedras, producto de morainas laterales de antiguos ven
tisqueros i la roca que domina en estos es la que hemos denominado ss
mica o granito anfiblico, granito sientico o diorita grantica. Despues si
gue orillando a la anterior formacin hasta llegar al mar i desde aqu sigue
en direccin al SE . hasta que encontramos la primera puntilla de cerro de
cima plana que se desprende del empinado cordon de cerros denominado
Altos de Santa Maria. Despues continuamos por la playa que se encuentra
llena de piedras que entorpecen la marcha, subiendo a la anterior cima a
la tercera quebradita por la ladera Sur que es mui parada; la parte alta es
plana i llena de arbustos, por la que seguimos orillando sus barrancos hasta
descender por una angosta huella sumamente empinada a la playa, por la
que nos dirijimos al Sur hasta llegar al punto que nos interesaba, el que se
encuentra a unos cien metros al Norte del chorrillo de los Canelos.
E l local por donde se desprende este gas se encuentra en la parte
media de la ladera que separa la parte alta, del mar, la que qued visible a
causa de haberse rodado una parte del cerro, debido seguramente a las llu
vias; si no hubiese sido por esto, toda esta rejion no tendra para los actuales
la menor importancia a no ser por sus arbustos i rboles.
El olor del gas se siente hasta unos cinco metros de distancia del pun-.
to de donde se escapa, el que tiene un pronunciado olor de parafina, de
bencina i de otros productos lijeros del petrleo.
E l gas se desprende en gran abundancia desde el fondo i paredes de
una pequea escavacion de medio metro de hondura, i pasa al travs del
agua que sale al mismo tiempo que el gas. Secamos el pozo i lo encendi
mos i di una hermosa llama amarillenta mui viva.
A unos cinco metros mas abajo de la anterior escavacion existe una
mas profunda, alrededor de dos metros, la que se encuentra llena de agua i
que tiene un pronunciado olor de hidrjeno sulfurado i en cuya superficie
sobrenadan algunas manchas blanquizcas de azufre.
El descubrimiento de estas emanaciones se remonta a pocos aos: nos
dijeron que el primero que las encontr fue un minero norte-americano que
se ocupaba en lavar las arenas de estas playas para sacar el oro que ellas
contenan.
Una vez que estudiamos hasta las mas mnimas anteriores manifestacio
nes, nos pusimos a recorrer el terreno en todo sentido a fin de darnos eren-
IO ---
ta de la poca de formacin i del modo como se encuentran arregladas las
capas de estos futuros campos de operaciones.
Satisfechos de nuestros reconocimientos i mui contentos por haber te
nido la suerte de haber vuelto a estudiar nuevamente estos lugares, deci
dimos regresar a nuestro alojamiento.
Si no nos estendemos demasiado en las descripciones de esta zona, tal
como lo hicimos con la de Agua Fresca, es porque no queremos repetir ob
servaciones que son comunes a mbos yacimientos. Ademas, no creemos
de utilidad dar en este informe una infinidad de otros pequeos detalles,
que concurren a asegurar la existencia del petrleo en estas dos zonas,
puesto que ninguna de stas es mas importante que la otra.
Creemos si, que para la resolucin de este delicado problema se nece
sita de una hbil direccin en los trabajos: ya sea en el seno de las futuras
sociedades que se organicen o ya en el terreno mismo.
Ademas, es necesario que sepan los que se interesan por estos negocios
en Chile, que es menester marchar con rapidez, porque el tiempo es oro, al
esplorar estos terrenos para lo cual se necesitan dos o mas poderosas m
quinas sondadoras, con todos sus accesorios i la cantidad necesaria de ca
era para hacer tres o mas pozos a gran profundidad i al mismo tiempo
un pequeo taller mecnico; porque de otro modo es creerse que se posee
una vida mas larga que la efectiva.
E l gas que se desprende de Agua Fresca seria fcil aprovecharlo en
Punta Arenas puesto que esta ciudad est a pocas millas al Norte, pudin
dosele emplear en el alumbrado, calefaccin de las habitaciones, cocina i
fuerza motriz. Talvez convendra trasportarla en forma de enerjia elctrica,
jenerada en los mismos terrenos: uno i otro modo es prcticamente realiza
ble i de relativo poco costo.
II
Del estudio de estos terrenos se han ocupado algunos naturalistas, en
tre los cuales podemos enumerar a los siguientes: Crlos Darwin, dOr-
bigny, Mallard, Otto Nordenskjold, Edmundo Fuchs i, ademas, el gran na
turalista arjentino seor Florentino Ameghino.
Por lo general estas tierras estn cubiertas por detritus de antiguas
formaciones ventisquerianas, las que han sido dejadas por las morainas fron
tales i laterales; se encuentran as mismo esparcidos en toda esta rejion, al
gunos enormes bloques errticos que van disminuyendo de volumen, a me
dida que se acercan al Atlntico. Casi todos estos fragmentos tienen una es
II
tructura granitoidea i dominan en ellos los colores claros: frecuentemente per
tenecen a las variedades de granito sientico o de diorita grantica o roca ss
mica; algunas otras son de granito moderno, sienita, pegmatita, anfibo-
lita, etc.
Ademas debemos decir que existen algunas localidades en donde
existen capitas de cenizas volcnicas en medio de cascajos i arenas.
Pero la caracterstica de la anterior formacin es la de encerrar toda
ella oro en los cascajos o arenas que fueron acarreados por antiguos ventis
queros. Estas partculas son cada vez mas pequeas a medida que nos
acercamos al Atlntico i se las encuentra esparcidas en toda esta rejion, fre
cuentemente en mui pequea cantidad. Pero si un rio o una quebrada ha
atravesado a una parte mas o menos gruesa de semejante terreno, la lei en
oro aumenta; debido a que este metal se concentr en mas o menos can
tidad en el fondo de los anteriores lechos; de donde se le estrajo en gran
cantidad, hace a la fecha mas de quince aos.
Desgraciadamente a aquellos mineros se les escap uno que otro frag
mento de ese manto rico, con auxilio de los cuales, a modo de anzuelo, se
especul en los aos 1905 i 1906 en Chile i en la Arjentina, quedando como
resultado del anterior negocito, muchas costosas mquinas abandonadas en
los alrededores de Punta Arenas i en Tierra del Fuego, que valen millones
de pesos.
Frecuentemente a una formacin como la anterior se le asigna la edad
cuaternaria; pero el sabio arjentino F. Ameghino nos dice que ella pertenece
a la parte superior del Terciario, csi en su totalidad.
Respecto a lo anterior, citaremos algunos prrafos, algo estractados, de
este ilustre arjentino.
En Patagonia los terrenos que corresponden a la formacin Pampiana
se deben:
1.0 A depsitos de orijen glacial: arcillas con rocas angulosas, dep
sitos moranicos, arenas i trozos fluvio-glaciales, etc. Estos depsitos no se
observan mas que en la rejion de los Andes, salvo en la Patagonia Austral,
en donde cubren casi toda la llanura que se estiende de Rio Gallegos a Ma
gallanes.
2. A grandes acumulamientos de rocas rodadas que son difciles de-
separar de las mas antiguas de la formacin Araucaniana i de la mas re
ciente de la Post-pampiana.
3.0 A depsitos marinos de mas o menos pequea estension i cercanos
a la costa del Atlntico.
--- 12 ---
4 o A depsitos de limo, de amarillo a rojizo, igual o casi igual a los
de la provincia de Buenos Aires: stos son reducidos.
Semejantes aglomeraciones existen en la parte meridional del golfo de
San Jorje, en donde est Comodoro Rivadavia, la que descansa sobre el
Patagoniano, que corresponde al Eoceno inferior i que se compone, de aba
jo arriba, de una capa delgada de rocas rodadas mezclada a la arena, sobre
la que viene una capa de limo fino de color verdoso que tira al amarillo i
encierra muchos fsiles marinos: no es estratificada. L a anterior capa est
cubierta por una serie de capas verdosas algo amarillentas; son capas arci
llosas horizontales i paralelas, separadas como las pizarras; son de orijen
fluvial. Estas dos ltimas carecen de rocas rodadas, hasta de arena; entre
esta capa pizarrea hai capitas de ceniza volcnica de color blanco, hasta
de cuarenta centmetros de espesor, encontrndose en la parte superior mu
cho yeso cristalizado. Este conjunto nos indica que nos encontramos en
el pampeano superior i que corresponde al pico Bofiaercano, que es del
Plioceno.
Sobre el anterior viene un depsito de limo no estratificado, algo rojizo,
sobre el que existe una capa de rocas de cantos rodados, mezcladas a
materiales de la formacin Patagoniana.
Los anteriores suelos se encuentran descansando sobre otros de cima
casi horizontal; teniendo sus estratos en algunas localidades una inclinacin
cercana a quince grados en direcion contraria a los canales o fracturas que
la limitan.
Dentro del anterior terreno, existen algunos mantos de carbn lignita
que desarrollan un poder calorfico alrededor de cinco mil caloras.
Los principales afloramientos son los de mina Loreto, cercana aPunta
Arenas; mina Marta, al occidente del canal Fitz Roy; mina Magdalena, al
frente de la anterior; mina Nose-Peak en el rio Cndor i muchas otras que
se estn denunciando frecuentemente.
A esta formacin que encierra semejante combustible lignita, se le co
noce con el nombre de M agallaniana i corresponde a la parte inferior del
Oligoceno.
Entre estas rocas se encuentran impresiones de Fagus, Notofagus,
Araucarias, etc., i en los depsitos marinos abundan la Ostrea torresi, V e
nus difficilis, Venus arenosa, Trochus philippii, Turritella exigua, etc.
Cree el seor Ameghino que estos depsitos no tienen el mismo valor
que el patagoniano, i santacruciano que son mas antiguos. Ademas, nos
dice que la fauna corresponde a la que por esos entonces se desarrollaba en
el mar Pacfico, en los terrenos que hoi ocupan los de Navidad, de la costa
13
central de Chile; porque en ambos se han encontrado unas siete especies
comunes.
Desgraciadamente, de la perforacin que se hizo en Agua Fresca.no
queda ningn libro de sondaje i, por lo tanto, no podemos asegurar la com
posicin exacta de las rocas que atraves el barreno.
Por fortuna el seor Alejo Marcou conserv en su poder unos tres sa-
quitos que encierran los detritus de este pozo, a otras tantas honduras.
L a siguiente es la composicion de estas muestras con los nmeros que cada
uno de ellos conserva:
Nm. 2. Se le estrajo de 835 pis de hondura i se componen estos frag
mentos de una arcilla fina de color verde gris, en la que existe uno que
otro fragmento de calcita.
Nm. 3. Se sac esta muestra a los 1,000 pis i se compone de arcilla
algo margosa con fragmentos de calcitas i tiene un color verde gris.
Nm. 4. E s de la parte mas inferior del pozo i es una arena fina en la
que abunda el cuarzo, calcita i alguno que otro granito verde.
Nos indic el seor Marcou que el pozo atraves mas o mnos lo que
sigue:
De 1 a 150 pis mazacote, arcilla plomiza con granitos de cuarzo.
250 se desprende gas
450
650 mucho gas.
750 mazacote i mucha calcita, capa de 80 pis de grueso.
1,000 capa delgada de arena.
1,090 arena i mucha agua.
Por el tiempo de formacin jeoljica de estos suelos, se v que estos
terrenos son aptos para almacenar petrleo, i, si se toman en cuenta ade
mas esos desprendimientos de gases combustibles que arden con hermosa
llama, no tenemos el menor temor de equivocarnos al asegurar que muchos
de los suelos que rodean aPunta Arenas, como algunos de los de Tierra del
14
Fuego, son terrenos petrolferos, i, por lo tanto, quedar bien invertida toda
la plata que se gaste en reconocer estas rejiones, siempre que se encuentre
al frente de semejante empresa, una persona de mui buen criterio.
Santiago, Enero 2 de 1 9 1 1.
M ig u e l R . M a c h a d o ,
Jefe de la Seccin Jeoljica del Museo
Nacional.
V IA JE DE ESTUDIO
A LO S
T E R R E N O S P E T R O L F E R O S D E PIRIN,
R E JIO N Q U E S E E N C U E N T R A E N L A P A R T E S U R
D EL PER
l>OR
MIGUEL R. MACHADO
E l 25 de Enero de 1 9 1 1 tomamos en Valparaso el rpido vapor Ora-
via, de 7.000 toneladas, que nos debia conducir al puerto peruano de Mo
liendo, adonde llegamos en la maana del 29 del mismo mes.
El dia de nuestro desembarco, como igualmente parte del siguiente,
nos ocupamos en recorrer esta ciudad, estudiando al mismo tiempo las ro
cas sobre que est edificada.
Este puerto es uno de los mas malos del Per; porque se encuentra
enteramente abierto por todos lados al mar Pacfico, mnos por el Norte i
espuesto por lo tanto a todos los vientos; los que ajitan de una manera es-
traordinaria el mar, cuyas olas azotan con verdadera furia las rocas de la
playa.
Se puede decir que por Moliendo entran actualmente casi todos los
pasajeros i mercaderas que van a Bolivia, a la Paz.
i6
Actualmente se est acabando de concluir un costoso i pequeo puerto
artificial que sirve para la descarga rpida de las pequeas embarcaciones;
a cuyo molo pueden amarrarse hasta quince grandes lanchas, cuyas merca
deras son trasladadas directamente a los carros del ferrocarril que lo han
de conducir al interior del Per o a Bolivia.
E l camino de hierro que llega hasta Puno, puerto peruano del lago 1 i
ticaca, se encuentra en mui buen estado i tiene una lonjitud de quinientos
cuarenta kilmetros, i para poder llegar hasta la Paz hai que tomar el vapor
que nos conduce al puert.i boliviano de Guaqui i desde aqu se sigue en
ferrocarril hasta la capital de Bolivia, la que tiene una lonjitud de noventa
kilmetros.
Los concesionarios del ferrocarril del Sur de Per le han comprado a
Bolivia su lnea i la van a unir con otra que va a contornear al lago i que
tendr una lonjitud de noventa kilmetros, as es que en poco tiempo mas
se puede salir de Moliendo i llegar directamente a la Paz.
L a roca que domina en Moliendo i que se puede ver a la orilla del mar,
es el granito de color oscuro verdoso, debido a la mica; esta, a su vez, se
encuentra cubierta por gruesos conglomerados que pasan de la brecha a la
pudinga i que tienen en jeneral un color rojizo oscuro i que deben ser pro
ductos de antiguos ventisqueros Sobre sta clase de terreno se encuentran
unas grandes manchas de color blanco gris de ceniza volcnica i que se
pueden ver desde mui ljos.
A la una i diez minutos de la tarde tomamos el tren que nos debia con
ducir a Arequipa; nunca nos habamos imajinad que este camino pasase
por rejiones donde se encontrasen tan buenos suelos vejetales, los que des
graciadamente slo se aprovechan en una dbil proporcion, quedando el
resto en el mas completo abandono; as, un poco al oeste i en la parte alta
de Moliendo, existen unas inmensas pampas de un grueso i magnfico sue
lo vejetal, que esperan slo un poco de agua para producir dos o mas co
sechas al ao, encontrndose el lquido que reclaman estos suelos a relativa
poca distancia i a mayor altura que estos campos de la Joya.
E l agua para regar los anteriores suelos, se puede estraer con suma
facilidad del rio Chili, el que corre por el fondo de un angostsimo valle de
unos cuantos metros de ancho, siendo sus laderas casi verticales i que tie
nen una altura que vara entre cuarenta i ochenta metros. A ambos lados
del torrente fangoso del agua de este rio, existen unas delgadsimas fajas de
terrenos cultivados, las que miradas a la distancia se parecen a finas lneas
verdes trazadas en un campo de color blanco rojizo gris, que es el de los m
danos de esa rejion.
17
A medida que nos vamos acercando a la ciudad de Arequipa, los cam
pos cultivados van teniendo cada vez mayor estension, debido a los cana
les que se han sacado para regar todos aquellos suelos que se encuentran a
mayor altura que el nivel ordinario de las aguas.
Ademas, notamos que todos aquellos terrenos cultivados tienen una
disposicin en forma de terrazas sucesivas; esto se debe a que todo terreno
inclinado ha sido arreglado por los naturales del tiempo de los Incas, en for
ma de anchas graderas de superficie mas o mnos horizontal; esto se ha
hecho con el objeto de impedir que las aguas no se lleven las buenas tie
rras vejetales a otras localidades e impidiendo por lo tanto la descomposi
cin total o parcial de los terrenos.
Arequipa es un hermoso pueblo, en donde aun se conservan en mui
buen estado todas aquellas elegantes construcciones de los antiguos acau
dalados de esa rejion. Sus casas se encuentran edificadas en angostsimas
calles de pisos mui bien cuidados, a lo largo de las cuales corren unas pe
queas acequias a tajo abierto que despiden un olor desagradable. En la
construccin de estos edificios se ha empleado una roca que se labra con su
ma facilidad, i que se encuentra en todos los alrededores de esta ciudad,
a la que se le conoce con el nombre de piedra silla r, la que no es mas que
una toba o ceniza volcnica comprimida por el agua i el tiempo; la que fu
arrojada por el Misti en antiguas erupciones. Este elemento de construccin
puede pasar del color blanco gris al rosa. ,
Del volcan Misti ha salido en tiempos pasados esa enorme cantidad
de cenizas que hoi vemos dispuesta en capas de diversos colores, teniendo
algunas de ellas mas de cincuenta metros de espesor. L a estension ocupada
por esos elementos es inmensa, pues a esta se le ve en forma de manchas
claras en los cerros en que se encuentra edificada la ciudad de Moliendo.
Puede ser que nunca mas el Misti ntre en un nuevo perodo de erupcin;
porque solo hasta entonces se le puede asegurar la vida a la hermosa ciu
dad de Arequipa que se levanta a los pis del anterior.
En aquellos cortes de la lnea frrea cercana al Misti, se v que la toba
volcnica est cubierta por una roca semi fundida, de un color que varia
entre el pizarra i el rojo carmin; llegando a tener algunas de estas bombas
volcnicas hasta cincuenta centmetros de dimetro.
L a planicie en que se encuentra edificada Arequipa, est alrededor de
mas de cuatro mil metros de altura sobre el nivel del mar. Esta zona es
estril a pesar de las lluvias que caen en abundancia en los meses de vera
no, en cuyos terrenos solo crecen algunos pequeos arbustitos de unos cin-
2
i8
cuenta centmetros de altura, que aqu emplean para hacer fuego; pero en
aquellas partes bajas i hmedas, como igualmente en aquellos faldeos de ce
rros cubiertos de tierra vejetal, nace una abundante pastada natural, igual a
la que existe en Tierra del Fuego i Patagonia; de la que se alimentan los re
baos de llamas, vicuas i alpacas, que viven mui bien en estas alturas.
El anterior estado de cosas llega hasta un poco mas adelante de la es
tacin de Saracocha: pero desde aqu principian a notarse algunos trozos de
terrenos cultivados, los cuales poco a poco van aumentando en cantidad i
en estension a medida que avanzamos en nuestro camino. Pero solo mas
adelante de la estacin de Maravilla, que se encuentra a 250 kilmetros de
Arequipa i a 3,952 metros sobre el mar, se ven en las laderas de los cerros,
algunos son pendientes, una infinidad de pequeos cercos que estn unos
al lado de otros, limitados por una especie de pirca mui baja, habindosele
dado al terreno que limita una inclinacin mucho mnos pronunciada que la
dominante en estos cordones de cerros. Este magnfico aprovechamiento de
estas laderas se llev en anteriores tiempos, como ya lo hemos dicho: segu
ramente a estos terrenos se les fu abandonando a medida que se iban reti
rando las aguas del lago de Titicaca de la planicie en que hoi se siembra.
A l acercarnos a Juliaca, estacin en la que existe una bifurcacin de la
lnea frrea, en que una de ellas va a Cuzco i la otra a Puno, la parte plana
se va haciendo cada vez mas ancha; teniendo estas estensiones un mui buen
terreno arable que da magnficos rendimientos a pesar de sus 3,900 metros
de altura. Estamos seguros que con el tiempo se podr hacer una o dos co
sechas mas al ao: una vez que se cruce de canales esta rejion tan abun
dante de agua, i no slo se fie de las lluvias que en tanta abundancia caen
en los meses de Diciembre, Enero, Febrero i parte de Marzo.
En Juliaca nos vimos obligados a quedarnos dos dias, para poder se
guir desde aqu a caballo al lugar que nos habamos propuesto estudiar. Este
pueblecito es mui conocido desde hace muchos aos i se puede considerar
que hai aqu dos clases de construcciones: la una es mui antigua i en el me
dio de ella hai una gran iglesia de piedra, la otra es mas moderna i solo
data desde que lleg el ferrocarril a esta localidad.
Tuvimos que sufrir mucho de la puna o soroche en Juliaca, a causa de
la enorme altura a que se encuentra del mar; porque aqu ya es costum
bre que esto le pase a todo aquel que por primera vez llegue a esta rejion:
pero por fortuna esa grave molestia es cosa de pocos dias, quedando des-
pues del pago de este tributo apto para escursionar en sus alrededores.
El 2 de Febrero salimos en direccin al N. 25 gr. al E . de aguja has
ta que al fin llegamos al casero de Taraco, que se encuentra a unos treinta
19
i cinco kilmetros de distancia dejuliaca. El camino que une a mbos pue
blos se encuentran en mui buen estado, siendo ademas plano; slo se en
cuentra en la poca de lluvias algunos charcos de agua a lo largo de las
huellas que dejan las carretas al pasar varias veces por un camino hmedo;
se tiene que pasar dos veces un mismo rio, mui profundo i de poca corrien
te, por dos puentes de hierro: es un afluente del rio Rami.
Despues de mas de una hora llegamos al casero de Allabaca, en donde
se renen los mircoles de cada semana mas de tres mil indios que vienen
de todos los alrededores a vender lo que fabrican o cosechan. Este conjunto
de casitas se encuentra al pi de un pequeo i escabroso cerrito, de estra
tas completamente verticales, de color rojo en su parte alta, siendo su roca
un conglomerado pudinga, al pi de las cuales se encuentra en discordan
cia una roca caliza ploma. Mas adelante del camino se ven a lo ljos por el
lado poniente, unos cerros cuyas capas de rocas tienen diversas inclina
ciones.
A medida que nos bamos acercando a Taraco, tuvimos que apurar
cada vez mas nuestra marcha; porque nos amenazaba un recio temporal de
agua, nieve, relmpagos i truenos mui prolongados.
Llegamos al anterior pueblo a eso de la una i media de la tarde i nos
encontramos con gran sorpresa, en medio de 1 una gran fiesta de indios;
los cuales se renen todos los aos el dos de Febrero, dia de la Candelaria.
Una delgada lluvia hizo dispersarse en parte a la concurrencia, volviendo
a reunirse algunos minutos despues que pas el agua. I pudimos observar
esos divertidos bailes, cuyo orjen se remonta al gobierno de los Incas; pero
despues de las danzas i de los cantos en quichua, se produce repentinamente
un cambio casi completo, porque todos se embriagan con alcohol de caa;
pero lo curioso del caso es que no se rejistra despues de estas orjias ni un
solo crimen, a pesar de que muchos de los indios andan con espadas i algu
nas otras armas que les gusta lucir.
El Gobernador del distrito de Taraco, dla provincia de Huancan del
departamento de Puno, seor Prudencio Cuestas, nos di un esplndido
alojamiento i nos proporcion ademas al siguiente dia, un indio qu nos de-
bia indicar el camino que conduca a los yacimientos.
El camino que separa a Taraco-de Pirin lo hicimos e a cerca de dos
horas i media, el que va por entre terrenos planos mui bien aprovechados
en el cultivo de la cebada, papa i quinoa por los naturales. Estas tierras agr
colas no estn separadas por ningn muro divisorio, i lo curioso del caso es
que todo el mundo respeta i cuida las plantaciones ajenas como si fresen
propias.
20
A las ocho media de la maana llegamos al deslinde entre los dis
tritos de Taraco i Pusi, como igualmente entre el llano i la montaa. Mo
mentos despues recorrimos algunas escavaciones en que se decia que se ha
ban encontrado manifestaciones de petrleo, que no pudimos ver por mas
que tratamos de hacerlo. Subimos una empinada ladera, hasta que por l
timo llegamos a una pequea planicie en donde encontramos unas tres m
quinas americanas de sondajes a la cuerda, que pertenecen a la sociedad
Titicaca Oil Company. Con estos aparatos se han hecho unos diez sondajes,
cuya profundidad mxima no ha pasado en ninguno de ellos de ochocientos
pies, encontrndose algunas de estas perforaciones a menos de cincuenta
metros de distancia una de otra.
De cuatro de estos pozos se ha sacado aceite por medio de bombas,
las cuales son accionadas por cables de acero desde una estacin central
i por un motor calentado a petrleo. Este hidrocarburo lquido es deposi
tado en un estanque escavado en el suelo, el que est recubierto, interior
mente de arcilla.
En el primer taladro se toc con una dbil vena de petrleo, el que es
cavando a unos 700 pis de hondura, di lugar a la salida de un potente cho
rro de agua salada que salt a unos 60 metros, el que a su vez venia acom
paado de gases que tenian un olor a azufre; el segundo sondaje se aban
don por el temor de encontrar agua. Tocaron en petrleo las perforacio
nes 3, 4, 5, 6, 7 i 8: el nmero 4 di mucho aceite surjente a los 250 pis, el
que se perdi en gran parte, llegando hasta el lago, estimndose su produc
cin en dos o tres barriles de 1 50 litros cada uno; el noveno no di nada i no
se termin el dcimo. De los cuatro pozos productivos se sac en un prin
cipio unas 20 toneladas diarias.
A unos cuantos metros al poniente de estos reconocimientos i en una
parte baja del terreno, encontramos una vega mui hmeda, en medio de la
que sale una inmensa cantidad de gas, que al pasar al travs del agua, lo
hace saltar a una altura de veinte centmetros; con algunas precauciones
nos acercamos a una de las principales emanaciones, con el objeto de pren
derle fuego; pero nuestro intento fu en vano, porque todas las pajuelas se
apagaban al entrar en la zona del gas. En vista de lo anterior, le hicimos a
estos desprendimientos un lijero exmen, del que sacamos en limpio que nos
encontrbamos en presencia de una mezcla de cido carbnico con un com
puesto derivado del azufre, dejando a su vez las aguas un residuo ferruji-
11 oso.
Algunos vecinos nos aseguraron que algo mas al poniente existan al
21 ---
gunas delgadas guias de azufre puro, las que tenan una direccin paralela
a la corrida de los cerros de Pirin.
A pocos metros mas al sur de esta localidad encontramos unas dos
eminencias de forma cnica i de cima algo redondeada, compuestas de una
roca de color blanco gris, dispuesta en capas delgadas, la que no es mas que
un depsito de orjen qumico, de antiguos geysers. Ademas de lo anterior,
se encuentran en estos yacimientos algunas fajas de terrenos de color rojo
carmin. Todo lo anterior nos hace suponer que en tiempos no mui lejanos
estuvo toda esta rejion sometida a continuas manifestaciones volcnicas.
Se nos asegur que lo mas que les llam la atencin a los primeros es-
ploradores fu el gas no combustible, descubriendo casi al mismo tiempo
en sus cercanas, algunas manchas oscuras que desprendan un fuerte olor
a kerosene. En algunas de stas un italiano llamado Pionono hizo a mano
algunos pozos de dos o tres metros de dimetro por tres o cinco de profun
didad que aun hoi se ven, obteniendo al cabo de algunos dias, de sus pa
redes, un poco de petrleo que le servia como combustible; pero le fu im
posible obtener una mayor cantidad para poderlo aprovechar en el comer
cio como l quera. Estas escavaciones las hizo en las actuales pertenencias
denominadas Oleum i Lumen.
Con los anteriores indicios se form en 1905 la sociedad americana
Titicaca Oil Company con el objeto de esplorar esos suelos i de cuyos son-
dajes ya nos hemos ocpado.
En la rejion de Coropat que se encuentra en la orilla del lago, se hicie
ron muchos pedimentos de terreno, cuando se reconocan los yacimientos
de Pirin i con cuyos ttulos se form en Chile la Sociedad Sindicato Petro
lero del Titicaca para esplorar en Coropat.
Se gast en estos estudios un gran capital, en cuyos terrenos, no exis
tia la menor razn que aconsejase la colocacion de un sondaje. Sus resul
tados por lo tanto no se dejaron esperar, estando stos en completo acuer
do con lo sostenido por el que dirijia estos trabajos, cuando decia que no
era gracia buscar petrleo donde se supona que existiese; pero si era mu
cha gracia encontrarlo donde no se revelaba al esterior. Hoi slo se recuer
da con gran pesar en esa rejion el que no hubiese durado mas tiempo esa
fina lluvia de oro que iba de Chile a algunos negocios de Juliaca, Pusi i Pu-
no-. De toda esa pasada grandeza no queda mas que una magnfica sonda
Star N/O 27, con todos sus accesorios, abandonada en el terreno.
E l petrleo que se saca de Pirin es un esplndido combustible, tiene
un color de miel de abeja oscura con reflejos verdosos i d por destilacin
mui poca bencina i kerosene; pero s muchos residuos en proporcion de
22 --
un 87 a 96 por ciento, del que se estrae un cinco o siete por ciento de pa-
rafina slida. Su peso especfico a 16 grados es igual a 841.
Los resultados obtenidos por el seor H. H. Bunting de estos aceites
es el que sigue, segn el Boletn del Cuerpo de injenieros de Minas del Per:
Peso especfico............................................. 0,8334 a 25 gr. C
Punto de esplosion a ................................... 11 8 gr.
Prueba de pastocidad.................................. 13 gr. C.
Parafina slida............................................... 7 X
POR DESTILACION
A g u a .............................. ......................................................... 0,4
Bencina...................................................................................... 0,0
Kerosene................................................................................... 3,6
Residuos................................................................................... 96,0
El petrleo se encuentra almacenado en el interior de la tierra en una
roca areno-arcillosa, la que est recubierta por una calcrea gris compacta
i sta a su vez lo est por una gruesa capa de pizarras micceas de color
que varia entre el rojo i el negro, sobre la cual existe otra de arcilla es-
quitosa.
El cordon de cerros en que se encuentran estos depsitos tiene una
direccin de N. 20 grados O. a S. 20 grados E., en el que estn las locali
dades denominadas Capilla de Saman, Imarucos i cerro Chayupata. Estos
terrenos parece que se depositaron en el Devoniano a juzgar por unos f
siles en mui mal estado que encontr el injeniero seor J. Bravo, i se encuen
tran formados por gruesas capas de areniscas de color rojo i blanco; ade
mas hai conglomerados, existiendo en su parte inferior capas de calizas de
color pizarra, mui compactas que no tienen fsiles.
Todos los terrenos de los yacimientos de Pirin se encuentran mui que
brados i, por lo tanto, el sistema de estratas de esta formacin es mui com
plejo; porque se encuentran sus capas inclinadas en todos sentidos. A lgu
nas fallas de dislocacin han rechazado a la caliza hcia arriba en algunas
localidades; mintras que en otras, tal como en una que est algo al Sur del
estanque de petrleo, la encontramos rechazando hcia arriba el terreno del
lado Norte: en jeneral podemos decir que slo se encuentran en buen esta
do trozos pequeos de la formacin.
Ademas de lo anterior, recorrimos tambin algunos terrenos que des
23
lindan con esta pertenencia de los americanos i podemos decir que, aunque
no se vean en ellos ninguna manifestacin de aceite, estn, sin embargo,
dentro del terreno petrolfero; pero, a pesar de esto, no aconsejamos a na
die que gaste capitales para reconocer estos suelos; porque creemos que
jamas se encontrar aqu el aceite en cantidad suficiente para dar un buen
nteres al dinero que se invierta.
Santiago, Febrero 20 de 19 11.
M ig u e l R . M a c h a d o ,
Jefe de la Seccin Jeoljica del Museo
Nacional.
A*.
EL PETRLEO EN CHILE
POR
SALUSTIO VALD ES C.
Grandes probabilidades de la existencia de considerables zonas petrolferas en la rejion
austral del pais. Importancia i porvenir de esta industria i su empleo en las mqui
nas de guerra. Necesidad de la proteccin del Supremo Gobierno a la industria
minera. Organizacin de la Oficina Fiscal de Jeoloja i Minas. Conveniencia de
la reforma del Cdigo de Minera, especialmente en la lejislacion referente a minas
de carbn i petrleo.
Entre los yacimientos mineros de importancia que prometen en nues
tro pais un gran porvenir industrial, figuran los de petrleo, cuyas manifes
taciones se presentan en formas diversas, desde el valle central hasta las
costas de la Tierra del Fuego, en el Territorio de Magallanes.
Los principales centros de estos descubrimientos se encuentran en la
provincia de Llanquihue en Carelmapu, en los terrenos pertenecientes a la
Sociedad nacional denominada Compaa Petrleos del Pacfico; en el
Territorio de Magallanes prximos a Punta Arenas pertenencias del Sin
dicato de Petrleo de Agua Fresca, i en la Tierra del Fuego en la costa
norte de Baha Intil, manifestndose en ellos la existencia de petrleo
por poderosos escapes permanentes de gas combustible, cuyas caractersti
cas corresponden en todo a las formaciones petrolferas, como as mismo
la constitucin jeoljica de los terrenos por donde se desprenden. Estas
25
circunstancias i el hecho de que en el Per, Bolivia i en la Repblica Ar-
jentina, naciones que nos rodean i cuyos territorios tienen anloga consti
tucin jeoljica al nuestro, hayan importantes campos petrolferos en esplo-
tacion, dejan de manifiesto la existencia, a este lado de los Andes, de gran
des estensiones de terrenos petrolferos, cuyos depsitos hai fundadas razo
nes para considerar sean semejantes a los existentes en la vertiente opuesta,
como sucede en la rejion caucsica de petrleo, que es bastante estensa, i se
halla repartida a mbos lados de la cordillera casi de modo uniforme.
La falta de conocimiento en nuestro pais de la importancia de esta indus
tria i la carencia de especialistas en el raino, ha sido la causa de que el p
blico i el Supremo Gobierno hayan mirado, con cierta indiferencia, este inte
resante problema, cuya favorable solucion constituira, como en Estados
Unidos, Rusia i otros pases, una gran fuente de riqueza i valioso elemento
para la defensa nacional.
E l empleo del petrleo i los diversos productos de su destilacin se ha
jeneralizado de tal manera en el automovilismo, ferrocarriles, naves de co
mercio i de guerra, aviacin i en mltiples aplicaciones industriales, que no
es dable calcular hasta donde llegar el consumo, i si ste estar en relacin
con la produccin mundial.
E s de nteres la traduccin del siguiente artculo que trata sobre el
particular i que fu publicado en Mayo de 1907 en la revista cientfica fran
cesa L a N ature: El porvenir de la produccin petrolfera. Entre las ri
quezas minerales que estn destinadas a agotarse unas despues de otras, por
la esplotacion de los yacimientos naturales, cuyos depsitos limitados no son
renovables, el petrleo es aquel cuyo porvenir es hoi dia de lo mas alar
mante; 1 esta perspectiva es aun mas inquietante, considerando el enorme i
rpido desarrollo de su empleo, particularmente en el automovilismo. En
todos los grandes campos petrolferos los depsitos encontrados ven unos
en pos de otros debilitarse su produccin, vindose obligados a profundizar
los sondajes para alcanzar otros nuevos. El fenmeno es mui sensible en
Pensilvania como en el Cucaso. Se tiene un indicio manifiesto de este es
tado de cosas en el hecho notable que la produccin petrolfera de Estados
Unidos, en lugar de participar el vuelo intenso de toda la produccin mineral
en ese pais, ha principiado ya a bajar. L a fuente de Appalachien, en la
rejion Pensilvania, fu un momento reemplazada por la California i la
Texas; pero esta ltima sobre todo parece agotarse mui pronto, i las nue
vas fuentes reconocidas en el Colorado, el Wyoming, etc., cuya pro
duccin ha sido de 400,000 barriles en 1906, no parece destinada a com
pensar esa insuficiencia.
-- 2 6 --
La tabla siguiente que representa la produccin, segn el uso, en ba
rriles de 42 galones, (o un poco mas de 200 litros) demuestra el hecho sufi
cientemente:
1905 1906
(California ................................. 35.671,000 34.500,000
:Golfo T e xas ................................ 30.354,000 13.000,000
: Louisiana.................................... 9.672,000 7.000,000
Lima, Indiana, Ohio....... 22.102,000 25.680,000
Midi Continental....................... 12.000,000 21.925,000
Appalachien (Pensilvania, etc.) 28,324,000 27.346,000
1 39.728,839 (;) 131.0 6 1,0 0 0
Como dato curioso e ilustrativo de la potencia productiva que es posi
ble obtener de una perforacin en un yacimiento petrolfero,'citaremos el
formidable chorro de petrleo obtenido el I 5 de Marzo del presente ao, en
un sondaje practicado en los campos petrolferos de Maricopa, Estado de
California, a cuarenta millas al S. E . de Bakersfiel i cuya descripcin es-
tractamos de un artculo publicado en la Revista Norte Americana Scien-
tific American de 21 de Mayo del presente ao, donde tambin se repro
duce la fotografa de la columna de petrleo que sala con estraordinaria
velocidad alcanzando alturas variables de 170 a 240 pies sobre el estremo
superior de la sonda. Este chorro que es el mayor del mundo en su clase,
surji en forma de violenta esplosion al romper la estrata del depsito sub
terrneo a 3,300 pis de profundidad, rompi el brocal del tubo manando
el aceite con tal violencia, que solo despues de grandes esfuerzos consiguie
ron dominar el escape, formndose al rededor del pozo durante el tiempo
que estuvo abierto, un gran lago de betn. Ese verdadero volcan de aceite
mineral di hasta el 31 de Marzo una cantidad media de 42,000 barriles de
petrleo de 18o. Beaum por 24 horas; i ya el 3 de Mayo se calculaba en
2.000,000 de barriles el aceite salido del pozo.
L a esplotacion se hizo al principio por medio de tres poderosas bom
bas que estraian el lquido del lago con una potencia total de 25,000 barri
les diarios i despues se ha continuado conducindolo por medio de un cao
(pipe line) desde Maricopa en el valle de San Joaqun, hasta Port Harford
en la costa del Pacfico a una distancia de 150 millas.
Los dueos de Lakeview haban recibido en 15 das 300,000 dollars
por el petrleo as estraido del lago.
Los yacimientos petrolferos jeneralmente abarcan considerables esten-
siones de terreno, a veces comarcas enteras, i por su naturaleza requieren
V IST A DEL FORMIDABLE CHORRRO DE PETRLEO LAKEVIEN,
CALIFORN IA.EL POZO M AS PRODUCTIVO DEL MUNDO
(Ver pj. nm. 26)
E l aceite fu encontrado a 2,300 pies, de profundidad. Al romper la estrata petrol
fera, el lquido, por efecto de la presin de los gases, brot con tal violencia, que la co
rriente arranc el tramo superior del tubo de la sonda, elevndose la columna de petr
leo a cerca de 300 pies de altura sobre el terreno; continu manando, cayendo en forma
de lluvia de aceite, en cantidad aproximada de 42,000 a 45,00 barriles por dia, forman
do as al rededor del pozo un lago de betn; como se ve en la vista.
para su esploracion, como en las zonas carbonferas, serios estudios cient
ficos por medio de sondajes a profundidades variables, hasta 2,500 i 3,000
28
pis, para poder determinar, con la mayor aproximacin posible, la estension
i direccin de los depsitos subterrneos.
A industrias corno estas, que como hemos dicho, no solo constituyen
una importante fuente de riqueza nacional sino tambin un poderoso ele
mento para la defensa, por su empleo cada dia mas jeneralizado en las m
quinas de guerra, tanto de mar como de tierra, es indispensable darles de
bido desarrollo, imponindose, pues, la necesidad, que el Supremo Gobierno
se preocupe de esta nueva industria minera, efectuando al efecto los reco
nocimientos i esploraciones jenerales necesarias para su esplotacion econ
mica i que se dicten las leyes i reglamentos adecuados que la amparen, para
que desde el principio se inicie con las seguridades que su importancia re
quiere.
Consideramos que el medio mas eficaz para llevar con acierto esta
proteccin seria, ya sea reorganizando los servicios de la Inspeccin de
Jeografa i Minas dotndola del personal tcnico competente, de los ele
mentos necesarios i que dicha oficina se concretara esclusivamente al ramo
de minera, o, como lo propone en la interesante memoria presentada ltima
mente al Ministerio de Instruccin por el Director del Museo Nacional, ilus
trado doctor don Eduardo Moore, la reorganizacin de la Seccin de Jeo-
loja de dicho museo, formando la Seccin de Jeoloja i Minas como
est establecido en casi todos los pases del mundo para ilustrar cientfica
mente a los mineros i agricultores.
Organizada en forma conveniente dicha oficina fiscal de Informaciones
Tcnicas en los indicados ramos, que 'estudie las zonas de importancia de
la rejion minera, carbonfera i petrolfera etc., su labor levantara esta indus
tria en jeneral que es de gran importancia i porvenir i que constituy en
otros tiempos, una de las principales riquezas del pas; pues garantida por
el Gobierno la exactitud de los datos que suministre, renacer la confianza
por las esplotaciones mineras que ha sido tema para tantas especulaciones
i engaos que la han desacreditado, i por otra parte el Supremo Gobierno
quedara con un gasto anual relativamente pequeo, en condiciones de po
der seguir i apreciar con exactitud sus necesidades, para procurarle eficaz
apoyo.
En el Congreso Cientfico Internacional de Buenos Aires en la sesin
que tuvo lugar el 12 de Julio del presente ao, dos de los distinguidos dele
gados chilenos a dicho Congreso, los seores Jos del C. Fuenzalida, jefe
29
de la Seccin Minas i Jeografa i don Miguel R. Machado, Jelogo del Mu
seo Nacional, desarrollaron interesantes ternas sobre el particular. El seor
Imenzalida trat sobre lejislacion minera aplicada a las minas de carbon, i
en el Congreso domin la idea de que en principio el subsuelo debe perte
necer al Estado. Esta es una reforma que estimamos se impone en nues
tro Cdigo de Minera por el desarrollo de la industria carbonfera i petro
lfera, pues segn la lejislacion actual las sustancias fsiles (comprendidos el
carbon i el petrleo) pertenecen al dueo del suelo, de manera que solo son
denunciables por el propietario del terreno, quedando a su arbitrio esplo-
tarlas o n, lo que naturalmente puede traer serios inconvenientes en la
esplotacion industrial de una zona carbonfera o petrolfera que cruce varias
propiedades particulares si los dueos no consiguen ponerse de acuerdo.
Sobre esta importante reforma han presentado al Ministerio del ramo
un estudio los injenieros seores Jos de la C. Fuenzalida i don Eduardo
Lemaitre.
E l jelogo seor Machado trat, en la recordada sesin, sobre el Pe
trleo en Chile i present una conclusion que fu aprobada cn aplausos
por la sesin i que ademas se llev a la sesin plenaria del 25, en que el Con
greso Cientfico tambin la aprob como voto del Congreso, i se referia a la
conveniencia i necesidad de que los Gobiernos Americanos, estimulen los
estudios sobre descubrimientos de petrleo.
Nos hemos atrevido a tratar someramente sobre este tema que no es
de nuestra profesin, guiados no solo por el nteres natural de que pronto
sea un hecho comprobado la existencia de esta otra fuente de riqueza na
cional, sino tambin teniendo presente que en las nuevas adquisiciones na
vales, que pronto se van a hacer, para renovar e incrementar el poder de
nuestra Armada, los torpederos, sumerjibles, etc. destinados a la defensa
mvil de la costa, quemarn petrleo en sus jeneradores, siendo pues me
nester preocuparse de antemano de este importante problema; por lo que
nos permitimos llamar la atencin al Supremo Gobierno sobre los siguien
tes puntos, que principalmente estimamos dignos de consideracin i que, en
jeneral, reasumen las ideas emitidas en este artculo:
1 , Estudiar la necesidad de declarar que en principio el subsuelo debe
pertenecer al Estado, para introducir esta reforma en el Cdigo de Minas,
especialmente en la lejislacion referente a las minas de carbon i de petrleo,
i dictar las leyes i reglamentos especiales para el debido desarrollo i pro
teccin de estas industrias.
2. L a conveniencia de organizar en forma permanente, la Seccin
Jeoloja i Minas dependiente del Ministerio de Industria i Obras Pblicas,
/
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para ilustrar cientficamente a los mineros i agricultores. I mientras tanto,
contratar un injeniero jelogo especialista, de gran prctica i reconocida
competencia en el ramo de petrleo, i adquirir las sondas i materiales de
esploracion necesarios para poder dar principio, desde luego, al estudio de
las zonas de las manifestaciones petrolferas denunciadas, para verificar su
existencia i determinar su importancia.
Talcahuano, 22 de Octubre de 19 10.
S. VALDES C.,
Capitan de navio.
COMPENDIO HISTRICO
DE LA
C LA SIFIC A C IO N D E LO S C O LE P T ER O S
I D E SU N O M E N C L A T U R A ,
CON A N O T A C IO N E S C R T IC A S R E L A T I V A S
A L S IS T E M A T A R S A L
POR
PHILIBERT GERMAIN
No ha mucho que la ignorancia sola recorra con sus miradas indife
rentes el vastsimo campo, donde la Naturaleza ha reunido sus obras mas
encantadoras; sin que las tan asombrosas evoluciones de cuantos seres la
pueblan, hubiese despertado la atencin del nico que fuera capaz de ad
mirarlas: el Hombre.
Pero todo en este mundo camina paso a paso hcia su perfeccin i,
cuando lleg a la inteligencia humana la madurez suficiente para despertar
se, delante de espectculos no percibidos hasta entonces; donde los ojos de
los antepasados habian quedado cerrados, los de los descendientes se
abrieron, i al abrirse, contemplaron con sorpresa la cantidad infinita de vi
das que los rodeaba.
Luego el espritu de anlisis i el de sntesis echaron manos a la obra:
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aqul provoc el estudio de tantos seres; el ltimo condujo a adquirir cono
cimientos suficientes para agruparlos metdicamente e inventariarlos.
