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Juan Mateos sj

Comentario al
Evangelio de Marcos

Introduccin
La finalidad de este cursillo es ayudarnos a conocer la persona , la obra y el Mensaje de Jess,
principalmente a partir del comentario al Evangelio de Marcos.

Entre los objetivos esenciales que deben plantearse todas las comunidades cristianas, destacamos
estos tres:
1. El conocimiento del mensaje especfico del Nuevo Testamento: el Mensaje de Jess de Nazaret.
2. La aplicacin de este Mensaje a las circunstancias presentes que vive la comunidad. En esto
consiste, principalmente, la teologa, que debe ser obra de toda la comunidad.
3. La profundizacin vital permanente de la fe en Jess como Mesas, a nivel personal y
comunitario.

Este cursillo trata de ser un instrumento al servicio de este primer objetivo esencial en toda la
comunidad cristiana: conocer el Mensaje de Jess. Tambin ayuda a los otros dos objetivos, pero stos
son tarea fundamental de la comunidad, la cual puede realizarlos a partir del conocimiento de los
Evangelios.

Este conocimiento de la persona y el Mensaje de Jess no puede ser un puro conocimiento


intelectual. No hay conocimiento de Jess si no hay vivencia de una realidad personal con El.
"El que est dispuesto a hacer lo que Dios quiere podr apreciar si mi doctrina viene de Dios o si
hablo yo en mi propio nombre"
(Jn. 7,17). Slo desde una actitud de disponibilidad ante la voluntad de Dios, es decir, desde la
oracin personal y comunitaria, es como puede entenderse el Mensaje de Jess. Por eso este cursillo,
ms que darnos "conocimientos" pretende ayudarnos a cultivar en nosotros las actitudes y las prcticas
propias de los que pertenecen al grupo de los seguidores de Jess.

1. - Lo propio del cristianismo


La pregunta de qu es lo especfico del cristianismo, de cul es la originalidad del Mensaje de
Jess, es una pregunta actual. Este es el interrogante que muchos cristianos se hacen: qu aporta el
cristianismo a la lucha por una sociedad y un hombre nuevo? Qu significa evangelizar en el mundo
actual?

a.- Lo propio del cristianismo no es la salvacin en la otra vida.


En el modelo del cristianismo tradicional ha estado vigente la idea de que el ser cristiano tiene
como finalidad la salvacin en la otra vida. "Ir al cielo", "salvarse", pareca ser la nica aspiracin de
los cristianos.
A lo largo del cursillo veremos, cmo segn Jess de Nazaret, esto no es as. Segn Jess, no
hace falta ser cristiano para salvarse en la otra vida. Uno puede obtener la vida eterna siendo honrado y
justo ante sus semejantes en cualquier condicin social que se encuentre (Mc. 10, 17-18 y paralelos; Lc.
10,25-28; 19,8-10; Mt. 25,34-40,46). En estos pasajes aparece claro que no hace falta ser cristianos
para obtener la vida eterna. La salvacin final, no es pues el objetivo central del Mensaje de Jess,
aunque est asegurada para los que le sigan (Mc. 10,30 y paralelos; Jn. 3,18; 6,47-54; Ef. 2,5-6), y
todos los hombres pueden lograrla siendo honrados con su prjimo, en cualquier religin e incluso sin
religin.

b.- Tampoco es lo propio del cristianismo la salvacin en la tierra, considerada como una
conversin interior e individual.

Para otros, lo propio del cristianismo ser la salvacin en esta vida, sin negar la salvacin en la
otra. Pero entienden esta salvacin intraterrena como un cambio interior que Dios hace en el hombre.
Segn esto, lo especfico del cristianismo sera la conversin interior e individual. Y el ideal es que todos
los hombres se conviertan. Pero notemos que tal concepto no implica un cambio en las estructuras de la
sociedad, ni se necesita este cambio para que todos los hombres se conviertan.

En el hombre existe una tendencia al egosmo, es decir, la tendencia a vivir para los propios
intereses y ventajas personales sin preocuparse de los dems. Esta tendencia egosta, desemboca
necesariamente en una sociedad injusta en la que los hombres son explotados por los hombres.

La finalidad del cristianismo sera, as, superar este pecado original, este egosmo personal. Esto
mismo pretendan las religiones, pero crean lograrlo por la asctica y el esfuerzo humano por
transformarse.
El cristianismo revela que esto es ineficaz (Rom. 7). La mala inclinacin del corazn del hombre
es superior al esfuerzo del hombre por ser honrado y bueno. La tendencia egosta es tan fuerte que vence
al esfuerzo del hombre por superarla. De ah la ineficacia de la Ley para la salvacin del hombre. A
pesar de la Ley y de cualquier cdigo moral, la sociedad sigue siendo injusta. Esta es la experiencia de
todas las sociedades histricas.
De ah que el egosmo humano no puede superarse por el mismo hombre. El nico que lo cura es
Dios. El Espritu de Dios, que es una fuerza, un alimento, es lo nico que puede cambiar el corazn del
hombre.
El cambio que Dios hace en el hombre es quitarle ese centro egosta y darle una tendencia nueva,
que es la de vivir para los dems, y esto de modo radical. Es decir, cuando el hombre es egosta, puede
de hecho, a veces, amar a los dems, pero su vida est orientada a s mismo. Eliminado el egosmo
radical, la direccin y el sentido de la vida es el amor a los dems, lo cual no impide que se den acciones
egostas.

a. Revelacin de Dios al hombre a travs de un toque "interior", cuya ocasin es cualquier


circunstancia que le hace comprender al hombre que Dios es AMOR.
b. La Fe en ese Dios, la aceptacin de su amor hacia m, que se expresa en el amor, en el
agradecimiento, en la disponibilidad y entrega a El.
c. A esa entrega del hombre a Dios, Dios responde cambiando el corazn del hombre.

As es como se concibe esta salvacin intraterrena que aportara el cristianismo. Pero, podemos
preguntarnos: esta salvacin individual, es especficamente cristiana? Entendemos que no. Es decir,
esta conversin individual a Dios, la supone el cristianismo, pero de hecho, hay no cristianos que la
realizan. Pensemos por ejemplo en Buda, el cual propone valores enormemente evanglicos, o en los
grandes msticos orientales de profundo sentido religioso. Es decir, Dios puede revelarse y de hecho se
ha revelado de modo diverso y diferente segn las culturas. El hombre que sinceramente acepte esta
revelacin de Dios, no puede decirse que no haya realizado la salvacin intraterrena de la que
hablamos, aunque el cristianismo aporte unos elementos para comprender y realizar esta salvacin
entendida como conversin individual y superacin del egosmo por el amor a los dems.

c.- Lo propio del cristianismo es la salvacin como hecho comunitario y social.

Hemos visto cmo lo que caracteriza al cristianismo no es ni la salvacin eterna, ni el cambio


interior individual como superacin del egosmo. El cristianismo supone ambas cosas, pero lo propio
suyo es cambiar la sociedad humana. Es decir, lo esencial del cristianismo no es la revelacin de que
Dios es Amor, sino de que por ser Dios Amor, entrega a su Hijo para realizar una misin histrica y
morir por la humanidad. Jess de Nazaret tiene una misin histrica que cumplir como Mesas, y esta
misin es cambiar el curso de la historia humana comenzando una nueva era: el Reinado de Dios.

Este reinado tendr dos pocas. Una poca histrica, que ha de ir realizndose ahora, y una final
en la que el triunfo de Dios ser completo. El viene para empezar la primera poca: va a poner en
marcha un movimiento que ser el principio del Reinado de Dios en el mundo. Desde esta perspectiva lo
especfico del cristianismo es la adhesin personal a Jess como Mesas para colaborar con El en su
obra.

TITULO DEL EVANGELIO DE SAN MARCOS (1,1)

Mc. 1,1:
"As comenz la Buena Noticia de Jess, Mesas Hijo de Dios".

El primer versculo del Evangelio de Marcos es el ttulo del libro. La Buena Noticia era conocida
por la comunidad a la que Marcos se dirige. Ahora Marcos quiere explicar cmo fue el comienzo de esa
Buena Noticia que es una realidad para sus lectores. El autor no pretende defenderla, ni intenta la
conversin de los no cristianos. El libro va dirigido a cristianos que conocen por experiencia la Noticia
de Jess, la experimentan como Buena, y a ella han ligado ntimamente sus vidas. Quiere explicarles
cmo comenz esa Buena Noticia, de la cual vive ahora la comunidad cristiana. Para ello utiliza tres
palabras: Jess, El Mesas, Hijo de Dios. El nombre de Jess, calificado por los ttulos de Mesas e Hijo
de Dios.

La buena noticia.
La palabra griega "evangelio" signific en un principio la "propina" que se daba al mensajero que
traa la "buena noticia". Pero ya en la poca de Jess, "evangelio" significaba la "buena noticia" misma.
Esa noticia, que se experimenta como buena y que ya se vive en la comunidad a la que Marcos se dirige,
tiene relacin con Jess en un doble sentido:
- tiene su origen y su comienzo en Jess de Nazaret.
- la persona de Jess, su mensaje y su obra salvadora son su contenido.

El nombre de Jess.
Es un nombre corriente entre los judos. Significa "Dios salva" o "Dios libera". Por eso Marcos
califica a Jess con dos ttulos, porque este Jess que es la Buena Noticia no es un Jess cualquiera: es
el Mesas, Hijo de Dios.

La palabra Mesas.
Puesta aqu en el ttulo de la obra tiene una gran importancia: indica el papel histrico de este
Jess. Literalmente "Mesas" significa "ungido" y es una abreviatura de "rey ungido". La figura de un
"rey-Mesas" hace referencia a una figura futura, enviada por Dios para la salvacin del pueblo de
Israel. Esta figura del "rey-Mesas" haba ido adquiriendo un significado muy concreto a lo largo de la
historia de Israel. La monarqua haba ido llevando al pueblo al fracaso y a la ruina. Poco a poco se va
dibujando la figura de un rey futuro enviado por Dios para salvar al pueblo del desastre. Ante esta
esperanza la tentacin del oprimido es concebir la liberacin como un desquite. Esto hace que la figura
del "rey-Mesas" se vaya coloreando con los tintes de una venganza nacional.
Piensan que el Mesas ser el Rey de Israel, restaurador de la monarqua de David, guerrero
victorioso que expulsar a los romanos, derrotar y humillar a las naciones paganas y devolver la
gloria a Israel. Jerusaln y el templo sern el centro del mundo, a donde todos vendrn a aprender la Ley
y a adorar al nico Dios verdadero.

La palabra "Mesas", en la poca de Jess, tena, pues, resonancias muy concretas. Para ellos el
Mesas era el lder consagrado por Dios para cambiar el rumbo de la historia de Israel: de una nacin
pobre y oprimida hacia una nacin gloriosa y justa que fuera luz y centro del mundo entero. El Mesas
sera el custodio y maestro de la Ley, el juez que purificara al pueblo e inaugurara una poca donde no
habra pobres ni oprimidos; todas las instituciones -rey, templo, sacerdocio, tribunales- funcionaran
como era debido y el pueblo sera fiel a Yav.
Nadie pensaba, pues, que las instituciones antiguas iban a desaparecer. El Templo seguira ms
glorioso que nunca. El Sacerdocio continuara renovado y purificado. La Ley de Moiss continuara con
todo su esplendor hasta el punto de que el Mesas sera el primer custodio y observante de la Ley, y
aclarara los pasajes oscuros.

En resumen, para los contemporneos de Jess con el Mesas se inauguraba una nueva poca
donde acabara el pecado, el hambre y la desgracia, pero en continuidad con la gloriosa tradicin del
pueblo de Israel. Por esto, las instituciones de Israel continuaran, aunque purificadas y reformadas.
Segn muchos, el Mesas debera hacer su aparicin en el alero del Templo, desde donde dara su
proclama al pueblo y empezara su victoria.

Por todo lo dicho, la palabra Mesas, colocada en el ttulo del libro como calificativo de Jess, es
el eslabn, el vnculo de unin del Antiguo y el Nuevo Testamento. En Jess se han realizado las
expectativas del Antiguo Testamento aunque, como se ver, de otra manera a como lo pensaban los
judos.

El ttulo Hijo de Dios.


Falta en algunos manuscritos; pero la mayor parte lo traen. Por eso lo consideramos como
original. Este ttulo en boca de los judos tena el mismo contenido que el de Mesas. Dir Caifs en
Marcos, 14, 61: "Eres t el Mesas, el Hijo de Dios bendito?". Hijo de Dios significa para ellos el
"predilecto de Dios", "el que se parece a Dios", "aquel a quien Dios protege". Y aunque Marcos ya le da
a ese ttulo un contenido ms rico que el que le daban los judos de su tiempo, tras la experiencia
pascual no se puede decir que tenga el contenido teolgico del que se ha ido cargando a lo largo de
veinte siglos de cristianismo.

INTRODUCCION: APARICION DE JUAN BAUTISTA


Y BAUTISMO DE JESUS
(Mc. 1,2-23)
Mc. 1,2-3: "Como estaba escrito en el profeta Isaas: 'Mira, te envo mi mensajero por
delante para que te prepare el camino' (Mal 3,1) 'Una voz grita desde el
desierto: Preprenle el camino al Seor, allanen sus senderos' (Is. 40,3)".

Marcos comienza su obra: "Como estaba escrito...". Con ello indica que lo que nos va a contar
tiene relacin con la antigua tradicin de Israel: est de algn modo predicho por los profetas. Por eso
comienza citando al gran representante de la tradicin proftica, al profeta mesinico por excelencia:
Isaas. Bajo el nombre de Isaas, Marcos nos da dos citas de profetas:

Malaquas 3,1 :
Malaquas se refera a la venida de Dios mismo y a Elas como el mensajero que le preparara el
camino. Marcos cambia una sola palabra y dice: "para que te prepare el camino", en vez de "para que
me prepare el camino". Dios se refiere a un personaje que obviamente para el lector de la comunidad es
el Mesas-Jess. El sentido es pues, el siguiente: Dios enva a un personaje, Jess-Mesas, que tiene una
misin que cumplir, pero enva por delante a un mensajero para que le prepare el camino.

Isaas 40,3 :
Aparece la voz del mensajero que grita "desde" el desierto para que lo oigan en la sociedad... Y la
voz del mensajero dice: "preparen el camino del Seor, allanen sus senderos". Lo que resalta son, pues,
dos cosas: El que viene es "el Seor" que indica un ttulo divino: el que viene es un enviado de Dios, es
el representante de Dios en la tierra: su autoridad es divina; lo que haga y diga ser en nombre de Dios.
La misin del mensajero es exhortar al pueblo para que prepare el camino: desde el primer momento
queda excluida toda imposicin o coaccin: se pide la opcin libre.

Mc. 1,4-8: "Se present Juan en el desierto bautizando: pregonaba un bautismo; para que
se arrepintieran y se les perdonaran los pecados. Acuda toda la provincia de
Judea y todos los de Jerusaln; confesaban sus pecados y El los bautizaba en el
Jordn.. Juan iba vestido de pelo de camello, con una correa de cuero a la
cintura, y coma saltamontes y miel silvestre. Este era su pregn: detrs de m
viene el que es ms fuerte que yo. Y yo no merezco ni agacharme para desatarle la
correa de las sandalias. Yo les he bautizado con agua, El les bautizar con
Espritu Santo".

Versculos 4-5: "Se present Juan en el desierto ..."


Juan es presentado como un mensajero cuya voz predica un arrepentimiento, un cambio interior
de ruptura con el pasado. Para ello elige un gesto simblico fuerte: sumergirse en el agua como signo de
muerte al pasado para empezar una vida nueva. El bautismo es un smbolo de muerte y seal de
arrepentimiento. Arrepentirse es no querer haber hecho lo que se hizo, es no identificarse uno con su
pasado, es no seguir el rumbo de su pasado: es morir al pasado.
Lo que produce el perdn es el arrepentimiento y no el sumergirse en el agua. Sumergirse en el
agua es el signo del arrepentimiento. Lo que pide Juan es el arrepentimiento verdadero segn Isaas
(1,10). Los pecados de los que hay que arrepentirse son los mismos pecados que denunciaban los
profetas, es decir, la injusticia entendida como desprecio de Dios y desprecio del prjimo (cfr. Is 5, 1-
20). Este arrepentimiento obtiene de Dios un perdn total, pues Dios perdona al hombre que cesa en la
injusticia y se propone llevar una vida nueva.

Juan realiza su misin desde el desierto. El desierto indica una zona intermedia entre Dios y la
sociedad, pero en contacto con ambos. Dios llama desde fuera de la sociedad teocrtica de Israel. El
mensajero no entra en la sociedad, sino que predica a la sociedad desde el desierto, invitando a romper
con la injusta sociedad: Dios llama al perdn desde fuera del sistema, incluso del sistema religioso de
Israel. Y la gente acude a esa zona intermedia incluso desde Jerusaln, donde estaban las instituciones
salvadoras oficiales. Acuden porque saben que aquellas instituciones y aquel aparato poltico-religioso
oficial no salvaba.

El xito de la misin de Juan es total. Acude toda la provincia de Judea. Es un movimiento de


masas hacia Juan. Y acuden tambin todos los de Jerusaln, es decir, el pueblo sencillo y no las
autoridades poltico-religiosas que no hicieron caso al pregn de Juan, como aparece en Marcos 11, 27-
33, en donde los sumos sacerdotes, los senadores y los letrados reconocen que no creyeron en el
bautismo de Juan.

v 6: "Iba vestido de pelo de camello..."


Juan va vestido de pelo de camello, lleva una correa de cuero en la cintura, se alimenta de
saltamontes y miel silvestre. Todo ello es un smbolo de que Juan es un hombre sin races, sin familia,
que est fuera de la sociedad, en el desierto. La correa de cuero lo identifica con Elas el profeta (2 Re 1
,8): Juan es el Elas que prepara el da del Mesas. Todo ello indica que Juan no est integrado en el
sistema teocrtico y que hace su pregn desde fuera de l.
v 7: " Viene el que es ms fuerte que yo"
Este es el pregn: " Viene el que es ms fuerte que yo". Juan se compara con Jess para decir que
Jess es ms fuerte, es decir, Jess es un luchador cuyo combate es mayor que el de Juan.
Pero qu va a hacer Jess? Si con el bautismo de Juan todos se han convertido, qu le queda a
Jess? Juan con su predicacin y su bautismo ha invitado a la conversin individual. Esta la ha
realizado el pueblo y no las autoridades poltico-religiosas. Pero hay otro ms fuerte que l que ha de
combatir una batalla ms dura: la lucha contra el pecado constitucional, representado en las autoridades
poltico-religiosas que no han aceptado el bautismo de Juan. Es necesario desmontar el sistema, pues la
conversin individual no basta. Para ello se necesita uno ms fuerte que Juan que se enfrente con el
sistema: Jess. Ante El, Juan no merece ni siquiera agacharse para desatarle la correa de las sandalias.
Con ello se indica la infinita superioridad de Jess, usando un smbolo semtico.
Era costumbre entre los judos que cuando la mujer quedaba viuda y sin hijos, el pariente ms
prximo del marido difunto tena la obligacin de dar descendencia a la viuda. Cuando el pariente ms
prximo no cumpla esta obligacin, deba de hacerlo el siguiente ms prximo. Para ello, la seal era
quitarle la sandalia al primero , indicando as que era a l al que ahora le corresponda dar la
descendencia a la viuda.
En el A. T. se describe a Dios con la imagen del esposo del pueblo que es el fiel al pueblo y
reclama la fidelidad del pueblo. El Mesas es as el esposo del pueblo que le es fiel y cumple su
obligacin. El smbolo, pues, viene a decir: Juan no es el novio del pueblo (Jn. 3, 27); es Jess quien es
el novio. Juan no es quin para quitar el puesto a Jess, porque Jess ama a su pueblo y es fiel a l.

v 8: "El les bautizar con Espritu Santo..."


El bautismo con agua es slo un rito externo. Es el smbolo del arrepentimiento total que obtiene
el perdn de los pecados. Pero el bautismo de Jess ser otro; ser superior. Jess les va a bautizar con
el Espritu Santo.
El Espritu es el Aliento y la Fuerza de Dios. Jess les va a comunicar el Aliento y la Fuerza de
Dios, su propia Vida. "Santo" indica la actividad del espritu: santificar, es decir, consagrar, separar de
lo corriente para consagrarlo a Dios, inspirar fidelidad inquebrantable a Dios y pertenencia a l. Es la
gran diferencia con el bautismo de Juan.
El bautismo de Juan es arrepentimiento del hombre, que es frgil por depender de su voluntad. El
de Jess da la fidelidad a Dios, no por el esfuerzo humano, sino porque comunica la fuerza de Dios. No
hay hombre nuevo que supere permanentemente su egosmo y su ambicin, si el Mesas no lo cambia
comunicndole su Espritu, capaz de transformar al hombre radicalmente y hacerle fiel a Dios.
Estas palabras del versculo 8 van a dominar todo el evangelio. A nivel individual, la Buena
Noticia del Mesas es el Don del Espritu. El Mesas nos va a bautizar, no con agua, sino con el Espritu
Santo.

Mc. 1, 9-11: "Por aquellos das lleg Jess desde Nazaret de Galilea y Juan lo bautiz en el
Jordn. Y en seguida, mientras sala del agua, vio rasgarse el cielo y al Espritu
bajar hasta El como una paloma. Se oy una voz del cielo: T eres mi Hijo, a
quien yo quiero, mi predilecto".

v. 9: Por aquellos das..."


Marcos no dice qu das son, no le interesa el calendario..."Lleg Jess desde Nazaret de
Galilea". Juan no se saba de donde vena; aparece en el desierto. Pero Jess viene de Nazaret de
Galilea. Juan est en Judea que es la provincia del Sur. All est la capital, Jerusaln, centro del poder
econmico, poltico y religioso. Galilea, la provincia del norte, era la provincia de los pobres. Era una
provincia de latifundistas, la ms rica de Palestina, pero la mayora de sus habitantes vivan explotados
y pasaban hambre. Los terratenientes no vivan en Galilea, sino en la capital. Galilea era la provincia
ms nacionalista: haba un movimiento popular contra la dominacin romana y la explotacin juda. Era
el lugar de los levantamientos y revoluciones.
Jess viene de Galilea y, en concreto, de Nazaret que era un pueblo insignificante que ni siquiera
se nombra en el A. T., situado en la sierra, donde la gente era ms revolucionaria y radical. Cercana a
Nazaret estaba Sforis de donde surgi Judas el galileo que organiz las guerrillas frente a los romanos.
Para aquel Judas el pagar tributo al emperador iba contra el primer mandamiento.
La primera impresin es que Jess es uno de estos... Viene de Nazaret de Galilea, que tena mala
fama. "De Nazaret puede salir algo bueno?" (Jn 1,43).

"Y Juan lo bautiz en el Jordn"


Recordemos que la gente acuda y confesaba sus pecados (v 5). Sin embargo, Jess, que acude
como uno ms, no confiesa sus pecados. Per eso el bautismo de Jess no tiene el mismo sentido que el
de los dems. Jess no tiene que romper con su pasado, no es cmplice con la injusticia de la sociedad.
Jess se solidariza con los pecadores, pero no se identifica con ellos.
Qu significa su bautismo? Es la seal de su compromiso, de llevar a cabo su misin hasta la
muerte. Jess aludir a su bautismo al preguntar a Juan y Santiago: "Son capaces de pasar el trago que
voy a pasar yo o de sumergirse en las aguas (=bautismo) en que me voy a sumergir yo?". (Mc 10,38).
El bautismo hace referencia a la muerte. En la gente que acuda a Juan, hace referencia a la muerte, al
pasado; en Jess, a su futura muerte. Jess se bautiza sabiendo cul es su misin. El sabe que tiene un
camino. Por eso no pregunta lo que tiene que hacer ni Juan le exhorta. Jess tiene un compromiso con el
Padre.

v. 10: "Y en seguida, mientras sala del agua..."


Ante el compromiso asumido conscientemente por Jess, el Padre responde. El cielo se rasga y se
establece una comunicacin. Mateo y Lucas dicen: "se abri el cielo". Marcos usa una expresin ms
fuerte: "se rasg el cielo". Rasgar algo implica que ya no puede cerrarse. Lo que se abre se puede
cerrar; lo que se rasga no. Ya hay una nueva comunicacin entre Dios y la humanidad gracias al
compromiso de Jess, que perdurar para siempre.

"Y al Espritu bajar hasta l como una paloma..."


No se habla de Espritu Santo como en el versculo 8. Jess no necesita consagracin ni
santificacin, ya que El es fiel y santo y no tiene injusticia. Solo se dice "Espritu", es decir, Aliento y
Fuerza que harn que Jess se enfrente con el sistema.

"Como una paloma..."


Qu significa? Se quiere indicar que el Espritu se va a comunicar a Jess como fuerza, pero no
como violencia, distinguindose as de los personajes, como Sansn, a los que en el A. T. se les
comunic el Espritu. La paloma es smbolo de no violencia. Jess, a pesar de tener toda la fuerza del
Espritu, no usar los mtodos violentos del A.T. Adems, en aquella cultura, la paloma era el smbolo
del amor a su nido. Se quiere decir que el Espritu encuentra su nido, su lugar propio, en Jess.

v. 11: "Se oy una voz en el cielo: T eres mi Hijo..."


Aqu, sin nombrar a Dios, habla Dios, que se expresa como un Padre. La primera frase est
inspirada en el salmo 2: "Hijo mo eres T". Marcos la cambia as: "T eres mi Hijo" , es decir, el
Mesas-Rey. Es una investidura como Mesas que pone de manifiesto el amor de Dios a Jess.

"T" "mi Hijo" , "mi amado", "mi predilecto": Jess es el centro de la explosin del amor de Dios.
El amor de Dios se vuelca sobre Jess por el compromiso que ha hecho de llevar su misin hasta la
muerte. Es una descripcin de una experiencia espiritual: lo conciencia de ser Hijo de Dios. "Mi amado"
hace referencia a Isaac (Gn. 27), que para Abrahn era su Hijo amado, el nico: "Agarra a tu hijo
nico, a tu querido Isaac" (Gn 22,2). "Hijo nico" y "amado" son la misma cosa. Tambin hace
referencia a Isaas 42,1: "Miren a mi siervo, a quien sostengo; mi elegido, a quien prefiero. Sobre l he
puesto mi Espritu, para que traiga el derecho a las naciones". Jess no es slo rey, sino siervo que deba
morir por su pueblo; as se le quita el ttulo de guerrero victorioso que es una idea de nacionalismo
propia del A. T. que Jess corrige.

En resumen, Jess ser el ms fuerte, pero su fuerza no ser violenta. El morir por su pueblo.
La Fuerza del Espritu que El posee no la va a utilizar como fuerza guerrera. La experiencia del
Espritu en Jess es la del amor total del Padre hacia El. Marcos pone el bautismo de Jess como norma
y regla del bautismo de los cristianos. La experiencia de todo el que recibe el Espritu ser como la de
Jess: la experiencia de que Dios es nuestro Padre que nos ama. De ah nace la fcil alegra del
cristiano, al sentirse perdonado y amado por Dios.
El amor de Dios es total, gratuito y sin condiciones. "Y esa esperanza no defrauda, porque el
amor que Dios nos tiene inunda nuestros corazones por el Espritu Santo que nos ha dado" (Rom. 5,5).
"El Mesas muri por nosotros cuando ramos an pecadores: as demuestra Dios el amor que nos
tiene" (Rom. 5,8). Es la experiencia que hay que pedir a Dios. Si no, no hay cristiano. No es que
nosotros seamos buenos. Dios nos ama sin condiciones: "muri cuando ramos pecadores". No nos
acabamos de creer que el amor de Dios es gratuito. Creemos ganarnos el amor de Dios con nuestras
obras. Sera ese un amor pagado. Pero todo amor pagado es prostitucin. Por eso, el fariseo que confa
en la observancia de la Ley no puede encontrar a Jess. Dios es bueno y eso basta. Nos ama como
somos.
Quien no experimenta el amor de Dios es incapaz de amar a los dems. Buscar la experiencia de
su amor es la base necesaria para colaborar a la obra de Dios. Nadie puede proyectar alegra, paz y
amor cuando no las tiene en su interior. Cmo queremos salvar sin sentirnos salvados.

Mc. 1, 12-13: "En seguida el Espritu lo empuj al desierto. Estuvo en el desierto cuarenta
das: Satans lo pona a prueba. Estaba con las fieras, y los ngeles le servan".

vv 12-13: "El Espritu lo empuj al desierto"


El desierto es un lugar deshabitado, pero, sin embargo, este desierto tiene tres habitantes:
Satans, las fieras y los ngeles.

Satans es una figura que aparece por primera vez en el libro de Job (siglo III a. C.). Es un
miembro de la corte divina (Job. 1,6). La mejor traduccin de este trmino es el "calumniador", "el
traicionero".
Posteriormente Satans es un jefe enemigo de Dios. Es una idea que viene de Persia. Los judos
no aceptaban el dualismo de un Dios bueno y un Dios malo como en Persia. Para ellos Yav es el nico
Dios y los demonios, con Satans a la cabeza, estaban en la tierra produciendo el mal. Por eso, el
demonio es el "homicida" es decir, el que provoca la disminucin del hombre y la muerte. Satans, es
pues, la encarnacin del mal.
Las fieras son el smbolo de la naturaleza daina y hostil al hombre.
Los ngeles son los representantes de la fuerzas divinas.

Segn Marcos, Jess es ms fuerte que Satans y que las fieras, y los ngeles estn a su servicio.
Jess es as ms fuerte que el mal, ms fuerte que la naturaleza, y todas las fuerzas divinas estn a su
servicio.

"Estuvo en el desierto cuarenta das..."


Cuarenta das es una situacin de largo perodo. Se identifica con toda la vida de Jess en la que
fue ms fuerte que los demonios y la naturaleza hostil y en la que todas las fuerzas divinas estuvieron a
su servicio. Por eso, no dice Marcos que se march del desierto. Jess se queda en el desierto que es el
smbolo del estado de superioridad de Jess.
Marcos no dice en qu consisti la tentacin de Jess en el desierto. Por eso conviene ver los
paralelos en Mateo 3,5 al 4,11 y Lucas 4,1-13.

LAS TENTACIONES DE JESS

En Mateo, captulo 3, versculos 1-6, hay una coincidencia con Marcos: Juan bautiza y acude la
masa del pueblo.
A partir del versculo 7 hasta el 17 Mateo incluye algunas variantes:
- aparecen fariseos (=poder espiritual) y saduceos (-poder poltico) que van a bautizarse. Juan
se extraa y los increpa duramente (vv 7-10).
- Jess no slo va a bautizar con Espritu Santo, sino con fuego. Aludiendo con ello a la
oposicin de Jess al poder poltico- religioso representado por los saduceos y fariseos (v 12).
- hay un dilogo entre Juan y Jess (vv 13-16).
A partir del captulo 4, vv 1-11, Mateo aade el relato de las tentaciones.

