M i c r o f
la R u e d a
coleccin
[5]
M i c r o f
Poesa guatemalteca
contempornea
c a t a f i x i a
e d i t o r i a l
Seleccin y prlogo
Javier P a y e r a s
Primera edicin,
Ciudad de Guatemala, 2012
De la seleccin y el prlogo: Javier Payeras
De la portada: lvaro Snchez
De los textos: Juan Pablo Dardn, Eduardo Villalobos, Mau-
rice Echeverra, Vania Vargas, Sabino Esteban, Alejandro Marr,
Paolo Guinea, Pablo Bromo, Alan Mills, Wingston Gonzlez,
Luis Mndez Salinas, Julio Serrano Echeverra y Carmen Luca
Alvarado.
De esta edicin: Catafixia Editorial
Cuidado editorial:
Luis Mndez Salinas y Carmen Luca Alvarado
Direccin de arte e ilustracin:
lvaro Snchez
Diseo de interiores:
Odiseo
isbn: 978-9929-591-16-5
www.catafixiaeditorial.com
Queda prohibida la reproduccin total o parcial de esta obra por
cualquier medio sin la autorizacin escrita de los editores, bajo las
sanciones establecidas por la ley. Las caractersticas tipogrficas y de
diseo de la presente edicin son propiedad de Catafixia Editorial.
A u t o r e s
Ju an Pabl o D a r d n
E du ardo V i l l a l o b o s
Maur ice E c h e v e r r a
Vani a V a r g a s
Sabino E s t e b a n
A l ej andro M a r r
Paol o G u i n e a
Pabl o B r o m o
A l an M i l l s
Wingston G o n z l e z
Luis M n d e z S a l i n a s
Ju l io S e r r a n o E c h e v e r r a
C ar men Luc a A l v a r a d o
Presentacin
Algunas antologas son mapas histricos totales, otras son tan solo episo-
dios. Las primeras suelen exhibirse en las vitrinas nacionalistas e histri-
cas del canon; a las segundas se les tiene reservada una espera ms larga.
Admonicin y olvido son destinos intercambiables al hablar de litera-
tura. La literatura vista desde el presente es una antologa del episodio,
de ese episodio que enlazado con otros hace una historia literaria. Esas
historias quebradizas que al ser fundidas con otras construyen un coloso
llamado Literatura Universal.
Me toca el privilegio de antologar este episodio de la literatura. Un cap-
tulo que trata acerca de grietas y hendiduras. Golpes y revanchas.
Los trece poetas incluidos ac, son apenas una muestra que anticipa
nuestro desterritorio. Nacidos desde mediados de la dcada de 1970
hasta casi finales de los 80, esta generacin de escritores nos sugiere un
nuevo panorama de hablas, algo que disiente en mucho con la tradicin
literaria guatemalteca, una tradicin casi siempre ligada al complejo de
provincia emuladora del pasado europeo. Aunque hay muchos grandes
nombres que se adscriben adentro de este canon desde los cronistas
de la Colonia, hasta los vanguardistas del Siglo XX muchas son las
hablas que han sido desvanecidas del espacio controlado de la cultura
guatemalteca. Hablas que tienen que ver con el deseo. Un deseo por no
mostrar una sociedad simple, de indgenas y mestizos, de pobres y ricos,
de izquierdas y derechas. Un deseo de afirmacin individual y de jaura.
Un asumir lo menor como un enunciado y un manifiesto.
La seleccin la hice de la forma menos arbitraria posible. No quise hacer
un panorama total, sino proponer algunos nombres bastante significati-
vos. Quedan para una prxima antologa los poetas importantes que no
han sido incluidos en esta y queda para la presente asumir mi seleccin
como una puerta de entrada para tan brillantes invitados.
Javier P a y e r a s
Ciudad de Guatemala,
septiembre 2012.
9
Juan Pablo Dardn
Leccin de arena
la meca de cualquier lobo es el mar
cachorro
al menos una vez en la vida se debe peregrinar
y esa es la maldicin de los colmillos, mijo:
la errancia, la sed perpetua olisqueando el rastro
de la arena negra
porque el verdadero aroma es del agua
todo lo dems es una vil putrefaccin de los lquidos
una venganza evolutiva de la carne y de los pelos
(esta es tu tercera leccin):
al llegar al ocano hay que quitarse la camisa
ensearle los tatuajes al mar y aullar
hasta que los delfines salten de tristeza
que mi hembra, tu lactora
sienta ese repentino golpe en la trquea
y en la distancia suelte los sollozos de luna
y te lama con su larga lengua de abandonada
nada emociona ms que el sincero dolor de un licano partido
11
escucha bien
el tenue sonido que rebota en tus huesos es mi grito
yo ya llegu al mar, cachorro
y los delfines saltan como condenados
( Esas perras que fuimos
todo es metal desde que te fuiste
no hay duda
las personas escupen ms el piso
orinan ms las puertas
hablan con la boca llena
huelen a sudor
son ms tontas y ms feas
ms huecos y ms putas
la gente
esa la que quiero atropellar porque no usa pasarela
la que odio porque no tengo lmites
no hay fronteras en esta tu partida
mis demonios braman sin cadenas
que llueva que llueva
muerte y destruccin
para esos
pegando el chicle bajo la mesa
que se rasca la cabeza con el lpiz
que apesta a perfume
que no me contesta el telfono
los que aman a cristo y a los pobres
y no lloran mi amor
no lloran como nosotros
cuentan chistes idiotas
los correctos
no piden va
no saben de lo nuestro
dan mal las direcciones
pegan mocos en las paredes
les sudan las manos
tienen bigote
12 Microf: poesa guatemalteca contempornea
las nalgas cadas
a esa gente
que tanta falta me hace
putear contigo )
( Tu belleza es un pop duro
un super accidente
maremoto inundacin
terremoto tsunami
choque de buses de frente
challenger
rostropovich
todo tipo de tragedia es tu belleza
estrella de la muerte
saruman
ros montt los demonios se postran
ante ti
yo tambin capitn oh capitn
casablanca viento fuerte
halcn malts kurt cobain
el da que casi termino
el nivel ocho de super mario bros
skaywalker parti a la mitad a un ninja
pensando en ti
nunca te termino
eres un pop muy duro
en ningn crdito aparece tu nombre
annimos
batman es el tom wolfe de los comics
wolverine bukowski
don corleone hubiera sido tu padre
pero no
all ands revoloteando la mugre
un lestat femenino letal
has reunido los lugares comunes
por eso tienes bonitos ojos
un corazn grande
Juan Pablo Dardn 13
y piel de tarde
verte es horizonte
el aura de mis ojos
cada vez que escupes le nace la aureola
a un ngel
el universo es bello porque est en tus pechos
y aunque me desprecies
necio y tonto como candy
te busco siempre por la gran puta
siempre
no eres beethoven porque es feo
eres su msica
la vida me ha ido baando con lija y ajax
y a pesar de esta piedra espantosa
soy un centro suave
nougat de milky way
si te miro eres bella como la cenicienta
la de disneylandia en 1988
all estaba ella saludando a los dems nios
y slo a m me besaste
tu olor me hizo flotar como lo hacen
las zanahorias a bugs bunny
dios mo, hazme caso
si voy a todos tus conciertos
te miro en las noticias
y los cantantes te cantan siempre a ti
creda
aristogata
meteoro deslave
skeletor y superchica
todas las malas palabras que se me ocurren
y que invento para no tirarme a tu paso
nunca abjur tan fuerte como ese da
en que mis conocimientos
no sirvieron de nada
y evitar que vieras
lejos
el da que te perd fue tan triste
como la muerte de selena
14 Microf: poesa guatemalteca contempornea
acaso no sabes mi beba
que contigo he inventado
este escapulario
te hablo a todo momento
desde el twitter de mi memoria
el facebook de mi amor
la pinche libreta de apuntes que te hago
ni marc anthony am as a jlo
te dedico todas las pelculas de amor
te regalo las lunas llenas
as de simple y cursi
diame nena
sabes hacerlo bien
asesname
entre ms te alejes all estar mi soledad y yo
robo frases para ti
ves que me motivas al delito?
