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Manejo y Mejoramiento de Praderas

Este documento presenta a los profesores participantes en la asignatura de manejo de praderas y resume los temas que se abordarán. Los capítulos cubren temas como las bases fisiológicas del crecimiento de las praderas, la evaluación de praderas, la fertilización, los niveles de fertilidad del suelo para la producción de praderas, el uso de leguminosas, el manejo de malezas y plagas, el riego, el pastoreo, la conservación de forraje y los sistemas silvopastorales. El
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Manejo y Mejoramiento de Praderas

Este documento presenta a los profesores participantes en la asignatura de manejo de praderas y resume los temas que se abordarán. Los capítulos cubren temas como las bases fisiológicas del crecimiento de las praderas, la evaluación de praderas, la fertilización, los niveles de fertilidad del suelo para la producción de praderas, el uso de leguminosas, el manejo de malezas y plagas, el riego, el pastoreo, la conservación de forraje y los sistemas silvopastorales. El
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PROFESORES PARTICIPANTES EN LA ASIGNATURA

MANEJO DE PRADERAS

Oscar Balocchi Leonelli


Ing. Agr. [Link]. Ph.D.
Instituto de Produccin Animal

Roberto Carrillo Llorente


Ing. Agr. [Link]. Ph.D.
Instituto de Produccin y Sanidad Vegetal

Ricardo Fuentes Prez


Ing. Agr. [Link].
Instituto de Produccin y Sanidad Vegetal

Ignacio Lpez Campbel


Ing. Agr. P.h.D.
Instituto de Produccin Animal

Juan Nissen Mutzenbecher


Ing. Agr. Dr. rer. hort.
Instituto de Ingeniera Agraria y Suelos

Dante Pinochet Tejos


Ing. Agr. [Link]. Ph.D.
Instituto de Ingeniera Agraria y Suelos
INDICE DE MATERIAS

Captulo Pgina

I INTRODUCCION 1

II BASES FISIOLGICAS DEL CRECIMIENTO DE LAS PRADERAS 2


Indice de rea foliar Reservas orgnicas IAF y carbohidratos de reserva en
el manejo de praderas

III EVALUACION DE PRADERAS 16


Introduccin Evaluacin botnica Valor Agronmico Determinacin del
crecimiento de praderas bajo condiciones de pastoreo

IV FERTILIZACION DE PRADERAS PERMANENTES 23


Introduccin Praderas permanentes de la zona sur Estrategias de
fertilizacin de acuerdo al objetivo de productividad Fertilizacin fsforada
Fertilizacin nitrogenada Fertilizaciones con otros nutrientes

V NIVELES DE FERTILIDAD DE SUELO PARA LA PRODUCCION DE 40


LAS PRADERAS
El nivel crtico de los nutrientes Fertilizacin de mantencin de las praderas
en lechera Anlisis de suelo Niveles de fertilidad para el fsforo y potasio
Fertilizacin con nitrgeno Niveles crticos de fertilidad para calcio,
magnesio y azufre Niveles crticos de fertilidad para micronutrientes
cationes y aniones

VI LEGUMINOSAS EN PRADERAS 49
Introduccin Antecedentes agronmicos del trbol blanco Establecimiento
Dinmica de la pradera gramnea/trbol blanco Productividad de las
praderas permanentes mixtas Efecto de la fertilizacin nitrogenada
Manejo de praderas permanentes mixtas Incremento de trbol en praderas
mixtas Normas prcticas de manejo Antecedentes agronmicos de Lotus
(Alfalfa Chilota)

VII MALEZAS Y SU MANEJO EN PRADERAS 68


Definicin de malezas en praderas Malezas y produccin de forrajes
Mtodos de manejo de malezas en praderas

VIII PLAGAS Y SU CONTROL EN PRADERAS 88


Introduccin Lpidopteros Colepteros Afidos Dpteros Langostas

IX RIEGO EN PRADERAS DEL SUR DE CHILE 101


Parmetros o conceptos generales en relacin al riego Mtodos de riego
Riego de praderas en Chile Impacto del riego de praderas en la Novena y
Dcima Regiones Costos y rentabilidad del riego en praderas

X MANEJO DEL PASTOREO 114


Introduccin Mtodos de pastoreo Factores que determinan el consumo de
un animal en pastoreo Componentes del pastoreo Factores de la pradera
que controlan el consumo Uso de la altura en el manejo de la pradera
Produccin por animal y por hectrea Conclusiones

XI SOILING O CERO PASTOREO 135


Formas de utilizacin de los recursos forrajeros utilizados en produccin de
leche

XII CONSERVACION DE FORRAJE 140


Introduccin Henificacin Bases del proceso de henificacin Ensilaje
Aptitud fermentativa Carbohidratos solubles Factores que afectan el
contenido de carbohidratos solubles del forraje Tipo de carbohidratos
solubles Capacidad buffer Acidos orgnicos Contenido de protena
Contenido de humedad Tipo de recurso forrajero Pauta de evaluacin de
la aptitud fermentativa

XIII SISTEMAS SILVOPASTORALES 173


Introduccin Efecto de los rboles sobre el crecimiento de la pradera
Efecto de los rboles sobre la capacidad sustentadora Distribucin espacial
de los rboles Densidad de plantacin Efectos de los desechos de poda y
raleo Efecto del animal sobre el rbol Efecto de la pradera sobre los
rboles Consideraciones econmicas
INTRODUCCION
(Volver al Indice)

La pradera es una comunidad vegetal susceptible a cambios a travs del tiempo y del
espacio, que se caracteriza por ser dinmica. La composicin botnica vara a lo largo del ao. La
fitomasa presente cambia permanentemente, producto de las condiciones climticas, edficas y la
accin del hombre sobre ella. Estos son ejemplos de cambios a travs del tiempo. De pendiendo si
las condiciones ambientales son favorables o desfavorables el porcentaje de cobertura de la pradera
puede aumentar o disminuir, esto genera un cambio en el espacio.

El manejo de praderas involucra un conjunto de prcticas destinadas a obtener el mximo


provecho de la pradera. En cierto modo, manejo puede confundirse con las prcticas culturales de
otros cultivos pero desde el momento en que se incluye la utilizacin del forraje producido, se
establece una diferencia fundamental entre ambos conceptos. Las formas de "cosechar" una pradera
afectan el futuro rendimiento de la misma, entonces, la utilizacin forma parte del manejo ya que
influye en los rendimientos. El objetivo final de cualquier sistema de produccin de forrajes es la
obtencin de un producto animal. Por ello, el manejo de praderas va siempre ligado a la produccin
animal y se le ha definido como la ciencia y arte de generar una alta productividad animal por
hectrea, manteniendo la pradera en buenas condiciones sin deteriorar el ecosistema. En sntesis, las
metas que debe proponerse un eficiente manejo de praderas son:

Una alta produccin de forraje por hectrea a bajo costo.


Que el forraje producido debe ser de buena calidad.
Una persistencia en la produccin, con una adecuada distribucin a lo largo del ao.
Una elevado porcentaje de utilizacin del forraje producido.
BASES FISIOLOGICAS DEL CRECIMIENTO DE LAS PRADERAS

(Volver al Indice)

Oscar Balocchi L.

Cuando las condiciones ambientales (temperatura, humedad, etc.) y nutricionales, no son


limitantes, la velocidad del rebrote de una especie pratense, despus de una defoliacin ya sea
producida por un corte o pastoreo, est asociada a dos principios que son:

Indice de rea foliar


Reservas orgnicas
Indice de rea foliar (IAF): Es la relacin entre superficie de hojas y superficie de suelo
(considerando el rea de las hojas por un slo lado), por ejemplo, si una pradera tiene un IAF de 3,
significa que existe 3 veces ms superficie de hojas que de suelo.
Reservas orgnicas: Corresponden casi en su totalidad a carbohidratos solubles que las plantas
almacenan en las bases de sus hojas o en las races.

Durante los ltimos 30 aos se han planteado diversas hiptesis sobre la importancia relativa de
estos dos principios en la recuperacin de una pradera. La hiptesis del rea foliar y la intercepcin
de luz que regulara la fotosntesis y por lo tanto la produccin de materia seca, ha recibido
considerable atencin (ej. Brougham, 1955; DONALD, 1961; ANSLOW, 1965; BROWN y
BLASER, 1968). Por otra parte la hiptesis basada en el nivel de reservas orgnicas almacenadas
por las especies, ha sido tambin materia de considerable investigacin y controversia (ej. MAY,
1960; SMITH y JEWISS, 1966; Mc ILROY, 1967). Actualmente est claro que estos principios no
son independientes ya que un aumento en el IAF produce un incremento en la fotosntesis y
consecuentemente en las reservas de carbohidratos.
1 INDICE DE AREA FOLIAR (Volver al Indice)

Fue WATSON (1947), el primer investigador que estudi las relaciones que existan entre el
rea foliar de una planta, la luz incidente y el rebrote y fue el que introdujo el concepto de IAF,
definido como la relacin entre superficie de hojas y superficie de suelo.
El crecimiento de una pradera depende de la eficiencia de utilizacin de la energa solar,
siendo la eficiencia de utilizacin de la energa funcin de:
a . - Cantidad de luz interceptada por el forraje
b . - Distribucin de la luz en la canopia
c . - Eficiencia fotosinttica de las hojas.
a. Intercepcin de luz.

La cantidad de luz interceptada por una pradera depende de la superficie de hojas existentes
por unidad de superficie de suelo (ndice de rea foliar, IAF) y de la distribucin espacial de ellas. El
IAF necesario para interceptar el 95% de la luz incidente se denomina como IAF ptimo y se
relaciona con la mxima tasa de crecimiento de la pradera (Figura 1). Este vara para las diferentes
especies debido a la posicin de las hojas (Figura 3) y tambin vera para las distintas pocas del
ao.

95% Intercepcin de la Luz


Tasa de crecimiento

Optimo Techo (fotosntesis igual


a respiracin)

Indice de Area Foliar (IAF)

FIGURA 1 Relacin entre el IAF y la tasa de crecimiento de pradera en estado vegetativo.

Si se incrementa el IAF sobre el ptimo, la tasa de crecimiento de la pradera no aumenta ya


que las hojas basales no interceptan luz y actan como parsitas. Aunque la masa foliar de las
plantas sigue en aumento, no ocurre lo mismo con la fotosntesis neta. El incremento paralelo que
sufre la respiracin produce una asimilacin neta menor y por consiguiente una menor tasa de
crecimiento (Figura 2). El IAF necesario para interceptar el 95% de la luz incidente, vara para las
diferentes especies; por ejemplo, los trboles requieren un IAF menor que las gramneas para
interceptar el 95% de la luz (Figura 3).

E F R A
1 12 2 10
2 10 2 8
3 6 2 4
4 3 2 1
31 8 23

E F R A
1 12 2 10
2 10 2 8
3 6 2 4
4 3 2 1
5 1 2 -1
6 0 2 -2
7 0 1 -1
32 13 19

FIGURA 2 Asimilacin neta de praderas con distinto nivel de rea foliar.


E = estrato R = respiracin
F = fotosntesis A = asimilacin neta
100

% Intercepcin de la luz

80

Trbol blanco

60 Ballica inglesa

1 2 3 4 5 6 7 8
Indice de rea foliar
FIGURA 3 Relacin entre intercepcin de luz e IAF. Las cruces indican el IAF ptimo en
verano.

Tambin el IAF ptimo vara con la poca del ao, en invierno el IAF necesario para
interceptar el 95% de la luz es aproximadamente la mitad del IAF necesario para interceptar el 95%
de la luz en verano, esto debido al ngulo de incidencia de los rayos solares.

b. Distribucin de la luz en la canopia.

La cantidad de hojas necesarias para interceptar el 95% de la luz depende de la orientacin


(ngulo de inclinacin) de las hojas y de la distribucin vertical (espacial) de las mismas. Por
ejemplo el trbol blanco que poseen hojas que tienden a ser horizontales tiene un IAF ptimo menor
que las gramneas las cuales poseen hojas ms verticales. Cuanto ms recta (vertical) la posicin de
las hojas mayor ser el IAF ptimo (Figura 4).
12 Ballica inglesa
Trbol blanco
Altura (cm)

0 4 8 0 2
Indice de rea foliar

FIGURA 4 Distribucin espacial del IAF y ngulo medio de hojas de ballica inglesa y trbol
blanco (Wilson , citado por Larrea, 1981).

c. Eficiencia fotosinttica de las hojas.

La eficiencia fotosinttica de una planta o pradera es la proporcin de la energa solar


recibida que es convertida en material vegetal. La eficiencia de uso de la energa solar es en parte
una caracterstica inherente a la especie o variedad, pero las practicas de manejo que afectan el rea
foliar de la pradera tambin influyen en la eficiencia de utilizacin de la energa.

La eficiencia con la cual la energa solar es convertida por las plantas depende d la actividad
fotosinttica de las hojas individuales. La eficiencia fotosinttica de las hojas decrece con la edad ,
la mxima eficiencia se obtiene a los 10 - 20 das de emergida, seguida de una rpida disminucin
(Figura 5).

La actividad fotosinttica tiene un ptimo entre los 20 a 25 C, disminuyendo rpidamente


bajo los 10 C y es mnima a los 5 C. Las hojas que se desarrollan en la sombra tienen menor
eficiencia que la desarrollada a mayor intensidad lumnica. Esta diferencia est dada por el
contenido de clorofila y por diferencias anatmicas de plantas desarrolladas a la sombra y el sol.
5
12 4
6
Tasa relativa de fotosntesis

10

6 3

0
10 20 30 40
Das

FIGURA 5 Eficiencia fotosinttica comparativa de las hojas de un macollo (Woledge, citado por
Parry and Butterworth, 1981).

Tericamente la mxima tasa de crecimiento y produccin se obtiene cuando la pradera es


mantenida en el IAF ptimo. Sin embargo, se debe tener presente que la eficiencia fotosinttica de
las hojas disminuye con la edad y las praderas deben ser utilizadas peridicamente para prevenir
prdidas, debido a la senecencia y mortalidad de las hojas. Tambin el valor nutritivo disminuye con
la edad. Por lo tanto, para obtener una mxima produccin debe adoptarse un sistema apropiado de
defoliacin, el cual mantenga un buen promedio de IAF para cortes sucesivos, bajo factores
ambientales no limitantes. Este sistema normalmente considera 8 a 10 defoliaciones por ao con
intervalos de 4 a 6 semanas, dependiendo de la poca.

Informacin australiana indica el IAF ptimo para algunas especies en la poca de verano.
Lolium perenne y L. multiflorum 7,1
Phleum pratense 6,5
Trifolium repens 3,5
Trifolium repens-Lolium perenne 4,5

Se debe tener presente que en algunos casos un IAF bajo puede ser beneficioso porque
estimula la produccin de nuevos macollos. Por otro lado un IAF excesivo puede tambin ser
beneficioso en praderas cortadas para heno o ensilaje o en el caso de un pastoreo rotativo en donde
la recuperacin de la pradera depende en gran medida de la acumulacin de carbohidratos.
Relacin entre IAF y produccin de materia seca.

Existen numerosas experiencias que indican que la tasa de crecimiento despus de una
defoliacin, est asociada a la intercepcin de luz.

BROUGHAM (1956), citado por BLASER (1966), fue de los primeros investigadores en
informar que la tasa de crecimiento de una pradera despus de una defoliacin estaba asociada a la
intercepcin de la luz por las hojas. En la Figura 6 se muestra el resultado de una investigacin sobre
el efecto de la defoliacin sobre el crecimiento de una pradera.
Tas a de producc in bruta de tejidos

(a) (c)
250 5 125

Tas a de crecim iento prom edio


4
3
(K g M O /ha/da)

(K g M O /ha/da)
2
1
1 2
3
4
5

0 0
tie m p o tie m p o

(b) (d)
250 125
Tas a de crecim iento prom edio
Tas a de m uerte de tejidos

5
4
(K g M O /ha/da)

(K g M O /ha/da)

2
3 1

2 3
4
1
5

0 0
tie m p o tie m p o

FIGURA 6 Efecto de la severidad de la defoliacin: (a) tasa de produccin bruta de tejidos; (b)
tasa de muerte de tejidos; (c) tasa de crecimiento instantneo; (d) Tasa de crecimiento
promedio. IAF a que las praderas fueron cortadas fueron 0,5; 1,1; 3,4; 5,3 y 6,8 para
las lneas 1 a 5 respectivamente.

A igual altura de residuo la intensidad de la defoliacin, o sea el IAF remanente, depende del
tamao y hbito de crecimiento de las plantas. Es as que existe la tendencia que en plantas altas de
crecimiento erecto a una mayor altura de corte existe un mayor rendimiento y en plantas de
crecimiento bajo y rastrero existe un mayor rendimiento con cortes ms bajos.
Esto ha sido demostrado por una serie de investigaciones. En una experiencia realizada por
BLASER (1966), con Pennisetum glaucum que son plantas altas y erectas, los mayores rendimientos
se obtuvieron al cortar dejando un residuo de 45 cm; los rendimientos decrecieron progresivamente
a medida que se reduca la altura de corte.

CUADRO 1 Produccin de materia seca de Pennisetum glaucum,


cortada a diversas alturas de residuo.
Altura de utilizacin (cm) Altura de residuo Rendimiento anual
(cm) (kg MS/ha)
75 45 9030
75 25 8660
75 10 7640
45 10 4830
30 10 3890

Las praderas compuestas por plantas pequeas y de crecimiento rastrero tienen un


comportamiento diferente, en el sentido que un corte ms bajo produce un mayor rendimiento ya
que deja a la pradera ms cerca del IAF ptimo. Una experiencia realizada en Poa pratensis y
Trifolium repens, produjo los rendimientos ms altos y el mejor balance gramnea /leguminosa
dejando un residuo de 1,3 cm (ROBINSON y SPRAGE, citados por BLASER, 1966).

CUADRO 2 Influencia de la altura de corte en el rendimiento y % de trbol de


una pradera de Poa Pratensis y Trifolium repens.
Altura de Altura de residuo Rendimiento Trbol
utilizacin (cm) (kg MS/ha) (%)
(cm)
Sin N Con N Sin N Con N
10,0 1,3 7910 9150 57 28
11,5 2,5 6630 7710 45 24
12,5 5,0 4590 7104 36 1

En otra investigacin realizada en el Fundo Punahue de la Universidad Austral, en una


pradera de trbol blanco- ballica inglesa, se obtuvo un mayor rendimiento con una altura de residuo
menor.

CUADRO 3 Influencia de altura de residuo en el rendimiento


de una pradera de ballica y trbol blanco.
Altura de residuo (cm) Rendimiento (ton MS/ha/ao)
1 5,5
4 3,4
7 2,2

La siguiente figura presenta un esquema del efecto de la altura del forraje (rea foliar) sobre
la intercepcin de la luz, tasa de crecimiento de la pradera, porcentaje de utilizacin del forraje
producido y senecencia y mortalidad de las hojas (Figura 7).
Baja intercepcin Mximo crecimiento Buena intercepcin Mnimo crecimiento
de luz neto de luz neto
Buena intercepcin Buena intercepcin
de luz de luz

50 cm

7 cm

5 cm
2 cm

Hojas jvenes Hojas jvenes Baja utilizacin Utilizacin muy baja


alta utilizacin alta utilizacin mayor envejecimiento y mucha mortalidad
Baja mortalidad Baja mortalidad y mortalidad de hojas de hojas
de hoja de hojas

FIGURA 7 Efecto de la altura sobre el crecimiento neto de una pradera (Adoptado de Hill
Farming Research Organization, 1985).
(Volver al Indice)
2 RESERVAS ORGNICAS.
Las plantas forrajeras almacenan compuestos orgnicos, los que posteriormente utilizan
como fuente de energa para el rebrote despus de un corte, inicio de un crecimiento primaveral y en
muchos casos en la sobrevivencia invernal.

La mayora de los compuestos orgnicos que las plantas almacenan son carbohidratos y en
mucho menor importancia compuestos nitrogenados.

Los carbohidratos de reserva de una planta forrajera se pueden dividir en dos tipos:

Estructurales: Son polisacridos que forman la estructura de la planta. Principalmente celulosa y


hemicelulosa.
No estructurales: Son aquellos fcilmente utilizables por la planta para la formacin de nuevos
tejidos o como fuente de energa, siendo esenciales para la supervivencia cuando la utilizacin es
mayor que la produccin, o sea la respiracin es mayor a la fotosntesis.
Gran parte de los carbohidratos producidos en la fotosntesis no son utilizados
inmediatamente, son almacenados por la planta, en ciertos rganos como races, coronas, tubrculos,
bulbos, rizomas, estolones y semillas.
Los principales rganos de reserva son:
Las races: Medicago sativa, Trifolium pratense, Lotus corniculatus.
Los estolones: Trifolim repens
En los rizomas: Phalaris, Lotus uliginosus.
Base de las hojas: Dactylis glomerata, Lolium ssp. Festuca arundinacea.
Las plantas forrajeras perennes se dividen en dos grupos de acuerdo al tipo de carbohidratos
no estructurales que almacenan.

Especies de origen tropical: almacenan almidn.


Especies de origen templado: almacenan fructosanos.

Los carbohidratos son un producto de la fotosntesis, por lo que su produccin y


acumulacin es afectada por muchos factores.

Segn AZOCAR (1970), las variaciones en la acumulacin de carbohidratos depende de los


factores ambientales y es as que :

a) Con mayor intensidad luminosa y menor temperatura, el crecimiento es lento por lo tanto la
respiracin es baja y se produce una acumulacin de carbohidratos.

b) Con intensidad de luz media y alta temperatura, la respiracin aumenta y no se acumulan


reservas.

c) Cuando el agua es limitante y la temperatura es alta, la respiracin se reduce y se acumulan


carbohidratos.

d) Cuando la disponibilidad de nitrgeno es alta, la respiracin y crecimiento aumenta y la


acumulacin de carbohidratos disminuye.

e) Cuando la disponibilidad de nitrgeno es baja, el crecimiento y respiracin de la planta es menor,


por lo tanto se produce una acumulacin de carbohidratos.

f) Cuando una planta es defoliada, el rebrote se realiza a expensas de los carbohidratos de reservas y
stos disminuyen.

Curva de acumulacin de carbohidratos.

Las especies forrajeras perennes tienen una curva de acumulacin de carbohidratos que vara
a travs de las fases de crecimiento, en forma caracterstica para cada especies. En general el
contenido de carbohidratos es bajo al comienzo del perodo de crecimiento y alto en etapas cercanas
a la madurez.

SMITH (1966), estudi la variacin en la cantidad de carbohidratos de reserva acumulados


en las races de la alfalfa desde que se inicia el crecimiento en primavera, hasta que madura la
semilla.
4
% Carbohidratos

3 5

1.- Iniciacin del crecimiento


2.- 15 a 20 cm de altura
3.- Yema
2
4.- Plena floracin
5.- Madurez de la semilla

Fase de desarrollo

FIGURA 8 Ciclo de acumulacin carbohidratos solubles en alfalfa.

En el caso de gramneas, la acumulacin de carbohidratos, en plantas anuales y perennes se


presenta en la Figura 9.
Especie anual

Vegetativo Espigazn Antesis Maduracin Muerte


Especie perenne

Latencia Vegetativo Espigazn Antesis Maduracin Rebrote

FIGURA 9 Diagrama de la evolucin de reservas de carbohidratos en gramneas.


Relacin entre carbohidratos de reserva y crecimiento.

Existen experiencias que demuestran que los carbohidratos almacenados son utilizados por la
planta en el rebrote despus de una defoliacin.

SULLIVAN y SPRAGE, citados por BLASER (1966), realizaron una experiencia con ballica
para estudiar la relacin entre las reservas acumuladas por la planta al momento del corte y el
rebrote (Figura 10).

Al momento del corte el residuo de ballica contena un 15% de fructosanos, stos fueron
utilizados para el rebrote, como lo muestra su reduccin a tan slo 3%, a los 11 das despus del
corte, a los 22 das de rebrote comienza nuevamente a aumentar la cantidad de reservas.

16
% Carbohidratos no estructurales

14
Fructosanos
12
Crecimiento
10
8
6
4
2
0
1 6 11 16 21 26 31
Das despus del corte
FIGURA 10 Porcentaje de fructosanos en la base de las hojas de ballica.

Una experiencia realizada por DAVIS, citado por CARAMBULA (1977), demuestra la
importancia de los carbohidratos de reserva en la recuperacin de ballica inglesa (Cuadro 4).

CUADRO 4 Efecto del contenido de carbohidratos solubles en el rebrote de ballica inglesa.


Plantas con bajo contenido Plantas con alto contenido
de carbohidratos de carbohidratos
Peso de rastrojo y races despus del 343 345
corte (mg/planta)
% de carbohidratos en el residuo 6,5 12,5
Rebrote despus de 8 das (mg/planta) 92 152
Rebrote despus de 16 das (mg/planta) 439 627
WARD y BLASER citados por BLASER (1966), realizaron un ensayo con pasto ovillo con
alta y baja cantidad de carbohidratos de reserva con dos reas foliares. Se obtuvieron menores
cantidades de carbohidratos al colocar la planta en la oscuridad durante 60 horas y luego en un lugar
con 50% de luz normal durante 24 horas. Las plantas mantenidas con 100% de luz tuvieron 8% de
carbohidratos comparado con 2% del peso en la base de las hojas de las plantas con bajo nivel de
carbohidratos. El IAF igual a cero se obtuvo cortando la lmina justo encima del cuello y el rea
foliar mxima se obtuvo cortando la lmina a 5,5 cm. sobre el cuello. Los macollos con alto
contenido en carbohidratos produjeron un crecimiento mucho ms rpido del pice laminar que los
macollos con bajo contenido en carbohidratos. Adems, hubo un mayor nmero de macollos
basales y una mayor tasa de produccin de materia seca en aquellas plantas con mayor cantidad de
carbohidratos. El crecimiento fue ms rpido con reas foliares altas. Sin embargo, el rea foliar no
influy en forma significativa en el macollamiento (Figura 11).

L1C2 L1C1
0.2
L0C2
Materia seca (g)

L0C1

0.1

5 15 25 35
Das despus de la desfoliacin
FIGURA 11 Crecimiento de pasto ovillo con dos niveles de carbohidratos y dos reas foliares.
C1= Carbohidrato bajo L0= IAF bajo
C2= Carbohidrato alto L1= IAF alto (Volver al Indice)

3 IAF Y CARBOHIDRATOS DE RESERVA EN EL MANEJO DE LAS PRADERAS.

Todo lo mencionado anteriormente indica que tanto las caractersticas morfolgicas como
fisiolgicas de las especies forrajeras deben ser consideradas antes de establecer prcticas de manejo
del pastoreo.

Las plantas pequeas de hbito de crecimiento rastrero, que son difciles de defoliar, son
principalmente forrajeras que pueden ser pastoreadas continuamente, o con bajas alturas de residuo.
Por otro lado, las plantas morfolgicamente altas y erectas que son fcilmente defoliadas,
deben ser pastoreadas rpidamente y se les debe permitir un perodo ms largo de recuperacin.

Para lograr el mximo crecimiento de una pradera, sta debe ser manejada de tal manera que
se mantenga cercana al IAF ptimo.

En teora el objetivo es llevar una pradera al IAF ptimo y mantenerlo ah mediante cortes
sucesivos sacando el material vegetal tan pronto como se produce. En la prctica esta idea puede ser
slo aproximada.

Algunos investigadores postulan que el pastoreo continuo controlado permite la produccin


mxima de materia seca, porque permite mantener la pradera cercana a un IAF ptimo. Segn
BLASER (1966), sta es una posibilidad terica ya que los animales pastorean sin uniformidad ya
que existen plantas de un mayor valor nutritivo que son sobrepastoreadas y especies ms duras o
menos palatables que no son pastoreadas suficientemente. Los rendimientos de las reas
sobrepastoreadas se ven afectadas debido a la baja cantidad de carbohidratos de reserva e IAF.

Por otro lado el pastoreo rotativo, presenta tambin algunos inconvenientes como es una
excesiva defoliacin, despus de un perodo largo de descanso, lo que da como resultado un IAF
sub-ptimo, sin embargo, la velocidad de recuperacin en este caso aumenta, dado la gran cantidad
de carbohidratos de reserva almacenados, pero probablemente no es suficiente para compensar el
bajo IAF.

El crecimiento acumulado despus de un largo perodo de descanso, lo que significa un IAF


excesivo, puede no dar una mxima tasa de crecimiento debido a que en estas condiciones la
relacin respiracin/fotosntesis se estrecha a medida que se acumula un exceso de follaje y la
sombra disminuye la fotosntesis en las hojas basales

En cuanto al manejo de la pradera y su relacin con los carbohidratos, SMITH (1972) seala
que en un corte o pastoreo, cuando el contenido de reservas es reducido, puede dejar poca energa a
la planta para iniciar un nuevo crecimiento.

En plantas de crecimiento erecto un corte continuado en fases de crecimiento muy alejadas


de la floracin pueden agotar la planta y debilitarla hasta provocar su muerte. Generalmente cuanto
ms cerca de la floracin se realiza el corte o pastoreo, mayor ser la cantidad de reservas
acumuladas y ms fcil ser mantener el vigor y la productividad de la pradera.

Mediante medidas de manejo debemos tratar que los carbohidratos de reserva, al entrar las
especies al invierno, sean lo suficientemente altos como para permitir que la pradera llegue a la
primavera con suficientes reservas, para inducir el crecimiento inicial. Esto es importante ya que el
crecimiento primaveral en sus fases iniciales depende de las reservas acumuladas.

(Volver al Indice)
BIBLIOGRAFIA

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ANEXOS CAPITULO II
Figura : Curva tpica de crecimiento de una pradera posterior a una defoliacin.
Carbohidratos estructurales 16
14
12
10
(%)

8
6
4
2
0
1 4 7 11 16 22 28 31
Das despus del corte
Yema
Axilar

Nudo

Meristema
Apical

Nuevo
Estoln
Figura : Variacin de los niveles de las reservas de carbohidratos y acumulacin de materia seca en
alfalfa durante los diferentes estados fenolgicos y post - corte (Blaser et al., 1986).
Figura : Efecto de la altura de pastoreo en pradera mixta. (Blaser et al., 1986).
Largo de
nuevas hojas

Nmero de
nuevos macollos
EVALUACION DE PRADERAS
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Oscar Balocchi L.

1 INTRODUCCION

La determinacin de la productividad de una pradera es un problema complejo por cuanto se


debe considerar el ecosistema suelo-planta-animal y la accin del hombre sobre l, con todas las
posibles interacciones entre los diferentes componentes ele ecosistema.

Si bien es cierto que el producto animal es el objetivo final de cualquier sistema de


produccin de forraje, existen impedimentos fsicos y econmicos para poder expresar siempre el
rendimiento en trminos de producto animal. Ello ha conducido al uso de tcnicas para evaluar
praderas que prescinden o tratan de simular el efecto de los animales.

En la productividad de una pradera se debe considerar:

a) Cantidad, distribucin estacional y calidad del forraje producido.


b) La proporcin del forraje producido que es consumido por los animales (eficiencia de
utilizacin).
c) La eficiencia de transformacin de los nutrientes consumidos en producto animal.

El rendimiento o produccin primaria de una pradera se expresa normalmente como kgs de


materia seca producidos por hectrea y ao. Al considerar adems la calidad del forraje, se utilizan
expresiones como kgs de materia seca digestible/h/ao o kgs de energa metabolizable (Kg
EM/h/ao). La produccin secundaria se refiere al producto animal (leche, carne, lana) obtenidos
por ha y ao.

Los mtodos utilizados para medir el rendimiento de una pradera tienen efecto sobre el
mismo. Las praderas son sometidas a mltiples cosechas por medio del animal en pastoreo o de una
mquina de corte y como consecuencia el mtodo utilizado para medir el rendimiento est al mismo
tiempo afectado el futuro rendimiento de la pradera. Adems, se puede emplear diversas tcnicas
para medir el rendimiento. Por ejemplo, en condiciones de corte puede utilizarce tijeras, guadaa,
segadora, etc. y cada tcnica entregar un resultado distinto. El manejo de cortes (altura de
utilizacin, altura de residuo, perodo de descanso), tiene una gran influencia en los rendimientos de
forraje. Por todas estas razones en praderas no existe un rendimiento absoluto. Sin embargo, el
hecho que los rendimientos obtenidos varen segn la tcnica utilizada y el manejo aplicado, no
debe ser un impedimento para evaluar la produccin de nuestras praderas. Solo nos indica que la
tcnica de evaluacin y el manejo elegidos deben guardar estrecha relacin con las condiciones en
las cuales las praderas son utilizadas.

2 EVALUACION BOTANICA.
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La productividad de una pradera se ve reflejada en las especies que la componen.


Bsicamente hay cuatro mtodos de evaluacin botnica: frecuencia, nmero, cobertura y peso.
2.1 Frecuencia.

La frecuencia es la presencia de una especie en la unidad de muestreo y no de la relacin con


su abundancia. Tambin puede definirse como el nmero de muestras en las cuales aparece una
especie.

El tamao de la unidad de muestreo influencia la probabilidad de presencia de una especie.


Mientras ms pequea sea la unidad de muestreo, menor es la probabilidad de presencia de una
especie, pero esto se va compensando con el mayor nmero de muestras que se puedan tomar.
Tradicionalmente se han utilizado cuadrantes como unidad de muestreo. Cuando estos son ms
grandes que la unidad de planta mayor, surge el problema de la clasificacin de presencia,
particularmente con vegetacin que se superpone, lo cual ocurre normalmente en praderas de zonas
hmedas. Se han intentado definir las unidades de plantas con distintos criterios. Sin embargo, la
solucin est en modificar el tamao de la unidad de muestreo y es as que la tendencia ha sido
disminuir el tamao del cuadrante cada vez ms hasta llegar al punto cuadrante (quadrat point),
que es el rea de muestreo ms pequea y que permite tomar el mayor nmero de muestras.

Las tcnicas utilizadas para medir frecuencia en praderas densas son:

a) Cuadrantes (de 25 cm de lado), los cuales se ubican sobre un tansecto (lienza) que normalmente
se coloca en posicin definitiva para realizar mediciones repetidas en el tiempo.
b) Quadrat point (tcnica del doble metro).

La frecuencia es un mtodo eficiente para estudios preliminares en grandes superficies y


expresa la ocurrencia de unidades de plantas en un rea, mostrando modelos climticos y de suelos.
Por ejemplo, basndose en el concepto de frecuencia y de especies constantes que aparecen siempre
en todas las muestras), se configur tres asociaciones pratenses tipo para la provincia de Valdivia:

1.- Chpica, pasto dulce y alfalfa chilota es suelos trumaos de la depresin intermedia.
2.- Chpica y hierba del chancho en suelos rojos arcillosos de la zona de la costa.
3.- Chpica y junquillo en los suelos adis.

Este mtodo de evaluacin botnica tambin se utiliza para estimaciones rpidas de cambio
en la composicin de la pradera debido por ejemplo a una regeneracin, control de malezas,
fertilizacin, etc.

2.2 Nmero.

El nmero puede ser determinado y expresado de muchas maneras, como ser estimaciones
groseras de abundancia, computo real del nmero de individuos, nmero de individuos por unidad
de rea (densidad) o proporcin del nmero de individuo de una especie con respecto al nmero
total de individuos de todas las especies (composicin porcentual por nmero).

Las estimaciones se realizan en estudios de gran escala donde es imposible contar todos los
individuos y se caracterizan por su subjetividad. Sin embargo, cuando se realizan utilizando clases o
escalas son de mayor utilidad.
Es conveniente tener presente que las especies dominantes en una pradera no son
generalmente las ms numerosas.

El nmero no es una medida que pueda revelar el grado de cobertura de las distintas
especies, por cuanto stas difieren grandemente en tamao y forma de crecimiento.

Las tcnicas utilizadas para determinar el nmero de individuos de cada especie puede ser
cuadrantes, transectos, o el doble metro. Su eleccin estar en funcin del tipo de vegetacin
presente, siendo ms precisas las determinaciones efectuadas en praderas poco densa.

Este mtodo de evaluacin botnica se utiliza para determinar porcentajes de germinacin,


tasa de macollamiento, persistencia de especies en praderas sembradas y tambin en estudios de
control de malezas.

2.3 Cobertura.

La superficie de suelo cubierto por el total de la vegetacin o por especies individuales se


denomina cobertura; es el rea ocupada por la proyeccin vertical del follaje.

Las estimaciones de cobertura han sido consideradas como una de las medidas ms tiles de
la vegetacin y consecuentemente se han probado muchas tcnicas y sus resultados han sido
expresados de diferentes formas, como son:

a) Grados de cobertura estimada, que se expresan como rangos o clases en una escala, los cuales
han sido utilizados extensamente en estudios de conservacin de suelos. Una de estas tcnicas
(Braun-Blanquets), separan la vegetacin en grados dentro de una escala.

CUADRO 1 Grados de cobertura de Braun-Blanquets.


Grados de cobertura %de superficie de suelo cubierta por vegetacin
1 0 - 5
2 5 - 25
3 25 - 50
4 50 - 75
5 75 - 100

b) Porcentaje de cobertura de la superficie total del suelo.


c) Especies individuales expresadas como un porcentaje de la vegetacin total (composicin
porcentual por rea).
d) Medidas absolutas y acumulativas en unidades de superficie (ndice de rea foliar)

La tcnica del transecto se basa en la interaccin de las plantas con una medida lineal
horizontal; realiza una estimacin del rea basal considerando la longitud como rea. Ha sido usada
exitosamente en praderas semiridas y de tipo arbustivo, y en praderas densas, como lo son aquellas
de zonas hmedas, su utilidad es limitada.
Para realizar la eleccin de una tcnica, se debe considerar el objetivo que se persigue al
determinar la cobertura, que podra ser una o varios de los siguientes.

detectar una disminucin de suelo desnudo, como consecuencia de la aplicacin de fertilizantes


o de una resiembra.
cuantificar un aumento de suelo desnudo, por efecto del pastoreo, de la estacin, del fuego, etc.
conocer la contribucin de las distintas especies al grado de cobertura de la pradera.
determinar la superficie foliar disponible para fotosntesis y calcular ndices de rea foliar.

La tcnica del quadrant point o tambin denominada doble metro es probablemente la


ms adecuada para determinar porcentaje de cobertura en praderas densas; mide frecuencia y
cobertura de las especies individuales como tambin cobertura total. Es una tcnica objetiva y
relativamente rpida, que permite detectar casi la mayora de las especies presentes. Debe ser
aplicada en praderas con vegetacin relativamente corta y sin viento. Consiste en observar 100
puntos cada 4 cm., sobre el borde graduado de un doble metro o huincha metlica dispuesto a la
altura de crecimiento del pasto. Las observaciones o lectura se efectan haciendo descender
verticalmente, a travs de la vegetacin, una aguja metlica. Se debe contar el nmero de veces
(contactos) que cada especie toca la aguja y registrar la informacin en un formulario ad-hoc (ver
ejemplo adjunto).

Las medidas realizadas permiten obtener valores de frecuencia de cada una de las especies en
el total de puntos inventariados.

La frecuencia especfica es calculada sumando todos los puntos en que la especie


considerada est presente, o bien, sumando todos los contactos de la especie en la lnea observada.
Si cada frecuencia especfica se relaciona con el total de frecuencias especficas de todas las
especies, se obtiene la contribucin especfica, la cual da una idea de la composicin botnica de la
pradera. La contribucin especfica de una especie se define como el cuociente entre la frecuencia
especfica de esa especie y la suma de todas las frecuencias especficas de las especies inventariadas,
expresado en porcentaje.

La contribucin especfica de presencia de una especie representa la proporcin de suelo no


desnudo que est cubierto por la especie en cuestin.

La contribucin especfica de contacto de una especie seala la proporcin o participacin en


peso de la especie considerada al peso total de las especies.

2.4 Peso.

Es la medicin mas objetiva de la composicin botnica, por ello se le utiliza habitualmente


en experimentacin. Sin embargo, es un mtodo lento, de alto costo y cubre reas pequeas. Una
ventaja de este mtodo es que provee adems una estimacin del rendimiento de la pradera.

El mtodo se basa en la tcnica de corte del forraje a nivel del suelo, la muestra as obtenida
se separa en las distintas especies y se seca en una estufa de aire forzado a 100 C por 8 horas o
hasta conseguir peso constante. Luego, se expresa la contribucin de cada especie al rendimiento
total en base materia seca (composicin porcentual por peso).

3 VALOR AGRONOMICO
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Es un ndice de productividad de las praderas que considera la composicin porcentual por


peso y la cobertura total, calificando en una escala las especies forrajeras segn sus caractersticas
productivas.

El porcentaje de contribucin en peso de cada especie expresado en forma centesimal


(dividido por 100) se multiplica por la calificacin asignada a la especie en una escala de 1 a 10. Los
valores as obtenidos para las distintas especies se suman y el total se multiplica por el porcentaje de
cobertura total expresado en forma centesimal (ver ejemplo).

CUADRO 2 Ejemplo de clculo del valor agronmico de una pradera.


Especie % de contribucin en peso (1) Calificacin (2) (1x2)
Trbol blanco 0,23 10 2,30
Ballica inglesa 0,47 10 4,70
Chpica 0,22 4 0,88
Chinilla 0,08 2 0,16
Valor Agronmico de la pradera 8,04
Cobertura total = 93%
Valor agronmico = 8,04 x 0,93 = 7,48

Otro ndice de calificacin de praderas que utiliza la escuela francesa es el valor pastoral,
que considera la composicin de la pradera expresada por la contribucin especfica de contacto y la
calidad de las especies que la componen estimadas a travs de un ndice especfico que integra en si
aspectos tales como palatabilidad, valor nutritivo, largo de perodo vegetativo, recuperacin despus
del pastoreo, etc.

4 DETERMINACION DEL CRECIMIENTO DE PRADERAS BAJO CONDICIONES


DE PASTOREO
(Volver al Indice)

La produccin anual de forraje de las praderas se determina a travs de la tasa de


crecimiento que presentan en los distintos perodos del ao. Cuando se aplica un sistema de pastoreo
rotacional, la tasa de crecimiento se determina mediante la diferencia entre la disponibilidad de un
forraje inicial de un pastoreo y al final del anterior, divididos por el nmero de das transcurridos
entre ambos pastoreos. En la medida que los perodos de pastoreo aumentan, los rendimientos
determinados por este mtodo subestimarn progresivamente el rendimiento real de la pradera, ya
que el crecimiento logrado durante el perodo del pastoreo no es considerando. Una estimacin del
crecimiento de los perodos de pastoreo puede obtenerse ponderando las tasas de crecimiento del
perodo de descanso anterior y posterior.
Cuando se requiere conocer el crecimiento del forraje en praderas sometidas a pastoreo
continuo, es necesario usar jaulas de exclusin. El mnimo de jaulas que se deben emplear para tener
alto grado de precisin es elevado y depender de la variabilidad de la pradera.

Procedimiento:

a) Se elige al azar un sector que servir de muestra y otro cerca del primero, de igual superficie y la
mas similar posible. Esto se hace con el objeto de reducir errores, considerando que
generalmente se dispone de un nmero muy limitado de jaulas. En una de estas superficies,
elegida al azar, se coloca la jaula, mientras que en la otra se corta y pesa el pasto.
b) Luego de un perodo de tiempo, segn el ritmo de crecimiento, se corta el pasto dentro de la
jaula y se pesa.
c) Luego se eligen dos nuevos sectores, en uno de ellos se corta y pesa el forraje.
d) Cubriendo el otro con la jaula para cortar y pesar al final del segundo perodo.

Los resultados se pueden resumir de la siguiente forma:

Peso del forraje Fuera de jaula Dentro de jaula


Al comienzo del 1 perodo A -
Al final del 1 periodo - B
Al comienzo del 2 perodo C -
Al final del 2 perodo - D

La produccin de forraje de los perodos corresponde a :

1 perodo: B - A
2 perodo: D - C

En el registro de produccin de forraje adjunto se puede observar el procedimiento de


clculo de la produccin anual de materia verde.

Deben utilizarce un mnimo de tres jaulas por cada pradera en estudio. La produccin anual
se estimar como el promedio de las tres jaulas.

Al inicio del estudio es conveniente elegir una pradera (potrero) que presente una
disponibilidad de forraje media a baja. Si se trata de pastoreo rotativo, la colocacin de la jaula y
corte fuera de la jaula debe realizarse despus del pastoreo.

Un criterio de corte que se utiliza normalmente para un manejo de pastoreo es cuando la


pradera alcanza 20 cm. de altura con un mximo de 60 das entre corte.
CUADRO 3 Ejemplo de registro y clculo de composicin botnica por la tcnica del QUADRAT POINT

Identificacin 0 4 8 12 16 20 24 28 32 36 FEP FEC CEP CEC


Chpica 2 1 3 1 2 4 1 2 1 1 10 18 20,8 28,1
Ballica ingles 1 3 2 - 1 - 1 1 - 1 7 10 14,6 15,6
Trbol rosado - 1 - 1 - - 1 - - - 3 3 6,3 4,7
Alfalfa chilota - - 1 - 1 - - 1 - - 3 3 6,3 4,7
Siete venas 1 1 - - 2 - - - 1 - 4 5 8,3 7,8
Pasto miel - 1 - - 1 - 2 - - 1 4 5 8,3 7,8
Bromo - - 2 - - 1 - 1 1 - 4 5 8,3 7,8
Trbol blanco 2 - 1 - 2 - 1 - 1 - 5 7 10,4 10,9
Chinilla 1 - 1 1 - 1 - 1 1 1 7 7 14,6 10,9
Vinagrillo - - - - 1 - - - - - 1 1 2,1 1,6
48 64 100, 99,9

FEP = Frecuencia especfica de presencia


FEC = Frecuencia especfica de contactos
CEP = Contribucin especfica de presencia
CEC = Contribucin especfica de contactos
FERTILIZACION DE PRADERAS PERMANENTES
(Volver al Indice)

Dante Pinochet T.
1 Introduccin.

Es evidente que la ganadera constituye un sistema agrcola, que contempla elementos de la


relacin existente entre el clima, el suelo, la comunidad vegetal de la pradera y el animal.

En este sistema, la fertilizacin de praderas es, tal vez, una de las herramientas agronmicas
ms utilizadas cuando se desea mejorar la productividad de una explotacin ganadera. Para determinar
cual es el nivel de fertilizacin adecuado para una pradera, se debe tener en consideracin el marco
sistmico del problema y plantearse un objetivo agronmico que sea posible de alcanzar, de acuerdo a
la capacidad econmica del agricultor ganadero. Este objetivo, debe responder a cuatro puntos
fundamentales, los cuales pueden asimilarse a cuatro eficiencias en la explotacin ganadera:

a). La eficiencia del sistema en la productividad de la pradera. Se refiere, a la cantidad de Kg de materia


seca producida por unidad de nutriente aplicado. Esta eficiencia es debida en gran proporcin a las
condiciones del sistema clima-suelo-pradera. De esta forma, en el sistema se establece una demanda
nutricional, dependiente del potencial productivo o rendimiento mximo esperable de acuerdo a las
condiciones del suelo y de la comunidad vegetal existente (principalmente, en la eficiencia fotosinttica
de la pradera y el suministro de agua que exista en el suelo). Adems, debe existir un suministro de
nutrientes del suelo que la pradera puede recuperar en cada condicin, dependiente del ciclo interno de
los nutrientes en el suelo y su grado de acumulacin (o desacumulacin) a travs del tiempo. De esta
forma, se puede establecer un dficit nutricional en el sistema, que requiere ser suplementado
aumentando el suministro de nutriente del suelo de la forma ms eficiente posible, transformndose en
Kg de MS producida.

b). La eficiencia de manejo de la productividad de la pradera. Se refiere, al nmero de Kg de MS


consumidos por cada Kg de MS producida. Esta eficiencia del sistema es una variable de manejo
agronmico, referida al grado de utilizacin de la pradera, dependiente del sistema de pastoreo
utilizado. Esta variable de manejo, es determinante en hacer efectiva una mayor productividad de la
pradera, el reciclaje nutricional del sistema, la sobrevivencia de las especies de la pradera y un uso
racional de la explotacin pratense.

c). La eficiencia alimenticia del animal. Se refiere, al nmero de kg. de MS necesarios para producir
una unidad de producto animal. Determinada por la cantidad y la calidad de la MS producida en el
sistema (que a su vez est determinada por la productividad alcanzada y el manejo del sistema de
cosecha para la alimentacin de los animales) y por los requerimientos del tipo de animal en
explotacin.

d). La eficiencia econmica del sistema. Al combinar las tres anteriores eficiencias debida a su grado de
dependencia, se puede establecer el nmero de producto animal producido de acuerdo a la unidad de
nutriente aplicado, los cuales pueden ser valorados en trminos monetarios. De esta relacin,
finalmente, depende la conveniencia econmica de realizar alguna prctica agronmica, para aumentar
la productividad de una explotacin ganadera. No es conveniente aumentar la productividad de una
pradera con gasto de fertilizacin, si sta no se trasuntar en una mayor productividad animal, la cual
depender de otras prcticas, tales como, apotreramiento adecuado para mejorar el porcentaje de
utilizacin, el tipo de pastoreo y el tipo de animal en pastoreo, el nivel de sustitucin de la pradera a
travs de ensilaje y concentrados, o una mayor masa ganadera por unidad de superficie. En este marco
general, debe analizarse la posibilidad de aumentar la productividad de una explotacin ganadera.