Mt. 4, 1-2: "El Espritu condujo a Jess al desierto para que el diablo lo pusiera a prueba.
Jess ayun cuarenta das con sus noches y al final sinti hambre".

"Ayun cuarenta das con sus noches"


Qu significa esto? Mateo, al escribir as, quiere indicar que Jess no es menor que los grandes
personajes del A. T., como Moiss, que ayun cuarenta das con sus noches en el Sina, o como Elas
que camin durante cuarenta das en ayunas. Es una simple comparacin para decir que Jess es ms
fuerte, porque despus de hacer las mismas proezas que las grandes figuras del A. T. , es capaz todava
de vencer al mismo Satans. Este ayuno de Jess no es un ayuno religioso. El ayuno religioso se
interrumpa al llegar la noche.

Mt. 4, 3-4: "El tentador se le acerc y le dijo: si eres el Hijo de Dios, di que las piedras stas
se conviertan en pan. Le contest: Est escrito: No solo de pan vive el hombre
sino tambin de todo lo que diga Dios con su boca".

La primera tentacin es la de usar los poderes divinos para el propio provecho, la de considerarse
autnomo respecto a Dios. Jess responde con una frase de la Escritura. Lo que da vida es el plan de
Dios. El hombre no es autnomo con relacin a Dios y su voluntad: todo debe estar subordinado al
designio de Dios.

Mt. 4, 5-7: "Entonces se lo llev el diablo a la Ciudad Santa, lo puso en el alero del Templo
y le dijo: si eres Hijo de Dios, chate abajo: porque est escrito: 'A sus ngeles ha
dado rdenes para que cuiden de ti', y tambin 'te llevarn en volandas, para que
tu pie no tropiece con piedras'. Jess le repuso: tambin est escrito: 'No
tentars al Seor tu Dios'".

La segunda tentacin consiste en decirle que siga el plan de Dios findose de Dios de manera que
deje su responsabilidad en manos de un providencialismo infantil. El alero del templo era el lugar donde
tena que presentarse el Mesas, segn especulaciones mesinicas. Si la primera tentacin era el
prescindir de Dios, la segunda tentacin es dejrselo todo a Dios y renunciar a la propia
responsabilidad. La respuesta de Jess es la de que eso es tentar a Dios. El hombre debe colaborar
activamente con el designio de Dios.

Mt. 4, 8-11: "Despus se lo llev el diablo a una montaa altsima y le mostr todos los
reinos del mundo con su esplendor, dicindole: te dar todo eso si te postras y me
rindes homenaje. Entonces le replic Jess: vete, Satans, porque est escrito:
'Al Seor tu Dios rendirs homenaje y a El solo prestars servicio". Entonces lo
dej el diablo. En esto se acercaron unos ngeles y se pusieron a servirle".

La tercera tentacin es la tentacin del poder. Satans viene a decirle: "No quieres prescindir de
Dios ni quieres prescindir de tu responsabilidad personal. Entonces cumple tu misin desde el poder".
Observemos que el demonio es el dueo del poder (=dominio del hombre sobre el hombre basado en la
fuerza y el miedo). El poder es satnico, es homenaje a Satans.
La respuesta de Jess es que slo a Dios se debe servicio y homenaje. El es el nico Seor. Por
eso, cuando se usa el prestigio, el dinero y el poder para propagar el Reino de Dios, lo que se propaga
es el Reino de Satans.
PRIMERA SECCION:
LABOR EN GALILEA:
LA FORMACION DEL GRUPO
(Mc. 1, 14 al 3, 19)
(Mc. 1, 14-15: "Cuando detuvieron a Juan, Jess se fue a Galilea a pregonar de parte de
Dios la Buena Noticia. Deca: se ha cumplido el plazo, ya llega el Reinado de
Dios. Enmindense y crean la Buena Noticia".

"Cuando detuvieron a Juan..."


Indica un tiempo indeterminado. Jess empieza su predicacin cuando a Juan le hacen callar.
Pero Jess no empieza en el centro, en Judea, como Juan, al que han encarcelado las autoridades. Jess
empieza a preparar la Buena Noticia en Galilea, en la provincia de los pobres, de la que provena. No se
seala el auditorio. Con ello Marcos indica que la frase siguiente es el programa de todo el mensaje de
Jess. La Buena Noticia es que ya se ha cumplido el plazo y llega el Reinado de Dios.

Qu es el reinado de Dios? La Buena Noticia es que Dios va a comenzar a gobernar el mundo,


que ya se acabaron los reyes y las autoridades porque Dios va a ser la nica autoridad; que van a
terminar la explotacin y el dominio del hombre sobre el hombre.
Para entender lo que esta proclama del reinado de Dios significaba, hay que situarse en el
ambiente de la poca. Jess proclama la llegada del Reinado de Dios en un ambiente de tremenda
tensin poltica. La gente naturalmente entenda ese reinado conforme a las ideas que ya tenan, es decir,
como un cambio en la historia de Israel que le asegurara la poca final de prosperidad y triunfo bajo el
Rey-Mesas. Al decir Jess que el reinado est prximo, la gente deba esperar el golpe de estado en que
el Mesas combatiese a los romanos y los derrotase poniendo a fin a la dominacin extranjera y
reforzarse las instituciones de la nacin. Cada grupo (saduceos, fariseos, esenios, celotas) entenda el
pregn a su manera desde su situacin vital y desde sus expectativas (Vase introduccin).
Pero Jess echa por tierra la idea de un golpe de estado que venga de Dios, y proclama que hay
que cambiar la propia conducta. Como Juan, exige un cambio de vida. Pero adems, el Reinado es una
posibilidad nueva que abre Dios a la humanidad: se trata de una cambio en el curso de la historia, el
comienzo de una sociedad humana diferente (Vase "Reinado de Dios").

Mc. 1, 16-21: Pasando junto al lago de Galilea vio a Simn y a su hermano Andrs que
estaban echando una red en el lago, pues eran pescadores. Jess les dijo: vengan
conmigo y les har pescadores de hombres.
Inmediatamente dejaron las redes y los siguieron. Un poco ms adelante vio a
Santiago, hijo de Zebedeo, y a su hermano Juan, que estaban remendando en su
barca las redes y en seguida los llam. Dejaron a su padre, Zebedeo, en la barca
con los jornaleros y se marcharon con l y entraron en Cafarnan".

Jess empieza a reclutar discpulos para realizar su tarea. Simn y Andrs estaban es su trabajo:
"echando una red en el lago, pues eran pescadores". Era una red que para echarla se liaba al brazo,
metidos al agua hasta la cintura, en la misma orilla. Con ella se pescaba la carnaza que luego serva
para la pesca en el lago desde las barcas. Elige a gente trabajadora, de una categora social no del todo
mala: gente que por lo menos se ganaba la vida aunque con mucho trabajo.
Jess les dice que les va a hacer pescadores de hombres. La prontitud en seguirle indica que ya
han odo hablar de Jess, que conocan el pregn de Jess. Quizs fueron discpulos de Juan el Bautista.
El ser pescadores de hombres es una metfora que expresa cmo Jess pretenda atraer a gente y para
ello escoge colaboradores. Jess escoge discpulos no para hacer un crculo cerrado, una lite, sino para
hacerles pescadores de hombres y para ello les instruir.

El reinado no es un mero cambio interior, sino que implica cambiar la sociedad, empezando por
un grupo de hombres nuevos que colaboren con Jess.

"Ellos dejaron inmediatamente las redes".


Los hijos de Zebedeo dejaron a su padre. Dejar es un verbo importante en el evangelio. Para
seguir a Jess hay que dejarlo todo. Unos las redes y el trabajo, otros a su padre...

"Y entraron en Cafarnan".


En la ciudad. Jess los lleva a la ciudad donde hay mucha gente. Cafarnan ser el "centro de
operaciones" de Jess.

Mc. 1, 21-29: "Y el sbado siguiente fue a la sinagoga y se puso a ensear. Estaban
asombrados de su enseanza, porque enseaba con autoridad, no como los
letrados.
Result que en aquella sinagoga estaba un hombre posedo por un espritu
inmundo y se puso a gritar: Quin te mete a ti en esto, Jess Nazareno? Has
venido a destruirnos? Se quin eres: El Consagrado por Dios. Jess le intim:
Cllate la boca y sal de este hombre! El espritu inmundo lo retorci y, dando un
alarido, sali. Se quedaron todos tan estupefactos que se preguntaban unos a
otros: Qu significa esto? Un nuevo modo de ensear con autoridad, y adems
da rdenes a los espritus inmundos y le obedecen. Su fama se extendi en
seguida por todas partes, llegando a toda la comarca circundante de Galilea".

Jess no asiste al culto, sino que va a donde se encuentra la gente: a la sinagoga, donde
enseaban los letrados y fariseos. El va tambin a ensear y comienza su ofensiva. No dice Marcos que
asistieron a los oficios de la sinagoga, sino que entra y se pone a ensear. El no es un hombre
"religioso", sino que busca la gente all a donde acude para or. Y Jess aparece con su anuncio que
provoca el asombro general. La gente dice: "no ensea como los letrados". Estos hablan de la tradicin
muerta.
El grito del endemoniado interrumpe a la gente. El, al defenderse, lo que pone de manifiesto es
que la religin de los letrados es instrumento del demonio. Aquel hombre est coaccionado internamente
por las fuerzas del mal contrarias a Dios. Ante la enseanza de Jess, el espritu inmundo no puede
aguantar el grito. El calificativo de "Nazareno" y el de "Consagrado" son ttulos que tienen resonancias
polticas para los oyentes, pues como oriundo de la montaa, Jess es sospechoso de celota. El
endemoniado quiere armar un lo poltico designando a Jess como Mesas-nacionalista.
El endemoniado, siendo uno, habla en plural: "Has venido a destruirnos?". En efecto, la
enseanza de Jess ataca al dominio de Satans sobre el pueblo y no sobre ese endemoniado en
concreto. El endemoniado grita porque ve que la predicacin de Jess es el descrdito de la enseanza
de los letrados y fariseos. Esta era una enseanza por medio de la cual se ejerca el dominio ideolgico
para someter al pueblo. Jess libera de esa ideologa oficial y con ello pone en peligro el orden
establecido. Por eso el demonio grita por medio de aquel hombre al que posee. Aquel hombre no es
dueo de s mismo y no acta por su propia iniciativa, sino acorde con la ideologa y enseanza de los
letrados y fariseos. Jess, sin embargo, tiene ms autoridad que los letrados y fariseos, pues manda salir
al demonio y ste le obedece. La gente se interroga. Jess aparece como algo nuevo. Tiene una nueva
autoridad y un nuevo mensaje.

Mc. 1, 29-45: "Al salir de la sinagoga su fueron derechos a casa de Simn y Andrs llevando
a Santiago y a Juan. La suegra de Simn estaba en cama con fiebre... Al
anochecer cuando se puso el sol, le fueron llevando todos los enfermos y
endemoniados... Cur a muchos enfermos de diversos males y expuls muchos
demonios y no toleraba que los demonios hablasen porque saban quien era.
Se levant muy de madrugada y sali, se march a un descampado y estuvo
orando all. Y fue predicando por aquellas sinagogas, por toda Galilea y
expulsando los demonios. Se le acerc un leproso y le suplic de rodillas: si
quieres, puedes limpiarme... Jess ya no poda entrar directamente en ningn
pueblo; se quedaba fuera en despoblados; pero acudan a El de todas partes".

El sbado despus de la instruccin de la sinagoga se sola tener una comida a la que se invitaba
a los amigos. Jess, Santiago y Juan van a casa de Simn y Andrs. La presencia de Jess es vida y por
eso cura a la suegra de Pedro. El agradecimiento de ella se muestra en el servicio: "les estuvo
sirviendo".

"Al anochecer, cuando se puso el sol..."


La gente respeta el sbado y hasta la puesta del sol no le llevan enfermos. La poblacin se agolpa
en torno a Jess, que es irradiacin de vida, cura a enfermos y endemoniados y no tolera que los
demonios organicen una algarada poltica al declararlo Mesas.

Muy de madrugada Jess se levanta y se marcha a un descampado a orar. Jess tiene su casa en
Cafarnan y duerme all. Pero se levanta temprano, pues tras una explosin de popularidad, quiere
ponerse a orar al Padre. Huye del peligro de la popularidad. Jess no quiere ser un lder y jugar con las
mismas armas del poder. El lder que asume l solo las responsabilidades infantiliza al pueblo y lo priva
de la libertad.

La reaccin de los discpulos es muy otra. Ellos se extraan de que Jess se marche cuando todo
el mundo lo busca. Caen en la tentacin de la popularidad..., pero Jess se niega, porque no quiere ser
lder de masas: "Vmonos a otra parte que voy a predicar tambin all". El Reinado de Dios no son las
curaciones. Estas son como los calmantes del dolor. El Reinado de Dios ser la solucin total del
problema. Pero para ello hay que liberar, por la enseanza, de la esclavitud interna, suscitando el
espritu crtico del hombre frente a la ideologa y a la enseanza de los letrados y fariseos.

"Se le acerc un leproso..."


Los judos llamaban "lepra" a cualquier enfermedad de la piel: sarna, tia, erupciones, etc. Y todo
leproso era impuro, no poda mezclarse con la gente, segn el A. T. y la ideologa de los fariseos. Sin
embargo, el leproso se acerca a Jess y con ello muestra que se ha liberado de la Ley. Esta escena debi
ocurrir al salir de una sinagoga, donde los leprosos tenan reservado un lugar especial, al cual deban
llegar antes que los dems y salir despus de todos.
El leproso se acerca a Jess, liberndose as de la prohibicin que le impide hacerlo, pues era
impuro. Jess, por su parte, siente compasin, pues es sensible el dolor ajeno; y tambin se salta la Ley
al tocar al leproso, pues esto tambin esta prohibido. Jess, segn la Ley, ya es impuro. Pero sin
embargo, el leproso queda limpio. Jess no hace caso de la distincin "puro-impuro" y el leproso queda
curado.

"Cuidado con decirle a nadie":


Jess no quiere popularidad. Lo "milagroso" puede ser un obstculo para que la gente capte el
mensaje. Si le dice que vaya al sacerdote, no es por obedecer la Ley, sino para que tenga el certificado
de curacin, que le permita reintegrarse a la vida social. El sacerdote era el que daba una especie de
"certificado de curacin", que acreditaba ante la sociedad que el leproso haba quedado limpio y as
poda hacer vida normal.
Pero el leproso publica el hecho y Jess ya no puede entrar abiertamente en ningn pueblo. Opta
por quedarse fuera, en el despoblado: y la gente "acuda a El de todas partes".
Jess no quiere que la gente acuda a l slo para curarse. Lo que El quiere es ensearles la
proclama del Reinado de Dios.

En qu consiste esta proclama del Reinado de Dios? Para verlo nos fijamos en San Mateo. En
Mateo 4, 23-25 se narra lo mismo que en Marcos 1, 40-45. Jess proclamaba la Buena Noticia del
Reino y le segua mucha gente. En este marco Jess proclama las Bienaventuranzas. Por ello vamos a
ver sucesivamente los siguientes puntos:

I.- LA PROCLAMA DEL REINADO DE DIOS; LAS BIENAVENTURANZAS: Mt. 5, 1-20 y


Lc. 6, 20-26.
II.- LA ACLARACION DE LA PRIMERA BIENAVENTURANZA, QUE DA OCASION A
TRATAR EL TEMA DE LA RIQUEZA: Veremos Mt, 6,19-34; Lc. 12, 15-21; Mc. 6, 30-
46; Mc. 8, 1-14; Mc. 10, 17-31; Mt. 19, 16-30; Mt. 20, 1; Mc. 12, 41-44; Mc 14, 3-10.
III.- JESUS Y EL PUEBLO: TEMA DE LA LIBERACION. Veremos sucesivamente:
1.- Liberacin con la palabra: Mt 6, 1-6; Mt 6, 7-14; Mt 23, 1-39.
2.- Liberacin con la accin : Mc. 2, 1-12; Mc. 2, 13-22; Mc. 2, 23-28; Mc. 3, 1-6; Mc.
3, 7-12; Mc. 3, 13-19; Mc. 7, 1-23.

I - LA PROCLAMA DEL REINO DE DIOS:


LAS BIENAVENTURANZAS

Mt. 4, 23 al 5, 20: "Jess recorra Galilea entera, enseando en aquellas Sinagogas,


proclamando la Buena Noticia del Reino y curando todo achaque y enfermedad
del pueblo. Se hablaba de El en toda Siria... Lo seguan multitudes venidas de
Galilea, Decpolis, Jerusaln, Judea, Transjordania.
Al ver Jess el gento subi a un cerrito, se sent, se le acercaron sus discpulos.
El tom la palabra y se puso a ensearles as: Dichosos los que eligen ser
pobres...
Ustedes son la sal de la tierra...Ustedes son la luz del mundo...No piensen que he
venido a suprimir la Ley o los Profetas..."

Mateo 5, 1-2:
Jess ya tiene un grupo de discpulos a los que dirige el sermn del monte en presencia del gento.
La aceptacin masiva de Jess, incluso de los paganos de la Decpolis, indica que no apareca como un
judo "ortodoxo" que impone las costumbres judas.
En el auditorio hay dos niveles. Uno es el de la multitud, la masa que es heterognea y ambigua,
pero que le sigue con entusiasmo porque Jess cura las enfermedades y ensea con autoridad. Otro nivel
es el de los discpulos, que es un nivel todava indeterminado, pero ms uniforme.

Jess dirige las bienaventuranzas a sus discpulos. No obstante, lo que dice el grupo pequeo est
abierto a todos, a aquellos de la multitud que se acerquen a escuchar. Las Bienaventuranzas son como
un esquema programtico para el grupo de Jess. Para entender la estructura de las Bienaventuranzas
en Mateo hay que tener en cuenta que las presenta como la Alianza Nueva que Dios hace con el nuevo
pueblo. El contenido de las Bienaventuranzas es el de la Nueva Alianza a la que Jess se refiere en la
ltima cena. Por eso el esquema que sigue es el de un pacto en el que se sealan los compromisos que
Dios y la comunidad contraen entre s, supuesta su condicin fundamental.

Mat 5, 3. "Dichosos los que eligen ser pobres: porque esos tienen a Dios por Rey".

Toda Alianza tiene una condicin o clusula fundamental. En la Antigua Alianza esta condicin
era: "Yo soy el nico Dios y no hay otro", es decir, la condicin es el monotesmo. En la Nueva Alianza
la clusula o la condicin bsica es el "elegir ser pobres", es decir, renunciar al rival de Dios que es el
dinero, dios del sistema, el nuevo dolo.

Por qu se traduce "los que eligen ser pobres"? Literalmente podra traducirse "pobres en el
espritu".

Si se traduce por "pobres en el espritu", caben dos significados:


- los tontos, lo cual no se puede admitir.
- los que aun siendo ricos estn desprendidos, es decir, son pobres "por dentro". Pero esta
traduccin hay que eliminarla por el mismo significado de la palabra pobre.

En arameo, "pobre" es el pobre sociolgico y adems, en la poca de Jess, "pobre" es el pobre


sociolgico (anawin) que tiene toda su confianza en Dios como el nico capaz de hacerle justicia. De
hecho, a los pobres de entonces les era imposible hacerse ricos. Aparte de esto la explicitacin de la
primera Bienaventuranza se encuentra en Mateo 6, 19 que despus veremos. Hay que rechazar, por
tanto, las traducciones "pobres en el espritu" y "pobres de espritu".

Queda la traduccin "pobres por el espritu". Para aclarar su significado tenemos que ver qu
significa "espritu". La palabra "espritu" est en relacin con el corazn, es decir, es todo el interior del
hombre (inteligencia, voluntad, sentimiento, etc.), pero no visto de una forma abstracta sino en cuanto
que es un acto del hombre, ya sea con su inteligencia o con su voluntad. Caben por tanto, dos
traducciones de la frase "pobres por el espritu":
- Acto de conocimiento: "Los que saben que son pobres".
- Acto de la voluntad: "Los que eligen, aceptan, u optan ser pobres".
Esta ltima traduccin es la ms fiel al sentido de Mateo. Su significado es claro: "dichosos los
que eligen ser pobres", es decir, los que rechazan el subir, el tener, el ser importantes, el dominar, el
figurar.
Si la persona es pobre, la Bienaventuranza implica el renunciar al ideal de ser rico. Si la persona
es rica, la Bienaventuranza implica el hacerse pobre y renunciar al ser rico, haciendo una opcin por
pertenecer a la clase de los pobres. Y los que hacen esto son dichosos porque tienen a Dios por Rey, es
decir, Dios los gobierna. El que no elige contra el dinero no tiene a Dios por Rey.

El factor del cambio, que es el grupo de Jess, son los pobres que han hecho esta opcin radical
de rechazar el cimiento de la sociedad: el dinero, la ambicin, el poder y el dominio sobre los dems. En
el concepto de pobre entra el poner la confianza en Dios; por eso Dios es el Rey de estas personas, es
decir, de ellos se encarga Dios. Es el grupo de hombres donde Dios reina.

Este es el significado de la primera Bienaventuranza, que es la clusula fundamental para que el


pacto entre Dios y la comunidad. Las seis siguientes Bienaventuranzas indican, de tres en tres, los
compromisos que contrae Dios y los compromisos que contraen los hombres.

Mat. 5, 4: "Dichosos los que sufren, porque sos van a recibir el consuelo".

Cuando se ha hecho esa opcin radical de ser pobres, Dios se compromete a dar consuelo, a
superar el sufrimiento que implica el ser pobres. "Los que sufren" se refiere a todo el sufrimiento que
padece el que "elige ser pobre": desprecios, discriminaciones, carencias, etc. Dios se compromete a
consolar de este sufrimiento a los que han optado por El frente al dinero.

Mat 5, 5: "Dichosos los no violentos, porque sos van a heredar la tierra".

La mejor traduccin de esta Bienaventuranza es: "dichosos los sometidos". Se refiere al salmo 37,
11. "Los sometidos" son los que han perdido su independencia y su libertad porque han perdido sus
tierras al despojarles de ellas los ricos, y ahora son siervos de los ricos. Es decir, los que carecen de
tierras y son siervos de los ricos llegarn a poseerla en plenitud al recuperar su independencia y su
libertad. Dios se compromete a restituir la independencia y la libertad "a los sometidos".

Mat 5, 6: "Dichosos los que tiene hambre y sed de justicia, porque sos van a ser saciados"

Es un resumen de las dos anteriores. Dios se compromete a satisfacer el anhelo de la justicia de


aquellos que eligen ser pobres y por ello sufren y son sometidos. Dios se compromete a realizar su
accin liberadora en el grupo de Jess de cara a la liberacin de los pobres, satisfaciendo el ansia de
justicia, de alegra y libertad de los que por optar por El se ven despojados de ellas.

Mat 5, 7: "Dichosos los que prestan ayuda, porque sos van a recibir ayuda"

Esta Bienaventuranza, as como las dos siguientes, indica los compromisos que la comunidad
adquiere en el pacto con Dios. La comunidad se compromete a ser misericordiosa, es decir, a prestar
ayuda, a ser solidaria en el compartir. Cuando hay comunin de bienes, Dios se compromete a que no
haya miseria. Por eso la exigencia de la comunidad es el compartir.
Mat 5, 8: "Dichosos los limpios de corazn, porque sos van a ver a Dios"

La comunidad se compromete no slo a una ayuda, sino a una relacin interpersonal sin dobleces
ni malas intenciones, sin deseo de dominio y superioridad de unos para otros. "El limpio de corazn" es
el que no tiene mala idea (Mt. 15, 16-20). Esos son los que van a experimentar a Dios.

Mat 5, 9: "Dichosos los que trabajan por la paz, porque a sos los va a llamar Dios hijos
suyos".

La paz es la prosperidad y justicia en todos los bienes de todo tipo para todos (Mt. 5, 43).
Trabajar por la paz es la tarea de la comunidad que no es una comunidad cerrada en s misma, sino al
servicio de este trabajo por la paz, por la prosperidad, por la justicia y la armona de todos los hombres.
As es como la comunidad es de "hijos de Dios". Lo caracterstico de Dios es el amor sin
discriminacin. Por eso, los que trabajan por la paz son hijos de Dios.

Mat 5, 10: "Dichosos los que viven perseguidos por su fidelidad, porque sos tiene a Dios
por Rey".

Es la conclusin de todas las Bienaventuranzas que enlaza con la primera. De ah que la primera
y la ltima son las dos ms importantes. La opcin radical por Dios frente al dinero acarrea la
persecucin del sistema que se ve atacado en su propia raz. El mantenerse fieles a la opcin de ser
pobres acarrea la persecucin. Dichosos, pues sa es la prueba de que tienen a Dios por Rey. Lo malo
es no ser perseguidos por el sistema. Ello indica que Dios no es el Rey del grupo de cristianos, sino que
hay convivencia con el sistema que es opuesto a Dios.

Mat 5, 11-12: "Dichosos ustedes cuando les insulten, les persigan y les calumnien de
cualquier modo por causa ma. Estn alegres y contentos, que Dios les va a dar
una gran recompensa: porque lo mismo persiguieron a los profetas que les han
precedido".

Desarrolla aqu la ltima Bienaventuranza para que quede claro que la persecucin no es un
fracaso, sino un xito. La fidelidad a Jess es equivalente a la fidelidad a Dios. Por eso dice "por causa
ma". Por el hecho de existir y actuar, el grupo de Jess es perseguido.
Las comunidades de discpulos son los nuevos profetas que denuncian y anuncian. Ya se
acabaron los profetas del A. T. que eran reformistas. La nueva comunidad es una "alternativa" radical
al sistema. Esta es la nueva profeca: se puede ser feliz sin el sistema. No se le pide al sistema que d la
justicia. No la puede dar, pues es injusto de raz, al asentarse sobre la ambicin y el dominio del hombre
sobre el hombre. Hay que crear una nueva sociedad desde la raz, la cual es anunciada por el grupo de
Jess.
La sola presencia de la comunidad es una denuncia del sistema de este mundo. Por eso, la
comunidad es profeta de una forma colectiva. Los cristianos no son profetas individualmente, como los
del A. T. Estos profetas del A. T. eran reformistas. Eran profetas que clamaban contra los sacerdotes,
contra los ricos, contra el templo, la sinagoga y la monarqua. Pero ellos crean en estas instituciones y
por ello queran reformar los abusos. Jess no. Jess anunciar la destruccin de Jerusaln y del
Templo. La Monarqua y el sacerdocio desaparecern. No pide justicia al sistema. Hay que cambiarlo
desde su raz. En este sentido es en el que decimos que la nueva profeca es la existencia de la
comunidad. Existencia que proclama que el sistema es mentiroso, porque no cumple lo que promete: la
felicidad del hombre. La comunidad demuestra que se puede ser feliz sin el sistema.
Pero este grupo de Jess no vivir cerrado sobre s mismo. Estar abierto al mundo como
fermento de una nueva sociedad.

Mat 5, 13: "Ustedes son la sal de la tierra. Y si la sal se pone sosa, con qu se salar? Ya
no sirve ms que para tirarla a la calle y que la pise la gente".
Qu significa la sal? Significa la incorruptibilidad de la Alianza. Cuando se haca un pacto, la
sal era la seal de que el contrato era permanente, porque la sal conserva. En el Levtico 2, 13 se dice
que toda ofrenda debe llevar la sal de la Alianza como smbolo de la continuidad de esa ofrenda.
Igualmente se expresa en el pacto con la casa de David y con la casa de Aarn. Incluso en Europa hasta
la Edad Media cuando las ciudades pactaban, se regalaban mutuamente un saco de sal.
Al decir Jess que el grupo de los discpulos es la sal de la tierra, lo que est diciendo es que el
grupo de Jess es la garanta de la permanencia del proceso de liberacin que Dios realiza en la historia.
Por eso, la garanta de la Nueva Alianza depende del grupo. Es la responsabilidad del grupo de vivir la
opcin y ser fieles al mensaje. Si la sal se pierde su sabor, no queda nada que garantice el proceso de
liberacin. El grupo entonces no sirve para nada, ser objeto de desprecio.

Mat 5, 14-16: "Ustedes son la luz del mundo... Alumbra tambin su luz a los hombres: que
vean el bien que hacen y glorifiquen a su Padre del Cielo".

Isaas dice que Jerusaln es la luz del mundo y que de ella saldra el resplandor de Dios. Jess
dice, sin embargo, que la gloria y el resplandor de Dios no va a brillar en Jerusaln sino en el grupo de
los pobres, de los discpulos de Jess. El grupo ha de brillar para que los hombres vean el bien que
hacen y glorifiquen a Dios como Padre.
No se puede ocultar la luz. Esta es para que se vea. Por eso tiene que notarse la existencia de la
comunidad. Cmo? Viviendo segn las Bienaventuranzas, ya que as alumbra con su vivir ms que con
su predicacin.
Este trabajo "hacia fuera" , trabajar por la paz, muestra al mundo que Dios es Padre de todos,
que quiere al mundo y le da la vida. La comunidad que vive la experiencia de Dios, muestra con sus
obras que Dios es libertador y Padre. De ah la gran responsabilidad del grupo de Jess.
Dios salvar al mundo actuando a travs de El. Por eso, lo ms esencial y lo primero es que
existan comunidades cristianas verdaderas.

Mat 5, 17: "No piensen que he venido a suprimir la Ley o los profetas!"

Despus de la proclamacin de la Nueva Alianza, caba la pregunta: Y el A. T. sigue en pie? De


ah que Jess diga que no ha venido a echar abajo la promesa, sino a darle cumplimiento. La mejor
traduccin de este versculo es la siguiente: "no piensen que he venido a echar abajo la promesa. No he
venido a echar abajo sino a dar cumplimiento". Es decir, lo esencial del A. T. era la promesa contenida
en la Ley y los profetas. Esa promesa va a ser cumplida, no por el triunfalismo nacionalista, sino
siguiendo el programa de las Bienaventuranzas.