Pero los insectos, a pesar de su asombrosa cantidad, de la hermosura
de sus diminutos cuerpos i de la orijinalidad de sus metamorfosis, fueron
los ltimos en hallar Trovadores que cantasen las perfecciones de sus pren
das, i demostrasen que, en sus innumerables lejiones, era donde la Natura
leza habia gastado con mas liberalidad su fuerza creadora. Sin embargo,
como al lado de los insectos mirados bajo este punto de vista, habia la
larga lista de depredaciones que causaban en el estado de larva: es decir,
en la poca de su vida en la cual crecen a costa de todo lo que los rodea;
el estudio de su bioloja luego se hizo urjente. Pero, como para hablar de
un insecto i de su bioloja, es preciso que tenga un nombre, i que todo
nombre de insecto ha de ser apoyado sobre una filiacin o descripcin
exacta, que haga imposible confundirlo con otro, result que el primer tra
bajo a ejecutar fu unas descripciones que permitiesen reconocerlos todos
con certeza.
A pesar de esta urjencia, fu solamente ayer cuando Linnoeus, Fabri-
cius, Geofifroy, Olivier, Latreille, etc., pidieron a la anatoma esterior de los
insectos caractres para su clasificacin ljica, e hicieron la primera aplica
cin de los adquiridos con este fin.
Desde luego, la atencin de los primeros que estudiaron a estos tan
pequeos seres, se fij en el aparato que sirve para locomocion area: las
alas, i los repartieron en varias categoras u ordenes, segn la cantidad, !a
forma i la naturaleza de estas ltimas.
A l orden que nos ocupa los Colepteros le toc por carcter distin
tivo unas alas crneas impropias para el vuelo, pero destinadas a protejer
alas inferiores que servan para ello, o a cubrir la parte superior del cuer
po, cuando el sistema de vida del insecto provocaba la atrofia de estas
ltimas.
Apnas en posesin de este orden as caracterizado, sus fundadores
tuvieron que seccionar los elementos que lo componan; i, as mismo, como
el aparato de la locomocion area habia suministrado los caractres de la
primera divisin; el de la locomocion terrestre sirvi para la segunda. Por
esto, habindose notado que la parte de la pata que sigue a la tibia el
tarso constaba de una cantidad variable de piezas articuladas la una des-
pues de la otra, se resolvi echar manos a esta particularidad.
Luego se crey ver que la cantidad de estas piezas o artculos, era
constante en todas las patas, i compuesta, segn la especie, de cinco, cua
tro, tres o dos; i aun se crey, por error, que, en una microscpica, era so
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lamente de uno; pero habindose notado que una combinacin mista de
cinco artculos en los cuatro tarsos anteriores con cuatro en los posteriores
era frecuente, se decret su colocacion entre las dos primeras. Entonces los
colepteros se hallaron repartidos entre seis secciones: los Pentmeros, los
Hetermeros, los Tetrmeros los Trmeros los Dmeros i los Monmeros.
Pero, habiendo reparado que en gran parte de los Tetrmeros i de los
Trmeros, el penltimo artculo tarsal era profundamente bilobulado; min-
tras que el ltimo, notablemente adelgazado hcia su base, llevaba en este
estremo una leve dilatacin, o nudo, los entomlogos concluyeron con que ste
constitua ya los rudimentos de un artculo cuarto en los primeros i de un
tercero en los segundos, i, a consecuencia de esto, dieron el nombre de sub-
pentmeros a aquellos, i de subtetrmeros a estos ltimos. A mi parecer,
esta dilatacin basilar del ltimo artculo tarsal habra de ser considerada
mas jeneralmente, como un prudente refuerzo que la naturaleza da a esta
parte, siempre mui endeble, del ltimo artculo, para facilitar la formacin
del cndilo de su articulacin con el penltimo; el cual lleva su cavidad
cotilodea enterrada entre los lbulos. Si algunas veces este nudo es mui
marcado, tambin desaparece en otras; i es solamente en casos mui raros
que parece haber recorrido las fases de una trasformacion en artculo verda
dero: siendo igualmente de notar que, en los tarsos pentmeros, el artculo
mas pequeo es muchas veces el primero en lugar del cuarto, i que, si hai
un artculo bilobulado, no es nunca el tercero.
Despues de este arreglo, se comprendi que era preciso separarlos in
sectos de cada seccin en varias agrupaciones o familias, caracterizndolas
de tal manera, que incluyesen todos los jneros que se iban a crear para las
especies de la seccin. A s fu hecho, pero las bases de estas familias no
presentaron la misma homojeneidad que en las divisiones anteriores: es de
cir que sus carcteres fueron sacados de fuentes diversas, notndose mui
luego que una aplicacin rjida del carcter sacado del nmero de los ar
tculos tarsales, conduca a separar especies afines.
Para las unas, se ech mano al jnero de alimentacin del insecto en
su completo desarrollo o al estado de larva, i se establecieron las familias
de los Carnvoros, de los X ilfagos, de los Fitfagos, etc.
L a primera comprendi especies consideradas como pentmeras que
se mantenan con materias azoadas: es ^decir, con animales, ya muertos, o
cazados por el consumidor.
En la segunda se colocaron especies tambin consideradas como pen
tmeras, cuyas larvas buscaban su alimentacin en los rboles vivos o muer-
3
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tos, causando un perjuicio enorme con las infinitas galeras que habran,
que el insecto adulto recorra despues a su turno para desovar.
L a tercera comprendi insectos tetrmeros-subpentmeros, que segn
lo indica su nombre, se mantenan solamente con vejetales: brotes, hojas,
flores, etc., i que revestan formas elegantes i matices vistosos, como para
hacerse perdonar los daos inmensos que causaban al reino vejetal.
Para otras se consult la forma de los litros, su naturaleza o su color;
i se establecieron las familias de los Brachelitros, de los M a/acodennos, de
los Melasomos, etc.
Los primeros comprendieron unos insectitos, que mui errneamente
fueron considerados como pentmeros, cuya alimentacin es por lo jeneral
carnvora, i que tienen por carcter distintivo unos litros tan acortados, que
el abdomen est casi siempre enteramente descubierto.
En los segundos vinieron a colocarse otras especies consideradas como
pentmeras, que, las unas diurnas i florcolas, las otras nocturnas i carnvo
ras, llevan por carcter distintivo unos litros delgados, endebles i de con
sistencia semejante a la del papel.
En los terceros fueron reunidos unos insectos todos hetermeros: es
decir, con la combinacin constante de tarsos anteriores e intermediarios
pentmeros i los posteriores tetrmeros, sin que nunca la base de su ar
tculo ltimo llevase un nudo, i que el penltimo fuese bilobulado: seres in
felices, condenados por la atrofia casi constante de las alas a andar arras
trndose por el suelo, a ignorar lo que es una flor, a preferir casi siempre la
noche al dia para satisfacer las necesidades de su existencia, i a vestirse
jeneralmente de negro.
Se cre tambin la familia de los Rincforos para esta multitud de in
sectos, cuya cabeza tiene la parte anterior mas o mnos angosta i alargada
desde los ojos, i con las diversas piezas de la boca agrupadas en la estre-
midad de este prolongamiento, que llamaron rostro: disposicin de im
portancia capital, que desde un principio se impuso como caracterstica de
una familia. Insectos casi todos: los unos subpentmeros, los otros tetr
meros.
Por fin, tantos ilustres observadores no habian dejado de notar el im
portante papel de las antenas; i no es de estraarse que hayan sacado de
estos rganos caracteres para establecer otras varias familias: los Clavicor-
nios, los Lavielicornios, los Lonjicornios, etc.
En la pi imera de estas familias comprendieron un gran nmero de in
sectitos que creyeron todos pentmeros, de un tamao inferior al mediano,
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i de formas i alimentacin mui variadas; pero cuyas antenas terminan con
una cabezuela formada por la brusca dilatacin de sus ltimos artculos.
En la segunda juntaron unos colepteros considerados todos como pen-
tmeros, cuyos ltimos artculos antenarios estn mas o mnos prolonga
dos lateralmente a modo de dientes, hojas o laminillas; formando con ellos
una familia inmensa, que comprende talvez los insectos mas grandes i mas
hermosos del orden; esto, a pesar de las notables diferencias que presentan
en su modo de vivir; pues, si los unos frecuentan las flores, o se esconden
en el follaje de los rboles, una gran parte vive en sus troncos carcomidos,
i los otros en las deyecciones de los animales.
En la ltima, porfin, reunieron en cantidad mayor talvez insectos .consi
derados como tetrmeros-subpentmeros, caracterizados sobre todo por unas
antenas delgadas, cuya lonjitud es en jeneral superior a la del cuerpo: co
lepteros esplndidos que, por su elegancia, su tamao i la coloracion de
muchos de ellos, pueden luchar ventajosamente con los de la familia an
terior.
No hablar de varias otras familias mnos importantes, como las de los
Palpicornios, Taxicornios, Pselfidos, Slfidos, Clridos, Stem oxes, Vesican
tes, A fidifagos, etc., etc., establecidas para insectos que no pudieron hallar
su colocacion en las otras que acabo de citar.
Con una rapidez asombrosa numerossimas especies haban llegado en
manos de los entomlogos, haciendo necesaria la creacin de una infinidad
de jneros nuevos. Naturalmente, todos estos recien llegados venian a colo
carse segn sus analojas, al rededor de tal o cual de sus mayores, formando
con ellos las bases de nuevas agrupaciones; i, cuando una de estas ltimas
adquira la importancia precisa, se la ascenda al grado de Familia, dndole
el nombre del jnero que le haba servido de tipo.
Las espresiones de Carnvoros terrestres i Carnvoros acuticos
desaparecieron.
Los primeros tenan dos jneros antiguos e importantes: Cicindela i
Carabus, con cuyos nombres se formaron los de dos familias nuevas: los
Cicindelidae i los Carabidae.
Los segundos tenian dos jneros en el mismo caso que aquellos: Dy-
tiscus i Gyrinus; i se hicieron tambin dos familias con ellos: los Dytiscidae
i los Gyrinidae, etc., etc.
L a denominacin de Clavicornios desapareci igualmente; pero,
como servia para insectos de organizaciones mui diversas, varias pequeas
familias se hicieron con sus elementos; i, de los antiguos jneros: H ister,
- 36 -
N itidu la, Cryptophagus, Derniestes, etc., se lormaron las familias de los
H isteridae, N itidulidae, Cryptophagidae, D erm estidae, etc., etc.
L a numerosa familia de los Rincforos habia quedado intacta, aun
que encerrase cuatro tipos manifiestamente distintos, representados por los
jneros Curculio, Bruchus, Anthribus i Brenthus; pero, por mas que el pri
mero reuniese a su rededor la inmensa mayora de las especies de la fami
lia entera, no se intent utilizar su nombre para bautizar a otra, en la cual
se hubiera incluido a las tres otras agrupaciones; porque, si los insectos de
estos cuatro jneros antiguos son todos mas o mnos <tRincforos*, los de
tres no son Curculinidos-. Hasta que un dia Lacordaire borr en su Ge
nera la palabra aquella, i la reemplaz por los nombres de cuatro familias
nuevas: los Curculionidae, los Bruchidae, los A nthribidae i los Brenthidae.
Lacordaire hizo esto. I, sin embargo, lamenta (Genera, T. I.) que desa
parezcan los nombres de las grandes familias primitivas, tan luego como
aparecen las nuevas que se formaron con sus elementos: porque, asi, se
borra el lazo que unia estas ltimas en un principio. Lo que resulta de esto
es que, no solamente se olvida que estas recien nacidas son hermanas, sino
tambin quien fu su madre, i cual es el signo que les puso en la frente al
nacer. L a palabra Ri?icforo sirvi durante largo tiempo para calificar a
una familia que reunia cuatro jneros tipos, indicando que todos ellos tenian
por carcter comn un rostro mas o mnos evidente; mintras que con la
desaparicin de esta palabra, nada viene mas a recordar que la presencia de
un rostro es la herencia que estas cuatro hijas recibieron de su madre.
E s evidente que, en lugar de suprimir del todo estos antiguos nombres
colectivos, seria mucho mejor hallar modo de conservarlos. Para esto seria
preciso, o dejarlos sustituir con un grado colectivo mas elevado que el de
Familia, o conservar a la familia su nombre antiguo, reduciendo las nue
vas divisiones al rango de sub familias. Esta medida, perfectamente ljica,
salvara todas las dificultades, i seria de aplicar en varios otros casos: por
ejemplo, con los Lonjicornios, los Lam elicornios, los Pectinicornios, los M a-
lacodermos i los Fitfagos.
En apoyo de esta opinion, dir que desgraciadamente una corriente
que nada justifica, i que un amor exajerado de la uniformidad puede solo
esplicar, ha, desde algunos aos, introducido en la nomenclatura entomol-
jica modificaciones de las cuales no soi partidario: quiero hablar del empeo
de varios entomlogos en suprimir todos los antiguos nombres de familias,
que no estn formados con el de uno de sus jneros. Son demasiados, hoi
dia, los sabios que se complacen en dejar un trastorno perjudicial o intil
por nica huella de su paso en la ciencia, i, si juzgo bien, ellos habran de
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comprender que ntes de borrar, por no estar conforme con su ideal, el
nombre de una de las grandes familias primitivas, es preciso, no solamente
crear los de las nuevas entre las cuales ella tiene que fraccionarse; sino tam
bin no pretender, sin mas razn que la de satisfacer otro ideal, sustituir el
nombre de cualquiera de estas ltimas al nombre colectivo que las encerra
ba todas: llamando, por ejemplo, Cerambycidac a todos los Lonjicornios, Sea-
rabeidae a todos los Lamelicornios, etc.; cuando todos los Lonjicornios no
dimanan del jnero Cerambyx, ni tampoco todos los Lamelicornios del
jnero Scavabaus.
Ahora vamos a ver qu es, en medio de tanto movimiento clasificador,
lo que ha habido del sistema tarsal, i de cual manera queda hoi dia repar
tido entre las familias admitidas por el mundo entomoljico. Teniendo pre
sente, que la esposicion siguiente est conforme con el estado de la ciencia
en la poca de la aparicin del Genera de Lacordaire: 1854-1876, cada
uno podr apreciar mas o mnos de cuanto se habr aumentado despues,
durante un perodo de 30 a 50 aos, tanto por medio de las especies mal
estudiadas, o no estudiadas todava, que ya esperaban en las colecciones
que alguien se ocupara de ellas, como sobre todo por el estudio de las in
mensas cantidades de insectos, que desde entonces, afluyeron en las cajas
de los colectores, i de los cuales gran parte est, aun esperando que llegue
para ellas el dia de su descripcin.
1. Dytiscidae. Los insectos de esta familia habian sido siempre
considerados como pentmeros, pero un estudio prolijo demostr que, en
todos los jneros de la tribu de los H ydroporidi, los tarsos anteriores e in
termediarios son tetrmeros, i los posteriores pentmeros; con escepcion de
un jnero en el cual stos son tambin tetrmeros. El jnero Hydroporus,
solo, tenia 3 19 especies en 1868.
2. Palpicornia. En los insectos de esta familia, los tarsos han sido
considerados como pentmeros desde un principio; sin embargo, en los He-
lophoridi, los dos primeros artculos de todos son mui pequeos, poco visi
bles i soldados: es decir, que cada uno habiendo respecto al otro perdido
toda libertad de movimiento, mbos podrian considerarse como constitu
' 38
yendo un solo cuerpo. En el trabajo mi, que en Noviembre de I y o I , publi
qu en los A nales de nuestra Universidad, sobre las tres nicas especies de
esta agrupacin, que hasta entonces yo hubiese descubierto en Chile, he
reproducido lo mas exactamente posible la forma especial de los tarsos:
ella dar una idea de la dificultad con que se tropieza a veces para consta
tar con certeza la cantidad i la forma de los artculos tarsales.
3.0 Staphylinidae. Desde un principio, los tarsos de los insectos de
esta familia habian sido considerados como pentmeros; pero, en la parte
del Genera de Lacordaire que les corresponde i que fu publicada hace
cincuenta aos, sobre 130 jneros que estn citados, hai 97 pentme
ros, 18 hetermeros, 6 tetrmeros i 9 trmeros: siendo ademas mui nota
ble que la combinacin que presentan estos hetermeros, es inversa a la de
los Tenebrionidos; es decir que, en lugar de ser los tarsos posteriores que
son tetrmeros, son los anteriores.
4.0 Pselaphidae. Los insectos de esta familia fueron nicamente
los que sirvieron para formar la divisin de los dmeros; pero, al estu
diarlos mejor, se descubri que eran trmeros: por ser los dos primeros ar
tculos sumamente disminutos, su existencia, siempre dudosa, habia sido
negada al principio. *
5.0 Silphidae Los tarsos de los insectos de esta familia, habian si
do considerados como pentmeros desde un principio; pero un estudio mas
prolijo permiti descubrir as excepciones siguientes:
1. Los tarsos del mui singular jnero Leptoderus son todos pentme
ros en los cT, pero los anteriores son tetrmeros en las 9 .
2. En el jnero Adelops los tarsos anteriores son tetrmeros, los otros
pentmeros.
3.0 En la agrupacin de los Anisotomidae:
Los jneros Aniso toma i Cyrtusa tienen sus tarsos anteriores e inter
mediarios, pentmeros, i los posteriores tetrmeros.
En el jnero Colenis, los tarsos anteriores son pentmeros, i los in
termediarios con los posteriores son tetrmeros.
En el jnero Agaricophagus, los tarsos anteriores sen tetrmeros;
mientras que los intermediarios i los posteriores son trmeros.
En el jnero Liodcs, algunas especies tienen todos sus tarsos tetr
meros; mintras que en otra lo son solamente en los posteriores de los cf, i
en los intermediarios i los posteriores de las ?.
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En el jnero A m pkicyllis, los tarsos son como en los IJodes, con es-
cepcion de las 9 , donde son todos tetrmeros.
En el jnero A gathidium , los tarsos de algunas especies son todos
tetrmeros; mintras que en otras, los anteriores en los S i los anteriores
con los intermediarios en las ? son pentmeros.
En el jnero Clambus los tarsos son todos pentmeros.
6 . Trichopterygidae. Son insectos vecinos de los Estafilnidos,
con los cuales algunos entomlogos los juntaron; sus tarsos, son todos tr
meros, pero nunca subtetrmeros.
7 o H is t e r id a e . Los tarsos posteriores del jnero Acritus son tetr
meros, con escepcion de todas las demas especies que son pentmeros.
8. P h a la c r id a e . Los insectos de esta familia son pentmeros, con
el artculo 4.0 nodiforme; el 3.0 es bilobulado en un jnero; entero i mas
corto que el 2.0 en otre; i sumamente pequeo en un tercero: lo que no
permite aplicarles la calificacin de subpentmeros, que les da Lacordaire
(Genera, T. II, p. 282).
9.0 N itid u lid a e . Estos insectos son considerados como pentmeros,
a pesar de no ser el 4.0 otra cosa que un nudito colocado en la base del
5.0; disposicin que los hace subpentmeros. En los tarsos posteriores del
jnero Rhisophagus este nudito desaparece por completo en los $ .
19 . T r o g o s it id a e . Los insectos de esta familia son considerados
como pentmeros, sin embargo, serian llamados mejor Subpentmeros
por la pequeez del uno de los artculos tarsalas; pero, aqu, este artculo
nodiforme es el i..
1 1 . C o ly d id a e . Los tarsos de los insectos de esta familia son todos
tetrmeros; sin embargo, en un principio, una parte de los jneros que hoi
dia la componen, estaba reunida con pentmeros, otra con hetermeros, i
aun se admiti en ella el jnero Cossyphodcs, cuyos tarsos anteriores son
pentmeros, i los intermediarios con los posteriores tetrmeros.
12 . C u c u jid a e . Los insectos de esta familia son en su mayor parte
pentmeros, con el artculo i. sumamente pequeo en algunas especies o
mayor que los siguientes en otras; pero en la agrupacin de las Passandri-
4o
dae es con frecuencia nodiforme. En la de los Cucujidac son hetermeros
en los ; pero en la de los H entipeplidae lo son en mbos sexos. En la
de los Silvanidcz, los jneros Psammoechus i Silvan u s son pentmeros en
mbos sexos; mintras que en los jneros Loemophloeus, Lathrops, Pedia-
cus i P/iloeostichus lo son solamente en las $ , i hetermeros en los % .
13. Cryptophagidae. Aqu los tarsos son pentmeros en jeneral,
pero en el jnero Telmatophilus el artculo 4.0 se reduce a un nudo en la
base del 5.0: mintras que en los Antherophagus, los E m philus i los Cryp-
tophagus son pentmeros en las 9 i hetermeros en los % .
14. Lathrididae. En las especies de esta familia, que son a menu
do considerados como compuestas de insectos tetrmeros, los tarsos son
trmeros con el penltimo artculo entero.
15. M ycetophagidae. Los tarsos de estos insectos son tetrme
ros, con escepcion de los anteriores en los % , que son trmeros, i de los j
neros D iphyllus i Diploccelus donde son iguales en mbos sexos, pero con
el ltimo provisto de un nudito en la base.
16. Georyssidae. Aqu los tarsos son tetrmeros, pero filiformes;
es decir, que el ltimo artculo no lleva nudo en su base.
17. Heteroceridae. Estos insectos, que fueron al principio colo
cados al lado de los insectos pentmeros (Elm idae), tienen tarsos semejan-
jantes a los de la familia precedente,
18. Pectinicornia. Nadie, talvez, dudara que todas las especies
de esta familia son pentmeras; sin embargo, en la sesin del 10 de Junio
de 1863 de la Socictc Entomologique de Franeen, H. Deyrolle present un
Lucanido oriundo de la pennsula de Mlacca con los tarsos formados cada
uno por un solo artculo aparente. Puede ser que en realidad sean mas nu
merosos, i que, estrechamente soldados entre s, formen una masa compac
ta; pues, en el tarso anterior quedan las huellas apnas visibles de suturas
trasversales, que se dejan adivinar mas bien que ver, pero en los otros todas
han desaparecido.
19. Lam ellicornia. En estos insectos que parecan ser unos pent
meros constantes, resulta sin embargo, que el rgano el tarso que sirve
41
de base al sistema tarsal, falta por completo en las patas anteriores de va
rios Copridae, i esto, aun mas, con irregularidad sexual. Pues, faltan en
los dos sexos de los Ateuchidae i de los Deitochilidae\ en los Copridi faltan
igualmente en los dos sexos de los j. Dendropoemon i Coptodactylcr, i sola
mente en los del Copns bidentula (K lug) i de los j. Gromphas i Pha-
noeus; pero faltan tambin en las g de los Phanoeus, Telamn i D avus,
como tambin en la mayor parte de las ? de los Onitidae. Pero es mui
notable que en el j. Dendropoemon, que acabo de citar, los tarsos interme
diarios i posteriores, ademas de ser los nicos que existen, son dmeros.
Hai que agregar a lo que precede que, en los Cetonidae, los tarsos del j.
/ Scaptobins son pentmeros en los % , pero tetrmeros en las ? ; i que, en el
j. Trichoplus, son trmeros en mbos sexos.
20. D ascyllidae. En esta familia los tarsos son pentmeros; pero
siguen ofreciendo variaciones en su forma i en sus proporciones: la mas
notable se produce en los Ptilodactylidae, donde el artculo 3.0 es grande,
bilobulado, o con laminilla, i el 4.0 que es nodiforme como en los subpen-
tmeros.
2 1. M alacoderm idae. Estos insectos, cuyos tarsos eran todos con
siderados como pentmeros, tienen, sin embargo, los anteriores tetrmeros
en los ci" de lo sj. Troglops i Colotes; a lo cual se puede agregar que el ar
tculo 4.0 vara desde entero i filiforme hasta mas o mnos bilobulado, i que,
en casi todos los M elyridae, el artculo I, se acorta gradualmente hasta lle
gar a ser casi nodiforme i apnas visible.
22. Cleridae. Muchos de stos son pentmeros, varios de ellos con
el artculo l. nodiforme i apnas visible por estar cubierto por la base del
segundo. Los otros son tetrmeros a consecuencia de la atrofia del ar
tculo 4.0
23. Bostrychidae. Estos insectos son pentmeros; i es de estraar
mucho que Latreille los haya colocado entre sus tetrmeros; lo que dejara
suponer que ha sido engaado por el artculo i., que, sumamente pequeo,
es de una constatacin a veces mui difcil; i que, aun, desaparece del todo
en el j. Psoa.
24. Cissidae. Los tarsos de estos insectos son tetrmeros, con es-
cepcion del j. Endecatomus, en cuyos son pentmeros. En los otros el
el artculo l. es siempre mui pequeo, i aun apnas visible.
42
25 - Tenebrionidae. Estos insectos son todos hetermeros, es decir
que los tarsos anteriores e intermediarios son pentineros i los posteriores
tetrmeros: esto, con escepcion del Sepidium P ra d ieri cuyo es entera
mente pentmero, i del j. Heterotarsus, en el cual los tarsos anteriores e in
termediarios son tetrmeros i los posteriores trmeros. En cuanto al penlti-
mo, no es nunca bilobulado, notndose apenas unas que otras especies en
las cuales es cordiforme i escavado encima para recibir el cndilo del ltimo;
pero ste no presenta nunca en su base el nudo que caracteriza a los sub-
pentmeros.
26. Pythidae. Estos son hetermeros a la manera de los Tenebri-
nidos; pero presentan una escepcion notable en el j. Tanyrhinus, que es
pentmero.
27. Curculionidae.-Estos insectos son considerados como tetrme
ros por unos entomlogos, i como subpentmeros por otros: i ninguno tiene
razn. Si, por una parte, podran considerarse como sub pentmeros;
por la otra pues, la importancia del nudo basilar del artculo ltimo
vara en tal estremo, que llega a desaparecer por completo en mas de la mi
tad de los Brachyceridae; mintras que su desarrollo es tal en los Dryoph-
thorus, que este jnero es considerado como un pentmero lejtimo. En
cuanto al artculo 3.0, es a veces entero, pero jeneralmente bilobulado: dis
posicin cuya importancia varia al infinito. En cuanto al artculo 4.0, l pre
senta un caso sin otro ejemplo en los colepteros: jeneralmente grande, se
acorta gradualmente en muchas especies hasta quedar menor que los lbulos
entre los cuales est enterrado, i aun hasta desaparecer completamente en los
j. D iabathrarius i Atelicus de la agrupacin de los D iabathraridae, i el j.
Enoplus de la de los Cryptoplididae; quedando as el tarso de estos insectos
evidentemente trmero. Ellos pertenecen a Europa, a Africa austral, a A u s
tralia i a Chile, donde he tenido hace poco la grata sorpresa de hallar una
especie, que pertenece al ltimo de los jneros mentados.
28. Scolytidae. Los insectos de esta familia, que varios entomlogos
(Erichson 1842) renen a la anterior, son subpentmeros, con el nudo basi
lar del artculo ltimo mui variable en cuanto al tamao. El primero es a
veces de una lonjitud normal, pero otras sumamente reducido.
29. Brenthidae. Estos insectos son subpentmeros, con el nudo ba
silar del artculo ltimo bien visible; pero con el tercero entero en una mitad
de las especies, i bilobulado en la otra.
43
30. Anthribidae. En los tarsos de estos insectos es el artculo 3.0
que es nodiforme i mui pequeo; i el 2.0, que lo recibe i casi siempre lo
oculta entre sus lbulos: ellos son pues manifiestamente trmeros o subte-
trmeros; sin embargo, los entomlogos hasta Latreille i Schonherr, los ha
ban reunido a los Curculinidos que son subpentmeros.
3 1. Bruchidae. Los tarsos de estos insectos son perfectamente te
trmeros: es decir que el ltimo artculo no lleva nunca un nudo basilar;
pero en el j. A glycideres es el artculo 3.0 que se reduce de manera a ser
nodiforme; i el segundo que es levemente bilobulado: reproduciendo as la
combinacin tarsal de la familia anterior.
32. Longicornia. Los insectos de esta familia son unos subpentme
ros evidentes; pues el nudo basilar del ltimo artculo, aunque pequeo en
algunos jneros, no falta nunca; sino que, al contrario, toma en muchas es
pecies, sobre todo en la mayor parte de los Prionidos aberrantes unas pro
porciones inusitadas; i que llega a formar en el j . Parandra, i principalmente
en el j. Hypocephalus un 4.0 artculo innegable, normal i completamente se
parado del quinto; introduciendo as entre los Lonjicornios unos elementos
perfectamente pentmeros.
A consecuencia de lo que precede es de estraar que, despues de esta
medida enrjica i acertada, no les haya quedado a los entomlogos suficien
te valor para hacer lo mismo con los j. Trietenotoma i Autocrates, evitn
dose as de crear para ellos una pequea familia propia, bajo el pretesto
que eran hetermeros a la manera de los Tenebrionidae. Lacordaire, al ad
mitir esta familia de los 'Trictenotomidae, despues de haber dicho (Genera,
t. V III, p. 2): S a u f le nombre des articles de leurs tarses, Forganization de
ces inseetes ne prsente absolument ren qui soit tranger aux Longicornes
du groupe des Prionides, da prueba de una fantasa mui poco en armona
con la ljica que caracteriza siempre sus opiniones entomoljicas. Pero, por
fin, para disminuir lo raro que podria parecer la aceptacin de esta familia,
l la coloca inmediatamente ntes de la de los Lonjicornios; mintras que
no s cmo calificar la idea de Gemminger i Harold, cuando, en su Catalo
ga s coleopteroruvi, la introducen entre la de los Cioidae i la de los Tenebrio-
n id a e:es decir, entre el j. Cis i el j. Zophosis. A l apuntar esta medida estra-
a, no pretendo atacar en lo mas mnimo la fama entomoljica a la cual
tienen derecho estos dos sabios; aunque en esta asombrosa recopilacin ha
yan dado pruebas mucho mnos dudosas de ser profundos helenistas i lati
nistas severos; pero quiero hacer notar que si, para hacer un catlogo, el
44
conocimiento de la ciencia que en l se ajita puede ser til, no es necesa
rio. I quiero tambin mostrar los resultados irracionales a los cuales llega
el sabio enamorado de tal o cual carcter engaoso como, por ejemplo,
el que est proporcionado por la cantidad de artculos tarsales en los co
lepteros cuando en un arreglo metdico desoye todo en favor de l.
Para acabar lo que tengo que decir respecto a los tarsos de los Lonji-
cornios, har notar que, si el nudo basilar del 4.0 artculo abre la puerta a
las escepciones, la forma del artculo 3.0 i su vestidura por debajo estn l-
jos de cerrarla. Este artculo 3.0 es desde entero hasta profundamente bilo
bulado; i la pubescencia de su parte inferior, que consiste jeneralmente en
un vello corto i parado a modo de escobilla, desaparece a veces por com
pleto. Para dar una idea del poco valor que tienen los caracteres sacados
de esta parte, llamar la atencin sobre las figuras que representan los tar
sos del Acanthi?iodera Cumingu i 2 en la parte de mis Apuntes ento-
moljicos que trata de los Prionidos chilenos, i que fu publicada en los
A nales de la U n iversidad de Chile de abril de 1897.
33. Phytophagidae. En los insectos de esta familia, considerados
al principio como tetrmeros, los tarsos son subpentmeros, con sus artcu
los i., 2.0, 3.0, anchos, velludos por debajo, i este ltimo bilobulado. Estos
caracteres, que son mui jenerales, tienen sin embargo las escepciones si
guientes: en el j. Haemonia, el nudo del artculo 4.0 est borrado, los tarsos
son filiformes i glabros por debajo; en la casi totalidad de la agrupacin de
los Chrysomelidas el artculo 3.0 es entero.
34 - Ero tylid ae. Estos insectos son subpentmeros en un grado
mas o mnos manifiesto, con escepcion de los E n gis, T ripla toma, Dacne,
T hallis, Episcapha i Coptengis de la agrupacin de los E n gid idae, que son
unos pentmeros autnticos.
35. En d om ich yd ae. Los artculos tarsales de estos insectos pre
sentan entre s un sistema especial de articulacin; son de cuatro a cada
tarso en la agrupacin de los Liestitidae i la de los Trochoideitidae; i sola
mente de tres en las otras por estar el 3 casi atrofiado, i figurar como un
nudo en la base del ltimo.
36. Coccinellidae. Estos insectos son unos snbtetrmeros inva
riables.
45
No liai dudas que los caracteres pedidos al nmero i a la forma de los
artculos tarsales en los Colepteros tienen un valor notable para el estudio
de estos insectos; pero, en el estado actual de la ciencia, ya no pueden pa
sar ntes de los que se sacan de la organizacin entera: pues, pecan por
escepciones demasiado frecuentes, i su aplicacin rigurosa conducira a
separar tipos que han de quedar reunidos.
He redactado i publicado la esposicon precedente, asombrado que
fui al ver que aun existan hombres de un cierto valor cientfico, quienes,
vctimas de estudios insuficientes o dominados por la rutina, permanecan
aferrados a ideas abandonadas desde mas de medio siglo, respecto al siste
ma tarsal de los colepteros. Lo he hecho para traerlos en la vereda, de
mostrndoles lo artificial que es una clasificacin edificada sobre tales
cimientos; i hacerles comprender que una regla inflexible, que agrupa los
insectos ciegamente i sin consultar las demas analojas, no podia hacer obra
de duracin.
Como era de preverlo, el sistema tarsal, cual rei destronado, cay un
da i para siempre; dejando los sabios dispuestos a utilizarlo en adelante
para sus diagnosis, pero decididos a no considerarlo mas como la regla su
prema e infalible de la nomenclatura coleopteroljica; a consecuencia de lo
cual se impuso mas i mas la necesidad de hallar una clasificacin natural:
es decir que, consultando todos los caractres, diese a todos sucesivamente
la misin de cooperar a la obra comn.
Por otra parte, los elementos que, recojidos en las tierras mas lejanas,
afluyeron diariamente en los centros cientficos, i el inters que para el estu
dio de la entomoloja fue jeneralizndose a pasos rpidos, hicieron cada da
mas necesaria esta trasformacion de la antigua clasificacin; i una modifica
cin en las reglas de su nomenclatura.
A l mismo tiempo, los notables perfeccionamientos de los instrumentos
de ptica trajeron fuerzas preciosas, para poder descubrir lo errado que era
la idea de una disposicin tarsal bastante constante para servir de base a la
clasificacin de los insectos.
En 1847, Erichson, entomlogo de quien la Alemania, esta tierra tan
frtil en naturalistas distinguidos, se enorgullece con justa razn, puso la
proa n esta direcccion; i present al mundo cientfico el principio de un
arreglo satisfactorio, bosquejado ya anteriormente por Latreille, en que
suprima las divisiones artificiales de los colepteros en pentmeros, hete
rmeros, etc., i las reemplazaba por la creacin de 57 familias naturales.
Pero, por la muerte prematura de su autor, sta obra qued inconclusa;
46
hasta que poco despues (1849) L. Redtenbacher la continu, i concretando
levemente lo hecho por Erichson, di por solucion del problema la creacin
de 54 familias naturales: nmero que llega ahora a 73. En aquel dia, el sis
tema tarsal, que nunca habia sido admitido completamente por todos los
entomlogos, feneci; i pas al estado de recuerdo de uno de los pasos
vacilantes de la entomoloja durante su niez.
P h il ib e r t G e r m a in .
CATLOGO
D E L O S C O LE O P T E R O S C H ILEN O S D E L M USEO
N A C IO N A L
PO R
P. GERMAIN
Je fe de la Seccin Entomoljica
Para facilitar la ejecucin de este trabajo, fu preciso dividirlo en tres
partes:
L a primera, que es esta, comprende los insectos, que pertenecen a las
26 primeras familias del orden, es decir, las siguientes:
C icindelidse. Carabidae. Dytiscidae. G yrinidse. P alp ico rn ia. Staphylinidse.
P selap h id se. Scydm senidae. Silphidse. Scaphididae.Trichopterygidae.
H isterid ae. N itidulidae. T rcgositid ae. C o lyd id ae. C ucu jidae. C ry p -
tophagidae. Lath rid id ae. M icetop h agid ae. Derm estidae. B y rrh id a e .
H eterocerid ae. P a rn id a e . P ectin ico rn ia.L am ellicorn ia. B u p restid ae.
Lo que permite estudiar sus 884 especies, i tambin los 264jneros,
entre los cuales stas se hallan repartidas.
48 -
PRLOGO
Les entomologistes de lanne 1887 virent lapparition dun livre inti
tul: Catlogo de los colepteros de Chile, publi dans les Annales de
lUniversit de ce pays.
L a chose minteressa, parce que, ds ma jeunesse ayant t sduit par
ltude de lentomologie, tout travail ou il tait question d insectes tait
plein dattraits pour moi. Or, poursuivi par le dsir de voir la jeunesse chi
lienne se livrer ltude de lentomologie de sa patrie, j avais eu dj la
satisfaction de faire publier dans les A nales de la U n iversidad de C h ile,
les descriptions de 21 espces nouvelles de coloptres en 1854, et de 7 1
en 1855.
Mais, en voyant que ces travaux ne figuraient pas dans le livre en
question, je compris que ce catalogue ntait quune simple liste de quel
ques uns des savants, qui prcdemment s taient occups des insectes du
Chili: liste, qui sans doute aurait t plus complte, si son auteur eut con
sult une bibliotque plus importante que la sienne.
Mais je restai convaincu que, si cette publication avait d tre agra
ble pour quelques uns de ceux y taien cits, elle tait le linceul, qui
pendant longtemps encore convrirait la Socit entomologique chilienne que
j avais eu la folie de rver.
Pour me consoler de ma peine je priai mon ami Lon F a irm a ire de
vouloir maider de sa collaboration; et, en 1858, parut publie dans les
A nnales de la Socit Eniom ologique de F ran ce: la R vision es Colop
tres du C hili, p a r L . F a irm . & G erm ain.
Cela dura quelquetemps, et un jour j eus le plaisir de voir que mes tra
vaux passaient la frontire chilienne; car Gem minger & H arold disaient la
page 1 1 3 7 du T . 4 de leur Catalogas Coleopt. que les espces des genres
M aypa & Listronyx quils citaient provenaient dune monographie de G er
main publie dans les An. Soc. Ent. Fr. de 1862.
Peu aprs, la U ?iiversidad de Santiago de Chile consentit publier
mes travaux crits en espagnol, et formant des livraisons ayant pour titre:
Apuntes entomolgicos p o r P . Germ ain, et dont une partie mtait
abandonne.
P. G e r m a i n .
49
N . os N . os N otas i apuntes del autor; sinnim os; datos
e sp licativ o s sobre e rro re s, resultando de
FAMILIAS del
Cat
del
Cat un olvido o un lapsus por parte de un en
JENEROS logo logo ESP E C IE S tomlogo precedente; indicacin de patria,
p ri ac alim entacin, p erju icio s, i jeneralm ente
TRIBU S m iti tual sobre todo dato que el autor crea de n
vo teres de ser conocido del pblico.
CICINDELIDf
Mantichorini. Vgrius. 66 1 fallaciosus. (Chevrolat) Ann. F. 1854. Costas
del Estrecho de Magallanes;
insecto carnvoro e insectvoro
que se entierra en la arena al
pi de las plantas.
Sin. Omus californicus! (Philip
pi! An. Univ. Ch.; 1859).
Picrochile magallanica (Most-
ky) 1856.
Polyagrus Schythei (Phil) An.
Megacephali - Univ. Ch. 1862.
Tetracha . 1610 G erm a in i. (Chaudoir), base orient, de los An
des, Ch. Argent. Rio Diaman
te.
16 11 C arolin a.. (Lin.) Am. merid. lat. 20o 25o;
cazad, noct. cerca de los arro
yos, i aguas estae.
Cicindelini... Cicindela 37 chilensis.... (Brull) mui com. en Ch. cen
tral.
1204 G o n n a z i... (Reed) orillas de las lagunas arau
canas.
1205 infasciata.. (Fab.) Chile boreal: Coqbo., Cop-
p., Atacama.
CARABID
Elaphrini... Svstolosoina....... 1615 7 Invi-penne., (P. G. ined.), orillas del Bio-Bio;
Pemehue.
570 8 breve......... (Sol. in Gay) Ch. austr.
Carabini . Brachiccelns...... 65 > bajo la hierba amontonada i
fermentada.
Monolobns.......... 569 10 testaccus . (Sol. in Gay) Ch. aust., raro.
Antarctononms... 64 1 1 Pe o n i.... (Chaudoir). Ch. austr. Magali.
Uigadops........... 568 12 D a rw in i (Wath). Magali.
Carabas............. Sin.
Id....................
1 181 13 Falklandicus ...... (Wath.) Magali.
567 14 bimactilatus.......... (Reed) Chile austr.
C arahns Seccin 1 (Monografa P. G. An. Univer.
Ch. 1895).
Va r . A
193 15 . v. a. hypocrtaf. Prov. Valdivia.
194 16 s. v. b. celadonicus? Prov. Valdivia.
'9 5 17 v. c.................. Prov. Valdivia.
192 18 s. v. d ................. Prov. Valdivia.
191 19 s. v. e.................. Prov. Valdivia.
4
50
5i
Hoya del Renaico, en 190-250-350
m. de altitud.
45 . v. b...................... Hoya del Renaico en 450-500 m.
de altitud.
4 s. v. c...................... Hoya en Renaico en 550 m. de al
titud.
208 47 s . v . d ..................... Hoya del Renaico en 600 m. de al
titud.
48 s. v. c...................... Hoya del Renaico en 600 m. de al
titud.
49 s.v.latemarginatus (?) Lanallme (Araucanfa.)
Hoya del Renaico en 650 m. de
50 v . g .. ................ altitud.
51 V. k-, 1. Darwnic. (Hope? Gerst.?) H oya del Renaico,
en 700-1000 m. de alt. (Chilo).
52 s. v .j . D anvinii... var? Raneo (Araucana)
var? (Valdivia).
53 s. v. k. D an vin ii.. (Kr. Kosch) lomas del volcan de
217 54 s. v. 1. villaricencis Villarrica.
55 s. v. m. varied... (Kr. Kosch) lomas del volcan de
Villarrica'
56 s. v. n. (Kr. Kosch), lomas del volcan de
Villarrica.
V. C.
57 s. v. a. aeneus....... (P. G.) Araucana.
58 s. v. b. teneovirescens (P. G.)
204 59 s. v. c. M ocha....... (Reed) Isla de la Mocha.
(0 s. v. d. . (pertenece a la Var. anterior
(B). Isla de la Mocha.
61 s. v . e. quizas sea mas
acertado ver
en estas es
pecies las (Valdivia, escaso)
62 r- v . f . ....... de Kr. Kosch.
q u e fig u r a
a q u b aj 0
los nmeros
15 i 16. Lonquimay, P. G.
Seccin 4
V. A.
63 s. v. a. Buqueti. .. (Cast.) Chile austr.
64 s. v. b. Var.
65 S.V.C. " Var. >
66 s. v. d. Var.
220 67 s. v. e. Var. Cord. de Tolhuaca, P. G.
223 68 J. v . f . tipo. Chile austral, Araucana.
V. B.
69 s. v. a. sim ilis....... (P. G. ined.) Chile austr.
70 s. v. b. elegans...... (P. G. ined.)
71 s. v. c. incertus.... (P. G. ined.)
72 s. v. d. fiolitus...... (P. G. ined.)
V . C.
216 73 S a lb a c h i............... (P. G. ined.) Valdivia
52
53
I
2618 lV 2\gracilis.. l(Chaud.) Ann. Belg. X I, 1868. P. G.
Octubre, 1855. Islita del A l
garrobo; orilla del Naciente,
bajo pedazos d roca, casi en
seco, i a 1 o 2 m. del agua del
mar, con muchas hormigas
que le son mui parecidas.
Licinini. Eutogeueiiis.. 558 113 fu sc its...... (Sol.) in Gay Ch. austral.
(Gurn) Monogr. P. G. Ann.
Univ. Ch. 1901.
Cnemalobini Cnemalobus. 572 114 convexus.. (P. G.) Ch. boreal; Coquimbo.
576 115 cyaneus.... (Brull) Ch. central, marit.
571 11 striatu s.... (Wath.) H oya del Choapa. reg.
suband.
574 117 G crm am i. (Putzeys) Ch. centr. cord. interm.
Acleo. 200 m.
573 118 araucanus (P. G.) Arauc. Corral, Lonquimay,
Tolhuaca.
575 11 obscurus... (Brull) Ch. regin montaosa cen
tral.
Cardiophthalnms 120 clivinoides (Curtis) Magell
Barypus.......... (Dj.)
121 lim batus .. (P. G.) An. Univ. Ch. 1855.
Sin. Bonvouloiri. Bul. Moscov.
1861.
P. G. en Agosto, bajo los troncos
podridos de los Q uiltaja sa-
ftona?-ia, en las lomas suban-
dinas al norte del Cachapoal.
577 122 subsulcatus. (Sol.) in Gay reg. martima del Ch.
sub-austr.
1616 123 V icuniae... (P. G.) Ch. sub-austr. Requinoa
Cascellins. 565 124 E y d o u x i.... (Gurin) Mag. zool. 1838. ch-austr.
1617 125 n ig er.......... (Blanch) Magell.
566 126 angustus... (P. G. ined.) Ch. austr.
21 127 n itid u s....... (Wath.) An. nat. his. 1841. Magall.
23 128 an eo n iger (Wath.) 1841. Magall.
22 129 H ya d esi.... (L. Fairm) voy. mission du Polo
Sud. Magall.
C ratocerini.. Mclanotiis. 562 130 chilen sis. (chaud.) Bull. Mose. 1837 Ch. austr.
563 131 testaceus (P. G. ined.) cord Colchagua, Cu-
Anisodactyli-
Lecanoinerns . 38 132 brcvis . (sol.) in Gay. 1849 Nematog/ossa
(Sol. in Gay), Talcahuano.
412 133 m ai'gin alis.. (Reed) Procd zool. Soc. Lond.
1874. Arauc. bor.
Trachysarns. 537 134 antarcticus.. (Reed.) Proced. Zool. Soc. Lond.
1874. Ch. austr.
1180 135 qu adraticollis. (P. G. ined.) nsula Juan Fernn
dez.
412 136 P a u lse n i....... (P. G. ined.) Ch. central
540 137 Pem ehuensis.. (P. G. ined.) Pemehue Arauc. bor.
1 179 138 palipes (P. G.) An. univ. de Ch. 1855. In
sula Juan Fernndez.
Anisotarsiis. 470 139 p eru via n u s.... (Dj.) Ch. boreal.
469 140 chilensis.......... (Sol.) in Gay. Ch. central.
