67% encontró este documento útil (3 votos)
1K vistas816 páginas

SIACOT2017 Memorias Completo

memorias siacot 2017
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
67% encontró este documento útil (3 votos)
1K vistas816 páginas

SIACOT2017 Memorias Completo

memorias siacot 2017
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

Memorias

editores:
Clia Neves
Zazanda Salcedo Gutierrez
Obede Borges Faria
Clia Neves
Zazanda Salcedo Gutierrez
Obede Borges Faria
(Editores)

17 SIACOT
Seminario Iberoamericano de
Arquitectura y Construccin con Tierra
"Tierra - Identidades"

Memorias

La Paz - Bolivia
FAADU-UMSA / PROTERRA
2017
Red Iberoamericana de Arquitectura
y Construccin con Tierra
Rede Ibero-Americana de Arquitetura
e Construo com Terra

Coordinacin 2017 2020: Ing. Rosa Delmy Nez


(FUNDASAL El Salvador)
Coordinacin 2014 2017: Arq. Hugo Pereira Gigogne
(UTM Chile)
Coordinacin 2011 2014: Dra. Arq. Mariana Correia
(ESG Portugal)
Coordinacin 2008 2011: Dr. Arq. Luis Fernando Guerrero Baca
(UAM-Xochimilco Mxico)
Coordinacin 2001 2008: M. Sc. Ing. Clia Neves
(CEPED Brasil)

Consejo M. Sc. Ing. Clia Neves (Rede TerraBrasil Brasil)


Consultivo: Dr. Arq. Luis Fernando G. Baca (UAM Mxico)
(2015 2018) Dra. Arq. Mariana Correia (ESG Portugal)
Ing. Rosa Delmy Nez (FUNDASAL El Salvador)
Arq. Silvio Rios Cabrera(CEDES/Habitat Paraguay)

Consejo Dr. Ing. Julio Vargas Newmann (PUCP Per)


Cientfico: Dra. Arqa. Graciela Mara Viuales (CEDODAL Argentina)
(2015 2018) Dra. Hist. Juana Font Arellano (Fund. Antonio Font de Bedoya Espaa)
Dr. Ing. Koenraad Van Balen (Univ. of Leuven Belgica)
M. Sc. Arq. Francisco Uvia (UNM USA)
Breve historia de PROTERRA

L a Red Iberoamericana PROTERRA es un organismo internacional


dedicado a la cooperacin tcnica y cientfica en el mbito
iberoamericano, que rene especialistas de diferentes pases, los
cuales, voluntariamente, promueven, de modo integrado con las comunidades,
diversas acciones tendientes al desarrollo de la arquitectura y construccin con
tierra en Amrica Latina. La generacin y difusin del conocimiento, as como la
prctica constructiva y la preservacin de la diversidad cultural y del patrimonio
material e inmaterial son objetivos asumidos por PROTERRA.
La Red Iberoamericana PROTERRA surgi en 2006, y fue creada por la conclusin del proyecto de
investigacin temporal de cuatro aos auspiciado por el Programa Iberoamericano de Ciencia y
Tecnologa para el Desarrollo (CYTED). El proyecto de investigacin tena el objetivo de incentivar el
uso de la tierra como material de construccin en la produccin masiva de habitaciones de inters
social, a travs de la transferencia de la tecnologa de arquitectura y construccin con tierra a los
sectores productivos, as como su posible insercin en las polticas sociales de los pases
iberoamericanos. Para cumplir sus objetivos, fueron tambin incorporados profesionales del rea de
conservacin, a fin de rescatar y mantener viva la tradicin y memoria del conocimiento. Al finalizar
el proyecto de investigacin, se contaba con un acervo de ocho libros impresos y diez publicaciones
digitales.
Con el fin de uniformizar un lenguaje internacional, se prepar la terminologa sobre tcnicas de
construccin con tierra, bajo la coordinacin del Centro de Investigacin de la Escola Superior
Gallaecia (Ci-ESG). Adems de las Memorias publicadas en los seminarios anuales que realiza,
PROTERRA elabora manuales e instructivos para talleres de sensibilizacin y, recin, en pacera con el
editorial ARGUMENTUM, public el libro Arquitectura de Tierra en Amrica Latina, que muestra la
variedad y singularidad de la arquitectura y construccin con tierra en esta Regin, compuesto con
casi 100 artculos, la mayora de autora de miembros de PROTERRA.
Actualmente, PROTERRA tiene 128 especialistas y 14 instituciones asociadas, teniendo al espaol y
portugus como idiomas oficiales. El establecimiento de Estatutos formaliza su estructura, misin,
objetivos, organizacin y procedimientos. PROTERRA es un organismo sin personalidad jurdica, que
opera sin recursos financieros formales, contando con el esfuerzo de cada miembro para la bsqueda
de recursos para organizar y participar de los eventos, desarrollar investigaciones y cooperacin,
intercambios de especialistas y dems actividades.
A diferencia de la mayora de las redes, PROTERRA cuenta con el liderazgo de un Coordinador,
asesorado por un Consejo Consultivo (que se compone por cinco miembros de la Red) y un Consejo
Cientfico (compuesto por tres miembros de la Rede y dos especialistas no miembros). Estos Consejos
apoyan la definicin de la estrategia y de actividades, especialmente aquellas de carcter cientfico.
El crecimiento constante de la Red, en los ltimos diez aos, torn necesaria la creacin del Consejo
de Coordinacin, constituido por todos los antiguos coordinadores. Este Consejo contribuye
activamente, para la gestin y visin de la Red Iberoamericana.

Objetivos de PROTERRA
Desde su creacin, PROTERRA busc, a travs de diversos eventos, relacionar y potenciar a
profesionales dedicados a la arquitectura y construccin con tierra, promoviendo su integracin y
estimulando el intercambio de conocimiento y asociacin en diversos trabajos.
En su principio, el foco era la vivienda de inters social con tierra y la propuesta era disponer de un
grupo de especialistas iberoamericanos que pudieran dar suporte tcnico a los programas de
construccin desarrollados en los diversos pases. Luego se percibi que el uso de la tierra en
programas de habitacin de inters social no se materializara solamente con la formacin de un
equipo internacional de profesionales, pues en cada pas ya existan profesionales competentes para
dar el apoyo tcnico necesario. Sin embargo, era necesario estimular y difundir el uso de la tierra a
travs de otras acciones, de modo que se diera el soporte cientfico a la Arquitectura y Construccin
con Tierra a travs de la elaboracin de un acervo bibliogrfico actualizado, adecuado a las
circunstancias actuales de cada pas y regin.
No obstante su carcter original orientado a la construccin contempornea, PROTERRA incorpor
actividades y profesionales dedicados a la preservacin del patrimonio, por comprender el fuerte
nexo existente entre el conocimiento producido, la construccin actual de vivienda y la restauracin
y rehabilitacin de edificaciones. Es imperativo para todo ello disponer de la base tecnolgica
desarrollada que permita construir, rescatar y mantener viva la tradicin y la memoria del uso de la
tierra en construccin.
PROTERRA, como equipo de profesionales con distintas especialidades, funciona en forma horizontal,
sin jerarquas por ttulos: todos los miembros tienen siempre mucho que aportar y mucho que
aprender. Las ideas creativas de los jvenes profesionales y los desafos de las condiciones de
produccin cuestionan directa y saludablemente a los especialistas, obligndoles a reflexionar,
argumentar y desarrollar soluciones. Para cada miembro de PROTERRA, el intercambio posibilita el
estmulo en la forma de pensar, en la evolucin de sus investigaciones, en sus actividades y
conocimiento.
La integracin de profesionales a una red como PROTERRA busca promover la integracin de los
mismos en el campo de las ciencias y de la tecnologa. Adems de esto, PROTERRA incentiva la
formacin de redes regionales y de temas especficos de modo que se incremente el nmero de
personas interesadas en aprender y construir con tierra.

Sobre los SIACOTs


Los Seminarios Iberoamericanos de Arquitectura y Construccin con Tierra (SIACOT) tienen como
finalidad reunir a los cientficos, tecnlogos y profesionales que trabajan en torno al tema de la
arquitectura y de la construccin con tierra, desde su desarrollo histrico hasta el uso actual de este
material. Se trata de un espacio de discusin acadmica, pero abierto a la ciudadana en general,
donde se evala el desarrollo de los programas cientficos y proyectos en marcha, as como los
avances a escala global de la difusin de esta temtica.
La recuperacin en la prctica del uso de estas antiguas tecnologas, por medio del conocimiento de
la conservacin y restauracin de las construcciones de tierra, es til tanto para la conservacin del
patrimonio edificado como para el desarrollo futuro. El mejoramiento tcnico en la construccin con
tierra estabilizada as como la bsqueda de una respuesta eficaz frente a los sismos, tienen un
impacto tanto sobre el campo de la restauracin como de las construcciones nuevas.
Este espacio tambin permite apoyar la formacin de recursos humanos tcnicos, tanto a nivel
profesional como artesanal, mediante una aplicacin prctica de dichas tcnicas que permita la
reinsercin de estas tcnicas en el diseo y edificacin actual del espacio humano.
17 Seminario Iberoamericano de
Arquitectura y Construccin con Tierra
La Paz - Bolivia
9 al 12 de octubre de 2017

COMISIN ORGANIZADORA
Arq. Hugo Enrique Pereira Gigogne - Coordinador de PROTERRA
Arq. Ral Sandoval - PROTERRA - Coordinador General del 17 SIACOT
Dr. Arq. Gonzalo Salazar Antequera - FAADU - Director Carrera Arquitectura FAADU

COMIT CIENTFICO
MSc. Inga. Clia Neves PROTERRA/Rede TerraBrasil Brasil (coordinadora)
Arq. Alejandro Ferreiro FADU/UDELAR Uruguay (responsable por Tema 3)
Arqa. Amanda Rivera Escuela de Construccin en Tierra ECoT Chile
Dr. Arq. Alexandre Mascarenhas IFMG Ouro Preto Brasil
MSc. Arqa. Ceclia Lpez Prez Pontificia Universidad Javeriana Colombia
MSc. Arq. Fernando Cardoso UFV Brasil
Dra. Arqa. Graciela Mara Viuales Centro Barro/CEDODAL Argentina
Dr. Arq. Guillermo Roln CONICET/CRIATiC, UNT Argentina (responsable por Tema 5)
Ing. Henry Eduardo Torres - Ministerio de Cultura, Museo de Sitio de Pachacamac Per
Dr. Arq. Jorge Tomasi CONICET/FFyL/UBA Argentina
Dra. Hist. del Arte Juana Font Fundacin Antonio Font de Bedoya Espaa
PhD. Arqa. Maria Fernandes CEAACP CdT Portugal
Dra. Arqa. Maria Isabel Kanan ICOMOS-ISCEAH Brasil
MSc. Arqa. Mirta E. Sosa CRIATiC/UNT Argentina
Inga. Mnica Bahamndez CNCR Chile
Dra. Arqa. Natalia Jorquera Silva UChile Chile (responsable por Tema 2)
MSc. Arqa. Natlia Lelis UFMG Brasil
Dr. Ing. Obede Borges Faria UNESP/PPGARQ Brasil (responsable por Tema 4)
Dra. Inga. Paulina Faria Universidade NOVA de Lisboa- Portugal
Dr. Arq. Rodolfo Rotondaro UBA/CONICET Argentina
Inga. Rosa Delmy Nuez de Hrcules FUNDASAL El Salvador (responsable por Tema 1)
Arqa. Sofa Rodriguez Larrain PUCP - Per

COMIT DE EXPOSICIN (responsable por la evaluacin de psteres y memorias de diseo y obra)


MSc. Arq. Zazanda Salcedo Gutierrez - UMSA/ ICOMOS Bolivia (coordinadora)
MSc. Arq. Adriana Durn Consultora independiente Francia/Colombia
MSc. Arq. Andr Heise Taipal construes em terra Brasil
MSc. Arq. Beln Alvarado Mollinedo - UMSA
Arq. Camilo Giribas Escuela de Construccin en Tierra ECoT Chile
Arq. Flix Jov ETSAVa/GrupoTIERRA Espaa
Arq. Julio Lpez Barrn - UMSA
MSc. Arq. Mara Cecilia Achig Facultad de Arquitectura y Urbanismo/ UCuenca Ecuador
Dr. Arq. Rubn Roux Facultad de Arquitectura/UAdeC Mxico
MSc. Arq. Tulio Mateo CRS Repblica Dominicana

COORDINACIN GENERAL DE TALLERES


MSc. Arq. Fernando Cardoso UFV Brasil (por PROTERRA)
MSc. Arq. Humberto Candia (por los organizadores locales)
INSTITUCIONES ORGANIZADORAS

PROTERRA - Rede Iberoamericana de Arquitectura y


Construccin con Tierra
[Link]

UMSA - Universidad Mayor de San


Andrs
FADU - Facultad de Arquitectura, Artes,
Diseo y Urbanismo
IIP - Instituto de Investigacin y Posgrado
[Link]/web/guest/arquitectura-
artes-disenho-y-urbanismo
CDA - Centro de Difusin Acadmica

CdT - Casa de Tierra Bolivia


Diseo y construccin con tierra
[Link]
Tejada/100009243131007

APOYO INSTITUCIONAL

Tecnopor - Bioconstruccin
[Link]

EMISTUR - Emprendimiento Universitario de Informacin y


Servicios Tursticos
[Link]
Diviso Tcnica de Biblioteca e Documentao UNESP/Bauru

720 Seminario Iberoamericano de Arquitectura y Construccin con


C759 Tierra (17. : 2017 : La Paz, Bolivia).
Memorias [recurso electrnico] del 17 Seminario
Iberoamericano de Arquitectura y Construccin con Tierra,
realizado en La Paz, en el ao de 2016 ; editadas por Clia
Neves, Zazanda Salcedo Gutierrez y Obede Borges Faria. -- La
Paz : FAADU-UMSA / PROTERRA, 2017
816 p.

ISBN 978-99974-70-11-9

1. Arquitectura y construccin con tierra. 2. Tcnicas


constructivas. I. Neves, Clia. II. Salcedo Gutierrez,
Zazanda. III. Faria, Obede Borges. IV. Ttulo.

Depsito legal: 4-4-277-17 P.O.


ISBN 978-99974-70-11-9

Los criterios y opiniones expresados en los artculos de esta publicacin son de exclusiva
responsabilidad de cada uno de sus autores.

Sugestin para hacer referencia a estas memorias


a) Memorias como un todo:
Neves, C.; Salcedo, Z; Faria, O. B. (Eds.) (2017). Seminario Iberoamericano de Arquitectura y
Construccin con Tierra, 17. Memorias... La Paz, Bolivia: PROTERRA/FAADU-UMSA. 816 p.
b) Articulo especfico (un ejemplo):
Minto, F. C. N.; Silvoco, M. M.; Carvalho, B. T. (2017). Ensino da arquitetura e construo com
terra na FAU/UFRJ, Rio de Janeiro, Brasil. Seminario Iberoamericano de Arquitectura y
Construccin con Tierra, 17 Memorias... La Paz, Bolivia: PROTERRA/FAADU-UMSA. p. 456-464.

Diagramacin del libro: Obede Borges Faria (PPGARQ-UNESP-Bauru / PROTERRA / TerraBrasil)


Foto de portada: Chullpares Macaya, Bolivia (detalle de foto de Zazanda Salcedo Gutierrez, 2011)
Contenido

Presentacin 17
Hugo Pereira Gigogne

Mensaje del Decano de la FADU-UMSA 18


Gastn Gallardo Dvila

Palabras de la organizacin 19
Raul Sandoval Tejada

Talleres 20

Programa de las sesiones tcnicas 25

Conferencistas magistrales 26

ARTCULOS CIENTFICOS e INFORMES TCNICOS


Tema 1
MATERIALES Y TCNICAS DE CONSTRUCCIN
ARTCULOS CIENTFICOS
Experimento de construccin con materiales, herramientas
y mtodos prehispnicos en Mxico 28
Annick Daneels, Andrew Vernucci

Pautas consideradas en un diseo experimental para remediar biodeterioros


Guillermo Roln, Mariana Romiti
39

Aplicao de tcnicas termoanalticas na caracterizao de terra de cupinzeiro


Andrea Cavicchioli, Lucy Gomes SantAnna, Marianne Odlyha, GuilhermoRoln, Joseane Fontaine
53

Mejoramiento del adobe con fibras vegetales:


paja, cabuya, cscara de arroz, abac 65
Irina Godoy, Freddy Paredes, Pal Paredes, Gloria de la Cruz

Caracterizacin constructiva da la tapia careada con piedra


en la Serrana, Valencia, Espaa 74
Laura Balaguer Garzn, Lidia Garca Soriano, Fernando Vegas Lpez-Manzanares, Camilla Mileto

Muros dobles de adobe


Carlos H. Placitelli
84

Prensa eletromecnica para BTC


Ariel Gonzlez, Santiago Cabrera
91
Comportamiento de repellos en paredes de tierra
para el mejoramiento de la vivienda social 101
Magda Nohemy Castellanos Ochoa,Jackeline Tatiana Juarez Ascencio,,Elder Ivn Santos

Torta de barro. Comportamiento de materiales incorporados


en la capa de desgaste 113
Stella Maris Latina, Mirta Eufemia Sosa, Gabriela Soledad Varela Freire, Pablo Rubn Dorado

Tierras para el guayado. Caracterizacin de solos


de techados con paja en el Altiplano Surandino 123
Jorge Tomasi

Resduo de granito como carga para tintas base de pigmentos de solos


Mrcia Maria Salgado Lopes, Fernando de Paula Cardoso, Rita de Cssia Silva SantAnna Alvarenga, 134
Leonardo Gonalves Pedroti, Henrique Rios Mendes

Prospecciones en muros de tierra para generar propuesta


de recuperacin de color, Cuenca, Ecuador 144
Mara Cecilia Achig-Balarezo, Mario Brazzero, Vctor Caldas, Indira Salazar

INFORMES TCNICOS
Proyecto piloto de mejoramiento de viviendas de adobe
en el marco de la lucha contra la enfermedad de Chagas 155
Daniel Landvar, Raquel Gonalves,Caryn Bern

Revaloracin de las tcnicas constructivas tradicionales con tierra


en Chiapas, Mxico 166
Arturo Lpez Gonzlez

Utilizacin de la fibra del ixtle para recubrimientos sustentables


Yolanda Aranda-Jimnez, Edgardo Suarez-Dominguez, Monserrat Ortega-Plaza
176

Tema 2
PATRIMONIO Y CONSERVACIN
ARTCULOS CIENTFICOS

Notas preliminares del impacto, evaluacin


y diagnstico del evento pluvial 2017 en la costa norte del Per 183
Ricardo Morales

La construccin de conventos con tierra en la Antigua Guatemala,


siglos XVI-XVIII 195
Mario Ceballos

Uso del patrimonio como recurso de desarrollo.


Experiencia en Latinoamrica y el caso Cuenca, Ecuador 203
Tatiana Elizabeth Rodas Aviles,,David Francisco Jara vila

Anlisis, diagnstico y estrategias para la rehabilitacin


de la antigua Hacienda de LLaviucu, Cajas, Ecuador 216
Gabriela Barsallo, Tatiana Rodas, David Jara
La prdida y deterioro de la arquitectura tradicional a base de tierra
en Colima, Mxico 228
Minerva Rodrguez Licea

INFORMES TCNICOS

Arquitectura de tierra de los siglos XVIII-XX


en el Cantn de Santo Domingo de Heredia, Costa Rica 238
Ma. Bernadette Esquivel Morales, Henry O. Vargas Benavides

La vivienda de bajareque en Xochimilco, Mxico: patrimonio inmaterial


Guadalupe Vernica Daz Ruz, Luis Fernando Guerrero Baca,Alleck J. Gonzlez Caldern
249

Inventario de arquitectura de tierra en el estado de Colima, Mxico:


la situacin del bahareque 257
Antonio Flores Calvario, Miguel Fernando Elizondo Mata, Minerva Rodrguez Licea

Presencia de la tierra como material de construccin


en los inmuebles de la traza original de la Antigua Guatemala 266
Javier Quionez Guzmn, Elisa Ramirez, Estuardo Navichoc

Arquitectura en tierra en el inventario patrimonial del casco cntrico


de Chilecito, La Rioja, Argentina 274
Myriam Beatriz Cceres, Leticia Torres Pagnussat, Marcela Beatriz Valletto

Avances de anlisis de la cadena operativa del adobe,


implementado en la arquitectura jesutica en Charcas, hoy Sucre, Bolivia 282
Mara Carla KonradisJaliri Castelln

Identificacin de tcnicas de conservacin de la vivienda de adobe


en Chichihualco, Guerrero, Mxico 288
Francisco Rafael Lanche Espinoza, Zeltzin Yelitza Alarcn Altamirano

Rehabilitacin de una vivienda popular


en el Centro Histrico de Cuenca, Ecuador 298
Mara de Lourdes Abad Rodas, Diana Idrovo Carpio

La tcnica de adobillo en la restauracin de dos ascensores


en Valparaso, Chile 309
Alvaro Riquelme Bravo, Camilo Giribas Contreras, Francisco Prado Garca

Tema 3
ARQUITECTURA CONTEMPORNEA
ARTCULOS CIENTFICOS

Arquitetura de terra na produo sustentvel da habitao de interesse social


Beatriz Temtemples de Carvalho, Fernando Cesar Negrini Minto, Marcos Martinez Silvoso
319

La herencia verncula. Recuperacin de las bases constructivas


de arquitectura tradicional para nuevos sitemas de construccin:
la tierra ensacada
331
Ignacio Conde, Gadea Garca
Contexto y desafos de la produccin de adobe en la provincia del Azuay:
reflexin desde la mirada experta y los casos de estudio en Susudel y Sinincay 340
Jorge Amaya, Gabriela Garca, David Jara

INFORMES TCNICOS

Lo vernculo en la contemporaneidad:
una experiencia de su aplicacin en Ecuador 353
Fausto Cardoso Martnez

Construccin con tierra en la provincia del Azuay, Ecuador,


y su aplicacin en la casa de Tarqui 364
Gabriela Barsallo, Mara Cecilia Achig, Lorena Vzquez

La arquitectura de tierra en Costa Rica. Vigencia y vulnerabilidad


Bernadette Esquivel
371

Por qu Costa Rica desconfa de la arquitectura de tierra?


lvaro Jos Hernndez Carazo
381

Arquitectura contempornea con pertinencia local


en San Pedro de Atacama, Chile 392
Marcela Serrano Lara, Santiago Naudon Muoz

Los revestimientos en la conservacin del patrimonio construido con tierra


en Santiago de Chile 400
Patrcia Marchante, Pilar Silva

Construccin con tierra y sustentabilidad en Tucumn, Argentina.


Su anlisis desde las polticas pblicas de vivienda 407
Matas Eduardo Ortega, Beatriz Garzn

Vivienda de bahareque con guadua y tierra en paredes y cubiertas


Luca Esperanza Garzn
417

Descrio do uso da taipa de pilo com terra estabilizada na Austrlia


Rodrigo Amaral do Prado Rocha, Pedro Henryque Melo de Oliveira
425

Vivienda contempornea de fardos de paja con sistema de poste y viga.


Interpretacin del concepto de estructuracin de la ruca mapuche 435
Patricio Morgado Uribe, Leonardo Seguel Briones, Alejandro Bustamante Maturana

Espiritu tierra
Christian Lico, Ignacio Serrallonga
445

Tema 4
EDUCACIN, FORMACIN Y CAPACITACIN
ARTCULOS CIENTFICOS

Ensino da Arquitetura e construo com terra na FAU/UFRJ,


Rio de Janeiro, Brasil 456
Fernando Cesar Negrini Minto, Marcos Martines Silvoso, Beatriz Temtemples de Carvalho
Incidencia de la tierra en el confort de personas invidentes
en ambientes de enseanza-aprendizaje 465
Marco B. Avila Calle, Pedro J. Angumba Aguilar, Jos F. Pesntez Pesntez,
Anglica M. Ochoa Paredes

Gestin participativa como mecanismo de promocin


de la construccin con terra 476
Rodolfo Rotondaro, Guillermo Roln, Mara Elina Estbanez, Daro Wolberg

Tecnologas sociales y construccin con tierra


en barrios de Mar del Plata, Argentina 488
Gabriel Cacopardo, Jeremas Ispiza, Ignacio Guaschino, Isaac Melin,
Fernando Cacopardo, Rodolfo Rotondaro

Muralismo participativo con revoques finos de tierra


D. Ignacia Vera Prez, A. Montserrat Venegas Torres
497

INFORMES TCNICOS

Avances y alcances de las normativas de la construccin con tierra


en Iberoamrica. Una aproximacin 507
Rodolfo Rotondaro, Yolanda Aranda, Ariel Gonzlez

La tierra, maestra del aprendizaje


Irma Quiroz Quinteros
520

Enseando a construir con tierra


Viviana Arriola, Rosario Velasco
529

Valorizao das tcnicas construtivas tradicionais na prtica acadmica


Ingrid Braga, Izabel Nascimento
534

Experiencia de enseanza de la arquitectura y construccin con tierra


en la Universidad de Concepcin, Chile 540
Rodrigo Prez

Optimizacin e impacto del uso de la tierra en zonas rurales de Hait


Adriana M. Durn
553

Transformaciones en la transmisin del conocimiento vernculo


Natalia Rey Cuellar
561

Adobe reforzado bajo el modelo cooperativista de vivienda por ayuda mutua


Magda Nohemy Castellanos Ochoa1, Jackeline Tatiana Juarez Ascencio, Rosa Miriam Ventura
570

Certificacin en tierra para maestros de obras,


iglesias de San Pedro de Atacama, Chile 577
Sergio Alfaro, Fernando Rivera

Transferencia tecnolgica de la arquitectura en tierra:


Proyecto La Chacrita de Martn, Lima. Per 588
Johanna Guadalupe Saavedra Ramos
Tema 5
CONSTRUCCIONES CON TIERRA E IDENTIDAD
ARTCULOS CIENTFICOS

Construccin con tierra, evolucin e identidad situada


Rodrigo Villalobos
595

Identidad y tradiciones de la arquitectura andina prehispnica


Henry Eduardo Torres
604

Valorizao da moradia rural de taipa de mo no Maranho, Brasil


Carlos Frederico Lago Burnett, Clara Raissa Pereira de Souza
615

El uso de la tierra en iglesias de pueblos de indios


del altiplano cundiboyacense colombiano, siglos XVI-XVII 628
Anglica Chica Segovia

Hibridacin en la arquitectura indgena Mebngkre/Kayap


Valentina Dvila, Julia S Earp, Viviane Martins
636

Cuexcomatl una reminiscencia mesoamericana


en el altiplano central mexicano en extincin 650
Edmundo Arturo Figueroa Viruega

Valoracin de la arquitectura verncula de Azuay y Caar, Ecuador


Gabriela Garca, Julia Tamayo, Genoveva Malo
658

Continuidad y discontinuidad de las tcnicas de tierra en Canela, Chile,


epicentro del sismo 8,4Mw de 2015 672
Natalia Jorquera, Amanda Rivera

La construccin con tierra en los programas de vivienda rural


en la provincia de Santiago del Estero, dificultades y potencialidades 682
Joaqun Ezequiel Olivarez

INFORMES TCNICOS

Atlas preliminar de viviendas de adobe en Guatemala


en base al VI Censo de Habitacin 694
Francisco Javier Quinez de la Cruz, Caroline Odeth Soto Mndez

La construccin de viviendas con tierra en Guatemala


antes y despus del terremoto de 1976 706
Virgilio Ayala, Moiss Mndez, Caroline Soto

La reconquista de los putucos de Taraco, Puno, Per


ngela L. Humpiri Sutec, Lucy H. Ticona Suca
714

Patrimnio cultural da arquitetura de terra em cidades histricas, Piau, Brasil


Regina A. Mattaraia Delmonaco, Wilza Gomes Reis Lopes, 724
Marielly Ibiapina Mascarenhas, Karenina Cardoso Matos
Um olhar sobre os mirantes de So Luis do Maranho, Brasil
Margareth Figueiredo
733

Prticas construtivas em terra no Vale do Ribeira, Brasil:


a tcnica japonesa de Jiara e Timbopeba 739
Akemi Hijioka, Bianca dos Santos Joaquim, Ellen Felizardo

Cultura constructiva El Canelo. Ranchos costinos de Chile


Manuel Drr
749

MEMORIA DE DISEO Y OBRA


Vivienda GGG. Tierra alivianada encofrada
+ diseo bioclimtico + experimentacin 760
Gonzalo Garca

Construyendo bajo el sol, una experiencia camalen


Merello Santiago, Sinacore Antonella, Varin Claudia 766
Casa Bunker: Taipa contempornea
Rodrigo Rocha 775
Casa Quilombola. Espao multiuso para memria
e desenvolvimento de experimentos construtivos com terra 783
rico de Oliveira e Silva, Giselle Oliveira Mascarenhas, Margarete Maria de Arajo Silva

La Hoya y San Cristbal. Fortificaciones medievales de origen islmico


Jess Maria Basterra, Esther Navarro 792
Ojo de perdiz. Bioarquitectura en las sierras de Crdoba
Christian Lico, Ignacio, Serrallonga 799

PSTERES
Conservacin en Taurichumpi Santuario Arqueolgico de Pachacamac
Janet Oshiro , Denise Pozzi-Escot
806
Casa Bunker
Rodrigo Rocha 807
Conservacin de los principales edificios inca
del Santuario Arqueolgico de Pachacamac, Lima-Per 808
Denise Pozzi-Escot, Arturo Peralta, Janet Oshiro, Liz Enciso

La impronta de las estufas de mampostera de adobe en el territorio


Ailen Fernandez, Paula Jerez, Marcos Lamas 809
La Hoya y San Cristbal. Fortificaciones medievales de origen islmico
Jess Maria Basterra, Esther Navarro 810
Tcnicas mixtas de arquitectura contempornea en tierra
Andrs Flores 811
Registro documental de arquitectura verncula
Mariela Balderrama, Mauricio Rada, Javier Escalante 812
Arquitectura sustentable - un desafo en la formacin de arquitectos
Ulrike Schwantner 813
Propuesta de restauracin de la Casa Chukiwanka
en el Centro Histrico de Lampa 814
Katherine Medina

Sistemas entramados y mecanismos participativos


para la construccin de un centro comunitario, Formosa Argentina 815
Joaquin Trillo

Educacin, formacin y capacitacin en autoconstruccin asistida de vivienda


Giusseppe Mignolla 816
PRESENTACIN

R ealizar el 17 SIACOT en la Paz (Bolivia) marca la primera ocasin en


que se organiza esta actividad de la Red Iberoamericana PROTERRA
en este pas, con lo que se da un paso importante en la
consolidacin del carcter regional de nuestro colectivo.
El proceso de gestacin se ha dado en forma natural, tal como ha sucedido en la
organizacin de otros SIACOTs, con particularidades que siempre los hacen
nicos. Esta iniciativa se gest luego despus que Bolivia se reintegrara a la Red,
a travs de la inclusin del Arq. Ral Sandoval Tejada, de la Casa de Tierra Bolivia.
La primera presentacin de esta iniciativa tuvo lugar durante la celebracin del
15 SIACOT, en la ciudad de Cuenca, Ecuador, el ao 2015.
Se esbozaron los primeros lineamientos de este evento destacndose el rico
patrimonio de arquitectura verncula, prehispnico y republicano de
arquitectura en tierra en ese hermano pas. El ao 2016, durante la realizacin
del 16 SIACOT en la ciudad de Asuncin del Paraguay, se reiter y aprob la
realizacin del evento. En esa ocasin, se sum representaciones de la
Universidad Mayor de San Andrs y del sector de construccin, con lo que la
propuesta adquiere mayor potencial de trascendencia a nivel local y nacional. Se
constituye el Comit Cientfico, el Comit de Exposicin y la Comisin de Talleres.
Con fecha 16 de Diciembre de 2016 se abre la convocatoria del 17 SIACOT a
travs de varios medios, incluyendo los sitios web de PROTERRA y de la
Universidad Mayor de San Andrs, con la posibilidad de participacin en las
modalidades de artculos, posters y memorias de diseo y obras, este ltimo, una
innovacin especialmente dirigida a diseadores y constructores con tierra.
El 14 de Agosto del presente, la Coordinacin de PROTERRA firma un acuerdo de
cooperacin con el Decano de la Facultad de Arquitectura, Artes, Diseo y
Urbanismo de esa casa de estudios superiores, MSc. Arq. Gastn Gallardo Dvila.
La contundente cantidad de trabajos enviados en las modalidades detalladas
desde diferentes lugares, especialmente del continente americano, otorgan la
sustancia necesaria a ste 17 SIACOT. No se puede dejar de mencionar y
agradecer la importante participacin de todos los autores por su disponibilidad
e inters para compartir sus trabajos.
Los promotores de esta actividad son PROTERRA y la Universidad Mayor de San
Andrs. Como organizadores se consignan las entidades universitarias y Casa de
Tierra Bolivia. En el rol de auspiciadores participan la Asociacin boliviana de
ingenieros militares y las empresas Tecnopor-bioconstruccin y EMISTUR.
Un gran esfuerzo mancomunado ha logrado llevar adelante esta importante
iniciativa de PROTERRA. Con la participacin activa del equipo local se ha
materializado una iniciativa con dos aos de gestacin. Importante ha sido el
aporte persistente de las entidades organizadoras con la coordinacin del mbito
universitario, empresarial e institucional del pas altiplnico. Sin la concurrencia y
el entusiasmo de todos estos actores, nada sera posible.

Arquitecto Hugo Enrique Pereira Gigogne


Universidad Tecnologica Metropolitana - Chile
Coordinador de PROTERRA

17
MENSAJE DEL DECANO DE LA FADU-UMSA

L a Universidad Mayor de San Andrs de La Paz, Bolivia, se siente


profundamente conmovida alojando al 17 Seminario
Iberoamericano de Arquitectura y Construccin con Tierra. La
Facultad haba trabajado en la Red PROTERRA y otra red sobre
construccin con tierra, pero quien sostena esa relacin, era el
recordado Arquitecto Alberto Calla, quien falleci en julio de 2014. Hoy
estrenamos nuevos amigos.
Por ello la oferta del Arquitecto Raul Sandoval de integrarnos a la Red
PROTERRA, a la cual perteneca la organizacin Casa de Tierra, nos
pareci muy pertinente y de mucho valor en una sociedad que tiene
como material dominante desde los ancestros el uso de las muchas
variedades de la tierra y sus tcnicas tan diversas.
Bolivia cuenta, desde la poca prehispnica, con las chullpas y los
chullpares que cubren vastas regiones del occidente del pas, pero las
ms destacadas son las de la regin del Lauca, conocidas como las
chullpas pintadas, siendo que son conformadas por adobes de distintos
colores aplicados a la tierra. Tanto la construccin colonial como la
republicana, a lo largo de los siglos XVI a XX, mantuvieron como material
dominante el adobe y el revoque de tierra. Las tcnicas constructivas
fueron de tal variedad que esperamos este seminario pueda ampliar su
descripcin y causas de aplicacin.
Agradecemos al grupo docente y las autoridades, que asumieron la tarea
de coordinar el evento y respondieron al desafo de los talleres,
reforzaremos nuestra identidad con su estudio. Ofrecemos a nuestros
visitantes lo mejor que poseemos, rogamos sepan disculpar las
debilidades y aprovechar las ventajas.
Comprometemos la participacin de la Facultad en los prximos eventos
y quisiramos ser parte importante de la Red de aqu en adelante.
Cuenten con nosotros. Muy bienvenidos y mucha suerte en las tareas a
emprender.

Arq. M. Sc. Gastn GALLARDO DVILA


Decano FAADU - UMSA

18
PALABRAS DE LA ORGANIZACIN

E l 17 Seminario Internacional de Arquitectura y Construccin con


Tierra TIERRA E IDENTIDADES, realizado en la ciudad de La Paz-
Bolivia, fue promovido por la Red PROTERRA y organizado por la
Facultad de Arquitectura, Artes, Diseo y Urbanismo de la Universidad Mayor
de San Andrs-UMSA y Casa de Tierra Bolivia.
El Seminario reuni a cientficos, tecnlogos y profesionales que trabajan en
torno al tema de la arquitectura y construccin con tierra, desde su desarrollo
histrico hasta el uso actual de este material. El evento est consolidado como
un espacio donde se difunde, discute y evala el desarrollo de la investigacin
cientfica, proyectos e innovaciones tcnicas, as como avances a escala global
de la difusin de esta temtica. Este espacio tambin permite apoyar la
formacin de recursos humanos tcnicos tanto a nivel profesional como
artesanal, mediante el aplicacin prctica de dichas tcnicas que consoliden su
reinsercin en el diseo y edificacin actual del espacio humano.
Para Bolivia, la realizacin del evento fue la oportunidad para dar a conocer y
poner en valor el uso de la tierra como material de construccin
contemporneo, conservacin del patrimonio local y transmisin de
conocimientos y prcticas constructivas, en un contexto geogrfico
heterogneo y diverso. El 17 SIACOT abord cinco lneas temticas: Materiales
y tcnicas de construccin; Patrimonio y conservacin; Arquitectura
contempornea; Educacin, Formacin y Capacitacin; y, Construcciones con
tierra e identidad. El evento present tres modalidades de trabajo: Artculos
Cientficos y Informes Tcnicos; Memorias de Diseo y Obras; y, Psteres.
Cont con una significativa presencia de participantes; de los cuales, un buen
porcentaje correspondi a miembros de PROTERRA y colegas extranjeros;
asimismo, se registr la participacin de estudiantes de Universidades
bolivianas y otros involucrados e interesados en la temtica.
Fueron recibidos 107 resmenes de artculos, de los que resultaron aprobados
74; siendo los pases con mayor nmero de artculos aprobados: Argentina
11,5; Chile 11; Brasil y Ecuador 10 y Mxico 8,5; constituyndose en la mayor
cantidad presentada en los ltimos eventos. Asimismo, fueron recibidos,
evaluados y aprobados 11 psteres y 6 Memorias de Diseo y Obra, nueva
modalidad con participacin especfica de proyectistas y constructores.
El 9 y 10 de octubre se desarrollaron los talleres de transferencia de
conocimientos presentados a la pgina 20. El 11 y 12 de octubre se realiz la
presentacin de Artculos Cientficos e Informes Tcnicos de los temas
abordados. Los artculos fueron presentados oralmente, cuando al menos uno
de los autores particip del evento; asimismo, los Psteres y Memorias de
Diseo y Obra fueron expuestos durante el evento en sesiones programadas.

Todos los participantes al 17 SIACOT fueron bienvenidos a La Paz-Bolivia,


Ciudad Maravilla del Mundo.

Arq. Ral Sandoval Tejada


PROTERRA - Coordinador General del 17 SIACOT

19
TALLERES

Los talleres son realizados en la Facultad de


Arquitectura, Artes, Diseo y Urbanismo
(Zona de San Pedro) y en el Centro
Experimental de Tecnologas Alternativas
CETA ubicado en el Campus Universitario de la
Universidad Mayor de San Andrs (Zona de
Cota Cota).
El da 9 de octubre, se realiza el Taller
Reconocimiento de la materia tierra: Test
Carazas. El segundo da, se realizan cuatro
talleres, de diferentes tcnicas constructivas
con tierra: Tapia, Revestimientos de tierra,
Construccin contempornea con bvedas de
tierra, y Intervencin en los Chullpares.
Foto: Beln Alvarado, 2017

Taller 1: Reconocimiento de la
materia tierra: Test Carazas

Objetivo: Esta prctica busca relacionar los suelos


con el uso adecuado en las reconocidas tcnicas
de construccin, a travs de la evaluacin de su
comportamiento adensado en diferentes
condiciones de humedad.
Fotos: Luis F. Guerreo Baca, 2014
Responsable 1: Wilfredo Carazas (Per)- Arquitecto, consultor
especialista en temas del hbitat y patrimonio en frica, Asia,
Amrica, Europa; Investigador asociado de AE&CC
CRATerre_ENSAG-Francia. Miembro del equipo pedaggico del
laboratorio CRATerre, de la Red de reflexin Polo de Riegos
Mayores de GAIA Francia y de la Red Iberoamericana
PROTERRA.
Responsable 2: Beln Alvarado (Bolivia)- Arquitecta de la UMSA-
PUC-Rio de Janeiro, Brasil, Especializacin en Planificacin y
Diseo Participativo para la Produccin Social del Hbitat y la
Vivienda, Tcnico de Pruebas en Concreto American Concrete
Institute ACI, miembro de Nonconventional Materials and
Technologies Group (NOCMAT), desarrolla materiales
constructivos tecnolgicos no convencionales que coadyuven con
la proteccin del medio ambiente.

20
Taller 2: Tapia

Objetivo: Construir un ejemplo de muro de tapia


mostrando una de las tcnicas constructivas de
los pueblos ancestrales milenarios, en ese sentido
se quiere transmitir el conocimiento sobre el
diseo y la construccin de tapia, considerando
tambin que este material y sistema
constructivo es totalmente biodegradable,
aspecto importante para no afectar a la salud
ambiental.
Foto: Pacha Yampara, 2017
Foto: Luis F. Guerreo Baca, 2013

Responsable 1: Patricio Cevallos (Ecuador) - Ingeniero civil


(1985); director de Tecnologa Alternativa, asesor
independiente y consultor de construcciones con tierra y otros
materiales naturales; consultor estructural del taller Con lo que
hay (Arquitectura PUCE); clculo estructural e implementacin
tecnolgica en proyectos con tierra y bamb.

Responsable 2: Pacha Yampara (Bolivia) - Arquitecta,


docente de la Universidad Mayor de San Andrs, Magister
en Psicopedagoga y Educacin Superior U.M.S.A.,
Educacin Superior Basado en Competencias en U.P.E.A.,
Dialogo de saberes e Investigacin Aplicada en Cambio
Climtico en la U.M.S.S. investigadora en temas
relacionados a los pueblos ancestrales milenarios del
Qullasuyu y al cambio climtico.
Foto: Luis F. Guerreo Baca, 2013

21
Taller 3: Revestimientos de tierra
Objetivo: Transmitir los principios bsicos para
la produccin y aplicacin de revestimientos
de tierra sobre muros de diferentes
materiales, reconociendo las propiedades de
los materiales y superficies as como las
interacciones (fsico/qumicas) entre los
componentes de los muros y los
revestimientos.
Foto: Franklin Antezana, 2017
Responsable 1: Laurent Coquemont (Francia) - Tcnico superior,
investigador, formador de formadores y asesor tcnico
especializado en la conservacin del patrimonio y la eco-
construccin. Fue creador y director tcnico del centro de
formacin del Museo de la Cal de Morn, Espaa (Patrimonio
Inmaterial de la UNESCO). Es miembro de la Red CRATerre y de la
Red PROTERRA. Colabora con el IPCE (Instituto Nacional del
Patrimonio Espaol) y con el IPAH (Instituto Andalz para el
Patrimonio Histrico).
Responsable 2: Franklin Antezana (Bolivia) - Ingeniero de medios y
autodidacta en la construccin con tierra. Luego de cursar varios
curso se construccin con tierra en Latinoamrica y Europa se
dedica a desarrollar productos para la construccin con tierra para
Foto: Franklin Antezana, 2017 la empresa Tecnopor S.A. en Bolivia.

Taller 4: Construccin contempornea


con bvedas de tierra
Objetivo: Contribuir a la difusin de un concepto
contemporneo; adecuado, ecolgico y sostenible
de construccin con materiales de tierra a partir de
la capacitacin y transferencia constructiva. El
Concepto desarrollado, consiste en la aplicacin de
una bveda catenaria autosustentado de adobe,
que mediante una tcnica sencilla de construir y sin
grandes inversiones de dinero hace posible
levantar una casa con paredes y techo usando
exclusivamente materiales de tierra.
Foto: Foto: Luis F. Guerreo Baca, 2015

Responsable 1: Ramn Aguirre (Mxico) -


Foto: Ramn Aguirre Morales, 2007

Arquitecto (1994); director de diseo de la


firma Arcilla y Arquitectura; catedrtico de la
Universidad Autnoma Benito Jurez de
Oaxaca sobre seminario de tesis y geometra
descriptiva; investiga y acta en el diseo de
bvedas mexicanas de adobe y ladrillo
asociado a sistemas constructivos
regionales; ha impartido cursos en Amrica
Latina e Europa.

22
Taller 4: Construccin Contempornea
con Bvedas de Tierra

Responsable 2: Ral Sandoval (Bolivia) -


Arquitecto (1988); director de Casa de Tierra
Bolivia, presidente del Servicio de
Asentamientos Humanos en Bolivia;
representante en del Servicio Dans
Internacional de Asentamientos Humanos;
director del Proyecto Asentamientos
Humanos Sostenibles en el Altiplano
Proyecto Piloto Experimental Laka Uta.
Foto: Foto: Luis F. Guerreo Baca, 2015

Taller 5: Preparacin de materiales


para la conservacin de Chullpares

Objetivo: Chullpar o Chullpa, se entiende por las


torres funerarias caractersticas del Intermedio
Tardo, tal vez utilizadas durante el Incario, hasta
el perodo de contacto con la Colonia. Estructuras
que estn construidas por tierra o piedra o en
combinacin de los dos materiales. Su ubicacin
se extiende en todo el Altiplano boliviano y
peruano, as como tambin en reas de la costa
norte de Chile.
Foto: Zazanda Salcedo G., 2011
Foto: Zazanda Salcedo G., 2013

Responsable 1: AnnikDaneels (Mxico) -


Doctora en antropologa (2002), doctora
en arqueologa (1987), arqueloga
(1980); investigadora de la Universidad
Nacional Autnoma de Mxico,
responsable del proyecto de excavacin,
investigacin y preservacin de
arquitectura monumental de tierra en el
sitio arqueolgico de La Joya,
Vera Cruz, Mxico.
Responsable 2: Irene Delaveris (Bolivia) - Licenciada en conservacin de antigedades y obras de
arte, con experiencia laboral en su profesin por 30 aos, de Grecia, Noruega, Chile, Argentina y
Bolivia. Los ltimos 8 aos vive y trabaja en Bolivia, dedicndose al patrimonio del sitio y los
museos de Tiwanaku en especial, pero tambin apoyando a comunidades campesinas en la
conservacin y preservacin de su patrimonio.

23
Programa de los talleres

L os inscritos en los talleres obligatoriamente tienen que participar del


Taller 1 Reconocimiento de la materia tierra: Test Carazas y pueden
elegir dos talleres ms: Taller 2 - Tapia y Taller 5 - Preparacin de
materiales para la conservacin de Chullpares, o Taller 3 - Revestimientos de
tierra y Taller 4 - Construccin contempornea con bvedas de tierra. De esa
forma, el Taller 1 se ofrece en un turno, con hasta 120 participantes. Los dems
talleres se ofrecen en dos turnos, con hasta 30 participantes por turno.

Las inscripciones y la presentacin general de los


talleres se suceden en el Auditorio 1, de la
Facultad de Arquitectura, Artes, Diseo y
Urbanismo. El Taller 1 se realiza en la Cancha de
la Facultad. Los Talleres 2, 3, 4 y 5 se desarrollan
en el Centro Experimental de Tecnologas
Alternativas - CETA, en el Campus Universitario de
Cota Cota.

Foto: Beln Alvarado, 2017

9/octubre (lunes)
8:00 - 9:00 Inscripciones
9:00 - 10:00 Registro y Acreditacin
10:00 - 11:00 Inauguracin 17 SIACOT
Instrumentacin Taller 1 - Reconocimiento de la materia tierra:
11:00 - 12:00
Test Carazas
12:00 - 14:00 Almuerzo
14:30 - 18:45 Taller 1 - Reconocimiento de la materia tierra: Test Carazas
Apertura Exposicin Psteres y Memorias de Diseo y Obra, y
18:45 - 19:30 presentacin Libro: Test CarazasManual Pedaggico. Ensayos de
correlacin de las tres fases de la materia tierra
Conferencia 1: "La construccin con tierra en las tierras altas del mundo
19:30 - 20:30 andino: apuntes desde tres etnografas"
Jorge Tomasi

10/octubre (martes)
7:30 - 8:30 Traslado al Centro Experimental de Tecnologas Alternativas CETA
Taller 2 - Tapia
Taller 3 - Revestimientos de tierra
8:30 - 12:30
Taller 4 - Construccin contempornea con bvedas de tierra
Taller 5 - Preparacin de materiales para la conservacin de Chullpares
12:30 - 14:00 Apthapi
Taller 2 - Tapia
Taller 3 - Revestimientos de tierra
14:00 - 18:00
Taller 4 - Construccin contempornea con bvedas de tierra
Taller 5 - Preparacin de materiales para la conservacin de Chullpares
19:00 - 20:30 Noche Cultural

24
PROGRAMA DE LAS SECIONES TCNICAS

11/octubre (mircoles)
8:30 - 9:00 Registro asistencia
Apertura del seminario por parte del coordinador de PROTERRA
9:00 - 9:40
y los organizadores
9:40 - 11:00 Sesin 1 (4 artculos de 15 minutos + 20 minutos de debate)
11:00 - 11:20 Refrigerio
Sesin 2A (4 artculos de 15 minutos + 20 minutos de debate)
11:20 - 12:40
Sesin 2B (4 artculos de 15 minutos + 20 minutos de debate)
12:40 - 14:30 Almuerzo
Sesin 3A (6 artculos de 15 minutos + 30 minutos de debate)
14:30 - 16:30
Sesin 3B (6 artculos de 15 minutos + 30 minutos de debate)
16:30 - 16:50 Refrigerio
16:50 - 18:50 Sesin 4 (6 artculos de 15 minutos + 30 minutos de debate)
Exposicin de Psteres, Memorias de Diseo y Obra: interaccin con los
18:50 - 19:50
autores
Conferencia 2: "Gestin y conservacin de los Chullpares de Macaya"
19:50 - 20:50
Freddy Riveros

12/octubre (jueves)
8:30 - 9:00 Registro asistencia
Conferencia 3: "Los Chipayas: modeladores del espacio"
9:00 - 9:40
Jorge de la Zerda
9:40 - 11:00 Sesin 5 (4 artculos de 15 minutos + 20 minutos de debate)
11:00 - 11:20 Refrigerio
Sesin 6A (4 artculos de 15 minutos + 20 minutos de debate)
11:20 - 12:40
Sesin 6B (4 artculos de 15 minutos + 20 minutos de debate)
12:40 - 14:30 Almuerzo
Sesin 7A (6 artculos de 15 minutos + 30 minutos de debate)
14:30 - 16:30
Sesin 7B (6 artculos de 15 minutos + 30 minutos de debate)
16:30 - 16:50 Refrigerio
16:50 - 18:50 Sesin 8 (6 artculos de 15 minutos + 30 minutos de debate)
18:50 - 19:20 Presentacin del 18 SIACOT
19:20 - 20:50 Clausura

25
CONFERENCISTAS MAGISTRALES

Conferencia 1: La construccin con tierra en las tierras altas del mundo


andino: apuntes desde tres etnografas

Jorge Tomasi: Doctor Arquitecto de la Universidad de Buenos Aires, rea


geografa (FFyL-UBA), magster en antropologa social (ISES-IDAES-
UNSAM), arquitecto (FADU-UBA) e investigador asistente del CONICET,
con lugar de trabajo en el Laboratorio de Arquitecturas Andinas y
Construccin con Tierra (Instituto Interdisciplinario Tilcara, Universidad de
Buenos Aires).
Desde el 2004 trabaja desde un enfoque etnogrfico con grupos pastoriles en la Puna de Jujuy,
particularmente en Susques y Rinconada, investigando sobre prcticas arquitectnicas, espacio
domstico y movilidades. Ha indagado particularmente en las caractersticas de las distintas tcnicas
de construccin con tierra combinando el trabajo de campo etnogrfico con los estudios de
laboratorio.

Conferencia 2: Gestin y conservacin de los Chullpares de Macaya

Freddy Riveros Rueda: Arquitecto, por la Universidad Mayor de San


Andrs, Master en Conservacin del Patrimonio Universidad
Internacional de Andaluca, es especialista en Rehabilitacin Urbana y
Arquitectnica; Conservation of Built Heritage Course, realizado en
ICCROM y en Fotogrametra Terrestre: Monumentos y Arqueologa en
el Instituto de Conservacin y Restauracin de Bienes Culturales del
Ministerio de Cultura en Madrid-Espaa. Fue Jefe de la Unidad de
Monumentos y Sitios Histricos del Ministerio de Culturas y Turismo.
Actualmente es consultor Independiente en Conservacin del Patrimonio Cultural, con trabajos en
sitios patrimoniales como el Museo Nacional de Arte, Sitio Arqueolgico de Iskanwaya y el Sitio
Arqueolgico de Tikal. Docente de la Universidad Privada del Valle en la Facultad de Arquitectura y
Urbanismo, y form parte del equipo docente de la Maestra en Conservacin del Patrimonio
Cultural en la Universidad Mayor de San Andrs.

Conferencia 3: Los Chipayas: modeladores del espacio

Jorge Hiplito de la Zerda Ghetti: Arquitecto con estudios en la


Facultad de Arquitectura Universidad de San Simn de Cochabamba y
la Facultad de Arquitectura Universidad Nacional de Crdoba,
Argentina. Tiene una Maestra en Arquitectura y Diseo Urbano. En la
actualidad es Docente Titular e Investigador del Instituto de
Investigaciones y Postgrado, de la Facultad de Arquitectura, Artes,
Diseo y Urbanismo de la Universidad Mayor de San Andrs en La Paz
Bolivia. CIUDAD MERCADO economa y poltica. La Paz.
Sus principales publicaciones son: Bio-materiales aplicables a la construccin, Ciudad ilegal.
Asentamientos habitacionales irregulares y otros, Barrios carenciados y poltica municipal ,
Mejoramiento de las condiciones de habitabilidad en Villa Santiago II de la ciudad de El Alto y los
Los Chipayas: Modeladores del Espacio.

26
ARTCULOS CIENTFICOS
INFORMES TCNICOS
Foto de Zazanda Salcedo Gutierrez, 2008 (editada por Obede B. Faria)

Tema 1

Materiales y tcnicas
de construccin
Investigaciones, tcnicas constructivas de
Condor Amaya

muros, cubiertas, revoques, cimentaciones,


humedad y comportamiento de las
construcciones.
SEMINARIO IBEROAMERICANO DE ARQUITECTURA Y
CONSTRUCCIN CON TIERRA
La Paz, Bolivia, 9 al 12 Octubre 2017

EXPERIMENTO DE CONSTRUCCIN CON MATERIALES,


HERRAMIENTAS Y MTODOS PREHISPNICOS EN MXICO
1 2
Annick Daneels ; Andrew Vernucci
1
Instituto de Investigaciones Antropolgicas, Universidad Nacional Autnoma de Mxico, Mxico, annickdaneels@[Link]
2
cole Nationale Suprieure dArchitecture de Grenoble, Francia (alumno de maestra), andrewvernucci@[Link]

Palabras clave: arqueologa experimental, tecnologa prehispnica, adobe, aplanado de tierra, techo
de tierra apilada

Resumen
Las tradiciones constructivas prehispnicas representan un conocimiento milenario, slo accesible a
travs de la arqueologa que proporciona informacin descriptiva sobre las tcnicas, materiales y
formas de construccin. Sin embargo, raras veces se combina esta evidencia con la arqueologa
experimental, la cual permite evaluar los problemas prcticos y logsticos de una tecnologa antigua.
Se presenta aqu un experimento de edificacin prehispnica usando la informacin arqueolgica
obtenida en un sitio del Golfo de Mxico, con el objetivo de evaluar los requerimientos de mano de
obra, tiempo y organizacin del trabajo, y estimar el grado de especializacin requerido para las
distintas etapas de la construccin. Los resultados dan razn de la existencia de un pequeo grupo
de especialistas en construccin, con avanzados conocimientos empricos de arquitectura, ingeniera
e hidrulica, apoyados por lo que debe haber sido la mayor parte de la poblacin de los territorios
polticos donde se fueron erigiendo grandes sitios monumentales de arquitectura de tierra como parte
de un programa de construccin gubernamental. As, los casos prehispnicos de arquitectura de tierra
proporcionan informacin que contrasta con los casos de construccin verncula generalmente
estudiados, y ponen en perspectiva el contexto sociopoltico que requieren tales proyectos.

1 INTRODUCCIN
Las tradiciones constructivas prehispnicas representan un conocimiento milenario
accesible slo a travs de la arqueologa. sta genera informacin descriptiva sobre las
tcnicas, materiales y formas de construccin, sin embargo, raras veces se combina con la
arqueologa experimental, la cual permite evaluar los problemas prcticos y logsticos de
una tecnologa antigua. Este tipo de informacin es importante no slo para entender los
contextos polticos y socioeconmicos en los que se realizaron las antiguas obras de
arquitectura monumental de tierra, sino tambin para ponderar si las condiciones de las
sociedades modernas permitiran volver a lograr proyectos de tales magnitudes.
En este trabajo se presentan los resultados de un experimento de construccin de un
edificio de tipo prehispnico usando la informacin arqueolgica obtenida desde 2004 en el
sitio de arquitectura de tierra monumental de La Joya, Veracruz, en la planicie costera
central del Golfo de Mxico. El experimento se realiz con un equipo entre cuatro y seis
personas, usando materiales locales y herramientas disponibles en la antigedad, y
aplicando las tcnicas que se pueden inferir de la secuencia constructiva, con el objetivo de
evaluar los requerimientos de mano de obra, tiempo y organizacin del trabajo, y estimar el
grado de especializacin requerido para las distintas etapas de la obra.

2 EVIDENCIA ARQUEOLGICA
La Joya pertenece a la cultura Remojadas, parte de las Culturas del Golfo de Mesoamrica;
de 100 a.C.-1000 d.C. fue la capital de un territorio de unos 120 km2, con una poblacin
estimada entre 15.000 y 35.000 personas durante su apogeo. El sitio se ubica en la planicie
costera del Golfo, en un ambiente de trpico hmedo, con precipitaciones anuales de 1500 a
2000 mm concentradas en el verano y niveles freticos a escasos 3 a 4 metros de
profundidad. El material constructivo es local, obtenido de la tierra limosa de las terrazas
o
Seminario Iberoamericano de Arquitectura y Construccin con Tierra 17 SIACOT

aluviales, de arenas de paleodunas y de tierra con arcillas expansivas, tanto de horizonte B


de paleodunas como de gleyes de estanques de agua artificiales. La combinacin de
condiciones climticas y materia prima es adversa a la construccin en tierra; sin embargo,
esto no present un impedimento para un programa de construccin monumental que
abarc todo un milenio.
La evidencia estratigrfica de los distintos edificios conservados y excavados en el sitio
indica la siguiente secuencia constructiva:
- Ereccin de un basamento directamente sobre la superficie natural, sin retiro de la capa
de humus, sin nivelacin previa del terreno ni fundaciones. El relleno es de tierra
apisonada acarreada en seco y macizado probablemente con los pies; la composicin del
relleno puede ser homognea (tierra limo-arenosa, o arena recubierta de una capa de
tierra limo arcillosa en el caso de la pirmide), mixta (lentculas entreveradas de distintas
texturas, variando de tierras arcillosas a arenosas) o alternada (bloques de arcillas
distribuidos en tablero de ajedrez, alternando con cuadros de arena) (Daneels; Guerrero,
2011). El relleno se recubre de una capa de tierra limosa o limo-arcillosa probablemente
colocada hmeda (en estado plstico), que da forma al basamento, definiendo las
paredes en talud de 70 a 80 y la superficie del basamento con declive leve (3 a 5).
- Muros de adobe asentados sobre capa de mezcla de barro (refirindose a tierra en
estado plstico). Los adobes miden 80x40x10 cm en las fases tempranas, cuando se
encuentran muros de doble hilera, y en las fases tardas de 80x35x10 cm, cuando ya slo
se encuentran muros de una hilada. Los bloques se ponen cuatrapeados a soga (aunque
en el caso de los muros de doble hilera es posible que se hayan tambin colocado a
veces a tizn). La mezcla de cementante tiene un espesor de 1 a 2 cm. La textura de los
adobes es variable: algunos consisten en ms de 60% de fraccin fina, otros pueden
tener ms de 50% de fraccin arenosa, sin material vegetal, mientras otros pueden tener
entre un 10% a 30% de hierba cortada aadida. Las paredes laterales de los adobes y
sus caras superior e inferior son planas, no as las paredes de los extremos cortos, que
estn en talud, dando un perfil en trapecio; no hay marcas o improntas del molde.
- Los techos son conocidos solo a travs de vestigios colapsados en los pisos de algunos
edificios, despus de incendios intencionales. Son plastas de tierra con alto contenido de
fraccin fina y con zacate sin cortar en un 50%, trabajada en hmedo y colocado en una
capa de 4 a 10 cm de espesor sobre un soporte horizontal de varas delgadas de 1 a 1,5
cm de dimetro (juncos?), probablemente apoyadas en travesaos colocados en vigas.
Se hall poca evidencia de amarres. Los techos tenan pretil que llevaba el agua de lluvia
a un desage, ya que por un lado no hay evidencia de lnea de gotera en los andadores
en torno a los muros, y que por el otro se han encontrado tubos de drenaje arrancando
desde la orilla del basamento, que consisten en mdulos cnicos de cermica que
embonan.
- Acabado: las paredes, los pisos interiores y exteriores, y los taludes del basamento son
recubiertos por una misma capa de aplanado en un solo evento constructivo; la mezcla
consiste en tierra con 60% de fraccin fina, mezclada con 30% a 40% de zacate cortado
en tramos de 2 a 3 cm de largo, aplicado en capas de 1,5 a 2 cm de espesor y
fuertemente compactado.
En esta secuencia se observan prcticas que divergen mucho de las prcticas modernas,
con probable influencia de la arquitectura occidental moderna: no hay fundaciones ni
terraceo previo a la construccin. La superficie se nivela en la parte alta de la construccin,
no en su desplante. Es importante indicar que esto no ocurre slo en el sitio aqu
investigado, sino que se repite en muchos otros. En el gran sitio de Teotihuacan, por
ejemplo, donde la mano de obra seguramente nunca hizo falta, la construccin arranca de
superficie, o, en perodos ms tardos, de la roca madre desnudada, pero sin esfuerzo para
nivelar o emparejar la superficie (Cabrera, 1991). Asimismo, los techos no son
impermeables, aunque est claro que usaron aplanados con cierta capacidad de resistencia
al agua. Estas caractersticas de la construccin prehispnica estn en franca contradiccin

29
o
Seminario Iberoamericano de Arquitectura y Construccin con Tierra 17 SIACOT

con la sabidura convencional que requiere que las construcciones con tierra tengan buenas
botas y buen sombrero.

3 PROPUESTA EXPERIMENTAL
El objetivo fue hacer un pequeo edificio techado, inspirado en el diseo del adoratorio del
dios de la Muerte de El Zapotal, un sitio a 42 km al sur de La Joya, de la misma poca y de
una cultura inmediatamente afn. Esta estructura consiste en un basamento bajo con un
edificio rectangular en forma de U con uno de los lados largos abiertos 1. Se procedi en dos
etapas: una fase de preparacin, con la fabricacin de adobes del tamao prehispnico de
80x40x10 cm y la obtencin de madera para el techado, y la construccin, siguiendo la
secuencia indicada por la arqueologa: basamento, paredes, techo de madera plano
embarrado con pretil y desage, aplicacin de aplanados. Se usaron herramientas similares
a las disponibles en la antigedad y se registraron las condiciones climatolgicas y los
tiempos de manufactura y de secado. Al final se evaluaron las discrepancias entre los
resultados obtenidos y los edificios prehispnicos.
3.1 Fabricacin de los adobes
La elaboracin de los adobes se realiz del 11 octubre al 19 de noviembre 2016 (35 das de
trabajo), en el sitio de La Joya, en un patio de ladrillera en desuso, de tierra compactada
bien nivelada. Participaron los autores (11-20 de octubre) y dos trabajadores 2 (todo el
perodo): uno con amplia experiencia en la fabricacin artesanal de ladrillero y el otro en la
construccin. Durante este tiempo, la temperatura promedia de da fue de 31,5C y la de
noche de 23,2 C, y se verificaron cuatro das de lluvia, cayendo 148 mm en octubre y 83
mm en un da en noviembre (aunque la mayora de los das fueron nublados), as como un
da de viento del norte fro y seco con velocidades de 90 km/h.
a) Manufactura
La superficie plana de los adobes, sin evidencia de improntas, descarta el uso de moldes de
bejuco como en Per (Campana 2000: Lm. 6). Sin embargo, tampoco es probable que se
hayan usado moldes de tablas de madera debido al problema de elaborarlos sin
herramientas de metal. Con cuas de piedra es posible partir un tronco en dos o en cuatro,
pero sera muy trabajoso obtener tablas. La forma en chafln de los extremos cortos de los
adobes llev a inferir que se hicieron en hoyos cavados en la tierra, usando alguna vara de
madera o un hilo recortado al tamao requerido.
A partir de esta hiptesis, se hicieron hoyos de 80x40x10 cm (usando un flexmetro para
tomar las medidas), con un omplato de res. Se us un omplato por su forma afn a una
pala, y se utiliz hueso de res en sustitucin de hueso de venado (que no se puede
obtener), basado en la presencia de huesos de este animal en basureros tempranos del sitio
(tambin sera posible usar una pala de madera, pero su manufactura sera igual de
laboriosa como la tabla del molde). El hueso fue efectivo para cavar hoyos del tamao y
forma requerida, logrndose en 20 a 30 minutos cada uno. Los hoyos se cavaron en una
matriz de tierra limo-arcillosa.
Luego, se prepar un barro de tierra limosa sin arena, con paja picada de manera mecnica
en un 20%. En la antigedad, es posible que hayan secado la paja y la hayan cortado a
mano, doblando los tallos. Esta mezcla se aplic en los hoyos, macizando a mano. Los
adobes se secaron a los 6 das, con una prdida del 66% por fisura. Al cabo de este tiempo,
se levantaron las piezas completas insertando una pala recta en los extremos en chafln
(los omplatos no sirvieron para ello) y se dejaron secar volteados a un lado de los hoyos.
Una vez corroborada la posibilidad de cavar, formar y levantar adobes de un molde de tierra,
se continu a partir de entonces haciendo adobes usando un molde de cedro, para avanzar

1
[Link]
2
seores Miguel Soto y Alberto Fernndez

30
o
Seminario Iberoamericano de Arquitectura y Construccin con Tierra 17 SIACOT

ms rpido, por la necesidad de hacer cuando menos 80 adobes (calculados con base en el
tamao propuesto para el adoratorio experimental, de 16 hiladas de cinco adobes cada
una).
b) Problemas
Las primeras series, tanto de hoyo como de molde, desarrollaron grietas profundas a
aproximadamente un tercio del largo del adobe (tabla 1 y figura 1 a-b).
Tabla 1: Composicin en litros de los adobes de hoyo y de molde (serie 11-20 de octubre)
ADOBES DE HOYO ADOBES DE MOLDE
e. asf.

e. asf.
diesel

diesel
arena

arena
ident.

ident.
barro

barro
paja

paja
roto

roto
A 38 7,5 0,7 1 1 38 7,5 0,7 1 si
B 38 7,5 si 2 38 7,5 si
C 31,2 6,6 1,54 3 31,2 6,6 0,7 1 si
D 23,8 4 ,8 1,54 3,8 4 31,2 6,6 0,7 1 si
E 22,8 7,5 si 5 31,2 6,6 1,54 si
F 22,8 15 si 6 31,2 6,6 1,54 si
G 22,8 15 si 7 23,8 4,8 1,54 3,8 si
H 21,9 15 si 8 19 5,7 1,54 7,6
I 21,9 15 si 9 31,2 5,7 1,54 7,6 si
J 20,9 15 10 31,2 5,7 1,54 si
K 20,9 15 si 11 22,8 15 si
L 20,9 15 si 12 22,8 15 si
M 20,9 15 si 13 24,7 7,5
14 24,7 7,5 si
15 24,7 11,4 si

Primero se supuso un problema en la mezcla de tierra, y se procedi a variar la


composicin, aumentando la proporcin de paja, luego aadiendo arena y aadiendo aditivo
de emulsin asfltica Impertop A de la marca COMEX (sobre el uso de asfalto como
estabilizante, Kita, Daneels y Romo de Vivar, 2014). Sin embargo, el patrn y la proporcin
en que se partan los adobes se mantenan igual. Posteriormente se intent aadiendo
distintas proporciones de arena fina, arcilla, estircol de caballo, ceniza y polvo de ladrillo,
sin mayor xito.
Luego, se consider el problema de la velocidad diferencial de fraguado por la fuerza del sol
de medioda. Se procedi entonces a probar varias formas de sombreado. Primero se
colocaron ramas con abundante follaje sobre una enramada a poca altura encima de los
adobes (figura 1c), luego se tendi una lona de plstico (figura 1d) y despus se construy
un armazn de madera tendido de plstico gris a aproximadamente 1,70 m encima del rea
de secado (figura 1e). Sin embargo, ninguna de las estrategias alter el patrn de fisura.
Se modific entonces la forma de manufactura. Al principio se elaboraban los adobes
echando tres bolas de barro a lo largo del molde (lo que caba en las dos manos juntas), lo
que llev a sospechar que al macizar quedaban partes mal integradas. Se vari la
manufactura usando dos grandes bolas de barro, luego vertiendo la mezcla en una sola vez
de la carretilla. Tambin se coloc una cama de arena al fondo del molde para permitir la
contraccin durante el fraguado. A pesar de todo ello, el patrn de fisura a un tercio del largo
del adobe se sigui marcando en la mayora de los adobes manufacturados (66%).

31
o
Seminario Iberoamericano de Arquitectura y Construccin con Tierra 17 SIACOT

Figura 1. Manufactura de adobes en hoyo y en molde


c) Soluciones
La solucin fue desarrollada a partir del 22 de octubre 3, al poner a secar los adobes
formados en molde de madera (de varias composiciones) bajo la sombre densa y
permanente de una higuera, donde haba una humedad siempre arriba de 75% y una
temperatura entre 22 y 29C (figura 1f); la proporcin de adobes partidos se redujo entonces
considerablemente. El secado inicial tardaba cinco das, cuando se podan poner de canto.
Despus de seis das ms a la sombra, se podan alzar los bloques a una tarima de madera
colocada en un rea soleada, dejndolos cubiertos con plstico en das de viento o de
amenaza de lluvia. Los bloques se terminaban de secar a los 40 das, aproximadamente. A
partir de noviembre, se empez a echar ceniza de madera (obtenida de los hornos de
ladrillo) encima de los adobes hmedos, a recomendacin de miembros de PROTERRA,
prctica que result favorable.
Para el 19 de noviembre, se haban hecho 13 adobes en hoyo, logrndose cuatro, y 324
adobes de molde de madera, de los cuales se lograron 94: 32 secos (de octubre), 42 en
proceso de secado (hechos en la primera quincena de noviembre) y 20 adobes aun tendidos
en el patio, lo que representa un promedio de 29% de xito. Sin embargo, el secado lento
bajo sombra densa y con el uso de ceniza en las ltimas semanas, hizo que el porcentaje de
xito subiera al 45%, luego al 80% en el caso de los adobes hechos en la ltima semana.

3
por los Sres. Soto y Fernndez

32
o
Seminario Iberoamericano de Arquitectura y Construccin con Tierra 17 SIACOT

El tamao de los adobes secos de molde de madera fue en promedio de 78,1x38,9x9,84


cm, indicando un factor de contraccin de 2,4% en horizontal y 1,6% en vertical, algo mayor
en el caso de mezclas que contienen emulsin asfltica (respectivamente 2,5% y 5%). El
tamao del adobe de hoyo B fue de 78x36 cm en la parte superior, 72x35,5 cm en la parte
inferior y 10 cm de alto. El peso de este adobe, medido en seco en diciembre, fue de 36,5
kg, y el de uno de molde de 50 kg.
d) Reflexiones
La primera reflexin surgida de este experimento es por qu usaron en la antigedad
adobes tan grandes y pesados?, pregunta que no se puede contestar an. Lo delgado
(proporcional a la talla) podra explicarse por los moldes de hoyo, ya que piezas ms
espesas seran muy difciles de sacar. La segunda reflexin es que no es posible visualizar
grandes tendidos de adobes en patios abiertos, tal como se hacen los adobes modernos, ya
que el secado debe ser muy lento, en sombra densa y humedad alta. Sera posible en
construcciones cerradas, pero la construccin de este tipo de galera de secado
representara una inversin de trabajo muy grande. La alternativa sera que el gobierno
encargara a la poblacin ir manufacturando adobes en la sombra de su solares familiares, a
lo largo de los meses de seca (octubre-mayo), para ir teniendo material a pie de obra en los
meses de enero a mayo que es cuando se debe haber aprovechado el descanso de las
labores agrcolas para tener acceso a una mano de obra numerosa.