Mat 5, 18: "Les aseguro que no desaparecer una sola letra o un solo acento de la Ley
antes que desaparezcan el cielo y la tierra, antes que se realice todo"
.
Es decir, no desaparecer ni la ms mnima de las promesas antiguas: la igualdad, la prosperidad,
la justicia, etc. Todo se va a realizar, pero empezando por el grupo de los seguidores. No va a ocurrir
por la conquista, ni por la violencia, ni por el nacionalismo, ni conservando las instituciones religiosas,
sino por el grupo de los que "eligen ser pobres"

Mat 5, 19-20: "Por lo tanto, el que se salte uno solo de esos preceptos mnimos y lo ensee
as a la gente, ser declarado mnimo en el Reino de Dios...Les digo que si su
fidelidad no sobrepasa la de los letrados y fariseos, no entrarn en el Reino de
Dios".

Toca a los discpulos el ser fieles a los principios que presiden la comunidad. Por eso, no se trata
de fidelidad a las observancias menudas de la Ley y las tradiciones; se trata de cumplir a la perfeccin
las Bienaventuranzas. Por eso la fidelidad de los discpulos debe situarse muy por encima de la de los
escribas y los fariseo. La mejor traduccin del v. 20 es sta : "Si su fidelidad no se sita muy por
encima de la de los letrados y fariseos, no entran en el Reino de Dios".
Lc. 6, 20-26: LAS BIENAVENTURANZAS EN LUCAS

Para completar la visin de la proclama de Dios, vamos a fijarnos en Lc. 6, 20-26 en donde con
rasgos ms fuertes se dice lo mismo que en Mateo. Igual que en Mateo, Jess no habla de los pobres
sociolgicos; stos pueden estar llenos de ambicin. Se refiere a los que han optado por no subir, no
mandar, no tener, y han elegido a Dios. Los que han puesto su confianza en Dios y no en el dinero.
Estos tienen asegurado el que no pasarn hambre. Su sufrimiento se convertir en gozo y alegra y sern
sobre todo dichosos al ser perseguidos por "causa ma"

ACLARACION DE LA PRIMERA
BIENAVENTURANZA: ACTITUD ANTE LA RIQUEZA.

Mt. 6, 19-34: "Djense de amontonar riquezas en la tierra, donde la polilla y la carcoma las
echan a perder...Amontonen riquezas en el cielo.. Porque donde tengas tu riqueza
tendrs tu corazn...La esplendidez da el valor a la persona...No pueden servir a
Dios y al dinero...No anden agobiados por la vida pensando qu van a comer o a
beber, ni por el cuerpo, pensando con qu se van a vestir...Son los paganos
quienes ponen su afn en esas cosas. Ya sabe su Padre del cielo que tienen
necesidad de todo eso. Busquen primero que reine su justicia y todo eso se les
dar por aadidura...No se agobien por el maana...A cada da le bastan sus
preocupaciones".

vv 19-21: Para que no haya equvocos, para que la primera Bienaventuranza no se pueda
entender como mero desapego interior a la riqueza, Jess repite claramente: "djense de amontonar
riquezas". No pongan su seguridad en la riqueza, porque el dinero domina porque da seguridad. La
seguridad de los discpulos de Jess est en tener a Dios por Rey. El corazn est donde est la
seguridad. Por eso, la riqueza de los discpulos es Dios y no el dinero.

vv. 21-23: Los hebreos para hablar de la generosidad hablan de la luz. Algo parecido a cuando en
espaol se habla del "esplndido" que tambin hace referencia a la luz. "Esplendidez es sinnimo de
generosidad". La "lmpara de tu cuerpo es el ojo" indica que el ojo es la luz para la persona. Es decir,
que la generosidad da el valor a la persona. En contraposicin, el "ojo malvado" es el tacao y
envidioso. Dentro de un contexto en el que se habla de la riqueza, este pasaje nos dice que la esplendidez
ha de ser una de las caractersticas de la comunidad de los seguidores de Jess. En ella no hay "tuyo" ni
"mo", pues todo se comparte.

v. 24: Repite claramente que o Dios o el dinero: es decir, hay que optar. En la primera
Bienaventuranza, no hay un trmino medio.

vv. 25-34: En la comunidad de los que tienen a Dios por Rey no puede haber hambre. Donde est
Dios no puede haber miseria. Si Dios nos ha dado la vida no nos dar el alimento y el vestido que valen
mucho menos? Jess en estos versculos est respondiendo a una objecin natural. Si hay que elegir ser
pobres, de qu comemos y de qu nos vestimos? Jess promete una ayuda de Dios fuera de la corriente
para su grupo. De que no haya miseria se encargar Dios. No hay ningn capital que respalde al grupo.
La posterior multiplicacin de los panes corroborar a los discpulos en esta promesa.

Lc. 12, 15-34: "Cuidado: gurdense de toda codicia, que aunque uno ande sobrado la vida
no depende de los bienes... Las tierras de un hombre rico dieron una gran
cosecha... Eso le pasa a quien amontona riquezas para s y para Dios no es rico...
No anden agobiados por la vida...Fjense en los cuervos...Fjense cmo crecen los
lirios...Busquen que El reine y eso se les dar por aadidura...Es decisin de su
Padre reinar de hecho sobre ustedes...Donde tengan su riqueza tendrn el
corazn".

vv. 15-21: Es la parbola del rico necio en la que Jess ensea la misma idea: la vida no depende
de los bienes. Hay que ser pobre, pues para Dios no es rico el que amontona riquezas para s. Es
inculcar la primera Bienaventuranza.

vv. 22-34: Al miedo natural a una existencia basada slo en Dios, Jess responde con un
"tranquilcense". No anden agobiados por los bienes. "Busquen que Dios reine", pues "su Padre ha
decidido ya reinar de hecho sobre ustedes". E insiste de nuevo: "vendan sus bienes" y "denlo en
limosnas". La insistencia no est en dar limosnas, sino en el "vendan sus bienes". Lo de la limosna es la
consecuencia necesaria. La razn es que donde est el tesoro, est el corazn.
La comunidad es una comunidad constituida por pobres voluntarios que comparten, donde la
generosidad es la caracterstica. La comunidad trabaja por el Reino y no por su necesidad, porque el
Padre se cuida de ellos. Jess, para ejemplificar esto, multiplica los panes.

Mt. 6, 30-46: "Los apstoles vinieron a reunirse con Jess y le contaron todo lo que haban
hecho y todo lo que haban enseado...Vengan ustedes solos a un sitio tranquilo y
descansen un poco...Los vieron marcharse y muchos los reconocieron. Entonces,
de todos los pueblos, fueron corriendo por tierra a aquel sitio y se les
adelantaron. Al desembarcar vio Jess mucha gente...Y se puso a ensearles con
calma...Despdelos que vayan a los cortijos y aldeas de alrededor y se compren de
comer...Denles ustedes de comer...Parti los panes y se les dio a los discpulos
para que los sirvieran. Reparti tambin los dos peces entre todos: Recogieron
doce cestos de sobras de pan y pescado. Comieron cinco mil hombres...Cuando se
despidi de ellos, se retir al monte a orar"
.
La multiplicacin de los panes es para Marcos la prueba visible de cmo Dios cuida a los que se
abandonan a El.

v. 34: La muchedumbre sigue a Jess y El tiene lstima. Por qu? Porque estaban como ovejas
sin pastor, es decir, gente sin objetivos, sin guas, sin ideales y El se puso a ensearles con calma. Los
fariseos, maestros solemnes, enseaban desde su ctedra. Jess ensea en el campo a la muchedumbre.

vv. 35-36: Avanzada la tarde los discpulos dicen a Jess que despida a la gente para que vayan y
compren de comer. Para los discpulos la solucin del hambre de la muchedumbre est en que compren
ellos de comer (Dinero = solucin).

v 37: Los discpulos aceptan darles de comer, pero quieren comprar el pan y no tienen dinero
para ello.

vv. 38: Jess no habla de comprar, sino de compartir. Por eso pregunta. Cuntos panes tienen?
Es decir, no se trata de comprar con dinero sino de compartir lo que se tiene.

vv. 39-41: Y Jess tom lo que tenan, sin reservarse nada. Ora y pronuncia la bendicin que es
la Vida o comunicacin de vida. Jess quiere hacer notar qu es la bendicin divina que Dios transmite
por su Mesas. Es la bendicin mesinica que incluye la abundancia.
En ningn momento habla de multiplicar, sino de partir y repartir. No se insiste en la parte
espectacular. Simplemente se indica que en el compartir de los pobres se verifica la bendicin mesinica
de la prosperidad. Al Mesas se le reconoce porque soluciona el hambre. Donde los pobres comparten lo
que tienen, no falta nada, no hay necesidad.
Jess est ejemplarizando la primera Bienaventuranza. Cuando se comparte, no slo no falta,
sino que sobra. Jess rechaza el dinero como solucin del hambre. He aqu la nueva economa del
Reino: que los pobres compartan, abandonando el sistema del dinero. Despus de quedar todos
satisfechos, sobraron doce cestos de pan y pescado. Con ello simblicamente se indica que, si los pobres
comparten, eso sera la solucin del hambre para todo Israel.

Mc. 8, 1-8: "Uno de aquellos das, como haba otra vez mucha gente y no tenan qu comer,
Jess llam a sus discpulos y les dijo: me da lstima de esa gente; llevan ya tres
das conmigo y no tienen que comer...De dnde se puede sacar pan?; aqu es
despoblado, para que coman estos...Cuntos panes tienen?...Tom los siete
panes... los parti y los fue dando a sus discpulos para que los sirvieran...La
gente comi hasta quedar satisfecha y recogieron siete canastos de sobras. Eran
unos cuatro mil".

En esta segunda ocasin Jess est en la orilla del Lago de Galilea correspondiente a la Decpolis
(Mc. 7,31). Los discpulos no han entendido la leccin de la primera multiplicacin de los panes, pues
no saben de dnde van a sacar el pan (v 4) y Jess repite el signo sealando cmo la solucin es el
compartir. En este caso sobran siete canastos, que indican que el compartir sera la solucin del hambre
en el mundo. El nmero siete era smbolo de totalidad.

Mc. 10, 17-31: "Estaba El saliendo al camino, cuando se le acerc uno corriendo y le
pregunt: Maestro insigne. Qu tengo que hacer para heredar la vida
eterna?...Ya sabes los mandamientos...Todo eso lo he cumplido desde joven...Una
cosa te falta: Vete a vender lo que tienes y dselo a los pobres, que Dios ser tu
riqueza; y anda sgueme a m...Con qu dificultad van a entrar en el Reino de
Dios los que tienen el dinero...Entonces, quin podr subsistir?...Nosotros ya lo
hemos dejado todo y te hemos seguido...Pero todos, aunque sean primeros, sern
ltimos; y esos ltimos sern primeros".

v. 17: En este pasaje del hombre rico, lo primero que extraa es que este hombre se ponga de
rodillas ante Jess. Es el signo de que algo le preocupa hondamente. Y se dirige a Jess llamndole
Maestro "insigne", es decir, Maestro "bueno". Lo que le preocupa es el problema de salvacin
individual. Qu tengo que hacer para salvarme?

vv. 18-19: La respuesta de Jess es clara. "Nadie es insigne ms que Dios, Por qu me llamas
insigne?". Es decir, Dios te ha enseado ya cmo obtenerla vida eterna. Por qu me preguntas a m?
Voy a corregir yo el plan de Dios? Para salvarse hay que cumplir los mandamientos. Ya sabes los
mandamientos.

v. 20: Aquel hombre ha cumplido los mandamientos desde joven.

v. 21: Entonces Jess le toma cario y le invita a ser discpulo suyo. Le presenta la condicin
fundamental: la primera bienaventuranza. Para ser discpulo de Jess y participar en su misin no basta
con cumplir los mandamientos. Se exige la opcin por la pobreza, el romper con el sistema injusto, el no
ser cmplices del sistema. Elige ser pobre y Dios ser tu riqueza. Es exactamente el "dichosos los que
eligen ser pobres; pues tienen a Dios por rey". La condicin de Jess es siempre la misma. Luego que la
cumplas, ven y sgueme.

vv. 22-23: El hombre rico estaba preocupado por su salvacin, pero no estaba dispuesto a
cumplir la condicin que le pone Jess "pues tena muchas posesiones". Por eso Jess, mirando a su
alrededor dice a los discpulos: "Con qu dificultan van a entrar en el Reino de Dios los que tienen el
dinero!" Es claro que no se refiere a la salvacin final, sino al grupo de Jess, que es la etapa histrica
del Reinado de Dios.

vv. 24-25: Los discpulos no salan de su asombro. Por qu? Porque confiaban en la riqueza.
Jess insiste poniendo de relieve que los ricos no pueden entrar en el grupo sin renunciar al dinero, es
decir, mantiene la condicin y exigencia fundamental de la primera bienaventuranza. Los discpulos, que
estn desorientados y confundidos, le plantean a Jess "su problema". Si esto es as, "cmo podremos
subsistir?". La pregunta no es "Quin podr salvarse?" Jess ya ha respondido a esto: se salva quien
cumple los mandamientos. La pregunta es otra muy distinta: los discpulos confiaban en que vinieran
ricos al grupo de Jess y as tener un respaldo econmico. Si esto no es as, cmo va a subsistir el
grupo?

v. 27: Y Jess vuelve a inculcarles la primera Bienaventuranza: los que eligen ser pobres tienen a
Dios por Rey. Y lo que es imposible para el hombre es posible para Dios. Dios se encarga de que el
grupo subsista, es decir, de que el grupo evite el peligro de morirse de hambre.

v. 28: Los discpulos por boca de Pedro le dicen a Jess que ellos lo han dejado todo, que
cumplen la condicin.

vv. 29-30: Jess, entonces, les asegura que, por haberlo dejado todo, tendrn la prosperidad
mesinica prometida, que El ha simbolizado en la multiplicacin de los panes. Tal prosperidad del grupo
consiste en que tendr cien veces ms de todo lo que han dejado: casas, hermanos, hermanas, madres,
hijos y tierras. Pero que eso lo tendrn con las persecuciones, que constituyen la octava
Bienaventuranza. Y que, adems, la vida eterna les est asegurada.

v. 31: "Porque todos, aunque sean primeros, sern ltimos y sos ltimos sern primeros". Es el
versculo final en el que resume la enseanza dada: en el Reino (=grupo de Jess) hay que entrar como
pobres (=ltimos). La condicin esencial de la Nueva Alianza es el elegir ser pobres. Pero esos que
entran como ltimos, es decir, como pobres, sern primeros, es decir, iguales, y tendrn la prosperidad.

Mt. 19, 16 - 20, 1: "En esto se le acerc uno y le pregunt: Maestro, qu tengo que hacer
de bueno para conseguir vida eterna?...Por qu me preguntas por lo bueno?...Si
quieres entrar en la vida, guarda los mandamientos...Todo eso lo he cumplido
qu me falta?...Si quieres ser un hombre logrado, vete a vender lo que tienes y
dselo a los pobres, que tendrs un tesoro en el cielo; y, anda, sgueme a m...Con
dificultad entrar un rico en el Reino de Dios...Ms fcil es que entre un camello
por el ojo de una aguja , que no que entre un rico en el Reino de Dios:...En tal
caso quin puede subsistir?...Humanamente eso es imposible pero para Dios
todo es posible...Lo hemos dejado todo y te hemos seguido...Qu nos va a
tocar?...Y todos aunque sean primeros, sern ltimos y aunque sean ltimos,
sern primeros".

v. 16: Para Mateo, segn su teologa, Jess es Enmanuel, es decir, "Dios con nosotros". Por eso
no dice "Maestro Bueno" como Marcos, sino que dice: "Qu tengo que hacer de bueno para conseguir
la vida eterna?" Es decir, el joven, preocupado por su salvacin, le pregunta qu tiene que hacer, qu
obras ha de realizar?

vv. 17-19: La respuesta de Jess aqu es distinta en un matiz. No existe "lo bueno", es decir, no
hay regla de lo bueno. Slo de Dios se puede decir que es bueno. Y Jess aade sencillamente que para
conseguir la vida eterna basta ser honrado y para ello cumplir los mandamientos. Jess subraya los
preceptos que hacen relacin con el prjimo, es decir, con la honradez para con el prjimo. Eso basta
para salvarse.

vv. 20-21: Hasta ahora Mateo ha hablado de "uno", ahora declara que es un "joven". El joven
afirma haber cumplido los mandamientos y pregunta: "que me falta?". La respuesta de Jess es la
invitacin a su seguimiento y a cumplir la condicin fundamental de elegir ser pobre. La Ley, los
cdigos, dejan al hombre en un estado infantil, sometido al "debes hacer". El seguimiento de Jess
implica la libertad del hombre adulto (=logrado). Vende lo que tienes, es decir, opta por ser pobre, y
luego sgueme.

vv. 22-25: Este pasaje coincide con Marcos: el joven se marcha entristecido "porque tena
muchas posesiones". Jess pone de manifiesto lo difcil que es que un rico entre en el grupo (Reino de
Dios) y la reaccin de los discpulos, como en Marcos, es la de desorientacin. Si en el grupo de Jess
no hay ricos, cmo subsistir?

v. 26: Jess reconoce que humanamente es imposible, pero asegura la intervencin del Padre en
los asuntos de la comunidad. Tener a Dios por Rey, es tener la seguridad en El, pues El se preocupa de
sus seguidores.

vv. 27-29: Es de nuevo, como en Marcos, la seguridad de la promesa mesinica. Todos sus
seguidores no echarn de menos lo dejado. No habr miseria entre ellos, sobrar para todos.

Mt. 20,1: "Y todos, aunque sean primeros, sern ltimos, y, aunque sean ltimos, sern
primeros".
No slo es que todos han de aportar por ser pobres, sino que en el interior de la comunidad la
cantidad de trabajo y su calidad no crea diferencias, porque el grupo es un grupo de iguales. El trabajo
en la comunidad no es fuente de mritos ni de categoras, sino un servicio que no puede ser vendido ni
pagado (Mt. 20, 2-16: parbola de los jornaleros de la via). As es como los ltimos sern los primeros
y los primeros ltimos, es decir, todos iguales.

Mc. 12, 41-44: "Se sent en frente de la sala del tesoro y observaba cmo la gente iba
echando dinero en la alcanca; muchos ricos echaban en cantidad. Se acerc una
viuda pobre y ech unos centavos. Llamando a sus discpulos les dijo: esa viuda,
que es pobre, ha echado en la alcanca ms que nadie, se lo aseguro. Porque todos
han echado de lo que les sobra, mientras que ella ha echado de lo que le hace
falta, todo lo que tena para vivir".

En este sencillo pasaje de la viuda que hecho dinero en la alcanca del templo, Jess subraya de
nuevo la misma idea: el compartir todo lo que se tiene. La mujer, que es pobre, ha echado en el cepillo
"todo lo que tena para vivir". Por eso aunque haya echado cuantitativamente menos que los dems, "les
aseguro que ha echado ms que nadie". Por qu? Porque lo importante es el compartir total que Jess
est inculcando constantemente a sus discpulos como norma para la comunidad.

Mc. 14, 3-10: "Estando Jess en Betania, reclinado a la mesa en casa de Simn el leproso,
lleg una mujer llevando un frasco de perfume de nardo autntico, muy caro; quebr el frasco y se
le derram en la cabeza. Algunos comentaban indignados: A qu viene ese derroche de perfume?
Poda haberse vendido por un dineral y habrselo dado a los pobres...Est muy bien lo que ha
hecho conmigo. Porque a los pobres lo tienen siempre con ustedes y pueden socorrerlos cuando
quieran...Se recordar tambin en su honor lo que ha hecho ella".

v. 3: Jess est en Betania, reclinado en la mesa, en casa de Simn el leproso: con ello se indica
que no era una comida normal sino que era un banquete, en casa de alguno que El haba curado. La
mujer lleva un frasco de perfume caro y lo rompe derramndoselo en la cabeza. Era como una especie
de ampolla de cristal que se rompa para derramar el perfume.

vv. 4-5: El comentario que hacen algunos es la rplica a la leccin que Jess haba dado al joven
rico: "Poda haberse vendido por un dineral y habrselo dado a los pobres". Utilizan las mismas
palabras que Jess.

v. 6: Pero Jess defiende a la mujer y aprueba su gesto: "est muy bien lo que ha hecho
conmigo". Los dems han juzgado con valores puramente econmicos: "vale un dineral". Jess, sin
embargo, no ve en el dinero un valor. Las cosas no se miden por el valor de cambio, sino por el valor de
uso: el perfuma sirve para perfumar. Las cosas valen por su utilidad, no por su precio. El "precio"
pertenece al criterio del sistema y se expresa en dinero. La miseria no es la norma del grupo de Jess.
Su norma es la esplendidez del que todo lo da.

v. 7: "Porque a los pobres los tienen siempre con ustedes y pueden socorrerlos cuando quieran"
. No se trata de una profeca, sino de hacer una crtica a los que slo ven el "valor econmico de
las cosas" y no perciben el valor humano de un gesto de amor a un perseguido a muerte (Mc. 15,1) que
anuncia su sepultura. Ante el que lo buscan para matarlo ella ha hecho lo que poda.

Lc. 16, 1-13: "Un hombre rico tena un administrador y le fueron con el cuento de que ste
derrochaba sus bienes...Ya s lo que voy a hacer para que cuando me echen de la
administracin haya quien me reciba en su casa...Cunto debes a mi amo?...El
amo felicit a aquel administrador de lo injusto por la astucia con que haba
procedido...Gnense amigos dejando el injusto dinero...No pueden servir a Dios y
al dinero...Oyeron todo esto los fariseos, que son amigos del dinero, y se burlaban
de l...Ustedes son los que se dan de intachables ante la gente...Ese encumbrarse
ante los hombres le repugna a Dios".

En esta parbola es importante darse cuenta de a quin dirige Jess sus palabras: "a sus
discpulos".
El administrador va a ser despedido. No es que el administrador defraude a su seor, como
normalmente se interpreta. Lo que hace el administrador es renunciar a su comisin. As a los deudores
de su amo se les baja la deuda, porque el administrador que sabe que va a ser despedido renuncia a su
comisin.
El administrador, entre los judos tena derecho a una comisin del 50% para el aceite y el 20%
para el trigo. Y el amo felicit a aquel "administrador de lo injusto" (v. 9). No dice del dinero injusto,
como si hubiera un dinero justo y otro injusto. Dice del "injusto dinero" porque considera que todo
dinero es injusto.

RESUMEN SOBRE EL TEMA DEL DINERO

Para Jess el dinero no es un valor. El grupo de sus discpulos ha de optar por ser pobre y por
poner la confianza en Dios y no en el dinero. Como Dios es Padre se preocupa del grupo de los que lo
tienen por Rey. Esto supone una solidaridad y una generosidad total dentro del grupo donde no hay
"tuyo" ni "mo". Es en el compartir donde est la solucin del hambre en el mundo, no en el dinero.
Los ricos no pueden formar parte del grupo si no se hacen "ltimos", es decir, si no eligen ser
pobres. Pero el grupo subsistir , porque Dios cuida de l, e incluso ser prspero, porque compartir la
bendicin mesinica de la abundancia. Dentro del grupo habr una igualdad absoluta. El trabajo en la
comunidad no se pagar. El grupo usar de las cosas, pero stas no tienen precio. Lo importante de las
cosas es su valor de uso.
La limosna no tiene sentido si no es como ayuda inmediata o como condicin previa para entrar
en el grupo de Jess, desprendindose de los bienes. La limosna no es la solucin del hambre. La
solucin es el compartir.

III - JESUS Y EL PUEBLO:


LA LIBERACION

Introduccin

La liberacin no es el Reino, sino un paso preliminar a l, ya que si el hombre no es libre no


puede dar el paso a optar por Jess.
En la poca de Jess las esclavitudes principales que padeca el pueblo eran las siguientes:

1) La esclavitud poltica:
El pueblo judo estaba sojuzgado al poder romano. Los romanos dominaban Palestina. Era una
esclavitud poltica y econmica manifiesta. Todos, menos los saduceos (=poder econmico y poltico)
queran expulsar a los romanos. Era, en cierto sentido, la esclavitud menos peligrosa, pues era clara y
manifiesta.

2) La esclavitud religiosa:
Israel era un estado teocrtico. Su basamento era el Templo, centro del poder econmico, poltico
y religioso. El pueblo viva dominado por la ideologa religiosa de los letrados y fariseos. Tal ideologa
es el fundamento de aquel sistema teocrtico profundamente injusto.
El punto central de aquella ideologa religiosa estaba en tener fe en el sistema. Jess, con su
palabra y sus curaciones, va a poner de manifiesto la caducidad de ese sistema y va a liberar al pueblo
de la ideologa de los letrados y fariseos. Era, en cierto sentido, la esclavitud ms peligrosa, pues no era
consciente.
Por eso, Jess libera en primer lugar de la esclavitud interna. Quiere hacer hombres libres por
dentro, que rompan con las costumbres y desmientan los errores que el sistema ha ido metiendo dentro
de la persona. Para ello, ha de abrir los ojos a la gente para que vean la realidad y pierdan la fe en el
sistema. Jess se esfuerza en liberar al pueblo de la ideologa vigente, que es lo que les impide aceptar la
nueva mentalidad del reinado de Dios. Es lo que ahora llamaramos la concientizacin.
El gran obstculo para aceptar el pregn del Reinado de Dios era el respeto que el pueblo senta
por los dirigentes y las instituciones judas. Por eso, Jess libera de esta esclavitud ideolgico-religiosa
de dos maneras:

a) Liberacin por la palabra


b) Liberacin por la accin

A - LIBERACION POR LA PALABRA


Mt. 6, 1-6: "Cuidado con hacer sus obras de piedad delante de la gente para llamar la
atencin...Cuando des limosna no la anuncies a toque de trompeta como hacen los
hipcritas en las sinagogas y en la calle para que la gente los alabe...Cuando recen
no hagan como los hipcritas : que son amigos de rezar de pie en las sinagogas y
en las esquinas para exhibirse ante la gente...Y tu padre que mira escondido, te
recompensar".

Los agentes de la opresin religiosa eran los fariseos. Jess libera de esa ideologa
desprestigiando a los dirigentes. Los fariseos gozaban de la veneracin del pueblo por su fama de
santidad y la gente se senta culpable por no cumplir las obligaciones religiosas con el esmero que ellos.
Ante el cumplimiento regular y minucioso de los mltiples preceptos en los que todo est perfectamente
programado, la gente sencilla del pueblo tena complejo de culpabilidad e inferioridad. Esto les llevaba
a someterse voluntariamente ya que crean que aquella santidad, de la que ellos estaban lejos, era lo que
Dios quera. Jess en este pasaje desacredita a los fariseos y les llama hipcritas.

"Cuidado con hacer sus obras de piedad delante de la gente..." Jess va a mencionar las tres
grandes obras de piedad de los fariseos: la oracin, la limosna y el ayuno. Usa su mismo lenguaje, con
irona, para desacreditarlos ante el pueblo.
Jess les ataca describiendo hechos que la gente ve: "obras de piedad para llamar la atencin",
"limosna anunciada a toque de trompeta", "rezar de pie en las sinagogas y esquinas para exhibirse". Y
ensea a la gente a interpretar estos hechos: son gestos de hipcritas. Jess ataca la praxis hipcrita de
los fariseos y abre los ojos a la gente para que ella misma haga la crtica. Ataca a los fariseos desde su
terreno y usa su lenguaje irnicamente.

Mt. 6, 7-14: "Cuando recen no sean palabreros como los paganos...Ustedes recen as: Padre
nuestro del cielo...Pues si perdonan sus culpas a los dems tambin su Padre del
cielo les perdonar a ustedes. Pero si no perdonan a los dems, tampoco su Padre
perdonar sus culpas".
vv. 7-8: Contraponindolo a la oracin hipcrita de los fariseos, Jess instruye a sus discpulos
sobre cmo ha de ser la relacin del hombre con Dios. No hay que ser como los paganos que se
imaginan que por hablar mucho les har caso Dios. Dios sabe de qu tenemos necesidad antes de que se
lo pidamos.

vv. 9-10: Es la primera parte del Padrenuestro en la que se expresa el anhelo que acompaa la
tarea de la comunidad: la llegada del Reino para la humanidad entera.
"Padre nuestro": Se ora como miembros de un grupo y se le llama "Padre" a Dios, porque este es
su verdadero nombre y porque los que oran tienen la experiencia de que es Padre. Padre es el que da la
vida.
"Del cielo": No significa distancia , sino que expresa que Dios es un Dios escondido,
trascendente, al cual no se le puede manipular.
"Proclmese que tu eres santo": El nombre indica la persona: Tu. La santidad indica el ser
diferente , el que no es como nosotros. Se pide que se proclame que Dios es el nico santo, que se le
reconozca como Dios y Padre.
"Llegue tu Reinado, realcese tu designio en la tierra como en el cielo": Que la humanidad entera
reconozca tu Reinado. Que se realice la utopa final. Que todos los hombres reconozcan de hecho a Dios
como Padre y que este plan se realice en la historia humana.

vv. 11-13: La segunda parte del Padrenuestro se refiere a la comunidad que es el instrumento de
Dios de cara al Reino.
"Nuestro pan del maana dnoslo hoy": Se refiere al banquete que es el smbolo de la vida eterna:
Que esa comunin y alegra del mundo futuro sea una realidad en la comunidad presente.
"Y perdnanos nuestras deudas, que tambin nosotros perdonamos a nuestros deudores":
La comunidad se compromete al perdn continuo de modo que no haya divisin. La relacin con
Dios depende de la relacin con el prjimo. Es la nica condicin que pone el Padrenuestro a la
comunidad: que no haya divisin. Dios perdona continuamente y la comunidad ha de hacer igual.
"Y no nos dejes ceder en la prueba, sino lbranos del Malo":
Son dos frases sinnimas. Es una alusin clara a las pruebas o tentaciones de Jess en le desierto.
Es un ser fiel a los valores del Reino y no ceder a los valores del sistema: poder, dominio, gloria, etc.

v. 14: Jess insiste en la nica condicin que pone nuestro Padre a la comunidad: perdonar las
culpas a los dems. Jess hace depender la relacin con Dios de la relacin con el prjimo.

Mt. 23, 1-39: "Entonces Jess, dirigindose a la multitud y a sus discpulos, declar: En la
ctedra de Moiss han tomado asiento los letrados y fariseos. Por lo tanto, todo lo que les digan,
hganlo y cmplanlo...Pero no imiten sus obras porque ellos dicen, pero no hacen. Amarran fardos
pesados y los cargan en las espaldas de los dems, mientras ellos no quieren empujarlos ni con un
solo dedo. Todo lo hacen para llamar la atencin de la gente...Y que la gente les llame 'seor mo'...
Ustedes , en cambio, no se dejen llamar 'seor mo'...No se llamarn 'padre'...Tampoco dejen que
les llamen 'directores'.