462 141 ccqmlatus ...... (Sol.) loevis (curtis) Ch. centr.
452 142 amcenus........... (Sol.) in Gay. Ch. centr.
H arpalini. Paramecns . 564 143 IcrLigatus........ (Dj.) in Gay. lat. 1826 Ch. centr.
Axnpalpus . 53 144 itnpressifron s. (Sol. in Gay.) L a t. Reg. an. 1829
Ch. central
54
(Sol. in Gay) Ch. central
536 145 arcobasis
(Dj.). (Esch.) Ch.
535 14(1 chilen sis......
(Sol.) in Gay. Ch.
534 147 fo veico llis... (Dj.). suturalis (Ext.) Ch. centrai
533 148 u n istria tu s. (Sol.) in Gay. Ch. centrai
532 14 tibialis........
(sol.) in Gay. Ch.
531 150 ruficollis (Curtis) Trans. Lin. 1839 Ferono-
Feronmi. Feronia 473 151 lucida ........ m orpha ch. centrai.
(sol.) in G ay Fcronom orpha. ch.
474 152 F isch cri.
centrai.
Dj.), Chaud Bai. Mose. 1838 Feto-
471 153
nomorpha ch. centr.
Sin. maxinalis (curtis) 1879 Fe-
ron. ch. centr.
472 154 sulcata. (Sol.) in Gay. Fcronom orpha. Ch.
centr.
479 155 im istriata. (Dj.) (Brull). Pascilus Ch. centr.
Sin. fulgida (chaud.) 1835. Pas
cila. Ch. centr.
Sin prasina (curtis) 1839. Pteros-
tichus. Ch. austr.
Sin politus (Buquet.) Pcecila Ch.
austr.
476 156 optine tata... (Phil.) Chiloe
478 157 indicoptera. . (P. G. ined.) Pemehue; Araucania
boreal.
475 158 snuatipennis.. (F. & G.) col. Chi. 1860 Cop/iosus
Ch. austral.
1176 159 insularis.......... (P. G. ined.) Ins. Jn. Fernndez-
491 160 antarctica....... (P. G. ined.) M agali.
487 161 m agellanica ... (P. G. ined.) M agali.
490 162 fo veico llis....... (P. G. ined.) Ch. centr.
486 163 Pem ehuensis... (P. G. ined.) Araucana boreal.
484 164 convexipennis.. (Fairm.) col. ch. 1860 Ch. austral
Sin. Percus alienus. Proc. Zool,
R eed 1874'
476 165 araucana.. (P. G. ined.) Ch. austr.
489 166 P au lsen i... (P. G. ined.) Ch. centr.
480 167 brer,/is....... (P. G. ined.) Laraquete; Ch. austr.
485 168 sulcifrons.. (P. G. ined.) .
29 169 erra tica .... (Gurin) P latism a. M g. Zool. 1838
Ch. austr.
1 642 170 arata . (Sol. in Gay) Stetopus (Chaud. an.
Belg. Ch. centrai.
30 171 profunde-striata... (Wotsch.) Bui. Mose. 1865 Parhy-
pates. Chilo.
Sin. Foc. erratica V ar. a (Sol.)
Platysm a chalybicolor(Chand.)
Ann. Fr. 1835.
Sin Fer. ru fip alp is (Curtis) Trans.
Lin.
482 172 m eticulosa... (Dj.) Steropus Ch. centr.
Sin. Fer. lateralis (Brull).
481 173 agonoides . (Sol.) in Gay. Omaseus. A rgu to r.
Ch. centr.
560 174 buncticulata.. (Phil.) _ M agell.
1643 175 V icuniana... (P. G. ined.) Cophosus Iota. Arauc.
bor.
Antarctiidini. Antarctia..
(tribu establecida por Lacordaire.
Genera col. T. I. p. 336, valindo
se de un caracter que no exis-
55
te, i, por esto debe suprimirse;
error que proviene de lo que
cubre la parte inferior de los
tarsos interiores en los
538 176 flavifies................... (Dj.) in Gay. Ch. centr.
Sin. Feron ia flavipes. (Escli.) Dj.
Cat.
541 177 chilen sis................. (Dj.), Sol. in Gay. Gh. centr
543 178 latigastrica........... (Dj.) Sol. in Gay.
545 179 fem orata............... (Dj.) Sol. in Gay.
544 180 opacipetonis.......... (P. C. ined.)
Sin. leucocelis (Putzeys). Ch.
centr.
542 181 laticolUs................. (Sol. in Gay Ch. austr.
546 182 m alachita............... (Dj.); sol in Gay Magell.
548 183 B la n d a .................. (Dj.); Gurin, voy. Coq. 1830 Ma
gell.
552 184 dubia...................... (P. G- ined.) Magell.
551 185 ccei ulea................... (Sol. in Gay) 1849 Magell.
547 186 tiiten s..................... (Putzeys) 1868 An. Soc. ent. Belg.
Ch. austr.
549 187 (G. G. ined.) Pemehue; Arauc. Cor.
557 188 p a i vu la .................. (P. G. ined.) Magell.
55 189 buncticollis?.......... (Putzys) An. Soc. ent. Belg.
Sin. Olivacea (P. G. ind). (Ma
chado) Tra. Fuego.
Anchomenini Lcem ostlipnes. 25 190 complanatus (Dj.) 1833. Ch. centr. In. Far. del
Cosmopol.
Sin. Pristonychus, Dj. La'inos-
thenes, Bonelli.
Anchoinenus. 494 101 dis tine tus.. (Sol. in Gay Cord. Chillan.
Sin. Platynus (Bonelli).
493 192 G a y i......... (Sol. in Gay) Ch. centr.
492 193 chilensis... (Sol. in Gay)
497 194 am biguas. (Sol. in Gay)
495 195 andinus ... (P. G. ined.) Cord. Chillan. Ch.
496 196 m ela s....... austr.
Habropns.. 539 197 c a m ifex ... (Sol. in Gay) Ch. central.
(Falz.) Syst. El. 1848 Ch. austral.
Sin. M etius splendidus (Guerin)
H olbergi (Gegllh.)
ftallipes (Sturm) 1826
abroJ>us(yja.\.)
M etius splendidus (Gurin:
1839-
k M etius herpaloides (Curtis).
1839.
Tropidopteriis... 498 198 G iran d yi.......... (Sol.) in Gay. Ch. austral.
529 199 M ontagnei....... (Sol.) in Gay.
499 200
D wponcheli...... (Sol.) in Gay.
500 201
ilicicollis.......... (P. G. ined.)
Pogonini. M erizo d u s.......... 451 202
angusticollis ... (Sol.) in Gay)
Sin. M aeleyi (Bates.) Tierra del
Fuego.
H oiualodera....... 453 203 dentomaculata.. (Sol.) in Gay Ch. austr.
340 204 lim bata............. (Sol. in Gay) Ch. austr.
205 iia r. discoida/is (Blanch.) in Gay Ch. austr.
206 v a r. fam osa .... (Sol.) in Gay Ch. austr.
T recliu s............... 454 207 a x illa ris........... (Putzeys.) monog. ! 847. Ch. centr.
455 208 angustalus....... (Sol.) in Gay bs. (Delaigue). De
sierto de Atacama.
- 56 -
456 20 m onolcus............... (Putz.,) monog. 1847 Ch. centr.
(Putz.) cord. centr. de Acleo.
457 210 hlolissus............... (P. G.) ined. cord. centr. de A c
458 211 ebeninus.................
leo.
468 212 quadripunctatus ... (P. G.) ined. Araucana centr.
341 213 leevissim us............. (Putz.) Catapilco Ch. bor.
460 214 araucanus.............. (P. G. ined.) Arauc. bor.
1172 215 fem o ra lis............... (P. G. ined.) An. Univ. Ch. 1855
In l* J." Ferndz.
479 210 catapilcanus......... (P. G. ined.) Ch. bor.
465 217 an tarcticus........... (Dj.) Magell.
464 218 depressus................ (P. G. ined.) An. Univ. (Andes)
1855. Ch. centr.
463 21 punctiventris........ (P. G.) An. Univ. Ch. 1855.
461 220 p o litlis.................... (Brull) Voy. dOrb. Ch. centr.
Anophthaliuus.. 501 221 Paulseni................. (P. G. ined.) Quillota Ch. centr.
Bem bidiini.. lienilmlium ..... P. G. monogr. Bemb. Chil. An.
Univ. Ch. gbra ;X b u . 1905.
4 222 A n b ei..................... (Sol.) in Gay.) Chilo, Coquimbo,
Ch. bor.
1485 223 C a lv erti................. (P. G.) Constitucin, Ch. Sub-austr.
marit.
508 224 lacusti e .................. (P. G.) Lag. Acleo; Ch. centr.
506 225 punctigerum ......... (Sol. in Gay.) cord. Acleo Ch.
centr.
1170 22(5 P h ilip p ii................ (P. G.) Constitucin, Ch. Sub-austr.
marit.
515 227 D erbesi................... (Sol. in Gay) Ch. centr.
1 175 228 P o rteri................... (P. G.) Sin. parvum (P. C.) Ch.
centr. marit.
507 229 strictico lle............. (P. G.) selv. sub-and. Chillan.
523 230 fa lln x ..................... (P. G.) selv. sub-and. Chillan. Ch.
centr.
54 231 m andibulare......... (Sol. in Gay.); Ch. centr. marit.
510 232 Spinolae.................. (Sol. in Gay.); Ch. centr. marit.
520 233 grossepitnetatum ... (P. G.) Termas; selv. sub-and.: Chi
llan.
5 11 234 chilense.................. (Sol. in Gay.); Acleo. Ch. central.
526 235 O rtegoi.................. (P. G.) M agall.
1169 236 ebum eo-nigrum .... P. G.) Constitucin; Ch. sub-austr.;
marit.
342 237 F a b ricii.................. (Sol. in Gay.) B em bicidiw n Latr.;
Ch. centr.
Sin. scitulum . Erich. Nov. Act.
1834.
528 238 rufoplas^ialuin. , (P. G.) M agall
55 23 an din um ................ (P. G.) selv. sub-and. Chillan.
503 240 sylvaticum ............. (P. G.)
524 241 m agellanicum (P -G .) M agall.
509 242 elegans.................. (Sol. in Gay.) Coquimbo. Ch. bor.;
Ch. centr.
343 243 circuliform e........... (Sol. in Gay.) Bem bidium Latr. Ch.
centr.
Sin. P e icom psus Lee.
502 244 h ydro ph ilu s......... (P. G.) An. Univ. Ch. 1855. Ch.
centr.
Sin. Tachys Schaum.
5'3 245 6 -foveolatum ......... (P. G. An. Univ. Ch. 1855. Acleo.
Ch. centr.
527 246 R eich ei............. P- G.) M agall.
517 247 araucanum ......... (P -G .) Ch. austr.
59
1373 313 signa tico/lis.......... (F. & G.) Ch. centr.
1378 314 bipu stulata........... (F. & G.)
1379 315 su lcicollis............. (Marnili.)
I hlman uius 1638 31 sin g u la ris.............. (P. G. ined.) Tarapac
Am blyopinus 275 317 P h ilippian us......... (Fauv.) Dest. Atacama (Fdco. Phil.)
Myllmna....... 274 318 dilu /ipes................. (F. & G.) Ch. centr.
O ligota........... 1201 329 pygm ceo................. (F. & G.)
Pacliy glossa.. 683 320 apicalis .................. (Fauv.)
684 321 pictipennis............ (Fauv.)
1377 322 anthracina............. (F. & G.)
Hommnsa...... 272 323 araucana............... (Fauv.); Kraatz; 1856
Dasymera..... 1384 324 chillana.................. "Fauv.)
Polylobus..... 1645 325 antennarius.......... (Fauv.)
268 32 attenuatus............. (Fauv.)
n 69 327 v a riu s .................... (F auv.)
252 328 atratus .................. (Fauv.)
I39 329 b revico rn is........... (Fauv.)
580 330 lucluosus ............... (Fauv.;
I370 331 la tico llis................. (Fauv.)
1371 332 lutescens................. (F. & G.)
269 333 bicolor.................... (Sol. in Gay.)
404 334 m elanocephaltis.... (Sol. in Gay.)
2W 335 araucanus............ (Fauv.)
Oxypoda. 1368 336 scutcllata............... (F. & G.)
1656 337 in fau sta................. (Fauv.)
1381 338 fum a? ia ................. (Fauv.)
I54 339 an din a................... (Fauv.)
1663 340 cordillera:..............
H o p lau d ria. i 6 sq 341 lu teiven tris...........
H om alota... 266 342 excelsa....................
264 343 Ge? m aini...............
244 344 disju n cta............... (Fauv.); Atheta, Fauv.)
241 345 m eru la...................
243 34 obscuripennis........
261 347 srdida............. . (Marsh); Atheta, Fauv.)
Sin. squalidipennis (F. & G.)
An. Fr. 1861
256 348 biim pressa.............
259 349 h ispidu la...............
2S 350 ceneivent? is ........... Fauv.): Leploglossa; (Fauv.)
2SS 351 asp eripen n is........
260 352 am bigena...............
2 57 353 obliqua...................
1385 354 su lcatu la...............
1652 355 andcola..................
1648 35 sculpticollis...........
Tachyporini.. H abrocerns.' 232 357 ?n aiginicollis........
Tachinus.... 1664 358 luteonitens............. , 1861.
lio lito b iiis... 237 359 xinicolor............... . Fr. 1881.
316 30 seriaticollis...........
3 1 S 361 asperipennis.........
C o m m is ....... 2^6 362 testaceus................ F. & G.)
I 4 4 S 363 a p ic iv en tris......... F - & G.)
Staphylinini H eterotliops 1386 364 discoideus..............
240 35 angustatus............
1446 366 im pressif? on s.......
1387 367 Vicunicc................ (P. G.)
245 368 fu lv ic o llis .............. (F. & C
1471 369 brevipennis........... (P. G.)
(Ju c d iiis. 242 370 fu lg id u s ................ Cosmopoi.
686 371 livid ip en n is..........
6o
685372 ceneipennis K. & G.); loncovilm s 1 . O.
246373 leiocephalus. Sol.) ,in Gay.
374 leiocephalus.... Sol.; platicara Sol.
1390 Sol.) in Gay; staphylinus, Sol.
P h ilo n th n s ......... 249 375 im pressifron s.
250376 nitidipennis .... Sol.) in Gay.
Kraatz): (rufipennis, Sol.)
1395 377 Gravh.); staphylinus, Sol.; Cosnio-
1392 378
pol.
1494 37 sem ipunctatus. F. & G.); O thius, Ann. Fr. 1861.
Gravh.) (Reed, An. Univ. Ch.
1391 380 n ig ritu lu s........
1874); cosmopol.
Fabr.); F. & G. An. Fr. i8 6 l;C o s-
1393 381
mopol.
682 382 punctipennis....... F . & G.): Staphylinu s Sol. in. G ay,
1396 383 bisulcatus............ F. & G.) in Gay.
1388 384 crib rip en n is....... P. G.); F . & C. leptolinus, 186 1.
Creo]>hilus........... 1394 385 erythrocephalus.. Fabr.) nov. Noll.; Chile centr.
cosrn.
1497 386 m axillosus. Fabr.) Europa: Ch. austr. Cosmop.
X au th olin n s........ 1397 387 elongatus. .. P. G.); Fauv. 1866. Bull. Soc.
Norm.
1495 388 andinus.. P. G.): Fauv.; 1866 Bulll. Soc.
Norm.
L e p tacin u s.......... 1398 389 brevipennis.. P. G.) M agall.
1401 390 apicipennis F. & G.) An. Soc. Fr. 1861
L e p to lin u s........... 1496 391 cribripennis. F. & G.); leptolinus; An. Soc.
Fr. 1S61.
O thius................... 1665 392 ceneoi-u gosu s ..... P. G.)
Pcederini. Latlirobium ......... 1399 393 ca sta n eip en n e... F. & G.)
1400 394 d im id ia tu m ....... Say) Cosmop.
Scopoius............... 28 395 tib ia lis ................ F. & C.)
L ith o ch a ris......... 226 396 v itta tip en n is ..... F. & G.)
1402 397 ob scu riven tris ... F. & G.)
1404 398 o ch ra cea ............. Grav.) Cosmop.
(Edodactilns........ 1664 399 fu sco -b ru n n eu s F. & G.) Ch. centr.
M ilie u s ................. 231 400 ch ile n s is ............. Sol.) in Gay
E ch iaster.............. 1405 401 d ep ressu s ........... Sol.) in Gay
M ecognatlins.. 235 402 scu lp tilis .......... F. & G.)
Gnathy menus.. 1405 403 testa ceu s ............. P. G.)
229 404 a p ter u s ............... F. & G.)
1406 405 obesus .................. Fauv.)
233 406 4 -partitu s ........... F. & G.)
Stenini. Sten ns................... 1408 407 G ayi .................... Sol.) in Gay.
Oxytelini. M egalops.............. 317 498 a ra u ca n u s .......... Fauv.) Ch. austr.
B lcd in s................. 1409 409 cla v iv e n tr is ....... F. & G.)
O xvtelu s............... 1425 410 scu lp t u s .............. Grav.) Cosmop.
230 411 s u lca tu s .............. Sol.) in G ay
TrogophluMis 1414 412 s ig n a tu s ............. Erich.)
1413 413 im p ressip en n is ... F. & G.)
227 414 a sp era tu s ........... Fauv.)
1415 415 tnise/abilis .......... P. G.)
1418 416 o b scu r u s ............. Sol.) in Gay
1417 417 a ra u ca n u s ......... Fauv.)
1416 418 s tr ic t ic o llis ........ P. & G.)
1422 419 s u lcifr o n s ........... P. G.)
1423 420 sene.v .................... F. & G.)
1421 421 n ig e r . .................. P. G.)
T h in o b lu s........... 1424 422 s em in ig er ........... F. & G.)
H onialotrichins... 14 12 423 itn p ressicollis.... Sol.) _
1510 424 stria tu s .............. Sol.) in Gay.
14 11 425 su b stria tu s ........ Kraatz)
57
1 173 248 unicolor.................. Ch. austr.
516 249 inccrtum ............... (Sol. in Gay.) Ch. centr.
Sin. Solieri (Gem. & Har.)
521 250 cupi eo-striatum .... (P. G.) _ Ch. centr.
519 251 falla cio su m .......... (P. G.) Ch. centr.
1487 252 atrum ..................... (P. G.) ined. Magali.
i486 253 dim idiatuin........... (P. G.) ined. Magali.
518 254 anthracinum ......... (P. G.) Ch. austr.
1619 255 fueguense.............. (P. G.) (Machado) Trra. del Fuego
DYSTISCID/E
H aliplini...... II :i li plus...... 1620 25 fu scip en n is........... (P. G.) An. Univ. Ch. 1885 Ch.
centr.
Hydro porini.. Hydroporus.. 353 257 chilensis.................. (Sol. in Gay.) H ydroporus. (clairu.)
Ch. centr.
Sin. copelatoides (Sharp.) Tr.
Dull. 1882.
Sin. affinis (Say-Sharp. (Bides-
sus?)
Sin. bonariensis, (Steinh.)
Colymbetini... L accophiln s. 1621 258 Y v ie ta ................... (Le Guillou) Rev. Zool. 1844 Ch.
centr.
Sin. americanus (Aub).
. biguttatus (Kirby)
chilensis (Sharp.)
proximus (Say.)
Colvinbetes.. 1622 259 n itid u s................... (Br. Sharp.) Ch. centr.
Sin. antarticus, H ibius. P. G.
An. Univ. Ch. 1854
1203 260 reticulatus.............. (Babing.) Ch. austr.
Sin. nigrorematus (Rab.) R har-
tus. Lac.
354 261 fo n tico la ............... (Phil.) Stett. Zeit. 1860. Ch. austr.
355 262 n ig riccps............... (Erichs.) in Gay.
Sin. chilensis (Dj.)
truncatipennis, Agabus Sol.
in Gay.
356 263 sign atu s................ (Fabr. Sharp.) Ch. centr.
Sin. bonariensis Dj. Cat.
irroratus(Brull Voy d'Orb.)
suturalis (Bab. Trans. Ent.
Soc.)
Sin. trilineatus (aub) in Gay.)
1624 264 paralhlus............... (P. G.) ined. Magali.
1623 265 angusticollis......... (Curtis) Rhantus Lac. Magali.
Agnbns... 1162 266 Gaudichaudi......... (Lap.) Ch. centr.-
Sin. punctum (Bab.) Tr. Ent.
Soc. 1840
Dytiscini. Cybister 1202 267 australis................. (P. G. An. Univ. Ch. 1854. Ch.
centr.
Sin. expositus (Sharp.) Megady-
tes.
Sin. glaucus (Brulle) Trogus.
biungulatus (Bab.)
brasiliensis (Dj.)
ceneus (ormancey) Rev.
Zool. 1843
GYRIHIOt G yri nns.. 348 268 G ayi........................ (Sol. in Gay) Ch. centr.
349 269 ellip lic u s............... (Brull) Voy. dOrb. Ch. sub. austr.
Sin. Leathsii(Curt.; Tr. Ent. Soc.
1339
_ 58 -
(P. G. ined.) Traigun Araucania.
1625 270 R iv era ..
PALPICORNIA
(Brull) Voy d'Orb.; Ch. bor.; T a
Hydrphilini Hydrophilus.. 1626 271 p a lp a lis .. rap ac .
(Herbst) in Gay.) ac. Phil. 1845.
Tropisternus. 35 272 G laber. Ch. centr.
273 v tcm tis ................... (Sol.) in Gay) ,
H ydrobiini... Pliliydrus.. 351 (P. G. ined.) (Lo Aguila) Ch. centr.
161 274 lin ea lop itn cta tu s.
1627 275 ca sta n eu s .............. (P. C. ined.)
1628 276 a n e u s .................... (P. G. ined.)
1629 277 a t e r ....................... (P. G. ined.) *
278 f u l v i p e s . (Sol. in Gay) Ch. austr.
130
(P. G. ined.) 1892 reg. marit.; Ch.
B e ro s n s .. 1631 27 v a lp a ra d iseu s ..
centr.
(Sol. in Gay) Ch. centr.
1632 280 D ejea n i ............
(P. G.) An. Univ. Ch. 1855 Ch.
1633 281 chalcoccphalus.. centr.
(P. G.) Monograf. An. Univ. Ch.
1902.
Helophorini
(P. C.) 1902 .
Oclithebius.. 352 282 su/cico/lis . ;p. G.) Sin oeneus, An. Univ. Ch.
1855. Ch. centr.
H ydroclin s.. 1167 283 S to lp i... P. G.) Ch. austr.
Hydrcenlda.. 1160 284 ocellata.. (P. G.) (Lo Aguila); Ch. centr.
STAPHYLINIDi
Aleocharini .. F a l a g r i a . 285 c h ile n s is . (Fauv.)
Sin. sulcicollis P. G. An. Univ.
Ch. 1855. Ch. centr.
E lid e r ... 253 286 a n gu sticollis.. (Fauv.) 1
1650 287 brea icorn is. ... (P. G. ined.)
1376 288 s c u lp tiljs ....... (Fauv.) Ch. austr.
1382 289 dep ressicol/ is. (P. G.)
1383 290 lata ................ (P. G.)
1649 291 m elan ui a ...... (P. G.) Valpso. Ch. centr.
1651 292 r u f u l a ............ (P. G.) ined. >
M icroglossa. 1652 293 b isu lca ta ........ (P. G.) ined.
E n ry iis a ....... 248 294 p a ra llela ........ (F. & G.) Ann. Fr. 186 1; Pemehue
Ch. austr.
Blcpliarimenns. 1380 295 sulcicollis...... (Sol.) Ch. austr.
273 26 euchromus (F. & G.) loc. cit.
1636 27 subm etallicus (F. & G.) loc. cit. Ch. centr.
1637 298 S p e c t r u m ..... (Fauv.) C alodera F a u v. Ch. centr.
Gastrorhopalus. 1375 299 russatu s....... (F. & G.)
1374 300 n ig e r............ (Sol. in Gay) Ch. austr.
Bracliyglossa.... 27 301 va rico lo r...... (F auv.)
Plilcopora........ 270 302 chilen sis....... (Fauv.) Ch. centr.
1660 303 cinctella........ (Fauv.)
1661 304 tristis............ (Fauv.)
Calodcra. 267 305 G erm aini..... (Fauu .1 Pemehue. Arauc. bor.
265 306 P h ilip p ia n a .. (Fauv.)
263 307 clavicorn is... (Fauv.)
1653 308 in fla ta .......... (Fauv.) Ch. centr.
O pliioglossa..... 247 309 m yrm idon.... (Fauv.)
254 310 at aucana...... (Fauv.)
Slustoglossa ... 251 311 a ra u ca n a ............... (Fauv.) S c/ tistoglossa Ivra t. 1856
Ch. centr.
A leochara.......... 1372 312 fot'1......................... (Gravh.) Ch. centr.
63
1434 503 C lilico la ............... (de Mars. An. Belg. 1870. Ch.
centr.
Abraens... 1696 504 gran u lu s............... (P. G. ined.) Ch. centr.
Acrims.... I93 505 coquim bensis........ (P. G. ined.) Ch. bor.
i &95 50 Paniselii ................ (P. G. ined.) Concn. Chil. centr.
marit.
NITIDULIDAE
Ipini............ P a r o m ia ......... 276 507 Dorcoides............... Westw.) (1850). Sin. Westwoodi
(Dohrn, 1862). Ch. austr.
Aparomia...... 277 508 Infasciata............... (Redtb.) Ch. austr.
Ip s ................ 1701 50! R ie h li.................... (Phil.)
1702 510 lu teip en n is........... (l'hil.)
1703 511 m odestus.............. (Phil.) (1864
1704 512 Robinson}............... (P. G. ined.) Ins. Jn. Fernandez.
Cnips............ 73 513 p iet ........................ (Phil.) Ch. austr.
283 514 4-signata............... (Phil.)
196 515 f u lv a ..................... (P. G. ined.)
Rhizophagini Rhizophagus. 1705 51 C a lva ti.................. ;P. G. ined.)
Cychramini .. Cybocephalus 297 517 chilen sis................. (Reitt.) Chil. centr.
Soinatoxns... 189 518 chi/ensis................. (Grouv. ant.) Ch. austr.
N itidulini..... Pocadiopsis... 188 51 ! dentipcs. ................ (Grouv. ant.)
Perilopa....... 1 S2S 520 (Reitt.)
Epurer........ 302 521 m aculipennis........ (Sol.). n Gay
1706 522 fasciolata............... (P. G. ined.)
1707 523 sericea.................... (P. G. ined.)
Cryptarclia.... 301 524 lineo/a................... (Erich.)
1707 525 (P. G. ined.)
Nititi ul a ....... 1709 52 chilensis................. (P. G ) (A11. Univ. Ch. 1855) Gh.
austr.
1708 527 com planata........... (P. G.) An. Univ. Ch. 1855) Sin N.
ruficollis Sol.)- Ch. austr.
1710 528 fu sca ..................... (P. G.); 1909;
Carpophilini.. Gaulodes .... 17 11 52! (P. G. ined.)
eolustns...... 1712 530 n fu s ...................... (P. G. ined.)
corpophllus. [813 531 hem ipterus (L iti.). Cosmop. Ch. centr.
Brachypterini Cercus ....... 1714 532 ater......................... (P. G. ined.) Chil. centr.
171S 533 rujipen nis............. (P. G. ined.)
1716 534 atom us................... (P. G. ined.)
TROGOSITIDAE
Egoliini...... acalanthis... 1717 535 4-notata.................. (Blanch.)
Trogositini... Phauodesta 405 53 fo h o w i.................. (P. G.) Monog. An. Univ. Ch. 1898;
Ins. San Ambrosio.
406 537 pubescens............... (P. G.) Monog. An. Univ. Ch. 1898;
Ins. San Ambrosio.
407 538 p ic ea ...................... (P. G.) Monog. An. Univ. Ch. 1898;
Ins. San Ambrosio.
409 53 ! variegata............... (P. G.) Monog. An. Univ. Ch. 189;
Ins. San Ambrosio.
407 540 cribrata............ i... (P. G.)Monog. An. U niv.Ch. 1898;
Ins. San Ambrosio.
Trognsit......... 409 541 m au ritan ica........ (Lin) Cosmop.
Peltini Decamerns..... 1437 542 ham w rrhoidalis... (Sol. in Gay) Ch. centr.
Sin. Peltostoma unquicularis
Reitt Ch. centr.
Diodontololms 167 543 fiavolim batus....... (Reitt. Reis Novara 1867) (Sol. in
Gay 1849) Ch. centr.
190 544 costu lata................ (Sin. m icropeltis (Redt.) (Reitt.
Ch. centr.
- 6 4 -
164 545 \punctipennis , (Sol. in Gay): Sin. serraticollis
(Reitt Ch. centr.
1720 54 nig> itu lu s........... (P. G. ined.)
165 547 laruginosus........ (Lev.)
171 548 n itid ipen n is........ (P. G. ined.)
1719 54 confi/sepunctata.. (P. G. ined.)
550 gt iseus................. (Phil.) Cord. Chillan.
Erlchmodes.. 691 551 synchitoides........ (Reitt.)
872 552 fu sc ita rsis.......... (Reitt.) . 1
1721 553 sy/vdtica.............. (Phil.) 'S in . coxelus (Phil.): 1864.
cord, chillan.
S.n. Aporozom n P G.; Soc. Se.
Ch. (1892)
CIILYDIDAE
Synchitini .... Pristoderus.. 1722 554 flexuosus.............. (Sol. in Gay); Endophlceus in Gay.)
cord, chillan.
1723 555 striato tuberciilatrifi... (P. G. ined.) Cord. Chillan
183 550 curtus .................. (P. G. ined.)
Endophld'iis 289 557 angus/ah/s.......... (Sol. in Gay) Ch. centr.
Lasconotns... 181 558 castaneus............... (P. G. ined.)
176 559 ulom oides.............. (P. C. ined.)
Svneliita 1724 500 dorsa/is.................. (P. G. ined.)
1725 501 m gerrtm a.............. (P. G. ined.)
177 502 testacea................... (P. G. ined.) Pemehue; Ch. austr.
186 503 rotundicollis......... (P. G. ined.)
I 74 S 504 p o sticalis............... (P. G. ined.) >
187 505 cuadraticollis....... (P. G. ined.)
180 5<i0 angusticollis......... (P. G. ined.)
Colydiini. aglomns........ 1438 507 brunneus............... (SylI.) (Erichs. 1845); Cosmop.
1726 5(58 foveotati/s............. (P. G. ined.) Ch. austr.
Cerylonini. Philothernins 185 5(5*9 m ajor..................... (A. Grouv.)
Glyptolopns 182 570 chitensis............... (P. G. ined.) >
571 tricarinatus.......... (P. G. ined.), 19 10 ,
572 cevipennis............ (P. G. ined.), 19 10 . >
CUCUJIOAE
Passandrini. Catogenns..... 1727 573 decoraratus........... (Newm.) Ch. centr.
Brontini. Brontos.......... 871 574 chitensis................. ( Blanch, in Gay)
303 575 integricol/is........... (F. & G.) Ch. austr.
Pseudoplianns 184 570 Redtem bachcri...... (Reitt.) .
Cucujini. Cncnjns.......... 577 a tico llis................ (P. G. ined.) I9 10
Silvani ni . Silvanas........ 15 11 578 aduea.................... (Walthl). 1832; Lat. 1807. Cosmop.
Sin. americanus (Dj.)
ferrugineus (Sturm.), 1826;
1843.
Sin. Guerini (all.) 1847.
musceorum (Ziegl.)
quadricollis (Gurin.)
1728 579 Sut inam ensis (Lin. Syst. Nat.) Cosmop.
Sin. 6-dentalus (Fabr., Bliss.
1 849)
Sin. frumentarius (Fabr.)
Sturm. (1843
580 fo veicotlis........ (P. G. ined.) 19 10 Ch. austr.
CRYPTOPHAGID/E Loberas. 179 581 communis...... (P. G. ined.) Pemehue >
178 582 G erm aini..... (A. Grouv.) a
1730 583 fu vocin ctu s....... (P. G. ined.)
'731 584 im dulatus...
6i
Pinophilini ... p jn o p liiln s . 1666 420,araucanas.. . (P. .) Ch. austr.
Phlseocharini. Psendopsis. ilT adustifiennis , . (F. & G.) Ch. austr.
1427 428! C alverti ....... |(P. G. ined.) myrmecoph. Quillo-
ta, Ch. centr.
Piestini.. Isomalus. 1429 42*;myrmidon. !(F. & G.) An. Fr. 1861 E len sis
(Cast.) Ch. centr.
43(1 Sem i r i/fa.. . ;(F. & G.) An. Fr. 1861 Insula Juan
I Fernandez.
O m alini.......... Omaliuiu.................. 1426 431 russatum ... IIP. G.)
Antliobium..... 1428 432j andcola.... .(Fauv.)
433 picipenn e ... !(Fauv.) homalitnn, (Fauv.); Bull.
Soc. Norm. 1872
Ischuoderus....... 434 insignis................. j(F . & G.); Fauv., Bull. Soc. Norm.
1872.
Sin. H om alium (Grav.); F. & G.
An. Fr. 1861.
Protinini . Thoracophorus. 435 exsculptus......... ;(P- G.) in lott.); G lyplom a{1Lr\chs)
j (Motsch); Sin. Bonvouloiri.
(Fauv.); Bull. Soc. Norm.
I
PSELAPHIDAE: Familia para el estudio de la cual se necesita el auxilio (le un especialista com
petente.
SCYDMtENIDAE: Los insectos de esta familia, que figuran aqu, fueron recojidos por 1. <er-
main en la hacienda de Pemehue situada en la hoya del Uio-Bio, en el mes
de Diciembre de 1893; i las especies, desde el nmero 137 hasta el nmero
149, es decir 13 especies, fueron comunicadas al entomlogo aloman Schauffuss,
para que las estudiase i las devolviera, pero l, despues de recibirlas, 110 las
estudi, i no las devolvi. Sin embargo se las mandamos el 14 de Setiembre
(le 1894.
Las otras especies que figuran aqu provienen (le la rejion montaosa
(Acleo) de Chile central.
Seydmoenns.. 1 37 43 ... 1 ej. Arauc.
138 43 ... 1 ej.
36 437 ... 1 ej.
140 438 ... 1 ej. 1
141 449 ... 3 ej.
142 441 ... 3 ej. >
143 442 3 ej. 2
144 443
'45 444 ...6 ej. >
146 445 ... 8 ej. >
147 44 ... 1 ej.
148 447 ... 4 ej.
149 448 6 ej.
449 ..J ej.
450
5 21 451 campes tris Calv . . . 1 3 ej. (Calv. Quillota
1522 452 ! ej.
1523 453 latitar sus Calv .... 2 ej.
I
62
. P. G. (ined.) Cord. Chilian.
1697 454 therm arun ...........
. P. G. (ined.) Cord. Aculeo
1698 455 la c u stris...............
i6qg 45 (> m ontanus............. . P. G. (ined.)
1700 457 . (P. G. (ined.)
1687 458 . (Phil.) Chil. sub-austral
SILPHIDAE Necropliorus.
Nccrodes...... 168S 459 biguttata P h il........ Phil. An. Univ. Ch. 1,1859) Ch.
austr.
Sin. N. biguttula F. & G. R ev.
Zool. (1859.)
1689 400 leneatocollis........... (Castel.)
Sin. N. Gayi (Sol.) in Gay. Ch.
austr.
Ckoleva. 687 461 fastidiosa............... ( P . & G.) R ev. Zool. 1859. Catops
(Payk.) Ch. centr-
688 462 transverse-strigosa.....
864 463 nebulosa................. (P. G. (ined.)
680 464 Icevicollis............... (P. G. (ined.) Pemehue
860 465 basalis.................... (P. G. (ined.) *
863 466 fo veico llis.............. (P. G. (ined.)
R6q 467 ornata..................... (P. G. (ined.)
868 468 (P. G. ined.)
865 469 (P. G. ined.)
870 470 elongata................. (P. G. ined.)
866 471 tuberculosa............. (P. G. ined.)
862 472 latipennis.............. (P. G. ined.)
861 473 ftubescens............... (P. G. ined.)
867 474 (P. G. ined.)
Liodes. 1 5 7 475 m g ritu s................. (P. G. ined.) >
15 7 1 476 ru fu lu s................... (P. G. ined.)
Hydnoliius. 1 573 477 globulosus............... (P. G. ined.) Pemehue. Ch. austr.
Ampliycillis. 1572 478 (P. G. ined.) Cord. Aculeo
Atrat li id i ii in.. 298 479 pubescens............... (P. G. ined.) Cord. Aculeo
Clambida.... 1333 480 in sigm s.................. (P. G. ined.) Gen. nov. P . G. ined.
Ch. austr.
SCAPHIDIDAE Scaphisoma . 375 481 fu lvip en u e............. (P. G. ined.) Ch. centr.
37 6 482 m geri im u m ......... (P. G. ined.)
377 483 cylindricum .......... (P. G. ined.)
3 7 484 pulicodes.................
S7 0 485 (P. G. ined.)
380 486 decoratum .............. (P. G. ined.) Scuocer chil. R eitt.
TRICHOPTERY- Ch. centr.
GID/E Trichopteryz. 1576 487 elcngata.................. i. ined.) Ch. centr.
1577 488 (P. G. ined.)
690 489 c h ile n s is ........... (F. & G .)
Tliroscidinm. 1580 490 Germ ain i .............. (Matth.)
1 579 491 F a irm a ire i........... Matth.)
Ptilinm .... 157S 492 fla v id u lu n ............. F. & G.) R ev. Zool. (1859)
HISTERIDAE Hololepta. 1690 493 chilen sis................. 'Reed.)
Leionota... 1691 494 araucana............... .P. G. ined.) Leioderm a (de m ars.
cime.v. Ch. austr.
Sapriims. 1432 495 flo n tisticu s........... (de Mars.) Monogr. 1855. Ch. centr.
1431 496 bisignatus.............. (Sol. in Gay.) Erich. 1834
1667 497 crenatipes............. (Sol.) de Mars. Monograf. 1862
Ch. centr.
1692 498 V icu n ite...\:.......... (P. G. ined.) Ch. centr.
1435 499 sem irosus :............ (de Mars. Monog. 1870. Ch. centr.
169z 500 T sulcatus.:............ P. G. ined.)
Epierus..... 14 36 501 R hin ocerus........... Erich.); (de Mars. Monog.) Rhino-
cerus, An. Belg.)
Phelister.... 1433 502 im pressfrons .Sol.) in Gay) de Mars. Monog.
1 861. Ch. centr.
65
173 S 585 atom arius.............. (Reitt.) Pemehue, Ch. centr.
737 586 flo ra lis................... (Reitt.)
>73 587 D cyrollei................ (Reitt.)
1742 588 bim aculatus........... (P. G. ined.) >
1741 58 su tu ra lis ........... (P. G. ined.)
500 f u /vus.................... (P. G. ined.) )>
Stengita........ 75 501 nodifei a ................. (Reitt.) Ch. austr.
290 502 h itm eralis.............. (P. G. ined.) Pemehue
291 5! bunctu/ata............. (P. G. ined.)
292 504 bubcscens............... (P. G. ined.)
Philophloeus.. 1739 5i)5 oblongus................. (P. G.)(Cryptoph.) An. Univ.
Ch. (1855) Ch. centr.
1740 50 naeus................... (P. G.)(Cryptoph.)An. Univ.
Ch. (1S55) Ch. centr.
Cry ptopliagns 507 fasciatipcn n is...... (P. G.) ined.) Ch. centr.
1574 51)8 basa U s.................... (P. G.) ined.) >
Cliiliotis........ 501) stria tipen n is........ (P. G. ined.)
1729 <>00 serra lico llis.......... (P. G. ined.) >
174 (SOI fo rm osa................. (Reitt.) >
1732 02 ro tu n dicollis........ (P. G. ined.) V
603 m agallanica......... (P. G.) ined. Magali.
LATHRIDIDAE L a t lir id iu s . 173 04 d im id ia tu s........... (Belen) Ch. cent.
17 1 05 cissicollis............... (P. G. ined.)
172 (Hi subfaciatus............. (Reitt.) >
1745 07 ru g ico llis............... (P. G. ined.)
1746 (08 cu adratico llis....... (P. G. ined.) Cord. Aculeo; Ch.
centr.
1747 GOO caranicollis........... (P. G. ined.) Ch. centr.
1750 10 dilataticollis......... (P. G. ined.) T>
1752 11 cordicollis.............. (P. G. ined.)
Holoparamecus 293 12 fr a g ilis .................. (P. G. ined.) >
288 1:5 aculeensis............... (P. G. ined.) Cord. Aculeo; Ch.
centr.
Corticaria.......... 163 14 serra ta ................... (Payk.) Ch. centr.
170 15 bruunea.................. (P. C. ined.)
1748 16 fo v e ic o llis ............ (P. G. ined.)
17/9 17 an gulicollis........... (P. G. ined.) >
17 S1 18 m inuta................... (Lin.)
MYCETDPHAGID Mycetopliagns.. 1753 10 pictus..................... (P. G. ined.) Ch. austr.
1754 20 castaneus............... (P. G. ined.)
1755 21 rufogu ttatus........ (P. G. ined.)
1756 622 crkilensis................. (Phil.) >
Tripliyllns 1757 623 pu n ctatu s............. (Fabr.) Cosmop.
q88 624 B o leti..................... (P. G. ined.) Ch. austr.
625 n ig rico llis.............. (P. Ci. ined.)
Thypha... 744 626 fu m a ta .................. (Lin.) Cosmop.
DERMESTIDAE Dermestes 627 peru vian u s........... (Cast.) (1855) Europ.; Amer.
1440 28 v u lp in iis ............... (Fabr.) Cosmop.
Sin. lateralis (Sturm.) 1826.
lupinus (Manhr.J 1S43.
maculatus (de Geer.)
marginatus (Tumb.)
senegalensis (Dj.
senex (Germar).
1439 620 oblongus ............... (Sol. in Gay) Ch. centr.
1518 630 nifo-fuscus............. (Sol. in Gay)
Trogoderma , 1441 631 rubiginosus........... (Sol.) in Gay); Eurhoftalus Sol. in
Gay Ch. centr.
1442 (2 angusta s ............... (Sol. in Gay)
633 vicin u s................... (Sol. in Gay)
634 va rie gatu s............. (Sol. in Gay) >
5
66
[(Pliil.) Statt. Zeit. 1864; Insecto
(35 ater. que este sabio coloc en la
farn. de los Ptenidae, al lado
de los gen. Anobium i Horca-
toma, sin dar el motivo de
una m edida tan singular.
(Lin.) Cosmop.
Antlireiins . 1443 636 musoeorum . Ch. centr.
63 7 ch ilen sis............ (P. G.) ined.
<>38 guttu la ta ......... (P. G. ined.)
(P. G. ined.) Ch. bor.
BYRRHIDAE B yrrhns. 639 coquim banus .
(>40 fu lv u s .............. (P. G. ined.)
(P. G. ined.) Ch. centr.
641 Pau/seni...........
1444 (>42 ch ilen sis........... (P. G. ined.)
L i m u ic l iu s .
643 incertus ........... (P. G. ined.)
285 644 r iv u la r is ......... (P. G.) An. Univ. Ch.;(854)
HETERUCERIDAE lieterocerns..
645 carbon arius..... (P. G. ined.) *
646 s im ilis............. (A. Grouv.) Ch. bor.
Cylloenns. 647 ch ilen sis.......... (P. G.) ined.
PARNIDAE
Helmis..... 162 648 G e n n a in i....... (A. Grouv.) *
161 648 (bis) chilensis. (P. G.) An. U niv. C h . 1854 Ch.
centr.
Sin. chilensis (Phil. Stett. Zeit.
1864.
649 n igrip es..... (Phil.) Nigripes. Stett. Zeitt. 1864.
650 R eich ei...... (P. G. ined.) Ch. centr.
651 tib ia lis....... (P. G. ined.)
652 nycicloides. (P. G.) Act. Soc. Sc. Ch. (18 9 2 ) 0 1.
centr.
653 condim entarius. (Phil.) Uto. Atac.
654 discreta............. (A. Grouv.) Ch. bor.
PEC1INIC0RNIA
C h i asognati
dini .......... chiasognatlms 758 ; 655 G ra n fi....... (Steph.) Soc. Cam br. 1843 C li.
austr.
1759 ! 656 a /fin is ....... (Phil.) An. U niv. Ch. 1859 (V ar ?)
Ch. austr.
1760 657 Jo u sse lin i.. (Reiche) R ev. Zool. (1850) C h.
austr
1761 65S M nisscchi.. (Thoms.) An. F r.; (1862). Ch. austr.
1763 659 b reviden s ... (P. G. ined.); 1895.)
1762 660 R eich ei...... (Thom s. An. Zool.; (1862)
Lamprimidini Streptocerns. 1764 661 s p e c i o s i ! s . . . (Fairm.'l An. F r. 1850. W estw. 1855.
Ch. austr.
Sin. D ejeani (Sol. in G ay, 18 5 1)
9 eustictus; Phil. Stett.
Zeit.. (1864)
Lucanidini. S c o r t iz u s ............ 1765 662 cucula t u s ... (Blanch.) voy. d'orb. Ch. austr.
Selerognathns 907 663 tuberculatus. (Sol. in Gay)
1772 664 fem o ra lis.... (Gurin.) R ev. Zool. 1839 >
Sin. Darwini Hope; 1843
modestus Phil. A n. U hiv.
I Ch.; (1859)
Sin. rubripes (Hopo) 1S45. ('859)
1775 665 Ron leti. (Sol. in Gay)
1780 666 b revico llis. (P. G. ined.)
1767 667 costatus . (P. G. ined.) >
1768 668 fa s c ia ! its. (P. G.) An. U niv. Ch. 1855 >
1771 669 |vitta tu s... (Esch.) Voy. d Orb. 1822
'7 7 3 670 \nitidus.... (Phil.) in litt. C h. austr.
1769 (71 calverti...................|(Phil.) Cli. austr.
1770 (72 stria tiis..................|(P. G. ined
1781 (73 rufifies ........... (Sol. in Gay)
1776 (74 leiocrp/iahts... (Sol. in Cay)
1777 (75 sp in o la .......... (Sol. in Gay)
1774 (7( m andibularis. (Sol. in Gay)
1779 (77 Lessoni.......... (Buquet) An. Fr. 1842)
1778 (78 Bocchus......... (Hope; Cat. Luc.; 1845 Ch. austr.