3.2 Construccin
La construccin del adoratorio se realiz entre el 2 y el 24 de diciembre, contando con la
participacin de los mismos integrantes que durante la manufactura de adobe, y con la
colaboracin de dos pasantes de la carrera de arqueologa de la Universidad Veracruzana 4,
sin experiencia previa en la construccin. El tiempo fue ligeramente ms fresco que en
octubre (promedio de 21,3C de noche y 25,8C de da, con una humedad entre 66,6% y
100%), con dos das de viento del norte a 70 km/h. Inusual para esta temporada invernal en
la regin, la mitad de los das estuvieron nublados y hubo lluvia durante tres das (en total 17
mm).
a) Basamento
El dueo de la parcela otorg un espacio en un potrero donde erigir el adoratorio
experimental. El terreno es arenoso con una pendiente suave de norte a sur de 4,2%. Se
quit la hierba con pala recta y se traz con varillas de metal e hilo un rectngulo de
3,60x2,40 m, con el eje largo orientado norte-sur. Se justific hacer el relleno de arena de
ro, por la evidencia que la pirmide del sitio fue construida de arena recubierta de una capa
de tierra limo arcillosa; para evitar que se derramara, se acomodaron en el contorno del
rectngulo fragmentos de los adobes partidos (de los muchos que haba), de manera a
nivelar el basamento en su parte superior. Su altura en el sur era de 24 cm, en el NE de 9
cm y el NW de 18 cm (figura 2a).
Se rellen con un total de 23 carretilladas de arena (acarreadas por tres personas) en dos
das, con otras tres personas nivelado con rastrillo y apisonando continuamente con pisn
de metal (de 20x20 cm) y de madera (cabeza de huizache). En el segundo da, fue
necesario pegar con barro los fragmentos de adobe de la parte superior, para que
aguantaran la presin del apisonado. Al final de cada da se humedeci bien con manguera,
y se dej orear un fin de semana.
b) Muros
La construccin de los muros inici sobre la superficie de arena, en el centro del basamento.
Es un edificio en U, abierto al oeste, con tres adobes en lnea para formar la pared posterior
y un adobe para formar los laterales norte y sur. Se traz un cuadro de 2,44x1,22 m,
contando espacios de 2 cm entre adobes para el cementante. Se prepar barro para

4
Luis ngel Hernndez Libreros y Dain Delgado Arias

33
o
Seminario Iberoamericano de Arquitectura y Construccin con Tierra 17 SIACOT

cementante de tierra limo-arenosa cribada (en criba de 0,5 cm). Se empez el 6 de


diciembre colocando una capa de cementante de 5 cm de espesor (76 L) en la que se
pusieron los cinco adobes, cuidando su alineacin individual con nivel de albail (de
aluminio de 61 cm y dos burbujas), la distancia y nivel entre los cabezales norte y sur se
midi con flexmetro y nivel de lnea. En la siguiente hilada se coloc en arreglo
cuatrapeado cada adobe sobre una capa de cementante de 2 a 2,5 cm de barro,
empezando con los de las esquinas (SE y NE). Por el cuatrapeo, fue necesario cortar
adobes en dos en cada hilada par, lo que se hizo primero con machete, pero luego result
ms fcil con sierra de madera. Se colocaban tres hiladas, que se dejaban secar hasta el
siguiente da (figura 2.b). La verticalidad se verific con plomada de albail. Se levantaron
15 hiladas (terminando el 10 de diciembre), en vez de las 16 programadas, debido a que los
adobes disponibles aun no estaban suficientemente secos. La altura total alcanz, por el
cementante, 1,65 m (figura 2.c). No hicieron falta andamios: a esta altura se podan alzar
todava los adobes desde el andador.

Figura 2: Secuencia de construccin


El 15 de diciembre se pudo observar que varios adobes se partieron, principalmente en la
mitad sur del edificio (donde el relleno del basamento es ms espeso). Hay dos patrones:
grietas verticales que inician en las juntas de adobes de hiladas impares y atraviesa el

34
o
Seminario Iberoamericano de Arquitectura y Construccin con Tierra 17 SIACOT

espesor del adobe y cementante de la hilada par; y agrietamiento por compresin de los
cabezales del muro sur (los dos medios adobes inferiores de hilada par). Estas fisuras se
pueden relacionar con el asentamiento del relleno de arena por el peso del muro (3.750 kg
de 75 adobes, sin contar el peso del cementante, cuyo volumen se calcul en 0,22 m3).
c) Techo
Para el armazn del techo, se usaron maderas locales. Se cortaron el 17 de octubre, en luna
llena (estrategia tradicional para evitar que se apolille la madera), las vigas y los travesaos
de caa de otate (Guadua aculeata) de 9 a 5 cm de dimetro y las varas de gusima
(Guazuma ulmifolia) de 2 a 2,5 cm de dimetro, para dejarlas secar rectas y aumentar su
resistencia. Las caas tienen una forma ligeramente cnica, reduciendo su dimetro de 2 cm
cada 3 m. El 12 y 13 de diciembre se arm el bastidor del techo en tierra, con tres vigas
largas de 3 m (N/S) y cinco travesaos de 2,45 m (E/W), amarrados con hilo de algodn
(fibra disponible en poca prehispnica), colocando las caas con el lado grueso hacia el W
(figura 2.d). Este armazn se cubri con 54 varas de gusima, de 2 a 2,5 cm de dimetro,
amarradas unas junto a otras. Por encima se ataron cuatro varas en las orillas del bastidor,
como alma para los pretiles (figura 2.e).
El bastidor se carg entre cuatro personas (peso estimado en 100 kg) y se coloc encima de
los muros de adobe, teniendo un volado de 30 cm. La cada qued de 6% entre la esquina
NW y la SE (20 cm en lnea de hipotenusa de 3,5 m). Se colocaron 37 adobes de
22x12x7 cm, cementados con barro, alrededor de las vigas apoyadas en la cumbre de los
muros de adobe, para fijar el techo (figura 2.f).
El 16 de diciembre se subieron dos personas al techo para aplicar la mezcla del barro (el
mismo que el cementante, pero cribado en malla de 2 mm), adicionado al 8% con emulsin
asfltica Impertop A de COMEX y 50% en volumen de paja de pangola sin picar (Digitaria
eriantha, pasto comercial introducido de Sudfrica). Se aplic la mezcla con un espesor de
4 cm (114 litros) (figura 2.g). La alta proporcin de paja permiti cerrar perfectamente los
intersticios de las varas del armazn y formar los pretiles, dejando una superficie con declive
parejo hacia un hueco de desage en el extremo sur de la orilla este del techo (figura 2.h).
En vista de la pluviosidad inusual para la temporada, se decidi recubrir el 17 de diciembre
el techo de geotela PET non-woven de 200 g/m2 negra, a su vez cubierta con una capa
delgada de la misma mezcla que la usada para el techo, slo que sin paja.
El desage se coloc el 19 de diciembre, usando un tubo de plstico corrugado de drenaje
de 15 cm (6) de dimetro. Un extremo, recortado en U, se fij contra el borde del techo, con
hilo de algodn amarrado a uno de los travesaos, mientras el otro extremo se enterr a la
mitad en la superficie, dejando la boca a 1,5 m de la base del basamento, y a 15 cm ms
abajo. Para afianzarlo, se colocaron dos varas de gusima de lado y lado, en la parte de
abajo enterradas en la superficie y amarradas a los travesaos del techo por la parte de
arriba. El conjunto (varas y tubo) se recubri de mezcla para techo (con paja) (figura 2.l).
d) Aplanados
El 17 y 20 de diciembre se aplic encima del relleno de arena del basamento una capa de
tierra limo-arenosa ligeramente hmeda, de 5 cm de espesor, que se compact con los
pisones de metal y de madera. Despus se recubri todo el basamento (superficie y taludes)
con una mezcla de barro de tierra limo-arenosa para dar forma regular al basamento,
cuidando de dejar cada hacia afuera en la cumbre y de dar un ngulo regular a los taludes
(entre 70 y 80). Con esta capa se sellaron los fragmentos de adobes rotos que formaron la
base y la contencin del relleno de arena (figura 2.i).
Del 20 al 21 de diciembre se aplic con cucharilla el aplanado de 2 cm de espesor. El barro
fue de tierra limoso, con paja picada fina y cribada al 25%, en principio con 8% de emulsin
asfltica, aunque se verific luego por el consumo de Impertop A que la proporcin fue ms
cercana al 10% (171 L de barro, con 34 L de paja y 20 L de emulsin). Se inici con las
paredes interiores y luego las exteriores, yendo de sur a este a norte; a continuacin se

35
o
Seminario Iberoamericano de Arquitectura y Construccin con Tierra 17 SIACOT

aplic en la cumbre del basamento, primero en el interior del cuarto y el andador oeste, de
all los otros andadores, sur, este y norte (figura 2.j).
A partir del 21 de diciembre se empez a compactar, sin pisar el andador, el aplanado de los
muros cuando ya se tuviera el estado cuero, iniciando con la jamba del muro sur (figura
2.k). Para esta tarea se probaron distintos tipos de piedra (fragmentos arqueolgicos
dispersos en el sitio). Resultaron inadecuados los fragmentos de piedra de molienda por
levantar la mezcla en vez de apretarla (aunque fueran basaltos y andesitas de grano fino).
Slo los cantos de ro fueron tiles: los menos lisos para compactar y emparejar el aplanado
(dejando finas rayas) y los ms lisos para macizar y pulir. Como no se consiguieron
suficientes cantos para las seis personas del equipo, se utilizaron tambin botellas de vidrio
(de forma de barril de una marca de cerveza local). stas permitan aplicar ms fuerza para
ir cerrando las grietas que se formaban en el aplanado al secar. Para las grietas ms
grandes, se inyect agua con jeringa de 60 ml (uso veterinario), dejando reposar unos 20
minutos y compactando hasta cerrar. Se compact hasta el 26 de diciembre. Luego,
aprovechando que una lluvia suave de varias horas en la madrugada del 30 de diciembre
humedeciera el edificio, se compact otra vez la cumbre del basamento el 31 de diciembre.
e) Reflexiones
Durante la construccin del adoratorio se intent en la medida de lo posible de trabajar con
herramientas y materiales disponibles en poca prehispnico, si bien se usaron las
versiones modernas de algunos instrumentos: plomada (que era de barro antiguamente),
nivel de gota (para lo que probablemente usaban una vasija de cermica con agua),
cucharilla (en vez de esptula de madera o hueso), botella (en vez de canto de ro), machete
y sierra (para cortar los adobes, aunque probablemente aprovechaban los que se rajaban),
pico (para extraer la tierra) y picadora de paja elctrica. En estos ltimos aspectos, se
reconoce haber desviado significativamente del procedimiento antiguo.
Para cortar la hierba para los aplanados en tallos regulares de 2 a 3 cm, debe haberse
trabajado con navaja de obsidiana en los tallos frescos, un trabajo ingente en trminos de
horas-hombre. Tan slo para el pequeo edificio experimental, el aplanado de 2 cm de
espesor en muros y basamento represent un volumen de 0,23 m3, de lo cual la cuarta parte
es hierba picada. Si se compara este dato con lo que sera el aplanado necesario para la
ltima etapa constructiva de la Plataforma Norte, una de las tres plataformas monumentales
del sitio que tena 150x100x10 m, esto representara un volumen de 140.000 m3 (por tener
las paredes en ligero talud), de los cuales cuando menos una cuarta parte (35.000 m3)
consistira de hierba picada. En enero 2013, se tuvo la necesidad de picar a mano la mitad
de una paca de 80x40x40 cm (0,13 m3), y ello requiri ocho horas con tres hombres
trabajando con machetes de metal. Ello representa 370 horas/hombre por metro cbico de
paja picada (usando herramienta de metal, considerada en principio ms eficiente que las
navajas de obsidiana). As, tan slo para preparar la mezcla para el aplanado de una de sus
6 etapas constructivas, la Plataforma Norte hubiera requerido que un hombre cortase hierba
por casi 13 millones de horas 5, una cantidad enorme en vista de los rangos de poblacin
estimados entre 15.000 y 35.000 habitantes para toda la entidad poltica controlada por la
capital de La Joya en su apogeo.
Tambin se desvi del procedimiento prehispnico en la construccin del techo en varios
aspectos. En la antigedad, ste se debe haber montado in situ, sobre los muros, para
asegurar un desnivel continuo. En principio, el uso de varas o caas, que son naturalmente
de forma ligeramente cnica, permite controlar el desnivel si se ponen de manera
consistente, tal como se hizo. Sin embargo, el tamao de las improntas en los fragmentos
quemados de techo es de 1 a 1,5 cm de dimetro, lo que es ms delgado que las varas de
gucima que se usaron (de 2 a 2,5 cm). Probablemente se trataba de juncos o tules (plantas

5
Luis Fernando Guerrero Baca inform que, en su experiencia en Mxico, triturar a mano una paca de paja (de
3
trigo o cebada, de 100x40x50 cm o 0,2 m ), mediante la tcnica de "ruptura por rotacin de manojos", se puede
3
realizar por una persona en una hora de trabajo, o 5 horas/hombre/m . Por lo tanto, el total bajara a unas
175,000 horas, algo que todava representa una inversin de trabajo considerable.

36
o
Seminario Iberoamericano de Arquitectura y Construccin con Tierra 17 SIACOT

hidrfilas) y no de ramas de rbol. Si esto fuera cierto, hubieran hecho falta ms travesaos,
tal vez a cada 20 cm, y no cada 50 cm como fue en el caso experimental. Por su parte, el
desage pudo haberse hecho desde el pretil del techo con grgola de caa (no se han
encontrado de terracota en el sitio, pero se reportan en otros sitios arqueolgicos del pas), o
bien con tubos cermicos embonados sostenidos entre dos varas fijadas verticalmente al pie
del basamento, o mediante el uso de una caa cortada.

4 CONSIDERACIONES FINALES
El basamento super las expectativas de los especialistas en construccin 6, quienes
opinaban que ste no soportara el peso del edificio (estimado en unas cuatro toneladas). Si
bien la edificacin del basamento no era parte del experimento y se realiz de forma
expedita, no muy conforme a evidencia arqueolgica (ya que la cumbre no fue recubierta de
un firme de barro limo-arcilloso antes de iniciar el muro, que hubiera ayudad a repartir mejor
la carga del edificio), a los seis meses de su construccin no ha presentado problemas
estructurales mayores, salvo grietas finas por el asentamiento del relleno. Esto parece
confirmar la abundante evidencia arqueolgica sobre la posibilidad de construir en tierra sin
fundacin de piedra y desde una superficie sin nivelar, incluso en ambientes de trpico
hmedo con niveles freticos altos.

La construccin del edificio en s permiti evaluar los tiempos y la logstica requeridos, lo


que llev a la siguiente propuesta sobre la organizacin del trabajo prehispnico en el caso
del sitio de La Joya. Igual que en el contexto moderno, debe haber habido dos grupos de
personas: por un lado un pequeo nmero de especialistas (maestros) para la construccin
en s, y un gran nmero de personas no especializadas, para las labores de apoyo. Los
primeros saban erigir muros verticales, calcular los vanos y los desniveles de superficie de
piso y de techo, aplicar aplanados, armar techumbres, instalar desages. Teniendo todos los
materiales a la mano, el avance de este grupo es muy rpido: en el experimento, con tres
"maestros", levantar los muros tard 14 horas, armar y embarrar el techo 15 horas, aplicar
los aplanados 5 horas.

El segundo grupo se dedicaba a las labores de muchsimas horas, necesarias para que los
maestros tuvieran todo su material a pie de obra en fechas precisas: hacer adobes (en el
solar familiar), cortar maderos y juncos para el techo, hilar cuerda de algodn para hacer
amarres, recolectar y cortar hierbas secas para la mezcla de los adobes y los techos, picar
hierbas verdes con navajas de obsidiana para los aplanados, acarrear y apisonar la tierra
para los rellenos, extraer la tierra y mezclar el barro para cementante y aplanados,
compactar los recubrimientos (en esta ltima actividad se especula que tal vez hayan
participado tambin las mujeres, por la similitud del movimiento de compactado con el de la
molienda en metate 7). En este experimento de construccin de un minsculo edificio, la
manufactura de 90 adobes requiri 35 das de trabajo de dos hombres (por la alta
proporcin de fracturas) y ms de un mes de secado; la compactacin de los aplanados
requiri 10 das con un promedio cuatro personas (y las superficies no quedaron libres de
grietas).

En ausencia de un mercado para materiales de construccin, todo se tena que obtener y


producir localmente, en los tiempos que los pobladores no se dedicaban a las actividades de
subsistencia (agricultura, pesca, cacera, produccin de herramientas y enseres bsicos,
construccin de vivienda). En vista de los volmenes constructivos manejados tan slo en
un sitio capital, est claro que la labor no especializada debe haber involucrado activamente
a la mayor parte de la poblacin del territorio por varios meses al ao, y no slo pequeas
cuadrillas de ayudantes de obra. De esta forma, el experimento realizado permite poner en

6
el segundo autor y A. North, estudiante de maestra en Historia de la Arquitectura en la Universidad de
Cambridge, Reino Unido
7
En la tradicin mesoamericana, el metate es la piedra alargada, plana o cncava, en la que se muele el maz
con un moledor cilndrico, usando un movimiento de vaivn.

37
o
Seminario Iberoamericano de Arquitectura y Construccin con Tierra 17 SIACOT

perspectiva las relaciones sociales que se tuvieron que haberse dado para producir los
grandes sitios de arquitectura de tierra que estudian hoy los arquelogos. La inversin de
trabajo que representan tales obras prehispnicas monumentales, parte de proyectos
urbanos comanditados por la elite, rebasa por mucho en envergadura los proyectos de
construccin verncula que se llevan a cabo en el mundo en los tiempos modernos. Por lo
tanto, la arqueologa experimental aporta una dimensin social para entender los
requerimientos organizativos de una arquitectura de tierra de una envergadura rara vez
alcanzada en la actualidad.

REFERENCIAS BIBLIOGRFICAS
Campana, C. (2000). Tecnologas constructivas de tierra en la costa norte prehispnica. Trujillo:
Instituto Nacional de Cultura.
Cabrera, R. (1991). Los sistemas de relleno en algunas construcciones teotihuacanas. En Cabrera,
R., Rodrguez, I., Morelos, N. (coords.) Teotihuacan 1980-1982. Nuevas Interpretaciones. Mxico:
Instituto Nacional de Antropologa e Historia. p. 113-143.
Daneels, A.; Guerrero L.F. (2011). Millenary earthen architecture in the tropical lowlands of Mexico.
APT Bulletin 42(1): 11-18
Kita, Y.; Daneels, A.; Romo de Vivar, A. (2014). Chapopote como estabilizante de la construccin de
tierra cruda. En Kalisch, M., Canto R. (coords.) Tecnohistoria. Objetos y artefactos de piedra caliza,
madera y otros materiales. Mrida: Universidad Autnoma de Yucatn y Direccin de Estudios
Histricos del Instituto Nacional de Antropologa e Historia, p. 174-193.

AGRADECIMIENTOS
Los autores agradecen los permisos otoragados por el Consejo de Arqueologa del Instituto Nacional
e Antropologa e Historia de Mxico para la excavacin y los estudios de materiales constructivos
prehispnicos de La Joya, que porporcionaron la evidencia en la que se bas la construccin
experimental. La fabricacin de los adobes en octubre y la construccin en diciembre 2016 se hicieron
con el financiamiento de los proyectos PAPIIT IN800416 (DGAPA-UNAM) y CB2015-254328
(CONACyT), respectivamente.

AUTORES
Annick Daneels, doctora en antropologa, doctora en arqueologa, maestra en arqueologa,
arqueloga; investigadora de la UNAM; miembro de la Red Iberoamericana PROTERRA; responsable
de la excavacin, investigacin y preservacin de la arquitectura monumental del sitio arqueolgico
de La Joya, Ver., en el marco del proyecto Exploraciones en el Centro de Veracruz.
Andrew Vernucci, arquitecto por la Escuela Nacional Superior de Arquitectura de Grenoble (ENSAG),
Francia. Particip al proyecto durante una estancia de colaboracin de octubre a diciembre 2016.

38
SEMINARIO IBEROAMERICANO DE ARQUITECTURA Y
CONSTRUCCIN CON TIERRA
La Paz, Bolivia, 9 al 12 Octubre 2017

PAUTAS CONSIDERADAS EN UN DISEO EXPERIMENTAL PARA


REMEDIAR BIODETERIOROS
1 2
Guillermo Roln ; Mariana Romiti
1
CONICET / CRIATiC, Facultad de Arquitectura y Urbanismo, Universidad Nacional de Tucumn, guillerolon02@[Link]
2
Programa Manejo de Recursos Culturales Administracin de Parques Nacionales, mromiti@[Link]

Palabras clave: Centris muralis, revoques, patrimonio cultural, fibra vegetal, intemperismo

Resumen
En las regiones semiridas de Argentina, los deterioros y biodeterioros son problemas que afectan de
manera incesante a las edificaciones con tierra. Su impacto es ms significativo cuando estos
procesos, al ocurrir en forma simultnea, entran en sinergia. Esta situacin se observ en tres
edificaciones construidas con muros de adobe dentro del Parque Nacional Lihu Calel, en la provincia
argentina de La Pampa. El biodeterioro es desencadenado por abejas nativas. Teniendo en cuenta
estudios previos sobre el biodeterioro causado por abejas de la especie Centris muralis, el objetivo
del trabajo consiste en informar sobre las condiciones locales y los antecedentes considerados para
la elaboracin de un diseo experimental de elementos constructivos con tierra. En una etapa
posterior, se busca contribuir al diseo de un plan de intervencin para cada una de las edificaciones
mencionadas. Se procedi a elaborar un registro del biodeterioro de las tres construcciones en
cuestin y se contrast esta informacin con experiencias y observaciones previas. Se recolectaron
diversas tierras dentro del rea protegida y se tomaron muestras de adobes de cada una de las
construcciones. Estas muestras fueron evaluadas mediante pruebas de campo y, posteriormente, se
analizaron en laboratorio aspectos como textura y fraccin arenosa, contenido de fibra vegetal y
materia orgnica, pH y caracterizacin de arcillas. Los datos obtenidos indican que el material del
adobe procedente de la construccin menos afectada por biodeterioro y mejor conservada es el que
presenta valores de contenido de arcilla y fibra vegetal ms elevados. Los adobes son ricos en
material orgnica y las tierras colectadas pobres lo que indica la incorporacin intencional de la
misma. Los anlisis de laboratorio confirmaron los datos de pruebas de campo respecto a la tierra
ms adecuada para emplear por su contenido de arcilla. Se presenta el diseo experimental
propuesto. Estas tareas se enmarcan en el proyecto Conservacin y manejo del patrimonio cultural
vinculado al poblamiento histrico en las Sierras de Lihu Calel, llevado adelante por la
Administracin de Parques Nacionales.

1. INTRODUCCIN
1.1 Contexto de trabajo
En las regiones semiridas de Argentina, los deterioros y biodeterioros son problemas que
afectan de manera incesante a las edificaciones con tierra; su impacto es ms significativo
cuando estos procesos, al ocurrir en forma simultnea, entran en sinergia. Esta situacin se
observ en tres edificaciones construidas con muros de mampostera de adobe dentro del
Parque Nacional Lihu Calel (PNLC), en la provincia argentina de La Pampa. En este caso,
el biodeterioro al que se hace mencin es desencadenado por abejas nativas, conocidas
localmente como "abejorros blanco" o "bum bum", pertenecientes a la especie Centris
muralis. Esta especie fue identificada como un agente de biodeterioro muy agresivo para las
estructuras de tierra que se ubican en la eco-regin de Monte de Sierras y Bolsones (Roln;
Cilla, 2012). Este insecto tiene el hbito de nidificar en barrancas naturales o en muros de
tierra. Debido a esta accin, la abeja es responsable de una gran remocin de tierra que
efecta para construir las celdillas y pasillos de los nidos. Con cada nueva temporada de
nidificacin, la cantidad de celdillas construidas se incrementa debilitando la unin de la
parte exterior del muro con el resto de la pared. Luego, la accin de lluvias y vientos provoca
colapsos parciales de este sector del muro y quedan expuestas las estructuras de los nidos.
Cuando esto ocurre, se acelera el proceso de deterioro por intemperismo. Sin embargo, este
o
Seminario Iberoamericano de Arquitectura y Construccin con Tierra 16 SIACOT

colapso no desalienta la accin de nidificacin y el proceso de deterioro, lejos de detenerse,


va incrementndose progresivamente y con ello el dao global.
En el marco del proyecto Conservacin y manejo del patrimonio cultural vinculado a
distintas etapas de poblamiento histrico en las sierras de Lihu Calel encarado por el
Programa Manejo de Recursos Culturales de la Direccin Tcnica de Conservacin, de la
Administracin de Parque Nacionales de Argentina (APN), se est efectuando un abordaje
interdisciplinario de este fenmeno con el fin de arribar a un protocolo de intervencin
destinado a remediarlo. Siguiendo la Poltica de Manejo de Recursos Culturales adoptada
por la APN (2001), el proyecto marco cuenta con tres lneas de accin vinculadas al manejo
de recursos culturales: investigacin en este caso con la revisin de documentos histricos
en diversos archivos (nacionales, provinciales y locales), la intervencin fsica de los
recursos culturales histricos y la participacin de la poblacin local sumando su
conocimiento sobre el poblamiento de la zona y el uso que se le habra dado a determinados
espacios y/o construcciones.

1.2 Valoracin de los recursos culturales afectados


El Puesto del 11 (RC 684) 1 est compuesta por dos edificaciones, una pequea vivienda
rural y un galpn 2 (figura 1), varios elementos vinculados al abastecimiento de agua como
dos molinos de viento, un tajamar, dos bebederos y tres tanques australianos 3; tambin se
incluyen otros elementos ordenadores del espacio, como alambrados para corrales y
forestaciones alineadas con tamariscos y eucaliptus. Todos estos elementos se extienden
en una superficie aproximada de 66.000 m y aportan informacin sobre el uso del territorio,
el conocimiento constructivo del momento y sobre la tipologa edilicia del equipamiento
agroindustrial de la poca.
La forma de ocupacin y uso del territorio implementado en esta unidad productiva podran
ser considerado como representativo de un proceso poltico y social de asentamiento de
poblaciones inmigrantes en la zona que se vio favorecido luego de la invasin y exterminio
de las poblaciones indgenas. Este proceso, que se dio principalmente entre fines del siglo
XIX y principios del XX, se desenvolvi simultneamente al perodo del auge del modelo
ganadero ovino (Moroni, 2005; Lpez Rasch, 2008; Lluch, Ledesma, 2009) 4.
En general, se ha prestado poca atencin a este tipo de edificaciones debido a sus
caractersticas arquitectnicas modestas. Sin embargo, la conservacin de este tipo de
construcciones es de vital importancia debido a que son los restos materiales que daran
cuenta de algunas actividades productivas de la poca. Asimismo, cabe sealar que el rea
protegida del PNLC no conserva otra estructura similar en cuanto a morfologa y tipo
constructivo 5.
Las dos edificaciones sealadas estn construidas con muros de mampostera de adobe y
cubiertas de chapa acanalada. El galpn presenta planta rectangular con una superficie de
146,16 m2. Presenta techo a dos aguas con 4,10 m de altura en la cumbrera y 3,25 m en los
bordes de los aleros. Est dividida internamente por una pared de modo tal que se dispone
de dos espacios con entradas independientes y vinculados internamente. Por registros
existentes e informacin de los pobladores locales se sabe que esta construccin fue
utilizada desde principios del siglo XX para actividades del manejo del ganado ovino;

1
Registro Nacional de Recursos Culturales Reglamento para la conservacin del patrimonio cultural en
jurisdiccin de la Administracin de Parques Nacionales (aprobado por Resolucin HD 115/2001).
2
Existen otras dos viviendas ms que son contemporneas y que no estn asociadas a la instalacin productiva.
3
Estanque artificial circular, habitualmente de chapa.
4
Tambin se estn realizando consultas propias de documentos histricos en el Archivo Histrico Provincial,
Profesor Fernando Aroz, el Archivo del Registro de la propiedad del inmueble y la Direccin General de
Catastro. Santa Rosa, La Pampa.
5
Romiti, M., Roln, G. (2016). Relevamiento del galpn del 11. Programa Manejo de Recursos Culturales.
Direccin Nacional de Conservacin de reas protegidas. Informe para la Administracin de Parques Nacionales.
Buenos Aires, Argentina. Informe manuscrito posible de consultar.

40
o
Seminario Iberoamericano de Arquitectura y Construccin con Tierra 16 SIACOT

actualmente no cumple su funcin original. A unos 30 metros se localiza la pequea vivienda


rural, de planta rectangular con 12,81 m2.

Figura 1. Puesto del 11: a) Galpn; b) Vivienda rural (acervo de los autores)

Figura 2. La Casona: a) foto histrica tomada desde el patio interno con vista de la capilla que se
encontraba dentro de la vivienda (1957) (Coleccin Hctor Perrin Domecq); b) estado actual (acervo
de los autores)
Por otro lado, la Casona (RC N 332) fue una vivienda propiedad de la familia Gallardo de lo
que hoy se conservan sus muros en un estado muy avanzado de deterioro (figura 2). Fue
ocupada entre 1943 y 1965, y habra estado compuesta por unos 14 ambientes
(habitaciones, cocina, despensa, caballera y capilla, entre otros) junto con un patio interno.
Presentaba una superficie aproximada de unos 960 m2. Los materiales con los que se
resolvieron los muros son mamposteras de adobe y cimientos de piedra asentadas con
mortero de cemento. Segn el material fotogrfico 6, las cubiertas fueron de chapa
acanalada. Los restos de revoques que se preservan dan la pautan de que habran sido a
base de cemento. Se conservan restos de los dinteles de madera, presumiblemente de
caldn. Algunos de los ambientes presentan tanto subdivisiones internas (con paredes ms
angostas) como tambin pequeos hogares localizados en algn vrtice. Este recurso
cultural se encuentra abierto a visitacin, siendo uno de los senderos interpretativos ms
visitados del rea protegida (Molinari; Romiti) 7.

6
Fototeca del Archivo Histrico Provincial, Profesor Fernando Aroz - Coleccin Hctor Perrin Domecq. La
Pampa.
7
Molinari, R. (1994). Informe: Lihu Calel: antecedentes para el Plan de Manejo de los recursos culturales.
Departamento de investigacin, Direccin de Conservacin y Manejo. Administracin de Parques Nacionales.
Buenos Aires, Argentina. Informe manuscrito posible de consultar. Romiti, M. (2015). Informe: Evaluacin del
estado de conservacin del recurso cultural La Casona (RC N 332). Programa Manejo de Recursos Culturales.

41
o
Seminario Iberoamericano de Arquitectura y Construccin con Tierra 16 SIACOT

1.3 Ambiente y estado de conservacin


El PNLC se encuentra en el sector central de la eco-regin de Monte de Llanuras y Mesetas.
El ambiente se caracteriza por ser clido y seco, donde el tipo de vegetacin dominante est
compuesto por la estepa arbustiva alta de comunidades de jarillas (Larrea spp.) junto con
bosques de Caldn (Prosopis caldenia). Las precipitaciones se dan en un gradiente este-
oeste que va de entre 80 mm a un mximo prximo a los de 300 mm anuales. Sin embargo,
en PNLC los registros propios marcan, para los ltimos 6 aos, valores de entre 400 a 670
milmetros anuales. La estacin seca dura hasta un mximo de nueve meses y las lluvias
tienden a distribuirse regularmente a lo largo del ao pero siendo ms recurrentes en el
invierno (Burkart et al., 1999).
En el ao 2015 se dio comienzo a la instancia de evaluacin del estado de conservacin e
identificacin de las principales patologas que estaran afectando a La Casona, al mismo
tiempo que se implementaron una serie de medidas preventivas corte de vegetacin y
refuerzos en muros con riesgo de colapso que permitan minimizar los daos hasta tanto
se cuente con un plan de intervencin (Romiti) 8. Posteriormente se evalu que el desmelado
fue implementado de manera abrupta en el sentido que se despajaron sectores que estaban
siendo protegidos por la vegetacin al menos de la accin de la incidencia solar; y
posiblemente tambin de la accin de las abejas. Con esta experiencia los siguientes cortes
comenzaron a ser realizados en los sectores puntuales donde el ejemplar est en contacto
directo con la estructura. Posteriormente, durante el transcurso de abril de 2016, se realiz
el registro arquitectnico y de deterioros y biodeterioros de las construcciones del Puesto del
11, y se profundizaron los relevamiento en La Casona. Se observ que las mamposteras de
adobe de las tres edificaciones presentan deterioros con diferentes estados de avance, pero
con incidencia del biodeterioro en el proceso general y el riesgo de colapso inminente de
numerosos sectores. La inspeccin visual revel que los muros de mampostera de adobe
de La Casona son los ms afectados por el deterioro general y por el biodeterioro por
anidacin. Presumiblemente, estos adobes presenten las tasas de degradacin ms
aceleradas. El galpn del Puesto del 11 se observ con un nivel de deterioro intermedio,
pero con biodeterioro semejante al presente en La Casona. Sin embargo, en esta
construccin se observ una intensa actividad de anidacin de las abejas durante la
segunda campaa de trabajo en noviembre. Finalmente la vivienda rural es la construccin
mejor preservada presentando escasa incidencia de anidacin de abejas.
Diseadas y efectuadas las intervenciones de urgencia para prevenir nuevos colapsos, se
acord desarrollar un plan de investigacin para abordar en primera instancia la
problemtica especfica del biodeterioro dado el an escaso conocimiento al respecto.

2. OBJETIVOS
El objetivo de este trabajo consiste en presentar las pautas consideradas y describir el
diseo experimental destinado a evaluar las condiciones en las que se produce el
biodeterioro por anidacin de Centris muralis.
En la actualidad no existen protocolos conocidos para remediar el biodeterioro de
construcciones con tierra producido por abejas, en especial por la especie sealada. Esta
situacin radica en la escasa la investigacin sobre el presente problema, dejando
numerosos interrogantes sin responder como, por ejemplo, si ciertos tipos de suelos son
ms susceptibles a ser biodeteriorados que otros. Sin embargo, investigaciones previas
(Roln; Cilla, 2012) permiten suponer que un aspecto clave en el abordaje de la
problemtica estara asociado a variables estructurales de las argamasas de tierra
empleadas como por ejemplo, el contenido de fibra y la textura.

Direccin Nacional de Conservacin de reas protegidas. Administracin de Parques Nacionales. Buenos Aires.
Informe manuscrito posible de consultar.
8
Op. Cit. Informe manuscrito posible de consultar.

42
o
Seminario Iberoamericano de Arquitectura y Construccin con Tierra 16 SIACOT

En base a estas presunciones se plantean las hiptesis de trabajo: a) el incremento en el


contenido de fibra vegetal y la cohesin de las tierras empleadas en las construcciones
existentes desalienta la anidacin de abejas Centris muralis en estructuras de tierra nuevas
que se elaboran con ella, b) el incremento de la fraccin arcilla en las tierras de las
construcciones existentes mejora la cohesin en argamasas nuevas.
Los objetivos planteados para contrastar las hiptesis son:
1. Localizar y caracterizar las fuentes de tierras con mayor contenido de fraccin arcilla
dentro del PNLC.
2. Elaborar argamasas de tierras mejoradas y estabilizadas con materiales naturales que
resulten compatibles con las tierras utilizadas en las construcciones a conservar.
3. Producir adobes y revoques con las argamasas elaboradas para la construccin de
muros experimentales.
4. Construir muros de mampostera de adobe, con y sin revoque, para ser expuestos a la
accin del biodeterioro y del intemperismo durante el lapso de dos aos, en
coincidencia con al menos dos perodos de lluvia y de anidacin de abejas Centris
muralis y evaluar su respuesta.
5. Computar las tasas de degradacin por biodeterioro de los muros en cada caso.

3. METODOLOGA Y RESULTADOS
En una segunda campaa de campo, durante noviembre de 2016 y con el trabajo conjunto
de los agentes de rea protegida, se procedi a identificar distintas fuentes de
aprovisionamiento de tierras potencialmente utilizables en la etapa experimental y,
posteriormente, en la intervencin de las estructuras construidas en tierra. Se colectaron un
total de nueve muestras de tierras, complementndose con cuatro muestras de material de
adobe de distintas construcciones, tres de las construcciones a conservar y una cuarta de
una construccin demolida (figuras 3 y 4).
Tras colectar las tierras, se realizaron ocho pruebas in situ (brillo, test del vidrio 9, exudacin,
cada de la bola, lavado, cinta, cordn y resistencia seca) siguiendo las indicaciones del
instructivo de prcticas de campo (Neves et al., 2009). La evaluacin general arroj la
presencia de dos tierras arcillosas, tres tierras arcillo limosas y el resto eran tierras limo
arcillosas o areno limosas. En funcin de la evaluacin general, fueron descartados tres
tierras y el resto fue preparado para realizar diversos anlisis en laboratorio (tablas 1 y 2).

Figura 3. a) reunin con personal del PNLC evaluando los tipos de tierra y su aplicacin; dos sectores
de muestreo de tierras: b) Tajamar del Puesto del 11; c) Tajamar cerrado.

9
El test del vidrio no se incluye en la tabla debido a que no fue registrado.

43
o
Seminario Iberoamericano de Arquitectura y Construccin con Tierra 16 SIACOT

Figura 4. Ubicacin del PNLC y sectores de muestreo de tierras (Fuente: APN)

44
o
Seminario Iberoamericano de Arquitectura y Construccin con Tierra 16 SIACOT

Tabla 1. Pruebas de campo

Muestra

Referencias: A: arcilloso, AL: arcillo limoso, Are: arenoso, AreL: areno limoso, L: limoso, LA: limo
arcilloso, LAre: limo arenoso.

3.1 Difraccin de rayos X


Este estudio se realiz para identificar los tipos de arcilla que estn presentes en alguna de
las tierras del rea de estudio. Debido a que existe poca variabilidad en la composicin
mineralgica de las arcillas, el estudio se realiz slo para cuatro tierras. Las muestras
enviadas a laboratorio fueron las siguientes: Tajamar Puesto 11 (A), Fondo Tajamar
Jagelito (F), Tajamar cerrado (G), La Casona adobe (L). Los resultados indican la misma
composicin mineralgica entre las muestras analizadas con presencia de esmectitas,
cloritas e illitas. Slo en el caso de la muestra de Tajamar cerrado, debido a la buena
cristalizacin de la muestra, fue posible cuantificar y los valores indicaron una composicin
65% de illita, 20% de esmectita y 15% de clorita, con impurezas de cuarzo, feldespato y
calcita.

45
o
Seminario Iberoamericano de Arquitectura y Construccin con Tierra 16 SIACOT

Tabla 2. Anlisis de laboratorio

Muestra

3.2 Granulometra
El anlisis granulomtrico se realiz segn el mtodo de Bouyoucos para determinar los
tenores de arena, limo y arcilla y clasificar el tipo de tierra por medio del diagrama textural.
Este estudio confirm la presencia de las tierras arcillosas que fueron identificadas en las
pruebas de campo: Fondo Tajamar Jagelito (F) y Tajamar cerrado (G) con 54% y 52% de
contenido de fraccin arcilla respectivamente. Las tierras procedentes de las construcciones
existentes, por su parte, se concentran en los lmites entre tierras franco, franco arcillosa y
franco arcillo arenosa. En general, las tierras han presentado valores reducidos en la
fraccin limo.

3.3 pH real
Los valores de pH se obtuvieron por el mtodo potenciomtrico con una relacin de tierra /
agua de 1:2,5. Los resultados indican que las tierras obtenidas de las construcciones dan
suelos entre neutros para aquellas del Puesto del 11 (B y C) y Jagelito (Dd) y

46
o
Seminario Iberoamericano de Arquitectura y Construccin con Tierra 16 SIACOT

moderadamente alcalino para el correspondiente a La Casona (L). Las tierras arcillosas son
entre ligeramente alcalina (F) y moderadamente alcalina (G) 10. Por otra parte, la tierra
procedente del Tajamar del Puesto del 11 (A) da levemente cido pero muy prximo al valor
neutro de las tierras usadas en las construcciones. Solo la tierra procedente del Camino
Noroeste (H) da muy fuertemente alcalina.

3.4 Contenido de materia orgnica


El contenido de materia orgnica se calcul mediante el mtodo de Walkley y Black. Los
resultados 11. indican que las tierras de las construcciones del Puesto del 11 (B y C) y La
Casona (L) son ricas y extremadamente ricas en contenido de materia orgnica; la tierra
arcillosa procedente del Fondo Tajamar Jagelito (F) tambin se present rica en presencia
de materia orgnica; el resto de las tierras fueron entre pobres y extremadamente pobres.

3.5 ndice de plasticidad


Para la determinacin de la plasticidad de los suelos se tom como referencia la norma
IRAM 10.501 (ndices de Atterberg) y el sistema unificado de clasificacin de suelos (SUCS)
para clasificarlos. Cada muestras se analiz por cuadruplicado y el valor final se obtuvo
promediando las medidas individuales. Los valores confirmaron que de las tierras arcillosas
disponibles, Fondo Tajamar Jagelito (F) resulta una tierra orgnica de baja plasticidad en
tanto que Tajamar cerrado (G) es una tierra con arcillas inorgnicas de mediana plasticidad.
En cuanto a las tierras extradas de los adobes de las construcciones a intervenir
corresponden todos a suelos con arcillas de mediana plasticidad. El resto de las tierras
contienen arcillas de baja plasticidad (figura 5).

Figura 5. ndices de plasticidad de muestras analizadas (los nmeros indican las muestras).
Rectngulo rojo: sector de ndices de plasticidad sugerido por Jimnez y Caas (2007). Polgono
azul: sector de ndices de plasticidad propuestos por Houben y Guillaud (1994) para adobes.

Clasificacin adoptada del tipo de suelo en funcin de su pH: extremadamente cido: pH 4,5, muy
10

fuertemente cido: 4,5 < pH 5, fuertemente cido 5 < pH 5,5, medianamente cido: 5,5 < pH 6, Ligeramente
cido: 6 < pH 6,6, neutro 6,6 < pH 7,3, medianamente bsico 7,3 < pH 7,8, bsico 7,8 < pH 8,4,
ligeramente alcalino 8,4 < pH 9, alcalino 9 < pH 10, fuertemente alcalino > 10.
11
Clasificacin adoptada del tipo de suelo en funcin del contenido de materia orgnica: extremadamente pobre
< 0,6 %, pobre 0,6 1,2 %, moderadamente pobre 1,21 1,8, medio 1,81 2,4, moderadamente rico 2,41 3,0,
rico 3,1 4,2, extremadamente rico > 4,21.

47
o
Seminario Iberoamericano de Arquitectura y Construccin con Tierra 16 SIACOT

3.6 Contenido de fibra vegetal


El contenido de fibra, asumiendo una accin de incorporacin intencional, se realiz sobre
las cuatro muestras provenientes de adobes y con tres rplicas por cada una. El valor final
se obtuvo promediando las mediciones parciales. El procedimiento consisti en disolver la
muestra de adobe en un vaso de precipitacin con agua y recoger el material vegetal tanto
por flotacin como por filtrado en un tamiz N 40 (0,425 mm). El material colectado se sec
en estufa hasta peso constante y luego se comput la relacin entre peso seco de la
muestra sobre peso seco de material vegetal separado. Los valores indican agregado de
material vegetal en todos los casos. Los valores ms bajos corresponden a adobe Jagelito
y adobe de La Casona. Lo valores ms alto, por su parte fueron para los adobes del Galpn
y de la Vivienda de Puesto del 11.

4. DISCUSIN
4.1 Caractersticas de las tierras disponibles
El estudio previo de las muestras mediante pruebas de campo y anlisis de laboratorio
permitieron conocer en profundidad las tierras con las que cuenta el rea protegida. De esta
manera, cuatro tierras de un total de nueve fueron descartadas luego de que los resultados
de las pruebas de campo evidenciaran material poco cohesivo. Los anlisis de laboratorio,
por su parte, arrojaron tierras muy distintas entre s. Slo las muestras procedentes de
Fondo Tajamar Jagelito (F) y Tajamar cerrado (G) contenan valores de la fraccin arcilla
en porcentajes elevados (54% y 52% respectivamente) que podan interesar para el diseo
experimental. Por otra parte, la muestra de material de adobe de La Casona, que presenta
las condiciones de mayor fragilidad frente a intemperismo, contiene el menor porcentaje de
fraccin arcilla de toda la serie (22%). Incluso, la muestras de las posibles fuentes de
aprovisionamiento Pisadero La Casona (K) y Pisadero hmedo La Casona (M) haban
sido descartadas con las pruebas de campo por detectrselas limo arenosas.
Analizando los valores de plasticidad de las muestras, se pudo observar que aquellas
procedentes de los adobes del Puesto del 11 (B) y (C) se encuentran prximas y por
fuera de los lmites inferiores sugeridos por algunos autores como valor adecuado para esta
tcnica constructiva (Houben; Guillaud, 1994; Jimnez; Caas, 2007) 12; en contraste, la
muestra de adobes de La Casona (L) se ubica prxima al lmite medio pero, en este caso,
por dentro de los valores sealados (figura 5). Segn el grfico, la primeras dos muestras
corresponden a suelos con arcillas de baja plasticidad en tanto que la ltima muestra
procede de un suelo de mediana plasticidad. Continuando con estas observaciones, las
muestras de Fondo Tajamar Jagelito (F) y Tajamar cerrado (G) se encuentran en un sector
de arcillas de mediana plasticidad y en el lmite interno de lo aconsejable. Sin embargo, se
presenta una diferencia sustancial entre la primera, que presenta un rico contenido de
materia orgnica (3,16%), y la ltima que, por el contrario, es extremadamente pobre
(0,48%) en este aspecto. Este dato permite sugerir que, para el suelo procedente del
Tajamar cerrado, la plasticidad responde a la presencia de la fraccin arcilla, en tanto que el
suelo procedente de Fondo Tajamar Jagelito se debera, en parte, al contenido propio de la
materia orgnica.
De lo anterior se desprende que, en caso de escogerse el suelo del Tajamar cerrado para la
intervencin, el agregado de fibra vegetal colaborara para estabilizar este suelo frente a
posibles retracciones por secado; retracciones que son de muy probable ocurrencia si se
tiene en cuenta que el anlisis de DRX arroj la presencia de al menos un 20% de
esmectitas en la fraccin arcilla.

12
Jimnez y Caas (2007), luego de una revisin y anlisis de distintas recomendaciones, sugieren que suelos
adecuados para la construccin con tierra, en general, son aquellos comprendidos por valores de ndices de
plasticidad entre 16% y 28% y valores de lmite lquido entre 32% y 46%. Por otra parte, y especficamente
refirindose a la tcnica de adobe, Houben y Guillaud (1994) consideran un sector levemente ms restringido
dentro del sector demarcado por los autores citados anteriormente.

48
o
Seminario Iberoamericano de Arquitectura y Construccin con Tierra 16 SIACOT

Respecto a la materia orgnica en particular, se sabe que su presencia incrementa la


plasticidad del suelo favoreciendo la absorcin de mayor cantidad de agua durante el
amasado del barro. Esto fenmeno se debe a que la materia orgnica tiene una alta
capacidad de absorcin de agua y su hidratacin se completa antes que se inicie la
formacin de la pelcula alrededor de las partculas minerales que provocan el efecto de
plasticidad. En consecuencia, frente a la presencia de materia orgnica, el paso de la
condicin de friabilidad a la de plasticidad de un suelo se produce con un contenido
relativamente elevado de agua. Este aspecto se aprecia observando los ricos ndices de
materia orgnica de la muestras B (3,85%) y C (3,54%) y sus correspondientes ndices de
plasticidad (14,80% y 14,88% respectivamente) en contraste con los correspondientes
valores de la muestra 1. Al mismo tiempo la extrema riqueza de materia orgnica de la
muestra de adobes de La Casona (L) permite explicar el elevado valor de plasticidad an
cuando presenta el menor valor de fraccin de arcilla de toda la serie.
Jimnez y Caas (2007) sealan que los suelos con contenidos elevados de materia
orgnica deberan desecharse porque podran causar inestabilidades indeseables. Esta es
la razn por la que frente a dos suelos arcillosos como son las muestras (F) y (G), el menor
contenido de materia orgnica del segundo resulta decisivo. Por otra parte, la presencia de
materia orgnica en abundancia constituye un factor negativo para la resistencia de un
material a base de tierra por dos aspectos: por un lado incrementa la cantidad neta de agua
requerida para hacer plstico un suelo durante su amasado que luego de evaporada
provoca el incremento de la porosidad; por otro lado, la materia orgnica, al ser susceptible
de degradacin, tambin aportara porosidad al desaparecer. Si se toma en cuenta que las
mezclas de barro debern incorporar fibra vegetal para el diseo experimental, y que este
material agregado constituye fuente de materia orgnica, partir de un suelo con valores ricos
en materia orgnica no parece ser lo adecuado.
En lnea con lo discutido hasta el momento, los datos surgidos del anlisis del contenido de
fibra vegetal en las muestras de los adobes de las construcciones a intervenir permite
contrastar en parte las hiptesis formuladas. Los resultados revelaron que los valores
obtenidos estn correlacionados con los estados de conservacin e intensidad de
biodeterioro por anidacin de las abejas. Es as que el valor mximo de contenido de fibra
vegetal se identific en la muestra de adobe procedente de la vivienda rural (C), seguido por
un valor inferior en la muestra del galpn (B) y finalizando, con valores muy bajos en la
muestras de La Casona (L). Sin embargo, en todos los casos, los valores resultan inferiores
a los reportados en un trabajo previo (Roln; Cilla, 2012) para muestras de adobes, tanto
biodeteriorados como no biodeteriorados.
Por ltimo, y tomando como referencia el valor de pH de las muestras de adobe se observa
que aquellas con valores neutros (B), (C) y (D) son menos afectados por los efectos del
intemperismo local a diferencia de la que la nica que tiene valor alcalino (L). Es posible que
se est frente a la presencia de suelos salinos donde abunde cloruro de sodio. Sin embargo,
an est pendiente de abordaje el tema de la salinidad de estos suelos.

4.2 Diseo experimental


Con el objetivo de evaluar las condiciones en las que se produce el biodeterioro por
anidacin de Centris muralis fue preciso arribar a un diseo experimental que contemple las
variables, contenido de fibra vegetal y porcentaje de fraccin arcilla, presumiblemente
asociadas a este proceso.
El experimento consiste en construir y exponer tres muros de mampostera de adobe
prximos a las construcciones biodeterioradas por un perodo de dos ciclos de anidacin.
Dos de los muros se ubican en el sector del Puesto del 11 y el tercero en el sector de La
Casona. Los muros se construyen con aparejo a soga, cada uno con un tipo de mezcla
denominados de la siguiente manera: M1, M2 y M3. La tabla 3 presenta los materiales y las
mezclas adoptadas en cada una de ellas. Las tierras empleadas para las mezclas
procedern del Tajamar cerrado (G), de la tierra desmoronada de los muros de La Casona
(L) y de la tierra del muro desmoronado del galpn del Puesto del 11 (B). La fibra vegetal

49
o
Seminario Iberoamericano de Arquitectura y Construccin con Tierra 16 SIACOT

empleada es pasto de alguna de las siguientes especies que estn presentes en el PNLC:
paja blanca (Jarava ichu), paja (Nassella tenuissima o Pappophorum caespitosum) (Prina et
al., 2015). La paja obtenida es cortada en segmentos de 4 a 5 cm antes de ser empleadas.
Los muros apoyan directamente sobre el terreno y sus caras estn orientadas en direccin
N-S. Para cada muro se prepara 56 adobes: 18 sin paja y 38 con paja. El muro es dividido
en cuatro franjas de acuerdo con el esquema presentado en la figura 6.
Tabla 3. Mezclas de tierra para adobes de los muros experimentales.
Proporcin cantidad de
Ubicacin Mezcla Materiales
en volumen adobes
tierra de La Casona : tierra de Tajamar [Link] 18
La Casona M1
cerrado : pasto cortado (fibra vegetal) [Link] 38

tierra del Puesto del 11 : pasto cortado 1:0 18


M2
(fibra vegetal) 3:1 38
Puesto del
11 [Link] 18
tierra Puesto del 11: tierra Tajamar
M3
cerrado: pasto cortado (fibra vegetal) [Link] 38

Figura 6. Esquema de construccin de muros experimentales, idntico para cada uno de los tres tipos
de suelos seleccionados: M1, M2 y M3. En gris adobes sin fibra vegetal, en blanco adobes con fibra
vegetal; en blanco total, adobe con revoque con y si agregado
Sobre los muros ejecutados, se realizaran tres tipos de revoques en funcin de los tres tipos
de mezclas de tierras que se evalan (M1, M2 y M3). A las tres mezclas se le incorpora
bosta de caballo 13 en una relacin 4:1. Se emplea pasto cortado en segmentos ms
pequeos (2 cm aproximadamente) y muclago de chupasangre (Opuntia penicilligera) o

13
El uso de la bosta o estircol de caballo se introduce en este trabajo con el objetivo de incorporar un
entramado de fibra vegetal ms pequeo que el pasto cortado y evaluar su desempeo en la remediacin del
biodeterioro. Esta cuestin no fue informada debidamente en el documento original y origin un llamado de
atencin y una discusin interesante por parte del Comit Cientfico. A raz de la importancia de los comentarios
indicados por el Comit, se considera necesario informar a los lectores sobre ello: se seal que la manipulacin
de estircol fresco sin el empleo de equipamiento de proteccin individual pone al operario frente al riesgo de
accidentes que podran propiciar el contraer enfermedades como el ttano debido a la presencia de Clostridium
tetani en el ambiente. Por otra parte, el Comit seala que no se encuentra de todo comprobada mediante
investigaciones cientficas las ventajas del uso del estircol que le son atribuidas a su empleo, alentando, por lo
tanto, a que las mismas puedan ser abordadas.

50
o
Seminario Iberoamericano de Arquitectura y Construccin con Tierra 16 SIACOT

penca (O. sulphurea var pampeana) (Prina et al., 2015). Para cada mezcla se realizan dos
clases de revoques: uno de ellos slo con agregado de bosta de caballo (R1a, R2a y R3a) y
el otro (R1b, R2b y R3b) sumndole el pasto cortado y el muclago. Las mezclas de tierra
para los revoques son presentadas en la tabla 3.
Tabla 3. Mezclas de tierras para revoque de los muros experimentales
Proporcin en
Ubicacin Materiales Mezcla
volumen
tierra de La Casona: tierra del Tajamar R1a (3 franja) [Link],[Link]
La Casona cerrado: bosta de caballo: pasto cortado (fibra
vegetal): muclago R1b (4 franja) [Link],[Link]

tierra de Puesto del 11: bosta de caballo: R2a (3 franja) [Link]


pasto cortado (fibra vegetal): muclago R2b (4 franja) 6:1,[Link]
Puesto del
11 tierra de Puesto del 11: tierra del Tajamar R3a (3 franja) [Link]
cerrado: bosta de caballo: pasto cortado (fibra
vegetal): muclago R3b (4 franja) [Link],[Link]

5. CONSIDERACIONES FINALES
El diseo experimental presentado est actualmente en ejecucin. Los aspectos vinculados
especficamente al intemperismo no estn contemplados de manera directa en el diseo,
pero podrn ser monitoreados. Sin embargo, el procedimiento de monitoreo an est
pendiente de diagramacin. La precisin en el contenido de fibra en relacin al volumen de
tierra empleado es aproximado y se espera realizar pruebas para poder precisarlo.

REFERENCIAS BIBLIOGRFICAS
Administracin de Parques Nacionales APN (2001). Poltica de manejo de recursos culturales.
Direccin Nacional de Conservacin. Buenos Aires, Argentina.
Burkart, R., Brbaro, N., Snchez, R., Gmez, D. (1999). Ecorregiones de la Argentina. Buenos Aires,
Argentina: Administracin de Parques Nacionales,.
Houben, H.; Guillaud, H. (1994). Earth construction a comprehensive guide. London, UK: ITDG
Publishing
Instituto Argentino de Normalizacin y Certificacin (2007). IRAM 10.501 Geotecnia. Determinacin
del lmite liquido (LL) y del lmite plstico (LP) de una muestra de suelo. ndice de fluidez (IF) e ndice
de plasticidad (IP). Buenos Aires, Argentina.
Jimnez Delgado, M. C., Caas Guerrero, I. (2007). The selection of soils for unstabilised earth
building: A normative review. Construction and Building Materials 21, 237251.
Lpez Rasch, J. C. (2008). Propiedad privada, legislacin y control social en el Territorio Nacional de
La Pampa (1882c.-1894). Reflexiones preliminares. Trabajo presentado en las 3as Jornadas de
Historia de la Patagonia. San Carlos de Bariloche, Argentina.
Lluch, A., Ledesma, L. (2009). Comentarios sobre la estructura agraria y la evolucin de la ganadera.
En: Salomn Tarquini, C., Laguarda, P., Kus, C. (editores). Puelches: una historia que fluye junto al
Salado. Universidad Nacional de La Pampa, Santa Rosa, Argentina.
Moroni, M.(2005). La incorporacin de los territorios nacionales en el proceso de consolidacin del
estado argentino. El caso del territorio de la Pampa Central. Andes 16. Universidad Nacional de Salta.
Salta.
Neves, C., Faria, O.B., Rotondaro, R., Cevallos, P.S., Hoffmann V., M. (2009). Seleccin de suelos y
mtodos de control en la construccin con tierra prcticas de campo. Disponible en
[Link]
Minke, G. (2008). Manual de construccin en tierra. La tierra como material de construccin y su
aplicacin en la arquitectura actual. Fin de Siglo Editorial, Montevideo, Uruguay

51
o
Seminario Iberoamericano de Arquitectura y Construccin con Tierra 16 SIACOT

Prina, A., Muio, W., Gonzlez, M., Tamame, A., Beinticinco, L., Mariani, D., Saravia, V. (2015). Gua
de Plantas del Parque Nacional Lihu Calel. Viin 7, Santa Rosa, Argentina
Roln, G., Cilla, G. (2012). Adobe wall biodeterioration by the Centris muralis Burmeister bee (Insecta:
Hymenoptera: Apidae) in a valuable colonial site, the Capayn ruins (La Rioja, Argentina).
International Biodeterioration & Biodegradation 66:3338.

AGRADECIMIENTOS
Son parte de este trabajo los agentes del conservacin del Parque Nacional Lihu Calel: Eduardo
Godoy, Lara Colaselli, Maran Mirabelli, Miguel Daz, Miguel Romero, Miguel Herbsommer, Javier
Guanchul, Ral Seplveda, Florencia Stefanazzi y Nicols Katuchn. Agradecemos a la Lic. Mariana
Lipori, del Sistema de Informacin de Biodiversidad de la APN, por el diseo del mapa con las
muestras de suelos. A la Dra. Margarita do Campo por sus sugerencias respecto a los resultados de
Difraccin de RX. Al Ing. Carlos Alderete por su asesoramiento respecto de los interrogantes surgidos
por los ndices de plasticidad. El estudio es financiado con fondos propios de la APN. Finalmente
agradecemos profundamente a los evaluadores de la Comisin Cientfica por sus correcciones,
sugerencias y discusiones.

AUTORES
Guillermo Roln, doctor por la Universidad de Buenos Aires con especialidad en arqueologa (FFyL-
UBA, Argentina), maestro en restauracin y gestin integral del patrimonio construido (UPV/EHU,
Espaa), arquitecto (FADU-UBA, Argentina), investigador adjunto del CONICET e investigador
adscripto del CRIATiC; miembro de la Red Iberoamericana PROTERRA.
Mariana Romiti, licenciada por la Universidad de Buenos Aires en Ciencias Antropolgicas con
orientacin en arqueologa. Agente de conservacin del Programa Manejo de Recursos Culturales
de la Direccin Nacional de Conservacin de reas Protegidas de la Administracin de Parques
Nacionales.

52
SEMINARIO IBEROAMERICANO DE ARQUITECTURA Y
CONSTRUCCIN CON TIERRA
La Paz, Bolivia, 9 al 12 Octubre 2017

APLICAO DE TCNICAS TERMOANALTICAS NA


CARACTERIZAO DE TERRA DE CUPINZEIRO
1 2 3
Andrea Cavicchioli , Lucy Gomes SantAnna , Marianne Odlyha ,
4 5
Guilhermo Roln , Joseane Fontaine
Escola de Artes, Cincias e Humanidades, Universidade de So Paulo, Brasil, 1andrecav@[Link], 2lsantann@[Link]
3
Birkbeck College, University of London, London, Reino Unido, [Link]@[Link]
4
CRIATiC - Centro Regional de Investigaciones de Arquitectura de Tierra Cruda, Conicet, Argentina, guillerolon02@[Link]
5
Instituto Socioambiental RPPN Fazenda Catadupa, Brasil, lauro@[Link], joseanefontaine@[Link]

Palavras-chave: termitas, montculos de cupins, anlise trmica, anlise termogravimtrica, vale


histrico paulista.

Resumo
A caracterizao fsica e qumica dos materiais que compem as estruturas das construes
histricas com terra uma tarefa que vem sendo empreendida visando vrios objetivos, como o
esclarecimento das prticas construtivas originais e a obteno de informaes que embasem os
processos de conservao. Entre as possveis abordagens, as tcnicas termoanalticas foram, at
hoje, relativamente pouco exploradas apesar de vrias vantagens inerentes ao seu princpio de
funcionamento. Nesse trabalho, o objetivo mostrar as potencialidades de tais tcnicas como
ferramenta de caracterizao de materiais construtivos a base de terra. Em particular, sero
apresentados os resultados obtidos por meio da anlise termogravimtrica (TGA) na caracterizao
de solo de cupinzeiro, um substrato proposto para a realizao de aes de restauro de argamassas
de revestimento de construes histricas com terra no Vale Histrico Paulista no Brasil. Os ensaios
foram realizados com amostras de terra de montculos de cupins coletadas na regio rural de S. Jos
do Barreiro, no distrito hoje comumente denominado de Vale Histrico Paulista, com construes do
sculo XIX. As anlises foram realizadas aps moagem simples de alquotas de 1-2 g de amostras e
transferncia de massas da ordem de miligramas em cadinhos de platina (anlise sob oxignio com
o
aquecimento at 800 C). Os resultados obtidos permitiram avaliar quantitativamente a presena de
matria orgnica (MO) presente nessas bioestruturas e estimar o ganho com relao ao solo nas
imediaes dos montculos. Indicativos mostram haver MO relativamente estvel do ponto de vista
qumico e distinta do material altamente refratrio gerado por processos microbiolgicos. As mesmas
curvas oferecem dados quantitativos interessantes sobre a presena da caulinita que, nessa regio,
um dos mais abundantes argilominerais presentes no solo e nos materiais construtivos.

1 INTRODUO
A importncia e amplitude do conjunto arquitetnico de construes com terra presente no
Vale do rio Paraba do Sul (estados de So Paulo e Rio de Janeiro, Brasil) foram
destacadas e discutidas em vrios trabalhos da literatura (Rodrigues, 2008; Cavicchioli et
al., 2013; 2016). As pesquisas empreendidas nessa regio e, em particular, no trecho
paulista do Vale hoje denominado de Vale Histrico Paulista (municpios de Silveiras,
Queluz, Areias, So Jos do Barreiro, Arape e Bananal) abordaram tanto levantamentos
das edificaes de terra e seu estado de conservao, quanto avaliaes qualitativas e
quantitativas da composio fsico-qumica dos materiais presentes nas estruturas ainda
existentes (Cavicchioli et al., 2013; Cavicchioli et al., 2017). Mais recentemente, por iniciativa
de atores locais ligados preservao desse patrimnio, surgiu interesse em estudar o
emprego de terra extrada de montculos de cupinzeiros como substrato para a elaborao
de argamassas de revestimento que apresentem, ao mesmo tempo, boa compatibilidade
com a estrutura de terra e caractersticas aprimoradas com potencialidades para melhor
desempenho frente a processos de desgaste associado ao da gua e da umidade do ar
(Cavicchioli et al., 2016).
o
Seminario Iberoamericano de Arquitectura y Construccin con Tierra 16 SIACOT

1.1 Terra de cupinzeiro e suas aplicaes em arquitetura com terra


Os insetos sociais da ordem Isptera (termitas ou cupins) so uma importante componente
da fauna de regies tropicais (Constantino, 1999). Entre eles, a famlia Termitidae inclui
espcies conhecidas para construirem, sobretudo em reas degradadas de pastagem,
ninhos epgeos (em forma de montculos) que tm a caracterstica de serem extremamente
duros e resistentes eroso causada pela chuva (Lima, 2012; Jouquet et al., 2016). Esses
montculos so muito comuns na paisagem do Vale Histrico Paulista, onde predominam
reas reconhecidamente muito degradadas por conta dos processos de profunda
modificao ocorridos nos ltimos dois sculos e provocados por atividades agropastoris.
Tais espcies de termitas tm hbitos humveros (soil-feeding termites) e vivem no solo,
motivo pelo qual so genericamente denominadas de cupins de pasto. Nesse sentido, se
diferenciam de termitas encontradas em outros continentes (frica e sia) que podem se
alimentar dos fungos que crescem nas prprias paredes dos ninhos (fungi-feeding termites)
(Jouquet et al., 2016).
De um modo geral, as termitas do solo so reconhecidamente capazes de alterar as
propriedades do solo visando a adaptao de seu habitat e a elaborao das estruturas de
seus ninhos. Os processos incluem, sobretudo, o enriquecimento do solo por partculas finas
(argilas e siltes) e matria orgnica, mas tambm a alterao na proporo dos diferentes
tipos de argila e, portanto, mudanas em propriedades como a capacidade de troca inica, o
teor de carbono e a presena de nutrientes, como o nitrognio (Jouquet et al., 2017). Isso,
de acordo com vrias pesquisas, pode implicar em buscar essa matria prima em nveis
muito profundos de subsolo.
Vrios estudos mostraram alteraes muito significativas nesses parmetros, embora esse
fenmeno afete de forma mais expressiva as termitas que se alimentam de solo do que
aquelas que utilizam fungos para sua alimentao (Jouquet et al., 2016; Fall; Brauman;
Chotte, 2001; Millongo; Hajjaji; Morel, 2011). Nesse sentido, o estudo de Fall, Brauman e
Chotte (2001) particularmente emblemtico por mostrar que termitas soil-feeding
produzem alterao da porcentagem de areia e areia fina de 66% e 18%, respectivamente,
para aproximadamente 10% e aumento de silte e argila de 3-7% para > 20%, com relao
ao solo de referncia da regio estudada. O aumento de matria orgnica e nutrientes a
base de nitrognio tambm muito substancial, com variaes de 7 para 40 mg C g-1 e de
0,3 para 3 mg N g-1. No trabalho citado, as mudanas provocadas por termitas fungus-
feeding so desprezveis, o que pode estar relacionado ao fato de seus ninhos tambm
serem tipicamente menos estveis, conforme confirmado por Jouquet et al. (2016). A
alterao na proporo de partculas de diferentes tamanhos relatada tambm por
Sarcinelli et al. (2009) para latossolos brasileiros (estado de Minas Gerais). Os mesmos
autores mencionam tambm a possibilidade de haver alterao na cristalinidade da caulinita
no processo de digesto das partculas de solo no aparelho digestivo das termitas.
A importncia da matria orgnica associada com as partculas do solo e seu papel na
estabilidade e na resistncia dos montculos de cupins so destacados por vrios autores
(Assam; Okafor; Umoh, 2016; Brauman, 2000; Contour-Ansel et al., 2000; Pereira, 2008;
Millongo; Hajjaji; Morel, 2011). Em particular, Contour-Ansel et al. (2000) revelaram na terra
de cupinzeiro a presena de polissacardeos, produzidos na digesto de matria vegetal
ingerida pelos cupins. Tais polissacardeos apresentam interao potencial com diversos
componentes do solo (argilas e cidos hmicos e flvico), o que confere com as
informaes de Brauman (2000) sobre a presena de oligmeros e molculas de cidos
hmicos/flvicos que formam complexos estveis com as partculas argilosas numa sinergia
que favorece tanto a ao cimentante como a resistncia da matria orgnica a processos
de (bio)degradao.
O emprego de terra de montculos de trmitas como estabilizante em materiais para
construes com terra, em decorrncia das propriedades acima mencionadas, foi objeto de
vrias pesquisas (Udoeyo; Cassidy; Jajere, 2000; Pereira, 2008; Assam; Okafor; Umoh,
2016).

54
o
Seminario Iberoamericano de Arquitectura y Construccin con Tierra 16 SIACOT

1.2 Tcnicas termoanalticas


As tcnicas de anlise trmica (termoanlise) permitem obter informaes qualitativas e
quantitativas sobre a composio qumica ou propriedades fsicas de uma amostra com
base na aplicao de um programa de aquecimento. O reconhecimento e a quantificao
so feitos com base na resposta exibida pelas amostras em faixas especficas de
temperatura tanto com relao quantidade de matria (tipicamente perdas) como no que
diz respeito absoro ou liberao de calor. No primeiro caso (anlise termogravimtrica
ou Thermogravimetric Analysis, TGA), mede-se a massa da amostra por meio de uma
microbalana extremamente sensvel; j no segundo quantificam-se as trocas de calor por
meio de um microcalormetro (calorimetria diferencial de varredura ou Differential Scanning
Calorimetry, DSC). A vantagem das tcnicas instrumentais de anlise trmica que so
realizadas com quantidades mnimas de amostra, so extremamente precisas com relao
aos parmetros medidos (sendo assim inerentemente muito valiosa do ponto de vista
quantitativo) e permitem analisar a resposta dos materiais em funo da temperatura
(diferentemente das tcnicas gravimtricas convencionais) numa ampla faixa de varredura
(desde a temperatura ambiente at, tipicamente, 1000oC). Em particular, vrios autores tm
frisado a utilidade de caracterizar quantitativamente solos, sedimentos e materiais de
construo com esse tipo de aboradegem (Moropoulou; Bakolas; Bisbikou, 1995; DeLapp;
LeBoeuf, 2004; Critter; Airoldi, 2006; Millongo; Hajjaji; Morel, 2011). Os diversos minerais
podem ser reconhecidos tanto por causa de processos qumicos que provocam perdas de
matria (por exemplo, caulinitas, esmectitas, ilitas e vrios outros argilo-minerais, mas
tambm xidos de ferro, calcita e dolomita) ou transformaes que envolvem trocas de
calor, como quartzo e anatsio (Moropoulou; Bakolas; Bisbikou, 1995; Plante et al., 2009).
A determinao de matria orgnica (MO) particularmente interessante, j que a elevao
da temperatura para valores acima de 180 oC (Plante; Fernndez; Leifeld, 2005) levam
queima de substncias orgnicas, portanto, tanto com perdas de massa (TGA) como com
liberao de calor (DSC). Note-se que os mtodos convencionais de calcinao (tipicamente
realizada a 500 oC) no permitem discriminar os diversos processos que ocorrem em
temperaturas diferentes (liberao de gua estrutural, desidroxilao das argilas) e, por
consequncia, tendem a superestimar o teor de MO (Silva; Torrado; Junior, 1999). Por outro
lado, a identificao de MO tambm apresenta uma srie de desafios, pois em funo da
complexidade das estruturas e de seu carter refratrio a combusto pode ocorrer num
leque bastante amplo de temperaturas (DellAbate; Benedetti; Brookes, 2003; Plante;
Pernes; Chenu, 2005; Critter; Airoldi, 2006). A esse respeito, os autores tendem a
diferenciar trs faixas de temperaturas de combusto como sendo caractersticas de trs
graus crescentes de estabilidade da MO, sendo elas 180-380 oC, 380-475 oC e 475-650 oC
(Plante; Fernndez; Leifeld, 2005), mas cabe citar autores que chegaram a medir a perda de
massa de substncias hmicas em temperaturas superiores, por exemplo, com perdas de
at 30% no intervalo 900-1000 oC (Critter; Airoldi, 2006).
Nesse contexto, o objetivo do estudo foi realizar uma avaliao preliminar do uso de
tcnicas termoanalticas para a obteno de informaes sobre a composio qumica de
terras de cupinzeiros visando a melhor compreenso de suas propriedades e sua aplicao
em processos de restauro de construes histricas com terra. O estudo restrigiu-se
anlise termogravimtrica (TGA) e focou em materiais coletados na regio do Vale Histrico
Paulista.

2 MATERIAIS E MTODOS
O trabalho foi realizado a partir da coleta de amostras de terra de montculos de cupins
(cupinzeiros) na regio do Vale Histrico Paulista, no estado de So Paulo, Brasil (figura 1).
Maiores informaes sobre a histria e a localizao do Vale podem ser encontradas em
Cavicchioli et al. (2013, 2016).

55
o
Seminario Iberoamericano de Arquitectura y Construccin con Tierra 16 SIACOT

2.1 Coleta e tratamento das amostras


Ao todo, foram coletadas doze amostras de seis cupinzeiros diferentes em trs locais de
coleta, sendo que em cada cupinzeiro se amostrou material no topo externo da estrutura e a
uma profundidade de aprox. 20 cm o que ocorreu com a abertura manual de um vo por
meio de uma picareta (figura 2). As amostras de terra de cupinzeiro foram identificadas com
um cdigo a,b,c, onde a letra a (1-3) identifica o local de coleta; a letra b (1-2) o cupinzeiro; e
a letra c (1-2) a profundidade (sendo 1= superfcie e 2= 20 cm de profundidade). Alm disso,
em cada local escolhido, foram coletadas duas amostras de solo na proximidade dos
cupinzeiros, uma a 10 cm de profundidade e outra a 30 cm de profundidade. Essas
amostras, por um total de seis, foram identificadas como 1T.1, 1T.2, 2T.1, 2T.2, 3T.1 e 3T.2.