Es el gran captulo de la denuncia pblica de Jess a los letrados y fariseos. Jess se dirige a la
multitud y a la vez a los discpulos (v 1).

v. 2: "En la ctedra de Moiss"... Esta es una gran denuncia a los letrados y fariseos. Moiss
haba dicho que su sucesin sera proftica. Si embargo, en la ctedra de Moiss se sientan letrados y
fariseos, es decir, canonistas. De suyo esto es una denuncia. En vez de profetismo lo que hay es la ley y
normas.

v. 3: "Todo lo que les digan"... Indica un sarcasmo. Como son legalistas "todo" hay que
cumplirlo, pero no imiten sus obras, pues dicen y no hacen. Est declarado que no viven lo que dicen: es
el descrdito mayor que se puede hacer a un maestro.
v. 4: Explica hechos concretos y hace comprender a la gente el sentido de lo que todos los das
estn viendo: que cargan pesadas cargas sobre los dems y ellos no ayudan ni con un dedo.

vv. 5-7: En esa misma lnea ridiculiza ese afn de llamar la atencin con signos ostentosos, de
adulacin por medio de reverencias y de un tratamiento especial que los distinga de los dems y ese afn
de ocupar los primeros puestos en los banquetes. Las cintas anchas en la frente hacen referencia a la
costumbre de los judos de colgarse ante los ojos y de los brazos "rollitos" con frases de la Ley mientras
oraban. Con ello crean cumplir el precepto del Deuteronomio de tener siempre la Ley ante los ojos. Los
fariseos para llamar la atencin, hacan estos colgantes ms grandes de lo corriente y los llevaban
puestos todo el da.

vv. 8-11: Ahora se dirige a sus discpulos y les instruye contraponiendo la actitud y la prctica
que ellos deben seguir a la de los fariseos. Entre los cristianos es una usurpacin atribuirse ttulos que
crean desigualdad: padre, seor, director, etc. En el grupo de Jess no debe haber superioridad, ni poder,
ni dominio de unos sobre otros. En el grupo de Jess slo existe un Maestro, al que hay que ser fiel. Los
dems slo son instructores que deben procurar presentar lo ms claro y posible el mensaje del nico
Maestro, Cristo.

v. 12: Lo nico que tiene valor ante Dios es el servicio.

vv. 13-17: Contina con el ataque contra los fariseos. En estos versculos se refiere a los fariseos
mentirosos. Dicen y no hacen. Cierran la entrada en el Reino, pues impiden la adhesin a Jess.
Convierten a la gente a su sistema legalista y no a Dios.

vv. 18-36: Jess hace una crtica de una casustica engaosa que invierte el valor de las cosas. Su
apariencia religiosa esconde una profunda inmoralidad. En resumen, la denuncia de Jess es total y lo
hace en pblico.

Jess ataca a los fariseos, porque ejercen un dominio total sobre el pueblo y, lo que es peor, lo
hacen en nombre de Dios y de la religin. Abusan de la buena voluntad del pueblo y usan el aparato
religioso para dominarlos, impidiendo su libertad, la cual es imprescindible para optar por el Reino de
Dios. A Jess le basta simplemente describir lo que todos estn viendo en las plazas y calles todos los
das. Abre los ojos a la gente y les ayuda a descubrir el significado de lo que tienen delante: Cmo los
"religiosos" les estn engaando y cmo sus "costumbres" los hacen ciegos.

B - LIBERACION POR LA ACCION


Mc. 2, 1-12: "Cuando a los pocos das volvi a Cafarnan, se supo que estaba en casa...
Llegaron cuatro llevndole un paraltico... Levantaron el techo encima de donde
estaba Jess...Y descolgaron la camilla con el paraltico... Se te perdonan tus
pecados...Cmo! Este habla as blasfemando? Quin puede perdonar pecados
ms que Dios slo?...Por qu razonan as?...Ponte en pie carga con tu camilla y
vete a casa... Todos se quedaron atnitos... Nunca hemos visto cosa igual".

vv. 1-2: Jess ensea su mensaje de liberacin a un pequeo grupo de personas, que es lo que
cabe en una casa. La gente no viene ahora a que les cure, sino a estar con El y a escucharle. Jess
siempre est dispuesto a ensear, que para l, es liberar, echando abajo el modo de vida del sistema y
presentando el modo de vida que Dios quiere.

vv. 3-4: El paraltico viene tambin a escuchar a Jess, no viene a que lo cure. Para los judos la
parlisis es una enfermedad incurable por entero...En el A. T. no se habla de la parlisis como una
enfermedad y no existen oraciones para pedir la curacin de la parlisis. Para ellos era absolutamente
incurable. Por eso el paraltico no va a que Jess le cure sino a escucharle.
v. 5: Jess ve la fe que tiene el paraltico en el esfuerzo que hace para escucharlo. Por eso, sus
palabras son expresin de cario: Hijo! Y Jess reconoce que esa fe, que se muestra en la voluntad del
paraltico de escuchar y de adherirse a Jess, tiene como fruto el perdn de los pecados. La adhesin a
Jess implica la renuncia a la injusticia.

vv. 6-7: Los fariseos estaban sentados como la gente importante. Estaban recomidos por dentro,
pero no se atrevan a decir nada. Por qu? Porque para ellos el perdn de los pecados se poda obtener
slo de dos formas: por el esfuerzo personal (ayuno, limosnas, oraciones) u ofreciendo en el Templo un
sacrificio por el pecado. Para Jess, sin embargo, no es necesario ni el esfuerzo, ni el Templo, ni el
sacrificio. Con ello echa por tierra la teologa de los fariseos.

vv. 8-12: El razonamiento de Jess es el siguiente: Al curar la parlisis, que es absolutamente


incurable, les demuestro que lo que a ustedes les parece imposible, perdonar pecados, es posible para un
hombre. No slo Dios perdona los pecados. El hombre est autorizado para perdonar pecados.
Culmina aqu toda una teologa que ya comenz en el A. T. sobre el valor y la dignidad del
hombre. El hombre es imagen y semejanza de Dios. El valor y la dignidad del hombre ante Dios llega a
su culmen en este texto, en el que Jess reconoce que el hombre tiene el poder de perdonar pecados y
que ello no es funcin exclusiva de Dios. Lo que Jess ha demostrado es exactamente esto: el Hombre,
representante de Dios, est autorizado para perdonar pecados.

Para entender mejor esto conviene fijarse en los siguientes pasajes: Mt. 9, 2-8 y Jn. 15, 17 y 16,
11.
En el texto de Mateo (v. 6) dice: "para que sepan que el hombre est autorizado para perdonar
pecados en la tierra..." Y en el versculo 8 dice: "Al ver esto, el gento qued sobrecogido y alababa a
Dios, que da a los hombres tal autoridad". "El hombre" y "los hombres", se refieren a la comunidad de
Jess. En la comunidad de Jess, al que tiene fe y se adhiere a Jess se le declara que sus pecados le son
perdonados. En el texto de Juan, se pone de manifiesto cmo la misin de la comunidad cristiana tras la
Resurreccin, guiada por el Espritu, es dar este testimonio: Jess era inocente y tena razn. Los que le
mataron eran culpables y el sistema ha salido condenado. El Espritu ser el testigo y abogado del juicio
contra el sistema injusto que sigue persiguiendo a los discpulos como hizo con Jess. A los que optan
por Jess la comunidad les perdona los pecados y los incorpora a su seno.

Mc. 2, 13-22: "Jess sali hacia el lago... Al pasar vio a Lev de Alfeo, sentado al mostrador
de impuestos, y le dijo: Sgueme... Estando Jess a la mesa en su casa, un buen
grupo de recaudadores y descredos se reclinaron con l y con sus discpulos...
Los letrados y fariseos al ver que coma con descredos y recaudadores, decan a
sus discpulos: Por qu come con recaudadores y descredos?... No necesitan
mdico los sanos... Mientras tienen al novio con ellos, no pueden ayudar... Nadie
le pone una pieza de pao sin estrenar a un manto pasado... Nadie echa tampoco
vino nuevo en vasijas viejas".

v. 13: La gente sigue a Jess, quiere escucharlo y Jess siempre les ensea y les libera con su
enseanza.

v. 14: Lev estaba en el mostrador de los impuestos. Es un "aduanero", un "recaudador" de


impuestos. Estos recaudadores eran muy mal mirados por el pueblo y por todos. Eran considerados
como ladrones de oficio, colaboradores del gobierno en connivencia con los romanos. Los fariseos los
llamaban "descredos" porque no seguan sus normas y vivan segn las costumbres romanas.
Jess, sin embargo, se dirige a l, siendo reprobable. Es la ocasin para que esta clase
despreciada se acerque a Jess. Jess rompe otra barrera de discriminacin. Para El, el hombre vale por
s mismo y es recuperable. Jess lo invita con el "sgueme" a ser su discpulo.

v. 15: Los recaudadores y descredos siguen a Jess. Jess est en casa. El y sus discpulos
conviven con estos descredos.
v. 16: Los letrados y fariseos quieren desacreditar a Jess ante sus discpulos. Por eso se dirigen
a ellos y no a Jess. Para los fariseos los hombres son buenos o malos porque ellos as lo quieren. La
bondad es fruto del esfuerzo del hombre, sin que sea necesaria la ayuda de Dios. El hombre solo
necesita que Dios le diga lo que tiene que hacer. Lo dems depende de su voluntad de cumplir o no la
Ley. Esto les lleva a un desprecio de los dems. Por eso eran incapaces de comprender que se pudiera
convivir con los que eran malos porque queran.

v. 17: Jess es consciente de que son pecadores. Por eso mismo los invita y los trata con cario,
porque El viene de parte de un Dios que es amor, quiere al pecador y se preocupa de que el pecador se
cure. El pecador es un enfermo que necesita de la amistad, lo cual le abre la posibilidad de salir de su
situacin.

v. 18: En este versculo los fariseos quieren demostrar que Jess es un mal maestro espiritual.
Los discpulos de Juan, que estaba en la crcel, ayunan, y Juan es un buen maestro espiritual. Los
fariseos tambin ayunan (lo hacan dos veces por semana por una devocin, pues no era obligatorio).
Por qu razn tus discpulos no ayunan? Eso es ser un mal maestro espiritual.

vv. 19-20: Jess en su respuesta compara su presencia y relacin con los discpulos al ambiente
de una boda. Ayunan los amigos del novio mientras dura la boda?. Su presencia es como la alegra de
un banquete. El es quien da la vida y la libertad, y la vida es alegra. El ayuno es signo de muerte y de
tristeza. Los discpulos ayunarn el da que se lleven a Jess, es decir, con su muerte. Entonces el ayuno
no es fingimiento, pues sale de dentro cuando se est triste. Jess sabe que lo que educa al hombre no
son los ayunos, sino la libertad responsable del crecimiento y de la felicidad del otro. Para educarse en
el amor lo que hay que hacer es amar.

vv. 21-22: Y Jess saca esta enseanza: hay que empezar de nuevo. Es imposible juntar lo nuevo
(=el Mensaje de Jess) con lo viejo (= las Tradiciones). La nueva forma de vivir, que Jess trae, no se
puede combinar con la antigua forma de vivir bajo la Ley. Si se quiere hacer componendas, todo se
estropea. La asctica y la Ley es lo viejo. Hay que romper con ellas. Esa forma de vida no agrada a
Dios ni es camino para hacerse buenos. La asctica y la Ley son otras formas de discriminacin (Col. 2,
16-23). Slo sirven para alimentar el amor a s mismos. Para Dios todo es bueno. Su palabra y la
oracin de los cristianos lo consagran (1 Tim. 4, 1-5). El nico sentido de la asctica es como medio
para conservar la libertad. Pero nada ms. La asctica es puramente funcional: est en funcin de
mantenerse libres de las esclavitudes, pero no puede erigirse como norma universal, pues entonces crea
discriminacin.

Mc. 2, 23-28: "Un sbado pasaba El por los sembrados...Se pusieron a arrancar espinas...
Cmo hacen en sbado lo que no est permitido?...El sbado se hizo para el
hombre y no el hombre para el sbado: As que el hombre es seor tambin del
sbado".

Igual enseanza vemos con relacin al sbado. Los fariseos critican que arranquen espigas en
sbado. Est prohibido! El hombre est para ellos bajo la Ley. Jess viene a decirles que, aun cuando
no hay necesidad imperiosa, como era el caso de David y sus hombres que tenan hambre, el hombre
puede saltarse la Ley. El hombre est por encima de las leyes, incluso sobre la ley del sbado que ere
una institucin sagrada. Segn los letrados Dios mismo cumpla la ley del descanso sabtico. Para Jess
toda estructura tiene que estar al servicio del hombre. Veamos el paralelo de este texto en Mt. 12, 1-8.
Jess sale en defensa de los suyos, que segn el criterio de los fariseos haban incumplido el
sbado por dos razones: primera, porque haban arrancado espigas que para ellos es lo mismo que el
trabajo de segar. Segundo, porque frotarlas con las manos era equivalente al trabajo de trillar. Segar y
trillar estaba prohibido en sbado.
Jess defiende a los suyos no aceptando el planteamiento de los fariseos. No entra en su terreno,
sino que va al problema de fondo.
Ninguna ley, ni humana ni divina, est por encima del hombre, contra lo que los fariseos afirman.
A los sacerdotes el culto a Dios les permite violar el sbado y hay algo ms importante que el Templo,
pues el mismo Dios dice: "corazn quiero y no sacrificios", es decir, amor al prjimo que no templos. Si
el sacerdote puede violar el sbado por el culto a Dios y Dios dice que es ms importante el hombre que
el culto, se puede violar el sbado por el hombre. El hombre es seor del sbado.

Mc. 3, 1-6: "Entr de nuevo en la Sinagoga y haba all un hombre con un brazo seco.
Estaban al acecho para ver si lo curaba en sbado y acusarlo...Qu est
permitido en sbado?: Hacer el bien o hacer el mal; salvar la vida o matar ?...
Extiende el brazo. Lo extendi y su brazo qued normal... Los fariseos se
pusieron a planear con los herodianos el modo de acabar con Jess".

vv. 1-2: Los fariseos estaban al acecho, para cogerlo curando a aquel hombre en sbado y
acusarlo.

vv. 3-4: Jess es consciente de que quieren acusarle y la pregunta que les lanza, poniendo al
hombre del brazo seco en medio de ellos, es tajante. Viene a decirles: ustedes estn aqu para matarme,
acechndome. Yo estoy aqu para dar vida y salud a este hombre. Qu est permitido en sbado? Lo
de ustedes, es decir, matar? O lo mo, es decir, dar la vida?

v. 5: Ellos se quedan callados. Jess est dolido porque son ciegos y no ven que la norma moral
no es lo que diga la Ley, sino lo que haga bien o mal al hombre. El que se fija en la Ley prescindiendo
del hombre es un inmoral. Por ello, Jess saltndose la Ley, cura a aquel hombre.

v. 6: Los fariseos planean el modo de matar a Jess. Eso s se puede hacer en sbado! Cuando
habla Marcos de los herodianos probablemente se refiere a los esenios que eran influyentes en la corte
de Herodes. Herodianos es un mote que expresa que estos eran "favoritos de Herodes". Los herodianos
se haban unido a los fariseos para matar a Jess.

Mc. 3, 7-12: "Jess se retir con sus discpulos a la orilla del lago y mucha gente de Galilea
sigui detrs. Tambin de Judea y de Jerusaln, de Idumea y Transjordania, de
las cercanas de Tiro y Sidn, mucha gente, enterndose de las cosas que haca,
acuda a El...Todos los que sufran de algo se le echaban encima para tocarle. Y
los espritus inmundos... se postraban ante El gritando: T eres el Hijo de Dios.
Pero El les prohiba severamente que lo descubrieran".

vv. 7-8: Ante el peligro que le amenaza, Jess (v 6) se retira a la orilla del lago. Le sigue una
multitud "internacional" de todas las ciudades cercanas e incluso paganas.

vv. 9-10: Jess se prepara una barca para que no lo "estrujara" el gento. La gente quiere tocarlo
buscando curacin. Jess no se deja avasallar por las masas y no tolera que la gente se le eche encima.

v. 12: Los demonios proclaman su mesianidad y El prohibe severamente que lo publiquen. No


dice que los expulsa. Jess se va al cerro.

Mc. 3, 13-19: "Mientras suba al cerro fue llamando a los que El quiso. Y se reunieron con
El. Design a doce para que fueran sus compaeros y para enviarlos a predicar
con poder de expulsar demonios... Simn, Santiago Zebedeo..., Simn el fantico
y Judas Iscariote, el mismo que lo entreg".

Mientras sube a la montaa llama a los que quiere. Ya haba elegido a cuatro y ahora elige a
doce. Los llama para que estn con El. Forma un grupo al que instruir especialmente, para predicar y
liberar. Convivan con El, aprendern de El, le conocern a fondo y luego los enviar a predicar. Lo
primero es vivir la experiencia de Jess, luego predicar.
A tres de ellos les pone nombre o apodo. Simn, a quien llama "Cefas" que significa en arameo
"piedra que se puede mover", en contraposicin a "roca" que es inamovible. Simn es como un "canto
rodado". Vendra a significar en nuestro lenguaje: "cabezota".
A Santiago y Juan los llama "los Rayos", que para el hebreo "rayo" era hijo o derivado de
"trueno". Son los violentos o intransigentes. Quizs eran celotas. Esto est explicado en Lucas 9, 51-54,
cuando ellos quieren pedir que caiga sobre los samaritanos un rayo y acabe con ellos.
Simn es apodado el "Fantico" que significa "celota", porque tambin proceda de los celotas.
El nmero doce es un nmero simblico que dice relacin a las doce tribus de Israel. Con ello se
indica que el grupo de Jess es el inicio del nuevo pueblo de Israel: "As constituy el grupo de los
Doce".

SEGUNDA SECCION
REACCIONES OPUESTAS:
SE CONSOLIDA EL GRUPO
(Marcos, 3, 20 al 6, 6a)

Mc. 3, 20-35: "Fue a casa y se junt de nuevo tanta gente que no le dejaban ni comer. Al
enterarse sus parientes fueron a buscarlo, porque decan que no estaba en sus
cabales; tambin los letrados que haban bajado de Jerusaln, decan que tena
dentro a Belceb... Cmo es posible que Satans eche a Satans?... Nadie puede
meterse en casa de un hombre fuerte y arramblar con su ajuar, si primero no lo
amarra... Llegaron su madre y sus hermanos y desde fuera lo mandaron llamar...
Paseando la mirada por los que estaban sentados en el corro, dijo:... El que
cumple la voluntad de Dios se es hermano mo y hermana y madre".

v. 20: Jess va a su casa. Tena casa en Cafarnaum. Era vecino de esa ciudad. La gente le sigue y
quiere estar con l. "No le dejan ni comer". Ello indica que Jess era una persona agradable.

v. 21: A Jess le acusan de que est loco, de que no est en sus cabales, porque se ha enfrentado a
los fariseos que son gente de autoridad all. Ante eso, la familia se alarma y van a buscarlo. En el pueblo
se dice que est loco, porque es una locura que un carpintero, un "don nadie", se est enfrentando con
todos los que tienen poder y prestigio; que un cualquiera se dedique a dejar en mal lugar a las
autoridades. Sus parientes quieren retirarlo de ello, pues piensan que va a acabar mal. Esto supone que
su familia no cree en la misin de Jess. Pero El se ha comprometido hasta la muerte en el bautismo del
Jordn.

v. 22: Tambin los letrados le acusan de estar loco y tener dentro el dominio. Son los letrados de
Jerusaln. Ya han llegado noticias al "centro", de la actividad de Jess, el profeta provinciano, y van los
letrados de Jerusaln, quizs llamados por los del pueblo que, como es lgico, tienen mayor autoridad
ante ellos. Estos letrados no se enfrentan directamente con Jess, sino que lo desprestigian diciendo a la
gente que tiene dentro a Belceb.

vv. 23-26: Es Jess quien los llama. Sin miedo. Los llama para aclarar lo que ellos estn diciendo
por ah. Pues lo que estaban haciendo era una campaa de difamacin. Lo que ms les molesta es la
expulsin de demonios, pues era prueba evidente de que Dios estaba con El; por eso la calumnia va por
ah; est endemoniado. Jess les dice: si yo soy agente de Satans cmo es posible que Satans eche a
Satans? Si Satans est contra Satans est perdido? Por el contrario, si Jess echa a los demonios
que son enemigos de Dios, es que Dios est con El. Entonces tiene razn en lo que dice contra el culto,
contra la Ley y contra el sbado. Si Jess echa a Satans es que es ms fuerte que l. Pero slo Dios es
ms fuerte que Satans.
v. 27: Nadie puede robar en casa de un hombre fuerte, si no lo amarra, es decir, si no es ms
fuerte que l. Con ello les est diciendo que es ms fuerte que Satans, que puede con l y que, por
tanto, tiene el poder de Dios.

vv. 28-30: Y ahora se refiere a ellos acusndoles del peor pecado. Todo se perdona. Pero el que
blasfema contra el Espritu Santo no tiene perdn jams. Tal pecado, que es el de los letrados, consiste
en atribuir al demonio lo que pertenece a Dios. O lo que es lo mismo, es afirmar que la liberacin del
hombre no es obra Dios sino del demonio. La obra de liberacin del hombre es siempre de Dios. Su
pecado consiste en que ellos se niegan a ver la realidad y por eso son culpables (Jn. 9,41). La mala fe.

vv. 31-35: Llegan su madre y sus hermanos, pero no entran en casa para no comprometerse. Lo
llaman desde fuera. Jess proclama que los verdaderos lazos de familia son los de la comunidad que
comparte un ideal, el ideal de poner por obra el designio de Dios. Ante el valor del Reino, la familia es
relativa. Hay que ser libres para optar por Jess. Recordemos las condiciones que Jess pone para ser
discpulo (Lc. 14, 25-33).

Mc. 4, 1, 12: " Se puso a ensear otra vez junto al lago. Se reuni un gento tan enorme que
tuvo que subir a sentarse en una barca metida en el agua... Les estuvo enseando
muchas cosas con parbolas... Sali el sembrador a sembrar... Algo cay en la
vereda... Otra parte cay en terreno rocoso... Otra cay entre zarzas... Otros
granos cayeron en tierra buena... Quien tenga odos para or que oiga ... A los de
fuera, todo se les queda en parbolas...S, por ms que oyen, no entienden, a
menos que se conviertan y los perdonen" (Is, 6, 9-10).

v. 1: Jess se puso a ensear. El gento es enorme. Jess les habla en parbolas. Esta es una
costumbre. Jess cambia el mtodo de enseanza segn se dirija a sus discpulos o al pueblo en general.
No se puede decir todo a todo el mundo. La masa es siempre voluble. No se sabe qu intereses les
mueve a escuchar. Hay que saber a quin se habla y decir lo que conviene decir.

vv. 3-8: Ensea muchas cosas con parbolas, una de ellas es la parbola del sembrador. En ella
no habla del Reino. Se le podra llamar la parbola de los cuatro terrenos. Cada terreno es una actitud
del hombre. Se refiere a estas cuatro actitudes:
- el impenetrable
- el superficial
- el no liberado
- el bien dispuesto

vv. 9: Significa : A ver si entienden!

vv. 11-12: Cuando se queda con sus discpulos le preguntan el significado de la parbola. Jess
les dice que ellos estn en el secreto. El Reino es algo nuevo. No tiene como base las instituciones
antiguas. Ellos ya saben por la experiencia que tienen en comn con Jess que la Buena Noticia no es
continuidad sino ruptura con el pasado. En cambio la gente no puede entender: estn empapados de la
ideologa dominante, tienen las viejas categoras del sistema y echan en "vasijas viejas" el "vino nuevo",
y as lo estropean.
Por ello las parbolas son para hacer pensar al pueblo y que empiecen a preguntarse. Si no se
liberan no pueden entender nada. Y eso lo saben por experiencia. Un ejemplo es el cmo reaccionan sus
paisanos de Nazaret, una vez que Jess les habl con toda claridad. Veamos para ello Lc. 4, 14-30.

Lc. 4, 14-30: "Con la fuerza del Espritu, Jess volvi a Galilea... Fue a Nazaret, donde se
haba criado, entr en la sinagoga, como era su costumbre los sbados, y se puso
en pie para hacer la lectura... Encontr el pasaje donde est escrito...'El Espritu
del Seor est sobre m, porque El me ha ungido para que d la Buena Noticia a
los pobres... Para proclamar el ao de gracia del Seor" (Is. 61, 1-2)... Hoy... se
ha cumplido este pasaje... Todos se declaran en contra, extraados de que
mencionase slo las palabras sobre la Gracia... Les aseguro que a ningn profeta
lo aceptan en su tierra... A Elas lo enviaron a una viuda de Sarepta...Eliseo...
cur slo a Naamn el Sirio... Se pusieron furiosos... Lo empujaron fuera del
pueblo con la intencin de despearlo: pero Jess se abri paso entre ellos y se
alej".

Jess lee el texto de Isaas, omitiendo la ltima frase del mismo: "el da de la venganza contra los
paganos". Sus paisanos, galileos, nacionalistas fanticos, se sorprenden ante la supresin de este verso y
por ello reaccionan en contra. Todos se declaraban en contra y se preguntaban: No es hijo de Jos?
Jos deba ser conocido por su nacionalismo fantico. Cmo su hijo hace esto? Y para colmo Jess
pone el ejemplo de la viuda de Sarepta y Naamn el sirio, dos paganos, para hacerles ver que Dios no es
nacionalista, que considera iguales a los judos y a los gentiles. Por ello todos se enfurecen y quieren
despearlo. Jess, por propia experiencia, se da cuenta de que slo puede hablar con claridad al
pequeo grupo, pero no a la masa.

Mc. 4, 13-25: "Y aadi No entienden esta parbola? Pues cmo van a comprender todas
las dems? El sembrador siembra el mensaje. Los de la vera del camino son
aquellos...Viene Satans y se lleva el mensaje sembrado en ellos. Lo mismo los
que reciben la simiente en terreno rocoso... Por fin los que recibieron la simiente
en tierra buena son aquellos que escuchan el mensaje, lo aceptan y dan su
cosecha: uno treinta, uno sesenta, uno ciento... Acaso se trae el candil para
meterlo debajo del perol o de la cama?... Atencin a cmo escuchan, pues la
medida que llenen la llenarn para ustedes... Al que produce se le dar y al que
no produce se le quitar hasta lo que tiene".

vv. 13-20: La semilla es el mensaje. El sembrador es Jess. El campo es el hombre que puede
recibir el Mensaje en distintas actitudes.
"La vera del camino" es la actitud de aquellos que escuchan el Mensaje pero Satans se lo lleva
porque al ser terreno duro la semilla queda encima. Son los impenetrables. Son los fariseos.
"El terreno rocoso" son los superficiales que son entusiastas pero inconstantes, y a la primera
dificultad fallan. Pero eso Jess no quiere admiradores, sino seguidores. El verbo "fallar" es muy
importante (Mc. 14,27).
"El terreno de zarzas" indica la actitud del no liberado, es decir, el que no ha renunciado a los
valores del sistema y no ha hecho la opcin por ser pobre.
"La buena tierra" es la actitud del que escucha, acepta el Mensaje y rinde segn su capacidad:
treinta, sesenta, ciento son tres mximos. Indican que lo aceptan segn su capacidad, pero con toda
consecuencia.
Jess describe la situacin, pero no se queja de ella. Es realista y por ello es consciente de que la
mayor parte de la tierra no es buena. Para El esto no es un fracaso. Es as y hay que empezar por hacer
pensar a la gente con parbolas, sabiendo siempre que hay gente que no est dispuesta a recibir el
Mensaje (Mt. 7,6).

vv. 21-25: Ahora se dirige a sus discpulos para que se apliquen a s mismos la parbola. Viene a
decirles: por el momento el Mensaje no se puede decir claro; pero tiene que publicarse. El Mensaje no es
para una lite. Es para todos. Ustedes tendrn que publicarlo y cada uno tiene que "producir" de
acuerdo con su capacidad. Dar la medida de la talla de cada uno. Es la responsabilidad ante la tarea tan
importante para el apstol.

Mc. 4, 26-34: "As es el Reinado de Dios, como cuando un hombre siembra la simiente en la
tierra; l duerme de noche y se levanta por la maana y la semilla germina y va
creciendo sin que sepa como...Con qu podramos comparar el Reinado de
Dios? Qu parbola usaremos? Con un grano de mostaza...No les habl ms que
en parbolas, pero a sus propios discpulos se lo explicaba todo en privado".
vv. 26-29: Se dirige de nuevo a la gente con otra parbola sobre el Reinado de Dios. Jess
subraya el aspecto individual, personal, del Reinado de Dios. Es como cuando un hombre (no slo
Jess, sino cualquier discpulo) siembra una semilla en el campo, la semilla germina por s misma, sin
que el sembrador sepa cmo. No es la actividad del hombre la que hace germinar, sino el proceso de
maduracin de la semilla misma.
Por eso, lo que hay que hacer es sembrar el Mensaje y l ir madurando por s mismo, pues el
Mensaje es lo que el hombre estaba esperando, como la tierra espera la semilla. Cuando la cosecha est
a punto lo que hay que hacer es la siega. Sembrar y cosechar es obra del hombre, pero el crecimiento lo
da Dios. Nuestro cuidado debe ser sembrar la semilla verdadera, el Mensaje autntico. Luego llegar el
momento de recibir al hombre en el Reino, es decir, en el grupo de Jess.

vv. 30-32: En esta parbola subraya Jess el aspecto comunitario. La doble pregunta es para
fijar la atencin de la gente en el tema y as poder suprimir mejor la expectacin triunfalista sobre el
Reino de Dios.
La gente espera que compare el Reino de Dios con el cedro, figura de grandeza, a la que se
refiere Ezequiel 17, 22. Jess les sorprende comparndolo con un grano de mostaza que era el smbolo,
en aquella cultura, para expresar lo pequeo e insignificante. No es un esqueje de un rbol del pasado,
pues no hay continuidad con l. No tiene nada de espectacular. El comienzo del Reino es insignificante.
Se siembra no en lo alto de un monte como el cedro, sino en una huerta. No es llamativo, pero va
creciendo poco a poco.

vv. 33-34: En resumen, Jess expone el Mensaje "segn lo que podan or". Al pueblo le hablaba
en parbolas. A los propios discpulos se lo explicaba todo en privado.

Mateo trae muchas ms parbolas sobre el Reino. Veamos algunas para completar esta visin de
la predicacin en parbolas.

Mt. 13, 24-30: "Se parece el Reinado de Dios a un hombre que sembr semilla buena en su
finca; mientras todos dorman lleg su enemigo, sembr cizaa entre el trigo y se
march... Quieres que vayamos a desyerbar?... Djenlos crecer hasta la siega..."