1766 (7!) c a l a t a s ....... (Blanch. Voy. dOrb) >
LAMELLICORNIA
Coprin i......... M egatliopa . 893 80 v il/o sa ... (Esch.) Sol. in Gay
copris......... 892 (81 torulosa.. (Esch.) (Sol. in Gay; Pinotas 1822
Ch. austr.
Sin. punctatissinus Curt. 1845
Valdivianus (Phil., An. Univ.
Ch. 1859) Ch. austr.
Aphodiini. apliodiodes ... 899 (82 brevicom is... (P. G. ined.)
aphodiosoma. 898 (83 fu lv iv en tris.. (P. G. ined.)
Atoenins....... 897 (84 andinus........ (P. C. ined.) Ch. centr.
896 (85 Po/itu s......... (P. G. ined.)
894 (86 gra cilis......... (Melsh.) Proc. ac. phil.; 1844 Ch.
centr.
36: (87 atram en tarins.. (Erich. Wieg. arch.): 1847 Ch.
centr.
902 (88 Phlm anni....... (P. G. ined.) Tarapaca; Ch. bor.
(85* oculatus........... (P. G. ined.) Ch. austr.
l samniodius . 900 (MX) tubcrculift ons.. (P. ,G.) ined. Ch. centr.
Sin. Angustus Phil. Stett. Zeit.
1864. C. centr.
901 (92 curtas..... (P. G. ined.) C. centr.
Qrphnidini ... orplinns . 381 692 Paulseni. . Fairm. L.; An. Fr. 1886 Ch. centr.
raarit.
Cct i/iscctc, qn i apparticnt saris
anean doute a los Orphnida;,
ha sido colocado junto con el
gen. Oryctes Phyllogna
thus por mi colaborad. Fairm.
En cuanto a Phil. ha preferi
do hacer francamente de l
T aurocerasti un Oryctes Landbecki (1873)
Tanrocprastes. 382 63 batagonicus......... (Phil.) Monograf. (1897) Magall.
Frickius.......... 383 (04 costilla tu s.............. (P. G.) An. Univ. Ch. 1897. Cord.
Ch. austr.
384 (05 v a rio lo sa s............. (P. G.) A11. Lniv. Ch. 1897. Cord.
Ch. austr.
Geotrupidini Bolhoccra.s.... 882 (X> tetraodon............... (Redt.) Reise Nov. (1868) Cord.
Ch. austr.
885 (07 nasatan.................. (Fairm.); Col. Chil. (1861) Cord.
Ch. austr.
884 698 tric o m is............... (Sol. in G ay)(i85i)C ord. Ch.austf.
365 699 Iccsicollc.................. (Fairm.) Rev. Zool. (1856.) Cord.
Ch. austr.
Sin. exeavatum (Phil. A11. Univ.
Ch. (1859)
879 700 distingaendum . (P. & Germ.) Coll. Chil. (1861)
(1859)
364 701 binasutum .. (Fairm.) Col. Chil. (1861 (1859)
Trogidini Trox.. 886 702 batlatus .... (Curtis); Trans. Lin. Soc. (1945)
Ch. centr.
68
703 p e r f o r a t u s . .. (P. G. ined.) Ch. centr.
891 704 p c ru v u m u s . (Erichs.) W iegni. Arch. 1847. Ch.
bor.
887 705 .
t r is u lc a t u s (Curtis) Trans. Lin. Ch. centr.
888 70 ...
b r e v ic o llis (Esch.; (1822); Sol. in Gay. >-
890 707 a r a u c a n u m . (P. G. ined.) Ch. austr.
acaiitliocerus . 895 708 a s p e r . ........ (Phil.) An. Univ. Ch. (1859); Stett.
Zeit. (1860) Ch. austr.
361 70!) m u r i c a t u s . . . (Curtis.); Sol. in Gay) Ch. centr.
Glaphyridini Lidiniu. 1224 710 l i m b a t a ...... (Erich.) W ieg. Arch. (1835); (Sol.
in Gay) Ch. centr.
Sin. 9 : immarginata (Bl.) Col.
Ent. 850
cratoscelis. 1782 711 d is c o lo r - (Erich.) W ieg. Arch. (1835);; (Sol
in Gay) Ch. centr.
I788 712 o b scu ra ... (P. G. ined.)
1784 713 a tei r im a . (Bl. Col. Ent.); Sol. in Gay) 1850;
Ch. centr.
714 v u lp in a . (Erich. W ieg. Arch. (1835); Sol. in
G ay Ch. centr.
1785 715 p la n a .... (Bl.); Sol. in Gay. Ch. centr.
1786 71 G a y a n a . (Bl. col. cat. (1850); Sol. in G ay
Ch. centr.
717 S t r io la t a . (Redt.); Reis. Nov. (186S..' Ch.
centr.
1783 718 v illo s a .... (Blanch.); D j.; Sol. in Gay) Ch.
centr.
Melolonthidi 1787 71) m a r g i n e - c o s t a t a . (P. G. ined.) Ch. centr.
A tlilia....... 1789 720 r u s t i c a ............. Erichs.) W ieg. Arch'. (1835); Cur
tis (1845) Ch. centr.
Rivera ...... 363 721 p lc b e ja _ Burm.) Hanlb. Ch. austr.
Pliytolceina 878 722 m u t a b ilis . (.Sol.); marginicollis D j. Cat. Ch.
austr.
880 723 fla v ip e s .. (Phil.) A11. Univ. Ch. 1861 Cord.
Ch. austr.
1367 724 (P. G. ined.) Tengo a la vista los
dos sexos de esta especie, que
pertenece sin duda al j. P h y -
t o l o e m a (Bl. i D j. Cat.).
L a 9 proviene de Chilo, i fu
traida por el aleman B iirger.
E l E proviene de Concepcin,
i fu traidopor el ingls Reed;
pero es de notar que este in
secto lleva en el alfiler que lo
tiene clavado un papelito, en
el cual est escrito de puo i
letra del Dr. Philippi:
Tetraphyllus Paulseni (Phil.),
aun que l no presenta ningu
na de las bases que este sabio
da para caracterizar a su g
nero!
881 725 H en n an n i. (P. G.); Monogr. 1901 Ch. austr.
Liogenys. 435 72 p a lp a lis.... (Esch.) 1822 Ch. centr.
Sin. castaneus Gurin; V oy.
Coq. 1830 Ch. centr.
119 4 727 G u a y a n u s. Bl. Coll. Ent. 1850 (Sol. in Gay)
Ch. centr.
II 93 7281R e i c h e i ..... (P. G.) Voy. a l a M ocha, ' (1903)
Insla. Pacif.
69
436 729 \brevis..-.................. (P. G.) ined. Ch. bor.
434 ! 730 castaneus...............(Curtis) Tr. L. Soc. Pacuvia (1845)
i Ch. centr.
s ,,
17 9 0 31 D ejean i..................(Casteln.) An. Ent. Fr. (1832). Ch.
centr.
Listronvx.... 817 32 ppaal!id lliduuss ................(P.
.. G.) Monogr. Soc. Ent. Fr. 1 S62
Cord. Ch. austr.
17 92 733 F a m in tv i. (Blanch.) Magall.
8 1 9 7:54 liu id u s __ (P. G.) Loe. cit. Soc. Ent. F r. 1862
Cord. Ch. austr.
1 7 9 1 735 P. G. (ined.)(Tars. Ant. del preced.)
Ch. austr.
Sin. maypa pallipes (Ph.) 110 es
una M aypa.
Sin. maypasimilis (F. Phil.) Esta
especie, que figura en el Cat.
de este ltimo como descrita
en los A11. Univ. Ch. 1861,
p. 737, no existe en ninguno
de los toms. de estos anales,
en el Mus. Nac., o de nuestro
alcance; o del de nadie!
1534 variegatu s.............(P. G.) Monogr. An. Franc. 1862
Ch. austr.
81 fiig id u s .................(P. G.) Monogr. An. Franc. 1862
Ch. austr.
1536 vestitus............... (P. G.) Monogr. An. Franc. 1862
Ch. austr.
Sl castaneus............... (P. G.) Monogr. An. Franc. 1862
Ch. austr.
537 abreviatus,...v ......(P. G.) Monogr. A11. Franc. 1862
Ch. austr.
Maypa. 1538 B eren ice ............... (P. G.) Monogr. An. Franc. 1862
Ch. auslr.
820 cm ala....................(P. G.) Monogr. An. Franc. 1862
Ch. austr.
1S05 S irio /a ta ............... (1J . G.) Monogr. An. Franc. 1862
Ch. austr.
812 sy lva tica ............... (P. G.) Monogr. An. Franc. 1862
Ch. austr.
1 7 96 chilena....................(P. G.) Monogr. An. Franc. 1862
Ch. austr.
36 0 v iiid is ................. . (Sol. in Gay) P. G.) Monogr. An.
Franc. 1862 Ch. austr.
1334 aurulenta...............(P. G.) Monogr. An. Franc. 1862
Gh. austr.
S21 chlorosticta........... (P. G.); Sin. Sol. in Gay L istro n ix.
(variegata.) Ch. austr.
Su sulcato-punctata... (P. G.) Monogr. An. Franc. 1S62
Ch. austr.
1535 obesa...................... (P. G.) Monogr. L istronyx. Ch.
austr.
1 S07 andina....................(P. G.) Monogr. Sin. Andina Phil.
An. Univ. Ch. 1864
1795 opacipcnnis...........(P. G.) Monogr. Ch. austr.
Sin. intermedia (Phil.)An. Univ.
Ch. 18 14 Ch. austr.
1799 753 brcvicollis..............(P. G.) ined.; Ch. austr.
334 754 sinuatocollis.......... (P. G.) intermedio
'3 3 4 755 con vexa................. (P. G.) intermedio
! 180 curta....................... (P. G.) ined.;
I
70
1798 757 du h ia.......................(P- .) Monogr. Ch. austr.
1805 758 kenipenn is.............(P. G.) ined.;
1794 759 !rufo-castanea........ (P. G.) Monogr.
1809 7(10 decorata................. (P. G.) ined.; M agali.
1810 7(11 su tu ra lis................(P. G.) ined.;
1 8 1 1 n tim a ritw ta ............... (P. G.) Monogr.; Ch. centr.
18 12 7(53g la c ia lis ........ (Gurin) R e v Zool. 1841 (scrico i
j des) M agali.
1806 7(14'subcostata..............|(P- G.) Monogr. Ch. austr.
765 d elic a tu la ..............(P- G.) Chilo
; 1797
1800 7K1 longipes.................. |(P. G )
11813 7(17 p ilig c r a ........ (P. G.) Monogr. (Loc. cit.) Ch.
austr.
Prionopliora.. . 692 7(18!picipcn n is............. (Sol. in Gay); (Loc. cit.)
1814 769 fiig t oguttulata (P. G.) Ch. austr.
Philochlceiiia . .1 8 1 8 770 in s tila ................... (P. G.)
1819 771 pubcsccns.............. (Curtis) (Sol. in Gay)(Loc. cit.) Ch.
austr.
Sin. Chreniastods (Curtis) mar-
moratus) Chiloe
I Sin M acrodactylns (Curtis) m a r
moratus)
(Trans. Lin Soc.)
Sin. (flavipennis Phil. Priono-
phora) Valdivia.
Macrodactylns.. 1815 772 farin osas.. (Phil.) An. Univ. Ch. 1864
]1816 773 crassipes... (Phil.) Loc. cit. Ch 1864
Ch. austr.
Schizochelns.... 11820 774 :fr a g ilis .................. I(P. G. ined.) Ch austr.
1817 n o scrratus.................. (Phil.) An. Univ. Loc. cit. Ch. 1864
Ch. austr.
1822 77(1 a n gu llcollis............(P. G. ined.) Ch. austr.
1823 777 rotun dicollis......... (P. G.) ined.
1821 778 g /a b e r.................... (P. G. ined.)
1827 779 vesttu s.................. (Phil.) An. Univ. Loc. cit. Ch. 1864
I Ch. austr.
Diaphylla. 1826 7801g ra n u la ta . !(Phil.) An. Univ. Loc. cit. Ch. 1864
Ch. austr.
1824 781 \lavip ro p yga..........(Phil.) An. Univ. Loc. cit. Ch. 1864
i Ch. austr.
1825 782 o rn a ta .... (Phil.) An. Univ. Loc. cit. Ch. 1864
Ch. austr.
1828 783 [luctuosa... (Phil.) An. Univ. Loc. cit. Ch. 1864
| Ch. austr.
Tetrapliylla.... 1829 784 Pau lscn i.. (Phil.) Caracteres jenricos, confu-
sos o inexactos dados a 4 j-
j eros distintos, cuyos tipos
son perdidos, 1864. Chil. centr.
Dicrania......... 1830 785 icenaobrim nea....... (Phil.) An. Univ. Ch. 1 861. Ch.
t austr.
Ptyopliis......... 1831 78(1 m acrophylla..........|(Redb., R eis Nov. 1868. Ch. austr.
Sin. Isonychus Buschmanni;
Osorno. (Phil.)
Rutelidini. Modialis.......... 1220 787 p rasin ella ..........(F. & G. Ch. austr.
Oogeneins....... 1221 788 v ir c n s .................... j(Sol. in Gay)
B rachysterdi-
n i ................ Bracliysternns 1497 789 fu lvescetis..............(Sol. in Gay); Bem begeneiits (Sol.)
| Ch. austr.
1508 790 js in u ittfro n i..........|(P. G.) Monogr. (Brachys.) 1504.
! I 1 .* parte: Ch. centr.
1494 791 !an gustus................ |(P. G.) Monogr. (Brachys.) 1904.
1 .a parte; Ch. austr.
71
j Sin. nulacopalpus, Phil.); Stett.
Zeit. 1864 Ch. austr.
1496 792 P h ilip p i i ............... !(P. G.) Monog. Brachyst. 1 .* parte
; 1904 Ch. austr.
1499 793 m ar(;in a lu s .......... (P. G.) Monog. Brachyst. i.a parte
1904 Ch. austr.
'495 7!)4 v ir id is ................... (Sol. in Gay) (P. G.) Monog. Bra-
; chyst. 1." parte 1904 Gurin,
Voy. Fav. 1838 Ch. austr.
I506 7)5 o liv accus................ (Phil.); Stett. Zeit. 1864) P. G. Loc.
cit. Ch. austr.
1502 796 pubescen s ............... (P. G.) Monog. 1864) P. ( 7 . Loc.
cit. Ch. austr.
1507 797 R iv cra e.................. !(P. G.) Monogr. 1864) P. G. Loc.
cit. Ch. austr.
I5IO 798 herbaceus ............... (P. G.) Mon. 1864) P. G. Loc. cit.
Ch. austr.
1504 79!) prasinu s................. (Gurin, Voy. Coq. 1830 P .G . Loc.
cit. Ch. austr.
I 501 80 d ila ta tu s............... (Phil, ined.) P. G.; Monog. P. G.
Loc cit. Ch. austr.
. 1503 801 chloris .................... (Phil. Sttet. Zeit. 1864) P. G. Mo
nog. 1838. Ch. austr.
M e lic u ru s ........... i ; i 4 80 (P. G.) Monogr. 1864 2.a parte
P. G. Monog. 1838
P sem lad elp liu s... 14 803 ci/ia tu s..................
15 804 v a ria v ilis............... (P. G.) Monog. 2.a parte.
1518 805 ?re?'icor/77s ........... (P. G.) Mon. (enleve
an Muse ni. avec texte et pi.)
1516 80 vi/losts................... (P. G.) Mon. 2.a parte (M. Macha
do.) Tierra del Fuego)
Am blyterodes .... 15 12 807 fla lfta lis ................. (P. G.) Mon. 2.a parte (M. Macha
do.) Tierra del Fuego)
T rib o ste tliu s....... 1 5 1 5 808 (P. G.) Mon. 2.a parte (M. M acha
do.) Tierra del Fuego)
1400 809 fa lb a x .................... (P. G.) Mon. 2.a parte (M. Macha
do.) Tierra del Fuego)
1509 810 casta?icits............... (Castel. Curtis) (P. G.) Laporte;
Vicinus Burm.
1505 811 fu lv o -v ir e iis ........ (P. G.) Loc. cit.
Laporte; Vicinus Burm.
C alvid u s................ 15 17 81 ? (P. G.) (P. G.) Loc. cit.
Laporte; Vicinus Burm.
1 519 813 hitlis ....................... (P. G.) (P. G.) Loc. cit.
Laporte; Vicinus Burm.
S u lcip a lp s......... 1498 814 (Burm.) (P. G.) Laporte; Vicinus
Burm.
Sin. Var. australis Phil. (P. G.)
Vicinus Burm.
Dynastidini 904 815 (Burm.) (P. G.) australis Phil. V i
cinus Burm.
1832 81 M aim n ................ (Erichs.) obsq. C. Reiche) Per;
Iquique.
Cpula escandalosa entre 1111 , de ryctoinorphns inacnlicollis (Gnerin) i 1111 %
de liiogenis Gajanns (Blanchard).
72
Oryctoinorphiis 905! 817 bim aculatns . (Gurin) Voy. Coq. 1830 Ch. centr.
906 818 tcevipennis... (P. G .)A n. Univ. Ch. 1855
336 81 !) m aculicollis.. (Gurin). M ag. Zool., 838.
Sin. 9 Morio (Burn.) Ch. centr.
BUPRESTIDE
Polyeesta.... 916 820 costata.................... Sol. in G ay Ch. bor.
917 821 ca rn i/ex. (P. G.) An Univ. Ch. 1854 Ch.
centr.
918 822 P a u lsen i.. (P. G.) Soc. Scient. Ch. 189 Ch.
austr.
Acmoeodera 1 133 825 operata.... (Reed.) M orosa (Kerr.) fusco-gut-
tata (P. G.) Ch. centr.
1135 824 vittip en n is.. (Reed.); Suturalis (P. G .)C h. centr.
923 825 Pau lseu i..... (P. G.); Bi-impresso (Ph.)
Tyntlaris . 1612 826 F a irm a irc i. (Kerr.); Striata (P. G.); 1897
92 1 827 G a y i............ (Chevr. Ptosim o; planato (Cest. ;
1838. Ch. eentr.
920 828 m argin clla. (P. G.) An. F ri 1898. Ch. austr.
Epistomentis. 1094 82 !) p ictlis........... (Gory.); V ar. Vitatus (Phil.), 18 4 1,
Ch. austr.
Hypoprasis.... 1 0 9 3 830 H aipago n ........... (P. G.) Fairm.); magnifica (Phil.)
1865 Ch. austr.
Ectinogonia .. 1088 831 chalybceiventris.. (P. G. & Kerr.) Monogr. 1907. Ch.
boreal.
1092 832 an i civen t r is . (P. G.) ined., Decaisneis (Sol. in
Gay) 18 5 1 Ch. boreal.
1086 833 B it q u ti.. (Spinolo); An. F r. 1837. Dufouri
(Cast. & Gory)M on. 1837. Ch.
boreal.
1090 834 (Spin.) V ar. cupreiventris (P. G.
ined.) Ch. boreal.
1087 835 (Spin.) V ar. cenoeiventris (P. G.
ined. Ch. boreal.
1 0 9 1 836 costata... iL . Fairm .) An. Fr. 1867 Ch. centr.
837 speciosa. (P. G.) An. Univ. Ch. 1855; (Fairm .
metallica) 1856) Ch. centr.
Ancylocheira.... anrulenta.. (Lin.) Estad. Unid. V alparaiso a
bordo de un veler.
P ygicera......... 1095 838 scripta. (Cast. & Gory) Mon., 1835.; Epis-
tomentis Gaudichaudi; Sol. in
G ay (1850) Ch. centr.
Pterobothris.... 096 839 (F. & G.) An. F r. (1858). Cord. Ch.
austr.
Tylanclienia..... 922 840 guttulcita............. (F. & G.) An. F r. (1858). Ch. austr.
Trigonogenimn 097 841 angulosuln.......... Sol. (in G ay) 18 5 1; rugifer, Redtb.
R . N ovara 1867 Ch. centr.
0981 852 R e ich c i..... (P. G.) ined. 1868
Antbaxia......... i 3i 843 verecunda (Erich.) 1834; m arginicollis (Sol.
in. Gay) Ch. centr.
1 0 1 1 844 (Mannh.) Bull. Moscov., 1637.; op
tata (Gory), 1841 Ch. centr.
io2| 8451citpriceps . (F . & G .) A n . Fr.) 1858 (in Libo-
cedr. And.) Ch. centr.
Curis.. 107: 846 \siibcequale. (L. Fairm .) R ev. Zool. 1864
100' 847 au rora....... (Phil.) Stett Zeit. 1860 Ch. austr.
10 5 848 \chI01 is .......
(P. G.) An. U niv. Ch. 1S55. Cord.
Ch. centr.
119 9 84 !) O yarcci... (P. G.) Monogr. 1907 Cord. Ch.
austr.
73
110 6 850 (Gurin) Voy. Duperr. 1830 Ch.
centr.
C lir y s o b o th r is ... . 919 851 bothrideres............. (F. & G.) R ev. Zool. 1864 Ch.
centr.
1838 852 Fuen tes i................ (P. G.); An. Museo Nacl 1 91 1 .
Corel. Ch. centr.
P it h is c u s ............... 1 126 853 (P. G.) ined Monogr. (1907)
1 1 21 854 costiftennis............. (P. G.) An. Univ. Ch.(i855.) Splen-
didicollis Fair. 1859. Ch. centr.
1110 825 Son vci'bii............... (P. G.) An. Univ. Ch. (1855.) Ch.
centr.
1 124 856 sagittarw s............. (Fairm.); F. & G.; 1856? An. Fr.
1858. Ch. centr.
1 1 23 857 chilensis................. (Gurin) 1830; (viridiventris, Sol.
in Gay 1851) Ch. austr.
1 132 858 chalybofasciatus. (P. G.) Nov. sp. 1907 Ch. austr.
1 127 85 a z a r .............. .... (Phil.) Stett. Zeit,; (Monozona, L.
Fairm.) An. Fr. 1868. Ch.
austr.
1 1 29 860 eiTcitus................... (L. Fairm.) An. Fr. (1867); chilen-
sis, F. & G.; 1858. Ch. austr.
1125 861 laticollis................. (Phil.) Sttet. Zeit.; 1864,
1 1 30 862 an gulatus.............. (P. G.) Nov. sp. ined.; 1907.
1 128 863 cyanicoliis ............. (L. Fairm.) R ev. Zool.; (1864)
;D a c t y lo / o d e s ...... 1 1 1 3 864 (Cast. & Gory; rubronotata. (1839)
. Sol. in Gay (1851): cribellata
F. 1864.
1112 S65 c u p rico llis............. (Cast. & Gory;) 1839; Montagnei
(Sol. in Gay.) 1851; Ch. centr.
1 115 866 Roussel i ................. (Sol. 11 Gav.); 1855;
1108 867 carin ata................. (P. G., An. Univ. Ch.; 1854,
11 09 868 confusa .................. (P. & G.) An. Univ. Ch.; 1858; con-
juneta (Gory), 184! Ch. centr.
1119 86!) D eyrollei............... (Fairm.) 1867; Vittata Fairm.: Ch.
centr.
1116 870 sem ivittata........... (F. & G.) An. Fr. 1858; Deyrollei,
Vittata Fairm. (1867) Ch.
centr.
1114 871 R ou leti................... (Sol. in Gay) 1851 Ch. boreal.
1 1 20 872 cylindrica............... (P. G.) Nov. sp. 1907.; Monogr.
Buprest. Ch. centr.
1118 873 ju cu n d issim a ....... (Gory) 1841, cribricollis F. & G.
1858: attenuata P. G. Gou. sp.
1907.
1614 874 poccilogastcr......... (Reed.) An. Univ. Ch. (1873) Ch.
boreal.
1 613 875 Stcnolom a.............. (Phil.) Sttet. Zeit. (1864) Ch. boreal.
1824 Cuyana Phil. Mendoza.
n 11 876 m in o r ..................... (Sol.) in Gay 1851. Ch centr.
>835 877 (P. G.) Monogr. Museo Nacl. 1907
Ch. austral.
878 (P. G.) Monogr. 1907. (Germaini
Kerr. Mon. 1907 Ch. austral.
1533 87 !) v a ld iv ia n u s......... (Phil.) Sttet. Zeit. 1860.
931 880 sulripennis............. (Sol. in Gay; 1851; Ch. centr.
924 881 T horacicus........... (Cost. & Gory) Monogr. 1839 Ch.
centr.
M asto gen cin s..... 926 882 p a ra i!lu s.............. (Sol. in Gay) 1850 Ch. centr.
927 883 lo evifran s. : . .......... (P. G.) ined. (1895) Ch. bor.
925 884 su lc ico llis.............. (Phil.) Sttet. Zeitt.) 1864. Ch. centr.
(Continuar) P. G e r m a in
VARIACIONES I V A R IE D A D E S
POR
P. GERMAIN
E l uso equivocado que se hace a menudo de estas dos denominaciones
i la necesidad que tengo, desde tiempo ha, de indicar exactamente el senti
do que doi a cada una, me han encaminado a escribir lo que sigue:
Desde el trpico hasta suestremidad, la Amrica del Sur tiene el borde
occidental de su parte austral, ribeteado por una tira de tierra aprisionada
entre mar i cordillera, larga de 600 leguas, ancha de 30 a 50, i cuya super
ficie es sumamente desigual.
Esto es Chile!
En la estremidad austral de su lonjitud, este ribete recibe abundantes
lluvias, est cubierto de selvas profundas e intransitables, i el clima es fri:
pues, algunos ventisqueros llegan hasta el mar.
En su estremidad boreal, no llueve nunca; solo una neblina especial se
arrastra a veces a inmediaciones del mar; el clima es clido, i la vejetadon
ha desaparecido por completo.
Entre estos dos estremos la parte intermediaria presenta todas las va
riaciones posibles.
75
En el sentido de la anchura, el clima de la parte en contacto con el
mar, participa de las ventajas i de los inconvenientes propios a toda rejion
martima.
Luego despues, i mas o menos en medio de la anchura, se estiende de
Norte a Sur una cordillera, que, cortada con frecuencia por las corrientes
caudalosas que bajan de los Andes, es mui irregular i desigual; pero que,
en algunas partes, alcanza a dos mil metros de altitud, o aun mas.
Entre esta cordillera i la de los Andes se estienden valles frtiles, en
donde se levantan ciudades numerosas, i de los cuales la agricultura saca la
alimentacin de los habitantes.
Por fin, mas al Este, en medio de un desorden catico de cumbres i
quebradas inaccesibles, corre encima de las nieves eternas de los Andes la
linea que separa esta faja angosta de la ancha pampa del vecino.
Sin duda que todos los hombres que piensan, pero principalmente los
naturalistas, al considerar esta topografa de Chile i las consecuencias que
tantas dificultades han de provocar en su clima, han de quedar asombrados
al darse cuenta de la infinidad de modificaciones que ste ha de ofrecer, i
de la influencia evidente que cada una de ellas ha de tener sobre los seres
que viven a su alcance.
Mirando estas variaciones de clima nicamente con los ojos del ento
mlogo, se debe naturalmente considerar como su consecuencia inevitable,
las modificaciones paulatinas de colores, de escultura, de tamao, etc., que
se manifiestan sobre los insectos en territorios, i hasta en valles, o aun en
ciertos rincones a veces mui reducidos de dicha rejion. En estos, se ve con
frecuencia constituirse variaciones estrictamente locales, que no admiten
compaeras, ni tampoco aparecen en otra parte: variaciones sin variedades
cuyo nombre propio es variaciones jeogrficas; i cuya misin evidente es
de formar, en la prosecucin de los siglos, especies distintas.
En cuanto a la palabra a-variedad, ella debe aplicarse solamente a los
ejemplares manifiestos de una misma especie, que difieren mas o mnos los
unos de los otros, pero que viven revueltos i se cruzan entre s.
L a reproduccin de una variacin es constante, lo que indica que
participa del carcter que sirve de base a la especie: la constancia. La repro
duccin de la variedad es inconstante e imprevista.
Los datos que preceden hacen fcilmente conjeturar la gran cantidad
de variaciones, que ha de presentar la fauna entomoljica chilena, i bastan
para aconsejar a los que escriben sobre este ramo, poca precipitacin i mu
y6
cha prudencia en la admisin de las especies nuevas: al mismo tiempo que
demuestran a los colectores, cun til es indicar la procedencia exacta de
los ejemplares que recojen; porque, si este dato es sin valor para la ento-
moloja en jeneral, l constituye la luz que ha de guiar a los entomlogos lo
cales para distinguir entre s las especies verdaderas, i separar las variacio
nes de las variedades.
Desde medio siglo ya, que el estudio'de los insectos de Chile ha des
pertado mi nteres i captado mi aficin, he levantado apnas el velo, que
oculta la cuestin sobre la cual se diserta aqu; sin embargo, a consecuencia
de la duracin de mis observaciones i de los mumerosos elementos que pu
sieron entre mis manos, he llegado a hacerme, respecto a varias especies,
opiniones que creo acertadas, i que son importantes para facilitar su deter
minacin. Voi por eso a dar a conocer las principales, sin pretender pre
sentarlas como verdades indiscutibles; sino con la intencin de indicar a los
entomlogos ahora que est bien establecido lo que entiendo por varia
ciones jeograficas i por variedades individuales cuales son en Chile las
familias o los jneros en los cuales he notado variaciones, i las especies en
las cuales he notado variedades.
Variaciones
Entre los jneros que me han parecido mui abundantes en variaciones
jeogrficas los mas notables son:
En los Carabidae los jneros: Carabus, A?itarctia, Cnemalobus.
En los Staphylinidae los jneros: Polylobus, Trogophloeus.
En los Lam ellicornia los jneros: Craioscehs, M aypa, B raciyster-
7u/s, Aulacopalpus.
En los Buprestidae los jeneros: Psiloptera, Epistom entis, Polyccsta.
En los Elateridae el jnero: Deromecus.
En los D ascyllidae el jnero: Elodcs.
Rn los M alacoderm idae los jneros: Lucidota, Telephorus. A stylus.
En los Tenebrionidae los jneros: Nyctopetus, Scotobiits, N ycterinus,
Gyriosomus, N yctclia, Epipedonota, Cerostena, Psectrascchs, Praocis, H elio-
phygus.
En los Curculionidae los jneros: Strangaliodes, M egalom eis, L is-
troderes, Lophotus, A dioristus.
En los Phytophagidae el jnero: Psathyroccrus.
77 -
Esplico bien, que no entiendo decir aqu, que todas las especies de
cada jnero citado son variaciones de una misma; sino que, en todos ellos,
hai uno o varios tipos que presentan variaciones evidentes.
Variedades
Por su parte, las variedades, tales como las tengo definidas mas arriba,
son frecuentes i manifiestas en numerosas especies: cuyas mas notables son:
En los Carabidae: Crossonychus virid is (Dej.)
Hemalodera linibata (Sol.)
En los Nitidulidae: Cyboccphalus chilensis (Reitt.)
En los Trogositidae: Diontolobus punctipennis (Sol.)
Jlavolivtbatus (Reitt.)
En los Lam ellicornia: Oryctomorphns bimacu/atus (Gur.)
En los Buprestidae: A nthaxia concinna (Mann.)
En los Elateridae: Cryptohypnus nivalis (F. & G.)
Ludius decorus (Germ.)
En los Dascylledae: Elodes histrio (P. G.)
En los Malacoderm idae: Arthrobrachus varians (Sol.)
nigromaculatus (Sol.)
En los Cleridae: Epiclines basalis (Bl.)
Tkanasimus modestus (Phil)
prasinus (Sin.)
En los Tenebrionidae: Phaleria G ayi (Cast.)
En los Pyrochroidae: Pilipalpus dasytoides (Fairm.)
En los Cantharidae: Tetraonyx limbatus (Cast.)
En los CEdemeridae: Batobius viutabilis (F. & G.)
Stenaxys chilensis (F. & G.)
En los Curculionidae: Plapyapistcs m arginalis (Fahrs.)
Cylindrorhinus angulatus (Gur.)
Lophotus fasciatus (Boh.)
>, schpnherri (Sol.)
H eilipus signatipcnnis (Bl.)
Rhycphencs Incas (Gyll.)
M aillei (Sol.)
En los Longicornia: Sybilla Ccemeteri (Thoms.)
A dalbus Proteus (P, G.)
Compsa pallidicorne (F. & G.)
- 7 -
En los Longicornia: Compsa Jlavonitidum (E. & G.)
C allideriphns ltcs (Bl.
En los Phytophagidae: Chelim orpha varion s (Bl.)
D achrys G ayi (Lac.)
' succincta (Eric hs.)
Grammicopterus flavcsccns (Bl.)
Pachybrachys G ayi (Bl.)
Monachus va ria b ilis (Bl.)
Noda aurca (Bl.)
En los Coccinellidae: E rio p is conncxa (Germ.)
Coccinclla varions (P. G.)
P. G e r m a i n .
:tjft;-
OBSERVACIONES
S O B R E LO S ONICFOROS C H ILEN O S (*)
PO R E L DO CTO R
FEDERICO JO H O W
Entre los jneros de Evertebrados que cuentan con representantes en
la fauna de Chile hai uno de especial nteres para la teora de la descen
dencia, porque ofrece una serie de particularidades morfoljicas que lo ca
racterizan como forma transitoria entre dos grandes divisiones del reino
animal. Me refiero al jnero Peripatus, que los zologos anteriormente cla
sificaban ya entre los Anlides ya entre los Miripodos, hasta que las in
vestigaciones de Moseley i otros naturalistas demostraron que era un ser
intermedio entre los Vermes i los Artrpodos Traqueados o sea un Tra
queado primitivo que todava no presenta los caractres bien desarrollados
de su tipo.
En realidad, por la forma de su cuerpo anillado, por sus ojos primiti
vos, su sistema nervioso compuesto de un par de ganglios cerebrales i dos
cordones lonjitudinales bastante distantes entre si, i sobre todo por sus r
ganos escretorios, que no son vasos malpighianos sino verdaderos nefri-
(*) Este trabajo fue publicado ya en los Anales de la Universidad de Chile (tomo
128, Marzo i Abril de 1911), pero sin la lmina i el resumen en aleman, que aqu le he
mos agregado.
8o
dios, nuestro animal parece ser un verme de la clase de los Anlides,
mintras que la posesion de patas segmentadas i la naturaleza de los rga
nos respiratorios (trqueas) lo asemejan a los Insectos i a los Miripodos.
Considerando el gran valor sistemtico del ltimo de estos caracteres, se
ha convenido, en fin, en formar del Peripatus una clase especial de I ra
queados, para la cual se propusieron los dos nombres de Pro-Traqueados
i Onicforos (i).
E s mui posible i aun probable que los Pro-Traqueados eran antigua
mente mucho mas numerosos que ahora i que el Peripatus no representa
sino el ltimo resto sobrevivinte de su clase. Porque no se esplicaria de
otra manera la distribucin jeogrfica de las actuales especies, las que ha
bitan en rejiones mui distantes i separadas por territorios donde el jnero
falta por completo. H aqu la lista de los paises en que se han encontrado
especies: Australia, Nueva Zelanda, Archipilago de Bismarck, Ceylan,
Sud-Africa, Mjico, las Antillas, Guayana, Andes tropicales, Chile austral.
Las primeras noticias sobre la existencia del jnero Peripatus en nues
tro pais se debieron a G ay i a sus colaboradores Gervais i Blanchard, que
en los treinta i cuarenta aos del siglo prximo pasado describieron la
nica especie chilena hasta ahora conocida, el Peripatus (o Peripatopsis)
blainvillei. L a habia descubierto G ay durante su permanencia en las pro
vincias del sur, donde vivia en los lugares hmedos bajo los troncos de
los rboles i otros restos vejetales. Parece que la descripcin de la espe
cie se hizo con un material insuficiente i que los ejemplares orijinales han
desaparecido de las colecciones.
Trascurri despues mas de medio siglo, hasta que fue encontrado de
nuevo el interesante animal. I hai en la literatura zooljica i los museos
solamente constancia de tres hallazgos de ejemplares hechos desde el des
cubrimiento de la especie hasta ahora. Estos tres hallazgos fueron: l . uno
de dos individuos que recoji don Federico Philippi l .. Enero de 1SS9 en
la Cordillera Pelada de Valdivia i que existen todava -e n mal estado de
conservacin en el Museo Nacional; 2. uno de cuatro ejemplares (tres
machos i una hembra), que hall el doctor Luis Pate en el ao 1894 cerca
de Corral; i 3.0 uno de varias hembras encontradas, segn parece, en el
mismo tiempo por don Felipe Silvestri en los alrededores de Villarrica.
El material de Silvestri fu descrito brevemente por el mismo recoje-
dor, mintras que los ejemplares de Pate le sirvieron al profesor E . L .
(1) E l primero de estos nombres alude a la posicin del grupo en el sistem a filoje-
ntico, el segunc o a 1111 carcter morfoljico de secundaria importancia (las uas).
81
Bouvier, de Pars, para la confeccin de una notable monografa, que fue
publicada en la obra Fauna chilensis del citado zologo aleman.
En las siguientes pjinas voi a comunicar ahora algunas observaciones
que yo mismo he podido hacer, tanto sobre el Peripatus tjlainvillei, como
sobre una nueva especie hallada por m en el pais. Estas observaciones no
se refieren ni a la anatoma ni al desarrollo puntos ya demasiado diluci
dados por los zologos especialistas sino a la morfoloja esterior, habita
cin i bioloja de las especies chilenas.
Dir al lector que profeso un nteres especial al Peripatus ya desde
veintisiete aos atras. Pues tuve ocasion, en 1883, de conocer varias espe
cies del jnero en Trinidad, isla donde entonces pas algn tiempo en com
paa del zologo J. von Kennel, que estaba ocupado en coleccionar mate
rial para el trabajo embrioljico que luego despues publicara i que tanto
hizo adelantar nuestros conocimientos sobre el curioso animal.
Habiendo sido testigo de los trabajos de recoleccin i de las dificulta
des que en aquel tiempo orijinaba la conveniente preparacin del material,
es natural que desde mi llegada a Chile no me haya abandonado el deseo
de encontrar una vez un Peripatus chileno, de estudiar sus costumbres i de
aplicarle los mtodos perfeccionados de conservacin de que hoi se dis
pone.
Fu solamente en la primavera del ao 1904 cuando alcanc a ver el
primer ejemplar vivo. Lo habia descubierto, sin poder apreciar, por supues
to, la importancia del hallazgo, una de mis hijas, que me estaba acompa
ando en una escursion que hacia al cerro de la Higuera, cerca de Zapa-
llar (1). E ra un ejemplar bastante grande (6 a 7 centmetros de largo), pro
bablemente una hembra adulta, i presentaba 1111 color sombra claro tirando
a verdoso, mui distinto del que recordaba haber visto en las especies de
Trinidad. Se asemejaba, por otra parte, a estas ltimas en su andar lento i
uniforme carcter a que, de paso sea dicho, alude el nombre de Peripatus
i concordaba con el P. edwardsii de Trinidad ademas en la costumbre de
arrollarse al ser tocado o amenazado por algn peligro. Del P. blainvillei, tal
como esta especie habia sido descrita, diferia esencialmente en el color, que
era todo mnos que negro con manchas rojizas, i ademas en el nmero
de estremidades.
(1) Conocido balneario de la costa de Aconcagua, situado bajo 32o 33' 20" de lati
ne! sur.
6
- 82
El ejemplar mencionado fue el nico que en aquella ocasion me fue
dado recojer. Pues toda mi solicitud gastada para encontrar mas ejemplares
en el hueco de un tronco de peumo, de donde aqul hahia sido sacado por
mi hija, result infructuosa. Por desgracia, no dispona -entonces tampoco
de un lquido adecuado para matar i conservar el animal, i me vi precisado
a recurrir al alcohol, en el cual el ejemplar se contrajo hasta mas de la
mitad de su lonjitud natural. A s me resign a esperar otro hallazgo
que me proporcionara un material mas abundante i sobre todo mejor con
servado. Hoi debo confesar que siento haber tomado esa resolucin, porque
perd dos aos despues el ejemplar en un incendio ocurrido en el Instituto
Pedagjico i no he podido descubrir mas tarde sino un segundo ejemplar.
Felizmente andaba esa vez en Setiembre de 1909 provisto de formalina
i consegu as un material, si bien escassimo, sin embargo adecuado para
el estudio morfoljico de la nueva especie.
Por lo que respecta al Peripatus blainvillei, la nica especie chilena
conocida hasta ahora, i que vive en las provincias australes, mis esfuerzos
de encontrarlo fueron coronados algunos aos despues por el mas feliz xito.
I tomando en cuenta las dificultades que otros naturalistas han tenido paia
descubrirlo, i el gran nteres que el animal tiene para la enseanza de la
historia natural i de la teora evolucionista, se me permitir esponer aqu
detalladamente las curiosas circunstancias en que logr dar con l i obser
varlo.
L a localidad donde me cupo por primera vez esta suerte, fu la Cordi
llera de Nahuelbuta, que, como se sabe, separa entre s las dos provincias
de Malleco i Arauco. Habia emprendido, en compaa de mi amigo don
Gotthold Tzschabran, de Contulmo, una escursion a la cumbre de la mon
taa por donde pasa el camino pblico del mencionado pueblo a Puren, i
estbamos descansando a la sombra del bosque que se estendia al lado de,
camino, a unos 500 metros de altura sobre el nivel del mar (1). Como el
seor Tzschabran se interesaba vivamente por mis estudios bioljicos i me
solia ayudar i acompaar en los quehaceres de recoleccin de plantas i ani
males, en que me ocupaba regularmente durante mi permanencia en Con
tulmo, le cont en aquella ocasion lo que dos aos ntes me habia aconte
cido en Zapallar con el nuevo Peripatus, i aprovech la oportunidad para
pedirle que buscara, siempre cuando le fuera posible, el Peripatus blainvillei,
cuya existencia cerca de Contulmo creia mui posible i cuya filiacin i pro
(i) Purn se halla, segn el almanaque del Observatorio Astronmico de San tia-o
ed. 1910, bajo 386'4o'' de lat. sur. "
83
bable habitacin en la madera podrida de los bosques trataba al mismo
tiempo de esplicarle. El seor Tz., deseoso de acometer en el acto la
interesante tarea que se le encomendaba, tom una hachita, que formaba
parte de nuestro equipaje cientfico, i, alejndose pocos pasos del sitio en
que estbamos sentados, destroz un tronco viejo de coihue, que se hallaba
tendido en el suelo. Me acerqu para imponerme del resultado de esta ope
racin, i esperiment una no pequea sorpresa cuando, al segundo o tercer
hachazo, apareci en un hueco del tronco horadado por larvas de insectos,
un grupo de cinco grandes ejemplares, que no tardaron en demostrarme
que eran jenuinos Peripatus, porque, apnas estir el brazo para tomarlos,
lanzaron contra m una salva de tiros de una materia pegajosa, que cubri
mi rostro con una abundante red de filamentos elsticos, dejndome por
algunos momentos medio cegado (i). Recoj los cinco individuos i, de regre
so en Contulmo, los guard vivos en un vaso de vidrio, con el fin de obser
varlos durante algunos dias i prepararlos despues convenientemente.
E l dia siguiente II de Febrero de 1909 tuve la rara fortuna de po
der constatar que uno de los ejemplares habia dado a luz en su prisin a
cuatro hijuelos, que presentaban un color distinto de su madre i todava no
podian andar. (Su descripcin vase mas abajo). Observ tambin que los
ejemplares grandes en la noche anterior habian hecho funcionar nuevamen
te su aparato glandular. Pues, los fragmentos de madera putrefacta que
habia colocado en el fondo del vaso, se veian unidos por numerosos hilos
tendidos en todas direcciones a modo de una tela de araa. En estos hilos
quedaron luego detenidas varias moscas que habian entrado en el vaso
mintras quedaba abierto, i fu curioso contemplar los grandes pero vanos
esfuerzos que hacian estos animales para librarse de la trampa en que ha
bian caido.
Como temia que los ejemplares recojidos conjuntamente con la cria
recien nacida pudieran morirse i perderse, proced luego a conservarlos me
diante un mtodo que describir mas adelante, i efectu en seguida una
srie de nuevas escursiones para enriquecer mi material i completar mis es
tudios sobre la bioloja de la especie. Dirij estas escursioneis a lugares de
mui diversas condiciones topogrficas i las continu en los dos aos siguien
(1) Los rganos que secretan i espelen esta sustancia son un par de glndulas, carac
tersticas para los Onicforos, que desembocan en la punta de dos papilas situadas cerca
de la boca. E l Peripatus se vale de estas glndulas no slo para defenderse de sus ene
migos, sino tambin i principalmente para entrampar i amarrar a su presa que consiste en
pequeos animales inferiores.
84
tes, en que me fue dado tambin pasar las vacaciones en Contulmo. Mas,
fuera de la localidad mencionada, no pude hallar nuevos ejemplares sino en
un olo lugar mas, que repetidas veces visit. Era en un bosque vrjen, que
se estiende por los costados de una quebrada del valle de Buchoco, situado
entre el lago de Lanalhue i la costa del mar (al sur de la ciudad de Caete,
a 10 kilmetros de distancia de Contulmo).
Paso ahora a esponer sistemticamente los resultados de mis estudios
sobre cada una de las dos especies chilenas de Peripatus, principiando con
la que descubr en Zapallar.
i. Peripatus umbrinus n ova sp.
P. (P e r i p a t o p s i s ) c o r p o r e u m b r in o , s u p e r n e m a c u l i s r u f i s i r r e -
GULARIBUS LINEAQ UE MEDIA OBSCURA ORNATO, IN UTROQUE L A T E R E SU
FRA PED ES VITTAM CLARIO REM E X IIIB E N T E , SU.BTUS UNIFOR-MITEK pa lu
do, ORGANIS CLARIS D ICTIS B EN E CIRCU M SCRIPTIS, A N TE N N IS ST R IIS
ALTERN ATIM N IGRIS E T RU FIS CINCTIS; EX TREM ITA TU M PARIBU S IN UNICO
SPECIM E CONSERVATO SEDECIM , POSTREMO RUD IM ENTARIO ; O RIFICIO GE-
N IT A L I IN TER PED ES ULTIMOS SITO. Contactu corporis a lien i et siccitatc
loci impulsus J u l i specierum instar spiraliter sesc contrahit. Qua consuctu-
dine nec non colore et pedum numero a Peripato b la in villei longe recedit.