Figura 1. Identificao dos locais de coleta das amostras na regio do Vale Histrico Paulista,
municpios de Queluz, Areias, So Jos do Barreiro e Bananal: (1) 223617S, 443001O; (2)
223946S, 443153O; (3) 223918S, 443516O (Fonte: produo primria)

Figura 2. Cupinzeiro e procedimento de coleta de amostras (acervo dos autores)

56
o
Seminario Iberoamericano de Arquitectura y Construccin con Tierra 16 SIACOT

Cabe destacar que o ponto 1 (figura 1) est localizado numa rea reconhecida como sendo
de latossolo vermelho-amarelo (Cavicchioli et al., 2017), ao passo que os pontos 2 e 3 foram
escolhidos em regies de transio entre o latossolo e o cambissolo, caracterstico das
elevaes presentes na poro sul do distrito do Vale Histrico e correspondentes Serra
da Bocaina.
As amostras foram armazenadas em sacos plsticos e processadas no Laboratrio de
Qumica da EACH-USP. O tratamento subsequente consistiu em:
i. retirar amostras interias e encaminhar diretamente para anlise granulomtrica;
ii. reduzir os blocos das amostras em fragmentos menores, secar em estufa a 56 oC por 48
horas, moer em almofariz de cermica e separar fragmentos grosseiros em peneira de 2
mm. Esse material foi encaminhado para anlise termogravimtrica junto ao Laboratrio de
Anlise Trmica do Birkbeck College-University of London;
iii. tratar com perxido de hidrognio (H2O2, 30%) alquotas de 20 g das amostras moidas e
peneiradas na proporo 1:1, visando a decomposio de matria orgnica, durante 60 min.
Essas pores foram posteriormente secas a 56 oC durante 48 horas, moidas novamente
com almofariz de gata e encaminhadas para anlise termogravimtrica e para
reconhecimento de minerais por difrao de raios X.

2.2 Caracterizao mineralgica e granulomtrica


O reconhecimento dos principais minerais presentes nos solos e nas terras dos cupinzeiros
foi realizado por anlise por difrao de raios X (XRD) em uma amostra de solo de cada stio
(1,2 e 3, 10 cm de profundidade) e em duas amostras de um montculo em cada local (1.2,
2.2 e 3.2, na superfcie e a 20 cm de profundidade), por um total de 10 amostras. Para tanto,
alquotas no fracionadas de material previamente tratado com H2O2 foram prensadas em
partilhas e analisadas em difratmetro Bruker D8 Advance Da Vinci operado a 40 kV e 40
mA, com radiao CuK, na faixa de varredura (2) de 2o a 65o a uma taxa de 0,12/min.
J a granulometria foi avaliada para a totalidade das amostras por um analisador de
distribuio de tamanho de partculas (S3550, verso Bluewave 1, marca Microtrac).

2.3 Procedimentos termogravimtricos


A anlise termogravimtrica foi realizada em todas as amostras de solo (duas amostras em
cada stio a duas profundidades distintas, 10 e 30 cm, com exceo do stio 3 do qual se
analisou somente a amostra 3T.2) e em duas amostras de um montculo em cada local (1.1,
2.1 e 3.1, na superfcie e a 20 cm de profundidade), por um total de 22 amostras, das quais
11 tratadas com H2O2, e 11 no tratadas.
O procedimento consistiu em pesar uma alquota de amostras (aproximadamente 6 mg) em
cadinho de platina e submet-la a aquecimento entre temperatura ambiente at 800 oC, a
uma taxa de 10 oC/min e registrar em tempo real as variaes de massa num equipamento
Shimadzu TGA 50. Os dados foram processados descontando a curva do branco e
aplicando alisamento da curva termogravimtrica no software TA60 (Shimadzu, verso
1.40).

3 RESULTADOS E DISCUSSO
3.1 Mineralogia e granulometria das amostras
Preliminarmente, as amostras de terra de cupinzeiro e de solo coletadas nas proximidades
dos montculos foram caracterizadas quanto principais tipos de minerais presentes e sua
granulometria. Os resultados das anlises mineralgicas indicam quartzo, caulinita e
muscovita como sendo, em todos os casos, os principais componentes cristalinos das
amostras. Os resultados da granulometria (figura 3) e a comparao entre solos e
montculos mostram que no h sempre uma clara tendncia de alterao na granulometria
quando se passa do solo para a construo dos ninhos dos cupins, conforme indicado por

57
o
Seminario Iberoamericano de Arquitectura y Construccin con Tierra 16 SIACOT

vrios trabalhos na literatura: efetivamente, no stio 1, a frao silte sofre um ntido aumento
sobretudo em detrimento da frao argila (que diminui), mas no se observa a mesma
tendncia nos outros locais de amostragem. Isso pode ter ocorrido pelo fato do ponto de
coleta 1 estar localizado em plena rea de latossolo (figura 1) e, portanto, provavelmente em
solo mais argiloso do que os demais pontos (localizados na regio de transio entre
latossolo e cambissolo, com solos tipicamente menos evoludos).

barra hachurada solo

barra cheia cupinzeiro

A identificao de cada amostra est


mostrada no grfico da proporo de
argila e se reproduz na mesma sequncia
para as demais fraes: ponto 1 1T.1,
1T.2, 1.1 e 1.2; 2T.1, ponto 2 2T.2, 2.1 e
2.2; ponto 3 3T.1, 3T.2, 3.1 e 3.2:

Figura 3. Granulometria das amostras de solo e de terra de cupinzeiros (Fonte: dados primrios)
No entanto, acredita-se que exista sim uma participao ativa dos cupins e que esses
realizem ajuste na proporo das trs fraes granulomtricas visando atingir uma
proporo otimizada, embora nem sempre esse tipo de alterao seja necessria se o tipo
de solo encontrado nas redondezas do ninho atender s especificaes exigidas. Na prtica,
considerando somente os cupinzeiros plenamente consolidados ou recm-abandonados
(1.1, 2.1 e 3.2), os resultados indicam uma semelhana bastante grande nas propores de
argila (13-18%), silte (47-57%) e areia (30-36%). J no cupinzeiro abandonado, observam-
se distores evidentes na parte mais externa, com o maior valor de silte e o menor de
argila.
O exame das variaes na granulometria da terra no interior de cada montculo mostra que
em todos os casos analisados a frao argila na poro mais interna da construo maior
que na parte mais externa (de +0,6 a +4,9%), o que pode ser indicativo da necessidade de
uma maior capacidade cimentante da mistura. Paralelamente, acontece o contrrio com a
frao silte (de -4,0 a -9,6%), com uma nica exceo, o montculo 3.1, que por ser um
ninho em construo pode ainda no ter alcanado as condies ideais quanto proporo
granulomtrica. Na frao areia, tm-se situaes de estabilidade (montculos cuja faixa de
areia na poro mais externa do cupinzeiro se coloca entre 30 e 35%), aumento (montculos
com areia na regio externa <30%) e diminuio (montculos com areia na regio externa
>35%): ou seja, a tendncia a garantia de uma quantidade relativamente precisa dessa
frao granulomtrica no interior do montculo, buscando atingir valores dentro da faixa de
30 a 36%.

3.2 Anlise termogravimtrica


A Figura 4 mostra um tpico exemplo de uma curva de anlise termogravimtrica.

58
o
Seminario Iberoamericano de Arquitectura y Construccin con Tierra 16 SIACOT

Figura 4. Resultado da anlise termogravimtrica da amostra 1.1.2 e da mesma aps tratamento com
o
perxido de hidrognio (H2O2), no intervalo de temperatura entre 30 e 800 C sob atmosfera de
oxignio (O2) (Fonte: dados primrios)
As curvas apresentam, de modo geral, os seguintes intervalos especficos de perda de
massa:
i. at aproximadamente 250oC, correspondente a resduos de gua adsorvida na superfcies
das partculas do material;
ii. entre 250oC e 450oC, intervalo no qual ocorrem processos de desidratao e queima de
matria orgnica; no caso, observam-se algumas claras transies (isto , mudanas de
inclinao da curva) nesse intervalo de temperatura: a primeira ao redor de 290oC e a
segunda prxima de 350oC, ambas mais intensas no caso da amostra tratada com H2O2;
iii. entre 450oC e 600oC, regio associada sobretudo transformao de caulinita para
metacaulinita, que como se observou , junto com a muscovita, o principal argilo-mineral
das amostras em exame.
Em funo disso, optou-se por discriminar as perdas de massa nos intervalos 280-450 oC e
450-600 oC, entendendo que o primeiro carregue (embora no exclusivamente) informaes
quantitativas sobre a presena de matria orgnica e a segunda seja representativa do
contedo de um dos principais argilo-minerais do solo dessa regio.
A figura 5 sumariza os resultados referentes s perdas de massa no intervalo 280-450 oC.
Na figura 5A, observa-se claramente que em todos os casos as seis amostras dos trs
cupinzeiros analisadas apresentam perdas de massa no intervalo de 280 a 450 oC mais
intensas do que os solos nas reas adjacentes aos montculos. Deduz-se que h um
expressivo enriquecimento do solo com MO decorrente da ao dos cupins. O maior
aumento na carga de MO ocorreu com o ponto mais externo do cupinzeiro 1 e a parte
interna do cupinzeiro 2 (aproximadamente + 4%), enquanto a menor variao se deu no
ninho 3.1 em seu ponto mais interno (ca. + 2%). Nota-se que as diferenas no teor de MO
no solo variam pouco com a profundidade entre 10 cm e 30 cm, mas apresentam diferenas
mais expressivas nas duas alturas dos montculos amostradas. Em particular, nos

59
o
Seminario Iberoamericano de Arquitectura y Construccin con Tierra 16 SIACOT

cupinzeiros consolidado (1) e em construo (3) a tendncia que haja menor quantidade
de MO no interior fato que, se confirmado como situao padro, levaria a acreditar que a
matria orgnica atua como impermeabilizante ou para garantir uma compactao adicional
no material visando a aumentar a resistncia eroso por parte da gua. A inverso de
tendncia que se observou no cupinzeiro abandonado, que apresentava uma textura mais
quebradia, pode estar associada ao acmulo de gua na parte interna da construo e,
portanto, a maior atividade biolgica com consequente produo de matria orgnica.

Figura 5. Sntese grfica das perdas de massa (%) observadas por TGA no intervalo de temperatura
o
280-450 C. A: perdas de massa observadas nas amostras de solo (barras hachuradas) de cada
ponto de coleta e nas amostras de terra de cupinzeiro (barras cheias). B: idem, com a incluso dos
valores de perda de massa nas mesmas amostras tratadas com H2O2 (barras pontilhadas) na mesma
sequncia que a figura 3A (Fonte: dados primrios)
Ora, importante salientar que a anlise TGA no somente permitiu evidenciar variaes no
teor de MO relativamente baixas, mas tambm facilitou a discriminao das perdas de
massa associadas a esse componente daquelas decorrentes de processos relativos a
compostos inorgnicos. Numa abordagem convencional com calcinao a 500 oC, as perdas
totais (inorgnicos + orgnicos) totalizariam aprox. 12% (figura 4), portanto com evidente
superestimao.
O exame da figura 5B mostra que, conforme esperado, o tratamento com perxido de
hidrognio e a consequente degradao de MO resulta numa reduo da perda de massa
no intervalo de 280oC a 450oC, com exceo da amostra de terra de cupinzeiro 2.1. As
variaes decorrem claramente da reduo da quantidade de MO disponvel na TGA, mas
em nenhum caso levam a atingir quantidades de substncia orgnica <1% ou <3% no caso
das terras de cupinzeiro. Isso significa que a degradao pelo H2O2 sempre de qualquer
forma parcial e que as terras dos montculos apresentam sempre uma maior resistncia a
esse ataque qumico, demonstrando certo grau de refratariedade. O fato de que a
diminuio tenha sido mais intensa no cupinzeiro em construo (mais jovem, por assim
dizer) sugere que a MO adquire mais estabilidade com o tempo passando por processo de
envelhecimento qumico.
J o resultado obtido com o cupinzeiro 2.1 (aumento das perdas de massa depois do
tratamento com H2O2) , de alguma maneira, inusitado e confirma que nessa situao o
material do cupinzeiro est significativamente alterado com relao aos demais. Uma
explicao desse resultado que ainda dever ser confirmado com maiores investigaes
pode consistir no fato de que o montculo abandonado acumula umidade e sofre colonizao
por microrganismos que induzem a produo de MO distinta daquela acumulada pelas
termitas e altamente refratria. Esse tipo de MO no seria queimada na faixa de temperatura
at 800 oC e se tornaria mais sujeita combusto somente depois de um ataque preliminar
pelo H2O2. Em apoio a essa conjectura, note-se que Critter e Airoldi (2006) relatam que
entre 10 a 30% das substncias hmicas analisadas em seu trabalho e referentes a solos
tropicais do estado de So Paulo apresentam sinal TGA em temperaturas >800 oC.
O significado desse resultado na perspectiva do uso da terra de cupinzeiro como substrato
em restauro de construes com terra de que montculos abandonados apresentam
caractersticas diferentes daqueles ativos (ou em construo) e que, portanto, seu emprego

60
o
Seminario Iberoamericano de Arquitectura y Construccin con Tierra 16 SIACOT

deveria se dar somente depois de se avaliar seu desempenho frente aos ninhos em
atividade.
Por fim, a figura 6 representa a sntese grfica dos dados de perda de massa na regio de
450 a 600 oC. O interesse dessa transio que ela est associada transformao
qumica da caulinita para metacaulinita, um processo que implica na liberao de H2O por
desidroxilao (perda de grupos OH) e, portanto, gerando resposta termogravimtrica.

Figura 6. Sntese grfica das perdas de massa (%) observadas por TGA no intervalo de temperatura
o
450-600 C. A: perdas de massa observadas nas amostras de solo (barras hachuradas) de cada
ponto de coleta e nas amostras de terra de cupinzeiro (barras cheias). B: correlao linear entre as
o
perdas de massa no intervalo 450-600 C e a proporo de argila e silte nas mesmas amostras.
Fonte: dados primrios
Em particular, a Figura 6A mostra a intensidade das perdas percentuais de massa de cada
amostra analisada (no tratadas com H2O2), enquanto a Figura 6B apresenta a correlao
linear entre tais perdas e o contedo total de partculas argilosas e silte. interessante
salientar que a correlao individual com o contedo de silte ou de argila produz correlaes
muito pobres, o que induz a acreditar que a caulinita deva ser encontrada em ambas as
fraes fato que tambm justifica porque apesar da argila diminuir do solo para a terra de
cupinzeiro (ao contrrio do silte), se observa aumento no sinal TGA da caulinita nas
amostras 1.1 e 2.1. Isso no contrasta com o fato da caulinita ser por sua natureza um
argilo-mineral j que ela pode ser encontrada em agregados microestruturados em
associao com outros minerais ou at com matria orgnica (Critter e Airoldi, 2006; Millogo
et al., 2011). Nas amostras tratadas com H2O2, as perdas de massa na regio da caulinita
(no mostradas) se mantm nos mesmos patamares no caso dos solos e apresentam
significativos aumentos em todas as amostras de terra de cupinzeiro, o que pode indicar que
nesse material processado pelas termitas a associao entre a caulinita e a matria
orgnica mais expressiva, fato que corrobora com o estudo de Millogo et al. (2011) sobre o
mesmo tema.

4 CONSIDERAES FINAIS
Tendo em vista a proposta de uso de terra de montculos de cupins e os primeiros
resultados favorveis conseguidos em estudos anteriores, a caracterizao desses materiais
com relao aos componentes orgnicos e inorgnicos se torna claramente um importante
objeto de estudo. Nesse trabalho, prope-se verificar a possibilidade de se empregar
tcnicas termoanalticas para esse fim com base em amostras coletadas na regio do Vale
Histrico Paulista onde se encontra um importante conjunto de edificaes construdas com
terra e onde tambm existe uma grande abundncia de cupinzeiros de pasto que
potencialmente podem ser usados para a finalidade pretendida.
As anlises termogravimtricas permitiram avaliar quantitativamente a presena de matria
orgnica presente nessas bioestruturas e estimar o ganho com relao ao solo nas
imediaes dos montculos. Indicativos mostram haver, no caso de cupinzeiros
abandonados, um tipo de MO mais estvel do ponto de vista qumico e altamente refratria
(portanto, requerendo maiores temperaturas para queimar) gerada possivelmente por
processos microbiolgicos e distintos do MO predominante nos ninhos ativos. As mesmas

61
o
Seminario Iberoamericano de Arquitectura y Construccin con Tierra 16 SIACOT

curvas oferecem dados quantitativos interessantes sobre a presena da caulinita que, nessa
regio, um dos mais abundantes argilo-minerais presentes no solo e nos materiais.
bastante evidente que os resultados obtidos ainda precisam de vrios tipos de
confirmao, seja ampliando o banco de dados disponveis, seja complementando as
informaes com esquemas experimentais mais refinados ou ainda lanando mo das
tcnicas analticas complementares de quantificao, tanto espectroscpicas como
termoanaticas. Em particular, ser interessante integrar as informaes obtidas com dados
da DSC ou at mesmo resultados de anlises por TGA feitas em outras condies (p. ex.
atmosfera inerte ao invs que atmosfera oxidante) ou ainda acoplada a outras ferramentas
(por exemplo, sistemas de deteco de CO2 produzido durante a combusto da MO). Outra
possibilidade que ainda poder ser explorada consiste no uso de tcnicas de anlise trmica
para avaliar, em escala reduzida, as propriedades mecnicas e higroscpicas de agregados
sob condies controladas de estresse ambiental, principalmente nveis de umidade do ar.
Esse tipo de micro-ensaio possvel por meio de tcnicas como a anlise dnamo-mecnica
(Dynamic mechanical analysis, DMA, um mtodo termoanaltico para a caracterizao das
propriedades mecnicas de um material quando este submetido a foras dinmicas dentro
de um programa controlado de temperatura) e abordagens que quantificam as variaes de
propriedades fsicas de materiais polares (polarizao, permitividade e condutividade) em
funo da temperatura, agrupadas sob a expresso de anlise dieltrica (Dielectric Analysis,
DEA).
A pesquisa permitiu aproveitar algumas das vantagens inerentes das tcnicas
termoanalticas, como a grande preciso no controle das condies e dos resultados
quantitativos, a iseno de efeitos de matriz apreciveis, a dispensa de procedimentos de
calibrao e o emprego de quantidades mnimas de amostra o que faz dessas ferramentas
meios de caracterizao extremamente atrativos para os profissionais envolvidos com o
tema da arquitetura com terra.

REFERNCIAS BIBLIOGRFICAS
Assam, S.; Okafor, F.; Umoh, U. (2016). Potentials of processed termite as a stabilizing agent in clay
soil. IOSR Journal of Mechanical and Civil Engineering, 13:40-50.
Brauman, A. (2000). Effect of gut transit and mound deposit on soil organic matter transformations in
the soil feeding termite: A review. European Journal of Soil Biology, 36:19.
Cavicchioli, A.; Perroni, M. S.; Sato, D. P.; Andrade, F. N. S. (2013). Arquitetura em terra no Vale
Histrico Paulista-Brasil. 13 Seminario Iberoamericano de Arquitectura y Construccin con Tierra.
Valparaiso, Chile: DUOC/PROTERRA
Cavicchioli, A.; Roln, G; Cavalcanti, L. M.; Fontaine, J. (2016). Desenvolvimento de argamassas de
revestimento no Vale Histrico Paulista, Brasil. 16 Seminario Iberoamericano de Arquitectura y
Construccin con Tierra. Asuncin, Paraguay: FADA-UNA/PROTERRA/CEDES/hbitat
Cavicchioli, A.; SantAnna, L.G.; Perroni, M.S. (2017). Enlightning the use of materials and techniques
in earthen architecture in southeast Brazil during the first coffee cycle (19th century). Journal of
Cultural Heritage (aceito para publicao).
Contour-Ansel, D.; Garnier-Sillam, E.; Lachaux, M.; Croci, V. (2000). High performance liquid
chromatography studies on the polysaccharides in the walls of the mounds of two species of termite in
Senegal, Cubitermes oculatus and Macrotermes subhyalinus: their origin and contribution to structural
stability, Biology and Fertility of Soils, 31:508516.
Constantino, R. (1999). Chave ilustrada dos gneros de cupim (Insecta:Isoptera) que ocorrem no
Brasil. Papeis Avulsos de Zoologia, 40:387-448.
Critter, S. A. M.; Airoldi, C. (2006). Thermal analysis of Brazilian tropical soils originating from different
sources. Journal of the Brazilian Chemical Society, 17:1250-1258.
DellAbate, M. T.; Benedetti, A.; Brookes, P. C. (2003). Hyphenated techniques of thermal analysis for
characterisation of soil humic substances. Journal of Separation Science, 26:433-440.

62
o
Seminario Iberoamericano de Arquitectura y Construccin con Tierra 16 SIACOT

Delapp, R. C.; LaBoeuf, E. J. (2004). Thermal analysis of whole soils and sediment. Journal of
Environmental Quality, 33:330-337.
Fall, S.; Brauman, A.; Chotte, J. L. (2001). Comparative distribution of organic matter in particle and
aggregate size fractions in the mounds of termites with different feeding habits in Senegal: Cubitermes
niokoloensis and Macrotermes bellicosus. Applied Soil Ecology, 506:110.
Jouquet,P.; Bottinelli,N.; Shanbhag,R. R.; Bourguignon, T.; Traor, S.; Abbasi, S. A. (2016). Termites:
The neglected soil engineers of tropical soils. Soil Science, 18:157-165.
Jouquet, P.; Caner, L.; Bottinelli, N.; Chaudhary, E.; Cheik, S.; Riotte, J. (2017). Where do South-
Indian termite mound soils come from?. Applied Soil Ecology, 117-118:190-195.
Lima, S. S. (2012). Pastagens no cerrado e a relao com os trmitas construtores de ninhos
epgeos. Tese de doutorado, Universidade Federal Rural do Rio de Janeiro. Rio de Janeiro, Brasil.
Millogo, Y.; Hajjaji, M.; Morel, J.C. (2011). Physical properties, microstructure and mineralogy of
termite mound material considered as construction materials. Applied Clay Science, 52:160-164.
Moropoulou, A.; Bakolas, A.; Bisbikou, K. (1995). Characterization of ancient, byzantine and later
historic mortars by termal and X-ray diffraction techniques. Thermochimica acta, 269/270:779-795.
Pereira, H. N. (2008). Saliva de cupim: Recent experiments with termite mound soil and termite saliva
as stabilizers for earthen structures. Terra 2008: The 10th International Conference on the Study and
Conservation of Earthen Architectural Heritage, Bamako. Terra 2008: Proceeding. Los Angeles: The
Getty Conservation Institute, 247-252. Disponvel em
[Link]
Acessado em 12/6/2017.
Plante, A. F.; Pernes, M.; Chenu, C. (2005). Changes in clay-associated organic matter quality in a C
depletion sequence as measured by differential thermal analyses. Geoderma, 129:186-199.
Plante, A. F.; Fernndez , J. M.; Leifeld, J. (2009). Application of thermal analysis techniques in soil
science. Geoderma, 153:1-10.
Rodrigues, R. (2008). Inventrio das fazendas do Vale do Paraba Fluminense Caderno de
conservao preventiva e Preservao Arquitetnica. Rio de Janeiro: Instituto Cultural Cidade Viva.
Disponvel em [Link] Acessado em:
12/06/2017.
Sarcinelli, T. S.; Schaefer, C. E. G. R; Lynch, L. S.; Arato, H. D.; Viana, J. H. M.; Filho, M. R. A.;
Gonalves, T. T. (2009). Chemical, physical and micromorphological properties of termite mounds and
adjacent soils along a toposequence in Zona da Mata, Minas Gerais State, Brazil. Catena, 76:107-
113.
Silva, A. C.; Torrado, P. V.; Junior, J. S. A. (1999). Mtodos de quantificao da matria orgnica do
solo. Revista da Universidade de Alfenas, 5:21-26.
Udoeyo, F. F.; Cassidy, A. O.; Jajere, S. (2000). Mound soil as construction material. Journal of
Materials in Civil Engineering, 12:205-211.

AGRADECIMENTOS
O projeto contou com o apoio financeiro do Newton Fund (UK) e da FAPESP (projeto N 2017/03071-
7).

AUTORES
Andrea Cavicchioli, doutor em qumica pela Universidade de So Paulo e especialista em qumica
analtica, docente e pesquisador da mesma instituio. Sua principal linha de pesquisa o estudo
de estratgias de diagnstico e conservao do patrimnio cultural e natural. Currculo completo em
[Link]
Lucy Gomes SantAnna, doutora em Mineralogia pela Universidade de So Paulo e especialista na
caracterizao de argilominerais, docente e pesquisadora da mesma instituio. Sua principal linha
de pesquisa o estudo da Geologia e Mineralogia de Argilas. Currculo completo em
[Link]

63
o
Seminario Iberoamericano de Arquitectura y Construccin con Tierra 16 SIACOT

Marianne Odlyha, BSc, PhD. Diretora do programa de Cincias Fsicas do Birkbeck-University of


London (Reino Unido), tambm lder cientfico do Laboratrio de Anlises Trmicas e membro do
Laboratrio de Conservao e Preservao de Artes da mesma instituio.
Guillermo Roln, doutor pela Universidad de Buenos Aires com especializao em arqueologia
(FFyL), mestre em restauro e gesto integrada do patrimnio edificado (UPV/EHU), arquiteto,
investigador Adscripto do CRIATiC (FAU-UNT) e investigador Adjunto do CONICET; membro da
Rede Ibero-americana PROTERRA. Currculo completo em [Link] 7173672607554572.
Joseane Fontaine, gestora ambiental, ps-graduada com especializao em gesto ambiental pela
Universidade Federal do Rio de Janeiro, gestora da unidade de conservao reserva particular do
patrimnio natural (RPPN) Fazenda Catadupa, instituto socioambiental voltado para pesquisa e
restaurao de patrimnios histricos materiais e imateriais e conservao de patrimnios naturais.

64
SEMINARIO IBEROAMERICANO DE ARQUITECTURA Y
CONSTRUCCIN CON TIERRA
La Paz, Bolivia, 9 al 12 Octubre 2017

MEJORAMIENTO DEL ADOBE CON FIBRAS VEGETALES: PAJA,


CABUYA, CSCARA DE ARROZ, ABAC
1 2 3 4
Irina Godoy ; Freddy Paredes ; Pal Paredes ; Gloria de la Cruz
Facultad de Arquitectura y Urbanismo, UCE- Universidad Central del Ecuador, Quito, Ecuador
1
imgodoy@[Link]; 2flparedes@[Link]; 3peparedese@[Link]; 4gmdelacruz@[Link]

Palabras clave: arquitectura en tierra, ensayos, fibras vegetales, resistencia a compresin, Ecuador

Resumen
En la continua bsqueda de incrementar la prctica de construir con tierra en el Ecuador, por los
innumerables beneficios que esto conlleva para el confort en la vivienda, se ha buscado mejorar una
de estas tcnicas, el adobe, aadiendo algunas fibras vegetales que podran ayudar a mejorar su
resistencia. En esta investigacin se analizan el comportamiento de adobes con paja, cabuya, abac
y cscara de arroz. El mejor resultado de resistencia a la compresin se obtiene de las muestras con
cabuya al 20%, con un valor de 3,01 MPa, seguido de la cabuya al 15% con un valor de 2,79 MPa.
Mientras que los resultados ms bajos corresponden a la fibra de abac al 5% y 15% con 1,03 MPa y
1,30 MPa respectivamente. Se comprueba que todas las muestras cumplen con la normativa, incluso
los que tienen los resultados ms bajos. Y se concluye que este tipo de suelo, de la regin sierra y de
la ciudad de Quito en este caso, se comporta mejor con fibras vegetales de la misma regin, como lo
son la cabuya y la paja.

1 INTRODUCCIN
La tierra es un material de construccin que siempre se ha usado en distintos lugares, es as
que las construcciones de adobe han logrado sobrevivir a lo largo de los siglos, resistiendo
el embate de sismos y terremotos. Adems, es un material que contribuye como aislante
trmico y propicia un ambiente confortable para el ser humano, es un material amigable con
el ambiente, reutilizable y sostenible, por esto, la sabidura de quienes construyen con tierra
a buscado mejorar estas construcciones aadiendo algunas fibras naturales. En distintos
pases se han realizados estudios sobre el comportamiento de esas fibras en el adobe, sin
embargo en el Ecuador y concretamente en Quito, no se encuentra informacin sobre
investigaciones dedicadas al anlisis de la resistencia de estos materiales construidos con
suelo de la zona y fibras de la regin.
El objetivo de esta investigacin es desarrollar una propuesta de mejoramiento de adobes.
Estudiar las propiedades fsico mecnicas de los adobes con algunas fibras vegetales
(cabuya, paja, cscara de arroz, abac) con distintos porcentajes, compararlas entre s y
adems con las propiedades fsico-mecnicas de los adobes sin fibra.

2 METODOLOGA
Esta investigacin se desarroll en la Universidad Central del Ecuador, Facultad de
Arquitectura y Urbanismo. La metodologa de tipo experimental contiene algunas fases: se
inicia con la extraccin y anlisis granulomtrico de suelos; seguidamente de la fase de
elaboracin, dosificacin con porcentajes de fibras al 5%, 10%, 15% y 20%; codificacin de
las muestras, resguardo, secado y almacenaje de los adobes; y, finalmente la fase de
ensayos a la compresin de los mismos.

2.1 Extraccin del suelo y anlisis de suelo


Se procedi a extraer la tierra del campus universitario, ubicado en la ciudad de Quito, entre
la Av. Amrica y calle Gilberto Gatto Sobral, con una altitud de 2843 msnm. La profundidad
mxima para la extraccin de tierra fue de 3,0 m. Se recogi la cantidad de 3 kg para hacer
o
Seminario Iberoamericano de Arquitectura y Construccin con Tierra 17 SIACOT

los estudios granulomtricos, que consisti en realizar las siguientes pruebas: anlisis
granulomtrico, lmite lquido, lmite plstico, ndice de plasticidad y contenido de humedad
de las muestras de suelos extradas para ser clasificado segn en el Sistema Unificado de
Clasificacin de Suelos (SUCS), cuyos resultados se muestran en la tabla 1.
Tabla 1. Composicin granulomtrica e ndices del suelo empleado

Propiedad Porcentajes
Granulometra
grava (%) 1,4
arena (%) 41,5
limo y arcilla (%) 57,1
Lmite lquido (LL) (%) 31,8
Lmite plstico (LP) (%) 25,5
ndice de plasticidad (IP) (%) 6,3
Contenido de humedad (%) 29,8

Anlisis granulomtrico: con el suelo seco se determin la distribucin por tamao de las
partculas presentes en este, con un porcentaje del peso seco total. La metodologa para
determinar este parmetro se basa en las normas ASTM D421 y D422. Se coloc la muestra
de suelo seco en una serie de tamices y se determin el peso del material retenido de cada
tamiz.
Lmite lquido: es el contenido de humedad por debajo del cual el suelo se comporta como
un material plstico. Se los realiz segn la norma ASTM D4318. La muestra de suelo
hmedo se coloc en una cuchara de bronce, se dividi la muestra en dos, mediante un
divisor normalizado y se golpe la cuchara contra una base mediante manivela. Las
porciones de suelo hmedo tienden a unirse con cada golpe y si el surco comprendido entre
las dos porciones de pulgada despus de 25 golpes, la humedad del suelo corresponde al
lmite lquido.
Lmite plstico: es el contenido de humedad del suelo donde este se rompi o resquebraj.
Por debajo de este lmite se considera al suelo como un material no plstico. El
procedimiento para determinar este porcentaje de humedad consta en la norma ASTM
D4318, el cual consiste en obtener moldes cilndricos de 3mm de dimetro hasta que se
formen fisuras que provoquen la ruptura del cilindro. ndice de Plasticidad IP: es la diferencia
entre el lmite lquido y lmite plstico.
Contenido de humedad: es la relacin entre el peso del agua contenida y el peso del suelo
seco. Se determina en base a la norma ASTM D2216 y la NTE INEN 690, en donde se pesa
una muestra de suelo antes y despus de ser secada.
Clasificacin del suelo: en base a los anlisis anteriores se determin que el suelo
corresponde a ML, es decir limo inorgnico de baja plasticidad, segn la norma ASTM
D4318.
Despus de haber obtenido los resultados de los anlisis de laboratorio mencionados se
procedi a extraer la tierra para la elaboracin de los adobes.

2.2 Seleccin de fibras vegetales


La presencia de fibras vegetales en el adobe conforma una red que facilita la adherencia del
barro; adicionalmente tambin evita el agrietamiento de la tierra en el proceso de secado,
brindando mayor elasticidad y resistencia, aunque esto depende del tipo de tierra, fibra y su
porcentaje. Para la seleccin de las fibras vegetales se buscaron fibras de la regin Sierra
del Ecuador, zona donde est ubicada la ciudad de Quito, y adems algunas fibras de la

66
o
Seminario Iberoamericano de Arquitectura y Construccin con Tierra 17 SIACOT

Costa, buscando equiparar y comparar los resultados de la elaboracin de adobes con fibras
de ambas regiones.
Se busc la fibra tradicionalmente usada para la construccin con tierra, la paja de pramo o
Stipa ichu por su nombre cientfico. En el texto de Velasco et al. (2015) se identificaron y
eligieron dos fibras textiles que se encuentran en la regin Sierra y la Costa, la cabuya y el
abac, y una fibra que slo se encuentra en la regin Costa, la cscara de arroz. En la tabla
2 se explica el nombre cientfico de cada una, con el hbitat al que pertenece, su parte
aprovechable y su uso actual en la construccin.
Tabla 2. Fibras vegetales escogidas para la elaboracin de adobes

Nombre Nombre Hbitat Parte Uso actual en la


comn cientfico aprovechable construccin
Mimbres
Paja Stipa Hojas (fibra Adobes, tapial y
Pramo
ichu larga) cubiertas vegetales
Textiles
Cabuya Agave Clima rido. Terrenos
Hojas (fibra
sisalana arenosos y de baja Sogas, sacos
larga)
productividad agrcola
Abac Musa Tallo (fibra
Clima clido lluvioso Sogas
textilis larga)
tiles
Cscara Oryza Sin uso actual en la
Clima tropical, humedales Cascarilla
de arroz sativa construccin

En cuanto a la composicin qumica de las fibras seleccionadas se ha analizado su


contenido de celulosa, hemicelulosa y lignina, como se detalla en la tabla 3. Se ha tenido
atencin a estos valores ya que la lignina otorga impermeabilizacin a los vegetales y,
adems, facilita la adhesin entre los componentes estructurales -celulosa y hemicelulosa-
en el tejido vegetal, provee a los tejidos la capacidad de resistir ataques patgenos y evita la
prdida de agua (Albarracn, 2012, p.51).
Tabla 3. Composicin qumica de las fibras seleccionadas.

Celulosa Hemicelulosa Lignina Pentosas


Fibra
(% en peso) (% en peso) (% en peso) (% en peso)
Mimbres
Paja 45,90 23,70 18,20 5,50
Textiles
Cabuya 81,63 8,70 -
Abac 60,80 17,50 12,00 -
tiles
Cscara de arroz 45,00 19,00 19,50 -

An segn Albarracn (2012, p.51), la paja de pramo o Stipa ichu, encontrada en la regin
Sierra, tiene una composicin de celulosa del 45,9%, de lignina el 18,20%, de pentosa 5,5%
y resinas, ceras y grasas 6,7%.
La cabuya es una planta nativa de Amrica Central; es una de las fibras naturales
comerciales ms comunes en Costa Rica, donde es ampliamente utilizado para la

67
o
Seminario Iberoamericano de Arquitectura y Construccin con Tierra 17 SIACOT

fabricacin de cuerdas y hamacas (Brenes; Stradi, 2014, p.2.). En el Ecuador se puede


encontrar la cabuya en la regin Sierra y Costa.
La fibra de abac, tambin encontrada en la regin Sierra y Costa, es extrada de la vaina
de la hoja alrededor del tronco de la planta de abac, que es una especie de rbol de
pltano nativo de Filipinas. A nivel mundial el primer productor de fibra de abac es Filipinas
y el segundo es Ecuador. Una fibra tiene una longitud de hasta 3 m (Bledzki et al., 2015,
p.2).
La cscara de arroz pertenece a la familia de biofibras no madereras. Es un residuo de
procesamiento agrcola. El componente principal es la celulosa, un polisacrido de cadena
larga que consiste en 7000-15000 monmeros de glucosa (Bassyouni, 2015, p.389). En el
Ecuador la cscara de arroz se encuentra en la regin Costa.
Todas las fibras fueron cortadas a una longitud de 10 cm previamente a la elaboracin de
los adobes, a excepcin de la cscara de arroz que era mucho ms pequea.

2.3 Elaboracin de adobes


La tierra que se extrajo fue trasladada al espacio donde se elaboraran los adobes y 7 das
despus se empez con su elaboracin. Las adoberas tenan las siguientes dimensiones:
largo 20 cm, ancho 15 cm, altura 10 cm., las cuales se dejaron la noche anterior en remojo
en abundante agua para que absorba la suficiente cantidad de humedad y de esa manera
evitar que los adobes se peguen al molde. El proceso inici al tamizar la tierra para eliminar
la grava que puedan interferir en la fabricacin del adobe y su resistencia.
Mientras se tamiz la tierra se prepararon los materiales que van a ser mezclados con la
misma para la fabricacin de los adobes, esto es: paja de pramo, cabuya, abac y cscara
de arroz. Se procedi a agregar agua sobre la tierra tamizada y se mezcl hasta obtener un
chocoto bien batido, la cual se mezcl con cada una de las fibras seleccionadas. Como se
puede observar en la figura 1, se utiliz dosificaciones del 5%, 10%, 15% y 20% con cada
una de las fibras vegetales medidas al volumen. Se continu con el amasado con los pies
hasta obtener una distribucin homognea de las fibras. Una vez terminada la mezcla, se
procedi con el moldeo de los adobes, presionando en las esquinas y con una buena
compactacin de la mezcla manualmente, una vez colmada la adobera se enraz la
superficie con una regla de madera hmeda y enseguida se retir el molde con un
movimiento firme hacia arriba. Se elaboraron 5 adobes por cada porcentaje de cada fibra,
con un total de 85 adobes, como se explica en la tabla 4.
Tabla 4. Nmero de adobes elaborados con cada porcentaje de fibra

Nmero de adobes elaborados con


Material determinado porcentaje de fibras
0% 5% 10% 15% 20%
Adobe sin fibras 5
Adobe con paja 5 5 5 5
Adobe con cabuya 5 5 5 5
Adobe con abac 5 5 5 5
Adobe con cscara de arroz 5 5 5 5
Total parcial de adobes 5 20 20 20 20
Total de adobes elaborados 85

Se elaboraron 20 adobes cada da: el da 1 con paja de pramo: el da 2, con fibra de


cabuya; el da 3, con fibra de abac; y, el da 4, con cscara de arroz. Una vez terminados
los adobes, se procedi al etiquetado para hacerles el seguimiento correspondiente y poder

68
o
Seminario Iberoamericano de Arquitectura y Construccin con Tierra 17 SIACOT

diferenciar a cada una de las dosificaciones y las fibras utilizadas, como se observa en la
figura 2.

Figura 1. Dosificacin mediante porcentajes de Figura 2. Etiquetado de adobes


volumen de fibra vegetal

2.4 Secado de adobes


Despus de tres se ubicaron das los adobes de canto para permitir que se seque la parte
inferior. Cuando los adobes empezaron a secarse, llam la atencin que los que tenan
fibras cortas, como la cascara de arroz, sufran fisuras de ancho considerable. Despus de
tres semanas se cargaron los adobes y acomodaron en pila en el laboratorio.
El tiempo total de secado de todos los adobes fue de 30 das; no se realiz el control de
peso para verificar el secado.

3 RESULTADOS Y DISCUSIN
3.1 Densidad de adobes
Los adobes, ubicados en el laboratorio de Ensayo de Materiales de la Facultad de
Ingeniera, Ciencias Fsicas y Matemticas de la Universidad Central del Ecuador, requeran
de un trabajo previo antes de realizar el ensayo de compresin. Por lo que se procedi a
alisarlos, cepillndolos en una superficie plana, tal como se observa en la figura 3. Luego se
peso y midi cada uno de los adobes, con el objetivo de calcular la densidad aparente de los
adobes, que corresponde a la relacin entre la masa seca y el volumen, cuyos resultados se
muestran en la tabla 5.
Tabla 5. Densidad aparente de los adobes ensayados
3
Densidad media (kg/m )
Material
0% 5% 10% 15% 20%
Adobe sin fibras 1585,9
Adobe con paja 1556,5 1596,9 1639,9 1511,0
Adobe con cabuya 1620,2 1605,7 1594,5 1559,7
Adobe con abac 1504,2 1562,6 1488,7 1539,3
Adobe con cscara de arroz - 1665,7 1640,2 1645,3

3.2 Resistencia a la compresin de adobes


Finalmente se realiz el ensayo a la compresin, como se observa en la figura 4. Se
realizaron 5 ensayos, con cada tipo de adobe. Se debi realizar un total de 85 ensayos, sin

69
o
Seminario Iberoamericano de Arquitectura y Construccin con Tierra 17 SIACOT

embargo, 5 adobes al 5%, 3 adobes al 10% y 2 adobes al 20% de cscara de arroz no


pudieron ser ensayados porque se resquebrajaron en el proceso de cepillado, por lo que se
realizaron un total de 75 ensayos a la compresin: 20 ensayos de adobe con paja, 20
ensayos de adobe con cabuya, 20 ensayos de adobe con abac, 10 ensayos de adobe con
cscara de arroz y 5 ensayos de adobe sin fibras.

Figura 3. Cepillado de adobes Figura 4. Ensayo a la compresin

Con los datos de las pruebas de compresin se procedi a sistematizarlos, promedindolos


hasta obtener los resultados que se expone en la tabla 6. La norma ecuatoriana NEC 2011,
en el caso de sistemas constructivos en tierra, dispone la observancia de la norma peruana
E.0.80, la misma que ha sido actualizada en abril del 2017, y estipula, en el artculo 8, un
mnimo aceptable para la resistencia a la compresin de los adobes de 1,0 MPa (10,2
kgf/cm2), por lo tanto todas las muestras ensayadas cumplen con la norma.
Tabla 6 Resistencia a la compresin de adobes con determinada porcentaje de fibras
Resistencia media a la compresin (MPa)
Material Porcentaje de fibra
0% 5% 10% 15% 20%
Adobe sin fibra 1,54
Adobe con paja 1,89 2,25 1,77 1,83
Adobe con cabuya 2,34 2,15 2,79 3,01
Adobe con abac 1,03 1,84 1,30 1,87
Adobe con cscara de arroz - 1,81 1,88 1,70

Los adobes con paja obtuvieron su mejor resultado de resistencia a la compresin con el
10% de fibra y el peor con el 15% y 20%. En este caso se determina que a mayor cantidad
de fibra se obtendr mayor resistencia, hasta llegar a un 10% de fibra, luego de esto, a
mayor cantidad de fibra la resistencia disminuye, como se aprecia en la figura 5.
Los adobes con cabuya obtuvieron su mejor resultado de resistencia a la compresin con el
20% de fibra y el peor con el 10%. En este caso se determina que a mayor cantidad de fibra
se obtendr mayor resistencia.
Los adobes con abac obtuvieron su mejor resultado de resistencia a la compresin con el
20% de fibra y el peor con el 5%. Sin embargo no es una constante, los resultados son muy
variantes: al aumentar el porcentaje de fibra en algunos casos aumenta la resistencia y en
otros la baja.
Los adobes con cscara de arroz obtuvieron su mejor resultado de resistencia a la
compresin con el 15% de fibra y el peor con el 20%. Sin embargo se considera que el 5%
de fibra es el peor resultado ya que no alcanzaron a ser ensayados por su
resquebrajamiento. En este caso no se puede determinar que al aumentar la fibra aumente
la resistencia, ms bien se encuentra una constante, ni aumenta ni disminuye la resistencia
con el aumento de fibras.

70
o
Seminario Iberoamericano de Arquitectura y Construccin con Tierra 17 SIACOT

Resistencia a la compresin (MPa)

Figura 5. Anlisis resultado ensayo a la compresin segn las fibras

Podra esperarse que la resistencia sea directamente proporcional a la densidad aparente


de los adobes, es decir, a mayor densidad mayor resistencia. Para analizar esto, se estudia
caso por caso.
En cuanto a los adobes con paja, la densidad aument a medida que aument el porcentaje
de fibra hasta llegar al 15%, luego descendi; en lo que se refiere a la resistencia a la
compresin el valor ms alto se obtiene al 10% de esta fibra, no al 15%. Por lo tanto, a
mayor densidad existe mayor resistencia, hasta llegar al 10% de fibra, luego de esto, a
mayor densidad menor resistencia.
En cuanto a los adobes con cabuya, la densidad disminuy a medida que aument el
porcentaje de fibra; en lo que se refiere a la resistencia a la compresin el valor ms alto se
obtiene al 20% de esta fibra. Por lo tanto, a menor densidad existe mayor resistencia.
En cuanto a los adobes con abac, la densidad es muy variable, al 10% aumenta, al 15%
baja, al 20% vuelve a aumentar; en lo que se refiere a la resistencia a la compresin los
resultados tambin son variables, al 5% y al 15% son los resultados ms bajos, mientras
que al 10% y al 20% son los resultados ms altos. Por lo tanto podra decirse que cuando la
densidad aumenta tambin la resistencia aumenta.
En cuanto a los adobes con cscara de arroz, la densidad disminuye a medida que aumenta
el porcentaje de fibra; en lo que se refiere a la resistencia a la compresin los valores son
inversamente proporcionales a la densidad.
En lo que se refiere a la cantidad de celulosa, hemicelulosa y lignina que contienen las
fibras, y su relacin con la resistencia a la compresin de los adobes, se ha hecho un
acercamiento a los valores que contiene cada fibra en base a artculos de otros pases. Sin
embargo, se considera que deberan analizarse las fibras de la sierra y costa del Ecuador
paja, cabuya, abac, cscara de arroz - para tener resultados objetivos, ya que entre pases
y regiones pueden tener muchas diferencias en cuanto a los porcentajes de composicin
qumica de las fibras seleccionadas.

4 CONCLUSIONES
Con la presente investigacin se comprob que con un suelo clasificado como limo de baja
plasticidad (ML) de la ciudad de Quito, con 42% de arena y 57% de finos, con un lmite
lquido de 32%, un lmite plstico de 25% y un ndice de plasticidad de 6%, es posible

71
o
Seminario Iberoamericano de Arquitectura y Construccin con Tierra 17 SIACOT

elaborar adobes que cumplan con la norma E.080 para diseo y construccin con tierra
reforzada del Per del ao 2017.
Se determina que un suelo de la regin Sierra del Ecuador se comporta mejor o resiste ms
a la compresin cuando contiene fibras vegetales de la misma regin, como lo son la cabuya
y la paja.
Se determin que la fibra de cabuya tuvo los mejores resultados en el ensayo a la
compresin, en comparacin con el resto de fibras. Sin embargo no se sabe si el 20% de
fibra sea el tope mximo de resistencia a la compresin, ya que se debera analizar con
porcentajes mayores a este.
Se demuestra que mayor cantidad de fibra no implica mayor resistencia a la compresin. Y
esto vara dependiendo de la fibra. Tambin se demuestra que mayor densidad del adobe
no implica mayor resistencia a la compresin. Y tambin vara dependiendo de la fibra.
Queda pendiente determinar si los tiempos de secado en estos porcentajes de fibra afectan
los resultados a la compresin. Tambin queda pendiente ensayar las fibras con longitudes
menores a 10 cm.
A futuro se podra analizar la composicin qumica de las fibras seleccionadas en esta
investigacin, con el fin de analizar si los porcentajes de celulosa, hemicelulosa y lignina de
las fibras influyen en la resistencia a la compresin de los adobes.

REFERENCIAS BIBLIOGRFICAS
Albarracn, K. (2012). Diseo de una planta piloto para la obtencin de bioetanol a partir de paja de
pramo Stipa ichu (Tesis previa a la obtencin del ttulo en Ingeniera Qumica). Quito: Facultad de
Ingeniera Qumica y Agroindustria, Universidad Politcnica Nacional del Ecuador.

ASTM D421-85 (2007). Standard practice for dry preparation of soil samples for particle-size analysis
and determination of soil constants (Withdrawn 2016). West Conshohocken, PA, USA: ASTM
International

ASTM D422-63 (2007) e2. Standard test method for particle-size analysis of soils (Withdrawn 2016).
West Conshohocken, PA, USA: ASTM International
ASTM D2216-10 (2010). Standard test methods for laboratory determination of water (moisture)
content of soil and rock by mass. West Conshohocken, PA, USA: ASTM International
ASTM D4318-17 (2017). Standard test methods for liquid limit, plastic limit, and plasticity index of
soils. West Conshohocken, PA, USA: ASTM International
Bassyouni, M (2015). The use of rice straw and husk fibers as reinforcements in composites. In: O.
Faruk, M. Sain (Eds) Biofiber reinforcements in composite materials. Elsevier. p. 385-422

Bledzki, A. K.; Franciszczak, P.; Osman, Z.; Elbadawi, M. (2015). Polypropylene biocomposites
reinforced with softwood, abaca, jute and kenaf fibers. Industrial Crops and Products, 70 (2015), p.91-
99

Brenes, A.; Stradi, B. (2014). Comparative study of the mechanical properties of polyester resin with
and without reinforcement with fiber-glass and furcraea cabuya fibers. Fibers and Polymers 2014. Vol.
15, No.10. 2186-2192. Arabia Saudita.

Ministerio de Vivienda, Construccin y Saneamiento (2017). Norma E.080 Diseo y construccin con
tierra reforzada. Anexo-Resolucin Ministerial No.121-2107-vivienda. Per. Normas legales.

Ministerio de Desarrollo Urbano y Vivienda (2011). Norma NEC-SE-VIVIENDA Vivienda de hasta 2


pisos con luces de hasta 5 m. Ecuador.

NTE INEN 0690 (1982). Mecnica de suelos. Determinacin del contenido de agua. Mtodo del
secado al horno. Ecuador: Instituto Ecuatoriano de Normalizacin

Velasco, L.; Goyos, L.; Freire, L.; Ibarra, A. (2015). Potencial de aprovechamiento de la biomasa
vegetal como aislante en climas extremos en el Ecuador. Enfoque UTE, V.6-N.4, Dic.2015, p. 23-41.

72
o
Seminario Iberoamericano de Arquitectura y Construccin con Tierra 17 SIACOT

AUTORES
Irina Godoy, magister en conservacin de patrimonio arquitectnico, arquitecta; docente de la
Universidad Central del Ecuador.
Freddy Paredes, magister en docencia universitaria, especialista en gestin de proyectos, ingeniero
civil; docente en el Instituto Metropolitano de Diseo; docente en la Universidad Central del Ecuador.
Pal Paredes, magister en direccin de empresas constructoras e inmobiliarias, arquitecto: docente
de la Universidad Central del Ecuador.
Gloria de la Cruz, magister en docencia universitaria, arquitecta; docente en el Instituto Metropolitano
de Diseo; docente en la Universidad Central del Ecuador.

73
SEMINARIO IBEROAMERICANO DE ARQUITECTURA Y
CONSTRUCCIN CON TIERRA
La Paz, Bolivia, 9 al 12 Octubre 2017

CARACTERIZACIN CONSTRUCTIVA DE LA TAPIA CAREADA CON


PIEDRA EN LA SERRANA (VALENCIA, ESPAA)
1 2 3
Laura Balaguer Garzn ; Lidia Garca Soriano ; Fernando Vegas Lpez-Manzanares ; Camilla
4
Mileto
Instituto Universitario de Restauracin del Patrimonio, Universitat Politcnica de Valncia, Espaa
1
laubagar@[Link]; 2ligarso@[Link]; 3fvegas@[Link]; 4cami2@[Link]

Palabras clave: arquitectura tradicional, tapia suplementada, tcnicas constructivas, mampuestos,


patrimonio valenciano

Resumen
La realidad geogrfica y climtica de un territorio condiciona las soluciones constructivas de la
arquitectura tradicional, la cual es erigida por constructores annimos que emplean los recursos
disponibles en el entorno prximo y dejan su impronta en este patrimonio. En zonas de gran riqueza
natural de la Pennsula Ibrica, la combinacin de la tierra con materiales locales resulta en un amplio
abanico de variantes constructivas de esta remota arquitectura. El presente artculo se centra en el
estudio y la caracterizacin constructiva de la arquitectura de tapia careada con piedra en la comarca
de La Serrana, puesto que se trata de una variante cuya presencia es muy numerosa en la regin.
As, se persigue la puesta en valor de esta arquitectura rica en valores patrimoniales, cuya
preservacin es esencial para evitar la prdida de identidad cultural asociada al territorio rural
valenciano. El trabajo realizado se inicia a partir de un anlisis documental paralelo a la recopilacin
de datos in situ en los distintos municipios de la zona, obteniendo as una base de datos que recoge
inmuebles construidos con tierra en sus mltiples variantes. Una vez clasificada esta informacin, el
estudio se focaliza en las caractersticas constructivas y los fenmenos de degradacin de los
edificios erigidos en tapia que incorporan mampuestos en su proceso de ejecucin. Los resultados del
estudio definen constructivamente la tapia suplementada con mampuestos en La Serrana, realizando
una clasificacin a tenor del formato de las piedras y su densidad por tapiada y estableciendo
comparaciones entre distintas reas de la regin. Por otra parte, se exponen las lesiones ms
habituales vinculadas a la variante de tapia estudiada y se muestra una breve visin general del
estado de conservacin de esta arquitectura representativa de la comarca.

1 INTRODUCCIN
La arquitectura tradicional de tapia constituye un ejemplo indiscutible de adaptacin a la
realidad geogrfica y climtica de una regin, donde los constructores annimos optimizan
los recursos naturales y econmicos disponibles. Esta arquitectura, presente en numerosas
zonas de la Pennsula Ibrica, adquiere caractersticas propias de la regin concreta donde
se ubica y se erige espontneamente como un smbolo de la cultura local. Sin embargo,
pese a los valores reconocibles en este patrimonio vernculo, la arquitectura tradicional de
tapia ha sufrido especialmente las consecuencias del progresivo abandono ligado a los
fenmenos de despoblacin en las zonas rurales, como es el caso de la regin estudiada en
este trabajo.
La comarca de La Serrana, en el interior de la provincia de Valencia y prxima a los lmites
de Teruel y Cuenca, es un territorio que se caracteriza por su abrupto relieve recorrido por el
ro Turia. Su riqueza natural y su sistema econmico basado en el sector primario hasta
mediados del siglo XX (Rodrigo, 2000) ha permitido el desarrollo de numerosas variantes de
tapia, entre las que destaca aquella que emplea suplementos de piedra en mltiples
formatos y disposiciones.
Este estudio forma parte de una investigacin ms amplia en torno a la arquitectura
tradicional de tierra desarrollado en el marco del proyecto SOStierra: La restauracin y
rehabilitacin de arquitectura tradicional de tierra en la Pennsula Ibrica. Lneas gua y
herramientas para una intervencin sostenible; a travs de la cual se han estudiado y
o
Seminario Iberoamericano de Arquitectura y Construccin con Tierra 17 SIACOT

catalogado inmuebles construidos con tierra a lo largo del territorio peninsular. As, en este
trabajo se presentan los resultados que conciernen a un rea acotada donde destaca
especialmente una tcnica constructiva.

2 OBJETIVOS
El objetivo principal de esta investigacin es la puesta en valor de la arquitectura tradicional
de tapia en la comarca de La Serrana, particularmente aquella careada con piedra, dado
que de su comprensin depende la conservacin de sus valores patrimoniales y su
restauracin de acuerdo a criterios de compatibilidad material, constructiva y estructural.
El trabajo se centra en estudiar las caractersticas constructivas de esta variante de tapia,
tpica de la comarca de La Serrana, as como los fenmenos de degradacin y dinmicas
de intervencin ms comunes en la misma. Adems de ofrecer una visin general de la
presencia de la tapia careada con piedra en la regin mediante la catalogacin, en este
trabajo se realiza tambin un anlisis detallado de un nmero acotado de casos de estudio
representativos de esta variante constructiva que permite definir sus caractersticas.
El fin ltimo de esta investigacin es contribuir a la preservacin de este patrimonio y sentar
las bases de futuras investigaciones que aborden tanto sus directrices de proteccin y
conservacin como la promocin de tcnicas de intervencin que respeten su naturaleza
constructiva.

3 METODOLOGA DE INVESTIGACIN
La metodologa de esta investigacin est basada fundamentalmente en la recopilacin y
catalogacin de informacin obtenida a travs de fuentes directas e indirectas, que se
complementa con el anlisis pormenorizado de ciertos casos de estudio que reflejan
caractersticas constructivas y la situacin actual del patrimonio tradicional construido con la
variante constructiva de la tapia careada con piedra en la zona de estudio. As, se plantean
las siguientes fases de la investigacin:
a) Recopilacin de informacin documental sobre el territorio y las tcnicas constructivas
tradicionales presentes en el mismo
b) Toma de datos y catalogacin de la informacin mediante fichas de inventario, cuyo
compendio constituye una base de datos ampliable en investigaciones posteriores
c) Anlisis de una serie de casos de estudio representativos de la variante constructiva de
tapia careada con piedra
d) Extraccin de conclusiones de acuerdo a la informacin obtenida de la base de datos y el
estudio de casos concretos
La ficha de inventario constituye una herramienta esencial para el desarrollo de la
investigacin, ya que permite sistematizar la recopilacin de informacin y realizar una
seleccin de los inmuebles a estudiar. De este modo, aunque la investigacin general
abarca las distintas tcnicas constructivas tradicionales con tierra, es posible seleccionar
aquellos edificios cuya tcnica constructiva es la tapia careada con piedra para analizar su
distribucin territorial y tipolgica en la comarca. Asimismo, las caractersticas de la ficha
permiten que pueda ser empleada para la catalogacin y el estudio de edificios construidos
con tcnicas tradicionales de tierra en otras regiones, no solo en La Serrana.
La ficha de inventario (Figura 1) recoge informacin de los edificios (identificados con un
cdigo numrico asociado al municipio y ncleo de poblacin donde se ubican) sobre los
siguientes campos, que se estructuran en cuatro bloques temticos:

75
o
Seminario Iberoamericano de Arquitectura y Construccin con Tierra 17 SIACOT

Figura 1. Ficha de inventario


a) Datos generales del edificio
De cada edificio se registra la direccin, coordenadas GPS, emplazamiento, fotografa
general, insercin urbana (aislada, entre medianeras, en esquina), tipologa edificatoria
(vivienda tradicional, construccin agrcola, vivienda seorial, masa), uso actual (residencial
permanente, residencial estacional, equipamiento, almacenamiento, agrcola, sin uso),
nmero de plantas y fachadas y orientacin de las mismas.
b) Tcnica constructiva
El edificio se clasifica segn la familia constructiva de tierra a la que pertenece (tapia, adobe,
entramado) para despus identificar la variante empleada, que se establece de acuerdo a la
clasificacin de referencia (Vegas et al., 2014). Si es posible realizar mediciones de los
mdulos, estas dimensiones se incluyen en el campo correspondiente. Adems, en este
bloque se muestra una fotografa de detalle de la tcnica y un esquema constructivo de la
misma. Se reserva un espacio para anotar observaciones relevantes sobre la tcnica
constructiva, como en este caso son las dimensiones de los mampuestos.
c) Lesiones visibles
Una vez definido el estado de conservacin del edificio (bueno, regular, malo) se identifican
las lesiones en funcin de la parte del edificio a las que afectan: la base (prdida de
material, problemas en la cimentacin), la estructura (erosin, prdida de material, grietas,
fisuras, prdida de plomo), la superficie (erosin, prdida de costra, presencia de lagunas,
presencia de sales, manchas, ennegrecimiento), la coronacin (erosin, prdida de material,
vegetacin y otros elementos del inmueble (vanos, cubierta, etc.). Por ltimo, se incluye un
espacio para anotar observaciones relativas a las lesiones visibles.
d) Intervenciones y transformaciones
De forma anloga al apartado anterior, en este bloque se registran las intervenciones que se
han realizado en el edificio, diferenciando entre aquellas que afectan a la estructura
(recrecido, reconstruccin volumtrica, modificacin de huecos, refuerzo estructural), la

76
o
Seminario Iberoamericano de Arquitectura y Construccin con Tierra 17 SIACOT

superficie (reintegracin de lagunas, rejuntados, parches, revestimientos, elementos


impropios), la coronacin (sustitucin del alero) y otros elementos (sustitucin de las
carpinteras, sustitucin de la cubierta o los forjados, intervenciones relativas a chimeneas).
Seguidamente se reserva un espacio para incluir observaciones sobre las actuaciones en el
edificio.
Puesto que el presente trabajo se centra nicamente en la caracterizacin constructiva de la
tapia careada con piedra, cobra especial importancia el anlisis pormenorizado de edificios
erigidos con esta variante, que permite definir detalles como las dimensiones y la morfologa
de los mampuestos, as como la separacin entre piezas.

4 RESULTADOS
En la comarca de La Serrana, la tapia constituye la tcnica ms comn entre las familias
constructivas de tierra propias de la Pennsula Ibrica (adobe, entramado, etc.). En el marco
de la investigacin general se han inventariado un total de 263 inmuebles tradicionales
construidos con tierra en la regin, de los cuales 105 corresponden a la tcnica constructiva
de la tapia careada con piedra de acuerdo a la clasificacin de referencia (Vegas et al.,
2014). Esta tcnica, presente tanto en reas septentrionales como meridionales de la
comarca, forma parte de las soluciones estructurales y de cerramiento en distintos tipos de
construcciones tradicionales (viviendas, edificios de uso agrcola, etc.).
Caracterizacin constructiva de la tapia careada con piedra
Si bien el uso de la tierra como material de construccin suele asociarse a territorios donde
no abunda la piedra apta para tal fin, en La Serrana confluyen una serie de factores
naturales y econmicos que han permitido la combinacin de ambos materiales en una
tcnica constructiva tradicional como la tapia careada con piedra. Esta solucin, conocida
localmente como tapia serrana, presenta mampuestos a modo de suplementos en los
paramentos de tierra. Las piezas se colocan en el interior del encofrado, dispuestas contra el
paramento exterior.
La tapia careada con piedra es tpica de regiones rurales como la comarca de La Serrana,
donde esta tcnica se emple para ejecutar los muros portantes de edificios de distinta
tipologa arquitectnica situados tanto en los ncleos de poblacin como dispersos por el
territorio.
Por otra parte, los testimonios orales recogidos afirman que esta tcnica, adems de tierra
como materia prima base, contiene generalmente cal en masa. La proporcin de este
conglomerante en la mezcla, inferior a un 25%, supone la denominacin de la tcnica
estudiada como tapia real careada con piedra. Asimismo, a la vista de las secciones de los
muros de tapia en ruinas en la regin, la mezcla puede incluir mampuestos en masa,
siempre de menor tamao que aquellos que conforman el suplemento en los paramentos
exteriores.
Respecto a los mampuestos empleados, estos se caracterizan por su morfologa
paralelepipdica. Las piezas presentan su cara exterior labrada, de modo que su colocacin
contra el tapial facilita el proceso constructivo. El resto de caras de los mampuestos no
requiere la planeidad y disposicin paralela recomendada para la cara expuesta, por lo que
pueden presentar superficies ms rugosas o con planos inclinados.
El tamao y la morfologa de los mampuestos, junto con el tamao del encofrado,
condicionan la disposicin de las piezas en el muro. De este modo, en cada tapiada los
mampuestos se colocan de forma aislada en el centro del mdulo o en varias hiladas, con
una separacin horizontal y vertical ms o menos fija (Figura 2). En este ltimo caso, el
mampuesto extremo de hiladas alternas se dispone contra la frontera del tapial, logrando as
una suerte de aparejo entre hiladas de mampuestos en la tapiada.

77
o
Seminario Iberoamericano de Arquitectura y Construccin con Tierra 17 SIACOT

Figura 2. Tipos de disposicin de mampuestos en las tapiadas


En la comarca estudiada, las dimensiones de los mdulos de tapia varan entre 1,30 y 1,75
metros de longitud, 60 y 85 centmetros de altura, y 40 y 45 centmetros de espesor. Por su
parte, las dimensiones de la cara visible de los mampuestos oscilan entre 5 y 25
centmetros. Los muros de tapia se sitan, en todos los casos inventariados, sobre un
zcalo de piedra de una altura mnima de 40 centmetros, que puede incluso alcanzar la
altura de una planta.
A la vista de los datos obtenidos, puede asegurarse que la tapia careada con piedra con
mampuestos en hiladas est presente prcticamente en todo el territorio delimitado
inicialmente, desde las zonas ms montaosas al valle del ro Turia; mientras que aquella
con un nico mampuesto central se circunscribe a una pequea rea en la mitad
septentrional de la comarca, la cual corresponde a la villa de Chelva y la aldea de Campo
Arriba (Alpuente). Pese a su reducida extensin, este ltimo ncleo de poblacin presenta
un extraordinario catlogo de inmuebles de tapia correspondientes a esta tipologa.
El objetivo de la incorporacin de mampuestos en los muros de tapia es aumentar la
estabilidad y durabilidad de los mismos, que adicionalmente permite reducir el tiempo de
ejecucin de cada tapia dado el volumen que ocupan las piezas de piedra. No obstante,
aunque esta funcin queda clara en la tapia careada con mampuestos dispuestos en
hiladas, no parece, a priori, que sea la razn de ser de aquella que incluye un nico
mampuesto por tapiada. Las hiptesis que se barajan aluden a la funcin decorativa del
mampuesto en posicin central, as como a la facilitacin del desencofrado del tapial
mediante esta pieza que evitara la adherencia de la tierra de la superficie de la tapiada a los
tableros.
En base a los datos obtenidos, no existe una relacin aparente entre la tipologa
arquitectnica tradicional y la disposicin de los mampuestos como suplemento de los
paramentos de los muros de tapia, bien en hiladas o en posicin cntrica.
Variantes de la tapia careada con piedra
El paso del tiempo y la disponibilidad de recursos naturales y econmicos han favorecido el
desarrollo de un amplio abanico de respuestas formales, materiales y dimensionales de esta
caracterstica tcnica constructiva de La Serrana. As, adems de las caractersticas
bsicas que pueden presentar las tapiadas del muro, ste en su conjunto puede incluir
refuerzos en las esquinas, las juntas horizontales o las jambas de los vanos. Se identifican,
por tanto, una serie de variantes de la tapia careada con piedra.
a) Tapia real careada con piedra
Constituye la variante ms sencilla de esta tcnica, ya que no incluye ms suplementos que
los mampuestos en los paramentos exteriores, tal como se describe en el subapartado
anterior.
b) Tapia real con rafas de yeso careada con piedra
Adems del suplemento en los paramentos mediante mampuestos, esta variante incorpora
refuerzos en juntas y esquinas ejecutados mediante mortero de yeso, el cual se obtiene de
los hornos tradicionales que abundan en la regin. Los refuerzos incorporados se

78
o
Seminario Iberoamericano de Arquitectura y Construccin con Tierra 17 SIACOT

materializan en forma de pequeos pilares internos de yeso (rafas), encofrados en cada


hilada del muro de tapia, que convergen en el eje vertical de las esquinas. Estos elementos
pueden adoptar una forma inclinada u ondulada en funcin de la voluntad del constructor y
los medios disponibles durante el proceso de ejecucin.
c) Tapia real con brencas y rafas de yeso careada con piedra (Figura 3)
Se trata de una evolucin de la variante anterior, que extiende el suplemento de mortero de
yeso a las juntas horizontales entre hiladas de tapia, protegiendo as estos puntos crticos
del muro de la entrada de agua de lluvia. El mortero extendido en las juntas adopta una
forma ondulada o de media luna que da lugar a las caractersticas brencas de yeso, las
cuales facilitan la compactacin de la tierra en el interior del tapial al reducir el nmero de
esquinas.

Figura 3. Detalle de una construccin tradicional ejecutada con la tcnica de la tapia real con brencas
y rafas de yeso careada con piedra, con un nico mampuesto aislado en posicin central por tapiada
(Barrio de Benacacira, Chelva)
d) Tapia real con verdugadas de piedra careada con piedra
Esta variante incorpora en las juntas horizontales del muro una hilada de lajas de piedra
que, aunque del mismo material que los suplementos de los paramentos, tiene un formato
diferente, ya que la dimensin de uno de sus lados predomina sobre el resto.
El inventario realizado en La Serrana permite determinar la distribucin de las distintas
variantes de tapia careada con piedra en este territorio (Figura 4) as como su localizacin
(Figura 5). Se observa una presencia mayoritaria de la tapia careada con piedra en su
variante ms sencilla (67% de los edificios registrados), que se localiza en construcciones
vernculas distribuidas por toda la comarca. El resto de variantes se encuentra en una
proporcin menor y su distribucin geogrfica se asocia a ncleos de poblacin
determinados y especialmente a viviendas tradicionales cuyos propietarios tenan cierta
distincin econmica.
Aunque nicamente se ha registrado en el inventario un inmueble construido con tapia real
con verdugadas de piedra careada con piedra, se han observado restos de construcciones
vernculas que se ejecutan con esta variante, por lo que sta se considera una variante
propia de la zona.

79
o
Seminario Iberoamericano de Arquitectura y Construccin con Tierra 17 SIACOT

Figura 4. Distribucin de las variantes de tapia Figura 5. Distribucin geogrfica de las variantes
careada con piedra en La Serrana. de tapia careada con piedra en La Serrana
Lesiones comunes de la tapia careada con piedra
Las lesiones visibles en la tapia careada con piedra son causadas por factores intrnsecos y
extrnsecos (Rodriguez et al., 2011), entre los que destaca la accin de los agentes
atmosfricos y, especialmente, el agua. Adems de los fenmenos de degradacin comunes
a los muros de tapia, esta tcnica presenta lesiones que la afectan de forma especfica.
En la mayora de los casos las lesiones del muro se concentran en la estructura y la
superficie de los paramentos de tapia careada con piedra, ya que la disposicin de un
zcalo de mampostera evita daos en la base derivados de la ascensin capilar de la
humedad del terreno. Por otra parte, la tipologa arquitectnica de los edificios inventariados
requiere la existencia de cubiertas, cuyo alero protege la coronacin del muro de la accin
erosiva de los agentes atmosfricos.
Los fenmenos de degradacin que se desarrollan en la estructura y la superficie de los
muros de tapia estn estrechamente ligados y originan desde erosin a distintos niveles a
prdidas de material, pasando por la aparicin de eflorescencias. El mecanismo de
degradacin se inicia con una alteracin cromtica e higromtrica de la superficie de la
fbrica de tierra, seguida de la erosin y prdida de material que deja sin proteccin al
ncleo y puede devenir en su desestabilizacin estructural (Mileto et al., 2014).
De este modo, la tapia careada con piedra sufre la erosin progresiva de la superficie de
tierra, dejando los mampuestos descalzados progresivamente (Figura 6) y comprometiendo
la estabilidad del muro. La accin continua del agua y el viento sigue erosionando la tierra y
deja el muro expuesto a la penetracin del agua.
El propio sistema constructivo de la tapia genera puntos dbiles en el muro, comunes a
todas las variantes, como los mechinales resultantes de las agujas. Estos puntos son ms
susceptibles a la prdida de material, por lo que es frecuente que se revistan junto con el
resto de la superficie del muro para evitar el inicio de procesos de erosin.
En la coronacin de los muros se acusa la presencia de grietas y fisuras de entidad variable,
prdidas de plomo y abombamientos debidos a los empujes de la cubierta en las fbricas de
tierra y a las intervenciones en el inmueble dirigidas a modificar las dimensiones de los
vanos, que alteran el sistema de transmisin de cargas. Por otra parte, si la coronacin ha
perdido los elementos de proteccin, se aprecia un progresivo proceso de degradacin
material y estructural.

80
o
Seminario Iberoamericano de Arquitectura y Construccin con Tierra 17 SIACOT

Figura 6. Detalle del descalce de un mampuesto en posicin central en un muro de tapia careada con
piedra (Campo Arriba, Alpuente)
Dinmicas de intervencin en la tapia careada con piedra
Las construcciones vernculas de tapia careada con piedra de La Serrana han
experimentado diversas transformaciones a lo largo del tiempo ligadas a las necesidades de
uso de sus propietarios y destinadas tanto a mejorar las condiciones de habitabilidad como a
resolver los problemas derivados de procesos patolgicos. Los casos recogidos en el
inventario presentan, por mnima que sea, alguna intervencin, que puede haberse realizado
en la estructura, la superficie o la coronacin del muro de tapia, as como tratarse de otras
actuaciones en el edificio que afecten a la fbrica.
De forma anloga a las lesiones, las intervenciones ms frecuentes se concentran en la
estructura y la superficie de los muros de tapia, siendo comunes las operaciones de
recrecido, reconstruccin volumtrica y apertura, cierre y modificacin de los vanos, en el
primer caso; y el parcheado con mortero, los revestimientos y la insercin de elementos
impropios (cables, luminarias, etc.) en el segundo. No son desdeables las actuaciones
realizadas en el edificio que indirectamente afectan a los muros de tapia y al carcter
tradicional del inmueble, como la sustitucin de carpinteras o de forjados.
A grandes rasgos, es posible establecer un marco temporal de las intervenciones,
distinguiendo entre aquellas llevadas a cabo en el perodo preindustrial y otras ejecutadas a
partir de los aos 50 del siglo XX. Las diferencias entre ambas etapas las determinan los
materiales y las tcnicas empleadas en las actuaciones, que son herederas de la tradicin
constructiva en el primer caso mientras que en el segundo recurren a soluciones
estandarizadas y materiales ajenos a la naturaleza constructiva de los edificios.