por eso entiendo a indiana jones
a todo aquello que quise un da
fantasma de canterville
arrastrando lo que fuimos
cuando leas esto
vas a reirte mucho
pero es en serio
quiero contigo
es en serio
vive rpido y muere joven a lo james dean
yo no me quiero morir mi flaca
porque mi amor
es cinematografa )
Juan Pablo Dardn 15
Eduardo Villalobos
***
Tengo peascos de incendio entre las uas
que arranqu con saa de cuerpos que se iban
pedazos de silencio que se hicieron puertos en silencio
y una cancin de azogue para caer con calma
(alguna vez
frente al mar
descubr que el agua es como el odio)
vengo de morir y nunca he muerto
este es mi primer fracaso
***
Cmo palpita el espejo cuando aparezco en l
me devuelve la imagen perfecta
de lo que no presiento
arrogante me he dicho a m mismo que el otro existe y que es completa
/su ausencia
a l le echo la culpa de estas manos sin prisa
de mis palabras turbias
cuando aparece la escarcha
16
precipitado y ansioso surge de todos mis labios y los reclama para
/expresar su delirio acontecido en la carne
yo lo dejo que grite bajo la noche encendida en que he conocido dulces
/selvas que izan los barcos
no le concedo mi tiempo sino su memoria remota y es fugaz el sentido
/de sus premoniciones
cmo tiembla de m mismo cmo convoca mis trampas
cmo se roba el fragor en que guardo el filo de mis nacimientos
habla conmigo me reconoce y de esta manera me inventa
pero sucede que es improbable su rostro en mi cara
su paso en mi esperma
su mitad de bruma
el otro no es nadie
por eso aparezco aqu
entre el espejo
solo
con todas mis bestias
***
Alguna vez tuve la costumbre de atravesar la luz
caminaba por ella
como por una puerta
linde a fin de cuentas se ocultaba turgente de futuro
como la fruta que alguna vez ser para la sed y los dientes
colocaba su umbral del lado del sonido y as crecan ecos
de una impostergable nitidez
la historia del tiempo desplegada en el ruido
la fiesta de las calles creciendo como el hambre
los adioses entre incendios
su condicin de lmite y distancia
as las voces que recurran al amor o a la ternura
al peso del polvo o a las sierpes
se hacan estanques en el brillo de una gastada superficie
cuando visitaba un parque nacan treguas
en mi cuerpo
corra con flautas en la boca
abra los brazos como surcos
Eduardo Villalobos 17
beba el espacio inagotable
pero una maana la seal escondida surgi a la transparencia
hizo temblar los cristales
concit los gritos y los pasos
puso en el corazn la ebriedad de la rabia
mis rodillas preguntaron y buscaron el suelo para detenerse
y fue su respuesta mi madre
el temblor de mi madre
su voz temblorosa diciendo
es una bomba
quedate agachado
no digs nada
escond la cabeza
esa noche guard debajo de la cama un papel con los bordes quemados
/que deca venceremos
me so debajo de un sol fulgurante que alimentaba como un fuelle el
/contorno de las cosas
su brillantez cercana y derruida
alzaba los ojos pero era imposible mantenerlos abiertos ms de un
/momento
apenas suficiente para descubrir figuras en el cielo
grietas desnudas
gestos de larvas
el sueo se repiti despus entre los sueos
y algo parecido a las fronteras abraz la garganta
como el nudo que hacemos a las cartas de la espera en que entregamos
/todo
incluso aquello que nos harta
eso que odiamos lentamente
y se nos viene el nombre
y lo callamos
***
Antes del tiempo
mi preciosa
de los recuerdos que guardamos del futuro
es necesario que seps
18 Microf: poesa guatemalteca contempornea
de este camino en que he cantado
como un perro con nubes en la trompa y una hoguera
que dormita en su cansancio
este animal que de repente absorbe el aire de su calle
y siente entonces que es el mundo entero
***
Buscabas un trbol brillante
para ponrtelo en los labios
te asombraban los charcos y las ramas
las tardes en que nada suceda
el telfono sonaba a veces a pesar
del miedo y en medio de tu pecho
miradas extraas asomaban a la luz
abril era entonces una ciudad descalza
pero un da vino y se llev a pap
entonces creste en la luna
en la soledad de las presencias
te fugaste de los sueos a una tierra
de ardientes guijarros el polvo
se encarg de lo dems
mam nunca entendi por qu hurgabas en el barro
vos tampoco
el hecho es que haba piedrecitas que guardaban
una msica apacible y generosa
el hecho es que nunca
se te ocurri alzar los ojos y mirar
Eduardo Villalobos 19
Ego sum
Con la puta el padrote
el incestuoso
el pusher el borracho y el travesti
el drogo la vieja insana el
chantajista
el compa el violador el bastardo y su
padrito
la seora que tiene un vibrador
el amante de la esposa del vecino
la loca el oreja y el sicario
la secre con departamento
el asesino el capo el vagabundo
el indeseable el maldito y el tirano
el marginal el rata
el mierda y
el blasfemo
tenemos todos
el mismo rostro
el mismo
20 Microf: poesa guatemalteca contempornea
Maurice Echeverra
Tus enemigos
No puedes tocar las costillas de todos ellos,
tus enemigos,
sus asquerosos cuerpos huesudos,
y hacerlos desaparecer, borrarlos por arte de magia.
Eso s que es locura.
Tus enemigos, sus manos amarillas,
es lo que hay para siempre,
y por fin debes aceptar
que eres como un murcilago sin alas
cubierto por los pellejos de ellos, tus enemigos,
ms viscoso,
ms triste as luchando,
ms solo y ms enemigo por odiar solamente,
por odiarlos a ellos, tus enemigos.
T eres el enemigo.
Y la noche es la carne de tu osamenta.
No pienses ni por un instante que eres uno
No pienses ni por un instante que eres
uno, porque entonces olvidas al oblicuo,
21
al otro hombre que eres
y que come de tus actos,
elemento de todas tus sangres
y puerta de tu sombra,
con sus cuatro bocas que son dos y un ojo
en la noche.
Helo all, devorando tu pecho
parpadeante mientras haces cola
en los blancos supermercados,
surgido mientras ves aplacado la televisin,
o nacido del modo en que te lavas angustiado los dientes.
Escucha: un da no sers t quien vaya otra vez
por la ciudad: ser l,
y no ser la paloma la que vaya entonces volando:
ser la otra, y los entierros ya no sern
los nuestros, y los gritos sern terceros,
y el lucido alcohol habr muerto
para un alcohol enajenado, entiendes?
Y lo mismo dar que yo te lo diga,
porque yo tambin habr sido por entero secuestrado,
celularmente, por esa criatura con mi mismo rostro,
que ahora cabal me est robando las palabras
con que escribo este irreconocible poema.
Poema atrofiado
El nio atrofiado envuelto
por millones de insectos: zumbido
electrnico y grandioso que lo rodea
y lo protege del mundo.
El nio atrofiado slo puede escribir
lo que puede ver, y slo puede ver insectos.
Por dnde han entrado los insectos, de repente?
Las ventanas sin embargo estn cerradas.
Quiz han entrado por alguna fisura
de su infancia. En realidad, no importa.
22 Microf: poesa guatemalteca contempornea
***
El nio atrofiado ha encontrado
en algn recodo de la memoria un bistur o una pistola.
Es todo tan hermoso, se dice, es todo tan hermoso.
***
La fiesta es grande.
Las mujeres ren, como burlndose de l.
Los enanos, son ellos los ms estrepitosos.
***
El nio atrofiado
mira vagamente
la serie de imgenes
que surgen y cesan en su cabeza.
Toma una al azar y, quin lo dira,
es una imagen de la casa de su abuela.
De su abuela, en cuya casa se celebraban
reuniones secretas, esotricas:
un grupo nutrido, selecto;
cerraban la puerta corrediza;
el nio atrofiado se quedaba afuera;
el nio atrofiado imaginaba.
***
Quiz lo que el nio atrofiado debi hacer ms bien es:
conservar aquella forma de ver el mundo,
y de ese modo marcar las dimensiones,
prohibir que se junten.
Pero su prisa temprana,
por sufrir y morder.
Maurice Echeverra 23
***
Qu terrible forma de no ser nio,
piensa el nio atrofiado.
Ser nio.
Comer panqueques.
Dara lo que sea
por comer panqueques.
Un sacrificio.
Un holocausto.
Ya s:
violar
a alguien.
As que el nio atrofiado
desocupa abruptamente una de las mesas,
y luego agarra con violencia
a la hembra ms cercana, una rubia cualquiera,
le arranca la blusa, le agarra del pelo,
un golpe, dos dientes al suelo,
quiero mis panqueques.
***
Los recuerdos se han acomodado
extraamente en este instante,
masa de percepciones gritantes,
relmpagos canbales de conciencia,
reminiscencias sangrando por doquier:
la bicicleta,
el caf con leche,
las gradas inefables,
24 Microf: poesa guatemalteca contempornea
las alucinaciones,
el Mo Cid,
la arena, la desesperacin,
y en el clset: dos nios,
las tanquetas en la calle, Ros Montt,
los viajes de fin de ao,
las mariposas,
la pelota de ftbol,
Raiders of the lost ark,
la primera computadora,
el miedo en noches satnicas,
las revistas porno,
los adultos hablando,
el taekwondo,
Disney,
los tejados,
la mujer con cncer,
el disco de Alan Parsons,
la enciclopedia sexual,
Hitchcock,
Maurice Echeverra 25
y mis Preguntas,
y los Fantasmas,
la abuelita Julia,
la pizza, los domingos,
la soledad,
las primas...
La infancia,
esa teodicea,
esa usurpacin,
estoy triste.
***
Al nio atrofiado
ya le han avizorado todos
en la fiesta.
Algunos le tienen miedo, es verdad,
pero estn los otros, con la clara intencin
de profesarle a nuestro personaje
una golpiza extrema y nobiliaria.
El nio atrofiado est muy tranquilo,
se ha quedado quieto,
slo tiene un poco de fro en la espalda.
La rubia est llorando,
se tapa como puede llorando,
sale del cuarto llorando.
Aqu el panorama de la situacin,
a grandes trazos.
26 Microf: poesa guatemalteca contempornea
Le saltan encima.
Lo patean.
Lo estn matando.
El nio atrofiado ya siente
la verdad pastosa de la sangre
en la boca, y sin embargo re,
tiene tremendas ganas de rer,
cunto re, y entre ms re
ms lo detestan, ms lo golpean,
unanimidad de golpes,
democracia dolorosa,
homo homini lupus,
y no obstante el nio atrofiado,
el rapsoda de lo obscuro,
el gran acusado,
no puede sentir nada de esto,
el sitio verdico de su angustia
se encuentra en otro lado,
mi mam, puedo sentir su olor casi,
jugbamos, yo era un avin,
yo era un avin, yo era un avin,
y las maanas, los panqueques,
los dientes, insubstancial.
Maurice Echeverra 27
Vania Vargas
The ballad of Bonnie Parker
No
esta que ves no es ni la sombra de mi lado salvaje
yo bien pude haber sido Bonnie Parker
con estas ganas que me dan de asomarme a las ventanas
de marcharme todo el tiempo
de ver el pasado destruirse
como las ciudades nocturnas
cuando tiembla el retrovisor
Yo tambin so con una vida peligrosa
con acumular historias
de las veces que he escapado de la muerte
con mostrar las cicatrices que dej
el impacto de los das
La veo y me veo
con mi metro y medio de estatura
escribiendo malos poemas
extraando a mi madre
cuando salgo de caminos peligrosos
apuntndole al futuro en la cabeza
sin dejar de sonrer
28
Yo pude haber sido Bonnie Parker
de no ser por que me aferro
a la espalda de quienes
nunca
me acompaarn por los caminos
Afuera sigue la vida
y no la alcanzo
Y estas que ves aqu
no son cicatrices an
Dame tiempo
y te hablar de sobrevivir
sin que se me quiebren las palabras
Mi madre a veces se pasa las tardes
recorriendo el pasado en videocasetes olvidados
que an funcionan en un aparato
que se queja y se agita como un viejo
antes de contar una historia inventada
Esa nia
que se detiene por momentos
frente a las tomas vertiginosas
dicen que soy yo
o al menos la que queran que fuera
el pelo largo recogido en dos trenzas
apretadas
la frente amplia / limpia
la cara pequea / ruborizada de pecas
los mismos ojos
clavados en una gran piata
que prometa / como la vida
algo que imaginamos dulce y de colores
Un nio
al que no puedo ver
porque tiene los ojos tapados
Vania Vargas 29
tira el primer golpe
la piata se balancea
otro golpe
se rasga
uno ms
se rebalsa
Yo habra corrido como todos
de no ser por la mano de mi padre
su voz severa
Vos no
me dice
ya ests grande
y baja la cmara sin apagarla
y en esa cada pasa mi confusin
tan similar a la suya veinte aos despus
cuando an no hemos logrado
ponernos de acuerdo al respecto
Es fcil captar mi atencin
Contame una buena historia
y si hacs que vea
lo que estoy escuchando
logrs entrar
Lo han conseguido taxistas
empleadas domsticas
pasajeros annimos en el bus
plomeros / vagabundos
vecinos de mesa en cafeteras
y los amigos ms cercanos
30 Microf: poesa guatemalteca contempornea
Fue as como lo conoc
la mejor historia que me cont
se la invent en la sobremesa del caf
y nos involucraba a los dos
Deb haberme marchado das despus
en el momento en que supe
que sera fcil distraerme
pero cuando soy personaje
no me gusta perderme el final
Hay historias mejores
creeme
pero pocas tan breves y peligrosas
como esa
Esta que te cuento
es una cicatriz
Once upon a morning dreary
El da que Poe cumpli 200 aos lo vi de frente
en medio de la plaza central
inmvil / de pie
sus ojos vidriosos parecan mirar a travs de m
hacia un punto fijo que quedaba a mi espalda
El reloj de la catedral anunci las nueve
las palomas rodearon la plaza
dibujaron en el aire los primeros espirales
de un remolino
excepto una
a la que el aire apenas alcanz a levantar
tres plumas grises
del ala muerta
No me detuve
La escena qued atrs y en mi cabeza
Vania Vargas 31
Regres durante varios das
a la misma hora
escrut las orillas de la plaza
el rostro de sus habitantes
no volv a encontrarlo
Sin embargo desde hace varios meses
hay un indigente que parece reconocerme
cada vez que paso por el lugar
y cuando estoy suficientemente cerca
levanta su mano / la sacude con fuerza
y me grita adis desde su acera
Yo levanto mi mano para devolver el saludo
y desde entonces
jugamos a que l es un escritor muerto
y yo una antigua conocida
32 Microf: poesa guatemalteca contempornea
Sabino Esteban
Jun Kuyoj
A bay yenellaq te te
max kokuy koba bay CPR
jilon ajoq kal kotziben un yaqban ijanteq chen julbal kam anima jin.
Max kowajbisnej saq qinal
max kobisil qeq qinal
xol yelalil yet koqinal
yet payxa tu.
Max kokuy koba kotzibli
yin junjun bijan chemte
yetoq aqal
yuj mebixhal.
Aprendizaje I
Bajo la sombra de arboledas
aprendimos en las CPR1
a leer y escribir
en la mira de un fusil.
1. Comunidades de Poblacin en Resistencia.
33
Sumbamos claridades
restbamos oscuridades
en los claroscuros
de la pgina de realidad.
La pobreza nos ense
a usar tablitas
en vez de libreta
y en vez de lpiz
retazos de carbn.
Kunan
Kononiiiiiiiii...
toj yalan jun kunan smebixhal
Kam junoq skolomal!
Tirton toj yaqan ixim.
Tochqab miman kulaaaaaaal
xa chi bey yuj yalil smebixhal
chi to kal cheqlay pax
yaq mimanboq xol yaqan.
Bulto
Lleva cargado
su bulto de pobreza:
sin medios!
Desnudos sus pies de maz.
Y an agotado bajo el peso
se le exigen zancadas
ms que el largo de sus pasos.
34 Microf: poesa guatemalteca contempornea
Ekjabil
A yet aqbalil ewi
max waykan aj hinmimanil
kax maxin eltoq ekjaboq.
Jupupi xakal wek axka tzikin,
maxin qumej heb kamom,
max wil yin naq man watxoq,
max wuk aej yul nuqa.
Maxin jatnej tzet kam chin jatnej
yet ikis hinmimanil.
Tzobobi xakal toj poloj wukoni
yet max xew wekjabi.
Kax maxin meltzoj xol yal aqbal
bay waynaqkan aj hinmimanil.
Paseo
Anoche
dej mi cuerpo dormido
y sal a pasear.
Vol como pjaro,
habl con difuntos,
vi espantos,
beb manantiales.
Hice lo que no puedo hacer
con el cuerpo despierto.
Un trago de roco
al final del paseo,
y despus volv
hmedo de sereno.
Sabino Esteban 35
Lokan
Junjunal kal qinib
chin lokbajkan hinkamkulal
yin yoyal jun te te
bay sti hakexben be.
Kax chin ok lekan wechbaneni
janik hoq ayol kontaj hinpixan
yul haqab
axka junoq sat te chi qinbi.
Colgado
Cada maana
cuelgo mi amor
en la horqueta del rbol
al lado de tu vereda.
Y me pongo a esperar
que al fin en tus manos
caiga mi corazn
como fruta madura.
Yax Oninaq
Maxin aytoq tananoq
yich jun ha yalixh aej,
maxin ay wal wonanoq
wilon aytoq hinga yul ha.
Max paxaytoq,
max lajwi wal hintaqin tial yich ha
kax chi ek hintaqin tial
yaqban chi bey snuqha.
Max kan xoyan ha yalixh aej tu
yul sbaq hinsat
36 Microf: poesa guatemalteca contempornea
kax maxin ajwan
bay petzan hin ayoq.
Chi ok sbaq hinsat yin nuqail
kax aej xakal
chi yun hinmatzlitoq najat.
Azulado
Recost mis ojos
en el fondo azulado del arroyo.
Mi sed call y cay al fondo
y siempre acalla
mientras el arroyo serpentea.
Llevo el arroyo arrullado
en el fondo de mis ojos.
Mis ojos se vuelven fuente
y mi mirada
aguas que van a lo lejos.
Junjun bijan sat kan
A yet aqbanil
chi tit bijnaj junjun bijan sat kan
kax chi aykay yul jobelaq.
Nojnaq xakal el jobe
yuj moyan sat kan
yet chi qinibi.
Sabino Esteban 37
Pedazos de cielo
De noche se desgajan
pedazos de cielo
y caen en los barrancos.
Los barrancos
amanecen rellenados
con cielo nublado.
38 Microf: poesa guatemalteca contempornea
Alejandro Marr
1.
Yo no existo en google ni en buscadores similares, existo en el pan, en
el hambre. Existo en las aguas claras y en las oscuras, en las maanas
sin destino y en los ojos rojos de los que se disponen a decir la verdad.
Yo no existo en las vallas ni en las vitrinas, mi esencia no caduca como
los productos del supermercado, yo no exploro aeropuertos ni me di-
vierto en vacaciones con sol y bronceador. Yo no existo en Manhattan,
soy un espectro que se disuelve en la normalidad de una calle ancha en
Tokio, yo no existo en los itinerarios de ningn vuelo, ni en los lista-
dos de la CIA. Yo no existo en las tardes soleadas, ni en los brazos que
acarician a las mascotas. Existo en el silencio, en las ganas de partir en
dos un instante de elucubraciones, en las ganas de hacerse uno nube
en una madrugada limpia.
Yo soy el esperma, la sal. Soy el xtasis de las 3 de la tarde sin testigos.
Yo no existo en la banda ancha, ni en las conversaciones de ms de 5
personas, yo no soy el amigo del grupo, no soy el vecino honorable,
no soy el ganador del trofeo, ni de los platos de bronce con inscrip-
ciones y fechas. Yo no existo en la colectividad, yo no existo en la
montaa rusa, ni en los mens ejecutivos de los restaurantes baratos
de las zonas exclusivas. Yo no existo en el confort de unas mone-
das bien ganadas, ni en la idiosincrasia de los creyentes. No vengo
del molde de los reaccionarios, ni levanto pancartas de lunes a vier-
nes. Yo no existo en tu eco, ni en las generaciones venideras. Existo
en el sonido rayado de un acetato sin dueo. Existo en los prismas
39
de los espejos, en las partculas de polvo, en los orgasmos predesti-
nados por estrellas y constelaciones. Existo en la cama extraa en
donde hay versos que no concuerdan, en los errores ortogrficos, en
las trompetas de madera. Existo en el Cristo tatuado en el brazo de
un viejo marino. Existo en las mareas altas, en los procesos lunares.
Existo en las flores marcianas que comen moscas a medio da, en las
vejigas adicionales de los camellos, en las pirmides de arena. Existo
en un libro prohibido lleno de apuntes y telfonos. Yo no existo en
las patentes, ni en los rezos, yo no existo en las sabias palabras, yo
no existo en las malas palabras, yo no existo en diccionarios. Yo no
existo en los planes de expansin, en las listas de empadronados, en
los votos celestes, en los partidos polticos. Yo no existo en las noti-
cias, yo no existo en las calles azules ni en las rojas ni en las negras.
Yo no existo en estos versos, existo en las lneas en blanco en donde
existen tambin mis dems existencias, mis muertos, mis ganas, mis
nombres secretos. Yo no existo en la tasa de mortandad, ni en las
mentiras que nos dicen desde siempre. Yo no existo en las rosas, ni
en diciembre. Yo no existo en las manchas de tinta o de vino del pa-
sado. Existo en los reflejos de los cristales de los autos, en las alacenas
de gente olvidada. Existo en documentos de Word, en carpetas sin
nombre que pesan menos de 10 kilobytes. Existo en los sueos de un
nio despierto que no puede soltar la tristeza, en los bolsillos vacos
de un viejo que ha dejado de soar, en las ganas de un plato de ma-
riscos, en una playa privada y sin acceso. En un club nudista a donde
slo llegan ciegos que arrastran una desnudez extraa llena de pezo-
nes. Yo no existo en estas palabras, yo no existo en las otras, ni en las
anteriores. Yo no existo en los perros de nadie, ni en las lunas llenas,
ni en las alas de las mariposas. Yo no existo en estas palabras y estas
palabras tampoco existen en m.
3.
Hasta el final del horizonte nuestras anotaciones y silencios, nuestros
ritos de caracoles liberados, nuestras manchas sobre el mantel. Hasta
el final del horizonte nuestros aviones melanclicos, nuestras nubes
atmicas, nuestras ferias de ocho das. Hasta el final el horizonte
nuestros Jeff Bucleys, nuestros Gustavos Ceratis, nuestros gatos azu-
les. Hasta el final del horizonte nuestras ganas de burlarnos de todo,
40 Microf: poesa guatemalteca contempornea
nuestra desnudez. Hasta el final del horizonte nuestros horizontes,
nuestras lneas en zigzag, nuestra tentacin. Hasta nuestros ltimos
segundos nuestras manas inquietas, nuestros ansiolticos legales.
Hasta el final del horizonte nuestros finales, nuestros intermedios,
nuestros principios, nuestras nadas.
4.
El escapismo una necesidad, el exilio un deber. Largarse a la luna
a buscar otras especies para dejar de reencontrarse con la madre
muerta que slo nos ve de reojo. Pero por qu tantas palabras feas
en plena catarsis de astros y pamplinas? Aqu en el planeta tierra
tambin se discuten cosas con sentido, la realidad es un completo
seguro de vida para los que quieren vivirla, un asueto interminable
para dejar de decidir, un eco amortiguado en 24 cuotas.
El sndrome del cardumen y la megalomana multiplataforma. La
poesa tiene rayos y pararayos, y gente que la lee como si todo en este
mundo tuviera fetos y mariposas. Ni manifiestos, ni artes poticas,
ni escopetas, ni malavares. El desvaro inicia y acaba, los genes acep-
tan su derrota, las palabras son palabras, y de palabras est hecha la
historia. Quin nos espera al final del da? Un oso polar, un cru-
cigrama? Hacerse uno verbo con la carne como adjetivo, las manos
abiertas y el un da a la vez de los necios.
El rencor potico amanece como amanecen los soles, las maanas y
los versos.
6.
Mis palabras quietas no padecen de presagios ni de presidios, no ha-
cen mella en cpula alguna, ni atienden ccteles ni sociabilizaciones
concretas. Vuelven de la montaa rusa con olor a vmito y dulce
simplemente. Hacen asteriscos secretos en el mar, ocultndose de
mis sentidos, mis aciertos y estupideces. Mis palabras no requieren
de m, porque viajan en primera clase sin despedidas en aeropuertos
cerrados por inteligencia militar. Estas palabras que no son ms que
las palabras mismas volvindose mutismo y mmica, actos impro-
nunciables ante un jurado de sordos, son nada ms que eso, palabras,
Alejandro Marr 41
palabras, palabras. Ni estn a la venta, ni se regalan, ni se almacenan
como jamones importados.
7.
Sostengo el cansancio del mundo con un gesto ebrio y el obituario
inventado para pasar desapercibido, como ngel o como ladrn. No
acostumbro recibir trofeos por decir lo que pienso, ni mucho menos
aparear astros con el dedo ndice. Dilapido estrellas en el horizonte
nuboso de la ciudad capital, contra muros de condominios que se
derrumban con un solo suspiro y las personas que duermen no se
imaginan que afuera hay una guerra mundial y nubes oscuras que
protegen la noche. De esto se trata la supervivencia y la ciencia de
los vagos y sus rutinas inalmbricas. El acceso al espejo que maquina
leyendas, los segundos gastados en dilogos reiterativos.
8.
Debemos desnudarnos sin prisa, olvidar que los inbox estarn pro-
bablemente llenos o quizs vacos al final de las jornadas, entender
que las balas vienen de todos los flancos y que los autos no se de-
tienen tan fcilmente al vernos deambular o al tratar de entender
nuestras seales de stop. Marinar el pasado como algo que no tiene
nada que ver con el tiempo y agitar los pauelos en aeropuertos que
no conoceremos a fondo. Debemos desnudarnos sin prisa, olvidan-
do incluso nuestros nombres, escapando de las colas para llegar a
cualquier sitio o para obtener cualquier cosa. Debemos aislarnos en
el medio justo de un instante sobrio o megalmano, atareados por
las nubes y sus manas de apresarnos al ritmo del viento, sin luchas,
pero con la fuerza titnica de las pocas convicciones que nos marcan
para siempre. Estas banderas tienen agujeros y manchas de todos los
colores posibles, esta guerra no es una guerra, pero s es una guerra
cuando la tarde llega y el da se vuelve materia prima para el pasado.
Desnudarnos como un deporte en el cual el olvido se mece sobre
unos pocos milmetros de infinito y la neurosis de los conductores
cobra un ritmo que lleva a la vida en zigzag. Esta lnea trazada con
aviones, esta guitarra sin cuerdas, estas tijeras sin filo, estas planas de
42 Microf: poesa guatemalteca contempornea
primaria, nos permiten unos segundos de silencio, mientras nues-
tros ropajes se marean con sus mareados testigos, olvidando inclu-
so que somos nosotros los protagonistas de otros guiones, de otras
marchas invisibles en la memoria.
9.
Tarde, escribiendo los penltimos poemas, la vida una escena tierna
con mala reputacin, los 35 milmetros gastados en horas y horas
tratando de entender aquello que simple y sencillamente es, como
son las horas mismas y sus misterios inventados y sus crucigramas
sobrevaluados. Este traje viejo y estas cenizas, las danzas mayores
y sus arpegios. Las palabras que corresponden a un trayecto, uno
entre millones, el viejo hbito del esperma y las carreras imposter-
gables. Sin sentido bajo la lupa ms despierta, estos sueos en vida
y esos senderos. Extraviar un equipaje no es ms que guardar repo-
so, afuera nos esperan con estrellas subrayadas y abrazos solitarios
en masa. Me da gusto verles de cerca, me da gusto regalar palabras
como sonrisas en das y azares. Esta guitarra elctrica, estos mantras
aislados, las lneas remotas y la saliva. Tarde escribiendo penltimos
captulos, bocetos indefinidos de lo que no dir tarde o temprano.
Alejandro Marr 43
Paolo Guinea
Antdoto
pale! ya, deja las bruces
eso del golpe a golpe es veneno que cuelga
Trago a trago es la misma mierda
de a chorro el sorbo, duele menos creme
Estira la sangre, y garrote el camino
pgale dursimo al demonio,
trzale otra ruta, confndelo
hazle creer que va destino a agarrarte
Titila la carne, es grito de muequita
o coro con pelo negro y largo
tortazo de mano con filo
uas que rasgan, entierro calladito
nbil instante de fuego
Si te dejas, que te vas volando
frgil, piltrafa asqueando
roedor de malas angustias
malaire acechando,
en la curva donde dobla la seora
44
te patinas, desuella el viento,
es mejor regresar a la vida
Tmate al da en el suspiro
largsimo como los aos que te quedan
Cuenta margaritas, deshojndolas
invocando los vientres que te tienen aqu
Y en otras ocasiones, teniendo amarrado al fuego
cuenta otra vez margaritas, que los vasos vacos
no irn a lincharte nunca, aunque el equilibrio
sea para vos cuestin de estadstica y estaciones
Entre banquetas
Triganme siempre una guarnicin de luz
un pantaln con sabor a ropa tibia
Desencntenme con fulgor esa sensacin de arropaje
Habiltenme de sombras claras y que no aparezcan
Que se funden inertes y plidas en la puesta
Que ese acto figure por favor siempre! y cuando culmines
salir a la calle y saludar empapado de asombro
alegre y con la sbita ansia de revolcarme en los charcos
Matriz de olvido
Narro desde el tero de tu memoria,
el color del viento rompe-vientres.
Describo sobre tu lengua, el misterio
que tu palabra encierra, calcinante
luz entre la ropa.
Vuelo descalzo bajo las gotas, hilos
de azcar que mi agona endulzan,
lluvia morena de ojos tristes.
Paolo Guinea 45
Me desnudo detrs de la primavera,
para parir con mi canto las flores
orgasmales, sabias, templadas.
Tengo en ti la sencillez de este
mundo y la complejidad que lo
habita.
Tengo en ti, dentro de m otro
planeta, donde el nico
que habita, hace que
todas las noches la luna
me estalle dentro.
T, matriz de olvido, por donde
retoan estas palabras recin nacidas.
Para apaciguar los dolores
Soplar la luz
y hacer con ella
un verdadero esfuerzo
para labrar sus bordes
Peinar el vrtigo y
provocarlo a deslizarse
enteramente en nuestro
pecho
Envenenar a las palabras
curtirlas en remojo de
intenso sueo
Transitar despus como barrilete
abrirle la puerta al viento
caminar sobre revelaciones
y fabricarle as
por lo menos un solo buen da
46 Microf: poesa guatemalteca contempornea
al trapecio de la vida:
corto ejercicio con los demonios
agua pura que no se bebe.
Las horas que linchan (advertencias contra el colmo)
Qu mandarina ni qu ocho cuartos
aqu se parte la razn y exime de esencias
Qu ni mierda que el cuchillo y dems metales
aqu punza y corta el delirio, la dispora de la vista
Aqu que existe digo sangre huevos
porque nada escurre
y poco pesa tanto que nadando en la memoria
el calendario hostiga para que basten sus lquidos
A salud de qu si apestan los yugos, con qu
ni para qu
la ansiedad muerde, revienta hasta desocuparse
en el hasto
diseminando agua, en el charco del temor
Ocio para no matar, sndrome de agonas
carnaval de dolores, en el ruedo del tiempo
donde el connotado olvido atranca el pecho
estaca sin retorno, anidando, siempre hacindolo
anudndolo queda slo en esperpento
cuando tierra en boca se muerde a s mismo
polvo del polvo
Catacumba que se extingue en la parlisis
de das sin carne
donde las horas que linchan, abyectas trabajan
horario para atravesarnos y luego huir
casi desangrar,
casi una simple cajita vaca de todo
Paolo Guinea 47
y en la nada te recuperas en congoja
rapto con alevosa de una carne que te sostena
en el temple aturdido de posibilidades
no te dije, pues!
48 Microf: poesa guatemalteca contempornea
Pablo Bromo
***
una maana cualquiera
te lanzars de un puente
queriendo tocar el fondo del ro
querido hipster
la cuerda del bungee no es de seda
la cuerda del bungee nunca es infinita
muchas delicadezas nos persiguen da y noche
mientras escuchamos msica
rara
extraa
nueva
en las fiestas de moda, en el trfico, en los bares
la pista de baile arde con sus tragos dosporuno
el ro sos vos
el ro soy yo
querido hipster
vos y yo somos iguales
tenemos informacin
tenemos los mismos tatuajes
tenemos novias hermosas y ms
49
interesantes que vos y todos tus amigos juntos
tenemos novias que hablan de malick en twitter
con la autoridad que slo ellas saben
tenemos novias que se broncean
con sus bikinis exquisitos y circunstanciales
en terrazas donde los tsunamis no exigen muerte
esto es el trpico, querido hipster
no es tailandia, no es the hamptons
t luces tus libros de contra pedido
yo luzco mi rabia en los estantes donde me compras
la cada libre es un alivio
la cada libre es saber leernos entre lneas
mientras vemos pelculas que ya a nadie le interesan
por eso de chejov puedo decirte una sola cosa
querido hipster:
lelo
***
en marruecos
hay un enjambre de poemas
que se abalanzan sobre sbanas dormidas
mil insectos vuelan sobre sus certezas
de techos hundidos sin descanso
un aullido desde otro tiempo
nos gime sin alguna tregua
nos prepara para el apocalipsis
nubarrn de arena en el desierto
quimera inslita de dedos que palpitan
bajo el sol ardiente del desierto
esta noche un perro ladra desde mi esquina
sus ojos no alcanzan a ver ms all de sus dudas
50 Microf: poesa guatemalteca contempornea
david gilmour pestaea sin miedo
desde su alcoba de lujo enmaraado
paul bowles me recita un alfabeto
desde la tranquilidad de los sexos abiertos
marruecos se desvanece
marruecos es slo un sueo
hoy tengo diez pelculas piratas en casa
y el pas donde est parado me interesa
muy poco
***
En tus manos
tienes algo muy valioso.
Destryelo.
Aniqulalo de inmediato.
No hay nada nuevo despus de este libro.
No hay nada nuevo, te lo aseguro.
Despus de esto que lees,
todo lo que hagan otros te parecer absurdo.
Todo lo dems que se escriba, sern slo repeticiones.
Slo fonemas torpes.
Slo ruido blanco. Slo estupideces.
Recurdalo,
as como recuerdas que cada quince alguien te paga
y a alguien le debes.
Pablo Bromo 51
Poema fugaz
Un da estars tumbado, all en un delicioso trance.
Jack Kerouac
la velocidad
con la que enfundas el arma
es abominable
veo que matas gente
como si fueran pollos
los dedos no te tiemblan
las pupilas se te inflan de savia
eres una estalactita punzante
eres un planeta solar
con la insignia de tu ejrcito
llenaremos almacenes de muertos
con tu estrategia de mercado
la velocidad
con la que te describo
es voraz fugaz y admirable
los pelos en tu pecho
son por cada muerto
que yace enterrado
bajo el suelo patrio del abandono
moriremos juntos en esta balacera
guachimn del diablo
te odio porque no tienes alma
y yo con esta arma
te mandar directo a tu fatal infierno
52 Microf: poesa guatemalteca contempornea
Alan Mills
***
Este es el Primer Libro escrito desde el Futuro.
Va reventar como las olas adentro de tus sueos,
No ser el mar sino apenas la memoria
De lo que ya no vendr ms.
Y menciono a las olas porque Estas Pginas
Se mueven ahora entre tus manos:
Son como peces anunciando el final de una enfermedad
Que jams sufriste.
El Futuro es parecido al mar pero con hojas,
Toda nuestra materia corresponde al smbolo negro
Que ahora toca tus dedos,
Una letra besando a otra letra que besa a la otra,
Hasta formar la idea de lo que va a venir.
Nos da miedo, pero ha llegado el momento
De leer este Libro Primero.
Utopa
Este es el poema que me pediste que no te escribiera:
Es verdad que habra sido ms fcil
Dejar a la perfeccin actuando como un espejo
53
Frente a tu rostro,
Pero ahora lo estoy escribiendo,
Y slo me queda pedirte que lo olvides
Cuando llegues al punto final,
Es ms hermoso lo que no se podr ver,
A esto algunos le dicen Utopa,
Una palabra altisonante cuando no se sabe usar,
O cuando se aparece como una estrella apagada,
En medio de otros versos que desearan brillar
Como la luz del sueo donde estamos juntos,
Leyendo un poema invisible.
Megatemplo
Una iglesia es una tumba del cielo.
Nuestros vnculos, un accidente,
La historia de lo que vemos,
Qu es ahora o qu fue?,
Repetidas redes del hallazgo,
Se desdibujan al iluminarnos,
Que es lo mismo que mirarse
Y ser de frente un ser sin velos,
O con la cera de una vela interior,
Esplendiendo desde la pantalla
Donde se escriben restos de historia,
El deseo del recuerdo no vivido.
El cielo es un jardn que se evapora.
Marca de agua
Lenta es la luz
cuando quiere alumbrar
los pozos de lo olvidado.
A Brodsky lo encerraron
por huevn/
por parasitismo social
y nadie supo entonces
nadie sabe ahora/
54 Microf: poesa guatemalteca contempornea
que muchos ms quedaron
saludando muros eternamente.
Hay quienes esperan/
hay los que confan
en que sus huesos se abracen/
se froten y clamen por ellos.
Lenta es la luz y la luz es
la confirmacin del abismo.
Estril soar con poetas apolneos
que caminen / lloren / canten
con una marca de agua en el alma.
Intil todo
y las bombas que amenazan
caer como cae la lluvia.
Soliloquio en chat
Es ruta para hacer sin sueo
con decisin de hilar e hilar
trocando este vaco en urna griega
o quema de palabras huecas.
La pantalla enfrente/
su brillo de dios sin cansancio.
Quiero desdecir esto que veo
escrito por quin sabe quin
y reiniciar la charla.
Nadie contesta.
Mojo la mirada en rabia.
En el saln un rumor denso.
Advierto que todos me esquivan
defendiendo la angustia de sus ojos.
Uno decide con quin hablar.
Alcohol
El alcohol resbala, lo digo as.
Dgolo porque caigo.
(Y no resbalo: caigo).
Alan Mills 55
Digo que el alcohol es puro,
va a las heridas
y es recibido con dolor alegre.
Adentro fluye, camina,
se lleva lo recordado al olvido
y los olvidos renacen
de las venas donde dorman.
El alcohol resbala por dentro
y uno cae por fuera.
Es sangre en la sangre
y queda ardindolo todo.
No saber
En esto interviene el dinero.
(O su carencia).
O el fro que deja y el olor a sucio en la mano/
o el no saber por qu pero sudar igual/
o hacer lo que no gusta para alcanzar lo contrario/
o sonrer a todos/ odiar a todos.
En esto se incluye la historia:
bestias erguidas de quienes nada sabemos
salvo sus trazos
y por eso intuimos su esencia
(sus crmenes?).
En esto interviene la memoria.
(O su carencia).
O un duelo cierto a ratos
y que luego abandona/
que vive adentro y se alimenta de afuera:
sed de ser luz en el ser.
***
Algo letal ms all de palabreras
Algo capaz de desquites,
de sellar destino con cuerpos
sangrados y duros.
56 Microf: poesa guatemalteca contempornea
Venganza para aquellos que no dijeron,
ni alcanzaron a decir ni pudieron.
Ellos s saben de la prdida y no lo saben.
Aunque, quizs, mejor relax,
entrarle al billar y que lo sonado
golpee a lo que est por sonar, s, casi
como darle al billar: que una palabra
empuje a la otra y retumben las esquinas todas
de este mesn estupendo.
Carambolazos encendidos,
ardiendo sonares de s a s,
sin revanchas.
Alan Mills 57
Wingston Gonzlez
Entonces mi kimera, Faviola negra
entonces mi kimera, Faviola negra, la pauta gaita
melodica cerpiente de fuego a cecas, en su cuerpo entrada
se fue al baron, no floresio, no estaba en la lus, no desia
mi kimera, Faviola, mar de cantos de paganos
india y linda;
y hojos a porro, y oquedades a puertas
esta junto a mi, peremne, esta junto a jaulas
que aprisionan su sangre inmaculada, su bellesa descocida
de la obscuridad del onbro; fiera libertad el sacrilegio:
de alli no tornaste, mi cielo, te lo abia dicho
que comiensa el amor en el mar, jurabas
que la llubia lesbia no es mas languida
que el agua en una jaula es la lejania, que
entre tiniebla y una sonbra
a los alientos de tu noche en bela a los ba ladros
dabas de comer del arbol incensato
y tan cibilizsados estos tipos, dijiste
de la sienaga del mundo duros ermanos, llore
de Asia furiosos lobos biolentos, insistias
58
mas contra Corinto el berbo confirma, tremulo por Cristo
que de la traision Eva sola se salba, Faviola
Eva sola se salba, mi amor
Psicobilly, el desvuelo, I
3 de mayo, no sal de Mnich, ni llegu
a Viena a la maana siguiente con voz entrecortada
ni temprano, ni tarde, ni nunca
ah donde haba flores, an hay flores, Apolo
maldicin, sortilegio, ronda, muerte, espantajo
nadie ataja la ternura del alba en un avin al Bucureti
de las cosas sin guardianes, las cosas sin fuego
de los hilos volantes, del soundtrack infinito
del mundo sin agua, desnudo, infrtil
qu es del mundo sin agua, desnudo, infrtil?
caballos abajo chillantes, trepadores, flexibles
mi imagen sangrante, jams la batalla ma, jams
el lipstick, la ventanilla, lo desconocido, intermitente
la fatalidad que no ovaciona, la fatalidad que no comulga
en la figura de las vctimas uno encuentra
huellas fulgurantes, oscuras, espacios ceidos
puentes esplndidos, brazos despojados, ritmo
Europa mueve el universo interior del yermo dentro
y ah est mi sangre, ah flores negras muertas, ah
yo
doppelgnger de un mundo radioactivo
Yellowstone mental o el romance suprimido
en toda lengua
mi patria usual es extremo de la tierra
dormir hasta media noche
a medias entre sintaxis
Wingston Gonzlez 59
de piel que pelea contra comarca
y varios agujeros cosidos
al preciso silencio
de cine a medioda
de domingo
mi patria usual es serie de televisin
ojos de pelcula de luis buuel
rehecha en axilas
de monstruoso fantasma rural
ojos de cada en picada salto del ngel
ojos de bocas verdes
numerologa clsica pequea
ojos de estallido dentro del
vaso mal cortado santo a machete moneda arrtmica larga reflexin so-
bre la cama versculo de eclesiasts botella de sangre al mar impalpable
tratado de casimir darpentigny
la oscuridad repentina de la sala
la poesa callejera ao nuevo
vidrio puesto de control
nada que decir
con estas palabras nada
que decir
vistazo
a las cosas que quisieran
dejarse de mirar:
difumina
en ojo concreto
una realidad dispersa
[respuesta del viejo Rulfo desde una pelcula de
Clint Eastwood]
qu dira el videoclip de m si fuera un hombre entrado en aos
cenando al flanco desangrado de la baha con alguna muchacha
cuyo nombre sea Roxana, la mujercita de lengua y minifalda
Josselin que despus de ser mi primera se fue con Marito
Elena o Natal por quin escribo mi lengua de ti y mi sangre/
60 Microf: poesa guatemalteca contempornea
por mi cabeza que no estuvo
(oh)
[turistas esperando salir del paraso]
esconder las tertulias en Va Oro
esconder pjaros y exhalar tifones de otoo
siendo nios muertos todo es posible:
cinesros callesros
Marlene, parcelas, verdad y milenios de flores
cubiertas de escarcha, piedrecillas, memoria
brutalmente, baobab
nios cinesros
escribimos al poeta porque quiera o no otras guerras nos/
nos anidan/ AS QUE VEN DESNUDA
porque otras guerras nos/ AS QUE VEN
adis diosecillos, reptil, maniques de discoteca
rota la lengua
bonita
me he de resistir siempre a que la muerte me diga
amanec y mi nombre es el que ya todos en este bar saben
he nacido poco antes del silencio de los mares/ CELOFN
viento purga
feto y cuentas contrapoder
lengua inocua del himen latino
nuestra madrugada
he nacido poco antes de sus diocesitos
infinito Muhammad araaba el Nirvana y en su casa de huspedes
mis compaeras transgredan las reglas
fumando, impdicamente vestidas, s
fumando, en espera de la ausencia, de qu ms? carajo
niitos derruidos, sabelotodo; boleto en mano
pulmones pardos, charlestn, boleto en mano, marca el vuelo
cuatro quince
cinco y diez marca el reloj
Wingston Gonzlez 61
Luis Mndez Salinas
Se oyen caer lgrimas del cielo,
se oye el despliegue,
se oye
el desgarre de una piel
y su desplome,
se oye un silencio voraz
que se quiebra
y cae,
se oye el llorar de un cielo
que se inflama
y cae,
se oye una sombra
que en la noche se desborda
y cae;
esquirlas de cielo llueven
a torrentes
y lastiman;
caen gotas y tizones
y cenizas;
se oye el derrumbarse
de una oscuridad total y
un vientre,
62
se oyen pasos
de aguacero y noche
que agolpndose galopan
entre la ondulacin del agua
y las azules cordilleras que
elevndose respiran
y estallan en instantes
de violenta espuma;
no existe nube an
slo agua y noche
que caen,
slo incontables gotas
y sed inundndolo
todo,
slo el estruendo y la cada,
slo el choque
del agua sobre el agua,
del cielo sobre el mar
formndose,
de la noche
y su fractura;
no existe nube an,
slo infinitos charcos
que extendindose se unen
mientras caen gotas
y gritos; mientras
gritos y gotas, anegndose,
se atreven a soar
ocanos negros
de vibracin y miedo;
como si la lluvia
germinara en flores lquidas y
algas que se encarnan
en la inmensidad
del tiempo;
como si en el agua hubiera
peces negros que en tumulto
Luis Mndez Salinas 63
esperan;
como si emergiera
un coro del oleaje y
voces lquidas
blandieran cantos,
gritos
y silencios
que caen;
como si los pjaros
marinos e incontables
fueran hmedos cristales
que enmudecen;
como si la lluvia fuera
una llanura vertical que se
desdobla y calla;
no existe nube an:
existen olas lentas, existen
teclas y gotas y sonido y
manchas,
existen msicas
y tambores y viento;
existen olas, siempre olas,
que caen y se alzan
que caen y se alzan
inundndose;
hay un ocano que se forma
y se despliega en las orillas
de la noche,
hay dedos infinitos
e incapaces
de retener el agua y
su cada;
entonces
el viento, la nube
primero el viento
y luego la voz
que quiebra el cielo
64 Microf: poesa guatemalteca contempornea
y lo derrumba;
entonces el agua,
la nube, el viento,
entonces la voz
sin orgenes ni boca,
entonces
el agua;
no hay nada fijo an,
nada est en calma,
slo el caer del agua
sobre el agua, slo
el desplome de piel
sobre la piel,
slo el derrumbe del cielo negro
sobre un mar sin bordes,
slo el agua y su tiniebla
que tirita, slo
la intemperie desollada,
su herida y su ausencia:
la noche.
Flores de luz tranquila despiertan a lo lejos
y el espacio enrojecido
arde;
hay una multitud de cuerpos
que son ojos inclinndose
ante el cielo que se aclara:
en sus rostros est el tiempo
y la ceniza, en sus vientres
nace el sol y la humedad,
en sus manos est el brillo
que florece y es un tnel
horadando los espacios,
en su piel estn formndose
pupilas que se palpan
y se ven;
Luis Mndez Salinas 65
ms all del horizonte son las flores
encendindose, es la luz
que se despliega por el mundo
y se convierte en da;
a lo lejos
van movindose los cuerpos
que se alzan como un ltimo paisaje
todava en formacin:
desdoblan sus rodillas,
se levantan tambaleantes,
y sus rostros y sus lenguas
son las llagas de la luz
y la explosin de quemaduras
que terminan con la noche;
cesa el zumbido
de tiniebla en el espacio,
cesa el grillo y cesa el mar:
de ahora en adelante los crujidos
de una hoguera que se enciende,
el crepitar de plumas luminosas
y ascendentes;
la noche huye, se hace aicos
y se marcha, escondiendo
sus fragmentos bajo el prpado
de todas las preguntas, entre
el puo del origen olvidado,
en el pecho de las piedras
sin memoria;
reunin de chispas est alzndose
en el horizonte y lo fractura:
es el sol, su incendio y su capullo
de miradas amarillas; es la luz,
el blanco y el celeste
que se fincan en el cielo
y lo iluminan.
66 Microf: poesa guatemalteca contempornea
Julio Serrano Echeverra
A un cuerpo en la orilla de un puente
Vamos, no voy a detenerte,
slo quiero cerrarte bien el saco
para que tu cuerpo no vaya a dar vuelta,
el puente es alto, llegars a tu destino.
Venimos ac a desearte buen viaje,
a hacernos viento en tu despegue,
a recorrerte el pecho en la oscuridad de tu cada.
Venimos a hacerte efectos de sonido,
a ser combustible,
a ser ala.
Yo no voy a detenerte,
vine a dejarte unas semillas para que aprietes en tu mano
y un avin de papel que hizo tu hermana
y en el que escribi tu nombre,
para que lo cuelgues en tu nueva casa,
en la del rbol,
en tu ventana de pjaro rejuvenecido,
de ave cantora al amanecer.
Nosotros te recordaremos
cada vez que veamos unos tenis colgando de un cable de luz,
67
sabremos que pasaste por ah, pajarito,
dejando tu bpedo recuerdo sobre nuestras cabezas.
Ahora que abandones ese cuerpo al final del ro,
procura no olvidar en tus patitas de ave
el avin de papel para que recuerdes tu nombre
y las semillas,
palabras diminutas de la tierra donde caminabas,
hermano del cielo.
A un cuerpo que se reconoce a s mismo en un peridico
La familiar costumbre de guardar fotos en un lbum,
la del beb desnudo en la tina,
la del uniforme deportivo,
el registro de la moda
que cae siempre como hoja seca sobre un ro.
As en paredes de cartn
y en las puertas de los clset
fuiste armando tu propio catlogo de sonrisas instantneas
como esas caricaturas que se hacan al borde de los cuadernos.
La ltima foto que le tomaron a tu cuerpo
no la pondremos en el lbum,
dejaremos que esta sirva para hacer piatas,
piel de muequitos.
No lo tomes a mal,
slo queremos que de tu ltimo retrato
broten dulces
como flores.
A un cuerpo en una cama
Sospecho que la vida ha de ser algo como un recorrido,
como dejar correr el agua, pienso.
Yo no s mayor cosa,
yo aprieto las manos y me dejo ir un poco,
68 Microf: poesa guatemalteca contempornea
apenas s caminar por las calles
y all, entre el barullo, sigo aprendiendo palabras como estas,
que dejar ac junto a su cama.
Su mano me dice que no slo conoce usted el mejor camino
sino la ms bella forma de sealarlo.
Puedo imaginarla bailando por ese sendero
con un hermoso traje, no s, amarillo quiz,
bella, dicindonos
llegado el momento, sigan el ro
hasta la orilla del mar.
Y nosotros,
como usted en esta cama,
encontraremos al amor
besando nuestros pies entre las olas
mientras escribimos nuestros nombres
sobre la arena.
A un cuerpo que se mueve
La ilusin de los colores y las formas,
diminutas cuerdas de un instrumento antiguo
donde la materia es msica.
Imperceptibles cantos de vida,
oraciones en lenguajes que ya no hablamos.
Me preguntabas si esos dioses podran ser reales.
Como si todo esto fuera real.
Como si este vaso
y tu mirada
y la msica de un piano
fueran reales.
Como si un ser humano
en realidad estuviera creciendo en tu vientre.
Yo te respond que una vez so que el cuerpo
era una cancin escrita en la arena,
y que el mar la llenaba de palabras nuevas.
Julio Serrano Echeverra 69
Y t colocaste la mano en tu abdomen,
sonriendo,
se movi, afirmaste.
***
Se ven a los ojos y saben que ya lo han dicho,
que tarde o temprano el fro agrieta las palabras
La luz que los sobrevuela es una bolsa llena de ellos, lejana
El azul de las miradas ahora es el cielo
Descender: el viento que los arropa en la cama, como a las hojas muertas,
las que caen
Asombrosamente es la misma fuerza la que empuja a las velas
***
La tenue oscuridad de un cine
luz que parpadea sobre el cuerpo,
la danza de la imagen que imagina, todo en la pantalla no es,
y en la sala las voces desmantelando sombras
Esto es una reconstruccin, es una pelcula, pero duele
anchos pasillos alfombrados (susurro de los pasos), carteles en la pared
antiguos dramas en las pantallas, lacrimosas y brillantes
70 Microf: poesa guatemalteca contempornea
Carmen Luca Alvarado
todos los poetas quisieron ser astronautas primero,
pero el mundo fue demasiado real y el universo demasiado gaseoso para
poder penetrarlo con su miseria
todos los poetas quisieron tener telescopios que develaran que la fantasa
es algo que se mueve ciegamente en la nada
todos los poetas sealaron a las estrellas y nombraron constelaciones en
lugares que no existen
todos quisieron viajar a la velocidad de la luz
esconderse en la nebulosa de Orin
ser tragados por agujeros negros
declarar que dios no es un viejo que vive en el cielo
porque el cielo es la versin ridcula de la vastedad del universo
de la inmensidad
y de la eternidad
todos los poetas quisieron contar en cuenta regresiva y despegar al vasto
desconocimiento
el desconocimiento los despeg a ellos
y ahora escriben pequeas cartas a su amada fantasa
a sus viajes astrales
los agujeros s los tragaron, pero los cuerpos evidencian lo contrario
los cuerpos se quedaron habitando esta tierra
71
esta vida, estas ciudades, estas veredas de la realidad
los agujeros los succionaron y les dejaron a cambio mentes que anhelan
un regreso a la nada
s, estn escondidos en la nebulosa
la de Orin
la de los sueos
la de las madrugadas
la nebulosa que despide su propio cuerpo
usan a los poemas, s, los usan
nombran al mundo, s, lo nombran
cuentan en cuenta regresiva, y lo que surgen son letras y pequeos retazos
que se desprenden de los das
esos retazos sern quizs las migajas de pan que sealen el regreso
el ansiado regreso
Despegar y dejar a los cuerpos como faros de luz
para tener una referencia de regreso
mientras se alejan en el mar nocturno del no
dejar a los cuerpos como mera seal de retorno
mientras viajan
con la palabra lejos entre la boca
con la palabra lejos entre los dedos
con la palabra lejos impregnada en el cuerpo
y que los convierte en seres fluorescentes
los iluminados en la lejana
se reconocen como estrellas fugaces
entes que llevan las palabras colgadas
como talismanes
s, los poetas astronautas son esos
que no ven nada con los globos oculares
porque cuando parten
los ojos estn en el pecho
y son millones
y en las plantas de los pies
72 Microf: poesa guatemalteca contempornea
marcando el paso de lo que ven con la nostalgia
deben llegar hasta un lugar
en el que se hayan bebido toda la soledad
para que se fermente
dentro de los cuerpos fluorescentes
y se convierta en otras formas de nombrar
como palabras reproducindose
hasta el infinito
y cuando esto ya no quepa
adentro de los mseros cuerpos fluorescentes
que caen como un trozo de estrella
sobre el mar oscuro del no
abren los globos oculares
y ven con direccin al cuerpo
el que se qued como un faro
anclado en tierra
reclamndolos como mortales
y deben retornar
con la palabra lejos entre la boca
con la palabra lejos
como agua que se escapa de las manos
Esperan en esta playa redonda que es la tierra
en esta playa en la que el oleaje del universo
golpea y marca el paso del tiempo
esperan a que su planeta se acerque
como una embarcacin perdida
que ha llegado impulsada por su naufragio
su planeta vendr a recogerlos
ellos subirn a l
se abrazarn a l
entrarn en su atmsfera
convertidos en un destello fugaz
Carmen Luca Alvarado 73
Ante el espejo intenta descubrir la verdadera mirada
la que habita al fondo del pozo de su pupilas
intenta atravesar su rostro
para encontrar el rostro que nunca duerme
el que sonre cnico ante el miedo
el que habla con la boca quieta
el que nunca cierra los ojos
el que se alimenta con pedazos de su alma
ante el espejo intenta hallar
toda la maldad que necesita
para ser digno de escribir la palabra sangre
para ser digno de escribir la palabra muerte
para ser digno de escribir
para ser digno de escribir
La poesa es una infeccin que posee su cuerpo
desea expulsarla
para poder tenerla entre las manos
como una criatura
malfica y hermosa
una criatura que tiene su rostro
y que se retuerce al tocar el aire
la angustia es el cincel
con el que moldea a esa criatura
el miedo es el aliado de la espera
el tesoro que se desliza entre una y otra nada
al que en su quietud
el poeta astronauta persigue
para sacar de su cuerpo a la poesa
y recibirla envuelta en vaco y misterio
teme poeta astronauta, porque slo el miedo rasgar las paredes internas
de tus mundos, slo el miedo har girar a los planetas lejanos en los que tu
angustia brilla
como una lgrima de la noche
74 Microf: poesa guatemalteca contempornea
Salir del sueo es un proceso de apagar astros
quitarles el brillo a los planetas
verlos descender hasta que toquen un suelo rido
en el que duermen
en el que las estrellas se entierran
justo en el momento
en que los poetas astronautas
abren los ojos
Cuando se dispone a escribir
el poeta astronauta ronda su cuerpo
con el cincel del miedo sobre la piel
los miedos incisivos de su yo efmero
escriben con lneas delgadas y profundas
la palabra vaco
la palabra miedo
la palabra infinito
la palabra futuro
la palabra muerte
El llanto del cuerpo es un ro surcando cuencas
es la odisea de un rostro
El cuerpo se rinde ante el dolor
y en su estruendo
regresa a su sarcfago-cuerpo
encierra al poeta astronauta
tras las rejas de la sangre que circula
tras los paredones oscuros de piel y carne
Carmen Luca Alvarado 75
D e l o s a u t o r e s
Juan Pablo Dardn
Ciudad de Guatemala, 1976. Escritor y periodista. Fue
editor de la revista Taxi y del suplemento cultural Mo-
nitor, del diario Siglo21. Su obra se incluye en las anto-
logas Tanta imagen tras la puerta, poetas guatemaltecos
del siglo XXI (1999) y Sin casaca, relato corto en Guate-
mala (2008). Ha publicado los libros de poesa Breves
conversaciones de la sicosis (2006), Los poemas de Sam
(2008) y El encanto del hielo (2010).
Eduardo Villalobos
Ciudad de Guatemala, 1974. Poeta y editor. Fue miem-
bro del consejo de edicin de la revista Tayer y jefe de
redaccin de la revista La Ermita. Poemas suyos apare-
cen en las antologas Tanta imagen tras la puerta, poetas
guatemaltecos del siglo XXI (1999) y Voces de posguerra
(2000). Ha publicado los libros El ojo en la vela (1998) y
Lunas sucias (2005).
Maurice Echeverra
Ciudad de Guatemala, 1976. Escritor. Ganador de los
Juegos Florales de Quetzaltenango 2003 y 2004, ambos
en la rama de cuento, as como del Premio de Novela
Corta de la Editorial Magna Terra 2003 y del Premio
Centroamericano de Novela Mario Monteforte Toledo
2005. En 2011, el Parlamento Centroamericano le otor-
g el Premio Centroamericano de Cultura Miguel ngel
Asturias. Sus relatos han aparecido en diversas antolo-
gas en Guatemala, Espaa y Mxico. Ha publicado los
libros de poesa Encierro y divagacin en tres espacios y
un anexo (2001) y Los falsos millonarios (2010), as como
el libro de cuentos Sala de espera (2001), la nouvelle La-
bios (2003) y la novela Diccionario Esotrico (2006). A
travs del sello editorial electrnico Zanate ha publica-
do varios libros en formato blog. Desde 2002 mantiene
la columna Buscando a Syd en elPeridico.
Vania Vargas
Quetzaltenango, 1978. Narradora, poeta y periodis-
ta cultural. Dirige la revista electrnica Luna Park. Su
trabajo narrativo es parte de las antologas Brevsimos
dinosaurios (2009) y Ni hermosa ni maldita, narrativa
guatemalteca actual (2012). Es autora de los libros de
poesa Cuentos infantiles (2010) y Quiz ese da tampoco
sea hoy (2010).
Sabino Esteban
Ixcn, 1981. Poeta y maestro de educacin primaria. Ha
publicado los libros de poesa Sqaqaw yechel aqanej /
78 Microf: poesa guatemalteca contempornea
Gemido de huellas (2007) y Yetoq junjun bijan aqal /
Con pedazo de carbn (2011).
Alejandro Marr
Ciudad de Guatemala, 1978. Poeta y artista visual. Su
trabajo aparece en las antologas Auto-homicidio se-
mntico (1998), Terrorismo moral y tico (1998), Tanta
imagen tras la puerta, poetas guatemaltecos del siglo XXI
(1999), Voces de posguerra (2000) y Sin casaca, relato
corto en Guatemala (2008). Ha publicado los libros de
poesa Times New Roman punto 12 (2006), Century Go-
thic punto 10 (2010) y Timeless punto 11 (2011).
Paolo Guinea
Ciudad de Guatemala, 1975. Poeta, editor y msico. Ac-
tual subdirector de Magna Terra Editores. Ganador del
premio de poesa de la Fundacin Myrna Mack en 2004.
Su obra aparece en diversas antologas y revistas guate-
maltecas. Ha publicado los libros de poesa Matriz de ol-
vido (2000), Voz en off (2004) y Circo y estadstica (2009).
Pablo Bromo
Ciudad de Guatemala, 1980. Poeta, editor y promotor
cultural. Dirige el sello editorial Vueltegato. Su obra apa-
rece en las antologas Auto-homicidio semntico (1998),
Voces de posguerra (2000) y Sin casaca, relato corto en
Guatemala (2008). Ha publicado los libros Cometas bre-
ves (1997), Diafragma numrico (1999), Arbitraria mu-
chedumbre (2009), Alicia (2010) y A dos pasos (2010).
De los autores 79
Alan Mills
Ciudad de Guatemala, 1979. Poeta, traductor y ensayista.
Compilador de las antologas Aldeas mis ojos, 10 poetas
guatemaltecos despus de la posguerra (2007) y Sin casaca,
relato corto en Guatemala (2008). Su obra ha sido tradu-
cida al francs, ingls, portugus, alemn y checo. Forma
parte de las antologas Cuerpo plural (2010) y 4M3R1C4
(2010). Textos suyos aparecen en las revistas Humboldt y
Letras libres. Ha publicado los libros de poesa Los nom-
bres ocultos (2002), Marca de agua (2005), Poemas sensi-
bles (2005), Sncopes (2007), Caja Negra XX 2012 (2009) y
Escalera a ninguna parte (2010).
Wingston Gonzlez
Livingston, 1986. Poeta. Su obra aparece en las antolo-
gas Aldeas mis ojos, 10 poetas guatemaltecos despus de
la posguerra (2007), Sin casaca, relato corto en Guate-
mala (2008), Trnsito de fuego (2009), Peligro inflamable
(2011) y 4M3R1C4 2.0, novsima poesa latinoamericana
(2012). Es autor de los libros de poesa Los magos del
crepsculo [y blues otra vez] (2005), Cafena MC, segun-
da parte, la fiesta y sus habitantes (2010) y Cafena MC,
primera parte, la anunciacin de la fiesta (2011).
Luis Mndez Salinas
Ciudad de Guatemala, 1986. Poeta y editor. Coordin los
espacios de discusin y dilogo Poesa para armar y Des-
armable en el Centro Cultural de Espaa en Guatemala.
Dirige el proyecto Catafixia Editorial. Coordinador edi-
torial del proyecto El futuro empez ayer: apuesta por las
80 Microf: poesa guatemalteca contempornea
nuevas escrituras de Guatemala (coedicin Catafixia Edi-
torial-Unesco Guatemala, 2012). Su obra potica apare-
ce en las antologas Aldeas mis ojos, 10 poetas guatemal-
tecos despus de la posguerra (2007) y Adornos de papel
(2008). Ha publicado los libros de poesa [s] ...algn da
nos haremos luces (2010) y Cdex (2012).
Julio Serrano Echeverra
Quetzaltenango, 1983. Poeta y editor. Fue miembro
de los grupos Ritual y Metfora. Ha sido becario de la
Fundacin Carolina y de la Residencia para Artistas de
Iberoamrica FONCA-AECID. Coordina el proyecto
editorial Libros Mnimos. Forma parte del colectivo
audiovisual Cuatro Caminos. Su trabajo aparece en las
antologas Aldeas mis ojos, 10 poetas guatemaltecos des-
pus de la posguerra (2007) y Sin casaca, relato corto en
Guatemala (2008). Ha publicado los libros de poesa Las
palabras y los das (2006), TRANS 2.0 (2009), Fractal
(2011) y Actos de magia (2011).
Carmen Luca Alvarado
Quetzaltenango, 1985. Poeta y editora. Fue miembro de
los grupos Ritual y Metfora. Coordin los espacios de
discusin y dilogo Poesa para armar y Desarmable en
el Centro Cultural de Espaa en Guatemala. Dirige el
proyecto Catafixia Editorial y la revista electrnica Luna
Park. Coordinadora editorial del proyecto El futuro em-
pez ayer: apuesta por las nuevas escrituras de Guatema-
la (coedicin Catafixia Editorial-Unesco Guatemala,
2012). Public los libros de poesa Imagen y semejanza
(2010) y Poetas astronautas (2011).
De los autores 81
D e l a n t o l o g a d o r
Javier Payeras
Ciudad de Guatemala, 1974. Narrador, poeta y ensa-
yista. Su trabajo ha sido incluido en diversas antologas
de Latinoamrica, Europa y Estados Unidos. Ha publi-
cado las novelas Ruido de fondo (2003), Afuera (2006),
Das amarillos (2009) y Limbo (2011), as como el libro
de cuentos () y Once relatos breves (2000). En poesa,
ha publicado La hora de la rabia (1999), Raktas (2001),
Soledadbrother y otros poemas (2003), Poesa incomple-
ta (2006), La resignacin y la asfixia (2011) y Djate
caer (2012). Es autor del libro de aforismos Post-its de
luz sucia (2009) y del libro de ensayo Lecturas menores
(2008). Mantiene la columna de opinin El intruso
en el diario Siglo21.
Esta primera edicin de
M i c r o f
Poesa guatemalteca contempornea
se puso en circulacin por medios electrnicos
el da 6 de diciembre de 2012.