H abitat in silvis montium litoralium provinciae Aconcaguae, inde a , oo ni.
supra mare. Specim ina do prope Z a p a lla r in truncis putribus Cryptocaryae
peum i collegi, alterum 29 mtn. longum et. 4. mm. latum, alterum (quodpos
tea incendio destructum aegre fero ) duplo triplove niajus.
De la caracterstica anterior se desprende que la especie se distingue
del ya conocido P. blainvillei principalmente en tres puntos, que son: 1.0 el
color, 2. el nmero de patas, i 3.0 la costumbre de arrollarse.
El color jeneral del lado dorsal i de los dos costados del cuerpo puede
decirse que es sombra tirando a verdoso, pero debe agregarse que en toda
la lonjitud tanto del dorso como de los flancos, existen manchas rojizas
de forma i de estension tan variables que resulta un dibujo irregular. Por
el medio de la espalda corre ademas una lnea oscura, casi negra i bastante
ancha, mientras que en los costados se disea arriba de las patas una faja
de color mas claro. El lado ventral del cuerpo, lo mismo que el lado
interior de las patas, viste un color mucho mas plido que el resto del cuer
- 85 -
po, pero en el medio del vientre se nota tambin una lnea oscura, que sin
embargo es mui delgada e interrumpida en varios puntos. Con la lente se
descubren, especialmente en los costados, los rganos llamanos claros i
que tienen contornos tan marcados como en el sub-jnero Peripatus s. s. Las
antenas son mas oscuras que el cuerpo i presentan, vistas con lente, un es-
triamiento trasversal debido a lneas rojizas que se alternan con fajas ne
gruzcas.
Por lo que toca al nmero de pares de estremidades, es 16 en el ejem
plar que conservo. De stos el ltimo es considerablemente atrofiado. En
tre las patas del ltimo par se halla el orificio jenital. Posiblemente, exis
ten tambin ejemplares, cuyo nmero de patas es mayor o menor de 16.
En el P. blainvillei el macho cuyas dimensiones son en jeneral menores que
las de las hembra, tiene siempre 19 patas, mintras que la hembra posee
22, i no seria estrao que diferencias anlogas las ofrecieran tambin los
dos sexos de nuestra especie (1).
En el momento de su descubrimiento, el animal yacia arrollado en
forma de espiral i aparentando as un Julus, en una de las muchas galeras
forjadas por larvas de colepteros en un trozo de madera muerta de peu
mo. Esta misma aptitud la adoptaba despues en el vaso en que fu traspor
tado, siempre cuando ste era sacudido o se acercaba al animal un objeto
estrao por el cual se creia amenazado. No lo vi nunca defenderse de la
manera descrita arriba para el P. blainvillei.
Para determinar el sub-jnero (2) a que la nueva especie pertenece,
conviene tener presente el hecho de que todos los Onicforos encontrados
hasta ahora en Amrica pertenecen a dos sub-jneros que al mismo tiempo
tienen representantes en Africa. Son los sub-jneros Peripatus s. s., en el
cual figuran las especies de las Antillas i de la parte'tropical del continente
sud-americano, Peripatopsis, a que pertenece el P. blainvillei de Chile
austral. Existe en frica ademas un tercer sub-jnero (Opisthopatus), del
cual 110 se ha hallado todava ninguna especie en el nuevo mundo.
Nuestra especie, ahora, no puede ser ni un Opisthopatus, porque le
(1) Me he abstenido de disecar el nico ejemplar que poseo para no perderlo. Por
esto no me consta su sexo.
(2) Prefiero considerar como sub-jneros i no como jneros independientes los diver
sos grupos de especies de Onicforos que recientemente se han distinguido i bautizado
con nombres especiales, porque el cuadro sinptico de los caracteres dado por Bouvier
en su monografa demuestra, a mi juicio, que los grupos estn unidos entre s por tran
siciones 1 es mui difcil, sino imposible, ponderar el \alor de los di\ersos caracteres para
la clasificacin.
86 -
falta el largo cono anal que es caracterstico para este subjcncro, '
ademas el ltimo par de patas rudimentario (no normal, como lo tienen
Opisthopatus), ni puede clasificarse entre los Peripatus s. s., porque cst
presentan tambin patas terminales bien desarrolladas i se distinguen por
la ubicacin del orificio jenital entre los pies del penltimo par. Un carc
ter secundario, pero no desprovisto de importancia, que aleja nuestra e.->
pecie tambin de los Peripatus s. s., es la estabilidad de su pigmento en el
alcohol etlico. (Los Peripatus s. ,s. se destien en este lquido).
En cambio, el P. umbrinus concuerda tanto con el P. blainvillei como
con las especies africanas del sub-jnero Peripatopsis en la configuracin de
sus patas posteriores, en la posicin de su orificio jenital i en la naturaleza
qumica de su pigmento. N o v a c i l a r e m o s , por consiguiente, en clasificado
al lado de la especie chilena ya conocida entre los Paripatopsis (i).
Acerca de la habitacin del P. umbrinus, es poco lo que he podido
observar. Encontr los dos ejemplares en los bosques del balneario de Za-
pallar, situado en la costa de la provincia de Aconcagua (a 32o 33 lat.
sur). Esta rejion goza por su configuracin orogrfica i la proximidad del
mar de frecuentes neblinas que humedecen el suelo durante el verano i
permiten que se desarrolle en las quebradas protejidas contra el viento una
lozana vejetacion arbrea, que en algunas partes se asemeja a las selvas de
Chile austral. Hai especialmente dos lugares, donde el suelo i el aire se
mantienen casi siempre hmedos, i son la Quebrada del Tigre que se
estiende al lado sur del cerro de La Higuera desde 300 hasta 500 me
tros sobre el mar, i un punto situado cerca de la cumbre del mismo cerro
(700 metros) donde existe un grupo de peumos jigantescos cargados de
Tillandsia usneoides (2). Pues, de estos mismos dos lugares proviene mi
escaso material, i creo no equivocarme cuando supongo que el P. umbri
nus, como todos sus conjneres, depende en alto grado de la humedad, i
que slo habita en los cerros que se elevan a cierta altura sobre el nivel
del mar (3).
(1) Los dos sub-jneros Paraperipatus i Peripatoides, cuyas especies viven en el
archipilago de Bismarck i en Australia respectivamente, no hai para qu tomarlos en
cuenta, porque es del todo inverosmil que puedan tener un representante en Chile. A m
bos participan ademas de los citados caractres del sub-jnero Opisthopatus, del cual
difieren en otros puntos.
v2) Esta interesante planta epiftica existe en Chile, segn mis observaciones, nica,
i esclusivamente en lugares que gozan de frecuentes neblinas.
(3) Una rejion donde me parece mui posible que exista en abundancia es la parte
alta i boscosa de la Cuesta del Meln.
2.Peripatus blainvillei G ay-G ervais
He podido estudiar de esta especie 27 ejemplares, todos encontrados
por m i por el seor Tzschabran en Contulmo. Este abundante material
me permite completar i rectificar en varios puntos la descripcin dada por
Bouvier en su citada monografa.
Desde luego, debo declarar que el color del animal vivo i del conve
nientemente muerto es mui distinto del que le atribuye este autor, quien
su pongo que ha tenido a la vista solo ejemplares desteidos. Con escepcion
de los individuos recien nacidos, cuya pigmentacin esta todava imperfec
ta, todos mis ejemplares presentan el siguiente dibujo: El lado dorsal i los
costados del cuerpo as como las antenas i el lado esterno de las patas son
en jeneral profundamente negros, pero en la espalda i los flancos se obser
van fuera de este color fundamental muchas manchas de forma irregular i
de color rojizo u ocre oscuro, cuyo tamao i distribucin son en estremo
variables. Por el medio de la espalda corre en toda la lonjitud del cuerpo
una lnea clara bien marcada, pero mui angosta i por esto a veces apenas
distinguible sin lente. E l lado inferior del cuerpo i la superficie interna de
las estremidades son de un color azul elctrico o acero, prescindiendo
de numerosas estras trasversales rojizas, que constituyen en este lado un
dibujo mucho mas regular que el del dorso. Hai tambin en el vientre una
lnea clara, pero es considerablemente mas ancha que la lnea dorsal i no
continua como sta, sino ac i acull interrumpida. Las antenas son unifor
memente negras. Los rganos llamados claros se distinguen solo bajo el
microscopio i son de contornos vagos. Las nicas variaciones del color que
he podido constatar son las que se refieren a las manchas rojizas. Ninguno
de mis ejemplares ofrece el color fundamental verde que Bouvier consi
dera como tpico para todo el jnero, con escepcion del sub-jnero Peripa
tus s. s.
Todos los pigmentos tegumentales de la especie resisten bien a la ac
cin de la formalina i del alcohol etlico de 70% . Solamente despues de
varios meses las manchas rojizas se destien algo en el alcohol, tornndose
amarillentas. Cun estable es el pigmento negro, demuestran los dos ejem
plares del Museo Nacional que Federico Philippi recojihace 22 aos, pues
todava conservan ese color enteramente intacto. En vista de estos hechos,
no puedo esplicarme los datos de Bouvier acerca del color del P. blain
villei, sino suponiendo que el material estudiado por este autor fu. prepara
88
do o conservado mediante mtodos que produjeron la destruccin o modi
ficacin qumica de los pigmentos. Si no fuera dable hacer esta suposicin,
debera admitirse la existencia de varias razas locales de diversa coloracion.
Mas, a semejante hiptesis se opone la conformidad de todos mis ejempla
res contulminos con los que recoji Gay en Chilo (i) i los del Museo N a
cional que proceden de la provincia de Valdivia.
Por lo que toca a los individuos recien nacidos, son casi blancos en el
vientre i por lo demas de un color azulejo plido que tira al violado. No
presentan todava las manchas rojizas tan caractersticas para el animal
adulto.
Otros puntos en que mis averiguaciones dan resultados bastante diver
sos de los a que lleg Bouvier, son el tamao del cuerpo i el nmero de las
estremidades. Segn Bouvier puede admitirse como perfectamente seguro
que el largo medio de la hembra es ordinariamente de 30 mm. i el ancho
de 3 3 4 . Cree, sin embargo, posible el mismo autor, que existan ejemplares
mayores. En cuanto al macho, dice que es probablemente mas pequeo,
porque se sabe que los Onicforos masculinos son relativamente menores
que los femeninos. El nmero de patas es, segn Bouvier, 19 en el macho
i 20 a 21 en la hembra.
H aqu ahora las dimensiones i el nmero de patas que presentan los
ejemplares mios.
(1) Vase la descripcin orijinal en Gay, Hist. Fs. i Pol. de Chile, Zool., vol. s
p. 59.
- 89
Lonjilud Nmero de pares
N. SEXO del cuerpo inclusive Anchura del cuerpo de patas inclusi
las antenas (1) ve el ltimo par
reducido.
I 64 m/m. 5 n/m. 22
2 62 6 22
3 60 i- 5 22
4 59i 6 22
5 58 6 22
6 58 5 22
! 7 Hembras adultas 0 casi 58 5 22
8 adultas ....................... 57 6 22
K 9 57 6 22
10 57 5 22
11 56 5 22
; 12 56 5 22
13 55i 6 22
14 1 54i 6 22
iS 52 5i 22
16 Hembra joven................ 47 4 22
17 41 4 19
18 .
37i 4 19
19 Machos adultos 0 casi 34 4 19
20 adultos ....................... 33 3 19
21 32 3 7>
19
22 32 3 19
^ 23 Macho jo v e n .................. 23 3 19
24 20 2 22
25 Ejemplares recien naci 19 2 22
26 dos, todos hembras... i8 2 22
27 i8 | 2 22
(i) Las medidas se tomaron despus de muertos los ejemplares segn el mtodo que
se indica mas abajo, pero agregndose el nmero de milmetros que importa la contrac"
cion de las antenas en la formalina (4 m/m. en las hembras grandes, dos en los machos,
uno en los individuos recien nacidos). As, las dimensiones anotadas, son las del animal
vivo.
90
Como se ve, las dimensiones constatadas por mi, son considerablemente
mayores que las admitidas por Bouvier. No hai entre las hembras adultas
de mi material ninguna cuya lonjitud sea alrededor de 30 mm. L a mas
grande tiene 64, la mas pequea 52 mm. de,largo i el trmino medio de la
lonjitud de mis ejemplares femeninos es 57-7 mm-> medida casi el doblt
mayor que la calculada por el zologo francs. En cuanto a los machos
adultos, son, es verdad, mas pequeos que las hembras, pero ninguno de
ellos es menor de 32 i hai uno que mide 4 1 milmetros.
Las medidas del cuadro se refieren todas al estado de reposo, durante
el cual el cuerpo queda algo encojido, e. d. mas corto i al mismo tiempo
mas grueso. Andando, el animal estira no slo el cuerpo sino tambin las
antenas i alcanza entonces una lonjitud que excede las medidas apuntadas
en varios milmetros. As, p. e., el ejemplar nmero 1, que conservo toda
va vivo en un vaso con pedazos de madera putrefacta, cuando lo dejo
pasearse en libertad sobre una mesa, se alarga hasta medir 70 mm. en lugar
de 64. Las antenas de los ejemplares mas grandes miden de 6 a 7 mm.
cuando estn estiradas, i slo tres en el estado encojido.
L a discrepancia de las medidas comunicadas por Bouvier i las que
arroja nuestro cuadro, son tan grandes que difcilmente pueden atribuirse
a una variabilidad natural, i creo, por consiguente, no equivocarme cuando
supongo que todos los ejemplares que midi Bouvier, habian sufrido una
fuerte contraccin por haber sido echados en el lquido conservador (alcohol
etlico) sin prvio tratamiento en una sustancia que impide la deformacin.
E l hecho de que los Onicforos se encojen enormemente en el alcohol, ya
lo constat von Kennel i lo puedo confirmar por propia esperiencia.
Para evitar la contraccin del material recuerdo que von Kennel recu
rri en Trinidad al cloroformo. Yo mismo he empleado siempre el siguiente
mtodo, que di excelentes resultados i que puedo recomendar calurosa
mente:
Se echa al animal vivo en un ancho vaso de agua comn, en cuya
superficie queda flotando. En seguida se hace correr por el borde del vaso
una pequea cantidad de formalina que, mezclndose con el agua aturde
lentamente al animal, mientras hace esfuerzos intiles para escaparse por
la orilla. A l cabo de algunos minutos el animal muere sin sufrir otra altera
cin de su forma que una contraccin de las antenas. Acto continuo, se
agrega una cantidad mayor de formalina hasta darle al lquido una concen
tracin de 4 a 5 X - Se deja el animal en este lquido el tiempo necesario
para que los tejidos se endurezcan (2 o mas semanas) i finalmente se tras
lada al alcohol etlico de 70 %.
91
La nica deformacin que esperiment mi material, conservado de la
manera descrita, es la referente a las antenas. En cuanto al color, se ha
conservado salvo las manchas rojizas que se tornaron amarillentas aun
en los ejemplares que recoj hace mas de dos aos.
Pasando ahora a considerar el nmero de estremidadcs que correspon
den al P. blainvillei, debo confesar que no s esplicarme satisfactoriamente
la diferencia que existe entre los datos de Bouvier i mis averiguaciones
propias. Estamos los dos observadores conformes respecto de los ejempla
res masculinos, en los cuales mbos hemos constatado, sin escepcion, 19
pares de patas, pero no estamos absolutamente de acuerdo en cuanto a las
hembras, cuyo nmero de pares de estremidades segn Bouvier vara entre
20 i 2 1, mintras que yo mismo he contado invariablemente 22. Como no
puedo de ningn modo poner en duda la exactitud de los datos consigna
dos por un observador tan eximio como lo es el profesor Bouvier, me resigno
a aceptar que el carcter en cuestin es individualmente variable i que la
casualidad ha hecho caer en n'is manos slo individuos femeninos que tie
nen un nmero de patas distinto del observado por Bouvier.
Rstame comunicar algunas observaciones que he podido hacer acerca
de las costumbres del animal. Como ya dije, lo hall nicamente en luga
res boscosos, que se elevan a cierta altura sobre el mar i que se distinguen
por su humedad i la abundancia de restos vejetales putrefactos. Es indu
dable que la vida que lleva all es esencialmente nocturna, porque de da
no se le encuentra sino escondido en el interior de los troncos de rboles,
cuya madera ha sido carcomida i horadada por las larvas de insectos. Es
sobre todo en las anchas galeras elaboradas por las larvas de ciertos
colepteros donde se entrega al reposo i donde encuentra un refujio seguro
contra la sequedad i contra la luz, que igualmente le molestan.
Tocante a la clase de madera, he notado que prefiere los troncos algo
duros a los cuya sustancia se ha convertido ya en tierra, pero que no tiene
ninguna predileccin por determinadas especies de rboles, pues habita in
distintamente en la madera de coihue (Nothofagus dombeyi), lingue (Persea
lingue), ulmo (Eucryphia cordifolia), laurel (Laurelia aromatica) i huahuan
(Laurelia serrata).
E s caso comn que varios individuos (dos hasta cinco) se hallan nti
mamente reunidos dentro de un mismo hueco, sin que pueda decirse que
tal compaa obedezca a motivos especiales, siendo probable que solo la
igualdad de necesidades los asocia.
En los mismos troncos que habita el Peripatus viven o se esconden
ademas muchos otros animales, algunos de ellos representantes tpicos de
92
la fauna de Chile austral, la cual, como es sabido, ofrece curiosas relaci >ne.
con la fauna de los paises tropicales de Amrica. Puedo citar como compa.
eros comunes del P. blain villei los jneros de Mil apodos Hemiscolopen
dra, Julus, Polydesmus, etc., en seguida los interesantes Arcnidos del jcnero
Gonyleptes, las larvas, crislidas e imgos de un sinnmero de Colepteros,
las diversas especies de Grillos i otros Ortpteros, despues los mui notables
Turbelarios terrestres (jneros Polycladus i Geoplana), los grandes gusanos
de tierra, hasta ahora tan mal conocidos, las babosas (Vaginulus) i Castr
podos provistos de concha (v. g. Helix laxata), en fin el Batraquio Paludico-
la maculata, que vido de humedad pasa en el interior de los troncos una
especie de sueo estival.
He dejado de mencionar, por tener que dedicarle un prrafo aparte, al
Termes chilensis, insecto que representa en Chile las hormigas blancas de
los paises tropicales i cuyas larvas viven por millares en la madera putre
facta.
Como me han demostrado observaciones directas hechas en ejem plares
cautivos, e l Termes chilensis le sirve a l Peripatus b la in villei de alimento,
quedando as confirmada la hiptesis de von Kennel de que los Onicforos
tropicales viven de hormigas blancas.
No fu difcil constatar este hecho interesante, porque el Peripatus
blainvillei soporta el estado de cautividad por muchas semanas i quizas por
mas tiempo todava, con tal que se le proporcione la humedad necesaria.
Conservo, as, desde hace mas de un mes hasta la fecha un ejemplar
en un frasco de vidrio con pedazos de madera podrida, i he hecho con l
muchos ensayos de alimentacin i otros esperimntos bioljicos, a los cua
les se presta admirablemente.
Tomando en cuenta la calidad de los rganos masticatorios del animal,
le ofrec primero pequeas lombrices de tierra i varios dpteros de abdomen
tierno, pero no los toc a pesar de haber quedado sin alimento por mas de
dos semanas. lam pco hizo caso a unos turbelarios terrestres que ech en
su prisin, pero atacaba siempre en el acto con su aparato pegajoso i comia
en la noche siguiente, sin dejar otro resto de ellas que las cabezas duras,
a las larvas de Termes que le presentaba. :: ' !
No le he visto nunca comer de dia, pero creo probable que en los es
condites oscuros de los bosques donde habita no hace, respecto de la comi
da, mucha distincin entre el dia i la noche. Los ejemplares cautivos pasan,
cuando la luz entra en su prisin, en aparente estado de reposo, sin que
dejen de notar la aproximacin de una vctima, a la cual lanzan sin vacilar
su seciecion despues de haber estirado las antenas i la parte anterior del
93
cuerpo. Amarrada la presa e imposibilitada para escaparse, la dejan hasta
la noche siguiente para comerla lentamente.
He podido observar repetidas veces, acercando de noche una vela al
vaso de prisin, que el Peripatus come primero el abdomen de la termita,
esto es, la parte mas blanda i mas rica en materias adiposas i que slo de
vora tambin el trax i pedazos de las patas, cuando el nmero de indivi
duos entrampados es escaso. Una vez constat que devor cinco abdme
nes de termitas durante una noche. Despues de esta comida abundante de
j de comer por algunos dias, pero no omiti la ocasion de pillar nuevas
termitas que guard para mas tarde.
Las cabezas de las vctimas no las come, ni cuando sufre hambre; es
seguramente la dureza de ellas la que le impide de triturarlas con sus tier
nos rganos masticatorios.
No puedo confirmar la hiptesis de von Kennel de que el Peripatus
come la sustancia pegajosa con que envuelve a la presa, conjuntamente con
esta ltima. He visto, al contrario, que de los varios ejemplares de termitas
que suelen entramparse en la gota i los filamentos arrojados contra uno
solo, el Peripatus se lleva uno tras otro a un punto distinto del donde se
pillaron, i los devora separadamente.
Los escrementos del P. blainvillei son de consistencia semi-lquida o
jelatinosa e incoloros o de color caf claro.
Mui notable es la sensibilidad del animal por la luz del dia. Debido a
ella busca siempre los rincones mas oscuros de su prisin i anda inmedia
ta i resueltamente en direccin contraria a la ventana, cuando se le saca
del vaso i se le posa sobre una mesa.
A l anochecer (en Febrero como a las 6 i media P. M.) principia a des
pertar de su reposo i se pasea desde entonces toda la noche dentro de su
prisin en busca de alimento.
Los movimientos de este Peripatus son lentos i uniformes. Estira, al
andar, todo el cuerpo, sobre todo la parte anterior, que entonces se adelga
za considerablemente, i alarga tambin las antenas. Se mueve, de ordina
rio, en direccin recta hcia adelante, pero cuando se ve frente a un objeto
que se mueve a su vez i cuya sombra le inspira temor, retrocede con la
misma facilidad con que avanza. L a velocidad de su andar varia entre 5 i
7 milmetros por segundo; con otras palabras, para recorrer un metro ne
cesita 140 hasta 200 segundos. En el estado de reposo queda con el cuer
po encojido, e. d. lonjitudinalmente contraido, pero rectilneo o un poco
encorvado.
No se enrosca nunca a modo de un Julus, como lo observ en la otra
94
especie. Los individuos recien nacidos permanecen varios dias sin andar i
adquieren despues poco a poco las costumbres de sus padres.
Respecto de la actitud de defensa, he notado que vara algo segn los
individuos. He conocido ejemplares mui pacficos, que se dejaban tocar con
una pinceta sin inquietarse, i otros que respondan en el acto con tiros fu
riosos a la tentativa de tocarlos o a un movimiento violento que se efectua
ba a su vista.
Puede ser i aun me parece probable que esta diferencia de actitud no
proviene tanto del diverso grado de irritabilidad como del estado de ali
mentacin en que los individuos se encuentran. Parece natural que un
ejemplar exhausto o uno que ha hecho funcionar ya su aparato glandular
ltimamente, no puede defenderse con la misma prontitud que uno bien
alimentado i provisto de abundante material pegajoso.
Como todos los Artrpodos, el Peripatus cambia de vez en cuando su
tegumento de quitina. Estas mudas no tienen lugar en pocas fijas, sino
que se efectan sin regularidad a medida que el cuerpo va creciendo. El
seor Tzschabran me envi una vez un ejemplar que habia descubierto en
el preciso momento en que estaba saliendo de su antigua cubierta a seme
janza de una culebra que muda su camisa.
Un punto de la bioloja del Peripatus blainvillei que no he podido aun
aclarar es la manera cmo tiene lugar la fecundacin. Segn Bouvier hai
a este respecto posiblemente diferencias entre las diversas especies del j-
nero, as como las hai tocante a la edad que alcanzan los embriones ntes
del nacimiento. Ocurre en la especie que nos ocupa lo mismo que en los
representantes africanos de Peripatopsis, e. d. trasmite el macho su esper
ma a la hembra mediante inyeccin hipodrmica o verifcase en nuestro
animal una verdadera cpula de los dos sexos, tal como es probable que
exista en los sub-jneros Peripatoides i Paraperipatus? Debo dejar la reso
lucin de este problema a futuras investigaciones que espero poder llevar
a cabo.
El nacimiento de los embriones se hace en el P. blainvillei, como ya lo
constat Bouvier i como lo puedo confirmar, por series sucesivas, de las
cuales cada una comprende embriones de la misma edad. Puedo agregar
que los recien nacidos son comparativamente mui grandes i se distinguen
de los individuos mayores de edad solo en el color i por la imperfeccin de
sus movimientos.
Tengo que dejar n suspenso la cuestin, si el nmero de embriones
que nacen conjuntamente, es constante o sometido a variaciones, i no pue
95
do decir tampoco, si cada serie de embriones consta siempre, como en el
caso observado por m, de individuos de un mismo sexo.
Creo poder aseverar que los ejemplares masculinos son en esta especie
como tres veces mas escasos que los femeninos.
Contulmo, Febrero de 1 9 1 1.
NOTA. Cuando el artculo anterior estaba ya en prensa, supe que la
hembra grande de P. blainvillei que habia dejado viva en Contulmo, dio a
luz en su prisin el dia 6 de Marzo a tres hijuelos. Como se ve, el nmero
de individuos de que consta cada serie de embriones, no es constante en
esta especie.
Santiago, Mayo de 1 91 1 .
B IB L IO G R A F A
L a bibliografa completa sobre el grupo de los Pro-Traqueados puede
verse en cualquiera de los compendios modernos de Zooloja i ademas en
el trabajo de Bouvier. Por esto, me limito aqu a citar las obras que contie
nen noticias referentes a la especie chilena:
Gervais P., Etude pour servir a lhistoire naturelle des Myriapodes.
Ann. des Sc. Nat. (2), Zool., V. 7, 1837.
Blanchard, E., Recherches sur lorganisation des Vers. Ann. des Sc.
Nat. (3), Zool., V. 8, 1847.
Idem, en Gay, Hist. Fis. i Polit, de Chile, Zooloja, vol. 3, p. 59-60,
tab. 3, 1849.
Silvestri, F.. Peripatoides blanvillei.Zool. Anzeiger, vol. 22, 1899.
Bouvier, E. L., Caractres et affinits d'un Onychophore du Chili, le
Peripatopsis blainvillei. Zool. Anzeiger, vol. 23, 1901.
Idem, Sur lorganisation, le dveloppement et les affinits du Peripa
topsis blainvillei. Founa chilensis, ed. por el doctor L. Plate, vol. 2, pj.
675-726, Taf. 20, 21 i 22, 1902.
El nico trabajo que, en cuanto s, contiene observaciones sobre la
bioloja de los Onicforos es el siguiente:
96
Von Kennel, J Biologische und faunistische Notizen aus Trinmad.
Arbeiten des Zoologischen Instituts zu Wuerzburg, vol. 6, 1883.
RESU LTA TE
E s giebt in Chile zwei Arten von PER IPA T U S, von denen die eine (I .
blainvillei Gay-Gervais) den Sueden des Landes bewohnt, waehrend die
andere (P. umbrinus Johow) an der Kueste der Provinz Aconcagua vor
kommt. Beide gehoeren der Untergattung Peripatopsis an. Sie unterschei
den sich sowohl in der Farbe als auch in der Zahl der Beinpaare.
P. blainvillei ist oberseits schwarz mit unregelmaessigen roetlichen
Flecken, unterseits stahlblau mit roetlichen Querstreifen. Im maennlichen
Geschlecht wurden constant 19, im weiblichen 22 Extremitaetenpaare beo
bachtet.
P. umbrinus ist auf der Rueckseite umbrafarbig mit dunkler Mittellinie
und roetlichen Flecken, hat beiderseits oberhalb der Beine eine helle Laengs-
binde und ist auf der Bauchseite gleichmaessig lichtbraun. Das einzige
conservierte Exemplar besitzt 16 Beinpaare, von denen das letzte in der
Groesse reduciert ist. Bei Beruehrung und in Folge von Trockenheit rollt
sich diese Art spiralig zusammen.
Die Dimensionen des P. blainvillei sind erheblich groesser als bisher
auf Grund schlecht conservierten Materials angenommen wurde. Erw achse
ne Weibchen sind im Durchschnitt 58 mm lang, wobei 6-7 mm auf die A n
tennen entfallen, und 5-6 mm breit. Die Maennchen sind bedeutend kleiner,
naemlich durchschnittlich 35 mm lang, und 3-4 mm breit. Neugeborene
Exemplare messen etwa 19 mm in der Laenge und 2 mm in der Breite.
Beide Arten sind, wie sich durch Versuche feststellen Hess, ueberaus
lichtscheu und leben bei Tage im Innern verfaulter, von Kaeferlarven mi-
nierter Baumstaemme. Sie sind ferner sehr empfindlich gegen Trockenheit.
Exemplare von P. blainvillei konnten wochenlang in einem mit verwes
ten Holzstuecken erfuellten Glase am Leben erhalten werden. Zweimal
wurde die Geburt einer Serie von Embryonen beobachtet. Sie bestand das
eine Mal aus 3, das andere Mal aus 4 Individuen desselben Geschlechts.
Die Neugeborenen sind sehr blass pigmentiert und verharren mehrere T age
lang in fast bewegungslosem Zustande.
Die Geschwindigkeit der Locomotion betraegt bei erwachsenen Indi
viduen von P. blainvillei 5-7 mm pro Secunde.
Fuetterungsversuche ergaben, dass P. blainvillei sich von Termitenlar
ven (Termes chilensis) naehrt, die er durch Bespritzen mit seinem klebri-
97
gen Sekret faengt und bei Nacht verzehrt, wobei er die harten Koerperteile
uebrig laesst. Das ausgespritzte Sekret wird nicht mit dem Beutetier zu
sammen w'ieder verzehrt.
Ausser zum Fangen der Beute bedient sich das Tier seines Spritzap
parates auch zur Verteidigung gegen Feinde.
In unregelmaessigen Zwischenraeumen finden bei P. blainvillei Haeu-
tungen statt, die zuweilen sich auf die gesammte Cuticula erstrecken.
Die Exkremente sind von gallertartiger Beschaffenheit und hyalin
oder flockig-kaffebraun gefaerbt.
Die Maennchen sind bei P. blainvillei etwa dreimal so selten wie die
, Weibchen.
Zur Conservierung eignet sich vorzueglich das Formalin.. Man werfe
die Tiere einzeln in ein Gefaess mit Wasser und setze das Formalin trop
fenweise hinzu, bis die Bewegugen aulhoeren. Sodann verstaerke man die
Concentracin bis 5% und uebertrage das Material nach 2 bis 3 Wochen
in Alkohol von 70% . Bei dieser Methode treten weder Deformationen noch
Zerstoerung des Pigments ein.
7
ESPLIC A CIO N DE L A L M IN A
Todas las figuras representan el tamao natural de los animales.
Fig. i. P eripaus b la iiiv illei, Gay-Gervais. Hembra adulta, vista de
lado.
Fig. 2 . Idem. V ista de abajo.
Fig. 3 - Idem. Macho adulto.
Fig. 4 - Idem. Hembra recien nacida.
Fig. 5 - Peripatus um brinus, Joh.
A . H o rst ad nat. del.
MTODOS USADOS
E N LAS
E S T A C IO N E S D E B IO L O JA M A R IN A
P A R A LA
C O N SER V A C IO N D E L O S O RG A N ISM O S A CU TICO S.
ADVERTENCIA
Publicamos en el presente nmero del B oletn, los mtodos usa
dos en las Estaciones de Bioloja Marina para la conservacin de
los organismos acuticos, halagados con la idea de que a mas de un
colega animar a intentar practicarlos ahora que ha llegado el mo
mento de convertir en realidad el proyecto de instalar en el puerto
de San Antonio, el Laboratorio Zooljico martimo del Pacfico
del Sur.
Tomados los materiales del presente trabajo de las obras de los
autores mencionados en la pjina siguiente, hemos reservado para
nosotros la humilde labor de traducirlos i reunirlos en un solo cuer
po, despues de haber tenido ocasion de conocer bien los mtodos
usados en la Estacin Zooljica de Npoles, durante nuestra per
manencia en dicho Laboratorio, como comisionado del Supremo
Gobierno.
Ojal que la publicacin de estos mtodos zooljicos i botni
cos pueda prestar algunos servicios i produzca en todo el pais los
buenos frutos que de ella hai el derecho de esperar.
B. O. B.
MTODOS USADOS
E N L A S E S T A C IO N E S D E B IO L O JA M A R IN A P A R A L A
C O N SE R V A C IO N D E LO S O R G A N ISM O S A CU TICO S
(APUN TES TOMADOS DE L A S O BR A S
DE BOLLES LEE ET HENNEGUY, LO BIANCO I CAPU S.E T BOHN) (i)
POR
BERNARDINO QUIJADA B.
A. ANIMALES
1
C O N SER V A C IO N D E L A S D IM E N SIO N E S, L A S F O R M A S
I L A S A P T IT U D E S N A T U R A L E S
Los mtodos para preparar los mas delicados animales por la va
hmeda, han sido durante largo tiempo sumamente defectuosos;
para convencerse de lo cual no hai mas que ver el lastimoso esta-
(i) A r t h u r B o l l e s L e e et L . F l i x H e n n e g u y , Trait des mtho
des techniques de L'Anatom ie microscopique, Histologie, Em bryologie et Zoo
logie,Y Tins, 19 0 2 .
S a l v ATORE L o B ia n c o , The methods employed at the N aples Zoolo-
ica l Station f o r theprservation o f marine animais, W ashington, 1899.
G. C a p u s e t G . B o iin , Guide du naturaliste prparateur et du voyageur
scientifique, P aris, 19 0 3 .
-- 102 --
do, tan diverso del verdadero, en que se encuentran conservados
jeneralmente los animales marinos que forman parte de las colec
ciones de estudio i de las existentes en los museos.
L a publicacin de los verdaderos mtodos usados en la E sta
cin Zooljica de Npoles, hecha en 18 9 0 por S a lv a d o r Lo
B ia n c o , inventor de la inmensa mayora de estos mtodos, ha
mejorado grandemente la tcnica de la conservacin de los organis
mos marinos, que cada dia se perfecciona mas i mas con la espe-
riencia del personal cientfico de dicho Laboratorio martimo.
Antes de L o B i a n c o , se sumerjia directamente el animal en
uno de los lquidos conservadores siguientes: 1 . Alcohol, Espritu
de vino, Ron, Tafia u otro lquido espirituoso fuerte; 2 .0 Solucion
concentrada de sal marina; 3 .0 Solucion de sal de cocina con alum
bre; 4.0 Solucion de alumbre mezclado con gran cantidad de agua;
5.0 Aguardiente mezclado con cido brico o con sal comn o
alumbre; 6. Glicerina; 7.0 Aceites, etc.
Despues de Lo B i a n c o , ntes de sumerjir el animal en alcohol,
que es el lquido conservador por excelencia, se somete a reactivos
que coagulan el protoplasma, de manera que el organism o conserva
su forma i su aspecto al mismo tiempo que los elementos anatmi
cos se fijan. En esto consiste la operacion importante de la fija ci n .
En este trabajo pueden presentarse dos casos: ya el fija d o r
obra instantneamente, ntes que el animal haya tenido tiempo de
contraerse, o bien obra mas lentamente, i entonces es absolutam en
te necesario narcotizar previamente el organismo.
En este ltimo caso, se tienen, pues, que llevar a cabo tres
operaciones sucesivas: i . a L a anestesia- 2.a L a fija c i n ; 3 .a L a con
servacin propiam ente dicha.
Los mtodos de Lo B ia n c o - relativos a estas tres operaciones,
aunque exijen una larga esperiencia i cierta habilidad operatoria, se
practican en todos los laboratorios martimos; pero es preciso ad
vertir que, fuera de Npoles, los mtodos para la conservacin de
los animales, se han perfeccionado i multiplicado mui poco
103
Es verdad que, a partir de 1895, se ha excitado mucho el
entusiasmo por un lquido maravilloso, el aldehido frmico (for-
malina), que, a la ventaja de su reducido precio, une la de ser a la
vez un fijador i un conservador excelente, no slo de la forma sino
de la trasparencia i de los colores de los animales; .pero, aunque
todava se hace mucho uso de este lquido, se conocen ahora los
inconvenientes que ofrece su empleo en la conservacin ilimitada
de los objetos.
I.A N E S T E S IA
El naturalista Edm undo P e rrie r , verdadero predecesor de
Lo B ia n c o , recomienda, desde 1874, un procedimiento de aneste
sia para impedir que las Lombrices i los Moluscos marinos se con
traigan ntes de morir.
Se coloca el animal en un gran vaso de vidrio que contiene
agua de mar, en cuyo caso se comporta aquel como en su medio
de vida, es decir, con sus tentculos i todos los apndices de su
cuerpo completamente estendidos.
Se pone despues sobre el lquido que no debe llenar por
completo el vaso, de modo que quede entre su nivel i el borde del
mismo un espacio bastante considerable una pequea cubeta de
vidrio que pueda flotar fcilmente, i se vacian en seguida algunas
gotas de cloroformo en esta cubeta flotante, tapando al instante
el todo con un disco de vidrio.
Como el cloroformo se evapora, satura luego el espacio va
co del vaso i poco a poco se combina con el agua; el animal in
sensiblemente se narcotiza i no tarda en quedar inmvil, conservan
do todos sus rganos stendidos.
Se renueva el cloroformo hasta que la muerte por anestesia,
se juzgue completa, i despues no hai mas que pasar el animal al
alcohol, cuya fuerza se aumenta gradualmente, en cuyo caso, la
104
cabo de mui poco tiempo, el organismo se halla listo para incor
porarlo a la coleccion.
Ademas del cloroform o i el ter, los anestsicos empleados
son: i. el agua dulce para los animales marinos; 2 .0 el alcohol;
3 .0 el hidrato de cloral; 4.0 el clorhidrato de cocana; 5 0 el humo
de tabaco o el oxalato de nicotina.
Agua dulce i alcohol. A gregando poco a poco agua dul
ce o alcohol al agua de mar, se puede producir la anestesia de
los animales que en ella se encuentran.
M . M a l a r d , de Saint-Vaas-la Hoague. que es un hbil opera
dor, emplea un procedimiento mui sencillo para hacer pasar el al
cohol en el agua, valindose de una mecha de algodon que tiene
una de sus estremidades sumerjida en una probeta llena de alco
hol: de la estremidad libre, que est encima i frente de la cubeta
que contiene agua de mar, caen las gotas de alcohol, cuyo volumen
i frecuencia dependen del grueso de la mecha.
Estos anestsicos se emplean sobre todo para los Anlidos i
los Moluscos marinos.
/
Hidrato de cloral- E l h id r a t o d e c lo r a l s e e m p le a m u i fr e
c u e n t e m e n t e , s e g n la s in d ic a c io n e s d e Lo B ia n c o , en s o lu c io n e s
d b ile s , d e 1 a 2 h e c h a s a l in s t a n t e en el agu a de m ar, p ara
n a r c o t iz a r a l g u n o s a n im a le s , c o m o la s A ctin io s , lo s N em ertinos i lo s
Briozoos , e tc .
Un procedimiento bastante cmodo para usarlo, consiste en
hacer flotar en la superficie que contiene estos animales un tapn
de corcho plano i agujereado en el centro i echar sobre este flo
tador las pastillas del anestsico: de esta manera se disuelve poco
a poco en el agua.
Clorhidrato de cocaina. E l c lo r h id r a to d e c o c a n a e s u n o
d e lo s m e jo r e s a n e s t s i c o s , i s e o b t ie n e n r e s u lta d o s e x c e le n te s en
ios
los casos de H id ra rio s, Briozoos Ascidias, que son animales mui
delicados para preparar. Basta verter la cocana por pizcas en la
superficie del agua de mar, para que se disuelva i difunda poco
a poco.
Nicotina. L o ha imajinado un injenioso aparato para
B ia n c o
narcotizar las Actinias con humo de tabaco. Se recubre con una
campana de vidrio el recipiente en que se hallan las Actinias que
se quieren narcotizar con el humo. Esta campana est provista de
una abertura lateral, por donde penetra el tubo, encorvado en S,
de una cachimba metlica llena de tabaco encendido, i en cuya boca
se adapta el estremo de un pequeo fuelle.
Si con ayuda de este aparato se llena la campana de humo de
tabaco, i se hacen dos fumigaciones, una a las 2 i otra a las 5.. ^
la tarde, es seguro que a la maana siguiente se obtiene la iiiSh-.-
sibilidad completa o puede obtenerse fcilmente por medi del
cloroformo. l
VI. D i g u e t ha empleado con xito, segn M. G r a v ie k , una,
solucion al 1 % de oxalato de nicotina.
II.F IJA C IO N
Para fijar un animal se comienza por colocarlo en un vaso de
tamao i forma adecuados (vaso rectangular alargado, pipeta, cuenta
gotas cilindrico, etc )
Algunas veces es necesario fijar la preparacin por medio de
alfileres ordinarios, que se sustituyen con espinas de quiscos cuando
se usan lquidos que los atacan; como se sabe, stas son inaltera
bles a los reactivos. En todo caso se hace uso, a ejemplo de Lo
B ia n c o , de una pequea caja de zinc rectangular con una capa de
cera en el fondo para clavar los alfileres.
Las esptulas de cuerno o grandes pinzas de fierro o de latn
son mui cmodas para pasar los objetos de uno a otro recipiente
o cambiar el lquido.
*
, io 6
S e tendrn, aden.as, .os p rin c ip a d
s : - -
rio inyectar en el interior del organism o
el lquido fijador i hai que disponer para
esto de una je rin g a especial (de P ra v a z ,
o mejor, sistema cremallera (Fig. x).
Los jija d o res son soluciones varia
das de cidos o de sales metlicas que
se preparan valindose de una probeta
gradu ada (Fig. 2). L o s mas empleados
son: 1 E l cido crmico puro o mezcla
do con otros cidos; 2 E l cido actico;
3 .0 E l cido smico; 4.0 E l cido p c r i-
co puro o mezclado con cido sulfrico
(= lq u id o de K leinenberg) ; 5 .0 E l su b li
mado corrosivo.
c id o c r m ic o . L o B ianco em
plea frecuentemente el cido crmico al
1 o una de las mezclas siguientes:
F ig . 1 .Je rin g a sistem a
crem allera
(Acido crmico al 1 % ......... 10 0 centmetros cbicos
N . 1.
Acido actico concentrado. 5
(Acido crmico al \ % ......... 10 0 centmetros cbicos
N. 2.
IAcido actico concentrado. 1 0 >
Uno i otro de estos lquidos son, en jen eral, buenos para fijar
los Coralarios, los Equinodermos, los Anlidos, ciertos Opisto-
branquios i los Moluscos peljicos (Heterpodos, Pterpodos, C efa
lpodos) i tambin los Ascidias.
107
M. G r a v i e r , q u e h a h e c h o e n s a y o s c o n c a s i to d o s e s t o s a n i
m a le s , h a o b te n id o g r a n x it o v a li n d o s e d e l lquido de Perenyi.
Dicho liquido no es mas que una mezcla de cido crmico i
de cido ntrico, a la cual se agrega alcohol de 90o. Las proporcio
nes son las siguientes:
cido crmico al \ % 300 centmetros cbicos
n tric o a l \ o % 400
A lc o h o l d e 90o.......... 300
Despues de la fijacin, son indispensables los lavados, con
agua si se ha empleado el cido cr
mico, o con alcohol cuando se ha he
cho uso del lquido de Perenyi.
cid o actico- El cido actico
cristalizable tiene el poder de pe
netrar instantneamente en los teji
dos i fijarlos, i es bueno emplearlo
para matar los animales contrctiles;
pero presenta el inconveniente de
reblandecer los tejidos si los orga
nismos permanecen en l demasiado
tiempo.
cid o s smico i pcrico. E s
tos cidos ofrecen diversos inconve
nientes: el primero ennegrece las
preparaciones i el segundo pinta de amarillo el alcohol.
El llamado l q u i d o d e K l e i n e n b e r g , se hace de la siguiente ma
nera: se mezclan 100 c. c. de una disolucin acuosa concentrada de
cido pcrico con 2 c. c. de cido sulfrico concentrado: al lquido
filtrado se le aade tres veces un volumen igual de agua destilada.
. 108 -
E l inconveniente que presenta de teir el alcohol de amarillo, aun
despues de numerosos lavados, i de no endurecer suficientemente,
ha hecho que poco a poco se fuese abandonando, tanto que hoi se
usa rara vez i slo con un fin histoljico.
Su b lim a d o c o r r o s iv o E s , seg n L a n g , e l f i ja d o r p o r e x
c e le n c ia , p u e s t ie n e l a d o b le p r o p ie d a d de p e n e tra r r p id a m e n te
e n lo s t e jid o s i d e e n d u r e c e r lo s b a sta n te . Lo B ia n c o lo e m p l e a
e n s o lu c io n e s co n cen trad as, s e a en a g u a d u lc e o s a l a d a i t a n t o e n
c a lie n t e c o m o e n fr i . C om o es p e lig r o s o r e s p ir a r lo s v a p o r e s d e
s u b lim a d o h a i q u e e v i t a r q u e la s d is o lu c i o n e s l l e g u e n a l a e b u l l ic i n ,
lo m is m o q u e e s n e c e s a r io n o t o c a r c o n la s m a n o s s i s e t ie n e n e n
e lla s h e r id a s .
D e s p u e s d e la f ija c i n de lo s a n im a l e s , se la v a n c o n agua
d u lc e i e n s e g u i d a s e s u m e r je n e n alcohol todado ( i) h a sta q u e d e
j e n d e d e s c o lo r a r s e .
I I I C O N S E R V A C IO N
L os animales fijados se conservan definitivamente en alcohol;
pero se pueden fijar i conservar a la vez por medio del aldehido
frmico, formol o formalina.
E l alcohol debe marcar 70o al aremetro de G ay-Lu ssac, lla
mado tambin alcoholmetro centesimal (Fig. 3) porque la escala
est dividida en 10 0 o que espresa en centmetros la cantidad de
alcohol absoluto que contiene el lquido ensayado: el cero corres
ponde al agua pura i el nmero 10 0 al alcohol absoluto. Tam bin
se puede emplear el aremetro de Beaum, que tiene una grad u a
cin del todo diferente.