En la versin de Mateo la parbola del sembrador en el campo es un poco distinta a la de


Marcos. Mateo no ve claro lo que Marcos dice, pues lo considera demasiado optimista. Y pone la
cizaa, constatando que hay otros que siembran otro mensaje. En los vv 37-43 Jess explica la
parbola.

Mt. 13, 37-43: "El que siembra la buena semilla es este Hombre; el campo es el mundo; la
buena semilla son los ciudadanos del Reino; la cizaa son los secuaces del Malo;
el enemigo que la siembra es el diablo; la cosecha es el fin del mundo; los
segadores, los ngeles... Entonces los justos brillarn como el sol en el Reino de
su Padre".

Para Mateo el reinado de Mesas es la etapa histrica y el Reino de Dios es la etapa final. Es la
misma concepcin que en 1 Cor. 15, 19-28. El Reinado del Mesas es un reinado sobre la historia.
Los corruptores y malvados (v 41) son los que no ponen en prctica el designio de Dios, es decir,
los que no aceptan las Bienaventuranzas. En Mateo 7,21 explica quines son los malvados: los que
cumplen con la religin, pero sin compromiso y de ese modo no ponen en prctica el designio de Dios.
Los corruptores son los que escandalizan (Mt. 18, 1-10).
En este texto, Jess, para explicar quin es el ms grande en el Reino llama a un "criadito" (=nio
que hace los recados). Viene a decir que slo quienes se hacen tan poca cosa son los que entran en el
Reino. En cambio, quien escandaliza a un pequeo, es decir, a cualquier discpulo, merece el mximo
castigo.
A qu escndalo se refiere? El escndalo es el afn de dominio, la arrogancia, el creerse
superiores. Es el querer ser grandes. Ese es el gran escndalo: la pretensin de dominio sobre otros
(poder), que lleva al desprecio de los pequeos. Por eso en la comunidad el responsable no debe
dominar, sino servir alimentando a la comunidad. (Mt. 24,45).
Para distinguir a los corruptores y malvados, la regla es la que da Jess en Mateo 7, 5: "por sus
frutos los conocern" Qu son los frutos? Son las obras? No, el fruto es el ambiente que la persona
crea a su alrededor, de libertad, de servicio, etc. No son las obras, "sino los frutos", lo que hace
distinguir al falso profeta.
Cuando Jess habla de la puerta angosta (Mt. 7, 13), no se refiere al esfuerzo asctico ni a la
voluntad. La puerta angosta es difcil de entrar por ella, no porque supone esfuerzo, sino porque al ser
pequea la gente no la ve. Entrar por esa puerta es hacer una opcin personal y separarse de la masa
que entra por la grande. En el Reino no se entra en masa. Pocos optan personalmente, pero no porque
hay dificultades, sino porque se carece de libertad para optar, al no estar liberado.

Mc. 4, 35-41: "El da aquel, al caer la tarde, les dijo: crucemos a la orilla de enfrente... Se
produjo un fuerte torbellino de viento y las olas se abalanzaban contra la barca
hasta casi llenarla de agua... Maestro, no te importa que nos hundamos?...
Silencio, cllate!... Quin ser ste que hasta el viento y el agua le obedecen?"

vv. 35-36: Aprovechando que cruzan el lago, los discpulos dejan a la gente en la orilla y quieren
acaparar a Jess. Hay un exclusivismo de los Doce respecto a Jess.

vv. 37-38: Se produce un torbellino de viento y la barca amenaza hundirse con las olas tan
fuertes. Jess se pone a dormir en la popa. La traduccin ms fiel parece ser sta: "se puso a dormir
sobre un cabezal en la popa". Es decir, Jess se pone a dormir despus que ha empezado la tempestad.
Esto explica la reaccin de los discpulos: "No te importa que nos hundamos?". Jess frente al deseo de
monopolizacin de los Doce, los deja solos frente a la dificultad. Para El la tempestad no es un
problema. Recordemos la escena del desierto donde Jess convive con las fieras, es decir, es ms fuerte
que la naturaleza. Los discpulos no entienden la actitud de Jess y se quejan de que los deje solos.

vv. 39-40: Jess increpa al viento y se calma. Les muestra que la fe y la cobarda son dos
opuestos. Fe significa no tener miedo a la dificultad estando con El.

v. 41: La conclusin es clara. El grupo no se hunde mientras est con El, pero se pone en peligro
cuando se cierra sobre s mismo y prescinde de los dems. Jess est consolidando el grupo y les ensea
a no ser cobardes y a abrirse a los dems.

Mc. 5, 1-20: "Llegaron a la orilla de enfrente, a la regin de los Gerasenos... Les sali al
encuentro desde el cementerio un hombre posedo por un espritu inmundo que
viva en los sepulcros... Se pasaba el da y la noche en las tumbas y en los montes
gritando e hirindose con piedras... Quin te mete a ti en esto, Jess, Hijo de
Dios soberano? Te conjuro por Dios a que no me atormentes... Cmo te
llamas?... Me llamo legin, porque somos muchos... Djanos ir y meternos en los
cerdos... La gente fue a ver lo que haba pasado... Le rogaron que se marchase de
su pas... El hombre se march y se puso a proclamar por la Decpolis lo que
Jess haba hecho por l, y todos se admiraban".

vv. 2-5: Jess va a la regin de los Gerasenos que es una regin pagana. En la escena se presenta
el endemoniado con un gran deseo de muerte. La accin del demonio en l es una autodestruccin. Se
trata de un pagano, loco, furioso y peligroso, que comunica destruccin y muerte. Nadie se atreve a
pasar junto a l.

vv. 6-20: Jess quiere liberar al hombre de esta esclavitud. El es vida y comunica vida. Jess
tiene poder sobre el demonio. No sabemos cul era exactamente la ideologa vigente sobre los demonios.
Parece que los demonios eran regionales, estaban circunscritos a una regin y parasitaban en seres
vivos. Por eso se presenta el dilema: o el hombre o la manada de cerdos, pues ellos no queran irse de la
comarca a la que estaban circunscritos. Al ir a los cerdos, matan a los cerdos: el demonio es causa de
muerte.
El mensaje de fondo es claro: el hombre ms despreciado, la ruina ms total vale ms que los
cerdos, es decir, vale ms que el capital, pues dos mil cerdos eran un capital muy grande para aquella
gente. Sin embargo, hay que subordinarlo todo al hombre. Todo hombre es recuperable.
A Jess le ruegan que se marche de su pas pues le sale demasiado caro el curar a un hombre.
Jess, que quiere recuperar del todo a aquel hombre, lo manda con su familia. As libera a su familia,
que tena mala fama por culpa del loco furioso. Lo enva dicindole: t que tienes, por la misericordia de
Dios , recuperada tu dignidad, recupera ahora la dignidad y buena fama de tu familia.

Mc. 5, 21-43: "Jess atraves de nuevo en barca a la orilla de enfrente, se le reuni otra vez
mucha gente a su alrededor... Se acerc un jefe de sinagoga que se llamaba Jairo,
y, al verlo, se ech a sus pies rogndole con insistencia: Mi nia est en las
ltimas; ven a aplicarle las manos para que se cure y viva...
Haba una mujer que padeca flujos de sangre desde haca doce aos ...'Con que
le toque, aunque sea la ropa, me cur'... Quin me ha tocado la ropa?... 'Hija, tu
fe te ha curado. Vete en paz y sigue sana de tu tormento'.
La nia no est muerta, est dormida... La cogi de la mano y le dijo: Talithe
qum... La pequea se levant... Y les dijo que dieran de comer a la nia".

vv. 21-24: Jess est de nuevo en la zona de los judos. Se le acerca un jefe de sinagoga: Jairo.
Este cargo es un cargo puramente administrativo y no religioso. Es un miembro del sistema, un
funcionario. El sabe, en esos momentos crticos, que el sistema no salva y tiene que acudir al
"heterodoxo", contradiciendo su postura y su situacin "oficial". Jess no discrimina: es un hombre que
tiene un dolor, no importa quin sea. La gente le sigue apretujando.

vv. 25-30: La hemorrosa es una mujer que padece enfermedad venrea; es una mujer enferma y
legalmente impura. Adems est desesperada, pues los mdicos no pueden curarle a pesar de que se ha
gastado todo. Dada su impureza legal, se acerca por detrs. Ella se salta la Ley, pues busca la vida, en
una situacin desesperada , y ha odo hablar de Jess y por eso va a El. La mujer, al tocarlo, queda
curada inmediatamente.

vv. 30-34: "Quien me ha tocado?" Jess cura sin querer. Cuando uno es bueno de verdad, segn
el Espritu, lo que sale de l es vida, aunque no lo piense. La mujer le confiesa toda la verdad y Jess
con sus palabras amables la libera del miedo mismo al haberse saltado la Ley: "tu fe te ha salvado". El
hombre tiene fuerzas de vida, lo psicolgico influye en lo biolgico. Los judos crean que la enfermedad
era causada por el pecado y es verdad que los pecados sociales causan muchas enfermedades y los
dinamismos de la vida se ponen en accin en momentos cruciales. La fe es un dinamismo de vida.

vv. 35-43: La jovencita ha muerto. El luto, con lloronas de oficio, se haca con gritos y llantos
especiales. Se rean de Jess y con eso subrayaban que estaba muerta y no dormida. La edad de la nia,
que Jess despierta, es de doce ao. Es la edad de casarse. Con ello Jess la devuelve a la vida y al
matrimonio. Es la misma idea: Jess es vida y comunica vida.

Mc. 6, 1-6a: "Se march de all y se fue a su pueblo en compaa de los discpulos. Cuando
lleg el sbado, empez a ensear en la sinagoga; la mayora de la gente al or, se
preguntaba asombrada, de donde saca ste eso? Qu saber le han enseado a
ste para que tales milagros le salgan de las manos? Si es el carpintero, el Hijo
de Mara, el hermano de Santiago, Jos, Judas, y Simn! Si sus hermanos viven
con nosotros aqu! Y aquello les resultaba escandaloso...Y se extra de aquella
falta de fe".

Jess va a su pueblo en compaa de sus discpulos. La gente se extraa de El. Cmo hace
milagros? De dnde los saca? Le acusan de magia, de un saber oculto y misterioso. En este texto se
expresa la envidia de sus paisanos. Jess, sin embargo, se autotitula profeta y no mago. El habla y acta
en nombre de Dios y no de "saberes ocultos y misteriosos". Pero los suyos lo rechazan, atados como
estaban a las tradiciones, a la mentalidad vigente, y comidos de envidia.

TERCERA SECCION:

LABORIOSO RECONOCIMIENTO DEL MESIAS


(Mc. 6, 6b-8,31)

Mc. 6, 6b-13: "Mientras recorra las aldeas de alrededor enseando, llam a los Doce y los
fue enviando de dos en dos, dndoles autoridad sobre los espritus inmundos: Les
encarg que no cogieran nada para el camino... Qudense en la casa donde se
alojen hasta que se vayan de aquel lugar... Ellos... echaban muchos demonios,
ungan con aceite a muchos enfermos y los curaban".

Jess enva a sus discpulos a predicar y liberar. Los enva bajo el providencialismo ms grande.
Los educa desde la praxis. Han de practicar lo que van a predicar. El no ponerse dos tnicas significa
no aparecer como los ricos que solan ponrselas. La consigna es que no insistan. El Seor no impone
su mensaje. Lo ofrece para que se acepte libremente.
Lucas pone dos misiones: la de los Doce, smbolo de Israel, y la de los Setenta y dos, smbolo de
las naciones paganas. Se pensaba que setenta y dos era el nmero de las naciones paganas. Lo que
hacen los Doce es lo mismo que lo hacen los Setenta y dos. Las palabras de Jess: "Quien a ustedes les
escucha a m me escucha", estn en la misin de los Setenta y dos y se refiere a la predicacin a los no
judos (Lc. 10).

Mc. 6, 14-30: "Como su fama se haba extendido, el Rey Herodes oy lo que se deca: que
Juan el Bautista haba resucitado y por eso los poderes actuaban en El. Otros en
cambio, opinaban que era Elas... Aquel Juan que yo le cort la cabeza, se ha
resucitado... No te est permitido tener a tu cuada por mujer... El Rey le dijo a
la joven: pdeme lo que quieras, que te lo doy... Quiero que ahora mismo me des
en una bandeja la cabeza de Juan Bautista... Al enterarse sus discpulos, fueron a
recoger el cadver y le dieron sepultura".

En este pasaje destacamos cmo la gente opina sobre Jess. Frente a estas opiniones Jess
pregunta a sus discpulos ms tarde qu dicen ellos de El. (Mc. 8,29). Y en todo el pasaje se ve la
actitud de Herodes: la actitud del poder: da muerte, que es lo contrario de lo que hace Jess: dar vida.
Es el caso de la muerte de Juan Bautista que era un profeta.

Mc. 6, 30-44: Ya lo hemos explicado antes cuando explicamos el signo de la multiplicacin de


los panes: cmo compartir es seal mesinica de la prosperidad.

Mc. 6, 45-56: "Enseguida oblig a dos discpulos a que se embarcaran y se adelantasen a la


orilla de Betsaida, mientras El despeda a la gente. Cuando se despidi de ellos,
se retir al monte a orar. Al anochecer, estaba la barca en la mitad del lago y
Jess solo en tierra... Fue de madrugada en direccin a ellos andando por el lago
y estaba para pasarlos... Ellos vindolo andar por el lago, pensaron que era un
fantasma... Animo, soy yo, no tengan miedo... La gente llevaba los enfermos en
camillas... Y todos los que lo tocaban obtenan la salud".

vv. 45-46: Jess despus que surge la popularidad (multiplicacin de los panes) obliga a los
discpulos a que se vayan. El despide a la gente y luego se retira al monte a orar. No quiere la
popularidad: quiere estar libre para cumplir su misin.
vv. 47-56: En este pasaje se resalta cmo los discpulos no han comprendido el signo de
multiplicacin de los panes. No se dan cuenta de que es el Mesas (v 52). Jess, vuelve a demostrar su
superioridad sobre la naturaleza y despus aparece de nuevo predicando y curando a los enfermos en
toda la regin de Genesaret.

Mc. 7, 1-23: "Se acerc a Jess el grupo de fariseos con algunos letrados llegados de
Jerusaln y vieron que algunos discpulos coman con manos impuras... Se
puede saber por qu comen tus discpulos con manos impuras y no siguen la
tradicin de los mayores?... Este pueblo me honra con los labios, pero su corazn
est lejos de m. El culto que me dan es intil, porque la doctrina que ensean son
preceptos humanos (Is. 29,13). Sueltan el mandamiento de Dios para aferrarse a
la tradicin de los hombres:... Para plantar su tradicin ... invalidando el
mandamiento de Dios con esa tradicin que han transmitido; y de stas hacen
ustedes muchas cosas... Nada que entra de fuera puede manchar al hombre... Lo
que sale de dentro, eso s mancha al hombre, porque de dentro, del corazn del
hombre, salen las malas ideas: inmoralidades, robos, homicidios, adulterios,
codicias, perversidades, fraudes, desenfreno, envidias, calumnias, arrogancia,
desatino. Todas esas maldades salen de dentro y manchan al hombre".

vv. 1-13: En este pasaje tenemos una segunda visita de los emisarios de Jerusaln que va a
investigar qu pasa con el profeta provinciano. Ven que sus discpulos comen con manos impuras, segn
la Ley.
Interrogan a Jess: Por qu no siguen la tradicin? Se puede saber por qu? Marcos explica
cmo los fariseos estn atados a tradiciones humanas que de nada valen y Jess los ataca citando a
Isaas 29,13. Sus tradiciones, les dice, son preceptos humanos. A Dios no le interesan estas tradiciones,
pues ve que el corazn de ustedes est lejos de El.
Y aadi un caso en que los fariseos echan a un lado los mandamientos de Dios para implantar
sus tradiciones humanas: Es el caso de decir que con dar el dinero al Templo queda uno libre de
sustentar a sus padres. Y de stas hacen ustedes muchas! El donativo al Templo anula el amor al
prjimo: la obligacin de sustentar a los padres ancianos. Las tradiciones humanas destrozan hoy el
evangelio.

vv. 14-23: Entonces llama a la gente y les ensea dnde est la maldad y lo impuro, qu es lo que
rompe las relaciones con Dios. Es lo que sale de dentro, es decir, el hacer dao al prjimo. El pecado no
est en la violacin de las normas, sino en los actos que salen de nuestro interior y se dirigen a hacer
dao a los dems. Los discpulos no entienden y les da una explicacin especial.

En Mateo 15, 1-20, que es el paralelo, se aaden algunos matices como es el ataque ms frontal y
directo a los fariseos en sus tradiciones.

Mc. 7, 24-30: "Se march de all y fue a la regin de Tiro... Pero no pudo pasar inadvertido.
Una mujer, que tena una nia poseda por un espritu impuro, se enter en
seguida, fue a buscarlo y se le ech a los pies. La mujer era pagana... Le rogaba
que echase al demonio de su hija... Deja que coman primero los hijos... Tambin
los perrillos comen las migajas que tiran los nios... Al llegar a su casa se
encontr a la nia echada en la cama; el demonio se haba marchado".

Jess, despus de la discusin con los fariseos, se marcha al extranjero (Tiro). Quiere pasar
inadvertido, pero lo identifican. Jess no quera actuar all. El quiere predicar slo a los judos. Hay que
empezar por un sitio concreto. Jess no tiene en su programa predicar personalmente a los gentiles. Sin
embargo, cura a la hija de la mujer sirofenicia. Siempre comunica vida. Pero quiere limitarse a Israel y
consolidar su grupo.

Mc. 7, 31-37: "Vuelta de la regin de Tiro, pas Jess por Sidn y lleg al lago de Galilea
por la parte central de la Decpolis. Le presentaron un sordo tartamudo y le
pidieron que le aplicase la mano... Le meti los dedos en los odos y le toc la
lengua con saliva... Y le dijo: Effata (=brete)... Qu bien lo hace todo. Hace or a
los sordos y hablar a los mudos".

Jess vuelve dando un rodeo por la parte pagana. Tambin aqu se da una curacin ocasional.
Jess, ante la necesidad, no pasa de largo. En el hecho de "la saliva" no hay magia: es el modo oriental
de transmitir la fuerza personal. En su oracin Jess "mira al cielo", pues est ante un pagano que no
cree.

Mc. 8, 1-10: Es la segunda multiplicacin de los panes que ya hemos explicado ms arriba.

Mc. 8, 10-22: "Jess los despidi, luego se embarc con sus discpulos y lleg a la regin de
Dalmanuta. Salieron los fariseos y se pusieron a discutir con El; para ponerlo a
prueba, le pidieron una seal que viniera del cielo... A esta clase de gente no se le
dar seal... Atencin, cuidado con la levadura del pan de los fariseos y con la de
Herodes... Discutan unos con otros por qu no haban trado pan. Y no acaban
ustedes de comprender?"

v. 10: Tras la multiplicacin de los panes y la popularidad, Jess los despide y se va con los
discpulos. Dalmanuta es una regin no identificable hoy da.

vv. 11-12: Los fariseos van a discutir con El y le piden "una seal del cielo", y Jess se niega,
pues "a esa clase de gente" no se le dar una seal especial. Ya tienen su persona y su obra que es
patente a todos.

vv. 13-21: Jess los deja y se va a la orilla de enfrente con sus discpulos. A stos se les olvida
llevar el pan; slo tienen uno en la barca y van hablando de esto. Jess toma pie para ensearles y
ponerles en guardia frente a la "levadura del pan de los fariseos" y de la de "Herodes". Ellos estn
preocupados porque no tienen pan; despus de la multiplicacin de los panes, Jess quiere instruirles
para que comprendan quin es. Por eso, cuando ellos discuten, Jess les increpa aplicndoles
calificativos, como a los escribas y fariseos: ciegos. No entienden nada. No acaban de comprender que
Jess es el Mesas. Las dos multiplicaciones de los panes son signos de su mesianidad. Jess sigue la
pedagoga del descubrimiento personal, hacindoles razonar y al final preguntndoles: "No acaban de
comprender?"

Mc. 8, 22-26: "Llegaron a Betsaida y le llevaron un ciego pidindole que lo tocase...


Cogindolo de la mano, lo sac de la aldea, le escupi en los ojos, le aplic las
manos y le pregunt ves algo?... Jess lo mand a casa dicindole: Ni entrar
siquiera en la aldea!"

Esta curacin del ciego en Betsaida est puesta aqu a propsito. Lo cura en dos etapas,
detallando los textos. Hace alusin al proceso que se est verificando en la mente de los discpulos desde
el reproche de incomprensin que les ha hecho en el prrafo anterior. Los discpulos, despus que Jess
les ha hecho pensar, estn dndole vueltas en su cabeza y respondindose a la pregunta: Quin es
Jess?.

Mc. 8, 27-30: "Jess y sus discpulos salieron para las aldeas de Cesarea de Filipo. Por el
camino pregunt a sus discpulos: Quin dice la gente que soy yo? Y ustedes,
quin dicen que soy?... Pedro tom la palabra y le dijo: T eres el Mesas: El les
prohibi terminantemente decrselo a nadie".

Jess ahora les pregunta abiertamente: quin es El? Para ello les interroga primero por lo que se
dice de El en el ambiente (Lc. 6, 14-16). Luego, les pregunta por lo que ellos piensan de El. Pedro,
entonces, responde que Jess es el Mesas. Por fin, tras un laborioso conocimiento, han llegado a la
conclusin de que Jess es el Mesas. Ya ven del todo y con claridad (Mc. 8, 25). Aunque esta confesin
todava no es ms que un reconocimiento muy inicial, El les prohibe decrselo a los dems. Quiere evitar
ser tomado por un Mesas poltico-nacionalista y violento.

CUARTA SECCION:

RESISTENCIA DEL GRUPO AL DESTINO DEL MESIAS


(Mc. 8, 31-10, 46)
Mc. 8, 31 - 9, 1: "Y empez a instruirlos: este hombre tiene que padecer mucho: tiene que
ser rechazado por los senadores, sumos sacerdotes y letrados... Pedro le tom
aparte y empez a increparlo... Qutate de mi vista, Satans... Tu idea no es la de
Dios... El que quiera venirse conmigo que reniegue de s mismo, que cargue con
su cruz y me siga... De qu le sirve a uno ganar el mundo entero, si malogra su
vida? Si uno se avergenza de m..., tambin este hombre se avergonzar de l...
Algunos de los de aqu presentes se morirn sin haber visto que el reinado de
Dios ha llegado con fuerza".

v. 31: Despus que los discpulos confiesan por boca de Pedro y tras un laborioso conocimiento,
que Jess es el Mesas, Jess comienza a instruirles sobre su persona. Les presenta el destino del Mesas
opuesto a la concepcin mesinica reinante. El Mesas no va a ser un Mesas triunfante, sino que va a
ser rechazado por el sistema poltico-religioso judo (senadores, sumos sacerdotes y letrados): Va a ser
ejecutado. Pero, sin embargo, el tercer da resucitar.
Jess pone de manifiesto que hay una oposicin irreductible entre El y el sistema poltico-
religioso. Este no puede aguantar al enviado de Dios, pues "religin" y Dios son incompatibles. Todo lo
que Jess representa es una abominacin para aquel sistema poltico-religioso. El sabe que no hay pacto
posible entre el sistema y El. El crucificado y los que le crucifican son incompatibles. Pero sabe,
adems, que su reinado mesinico empezar despus de su muerte. En esto est su visin proftica: la
resurreccin. El preveer la muerte de cruz era algo claro ante el cariz que iban tomando los
acontecimientos.

v. 32: Pedro sigue con su mesianismo triunfalista y no acepta el programa del Mesas. La escena
es muy fuerte. Para Pedro es absurdo lo que Jess dice. Por eso lo increpa (= verbo que se usa para
echar los demonios) y trata de persuadirlo. El reconoce a Jess como Mesas, pero no acepta su
programa.

v. 33: Jess se dirige a los discpulos e increpa a Pedro llamndole Satans. Para Jess la
tentacin de Satans en el desierto y la de Pedro es la misma: presentar un mesianismo de poder y de
triunfo: un Mesas nacionalista. Pero se no es el plan de Dios. Eso es una idea humana. El plan de Dios
es muy otro.

v. 34: Jess invita a la gente a reunirse con sus discpulos. En el grupo de Jess se ha producido
una fuerte crisis. Con este gesto, Jess hace ver a sus discpulos que hay que empezar de nuevo: los
discpulos estn como al principio, pues no han entendido nada. Estn igual que la gente, al mismo
nivel. Por eso les vuelve a plantear las exigencias de su seguimiento. Los discpulos se tendrn que
plantear de nuevo en qu consiste el seguimiento de Jess.

vv. 35-38: "El que quiera". Jess con el gesto de situar a los discpulos con la gente les replantea
su decisin. Hay que volver a empezar, a decidirse por El y su mensaje. Y para ello les recuerda las
Bienaventuranzas. Las condiciones son dos:
- Renegar de s mismos, es decir, renunciar a toda ambicin personal, que es otra manera de
expresar la primera bienaventuranza.
- Cargar con la cruz, es la expresin de la octava bienaventuranza. Es decirles que han de aceptar
el destino del Mesas, esto es: que la sociedad los considere y los trate como criminales. Es aceptar que
el sistema los odie.

Y les da tres razones que fundamentan estas exigencias de Jess a sus seguidores:
"Porque si uno quiere salvar su vida...". Salvar la vida es ceder a la tentacin de instalarse en el
sistema. Esto es lo que quieren los discpulos: triunfar en el sistema. Es decir, Jess les pide que
arriesguen totalmente su vida por El y por la Buena Noticia. Los discpulos, sin embargo, lo que quieren
es "situarse" y que el Mesas les asegure un buen papel en la nueva situacin triunfante. Jess les dice
con toda claridad que han de arriesgar sus vidas por El, y no al estilo y por los motivos de los celotas, y
que esto es salvarla. Y dar la vida por El es darla por la Buena Noticia, es ser fieles al mensaje. Y esto
tiene como fin la salvacin total, pues Dios es vida.
La segunda razn: "De qu le sirve al hombre ganar el mundo entero?". Es decir, de qu sirve
ese maravilloso porvenir que ellos se imaginan de poder y triunfo. Eso es ceder a la tentacin de
Satans. La parbola del Rico Necio confirma muy bien esta segunda razn. Cuando el hombre da su
vida por un valor que es un desvalor, qu va a pagar para que se la devuelvan?
"Si uno se avergenza de m y de mis palabras", es la tercera razn. En todo el contexto, la "gente
esa, idlatra y pecadora" es el Gran Consejo, los sumos sacerdotes, senadores, fariseos y letrados. Si
los discpulos se avergenzan de la oposicin del sistema a Jess, Jess se avergonzar de ellos en el da
final. En el da de la victoria final lo que interesa es estar con El, ser sus amigos. Esto lo perdern si no
aceptan la persecucin del sistema.

v. 9, 1: "Les aseguro..." Es una prueba que les dar de la verdad de sus palabras. Sin duda
alguna se refiere a la destruccin de Jerusaln. Jerusaln representa el sistema que se opone al Mesas.
Su destruccin ser un hecho que pruebe que el Reinado de Dios ha llegado con fuerza, que Dios
interviene con fuerza en la historia (cf. Mc. 13, 14-23).

Mc. 9, 2-13: "Seis das despus tom Jess a Pedro, a Santiago y a Juan, y subi a una
montaa alta y apartada. All se transfigur delante de ellos... Se les aparecieron
Elas y Moiss... Intervino entonces Pedro... Podramos hacer tres chozas... Sali
una voz de la nube: Este es mi Hijo, a quien yo quiero, escchenlo... Jess les
mand: No cuenten a nadie lo que han visto, hasta que este Hombre resucite de la
muerte... Por qu dicen los letrados que primero tiene que venir Elas?... Elas
ha venido ya y lo han tratado a su antojo, como estaba escrito de l".

El grupo de Jess est en plena crisis. Los doce han aceptado que Jess es el Mesas, pero lo
aceptan con la visin que ellos tienen del mesianismo y con la ambicin de situarse ellos en el poder que
se va a instaurar. No aceptan el programa de Jess de renuncia al poder y al triunfo.
Ante esta crisis del grupo, Jess les ha planteado de nuevo -como al principio- las exigencias para
ser discpulos suyos. Los discpulos lo que no entienden es que Jess sea el Mesas y sin embargo no le
sea al estilo del A. T. y de sus tradiciones: Mesas poltico, vengador, nacionalista, triunfalista, etc. En
este marco est el texto de la transfiguracin. En l se expresa la ruptura de Jess con el A. T. del que
slo va a quedar la promesa.

v. 2: Jess lleva a Pedro, Santiago y Juan a una montaa alta y apartada. Estos tres discpulos
son los ms "duros de cabeza", los ms ambiciosos, y quiere darles una leccin para que comprendan su
programa.

v. 3: Jess se transfigura delante de ellos. El "blanco deslumbrador" es el signo de la presencia


divina: Jess revestido de la gloria de Dios.

v. 4: Se aparecen Elas y Moiss que conversan con Jess. Elas representa a los profetas;
Moiss, La Ley. Es todo el A. T. el que conversa con Jess: la "Ley y los Profetas"
vv. 5-6: La reaccin de Pedro es lgica. Para Pedro los tres son vlidos: Elas, Moiss y Jess.
Con su postura sincretista quiere unir lo nuevo y lo viejo. Pero "Pedro no saba lo que deca". Es una
forma de Marcos para excusar a Pedro.

vv. 7-8: "Este es mi Hijo, a quien yo quiero: escchenle". Es la voz del cielo. Es decir, no hay
que escuchar a Moiss y Elas. Hay que escuchar slo a Jess. Jess les da una prueba de que la idea
que El tiene del mesianismo es la idea de Dios. As, mientras Pedro tena la idea de que los tres deben
permanecer (las chozas son el smbolo de la permanencia), Dios pronuncia su voz: "Este es mi Hijo,
escchenle "
De pronto slo ven a Jess. El A. T. ha quedado relativizado por entero. Nada de l tiene valor si
no pasa por Jess. Y la mayor parte del A. T. no puede pasar por la boca de Jess.

vv. 9-10: Jess les dice que no cuenten nada hasta su resurreccin. Esto se les queda grabado a
sus discpulos. El Mesas va a ejercer su reinado en el mundo y la Historia, resucitado, desde fuera de la
Historia.

vv. 11-13: Pero los apstoles seguan con sus dudas. Por qu dicen los letrados que primero
tiene que venir Elas? Jess les responde diciendo que su muerte tambin est profetizada, y que Elas
ha venido ya. Jess se refiere a Juan Bautista. La llegada del Reino no es un golpe de fuerza de Dios.
Juan el Bautista ha venido y lo han tratado a su antojo, matndolo. Igual harn con el Mesas.

