100% encontró este documento útil (1 voto)
595 vistas147 páginas

Felber, Christian - La Economía Del Bien Común PDF

Cargado por

Omar Zambrano
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF o lee en línea desde Scribd
100% encontró este documento útil (1 voto)
595 vistas147 páginas

Felber, Christian - La Economía Del Bien Común PDF

Cargado por

Omar Zambrano
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF o lee en línea desde Scribd
La economia del bien comtin ~ Un modelo econdmico propuesto por Christian Felber que supera la dicotomia entre capitalismo y comunismo para maximizar el bienestar de nuestra sociedad Prélogo de Juan Carlos Cubeiro 4: EDICION DEUSTO Un nuevo movimiento esta creciendo: la economia del bien comin «Es importante rebelarse e indignarse por la inmoralidad de los llamados mereados libres y por la pérdida progresiva de los valores democriticos. Es igual de importante comprometerse con alternativas demoeraticas, solidarias y ecol6gicas. La economia del bien comin representa in modelo que atina todas estas ideologias. iComprometeos con la economia del bien comin!» Stéphane Hessel, activista y autor de iIndignaos! y iComprometeos! (Destino) «iUn libro magnifico, relevante!» Jean Ziegler, vicepresidente del Co’ or del Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas «Christian Felber muestra el camino hacia una economia en la que el dinero y los mercados vuelvan a servir a las personas y no al revés.» Jakob von Uex alll, activista y pol «Si nadie empieza a pensar en el futuro, no surgiré un mundo nuevo» Helmut Lind, consejero delegado del Sparda-Bank Miinchen Deusto Grupo Planeta swurtcedicionesdeusto.com swwnw-planetadelibeos.com swwssfacebook.com/EdicionesDeusto @EdicionesDeusto Slimate a la conversacién sobre el libro fen Twitter: #EeonomiaBienComun Pvp 1400. 10008612 Christian Felber (Salzburgo, 1972) ha estudiado Filologia Roménica, Ciencias Politicas, Sociologia y Psicologia en Viena y Madrid. En Austria es un destacado critico de la globalizacién, miembro fundador del movimiento Attae, iniciador del «banco demoeratico», bailarin, profesor de universidad y conferenciante internacional. Ha publicado varios libros entre los que destacan Hacia un futuro ecolégico. El paciente Esparia (Editorial Fundamentos), Newe Werte fir die Wirtschaft (Nuevos valores para la economia), Kooperation statt Konkurrenz, (Cooperacion en ver de competencia) y Retten wir den Euro! (iSalvemos el euro!). www.christian-felberat Fotografia del autor: © Rita Newman Hay algo que funciona mas alla del capitalismo y del comunismo La economia del bien comin, el modelo econémico alternativo de Christian Felber, ha despertado un, ‘enorme interés en todo el mundo, Prueba dello es, que en menos de un afio, centenares de ciuéadanos, politicos, asociaciones y empresas se han unido a esta iniciativa y no parece que esto vaya a acabar aqui. Esta teoria esta basada, al igual que una economia de ‘mercado, en empresas privadas e iniiativa individual. Sin embargo, la diferencia con los modelos anteriores estriba en que las empresas no se esfterzan por competir entre ellas para obtener més beneti econémieo, sino que cooperan para conseguir el mayor bien comtin para la sociedad en su conjunto. En este revolucionario libro, bestseller en Austria y Alemania, se explican detalladamente los principales valores sobre los que se asienta el modelo auspiciado por Felber: dignidad humana, solidaridad, sostenibilidad ecoldgica, justicia social y democracia. 