(1) Sus proporciones son las siguientes:
Alcohol de 35o o de 70o... 10 0 c. c.
Tintura alcohlica de iodo 2,5 c. c.
109
Cuando los animales son blandos i jelatinosos, se comienza
por dejarlos de dos a seis horas en alcohol de 3 5 o o 50o, segn su
mayor o menor consistencia, i despues se pasan a alcohol de 6o o
bien directamente al de 70o.
Slo en algunos casos especiales se usa el alcohol de 90o.
El fo rm o l o fo rm alin a se prepara de la si
guiente manera: se toma 3, 4, de la solucion
comercial de aldehido frmico (que contiene por s
mismo 40 % de aldehido puro) i se completa por
el agua.
Si es verdad que el formol conserva la tras
lo
parencia i los colores de ciertos organismos, a la
larga disuelve las sustancias calizas i produce la
maceracion de muchos tejidos. No se puede, pues,
conservar en este lquido los animales que tienen un So
integumento impregnado en sales calcreas, como
los moluscos, por ejemplo, sobre todo los moluscos
rticos, con concha de poco espesor.
Al cabo de cierto tiempo, las escamas de los
Peces conservados en formalina se caen i los Anli
dos se descomponen. Para evitar esta destruccin
de los tejidos, se pueden tomar ciertas precaucio
nes: 1 , servirse de agua destilada para la prepara
cin de la solucion de formol; 2.0 no dejar esta so
lucion espuesta al aire i a la luz (vasos completa
mente llenos i cuidadosamente cerrados, pantallas
Fig. 3
de papel negro); 3.0 mezclar el alcohol i el formol Alcoholmetro
centesimal
en diversas proporciones.
Se ha constatado que se pueden conservar perfectamente los
objetos animales, a lo mnos seis aos, en formalina.
iio
P A R T IC U L A R ID A D E S R E L A T I V A S A L O S D IV E R S O S
A N IM A L E S
Los procedimientos de anestesia, fijacin i conservacin, varan
de un grupo a otro i algunas veces en un mismo grupo de una a
otra especie.
No hai regla fija, i slo despues de una larga esperiencia se
puede llegar a obtener buenos resultados.
No daremos sino algunas recetas aplicables a los grupos en je-
neral, insistiendo en los mtodos esencialmente prcticos que con
viene emplear con los animales mas comunes.
VERTEBRAD O S
Peces. Para fijar los Peces con la verdadera apariencia de
una vida i duracin perpetua, esto es, con las formas del cuerpo i
las aletas bien distendidas, se deben meter aun vivos en la solucion
comercial de formalina, que es el lquido fijador por excelencia. En
seguida se les conserva definitivamente en la misma formalina al
5% o en alcohol de 70o.
Como en los Telesteos el alcohol penetra difcilmente en los
intestinos, sobre todo cuando son grandes, es preciso hacerles una
incisin en el vientre o bien se les inyecta alcohol de 90o en todo
el tubo dijestivo, por el ano, con la ayuda de una jeringa de pistn
(Fig- 4 )-
Las especies de piel plateada de estos Peces se fijan algunos
minutos en sublimado concentrado.
Los Selacios i los Ciclstomos pequeos se sumerjen directamente
III
en alcohol de 70o. En las formas grandes en necesario inyectar el
alcohol en el cuerpo i renovar mui a menudo el lquido.
Los grandes Selacios, si se quie
ren conservar por algunos meses,
para luego preparar el esqueleto o
conservar la piel, se deben sumerjir
en una solucion de cloruro de sodio
al 1 o por ciento, una vez estraidos
los intestinos, abriendo el vientre.
Algunas especies de consistencia
blanda, como el Torpedo o R a ya ,
se fijan mejor dejndolas media hora
en el cido crmico al 1 por ciento.
Los embriones de Selacios (de 1
a 10 cm. de lonjitud) se fijan con
sublimado concentrado en que se de
jan 5 a 1 5 minutos, teniendo luego
cuidado de lavarlos bien con alcohol
iodado. A s preparados, pueden ser
vir tambin para investigaciones his-
toljicas.
Lo B ia n c o h a c o n se rv a d o b a s ta n
te b ie n e m b r io n e s d e Torpedo con
to d a la m a s a v ite lin a , p o n i n d o lo s
en u n a m e z c la d e c id o c r m ic o a l 1
p o r c ie n to i s u b lim a d o c o n c e n t r a d o
en p a r t e s ig u a le s , d u r a n t e q u in c e m i Fig. 4.
n u to s , i p a s n d o lo s d e s p u e s a l a lc o Jeringa para inyecciones,
con piston de repuesto
h ol d b il.
Los embriones mas grandes (de mas de 10 cm. de lonjitud), se
dejan prximamente una hora en cido crmico al 1 por ciento,
lavndolos con agua dulce ntes de pasarlos al alcohol.
-- 112 --
II
P R O T O -V E R T E B R A D O S
C efalo co rd ad o s (Lepiocardios). Para preparar el A m ph io xu s
con los cirros bucales bien estendidos, se mata con agua de mar
alcoholizada al 10 por ciento, i despues de muerto, lo cual sucede
ordinariamente a los pocos minutos, se pasa al alcohol de 50 ,
cuya fuerza se eleva gradualmente a 70o.
U ro co rd a d o s (Tunicados) . Los Perenicordados o A ppendi-
cu/arias se fijan por el sublimado acidulado por el cido actico.
Para matar las A scidias sim ples con sus orificios abiertos, se
narcotizan en una disolucin de hidrato de doral (1 por ciento en el
agua del mar), en la que se dejan de 6 a 12 horas, i se fijan en
seguida en cido actico mezclado con un dcimo de cido crmico,
e inmediatamente despues se pasan al cido crmico al 1 por cien
to, con el cual se hace tambin una inyeccin por la boca de cada
individuo; media hora mas tarde se pasan al alcohol de 3 5 o i des
pues al de 70o.
Las A scidias compuestas jelatinosas se narcotizan un par de
horas en hidrato de doral al 1 por ciento i se matan vertiendo
despues sublimado concentrado caliente, pasndolas en seguida al
cido crmico al,-| por ciento, en el que permanecen media hora.
C a u l l e r y ( i ) la s n a r c o t iz a c o n la c o c a n a , ( s e g n L a h i l l e a l
g u n a s g o t a s d e u n a s o lu c io n a l 5 % a g r e g a d a s a 3 0 c. c. d e a g u a d e
m a r) i d e s p u e s la s f ija en e l c id o a c t ic o , p a s n d o la s en s e g u id a
a l a lc o h o l d e 7 0 o. L o B i a n c o m a t a la s Salp as duras (2 ) c o n e l c i-
(1) B u l!. Se. France B elg ., X X V II.
(2) Muchas veces las Salpas, cuando estn sumerjidas en el lquido
fijador, se contraen muchsimo, cierran los orificios i en esta posicion
mueren. Esto se evita introduciendo una varilla de vidrio por uno de los
ii3
do actico al i o % \ las sem iduras con el cido crmico al i % mez
clado con 5 %" de cido actico, i las blandas con el cido crmico
al i % con 0,02 % de cido smico, o con formol. Por fin, fija los
Dohhdos con sublimado concentrado, con la mezcla cromo-smi-
ca, o con una mezcla de diez partes de la solucion de sulfato de
cobre al i o % con una de sublimado concentrado.
H e m i c o r d a d o s . (Enteropneiistas). Lo B ia n c o
fija el Bala-
noglossus con el cido picro-sulfrico o el cido crmico al 0,5 %'
despues de insensibilizarlo por el alcohol agregado al agua de mar.
La larva Tornara se mata con la mezcla de sulfato de cobre
i sublimado (1), i tambin se puede lograr bien con el sublimada
solo o la mezcla cromo-smica.
111
M O LU SCO S
Los Moluscos se narcotizan agregando alcohol o agua dulce
al agua de mar. Se opera lentamente i de ordinario se consigue
la insensibilidad completa al cabo de dos o tres dias.
En seguida se puede sumerjirlos directamente en alcohol de
70 grados (Lam elibranquios), o bien se les mata por el cido
actico cristalizable para ponerlos desde luego en alcohol dbil
(muchos Gastrpodos).
Los Opistobrauquios i los Pterpodos pueden fijarse con el
lquido de Perenyi.
orificios, i as, penetrando el lquido, el animal toma su forma natural. (Lo
B ia n c o ).
( i ) Mezcla de caparrosa azul jf Sulfato de cobre al 1 0 X 100 c. c.
sublimado............................ [Sublimado a saturacin........ 10 c. c.
8
114
Para los Cefalpodos conviene mucho la formalina. no hai mas
que sumerjirlos directamente en este lquido conservador.
Lam elib ran quio s i G astrpodos
Los L am elib ran quios, cuando se les saca del agua paia su
merjirlos en un lquido fijador, retiran sus sifones i su pie, cierian
sus valvas i mueren en estado de contraccin. Si en seguida se em
plea la fuerza para abrir la concha, se corre el riesgo de romper
el manto i se encuentra que es casi imposible hacer estender el
pie i los sifones. D e C a s t e lla r n a u ( i) recomienda hacerlos mo
rir agregando gota a gota en la superficie del agua en que se en
cuentran, ya sea alcohol o la mezcla de alcohol, glicerina i agua de-
mar de Lo B ia n c o . (2).
E s preciso agregar el alcohol o la mezcla gradualmente, ver
tiendo mui poco a la vez, de modo de no ajitar el agua donde se en
cuentran los animales, pues es necesario que la difusin del alcohol
se opere mui lentamente. L a operacion puede durar algunas horas,
pero se obtienen buenos resultados. Los animales, ntes de morir,
entran en un estado de estupor que les quita la facultad de contraer
se; al contrario, estienden mpliamente su pie, sus sifones, sus
branquias i sus tentculos i mueren con la concha abierta. Despues,
una vez conseguida la insensibilidad, se les puede matar en su po
sicin natural echndolos en el cido picro-sulfrico (lquido de
Kleinenberg) o en otro fijador rpido.
L o s m is m o s p r o c e d im ie n to s d a n je n e r a lm e n t e b u e n o s r e s u l
t a d o s p a r a lo s Gastrpodos.
Lo B i a n c o n a r c o tiz a lo s Prosobranqtiios, i, e n t r e lo s Hcterpo-
dos lo s Atlntidos, a g re g a n d o g r a d u a lm e n t e a lc o h o l de se te n ta
g rad o s.
(1) L a Estacin Zooljica de afiles, etc, Madrid, 1885
(2) Glicerina, 20 partes; alcohol (7o?), 40 partes; agua de mar, 40
partes
us
Para los Opistobranquios se recomienda el lquido de Pe-
renyi.
Los A plisios pueden narcotizarse ntes por una inyeccin
subcutnea de i c. c. de solucion de clorhidrato de cocana al 5
10 por ciento.
Para los Pterpodos en jeneral se recomienda tambin el lquido
de Perenyi. Creseis es una forma de difcil preparacin. Lo B ia n c o
emplea el mtodo del alcohol. El mismo autor narcotiza los Gim-
nosomos con el hidrato de doral al o, 1 por ciento.
Para la conservacin de los Heterpodos i Pterpodos, la
formalina es admirable despues de la fijacin por un lquido crmi
co o el sublimado, al mnos en cuanto a las apariencias macrosc
picas, i, bajo este respecto, es mui superior al alcohol.
IV
ARTR PO DO S
Crustceos. En jeneral los Crustceos pueden sumerjirse
directamente en alcohol de 70o.
Para evitar que se desprendan los apndices en los Decpodos,
se hacen morir en agua dulce ntes de ponerlos en alcohol, dejn
dolos solamente el tiempo necesario; de lo contrario se inflaran
los apndices membraniformes.
Para los Pagridos es preciso tener cuidado de cambiar mucho
el alcohol i conservarlos definitivamente en alcohol de 90o, porque
la piel de su abdomen es mui poco permeable.
Algunas especies se fijan mui bien con el sublimado. Este
reactivo puede ser empleado con ventajas, por ejemplo, para los
Coppodos, para las larvas de los Decpodos, etc. Sin embargo,
algunos Coppodos ( Copilia, Sapphirina), lo mismo que los Ostr-
codos, se dejan conservar mucho mejor con el cido smico (dbil).
En muchos casos, el tratamiento por el cido smico, da una dife-
ii 6
renciacion suficiente de los elementos histoljicos, de modo que no
es necesario recurrir a una coloracion ulterior (C opilia, 1 hylio
soma).
M ller ( i ) fija los Ostrcodos en una mezcla de 4 partes de
ter con 1 de alcohol absoluto, pasndolos despues al alcohol de
70 por ciento.
G ie s h r e c h t usa para los Coppodos marinos una solucion
concentrada de cido pcrico en el agua de mar.
Conviene, i es con frecuencia necesario, emplear los reactivos
en caliente, sobre todo los lquidos de fijacin i lavado.
y
E Q U IN O D E R M O S
E q u in o d eo s i A stero d eo s. Para preparar los Erizos, i E s
trellas de m ar con los pies ambulacrales bien estendidos, L o B ia n c o
los pone en un poco de agua de mar con la boca hcia arriba, i los
mata despues vertiendo encima una mezcla de 10 partes de cido
actico i 1 de cido crmico al 1 por ciento, i al instante los pasa al
alcohol dbil para evitar que el cido ataque la materia caliza del
dermo-esqueleto.
Para el estudio anatmico de los Erizos, se deben practicar en
el dermo-esqueleto dos pequeos agujeros opuestos, para hacer
salir todo el lquido que contienen dentro, i despues pasarlos al
alcohol i hacer que ste rellene toda la cavidad interna. A l pasar
el animal al alcohol mas fuerte, se tendr cuidado de cambiar tam
bin el de adentro. Las formas pequeas se sumerjen directamente
en alcohol de 7 0 o sin agujerearlas (Lo B ia n c o ) .
Si se quieren conservar en seco los Erizos de mar, despues de
haber hecho salir el agua que contienen, se pondr en alcohol de
(1) Fauna F lo ra G o lf N eafiel, X X I, 1894, pj. 8.
ii;
7 0 p o r u n o o d o s d ia s i d e s p u e s s e d e ja r n s e c a r al a ir e o a l so l
(Lo B ia n c o ).
H a.n ian n ( i ) recomienda matar los Asterodeos por medio de
una inyeccin con el cido fijador. Se introdcela jeringa debajo de
la piel de la estremidad de uno de los brazos i se inyecta as el reac
tivo en la cavidad del cuerpo.
Bien pronto los pies ambulacrales i las branquias se estienden,
i cuando se juzgue que el lquido inyectado haya penetrado por to
das partes, se pone el animal en cierta cantidad del mismo reactivo.
Las larvas de los Erizos o Pluteus i las de las Estrellas de
mar o B ip p in n a ria, se fijan por medio de una solucin fria i satu
rada de sublimado, en la cual se las deja dos o tres minutos.
Ofiuroideos- Los Oftiroideos deben matarse en agua dulce
si se desea evitar la desarticulacin de los brazos. Las especies pe
queas se hacen morir en alcohol dbil.
R u sso fija O phiothrix d u ran te u n a o d o s h o ras en el c id o
s m ic o a l 0 ,5 p o r c ie n to i d e s c a lc ific a en el lq u id o d e M l l f . r d u
r a n te s e is a d ie z d ia s .
Holoturiodeos. Como a todos los animales que hai que ha
cer distender, se ponen los Pepinos de m aro Phyllophorus en agua
de mar limpia. Una vez que los tentculos se estienden bien, se coje
el animal apretndolo con los dedos (2) un poco por debajo de los
tentculos, se saca as del agua de mar i se sumerje su parte ante
rior en un recipiente algo profundo que contenga cido actico
concentrado. Al mismo tiempo otra persona debe inyectar alcohol
a 90o con una jeringa cuya cnula se introduce por la abertura anal
del animal; se echa el alcohol sin gran presin para evitar que se
hinche demasiado todo el cuerpo del animal; apnas muerto, se po-
(1) Beitrcege su r H ist. d. Echinodennen, Hft, 2, 1885, pj. 2.
(2) S i los individuos son mui pequeos, la presin por el cuello no se
hace con los d ed o s sino con una pinza.
118 -
ne en alcohol de 70o, cerrando el orificio anal con un taponcito de
corcho para evitar que, saliendo el lquido del esterior, se deshinche
el cuerpo. Las inyecciones se han de repetir cada vez que se mude
el alcohol.
La formalina se presta tambin admirablemente para la con
servacin de los Holoturiodeos.
El procedimiento que hemos dado a conocer para las larvas de
los Equinodeos, es tambin aplicable a las A iin cu la ria s de los
Holoturiodeos.
C rin o d e o s Lo ; B ia n c o fija Antedon rosacea en alcohol de
70 por ciento i A . phalangium en alcohol de 90 por ciento.
La narcotizacion de las formas larvales por el hidrato de d o
ral ntes de la fijacin, presta mui buenos servicios, especialmente
para el estudio de los Pentacrim is. Se endurecen despues con el
alcohol.
Para el desarrollo embrionario de la Cornatillo,, el mtodo que
mas se recomienda consiste en fijar por el lquido de Lang o subli
mado corrosivo.
VI
V E R M E S o G U S A N O S (x)
A . G usan os en el sentido estricto de la p alab ra
A N E L ID O S
Despues de narcotizados por el alcohol o el cloroformo, se
fijan los Anlidos sumerjindolos en el lquido de Perenyi. M. G ra -
(1) M. DE RiBAUCOURT aconseja para los Vermes de tierra sumerjirlos
durante nueve a doce horas en el lquido de Gilson, cuya composicion es
la siguiente:
U9
v ik k ha aplicado con xito este mtodo a los Poliquetos, Oligoque-
tos e Hirudneos. Se dejan en el lquido fijador durante dos o tres
horas, segn el tamao de la especie, i despues se pasan los ani
males fijados al alcohol de 70 grados, que se renueva continua
mente.
Q u etpod os. Para estender i fijar los Ouetpodos, K-
k e n t h a l pone los animales en un vaso cilindrico lleno de agua a
una altura de 10 centmetros, i vacia sobre el agua una capa de
alcohol a 70 por ciento, de 1 a 2 centmetros de espesor. Des
pues de cuatro a ocho horas, se encontrarn los animales narcoti
zados i se les podr fijar.
recomienda poner sobre el agua del cristalizador que
P e rrie r
contiene los animales, un vidrio de reloj con cloroformo i cubrir el
todo. La anestesia se produce en media hora.
C o l l i n ( 1) p ro c e d e c a si del m ism o m o d o con el Criodrilus
lacuum, s u s p e n d ie n d o en el r e c ip ie n te un p e d a z o de p ap el secan te
e m p a p a d o en c lo r o fo r m o .
inyecta en los Lum bricus, por picadura hipo-
C e k f o n t a i n e (2)
drmica, dos centmetros cbicos de una solucion de curare a 1:500.
En seguida pone los animales en el agua i al cabo de un cuarto de
hora consigue matarlos.
Segn Lo B i a n c o se puede producir una buena narcotizacion
de los Poliquetos por medio del agua de mar que contenga 5 por
ciento de alcohol.
Los Polychaeta sedentaria ofrecen el inconveniente de poseer
Alcohol al 6 0 % .................................. 50 centmetros cbicos
Sublimado............................................ 15 gramos
Acido actico cristalizable............... 2 centmetros cbicos
A g u a .........................................................500 gramos.
(1) Zeit. f . w iss Zool., X V L I, 1888, p. 474.
(2) Arch. de B iol., X X , 1890, p. 327.
-- 120
un aparato branquial complicado i estrelladam ente contrctil. S e
obtienen frecuentemente buenas fijaciones en estension sumerjien-
do los animales bruscamente en una solucion de sublimado. E s
preciso tomar una solucion f r i a , pues las soluciones en caliente de
ordinario hacen encojerse las branquias.
Las especies de Polichaeta erran iia, que poseen branquias con
trctiles, como Eunice i O nuphis, pueden ser tratadas de la misma
manera.
Lo B ia n c o recomienda matar los Chaetopteridae, Sternaspi-
dae, Spirographis i Protula, ponindolos una media hora en el ci
do crmico al i por ciento. Reconocemos que este procedimiento
produce una buena estension del animal, pero dudamos que la
conservacin histoljica sea tan buena como la que se produce con
el sublimado. (A. B. L.)
Se puede obligar a los Anlidos sedentarios a estenderse fue
ra de sus tubos ponindolos durante algunas horas en el agua de
mar que contenga o, i por ciento de hidrato de doral (Lo B ia n c o ) .
R ie v e l ( i) fija en estension a los Ophryotrocha por medio del
lquido de Lang caliente, i para los Ltim bricus se vale del subli
mado alcohlico caliente o del cido picro-sulfrico caliente, dejn
dolos de diez a quince minutos en estos lquidos.
G efireos. Para preparar el Sipunculus nudus es preciso, se
gn V ogt i Y u n g (2 ), vaciar el intestino de los animales durante
algunos dias en el agua de mar pura en fuentes de fondo pulimen
tado (hai que tener cuidado de cambiarlas todos los dias, pues tra
gan de nuevo la arena espulsada). El mejor jente para matarlos
en estension es el cloroformo.
W a r d (3 ) p o n e lo s a n im a le s en u n a c u b e t a con a g u a d e m a r
1
(1) Zcit. wiss. Z oo l , L X I, 18 9 6 , p. 292.
(2) Anat. com. prat., p. 3 7 3 .
(3) full. Mus. Covip. Zool. Harvard , X X I , 3, p. 144.
-- 121 --
i vacia sobre el agua una delgada capa de alcohol al 5 por ciento.
Los animales se insensibilizan al cabo de 4 a 8 horas.
Lo B i a n c o d ic e q u e el c id o c r m ic o al 0 ,5 p o r c ie n to o e l
h id r a to d e d o r a l a l o , 1 p o r c ie n to en el a g u a d e m ar, p u ed en d a r
b u e n o s r e s u lt a d o s , p e r o u n o i o t r o m t o d o s o n in c ie r to s.
Phascolosomci i Phoronis deben ser tratados por el procedi
miento del alcohol.
P riap u h is i H alicryptus. A pel recomienda matarlos o bien
ponindolos en el agua de mar, a la que se hace tomar gradual
mente una temperatura de 40 grados C (no mas subida), o bien
sumerjindolos bruscamente en agua hirviendo, en la que se les
mantiene un instante. Esta maniobra no mata los animales, pero los
paraliza, i les impide contraerse mintras se les somete a la accin
de un reactivo fijador. A pel recomienda el cido crmico al j por
ciento, el cido picro-sulfrico, el bicromato de potasio i el alcohol.
El cido smico no penetra suficientemente.
N E M A T E L M IN T O S
N e m a to d e s La cutcula resistente de los Nematodes opo
ne frecuentemente un gran obstculo a la penetracin de los reac
tivos. Segn Loos (1) se puede subsanar este inconveniente tra
tando los animales (o sus huevos, que presentan la misma imper
meabilidad) por el agua de Jovel o el agua de Labarraque.
Para la fijacin, la mayora de los autores recomiendan el su
blimado; el cido crmico tiene la tendencia de poner los animales
frjiles.
Lo B i a n c o to m a p a r a la s fo r m a s m a r in a s el s u b lim a d o con
c e n tr a d o o e l c id o p ic ro -s u lf r ic o .
(1) Zoo/. A n seig., 1885, p. 3 3 3 -
122
A u g s t e in ( i) h a e n c o n tra d o q u e p a r a el S tro n g y lu sfila ra el
m e jo r f ija d o r e s e l c id o p ic r o - n t r ic o d e M a y e r .
V e jd o v s k y (2) aconseja para Gordm s el cido crmico al 0 ,5
por ciento durante 24 horas.
A c a n to c e p h a lo s (Eclnnorhynchus) . La mejor manera de
matar los animales es ponerlos en el cido smico al o, 1 por cien
to, mas o mnos: viven largo tiempo, se contraen durante las pri
meras horas, pero se estienden completamente ntes de morir.
Se puede emplear tambin el cido crmico al o, 1 por ciento:
los animales viven algunos dias, pero mueren al fin perfectamente
estendidos. Este es el mejor reactivo para el estudio de la sub-
cutcula.
K a i s e r (3 ) indica los dos fijadores siguientes: 1.) Solucion
saturada de cianuro de mercurio en agua caliente a 4 5 o o 50 o C (1 5
a 60 minutos, lavado en el alcohol a 70 por ciento); 2.) Acido p-
crico, 1; cido sulfrico, 10; cido crmico, 1; agua, 100. Calen
t a r a 55 grados C; dejar obrar 15 a 20 minutos, lavar 5 a 10 mi
nutos en el agua caliente i despues en alcohol de 60 por ciento.
H a m a n n a s e g u r a h a b e r o b t e n id o m ui b u e n o s r e s u lta d o s co n
e l s u b lim a d o i ta m b i n con el a lc o h o l q u e co n te n g a un p o co de
c lo r u r o d e p la t in o .
P L A T IE L M IN T O S
T u rb e la rio s- P a r a lo s Rhabdocelos, B rau n (4) p r o c e d e a s :
p o n e un a n im a l s o b r e u n a l m in a p o r t a o b je t o s , lo a p la s ta lije -
(1) Arc/i. N aturg, L X , 1894, p. 645.
(2) Biblioth. Zool., V II, 1, 18 9 1; Zeit. f . w iss M ik., V III, 3, 18 9 1.
(3) Gena Zeit. N atur w ., X X V , 1890, p. 1 1 3 ; Z eit w iss. M ik., V III.
18 9 1, p. 209.
(4) Z c it .f. luis. M ik. III, 1886, p. 398.
123
ramente por medio de un cubre-objetos i lo mata introducien
do entre los dos vidrios una mezcla de tres partes del lquido
de Lang con una parte de la solucion de cido smico al i por
ciento. Otros ajentes fijadores no le han dado buenos resultados.
B oi-im ig ( i) dice que p ara ciertos tejidos, tales com o los m scu
los i el paren quim a del cuerpo, el cido ntrico i el cido picro-
sulfrico son mui tiles.
Para los Rhabdocoeles acoples, D e l a g e recomienda mucho la fija
cin por medio de una mezcla de cido smico i de carmin amonia
cal. Otro fijador excelente es la solucion concentrada de sulfato de
fierro. Los animales ('Convoluta) mueren perfectamente estendidos.
Para los Dcndrocelos de agua dulce, C h ic h k o ff recomienda
la mezcla siguiente: sublimado al 2 por ciento, 6 partes; cido ac
tico al 1 5 por ciento, 4 partes; cido ntrico. 2 partes; cloruro de
sodio al 14 por ciento, 8 partes; alumbre al 2 por ciento, 1 parte.
Lo B i a n c o mata los Rhabdocelos i Dendrocelos por el subli
mado caliente, los pone en seguida en el agua fria i de all en el
alcohol. Para ciertos Polyclades el sublimado debe emplearse tibio.
V o ig t (2) mata las P/anarias sumerjindolas en una mezcla de
1 parte de cido ntrico concentrado i 3 de agua, i despues de un
minuto, las pone en el alcohol a 70 o 90 por ciento.
T re m a to d e s. L o B ia n c o fija los Trematodes por el sublima
do concentrado caliente (3).
Looss (4) toma para la B ilh a rzia una solucion de 1 por ciento
de sublimado en alcohol a 70 por ciento, calentada a 50o o 60o C.
B e rte n D o rf (5) ha obtenido buenos resultados con el Disto-
(1) Zcit. f . ruis. M ik. III, 1886.
(2) Verh. N at. le r . Bom in, 1896. p, 118 .
(3) E l mismo procedimiento se emplea para matar los Cestodes.
(4) A rch. M ik .A n a t., 1895, p. 7.
(5) Zool. Ja h rb ., Abth. M orph. X, 1897, p. 308.
-- 124 --
murn hepaticum por el mtodo rpido de Golgi, pero prefiere el
azul de metileno.
S c h w a rz e (i) ha encontrado que el nico medio de conservar
los tejidos de las Cercar/as, consiste en fijarlas en una solucion satu
rada de sublimado, calentada a 3 5 o o 40o C.
N e m e rtin o s. Los Nemertinos son mui difciles de fijar. D es
pus de una larga esperiencia en este grupo, debemos decir que no
hemos podido encontrar ningn mtodo que lleve con seguridad al
objeto. Hemos obtenido nuestros mejores resultados fijndolos por
el sublimado (sol. sat. en fro, con 1 por ciento de cido actico).
E s bueno cortar primero la cabeza del animal i proyectar los
trozos que se quieren fijar los cuales no deben ser demasiado
largos tan rpidamente como sea posible en la solucion de subli
mado; es una maniobra que es necesario aprender i que no siem
pre da buen resultado. Decapitamos los animales, porque hemos
observado que las contracciones son mucho mnos enrjicas en los
troncos cuando no estn en comunicacin con los ganglios cere
brales.
Hemos ensayado la mayor parte de los otros fijadores en uso,
lquidos smico, crmico, etc., i no los recomendamos; es necesa
rio evitar sobre todo los lquidos crmicos i el percloruro de fierro,
pues parece que obran como irritantes i provocan contracciones
musculares de una violencia tal, que los tejidos se deterioran; ade
mas, los animales mueren en estos lquidos mucho mnos lijero que
en el sublimado.
D e C a s te lla r n a u dice que se pueden matar los Nemertinos
por medio de la anestesia gradual por el alcohol, lo mismo que los
Moluscos.
Hemos ensayado el procedimiento de F o e ttin g e r por medio
del hidrato de doral (2): las especies con las cuales hemos manipu-
(1) Zeit, f w iss Z o o 1885, p. 45.
(2) A rch iv. B ioL, V I, p. 1 1 5 , 885.
125
lado, mueren mas o mnos estendidas, pero con la trompa escu
pida.
Lo B ia n c o obtiene, sin em bargo, buenos resultados con una
solucion al 0 ,1 a 0 ,2 por ciento en el ag u a de mar.
El Prot. Du P le s s is nos indica el agua dulce caliente, casi hir
viendo, como el mejor medio de matar los Nemertinos en la mayo
ra de los casos, pues conserva bastante bien los tejidos.
D en d y ( i) ha obtenido buenos resultados con Geonemertes,
esponindolo durante medio minuto a los vap ores del cloroform o.
R O T F E R O S
Para la observacin de los animales vivos, la narcotizacion
presta grandes servicios.
V ogt i Yung recomiendan una solucion de una u otra de las
sales solubres de estricnina.
W eher (2) prefiere una solucion al 1 por ciento de clorhidrato
t
de cocana.
Los procedimientos de E is m o n d i Je n se n (3 ) pueden prestar
servicios.
(1) Voy. Jou rn . Roy. M ik. Soc., 1893, p. 116 ,
(2) A rch. de B iol., VIII, 4, 1888, p. 7 13 .
(3) ElSMOND ha propuesto un medio mecnico para inmovilizar los
pequeos organismos (Vermes i Crustceos, Infusorios). Agrega al agua en
la cual se observan, una gota de solucion espesa de goma de cereza Kirs-
chleim (la goma arbiga no conviene). Cuando la operacion es bien hecha,
los animales mueren fijos en su lugar, pero el movimiento de los cilios ni
ninguna funcin vital se manifiesta.
Un procedimiento parecido ha sido elaborado por JE N S E N : Hace, con
la ayuda del calor, una solucion de 3 gramos de jelatina en 100 c. c. de
igua ordinaria. La solucion no es lquida a la temperatura ordinaria. Para
servirse de ella, se la calienta lijeramente, se agrega una gota al agua que
contiene los organismos en un vidrio de reloj i se mezclan los dos lquidos.
-- 126 --
H a r d y ( i ) e m p le a e l j a r a b e e s p e s o .
Preparaciones permanentes de Rotferos se pueden hacer por
el mtodo de R o u s s e le t: Se juntan los animales en un vidrio de
reloj i se narcotizan agregando a intervalos unas gotas de una mez
cla de:
Sol. de clorhidrato de cocana al 2 % ....................... 3 partes.
Alcohol al 9 0 ^ .............................................................. 1
Agua destilada................................................................. 6
Se les observa bajo el microscopio, i cuando los cilios han
cesado de moverse o estn a punto de paralizarse, se agrega una
gota de lquido de Flemming o de cido smico al 0,25 % . S e es
pera un medio minuto o mnos para, que la fijacin termine, se
sacan los animales con la ayuda de una pipeta i se les lava pasn
dolos a dos o tres vidrios de reloj llenos de agua destilada. S e les
mata definitivamente en una mezcla de 2-|- partes de formalina
con 3 ?\ de agua destilada.
Z o o g ra f (2) narcotiza como R o u s s e le t, pero suprimiendo el
alcohol, i fija por el cido smico durante dos o cuatro minutos,
pasa a una mezcla de 1 parte de cido piroleoso bruto con 8 a 1 o
de agua i despues de cinco a diez minutos lava a varias aguas i
pasa de los alcoholes graduados a la glicerina o al blsamo.
C o n s e r (3) n a r c o tiz a co n la c o c a n a i fija c o n la f o r m a lin a al
2 0 % s e g u id o d e c id o c r m ic o a l 0 ,5 % .
B . B rio z o o s
Hai varios mtodos de estension i de fijacin para los Brio
zoos. Se obtienen excelentes resultados cuando, despues de insen-
(1) Jou rn . Roy. M ic. Soc., 1889, p. 475.
(2) C. R . Acad. d. Se., C X X IV , 1897, P- 245.
(3) Trcrns. Am er. M ic. Soc., X V II, 1896, p. 310.
--- 127 ---
s ib iliz a r io s c o n la c o c a n a , s e le s s u m e r je d u ra n te un m in u to en el
c id o a c t ic o c r is t a liz a b le i s e p a s a n d e s p u e s a l a lc o h o l d e 7 0 o.
R i c h a r d se sirve de una solucion de clorhidrato de cocana al
1 '% . S colocan los animales en un vidrio de reloj con 5 c. c. de
agua. Se agrega, poco a poco, la solucion de cocana. Despues de
cinco minutos, los animales no resisten sino dbilmente. Se agrega
todava medio centmetro cbico de la solucion, i diez minutos mas
tarde los animales mueren desplegados.
L a d e w ig narcotiza los Briozoos ectoproctos por medio de la
cocana al 1 % agregada al agua de mar mui gradualmente.
C o n s e r m a t a la s fo r m a s d e a g u a d u lc e p o r m e d io d e la coca
na , la s p o n e d u r a n t e u n a h o r a en el cido crmico al \ , la s la v a
i la s p a s a a l a lc o h o l, e tc .
V erw o rn se sirve chsJan mtodo parecido para los Briozoos
de agua dulce. Deja las colonias de Cristatella durante algunos
minutos en una solucion de cloral al \o % .
Coni encuentra que el cloral macera i emplea el alcohol met
lico para Cristatella. Este reactivo ofrece, entre otras ventajas, la
de no tener sino un poco de accin sobre las albminas. Se hace
una mezcla de 10 c. c. de alcohol metlico, i 90 c. c. de agua de
mar o de agua dulce (si se elije sta se agregan 6 gramos de clo
ruro de sodio). Se agrega esta mezcla por pequeas cantidades al
agua que contiene los animales, i si esto no es suficiente, se les
inunda con la mezcla no diluida. Se puede agregar a la mezcla
algunas gotas de cloroformo.
Lo B i a n c o s e s ir v e p a r a Pedicellina i Loxosoma d e l p r o c e d i
m ie n to d e l h id r a to d e c lo r a l a l 1 % , d e j n d o lo s en l u n a h o r a , i lo s
fija al s u b lim a d o c o n c e n t r a d o o fri , p a r a la v a r lo s in m e d ia ta m e n te
d esp u es.
El mismo autor emplea el mtodo del alcohol de Eisio para
F lu stra, Cellepora, B ugula, Zoobothrium i C risia, aadiendo lenta
mente alcohol de 70o a la superficie del agua en que estn (mezcla
de 1 parte de alcohol de 7 0 % con 9 de agua de mar).
-- 128 ---
C - B ra q u i p o d o s
Lo B ia n c o n a r c o d z a lo s B r ia q u i p o d o s d e j n d o l o s en agua
d e m a r a lc o h o liz a d a a l g u n a s h o r a s , i n t e s d e p a s a r l o s a l a lc o h o l,
m ete e n tr e la s v a l v a s un p e d a c it o d e m a d e r a , p a r a e v i t a r q u e s e
c ie r r e n .
Los ejemplares pequeos se ponen directamente en alcohol
de 70o.
\
VII
CELEN TERAD O S
A . N id ario s
A la inversa de las Esponjas, que se sumerjen directamente
en el alcohol de 70o, la mayor parte de los N id a r io s fijo s deben
ser narcotizados i tratados ntes de sumerjirlos en el lquido con
servador, pues estn dotados de una contractibilidad estrema.
Todos los anestsicos pueden emplearse, i la fijacin se hace,
en jeneral, matando el animal con una mezcla cromo-actica i endu
recindolos en seguida con el cido crmico al | o 1 % .
El manual operatorio, reconocido como el mejor, es el siguien
te: j . estando el animal fijo en su soporte, se le amarra un hilo que
permita sumerjir el todo en medio de una masa de agua bien pura,
donde se produce la estension de las diversas partes del cuerpo
(tentculos, etc.) (1); 2.0 se narcotiza como ha sido indicado mas
(1) Su ced e siem p re que los an im ales, m o lestad o s p o r el a p a re jo al
ser p escad o s o durante el trasp orte, se contraen o se ocu ltan p o r c o m p le to ;
p ara h acerlos estenderse, b a sta d ejarlo s en una v a s ija con a g u a de m ar lim
pia, o a ve c es es n ecesario tenerlos du rante cierto tiem p o en a g u a c o rrien te.
A m enudo he o b se rv ad o que m uchos se abren solam en te d e sp u e s de a lg u
nos d ias de p erm anencia en la m ism a a g u a i cu an d o sta e m p ieza a c o rro m
perse ( = L o B i a n c o ).
129
arriba (paj. 1 03) 3. o bien, despues de haber sacado tanta agua como
es posible por medio de un pequeo sifn, se vierte bruscamente
una gran cantidad del fijador (dos parte por una de agua), o bien
se sumerje directamente el animal en este lquido: frecuentemente
110 se le deja en el mismo mas que algunos instantes i se le impri
me un lijero movimiento de rotacin; 4.0 se sumerje el animal en
el cido crmico para endurecerlo; 5.0 se pasa en los alcoholes de
fuerzas crecientes, inyectndole, si es necesario, el alcohol de 70o
en la cavidad del cuerpo.
Este mtodo da buen resultado en los Alcyonium , las Penna-
hilas, las Gorgonias, las Actinias i los Erizos.
Los H idrarios, el Coral i las M adrporas, se matan vertiendo
en el agua de mar que los contiene, sublimado concentrado calien
te, mezclado o no al cido actico (un volumen igual al del agua
de mar, o la mitad mnos); despues se pasan al alcohol dbil, min-
tras se inyecta la cavidad gstrica.
Los N i d a r t o s p e l j i c o s (Medusas, Sifonforos, etc.), se tratan
por mtodos especiales. Se obtienen buenos resultados, agregando
al agua de mar, un poco de formalina despues de la cocainizacin
(Lucernarias) o no (Tenforos); se conservan en formalina al ,
o bien, al cabo de cierto tiempo, se les hace pasar al agua i a la
serie de alcoholes.
Daremos en seguida los detalles de los mtodos usados
para conservar los Nidarios mas importantes.
I A N T O Z O O S o C O R A L A R IO S
Actinias. Los hermanos H ertw ig (i) narcotizan las Actinias
por el mtodo del humo de tabaco (vase pj. 105), las fijan inyectn
doles cido crmico al \ % mezclado a algunas gotas de cido
(1) Jenaisch. Zeit., 1879.
9
130
s m ic o i la s s u m e r je n en el m is m o lq u id o , d esp u es d e lo c u a l s e
la v a n c o n a g u a i la s c o n s e r v a n e n a lc o h o l d e 7 5 o.
Segn D e C a s t e l l a r n a u el sublimado corrosivo caliente da
buenos resultados. Para las pequeas formas se emplea este reac
tivo de la manera corriente, inundando los animales. Para las for
mas mas grandes, es necesario inyectarlo en la cavidad del cuerpo.
A este efecto, se llena con la solucion una jeringa de vidrio i se
tocan lijeramente los bordes de la boca del animal con la punta de
la cnula. Este contacto hace abrir la boca, se inyecta el lquido i
con l se inunda en seguida el animal.
La mezcla de glicerina i alcohol de S a l v a d o r Lo B ia n c o da
tambin buenos resultados en algunos casos.
A n d r s ( i ) ha empleado tambin con xito la narcotizacion por
el humo de tabaco i por la nicotina (2). El mismo autor ha obtenido
buen resultado empleando el mtodo de la conjelacin. El vaso
que contiene las Actinias se pone en un recipiente lleno de una
mezcla de hielo i de sal de cocina; dicho recipiente debe estar en
vuelto en algodon en rama. Una vez conseguida la conjelacion, se
deshiela el block con los animales, en alcohol o en un cido.
El cloroformo no sirve sino raras veces, porque la maceracion
viene, en jeneral, ntes que se haya perdido la contractibilidad.
Zoantarios de esqueleto calcreo. Su fijacin es con fre
cuencia mui difcil a causa de la contractibilidad de los plipos. Se
aconseja matarlos i fijarlos por la inmersin brusca en el sublimado
usado en caliente.
(1) L e A ttiiiic etc.; Intorno a ll E dw ardsa Claparedii.
(2) Se sirve de una solucion de I gramo de nicotina en un litro de agua
de mar. Coloca el animal en un bocal que contiene medio litro de agua i
pasa la solucion de nicotina gradualmente por medio de un hilo en sifn.
El grueso del hilo debe ser tal que pueda vaciar el litro de la solucion de
nicotina en 12 horas.
131 ~
D e C a s t e l l a r n a u d ic e q u e e s t e p r o c e d im ie n to d a b u e n re
s u lta d o p a r a lo s D endrophyllia, AntipatJies, Astroides, Cladocora
C ariophyllia.
A lcion ario s. L o s P lip o s so n ta m b i n e s t r a o r d in a r ia m e n te
c o n t r c tile s i su fija c i n s e h a c e , en c o n s e c u e n c ia , m u i d ifcil.
S e r e c o m ie n d a en je n e r a l el s u b lim a d o u s a d o en c a lie n te .
G a r iu n i ( i ) dice que se les puede fijar en posicion estendida
inundndolos bruscamente con ter i pasndolos despues de algu
nos minutos al alcohol de 35o.
W i l s o n (2) fija los Alcionarios sumerjindolos en una mezcla
de 1 parte de cido actico fuerte con 2 partes de una solucion
concentrada de sublimado. Los lava rpidamente i pone las piezas
durante 2 0 3 horas en una solucion concentrada de sublimado,
teniendo cuidado de inyectar los animales con la solucion todas las
veces que sea posible.
Zoantarios i Alcionarios. recomienda agregar
B r a u r (3)
al sublimado empleado para la fijacin, un, poco de cido smico.
H e aqu cmo procede para Alcyonum palm atum , Sympodium co-
ralloides, Gorgonia verrucosa, Caryophyllia cyathus i Polythoa
axinellae. Se deja los animales durante 1 o 2 dias en un pequeo
recipiente de vidrio, de modo que pueda estenderse completamente.
Despues se les inunda bruscamente en una mezcla de 20 a 25 c. c. de
solucion concentrada de sublimado en agua de mar con 4 a 5 go
tas de cido smico al 1 X - Despues de 5 minutos, se saca el lqui
do i se reemplaza desde luego por agua de mar i en seguida por
los alcoholes sucesivamente mas fuertes.
(1) M anuale, p. 1 5 1 -
(2) M it/i. Zoo!. Stat. N eapel, 18 8 4 , p. 3.
(3) Zool. A nzeig., 18 8 6 , p. 458.
132
S c h u ltz e (i) dice que para los Pennatulidos de plipos volu
minosos, la edicin gradual de agua dulce da buenos resultados.
II.P O L IP O M E D U SA S
Hidrozoos; formas polipoideas. Los animales deben fijar
se, en jeneral, con ei sublimado concentrado i caliente. No se les
tiene en este reactivo mas que un instante i se pasan al alcohol.
La solucion debe usarse en fri para los Jim noblastos i en caliente
para la mayor parte de los Caliptoblastos. La narcotizacion puede
hacerse por los mtodos indicados en el captulo respectivo (vase
pj. 103).
Se ha visto emplear con xito el ter (Campanularias).
Las H idras se fijan perfectamente con el cido smico.
B r e e k e n f e l d (2) mata las Hidras dejndolas estenderse en
una gota de agua colocada en un porta objeto que mantiene en se
guida durante 3 a 5 minutos sobre el tubo de una lmpara de pa-
rafina.
Medusas; fijacin. Para narcotizarlas, el cloroformo da
buenos resultados cuando se le emplea agregado p o r pequeas can
tidades al agua que contiene las Medusas, pues, frecuentemente se
obtienen bellos ejemplares bien cloroformados en una actitud per
fectamente estendida despues de una o dos horas. Conviene pro
yectar el cloroformo, por cantidades de pequeas gotas a la vez,
vigorosamente en el agua, con una pequea jeringa o una pipeta
provista de una pera de caoutchouc i con el orificio bastante peque
o para que el cloroformo sea pulverizado a la salida. Se repite la
dosis cada 5 minutos hasta que el animal se haya inmovilizado.
La fijacin de las Medusas ofrecen algunas dificultades para
(1) Biol, Cenlralb., 18 8 7, p. 760.
(2) Amer. Mon. Mic. Journ., 1884, p. 49.
133
la s fo rm a s d e te n t cu lo s re tr c tile s , q u e se e n ro sca n fcilm en te en
c o n ta c to d e lo s re a c tiv o s .
Los mejores resultados se lian obtenido por medio del proce
dimiento del cido actico d e V a n B e n e d e n . El secreto del xito
para las especies de tentculos largos depende de una maniobra,
debida a Lo B ia n c o , q u e vamos a tratar de describir. Se pone en
un cristalizador, mas bien profundo, una gran cantidad de cido
actico cristalizable. Se tiene el cristalizador con la mano izquierda
(o bien con las dos manos si se dispone de un ayudante). Se hace
jirar en crculo de modo que se imprima al lquido un movimiento
rotatorio. Con la mano libre se toma en una cuchara una de las
Medusas con la menor cantidad de agua que sea posible. Se le
echa en el cido en movimiento i se sostiene este movimiento
regular de manera que se consiga estender bien los tentculos h-
cia atras del animal llevado en la corriente circular. Se contina
as hasta que el animal haya muerto i se pasa al alcohol de ^o%.