Mc. 9, 14-29: "Al llegar a donde estaban los otros discpulos, vieron mucha gente alrededor
y a unos letrados discutiendo con ellos...De que discuten?... De entre la gente
contest uno: Maestro, te he trado a mi hijo que tiene un espritu que no lo deja
hablar... He pedido a tus discpulos que lo echen y no han podido... Gente sin
fe!... Hasta cundo tendr que soportarlos? Triganmelo... En cuanto el Espritu
vio a Jess, se puso a retorcer al nio; cay por tierra y rodaba echando
espumarajos... Si algo puedes, ten lstima de nosotros... Todo es posible para el
que tiene fe... Fe tengo!, aydame t en lo que me falte... Sal de ste y no
vuelvas a entrar en l... Por qu no pudimos echarlo nosotros?... Esta ralea no
sale ms que a fuerza de oracin".

vv. 14-18: Marcos relata la situacin en la que estn los dems discpulos. Hay mucha gente y
los discpulos discuten con los letrados. Los discpulos no han sido capaces de echar un "espritu", de
curar a un epilptico.

vv. 18-22: Jess les dice: "gente sin fe". Incluye a sus discpulos y los trata duramente. Jess, de
cara a la misin, les haba dado la capacidad de echar demonios. Y ahora no son capaces porque les
falta adhesin a Jess y a su programa. Su falta de fe les incapacita el carisma, porque el poder de Jess
no es un poder milagrero, sino un poder para la misin. Jess por eso los increpa: Hasta cundo habr
de soportarlos?

vv. 21-27: El demonio es la fuerza destructora del hombre. Es el odio a la vida y a la libertad.
Aquel hombre pide a Jess que acte y lo cure. Pero Jess le hace ver que no depende de El, sino de la
fe que tenga: "Todo es posible para el que tiene fe". Aquel hombre, por eso proclama: "Tengo fe,
aydame t en la que me falte". Jess entonces lo cura, evitando demasiada popularidad.

vv. 28-29: Los discpulos se extraan de su incapacidad. Y la respuesta de Jess es identificar el


poder de echar demonios con la fe y la oracin. Antes les haba dicho: "Gente sin fe!". Ahora les dice
que es necesaria la oracin. Y es que la fe es la adhesin a la persona de Jess. Orar no es confiar en
nuestras fuerzas exclusivamente. Para la liberacin del hombre es necesaria la fe y la oracin. Es Dios
quien transforma al hombre. Cuando la confianza no est en Dios, surge la ambicin y la
autosuficiencia, y stas neutralizan el poder liberador de los cristianos.
Mc. 9, 30-32: "Se marcharon de all... No queriendo que nadie se enterase, porque iba
instruyendo a sus discpulos. Les deca: A este Hombre lo van a entregar... Ellos
no entendan sus palabras y les daba miedo preguntarle".

Jess contina la instruccin de sus discpulos. Esta es su tarea ms importante. El objeto de su


enseanza es que comprendan cul va a ser el destino del Mesas. Pero ellos no entendan y les daba
miedo preguntarle.

Mc. 9, 33-50: "Llegaron a Cafarnaum... De qu discutan por el camino? Ellos callaban...


Jess... les dijo: Quien quiera ser el primero, que sea el ltimo de todos y el
servidor de todos... Y tomando a un criadito... les dijo...: El que acoge a un
pequeo de stos, me acoge a m...
Juan le dijo: Hemos visto a uno que echaba demonios en tu nombre y hemos
intentado impedrselo porque no anda entre nosotros. No se lo impidan... El que
no est contra nosotros, est a favor nuestro...
El que escandalice a uno de estos pequeos que creen en m, sera mejor para l
que le encajaran al cuello una piedra y lo echasen al mar. Si tu mano te pone en
peligro, crtatela... Y si tu pie te pone en peligro, crtatelo... Y si tu ojo te pone en
peligro, scatelo... Cada cual ser salado a fuego. Buena cosa es la sal; pero si la
sal pierde el gusto, con qu le sazonarn?. Que no falte entre ustedes la sal y
convivan en paz".

vv. 33-37: Jess ha dejado a sus discpulos discutir por el camino. Marcos aclara por qu los
discpulos no entendan nada y por qu les daba miedo preguntar a Jess. Ellos estaban sumidos en la
ambicin personal. Su discusin haba versado sobre quin de ellos era el ms importante. Y ellos se
daban cuenta que eso no agradaba a Jess.
Jess no quiere ser un lder de masas. Para El no hay instancias intermedias entre Dios y el
pueblo: no hay mediadores. Estos se mueven por la ambicin de ver quin es el primero. Los apstoles
lo que quieren es ser lderes del pueblo. Y Jess, como expresin y enseanza de esta idea, coge a un
criadito y lo pone como modelo de la actitud que hay que tener. El criadito es un recadero, uno que est
en el ms bajo escaln social, para que todos le manden. Cuando acogemos a stos, estamos acogiendo
a Dios, les dice Jess.

vv. 38-42: Marcos coloca este inciso, quizs por resaltar cmo el grupo no tiene el monopolio
liberador. Y para Jess la respuesta es clara. Si hay uno que no es del grupo y libera, hay que dejarlo.
Quien libere al hombre es un aliado del grupo de Jess, aunque no est explcitamente en l. El grupo
mismo es un liberador ms que trabaja, pero que representa unos valores. Cualquiera que se adhiera en
mayor o menor grado a estos valores, es tambin un liberador. Por ello, cualquiera que muestre alguna
simpata por el grupo, por ser ste el grupo del Mesas, no quedar sin recompensa (cf. Mt. 25). Pero el
grupo no debe pretender monopolios de ningn tipo, sino servir a la humanidad.

vv. 42-50: Se vuelve al tema interrumpido en el versculo 37. Jess les ensea cmo en el grupo
no debe haber dominio de unos sobre otros. En funcin de que en el grupo sea real la convivencia de
hermanos hay que renunciar a todo. No hay que escandalizar a los "pequeos", a los que estn en la
situacin social ms baja. Esto queda ms claro en Mt. 18, 1-5. El escndalo es creerse superiores a los
dems, que es seguir los valores del sistema. Entre los cristianos no debe faltar la sal, es decir, el
espritu evanglico de no hacerse el importante, de ser fieles a Jess en la renuncia al dominio y en el
prctica de la primera bienaventuranza.

Mc. 10, 1-12: "De all se march al territorio de Judea y Transjordania... Se acercaron unos
fariseos y le preguntaron para ponerlo a prueba: Le est permitido a un hombre
repudiar a su mujer?... Qu les ha mandado Moiss? Moiss permiti
repudiarla dndole un acta de divorcio... Por lo incorregibles que son, dej
escrito Moiss ese precepto. Pero al principio del mundo, Dios los hizo varn y
hembra... De modo que ya no son dos, sino un solo ser. Luego lo que Dios ha
unido que no lo separe el hombre... Vueltos a casa los discpulos le preguntaron
sobre lo mismo. El les dijo: Si uno repudia a su mujer y se casa con otra, comete
adulterio contra la primera. Y si ella repudia a su marido y se casa con otro,
comete adulterio".

En este pasaje Jess rechaza el divorcio tal como lo entendan los judos. Es decir, Jess rechaza
el que por iniciativa de uno solo de los dos cnyuges se proceda al divorcio, pues es una injusticia que
se comete con el otro. El propone el ideal del matrimonio segn la creacin, que consiste en renunciar a
un amor por otro mayor. El renunciar al amor a los padres por el amor entre el hombre y la mujer. El
ideal de este amor es que sea un solo ser: la indisolubilidad. Este es el designio de Dios.
Pero lo que Jess condena es el divorcio segn se entenda en la cultura juda. Para los judos, el
hombre, unilateralmente, sin contar para nada con la mujer, poda tomar la decisin de repudiarla. La
mujer no contaba para nada. Y Jess condena el divorcio bajo la perspectiva de que con ese tipo de
divorcio se comete una injusticia con la mujer. Por eso el argumento de Jess es decir: los dos son un
solo ser. Aqu no aparece, por tanto, la cuestin de si los dos se ponen de acuerdo para separarse es
lcito o no el divorcio. Slo ataca la injusticia que el marido comete con la mujer al separarse sin contar
con ella.
Marcos aade: "si ella repudia al marido". Pero esto es imposible para la cultura juda. Marcos lo
aade porque se est dirigiendo a otra cultura. La cuestin del divorcio, por acuerdo mutuo, es algo que
est abierto, pendiente de un mayor estudio.

Mc. 10, 13-16: "Le acercaban nios para que los tocara, pero los discpulos les retaban. Al
verlo Jess, les dijo indignado: Dejen que se me acerquen los nios... Los que son
como ellos tienen a Dios por Rey... Quien no acepte el Reino de Dios como un
nio no entrar en l... Los bendeca imponindoles las manos..."

"Le acercaban nios para que Jess los tocara". Esta accin no implica ningn rito. Jess nunca
estableci ritos. Para ciertas culturas el contacto por el tacto es muy importante: se toca la parte
dolorida, se toca al que se bendice. Pero esta accin no es un rito ni es un acto mgico.
"Pero los discpulos les retaban". A aquellos que acercaban los nios, los discpulos les retaban.
Los discpulos piensan que la empresa que llevan entre manos es tan importante que no hay tiempo para
los nios. Ellos van a conquistar el poder, a tomar Jerusaln, y a establecer el reino "mesinico".
Pero Jess se indigna. El va a "otra cosa", por eso tiene tiempo para los pequeos. Ellos tienen,
por ser pequeos, un puesto preeminente. Slo los que son como ellos tienen a Dios por Rey!. Quien no
acepte el reino como un nio, no puede entrar en l. Jess est tranquilo y domina la situacin. El
sistema busca cmo matarlo, pero El no est nervioso. En su sistema los primeros son los pequeos.
Ellos son el signo de los que aceptan a Dios por Rey en una actitud de sencillez y confianza. Los
discpulos todava no tienen esta actitud.

Mc. 10, 17-31: Explicado ya en la pgina 19.

Mc. 10, 32-34: "Iban camino de Jerusaln y Jess les llevaba la delantera... Y los que
seguan iban con miedo... Miren, estamos subiendo a Jerusaln y este Hombre va
a ser entregado a los sumos sacerdotes y a los letrados: lo condenarn a muerte y
lo entregarn a los paganos, se burlarn de El, le escupirn, lo azotarn y lo
matarn, pero a los tres das resucitar".

v. 32: Van hacia Jerusaln y Jess les lleva la delantera. Jess tiene prisa en llegar a Jerusaln.
Los discpulos y los que le seguan van con miedo. Ellos no salen de su asombro al ver a Jess tan
decidido. Y Jess, como siempre, aprovecha para ensear a los Doce.

vv. 33-34: El objeto de su enseanza es el inminente destino del Mesas. Aqu Marcos detalla con
mucha precisin la prediccin de la pasin, muerte y resurreccin. Y Jess ensea as a sus discpulos
cmo tienen que enfrentarse con el sistema hasta la muerte. Con ella se desvelar la maldad absoluta del
sistema. Pero su muerte no es un fracaso, es necesaria. El Reino empezar con su Resurreccin.
Mc. 10, 35-45: "Se le acercaron los hijos de Zebedeo, Santiago y Juan, y le dijeron:
Maestro, querramos que nos hicieras lo que te vamos a pedir... Qu quieren que
haga por ustedes?... Concdenos sentarnos uno a tu derecha y otro a tu izquierda
el da de tu gloria... No saben lo que piden. Son capaces de pasar por el trago
que voy a pasar yo o de sumergirse en las aguas en que me voy a sumergir yo?...
El sentarse a mi derecha o a mi izquierda no me toca a mi concederlo; est ya
reservado...
Los otros diez se indignaron contra Santiago y Juan... Saben que los que figuran
como jefes de los pueblos los tiranizan y que los grandes los oprimen, pero no ha
de ser as entre ustedes; al contrario, el que quiera ser el primero, sea esclavo de
todos; porque tampoco este Hombre ha venido para que le sirvan, sino para
servir y para dar su vida en rescate por todos".

vv. 35-42: Los discpulos reaccionan ante el tercer anuncio de su pasin, como siempre: no slo
no lo entienden, ni lo aceptan, sino que continan con sus ambiciones personales (ver Mc. 9,30-35). Es
la tentacin de la ambicin personal la que causa la divisin en la comunidad. Van Santiago y Juan a
proponer a Jess que les conceda un "puesto especial". Ellos, tras su ambicin, eliminan a Pedro, lo
desplazan, cuando con ellos haba sido el tercer testigo de la Transfiguracin.
Ellos quieren que "el da de la gloria de Jess", es decir, el da de su coronacin como Rey, Jess
les permita sentarse a su derecha y a su izquierda.
Jess les dice que no saben lo que piden, y de nuevo les insiste que han de pasar el trago que El
ha de pasar. El bautismo es el smbolo de la muerte. Ellos han de aceptar, como Jess, que el sistema los
mate. El futuro no depende de Jess; es el Padre el que se tiene reservado el futuro. Les inculca la
confianza absoluta en Dios y la aceptacin de su designio. Los otros diez al or aquello se indignan con
Santiago y Juan. La ambicin personal divide y enfrenta a la comunidad, destruyndola.

vv. 42-45: Jess instruye a su grupo. El grupo est dividido por la rivalidad y Jess les ensea
que en la comunidad no hay privilegios. En ella nadie puede mandar a nadie. Solo se puede servir. Con
ello Jess invierte el esquema de valores de sistema de poder y dominio. A lo que hay que aspirar es a
servir. Esta es la solucin contra la ambicin personal.
En el sistema los jefes y reyes dominan y oprimen. En el grupo de Jess no puede repetirse la
experiencia de opresin y dominio de unos sobre otros. Para subir hay que bajar. Para ser primero hay
que ser esclavo. Y justifica su doctrina apelando al ejemplo de su propia vida en relacin con el grupo.
Era costumbre que los discpulos de los rabinos fueran a la vez criados del mismo, mientras duraba su
aprendizaje. Pero Jess no es as. El puede apelar a su propio comportamiento. El no les pide que le
acompaen para que le sirvan, sino que es El el que los sirve constantemente, e incluso va a servirlos
hasta dar la vida por el rescate de todos.
Con ello Jess da la norma suprema de cmo no han de ser las comunidades cristianas. El no dice
cmo ha de funcionar la Iglesia, pero s dice cmo no ha de ser y en qu espritu se ha de basar. El
excluye todo dominio, opresin y poder de unos sobre otros. Pero la Iglesia se ha de organizar en cada
poca como ms convenga, pero siempre excluyendo esto: el poder y dominio de unos sobre otros,
basado en la ambicin personal.

En Efesios 4, 1-16, se nos habla de cmo debe haber unidad en la comunidad, que ha de crecer en
Cristo hacia su adultez, pero sin uniformidad y sin que unos carismas monopolicen a otros. Todos tienen
su funcin. El apstol es el que tiene el don de fundar nuevas comunidades. El profeta es como el gua
de la comunidad, que sabe expresar en cada momento lo que Dios pide a la comunidad. El evangelista,
es el predicador ambulante que va animando y llamando hacia la aceptacin plena del Mensaje. Y todos
tienen su funcin, sin dominar unos sobre otros.

Por eso, para el cristianismo, la autoridad es todo lo contrario al poder. El poder es el dominio del
hombre sobre el hombre, basado en el miedo. La autoridad es el servicio basado en la debida
preparacin. El carisma no es ms que la capacidad para una tarea, exaltada por el Espritu. Por eso
hay carismas espontneos y aprendidos. Segn esto, todos tienen autoridad, pues todos deben servir
segn su propia capacidad personal. No debe haber monopolio de carismas.

Para completar la visin de esta seccin y para comprender mejor la siguiente es conveniente
profundizar en estos temas muy relacionados entre s:

1. El Poder: Veremos Jn. 8, 21-59 y el Apocalipsis.


2. El Pecado: Veremos II Cor. 5, 14-15; Gl. 5, 13-24; Col. 2; Rom. 6 y 8.
3. El Perdn de los pecados: I Jn. 1, 5 - 2, 11; I Jn. 3, 13-21; Mt. 18, 15; Mt. 16, 19; Jn. 20,
23; I Cor. 5; Sant. 5, 16.

I - EL PODER
Jess quiere inculcar a sus discpulos que sus relaciones interpersonales no estn basadas en el
dominio y en la opresin de unos sobre otros. Esto es lo que hacen "los jefes de los pueblos que los
tiranizan y los grandes que los oprimen" (M. 10, 42). Para profundizar en el tema, Jess frente al poder,
veamos los textos siguientes:

Jn. 8, 21-59: "Les dijo Jess: Yo me voy; me buscarn, pero su pecado les llevar a la
muerte: al lugar a donde yo voy, ustedes no son capaces de venir. Los dirigentes
judos comentaban: Ir a suicidarse?... Ustedes pertenecen a lo de aqu abajo,
yo pertenezco a lo de arriba; ustedes pertenecen a este orden, yo no pertenezco
al orden ste...
Les llevarn a la muerte sus pecados... Cuando levanten en alto a este Hombre,
entonces comprendern que yo soy el que soy... Muchos creyeron en El... Dijo
Jess a los dirigentes judos que le haban credo: Ustedes, para ser de verdad
mis discpulos, tienen que atenerse al mensaje mo; conocern la verdad y la
verdad les har libres... Nosotros descendemos de Abrahn y nunca hemos sido
esclavos de nadie... Quien comete ese pecado es esclavo... Slo si el Hijo les da la
libertad, sern realmente libres. Ya s que descienden de Abrahn; y, sin
embargo, quieren matarme, porque ese mensaje mo no les cabe en la cabeza...
Estn tratando de matarme a m que les he comunicado la verdad que aprend de
Dios... Ustedes tienen por Padre al diablo y quieren realizar los deseos de su
Padre: l fue un asesino desde el principio...
No tenemos razn en decir que eres un samaritano y que ests loco?... Yo no
estoy loco, yo honro a mi Padre... Quien haga caso de mi mensaje no sobra nunca
lo que es morir... Es mi Padre quien me honra, el que ustedes llaman su Dios,
aunque no lo conocen... Cogieron piedras para apedrearlo, pero Jess se escondi
y sali del templo".

vv. 21-30: Jess se est dirigiendo en este pasaje a los dirigentes del pueblo judo. Y les dice que
"su pecado les llevar a la muerte". De qu pecado se trata? Es la segunda vez que aparece la palabra
pecado. La primera es en boca de Juan el Bautista (Jn. 1, 29): "Este es el Cordero de Dios que quita el
pecado del mundo". Pero no aclara qu pecado es el que Jess va a quitar.
Los dirigentes judos no entienden a qu se refiere Jess. Y Jess entonces les aclara en qu
consiste su pecado (vv. 23-24). Su pecado consiste en que pertenecen a "lo de aqu abajo", a "este
orden", es decir, al sistema. Jess, en cambio, no pertenece al sistema, "al orden este". Juan utiliza
indistintamente "pecado" o "pecados". Para El el pecado consiste bsicamente en pertenecer al sistema.
Los dems pecados son manifestaciones de este pecado fundamental. Jess, por eso, no viene a perder el
tiempo combatiendo simplemente esos pecados concretos (v. 26). El viene a comunicar al mundo lo que
ha recibido del Padre. Pero ese designio choca con los intereses egostas y ambiciones que presenta el
sistema. Por eso el no reconocerlo como Mesas es consecuencia de tener la escala de valores del
sistema.
vv. 31-34: Hay algunos dirigentes que creen en El y Jess les dice que no basta una aceptacin
terica de su Mensaje. Para ser de verdad discpulos suyos han de atenerse a su Mensaje. Practicndolo
es como conocern la verdad y as la verdad les har libres. Jess insiste aqu cmo la praxis es fuente
de conocimiento (ver Jn. 7, 14-18; Flp. 1, 19): Hay que dar el paso de renunciar a pertenecer al sistema.
No basta adherirse a la palabra de Jess. La libertad es fruto de la praxis del Mensaje.

vv. 34-47: Los dirigentes, sin embargo, no comprenden que Jess les diga que si se atienen al
Mensaje sern libres. Ellos creen que son libres, pues no han sido esclavos de nadie. Y Jess les hace
ver que quien comete ese pecado (= pertenecer al sistema y vivir conforme a sus valores) es un esclavo.
Y que slo se consigue la libertad en el grupo de los que le siguen a El. Los dirigentes estn en una
contradiccin: apelan a que son hijos de Abrahn, pero Jess les hace ver que si fueran hijo de Abrahn
se portaran como l, que fue un hombre bueno, y sin embargo ellos al querer matar a Jess no se
comportan como Abrahn. Por eso Jess les dice que actan lo mismo que su padre (v. 41). Pero no les
dice quin es su padre. Les dice claramente que no pueden tener como padre a Dios, porque no lo
aceptan a El que viene de Dios y no pueden or su Mensaje que implica la renuncia al sistema de poder
en el que ellos estn inmersos.
Tienen por padre al diablo (v. 44), que es asesino y no est en la verdad. El diablo es padre de la
mentira, "que sale de dentro"; y es asesino, pues quiere matar. Con ello Jess est declarando que el
poder del sistema es satnico, que el poder procede de Satans, que el poder es homicida y mentiroso.

vv. 48-53: Acusan a Jess de samaritano y de endemoniado loco. Era el peor insulto que se poda
dirigir a un judo. Pero Jess les dice que no est loco. Y asegura que quien cumpla su Mensaje no
conocer la muerte, mientras que los fariseos por su pecado irn a la muerte.

Jn. 9, 40 al 10, 21: "Los fariseos que estaban con l, le preguntaron: Somos tambin
nosotros ciegos?... Si fueran ciegos no tendran pecado; pero, como dicen que
ven, su pecado sigue ah...
El que no entra por la puerta en el recinto de las ovejas, sino saltando por otro
lado, se es un ladrn y un bandido... Pastor de las ovejas es el que entra..., llama
a las suyas por su nombre y las saca fuera... Las ovejas le siguen porque conocen
su voz... A un extrao no le seguirn... Yo soy la puerta de las ovejas. Todos los
que han venido antes de m eran ladrones y bandidos... El ladrn no viene ms
que para robar, matar y perder... El pastor modelo se desprende de su vida por
las ovejas... A un asalariado no le importan las ovejas... Yo soy el modelo del
pastor... Tengo otras ovejas que no son de este recinto; tambin a sas tengo que
conducirlas; escucharn mi voz y se har un slo rebao con un slo pastor...
Yo me desprendo de mi vida... Nadie me la quita; yo la doy voluntariamente.
Muchos decan: est loco de atar. Por qu lo escuchan? Otros replicaban: sas
no son palabras de loco..."

Jess en los vv. 40 y 41 les dice a los fariseos que su pecado permanece porque no se reconocen
ciegos. Al decir que ven, que son libres, no se dan cuenta de que son esclavos del sistema. Por ellos su
pecado permanece. Y entonces Jess les dice cual es el verdadero pastor.

vv. 2-5: El verdadero pastor es aquel a quien siguen las ovejas. El pueblo sabe distinguir entre
sus guas quin es honrado y va con desinters, del egosta y ambicioso.

vv. 6-19: Pero ellos no quieren entender que Jess se est refiriendo a los dirigentes, a ellos
mismos. Por ello Jess les aclara que El es la puerta de las ovejas y el modelo de pastor. Todos los
dirigentes han sido ladrones y bandidos, por eso el pueblo no les hizo caso. Pero El viene para dar la
vida y lo hace porque ama al pueblo. Y para ello va a entregar su vida. Los dirigentes, por el contrario,
roban, matan y oprimen.

El Apocalipsis
Para completar esta visin del poder, echemos una ojeada al Apocalipsis. El Apocalipsis pretende
hacer una interpretacin de historia. Su ttulo es "Revelacin de Jess Mesas". La clave de su
interpretacin est en la visin que da de la labor del Mesas. La tarea del Mesas es destruir el poder.
El primer acto del Reino del Mesas es la destruccin del Jerusaln. A partir de aqu comienza
una segunda etapa, que puede ser larga. En esta etapa las distintas convulsiones histricas tienen como
fin la destruccin de todo poder. Esto es lo que expresa este libro, segn el siguiente esquema.

- La primera parte son siete cartas a las siete Iglesias.


- La segunda parte es lo que va a suceder despus.
1. El trono de Dios en el cielo: la gran visin.
2. El libro de lo que va a suceder: el imperialismo y sus consecuencias: guerra, hambre,
muerte.

En el captulo 10 del segundo libro se expresa lo profundo del Plan de Dios. Es el sentido
profundo del sufrimiento anterior.

Captulo 13: La nueva profeca, en la que se habla en imgenes, como en todo el Apocalipsis:
- El dragn = la encarnacin del mal.
- La fiera con cuernos = smbolo del poder, especialmente poltico. El poder se lo confiere el
dragn: es satnico.
- El mar = la confusin de los pueblos.
- El ttulo blasfemo = los emperadores se daban ttulo de Dios.
- La segunda fiera = es la propaganda del poder.

La primera fiera, que es el poder poltico, ha pasado una crisis que ha conseguido superar (v. 3).
Todo el mundo, admirado, sigue al poder poltico y se humilla ante l (v. 4). El poder poltico, que es
blasfemo, persigue a los cristianos (v. 7). La otra fiera que sale de la tierra (v. 11) es la propaganda del
poder. Tiene autoridad pero slo con el consentimiento del poder (v. 12); es la que consigue que todos
veneren al poder, que es universal (v. 7). El poder se diviniza a s mismo (v. 14) y hace que todos se
identifiquen con el pensar y el actuar del sistema (v. 16). Y el que no se somete tiene sancin econmica
(v. 17). La fiera, el poder poltico, es un hombre y en clave es el 666, es decir, Nern.

En el captulo 16 se cuenta la ofensiva de Dios contra el sistema de poder universal. La adhesin


al sistema es la degradacin del hombre y del mundo (v. 2); por eso el furor de Dios va contra el sistema
de poder y llega a atacarlo en su mismo centro (v. 10). El poder se confabula contra Dios (v. 14).

En el captulo 19 (v. 19) aparece la derrota total de la fiera, la destruccin total del poder.

En sntesis, hemos sealado estos rasgos del Apocalipsis slo para comprender cual es su
finalidad. El plan del Apocalipsis es presentar el plan del Mesas desde la resurreccin hasta el fin del
mundo. Esta misin es la destruccin del poder en el mundo.

II - EL PECADO
II Cor. 5, 14-15: "Es que el amor del Mesas no nos deja escapatoria cuando pensamos que
uno muri por todos; con eso, todos y cada uno han muerto; es decir, muri por
todos para que los que viven ya no vivan ms para s mismos, sino para el que
muri y resucit por ellos".

En este texto, usando un lenguaje mtico (v. 14) y existencial (v. 15) se nos habla de cmo el
objetivo de la muerte de Cristo es que el hombre no viva para s mismo, sino para el Mesas que muri y
resucit por ellos. El pecado es, por tanto, vivir para s mismos, es decir, el pecado es el egosmo.
Gl. 5, 13-24: "A ustedes, hermanos, les han llamado a la libertad; solamente que esa
libertad no d pie a los bajos instintos. Al contrario, que el amor les tenga al
servicio de los dems, porque la ley entera queda cumplida con un solo
mandamiento, el de "amars a tu prjimo como a ti mismo"... Procedan guiados
por el Espritu y nunca cedern a deseos rastreros. Miren, los objetivos de los
bajos instintos son opuestos al Espritu y los del Espritu a los bajos instintos. Si
se dejan llevar por el Espritu, no estn ustedes sometidos a la Ley...
Las acciones que proceden de los bajos instintos son conocidas: lujuria,
inmoralidad, libertinaje, idolatra, magia, enemistades, discordia, rivalidad,
arrebatos de ira, egosmos, partidismos, sectarismos, envidias; borracheras,
orgas y cosas por el estilo. Y les prevengo... que los que se dan a eso no
heredarn el reino de Dios...
El fruto del Espritu es amor, alegra, paz, tolerancia, agrado, generosidad,
lealtad, sencillez, dominio de s. Contra esto no hay ley que valga. Los que son del
Mesas han crucificado sus bajos instintos con sus pasiones y deseos".

Se nos habla aqu de cmo el cristiano est llamado a la libertad. Los "bajos instintos" expresa lo
mismo que la "carne", es decir, el hombre entero, en cuanto egosta. Y el egosmo es contrario al
proceder segn el Espritu, que es vivir en el amor. El amor es la libertad responsable. Y es el Espritu el
que libera de los bajos instintos y de la ley que regula esos bajos instintos.

Col. 2, 16 - 3,4: "Por eso nadie tiene que dar juicio sobre lo que comen o beben, ni es
cuestin de fiestas, lunas nuevas o sbados; eso era sombra de lo que tena que
venir, la realidad es el Mesas... Si murieron con el Mesas a lo elemental del
mundo, por qu se someten a reglas como si an vivieran sujetos al mundo? 'No
tomes, no pruebes, no toques', de cosas que son todas para el uso y consumo,
segn las consabidas prescripciones y enseanzas humanas... Si han resucitado
con el Mesas, busquen lo de arriba, donde est el Mesas sentado a la derecha de
Dios; estn centrados arriba, no en la tierra. Cuando se manifieste el Mesas, que
es su vida, con El se manifiestan tambin ustedes gloriosos".

Lo esencial es el Mesas. Ante El la vida programada en ritos y prcticas piadosas es slo la


sombra de lo que tena que venir. Someterse a reglas de piedad y ascetismo slo sirve para alimentar el
amor propio. Al morir con Cristo, el cristianismo ha muerto a lo elemental del mundo. Se refiere a los
cuatro elementos que son segn los griegos el origen de todo: el cristianismo no est sujeto a una vida
programada por un determinismo y por unas reglas de piedad invariables. La salvacin est en Cristo.
El salva por medio de la Fe, que es la adhesin a su persona. Hay que estar centrados en El y no en las
normas y reglas.