4 objetivo? Poner freno a la desigualdad social, ala destruccién medioambiental y la pérdida de sentido y democracia que reina en nuestros dias. éTe apuntas al cambio? www.economia-del-bien-comun.org La economia del bien comin Un modelo econdmico que supera Ja dicotomia entre capitalismo y comunismo para maximizar el bienestar de nuestra sociedad CHRISTIAN FELBER Traduccién de Silvia Yusta D EDICIONES DEUSTO Titulo original: Die Gemeinwohl-Okonomie Publicado por Deuticke, editorial Paul Zsolnay Verlag, Viena, 2010 y 2012 © Christian Felber, 2012 © dela traduccin, Silvia Yusta, 2012 © Centro Libros PAPE, S. LU. 2012 Deusto es un sell editorial de Centro Libros PAP, Grupo Planeta Av. Diagonal, 662-664 08034 Barcelona Lu. ‘wow-planetadelibros.com ISBN: 978-94-294-1280-8 Depésito legal: B.11.192-2012 Primera edicién: junio de 2012 Cuarta ediciin: octubre de 2012 Impreso por T. G, Soler [Impreso en Espaiia - Printed in Spain Nose permitelareproduecién total o parca de este libro nis incorporacén aun sistema informético, ni su transmision en eualquier forma o por cualquier medio, sen te lectrnico, mecinic, por fetocopa, por grabaciin otros métodos sn permis previo y por escrito del editor. La inftacién de los derechos mencionados Dede ser consitutiva de dlito contra la propiedad intelectual (Ar. 270 siguien- tes del Cdigo Penal) Dirjae a CEDRO (Centro ¥spafol de Derechos Reprogriticos) si necesita fotoco= par escanearalgin fragmento de esta obra. Puede contactar con CEDRO a travée 4e a web wor.cnlicenciacom o por teldfono en el 91 702 19 70 / 99 272 04 47 Sumario Prélogo: Buscar el bien comin para adentrarnos en la nueva era 9 Prélogo ala nueva edicién.. 3 Prologo ala primera 25 I. Andlisis breve, 29 IL. La economia del bien comtin-idea principal. 47 IIL. La banca demoeritica, 93 IV. Propiedad m V. Motivacin y sentido. “1 VI. Desarrollo de la democracia. 161 VIL. Ejemplos y model0s..0.oe 189 ‘VIII. Estrategias para su ejecucién, as IX. Preguntas frecuentes. 237 X. Nimeros, datos y resumen. 259 Notas 269 Bibliografia, Agradecimientos. iPor el bien comin! Nuevo brindis Prélogo. Buscar el bien comin para adentrarnos en la nueva era El capitalismo, que ha dominado la escena social, econé- mica y politica durante medio milenio, se nutrié dela idea de la predestinacion luterana y calvinista (como nos expli- c6 mejor que nadie Max Weber en La ética protestante y eLespiritu del capitalismo) y de una teoria econdmica que, partiendo de los fisiScratas franceses, culminé en el gran ‘Adam Smith en La riqueza de las naciones. La nueva era (conceptual, conductual y de la generosidad) que algunos hemos llamado «talentismo> y que se esta iniciando aho- ra (el 21 de diciembre de 2012, el fin del calendario Maya, probablemente marcard su inicio) necesita también de tuna nueva teorfa econémica que, en mi modesto enten- der, cuenta con un pilar en cada orilla del Atléntico. En Estados Unidos, el Premio Nobel George Ackerloff yelcatedritico de Yale Robert Schiller (padre del concepto de «exuberancia irracional») publicaron en su dia Ani- ‘mal Spirits. Cémo la psicologéa humana dirige la econo- ‘méa. Sin embargo, fue Keynes quien, en 1936, acuiié el 10 - La economia del bien comin término al afirmar: «Es el espiritu animal el que conduce ¢l comportamiento de las personas». La publicacién de Akerloff y Shiller dio lugar al movimiento del Behaviorial economics (Economia conductual) que, con autores tan re- putados como George Loewenstein, Dan Ariely, Daniel Kahneman o Amos Tversky, analiza los fenémenos econ6- 108 de las personas no como seres racionales sino como personas integrales, en las que lo emocional, lo instintivo y lo social juegan un papel mucho més destacado que la pura intelectualidad. Cuanto més se desarrollan las neurocien- cias, més nos convencemos de que el Homo economicus tiene un 90 por ciento de irracional (es mds Homo ludens ‘que Homo rationalis) y que apenas un 2 por ciento de sus pensamientos son conscientes. El otro pilar del talentismo desde la teoria econémica es, precisamente, el que nos ocupa, porque es europeo y porque estd expuesto en el libro que te aprestas a leer, querido lector. La economia del bien comtin (Die Gemein- wohl-Okonomie, en alemén) parte de este texto de Chris- tian Felber, publicado originariamente no hace mucho tiempo por una editorial vienesa. Sus fundamentos se mostraban en una obra anterior de Felber, Los valores de Ja nueva economia, de 2008. éPura teoria? En absoluto. Hay centenares de empresas que estén implantando este ‘modelo, que supera la dicotomia entre el capitalismo y el comunismo, entre el poder absoluto del mercado (la mano invisible, tan alabada en su dia y hoy tan denostada) y la