No hai que pretender fijar mas que un animal a la vez, al mnos
ntes de haber adquirido cierta prctica; tampoco conviene pasar
mas de uno en la misma cantidad de alcohol, pues, estando varios
juntos, sus tentculos pueden fcilmente entrecruzarse.
Es bueno, segn Lo B i a n c o , someter a Oceania cnica i Tia
ra a una narcotizacion previa por medio de alcohol al 3 X en agua
de mar.
Se recomienda evitar en todo caso el lquido de Kleinenberg
para la fijacin de esta clase de organismos.
Las formas que no tienen terttculos mui contrctiles pueden
fijarse fcilmente por el sublimado o por un lquido smico o cr
mico. La Cassiopeia demanda, segn D e C a s t e l l a r n a u , un trata
miento particular que consiste en tratar los animales por el cido
smico hasta que comiencen a cambiar de color, ponerlos despues
durante dos o tres dias en bicromato de potasio al 5% , i, finalmen
te, en alcohol. Se ha ensayado este procedimiento con mui buenos
resultados.
134
Sifonforos Para narcotizar los Sifonforos, K o ro tn e ff
emplea el vapor de cloroformo. Se espera que los animales se
muestren un poco tranquilos en el frasco que los contiene. Se hace
flotar entonces sobre el agua un vidrio de reloj que contenga co
roformo i se cubre el todo con una campana. El cloroformo ador
mece a los animales, que mueren estendidos, i se les fija por diver
sos procedimientos.
B e d o t ( i ) d a la s s ig u ie n te s in stru c c io n e s:
Se hace una solucion de sulfato de cobre de 1 5 a 20% en
agua destilada. (El grado de concentracin puede variar un poco
segn la especie con que se manipula). Despues se echa de re
pente en esta solucion la colonia de animales que se quiere fijar.
Operando de esta manera hai que verter al mismo tiempo que el
Sifonforo una gran cantidad de agua de mar. Ser, pues, preciso
arreglarse de manera que la solucion de sulfato de cobre represen
te un volumen casi diez veces mayor que el del agua de mar. Una
vez que el Sifonforo est fijado (lo que tiene lugar al cabo de al
gunos minutos), se agrega a la solucion algunas gotas de cido
ntrico i se le revuelve suavemente con una varilla de vidrio, a fin
de impedir la formacin de precipitados.
Se deja el Sifonforo durante cuatro o cinco horas en sta
solucion, despues de lo cual conviene endurecerlo ntes de ponerlo
en el alcohol. Se podr hacer uso para sto de diferentes reactivos
endurecedores. Los mejores resultados se han obtenido empleando
el lquido de F le m m in g , compuesto de 1 5 partes de cido crmico
al 1 X> 4 partes de cido smico al 2 % , i 1 parte de cido actico
glacial. Como conviene no sacar el Sifonforo ni cambiar el jarro
ntes de su endurecimiento completo, se opera de la siguiente ma
nera: Se saca una parte de la solucion de sulfato de cobre, dejando
slo una cantidad suficiente para que el Sifonforo quede todava
sumerjido. Despues se vierte suavemente el lquido de F le m m in g ,
(i) Arc/i. des Sci. Phys. et Nat., 1889, p. 556.
135
q u e s e d e ja o b ra r d u ra n te 2 4 h o ra s a lo m n o s. E l vo lu m en del
lq u id o d e F l e m m in g d e b e s e r c a si el d o b le del d e la solu cio n de
c o b re .
La operacion mas importante, en la conservacin de estos
animales, es el paso al alcohol, que debe ser excesivamente lento i
gradual. Se comienza por agregar al lquido en el cual se encuen
tra el Sifonforo, algunas gotas de alcohol de 25 que se vierte,
con una pipeta, lo mas lejos posible de la colonia. Despues se
aumenta progresivamente la dosis i la concentracin del alcohol.
Esta operacion debe durar a lo mnos 15 dias ntes que se pueda
emplear el alcohol de 70 % . La conservacin definitiva se har en
alcohol de 90o.
E n s a y a n d o e ste p ro ce d im ien to de B e d o t , se p u ed e c o n sta ta r
sin ninguna
q u e tien e la p re c io s a p ro p ie d a d d e c o n s e rv a r la s p iez a s
desarticulacin de los apndices, sean Plipos o Campanas natatorias,
re s u lta d o q u e e s im p o sib le o b te n e r con lo s m to d o s ord in ario s.
F r ie d l a e n d e r ( i ) fija lo s S ifo n fo ro s i o tro s a n im a les pel-
jic o s d e lic a d o s, cu b rin d o lo s con una m ezcla d e 1 2 5 p a rte s d e su l
fato d e c o b r e , 1 2 5 d e su lfa to d e zinc i 1 0 0 d e a g u a .
Lo B ia n c o s e s irv e p a r a la m a y o ra d e lo s S ifo n fo ro s d e una
m ezcla d e 1 0 0 cen tm e tro s c b ico s d e una solu cio n d e su lfato de
c o b re al 1 0 %", con 1 0 de u na so lu cio n s a tu ra d a d e su b lim ad o , i
la u sa d e la m ism a m a n e ra q u e B e d o t . S in e m b a rg o , l m ata los
Diphyes, Rhizophysa i Physalia en so lu cio n e s d e su b lim a d o ; Ve/e
lla, en el c id o cr m ico o en u n a m ezcla d e 1 0 0 cen tm e tro s c b i
c o s d e so lu cio n d e su b lim a d o con 5 0 cen tm e tro s c b ico s de cid o
cr m ico al 1 % ; Porpita, p o r en ve n en am ie n to en el lq u id o d e K lei-
n e n b e rg .
D a v id o f f (2) p re p a ra lo s S ifo n fo ro s co m o s ig u e : S e ponen
lo s a n im a le s v iv o s en un tu b o d e vid rio (g ran tu bo d e e n sa y e s)
(1) Biol. Centra Ib., X, 1900, p. 483
(2) A natA ns. XI, 1896, p. 505.
136
lleno de agua de mar, se tapa el tubo con algodon en rama i se le
coloca boca abajo, en una posicion un tanto inclinada, en un reci
piente lleno hasta la mitad de formalina al 6 u 8 % . La formalina,
mas lijera que el agua de mar, pasa por difusin en el tubo, i al
cabo de una hora, mas o mnos, mata los animales en estension i
con poca desarticulacin de las campanas. Se les puede conservar
definitivamente en la misma formalina, o se les endurece por me
dio de otros reactivos.
Despues de las hermosas preparaciones de W e b e r , se puede
decir que la conservacin definitiva de los Sifonforos, despues de
la fijacin i el lavado, se hace perfectamente bien en la formalina,
lo que simplifica mucho las operaciones.
I I I T E N FO R O S
Las pequeas especies se fijan mui fcilmente. Se puede em
plear el sublimado, el cido smico o el cido crmico.
Para Beroe fo rsk a lii, recomienda Lo B i a n c o la mezcla cprica
que se usa para los Sifonforos. Conviene saber, sin embargo, que
el sulfato de cobre no es bueno para todos los Tenforos, [pues
hai algunos que se ponen opacos i tan pesados, que se rompen por
su propio peso.
Lo B ia n c o tr a ta la m a y o r p a r te d e la s e s p e c ie s c o n u n a m e z
c la d e 1 0 0 p a r te s d e c id o c r m ic o a l 1 0/ o c o n 2 p a r t e s d e c id o
sm ic o al 1 0 0 p. 1 ; Cestus veneris, p o r el c id o c ro m o -a c tic o (es
p re c iso te n e r c u id a d o d e e n ro lla r el a n im a l en un c ris ta liz a d o r c o m o
u n a c u e rd a d e re lo j p a r a q u e n o s e d e fo r m e p o r su p r o p io p e s o ,
h a c i n d o le q u e a p o y e d el la d o o p u e s to a la b o c a s o b r e el fon d o):
a lo s 1 0 m in u to s s e la v a co n a g u a d u lc e i c o n m ucho c u id a d o se
v a c a m b ia n d o s u c e s iv a m e n te el a lc o h o l.
137
B - Esponjiarios Porferos
Para preparar las esponjas no se necesita narcotizarlas sino
fijarlas empleando el cido smico, el lquido de Kleinenberg, el
sublimado, etc., o el alcohol absoluto. Este ltimo reactivo es el
que mejor se presta para el objeto.
Para las esponjas destinadas a ser conservadas en coleccion
basta la inmersin directa en alcohol de 70o.
En todo caso, conviene pasar las piezas rpidamente al al
cohol relativamente fuerte, pues los tejidos de las esponjas se ma
ceran con gran facilidad en los medios acuosos.
Cuando las esponjas son mui voluminosas se cortan en peda
zos con un cuchillo bien afilado i se tratan de la misma manera.
Para preparar su esqueleto se lavan primero con agua dulce
durante un par de horas, despues se dejan todo un dia en alcohol
ordinario i, finalmente, se ponen al aire i al sol.
Si se quiere limpiar las espculas silceas, se les trata en ca
liente por el cido ntrico o el clorhdrico concentrado, o por una
fuerte solucion de potasa o de soda custica.
V III
PROTOZOOS
Infusorios i Rizpodos. Se obtienen buenas preparaciones
de Infusorios, dejando caer en el vidrio de reloj donde se encuen
tran, algunas gotas de cido smico al 1 % , lavndolos despues en
el agua destilada i en seguida en alcohol dbil.
Se sumerjen los Foram inferos en una solucion acuosa de
cido pcrico, saturado en fri, i los Radiolarios se echan ya sea
en cido crmico al \ o al 1 % durante una hora o en alcohol de
35 % iodado, durante 15 minutos a lo menos. Se lavan i se pasan
despues en la serie de los alcoholes hasta el de 70o.
- 138 -
espone, durante 1 0 a 3 0 minutos, a los vapores
C e k te s ( i )
de cido smico, los Infusorios colocados sobre una Lmina de v i
drio. Para los Infusorios mui contrctiles, deposita una gota del
reactivo sobre la lmina ntes de recubrir la gota de agua que los
encierra.
P f i t z n e r (2) e m p le a u n a so lu c io n c o n c e n tra d a d e c id o p c ric o
q u e h a c e lle g a r po r capilaridad debajo del cubre-objetos.
G z a E n t z (3) agrega algunas gotas de lquido de Kleinen
berg al agua que contiene los animales en tin vidrio de reloj.
K o r s c h e i . t (4) emplea de la misma manera el cido smico
al 1 /0, o para las Amibas, el cido crmico al 2 / 0.
L a n s b e r g (5) pasa a l fija d o r los animales vivos con la ayuda
de una pipeta.
C a t t a n e o (6) somete los Infusorios a la accin de los reacti
vos sobre el porta-objetos. Los mejores fijadores son, segn l, el
cloruro de paladio en solucion acuosa al 1 -3% , i el cloruro doble de
oro i de cadmio al 1 /0.
B k a s s (7) e m p le a el lq u id o sig u ie n te :
Acido crmico..................... i parte
Cloruro de platino.............. 1
cido actico....................... i
A gua......... ........................... 400 a 1000 partes
Para los Protozoos que se vuelven opacos por las materias
nutritivas, se ha adoptado el mtodo siguiente: se colocan los ani-
(1) Comptes rend. de 1 ' Acad. d. Sc., i.er sem. 1879, p. 433.
(2) Morph. Ja h rb ., XI, 1885, p. 454.
(3) Zoot. Ans., IV, 1 881, p. 575.
(4) Idem, p. 336.
(5) Bollctnio scientifico, N.os 3 i 4, 1885,
(6) Zeit f . wiss. M ik., 1884. p. 39.
139
males en el lquido de Kleinenberg durante tres o cuatro minutos
i despues en agua con una pequea cantidad de amoniaco, en la
cual vuelven a tomar sus dimensiones i formas naturales; se neu
traliza el amoniaco con un poco de cido actico i se colora con el
carmn amoniacal. Se lava i se examina en la glicerina diluida. Los
objetos as tratados se vuelven bien trasparentes
B r a s s h a o b te n id o tam bin b u e n o s re su lta d o s con una so lu
cion d e su b lim a d o .
W a d d i n g t o n ( i ) , para poner en evidencia los cilios de los In
fusorios, los fija con algunas gotas de una solucion de tanino, o
por una pequea cantidad de una solucion alcohlica de cido sul
furoso.
Du P l e s i s (2) los fija por el sublimado al 0,2 % , deja que la
preparacin se seque espontneamente, i si los organismos conser
van sus formas, colora i monta el preparado con blsamo de Ca
nad.
Z o o g r a f trata los Rizpodos i los Infusorios como los Rotfe
ros (pj. 125), pero sin narcotizarlos.
Lo B ia n c o fija las Gregarinas por el cido picro-sulfrico (una
hora), las Vorticetas, por el sublimado caliente, las Acinetas, por el
sublimado diluido en el agua de mar, o por el cido smico, Tha-
lassicola, por el cido crmico al 0,5 % (una hora), las Acan/hotne-
tra i Aulacantha, por el alcohol al 50 % , o el sublimado concen
trado, o agregando un poco de cido smico al agua que los con
tiene. Lo B ia n c o trata los Sphaerozoides como B r a n d t , que viene
en seguida.
B r a n d t fija lo s Sp/iact ozoides, se g n la s e sp e c ie s, p o r el cid o
c r m ico d e 0,5 a 1 % (m ed ia h o ra a una h ora), o p o r u a m ezcla d e
p a r te s ig u a le s d e a g u a d e m ar i d e alcoh ol ai "jo / con un p o c o
d e tin tu ra d e io d o (un c u a rto d e h o ra a m ed ia h ora) o p o r el s u b li
m ado de 5 a 15 % en a ua mar-
(1) Journ. R. Microsc. Soc., III, 1883, p. 185.
(2) Trait Anat. Comp. Prat., de Vogt. et Jung, p. 92.
140
B.YEJETALES (ALGAS)
La preparacin de los vejetales que viven completamente su
merjidos en el agua, es mui sencilla; consiste esencialmente en
estender la planta bajo el agua i en recojerla sobre una hoja de
papel bueno i fuerte, sobre la cual se pega naturalmente cuando se
pone en la prensa.
Para preparar convenientemente las Algas i conservarlas con
toda su belleza, se debe disponer de un vaso ancho i poco pro
fundo lleno de agua, en el cual se coloca la planta (Fig. 5); des-
F ig . 5. C u b eta c h a ta lle n a de a g u a fr e s c a p a r a esten d er
i p re p a ra r la s A lgas
pues, por medio de una aguja larga o espinas de quisco, se separan
con cuidado los filamentos para que tomen su posicion natural.
Se introduce entonces en el agua, se desliza debajo de la Alga
flotante una hoja de papel grueso (Fig. 5), i en seguida, sostenien
do la planta con un dedo en una de las estremidades de la hoja
de papel, se inclina sta lijeramente i se la retira con cuidado del
agua con el Alga que la recubre, teniendo la precaucin de mover
otra vez los filamentos, de tal manera que queden sobre el papel
en la actitud que tienen naturalmente; el pedazo de papel con el
141 -
Alga se pone algunos instantes sobre una plancha inclinada; en
seguida, recubierta de una hoja de papel untado con aceite bien
secado, se coloca en una hoja doble de papel de estraza i se some
te a una presin lijera. Todas las especies deben ser tratadas
de la misma manera, pero hai que tener presente que la presin
sea proporcionada a su resistencia; todas se adhieren naturalmente
al papel sobre el cual se colocan.
En este punto conviene traducir el siguiente artculo que tra
ta de la recoleccin de las Algas marinas i de agua dulce i que
aparece publicado, en Febrero de este ao, en la Revista Chilena
de Historia Natural, (i) Las Algas se encuentran en todas las
partes donde hai luz i humedad. Unas son especiales a las aguas
saladas (algas marinas), otras se hallan en las aguas dulces, sobre
las rocas, la tierra hmeda, la corteza de los rboles o sobre las
hojas coriceas.
<Las Algas marinas, de formas variadas, a veces de una su
prema elegancia i de una maravillosa riqueza de colores, son mas
abundantes i estn mejor representadas en una rejion en que las
rocas sobre las cuales crecen son menos quebradizas, lo que Ies
permite fijarse mas slidamente. E s por esta razn que las playas
de arena i los guijarros arrojados por las olas son siempre pobres
en Algas. Las costas rocosas, resguardadas de los grandes golpes
de mar, de anfractuosidades profundas, se prestan siempre mui bien
para ser esploradas con xito. Las playas deben ser visitadas des-
pues de las tempestades, que arrastran a ellas plantas interesantes.
Los pantanos salados, los estanques salobres del litoral, las
salinas del interior, las fuentes termales, se aproximan por sus pro
ducciones a la flora de las Algas marinas i deben ser objeto de las
mismas rebuscas.
<Las Algas de agua dulce, en oposicion a las Algas marinas
(i) MANGIN (LOUIS), Instructions pour la rcolte des Algues marines
et d'eau douce.
142
tienen jeneralmente mui pequeas dimensiones. Son raras en las
aguas sombras, i por el contrario, se encuentran en abundancia en
los ros cuyo curso es moderado, en las cascadas, en las grietas de
las rocas granticas, en la turba de los pantanos i en las compuertas
del canal de los molinos. Los ros, los lagos, los grandes estanques
suministran escasos materiales. Es preciso no olvidar de esplorar
las fisuras de las rocas hmedas, las paredes de las rocas por don
de se recala el agua, los matorrales hmedos, etc. Los musgos, las
hepticas, las anchas placas de Liqenes, las hojas coriceas en los
paises calientes, tampoco deben descuidarse.
Las conchas marinas i de agua dulce i las rocas calcreas
estn con frecuencia invadidas por Algas.
La superficie de los mares i de los pequeos estanques apare
cen frecuentemente recubierta de una capa verde o azulada debida
a las Flores de agua; las mismas localidades pueden estar a veces
teidas de un brumo-rojizo por la abundancia de las Peridneas.
Los campos de nieve de las altas montaas estn coloreados por
las Algas microscpicas que constituyen la nieve roja i la nieve
verde.
Las orillas de los ros i de los mares, la tierra hmeda de
donde el agua se retira, abundan en Diatomceas que les comuni
can un tinte ferrujinoso. Las Diatomceas, estn igualmente mui
repartidas sobre las rocas martimas i sobre las Algas arrojadas a
la playa. El colector debe recojer, para el estudio de las Diatom
ceas, el limo del fondo que se adhiere a las anclas de los navios.
Los travertinos, las margas, los trpolis i las cinritas encierran un
verdadero mundo de Diatomceas fsiles.
Los Sphagnums de las turbas estn habitadas por innume
rables Desmidiceas.
I. A lgas marinas . Las algas de grandes dimensiones pue
den secarse directamente entre hojas de papel de estraza, como se
hace con las fanergamas. Las demas, siempre que sea posible,
se preparan sobre papel engomado de la manera siguiente: se
143
toma un gran plato o una cubeta chata de fotografa en la que
se coloca en agua de mar fresca una muestra; se desliza luego
por debajo de la planta una hoja de papel engomado sobre la cual
se estiende el alga con todo el cuidado posible. La planta as dis
puesta sobre el papel, se coloca sobre un papel secante i se cubre
con un trozo de indiana. Se pone sobre todo un cojinete de papel
secante, sobre el cual se pueden colocar otros vejetales preparados
de la misma manera i se coloca en la prensa. Se deben cambiar fre
cuentemente los trozos de indiana i los cojinetes hasta que la dise
cacin sea completa. Cuando no se tiene a disposicin agua de
mar, se agrega al agua ordinaria 100 grs. de sal marina por litro.
Este procedimiento de preparacin el mejor de todos sin
disputa no es siempre practicable. En este caso se deben secar
las algas a la sombra, en una corriente de aire libre, sobre el suelo
o sobre una cuerda tendida. Se puede tambin juntar las algas en
sal marina operando como sigue: se destilan cuidadosamente las
plantas que se quiere conservar, i se las dispone en un vaso de aber
tura ancha o en otro recipiente sobre sal bien seca, alternando las
capas de algas i de sal.
Insistimos en este hecho que la sal debe estar bien seca i las
algas bien destiladas, pues es preciso evitar a toda costa que stas
plantas se baen en una salmuera que las deteriorara.
II. Algas de agua dulce. Las algas de agua dulce deben se
carse directamente sobre papel engomado, con cojinetes i trozos de
indiana si son de grandes dimensiones; las de pequea talla deben
secarse al aire libre sobre papel engomado, sin cojinetes ni indiana.
Las algas terrestres que forman costras mas o mnos desa
rrolladas, deben separarse de la tierra con un cuchillo, de manera
que se obtenga una placa de igual espesor en todas sus partes, la
que se dejar secar rpidamente para colocarla en seguida en un
saquito. De la misma manera se secarn al aire libre las algas de
las heladas, tales como los Nostoc. Es el nico procedimiento que
da buenos resultados para un estudio ulterior.
144
Las Diatomceas, de las cuales ya hemos hablado ntes, sern
colocadas en pequeos tubos. Se pondrn en saquitos las conchas,
los pedazos de roca habitados por las algas, los guijarros que apa
recen coloreados por la presencia de estos vejetales, las Melobecieas
(Mari, Maerl), que forman las aglomeraciones calcreas teidas de
rosado o rojo cuando estn frescas. Las Desmidiceas, lo mismo
que las Diatomceas, no son visibles a la simple vista. Recomen
damos a los colectores que encuentren Sphagnums, que espriman
con la mano los paquetes de stos musgos de las turbas, para
recojer el agua en un vaso i colocar i estender el depsito sobre
una hoja de papel engomado o bien conservar este depsito en un
tubo con alcohol.
En cuanto a las Peridneas, se las encuentra en la mayora
de las redes finas cuando se pesca bajo el punto de vista del estu
dio del Plankton marino i de agua dulce. Pero es preciso ser espe
cialista para dedicarse a sta clase de rebuscas. Aconsejamos a
los que se interesan por esta clase de estudios que dividan en dos
partes el producto de sus pescas: una destinada al estudio de los
animales marinos, que lo har un zologo, i otra al de las Peridneas,
Diatomceas, etc., que corresponde de derecho a los botnicos.
tSe deben conservar las Algas en un lquido? La cuestin
merece ser estudiada de cerca. Desde luego, es preciso condenar
desapiadadamente el uso de la form alina, bajo cualquier fo i'via i
dosis que sea; los resultados de su empleo han sido siempre deplo
rables. Trajimos una vez en una solucion de formalina material bot
nico que era de gran nteres para la Algoloja, i se deterior de tal
manera que nos vimos obligado a dejarla a un lado.
El alcohol de 95o, o mejor el alcohol mezclado con un poco
de glicerina i la solucion saturada de cido pcrico, pueden utilizar
se mui bien, el primero para la conservacin de los fragmentos de
las algas marinas destinadas a un estudio ulterior, la segunda para
las algas verdes de agua dulce.
Mui bueno es, bajo todos los puntos de vista, el siguiente
145
procedimiento que se emplea para los materiales que se quieren
conservar en alcohol o cido pcrico: se disponen las Algas o sus
fragmentos en saquitos que llevan un nmero de orden i estn
acribillados de agujeros, de manera que las muestras se embeben
completamente. Se colocan varios de estos saquitos en un reci
piente que acaba por llenarse con algodon en rama, de manera que
no quede lquido libre. Cuando se hace uso del alcohol, se puede
tambin recojer el lquido en exceso; quedar siempre bastante
para asegurar la conservacin de las muestras. Las Algas traspor
tadas en estos diferentes lquidos no pueden servir como muestras
de herbario, pero podrn dar excelentes indicaciones para los estu
dios de laboratorio.
Encargamos tambin hacer ensayos con la solucion saturada de
sal marina (250 grs. por litro de solucion).
Las algas preparadas o conservadas deben ir acompaadas de
las siguientes indicaciones: nmero de orden, fecha de la colecta,
localidad, substratum (mar, agua dulce, tierra, corteza de rbol, etc.),
colecta hecha en el mismo lugar (muestra tomada donde vive i
tal como est fijada) o bien en la playa (muestras arrastradas i
frecuentemente descoloridas). Estas indicaciones deben reproducir
se en una libreta de apuntes.
*Los Bacterios (microbios) se consideran como pertenecientes
al grupo de las Algas por la mayora de los botnicos, pero su
recoleccin es del todo especial i exije tantas precauciones que no
trataremos de ellas. Encargamos, sin embargo, a los esploradores
que tengan ocasion de encontrar bebidas fermentadas, que se pro
curen los materiales que sirven para su fabricacin (levaduras
acompaadas de bacterios), jugos o estrados de plantas, etc., i
que los enven tan pronto como sea posible a un laboratorio donde
puedan estudiarlos.
B. O. B.
------------* M *------------
IO
P R IN C IP A L E S R ASG O S
D E LA
JEOGRAFIA ANIMAL DE CHILE (i)
POR
Bernardino QUIJADA B.
En todos los censos jenerales o parciales
de la Nacin o de las provincias, se encuen
tra un captulo consagrado al estudio de la
fa u n a . E s una excelente disposicin que per
mite,darse cuenta exacta de las condiciones
bioljicas i tambin climatoljicas de las di
versas rejiones. Desgraciadamente, es preciso
confesar, salvando una o dos escepciones, que
esos trabajos han sido escritos por personas
completamente ajenas a la ciencia i que no
han hecho muchas veces sino cometer i tras
mitir errores groseros. L a h u . l e .
Entre los numerosos animales indjenas de Chile, podemos citar la Chin
chilla que, como se sabe, pertenece a los Lagostmidos, familia de Roedo
res limitada de un modo esclusivo a la Amrica del Sur.
(i) Condensacin del trabajo que con este mismo ttulo fue publicado en el Boletn
d e l Museo Nacional, tomo II, N. I, pjs. 187 a 201. Se ha reducido a la cuarta parte,
haciendo un resumen mas jeneralizado para que, a indicacin del seor Director de la
Oficina de Mensura de Tierras, se agregue al bosquejo sobre Chile, que ir como anexo
al mapa de nuestro pais.
147
De la casi infinita variedad de especies introducidas, que juntas forman
lo que se llama la fauna adventicia, conviene elejir como ejemplo el Caballo
i el C erdo , para advertir, como otro hecho curioso de la jeografa animal de
Chile, que las dos familias a las cuales pertenecen estas dos especies, los
quidos i los Suidos, faltan por completo en nuestra Repblica, i con ellos,
todos los Perisodctilos i los Artiodctilos no rumiantes.
Los animales llamados en dm icos o locales, abundan principalmente
en las islas ocenicas. Para citar algunos ejemplos, son caractersticos i es-
clusivos de Juan Fernndez el P ica flor gra n d e, el Torito, el Comesebo i el
A gu ilu ch o , correspondiendo las dos primeras de estas aves a Mas a Tierra i
las dos ltimas a Mas a Fuera. Los mamferos no se prestan en este caso
para nuestros fines, pues, por el carcter ocenico de las islas de Juan Fer
nndez, no se presenta en ellas ninguna especie terrestre privativa de esta
clase superior de animales.
Por ltimo, si tomamos en cuenta las formas cosm opolitas, es fcil com-
porbar que pertenecen a los animales propiamente domsticos i a aquellas
especies de parsitos cuya existencia depende del hombre.
Mas interesante que las especies que deben i circunstancias fortuitas
el haberse estendido por la superficie de la tierra, son las formas cosmo
politas de animales salvajes, como la L echuza i el Ha/con com n, por ejem
plo, dos especies de aves rapaces que Chile tiene en comn con el Viejo
Mundo.
Sealaremos ahora los caractres faunsticos de nuestros Vertebrados
(i) Jeozoos, (2) Higrozoos i (3) Potamozoos, o sean las faunas terrestre, de
las estaciones hmedas i de las aguas dulces.
(1) F a u n a terrestre (Mamferos, Aves i Reptiles). La fauna mama-
ljica de nuestro pais se caracteriza negativamente por la ausencia de Pri-
de Edentados, de Perisodctilos i de Artiodctilos no rumiantes.
La distribucin jeogrfica de nuestros Mamferos indjenas indica para
Chile tr e s zonas aoo jc o g r fic a s , caracterizadas por el predominio de ciertas
especies. Ellas son: 1 la Zona so o je o g r fic a boreal, 2 la Zona so o jeo g r fica
cen tra l, i 3 la Z ona so o -jeo gr fica austral.
1.La Z ona soo-jeogrfica b orea l se estiende desde el lmite con el
Per hasta la Cuesta de Chacabuco 3=.
La caracterizan especialmente los siguientes Mamferos:
148
En el Orden de los Quirpteros: l Pinchen de Coquimbo i V al
paraso i el Murcilago de Atacama.
En el Orden de los Carnvoros: el Oso de la Cordillera, cuya, area es
pecfica alcanza mui al N.
En el Orden de los Roedores: la Chinchilla, la Viscacha, i ademas
las especies de Tuco-Tucos de Chile septentrional.
En el Orden de los Ungulados: la Vicua, que, lo mismo que el Oso
cordillerano, se estiende mui al N.
2. La zona zoo-jeogrfica central comprende desde la Cuesta de Cha-
cabuco hasta el paralelo 37 , que divide entre s las provincias de Chillan
i Concepcin.
Su carcter comn se funda en el grri desarrollo de ciertos Roedores
i Carnvoros, como son:
En la familia de los Octodntidos: el Cururo, el I)eg, el B o ri i el j-
nero Abtocoma.
En la familia de los Flidos: las especies de Gato monts. .
3. A la Zona zoo-jeogrfica austral pertenece lo demas de la rejion
propia del pais.
Viven en ella Ungulados, como el Pud i el Huemul.
Pero lo mas notable es que est habitada por M arsupiales, como el
Monito del monte, que vive en las provincias del Sur sin que haya cruza
miento de su rea especfica con la de la Llaca comn o Comadreja, cuyos
dominios chilenos ocupan solo porciones de la zona central i boreal.
Ademas son caractersticos los Tuco-Tucos patagnicos i otros roedotes
que no gozan de nombre vulgar.
Por fin, llama la atencin el gran desarrollo del Chungungo i el H uilln
i de los Chingues, sin tomar en cuenta los Pinipedios i Cetceos de los ma
res australes, como el Lobo de un pelo, el Lobo de dos pelos i la Ballena
blanca del Sur.
Las Aves, aunque incomparablemente mas numerosas que los ma
mferos, no pueden utilizarse para el establecimiento de zonas naturales,
pues, siendo animales alados, su fuerza locomotiva les permite esparcirse
con facilidad por toda la estension del. territorio chileno.
Con todo, la estadstica sistemtica i jeogrfica de las especies de Aves
indjenas de Chile, demuestra que no faltan algunos rasgos caractersticos
149
en la avifauna chilena, cuando se le compara con la de las Repblicas de la
sub-rejion patagnica i otros pases lejanos.
Por de pronto, se ve que nuestra avi-fauna es mui rica en Aves acu
ticas.
Limitndonos a las especies de agua dulce, en el Orden de los Pigpo-
dos la familia de los Podicipcdidos est representada por el Picurio. el Pim
pollo, el Blanquillo i la Huala.
Otro orden de Aves acuticas que tienen representantes en las aguas
dulces de Chile, es el de los Anseres o Nadadoras, cuya familia nica, los
Antidos, comprende cuatro especies de Gansos, (el Piuquen i el Gansillo
de las lagunas de la Cordillera, el Canqucn de las provincias centrales i el
Cague, comn de Chilo al Sur), dos especies de Cisnes, la Coscoroba blanca
i el Cisne de cuello negro, i varias formas de Patos, de las cuales cuatro son
privativas de Chile, el Pato juarjual, el Pato anteojillo, el Pato jergn chico
i el Pato de la Cordilla a.
A la inversa, Chile es mui pobre en Passeres o Pajaril/os i entre ellos
la familia de los Teroptquidos comprende especies que son propias i carac
tersticas de nuestro pais, como los Tapaculos, los Chucaos, los Hues-hues,
las Turcas i los Churrines del Sur.
Del mismo modo, son esclusivamente peculiares a Chile las aves del
Orden de los Psittacii o Loros, con el Tricagiie, el Choroi i la Catita, i algu
nos Pcidos del Orden de las Scansores o Trepadoras, como el Pilige i el
Carpintero grande, que nunca pasan al otro lado de los Andes.
Esta observacin puede hacerse estensiva a una familia del Orden de
los Macrochires o M anilargas, la de los Troqulidos o Picaflores, que son
esclusivamente americanos i estn representados en nuestro suelo por siete
especies.
En cambio, faltan por completo en Chile el Orden de las Palamedidas,
cuyos miembros viven en los otros pases de la sub-rejion patagnica.
No existen tampoco los representantes de ios rdenes de los Apterijos
i Casuarinos de las tierras australes, lo mismo que los Estrutiones o Aves
truces propiamente dichas. Estas tienen aqu sus especies representantes en
el orden sub-americano de las Reas, cuya nica familia, las Reidas, compren
de dos formas: son la Avestruz petiza que habita la Patagonia al Sur del
Rio Negro i el and o Avestruz comn, que vive principalmente en la Re
pblica Arjentina, encontrndose en Chile slo en ciertos parajes abrigados
de la Cordillera de Tarapac.
Finalmente, el Orden de las Accipitres o Rapaces comprende las espe
i 5o
cies que, como es mui sabido, muestran la mas vasta distribucin (Lechuza
i Halcn).
En la fauna herpetoljica, es notable la falta de Loricatos o Coco
drilos, de Quelonios o Tortugas i de Ofidios o Serpientes venenosas.
En cuanto a los Saurios o Lagartos chilenos, mas de la mitad de nues
tras especies pequeas o Lagartijas pertenecen al jnero Liolannus, Wiegm,
i el Lagarto grande de Chile o Callopistes maculatus, Gravh, que llega a
ser de media vara de lonjitud es una especie endmica en nuestro pais.
Un hecho mui notable en la fauna de Chile es que hai Saurios de re
produccin vivpara, como se ha constatado del modo mas positivo en el
Matuasto, que vive en los lugares pedregosos de las altas cordilleras del
norte i centro del pais.
(2). Fauna de las estaciones hmedas (Anfibios). En la fauna
chilena de estos animales o Anfibioloja encontramos una particularidad en
la ausencia de Apodos i Urodelos o Batracios con cola, que faltan tambin
en toda la Amrica del Sur.
Ademas, entre los Anuros o Batracios sin cola no existe el jnero Rana
propiamente tal, pero tenemos animalitos parecidos, como el Calyptocepha-
lus gayi, D. B., por ejemplo, conocido en Chile con el nombre vulgar de
rana.
De los otros Anuros chilenos, son particularmente importantes el Bufo
chilensis, D. B., mui parecido al Sapo comn europeo, que vive tambin
en la Repblica Arjentina, i la Rhinodcrma darw ini, D. B., pequeo batracio
de especial nteres bioljico por el saco de incubacin que posee el macho
debajo de la boca i en el cual se hace la metamorfosis larval.
3- Fauna del agua dulce (Peces).L a fauna ictioljica de las
aguas dulces de la Repblica, est caracterizada negativamente por la falta
de los Salmnidos i de los Ciprnidos indjenas.
Estas familias de peces alimenticios estn reemplazadas en nuestro
pais por los Haploqmtnidos o Fanelas, que ofrecen una semejanza asom
brosa con los Salmones, i por los Galxidos o Peladillos, representados en
Chile por diez especies que son mui abundantes desde Valdivia a Tierra del
Fuego.
Ademas, abundan los Tricomiptridos o Bagres, que son propios i
caractersticos de Chile i el Per i comprenden ocho especies chilenas.
T5i
Por ltimo, llama la atencin que las familias de los Diplostviidos, de
los Loricridos i de los Caracnidos tienen las tres una especie peculiar a
las aguas dulces de ciertas zonas de la Repblica: son el Tollo de agua dulce,
el Chaestomus erinaceus, C. V. i el Cheirodon pisciculus, Girard, que no go
zan de nombre vulgar porque son peces poco estimados i no se hace caso
de ellos.
y, ______
I
CATALOGO
D E LOS
E Q U IN O D E R M O S V IV IE N T E S
CO N SERV A D O S E N E L
M U SEO N ACIO NAL
POR
Bernardino QUIJADA B.
E C H IN O D E R M A T A (i)
A .HOLOTHIRIOIDEA
Fam. D EN D RO CH IRO TID AE
C u c u m a ria , Baird.
1. C. planci, Marenz. En alcohol. Npoles, 1901.
C o lo c h iru s, Trosch
2. C. brevidentis, Hutton. En alcohol. Masatierra, 19 01.
(1) L a clasificaci n a l por m a y o r est a ju s ta d a a la d el d o cto r JO H A N N ES LE U N IS,
i en la colocacion d e la s fa m ilia s, j n e ro s i e sp ec ies, hem os se g u id o en un todo a la o b ra
fun d am en tal d e la sistem tica m o d ern a d e I v s D E l. a g e i E d g a r d H e r o u a r d .
153
Phyllophorus, Gr.
3. Ph. una, Gr. En alcohol. Npoles, 1901.
4. P. chilensis, Semper.
a. En alcohol. San Vicente, 1901.
* Isla Blanca.
Kam. ASPIDOCHIROTIDAE
Holothuria, L.
5- H. tubulosa, Gm. En alcohol. Npoles, 1901.
6. H. platel, Ludw. >
It.ECHISO IDEA
R E G U L A R IA
Fam. CIDARIDAE
C id a r is , K le in .
\
7. C. hystrix, Lam.
a-b. Dermo-esqueleto. Mediterrneo.
8. C. affinis, Ph. Dermo-esqueleto. Palermo.
9. C. papillosa, Forb. Dermo-esqueleto Noruega.
10. C. metularia, Lam. Dermo-esqueleto. Cuba.
1 1 . C. im pcrialis, Lam.
a. J. Dermo-esqueleto. Palermo.
b. Ad. Dermo-esqueleto. Mediterrneo.
Dorocidaris, A. Ag.
12. D. papillata. Leske. En alcohol. Npoles, 1901.
Fam. DIADEM ATJD AE
Diadema, Schyw.
13. D. antillarum, Ph. Dermo-esqueleto. Matanzas.
154
14- D. longispina, Ph. Dermo-esqueleto. Palermo.
Fam. A R B A C IID A E
Arbacia, Gray.
15. A . dufresnei,~R\v. En alcohol. Ancud, 1902.
Echinocidaris, (1) Duncan
16. E . nigra, Mol. El Erizo negro.
a-b. En alcohol. Coquimbo, 1902.
c. San Vicente.
d-e. Dermo-esqueleto. Chile.
17. E . spatuligera, Afg. Dermo-esqueleto. Atacama.
18. E . schythei, Ph.
a-c. Dermo-esqueleto. Chilo.
d. J.
c. Magallanes.
19. E . araucana, Ph.
a-b. Dermo-esqueleto. Tumbes, 1894.
20. E . isothela, Ph.
a-b. Dermo-esqueleto. Chile.
2 1. E . amoena, Ph. Dermo-esqueleto. Seno Reloncavi, Ob. Sr. C. Juliet
1870.
Fam. ECH IN ID A E
Temnopleurus, Ag.
22. T. lardw ickii, Gray. Dermo-esqueleto. Japon, Ca. M. Berlin.
Echinus, Rond.
23. E . magellanicus, Ph.
a. En alcohol. Ancud, 1902.
(1) E c h in o c id a r is D u n can i T e r a p y g u s F r o c h e l, se han establecido para las d ife
rentes especies de A r b a c ia ; su valor jenrico es un poco dudoso. (D e /a g e e t H c ro u a rd )-
155
b-e. Dermo-esqueleto. Magallanes i Chilo, Obs. Sr. Vidal
Gormaz.
24. E . mel, L.
a-b. Dermo-esqueleto. Mediterrneo.
25. E . sphaera, Mll.
a-b. Dermo-esqueleto.
26. E . sculenus, L.
a-b. Dermo-esqueleto. Europa.
27. E . abylobiformis, Dermo-esqueleto.
28. E . nicobaricus, Ph. Nicobaren.
29. E . perottii, Blainv.
30. E . lobatus, Blainv. La Gueyra.
3 1. E . ctinninghami, Ph. Dermo-esqueleto. Isl. Sta. Isabel, 1850. G.
Shythe.
32. E . 7teglectus, Forbes.
a-d. Dermo-esqueleto.
33. E . tubercultus, Lam.
a-b. Dermo-esqueleto.
34. E . radula, Ph.
a-c. Dermo-esqueleto. Chile.
35. E . punctulatus, Lam. Dermo-esqueleto.
36. E . lepidus, Ph.
a-e. Dermo-esqueleto. Chile.
37. E . lividus, Lam.
a-c. Dermo-esqueleto. Sicilia.
38. E . pentagonus, Lam. Dermo-esqueleto.
39. E . fueguinas, Ph. Dermo-esqueleto. Seno del Almirantazgo, Obs.
C. Porter, 1893.
40. E . solidua, Dermo-esqueleto. Australia del Sur.
4 1. E . atratus, Lam. Dermo-esqueleto. Cuba.
42. E . minimun, Blainv. Cuba.
43. E . m iliar is, Lam.
44. E . ex-cavatus, Blainv.
45. E . acutus, Lam. En alcohol. Npoles.
Fam. ECHINOMETRIDAE
E c h in o m e tra , Rond.
46. E . mammillata, D erm o-esqueleto.
1 56
Strongylocentrotus, Brandt.
47. S. tuberculatus, Lam. Dermo-esqueleto. Japon.
48. S. albus, Mol.
a-b. En alcohol. San Vicente.
c-d. En alcohol. Valparaiso.
e -f Ancud.
g-l. adultos, Dermo-esqueleto.
U - 7 1 . Dermo-esqueleto.
Sphaerechinus, Des.
49. S. pulcJierrimus, Bann. Dermo-esqueleto. Japon.
Heliocidaris. Desm.
50. H. antarctica, Ph.
a-b. Dermo-esqueleto.
51. H. eryth.rogram.ma, D e s . D e rm o -e s q u e le to .
C L Y P E A S T R O I D E A (Irregularia gnathostom ata)
Fam. C L Y P E A S T R ID A E
Echinocyam us, Phels.
52. E . pusillus, ( M u lle r ) G r a y . 00 D e rm o -e s q u e le to . E u r o p a .
Clypeaster, Lam.
53. C. scutiformis, Lam.
a. Dermo-esqueleto. Cuba.
b. Oc. Indico.
54. C. rangianum, Desm. Dermo-esqueleto.
Fam. S C U T E L L ID A E
Scutella. Lam.
55. -S', biforis, Ph. Dermo-esqueleto.
56. .S', aforis, Ph. Dermc-esqueleto.
57- S. scxforis. Ph. Oc. Atnericanus.
58. .S', emarginata, L. Acapulco.
59. S. panna, Lam.
ff-i'. Dermo-esqueleto. Estados Unidos.
60. .S. j fora.
a'c- Tejas.
6 1. dodicadactyla, Ph. Dermo-esqueleto.
62. 5 . radiata, Blainv.
Echinarachnius, Leske.
63. . m irabilis, Bern. Dermo-esqueleto. Japon.
64. i:. panna, Ag.
Dermo-esqueleto.
Mellita, Klein.
65. M. testudino ta, Klein. Dermo-esqueleto. Tejas.
Rotula, Klein.
66. A', rumphii, Klein. Dermo-esqueleto.
SPATAN G O ID E A (Irregularia atelostomata)
Fam. CASSID U LID AE
Echinoneus, Phels.
67. E . semilunaris, Lam. Dermo-esqueleto. Antillas.
Fam. SPATANGIDAE
Spatangus, Klein.
68. S. purpureus, Leske. En alcohol. Npoles, 1501.
69. 5 . carinata, Lam.
D e r m o - e s q u e le to . Mediterrneo.
158
70. S. mcridionalis, Sicilia.
7 1. 5 . pulvinatus, Ph. Dermo-esqueleto.
72. 5 . columbaris, Lam.
73. 5 . tropos, Lam.
Echinocardium, Gray. (=Amphidetus, Ag.)
74. is. roseus, Forb. Dermo-esqueleto.
75. E . arcuarius, Sicilia.
Brissus, Klein.
76. /?. unicolor, Klein. En alcohol. Npoles.
77. 5 . placenta, Ph. Dermo-esqueleto. Palermo.
Schizaster, Ag. (=Triphylus, Ph.)
78. 5 . australis, Ph. Dermo-esqueleto. Magallanes.
79. 5 . cordatus, Ph.
80. S', schythei, Ph.
C. OPHIIROIDEA
I O PH IURAE
Fam. O PH IO GLYPH IDAE
Ophiura, Lam.
81. 0 . lacertosa, Lym.
a-</. Dermo-esqueleto. Mediterrneo,
c. En alcohol. Npoles 1 901.
82. O. longiccnida, M. T. En Alcohol. Npoles 15 0 1.
Ophiolepis, M. T.
83. 0 . asperula, Ph. Dermo-esqueleto. Chonos.
159
Fam. AM PHJURIDAE
A m p h iu ra, Forb.
84. A. sp.
a-b. En alcohol. Chile.
c. Rio Janeiro 1878.
O ph ion ereis, Ltk.
85. 0 . schayeri, M. T.
a-c. En alcohol. J. Fernndez.
Ophiactis, Ltk.
86. O. kroyeri, Ltk. En alcohol. Mejillones.
Ophiacantha, Retz.
87. 0 . sctosa, (Retz.) En alcohol. Npoles.
Ophiothrix, M. T.
88. O. fra g i/is, D. K. Dermo-esqueleto, Npoles.
89. O. echinata, M. T. En alcohol. Npoles.
II.EURYALAE
Fam. ASTRO PH YTID AE
Euryale, Lam.
90. E . sp.
a-b. Dermo-esqueleto.
G o rg o n o cep h alu s, Lcach.
9 1. G. arborescens, Ag. Dermo-esqueleto. Mediterrneo.
i6 o
D. ASTEROIDE.! (Stelleridae)
I.F O R C IP U L A T A
Fam. A S T E R IA D A E
Asterias, L.
92. A . fernandesianus, Ph. En alcohol. J. Fernndez.
93. A . aurantiacus, M. T.
a. En alcohol. S. Vicente.
b-d. Dermo-esqueleto. Chile.
94. A . gelatinosas, M. T.
a-e. Dermo-esqueleto. Chile.
f g . En alcohol. S. Vicente.
