Homenaje Poético a la Madre
Homenaje Poético a la Madre
Celebracin de la madre
En esta celebracin
Madre...
quiero dejar
cuanto de ti habitan mis caminos...
cuanto de ti comparten los rboles
donde columpiabas la triste huella de mis sueos...
y cuanto de ti me falta cuando
doy cario a mis hijos que son tan mos y tuyos como el aire
ancestral que respirbamos juntos...
Madre
hoy entiendo porque tendas tus manos al amor
y cual ave en infinito cubras mis sueos
con el calor inmensurable
de tu imagen dibujada con las acuarelas del aire.
Era tu manera
tu eterna manera
de hablar a la tierra
donde un da nos juntaremos a compartir la vida que nos falt
vivirla
porque t tenas que vivirla antes que yo para contrmela
ahora que yacen en el olvido
todos los eneros proscritos de mi infancia
en la que para no desprenderme de ti
llor para que tu no me hicieras verle su rostro al mundo.
Madre
cmo nos duele hoy estar tan lejos del viejo molino de don
Juan Pea
- en Chuquichaka -
en el que molas el trigo del pan que nos dabas da a da
mientras retozbamos junto al ro haciendo girar molinos de
penca o
embarcando nuestras ilusiones en barquitos de papel?...
Madre
para que as ests en m
lozana
ante la noche de mis tropiezos y
los mil problemas en que tejo mi vida
he tenido que hundirme en tu dulce mirada y
ser como antes el ltimo testigo de tu alegra.
Dime
dnde he de encontrar aquellos bizcochuelos
de Noche Buena que
con premura escogas para mitigar la tristeza de nuestro padre
ausente?
Cmo hacas madre para que tus hijos no se percataran
de tus amargas penas?
Dnde escondas tu llanto cuando amaneca y el pan
faltaba en la mesa?
Y cuando te pedamos ms de lo que podas, cmo te
vestas de paciencia para no herirnos?
Madre
Hoy asiendo a mi infancia y extrao la adorable fiesta
de aquellos sueos que solas arrancarle al fuego encarnado
de tus plegarias
para que nunca
las manos de tus hijos
quedasen vacas cuando el infortunio
les tienda sus ingratas redes.
Madre y
tal vez
en tu memoria an lata el dolor de tus entraas heridas por
mi presencia...
mientras tu bondad disimulada en una sonrisa iluminaba mis
ganas
de tocarte
de besarte
para que cuando sentados en el umbral de nuestra casa
por donde transitaban las penas y las alegras de nuestros
humanos anhelos
mi universo travieso y nio fuese el aroma de aquellos das
con amor sumergido en el ocano del tiempo por venir..
Madre
ser por eso sabas leer en mis sueos
en cada paso que doy
en cada rostro que me llega con universos distintos
en cada muchedumbre que asedia a mi corazn
en cada frontera que invalida mi destino
en la fiesta de las maanas sin odio
en el murmullo que escala los peldaos de mi trnsito por
estas avenidas que slo son la proyeccin de tu camino?...
As...
Madre
ni tu y ni yo
le dimos franquicia
al miedo
al llanto
a la amargura
en las cartas de amor
que suscribimos para los interminables recuentos de la
esperanza.
***
Es tu emocin
Madre
el espritu que re en la visita que contigo hago
al altar donde gravita la fe de mis aos con olor a campo
abierto porque visten el ropaje de los buenos augurios...
he ah
este placer de nombrarme
a trasluz de tu sagrada memoria convirtindome en ti
el hilo con el que solas tejer sin que lo supiera
el tiempo y la vida de este memorial
que contigo aprend a cantarlo.
Quin podr
entonces
negar los peldaos de vida que subimos juntos
el vino que a hurtadillas solamos beber entre familia
en razn de la dulce ebriedad que aconseja la felicidad de
tener para cada misterio su respuesta?...
Quin podr volver a nosotros atado a la presencia de
sus sueos sin reconocer los nuestros?...
Quin
Madre
quin guiar maana la nave en que embarcbamos a cada
instante
***
Quin si no t
Madre
estars presente en m
cuando sin rumbo
parta tras el inesperado latido de mi ltimo adis
y ya no me quede ms tiempo
para recoger los pasos por donde un da de mayo
te fuiste plena de m
a construir el sendero por donde un da he de ir
a buscarte en el amor
que no pudimos para gozarlo?
Madre
Si, como en los tiempos an frescos de mis andan- tar paciente y amorosamente las vibraciones estre-
zas escolares, volviere alguien a preguntarme quin mecedoras de sus races histricas, amamantarse
fue el descubridor de Amrica, no ya con la trmula en sus senos cargados de mensajes vinientes del
dubitacin del nio frente al riguroso jurado de pretrito, sumergirse en las pupilas de ese pueblo
insonreibles maestros sino con la audaz seguridad para mirar a travs de ellas el camino que tenemos
del joven, afanoso buscador de verdades y horizon- por delante.
tes an no descubiertos, respondera que no fue Descubrir un continente, volvera a rectificar, es
Coln con sus aventureras carabelas movidas por arrancarle todos sus secretos con amor, paciencia,
diamantes y joyas de reinas isabeles; que no fue tam- esfuerzo y sacrificio. Y si esto es descubrir un conti-
poco Amrico Vespucio, falso dador de su nombre al nente, de hacrseme la pregunta de los aos escola-
nuevo mundo, ni menos aquellos intrpidos nor- res, respondera, a cualquier jurado que la hiciere,
mandos vencedores de olas, de peces y de hombres. que el verdadero, el autntico, el primer descubri-
Dira a mis intrigados preguntantes que descu- dor de Amrica, fue, y es, Antenor Orrego.
brir un continente no es (como suelen decirnos en Nadie como l lleg tan hondamente a las playas
aulas infantiles) hollar, con los pies regocijados de biolgicas y espirituales de Amrica. Nadie como l
triunfo, territorios casi o totalmente virginales, ni labr con pasin inigualable una carabela tan bella,
tampoco recorrer sus formas geogrficas a travs tan epopyica, tan csmica, como es su libro "Pueblo
de sus acuticas serpientes fluviales o montados en Continente". Nadie como l recorri tantos mares en
los speros y rebeldes lomos de sus cordilleras. el silencioso remar de bibliotecas, en el trmulo coger
Descubrir un continente, afirmara, es llegar de rejas carcelarias ms fras que las aguas ocenicas.
hasta las profundidades de su alma telrica, escru- Nadie como l tuvo que forjar sobre su carabela la
ms gigante epopeya filosfica de un Pueblo en tran- zn y cerebro del Continente, Orrego tuvo que
ce de encontrarse consigo mismo. arrancarse la carne con el descorrer de cables
Un buen da de sus aos juveniles, Antenor Orre- horrendos y cruentos. Tuvo que armarse de fuerzas
go abandon su hogar de hechura y molde europeos ancestrales para poder, con llanto y esperanza a la
para salir en un viaje del que hoy, como l mismo lo vez, lavar las heridas de su cuerpo cuya sangre iba a
afirmara, est por completo de vuelta. Abandon su dejar, en su carabela, recuerdos imborrables de su
hogar espiritual, porque estaba asqueado de ver en abnegacin y sacrificio. Y tuvo, luego, que remar
l a mecnicos robots repetidores de caminares con intrepidez creativa a travs de ocanos desco-
extraos. Porque estaba asqueado de que en ese nocidos donde en las noches, en lugar de lunas y
hogar se obligara a ingerir, no digerir, manjares estrellas, se vea en los cielos una luz estremecedora
hechos para otras fisiologas y otros paladares. Orre- que guiaba al entonces solitario navegante hacia los
go quera, ansiaba, mover con su propia voluntad horizontes buscados afanosamente.
sus rganos espirituales. No deseaba seguir cami- Y Orrego lleg a Amrica. Lleg saludando con
nando en andaderas europeas. Quera digerir sus su pauelo blanco al tiempo y al espacio. Y desde
propias esencias culturales para no correr el riesgo aquel da, maravillosa aurora, con un amor nunca
indeseable de indigestarse o intoxicarse espiritual- antes visto en esta clase de epopeyas, empez a rea-
mente como la casi totalidad de sus predecesores o la lizar en el Continente descubierto la obra ms tras-
mayora de sus contemporneos. Y se entreg a su cendental de los ltimos tiempos.
viaje con decisin, valenta y audacia. No, por Y qu maravilla! Tras Orrego vinieron otros
supuesto, con la despreciable audacia de los mulos, navegantes. El Maestro haba servido de gua y el
al decir de Niezstche, que asientan sus cascos sobre el camino hacia Amrica haba sido trazado. Siguie-
mismo borde del abismo porque su brutalidad no les ron llegando otras embarcaciones y Orrego, el
permite sentir o padecer el vrtigo; sino con esa auda- Maestro, el Gua, el Descubridor de nuestro Conti-
cia ORREGUIANA, constructiva y creadora, capaz nente, sigue dando lecciones a sus nuevos discpu-
de grandes y trascendentales realizaciones. los con el amor y sacrificio de siempre, para que, un
Jams en la Historia de Amrica tuvieron que buen da, Amrica, agnica y catica, se haga inte-
levantarse anclas tan pesadas y gigantescas. Para gralmente sobre sus propias cenizas en la ms bella
poder elevarlas, y emprender su viaje hacia el cora- realizacin histrica de los ltimos siglos.
Actuacin, en el Teatro Municipal de Trujillo, el 8 de noviembre de 1959, de homenaje del Grupo "Trilce" al notable escritor peruano Dr. Antenor
Orrego, por los altos valores de su obra de pensador y por su gran don de Maestro y amigo de la juventud. De pie, Miguel Angelats lee su poema
"Mensaje de Ao Nuevo". Sentados, de izquierda a derecha: Alfredo Martnez Vargas, Julio Alarcn Carrera, Julio Garrido Malaver, Teodoro
Zavaleta (Alcalde de Trujillo), Antenor Orrego, Mariano Alcntara y, entre otros, Marco Antonio Corcuera, Claudio Espejo Lizrraga, Walter
Palacios Vinces, Juan Morillo Ganoza y Teodoro Rivero-Aylln.
Mensaje de Ao Nuevo
En espera de la dulce Navidad que nunca llega,
los nios ms humildes de la tierra
se han puesto a llorar esta maana.
Nio de Santiago
CRISTOBAL CAMPANA
El Sacerdote Sonriente
Anlisis de un personaje cupisnique
Cristbal Campana Delgado
INTRODUCCIN seis mil aos atrs y cuyos mensajes, tenindolos ante nues-
tros ojos, an necesitan de nuestro riguroso intento de com-
En la iconografa andina, las imgenes humanas mues-
prensin. Hemos aceptado que las imgenes de ms alta
tran posiciones, gestos y ademanes que nos han hecho
jerarqua y an los sacralizados, siempre suelen mostrar una
entender su funcin, concepcin y sus roles, tal como los con-
posicin frontal, entonces cmo es que un personaje de alto
cibi un grupo carismtico de especialistas para su comuni-
rango aparezca en una posicin casi rampante. He all el pro-
cacin, dentro de su sociedad, sirviendo como factores o
blema para este anlisis.
mecanismos de interrelacin y ordenamiento de la misma
estructura social. Dentro de este contexto, las imgenes han Es una imagen importante que aparece en el tercer agru-
jugado uno de los roles ms importantes, pues al ocupar pamiento de petroglifos en el Alto de las Guitarras (ALG), pues
canales temporales para su transmisin y al desaparecer los sus caractersticas, tcnicas de grabacin, orientacin y la deli-
idiomas -de canales temporales- han podido persistir a tra- cada suavidad de sus lneas, nos exige explicaciones para con-
vs del tiempo, guardando la informacin referente al cono- jugarlas con la informacin que anotaron los cronistas y escri-
cimiento adquirido y a sus respectivas prcticas sociales, banos llegados del occidente cristiano con una cultura a la cual
para mantener al grupo social sin mayores tensiones que pertenecemos. Nuestra visin y concepcin de hombre y sus
podran generar la crisis. deidades no fueron ni son coincidentes.
Si el fundamento de una sociedad es el conjunto de rela- El pragmatismo de las ciencias contemporneas no escla-
ciones entre el lenguaje cotidiano, los mitos y sus actividades rece las preguntas de los sueos cotidianos, de los mitos y la
y, nosotros los transentes del siglo veinte al siglo veintiuno, verdad de los hombres y sus dioses de ayer. Hoy, en plena
desconocemos ese lenguaje, slo nos queda hacer el anlisis vigencia y post modernidad, creemos que lo mejor es no creer
de otras formas de comunicacin -como son las imgenes- en nada, ni en nadie. Y, as, nos quedamos solos en un balcn
para entender algo de los factores que hicieron posible la exis- abierto a infinitas soledades, vacas de nosotros mismos. Pare-
tencia de esas sociedades humanas que vivieron hace ms de ciera que hemos perdido el camino que nos hizo llegar hasta
dnde estamos, del camino del venida, buscando slo encon- 1. AMBIENTE Y CONTEXTO
trar las puertas de una salida eventual. Para iniciar el estudio, debemos establecer que hay dos
Cuando uno llega al Alto de las Guitarras y dirige la mirada quebradas cuyos nombres son parecidos y que han llevado al
hacia la pendiente - desde lo alto- encontramos los rastros de error a los estudiosos que no conocan el lugar: Quebrada de
una ondulante serpiente que baja lentamente, que se requie- las Guitarras y Quebrada del Alto de las Guitarras. La prime-
bra en la tortuosa sinuosidad de los pedregales rojizos, con ra afluye al sistema hdrico del ro Moche y la segunda al del ro
bellos petroglifos de diferentes pocas y estilo. All nos damos Vir. La primera es ms ancha, plana y baja, en cambio la
cuenta que hemos llegado a poder otear un paisaje sacraliza- segunda es ms alta, angosta y sinuosa. Por la primera van los
do que nos puede relatar parte de nuestro pasado, los ideales, caminos de factura Cupisnique ms anchos, subiendo por la
sueos, avances y descubrimientos para organizar un mundo planicie conocida como Los Cocales del Inca, irrigada por
tan spero y convertirlo en una domstica estancia de hom- canales Cupisnique, pasando por la Huaca de los Chinos,
bres y de dioses. Este lugar debi ser un santuario. hacia lo alto, donde nace en el divortium aquarum, a 917
Desde El Portillo vemos el origen de la vida, calculando metros sobre el nivel del mar. Desde este punto, baja la que-
su muerte en el otro extremo, donde se convierte en el ro brada del Alto de Las Guitarras donde est el santuario con
Salinas. Naci arriba dulce, angosta y cristalina, y a un cen- imgenes rupestres ms rico y ordenado de este sector de los
tenar de metros, casi a la entrada, hay un personaje cuyos Andes Centrales. Al final de esta quebrada estaban las salinas
ojos miran el origen del agua en esa quebrada, la que abajo ms importantes de la zona. Son dos quebradas distintas que
muere angosta y salada. Pero, all mismo nacer otro ro de vierten sus aguas a cuencas diferentes.
aguas dulces para seguir regando la vida. El trayecto tiene Este lugar, realmente es un ambiente compuesto, a su
varios espacios y sus respectivos ecotonos y tiene varios vez, por dos quebradas gemelas, una larga, a la derecha,
tiempos y sus respectivas gestiones humanas. Uno de sus que es la que contiene los petroglifos y otra ms chica a la
hombres -posiblemente un sacerdote- nos contar parte de izquierda de la otra, sin petroglifos pero con evidencias de
esa historia. haber sido sembrada con cultivos estacionales de coca, pues
Figura 01. Vista area de la quebrada de Las Guitarras que desemboca en el ro Moche.
La lnea amarilla representa el camino hasta El Portillo (2). El Cerro Lon (3) es el apu tutelar,
a cuyas faldas est la quebrada ancha donde estn los edificios mayores.
El "ALG" comienza en el divortium acquarum, entre los sis- La "Quebrada Ancha" es la que ms nos interesa porque
temas hdricos del ro Moche y del Vir, ambiente geogrfico articula todo el sistema de esta zona. Las siguientes confluen-
slo ms cercano al primer valle, pero pertenece al sistema cias generan planicies con ms vegetacin, lo que debi incidir
hdrico del ro Vir. A partir de la crestera que divide las aguas, en dos aspectos importantes: a), que los habitantes observa-
se forma una serie de quebradas angostas y cortas -siete- que ran cmo se forman las aguas en un territorio tan pequeo y b)
deponen a su vez en una ms larga que adopta el nombre de cmo el agua influye y determina la vida de todos los seres
"Quebrada del Alto de Las Guitarras", la que al bajar, deposita- vivos. Ello explica que en la "Quebrada Ancha" estuviese el
ba sus aguas en la cuenca del ro Vir (42 km. al sur). Una baja centro estratgico para el control de los recursos del lugar (Fig.
cordillera occidental encajona el lugar determinando una leve 06). Esa sera la razn para qu all se edificaran las mayores y
inversin climtica. mejores construcciones, los caminos ms anchos y la mayor
Estas siete quebradillas incrementaron la ms larga y cen- variedad de construcciones circulares con un montculo en el
tral, conformando el origen de un pequeo sistema hdrico centro.
muy interesante, porque permite ver como en un espacio redu- Desde este lugar se dividen y diferencian los agrupamien-
cido y de fcil control, el "origen de las aguas", al juntarse, for- tos de petroglifos: hacia arriba "repta" el posible geoglifo con
maban otra ms larga y serpenteante, con nichos ecolgicos figura de serpiente, con grupos circulares en su cuerpo, siendo
de plantas y animales. Estos fenmenos, tan cercanos y aso- el tercero donde est el "Sacerdote Sonriente". En toda la
ciados, seran los que motivaran la imaginacin, buscando secuencia de los grupos se puede advertir la evolucin de la
explicaciones en la naturaleza para reordenarla en su visin fase Sechn a la Cupisnique (Fig. 05).
csmica del lugar y organizar un "espacio sagrado" de mgica A partir de la "Quebrada Ancha", hacia el sur, y ms abajo
y religiosa convocatoria. El recorrido ondulante de la quebra- hasta la garganta de "Las Viscachas" hay tambin otros gru-
da, en forma de serpiente, sera convertido en un lugar sagra- pos circulares, pero sin la secuencia de los del posible geogli-
do o un santuario, adaptndolo para sus ceremonias y ritos. fo. De este sector medio en adelante, los petroglifos tienen otro
As, ese escenario largo y ondulante, simblicamente sera orden, son de estilos ms tempranos y se componen con otros
una gran serpiente, madre de las aguas5. temas. Debemos agregar que en esta zona media, vierte otra
El suelo desde el divortium tiene un color amarillento y pie- quebrada, desde el este, en cuya margen derecha est el agru-
dras rojizas, debido a la mayor presencia de ridos ferrosos y pamiento con la "cabeza del guila". Esta parte media de la
sus variantes por oxidacin. En el verano (diciembre a marzo), quebrada termina, prcticamente, con dos grandes piedras las
las lluvias remojan las laderas y la "vegetacin de loma" revive que contienen centenares de petroglifos hechos por cazado-
variadas especies estacionales, atrayendo animales de diver- res: a una la habamos denominado "La Mesa del Agua", por-
sas funciones trficas. En los meses de abril a junio, los arbus- que en su parte alta y plana tiene una oquedad alargada donde
tos florecen y la zona es ms dinmica y vital, muy en especial se acumula el agua en tiempos de lluvia y servira como un sen-
en las partes medias. cillo "pluvimetro". La otra es una roca grande que recuerda la
Al sector de esta quebrada -Alto de Las Guitarras-, cuya figura de un "sapo gigante" mirando hacia el norte. No parecen
altitud linda entre los 900 y los 650 m.s.n.m., es decir, desde El estar dentro de un "grupo".
Portillo hasta donde estn las salinas, lo hemos dividido meto-
dolgicamente en tres partes: "alta", "media" y "baja". La pri- Desde el cerro ms alto o "Cerro Len", que est al nor-
mera estara entre el "Portillo" y la "Quebrada Ancha"6 (Fig. 04). oeste, uno observa el orden y la secuencia de la distribucin de
En la segunda o "media", vierten otras quebradas por ambas las piedras grabadas y se advierte que los grupos de petrogli-
mrgenes, determinando reas ms o menos planas, el fos tienen una forma que semeja una serpiente. Algunos gru-
comienzo de la vegetacin arbustiva y el trmino de los cami- pos ya estn muy disturbados, pues como estn en laderas,
nos ceremoniales. En la segunda quebrada, a la izquierda, con las lluvias, stas se han movido. Esta secuencia - de la ser-
est el tercer grupo de piedras grabadas donde aparece "El piente simblica- bajara hasta la "Quebrada Ancha" o subira
Sacerdote Sonriente". desde all hasta el portillo donde nacen o se forman las aguas.
De la Quebrada Gemela, a la izquierda de la del Alto de las Es cierto que a la derecha de la "Quebrada Ancha", tambin
Guitarras, ya para desembocar a la principal, por la margen en hay varios grupos circulares y otros son cuadrangulares como
la margen izquierda, estuvo el grupo donde se encuentra la efi- aquellos que miran hacia el petroglifo de la "Garza con las alas
gie de la "cabeza del guila". La parte "baja" comienza con una abiertas" (Fig. 03). Slo hasta la parte "media" -recordemos- lle-
angostura o garganta, en cuyos lados ptreos y abruptos hay gaban los caminos anchos o ceremoniales, pues en parte baja
pequeas "cavernas" que son ocupadas por viscachas. En y angosta de "Las Salinas", no hay restos de caminos anchos o
esta parte ya no hay restos de caminos, slo hay varios "ceremoniales". En este ambiente "salinero" debi haberse
manantiales, vegetacin arbustiva y arbrea y es aqu donde realizado muchas acciones de trueque teniendo como base la
tambin estn los puquios salobres, y de all su nombre: "Las sal, por senderos menores y angostos, talvez por las partes
Salinas". altas. Ya no hay restos de caminos, pero s hay muchas evi-
Figura 05. Grupos circulares y alargados de piedras con imgenes grabadas, en la parte
alta de la quebrada del Alto de Las Guitarras. El grupo 1, es el ms cercano al portillo y, en
el tercer grupo con el n 4, aparece la piedra con el "sacerdote sonriente". Se observa que
las piedras estn en orden. (Dib. Arql. Andrs Ocas).
2
3
Figura 06. La "Quebrada Ancha", punto de confluencia con la quebrada "Alto de las Guitarras". All se ve por la parte
baja correr el camino ceremonial (1), las construcciones ms importantes (2 y 3) y comienza la parte media de la
quebrada, con otro tipo de petroglifos, generalmente ms tempranos y sencillos. Hay ms construcciones.
dencias de su aprovechamiento, por habitantes de lugares ale- 2. LA IMAGEN DEL PERSONAJE: RAZGOS Y
daos, mayormente serranos. CAMBIOS
En este contexto, hay piedras de diversa dimensin con Para comprender mejor la imagen de un ser sacralizado,
caracteres que debemos explicar brevemente, dada su morfo- seria necesario revisar dos conceptos -previamente-: "Espa-
loga y su coloracin. Los cerros aledaos se van resquebra- cio Sagrado" y "Tiempo Sagrado", como factores elementales
jando por factores diastrficos (temperaturas opuestas) y por de una cosmovisin del entorno. Estos factores son los que
factores tectnicos. Las rocas que se desprenden son angulo- explican las ceremonias, sus ritos y sus calendarios. En el pen-
sas y facetadas, conocidas como "piedras de cerro", son de samiento andino las deidades o dioses, primero fueron hom-
diversa dimensin y mantienen la coloracin griscea de los bres con acciones o gestiones extraordinarias y, en algunos
cerros de donde se desprenden. Las piedras donde aparecen casos, gemelos. As, es posible pensar que la mayora de dei-
los petroglifos, no son de esta forma ni de esa coloracin, pues dades andinas se asocian a los diversos ecosistemas interpre-
son "cantos rodados", de diverso tamao, que adquirieron su tados, con diversas crisis ecolgicas y que, por su actuacin
color rojizo por oxidacin y -su forma- por rodamiento. La colo- frente a estas eventualidades, adquirieron lo nosotros llama-
racin se produjo por la humedad ambiental, al formar hemati- ramos "valor sagrado" o sacralidad. Si as hubiese sido, esto
tes u xido frrico natural (Fe2O2). La degradacin constante nos hara entender que ese ser sacralizado actu en un anti-
de las rocas determina tambin la coloracin del suelo, pues guo escenario o "espacio sagrado" y que eso sucedi en algn
aparecen las dos variedades de las hematites, la roja u oligisto momento crtico o "tiempo sagrado" del cual derivan los rasgos
y la parda o limonita. Es evidente que estos procesos de que caracterizaran a este nico personaje que sonre (Campa-
degradacin y oxidacin fuese un fenmeno muy antiguo, na 1993; 1995).
anterior al Holoceno. Con respecto a las relaciones entre Esta imagen debemos verla dentro de los mrgenes de la
agua, suelo y coloracin, pareciera que la tierra al irse retiran- cosmovisin andina, sin los factores condicionantes de nues-
do de la base de las piedras, va dejando sus huellas de un tra manera occidental de observar y explicar. Si bien es cierto
color ms claro, pues la parte ms a la intemperie y antigua es que toda la, o las ciencias que podamos poner en uso, son occi-
la ms oxidada. dentales, los objetivos, las tcnicas y el paisaje cultural donde
Figura 07. En un amanecer del 24 de junio de 2001, inicio del invierno, se puede ver una buena
imagen del personaje que estamos tratando, tanto el rostro (en el recuadro), el cuerpo de lneas
curvas como el entintado de brazos y piernas izquierdos, as como la inversin de la mano
izquierda ponindola como si fuese la derecha.
aparece esta imagen no lo son. Necesitamos hacer esos des- el cuerpo o en el rostro, como el sacar partido alguno de los
lindes para obtener una idea ms cercana a la realidad de labios, [] Asimismo dan este nombre a las fuentes muy cau-
entonces, alrededor de tres milenios antes de nosotros. dalosas que salen hechas ros" (Garcilaso 1968: 132).
De acuerdo a esto, podemos decir que el "Alto de las Gui-
2.1. VISIN ANDINA Y VISIN OCCIDENTAL tarras", fue una HUACA7, un santuario, por ser en un lugar natu-
La interpretacin de las cosas que nos rodean la entende- ral con caractersticas extraordinarias, consideradas como
mos como el conocimiento del mundo y su realidad, pero esa sobrenaturales. Pues, todo el paisaje haba sido adaptado e
nocin que obtenemos es slo una visin cultural referente y interpretado como "templo grande o chico", "hermosura y exce-
no es la realidad, sino slo una concepcin de sta. Entonces, lencia que aventajan". De esta manera, se explicara por
cualquier observacin que hagamos la haremos desde el qu esa quebrada era "una culebra grande..." donde existan
punto de vista cultural dentro del cual actuamos y pensamos, petroglifos, desde pocas tan antiguas y a lo largo de ms de
es decir y en este caso, desde el punto de vista occidental cris- 5,000 aos. Tambin, recordemos que la otra quebrada, ms
tiano. Pero, la realidad de lo que estudiaremos, no fue hecha ni seca y rida, tiene vestigios de que pudo haber sido dedicada
pensada por gente de nuestra cultura, sino con otra, con otros al sembro de coca -por "secano"- pues hay algunas plantas de
objetivos y con otra concepcin del mundo. Era el "mundo andi- coca nativa, sin haber restos de canales.
no", con una larga trayectoria aislada y en constante actuacin La nocin andina de "huaca" -como concepto- est ligada
creativa para poner el mundo -creado por l- bajo su mandato al universo religioso o las ideas que la conforman, por creacin
y control. colectiva. As, el Alto de las Guitarras sera un santuario para
La mayor diferencia radica en las nociones de deidad, interpretar su entorno. Esto es muy propio de las sociedades
sacralidad y objetivos de vida. El pensamiento andino tena un complejas, nacidas en el Periodo Inicial y desarrolladas en el
sentido ms objetivo de la realidad de su entorno y vea a los Formativo, cuyas manifestaciones se ven reflejadas en las im-
dioses como "huaca" es decir como lo extraordinario en todos genes que venimos tratando, en especial desde Huaca Prieta,
los aspectos. No crea en dioses como hacedores del mundo, a las de Sechn y las de Cupisnique.
sino hombres que se hacen dioses en las circunstancias de cri- Cuando vemos el A.L.G., lo vemos con la lgica occiden-
sis, porque fueron capaces de revertir el caos de las hecatom- tal, "cientfica" y analtico-crtica. No lo vemos con la ptica pro-
bes, reordenndolo todo. Podan aceptar las crisis y hecatom- pia del pensamiento de sus hacedores, lgica interpretativa,
bes no como una maldicin de los dioses sino como una expre- analgica, dualista y binaria en la que las oposiciones no son
sin de la naturaleza y a ante lo cual ellos tenan que ser ms excluyentes, sino inclusivas, concurrentes, igualitarias y rec-
unidos para reorganizar el caos ocurrido. Constantemente procas. Si no lo vemos as, no podremos entender el origen
haba que estar rehaciendo el mundo, es decir, haba que ser causal de que todo lo que tiene vida es natural en la medida
dioses en creacin constante. Esa visin de la realidad no la que provienen de hembra y macho, como gneros concurren-
entendieron los conquistadores ni sus escribas, pues crean tes y no opuestos. Tampoco entenderamos otras nociones
que todas sus acciones eran as, por mandato divino. Dos como "ayllu", entidad social superior a la familia, al ayni y su
visiones opuestas e ininteligibles entre si. enorme capacidad de trabajo social y servicios recprocos
Si nos enmarcamos dentro del pensamiento andino, ten- donde no hay la relacin occidental de amo-sirviente, o como
dremos que explicar, primero la nocin de deidad y las relacio- sera entendida al traducirse al castellano, "yana": negro, sir-
nes entre la naturaleza y el hombre, pero lo que sabemos de viente o esclavo.
esa visin del mundo es parte de lo que los cronistas hispanos Hemos recordado slo algunas categoras del pensamiento
y mestizos nos han narrado y muy en especial Garcilaso Inca, andino para comprender cmo es que se dualizan -no polarizan-
quien la maquill ms. l, hace notar -insistentemente- que la los elementos del paisaje simblico, lo masculino y lo femenino -
religin andina refleja su ambiente y la utilidad de sus recur- o derecho e izquierdo-, lo alto y lo bajo, lo aqu y el adentro, lo
sos, fenmenos que se sintetizan en la idea de "huaca" y la des- claro y lo oscuro, sin ser menos o ms el uno que el otro. Por
cribe as: "huaca", es [..] "dolo", "ofrenda a la deidad", "templo igual, el ser macho o hembra, grande o chico, el "arriba y el aqu",
grande o chico", "hermosura o excelencia que aventajan de las el "aqu y el adentro", es decir el "hanan" y el "kay", o el "kay" y el
otras de su especie", y por el contrario, "a las cosas muy feas y "ukju", o el "hanan" y el "hurin", son equipolentes. Adems,
monstruosas que causan horror y asombro; y as daban este recordando lo dicho por Garcilaso, Cieza, Blas Valera, Arriaga y
nombre a las culebras grandes que tienen los antis que son de otros, las diversas "naciones" se "preciaban descender" de gui-
veinticinco y treinta pies de largo...". "Tambin llaman huaca a las, serpientes, de cerros o de ros. Es decir, tenan una concep-
las cosas que salen de su cauce natural, como la mujer que cin totmica, con ideas que apareceran ya definidas desde fina-
pare dos de un vientre [] y por el mismo semejante llaman les del Periodo Arcaico, convertidas en un discurso simblico-
huaca al huevo de dos yemas, y por el nombre dan a los nios grfico. Nosotros as lo creemos, aunque para otros estudiosos,
que nacen de pie, doblados, o con seis dedos en pies o manos, "ms probable su atribucin a una fase un poco tarda del Hori-
o nace encorvado, o con cualquier defecto mayor o menor en zonte Temprano" (Guffroy 1999: 72).
El concepto de "dualidad" en el pensamiento andino, no las grandes piedras con petroglifos en relacin del nacimiento
tiene relaciones de oposicin y "tercio excluido" derivado de la y muerte del sol (Fig. 07). En el lado derecho de la quebrada
"oposicin de contrarios" como en el pensamiento occidental. est el cerro tutelar, en cuya cima parece estar un felino que
Es la conjuncin de dos factores, opuestos pero complemen- caminara en el mismo sentido del agua (al sur), as, en el
tarios. En el caso del A.L.G. esto se refleja en la organizacin oeste anochece y muere el sol cada da. En cambio, en el lado
cultural del ambiente y en la orientacin de sus patrones de izquierdo est el ortus, entre dos cerros, por donde nace el sol.
asentamiento, aplicado en ambas laderas, derecha e izquier- As, la muerte y la vida conforman el eje horizontal elaco, el
da. Veamos: en el lado derecho o lado "A" (L.A) fueron cons- poniente y el levante. Este fenmeno natural fue adaptado a
truidas la mayora de edificios desde antes de los Cupisnique, su cosmovisin. As, en la tierra y as en el cielo con la cruz del
pues hay edificios circulares y ortogonales, con y sin cermica sur, talvez sintetizando simblicamente en la chacana.
asociada (Sharon, Briceo, Noack 2003). En la otra margen, a la Desde el nacimiento de la quebrada en el Portillo, el agua
izquierda de la quebrada (L. B), predominan los grupos de es dulce y "masculina", como una serpiente. Al llegar al sur, el
petroglifos, ordenados longitudinalmente y alrededor, en una agua se estanca en puquios de agua dulce y de salada. Por
forma serpentina. Tambin hay construcciones, que parecen estancada, era femenina, madre del Ro Las Salinas. As se
ser rituales, pero son de menor jerarqua que las del lado dere- justificara su carcter de huaca, pues eran "fuentes muy cau-
cho. En las pequeas planicies de las quebradas del lado A, dalosas que salen hechas ros", como lo anot Garcilaso. As,
estn los edificios administrativos, siendo el ms notable el el agua era dual: Dulce y masculina al nacer arriba y, salada y
que est en el centro de la "quebrada ancha" (Fig. 05 a). Al lado femenina abajo, al estancarse. Dentro de este marco, enten-
derecho de ste, hay otro "canchn" o edificio cuadrangular deremos que el agua que nace arriba es la que hace germinar
ms antiguo, sin cermica y con un camino ancho y oblicuo al las semillas, a diferencia del agua de las salinas que las mata.
camino ceremonial ms importante. Ms hacia ese lado y Visto as, lo que a nosotros nos puede parecer slo variados
cerca de la quebrada central o del Alto de las Guitarras, hay fenmenos naturales, al ser observados y reconstruidos con el
una planicie amplia con restos de edificios con cermica tem- pensamiento andino, se convierte en una ideologa de relacio-
prana. Todo esto est en la ladera deltaica que baja del cerro nes binarias de funciones concurrentes y complementarias
tutelar en cuya cspide est la formacin rocosa natural que para su explicacin cosmognica.
semeja un felino, del cual deriva su nombre: Cerro Len.
Todo el ambiente ha sido organizado para hacerlo sagra- 2.2. ANLISIS DEL PERSONAJE SONRIENTE
do. All, la dualidad se expresa de varias maneras, ordenando
2.2.1. EL ESPACIO Y EL ENTORNO CULTURAL
El territorio donde est la imagen es grande, pues hay ms
de 200 piedras grabadas, algunas con alrededor de 70 imge-
nes, las que -en suma- pueden pasar del millar. Las piedras
estn organizadas en conjuntos o grupos, aunque aparente-
mente "desordenados", pero, ello se debe a que estn en las
laderas, donde cada vez que ha ido lloviendo, se ha ido resba-
lando y modificando el orden inicial. Pero, an as, podemos
observar que estos grupos, en su mayora fueron de forma cir-
cular. El personaje que analizaremos estara en el tercer gru-
po, comenzando desde el Portillo.
En el lugar, hay imgenes de felinos, serpientes y aves de
las regiones yungas y chaupiyungas occidentales, propios de
ese ambiente. Pero, tambin hay representaciones de anima-
les que reflejan otros ecosistemas y que ahora ya no son los
mismos. En este caso, las imgenes de garzas, flamencos o
sapos, no corresponden al ecosistema actual, pues son de de
lugares hmedos, clidos y con presencia de pequeas lagu-
nas. Entonces, ese ambiente fue en dnde y cundo vivieron
estos seres que seran sacralizados, lo que da cuenta de las
razones para convertirlos en espacios y tiempos "sagrados".
Figura 07. Desde un mismo punto una gran piedra grabada, Informan del lugar en illo tempore, de "aquellos tiempos", cuan-
se puede ver los lados opuestos: por la quebrada (hembra) do ese lugar fue sacralizado y convertido en santuario de sus
nace el sol en el levante y por el opuesto donde domina el ideas. El concepto quechua de "pachamama", es a la vez espa-
cerro tutelar (Cerro Len), muere el sol por el poniente. cio y tiempo. As, el Alto de las Guitarras fue un "espacio sagra-
corporales contorneadas, mano izquierda invertida, la cabeza con la figura de un 3, con sus partes casi cuadrangulares. La
rapada y una serpiente de estilo Cupisnique en su espalda. parte superior de dicha cabeza muestra haber sido rapada
Los otros cinco son elementos distintivos sobre el cuerpo y no totalmente, slo muestra en la frente un disco, el que realmen-
sabemos si fueron slo puestos como adornos o joyas, si fue- te es una banda circular oscurecida intencionalmente, de cabe-
ron pintados o tatuados, pero cumpliendo fines estigmticos za baja la serpiente (Fig. 10).
para comunicar su carcter sagrado de sacerdote. Estos son: Ya anteriormente hemos tratado de explicar estas caracte-
Cinco anillos concntricos, un cinto sobre su desnudez con rsticas, al hacer un estudio sobre "El Prisionero del Tiempo"
dientes en media luna insinuando una (segunda) "boca felin-
ca", un brazalete en la mano izquierda, una ajorca sobre el tobi-
llo izquierdo y un adminculo en la mano, con uno de los discos
en el extremo. Alrededor de esta imagen central hay otros
petroglifos que, al parecer, fueron hechos despus, pero sin
nimo a daar o hacer ininteligible dicha imagen.
Analizando cada uno de los rasgos que aparecen en el ros-
tro y cabeza vemos que los rasgos parecen variar de forma,
pero esto se debe a las sinuosidades de la piedra y el ngulo
desde donde se le observe y fotografe. De todas maneras, se
trata de una cabeza casi de perfil y casi cuadrangular, con una
mandbula y un mentn muy acentuados. Si la cabeza est
casi de perfil, mostrando el lado izquierdo, el ojo est de frente,
abierto y es de forma almendrada. En el lugar del ojo derecho
est el ceo, a manera de un valo que cae sobre una nariz cor-
ta, redonda y no aguilea.
En ese rostro, la boca ha sido diseada muy ancha como
para acentuar la amplia sonrisa que deja ver los dientes. No
hay diseo de colmillos como lo tienen las "bocas felnicas" del
estilo Cupisnique, con lo que queremos hacer notar que toda- Figura 10. Podemos observar la perfecta redondez del disco
va sus rasgos nos recuerdan a los personajes sacralizados de en la frente y la forma bilobular de la oreja, aunque de
Sechn. Sobre la parte superior de la mandbula - el cndilo ngulos pronunciados. La cabeza rapada, el ojo abierto y la
maxilar inferior- aparece la tpica forma de la oreja Cupisnique amplia boca sonriente, sin colmillos.
Figura 11. En 1968 dibujamos al sacerdote sonriente. Vimos el ojo cerrado y que el cinto era una boca inferior opuesta,
con dientes, como lo hacen los Cupisnique, sin advertir la idea central y simblica. En el dibujo de 2004, despus de la
lluvia del 23 octubre, apareci ms completa y definida la imagen, hacindose ms notables las partes agrisadas por
entintado, la rodilla menos redondeada y los grabados del brazo y la pierna.
(Campana 2005), observando que stas obedecan a plantea- tado por un disco concntrico, justo en el ngulo de fusin de
mientos cannicos, no de estilo, sino de ideologa. Es intere- las dos nalgas (Fig. 13, C y D).
sante recalcar que la "cabeza rapada" es un rasgo comn en En las imgenes de Cupisnique y Chavn, pareciera existir
las imgenes del Periodo Inicial y el Formativo. M. Crdenas al tambin una dualizacin directa: "boca-vagina" y, otra oblicua
estudiar la iconografa de Sechn ha mostrado muchsimas "boca-ano" con sus respectivas representaciones para ser
cabezas rapadas, especialmente aquellas que ya son de cad- comunicadas visualmente. En este tipo de imgenes parecie-
veres, deduccin derivada de la forma del prpado cuando "La ra que hay una representacin inicial de la vida, dando origen a
caracterstica comn es la notoria mutilacin en la parte supe- ciertas partes del cuerpo, pues de cada una de las bocas salen
rior del cuerpo (Crdenas 1995: 79). Aunque, en el caso que trata- las alas, las patas, la cola y a an la cabeza.
mos el ojo es el izquierdo y est completamente abierto. El personaje central, tiene rasgos de estilo Sechn y Cupis-
nique, la cabeza rapada, un diseo muy elaborado y de simbo-
Ya hemos demostrado que las tcnicas en uso, les permi-
loga aparentemente religiosa, pues, tanto los atributos que
ti comunicar mensajes que podan ser modificados por el tiem-
muestra, (el ceo, la boca, la nariz, la oreja bilobulada, los
po, por la incidencia de la luz, segn la hora y la estacin y -
crculos en el cuerpo, la "boca felnica", etc.), o el agrisado de
entonces- pusimos como ejemplo un dibujo del autor y otro de
su lado izquierdo y la torcin de su mano izquierda, referiran
A. Nez, en los que variaba la forma de los ojos. Para Nez
una condicin social muy importante como la de un sacerdote,
estaban abiertos y circulares. En el presente caso, el autor
igual que en imgenes Cupisnique. Lo que ms lo diferencia
(1968) dibuj al sacerdote con los ojos cerrados (Fig. 11) y las
es la presencia del disco concntrico sobre la frente (Figs. 10,
fotos actuales, despus de la lluvia del 23 de octubre de 2004
13). Es decir, hubo una clara intencin en su diseo para repre-
que la "limpi", al desaparecer el lodo que haba en la superfi-
sentar un personaje de muy alta jerarqua, intencin que va
cie, stos se hicieron ms visibles y fciles de observar, foto-
ms all del estilo, pues obedecera a una serie de ideas mgi-
grafiar y dibujar. El ojo del sacerdote est abierto y claramente
co religiosas, propias del pensamiento de entonces. Esta for-
definido en su forma.
mulacin funciona a manera de "sintaxis", expresando un nivel
El tratamiento del cuerpo est hecho a base de lneas muy
jerrquico de un alto personaje dentro de la estructura religio-
curvas para ser la imagen cannica temprana de un hombre, -
sa. Con ellas se resaltan sus atributos personales, su "sexuali-
tres o cuatro cabezas de largo-, muy recia y de ademanes adus-
dad", su casi desnudez y su posicin especfica, sonriente y
tos. Antes no habamos advertido el "entintado" del lado
casi a "gatas" (Figs. 08, 09, 11, 13, 14). Todo esto, sugiere que
izquierdo que se acenta en brazos y piernas y, ahora, se
estamos ante un "sacerdote", quien tiene cierto estilo Sechn
puede demostrar como una constante cuando se trata de im-
de transicin a Cupisnique, lo cual justificara la pregunta:
genes de seres humanos.
Los sacerdotes y su caracterizacin provenan de una tradi-
El cuerpo est evidentemente desnudo y, pareciera, que a
cin Sechn; Cmo lo vimos antes con el "Prisionero del Tiem-
la altura de la cintura, al final de la espalda, lleva un adminculo
po"?.
a manera de cinto y que en la parte inferior le agregaron tres
Las diferencias en el atuendo, los arreglos faciales, el
semicrculos (visibles), para semejar dientes saliendo del labio
disco en la frente y los crculos en el cuerpo del personaje, pue-
superior, versin simblica equivalente a esa boca felnica que
den marcar la diferencia funcional del personaje, en cuanto a
aparece en el lomo de los jaguares donde nace la cola (Fig. 12).
rango y actividades especficas. La importancia del lado
En este caso, quedara en la parte superior del ano, represen-
izquierdo, cuyo concepto viene desde mucho antes, asociado
a lo femenino y la posicin del cuerpo, puede recordarnos
aquello que los cronistas llamaron "pecado nefando", practica-
do por los sacerdotes de entonces, en varias sociedades9.
En la posicin convencional de representar la mano al
revs -la izquierda invertida- en posicin imposible, mostrn-
dose como si fuera el interior de la mano derecha, debi obe-
decer a ideas mgico-religiosas o a otras intenciones, como la
necesidad de transmitir frases y conceptos metafricos. Esa
forma de mostrar la mano izquierda, nos hace entender que lo
ms importante fue el contenido ideolgico a comunicar o
representar, algo ms complejo que la naturaleza misma de
esa mano, de lo contrario no se puede entender que, si el per-
sonaje est mostrando su lado izquierdo y por consiguiente la
mano de ese lado debera mostrar el dorso, pero en la figura se
Figura 12. Jaguar de factura Cupisnique en Chavn. En la parte ve la palma, el lado por donde se doblan los dedos para sujetar
final del lomo hay una boca felnica que da origen a la cola. el objeto que parece portar.
Esta imagen pese a ser naturalista, adquiere un carcter llos otros que si bien el signo adoptado es convencional y arbi-
altamente simblico, pues contiene una serie de elementos trario resulta tan general y usual que su significacin ha toma-
que le dan esa connotacin. No existe en todas las imgenes do un carcter de evidencia (por ejemplo los smbolos mate-
Cupisnique o Sechn un ser antropomorfo que sonra y en esa mticos, el cetro como smbolo de realeza, etc.)" (Pieron, 1972,
posicin, por ello pensamos que con esos smbolos, tambin, V. 2: 441-442).
han querido darle la connotacin de personaje "sagrado", Los rasgos que hemos podido observar, asociados -por
pues "El smbolo es un signo encargado de representar un ejemplo- al "Cntico a Wiracocha" que nos ofrece Santa Cruz
objeto, un acto, una situacin o una nocin y de substituirlo ni Pachacuti, o con otras anotaciones referentes de otros cronis-
se da el caso. El trmino debe reservarse a los casos en que el tas, pueden reflejar o representar ese conjunto de creencias
signo tiene un carcter imaginado, cuya forma y naturaleza sobre la sexualidad de los sacerdotes, dentro de las socieda-
parecen presentar relaciones con lo que se simboliza, y a aque- des especialmente yungas. Tampoco podemos hablar de
Fig. 13. En esta figura vemos las relaciones simblicas entre rasgos faciales y el disco concntrico en la frente, la forma de
la nariz, la amplitud de la sonrisa, la posicin de la mano izquierda (B) que intenta parecer la derecha, y la relacin de la
ubicacin del ano con la figura de un pene antropomorfizado, como lo representaran los mochicas, posteriormente. Esta
simbolizacin puede referirse a lo que los cronistas llamaron "pecado nefando".
homosexualidad si sta era vista como normal en esa socie- informacin de otras sociedades, pensando que se tratara de
dad para el caso sacerdotal, de all que debi orientarse por lo la necesidad humana de comunicar smbolos o convocatorias,
simblico, porque: "Los smbolos organizados y procesados sin conocer ese "lenguaje".
por el cerebro le permiten a la conciencia humana la represen- Los estudiosos que han tratado el tema rupestre en Amri-
tacin tanto del mundo real cuanto del imaginado. As, la con- ca del Sur y en el pas, concuerdan en que las tcnicas de eje-
ciencia del hombre dispone de dos maneras de representarse cucin ms conocidas son: PERCUSIN, RAYADO,
el mundo: a) una directa, cuando las cosas mismas se presen- RASPADO e INCISIN (Bonavia 1972; Cardich 1964, Guffroy 1999;
tan al espritu humano tangible y objetivamente a travs de su Bosch Gimpera 1964; Kauffmann 1969; L. Nez 1976; Linares M. 1960,
percepcin por los sentidos y la lgica causal, que se halla en Menghin 1957, Schobinger & Gradn 1985, Kaulike, Fernndez-Dvila &
la estructura del lenguaje, y b) otra indirecta, cuando las cosas Santa Cruz 2000). Pero, Antonio Nez (1986) especific otras
no pueden presentarse objetiva ni tangiblemente, sino a tra- caractersticas: 1.- Talla de surco profundo en arco, entre 0.5 a
vs de imgenes configuradas mentalmente por analoga con 1 cm. 2.- Talla o surco profundo con un promedio de 1 a 2 mm.
los smbolos de condensacin." (Silva Santisteban 2005: 131). 3.- Surco profundo angular, 4.- Percutido superficial, 5.- Raya-
Garcilaso Inca, hace notar -insistentemente- que la reli- do y, 6.- combinacin de pictografa y petroglifo (Nez Jimnez,
gin andina refleja su ambiente y la utilidad de sus recursos, 1986: 50).
fenmenos que se sintetizan en la idea de "huaca". l escribi: Gouffroy (1999) anot que hay tambin una tcnica de "per-
"huaca", es [...] "dolo", "ofrenda a la deidad", "templo grande o cutido indirecto". Pero, pese a la las especificaciones, en el estu-
chico", "hermosura o excelencia que aventajan de las otras de dio de campo, debemos advertir, por ejemplo, que un "surco pro-
su especie", y por el contrario, "a las cosas muy feas y mons- fundo angular" no se puede hacer con un percutor, sino con una
truosas que causan horror y asombro; y as daban este nom- especie de cincel. Entonces, si usamos slo esas denominacio-
bre a las culebras grandes que tienen los antis que son de vein- nes, no definiramos los caracteres locales, por eso -
ticinco y treinta pies de largo...". "Tambin llaman huaca a las metodolgicamente- las reordenamos en cuatro categoras
cosas que salen de su cauce natural, como la mujer que pare mayores: De representacin, escultricas, grabacin y borrado,
dos de un vientre [] y por el mismo semejante llaman huaca que existen en la piedra donde est el "personaje sonriente"..
al huevo de dos yemas, y por el nombre dan a los nios que La "tcnica" es un aspecto estructural de una cultura. La
nacen de pie, doblados, o con seis dedos en pies o manos, o penetra totalmente y se manifiesta en todos sus rasgos. Si slo la
nace encorvado, o con cualquier defecto mayor o menor en el entendisemos como un conjunto de acciones para hacer algo,
cuerpo o en el rostro, como el sacar partido alguno de los en este caso, se tratara slo de "un estilo". Pero, para hacer un
labios, [] Asimismo dan este nombre a las fuentes muy cau- petroglifo, antes de grabar o percutir hay una idea previa de la for-
dalosas que salen hechas ros" (Garcilaso 1968: 132). Enton- ma, idea que es parte de la cultura de una sociedad. Esto es,
ces, es posible que esa variacin de su sexualidad haya sido anterior al acto mismo de grabar. Visto as, hubo dos tcnicas
vista como extraordinaria. para representar en el ALG. : "Primarias" y "complejas". "Lo de pri-
El estudio de este personaje ha requerido de 176 fotogra- marias" no implica un juicio de valor o de anterioridad histrica,
fas en diferentes horas y estaciones y -an- el los das de sols- pues en varios casos, despus de borrar las imgenes "comple-
ticios y equinoccios, pues estamos convencidos que ms all jas", anteriores, se grabaron imgenes ms "simples".
de la simple imagen a comunicar, haba una serie de variables
ideolgicas en relacin con la prediccin del tiempo, pues cam- 3.1. TCNICAS DE REPRESENTACIN
bian ciertos rasgos o, en algunos casos- cambia la forma, Las tcnicas "complejas", desde su aparicin pareciera que
segn la estacin y tambin por la presencia de la "paccha" en parten reflejando el prestigio de la textilera temprana, tanto por
la parte superior. las ideas que representa, la dualizacin de sus elementos, como
por el tratamiento a base de cintas, bandas y mdulos. En el
3. TCNICAS, VARIABLES Y EXPLICACIONES ALG, corresponden a una etapa que parece iniciarse con la
El "arte" y la "tcnica" son expresiones sociales en cons- gente de Sechn y debi ser desarrollada por los cupisniques,
tante y cotidiana modificacin creativa, cuyas acciones parale- desde sus fases ms tempranas. Llamamos complejas por que
las nos plantean varias preguntas: Quines dibujaban, gra- poseen elementos conectores entre varias imgenes que con-
baban o pintaban las piedras desde hace miles de aos? forman otra de mayor importancia. Estos conectores funcionan
Cmo fue el proceso de dichas grabaciones? Eran artistas como una sintaxis grfica, con un orden reconocible. Es decir, pri-
o eran tcnicos especializados? Desde cundo existira la mero existe una "tcnica de representacin".
especializacin? Cualquier respuesta provendra del anlisis Importantes estudiosos aceptan que el dibujo a base de
de las relaciones entre objeto, idea y proceso para comunicar "bandas", mdulos", rostros "agnados", en oposiciones direc-
informacin. Ms complejo es para nosotros cuando tratamos tas o diagonales, provendra del trabajo en tabletas de made-
de entender imgenes y signos que no fueron hechos para ra, incluyendo el concepto "ley del marco" (Rowe 1962; Roe 1974;
nosotros y no tenemos una ciencia precisa para entender la Gonzlez 1974 et al.). Para nosotros, estas tcnicas a base de
3. 2. TCNICAS DE GRABACIN
En esta imagen hay varias tcnicas de grabacin. La mayo-
ra de las lneas fueron hechas por percusin, utilizando dos
tipos de percutores, uno ms grande que otro. Hay tambin
"percutido-restregado", pues, hechas las lneas de la forma
general, a percusin, algunas otras fueron restregadas hasta
hacer perder las irregularidades anteriores, como en el caso
de brazos y piernas (Fig. 15).
El antebrazo y la pierna fueron las partes trabajadas, con
Fig. 15. Se pueden ver las dos tcnicas: percusin simple y, ms cuidado y con otros instrumentos, pudiendo ser punzones
percusin-restregado en brazos y piernas. Sus huellas o cinceles de piedra ms dura. En estas partes se puede
muestran el cuidado en su uso. Es posible que el entintado advertir a ciertas horas del da y con una luz desde el este, una
general obligara a limpiar las lneas, restregndolas. serie de lneas y cuadrados pequeos que enriqueceran los
detalles iconogrficos del personaje, pero que ahora no slo naje nico en su gnero que est representado de esa manera
son difciles de advertir, sino tambin de analizar con mayor o posicin. La cabeza o rostro con crculos o discos concentri-
rigor, pues estn muy deteriorados (Fig. 16). Desgraciadamen- cos ubicados como distintivos. La figura de lneas suaves para
te, no podemos imaginar los detalles de las pequeas formas definir el cuerpo y la representacin del ano en la juntura de las
que a manera de mdulos ornamentan estas partes del cuer- nalgas. La forma de la boca mostrando una "sonrisa" muy cla-
po, pero si estn sus finas lneas. ra. La presencia de una figura aparentemente flica, tras suyo,
En cuanto a la tcnica del "percutido-restregado" parecie- casi antropomorfizada, todos, conforman los caracteres y ras-
ra que pertenecera a la "tcnica del borrado", pues debi gos que pueden sugerir que, se tratara de un personaje en
hacerse frotando la lnea con arena fina hasta lograr cierta sua- posicin homosexual pasiva, configurando la representacin
vidad, aunque hay rastro de que le habran agregado algn de un sacerdote con los caracteres de "lo extraordinario", "do-
tipo de arcilla para emporrar un poco, y as, diferenciar mejor lo, ofrenda a la deidad", "Tambin llaman huaca a las cosas
las reas entintadas. que salen de su cauce natural" (segn Garcilaso). Entonces,
por las referencias de algunos cronistas, y la imagen analizada
4. UN INTENTO DE INTERPRETACIN estamos ante un sacerdote, especialmente yunga.
Para el presente caso, tenemos casi los mismos argumen-
tos que cuando trabajamos "El Prisionero del Tiempo". Si real-
mente este personaje fuera un sacerdote, tendramos que ana-
lizar algunos de sus rasgos con referencia a la funcin sacer-
dotal, con el lado izquierdo de las personas carismticas. Bar-
nard refirindose a este lado, escribi: "En la mayor parte de la
gente, el hemisferio izquierdo se especializa en una actividad
intelectual, lgica analtica y verbal, mientras que el hemisferio
derecho es predominantemente intuitivo, espacial, emocional
y musical. [...] Una persona sin el hemisferio derecho funciona
de una manera ms normal que una persona sin la funcin del
hemisferio izquierdo. [...] En la mayor parte de la gente, las
lesiones del hemisferio izquierdo interfieren la habilidad del
habla, algunas veces de forma total." (Christian Barnard, 1981: Figura 16. Las lneas transversales a las lneas gruesas del
55). (El subrayado es nuestro). antebrazo y de la pierna, que se ven en la foto, son muy finas,
Los neurlogos y mdicos especialistas en el cerebro hechas con una "herramienta" aguda. No se sabe si
saben y explican cmo el lado izquierdo del cerebro, controla representaban tatuajes u otros adminculos ornamentales.
los mecanismos del lenguaje y los mecanismos de cualquier
sistema de codificacin. Es obvio que los que hicieron estas
imgenes no saban nada de lo que hoy saben nuestros cient-
ficos, pero talvez ellos quisieron expresar las capacidades y
funciones de los que eran sacerdotes, como el de comunicar a
su sociedad la lgica de las relaciones entre el movimiento
solar, la luz, la reproduccin y la matemtica celeste con el
paso del tiempo. Es decir, cumpliendo una actividad intelec-
tual, lgica analtica y verbal.
La ubicacin de la piedra, su relacin con la "avenida", los
bajos muros que la separan del resto y la posible funcin de
haber sido una "paccha", la que verta justamente hacia la
parte donde aparece la imagen flica, explican parte del signi-
ficado de esta imagen. Otros elementos significativos que son
tiles para entender el carcter de la imagen son: Su condicin Figura 17. La piedra y el personaje, al frente la "avenida". Vease la
de "paccha" y su asociacin con el agua y la vida. Es el perso- serpiente que baja por su espalda, colindando con la "paccha".
Voyageurs. 1977
Pastel graso sobre tela
GERARDO CHAVEZ
SU OBRA
Ha publicado los poemarios Orillas (1964), Tunas (1970) y Aguafiestas (1974). Las obras teatrales Comanche
(1970), Ver para correr (1968) y El diablo tambin come uvas (1968). Los libros de cuentos Alforja de ciegos (1975),
Mi amigo caballo (1980), Cuntame lo que nos pasa (2004) y Las tentaciones de don Antonio (2008). Las novelas La
agona del inmortal (1985), Por qu morimos tanto (1995), La colina de Irup (2003), El ngel de la Guarda (2005) y
Pata de perro (2007). En Literatura infantil, la obra teatral Los duendes buenos (1964), la narracin potica Parque
de leyendas (1975), la coleccin de cuentos Historias para contar, jugar y cantar (2005), Sones para los preguntones
(2005), los libros Abecindario, Tabla de multibrincar (2006) y La gran hazaa (2007). Entre sus ensayos menciona-
mos El humor en la poesa de Vallejo, Contra el Eguren que no es y El placer de leer a Vallejo en zapatillas.
Preocupaciones
El pan calma el Desapareci bajo la lluvia blanca
hambre. de un pjaro que pas.
Lo s. Y dnde estaba yo?
Dime: En qu lugar del sueo
qu? me encontraba?
Al guardin de mi calle Soar y no saber
le paga
en el sueo
el vecindario.
dnde andaba.
A mi ngel de la guarda
-Las sombras tienen
quin le pagar el salario?
sombras?
Un da fui
lo que fui. -No las vi.
De: Orillas.
El comprador de ilusiones
Saboreando adversidades
avanzo libremente
levantando mi canto
que es de todos. Voy hacia un mundo doloroso
sin cleras
porque tengo viva la mirada
porque llevo amor entero
en este corazn que seguir viviendo
entre los pobres de mi patria
Sigo avanzando
bajo encendida aurora,
a mitad del camino medito
en el silencio perpetuo
que vendr cruzando el horizonte
porque tocando piedras
vendr lento desde la espuma
desde el agua
desde el fuego
y seguir hacia una corriente oculta
luchando contra vientos y sombras
que duelen y lastiman.
Oh, esta agona terrestre
Alguien dibuja la muerte
en profunda dimensin de polvo.
No tengo miedo de acariciar sus dedos
Su calavera dura.
He volcado mi origen
en la hondura del tiempo
y me alegro cuando pienso
que jams regresar a la luz.
Mi huella quedar prendida
en las cenizas de otros fuegos.
LIBROS PUBLICADOS: Los peces muertos (Trujillo, 1964); Batalla de Felipe en la casa de palomas (Buenos
Aires, 1969); Identificacin de David (Lima, 1974); Habla, Sampedro (Barcelona, 1979); El tiempo del amor (Lima,
1984); El amor se va volando (Lima, 1990); Sarita Colonia viene volando (Lima, 1990 y 2004); Frontier Woman: La
mujer de la frontera (Berkeley, 1995); Las sombras y las mujeres (Lima, 1996), Correo de Salem (Lima, 1998);
Correo del milenio (Lima, 1999); El correo invisible (libro electrnico, 2000); Identidad cultural y memoria colectiva
en la obra de Isaac Goldemberg (Lima, 2001); Los sueos de Amrica (Lima, 2000; y otras ediciones en Estados Uni-
dos, 2001 y 2002); La dichosa memoria (Lima, 2004); El corrido de Dante (Houston, 2006 y 2007; Siena, Italia,
2007; Murcia, Espaa, 2008; Lima, 2008); Vallejo en los infiernos (Trujillo, 2007; Murcia, Espaa, 2008); Don Tuno,
el seor de los cuerpos astrales (Lima, 2009); Buscando a Carlos (Lima, 2009) y Maestro Mateo (Lima,2009).
de kilmetros de carretera y muchos ms de sue- lugar porque ella, con esos cuarentids aos a
os. De todas maneras, Leonidas se ech sus cuestas, no podra encontrar otro galn que la
sueos a la espalda, carg su pistola Smith & menopausia o los galanes de las novelas que
Wesson, se pudo en el bolsillo su partida de esconda en la mesa de noche y que debera
matrimonio y algunos fajos de billetes verdes y habrselas quemado, s seor, pero una tarde
llen con joyas un pequeo cofre. Los sueos le tuvo la sensatez de revisarlas cuando ella esta-
ayudaran a ubicarla, la partida de matrimonio ba ausente y slo encontr sonseras, la historia
le servira para acreditar propiedad sobre la de un amor imposible que revive treinta aos
mujer que hua de l, los dlares estaban desti- despus cuando el marido de la protagonista
nados a recompensar al polica que lo ayudara muere, ja, para eso faltaba mucho, pero qu
a capturar a su propiedad legtima, la cajita de ganas iba a tener ella de uno de esos hombres de
joyas iba con l para decirle que s, mi reina, papel si tena en frente al verdadero hombre y
ahora s que todo va a ir bien entre nosotros y la adems lo haba tenido diez aos sin ver a nadie
pistola le vendra bien entre las manos para ms interesante que l cuando l la llev a vivir
hacerle ver a todo el mundo que era mejor no en la hacienda donde no haba ms hombres
vrselas con l a solas porque, como deca su que esos indios marrones y el nico blanco,
fama, era hombre malo, malo y mal averigua- alto, buen mozo y de buena familia, de los Mon-
do, de corazn colorado. tes de Oca, con ramas en Mxico, Per y Espaa
Las malas lenguas andaban diciendo que, la soy yo.
vspera de salir a buscarla, Leonidas se embo- Pero qu ganas de hombre iba a tener ella si
rrach como los bravos y que de pura furia se no haba sabido ser hembra para el real hombre
puso a repartir balazos: dispar sobre el sauce que la haba guarecido tanto tiempo, y ya
porque haba sido el nico amigo y confidente haban pasado diez aos sin que ni siquiera un
de la plida fugada, dispar sobre el perro por- beso con los labios le hubiera correspondido, y
que no ladr en el instante en que aquella haca peor en lo otro, si se echaba en la cama como
las maletas, dispar hacia la luna por haberle una vaca recin laceada sin moverse ni oponer
metido ideas romnticas, dispar hacia el cos- resistencia y sin decirle qu rico eres a l que
tado del cielo donde navega la constelacin de saba lo macho que era. No, maas no eran ni
escorpin porque all suelen esconderse los otro hombre lo que la haba empujado a la fuga
amores prohibidos, dispar hacia la proa del sino la menopausia, y en eso s que fall porque
universo porque como todos lo saben el univer- deb curarla, se sinti un poco culpable porque,
so viaja a la velocidad de la luz, y no termina de cuando ella andaba respondona, otra medicina
moverse, y as la bala viajara luz tras luz y siglo habra debido darle, como la vez en que le hin-
tras de siglos hasta dar certeramente en el cora- ch los ojos y le rogu de rodillas que me perdo-
zn de su esposa legtima, si es que aquel exis- nara y las veces en que sola encerrarla en el
ta, y dej de disparar porque haba que guar- bao con un candado para que escuchara su
dar balas para el tipo que la estuviera acompa- charla cientfica sobre las mujeres malas pero
ando si es que haba uno, se repiti, pero no, deb seguir el consejo de mi santa hermana y
eso no era posible, porque en primer lugar, su agarrarla a baldazos de agua helada para que se
esposa era una mujer decente y despus de le fuera el demonio de la calentura, s seor.
haberlo conocido a l como varn no habra Aunque algo hice por ella cuando orden tra-
podido encontrarle el sabor a otro y en segundo bar las llaves de agua caliente de la casa para
lugar, porque se haba tocado muchas veces la que el agua heladita de la sierra la hiciera entrar
frente sin que le aparecieran seas de que iba a en salud y la convirtiera en una regia hembra en
nacerle all un prodigio, y otra vez en primer vez de esa mujer temblorosa a la cual le saltaba
la ceja izquierda en cuanto l se le acercaba, y quiso seguirla, para que yo lo amamante, olvi-
luego todo el cuerpo, como en forma de tercia- dndose la ingrata de los veinte aos de felici-
nas cuando l iba a cumplir con sus deberse con- dad que le he dado y de los principios espiritua-
yugales, y por su puesto que el haba sabido ser les que rigen a la familia cristiana. Quiso pre-
paciente y solamente la tomaba cuando a ella le guntarse por qu, pero no pudo responderse
haba pasado la tembladera y ahora a baarse debido a que, de forma increble en un hombre
mi reina, en agua bien friecita para que se te tan bravo, dos lgrimas comenzaron a cerrarle
vayan los malos pensamientos, y para que se los ojos, y se quiso decir que los valientes tam-
acabe de una vez por todas esta pequea con- bin lloran, pero no alcanz a musitarlo, y se
trariedad que hay entre nosotros y que es slo qued a la mitad de la frase, dormido, y vio en
una pequea crisis de la relacin conyugal debi- sus sueos que un potro emerga del ocano, y
do a lo mal que me ha estado yendo en los nego- se dijo que eso era un sueo, pero el potro lenta-
cios, y todas las parejas tienen problemas y todo mente sac primero del agua las orejas y des-
pasar pronto, mi reina, porque con dinero o pus los ojos amarillos y dorados, y por fin el
sin dinero yo hago siempre lo que quiero y yo lomo y la cola que haban estado guardados mil
sigo siendo el rey. aos en el fondo de los mares, entre pulpos y
Claro que la cosa se pona un poco difcil estrellas, y se desliz suavemente trotando
ahora si ella ya haba llegado a los Estados Uni- hacia la curva del cielo, y sobre el lomo llevaba
dos porque a los gringos se les haba dado con montadas a Leonor y a Patricita. Se las llevaba
la bendita historia de los derechos humanos y al hacia la Va Lctea.
calzonazos del presidente lo mandaba su Lo que no saba Leonidas es que sus lgri-
mujer, y no sera raro que dieran una ley de mas no eran lgrimas y lo que l haba tomado
asilo contra la violencia domstica como le por la Va Lctea tampoco lo era. Era brujera el
advirti su abogado. Si ella haba entrado en agua de las lgrimas y tambin lo era el color
territorio americano, la cosa se pona brava por- jabonoso del cielo que por unos instantes le
que all no iba a poderles pagar a los policas ni haban impedido ver al mundo y a las silencio-
a los jueces, como lo haba hecho antes las tres sas fugitivas, y todo aquello le haba sido envia-
veces en que ella se haba fugado con los dos do desde lejos gracias a un excelente trabajo de
nios y la vez en que la acus de secuestro, y magia roja, la magia del amor, que haba sido
cuando el juez le pregunt a l: La encerra- operado a distancia por doa Elsa Vicua a
mos, ingeniero?, de puro magnnimo dijo que pedido de Leonor. Aydeme, le haba solici-
no y la perdon cristianamente con la condi- tado. Aydeme, haba clamado al ver que no
cin de que de ahora en adelante te muevas en haba nada ni nadie sobre la tierra capaz de apo-
la cama, y vendrs a vivir en la hacienda, y al yarla. Aydeme, por favor, le haba rogado
bebe lo cuidar mi hermana en su casa y a la desde lejos, incluso sin conversar con doa
nia mayor podrs criarla t all en el rancho Elsa, cada vez que bajo la mquina brutal del
grande siempre y cuando no me la conviertas marido, al saciarse l, ella le rogaba con espan-
en una romntica. Todas las mujeres son ingra- to: Ya ests saciado. Ahora djame ir, a lo que
tas y ahora, a los veinte aos de matrimonio, l invariablemente responda, tal vez ya medio
Leonor se haba escapado llevndose a Patricita dormido: Te vas, te puedes ir ahora mismo,
de dieciocho aos que la sigui porque sabe pero te vas sola. A mi hijo varn me lo dejas. Y
que es una consentidora y que aceptar que se ella haba averiguado con un abogado de los
case con cualquier pelagatos y no con el hijo de pocos en que se fiaba que, efectivamente as era,
mi socio que yo le tena reservado, y muy des- que si se llevaba al nio poda ser acusada
naturalizada me ha dejado al bebe porque no incluso del delito de secuestro. Pero, licencia-
do dgame entonces: qu puedo hacer?. Lo venia de usted, vengo por esta mujer de parte
ms sensato es que ustedes dos lleguen a una de su legtimo dueo y seor don Leonidas
amigable disolucin del matrimonio con el Montes de Oca, y me la llevo con la venia y la
mutuo disenso. Entonces plantele el divor- bendicin de usted y tambin la de San Anto-
cio por la causal de violencia moral y fsica, le nio, que es el Santo de los matrimonios, para
responda el abogado con la certeza de que le conducirla directamente al dormitorio de don
estaba mintiendo porque los jueces y la corte de Leonidas donde debe cumplir con los deberes
la ciudad siempre estaran de parte del rey del del santsimo matrimonio. Y as habr de ser,
mundo, de Leonidas Montes de Oca, que sola mi reina, hasta que la muerte nos separe, y que
dar fiestas exclusivamente para hombres y que no se te ocurra morirte antes porque te hago
haba sabido honrar el prestigioso blasn de su sacar de la muerte con la fuerza de mi amor y la
familia con el xito total en los negocios, en los fuerza pblica del comandante Marroqun,
negocios honrados y en los que no lo eran tanto, pero no te apures que de todas maneras mori-
y de quien incluso se deca que haba logrado rs, pero despus de m, y all tambin nos vere-
hacerle la trampa a un famoso narcotraficante mos porque morirs como toda una Montes de
despus de haberlo representado y haber sido Oca y te enterrarn en el sepulcro de piedra
su socio. No haba un poder sobre la tierra negra que guarda los huesos y las almas de mis
capaz de hacerle frente a un hombre que era antepasados, y para toda la eternidad, reposa-
algo as como hermano del jefe supremo de la rs amorosamente a mi costado y junto al cuer-
polica del estado: Conque ya lo sabes. As te po inmaculado y la olorosa santidad de mi ta
fueras a Pars o a Venus, el comandante Marro- abuela doa Carmen Adelaida Victoria Larra-
qun, mi hermano del alma, te hara rastrear aga y Montes de Oca cuyo espritu nos acom-
con sus sabuesos y te encontrara en el fondo de paar toda la vida o toda la muerte hasta que
la tierra y te pondra en la primera comisara en vengan a sacar sus restos para llevarlos al Vati-
lo ms alto de los cielos como para ti mi reina, y cano donde el Papa la canonizar de inmedia-
te hallara en el fondo pardo de los ocanos y en to. Y por todo esto, porque Leonardo le haba
los caminos que hay entre estrella y estrella, y demostrado que no haba poder en el universo
abajo, ms abajo de abajo, te ubicara incluso en capaz de devolverle la libertad, ni la paciencia,
el fondo de los infiernos, porque eso s, mi rei- ni siquiera la dulce espera de la muerte, por
na, al cielo ni siquiera pienses en ir porque all todo esto Leonor le haba rogado a doa Elsita
no podrs recurrir a Dios, quien ya te debe Vicua que le volviera a leer la suerte, pero que
haber cerrado el ingreso a su santsima casa por ahora la ayudara a corregir la carta de los desti-
el pecado infame de tratar de romper el lazo nos. As lo hizo doa Elsita, y apenas Leonor
sacrosanto del matrimonio porque lo que Dios parti el mazo volvieron a aparecer los dos nai-
ha unido no lo separe nadie. Nadie, mi reina. Y pes de su obsesin: en el primero, estaba ella,
all mismo en la puerta del cielo, cuando San triste y bellsima, vestida de reina espaola;
Pedro te diga que no, mi reina, que habras debi- sobre su cabeza cay el naipe ms importante,
do pensarlo antes de atreverte a pisar la santa el de un rey todopoderoso con cuatro pares de
casa de Dios porque all no se admite a la gente ojos que le permitan mirar al mismo tiempo al
que no cree en el santsimo matrimonio, all mis- norte, al sur, al este y al poniente. Como siem-
mo, mientras le llores a San Pedro y forcejees pre: en esas condiciones cualquier intento de
con los guachimanes del cielo, all aparecer mi fuga era imposible. Como siempre, slo que
compadre, el comandante Marroqun, con rde- esta vez hubo una pequea variante: apenas
nes firmadas y refrendadas por la autoridad apareci la carta del rey, las dos mujeres, segn
competente para decirle a San Pedro que con la lo tenan planeado, la metieron en una tinaja col-
mada por las lgrimas que Leonor haba verti- muerte de un agente antinarcticos y usted
do la noche anterior bajo la luz dudosa de la sabe, compadre, que usted tampoco podra
luna y los rayos luminosos de la Va Lctea, y entrar en los Estados Unidos porque los grin-
as le velaron mgicamente los ojos a Leonidas gos suponen que tambin tuvo usted arte y
para que durante siete das, los nicos de toda parte en esa muerte. All fue cuando Montes
su vida, no mirara hacia las cuatro direcciones, de Oca comenz a gritar que todo eso era una
no sospechara, no espiara, no fisgara las puer- mentira, que la brujera no exista y que todos
tas ni los sueos y para que sus ojos atisbaran el eran unos cobardes: el comandante, el brujo
firmamento y nicamente alcanzaran a ver la Filemn y la cabeza muerta que slo saba
leche derramada por la Va Lctea y para que hablar sandeces y profetizar asuntos que ya
todas la cosas le parecieran un sueo como haban ocurrido, y le orden a la cabeza que se
cuando vio que un antiguo caballo emerga de mordiera la lengua inexistente, y de puro obe-
los mares, y montadas sobre l se iban Leonor y diente, la cabeza lo hizo, lo cual lo alivi un
Patricita, y tan slo atin a decirle en sueos a la poco de su gran pesadumbre porque le hizo sen-
cama vaca de Leonor: Qu raro, so que te tir algo seor en los seoros de la muerte.
ibas en un caballo por el ro sin fin de la Va Lc- Entonces pidi que mataran al amante. Pero
tea. Lo que no saba Leonidas es que ese ro resulta que no, don Leonidas, con su perdn
avanza hacia el norte, y fue por eso que, pasa- pero aqu la veo sola y no veo hombre alguno a
dos los siete das de su ceguera mgica, la fuga- quien matar, dijo la cabeza del muerto y aadi
da y su hija ya haban atravesado las plateadas que no haba visto ningn tringulo amoroso,
montaas de Mxico y estaban descendiendo sino que el problema es que ella no lo puede
suavemente sobre las tierras de California, aro- aguantar a usted, patrn, y para estar ms segu-
madas de frutas y libertad. ros se haba metido dentro de su corazn y le
Por su parte, lo que no saba Leonor es que haba borrado todos los boleros y otras canciones
Leonidas tambin iba a acudir a la brujera, de amor as como el recuerdo de los enamorados
pero mientras que ella usaba de la magia roja, l que hubiera tenido antes de conocerlo a usted,
contrat a un maestro de magia negra, don File- don Leonidas, incluso en alguna encarnacin
mn Castaeda, brujo por herencia familiar, de anterior.
quien se saba que al morir su padre, igualmen- Entonces, inventen algn modo de traerla.
te brujo, le haba cortado la cabeza para que le Si no quiere ni por la buena ni por mala, hay que
sirviera de consejera durante las operaciones lograr que se regrese por su propia cuenta.
mgicas, y precisamente fue esa cabeza la que, Ahora s estamos hablando en serio, patrn,
entrada ya la medianoche, abri la boca vaca y dijeron al mismo tiempo el brujo y la cabeza
le pregunt a Leonidas: Patrn, canto? Can- encantada, y despus de varias horas de inda-
ta, pues, le orden, pero no creas que creo en gar en los infiernos, volvieron de all con la res-
brujeras. Entonces, patrn tengo que acon- puesta de que podan lograrlo. Para ello servan
sejarle que no la siga buscando porque lo que es las pesadillas. Colmaran las noches de la fuga-
ella ya ha llegado a Los ngeles. Eso era lo da con sueos de pesadumbre, haran que los
bravo porque all s que no poda contar con remordimientos la desbordaran y que la frial-
nadie, a menos que el compadre Marroqun dad de la muerte se escondiera debajo de su
pudiera hacer un contacto con la Interpol, pero almohada hasta que, harta de tanta pesadilla,
eso no era posible en aquel momento, porque Leonor desandara el camino que la haba lleva-
Marroqun andaba un poco escurridizo con do a los Estados Unidos, diera gracias a la fami-
esos caballeros por una nada, compadre. Los lia que le haba ofrecido alojamiento, renuncia-
gringos suponen que tuve algo que ver en la ra al trabajo que le haban conseguido y enca-
minara sus pies hacia la frontera donde tam- cin. A pedido de Montes de Oca, el brujo hizo
bin dara las gracias a la patrulla de frontera y que el nima bendita del padre de Leonor, tra-
les prometera no pisar otra vez el pas donde da desde el purgatorio, se materializara senta-
no haba sido invitada, y luego avanzara, plena da a los pies de la cama para darle buenos con-
de amor, como en cmara lenta, hacia el lado sejos y decirle que las mujeres buenas obedecen
mexicano, donde estara esperndola el recio primero a su padre y luego a su marido, y por
pero magnnimo don Leonidas Montes de Oca, fin, al hijo mayor si, por desgracia, llegaban a
usted, patrn, vestido todo de negro como ran- enviudar.
chero, con luz de miles de estrellas y msica de Y por eso es necesario, hijita, que obedezcas
pasodoble que es como lo estoy viendo. a Leonidas que es tu dueo y seor.
Y por eso fueron siete las pesadillas que la Ese fue el momento en que la fugitiva pudo
cabeza muerta le envi a la fugada. Los siete haber cedido porque siempre haba adorado a
sueos negros salieron de Guadalajara, uno su padre, y saba que era un hombre muy pru-
cada viernes, y atravesaron cumplidamente la dente. Pero, para su fortuna, su mgica aliada,
frontera, volaron sobre las supercarreteras, dona Elsita Vicua, no la haba abandonado.
entraron en Los ngeles, esquivaron los rasca- Aunque su ciencia le serva solamente para
cielos y, uno tras de otro, viernes tras viernes, hacer el bien, tir las cartas y se enter de que el
entraron por la ventana de Maple 247, sptimo marido estaba usando de las malas artes del
piso, donde dorma Leonor, y se metieron en su terrible Filemn Castaeda. Una lectora del
sueo, o ms bien se convirtieron en sus sue- Tarot comn y corriente se habra desanimado
os, pero no lograron lo que se proponan. No frente a ese enemigo, de quien se saba que
los seis primeros sueos; s el ltimo. haba hecho su doctorado de brujera en el
Durante la primera pesadilla, se le apareci infierno, pero doa Elsita, en vez de intimidar-
el alma de una mujer condenada al infierno por se, lo ret a batallar.
haber desobedecido a su marido, y le mostr Y as fue como, en el momento en el que el
los castigos que le esperaban, pero Leonor le brujo y la cabeza mgica lanzaban los sueos
agradeci la informacin y le respondi que desde Guadalajara, apareci en el cielo mexi-
nada poda compararse con la inmensa libertad cano una imagen de doa Elsita armada tan
que ahora senta, y que despus de muerta sera slo del santo rosario. Y se sabe que cuando el
muy feliz recordando esa libertad aunque se brujo deca uno, la dama lo traduca al idio-
hallara en los infiernos. ma sagrado y en latn deca une y despus
Un ngel verde, con alas fosforescentes, se due y a continuacin trini y mili, y con
le apareci en el segundo sueo, y le mostr las palabras benditas iba apagando las llamas
los deleites del paraso que volveran a ser del infierno. Y por eso fue que las pesadillas,
suyos si dejaba de obedecer a su necio orgullo, hasta la sexta, perdieron fuerza, y Leonor
y antes de que pudiera reaccionar se la llev resisti.
volando al cielo y la hizo pasear por las calles Durante el cuarto, el quinto y el sexto sueo,
del paraso donde viven las mujeres buenas. emisarios del paraso y los infiernos se turna-
Viven solas?, pregunt Leonor. Todo lo ron en la almohada de Leonor ora para amena-
contrario, le respondi el ngel. Viven acom- zarla con la condenacin eterna ora para ofre-
paadas por su amado esposo durante toda la cerle los goces que estn reservados a los biena-
eternidad. Entonces, prefiero el infierno, venturados a cambio de desandar lo andado,
replic Leonor, y el hermoso sueo huy volver los ojos a la tierra lejana y caminar de
espantado por la ventana. prisa hacia los brazos de su amado consorte que
El tercero no fue un sueo sino una apari- cambiaba de ropa en los sueos y trocaba la de
ranchero mexicano por la de gamonal en los hasta l. Se lo dije, patrn. Le dije que se la trae-
Andes de Sudamrica, aunque a veces pareca ra, y all la tiene. Es toda suya, y si quiere, rev-
tambin llegar como bailarn de flamenco, pero sela para que vea que viene completa. Ahora,
no abandonaba la msica de pasodoble que el cielo estaba ms claro, y Leonidas no tuvo
siempre lo estaba siguiendo como la msica que auscultar la bola de cristal porque la dama
que rodea a los toros de lidia en las tardes de ya estaba frente a l, a tan slo unos metros de
corrida, ni los ols y ols que festejaban su plan- distancia, y los ros del aire la haban trado com-
ta de toro recio, pero nada de eso, ni siquiera las pleta, con sus ojos largos y lejanos, el flotante
campanas celestiales, ni mucho menos esa her- pelo negro y los labios intensamente rojos. Sin
mosura de Leonidas que ya no era hermosura mover los pies, como levitando, haba alzado
de hombre, nada ni nadie fueron capaces de vuelo desde las calles anaranjadas de los Esta-
siquiera hacerla pensar en el retorno a Guadala- dos Unidos y, ms bonita que antes, por venci-
jara, convencida como estaba de que hasta los da y por triste, haba cruzado la frontera y den-
ngeles ambiguos eran ms hombres que el tro de unos minutos llegara hasta sus brazos.
hombre que la reclamaba. Pero no vena con las manos vacas. Ya esta-
El sptimo sueo no fue sueo y, sin embar- ba a slo un metro de l, la distancia de un abra-
go, la determin a retornar. En vez de ver im- zo, cuando Leonidas advirti que ella sostena
genes, escuch los acordes tristes de una can- algo entre las manos, y antes de que atinara a
cin de su tierra. Era una cancin sin palabras, escapar, se dio cuenta de que ella le estaba apun-
pero la cantaba un coro de nios sin madre, tando mientras ya rastrillaba el arma. Quiso
como de la edad del suyo, que no podan decir reclamar la ayuda del brujo o de la cabeza, pero
palabras, pero que iban murmurando con los ya no estaban a su lado, quizs ya volaban por
ojos una splica, como un regresa pronto, a la el cielo o los infiernos, y entonces record que
madre ausente. ella haba estado presente todas las veces que l
Entonces ocurri lo extraordinario: Acr- instrua a Leoniditas en el manejo de las armas,
quese, patrn, dijo la cabeza, y mire lo que y que ms de una vez le haba dado muestra de
estoy viendo en la bola de cristal. All donde le su pericia, y ya no supo qu hacer. Se le ocurri
digo, detrs de ese rbol, cerca de ese ro, mire pedirle de rodillas que lo perdonara, por el
quin viene. amor de nuestros hijos, por ellos hazlo, pero
Y por supuesto que era ella quien regresaba. ella no le dispar sino que pas junto a l, se
A travs de los cristales y por el curso de los ros pas de frente, sin que nadie gritara ol ni ol y
del aire, se fue dibujando la silueta de la arrepen- lleg hasta el lecho de su hijito que la estaba
tida que avanzaba de norte a sur, de Los ngeles esperando, y con l se fue de regreso hacia el
a Guadalajara, hacia el encuentro del hombre norte mientras en una mesa sin clavos, doa
generoso y magnnimo que, como las otras Elsita Vicua limpiaba los naipes, satisfecha de
veces, la estaba esperando para perdonarla. la jugada, y tomando un sorbo de agua florida
Cuando Leonidas alarg sus brazos en escupa hacia el norte y el sur, el este y el
forma de cruz, todava tuvo que esperar un poniente a fin de que se fueran para siempre los
poco porque la bella fugada se tardaba en llegar tiempos malos.
Caaveral
Cotidiano es el viento
I Ni temer la sombra.
Por la arboleda
II
el viento va cantando.
Si es que canta, Porque la sombra
el corazn azul del viento nos motiva penas en el alma.
est feliz.
Si en el caudal del viento hay una pena,
Si est feliz el viento, herido entonces,
su corazn azul en una hoja seca de inacabado espacio,
no se abrir a la noche. dejara de dormir alturas
y de soar Es un viento
con la versin ms honda de la luz. que no quiere seguir mi viaje amargo
junto a todos, del polvo a flor de espina
Con esa luz de canto que nos repite el sol
hacia el final del tiempo.
cuando mata a la sombra.
De ceniza cualquiera
El viento aprendera, entonces,
es mi corazn,
de memoria, otras voces ajenas,
al verlo desde el viento..
cuando las penas hieren
las intuidas sienes del hombre y su silencio. V
Porque en mi corazn
III
hay un oscuro nido.
Por la arboleda
Imagnate.
el viento va cantando.
En silencio
XII
las manos se acurrucan.
Hermano: tal vez antes que el hombre
Y los ojos, los brazos, las siluetas
advirtiera lo tierno de la lluvia,
son cosas olvidadas que se escapan.
ya estaba su corazn prendido en sombra.
Y viaja el corazn hacia lo viejo.
El viento, la luz
El viento mientras tanto, estaba a nuestro lado,
ronda y canta. nos segua.
Y el viento
tendr que descender entre los rboles
hacia las formas vivas de nosotros,
hacia el hombre.
Hacia
el hombre.
OBRAS
Libros de cuentos: Arrieros (1964) y Las trampas del diablo (1999). Novelas: El ro que te ha de llevar (2000),
Matar el venado (2002), Fbula del animal que no tiene paradero (2003), Aroma de gloria (2005) y Memorias de un
naufragio (2009).
Basura
OBRA PUBLICADA
EN ENSAYO: Csar Vallejo Tipologa del Discurso Potico (1990), Jos Carlos Mariategui: Amauta -
seleccin y presentacin de una seleccin de ensayos del clebre escritor tacneo- (2006) e Isaac Goldemberg
ante la crtica: una visin mltiple (2004). EN POESIA: Biografa del Amor Sin Nombre (1964), Canto a la Madre
de todas las Edades (1995), Balada de la mujer y los Jardines (2005), Meditaciones de un Oso Caminante
(2004), El Pez y la Espada (2001), Versos del amor pueril ( 2002) y La Familia Sagrada (2007).
Poema del
presentimiento
Alba
que nos das fuerza; t, que nos das vida; bebe. tante, me dijiste 'brelo!'. Quit la cobertura y
Convrsanos, guanos. Siempre estaremos aten- apareci un bulto cubierto con una tela de siete
tos a lo que nos advierta tu voz", deca Taycana- colores. Tu mano levant la tela y vi el crneo
mo, vertiendo, contento, ms de la mitad del cn- gigantesco, descomunal, de una antigua cabeza
taro de chicha en las aguas espumosas de la pri- humana que no corresponde a ningn tipo de
mera ola que vino a tomar la ofrenda junto a l. habitante de nuestras costas. Cuando te pregun-
Respetuosamente bebi el resto mirando al t sobre el significado de esos huesos, hablaste
mar, unido al mar. Y fue por unos instantes una del misterio de los huevos de oro y plata que des-
transfiguracin del mar. Derram un puado de cendieron del cielo en tiempos remotos, con gen-
hojas menudas de coca en la siguiente ola, que se te, para poblar estas tierras, segn cuentan los
fue saboreando su aroma. ancianos del Consejo de los Veinticuatro. Men-
Esper que saliera del agua y le acompa cionaste las estrellas Fur. Dijiste que quiz yo
hasta el gran tronco donde siempre apoyaba su podra, en el futuro, comprender el misterio
bote de totora. All tomamos asiento. Taycana- mayor, ser iniciado en l. He aprendido muchas
mo me mir a los ojos y comprendi que la inten- cosas hasta ahora, pero quiero saber ms. Por eso
sidad de un anhelo profundo desbordaba mi te pido me hables sobre ese misterio mayor, que
mirada y se dispuso a escucharme. "Siempre siento me llama imprecisamente...".
recuerdo, padre -le dije emocionado-, la primera "Guacri Caur, hijo mo me respondi, ya com-
vez que recorr la ciudadela de altos muros peri- prenders. Yo no he vivido la experiencia y no s
metrales pintados de rojo. Entr por la puerta en qu consiste, pero s que existe. Eres un hom-
estrecha recibiendo los saludos de los porteros bre virtuoso con un amplio desarrollo interno.
de mantas largas. Transit, como separndome Enva abundantes ofrendas a todas las huacas
del mundo, el primer circuito interior del entor- del valle, segn su naturaleza y fines. Ayuna
no. Luego, en el umbral de dintel azul, otros por- cinco das. Purifcate. Concentra tu permanente
teros vigilantes me permitieron el paso a la calle amor a lo divino y al prjimo en una sola pulsa-
interior de colores brillantes y numerosas habita- cin rtmica, que se expanda vibrante en tu deseo
ciones. Los sacerdotes y funcionarios que cum- de ms luz y verdad. Luego, sube el monte Chi-
plen diversos deberes me recibieron con cario y putur y espera. All, la centella inmortal, si eres
me dejaron ver lo que hacan. Camin por otros digno, de algn modo te escoger, inicindote en
corredores y cruc nuevos portales, aposentos, el conocimiento supremo. Hablar muy dentro
plazas y jardines, con el permiso de sus respecti- de ti, despierto o en sueos, indicndote lo que
vos porteros y la acogida de sus moradores. debes hacer. Te guiar. Entonces, quiz, conoce-
Penetr, finalmente, por los laberintos solitarios, rs aquello que deseas saber".
esos complejos corredores de numerosas vueltas Un remolino levant la arena de las dunas cer-
y puertas y galeras techadas que haran perder- canas, estrellndola, impotente, contra una larga
se a cualquier incauto en sus oscuros conductos, y alta muralla de adobes y rboles frutales, pro-
demorando mucho en salir. All, con un mechn tectores de las acequias que desembocan en los
de fuego, me sent atrado, luego de deambular totorales y las huertas de zapallo, maz y pallar.
sin objetivo preciso, hacia una cmara bien cui- Desde la cumbre del monte Chiputur se ve
dada que tiene al centro una hornacina amarilla. con amplitud todo el valle y el mar, hacia la sierra
Fue entonces que llegaste a mi lado. Como si lo y hacia los dos valles contiguos de la costa. Un
que hubiera dentro de la hornacina me lo orde- brazo de roca se desprende en uno de sus lados,
nara, no poda resistir el deseo de levantar aque- penetrando en el mar convertido en un morro.
lla gruesa madera tallada que la recubra y por Cuando se le mira desde la vieja aldea, al lado
eso la tocaba como tanteando. Pensativo, mira- izquierdo del ro, se ve el perfil de su cumbre
bas mi comportamiento; luego de vacilar un ins- como la de un hombre muerto con la cara hacia el
cielo y las manos puestas, una sobre otra, encima roca grantica de la montaa, bajo tierra, bajo el
del ombligo. Escog acampar en el lugar que cerro-guila, bajo el monte Chiputur.
correspondera al pecho. Una pequea cueva fue Un canto lleno de dulzura y soledad llaman-
mi refugio durante tres noches. do desde lo insondable, de roca en roca, brotaba
En la primera, vi una centella que sobrevol en sus honduras.
la cumbre largo rato; luego se perdi por una Siguiendo el llamado, ingres por el pasadizo
caada, entre los cerros azules del fondo. En la dispuesto a llegar hasta su confn bajo la tierra,
segunda, so una voz que deca "Quieenn en busca del gran secreto. El primer gran tramo
quieeereee uunn teeesooooroooo?" "Yooooo!", estaba lleno de obstculos, piedras, derrumbes,
respond, sintiendo que la voz provena de una grietas abismales, pisos movedizos de arena y
enorme guila que, all abajo, se encoga, como cascajo, puentes de troncos carcomidos por el
enroscndose, agachando la cabeza, convertida tiempo y escalones intransitables que pude sor-
en el cerro de piedra, blanquizco, que vemos tear con decisin.
junto a una de las huacas. Vi, junto al cerro que No me detuve. Continu inmutable al encon-
era guila, a sus pies, enterrada bajo arena, tierra trar por el camino los esqueletos de aquellos que
y cascajo, a corta profundidad, una pequea pir- no supieron vencer el miedo, ni tuvieron encen-
mide negra azulada, brillante, de basalto, del dida la luz de su corazn en el descenso. En estas
tamao de una llama adulta. No obstante ser soledades no hay nada capaz de derrotarnos y
negra, emita un resplandor que vea a travs de matarnos, salvo el miedo que se lleve dentro.
la gruesa capa aluvial que la cubre. No haba gale- Basta una pizca para que este miedo cobre vida
ra que condujera a ella. Simplemente estaba ente- alrededor, como un poder independiente y
rrada al fondo, posada en una base de roca, maligno que se alimenta de nuestras energas.
actuando secretamente, sin que en la superficie Entonces, cualquier paso es mortal.
se percataran de su existencia. Ms all, sarcfagos de forma humana, pie-
La tercera noche so de nuevo con el cerro dra y barro, rodeados de cntaros, aparecieron
que tena el poder del guila y me vi trepndolo. de trecho en trecho. Una cueva lateral se hizo visi-
A cierta altura, se abri delante de m un boquete ble; sus lisas paredes mostraban la escritura mis-
circular de luz del tamao de una persona de pie, teriosa grabada por la mano de los Dioses en la
que atraves, encontrndome, sbitamente, en el piedra. Al tocarla, los signos desencadenaron
interior de la Huaca Pirmide Mayor: me vi des- coloridas imgenes en movimiento que se acti-
cendiendo por una de sus galeras. Despert. varon en mi mente y una casi inaudible voz las
Das despus, efectuando lo que entenda era explicaba. Comprend que estaba en la intimi-
una indicacin de los sueos, descend por los sub- dad de una vieja sabidura. Entend que, alguna
terrneos de la Huaca Pirmide, construida anti- vez, ciertos hombres especiales vivieron y sobre-
guamente en honor de Fur, Las Plyades, las estre- vivieron all, guardianes de la vida, a travs de
llas que marcan el ritmo de nuestro calendario. En los siglos en esta parte del mundo.
sus profundidades, buscando la clave final del Arrib a una gigantesca cmara circular de
gran misterio, derrib un muro con dibujos de vis- elevada cpula. Veinticuatro asientos de piedra,
tosos colores en la llamada Habitacin de la Vida. dispuestos en crculo, estaban vacos. Un viento
All los sacerdotes mantienen siempre encendida fresco, suave y limpio purificaba el lugar. Parado
la llama de la lmpara de aceite tallada sobre la en el centro empec a girar sobre m mismo, exa-
cabeza de piedra, con ojos de amatista, de la lagar- minando cada uno de los asientos y el entorno.
tija Ssantec. Destru el muro despus de examinar Record. Mi padre deca que los Dioses estn
y entender la clave de sus dibujos. Tras los dese- en todas partes y no hay que acercarse a ellos en
chos derramados, la oquedad de un amplio pasa- una sola direccin; describiendo un crculo com-
dizo se abri ante m, interminable, en el seno de la pleto, acercamos nuestras intenciones a la totali-
dad de sus mltiples manifestaciones universales. torno. Sus blancas figuras avanzaron a mi
Esta cmara tena varios subterrneos de acceso. encuentro. Dije: "quines son los seres magnfi-
Obedeciendo un mandato interior, apagu y cos que con el eterno sello de la paz sobre sus fren-
guard el palo de rbol fosforescente que me ilu- tes vienen hacia m? Quines vienen con la bri-
minaba, trado para m desde las selvas de los llante vestidura blanca de la gloria y el amor?".
Chillaos, por los magos de Huatn; esparce luz Uno de ellos, elevndose en el aire, rodeado
como si tuviera fuego, pero no es fuego, ilumi- de un resplandor lila-rosa, se transfigur en el
nando bien. Pjaro que Vuela a Todas Partes, Dios de los hom-
Sentado, a oscuras, en el centro del piso de bre-pjaros: aquellos hombres, los ai, que
piedra, medit largas horas en los variados sm- meten su espritu humano en el cuerpo de un ave
bolos y formas de Dios. Pens en Aiapaec. Tam- escogida para mirar a travs de sus ojos, mien-
bin en los signos serpentinos, en relieve, blan- tras vuela de da o de noche. Iluminando ms el
cos, con fondo rojo, de las paredes de arcilla de lugar al abrir sus enormes alas de luz, su aleteo
Licapa, en Pay-Ja-An. arroj hacia m un sublime perfume. Un intenso
Musit mi nombre secreto rtmicamente, amor a todas las cosas se acrecent en m.
repetidamente; no el nombre de mi linaje terre- Convirtiose, luego, en jaguar resplandecien-
no, Guacri Caur, sino mi nombre eterno; el Nom- te, de aura azul. Vi sus fauces abiertas, sus enor-
bre con el que me conocen, me reconocen, los Dio- mes colmillos: cuernos punteagudos, afilados,
ses de la Casa de la Luna y el Arco Iris; la esencia de la Luna, que devoran y transforman las almas
sonora que me identifica como espritu-sonido, de los muertos, alistndolas para una nueva vida
espritu-luz; el acorde distintivo en que vibro; el sobre la tierra. Record los colmillos de este Dios,
sonido espiritual que resuena y asciende con representado siempre en el rostro de Aiapaec
naturalidad en mi mundo interior y muestra el por los sacerdotes. Mirando yo las manchas
estado de mi ser; el sonido que, pronunciado con intensas de su piel y la firme voluntad expresada
amor, ayuda a expandir mi ser en un acelera- en sus garras, mutose en serpiente luminosa,
miento de mis vibraciones humanas que se cen- ondulante en el aire. Oteaba a todos lados, sabia,
tuplican, penetrando, as, en niveles vibratorios rodeada de un resplandor amarillo dorado,
ms veloces y sutiles en la intimidad sideral como conociendo los secretos de todas partes en
correspondiente a la presencia y manifestacin el reino interior. Doblndose hacia abajo, me indi-
visible de Espritus Mayores. c un pequeo agujero en el costado de la roca,
Gradualmente ondas... de viento?, de sue- mientras agitaba su cola.
o?, de luz?, se desparramaron de mi cuerpo El magnfico ser recobr su venerable forma
para continuarse en el suelo, el aire, las rocas, los humana original, de resplandor blanco brillante,
corredores oscuros. Sopor y decaimiento me y toc mi cabeza con un haz de luz que apareci
invadieron. Sent morirme. No obstante estar en su mano derecha. A su contacto, mi espritu
consciente de todo, una instantnea oscuridad fue arrebatado en un torbellino plateado. Enten-
interior me domin por cortsimo tiempo. Expe- d que si pensaba en una forma o idea determina-
riment la sensacin irrestricta de flotar en liber- da, las sustancias vibrantes, sutiles y astrales que
tad. Todo se ilumin a mi alrededor gradual- me rodean, conectadas a mi espritu, a mi man-
mente desde un tono verdoso claro a la blanca dato adoptaban la forma o idea pensada. Yo era
luz. Sin embargo, la luz no surga de algn lugar lo que yo pensara que era.
en particular. Estaba en el ambiente, sin fuente Imitando a la inversa las tres formas que
de origen conocida. haba visto en el magnfico ser, adopt primero,
Un leve rumor atrajo mi atencin. Veinticua- en el transparente torbellino, la forma de una ser-
tro veneradas formas humanas, etreas, glorio- piente; penetr por el pequeo agujero y me
sas, muy brillantes, brotaron de las rocas del con- perd en la oscuridad; atraves rocas; vi las for-
mas de vida existentes bajo tierra, el saber y las En la excelsa beatitud de la dimensin supe-
obras de los hombres de la "oscuridad", los Dio- rior de conciencia en que mi espritu haba sido
ses de abajo, sus pequeas ciudades, los secretos colocado, inmerso en Dios, de conocimiento en
que all guardan, sus clases de luz; me acerqu al conocimiento, buscaba el conocimiento supre-
vagar de los muertos y vi las semillas de sus nue- mo; percib finalmente la Luz de la Luz Ilimitada
vos nacimientos; visit, minsculo, el poder ger- que llena la vastedad primordial del Omniverso,
minador de la tierra. Llevado a travs de los ele- donde los universos de todas las dimensiones se
mentos del subsuelo, fui arrojado fuera, Jaguar manifiestan, mutan, coexisten, diluyen, devoran
sobre la pradera y el arenal, en contacto con las o reabsorben en s mismos, que ningn hombre
formas de vida de la superficie de la tierra. ha visto ni odo jams, salvo aquellos pocos que a
Mirando el cielo, ave radiante en vuelo, descubr travs de las edades han vivido antes que yo esta
el goce de las cumbres en las altas montaas, en experiencia.
las altas nubes. La fuerza de los Dioses y el viento Bautizado en la verdadera luz de los mundos
me lanzaron al mar y sus profundidades. eternos, cuando fui devuelto al centro de la cma-
Espritu sin forma, al abandonar los modelos ra de piedra por el torbellino, ces la largusima
de las formas fsicas, dej que el mar me arrojara a cadena de imgenes reveladoras de mi visin.
los confines de la tierra seca. Y en los vapores de la Nuevamente sent mi cuerpo mortal de carne en
sequedad ascend por los rayos del Sol hacia el m; yo, en l. La expansin sublime, enormemen-
vaco. El Sol me atrajo hacia s, lanzndome luego te ampliada, que transitoriamente haba alcanza-
por su cadena de mundos, de esfera en esfera. Me do mi mente consciente, fue reducindose al
sent sin lmites en capacidad, en intensidad, nivel normal de los hombres de este mundo,
inmensurable, interminable, inacabable, infinito. cerrndose en m la puerta de acceso al infinito,
Si pensaba en un lugar, al instante estaba en sin olvidar lo vivido y lo visto en otros mundos y
ese lugar y el don de mi percepcin captaba los otros cielos. Me esforzar el resto de mis das en
detalles del lugar visitado. As fui transferido a reabrir esta puerta interior que los Dioses han
las estrellas, a los soles de Fur, a la constelacin mostrado que existe en cada uno de nosotros,
de La Llama, a la vida celestial en las estrellas aunque nuestra naturaleza humana tienda a
Pat. Visit interminables soles y sus planetas. Vi cerrarla: reabrirla y mantenerla plenamente
humanidades superiores a la nuestra, el hogar de abierta para siempre ser mi objetivo.
numerosos Dioses, el trono radiante del univer- Uno de los veinticuatro luminosos persona-
so en cierta estrella, su mando supremo y el jes se me acerc. Pegando sus labios a mi odo, su
secreto de sus secretos. Mir numerosos univer- voz, como un susurro, se derram dentro de m.
sos paralelos que se interceptan con el nuestro "Usa siempre -dijo- la fuerza del amor". Com-
desde otras dimensiones, el oasis interdimensio- prend que el amor es una fuerza espiritual
nal que los une. O palabras inefables que no me expansiva que debemos ser y en la que debe estar
es dado expresar. Comprend el secreto final de nuestro vivir. Cuando se intensifica, es el ms
la vida de los hombres y de los Dioses. Entend la grande multiplicador de frecuencias que permi-
presencia de una larga cadena de Dioses mucho te, en el vibrar del alma, alcanzar y conectar la
ms grandes y poderosos, uno de otros, en el mente con realidades superiores en niveles o
flujo creador de la existencia sin fin. Vi, o y ol, dimensiones desconocidas por el hombre carnal.
ms all de los sentidos, las esencias de numero- Translcido, el amor es una puerta dimensional
sas esferas y capt infinitas bellezas. El tiempo no que vence la fatalidad, el destino. Ser amor, estar
exista. Todo lo vivido en el pasado poda ser siempre en amor, es una de las claves eternas del
visto como parte del presente y tambin del futu- hombre en el infinito.
ro. All no viva ni en el presente ni en el futuro, Me inclin reverente, girando en crculo lleno
sino en lo eterno. de gozo, ante los veinticuatro magnficos seres,
Colibr
ARMANDO REYES
Bondad
ARMANDO REYES
TEODORO RIVERO-AYLLN
Naci en Ascope, La Libertad, en 1933. Hizo sus estudios primarios en Ascope y al finalizarlos le otorgan el premio
de excelencia. Los secundarios, los realiz en el Colegio Nacional de San Juan, de Trujillo, en condicin de becario inter-
no, en donde obtiene, al trmino de sus estudios, dos medallas de oro y el Sol Radiante Pre Militar. En 1956 es presenta-
do al filsofo Antenor Orrego, y al poeta Oscar Imaa, por su maestro Francisco Xandval en los mejores trminos:
como su hijo espiritual. En la Universidad Nacional de Trujillo se grada como profesor de Lengua y Literatura en 1959
y con el poeta Juan Paredes Carbonell y el pintor caricaturista Manlio Holgun Gmez, funda el Grupo Trilce.
Tuvo a su cargo el Discurso de Orden en el homenaje que el Grupo Trilce rindi a Antenor Orrego el 8 de noviem-
bre de 1959. Orrego lo reconoce como gran animador y gua del nuevo movimiento intelectual, que trae el mensa-
je de esta tierra, como proyeccin del que dio para la Historia el primer grupo del Norte.
En 1962 gana por concurso la ctedra de Literatura Americana en la Universidad Nacional de Trujillo y empieza
una larga carrera de docente universitario, que continuar en 1966 como catedrtico en la Universidad Nacional Pe-
dro Ruiz Gallo, en donde ejercer las funciones de Decano de la Facultad de Educacin (1966) y de Vicerrector
(1976); deja la carrera de docente universitario en 1983.
Desde 1964 inicia una serie de viajes por norte, centro y Sudamrica. Visita Chile, la Isla de Pascua, Ecuador,
Nicaragua, Mxico, Estados Unidos, Venezuela, Colombia, Uruguay, Brasil, pases en los que diserta sobre temas
de su especialidad. Recorre pases de Europa y el Medio Oriente en donde se entrevista con destacadas personali-
dades de la poltica y la cultura.
Entre 1985 y 1993 reside en China; all trabaja para la revista China Ilustrada, de Pekn. Retorna luego al Per;
aqu permanece hasta 1997, en que nuevamente retorna a China hasta 1999, ao en que, tras once aos de residir
en China, vuelve al Per y se establece definitivamente en Trujillo.
Interpolando su labor de docente, conferencista y persuasivo orador, escribe y publica, desde 1962, numerosos
libros de ensayo que enriquecen la literatura regional y nacional.
OBRAS: Hacia Machu Picchu (1963), Breve historia de la Literatura Peruana (1963), Entre la piedra y el oro
(1967), El Brasil que yo vi (1968), Tres poetas de Nicaragua (1969), La literatura en la Amrica precolombina (1973),
Educacin e integracin (1974), Haya de la Torre (1985), Tras las huellas del Libertador (1994), En tierras de Chicla-
yo y el Seor de Sipn (1995), Spelucn, poeta del mar (1996), Vctor Ral, periodista (1996), Itinerario de un poeta
alucinado (1997), Nac en Ascope, mi pueblo (2000), Antenor Orrego, meditaciones sobre la universidad (2003),
Vallejo y ese 15 de abril (2004), Mi Anank (2005), Chocano: cronologa de una historia oculta (2005), Haya de la
Torre y el Grupo Norte (2005) y Rivero Aylln, pginas escogidas (2007). Tiene inditos los libros Las furias del Dra-
gn: China, revolucin y cultura, Valle Goicochea, poeta de la noche desolada, y Periplo vital de Antenor Orrego.
Sobre l Jorge Chvez Peralta, distinguido escritor y docente tru-
jillano, ha escrito: Animador de Trilce desde el primer momento. Su
ventaja cronolgica, su experiencia cultural, gentileza, caballerosidad
y espritu fraterno, le granjearon el respeto del grupo que siempre ha
reconocido en l a su lder y consejero espiritual. Maestro de vocacin
y profesin, viajero incansable, infatigable lector, poeta, orador, perio-
dista, conversador ameno y enjundioso, ha escrito y publicado traba-
jos interesantes, por desgracia de escasa difusin.
Manuel Jess Orbegozo, distinguido periodista, ha sealado que
su libro Vctor Ral, periodista es una muestra ms de la alta calidad
literaria de Rivero-Aylln, uno de sus discpulos preferidos: de su
pluma ya reconocida y alabada por los que saben de vinos viejos,
deleita apreciar un lenguaje claro, difano, fluido, decantado, de los
textos por l escritos. Deleita saborear la recreacin de los espacios
donde sucedieron las escenas, o mejor dicho, los escenarios por
donde transitaron los personajes a quienes dibuja con maestra, a
veces con dos o tres brochazos delirantes a lo Van Gogh.
Era Trujillo de entonces una villa seo- mundo acaso "porque no sabe nada del
rial, con una de las plazas ms grandes del dolor de la vida".
Per, en cuyo centro saltaba, cantarina, el Zaguanes, patios, balcones y rejas
agua de una fuente. La circundaban cuatro Hispana prosapia ostentaba, sobre el
bellas estatuas en mrmol de Carrara. frontis, nobiliarios blasones, como sobre el
No pasaba de 15 16 mil el nmero de del Palacio Municipal, el escudo de armas
sus pobladores. que, por Real Cdula, le dio Carlos V a la
"Una ciudad ancha y clara tal la vio Juan "Ciudad de Truxillo", aquel grifo tenante,
Parra del Riego, el poeta de los Polirrit- con sus dos bastos de gules que sostienen
mos, en 1916, con el topogrfico delinea- la corona imperial, y las columnas de Hr-
miento ms perfecto en el Per". cules indicativas del Plus Ultra latino.
No haba variado mucho, sin embargo, De fines del siglo XVII databan las mura-
desde tiempos en que pas por aqu Cieza llas "con quince baluartes y quince corti-
de Len, el conquistador-cronista, cuatro nas", que el Virrey Duque de la Palata orde-
siglos atrs: n construir para defender la urbe, su
Esta ciudad est situada en un llano que riqueza y abolengo, de la ambicin de pira-
hace el valle en medio de sus frescuras y arbo- tas y corsarios de la poca.
ledas, cerca de una sierra de rocas y secada-
les, bien trazada y edificada, y las calles muy ***
anchas y la plaza grande. En una esquina de la vaca Place
d'Armes, la Universidad ocupaba el recinto
Segua siendo una ciudad quieta, apaci- de un convento supreso.
ble, como la de Lambayeque que sorpren- Por 1913 los registros alcanzaban en
dera a Parra del Riego poco despus, "con esta Alma Mater apenas a un centenar de
sus calles dormidas", la ms feliz del alumnos: 41 en la Facultad de Filosofa y
CLAUDIO SAYA
Seudnimo de Claudio Espejo Lizrraga. Naci en Salpo. Empez a publi-
car desde joven, cuando se estableci en Trujillo. Entonces su inspiracin lri-
ca se plasm en Trinidad de Luz (1960), La denuncia (1962), Apertura (1966),
Fuego (1964), Sonetos del silencio (1964). Pretendi fundar su propia corrien-
te literaria: el sintesismo, singular muestra de la cual es su primer libro. Des-
pus de haber participado en la fundacin de Trilce se radic en Lima, donde
integr la Asociacin Nacional de Escritores y Artistas (ANEA), Asociacin
Nacional de Periodistas (ANP) y propici la formacin de la Unin Latinoameri-
cana de Escritores. Incorporado a la docencia de la Universidad Nacional
Federico Villarreal, dirigi la revista Nuestra Palabra, del Departamento Aca-
dmico de Lengua y Literatura.
Al prologar su poemario ms importante, Luis Flores Caballero escribi:
Versos como los aqu citados pertenecen a la ms pura inspiracin sintesis-
ta que hacen de Saya su cultivador y propiciador ms caracterizado. En este bello poemario no encontramos indi-
cios folklricos. De acuerdo a la influencia del medio, de la raza y de la tradicin, hubiera sido lgico encontrar ciertas
tendencias costumbristas en su obra. Salta, ms bien, de la creatividad y del yo personal, autobiogrfico y confesio-
nal al plano de la meditacin universal. El indigenismo por esta razn, est ausente. No es un poeta con caracteres
nacionales o continentales, a la manera de Eguren o Chocano, respectivamente. Lejos est de todos ellos. Saya
posee coloridos y argumentos propios con un fondo metafsico.
Nacimientos como ste, de Claudio Saya, conmocionan al Tiempo; sintetizan en una uncin solemne el espacio
y la vida.
Trinidad de luz
3 10
En tu boca anda suelta la cancin Los dos desgajamos el cielo,
del durazno y la lechuga. nos cosemos estrellas
Pende en tu mirada desde puntos distantes
un valle ilusionado de pardelas Y llenamos la Tierra
Y en tu cutis de ala dos ros en nuestras venas.
libertan mi corazn. Los dos estamos solos
7 ante el rostro, pena de la tarde.
20
Por la avenida anda el silencio.
Todos se han ido Y t eres
el pndulo rojo de mi pecho
que da las horas
y echa a bailar los cementerios.
25
All, donde el gorrin del cielo La llamada
seca su plumaje de colores
te bordan mis dos aros gemelos. Poetas del Per,
Oh, mujer metlicos jilgueros
sonido de los frutos y el agua!... en la paz mayor de la agona,
pintores de algodn
De: Trinidad de luz.
cuajado de la imagen y el violn.
De: La denuncia.
III
La aurora misma es un fusil
de rosas apuntando
el palacio de justicia!
De: Fuego.