economia planificada (que acaba corrompiéndose). El bien comin que Felber preconiza se basa en los valo- res de las relaciones humanas en su forma més saludable (la confianza, la cooperacién, el aprecio, la co-determinacién, la. solidaridad y a voluntad de compartir), los valores que, jun- Buscar el bien comiin para adentramos en la nueva era - 11 tos, nos hacen mejores y més felices. El paradigma, el mode- lo mental econémico-social, transforma la lucha feroz y el egoismo avaricioso a la cooperacién y el altruismo generoso, la finalidad del beneficio financiero (cl fin justifica los me- dios) a la contribucién al bien comin (el viaje es el destino). Christian Felber convierte el balance financiero, siendo im- portante, en secundario; el balance del bien comin, que es el esencial, mide intangibles valiosfsimos como la dignidad humana, la responsabilidad social, la sostenibilidad ecol6gi- ca, la participacién democratica y la solidaridad con todos los grupos involucrados en la actividad de la empresa. Fl ca- pital es el medio, no el fin, para lograr la felicidad de todos. Y¥ esto es mas importante que nunca, porque la desigualdad ha alcanzado en nuestro entorno niveles alarmantes. Desde Ja economia del bien comin, Felber y sus seguidores entien- den que la diferencia de renta percibida entre los ejecutivos mejor pagados y los operarios no puede superar las veinte ‘veces; y sin embargo, en Estados Unidos la diferencia era de 24a 1en 1965; de 71 a1 en 1989; de 262 a 1en 2005 y de325 a1en 2011. éNo es una vergiienza para la humanidad? Sin embargo, la desigualdad es a dia de hoy, desgraciadamente, el motor del crecimiento. En la situacién actual, segiin el economista del Fondo Monetario Internacional Fuad Has- sanov, por cada punto de desviacién tipica en desigualdad (medido por el indice de Gini) se genera un 0'6 por ciento de crecimiento del Producto Interior Bruto. El capitalismoesté, Tamado a reinventarse, porque la situacién noes sostenible. Christian Felber propone, desde el texto que te dispo- nes a leer, que las compaiiias con los mejores balances em- presariales del bien comin (las mejores no por su rentabi- lidad econémico-financiera, sino por sus rendimieatos sociales, ecolégicos, democraticos y distributivos) obtengan 12 La economia del bien comin, ventajas legales y fiscales. Propone crear los llamados ban- cos democraticos. Propone impulsar la democracia directa (ademas de la democracia representativa, que ya conoce- ‘mos y no nos parece suficiente). Propone educar desde la escuela en valores como ‘emocionologia’ (la ciencia de las emociones), ética, comunicacién, educacién democritica y experiencia de la naturaleza. Propone favorecer como com- petencias directivas la amabilidad, la empatia, la atencién al bien de tod@s y de la comunidad ecolégica. Un plantea- miento revolucionario que deviene mas que necesario. Las doctrinas econémicas defendidas en la Economia conductual, de Shiller, Akerloff y compaiiia, y La econo- ‘méa del bien comin, cuyo padre intelectual es Christian Felber, coinciden en la importancia de la Generosidad como competencia distintiva del ser humano, como cuali- dad determinante en lo social. El altruismo es la marca de los ganadores; la solidaridad, y sélo la generosidad, gene- ra sostenibilidad. «EI hombre es un lobo para el hombre», insistia un filosofo tan tétrico como Hobbes. Una creencia suicida. La desconfianza, la necesidad de control, el miedo como emocién predominante, nos han levado a un calle- Jon sin salida. Hay otra manera de pensar, de sentir y de crecer, la que conecta con la armonfa confuciana, con el desarrollo aristotélico, con la serenidad senequista, con la ética kantiana, con el . La mas clara en este aspecto es la Constitucién bavara: «Toda la actividad econdmica sirve al bien co- min». Ya Aristételes describia como «contra natura» una economia que tuviese como tinico fin la proliferacién del dinero, ya que su propésito es «el bien equitativo>.* Cice- ron pensaba: «El bienestar del pueblo debe ser ley supre- ma»? El concepto «bien comtin» fue acuiiado por Tomés de Aquino en el siglo xi, cbonum commune», y se exten- i6 como la pélvora a través de la doctrina social de la Iglesia Catdlica y otras escuelas filos6ficas. | ‘Todos los «grandes» conceptos tienen en comin que estén muy solicitados. Diferentes regimenes se los han apropiado para intereses y fines propios. Tanto Hitler como las dictaduras del este de Europa han abusado del ‘término «bien comin», Sin embargo, esto no deberia jugar en contra de este armonioso y excelente concepto. No ta- chamos de nuestro vocabulario palabras como «libertad», «veracidad» 0 «amor» tinicamente porque a menudo se han usado de manera impropia. Los mejores conceptos su- cumben ante las mayores amenazas de apropiacién. Y ‘cuanto mayor es su valor, mas intenso se vuelve el debate en torno a su interpretacién, Esto tan sélo nos debe volver cuidadosos, pero no por ello tenemos que rechazar los con- ceptos. Evoluci6n abierta del proceso de participacién Dos preguntas son decisivas: équé significa «bien co- min»? y équién lo determina? El concepto del bien co- 16 - La economia del bien comin miin no tiene, a priori, ningiin significado definido excep- to que el bienestar de todas las personas y su entorno natural son igual de importantes. La suerte de un mimero Jo mas grande posible de personas, tal y como conocemos de los utilitaristas, se queda escaso, porque todas las per- sonas provistas de dignidad tienen el mismo valor. El tini co significado inmanente, por tanto, del concepto «bien comiin» es que el bienestar es vilido para todos. Mas alla de este significado general, se trata de un concepto global que abarca los valores més importantes de la comunidad democrética. El significado individual de sus componen- tes s6lo puede ser determinado democriticamente. Ni le- yes naturales ni providencias divinas ayudan en este pun- to. De nuevo esto implica dos cuestiones: 1. Todos los puntos de referencia en cuanto al conte- nido de la economia del bien comtin son debatidos Por multiples personas en una amplia asamblea participativa, para que, a partir de un momento dado y un cierto nivel de madurez, desemboquen en un proceso democratico limpio. En el fondo se trata de un nuevo sistema democratico de la eco- nomia. El presente esbozo de una economia del bien comtin no es por consiguiente un modelo ce- trado, sino un punto de partida. 2. Si el proceso democratico se desarrolla segin nuestra concepcién ideal, en cinco afios una con- vencién econdmica elegida directamente clabora- ra parte de una constitucién econémica, que la poblacién refrendaria mediante un innovador si tema de votacién. Como es natural, incluso enton- ces, el modelo deberia permanecer abierto, preci Prélogo ala nueva edicién +17 samente porque el coraz6n del bien comin es el permanente proceso democratico de nuestras guias éticas, de las que hablaré més adelante. La esencia del bien comiin es la democracia porque permite la participacién conjunta de todas las per- sonas y eso expresa el mismo valor para todos y todas: la dignidad humana. Una alternativa de muchos La economia del bien comiin no dice que sea el tinico mo- delo econémico imaginable para el futuro ni que el res- to de las alternativas no sirvan, sino que resefia elementos importantes de un sistema econémico, tales como los mercados, el trabajo remunerado, la medicién del éxito, el dinero, los sistemas financieros, la propiedad y otros. No est ni completa ni cerrada. Al contrario, pretende ser combinada con modelos o estructuras alternativos y, a través de éstos, enriquecerse y también enriquecerlos. Los «amigos» clésicos de la economia del bien comin son la economia solidaria, el bien comunal («commons»), la de- mocracia econémica, la subsidiariedad econ6mica, la eco- nomfa del don (o economfa del regalo) o la economia de decrecimiento, s6lo por nombrar algunos. No tendria nin- giin sentido que se impusiese un modelo sobre los demas. Lo deseable es que los «componentes» més atractivos y aptos para ser consensuados en las distintas alternativas construyeran un sistema econ6mico democratico a través de un proceso de biisqueda participativo.

También podría gustarte