LOS SAMURÁIS
JAPÓN MEDIEVAL: BREVE DESCRIPCIÓN DEL ESPÍRITU Y VIDA DE LOS
SAMURÁIS
Siempre ha habido un marcado interés por conocer todo lo concerniente a la vida
e ideas de aquellos guerreros legendarios del antiguo Japón, cuyo espíritu, en
alguna medida, aún vive en el moderno país del sol naciente. Muchas veces se
habla del “alma del Japón” como de algo casi equivalente al espíritu de
sustentación de los llamados samurais. Los "shogunes" eran generales que
actuaban como dictadores y los "samuráis" eran caballeros japoneses. Ambos
dominaron Japón durante cerca de siete siglos, a partir del siglo X.
Historia: La edad media en Occidente está perfectamente definida por los
historiados y como sabemos comienza con la caída del imperio romano de
occidente hasta la toma de Constantinopla por los turcos en 1453, pero en Oriente
(China, Japón) esta etapa esto no esta tan definido. Para el caso de Japón, se
podría decir que la edad media comienza con el periodo Kamakura, en el 1185, y
termina con la Restauración Meiji , hacia el 1868.
La familia Fujiwara tuvo el poder en Japón durante trescientos años desde el siglo
IX. Sin embargo, su influencia se desvaneció cuando dejaron de tener hijas,
tradicionalmente destinadas a ser las esposas del emperador.
Durante algún tiempo, gobernaron el país algunos de
los antiguos emperadores. Entonces el clan Taira
asumió brevemente el poder hasta que un clan rival,
el Minamoto, se reunió bajo el mando de Minamoto
Yoritomo y se hizo con el poder. Yoritomo asumió el
titulo de "sei-i dai shogun", que significa «gran general
conquistador de bárbaros». En 1192, fundó el
shogunato Kamakura, a través del cual gobernó
Japón desde su estado, Kamakura, cerca de Edo (Tokio). Este período termina en
1333 cuando Ashikaga Takauji tomo el poder.
Durante el inicio de este período hubo permanente luchas y guerras entre regiones
hasta que dos clanes muy poderosos se enfrentaron en forma definitiva: Minamoto
y Taira. Minamoto Yorimoto tomo Kyoto, trasladó la capital de Kyoto a Kamakura,
recibió plenos poderes y con los cuales Minamoto estableció un gobierno militar, o
Bakufu. Así fue como comenzó el tiempo de los shogunes, y en concreto el
Shogunato Kamakura.
Minamoto Yoritomo (1147-1199) fue un ambicioso noble que encontró su
oportunidad en el caos que siguió a la caída del poder de los Fujiwara. Yoritomo
aplastó sin piedad a sus enemigos, incluyendo a muchos miembros de su propia
familia.
El sistema de gobierno japonés era muy complejo. El emperador era una figura
ceremonial a la cual todos tenían que reverenciar pero quien tenía el verdadero
poder era el shogún. Los regentes de los emperadores y de los shogunes también
tenían influencia como sucedía con los daimyos (grandes señores), que se
enfrentaban por lograr una posición en la corte y que solían luchar por las tierras.
Como resultado de esas enemistades, surgió una clase de guerreros, los llamados
samuráis, que luchaban al servicio de unos u otros daimyos.
SAMURÁIS, CABALLEROS DE JAPÓN
Los samuráis eran caballeros que estaban preparados para luchar hasta la muerte
por sus ares, a quienes juraban lealtad eterna. Al igual que los caballeros
europeos, los samuráis creían en la verdad y el honor, y tenían un estricto código
de conducta llamado bushido. Antes del combate, un samuráis gritaba su nombre
y el de a antepasados, y alardeaba de sus hazañas heroicas. En la batalla,
luchaba cuerpo a cuerpo, utilizando a veces dos espadas al mismo tiempo. Si era
derrotado o capturado por sus enemigos, tenía que realizar un suicidio ritual
(haraquiri) para salvaguardar su honor. A veces, la rivalidad de los samuráis era
muy destructiva.