Rom. 6, 3-23: "Han olvidado que a todos nosotros, al bautizarnos vinculndonos al


Mesas, nos bautizaron vinculndonos a su muerte?... El hombre que ramos
antes fue crucificado con l, para que se destruyese el individuo pecador y as no
seamos ms esclavos del pecado; porque cuando uno muere, el pecado pierde
todo derecho sobre l...
Ustedes tnganse por muertos al pecado y vivos para Dios, mediante el Mesas
Jess... No reine ms el pecado en su ser mortal, obedeciendo ustedes a sus
deseos; no tengan ms su cuerpo a su disposicin como instrumento para la
injusticia... El pecado no tendr dominio sobre ustedes, porque ya no estn en
rgimen de ley, sino en rgimen de gracia... Aunque eran esclavos del pecado,
respondieron de corazn a la doctrina bsica que les transmitieron y emancipados
del pecado, han entrado al servicio de la honradez... Dios regala la vida eterna
por medio del Mesas Jess Seor nuestro".

Rom. 8, 1-39: "Ahora no pesa condena alguna sobre los del Mesas Jess, pues mediante el
Mesas Jess, el rgimen del espritu de la vida te ha liberado del rgimen del
pecado y de la muerte... Lo que resultaba imposible a la ley... lo ha hecho Dios...
La exigencia contenida en la ley puede realizarse en nosotros...
Pero todo eso lo superamos de sobra gracias al que nos am. Porque estoy
convencido que ni muerte ni vida..., ni ninguna otra criatura podr separarnos de
ese amor de Dios, presente en el Mesas Jess, Seor nuestro".

La ley enunciando realidades buenas es un aliciente para pecar ms, dado que el hombre est
inclinado a ello. El cristianismo est libre de la Ley, porque al vincularse al Mesas Jess por el
bautismo ha muerto al hombre que era antes. El Espritu libera del rgimen del pecado y de la muerte.
Ese cambio interior (hombre viejo, hombre nuevo) es un don del Espritu. Implica la experiencia de Dios
como Padre: de que Dios nos ama en Cristo, sin condiciones y tal como somos.
Slo as, estando en paz con uno mismo, pues "no pesa condena alguna sobre los del Mesas
Jess", es como el cristiano es capaz de amar a los dems. Ese cambio interior, no es el resultado de un
esfuerzo asctico y moral, sino del amor de Dios a nosotros. As es como el cristiano no vive bajo la Ley
y atado a su egosmo, sino que por la experiencia del Amor de Dios es capaz de vivir segn su Espritu.

III - EL PERDON DE LOS PECADOS


Vamos a considerar, segn el N.T. , tres clases de pecados:
1.- El pecado privado, que no tiene trascendencia exterior.
2. La ofensa al prjimo, que crea divisin en la comunidad.
3. El pecado pblico que no se dirige contra ningn miembro de la comunidad en concreto, pero
que desacredita y desprestigia a la comunidad en su misin.

1. El pecado privado

El pecado privado, segn el N.T., se perdona con el simple hecho de reconocerlo delante de Dios.
Y ello porque el don del Espritu implica un perdn total. Podemos verlo en I Jn 1, 5 al 2, 11,
especialmente en el versculo 2. Y en Jn. 3, 13-21, especialmente en los versculos 19 y 20.

2. El pecado como ofensa al hermano y causa de divisin en la comunidad.

La ofensa entre hermanos produce divisin en la comunidad, y la divisin es antitestimonio, ya


que la comunidad tiene que mostrar que la unin y el amor son posibles. Por ello hay que superar la
divisin por el perdn mutuo y la reconciliacin. En este caso el perdn de Dios pasa por el perdn de
los hermanos.

En Mt. 18, 15-17 se nos dicen los pasos que hay que dar para llegar a la reconciliacin. En
primer lugar es el ofendido el que tiene que tomar la iniciativa, pues as es mucho ms fcil. El ofendido
debe acercarse al ofensor y hacerle ver, a solas, sin publicidad, el motivo de la ofensa. Si ste hace caso,
entonces ya se ha ganado al hermano, que es lo importante. Si no hace caso, llamar a dos o tres testigos
para que alguien ayude a la reconciliacin. Si tampoco hace caso, entonces es cuando hay que
plantearlo a la comunidad. Y si esa persona no hace caso a la comunidad y se niega a la reconciliacin,
es que no vale para la comunidad y no puede estar en ella.

En Mt. 18, 18-20 se nos habla de cmo las decisiones de la comunidad tienen efecto ante Dios. Si
dos se reconcilian, Dios tambin perdona. A la reconciliacin en la comunidad corresponde el perdn
divino: ste es el sacramento fundamental.
El v. 19 est mejor traducido como sigue: "Si dos de ustedes dan el mismo parecer aqu en la
tierra sobre un asunto por el que hayan pedido, surtir su efecto por obra de mi Padre del cielo". Esta
es pues la primera obligacin: el ofendido buscar la reconciliacin, y el ofensor aceptarla.

En Mt. 18, 22 se responde a la pregunta de cual es el lmite del perdn. Y la respuesta de Jess es
clara: hay que perdonar siempre, pues slo as subsiste la comunidad.
En Mt. 18, 23-35 se nos ensea cul es el fundamento del perdn: el deber de perdonar se basa en
que Dios nos ha perdonado una deuda que no podamos haber perdonado nunca. Es la misma idea de
Col. 3,13.

3. El pecado pblico, ofensa de la comunidad como tal.

Es el caso de la persona que con su conducta escandalosa desacredita y neutraliza el testimonio


de la comunidad ante el mundo.

Veamos el siguiente texto: I Cor. 5.


Es un caso de escndalo que est impidiendo el testimonio de la comunidad. La actitud de la
comunidad debe ser la de expulsarlo del grupo. Este tipo de conductas excluyen al individuo de la
comunidad; humanamente el individuo quedar destrozado, pero la persona se salvar en el da del
Seor.
Con motivo de este caso del incestuoso, Pablo describe otras conductas que por desacreditar a la
comunidad excluyen de la misma a los que practican. Pablo en esto es hijo de su tiempo y de su cultura.
Los cristianos debemos ver qu conductas pblicas son las que impiden que la gente acepte el
testimonio de la comunidad. Esto depende en gran parte de la cultura y de la poca, pero el criterio es si
impiden o no la misin del grupo de proclamar la Buena Noticia.

Hoy da el pecado ms claro en este sentido sera la injusticia pblica y manifiesta. As Sant. 5,
16 s tiene plena vigencia y sentido en nuestra poca.

QUINTA SECCION:
ENFRENTAMIENTO CON LAS AUTORIDADES
(Mc. 10, 46 al 14)
Mc. 10, 46-52: "Llegaron a Jeric. Al salir de la ciudad un mendigo ciego, Bartimeo, estaba
sentado en la vera del camino... Empez a gritar: Jess, Hijo de David, ten
compasin de m... Muchos le retaban. Pero l gritaba mucho ms... Jess le dijo:
Qu quieres que haga por ti?... Maestro, que vea otra vez... Anda, tu fe te ha
curado. Al momento recobr la vista y lo sigui por el camino".

Jess y sus discpulos salen de Jeric hacia Jerusaln. Hay bastante gente que va con ellos. La
escena se desarrolla en un clima de intensa expectacin mesinica de matiz celota. El ciego Bartimeo
expresa este clima de expectacin mesinica al llamar a Jess "Hijo de David", que es un ttulo (v. 47)
mesinico. La gente, sin embargo, tiene prisa por llegar a Jerusaln (v. 48) y por ello lo dicen que se
calle. Jess, por el contrario, se detiene a curar al ciego. El ambiente de manifestacin mesinica que
envuelve a Jess no le impide detenerse a atender al ciego. Y, como siempre, Jess le dice que es su Fe
quien le ha curado.

Mc. 11, 1-4: "Cuando se acercaban a Jerusaln... mand Jess a dos de sus discpulos,
dicindoles: Vayan a esa aldea de enfrente, y al entrar encontrarn un burrito
atado que nadie ha montado todava. Destenlo y triganmelo... Llevaron al
burrito a donde estaba Jess, le echaron encima sus mantos y Jess se mont.
Muchos alfombraron el camino con sus mantos, otros con ramas cortadas en los
campos. Los que iban delante y detrs gritaban Viva! Bendito el que viene en
nombre del Seor! Bendito el reinado que llega, el de nuestro padre David! Viva
Dios soberano!... Entr en Jerusaln derecho hasta el templo, dio un vistazo a
todo alrededor... y se march a Betania con los doce.
Al da siguiente, cuando salieron de Betania sinti hambre. Viendo a lo lejos una
higuera con hojas, se acerc a ver si encontraba algo; al llegar, no encontr ms
que hojas... Entonces le dijo: Nunca jams coma nadie fruto tuyo".
vv. 1-6: Jess sabe lo que va a pasar, es consciente de la expectacin mesinica que hay
alrededor suyo. El "Hijo de David" es el que va a restaurar la monarqua de David. Jess, para
contrarrestar esta idea mesinica, pide que le traigan un burro.

vv. 6-12: Los gritos de la multitud son manifestacin de esa expectativa mesinica nacionalista.
Jn. 12, 12 aade claramente: "Viva el Rey de Israel!" . Gritan: "Viva el Dios soberano", "Slvanos
desde lo alto". etc. Es toda una explosin mesinica. Jess entra en Jerusaln derecho hasta el templo,
como se esperaba que hiciese el Mesas. Pero como era tarde se retira con los doce a Betania.

vv. 12-14: La escena de la maldicin de la higuera es una accin simblica de carcter proftico.
Jess tiene un hambre que la higuera no puede satisfacer. La higuera representa al templo. La maldicin
a la higuera es la maldicin del templo. Este quedar en la esterilidad total: "Nunca jams coma nadie
fruto tuyo".

Mc. 11, 15-25: "Llegaron a Jerusaln, entr en el templo y se puso a echar a los que vendan
y compraban all, volcando las mesas de los cambistas y los puestos de los que
vendan palomas; y no consenta que nadie transportase objetos atravesando por
el templo. Luego se puso a ensaar diciendo: No est escrito: 'Mi casa ser casa
de oracin para todos los pueblos'?. 'Pues ustedes la tienen convertida en una
cueva de bandidos'. Los sumos sacerdotes y los letrados se enteraron; como le
tenan miedo... buscaban la manera de acabar con El... Vieron la higuera seca de
raz... Tengan fe en Dios... Si uno le dice al monte ese: 'Qutate de ah y trate al
mar', no con reservas interiores, sino creyendo que va a suceder lo que dice, lo
obtendr... Cualquier cosa que pidan en su oracin, crean que se la han
concedido y la obtendrn... Perdonen lo que tengan contra otros para que
tambin su Padre del cielo les perdone sus culpas".

vv. 15-18: Jess entra en el templo y se pone a echar a los que vendan y compraban... En el
templo haba tres patios: el de los paganos, el de las mujeres y el de los hombres. El mercado estaba en
el patio de los paganos. All se vendan animales para los sacrificios (toros, vacas, cabritos,..) y palomas
y otros animales pequeos para los sacrificios de los pobres. Igualmente exista el cambio de moneda,
pues la moneda extranjera con la efigie del emperador era impura y no poda entrar en el templo. El
templo, corazn del sistema, era un gran negocio, sobre todo de la alta jerarqua que tena comisiones en
las ventas. Ms negocio era todava en tiempo de fiestas y peregrinaciones.
Jess, con su accin, deshace el mercado, vuelca las mesas, echa a los que venden, pero no ejerce
violencia con las personas. El Mesas tena que purificar el templo de los negocios y del dinero. Y
despus de realizar su accin se pone a ensear con toda tranquilidad (v. 17). En su enseanza menciona
a "todos los pueblos", lo cual cae fuera de la mentalidad celota, y ataca a aquellos que lo han convertido
en una "cueva de bandidos", desde la que los sumos sacerdotes saquean y explotan al pueblo.
Por eso es lgico que los sumos sacerdotes y los letrados quisieran acabar con El (v. 18), pero
tenan miedo de la gente que lo segua. El sistema no se atreve a echarle mano porque el pueblo lo sigue.
Y es que el sistema teme la publicidad y el perder crdito ante la gente. Por eso, la labor de las
autoridades del sistema consistir en manipular al pueblo desacreditando a Jess para dejarlo slo y
aislarlo. Entonces lo eliminarn.

v. 19: Jess, al atardecer, sale fuera de la ciudad. Es peligroso quedarse a dormir all. Al da
siguiente vieron la higuera seca desde la raz. Se ha sobrepasado, incluso, la maldicin de Jess. Es el
anuncio claro de la destruccin del templo, que es el templo del dinero y no de Dios.
Mientras bajan a Jerusaln ven enfrente el cerro o colina sobre la que est Jerusaln y el templo.
Jess quiere inculcar a los discpulos la fe total y les indica que esa fe total puede lograr la victoria
sobre el sistema. Por eso se expresa as: "Si alguno le dice al cerro ese...", es decir, al cerro donde est
Jerusaln y el templo "que se tire al mar, lo obtendr"

La oracin tiene que tener estas dos caractersticas:


- Fe total en Dios
- Perdn al hermano.
Y la finalidad de esta oracin es pedir a Dios la destruccin del sistema que se pone a su plan. Y
siempre la relacin con Dios condicionada por la relacin con el prjimo.

Mc. 11, 27-33: "Llegaron de nuevo a Jerusaln... Se le acercaron los sumos sacerdotes, los
letrados y los senadores y le preguntaron: Con qu autoridad actas as?
Quin te ha dado la autoridad para actuar as? Jess les contest... El bautismo
de Juan, era cosa de Dios o cosa humana?... Si decimos 'de Dios' dir entonces
por qu no le cremos. Pero si decimos 'cosa humana'... (tenan miedo a la
gente)... No sabemos... Pues tampoco les digo yo con qu autoridad acto as".

v. 27: Se acercaron a Jess los tres grupos que componen el Consejo: Sumos sacerdotes, letrados
y senadores. Jess les est esperando mientras pasea. Es el contraataque de las autoridades por la
denuncia y la accin que Jess ha realizado. Y vienen todos juntos - aunque sean enemigos entre s -
para atacar a Jess.

v. 28: Las autoridades no se preguntan si lo que Jess ha hecho es verdad o no. Le exigen el
"permiso", pues ellos son la autoridad. "Quin te ha dado la autoridad para actuar as?". Ellos saban
muy bien que lo aclamaban como Mesas, pero lo que les inquieta ahora es que ha echado a los
mercaderes y ha atacado sus intereses.

vv. 29-33: Jess les contesta con otra pregunta cuya respuesta es la condicin para que El
responda a la suya. Y El interroga pidindoles que interpreten la conducta de Juan el Bautista. Juan no
haba sido una amenaza directa al sistema, puesto que se quedaba en una conversin individual. Si
responden que el bautismo de Juan es de Dios, no han sido consecuentes porque ellos no lo creyeron. Si
responden que el bautismo de Juan es cosa humana, se comprometen ante el pueblo que tiene a Juan por
profeta. De ah que se callen y no respondan a Jess. Entonces Jess les dice que ellos no son quin para
juzgarlo a El, ya que tampoco les ha interesado interpretar la conducta de Juan, porque no les conviene.
Es la actitud ambigua del sistema, ante el miedo a que el pueblo no crea en l.

Mc. 12, 1-12: "Entonces se puso a hablarles en parbolas: Un hombre plant una via, la
rodeo con una cerca, cav un lagar, construy la casa del guarda, la arrend a
unos labradores y se march al extranjero... Envi un criado para percibir de los
labradores su tanto de cosecha de uva. Ellos lo agarraron, lo apalearon y lo
despidieron con las manos vacas... Envi otro criado... Lo descalabraron y lo
insultaron... Envi a otro, y a ste lo mataron... A otros muchos o los apalearon o
los mataron. Todava le quedaba uno, su hijo querido, y se lo envi el ltimo,
pensando: 'A mi hijo lo respetarn'. Pero los labradores aquellos se dijeron: 'Este
es el heredero; vamos, lo matamos y ser nuestra la herencia'. Y agarrndolo, lo
mataron y lo arrojaron fuera de la via. Qu har el dueo de la via?...
Estaban deseando echarle mano, porque se dieron cuenta de que la parbola iba
por ellos; pero tuvieron miedo de la gente, y dejndolo all, se marcharon".

Jess pasa ahora al ataque. Ellos queran saber con qu autoridad actuaba Jess, pues ellos se
consideraban "la autoridad". Jess les va a decir ahora que carecen de autoridad. Es la parbola de la
via y los labradores. La via es el pueblo de Israel confiado por Yav a unos labradores. Yav espera
los frutos de la via y para ello enva criados que son apaleados o matados por los labradores (vv. 1-6).
Con esta parbola Jess les est resumiendo la historia de Israel. Los criados enviados por Dios
simbolizan los profetas que han sido matados por los antepasados de los que ahora son la autoridad del
templo. Y stos, ahora, quieren matar al heredero, al hijo (vv. 7-8); con ello quieren sellar para siempre
la explotacin del pueblo, asegurando su posicin de privilegio.
Dios, como castigo, acabar con esos labradores y dar la via a otros (v. 10). Con ello les
anuncia que ha acabado su papel histrico, precisamente porque quieren matar y matarn al hijo, al
heredero.
Jess denuncia al sistema en su raz, porque, manipulando a Dios explota al pueblo y legitima su
explotacin diciendo que su autoridad viene de Dios. Y con ello Jess anuncia que con su muerte se
levantar el "nuevo edificio" construido sobre la piedra angular que es El, y que ha sido desechada por
los arquitectos (v. 11). Ellos se dan cuenta claramente de que la parbola iba por ellos (v. 12) y era una
denuncia de su sistema. Pero tienen miedo a la gente. El problema del poder es que Jess tiene a su
favor la popularidad. Entonces, cmo matarlo?

Mc. 12, 13-17: "Le enviaron unos fariseos y partidarios de Herodes para cazarlo con una
pregunta... Maestro, sabemos que eres sincero y que no te importa de nadie,
porque t no miras lo que la gente sea. No, t enseas el camino de Dios de
verdad. Est permitido pagar tributo al Csar o no? Pagamos o no pagamos?...
Por qu intentan comprometerme?... De quin son esta efigie y esta leyenda?...
Del Csar... Lo que es del Csar devulvanselo al Csar y lo que es de Dios a
Dios".

Al poder le interesa quitar la popularidad a Jess. No se atreven a actuar contra Jess porque el
pueblo est con El. Entonces hay que desprestigiarlo ante el pueblo. Con este fin, el poder enva a unos
fariseos y herodianos para que tiendan una trampa a Jess y quede desprestigiado ante el pueblo (v. 13).
En que consiste la trampa? Con fingimiento (v. 15) alaban a Jess y le plantean la pregunta en la
que quieren cogerle: "Est permitido pagar tributo al Csar o no? Pagamos o no pagamos?".
Cualquiera de estas dos contestaciones les vala para coger a Jess. Si deca que haba que pagar el
tributo, se enfrentaba con el pueblo, pues poda ser acusado de antinacionalista y de traidor. Para Judas
el Galileo y los celotas, pagar tributo es reconocer al Csar como emperador y se opone al primer
mandamiento. Este fue el motivo de la insurreccin de stos, ahogada en sangre por los romanos. Si
deca que no haba que pagar tributo, entonces se enfrentaba directamente con los romanos. Los
romanos que tenan su guarnicin junto al templo, lo detendran.
La pregunta era una trampa, de lo cual Jess se da perfectamente cuenta (v. 15). De ah su
respuesta, que dej atnitos a los que le preguntaron (v. 17): "Lo que es del Csar, devulvanselo al
Csar, y lo que es de Dios, a Dios". Devolver el dinero al Csar indica el romper las relaciones con
Roma. Aquel dinero no les pertenece, es el smbolo del colonialismo romano. Pero ellos son unos
hipcritas porque dicen estar contra el colonialismo romano mientras que se aprovechan de su sistema.
Por eso no dice: "paguen al Csar el tributo", si no devuelvan lo que es de l, rompan con l, no
colaborar con l. Y para ello deben devolver a Dios lo que es de Dios, es decir, devuelvan el pueblo (= la
via) a Dios. Si se quiere acabar con la dominacin extranjera es preciso la fidelidad a Dios y no
engaar al pueblo diciendo que lo defienden mientras que ellos viven del sistema. Jess, no slo no cae
en la trampa que le tienden, sino que pone de manifiesto su hipocresa y su maldad.

Mc. 12, 18-27: "Se le acercaron unos saduceos, los que decan que no hay resurreccin, y le
propusieron este caso: Maestro, Moiss nos dej escrito: 'Si a uno se le muere su
hermano, dejando mujer, pero no hijos, csese con la viuda y d descendencia a
su hermano'. Haba siete hermanos: el primero se cas y se muri sin dejar
hijos... El segundo se cas...y muri sin tener hijos; lo mismo el tercero, y
ninguno de los siete dej hijos. Por ltimo muri tambin la mujer. Cuando llegue
la resurreccin, de cual de ellos va a ser mujer, si ha sido mujer de los siete?...
Ni los hombres ni las mujeres se casarn, sern como ngeles del cielo... No hay
un Dios de muertos, sino de vivos. Estn ustedes muy equivocados".

Este pasaje es otra trampa que quieren tender a Jess. Le plantean una cuestin que posiblemente
era una discusin de escuela entre los saduceos que no creen en la resurreccin, y los que creen en ella.
Con esa cuestin se pretende ridiculizar la resurreccin en la que ellos no creen. Los saduceos slo
aceptaban a Moiss. Los fariseos, por su parte, pensaban que la vida futura es una mera continuacin
de la vida presente.
Jess les dice a los saduceos que estn equivocados. Les cita a Moiss que es lo nico que ellos
aceptan y les demuestra que no conocen las Escrituras, ellos que son "representantes de la religin".
Dios es un Dios de vivos y ellos no creen en su poder de resucitar de la muerte. No creen en el poder de
Dios, porque su Dios es el dinero y el sistema que da muerte.

Mc. 12, 28-34: "Un letrado que haba odo la discusin... le pregunt: Qu mandamiento es
el primero de todos?... El primero es: 'Escucha, Israel, el Seor nuestro es el
nico Seor, y amars al Seor tu Dios con todo tu corazn, con toda tu alma,
con toda tu mente, con todas tus fuerzas'. El segundo es ste: 'Amars a tu
prjimo como a ti mismo'. No hay otro mandamiento mayor que stos... Muy
bien, Maestro, tienes razn... Jess... le dijo: No ests lejos del Reino de Dios..."

Un letrado que haba escuchado la respuesta de Jess a los saduceos, se alegra de que los
saduceos hayan quedado mal. Y pregunta a Jess: Qu mandamiento es el primero de todos? Jess en
su respuesta proclama los mandamientos como suyos y no como una mera cita mecnica de la
Escritura. Habla con autoridad propia y proclama que Dios es el nico absoluto, frente al sistema. El
hombre debe vivir centrado en Dios por entero. Pero en seguida aade el segundo mandamiento que no
se le haban preguntado: esa entrega absoluta a Dios implica una entrega al prjimo. Y eso vale ms que
los holocaustos y sacrificios. El letrado le da la razn y por eso Jess le dice que no est lejos del
reinado de Dios.

Mc. 12, 35-40: "...Abord Jess la cuestin preguntando: Cmo dicen los letrados que el
Mesas es sucesor de David? David mismo, movido por el Espritu Santo, dice:
'Dijo el Seor a mi Seor: Sintate a mi derecha que voy hacer de tus enemigos
estrado de tus pies'. David mismo lo llama Seor, entonces de dnde sale que es
sucesor suyo?. La gente... disfrutaba escuchndolo... Cuidado con los letrados!
Esos tales recibirn una sentencia seversima".

En este pasaje Jess aborda una cuestin de fondo que est en el aire. A Jess lo han reconocido
como Mesas, incluso el pueblo. Los fariseos estn desacreditados, pero el pueblo sigue pensando en la
restauracin de la monarqua davdica. La pregunta que flota en el ambiente es: Va a ir por el poder o
no? Jess les dice: "Cmo dicen los letrados que el Mesas es sucesor de David?". Observemos que
"Hijo de David" significa "sucesor de David". Jess es descendiente de David, pero el Mesas no es
sucesor de David. Les hace pensar en esto: El Mesas es sucesor de David o seor de David? Y les
dice que el Mesas es Seor de David y por tanto mayor que David. El Reino del Mesas es ms amplio
que el reino de David. Entonces, cmo dicen los letrados que el Mesas es sucesor de David? Con ello
Jess se opone a la idea vulgar del Mesas y ataca la teologa de los letrados que usaban los textos de la
Biblia segn su conveniencia.
Y ahora, despus de atacar su teologa, ataca su praxis. No es slo su teologa la que est
equivocada, sino que sus hechos de arrogancia prueban que no son de Dios. Denuncia lo que todos ven
y saben. Es un ataque frontal, terico y prctico a los letrados. El Mesas va a morir y va a resucitar. Su
accin salvadora en la historia la realizar desde fuera de la historia sobre toda ella. El Mesas no viene
a reinstaurar la monarqua. Su plan choca con el de los celotas, el de los fariseos y el de los esenios. Su
plan es cumplir el designio de Dios.

Mc. 12, 41-44: (Ya est visto anteriormente).

Mc. 13, 1-37: "Al salir del templo uno de los discpulos le dijo: Maestro, mira qu sillares y
qu edificios!... Los derribarn hasta que no quede piedra sobre piedra... Dinos
cundo va a ocurrir eso y cul ser la seal de que esto est para acabarse todo...
Cuidado con que nadie les extrave. Van a venir muchos usando mi ttulo... No se
alarmen... No es todava el final... Se alzar nacin contra nacin y reino contra
reino, habr terremotos en diversos lugares, habr hambre; esos son los primeros
dolores...
Les llevarn a los tribunales y sinagogas, les apalearn y les harn comparecer
ante gobernadores y reyes por causa ma; as darn testimonio ante ellos.
Adems, primero tiene que pregonarse la Buena Noticia a todos los pueblos...
Todos les odiarn por causa ma; pero quien resista hasta el final se salvar.
... Cuando vean que el 'execrable devastador' est donde no debe... los que estn
en Judea, que huyan a la sierra... Pidan que no caiga en invierno...
Si alguno dice entonces: 'Mira, aqu est el Mesas, mralo, all est! no se lo
crean. Porque saldrn Mesas falsos y profetas falsos... Pero de aquellos das,
despus de aquella angustia, el sol se har tinieblas, la luna no dar su resplandor,
las estrellas caern del cielo, los astros se tambalearn. Entonces vern venir a
este Hombre sobre las nubes... Les aseguro que antes que pase esta generacin
todo esto suceder... En cuanto al da y la hora, nadie lo sabe, ni siquiera los
ngeles del cielo, ni el Hijo, slo el Padre... Estn en vela!"

El anuncio de la destruccin de Jerusaln aparece en este texto muy mezclado con la idea del fin
del mundo. "El templo ser derribado y no quedar piedra sobre piedra" (v. 2). Esta es la profeca de
Jess. Jess ha hablado de la destruccin del templo, pero a los discpulos se les suscita la idea del fin
del mundo. Para ellos, el fin de Jerusaln coincide con el fin del mundo. El fin del sistema, para los que
son del sistema, les hace pensar en que todo se acaba (v. 4).
Pero Jess les va a decir en este discurso escatolgico que el fin de Jerusaln y del templo no
coincide con el fin del mundo. Esos, son los primeros dolores, pero antes de que el mundo acabe, la
Buena Noticia ha de ser predicada a todos los pueblos (v. 10) y los discpulos han de sufrir persecucin.
Jess distingue un principio (destruccin de Jerusaln) y un final (fin del mundo). Entre ambos
puntos est el intervalo histrico durante el cual va realizndose el Reino de Dios en el tiempo y en el
mundo (v. 7).
Esta manifestacin excepcional del Reino, con la destruccin del templo, ser un tiempo de duras
pruebas, con peligros de confusin a cargo de falsos profetas y con persecucin por parte del sistema
(vv. 6-9). Jess les previene contra todo esto (v. 23), les garantiza la presencia y ayuda del Espritu (v.
13).

Tras los indicios de aquella angustia -la destruccin de Jerusaln y el templo- se habla ahora del
momento final: el fin del mundo. Los apstoles pensaban que estos acontecimientos tendran lugar a
continuacin de la ruina de Jerusaln. Por eso los apstoles quieren conocer la fecha. Pero Jess les dice
que sta es slo conocida por el Padre. Por eso hay que estar en vela permanente (vv. 31-33).
Las imgenes de salvacin csmica, son un smbolo de las convulsiones histricas que deben
ocurrir y que harn que el mundo cambie totalmente. Cuando este proceso llegue a su final y el Mensaje
se haya predicado en todo el mundo, entonces tendr lugar la definitiva vuelta del Seor. La fecha slo
la sabe Dios. A los discpulos le toca "estar en vela" (v. 37).

Mc. 14, 1-10: (Visto anteriormente, al tratar el tema de la actitud ante la riqueza).

Mc. 14, 10-11: "Judas Iscariote, uno de los doce, fue a ver a los sumos sacerdotes para
entregarles a Jess. Al orlo se alegraron y le prometieron dinero. El andaba
buscando ocasin propicia para entregarlo".

Los sumos sacerdotes y los letrados andaban buscando la manera de dar muerte a Jess
tomndolo preso a traicin pero teman un tumulto del pueblo (14, 1-2).
Judas se sale del grupo de Jess y vuelve a los valores del sistema: el dinero (vv. 10-11). A Judas
no se le ha nombrado en todo el Evangelio, ms que cuando se dio la lista de los doce. Ha vivido en el
crculo ntimo de Jess. Sin embargo no ha aceptado los nuevos valores que Jess presenta. Estaba
decepcionado de Jess, pues despus de lo del templo ve que Jess ha fracasado. Por eso Judas va a
congraciarse con el sistema traicionando a Jess, para cuando llegue el momento del fracaso total de
Jess, volver a ser readmitido en el sistema.
El enemigo de Dios es el dinero. Judas opta por el sistema, opta por el dinero. El sistema paga a
quien colabora con l.
Mc. 14, 12-21: "El primer da de los Azimos... le dijeron a Jess sus discpulos: Dnde
quieres que vayamos a prepararte la cena de Pascua?... Vayan a la ciudad, se
encontrarn con un hombre que lleva un cntaro de agua: sganlo, y en la casa
donde entre dganle al dueo: 'El maestro pregunta dnde est su habitacin,
donde va a comer el cordero pascual con sus discpulos... Se marcharon...,
encontraron lo que les haba dicho y prepararon la cena de Pascua. Al caer la
tarde, fue El con los Doce... Dijo Jess: Les aseguro que uno de ustedes me va a
entregar: uno que est comiendo conmigo... Es uno de los Doce y se est
mojando en la misma fuente que yo... Ay de se que va a entregar a este
Hombre! , ms le valdra a ese individuo no haber nacido!".