5 CONCLUSIONES
En la comarca de La Serrana, al noroeste de la provincia de Valencia, la tapia careada con
piedra est presente en numerosas construcciones vernculas que configuran los ncleos
de poblacin tradicionales as como su paisaje rural. Se trata de una tcnica que sirve de
muestra de la riqueza natural de este territorio y ofrece infinidad de soluciones formales en
funcin de la espontaneidad del proceso constructivo y la disponibilidad de recursos, tanto
naturales como econmicos.
De este modo, adems de las variadas disposiciones de los mampuestos en cada tapiada
contra el paramento exterior, bien en hiladas bien en posicin central, los muros pueden

81
o
Seminario Iberoamericano de Arquitectura y Construccin con Tierra 17 SIACOT

presentar suplementos en otros puntos dbiles como las esquinas, las juntas horizontales o
las jambas de los vanos, que se materializan a travs de materiales obtenidos del entorno
como la piedra o el yeso. Los mampuestos empleados en esta tcnica tienen una morfologa
y unas dimensiones variables que condicionan su disposicin en el muro, la cual est
estrechamente relacionada con la funcin de estas piezas en el muro: conferir una mayor
estabilidad a la fbrica, ahorrar material, facilitar el desencofrado, etc.
Adems de los fenmenos de degradacin y las lesiones propios de los muros de tapia,
concentrados mayoritariamente en la estructura y la superficie de la fbrica de tierra, esta
tcnica se asocia a un progresivo proceso de erosin que termina con el descalce de los
mampuestos. Por otra parte, a pesar de las mltiples intervenciones que han experimentado
las construcciones tradicionales de tapia, no solo de esta tcnica, resulta paradjico que
estas actuaciones hayan generado directa o indirectamente nuevos fenmenos de
degradacin debido a la incompatibilidad material, estructural o constructiva de los
materiales y tcnicas empleados con las soluciones originales.
El patrimonio estudiado constituye un smbolo de identidad cultural de la comarca, aunque el
progresivo abandono de este territorio como consecuencia de los fenmenos migratorios de
las ltimas dcadas se presenta como una seria amenaza para su conservacin. Por tanto,
el conocimiento de la arquitectura tradicional de tapia, no solo de aquella careada con
piedra, y su difusin supone un primer paso para su valoracin por parte de los habitantes y
las administraciones de la regin en aras de garantizar su adecuada preservacin.

REFERENCIAS BIBLIOGRFICAS
Mileto, C.; Garca Soriano, L.; Vegas, F. (2014). Los fenmenos de degradacin ms comunes en
fbricas de tapia. In: Mileto, C.; Vegas, F., (eds) La restauracin de la tapia en la Pennsula Ibrica.
Valencia: TC Cuadernos.
Rodrigo, C., (2000). La Serrana: anlisis geogrfico comarcal. Valencia: Centro de Estudios La
Serrana.
Rodrguez, M. A.; Monteagudo, I.; Saroza, B.; Nolasco, P.; Castro, Y. (2011). Aproximacin a la
patologa presentada en las construcciones de tierra. Algunas recomendaciones de intervencin. In:
Informes de la Construccin. Vol. 63. Julio-septiembre 2011. p. 97-106.
Vegas, F.; Mileto, C.; Cristini, V.; Garca Soriano, L. (2014). La tapia en la Pennsula Ibrica. In:
Mileto, C;. Vegas, F. (eds) La restauracin de la tapia en la Pennsula Ibrica. Valencia: TC
Cuadernos.

AGRADECIMIENTOS
Los autores agradecen a los habitantes de los pueblos y aldeas de La Serrana su colaboracin
durante el trabajo de campo y la informacin aportada a la investigacin.

NOTA
Este trabajo se enmarca dentro del proyecto de investigacin financiado por el Ministerio de Ciencia e
Innovacin La restauracin y rehabilitacin de arquitectura tradicional de tierra en la Pennsula
Ibrica. Lneas gua y herramientas para una intervencin sostenible (Ref.: BIA2014-55924-R;
investigadores principales: Camilla Mileto y Fernando Vegas Lpez-Manzanares).

AUTORES
Laura Balaguer Garzn: Doctoranda en Arquitectura en el marco del Programa de Formacin de
Personal Investigador de la Universitat Politcnica de Valncia (UPV); mster en Conservacin del
Patrimonio Arquitectnico de la UPV; arquitecta por la UPV (2013); tcnico superior de investigacin
en el Instituto de Restauracin del Patrimonio (UPV); becaria de colaboracin en diversos proyectos
de investigacin (UPV).
Lidia Garca Soriano: Doctora (2015), Mster en conservacin del patrimonio arquitectnico (2013) y
arquitecta (2010) por la UPV. Actualmente es investigadora en el Instituto de Restauracin del
Patrimonio de la UPV en el grupo de investigacin liderado por Camilla Mileto y Fernando Vegas y
desarrolla su actividad profesional en torno al patrimonio y la arquitectura histrica y su actividad

82
o
Seminario Iberoamericano de Arquitectura y Construccin con Tierra 17 SIACOT

investigadora en torno a la arquitectura de tierra y a los criterios y las tcnicas de restauracin, con
varias publicaciones relativas a estos temas.
Fernando Vegas Lpez-Manzanares: Doctor (2000), arquitecto (1990) y profesor de la ETS
Arquitectura de la Universidad Politcnica de Valencia. Su trayectoria cientfica se ha concentrado en
el estudio, restauracin y puesta en valor del patrimonio tanto monumental como vernculo en su
diversa manifestacin material (tierra, yeso, madera, etc.), tcnica, cultural e histrica. La experiencia
prctica en estudios, proyectos y obras de restauracin de grandes y pequeos monumentos, entre
los cuales algunos lugares emblemticos de la Alhambra, as como otros ejemplos.
Camilla Mileto: Doctora por la UPV (2004), mster CPA por la UPV (2002) y arquitecta por IUAV
(1998). Es profesora del Depto. de Composicin Arquitectnica de la ETSA de la UPV donde imparte
docencia sobre restauracin arquitectnica, arquitectura histrica y tradicional, tcnicas constructivas
tradicionales. Desde 2017 es directora del Mster Oficial en Conservacin del Patrimonio
Arquitectnico de la UPV. Desde 2009 hasta 2016 fue subdirectora del Instituto de Restauracin del
Patrimonio Arquitectnico de la UPV. Su labor de investigacin se centra en la restauracin de la
arquitectura histrica monumental y no monumental y en el conocimiento de las tcnicas
constructivas tradicionales. Nombrada en comits internacionales.

83
SEMINARIO IBEROAMERICANO DE ARQUITECTURA Y
CONSTRUCCIN CON TIERRA
La Paz, Bolivia, 9 al 12 Octubre 2017

MUROS DOBLES DE ADOBE

Carlos H. Placitelli
ABC Bioarquitectura e-mail: [Link]@[Link]

Palabras clave: Argentina, sostenibilidad, estabilidad trmica, ahorro energtico

Resumen
La tcnica del adobe es una de las ms populares dentro del conjunto de las vernculas. Dada su
baja resistencia al pasaje del calor, usarla implica la construccin de muros anchos que,
principalmente por inercia trmica, mantienen la temperatura interior estable en los espacios
habitables que rodean. Esto no siempre es posible, pues el rea ocupada por dichas paredes
exteriores puede ser considerable. En terrenos pequeos este factor significa un problema. Por otra
parte, los materiales y tcnicas de uso comn en la arquitectura contempornea han acostumbrado a
las personas a ver espesores de muros exteriores que difcilmente exceden los 30-35 cm. Por todo
ello, rara vez se construye con esa tcnica en la actualidad respetando los anchos necesarios. Como
consecuencia, el comportamiento trmico de las modernas casas de adobe no suele cumplir ni con
las normas ni con las expectativas de sus dueos que, en muchos casos, se han manifestado
desilusionados con ellas. Espesores de muros de adobe macizos de 30 cm no consiguen lograr un
buen aislamiento ni suministran la masa necesaria para lograr un adecuado retraso trmico. El uso de
la cmara de aire permite reducir considerablemente los anchos que seran necesarios en un muro
macizo de adobe, mejorando las cualidades trmicas de las paredes hechas con ese material. Esta
solucin surge como resultado del clculo realizado siguiendo las indicaciones de las normas
argentinas y buscando cumplir sus requerimientos.

1 INTRODUCCIN
Podra decirse que en la Repblica Argentina, el empleo de materiales naturales como la
tierra en la construccin de viviendas est en auge. Desde hace unos aos, a partir de la
difusin masiva de las tcnicas ms conocidas en innumerables cursos y talleres a lo largo y
ancho del pas, numerosas obras se han construido en varios rincones de la Nacin.
Diversas son las motivaciones que explican este crecimiento, pero no corresponde
analizarlos en este artculo. Lo cierto es que arquitectos, constructores y particulares, se han
lanzado a la ejecucin de viviendas de tierra, particularmente de adobe, sin tener muy
presente las caractersticas trmicas de la misma. La ausencia de pruebas de laboratorio
confiables de las distintas tcnicas y tipos de suelos y de normas o reglamentos de alcance
nacional han contribuido a que el uso de la tierra en la Argentina sea algo artesanal. El
adobe no escapa a esta realidad. La informacin utilizada, proviene entonces de
publicaciones de prestigio, generalmente aceptadas como vlidas en la prctica o de
normas extranjeras.
Por otra parte, existe un completo cuerpo normativo relacionado con la habitabilidad, cuyo
ncleo est constituido por las normas IRAM de la serie 11600. En la Provincia de Buenos
Aires, Ciudad Autnoma de Buenos Aires y en la ciudad de Rosario, su aplicacin es
obligatoria, en tanto que en el resto del pas, es opcional. Estas normas tienen como objetivo
fundamental el ahorro energtico al establecer lmites de trasmitancia trmica (K) admitida
(IRAM 11605, 1996) para cada regin bioclimtica de la Argentina que deben ser cumplidos
tanto en invierno como en verano por muros y techos. La norma IRAM 11601 (2002), en
particular, suministra un procedimiento de clculo de la trasmitancia trmica, as como datos
de conductividad trmica de distintos materiales de uso comn en la construccin
convencional (ladrillos, cermicos macizos y huecos, hormigones, aislantes, etc.) para
facilitar el mismo. Sin embargo, no hace referencia alguna al adobe.
Las ventajas del empleo de la tierra como material de construccin han sido claramente
enumeradas en distintas publicaciones y son bastante conocidas (Minke, 2003). En
o
Seminario Iberoamericano de Arquitectura y Construccin con Tierra 17 SIACOT

particular el excelente comportamiento higroscpico de la arcilla, contribuye en gran medida


a mejorar el confort de las edificaciones que emplean ese material, en especial en zonas
hmedas. Pero al mismo tiempo, esto disimula un posible comportamiento trmico no del
todo satisfactorio.
Tambin son conocidas las bajas necesidades energticas para la fabricacin de los
adobes, lo cual es un aporte importante hacia la sostenibilidad de la arquitectura mediante el
ahorro energtico y la consiguiente reduccin de emisiones de CO2 a la atmsfera.
El buen uso de las tcnicas de construccin con tierra favorece su aceptacin y difusin.
Resultados mediocres, en cambio, no hacen ms que dar argumentos a sus detractores. Y
si bien el cumplimiento de las normas IRAM es muy relativo, a pesar de ser obligatorias en
los sitios que ya se indic y el comportamiento higroscpico de la mayora de las
edificaciones convencionales es mediocre (Chvez, 2015), la tendencia es a estigmatizar los
materiales naturales y no a los industriales.
Por lo tanto, el dimensionamiento adecuado de los muros y el consecuente buen
desempeo higroscpico de la edificacin resulta fundamental para dar al adobe en
particular y a la tierra en general la jerarqua que se merecen. Esto debe ser logrado sin
dejar de tener presente lo dicho anteriormente sobre espesores y reas no utilizables.

2 OBJETIVO
Fomentar el correcto uso de las tcnicas de construccin con tierra, en especial el adobe,
mediante el cumplimiento de las normas de habitabilidad vigentes.

3 METOLOGIA ADOPTADA
3.1 Consideraciones previas
Se describe el proceso de diseo y ejecucin de una vivienda ubicada en las cercanas de
Sierra de la Ventana, Provincia de Buenos Aires, Argentina, localidad distante unos 60 km al
nordeste de la ciudad de Baha Blanca. Se trata de una casa de planta ovalada, con un
dormitorio, estar-cocina-comedor y un bao. La superficie es de 60 m2. El lugar se denomina
Akutn.
En primer lugar, es importante ubicarla en la zona bioclimtica correspondiente, segn la
norma IRAM 11603 (2012). Segn esta, la Repblica Argentina se divide en seis zonas
bioclimticas (figura 1). Por su ubicacin, la obra se sita en la Zona IV (templada fra)
subzona C, que presenta amplitudes trmicas medias a grandes (ms de 14 grados).
La norma proporciona datos de 90 estaciones meteorolgicas de la Repblica Argentina
relevados durante los ltimos 20 aos. La ms prxima es, precisamente, la de Sierra de la
Ventana. De los datos proporcionados, interesan en este caso presentados en la tabla 1.
Tabla 1 Algunos datos suministrados por la norma IRAM 11603 (2012)
o
Temperatura ( C)
Estacin media media media de
media de diseo
mxima mnima diseo
Invierno 8,5 13,7 3,1 4,0 -1,4
S. Ventana
Verano 20,8 28,9 13,2 20,5 32,4

A partir de la ubicacin (zona bioclimtica), la estacin (invierno o verano) y la temperatura


de diseo se puede establecer el valor de trasmitancia trmica (denominada K) mxima,
siguiendo el procedimiento de la norma IRAM 11601 (1996).

85
o
Seminario Iberoamericano de Arquitectura y Construccin con Tierra 17 SIACOT

Figura 1 Zonas bioclimticas segn la norma IRAM 11603 (2012). El crculo rojo muestra la
ubicacin de Akutn
Para la zona analizada, la dicha norma establece los siguientes valores mximos admitidos
de K para los muros en (W/m2K).
Invierno: Verano:
Nvel A: 0,37 Nvel A: 0,50
Nvel B: 0,96 Nvel B: 1,25
Nvel C: 1,77 Nvel C: 2,00
Si bien el nivel A se considera el ms recomendable, alcanzarlo implica una inversin de
tiempo y trabajo importante, por lo cual se acepta como vlido el nivel B. El nivel C,
originalmente previsto para construcciones de inters social, ha cado en desuso pues slo
asegura que no se produzcan episodios de condensacin en la vivienda pero no un buen
desempeo trmico.
Estos valores pueden aumentar o disminuir levemente (20%), segn el color de la
superficie exterior del muro y su correspondiente coeficiente de absorcin solar.

3.2 Materialidad
Se decidi el empleo de adobes de 24 cm de largo por 12 cm de ancho por 6 cm de altura,
dado que su tamao los hace muy fciles de manejar. Los pesajes realizados dieron como

86
o
Seminario Iberoamericano de Arquitectura y Construccin con Tierra 17 SIACOT

peso promedio 1400 kg/m3. Con base en este nmero, se adopt un valor de conductividad
trmica () de 0,6 W/m K (Minke, 2003)
Realizando los clculos correspondientes, buscando verificar las condiciones de la norma
IRAM 11605, se manejaron las siguientes opciones.
a) Muros macizos de adobe
Se trata de un muro de adobe macizo de 36 cm de espesor y revoque exterior de tierra rico
en fibra de 3 cm de espesor ( = 0,3 W/m K). Espesor total: 39 cm.
RT = Rse + Rre + Ra + Rsi = 0,04 + 0,1 + 0,6 + 0,13 = 0,80 m2 K/W
donde:
RT = Resistencia total del muro compuesto.
Rse = Resistencia superficie exterior s/IRAM 11601 (0,04)
Rre = Resistencia revoque exterior espesura 3 cm con =0,3 (0,1)
Ra = Resistencia adobe 36 cm con =0,6 (0,6)
Rsi = Resistencia superficie interior s/IRAM 11601 (0,13)

Por lo tanto, K = 1/RT = 1 / 0,80 = 1,24 W/m2 K, NO cumple con el Nivel B en invierno.
Para que eso suceda, el espesor total del muro de adobe macizo debe ser de 55 cm.
Un espesor as, requiere tambin de cimentaciones acordes. Si se opta por las
convencionales, usar una viga perimetral de hormign armado, implica un costo muy
importante tanto de material, como de mano de obra. Cimentaciones ms tradicionales,
hechas de piedra, si bien resultaran ms econmicas en cuanto al costo de los materiales
(abundante en la zona), implican igualmente el cavado de zanjas muy anchas y profundas.
b) Muros dobles de adobe con cmara de aire.
La composicin del muro es de adobes de 12 cm y 24 cm de espesor y cmara de 2 cm de
espesor + revoque exterior rico en fibras de 3 cm de espesor (figura 2). Espesor total: 41 cm.

Figura 2 Detalle del muro doble de adobe


Esta propuesta constructiva implica colocar una hilada de adobes perpendiculares al eje del
muro (adobe a tizn) formando la cara interior y otra paralela al mismo (adobe a soga)
formando la exterior. Entre ambos, una cmara de aire de 2 cm, proporciona una resistencia
trmica considerable (0,16 m2 K/W, segn la norma IRAM 11601). El espesor asegura que
haya poca o ninguna posibilidad de conveccin, por lo cual sus cualidades aislantes se
mantienen constantes a lo largo del ao.
Si bien el orden de colocacin de los adobes no afecta la resistencia trmica del muro, es
conveniente concentrarlos en el interior, de manera de obtener la masa trmica necesaria
para un mximo confort.
En los vanos de puertas, ventanas y en los encuentros con muros interiores, es necesario
realizar una trabazn que vincule ambas caras firmemente, por lo que se alterna el orden de

87
o
Seminario Iberoamericano de Arquitectura y Construccin con Tierra 17 SIACOT

colocacin de los adobes. La misma situacin se da en el remate superior de los muros,


sobre los cuales debe apoyar una viga perimetral.
Esto origina un puente trmico en esas zonas, al suprimirse la cmara de aire, pero resulta
mnimo su efecto.
A esas vinculaciones entre ambos muros, se agregan zunchos de madera o caa colocados
cada tres hiladas y a un metro de distancia entre s. Por otra parte, la forma curva y la
relacin entre espesor y altura del muro compuesto, cumplen con las buenas prcticas de
construccin con adobe, en ausencia de una norma argentina que sea ms especfica al
respecto.
RT = Rse + Rre + Rae + Rca + Rai + Rsi = 0,04 + 0,1 + 0,20 + 0,16 + 0,40 + 0,13 =
1,03 m2K /W
siendo:
Rse = 0,04
Rre = Resistencia revoque exterior esp. 3 cm con = 0,3 (0,1)
Rae = Resistencia adobe exterior 12 cm con = 0,6 (0,20)
Rca = Cmara de aire de 3 cm (0,16)
Rai = Resistencia adobe interior esp. 24 cm con = 0,7 (0,40)
Rsi = 0,13
Por lo tanto, K = 1/RT = 1 / 1,03 = 0,97 W/m2 K cumple con el Nivel B en ambas estaciones.

Figura 3 Muros dobles en plena ejecucin. Obsrvese la fina cmara de aire

4 RESULTADOS Y DISCUSIONES
Aunque la vivienda se proyect durante 2014, su edificacin ha avanzado con cierta lentitud
pues se trata de una autoconstruccin. Esta es una situacin muy tpica de la construccin
con tierra en la Argentina.

88
o
Seminario Iberoamericano de Arquitectura y Construccin con Tierra 17 SIACOT

A la fecha de escritura de este artculo, si bien la casa ya se encuentra totalmente cerrada,


an no ha sido posible realizar registros de temperaturas interiores y exteriores que validen
esta solucin.
La presencia de otra vivienda muy cercana a Akutn, de rea similar, construida con muro
de adobe simple, permitira comparar el comportamiento de ambos sistemas, al menos
cualitativamente.
El empleo de la cmara de aire puede ser mejorado mediante el uso de materiales aislantes
tales como el poliuretano expandido o la espuma de polietileno. Sin embargo, esto no
siempre resulta admisible para los propietarios de una vivienda que busca, ante todo, ser
ecolgica y amigable con el ambiente. Algunos aceptan el uso de estos materiales si son
reciclados. Otra opcin es la vermiculita, ms afn al pensamiento ecologista.
Pero lo cierto es que, cuanto mejor aislada est la envolvente, ms confortable resultar la
vivienda y menos energa se gastar en calentarla/enfriarla.
Un espesor de 40 cm resulta muy adecuado para la situacin que se presenta y reducirlo no
genera beneficio alguno. Un ancho menor baja drsticamente la inercia trmica del muro de
adobe, segn se ve en la curva de la Figura 4. Mientras la resistencia en rgimen
estacionario crece linealmente con el espesor, la resistencia en rgimen cclico (inercia
trmica) lo hace exponencialmente. Ese espesor es entonces el mnimo adecuado para
aprovechar tal propiedad y cualquier centmetro de espesor adicional ser beneficioso.
En zonas de amplitud gran amplitud trmica como lo es donde se encuentra Akutn, esto es
importante.

Figura 4 Variacin de la resistencia de los muros de tierra en rgimen cclico y estacionario


(Heathcote, 2010).

5 CONSIDERACIONES FINALES
Nuevas obras se estn proyectando y construyendo utilizando esta variacin de la tcnica
del adobe. A sus virtudes trmicas, se agregan otras de naturaleza constructiva. Por
ejemplo, los pilares y vigas que descargan el peso de techo pueden ser colocados en el
interior del muro, permitiendo de esa manera una obra ms limpia.
El trabajo adicional que implica construir dos muros, se ve compensado en parte por el
tamao relativamente pequeo de los mampuestos. Segn los propietarios de Akutn, su
bajo peso los hace muy fciles de transportar y colocar, especialmente trabajando en altura.
Esto es muy valorado por los autoconstructores.
Se trata de una medida muy similar a la del ladrillo cocido, por lo cual los adobes pueden ser
hechos en ladrilleras cercanas, si se les suministra adecuada informacin acerca de la

89
o
Seminario Iberoamericano de Arquitectura y Construccin con Tierra 17 SIACOT

mezcla a utilizar. Siendo ms pequeos, secan ms rpido, lo que es una ventaja en las
zonas hmedas.
Es importante sealar que el slo cumplimiento de las normas no garantiza un adecuado
desempeo higroscpico de la edificacin. Es por ello que se da especial atencin en este y
los dems proyectos a la correcta ubicacin, orientacin, asoleamiento, ventilacin y dems
principios de la arquitectura bioclimtica, a fin de lograr los resultados buscados.

REFERENCIAS BIBLIOGRFICAS
Chves, Pedro (2015). Anlisis de medidas de eficiencia energtica y energas renovables en el
sector residencial. Instituto de Investigaciones Polticas del Ambiente Construido (IIPAC) Universidad
Nacional de La Plata, Argentina.
Heathcote, K. (2010). El comportamiento trmico de los edificios de tierra. Informes de la
Construccin Vol. 63, p. 117-126, julio-septiembre 2011
Instituto Argentino de Normalizacin (2002). IRAM 11601 Acondicionamiento trmico de edificios.
Mtodos de clculo. Buenos Aires: IRAM
Instituto Argentino de Normalizacin (2012). IRAM 11603 Acondicionamiento trmico de edificios.
Clasificacin bioambiental de la Repblica Argentina. Buenos Aires: IRAM
Instituto Argentino de Normalizacin (1996). IRAM 11605 Acondicionamiento trmico de edificios.
Condiciones de habitabilidad de edificios. Valores mximos de trasmitancia trmica en cerramientos
opacos. Buenos Aires: IRAM
Minke, G. (2003). Manual de construccin en tierra. Montevideo: Editorial Fin de Siglo.

AGRADECIMIENTOS
A Julio Artigas y Graciela Spataro, propietarios de Akutn por las fotografas suministradas.

AUTOR
Carlos H. Placitelli, Arquitecto Naval (USA). Experto en C.A.D. diseo y clculo de estructuras de
madera, presupuesto y control de obras. Co-fundador del estudio ECOAECO (Uruguay).
Desarrollador de software y sistemas constructivos para bioarquitectura. Autor de Techos Verdes en
el Cono Sur, Construccin Ecolgica con BTA y Ecoestructuras. Consultor y docente en
bioarquitectura. Titular del estudio ABC Bioarquitectura.

90
SEMINARIO IBEROAMERICANO DE ARQUITECTURA Y
CONSTRUCCIN CON TIERRA
La Paz, Bolivia, 9 al 12 Octubre 2017

PRENSA ELECTROMECNICA PARA BTC


1 2
Ariel Gonzlez ; Santiago Cabrera
Universidad Tecnolgica Nacional Facultad Regional Santa Fe. Santa Fe, Argentina
1
aagonzal@[Link]; 2spcabrera@[Link]

Palabras clave: bloques de tierra comprimida, prensa electromecnica

Resumen
El bloque de tierra comprimida (BTC) es un mampuesto fabricado mediante la compresin de tierra
alojada dentro de un molde, mediante el empleo de prensas de accionamiento manual o hidrulico y
compresin vertical. Si bien el material base para estos bloques lo constituye la tierra, a la misma se
le pueden adicionar estabilizantes naturales o minerales (cal o cemento) con el fin de mejorar las
propiedades fsicas de los bloques resultantes, particularmente su resistencia y durabilidad. El
objetivo de esta presentacin es realizar la descripcin de una prensa electromecnica de diseo
innovador desarrollada en conjunta por el Laboratorio de Geotecnia de la Universidad Tecnolgica
Nacional Facultad Regional Santa Fe (UTN FRSF), Argentina, y la empresa INGAS, y compararla
con otras prensas disponibles en el mercado nacional. Verificar las propiedades y caractersticas del
producto obtenido. En una primera instancia se realiz un relevamiento y sistematizacin de las
principales caractersticas de las prensas; tanto manuales como hidrulicas; existentes en el mercado
nacional. A partir de estos datos se eligieron los puntos a modificar y/o desarrollar en conjunto con la
empresa INGAS. Se prest especial atencin en la utilizacin de motores monofsicos (facilidad de
conexin e lneas elctricas), el accionamiento electromecnico (Facilidad en reparaciones y
repuestos) y el prensado lateral (mayor densidad en las caras expuestas). Finalmente, se analiza el
rendimiento de la mquina y las caractersticas de los bloques producidos. Los resultados obtenidos
hasta el momento indican la factibilidad tcnica del equipo y su innovador sistema de compresin, lo
cual se ve reflejado por las adecuadas prestaciones de los BTC producidos. Sin embargo, an se
encuentra en proceso de revisin y puesta a punto, verificando y comparando sus principales
caractersticas, con el fin de reducir los tiempos de produccin de cada bloque, ya que, hasta el
momento, los mismos continan siendo elevados.

1. INTRODUCCIN
1.1 El bloque de tierra comprimida
El bloque de tierra comprimida (BTC) es un elemento para mampostera fabricado mediante
la compresin o prensado de tierra, la cual se encuentra contenida en un molde empleando
una prensa mecnica o hidrulica, manual para bajas demandas de produccin o
automtica para sistemas industrializados (Fontaine; Anger, 2009). Segn Habiterra (1995),
el BTC puede considerarse como un salto tecnolgico respecto al tradicional adobe, el cual,
sin dejar de mirar por el retrovisor, logra integrarse de manera ms acorde al contexto
productivo vigente en la actualidad, empleando en su proceso de fabricacin maquinarias
especializadas. Si bien el material de base lo constituye la tierra, la misma admite la
incorporacin de estabilizantes minerales (generalmente cal, cemento portland o bitumen)
que permitan mejorar las caractersticas fsicas del bloque, ya sea aumentando su
resistencia a la compresin, al intemperismo o reduciendo las fisuras provocadas por la
retraccin de la arcilla (Roux, 2010).
Las ventajas generales del BTC, en comparacin con otros mampuestos de fbrica, como el
tradicional ladrillo cermico o el bloque de hormign, podran resumirse en su regularidad de
forma (presentando caras lisas y aristas vivas) y su alta densidad (debido a la compactacin
efectuada durante su fabricacin). Esto ltimo lo hace ms resistente a la erosin y a la
accin del agua; y su posibilidad de ser reciclado prcticamente en su totalidad (Roux,
Espuna, 2012).
o
Seminario Iberoamericano de Arquitectura y Construccin con Tierra 17 SIACOT

En cuanto a la produccin del bloque en s, posee caractersticas que lo hacen ms


econmicas y ambientalmente amigables si se la compara con la fabricacin de otros
materiales semejantes. Para empezar la energa utilizada en la produccin de estos bloques
es mucho menor que en cualquier otro mampuesto similar; adems si bien se le adicionan
algunos aditivos estabilizantes como la cal o el cemento, estos representan un porcentaje
muy bajo (Bestraten; Hormas; Altemir, 2011). Otra ventaja es que no se precisa de mano de
obra calificada para su elaboracin, y su costo de fabricacin es mucho menor al de sus
pares tradicionales (como el ladrillo cermico comn o hueco y bloques de hormign)
teniendo en cuenta la poca energa utilizada para su produccin, y que su fabricacin se
hace aprovechando los recursos del sitio (Vzques, 2001).

1.2 Equipos de prensado comercialmente disponibles


La maquinaria disponible para la fabricacin de bloques de tierra comprimida es diversa y
atiende requerimientos de produccin en diferentes escalas. Se pueden encontrar desde un
sencillo equipamiento de prensado, hasta complejas unidades de produccin industrial, que
engloban pulverizador de suelo, tamizador, mezcladora, dosificador, prensa y otros
accesorios. El dimensionamiento del equipamiento requerido se relaciona con la escala, la
productividad y el costo del emprendimiento. As mismo, estas prensas pueden ser
operadas de manera manual o con auxilio de un motor que accione un sistema de prensado,
mecnico o hidrulico (Neves; Faria, 2011). En la tabla 1 puede apreciarse las energas de
compactacin entregadas por cada tipologa de prensa y su rendimiento. Adems, en la
misma se muestra la tasa de compactacin de tierra de cada equipo, la cual es directamente
proporcional a la energa de compresin entregada.
Tabla 1. Productividad de las prensas para componentes de suelo estabilizado (Ferraz Jr., 1995, apud
Neves; Farias, 2011, p.40)
Energa de Tasa de
Produccin diaria
Tipo de prensa compactacin compactacin de
(8 hs)
(MPa) tierra1
Mecnica 1,5 - 2,0 1,38 300 a 1.200
Manual
Hidrulica 2,0 - 10,0 1,65 2.000 a 2.800
Mecnica 4,0 - 24,0 > 1,65 1.600 a 12.000
Motorizada
Hidrulica > 20,0 > 2,0 2.000 a 4.000
1
Corresponde a la relacin entre los volmenes de la mezcla en estado suelto y en estado compactado, siendo
proporcional a la energa de compactacin

A pesar de la gran diversidad de prensas existentes en el mercado argentino, solo se cuenta


con una limitada oferta comercial, siendo las de uso ms frecuente las que se describen a
continuacin.
a) Prensas de accionamiento manual
Las prensas de accionamiento manual existentes en el mercado son adecuaciones y/copias
de otras prensas como la popular y original CINVA-Ram o de prensas brasileiras que
generan BTC encastrables con huecos para su posterior relleno con hormign. La mayora
de estas prensas son realizadas por herreras o empresas metalrgicas sin mayor
infraestructura, dependiendo su calidad de la destreza del fabricante. Dada su sencillez es
usual que respondan a la demanda de autoconstruccin o pequeas microempresas del tipo
familiar. No es usual el uso de prensas hidrulicas manuales.
b) Prensas automatizadas motorizadas
Tambin existen en el mercado algunas prensas con motor elctrico que son similares a las
fabricadas en el mercado brasilero. Este equipamiento es de una mnima automatizacin y
sirven para producciones medianamente industrializadas. Son de accionamiento hidrulico y
de una mediana capacidad de produccin.

92
o
Seminario Iberoamericano de Arquitectura y Construccin con Tierra 17 SIACOT

c) Prensa electromecnica diseada por la UTN- FRSF y la empresa INGAS


Ante la oferta del mercado se propone el desarrollo de un equipamiento automatizado y
motorizado que permita disminuir el esfuerzo fsico de los operarios y que sea de sencillo
mantenimiento y reparacin, teniendo en cuenta algunas dificultades que se presentan con
el equipamiento hidrulico que requiere en algunos casos repuestos y mano de obra para la
reparacin no disponible en localidades pequeas. Por otra parte se propuso una
modificacin en el sentido del prensado para obtener como beneficio una mayor compresin
de la tierra en las caras expuestas.

2. HIPTESIS Y OBJETIVOS
Tras realizar un anlisis detallado de los sistemas de funcionamiento de las prensas
disponibles en el mercado regional, se propusieron dos hiptesis de trabajo:
1) Es posible desarrollar una prensa de accionamiento electromecnico sencillo impulsada
por un motor monofsico baja potencia, cuya productividad le permita competir con las
prensas actualmente disponibles en el mercado nacional.
2) La fabricacin de BTC mediante la compresin lateral de sus caras, en lugar de las caras
superior e inferior producir bloques cuyas caras laterales las que verdaderamente
resultaran expuestas presenten una mayor resistencia a la abrasin y erosin hmeda.
Los objetivos son:
a) Desarrollar un equipamiento automatizado compatible con una produccin de pequea a
mediana escala.
b) Redisear un modelo de BTC en funcin de la experiencia con otros Bloques disponibles
en el mercado.

3. DESCRIPCIN DE LA PRENSA ELECTROMECNICA


3.1 Diseo y construccin de la prensa
Tal las hiptesis y objetivos planteados se comenz el desarrollo de una prensa que
empleara un motor monofsico para que pudiera ser utilizado en domicilios o en
instalaciones con infraestructura mnima; con un accionamiento mecnico que permitiera
que cualquier herrero y/o mecnico pudiera reparar o cambiar los elementos de mayor
desgaste y con compresin lateral para lograr mayor compacidad en las caras laterales
expuestas del BTC. Se busc tambin que fuera de muy fcil manejo para que el operario
pudiera comandar el equipo solo accionando un interruptor.
Comenz as una serie de bosquejos preliminares (figuras 1 y 2) hasta llegar a una
propuesta materializada en un modelo digital, sobre el cual se trabaj corrigiendo algunos
aspectos desde el enfoque terico antes de pasar a la materializacin del mismo.
Durante la construccin y materializacin del modelo se produjeron varias
retroalimentaciones tanto en los mecanismos de fuerza y control como de accionamiento,
especialmente en lo referido al tratamiento del BTC en el momento del desmolde, ya que los
productores de la prensa (metalrgicos) tienen experiencias y conceptos distintos en el
manejo de la materia al de los productores de BTC (constructores civiles). El modelo cuenta
con un panel de control digital compuesto por placas PLC y reguladores de tensin y
potencia, que permite que con un par de botones interruptores se pueda comandar la
mquina. En la fbrica metalrgica se realizaron los primeros ensayos de prueba para luego
pasar a la instancia de puesta a punto del equipamiento. En las figuras 3 y 4 puede
apreciarse la prensa ya terminada, mientras que en la figura 5 se muestra su sistema de
PLC y reguladores de tencin y potencia.

93
o
Seminario Iberoamericano de Arquitectura y Construccin con Tierra 17 SIACOT

Figura 1. Bosquejos de posibles sistemas de Figura 2. Prensas electromecnica,


compresin impulsados por un motor monofsico anlisis en modelo digital (crdito: empresa
(crdito: empresa INGAS) INGAS)

Figura 3. Prensa Figura 4. Motor monofsico de la Figura 5. Tablero de PLC y


electromecnica prensa reguladores

3.2 Diseo de los BTC


En paralelo con el diseo de la prensa electromecnica, el Laboratorio de Geotecnia se
aboc disear un bloque cuya forma fuera idnea para el sistema de compresin lateral
empleado por el equipo. Para ello se adopt el concepto de bloque macizo y encastrable,
pero que permitiera un pequeo desplazamiento horizontal de las hiladas para absorber
alguna diferencia de tamao o error de replanteo. Se decidi adems emplear bloques sin
orificios ya que, durante las experiencias de trabajo en la construccin de viviendas de BTC
pudo establecerse que no resulta estrictamente necesario generar refuerzos de hormign
armado en los muros, con lo cual la presencia de orificios deja de ser un condicionante. Se
decidi adems, emplear bloques encastrables dado que en obra, fue ampliamente
demostrada la disminucin en los tiempos de trabajo dada a la mayor facilidad en mantener
la alineacin y el plomo de la mampostera levantada.
La morfologa de los bloques producidos por la prensa puede apreciarse en los croquis de la
figura 6, en la cual el encastre entre bloques se genera mediante una junta del tipo macho
hembra, con una hendidura en la cara inferior y una cresta en la superior. Puede apreciarse
como al colocar un bloque sobre otro se genera en la junta un espacio libre de 20 mm de
altura, el cual se llena parcialmente con mortero y generando en el hueco remanente una
cmara de descompresin en la junta ante eventuales presiones positivas de agua de lluvia

94
o
Seminario Iberoamericano de Arquitectura y Construccin con Tierra 17 SIACOT

con viento. Siguiendo este mismo criterio, en la vista superior de la misma figura puede
observarse como, al colocar un bloque sobre junto al otro en la misma hilada, se genera un
espacio vaci de 5 mm. En la figura 6 puede apreciarse un BTC producido por esta prensa.

Figura 6. Esquema de los BTC producidos por la prensa Figura 7: BTC producido por la prensa
electromecnica (crdito: empresa INGAS) electromecnica
Es preciso mencionar que en la actualidad la prensa no permite modificar la forma del
molde, motivo por el cual nicamente pueden fabricarse bloques como los de la figura 7.

4. PUESTA A PUNTO DEL FUNCIONAMIENTO DE LA PRENSA


Una vez finalizado el proceso de construccin de la prensa, la misma fue trasladada al
Laboratorio de Geotecnia de la UTN-FRSF en donde, bajo condiciones de produccin
similares a la de un emprendimiento productivo de pequea escala, fueron evaluados los
tiempos de produccin de cada bloque, la capacidad diaria de produccin y las propiedades
mecnicas de los bloques elaborados.

4.1 Tiempos de produccin


La produccin del BTC presenta cuatro etapas fundamentales: acondicionamiento de la
tierra, preparacin de la mezcla, prensado y secado final de los bloques.
a) Acondicionamiento de la tierra: consiste en desterronado y tamizado de la tierra, el cual
asegura el tamao adecuado de los granos de tierra, triturando y apartando los grumos de
mayor tamao.
b) Mezclado: conlleva en s tres dos-etapas, un mezclado inicial en seco de los distintos
tipos de tierra y estabilizantes, y un mezclado final, adicionando el agua necesaria por la
mezcla.
c) Compresin: Es la operacin principal del proceso productivo de BTC; sin embargo la
calidad final de los bloques depender en gran medida de las etapas previas al prensado
(preparacin de la mezcla) y posteriores a este (curado y secado)
d) Secado: Esta instancia posee una especial incidencia en la calidad final de los bloques,
por lo que debe realizarse de manera controlada. En ella se diferencian dos etapas: el
periodo de curado y periodo de secado. En cualquiera de los caso, se trata de evitar un
secado demasiado rpido que posibilite la formacin de fisuras por retraccin y la correcta
hidratacin de los aglomerantes empleados, lo que afectara a la resistencia final de los
bloques.
Es importante comprender que el rendimiento de un emprendimiento productivo de BTC
viene determinado en gran medida por la velocidad de trabajo de la prensa empleada y el
esfuerzo fsico que requiera su empleo. Sin embargo, debe considerarse que el ptimo
funcionamiento de estos emprendimientos solo ser posible si existe concordancia entre la

95
o
Seminario Iberoamericano de Arquitectura y Construccin con Tierra 17 SIACOT

capacidad de elaboracin de la mezcla, la velocidad de prensado del equipo de


compactacin y la capacidad del lugar de secado.

4.2 Tiempos de produccin de la prensa electromecnica


Con el fin de conocer el tiempo medio de produccin de un bloque con la prensa
electromecnica se realiz un estudio de tiempo en el cual se dividi al proceso de prensado
en 6 sub-etapas: llenado de la caja, tapado, compactacin, destape, remocin del bloque y
descenso de la base. El objeto de esta subdivisin es el de conocer cul es la etapa del
proceso de compresin que ms tiempo demanda. Los resultados de este estudio pueden
observarse en la tabla 2.
Tabla 2. Estudio de tiempo realizado sobre la prensa electromecnica

Sub-etapa del Tiempo (seg)


proceso Prueba 1 Prueba 2 Prueba 3 Prueba 4 Tiempo medio
1- Llenado de la caja 50 60 42 40 48
2- Tapado 26 25 25 23 25
3- Compactacin 12 12 12 12 12
4- Destape 27 20 25 20 23
5- Remocin del BTC 14 14 14 14 14
6- Descenso de base 20 20 20 20 20
Total 149 151 138 129 142

Con intenciones de poder contrastar los tiempos de produccin de un bloque elaborado con
la prensa desarrollada con los de una prensa de accionamiento manual, se realiz el mismo
estudio de tiempos en la produccin de BTC empleando una prensa CINVA-Ram (figura 8).
Los resultados de este estudio se exponen en la tabla 3.

Figura 8. Prensa CINVA-Ram empleada


Tabla 3. Estudio de tiempo realizado sobre la prensa CINVA-Ram
Tiempo (seg)
Sub-etapas del proceso
Prueba 1 Prueba 2 Prueba 3 Tiempo medio
1- Llenado de caja 20 25 30 25
2- Tapado 6 6 8 7
3- Compactacin 10 12 11 11
4- Destape y remocin del BTC 11 13 10 11
5- Descenso de la base 6 5 5 5
TOTAL 53 61 64 59

96
o
Seminario Iberoamericano de Arquitectura y Construccin con Tierra 17 SIACOT

4.3 Resistencia a compresin y erosin hmeda de los BTC producidos


Para cuantificar el comportamiento mecnico de los bloques producidos por la prensa
desarrollada se determin su resistencia caracterstica a compresin - siguiendo los
procedimientos indicados por la norma espaola UNE 41410 (AENOR, 2008) - y su nivel de
resistencia a la erosin hmeda empleando el protocolo desarrollado por el CRAterre
(Centre International de la Construction en Terre, 1998) (figuras 9 y 10). As mismo, con
intenciones de comparar la resistencia de los BTC fabricados por esta prensa, se realizaron
los mismos ensayos sobre una serie de bloques elaborados con la prensa manual CINVA-
Ram.

Figura 9. Probeta de BTC despus del Figura 10. BTC despus del ensayo de la erosin
ensayo de la compresin

Tabla 4. Resultados de los ensayos de resistencia a compresin

Prensa manual CINVA-Ram Prensa Electromecnica


rea Carga de Resistencia rea Carga de Resistencia
Bloque 2 Bloque 2
(cm ) rotura (kgf) (MPa) (cm ) rotura (kgf) (MPa)
CR1 115,72 1.200 1,04 E1 195,75 895 0,46
CR2 115,72 1.800 1,56 E2 195,75 990 0,51
CR3 115,72 2.270 1,96 E3 195,75 1.890 0,97
CR4 115,72 1.365 1,18 E4 195,75 1.335 0,68
CR5 115,72 1.610 1,39 E5 195,75 1.080 0,55
CR6 115,72 1.570 1,36 E6 195,75 1.225 0,63
CR7 115,72 1.750 1,51 E7 195,75 1.030 0,53
CR8 115,72 1.310 1,13 E8 195,75 1.350 0,69
CR9 115,72 1.100 0,95 E9 195,75 1.170 0,60
CR10 115,72 850 0,73 E10 195,75 1.025 0,52
CR11 115,72 1.090 0,94 E11 195,75 735 0,38
CR12 115,72 2.140 1,85 E12 195,75 960 0,49
CR13 115,72 1.450 1,25 E13 195,75 1.135 0,58
CR14 115,72 1.560 1,35 E14 195,75 680 0,35
CR15 115,72 1.520 1,31 E15 195,75 1.115 0,57
CR16 115,72 2.025 1,75 E16 195,75 1.053 0,54
CR17 115,72 1.000 0,86 E17 195,75 1.040 0,53
CR18 115,72 2.060 1,78 E18 195,75 845 0,43
CR19 115,72 1.520 1,31 - - - -
M20 115,72 1.500 1,30 - - - -
Resistencia media a compresin 1,33 Resistencia media a compresin 0,55
Resistencia caracterstica a Resistencia caracterstica a
0,86 0,37
lcompresin compresin

97
o
Seminario Iberoamericano de Arquitectura y Construccin con Tierra 17 SIACOT

En la tabla 4 pueden apreciarse los resultados obtenidos tras ensayar 38 BTC (18
elaborados con la prensa electromecnica y 20 con la CINVA-Ram) para determinar su
resistencia caractersticas a compresin. De la misma manera, en la tabla 5 se resumen los
resultados obtenidos tras ensayar seis bloques a erosin hmeda, tres de los cuales fueron
producidos por la prensa electromecnica y los restantes tres por una CINVA-Ram.
Tabla 5. Resultados de los ensayos de resistencia a la erosin hmeda
Nivel de resistencia a la erosin hmeda
Bloque Nivel de erosin
E19 3
Prensa
E20 3
electromecnica
E21 2
CR21 2
CINVA-Ram CR22 2
CR23 2

5. DISCUSIN DE RESULTADOS
5.1 Estudio de tiempo
Luego de analizar los resultados del estudio de tiempo realizado sobre la prensa
electromecnica puede observarse que, a pesar de no requerir esfuerzo fsico alguno, la
produccin de un BTC con este equipo toma en promedio 142 segundos, ms del doble de
tiempo requerido por la tradicional prensa CINVA-Ram (59 segundos). Este aumento
significativo en los tiempos de produccin puede atribuirse en gran medida al tiempo
demandado por el sistema de levas que traba y destraba la tapa superior del molde, y a la
baja velocidad de expulsin de los bloques fuera del mismo.

5.2 Resistencia a compresin y erosin hmeda


Tanto la resistencia caracterstica a compresin como el nivel de resistencia a erosin
hmeda de los bloques producidos con la prensa electromecnica resultaron ser inferiores a
los resultados obtenidos en los BTC elaborados con la CINVA-Ram, presentando los
bloques producidos con la prensa manual una resistencia caracterstica a compresin que
supera al doble de la resistencia caracterstica de los bloques producidos por el equipo de
compresin mecanizado. La diferencia entre los niveles de resistencia a erosin hmeda de
cada serie de bloques no result ser tan grande, presentando los bloques producidos por la
CINVA una nivel de resistencia 2 y los producidos por la prensa electromecnica 3.

5.3 Morfologa de los bloques

Figura 11. Rotura de bloque en el proceso de extraccin


El diseo del molde de la prensa resulto no ser tan beneficioso como se pensaba, ya que en
numerosos casos, durante la tarea de desmolde, al remover los BTC de la prensa, los

98
o
Seminario Iberoamericano de Arquitectura y Construccin con Tierra 17 SIACOT

mismos se quebraron de manera longitudinal, siguiendo la arista correspondiente a la


interseccin entre la cresta del bloque y la cara superior (figura 11). Esta situacin se
advirti en un gran nmero de casos, y puede atribuirse a la menor densidad (por la
compresin lateral) y menor seccin transversal del tramo central del bloque.

6. CONCLUSIONES
Partiendo de los resultados obtenidos tras la realizacin de este trabajo puede arribarse a
las siguientes conclusiones:
a) Los tiempos requeridos por la prensa electromecnica para producir un BTC son
relativamente altos, siendo el mayor responsable de esto el sistema de levas que traba y
destraba la tapa superior del molde.
b) La forma de los bloques producidos por la prensa no es adecuada, dificultando la
extraccin de los bloques en estado fresco de la misma.
c) La resistencia a compresin y erosin hmeda de los BTC elaborados por este equipo es
significativamente menor a la de sus homlogos producidos con la tradicional CINVA-Ram.
A pesar de no ser muy alentadoras, las conclusiones a las cuales se arrib son un muy
buen punto de partida para planificar las lneas de accin futura inherentes a la mejora de
este equipo. Dentro de estas lneas de trabajo pueden citarse las siguientes:
a) Determinar de manera efectiva la mxima energa de compactacin aportada por la
prensa, analizando luego si la misma se relaciona con la baja resistencia de los bloques por
ella producidos.
b) Reemplazar el sistema de levas que asegura la tapa superior del molde por uno que
permita disminuir los elevados tiempos de produccin de los bloques.
c) Estudiar la posibilidad de aumentar el volumen inicial del molde y emplear un motor de
mayor potencia, aumentando as la tasa de compactacin tierra.
d) Modificar la forma del molde, facilitando as la extraccin de los BTC una vez expulsados
de la mquina y facilitar su manipulacin.
Como perspectivas inmediatas se tiene la tarea de solucionar los problemas detectados y
volver a realizar la comprobacin tanto del tiempo de funcionamiento durante la produccin,
como de las caractersticas de los productos fabricados.

REFERENCIAS BIBLIOGRFICAS
Asociacin Espaola de Normalizacin y Certificacin AENOR (2008). Norma UNE 41410: Bloques
de tierra comprimida para muros y tabiques. Definiciones, especificaciones y mtodos de ensayo.
Espaa
Bestraten S; Hormas E.; Altemir A. (2011). Construccin con tierra en el siglo XXI. Informes de la
Construccin, 63(523):5-20. Espaa. Disponible en
[Link]
1333.
Centre International de la Construction en Terre (1998). Blocs de terre comprime. Normes. Srie
Technologies N 11: Grenoble, Francia: CRAterre-EAG, BASIN.
Fontaine L.; Anger R. (2009). Batir en terre. Du graind de sable larchitecture. Francia: Belin.
Habiterra. Exposicin iberoamericana de construccin de tierra (1995). Programa Iberoamericano de
Ciencia y Tecnologa para el Desarrollo. Bogot, Colombia: Editorial Escala.
Neves, C.; Faria, O. (2011). Tcnicas de construccin con tierra. Bauru, Brasil: FEB-
UNESP/PROTERRA. Disponible en <[Link]
Roux Gutirrez R. (2010). Los bloques de tierra comprimida (BTC) en zonas hmedas. Mxico: Plaza
y Valdes S.A.

99
o
Seminario Iberoamericano de Arquitectura y Construccin con Tierra 17 SIACOT

Roux Gutirrez R.; Espuna Mjica, J. (2012). Bloques de tierra comprimida adicionados con fibras
naturales. Mxico: Plaza y Valdes S.A.
Vzques Espi, M. (2001). Construccin e impacto sobre el ambiente: el caso de la tierra y otros
materiales. Espaa: Informes de la construccin. 52(471):29-44. Disponible en
[Link]
65

AGRADECIMIENTOS
Esta investigacin y desarrollo fue posible gracias a un subsidio parcial realizado por el Ministerio de
Ciencia, Tecnologa e Innovacin de la Provincia de Santa Fe y al aporte parcial de la empresa
INGAS SRL de la localidad de Rafaela

AUTORES
Ariel Gonzlez, Magister en Metodologa de la Investigacin, Ingeniero en construcciones, Docente
investigador de la UTN-FRSF. Integrante de equipos interdisciplinarios en ONGs que abordan el tema
hbitat urbano y rural y tcnicas constructivas con tierra; capacitado en investigacin, desarrollo y
transferencias de tecnologas para viviendas de bajo costo. Miembro de la Red Iberoamericana
PROTERRA.
Santiago Cabrera, doctorando en Ingeniera, mencin Ingeniero Industrial, Ingeniero Civil, becario
CONICET. Docente investigador abocado a las tcnicas constructivas en tierra. Actualmente
desempea sus actividades laborales en el Laboratorio de Geotecnia del departamento de Ingeniera
Civil en UTN FRSF.

100
SEMINARIO IBEROAMERICANO DE ARQUITECTURA Y
CONSTRUCCIN CON TIERRA
La Paz, Bolivia, 9 al 12 Octubre 2017

COMPORTAMIENTO DE REPELLOS EN PAREDES DE TIERRA


PARA EL MEJORAMIENTO DE LA VIVIENDA SOCIAL
1 2
Magda Nohemy Castellanos Ochoa ; Jackeline Tatiana Juarez Ascencio ;
3
Elder Ivn Santos
Fundacin Salvadorea de Desarrollo y Vivienda Mnima
1
mcastellanos@[Link]; 2tjuarez@[Link]; 2cpminvestigacion@[Link]

Palabras clave: mortero de tierra, resistencia, adherencia, cemento de albailera, cal, cemento
GU

Resumen
La construccin de vivienda con tierra es una prctica tomada por la Fundacin Salvadorea de
Desarrollo y Vivienda Mnima (FUNDASAL) cuando los recursos naturales estn disponibles. Por
esto, es importante proporcionar a las familias las tcnicas adecuadas para la colocacin de repellos
en paredes y su mantenimiento. Esto requiere: experiencia en la elaboracin y colocacin; contar con
un soporte tcnico que permita obtener el mejor resultado; y brindar una variedad de posibilidades a
las familias, de acuerdo a sus necesidades y poder adquisitivo. Para determinar el comportamiento y
la adherencia de los repellos, elaborados con morteros de cemento de albailera, cemento hidrulico
y mortero de cal, en superficies de pared de tierra, en comparacin a los repellos elaborados con
morteros de arcilla, se realizaron ensayos con diferentes tipos de aglutinantes y agregados utilizados
comnmente por la poblacin. Se eligieron como aglutinantes: la tierra arcillosa, la cal hidratada y
cemento de albailera; y como agregados: arena, tierra blanca y cascajo. Se realizaron ensayos de
resistencia a compresin de morteros y adherencia de repellos en paredes. Adems, se realizaron
pruebas de inspeccin visual para determinar su comportamiento ante la formacin de grietas o
fisuras en la superficie. Los ensayos se realizaron en diferentes dosificaciones combinando el uso de
aglutinantes y agregados para lograr la proporcin adecuada en cuanto a resistencia y adherencia en
superficies de tierra. Como resultado de la investigacin se obtuvo que los repellos realizados con
mortero de tierra tuvieron un buen comportamiento, sin embargo el tipo de agrietamiento vari de
acuerdo al agregado utilizado. Los ensayos de adherencia no fueron significativos en magnitud, ya
que no se contaba con la precisin adecuada del manometro, por esto se procedi a realizar las
inspecciones visuales para evaluar el comportamiento del repello.

1. INTRODUCCIN
La construccin de viviendas conlleva la ejecucin de procesos constructivos, cada uno de
ellos es de mucha importancia para el correcto funcionamiento de la vivienda, y todos en su
conjunto se deben realizar de la manera ms adecuada.
Uno de los procesos ms importantes y de menor atencin en la construccin de una
vivienda es la proteccin de paredes internas y externas y puede realizarse a travs del
repello, protegiendo las viviendas del intemperismo y otros factores de la naturaleza.
El repello de paredes cumple un papel muy importante en la proteccin de las viviendas, ya
que evita su deterioro prematuro y la propagacin de insectos al interior de las paredes,
cubriendo los huecos donde podran alojarse. Adems, estos repellos permiten darle a la
vivienda una mejor esttica y brinda una superficie mejorada que permite un fcil
mantenimiento y conservacin.
Las superficies de las paredes de adobe o bahareque requieren mayor mantenimiento, por
lo que el repello se vuelve un componente fundamental en la vivienda. Repellar este tipo de
paredes debe considerar su comportamiento, debido que al absorber humedad y secarse,
existen cambios significativos en el volumen de las paredes. Por esto que el repello
adecuado debe permitir a la pared la capacidad de transpirar.
o
Seminario Iberoamericano de Arquitectura y Construccin con Tierra 17 SIACOT

Adems, el repellar estas paredes es importante debido al estigma de asociar este tipo de
construcciones con la transmisin de enfermedades, como el Mal de Chagas.
Debido a la importancia del repello en paredes de tierra, esta investigacin plantea el
estudio de la adherencia en diferentes proporciones de repello colocados sobre estas
superficies. Se propone el uso de diferentes aglutinantes y agregados, as como en
diferentes proporciones para conocer el que tiene el mejor comportamiento en estas
superficies.
Las mezclas de repellos a utilizar se les denomina morteros, en funcin de los aglutinantes
que se utilicen, estos pueden ser: mortero de cemento de albailera, mortero de cal y
mortero de tierra, que son utilizados en funcin de la superficie que se repellar.

2. OBJETIVO
2.1 Objetivo general
Determinar la adherencia de los repellos elaborados con morteros de cemento de albailera
y mortero de cal en superficies de pared de tierra, en comparacin a los repellos elaborados
con morteros de tierra y mortero de cal y cemento hidrulico tipo GU.

2.2 Objetivo especfico


- Determinar la proporcin de aglutinante-agregado que tiene mejor comportamiento en
cuanto a adherencia, rendimiento e intemperie.
- Mostrar el repello con la mejor adherencia en paredes de tierra.
- Evaluar los resultados de resistencia a compresin de mortero y la adherencia de los
repellos.

3. METODOLOGA
3.1 Tipo y diseo del estudio
Para determinar la adherencia de los repellos se busca elaborar repellos en diferentes
proporciones de morteros y los aplican en una superficie de tierra para realizar
posteriormente los ensayos. Se utilizaron diferentes aglutinantes y en diferentes
proporciones: morteros con cemento de albailera 1 (tipo ASTM C91), morteros con cal,
repellos con morteros de tierra y con morteros de cemento GU 2 (tipo ASTM C1157) y cal.
Se evalan diferentes mezclas por medio de la resistencia a compresin y, por medio de
inspecciones visuales, se evalan cualitativamente sus propiedades fsicas.
Adems de los dos tipos de cementos, se utiliz la cal hidratada 3 (tipo ASTM C206) y la
tierra tipo arcillosa de alta plasticidad.
Para el mortero de tierra, se utilizaron dos tipos de agregados reconocidos regionalmente:
en la zona central del pas se utiliza principalmente la tierra blanca que corresponde a una
arena limosa o limo arenoso de baja plasticidad; en la zona occidental del pas es ms
comn utilizar el cascajo, que corresponde a una arena de mayor granulometra y casi sin
limo.

1
El cemento de albailera corresponde al cemento de uso exclusivo, cuyas especificaciones son determinadas
por la norma ASTM C91.
2
El cemento GU corresponde al cemento hidrulico de uso general, cuyas especificaciones son determinadas
por la norma ASTM C1157.
3
La cal hidratada o cal hidrulica utilizada cumple con la norma ASTM C206 para especificaciones estndares
de cal hidratada para acabados y la ASTM C207 para especificaciones estndares de cal hidratada para
mampostera y albailera.

102
o
Seminario Iberoamericano de Arquitectura y Construccin con Tierra 17 SIACOT

3.2 Determinacin de la muestra de ensayo


Para la investigacin se prepararon dos muretes de adobes de 30 cm de espesor. Los
repellos se colocaron sobre la superficie de tierra en ambas caras de los muretes. Cada
proporcin de repello se coloc en una superficie que mide 0,60 m de ancho por 1,20 m de
alto.
Se realizaron ensayos de adherencia en repellos elaborados con morteros, en diferentes
proporciones en volumen y con diferentes tipos de aglutinantes y agregados, tal como se
describe en la tabla 1.
Tabla 1. Proporciones en volumen

4 Ensayo de
Amuestra Aglutinante Agregado Proporcin Utilizacin
compresin
1 cal arena 1:2, 1:3 y 1:4 s
2 cemento arena 1:2, 1:3 y 1:4 s
proyecto
3 cemento GU y cal arena [Link] si 5
Chagas
4 tierra blanca 1:4 no en campo
tierra
5 cascajo 1:3 no en campo

La adherencia, medida en MPa, corresponde a la resistencia al desprendimiento de


revestimiento cuando es tirado por un equipo especfico. El ensayo, hecho bajo el
procedimiento del mtodo de ensayo para resistencia al desprendimiento de recubrimientos
mediante el uso de probadores de adherencia porttiles, bajo la norma ASTM D-4541, para
la determinacin de la adherencia entre capas con el equipo porttil pull-off.
Para el ensayo, se hace un corte circular con una broca que debe atravesar completamente
el espesor del repello y un par de milmetros de la base. Sobre la superficie ya cortada del
repello se coloca una pastilla metlica fijada con adhesivo epxico. Se inserta el equipo de
medicin a la base para efectuar la fuerza de desprendimiento, colocando el manmetro en
posicin cero y registrando la fuerza mxima necesaria para el desprendimiento de la capa
adherida. El pastilla metlica circular utilizada tiene 6,9 cm de dimetro; se debe prever
suficiente espacio entre los ensayos a realizar para que no se afecte el resultado.
Adems, se realizan ensayos de resistencia a compresin de acuerdo con la norma ASTM
C109. Los especmenes son cubos de 50 mm de lado. Su moldeo se ejecuta en un tiempo
de 150 segundos a partir de haber obtenida la mezcla. Se realizan los ensayos de
compresin de los cubos en la mquina de prueba a compresin aplicando la carga en las
caras en contacto con el molde. Por cada mezcla se elaboraron 3 cubos de mortero, 1 para
ensayo a los 7 das y 2 cubos a los 28 das, haciendo un total de 21 especmenes a
ensayar.

4. PROCEDIMIENTO Y ENSAYOS
4.1 Preparacin de la superficie y colocacin de los repellos
a) Herramientas utilizadas: para la elaboracin de los repellos se utiliza cuchara de albail,
llanas, pala, cinta mtrica, cauela, cepillos de clavos para raspar y escoba (figura 1).

4
Se adopta el trmino cemento para lo de albailera (ASTM C91) y cemento GU para el hidrulico (ASTM
C1157)
5
El proyecto Chagas, se denomino as ya que su enfoque principal era la prevencin de la enfermedad del mal
de Chagas. Para esto se tomaron medidas preventivas como la mejora de la vivenda a traves de la colocacin de
repellos. La proporcin ensayada corresponde al del repello utilizado en esta experiencia.

103
o
Seminario Iberoamericano de Arquitectura y Construccin con Tierra 17 SIACOT

b) Preparacin de superficie: de esta depende la adecuada unin mecnica entre la


superficie y el repello. Para preparar la superficie se debe raspar con un cepillo de clavos
en forma diagonal en ambas direcciones, limpiar con una escoba los residuos y, por
ltimo, hidratar la superficie con agua tal como se muestra en la figura 2. El ensayo de
adherencia requiere una superficie repellada de al menos 80 cm x 50 cm.
c) Mezcla de los materiales: se prepara las mezclas de diferentes morteros, conforme
indicado en la tabla 1, una superficie limpia y libre de agentes contaminantes (figura 3).
d) Colocacin de los repellos: para la primera capa -azotado de la mezcla- se aplica un
repello de espesor de 3 a 5 mm sobre la superficie de tierra preparada y se deja secar
por un da (figura 4); en seguida, se aplica la segunda capa -sacado de la mezcla- de 5
mm sobre el azotado y finalmente se realiz el resane del cuadro de ensayo (figura 5),
logrando un espesor final de repello de 10 mm como mximo

Figura 1. Herramientas Figura 2. Preparacin de la Figura 3. Preparacin de la


utilizadas para la elaboracin superficie para la colocacin del mezcla para morteros de
de repellos repello repello

Figura 4. Colocacin de primera capa de repello Figura 5. Colocacin de segunda capa de repello

4.2 Ensayos
La figura 6 muestra el ensayo de adherencia al mortero de repello utilizando el equipamiento
portable pull-off (ASTM D4541) y la figura 7 el moldeo del espcimen para el ensayo de
resistencia a la compresin (ASTM C109).

104
o
Seminario Iberoamericano de Arquitectura y Construccin con Tierra 17 SIACOT

Figura 6. Ensayo de adherencia pull-off Figura 7. Moldeo de cubos de mortero

5. RESULTADOS
La tabla 2 presenta las mezclas estudiadas y los respectivos ensayos realizados.
Tabla 2. Descripcin de ensayos realizados

Nmero de
Materiales Proporcin Ensayo
especmenes
adherencia 2
1:2
compresin 3

adherencia 2
Cal + arena 1:3
compresin 3

adherencia 2
1:4
compresin 3

adherencia 3
1:2
compresin 3

adherencia 3
Cemento + arena 1:3
compresin 3

adherencia 2
1:4
compresin 3

adherencia 2
Cemento GU + cal + arena [Link]
compresin 3

Tierra + tierra blanca 1:4 adherencia 2

Tierra + cascajo 1:3 adherencia 1

5.1 Resultados de ensayo de adherencia (ASTM D4541)


La tabla 3 presenta los resultados del ensayo de adherencia de los repellos fabricados para
las diferentes dosificaciones, a una edad de 30 das despus de su aplicacin. El espesor
del repello es aproximadamente de 10 mm, que corresponde a las dos capas colocadas.

105
o
Seminario Iberoamericano de Arquitectura y Construccin con Tierra 17 SIACOT

Tabla 3: Adherencia del repello sobre paredes de adobe

Ensayo Mortero Fuerza Adherencia


Observaciones
N Materiales Proporcin (kN) (MPa)

1 0 0
1:2
2 0 0
3 0 0 El registro de adherencia
Cal + arena 1:3
4 0 0 es nula**
5 0 0
1:4
6 0 0
7 0,5 0,134
8 1:2 0,5 0,134
9 0 0
10 0 0 Falla del adobe, sin
Cemento + arena
11 1:3 0 0 desprendimiento del repello
12 0 0
13 0 0
1:4
14 0 0
15 Cemento GU + 0 0 Falla del adobe, sin
[Link]
16 cal + arena 0 0 desprendimiento del repello
17 Tierra + tierra 0 0
1:4
18 blanca 0 0
El registro de adherencia
19 Tierra + cascajo 1:3 0 0
es nula**
20* 0 0
Cal + arena 1:3
21* 0 0
*Los ensayos 20 y 21 se realizaron adicionalmente en la pared externa del edificio del Centro de
Capacitacin, lado Sur.
**No se obtuvo registro de adherencia en estos casos, ya que el instrumento utilizado no tena la
precisin necesaria.

5.2 Resultado de ensayo de resistencia a la compresin (ASTM C109)

La tabla 4 presenta los resultados de los ensayos de resistencia a la compresin de los


repellos fabricados para las diferentes dosificaciones. Para la edad de 28 das, el valor
presentado corresponde al promedio de ensayo de 2 especmenes
Tabla 4: Resistencia a la compresin de mortero

Ensayo Mortero Edad Resistencia a la


N Materiales Proporcin (das) compresin (MPa)

1 7 0,2
1:2
2 28 0,8
3 7 0,2
Cal + arena 1:3
4 28 0,6
5 7 0,2
1:4
6 28 0,6
7 7 13,3
1:2
8 28 18,4
10 7 9,6
Cemento + arena 1:3
11 28 14,6
13 7 5,0
1:4
14 28 7,9
15 Cemento GU + 7 1,2
[Link]
16 cal + arena 28 2,5

106
o
Seminario Iberoamericano de Arquitectura y Construccin con Tierra 17 SIACOT

Los grficos presentados en la figura 8 corresponden a los valores de resistencias a


compresin del mortero de cal y arena, del mortero de cemento y del mortero de cemento
GU, cal y arena para diferentes proporciones en las edades de 7 y 28 das.

1:2 1:3 1:4

1:2 1:3 1:4

[Link]

Figura 8. Resistencia a la compresin de los morteros en diferentes proporciones y edades de 7 e 28


das

107
o
Seminario Iberoamericano de Arquitectura y Construccin con Tierra 17 SIACOT

Las figuras 9 y 10 presentan, respectivamente, imgenes de los repellos elaborados con


mortero de cal y arena y mortero de cemento y arena en las diferentes proporciones
ensayadas.
En general, la superficie repellada present pequeas fisuras debido a contracciones
plsticas. Puede observarse el desprendimiento del repello en el ensayo de adherencia pull-
off.

Superficie Ensayo de Superficie Ensayo de Superficie Ensayo de


repellada compresin repellada compresin repellada compresin

Ensayo de Fisura en el Ensayo de Acabado de la Ensayo de Acabado de la


adherencia repello adherencia superficie adherencia superficie
a) proporcin 1:2 b) proporcin 1:3 c) proporcin 1:4
Figura 9. Aspecto de los repellos y ensayos del mortero de cal y arena en diferentes proporciones

Superficie Ensayo de Superficie Ensayo de Superficie Ensayo de


repellada compresin repellada compresin repellada compresin

Ensayo de Fisura en el Ensayo de Acabado de la Ensayo de Acabado de la


adherencia repello adherencia superficie adherencia superficie
a) proporcin 1:2 b) proporcin 1:3 c) proporcin 1:4
Figura 10. Aspecto de los repellos y ensayos del mortero de cemento y arena en diferentes
proporciones

108
o
Seminario Iberoamericano de Arquitectura y Construccin con Tierra 17 SIACOT

La figura 11 presenta imgenes del repello elaborado con mortero de cemento GU, cal y
arena y las figuras 12 y 13 de los repellos elaborados con mortero de tierra y tierra blanca y
tierra y cascajo, respectivamente. El repello de cemento GU, cal y arena, as como lo de
tierra y tierra blanca, present pequeas fisuras debido a contracciones plsticas; lo de tierra
y cascajo no present fisuras.

Superficie Ensayo de
Superficie repellada Superficie repellada
repellada compresin

Ensayo de Fisura en el Ensayo de Acabado de la Ensayo de Acabado de la


adherencia repello adherencia superficie adherencia superficie
proporcin [Link] proporcin 1:4 proporcin 1:3

Figura 11. Aspecto del repello y Figura 12. Aspecto del repello Figura 13. Aspecto del repello
ensayos del mortero de y ensayos del mortero de y ensayos del mortero de
cemento GU, cal y arena tierra y tierra blanca tierra y cascajo

6. ANLISIS DE RESULTADOS
La resistencia a la compresin en condiciones de laboratorio, utilizando cal hidrulica. as
como el de cemento, es mayor cuando se utiliza una menor proporcin volumtrica (1:2),
con respecto a otras proporciones mayores (1:3 y 1:4) respectivamente, tal y como se puede
apreciar en el la figura 8. A pesar de las bajas solicitudes a compresin en los morteros de
repello, los resultados de ensayos a compresin en cubos de las diferentes mezclas
permiten evaluar la durabilidad de los morteros, ya que estas propiedades estn
relacionadas proporcionalmente (Guzmn; Salamanca, 2010).
Los repellos elaborados con mortero de cal y arena en las proporciones 1:2, 1:3 y 1:4 no
presentan adherencia en la pared de adobe, tal como se muestra en la figura 9. Solo la
fijacin de la pastilla metlica en el repello para aplicar la fuerza de traccin con el equipo
pull-off hizo que se removiera la mayor parte de la capa de repello dejando visible la
superficie de la pared con repello de pocos milmetros.
Para los morteros con cal y arena la adherencia que presenta es menor que la resistencia
de la pared de adobe, ya que en el ensayo hubo desprendimiento del repello de la superficie
y la pared del adobe se mantuvo sin daos. Sin embargo un poco de repello qued adherido
a la pared, por lo que las capas de repello eran an muy frgiles.
Para los repellos elaborados con mortero de cemento y arena en las proporciones 1:2, 1:3 y
1:4 (figura 10) y el mortero de cemento GU, cal y arena (figura 11), a pesar de que no se
registrar ningn valor numrico, se determina que hubo adherencia, pues al realizarse el

109
o
Seminario Iberoamericano de Arquitectura y Construccin con Tierra 17 SIACOT

ensayo, el mortero de repello resisti la fuerza aplicada, superando la resistencia de la


superficie del adobe, ya que el adobe se corta (tal como se registra en tabla 3). La
proporcin de mortero de cemento y arena 1:2 registr una fuerza de 0,5 kN, este fue el
nico valor obtenido, debido a la precisin del manmetro utilizado. Por esta razn se
asume que este fue el mayor resultado de adherencia en el ensayo.
El mortero de tierra y tierra blanca (figura 12) y el mortero de tierra y cascajo (figura 13) no
presentan adherencia con la pared de adobe; al colocar la pastilla metlica, el repello se
desprende dejando vista la superficie de la pared de adobe.
Los morteros realizado con tierra presentan una adherencia que no supera la resistencia de
la pared de adobe, como se puede observar en la pruebas de adherencia porque hubo
desprendimiento de repello y no se present daos en la superficie de la pared de adobe.
Los morteros que obtuvieron mejor comportamiento en adherencia en paredes de adobe
fueron los morteros fabricados con cemento y arena y el mortero de cemento GU cal y
arena.
Para una proporcin 1:2 de mortero de cemento y arena, tal y como se observa en los
ensayos de adherencia (tabla 3), obtuvo el nico resultado de adherencia registrado y
adems podra tener mayor durabilidad ante el intemperismo debido a su resistencia a
compresin ms elevada que los dems (tabla 4).
La precisin del equipo pull-off utilizado en el ensayo de adherencia no permiti obtener
datos numricos para medir la adherencia de los dems morteros utilizando diferentes
materiales aglutinantes. Es as como, de manera cualitativa, se puede observar el
comportamiento de la adherencia de los repellos en las paredes de adobe.
En la adherencia de los morteros, la retencin de agua es una de las propiedades ms
importantes, que puede ser mejorada mediante la adicin de cal, dada su capacidad
plastificante; sin embargo los repellos elaborados nicamente con cal y arena, en las
proporciones 1:2, 1:3 y 1:4 no registraron adherencia a los 30 da de su colocacin, por lo
que se cree que la edad en la que se realiz el ensayo era an muy temprana.
En los problemas de retraccin o agrietamiento de los repellos, el agregado juega un papel
muy importante, que entre mayor sea su rugosidad es menor el peligro de agrietamiento;
esto ltimo es congruente con los resultados de agrietamiento visualizados segn el uso de
los agregados. En el caso de la arena, los repellos con cal y cemento presentaron leves
fisuras como se observa en las figuras 9, 10 y 11. En el caso del repello de tierra y tierra
blanca, present agrietamiento muy visible (figura 12) en este caso el agregado es muy fino
pues contiene muchos limos. En caso del repello de tierra y cascajo donde el agregado es
muy rugoso y de mayor granulometra, el repello no present ningn agrietamiento (figura
13).
En general se prepar una superficie rugosa y limpia para la aplicacin de los repellos; esta
permite una mejor unin mecnica entre el mortero y la superficie. En el caso de las paredes
de tierra, que tienen continuos cambios de volumen debido a la humedad, esta rugosidad
permite una mejor adherencia.
Se realizaron ensayos de adherencia en las paredes externas del Centro de Capacitaciones
(los de nmero 20 y 21 en la tabla 3), el cual fue construido en el ao 2012 y cuyos repellos
presentan un buen comportamiento sobre las superficie de tierra, pues desde entonces no
han presentados daos; sin embargo, al realizarse el ensayo el repello se desprendi
completamente dejando visible la superficie de la pared de adobe.
Los repellos elaborados con mortero de cemento tuvieron un buen comportamiento en
cuanto a la adherencia en la superficie de tierra, en congruencia con valos (2010) donde
este tipo de mortero brinda un mejor comportamiento en estado plstico y en estado
endurecido en las mezclas de repello, adems que ste reacciona mejor frente a los
cambios volumtricos provocados por el mortero de repello.