2 Praderas permanentes de la zona sur (Volver al Indice)

De un total de 1.500.000 has de praderas de la Dcima regin, 850.000 corresponderan a


praderas naturalizadas y el resto a praderas mejoradas y sembradas. Las mejoras introducidas a las
praderas, ha permitido que slo un 20% de las praderas mejoradas tengan actualmente productividades
superiores a los 6000 kg MS/h, lo cual est muy por debajo del potencial para la zona (Cuadro 1).

CUADRO 1 Potencial de productividad en las praderas permanentes de la


zona centro sur.
Productividad Potencial
Sistema Edafoclimtico Productor Parcela experimental
........ton MS/h.............
Cordillera de la Costa 9,0 11,0
Llano Central 12,0 15,0
adis 5,0 6,0
Precordillera Andina 10,0 13,0

Las praderas permanentes en la zona sur de Chile, son principalmente praderas naturalizadas y
praderas mejoradas. Ellas han sido establecidas con la incorporacin a la agricultura de esta zona, a
mediados del siglo XIX, despus de la existencia de un climax de bosques que se extenda a travs de
toda la Depresin Intermedia, Precordillera Andina y Cordillera de la Costa.

El ideal, desde el punto de vista de un manejo ptimo de estas praderas, es lograr una situacin
de estado de equilibrio manejado por el agricultor, entre la comunidad de especies de la pradera, el
marco edafoclimtico y el animal, que permita la mxima rentabilidad y capacidad de sustentacin del
sistema ganadero.

En las praderas naturalizadas, consideradas por MONTALDO como un equilibrio zoo-


edafoclimtico, en la actualidad hay un predominio de especies pratenses como Agrostis capillaris
(chpica), Holcus lanatus (pasto miel) y Lotus uliginosus (alfalfa chilota), en los suelos de lomajes de la
Depresin Intermedia y Precordillera Andina. En la Cordillera de la Costa, es importante la asociacin
entre Agrostis capillaris e Hypochoeris radicata (pasto del chancho), en tanto que, en las praderas
naturalizadas en los adis aparece una asociacin entre Agrostis capillaris y Juncus procerus
(junquillo). Estas especies, generalmente consideradas de bajo o medio valor forrajero, alcanzan un
equilibrio en el sistema ganadero, cuando las condiciones de manejo son extensivas y de baja
fertilizacin, obviamente, alcanzando una baja productividad. El mejoramiento de la pradera
naturalizada, se orienta a aumentar la cantidad de forraje disponible, a mejorar la participacin de las
especies ms productivas y a conseguir una distribucin anual homognea de la productividad. Al
mejorar las condiciones de manejo, en las praderas mejoradas, aparece un dominio de Lolium perenne
(ballica perenne), Trifolium repens (Trbol blanco) y Dactylis glomerata (pasto ovillo) y asociadas en
un grado menor, las especies de medio valor forrajero. Es probable, pero an sujeto a discusin que en
la zona de la Cordillera de la Costa, una buena pradera mejorada est constituda por Festuca
arundinacea (festuca), y Trifolium subterraneum (trbol subterrneo), los cuales pueden resistir, en
mejor forma, la condicin de estrs hdrico, determinante de la productividad y sobrevivencia de la
pradera en la poca del verano. Esta composicin florstica de la pradera mejorada, permite alcanzar un
mayor potencial productivo en la condicin edafoclimtica, pero requiere un manejo adecuado, tanto de
alto nivel de fertilidad de los suelos, uso racional de la pradera en pastoreo y de conservacin, para
mantener el equilibrio del agrosistema.

El objetivo central del mejoramiento de praderas en la zona sur, ha estado orientado a establecer
una pradera mejorada con un contenido equilibrado de gramneas y de leguminosas. Las especies
principales introducidas son la ballica perenne y el trbol blanco.

Las ventajas de la pradera mixta son varias y estn ampliamente establecidas. Adems de una
alta y ms homognea productividad, se obtiene un forraje de un adecuado valor nutritivo para los
animales y un aporte de nitrgeno de bajo costo para el agricultor, proveniente de la fijacin simbitica
de la asociacin leguminosa-rhizobium, que dependiendo del contenido de trbol de la pradera, puede
llegar a tener un costo de fertilizacin nitrogenada igual a cero. Para obtener este ahorro de nitrgeno,
se debe tener en cosideracin, que se requiere un contenido de trbol que est entre el 20% y 30% de la
composicin botnica de la pradera, dependiendo del objetivo de produccin animal. Para ello, se
requiere la mantencin del trbol, lo cual es dependiente de un buen nivel de fertilidad de otros
nutrientes, especialmente P, K, S, un pH adecuado, y un manejo del pastoreo centrado en la pradera,
ms que en el animal como ocurre tradicionalmente. Dada la baja eficiencia de la competencia del
trbol, en relacin a la ballica, por luz, colonizacin de espacios, agua y los nutrientes, el manejo debe
centrarse en darle todas las facilidades al trbol, para hacer nula la competencia. Ello se logra teniendo
en cuenta, desde el punto de vista tradicional, cuales son los requerimientos de nutrientes del trbol,
ms que los de la gramnea acompaante, la cual se nutrir en forma adecuada, al estar los niveles por
sobre sus necesidades.

Los suelos de la zona sur del pas, para los requerimientos del trbol, son naturalmente
deficientes de P para sustentar una alta productividad, con un contenido de K, que se encuentra en los
lmites del requerimiento de esta especie y una gran proporcin de los suelos presenta valores de pH
inferior a 5,5; afectando muchas veces al trbol, debido a su sensibilidad a la toxicidad de aluminio.
Para eliminar este problema incipiente de toxicidad, debera encalarse los suelos a un pH 6,0 y mejorar
la efectividad de la fijacin simbitica, a travs de inoculacin con cepas de rhizobium ms efectivas
que las autctonas.

Es evidente, por lo tanto, que para lograr una alta persistencia del trbol, se requiere un alto
nivel de fertilidad en los suelos, sumado a un adecuado manejo de la luz en el sistema de la pradera
mixta, si se desea estabilizar la productividad, en un alto potencial productivo.

Las dificultades de mantener la persistencia de una pradera mixta, aunque ampliamente


conveniente, ha llevado a un replanteamiento del problema en cuanto a las alternativas que tiene un
agricultor ganadero en la regin. Una pradera permanente basada solamente en gramneas, parece poco
conveniente para ser implantada en grandes superficies, debido a su alto costo en fertilizacin
nitrogenada. Este tipo de praderas, requiere dosis anuales sobre 300 kg N/h, para una alta
productividad, y la correccin de los niveles de P a un nivel de al menos 10 ppm (en 20 cm de suelo).
Entonces, parece aconsejable, que cada agricultor establezca su objetivo de produccin, de
acuerdo al agrosistema que posea, su grado de capitalizacin, capacidad econmica y capacidad
tcnica.
Fijado el objetivo de productividad, debe entonces, equilibrar la productividad del agrosistema
con un manejo tcnico, que permita alcanzar el deseado equilibrio de la pradera.

El objetivo de productividad, para algunos pocos, podra ser la pradera mixta de alta
productividad. Para otros, el objetivo debe ser, estabilizar una pradera mixta, con un menor porcentaje
de trbol, variable de acuerdo a las posibilidades de manejo de la pradera y con una menor inversin en
fertilizaciones y enmiendas, obteniendo de esta forma, una pradera de productividad de acuerdo a las
posibilidades de inversin del agricultor. Finalmente otros pueden optar por una fertilizacin baja y
espordica de la pradera naturalizada, que permita a travs del efecto residual producido por las
fertilizaciones de una rotacin que contemple algunos aos de cultivo, introducir una pradera cuya
duracin sea alrededor de 6 aos.

3 Estrategias de fertilizacin de acuerdo al objetivo de productividad (Volver al Indice)

De no contar con una entrada equilibrada de N fijado en forma simbitica, es evidente, que la
productividad debe equilibrarse a un nivel bajo (crecimiento restringido por una situacin deficiente de
N en el sistema). Existir en estas condiciones, un gasto del N del suelo, el cual ir reducindose cada
vez ms, hasta alcanzar un equilibrio de productividad, que sea igual a la cantidad de N ingresado por el
reciclaje de los residuos de la pradera y del reciclaje producido por el animal en pastoreo. Esta
situacin, lleva a un lmite la productividad que ser muy baja y a una degradacin de los sistemas de
praderas en uso ganadero, las cuales producen cada vez menos y permiten una eficiencia de uso para
consumo animal cada vez menor (Figura 1).

14 INVERSION
ALTA
12
INVERSION
ton MS/ha/ao

10 MEDIA

8 INVERSION
BAJA
6
DEGRADACION
4

0
0 1 2 3 4 5 6 7 8

Aos
Figura 1 Estrategias de inversin para obtener un equilibrio productivo de una pradera
permanente.
En los agrosistemas de la zona centro sur, para establecer y mantener, en el largo plazo, una
productividad permanente se requiere adems de un buen nivel de N, un adecuado nivel de suministro
de P del suelo, nutriente que es principalmente deficitario, debido a las caractersticas del ciclo interno
del P en los suelos derivados de cenizas volcnicas y al historial de manejo, al cual histricamente han
sido sometidos estos agrosistemas. Por ello, se ha establecido que, para alcanzar un objetivo de
productividad en los sistemas ganaderos de esta regin, es necesario primero fosfatar los suelos a travs
de una fertilizacin de correccin del problema de fertilidad fosforada, para luego establecer una
fertilizacin de mantencin.

4 Fertilizacion fosforada (Volver al Indice)

El nivel a alcanzar de P en los suelos, es dependiente del tipo de pradera, siendo mucho ms
exigente en la medida que tiene un contenido importante de trbol en praderas mixtas, ya que si ste
est bajo los requerimientos del trbol, esta especie se encontrar en competencia con la ballica, la cual
es mucho ms eficiente para obtener desde el suelo el P necesario para sus requerimientos.

En general los niveles de P se miden en P-Olsen en los suelos a travs de los anlisis de suelos y
es comn la recomendacin que para suelos con praderas debe tomarse una muestra de 5 cm de
profundidad, situacin que parece adecuada en sistemas de fertilizacin frecuente de praderas. Pero,
debido a que una alta frecuencia en la fertilizacin de praderas, en la zona centro sur parece no ser la
ms comn, el servicio de anlisis de suelos de la Universidad Austral, recomienda hacer un anlisis de
suelos en 20 cm. En situaciones de bajo suministro de P, es muy importante conocer el contenido de P
en un mayor volmen de suelo, para saber la factibilidad que las especies de la pradera puedan nutrirse
de P en condicionres adversas de sequa estival, cuando es poco probable que puedan recuperar P desde
los primeros cm de suelo y, adems, establecer cuando no es factible a travs de solo fertilizacin
mejorar la pradera, estableciendo que un valor inferior a 2 ppm, la recuperacin de la pradera se hace
muy lenta o es prcticamente nula.

En la figura 2, se muestra la productividad de una pradera de la zona centro sur de acuerdo al


nivel de disponibilidad de P-Olsen en el suelo, medido en 20 cm de profundidad. Si se establece que
una productividad de 12000 kg de MS, considerado como un potencial factible de alcanzar para la zona
de mxima productividad de la regin en praderas mixtas, este correspondera a un valor de 12 ppm de
P-Olsen, en tanto que para una productividad de 10 ton de MS/h se requieren 9 ppm y con un nivel de
4ppm, se obtiene una productividad de 6,5 ton de MS/h (Cuadro 2). Las baja eficiencia del trbol en la
asociacin, es posible de ser visualizada en la mayor productividad de la gramnea, alcanzada con los
mismos valores de P-Olsen (Figura 2).

De esta forma, para estabilizar las praderas con niveles inferiores al ptimo posible de alcanzar
en un marco edafoclimtico, se requieren niveles de P-Olsen tambin menores, sobre los cuales
establecer una estrategia de fertilizacin P que permita alcanzar, en forma estable, este nivel de P-
Olsen.

La fertilizacin P a seguir para obtener el nivel a alcanzar de P-Olsen, depender del nivel
inicial presente en el suelo (medido a travs de un anlisis de suelo), capacidad de fijacin de P del
suelo (dependiente de las reacciones rpidas y lentas de los fosfatos en los suelos), y de la prdida por
extraccin de P a la cual est sometida la pradera (dependiente a su vez de la eficiencia de utilizacin de
la pradera, el tipo de animal en pastoreo y la topografa del terreno).
14

12

10
ton MS/ha/ao

0 20 cm
0 2 4 6 8 10 12 14 16 18

7 cm
0 4 8 12 16 20 24 28 32 36

P-Olsen (ppm)
Figura 2 Relacin entre el nivel de P-Olsen y la productividad de praderas mixtas y de
gramneas.

Cuadro 2 Valores de la relacin entre productividad y P-Olsen, medidos en


dos niveles de profundidad de suelo.
Productividad Nivel de P-Olsen (ppm)
(Ton MS/h) 20 cm 7,5 cm
4 2 5
6 4 10
8 6 15
10 8 20
12 12 30

La capacidad de retencin de P de los suelos puede visualizarse a travs de un parmetro


llamado FCO, que es un coeficiente que expresa un factor de conversin entre la cantidad de P
necesario para tener la disponibilidad de 1 ppm de P-Olsen (kg de P aplicados/1 ppm P-Olsen). Este
factor vara de acuerdo a la capacidad de adsorcin de los suelos y en el cuadro 3, se muestra para los
principales suelos de la zona. Su valor se encuentra entre 8 y 14. Los suelos Ultisoles (rojo arcillosos),
muestran valores ms bajos, con un valor promedio de 8 kg P/1 ppm, en tanto que los suelos Andisoles
(trumaos), valores cercanos a los 12 kg P/1 ppm, con un valor intermedio para los suelos Inceptisoles
(trancicionales entre rojo arcilloso y trumao).
Cuadro 3 Valores de FCO (kg P/ppm P-Olsen) de acuerdo al tipo de suelo.
Suelos FCO (Kg P/ppm)

ANDISOLES
Valdivia 12
Pelchuqun 12
Malihue 13
Osorno 11
Puyehue 14
Lanco 12
Frutillar 13
Nueva Braunau 14
INCEPTISOLES
Corte alto 10
La Unin 10
ULTISOLES
Fresia 9
Cdico 8
Crucero 8

Por otra parte, las prdidas de P aplicado en el tiempo, se deben principalmnete a las reacciones
lentas en el suelo, la extraccin producida en producto animal (leche o carne) y las prdidas por
transferencias (deyecciones en los caminos y sala de ordea y desuniformidad en los potreros debido a
topografa y sectores de descanso y bebederos). Para un sistema de praderas con pastoreo intensivo,
estas pueden asimilarse como promedio a la siguiente funcin a travs del tiempo:

Pd = Pi + (Pa/FCO) * 0.44 * exp (- 0.167 * t)


donde,
Pd : P disponible (ppm de P-Olsen, despus de t aos)
Pi : Es el nivel de P-Olsen inicialmente presente (ppm), al inicio de la evaluacin.
Pa : P aplicado (kg de P/h)
t : tiempo en aos

A travs de la ecuacin propuesta, puede estimarse que para los suelos trumaos de la zona
centro sur, la aplicacin de 75 kg de P2O5/h producen la subida de 1 ppm de P-Olsen en forma
estable. Para los suelos rojo arcillosos, el valor sera 50 kg de P2O5/h. Estos valores son coincidentes
con los sealados por BERNIER en sus estudios de efectos residuales de aplicacin de P a los suelos.
La continua aplicacin de fosfato, produce un efecto residual acumulativo del P en el suelo, las
cuales pueden visualizarse a travs de una sumatoria de los efectos residuales de cada una de las
aplicaciones, a travs del tiempo. De esta forma, para ingresos de una cantidad promedio de P a travs
de los aos, la ecuacin resultante es:

Pd = Pi + ((Pa/FCO) * 0.37 * Sum exp (- 0.167 * t))


Esta ecuacin, permite predecir el nivel de P estable despus de n aos de aplicacin. En la
figura 3, se muestra la acumulacin de P de un sistema de pradera con dos dosis de P y su nivel de
equilibrio de P.

ETAPA DE CORRECION ETAPA DE MANTENCION


20
Nivel de P-Olsen

15 Nivel P-Olsen estable

10

5
Sin fertilizacin posterior

0 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11

tiempo desde inicio de fertilizacin (aos)


Figura 3 Diagrama general del efecto producido en la acumulacin de P-Olsen por la fertilizacin
de correccin (200 kg P2O5/h) y de mantencin (50 kg P2O5/h) en un suelo trumao
con praderas en pastoreo.

Resolviendo la ecuacin anterior, a travs de una progresin geomtrica y despejando, es


posible determinar el tiempo en que para una aplicacin de P promedio anual, se alcanza el nivel de P
deseado para una productividad de la pradera. En el cuadro 4, se muestran aproximaciones del tiempo
necesario, con aplicaciones regulares de distintas dosis de fertilizacin, para alcanzar un nivel estable de
P- Olsen.

CUADRO 4 Tiempo en aos para alcanzar un nivel de P-Olsen en forma estable, partiendo de un
nivel de 2 ppm.
Nivel de P-Olsen a alcanzar (ppm)
DOSIS 4 6 8 10 12 14
Kg P2O5 aos
25 14.2 * * * * *
50 3.6 14.2 * * * *
100 1.6 3.6 6.9 14.2 * *
150 1.0 2.2 3.6 5.6 8.5 14.2
200 0.7 1.6 2.5 3.6 5.0 6.9
250 0.6 1.2 1.9 2.7 3.6 4.7
300 0.5 1.0 1.6 2.2 2.9 3.6
400 0.4 0.7 1.1 1.6 2.0 2.5
Suponiendo un nivel de P-Olsen inicial de 2 ppm, se puede observar que existen dosis mediante
las cuales hay niveles que no son posibles de ser alcanzados, ya que se equilibran con la extraccin a
niveles de P-Olsen bajos. Otras dosis, de nivel intermedio, alcanzan el nivel deseado pero despus de
mucho tiempo, lo que hace su aplicacin agronmicamente poco factibles de ser usadas. En este
ejemplo, para alcanzar en forma estable un nivel de 10 ppm, que sera un nivel relativamente adecuado
para una alta productividad, se requieren 6, 4 o 3 aos con dosis de 150, 200 y 250 kg P2O5/h,
respectivamente. En tanto que, con dosis de P an superiores como 400 kg P2O5/h, el nivel deseado se
alcanza en menos de 2 aos. La velocidad para alcanzar un nivel de P que desee un agricultor,
depender del grado de capitalizacin para realizar esta inversin en P en los suelos, para
posteriormente llegar a un nivel de mantencin de la fertilidad fosforada de los suelos.

4.4.1 Dosis de mantencin de la fertilidad fosforada de los suelos con praderas

En las dosis de mantencin de la fertilidad fosforada de las praderas, debe considerarse dos
aspectos importantes: las prdidas por extraccin de la pradera (a travs de conservacin del forraje, el
producto animal y las transferencias a sectores no productivos) y las prdidas del suelo. Idealmente,
debera establecerse un nivel de P equilibrado, a un nivel que haga innecesaria la fertilizacin para
corregir las deficiencias del suelo. De acuerdo a la curva de productividad versus P-Olsen para las
praderas de la zona sur (Figura 1), para un nivel de 12000 kg de MS/h, se requieren 12 ppm de P-
Olsen. Si el nivel alcanzado en forma estable por el agricultor es ste, se requerirn como fertilizacion
de mantencin solo las prdidas debidas a la extraccin de P, menos el reciclaje producido en los
residuos vegetales y animales que son devueltos al potrero.

En estas condiciones las dosis de mantencin de P se calcula a travs de la siguiente


ecuacin:
EPp = CC * PU * AL *(8.25 + (1.2 * CC))

donde,
EPp : prdidas por exportacin de P en condiciones de pastoreo (kg P/h)

CC : carga animal (Unidades animal (UA)/h/ao)

PU : factor de utilizacin de la pradera (adimensional)

AL : factor de prdida animal ( kg P/US, unidad estndar. Es comn que los valores sean entre 0.8
y 1 kg de P/US, para vacas y ganado de carne).

Cuando el sistema ganadero contempla la extraccin de la pradera a travs de la conservacin


de forraje, que no vuelve al mismo potrero, la extraccin perdida de P se puede calcular a travs de la
siguiente funcin:

EPc = MS * (1.6 * (1 + 2 * exp (-0.21 * MS)))


donde,

EPc : Prdidas por exportacin en el forraje conservado (kg P/h)

MS : materia seca conservada, en el rezago (ton/h)


De esta forma la dosis de mantencin de la fertilidad fosforada (DP, en kg de P2O5/h) del
sistema es:

DP = (EPp + EPc) * 2.3

En algunas condiciones, si la capacidad econmica del agricultor no es lo suficientemente alta


para alcanzar un nivel estable alto, ste puede fertilizar con una dosis de mantencin que contemple una
cierta prdida del suelo, adems de las prdidas anteriormente mencionadas. La ecuacin para la
fertilizacin de mantencin es:

DP = (((Pa - Po) * FCO) + (0.5 * EPc)) * 2.3

donde,
Pa : es el nivel de P-Olsen a alcanzar

Po : es el nivel de P-Olsen estable obtenido

De esta forma, la fertilizacin fosforada de las praderas contempla dos etapas: La fertilizacin
de correccin, que permite elevar en forma considerable los niveles de P-Olsen en los suelos, y las
fertilizacin de mantencin la cual debe hacerse para mantener el nivel de P-Olsen a travs del tiempo.
Si no se aplica la dosis de mantencin, se producir un desequilibrio y el objetivo de produccin
elegido por el agricultor, no se podr mantener en el tiempo.

Con respecto a la poca de aplicacin del fertilizante fosforado, en general, es ampliamente


aceptado que las aplicaciones de P al inicio del invierno (primera quincena de mayo), son eficientes
para elevar los niveles de P de los suelos y permitiran un mayor movimiento del P en condiciones de
flujo saturado en los primeros cm del suelo. Si las dosis son altas, es conveniente parcializar y aplicar la
otra parcializacin en primavera.

5 Fertilizacin nitrogenada (Volver al Indice)

La necesidad de establecer una fertilizacin nitrogenada de los suelos, debe estar orientada a
mantener el equilibrio en los sistemas ganaderos entre los ingresos de nitrgeno y las prdidas de este
nutriente provocadas por la extraccin en producto cosechado de este sistema y la ineficiencia en el
reciclaje animal.

Con porcentajes bajos de trbol, es evidente que no es posible sin fertilizacin alcanzar un alto
suministro de N en forma mineral en el suelo. Al no existir un equilibrio de las prdidas del N y la
magnitud de la entrada de N /va fijacin simbitica), tal como ha sido sealado anteriormente, se
tender inicialmente a "gastar" el N de las reservas del suelo producindose una disminucin del pool
de N orgnico activo del suelo, con la consiguiente degradacin de la pradera hacia especies mejor
adaptadas a crecer en condiciones de bajo suministro de N.

Un esquema general de la dinmica de flujos en el sistema de praderas bajo pastoreo, es


mostrado en el esquema de la Figura 4.
Es muy importante notar la importancia del trbol en este esquema, ya que los aportes de N que
realiza al sistema redundan en un mayor nivel de N activo del suelo, el cual nutre a travs de la
mineralizacin neta a la fraccin de N mineral en solucin. Adems, se debe tener en consideracin que
la eficiancia de la fijacin del trbol debe ser mantenida alta para los sistemas agrcolas ganaderos. La
eficiencia de la fijacin simbitica, es una de las problemticas que se enfrenta en las condiciones de las
praderas de la zona, en que mejorando las condiciones para la sobrevivencia del trbol y el rhizobium
en los suelos, a travs de una adecuada nutricin de especialmente P, y en menor medida K y S,
evitando toxicidades de aluminio y la inoculacin con cepas de rhizobium de mayor efectividad,
adaptadas para las condiciones de la zona sur, se podra llegar a las eficiencias de fijacin simbitica
sealadas en la literatura neozelandesa (70 - 95%).

Otro aspecto a cosiderar, es la real efectividad del reciclaje producido por el animal en las
condiciones de manejo de las praderas, situacin que es fundamental ya que cerca del 70% del N
reciclado por el animal es a travs de la orina, en forma rpidamente transformable a N-NH4. Las
prdidas que puede originar la volatilizacin del amonio, al sufrir una transformacin a amonaco, son
puntos de una gran discusin en la literatura llegndose a estimar cantidades variables entre 5 y 70% de
prdidas de este aporte. Son determinantes en este tipo de prdida el pH del suelo y el contenido de
humedad en el suelo. Siendo mayores en condiciones de pH alcalinos y en pocas secas. Adems las
fecas y orinas que el animal recicla no todas vuelven a la pradera. Parte de ellas, llamadas prdidas de
transferencia, son debidas a la depositacin de la orina y fecas en los caminos, potreros de sacrificio y
en las salas de ordea. En general, las prdidas por transferencias son estimadas en un 10% del N
evacuado por el animal.

Las prdidas del sistema desde el pool de N mineral del suelo, en general son consideradas
bajas, ya que en un sistema equilibrado de N en el suelo, el nivel del pool de N en forma mineral
debera ser bajo. Debido a la gran cantidad de carbono de alta labilidad que continuamente est
ingresando en los residuos, la actividad transformadora de la biomasa microbial del suelo es,
indudablemente, alta. Por otra parte, existe una gran biomasa vegetal que tambin es capaz de
interceptar y absorber una gran cantidad de N mineral del suelo, no debindose producir una situacin
de gran acumulacin de N en forma mineral. En un sistema como ste, las prdidas tanto de lixiviacin,
desnitrificacin y por cierto una inmovilizacin microbial, pueden ser estimadas en un 20% del N
ingresado en forma mineral en el sistema (desde la orina y la fertilizacin, principalmente).

Utilizando un anlisis de balance para el sistema de N, en los agrosistemas ganaderos se


determin las cantidades de N deficitario, de acuerdo al % de trbol y a la eficiencia de utilizacin de la
pradera, en un sistema ganadero lechero (Cuadro 5).

Es posible visualizar, a travs de este cuadro, que las necesidades de trbol en una pradera mixta
son variables dependiendo del porcentaje de utilizacin de la pradera, es decir, del grado de extraccin
en producto ganadero. As para praderas mixtas, bajo pastoreo con un PU del 80%, el equilibrio desde
el punto de vista del N se alcanza con un porcentaje de 30% de trbol, en tanto que al disminuir el PU a
un nivel de 60% el contenido de trbol que equilibra el sistema de N es del 20%. Valores inferiores del
porcentaje de trbol en la composicin botnica, producirn un balance negativo en el sistema ganadero
que, debera ser suplementado con una fertilizacin nitrogenada.
PRODUCTO
ANIMAL

FIJACION ALIMENTACION
SIMBIOTICA SUPLEMENTARIA

TRANSFERENCIAS

ORINA

N
ANIMAL
VOLATILIZACION
FECAS

N CONSERVACION
VEGETAL

RESIDUO

DESNITRIFICACION
Nm

N
ORGANICO
ACTIVO

FERTILIZACION FIJACION LIXIVIACION


MINERAL LIBRE
Figura 4 Esquema general de la dinmica del Nitrgeno en un sistema de pradera
permanente, bajo pastoreo.
CUADRO 5 Dficit de N en los sistemas lecheros de acuerdo al porcentaje de utilizacin
de una pradera de 12000 kg MS/h y a su contenido de leguminosa.

Porcentaje de leguminosa
PU 1 5 10 15 20 25 30
% ............ kg N/h ...........
80 -83 -72 -58 -44 -37 -19 0
70 -73 -61 -46 -31 -16 0
60 -62 -50 -34 -18 0
50 -50 -38 -22 -6 0
40 -40 -26 -10 0

5.1 Dosis suplementarias de nitrgeno

Suponiendo que en un sistema ganadero de praderas se mantendr como norma de manejo un


porcentaje de utilizacin de 80% para lechera y del 70% en produccin de carne, se calcularon las
dosis de N que se necesitan para equilibrar distintas productividades, con distintos porcentajes de trbol
en la composicin botnica (Cuadros 6 y 7).

Las dosis de fertilizacin nitrogenadas recomendadas para los sistemas ganaderos, estn en
funcin principalmente de la productividad que se puede mantener en forma equilibrada en el sistema,
el porcentaje de utilizacin de la pradera en pastoreo y el objetivo de produccin. Los sistemas
ganaderos de carne, necesitan para obtener una productividad de 10 ton MS/h, una fertilizacin que
variar entre 0 y 65 kg de N/h de acuerdo al porcentaje de trbol de la pradera. Los valores obtenidos
con esta aproximacin es coincidente con lo sealado por las recomendaciones de INIA, en donde con
ganado de carne, con pastoreo permanente se logra estabilizar una pradera de esta productividad, con
aplicaciones de entre 30 y 60 kg de N/h. Por otra parte, para la misma productividad de la pradera en
el caso de lechera las dosis recomendadas a los agricultores deben oscilar entre 0 y 90 kg de N/h,
debido a las mayores prdidas que se producen en este sistema ganadero.

CUADRO 6 Dosis suplementarias de N en sistemas de produccin de lechera, con un porcentaje de


utilizacin de la pradera del 80%, de acuerdo a la productividad deseada y al porcentaje
de trbol de la pradera.
Productividad (ton/ha)
Trbol 14 12 10 8 6
% Kg N/ha
0 125 110 90 70 55
5 105 90 75 60 45
10 85 70 60 50 35
15 65 55 45 35 25
20 45 40 30 25 20
25 20 20 15 15 10
30 0 0 0 0 0
CUADRO 7 Dosis suplementarias de N en sistemas de produccin de carne, con un porcentaje de
utilizacin de la pradera del 70%, de acuerdo a la productividad deseada y al porcentaje
de trbol de la pradera.
Productividad (ton/ha)
Trbol 14 12 10 8 6
% Kg N/ha
0 90 75 65 50 40
5 65 55 50 40 30
10 45 35 30 25 20
15 20 15 15 10 10
20 0 0 0 0 0

Otro aspecto a considerar en la fertilizacin N de las praderas, es la utilizacin de rezagos para


conservacin del forraje, ya sea a travs de silos o heno. La extraccin de la pradera en estas
condiciones aumenta las dosis que deben agregarse, debido a las menores devoluciones que se realizar
a travs del reciclaje animal y son prcticamente independientes del contenido de trbol de la pradera.

De acuerdo a la extraccin realizada por la cosecha del rezago las dosis que deben aplicarse en
forma adicional se muestran en el Cuadro 8.

CUADRO 8 Dosis de N adicionales a agregar de acuerdo a la productividad del rezago.


Trbol (%)
MS rezago 0 30 Media
Kg / h Kg N / ha
2000 20 30 25
2500 25 35 30
3000 30 40 35
3500 35 45 40
4000 40 50 45

De esta forma, la dosis de N que se debe aplicar en condiciones de manejo que mezcla pastoreo
y rezago para una pradera de una productividad de 12 ton de MS/h, en lechera con un porcentaje de
trbol del 5%, en las que se dej un rezago para conservacin de 4000 kg de MS/h es:

DN = DNp + DNc
donde,

DN : Dosis de N (kg N/h)


DNp : Dosis de N para la produccin en pastoreo (kg N/h)
DNc : Dosis de N para la produccin conservada (kg N/h)

En este caso, la productividad de la pradera en pastoreo es la productividad total menos la


cantidad de forraje conservado. En este caso 8 ton/h (12 - 4).

DN = 80 + 45 = 125 kg N/h
La estrategia en la fertilizacin nitrogenada debe estar centrada en elevar el nivel de P
disponible, para permitir la mxima poblacin de trbol dentro de las posibilidades de manejo tcnico y
econmico, en lo que se refiere a la correccin de los niveles de P.

La fertilizacin nitrogenada realizada en forma de producir una alta acumulacin de N mineral


en los suelos, disminuye la eficiencia de la fijacin simbitica en praderas de leguminosas. En las
praderas mixtas puede, adems, afectar a la persistencia de las leguminosas si aparece un dominio
excesivo de las gramneas. Actualmente, est ampliamente demostrado en las praderas mixtas, con una
composicin adecuada de gramneas, el efecto de la aplicacin de dosis moderadas de N, no afecta la
eficiencia de la fijacin ni la persistencia de la leguminosa, si se efecta un manejo adecuado de la
pradera. Estudios de competencia realizados con y sin aplicaciones de N, manejando en forma
adecuada a travs de corte la competencia por luz y espacios, no disminuyeron la biomasa de trbol de
la pradera. Adems, se ha observado que aplicaciones a finales de invierno (primera semana de agosto),
son las ms eficientes. En este perodo, al comenzar a aumentar la temperatura del suelo, se iniciar un
incremento en la biomasa microbial del suelo y el N quedar en gran medida inmovilizado. De esta
forma, se producir una entrega lenta de N y una disponibilidad moderada de N para la gramnea, en
condiciones en que el N del suelo es normalmente bajo. Una situacin similar es posible de ser
observada despus de los pastoreos, en donde debido al mayor ingreso al suelo de carbono debido a la
muerte radicular producida por la defoliacin, se produce tambin una disminucin del nivel de N
mineral del suelo.

6 Fertilizaciones con otros nutrientes.

Es importante para obtener un adecuado xito de la fertilizacin con los principales nutrientes
deficitarios N y P de los suelos, que exista un adecuado suministro de los otros nutrientes. La respuesta,
en general, a otros nutrientes solo cabra esperarla cuando se haya resuelto adecuadamente el problema
de N y P y los otros factores de produccin que permitan una alta productividad de las praderas
permanentes. La decisin de aplicar otros nutrientes debe estar avalada por un anlisis de suelo. En la
mayora de los casos, la aplicacin de otros nutrientes no lograr aumentos significativos de la
produccin y solo distraer energa y dinero en la solucin de los problemas bsicos que son N y P. Los
niveles crticos de K para una pradera permanente, son los mostrados en el cuadro 9. De acuerdo a estos
niveles medidos en una profundidad de 20 cm de suelo, solo se esperar respuesta a la fertilizacin
cuando la productividad es alta. Si se encuentra en el valor crtico, las fertilizaciones de mantencin son
bajas, debido al alto reciclaje realizado por los animales, y deben ser aumentadas en condiciones de
corte. Adems, para subir el nivel disponible en ppm de K intercambiable se requiere una dosis de 20
kg de K2O/h, adicional.

Para los nutrientes S, Mg y B, de acuerdo a la probabilidad de respuesta a la fertilizacin en


praderas de alto rendimiento se muestran los niveles en el cuadro 10.

Si se llega a manifestar una deficiencia de estos elementos, deben ser corregidos con las
aplicaciones de dosis sealadas en el mismo cuadro, en una sola aplicacin, ya que si se mantiene un
pastoreo adecuado en esos potreros, se hace innecesaria una dosis de mantencin.
CUADRO 9 Nivel crtico de K en los suelos y dosis de mantencin de la fertilidad K de
los suelos, de acuerdo al manejo realizado.
Manejo
Productividad K intercambiable Pastoreo Rezago
Ton / ha ppm Kg K2O / ha
6 60 10 20
8 80 10 30
10 100 10 40
12 120 10 50
14 130 15 60

CUADRO 10 Contenidos de S, Mg y B y probabilidades de respuesta a la fertilizacin.


Contenidos con probabilidad de
Hutriente Respuesta a la fertilizacin
Alta Baja Dosis
ppm Kg / ha

S <4 4-8 50 kg
Mg < 25 25 - 50 60 kg
B < 0.5 0.5 - 1.0 2 kg
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NIVELES DE FERTILIDAD DE SUELO PARA LA PRODUCCION
DE LAS PRADERAS.
(Volver al Indice)

Dante Pinochet T.

Cuando se evala la fertilidad de un suelo para la productividad de las praderas existe un


valor umbral del nutriente en el suelo, el cual debe ser establecido claramente por los agricultores y
los asesores agrcolas en la toma de decisin de la prctica de la fertilizacin de la pradera. Este
umbral es denominado el nivel crtico de fertilidad.

El nivel crtico es el valor del contenido de nutriente en el suelo, sobre el cual la respuesta a
la fertilizacin en productividad de la pradera (y por lo tanto en productividad secundaria, carne o
leche) es tan baja que el costo invertido en la unidad adicional de nutriente aplicado no produce un
aumento en la rentabilidad obtenida por el producto producido (carne o leche).

Bajo el nivel crtico del nutriente en el suelo, se debe establecer una poltica de fertilizacin
de correccin del nivel de fertilidad del suelo de manera que este nutriente no sea un factor limitante
de la productividad. Las polticas de correccin de fertilidad de los suelos de la zona sur de Chile
son principalmente de correccin de la deficiencia de fsforo en los suelos, la cual representa la ms
comn deficiencia de fertilidad de los suelos conocidos como trumaos (Andisoles) y en una menor
medida los suelos rojo-arcillosos (Ultisoles). En estos suelos otras deficiencias nutricionales que
puedan hacer necesarias polticas de correccin son usualmente inducidas a travs del manejo
extractivo producido por los aos de agricultura sin reposicin de nutrientes. De ah que se haya
empezado a observar deficiencias de nitrgeno, potasio, problemas de acidificacin excesiva del
suelo y en mucho menor medida otros nutrientes.

Ahora, bien cuando el nivel de fertilidad del suelo est en el nivel crtico del nutriente en el
suelo se debe establecer una poltica de fertilizacin de mantencin de la fertilidad del suelo. Esta
poltica es necesaria debido a que una extraccin sin reposicin (sin fertilizacin), en estas
condiciones, inducir a una deficiencia nutricional del suelo que se ir haciendo cada vez mayor con
el paso de los aos y que posteriormente para recuperar al suelo ser necesario una poltica de
correccin.

Por sobre el nivel crtico de fertilidad del nutriente en el suelo, es posible establecer una
extraccin sin reposicin (sin fertilizacin) por algunos aos hasta que el nivel descienda al nivel
crtico, nivel al cual se debe establecer la poltica de fertilizacin de mantencin.

Cul es el nivel crtico? (Volver al Indice)

El nivel crtico de los nutrientes en el suelo depende de varios factores y parmetros. Primero
depende de la demanda nutricional del cultivo, la cual a su vez es dependiente del potencial
productivo de la pradera y del requerimiento interno de cada nutriente en la pradera.

Demanda de Potencial Requerimiento


Nutriente = Productivo * Interno
(kg ha-1) (kg MS ha-1) (kg Nutriente kg-1 MS)
Esta demanda debe ser transformada en nivel de disponibilidad en el suelo, para lo cual se
debe considerar la eficiencia de absorcin del cultivo. Esta eficiencia es dependiente de tres
parmetros del sistema radical del cultivo: la tasa de absorcin por cm2 de raz, la densidad radical
(cm de raz por cm3 de suelo) y los efectos en la rizsfera (los cuales son particulares de cada
especie de cultivo).

La demanda nutricional de una pradera bajo condiciones de pastoreo puede observarse en el


Cuadro 1, cuyos valores han sido calculados asumiendo concentraciones de nutrientes promedio al
momento de corte.

CUADRO 1 Demanda de nutrientes esenciales de una pradera en pastoreo y con una


produccin de 12 t ha-1
Nutriente Simbologa Absorcin (kg ha-1
Macronutrientes primarios
Nitrgeno N 300
Fsforo P (P2O5) 36 (83)
Potasio K (K2O) 240 (288)
Macronutrientes secundarios
Calcio Ca (CaO) 60 (84)
Magnesio Mg (MgO) 36 (61)
Azufre S 20
Micronutrientes cationes
Fierro Fe 1.5
Manganeso Mn 0.6
Zinc Zn 0.24
Cobre Cu 0.07
Micronutrientes aniones
Cloro Cl 1.5
Boro B 0.24
Molibdeno Mo 0.0012

En este Cuadro es posible observar que la mayor absorcin de la pradera corresponde a


nitrgeno, seguido de potasio, con los otros macronutrientes en una menor cantidad. Es importante
hacer notar de este Cuadro que la cantidad demandada de fsforo por la pradera es mucho ms baja
que la demanda para N y K, a pesar que para suplir dicha cantidad, en situacin de deficiencia,
deben ser aplicados al suelo cantidades mucho ms grandes que las aportadas para N y K. Los
micronutrientes a su vez se absorben en cantidades muy inferiores a los macronutrientes, siendo
stas de valores menores a 1.5 kg ha -1 y llegando a cantidades tan nfimas como para el caso del
molibdeno de 1.2 g ha-1.

Debido a la dificultad de la medicin de estos parmetros durante el tiempo de absorcin de


la pradera, se usan los estimadores de disponibilidad de nutrientes, los cuales son usualmente
mtodos qumicos que extraen una cierta proporcin del nutriente del suelo. Esta proporcin
extractada es correlacionada con la absorcin total del nutriente durante una estacin de crecimiento
analizada. Inicialmente, estos indicadores se estimaron como ndice cualitativos, pero la
investigacin en fertilidad de suelos actual ha tendido a usarlos como indicadores cuantitativos, es
decir, que cuando indican un nivel ms alto mayor es la disponibilidad real de nutriente en el suelo
para el cultivo. Estos indicadores de disponibilidad son los test qumicos usados en el anlisis de
suelo.

Fertilizacin de mantencin de las praderas en lechera (Volver al Indice)

El objetivo de la fertilizacin de mantencin es estabilizar una productividad del sistema


pratense manteniendo la calidad de la pradera. Esta poltica de fertilizacin debe ser asumida solo
cuando se ha fijado el objetivo de productividad de la pradera de acuerdo a la capacidad de
productividad que posee el sistema edafoclimtico. Esta solo tendr xito una vez corregido los
problemas de fertilidad natural de los suelos (particularmente P) de acuerdo a una poltica de
fertilizacin de correccin.

La dosis de nutriente a aplicar en la poltica de fertilizacin de correccin se calcula de


acuerdo a la siguiente ecuacin:

Dosis de nutriente para Dosis de mantencin por Dosis de mantencin por


fertilizacin = extraccin en + extraccin en forraje
de mantencin pastoreo conservado

El objetivo de esta dosis de fertilizacin es reponer la extraccin de nutrientes realizada a


travs de las prdidas producidas en el sistema.

Anlisis de suelo para praderas (Volver al Indice)

No existe completo acuerdo, entre los diferentes laboratorios de Anlisis de Suelos del pas,
en la profundidad de muestreo a la cual se debe obtener la muestra de suelo para una adecuada
estimacin del nivel de fertilidad del suelo. Uno de los elementos a considerar es la distribucin de
las races en el perfil del suelo. En el Cuadro 2 se muestra la distribucin de las races de una
pradera de ballica-trbol blanco.

CUADRO 2 Distribucin de la masa radical de una pradera de trbol -ballica en un suelo


franco limoso de Nueva Zelandia (Williams et al., 1989).
Profundidad Masa Radical Proporcin de total de races
-1
(cm) (kg MS ha ) %

0-5 4320 53.4


5-10 1850 22.8
10-15 820 10.1
15-20 460 5.7
20-25 410 5.0
25-30 240 3.0
Total 8120 100.0
Como se puede observar en el Cuadro, la mayor parte de las races de la pradera crecen en
los primeros centmetros de suelo. En los primeros 5 cm se encuentra aproximadamente un 50 % de
las races y en los primeros 10 cm de suelo, aproximadamente el 75 % de las races. Si consideramos
los primeros 20 cm de suelo, el total de races consideradas es aproximadamente el 90 %. Es
evidente, que un muestreo de suelo ms profundo estima la disponibilidad del nutriente para una
mayor proporcin del sistema radical que el hecho por un muestreo ms superficial (5 cm o 7.5 cm).
Esto puede ser importante en sistemas agrcolas en que existe una marcada sequa estival, donde los
primeros cm de suelo se secarn y las plantas se nutrirn mayoritariamente a travs de las races que
crecen en profundidad.

Adems, los muestreos superficiales de praderas se realizan en sistemas agrcolas en que el


suelo solo se dedica a praderas, sin roturacin del suelo para ningn tipo de cultivos. En estos
sistemas de manejo, el fertilizante es aplicado a la superficie en cobertera y en el caso de los
nutrientes poco mviles o inmviles en el suelo (particularmente P), stos se acumularn
mayoritariamente en los primeros centmetros del suelo. De ah que se recomiende que para suelos
con praderas debe tomarse una muestra de 5 cm de profundidad, para captar en mejor forma esta
acumulacin de nutrientes. En Chile, esta situacin no parece ser la ms comn. Usualmente en los
sistemas agrcolas de la zona sur, se incluyen cultivos en la rotacin con la pradera y debido a la
mezcla de suelo producido por la aradura y posteriores rastrajes, los nutrientes inmviles son
diluidos en su concentracin en los primeros 20 cm de suelo. Debe indicarse que este efecto de
dilucin no significa una prdida de disponibilidad del nutriente en el suelo, por lo cual es
importante que este sea medido adecuadamente.

Otro elemento a considerar es que en el caso de los nutrientes que usualmente no son
incluidos en la fertilizacin de las praderas, la cantidad disponible estar repartida homogneamente
en los primeros 20 cm de suelo, sin una notable acumulacin superficial por lo cual su correcta
estimacin de disponibilidad es considerando el mayor un volumen de suelo posible en donde
crecen las races.

Sin embargo, es posible establecer una relacin entre el nivel del nutriente medido en 5 o 7.5
cm de suelo con el medido en los primeros 20 cm. En el Cuadro 3 se muestra un ejemplo de clculo
de esta relacin medido para el caso del P-Olsen.

CUADRO 3 Ejemplo de clculo de la relacin entre el P-Olsen medido cada 2.5 cm de


profundidad de suelo y el valor medido en forma acumulada
Profundidad Fsforo Peso suelo ppm P
(cm) capa acumulado Acumulado
(ppm) (kg P ha-1) (kg)
0 - 2.5 70 12.250 12.250 175000 70.0
2.5 - 5.0 30 5.250 17.500 350000 50.0
5.0 - 7.5 13 2.275 19.775 525000 37.7
7.5 - 10.0 5 0.875 20.650 700000 29.5
10.0 - 12.5 4 0.700 21.350 875000 24.4
12.5 - 15.0 3 0.525 21.875 1050000 20.8
15.0 - 17.5 3 0.525 22.400 1225000 18.3
17.5 - 20.0 2 0.350 22.750 1400000 16.3
En el ejemplo mostrado en el Cuadro 3 (para el nutriente ms inmvil en el suelo) se observa
que a el P-Olsen desde 0-7.5 cm de profundidad tiene un valor de 37.7 ppm en tanto que medido a
0-20 cm tiene un valor de 16.3 ppm, en tanto que la cantidad de P acumulados en el suelo son 19.8 y
22.8 kg P, respectivamente. La relacin entre ppm es de 2.3 veces mayor el valor medido a 0-7.5
cm con respecto al medido a 0-20 cm, en tanto que la relacin en kg es de 1.1 veces mayor del P en
0-20 cm respecto al contenido en 0-7.5 cm.