95. A . luridum, Ph. Dermo-esqueleto. Castro.
96. A . germ aini, Ph.
97. A . alta, Ph. Chile.
98. A . roseutn, Ph.
99. A . hirtum, Ph.
a-e. 3 Calbuco, 1892.
100. A . antarctica, Ltk, Seno Reloncavi.
10 1. A . reticulatum, Ph.
a.
b-f. Calbuco 1892.
102. A . glacialis. O. F. Mll.
a. Dermo-esqueleto. Mediterrneo.
b. Npoles.
103. A ' tenuispma, Lam. Dermo-esqueleto. Mediterrneo
104. A . rubens, L.
a-b.
c. Chonos.
d. Estados Unidos.
105. A . ftiiilleri, Sars.
a-b.
106. A . violacea.
a-e. d Helgolano, 1835.
161
107 - A . cumpullis.
a-f. Dermo-esqueleto. Puerto Montt.
ioS. A . cchinata, Ph.
a-b. 2 Calbuco 1892.
109. A . rustica, Ph.
a-d. J.
c-g-
1 10. A . muricata, Ph. a
Heliaster, Gray.
m . H. hcliantkus, Lm.
a-f. En alcohol. J. Fernndez.
g-i. Dermo-esqueleto. Chile.
II SPINULOSA
Fam. ECHINASTERIDAE.
Echinaster, M. & Tr.
112 E . sepositus, Brug.
a-b. Dermo-esqueleto. Mediterrneo.
c En alcohol. Npoles.
Cribrella, L. Ag.
1 *3 - C. antarctica, Ph. Dermo-esqueleto. Chilo, 1890. Obs. Dr. Delfin.
Solaster, Forb.
114. S. endeca, (L.) Forb. Dermo-esqueleto.
Fam. A ST ER IN 1DAE
Asterina. (Nardo) (Asteriscus. M & Tr.)
115 . A . selkerki, Meis. En alcohol. J. Fernndez.
11
-- 162
li . A . calcaratus, Val.
a. En alcohol. I. San Flix.
b-e. Dermo-esqueleto. Algarrobo.
f-h . Chilo Obs. S. Maldonado.
117 . A . laeriusculus, Ph. En alcohol. Mejillones 1874.
118 . A . pectinifera, M, & Tr. Dermo-esqueleto. Japon;
119 . A . laevigatus, Ph. Mejillones.
120. A . alutaceus, Ph.
12 1. A . granulatus, Ph.
a-c.
122. A . gibbosa, Penn. Dermo-esqueleto. Mediterrneo.
Palmipes, L. Ag.
123. P. membranaceus, Bruz. Dermo-esqueleto. Mediterrneo.
Fam. P T E R A S T E R ID A E
Pteraster, M. & Tr.
124. P. m ilitaris, O. F. Mll. Dermo-esqueleto. Mediterrneo.
III.V A L V U L A T A
Fam. LIN C K IID A E
Ophidiaster, L. Ag.
125. 0 . ophidianus, Lam.
a-c. Dermo-esqueleto. Mediterrneo.
Chaetaster, M. & Tr.
126. Ck. longipes, Bray. En alcohol. Npoles.
Fam. P EN T A C E R O T ID A E
Pentaceros, Link (=Oreaster, M. & Tr.)
127. P . reticula tus, Rond.
1 63
a b. Dermo-esqueleto. Antillas.
Fam. PEN TAGO NASTERIDAE
Pentagonaster, (Link.) Perr.
128. P. placenta, (M. & Tr.) Perr. Dermo-esqueleto.
Goniodiscu?, M. & Tr.
129. G. frascheli. Ph. Dermo-esqueleto. Seno Reloncavi.
130. G. singularis, Ph.
a' * Chonos. Obs. B. Philippi.
Calbuco.
13 1. G. verrucosus, Ph. Algarrobo, 1856.
133 G. penicillatus, Ph. > puerto Montt. Obs. Dr. Fonck.
133-bis. equestris, L.
a c- Estados Unidos.
IV.PA X ILL O SA
Fam. ARCH ASTERID AE
Archaster, M. & Tr.
134. A. tipicus, M. & Tr. Dermo-esqueleto. Japon.
Fam. ASTRO PECTIXIDAE
Astropecten, Linck.
135. A. squamatus, M. & Tr. En alcohol. Npoles.
136. A. aurantiacus, L.
a-b. J. Dermo-esqueleto. Mediterrneo.
137. A. miilleri, M. & Tr. Dermo-esqueleto. Mediterrneo.
138. A. bispinosus, Otto.
139. A. parelli, D. K.
a-b.
140. A. johnstoni, Chiaje
164
14 1. A . phatycanthus, Ph. Dermo-esqueleto. Mediterrneo.
Luidia, Forb.
142. L . ciliaris, (Ph.) Gray. En alcohol. Npoles.
143. L . sarsi, D. K.
a-b. Dermo-esqueleto.
E.CRINOIDEA
Fam. CO M ATU LID AE
Antedon, Frm.
144. A. rosacea, Linck.
a-b. En alcohol. Npoles.
c. J. (Pentacrinus) En alcohol. Npoles.
d. con Mysostomum glabrum, F. S. Leuck. En alcohol. N
poles.
Fam. PEN TA C R IN ID A E
Pentacrinus, Mller.
145. P. sp.
a-b. En alcohol. Oc. Pacfico. Esp. Ghallenger, 1875.
*5*
CATLOGO
DE LA
COLECCION DE LOS CELENTERADO S
D EL
M U SEO N A C I O N A L
POR
Bernardino QUIJADA B.
C O E L E N T E R A T A (i)
C N ID A R E A
I.HYDROZOARIA
A.HYDROPHORLE
a.LEPTOLIDA
I.Gymnolilastidae
Fam. M ARGELIN AE
L iz z ia , Forbes.
i. L . koellikeri, Gegnb. En alcohol. Npoles, 1901
1) La sistemtica de este tipo animal se comprende en el mismo sentido que en el
T ra iti de Zoologie concrte de IV E S D e l a g e i E d g a r d H r o u a r d .
1 66
Eudendrium, Ehrbg.
2. E . ramfum, Pall. En alcohol. Npoles, 1901.
Fam. PODOCORYNINAE
Dysmorphosa, Phil.
3. D. carnea, Sars. En alcohol. Npoles, 1901.
Fam. T U B U LA R IN A E
Tubularia, L.
4. T. larynx, L. En alcohol. Npoles, 1901.
Fam. C L A V U L IN A E
Stomotoca, L. Ag.
5. L. sp. En alcohol. J. Fernndez, 1901.
Corydendrium, Van Beneden.
6. C. parasiticum, Cass. En alcohol. aples, 1901.
Fam. PEN N A R IIN A E
Pennaria, Gldf.
7. P. cavolinii, Gldf. En alcohol. Npoles, 1 901.
2 . Calyptoblastidae
Fam. S E R T U L A R IN A E
Sertularia, L.
8. S. polysonias, L.
167
a-b. En alcohol. Npoles, 1901.
9. S. sp. J. Fernndez, 1901.
10. S. sp.
a'b- Coquimbo, 1902.
Fam. PLUM ULARINAE
Plumularia, Lam.
11. P. sp. En alcohol. Coquimbo, 1902.
Antennularia, Lam.
12. A. antennina, L. En alcohol. Npoles, 1901.
13. A. ramosa, Lamour. En alcohol. Npoles, 1901.
Aglaophenia, Lamour
14. A. myriophyllum, Lam. En alcohol. Npoles, 1901.
Fam. CAM PANULARINAE
Halecium, Ok.
15. H. sp, En alcohol. Ancud, 1902.
16. H. sp, Coquimbo, 1902.
Campanularia, Lam.
17. C. sp. En alcohol. J. Fernndez, 1901.
18. C. sp. > Coquimbo, 1902.
Fam. EUCOPINAE
Obelia, Pr. Lsr.
19. O. geniculata, L. En alcohol. Npoles, 1901.
i 68
T im a , Schz.
20. T. Jlavilabius, Schz. En alcohol. Npoles, ig o ir
b.TRACHYLIDA
Trachomedusidae
Fam. P E T A S IN A E
Olindias. Fr. Miill.
21. O. mlleri, Schz. En alcohol. Npoles, 1903.
Fam. TR A C H YN EM IN A E
Rhopalonena, Gegnb.
22. R . velatum. Gegnb. En alcohol. Npoles, 1903.
Fam. G ERYO N IN A E
Liriope, Less.
23. L. sp.
a-c. En alcohol. J. Fernndez, 1901.
Carmarina, H.
24. C. hastata. O. Hertvv. En alcohol. Npoles, 1903.
B.SIPHONOPHORIAE
a.PHYSOPHORIDA
Fam. A PO LEM IN A E
Apolemia, Eschr.
25. A. uvaria, Eschr.
i6g
En alcohol. Npoles, 1901.
Fam. AG ALM INAR
H a listem m a. Huxl.
26. H. rubrum, (Vogt) Huxl.
En alcohol. Npoles 1903.
Fam. PHYSOPHORINAE
P h y s o p h o ra , Forsk.
27. Ph. hydrostatica, Forsk.
En alcohol. Npoles, 1901.
b.CYSTONECTIDA
Fam. PH YSA LIN A E
Physalia, Lam.
28. Ph. caravella, (Mll) Eschsch.
En alcohol. Npoles.
29. Ph. sp.
En alcohol. J. Fernndez, 1901.
c CHONDROPHORIDA
Fam. V E L E L L IN A E
Velella, Lam.
30. V. spirans, Lam.
En alcohol. Npoles, 1901.
d.CALYCOPHORIDA
Fam. DIPHIJIDAE
Diphyes, Cuv.
31. D. sp. En alcohol. J. Fernndez, 1901.
170
Galeolaria, Lsr.
32. G. aurantiaca, Vogt.
En alcohol. Npoles, 1901.
Abyla, O. G.
33. A. pentagona, (Q. G.) Eschsch.
En alcohol. Npoles, 1 901.
34. A. sp, En alcohol. J. Fernndez.
IISCHYPHOZOARIA
A.ACRASPEDIAE
a.PHRACMIDA
1.Charybdeidae
Fam. C H A R Y B D E IN A E
Charybdea, Pr. Lsr.
35. Ch. marsupialis, Pr. Lsr.
En alcohol. Npoles, 1901.
b.CHEILIDA
b 1.SEMOSTOMIDAE
Fam. P E L AGIN A E
Pelagia. Pr, Lsr.
36. P. nactituca, Pr. Lsr.
En alcohol. Npoles, 1 901.
37. P. sp.
a-b. En alcohol. J. Fernndez, 1901.
\
i; i
b*.RHIZOSTOMIDAE
Fam. RHIZOSTOMINAE
Rhizostoma, Cuv.
38. R/i. pulmo, Aaeck.
En alcohol. Npoles, 1901.
Fam. VERSU RIN A E
Cotylorhiza, Ag.
39. C. tuberculata, Ag.
En alcohol. Npoles, 1901.
B. a NTHOZOARIAE
a.OCT ANTH1D A
a.ALCYONIDAE
Fam. C LA V U LA RIN A E
Cornularia, Lm.
40. C. cornucopiae, Lam.
En alcohol. Npoles, 1903.
Fam. TUBIPORINAE
Tubipora. L.
4 1. T. purpurea, Dana.
D e r m o - e s q u e le to . Mar Rojo.
Fam. ALCYO NIINAE
A lcyo n iu m , L.
42. A. palma turn, Pall.
--- 172
En alcohol. Npoles, 1901.
43. A. sp.
Dermo-esqueleto. Masatierra, 1896.
Fam. S C L E R A X O N IN A E
Spongioderma, Kll.
44. S. sp.
a-b. Dermo-esqueleto. Japn.
Suberogorgia, Gray.
45. S. pinnata, Eli. Sol. Esqueleto, Antillas.
Melitodes, Verrill.
46. M. ochracca, L.
Esqueleto. Ocano Indico.
Corallium, Lam.
47. C. rubrum, Lm.
a. En alcohol. Npoles. Comprado, 1901.
b-c. Esqueleto. Mediterrneo.
a-.GORGONIDAE
Gorgonia, L .
48. G. cavolini, Koch.
11. En alcohol. Npoles, 1901.
b. Esqueleto. Mediterrneo.
49. G. verrucosa, Pall.
a-b. Esqueleto. Mediterrneo.
50. G. amaranthoides, L m .
Esqueleto. Islas Canarias.
51. G. ceratophyta, Eli. Sol.
Esqueleto. Mlaca.
*73
52. G .p u tn icea ,\al.
Esqueleto. Rio Janeiro.
53. G. sp.
a-d. Esqueleto. Mar Caribe.
e- Patagonia.
f 'S * Isias Canarias.
h. Mlaca.
Phycogorgia, M.-E.
54. Ph. platyciados, Ph,
a-b. Esqueleto. Chile.
c Taltal.
d. Isla Santa Mara.
c. Panam.
55. Ph. sp. Panam.
L e p to g o rg ia , M.-E
56. L. rosca. Ph.
a-b. Esqueleto. Algarrobo.
57. L. petcchisans, Pall. Esqueleto. Islas Canarias.
58. L. subcimpressa, Ph. Quiriquina.
59. L. arbuscula, Ph.
a-c. * Chile.
d. Chile austral.
Quiriquin?.
60. L. webbiana, Val.
a-b. Islas Canarias.
61. L . sp.
a-d. *
e-t. Chile.
Rhipidigorgia, Val.
62. Rh. flabellum, L.
a-b. Esqueleto. Mar caribe.
63. Rh. coaritata, Val. Esqueleto. Isla Boulon.
64. Rh. umbella, Esp.
174
a-b. Esqueleto. Mar Indico.
65. Kh. stenobrachis, Val. Panam.
66. Rh. arenata, Val. Oc. Pacfico.
67. Rh. sp.
a-b. Mar Caribe.
c. Oc. Pacfico.
Fam. M U RICEINAE
Muricea, Lmx.
68. M. placomus, Pall.
a-d. Esqueleto Islas Canarias.
69. M. sp.
a. Panam.
b. Oc. Pacfico.
c. Islas Canarias.
d. Mediterrneo.
Fam. P LE X A U R IN A E
Plexaura, Lmx.
70. P. antipathes, L. Esqueleto. Oc. Indico.
7 1. P. sp.
a-e. Mar Caribe.
f. Oc. Indico.
Eunicea, Lmx.
72. E . sp.
a-b. Esqueleto. Mar Caribe.
Fam. PRIM NOINAE
Primnoa, Lmx.
73. P. verticillaris, Pall. En alcohol. Npoles, 1901.
175 -
Plumarella. Gray.
74- P. ramea, M.-E. Esqueleto. Australia.
Primnoella, Gray.
75. P. magellanica, Stum.
a-ci. Chile austral.
Fam. GORGONELLINAE
Juncella. Val.
76. J . elongata, Val. Esqueleto. Islas Canarias.
a*.PENNATULIDAE
I a Tribu: Frondina
Fam. R E M L L ID A E
Renilla, Lm.
77. R. c/iilensis,Ph. En alcohol. Papudo, 1890.
2.a Tribu: Juncina
Fam. KOPHOBELEMNIDAE
Kophobelemnon, Asbj.
78. K. leuckarti, Koll. En alcohol. Xpoles, 1903.
Fam. FUNICULINAE
Funiculina, Lam.
79. quadrangularis. Pall. En alcohol. aples, 1901.
176
3.a Tribu: Pennina
Fam. P EN N A T U LIN A E
Pennatula, Lam.
80. P. phosphorea, En alcohol. aples, 1901.
Fam. PTERO EIN IN A E
Pteroeides, Herkl.
81. P. spinulosus, Herkl. En alcohol. Npoles, 1901
b.ACTINANTHIDA
b1.HEXACTINIDAE
Fam. A N T H EIN A E
Actinia, Brown.
82. A. equina, L. En alcohol. Npoles, 1901.
83. A. nympha, Drayton. En alcohol. Ancud, 1902.
84. A. clematis, Drayton.
a. En alcohol. Coquimbo, 1902.
b. Ancnd, 1902.
85. A. tacniata, Hup, En alcohol. Ancud, 1902.
86. A. pluvia, Drayton, Coquimbo, 1902.
87. A. sp.
a-d. En alcohol. Juan Fernndez, 1901.
e. Ancud, 1902.
Anemonia, Risse.
88. A. sulcata, Penor. En alcohol. Npoles, 1901
177
Farti ALICIN AE
Alicia, Johns.
89. A. costae, Pane. En alcohol. Npoles, 1903.
Fgm. SA G A R T IX A E
Adamsia, Forbes.
90. A . palliata, Bodd. En alcohol Npoles, 1901.
b!.HEX ACOR ALLIDAE
i.a Tribu: Aporina
Fam. TURBINOLINAE
Caryophyllia, Lam.
91. C. cyanthus, Lmx. Esqueleto. Trapani.
92. C. claras.
a-b. Sicilia.
93. C. sp. Juan Fernndez.
Paracyathus, Edwards i Haime
94. P. sp, Esqueleto. Mediterrneo.
Fam. POCILLOPORINAE
Pocillopora, Lm.
95. P. cespitosa.
a-b. Esqueleto. Oc. Pacfico.
c-r, Oceania.
96. P. sp.
a. Esqueleto. Isla Salas i Gmez.
b. Oceania
Seriatopora, Lm.
97- P- sp-
a-b. Esqueleto. Masatierra.
Fam. A S T R A E N A E
Euphyllia, Edwards i Haime.
98. E . sp, Esqueleto. Oceania.
Pectinia, Edwards i Haime
99. P. pectinata, Lam. Esqueleto. Mar Caribe.
100. P. sp, >
Cladocora, Edwards i Haime
10 1. C. cespitosa, L. Esqueleto. Mediterrneo.
102. C. sp,
Mussa, Ok.
103. M. fastigosa, Eli. i Sol.
a-c. Esqueleto Mar Caribe.
Manicina, Ehrbg.
104. M. aerolata, L. Esqueleto. Mar Caribe.
M aean drin a, Lam.
105. M. labyrinthica, Eli. Sol. Esqueleto. Mar Caribe.
106. M. sp.
a-c. Oceania.
179
Tribu: Fungira
Fam. PLESIOFUNGINAE
Astraea, Lam.
107. A. pleus, Lam. Esqueleto. Oceana.
108. A. magnifica, Blaind. Esqueleto. Oc. Indico.
109. A. sp.
a-
b- Isla de Pascua.
Fam. FUNGINAE
Fungia, Dana.
110. F . patella, Eli. Sol.
a-c. Esqueleto. Mar Rojo.
i i i . F . sp. Oc. Indico.
Fam. LOPHOSERINAE
Pavonia, Lm.
112 . P. prstata, Dana.
a-b. Esqueleto. Isla de Pascua.
113 . P. sp.
Dromoseris, Quelch.
114 . D. sp, Esqueleto. Mar Rojo.
Tribu: Porina
Fam. EUPSAMMINAE
D en tro p h yllia, Edwards i Haime.
115 . D. ramea, L. Esqueleto. Mediterrneo.
\
18o
1 16. D. sp.
a-b. Esqueleto. Oceania.
Fam. M AD REPO RIN AE
Madrepora, L.
117 . M. nasuta, Dana. Esqueleto. Oceania.
118 . M. surculosa, Dana.
119 . M. globiceps,
120. M. acrvala, India Oriental.
12 1. M. spicifera, Dana.
a-b. Esqueleto. Oceania.
122. M. conigera, Dana. Esqueleto. India Oriental.
123. M. tortuosa, Dana.
a-b. Esqueleto. Oceania.
124. M. kystrix, Dana. Esqueleto. Oceania.
125. M. verrucosa, Eil. Sol.
a-b. Esqueleto.
126. M. cytherea, Dana. Esqueleto.
127. M. sp.
a -f >
Fam. PO RITIN AE
Porites, Edwards i Haime.
128. P. furcata, Lm. Esqueleto. Mar Caribe.
129. P. solida, Forsk. Mar Rojo.
130. P. astracoides, Lsr. Mar Caribe.
13 1. P. favosa, Dana. Isla Sala i Gmez.
Montipora, Q. G.
132. M. grandifolia, Dana. Esqueleto. India Oriental.
b8.ZOANTHIDAE
Palythoa, Lmx.
133. P. axinellae, O.-S. En alcohol. Npoles.
181
b ' c is r ia n t h id a e
Fam. CERIANTHINAE
Cerianthus, Chiaje
134. C. membranaceus, Gm. En alcohol. Npoles,
1901.
b .A N T IP A T H ID A E
Fam. RAMOSINAE
Antipathes, Pall.
135. A. lartx, Eli. Sol. En alcohol. Npoles, 1901
136. A. sp.
a. Esqueleto. Isla Bourbon.
b- Mar Indico.
Parantipathes, Brook
137. P. femandesi.
a-b. Esqueleto. Masatierra
CTEN A RIA
A.FILICTEMDA
a.C YD IPPID AE
Fam. CALLIAN IRIDAE
Callianira, Pr.
138. C. bialaa, Chiage. En alcohol. Npoles.
182
Fam. PLEU R O BR A C H IA D A E
Hormiphora, L. Ag.
139. H. plumosa, Gegnb. En alcohol. Npoles.
Pleurobrachia, Flem.
140. P. sp. En alcohol. Ancnd, 1002.
Lampetia, Chun.
14 1. L. p aneeria, Chun. En alcohol. Npoles.
b. C E S T I D A E
Cestus, Lsr.
142. C. veiteris, Less. En alcohol. Npoles, 1901.
143. C. sp. Juan Fernndez.
B.NUDICTENIDA
Beroe, Brown.
/
144. B. ovafd, Chiage. En alcohol. Npoles, 1901.
145. B. sp.
a-b. * Juan Fernndez.
SP O N G IA R IA (Porifera)
A.CALCARIA
Fam. SYCO N 1N A E
Sycon, Risso.
146. S. raphanus, O. Schm, En alcohol. Npoles, 1901.
- i 83 -
Fam. LEUCONIXAE
Leucandra, Heckel
: 4 7 - L" spera, O. Schm. En alcohol. Npoles 1901.
.INCULCARIA
I.t r i a x o n i a e
Fam. EU PLECTELLIN AE
Euplectella, Ow.
148. . aspergillum, Ow. Esqueleto. Japn, 1879.
Fam. HYALONEM ATINAE
Hyalonema, Gray.
149. H. sieboldii, Gray. con Palithoa fatua, M. Schultze. Esqueleto.
I I D E M O S P O N G IA E
1.Monaxonida
Fam. TETH YIN A E
T e th y ia , Lm.
150. 7 . lyrtcurium, Johnst. n alcohol. Npoles, 1901.
Fam. SUBERITINAE
Suberites, Nardo.
15 1. 5 . compacta, Verrill. Esqueleto.
184 -
Fam. HOM ORRHAPHINAE
Reniera, Nardo.
152. H. sp.
Fam. A X IN E L L IN A E
Axinella, O. Schmidt.
153. A . verrucosa, Esp. En alcohol. Npoles, 1901.
2 .Monoceratida
Fam. SPONGINAE
Euspongia, Bronn.
154. E . officinalis, L. En alcohol. Npoles, 1901.
Hippospongia, F. E. Schulze.
155. H. sp. En alcohol. Juan Fernndez, 1901.
Fam. F IL IF E R IN A E
Hircinia, Nardo
156. H. sp. En alcohol. Juan Fernndez, 1901.
SE C C IO N
DE
ADMINISTRACION I ESTADISTICA
EL MUSEO NACIONAL DE CHILE
EN 19 1 0 - 1 9 1 1
M E M O R IA P R E S E N T A D A A L SE O R
M INISTRO DE INSTRUCCION PBLICA
PO R E L D IR ECTO R D E L M USEO NACIONAL
Seor Ministro:
Tengo el honor de presentar US. la memoria anual del Museo Nacio
nal desde Abril de 1910 hasta Abril del presente ao, es decir, el espacio
comprendido en el primer ao que soi Director.
Me es mui grato dejar constancia del apoyo tan decidido prestado al
Museo Nacional por el Excmo. Seor Presidente don Pedro Montt i por su
Secretario de Estado don Emiliano Figueroa, quienes aceptaron la creacin
de la Seccin de Antropoloja, de plantas Criptgamas, de Aracnolojia e In
sectos dainos, de Ayudante de Jeoloja i sobre todo la creacin de la Esta
cin Zooljica Martima i Museo de Oceanografa del puerto de San Antonio,
cuyos trabajos se empezarn en breve. Esta obra ha sido secundada eficaz
mente por Su Excelencia el Vice-Presidente don Ismael Tocornal i por su Se
cretario, el mismo seor don Emiliano Figueroa, quienes, tomando en
consideracin lo que pasa en otros Museos, acordaron el estudio de cinco
chalets con diez casitas para alojar a las familias del personal del Museo i
un chalet para el Director.
Como el Ministerio de Instruccin no dispone en estaparte dla ciudad
188
de otros terrenos que el emplazamiento en que est el Museo i la vieja casa
del Director, no hubo local sino para construir la casa del Director. I aunque
se hizo jestiones para que el Ministerio de Obras Pblicas, del que depende
la Quinta Normal, cediera terrenos con el objeto de ubicar los cinco chalets,
la Direccin de la Quinta contest negativamente, quedando, pues, los em
pleados sin habitacin.
Debo declarar a Su Seora que la casa del actual Director de la Quin
ta, est en un local que perteneci al Museo Nacional, i justo era que, en
compensacin, el Ministerio de Obras Pblicas cediera un local con el obje
to citado. f
Prestaron tambin un apoyo mui decidido los Vice-Presidentes seores
don Elias Fernndez i don Emiliano Figueroa i su Ministro seor don Crlos
Balmaceda, que con todo empeo propusieron al Congreso Nacional el plan
de reforma vijente.
Biblioteca de la sucesin de don Federico Philippi
El Supremo Gobierno tuvo a bien solicitar del Congreso Nacional la
cantidad de veinticinco mil pesos para adquirir la rica biblioteca cientfica
de don Federico i de don Rodulfo A. Philippi. Esta adquisicin es de la
mayor importancia, porque un Museo no puede marchar sin la correspon
diente literatura para clasificar, i la de los seores Philippi era esencialmen
te necesaria por su riqueza en obras chilenas. Ademas, entra en la compra
el herbario privado i la coleccion mineraljica privada i la coleccion de car
tas jeogrficas de los seores Philippi. Segn los catlogos de compra, esta
biblioteca adquirida en Europa, habria valido al erario mas de cuarenta mil
pesos. Nos hemos hecho cargo ya de esta biblioteca i la hemos trasportado
a la bveda del Museo Nacional.
La biblioteca se ha dividido en secciones, entregando al jefe de seccin
de Zooloja todos los libros concernientes a esta clase de estudios, para que
sea usada por el personal que estudia los vertebrados, los evertebrados, la
seccin de entomoloja, la estacin zooljica i las futuras dependencias de esta
seccin; as hemos hecho con los libros que tratan de botnica i jeoloja,
destinndolos a estas secciones; igual cosa haremos cuando se instale la de
antropoloja. Con los diez mil volmenes que ya posee la biblioteca del
Museo, puede exijirse a este establecimiento su dedicacin a la investiga
cin i a la enseanza, tarea que iniciamos en el presente ao.
189
Nuevos empleados
El retiro del Museo Nacional del jefe de la seccin de Botnica, don Cr-
los Reiche pero que siempre sigue percibiendo por jubilacindeja acfa
la una de las mas importantes secciones del Museo. Hoi por hoi no existe
en el pais una persona, que, reuniendo los conocimientos necesarios, pueda
entrar desde luego al estudio de ia rica flora nacional i la revisin de los
estudios hechos anteriormente i su publicacin; se impone, pues, con urjen-
cia la necesidad de buscar un colaborador estranjero.
La lei actual me autoriza el contratamiento de un jefe de seccin
de plantas Criptgamas i otro de Antropoloja, Arqueoloja i Etnoloja,
ciencias que necesitan con apremio una constante e intelijente dedicacin
para alcanzar a llenar la enorme laguna cientfica que existe en las ciencias
nacionales. Es, seor Ministro, el nico pais civilizado que no posee un es
tudio sistemtico cientfico que establezca las bases de un estudio nacional
de las razas que han poblado nuestro territorio.
El estudio de las plantas Criptgamas se puede decir que no existe i
apenas podemos mencionar el estudio de unas cuantas algas, helechos, mus
gos, liqenes i hongos, hechos por espediciones estranjeras que, corriendo
de paso por el territorio, han descrito algunas especies en forma de sport,
sin ser sometidas a una revisin de control.
Necesitamos, pues, buscar fuera del pais un empleado jefe de las Crip
tgamas i otro de la seccin de Antropoloja.
El presupuesto crea tambin la ayudanta de Jeoloja. Est propuesta
la persona que debe servirla.
En el presupuesto para 1912 sealamos la necesidad de crear un jefe
de seccin de Aracnoloja e insectos dainos; el Museo no posee ningn
ejemplar de araas, desde el tiempo de don Claudio Gay no hai un estudio
sostenido de esta gran seccin i no se ocultar a la previsin de Su Seora
la necesidad de estudiar a fondo los insectos que enferman nuestros rboles
i plantas.
Tambin solicito la creacin de la Seccin de Plantas dainas con igual
objeto.
La Paleontoloja, o sea el estudio de los fsiles, puede hacerse aprove
chando el rico material existente. Solicitamos la creacin de un jefe de
seccin. ,
Son ocho, pues, los empleados que necesita el Museo Naconal buscar
fuera del pais, i son:
190
a) Jefe de la seccin de Botnica i encargado especialmente de las
plantas Fanergamas.
b) Jefe de la seccin de Criptgamas.
c) Jefe de la seccin de la Antropologa.
d) Jefe de Aracnoloja e Insectos dainos.
e) Jefe de Plantas dainas.
f ) Jefe de la seccin de Paleontologa.
g) Por fin, tener en vista un jefe de la seccin de Entomoloja, pues el
distinguido jefe que la sirve, por su edad i por sus valiosos servicios presta
dos en los numerosos aos, merece jubilacin.
Estos empleados, seor Ministro, no deben buscarse contratados, sino
llamarlos a colaborar como cualquier empleado nacional por el tiempo que
ellos o el estado lo acuerden, pues ya es una prctica bien observada en
muchos pases que los contratados cumplen mnos bien que los llamados a
colaborar como un empleado nacional. Bien entendido que los sueldos deben
ser superiores, desde que abandonan su pais por servir en otro. El presu
puesto actual consulta cinco mil pesos papel para los jefes de secciones de Bo
tnica, de Antropoloja i de plantas Criptgamas, que son los nicos que se
propusieron el ao pasado. Ademas se consultan diez mil pesos oro para los
de Criptgamas i Antropoloja. Como aun no se han designado las personas
que los sirvan, se podran ocupar los diez mil pesos oro para repartirlos segn
su jerarqua en los tres empleados ya citados. I para el prximo ao es me
nester consultar veinticinco mil pesos oro.
He iniciado desde el ao pasado jestiones para obtener en Europa i
Estados Unidos los empleados, dirijindome a altas i conocidas personali
dades cientficas de gran influencia: tenemos las promesas mas halageas.
Sin embargo, seor Ministro, en vista de la esperiencia, nada es mas difcil
que traer al pais personal estranjero cuya reputacin cientfica no sea bien
establecida i cuyos antecedentes de seriedad, moralidad i respeto a las ins
tituciones nacionales no sean bien comprobadas.
Suele acontecer que se improvisan sabios, con pretensiones de domi
nar una ciencia, cuando en su pais slo han sido maestros de colejios o ayu
dantes de alguna aplicacin tcnica. I como a pesar del poco respeto por el
pais, al fin fracasan, desde que no existe atraso para las ciencias en jeneral,
i s mui limitados especialistas, esos fracasados estranjeros, a pesar que a
espensas del pais se han formado un modesto nombre internacional, la con
ducta deja mucho que desear, el puesto sirven a medias, no dejan escuelas
ni alumnos, i, despechados, atacan al pais i a la sociedad en publicaciones.
Al contrario, cuando se ha buscado en el estranjero personalidades que
ig i
ya en su propio pais tienen un nombre que respetar i son idneos en su
especialidad, esos no hacen de la ciencia un negocio, sino que, inspirados en
ella, la hacen progresar, son tolerante i respetuosos con un pais nuevo i
dejan alumnos, que es lo que necesita el pais: all tenemos a los Domeyko,
a los Gay, a los dos Philippi, para no citar sino a los de las ciencias natu
rales, a los ya desaparecidos, i a quienes tanto debe la cultura nacional.
Si se atiende al respeto que hai en el pais por los sabios estranjeros i a
la solidez de las instituciones pblicas que dan toda garanta a sus emplea
dos, estoi convencido seor Ministro que no hai necesidad de contrata para
atraer a un sabio estranjero, sino simplemente llamarlo a colaborar i llenar
con ellos los puestos vacantes. Si cumplen con su deber honran el puesto, i
a su vez el Supremo Gobierno los ayuda i los estimula; si no se traen otros.
Al reves, si son contratados i no quieren cumplir, es imposible a la Direc
cin de los repartimientos nacionales ejercitar su control, pues el contrato
los obliga a permanecer, aunque no cumplan. Estimo pues necesario, seor
Ministro, que una persona idnea busque en Europa o en Estados Unidos
otros empleados.
Este Museo, seor Ministro, se ha resentido verdaderamente, en pocas
anteriores, por la competencia, falta de respeto a la autoridades nacionales,
sin espritu de disciplina ni de trabajo, por empleados contratados, cuando
no fu posible establecer los antecedentes de ellos. Aun hubo empleados
inferiores que no cumplieron, a fin de buscar modo de entregarse a ocupa
ciones lucrativas, i para conseguir su objeto, empezaron a molestar a las
autoridades, exijieron pretensiones que no correspondan a su ciencia, i al
gunos hubo que mas que espritu de investigacin o de revisin, no moder
nizaron sus clasificaciones, sino atacaron a sabios reconocidos, estranjeros
tambin que, si pensaban en forma diversa, no eran errores de concepto,
sino apreciaciones cientficas mui respetables. No teniendo ciencia, al mnos
deseaban nivelarse con polmicas estriles e indisciplinaras, con lo que nada
ganaba el pais.
Estos mismos si fracasan, lo que cuesta mucho conocer, desde que son
pocos los especialistas nacionales, i stos no estiman correcto entrar en esas
luchas, entonces, seor Ministro, usan la publicacin en su propio pais para
denigrar a esta tierra que les ha dado un buen sueldo i que les ha dado fa
cilidades para formarse un nombre.
El peligro est, pues, en ocupar a personas que en su pais se ocuparon
en otros asuntos, i personas cuyos antecedentes i moralidad nos es desco
nocida. Pues pagar el Estado mu caro el aprendizaje que aqu ellos hacen
de su nueva ciencia que creen dominar solo por ser estranjeros. As ve el
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pais que algunos hicieron gastar mas de 300,000 pesos infructuosamente,
fiados en que, creyndoles serios e idneos, pretendan hacer avanzar al
pais en el ramo que se inventaron conocer.
Rol del Museo
El Museo Nacional debe desempear, como los dems museos del mun
do, tres papeles bien distintos: de exhibicin, de investigacin i de ensean
za. Como exhibicin asisten mas de cincuenta mil personas por ao. Tam
bin asisten colegios i especialistas nacionales i estranjeros que vienen a
estudiar. Se han publicado catlogos de Mamferos, de las Aves chilenas i
de Monstruos i pronto se seguir con catlogos de las demas secciones, que
luego se pondrn a disposicin del pblico.
Como investigacin se publica la Flora nacional i se inicia la de la
Fauna i Jeoloja de la Repblica. Se envan espediciones cientficas a bus
car ejemplares, se clasifican, segn los conocimientos modernos, todos los
seres de que dispone el Museo. Se da razn a todas las consultas cientfi
cas que se hacen, se han publicado dos nmeros del Boletn con mas de 500
pjinas cada uno, se public el quinto tomo de la Flora de Chile i las Or
qudeas chilenas.
Como enseanza, debemos poner el Museo a la altura de los demas
museos del mundo, i con este objeto iniciaremos en el presente ao una serie
de conferencias populares para preparar el campo, a fin de ensear prcti
camente, con la riqueza de ejemplares que poseemos, las distintas asignatu
ras de las ciencias naturales. As llegaremos a crear la profesion de Docto
res en esta ciencia, a fin de tener especialistas en Zooloja, Botnica, Jeolo
ja i Antropoloja Universal, que tanto necesitan los profesores de este ramo
en los Liceos, Universidades y Escuelas de Agricultura.
Seccin de Zooloja
El Jefe de esta Seccin se ocupa de la publicacin de los Catlogos de
su seccin, de la clasificacin moderna i colocacion de etiquetas a los ejem
plares, de la preparacin de la gran cantidad de mamferos i aves acumula
dos, i de la instalacin de la Estacin Zooljica en San Antonio. Organiza
una biblioteca de zooloja i pronto iniciar los trabajos sobre la revisin i
publicacin de la Fauna chilena.
El Jefe ds la Seccin de Entomoloja contina en la tarea de ordenar la
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rica coleccion de insectos del Museo i la revisin de la clasificacin de
colepteros, i continuar despues con las restantes familias.
Se ha comprado la coleccion del seor Calvert de mas de diez mil
insectos.
He solicitado del Ministerio que el Jefe de la Seccin de Zooloja tenga
a su cargo directo el estudio de los Vertebrados, la supervijilancia sobre las
secciones de Entomoloja, Evertebrados, Aracnolojia e Insectos dainos,
Estacin Zooljica martima del Museo de Oceanografa i la Taxidermia
es decir, la seccin que diseca i prepara. Es de urjencia esta reglamenta
cin as como la de las demas secciones que he solicitado, a fin de estable
cer la jerarqua de los empleados i la unidad en los trabajos. Conservare
mos, sin embargo, la independencia del Jefe de la Seccin de Entomoloja
hacindolo depender de la Direccin, mintras este puesto sea servido por
el actual seor don Filiberto Germain, quien es el mas antiguo de todos
los empleados del Museo.
La seccin Evertebrados es servida por el seor Crlos Porter, que se
encontraba en Europa durante su nombramiento. El Museo Nacional envi
al seor Porter los crustceos i otros animales inferiores repetidos a fin de que
l se ocupe de hacerlos clasificar i canjearlos en Europa. Este envo pudo
ser hecho mas oportunamente, si el mismo seor Porter hubiese dispuesto
de mas tiempo para elejir; pero su premura por partir i asistir al Congreso
Cientfico de Buenos Aires no lo permitieron. Comunicaciones recibidas de
l, nos hacen saber que todo est en su poder. A fin de utilizar en Europa
los mui importantes servicios del seor Porter, ese Ministerio ha determinado
comisionarlo, para que contine en Europa al servicio del Museo Nacional
hasta Setiembre de este ao, sin comprometer al erario en nuevos gastos.
El Supremo Gobierno ha resuelto que la Revista Chilena de Historia
Natural que publicaba el seor Porter, como rgano del Museo de Valpara
so, no sea subvencionada por el Estado, desde que el seor Porter estaba en
Europa, el Museo de Valparaso dependa del Nacional, i, en fin, de esta
resolucin tenia conocimiento i aceptacin del seor Porter ntes de partir.
Las dotes especiales de este naturalista permiten utilizarlas en la publica
cin del Boletn del Museo Nacional; con estp objeto he solicitado para
el prximo presupuesto un aumento de mil pesos de sueldo anual, agre
gado al honoratio del seor Porter. En estas tareas depender esclusiva-
mente de la Direccin.
La seccin de Zooloja Martima i Museo de Oceanografa ser insta
lada en el presente ao i ser la primera Estacin en el Pacfico americano
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del Sur. Se ha elejido el puerto de San Antonio para que funcione, por
estar cerca de los dos grandes centros poblados: Santiago i Valparaiso; i so
bre todo porque dispone de los elementos del Museo Nacional, de quien
depende, permitiendo enriquecerse a ste con los ejemplares duplicados. Esta
Lstacion servir para el estudio cientfico industrial de los peces, otros ani
males martimos i plantas marinas, i suministrar elementos de investigacin
para los alumnos del Instituto Pedagjico i Escuela de Medicina.
La direccin de Obras Publicas, por pedido de ese ministerio, ha cedi
do el terreno comprendido entre el estero de Llolleo i las obras del fu
turo puerto de San Antonio para la instalacin de la seccin Zooljica Ma
rtima i Museo de Oceanografa; i tambin ha enviado un arquitecto que
pronto entregar los planos de la construccin de la Estacin. El presu
puesto actual consulta la cantidad de veinte mil pesos con este objeto: per
mitir construir Acuarios, Museo i Laboratorios de Bioloja.
Solicito para el prximo presupuesto la cantidad de veinte mil pesos
por una sola vez, para dedicarlos a la construccin de la casa para el Con
servador i el Pescador.
La Estacin est deslindando con el ferrocarril entre las estaciones
de Llolleo i San Antonio, en un sitio mui adecuado que dispone del mar
i del estero de Llolleo, es decir, de aguas dulces i saladas.
La Seccin de Taxidermia ha podido instalarse definitivamente con el
ausilio de mil pesos que le ha cedido el presupuesto para la compra de los
materiales. La cantidad enorme de animales sin preparar, que existan por
falta de recursos, estn arreglndose para clasificarse i exhibirse. Nos hemos
visto obligados a tomar por algn tiempo algunos ayudantes a fin de apre
surar esta obr i evitar la prdida de las colecciones.
No habria objeto de coleccionar ni de enviar espediciones para buscar
ejemplares cientficos si estos elementos solo se acumularan nicamente.
Es menester utilizarlos, estudindolos i exhibindolos: solo as sirven al
Museo Nacional.
Con este objeto solicito en el prximo presupuesto la creacin de dos
nuevos preparadores.
Seccin de Jeoloja
Se ha formado una biblioteca especial para esta seccin. Se ha nom
brado ayudante de jeoloja. Se va a iniciar el estudio sistemtico por pro
vincias de la constitucin del suelo del pais, empezando por Santiago.
Vuelvo a insistir seor Ministro en la necesidad imperiosa de proveer
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al Museo Nacional de una sonda para perforar el suelo i estudiarlo. Cono
ciendo la constitucin del sub-suelo, no solo se conoce la del pais sino que
se tienen ventajas prcticas para la agricultura, la irrigacin i la minera.
No se puede olvidar seor Ministro, que el departamento de jeoloja es
en todos los Estados el consultor que resuelve todos los problemas sobre
constituciones del suelo i sobre minera, i es el que evita la formacin de
negociados ilusos. Es sobre todo la agricultura la que saca mayores venta
jas porque, conociendo las rocas i el suelo que de ellas deriva, se conoce
las condiciones arables de la tierra.
Publicaciones i canjes
El Museo publica un Boletn, que, como los que acompao i as como
los que enviar a S. S., estn llenos de variado material sobre la Historia
Natural del pais. Esta publicacin se enva a todos los departamentos oficia
les mas importantes de la Repblica, i a todos los centros cientficos mun
diales que corresponden el canje con nosotros, por l que hace una publi
cacin de cerca de mil setecientos ejemplares.
Los Museos de los demas pases poseen, en su inmensa mayora,
imprenta para publicar sus Boletines, sus Anales, sus folletos cientficos espe
ciales, imprimir los rtulos de la enorme cantidad de etiquetas, de los cat
logos para el pblico, etc., etc. Con esto se economiza i se publica sin
atrasos. Para alcanzar este objetivo, poco a poco liemos adquirido los uten
silios estrictamente necesarios i pudiendo con esto ya imprimir los carteles,
etiquetas i cliches de distribucin jeogrfica en breve tiempo i con gran
economa. Se ha solicitado en el prximo presupuesto un tipgrafo para
atender a estas impresiones.
Edificio del Museo
Se ha conservado en mui buen estado reparando sus desperfectos.
Pero el Museo Nacional no cabe n este edificio. El material de Jeoloja i
Antropoloja que existe en los patios, como el que acumulamos para las
demas secciones, piden urjentemente la entrega al Museo Nacional d la
seccin de este edificio que ocupa el Instituto Agrcola. Esta cesin est-
decretada por ese Ministerio i el de Obras Pblicas i slo esperamos qu
el actual local del Observatorio Astronmico sea entregada ai Instituto
Agrcola para proceder al ensanche de las colecciones.
El patio de preparacin i diseccin es abierto e insalubre: hace aos a
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que esta Direccin solicita la transformacin de este patio para que sirva al
trabajo de los empleados bajo abrigo, as como para formar las piezas de los
distintos Jefes de Secion. Con este objeto solicitamos un aumento, por una
sola vez i estraordinario, de diez mil pesos que serviran para esas instala
ciones i para alumbrar al Museo.. Es necesario admitir de noche i una vez
por mes al pblico a fin que aprovechen los obreros i alumnos de estable-
bimientos de enseanza, as como para dar conferencias.
Museo de Concepcin
Con mejor acuerdo de ese Ministerio, este Museo se mantiene inde
pendiente.
Museo de Valparaso
El tem que consulta los gastos de este Museo dice: dependiente del
Museo Nacional i ha quedado reducido al Jefe de la Seccin Botnica i al
portero; pues su Director, seor Porter, ha pasado a ser empleado de este
Museo Nacional.
Es de opinion esta Direccin que ese Museo resida en la provincia de
Valparaso i al efecto hemos opinado que est en el Liceo de Via del Mar
bajo la direccin del Rector.
Conviene mantener independiente lo que ya est creado; de otra ma
nera habria que anexarlo al Museo Nacional.
Casa para empleados
Estn para terminarse las jestiones para comprar la casa de la Avenida
Matucana, cuyos pies dan a la Quinta Normal cerca del Museo. Esta ser
vir para tres familias de empleados, i es de desear pudieran hacerse com
pras iguales para dar habitaciones al personal.
Termino seor Ministro, llamando su atencin sobre las necesidades
de aumentar los sueldos de los empleados a fin de no obligarlos a que se
dediquen a tareas estraas al Museo Nacional, i que al progreso de este
establecimiento estn ligadas las ciencias que forman la Historia Natural,
base de los estudios de todos los conocimientos humanos.
Dios guarde a U. S.
P r o f . D r . E d u a rd o M o o r e .
IN F O R M E S D E L O S J E F E S D E S E C C IO N
I O TR O S E M P L E A D O S D E L M U SEO
I. Informe del Jefe de la Seccin de Entomoloja
Seor Director:
Principiar mi informe de este ao, dndole la noticia que me lleg
de Bruselas con el documento siguiente i cuya copia sigue: