Las decisiones.
El cuento de Tara
Tara
Tara era una chica que haca demasiado tiempo que viva tranquilamente en su pueblo y haba decidido emprender el viaje de su
vida. Quera conocer nuevos lugares y gente nueva para aprender todo lo que pudiera. Haba preguntado a un montn de gente
pero lo que no tena claro era cual era el mejor camino para conseguirlo. De todos modos, sali de su pueblo con un equipaje
ligero pero completo y comenz a caminar. En seguida se encontr con un primer cruce de caminos. Se par.Puedo ir por el
camino del medio. Es llano y serpentea por un bosque fresco. Se dice que por all viven unos duendes mgicos. Si tengo la suerte
de verlos les podr hacer la pregunta ms difcil que existe y seguro que la contestarn. Pero tambin puedo escoger el camino de
la derecha. Va en direccin de la montaas del norte. All se dice que viven unos monjes muy sabios de los que podra aprender
muchas cosas interesantes. Claro que tambin podra escoger el camino de la izquierda que va por los llanos verdes del valle.
All dicen que a veces se instala una tribu de indios nmadas. Seguro que podra visitar muchos lugares desconocidos y aprender
de la gente que conozca .
Y si escojo el camino equivocado? Caminar y caminar para descubrir al final que aquel no era el mejor camino Cmo
podra recuperar entonces el tiempo perdido? Es una decisin muy importante y no me puedo permitir una equivocacinQu
hago?
La duda la tena paralizada. Se sent encima de una roca a pensar y a pensar sobre su dilema pero cuanto ms lo haca, mayor era
su confusin.
Mientras estaba sentada con la cabeza apoyada entre sus manos, se acerc alguien y dijo. Pareces preocupada, te puedo ayudar?
Tara se asust, levant rpidamente la cabeza y vio a una persona delgada de aspecto anciano. Cuando la mir a los ojos tuvo
una extraa sensacin, como si fuera alguien que conoca muy bien, lo cual la tranquiliz. Aunque no la conoca de nada, o
precisamente por eso, le explic lo que la ocurra. Mientras hablaba, el anciano la escuch atentamente, con una actitud reflexiva
y en silencio hasta que acab su relato. Entonces sac una pipa de su bolsillo, la encendi. Varias bocanadas de humo dibujaron
figuras indescifrables en el aire y dijo.
De un camino que no conoces slo puedes ver su inicio, pero no sabes su recorrido ni a dnde te llevar. Podra ser que el
camino de la izquierda se cruce con el camino del medio un poco ms adelante. O quizs el camino del medio no te lleve al llano.
O incluso podra ser que en las montaas del norte no encuentres ni a los monjes ni a ninguna persona. Y es muy probable que en
transcurso del camino que elijas encuentres otros cruces. Y tambin podra suceder todo lo contrario.
Pero hay una cosa de la que s puedes estar segura. El camino que elijas seguro que ser el correcto porque el que busca algo con
determinacin y compromiso seguro que lo encuentra. Y has dicho que lo que buscas son aprendizajes. El camino que recorrers
no ser ni ms largo ni ms corto del necesario para encontrar tu destino. Buena suerte y que el viaje te sea propicio y lleno de
aprendizajes. Y el anciano se fue por donde haba venido.
Tara se qued pensativa un rato. De hecho no est segura si fueron minutos u horas. Despus se qued mirando el cruce que
tanto la haba angustiado. Finalmente, y despus de vacilar unos instantes ms, escogi uno de los tres caminos (tendris que
preguntar a Tara cul de ellos escogi) sabiendo que aquella era la mejor decisin que poda tomar en ese momento y se puso a
caminar con decisin, sin mirar hacia atrs, contenta y con ganas de descubrir los aprendizajes que el viaje seguro la iba a
proporcionar.