Jess va a celebrar la Cena Pascual con sus discpulos. Est en Betania, pequeo pueblito cerca
de la ciudad de Jerusaln; pero no puede quedarse all para celebrar la fiesta, pues sera descubierto.
Hay un complot para tomarlo preso. Tiene que ir a la ciudad para perderse entre la gente. Para ello da a
sus discpulos una contrasea clandestina. Hay una tctica de clandestinidad para que el lugar donde va
a reunirse quede oculto. Evidentemente, hay un acuerdo previo de Jess con el que va a dejar la casa y
una contrasea silenciosa para que los discpulos la encuentren. Es una situacin de clandestinidad que
indica la enorme tensin del momento (vv. 12-17).
Jess est en la mesa comiendo con sus discpulos. Comer juntos es el gran signo de amistad.
Pero hay un traidor, uno que finge ser amigo y que come con El, cuando ya ha decidido entregarlo a las
autoridades (v. 18).
Es uno que est mojando en la misma fuente que Jess (v. 21). Con ello se indica que haba
varias fuentes en la mesa de las que mojaban tres o cuatro en cada una.

Mc. 14, 22-31: "Mientras coma, Jess cogi un pan, pronunci la bendicin, lo parti y se
lo dio a ellos, diciendo: Tomen, esto es mi cuerpo. Y cogiendo una copa,
pronunci la accin de gracias, se la pas y todos bebieron. Y les dijo: Esta es mi
sangre, la sangre de la alianza que se derrama por todos... Cantaron los salmos y
salieron para el monte de los olivos. Jess les dijo: Todos van a fallar, como est
escrito: 'Herir al pastor y se dispersarn las ovejas'... Pedro le declar: 'Aunque
todos fallen, yo no'... Te aseguro que t hoy , esta misma noche, antes que el gallo
cante dos veces, me negars tres... El insista... Aunque tenga que morir contigo,
jams te negar. Y los dems decan igual".

"Mientras coman..." Jess no va a instituir un nuevo rito, sino que va a dar un sentido superior a
un hecho normal: el comer. Esa comida va a ser el signo de la nueva vida segn el Espritu.

En todas las culturas el comer juntos ha significado y significa un gesto de amistad. Las razones
son que:
- El alimento da vida.
- Al comer el mismo alimento, los comensales tienen la misma vida.
- Y quienes tienen la misma vida, son hermanos.

Jess toma este simbolismo humano universal y le da un nueva profundidad:


- El alimento soy yo.
- La vida que ustedes adquieren es mi vida.
- Son hermanos mos y hermanos por m.

Jess pronuncia las palabras que expresan esta nueva comunin, explicando el sentido de lo que
hace. "Esto es mi cuerpo", es decir, esto es mi persona, tomen. "Esta es la sangre de la Alianza ma que
se derrama por todos", es decir, es la persona en cuanto que da su vida. Esta es mi persona que va a
morir y por ello comienza la Nueva Alianza. Se acab la alianza antigua. Ya existe un nuevo pacto de
Dios con la humanidad a travs de Jess. La Antigua Alianza queda derogada para todos aquellos que
aceptan la Nueva Alianza.
"Que se derrama por todos", es una alusin a los sacrificios. El Cordero Pascual no era el
sacrificio de la Alianza. El cordero se mataba para ser comido en la Cena Pascual que se haca en
familia. Otra cosa distinta era el untar con la sangre del cordero las jambas de las puertas. Pero este
cordero no expresaba el sacrificio de la Alianza. El sacrificio que sellaba la Alianza fue el que se hizo en
el Sina. Mataban al animal y rociaban con su sangre el altar, el libro de la Ley y al pueblo. Con ello se
expresaba que haba una misma sangre comn a Dios y al pueblo. Es con esta sangre con la que
compara Jess la suya. Es una expresin de fidelidad y comunin.

En todo este texto Marcos pone los mismos gestos que en la multiplicacin de los panes. Esta
coincidencia implica que la Eucarista engloba el signo de la multiplicacin de los panes: es decir, el
signo de la comunidad de los pobres que comparten el pan, que comparten los bienes. Pero lo engloba y
lo supera porque tambin implica el compartir la vida. Con ello se profundiza en el sentido de la
comunidad: es la comunidad del amor mutuo.

Jn. 13, 18-38 no trae la institucin de la Eucarista. Pero entre la traicin de Judas y la negacin
de Pedro, donde Marcos coloca la institucin de la Eucarista, Juan coloca el pasaje del Mandamiento
Nuevo. Con ello, identifica la Eucarista y el Mandamiento Nuevo: "Que se amen unos a otros igual que
yo les he amado" (vv. 13-34). La medida del amor mutuo es el amor de Jess a sus discpulos que El ha
expresado a lo largo del captulo 13 en el doble ejemplo del servicio humilde y de aceptar la muerte. El
servicio humilde lo expresa en el lavatorio de los pies. Esta es la actitud que Jess ha tenido y tiene para
con sus discpulos (13, 1-12). El amor entre sus discpulos habr de expresarse en el servicio humilde de
unos para con otros (vv. 13-17).

La aceptacin de la muerte, por medio de la traicin de uno de ellos (v. 21). Esta muerte aceptada
por amor, es la gloria para cualquier hombre y en este caso la gloria de Dios.

Amar, como Jess el Mesas ha amado, es servicio humilde a los dems hasta dar la vida por
ellos. As es como Juan interpreta la Eucarista en todo el captulo 6. Comienza el captulo con la
multiplicacin de los panes, luego con el andar de Jess sobre el agua y a partir del versculo 22, la
explicacin de todo: Jess es el pan de vida.

Para los judos haba dos clases de panes del cielo:


- El man, pan que alimenta el cuerpo.
- La Ley, pan que alimenta el espritu.
En el ambiente judo, el "pan bajado del cielo" es el smbolo de la Ley. Pero Jess reclama la fe
en El (v. 29) porque es el verdadero pan del cielo. "No fue Moiss el que les dej el pan del cielo", es
decir, la Ley, "sino que es el que baja del cielo y da la vida". "Yo soy la 'ley de Dios', quien me acepte a
m, acepta a Dios" (vv. 33-40).

Los dirigentes protestan porque Jess dice que El sustituye a la Ley (v. 41). Pero adems, el pan
que El va a dar es su carne (v. 51) para que el mundo viva. Su carne es su persona. Comer la carne (v.
53) es estudiar y practicar la Nueva Ley, es decir, la proclama del Reinado de Dios. Comer es asimilar,
identificarse con la vida de Jess. Beber su sangre es identificarse con su muerte. En todo el pasaje,
Juan va desvelando el sentido profundo de la Eucarista que es una identificacin con la vida y muerte
de Jess. Con su vida, por medio de la opcin por ser pobres. Con su muerte por la aceptacin de la
persecucin del sistema.

Ante esta exigencia de identificarse con su vida y muerte, muchos discpulos se echan atrs (v.
66).

La oracin eucarstica debe ser, por lo dicho, expresin de la doble dimensin de la vida cristiana:
Fe y amor, entrega a Dios y entrega a los hombres. El amor se expresa en el comer juntos. Y la palabra
define el sentido del gesto: es una alabanza a Dios que nos ha concedido esta nueva hermandad.

El acto de fe es un reconocimiento:
- Del nico Dios,
- Que hace maravillas,
- Por nosotros:
- Indignos.
A ello corresponden cuatro actitudes:
- La fidelidad,
- La alabanza o bendicin,
- La accin de gracias,
- La peticin.

Mc. 14, 32-42: "Llegaron a una finca llamada Getseman y dijo a sus discpulos: Sintense
aqu que yo voy a orar. Se llev a Pedro, a Santiago y Juan, empez a sentir
horror y angustia y les dijo: 'Me muero de tristeza: Qudense aqu y estn en
vela... Abba!, Padre! Todo es posible para ti, aparta de m este trago, pero que
no se haga lo que yo quiero, sino lo que quieres t'. Se acerc, los encontr
adormilados y dijo a Pedro: 'Ests durmiendo? No has podido velar ni una
hora?. Estn en vela y pidan no ceder en la prueba: El espritu es animoso, pero
la carne es dbil'... Or repitiendo las mismas palabras... Los encontr otra vez
adormilados... Volvi por tercera vez y les dijo: 'As que durmiendo y
descansando?... Este Hombre va a ser entregado en manos de los pecadores... Ya
est ah en que me entrega'".

vv. 32-35: Jess, ante la inminencia del desenlace que se avecina, se retira a orar. El quiere
compaa y se lleva consigo a Pedro, Santiago y Juan. Empez a sentir horror y angustia (v. 35). No se
trata, en el caso de Jess de la angustia ante la muerte, sino sobre todo de la angustia ante la clase de
muerte que le espera. Es la angustia por morir como un criminal, abandonado por todos, incluso por el
pueblo. Es una muerte repulsiva en todos los sentidos. Es sta la nica interpretacin posible de la
angustia, el horror y la tristeza de Jess en la finca de Getseman.

vv. 35-36: A Jess le repugna pasar esa prueba tan horrible y por ello "si es posible", pide en su
oracin al Padre otra solucin para el desenlace que se avecina, pero subordinando siempre su voluntad
al Padre: "Abba Padre!", es decir, Padre mo!, es una actitud de confianza en el Padre y de confianza
en su poder: "todo es posible para ti", "aparta de m este trago". No es que Jess considere que la
muerte suya es un fracaso de sus proyectos puesto, que entraba en ellos. Lo que Jess pide es que el
Padre le libre de ese tipo de muerte ignominiosa. No dice al Padre que El est dispuesto a cambiar
porque ha fracasado, sino que le pide que le libre de esa muerte horrible. Le pide su intervencin. Algo
que cambie el curso de la historia por la intervencin de Dios. Algo que fuerce el curso de los
acontecimientos, la libertad de los hombres. Pero el final de la oracin es la profesin de que su
voluntad, a pesar de todo, est subordinada al designio de Dios. El slo pide por el horror y la angustia
que siente, que si es compatible con la voluntad del Padre otra forma de morir, Dios intervenga. Pero
Dios respeta la lgica de los acontecimientos y Jess tena que morir as, porque le era inaceptable por
entero al sistema. As queda clara la maldad intrnseca del sistema, que aborrece al hombre y a todo lo
que es bueno y es vida. As queda claro que el sistema es satnico y es enemigo de Dios.
Esta oracin de Jess es comentada en la Carta a los Hebreos (5, 7-10), donde se dice que Dios
oy a Jess y despus de aquella angustia lo resucit.

vv. 37-42: Al acercarse Jess a sus discpulos los encuentra adormilados. Sin embargo, el
reproche se lo dirige a Pedro. Lo que les dice es que oren y pidan "no ceder en la prueba" (v. 38) lo cual
recuerda el Padrenuestro. El nico apoyo para Jess es la oracin.
Se repite la oracin de Jess. El sigue orando y los discpulos siguen adormilados. As parece
claro su irresponsabilidad, su miedo y su falta de realismo. Ellos no quieren ver la realidad, la gravedad
de la situacin. No quieren afrontar los hechos como son. Jess, sin embargo, s afronta la realidad.
La prueba viene a todos y slo la resiste el que ora, porque la fuerza viene de Dios. Por eso Jess,
tras su oracin, vuelve a ser el mismo. Absolutamente dueo de s, afronta la realidad. "Ha llegado la
hora!. Este Hombre va a ser entregado en manos de los pecadores". Es decir, este Hombre va a ser
detenido y condenado por el sistema.

Mc. 14, 43-52: "An estaba hablando cuando se present Judas,... acompaado de una
turba con machetes y palos, de parte de los sumos sacerdotes, los letrados y los
senadores... 'El que yo bese, se es: detnganlo y condzcanlo con cautela... Se
acerc y le dijo: Maestro!. Y lo bes con insistencia. Los otros le echaron mano y
le detuvieron, pero uno de los presentes sac el machete y de un tajo le cort la
oreja al criado del sumo sacerdote... Con machetes y palos han salido a
prenderme como si fuera un bandido! A diario me tenan en el templo y no me
detuvieron... Todos lo abandonaron y huyeron. Lo iba siguiendo un joven
envuelto en un sbana y le echaron mano...; soltando la sbana, se escap
desnudo".

v. 43: "Se present Judas", y Marcos aade, "uno de los Doce", es decir, lo increble: uno del
grupo de Jess le traiciona y le delata. Judas viene de parte de los tres grupos que componen el Consejo
(sumos sacerdotes, letrados y senadores); viene de parte del sistema poltico-religioso. Judas, al aceptar
el dinero del sistema, ha optado por el sistema. Por eso ahora es gua del grupo violento que viene con
"machetes y palos" para aprender a Jess. El que era amigo de Jess, se hace enemigo de Jess, Se ha
aliado en algo con el sistema y ste lo ha comprometido del todo con sus valores y sus mtodos
violentos.
Era la polica del templo la que iba a prender a Jess y como no conocan a Jess necesitaban una
seal. Por eso, el traidor, haba quedado en darles la seal: "el que yo bese". Y cuando se acerca a Jess
lo besa con insistencia y le dice "Maestro!". A los policas les dice que lo tomen preso y lo conduzcan
con cautela, pues puede haber una revuelta.
Hay un inicio de resistencia a nivel individual, del que sale herido "el criado" del sumo sacerdote,
que era como el secretario del mismo.

A Jess le duele que lo detengan como si fuera un bandido, es decir, un celota. No haban sido
capaces de detenerlo en el templo porque eso implicaba un proceso.

Al final (vv. 51-52), hay un extrao episodio del joven que va envuelto en la sbana al que echan
mano y escapa. Se quiere expresar con ello el miedo del sistema ante un posible testigo.

Mc. 14, 53-65: "Condujeron a Jess a casa del sumo sacerdote, y se reunieron todos los
sumos sacerdotes, los senadores y los letrados.
Pedro lo sigui de lejos hasta el interior del palacio del sumo sacerdote y se
qued sentado con los guardias calentndose junto al fuego.
Los sumos sacerdotes y el Consejo en pleno buscaban un testimonio contra Jess
para condenarlo a muerte, y no lo encontraban, pues, aunque muchos
testimoniaban en falso contra El, los testimonios no concordaban... El sumo
sacerdote... interrog a Jess: No tienes nada que responder?... Pero El segua
callado y no responda nada... T eres el Mesas, el Hijo de Dios bendito?... Yo
soy. Y van a ver cmo este Hombre toma asiento a la derecha del Todopoderoso y
cmo viene entre nubes del cielo. El sumo sacerdote se rasg las vestiduras... Han
odo la blasfemia. Qu les parece? Todos sin excepcin pronunciaron sentencia
de muerte... Le daban golpes diciendo: Adivina, profeta. Tambin los guardias lo
recibieron a bofetadas".

A Jess lo conducen a la casa del sumo sacerdote donde se rene el Consejo en pleno (v. 53).
Pedro los sigue de lejos y entra en el interior del palacio (v. 54). Se van a producir dos escenas
paralelas. Jess en el piso de arriba, donde confiesa ante el Consejo que El es el Mesas. Pedro en el
piso de abajo, que reniega de Jess.
Marcos nos cita el nombre del sumo sacerdote, quiz para poner de manifiesto que la injusticia es
de la institucin misma, el sistema de poder.
El Consejo en pleno busca un testimonio para condenarlo a muerte (v. 55). Esto es, Jess ya
estaba condenado. De lo que se trata slo es de cumplir los trmites legales del sistema. Es darle
aspecto legal al asesinato y para ello buscan testimonios que hablen contra El. Pero testimonian
falsamente, y sus testimonios no concordaban (v. 59). Marcos subraya as la injusticia del sistema. Y
Jess mientras tanto, calla. No hay posibilidad de dilogo y de defensa ante la mala fe. El que lo
interroga es el jefe del sistema, que lo que busca solamente es dar muerte a Jess (v. 61).

Contina el interrogatorio: "T eres el Mesas?". Jess ya se haba declarado Mesas en la


entrada de Jerusaln. Pero aqu, rompe su silencio y contesta claramente: "Yo soy". Ya no se le puede
confundir con un celota: El se ha entregado a la polica cuando fue a prenderlo. Y aade "y van a ver
cmo este Hombre toma asiento a la derecha del Todopoderoso, y cmo viene entre las nubes del cielo".
Es decir, ustedes me condenan a muerte, pero yo soy el Mesas y Dios est conmigo. Por eso, con mi
muerte, voy a empezar a reinar y el sistema ser destruido porque ustedes son enemigos de Dios (v. 62).
Para el sumo sacerdote, para el sistema, Jess ha blasfemado, porque ha dicho que su sistema se
opone a Dios. Dios contra el sistema! Si el sistema es institucin de Dios!. Y se rasga las vestiduras
(vv. 63-64).
Todos sin excepcin, es decir el sistema en pleno, pronunciaron la sentencia a muerte. Se
pusieron a escupirle y a darle bofetadas... porque le odiaban. Le tenan rencor desde el enfrentamiento
del templo. Toda la rabia, el coraje y la agresividad acumulada ante Jess les sale ahora de dentro y por
eso le maltratan. Y tambin los guardias, los que viven del sistema, lo recibieron a bofetadas, como sus
amos (v. 65).

Mc. 14, 66-72: "Lleg una criada del sumo sacerdote, y al ver a Pedro calentndose... le
dijo: Tambin t andabas con el Nazareno, se Jess. El lo neg diciendo: Ni s
ni entiendo de qu me hablas t!... Y un gallo cant... La criada... volvi a decir a
los all presentes: Este es uno de ellos... Lo volvi a negar... Los all presentes
empezaron a decirle: T eres de ellos, seguro, si eres galileo. Pero l se puso a
echar maldiciones y a jurar: No conozco a ese hombre que dicen!... Por segunda
vez cant un gallo. Pedro se acord de las palabras de Jess: 'Antes que el gallo
cante dos veces, me negars tres', y se ech a llorar".

Pedro estaba en el patio. Esta es una escena paralela a la anterior. Por tres veces consecutivas
reniega a Jess, echando maldiciones y jurando (v. 71).
Marcos resalta cmo hay una actitud en Pedro de renegar a Jess. Y es que el mismo que no
reniega de s mismo, como peda Jess, acaba por renegar de Jess por amor de s mismo.
Pedro traiciona a Jess de palabra. Judas traiciona a Jess con sus obras. Por eso, a pesar, de
todo, lo de Pedro es rectificable. Al recordar las palabras de Jess, Pedro se ech a llorar (v. 72).

Mc. 15, 1-20: " Apenas se hizo de da, los sumos sacerdotes, con los senadores, los letrados y
el Consejo en pleno, prepararon su plan y atndolo, lo condujeron a Pilato y se lo
entregaron. Pilato lo interrog: T eres el rey de los judos?... T lo ests
diciendo... No tienes nada que responder? Mira de cuntas cosas te acusan.
Jess no contest nada ms...
Por la fiesta sola soltarse un preso, el que le pidieran. Estaba en la crcel un tal
Barrabs con los sediciosos que haban matado a uno en la revuelta. La gente
subi y empez a pedir el indulto de costumbre. Pilato les contest: Quieren que
les suelte al rey de los judos?... Los sumos sacerdotes soliviantaron a la gente
para que les soltara mejor a Barrabs...
Y qu hago con se que llaman rey de los judos?... A la cruz con El!... Pilato,
queriendo dar satisfaccin a la gente, les solt a Barrabs y a Jess lo entreg
para que lo azotaran y lo crucificaran. Los soldados lo vistieron de prpura, le
pusieron una corona de espino... Salud, rey de los judos! Le golpeaban la cabeza
con una caa y le escupan, y arrodillndose, le rendan homenaje... Le quitaron
la prpura, le pusieron su ropa y le sacaron para crucificarlo".

El Consejo ha preparado un plan para asesinar a Jess. Ellos podan matarlo a pedradas, acusado
como estaba de blasfemo, pero les interesa condenarlo como reo poltico (v. 1).

El juicio se hace ahora en trminos romanos, pero se refiere a lo mismo: T eres el Rey de los
judos? (v. 2). Y los sumos sacerdotes le acusaban de muchas cosas (v. 3). Pilato se extraa de que Jess
no se defiende de las acusaciones que le hacen (v. 5).

Barrabs estaba implicado en un asesinato que se haba cometido "en la revuelta" (v. 8).
Posiblemente se trata de una revuelta que se produjo el Domingo de Ramos, a raz de la entrada de
Jess en Jerusaln. La gente sube a pedir el indulto de costumbre. Normalmente, el pueblo era el que
peda al que queran indultar, sin que el gobernador hiciera una propuesta. En este caso, Pilato propone
soltar a Jess (v. 9). Y Marcos resalta que son los sumos sacerdotes los que soliviantaron a la gente
para que suelte a Barrabs. Cmo soliviantaron a la gente? Los insultos de la gente a Jess que nos
relata Mateo (27, 40-43) son los argumentos que se haban dado en el juicio, con los que se haba
soliviantado a la gente dicindoles que "quera destruir el templo", el cual da de vivir a la mitad de la
nacin; que "no respeta las instituciones", que son sagradas, etc.

Jess para el sistema es muy peligroso, y el sistema consigue anular a Jess haciendo propaganda
en contra y volviendo a la gente contra El. Cuando Jess tena popularidad y la gente le segua, el
sistema no se atreve a matarlo. Ahora han conseguido que muchos se pongan contra El. Esto nos
demuestra de nuevo, cmo no basta la conversin individual, sino que es necesario el cambio del
sistema mismo.
Y en realidad todos los presentes se ponen de acuerdo: "A la cruz con El!". (vv. 13-14). No
tienen razones para condenarlo, sino el miedo a la inseguridad. El sistema les da seguridad y Jess, al
poner en crisis el sistema, les deja en la inseguridad.

El poder, que siempre contemporiza y busca la popularidad (v. 15), entrega a Jess para que lo
azoten y crucifiquen. Los soldados se burlan de Jess. Ellos representan la violencia del poder romano.
Ellos no pueden entender que Jess sea el Rey de los judos y no sea violento. Este insulto a Jess
expresa la incompatibilidad radical de Jess con el sistema del poder. Desde los valores del sistema ellos
no comprenden que Jess sea el Rey. Es para ellos un mequetrefe del que hay que burlarse usando el
saludo imperial Salud, Rey de los judos!, y adornaban al mueco con trapos reales.

Mc. 15, 21-41: "Pasaba... un tal Simn de Cirene... y le forzaron a llevar la cruz.
Condujeron a Jess al Glgota... Le ofrecieron vino con mirra... Lo crucificaron
y se repartieron su ropa echndola a suertes para ver lo que se llevaba cada uno.
Era media maana cuando lo crucificaron. En el letrero estaba escrita la causa de
su condena: EL REY DE LOS JUDIOS.
Crucificaron con El a dos bandidos, uno a la derecha y otro a la izquierda...
Baja de la cruz y slvate... Que baje ahora de la cruz para que lo veamos y
creamos!. Tambin... los crucificados con El lo insultaban... A media tarde grit
Jess... 'Dios mo, Dios mo, por qu me has abandonado?' . Uno... empapando
una esponja en vinagre... lo dio de beber diciendo: Djenlo, a ver si viene Elas a
descolgarlo... Jess, lanzando un fuerte grito expir, y la cortina del santuario se
rasg en dos... El capitn... dijo: Verdaderamente este hombre era hijo de Dios.
Haba tambin unas mujeres mirando desde lejos,... que cuando El estaba en
Galilea lo seguan y lo atendan; y adems otras muchas que haban subido con El
a Jerusaln".

Alejandro y Rufo, a los que Marcos cita, deban ser personas conocidas en la comunidad a la que
Marcos se dirige. Fuerzan al padre de ellos a que lleve la cruz (v. 21).
Conducen a Jess al sitio de la crucifixin (v. 22) y le ofrecen "vino con mirra", que era la droga
del tiempo para calmar el dolor. Pero Jess no lo acepta.

Marcos no describe la crucifixin. Dice sencillamente que el sistema mata a Jess: que se ha
cometido un asesinato legal. Y la causa de la condena estaba escrita en el letrero (v. 26): "El Rey de los
judos". Era una causa poltica, la traduccin al mensaje romano de Mesas.

Junto a El crucificaban a dos "bandidos", que significa "guerrilleros", "celotas", "subversivos" (v.
27).

Los que pasaban hacan tres tipos de injurias:


- La gente (v. 29), dicindole que haga un milagro y se salve. Aluden a la destruccin del templo,
que era la razn esgrimida por las autoridades para soliviantar al pueblo contra Jess.
- Los sumos sacerdotes y los letrados (vv. 31-32), que son rivales, pero que ahora estn unidos
ante el enemigo comn. Bromean entre s. "Ha salvado a otros y El no se puede salvar!". " El
Mesas!". " Que haga un milagro y le creeremos!". Para ellos , la cruz chocaba con la concepcin
triunfalista del Mesas. Ellos ponen condiciones a su fe. Como ha sido crucificado, no es el Mesas.
- Los celotas que estn crucificados con l (v. 32), que tambin le insultan porque no estn de
acuerdo en la concepcin que Jess tiene del Mesas, de s mismo. Posiblemente vean su situacin como
consecuencia de la postura de Jess que les haba defraudado y con su actitud los haba llevado a la
cruz.

El cielo se cierra y la tierra queda en tinieblas (v. 34). Es la soledad total de Jess en la cruz. Es
el anuncio de que con la muerte de Jess va a empezar la gran subversin en el mundo.

Jess grita fuerte el comienzo del Salmo 22, como expresin de su fe total en Dios y a la vez
como expresin de su soledad total (v. 34). El no siente el apoyo de Dios. Todo el mrito queda en
manos de Jess que acepta la muerte por la humanidad: es el acto supremo de libertad que ha salvado al
mundo.

Algunos de los presentes creyeron que estaba llamando a Elas. Esto supone que saban algo del
papel que se le asignaba a Elas. Elas era el preparador del fin del mundo. Y creen que Jess llama a
Elas (v. 36).

Jess, dando un fuerte grito, expir (v. 37). Marcos coloca en seguida un signo: la cortina del
santuario se rasg en dos. El Santuario es la capilla segunda llamada el Santo de los Santos. En ella
slo entraba el sumo sacerdote una vez al ao. El signo expresa que Dios ya no est presente en Israel.
El templo ser destruido.

El capitn, pagano, de pronto comprende que se ha equivocado, que la sentencia de muerte era
injusta: "Verdaderamente este hombre era hijo de Dios". Marcos, al poner esta confesin de fe en boca
de un pagano, est diciendo que el futuro de la Iglesia est entre los paganos (v. 39).

Las mujeres son las que atendan en Galilea y otras muchas que haban subido con El a
Jerusaln. Estas mujeres sern el eslabn que une la muerte de Jess con su resurreccin (vv. 40-41).

Mc. 15, 42-47: "Ya haba cado la tarde... cuando Jos de Arimatea, distinguido consejero
que aguardaba l tambin el reinado de Dios, armndose de valor se present a
Pilato y le pidi el cuerpo de Jess. Pilato se extra de que hubiera muerto,
llam al capitn, concedi el cadver a Jos. Este compr una sbana, lo puso en
un sepulcro excavado en la roca y rod una losa contra la entrada del sepulcro.
Mara Magdalena y Mara la de Jos observaban dnde lo ponan".
Jos de Arimatea era un miembro del Sanedrn, pues era un "distinguido consejero" (v. 43).
Aguardaba el reinado de Dios. Comprende que no ha estado bien lo que ha hecho, aunque l ha
participado en la condena. Este es el que pide el cuerpo de Jess, "armndose de valor" (v. 43).
Y Jess es puesto en el sepulcro cuya entrada queda cubierta con una losa. Esto simboliza el fin
de la historia. Las mujeres, sin embargo, observan dnde lo ponen.

Mc. 16, 1-20: "Mara Magdalena, Mara de Santiago y Salom compraron aromas para ir a
embalsamar a Jess... Entraron en el sepulcro, vieron a un joven vestido de
blanco sentado a la derecha y se espantaron. El les dijo... Buscan a Jess
Nazareno, el crucificado. Ha resucitado, no est aqu... Dganle a sus discpulos y
a Pedro que va delante de ellos a Galilea; all lo vern, como les dijo.
Jess resucit en la madrugada del primer da de la semana y se apareci
primero a Mara Magdalena... Ella fue a decrselo a sus compaeros... Al or
decir que estaba vivo y que lo haba visto, se negaron a creer. Despus se apareci
por el camino, con aspecto diferente, a dos de ellos que iban a un pueblito.
Tambin ellos fueron a anuncirselo a los dems, pero tampoco a ellos les
creyeron.
Por ltimo se apareci Jess a los once y les ech en cara su incredulidad y su
terquedad en no creer... Y aadi: Vayan por el mundo entero pregonando la
buena noticia a toda la humanidad. El que crea y se bautice, se salvar; el que se
niegue a creer, se condenar ...
Despus de hablarles, el Seor Jess subi al cielo y se sent a la derecha de
Dios. Ellos se fueron a predicar el mensaje por todas partes y el Seor cooperaba
confirmndolo con las seales que los acompaaban".

Ha terminado el descanso del sbado, que las mujeres respetan como todos. Muy de maana van
al sepulcro. En este ir al sepulcro de ellas hay una contradiccin. Ellas saben que la losa est puesta y
que no pueden correrla (v. 3). Es que ellas van por amor a Jess. Pero la losa estaba corrida (v. 4).
Al entrar al sepulcro ven a un "joven vestido de blanco". El blanco es el color divino. Expresa la
gloria de Dios. Quien es el joven? No se sabe. Ellas se espantan (vv. 5-6). "No se espanten". El
crucificado, Jess Nazareno, ha resucitado. No est aqu. Es el refrendo divino a todo lo que Jess ha
hecho y ha dicho. Dios aprueba a Jess: Ha resucitado! Dios se hace solidario de lo que Jess ha
hecho. Los amigos de Jess son los amigos de Dios. Los enemigos de Jess, son los enemigos de Dios.
Con la muerte y resurreccin de Jess, Dios juzga al mundo. Todo el que se ha opuesto a Jess, se ha
opuesto a Dios. La religin-sistema que ha asesinado a Jess es enemigo de Dios (v. 6).
"Dganle a sus discpulos y a Pedro que va delante de ellos a Galilea; all lo vern, como les dijo"
(v. 7). El citar a Pedro es la expresin del perdn de Jess a Pedro que ha renegado de El.

"Jess va delante de ellos a Galilea". Galilea es el lugar de la libertad, es donde empez Jess a
predicar, es donde la gente va con Jess, es donde enseaba. Jerusaln, es la ciudad de la muerte.
Galilea, la de la vida. Jerusaln, mata a los profetas. En Galilea va a empezar de nuevo la historia.
Las mujeres salen huyendo con miedo y temor, pero no llegan a transmitir el mensaje del miedo
que tenan (v. 8). Aqu termina el Evangelio.

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