Los samurais eran los guerreros japoneses que
pertenecían a la aristocracia militar, servían a un
señor y seguían un código de honor conocido
como Bushido. Cuando un samurai se quedaba
sin señor, pasaba a ser un ronin (samurai sin
señor). Los soldados de infantería (ashigaru) no
eran considerados samurais.
En 1333, el clan Ashikaga derrocó al shogunato
Kamakura y al emperador, nombrando a otro en
su lugar. También nombró shogunes, esta vez en
Kyoto. Sin embargo, los señores provocaban frecuentes luchas de samuráis y esta
situación empeoró hasta que se desencadenó la guerra civil Onin (1467-1477) y
Japón se dividió en cerca de cuatrocientos estados regidos por diversos clanes.
Los emperadores de Kyoto se vieron impotentes para impedir la situación y se
empobrecieron. A pesar de estos hechos, crecieron el comercio y la cultura
centrados en los estados de los daimyo, aunque para la gente del pueblo las
guerras entre señores no generaron más que elevados impuestos, inseguridad y
trastornos en su vida.
Al igual que para los caballeros europeos y los guerreros musulmanes, la religión y
la guerra estaban estrechamente unidas para los samuráis. Tardaban mucho
tiempo en vestirse y en armarse para la batalla, y tenían regias estrictas acerca de
la limpieza y los rituales.
BUSHIDO: Durante el siglo XII, el zen, una rama del budismo, se extendió desde
China a Japón. Sus reglas, simples pero estrictas, eran seguidas por los samuráis.
Los santuarios budistas, como el de a ilustración, también se construyeron al estilo
chino. El Bushido procede del Budismo, Zen, Confucionismo, y Sintoísmo. La
combinación de esas tres escuelas de pensamiento y religiones ha formado el
código de los guerreros conocido como Bushido. El Bushido creó un modo de vida
para mantener a una nación a través de sus tiempos mas problemáticos, a través
de guerras civiles, desesperación e incertidumbre.
La Justicia es uno de los principales factores en el código del Samurai. Caminos
torcidos y acciones injustas son consideradas denigrantes e inhumanas. Amor y
Benevolencia son virtudes supremas y actos dignos de un príncipe. Los Samuráis
siguen un ceremonial especifico cada día de su vida, así como en la guerra.
Sinceridad y Honestidad son tan valoradas como sus vidas.
El Bushido o el "Camino del Guerrero" es el código de honor seguido por los
samuráis. Básicamente se basaba en lealtad y honor hasta la muerte, si se perdía
el honor había de recuperarse realizando senppuku (suicidio ritual).
LOS SAMURÁIS EN BATALLA: Los samurais son guerreros desde el instante en
que se transforman en samurais hasta el momento de su muerte, ellos no tienen
miedo al peligro. El samurai utiliza la meditación como una herramienta para
desembarazarse del miedo, la inseguridad y finalmente de los errores.
Son luchadores, expertos en las artes marciales. Tienen notable habilidad con el
arco y la espada, y son también son grandes jinetes. Son hombres que viven
siguiendo el Bushido; es su modo de vida. La lealtad total del samurai es para su
Emperador y para su Daimyo. Son honestos y de total confianza. Viven vidas
frugales, sin intereses en la riqueza y cosas materiales, pero con gran interés en el
orgullo y honor. Son hombres de valor verdadero. Los samuráis no temían a la
muerte. Entablan batalla sin importar cuales sean las dificultades. Morir en la
guerra reportará honor a su familia y a su señor. Los samurais prefieren luchar
solos, uno contra otro.
Las batallas de los samuráis estaban sometidas a muchos rituales. Lo primero que
hacían era rezar y adoptar una serie de poses (para parecer más fuertes),
después emitían gritos y hacían ruido con sonajas y gongs con objeto de asustar
al enemigo. Los samuráis, individualmente, podían combatir en duelos o
concursos.
Las batallas parecían una danza o un juego de ajedrez ceremonial. Sin embargo,
las guerras entre samuráis eran a muerte una vez que se entraba en batalla.
Durante el periodo Ashikaga (1338-1573), gran parte de los enfrentamientos
acabaron convirtiéndose en luchas sin sentido por el honor y por parcelas de
tierra.
El credo del samurai:
No tengo parientes, Yo hago que la tierra y el cielo lo sean.
No tengo hogar, Yo hago que el shintao lo sea.
No tengo poder divino, Yo hago de la honestidad mi poder divino.
No tengo medios, Yo hago mis medios de la docilidad.
No tengo poder mágico, Yo hago de mi personalidad mi poder mágico.
No tengo cuerpo, Yo hago del estoicismo mi cuerpo.
No tengo ojos, Yo hago del relámpago mis ojos.
No tengo oídos, Yo hago de mi sensibilidad mis oídos.
No tengo extremidades, Yo hago de la rapidez mis extremidades.
No tengo leyes, Yo hago de mi auto-defensa mis leyes.
No tengo estrategia, Yo hago de lo correcto para matar y de lo correcto para
restituir la vida mi estrategia.
No tengo ideas, Yo hago de tomar la oportunidad de antemano mis ideas.
No tengo milagros, Yo hago de las leyes correctas mis milagros.
No tengo principios, Yo hago de la adaptabilidad a todas las circunstancias mis
principios.
No tengo tácticas, Yo hago del vacío y la plenitud mis tácticas.
No tengo talento, Yo hago que mi astucia sea mi talento.
No tengo amigos, Yo hago de mi mente mi amiga.
No tengo enemigos, Yo hago del descuido mi enemigo.
No tengo armadura, Yo hago de la benevolencia mi armadura.
No tengo castillo, Yo hago de mi mente inamovible mi castillo.
No tengo espada, Yo hago de mi no mente mi espada.
Armas de un samurai:
Kozuka: cuchillo de 15 cm., afilado solo en un lado, se utilizaba generalmente para
ser lanzado a la cabeza y el cuello del oponente.
Himagatana: daga de 25 cm.
Kubikiri: daga de 40 cm.
Tanto: pequeño cuchillo
Wakizashi: pequeña espada de entre 30 y 60 cm.
Katana: la espada característica del samurai
No-Dachi: una katana de gran tamaño que requería el uso de ambas manos para
su manejo
Yumi: arco típico de los samuráis de a pie
Ashi-Kyu: arco grande de las tropas de a pie
Dai-Kyu: gran arco, más grande que el ashi-kyu, que era utilizado por la caballería
samurai
Yari: lanza
Tetsubo: una especie de bastón hecho totalmente de metal
Tessen: abanico metálico que se utilizaba para la defensa y para dirigir a las
tropas.
Insultos del Samurai:
Dekai guzo: Idiota.
Zurui chibi: Enano rastrero.
Kusatta Ningen: Individuo putrefacto.
Chikusho: Bestia grosera.
Dani: Sanguijuela o garrapata.
Onna tarashi: Petimetre.
Urenokori: Vieja desagradable.
¡Ojamamushi!: !Insecto molesto!
¡Kono yaro!: ¡Gusano insignificante!
Ojo-sama: Miembro ineficaz de otro clan, especialmente un bushi (literalmente
"niña rica y mimada)
Maldiciones y otras expresiones.
¡Zakennayo!: Expresión general de rabia y frustración. Los Cangrejo la emplean
mucho.
Cho-yube: Maldición, la fastidiamos.
Kuchi ni Chakku: ¡Callate!
¿Okesho wa doshitano, geisha-san?: ¿Donde tienes el maquillaje, geisha?
Rakki yaro: Bastardo afortunado.
EL FIN: La abolición de los privilegios de los samurai causó problemas sociales.
En 1876-1877 hubo una rebelión de samurai liderada por Saigo Takamon. Los
rebeldes samurai se enfrentaron con sus armas tradicionales al ejército del
emperador, armado con tecnología bélica europea. Los samurai fueron
completamente derrotados por el ejército nacional, murieron cerca de 20 mil de
ellos. Este fracaso marcó el final de la era de los guerreros. Sin embargo, aunque
actualmente los samurai no tienen ningún estatus oficial en Japón, los
descendientes de sus familias gozan de estima entre la población japonesa,
especialmente la rural.
Fuente Consultada: Gran Enciclopedia de la Historia Sitio WEB
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