110
o
Seminario Iberoamericano de Arquitectura y Construccin con Tierra 17 SIACOT

7. CONCLUSIONES
Se recomienda utilizar la proporcin de mortero ms econmico 1:4 con cemento de
albailera, fabricado bajo la especificacin ASTM C91, porque presenta igual
comportamiento de adherencia que las dems proporciones y requiere menos cantidad de
cemento.
Se recomienda la continuacin de la investigacin en cuanto a los morteros con cal, para el
anlisis de las dems propiedades que pueden afectar la adherencia, ya que su
comportamiento en los repellos investigados fue de no adherencia y sin embargo en la
prctica es uno de los que mejor comportamiento presentan en las paredes de tierra.
Los morteros realizados con tierra no mostraron ningn registro de resistencia en el ensayo
de adherencia, sin embargo, este tipo de repellos tambin es muy utilizado en proyectos y
tienen buena adherencia pero requieren mayor mantenimiento. Al igual que los ensayos
realizados en la cal se requiere un equipo de registro con una mayor precisin.
Al momento de seleccionar el agregado para los repellos, se recomienda utilizar uno de
textura rugosa, para disminuir el agrietamiento en el repello.
Se recomienda la preparacin de la superficie para la colocacin de los repellos tal como se
describe en el procedimiento de aplicacin, ya que esa condicin rugosa de la superficie
permite una mejor adherencia.
Se recomienda la continuidad en la evaluacin de los repellos elaborados en esta
investigacin en cuanto a su durabilidad, para poder hacer una mejor relacin de esta
propiedad con la de resistencia a compresin de las mezclas del mortero.
Ya que los morteros elaborados con cal tienen una resistencia a compresin menor, a los
morteros elaborados con cemento, en las mismas proporciones se propone un anlisis de la
durabilidad de los morteros de cal expuesto a la intemperie.
Para futuras pruebas de adherencia en superficies de paredes de tierra, se recomienda
utilizar un equipo pull-off con manmetro de mayor precisin que el utilizado en la
investigacin, para poder obtener datos numricos en el ensayo.
Segn las inspecciones visuales realizadas a los muretes en intemperie, al momento no se
han encontrado fisuras significativas, por lo que se determina el buen funcionamiento del
repello en todas las proporciones de repello ensayadas.

REFERENCIAS BIBLIOGRFICAS
ASTM C91 (2012). Standard specification for masonry cement. West Conshohocken, USA: ASTM
International.
ASTM C109 (2016). Standard test method for compressive strength of hydraulic cement mortars
(using 2-in. or [50-mm] cube specimens). West Conshohocken, USA: ASTM International.
ASTM C206 (2014). Standard specification for finishing hydrated lime. West Conshohocken, USA:
ASTM International.
ASTM C207 (2011). Standard specification for hydrated lime for masonry purposes. West
Conshohocken, USA: ASTM International.
ASTM C1157 (2011). Standard performance specification for hydraulic cement. West Conshohocken,
USA: ASTM International.
ASTM D7234 (2012). Standard test method for pull-off adhesion strength of coatings on concrete
using portable pull-off adhesion testers. West Conshohocken, USA: ASTM International.
valos, J. O. (2010). Morteros para repellos. Tcnicas de aplicacin y medicin de la adherencia.
Revista ISCYC, 53(14):14-22. Disponible en
[Link]
Guzmn B.; Salamanca A. (2010) Anlisis de adherencia en mortero de pega y mortero de repello en
mampostera de bloque de concreto. El Salvador: Universidad Centroamericana Jos Simen Caas

111
o
Seminario Iberoamericano de Arquitectura y Construccin con Tierra 17 SIACOT

AUTORES
Magda Nohemy Castellanos Ochoa, Ingeniera Civil y egresada de la Maestra en Desarrollo Local en
la Universidad Centroamericana Jos Simen Caas. Capacitadora tcnica y miembro del equipo de
investigacin del Centro de Tecnologas Constructivas de la Fundacin Salvadorea de Desarrollo y
Vivienda Mnima (FUNDASAL), El Salvador. Miembro de la Red PROTERRA.
Jackeline Tatiana Juarez Ascencio, arquitecta por la Universidad Centroamericana Jos Simen
Caas (UCA). Arquitecta diseadora de proyectos de vivienda con tecnologas constructivas,
desarrollo de investigacin de campo sobre mejoras de tecnologas constructivas aplicadas a
proyectos de vivienda de inters social de la Fundacin Salvadorea de Desarrollo y Vivienda Mnima
(FUNDASAL), El Salvador

Elder Ivn Santos, Ingeniero Civil de la Universidad Nacional de El Salvador y egresado de la


Maestra de Control de Calidad de la Universidad Don Bosco. Tcnico e investigador del Laboratorio y
Centro de Tecnologas Constructivas de la Fundacin Salvadorea de Desarrollo y Vivienda Mnima
(FUNDASAL), El Salvador.

112
SEMINARIO IBEROAMERICANO DE ARQUITECTURA Y
CONSTRUCCIN CON TIERRA
La Paz, Bolivia, 9 al 12 Octubre 2017

TORTA DE BARRO. COMPORTAMIENTO DE MATERIALES


INCOPORADOS EN LA CAPA DE DESGASTE
1 1
Stella Maris Latina ; Mirta Eufemia Sosa ;
2 2
Gabriela Soledad Varela Freire ; Pablo Rubn Dorado
1
Centro Regional de Investigaciones de Arquitectura de Tierra Cruda (CRIATiC) - Facultad de Arquitectura y Urbanismo -
Universidad Nacional de Tucumn - criaticfaunt@[Link]
Consejo Nacional de Investigaciones Cientficas y Tcnicas (CONICET) 2 vare_fre@[Link]; 3pablodoradoctca@[Link]

Palabras clave: Capa de desgaste, adecuacin tecnolgica, torta de barro, Noroeste argentino

Resumen
En los poblados rurales de las regiones ridas del Noroeste Argentino (NOA), la torta de barro es la
tcnica ms usada en la resolucin constructiva de los techos, esto se debe a los recursos
disponibles en el lugar, a la tradicin constructiva y a la respuesta de confort que ofrece frente a la
amplitud trmica diaria. De acuerdo a observaciones previas realizadas en trabajos de campo en la
zona, se observa que la mayora de las cubiertas que se encuentran en mejor estado de
conservacin, son aquellas que poseen capa de desgaste. sta, generalmente se efecta con tierra
arcillosa y paja, mortero areo reforzado o mortero cementicio. Sin embargo, presenta patologas
como micro fisuras, fisuras, prdida de material por la accin del agua de lluvia y del viento. Por tal
motivo, el objetivo de este trabajo es mejorar la durabilidad de los techos de torta de barro frente al
intemperismo, disminuir el deterioro de la capa superficial mediante la incorporacin de materiales
naturales locales -muclago de penca y guano de caballo- y materiales industrializados -cal- de fcil
adquisicin por parte del poblador rural. Para establecer el comportamiento de la tierra se procede a
analizarla y precisar cul es el aditivo -y su correcta dosificacin- que brinda mejor resistencia a las
inclemencias climticas; se estudia la tierra base y se elaboran muestras de tierra estabilizada y
pinturas usando los materiales del lugar antes mencionados. Posteriormente se las somete a
Ensayos de Desgaste por Abrasin, Goteo y Absorcin de Agua en el laboratorio del Centro Regional
de Investigaciones de Arquitectura de Tierra Cruda (CRIATiC - FAU - UNT). Con los resultados
obtenidos del anlisis efectuado, se determina el material (tierra + producto) y la pintura que
presentan mejor comportamiento frente a la accin del agua (lluvia) y de la abrasin (viento) para
proponer su uso en la capa de desgaste. En todos los ensayos se trabaja con tierra de La Puntilla,
localidad de Amaicha del Valle, Tucumn.

1. INTRODUCCION
La tecnologa de tierra marca el carcter de la arquitectura rural en la regin del Noroeste
argentino (NOA), es la que dio la respuesta constructiva y formal a las exigencias del medio
-sol, lluvias, vientos y amplitud trmica elevada- y la que contribuy a dar identidad propia al
territorio. El aprovechamiento de las cualidades de la tierra como material de construccin,
su inmediata disponibilidad y facilidad de trabajarla con herramientas elementales manuales
y sin equipo complejo, fue lo que permiti el desarrollo y la transmisin de distintas tcnicas
constructivas. Este material es utilizado tanto para la resolucin de muros -cerramientos
verticales- como para techos -cerramientos horizontales- (Sosa, 2002).
En la regin se distinguen tres patrones de resolucin constructiva de techos: con cubierta
de torta de barro y poca pendiente, en los Valles Secos y Quebradas; con cubierta de paja,
en la Llanura; y con cubierta de paja -guaya- y barro, a una o dos aguas, en la Puna (Daich;
Palacios, 2011).
De acuerdo a observaciones previas realizadas en trabajos de campo en la zona de los
Valles ridos de la provincia de Tucumn, se puede estimar que aproximadamente en el
80% de las construcciones, los muros son construidos con mampostera de adobe y en el
30% los techos se realizan con torta de barro. Es indudable que la persistencia y vigencia de
la tecnologa de tierra se da ms en muros que en techos. La importancia de la permanencia
o
Seminario Iberoamericano de Arquitectura y Construccin con Tierra 17 SIACOT

de esta tcnica en la zona donde existe una elevada amplitud trmica diaria, radica en la
inercia trmica de la tierra, que permite mantener una temperatura interior confortable, tanto
en verano como en invierno.
A lo largo del tiempo la resolucin de los techos se modifica y se adapta de acuerdo a la
incorporacin de materiales industrializados, a la aparicin de paradigmas culturales y a la
apropiacin de nuevos conocimientos por parte del poblador rural; lo que genera
innovaciones tecnolgicas y arquitectnicas con la finalidad de mejorar la calidad,
resistencia y durabilidad de los techos.
Las cubiertas que se encuentran en mejor estado de conservacin son aquellas en las que
se observa la incorporacin de una capa de desgaste 1. Esta, generalmente se efecta con
tierra arcillosa y paja, con mortero areo reforzado o con mortero cementicio y presenta
patologas generales como: micro fisuras, fisuras, prdida de material por el arrastre del
agua de lluvia y del viento. Lo expresado es producto de una inadecuada resolucin
constructiva, la falta de mantenimiento y las caractersticas del material empleado.
Los constructores locales, con el objetivo de evitar el deterioro mencionado incorporan una
terminacin superficial resuelta con materiales industrializados, pintura y membrana asfltica
o pintura elastomrica; operacin que implica una mayor inversin final (Dorado et al, 2016).
Es por ello que la finalidad de este trabajo es evaluar el comportamiento del material frente a
la accin del intemperismo, teniendo en cuenta la resistencia a la abrasin y la absorcin de
la capa de desgaste, mediante ensayos de laboratorio que se realizan a muestras de tierra
con la incorporacin de distintos materiales locales.

2. OBJETIVO
General
Avanzar en el conocimiento cientifico de resoluciones constructivas de techo de torta de
barro a fin de mejorar su durabilidad frente al intemperismo, disminuyendo el deterioro de la
capa de desgaste mediante la incorporacin de materiales naturales locales e
industrializados de fcil adquisicin por el parte del poblador.
Especficos
A travs de ensayos de laboratorio determinar:
El comportamiento de la tierra estabilizada con materiales industrializados y naturales.
El comportamiento de diferentes pinturas aplicadas a las muestras.
A partir de los resultados obtenidos:
Establecer a travs de anlisis comparativos la mezcla de tierra + producto ms
eficiente.

3. METODOLOGIA DE TRABAJO
Para el cumplimiento de los objetivos, esta investigacin se desarrolla en tres etapas:
1Etapa: recopilacin y anlisis bibliogrfico sobre el tema.
2Etapa: viaje de campo a la localidad de Amaicha del Valle, departamento de Taf del Valle,
provincia de Tucumn, zona que se encuentra dentro de la lnea de investigacin referida a
los techos de torta de barro y donde se identifica la persistencia del uso de la tierra para la
resolucin de los mismos:

1
Se conoce como capa de desgaste a la capa que se coloca sobre la torta de barro con el fin de protegerla y
evitar el retorteado peridico.

114
o
Seminario Iberoamericano de Arquitectura y Construccin con Tierra 17 SIACOT

- Entrevistas a pobladores y constructores de la zona que brindan informacin general del


uso de materiales industrializados y naturales locales y de los procedimientos
constructivos de los techos, a su vez permiten identificar la zona de extraccin de tierra
para la construccin denominada La Puntilla.
- Se extraen materiales naturales del lugar: pencas de tuna (Opuntia ficus-indica 2), guano
de caballo y alrededor de 20 kg de tierra.
3 Etapa: actividad desarrollada en el laboratorio del Centro Regional de Investigaciones de
Arquitectura de Tierra Cruda (CRIATiC), de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo (FAU),
Universidad Nacional de Tucumn (UNT).
- Se realizan ensayos cualitativos (Pruebas de campo y Ensayos simples de laboratorio) y
cuantitativos (Granulometra y Lmites de Atterberg) a fin de determinar la composicin,
el comportamiento y las caractersticas fsico-mecnicas de la tierra extrada (Muestra
A).
- Identificada la tierra base y de acuerdo a la bibliografa y a la informacin obtenida se
decide realizar muestras con los siguientes aditivos:
a) cal hidratada (hidrxido de calcio)
b) muclago de penca de tuna
c) guano de caballo
Estos productos se dosifican y combinan con la tierra de la siguiente manera:
- Muestra A: Tierra base + agua potable.
- Muestra B1: 1:4 (cal + tierra)
- Muestra B2: 1:8 (cal + tierra)
- Muestra C: tierra + muclago de penca de tuna.
- Muestra D1: 1:4 (cal + tierra) + muclago de penca de tuna.
- Muestra D2: 1:8 (cal + tierra) + muclago de penca de tuna.
- Muestra E1: 1:3 (guano de caballo + tierra).
- Muestra E2: 1:5 (guano de caballo + tierra.
De cada muestra se confeccionan 3 probetas. En total resultaron 96 probetas.
En todos los casos, se mezclan los materiales en estado seco, hasta lograr color y textura
homognea, luego se incorpora el lquido: agua potable o muclago [Link] la preparacin de
este ltimo se usa 1500 g de penca sin espinas, cortada en pequeos trozos que se deja
macerar durante 4 das con el agregado de 7,5 l de agua potable (proporcin adoptada para
obtener una sustancia final fluida que permita una mezcla trabajable). Finalmente se filtra a
fin de separarlos restos de la penca.
Las probetas confeccionadas se someten a ensayos a fin de evaluar su comportamiento
frente a la absorcin de agua y al desgaste por abrasin y por accin del agua. Los
resultados se vuelcan en grficas de barras y curvas (figura 1).

2
Opuntiaficus-indica es una planta arbustiva de la familia de las cactceas, especie abundante en la zona.
3
Segn el Diccionario de la Real Academia Espaola, el muclago es una sustancia viscosa, de mayor o menor
transparencia, que se halla en ciertas partes de algunos vegetales, o se prepara disolviendo en agua materias
gomosas.

115
o
Seminario Iberoamericano de Arquitectura y Construccin con Tierra 17 SIACOT

Figura 1. Probetas utilizadas para ensayo de desgaste por abrasin y absorcin por capilaridad

3.1- Ensayos realizados


a) Ensayo de desgaste por abrasin (Schicht; Patrone; Rotondaro, 2004)
Para hacer el desgaste por abrasin se utiliza un taladro marca Bosch, modelo GSB 16 RE
con un accesorio para lija de papel(N120) ubicado en un soporte armado para tal fin, que
slo permite un desplazamiento en sentido vertical, ejerciendo una presin sobre la muestra
correspondiente a su peso propio (2500 g).El procedimiento consiste en registrar el peso de
la probeta de 0,10 x 0,10 x 0,030 m, colocarla en un soporte fijo y someterla a la accin del
taladro en velocidad mnima durante 30 segundos. Finalizada la accin del taladro, se retira
el material suelto de la muestra con un pincel y se registra nuevamente su peso.
b) Ensayo de goteo
Para este ensayo, se somete a las probetas prismticas de 0,10 x 0,10 x 0,02 m, a la accin
de 60 gotas de agua por minuto desde una altura de 2,50 m. Para su evaluacin se manejan
dos criterios: registrar el tiempo en que se produce la perforacin de la probeta y el estado
de la misma ante la accin de la gota trascurridos 180 minutos. Durante el procedimiento se
realizan observaciones y registros peridicos.
c) Ensayo de absorcin de agua por contacto a travs de una esponja (Visacc et al,
2017)
Consiste en mojar una esponja de espuma de poliuretano de 0,06 x 0,06 x 0,018 m,
adherida a una base firme, se registra su peso y se la apoya sobre la probeta ejerciendo
presin con los dedos durante 30 segundos. La cantidad de agua inicial que contiene la
esponja debe ser tal que al momento de presionarla no escurra. Al finalizar ese
procedimiento se registra nuevamente el peso de la esponja. La cantidad de agua absorbida
por la probeta se deduce por la diferencia de pesos antes y despus del contacto.

116
o
Seminario Iberoamericano de Arquitectura y Construccin con Tierra 17 SIACOT

d) Ensayo de absorcin de agua por capilaridad


Este ensayo surge de la lectura de varios mtodos de experimentacin. Se usan probetas
de 0,10 x 0,10 x 0,03 m impermeabilizadas en 5 de sus caras con barniz marino y colocadas
sobre un pao absorbente en una bandeja con agua; la cara sin ser tratada es la que queda
en contacto con el pao mojado. Para determinar la cantidad de agua absorbida, se registra
el peso seco de cada probeta, y luego el peso hmedo en intervalo de tiempo establecidos.
Las probetas con 4 manos de pintura, aplicadas en una de las caras de mayor superficie,
slo se las someti al ensayo de goteo. Se utilizan tres tipos de pinturas:
a) lechada de cal (P1), 1 parte de cal, 5 partes de agua y 10 g de sal, la mezcla se deja
reposar durante 24h.
b) muclago de penca (P2)
c) muclago de penca y cal 4 (P3), 200 g de penca, 400 g de cal, 2 l de agua y 10 g de sal.

4. RESULTADOS
4.1 Identificacin de tierra base (Muestra A)
Se realiza la identificacin de la tierra a travs de:
a) Pruebas de campo o sensoriales
- El examen visual permite detectar la presencia de terrones pequeos de no ms 0,06 m,
granos finos y algunas partculas brillantes.
- Su color es ocre castao, lo que indica presencia de hidrxido frrico, en la variedad
terrosa de limonita.
- Al tacto experimenta una sensacin de rugosidad y al presionar ligeramente los terrones
se disgregan.
- Con la prueba de la mordedura, se percibe granos de diferentes tamaos y al colocar
entre los dientes rechina.
- Con el lavado de manos, la tierra se elimina fcilmente y se distingue al tacto granos
finos.
- En el test de brillo y adherencia, se modela con cierta facilidad la esfera que al ser
dividida con la esptula no ofrece resistencia, se percibe un chirrido y no se pega en la
hoja.
- En el test de sedimentacin se observa la formacin de 3 capas, la inferior de
aproximadamente 50% correspondiente a la arena, seguida de la capa de limo de
aproximadamente de 48% y el resto de arcilla.
Se interpreta por lo observado que se tratara de una tierra areno-limosa.
b) Test simples de laboratorio
En esta etapa, se realizan los ensayos de resistencia en seco, exudacin, cohesin y goteo.
En cada uno de los casos se ensayan 3 probetas.
- Al determinar la resistencia en seco la pastilla se rompe en dos o tres pedazos sin
requerir mucha fuerza, no desprende polvo ni terrones.
- En el test de exudacin con 5 a 10 palmadas pierde agua y los bordes presentan
pequeas grietas. Al realizar el test de la cinta, sta se corta a los 0,006 m.
- En el goteo las probetas se perforan, en promedio, a los 63 minutos.

4
Se corta la penca en trozos pequeos, se incorpora cal y posteriormente el agua, se deja reposar durante 4
das y se filtra a fin de separar los restos de la penca.

117
o
Seminario Iberoamericano de Arquitectura y Construccin con Tierra 17 SIACOT

Por los resultados obtenidos se estima que se trata de una tierra arenosa o limosa.
c) Ensayos normalizados de laboratorio
Se efecta el ensayo de granulometra por tamizado va seca que arroja un resultado de
93,19 % de fraccin gruesa (material retenido por el tamiz N 200) y de 6,81 % de fraccin
fina.
En los lmites de Atterberg, al determinar los lmites lquido y plstico permiten identificar que
la muestra A corresponde a una tierra ML, limo de mediana y baja plasticidad (Carta de
Plasticidad de Suelos-Casagrande).
Se confrontan los resultados obtenidos en todos los ensayos y se determina que la tierra
proveniente de La Puntilla, Amaicha del Valle responde a las caractersticas de una tierra
limo arenosa.
A partir de esta identificacin se procede a realizar los ensayos de desgaste por abrasin,
de goteo, de absorcin de agua por contacto y por capilaridad en las Muestras A, B1, B2, C,
D1, D2, E1 y E2.

4.2. Ensayo de desgaste por abrasin


En la figura 2 se observa la prdida de peso, en porcentaje, de las muestras sometidas a un
agente abrasivo, lija N120, durante 30 segundos. La muestra A perdi un 6,7 % de su
masa. La probeta E1 es la que presenta menor prdida de material (4,6 %) y la D2 muestra
mayor prdida de material (18,8 %).

20,0 18,8
18,0
16,0
Perdida de peso (%)

14,0 12,9
12,0 10,2
9,4
10,0
7,9
8,0 6,7
6,0 5,3
4,6
4,0
2,0
0,0
A B1 B2 C D1 D2 E1 E2

Tipos de Muestras

Figura 2. Resultados del ensayo de desgaste por abrasin

4.3. Ensayo de goteo


En la figura 3, las barras indican los valores obtenidos (tiempo en minutos) al someter las
probetas al ensayo de goteo hasta su perforacin. Las muestras B1 y D1 no se perforan
luego de estar expuestas a la accin de la gota durante tres horas, mientras que D2 lo hace
a las tres horas.
Las probetas de la muestra B1 presentan descamado superficial, mientras que la D1 ofrece
una superficie suave y homognea. En ambas, al transcurrir los primeros minutos del goteo,
el agua que cae es absorbida casi de inmediato dejando una leve huella de la gota. A
medida que pasa el tiempo permanece sobre la superficie sin deteriorar la superficie.
Las muestras C y E2 son las que se perforan ms rpido, a los 27 y 36 minutos
respectivamente, incluso antes que la muestra A.

118
o
Seminario Iberoamericano de Arquitectura y Construccin con Tierra 17 SIACOT

Las muestras E1 y E2, se perforan (82 y 36 minutos) con menor dimetro que las anteriores.

200 180 180 180


180
Tiempo en minutos 158
160
140
120
100 82
80 63
60
36
40 27
20
0
A B1 B2 C D1 D2 E1 E2
Tipos de Muestras

Figura 3. Resultados del ensayo de goteo

4.4. Ensayo de absorcin de agua por contacto a travs de una esponja

25,0 23,4
perdida de agua de esponja (%)

21,2
20,0 18,6
16,8
15,0 13,9
12,4 12,0
10,0
4,7
5,0

0,0
A B1 B2 C D1 D2 E1 E2

Tipos de Muestras

Figura 4. Resultados de Ensayo de Absorcin de Agua por Contacto a travs de una esponja
En la figura 4 se indica la cantidad de agua que la esponja transfiere durante de 30
segundos. Se mantienen iguales condiciones de temperatura, humedad ambiente y fuerza
ejercida sobre la esponja.
La menor prdida de agua que experimenta la esponja es en contacto con la muestra A (4,7
%), y la mayor en contacto con la muestra B1 (23,4 %).

4.5. Ensayo de absorcin de agua por capilaridad


Las curvas indican la absorcin registrada en funcin del tiempo, durante 1440 minutos (24
horas). Para la obtencin de resultados en porcentajes se usa la frmula: absorcin del
material (%) = [(peso hmedo peso seco) / peso seco] x 100.
La muestra A, pasados los 30 minutos de iniciado el ensayo, empieza a perder material. Se
dificulta el manipuleo para realizar el pesaje. A los 120 minutos se desarma al momento del
registro del peso.
Las muestras B1, B2 y D1, D2 presentan un comportamiento similar a los 30 minutos, la
mayor cantidad de agua absorbida se da en este rango de tiempo. Mientras que las
muestras E1 y E2 absorben a los 240 y 360 minutos, casi el 90 % del total de agua
impregnada.

119
o
Seminario Iberoamericano de Arquitectura y Construccin con Tierra 17 SIACOT

La muestra C a los 60 minutos se desarma al realizar el pesaje.


A los 1440 minutos todas las muestras alcanzan valores de absorcin, entre 21 y 27 %.

27,00
24,00
Absorcin de agua (%)

21,00
18,00
15,00
12,00
9,00
6,00
3,00
0,00
0 1' 2' 5' 15' 30' 60' 120' 240' 360' 460' 600' 1440'

Tiempo en minutos
A B1 B2 C D1 D2 E1 E2

Figura 5. Resultados de ensayo de absorcin de agua por capilaridad

4.6. Ensayo de goteo sobre probetas con pinturas


La figura 6 muestra el comportamiento de desgaste frente a la accin del agua, de 3 pinturas
aplicadas a las muestras A, B1, C y E1. Las barras indican los valores obtenidos (tiempo en
minutos) al someter las probetas al ensayo de goteo hasta su perforacin.
200 180 180 180 180 180
180
160
Tiempo en minutos

140
120
100
80 70
60
60 50 50 50 48 50
40
20
0
P1 P2 P3 P1 P2 P3 P1 P2 P3 P1 P2 P3
A B1 C E1
Tipos de Muestras

Figura 6. Resultados de ensayo de goteo sobre probetas con pinturas


La pintura P1 presenta buena adherencia al momento de pintar las probetas, sin embargo,
en todos los casos, entre los 2 y 5 minutos de iniciado el ensayo, se desprende. Por la
accin de la gota, se fisura y genera puntos vulnerables para la penetracin del agua. Las
probetas se agrietan coincidiendo con estas lneas de fracturas.
La pintura P2 requiere recargar el pincel varias veces al aplicarla, sobre todo en la muestra
E1. Se desprende a los 5 minutos en el punto donde cae la gota.
La pintura P3, presenta un comportamiento similar a la P1, entre los 2 y 8 minutos de
empezado el ensayo se desprende, a partir de los 10 minutos se agrieta en forma de placas

120
o
Seminario Iberoamericano de Arquitectura y Construccin con Tierra 17 SIACOT

y las probetas se agrietan coincidiendo con estos puntos. La dificultad en la aplicacin de la


pintura se da slo con la primera mano.

5. ANALISIS DE LOS RESULTADOS


5.1. Ensayo de desgaste por abrasin
De las muestras ensayadas se observa que las que tienen mayor proporcin guano (Yuste;
Giribas, 2015) y cal en su composicin, presentan mayor resistencia al desgaste por
abrasin. Siendo la de guano la de mejor comportamiento.
La incorporacin de agua de penca en las probetas elaboradas con cal y tierra hizo disminuir
la resistencia al desgaste de las mismas.

5.2. Ensayo de goteo


La adicin de cal favorece el comportamiento de esta tierra frente a la accin deteriorante
del agua. La incorporacin de muclago colabora levemente los resultados obtenidos.
La incorporacin de muclago en el amasado de la mezcla debilita la probeta frente a la
accin del agua.
El guano en la mezcla no modifica significativamente el comportamiento de la tierra, pero s
brinda trabazn entre los componentes de la misma.

5.3. Ensayo de absorcin de agua por contacto a travs de una esponja y por
capilaridad
En ambos ensayos se observan resultados similares. Las muestras con incorporacin de cal
(B1 y B2) son las que presentan mayor absorcin de agua, mientras que en la muestra A,
tierra base, es menor.
Se observa que la incorporacin de muclago a la mezcla la vuelve vulnerable a la accin del
agua.

5.5. Ensayo de goteo sobre probetas con pinturas


De acuerdo a lo observado, se concluye que todas las pinturas son permeables.
La muestra de cal pintada con muclago es la que tiene mejor comportamiento frente al
goteo, porque la capa de pintura le confiere cohesin a toda la masa.
La muestra E1 pintada con muclago presenta muy buena resistencia, no se perfora luego
de tres horas de exposicin.

6. CONCLUSIONES
La tierra de La Puntilla, sin mejora alguna, presenta mayor resistencia al deterioro por la
accin del agua y el viento que cuando es estabilizada con muclago o con escaso contenido
de fibras.
Se concluye que para mejorar el comportamiento de la tierra del lugar ante el desgaste que
sufre a la abrasin (viento) se recomienda estabilizarla con cal (1:4) o guano (1:3); se trata
de materiales usados en la construccin y de fcil adquisicin por los pobladores de la
localidad de Amaicha del Valle.
De igual modo, para mejorar el comportamiento de la tierra ante el desgaste por accin del
agua (lluvia) es recomendable la adicin de cal (1:4) porque mejorara la impermeabilidad de
la capa de desgaste.
El guano garantiza la distribucin de esfuerzos internos, evita la disgregacin y prdida de
material por accin de lluvia y viento, lo que lo convierte en una opcin recomendable para
la ejecucin de la capa de degaste.

121
o
Seminario Iberoamericano de Arquitectura y Construccin con Tierra 17 SIACOT

Se recomienda la aplicacin superficial de pintura de muclago de penca de tuna, no asi,


pinturas a base de cal en la proporciones estudiadas.

REFERENCIAS BIBLIOGRFICAS
Daich, L.; Palacios, T. (2011). El guayado: aprendizajes desde el trabajo de campo en Susques y
Rinconada. En J. Tomasi, C. Rivet (coord.) Puna y arquitectura. Las formas locales de la
construccin. Buenos Aire, Argentina: CEDODAL, p.101-112. Disponible en
[Link]
Dorado, P.; Varela, G. S.; Latina, S. M.; Sosa, M. E. (2016). Techos de torta de barro y su innovacin
tecnolgica en el Valle rido de Tucumn-Argentina. 16 Seminario Iberoamericano de Arquitectura y
Construccin con Tierra. Asuncin, Paraguay: FADA-UNA/PROTERRA/CEDES/hbitat
Schicht A.; Patrone J. C.; Rotondaro R. (2004). Pisos y solados con tierra estabilizada. Prototipos
para la vivienda de bajo costo. 3 Seminario Iberoamericano de Construccin con Tierra. La Tierra
Cruda en la Construccin del Habitat. Tucumn, Argentina: PROTERRA Proyecto XIV.6./CRIATiC-
FAU-UNT.
Sosa, M. (2002). La arquitectura popular de los Valles Calchaques en Tucumn. 1 Seminario-
Exposicin La Tierra Cruda en la Construccin del Hbitat. Organizado por GTT (Grupo Tierra
Tucumn)-FAU-UNT. Tucumn, Argentina.
Visacc, A.; Bourgs, A.; Gandreau, D.; Anger, R.; Fontaine, L. (2017). Argiles et biopolymres: les
stabilisants naturels pour la construction en terre. Villefontaine, France: CRAterre. Disponible en
[Link]
Yuste Miguel, B.; Giribas Contreras, C. (2015). Restauracin de un techo de barro en la Iglesia de
San Pedro de Atacama. 15 Seminario Iberoamericano de Arquitectura y Construccin con Tierra.
Cuenca, Ecuador: PROTERRA/Proyecto vlirCPM/Universidad de Cuenca.

AUTORES
Stella Maris Latina, Arquitecta, Docente-investigadora FAU-UNT, Argentina. Maestrando en la Carrera
de Magister Auditoria Energtica FAU, participa en Proyectos de Investigacin financiados por el
Consejo de Investigaciones de la UNT (CIUNT) y por la Agencia Nacional de Promocin Cientfica y
Tecnolgica (ANPCyT) en la temtica de la arquitectura de tierra y la produccin de hbitat social, en
sectores rurales del Noroeste argentino. Desde mayo de 2012 a cargo Co-Conduccin del Centro
Regional de Investigaciones de Arquitectura de Tierra Cruda (CRIATiC-FAUUNT)
smlatina05@[Link]
Mirta Eufemia Sosa, MSc, Arquitecta, Docente-investigadora FAUUNT, Argentina. Egresada DPEA
CRATerre-EAG. Doctorando en carrera de Doctor en la FAU-UNT. Participa en Proyectos de
Investigacin financiados por el Consejo de Investigaciones de la UNT (CIUNT) y por la Agencia
Nacional de Promocin Cientfica y Tecnolgica (ANPCyT) en investigaciones cuya temtica es la
produccin de hbitat social y la conservacin de patrimonio, en sectores rurales del Noroeste
argentino. Desde mayo de 2012 a cargo de la Co-Conduccin del Centro Regional de
Investigaciones de Arquitectura de Tierra Cruda (CRIATiC-FAU-UNT) mirta_sosa@[Link]
Gabriela Soledad Varela Freira, Arquitecta, egresada de la FAUUNT, becaria doctoral del Consejo
Nacional de Investigaciones Cientficas y Tcnicas (CONICET); seminarista en Arquitectura II en taller
UmbrHal-FAU-UNT. Actualmente realiza tareas en el Centro Regional de Investigaciones de
Arquitectura de Tierra Cruda (CRIATiC-FAU-UNT).
Pablo Rubn Dorado, Arquitecto, egresado de la FAUUNT, becario doctoral del Consejo Nacional de
Investigaciones Cientficas y Tcnicas (CONICET). Actualmente realiza tareas en el Centro Regional
de Investigaciones de Arquitectura de Tierra Cruda (CRIATiC-FAU-UNT)

122
SEMINARIO IBEROAMERICANO DE ARQUITECTURA Y
CONSTRUCCIN CON TIERRA
La Paz, Bolivia, 9 al 12 Octubre 2017

TIERRAS PARA EL GUAYADO. CARACTERIZACIN DE SUELOS


PARA TECHADOS CON PAJA EN EL ALTIPLANO SURANDINO

Jorge Tomasi
CONICET Centro Universitario Tilcara, Facultad de Filosofa y Letras, Universidad de Buenos Aires, Tilcara, Argentina,
jorgetomasi@[Link]

Palabras clave: cubiertas, Puna, suelos, Argentina, Chile

Resumen
La importancia de las tcnicas de construccin en tierra para la produccin arquitectnica en el rea
andina ha sido ampliamente referida en diversas investigaciones. Asimismo, se ha llamado la
atencin sobre la significacin de los procedimientos orientados a la realizacin de cubiertas a partir
del uso combinado de la tierra y de distintas especies vegetales. El guayado es una de estas
tcnicas, con una amplia difusin en el norte de Argentina y Chile y sur de Bolivia. Si bien se conocen
las lgicas del guayado no se han encarado estudios especficos que permitan adentrarse en las
caractersticas de los materiales utilizados. Se presenta el anlisis sistemtico realizado en laboratorio
sobre muestras de suelos usados para la preparacin del barro del guayado, en un estudio
comparativo que incluy distintas localidades en el rea. Las caractersticas identificadas se pondrn
en relacin con las definiciones de los constructores locales. En lo que se refiere a los estudios de
laboratorio, se han considerado muestras de suelos de cuatro localidades diferentes en el norte de
Argentina y Chile. Sobre todas las muestras se realizaron anlisis granulomtricos y la identificacin
de los lmites de Atterberg. En paralelo, esta investigacin implic un minucioso trabajo de campo en
el que se registraron las caractersticas de las tcnicas y las valoraciones que los constructores
realizan sobre los suelos. La puesta en relacin de los datos surgidos del laboratorio y el trabajo de
campo, ha permitido ampliar el conocimiento existente respecto a la tcnica del guayado, y poner en
evidencia la existencia de una importante similitud en las caractersticas de los suelos seleccionados,
ms all de la dispersin espacial de las localidades seleccionadas para este estudio.

1 INTRODUCCIN
Distintas referencias, muchas de estas etnogrficas, han llamado la atencin sobre la
importancia que tienen en el rea andina las tcnicas de techado basadas en el uso de
fibras vegetales, particularmente gramneas, con referencias existentes para Per, Bolivia, y
el norte de Chile y Argentina. Como se detallar ms adelante, en algunos casos, las
gramneas utilizadas se agrupan formando atados que luego se atan sobre los techos
utilizando distintos tipos de cuerdas. En otros, como los que se referirn en este trabajo, las
fibras son embedidas en barro de una consistencia viscosa, denominndose habitualmente
esta tcnica como guayado.
Estas tcnicas para el techado son significativas tanto en trminos sociales y culturales
como tecnolgicos en relacin con la complejidad que presentan los procedimientos que
llevan habitualmente a la participacin de especialistas, la diversidad de materiales que son
necesarios para su ejecucin, la gran cantidad de personas que se requieren para una tarea
que debe realizarse en un lapso breve de tiempo, y la dimensin ritual que suele estar
asociada con los guayados. Sin perder de vista lo antes dicho, es necesario observar que
mientras en relacin con otras tcnicas, como el adobe, existe una importante persistencia
en su uso dentro del rea andina, con aquellas asociadas al techado se nota un franco
descenso en su empleo, siendo habitualmente reemplazadas por las cubiertas de calamina.
En efecto, existen en la literatura diferentes trabajos que, con distintos abordajes, han
analizado las caractersticas globales del procedimiento y sus transformaciones recientes,
considerando distintos casos de estudio en la regin (Contreras lvarez, 1974; Delfino,
2001; Pujal et al., 2002; Ramos et al., 2004; Rotondaro, 1984; Rotondaro; Rabey, 1988;
Serracino; Stehberg, 1975; olc, 2011; Tomasi; Rivet, 2011). Sin embargo, no se han
o
Seminario Iberoamericano de Arquitectura y Construccin con Tierra 17 SIACOT

encarado estudios sistemticos sobre las materias primas utilizadas, especficamente el


suelo y las fibras vegetales. En este contexto, este trabajo se propone como un primer
avance en el conocimiento de los suelos utilizados para la ejecucin de la tcnica del
guayado 1 , a partir de la informacin surgida tanto del trabajo de campo como de los
estudios de laboratorio realizados. A estos efectos se consideraran muestras provenientes
de cuatro casos de estudio: Coranzul, Cochinoca, Conchi Viejo y Caspana, los dos primeros
en el norte de Argentina y los segundos en el norte de Chile (Figura 1). La dispersin de los
casos analizados est vinculada con la voluntad de realizar un abordaje comparativo a
escala regional para la comprensin y definicin de estas tcnicas, a partir del anlisis
exhaustivo de casos de estudios especficos. En este marco, se propone establecer una
primera caracterizacin general sobre los suelos utilizados, considerando tanto los rasgos
comunes como la existencia de particularidades en cada una de las comunidades. Cada una
de las muestras se ha analizado en el laboratorio su granulometra y plasticidad 2, y los
resultados se vincularon con las lgicas de los procedimientos constructivos concretos y las
expectativas expresadas por los constructores en relacin con los suelos seleccionados
localmente. El avance en el anlisis y caracterizacin de estas materias primas se constituye
como un punto clave para ampliar el conocimiento global sobre estas tcnicas y, a partir de
esto, contribuir a una mejora de sus capacidades y un fortalecimiento en su utilizacin.

Figura 1. Ubicacin de los casos de estudio y de los lugares de origen de los suelos analizados
(Elaboracin propia)

2 TECHOS CON PAJA Y BARRO: GESTOS Y PROCEDIMIENTOS TCNICOS


Antes de poder avanzar en las caractersticas de los suelos utilizados, es necesario recorrer
brevemente las particularidades de la tcnica para el techado con paja y comprender el rol
que estos suelos tienen en ese contexto. Como se ha sealado en la introduccin, el uso de
gramneas puede dividirse en el rea andina entre aquellas tcnicas que implican un
procedimiento seco y las que implican el uso de barro, en las que se enfocar este trabajo.
En el caso de las primeras, la paja se organiza en atados, que suelen ser conocidos como

1
El anlisis botnico de las gramneas se encuentra en proceso de ejecucin y ser tratado en forma especfica
en un trabajo futuro. En esta presentacin sern referidas utilizando sus denominaciones y caracterizaciones
locales.
2
Los estudios se realizaron en el Laboratorio de Arquitecturas Andinas y Construccin con Tierra del Centro
Universitario Tilcara, gracias al financiamiento del PICT 2013-0833 de la Agencia Nacional de Promocin
Cientfica y Tecnolgica (Argentina).

124
o
Seminario Iberoamericano de Arquitectura y Construccin con Tierra 17 SIACOT

qepes, que luego se atan en sobre la estructura de la cubierta, generando una superficie
continua de gran espesor, sin el uso de barro en todo el proceso. Este tipo de tcnicas han
sido referidas para comunidades en Per (Gose, 1991; Sendn, 2004) y Bolivia (Arnold,
1998). Un caso particular es de los techos en las casas circulares de los grupos chipaya,
tambin en Bolivia, donde la paja se sostiene con el uso de una red de cuerdas que se pone
por encima de la cubierta (Metraux, 1931).

2.1 Las lgicas del guayado


En lo que se refiere a la tcnica que se basa en el uso combinado de gramneas y barro se
han encarado descripciones importantes para sitios en el norte de Chile como Lirima en
Tarapac (Contreras lvarez, 1974), en los alrededores de San Pedro de Atacama
(Serracino; Stehberg, 1975) y Enquelga (olc, 2011). Lo primero ha ocurrido en el norte
argentino con referencias amplias para distintas comunidades en la Puna jujea (Rotondaro,
1984; Rotondaro; Rabey, 1988) y catamarquea (Delfino, 2001), y otros ms focalizados,
por ejemplo, en Susques (Pujal et al., 2002; Ramos et al., 2004). En este texto solo se
plantear una descripcin de los rasgos generales de la ejecucin de esta tcnica, siendo
que en trabajos previos se han abordado con ms detalle las variabilidades registradas en
los distintos casos estudiados (Tomasi; Rivet, 2011; Tomasi, 2013).

Figura 2. Esquema general del guayado (Elaboracin propia)


A modo de sntesis, el guayado consiste en una cubierta formada por manojos de paja
parcialmente embebidos en barro que se colocan en hileras horizontales continuas y a su
vez en forma superpuesta desde la parte baja hasta la cumbrera, dejando a la vista la
porcin seca de las gramneas (Figura 2). Producto de la forma en que esto se ejecuta,
hacia el exterior se reconoce una cubierta uniforme de paja, pero por debajo se conforma
una capa continua de barro con la porcin oculta fibras formado una suerte de estructura
interior, que contribuye a fijar el material al techo 3.
La preparacin previa de los materiales es una etapa sensible dentro del proceso puesto
que es necesario contar con grandes cantidades de paja y de barro para que luego el
trabajo pueda realizarse en forma continua, sin interrupciones. En el caso de la paja, el

3
Si bien la descripcin de las estructuras de los techos excede los objetivos de este trabajo, es posible observar
que cuando estos son a dos aguas se realizan con tijeras, es decir cabreadas de par y nudillo, sobre la que se
colocan las alfajas. Tradicionalmente estas estructuras se realizaban con tablas de madera de cardn o ramas
de queoa, atadas con tientos de cuero, aunque hoy en da han ganado en importancia las maderas
industrializadas. Por encima se materializan capas continuas, a modo de encofrado perdido, con distintos
procedimientos y materiales, como entablonados, entramados de ramas de arbustos, caa o tejidos de paja. A
travs de estos se busca generar una superficie continua y homognea para la ejecucin de guayado. Al
respecto de estas estructuras se puede consultar Tomasi y Rivet (2011) y Tomasi (2013).

125
o
Seminario Iberoamericano de Arquitectura y Construccin con Tierra 17 SIACOT

procesamiento consiste en la separacin de las fibras en la parte de la raz, su limpieza y el


armado de pequeos atados que pueden tomarse con una sola mano (Figura 3a). Como se
ver en el prximo punto, el barro se prepara en pozos, pequeas kanchas o tanques
buscando que adquiera una consistencia homognea viscosa-lquida (Figuras 3b y c). Con
los materiales listos, el trabajo comienza con la colocacin de una cama de paja pequea y
entreverada, que recibe diferentes nombres segn la comunidad, que tiene la funcin de
unificar la superficie de apoyo para que las irregularidades no se trasladen luego a la
cubierta generndose ondulaciones donde pueda acumularse agua (Figura 3d). Los
manojos de paja, ya embebidos parcialmente en el barro (Figura 3b), se colocan uno junto al
otro sobre la cubierta (Figura 3d). El trabajo de colocacin es el ms delicado de todo el
proceso y requiere de una suma de gestos tcnicos que deben asegurar la distribucin
homognea del barro, el adecuado solapamiento de los manojos y una terminacin pareja.
Habitualmente esta tarea es supervisada por una persona experimentada desde el piso
quien le da indicaciones al guayador. Como es posible observar, toda esta tarea requiere
de la participacin de una cantidad importante de personas para la preparacin de los
manojos, el traslado y la colocacin en la cubierta, incluso cuando se trata del techado de
una casa. Histricamente, el techado ha sido una de las instancias sociales en las que se
activaban las redes de colaboracin de las unidades domsticas.

Figura 3. Distintos momentos en el proceso de repaje en los casos analizados: (a) Cochinoca,
preparacin de la paja; (b) Coranzul, armado de los manojos; (c) Conchi Viejo, mezclado del barro;
(d) Caspana, colocacin en el techo (Fotografas propias)

2.2 El rol del barro y su punto justo


El barro tiene diversos roles en el marco del guayado que es necesario considerar como
paso previo a la caracterizacin del suelo. Como se ha indicado, los manojos de paja son
sumergidos hasta la mitad de su longitud total en los casos en que se utilizan gramneas de
hasta 60cm de largo, como en Coranzul y Cochinoca, y hasta un tercio, en los casos de
Caspana y Conchi Viejo donde no suelen tener ms de 30cm. Al embeber los manojos, el
barro debe poder penetrar entre las fibras completamente, tal que stas no queden secas.
De esta manera, el barro acta como un ligante de las fibras, debiendo contribuir a
mantenerlas unidas. Al mismo tiempo, debe completar los intersticios que quedan entre las
fibras. Para que esto se logre, el barro debe tener una consistencia muy especfica, entre

126
o
Seminario Iberoamericano de Arquitectura y Construccin con Tierra 17 SIACOT

viscosa y lquida, que se logra luego de un prolongado proceso de batido de la mezcla, que
puede demandar, si se lo realiza en forma manual, varias horas, en pos de lograr una
preparacin homognea, con el material correctamente desagregado y una consistencia
precisa.
El punto justo de consistencia se alcanza cuando al sumergir la paja el barro logra penetrar
entre las fibras, sin que esto provoque que, al levantar las guayas, se deslice el material,
producto de una consistencia excesivamente lquida. En Coranzul, por ejemplo, se dice que
el barro debe tener la consistencia del arrope, en relacin con el alimento, puesto que
cuando se mezcla el barro tambin suelta burbujas, liberando el aire atrapado, como si
estuviera hirviendo.
Si bien la paja es el material que queda expuesto a las lluvias, contribuyendo al
escurrimiento del agua, el barro, a partir de la disposicin de los manojos, conforma una
superficie continua que contribuye a la aislacin hidrfuga de la cubierta, a travs de una
combinacin entre absorcin y escurrimiento. De hecho, en los casos de Cochinoca y
Coranzul, al terminar la colocacin de los manojos, se arroja el mismo barro lquido para
crear una delgada capa sobre la paja. Este barro se lavar con las primeras lluvias que
reciba el techo, pero parte del material penetrar en la cubierta completando los espacios
que pudieron haber quedado abiertos.
Para una correcta ejecucin de la tcnica, los suelos utilizados son especialmente
seleccionados por parte de los constructores y se distinguen con claridad de los empleados
para, por ejemplo, la produccin de adobes o la realizacin de revoques. De hecho, se
enfatiza recurrentemente que estos suelos para guayar no sirven para otros usos, mientras
que otro tipo de tierra es demasiado dbil para usar en los techados. En Coranzul se hace
referencia al barro colorado, mientras que en Cochinoca se utiliza una tierra a la que se
conoce como lama, denominacin que tambin se usa en Rinconada, en la misma Puna
jujea. En relacin con los atributos de estos suelos, es habitual que se haga referencia a
que es una tierra gredosa, cuestin vinculada a su alta adherencia que provoca que se
quede pegada en las manos o las herramientas durante el trabajo. Tambin se dice que es
resbalosa, y por esto presenta ciertos riesgos cuando se trabaja sobre los techos.
Asimismo, se destaca su dureza como un atributo, en tanto es difcil romper los terrones por
su alta compactacin y cohesin. Por esto mismo es tan importante el trabajo de batir la
mezcla antes de comenzar con el techado. Por el contrario, la debilidad de otros suelos se
asocia con que estos se desarman con demasiada facilidad.

3 CARACTERIZACIN DE LOS SUELOS


3.1 Seleccin y origen de las muestras
En efecto, los suelos a ser empleados para el guayado de los techos son seleccionados y
extrados de canteras que estn identificadas. Incluso en ciertos casos se pueden traer de
comunidades vecinas, como ha ocurrido en Conchi Viejo y Cochinoca. Mientras que en el
primero se transport el material desde la comunidad de Rio Grande, en las cercanas de
San Pedro de Atacama, en el segundo se utiliz suelo proveniente de un paraje
correspondiente a la localidad de Queta (Figura 1). En los casos de Coranzul y Caspana, en
cambio, se tomaron suelos de canteras cercanas al poblado.
Para este trabajo, las cuatro muestras se tomaron de los suelos acopiados en el contexto
mismo de los trabajos de guayado que se iban a realizar. Es decir, no se trata de muestras
tomadas directamente en las canteras, lo que podra haber llevado a errores en la seleccin
de los sectores de extraccin, sino que se trata del material ya elegido y en condiciones de
ser utilizado. Es importante consignar que los suelos no fueron tamizados en obra para
modificar su granulometra, limitndose esta accin a la extraccin de piedras puntuales que
podran haber dificultado el trabajo de embeber la paja en el barro.
Los contextos en los que cuales se extrajeron las muestras fueron particulares por la escala
de los trabajos que se realizaban. En los casos de Conchi Viejo (2014) y Caspana (2015),

127
o
Seminario Iberoamericano de Arquitectura y Construccin con Tierra 17 SIACOT

ambos en el norte de Chile, se trat del repaje de las iglesias locales, lo que implic una
actividad con la participacin de una gran cantidad de personas. En Coranzul (2015), los
suelos se tomaron durante el guayado de la primera escuela del poblado en el marco de
los trabajos de recuperacin de esta construccin (Rivet; Barada, 2016), mientras que en
Cochinoca (2016) fue en el contexto de la intervencin sobre una construccin existente
para la creacin de un museo comunitario.

3.2 Granulometra
Para los anlisis de la composicin granulomtrica se realiz el tamizado por va hmeda de
acuerdo a las normas IRAM 1501-VI (1985) y 10507 (1986) 4 , mientras que para la
sedimentacin se utiliz la Norma IRAM 10512 (1977) 5 . En ambos casos, a su vez, se
tomaron en cuenta las referencias de Houben y Guillaud (1994) y Neves et al. (2009) para
adaptar los anlisis a los estudios de suelos para construccin con tierra.
La curva granulomtrica comparativa permite extraer una serie de datos significativos sobre
los suelos utilizados para el guayado (Figura 4). A pesar que se observa que en los cuatro
casos se estn seleccionado suelos finos, con una ausencia prcticamente total de gravas y
arenas gruesas (entre 0,85% y 5,78%), es necesario observar que una importante similitud,
con curvas prcticamente idnticas, entre las muestras tomadas en Conchi Viejo, Cochinoca
y Coranzul, mientras que la correspondiente a Caspana presenta una curva diferente. En
los primeros casos, los tres suelos presentaron un alto material pasante por el tamiz #200
(entre 94,7 y 88,1%), con una muy baja presencia de arenas finas (entre 4,6% y 12,6%). Por
el contrario, en los tres casos se evidencia una muy alta incidencia del limo, entre 59,1% y
69,9%, y una presencia de arcillas que oscila entre 23,8% y 27,2%. La muestra
correspondiente a Caspana se aleja de la composicin de las tres restantes 6, con una mayor
presencia de arenas finas (53,1%) y menor de arcillas (3,3%), aunque tambin presenta un
porcentaje importante de limo (37,8%) (Figura 5).

Figura 4. Curva granulomtrica de las cuatro muestras trabajadas (Elaboracin propia)

4
Se utiliz un juego de 7 tamices, de acuerdo a la Norma IRAM 1501-III: 4 (4,75mm); 10 (2mm); 20 (0,850mm);
40 (0,425mm); 60 (0,250mm); 100 (0,150mm); 200 (0,075mm).
5
Como agente dispersante se utiliz hexametafosfato de sodio, aplicndose los factores de correccin
correspondientes para la densidad del agua.
6
Dada la diferencia en los resultados obtenidos para la muestra de Caspana, se repitieron las pruebas, arribando
a los mismos porcentajes iniciales.

128
o
Seminario Iberoamericano de Arquitectura y Construccin con Tierra 17 SIACOT

Esta alta presencia de limo en los suelos analizados, siendo mayoritaria en tres de los
casos, se presenta como un interrogante importante para este trabajo, siendo necesario
comprender en la continuidad de la investigacin si existe aporte concreto que estos granos
le dan al suelo en funcin de las necesidades tcnicas o es un rasgo propio de los suelos en
el rea. Al respecto puede observarse que los suelos utilizados en Cochinoca, Coranzul y
Conchi Viejo se extrajeron de zonas con inundaciones recurrentes a partir del desborde de
los arroyos en la temporada de lluvias estivales, por lo que la presencia de limos es
atribuible a este origen de los suelos. Desde lo tcnico, se debe considerar que el limo
aporta granos muy finos 7, algo valioso para el procedimiento, sin la actividad de las arcillas
que, en exceso, podra ser contraproducente. Al mismo tiempo, de acuerdo a Houben y
Guillaud (1994), el limo aporta estabilidad al suelo, producto de la friccin interna entre los
granos. De todas maneras, es necesaria una profundizacin en el estudio para poder
ponderar con precisin el rol que cumplen los limos dentro de los suelos utilizados.

Figura 5. Distribucin de granos en las muestras analizadas

Figura 6. Curva granulomtrica comparativa de los dos suelos analizados de Coranzul


Tal como se ha planteado ms arriba, los constructores seleccionan suelos especficos para
la realizacin del guayado, que son diferentes a los que se emplean para otras tcnicas. A
los efectos de observar estas diferencias se realiz un anlisis granulomtrico sobre una
muestra de suelo utilizado en Coranzul para la produccin de adobes. Como se observa en
la figura 6, mientras que el suelo utilizado para el guayado se corresponde con aquellos

7
A esto se suma que, como se observa en las curvas, estos suelos presentan una mayor presencia de limos
finos.

129
o
Seminario Iberoamericano de Arquitectura y Construccin con Tierra 17 SIACOT

empleados para la misma tcnica en las otras comunidades consignadas (con la salvedad
de Caspana que ser analizada ms adelante), se distingue claramente el empleado para
los adobes en la misma localidad. Este ltimo, en cambio, presenta una distribucin de los
granos mucho ms homognea, que se ubica dentro de los porcentajes referidos en la
literatura para esta tcnica (Houben; Guillaud, 1994) 8.

3.3 Plasticidad
Los ensayos de determinacin de los lmites de Atterberg se realizaron en base a la Norma
IRAM 10501 (2007), tomando tambin las referencias antes sealadas (Houben; Guillaud,
1994; Neves et al., 2009). Estos lmites permiten determinar el grado de humedad
correspondiente al pasaje del suelo entre las distintas fases, concretamente entre el estado
plstico y lquido (lmite lquido) y entre el estado plstico y slido con retraccin (lmite
plstico) (Houben; Guillaud, 1994). Del mismo modo, en trminos cualitativos, habilita una
caracterizacin preliminar sobre el comportamiento de las arcillas presentes en el suelo, en
tanto los lmites estn vinculados precisamente con la cantidad y calidad de estas arcillas. A
los efectos del objetivo de este texto, la determinacin de los lmites es clave por una serie
de razones. En primer lugar el comportamiento del suelo frente al agua en el proceso de
preparacin del barro. Al ser necesaria una condicin viscosa-lquida para la preparacin de
los manojos de paja, la cantidad de agua necesaria es un aspecto importante, vinculado con
el lmite lquido. En segundo lugar, surge el comportamiento del suelo en relacin con el
agua durante el funcionamiento de la cubierta, y la potencial prdida de cohesin frente a las
precipitaciones. Finalmente, es importante conocer el funcionamiento de las arcillas
presentes, en tanto las propiedades valoradas localmente en estos suelos tienden a estar
vinculadas con su comportamiento.
En la tabla de la figura 7 se resumen los resultados obtenidos en la determinacin de los
lmites. Nuevamente se encuentran resultados similares entre las tres muestras
correspondientes a Conchi Viejo, Cochinoca y Coranzul, con un LL dentro del rango 39%-
48%, y un IP en el rango 19%-21% 9. Si bien se trata de lmites que se encuentran dentro de
los rangos habituales para las tcnicas de construccin con tierra (Jimenez Delgado;
Guerrero, 2007), tambin es cierto que son relativamente altos, en especial en el caso del
LL correspondiente al suelo de Cochinoca. En trminos cualitativos, estos resultados
permiten observar que se trata de suelos con una cohesin entre media y fuerte, y con
arcillas medianamente expansivas y activas.

Figura 7. Lmites de Atterberg y clasificacin de los suelos


Es interesante poner en relacin estos resultados con aquellos correspondientes a la

8
Tambin se ubica dentro la distribucin sugerida por la NT E-080 de Per para la confeccin de adobes.
9
En el caso de Caspana, el IP es sensiblemente ms bajo, llegando al 13%.

130
o
Seminario Iberoamericano de Arquitectura y Construccin con Tierra 17 SIACOT

muestra tomada de Caspana. En el anlisis granulomtrico, la curva de este suelo fue


sumamente diferente a las otras tres, con baja presencia de arcilla y una alta incidencia de
arenas finas. Sin embargo, esta diferencia no se refleja con la misma proporcin en la
determinacin de los lmites. Si bien es cierto que el IP es ms bajo en este caso, el LL est
dentro del rango del resto de las muestras. Una mirada sobre los coeficientes de actividad
permite observar un 3,66 para el caso de Caspana, frente a valores entre 0,75 y 1 para las
arcillas en las tres muestras restantes. Esto permite alcanzar un comportamiento similar
aunque el suelo solo presente un 3,4% de arcilla en su composicin, muy por debajo del
24%-27% en los otros. Esta particularidad ciertamente lleva a preguntarse qu tan diferentes
son estos suelos a los efectos de esta tcnica y cules son las propiedades valoradas por
los constructores puneos.

3.4 De los suelos a la tcnica


El guayado se basa en la interaccin entre las fibras vegetales y el barro, tal que las
primeras conforman una suerte de estructura. Si se observan los resultados de los anlisis
realizados a la luz de los procedimientos tcnicos que se ejecutan durante el techado, es
posible considerar que los rasgos comunes presentes en los suelos estudiados pueden
estar vinculados con atributos necesarios para que la tcnica sea eficaz y logre una
adecuada aislacin hidrfuga en la cubierta.
Tal como se ha indicado, en los cuatro casos se trata de suelos muy finos, con alrededor de
un 90% de material pasante por el tamiz #200 en tres de los casos, una ausencia casi total
de arenas gruesas y una presencia significativa de arcilla, en torno al 25%, con la excepcin
de la muestra de Caspana 10. Esto, en primer lugar, favorece la penetracin del material
entre las fibras, aumentando asimismo la cohesin entre los granos, algo que es resaltado
por los constructores en trminos de dureza. A su vez, esto contribuye a la adherencia del
barro a las mismas fibras, vinculndolas fuertemente entre s, y homogeneizando la cubierta.
Si bien la accin de la arcilla y la carencia de arena provocan una retraccin significativa de
los suelos durante el secado, esto no presenta los problemas que afectaran a otras tcnicas
puesto que las fibras vegetales, que son mayoritarias en volumen, dan estructura al barro.
Finalmente, se puede considerar que si bien los LL registrados dan cuenta de la necesidad
de incorporacin de gran cantidad de agua para que el suelo alcance la consistencia
adecuada durante el proceso de preparacin de la mezcla, los IP que se han consignado
reflejan la capacidad que tienen estos suelos para absorber humedad sin perder
rpidamente su condicin plstica, reteniendo entonces el material en la cubierta. En este
marco, se puede proponer que se estn dando dos fenmenos simultneos que aportan a la
aislacin hidrfuga: por un lado el escurrimiento del agua vinculado con las fibras vegetales,
y, por el otro, la capacidad de absorcin del suelo utilizado manteniendo una cohesin
adecuada 11. A partir de la continuidad de las investigaciones se podr conocer el grado de
incidencia de ambos fenmenos.

4. CONCLUSIONES
A lo largo de este trabajo se han presentado los resultados parciales de una investigacin en
curso que tiene el objetivo de analizar en forma comparativa dentro de una escala regional,
las caractersticas de las tcnicas de techado basadas en el uso de gramneas y tierra
dentro del rea andina. En este caso particular se han considerado los estudios de
laboratorio realizados sobre los suelos utilizados en la tcnica del guayado en pos de su
caracterizacin, considerando muestras de cuatro casos diferentes. Los datos surgidos del

10
Como se ha indicado, la baja presencia de arcilla se ve compensada por la alta actividad de stas, reflejada en
la determinacin de los lmites.
11
Ciertamente estos roles no pueden dividirse de un modo tan tajante, puesto que por su condicin el suelo
tambin contribuye al escurrimiento y las fibras tambin absorben una cantidad de agua que no debera ser
despreciada.

131
o
Seminario Iberoamericano de Arquitectura y Construccin con Tierra 17 SIACOT

laboratorio se han articulado con las preferencias y los modos de hacer de los constructores,
relevados a partir del trabajo de campo.
Los resultados de estos estudios han permitido reconocer rasgos importantes de los suelos
utilizados que son compartidos entre las cuatro comunidades, ms all de la distancia que
existe entre stas. En primer lugar se distingue la preferencia por el uso de suelos muy finos
en los cuatro lugares, con una muy baja incidencia de las arenas gruesas, con casos como
el de Coranzul donde los granos menores a 75 m superan el 94% de la composicin del
suelo. A su vez, en tres de las comunidades (Coranzul, Cochinoca y Conchi Viejo) tambin
son muy bajos los porcentajes de arenas finas, siendo suelos arcillosos-limosos. Tal como
se ha propuesto, esta preferencia por suelos tan finos, con altos porcentajes de limo y
arcilla, puede estar orientada hacia la cohesin de la mezcla y su capacidad de fijarse a las
gramneas, uniendo las fibras dentro de los manojos. Esto se ve corroborado a partir de la
determinacin de los lmites de Atterberg. En este punto es interesante cmo en el caso de
la muestra de Caspana la menor cantidad de arcillas en el suelo se ve compensada por la
mayor actividad de stas.
Un aspecto que no puede soslayarse en el anlisis es la alta incidencia de los limos en la
composicin de los suelos analizados, siendo los granos mayoritarios en tres de los cuatro
casos. Ms all de las presunciones que se incluyeron en el desarrollo del texto, esto queda
como un interrogante a ser abordado en la continuidad de la investigacin, junto con la
realizacin de estudios que permitan caracterizar las arcillas presentes y su
comportamiento. Lo propio ocurre con la realizacin de ensayos que permitan observar la
mayor o menor importancia de la absorcin y el escurrimiento en funcin de la aislacin
hidrfuga del techo, que se esperan realizar en las prximas etapas. Segn se ha planteado,
el desarrollo de esta investigacin se constituye como un camino para el fortalecimiento del
uso de esta tcnica y, eventualmente, la mejora de sus capacidades.

REFERENCIAS BIBLIOGRFICAS
Arnold, D. (1998). La casa de adobe y piedras del Inka: Gnero, memoria y cosmos en Qaqachaka.
En: Hacia un Orden Andino de las Cosas. La Paz: Hisbol/ILCA, pp.31-108.
Contreras lvarez, C. (1974). Arquitectura y elementos constructivos entre los pastores de la Pampa
de Lirima (prov. de Tarapac). Revista de Geografa Norte Grande N1, pp.25-33.
Delfino, D. (2001). Las pircas y los lmites de una sociedad. Etnoarqueologa en la Puna (Laguna
Blanca, Catamarca, Argentina). En: Kuznar, L. (Ed.) Ethnoarchaeology of Andean South America.
Michigan: International Monographs in Prehistory, pp.97-137.
Gose, P. (1991). House rethatching in an andean annual cycle: practice, meaning, and contradiction.
En: American Ethnologist, Vol.18, N1, pp.39-66.
Houben, H.; Guillaud, H. (1994). Earth construction. A comprehensive guide. Londres: Intermediate
Technology Publications y CRAterre-EAG.
Instituto Argentino de Normalizacin y Certificacin (1985). IRAM 1.501 Parte III Tamices de
ensayo. Telas de alambre tejido. Buenos Aires, Argentina.
Instituto Argentino de Normalizacin y Certificacin (1985). IRAM 1.501 Parte VI Tamices de
ensayo. Mtodo de ensayo de tamizado. Directivas Generales. Buenos Aires, Argentina.
Instituto Argentino de Normalizacin y Certificacin (2007). IRAM 10.501 Geotecnia. Determinacin
del lmite lquido (LL) y del lmite plstico (LP) de una muestra de suelo. ndice de fluidez (IF) e ndice
de plasticidad (IP). Buenos Aires, Argentina.
Instituto Argentino de Normalizacin y Certificacin (1977). IRAM 10.512 Mecnica de suelos.
Mtodos de anlisis granulomtrico. Buenos Aires, Argentina.
Instituto Argentino de Normalizacin y Certificacin (1986). IRAM 10.507 Mecnica de suelos.
Mtodo de determinacin de la granulometra mediante tamizado por va hmeda. Buenos Aires,
Argentina.
Jimnez Delgado, M. C.; Guerrero, I. C. (2007). The selection of soils for unstabilised earth building: a
normative review. En: Construction and Building Materials, Vol.21, N2, pp.237251.

132
o
Seminario Iberoamericano de Arquitectura y Construccin con Tierra 17 SIACOT

Metraux, A. (1931). Un mundo perdido. La tribu de los Chipayas de Carangas. En: Sur, 1 (3), p.98-
131.
Neves, C.; Faria, O. B.; Rotondaro, R.; Cevallos, P. S.; Hoffmann, M. V. (2010). Seleo de solos e
mtodos de controle na construo com terra prticas de campo. Disponible en
[Link]
Pujal, A., Marinsalda, J.C.; Nicolini, A.; Demargassi, C. (2002). Conservacin de arquitectura de tierra
en la Puna de Atacama. En: La tierra cruda en la construccin del hbitat. San Miguel de Tucumn:
Universidad Nacional de Tucumn.
Ramos, A.; Nicolini, A.; Demargassi, C.; Marinsalda, J. C. (2004). Arquitectura de tierra. Medio
ambiente y sustentabilidad. Sustentabilidad o adaptabilidad? en los pobladores de Susques,
noroeste de Argentina. En: III Seminario Iberoamericano de construccin con tierra. San Miguel de
Tucumn: Proterra CRIATIC, pp.121-131.
Rivet, C.; Barada, J. (2016). The significance of local earthen heritage, an interdisciplinary intervention
in Northern Argentina. APT Bulletin. Asociation for Preservation Technologies Internacional (APT)
N47:4, p.42-50.
Rotondaro, R. (1984). Arquitectura natural de la Puna Jujea. En: Arquitectura y Construccin, 41,
pp.38-41.
Rotondaro, R.; Rabey, M. (1988) Experimento tecnolgico sobre techos de tierra mejorados en la
Puna jujea de la Regin Andina. En: Foco de tecnologa apropiada, 26, pp.2-13
Sendn, P. (2004). El wasi chakuy de Marcapata. Ensayo de interpretacin de una costumbre
andina. En: Revista Andina 39, pp.51-73.
Serracino, G.; Stehberg, R. (1975). Vida pastoril en la precordillera andina (Guatin, San Pedro de
Atacama, Chile). En: Estudios Atacameos N3, pp.73-88.
olc, V. (2011 [1975]). Casa aymara en Enquelga. En: Chungara, Vol.43, N1, pp.89-111.
Tomasi, J. (2013). Cubiertas con tierra en el rea punea. Acercamiento a las tcnicas y prcticas
contemporneas en Susques (Jujuy, Argentina). 13 Seminario Iberoamericano de Arquitectura y
Construccin con Tierra. Valparaiso, Chile: DUOC/PROTERRA.
Tomasi, J.; Rivet, C. (Coord) (2011). Puna y arquitectura. Las formas locales de la construccin.
Buenos Aires: CEDODAL.

AGRADECIMIENTOS
El autor agradece a Carolina Rivet, Humberto Mamani, Rene Huerta y Ana Mara Lemus por la
posibilidad de participar en trabajos de construccin en las comunidades de Coranzul, Cochinoca,
Conchi Viejo y Caspana, respectivamente. De la misma manera, agradece a los miembros de las
comunidades por su generosidad y paciencia para compartir sus conocimientos. Si pese a su
colaboracin existen errores en los anlisis e interpretaciones, estos son de exclusiva responsabilidad
del autor.

AUTOR
Jorge Tomasi, doctor de la Universidad de Buenos Aires, rea geografa (FFyL-UBA), magster en
antropologa social (ISES-IDAES-UNSAM), arquitecto (FADU-UBA) e investigador asistente del
CONICET. Desde el 2004 trabaja con grupos pastoriles en la Puna de Jujuy, particularmente en
Susques y Rinconada, investigando sobre prcticas arquitectnicas, espacio domstico y
movilidades.

133
SEMINARIO IBEROAMERICANO DE ARQUITECTURA Y
CONSTRUCCIN CON TIERRA
La Paz, Bolivia, 9 al 12 Octubre 2017

RESDUO DE GRANITO COMO CARGA PARA TINTAS BASE DE


PIGMENTOS DE SOLOS
1 2
Mrcia Maria Salgado Lopes ; Fernando de Paula Cardoso ; Rita de Cssia Silva SantAnna
3 4 5
Alvarenga ; Leonardo Gonalves Pedroti ; Henrique Rios Mendes
Departamento de Engenharia Civil, Universidade Federal de Viosa; Viosa, MG, Brasil
1
lopes.marcia1993@[Link]; 2fernandodepaulacardoso@[Link]; 3ritadecassia@[Link]; [Link]@[Link];
5
[Link]@[Link]

Palavras-chave: tintas, pigmentos de solos, resduo de granito, carga mineral, poder de cobertura.

Resumo
Tcnicas mais avanadas esto sendo estudadas atualmente, com o objetivo de melhorar o
desempenho das tintas produzidas com pigmentos de solos. Supe-se que possvel melhorar o
desempenho das tintas por meio da adio de partculas denominadas cargas minerais, que
cumprem a funo de aumentar o teor de slidos das misturas e, por consequncia, o poder de
cobertura, sem afetar significativamente a viscosidade. Portanto, este trabalho busca avaliar a
influncia do resduo de granito como carga mineral sobre o poder de cobertura de tintas para a
construo civil produzidas base de pigmentos de solos. Para se conhecer melhor os materiais
utilizados como pigmentos, realizou-se a caracterizao dos mesmos aps o processo de
desagregao mecnica e peneiramento. Para a produo das amostras de tintas, foram
selecionados dois tipos de solos e definiu-se um planejamento experimental de misturas variando-se
as propores de cada solo e do resduo de granito de 0 a 100%. Neste planejamento, a resina foi
considerada um fator fixo e a proporo de gua variou em cada mistura, de modo a se manter a
viscosidade constante. Em seguida, foram realizados ensaios de determinao do poder de cobertura
para cada uma das amostras. Verificou-se que, para os dois tipos de solos utilizados, as tintas
apresentaram melhor poder de cobertura medida que o resduo de granito foi acrescentado. Este
resultado pode ser explicado pelas caractersticas do resduo de granito, que promoveram um
aumento gradual do teor de slidos das misturas.

1. INTRODUO
Desde os primrdios, os solos so utilizados como pigmentos para a produo de tintas. De
acordo com Genestar e Pons (2005), pinturas utilizando terras naturais podem ser
encontrados em obras de arte em qualquer lugar e em qualquer perodo histrico devido
sua disponibilidade, alta capacidade de colorao e estabilidade sob diversas condies
climticas.
Solues mais tecnolgicas para a produo dessas tintas esto sendo estudadas nos
ltimos anos, procurando-se melhorar o desempenho das mesmas. Dentre os trabalhos j
desenvolvidos nesse mbito, pode-se citar Cardoso (2015), Faria (2015), e Leite, Pacheco e
Antunes (2016).
Para Dumitru e Jitaru (2010), possvel melhorar o desempenho de tintas atravs da adio
de partculas, denominadas cargas minerais, s misturas. As cargas minerais so
substncias inertes adicionadas para reduzir o custo do produto e para melhorar as suas
propriedades fsicas, de dureza, rigidez, propriedades pticas, propriedades trmicas e de
resistncia ao impacto (aglar et al., 2013).
Dentre as propriedades pticas, o poder de cobertura uma das principais propriedades de
uma tinta. Para Fazenda (2009), tal propriedade pode ser qualitativamente definida como a
capacidade que uma tinta possui de ocultar qualquer superfcie que seja pintada com a
mesma. Quanto maior for o poder de cobertura da tinta menor ser a quantidade de luz que
alcanar o substrato que se deseja revestir.
o
Seminrio Ibero-americano de Arquitetura e Construo com Terra 17 SIACOT

Um dos principais responsveis por melhorar o poder de cobertura das tintas so os


pigmentos inertes ou cargas minerais. A carga mineral um pigmento com propriedades
especficas, no necessariamente relacionadas cor. De acordo com Castro (2009), o
conceito histrico de carga mineral, mais relacionado com a funo de enchimento apenas,
evoluiu para um conceito de funcionalidade ou performance mineral especfica, na medida
que cada mineral interfere diferentemente na correo de defeitos e em diversas
propriedades do filme.
Dentre os possveis materiais que podem ser usados como carga mineral, tem-se o resduo
de granito. Este material gerado durante diversas etapas do processo produtivo de
beneficiamento de rochas ornamentais, podendo-se citar os processos de serragem dos
blocos de rochas e polimento das chapas. Trata-se de um material constitudo, em grande
parte, de fragmentos de rocha, que possue caractersticas qumicas, fsicas, mecnicas e
mineralgicas que o habilita para ser usado como carga mineral (Bahiense, 2011).
Este resduo, formado por partculas muito finas, gerado em grande quantidade nas
regies onde so desenvolvidas atividades de minerao e beneficiamento de rochas
ornamentais, constituindo-se um problema ambiental em todo o mundo. Isso porque quando
este resduo disposto em local inadequado, pode provocar danos sade humana e ao
meio ambiente (Vijayalakshmi; Sekar; Ganesh prabhu, 2013).
Diante disso, este trabalho prope a incorporao desse resduo industrial nas tintas base
de pigmentos de solos, visando, entre outros fatores, melhorar o poder de cobertura das
tintas e contribuir para o desenvolvimento sustentvel.

2. OBJETIVO
O objetivo geral avaliar a influncia do resduo de granito, como carga mineral, sobre o
poder de cobertura de tintas para a construo civil base de pigmentos de solos.
Os objetivos especficos so:
a) Fazer adies de resduo de granito em tintas produzidas com dois tipos de pigmentos de
solos;
b) Aplicar mtodo adaptado de avaliao do poder de cobertura da tinta seca por meio da
anlise comparativa de imagens.

3. METODOLOGIA
A metodologia utilizada baseia-se em uma srie de processos desenvolvidos para atender
os requisitos de uma tecnologia social. Nesse sentido, as principais referncias utilizadas
foram as experincias desenvolvidas por Cardoso (2015). Cada uma das etapas realizadas
est detalhada nos itens subsequentes.

3.1 Seleo e tratamento dos pigmentos


Os dois tipos de solos foram coletados nos arredores do muncipio de Viosa, estado de
Minas Gerais. As amostras foram selecionadas em funo da cor, sendo um de cor
vermelha, terracota, e outro de cor amarelo ocre. J o resduo de granito foi coletado na
regio sul do estado do Esprito Santo. O resduo coletado j havia passado por tratamento
para perda de umidade no equipamento filtro prensa, apresentando uma umidade final entre
20% e 30%.
Os solos e o resduo de granito foram secos ao sol, destorroados e peneirados na peneira
ABNT n 2 (abertura de 2,4 mm). Essa preparao inicial serviu para retirar parte da matria
orgnica e as partculas maiores presentes nas amostras, alm de homogeneizar o material.
Em seguida, foi realizada a preparao dos pigmentos dos solos e do resduo de granito,
com base no mtodo desenvolvido por Cardoso (2015). Esse mtodo consiste na

135
o
Seminrio Ibero-americano de Arquitetura e Construo com Terra 17 SIACOT

desagregao e disperso mecnica das partculas em meio aquoso, com o disco Cowles
acoplado em uma furadeira com motor de 900 W, a 1500 rpm.
O tempo de desagregao e disperso variou em funo das caractersticas dos solos e do
resduo e o processo se deu por encerrado quando o vrtice criado pelo material em plena
agitao se estabilizou, o que indica a situao na qual no h mais absoro de gua pelas
partculas e ocorre a estabilizao da viscosidade.
Por fim, foi realizado o peneiramento em meio mido, com peneira ASTM 80 mesh (abertura
de 0,177 mm). A utilizao da referida peneira, apesar de permitir a passagem de silte e de
areia em fraes finas, explicada pela correspondncia de sua abertura com a das meias
de nylon, facilitando, assim, a reproduo dessa tecnologia de carter social.
Aps o peneiramento, foram retiradas alquotas do material produzido para caracterizao e,
em seguida, os pigmentos foram armazenados em recipientes com tampa.

3.2 Caracterizao dos pigmentos


Para a caracterizao fsica, determinou-se a curva de distribuio granulomtrica com base
nas prescries da ABNT NBR 7181:1984 e a massa especfica real dos gros segundo a
ABNT NBR 6508:1984.
Para a caracterizao mineralgica, realizou-se a Difrao de raios X, que indica as fases
cristalinas presentes nesses materiais, por meio do Sistema de difrao D8-Discover. E,
para a caracterizao morfolgica, realizou-se a microscopia eletrnica de varredura, com
equipamento Leo 1430VP.

3.3 Delineamento estatstico de mistura: planejamento em rede simplex


As tintas foram produzidas com um pigmento ativo, o solo, um pigmento inerte ou carga
mineral, o resduo de granito; um veculo ligante, o PVA (poliacetato de vinila) da marca
Cascorez, categoria universal; e um solvente, a gua.
A mistura desses componentes foi realizada com base em um planejamento de misturas em
rede simplex. Para tanto, definiu-se os pigmentos ativo e inerte, isto , o solo e o resduo de
granito, como variveis independentes da mistura, sofrendo variaes de 0 a 100%.
O veculo ligante foi considerado um fator fixo, correspondendo a 30% do teor de pigmentos
presente em cada amostra, conforme metodologia empregada pelo Projeto Cores da Terra.
Por fim, a quantidade de solvente variou em cada mistura, de modo a se manter a
viscosidade constante.
As formulaes foram geradas pelo software estatstico Minitab 17 e esto apresentados na
Tabela 1.
Tabela 1. Experimentos de mistura a serem realizados para cada tipo de tinta
Experimento Resduo de granito (%) Solo (%)
1 0 100
2 100 0
3 50 50
4 25 75
5 75 25

3.4 Preparao das amostras de tinta


Para a preparao das amostras de tinta, o primeiro passo foi a determinao do teor de
pigmentos presente nas solues de pigmentos diludos em gua, preparadas conforme o
item 3.1. Para a realizao dessa determinao, alquotas retiradas de cada soluo foram
pesadas antes e aps serem levadas estufa pelo tempo de 48 horas a 100C.
Em seguida, realizou-se a mistura de quantidades das solues de pigmento de solo e de
resduo de granito, de modo que a massa de solo e resduo obedecesse s propores

136
o
Seminrio Ibero-americano de Arquitetura e Construo com Terra 17 SIACOT

definidas na Tabela 1. Para realizao dessa mistura, utilizou-se o disco Cowles acoplado
ao agitador mecnico.
Aps a mistura, fez-se a medio da viscosidade com o viscosmetro copo Ford, com orifcio
n4, conforme ABNT NBR 5849:2015. O tempo de escoamento definido para a passagem
dos pigmentos diludos pelo orifcio foi de 12 1 segundos. A correo da viscosidade,
quando necessria, se deu com a adio de mais gua mistura, seguida de agitao e
nova medio da viscosidade, at alcanar o tempo determinado.
Acrescentou-se, ento, o veculo ligante mistura, cuja quantidade correspondeu a 30% do
teor de pigmentos presente na mistura. Mediu-se a viscosidade e realizou-se novamente
correes com adies de gua at que o tempo de escoamento fosse de 12 1 segundos.
Na Tabela 2 so apresentadas as formulaes de cada uma das amostras de tinta
produzidas.
Aps a preparao das amostras, foram retiradas alquotas das tintas prontas. Tais
alquotas foram pesadas antes e aps serem levadas estufa pelo tempo de 48 horas a
100C. Assim, foi possvel determinar o teor de slidos de cada mistura.
Tabela 2. Frmulas definidas para a produo das amostras de tinta com viscosidade constante.
Tintas com pigmentos de solo vermelho
Amostra Pigmento de solo (g) Pigmento de resduo (g) Solvente (g) Veculo (g)
1 96,67 0 483,34 29
2 67,69 22,56 355,15 27,08
3 54,95 54,95 315,4 32,97
4 48,75 146,26 352 58,5
Tinta sem pigmentos de solo
Amostra Pigmento de solo (g) Pigmento de resduo (g) Solvente (g) Veculo (g)
5 0 459,2 339,81 137,76
Tintas com pigmentos de solo amarelo
Amostra Pigmento de solo (g) Pigmento de resduo (g) Solvente (g) Veculo (g)
6 86,49 0 340,43 25,95
7 77,2 25,73 321,43 30,88
8 78,91 78,91 364,5 47,35
9 77,2 231,6 462,02 92,64

3.5 Ensaio de determinao do poder de cobertura


A metodologia utilizada para determinao do poder de cobertura da tinta seca foi adaptada
da ABNT NBR 14942:2012 por Cardoso et al. (2016).
Primeiramente, aplicou-se trs demos das tintas produzidas em cartelas BYK ref. PA 2811,
usando-se rolos de l de carneiro. A cada demo, as cartelas foram deixadas para secar na
horizontal pelo tempo de 24 horas.
A anlise das imagens foi feita por comparao da cobertura obtida na terceira demo com
a cobertura total do fundo, obtida por meio da aplicao de vrias demos sobre a lateral
direita de cada cartela.
Ao final do processo, as cartelas foram levadas ao scanner para a obteno das imagens,
utilizando-se resoluo de 600 dpi.
A determinao da razo de contraste da cobertura de trs demos e da cobertura total foi
feita por meio da leitura do fator B (Brilho) do padro de cores HSB, via software Photoshop.
Isso porque o fator B considera a luminosidade ou o escurecimento relativo da cor,
geralmente medido como a porcentagem de 0 (preto) a 100 (branco). Assim, medindo-se o

137
o
Seminrio Ibero-americano de Arquitetura e Construo com Terra 17 SIACOT

fator B sobre os fundos preto e branco da cartela, obtm-se o quanto de preto e branco
ainda esto atravessando a pelcula de tinta seca. Com esse nmero, obtm-se a razo de
contraste, dada pela equao 1.

Vp
RC (%) = 100. (1)
Vb
onde: RC: razo de contraste (%)
Vp: valor de refletncia obtido sobre a parte preta (%);
Vb: valor de refletncia obtido sobre a parte branca da cartela (%).
Por fim, a comparao entre a cobertura obtida na terceira demo e a total se deu por meio
da diviso da razo de contraste da terceira demo pela da cobertura total, de onde foi
obtido um nmero que corresponde relao entre as razes de contraste. Da, quanto
mais prximo de 1,0 esse nmero, mais prximo do padro obtido na cobertura total chegou
a cobertura obtida na terceira demo.

4 RESULTADOS E DISCUSSO
4.1 Caracterizao dos pigmentos
Na Tabela 3 esto apresentados os resultados da caracterizao fsica para cada um dos
pigmentos utilizados na produo das tintas.
Tabela 3. Caracterizao fsica dos pigmentos
Parmetro estudado Resduo de Granito Solo Amarelo Solo Vermelho
Massa especfica (g/cm) 2,68 2,82 2,89
Granulometria
Argila (%) 13,1 37,5 63,8
Silte (%) 73,1 48,4 21,9
Areia (%) 13,8 14,2 14,3
D50 (m) 10,0 5,5 <1

Constata-se-se que o solo vermelho argiloso, o solo amarelo silto-argiloso e o resduo de


granito siltoso. Verifica-se, conforme os valores de dimetro mdio (D50) apresentados na
Tabela 3, que o resduo de granito apresenta partculas com granulometria bem maior que
as partculas dos solos. Entretanto, de acordo com Oates (2008), para ser utilizado na
produo de tintas, o tamanho das partculas da carga mineral pode variar at 15,0 m.
A anlise mineralgica, por meio da identificao das fases cristalinas, apresentou os
seguintes resultados (Tabela 4).
Tabela 4. Caracterizao qumica dos pigmentos
Material Resduo de granito Solo Amarelo Solo Vermelho
Quartzo (Slica- SiO2) Quartzo (Slica- SiO2) Quartzo (Slica- SiO2)
Mica muscovita Caulinita Caulinita
(KAl2Si3AlO10(OH,F)2) (Al2Si2O5(OH)4) (Al2Si2O5(OH)5)
Fases Albita
Gipsita (CaSO4.2H2O) Gipsita (CaSO4.2H2O)
cristalinas (Feldspato sdico- NaAlSi3O8)
Microclina
Goethita (FeO(OH)) Goethita (FeO(OH))
(Feldspato potssico- KAlSi3O8)
Ortoclsio
Hematita (Fe2O3)
(Feldspato potssico- KAlSi3O8)

138
o
Seminrio Ibero-americano de Arquitetura e Construo com Terra 17 SIACOT

Segundo Castro (2009), quanto menor o dimetro das partculas, melhor o poder de
cobertura do filme de tinta. Entretanto, quanto menor o tamanho das partculas mais difcil
se torna a disperso do material no meio, devido ao efeito de floculao. Dessa forma,
importante que haja uma distribuio granulomtrica apropriada das partculas de pigmento,
de modo que as partculas mais finas preencham os espaos vazios entre as partculas mais
grosseiras, fazendo com que ocorra uma melhor compactao do filme (Gil, 2013).
Com relao caracterizao morfolgica, nas Figuras 1, 2 e 3 esto apresentadas as
morfologias das partculas do resduo de granito, do solo amarelo e do solo vermelho,
respectivamente. Segundo Stoffer (1997), o formato das partculas interfere no
empacotamento das mesmas e, consequentemente, no poder de cobertura do filme da tinta.

Figura 1. Morfologia do pigmento de resduo de granito com os aumentos de 4000 vezes

Figura 2. Morfologia do pigmento de solo amarelo com os aumentos de 5000 vezes

Figura 3. Morfologia do pigmento de solo vermelho com os aumentos de 4000 vezes

139
o
Seminrio Ibero-americano de Arquitetura e Construo com Terra 17 SIACOT

O resduo de granito (Figura 1) um material que possui distribuio variada do dimetro,


composto por partculas com morfologia irregular e cantos angulosos. Essa morfologia deve-
se ao processo de corte/serragem dos blocos de rochas ornamentais (Rodrigues et al.,
2011).
O solo amarelo (Figura 2) constitudo de partculas lamelares e granulares, de diferentes
tamanhos, como caulinita e xidos de ferro, respectivamente. J o solo vermelho (Figura 3)
possui algumas partculas maiores, porm a maior parte desse material formato por
partculas de dimenses muito pequenas (xidos de ferro), que tendem naturalmente
floculao.

4.2 Desempenho das amostras de tinta


Nas Figuras 4 e 5 so apresentadas as imagens obtidas no ensaio de determinao do
poder de cobertura das tintas.

Figura 4. Tintas com pigmentos de solo vermelho aplicadas nas cartelas:


A- amostra 1; B- amostra 2; C- amostra 3; D- amostra 4; E- amostra 5.

Figura 5. Tintas com pigmentos de solo amarelo aplicadas nas cartelas:


A- amostra 6; B- amostra 7; C- amostra 8; D- amostra 9; E- amostra 5.
Na Tabela 5 esto apresentados os resultados de teor de slidos e razo de contraste das
tintas produzidas, estando esses parmetros relacionados com as adies de resduo de
granito de cada amostra.
Tabela 5. Teor de slidos e razo de contraste das amostras de tinta produzidas.
Tintas com pigmentos de solo vermelho
Amostra de tinta Adies de resduo (%) Teor de slidos (%) Razo de contraste (%)
1 0 17,43 73,3
2 25 21,29 77,3
3 50 26,67 78,8
4 75 35,61 84,6
Tinta sem pigmentos de solos
Amostra de tinta Adies de resduo (%) Teor de slidos (%) Razo de contraste (%)
5 100 55,03 98,2

140
o
Seminrio Ibero-americano de Arquitetura e Construo com Terra 17 SIACOT

Tintas com pigmentos de solo amarelo


Amostra de tinta Adies de resduo (%) Teor de slidos (%) Razo de contraste (%)
6 0 20,49 79,4
7 25 24,73 83,6
8 50 30,77 84,7
9 75 39,59 92,3

Alm disso, nas Tabelas 6 e 7 esto apresentadas as equaes de regresso das


respostas, explicadas pelo modelo estatstico para teor de slidos e razo de contraste das
sries de tintas com pigmentos de solo vermelho e amarelo, respectivamente.
Tabela 6. Equaes de regresso vlidas para a srie de tintas com pigmentos de solo vermelho
Requisito Equao de regresso R (%)
Teor de slidos = 18,26a + 54,05b - 39,69ab 99,04
Razo de contraste = 71,02a + 93,86b 86,65
Legenda: a- pigmento de solo vermelho e b- pigmento de resduo de granito

Tabela 7. Equaes de regresso vlidas para a srie de tintas com pigmentos de solo amarelo
Requisito Equao de regresso R (%)
Teor de slidos = 20,93a + 54,51b - 28,76ab 99,67
Razo de contraste = 78,38a + 96,90b 94,81
Legenda: a- pigmento de solo amarelo e b- pigmento de resduo de granito

Nota-se que o teor de slidos das tintas produzidas com pigmentos dos dois tipos de solos
aumentou com as adies do resduo de granito, mantendo-se uma viscosidade ideal para a
aplicao das tintas. Segundo Silva e Uemoto (2005), o teor de slidos das tintas ltex PVA
encontradas no mercado apresentam valores na faixa de 35,6-52%. Assim, com adies de
75% de resduo de granito, possvel obter um teor de slidos dentro da faixa de variao
citada, para os dois tipos de tintas produzidas.
Com relao ao poder de cobertura das tintas, observa-se, atravs das Figuras 4 e 5 e a
Tabela 5, que as razes de contraste aumentaram medida que se adicionou o resduo de
granito. No entanto, de acordo com a ABNT NBR 14942:2012 e a ABNT NBR 15079:2011,
para tintas da linha econmica, o poder de cobertura do produto deve ser tal que permita
cobrir uma rea mnima de 4 m/l, apresentando uma razo de contraste de 98,5%.
Observa-se que, aps a aplicao de 3 demo das tintas produzidas, nenhuma das
amostras cumpriu o requisito de razo de contraste estabelecido pela ABNT.
Observa-se ainda que os melhores valores de razo de contraste foram obtidos para as
tintas produzidas com pigmentos de solo amarelo. Isso est relacionado, possivelmente, ao
formato lamelar das partculas do solo amarelo e menor tendncia de floculao das
partculas desse solo, quando comparadas com as partculas do solo vermelho. Estas so
predominantemente constitudas pela frao de argila rica em xido de ferro com alta
tendncia floculao, o que dificulta a disperso do material no meio e, por consequncia,
a homogeneidade das pelculas de tinta.
Por meio das equaes de regresso para o teor de slidos e a razo de contraste (Tabelas
6 e 7), possvel confirmar que estes so influenciadas positivamente pelo resduo de
granito, sendo os melhores resultados obtidos nas misturas que apresentaram as maiores
propores de resduo.
O aumento do teor de slidos e o consequente aumento no poder de cobertura devem-se s
caractersticas do resduo de granito, que pode ser considerado como um material inerte.
Tal como a areia, o resduo tem baixa rea superficial e no apresenta cargas eltricas

141
o
Seminrio Ibero-americano de Arquitetura e Construo com Terra 17 SIACOT

superficiais, o que possibilita aumentar o teor de slidos, sem alterar significativamente a


viscosidade das misturas, pois se trata de um material que interage pouco com a gua.

5. CONSIDERAES FINAIS
Este estudo foi realizado para explorar a utilizao do resduo de granito, como carga
mineral, em tintas para construo civil base de pigmentos de solos. Com base nos
resultados dos ensaios experimentais, pode-se concluir:
O resduo de granito apresenta caractersticas que o habilitam a ser utilizado, como
carga mineral, em tintas.
A adio de resduo nas tintas base de pigmentos de solo influenciou positivamente o
poder de cobertura. Isso se deve s caractersticas do resduo de granito e ao alto teor de
slidos que se obteve nas misturas, mantendo-se a viscosidade dentro da faixa de
aplicabilidade.
No entanto, aps a aplicao de 3 demos das tintas produzidas, nenhuma cumpriu o
requisito de razo de contraste estabelecido pela ABNT para tintas da linha econmica.

REFERNCIAS BIBLIOGRFICAS
Associao Brasileira de Normas Tcnicas (2015). NBR 5849: Tintas - Determinao de viscosidade
pelo copo Ford. Rio de Janeiro: ABNT.
Associao Brasileira de Normas Tcnicas (1984). NBR 6508: Gros de solos que passam na peneira
de 4,8 mm Determinao da massa especfica. Rio de Janeiro: ABNT.
Associao Brasileira de Normas Tcnicas (1984). NBR 7181: Solo Anlise granulomtrica. Rio de
Janeiro: ABNT.
Associao Brasileira de Normas Tcnicas (2012). NBR 14942: Tintas para construo civil. Mtodo
para avaliao de desempenho de tintas para edificaes no industriais. Determinao do poder de
cobertura de tinta seca. Rio de Janeiro: ABNT.
Associao Brasileira de Normas Tcnicas (2011). NBR 15079: Tintas para construo civil.
Especificao dos requisitos mnimos de desempenho de tintas para edificaes no industriais. Rio
de Janeiro: ABNT.
Bahiense, A. V. (2011). Pavimentos intertravados de matriz cimentcea incorporados com lama do
beneficiamento de rochas ornamentais. Tese (Doutorado em Engenharia e Cincia dos Materiais).
Universidade Estadual do Norte Fluminense. Campos dos Goytacazes, Rio de Janeiro.
Cardoso, F. P. (2015). Desenvolvimento de processos de produo e avaliao do desempenho de
tintas para a construo civil manufaturadas com pigmentos de solos. Dissertao (Mestrado em
Engenharia da Construo). Universidade Federal de Viosa. Viosa, Minas Gerais.
Cardoso, F. P.; Alvarenga, R. C. S. S.; Carvalho, A. F.; Mendes, T. S. G. (2016). A influncia da
superfcie especfica e do teor de pigmentos de solos sobre o poder de cobertura de tintas para a
construo civil. 16 Seminario Iberoamericano de Arquitectura y Construccin con Tierra. Assuno,
Paraguai: FADA-UNA/PROTERRA/CEDES/hbitat
Castro, C. D. (2009). Estudo da influncia das propriedades de diferentes cargas minerais no poder
de cobertura de um filme de tinta. Tese (Doutorado em Engenharia de Minas, Metalurgia e Materiais).
Escola de Engenharia, Universidade Federal do Rio Grande do Sul. Porto Alegre, Rio Grande do Sul.
aglar, I. D.; Basturk, E.; Oktay, B.; Kahraman, M. V. (2013). Preparation and evaluation of linseed oil
based alkyd. Progress in Organic Coatings, v.77, n.1, p. 81-86.
Dumitru, P.; Jitaru, I. (2010). Improving hiding power obtained by variation of fillers for interior
emulsion paints. Revista de Chimie (Bucharest), v. 61, n. 5, p. 479-482.
Faria, F. C. (2015). Produo de tintas naturais para construo civil: testes de preparao, aplicao
e avaliao do intemperismo acelerado. Dissertao (Mestrado em Engenharia da Construo Civil).
Universidade Federal do Paran. Curitiba, Paran.
Fazenda, J. M. R. (2009). Tintas e vernizes: Cincia e tecnologia. So Paulo: Edgard Blcher.

142
o
Seminrio Ibero-americano de Arquitetura e Construo com Terra 17 SIACOT

Genestar, C.; Pons, C. (2005). Earth pigments in painting: characterisation and differentiation by
means of FTIR spectroscopy and SEM-EDS microanalysis. Analytical and Bioanalytical Chemistry, v.
382, p. 269274.
Gil, S. F. A. P. (2013). Criao de uma base de dados destinada formulao automtica de cores
para uma tinta de fachadas, aquosa e de formulao genrica, com uma gama nova de pastas
corantes de base aquosa. Dissertao (Mestrado em Engenharia dos materiais). Universidade Nova
de Lisboa. Lisboa.
Leite, L. V.; Pacheco, R. C.; Antunes, W. L. (2016). Avaliao do Processo de Produo de Tintas
Base de Argila. Revista de Engenharias da Faculdade Salesiana, v. 3, p. 2-9.
Oates, J. A. H. (2008). Lime and Limestone: Chemistry and Technology, Production and Uses.
Buxton: Wiley-VCH.
Rodrigues, G. F.; Alves, J. O.; Tenrio, J. A. S.; Espinosa, D. C. R. (2011). Estudo de resduos de
rochas ornamentais para a produo de materiais vtreos. Tecnologia em Metalurgia, Materiais e
Minerao, v. 8, n. 3, p. 203-207.
Silva, J.; Uemoto, K. L. (2005). Caracterizao de tintas ltex para construo civil: diagnstico do
mercado do estado de So Paulo. Boletim Tcnico. So Paulo: Escola Politcnica da Universidade de
So Paulo.
Stoffer, J. (1997). Extender pigments. American Paint & Coatings Journal, p. 19-23.
Vijayalakshmi, M.; Sekar, A. S. S.; Ganesh Prabhu, G. (2013). Strength and durability properties of
concrete made with granite industry waste. Construction and Building Materials, v. 46, p. 1-7.

AGRADECIMENTOS
Os autores agradecem ao CNPq, pelo apoio financeiro, ao Laboratrio de Materiais de construo
(DEC/UFV), ao Laboratrio de Difrao de Raios-x (DPF/UFV) e ao Ncleo de Microscopia e
Microanlise (UFV).

AUTORES
Mrcia Maria Salgado Lopes, mestranda em engenharia civil pela Universidade Federal de Viosa
UFV; engenheira civil pela mesma instituio. Currculo completo em
[Link]
Fernando de Paula Cardoso, doutorando em engenharia civil pela Universidade Federal de Viosa
UFV; mestre em engenharia civil pela mesma instituio; arquiteto pela UFV; pesquisador do projeto
Cores da Terra, vinculado aos Departamentos de Solos e Engenharia Civil da UFV; membro das
Redes TerraBrasil e PROTERRA. Currculo completo em [Link]
Rita de Cssia Silva SantAnna Alvarenga, Professora adjunta do Departamento de Engenharia Civil
da Universidade Federal de Viosa UFV; mestrado e doutorado em Engenharia Civil pela
Universidade de So Paulo USP; engenheira civil pela UFV. Currculo completo em
[Link]
Leonardo Gonalves Pedroti, professor adjunta do Departamento de Engenharia Civil da
Universidade Federal de Viosa UFV; doutorado em Engenharia e Cincias dos Materiais pela
Universidade Estadual do Norte Fluminense UENF; mestrado em Estruturas pela UENF; engenheiro
civil pela UFV. Currculo completo em [Link]
Henrique Rios Mendes, graduando em engenharia civil pela Universidade Federal de Viosa UFV.

143
SEMINARIO IBEROAMERICANO DE ARQUITECTURA Y
CONSTRUCCIN CON TIERRA
La Paz, Bolivia, 9 al 12 Octubre 2017

PROSPECCIONES EN MUROS DE TIERRA PARA GENERAR


PROPUESTAS DE RECUPERACIN DE COLOR, CUENCA,
ECUADOR
1 2 3 4
Mara Cecilia Achig-Balarezo ; Mario Brazzero ; Vctor Caldas ; Indira Salazar
Proyecto vlirCPM, Facultad de Arquitectura y Urbanismo, Universidad de Cuenca, Cuenca, Ecuador,
1
cecilia_achig@[Link]; [Link]@[Link]
Facultad de Arquitectura y Urbanismo, Universidad de Cuenca, Cuenca, Ecuador,
2
mbrazzero@[Link]; 4indirasalazarsilva@[Link]

Palabras clave: cromtica patrimonial, tcnicas tradicionales, calas de prospeccin, tierras de color

Resumen
El presente trabajo aborda el proceso tcnico y los resultados sistemticamente registrados que, en la
fase de diagnstico, permitieron identificar la cromtica que los diferentes momentos histricos
plasmaron en los muros de tierra de la antigua Escuela San Jos, bien patrimonial ubicado en el
Centro Histrico de Cuenca, Ecuador. Sin ser determinante, la declaratoria de esta ciudad como
Patrimonio Cultural de la Humanidad en 1999 por la UNESCO, subraya un compromiso mayor de los
actores culturales por proteger los elementos materiales que forman parte de la identidad ciudadana,
como es la Escuela San Jos. El objetivo principal consiste en la propuesta de recuperacin de la
cromtica original del inmueble, que incluye la adopcin de tcnicas tradicionales con tierras de color.
Esta propuesta es el resultado de la estrategia metodolgica que incluye un estudio histrico y
recuperacin de fotografas de archivos de la ciudad, entrevistas especficas, y la ejecucin de calas
de prospeccin en diferentes elementos arquitectnicos para identificar la historicidad cromtica del
edificio.

1 INTRODUCCIN
El color es un elemento fundamental en la arquitectura, repercutiendo emocionalmente en
las personas que lo observan. El color resulta determinante para la imagen de las ciudades,
es un hecho expresivo que condicionado por los elementos culturales de su colectividad,
refleja su capacidad de ver, sentir y expresarse. (Municipalidad de Cuenca, 2000) La
expresin cromtica de los edificios tiene memoria y orgenes muy antiguos 1 que se
relacionan con su historia.
Es reconocido el aporte que muchas universidades y centros de investigacin a escala
global realizan en favor de la proteccin del patrimonio cultural. Sin ser este aporte el tema
que se pretende abordar, es necesario hacer mencin al trabajo que desde esta corriente
desarrolla la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad de Cuenca (FAUC),
debido a que desde docencia e investigacin se determin el marco referencial del presente
estudio.
La FAUC plantea dos frentes acadmicos encausados a fomentar las estrategias de
proteccin de los bienes patrimoniales. Por un lado, el denominado Proyecto Ciudad
Patrimonio Mundial (vlirCPM), que, entre otras estrategias maneja una agenda de eventos
direccionados a un pblico objetivo y a fortalecer los contenidos tericos de los estudiantes,
en particular quienes optan por la opcin de Conservacin de Patrimonio.
Dentro de la oferta acadmica, la FAUC imparte, a los estudiantes de ltimo ao de la
carrera, el taller opcional Conservacin del Patrimonio Edificado, con asignaturas como
Proyecto Arquitectnico Urbano de Conservacin Ejecutivo. Como un aporte a la fase
prctica del Taller de Conservacin y como resultado del inters generado en los

1
Cardoso, F. La conservacin preventiva, arquitectura y color. En Proyecto vlirCPM (ed) Discursos y
experiencias para la Gestin del Patrimonio. Cuenca, Ecuador: en proceso de publicacin
o
Seminario Iberoamericano de Arquitectura y Construccin con Tierra 17 SIACOT

estudiantes, se desarroll un estudio que buscaba establecer la cromtica histrica del bien
patrimonial denominado Unidad Educativa Francisco Febres Cordero, antigua Escuela San
Jos de los Hermanos Cristianos (en adelante referido como antigua Escuela San Jos).
Este estudio estaba enmarcado en el mbito acadmico ms amplio de ejecucin de
estudios preliminares destinados al diagnstico del estado de conservacin de la
arquitectura patrimonial de Cuenca, insumos imprescindibles para aportar lineamientos
tcnicos y metodolgicos para enfrentar futuras empresas de conservacin y restauracin.
La investigacin histrica acerca del color de inmuebles patrimoniales es un tema muy poco
afrontado a nivel cientfico, menos an el incluir en los proyectos de intervencin estudios
concernientes a la cromtica de las edificaciones. Como resultado, el color o colores que
conformarn la imagen del Bien restaurado termina siendo una decisin subjetiva tomada
por contratistas, propietarios o autoridades locales. A esto se suma el hecho que en los
contenidos de los slabos de las asignaturas relacionadas con la conservacin del
patrimonio edificado (especialmente en tierra) dentro de la academia, no se hace mayor
referencia a temas vinculados con estudios tcnicos-cientficos para la realizacin de
propuestas cromticas en bienes patrimoniales, que es donde precisamente se puede
aplicar la metodologa que se presenta en esta investigacin.
El documento Informe de calas de prospeccin (Bermeo et al., 2016), elaborado por ocho
estudiantes de la asignatura Taller 2: Proyecto arquitectnico urbano de conservacin de
patrimonio de la FAUC con el asesoramiento directo de docentes y expertos en el tema,
permiti tener un primer acercamiento a los contenidos sobre el color en la arquitectura
patrimonial, a travs de diversas fuentes de informacin.
En la ciudad de Cuenca, de los proyectos de restauracin documentados, existen casos
puntuales en los que se puede encontrar una adecuada aplicacin de metodologa para
determinar propuestas cromticas en base a estudios histricos y a prospecciones, tal es el
caso de la Catedral Vieja, el edificio de la Curia Arquidiocesana de Cuenca, y otros estudios
a nivel urbano como: propuesta de adecentamiento de las fachadas en la calle Rafael Mara
Arzaga, calle Larga, Plazoleta del Carbn, Plazoleta del Farol y Plaza de El Vergel. (Achig-
Balarezo; Paredes; Barsallo, 2016)
Al tratarse de un tema poco explorado dentro de la arquitectura patrimonial de la ciudad, es
necesario recuperar documentos publicados previamente, abordndolos desde una visin
crtica, como insumos de produccin de conocimiento. A ms del documento generado por
la FAUC, mencionado previamente, las fuentes principales de informacin sobre el estudio
histrico del color en la ciudad de Cuenca que fueron consultadas para esta investigacin
son: a) Arqueologa del color: historia, mundo y significacin. Estudio y propuesta para el
Centro Histrico de Cuenca (Achig; Paredes, 2001), b) Estudio y propuestas de color para la
arquitectura del centro histrico de Cuenca Ecuador (Achig-Balarezo; Paredes; Barsallo,
2016) c) Reglamento para el uso del color y materiales en las edificaciones del Centro
Histrico (Municipalidad de Cuenca, 2000).
1.1 Pinturas en base a tierras de color y revestimientos de tierra
Un aspecto a tener en cuenta dentro del estudio del color de un bien patrimonial es el uso
adecuado de materiales para acabados en los muros de tierra. Las tcnicas tradicionales de
construccin estn fuertemente ligadas al uso de recursos locales. El rescate de los
materiales y prcticas artesanales en la construccin, contribuye a la conservacin del
medioambiente y podra ser aplicado en procesos de restauracin y arquitectura
contempornea. Los recubrimientos de tierra se estn reconociendo en todo el mundo como
productos eco-eficientes. Adems, su aplicacin en superficies interiores de muros puede
dar una fuerte contribucin para el confort de los habitantes. (Lima; Faria, 2016) En este
contexto, resulta importante mencionar a las tcnicas de preparacin de pintura artesanal,
cuyos componentes bsicos son: pigmento mineral (tierras de color), disolvente (agua),
aglutinante (cola animal, muclago de tuna, cola blanca, etc.) y carga (espesante de la
pintura) (Achig-Balarezo; Paredes; Barsallo, 2016).

145
o
Seminario Iberoamericano de Arquitectura y Construccin con Tierra 17 SIACOT

La aplicacin de pintura a base de tierras de color implica la colocacin de algunas capas de


revestimiento sobre el muro de tierra. En Cuenca es comn utilizar sobre el muro de tierra el
revoque (capa de aproximadamente 3 cm a 5 cm de espesor que contiene arena, arcilla y
fibra vegetal: paja) y sobre sta se aplica el empaete (capa de aproximadamente 1 cm a
2 cm de espesor que contiene tierra amarilla y guano de caballo). Sobre el empaete
generalmente se aplica una capa de preparacin o blanqueado a base de cal o yeso. De
esta manera la superficie est lista para recibir la capa pictrica a base de tierras de color.
(Achig; Paredes, 2001) Como un aspecto particular e interesante dentro del bien patrimonial
antigua Escuela San Jos, se observa la presencia de revoques de tierra sobre paredes de
ladrillo en una parte interior de la fachada, la cual ha permanecido all por ms de 100 aos.
En el resto de la edificacin los revoques de tierra se encuentran sobre muros de adobe.
La elaboracin de pintura artesanal a base de tierras de colores, frecuente en estratos
originales de las edificaciones histricas de Cuenca y sus alrededores, se utiliz
mayoritariamente hasta que los pigmentos importados llegaron a la ciudad en el ao de
1920. A fines de la dcada de los aos cuarenta del siglo pasado, aparecieron las primeras
pinturas industrializadas; esto determin la disminucin de tcnicas y materiales
tradicionales, pero no su desaparicin (Achig-Balarezo; Paredes; Barsallo, 2016). En el
Informe de calas de prospeccin de la antigua Escuela San Jos, la tcnica tradicional a
base de tierras tambin se evidencia en la pintura mural de varios ambientes, especialmente
en la antigua capilla (figura 4), que actualmente se encuentra funcionando como aula
educativa.

2 OBJETIVOS
El objetivo principal de este trabajo consiste en identificar la cromtica histrica presente en
muros de tierra y elementos de carpintera del bien inmueble antigua Escuela San Jos 2.
Para lograr este objetivo, el equipo tcnico realiz una investigacin histrica del inmueble y
del rea relacionada en los archivos de instituciones pblicas de la ciudad. Al ser un campo
de anlisis muy amplio, la atencin se centra en aspectos relacionados con las
intervenciones que a travs del tiempo se ejecutaron sobre las distintas superficies del
inmueble.
De forma paralela a la investigacin histrica, se efectuaron intervenciones directas en
varias superficies del inmueble a travs de calas de prospeccin. Ms adelante se expondr
la metodologa aplicada para el efecto, lo que se debe resaltar por el momento es que estas
intervenciones permitieron a los estudiantes la aplicacin de prcticas en un entorno real -el
bien patrimonial- con la mediacin y seguimiento de una docente y un asesor
experimentados en restauracin y en el mbito de las tierras de color. Las prcticas en un
entorno real, no en entornos simulados, enriquecen el perfil de egreso de los estudiantes y
les brinda herramientas tcnicas para enfrentar la praxis profesional.
Por ltimo, este estudio tiene el propsito de elaborar una propuesta cromtica integral del
inmueble. La necesidad de contar con informacin apropiada, resultante de mtodos
tcnicos y cientficos para determinar su historia cromtica, radica en que las decisiones que
deban tomarse para la eleccin de las pinturas que van a cubrir las diferentes superficies,
sean el resultado de deliberaciones apoyadas en hechos y no en especulaciones, y son
estos hechos los que el estudio cromtico pone sobre la mesa de discusin.

3 METODOLOGA
La metodologa, segn Taylor y Bogdan (1994, p.15) designa el modo en que enfocamos
los problemas y buscamos las respuestas, lo que lleva implcita la manera elegida para
investigar. Antes de atender al proceso de investigacin o metodologa, resulta necesario
detenerse un momento en el problema. En este caso, el problema tiene dos frentes; el

2
Este objetivo pretende presentar el procedimiento y resultados del estudio de caso de Bermeo et al. (2016)
como primer acercamiento al tema del color

146
o
Seminario Iberoamericano de Arquitectura y Construccin con Tierra 17 SIACOT

primero es que no se conoce la cromtica del inmueble y, derivado de este viene el segundo
problema: qu colores se deben proponer para la cromtica definitiva. El centro del
problema radica en que tal decisin no debe -o no debera- ser tomada desde los gustos o
afinidades de quienes deciden, porque en tal caso llenaramos de gustos particulares
nuestros entornos patrimoniales. sta debe ser el resultado de un acuerdo objetivo que
considere lo que los diferentes elementos que constituyen el inmueble pueden expresar. La
metodologa propuesta para hacer frente a esta problemtica parti de la elaboracin de
investigaciones que permitieron el reconocimiento de los distintos momentos histricos por
los que la edificacin ha pasado, entre ellos, un estudio del color a travs de fuentes
bibliogrficas, as como entrevistas a informantes calificados.

3.1 Estudio histrico para identificar los colores histricos en la antigua Escuela San
Jos
La construccin de la antigua escuela San Jos inici entre los aos de 1888 y 1889
(Espinoza; Guerra; Rubio, 1991) y finaliz aproximadamente a mediados del siglo XX. El
edificio tiene un valor arquitectnico excepcional para la ciudad debido a la suma de sus
valores histrico, esttico, social y cultural. Su arquitectura fue diseada siguiendo pautas
orientadas a la educacin a cargo de la congregacin de los Hermanos Cristianos.
Actualmente, como unidad educativa Febres Cordero, con una poblacin estudiantil de 1528
nios y jvenes; pertenece a la Ilustre Municipalidad de Cuenca y presenta un estado de
deterioro progresivo, requiriendo un estudio de restauracin integral, que, como se ha dicho,
debe incluir una propuesta cromtica integral.
a) Fuentes bibliogrficas
Al realizar el estudio histrico se pudo constatar la escasa informacin bibliogrfica con que
cuenta el bien patrimonial. Durante el proceso de investigacin se recuperaron varias
fotografas, muchas de ellas, por la poca en que fueron tomadas, tenan una resolucin en
blanco y negro. Si bien esta resolucin no permite contar con informacin cromtica, es de
suma importancia para determinar las fechas o pocas de intervencin. Permiten tambin
detectar zonas que pudieran tener decoraciones o pinturas murales sobrepintadas
posteriormente. Cabe destacar que gracias al recurso de la fotografa se confirm la
existencia de pintura mural en espacios como el auditorio y la antigua capilla del bien
patrimonial. En algunas fotografas histricas del ao 1943 (figura 1), se puede observar el
proceso de enlucido del edificio (pared exterior) hacia la calle Gran Colombia. Por otra parte,
de acuerdo a otras obras arquitectnicas realizadas por el hermano redentorista Juan
Stiehle, quien fuera el diseador y constructor de este bien patrimonial, se podra deducir
que la intencin esttica fue enlucir completamente el edificio (Bermeo et al, 2016).

Figura 2. Fotografa histrica: los muros interiores de


la edificacin evidencian la presencia de un color
tenue, presumiblemente blanco (Archivo fotogrfico
del Banco Central)
Figura 1. Fotografa histrica del ao 1943
(Archivo fotogrfico del Banco Central)

147
o
Seminario Iberoamericano de Arquitectura y Construccin con Tierra 17 SIACOT

Segn lo evidencia la fotografa histrica de 1991 (figura 3), los muros exteriores presentan
un color amarillo, mientras que las molduras resaltan por la presencia del color blanco. En la
actualidad esta fachada se presenta en amarillo (tono muy tenue) con las molduras
resaltadas igualmente en color blanco. Bermeo y otros (2016) realizan un interesante
estudio comparativo de estos dos momentos: 1991 y 2016, que se corrobora
cromticamente con los tonos presentes en las fotografas histricas y las prospecciones
realizadas en estos elementos arquitectnicos.

Figura 3. Fotografa histrica de 1991, fachada Figura 4. Pintura mural de la capilla en 2015
hacia la calle Gran Colombia (crdito: Espinoza;
Guerra; Rubio, 1991)
b) Entrevistas
Se realizaron entrevistas a personas con conocimiento del estado anterior de la edificacin
patrimonial en cuanto al color, con las siguientes interrogantes: Qu colores recuerda usted
que tena el edificio en paredes exteriores, interiores y carpintera?, Recuerda si haba
pintura mural en toda la capilla? y, Recuerda otros ambiente donde exista pintura mural?
(Bermeo et al., 2016)
Se busc entablar las entrevistas a personas adultas, especficamente a ex alumnos y
maestros que ocuparon los espacios de la antigua escuela San Jos, con la finalidad de
tener ms insumos de comparacin y conocer el estado anterior de la edificacin de fuentes
de primera mano, que muchas veces en documentos histricos no se registran. Se
entrevist a tres personas: al Lcdo. Rodrigo Cevallos, quien trabaja como inspector en la
institucin desde 1986, al arquitecto restaurador Max Cabrera, y al Sr. Vctor Vintimilla, ex
alumnos de antigua Escuela San Jos en las dcadas de 1940 y 1950. Como resultado de
las entrevistas, se determin que en el ao 1955 el color de muros exteriores e interiores fue
blanco y en el ao 1986, estos muros tenan varias capas de pintura de color blanco hueso
(derivado del amarillo). Los entrevistados tambin recordaron el color durante diferentes
aos de otros elementos como zcalos, columnas de madera en los prticos de planta alta,
basas de columnas, etc. Se indic adems la presencia de pintura mural en la antigua
capilla y el auditorio.

3.2 Calas de prospeccin


Previo a este momento investigativo se realiz una induccin terica y prctica a los
estudiantes. El acompaamiento in situ incluy la explicacin transversal de la teora y el
ejercicio prctico durante todo el proceso. La fase prctica en el inmueble patrimonial inici
con demostraciones de los profesionales relacionadas a la forma de ejecucin de calas de
prospeccin en superficies diferentes, as como la manera de registrarlas. El momento que
podra denominarse crtico de la induccin reside en pasarles a los estudiantes la
responsabilidad de ejecutar las calas, por lo que el monitoreo personalizado de ese instante
es de suma importancia. El cuidado con que se desarrolle este proceso es fundamental, no
solo para la calidad de los resultados de investigacin, sino para infundir respeto y
desarrollar destrezas en los futuros profesionales.

148
o
Seminario Iberoamericano de Arquitectura y Construccin con Tierra 17 SIACOT

Las calas de prospeccin son procedimientos tcnicos que permiten identificar las diferentes
capas o estratos pictricos y materiales utilizados en diversos elementos arquitectnicos del
bien patrimonial en estudio (Achig-Balarezo; Paredes; Barsallo, 2016). En este caso, se
aplicaron en zonas estratgicas de muros de tierra (adobe principalmente) y elementos de
carpintera. Para facilitar la recoleccin de datos se utiliz como herramienta de registro la
ficha de calas de prospeccin de color (figura 5).

Figura 5. Modelo de registro: fotografa, detalle de cala, documentacin en el plano y ficha de calas
de prospeccin correspondiente al pasillo de la planta alta (crdito: Bermeo et al., 2016)
De acuerdo a las caractersticas arquitectnicas y ornamentales que se mantienen
inalteradas y de las que han sido recuperadas por prolijas restauraciones en las
edificaciones de la ciudad, se puede evidenciar que existen elementos y sectores en los que
se encuentran con cierta recurrencia superficies pintadas con decoraciones en base a tierras
de color, como son: cielorrasos, cornisas, cenefas, zcalos, enmarcamientos de puertas y
ventanas, aleros, balaustradas, pasamanos y columnas. Si bien la prospeccin puede
realizarse de forma aleatoria, considerando estas lecturas visuales de la ciudad, es
tcnicamente ms adecuado iniciar el trabajo en estas zonas. El procesamiento de la
informacin sobre cromtica en investigaciones precedentes, ms el anlisis de las
fotografas histricas en el sitio, son insumos que proporcionan mayores elementos de
decisin previos a la intervencin. Son varias las ventajas de la seleccin de zonas de
intervencin, entre ellas la posibilidad de obtener resultados con un menor nmero de calas
y el consiguiente menor recurso humano para su aplicacin.
Una vez definidas las zonas de intervencin, los estudiantes, ya con pleno conocimiento de
la tcnica, realizaron 35 calas de prospeccin (figura 6). La informacin se registr en las
fichas de prospeccin, que incluyen la ubicacin, numeracin de estratos pictricos y
registro fotogrfico; as como en el plano de la edificacin para conocer su distribucin en el
espacio (figura 7).

4. RESULTADOS Y DISCUSIONES
A travs de un estudio histrico anterior, entrevistas y calas de prospeccin, se determin
que los colores predominantes en las fachadas no adulteradas de las edificaciones del
Centro Histrico de Cuenca fueron -en este orden- amarillo, celeste, verde, y en menor
cantidad rosado y marrn. (Achig; Paredes, 2001). En el caso de estudio, antigua Escuela
San Jos, se aplic esta metodologa para determinar la cromtica, es decir, cmo ha

149
o
Seminario Iberoamericano de Arquitectura y Construccin con Tierra 17 SIACOT

evolucionado el color en los muros interiores y exteriores, como tambin en otros elementos
arquitectnicos de la edificacin.

Figura 6. Ejemplos de cala de prospeccin al exterior (superior izquierda), cala de prospeccin al


interior (superior derecha) y cala de prospeccin en la capilla (inferior). (Crdito: Bermeo et al., 2016)

Figura 7. Ubicacin de las calas en el espacio arquitectnico en planta baja (izquierda) y planta alta
(derecha) (Crdito: Bermeo et al., 2016)

4.1 Calas de prospeccin


Las calas de prospeccin permitieron determinar que los materiales de la pintura utilizados
en los diferentes estratos corresponden a diferentes tcnicas conforme se avanza en el
tiempo; desde las ms tradicionales en las primeras capas -pigmentos minerales en base a
tierras de color-, hasta pinturas modernas en las ltimas. -pintura industrial: ltex y esmalte-.
Por otra parte, reflejaron resultados cuantitativos (nmero de capas en los diferentes
sectores) y cualitativos (tipo y estado de conservacin de las capas pictricas), procesados
para generar la propuesta cromtica integral.
Del total de calas realizadas, el 25% se ejecut en el exterior del edificio, mientras que el
75% en su interior. La relacin entre los porcentajes ejecutados en cada caso es el reflejo
del predominio de la ornamentacin cromtica en los espacios internos, conforme se
evidencia en la mayora de edificios histricos de la ciudad. Por ello, es necesario enfocar la
mayor parte de esfuerzos en los lugares, espacios y elementos que, segn las costumbres
decorativas histricas de la sociedad, pudieran guardar la mayor parte de riqueza
patrimonial.
Con respecto a los sectores seleccionados, se prioriz las prospecciones en los muros del
edificio (63%), seguidos de las columnas (14%), enmarcamientos de puertas y ventanas
(14%) y puertas y elementos decorativos en un 9% del total de elementos.

150
o
Seminario Iberoamericano de Arquitectura y Construccin con Tierra 17 SIACOT

Los muros en general son elementos que con el paso del tiempo, pueden estar sujetos a
diversas variaciones pictricas en correspondencia con los momentos histricos, sociales o
polticos de una sociedad. En Cuenca, se convierten en el soporte privilegiado de las ms
variadas manifestaciones artsticas, desde las de carcter religioso a las de arte popular,
como lo muestran sus pinturas murales 3. De las 22 calas realizadas en los muros de la
Escuela San Jos, se registraron 13 en superficies de ladrillo enlucidas con barro, y 9 en
muros de adobe. La relacin establecida en la prospeccin de calas realizadas, tiene mucho
que ver con la materialidad del edificio, ya que se consider el hecho de que las fachada
exteriores estn levantadas en ladrillo, mientras que la mayora de muros interiores,
incluyendo las fachadas, son de adobe.
El nfasis en las columnas se debe a su protagonismo en la composicin de las fachadas
interiores y al grado de alteracin que han sufrido por intervenciones anteriores que se
evidencian por la pintura industrial que las recubre. En el caso de los enmarcamientos,
elementos decorativos y puertas, bast con realizar las prospecciones en lugares
especficos para obtener los resultados aproximados sobre el conjunto. Entre los elementos
mencionados, se establecieron zonas de mayor inters para las prospecciones, que
consideren elementos principales, elementos secundarios, elementos aadidos, etc.
Finalmente, con respecto a las caractersticas de la pintura encontrada en los 204 estratos
pictricos, se tiene que casi el 40% de los de las pinturas encontradas tienen la cualidad de
ser terrosa.
a) Cromtica del edificio en base a las calas de prospeccin
De acuerdo a la paleta de colores histricos para el Centro Histrico de Cuenca (Achig;
Paredes, 2001), obtenida a travs de las calas de prospeccin, se determinaron
cuantitativamente los resultados de la cromtica del inmueble. Vale mencionar que estos
porcentajes corresponden al total de muestras catalogadas como terrosas (referidas a
tierras de colores) dentro de las prospecciones, obteniendo los siguientes resultados:
En muros, el 42% de los estratos pictricos correspondieron al color amarillo. Otros colores
que tambin se presentaron con un porcentaje menor fueron: rosas y oscuros con un 11%,
verdes con un 10% y azules con un 7%. El color blanco utilizado como fondo present un
porcentaje del 30%. De este anlisis se determin la tendencia al uso del color amarillo en
sus diferentes gamas. En elementos de carpinteras, se presentaron los colores amarillos y
rojos con un 67% y marrn con un 11%. El color blanco utilizado como fondo present un
porcentaje del 22%.

4.2 Anlisis de color


A travs de las prospecciones, informacin bibliogrfica, fotografa histrica y entrevistas, se
realizaron anlisis comparativos de los cambios de tonalidades y materiales utilizados en la
pintura a travs de la historia. Se determinaron las etapas de uso de tierras de color y los
cambios cromticos y de materiales que han transformado su expresin visual y que a su
vez sirvieron de base para la propuesta cromtica integral.
a) Propuesta cromtica
Con los insumos documentales como las fotografas correspondientes al ao 1943, se
observ el proceso de enlucido de una pared exterior y el color de algunos muros interiores,
evidenciando la presencia de un color tenue, presumiblemente blanco para ambos casos
(figuras 1 y 2). Posteriormente, en una fotografa histrica de 1991, los muros exteriores
presentan un color amarillo, mientras que las molduras y pilastras resaltan por la presencia
del color blanco (figura 3). En este mismo ao al interior el zcalo present un azul oscuro al
interior.

3
Importantes pinturas murales sobre superficie de tierra de las pocas colonial y republicana se pueden
encontrar en edificios histricos como la Catedral Vieja, Casa de la Bienal, Casa de las Posadas, etc.

151
o
Seminario Iberoamericano de Arquitectura y Construccin con Tierra 17 SIACOT

Las entrevistas realizadas a exalumnos y actuales ocupantes del edificio corroboraron la


informacin del estudio histrico. Los entrevistados manifestaron que en el ao 1955 el color
de muros exteriores e interiores fue blanco y en el ao 1986, los muros tenan varias capas
de pintura de color blanco hueso (derivado del amarillo)
Finalmente como resultado del anlisis de las calas de prospeccin, se determin
mayoritariamente el uso del color amarillo para los muros tanto interiores como exteriores.
Con todos estos insumos, para la antigua escuela San Jos se propone el color amarillo
tenue para muros exteriores e interiores, resaltando molduras, enmarcamientos de ventanas
y pilastras con un color blanco. Para el zcalo se propone el color amarillo con un tono ms
oscuro de aquel utilizado para los muros. Vale indicar que adems de la propuesta
cromtica, se plantea la recuperacin del tamao de vanos en puertas y ventanas como se
observa en la figura 8.

Figura 8. Propuesta cromtica para muros exteriores de la antigua Escuela San Jos (basado en
Bermeo et al., 2016)

b) Propuesta de rescate de materiales y tcnicas tradicionales de preparacin de


pintura artesanal
Dentro de la propuesta de recuperacin cromtica del bien patrimonial es importante
analizar tambin el uso de materiales y tcnicas tradicionales para la produccin de pintura
a base de pigmentos minerales (tierras de colores). El bien patrimonial tiene
mayoritariamente muros de adobe y en menor porcentaje mampostera de ladrillo con
presencia de revoques de tierra. Tambin se observa la presencia de texturas en los
diferentes estratos encontrados por medio de las calas de prospeccin de color relacionadas
a este tipo de pintura.
Dentro de las prcticas de la restauracin y rehabilitacin de bienes patrimoniales, varios
profesionales concuerdan en que la compatibilidad de materiales es necesaria para un buen
funcionamiento de los sistemas constructivos (Piedra, 2008). Por lo tanto, se deduce la
necesidad de incorporar las tcnicas tradicionales de pintura de tierra para la aplicacin
sobre las superficies de la edificacin perteneciente a la antigua Escuela San Jos. Se pudo
observar, dentro del diagnstico realizado, que ciertos materiales sobre muros de tierra son
rechazados por ser incompatibles (cemento, pintura ltex o de caucho). Esto se debe al
principio de la arquitectura de tierra, donde se establece que el paso de aire debe ser
primordial para que la estructura se mantenga adecuadamente. Adems, como se mencion
en la introduccin: los recubrimientos de tierra, que incluyen la pintura en base de tierras de
colores, estn siendo reconocidos en el mundo como productos eco-eficientes, favoreciendo
al medioambiente.

5 CONSIDERACIONES FINALES
Todo estudio o propuesta de color debe basarse en un estudio cientfico, en una
metodologa que recoja aspectos histricos, entrevistas y prospecciones.

152
o
Seminario Iberoamericano de Arquitectura y Construccin con Tierra 17 SIACOT

A nivel acadmico se deberan incluir en los talleres de conservacin de patrimonio en tierra,


estudios que justifiquen las propuestas cromticas.
La realizacin de calas de prospeccin es un trabajo que requiere mucha paciencia,
concentracin y destreza, ya que es una herramienta que permite apreciar el paso del
tiempo y obtener datos importantes para una intervencin y/o conservacin de un bien
patrimonial. Por lo tanto el acompaamiento profesional es de vital importancia para
establecer un buen estudio y evitar realizar prcticas inadecuadas sobre los bienes
inmuebles.
Por otra parte los procesos de prospeccin contribuyen al mejor entendimiento de la
condicin fsica de la edificacin, encaminado siempre el anlisis a encontrar su momento
de mayor integridad y al mismo tiempo ayudar a tener un panorama aproximado de la
realidad perceptiva de una edificacin o de una ciudad.
Se ha podido identificar diversidad de estratos de pintura con composiciones distintas, y de
qu manera responden sobre las superficies de los elementos que componen la edificacin.
As tambin, se hallaron capas de pintura de tonalidades similares en varios espacios, lo
cual da insumos para establecer una propuesta adecuada del tratamiento de color integral
para la edificacin patrimonial en cuestin.
Se sugiere revisar el Reglamento para el uso del color en las edificaciones del Centro
Histrico de Cuenca (Municipalidad de Cuenca, 2000) con el fin de que se resalte la
importancia de realizar estudios histricos previos a las propuestas cromticas de las
edificaciones patrimoniales de la ciudad de Cuenca, as como el empleo de pintura artesanal
en base a pigmentos minerales o tierras de colores, en los edificios que as lo ameriten.

REFERENCIAS BIBLIOGRFICAS
Achig, M. C.; Paredes, M. C. (2001). Arqueologa del color: historia, mundo y significacin. Estudio y
Propuesta para el Centro Histrico de Cuenca. Universidad de Cuenca, Ecuador
Achig-Balarezo, M. C.; Paredes, M. C.; Barsallo, G. (2016). Estudio y propuestas de color para la
arquitectura del centro histrico de Cuenca - Ecuador. Estoa. Revista de la Facultad de Arquitectura y
Urbanismo de La Universidad de Cuenca, (8),5970. Disponible en
[Link]
Bermeo, D.; Caldas, V.; Cardoso, K.; Cobos, J.; Jaramillo, E.; Lema, L.; Rosales, V.; Salazar, I. (2016)
Informe de Calas de Prospeccin. Unidad Educativa Francisco Febres Cordero, antigua Escuela San
Jos de los hermanos Cristianos. Taller opcin Conservacin de Monumentos y Sitios 20152016,
Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad de Cuenca, Ecuador.
Espinoza, A.; Guerra, D.; Rubio, H. (1991). Restauracin, refuncionalizacin, obra nueva del Colegio
Febres Cordero. Tesis de pregrado previo a obtener el ttulo de arquitectura. Universidad de Cuenca,
Cuenca, Ecuador.
Lima J.; Faria P. (2016). Eco-efficient earthen plasters: the influence of the addition of natural fibers.
En: Fangueiro R., Rana S. (eds) Natural fibres: Advances in Science and Technology Towards
Industrial Applications. RILEM Bookseries, vol 12. Springer, Dordrecht
Municipalidad de Cuenca, (2000). Reglamento para el uso del color y materiales en las edificaciones
del Centro Histrico, Cuenca, Ecuador.
Piedra, P. (2008). Soluciones a daos en edificaciones patrimoniales construidas con tecnologas
tradicionales. Tomo I. Tesis de maestra, Universidad de Cuenca, Ecuador
Taylor, S.; R. Bogdan (1994). Introduccin a los mtodos cualitativos de investigacin, la bsqueda de
significados. Espaa, Ediciones Paids

AGRADECIMIENTOS
A los propietarios del bien patrimonial: antigua Escuela San Jos de la ciudad de Cuenca por su
apertura los investigadores y por permitir la realizacin de calas de prospeccin y entrevistas,
colaborando de una manera fundamental en la presente investigacin. Se agradece tambin a todos
los participantes del Taller Opcin de Conservacin de Monumentos y Sitios: Danny Bermeo, Vctor

153
o
Seminario Iberoamericano de Arquitectura y Construccin con Tierra 17 SIACOT

Caldas, Karla Cardoso, Juan Jos Cobos, Estefana Jaramillo, Laura Lena, Vernica Rosales e Indira
Salazar por su buen trabajo en la elaboracin del Informe de Calas de Prospeccin.

AUTORES
Mara Cecilia Achig Balarezo, magister en conservacin de monumentos y sitios en Cuenca -
Ecuador, master of conservation of monuments and sites en el Centro Raymond Lemaire en Lovaina -
Blgica; arquitecta; investigadora del proyecto vlirCPM (Manejo y Preservacin de la Ciudad
Patrimonio Mundial) en cooperacin con las universidades flamencas; docente de la Facultad de
Arquitectura de la Universidad de Cuenca; miembro de la Red Iberoamericana PROTERRA.
Mario Brazzero, magister en antropologa visual y documental antropolgico, licenciado en
restauracin de bienes muebles, miembro de la Casa de la Cultura del Ecuador, ex coordinador del
rea de investigacin del Centro Interamericano de Artesanas y Artes Populares (CIDAP), contratista
de proyectos de restauracin: Catedral Vieja de Cuenca, Casa Episcopal de la Curia de Cuenca,
Casa de la Bienal de Cuenca, Escuela Central, Pasaje Len de Cuenca, entre otros.
Vctor Marcelo Caldas Freire, arquitecto graduado en la Universidad de Cuenca, Facultad de
Arquitectura y Urbanismo, con mencin en conservacin de monumentos y sitios, Ayudante de
Investigacin en el proyecto vlirCPM (Ciudad Patrimonio Mundial) de la Facultad de Arquitectura y
Urbanismo de la Universidad de Cuenca, participante, autor y organizador de las conferencias y
talleres del 15 Seminario Iberoamericano de Arquitectura y Construccin con Tierra 15 SIACOT,
Cuenca Ecuador.
Indira Yajaira Salazar Silva, arquitecta graduada en la Universidad de Cuenca, Facultad de
Arquitectura y Urbanismo (FAUC), con mencin en conservacin de monumentos y sitios, participante
en el proyecto Tierras de Colores. Desarrollo de procesos de produccin capacitacin para la
utilizacin de pinturas con pigmentos minerales de la FAUC, participante de las conferencias y
talleres del 15 Seminario Iberoamericano de Arquitectura y Construccin con Tierra15 SIACOT,
Cuenca Ecuador.

154
SEMINARIO IBEROAMERICANO DE ARQUITECTURA Y
CONSTRUCCIN CON TIERRA
La Paz, Bolivia, 9 al 12 Octubre 2017

PROYECTO PILOTO DE MEJORAMIENTO DE VIVIENDAS DE


ADOBE EN EL MARCO DE LA LUCHA CONTRA LA ENFERMEDAD
DE CHAGAS
1 2 3
Daniel Landvar ; Raquel Gonalves ; Caryn Bern
1
Tcnico independiente, eldanicleto@[Link]
2
University of Warwick, Reino Unido, [Link]@[Link]
3
University of San Francisco, California, caryn.bern2@[Link].

Palabras clave: mejoramiento de viviendas, vinchuca, control vectorial, revoque, adobe,


Bolivia

Resumen
En las regiones donde la enfermedad de Chagas es endmica las condiciones habitacionales
representan un factor determinante en la prevalencia de la enfermedad. El proyecto piloto llevado a
cabo en Itanambikua, comunidad que sufre una altsima prevalencia de la enfermedad, tiene como
objetivo realizar y monitorear actuaciones de mejoramiento de viviendas enfocadas en el control del
vector causante de la trasmisin de la enfermedad, adems de medir la incidencia de dichos
mejoramientos y generar experiencias y datos que sirvan de herramienta para el diseo de futuros
programas de control vectorial. Se han mejorado un grupo de viviendas y se ha realizado un
seguimiento comparndolo con viviendas no intervenidas. Durante el desarrollo del proyecto se han
realizado actividades encaminadas a adaptar las actuaciones al contexto geogrfico, cultural y
socioeconmico particular del chaco boliviano. Se ha optado por el uso de los materiales disponibles
en la comunidad y que son accesibles sin desembolso econmico, adems del empleo de tcnicas de
mejora fcilmente replicables. A travs de encuestas, reuniones de grupos focales, talleres, trabajos
de mejoramiento y la interaccin con todos los actores implicados se ha obtenido informacin que
sirve de base a futuros proyectos. Como conclusin cabe indicar que el mejoramiento de las
viviendas en las zonas afectadas por la enfermedad de Chagas es una actuacin prioritaria, aunque
no nica, en la interrupcin de la trasmisin vectorial. El mejoramiento de viviendas crea adems las
condiciones para que las medidas de control vectorial posteriores sean ms eficaces.

1 INTRODUCCIN
1.1 La enfermedad de Chagas
La enfermedad de Chagas es una infeccin parasitaria causada por el protozoario
Trypanosoma cruzi que es transmitida por un insecto llamado triatomineo. l se alimenta de
sangre humana o animal. El parasito est presente en los intestinos y las heces del
triatomineo si previamente el insecto se ha alimentado de una persona o animal infectado. El
triatomineo deposita sus heces sobre la piel mientras succiona la sangre, pudiendo las
heces inocular el parasito en la herida provocada por la picadura o a travs de la conjuntiva
del ojo (Bern, 2015). Los individuos infectados experimentan una fase de infeccin aguda,
que dura de 4-8 semanas. Como usualmente los sntomas no son especficos (fiebre,
malestar, fatiga), la enfermedad es raramente detectada en la fase aguda. Sin tratamiento,
los pacientes pasan a la fase crnica de la enfermedad, la cual dura toda la vida. Un 20-30%
de los individuos infectados desarrollarn, en el trascurso de su vida, la cardiopata
chagsica, llegando a tener arritmias, defectos del sistema de conduccin del corazn,
provocando en los casos ms graves la muerte sbita o la muerte por insuficiencia cardiaca.
En los ltimos 25 aos se ha avanzado sustancialmente el control de la transmisin vectorial
de T. cruzi. En 1990 la prevalencia de infeccin en Latinoamrica era aproximadamente 18
millones de personas infectadas, pasando a ser 6 millones en 2010. Esta reduccin se logr
principalmente a travs de programas de aplicacin de insecticida en el domicilio y peri
domicilio. Sin embargo, la enfermedad de Chagas sigue siendo responsable de una carga
o
Seminario Iberoamericano de Arquitectura y Construccin con Tierra 17 SIACOT

de enfermedad en las Amricas 7,5 veces mayor que la malaria, siendo la chagasica la
etiologa infecciosa ms importante de las enfermedades crnicas del corazn en el mundo
(WHO, 2014).
En la regin del Gran Chaco, que ocupa parte del sur de Bolivia, el oeste de Paraguay y el
norte de Argentina, la prevalencia sigue siendo muy alta (>50% en comunidades
hiperendmicas) y la transmisin por vectores domsticos no ha sido interrumpida (Gurtler
et al., 2007; Samuels et al., 2013). El control vectorial en el Chaco es un desafo mayor que
en otras regiones, como por ejemplo los valles interandinos. En la regin del Chaco la
infestacin ha sido siempre muy intensa debido a que la generalidad de las casas son de
tierra no revocada, lo que configura un hbitat idneo para los triatominos que disponen de
muchos espacios donde refugiarse y formar colonias; adems, la duracin de la actividad
del insecticida es bastante ms corta que en otros climas ms templados (Rojas de Arias et
al., 2003).

1.2 El mejoramiento de viviendas como medida de control vectorial


Para lograr controlar la infestacin es necesario el control integrado de los vectores (Tusting;
Willey; Lines, 2016; Lardeux et al., 2015). Una de las medidas de control ms importantes
para disminuir la intensidad de colonizacin del vector es el mejoramiento de las viviendas
(Ros et al., 1994). Adems de eliminar espacios susceptibles de ser colonizados por los
triatominos con la mejora de la superficie de las paredes, se aumenta la eficacia del
insecticida y se alarga la duracin de su efecto.
La mayora de las casas en comunidades rurales del Chaco boliviano estn construidas por
sus dueos con materiales locales (tierra, arena, palos, fibras vegetales). En la regin los
programas de mejoramiento de viviendas normalmente utilizan materiales industrializados y
mtodos de construccin no tradicionales. Estos programas son costosos al emplearse
materiales no accesibles y tcnicas constructivas de difcil apropiacin, con lo que solo un
porcentaje pequeo de casas pueden ser mejoradas, siendo proyectos no sostenidos en el
tiempo, ni replicados sin la aportacin de fondos externos. La hiptesis central del presente
estudio es que un programa de mejoramiento desarrollado con materiales y constructores
locales puede ser mucho ms eficiente en costo-efectivo, y adems ser sostenible en el
tiempo y replicable.

1.3 Contexto geogrfico


La comunidad guaran de Itanambikua se encuentra enclavada en la vasta eco regin del
Gran Chaco Americano que ocupa 1,3 millones de kilmetros cuadrados de Argentina,
Paraguay y Bolivia. Itanambikua se sita en el Sureste de Bolivia a orillas del rio Parapeti, a
una altitud de 800 m; de acuerdo con el Servicio Nacional de Meteorologa e Hidrologa, las
precipitaciones medias anuales son de 780 mm y la temperatura media de 21,7C; sus
inviernos son secos, y los veranos lluviosos y clidos. Las precipitaciones pueden ser
torrenciales acompaadas de fuertes vientos.

1.4 Contexto cultural y demogrfico


El municipio de Camiri, adems de la ciudad del mismo nombre, engloba 19 comunidades
del grupo ava guaran. Itanambikua fue fundada en 1948 por guarans procedentes de las
comunidades ms alejadas dentro del municipio de Camiri, pasando a convertirse en la
comunidad ms numerosa del municipio. Segn el censo llevado a cabo por su centro de
salud, Itanambikua contaba, a la fecha del estudio, con 1200 habitantes. Cabe destacar que
la poblacin ha experimentado un importante crecimiento en la ltima dcada pues, de
acuerdo a los resultados del censo comunitario efectuado por el colegio Juan Pablo Rivero,
en el 2004, la Comunidad de Itanambikua contaba con 784 habitantes (Machaca, 2013).
Este incremento demogrfico ha afectado al entorno, consumiendo recursos como la
madera de secciones suficientes para la construccin de las cubiertas y el pasto utilizado
tradicionalmente para la elaboracin de adobes y revoques. Para la recoleccin de estos

156
o
Seminario Iberoamericano de Arquitectura y Construccin con Tierra 17 SIACOT

materiales cada vez es necesario alejarse ms de la comunidad, lo que supone un factor


limitante a la hora de optar por la construccin tradicional.
La forma de organizacin administrativa en Itanambikua es la propia de las comunidades
guarans de la zona, que cuentan con la figura del mburuvicha como representante mximo
de la comunidad frente a las administraciones y organizaciones, adems de contar con una
organizacin interna con consejos sectoriales.

1.5 Contexto econmico


La proximidad a la ciudad de Camiri es el factor que ms influye en la dinmica econmica
de la comunidad de Itanamabikua. En el municipio de Camiri la principal actividad
econmica es la petrolera; esta genera una importante demanda de mano de obra, aunque
normalmente las personas contratadas en Itanambikua lo son para las tareas de menos
especializacin y peor pagadas. En cuanto a Itanambikua, la fuente de ingresos principales
es la extraccin de ridos del lecho del rio Parapeti que son empleados por las constructoras
de la zona. Esta extraccin se realiza con medios manuales, lo que hace que demande gran
cantidad de mano de obra, por otro lado, son muchas las mujeres contratadas en Camiri
para la realizacin de labores domsticas. La produccin agrcola se destina al consumo
interno y se basa principalmente en el cultivo de maz, que es el eje de la gastronoma y
tambin protagonista en los acontecimientos sociales y culturales.

2 OBJETIVOS
El objetivo del proyecto presentado es investigar mtodos de mejoramiento de viviendas que
sean sostenibles y replicables en poblaciones donde la enfermedad de Chagas es
endmica.
El propsito central del mejoramiento en las casas intervenidas es asegurar que las paredes
y los techos de las viviendas queden revestidos y no presenten escondites donde puedan
establecerse los triatmicos. Los principios bsicos en los que se basa el proyecto es el
mximo aprovechamiento de los recursos naturales disponibles en la comunidad y el empleo
de tcnicas fcilmente reproducibles. Son objetivos del presente trabajo recabar informacin
acerca de los aspectos bsicos en los proyectos de mejoramiento de viviendas relacionados
con la lucha contra la enfermedad de Chagas

3 DESARROLLO
3.1 Prolegmenos
Se ha investigado en la metodologa de aplicacin de revocos y pinturas, elaboracin de
mezcla, se han analizado costes. Se han explorado las formas de afrontar este tipo de
trabajos dentro del mbito comunitario para lo que se han puesto en marcha dinmicas de
conformacin de equipos de trabajo y la recuperacin y puesta en valor de los
conocimientos, habilidades y recursos locales.
Cuatro meses antes del comienzo de las obras de mejoramiento, se realizaron una serie de
actividades complementarias con el objetivo de adaptar el diseo del proyecto a las
caractersticas particulares de la comunidad, actuando de forma coordinada con las
autoridades y entidades involucradas. Se mantuvieron diversas reuniones con las
autoridades en las que se expusieron los mtodos y el calendario a seguir. Tambin se
convoc a una reunin abierta en la que se hizo partcipe al conjunto de la comunidad de los
objetivos y detalles del proyecto. Se establecieron contactos con las instituciones pblicas
responsables de los planes de lucha contra el Chagas, incluyendo la municipalidad, la
jefatura Guaran (Capitana Kaami), el hospital municipal, y responsables del plan
departamental de Chagas con el objetivo de actuar de forma informada y coordinada.
Una de las primeras actividades desarrolladas fue un encuentro de tres das en formato
taller en el que participaron constructores locales y pobladores. Aunque no tenan

157
o
Seminario Iberoamericano de Arquitectura y Construccin con Tierra 17 SIACOT

experiencia previa, estaban interesadas en el mejoramiento de sus viviendas. Se pusieron


en comn los conocimientos y experiencias de los participantes y se exploraron las
posibilidades de los materiales disponibles. Tambin sirvi para identificar a candidatos para
formar parte del equipo de trabajo a contratar.

3.2 Los trabajos de mejoramientos


Se comenz con una evaluacin del conjunto de viviendas de la comunidad, identificando
los materiales empleados y otras caractersticas destacadas. Basndose en estos datos, se
seleccionaron 42 casas que cumplieron con estos criterios de seleccin:
Casas de adobe (no incluye casas de tabique) con techos de chapa metlica.
De uno a tres cuartos
Distancia de treinta metros o ms entre las casas seleccionadas
Estas caractersticas son las ms comunes de entre las casas de la comunidad.
Las 42 casas seleccionadas fueron divididas de forma aleatoria, conformndose dos grupos:
uno de 21 casas a ser mejoradas y otro de 21 casas en las que no se intervino y que
constituyen el grupo de control. Los datos de cada grupo sern comparados en la fase de
evaluacin entomolgica. Debido a la estacionalidad en la presencia del vector y la lentitud
del proceso de re infestacin, no se esperan los datos entomolgicos hasta diciembre 2017.
Las caractersticas especficas de las viviendas que propician la proliferacin de las
vinchucas son las siguientes (figura 1):
Viviendas con paredes agrietadas o con huecos y tambin los espacios entre la pared y
las chapas del tejado y entre la pared y las estructuras de madera que soportan las
chapas.
Viviendas con techos con cielorrasos inconclusos, o realizados de forma precaria. Es
frecuente encontrar cielos rasos a los que no se ha aplicado la capa de acabado,
situacin que favorece el acceso de los triatominos al espacio entre la chapa del tejado y
el cielorraso.

Figura 1. (A) Las grietas en las paredes constituyen escondites de la vinchuca; (B) Huevos de
vinchuca dentro de una grieta en la pared; (C) Los tumbados no estucados tambin proveen refugios
para los vectores (Crditos: Landivar)
El mejoramiento de casas consisti en los siguientes pasos:
Paredes Techos
Preparacin de la superficie Correccin de defectos estructurales o
Revoco grueso de impermeabilizacin
Revoco fino estabilizado Revestimiento con yeso en casos de
cielorrasos inconclusos
Pintura de cal en fresco
Pintura de acabado de cal y mucilago de
tuna

158
o
Seminario Iberoamericano de Arquitectura y Construccin con Tierra 17 SIACOT

Bajo la supervisin de un profesional experto en la construccin con tierra se convoc a


todos los miembros de la comunidad a un primer taller en el que se realiz una primera
puesta en comn sobre los conocimientos y experiencias en construccin con materiales
naturales disponibles en la comunidad. Posteriormente se conform un equipo de trabajo
compuesto por cuatro personas locales, tres de ellos tenan experiencia en construccin
convencional y solo uno tena experiencia previa en construccin en tierra. El grupo de
albailes pas a ser de cinco, con la incorporacin de uno de los beneficiarios que haba
adquirido los conocimientos en la mejora de su vivienda. Inicialmente se ensayaron los
materiales disponibles, explorando sus caractersticas y posibilidades y de acuerdo con los
resultados se establecieron las soluciones constructivas a emplear en los mejoramientos.
Previo al comienzo de los trabajos, la familia se responsabiliz de reunir los materiales
disponibles en la comunidad necesarios: arena, agua, tuna y paja. Los materiales no
disponibles en la comunidad (cal, chapas, clavos...) fueron adquiridos con fondos del
proyecto.
Durante las labores de mejoramiento fue necesario el realojo de las familias. Se opt por
proporcionar unas carpas de plstico. Como contraparte, los beneficiarios fueron las
encargadas de abastecerse de los palos necesarios para la instalacin que era llevada a
cabo por las familias; en algunos casos las familias contaron con el apoyo y asesoramiento
del equipo del proyecto en la instalacin de las carpas.
La participacin de las familias en los trabajos fue un aspecto relevante en el proyecto. Junto
a la autoridad de la comunidad se alent a los miembros de las familias a que participaran
no solo como contrapartida a los beneficios obtenidos, sino como una oportunidad de
aprender las tcnicas empleadas y de ese modo, estar en condiciones de asumir el
necesario mantenimiento peridico.
Por razones presupuestarias y de plazos no se contemplaron aspectos de mejora de las
condiciones de confort trmico, ni otros aspectos de habitabilidad. S se acometieron tareas
de consolidacin estructural en los casos de riesgo de colapso de muros, o de seguridad e
impermeabilidad de las cubiertas, muy vulnerables por las condiciones del clima local.
No se emplearon herramientas elctricas ni utensilios costosos o de difcil manejo. Se
recurri en lo posible a elementos disponibles y de uso comn. Los materiales adquiridos
nicamente fueron la cal, el yeso y los elementos para la reparacin de las cubiertas, como
la madera y los elementos de anclaje de las mismas.
El abastecimiento de agua a la comunidad se realiza a travs de una red general dividida en
cuatro sectores procedente de una captacin en el rio Parapeti. El suministro domiciliario
consta de una nica toma situada en el patio junto a cada vivienda. El suministro llega a
cada sector en das alternos, lo que hace imprescindible un almacenamiento en cantidad
suficiente para los das en los que se interrumpe el suministro. El almacenamiento lo realiza
cada familia en los elementos de que dispone; botellas, garrafas, bidones y cualquier
recipiente disponible; en muchos casos estos elementos son insuficientes para las
necesidades bsicas de las familias. La orografa de la comunidad, con importantes
diferencias de nivel, hace que el agua llegue con ms dificultad a las viviendas situadas a
mayor altitud. En esos casos, la familia se encarg del acarreo del agua necesaria para
acometer los trabajos de mejora. Cabe destacar que las dificultades de suministro y acopio
de agua son una limitacin a las posibilidades de las familias de fabricar sus propios adobes
y mezclas para revoques, tanto en la construccin de nuevas casas y ampliaciones de las
existentes. Para solventar los problemas de abastecimiento durante el proyecto se
proporcionaron bidones de 200 litros de capacidad para el acopio del agua necesaria

3.3 Suministro de medios para la continuacin de los mejoramientos en la Comunidad


una vez concluido el proyecto
Una vez concluidos los trabajos en las viviendas incluidas en el proyecto piloto, se cedi a la
Comunidad el uso de las herramientas utilizadas, tambin se don cal para incentivar la
continuacin de los trabajos de mejoramiento de las viviendas.

159
o
Seminario Iberoamericano de Arquitectura y Construccin con Tierra 17 SIACOT

4 RESULTADOS
4.1 Evaluacin basal: tipologas constructivas locales
Las viviendas de Itanambikua se pueden agrupar en cuatro tipos constructivos bsicos:
a) Viviendas construidas con adobe y tejado de chapa metlica.
Es la tipologa ms comn, llegando al 60% de las viviendas. La fabricacin de adobes
corre, normalmente, a cargo de la familia que emplea para ello el suelo disponible al pie de
la vivienda, aunque se dan al menos dos casos de especialistas en adobes dentro de la
comunidad, que venden los adobes o son contratados para fabricarlos. La calidad general
de los adobes depende del suelo disponible y de la experiencia de los fabricantes. Un factor
determinante en la calidad de los adobes es el predominio de suelos limosos que
proporciona adobes de calidad ms bien baja debida a su gran vulnerabilidad frente a la
humedad y la lluvia. Aun siendo baja la calidad general de los adobes resulta suficiente en
cuanto a resistencias a la compresin para la tipologa de las edificaciones a las que son
destinados, pues son en todos los casos viviendas de una sola planta, con muros inferiores
a 3,5m de altura. La calidad de los adobes y falta de revestimientos y aleros, hace que el
estado de conservacin, en general, sea muy deficiente. Las medidas de los adobes son las
mismas en toda la comunidad; 28 cm (ancho) x 45 cm (largo) x 12 cm (alto). Los muros se
construyen con un aparejo a soga, por lo que el espesor de los muros es siempre de 28 cm
ms los revestimientos en el caso de existir. Actualmente, la escasez de la fibra que se
emplea tradicionalmente para compensar la fisura por retraccin est limitando la
fabricacin de adobes. Esta fibra se obtiene de una gramnea que crece de forma
espontnea en el entorno, pero que ha sufrido sobre-explotacin, por lo que cada vez hay
que ir ms lejos para encontrarla. Segn los trabajos de campo realizados en el proyecto el
39% de las superficies de las paredes de adobe en Itanambikua est sin revocar, y de los
revoques existentes un 42% presenta riesgo entomolgico por su deficiente ejecucin o mal
estado de conservacin.
b) Viviendas de tabique (quincha) y tejado de zinc
Son el 6% de las viviendas en la comunidad. La tcnica del tabique consiste en la
colocacin de palos verticales u horcones de 10/15 cm de dimetro a una distancia de
unos 1,5 m a los que se amarran en ambas caras palos horizontales de unos 4 cm de
dimetro colocados a unos 20 cm de distancia. Para el amarre de la madera se emplea una
liana local a modo de cuerda, y en ocasiones cuerdas de plstico y materiales recuperados
como cables elctricos, tejidos, etc. Despus se rellena el espacio generado con tierra
extrada al pie de la construccin. El relleno no llega a cubrir del todo la estructura,
circunstancia que acorta la durabilidad de la construccin al dejar la madera expuesta; son
excepcionales las construcciones de tabique revocadas. Esta tcnica se emplea sobre todo
en cocinas y depsitos, aunque las familias de menos recursos y posibilidades siguen
usndola para vivienda. A la fecha del proyecto, un 10% de las viviendas en construccin
sigue empleando esta tcnica. Desde el punto de vista entomolgico es la ms
desfavorable, al presentar el mayor nmero de grietas y oquedades susceptibles de ser
colonizados por los triatominos.
c) Viviendas de adobe con cubierta de teja construidas gracias a programas de vivienda
Hasta la fecha se han implementado en Itanambikua dos programas de vivienda. Uno,
puesto en marcha por Caritas Camiri y otro gubernamental. Suman 37 viviendas, un 19%
del total de la comunidad. Ambos casos optaron por el adobe para la construccin de los
muros, que fueron fabricados por las familias como contraparte. Para los trabajos de
albailera contaron con albailes profesionales contratados por los programas. En las
viviendas promovidas por Caritas Camiri, los revestimientos se resolvieron con revoques de
tierra y pintura de cal.

160
o
Seminario Iberoamericano de Arquitectura y Construccin con Tierra 17 SIACOT

d) Viviendas construidas con ladrillo cermico y tejado de chapa metlica.


Son el 11% de las viviendas. El uso del ladrillo cermico para la construccin de viviendas
en Itanambikua es reciente. Desde el punto de vista entomolgico, si la colocacin y
rejuntado de los ladrillos es correcta no suponen riesgo entomolgico, pero frecuentemente
se observan situaciones de riesgo, como mala resolucin de encuentros con la cubierta y
carpinteras, o la costumbre de no rellenar los agujeros de los ladrillos en la parte exterior de
las esquinas.

4.2 Proceso de mejoramiento


Dos de las 21 casas escogidas se retiraron del proyecto por motivos personales. Por ese
motivo, se mejoraron tan solo 19 viviendas. Las casas de intervencin contaron con un total
de 404 m2 de superficie, de los cuales un 53% estaban correctamente instaladas, con
elementos estructurales suficientes, buena fijacin y estanqueidad, y en buen estado de
conservacin; en cambio en el 47% de las viviendas hubo que desmontar el tejado debido a
su deficiente estado. Un 37 % de las cubiertas debieron ser desmontadas y fue necesario
aadirles elementos estructurales, pues eran insuficientes para garantizar su seguridad
(figura 2). Para la construccin de las cubiertas es costumbre en la comunidad el empleo de
estructuras de madera de pequeas secciones recolectada en los bosques cercanos; su
instalacin, en la mayora de los casos, no garantiza la seguridad ni impermeabilidad de la
cubierta, por lo que se hace necesario su desmontaje y reinstalacin.

Figura 2. Reparacin de cubiertas

Localmente se denomina tumbado a los cielos rasos. El tipo ms frecuente de tumbado


en la zona se ancla a la estructura que soporta las chapas de zinc y precisa ser ejecutado
simultneamente a la instalacin de la cubierta. Sobre las vigas principales instaladas en el
sentido de la pendiente se coloca una malla de gallinero que queda fijada a su vez bajo los
listones que se colocan perpendiculares a las vigas y que sirven para anclar las chapas de
zinc. Una vez atirantada la malla se colocan sobre ella bolsas de cemento recicladas que se
mojan previamente para facilitar su colocacin. Inmediatamente despus se vierte sobre
ellas una mezcla de yeso, llamado estuco localmente. Una vez seco, se reviste, tambin
con yeso, la parte inferior. A esta labor se la denomina estucado
En cuanto a los tumbados, en las viviendas mejoradas, se distinguieron cuatro
circunstancias.
a) Un 57% de los techos no contaban con ningn tipo de tumbado, solo chapa.

161
o
Seminario Iberoamericano de Arquitectura y Construccin con Tierra 17 SIACOT

b) Un 6% presentaban tumbados completos y en buenas condiciones.


c) Un 29% presentaban tumbados sin revestimiento inferior. Esto es muy desfavorable
desde el punto de vista entomolgico, pues la falta de sellado facilita su colonizacin por
triatominos (figura 3).
d) Un 7% de las viviendas presentaban tumbados construidos con materiales reciclados y/o
ramas. Estos tumbados improvisados suponen un riesgo de infestacin, por lo que
fueron eliminados.

Figura 3. Mejoramiento del tumbado por la necesidad de colocar la malla y el papel que sirven como
soporte debe realizarse simultneamente a la ejecucin de la cubierta
Un elemento fundamental en el proyecto de mejoramiento fueron los revoques. Inicialmente
se comenz probando revoques confeccionados con la tierra disponible a pie de las casas a
la que se le aadieron fibras vegetales para evitar las fisuras por retraccin. Posteriormente
y una vez seco el soporte, se procedi a pintar con jabelga, confeccionada con cal, arena,
agua y mucilago de tuna en proporciones [Link]. El resultado fue que la jabelga se
desprendi del soporte al ablandarse este con la lluvia. El alto porcentaje de limos presente
en los suelos de la comunidad que se emplean para la confeccin de las mezclas hace muy
sensible al agua a los revoques, lo que explica el deficiente estado de conservacin general
de los revoques en la comunidad.
Las labores de revocado comenzaron eliminado, si existan, los revocos en mal estado,
despus se regularizaba el soporte mediante un revoque grueso para posteriormente aplicar
el revoque estabilizado y una primera capa de pintura de cal en fresco y la pintura de
acabado.
Despus de diversas pruebas, los mejores resultados se obtuvieron aadiendo al suelo
disponible un rido recogido en el rio Parapeti que discurre a un costado de la comunidad, y
que los locales denominan arenilla. La arenilla tiene una granulometra heterognea que
va de los 0,1 mm hasta los 8 mm de dimetro con ausencia de finos. La cantidad de rido
aadida a la mezcla vario entre el 50% y el 100% del volumen de suelo. Los revoques se
realizaron en varias capas. Para los rellenos de juntas entre adobes erosionados y rellenos
de grandes espesores se utiliz el rido sin tamizar. En los casos en los que los rellenos
eran extremadamente gruesos se aadieron fibras vegetarles procedentes del reciclado de
gramneas utilizadas en el relleno de colchones. Los espesores de la ltima capa de revoco
fue de 8 mm y la mezcla se estabilizo con un 10% en volumen de hidrxido de calcio para
evitar el reblandecimiento producido por la lluvia. Para los revoques de acabado se tamizo la
arenilla haciendo que los ridos no superasen los 4 mm y de ese modo facilitar su
aplicacin El hidrxido de cal adquirido en polvo se hidrato como mnimo 24 horas antes de
su utilizacin. La correccin de la granulometra y la estabilizacin con cal mejoro
notablemente la resistencia del revoque al agua.
En cuanto a las pinturas se opt por la aplicacin de una primera capa sobre el revoque
fresco para lograr un mejor agarre sobre el soporte; para esta primera capa de pintura se
us nicamente hidrxido de cal en polvo que se hidrato el da anterior y no se le aadi
ningn aditivo (figura 4). Esta accin de pintura en fresco tambin sirvi para proteger los
revoques inmediatamente a su aplicacin, pues al estar en poca de lluvias estas pueden
aparecer de forma repentina. Esta medida resulto muy eficaz garantizando la integridad de
los revoques hasta su completo endurecimiento.

162
o
Seminario Iberoamericano de Arquitectura y Construccin con Tierra 17 SIACOT

Figura 4. Mejoramiento de paredes


Una vez seco el revoque se procedi a aplicar pintura de cal como acabado. La pintura fue
preparada con mucilago de una tuna abundante en la comunidad del genero Opuntia, mas
hidrxido de calcio y agua. El procedimiento seguido para la preparacin del mucilago fue
trocear las pencas en pedazos de unos 5x5 cm y dejar las en remojo en agua, en una
proporcin; de 1 volumen de tuna por 3 volmenes de agua, sin quitar las espinas, pues
estas con el remojo se ablandan y no suponen ningn inconveniente en la manipulacin. En
funcin de las temperaturas se dej reposar entre 3 y 6 das hasta la formacin del
mucilago. Se mezcl el mucilago con hidrxido de cal en polvo en proporcin en volumen de
1 a 1 y se dej reposar varios das. La mezcla del mucilago con el hidrxido de calcio tiene
una vida til indefinida siempre que est protegida por una lmina de agua, en cambio, el
mucilago por si solo se deteriora a los pocos das de su preparacin si las temperaturas son
altas. La preparacin de la pintura estuvo entre las primeras labores acometidas al
comenzar el mejoramiento de cada vivienda, buscando de ese modo el tiempo necesario
para la elaboracin del mucilago y la correcta hidratacin del hidrxido de cal antes de su
aplicacin. En el momento de pintar se aadi a la pintura el agua necesaria para lograr una
buena trabajabilidad y que las capas de pintura no tuviesen un espesor excesivo.

4.3 Anlisis de costes


En cuanto a los costos del proyecto, la mayor inversin fue la contratacin del equipo de
albailes locales que supuso el 54% del total de la inversin. El costo de los materiales y
herramientas supuso un 19% del gasto, y los gastos de elaboracin del proyecto de
intervencin, supervisin y coordinacin de los trabajos supusieron el 22% del costo total.
Se mejoraron un total de 2.181 m2 de superficies de paredes. Los costos por m2 de
mejoramiento de paredes fueron de US$ 0,25 en materiales y US$ 3,35 de mano de obra.
En cuanto a las cubiertas fueron un total de 179 m2 los que debieron ser desmontados y
reinstalados convenientemente, lo que supuso un costo de 9,7 US$/m2 incluyendo los
materiales y la mano de obra. La aplicacin sobre los tumbados que se encontraban sin el
estuco de acabado supuso un gasto de 8,4 US$/m2.
El costo medio de mejoramiento por casa, teniendo en cuenta que la media de superficie de
las casas de intervencin es de 26 m2 de superficie construida, fue de 662 US$, mano de

163
o
Seminario Iberoamericano de Arquitectura y Construccin con Tierra 17 SIACOT

obra y materiales incluidos; en esa cifra no se incluye los trabajos en los tumbados, pues su
inclusin distorsionara los resultados, ya que son tareas que se realizaron en solo cinco de
las viviendas y tuvieron un costo comparativamente alto. El costo por m2 de estucado fue
de 6,6 US$ por m2. Sin tener en cuenta los tumbados, el mejoramiento de paredes supuso el
62% de los costos y la reparacin de cubiertas el 38%.

5 DISCUSIN
El mejoramiento de viviendas es una herramienta importante dentro de las actuaciones de
control de la trasmisin vectorial de la enfermedad de Chagas. Si bien debe ser combinado
con otras actuaciones, el mejoramiento supone un cambio cualitativo importante que influye
notablemente tanto en las condiciones de vida generales de las familias, como en las
medidas de control vectorial, adems de aumentar eficacia de otras medidas de control
entomolgico como son las fumigaciones, al alargar el efecto residual de los insecticidas, y
facilitar la bsqueda de triatominos, al proporcionar superficies claras y lisas
Otro efecto beneficioso del uso de la cal como acabado es su facultad de reflejar la energa
del sol, evitando el sobre calentamiento de los muros (figura 5).

Figura 5. Tres de las 19 casas mejoradas


Se observa en Itanambikua que son pocas las personas que en la actualidad optan por
revestir su casa de adobe con revoques de tierra, y las que lo hacen obtienen malos
resultados en cuanto a la durabilidad de los revestimientos. Es por ello que un alto
porcentaje de las personas que toman la decisin de mejorar sus casas, y consiguen los
medios para ello, optan por hacerlo con la mezcla convencional de arena y cemento. Es
frecuente que, para tratar de paliar los efectos del inevitable desprendimiento de los
revoques cementosos sobre las superficies de tierra, se usen mallas y clavos metlicos. El
resultado sigue siendo, invariablemente, el desprendimiento, lo que genera cavidades entre
el revoque y el muro, crendose un ambiente muy propicio para el establecimiento de los
triatominos.
En cuanto a los costos, los resultados obtenidos estn condicionados por la pequea escala
de la intervencin y por ser un proyecto experimental. Hay que tener en cuenta que se
debieron comprar todas las herramientas necesarias, y que a una escala mayor, la

164
o
Seminario Iberoamericano de Arquitectura y Construccin con Tierra 17 SIACOT

repercusin de esa inversin por casa mejorada es menor. Tambin, la fuerza de trabajo
contratada fue importante, pues era necesario cumplir con un calendario establecido
teniendo en cuenta que las encuestas entomolgicas posteriores estn condicionadas por el
ciclo biolgico del triatomino.

6 CONCLUSIN
Afrontar la problemtica del mejoramiento de viviendas pasa necesariamente por
aprovechar los recursos locales tanto materiales como humanos. Esto, adems de hacer
viables y sostenibles las actuaciones, har que sean perdurables en el tiempo.

REFERENCIAS BIBLIOGRFICA
Bern, C. (2015). Chagas'disease. The New England Journal of Medicine, 373: 456-466.
Gurtler R. E.; Kitron U.; Cecere M. C.; Segura, E. .L; Cohen, J. E. (2007). Sustainable vector control
and management of Chagas disease in the Gran Chaco, Argentina. USA: PNAS, 104 (41), p.16194-
16199
Lardeux, F,; Depickere, S; Aliaga Chavez, T; Zambrana, L. (2015). Experimental control of Triatoma
infestans in poor rural villages of Bolivia through community participation. Transactions of the Royal
Society Tropical Medicine and Hygiene, 109(2): 150-158. Disponible en:
[Link]
Machaca G. C. (2013). La participacin social en la educacin de Bolivia en el contexto de la
implementacin de la EIB (2007). Cochabamba, Bolivia: FUNPROEIB Andes.
Ros, S. et al. (1994). Control de la enfermedad de Chagas por la va del mejoramiento de la vivienda.
Tres Volmenes. Asuncin, Paraguay: Centro de Tecnologa Apropiada de la Universidad Catlica e
Instituto de Investigaciones en Ciencias de la Salud de la Universidad Nacional de Asuncin
Rojas de Arias, A; Lehane, M. J.; Schofield, C. J., Fournet, A, (2003). Comparative evaluation of
pyrethroid insecticide formulations against Triatoma infestans (Klug): residual efficacy on four
substrates. Mem Inst Oswaldo Cruz 98: 975-980.
Samuels A. M. et al. (2013). Epidemiology of and impact of insecticide spraying on Chagas disease in
communities in the Bolivian Chaco. PLoS Negl Trop Dis 7(8): e2358. Disponible en
[Link]
Tusting LS, Willey B, Lines J (2016). Building malaria out: improving health in the home. Malaria
Journal 15: 320.
World Health Organization (WHO, 2014). Global burden of disease estimates for 20002012.
Recuperado de [Link]

AGRADECIMIENTOS
Los autores agradecen a Don Ernesto Arteaga, el mburuvicha de Itanambikua, al Dr. Orin Courtenay,
Arq. Giusi Meli, Arq. Vittorio Zolezzi, Lic. Alba Lucia Morales, Dr. Diego Weinberg, Dr. Edson Saenz y
los albailes del equipo; Don Delfn Curinda, Don Carlos Rivero, Don Marcelo Snchez, Don Adrian
Villa, y Don Guido Ballay y los pobladores de la comunidad de Itanambikua.

AUTORES
Daniel Landvar, constructor con 20 aos de experiencia, 7 de los cuales vinculados a proyectos de
cooperacin. Especializado en el uso de materiales naturales disponibles en el entorno.
Raquel Gonalves, estudiante de doctorado en ciencias biolgicas, Universidad de Warwick, Reino
Unido (2014-presente) Programa Ciencias sem Fronteiras CNPq.
Caryn Bern, mdica y epidemiloga, profesora en el Departamento de Epidemiologia y Estadistica,
Universidad de California San Francisco, San Francisco CA, EEUU (2012-presente); medica-
epidemiloga, Centros de Control y Prevencin de Enfermedades ([Link]), Atlanta GA EEUU
(1990-2011).

165
SEMINARIO IBEROAMERICANO DE ARQUITECTURA Y
CONSTRUCCIN CON TIERRA
La Paz, Bolivia, 9 al 12 Octubre 2017

REVALORACIN DE LAS TCNICAS CONSTRUCTIVAS


TRADICIONALES CON TIERRA EN CHIAPAS, MXICO

Arturo Lpez Gonzlez


Facultad Arquitectura-UNACH, Mxico, abajareque@[Link]

Palabras claves: revaloracin, apropiacin, impacto ambiental

Resumen
La produccin de vivienda social en Chiapas, Mxico; representa un gran reto para todos los actores:
pblicos, privados y sociales. Ya que la falsa idea de modernidad y la influencia de los medios de
comunicacin sobre los nuevos y mejores materiales de construccin, as como lo planes mal
diseados de programas oficiales de vivienda, aunado a la falta de recursos econmicos por parte de
los propietarios, han generado que las construcciones tradicionales con tierra, muchas de ellas
consideradas como arquitectura verncula entre las que destacan las de bajareque y adobe-, cada
da vayan desapareciendo de los centros de poblacin. Es menester devolverles a los pueblos
autctonos la originalidad de sus viviendas construidas con tcnicas tradicionales a base de tierra
mediante la revaloracin histrica y cultural; transmitirles y dar confianza y seguridad a travs de las
mejoras tcnicas en cada uno de las sistemas tradicionales empleados; conservar los rasgos de
cultura e identidad de los pueblos, minimizando el impacto ambiental con el uso de materiales y
tcnicas amigables con el entorno inmediato. Las construcciones con tierra poseen grandes ventajas
para la salud del ser humano y del medio ambiente, contrarrestan los costos energticos y emisiones
de CO2 comparados con los materiales industrializados que se han dado a conocer mediante la
huella ecolgica de los materiales; aspectos que se adicionan a la revaloracin histrica y cultural de
la tpica vivienda tradicional que se transfiere mediante el mtodo aprender-haciendo en las aulas
educativas y las comunidades rurales e indgenas; rescatando y apropindose de las etnotecnias que
se han ido perdiendo como cultura e identidad de nuestros pueblos. Mediante una adecuada
capacitacin al sector social, privado y gubernamental de los sistemas constructivos tradicionales con
tierra y sus mejoras; se han construido con bajareque mejorado 250 casas y ms de 150 aulas en
diversas zonas indgenas y rurales del estado de Chiapas. Con adobe sismo resistente se han
edificado una serie de cabaas y casas de descanso, as como las muestras para casas rurales y
aulas educativas; con ambas tcnicas se ha obtenido su correspondiente certificacin tcnica por las
entidades normativas.

1. INTRODUCCIN
La arquitectura verncula o arquitectura folklrica, espontnea e ingenua como lo
denominan algunos autores, es aquella que se presenta en una poblacin, comunidad o
ciudad, con rasgos que caracterizan e identifican a un pueblo, que denota una integracin al
medio que lo rodea, que no intenta sobresalir de las dems, que trata de integrarse al
contexto, que contina con una tradicin ancestral, que gusta de emplear materiales de la
regin, entre ellos, la tierra; empleando tcnicas constructivas tradicionales, que es
construida con las propias manos de sus futuros moradores en comunin con sus vecinos,
familiares, amigos y compadres, es decir, aplica el sistema de autoconstruccin. La
arquitectura verncula es pues, sin duda alguna, una arquitectura annima, una arquitectura
sin autor, a decir de Velasco (1994, p.12) que, a pesar de no haber requerido la intervencin
para su construccin de un arquitecto, responde a las necesidades cotidianas de sus
habitantes donde busca el encuentro y la comunicacin con una gran riqueza social,
aportndonos una tradicin cultural y tecnologa al emplear y transformar los materiales de
la regin segn procedimientos y sistemas constructivos que la experiencia en el tiempo ha
demostrado su eficacia, utilizndolos racionalmente, como una manera de resolver los
problemas que le presenta el clima y el gasto, tanto econmico como fsico de sus
moradores, aprovechando al mximo los recursos naturales.
o
Seminario Iberoamericano de Arquitectura y Construccin con Tierra 17 SIACOT

Pablo Chico (1996) anota que algunas de las caractersticas de la arquitectura verncula
son aquellas que para su construccin emplean materiales de la regin, que la tecnologa
utilizada es la que de manera ancestral se han transmitido de generacin tras generacin y
que para su aplicacin emplean mano de obra propia de sus habitadores.
Esto significa que un sinnmero de construcciones tradicionales con tierra sean
consideradas como vernculas, por lo que se debe prestarle atencin, estudiarla, analizarla
y mejorarla con el nico fin de evitar su extincin y promover su recuperacin o rescate. Las
mejoras a las tcnicas, la capacitacin mediante talleres y cursos a grupos sociales,
tcnicos y profesionales en la rama de la construccin, permitirn desarrollar de buena
forma la autoconstruccin asistida.

2. PROBLEMTICA
La falta de vivienda equivale a la suma del rezago y la demanda que da a da se presenta
en cualquier zona habitada por el hombre; y ni los esfuerzos realizados por los grupos
sociales a travs de la autoconstruccin ni los del Estado a travs de sus dependencias
encargadas de promover y desarrollar programas habitacionales en conjunto con los
desarrolladores de vivienda, han podido abatir esta carencia vital para el buen desarrollo y
mejora de la calidad de vida de las familias; ya sea porque han sido insuficientes o mal
diseadas, sobre todo en lo que se refiere a los proyectos y sistemas constructivos
planteados, que rompen con el entorno natural e impactan negativamente al medio ambiente
por su uso indiscriminado de los materiales industrializados empleados, dejando a un lado y
menospreciando los sistemas constructivos tradicionales que por aos han perdurado y
dado buen resultado a las familias en las zonas poblacionales con menores recursos
econmicos.
Actualmente en muchos pueblos y ciudades con rasgos de arquitectura tradicional se
aprecia cmo poco a poco las viviendas construidas con tcnicas como el bajareque y el
adobe van perdiendo terreno, van desapareciendo, las van desechando; en su lugar van
emergiendo construcciones modernas, edificadas con materiales industrializados y sistemas
constructivos que requieren de una mayor capacitacin, herramienta y maquinaria
sofisticadas para erigirlas. Ante esta destruccin de un legado histrico y cultural, surge una
arquitectura totalmente ajena, formando una sociedad consumista que guiada por la moda o
lo actual, le interesa poco o nada la destruccin de toda una identidad; generndose un
fenmeno que consiste en olvidarse de conservar, preservar y producir viviendas
tradicionales porque se ha ignorado y desconocido el valor patrimonial del objeto construido,
histrico, cultural y arquitectnico. Los medios masivos de comunicacin han tenido gran
parte de culpa en su incesante informacin acerca del uso de estos materiales
industrializados, pero no se debe olvidar que desde fines del siglo pasado la economa de
las familias se ha visto golpeada profundamente y, aunado a la ignorancia del tema, han ido
cambiando el uso de suelo y transformando sus viviendas tradicionales, derribndolas y
construyendo, en la mayora de los casos, comercios y oficinas.

3. OBJETIVOS
Evitar la extincin paulatina que sufre da a da el legado histrico-cultural representado por
las construcciones tradicionales a base de tierra mediante el rescate de las mismas
promoviendo y mejorando la tcnica constructiva.

Los objetivos especficos son


a) Capacitar a grupos sociales, alumnos, tcnicos y profesionistas mediante cursos y talleres
de las mejoras a las tcnicas tradicionales de construccin como el bajareque mejorado y el
adobe sismo resistente.
b) Fortalecer la autoconstruccin asistida a travs de manuales y guas rpidas del proceso
de autoconstruccin de cada uno de los elementos que conforman la vivienda.

167
o
Seminario Iberoamericano de Arquitectura y Construccin con Tierra 17 SIACOT

c) Demostrar con pruebas de laboratorio y medios electrnicos la resistencia y confort


trmico de los productos elaborados con tierra.
d) Promover y difundir ante los diferentes actores que intervienen en los procesos de
produccin de la vivienda social en las zonas rurales de las bondades y ventajas que ofrece
el construir con los sistemas constructivos tradicionales con tierra.

4. METODOLOGA
Se llev a cabo una revisin del estado del arte respecto a los sistemas tradicionales con
tierra en diferentes lugares, as como un anlisis en campo recogiendo comentarios y
experiencias de las personas que ancestralmente han autoconstruido empleando estas
tcnicas tradicionales; a partir esta compilacin de datos, se identificaron cada una de las
partes que conforman el proceso de construccin tanto del bajareque como del adobe y se
identific tambin qu elementos eran los ms dbiles o susceptibles a fallar ante los
embates del tiempo y la naturaleza; despus de este anlisis se trabajaron en las
propuestas de mejoras en aquellos elementos que los requeran, como calcular la estructura
de madera del bajareque, los tirantes de refuerzo, y las uniones y ensambles de los mismos;
se estabiliz la tierra en algunos elementos que as lo requeran mediante la combinacin en
pequeas proporciones de materiales industrializados de tal forma que les permitiera una
mayor resistencia y proteccin al intemperismo.
Una vez llevado a cabo las propuestas de mejoras, para el caso del bajareque, se elabor
un manual de autoconstruccin y para el caso del adobe sismo resistente, una gua rpida
del proceso de construccin. Ambos documentos han servido para llevar a cabo la
capacitacin mediante el mtodo de aprender-haciendo en donde, a travs de cursos y
talleres a grupos sociales, alumnos, tcnicos y profesionistas se han desarrollado modelos a
escala de alguna de las partes, en muros y cubiertas principalmente, y en otros casos, los
modelos de casas a escala 1:1. Los modelos a escala 1:1 fueron desarrollados a travs de
la autoconstruccin asistida a las familias habitadoras de los espacios de la vivienda.
Una vez construidos los modelos, se llev a cabo, en el bajareque mejorado, mediante la
metodologa de la climatologa dinmica con apoyo de aparatos electrnicos, la medicin de
la temperatura interior para conocer el confort trmico de los espacios habitables (Vecchia;
Castaeda, 2005).
Mediante el apoyo de la huella ecolgica de los materiales, se llev a cabo el anlisis del
impacto ambiental asociado a los materiales de construccin a lo largo de su ciclo de vida
el consumo energtico y la emisin de bixido de carbono, ambos generados a partir de la
extraccin, produccin y transporte hasta la obra- estos dos indicadores son los ms
relevantes a nivel mundial ya que son los que inciden drsticamente en el calentamiento
global (Argello; Cuch, 2008); para ello se tuvo la necesidad de apoyarse de la base de
datos metaBase del Instituto de Tecnologas de la Construccin de Catalua (ITeC), misma
que muestra en tablas los materiales genricos de construccin medido por cada kilogramo
y su clasificacin indicando el consumo energtico medido en megaJoules (MJ) y su
equivalente en kilowatt hora (kWh), as como los gases de CO2 emitidos a la atmsfera
medido en kilogramos (kg). Se llevaron a cabo los comparativos de tres modelos de
viviendas diferentes cada una de ellas en su sistema constructivo, ms no en su rea de
construccin, una con materiales convencionales (muros de block y estructuras de concreto
armado), otra con bajareque mejorado y la ltima con adobe sismo resistente.

5. DESARROLLO Y RESULTADOS DE LAS PROPUESTAS


5.1. Bajareque mejorado
Esta propuesta revalora aspectos de identidad y cultura de muchas poblaciones. Se
considera trata de mejorar y rescatar una arquitectura verncula que emplea tcnicas
constructivas tradicionales con el uso de materiales naturales de la regin y el empleo de
mano de obra local no especializada; an prevalece, en menor medida, este tipo de

168
o
Seminario Iberoamericano de Arquitectura y Construccin con Tierra 17 SIACOT

construcciones con los pobladores, particularmente de aquellos de origen rural; debido a


que sigue siendo utilizado por ellos mismos mediante la transferencia generacional de la
tcnica.
Adems del aspecto formal y espacial de la propuesta, se cuid el aspecto de seguridad
estructural -soportado por un clculo estructural- y la prolongacin de la vida til de la
construccin. A diferencia del adobe, esta tcnica no ha presentado, histricamente, una
desventaja ante los movimientos telricos, no as ante otros elementos naturales como los
fuertes vientos, lluvias, tormentas e inundaciones.
La propuesta consiste en un sistema modular conformada por una repeticin de mltiplos y
submltiplos (Coppola, 1997) de 1,50 x 1,50 metros que refieren al proyecto arquitectnico,
la repeticin de estos mdulos permite generar espacios habitables con dimensionamiento
de acuerdo al reglamento de construccin local y confortable para el buen desarrollo de
diversas actividades; y a las medidas comerciales de los materiales que se encuentran en la
regin madera de pino- la cual se comercializa en medidas de 2,50 y 3,00 metros de largo,
por lo que se consider la medida de 3,00 metros, permitiendo rigidizar y estabilizar la
estructura al contemplar apoyos verticales a cada 1,50 metros y los largueros de la
estructura de la cubierta a cada 0,75 metros. Las mejoras en cada una de las partes de la
construccin del bajareque se muestran en la figura 1 y tabla 1.

Figura1 Desarrollo del proceso constructivo del bajareque mejorado

169
o
Seminario Iberoamericano de Arquitectura y Construccin con Tierra 17 SIACOT

Tabla 1. Mejoras en la tcnica tradicional del bajareque

Elemento
Forma tradicional Propuesta de mejoras
constructivo

Cimentacin Horcones de madera sin Polines de 3x3 de madera tratada


tratar hincados o con arsenato de cobre y cromo (ACC)
enterrados sobre el terreno anclados a cadena de desplante o
natural dados de concreto armado mediante
varillas roscadas de 3/8 a las soleras
estructurales de 2x3/16

Estructura Morillos de madera uniendo Cerramiento a base de polines de 3


los horcones y formando x3 tratados con ACC sobre el cual
las estructura de la cubierta reciben los largueros a base de
para recibir la cama de barrotes de 1x3 de madera
reglas o un manojo de reforzados con tirantes de reglas de
ocuy*, bamb o bajareque 3/4x4 en ambas caras del larguero

Cubierta Generalmente a base de Sobre los largueros de barrotes se


lmina galvanizada o de coloca un artesonado o entarimado de
cartn, en contadas tablas de madera de x12 que
ocasiones con teja de barro recibir un fieltro asfltico y finalmente
sobre la cama de madera la teja de barro, palma, guano o teja de
fibrocemento

Muros El encetado o entramado Primero se propone un rodapi de


por lo general es hecho con ladrillo y arriba una capa de nylon
varas de bajareque atadas (bolsas de desperdicio) y a partir de
con bejuco o alambrito, sta se enceta con caa maz atado
recubierto con embarro a con alambrito y cubierto en ambas
base de tierra y paja caras con malla tipo gallinero para
recibir el embarro hecho con tierra-
arena-cemento-paja

Pisos De tierra, normalmente Ladrillo recocido tejido tipo petatillo**


apisonada, agregndole asentado sobre cama de arena y
agua y golpendola con junteado con la misma arena o piso
algn mazo firme de concreto acabado pulido

Acabados Encalado de muros en Encalado en muros incorporndole sal


algunas ocasiones y baba de nopal; a la madera expuesta
se le aplica aceite quemado
* Ocuy: vara que nace al centro de la planta del maguey
** Petatillo: del petate, el tejido con que se hace es un cuatrapeo para tener amarre entre ellos
Se publicaron dos manuales de autoconstruccin en donde se muestra el paso a paso del
proceso constructivo para la casa rural y el aula educativa; estos documentos han servido
de base para la capacitacin y dar asistencia tcnica a los autoconstructores que han
edificado su casa con esta tcnica tradicional a base de tierra; asimismo, para promocionar
y promover la revalorizacin de la tcnica ante los diferentes actores que producen vivienda
social, logrando en el 2002, el desarrollo de programas oficiales por parte del gobierno del
estado de Chiapas en cooperacin con la Cruz Roja Internacional en la autoconstruccin de
200 casas de bajareque mejorado en comunidades del municipio de Chenalh, Chiapas;
Mxico; as como alrededor de 250 aulas educativas en diversas comunidades, todas estas
contratadas por la entidad responsable a empresas constructoras previamente capacitadas
en el sistema del bajareque mejorado. Debido a las bondades que presenta el construir con
esta tcnica, se han edificado en el mismo Estado otros gneros arquitectnicos como:
cabaas, aulas, cafeteras, oficinas, casas de salud, capillas, entre otros (figura 2).

170
o
Seminario Iberoamericano de Arquitectura y Construccin con Tierra 17 SIACOT

Figura 2 Diversas obras concluidas con el sistema de bajareque mejorado

Para determinar el confort trmico de este tipo de construcciones, Vecchia y Castaeda


(2005, p.1) realizaron un estudio de este comportamiento mediante la metodologa de
energa dinmica apoyados con aparatos electrnicos a un modelo de bajareque mejorado
autoconstruido por los propios intendentes en las instalaciones de la Facultad de
Arquitectura-UNACH, con los primeros resultados podemos apreciar la conveniencia de la
utilizacin de la tcnica del bajareque pues se demuestra que trmicamente el material
responde favorablemente en el clima clido, principalmente por la utilizacin del material
orgnico que funciona como aislante trmico. Y es precisamente por estos materiales
orgnicos que logra tener una variacin de temperatura de 2C menos que el exterior,
propiciando que los espacios habitables del bajareque mejorado sean confortables.

5.2.- Adobe
Se tiene conocimiento de algunas variantes del sistema constructivo del adobe. Esta
propuesta se refiere aquel donde se emplea en el interior de los muros un refuerzo vertical y
horizontal a base de bamb (Guadua) retomando la propuesta empleada en Per (Minke,
2001), que ha demostrado sus bondades y ventajas ante los efectos ssmicos comprobado
en sus laboratorios partiendo de los resultados de ensayos con modelos a escala natural en
un simulador de sismos; demostrando que los elementos de refuerzos vertical y horizontal,
combinados con la viga collar previenen las fisuras o fracturas en las esquinas de los muros,
manteniendo la integridad estructural y su consecuente prevencin de daos a sus
habitantes (Blondet; Villa Garcia; Brzev, 2003).
Para conocer y estar dentro de los parmetros sealados en la norma E.080 (Ministerio,
2017) y el cdigo de construccin de Nuevo Mxico (Flores; Pacheco; Reyes, 2001 p.18), se

171
o
Seminario Iberoamericano de Arquitectura y Construccin con Tierra 17 SIACOT

elaboraron las muestras y pruebas de laboratorio respectivas en la que arrojaron como


resultado una resistencia a la compresin de 2,4 MPa. Estas muestras de adobe se hicieron
con tierra que tuvieron la proporcin, determinada por la prueba de sedimentacin, de 50%
de arena, 30% de limo y 20% de arcilla (figura 3).

Figura 3 Prueba de sedimentacin en campo, preparacin del cabeceo de muestra y ensayo de


resistencia a la compresin en laboratorio

a) Proceso constructivo (figura 4)


- Cimentacin con losa o de piedra de la regin sobre terreno estable, junteado con
mortero cemento-arena, incluyendo su sobrecimiento.
- Anclaje del refuerzo vertical con una varilla corrugada de 3/8 a cada 84 cm ahogada a la
cimentacin y sobresaliendo 40 cm el cual se introduce al bamb de aproximadamente
2 de dimetro.
- Refuerzo vertical y horizontal a base de bamb, a cada 84 cm en el sentido vertical, y a
cada 4 hiladas en el sentido horizontal; el primero se fijar a la varilla corrugada de 3/8
con mortero cemento-arena al bamb, logrando con esto que la varilla quede ahogada
dentro del mismo. En cada cruce del entramado de bamb se fijarn, entre ellos, con
pijas roscables de 3 de largo. Previamente al adobe se elabora con el orificio central de
2 1/2 de dimetro o medios crculos en cada extremo segn sea el caso.
- Contrafuertes en cruces de muros a base del mismo material y prolongacin de los
refuerzos horizontales de bamb; asimismo, los muros expuestos a la lluvia se protegen
con malla gallinera y aplanado con mortero cemento-cal-arena.
- Cadena perimetral de 12 x 35 cm de concreto armado con varillas de 3/8 y anilletas de
alambrn de ; la cadena se ancla al muro reforzado mediante el enganche de varillas
de 3/8 a la cadena y ahogada con mortero cemento-arena a los refuerzos verticales de
bamb para evitar que la cadena de concreto armado no sufra deslizamiento alguno.
- Fijacin y anclaje de estructura de cubierta a base de bamb de 3 de dimetro en
paquete de dos para lograr una mayor seccin en su sentido vertical o vigas de madera
de pino tratadas con arsenato de cobre y cromo (ACC); este anclaje se obtiene mediante
el ahogamiento de varillas roscadas de 3/8 a la cadena perimetral de concreto armado
la cual traspasar los bambes o vigas de la estructura para su posterior fijacin con
tuercas.
- Cubierta ligera AN-3 con de estructura de bamb o viga de madera, reciben un
artesonado de madera a base de tablas fijado a la estructura con pijas roscables de 2
de largo, o un artesonado mixto con madera y caamaiz, sobre este artesonado se
tiende un fieltro asfltico fijado con grapas o se impermeabiliza, luego se coloca la
cubierta final a base de teja artesanal de barro o fibrocemento.

172
o
Seminario Iberoamericano de Arquitectura y Construccin con Tierra 17 SIACOT

Figura 4 Proceso constructivo del adobe


Con esta propuesta se han desarrollado una serie de construcciones de diversos gneros
arquitectnicos que han servido, adems, para la capacitacin correspondiente a los
diversos grupos actores en la produccin de la vivienda y las aulas educativas, logrando la
obtencin de la certificacin tcnica que permite su desarrollo en programas oficiales en
materia de vivienda rural, dicha certificacin la otorg la delegacin estatal del estado de
Chiapas de la Secretara de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (SEDATU) entidad
normativa a nivel federal. Asimismo, se han construido los modelos de la vivienda rural y el
aula educativa, en espera de incursionarlos en los planes del gobierno local (figura 5).

Figura 5 Diversas obras concluidas con el sistema de adobe sismo-resistente, incluyendo la


vivienda rural y el aula educativa

173
o
Seminario Iberoamericano de Arquitectura y Construccin con Tierra 17 SIACOT

Otro resultado que se obtuvo con estas dos tcnicas constructivas tradicionales, una con y
la otra de tierra (la primera con el bajareque mejorado y la segunda con el adobe), es el de
conocer el impacto al medio ambiente que se genera con el uso de los materiales
constructivos; por lo que se procedi a analizar las cantidades de materiales, medida en
kilogramos, empleados en la cimentacin, muros, techos y cubiertas, as como de las
puertas y ventanas, mas no los de las instalaciones.
De esta forma y apoyados con las tablas de los materiales previamente elaborados en la
Universidad Politcnica de Catalua, en Espaa; para conocer la huella ecolgica de los
materiales en cuanto al costo energtico empleado en el proceso de extraccin, produccin
y transporte de los materiales, as como de los gases txicos (bixido y monxido de
carbono) emanados a la atmsfera (Argello, Cuch, 2008) se analizaron tres muestras de
viviendas con tres tcnicas diferentes pero con la misma rea de construccin, (muros de
block y estructura de concreto armado, bajareque mejorado y adobe sismo resistente)
generndose los siguientes resultados (figura 6).
Emisin de Ahorro Ahorro de
Tcnica constructiva Costo energtico
C02 energtico emisin de CO2

7.215,98 kW/h* 2.001,13 kg* 58% 65%

bajareque

13.696,10 kW/h 2.912,20 kg 20% 48%

adobe

17.040,48 kW/h* 5.587,92 kg*

convencional
* (Argello; Cuch, 2008)
Figura 6 Ahorro energtico y emisin de bixido de carbono de cada una de las tres tcnicas
analizadas
Del comparativo del impacto medioambiental que se genera entre las tres tcnicas
constructivas, se tiene que con el ahorro energtico del bajareque mejorado se puede dotar
de energa elctrica a una vivienda de inters social durante 10 aos y nueve meses y, con
el ahorro energtico del adobe, durante 3 aos y 7 meses; segn tarifa preferencial para
casas de inters social que establece la Comisin Federal de Electricidad (2014) el cual
corresponde a 75 kWh/mes.

174
o
Seminario Iberoamericano de Arquitectura y Construccin con Tierra 17 SIACOT

6. CONSIDERACIONES FINALES
Revalorar y rescatar las tcnicas constructivas tradicionales con tierra que se encuentran
asociadas a la arquitectura verncula y que, por consecuencia, incrementan su valor
histrico y cultural; a travs de las mejoras tcnicas que garanticen ampliar su vida til, su
estabilidad estructural y formal, la apropiacin mediante la autoconstruccin asistida, as
como la promocin, difusin, capacitacin y construccin de modelos a escala uno a uno.
Con estos sistemas se han generado espacios habitables adecuados a las diversas
actividades a desarrollar dentro de los mismos. Se recomienda utilizar materiales
industrializados en pequeos porcentajes con el fin de incrementar la resistencia y
durabilidad ante los elementos naturales, as como su estabilidad estructural.
Este tipo de proyectos y propuestas constructivas estn orientadas a atender el problema de
espacios habitables en las viviendas y espacios educativos, por citar algunos ejemplos; de
las familias asentadas en el medio rural y ruburbano; por lo tanto, se trata de sensibilizar y
que regresen la mirada hacia atrs todos aquellos sectores: sociales, empresariales, de
profesionistas, educativos, funcionarios y polticos inmersos en la construccin de diversos
gneros arquitectnicos para aliviar el grave deterioro que se le est provocando al medio
ambiente y contribuir a dejar un mejor ambiente en pro de la calidad de vida de las actuales
generaciones.

REFERENCIAS BIBLIOGRFICAS
Argello, T.; Cuch, A. (2008). Anlisis del impacto ambiental asociado a los materiales de
construccin empleados en las viviendas de bajo coste del programa 10x10 con Techo-Chiapas del
CYTED. Informes de la Construccin, 60(509):25-34
Blondet, M.; Villa Garcia, G.; Brzev, S. (2003). Construcciones de adobe resistentes a los terremotos.
California, USA: Earthquake Engineering Research Institute.
Coppola, P. (1997). Anlisis y diseo de los espacios que habitamos. Mxico D.F.: Edit. rbol
Flores, L., Pacheco, M., Reyes, C. (2001). Algunos estudios sobre el comportamiento y rehabilitacin
de la vivienda rural de adobe. Informe IEG/03/01. Centro Nacional de Prevencin de Desastres
(CENAPRED), rea de Ingeniera Estructural y Geotecnia. Mxico, D.F: CENAPRED
Ministerio de Vivienda, Construccin y Saneamiento (2017). E.080. Diseo y construccin con tierra
reforzada. Per: Ministerio de Vivienda, Construccin y Saneamiento. Disponible en
[Link]
Minke, G. (2001). Manual de construccin en tierra. Montevideo, Uruguay: editorial Nordan
Comunidad.
Vecchia, F.; Castaeda, G. (2005). Evaluacin del comportamiento trmico de casa experimental con
bajareque mejorado. Encontro Nacional e Latino-Americano de Conforto no Ambiente Construdo
ENCAC/ELACAC. Macei, Brasil: ANTAC. Disponible en
[Link]
Velasco, Javier, (1994). La arquitectura verncula. Cuadernos de Arquitectura Docencia, 12-13,
Facultad de Arquitectura-UNAM

AUTOR
Arturo Lpez Gonzlez, Maestro en Arquitectura, Premio Nacional de Vivienda, excoordinador Centro
Universitario de Estudios por una Vivienda Apropiable (CUEVA), exdirector Tcnico Instituto de
Vivienda de Chiapas, 1er. lugar Concurso Estatal de Tecnologas para Vivienda en Chiapas,
medalla de plata 1 Bienal Arquitectura Chiapaneca, obtencin del premio PAS-N (hacedor de
casas en tzotzil) por Colegio de Arquitectos Chiapanecos A.C.

175
SEMINARIO IBEROAMERICANO DE ARQUITECTURA Y
CONSTRUCCIN CON TIERRA
La Paz, Bolivia, 9 al 12 Octubre 2017

UTILIZACIN DE LA FIBRA DEL IXTLE PARA RECUBRIMIENTOS


SUSTENTABLES
1 1 3
Yolanda Aranda-Jimnez , Edgardo Suarez-Dominguez , Monserrat Ortega-Plaza
Facultad de Arquitectura, Diseo y Urbanismo, Universidad Autnoma de Tamaulipas, Circuito Interior Universitario S/N. CUS.
Tampico, Tamaulipas. Mxico
1
yaranda@[Link]; 2mmortega@[Link], [Link]@[Link]

Palabras clave: suelo arcilloso, fibras naturales, ixtle

Resumen
El Agave lechuguilla Torrey es una planta se puede localizar en diversas zonas de Mxico, pertenece
a la familia de las Agavaceae y de ella se obtiene la fibra conocida como ixtle generalmente utilizado
para la elaboracin de elementos artesanales. El objetivo de este trabajo es desarrollar un
recubrimiento a base de suelo arcilloso estabilizado, utilizando diferentes proporciones y tamaos de
fibra de ixtle. Para el caso del mortero se tomaron mezclas de suelos arcillosos estabilizados y
dosificados con y sin la fibra observando el efecto al utilizarse para recubrir una superficie de block y
determinando la resistencia a la compresin del material. Se encontr que es posible aadir fibras de
hasta 3 cm en mezclas y obtener una mayor adherencia en la superficie del muro.

1 INTRODUCCIN
La industria de la construccin es una de las ms contaminantes. Los materiales que
emplea requieren gran consumo de energa para su fabricacin y algunos de ellos emiten
grandes cantidades de CO2 al medio ambiente. El acero y el cemento son dos de los ms
empleados, por lo que la tendencia a emplear materiales sustentables y de bajo impacto
ambiental es cada vez mayor. El ao 2009 fue declarado ao internacional de las fibras
naturales. Las fibras se pueden clasificar segn su funcin: proteger, aislar, filtrar, reforzar,
para muros portantes (Vissac, 2014). La arquitectura de tierra incorpora en ocasiones fibras
para incrementar la resistencia a la flexin (Aymerich et al., 2016).
El gnero Agave tiene alrededor de 275 especies, de donde se extraen diferentes productos,
tales como fibras, tequila, etc. Las fibras se pueden clasificar en naturales y hechas por el
hombre, dentro de las cuales estn las sintticas y recicladas; dentro de las fibras naturales
estn las que se extraen de plantas, animales y minerales (Kadole; Hulle, 2014).
Para su aplicacin en arquitectura o diseo de interiores hay que comprender la materia, sus
propiedades, caracterizarla y de ah la propuesta de materiales para el recubrimiento
(Gesimondo; Postel, 2011). Muchas de estos agaves son utilizados bsicamente como
decoracin de jardines y al interior (Starr, 2012).
Por los aos 90s ms de 10.000 toneladas de fibra eran producidas por ao, y esto daba
empleo en la cosecha a ms de 200.000 personas. Los cogollos se cosechaban y a mano
se obtena la fibra tallndola. Se limpia y se pone a secar al sol y se blanquea. La fibra es
llamada ixtle pero para exportacin tambin se conoce como fibra de tula o fibra tampico,
esto por la cercana que hay de tula tamaulipas y el puerto (Warnoc, 2013).
Para determinar la cantidad ptima de fibra que debe ser aadida es necesario realizar un
conjunto de experimentos que dependen del tipo de elemento construido, por ejemplo, en el
caso de los adobes se deben dosificar en cantidades menores del 40% (Calatan et al.,
2016). La ventaja de aadir fibras es que se vuelve ecoeficiente (Lima; Faria, 2016). La
dosificacin de fibras no solo ha funcionado para la arquitectura de tierra sino que adems
puede utilizarse para producir estructuras con materiales tradicionales como el concreto
(Afroughsabetl; Biolzi; Ozbakkaloglu, 2016).
o
Seminario Iberoamericano de Arquitectura y Construccin con Tierra 17 SIACOT

2 OBJETIVO
Desarrollar un recubrimiento a base de suelo arcilloso estabilizado, utilizando diferentes
proporciones y tamaos de fibra de ixtle

3. DESARROLLO
Se utiliz la fibra de ixtle con las siguientes caractersticas evaluados mediante ensayos:
Biodegrabilidad se evalu mediante el ensayo de resistencia a la tensin (NMX-C-407-
ONNCCE-2001 modificada) antes y despus de la exposicin de fibras en un ambiente con
90% de humedad en aire durante al mes. Los resultados que se obtuvieron mostraron que
no existi modificacin superficial de la fibra y no presento modificacin significativa en la
resistencia a la tensin aplicada.
Microbiolgico se realizaron la tincin de las fibras para el anlisis microscpico en el
ambiente de humedad con 90% de humedad en aire; esta determinacin se llev a cabo
antes y despus de ser expuesta a la humedad mencionada. Los resultados posteriores a la
exposicin no mostraron un desarrollo micolgico en el triplicado de las muestras.
pH determinado mediante el mtodo potenciomtrico; la muestra recibi un tratamiento
para la extraccin de agua mediante un proceso de compresin. Los resultados sealan que
en promedio el pH es del 7,8%.
Porosidad mediante absorcin directa, se determin que el porcentaje de porosidad de la
fibra es del 3,6%.
Densidad se evalu mediante densidad lineal (densitex), mostrando un resultado promedio
de 1258 kg/m3.

Figura 1. Pruebas microbiolgicas, pH y biodegradabilidad (Crdito: Yolanda Aranda)


Para los experimentos se utiliz un suelo cuyas caractersticas son:
Granulomtrica el suelo empleado contiene de 7% de agregado grueso (grava), 62% de
arena y limo y 31% de arcilla. La figura 2 presenta el grfico de la composicin
granulomtrica del suelo con las referencias de las tamizes 4, 40 y 200 (4,76 mm; 0,42 mm y
0,075 mm respectivamente).
Lmites de Atterberg y contraccin el limite liquido es del 34% y el lmite plstico de 27%,
as que el ndice plstico es del 14%; la contraccin lineal es de 5,8%.
Peso volumtrico: el peso volumtrico seco y suelto es 1195 kg/m3 y el seco mximo es
1744 kg/m3.

177
o
Seminario Iberoamericano de Arquitectura y Construccin con Tierra 17 SIACOT

arcilla limo arena

0,075 0,42 4,76

Figura 2. Composicin granulomtrica del suelo empleado


Se hicieron mezclas del suelo con 40% ms 60% de arena de ro, a la que se aade del
13% al 25% de agua y 1,2% de fibra, colocndose posteriormente en un molde de
dimensiones de 0,15 m de ancho, 0,40 m largo y 0,02 m de espesor.
Todas las muestras se hicieron por triplicado. Se hicieron 3 grupos de muestras: grupo de
cal, grupo de mucilago de nopal y grupo de acbar de sbila.
Tabla 1. Grupo de la cal (6% de cal)
Fibra longitud de
Mezcla
(g) la fibra (cm)
1,4 kg de suelo, 2,1 kg de 7
arena de ro, 0,21 kg de cal y 50 3
700 ml de agua 1

Tabla 2. Grupo de acbar de sbila (de acuerdo con Aranda-Jimnez, 2010)


Fibra Acbar de
Mezcla
(g) sbila (ml)
1,4 kg de suelo, 2,1 kg de 30 850
arena de ro y 0,21 kg de cal 80 700

4 RESULTADOS Y DISCUSIN
Los resultados obtenidos en las primeras mezclas realizadas se presentan visualmente en la
figuras 3 e 4 donde se aprecian las morfologas utilizadas como parte del diseo superficial.
En la figura 3a, cuyo recubrimiento corresponde a una mezcla de suelo, rea y cal, se
visualizan detalles de curvas de 6 cm de dimetro aproximadamente; en la figura 3b, se
adiciona fibra a la mezcla, y se hace diseo de rombos con ngulo de 90 con texturas a
base de lneas diagonales al centro.
En la figura 4, se visualiza misma amuestras 24 horas despus del recubrimiento, donde se
observa la aparicin de fisuras de de espesor entre como 0,1 mm y 0,4 mm.
En la figura 5 se muestra los diseos sobre superficie de las muestras a base de lneas
orgnicas visualizando un acabado esttico. La figura 5a muestra adems el uso de rocas
plasticas de color verde que form la estructura de una flor, cuyo tallo se produjo con ixtle
entrelazado a partir de un conjunto de 45 fibras de lado, una altura de 7 cm a 20 cm
aproximadamente.

178
o
Seminario Iberoamericano de Arquitectura y Construccin con Tierra 17 SIACOT

a) b)
Figura 3. a) Muestra realizada a base de suelo, arena, cal y agua. b) Muestra con adicin de fibra
(Crdito: Monserrat Plaza)

a) b)
Figura 4. Comportamiento de las pruebas 24 despus de aplicado el recubrimiento
(Crdito: Monserrat Plaza

a) b)
Figura 5. a) Diseo a base de fibra tensada y piedras b) Resultados a base de lneas orgnicas
(Crdito: Monserrat Plaza)
En este experimento se not adems que la adherencia del entrelazado del ixtle fue baja
debido a que posterior a 8 das se comenz a distinguir una separacin de la misma con la
superficie.
Despus de procedi a realizar muestras a base de arena y cal y se agreg mucilago de
nopal, al 25%, el cual fue facilitado por el laboratorio de materiales de la FADU.

Figura 6. Mezcla y prueba con mucilago de nopal (Crdito: Monserrat Plaza)

179
o
Seminario Iberoamericano de Arquitectura y Construccin con Tierra 17 SIACOT

A su vez se elaboraron muestras con arena, cal y se agreg aloe vera, extrada de las
pencas de plantas de sbila.

a) b)

Figura 7. a) Extraccin del aloe vera b) Muestra de recubrimiento con aloe vera
(Crdito: Monserrat Plaza)
Cuando se realizaron pruebas de preparacin de mezclas de suelo con fibras de ixtle a
diversas longitudes, se visualiz los efectos de aadir fibras a los 14 das de haberse
preparado y secado a temperatura ambiente. Se observ que, cuando se cortan fibras de
ms de 7 cm de largo, no se logran adherir, mostrndose resquebrajamientos; pero si se
cortan en una longitud de 3 cm o menor a este, se logra una mejor adherencia de la fibra
adems de que se presentan menos agrietamientos.
En la tabla 3 se visualizan los resultados de la resistencia a la compresin de las mezclas
para acbar de sbila. Se encontr en promedio una resistencia de 0,59 MPa con una
desviacin estndar de 0,23 MPa. En la tabla 4 se muestran los resultados para la mezcla
mucilago con un promedio de 0,64 MPa con una desviacin de 0,07 MPa. Aunque los
resultados no muestran una diferencia significativa entre ellos se encuentra una desviacin
estndar mayor en la muestra de acbar.
Tabla 3: Resistencia a la compresin de las muestras de acbar
N de Altura Dimetro Masa Carga rea E- Max
2
Muestra (cm) (cm) (g) (kgf) (cm ) (MPa)
1 15 8,0 1039,2 330 50,3 0,65
3 15 7,6 1072,6 290 45,4 0,63
5 15 7,5 1043,4 240 44,2 0,53

Tabla 4: Resistencia a la compresin de las muestras mucilago


N de Altura Dimetro Masa Carga rea E- Max,
2
Muestra (cm) (cm) (g) (kgf) (cm ) (MPa)
1 15 7,7 1070,4 330 46,6 0,70
2 14 7,8 1062,3 320 47,8 0,66
3 15 7,8 1082,9 290 47,8 0,60

Es importante sealar que los grupos blanco sin dosificacin de ningn aditivo bajo las
mismas condiciones presentaron una resistencia de 0,32 MPa con una desviacin de

180
o
Seminario Iberoamericano de Arquitectura y Construccin con Tierra 17 SIACOT

0,07 MPa por lo que se encuentra una diferencia significativamente menor con respecto a
las que se dosific acbar y muclago de nopal por separado.
De los resultados de densidad se encuentra un valor en promedio de 1,6 0,2 g/cm3.

5. CONCLUSIONES Y COMENTARIOS FINALES


A partir de los resultados obtenidos se observa que el uso de savias vegetales coadyuva a
la mejor integracin de los componentes del suelo arcilloso trabajado. El mucilago se utiliz
en una proporcin en masa de 25% y el acbar de sbila en 20%. No se observa diferencia
significativa, pudiendo ser utilizado cualquiera de los dos; esta decisin dependera ms de
la existencia de estas plantas en el medio circundante al que se realizar la construccin y al
costo del mismo.
Adems se observ que el comportamiento de la mezcla mejora considerablemente en
cuanto a grietas si el tamao de la fibra menor o igual a 3 cm.
En cuanto a la resistencia a la comprensin se reportan valores hasta 0,74 MPa.
A partir de estos resultados se continuarn las pruebas para abrasin y resistencia al agua,
tomando en cuenta que el recubrimiento ser para muros interiores.

REFERENCIAS BIBLIOGRFICAS
Afroughsabet, V.; Biolzi, L.; Ozbakkaloglu, T. (2016). High-performance fiber-reinforced concrete: a
[Link] of Materials Science, 51(14), 6517-6551.
Aranda-Jimnez, Y. (2010). Caractersticas del BTC ante diferentes concentraciones de mucilage de
nopal y sabila agregados al agua de mezclado. Tesis doctoral.
Aymerich, F.; Fenu, L.; Francesconi, L.; Meloni, P. (2016). Fracture behaviour of a fibre reinforced
earthen material under static and impact flexural loading. Construction and Building Materials, 109,
109-119.
Calatan, G.; Hegyi, A.; Dico, C.; Mircea, C. (2016). Determining the optimum addition of vegetable
materials in adobe bricks. Procedia Technology, 22, 259-265.
Gesimondo N.; Postell J. (2011). Materiality and interior construction. Hoboken, New Jersey: John
Wiley and Sons.
Kadole P.; Hulle A. (2014). Agave americana fibres, extraction, characterization and applications.
Germany: LAP LAMBERT Academic Publishing
Lima, J.; Faria, P. (2016). Eco-efficient earthen plasters: the influence of the addition of natural fibers.
In Natural Fibres: Advances in Science and Technology Towards Industrial Applications p. 315-327.
Springer Netherlands.
NMX-C-407-ONNCCE-2001. Industria de la Construccin. Varilla corrugada de acero proveniente de
lingote y palanquilla para refuerzo de concreto Especificaciones y mtodos de prueba.
Starr, G. (2012). Agaves living sculptures for landscapes and containers. London: Timber press
Vissac, A. (2014). Matiere en fibres. Francia: Amaco.
Warnoc, T. M. (2013). Remarkable plants of Texas, uncommon accounts of our common natives.
U.S.A.: University of Texas press

AUTORES
Yolanda Gpe. Aranda- Jimnez, doctorado en Arquitectura con nfasis en vivienda (UAT 2010), lnea
de investigacin en construccin con tierra. Miembro del SNI I. Miembro de Proterra desde 2005.
Representante de la Catedra UNESCO para tierra en la FADU/UAT. Cuenta con varios artculos
indexados y participacin en congresos internacionales.
Edgardo J. Suarez-Dominguez. Doctor en Procesos. Responsable Laboratorio FADU UAT. Cuenta
con diversos artculos indexados y participacin en congresos nacionales e internacionales.
Monserrat Ortega Plaza, estudiante de la Maestra de Arquitectura en FADU/UAT.

181
ARTCULOS CIENTFICOS
INFORMES TCNICOS
Foto de Zazanda Salcedo Gutierrez, 2016 (editada por Obede B. Faria)
Iglesia de Sepulturas

Tema 2

Patrimonio
y conservacin
Investigacin e intervencin; consolidacin
estructural; puesta en valor, grado de proteccin
y vulnerabilidad; conservacin, mantenimiento
y mejoramiento; restauracin; inventarios; patrimonio
y turismo; gestin, gerencia y otros.
SEMINARIO IBEROAMERICANO DE ARQUITECTURA Y
CONSTRUCCIN CON TIERRA
La Paz, Bolivia, 9 al 12 Octubre 2017

NOTAS PRELIMINARES DEL IMPACTO, EVALUACIN Y


DIAGNSTICO DEL EVENTO PLUVIAL 2017 EN LA COSTA NORTE
DEL PER

Ricardo Morales
Proyecto Arqueolgico Huacas del Sol y de la Luna, Moche. Universidad Nacional de Trujillo, Per,
ricardomoralesgamarra@[Link]

Palabras Claves: ENSO, estudio hidrulico, cubierta, drenaje, cortaviento.

Resumen
El presente aporte es una reflexin previa a un probable informe integral y oficial del sector Cultura,
sobre el impacto de un evento pluvial extraordinario (marzo-abril 2017), en las estructuras
arqueolgicas de tierra de la costa del Per, con especial nfasis en la zona norte. El autor fue
director del Programa de Prevencin ENSO 2014-2016 y trata de bosquejar un balance entre el
comportamiento de los organismos pblicos en tres mega eventos del pasado siglo y la actitud
individual o aislada de los responsables de los sitios, ante las amenazas y desastres naturales. Una
comparacin entre los sectores protegidos con cubiertas provisionales y otros expuestos a la
intemperie, que son los de mayor extensin en aquellos sitios en uso social, como Chan Chan, y los
miles de monumentos no protegidos, en semi abandono. Se subraya la importancia de los pioneros
estudios hidrolgicos e hidrulicos para el manejo de cuencas, sub cuencas y quebradas, que afectan
las estructuras de tierra y piedra-tierra. As mismo, la eficacia, eficiencia y efectividad de un sistema
integral de cubiertas, drenajes y cortavientos, como la propuesta de mejor resultado obtenido a la
fecha. Incluso, sirviendo como albergue a las comunidades del entorno, cuyas casas fueron afectadas
por las inundaciones. Esta eventual circunstancia fue aprovechada para realizar una vez ms, la
reevaluacin in situ de la aplicacin de steres de slice y co-polmeros de etil metacrilato, en la
consolidacin de las superficies arquitectnicas de tierra policromada en huaca de la Luna, valle
Moche, comprobndose que el resultado es positivo desde 1980, constituyndose en una superficie
resistente al agua como humedad ambiental y ms an, como un intenso torrente pluvial por alguna
falla del sistema de drenaje.