Por otra parte, para nutrientes mviles y nutrientes no aplicados a travs de fertilizacin la
relacin debera ser cercana a 1 para muestreos entre 0-7.5 cm y entre 0-20 cm. De esta forma, es
claro que al analizar los datos entregados por un anlisis de suelo es muy importante indicar la
profundidad de muestreo. En el Laboratorio de Suelos del Instituto Ingeniera Agraria y Suelos de
la Universidad Austral de Chile se recomienda el muestreo de suelos con praderas a una profundidad
de 20 cm.

Niveles de Fertilidad para Fsforo y Potasio (Volver al Indice)

De acuerdo a la experiencia acumulada a travs de los aos, la principal deficiencia


nutricional de los suelos de la zona sur del pas es la de P. De modo que es necesario que esta
deficiencia sea subsanada lo antes posible para poder alcanzar el potencial productivo del sistema
edafoclimtico. Adems, es posible indicar que otras deficiencias nutricionales distintas a P,
comenzar a ser notablemente importante solo cuando los niveles de P del suelo han sido corregidos.
Alcanzado un nivel de suficiencia en P adquieren importancia las deficiencias de N, K y/o
acidificacin del suelo.

Con respecto al P (medido a travs del indicador P-Olsen), como una regla general se puede
usar que por cada ppm de P-Olsen (medido de 0-20 cm) en forma estable en el suelo, es posible
obtener una produccin de 1000 kg MS ha -1 en el agrosistema (Cuadro 4). Esta regla general
considera que la productividad que se alcanza es la productividad mxima probable del agrosistema
y no una productividad debida a una deficiencia nutricional o mal manejo. En un agrosistema
particular, la relacin entre la Productividad de la pradera y el P-Olsen en el suelo es curvada y no
lineal como es asumido en esta regla general.

CUADRO 4 Niveles crticos de P-Olsen y K de intercambio estables en el suelo (0-20 cm)


para obtener una determinada productividad de la pradera.
Productividad Niveles necesarios en el suelo (0-20 cm)
pradera P-Olsen K intercambiable
-1
kg MS ha ppm
12000 12 120
10000 10 100
8000 8 80
6000 6 60

Cuando el nivel crtico de P en el suelo es alcanzado (validado a travs de un anlisis de


suelo) se debe establecer una poltica de fertilizacin de mantencin de la fertilidad. En ella se debe
retornar al suelo las cantidades de P que son extractadas que son perdidas a travs de la ineficiencia
del sistema (prdidas en producto animal, por transferencias y por conservacin de forraje). En los
Cuadros 5 y 6 se muestran las dosis de mantencin de P para los agrosistemas de la zona centro sur
del pas de acuerdo al manejo de la pradera.

Es notable que las cantidades de P a aplicar para la fertilizacin de mantencin son


cantidades de P relativamente bajas si se comparan a las necesarias para la etapa de correccin de la
fertilidad del suelo.

En el caso del K una vez alcanzado el nivel crtico, ya sea a travs de una poltica de
fertilizacin de correccin o debido a la extraccin sucesiva sin reposicin durante aos, se debe
proceder a la fertilizacin de mantencin de la fertilidad K del suelo. En condiciones de pastoreo el
reciclaje nutricional de K es alto aunque su distribucin no es homognea y es muy dependiente del
manejo del pastoreo y las dosis de mantencin deben compensar las prdidas de la extraccin e
ineficiencia en el reciclaje. El Cuadro 7, se muestran las dosis de fertilizacin de mantencin de los
niveles crticos dependiendo del manejo de conservacin y en pastoreo.

CUADRO 5 Dosis de mantencin de la fertilidad fosforada segn productividad y condiciones


de pastoreo.
Productividad Dosis de fsforo de acuerdo a un PU (%) de
80 70 60
-1 -1
(kg MS ha ) (kg P2O5 ha )
12000 30 20 15
10000 20 15 10
8000 15 10 10
6000 10 10 10
4000 5 5 5

CUADRO 6 Dosis de fertilizacin de mantencin de acuerdo a la productividad de la pradera


conservada.
MS en cortes de conservacin Dosis de Fsforo
-1
(kg MS ha ) (kg P2O5 ha-1)
4000 30
3500 25
3000 20
2500 20
2000 15
CUADRO 7 Dosis de fertilizacin de mantencin de la fertilidad potsica en los sistemas
lecheros.
Sistema en pastoreo Sistema de conservacin
Capacidad de Dosis de K MS en corte de Dosis de K
-1
carga animal (kg K2O ha ) Conservacin (kg K2O ha-1)
-1 -1
(UA ha ) (kg MS ha )
1.2 25 2000 30
1.5 30 2500 40
2.0 35 3000 50
2.3 40 3500 60
2.7 45 4000 70

Fertilizacin con Nitrgeno. Suplementacin con N para mantener la productividad de la


pradera.
(Volver al Indice)

Para asegurar la productividad de una pradera, el nutriente ms importante a equilibrar es el


Nitrgeno. La acumulacin de N en el suelo se realiza en forma orgnica y su ingreso al sistema de
praderas es dependiente del ingreso de los residuos vegetales, fecas y orinas animales y por sobre
todo del aporte realizado por la fijacin simbitica entre legiminosas y Rhizobium. El sistema de
pradera debe ser balanceado entre las prdidas y las ganancias para que pueda mantener su
productividad. En la medida que el porcentaje de leguminosa desaparece de la pradera mayores son
las necesidades de N suplementario para que el sistema pueda mantener la productividad de la
pradera (Cuadro 8 y 9).

CUADRO 8 Dosis de fertilizacin de mantencin para praderas utilizadas en sistemas


lecheros de acuerdo a la productividad del area en pastoreo (PU de 80 %) y a
su contenido de leguminosa.
Productivdad Porcentaje de leguminosas en la pradera
area pastoreo 0 5 10 15 20 25 30
-1 -1
(kg MS ha ) Dosis de Nitrgeno (kg N ha )
9.000 85 70 55 40 30 20 0
8.000 75 60 45 35 35 15 0
7.000 65 50 40 30 20 15 0
6.000 55 45 35 25 20 10 0
5.000 50 40 30 20 15 10 0
CUADRO 9 Dosis de N adicionales a agregar de acuerdo a la productividad cosechada
para cortes de conservacin (heno o silo).
MS cortes de Porcentaje de leguminosa (%)
Conservacin 0 30 media
-1 -1
(kg ha ) Dosis de Nitrgeno (kg N ha )
2000 30 20 25
2500 35 25 30
3000 40 30 35
3500 45 35 40
4000 50 40 45

En el Cuadro 8, se muestran las dosis de suplementacin N de acuedo al contenido de


leguminosa de la pradera en sistemas lecheros, asumiendo un porcentaje de utilizacin de la pradera
del 80%. En el Cuadro 9, se muestran las dosis de N que deben ser agregadas al sistema pradera en
funcin de la materia seca extrada para corte de conservacin.

Niveles crticos de fertilidad para calcio, magnesio y azufre (Volver al Indice)

Los macronutrientes calcio, magnesio y azufre, solo rara vez se presentan con situacin de
deficiencia en los sistemas pratenses. Para Ca, no se han descrito sistemas de suelo en que este
nutriente pueda ser deficiente, ya que es usualmente el catin mayoritario presente en los suelos
agrcolas y antes que se produzca su deficiencia usualmente se produce una toxicidad de Al,
elemento que aumenta considerablemente cuando las bases del suelo comienzan a disminuir en los
suelos acidificados. En general un nivel Ca intercambiable superior a 0.75 cmolc kg-1 de suelo est
por sobre las necesidades de la pradera y no se detectan problemas de deficiencia de Ca.

Una situacin ligeramente diferente ocurre con respecto al magnesio en el suelo. Este
nutriente puede presentar deficiencias para la nutricin de la pradera sin que la acidificacin sea
excesiva. Su diagnstico a travs del anlisis de suelo permite detectar los principales problemas de
deficiencia. En el Cuadro 10, se muestran los valores de Mg intercambiable en el suelo necesarios
para la produccin de una pradera sin deficiencia nutricionales para su crecimiento. Una situacin
ligeramente diferente debe considerarse si se desea que los contenidos de Mg de las pradera nutran
los requerimientos de los animales en pastoreo (evitar la hipomagnesemia). Para ello se requiere un
consumo de lujo por parte de la pradera, situacin la cual se logra con niveles de Mg cuatro veces
superiores a los valores crticos para el crecimiento de la pradera. La correccin de los niveles de
Mg en el suelo a un nivel suficiente para este consumo de lujo es ineficiente desde el punto de vista
de la fertilizacin y es probable que la suplementacin de los contenidos de magnesio de acuerdo a
los requerimientos animales puede hacerse en forma ms eficiente a travs de sales en la dieta
animal.
CUADRO 10 Niveles crticos de Magnesio y Azufre para la produccin de sistemas pratenses
en lechera.
Productividad de la Magnesio Azufre
pradera intercambiable disponible
(kg MS ha-1) (cmolc kg-1) (ppm)
6000 0.10 5
8000 0.15 6
10000 0.20 7
12000 0.25 8

Los niveles crticos para azufre en los sistemas pratenses se muestra en el Cuadro 10. En los
suelos de la zona centro sur y sur su deficiencia es poco comn y se puede presentar en sectores
erosionados y en las praderas de la zona de Aysn. Sin embargo, debido a polticas de extraccin
sin reposicin en los suelos es probable que su deficiencia comience a ser cada vez ms comn,
particularmente debido a que se ha discontinuado el uso de fertilizantes que aplicaban
adicionalmente azufre al nutriente principal (superfosfato normal y sulfato de potasio) en los
sistemas de la zona sur y a que no existen entradas adicionales de azufre a travs del riego y/o
contaminacin. Por ello, su adecuado monitoreo en los anlisis de suelo se hace cada vez ms
necesario.

Niveles crticos de fertilidad para micronutrientes cationes y aniones (Volver al Indice)

Mucho menos probable que las deficiencias de suministro de los macronutrientes por los
suelos de la zona centro sur y sur del pas, son las deficiencias que se puedan producir de
micronutrientes. Entre los micronutrientes lo ms posibles de presentar deficiencias puntuales se
encuentran los oxyaniones boro y molibdeno. Sin embargo, en las prospecciones de fertilidad hechas
por distintos investigadores, las deficiencias de estos elementos son puntuales y en un muy bajo
porcentaje de los casos. El boro es usualmente aplicado a los suelos en forma preventiva en el caso
de la remolacha, por lo cual ha habido cierto ingreso adicional a las contenidos naturales de los
suelos en algunos agrosistemas.
El molibdeno por su parte, debido a la baja cantidad que es requerida por las praderas para su
adecuada nutricin, es muy poco probable su deficiencia.

Los niveles crticos usuales para los micronutrientes se muestran en el Cuadro 11. Estos
valores son aproximaciones preliminares, debido a que no existe un adecuado nmeros de estudios
que haya validado esta proposicin en los suelos nacionales. Sin embargo, de acuerdo a estos
indicadores es muy poco probable las deficiencias de micronutrientes cationes en los suelos trumaos
y rojo-arcillosos aunque problemas puntuales pueden ser posibles y requieren ser evaluados. La
dificultad principal estriba en que no se han detectado casos graves y repetidos que permitan
justificar su investigacin en profundidad. Las posibles deficiencias deben ser monitoriadas para
evaluar su correccin y establecer las polticas de fertilizacin de mantencin.
CUADRO 11 Niveles crticos de fertilidad de suelo para micronutrientes cationes y aniones
en agrosistemas lecheros.
Nutriente Nivel de nutriente de acuerdo a Anlisis de Suelo
Deficiente Marginal Suficiente
(ppm)
Micronutrientes cationes
Fierro < 2.5 2.5 - 4.5 > 4.5
Manganeso < 0.7 0.7 - 1.0 > 1.0
Cobre < 0.5 0.5 - 0.8 > 0.8
Zinc < 0.5 0.5 - 1.0 > 1.0
Micronutrientes aniones
Cloro
Boro < 0.5 0.5 - 1.0 > 1.0
Molibdeno < 0.15 0.15 - 0.2 > 0.2
LEGUMINOSAS EN PRADERAS PERMANENTES
(Volver al Indice)

Oscar Balocchi L.

1 INTRODUCCION

Las actuales circunstancias econmicas que enfrenta la ganadera en la zona sur de Chile,
obligan al desarrollo de sistemas eficientes, que se caractericen por bajos costos unitarios ms que
por altas producciones por hectrea. En estos sistemas las praderas permanentes cumplen un rol
especialmente importante.

Las praderas permanentes representan en esta zona alrededor del 80% de la superficie
de praderas. Una proporcin muy alta de ellas no contienen una cantidad suficiente de leguminosas
como para hacer una contribucin efectiva al rendimiento, calidad y aporte de nitrgeno.

Las leguminosas normalmente representan menos del 10% de la materia seca producida por
la pradera. Las principales leguminosas presentes son Trifolium repens y Lotus uliginosus. De estas
dos especies, en las praderas permanentes de la zona sur, el ms importante es el trbol blanco, por
lo que esta revisin se centrar fundamentalmente en esta especie, aunque muchos de los conceptos
entregados son tambin vlidos para las otras leguminosas perennes.

La presencia de leguminosas en las praderas permanentes permite dos importantes ventajas.


La primera es la fijacin de nitrgeno atmosfrico, lo cual reduce la dependencia de fertilizantes
nitrogenados, sobretodo para las gramneas presentes. La segunda ventaja es que el forraje
producido es de mayor valor nutritivo que el de gramneas, lo que se traduce en una mejor respuesta
animal. Como desventaja se tienen el riesgo del meteorismo y principalmente el que las praderas
mixtas son menos estables y productivas que una pradera pura de gramneas con fertilizacin
nitrogenada.

CUADRO 1 Resumen de las ventajas y desventajas del trbol blanco.


Ventajas Desventajas
- Fijacin de nitrgeno - Requiere suelos de buena fertilidad y pH.
- Alto valor nutritivo - No tolera suelos secantes
- Mejor repuesta animal - No compite bien con las gramneas
- Mejora fertilidad del suelo - Es afectado negativamente por fertiliz.
- Evita posible contaminacin de aguas nitrogenada
con nitratos. - Variabilidad en su produccin dentro y
entre aos.
- Menor produccin potencial
- Meteorismo.
2 ANTECEDENTES AGRONOMICOS DEL TREBOL BLANCO (Volver al Indice)

El trbol blanco es la leguminosa pratense ms importante en las zonas templadas del


mundo. Esto debido a su amplia adaptacin climtica, su alto valor nutritivo (alto consumo y buena
digestibilidad) y adems por la economa que representa en praderas mixtas con gramneas, por la

FIGURA 1 Planta de trbol blanco.


A: semilla
B, C y D: plntulas de 3, 7 y 14 das de edad
E: flor
F: planta adulta
Turkington y Burdon (1983)

fijacin de nitrgeno atmosfrico (Frame y Newbould 1986). Es una especie perenne, estolonfera y
de crecimiento postrado. Posterior a la germinacin de la semilla y aparicin de los cotiledones,
emerge la primera hoja verdadera, que es unifoliada, seguida por hojas trifoliadas. El tallo primario
que se origina a partir de la plmula alcanza escaso desarrollo, debido a que casi no ocurre
elongacin de entrenudos. A partir de las yemas axilares del tallo primario, se generan estolones que
crecen en forma radial y rastrera. Los estolones tienen capacidad de elongarse considerablemente y
producen races adventicias en todos o algunos de sus nudos. Eventualmente despus de un tiempo,
la planta central muere y estos estolones adquieren vida independiente. Por esta razn el crecimiento
y sobrevivencia del trbol blanco es fuertemente dependiente del desarrollo y sobrevivencia de los
estolones, los que le confieren adems la gran capacidad de colonizacin de espacios vacos que
tiene esta especie en relacin a las gramneas. La plntula de trbol desarrolla una raz primaria que
posee una corta vida, menor a un ao, por lo que la planta pasa depender de las races de los nudos
de los estolones (figura 1).

El trbol blanco se usa principalmente como un componente de praderas mixtas


gramnea/trbol, las cuales son usualmente pastoreadas en forma directa. No se usa como pradera
monoftica debido a la dificultad de mantenerlo libre de malezas, a su baja produccin de materia
seca y a su corto perodo de crecimiento, adems del riesgo de meteorismo y de posibles problemas
reproductivos del ganado por efectos de fitoestrgenos.

3 ESTABLECIMIENTO (Volver al Indice)

3.1 Variedades.

Las variedades son clasificadas de acuerdo al tamao de las hojas en cuatro tipos a) hoja
pequea, b) hoja media, c) hoja grande y d) hoja muy grande. Las variedades de hoja pequea, tales
como S-184, Kent y los ecotipos naturalizados de la zona, se caracterizan por una gran proliferacin
de estolones muy bien arraigados por lo que son apropiados para pastoreo continuo especialmente
con ovinos. Las variedades de hoja media, como Huia, S-100 y Menna, son apropiadas para pastoreo
con bovinos y las de hoja grande, tales como Pitau, Blanca y Alice, que poseen menos estolones,
ms gruesos y menos arraigadas, son indicados para pastoreo con bovinos combinado con cortes
para conservacin de forraje. Las variedades de hoja muy grande como el Ladino son especialmente
apropiados para pastoreo rotativo, soiling o conservacin de forraje. La eleccin de la variedad
muchas veces est restringida por la disponibilidad de semillas en el mercado.

3.2 Fertilizacin.

Las dosis de fertilizantes y las necesidades de encalado para lograr una condicin de
fertilidad adecuada para el establecimiento del trbol deben ser determinadas con un anlisis de
suelo. La inoculacin o peletizacin de la semilla es tambin una prctica importante en el
establecimiento del trbol.

3.3 Dosis de semilla: Relacin trbol/gramnea.

Existe poca informacin experimental sobre el efecto de la dosis de semilla y la relacin


trbol/gramnea sobre el establecimiento del trbol. Se ha determinado (Herriot y Wells, 1960), que
una dosis de siembra alta en trbol y baja en gramnea mejora el establecimiento del trbol; sin
embargo, debido a la gran capacidad de colonizacin del trbol a travs del desarrollo de estolones
este efecto inicial desaparece en el primer o segundo ao de produccin. Esto ha sido confirmado
por trabajos de Laidlaw (1978), Cullen (1964) y Frame (1985), los cuales probando diferentes dosis
de siembra de trbol no encontraron un efecto permanente en la pradera. Chestnutt y Lowe (1970),
concluyeron que una relacin de 3,5 kg de trbol y 25 kg de ballica son adecuados para obtener un
buen balance gramnea/leguminosa en la pradera. Peel (1988), menciona que una dosis de 4 kg de
trbol es suficiente, acompaado de 22 kg de ballica perenne. La mezcla que recomienda Sheldrick,
Thomson y Newman (1987), para una pradera permanente de ballica inglesa y trbol blanco es de
1:3 (4 kg/ha de trbol y 12 kg/ha de ballica). En general se acepta que una dosis de 3 a 5 kg/ha de
trbol es suficiente para asegurar una poblacin inicial suficiente de plantas. En este caso la mezcla
forrajera debe ser diseada de manera de estimular un buen establecimiento del trbol, esto dado que
las distintas gramneas tienen diversa agresividad; es as que una dosis alta de ballica italiana o
hbrida en la mezcla puede reducir considerablemente el establecimiento del trbol. Para lograr un
mejor resultado es preferible sembrar la ballica en lnea y el trbol al voleo.

3.4 Siembra.

La plntula de trbol es menos resistente que las gramneas a las bajas temperaturas y falta
de humedad. Por esta razn una fecha de siembra apropiada es fundamental para obtener un
adecuado establecimiento de trbol. Deben evitarse tanto las siembras tardas en otoo, en las que se
produce una gran mortalidad de plntulas causada principalmente por bajas temperaturas,
oscilaciones trmicas, baja intensidad luminosa y viento, as como las siembras tardas en primavera
bajo condiciones de secano, en las que el dficit hdrico es responsable del mal establecimiento. Por
esta razn, para las condiciones predominantes en la X Regin las siembras tempranas en otoo
(fines de febrero - marzo), son las ms adecuadas.

La profundidad de siembra es un aspecto clave que determina el resultado del


establecimiento. Sin duda la siembra demasiado profunda es la causa principal de malos
establecimientos de trbol blanco (Frame y Newbould, 1986). La semilla de trbol blanco debe ser
sembrada a una profundidad no mayor a 1,5 cm.

El trbol es una planta poco tolerante a la falta de luz, por lo que las siembras asociadas a
cereales no le permiten un buen establecimiento; los mejores establecimientos se logran con
siembras directas (Cullen, 1964).

El tipo de gramnea que se usa en la mezcla forrajera afecta el establecimiento del trbol.
Actualmente se encuentra bien documentado el hecho que las diferentes gramneas difieren en su
compatibilidad con el trbol. Dactylis glomerata y Phleum pratense son especies no compatibles.
Sin embargo Lolium perenne y Festuca arundinacea son compatibles. En el caso de las ballica la
evidencia indica que la contribucin y produccin del trbol es mayor cuando se usan ballicas
tetraploides que diploides (Peel, 1988).

4 DINAMICA DE LA PRADERA GRAMINEA/TREBOL BLANCO (Volver al Indice)

Es difcil mantener una proporcin adecuada de trbol en forma estable a travs del tiempo
de manera que se pueda predecir su contribucin en la pradera.

La falta de conocimiento, adems del comportamiento errtico del trbol dentro y entre aos
representa una de las principales desventajas de la mezcla, en relacin a la pradera de gramnea sola
con uso del nitrgeno, que es ms fcil de manejar, predecible y en la que su produccin puede ser
manipulada con aplicacin de nitrgeno.
% de trbol blanco en la MS 60

50

40

30

20

10

0
1 2 3 4 5 6 7 8
Ao

FIGURA 2 Ejemplo de la variacin en el contenido de trbol de una pradera de pastoreo en un


perodo de 8 aos (Stewart y Haycock, citados por Frame y Newbould, 1986).

5 PRODUCTIVIDAD DE PRADERAS PERMANENTES MIXTAS (Volver al Indice)

En general se acepta que el potencial de produccin de una pradera mixta es menor al de una
pradera de gramnea pura. Una comparacin simple se puede realizar en trminos de la carga animal
que soportan ambos tipos de pradera. Clark (1988), realiz una recopilacin de ensayos en que se
compara la capacidad de carga (cuadro 2).

CUADRO 2 Carga animal de praderas mixtas comparadas con praderas de ballica bien fertilizadas
(Pradera de ballica = 100).
Referencia Animal Carga animal relativa
Steen y Laidlaw Bovino 73
Stewart y Haydock Bovino 73
Younie et al Bovino 81
Newton et al Ovino 80
McAdam Ovino 122
Parsons et al Ovino 78
Promedio 84.5
Clark, 1988

El mas alto rendimiento obtenido en Gran Bretaa con pradera mixtas sin
fertilizacin nitrogenada es de 15.53 ton MS (Frame y Newbould, 1986), sin embargo la mayora de
las praderas mixtas sin fertilizacin nitrogenada presentan una produccin entre 6 a 10 ton MS. En
Nueva Zelandia (Hoglund et al, 1979), midieron en praderas sin fertilizacin nitrogenada un rango
de produccin entre 6,7 a 14,9 ton MS, con un promedio de 8,4 ton MS y una contribucin
promedio del trbol de 37%.
FIGURA 3 Anlisis de regresin entre produccin de materia seca
de trbol y produccin total de la pradera.
(Frame y Newbould, 1984)

La productividad de una pradera mixta, en ausencia de fertilizacin nitrogenada, est


relacionada a la proporcin de trbol presente. Frame y Newbould, (1984), realizaron un anlisis de
regresin entre el contenido de trbol y produccin de la pradera obteniendo un r= 0.8%; esta
relacin es mucho menor cuando a la pradera se le adiciona fertilizacin nitrogenada (figura 3).

6 EFECTO DE LA FERTILIZACION NITROGENADA (Volver al Indice)

La respuesta a la fertilizacin nitrogenada de una pradera mixta es significativamente menor


que la de una pradera de gramneas. Por ejemplo en Gran Bretaa Chestnutt y Lowe (1970), indican
una respuesta entre 3,7 y 17,4 kg de MS/kg N aplicado en praderas mixtas, con un promedio de 8,8
kg MS. Sin embargo para praderas de ballica la respuesta fue desde 22,5 a 57,6 kg MS/kg N, con un
promedio de 32,4 kg MS. La magnitud de la respuesta est determinado por el contenido de trbol
de la pradera. Una de las formas ms prcticas para conocer la contribucin de nitrgeno del trbol
es determinar la cantidad de fertilizante nitrogenado necesaria para lograr la misma produccin de
forraje en ausencia de trbol. Reid (1972), como promedio de un perodo de 6 aos determin que
una pradera mixta produjo lo equivalente a una de gramnea con 140 kg N/ha. En Gran Bretaa,
Morrison (1981), para un promedio de 21 sitios y mediciones realizadas durante cuatro aos,
determin que una pradera mixta produjo lo equivalente a una de gramnea con 180 kg de nitrgeno.
Adems como se observa en la figura 4 la respuesta a la fertilizacin nitrogenada fue
significativamente menor en la pradera mixta.

La fertilizacin nitrogenada afecta en forma antagnica el rendimiento de la pradera y el


contenido de trbol.

La declinacin en la contribucin del trbol en praderas mixtas, que se produce con el


incremento de los niveles de fertilizacin nitrogenada es bien conocido. Este efecto se puede
apreciar en el cuadro 3.

12

10

8
Ton MS/ha/ao

S 23/Blanca
6 S 23/S100
S 23

0
0 100 200 300 400 500 600
Kg N/ha/ao

FIGURA 4. Produccin anual de materia seca de praderas de ballica y mixtas ballica/trbol


blanco. Promedios de 21 sitios y cuatro aos. (Morrison, 1981).

CUADRO 3 Efecto de la aplicacin de diferentes niveles de nitrgeno sobre el rendimiento y


contenido de trbol en una pradera mixta.
Nivel de N Rendimiento de M.S. (ton/ha/ao) Porcentaje
(kg/ha/ao) Total Trbol trbol blanco
0 7.83 4.14 53
120 8.71 2.43 28
240 9.98 1.07 11
360 11.70 0.51 4
FUENTE: Frame (1985), citado por Frame y Newbould (1986). Promedio de tres aos.
La posibilidad de combinar el empleo de leguminosas como fuente de nitrgeno con el uso
de fertilizantes nitrogenados es muy limitada. Desafortunadamente cuando la cantidad de fertilizante
nitrogenado aplicado a la pradera aumenta, la proporcin de trbol y la cantidad de nitrgeno fijado
disminuye. La disminucin del trbol no se debe a un efecto detrimental del fertilizante, ya que el
trbol es capaz de utilizar eficientemente el nitrgeno inorgnico (Orr y Laidlaw, 1978); esta
disminucin generalmente se atribuye a un incremento en la competencia ejercida por la gramnea.

CUADRO 4 Efecto del fertilizante nitrogenado aplicado en primavera sobre una pradera de
ballica/trbol blanco (North Wyke, Inglaterra 1983-84).
Nitrgeno 1er Corte 2 Corte 3er Corte
Primavera Ton % Ton % Ton %
(kg/ha) MS. /ha Trbol MS /ha Trbol MS /ha Trbol
0 2,3 35 1,3 43 2,1 60
50 4,2 15 1,4 21 1,6 46
Fuente: Morrison, Denis y Johnson (1985).

Aunque existe evidencia que en trminos generales la contribucin del trbol al rendimiento
est relacionada a la cantidad de trbol presente en la pradera, no es posible definir la proporcin
ptima de trbol. Esto se debe, en parte, a que la produccin de la pradera mixta puede no estar
directamente relacionada a la cantidad de nitrgeno fijada ese ao. Existe evidencia que la tasa de
transferencia de nitrgeno aumenta con la edad de la pradera, edad que est a menudo asociada con
una disminucin en el porcentaje de trbol (Chestnutt y Lowe, 1970). El rendimiento de una pradera
mixta de un ao en particular es normalmente un reflejo de la contribucin del trbol del ao
anterior; por ejemplo, Morrison (1981) obtuvo una correlacin significativa entre el rendimiento de
la pradera en su tercer ao y el contenido de trbol de esta misma pradera en su primer ao.

A pesar de estas consideraciones se acepta que para obtener ventajas de la presencia de trbol
blanco en la pradera ste debe representar un 30% de la materia seca como promedio del ao.
Debido a que el contenido de trbol es bajo al comienzo de la primavera (menor de 15%), es
necesario que en la poca de su crecimiento mximo se logre un contenido de trbol, de 50%, para
obtener un promedio anual de 30% o ms (Sheldrick, 1985).

La distribucin estacional de rendimiento de una pradera mixta difiere de una pradera


constituda exclusivamente por gramneas. Las gramneas crecen ms rpido en primavera; sin
embargo, el trbol blanco que requiere mayores temperaturas, tiene su mxima produccin ms
tarde. Como consecuencia de este menor crecimiento en primavera la produccin estacional de
praderas mixtas es ms uniforme que la de praderas puras de gramneas con fertilizacin nitrogenada
(figura 5).
2.5

2
MS (Ton/ha)

1.5
Trbol
1 Ballica

0.5

0
6/11 3/12 1/1 29/1 26/2 23/3

FIGURA 5 Produccin estacional de praderas de ballica/trbol blanco, sin fertilizacin


nitrogenada y de praderas puras de ballica con 400 kg N/ha. Promedio de tres aos.
(Morrison, Newton y Sheldrick, 1985).

7 MANEJO DE PRADERAS PERMANENTES MIXTAS (Volver al Indice)

En general la produccin de materia seca de praderas mixtas aumenta en la medida que


aumenta la frecuencia entre defoliaciones (Frame y Newbould, 1986). Este manejo tambin produce
un incremento en rendimiento del trbol, pero con leve disminucin en su porcentaje de
contribucin al rendimiento total. En general las variedades de hoja media y grande responden mejor
a defoliaciones menos frecuentes que las de hoja pequea (Spedding y Diekmahns, 1972). En
general los resultados experimentales no apoyan la creencia general que un pastoreo frecuente
favorece al trbol y permite usar dosis mayores de nitrgeno al reducir el efecto de sombreamiento
producido por la gramnea. Al respecto Frame y Newould (1986), sealan que a pesar de que el
trbol es una especie principalmente adaptada al pastoreo, est mejor adaptada al manejo de
conservacin de forraje que lo que tradicionalmente se ha considerado.

La altura de residuo posterior al corte o pastoreo es un aspecto importante que afecta la


produccin y contenido de trbol de la pradera. En general la evidencia experimental seala que
bajas alturas de residuo (2,5 a 5 cm), aumentan la produccin de la pradera y el contenido de trbol
en relacin a mayores alturas (5 a 10 cm).

El sistema de utilizacin, corte o pastoreo y el tipo de animal afecta el contenido de trbol.


Se ha determinado en un gran nmero de experimentos que el contenido de trbol es mayor en
praderas de corte que de pastoreo. Esto puede deberse a una serie de factores, entre los cuales los
ms importantes seran la devolucin de nitrgeno y la selectividad que ejerce el animal en pastoreo
(Figura 6).
La selectividad es mayor en ovinos que en bovinos. El nivel de selectividad es dependiente
entre otros aspectos de la presin de pastoreo: con bajas presiones la selectividad aumenta una
condicin dada, el contenido de trbol de una pradera ser mayor bajo corte que bajo pastoreo;
mayor bajo pastoreo bovino que ovino y mayor bajo pastoreo rotativo que continuo (Curll, 1980).

El trbol es menos resistente al pisoteo que las ballicas y en general el retorno de excretas
favorece el crecimiento de las gramneas en la mezcla.

FIGURA 6 Seleccin de trbol blanco por ovinos (Thomson, 1981).

8 INCREMENTO DE TREBOL EN PRADERAS MIXTAS (Volver al Indice)

Como se ha mencionado en la introduccin, muchas praderas de la zona Sur, aunque


sembradas originalmente con trbol, actualmente la contribucin de ste es muy baja. Para aumentar
el contenido de trbol de estas praderas hay varias alternativas, comenzando con la siembra directa,
que pudiendo ser muy efectiva es de alto costo, por lo que una preocupacin frecuente ha sido
buscar mtodos para incrementar el contenido de trbol a menor costo. Entre estos existen una serie
de alternativas que van desde una correccin de la fertilidad, un manejo de defoliacin que estimule
un mayor contenido de trbol, manipulacin con herbicidas y regeneracin.

El incremento de la fertilizacin con fsforo permite incrementar el contenido de trbol en


praderas, esto ha sido demostrado en un gran nmero de investigaciones de la zona sur. La
correccin de pH y aumento de bases, con la consecuente disminucin de saturacin de aluminio,
producir tambin el mismo efecto.
Otra alternativa para incrementar el contenido de trbol sin necesidad de hacer una siembra
directa es usar alguna forma de regeneracin para incorporar la semilla. Esta opcin es
especialmente interesante en praderas en las que el contenido de trbol es muy bajo pero que posean
una cantidad de gramneas nobles que justifiquen su mejoramiento. En este caso se pueden
distinguir dos alternativas: primero el uso de una mquina especializada, la cual localiza la semilla y
el fertilizante y segundo la regeneracin al voleo, en la cual la semilla y fertilizante son esparcidos
homogneamente sobre la pradera. Para lograr un buen establecimiento con este mtodo la plntula
de trbol debe tener buena luminosidad, fertilidad y humedad. La regeneracin por lo tanto debe ser
realizada en un perodo en que la humedad y temperatura no sean limitantes. La competencia de la
pradera residente es considerada como un factor fundamental en el xito de la regeneracin. Esta
puede ser reducida por un pastoreo intensivo previo o por el uso de herbicidas, los que pueden a su
vez ser aplicados a toda la pradera o a la lnea de regeneracin en particular. En la figura 7 se
observa el efecto beneficioso de la eliminacin de la competencia sobre el establecimiento de
ballica y trbol.

300
Establecimiento (plantas/100cm lnea)

200

100

0
Glifosato Paraquat Dalapon Sin hebicida

FIGURA 7 Efecto de la aplicacin de diferentes herbicidas sobre la lnea de regeneracin en el


establecimiento de ballica inglesa (sombreado) y trbol blanco (blanco), (Haggar,
1985).
En un trabajo realizado en la provincia de Valdivia, Balocchi y Mansilla (1990),
determinaron que el nmero de plntulas y porcentaje de trbol de una pradera regenerada fue
superior cuando se elimin parcial y totalmente la competencia de la pradera residente (cuadro 5).

CUADRO 5 Nmero de plntulas establecidas y contribucin (%) del trbol blanco en una pradera
regenerada con 4 kg semilla/ha.
Contribucin (%)
Tratamiento Nmero 70 das 210 das
Previo (pl/m2)
Pastoreo 1,25 1,3 0,0
Paraquat 26,67 11,2 8,3
Glifosato 51,67 7,7 10,7
Fuente: Balocchi y Mansilla (1990).
La competencia a nivel radicular es de mayor importancia que la competencia de la parte
area. Las gramneas difieren en su capacidad de competencia radicular, siendo las ms competitivas
en orden de importancia Holcus lanatus, Lolium perenne, Agrostis tenuis, Festuca sp, mientras que
Poa sp fue la menos competitiva (Boatman, 1983).

En Irlanda del Norte Chestnutt y Binnie (1984), realizaron un estudio comparativo de cinco
mtodos de introduccin de trbol blanco sobre una pradera permanente. La figura 8 muestra los
resultados de este ensayo. Se observa que en todos los casos se logr un buen aumento del trbol, en
el segundo ao.

Mtodo de siembra 1981 1982

Control
Gibbs seeder

Moore Unidril
Howard Rotoseeder

Voleo
Voleo + rastra

2 4 6 8 2 4 6 8

Produccin de materia seca (ton/ha)

gramneas trbol blanco


FIGURA 8 Efecto del mtodo de introduccin sobre el rendimiento del trbol y de la pradera
(Chestnutt y Binnie, 1984).

9 NORMAS PRACTICAS DE MANEJO (Volver al Indice)

Es difcil generalizar las normas de manejo de una pradera mixta debido a las naturales
variaciones en suelo, clima, formas de utilizacin, entre otros aspectos. Sin embargo, a continuacin
se presenta una pauta con los aspectos ms relevantes a ser considerados en este tipo de praderas.

CUADRO 6 Normas practicas de manejo de trbol blanco.

Establecimiento:
- Seleccionar una variedad de trbol adaptada al sistema de utilizacin.
- Usar una especie y variedad de gramnea compatible.
- Sembrar superficial, 1,0 a 1,5 cm.
- No incorporar la semilla de trbol en la lnea.
- Sembrar directo a comienzos de marzo.
- Elegir y usar cuidadosamente los herbicidas.

Fertilidad de suelo y fertilizacin:


- Sembrar slo en suelos de buena fertilidad media.
- Encalar, si es necesario, para corregir pH y saturacin de alumnio.
- Mantener un nivel adecuado de fsforo (>10 ppm en 20 cm) y potasio (>120ppm).
- No usar nitrgeno, o usar cantidades estratgicas mnimas a fines de invierno.

Manejo y utilizacin:
- Regar, donde sea posible.
- Evitar el pastoreo continuo severo.
- Preferir el pastoreo rotativo, con bajas altura de residuo (<6cm).
- Insertar un corte de ensilaje, pero de corto perodo de rezago (no>a 7 semana).

10 ANTECEDENTES AGRONOMICOS DE LOTUS (ALFALFA CHILOTA)


(Volver al Indice)

Respecto al lotus (Lotus uliginosus), especie tambin conocida en la zona sur con el nombre
de alfalfa chilota, Charlton (1983), seala que tendra su origen en Europa y el Mediterrneo;
caracterizndose por su amplio rango de tolerancia a diversas condiciones de crecimiento,
particularmente en suelos con baja fertilidad.

Esta especie, se caracteriza por ser perenne, vigorosa, de hojas ms grandes que la lotera
(Lotus corniculatus). Se extiende a travs de rizomas con una corona bien desarrollada, debido a
esto se considera que tiene un hbito de crecimiento semierecto. Los tallos que nacen de los rizomas
pueden alcanzar una logitud de 1,8 metros (Smetham, 1981; Grant y Marten, 1985; Lpez, 1988).

Es una planta con hojas trifoliadas con dos estpulas foliosas que toman la apariencia de dos
foliolos adicionales que permiten diferenciarla de las otras leguminosas forrajeras. Presenta flores
amarillas dispuestas en racimo, sus semillas son pequeas con un alto porcentaje de semillas duras
alojadas en una vaina que presenta el aspecto de pata de pjaro (figura 9). Las plntulas a la
emergencia son dbiles, incapaces de competir y poco agresivas (Romero, 1990).

El mecanismo de crecimiento se caracteriza por un sistema subterrneo, que consiste en una


corona central de la cual nacen rizomas laterales, los cuales emiten races fibrosas a lo largo de su
recorrido, de esta forma es capaz de extenderse y formar un tamiz (Sheat, 1981; Romero, 1990).

El rebrote o crecimiento se inicia desde las yemas axilares situadas en la parte alta de los
tallos, por lo cual se recomienda un pastoreo, que debe hacerse despus del inicio de la floracin,
dejando un residuo mnimo de 5 cm. (Romero, 1990).

10.1 Establecimiento.

La alfalfa chilota es una especie de lento establecimiento, por lo que, para obtener una
adecuada poblacin de plantas es importante la preparacin de suelo, en que la cama de semillas
debe quedar bien mullida y firme, que permita una siembra superficial, siendo necesario rodonar
antes y despus de la siembra (Romero, 1990).

Dado que la semilla es pequea y las plntulas carecen de vigor, la siembra debera ser
superficial. Al respecto Smetham (1981), seala que la profundidad de siembra no debera ser mayor
de 0.6 a 1.2 cm. En un terreno firme, y si la humedad del suelo permite una siembra al voleo, esto es
preferible, pasando un rodillo despus de la siembra.
La semilla debe ser de buena calidad y la inoculacin es recomendable, para este propsito
se deben utilizar rizobios especficos para el gnero Lotus, ya que una de las caractersticas de las
cepas que realizan simbiosis con Lotus uliginosus, es su adaptabilidad a pH cidos (4.5) y alto con
contenido de aluminio intercambiable, los resultados obtenidos por Cooper et al (1985), as lo
demuestran.

FIGURA 9 Estructura de una planta de Lotus uliginosus.


1: plntula
2: fruto
3: flor
4: planta adulta
Adaptado de Sheat (1981) y Romero (1990).

En condiciones ideales de preparacin de suelo se recomienda, para siembras de la especie


pura, usar una dosis de 5 a 10 kg/ha. De semilla, utilizndose la ltima dosis con mayor frecuencia,
debido a que presenta un gran porcentaje de semillas duras, que puede alcanzar entre un 20 y 30%.
No se recomienda utilizar en el establecimiento semilla producida en el mismo ao debido a un
mayor porcentaje de semillas duras que lo indicado anteriormente (Smetham, 1981; Romero, 1990).

Una de las limitantes para el uso de esta especie es la baja disponibilidad de semilla en el
mercado. La semilla disponible corresponde a la cosecha directa o como subproducto de la limpieza
de otras semillas por lo que representan ecotipos de la zona. Ha existido espordicamente en el
comercio una variedad de orgen Neozelands, tetraploide denominada Maku, la que ha presentado
buena adaptacin a las condiciones de la Dcima Regin.

Uno de los aspectos importantes para lograr un buen establecimiento y persistencia de la


especie es el manejo del pastoreo, sobretodo su frecuencia, lo cual se observa en el Cuadro 7.

CUADRO 7 Efecto del pastoreo bovino y ovino sobre la produccin (kg MS/ha/ao) del
componente lotus y trbol blanco, dos y tres aos despus de la siembra.
Tipo de Ganado y Altura Residual
Ovino Bovino
2.5 cm. 7.5 cm
2do ao Lotus 980 1210
Trbol 830 880

3er ao Lotus 2930 3230


Trbol 1200 1040
Fuente: Scott y Mills (1981).

10.2 Produccin de Forraje.

El crecimiento activo de la pradera se inicia a partir de octubre, obtenindose su mxima


produccin en el perodo verano-otoo.

En la Novena Regin, en condiciones de secano, con fertilizaciones de 90 kg de P2O5/ha, se


han obtenido producciones de slo 2 ton de MS en el primer ao, y de 8.5 a 10 ton MS/ha. Con
Lotus uliginosus cultivar Maku en el segundo y tercer ao, respectivamente (Romero, 1990).

Diversos trabajos han demostrado que en suelos de baja fertilidad con pH 5 o menos la
produccin de la alfalfa chilota es tres veces superior a la del trbol blanco, esto en suelos de Nueva
Zelandia. Las razones que se dan para estas diferencias es la gran habilidad del lotus para utilizar
fsforo del suelo y la inhabilidad del trbol para tolerar altos niveles de aluminio intercambiable
(Scott y Mills, 1981).

Una de las caractersticas de esta especie es su falta de respuesta a la encaladura, como ha


sido demostrado en trabajos realizados en Nueva Zelandia, en donde al subir el pH del suelo el
trbol blanco se hace ms competitivo (cuadro 8).
CUADRO 8 Efecto de la encaladura de suelos cidos sobre la produccin de dos leguminosas
(Ton MS/ha).
Encaladura (Kgs/ha)

0 1250
Trbol blanco 0.7 1.4
Alfalfa chilota 3.3 3.7
Trbol blanco y alfalfa chilota 2.2 (84%)* 1.9 (43%)

* % de alfalfa chilota en el componente leguminoso.


Fuente: Scott y Lawther (1983).

Se observa que en el caso de mezclar las leguminosas y encalar hay una notoria disminucin
de la presencia de lotus, esto se explica por un aumento en la competitividad del trbol a pH ms
altos desplazando al lotus.
El hecho de que Lotus uliginosus sea una planta que tolera altos niveles de saturacin de
aluminio lo cual permitira su crecimiento en suelos cidos y pobres, no quiere decir que no
responda a fertilizaciones con fsforo. Esto queda en evidencia en el trabajo de Morton (1981).

CUADRO 9 Efecto de la cal y el fsforo sobre la produccin media (Kgs MS/ha) de dos tipos de
praderas, de segundo y tercer ao.
Tratamiento Trbol blanco/ballica Lotus/pasto miel
500 C 20 P 980 2790
500 C 80 P 1450 4020
2000 C 20 2060 3050
2000 C 80 P 3610 4380
C: Kg/ha de Cal; P: kg/ha de P2O5
Fuente: MORTON (1981)

De estos resultados se desprende que la mezcla lotus-pasto miel, tuvo mejores producciones
que trbol blanco-ballica, en todos los niveles, pero esta diferencia fue mayor cuando los niveles de
cal y fsforo fueron bajos, esto debido a una mejor adaptabilidad de la alfalfa chilota a estas
condiciones, mientras que al suministrar dosis altas de cal y fsforo no se observa diferencia
significativa, aunque se mantiene la tendencia. Adems en esta investigacin se trabaj con distintas
dosis de potasio, pero no se encontraron diferencias.

10.3 Adaptacin en Chile.

En Chile esta especie se adaptara a las mismas condiciones que las sealadas para Nueva
Zelandia, o sea suelos cidos, de baja fertilidad con altos contenidos de aluminio, o sectores que
presenten niveles elevados de humedad o alta precipitacin, vale decir en suelos adis o vegas,
especialmente en la Dcima Regin.

Esta es una especie que no se adapta a siembras asociadas con gramneas que sean muy
agresivas como es el caso de las ballicas, ya que no tolera la competencia, pero si se podra usar en
asociaciones con pasto miel.
De lo anterior se desprende que en ningn caso se debera contemplar el uso de alfalfa
chilota en predios dedicados a la lechera, donde se tienen presiones muy altas de pastoreo, pero si
se podra emplear en predios semi-extensivos a extensivos, donde no sea muy alta la intensidad de
pastoreo.

Otra posibilidad es utilizarla en sectores que se dedican al silvopastoreo, ya que tolera


bastante bien las condiciones de sombra, humedad y baja fertilidad, siempre que la intensidad de
pastoreo no sea muy elevada (Balocchi, 1990).
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301.
MALEZAS Y SU MANEJO EN PRADERAS.
(Volver al Indice)

Ricardo Fuentes P.

1 DEFINICION DE MALEZAS EN PRADERAS

En cualquier agroecosistema se entiende por maleza a aquellas especies vegetales no


deseadas, cuya presencia puede disminuir cuantitativamente su productividad. Una definicin del
trabajo de malezas en praderas sera una planta indeseable que est presente en suficientes
cantidades como para causar una limitacin significativa sobre el valor del producto final de un
agroecosistema especfico, con el corolario que una reduccin de la densidad poblacional de la
maleza ayudara a un mejoramiento en la productividad de ese sistema.

En el caso de praderas, esta definicin incluye varias categoras o grupos de malezas de


acuerdo al posible dao que estas puedan causar. As, se tienen plantas txicas que pueden causar
enfermedades y/o muerte de ganado, plantas que transmiten sabores u olores desagradables a la
leche o carne producida, plantas que disminuyen la accesibilidad del ganado al forraje y plantas que
afectan el crecimiento y desarrollo de las especies nobles disminuyendo el valor forrajero de la
pradera.

Los efectos directos causados por los tres primeros grupos de malezas son evidentes y casi
no son cuestionados. Todos los ganaderos reconocen la necesidad de eliminar de sus praderas las
plantas txicas, tales como senecio, hierba de San Juan, cicuta, huevil o palqui. Igualmente, se
valora el efecto negativo de aquellas plantas tales como mil en rama, margarita, pasto ajo,
manzanilln y manzanilla hedionda por el sabor desagradable que transfieren a la leche y/o carne
cuando los animales la consumen; as como tambin se reconoce la dificultad que causan especies
tales como zarzamoras, espinillos y cardos en el acceso al forraje para los animales. Algunas de
estas malezas que corrientemente causan estos efectos en las praderas, se indican en el Cuadro 1,
junto a su nombre cientfico, ciclo de vida y principales formas de reproduccin. Sin embargo, el
reconocer exactamente cuales son las especies que causan dao sobre el desarrollo y crecimiento de
las forrajeras no siempre es tan evidente, incluso existen desacuerdos entre profesionales en la
definicin de cuales son las especies consideradas malezas. Ello se podra deber a varias causas,
entre ellas, que estos efectos de las malezas sobre el crecimiento de las praderas no han sido
revisados o investigados intensamente, especialmente en las condiciones nacionales, donde se
conoce muy poco de la dinmica poblacional de las principales especies vegetales componentes de
las praderas.

En algunas explotaciones ganaderas de bajo nivel tecnolgico, la sustentacin de sus


praderas depende muchas veces solamente de especies naturalizadas y la determinacin de una
especie considerada maleza es variable. As por ejemplo, la chpica (Agrostis capillaris) presente en
una pradera de trbol con alto nivel tecnolgico podra ser considerada una especie no deseable, sin
embargo, esa misma chpica presente en una explotacin ovina con bajo nivel tecnolgico puede ser
una especie altamente deseada.

Por otra parte, la necesidad de considerar la menor distincin entre malezas gramneas es
menos evidente, ya que la mayora de las especies gramneas son comidas por el ganado en uno u
otro estado de desarrollo.

Por lo tanto el concepto de malezas en algunas especies sera relativo y estara sujeto al nivel
tecnolgico de la empresa y al potencial productivo de la pradera, ambos criterios permitiran
relativizar el valor pastoral que representen cada una de las especies presentes, o que se pueden
producir en la pradera. En el Cuadro 2 se muestran algunas de las principales especies herbceas que
pudieran ser consideradas malezas en praderas, indicando su nombre latino, ciclo de vida, forma de
reproduccin y valor pastoral. Este valor pastoral es un valor subjetivo en que considera un valor 10
para especies nobles tales como ballica perenne o trbol, y 1 para la materia muerta.

CUADRO 1 Malezas que causan dao directo en praderas


NOMBRE VULGAR NOMBRE CICLO(1 CICLO(2
CIENTIFICO ) )
Malezas que disminuyen superficie de pastoreo
Zarzamora Rubus ulmifolius P S,IR
Murra Rubus contrictus P S,ES
Espinillo amarillo Ulex europaeus P S,RA
Retamillo Teline monspessulana* P S
Cardo blanco santo Argemona mexicana A S
Cardo Negro Cirsium vulgare * B S
Cardo penquero Cynara cardunculus P S
Yuyo Brassica campestris A/B S
Rbano Raphanus sativus A S
Malezas txicas para el ganado
Senecio Senecio erraticus B/P S
Dedalera Digitalis pupurea B S
Hierba San Juan Hypericum perforatum P S,ES
Cicuta Conium maculatum B S
Galega Galega officinalis P S
Vinagrillo Rumex acetosella P S,RA
Romaza Rumex crispus P S,RA
Huevil Vestia lycioides P S
Palqui Cestrum parqui P S
Helecho comn Pteridium aquilinum P EP,IR
Malezas que afectan calidad de carne y/o leche
Mil en rama Achillea millefolium P S,IR
Margarita Leucanthemun vulgare* P S
Pasto ajo Allium vineale P S, Ba,Bs
Manzanilln Anthemis cotula A S
Manzanilla hedionda Anthemis arvensis A/B S
*= Nombre reciente P = perenne
(1) P = perenne B = bianual A= anual
(2) S = semilla RA = raz ES = estoln
Ba = bulbo areo Bs = bulbo subterrneo EP = espora
CUADRO 2 Especies herbceas de diferente valor pastoral presentes en praderas.
NOMBRE NOMBRE CIENTIFICO CICLO(1) CICLO(2) Valor
VULGAR Pastoral
Malezas gramneas
Pasto miel Holcus lanatus P S 7
Chpica Agrostis capillaris P S,ES,IR 5
Pasto cebolla Arrhenaterum elatius P S,CO 5
spp bulbosus
Pasto oloroso Anthoxanthum odoratum* P S 3
Piojillo Poa annua A S 3
Malezas dicotiledneas
Achicoria Cichorium intybus P S,RA 4
Siete venas Plantago lanceolata P S 4
Chinilla Leontodon nudicaulis P S 3
Diente de len Taraxacum officinalis P S,RA 3
Picris Picris achioides A S 3
Botn de oro Ranunculus repens P S,ES 2
Cerastio Cerastium arvence P S 2
Hierba del chancho Hypochoaeris radicata P S 2
Hierba mora Prunella vulgaris A S,ES 2
Hierba azl Echium vulgare B S 2
Barsia amarilla Parentucellia viscosa* A S 2
Romaza Rumex crispus P S,A 2
Vinagrillo Rumex acetocella P S,RA 2
*= Nombre reciente
P = perenne
(1) P = perenne B = bianual A= anual
(2) S = semilla RA = raz ES = estoln IR = rizoma

2 MALEZAS Y PRODUCCIN DE FORRAJES (Volver al Indice)

La competencia entre malezas y forrajeras sigue el mismo principio que opera entre la
competencia entre las diferentes especies componentes de la pradera. As, un contacto desigual de
una especie con un recurso limitado (agua, luz o nutriente) favorecera su desarrollo en desmedro de
otra especie existente. Las malezas pueden reducir el crecimiento de la pradera a travs de un
sombreamiento y competencia por espacio, agua y nutrientes. Adems de posibles efectos
alelopticos.

Las malezas son una continua amenaza en siembras de forrajeras. La reserva de semillas de
malezas en el banco de semillas del suelo son muchismo ms numerosas que las semillas de
forrajeras que se siembran en un momento determinado, tanto que siempre que una planta forrajera
se debilite o se muera, siempre existirn semillas de malezas dispuestas a reemplazarla.

La preparacin de la cama de semillas siempre permitir la germinacin de malezas. El tipo


de especies que estarn presentes depender del cultivo anterior. As, en suelos arables son
infestados comnmente por malezas del tipo arable incluyendo especies anuales tales como piojillo,
picris, hierba mora y rbano. Por otra parte, la resiembra de praderas viejas permite una gran
infestacin de especies perennes tales como vinagrillo, botn de oro y siete venas.

La ballica perenne es una de las forrajeras ms comnmente sembradas en la zona sur,


siendo invadida por gramneas nativas durante o despus de la siembra. Ciertas especies
oportunistas, tales como Poa ssp., las cuales germinan y se establecen rpidamente, pueden llegar a
dominar despus de dos aos, especialmente cuando la siembra esta bajo condiciones de continuo
mal manejo. Otra especie invasora que toma ms tiempo para establecerse y desarrollarse es el
Holcus lanatus. El cambio en la composicin botnica con estas especies no sembradas es parte de
lo que se ha llamado deterioracin de la pradera.

Los herbicidas pueden ser usados para ayudar a manejar la composicin botnica de una
pradera: un papel diferente al corrientemente utilizado como es el de controlar malezas. En uno de
los varios ejemplos de manipulacin de la competencia, Haggar y Bastan (1980), en Inglaterra,
encontraron que con la aplicacin de algunos graminicidas especficos , aplicados tarde en invierno,
aument la proporcin de trbol y suprimi las gramneas. Para incrementar el trbol en un 20% se
requera reducir el 70% del crecimiento de las gramneas durante la primavera. Sin embargo, esta
reduccin no afect el rendimiento anual de la pradera.

En una experiencia realizada en Chile por Montaldo y Fuentes (1988) en una pradera
naturalizada permanente de la asociacin Agrostis tenuis - Holcus lanatus - Lotus uliginosus situada
en las cercanas de Valdivia, se observ una reduccin significativa de las especies de hoja ancha
con aplicaciones de una mezcla herbicida de dicamba+MCPA. La variacin en la composicin
botnica, al ao despus de aplicado los herbicidas, no mejor la productividad de la pradera en
trminos de biomasa producida, sin embargo elev el valor pastoral de la pradera.

En general se puede asegurar que muchas veces la utilizacin de algn mtodo de manejo de
malezas, puede ser empleado como una herramienta para variar la composicin botnica de una
pradera, no persiguiendo en el corto plazo incrementos directos en biomasa producida, sino en
trminos de la calidad del forraje obtenido.

3 METODOS DE MANEJO DE MALEZAS EN PRADERAS (Volver al Indice)

Existen cuatro mtodos bsicos para el control de malezas en praderas, que son: Manejo
cultural, Manejo mecnico, Manejo Biolgico y Manejo qumico. Ninguno de estos mtodos por s
solo son la solucin al problema de malezas en las praderas. Los mejores resultados se logran con
una integracin de todos ellos para as estructurar un plan racional de manejo de la pradera.
Cultural Mecnico

Integrado

Biolgico Qumico

FIGURA 1 Esquema de los mtodos de manejo de malezas en praderas

3.1 Manejo cultural

Incluye todas aquellas prcticas agronmicas que, manejadas eficientemente, tiendan a


favorecer el establecimiento o el manejo posterior de una pradera, asegurando plantas forrajeras
vigorosas que puedan competir favorablemente con las malezas.

Algunas de las prcticas agronmicas que pueden ser consideradas como mtodo cultural
durante el establecimiento de una pradera seran:

a) Preperacin del suelo con suficiente anticipacin a la siembra, a fin de permitir la emergencia
prematura y eliminacin de especies de malezas que se encuentran en el banco de semillas del suelo,
evitando una interferencia temprana con las especies forrajeras.
b) Eleccin adecuada de las especies, variedades y mezclas forrajeras que mejor se adapten a las
condiciones locales de clima y suelo del predio.
c) Usar semillas forrajeras con calidad garantizada, especialmente su pureza, a fin de evitar la
incorporacin y diseminacin de nuevas semillas de malezas en el banco de semillas del suelo.
d) En siembras mecanizadas en lneas, intentar localizar el fertilizante fosfatado de forma de
favorecer su absorcin por las especies forrajeras.

Entre las prcticas de manejo en praderas establecidas que disminuyen la diseminacin y


desarrollo de malezas, podran mencionarse algunas, tales como:

a) Evitar llevar ganado desde un potrero infestado con malezas, que se propagan por semillas, a un
potrero libre de ellas, hasta que no pasen por una cuarentena mnima de 48 horas. Muchas semillas
de malezas a pesar de haber pasado por el tubo digestivo del animal, no pierden su viabilidad.
b) Suplementar el ganado con heno libre de semillas de malezas.
c) Evitar el sobrepastoreo, ajustando la carga animal a las condiciones de la pradera. Cuando se
pastorea en forma excesiva se debilita la pradera favoreciendo la germinacin y el crecimiento de
malezas.
d) Mantener una cubierta densa y vigorosa de la pradera a travs de una adecuada fertilizacin,
basada en el anlisis de suelo y las especies presentes.

Todas estas prcticas son complementarias y muchas veces se realizan con ms de un


objetivo, sin embargo su buena ejecucin permite, entre otros beneficios, una disminucin de la
interferencia causadas por las malezas sobre las praderas.

3.2 Manejo mecnico

Entre los mtodos mecnicos de manejo de malezas en praderas se tiene:

a) La arranca manual con azadn. Es un sistema til solo para pequeas extensiones, o bien, en
sectores en que las malezas estn en una etapa inicial de infestacin, con plantas aisladas o en
pequeos manchones dentro del potrero. Este constituye un mtodo eficiente para el control se
Senecio spp. en praderas, principalmente para pequeos agricultores con recursos limitados y con
disponibilidad de mano de obra.
b) El corte o siega. Este mtodo se utilizado frecuentemente en praderas establecidas donde el corte
de limpieza realizado en primavera cuando existe gran follaje de las malezas antes de que estas
emitan su tallo floral, de forma de impedir la produccin de semillas. Este mtodo tiene el
inconveniente de no ser muy eficiente en especies que desarrollan una roseta basal tales como
chinilla, hierba del chancho, diente de len, achicoria, etc., las que escapan al efecto de los
elementos cortadores. Sin embargo, es posible hacerlo ms eficiente si los cortes se realizan en
forma frecuente de modo de agotar las reservas de las invasoras, especialmente las especies
perennes.
c) Arranca mecanizada. Consiste en el uso de una cadena tirada por dos tractores la cual va
arrancando las plantas de raz. Es un sistema poco utilizado, pero eficiente en potreros con escasos
arbustos y mayora de rboles de tamao medio.
d) Corte en anillo. Este sistema es empleado slo en malezas arbreas y consiste en hacer un corte
alrededor del tronco del rbol, hasta los haces conductores del tallo, de manera de impedir el flujo de
asimilados entre la raz y la parte area de la planta. Es un mtodo no recomendable para potreros
con muchos rboles por ser muy lento y caro.

3.3 Manejo biolgico

Este mtodo consiste en el uso de enemigos naturales capaces de parasitar una determinada
especie de maleza. Varios organismos pueden ser usados con este propsito, sin embargo, la
principal caracterstica que se requiere en este organismo es que posea una alta especificidad, o sea,
su incapacidad de parasitar otra especie diferente a la vez.

En chile existen cuatro ejemplos de este tipo de control de malezas que se presentan en
praderas, es el caso de Rubus sp. con el hongo Phragmidium violaceum, Galega officinalis con el
hongo Uromyces galegae, Hypericum perforatum con dos especies de insecto del gnero Chrysolina
spp. y Ulex europaeus con el insecto Apion ulicis. La adaptacin de estos enemigos naturales a las
condiciones nacionales ha sido bastante satisfactoria, sin embargo a la fecha no se tienen estudios
que evalen cualitativamente el efecto logrado sobre los niveles poblacionales de cada una de estas
especies.

En relacin al efecto de A. ulicis algunos estudios han permitido concluir que el consumo de
semillas de espinillo, efectuado por el insecto, al estado larvario, sera un complemento til para el
control de esta maleza. Sin embargo, el insecto presenta una lenta dispersin que se contrapone con
la gran capacidad de produccin de semillas de la invasora.

Este mtodo de manejo presenta un gran potencial de uso, especialmente con el


descubrimiento a futuro de nuevos organismos antagonistas de malezas, no obstante, su empleo no
debe ser considerado como un elemento exclusivo en el combate contra las malezas, sino en un
sistema integrado con los otros mtodos de manejo.

3.4 Manejo qumico

El manejo de malezas mediante el uso de herbicidas permite lograr un control rpido y eficaz
de las invasoras sin perjudicar el desarrollo de las forrajeras de valor pastoral que existen en la
pradera.

Este mtodo no es un sustituto sino un complemento de los otros mtodos de manejo y, en


general, del resto de las prcticas de manejo de la pradera. Su empleo debe ser racional y estar
ajustado a las necesidades especficas de la pradera, teniendo claramente conocimiento de las
especies deseables que se quieren conservar y las invasoras que se quieren eliminar.

El uso de cultivares resistentes a herbicidas es una de las recientes tcnicas utilizadas en


control de malezas, as se han reconocido cultivares de ballica perenne que son resistentes a dosis
bajas de paraquat, que a su vez son capaces de controlar Poa spp., Agrostis stolonifera y Stelaria
media (KIRKHAM, 1981). En el futuro se espera que la selectividad de varios herbicidas suelo-
activos sea aumentada a travs del recubrimiento de la semilla con antdotos de herbicidas como por
ejemplo el anhdrido naftlico (RICHARDSON y KIRKHAM, 1982).

En Chile existen varios herbicidas que se recomiendan para ser usados en el manejo de
malezas en praderas, todos son eficientes, pero esa eficiencia estar garantizada slo en las
condiciones para las cuales son recomendados.

El primer paso en la eleccin del producto qumico ms adecuado parte por la identificacin
y determinacin del estado de desarrollo de la especie forrajera y de las malezas que se quieren
eliminar.

Dependiendo del tipo de forrajera que se quiera tratar, existen diferentes productos
disponibles en el mercado nacional recomendados para leguminosas, gramneas, solas o asociadas, o
si stas se encuentran establecidas o por establecer. En los Cuadros 3 al 6 se indican los diferentes
herbicidas existentes en el mercado nacional recomendados para praderas de acuerdo al tipo de
forrajera.
Posteriormente, la identificacin de las malezas que causan o pueden causar problemas en la
pradera es esencial en todo programa de manejo, puesto que permiten seleccionar el herbicida ms
adecuado y el mtodo ms eficiente de aplicacin. Existen algunos manuales que facilitan la
identificacin de malezas, tales como "Malezas del Sur de Chile" de ESPINOZA (1988).

En trminos prcticos para facilitar la identificacin de las malezas en praderas y determinar


su mejor mtodo de manejo, stas se han agrupado en tres categoras: a) malezas arbustivas, b)
malezas de hojas anchas o dicotiledoneas, y c) malezas de hojas angostas que incluye gramneas y
cyperceas.

En el Cuadro 8 se encuentra la informacin obtenida en las diferentes investigaciones sobre


manejo de malezas realizadas por la Facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad Austral de
Chile acerca de la susceptibilidad de algunas de las principales malezas herbceas presentes en las
praderas del sur de Chile a los diferentes herbicidas recomendados en praderas. En esta informacin
se considera que una maleza es susceptible (S) a un determinado herbicida cuando se consigue sobre
un 75% de control con las dosis normalmente recomendadas, moderadamente susceptible (MS)
cuando se consigue un control entre 50-75% y moderadamente resistente (MR) cuando se consigue
un control inferior al 50% y resistente (R) cuando no se persibe dao aparente en la maleza.

El mayor xito de una aplicacin qumica se obtiene teniendo en cuenta los siguientes
factores: eleccin del herbicida adecuado, identificacin y estado de desarrollo de las especies
forrajeras y malezas presentes, adecuada calibracin del equipo de aspersin, uso de la dosis
adecuada, el sistema de aplicacin empleado y las condiciones ambientales antes y despus de la
aplicacin.

3.5 Manejo de malezas en establecimiento de forrajeras leguminosas

Entre los herbicidas recomendados en el establecimiento de praderas leguminosas estn el


paraquat, glifosato, EPTC, trifluralina y pronamida (Cuadro 3). Paraquat y glifosato son herbicidas
no selectivos, de accin total, requiriendo que exista follaje suficiente de las malezas para ser
absorvidos. Ambos no tienen ninguna accin herbicida una vez que caen al suelo, no dejando ningn
efecto residual, pudiendo sembrarse inmeditamente despus de aplicado. Su utilizacin en el
establecimiento de praderas est asociado al momento de la preparacin del suelo, previo a la
siembra de la forrajera. Esta aplicacin se puede realizar antes de iniciar las labores mecnicas para
reducir la vegetacin existente y facilitar las labores posteriores de preparacin de suelo, o bien,
posterior al mullimiento del suelo, permitir que emergan la mayor cantidad de malezas provenientes
de las semillas de malezas que se encuentran en el banco de semillas del suelo y previo a la siembra
se eliminan todas las plantas de malezas emergidas, con estos productos.

El paraquat es un herbicida de contacto, que no se transporta dentro de la planta, por tanto,


solo eliminar las partes vegetativas de las malezas que entren en contacto con la solucin herbicida,
no translocndose a otros tejidos de la planta. Por esta razn, las aplicaciones deben hecerse con
altos volmenes de agua para que permitan un mojamiento completo de la planta. Este es un
herbicida que depende de la luz para su activacin en la planta y su accin est directamente
relacionada con la actividad fotosinttica de la planta, por tanto, todos los factores ambientales que
favorecen este proceso fisiolgico aumentan la eficiencia del producto. Su accin es rpida,
observndose su accin casi completa a las 48 horas.
CUADRO 3 Herbicidas recomendados en el establecimiento de forrajeras leguminosas.
Nombre Nombre Distribuidor Dosis Vol. agua Epoca de
Comn Comercial Lt P.C./ha l/ha aplicacin
Recomendados para preparacin de suelo
Paraquat Gramoxone BASF 3,0-4,0 400 Como prepara-
Paraquat 27 Plus Anagra 3,0-4,0 400 cin de la cama
Paraquat 276 Sl Bayer 3,0-4,0 400 semilla
Glifosato Glifosate Azufres Landina 2,0-4,0 200 Como prepa-
Roundoup Hoechst 2,0-4,0 200 racin de la cama
Roundoup Dow Elanco 2,0-4,0 200 semilla
Recomendados en establecimiento de leguminosas
EPTC Eptam 7 E ICI 3,0-5,0 200-300 En presiembra
incorporado
Pronamida Kerb 50 W Anasac 2,0-4,0 kg 200-300 Inmediatamente
despus de
siembra
Trifluralina Ipersan CastroVillaseca 1.02.5 200-300 En presiembra
Triflunagra Anagra 1.0-2.5 200-300 Incorporado
Trifluralina Basf 1.0-2.5 200-300
Trifluralina Anasac 1.0-2.5 200-300
Triflurex Hoechst 1.0-2.5 200-300

El glifosato tiene un transporte activo dentro de la planta, se moviliza a travs del floema de
ella, teniendo la posibilidad de llegar a todos los tejidos de la planta. Su mecanismo de accin est
relacionado con la inhibicin de la sntesis de aminocidos, por lo que su acin es ms lenta que el
paraquat, demorando entre 8 y 14 das en provocar la muerte de las malezas. Es recomendado para
el control de especies que poseen gran cantidad de rganos de reserva, tales como rizomas,
estolones,races carnosas, etc.

Los herbicidas EPTC y trifluralina se recomiendan en aplicaciones de presiembra


incorporado, debido a que ambos son productos con una alta presin de vapor por lo que se
volatilizan rpidamente en condiciones ambientales normales, acelerndose el proceso cuando las
temperaturas son elevadas. Condiciones extremas de sequa y alta humedad favoracen las prdidas
de estos herbicidas desde el suelo. La incorporacin de estos productos debe hacerse antes de las
cuatro horas despus de su aplicacin, a una profundidad de 5 a 8 cm, para lo cual debe conseguirse
una profundidad de corte del disco de 12 a 15 cm si se usa una rastra tipo tandem para esta
operacin. El implemento ms eficiente en la incorporacin de estos productos en el establecimiento
de praderas es el uso de la rastra combinada o vibrocultivador.

El EPTC es un producto bastante mvil en el suelo, es fuertemente adsorbido por las


partculas del suelo, especialmente en bajas condiciones de humedad del suelo, en general, requiere
para una ptima eficiencia, suelos con porcentajes de materia orgnica inferiores a un 10%. En las
plantas, acta como inhibidor de puntos de crecimiento, siendo absorbido por la radculas y
coleptilos de las malezas en germinacin. Ello permite afectar la germinacin de semillas de
especies susceptibles e incluso provocar el retardo del crecimiento de algunas estructuras de
propagacin vegetativa en el suelo tales como rizomas, bulbillos, etc. Una vez absorvido puede ser
transportado hacia las partes areas de la planta por va apoplasto, sin embargo, es metabolizado
rpidamente por las plantas para ser transformado en anhdrido carbnico. Controla malezas
gramneas y hojas hanchas.

La trifluralina una vez incorporada al suelo, es adsorvida por la arcilla y la materia orgnica;
si el contenido de materia orgnica es muy elevado el herbicida pierde eficacia, debindose aplicar
las mayores dosis recomendadas. Su degradacin en el suelo es lenta, permitiendo un efecto residual
que puede ir de 45 a 60 das dependiendo de las condiciones ambientales. El mecanismo de accin
de este producto en las malezas no est bien definido, sin embargo se sabe que acta inhibiendo el
proceso de la mitosis en el momento de la divisin celular de tejidos jvenes, especialmente durante
el momento de la germinacin de semillas en el suelo. Por otra parte, se ha demostrado que la
trifluralina afecta la morfologa de plantas susceptibles, por una reduccin del crecimiento
radicular, siendo las races de las monocotiledneas las ms afectadas. En general, este producto
afecta principalmente semillas de malezas gramneas y de algunas hojas anchas.

La pronamida es un herbicida selectivo usado de preemergencia de malezas y aplicado


inmediatamente despus de la siembra de la forrajera. El producto requiere ser aplicado
uniformemente, sobre suelo mullido y preferentemente con un cierto grado de humedad, para
facilitar su incorporacin al suelo. En pocas calurosas es necesario efectuar un riego a los 7-10 das
despus de aplicado el herbicida. La adsorcin de pronamida ocurre en los coloides del suelo, no
existiendo prdidas considerables por lixiviacin de producto en el suelo, no existiendo prdidas
considerables por lixiviacin de producto en el suelo, no existiendo prdidas considerables por
lixiviacin de producto en el suelo. La pronamida acta destruyendo las malas hierbas en su primera
fase de su desarrollo, siendo absorbida rpidamente por las malezas a travs de su sistema radicular
o estructuras jvenes de absorcin y posteriormente transportado al resto de la planta. Al igual que
la trifluralina, este herbicida es un fuerte inhibidor de la mitosis especialmente en estructuras
jvenes de especies invasoras gramneas y hojas anchas. Este herbicida puede igualmente ser
aplicado sobre alfalfa establecida, en dosis media de 1.5 kg/h de producto comercial, realizando el
tratamiento en otoo-invierno, despus de un corte o durante el receso invernal. Estas dosis
controlan gramneas anuales y algunas especies de hojas anchas.

3.6 Manejo de malezas en forrajeras leguminosas establecidas

Entre los herbicidas recomendados para el manejo de malezas en leguminosas establecidas


indicados en el Cuadro 4 se pueden distinguir tres grupos, de acuerdo al tipo de malezas sobre las
cuales actan. As se tienen herbicidas que controlan: a) malezas de hoja ancha: MCPA, 2,4-DB,
bromoxinil y bentazon; b) malezas gramneas: setoxidim, fluazifop-butil, haloxifop-etil y
quizalofop-etil; y c) malezas gramneas y hojas hanchas, como el diuron. Todos estos productos, a
excepcin de diuron, son aplicados de post-emergencia de malezas y requieren que las invasoras
tengan un cierto desarrollo que facilite una eficiente absorcin foliar.

Los productos que controlan exclusivamente hojas anchas pueden subdividirse a su vez en
sistmicos (MCPA y 2,4 DB) y de contacto (bromoxinil y bentazon).

Los primeros son considerados herbicidas hormonales que presentan una rpida absorcin
foliar, siendo rpidamente transportados dentro de la planta por va xilemtica y floemtica, lo que
garantiza una distribucin a todos los tejidos de las plantas. No requieren grandes volmenes de
agua para su aplicacin. Actan sobra las especies sensibles como reguladores del crecimiento,
interfiriendo en el balance hormonal de las plantas. Presentan caractersticas similares al cido
indolactico y en las dosis recomendadas provocan en las plantas sensibles una proliferacin
desordenada de clulas de los tejidos en crecimiento observndose epinastia de hojas, retorcimiento
de pecolos y tallos, paralizacin del crecimiento y engrosamiento de las yemas, formacin de
tumores a lo largo del tallo y obstruccin del floema, un engrosamiento de races principales, muerte
de races secundarias y formacin de races adventicias.

El MCPA se recomienda slo para trboles y se debe ser extremadamente cuidadoso en las
dosis utilizadas, ya que el nivel de tolerancia por estas especies es bastante bajo y cualquier factor
que vare la selectividad del producto puede causar fitotoxicidad en la forrajera. Entre los factores
que corrientemente provocan un aumento de los efectos txicos de este herbicida en leguminosas,
estn las temperaturas sobre 28 grados celcius y las sobredosis por excesos de traslapo, variaciones
en la altura de las boquillas o mala calibracin del equipo.

El producto 2,4-DB, en s, no tiene accin herbicida, sin embargo en las especies sensibles
este producto sufre una beta-oxidacin, transformndose en 2,4-D, que s tiene un efecto herbicida
agudo. En varias especies de leguminosas, esta beta-oxidacin ocurre ms lentamente, razn por la
cual estas especies tienen mayor tolerancia que aquellas que lo degradan rpidamente.

El basagran y bromoxinil son productos que complementan el espectro de control de los


herbicidas hormonales y cuando son aplicados juntos con los fenoxicidos (MCPA, 2,4-DB) se
produce un efecto sinrgico que permite una reduccin de las dosis. Estos productos no se
translocan dentro de la planta y para obtener buenos resultados, las hojas y tallos de las malezas
deben quedar bien cubiertos por el caldo pulverizado, por lo tanto requieren mayores volmenes de
agua que los hormonales durante la aplicacin, que en el caso de uso de equipos terrestres debe ser
superior a 200-400 lt/h, dependiendo de la densidad y estado de desarrollo de la vegetacin que se
asperjar. Para que el principio activo pueda ser absorvido por las malezas se requiere que no se
presenten lluvias a lo menos 6 a 8 horas despus de la aplicacin. Deben ser aplicados cuando la
leguminosa tenga entre 1-3 hojas trifoliadas y con malezas con ms de 3 hojas verdaderas o rosetas
de ms de 6 cm de dimetro. Ambos productos actan inhibiendo el proceso de la fotosntesis, por
tanto los factores que aumentan la intensidad de este proceso favorecen la eficiencia de estos
herbicidas.

Las dosis indicadas en el Cuadro 4 para basagran no se recomiendan para ser usadas en
alfalfas. Para el caso de trboles y ante la presencia de malezas ms arraigadas se recomienda el uso
de mezclas de bentazon o bromoxinil con los hormonales. En alfalfa sola se ha comprobado la
mezcla de bromoxinil ms 2,4-DB.

Los graminicidas settoxidim, fluazifop-butil, haloxifop-etil y quizalofop-etil son productos


muy selectivos para especies dicotiledneas, por lo tanto son altamente seguros en forrajeras
leguminosas. Son herbicidas sistmicos que controlan malezas gramneas en cualquier estado de
crecimiento, sin embargo, para una mayor eficiencia en praderas de leguminosas se recomienda sean
aplicados durante los estados de 1-4 hojas de la gramnea, siendo el ideal el estado de 2-3 hojas e
independiente del desarrollo de la leguminosa.
La absorcin de los graminicidas es preferentemente foliar, recomendndose el uso de
surfactantes para facilitar la penetracin en la planta. Debern preferirse los surfactantes no inicos
aplicados en concentraciones entre 0.25 a 1%. Estos productos se translocan tanto por floema como
por xilema, acumulndose en los tejidos meristemticos de la base del tallo, rizomas y races. El
mecanismo de accin de estos productos no es bien conocido, sin embargo, su accin se centra en
los tejidos meristemticos de nudos y yemas subterrneas. Los primeros sntomas aparecen no antes
de 6-8 das despus de la aplicacin,aunque el crecimiento de la maleza se detiene dentro de las 48
horas. Los sntomas se caracterizan por el aparecimiento de clorosis progresiva en las hojas, con
aparecimiento de manchas rojizas a violceas, que lentamente se tornan marrones, a medida que se
va provocando la muerte de los meristemas. la muerte de la planta se produce entre los 20 a 30 das
despus de la aplicacin dependiendo principalmente de las temperaturas ambientales.

Diuron es el otro herbicida recomendado en forrajeras leguminosas establecidas para el


control de malezas gramneas y especies de hoja ancha. Este es un producto que puede ser absorbido
por follaje y raz, siendo preferentemente incorporado a la planta por esta ltima va y translocado a
la parte area por va xilemtica a travs de la corriente transpiratoria; por esta razn se recomienda
usar volmenes de agua que permitan un buen mojamiento durante la aplicacin del producto. Su
mecanismo de accin se relaciona con una inhibicin del proceso de la fotosntesis, por lo tanto se
requiere que las malezas estn fotosintetizando para que el producto acte. Se debe aplicar en otoo-
invierno, cuando la leguminosa se encuentre en latencia o semilatencia, despus de un corte; y antes
que las malezas comiencen a emerger o hasta que stas alcancen 5 cm de altura. Debido a la
susceptibilidad variable entre leguminosas se recomienda usar este producto solo en alfalfas
establecidas de ms de un ao.
CUADRO 4 Herbicidas recomendados en forrajeras leguminosas establecidas.
Nombre Comn Nombre Distribuidor Dosis [Link] Epoca de
Comercial Lt P.C./ha lt/ha aplicacin
RECOMENDADOS PARA MALEZAS DE HOJA ANCHA
Diuron Karmex 50 SC Shell 3,2-4,8 200-300 Slo alfalfa + de
Ustinex 80 PM Bayer 2,0-2,5 200-300 ao, receso
invernal
2,4 DB Venceweed Extra Castro 1,0-1,5 80-120 Legum.1-2 hojas
100 l Villaseca trifoliada
2,4 DB + Venceweed Extra Castro 0,75-1,0 200-400 Legum.1-2 hojas
Bromoxil 100 + Brominal Villaseca + 0,8 trifoliada
MCPA Amina Hedonal M750 Sl Bayer 0,7-1,0 80-120 Trbol con 2 a 3
Matamalezas Shell 0,7-1,0 80-120 hojas trifoliadas,
MCPA Anagra 1,0-1,4 80-120 no usar en alfalfa
MCPA 500 Amina Anasac 0,7-1,0 80-120
MCPA 750 Amina Azufres Landia 0,7-1,0 80-120
MCPA 750 Amina Insumos Rom. 0,7-1,0 80-120
MCPA 750 Amina
MCPA 750 Amina Hoechst 0,7-1,0 80-120
U-46 Fluid & BASF 1,0-1,4 80-120
U-46 Fluid 780 BASF 0,5-0,9 80-120
Bentazon Basagran BASF 1,0-1,5 200-300 Trbol 2-4 hojas
trifol. No usar en
alfalfa
Campogran 2,4-DB + BASF 2,0-2,5 200-300 Trboles 2-4 hojas
Bentazon
RECOMENDADOS PARA MALEZAS GRAMNEAS
Setoxidim Poast BASF 1,5-3,5 100-200 Malezas
gramneas
Fluazifop-butil H 1 Super Bayer 1,0-4,0 100-200 Entre 1-4 hojas
Haloxifop-etil Galant plus Dow 0,3-1,0 100-200 Siendo ideal de
Quizalafop Pantera BASF 0,5-0,8 200 2 a 3 hojas
-p-tefuril
Propaquizafot Agil Ciba-Geigy 0,5-1,0 100-200

3.7 Manejo de malezas en forrajeras gramneas

Los herbicidas recomendados en praderas de gramneas se indican en el Cuadro 5. Estos


productos son utilizados exclusivamente en praderas ya establecidas, existiendo ausencia de
informacin tcnica disponible comprobada para el control de invasoras en el establecimiento de
gramneas forrajeras.

El producto recomendado para el manejo de malezas gramneas y algunas hojas anchas, es


diuron, aplicado a la pradera de gramneas durante el perodo otoo-invierno, antes que las malezas
emerjan, en una dosis significativamente inferior a la recomendada para leguminosas. Las
caractersticas y comportamiento de este herbicida ya fueron detallados anteriormente.

Para el control de hojas anchas se recomiendan aplicaciones solas de bentazon, 2,4-D,


MCPA y las mezclas de dicamba + 2,4-D y picloram + 2,4-D. En el caso de bentazon, sus
caractersticas de accin y uso, se describieron anteriormente, difiriendo en este caso solamente en
que las forrajeras gramneas pueden tolerar dosis superiores, recomendndose hasta 3.0 lt/h de
producto comercial cuando es aplicado sin mezclas.

El resto de los herbicidas mencionados en el Cuadro 5, a excepcin de bentazon, son


considerados hormonales y tienen el mismo mecanismo de accin, transporte en la planta y
caractersticas que los ya descritos tambin con anterioridad.

El 2,4-D es bastante semejante en estructura qumica con el MCPA, sin embargo, tiene un
efecto herbicida mucho ms agudo especialmente en el control de hojas anchas. Es importante que
este herbicida sea aplicado cuando las gramneas estn en estado entre 4 hojas hasta inicio de
encaado, fuera de estos estados fenolgicos disminuye la tolerancia de las gramneas a este
producto. Por otra parte, se requiere que las malezas estn en crecimiento activo, con un follaje
abundante y antes de que stas inicien la fase generativa. Este herbicida es recomendado
especialmente en aplicaciones localizadas para el control de especies arrosetadas tales como
senecios y cardos.

Para potenciar la actividad de 2,4-D y aumentar el espectro de accin sobre las malezas
resistentes a los fenoxis tales como vinagrillo, manzanilln, margarita y romaza; se realizan mezclas
de este producto con otros herbicidas hormonales tales como dicamba y picloram. Estas mezclas se
encuentran formuladas en el mercado nacional, correspondiendo a Hedonal PR (dicamba + 2,4-D) y
Tordon 101 (picloram + 2,4-D). El dicamba incrementa el control sobre poligonceas, especies que
son resistentes a la accin de 2,4-D, presentando adems una residualidad superior al fenoxiactico
dentro de la planta.

Tratando de explicar los resultados generalmente superiores que se obtienen con mezclas de
picloram + 2,4-D sobre cualquiera de ambos herbicidas, usados solos, se concluye que el compuesto
2,4-D causa una muerte inicial rpida de los puntos terminales de crecimiento de las malezas. A su
vez, picloram presenta una residualidad mayor dentro de la planta, lo que permite una accin ms
lenta, pero ms letal no slo sobre las yemas y meristemas radiculares apicales, sobre los que el 2,4-
D no es tan efectivo por no translocarse con la misma facilidad, sino que tambin sobre las yemas
inferiores laterales y basales. Esta accin conjunta contribuye a la muerte total de la planta
disminuyendo al mximo los rebrotes. Finalmente, todos estos herbicidas hormonales deben ser
aplicados sobre plantas libres de roco, con temperaturas ambientales entre 10 y 30 grados Celcius y
en condicin libre de heladas durante las primeras 24 horas. El suelo deber contener buena
humedad y en ningn caso deber aplicarse en condiciones de dficit hdrico, ya que ello disminuye
la tolerancia por la gramnea por un lado y la efectividad en el control por otra.
CUADRO 5 Herbicidas post-emergentes recomendados en forrajeras gramneas
Nombre Comn Nombre Distribuidor Dosis Vol. Agua Epoca de
Comercial Lt P.C./ha Lt/ha aplicacin
2,4 D Amina Arco 480 Anasac 1,0-1,6 80-120 1-2 macollas a
Arco 720 Anasac 0,7-1,1 80-120 inicio de
DMA-6 Dow Agrcola 0,7-1,1 80-120 encaado
2,4 D amina 480 Hoechst 1,0-1,6 80-120
2,4 D 480 AzufresLandi 1,0-1,6 80-120
2,4 D 480 amina a 1,0-1,6 80-120
2,4 D amina 720 Anagra 0,7-1,1 80-120
2,4 D 720 Insumos Rom 0,7-1,1 80-120
2,4 D amina 720 AzufresLandi 0,7-1,1 80-120
Hedonal A 480 a 1,0-1,6 80-120
SL BASF
Bayer
MCPA Amina Hedonal M 750 Sl Bayer 0,7-1,1 80-120 4 hojas a inicio
Matamaleza Shell 0,7-1,1 80-120 de encaado
MCPA Anagra 1,0-1,6 80-120
MCPA 500 amina Anasac 0,7-1,1 80-120
MCPA 750 Amina Azuf. Ladina 0,7-1,1 80-120
MCPA 750 Amina Insumos Rom. 0,7-1,1 80-120
MCPA 750 Amina Hoechst 0,7-1,1 80-120
MCPA 750 Amina BASF 1,0-1,6 80-120
U-46 Fluid 6 BASF 0,6-1,0 80-120
U-46 Fluid 780
Bentazon Basagran BASF 1,0-3,0 300-400 Malezas 2-4
hojas
Dicamba + 2,4-D Hedonal PR Bayer 1,5-2,0 100-200 Idem 2-4 D
Picloram+2,4-D Tordon 101 Dow 0,8-1,2 100-200 Plena macolla
Metsulfuron-metil Ally Dupon 4 - 5 g. 200-300 Malezas 2-3
Ajak Anasac 4 - 5 g. 200-300 hojas
Diuron Karmex Shell 3,2-4,8 200-300 Otoo-invierno
Ustinex Bayer 2,0-2,5 200-300 antes que
emerjan malezas

Adems, debe tenerse especial cuidado con los vapores de estos productos (volatilidad) que
puedan derivar hacia cultivos vecinos sensibles.

3.8 Manejo de malezas en forrajeras gramneas asociadas

Los herbicidas recomendados para el control de malezas en gramneas forrajeras asociadas


con trboles se presentan en el Cuadro 6.
Todos estos productos son utilizados para el manejo de malezas hojas anchas y el momento
de la aplicacin est determinado principalmente por el estado de desarrollo de la leguminosa, que
puede ir desde el estado de 1 a 4 hojas trifoliadas dependiendo del tipo de productos que se utilice.
La descripcin de estos productos como los requerimientos para su mxima eficiencia son los
mismos explicados anteriormente para cada uno de ellos, en el control de malezas en forrajeras
leguminosas.

3.9 Manejo de malezas arbustivas

Para que un mtodo de control sea eficiente en especies arbustivas se requiere, primero, que
el producto sea absorbido por la planta y luego, sea eficientemente translocado dentro de ella, para
que as tenga oportunidad de llegar a los distintos tejidos de reserva de la planta. Por otra parte, el
producto deber llegar a mayor nmero de rganos de reserva y ms distante que en malezas
herbceas, por lo tanto se requerir que el herbicida sea ms resistente a ser metabolizado por la
planta, o sea tenga una mayor residualidad dentro de ella. Estas son las principales caractersticas
comunes que poseen los herbicidas indicados en el Cuadro 7 y recomendados para especies
arbustivas e incluso arbreas.

CUADRO 6 Herbicidas post-emergentes recomendados en forrajeras gramneas asociadas con


leguminosas (trbol rosado, subterrneo y blanco).
Nombre Nombre Comercial Distribuidor DosisP:C./ [Link] Epoca de
Comn h Lt/h aplicacin
MCPA amina Hedonal M 750 Sl Bayer 0,7-1,1 Lt 80-120 Trbol con 2-3
Matamaleza MCPA Shell 0,7-1,1 Lt 80-120 hojas trifoliadas
MCPA 500 amina Anagra 1,0-1,6 Lt 80-120
MCPA 750 Amina Anasac 0,7-1,1 Lt 80-120
MCPA 750 Amina Azuf. Ladina 0,7-1,1 Lt 80-120
MCPA 750 Amina InsumosRom. 0,7-1,1 Lt 80-120
MCPA 750 Amina Hoechst 0,7-1,1 Lt 80-120
U-46 Fluid 6 BASF 1,0-1,6 Lt 80-120
U-46 Fluid 780 BASF 0,6-1,0 Lt 80-120
2,4 DB Venceweed Extra100 Castro 1,0-1,5 Lt 80-120 Trbol 1-2
Villaseca [Link]
Bentazon+ Basagran + MCPA BASF 1,-2,0Lt + 200-400 Trbol 2-4 hoj.
MCPA (Varios) Varios 0,7-1,0 Lt Trifoliadas. No
usar en tr.
blanco
2,4DB+ Venceweed Extra100 Castro 0,75-1,0Lt 200-400 Trbol 1-2
Bromoxinil + Brominal Villaseca + 0,8 Lt hojas rifoliadas
CUADRO 7 Herbicidas recomendados para el manejo de malezas arbustivas.
Nombre comn Nombre comercial Distribuidor Dosis lt/100 lt agua

Triclopyr Garlone 4 Dow 0.75-3.0


Fosamine Krenite S Shell 1.0-1.5
Diclorprop Lentemul Hoechst 1.5-4.5
Glifosato Roundup CastroVillaseca 2.0-4.0
Hoechst
Anasac
Picloram Tordon 101 Dow 0.75-1.0

Tanto triclopyr, fosamine, diclorprop, glifosato y picloram son herbicidas fcilmente


translocables dentro de la planta, usando la va floemtica y xilemtica indistntamente. Todos ellos
tienen la oportunidad de llegar a todas las estructuras de una planta, sin embargo, la va de
translocacin hacia los tejidos de acumulacin es principalmente a travs del floema, por lo tanto, la
poca ptima de aplicacin de estos productos ser cuando el flujo de asimilados dentro de la planta
sea principalmente en ese sentido. Una planta durante la etapa de crecimiento vegetativo, floracin y
produccin de frutos tendr un mayor flujo de asimilados en el sentido acropetalo, en cambio, en la
etapa inmediatamente posterior a la formacin de frutos, comienza a orientar todos sus asimilados
hacia los rganos de reserva que son principalmente las races. Esta ltima etapa es la poca ptima
de aplicacin de estos productos, permitiendo as acumular mayor cantidad de herbicida en las
races, aumentando de esta forma las posibilidades de control de la especie y disminuyendo su
potencial de emitir rebrotes.

Las dosis recomendadas para estos herbicidas se entregan en cantidad de producto por
volumen de agua a emplear, ya que por lo general estas especies se presentan aisladas o en
manchones, en donde las aplicaciones se hacen en forma casi individual, no pudiendo determinarse
en trminos prcticos las superficies a aplicar. Se debe tener especial cuidado en conservar las dosis
recomendadas, ya que si se usan dosis inferiores se tendr un deficiente control, y si por el contrario,
se usan dosis superiores, el producto al ser transportado por tejido vivo producir obstrucciones o
tumores en el floema que impedirn su translocacin definitiva a los rganos de reserva de la planta.

Existen diversos sistemas de aplicacin de estos productos a las malezas arbustivas. Los
principales sistemas de aplicacin son:

a) Aplicacin foliar. Esta aplicacin se hace usualmente con aspersora de espalda, de bestia o de
tractor. Es un sistema rpido y barato pero menos seguro que los que se indican a continuacin.
b) Aplicacin al tronco o tocn. Consiste en cortar el tronco con hacha o cualquier otro mtodo e
inmeditamente se aplica sobre el tocn la solucin herbicida. Para facilitar la penetracin por la
corteza se usa como solvente del herbicida el aceite quemado o el aceite diesel. La aplicacin se
puede hacer con una aspersora de espalda o con el uso de una brocha de pintar.
c) Aplicacin al anillo. Consiste en hacer un corte en forma de anillo alrededor del tronco y aplicar
el herbicida sobre el corte. Este sistema es muy eficaz para malezas que tienen un tronco individual
pero no para las que tienen troncos mltiples, ya que resultara muy laborioso.
CUADRO 8 Susceptibilidad de algunas malezas de praderas a herbicidas recomendados en
forrajeras (*).

TRIFLUORALIN
BROMIXINIL
BENTAZON

PICLORAM

DICAMBA

DIURON
2,4 DB
MCPA

EPTC
2,4 D
Especie

A
Achicoria S R R MS S R MR S - R
Botn de oro MS S S - S S S S S R
Cardo blanco S S S - S - S - - -
Cardo negro S S S S S S S R - R
Cardo penquero S S S - S - S - - -
Cerastio R R S R S - S S S S
Chpica R R R R R R R S+ S S+
Chinilla S S - S S - S - - -
Dedalera R - - MR S - S - - -
Diente de len MS MS R - S S S R R -
Hierba azl R MR - - S S S S S S
Hierba chancho MS S - S S - MS - - -
Hierba mora MR MR - MR S - S S S S
Manzanilln R R S MR S S S S R R
Maergarita R R MS R S S MR MS R R
Mil en ramna R R R MR S MR MR S R R
Pasto cebolla R R R R R R R S+ S S+
Pasto miel R R R R R R R S S S
Pasto oloroso R R R R R R R S S S
Picris S S S MR S S R S R S
Piojillo R R R R R R R S S S
Rbano S S S - MR S MR S MR R
Romaza R MR MS MR S R S R - R
Senecio S MR MS S S S R MR R R
Siete venas S MS - S S MR S MS R -
Vinagrillo R R MS MR S R S R R R
Yuyo S S S S MR S MR S MS R
(*) s = susceptible MS = moderadamente susceptible
R = resistente MR = moderadamente resistente
S+= susceptible solo semilla - = sin informacin
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PLAGAS Y SU CONTROL EN PRADERAS
(Volver al Indice)

Roberto Carrillo Ll.

1 INTRODUCCIN

La mayora de las especies de insectos que constituyen actualmente plagas en las praderas
del sur de Chile (uble a Chilo), corresponden a especies nativas que han pasado a colonizar las
nuevas comunidades vegetales, que se han formado despus de la destruccin de parte de la
vegetacin nativa (bosques y matorrales) y su reemplazo por praderas y cultivos. Estos cambios han
favorecido a algunas especies que han ocupado estas reas ahora ampliadas y las cuales han llegado
ha constituir plagas. Entre las especies insectiles favorecidas con esta nueva situacin estn las
larvas de gusanos cortadores, gusanos alambres y langostas. Las especies introducidas que
constituyen plagas son ms bien escasas y se refieren fundamentalmente a fidos y a ciertos
colepteros.

2 LEPIDPTEROS (Volver al Indice)


2.1 Cuncunillas negras

Las cuncunillas negras corresponden a larvas de mariposas nocturnas o crepusculares de la


familia Hepialidae. Esta familia a nivel mundial presenta 80 gneros y 500 especies y se caracteriza por
la ausencia en su estado adulto de estructuras en la base de la tibia. Las especies sudamericanas
pertenecen a la sub familia Hepialinae. El gnero Dalaca agrupa a 10 especies entre las cuales se
encuentran algunas de las especies ms importantes como plagas en praderas. De estas especies
algunas son raras y otras no se encuentran en Chile.

Las especies ms comunes que atacan a las praderas en el sur de Chile corresponden a Dalaca
chiliensis (Viette) y D. pallens (B1.). Estas dos especies difieren en su rea de distribucin y en sus
perodos de vuelo. La primera de stas vuela desde mediados de marzo hasta los primeros das de junio,
sin embargo, antecedentes obtenidos en dos aos consecutivos en Valdivia y Osorno muestran que el
vuelo se concentra en el mes de mayo principalmente. El rea de distribucin de esta especie, es ms
bien restringida, ubicndose la mayora de los datos de colecta en la X Regin, an cuando se han
obtenido colectas en Cajn (IX Regin), pero el nmero de ejemplares capturados en esta ltima
localidad ha sido ms bien escaso. La especie indicada en segundo trmino es tal vez la ms comn,
volando entre enero y marzo. Esta especie tiene un rea de distribucin ms amplia que la indicada en
primer trmino, la cual abarca desde Valparaso a Chilo, pero concentrndose en el sur de Chile,
Malleco a Chilo. Se han observado ataques de cuncunillas negras en la XI regin recientemente, pero
se desconoce al menos por el autor, a cual especie pertenece.

Las cuncunillas negras son especies anuales, cuyas larvas viven en el suelo. Los huevos son
depositados en forma ms o menos errtica sobre la pradera, sin ser atrados los adultos por factores de
la pradera tales como tipo de la pradera, altura de la misma, etc. Sin embargo, su distribucin tiende a
ser ms bien agregada (en manchones). Una de las explicaciones para este fenmeno estara en que, en
algunos casos las hembras depositan sus huevos antes de que la actividad de vuelo comience, o bien, a
que las condiciones de microclima (alta humedad) que se presentan en los manchones favorecen la
sobrevivencia de los huevos. Aparentemente, de acuerdo a la informacin que se ha obtenido en el
extranjero (Sudfrica y Australia) el principal factor que limita la sobrevivencia de los huevos es la falta
de humedad (Cuadro 1)

CUADRO 1 Efecto de la humedad relativa en eclosin de los huevos de (Oncopera rufobrunnea


ufobrunnea Tindale) (MARTYN,1960).
Todo el perodo de embriognesis
Humedad relativa Porcentaje de eclocin

80 0,3
90 3,7
95 89,7
100 94,6

8 semanas de la embriognesis en atmsfera saturada

2 semanas a 40% H.R. 0,0


3 semanas a 70% H.R. 1,1
2 semanas a 70% H.R. 57,8
3 semanas a 80% H.R. 59,4
2 semanas a 80% H.R. 84,1
Atmsfera saturada 94,6

En chile este sera el principal factor responsable de la distribucin de estas especies


fundamentalmente en el sur de Chile o en reas precordilleranas de abundante humedad. Los huevos
requieren, de acuerdo a los resultados obtenidos en el laboratorio (20 grados celcius) y en el extranjero
(Nueva Zelandia), un perodo de alrededor de 25 das desde su depositacin a eclosin.

Las larvas viven en sus primeros estadios sobre o inmediatamente bajo la superficie del suelo,
posteriormente a medida que van creciendo (nmero de mudas entre 7 a 8), producen galeras en el
suelo, las cuales son tapizadas con hilos de seda. Las larvas emergen de estas galeras durante la noche
(no todas las noches) para alimentarse sobre la superficie del suelo en el follaje de la planta. Como su
ataque ocurre en forma masiva en los meses de junio y julio, meses en los cuales las praderas presentan
un escaso crecimiento, su ataque se traduce en la prdida de plantas y en una reduccin en la
produccin de la pradera.

Entre los enemigos naturales de los hepilidos, estn las larvas de carbidos de las tribus
Amarini y Pterostichini. Adems se ha observado la presencia de parasitismo por larvas de dpteros de
la familia Dexiidae en Argentina y de un parsito Gregarine (protozoo) LLOID y BLACKMAN
(1966).

Estudios realizados en Valdivia han demostrado que las aves juegan un cierto rol en el control
de estas larvas. CABEZAS (1984) ha determinado que el tiuque (Milvago chimango Vieillot) consume
estas larvas pero en un escaso nmero, representando slo el 1,5% de los artrpodos encontrados en su
buche. Sin embargo es necesario hacer el alcance que el estudio se realiz entre Enero y Junio, perodo
en el cual el tamao de las cuncunillas es ms bien reducido y por lo tanto pudiera haber ocurrido que
su presencia hubiera sido poco notoria, otra posible explicacin a este bajo porcentaje de captura de
larvas de hepialidos, podra deberse a la gran variacin que presentan las poblaciones entre aos y entre
lugares. Otra especie Theristicus caudatus melanopis Gmelir (Bandurria) consume hepilidos en forma
ms efectiva 10% de su dieta y consume un mayor nmero de presas, 590 por da, por lo cual puede ser
un antagonista ms efectivo de cuncunillas negras.

Los hongos de los gneros Beauveria y Metharhizium infectan a las larvas de cuncunillas
negras.

Las larvas sufren por efecto de la inmersin en agua. As tenemos que larvas del ltimo estadio
de O. intricata deben permanecer por 48 horas en agua para lograr un apreciable grado de mortalidad.
MARTYN (1960) encontr que con 16, 24, 48, 64 y 72 horas bajo agua la mortalidad fue de 0, 0, 50,
75 y 100% respectivamente. De estos resultados se desprende que una inmersin por 48 o ms horas
sera necesaria para lograr una alta mortalidad de larvas maduras. Sin embargo, bajo condiciones de
campo la mortalidad podra ser incrementada debido al ataque de depredadores especialmente aves y un
incremento en la susceptibilidad a enfermedades.

Las larvas mudan continuamente durante el invierno, alcanzando el nmero de mudas entre 7 y
8, con una frecuencia entre mudas de entre 20 a 30 das.

Diversos trabajos realizados en Chile (GAJARDO 1964, CARRILLO y MUNDACA, 1976)


muestran que las poblaciones de cuncunillas disminuyen entre junio y fines de agosto en ms de un
60%. An cuando se desconoce la causa de esta disminucin en las poblaciones de cuncunilla negra
durante los meses de invierno, probablemente ella se debera a la accin de depredadores, patgenos y a
la competencia intraespecfica debido a los hbitos agresivos que presentan las larvas de estas especies.

En el combate de esta plaga se emplean principalmente medidas de tipo qumico, pero algunas
medidas de tipo cultural son tambin empleadas. Entre las medidas de tipo cultural podemos mencionar
el empleo de riego invernal en algunas localidades, procedimiento mediante el cual se lograra que las
larvas se mantuvieran fuera de las galeras durante el da y de esta manera fueran presa fcil de sus
depredadores y un incremento en la susceptibilidad a enfermedades. Otra medida cultural consistira en
mantener las praderas a una pequea altura, mediante corte o pastoreo en el mes de febrero que
corresponde al perodo de pico de vuelo de D. pallens. bajo estas circunstancias y en condiciones de
baja humedad relativa es posible esperar una gran mortalidad de los huevos por deshidratacin. Esta
ltima medida no siempre es efectiva, puesto que a pesar de este manejo si las condiciones de humedad
relativa son altas, las poblaciones de cuncunilla pueden ser lo suficientemente grandes para causar
problemas en las praderas.

En el caso de recurrir al combate qumico, se dispone de diversos productos que han


demostrado ser eficaces en el combate de cuncunillas. Los productos ms eficaces han sido los
fosforados (Azinfos-etil, Azinfos-metil, Azinfos-etil+metil, Diazinon, Fenitrotion y Fenil ureas
(Triflumuron y Flufenoxuron) y piretroides (Lambdacihalotrina) .

En el caso de combatir qumicamente a las cuncunillas mediante insecticidas es necesario tener


en consideracin los siguientes aspectos:
Fecha de aplicacin. Aplicaciones tempranas permiten reducir la dosis de producto (Cuadros 2 y 3) y
aminorar al mismo tiempo el dao que las cuncunillas causan sobre la composicin botnica de la
misma (Cuadro 4).

CUADRO 2 Efecto de la poca de aplicacin de Azinfos-metil y de la dosis en la mortalidad


de larvas de hepilidos.
Dosis de Azinfos-metil Epoca
(g.i.a.) por hectrea 10 de mayo 2 de julio

0 0,0 0,0
240 87,7 12,6
360 87,9 36,6
480 99,2 43,8

CUADRO 3 Efecto de la poca de aplicacin de Azinfos-etil y de la dosis en la mortalidad


de larvas de hepilidos.
Dosis de Azinfos-etil Epoca
(g.i.a.) por hectrea 26 de mayo 2 de julio 10 de agosto
0 0,0 0,0 0,0
300 83,35 54,25 60,0
450 96,00 86,23 52,2

CUADRO 4 Efecto del ataque de larvas de hepilidos en la composicin botnica de praderas


sometidas a diferentes pocas de combate.
Epoca
26 de mayo 2 de julio 10 de agosto
0 450 gia 0 450 gia 0 450 gia
Pasto ovillo 7 10 8 6 4 3
Ballica 30 51 30 35 20 20
Trbol 8 32 20 30 10 13
Suelo desnudo 31 4 20 16 35 35
gia = gramos de ingrediente activo por hectrea.

El principal problema de las aplicaciones muy tempranas es que puede presentarse una
reinfestacin por D. chiliensis, especialmente al sur de Valdivia, en todo caso este control podra
hacerse en la primera quincena de junio sin mayores problemas.

Las aplicaciones tardas, mediados de agosto en adelante especialmente en el rea de Loncoche


al Sur, no son recomendables puesto que la mayor parte del dao ya ha ocurrido y la mortalidad natural
es muy alta.

Tipo de producto. Los productos fosforados son en general altamente txicos para mamferos y los
insectos del suelo en general. Al aplicarse debe tomarse el mximo de precauciones para evitar
intoxicaciones en los aplicadores y en el ganado. Productos en base a fenil-ureas se estima son de
baja toxicidad aguda, ya que actan principalmente a travs de un mecanismo inexistente en los
mamferos. Su principal inconveniente es su lentitud en la accin, por lo que en el caso de
emplearse, su uso deber ser preventivo y temprano en la temporada. Los piretroides no han sido
suficientemente evaluados, an cuando algunos trabajos mostraran que su uso es posible en el
combate de esta plaga.

Tipo de pradera. Estudios realizados con otras larvas de hepialidos han demostrado en el extranjero que
la especie T. repens es particularmente afectada por cuncunilla negra. En general los daos sern
mayores en praderas con predominio de trbol.

Grado de infestacin. El nmero de cuncunillas necesario para destruir totalmente la produccin de


forraje ha sido considerado de 30 por metro cuadrado en Nueva Zelandia.

Dosis. Las dosis bajas de fenil ureas controlan bien a esta plaga, pero atrasan el tiempo en que se
logra el control.

3 COLEPTEROS (Volver al Indice)

3.1 Barrenador del trbol rosado. (Hylastinus obscurus (Marscham))

Este es un insecto introducido de origen palertico que actualmente se encuentra infestando al


trbol rosado desde Linares a Osorno. Tiene el cuerpo pequeo de color castao oscuro, mide 2,0 a 2,5
mm de largo. Larvas eucfalas, apodas de color blanco.

Es un insecto monovoltino (una generacin al ao) que inverna preferentemente al estado adulto
en el interior de las races del trbol rosado. El vuelo de dispersin de los adultos ocurre en los meses de
octubre a diciembre en Malleco, observndose el mayor nmero de adultos en las trampas en el mes de
noviembre (CARRILLO y MUNDACA, 1974).

Tiene como hospederos Lathysus spp., Medicago spp. Ononis spp. Spartium spp, T. pratense,
Ulex, Vicai spp. (ARTIGAS, 1994).

Durante el primer ao de su establecimiento no ataca al trbol rosado, al menos en siembras de


esta forrajera asociada con cereales. En el segundo ao de establecimiento el porcentaje de plantas
infestadas alcanza rpidamente a un 70 a 80%.

Las plantas de trbol rosado infestadas presentan las races con galeras, las cuales pueden ser de
tal nmero y magnitud que causen la destruccin total de las races. Las plantas pueden morir debido a
esta accin, o bien a la accin complementaria de heladas o pastoreo de los animales.

En general este problema es mayor en suelos con problemas de falta humedad, durante el
verano lo cual produce plantas con una sola raz principal, siendo sta muchas veces es severamente
daada.

En su combate deben emplearse fundamentalmente prcticas culturales tales como mezclas


forrajeras, rotaciones ms cortas, riego, etc., pero no deben emplearse productos qumicos porque su
efectividad es muy reducida, debido a lo extenso de su perodo de dispersin.
3.2 Gusanos blancos.

Los gusanos blancos, al igual que las cuncunillas negras agrupan a un conjunto de especies. En
el sur de Chile, las especies de mayor importancia en praderas seran: Hylamorpha elegans (Burm.),
Brachysternus prasinus (Guer.), Sericoides convexa (Germ.), S. germaini (D.T.), Schizochelus serratus
Phil., Phytoloema herrmanni Germ. y Ph. mutabilis.

Estos insectos presentan un ciclo anual, y en su desarrollo larval pasan por tres estadios. La
duracin del primer y segundo estadio es ms bien corta (30 das cada uno) y en este perodo las larvas
se alimentan principalmente de la materia orgnica presente en el suelo. En el tercer y ltimo estadio
larval estos insectos se alimentan de raicillas, causando su mayor dao.

Los huevos son depositados en el interior del suelo, a una profundidad de hasta 40 a 50 cm.

Las larvas de las sub familias Rutelinae (H. elegans, B. prasinus) y Melolonthinae (S. convexa,
S. germaini, S. serratus, Ph. herrmani y P. mutabilis) puaden ser distinguidas en base a la forma de la
abertura anal. Rutelinae se caracteriza porque la abertura anal presenta forma de medialuna, en cambio
Melolonthinae presenta forma de Y o V.

Entre las especies ms importantes por su abundancia tenemos H. elegans especie conocida
como pololo verde. Este insecto presenta un ciclo anual y vuela desde fines de noviembre a enero,
teniendo sus mximos entre diciembre y enero. Su dao mayor lo produce en su tercer estadio larval,
momento en el cual el insecto se acerca a la superficie del suelo, consumiendo las raicillas de gramneas
y leguminosas en praderas. Desde fines de agosto en adelante las larvas dejan de alimentarse y
construyen una celdilla en la cual el insecto pupar a partir del mes de octubre. En recientes
experimentos se ha podido observar que el perodo sin alimentarse de raicillas, podra comenzar a
mediados de Julio. Como adulto el insecto se alimenta de hojas de roble durante el da causando
defoliaciones en los rboles, volando al atardecer hacia los campos. En el laboratorio se ha demostrado
que los insectos de esta especie pueden aparearse y depositar huevos, an en ausencia de hojas de roble
como alimento. Se desconoce como puede afectar la falta de alimentacin puede afectar la
sobrevivencia de los adultos.

El pololo caf Ph. herrmani presenta un ciclo que est desfasado en dos meses en relacin a la
especie sealada con antelacin. En esta especie el vuelo ocurre desde fines de agosto a octubre y el
perodo larval se extiende desde noviembre a julio, momento en que las larvas dejan de alimentarse,
forman sus habitculos y pasan a pupar. Se ha demostrado que esta especie no se alimenta como adulto.
El ciclo de las especies Sch. serratus y S. convexa es muy similar a la sealada anteriormente. En
relacin a S. germani an cuando su ciclo pudiera corresponder con las anteriores de acuerdo a
DURAN (1964), podra en realidad estar la especie mal identificada y corresponder a S. convexa.

Los gusanos blancos presentan una serie de antagonistas LLOYD y BLACKMAN (1966) han
encontrado larvas de Thynidae, Asilidae, Carabidae, Elateridae, Tenebrionidae, depredando sobre
gusanos blancos. Tambin estos autores han encontrado Chilopoda y Arachnida depredando sobre
larvas de escarabaeidae.

En estudios realizados en la Universidad Austral de Chile, VASQUEZ (1977), determin la


presencia de hongos infectando a gusanos blancos, Metharhizium anisopliae (Metsch.) Sorokin y
Beauveria vermiconia Hoog y Rao, protozoos del orden Gregaridina y nemtodos. Entre las especies
depredadoras determin al asilido Asilus crassus Bromley y al tachinido Morphodexia barrosi
(Brethes) CORTES e HICHINS (1969) indican en su estudio sobre los taqunidos de Chile a numerosas
especies de scarabeidos en su estado larval como hospederos de este tipo de moscas. CABEZAS (1984)
y GANTZ (1985), han mostrado la alta incidencia de larvas de scarabaeidos en el buche de bandurrias
(40 a 50% de los individuos consumidos) y del tiuque (10 a 20% de los individuos consumidos).

El combate de los gusanos blancos es extremadamente difcil bajo las condiciones de las
praderas ya que los insecticidas no son capaces de penetrar bajo el suelo y los que se incorporan al
momento de la siembra, slo tienen un efecto muy limitado en el tiempo. El empleo de regeneradora
de praderas para colocar el insecticida bajo el suelo en el mes de marzo ha demostrado ser una prctica
adecuada de control, debido a que hasta ese momento el dao ha sido mnimo por el tamao de las
larvas y el suelo tiene una humedad adecuada para poder usar esta maquinaria e incorporar el
plaguicida. Un producto que ha dado buenos resultados es clorpirifos en dosis de 1,2 kg de activo por
hectrea. Debido a los efectos colaterales que esta prctica puede causar, es necesario hacer un manejo
prudente de este manejo.

Entre las prcticas culturales posibles est el empleo de preparaciones de suelo acuciosas en
verano, con lo que es posible reducir radicalmente las poblaciones de gusanos blancos al exponerlos a
la accin de los factores del medio y a las aves depredadoras.

Otro medio de combate puede ser el empleo de rodillado con gran peso, en los momentos del
ciclo en que el insecto se encuentra ms cerca de la superficie, en su estado larval.

El empleo de una gran masa de animales tambin ayuda a reducir el nmero. ROBERTS y
MORTON (1985) encontraron que la masa de acarabaeidos era relacin del nmero de ovejas
pastoreando y que 20 ovejas por hectrea reducan notablemente la masa de larvas. Sin embargo hasta
15 ovejas en general se observa un incremento debido tal vez a un incremento en la proporcin de
races en los primeros 5 cm del suelo. DIXON y CAMPBELL (1978) han encontrado tambin que el
pastoreo con ovejas y vacunos reduce el nmero de larvas de escarabaeidos. En otros pases ha
demostrado ser muy efectivo el control con bacterias del gnero Serratia incorporado al suelo, sin
embargo se han presentado problemas de resistencia, lo cual ha limitado su uso (JACKSON et al,
1992).

3.3 Gorgojo de las ballicas (Listronotus bonariensis (Kuschel))

Esta especie de origen neotropical, se encuentra en Argentina, Bolivia, Sur de Brasil,


Uruguay y nuestro pas en la cuarta a dcima regiones. Esta especie fue introducida a principios de
siglo a Nueva Zelandia y Australia, donde constituye la plaga ms importante en praderas de ballica
(Cisternas y Torres, 1997).

La importancia de esta plaga insectil en praderas y en maz es relativamente reciente y


parecera estar concentrada por el momento en la X regin, puesto que estudios desarrollados en la
VIII y IX regiones, han demostrado una baja incidencia de esta plaga insectil, no constituyendo un
problema de cuidado en las praderas evaluadas.
Los adultos son de color caf cubierto de escamas grises de 2,5 a 4,0 mm de largo, con tres
bandas blancas longitudinales en el trax. Ojos de color negro. Huevos de forma alargada 0,5-0,75
mm de largo, despus de algunas horas de ovipuesto se tornan negros. Son puestos en grupos o
individualmente dentro del tejido de la vaina foliar a lo largo de la base de los macollos. Se pueden
encontrar huevos en la lmina de la hoja y tallos. Larva de color blanco, eucefala y apoda que tiene
cuatro estadios larvales. El desarrollo larval ocurre en tneles en el interior de los macollos, pupa en el
suelo.

Presenta dos generaciones al ao, la primera generacin ocurre en primavera inicindose


ovipostura a fines de agosto hasta mediados de noviembre, la emergencia de los adultos ocurre en
diciembre y enero. La segunda generacin se inicia con la ovipostura de enero a marzo y la emergencia
de adultos de marzo a mayo (Figura 1). Los adultos nacidos en otoo presentan diapausa reproductiva.
Tiene como hospederos, las gramneas, an cuando adultos pueden utilizar leguminosas y crucferas.

Los adultos se alimentan de la lmina foliar pero no de las nervaduras, esto produce la presencia
de espacios (pequeas ventanas rectangulares) y de nervaduras sin otros tejidos. Las larvas de primer
estadio se alimentan longitudinalmente en el macollo, luego se dirigen al centro del macollo
consumiendo primordios de hojas, yemas de macollas.

El dao de los adultos puede ser importante en la etapa de establecimiento de las plantas. Las
larvas son responsables del dao mayor, ya que al perforar los macollos producen la muerte de stos,
una larva puede consumir, segn CISTERNAS y TORRES (1997), entre 3 a 5 macollos de ballica y las
yemas de numerosos macollos. Pueden causar un dao importante en resiembra de praderas y en
siembras de maz y cereales.

Tiene dos antagonistas importantes, uno de ellos es el parasitoide de adultos Microtonus


hyperodae Loan (Braconidae) y el parasitoide de huevos Patason atomaria (Brethes) (Mymaridae).
Este parasitismo en Chile, segn el Dr. Goldson seria menor al que se presenta en otros pases del cono
sur (CISTERNAS y TORRES, 1997).

Los ataques de este insecto son mayores en ballicas anuales y bianuales, siendo menores en
ballicas trianuales y perennes (Cuadro 4 y 5)

CUADRO 5 Porcentaje de macollos infestados por L. bonariensis y poblaciones final de macollos


en ballicas anuales.
Cultivar Macollos infestados Macollos infestados Macollos
% % M2
Tetrone 67 62 108
Abercomo 60 44 188
Aberoscar 6 30 835
Greenstone 10 33 723
Fuente: CISTERNAS y TORRES (1997).
CUADRO 6 Porcentaje de tallos infestados. Carillanca.
Cultivar Tallos infestados (%)

Tama 25,05
Tetrone 21,98
Nui 4,80
Fuente: AGUILERA y MARTIN (1994).

CUADRO 7 Porcentaje de macollos infestados en ballicas perennes con y sin endofito


Cultivar macollos infestados (%)
Yastin CE 18
Yastin SE 36
Vedette CE 20
Vedette SE 37
Embassy CE 37
Fuente: CISTERNAS y TORRES (1997).

En el combate de esta plaga insectil pueden emplearse insecticidas en tratamiento a la semilla en


la etapa de establecimiento, tanto en forrajeras como maz. Un producto que ha dado buenos resultados
aplicado a la semilla es imidacloprid, este insecticida se ha aplicado exitosamente en maz.

En el control de esta plaga se deben usar ballicas en mezclas con leguminosas. En el caso de
usarse ballicas anuales y bianuales de preferirse el empleo de plantas con endgenos. (Acremonium
lolii) (Cuadro 6) en el manejo debe cuidarse especialmente la altura de pastoreo. Pastoreos muy bajos
pueden provocar severas intoxicaciones en el ganado, pues el hongo se encuentra concentrado en la
base de los macollos. Despus de espigado el hongo se concentra en las semillas, por lo que este estado
fenolgico de la planta, debe ser pastoreado con precaucin.

4 AFIDOS (Volver al Indice)

Los pulgones del gnero Acyrthosiphon constituyen plagas en algunas leguminosas. En Chile
las dos especies ms importantes corresponden a A. pisum y A. kondoi. Esta ltima especie fue
introducida desde Asia a California y probablemente desde all a Chile. A. kondoi es ms daina a la
alfalfa que A. pisum, produciendo en las plantas afectadas una reduccin en la altura de los tallos,
internudos cortos y hojas ms pequeas. Aparentemente este fido es capaz de inyectar toxinas que
producen el crecimiento anormal, (SHARMA y STERN, 1980).

A. kondoi es una especie bien adaptada para desarrollarse a bajas temperaturas siendo su umbral
de temperatura mnimo 3,45C y su mximo de 27,1 a 29,4C, los fidos de esta especie se desarrollan,
pero no hay reproduccin. El total de das grados para su desarrollo es de 144,3 das grados. En general
esta especie ha desplazado a A. pisum donde ambas se encuentran conjuntamente, una de las posibles
razones pudiera estar en que el nivel mnimo para el desarrollo de esta especie es entre 0,55 a 2,15C,
menor a la indicada para A. pisum (SUMMERS et al 1984).

Otra especie de afidos que infesta alfalfa es Therioaphis maculata que es el pulgn manchado
de la alfalfa.
Estudios para determinar los umbrales de dao econmico son difciles debido al desarrollo de
la planta. SHARMA y STERN (1980), indican niveles de dao cuando en los rebrotes de alfalfa
presentan 20 fidos por tallo. Cuando los tallos han alcanzado la mitad de su desarrollo pueden soportar
entre 40 y 50 fidos sin presentar dao. Ms recientemente BISHOP et al, (1982), ha determinado
niveles de dao que causan poblaciones de fidos en el rebrote o en la mitad de su ciclo de crecimiento.
Para causar prdidas de un 30% en ciertas variedades de alfalfa en la mitad de su ciclo de crecimiento
se necesitan niveles de 80 fidos por tallo, por dos semanas, en cambio en el rebrote, 10 fidos durante
10 das son capaces de causar un dao semejante.

En general este insecto alcanza niveles que producen dao econmico temprano en la primavera
o en el otoo, cuando se produce una desincronizacin con sus antagonistas y el fido es capaz de
desarrollarse a las bajas temperaturas existentes. A medida que avanza la estacin en primavera y
debido a la incapacidad del fido de desarrollarse sobre 27C de temperatura mxima y a la accin de
los depredadores, esta plaga es llevada a niveles que no causan dao econmico.

El control biolgico de estas especies funciona bien su principal parasitoides es Aphidius smithi
y tambin es parasitado eficazmente por Aphidius ervi.

Entre las medidas de combate de esta plaga estn cortes tempranos de los alfalfares, el empleo
de cultivares resistentes y riegos que favorecen las epizootices por hongos. En algunos casos muy
especiales podran emplearse insecticidas sistmicos.

Combate. Debido a que en Chile, estos fidos presentan en general buenos niveles de parasitismo y
que son afectados por la temperatura, se recomienda evitar el uso de productos qumicos y manejar el
problema que normalmente se presenta a salidas de invierno mediante cortes tempranos y el riego para
favorecer epizootias. En otros pases se emplean algunos cultivares resistentes, como en Chile en
general no es un problema mayor, no se indica que los cultivares que se comercian tengan esta
caracterstica.

5 DPTEROS (Volver al Indice)

5.1 Mosquitas tontas.

Entre las especies de dpteros importantes como plagas en praderas tenemos al dptero
Stratiomyiidae Tana paulseni (Phil.).

La descripcin de los estados de esta especie y su ciclo anual se presentan en DURAN (1972).
Esta especie tiene un ciclo anual, presentndose pupas, adultos y huevos en los meses de febrero y
marzo. En la zona de Purranque el perodo de vuelo ocurre entre fines de febrero y la tercera semana de
marzo. Esta especie se encuentra asociada con races de gramneas.

En ataques de este insecto se observa la aparicin de manchas que se van extendiendo


lentamente en el potrero, pudiendo ser un problema serio en praderas permanentes y en siembras de
cereales despus de praderas.
La forma ms adecuada de combatir esta plaga es mediante la siembra de plantas que no son
hospederas (remolacha, raps, etc.) y la aradura temprana en la preparacin del suelo despus de
empastadas (noviembre - enero).

6 LANGOSTAS (Volver al Indice)

Las langostas estn representadas en Chile por un conjunto de especies, siendo para la provincia
de Valdivia las especies ms importantes Dichroplus vittiger Bl., D. elongatus Giglio-Tos y Scyllinops
signatipennis (Bl.).

Las langostas causan su dao principalmente en verano, puesto que durante el invierno y parte
de la primavera permanecen al estado de huevo en ootecas enterradas en el suelo. La emergencia de las
ninfas ocurre desde mediados de la primavera. Los estados que producen un mayor dao se presentan
desde el mes de enero en adelante.

El dao causado por estos insectos ha sido medido en Argentina por SANCHEZ y DE
WYSIECKI (1983) en la especie D. pratensis Bruner. Estos autores determinaron que el material
consumido diariamente por esta especie se incrementa al doble al pasar de cuarto al quinto estadio
ninfal y desde ste al estado adulto.

Para calcular el consumo por individuo los autores consideraron un perodo de 10 das para los
estadios ninfales cuarto y quinto y 46 para el adulto (27 das de premadurez y 19 de postmadurez) esto
dara un consumo de 2.52 g por individuo. Una infestacin de 30 individuos/m causara una prdida de
756 kg de materia seca por hectrea. HEWITT (1978), encontr trabajando con la especie Aulocara
elliotti que desde el IV estadio ninfal a adulto el consumo en materia seca era de 2,2 g de materia seca
por individuo. Otros autores dan niveles de 44,3 mg de forraje seco por da. En general niveles
superiores a 30 individuos por metro cuadrado son considerados como peligrosos.

Existen diversas especies de hongos que parasitan a esta especie, entre ellos destaca
Entomphthora grylli Fres en el pas. Desgraciadamente las epizootias causadas por este hongo se
presentan con intensidad tardamente (abril) (ARUTA et al 1974). Diversas especies de aves como
tiuques y bandurrias presentan una alta ingestin de acrdidos, pudiendo conformar, ms de un 50% de
la dieta. Otro importante antagonista de los acrdidos corresponde a estados inmaduros del pilme.

Recomendar medidas de combate es difcil atendiendo a que su control se realiza en meses en


los cuales hay una abundante actividad de los individuos que conforman la trama biolgica en el
agrecosistema praderas. En el extranjero se emplean cebos con afrecho 50 kg, ms aceite 20/30 8 litros,
insecticida (Carbaryl 500 cc de i.a.). El cebo se debe aplicar temprano en dosis de 15 a 20 kg por
hectrea. En Chile no se tiene experiencia sobre su empleo.
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RIEGO EN PRADERAS DEL SUR DE CHILE
(Volver al Indice)

Juan Nissen M.

El agua constituye uno de los factores de mayor importancia en el crecimiento de los


cultivos. El aporte natural de las aguas a los vegetales ocurre a travs de las precipitaciones, a travs
de las aguas que escurren superficialmente y por capilaridad, a partir de las aguas subterrneas.
Cuando estas fuentes no son suficientes para suplir las necesidades de las plantas, se plantea el uso
del riego.

Cmo se define el Riego?

Esta tarea agrcola se define como la aplicacin artificial, oportuna y uniforme de agua al
suelo que sostiene algn cultivo, para devolver el agua consumida por evapotranspiracin
empleando un criterio de reposicin. Esto ltimo, lo del criterio de reposicin, significa que no se
debe esperar que se agote totalmente el agua aprovechable de suelo, por cuanto la planta mucho
antes de ese momento ya est demostrando sntomas de stress hdrico o de sequa y que estn
reduciendo marcadamente los rendimientos. Ms adelante se ampliar esto ltimo.

Parmetros o conceptos generales en relacin al riego (Volver al Indice)

Uno de los fenmenos que llama la atencin en el crecimiento de los vegetales, es su gran
consumo de agua. Desde el punto de vista de eficiencia, este gran consumo produce muy poca
fitomasa. Ms del 90% del agua extrada por las races se transmite a la atmsfera como vapor y
slo una pequea parte es utilizado en el proceso de la fotosntesis. La funcin de este gran consumo
es la regulacin de la temperatura y de la humedad en el medio ambiente de las plantas. En un
sentido ms amplio este consumo se denomina Evapotranspiracin, que se define como el proceso
combinado de evaporacin de agua desde el follaje y el suelo ms el agua consumida por la
transpiracin de las plantas. Su magnitud depende principalmente de factores climticos y de las
plantas, como tambin de algunos factores del suelo y prcticas culturales. Para la determinacin del
monto de evapotranspiracin de un cultivo, se emplean mtodos semidirectos como el uso de
lismetros, estudio de humedad en el suelo, etc., y empricos, mediante la utilizacin de frmulas
empricas basadas en datos meteorolgicos (ej. frmulas de Pennman, Thornthwaite, Turc, etc).

Tasa de riego.

Corresponde a la cantidad de agua que debe reponerse en cada riego, expresada como lmina
o altura de agua, o bien volumen de agua por unidad de superficie. La altura de agua se calcula por
la siguiente ecuacin:

h = % A.U. suelo x Da x CR x H
100
Donde:
h = Altura de agua de riego, (cm)
A.U. de suelo = Contenido de agua til gravimtrico en el suelo (%, cm3agua/100g
suelo)
Da = Densidad aparente del suelo (g/cm3).
CR =Coeficiente de criterio de agotamiento del agua til del suelo (-).
H =Profundidad del suelo hasta la cual se quiere reponer el agua consumida por
el cultivo (cm).
Eficiencia de riego.

Muy asociado al concepto anterior se encuentra el valor de la eficiencia de riego, que se


define como la relacin entre el agua acumulada por el suelo en la zona de las races y la cantidad
total de agua que fue aplicada al terreno durante el riego.

La eficiencia depende fundamentalmente del mtodo de regado utilizado, del tipo de suelo y
de la calidad del diseo de dicho mtodo. As, la eficiencia de aplicacin del mtodo de riego por
tendido es de 30 - 40 % , por surcos 40 - 70 %, por bordes 50 - 70 %, aspersin mvil 65 - 80 %,
microjet 80 - 90 % y riego por goteo 90 - 95 %. En riego, se trabaja as con una tasa bruta y una tasa
neta de aplicacin.
Valores de consumo neto de agua (lo que realmente consume la planta) de alrededor de
3.500 mt3/h por temporada de riego para el cultivo de pradera ( = 350 mm altura/temporada), son
frecuentes en la zona Sur de Chile. Si se asocian a este valor las eficiencias de aplicacin para el
riego por tendido (40%), por bordes (60 %) y aspersin (75 %), se obtiene montos de regado por
temporada de 8.750 , 5.830 y 4.666 metros cbicos de consumo por hectrea, respectivamente ( o
bien 875, 583 y 466 mm de altura de agua, respectivamente).

Frecuencia de riego.

Corresponde al intervalo del tiempo que debe transcurrir entre dos riegos consecutivos. Este
concepto est asociado a la tasa de regado utilizada y a la evapotranspiracin (Et) del cultivo en un
momento determinado de su desarrollo.

Frecuencia = Tasa de riego (mm) = das


Et (mm/da)

Tiempo de riego.

Es el tiempo que debe aplicarce agua a una superficie de suelo, con la finalidad de entregar
una tasa de irrigacin determinada. El tiempo de riego depende del volumen bruto de agua a aplicar
por unidad de superficie (V) y el caudal de la fuente de agua (Q).

Tiempo de riego = Vol/Sup. = m cub. /h = horas


Caudal m cub. /hora h

O bien en el caso de aspersin:

Tiempo de riego = Altura de riego = mm/riego = Horas/riego


Intensidad de riego mm/hora
Cuando se trata de riego superficial:

Tiempo de riego = Altura o tasa de riego = mm/riego = Horas/riego


velocidad de infiltracin mm/hora

Criterio de oportunidad de riego.

Al realizar el clculo de la tasa de riego no es necesario reponer la totalidad de agua til del
suelo, por cuanto el cultivo en este estado de agotamiento estara manifestando un severo stress
hdrico. Por esta razn, se espera un cierto porcentaje de agotamiento del agua aprovechable en el
suelo para volver a repetir el riego. Este factor de agotamiento normalmente vara entre un 40 y 60
% para cultivos extensivos, es de un 20 % para cultivos intensivos y un 10 % para cultivos
superintensivos (invernaderos). Para determinar el momento en que debe repetirse el riego, se
utilizan las mediciones con tensimetros, bloques de yeso, bandejas o estanques de evaporacin,
como tambin de la humedad misma del suelo.

Mtodos de riego (Volver al Indice)

Se analizarn brevemente los principales sistemas o mtodos de riego que normalmente se


usan para praderas:

a) Riego por tendido y Riego en curvas de nivel: Uno de los sistemas ms difundidos para el riego
de praderas en Chile es el denominado por tendido. Consiste en una distribucin superficial e
irregular del agua a partir de una acequia principal en contorno, la cual se construye a lo largo del
extremo superior de un campo en pendiente. La distribucin consiste en derramar agua a intervalos
de 2 a 3 m. a partir de la acequia principal, dejando que el agua escurra libremente por la pendiente,
que debe fluctuar entre 0,5 - 2,0 %. Si el mtodo slo consiste de esto, se llama Riego por
tendido.

Si en una posicin ms baja se colocan regueros interceptores trazados aproximadamente en forma


paralela al ms superior, que recogen el agua que no ha infiltrado con el fin de redistribuirla de la
misma forma inicial, el sistema se llama Riego en curvas de nivel. Normalmente en los 2 sistemas
se usan pendientes de 0,5% para todos los regueros. Los regueros interceptores consecutivos estn
separados por intervalos de 10 a 60 metros y a diferencias de altura de 2-3 metros. A mayor
pendiente del terreno, la distancia entre regueros debern ser menores. Generalmente se utilizan
caudales equivalentes a 0,7 - 1,0 litros/seg por hectrea.

Para utilizar el sistema de riego por tendido y en curvas de nivel, se requiere que el suelo
presente un mnimo de nivelacin o emparejamiento, es decir, que no presente microrelieve. El
macrorelieve, en especial la macroondulacines en el terreno no constituyen gran problema, siempre
y cuando las pendientes sean pequeas.

Como desventajas del sistema de riego tendido, se puede sealar una alta prdida por
escurrimiento, una baja eficiencia de aplicacin (30 - 40 %), una penetracin de agua muy irregular
y un alto riesgo de erosin. La actual persistencia en la utilizacin de este mtodo de riego en pases
subdesarrollados o en vas de desarrollo tiene su explicacin en el bajo costo de implementacin del
mismo. Para mejorar la eficiencia de riego, como ya se mencion, es necesario nivelar o emparejar
el suelo. Esto se logra en forma bastante econmica con un rastrn nivelador. Por otra parte, en el
mtodo de riego en curvas de nivel aumenta el valor de la eficiencia de riego hasta un 60% y se
reducen significativamente los daos erosivos. Los tacos, que tambin son fuente de erosin, no se
efectan slo con tierra, sino con plstico y tierra con cajas de madera.

b) Riego por bordes: (Sistema usado en la zona Central). Es otro sistema de irrigacin ampliamente
difundido y aplicado en praderas artificiales. Consiste en fajas o platabandas paralelas separadas por
diques, pretiles, bordes o camellones de aproximadamente 15 cm de alto y 50 cm de ancho. La
eficiencia de este sistema de riego es de un 50 - 70 %.

El agua se aplica en forma de una lmina a lo largo de la pendiente longitudinal de borde, la cual
flucta entre unos 0,5 y 1,0 %. Los bordes pueden tener un ancho de 5 - 30 metros y una longitud
variable de 50 - 400 metros, aproximadamente. El ancho de la faja de riego depende de la pendiente
transversal que presente el suelo. Mientras mayor sea esta ltima, menor tendr que ser el ancho del
borde. Lo ideal es que no exista desnivel a lo ancho de la platabanda. La mxima pendiente
transversal que se permite de borde a borde es de 0,5 %, lo que evita que el agua se acumule a un
slo lado de la faja.

Por otra parte, el largo del borde guarda relacin con la pendiente longitudinal del mismo, la textura
y porosidad del suelo, como tambin con el tamao y forma de la propiedad que se riega. En
general, a mayor pendiente longitudinal , textura mas arenosa y porosidades de suelo ms gruesas,
menor largo deber tener el borde.

En este sistema de riego, el riego se aplica desde una acequia abastecedora con un caudal
relativamente alto. Este ltimo depender, entre otras caractersticas, del ancho del borde y de la
velocidad con que deba avanzar el agua a lo largo de la pendiente longitudinal. La entrada del agua
al borde se controla mediante tubos, sifones, compuertas de madera o simplemente rompiendo la
pared lateral de la acequia alimentadora. Lo ltimo es lo menos aconsejable, por la erosin.

Para praderas, (Ej. alfalfa en la Zona Central) el riego por bordes constituye un adecuado sistema de
irrigacin, por cuanto con la velocidad de avance lenta del agua, las plantas no sufren ningn
maltrato, existiendo poca erosin.

c) Riego por aspersin: Este sistema consiste en imitar lo que hace la naturaleza, es decir, realizar
un aporte de agua mediante una lluvia artificial.

Presenta las siguientes ventajas de uso: alta eficiencia (70 80, % segn las condiciones de riego),
buena uniformidad de aplicacin de agua, fcil instalacin y rotacin, sirve en suelos con pendiente
hasta 20%, arenosos o arcillosos y se pueden aplicar al mismo tiempo fertilizantes lquidos,
pesticidas o herbicidas, con el consiguiente ahorro de mano de obra.

Entre las desventajas del sistema, puede sealarse su alto costo de inversin (U$ 1.000 - 1.500/ha),
altos costos de operacin (U$ 350-400 por ha/ao), susceptibilidad al viento fuerte y su
especificidad para algunos cultivos, es decir, se adaptan para algunos cultivos y no sirven para otros.
Riego de Praderas en Chile (Volver al Indice)

En la Regin Centro-Norte de Chile se riegan especies altamente productivas, como por ejemplo
alfalfa y maz. En la Regin Centro-Sur las praderas son regadas para la produccin de leche y
carne. Al sur de Temuco el aporte de las precipitaciones comienza a ser significativo durante la
poca de verano. Sin embargo, no es suficiente y debe ser suplementado con riego durante la poca
de dficit. Por cuanto el perodo de riego no es muy largo, se prefieren mtodos de bajo costo, como
el riego por tendido. La falta de agua baja drsticamente los rendimientos, sobre todo los de leche.

Historia del riego en el Sur de Chile.


Esta historia es muy corta, al menos en la Xa. Regin . Desde la llegada de los primeros colonos, en
particular los colonos alemanes en 1850 y hasta la dcada de los 60 en la Dcima Regin no se
conoci el riego como prctica agrcola.

En la dcada de los 60, IANSA, fue la pionera en traer los primeros equipos de riego por
aspersin al Sur, pero desgraciadamente no se supieron usar en la forma correcta, falt capacitacin,
motivo por el cual el intento fracas. El segundo intento y definitivo se produjo a partir de 1980.
Hoy, IANSA Rapaco, por tomar el mismo ejemplo, contrata anualmente alrededor de 2300 ha de
remolacha regadas (Superficie total 6880 ha, lo que corresponde a aproximadamente el 30%). Es el
cultivo que ms se riega en la X Regin.

Analizando en detalle la situacin climtica, especficamente las altas tasas anuales de


precipitaciones, es posible observar una muy mala distribucin de ellas, por cuanto la mayor parte
cae en una poca en que desde el punto de vista de los vegetales no es necesaria.

CUADRO 1: Estadstica de lluvias y balance hdrico en diferentes lugares de la Novena y Dcima


Regiones (mm).

TEMUCO VALDIVIA OSORNO PUERTO MONTT


(1) (2) (3) (4)
Noviembre 70,6 99,3 (-50) 67,5 (-34) 104,1 (-52)
Diciembre 58,1 83,6 (-21) 63,2 (-16) 90,6 (-23)
Enero 40,6 73,9 55,2 84,4
Febrero 39,6 67,8 58,6 86,1
Marzo 60,1 105,4 72,2 125,0
Tot Lluvia 269,0 359,0 266,7 415,2
efectiva 500,0 500,0 500,0 500,0
Total Consumo
Dficit -231,0 -141,0 -233,3 -84,8 mm
mm mm mm

(1)INIA - CORFO, 1994. (Carillanca)


(2)Estacin climatolgica UACH, Valdivia (30 aos).
(3)Instituto Adolfo Matthei, Osorno (50 aos).
(4)Estacin Metereolgica El Tepual, Puerto Montt (30 aos).
( ) Cifras entre parntesis corresponden a estimaciones de drenaje durante el mes.
Como promedio en los meses ms secos (Noviembre a Marzo) en Temuco caen
aproximadamente 269 mm, en Valdivia caen alrededor de 359 mm, en Osorno aproximadamente
266 mm y en Puerto Montt 415 mm, tal como se aprecia en el Cuadro 1.

En el mismo Cuadro es posible ver que Temuco y Osorno son ms secos en los meses de
verano y que Puerto Montt es mas lluviosos en el mismo perodo. Por otra parte, el consumo de agua
que se produce como promedio por parte de una pradera en ese perodo en las mismas localidades se
ha estimado en 500 mm, de lo cual se podra deducir un dficit bajo estas condiciones de -231 mm
en Temuco, -141 mm en Valdivia, de -233 mm en Osorno y 85 mm en Puerto Montt. (Cuadro 1).

En este Cuadro de dficit no est incluida una variable que tambin acta en este sistema y
que es la reserva de agua que en un momento dado aporta el suelo a las plantas, y que acta como
compensadora del dficit. En Osorno, por ejemplo, la situacin se compensa prcticamente, por
cuanto los suelos pertenecientes a la serie de suelo Osorno poseen las ms altas capacidades de
retencin de agua en el Sur de Chile (22%).

Los consumos diarios de agua de la pradera, medidos en experiencias realizadas


en la zona Sur, presentan valores de alrededor de 2-4 mm diarios en Diciembre, valores
entre 4 - 5mm en Enero y en Febrero y Marzo estas cifras decrecen, tal como se puede
apreciar en las experiencias sealadas en el Cuadro 2.

CUADRO 2: Consumo de agua de praderas de secano y de riego durante diferentes temporadas


(mm/da).

Lugar y Tipo de Ao Noviembr Diciembr Ener Febrer Marz TOTA


Experiencia e e o o o L
Pichoy, riego 80% 79/80 - 2,6 4,7 3,0 3,1 406 *1
agotam.
Pichoy, riego 79/80 - 2,6 6,3 3,0 3,1 456 *1
50% agotam.
Secano Valdivia 80/81 3,8 2,4 5,4 3,5 - 434 *2
Secano Frutillar 84/85 - 1,8 1,4 2,0 2,3 249 *3
Frutillar, riego 30% 84/85 - 3,6 2,3 3,0 2,3 360 *3
agotam.
Frutillar, riego 60% 84/85 - 4,5 2,3 2,5 3,1 402
agotam. *3
Valdivia, riego 50% 87/88 2,.4 3,4 4,6 4,0 1,3 479 *4
agotam.
Valdivia, Secano 87/88 1,7 2,4 1,7 0,1 1,3 219
*4
Nueva Braunau, riego 87/88 3,0 4,0 2,7 5,5 3,0 552
50% agotam. *5

Fuente: *1 Woerner, G. (1980); *2 Torres, J. (1982)


*3 Weil, G. (1986) *4 Ramirez, E. (1989)
*5 Billiard, J. (1980)
En El Cuadro 2, se pueden ver que las necesidades de agua de la pradera bajo condiciones de
riego en los meses sealados fluctan entre 400 y 500 mm/mes, cuando esta ha sido regada con
algn criterio. Las cifras aqu sealadas no son definitivas, por ser producto de la medicin durante
una sola temporada y de la forma como se manej el riego en cada lugar. Sin embargo, dan una idea
acerca del orden de las cifras.

Impacto del riego en praderas de la Novena y Dcima Regiones (Volver al Indice)

Se conocen pocos estudios cientficos relacionados con el uso de riego en praderas en las 2
Regiones. En la IX Regin fueron conducidos por la Estacin Experimental Carillanca del Instituto
de Investigacin Agropecuaria (Cuadro 3). En la Universidad Austral de Chile se han realizado 3
estudios cientficos: el primero realizado durante la temporada 1979/80 en Pichoy, Comuna de
Valdivia, el segundo durante 1984/85 en Frutillar - Tegualda, Comuna de Frutillar y el tercero
durante 1987/88 en nueva Braunau, Comuna de puerto Varas, (ver Cuadro 3).

CUADRO 3: Experiencias de riego de praderas permanentes en el Sur de Chile.

Tratamientos Produccin Kg Aumento de


M.S./ha. Produccin

Estudio en Carillanca, Vilcn, Cautn (*).


Temporada 1990/91. Riego 84%
evaporacin de bandeja. Pradera de trbol
blanco/ballica. 9.900 395,0%
0 Kg N/ha - Riego 10.600 341,6%
60 Kg N/ha - Riego 2.000 0%
0 Kg N/ha - Sin Riego (14% evap. 2.400 0%
Bandeja)
60 Kg N/ha - Sin Riego (14% evap.
Bandeja)

Estudio en Pichoy, Valdivia (**):


Duracin 15/11/79 - 31/03/80 (+ 280 mm
de lluvia sobre el promedio normal del
perodo). 8.630 27,0%
Riego frecuente 8.470 24,5%
riego poco frecuente 6.795 0,0%
Sin riego (Secano)

Estudio en Frutillar - Tegualda (***):


Duracin: 1/12/1984 - 8/04/1985. (+ 17 mm
de lluvia sobre el promedio normal del
perodo). 3.657 61,4%
Riego - Frecuente 3.617 59,6%
Riego poco frecuente 2.266 0,0%
Sin Riego (Secano)
Estudio en Nueva Braunau (****)
Duracin: 12/10/1987-12/04/1988. ( -140
mm de lluvia bajo el promedio normal del
perodo) 15.192 44,2%
Riego - Con Fertilizacin 10.536 0,0%
Sin Riego - Con Fertilizacin 6.072 25,2%
Riego - Sin Fertilizacin 4.848 0,0%
Sin Riego - Sin fertilizacin
Fuente: (*) INIA - CORFO, (1994); (**) Woerner, (1982); (***) Weil, (1986) y (****) Billiard,
(1990).
La experiencia en Carillanca se bas en la combinacin de distintos niveles de fertilizacin
nitrogenada (0 y 60 Kg N/ha) con diferentes niveles de abastecimiento de agua (14 y 84 % de la
evaporacin medida en bandeja). Al analizar los resultados es posible observar que el riego tuvo
un mayor impacto que la fertilizacin nitrogenada. Lo anterior se debe a que el riego favorece
una fijacin simbitica del nitrgeno atmosfrico ms eficiente en el trbol de la pradera.
La experiencia en Pichoy consisti, entre otros, en la prueba de tres criterios de oportunidad de
riego (riego frecuente, poco frecuente y sin riego) regando una pradera natural mejorada. El
mejor tratamiento result ser el riego frecuente y el de la produccin ms baja correspondi al
tratamiento sin riego. Los rendimientos son buenos por la elevada dosis de los fertilizantes que
se usaron (110 Kg N /ha, 170 Kg P2O5/ha y 110 Kg K2O), y la alta cifra del secano se debe
adems a que ese verano fue muy lluvioso (566,5 mm desde Noviembre/79 a Marzo/80; Lluvia
normal 286 mm, supervit del perodo + 280,5 mm). A pesar de ello, el mejor aumento de
produccin fue de un 27%.
La tercera experiencia en Frutillar en la temporada 85/86, tambin se realiz en una pradera
natural mejorada, con un esquema de tratamientos muy similar al ensayo anterior, es decir, con
tres situaciones de abastecimiento de agua. El mejor tratamiento result ser el riego poco
frecuente y la menor produccin correspondi al tratamiento sin riego. Los rendimientos de
Frutillar, en trminos absolutos, fueron muy inferiores a los de Pichoy, debido a las dosis de
fertilizantes ms bajas (80 Kg N/ha, 120 Kg P2O5/ha y 75 Kg K2O/ha). Aqu se trat de ver el
efecto del riego con las dosis de fertilizacin normales que se usaban en el predio donde se
realiz la experiencia . Por otra parte, la lluvia fue slo levemente superior a la media del
perodo (+ 17 mm). Por esta ltima razn, en trminos relativos, hay mejor respuesta al riego en
el perodo de verano en comparacin al estudio en Pichoy.
La ltima experiencia de riego se realiz en la temporada 87/88 en Nueva Braunau, Provincia
de Llanquihue. Tambin se utiliz una pradera natural mejorada. Usando altas dosis de
fertilizantes (160 Kg N/ha , 240 Kg de P2O5/ha y 120 Kg K2O/ha), se obtuvo un aumento de
produccin de hasta un 44% por efecto del riego. Al no usar fertilizantes, el aumento de
produccin por efecto del riego fue de un 25%.

Impacto del riego sobre la composicin botnica y la duracin del perodo de produccin de la
Pradera.

Al regar en forma permanente todos los veranos se fomenta la permanencia de las especies
ms nobles de la pradera, como trboles, ballicas, pasto ovillo, que son muy susceptibles a los
dficit de agua en el suelo. Se mejorara as la composicin botnica de la pradera a largo plazo. Lo
anterior evitara regeneraciones tan seguidas de la pradera y se elevara el valor nutritivo del forraje
producido.

La permanencia de las especies fue demostrada mediante un simple estudio de frecuencia de


especies en la experiencia de riego de pradera natural mejorada en Frutillar (Cuadro 4).

Del estudio de la composicin botnica de la pradera de los tres tratamientos en Frutillar, se


pudo observar que en los tratamientos regados el trbol blanco estuvo presente en un 100% de las
parcelas al comienzo y al final del ensayo. En cambio, para el tratamiento sin riego, la presencia del
trbol baja de un 100% al 26%, al final del perodo de estudio.

CUADRO 4 Impacto del riego sobre el porcentaje de frecuencia de las especies presentes en la
pradera natural.

Especie % Frecuencia % Frec. Final % Frec. Final % Frec. Final


comienzo RPF CF RPF CF SR - CF

Trbol blanco 100,0 100,0 100,0 26,6


Ballica Inglesa 53,3 100,0 100,0 86,6
Pasto ovillo 86,6 100,0 100,0 86,6
Chpica 80,0 66,6 73,3 80,0

Fuente: Adaptado de Weil, G. (1986)


RPF - CPF: Riego poco frecuente - Corte poco frecuente
RPF - CF : Riego poco frecuente - Corte frecuente
SR - CF : Sin riego - Corte frecuente

Manejando en forma hbil los cortes y la fertilizacin de la pradera regada, es posible alargar
su produccin hasta comienzos de Febrero, poca que inevitablemente sobreviene el receso normal
de produccin, luego de la floracin. Lo anterior es claramente observable en la experiencia de
Frutillar y menos claramente en la de Nueva Braunau (Grficos 1 y 2, respectivamente ).
2000

1600
Produccin (Kg MS/ha)

1200

Serie1
800
Serie2

400

0
31-Dec-85 31-Jan-85 3-Mar-85 2-Apr-85
Fecha de cortes (tiempo)

Serie 1 : Riego poco frecuente, Corte poco frecuente


Serie 2: Sin Riego-Corte poco frecuente

Grfico 1: Curva de produccin de la pradera de dos tratamientos del ensayo de riego en Frutillar -
Tegualda (X Regin).
Producci n (Kg MS/ha)

7000
6000
S e r ie 1
5000
4000
S e r ie 2
3000
2000
1000
0
1 2 -N o v-8 8 1 2 - D ic - 8 8 1 2 -E n e-8 8 1 2 -F eb -8 8 1 2 -M ar-8 8 1 2 -A b r-8 8

F e c h a d e c o r t e s ( t ie m p o )
/
Serie 1 : Riego - Con Fertilizacin
Serie 2: Sin Riego - Con Fertilizacin

Grfico 2: Curva de produccin de la pradera de dos tratamientos del ensayo de riego en Nueva
Braunau (X Regin).
Costos y rentabilidad del riego en praderas (Volver al Indice)

Este tema se va a analizar a travs de un ejemplo terico, basado en datos reales. Se va a


considerar una superficie de pradera de 10 ha, que ser regada por aspersin.

Se realizarn los clculos en base a varias producciones estimadas, cercanas a las obtenidas
en las experiencias expuestas.

CUADRO 5 Costos del sistema de riego ($).

Costos equipo de riego para 10 ha $ 7.800.000

Depreciacin US$ 12.000/15 aos $ 520.000


Inters al capital (8% anual) $ 624.000
Mano de obra (1 persona por 3 meses) $ 360.000
Energa (20h/da x 90 das x 5 KW x $25/KWh) $ 225.000
Transformador 5KVA x 4 meses x $3.500/KVA $ 70.000

Costo operacional Riego por temporada (10 ha) $1.799.000

Costo operacional de Riego/ha y temporada. $ 179.900


1 US$ = $ 650

CUADRO 6 Ingresos netos adicionales estivales por efecto del riego de una pradera natural
mejorada sobre la produccin de LECHE en la Dcima Regin.

Rendimiento total supuesto Sin ---------Con Riego------------


(ENERO-MARZO) Riego
(Kg M.S./ha) 2.500 4.000 5.000 6.000
Rendim. Adicional por Riego (kg M.S./ha) 0 1.500 2.500 3.500
Ingreso Bruto Adicional ($/ha LECHE)* 0 150.000 250.000 350.000
Costo operacional de riego/ha ($/ha) 0 179.900 179.900 179.900
Costo operacional ordea $/ha (adicional) 0 15.000 25.000 35.000
($10/litro)
Ingreso Neto Adicional por Riego:
$/ha en LECHE 0 -44.900 45.100 135.100
$/10 ha LECHE 0 -449.000 451.000 1.351.000

* Conversin 1 kg M.S. = 1 L leche 1 L leche = $100.-


CUADRO 7 Ingresos netos adicionales estivales por efecto del riego de una pradera natural
mejorada sobre la produccin de CARNE en la Dcima Regin.

Rendimiento total supuesto Sin ---------Con Riego-------------


(ENERO-MARZO) Riego
(Kg M.S./ha) 2.500 4.000 5.000 6.000
Rendim. Adicional por Riego (kg M.S./ha) 0 1.500 2.500 3.500
Ingreso Bruto Adicional ($/ha CARNE)* 0 83.333 138.888 194.444
Costo operacional de riego/ha ($/ha) 0 179.900 179.900 179.900
Ingreso Neto Adicional por Riego
$/ha en CARNE 0 -13.739 41.816 97.372
$/10 ha en CARNE 0 -137.390 418.160 973.720

* Conversin 9 kg M.S. = 1 kg Carne 1 kg Carne = $500.-


Si las diferencias de produccin de pradera con y sin riego se expresan en pesos, y si se
consideran los mismos costos de produccin de la pradera para ambos casos, adems de los costos
del riego, se obtienen los valores de ingreso neto adicional por efecto del riego para produccin de
leche y carne, presentados en los Cuadros 6 y 7 .

Comentarios y Conclusiones Finales:

A la luz de lo expuesto, es posible concluir que el riego de praderas en el Sur de Chile no


siempre es negocio rentable. La falta de rentabilidad no radica en el hecho que la pradera no
responda a la aplicacin de agua, sino a que el valor econmico de la produccin adicional ( o los
subproductos derivados de ellos, ej. carne, leche) no siempre pagan los costos de la inversin del
riego.
Sin embargo, el riego tiene ventajas que no se reflejan necesariamente en los anlisis
econmicos presentados:

En general, al regar todo tipo de praderas, se evitaran los daos graves sobre la produccin que
ocasionan las sequas tempranas, cuando ocurren. Al regar, se evita dejar de producir,
disminuyendo as el riesgo de perder la inversin realizada.
Al regar la pradera, aunque no tengamos mucha rentabilidad en lo producido adicionalmente,
producimos ms forraje por unidad de superficie, lo cual puede incidir en una mayor carga
animal por hectrea , o en una disminucin en la compra de forraje adicional, concentrados, etc.
Al regar la pradera en forma permanente todos los veranos se fomenta la permanencia de las
especies mas nobles, como trboles, ballicas y pasto ovillo, que son muy susceptibles a los
dficit de agua en el suelo. Se mejorara as la composicin botnica de la pradera a largo plazo.
Lo anterior evitara hacer regeneraciones frecuentes de praderas y se elevara as el valor
nutritivo del forraje producido.
Una ventaja, para quien riega, es el hecho de que cuando se produce una sequa los precios de
los productos vegetales suben (oferta y demanda). El que riega los tiene en abundancia y puede
profitar de este hecho.
Manejando en forma hbil los cortes y la fertilizacin de la pradera regada, es posible alargar la
produccin de sta hasta comienzos de febrero.
En praderas artrificiales, las rentabilidades deberan ser superiores a las presentadas.
BIBLIOGRAFIA

BILLIARD, J. 1990. Efecto del riego sobre una pradera natural mejorada bajo dos condiciones de
fertilizacin en la comuna de Puerto Varas. Tesis licenciado en Agronoma. Fac. de Ciencias
Agrarias, Universidad Austral de Chile. Valdivia. 91 p.

FUNDACION ADOLFO MATTHEI. 1986. 50 Aos de observaciones meterolgicas 1935 1984.


Estacin Meteorolgica Juan Kalt Bode. Instituto Profecional Agrario. 67 p.

HUBER, A. 1970. Diez aos de observaciones climatolgicas en la Estacin Teja Valdivia. (Chile).
1960 1969. Fac. de Ciencias Naturales y Matemticas. Universidad Austral de Chile.
Valdivia. 60 p.

WEIL G. E. 1986. Efecto de la frecuencia de riego y corte sobre la produccin de forraje de una
pradera mejorada en la comuna de Frutillar. Tesis licenciado en Agronoma. Fac. de Ciencias
Agrarias, Universidad Austral de Chile. Valdivia. 45 p.

WOERNER, G. 1982. Efectos de la frecuencia de riego y el manejo de cortes sobre una pradera
natural mejorada de la provincia de Valdivia. Tesis licenciado en Agronoma. Fac. de
Ciencias Agrarias, Universidad Austral de Chile. Valdivia. 47 p.
MANEJO DEL PASTOREO
(Volver al Indice)

Oscar Balocchi L.

1 INTRODUCCION

El nivel de produccin que. se obtiene en sistemas basados en pastoreo est determinado


por la cantidad y calidad de forraje producido (kgMS/ha), por el nmero y productividad de los
animales utilizados (carga animal) y por la proporcin del forraje producido que efectivamente se
consume (eficiencia de utilizacin).

El objetivo de un buen manejo de pastoreo es favorecer un alto rendimiento y calidad de la


pradera, utilizar una alta proporcin del forraje producido y al mismo tiempo lograr un alto consumo
de nutrientes por animal. En general, estos dos ltimos objetivos son antagnicos, por lo que un
mtodo de pastoreo eficiente debe plantear un compromiso entre consumo y eficiencia de
utilizacin.

2 METODOS DE PASTOREO (Volver al Indice)

En general la evidencia experimental no muestra que un mtodo de pastoreo en particular sea


especialmente superior a los dems.

Sin embargo, hasta ahora no existe evidencia experimental que contradiga lo sealado por
McMeekan y Walsh (1963) que con alta carga animal el pastoreo rotativo es superior al continuo.

Durante la ltima dcada no se han reportado en la literatura grandes ensayos que comparen
el potencial productivo de praderas para produccin de leche bajo diferentes mtodos de pastoreo.
Esto es entendible ya que para establecer este tipo de ensayos que permitan medir, para un amplio
rango de cargas animales, la respuesta en produccin y composicin de la leche, largo de la
lactancia, longevidad de las vacas y requerimientos de capital y mano de obra se necesita contar con
grandes recursos que en general las instituciones de investigacin no poseen. Sin embargo, se han
logrado importantes avances en el entendimiento de las inter-relaciones entre la pradera, el animal y
el manejo.

3 FACTORES QUE DETERMINAN EL CONSUMO DE UN ANIMAL EN PASTOREO


FACTORES DEL ANIMAL: (Volver al Indice)
Tamao
Estado fisiolgico
Nivel de produccin
Alimentacin previa
FACTORES DEL AMBIENTE:
Temperatura ambiental
Lluvia
Viento
Fotoperodo
FACTORES DE LA PRADERA:
Disponibilidad
Estructura
Digestibilidad

FACTORES DEL MANEJO:


Presin de pastoreo
Nivel y tipo de suplementacin

En un modelo del proceso de pastoreo de los bovinos el consumo de forraje puede ser
determinado por el tiempo de pastoreo multiplicado por la tasa de consumo (figura 1). La tasa de
consumo puede a su vez ser dividida en tamao de bocado y tasa de bocado. El tamao de bocado a
su vez est determinado por la densidad del forraje y el volumen. El volumen de cada bocado es el
producto del rea por la profundidad de cada bocado.

En el presente trabajo se analizar exclusivamente el efecto de los diferentes factores de la


pradera que influyen sobre el comportamiento ingestivo del animal en pastoreo y sus consecuencias
en el consumo voluntario de forraje.

Consumo de forraje
(g MS/da)

Tiempo de pastoreo Tasa de consumo


(min/da) (g MS/min)

Tamao de bocado Tasa de bocado


(g MS) (boc/min)

Densidad de la pradera Volumen del bocado


(g MS/cm3) (cm3)

Area de bocado Profundidad del bocado



(cm2) (cm)

FIGURA 1 Modelo del proceso de pastoreo de bovinos


(Phillips, 1993)
4 COMPONENTES DEL PASTOREO (Volver al Indice)

CP = TP x BM x TB (1)

donde:
CP = consumo de forraje (kg MS/d)
TP = tiempo de pastoreo (min/d)
BM = tasa de bocados (boc/min)
TB = tamao de bocado (g MS/boc)

La relacin entre estas variables se describe en las siguientes ecuaciones, desarrolladas para
vacas lecheras por Leaver (1986). En estos estudios se ha determinado que el tamao de bocado es
el factor ms importante en determinar el nivel de consumo de forraje.

TP = 652 - 313 TB (R2 = 0,98) (2)

BM = 68,9 - 19,1 TB (R2 = 0,93) (3)

Varios estudios han demostrado que existe una estrecha dependencia entre estas variables y
la altura de la pradera. Esto permite usar la altura como criterio para controlar de un modo eficiente
y sencillo el sistema de pastoreo. La evidencia experimental no justifica sistemas complicados de
manejo pastoreo y es concluyente al identificar la altura promedio de la pradera, en sistemas
continuos y la altura de residuo en sistemas rotativos, como base para calificar la condicin del
pastoreo y tomar decisiones de manejo (Backer, 1986; Phillips y Leaver, 1985).

La forma en que los componentes del pastoreo se afectan al cambiar la altura de la pradera se
describe en la figura 2.

4.1 Tamao de bocado (TB)

En el tamao de bocado (g de MS cosechada por bocado), es donde ms efecto producen las


diferentes caractersticas de la pradera, especialmente la altura. El TB aumenta en forma casi lineal
hasta valores notablemente elevados de disponibilidad y altura. El TB es el factor crtico que
controla el consumo en pastoreo (Hodgson, 1986).

La altura de la pradera, determina la profundidad de cada bocado, factor que tiene ms


influencia que el rea cosechada por bocado. Otros factores que influyen son la densidad de la
pradera y la digestibilidad del forraje. A modo de ejemplo, Holmes (1989) determin que el tamao
de bocado disminua de 0,33 a 0,15 g de MS por efecto de la madurez de la pradera y aumentaba de
0,13 a 0,39 g de MS en praderas de igual composicin botnica pero ms densas.

Los resultados de la investigacin demuestran que el tamao de bocado flucta entre 0,25 y
0,65 g de materia orgnica (MO), (0,26 - 0,70 g de MS), para la condicin de baja y alta
disponibilidad de forraje, con un valor promedio para el perodo de pastoreo de 0,35 g de MO,
vlido para las condiciones de la estacin de pastoreo del Reino Unido (Leaver, 1986).
FIGURA 2 Influencia de la altura de la pradera sobre los componentes del pastoreo (Penning,
citado por Hodgson, 1986).

La reduccin que produce en el tamao de bocado una disminucin en la altura de la pradera


tiende a ser compensada por un aumento en el tiempo de pastoreo y en la tasa de consumo y en
principio una reduccin en la altura no produce una disminucin en el consumo. Sin embargo la
habilidad de los bovinos de compensar depende de la severidad de la disminucin del tamao de
bocado y del nivel de requerimientos del animal (figura 3). En animales de altos requerimientos la
habilidad para compensar es limitada.
No requiere adaptacin

El comportamiento del pastoreo se adapta. El tamao


de bocado se reduce, pero para compensar, el tiempo
de pastoreo y la tasa de bocado aumentan. No existe
disminucin del consumo

El comportamiento del pastoreo se adapta como


en el caso anterior, pero no lo suficiente como
para compensar. Existe disminucin de consumo.

No es posible ms adaptacin del


comportamiento de pastoreo. Consumo
de forraje decrece rpidamente

FIGURA 3 Efecto de la disminucin en la altura de la pradera sobre el comportamiento del


pastoreo y consumo de forraje (Phillips, 1993).

Las vacas lecheras de alta produccin solo pueden lograr mayores tiempos de pastoreo a
expensas del tiempo que pasan echadas y rumiando, pero en general las vacas son reticentes a
hacerlo. Existen pocas otras actividades que puedan sacrificar, como se muestra en la figura 4. Esto
enfatiza la necesidad de minimizar el tiempo que una vaca lechera de alta produccin se mantiene
fuera de la pradera para la ordea (Phillips, 1993).
echada/rumiando 5,5

pastoreando 9

echada 3

bebiendo 1
parada 2,5
caminando parada/rumiando 1
2
FIGURA 4 Representacin grfica de la actividad diaria (horas), de una vaca lechera de
alta produccin (Phillips, 1993).

La figura 5 relaciona TB y consumo diario de MS. El consumo mximo de pradera estimado


por la ecuacin indicada en la figura 2 es de 17,2 de MS/da para un TB de 0,65 g y disminuye a 8,3
kg de MS/da para un TB de 0,22 g de MS. La mxima compensacin obtenible por aumento en TP
y BM slo equivale a 350 g de MS a un TB de 0,35 g. Es interesante constatar que el consumo
mximo estimado por la ecuacin permite una produccin entre 22 y 26 litros de leche por da,
dependiendo de la calidad de la pradera y el cambio de peso de las vacas (Leaver, 1986).

Las ecuaciones 2 y 3 demuestran que al disminuir el TB, aumentan el TP y BM. Sin


embargo, dentro del rango de valores en que flucta el TB, el TP slo puede aumentar a razn de
128 minutos diarios y BM slo en 7,8 bocados por minuto. Esto demuestra que al disminuir el TB,
el animal tiene pocas posibilidades de compensar pastoreando ms tiempo o aumentando la tasa de
bocados y el consumo en consecuencia disminuye.

4.2 Tasa de bocados (BM)

El nmero de bocados por minuto flucta entre 20 y 66 en bovinos. Este disminuye en la


medida que aumenta la altura o disponibilidad de la pradera, o al aumentar el tamao de bocado.

En praderas de mayor altura, el animal puede mantener una tasa relativamente constante de
ingestin por ajustes entre el TB y BM, pero en praderas de menor altura o disponibilidad, el
aumento en BM no alcanza a compensar el menor TB (figura 1).
17

16

15
Consumo Mat. Seca (Kg/d)

14

13

12

11
CMS (kg/d) = 45 TB - 34 TB2 + 6 TB3
10

0.2 0.3 0.4 0.6 0.7 0.8


Tamao de bocado
FIGURA 5 Relacin entre tamao de bocado (g) y consumo de materia seca (kg-da),
en vacas lecheras (Leaver, 1986).

El nmero de bocados diarios depende principalmente del tiempo de pastoreo y alcanza un


mximo de 36000 (600 minutos por 60 bocados por minuto), para un TP de nueve horas diarias
(Holmes, 1989).

4.3 Tiempo de pastoreo (TP)

El tiempo de pastoreo se puede considerar poco flexible y su conocimiento ha contribuido


bastante a comprender las limitaciones que esto representa para obtener altas producciones en
pastoreo, comparadas con sistemas de estabulacin.

Se ha comprobado que el tiempo de pastoreo en bovinos difcilmente supera las 10 horas


diarias (cuadro 1), siendo ms realista un lmite de 9 hr. Como se demuestra en la figura 1c, el TP
tambin disminuye en la medida que aumenta la altura de la pradera o viceversa. Al bajar la altura el
TP aumenta en respuesta a una menor tasa de ingestin (BM), sin embargo, la compensacin es rara
vez suficiente para prevenir la cada en el consumo.

Bajo 6 -8 cm, el consumo diario es estrechamente dependiente del TB, debido a que tanto el
TP como BM operaran a niveles lmites, como se aprecia en las figuras 1b y 1c (Hodgson, 1986).

5 FACTORES DE LA PRADERA QUE CONTROLAN EL CONSUMO (Volver al Indice)

Disponibilidad

Estructura : - altura
- densidad

Digestibilidad

El consumo voluntario de forraje de un animal en pastoreo est fuertemente influenciado por


el peso del forraje por unidad de rea (disponibilidad), su distribucin espacial (estructura) y por su
digestibilidad. Todos estos factores pueden ser ampliamente manipulados a travs del manejo del
pastoreo.

La variacin de estos tres parmetros, disponibilidad, estructura y digestibilidad puede


explicar en gran medida (pero no completamente), las diferencias de consumo voluntario en un
animal en pastoreo.

CUADRO 1 Rango de variacin de los componentes del pastoreo


en ovinos y bovinos (Hodgson, 1986).
Variable Ovinos Bovinos
Tiempo de pastoreo (hr/d) 6,5 - 13,5 5,8 - 10,8
Tasa de bocado (boc/min) 22 - 94 20 - 66
Total de bocados diarios (1000) 10 - 78 8 - 36
Consumo por bocado
(mg de MO) 11 - 400 70 - 1610
(mg MO/kg de peso vivo) 0,4 - 2,6 0,3 - 4,1
Tasa de consumo
(mg MO/kg peso vivo/min) 22 - 80 13 - 204

5.1 Disponibilidad de forraje

La figura 6 muestra el efecto que produce un incremento en la disponibilidad de forraje


sobre el consumo. Tradicionalmente la disponibilidad de forraje de una pradera se expresa como kg
o ton de MS/ha. La disponibilidad se puede expresar tambin por animal (kg de MS/animal). Como
regla general existe una respuesta positiva del consumo a un aumento en la disponibilidad, hasta un
punto en que sta deja de ser limitante. Este punto se conoce como disponibilidad crtica, bajo la
cual el consumo de forraje comienza a ser significativamente afectado. Este valor de disponibilidad
crtica vara segn el tipo de animal y su estado fenolgico. En general en vacas lecheras es de
alrededor de 1500 a 2000 kg de MS/ha y en ovinos de 500 a 800 kg de MS/ha (figura 6).

1000

Lactando
Preadas
Consumo MOD (g/d)

Secas

500

1000 2000 3000


Disponibilidad de MS (kg/ha)
FIGURA 6 Relacin entre disponibilidad de forraje y consumo, en ovinos (Hodgson, 1979)

5.2 Estructura de la pradera

La estructura de la pradera esta determinada por la altura y la densidad.

5.2.1 Altura

La altura fue primero utilizada como una forma de estimar la disponibilidad de forraje, para
lo cual se desarrollaron una serie de ecuaciones con el objetivo de predecir disponibilidad a partir de
altura. Sin embargo, en los ltimos aos se ha relacionado directamente la altura de la pradera con el
comportamiento de los animales en pastoreo y con su productividad.

Se ha determinado que la altura es una medida muy prctica para ser utilizada como
herramienta en la toma de decisiones en el manejo del pastoreo. Incrementos en la altura de la
pradera producen un aumento en el consumo (figura 7) y un aumento en la produccin por animal
(figura 8) hasta un cierto lmite que es dependiente del tipo de animal. Existe, por otra parte,
evidencia prctica que pasado un cierto nivel de altura la productividad animal decrece, debido a un
efecto indirecto de reduccin en la calidad del forraje.
8
Tasa de Consumo (g MS/min)

0 10 20 30 40

Altura de la planta (cm)


FIGURA 7 Relacin entre altura de la pradera y tasa de consumo en corderos ---- y
ovinos adultos______ (Allden y Whittaker, citados por Hodgson, 1986).

19

18
Produccin de
leche (kg/da)

17

16

15

14

5 6 7 8 9
Altura de la pradera (cm)

FIGURA 8 Efecto de la altura de la pradera sobre el nivel de produccin de leche en un sistema


de pastoreo continuo (Ernst et al., 1980).
5.2.2 Densidad

La densidad de una pradera se expresa como kg de MS por ha por cm. En general esta
caracterstica de la pradera ejerce un importante efecto en el tamao de bocado y por lo tanto en el
consumo (figura 9). El tamao de bocado tiende a disminuir cuando la densidad del forraje en el
horizonte superior de pastoreo cae bajo 25 kg de MS/ha/cm.

1.0
Tamao de bocado (mg MO/Kg PV/bocado)

0.5

0 20 40 60
Densidad (kg MS/ha/cm)
FIGURA 9 Relacin entre densidad de la pradera en los horizontes superficiales
y el tamao de bocado, en vacas lecheras (Stobbs, citado por Hodgson,
1982).

5.3 Digestibilidad del forraje

Cuando no existen restricciones fsicas de la pradera el consumo esta directamente


relacionado con la digestibilidad del forraje (Hodgson et al 1977). Esto se encuentra adecuadamente
descrito en la literatura y para el caso de praderas, entre los rangos normales de digestibilidad encon-
trados, existe una respuesta lineal de aumento del consumo a un incremento en la digestibilidad del
forraje (figura 10). Por lo tanto un mejoramiento en la digestibilidad del forraje produce un doble
efecto positivo en el animal, produciendo un aumento en la concentracin de nutrientes en la dieta y
al mismo tiempo un aumento en la cantidad consumida (figura 11).

Las diferencias en palatabilidad entre los distintos recursos forrajeros se menciona tambin
como un factor que puede afectar el consumo voluntario. Sin embargo, la "palatabilidad" es un
atributo difcil de describir y de medir, excepto en un sentido relativo, por ello se tiende a preferir el
uso del trmino "preferencia".
6 USO DE LA ALTURA EN EL MANEJO DE LA PRADERA (Volver al Indice)

Tres mtodos son los ms importantes:

(a) altura de la hoja extendida,


(b) altura de la planta sin disturbar y
(c) altura de la pradera comprimida por un disco de aproximadamente 200-400g.

La altura de la pradera comprimida fue en principio utilizada para desarrollar regresiones que
permitan estimar disponibilidad de forraje, eliminando de esta forma la necesidad de cortar las
muestras de Pasto. Estas tres metodologas en el orden que fueron sealadas entregan un valor
decreciente de altura pero la simplicidad de la medicin va aumentando. Algunas ecuaciones
desarrolladas por Leaver (1962) y (1986) permiten transformar los datos de un tipo de medicin a
otro con el fin de ser comparados. En general el uso de diferentes metodologas de medicin a
creado problemas en la difusin y recomendacin de esta tcnica. Para efectos de esta publicacin
todos los datos de altura mencionados correspondern a (b): altura de la planta sin disturbar.

Para que la medicin de altura sea vlida las mediciones deben ser tomadas al azar tanto en
reas efectivamente pastoreadas como aparentemente rechazadas.

La utilidad de la medicin de la altura de la pradera en el manejo de praderas es que ella


entrega un ndice de la condicin de la pradera el cual se puede relacionar directamente con el
consumo de forraje y productividad animal.

30
Consumo de materia orgnica
(g/kg de peso vivo)

25

20

50 60 70 80
Digestibilidad de la materia orgnica (%)
FIGURA 10 Relacin entre digestibilidad del forraje y consumo voluntario por bovinos, en dos
tipos de pradera.(1) Pradera de Lolium perenne, primer crecimiento de la temporada
y (2) Pradera de Lolium perenne, rebrote posterior a un corte (Hodgson, 1990).
1.0

Ganancia de peso
(kg/da)

0.5

60 70 80
Digestibilidad de la materia orgnica (%)
FIGURA 11 Efecto de la digestibilidad de la pradera (Lolium perenne) sobre la ganancia de
peso de terneros en pastoreo (Hodgson, 1990).

La informacin generada por las diversas investigaciones indica que el consumo de forraje
en vacas lecheras se encuentra cercano al mximo con una altura de residuo de 8-10 cm.

El conocimiento que el pastoreo a relativamente baja altura de residuo es compatible con la


mantencin de altos niveles de produccin por animal y un mejoramiento en la utilizacin de la
pradera a motivado el desarrollo de dos tecnologas que son, primero la imposicin de un pastoreo
severo de una manera disciplinada para maximizar la produccin por hectrea y segundo el uso de
forrajes suplementarios para compensar las naturales variaciones en consumo cuando la
disponibilidad o calidad de la pradera son limitantes.

7 PRODUCCION POR ANIMAL Y POR HECTAREA (Volver al Indice)

Desde los primeros ensayos realizados por Hancock en 1953 (citado por McMeekan, 1956)
un aumento en la carga animal ha producido un aumento en la produccin de leche por hectrea y
una disminucin en la produccin por vaca. Mott (1960) desarroll una expresin grfica de esta
relacin que hasta hoy da sigue vigente. En este trabajo Mott propone que la carga animal ptima
se logra con una reduccin de un 12% en la produccin por animal obtenida con baja carga. (Figura
12).

De acuerdo a Journet y Demarquilly (1979) el efecto favorable de un aumento en la carga en


la produccin de leche por hectrea se debe a una pequea disminucin en el consumo de forraje por
vaca, a una defoliacin ms baja de la pradera con una mejor eficiencia de utilizacin, como tambin
a una reduccin en la ganancia de peso de las vacas y un mejor uso del menor nivel de energa
consumida.
Curvas desarrolladas por Holmes (1989) demuestran que la produccin de leche por
hectrea decrece en forma ms paulatina que la produccin de carne pasado el ptimo de carga
animal(Figuras 13 y 14).

Un experimento clsico sobre este tema es el de McMeekan y Walshe (1963) en que


compararon dos cargas animales (alta y baja) y dos mtodos de pastoreo rotativo y continuo. Los
resultados muestran que un aumento en la carga animal increment en promedio un 49% la
produccin de grasa lctea por hectrea y disminuy la produccin por vaca en 21%. El sistema de
pastoreo rotativo increment la produccin por animal en 17% y la produccin por hectrea en 56%
(Cuadro 2).

Y Z
1.2 Y 1.2

Producto por hectrea a una presin


Producto por animal a una presin de

de pastoreo ptima
Producto por hectrea
1.0 1.0
pastoreo ptima
Producto animal

0.8 Z 0.8

0.6 0.6

0.4 0.4

Relacin =
Relacin =

0.2 0.2

0.0
0.0 0.2 0.4 0.6 0.8 1.0 1.2 1.4 1.6
Carga animal
Relacin =
Carga animal a la presin de pastoreo ptima
FIGURA 12 Relacin entre carga animal, produccin por animal y por hectrea (Mott, 1960).
CUADRO 2 Efecto de la carga animal y mtodo de pastoreo en la produccin de grasa
lctea por vaca y por hectrea (McMeekan y Walshe, 1963).
Ao 1 Ao 2
Kg/vaca Kg/ha Kg/vaca Kg/ha
CARGA ANIMAL
Baja 188 423 189 446
Alta 173 487 161 480
METODO DE
PASTOREO
Rotativo 185 471 188 502
Continuo 177 437 162 423

Por animal

1.2 1200

Ganancia de peso vivo por ha en 180 das


Ganancia de peso vivo por animal (kg)

Por ha
1.0 1000

0.8 800

0.6 600

0.4 400

0.2

2 4 6 8 10 12 14 16

Carga animal basada en bovinos de 350 kg


FIGURA 13 Efecto de la carga animal sobre la ganancia de peso por animal y por hectrea.
Basado en promedios de praderas con 300 kg de nitrgeno (Holmes, 1989).
24 Por vaca 12000
Por ha

Produccin de leche por ha en 180 das (kg)


Produccin de leche por vaca (kg)

20 10000

16 8000

12 6000

8 4000

4 2000

1 2 3 4 5 6 7

Carga animal, vacas por h


FIGURA 13 Efecto de la carga animal en produccin de leche por vaca y por hectarea. Basado en
promedios de praderas con 300 kg de nitrgeno (Holmes, 1989).
CUADRO 3 Efecto de la carga animal sobre la produccin de leche por vaca y por hectrea.
Pas/autor Mtodo Carga Animal Efecto del aumento
pastoreo En la carga animal
Baja Alta Leche/vaca Leche/ha
NUEVA ZELANDIA
Hancock R 2,5 4,1 -6 +26
1953
Wallace R 2,1 3,2 -15 +24
1956
McMreekan et al R 2,4 2,9 -13 +22
1963 C 2,3 3,0 -15 +15
Bryant et al R 4,1 5,0 -17 +7
1971

AUSTRALIA
Cowan et al R 1,3 1,9 -18 +38
1975 R 1,9 2,5 -5 +28
Colman et al R 2,5 3,3 -17 +21
1974 R 3,3 4,9 -3 +26
Chopping et al R 5,9 7,9 -10 +3
1976 R 7,9 9,9 -6 +5

GRAN BRETAA
Bone et al R 3,2 4,2 -5 +22
1963 R 4,7 6,2 -4 +15
Foot et al R 2,4 2,9 0 +36
1960 F 2,4 2,9 -10 +29
Castle et al F 2,7 3,6 -8 +28
1968 F 2,7 4,3 -11 +20
Gordon R 4,7 7,4 -6 +10
1973 R 4,5 7,4 -2 +15
McFeely et al R 2,7 3,5 -17 +15
1975 R 5,5 7,1 -16 +1
McFeely et al R 2,7 3,5 -16 +17
1977 R 2,4 3,3 -8 +31
R 2,7 3,5 -6 +29
R 3,0 3,9 -13 +17
R 2,5 3,1 -16 +20

Promedio -9,88 +18,54


R: rotativo C: continuo F: franjas
* Variacin por el aumento de 1 vaca/ha : Alta - Baja * 100
Baja

En el cuadro 3 se presenta una recopilacin de literatura en que se han medido produccin


por animal y produccin por hectrea. Como promedio de todos estos trabajos se obtiene que un
aumento en la carga animal gener una disminucin de la produccin por vaca de 9,9% y un
incremento de la produccin por hectrea de 18,5%.

El beneficio que representa este enfoque ha sido confirmado en un experimento realizado en


Gran Bretaa reportado por Baker, (1986). La hiptesis estudiada fue que un pastoreo ms severo
que lo normal producira un incremento significativo en la utilizacin de la pradera, produccin de
leche y retorno econmico por hectrea, asegurndose que la estrategia general de alimentacin
permitiera a las vacas desarrollar y mantener reservas corporales de una manera satisfactoria. Se
utiliz una altura de residuo para el pastoreo "normal" de 8 cm y para el pastoreo severo de 5 cm.
Esto gener una disponibilidad de forraje medido a nivel de suelo de aproximadamente 50-60 (G) o
30-40 (g) de MS/kg de peso vivo, lo que en la prctica correspondi a un rea de 8pastoreo en una
relacin G:g = 100:75. En el estudio se utilizaron 30-35 vacas por tratamiento durante tres lactancias
completas. El mtodo de pastoreo severo permiti un aumento en la carga animal de 16%, un
aumento de 18% en la conservacin de forraje, un aumento de un 22% en la produccin de leche por
hectrea, un aumento de 10% en la produccin de energa metabolizable utilizada por hectrea
(UME) y un aumento en el retorno econmico de US$ 150/ha (precios de 1983). Este aumento en la
produccin por hectrea estuvo acompaado de una reduccin de 6% en la produccin por vaca.

Un enfoque diferente para aumentar la eficiencia de utilizacin de la pradera en produccin


de leche ha sido investigada por Mayne et al (1985). En este caso se ajust la altura de residuo de la
pradera al nivel de produccin de leche de las vacas. Al comienzo de la lactancia se utiliz una
altura de residuo de 8 cm, cuando la produccin de leche por vaca estuvo bajo los 20 kg/da, se
utiliz una altura de residuo de 6 cm y cuando la produccin estuvo bajo los 15 kg/da se emple
una altura de 5 cm. Este manejo se compar con una altura de residuo pareja para toda la lactancia
de 6 cm. En este ensayo no se encontraron diferencias significativas de produccin de leche entre
ambos manejos de pastoreo. La separacin de las vacas de alta y baja produccin en grupos de
iniciadores y seguidores ha producido beneficios no significativos en la produccin total de leche
(1,2 kg/vaca/da). En el ensayo de Mayne et al (1985) la produccin de las iniciadoras fue de 20,9
kg/da y las seguidoras de 11,2 kg/da comparado con una produccin de 16,5 y 13,1 kg/da para las
vacas que fueron pastoreadas juntas.

El mximo rendimiento de energa digestible por ha se logra en sistemas de pastoreo


rotativo, con perodos de descanso entre 5 a 8 semanas. Sin embargo las limitaciones en el consumo
que produce una baja digestibilidad del forraje (<70%) no debe ser despreciada. Para categoras de
animales de altos requerimientos, la mxima produccin de energa digestible por ha debe ser
sacrificada a expensas de un menor rendimiento pero con una mayor digestibilidad (>70%). Cuando
la produccin total, tasa de crecimiento, digestibilidad y contenido de trbol son considerados
juntos, aparentemente un intervalo de 6-9 semanas producir el mximo rendimiento de materia seca
digestible (Smethan, 1973). Esto est de acuerdo con los resultados de Brougham (1959) quin
determin que el mximo rendimiento anual de materia seca de una pradera de ballica/trbol blanco,
ocurri con un pastoreo a 23 cm dejando un residuo de 2.5 cm, con un perodo de descanso
promedio de 5 semanas.

Los resultados indican que para obtener una mxima produccin de MS es mejor un pastoreo
severo con baja altura de residuo, pero al mismo tiempo permitiendo un largo intervalo entre
pastoreos comparado con un pastoreo liviano dejando una mayor altura de residuo (Smethan, 1973).
La distribucin de bostas por medios mecnicos despus del pastoreo no ha producido
efectos positivos (Holmes, 1989).

En praderas que tienen un alto contenido de malezas o que presentan una alta proporcin de
caas de pasto sobremaduro, es recomendable realizar un corte de limpieza con lo que se estimular
la disminucin de malezas y un mayor macollamiento de las gramneas debido a la interrupcin del
proceso de dominancia apical. El corte debe efectuarse aproximadamente a 10 cm de altura y
preferentemente a fines de verano - comienzo de otoo. En general los animales tienden a consumir
el pasto que ha sido cortado.

CUADRO 4 Sistema "ideal" de pastoreo rotativo.


Invierno Primavera Verano Otoo

Perodo de descanso
(semanas) 6-8 3-4 4-5 5-6

Altura de residuo
(cm) 3-5 3-7 7 - 10 3-5

8 CONCLUSIONES (Volver al Indice)

El consumo voluntario de forraje de un animal en pastoreo est determinado principalmente por


la interaccin entre disponibilidad, estructura y digestibilidad de la pradera.

El efecto individual de cada atributo de la pradera sobre el consumo voluntario de forraje se


encuentra adecuadamente descrito.

Falta an ms conocimiento para predecir con exactitud el efecto combinado de ellos sobre el
consumo. Por ejemplo, un mejoramiento en la digestibilidad del forraje producir un aumento
en el consumo slo en la medida que ello no vaya acompaado con una disminucin en la altura
o densidad de la pradera.

Es difcil determinar el mejor balance entre una alta produccin por animal y una alta eficiencia
de utilizacin de la pradera.

Sin embargo, considerando la informacin presentada y la experiencia prctica se sugiere un


sistema "ideal" de pastoreo rotativo para las praderas permanentes de la zona Sur de Chile.
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MANEJO DEL PASTOREO

CANTIDAD Eficiencia de
PRODUCCION
Y CALIDAD utilizacin
DE LECHE
DE FORRAJE Eficiencia de O CARNE
conversin

PRODUCCION PRODUCCION
PRIMARIA SECUNDARIA

Mximo crecimiento neto Mnimo crecimiento neto


Buena intercepcin Buena intercepcin
de luz de luz

40 cm

10 cm

5 cm

hojas jvenes hojas jvenes hojas viejas


alta utilizacin buena utilizacin utilizacin muy baja
muy baja mortalidad de hojas baja mortalidad de hojas mucha mortalidad de hojas
Figura XX Efecto del rea foliar sobre el crecimiento neto de una pradera
Cuadro xx Efecto de la eficiencia de utilizacin de la praderaen la produccin

Eficiencia de utilizacin, %
60 70 80
Rendimiento anual de m.s., kg/ha : 12.000
Materia seca consumida, kg/ha : 7.200 8.400 9.600
E.M. promedio anual, Mcal/ kg m.s * : 2,5
E.M. consumida, Mcal/ha : 18.000 21.000 24.000
E.M. Mantencin , Mcal/ha ** : 9.367 10.115 11.046
Productividad anual (lt/ha) *** : 7.378 9.500 11.070
* E M pradera promedio anual tablas FIA-UACH (1985), ms incremento de 15% por selectividad del animal
** E M Mantencin: basada en vacas de 550 kg. Requerimientos de mantencin 131 Mcal E.M./kg peso metablico.
15% incremento por actividad fsica del pastoreo; carga de 1,5; 1,7 y 1,9 vacas/ha, de menor a mayor eficiencia
de utilizacin, respectivamente
* * * Productividad anual: E.M.c - E.M.m/1.17 Mcal E.M./ lt de leche

Cuadro xx Efecto de la altura de la pradera sobre algunos componentes del bocado

Altura de la pradera (cm)


5 10 15

Tamao de bocado (g / bocado) 0.38 0.55 0.62

Profundidad de bocado (cm) 2.5 5.7 8.6

Area de bocado (cm2) 43.8 48.3 44.4

Volumen de bocado (cm3) 110 280 380


Fuente : Mursan et al. (1989).
Cuadro xx Importancia relativa de los factores que explican las diferencias de rentabilidad entre
explotaciones lecheras, en Gran Bretaa

Factor Contribucin (%)

Mayor carga animal 59


Mayor produccin por vaca 35
Mayor precio de la leche 3
Menor costo compra de alimentos - 3*

Menor costo produccin de forraje 3


Otros factores 4
* Valor negativo indica mayor costo para las explotaciones ms productivas.
Fuente : Wilkinson (1984).
SOILING O CERO PASTOREO
(Volver al Indice)

Oscar Balocchi L.

El soiling o cero pastoreo es un mtodo de utilizacin de praderas que consiste en cortar


diariamente el forraje y suministrarlo a los animales en un lugar diferente del potreo. El forraje
puede ser entregado entero o picado a animales estabulados o confinados en cualquier sistema.

Este sistema presenta ventajas y desventajas comparado con los sistemas tradicionales de utilizacin
de praderas a travs del pastoreo directo. Las principales ventajas son:

Una mejor utilizacin de la pradera con menores prdidas por pisoteo y menor selectividad.
Aumento en la superficie potencialmente disponible en el predio, por reduccin de callejones de
transito de animales.
Un menor gasto energtico y daos podales de los animales por la reduccin de acarreos.
Menor incidencia de meteorismo y mayor facilidad de abastecimiento de agua de bebida para los
animales.
Reduccin potencial en los costos de cercos y redes de bebederos.

Las principales desventajas que presenta este mtodo de utilizacin son:

Un mayor costo por movimiento de maquinaria asociada a la cosecha de forraje y eliminacin de


estircol.
Es ms extractivo en nutrientes del suelo si no se devuelve fertilidad a travs de las fecas.
Se requiere de un grado variable de infraestructura para alimentar los animales.
Requiere cosechar el forraje todos los das y este corte puede estar limitado por condiciones
topogrficas o por praderas de hbito muy postrado.

Las praderas utilizadas en soiling deben poseer crecimiento erecto y estar adaptadas para un
manejo de cortes, las ms utilizadas son praderas de alfalfa, trbol rosado, slo o en mezcla con
ballicas de rotacin, praderas suplementarias como la avena y coles forrajeras, entre las ms
comunes.

Formas de utilizacin de los recursos forrajeros utilizados en produccin de leche


(Volver al Indice)

El estudio Competitividad de la Produccin Lechera Nacional entrega informacin sobre la


forma en que se utilizan los forrajes en las lecheras de Chile. En este Estudio el "pas lechero" fue
dividido en cinco zonas y los productores en tres categoras de acuerdo al volumen anual de leche
entregada a planta.

Los Cuadros 1, 2 y 3 muestran que la forma predominante de utilizacin de las praderas para
la macrozona comprendida por las Novena y Dcima Regiones es el pastoreo directo en el 90% de
los casos, aproximadamente. En la Octava Regin (Cuadro 4), la utilizacin va pastoreo alcanz un
50% aproximadamente y para la zona comprendida entre la Sptima [Link]
(Cuadro 5) la importancia del pastoreo cae a un 35 % aproximadamente.

Con respecto al cultivo forrajero predominante destaca la alfalfa, cuya utilizacin como
soiling sera la situacin dominante para la Novena y Dcima Regin y la zona comprendida entre
la Sptima Regin R. Metropolitana. En tanto, para la zona de la Octava Regin existira una
combinacin entre pastoreo y soiling. Cabe sealar que la importancia relativa de este recurso dentro
de los predios lecheros aumenta en forma sostenida de sur a norte, en tanto que la intensidad en su
utilizacin mostrara una situacin similar para todas las zonas en estudio.

En base a las cifras sealadas se puede concluir que, en general, la utilizacin de los
recursos forrajeros sera ms directa en la zona sur; es decir, una alta proporcin es utilizada en
pastoreo directo, lo que implica menores costos de utilizacin. En tanto, hacia el norte del pas la
tendencia es a una mayor utilizacin indirecta va soiling, lo que encarecera el sistema de
produccin. Sin embargo, es necesario sealar, que para ponderar realmente la importancia de los
recursos forrajeros, as como sus formas de utilizacin (pastoreo v/s soiling), se debe realizar un
anlisis que evale su impacto global sobre el sistema lechero, ms all de un anlisis particular de
un recurso especfico o su costo directo. De hecho, algunos cultivos forrajeros son de un alto costo
unitario, pero su impacto debe ms bien buscarse en el valor estratgico que ellos tienen dentro del
plan de alimentacin del ganado y en el manejo de las praderas permanentes, y en la sustitucin de
la importacin de alimentos al predio.

CUADRO 1 Distribucin relativa (en %) del tipo y utilizacin de los recursos forrajeros
producidos en la Dcima Regin Sur.
Tipo y utilizacin de los recursos forrajeros producidos
Recurso forrajero Menor de 100.000 a Mayor de Total (1)
100.000 lt. 1.000.000 lt. 1.000.000 lt.
PRADERA
Slo pastoreo 99.1 93.9 76.7 93.9
Slo soiling 0 0 0 0
Pastoreo y soiling 0.9 6.1 23.3 6.1
Total relativo 100 100 100 100
ALFALFA
No usa 100 86.7 63.3 88.8
Slo pastoreo 0 3.6 3.3 2.4
Slo soiling 0 8.2 23.3 7.0
Pastoreo y soiling 0 1.5 10.0 1.8
Total relativo 100 100 100 100
MAIZ
No usa 99.1 93.9 83.3 94.5
Slo ensilaje 0.9 6.1 16.7 5.5
Total relativo 100 100 100 100
(1) Promedio ponderado.
Fuente: Balocchi (1999).
CUADRO 2 Distribucin relativa (en %) del tipo y utilizacin de los recursos forrajeros
producidos en la Dcima Regin Norte.
Tipo y utilizacin de los recursos forrajeros producidos
Recurso forrajero Menor de 100.000 a Mayor de Total (1)
100.000 lt. 1.000.000 lt. 1.000.000 lt.
PRADERA
Slo pastoreo 97.1 95.4 73.9 91.8
Slo soiling 0 0 0 0
Pastoreo y soiling 2.9 4.6 26.1 8.2
Total relativo 100 100 100 100
ALFALFA
No usa 97.1 69.2 21.7 68.0
Slo pastoreo 0 3.1 4.4 2.5
Slo soiling 2.9 24.6 60.9 25.4
Pastoreo y soiling 0 3.1 13.0 4.1
Total relativo 100 100 100 100
MAIZ
No usa 100 87.7 43.5 82.8
Slo ensilaje 0 12.3 56.5 17.2
Total relativo 100 100 100 100
(1) Promedio ponderado. Fuente: Balocchi (1999).

CUADRO 3 Distribucin relativa (en %) del tipo y utilizacin de los recursos forrajeros
producidos en la Novena Regin.
Tipo y utilizacin de los recursos forrajeros producidos
Recurso forrajero Menor de 100.000 a Mayor de Total (1)
100.000 lt. 1.000.000 lt. 1.000.000 lt.
PRADERA
Slo pastoreo 100 80 100 94.7
Slo soiling 0 0 0 0
Pastoreo y soiling 0 20 0 5.3
Total relativo 100 100 100 100
ALFALFA
No usa 100 100 0 78.9
Slo pastoreo 0 0 0 0
Slo soiling 0 0 100 21.1
Pastoreo y soiling 0 0 0 0
Total relativo 100 100 100 100
MAIZ
No usa 90.0 100 25.0 78.9
Slo ensilaje 10.0 0 75.0 21.1
Total relativo 100 100 100 100
(1) Promedio ponderado.
Fuente: Balocchi (1999).
CUADRO 4 Distribucin relativa (en %) del tipo y utilizacin de los recursos forrajeros
producidos en la Octava Regin.
Tipo y utilizacin de los recursos forrajeros producidos
Recurso forrajero Menor de 100.000 a Mayor de Total (1)
100.000 lt. 1.000.000 lt. 1.000.000 lt.
PRADERA
Slo pastoreo 73.1 44.9 25.0 53.2
Slo soiling 7.7 4.1 25.0 6.3
Pastoreo y soiling 19.2 51.0 50.0 40.5
Total relativo 100 100 100 100
ALFALFA
No usa 65.4 40.8 25.0 48.1
Slo pastoreo 7.7 2.0 0 3.8
Slo soiling 11.5 0 50.0 6.3
Pastoreo y soiling 15.4 57.2 25.0 41.8
Total relativo 100 100 100 100
MAIZ
No usa 42.3 5.1 0 17.1
Slo ensilaje 57.7 94.9 100 82.9
Total relativo 100 100 100 100
(1) Promedio ponderado.
Fuente: Balocchi (1999).

CUADRO 5 Distribucin relativa (en %) del tipo y utilizacin de los recursos forrajeros
producidos entre la Sptima Regin Regin Metropolitana.
Tipo y utilizacin de los recursos forrajeros producidos
Recurso forrajero Menor de 100.000 a Mayor de Total (1)
100.000 lt. 1.000.000 lt. 1.000.000 lt.
PRADERA
Slo pastoreo 66.7 23.1 0 36.0
Slo soiling 22.2 69.2 100 56.0
Pastoreo y soiling 11.1 7.7 0 8.0
Total relativo 100 100 100 100
ALFALFA
No usa 20.0 20.0 20.0 20.0
Slo pastoreo 20.0 6.7 0 10.0
Slo soiling 60.0 73.3 80.0 70.0
Total relativo 100 100 100 100
MAIZ
No usa 50.0 20.0 20.0 30.0
Slo ensilaje 50.0 80.0 80.0 70.0
Total relativo 100 100 100 100
(1) Promedio ponderado.
Fuente: Balocchi (1999).
BIBLIOGRAFIA

BALOCCHI, O. 1999. Recursos forrajeros utilizados en produccin de leche. In: Anrique,R.,


Latrille,L., Balocchi,O., Alomar,D., Moreira,V., Smith,R., Pinochet,D., Vargas,G.
Competitividad de la produccin lechera nacional. [Link] Austral de Chile.
Facultad de Ciencias Agrarias. Vol.1. pp 29-74.
CONSERVACIN DE FORRAJE
(Volver al Indice)

Oscar Balocchi L.

Las praderas de la zona sur presentan una distribucin desuniforme de su produccin de


forraje, determinadas por factores ambientales y factores de la fisiologa de las plantas. En
primavera se produce alrededor del 50% de la produccin total anual. En oposicin a esto, los
sistemas de produccin animal presentan una demanda de nutrientes ms uniforme a lo largo del
ao. A pesar que se intenta, mediante el manejo reproductivo de las lecheras, hacer coincidir los
mximos requerimientos con la poca de mayor produccin de pasto, los animales en primavera son
incapaces de "controlar el crecimiento" de la pradera, con el resultado de una sobremaduracin y
consiguiente prdida de valor nutritivo de la pradera. De hecho se ha demostrado que la
conservacin de forraje ha incrementado la produccin animal, an cuando el forraje conservado no
fue suministrado a los animales. El aumento en la presin de pastoreo que ocurre al rezagar una
parte de las praderas para conservacin, impide la sobremaduracin del resto y permite mantener un
mejor valor nutritivo.

Por otro lado, en invierno la pradera produce alrededor de un 5% de la produccin total


anual, ocurriendo un fuerte dficit de forraje para satisfacer las necesidades de los animales. El
exceso de produccin de forraje en primavera, debe entonces ser trasladado a las pocas crticas,
existiendo para ello varias alternativas, que tienen como propsito conservar este forraje con un
mnimo de prdidas y sin disminucin de su calidad.

El incremento en la adopcin de sistemas de produccin de leche en invierno, amplia ms


an el desbalance entre requerimientos y produccin de forraje, lo cual obliga a conservar ms
forraje y utilizar mtodos ms eficientes.

Los sistemas de conservacin de forraje que existen se pueden resumir de la siguiente forma:

Sin acondicionador
Natural Campo
Deshidratacin Con acondicionador

Artificial Aire fro


Galpn
Conservacin de Forraje Aire caliente

Ensilaje directo (<25% MS)


Fermentacin Ensilaje premarchito (25-40% MS)
Henilaje (>40% MS)

La decisin sobre la forma de conservacin de forraje a utilizar, por deshidratacin o por


fermentacin, depende de factores climticos, tcnicos y econmicos.
1 HENIFICACION (Volver al Indice)

Cuando las condiciones climticas son favorables la conservacin de forraje debiera ser
realizada en forma de heno. Las razones que justifican esta aseveracin son:

Menor concentracin de mano de obra y maquinaria, tanto en la cosecha como en el suministro.


Potencialmente es un mtodo que tiene menores prdidas y mayor consumo del forraje
Menor costo energtico por kg de materia seca conservada.

Las condiciones climticas de la zona norte y central de Chile permiten una eficiente
conservacin de forraje mediante henificacin y tanto por razones biolgicas como econmicas es
probable que contine siendo el mtodo ms utilizado.

En la zona sur de Chille, se acepta como la forma ms conveniente el conservar forraje


mediante ensilaje. Sin embargo, en esta zona la henificacin contina siendo una prctica muy
utilizada, especialmente por los productores de menor tamao. Esto lo confirman los resultados
obtenidos por Winkler (1980), en que fueron encuestados 1.800 agricultores en la X Regin (Cuadro
1).

CUADRO 1 Mtodo de conservacin de forraje usados en la zona sur del pas (%).
Sistema de conservacin PPF* PF PM EC
No conserva forraje 37,5 19,8 14,9 4,1
Slo heno 62,5 70,3 40,5 27,4
Slo ensilaje 0 1,8 8,1 13,2
Heno y ensilaje 0 8,1 36,5 56,2
PPF: Pequeos productores familiares (1 a 5 h de riego bsico, 25 h fsicas promedio).
PF: Productores familiares (5 a 10 h de riego bsico, 52 h fsicas promedio).
PM: Productores medianos (10 a 25 h de riego bsico, 124 h fsicas promedio).
EC: Empresarios capitalizados (25 h de riego bsico, 335 h fsicas promedio).
Fuente: Winkler (1980).
CUADRO 2 Distribucin relativa (en %) del nmero de agricultores que conserva v/s no conserva
recursos forrajeros por zona y nivel productivo. Proyecto Competitividad de la
Produccin Lechera nacional
Distribucin relativa por nivel productivo
Menor de 100.000 a Mayor de Total (1)
100.000 lt. 1.000.000 lt. 1.000.000 lt.
Dcima Regin Sur
No conserva 31 6 0 14
Conserva 69 94 100 86
a.- slo ensilaje 15 30 30 25
b.- slo heno 29 0 0 9
c.- ensilaje + heno 25 64 70 52
Dcima Regin Norte
No conserva 26 8 4 12
Conserva 74 92 96 88
a.- slo ensilaje 15 20 22 19
b.- slo heno 38 9 0 16
c.- ensilaje + heno 21 63 74 53
Novena Regin
No conserva 10 0 0 5
Conserva 90 100 100 95
a.- slo ensilaje 30 40 0 27
b.- slo heno 40 0 0 21
c.- ensilaje + heno 20 60 100 47
Octava Regin
No conserva 8 0 0 3
Conserva 92 100 100 97
a.- slo ensilaje 4 12 0 10
b.- slo heno 38 6 0 16
c.- ensilaje + heno 50 82 100 71
Sptima Regin RM
No conserva 20 7 0 10
Conserva 80 93 100 90
a.- slo ensilaje 0 7 20 7
b.- slo heno 40 13 0 20
c.- ensilaje + heno 40 73 80 63
(1) Promedio ponderado.
Fuente: Balocchi (1999).
Las principales razones de porqu la henificacin contina siendo el mtodo ms difundido
son las siguientes:

1.1 Ventajas del heno

El heno es fcil de elaborar, es ms simple que el ensilaje.


No son imprescindibles equipos de alto costo; para henificar superficies pequeas no es
necesaria la mecanizacin.
Mayor facilidad en la alimentacin invernal.
El heno puede ser fcilmente transportado y vendido.
Se puede utilizar el sistema de cosecha a "maquila"
Posible utilizar parte sin daar el resto.

1.2 Desventajas del heno

El momento de corte depende de las condiciones climticas. Esto no permite cortar la pradera en
el estado fenolgico adecuado.
Corte tardo produce dao a la pradera y retraso en el rebrote.
Prdida de hojas en leguminosas.

Probablemente, con el transcurso del tiempo, al igual que en otros pases de clima similar a la
zona sur de Chile, la henificacin ir perdiendo importancia, sin embargo, dada la realidad actual es
necesario conocer los factores que determinan un buen proceso de henificacin.

1.3 Bases del proceso de henificacin (Volver al Indice)

El objetivo de la henificacin es reducir el contenido de agua del forraje a un 20 % o menos,


de tal forma que la actividad de las enzimas, bacterias y hongos sea inhibida. Por lo tanto, un buen
proceso de henificacin depende fundamentalmente de la velocidad con que el forraje es
deshidratado. En Chile, la deshidratacin del forraje, en la gran mayora de los casos, se realiza
directamente en el campo, en este caso las prdidas representan en promedio un 25% de la MS. Las
prdidas se producen por la respiracin celular que contina despus que la planta ha sido cortada,
accin de microorganismos, lavado de nutrientes por lluvia y prdida de hojas. La magnitud de las
prdidas aumenta en la medida que el proceso de secado se prolonga (Jones y Prickett, 1981).

El contenido de agua del forraje al momento del corte vara entre los diferentes recursos,
dependiendo del estado de crecimiento. Para gramneas, entre inicios y mediados del estado
reproductivo un 75 a un 85% de agua es lo normal. Para reducir el contenido de agua de un cultivo
como el sealado (7 ton MS/ha) a 20 %, se necesita eliminar 25 ton de agua/ ha. Esta es una
cantidad similar al agua evaporada (por transpiracin) por una pradera en activo crecimiento durante
un da promedio de Noviembre a Diciembre. Si esta tasa de prdida de agua se mantuviera en el
forraje cortado, se podra producir heno en un da, pero en la prctica para lograr la deshidratacin
necesaria se debe esperar de 2 a 4 das. Obviamente ocurre una serie de limitaciones para la prdida
de agua una ves que el cultivo ha sido cortado. Estas limitaciones pueden ser divididas en:
a) Aquellas que restringen el movimiento del agua desde los tejidos de la planta al medio externo,
que rodea la planta, dentro de la hilera.
b) Aquellas que restringen el movimiento del agua desde el aire dentro de la hilera hacia el aire
fuera de la hilera.

1.5 Limitaciones de las plantas a la deshidratacin

En una planta en crecimiento existe un continuo movimiento de agua desde el suelo hacia la
atmsfera a travs de la planta. El agua se mueve a travs del xilema y parnquima para finalmente
salir de la planta por los estomas, en forma de vapor de agua. En un da promedio durante la poca
de corte (estado reproductivo), una pradera puede eliminar al rededor de 20 a 25 ton de agua a travs
del proceso de transpiracin (Murdoch, 1980). Las condiciones ambientales (radiacin, velocidad
del viento, temperatura y humedad relativa), determinan la prdida de agua potencial. La prdida
real es adems regulada por la abertura de los estomas. Cuando los estomas estn cerrados, el agua
debe pasar a travs de la epidermis, la cual ofrece una resistencia al movimiento del vapor de agua al
menos 10 veces mayor que un estoma abierto (Meidner y Sheriff, citado por Jones y Harris, 1980).

Cuando una planta es cortada, el contenido de agua comienza a disminuir, lo que produce el
cierre de los estomas. Para la mayora de las especies el cierre de los estomas ocurre muy pronto una
ves que la planta ha sido cortada, por lo tanto el agua debe pasar a travs de la epidermis. Esta
consiste en una capa simple de clulas la cual esta rodeada por la cutcula que es una estructura
cerosa no celular que forma una efectiva barrera al movimiento del agua. (Clark et. al, 1977).
Trabajos realizados en el Grassland Research Institute (Leshem, citado por Jones y Harris, 1980),
demostr el rol que juega la cutcula en determinar la tasa de deshidratacin de una planta cortada.
Aplicando un tratamiento (ter) para eliminar la cubierta cerosa de la cutcula, aument diez veces la
tasa de deshidratacin; un efecto similar se obtuvo lacerando las plantas. Este mismo efecto ha sido
observado en gramneas y leguminosas. En la medida que la deshidratacin avanza otros factores
comienzan a regular las prdidas de agua. La reduccin de la permeabilidad del protoplasto y un
aumento en la presin osmtica de las clulas, son dos factores importantes, pero su importancia es
an poco conocida.

La curva tpica de deshidratacin se presenta en la Figura 1. Al igual que otros materiales


biolgicos, la prdida de agua es rpida al comienzo, pero la tasa de deshidratacin disminuye
progresivamente en la medida que el % de MS del forraje aumenta. Un 75% del agua se pierde en
aproximadamente un 20% del tiempo. La tasa final de deshidratacin es menos de un 1% de la tasa
inicial (Jones, 1979).
FIGURA 1 Curva tpica de deshidratacin (capa delgada de forraje. Temperatura 20 C, humedad
relativa 50 % y velocidad al viento 1 m/s) (Jones, 1979).

1.7 Efecto de las caractersticas morfolgicas de la planta

Debido a las diferencias morfolgicas los distintos componentes de una planta tienen una
tasa de deshidratacin diferente. Estudios realizados por Jones (1979) y Harris y Dhanoa (1984),
muestran que la lmina se deshidrata a menos de un quinto del tiempo que el tallo, y que parte del
agua del tallo se pierde a travs de las hojas. Las hojas se tornan menos efectivas como va de
eliminacin de agua del tallo en la medida que se secan. El tallo tiene an alrededor de un 30 % del
agua original cuando la hoja correspondiente ya est seca (Figura 2).

Por lo tanto la tasa de deshidratacin de una planta es fuertemente dependiente de la relacin


hoja/tallo. Una gramnea en estado vegetativo, que posee aproximadamente un 80% de hojas se
deshidrata en menos de un tercio del tiempo que una gramnea en estado reproductivo con un 40 %
de hojas.

En gramneas despus del perodo de emergencias de espigas, el tiempo necesario para


alcanzar el 20 % de MS disminuye, a pesar del continuo incremento en el porcentaje de tallo. Esto se
debe a que el forraje inicialmente (al corte) posee un menor contenido de MS. Cuatro semanas
despus de la emergencia de espiga, el forraje tiene la mitad de agua que al momento de emergencia
de espigas. Adicionalmente, durante este estado, el tallo queda ms expuesto al medio ambiente. El
efecto combinado de una menor cantidad de agua para eliminar y una mayor velocidad de
deshidratacin del tallo en este estado, se traduce que plantas en avanzado estado reproductivo
tengan una tasa de secado similar a la de una planta en estado vegetativo. (Jones y Harris, 1980).
Desafortunadamente el valor nutritivo en este estado representa la gran limitante para la henificacin
(Figura 3).
FIGURA 2 Curva de deshidratacin de lmina (---) y tallo (-). Capa delgada de forraje.
Temp.20 C, humedad relativa 50 % y velocidad del viento 1 m/s (Jones, 1979).

FIGURA 3 Cambios en la proporcin de tallo, contenido de agua, digestibilidad de la materia


orgnica y contenido de materia seca, en ballica inglesa (Green et al., 1971).

La morfologa de las leguminosas difiere de las gramneas y en consecuencia su patrn de


deshidratacin es tambin diferente. Generalmente las leguminosas requieren de un perodo mayor
de deshidratacin que las gramneas. Esto se debe al mayor contenido inicial de agua y con la
excepcin del trbol blanco, a una mayor proporcin de tallo. Las hojas se deshidratan igualmente
rpido que en las gramneas, pero son ms susceptibles a quebrarse y desprenderse durante el
ltimo perodo de deshidratacin del tallo (Jones y Harris, 1980).
1.8 Efecto de la especie forrajera

Existen diferencias entre gramneas, en un mismo estado de desarrollo, en relacin a la tasa


de deshidratacin.

Trabajos realizados por Jones y Pickett (1981), muestran que la festuca se caracteriza por su
rpida tasa de prdida de agua deshidratndose significativamente ms rpido que otras gramneas.
En la Figura 4 y los Cuadros 3 y 4 se presenta una comparacin de festuca con ballica inglesa en
relacin a su tasa de deshidratacin.

La mayor tasa de deshidratacin de festuca ocurre tanto en hojas como tallos. Las razones
para la mayor tasa seran en primer lugar, una mejor relacin hoja/tallo y una mayor cantidad y
distribucin de los estomas. Sin embargo, los estomas se cierran antes que un tercio del agua haya
sido eliminada, por lo que el agua debe pasar a travs de la cutcula. Se plantea de este modo que la
festuca tendra una cutcula menos resistente a la prdida de agua. (Jones y Prickett, 1981).

FIGURA 4 Curva de deshidratacin para lmina y tallo de ballica inglesa y festuca. (Jones y
Prickett, 1981).

En el Cuadro 3 se presenta el tiempo de deshidratacin para tallos de ballica y festuca.


CUADRO 3 Tiempo (horas) de deshidratacin de tallos hasta una concentracin
de agua de 1 g/g MS.
Fecha de Corte
26 de octubre 8 de noviembre 21 de noviembre 4 de diciembre
Festuca 27 25 19 15
Ballica inglesa 65 62 37 18
Concentracin inicial
de agua (g/g MS) 4 4 4 3
Fuente: Jones y Prickett, 1981.

CUADRO 4 Tiempo relativo de deshidratacin de festuca y ballica


(100 = ballica sin acondicionamiento).
Especie Sin acondicionamiento con acondicionamiento
Ballica inglesa 100 71
Festuca 52 33
Fuente: Jones y Prickett, 1981.

1.9 Limitaciones del pasto hilerado a la deshidratacin.

En un cultivo cortado para heno que se encuentra hilerado, se requerir para su


deshidratacin una fuente de energa y una gradiente de vapor de agua que disminuya de la
superficie de evaporacin al medio ambiente que lo rodea. Esto vara en los distintos estratos de la
hilera, siendo ms favorable en la superficie de la hielera donde la tasa de deshidratacin es
controlada por las condiciones climticas y por los factores propios de la planta, que fueron
descritos anteriormente. Dentro de la hilera se desarrollan condiciones de microclima que provocan
futuras limitaciones a la prdida de agua.

1.10 Microclima de la hilera: Primeros estados de deshidratacin

La superficie de la hilera refleja alrededor del 20 % de la radiacin solar, desde el punto de


vista del secado, esta es energa perdida. El resto (radiacin neta) est disponible para la evaporacin
de agua, pero es rpidamente atenuada en la superficie de la hilera. La radiacin 2 cm bajo la
superficie de la hilera se reduce a la mitad y en la base de la hilera es slo un 10% (Jones y Harris,
1980). Estos valores indican la baja proporcin de la energa que queda disponible para la
evaporacin del agua dentro de la hilera.

La temperatura promedio de la superficie de la hilera es significativamente ms alta que la


temperatura ambiente. Sin embargo, la temperatura en el centro de la hilera es slo ligeramente
superior (Figura 5) con lo que se demuestra que el calor producido en la superficie no es conducido
al interior del forraje hilerado.

La circulacin de aire (viento) dentro de la hilera, difcilmente excede a los 0,2 m/s, incluso
en das ventosos. Existen fundamentalmente dos razones para esto:
a) La velocidad decrece casi linealmente con la altura (Figura 6), encontrndose que la velocidad
del viento a 10 cm sobre la hilera es aproximadamente un dcimo del valor a 2 m.

b) La hilera acta como cortaviento. Durante el primer perodo de deshidratacin el alto contenido
de agua del forraje y la baja circulacin de aire, se traducen en valores de humedad que
raramente bajan de 80%, en el centro y base de la hilera (Jones y Harris, 1980).

FIGURA 5 Influencia de la radiacin solar sobre la temperatura del aire sobre y dentro de la
hilera (Dernedde, 1980).

FIGURA 6 Velocidad del viento a diferentes alturas (Jones, 1985).


1.11 Microclima de la hilera: Estado final de deshidratacin

En la medida que la deshidratacin avanza, la densidad de la hilera disminuye, esto permite


una mayor penetracin de la radiacin solar y una mejor circulacin del aire dentro de la hilera. Al
final del perodo de deshidratacin la humedad relativa dentro de la hilera es slo ligeramente
superior a la ambiental, excepto en condiciones de ausencia de viento. (Jones y Harris, 1980). En
esta etapa las limitaciones de la hilera a la deshidratacin son menores que en el primer perodo.

1.12 Tratamientos para acelerar la deshidratacin

Las posibles acciones para acelerar el proceso de deshidratacin son:


Tratamiento (movimiento) del forraje hilerado
Tratamientos mecnicos (acondicionamiento)
Tratamientos qumicos

1.13 Tratamiento (movimiento) del forraje hilerado.

La evaporacin en una hilera recin cortada ocurre principalmente en la superficie, como


resultado de la accin directa de los rayos solares. La energa solar es recibida en la superficie del
suelo en directa proporcin al rea , siendo alrededor de 1 Kw/m2 en un da despejado de verano
(Inglaterra). La hilera de forraje cortado ocupa alrededor de la mitad del rea usada por el cultivo en
pie y por lo tanto recibir slo el 50% de la energa solar. Esto sugiere, segn Jones y Harris (1989)
que el forraje cortado debera quedar esparcido para ocupar toda el rea.

En el forraje hilerado existen dos tratamientos que pueden ser aplicados, el primero es
invertir la hilera de tal forma que el forraje quede sobre una superficie ms seca y adems sacar a la
superficie el pasto ms hmedo que se encontraba en la base de la hilera . el segundo tratamiento es
soltar el pasto hilerado permitiendo una mejor circulacin de aire dentro de la hilera. Estos
tratamientos son importantes dentro de la primera etapa de la deshidratacin, cuando el microclima
dentro de la hilera es limitante. El movimiento del forraje cuando el grado de humedad del forraje es
bajo, se puede traducir en prdida de hojas con la consecuente prdida de valor nutritivo. Adems en
este estado el movimiento de la hilera no es importante porque la tasa de deshidratacin est
determinada por la alta resistencia de la planta a la prdida de agua y no por las limitantes dentro de
la hilera. Durante este estado comienza a ser muy importante el equilibrio entre el contenido de agua
del forraje y la humedad ambiental.

1.15 Tratamiento mecnico (acondicionamiento)

El nombre general de acondicionamiento se utiliza para describir distintos procesos de dao


fsico que se hacen a la superficie de las plantas, con lo cual se logra aumentar la tasa de
deshidratacin. Existen fundamentalmente dos formas de acondicionamiento mecnico, por el uso
de rodillos, entre los cuales pasa el forraje quebrando los tallos; con esto se logra un secado ms
uniforme de tallos y hojas y es especialmente efectivo en leguminosas. La otra forma de
acondicionamiento es a travs de la ruptura parcial de la cutcula mediante un raspado de la planta
con una superficie rugosa (Klinner y Shepperson, 1975).
Dernedde (1980), estudi el efecto de estos dos tipo de acondicionadoras (Figura 7),
obteniendo que ambas tuvieron un gran efecto sobre la tasa de deshidratacin (Figura 8 y 9).

FIGURA 7 Tipos de acondicionadoras de forraje (Dernedde, 1980).

Wilkinson (1984), entrega resultados del efecto del acondicionamiento sobre la tasa de
deshidratacin los que se presentan en la Figura 10.

Para gramneas con una alta proporcin de hojas el acondicionamiento por ruptura de la
cutcula es ms efectivo que el tratamiento con rodillos corrugados, porque en este tipo de plantas la
principal limitante es la impermeabilidad de la cutcula. Esto se demuestra en los resultados
entregados en el Cuadro 5.

FIGURA 8 Influencia del acondicionador de rodillos sobre la tasa de deshidratacin


(Dernedde,1980).
FIGURA 9 Influencia del acondicionamiento por ruptura de la cutcula sobre la tasa de
deshidratacin (Dernedde, 1980).

FIGURA 10 Efecto del acondicionamiento sobre la tasa de deshidratacin (Wilkinson, 1984).


CUADRO 5 Efecto de distintas formas de acondicionamiento sobre la tasa de deshidratacin en
gramneas.
Acondicionadora Experimento 1 Experimento 2
Contenido de humedad (%) 30 Contenido de humedad (%) 50
hrs. Despus del corte hrs. Despus del corte
Inversin y soltado de hilera 34 44
Rodillo corrugado (1 pasada) 25 36
Rodillo corrugado (2 pasadas) 21 32
Ruptura cutcula (1 pasada) - 33
Ruptura cutcula (2 pasadas) - 27
Chopper sin repicador 20 27
Fuente: Murdoch (1980).

1.16 Tratamientos qumicos

El acondicionamiento qumico ha sido investigado tanto a nivel de laboratorio como en


experimentos de campo. El uso de paraquat no ha producido buenos resultados cuando se usa en
dosis suficientemente bajas para no producir problemas a la salud humana y animal, as como no
afectar al posterior rebrote de la pradera. Los cidos propinico y frmico han producido una rpida
deshidratacin del forraje en pie. Pero aplicaciones a nivel de campo de una mezcla de ambos
cidos, al momento del corte, han producido slo un incremento inicial en la tasa de secado.
(Klinner y Shepperson, 1975).

Jones (1985), indica un significativo efecto del carbonato de potasio (KCO3) sobre la tasa de
deshidratacin en alfalfa, no observndose un efecto positivo en el caso de gramneas.

1.17 Prdidas en el proceso de deshidratacin

Las prdidas en el proceso de deshidratacin son el resultado de la respiracin celular, de la


actividad de los microorganismos, de la lixiviacin y de prdidas debidas al tratamiento mecnico.
La magnitud de esta prdida es muy variable, dependiendo de las caractersticas del proceso de
deshidratacin pudiendo ser tan bajas como un 3%, en un ambiente controlado, (Christensen, 1970),
hasta de 40 % (Lingvall y Nilsson, 1980).

En la Figura 11, Wieneke, citado por Lingvall y Nilsson (1980), resumen las prdidas en el
proceso de deshidratacin dado por condiciones climticas adversas.
FIGURA 11 Prdidas de MS en heno deshidratado en el campo (Wienkler, citado por Lingvall y
Nilsson, 1980).

La lluvia es sin duda la principal causa de prdidas. Estudios realizados en Alemania,


simulando una lluvia de 10 mm sobre heno seco con 20 % de MS, produciendo posteriormente un
nuevo secado al mismo % de MS (20 %), produjo un significativo aumento en las prdidas (Cuadro
6). Este aumento en las prdidas corresponde a la suma de lixiviacin y actividad biolgica durante
el perodo de secado. El aumento en las prdidas fue mayor en el forraje que haba sido
acondicionado.

CUADRO 6 Aumento en las prdidas de MS, debido a 10 mm de lluvia en heno acondicionado y


no acondicionado, con igual contenido inicial de humedad (20%MS)
Tratamiento Aumento en prdidas de MS (%)
Humedad relativa: 40 %; Temperatura: 30C
Acondicionado 7,0
No acondicionado 4,0
Humedad relativa: 65 %; Temperatura: 16C
Acondicionado 12,5
No acondicionado 9,5
Fuente: Dernedde y Wilmschen, citado por Lingval y Nilsson, 1980.
En la Figura 12, tomada de Wilkinson (1984), se presenta un esquema de la influencia del
clima en el volumen de prdidas.

Wilkinson (1981), realiz una estimacin terica del volumen de prdidas debido a los
diferentes factores en el proceso de henificacin (Cuadro 7).

FIGURA 12 Prdidas de MS durante la deshidratacin en el campo (Wilkinson, 1984).

CUADRO 7 Prdida probables de heno secado a campo, secado en galpn y tratado con amonio
bajo buenas condiciones de manejo (%).
Secado en el campo (*) Secado en galpn Tratado con NH3
(**) (***)
En el campo
Respiracin 8 8 8
Prdidas mecnicas 14 4 4
Durante almacenamiento
Respiracin 1 4 -
Fermentacin 2 3 3
Prdidas de superficie 2 1 -
Al sacarlo del galpn 1 1 1
TOTAL 28 21 16
Fuente: Wilkinson, 1981.
(*) = Secado a campo sin lluvia.
(**) = Enfardado con 60 % de MS.
(***) = Tratado con 35 Kg NH3/Ton MS.
Las prdidas de valor nutritivo son muy importantes y tambin dependientes de la velocidad
de deshidratacin (clima) Kachele (1978), entrega informacin sobre las prdidas de MS, protena
cruda y energa neta en henos bajo tres condiciones distintas (Cuadro 8).

CUADRO 8 Prdidas ocurridas en henos bajo tres condiciones de secado (%).


Condicin climtica M.S. Protena cruda Energa neta
Lluvioso 36,7 41,5 48,4
Bueno 17,4 16,4 44,0
Seco 10,4 4,5 23,0
Fuente: Kachele, 1978.

En un trabajo realizado por Lingvall y Nilsson (1980), se observa claramente el efecto


detrimental de la lluvia sobre la calidad del heno (Cuadro 9).

CUADRO 9 Influencia de la lluvia sobre el valor nutritivo del heno.


FORRAJE FRESCO HENO
Sin lluvia Con lluvia
Contenido Digest. Contenido Digest. Contenido Digest.
(% MS) (%) (% MS) (%) (% MS) (%)
Materia orgnica 91,3 77 92,1 71 92,8 58
Protena cruda 17,2 76 15,0 69 14,3 57
Fibra cruda 27,6 79 31,1 76 33,7 66
Protena digestible (%MS) 13,0 10,4 8,2
EM (Mcal / kg MS)
In vivo 3,1 2,9 2,3
In vitro 3,1 2,9 2,4
Anlisis qumico 3,1 2,7 2,5
Fuente: Lingvall y Nilsson (1980).

1.18 Alternativas prcticas para mejorar la calidad del heno en la Zona Sur

Son pocas las alternativas que existen en la zona sur para realizar un heno de mediana
calidad, entre ellas tenemos:

Atrasar la poca de rezago


Usar para heno, un segundo corte
Uso de caballetes

1.19 Epoca de rezago.

En general en la zona sur las praderas destinadas a conservacin de forraje se rezagan a


comienzos de septiembre, con esto se logra alta cantidad de forraje, pero de muy baja calidad.

Estudios realizados en la Estacin Experimental Remehue en Osorno (TEUBER, 1980), han


demostrado que atrasando la poca de rezago se logra obtener henos de mayor valor nutritivo
(Cuadro 10).
CUADRO 10 Valor nutritivo de henos con distinta poca de rezago.
Inicio Fecha Rendimiento Rezago Protena (%) Digestibilidad in vitro
Rezago Henificacin (ton MS) (das) Corte Heno (%)
1 sep. 26 dic. 7,02 117 10,5 8,5 58,2
1 oct. 26 dic. 6,33 87 11,0 10,0 63,4
1 nov. 26 dic. 4,41 56 14,2 13,5 69,9
Fuente: TEUBER (1980).

Debido a condiciones climticas, como son, el riesgo de precipitaciones, alta humedad en el


suelo y alta humedad relativa del aire la fecha de corte para heno debe ser realizada desde la mitad
de diciembre en adelante. poca en que la pradera ha pasado el momento ptimo de cosecha. Debido
a esta condicin que es la limitante, una posibilidad que permite obtener henos de mejor calidad, es
atrasando la poca de rezago hasta el mes de octubre en que se mejora la calidad no afectando
significativamente la cantidad de forraje cosechado.

1.20 Manejo de cortes

El principio que fundamenta esta prctica es el mismo del caso anterior. Consiste en realizar
un corte para ensilaje temprano, entre el 15 de octubre al 15 de noviembre, posteriormente fertilizar
la pradera con nitrgeno y rezagar para heno. En el mes de enero se puede realizar la henificacin de
esta pradera obteniendo un forraje de buena calidad.

Los principales inconvenientes que tiene esta prctica son:

Se requiere una buena pradera, sino el volumen que se obtiene es muy bajo.
Existe un dao sobre la pradera, debido a los dos rezagos, muchos macollos pasan a estado
reproductivo y mueren, con esto baja la densidad de la pradera. Adems dos cortes significa una
gran extraccin de nutrientes que deben ser compensados con una mayor fertilizacin.

1.21 Uso de caballetes

Es una alternativa especialmente indicada para pequeos agricultores, usa bastante mano de
obra y poca mecanizacin.

El procedimiento consiste en colocar el pasto cortado sobre caballetes o alambres para evitar
que quede en contacto con el suelo hmedo y se logre un secado ms rpido. Por la forma en que
queda dispuesto el forraje existe menos dao debido a cualquier lluvia imprevista ya que escurre
mejor hacia el suelo.

En la Estacin Experimental Remehue se han realizado algunas experiencias con este


mtodo (Cuadro 11).
CUADRO 11 Calidad de heno de pradera natural usando dos mtodos de secado.
Tratamiento Materia seca Protena Digestibilidad in vitro
(%) (%) (%)
Heno corriente 86,4 9,5 65,0
Heno caballetes 85,3 11,6 67,1
Fuente: SIEBALD (1980).

2 ENSILAJE (Volver al Indice)

2.1 Aptitud fermentativa de recursos forrajeros

La conservacin de forraje como ensilaje se basa en la fermentacin del material fresco.


Bsicamente se trata de producir una disminucin en el pH de la masa de forraje ensilado,
permitiendo as su conservacin en el tiempo.

Los factores que determinan la calidad de un ensilaje se podran agrupar en dos grandes
reas. En primer lugar se tiene todo lo relativo a la tcnica de ensilado y en segundo lugar todo lo
concerniente al material original utilizado en el proceso de ensilado. Dentro de esta segunda rea, es
decir, las caractersticas del forraje utilizado, existen, a su vez, dos factores que son especialmente
determinantes en el resultado del ensilaje. Por un lado est la composicin qumica del forraje al
momento del corte, determinada por la especie y variedad pratense que se estn utilizando, y por el
estado fenolgico de la planta a la cosecha. Por otro lado se tiene la aptitud fermentativa del forraje,
que corresponde a la facilidad del forraje para fermentar. Los factores ms importantes que
determinan la aptitud fermentativa de un forraje son:

Contenido de carbohidratos solubles


Capacidad buffer
Contenido de agua

Los principales factores que determinan la calidad final de un ensilaje se pueden representar
en la figura 13.
CALIDAD DE UN ENSILAJE

TECNICA DE ENSILADO FORRAJE ORIGINAL

Picado CONTENIDO DE APTITUD


Compactacin NUTRIENTES FERMENTATIVA
Sellado
Premarchitamiento
Aditivos
Etc.

Especie Carbohidratos
Variedad Capacidad buffer
Estado fenolgico Contenido humedad

FIGURA 13 Factores que determinan la calidad de un ensilaje.

2.2 Carbohidratos solubles (Volver al Indice)

Los principales compuestos que constituyen el sustrato para las bacterias en el proceso
fermentativo son los carbohidratos solubles (CHOs). Menor importancia para dicho proceso poseen
compuestos como la hemicelulosa, la pectina y los cidos orgnicos los que en alguna medida son
utilizados.

La mnima cantidad de carbohidratos solubles necesarios para garantizar una buena


fermentacin, que se menciona como valor de referencia en la literatura, es de un 3 a 4 % base
fresca, (Mason, 1985). Este valor es dependiente del resto de las caractersticas del forraje como
capacidad buffer y contenido de agua.

La concentracin de carbohidratos solubles requeridos depende del contenido de materia


seca, como se muestra en la Figura 14.
FIGURA 14 Requerimientos mnimos de carbohidratos solubles y pH mximo para ensilajes con
distinto contenido de materia seca (Mason, 1985).

Normalmente el contenido de carbohidratos solubles se indica como porcentaje de la materia


verde, ya que se considera una medida ms til, al indicar la concentracin de ellos en el forraje al
momento de ser ensilado. Como se analizar ms adelante, el contenido de agua en el forraje a
ensilar, es un factor preponderante y determinante en la calidad del ensilaje resultante. En general, se
ha estimado que el contenido de CHOs requeridos para lograr un pH estable es significativamente
mayor en leguminosas que en gramneas y en forrajes con un menor contenido de materia seca
(Cuadro 12).

CUADRO 12 Contenido mnimo de carbohidratos solubles para alcanzar un pH estable en


gramneas y leguminosas.
Materia seca del Contenido de carbohidratos solubles (%)
forraje Leguminosas Gramneas
(%) Materia seca Materia verde Materia seca Materia verde
20 26 5,2 19 3,8
25 21 5,2 14 3,5
30 17 5,1 10 3,0
35 14 4,9 7 2,5
40 10 4,0 5 2,0
45 7 3,2 3 1,4
50 6 3,0 2 1,0
Fuente: Pitt y Sniffen (1985).
2.3 Factores que afectan el contenido de carbohidratos solubles del forraje (Volver al Indice)

Son varios los factores que determinan la concentracin de carbohidratos solubles de un


recurso forrajero. Entre los ms importantes estn : la especie forrajera, el estado fenolgico al
momento del corte, el nivel de fertilizacin nitrogenada y las condiciones climticas.

2.3.1 Especie forrajera

Existen importantes diferencias en el contenido de CHOs entre las distintas familias de


especies forrajeras, es as como las gramneas tienen mayores contenidos que las leguminosas. Esta
diferencia tambin existe entre las especies de una misma familia, como es el caso de las gramneas.
En ella existen especies como el maz y la ballica italiana que se destacan por su alto contenido de
CHOs, pero tambin est el pasto ovillo, el que resalta por poseer una menor concentracin (cuadro
13).

CUADRO 13 Contenido de carbohidratos solubles de distintos recursos forrajeros.


Recurso forrajero Contenido de CHOs (% MS)
Rango Promedio
Maz forrajero 8 - 30 17,4
Dactylis glomerata 5 - 19 7,9
Lolium perenne 5 - 31 17,0
Lolium multiflorum 7 - 31 18,1
Festuca arundinacea 4 - 26 9,6
Medicago sativa 5 - 11 7,4
Trifolium pratense 7 - 10 8,8
Maravilla forrajera 10 - 21 15,9
Fuente: Adaptado de McDonald (1981).

Adems de lo expresado anteriormente, est el hecho de que no slo entre especies de una
misma familia existen diferencias en el contenido de CHOs, sino que tambin se presentan
diferencias entre variedades (Cuadro 14), dentro de una misma especie.

CUADRO 14 Contenido de materia seca y carbohidratos solubles de dos variedades


de Lolium multiflorum.
Variedad Materia seca (%) CHOs (% de la MS)
Lolium multiflorum diploide 14,8 5,3
Lolium multiflorum tetraploide 13,1 9,9
Fuente: Marambio (1979).

De igual forma est el caso de Lolium perenne, en el que se ha determinado que las
variedades tetraploides poseen un nivel de CHOs mayor a las diploides (cuadro 15).

En Dactylis glomerata las variedades de maduracin temprana tienen mayores


concentraciones de CHOs que las de madurez tarda.
CUADRO 15 Contenido de carbohidratos solubles de variedades de Lolium perenne
en distintos estados de crecimiento (Escocia) (% de la MS).
Variedad Corte 1 Corte 2 Corte 3 Corte 4 Corte 5 Corte 6
1 mayo * 31 mayo 1 julio 31 julio 29 agosto 2 octubre
Diploide 14,2 21,4 15,4 19,6 20,4 14,9
Tetraploide 17,7 23,3 19,8 23,0 25,5 17,2
Fuente: Henderson citado por McDonald (1981).
* Hemisferio Norte

2.3.2 Estado fenolgico de la especie

El contenido de CHOs no es estable en las diferentes fases de desarrollo de las especies


vegetales, por el contrario, ste flucta a travs de los distintos estados fenolgicos.

Es as como en Escocia, Henderson citado por McDonald (1981), trabajando en L. perenne,


midi diariamente, entre el 11 de mayo (noviembre) y el 3 de junio (Diciembre), las fluctuaciones
que experimentaba el contenido de CHOs, encontrando que se incrementaba de 13,9% en el da 1 a
24,5% de la MS en el da 24.

Tambin en cebada se han realizado mediciones determinando las variaciones en el


contenido de CHOs (cuadro 16). Siendo una especie que posee un alto contenido de CHOs, alcanza
los valores mximos durante el estado de grano lechoso, niveles que pueden superar incluso a los del
maz.

Especies leguminosas como Medicago sativa y Trifolium pratense tambin presentan


fluctuaciones en la concentracin de CHOs a medida que el perodo fenolgico avanza. En el cuadro
16 se indican los resultados obtenidos por Raguse y Smith, citados por McDonald (1981). Al
comparar estos valores con los sealados para gramneas, resalta la diferencia que existe en los
niveles de CHOs entre dichas especies. Este bajo nivel de CHOs en las especies leguminosas son
una de las dificultades para obtener ensilajes de ptima fermentacin, especialmente por corte
directo.

CUADRO 16 Contenido de Carbohidratos solubles de la cebada en distintos estados de desarrollo,


(% de la MS).
Constituyente Emergencia Floracin Grano Grano Grano Grano Grano
espiga acuoso lechoso harinoso harinoso duro
temprano tardo
CHOs 16,9 18,0 24,9 31,8 24,2 14,7 4,6
Fructosa 6,0 5,0 4,1 3,1 2,9 3,1 2,2
Glucosa 6,0 6,0 4,2 2,9 2,8 2,0 1,1
Galactosa 0 0 0 1,6 4,4 4,6 5,8
Sacarosa 1,9 1,4 2,3 3,3 2,1 1,9 4,4
Oligosacaridos 1,6 3,4 6,9 7,6 3,2 3,5 1,5
Fructosanos 3,1 3,3 7,2 1,3 1,2 6,6 2,3
Fuente: McDonald (1981).
Las praderas permanentes de la zona sur de Chile estn constituidas por un variado nmero
de especies en distintas proporciones, normalmente dominadas por gramneas. Este hecho es
importante considerarlo frente a la alternativa de realizar un ensilaje, debido a que la pradera, como
un todo, tambin sufre cambios en los contenidos de los CHOs a medida que el estado fenolgico de
las especies que la constituyen va cambiando. Scholz (1988), en una pradera permanente de la X
regin dominada por Lolium perenne y Trifolium repens, midi la variacin de los CHOs en 5
estados fenolgicos (cuadro 18), encontrando que los valores fluctuaban entre 2,3% para el estado
fenolgico de bota hasta un 8% de la materia verde en el estado de grano harinoso duro, siendo el
mnimo contenido de CHOs en los estados de corte ms tempranos.

CUADRO 17 Contenido de Carbohidratos solubles en cuatro leguminosas cortadas en distintos


estados de madurez (% de la MS).
Especie CHOs Estado de crecimiento
Vegetativo Prebotn Botn 10% Floracin Grano
floracin completa formado
Medicago Fructosa 2,5 2,7 2,0 1,4 2,3 2,1
Sativa Glucosa 2,5 2,6 2,1 1,3 2,1 1,7
Sacarosa 4,2 5,6 2,7 2,4 2,7 1,6
TOTAL 9,2 10,9 6,8 5,1 7,1 5,4
Trifolium Fructosa 2,3 2,4 2,7 2,4 2,5 2,0
pratense Glucosa 2,4 3,0 3,8 4,5 3,8 3,4
Sacarosa 4,8 4,1 2,1 2,0 2,9 2,1
TOTAL 9,5 9,5 8,6 8,9 9,2 7,5
Lotus Fructosa - 3,3 2,3 2,0 2,0 1,8
Corniculatus Glucosa - 2,2 1,6 1,4 1,5 1,5
Sacarosa - 5,8 2,1 2,1 1,9 1,7
TOTAL - 8,0 7,0 5,8 5,4 5,0
Trifolium Fructosa 3,2 4,2 2,8 2,8 2,8 2,4
Repens Glucosa 2,4 3,6 3,3 3,2 3,8 3,1
Sacarosa 3,4 5,1 2,1 2,0 2,4 1,3
TOTAL 9,0 12,6 8,2 8,0 9,0 6,8
Fuente: Raguse y Smith, citados por Smith (1973).

CUADRO 18 Variacin del contenido de carbohidratos solubles al momento del corte y en el


ensilaje de una pradera permanente en cinco estados fenolgicos.
Estado fenolgico Tiempo de rezago Carbohidratos solubles (%)
* (das) Materia seca Materia verde
Bota 51 14,1 2,3
Inicio de Espigadura 57 16,5 3,2
Inicio de Floracin 73 13,7 2,6
Grano Acuoso - Lechoso 90 16,8 5,0
Grano Harinoso - Duro 112 19,8 8,0
Fuente : Scholz , 1988.
*Estado fenolgico para Lolium perenne.
2.3.3 Efecto de la hora del da

Otro factor que afecta la concentracin de los CHOs es la hora del da. Es as como las
menores concentraciones se encuentran al amanecer, las que posteriormente van aumentando
durante el da, para finalmente descender al oscurecer. Estas fluctuaciones diarias de las
concentraciones de los CHOs se deberan fundamentalmente a las producidas por el contenido de
sacarosa. Este hecho ocurre tanto para gramneas como para leguminosas. En el cuadro 19 se
presentan las variaciones diarias medidas para Lolium perenne.

CUADRO 19 Variaciones diurnas del contenido de sacarosa en Lolium perenne (%


de la MS).
Hora del da Sacarosa (%)
9.00 5,3
12.00 6,7
15.00 7,0
18.00 7,0
21.00 6,6
24.00 6,6
3.00 5,4
6.00 5,3
Fuente: Waite y Boyd, citados por McDonald (1981).

2.3.4 Fertilizacin nitrogenada.

En gramneas el contenido de CHOs tambin experimenta variaciones como una respuesta a


la fertilizacin nitrogenada. Se ha visto que ste se reduce luego de ser aplicado el nitrgeno.

Esta disminucin se cree que es debida a la aceleracin del crecimiento provocada por dicha
fertilizacin, aparentemente sera una consecuencia de la reduccin en el contenido de fructosanos
ms que del total de CHOs. (McDonald, 1981).

2.3.5 Factores climticos

El clima es un elemento determinante para el desarrollo de las especies pratenses. Algunas


caractersticas de las praderas que dependen de l son : las especies que se puedan desarrollar en un
lugar geogrfico, los volmenes susceptibles de ser cosechados y la oportunidad y tasa de
crecimiento.

Entre los factores climticos que influyen en el desarrollo de las especies vegetales estn la
temperatura, las precipitaciones, la humedad relativa y la luminosidad. Es esta ltima caracterstica
la que est ntimamente ligada con la produccin y variacin de los contenidos de CHOs.

Los procesos fotosintticos son desencadenados por la estimulacin de tipo lumnica sobre
los tejidos verdes de las plantas. Es a partir de este proceso, la fotosntesis, que se generan los
distintos productos carbonados, como son los azcares.
Debido a lo anterior, la produccin de los CHOs en las plantas est muy ligada con los
cambios en la intensidad lumnica. Es as como la reduccin en la intensidad lumnica produce una
disminucin en la concentracin de CHOs en gramneas y en leguminosas.

Trabajos realizados por Deinum, citado por McDonald (1981), demuestran que al aplicar
altas intensidades lumnicas a Lolium perenne , se produca un incremento en el contenido de CHOs.
Estos estudios tambin indican que el nivel de CHOs es mximo en plantas que crecen con alta
intensidad lumnica, bajas temperaturas y sin sombreamiento.

2.4 Tipo de carbohidratos solubles (Volver al Indice)

En los procesos bioqumicos que ocurren en la masa de forraje ensilada, son determinantes
la cantidad y tipo de CHOs. Como se indic con anterioridad, los CHOs son el sustrato para las
reacciones de fermentacin que ocurren en el material ensilado.

La cantidad de CHOs que se requiere para lograr un cambio dado en el pH est determinado
por la eficiencia de conversin de los CHOs a cidos. A la vez, dicha eficiencia de conversin es
afectada directamente por las proporciones de los diferentes CHOs que se encuentran presentes y
por la naturaleza de la flora bacteriana, entre otros factores .

Los CHOs presentes en los forrajes son principalmente fructosanos, glucosa, fructosa y
sacarosa. La glucosa y la fructosa son dos monosacaridos de uso inmediato y son los ms
importantes en las gramneas.

La sacarosa normalmente se encuentra en cantidades mayores que los monosacaridos, en un


rango de 20 - 80 gr/kg MS. Por otro lado, oligosacaridos, tales como melibosa, rafinosa y
estaquiosa, han sido determinados en ciertas gramneas, como Lolium perenne y Dactylis glomerata,
pero en concentraciones relativamente bajas.

Con respecto a los polisacaridos los fructosanos son los nicos CHOs importantes en pastos
de origen templado encontrndose en concentraciones de 50 - 90 gr/kg MS (McDonald, 1981). Ellos
constituyen el principal carbohidrato no estructural de almacenamiento para las gramneas.

Para el caso de las leguminosas el principal carbohidrato no estructural de reserva es el


almidn. Sin embargo, debido a que el almidn es insoluble en agua fra, no se le considera como un
componente de la fraccin de los CHOs. Adems el almidn no se encuentra directamente
disponible para las bacterias lcticas como sustrato fermentable. Sin embargo, enzimas presentes en
el vegetal hidrolizan una pequea parte del almidn produciendo hexosas y pentosas adicionales,
(Muck,1988).

Los principales CHOs presentes en las especies leguminosas son la fructosa, la glucosa y la
sacarosa, (cuadro 17).
2.5 Capacidad buffer (Volver al Indice)

La capacidad buffer del forraje o su habilidad para resistir cambios en el pH, es un factor
muy importante en determinar la aptitud fermentativa de un forraje. La capacidad buffer se expresa
como los mili equivalentes de lcali ( 0,1 M hidrxido de sodio), requeridos por Kg de MS para
cambiar el pH de 6 a 4. En el cuadro 20 se indica la capacidad buffer de un nmero de especies
determinadas por esta metodologa.

CUADRO 20 Capacidad buffer y pH de diferentes recursos forrajeros.


Especie PH Capacidad buffer (meq / kg MS)
Dactylis glomerata 6,01 410
Lolium multiflorum (bajo N) 5,89 310
Lolium multiflorum (alto N) 6,16 386
Lolium perenne 6,01 388
Trifolium pratense 5,95 578
Trifolium repens - 512
Medicago sativa 6,10 488
Fuente: Adaptado de McDonald (1981).

En general las cifras sealadas muestran que las leguminosas tienen una mayor capacidad
buffer que las gramneas. La capacidad buffer de una especie est principalmente determinada por el
contenido de protena y de cidos orgnicos.

2.6 Acidos orgnicos (Volver al Indice)

Los cidos orgnicos que se encuentran en mayores concentraciones en especies pratenses de


clima templado son mlico, ctrico y qunico. El cuadro 21 presenta la concentracin de estos cidos
en algunas especies.

La alta capacidad buffer de las leguminosas comparada con las gramneas, se atribuye
principalmente a su alto contenido de cidos orgnicos que en algunos casos, por ejemplo en
Medicago sativa puede ser tan alto como 10% de la materia seca. Los principales cidos orgnicos
presentes en las leguminosas son mlico, ctrico, qunico, shkimico, malnico y glicrico.

CUADRO 21 Contenido de cidos orgnicos en algunas gramneas forrajeras (gr/kg MS).


Especie Ctrico Fumrico Mlico Qunico Shkimico Succnico Total
Dactylis glomerata 2,9 0,2 8,7 5,5 2,5 3,0 22,8
Festuca arundinacea 3,7 - 11,0 6,2 1,2 2,5 24,6
Agrostis tenuis 2,4 0,1 5,6 1,4 0,5 3,0 13,0
Lolium perenne 4,5 0,2 8,8 3,0 1,2 2,4 19,9
Fuente: Adaptado de McDonald (1981).

Como se observa en el cuadro 22, para la cebada y en general en todas las especies pratenses
el contenido de cidos orgnicos disminuye con el avance de la madurez, lo que disminuye la
capacidad buffer.
CUADRO 22 Contenido de Acidos orgnicos de la cebada en distintos estados de desarrollo
(% de la MS).
cido Emergencia Floracin Grano Grano Grano Grano Grano
orgnico espiga acuoso lechoso harinoso harinoso duro
temprano tardo
Actico 0,43 0,71 0,33 0,65 0,64 0,64 0,51
Mlico 5,63 2,82 1,73 1,31 0,71 0,32 0,15
Ctrico 0,48 0,40 0,54 0,43 0,24 0,09 0,06
TOTAL 6,54 3,93 2,60 2,39 1,59 1,05 0,72
Fuente: McDonald (1981).

2.7 Contenido de protena (Volver al Indice)

Si bien los cidos orgnicos y sus sales son considerados como la causa principal
determinante de la alta capacidad buffer de las leguminosas en comparacin a las gramneas, es un
hecho que su alto contenido de protena tambin contribuye.

Lo anterior es relevante cuando se pretende confeccionar ensilajes a partir de forrajes que


incluyen especies leguminosas. Es el caso tambin de los ensilajes de pradera permanente en los que
existe una combinacin de gramneas y leguminosas (cuadro 23), o de praderas puras de gramneas
que cortadas en estados fenolgicos tempranos poseen altos contenidos de protena, lo que dificulta
el proceso fermentativo.

CUADRO 23 Variacin del contenido de protena al momento del corte de una praderapermanente
en cinco estados fenolgicos.
Estado fenolgico Tiempo de rezago Material Fresco (% MS)
(das) Protena total Protena verdadera
Bota 51 17,1 11,9
Inicio de Espigadura 57 13,2 10,4
Inicio de Floracin 73 11,3 7,6
Grano Acuoso - Lechoso 90 8,9 6,6
Grano Harinoso - Duro 112 7,9 5,1
Fuente : Scholz (1988).

2.8 Contenido de humedad (Volver al Indice)

Un forraje ideal para ser ensilado debera, adems de tener un alto nivel de CHOs y una baja
capacidad buffer, tener un contenido de materia seca sobre 20 % .

Es por esto que es importante el estado fenolgico y el contenido de agua que posea el
forraje al momento de ser ensilado. Los contenidos bajos de materia seca, menores al 15 % , pueden
contrarrestar el efecto preservativo del cido lctico. Ejemplo de esto son los forrajes cortados
demasiado temprano o bajo condiciones climticas adversas. Bajo estas condiciones el crecimiento
de Clostridium sp. puede no ser inhibido incluso a pH tan bajos como 4,0.
A contenidos de materia seca sobre 25 a 30 % el crecimiento clostridial es principalmente
inhibido por la falta de humedad ms que por la accin del cido lctico. Las bacterias cido
lcticas, por otra parte, son tolerantes a altos contenidos de materia seca.

Se debe considerar que a niveles mayores de materia seca del forraje a ensilar, aumenta la
concentracin de los CHOs en el material vegetal, de modo que los procesos lactofermentativos
posteriores se ven favorecidos, logrndose una estabilizacin ms temprana del forraje y a niveles
ms altos de pH. Unido a lo anterior, al ensilar un forraje con un mayor porcentaje de materia seca,
la capacidad buffer del mismo se ve reducida.

CUADRO 24 Variacin del contenido de materia seca al momento del corte y en el ensilaje de una
pradera permanente en cinco estados fenolgicos.
Estado fenolgico Tiempo de rezago Rendimiento MS Contenido de MS (%)
(das) (ton / ha) Corte Ensilaje
Bota 51 4,3 16,0 14,8
Inicio de Espigadura 57 6,0 13,2 10,4
Inicio de Floracin 73 8,0 11,3 7,6
Grano Acuoso - Lechoso 90 9,6 8,9 6,6
Grano Harinoso - Duro 112 7,2 7,9 5,1
Fuente : Scholz (1988).

2.9 Tipo de recurso forrajero (Volver al Indice)

Todos los factores antes mencionados inciden en las caractersticas del material a ensilar, ya
sea en forma positiva o negativa. Sin embargo, no hay duda alguna que el tipo de recurso forrajero
es determinante sobre la fermentacin que ocurre en la masa de forraje ensilada.

Este punto se debe tener muy en cuenta en el momento en que se decide el tipo de forraje que
se ensilar, ya que como se ha descrito, los resultados que se obtienen al ensilar una gramnea, por
ejemplo maz o Lolium multiflorum, son muy distintos a los obtenidos al ensilar Medicago sativa.

En los cuadros 25, 27, 28 y 29 se presenta informacin sobre la composicin de 4 recursos


forrajeros en distintos estados fenolgicos indicando las caractersticas que determinan la aptitud
fermentativa de un forraje. Estos valores han sido determinados para las condiciones de la X Regin
por Jurgensen, (1991, no publicado).
CUADRO 25 Composicin qumica y aptitud fermentativa de pradera permanente en cuatro estados
fenolgicos.
Estado fenolgico
1 2 3 4
Materia seca (%) 17,97 21,01 22,92 20,10
Rendimiento de MS (kg/ha) 4.008,33 6.589 7.237 8.277,33
Acidos orgnicos (meq/kg MS) 730,43 491,10 466,13 213,63
CHOs (gr/kg MS) 93,41 85,74 90,78 68,63
pH 6,04 6,12 6,28 5,97
Capacidad buffer (meq/kg MS) 371,84 305,24 337,55 217,65
Protena (% MS) 15,17 12,45 9,5 8,69
Valor D (%) 78,20 76,07 71,8 58,83
1 : Bota ( 27 de Oct.)
2 : Emergencia de Espiga ( 13 de Nov.)
3 : Floracin ( 21 de Nov.)
4 : Grano Lechoso ( 12 de Dic.)
Fuente: Jurgensen y Balocchi et al., (no publicado).

CUADRO 26 Contenido de cidos actico, butrico y lctico ( porcentaje de la materia seca) y pH


del ensilaje de pradera permanente cortada en 5 estados fenolgicos.
Estado fenolgico Acido Acido Acido pH Puntaje * Calificacin
Actico Butrico Lctico *
Bota 5,14 0,96 16,86 4,0 59 Satisfactorio
Inicio de Espigadura 5,45 0,04 17,75 4,0 96 Muy bueno
Inicio de Floracin 5,63 0,21 17,04 3,8 91 Muy bueno
Grano Acuoso - Lechoso 2,71 0,51 13,14 4,0 68 Bueno
Grano Harinoso - Duro 1,53 0,27 7,62 4,7 78 Bueno
Fuente : Scholz (1988). * Segn escala de Flieg.

CUADRO 27 Composicin qumica y aptitud fermentativa de Lolium multiflorum var. Tama en


cuatro estados fenolgicos.
Estado fenolgico
1 2 3 4
Materia seca (%) 14,53 18,67 19,70 26,96
Rendimiento de MS (kg/ha) 6.236 8.508,67 7.932 8.774,33
Acidos orgnicos (meq/kg MS) 882,87 693,67 697,30 450,87
CHOs (gr/kg MS) 96,27 105,52 79,81 43,60
PH 6,26 6,39 6,29 5,93
Capacidad buffer (meq/kg MS) 405,72 331,61 332,37 219,91
Protena (% MS) 13,90 10,66 11,78 9,55
Valor D (%) 76,23 71,87 69,40 65,80
1 : Bota ( 30 de Oct.) 2 : Emergencia de Espiga ( 18 de Nov.)
3 : Floracin ( 25 de Nov.) 4 : Grano Lechoso ( 19 de Dic.)
Fuente: Jurgensen y Balocchi (no publicado).
CUADRO 28 Composicin qumica y aptitud fermentativa de Avena sativa var. Nehun en cuatro
estados fenolgicos.
Estado fenolgico
1 2 3 4
Materia seca (%) 14,53 16,23 18,25 23,48
Rendimiento de MS (kg/ha) 7.129 8.367,67 9.629,67 11.803,67
Acidos orgnicos (meq/kg MS) 770,43 477,30 419,27 412,77
CHOs (gr/kg MS) 88,45 71,00 56,68 61,81
pH 6,00 6,11 6,06 5,68
Capacidad buffer (meq/kg MS) 459,88 342,04 310,08 290,10
Protena (% MS) 12,00 8,93 8,31 7,31
Valor D (%) 83,33 68,43 66,43 60,23
1 : Bota ( 22 de Nov.)
2 : Emergencia de Espiga ( 1 de Dic.)
3 : Floracin ( 13 de Dic.)
4 : Grano Lechoso ( 27 de Dic.)
Fuente: Jurgensen y Balocchi (no publicado).

CUADRO 29 Composicin qumica y aptitud fermentativa de Lupinus luteus en cuatro estados


fenolgicos.
Estado fenolgico
1 2 3 4
Materia seca (%) 11,06 13,07 14,57 18,23
Rendimiento de MS (kg/ha) 5.140,67 7.324,67 9.175,67 8.737,33
Acidos orgnicos (meq/kg MS) 824,90 784,90 667,03 553,57
CHOs (gr/kg MS) 86,43 98,70 91,97 64,65
PH 5,00 4,98 4,73 4,97
Capacidad buffer (meq/kg MS) 392,40 390,69 338,88 372,18
Protena (% MS) 16,24 15,27 14,87 16,00
Valor D (%) 77,43 74,93 72,80 73,00
Fuente: Jurgensen y Balocchi (no publicado)
1 : Primera Floracin ( 10 de Ene.)
2 : Capi formado en primer tallo floral e inicios de segunda floracin ( 20 de Ene.)
3 : Grano desarrollado en primer tallo floral y capi formndose en segundo tallo floral ( 30 de Ene.)
4 : Grano Maduro en primer tallo floral y capi formado en segundo tallo floral ( 10 de Feb.)

2.10 Pauta de evaluacin de aptitud fermentativa (Volver al Indice)

Conocidos los factores que determinan la aptitud fermentativa de un forraje, es necesario


desarrollar un mtodo de aplicacin prctica que permita determinar con anterioridad el riesgo de
una mala fermentacin del ensilaje. De esta forma es posible conocer la necesidad de usar aditivos.

Especialmente en Gran Bretaa han sido desarrolladas algunas pautas con este propsito,
(Wilkinson, 1987). Estas pautas consideran en primer lugar el estado fenolgico al corte, factor que
como fue antes mencionado, afecta el contenido de CHOs, la capacidad buffer y el porcentaje de
materia seca. La interaccin entre estos factores determina que cuando la especie a ensilar est en
estado temprano de desarrollo, su aptitud fermentativa se ve disminuida.

El segundo factor considerado es el nivel de fertilizacin nitrogenada; una fertilizacin ms


alta produce una disminucin en la concentracin de CHOs, un menor contenido de MS y un mayor
contenido de protena, lo que afecta la aptitud fermentativa.

El tercer factor considerado en esta pauta, es el tipo de cosechadora utilizada, la que


determinar el tamao de picado. Entre los efectos que tiene el menor tamao de picado es que se
produce una ms rpida liberacin de CHOs al medio, y por consiguiente una disminucin ms
rpida del pH de la masa ensilada. Esto se traduce que a un mayor picado mejora la aptitud
fermentativa.

El cuarto factor es la condicin climtica, y el uso de la tcnica del premarchitamiento.


Cuando ms seca y calurosa sea la condicin climtica imperante mayor ser el contenido de
materia seca y la concentracin de CHOs del forraje. Este mismo principio es vlido para el caso del
premarchitamiento.

El ltimo factor considerado es la estacin del ao, sta determina el estado fenolgico de las
especies pratenses (vegetativo en otoo y reproductivo en primavera). Esto a su vez afecta el
contenido de CHOs, capacidad buffer y porcentaje de materia seca, por lo que un forraje cortado en
primavera - verano tiene una mejor aptitud fermentativa que el cortado en otoo.

CUADRO 30 Pauta de Evaluacin del Riesgo en la Fermentacin.


Factores Puntaje
5 4 3 2 1
Especie Maz Ballica Otras Mezcla gramnea Trbol rosado
Ballica anual perenne gramneas - leguminosa Alfalfa
Estado de Espigado Emergencia Vegetativo
Desarrollo de espigas
Nitrgeno 50 50 - 100 > 100
(kg/corte)
Cosechadora Cosechadora Chopper con Chopper sin
de forraje repicador repicador
Clima / Sol / Nublado / Nublado Llovizna
Marchitamiento premarch. premarch.
Estacin Primavera - Otoo
verano

Puntaje Riesgo Necesidad de aditivo


20 Bajo No se requerira
15 - 20 Medio Dosis normal
15 Alto Dosis alta
BIBLIOGRAFIA

BUTLER, G y BAILEY, R. 1973. Chemistry and biochemistry of herbage. Academic Press,


London . England. (3) : 295 p.

MARAMBIO , J. 1979. Conservacin de forrajes. IN: Curso de actualizacin en produccin de


leche. Instituto de Produccin Animal, Facultad de Ciencias Agrarias, Universidad Austral
de Cheli. Serie B - 1 . 150 p.

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Science course. Reading. England, 47 p.

Mc DONALD, P. 1981. The biochemistry of silage. (Ed.) John Wiley & Sons. New York, USA.
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MUCK, R.E. 1988. Factors influencing silage quality and their implications. J. Dairy Sci. 71:
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RAYMOND, F., SHEPPERSON, G., WALTHAM, R. 1972. Forage Conservation and feeding.

SCHOLZ, B.A 1988. Efecto del estado fenolgico sobre el rendimiento, calidad nutritiva y
aptitud para ensilaje de una pradera mixta de Ballica inglesa y Trbol blanco. Tesis Ing.
Agrnomo. Instituto de Produccin Animal, Universidad Austral de Chile. Valdivia. 59 p.

SMITH, D. 1973. The monoestructural carbohydrates. In: BUTLER, G. y BAILEY, R. (Ed).


Chemistry and biochemistry of herbage. Academic press, London. England. (1) : 639 p.

TEUBER, N. 1980. Tiempo de rezago para obtener heno de buena calidad. Boletn divulgativo N
67 (34 Re) Estacin experimental Remehue. INIA. Osorno. 6 p.

THOMAS, C. y YOUNG, W.O. 1982. Milk from grass. I.C.I. and Grassland Research Institute.

WILKINSON, M. 1987. Silage UK. Chalcombe Publications. 146 p.


SISTEMAS SILVOPASTORALES
(Volver al Indice)

Oscar Balocchi L.

1 INTRODUCCION

Histricamente el uso de la tierra se ha basado en la explotacin del recurso de mayor valor o


ms conocido, sin preocuparse de la presencia de otros recursos y sus interacciones (Olivares, 1989).
Los sistemas agroforestales consideran la combinacin , en el mismo suelo, de produccin forestal
con ganadera y cultivos que se producen entre plantaciones forestales de amplio espaciamiento. Por
lo tanto son simplemente sistemas de uso del suelo que combinan rboles plantados a un mayor
espaciamiento con ganado y cultivos. El International Council for Research in Agroforestry define
los sistemas agroforestales como un sistema de uso del suelo donde se combinan deliberadamente
especies arbreas en un manejo combinado con cultivos agrcolas y/o ganado, ya sea en un arreglo
espacial o en una secuencia temporal.

En estos sistemas existen interacciones ecolgicas y econmicas entre los distintos


componentes. dentro de este concepto ms amplio de produccin agroforestal se encuentran los
sistemas silvopastorales que se definen como la combinacin de especies forestales, praderas y
ganado domstico en el mismo sitio y tiempo, con el objetivo de producir forraje, productos
pecuarios y forestales. sin embargo, el silvopastoreo es ms que la simple combinacin de rboles y
ganado, y para su implementacin requiere del conocimiento de las complejas interacciones entre
los seis componentes del sistema que son:

Componente Ambiental
Componente Suelo
Componente Forestal
Componente Pradera
Componente Animal
Estrategia de Manejo
FIGURA 1 Componentes de un sistema silvopastoral.

Los sistemas silvopastorales son una prctica muy antigua en el desarrollo de la explotacin
agrcola, en la literatura aparecen mencionados y recomendados en Gran Bretaa por Evelyn en
1979 (citado por Newman, 1990). Sin embargo, se menciona que los estudios de los sistemas
silvopastorales con pinos, praderas y ganado comenzaron en Georgia, U.S.A, en 1955 (Lewis y col.,
1984).

Sotomayor (1989), indica que los sistemas silvopastorales, aunque requieren de una mayor
tecnologa y nivel de manejo, tienen una serie de ventajas en relacin a un sistema forestal
tradicional. Entre otras: mejora el acceso del rodal, reduce riesgos de incendios, mejora el
crecimiento de los rboles al reducir la competencia, produce retornos econmicos adicionales y una
diversificacin de la produccin.

2 EFECTO DE LOS ARBOLES SOBRE EL CRECIMIENTO DE LA PRADERA


(Volver al Indice)

Tericamente la capacidad sustentadora de un ecosistema es constante, aunque vare el


nmero y densidad de los estratos presentes. As, en la medida que aumente el tamao o dominancia
de una estrata la o las otras disminuyen proporcionalmente (Olivares, 1989). En sistemas
silvopastorales la estrata superior o arbrea juega un rol fundamental en la produccin de forraje y
en la gran mayora de los casos condiciona su desarrollo. Segn Sotomayor (1989), diversos
parmetros forestales pueden ser usados para predecir y relacionar la influencia de la cubierta
arbrea en el rendimiento de la pradera.

Percival y Knowles (1986), sealan que en sistemas silvopastorales usando Pino radiata, la
produccin de la pradera declina en forma caracterstica en la medida que los arboles crecen.

Numerosas investigaciones realizadas en Estados Unidos han demostrado que con un


aumento de la densidad del rodal (nmero de rboles o rea basal por hectrea) y del tamao de los
arboles (altura, tamao de la copa, etc.), la produccin de forraje decrece en una relacin curvilnea
negativa (Byrd y col., 1984).

Lewis y col. (1983), compararon la produccin de praderas cubiertas con Pinus elliottii, de
19 aos de edad plantado a dos densidades (730 y 268 rboles por hectrea), observando que la
pradera en la densidad menor de plantacin produjo mayor cantidad de forraje que la pradera con
una mayor densidad arbrea. La diferencia en produccin de forraje entre los dos rodales cambi
cuando el rodal con mayor densidad fue raleado en un 50% (730 a 370 rboles por hectrea), a los
10 aos de edad. En los siguientes tres aos, este rodal raleado redujo la diferencia entre produccin
y ganancia de peso vivo por hectrea de un 123% (170 vs 76 kg/ha) a solo 50% (185 vs 127 kg/ha),
dado principalmente por la reduccin del efecto sombra al reducir la cobertura de copa.

En Australia, Anderson y col. (1988) demostraron el efecto de la intercepcin de luz solar en


bosques de pino radiata, en la produccin de la pradera y la cantidad de animales que poda ser
soportada en el sistema.

CUADRO 1 Edad y densidad del rodal, porcentaje de luz transmitida, produccin


de forraje y capacidad sustentadora en plantaciones silvopastorales de pino
radiata en Australia.
Edad del Densidad del Luz Produccin de Capacidad
Rodal Rodal transmitida forraje sustentadora
(aos) (arb/ha) (%) (%) (%)
0 100 100 100
6 - 7* 100 81 87 82
300 69 76 73
0 100 100 100
20** 70 47 67 59
150 24 39 24
* : poda a 4 metros ** : poda a 6 metros
Fuente : Anderson y col.(1988).

Diferentes caractersticas del rbol han sido empleadas para predecir la produccin de
forraje. Entre ellas, las ms utilizadas han sido el rea basal y la cobertura de copa. Grelen y Lohrey
(1978), estudiaron la relacin entre el rendimiento de la pradera y el rea basal, encontrando una
fuerte relacin entre estas dos variables. Sealan que un incremento en el rea basal de Pinus
palustris afect negativamente la produccin de forraje, obteniendo un promedio de 1.153, 911 y
770 kg/ha para los tratamientos de rea basal 13,8; 18,4 y 23 m2/ha respectivamente.
Wolters (1982), encontr que una disminucin en la produccin total de forraje estuvo
fuertemente asociada con un incremento del rea basal en plantaciones de Pinus elliottii en
Louisiana, Estados Unidos. La relacin y = a + bx (y = produccin de forraje, x = rea basal),
obtuvo la mejor correlacin entre ambas variables y el rea basal signific un 70 a 80 % de la
variacin de la produccin de la pradera.

La cobertura de copa tambin ha sido usada para predecir la produccin herbcea. Pyke y
Zamora (1982), encontraron que la cobertura de copa fue el mejor indicador de la produccin de la
pradera, mejor que el rea basal y el nmero de rboles.

Percival y Knowles (1986), sealan que los primeros estudios en Nueva Zelandia sobre el
efecto del Pino radiata sobre la produccin de la pradera mostraban una relacin lineal entre
produccin de materia seca de la pradera y largo de copa viva de los pinos. En la medida que la base
de datos fue aumentando fue evidente que la relacin entre produccin de la pradera y largo de copa
viva era una relacin curvilnea negativa. Adems se encontr una relacin entre largo promedio de
copa viva por rbol y produccin relativa de la pradera. En la medida en que el largo promedio de
copa viva aumenta, la produccin de forraje disminuye (Figura 2). La relacin global fue descrita
por Percival y col.(1984), por la ecuacin:

Y = 24,86 + 100,95 * e(-0,00026318*LCV) - 16,3 * log eLPC

Donde : Y = Produccin relativa de la pradera


LCV = Largo de copa viva por hectrea
LPC = Largo promedio de copa por rbol

Percival y Knowles (1986), utilizando informacin generada en Nueva Zelandia


proponen la siguiente ecuacin para predecir la produccin de forraje de una pradera relativa a una
condicin sin rboles . Esta ecuacin tuvo un r 2 de 0,96 y est representada por:

Y = 100 / (1 + a * X1) + (b * X2)

Donde : Y = Produccin relativa de la pradera


X1 = Suma del largo de copas por hectrea
X2 = Promedio del largo de copa por rbol
ayb = Son coeficientes estimados de los datos
100

80
Produccin relativa de la pradera

Largo promedio de copa


a 10 m copa/rbol
b 5 m copa/rbol
60 c 2,5 m copa/rbol

40

a
20
b
c

0 5 10 15 20
Cobertura de copa
FIGURA 2 Relacin entre produccin de la pradera y cobertura de la copa.
Fuente: Percival y Knowles (1986).

El efecto neto de la competencia por agua parece no ser muy significativo, en caso de
estres hdrico se ha determinado que existe una mayor mortalidad de plantas en la pradera
descubierta que en silvopastoreo. Durante el perodo de fines de primavera y verano el suelo bajo los
rboles presenta un mayor contenido de humedad que en el caso de praderas descubiertas (Anderson
y Batini, 1979).

En condiciones silvopastorales la pradera permanece verde por un mayor perodo lo


que se traduce que en promedio anual posea un mayor contenido de protena.
CUADRO 2 Contenido de protena en praderas bajo silvopastoreo con Pino radiatade 7
aos de edad en Valdivia.
Efecto de la densidad de rboles Protena bruta (%)
Pradera sin rboles 11.2 a
Pradera con 260 rb/ha 14.8 ab
Pradera con 500 rb/ha 15.9 b

Efecto del mtodo de mejoramiento bajo silvopastoreo


(pro. de 260 y 500 rb/ha)
Pradera natural 14.2 a
Pradera natural fertilizada 15.8 ab
Pradera natural fertilizada y regenerada 18.0 b
Fuente : Garca (1985).

3 EFECTO DE LOS ARBOLES SOBRE LA CAPACIDAD SUSTENTADORA

(Volver al Indice)

La capacidad sustentadora de una pradera bajo rboles es reducida por el efecto de


cubrimiento de desechos de poda y raleo, y por la menor produccin de forraje por efecto de la
competencia por luz, agua y nutrientes. En los primeros aos de rotacin el cubrimiento por
desechos tiene un efecto negativo, mientras que en la segunda parte de la rotacin es la competencia
por luz.

La produccin de forraje de la pradera es el factor ms importante que determina la


capacidad sustentadora o capacidad de carga animal. El nmero de animales que pueden ser
mantenidos en la pradera bajo los rboles tiene un gran efecto sobre la rentabilidad del sistema.

Trabajos realizados en Nueva Zelandia indican la evolucin de la carga animal en sistemas


silvopastorales con distintas densidades de Pino radiata a travs de la rotacin. En este caso se
observa que durante los primeros aos la capacidad sustentadora aumenta, en la medida que la
susceptibilidad de los rboles al pastoreo va disminuyendo, posteriormente existe un perodo de
estabilidad que es afectada por las intervenciones silvcolas para posteriormente decrecer debido al
incremento en el efecto negativo del sombramiento.
120

50 rb/ha
100 100 rb/ha
Carga animal (% pradera abierta)

200 rb/ha
400 rb/ha
80

60

40

20

0
1 4 7 10 13 16 19 22 25 28
Edad de los rboles (aos)

FIGURA 2 Efecto de la densidad de rboles (Pinus radiata), sobre la carga animal


soportada, expresada como porcentaje de una pradera descubierta (Reid y Wilson, 1986).

Ensayos realizados en la Zona Sur de Chile por la Universidad Austral han determinado la
evolucin de la carga animal, produccin de carne y lana por hectrea en dos sistemas de
caractersticas distintas. En un caso, Las Trancas, se estableci un sistema silvopastoral desde un
comienzo y en el otro caso, Huape, se intervino un bosque de plantacin tradicional, en ambos casos
se determin la factibilidad de la produccin ovina combinada a plantaciones de Pino radiata.

CUADRO 3 Edad de la plantacin, densidad de rboles y produccin ovina. Mdulo Las Trancas,
La Unin, Chile.
Ao Arboles/ha Ovejas/ha Kg carne/ha kg lana/ha
1977 570 0.0 0 0.0
1978 570 0.0 0 0.0
1979 570 5.6 158 17.9
1980 570 * 6.0 229 22.3
1981 570 7.2 248 28.4
1982 450 7.5 171 16.5
1983 450 * 6.8 192 15.1
1984 200 6.8 107 15.4
1985 200 4.7 148 14.1
1986 200 * 4.0 143 9.5
Fuente : Herv, Balocchi y Pealoza (1990).
* Podas a 2,5 m.; 4 m y 7 m respectivamente.
CUADRO 4 Edad de la plantacin, densidad de rboles y produccin ovina. Modulo Huape,
Valdivia, Chile.
Ao Arboles/ha Ovejas/ha Kg carne/ha kg lana/ha
1982 2400 0.0 0 0.0
1983 600 * 4.7 95 13.5
1984 600 5.0 91 10.8
1985 400 * 4.0 73 10.0
1986 400 3.0 38 8.1
Fuente : Herv, Balocchi y Pealoza (1990).
* Podas a 5 m y 7 m respectivamente.

4 DISTRIBUCION ESPACIAL DE LOS ARBOLES (Volver al Indice)

La distancia entre hileras es flexible y depender en parte del objetivo que se persiga, si se
considera o no uso de maquinaria. Una tpica geometra de plantacin en hileras separadas cada 14
metros con plantas a 1,2 metros sobre la hilera. Un mayor espacio entre las hileras reduce el costo de
control de malezas (cuando es necesario) y permite desarrollar mejor actividades mecanizadas como
conservacin de forraje. Con plantaciones arregladas en hileras dobles o triples, se obtienen mayores
distancias entre hileras manteniendo el mismo nmero de rboles/ha. Con este sistema sera
esperable algn grado de reduccin en el crecimiento de los rboles por la mayor competencia y un
aumento en la produccin de la pradera por una menor cobertura de copa.

CUADRO 5 Configuracin espacial y cobertura de copa en plantaciones de Pinus elliottii a los 13


aos de edad.
Configuracin espacial Area bajo copa Area sin cobertura
(metros) (%) (%)
2.4 x 3.6 100 0
1.2 x 7.2 53 47
0.6 x 14.4 29 71
(1.8 x 2.4) x 7.2 60 40
(1.2 x 2.4) x 12.0 44 56
(0.6 x 2.4) x 26.8 20 80
Fuente : Lewis y col. (1985).

En la Figura 3 se presenta un ejemplo de dos geometras de plantacin, una en hileras


dobles con mil rboles por hectrea y otra en grupos con 625 rboles por hectrea.
FIGURA 3 Ejemplo de dos geometras de plantacin (A) 1000 rb/ha (2x3)x7 y (B) 625 rb/ha
(2x2)x6. Tanum - Conaf (Sotomayor, 1989).

5 DENSIDAD DE PLANTACION (Volver al Indice)

No todos los rboles plantados son capaces de constituirse en rboles suficientemente bien
formados para producir trozos y madera de buena calidad. Por lo tanto se planta inicialmente un
mayor nmero de rboles que los requeridos, en el caso de Pino radiata aproximadamente cinco
veces el nmero final de rboles requeridos. Durante los primeros seis a siete aos los arboles no
deseados son eliminados mediante el raleo. Tradicionalmente los bosques de Pino radiata en chile se
plantan a densidades de 1500 a 2500 rb/ha. En el caso de plantaciones silvopastorales no existe un
criterio nico en relacin a la densidad de plantacin ya que depender de muchos factores, entre
ellos de la ley de bonificacin forestal (Decreto 701). Ms importante que la densidad inicial ser el
manejo silvcola del bosque y la densidad final. En Estados Unidos se recomienda empezar con
plantaciones entre 910 y 1212 rb/ha. En Nueva Zelandia entre 625 y 1000, que son similares a las
que se utilizan en Chile (Sotomayor, 1989).

Adems del mayor crecimiento que se obtiene de la pradera con menores densidades de
plantacin, tambin los rboles crecen a una mayor tasa, de acuerdo a cifras indicadas por Anderson
y col. (1988).

CUADRO 6 Promedio de incremento anual de dimetro de Pino radiata en varias densidades a los
8 aos de edad.
Densidad de rboles Promedio de incremento
(rb/ha) de dimetro (cm)
50 2.47 a*
100 2.21 a
200 2.31 a
400 1.83 b
* valores seguidos de distinta letra exhiben diferencias significativas (p<0.05).
Fuente : Anderson y col. (1988).

CUADRO 7 Promedio de incremento anual de dimetro de Pino radiata en varias densidades entre
los 18 y 22 aos de edad.
Densidad de rboles Promedio de incremento
(rb/ha) de dimetro (cm)
35 2.7
70 2.1
135 1.7
Fuente : Anderson y col. (1988).

6 EFECTOS DE LOS DESECHOs DE PODA Y RALEO (Volver al Indice)

Las operaciones de poda y raleo son prcticas inherentes a los sistemas silvopastorales. Los
desechos provenientes de estas operaciones pueden cubrir un rea considerable de la pradera
hacindola inaccesible para el ganado. En sistemas de pequea escala puede ser posible eliminar
estos desechos, pero en la mayora de las situaciones esta opcin es poco realista. Los desechos de
poda y raleo han sido reconocidos como un factor determinante de la capacidad sustentadora desde
que se comenzaron los ensayos silvopastorales en Nueva Zelandia, en 1970 (Paton, 1986). En
ensayos usando Pino radiata, Tustin y col. (1979), determinaron que un 24% de la superficie de la
pradera era cubierta por desechos, con un rgimen silvcola que contempl dos podas y raleos
cuando los rboles tenan una altura de 3 y 5 m, comparado con 34, 5% de rea cubierta por
desechos cuando se us una sola poda y raleo, con rboles de 5 m de alto.

Segn Anderson y col.(1988), la edad a la cual se realiza el raleo afecta significativamente la


cantidad de desecho producido. Raleos de densidades de 500 hasta 200 rb/ha, de 5 aos de edad,
produce desecho que cubre un 12% de la superficie de la pradera, mientras que la misma operacin
cuando los rboles tienen 7 aos produce un 28% de suelo cubierto.
En ambos estudios se concluye que la manera ms efectiva de reducir la cantidad de
desechos fue plantar y mantener un bajo nmero de rboles, adems de podar y ralear lo antes
posible.

Knowles y Culter (1981), encontraron que desde los tres a los ocho aos de edad del bosque,
el principal factor que redujo la capacidad sustentadora de la pradera fue la cantidad de desechos de
poda y raleo. Concluyeron que la produccin ganadera puede ser mantenida a travs de toda la
rotacin con una densidad de 100 rboles por ha y que la produccin de trozos se encontraba cerca
del ptimo con esa densidad.

Investigaciones realizadas por Percival y col.(1984), en Nueva Zelandia; encontraron que la


cantidad de desecho estuvo principalmente relacionada a la densidad de los rboles. Estudios en
Australia (Burrows, 1980) y Estados Unidos (Weatherspoon y Fiddler, 1984), han cuantificado la
cantidad de desechos en trminos de volumen o peso por hectrea. En estos casos el principal
objetivo ha sido evaluar el riesgo de incendio del rodal.

En un estudio realizado por White (1977), en plantaciones de pino de 5 aos de edad, se


encontr que la cama de acculas sobre la pradera no superaba los 84 kg/ha. Ello tendra
potencialmente problemas para la salud del ganado bovino ya que la ingesta de ellas por parte de las
vacas en gestacin podra producir abortos, partos prematuros y distocias (Olsen, 1974).

7 EFECTO DEL ANIMAL SOBRE EL ARBOL (Volver al Indice)

Durante los primeros estados de desarrollo los rboles pueden ser daados por los animales.
Arboles que han sido severamente daados difcilmente se recuperan completamente. Los ovinos y
caprinos pueden consumir el follaje de los rboles y pueden daarlo significativamente o deformarlo
al consumir el meristema apical del tallo principal, tambin pueden producir daos por consumo de
la corteza de los rboles (Anderson y col., 1985). El dao causado por los bovinos no slo se
produce por consumo de follaje sino tambin por dao mecnico con los cuernos o rascarse. El dao
a los rboles est directamente relacionado con la presin de pastoreo, a mayor presin de pastoreo
mayor ser el dao. Adems la experiencia Neozelandesa y en alguna medida la experiencia
observada en Chile indican que el dao ser mayor con animales que previamente no hayan estado
expuestos a manejos silvopastorales, por lo tanto el animal tendra una especie de entrenamiento.
Aunque en algunos casos el pastoreo temprano ha producido daos muy bajos, utilizando un manejo
apropiado, por razones de seguridad se recomienda no pastorear los dos primeros aos la plantacin
en el caso de Pino radiata, en el resto de las especies depender de la velocidad de crecimiento y
palatabilidad del follaje del rbol. En caso de adoptar pastoreos tempranos, ser necesario observar
frecuentemente los rboles y retirar el ganado en caso de estar ocurriendo algn dao significativo.

8 EFECTO DE LA PRADERA SOBRE LOS ARBOLES (Volver al Indice)

Muchos sistemas silvopastorales contemplan el establecimiento de plntulas de especies


forestales sobre suelos cubiertos con praderas. En este caso es importante considerar el control de
gramneas y malezas alrededor de la plntula, de otra manera la sobrevivencia y crecimiento del
rbol es reducido por competencia de nutrientes y agua.
Anderson y col. (1988), consideran que el aumento en la fertilidad del suelo, que se espera
por la combinacin de praderas basadas en leguminosas, aplicacin de fertilizantes y animales en
pastoreo debera mejorar el crecimiento y vigor de los rboles en zonas marginales.

CUADRO 8 Concentracin de carbono orgnico, nitrgeno total, fsforo y potasio intercambiable


en plantaciones de Pino radiata con y sin fertilizacin fosforada y trbol subterrneo
de 1977 a 1987.
Especie Tratamiento Carbono Nitrgeno Fsforo Potasio
Desde 1977 (%) (%) (ppm) (meq/100gss)
Con trbol
P. radiata Con pastoreo 4.10 0.257 12.9 0.81
con fsforo
sin trbol
P. radiata sin pastoreo 3.10 0.189 5.1 0.72
sin fsforo
Fuente : Anderson y col. (1988)

En investigaciones realizadas por Baggio y Schreiner (1988), en Brasil no se encontr un


efecto significativo de la presencia del animal en pastoreo sobre el crecimiento de plantaciones de
Pinus elliottii (Figura 4).

0.3

0.25
Metros c bicos

0.2

0.15

0.1

0.05 Sin pastoreo


Con pastoreo
0
3.5 4.5 5.5 6.5 7.5 8.5 9.5
Aos

FIGURA 4 Curva de incremento volumtrico medio individual en m3, desde los 3,5 aos aos
edad de la plantacin (Baggio y Schreiner, 1988).
9 CONSIDERACIONES ECONOMICAS (Volver al Indice)

El objetivo del sistema silvopastoral con Pinus radiata es producir trozos de alta
calidad en conjunto con praderas para pastoreo o corte. Existe un rango de densidades de rboles
que permiten la produccin simultnea de madera y ganado; 50 a 150 rboles/ha parece ser el rango
ms apropiado para producir cantidades importantes de madera y ganado (Anderson y col., 1988).

El silvopastoreo es atractivo para algunos productores debido a que permite la


obtencin de ingresos durante el perodo de crecimiento de los rboles.

En Nueva Zelandia Afthur-Worsop (1984), determino que la alternativa de manejo


silvopastoral era ms econmica que la produccin ganadera o forestal por si solas. Una conclusin
similar se obtuvo en un estudio econmico de silvopastoreo con Pinus radiata en Victoria, Australia
(Garland y col., 1984).

Un ejemplo de produccin total en sistemas silvopastorales considerando la


produccin de trozos y ganado es presentado por Malajczuk y col. (1984). Para un manejo silvcola
de 100 rb/ha.

CUADRO 9 Produccin de madera y ganado en un sistema silvopastoral expresado como


porcentaje de la produccin de una explotacin forestal o agrcola pura
respectivamente.
Sistema Produccin del silvopastoreo (%)
Produccin de madera 93
Produccin ganadera 42
Produccin total 135
Fuente : Malajczuk y col. (1984).

La rentabilidad de los sistemas silvopastorales en comparacin con las actividades forestales


o ganaderas puras depender de muchos factores entre ellos la calidad del sitio y produccin
potencial de forraje. Resultados presentados en el proyecto Uso silvopastoral en las reas
marginales de la Dcima Regin, desarrollado por la [Link] de Chile indican en general la
conveniencia econmica de estos sistemas y se resalta adems las ventajas del flujo de ingresos
comparado a un sistema forestal puro.

CUADRO 10 Tasa interna de retorno para distintas alternativas de produccin.


Alternativa T.I.R. (%) V.N.P. (US$)
Sitio Las Trancas, La Unin:
Silvopastoreo 15.67 14.345
Bosque 13.76 8.663
Ganadera ovina 20.47 18.719
Sitio Huape, Valdivia:
Silvopastoreo 28.49 21.528
Bosque ind 20.193
Ganadera ovina 11.8 1.062
Fuente : Universidad Austral de Chile (1988).
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