1. INTRODUCCIN
La costa norte de Per es un espacio que se ubica entre el ocano Pacfico y la cordillera de
los Andes, en donde se interponen extensos desiertos entre frtiles valles formados por ros,
que descienden de las montaas. En esta desafiante geografa se ha desarrollado una
intensa actividad cultural que se organiz como aldeas, centros ceremoniales (Huaca de los
Reyes, 1000-500 a. C.), centros urbano-ceremoniales (Huacas de Moche, siglos I-VIII d. C.)
y ciudades metropolitanas (Chan Chan, siglos IX-XV d. C.), a lo largo de siete milenios.
Estas desarrolladas sociedades agrcolas, con base en una reconocida ingeniera hidrulica,
desarrollaron variadas e ingeniosas tcnicas constructivas, usando la tierra como material
para elaborar adobes, tapiales, quinchas y plataformas slidas, de diversas formas y
dimensiones segn su uso y funcin estructural o ceremonial.
Sin embargo, esta angosta faja costera ha sufrido desde tiempos milenarios el impacto de
los eventos ENSO 1 y sismos. La lectura de antiguas fotos areas y la observacin de los
contextos arqueo-arquitectnicos, evidencian fuertes estragos y modificaciones espaciales y
volumtricas (Mogrovejo; Makowski, 1999). En la pasada centuria se registraron tres mega
eventos ENSO, 1925, 1983 y 1998, entre ellos otros tantos sucesos clasificados como
dbiles o moderados (Morales, 2015) (Huertas, 2009). Los daos son de efectos
acumulativos, irreversibles y deformantes, definiendo al monumento como un todo que da

1
El NioSouthern Oscillation (ENSO)
o
Seminario Iberoamericano de Arquitectura y Construccin con Tierra 17 SIACOT

testimonio de la historia del hombre, pero con un aspecto bastante diferente y hasta
irreconocible, respecto al que tuvo primitivamente (Brandi, 1972, p. 35).
En esta ocasin se trata de determinar, evaluar y diagnosticar el impacto de un fuerte evento
pluvial indito, no pronosticado por las entidades competentes, y que ocurri entre Marzo y
Abril 2017, errneamente denominado El Nio Costero por las autoridades oficiales y
prensa nacional.
Un antecedente irnico importante a tener en cuenta, es la alerta mundial de un evento
ENSO, cuya magnitud fue clasificada de moderado a extraordinario a inicios de 2014 y que
promovi una Emergencia Nacional del 2014 al 2016. Sin embargo, este evento no ocurri y
las obras de prevencin de entonces, han funcionado satisfactoriamente.
Gracias a esta alerta, el Ministerio de Cultura implement el Programa de Prevencin
ENSO I como una medida de urgencia para proteger los monumentos arqueolgicos del
rea costera, desde el valle Tumbes por el norte hasta Casma por el sur. Posteriormente se
conform el Programa de Prevencin ENSO II, incluyndose los sitios ubicados entre el
valle Huarmey y valle Nasca por el sur. Una regin costera de 1750 kilmetros de longitud
aproximadamente.

Figura 1. Ubicacin de los sitios arqueolgicos del rea costera protegidos en el Programa de
Prevencin ENSO I ([Link]
OBJETIVOS
a) Disear una poltica de Estado, a travs del sector Cultura, que implemente un programa
preventivo para la proteccin del patrimonio arquitectnico de tierra, integrada al Plan
Nacional de prevencin y manejo de desastres naturales causados por los eventos
ENSO y sismos.

184
o
Seminario Iberoamericano de Arquitectura y Construccin con Tierra 17 SIACOT

b) Determinar el estado de conservacin y patologa de los monumentos arqueolgicos de


tierra, en el contexto de las condiciones ambientales, econmicas y sociales de sus
entornos.
c) Crear en el Ministerio de Cultura, una alta direccin ejecutiva y tcnica, para gestionar la
evaluacin, monitoreo, diagnstico y mantenimiento sistemticos de la arquitectura pre
hispnica de tierra en la costa del Per.
d) Capacitar peridicamente al personal profesional, tcnico y auxiliar en los trabajos de
planeamiento y ejecucin de programas de conservacin preventiva, as como
programas de monitoreo, evaluacin, diagnstico y mantenimiento de estructuras
prehispnicas de tierra post desastres naturales.

3. ESTRATEGIA METODOLGICA
La duras experiencias de los eventos ENSO 1983 y 1998, no se han evaluado
institucionalmente, desperdicindose una valiosa informacin y la determinacin de una
prctica interdisciplinaria, que formule protocolos y defina metodologas, tcnicas y equipos
bsicos, para desarrollar una estrategia de anlisis, formulacin de indicadores, as como
programas de monitoreo, evaluacin, diagnstico y divulgacin de los resultados. Los
resultados fueron evaluados aisladamente por los responsables de los sitios a su cargo.
Cientos de otros monumentos de tierra no tuvieron la misma suerte.
La evaluacin de las acciones para calificar se determin en tres niveles: Alto: daos
severos en el contexto arqueolgicos y su entorno, llegando a niveles de destruccin parcial
o total, irreversibles; Medio: lesiones limitadas, recuperables y; Bajo: indica daos menores
en estructuras y superficies. Cada segmento se califica de 1 a 3 puntos, haciendo un total de
9 puntos, el promedio de cada puntaje por accin determina el nivel de amenaza de un
monumento. La amenaza se clasifica por su magnitud y recurrencia.
En las actuales condiciones ambientales y con una innovadora poltica del sector Cultura, se
han determinado y consensuado los principios y criterios tcnicos de una intervencin
preventiva, ante un desastre natural y en concordancia con los fines y objetivos estratgicos
de este ministerio y de las cartas internacionales de proteccin y conservacin del
patrimonio cultural edificado, con especial nfasis en la Declaracin de Xin de 2005.
En este propsito, se trat de monitorear y evaluar los sitios arqueolgicos del Programa de
Prevencin ENSO 2014-2016, como un proceso de control sistmico, metodolgico y
peridico orientado a las reas arqueolgicas impactadas por este evento natural,
verificando la ejecucin de la meta (eficacia), el uso apropiado de recursos para lograr el
avance (eficiencia) y el cumplimiento de los objetivos (efectividad).
En lneas generales, todo el patrimonio cultural edificado de tierra y/o piedra en la costa
norte del pas se encuentra en un estado de amenaza y permanente vulnerabilidad extrema,
de magnitud alta, generalizada y de efectos irreversibles. Sin embargo, algunos
monumentos evidencian un mejor estado de proteccin en las reas expuestas al turismo,
que en realidad son reas puntuales, de poca extensin respecto al total del rea
monumental del sitio a proteger, en consecuencia, el diagnstico general de este patrimonio
se mantiene en un nivel crtico.
En el propsito de establecer una seleccin racional de los monumentos, en funcin a su
uso o estado de abandono fsico, al tipo de intervencin a aplicar y al reducido presupuesto
asignado al sector, se decidi por clasificarlos en cuatro grupos, que se detallan a
continuacin y con la mencin de algunos monumentos como ejemplos por cada caso:

185
o
Seminario Iberoamericano de Arquitectura y Construccin con Tierra 17 SIACOT

Tabla 1. ENSO I, clasificacin de 63 sitios por uso o manejo (Morales, 2015)

Uso actual Sitios Cantidad %


1 uso turstico Chan Chan, Sechn, Narihual, etc 12 19
2 investigacin Huacas Moche, Huaca Cao, etc. 13 20
3 Investigacin suspendida Ventarrn, las Ventanas y Lercanlech 6 10
4 sin intervencin Paamarca, Farfn, Galindo, etc. 32 51
Totales 63 100

En este contexto, fue y an es notoria la sensible carencia de estudios y un planeamiento de


intervencin preventiva con respecto al manejo de cuencas, quebradas, desniveles de
suelos y drenajes, en funcin del patrimonio cultural arqueolgico, que debe estar dirigido
por un profesional con formacin acadmica en ingeniera hidrulica.
Se subray la urgencia de realizar este tipo de estudios de evaluacin, propuesta y
monitoreo o seguimiento en los valles de la regin Lambayeque, por su geotopografa plana,
para evaluar el aforo fluvial y los cambios histricos de sus cauces que se evidencian en
aerofotografas de diferentes datas. La proteccin y refuerzo de las terrazas fluviales o
riberas, cercanas a los monumentos arqueolgicos, responsabilidad del sector Agricultura,
no han sido debidamente ejecutadas, de all los impactantes resultados registrados en 1998
en huaca Las Ventanas y La Merced en bosque de Pmac y huaca Taco en el valle Reque,
entre otros. Destruccin que no debe repetirse.
Por otro lado, se apreciaron superficies arquitectnicas policromadas expuestas
innecesariamente bajo cubiertas precarias e impactadas por el intemperismo, reas
expuestas al impacto elico-pluvial debido a la mnima proteccin que ofrecan las cubiertas
provisionales y sin mantenimiento. Estas pinturas murales y relieves, como La Araa en
Collud, haban incrementado su vulnerabilidad y alteraciones irreversibles. El cambio y
mejoramiento de cubiertas y el enterramiento de las superficies policromadas, fue la
solucin inmediata y eficaz para su conservacin.
A pesar de estas condiciones negativas, es notorio el desinters y la escasa informacin
meteorolgica que se maneja en la macro regin, no existe una buena prctica de registro y
monitoreo de parmetros bsicos como temperatura, humedad relativa, viento, insolacin y
precipitacin pluvial, ni de los flujos fluviales, todo ello en relacin a los monumentos
arqueolgicos. Es ms, la informacin existente no est correctamente procesada e
interpretada para el uso en las distintas actividades de arqueologa y conservacin. Es decir,
no responde a una directiva de investigacin para la conservacin y no cuenta con la
adecuada implementacin tecnolgica por parte de la institucin tutelar.

4. RESULTADOS
4.1 Sitios intervenidos
Se intervinieron 63 sitios en el ENSO I (2014-2015) y 43 en el ENSO II (2015-2016)
Tabla 2. ENSO I sitios intervenidos por regiones costeas: ubicacin poltica-administrativa
(Morales, 2015)

Zona Regin Provincia Sitio Arqueolgico Cdigo


Cabeza de Vaca T-01
Tumbes Tumbes
Rica Playa T-02
Sullana El Cucho P-01
A Huaca Chaquira P-02
Piura San Fernando P-03
Piura
Nariula P-04
Simache P-05

186
o
Seminario Iberoamericano de Arquitectura y Construccin con Tierra 17 SIACOT

aaique P-06
Huaca Laynas P-07
Morropn
Huaca Mscala P-08
Huaca Cerra Verde (Pabur Viejo) P-09
Alto La Cruz P-10
Piura Alto Los More P-11
Chusis P-12
Sechura Chimirrichi P-13
Huaca Sechura P-14
Huaca Raimundo P-15
Huaca Paredones P-16
Chiclayo Huaca Brava L-01
Huaca Cerro Ptapo L-02
Huaca Rajada Sipn L-03
Chiclayo
Complexo Arqueolgico de Saltur L-04
Complexo Arqueolgico Pampa Grande L-05
Chiclayo Huaca La Inmaculada L-06
Huaca Santa Rosa de Pucal L-07
Cerro Luya L-08
Museo Tumbas Reales L-09
Murales de cupe L-10
Huaca Las Ventanas L-11
Huaca Lencarlech L-12
Museo de Sican L-13
Lambayeque
Huaca Larga L-14
A
Huaca Manuello L-15
Museo Bruning L-16
Complexo Arqueolgico Chotuna L-17
Complexo Arqueolgico Chornancap L-18
Complexo Arqueolgico Jotorro L-19
Complexo Arqueolgico Los Perros L-20
Complexo Arqueolgico Ventarrn L-21
Chiclayo
Complexo Arqueolgico Collr-Zarpn L-22
Lambayeque Iglesia Tcume Viejo L-23
Iglesia San Juan de la Punta L-24
Chiclayo
Complexo Arqueolgico de Zaa L-25
Lambayeque Huaba Bandera y Huaca Blanca L-26
Pacatnam LL-01
Pascamayo Farfn LL-02
San Jos de Moro LL-03
Complexo Arqueolgico El Brujo LL-04
Huaca Chiquitoy LL-05
Ascope
Huaca Faa LL-06
La Libertad Mollocope LL-07
Galindo LL-08
Huaco de Los Reyes LL-09
Trujillo
Complexo Arqueolgico Chan Chan LL-10
Huacas de Moche LL-11
Huancaco LL-12
Vir
Castillo de Tomabal LL-13
Santa Paamarca A-01
Sechn A-02
Casma
Manchan A-03
B Ancash
Huaca Alto Per A-04
Santa Huaca San Pedro A-05
Huaco El Choloque A-06

187
o
Seminario Iberoamericano de Arquitectura y Construccin con Tierra 17 SIACOT

Tabla 3. ENSO II, sitios intervenidos por regiones costeas: ubicacin poltica-administrativa
(Morales, 2016)
o
N Regin Sitio Arqueolgico Cdigo
1 Tumbes Cabeza de Vaca T-01
2 Narihual P-01
Piura
3 Laynas P-02
4 Huaca Brava L-01
5 Cerro Ptapo L-02
6 Huaca Rajada Museo de Sitio L-03
7 Huaca Saltur L-04
8 Pampa Grande L-05
9 Huaca Ventarrn L-06
10 Lambayeque Collud-Zarpn L-07
11 Murales de cupe L-08
12 Huaca La Pava L-09
13 Huaca Bandera Huaca Blanca L-10
14 Tcume Huaca Larga L-11
15 Huaca Las Balsas L-12
16 Huaca Lercanlech Las Ventanas L-13
17 Nik An (ex Tschudi) LL-01A
18 Gran Chimu LL-01B
19 Huaca Takaynamo Huaca Arco Iris LL-01C
20 Velarde Laberinto LL-01D
21 Palacio Uhle Rivero LL-01E
22 Cerro Chepn LL-02
23 La Libertad Farfan LL-03
24 Huaca Dos Cabezas LL-04
25 Mocollope LL-05
26 Chiquitoy Viejo LL-06
27 Galindo LL-07
28 Huacas de Moche LL-08
29 Huancaco LL-09
30 Chankillo A-01
ncash
31 Castillo de Huarmey A-02
32 Geoglifos de Yanacoto L-01
33 California L-02
34 Armatambo L-03
35 Mateo Salado L-04
36 Lima El Paraso L-05
37 Pisquillo L-06
38 Paramonga L-07
39 Museo Nacional de Arqueologa L-08
40 San Borja L-09
41 La Centinela I-01
42 Museo Regional I-02
43 Cerrillos I-03
44 Lnea y Geoglifos de Nazca I-04
45 Cahuachi I-05
Ica
46 Acuerductos de Ocongalla I-06
47 Necrpolis de Chauchilla I-07
48 Paredones I-08
49 Tambo Colorado I-09
50 Museo de Sitio de Paracas I-10

188
o
Seminario Iberoamericano de Arquitectura y Construccin con Tierra 17 SIACOT

4.2 Cubiertas arquitectnicas: proteccin ambiental del contexto arqueolgico


Considerando el tipo de impacto directo del evento ENSO, una de las propuestas de mayor
envergadura fue la cubierta sobre reas patrimoniales en actual uso turstico, en proceso de
investigacin o de investigacin suspendida temporalmente. Se trata de una solucin mixta y
complementaria que integra en un solo lenguaje: cubierta, cortaviento y una amplia red
drenajes de superficie (nivelacin de pendientes de pisos), subterrneo (tubos PVC y cajas
receptoras) y suspendida (canaletas adicionadas a las cubiertas). As como por cortavientos
movibles para evitar la presin y remolinos en el interior de los sectores protegidos. En este
proceso se registra en Lambayeque el mayor volumen de cubiertas con 30.744,30 m2. En el
sector audiencias del palacio Tschudi, Chan Chan, se ha instalado una cubierta de
4.000 m2.
Tabla 4. ENSO I, sitios protegidos por cubiertas y drenes por regiones (Morales, 2015)
2
rea de cubierta (m ) Cortaviento Drenaje (ml)
Regin Sitio 2
programada ejecutada (m ) suspendido subterrneo
Cabeza de Vaca 1.800,00 1.435,42 141,69 53,78
Tumbes
Rica Playa
sub-total 1.800,00 1.435,42 141,69 53,78
H. Chaquira Narihual 4.421,21 4.421,21 404,00 550,00
H.S. Fernando/ Smache
[Link]/Sechura/Raymundo
aaique
Piura

Huaca Laynas
Pabur Viejo
Huaca Mscala
S. J. Velasco Alvarado
Chusis - Chimirrichi
El Cucho
sub-total 4.421,21 4.421,21 404,00 550,00
Huaca Brava 625,00 625,00 100,00 50,00 6,00
Cero Patapo 500,00 500,00 300,00 75,00 15,00
El Tambo 550,00 550,00 150,00 220,00
Cerroluya
Huaca Rajada 2800,00 1.820,00 50,00 150,00 100,00
Saltur 1.280,00 1.280,00 270,00 100,00 100,00
Pampa Gande 3.065,00 3.065,00 450,00 160,00 30,00
La Inmaculada
Santa Rosa 800,00 575,16 70,00 30,00
Ventarrn 2.820,00 2.820,00 658,00 690,00 250,00
Collud-Zarpn 3.200,00 2750,00 900,00 380,00 200,00
Murales de cupe 2.820,00 775,00 125,00 50,00
Lambayeque

Templo S. J. de la Punata 908,00 252,40 153,78


Zaa 975,00 515,00 678,00
Tcume Viejo 1.500,50 1.360,00 155,00
Tcume Huaca Larga 3.129,00 2.868,00 520,00 330,00
Huaca Mamueln
Chotuna 3.918,00 2.350,44 803,44 75,80 120,00
Chornacap 840,00 1.492,70 551,98
Cerro Jotoro 840,00 840,00 100,00
Huaca los Perros
Huaca las Pavas
H. Bandera/ H. Blanca 3.900,00 3.900,00 600,00 500,00 140,00
Las Ventanas 700,00 700,00 270,00 120,00
Huaca Lercanlech 750,00 1.050,00 130,00 74,00
M. T. Reales de Sipn
Museo Brunning
Museo Sicn
sub-total 35.075,50 30.744,30 5.878,42 4.230,20 1.144,78

189
o
Seminario Iberoamericano de Arquitectura y Construccin con Tierra 17 SIACOT

CA Uhle
CA Velarde
CA Bandeler
CA Chayhuac 45,00
CA Laberinto
CA Rivero 1. 500,00 1.808,00
Huaca Arco Iris 930,00 902,00
Huaca La Esmeralda 900,00 1.153,00
Huaca Taykanamo 140,00 176,00
CA Tschudi 4.643,00
Museo de Sitio 230,00
La Libertad

Huaca Toledo
CA Gran Chim
Pakatnam
Farfn
San Jos de Moro 540,00 620,00
Cao Viejo 506,00 506,00 20,00
Chiquitoy Viejo
Huaca Faa
Mocollope 974,00 471,86 42,00 29,00 30,40
Galindo
Huaca de los Reyes
Huacas de Moche 1.849,00 1.849,00 170,00 391,00 173,00
Huancaco
Tomabal 200,00
sub-total 11.982,00 7.960,86 232,00 420,00 203,40
Paamarca 1.101,90 459,00 7,00 35,00 73,00
Ancash

Sechn 1.200,00 1.200,00 10,00


Manchn
Choloque/Alto Per/San Pedro
sub-total 2.301,90 1.659,00 7,00 35,00 83,00
Total 55.580,00 46.219,58 6.117,42 5.230,89 2.034,96

Tabla 5. ENSO II, sitios protegidos con cubiertas y drenes por regiones marzo 2016
(Morales, 2016)
2
rea de cubierta (m ) Cortaviento Drenaje (ml)
Regin Sitio 2
programada ejecutada (m ) suspendido subterrneo
Tumbes Cabeza de Vaca 900,00 400,00 20,00
sub-total 900,00 400,00 20,00
Narihual
Piura Huaca Laynas
Iglesia San Lucas
sub-total
Huaca Brava 50,00 100,00
Cero Patapo 40,00
Huaca Rajada
Saltur 50,00 50,00
Lambayeque

Pampa Gande 50,00 100,00


Ventarrn 1.200,00 1.200,00 180,00 60,00 80,00
Collud-Zarpn 525,00 525,00 150,00 50,00 50,00
Huaca Larga 1.200,00 1.200,00 30,00 250,00
Murales de cupe
Las Balsas 150,00
La Pava
H. Bandera/ H. Blanca 2.164,00 2.164,00 120,00 150,00 50,00
Lercanlech Las Ventanas 250,00 250,00 25,00 20,00
sub-total 5.339,00 5.339,00 450,00 655,00 700,00

190
o
Seminario Iberoamericano de Arquitectura y Construccin con Tierra 17 SIACOT

Tschudi 4.075,00 2.321,00 115,50 105,00


Gran Chim
Velarde Laberinto
Uhle Rivero 100,00
Taykanamo Arco Iris 50,00 50,00
La Libertad

Cerro Cepn
Farfn
Huaca Dos Cabezas
Mocollope 220,00 220,00 70,00 15,00 10,00
Chiquitoy
Galindo
Huacas de Moche 141,00 141,00
Huancaco
sub-total 4.486,00 2.732,00 170,00 130,50 115,00
Chankillo
Ancash
Castillo de Huarmey 800,00
sub-total 800,00
Lima Geoglifos de Yanacoto
California B
Armatambo
Mateo Salado
El Paraso
Pisquillo Chico
Fortaleza de Paramonga
Museo MNAAHP 1.050,00
San Borja
1.050,00
Total 12.575,00 8.471,00 620,00 805,50 815,00

Figura 2. Sitio Narihual, valle Piura. Patio ceremonial protegido con cubiertas y drenajes
subterrneos, 2017 (Crdito: Neil Torres)

191
o
Seminario Iberoamericano de Arquitectura y Construccin con Tierra 17 SIACOT

Figura 3. Sitio Narihual, valle Piura. Panormica, 2017. (Crdito: Neil Torres)

Figura 4. Sitio Narihual, valle Piura. Cubiertas albergan comunidad nativa, 2017 (Crdito: Neil
Torres)

Figura 5. Sitio Narihual, valle Piura. Sector sin cubiertas, 2017 (Crdito: Neil Torres)

4.3 Estudios hidrolgicos e hidrulicos en quebradas y crcavas


La propuesta para evaluar el comportamiento hidrolgico de las quebradas de los cerros, en
cuyas laderas se construyeron los templos prehispnicos, y las crcavas o concavidades,

192
o
Seminario Iberoamericano de Arquitectura y Construccin con Tierra 17 SIACOT

que evidencian la fcil destruccin de las estructuras de tierra, a consecuencia de los


torrentes que proceden de estas hendiduras, predispuso el desarrollo de pioneros estudios
hidrolgicos e hidrulicos en seis sitios afectados por estos fenmenos, con el fin de tener
un real conocimiento del hecho y generar propuestas de prevencin y manejo ambiental de
estas, en Cabeza de Vaca (v. Tumbes), Farfn (v. Jequetepeque), Mocollope (v. Chicama),
Galindo (v. Moche), Huancaco (v. Vir) y Sechn (v. Casma).

4.4 Impactos econmicos y culturales en las comunidades


Un aspecto previsto en la programacin fue el beneficio econmico de las comunidades
nativas del entorno patrimonial, a travs de contratos directos de personas o indirectos a
travs de servicios. Sin embargo, dos detalles a resaltar fueron el nivel de acercamiento
espiritual de estas comunidades rurales, con respecto a sus huacas y ancestros. Ello se
manifest en la predisposicin para participar voluntariamente en tareas de contingencia o
fuera del horario de trabajo. Otro aspecto fue su capacitacin como auxiliares de
conservacin, jvenes diestros e inteligentes para aprender las tcnicas elementales en
corto tiempo. Se registraron 236.802 jornales en el ENSO I y 50.984 jornales en el ENSO II.
Un total de 287.786 jornales.

5. DISCUSIONES
Ante una grave situacin, por los antecedentes arqueolgicos y contemporneos, el tema de
las cubiertas debe ser una prioridad en la intervencin arqueo-conservadora y su futuro
probable uso social. Las cubiertas son las soluciones ms prcticas para ofrecer una mejor
alternativa en la proteccin ambiental de un contexto arquitectnico de tierra. Pueden ser
preventivas, durante la excavacin; provisionales, cuando se expone al turismo, por un
tiempo relativamente corto y de carcter experimental; o definitivas, por razones de
exposicin a la comunidad local y visitantes, con fines de una gestin sostenida. Lo
importante es que respondan a un patrn modular, de ampliacin multidireccional.
Pero, esta solucin debe ser complementada con una amplia red de drenes e instalacin de
cortavientos por el sector que lo requiera, pues, los vientos cambian de direccin. El aspecto
diseo esttico debe ser discutido en un segundo plano, pues, lo importante es que esta
nueva estructura genere condiciones higrotrmicas estables y favorables a los procesos de
dilatacin-contraccin de la arcilla por su propiedad higroscpica. En este sentido, huaca de
la Luna, valle Moche, ha definido un modelo que se ha replicado en diferentes sitios.
Los estudios hidrolgicos e hidrulicos realizados en seis sitios del rea ENSO I, no han
sido evaluados durante el evento 2017, perdindose una valiosa oportunidad e informacin
para la elaboracin de los protocolos de prevencin y ejecucin de actividades
conservadoras.
El monitoreo de la arquitectura prehispnica edificada en tierra es un proceso sistmico,
metodolgico y permanente, que debe ser entendido y manejado como un componente
bsico en la poltica conservacionista del sector Cultura, y como tal, una actividad obligatoria
en toda intervencin arqueolgica, pues, es en esencia, la investigacin bsica de las
condiciones que afectan o impactan un sitio o monumento. Es una etapa bsica para
organizar y ejecutar los trabajos de mantenimiento
Este proceso es igualmente aplicable a todo el patrimonio que se encuentra expuesto a los
impactos ambientales y antrpicos, en uso social o estado natural. Por ello se debe
planificar y crear una instancia oficial, esencialmente tcnica y conformada por especialistas
en el campo del patrimonio arqueolgico edificado, a fin de desarrollar un programa integral
de monitoreo, evaluacin, diagnstico y mantenimiento integral, para generar una estrategia
de manejo de cuencas y micro cuencas como actividad evaluativa, diagnstica y preventiva,
como poltica del Sector Cultura. Instancia tcnica de actividad permanente.
La contratacin y capacitacin de personas residentes en el entorno de los monumentos, ha
mejorado sus economas domsticas, sin embargo, el mejor resultado obtenido es el

193
o
Seminario Iberoamericano de Arquitectura y Construccin con Tierra 17 SIACOT

reconocimiento de los valores del patrimonio y su eventual uso social, por cuanto les sirvi
de albergue durante las inundaciones de sus pueblos y casas. Se ha logrado que estas
comunidades se comprometan con la proteccin de los sitios.
No se ha formado o creado una instancia ejecutiva y tcnica en el Ministerio de Cultura,
para gestionar e implementar la evaluacin, monitoreo, diagnstico y mantenimiento
sistemticos de la arquitectura pre hispnica de tierra en la costa del Per, durante y
despus de la lluvias de Marzo-Abril 2017. No se aprecia una reaccin institucional para
mitigar los impactos a corto plazo.

6. CONCLUSIONES
a) Es la primera experiencia orgnica del Estado Peruano en la atencin institucional de un
patrimonio cultural edificado con tierra, reconocido por su extrema fragilidad, fatiga y
vulnerabilidad ante una severa amenaza pluvial y fluvial, pronosticada por la NASA y
otros. El Programa ENSO 2014-2016 ejecut actividades de proteccin ambiental y
estructural en 63 sitios, pero, el evento no ocurri. Sin embargo, en marzo abril 2017,
se desarroll un proceso pluvial y fluvial de magnitud alta, que no fue pronosticado por
las instituciones competentes, de all que los trabajos ejecutados en el mencionado
programa, fueron la nica opcin de salvaguarda de los contextos arqueolgicos.
b) Las cubiertas, construidas con material verncula (bamb de 4 y caa de 2) y planchas
onduladas de polipropileno alternando opacas y traslcidas, han cumplido
satisfactoriamente su funcin y orientando las aguas a puntos no diagnsticos.
c) Los estudios hidrolgicos e hidrulicos no se han aprovechado en las evaluaciones,
siendo estas descriptivas y superficiales. Los protocolos de monitoreo y las fichas han
funcionado parcialmente por falta de un ente coordinador.
d) Los recursos humanos capacitados en este tipo de trabajo son insuficientes, es notoria y
lamentable la escasez de ingenieros civiles y arquitectos con experiencia y/o
capacitacin de este tipo de obra y, principalmente, de conservadores especializados en
arquitectura de tierra policromada, ms an cuando se vienen ejecutando varios
proyectos de investigacin arqueolgica en forma simultnea en el norte del pas.
e) El silicato de etilo 40 y la resina acrlica Paraloid B-72 mantienen un comportamiento
positivo en la proteccin de murales policromados en exposicin turstica desde 1980.

REFERENCIAS BIBLIOGRFICAS
Brandi, C. (1972). Teora de la restauracin. Madrid, Espaa: Alianza Forma. Disponible en
[Link]
Huertas, L. (2009). Injurias del tiempo. Desastres naturales en la historia del Per. Lima: Editorial
Universitaria, Universidad Ricardo Palma.
Mogrovejo, J.; Makowski, C. (1999). Cajamarquilla y los mega Nios en el pasado prehispnico. En:
conos N 1, Instituto Superior de Conservacin Yachay Wasi, Lima.
Morales, R. (2015). Informe tcnico final. Programa de Prevencin ENSO 2014-2015. Ministerio de
Cultura Lima, Per.
Morales, R. (2016). Informe tcnico final. Programa de Prevencin ENSO 2015-2016. Ministerio de
Cultura. Lima, Per.

AUTOR
Ricardo Morales Gamarra. Profesor, Universidad Nacional de Trujillo. Conservador, Co director,
Proyecto Arqueolgico Huacas del Sol y de la Luna. Miembro de la Red Iberoamerica Proterra y de
ICOMOS Per.

194
SEMINARIO IBEROAMERICANO DE ARQUITECTURA Y
CONSTRUCCIN CON TIERRA
La Paz, Bolivia, 9 al 12 Octubre 2017

LA CONSTRUCCIN DE CONVENTOS CON TIERRA EN LA


ANTIGUA GUATEMALA, SIGLOS XVI-XVIII

Mario Ceballos
Facultad de Arquitectura de la Universidad de San Carlos de Guatemala, [Link]@[Link]

Palabras clave: materiales, sistemas constructivos, rafas, tapial, calicanto

Resumen
Para poder construir sus conventos en un nuevo territorio conquistado por la corona espaola en el
siglo XVI, los constructores de las rdenes mendicantes se vieron obligados a utilizar los materiales
disponibles en la regin, como tierra, caas, paja, madera y piedras en los sistemas constructivos
utilizados por los indios. A causa de los recurrentes incendios en las cubiertas de paja, la corona
espaola dio orden de utilizar los materiales europeos de construccin, entre los que sobresalen los
ladrillos, tejas y cal, entre otros; pero el sistema constructivo europeo no fue aplicado en su totalidad
debido a los constantes terremotos que se suscitaron en la ciudad de Santiago de los Caballeros de
Guatemala. La construccin con tierra ha soportado las inclemencias del tiempo y de los terremotos,
por ello vale la pena preguntar cuales fueron esas variantes, desde el campo de la arquitectura, que
hicieron que, aunque la ciudad de Santiago fuera abandonada en el siglo XVIII, por orden del rey de
Espaa y quedara deshabitada, volvindose a poblar en el siglo XIX, y actualmente declarada
Patrimonio de la Humanidad. Muchos de esos conventos todava estn de pie, y algunos en uso,
otros como ruinas, pero los muros de tierra persisten. Durante la primera mitad del ao 2015 se hizo
un levantamiento de daos con los estudiantes de la carrera de arquitectura, en los conventos de La
Antigua que ha sufrido continuos terremotos, los muros siguen en pie, a pesar de su abandono. Por
medio de la comparacin de las proporciones entre espesor y altura en la construccin de los muros
se buscar dar una respuesta para encontrar la razn de su superveniencia a travs del tiempo.

1 INTRODUCCIN
La conquista del reino de Guatemala, inici desde Panam en 1522 y desde Mxico en
1524. Simultneamente con la conquista se llev a cabo la evangelizacin por franciscanos,
dominicos, y mercedarios, as como otras rdenes religiosas espaolas, que, adems de
evangelizar, erigieron numerosas iglesias y conventos 1; posteriormente llegaran otras
rdenes y congregaciones religiosas femeninas. Se inicia la conquista espiritual el 14 de
mayo de 1524, cuando los conquistadores vencen en forma definitiva a los habitantes de
Utatln (Vasquez, 1937). Los predicadores que venan acompaando a Pedro de Alvarado,
conquistador de Guatemala, construyeron una ermita en Salcaj 2 este fue el primer lugar en
donde se dijo la primera misa de pascua (figura 1). A partir de ese momento se inicia un plan
para ubicar a la poblacin indgena agrupada en centros urbanos, muchas veces alejados
de sus sitios de origen.
El 25 de julio de 1524, se lleva a cabo la fundacin de la Villa de Santiago de Guatemala, en
Iximch capital de los Cakchiqueles, donde se instalaron cerca de 200 espaoles como
pobladores de dicha Villa. En este lugar permaneci la capital por tres aos, hasta que se
traslad al valle de Almolonga en 1527, al pie del volcn de Agua. Fray Toribio de
Benavente (Motolina 3) hace la fundacin del primer convento franciscano en 1530. Aqu

1
Inicialmente se emplearon materiales y mtodos constructivos prehispnicos como base de tierra y arcilla como
plataformas, muros apisonados y de bahareque con cubiertas de paja.
2
Esta Ermita fue levantada con el sistema constructivo de tapial, a la fecha todava est en funciones, aunque ya
ha sido intervenida en 1990 por el Instituto de Antropologa e Historia debido a los daos ocasionados por el
paso del tiempo.
3
Sobrenombre que le pusieron los indios mexicanos, que en nhuatl significa pobre. Fue uno de los doce frailes
que llegaron a Mxico.
o
Seminario Iberoamericano de Arquitectura y Construccin con Tierra 17 SIACOT

permaneci la capital por 14 aos hasta que fue destruida por una catstrofe ocasionada por
un deslave del volcn de Agua en 1541. De nuevo se traslada la capital Santiago de
Guatemala al valle de Panchoy, all se celebra el primer cabildo un 10 de marzo de 1543.
Despus del traslado al valle de Panchoy, se construy all el primer templo y casa
conventual de franciscanos con modestas proporciones y muy sencilla arquitectura 4,
terminado el 2 de junio de 1542. El cronista fray Francisco Vsquez apunta: Seria tal el
edificio, que se pudo hacer un convento e iglesia en tan breve tiempo... (Pardo, Zamora,
Lujan, 1968, p.166). La capital del reino permaneci en Panchoy durante 233 aos, con un
historial ssmico de concurrencia cada 30 aos, hasta que fue destruida por un terremoto en
1773, trasladndose nuevamente al Valle de la Ermita en 1776 5.

Figura 1. Ermita de Nuestra Seora la Conquistadora, en el municipio Salcaj del departamento de


Quetzaltenango, est construida de tierra apisonada y data del siglo XVI (Crdito: Luca Carrera, en
2012)
Mientras que en el resto de la Capitana General de Guatemala, las primeras fundaciones 6 a
mediados del siglo XVI, se construan los conventos de manera provisional con materiales
perecederos como caas, barro y cubiertas de guano o de paja para que tuvieran donde
vivir los frailes, quienes se las ingeniaron para captar la atencin de los indgenas, usando
espacios abiertos, incorporando atrios circundados por muros, en donde se llevara a cabo
la evangelizacin, a la manera que los indgenas acostumbraban hacer sus cultos al aire
libre, entre las pirmides conformadas por espacios abiertos, entre plazas y calzadas (Ubico
Caldern, 2017, p.235-245). El templo y convento se edificaban sobre una plataforma
artificial, cimentada con material de tierra de acarreo, para colocar gradas y tener un terreno
a nivel ms alto que el atrio, que generalmente estaba circundado por una tapia perimetral,
encima de la calle, el presbiterio se construa primero, usndolo como capilla abierta (Ubico
Caldern, 2017, p.223-225) ya que tenan la funcin de altar al aire libre para dar misa,
incorporndole por etapas las naves y la fachada. Como testimonio de esta peculiar manera
de construir se utiliz la arquitectura de tierra por lo menos hasta la primera mitad del siglo

4
Es posible que fue construido con el sistema de bahareque; armazn construida con caas forradas con barro y
cubierta de paja.
5
Al abandonarse la ciudad de Santiago de Guatemala en el ao de 1776, se traslad la capital del Reino a la
Nueva Guatemala de la Asuncin, e inicio a conocerse a la ciudad abanada como La Antigua Guatemala cuando
se inici su repoblamiento a partir de 1790.
6
El nombre genrico de fundacin se aplica a todos los establecimientos formales construidos en poblaciones
urbanas (en villas de espaoles) o rurales (en pueblos de indios)

196
o
Seminario Iberoamericano de Arquitectura y Construccin con Tierra 17 SIACOT

XVI, en las tres formas conocidas; tapial bahareque y mampostera de adobes, en


Guatemala todava se conservan varios ejemplos. 7

Convento

Capilla
poza

Templo
Cruz de
atrio

Atrio

Plataforma
elevada sobre el
nivel de la calle

Figura 2. Conjunto conventual tradicional del siglo XVI, compuesto por templo, convento, atrio, cruz
atrial y capillas pozas (Huitz Tzorin, 2004).

2 OBJETIVOS
2.1 Objetivo general
Identificar las caractersticas principales de los muros construidos con tierra que
conformaron los conventos en Guatemala durante los siglos XVI al XVIII.

2.2 Objetivos especficos


a. Establecer el tipo de sistema constructivo con tierra que se utilizaron en los conventos
Guatemala.
b. Establecer la proporcin entre espesor y altura de los muros que conformaron los
conventos en Guatemala.

3 ESTRATEGIA METDOLOGICA
Por medio de las estrategias de estudio de la historia y de la recopilacin de datos de campo
se procedi a identificar las proporciones ms relevantes de los muros que han sobrevivido
hasta hoy. Con base en los datos histricos de su crecimiento a travs del periodo
determinado, la observacin de los materiales y sistemas constructivos empleados, as
como la medicin de su geometra

7
Algunos de ellos estn completos, pero otros en ruinas o solamente fragmentos como, capillas posas, muros
perimetrales, atrios y cruces, etc.

197
o
Seminario Iberoamericano de Arquitectura y Construccin con Tierra 17 SIACOT

4 RESULTADOS Y DISCUSIN
Los materiales, los sistemas y los mtodos usados para construir los edificios en el siglo XVI
fueron escogidos por los frailes que llegaron de Espaa para llevar a cabo la evangelizacin,
ya que algunos tenan conocimientos de construccin por su formacin acadmica. Mientras
la mano de obra dominaba los sistemas constructivos tradicionales, el conocimiento de los
bancos de materiales en cuanto a su seleccin y acarreo de los mismos, fue aportado por
los indios. Segn las descripciones de algunos cronistas 8 las primeras construcciones
durante la conquista en el siglo XVI, como templos y conventos de rdenes religiosas,
fueron elaborados con materiales como bahareque (para las paredes) usando varas de
madera y paja (para las cubiertas), por lo menos as lo detalla el arquelogo De Szexcsy
(1950, p.93,100), quien realiz las excavaciones de lo que fuera el segundo asentamiento
de Santiago de Guatemala en Almolonga (hoy San Miguel Escobar). Segn Amerlink (1981,
p.21), la arquitectura del siglo XVI tuvo carcter provisional al igual que en otras ciudades
hispanoamericanas, el templo inicial tras varios aos de servicio se reemplazara por otro
mejor, ya que en ese momento era importante construir inmediatamente para cumplir con
las polticas de poblacin de la Corona.

Figura 3. Vista del exterior del Convento de San Francisco El Grande en Guatemala. En primer plano
la capilla poza seguido del muro de tapial (Crdito: Luca Carrera, en 2016)
Posteriormente a mitades del siglo XVI, estas construcciones sufrieron estragos por el uso y
el paso del tiempo, por lo que se fueron modificando a manera de hacerlas menos
perecederas, para lo que se utilizaron materiales de fusin europeo americano, como los
mampuestos de adobe y el tapial o tierra apisonada, con cubiertas de madera y techos de
teja, este sistema fue utilizado para erigir la tercera fundacin de la Ciudad de Santiago en el
Valle de Panchoy en 1543. Este sistema constructivo de fusin fue aprendido rpidamente
por la mano de obra indgena, situacin que provoc que el uso de los tapiales se
popularizarn en Santiago en especial para la divisin de los solares, as se logr la
elevacin de paredes medianeras, dndoles el nombre popular de tapia o tapial, el que
todava conservan hasta la fecha. Es muy frecuente encontrar este tipo de paredes
utilizadas hasta finales del siglo XVII, para las fundaciones de ciudades y para construir
casas despus de una catstrofe.
Las nuevas adaptaciones constructivas inician despus de 1586, cuando suceden los
primeros terremotos en Santiago, segn relato de fray Alonso Ponce 9. Por su descripcin se
sabe que, en Guatemala, estaban en reconstruccin los conventos, que en muchos era

8
Segn lo refieren los cronistas Francisco Ximnez, Domingo Juarros y otros.
9
Visitador provincial de la orden franciscana en el siglo XVI.

198
o
Seminario Iberoamericano de Arquitectura y Construccin con Tierra 17 SIACOT

comn el reemplazo de los materiales: muros de bahareque por muros de tapial con rafas
de ladrillos de barro y contrafuertes de calicanto y reemplazo de cubierta de paja por
artesonado de madera a y tejas 10 aunado a ello, la legislacin de la Corona Espaola
sobre cmo evitar incendios en los poblados, obliga a absorber totalmente los materiales
europeos, que a partir de este momento se empiezan a producir en todo el reino.
Los nuevos sistemas constructivos resultantes abarcan los muros y las cubiertas en su
totalidad, as la teja, el ladrillo cocido, el adobe y la combinacin de estos con el tapial se
hacen comunes entre las clases medias y altas. Entre los templos y conventos franciscanos
que se modifican, se mencionan: Itzalco y Sonsonate en El Salvador; Ciudad Vieja,
Zamayaque, Quetzaltenango, San Miguel Totonicapn y Comalapa en Guatemala. Junto al
anterior desafo en Guatemala, se enfrentan los constructores a un segundo momento de
reflexin provocado por los terremotos que asolaron continuamente la regin. Como
referencia se resume en que durante el siglo XVI se documenta en relatos y archivos un
total de ocho terremotos; durante el siglo XVII se saben de 15 terremotos; y de siete para el
siglo XVIII. As la arquitectura comienza a diferir de los modelos trados de Espaa, muy
despacio, pero alejndose del patrn inicial.

Figura 4. Detalle de muro de tapial con rafas de ladrillo del Convento de San Francisco (Crditos:
Luca Carrera)
El uso de nuevos materiales y otras tcnicas mixtas, junto al deseo de soluciones
antissmicas, se ve beneficiado con el aparecimiento de alarifes, venidos de Espaa a
principios del siglo XVII. As la construccin formal se establece como aquella que, aunque
utilice tapial, este combinado con el sistema de levantado de calicanto para los muros,
columnas y contrafuertes. Este sistema permite muros ms gruesos, de 80 cm de espesor y
ms de 6 metros de altura. Para la cubierta se generaliz el uso del artesonado de madera
con cubiertas de teja. Estos alarifes conocan los tratados de arquitectura, como el de fray
Lorenzo de San Nicols (Markman, 1966, p.28), en donde se menciona la utilizacin en la
construccin de muros con el sistema de marcos de calicanto, sobre cimientos de piedras,
intercalando el tapial, separado por hiladas de ladrillo denominadas rafas, el tapial se usa
como relleno entre dos partes de paredes levantadas con calicanto, pero separadas por
esas soleras de ladrillo (rafas). Este sistema se us en la construccin de los conventos
franciscanos de Quetzaltenango y Comalapa en Guatemala; Granada en Nicaragua y
Sonsonate en El Salvador (Lujan, 1962, p.32). Estos marcos de calicanto y ladrillo
separaban el tapial encima de los cimientos, desde el nivel del suelo, se levantaba encima
del cimiento una solera de ladrillo de ocho hiladas de alto, para aislar la tierra apisonada de
la humedad, que se trasmite desde el suelo. En varios conventos, como San Jernimo, el
templo de los Remedios y San Francisco el Grande, entre otros, los espesores de los muros
varan entre 1,5 y 2,5 metros, segn la altura de la pared, que van desde 8,5 hasta 14

10
Segn cdula real de Felipe II, 1542. Archivo General de Indias, en Sevilla.

199
o
Seminario Iberoamericano de Arquitectura y Construccin con Tierra 17 SIACOT

metros en algunos casos puntuales. Considerando las variables la proporcin entre altura y
ancho de muro, van desde las de menor altura con una proporcin de 10:1 y las de mayor
altura que logran una proporcin de 5:1, en otras palabras, a mayor altura ms ancho el
muro y la proporcin del espacio.

Figura 5. Modelos de arquitectura colonial guatemalteca: Templo de San Francisco el Grande,


Templo de la Merced, Templo del Calvario y Templo de San Juan del Obispo, todos en Antigua
Guatemala (Crditos: Luca Carrera)

Figura 6. Templos de San Gaspar Vivar, Santa Isabel y San Pedro las Huertas en Antigua Guatemala
(Crditos: Luca Carrera)

Aunque en las casas de los barrios pobres de los vecinos se sigui utilizando el adobe y
cubiertas con paja. En algunos pueblos de indios los edificios importantes como el cabildo
indgena y el conjunto conventual se construyeron con mampostera de adobe o tapial y
techos de artesn de madera y teja.

5. CONCLUSIONES
Los alarifes y artesanos europeos usaron criterios parecidos a los de su pas, pero poco a
poco fueron modificndolos para adaptarlos a las condiciones locales en lo referente a
terremotos. Aparece a finales del siglo XVII una arquitectura antissmica, en donde las
construcciones se hicieron ms bajas y los muros ms gruesos evitando el exceso de vanos,

200
o
Seminario Iberoamericano de Arquitectura y Construccin con Tierra 17 SIACOT

incorporando contrafuertes 11 y usando cubiertas ligeras de madera. Prcticamente fue un


proceso a base de prueba y error, construyendo la fachada ms ancha que alta, flanqueada
por dos torres campanario de grandes dimensiones, en planta, pero en altura apenas rebasa
la fachada con naves de muy poca altura, consiguiendo una concepcin de los edificios para
que resistieran el efecto de los sismos 12. El barroco monumental se dio slo para los
templos y conventos importantes, colocndoles cubiertas de bvedas de mampostera por
no renunciar a presentar una imagen ms elegante para demarcar la importancia de los
edificios (Meli, 2011, p.247-253). Mientras que en los conventos y templos menores se
conserv la forma primitiva tipo basilical con la cubierta ligera de madera y teja, con gruesa y
baja fachada y campanarios estilo barroco, que les dio cierta identidad, sufriendo menos
estragos durante los temblores, y permaneciendo en servicio muchos de ellos hasta la
fecha.
En 2015 con los estudiantes del curso de Conservacin del Patrimonio de la Facultad de
Arquitectura de la Universidad de San Carlos de Guatemala, se hicieron levantamientos de
daos en diez conventos de La Antigua y se pudo constatar que muchos de ellos perdieron
la cubierta por los terremotos, pero tambin por desmantelamiento a consecuencia del
traslado, para ser utilizados en la construccin de la nueva Capital, por consiguiente,
quedaron a la intemperie y sufrieron alteraciones a travs del tiempo. Seis siguen en uso y
han sido intervenidos por el Consejo para la Proteccin de La Antigua Guatemala desde
1976 a la fecha, pero se conservan sus condiciones constructivas originales, con elementos
de relleno con tapial en las paredes, sistema constructivo utilizado en el siglo XVII. Se pudo
comprobar que los edificios que estn en uso y que han sido intervenidos conservan sus
condiciones estructurales, a pesar de tener elementos de relleno con tapial. Los edificios
que estn en ruinas han perdido sus recubrimientos y tienen expuestos los materiales a la
intemperie, muchos de los muros an estn en pie y otros han colapsado a consecuencia
del abandono, la intemperie y de los terremotos.

REFERENCIAS BIBLIOGRFICAS
Amerlink, Concepcin (1981). Las catedrales de Santiago de Guatemala. Mxico: Instituto de
Investigaciones Estticas, Universidad Autnoma de Mxico.
De Szexcsy, Janos (1950). Santiago de los Caballeros de Goathemala en Almolonga. Guatemala.
Publicaciones del Instituto de Antropologa e Historia de Guatemala. Editorial del Ministerio de
Educacin Pblica.
Huitz Tzorn, Carlos Fernando (2004). Propuesta de restauracin y conservacin del conjunto
monumental parroquial de San Cristbal Totonicapn y su entorno. Guatemala: Tesis de Licenciatura
en Arquitectura, Facultad de Arquitectura. Universidad de San Carlos de Guatemala.
Lujan, Luis (1962). El arquitecto mayor Diego de Porres 1667-1743. Guatemala: Editorial
Universitaria. Universidad de San Carlos de Guatemala.
Markman, Sidney (1966). Colonial Architecture of Antigua Guatemala. Philadelphia, [Link]: The
American Philosophical Society.
Meli, Roberto (2011). Los conventos mexicanos del siglo XVI. Construccin, ingeniera estructural y
conservacin. Mxico: Instituto de Ingeniera de la UNAM. Editorial Miguel ngel Porra.
Pardo, J. J.; Zamora, P.; Lujan, L. (1968). Gua de Antigua Guatemala. Sociedad de Geografa e
Historia de Guatemala. Guatemala: Editorial Jos de Pineda Ibarra.
Ubico Caldern, Mario A. (2017). Templos parroquiales en cabeceras de alcaldas mayores y
corregimientos de la provincia de Guatemala en el periodo 1650-1821. Guatemala: Facultad de
arquitectura, Universidad de San Carlos.

11
Una manera muy eficaz de aumentar la resistencia de los muros es proveerlos de contrafuertes. Solucin muy
generalizada y es una de las razones de la supervivencia de estos edificios.
12
Pal Kelemen lo bautiz como el Barroco ssmico

201
o
Seminario Iberoamericano de Arquitectura y Construccin con Tierra 17 SIACOT

Vzquez, R. P. Fr. Francisco (1937). Crnica de la provincia del Santsimo nombre de Jess de
Guatemala de la orden de N. serfico padre San Francisco en el reino de la Nueva Espaa
Guatemala, Segunda edicin. Guatemala, Tipografa Nacional. Tomo I. Biblioteca "Goathemala".

AGRADECIMIENTO
A los estudiantes del curso de Taller de Restauracin 1, de la Maestra en Restauracin de
Monumentos de la cohorte 2014-2015, de la Facultad de Arquitectura de la Universidad de San
Carlos de Guatemala.

AUTOR
Mario Francisco Ceballos Espigares, doctor en Arquitectura egresado de la Universidad Autnoma de
Mxico, guatemalteco, profesor jubilado de la Universidad de San Carlos de Guatemala en catedra de
Conservacin de Monumentos y Diseo Arquitectnico, ex miembro del Consejo Nacional para la
Proteccin de La Antigua Guatemala y miembro de Proterra Guatemala.

202
SEMINARIO IBEROAMERICANO DE ARQUITECTURA Y
CONSTRUCCIN CON TIERRA
La Paz, Bolivia, 9 al 12 Octubre 2017

USO DEL PATRIMONIO COMO RECURSO DE DESARROLLO.


EXPERIENCIAS EN LATINOAMRICA Y EL CASO CUENCA,
ECUADOR
1 2
Tatiana Elizabeth Rodas Aviles , David Francisco Jara vila
1
Proyecto vlirCPM, Facultad de Arquitectura y Urbanismo, Universidad de Cuenca, Cuenca, Ecuador,
1
tyrodasa@[Link]; [Link]@[Link]

Palabras clave: patrimonio, desarrollo, experiencias, impactos, multidimensionales

Resumen
La ciudad de Cuenca, ubicada en la parte sur del Ecuador, posee un Centro Histrico, donde se inici
su historia y desarrollo. Gran parte de este sitio posee un importante Patrimonio Cultural, con un total
de 33,78% de edificios patrimoniales de los cuales un 20% pertenecen a estructuras contruidas con
tierra, con diferentes sistemas constructivos como el adobe, bahareque, y materiales tradicionales del
lugar como: paja, teja, madera, piedra y otros. Sin embargo, este Patrimonio ha sufrido grandes
transformaciones y deterioro, resultado, entre otros factores, del crecimiento de la ciudad, las nuevas
visiones de desarrollo, intervenciones inadecuadas, carencia de control, escaces de recursos, falta de
politicas, falta de mantenimiento, etc., lo caul ha contribuido a la prdida de su significancia. Los
objetivos de este artculo son: identificar buenas prcticas de mantenimiento del patrimonio edificado
en tierra dentro del contexto latinoamericano; identificar la problemtica de estas experiencias y su
relacin con el contexto Cuenca, Ecuador; identificar las estrategias y acciones adoptadas por los
proyectos de recuperacin y mantenimiento de patrimonio en tierra; identificar los impactos positivos
multidimensionales de las buenas prcticas; analizar la aplicabilidad de las experiencias
latinoamericanas adaptadas al contexto de Cuenca, obteniendo como resultados algunos
lineamientos y estrategias para la conservacin y recuperacin de sitios patrimoniales y arquitectura
en tierra en el centro histrico de Cuenca.

1. INTRODUCCIN
El presente documento contiene experiencias de buenas prcticas de mantenimiento y
recuperacin del patrimonio edificado en tierra en el contexto latinoamericano, donde se
analizan los casos de las reas histricas de Arequipa (Per), Ciudad Vieja en Montevideo
(Uruguay) y Misiones en Cuiquitana (Bolivia) y los impactos positivos, que las han
convertido en estrategias de desarrollo dentro de sus territorios. En base a estas
experiencias, se analiza la problemtica de cada uno de sus contextos y sus semejanzas
con el contexto del centro histrico de Cuenca (Ecuador), determinando el grado de
aplicabilidad de dichas estrategias experimentadas, con miras a disear un modelo de
mantenimiento que implique a la comunidad y convierta al patrimonio edificado en tierra en
un recurso de desarrollo del territorio.
Para entender la nocin del patrimonio como recurso de desarrollo, es necesario conocer las
nociones de desarrollo, cultura y patrimonio, mismas que han sido resultado de un proceso
histrico. El concepto de desarrollo ha evolucionado a lo largo de los dos ltimos siglos. En
el primer tercio del siglo XX se habl de este trmino netamente como un crecimiento
econmico, como un proceso de ciclos y perodos de prosperidad y depresin (Garcia Vlez
et al., 2016). Tras la Segunda Guerra Mundial, fue entendido como sinnimo de
modernizacin, industrializacin, urbanizacin y apropiacin de los recursos naturales. Este
modelo diseado por las potencias econmicas, fue adoptado por pases pobres. Los
efectos de este paradigma fueron criticados en los 60s (la dependencia hacia los pases
desarrollados y la desigual distribucin de sus beneficios). Por ello, aparecieron las teoras
del Desarrollo Humano, con las nociones de crecimiento humano y calidad de vida,
entendidas como la capacidad de satisfacer las necesidades humanas fundamentales.
(Garcia Vlez et al., 2016)
o
Seminario Iberoamericano de Arquitectura y Construccin con Tierra 17 SIACOT

En los aos de 1980 surge la nocin de Desarrollo Sostenible, en respuesta a los riesgos
ambientales del crecimiento poblacional, la produccin industrial y el uso de los recursos.
Fue entendido como un proceso que satisface necesidades del presente sin comprometer la
capacidad de las generaciones futuras de satisfacer sus propias necesidades (Garcia Vlez
et al., 2016). Esta nocin se mantiente hasta hoy en los debates de desarrollo.
Por otro lado, la cultura se define como la interaccin entre el hombre y su entorno, en un
proceso dinmico (Garcia Vlez et al., 2016). La cultura tiene tres aspectos: a) los valores,
significados y aspiraciones; b) los procesos y medios para transmitir los valores y; c) los
productos y manifestaciones de los valores en el mundo real (Hawkes, 2001). Estas
manifestaciones pueden tener un valor cultural reconocido, jugando un rol especial como
expresin de un grupo, constituyndose en patrimonio cultural. (Garcia Vlez et al., 2016)
Por su parte, la nocin del patrimonio como recurso de desarrollo tambin ha sido sujeto de
un proceso histrico. Tras la Segunda Guerra Mundial, la modernizacin y
homogeneizacin, pusieron en riesgo la diversidad cultural. ste modelo de desarrollo fue
criticado y en 1972 el Club de Roma afirm que las perspectivas de tiempo y espacio del
individuo dependen de su cultura. En los aos de 1980, Mundialcult 1 postula una teora de
desarrollo que incluye a la cultura en las estrategias para alcanzarlo, permitiendo discernir
valores y tomar decisiones (Garcia Vlez et al., 2016).
En los aos de 1990, Throsby (1999) sostiene que la cultura implica un conjunto de
actividades y atributos, que generan crecimiento social y econmico, solucionando
necesidades comunes. En el nuevo milenio, La Cumbre Mundial sobre Cultura y Desarrollo
en Johannesburgo, en 2002, afirma a la cultura como dimensin de las polticas de
desarrollo y la Declaracin de Hangzhou, en 2013, como pilar del desarrollo sostenible
(UNESCO, 2013)
Hoy se reconoce la relacin Cultura-Desarrollo, sin embargo, es importante determinar su rol
dentro de los procesos de desarrollo, as como los indicadores para medir sus impactos en
el territorio, a efectos de gestionarlo como recurso de desarrollo. La Unin Europea en 2015
conform un proyecto de investigacin, para determinar los impactos del patrimonio en la
sociedad, cultura, medio ambiente y economa, con el fin de crear estrategias de desarrollo
(CHCfE Consortium, 2015). Este tipo de investigaciones permitieron identificar los efectos de
la conservacin del patrimonio sobre el territorio, dentro de los mbitos del desarrollo
sostenible: impactos sociales, culturales, ambientales y econmicos.
Se describe varias experiencias en Latinoamrica, donde las estrategias de mantenimiento y
recuperacin del patrimonio cultural edificado en tierra se convirtieron en un recurso de
desarrollo social, cultural econmico y ambiental de sus territorios.

2. OBJETIVOS
2.1 Objetivo General
Generar nuevos enfoques hacia la recuperacin de sitios patrimoniales construidos con
tierra, con miras hacia la sostenibilidad, la participacin y el desarrollo de sus territorios.

2.2 Objetivos especficos


a) Identificar buenas prcticas latinoamericanas en el uso del patrimonio como recurso de
desarrollo, vinculadas al mantenimiento del patrimonio edificado en tierra.
b) Identificar la problemtica en las experiencias latinoamericanas y su relacin con el
contexto Cuenca, Ecuador.
c) Identificar los impactos positivos multidimensionales de las buenas prcticas
latinoamericanas.

1
Conferencia Mundial sobre Polticas Culturales realizada en agosto de 1982, en Mxico, con representantes de
144 pases

204
o
Seminario Iberoamericano de Arquitectura y Construccin con Tierra 17 SIACOT

d) Identificar las estrategias y acciones adoptadas en los contextos latinoamericanos para la


recuperacin y mantenimiento del patrimonio en tierra, convirtindolas en un recurso de
desarrollo
e) Analizar la aplicabilidad de las experiencias latinoamericanas en el contexto de Cuenca,
Ecuador

3. METODOLOGA
La metodologa est dada por un proceso de recopilacin y anlisis de informacin
bibliogrfica, referente a las buenas prcticas en Latinoamrica de mantenimiento y
recuperacin del patrimonio edificado en tierra, cuyos impactos las convierten en una
estrategia de desarrollo, potenciado los recursos de sus territorios. As mismo con el anlisis
del contexto de cada sitio donde se llevaron a cabo las intervenciones se identific la
problemtica existente, as como la relacin con el contexto del Centro Histrico de la ciudad
de Cuenca en Ecuador, determinando por ltimo la factibilidad de las buenas prcticas
latinoamericanas adaptadas a este territorio.
A continuacin se establecen las experiencias desarrolladas en los contextos de Per,
Uruguay y Bolivia, las cuales han tenido impactos positivos multidimensionales como
consecuencia de la aplicacin de diferentes estrategias y acciones de conservacin y
recuperacin integral de sitios patrimoniales, haciendo de ellos un recurso de desarrollo.

4. DESARROLLO
4.1 Caso Arequipa Per
El proyecto renovacin de los Tambos de Arequipa surge del Plan Maestro del Centro
Histrico de Arequipa, tras el terremoto del 2001, a travs de la gerencia de este Centro
Histrico con el apoyo de la Agencia Espaola de Cooperacin Internacional para el
Desarrollo (AECID). Esta estructura organizacional incluy a la Comunidad del barrio El
Solar (Aspilcueta, 2009)

Figura 1: Vista area Barrio del Solar, Figura 2: Vista area del Puente Bolognesi y el ro
Arequipa, Per (Google maps, 2017) Chili, Arequipa, Per (Crdito: Carlos Rodrguez)

4.1.1 Importancia del sitio


Los antiguos tambos (El Matadero, La Cabezona y El Bronce), localizados en el barrio El
Solar, se ubican junto al antiguo puente Real Bolognesi, construido en 1558 para el acceso
a la ciudad (Zeballos, 2011). En el antiguo barrio, a partir del siglo XVII se conformaron los
tambos, para alojar a viajantes y arrieros y, por su proximidad al ro Chili, se instalaron
curtiembres y las viviendas de los obreros vinculados a esa actividad (AECID, 2012)
El material predominante del sitio son los sillares de piedra volcnica labrada, el adobe, la
madera y el ichu (pasto natural que abunda en las altiplanicies andinas). Con los aos los
Tambos fueron deteriorados, subdivididos y ocupados precariamente por familias de las

205
o
Seminario Iberoamericano de Arquitectura y Construccin con Tierra 17 SIACOT

reas rurales, tugurizando el lugar y en el siglo XX aparecen industrias que generaron


deterioro ambiental.
En el 2000 el Centro Histrico de Arequipa fue declarado Patrimonio Mundial, teniendo
como mrito su unidad urbanstica otorgada por su arquitectura domstica (Aspilcueta,
2009).

Figura 3: Antes y despus de la intervencin en Tambo El Matadero


(Aspicueta, 2009, p.95)

4.1.2 Problemtica en el contexto del Centro Histrico de Arequipa


En el centro histrico de Arequipa, la vivienda est tendiendo a desaparecer. Este uso es
uno de los pocos que ha logrado mantenerse a travs del tiempo. Las estructuras ms
antiguas de tierra en su mayora son alteradas con agregaciones contemporneas, muchas
veces no compatibles con los sistemas tradicionales. El comercio, las iglesias, los museos,
las plazas, monumentos, entidades pblicas y privadas son los usos principales, con
dinmicas cada vez ms complejas, dadas por el crecimiento poblacional, la migracin, las
visiones del desarrollo y el turismo que afectan a la identidad.
Segn varios diarios peruanos como El comercio, La Republica y El Correo, casi la totalidad
de inmuebles patrimoniales en Arequipa poseen una conservacin regular,
aproximadamente 24 predios, en su mayora construidos en tierra son demolidos
anualmente y ms de 50 se someten a modificaciones irreversibles.
En El Solar, la deficiente red pblica de agua, los servicios higinicos y la ausencia de
alcantarillado pluvial fueron los principales problemas. La falta de espacios habitables,
origin que los vecinos se apropien de manera precaria de gran cantidad de espacios
pblicos. La calidad en los ambientes interiores en los tambos y los problemas estructurales
eran inadecuados.
4.1.3 Estrategias adoptadas por el proyecto Los Tambos de Arequipa, Per
a) Debido al estado de conservacin de los Tambos y la escasez de recursos del Gobierno
Municipal, se firm un convenio de alianza con la AECID.
b) Conservacin del carcter de barrio, similar a como fue concebido desde sus inicios,
conservando la residencia con dinmicas permanentes, recuperando el espritu de
barrio.
c) Para el planteamiento del proyecto, las propuestas pasaron por talleres participativos
con los vecinos, quienes colaboraron en la toma de decisiones. Durante la ejecucin, los
actores no fueron expulsados del barrio, lo que permiti un trabajo activo y participativo.
d) La intervencin en zaguanes, pasajes y patios, fue el punto de partida. Tras la
negociacin con los propietarios, cuyos predios se encontraban atomizados se les
convenci de ceder parte de stos, especialmente cuando involucraban reas comunes,
a cambio de realizar mejoras al interior de sus viviendas. (Aspilcueta, 2009)
e) Impulso de emprendimientos con los moradores, promoviendo la talabartera y
fabricacin de instrumentos musicales, actividades valoradas en el estudio histrico del
sitio.

206
o
Seminario Iberoamericano de Arquitectura y Construccin con Tierra 17 SIACOT

f) Conformacin de junta de vecinos.


g) Conservacin de sistemas constructivos tradicionales como la piedra labrada, adobe y
madera, presentes en las edificaciones del conjunto intervenido, aprovechando los
recursos que podan ser reutilizados.
4.1.4 Impactos multidimensionales
a) Impacto cultural: la intervencin gan la XIV Bienal Nacional de Arquitectura Peruana y
gener la Inclusin de la zona, en el Plan de Desarrollo Turstico 2009 2015.
Aument la autoestima de los vecinos y revalorizacin de su patrimonio inmaterial: la
artesana en talabartera, la Fiestas de la Cruz y la vida cotidiana de barrio. Tambin
se revaloriz su patrimonio edificado.
b) Impacto ambiental: Se recuperaron y mejoraron los espacios pblicos, privilegiando al
peatn y recuperando espacios verdes. Se mejoraron las condiciones de salubridad,
paisajismo y la seguridad de reas degradadas, se renovaron las redes de desages y
drenaje pluvial.
c) Impacto econmico: Aumento del nmero de negocios en el barrio, consolidando
actividades artesanales de talabartera y fabricacin de instrumentos musicales. Se
desarroll el turismo cultural, a travs de los proyectos: Expografa de los Tambos, Sala
de Interpretacin en el Tambo la Cabezona, rehabilitacin de molino del tambo La
Cabezona y conformacin del circuito peatonal turstico Tambos de Arequipa.
d) Impacto social: Se indujo a la administracin pblica a impulsar proyectos similares en
los barrios San Lzaro y San Antonio. Se despert el inters en vecinos del sector,
emprendiendo nuevas reuniones. Se mejor la calidad de vida de 82 familias y se apoy
a la organizacin barrial, mediante asesoras para la inscripcin formal de la propiedad
individual, a obras de mantenimiento, elaboracin y cumplimiento de un reglamento de
usos y convivencia. (Aspilcueta, 2009)

4.2 Caso Ciudad Vieja, Uruguay


Este proyecto tambin se enfoc en la conservacin del patrimonio edificado en tierra y en
los intereses de la poblacin ms vulnerable, mejorando condiciones de vida y recuperando
espacios pblicos de inters comn. Este proyecto denominado Ciudad Vieja Renueva, fue
parte de un programa de cooperacin entre municipios de Amrica Latina y la Unin
Europea.
4.2.1 Importancia del sitio
Ciudad Vieja, es un barrio localizado en una pennsula rodeada por la Baha de Montevideo,
el Cerro y el Ro de la Plata. Se caracteriza por tener una arquitectura eclctica y colonial,
con una diversidad de equipamientos y servicios, siendo tradicionalmente el centro urbano
de mayor importancia en Uruguay (Hegoburu, 2009). Segn datos recopilados en un estudio
realizado por el Arq. Alejandro Ferreiro, este barrio, se ubica en un contexto (Montevideo),
que contiene tcnicas constructivas, donde, en un total de viviendas patrimoniales, 46% de
los casos son construidos en adobe, 18% con terrn, 19% con tierra alivianada, 7% con
fajina, 6% con bloques de tierra comprimida y un 4% con tcnicas varias como fardos de
paja, cob y tierra ensacada, haciendo de este sitio uno de los lugares ms representativos y
el casco fundacional de la ciudad (Barrios; Reyes, 2015).
En Ciudad Vieja, la construccin con tierra ha existido desde la poca colonial, introducida
por los inmigrantes espaoles y portugueses, adaptndose a las condiciones locales por el
criollo. En los aos 80 comienzan las primeras experiencias profesionales con el uso de la
tierra como material de construccin, donde se busca, directa o indirectamente una mejora
de la imagen de la vivienda rural tanto en su morfologa como en los materiales utilizados
con la incorporacin fundamental del diseo y conocimientos para optimizar las condiciones
tradicionales de construcciones con adobe, fajina y terrn (Ferreiro, 2010).

207
o
Seminario Iberoamericano de Arquitectura y Construccin con Tierra 17 SIACOT

Figura 4: Ciudad Vieja, Uruguay Figura 5: Arquitectura Patrimonial Ciudad Vieja.


(Hegoburu, 2009, p.49) (Hegoburu, 2009, p.53)

4.2.2 Problemtica en el contexto de Ciudad Vieja, Uruguay


Ciudad Vieja se encuentra expulsando habitantes antiguos y recibiendo nueva poblacin en
cantidades menores a las que expulsa. Ms de la mitad de estos ltimos, procede de niveles
econmicos medios y medios altos, mismos que introducen nuevas dinmicas, desechando
las antiguas costumbres de barrio.
Segn el periodista uruguayo Juan Oribe, la poblacin residente de Ciudad Vieja disminuye
notablemente desde la dcada de 1975, en la cual tena 36.355 habitantes, pasado en 1985
a tener 31.649, en 1996 a 25.991 y en el ao 2011 a 12.555, deduciendo que hoy en da
probablemente son menos habitantes (Oribe, 2017)
En cuanto a la poblacin residente del barrio, existe un predominio de sectores de ingresos
bajos, quienes ocupan inmuebles de arquitectura patrimonial construida en tierra, en gran
parte desvalorizados y deteriorados, con casos extremos como los de tugurizacin y
ocupacin ilegal. (Hegoburu, 2009)
4.2.3 Estrategias planteadas en el proyecto Ciudad Vieja Renueva
a) Se trabaj interinstitucionalmente a travs de La Comisin Europea, coordinando a la
vez la participacin de los municipios de Rosario (Argentina), Santo Andr (Brasil),
Bilbao (Espaa) y Turn (Italia).
b) Se implement una Escuela Taller para el desarrollo de capacidades locales y la
insercin laboral de los habitantes ms vulnerables (personas desocupadas y
subocupadas), mejorando su ingreso familiar.
c) Todas las obras ejecutadas para la recuperacin de fachadas en tierra y fachadas
patrimoniales en general as como el espacio pblico, fueron realizadas con el
involucramiento de la comunidad local.
d) Con el apoyo de una economista y un contador, se brind orientacin a emprendedores
externos, consolidando empresas en funcionamiento y apoyando la creacin de nuevas.
e) Durante y despus de la intervencin, se realizaron procesos de monitoreo y evaluacin
de resultados, permitiendo el mejoramiento de metodologas y estrategias, para
aplicarlas durante el segundo ao de ejecucin y en proyectos futuros.
f) En cuanto a la intervencin de espacios pblicos, se instal un deck en una de las calles
de mayor concentracin, lo cual permiti a los transentes apropiarse del lugar y
detenerse a experimentar los usos y dinmicas contenidas en la zona.
g) Con la devolucin del costo de los materiales por parte de los propietarios fue posible la
creacin de un fondo rotatorio para ser empleado en la continuidad de prstamos para la
Oficina de Rehabilitacin de Ciudad Vieja.
h) Este proyecto fue difundido a travs de material publicitario por medio de radio,
televisin, prensa, entre otros, dando a conocer a la comunidad local el anteproyecto y
proyecto final con sus respectivos resultados.

208
o
Seminario Iberoamericano de Arquitectura y Construccin con Tierra 17 SIACOT

Figura 6: Rehabilitacin de fachadas en Ciudad Vieja alumnos Escuela Taller


(Hegoburu, 2009, p.50)

4.2.4 Impactos multidimensionales


a) Impacto cultural: Se desarrollaron conocimientos y capacidades en jvenes del sector,
despertando su inters en el patrimonio y arquitectura en tierra, recuperando 36
fachadas patrimoniales y conservando el carcter histrico del barrio.
b) Impacto social: Este proyecto tuvo la aceptacin del barrio, de la ciudad y la adhesin de
distintos actores. Fue un trabajo multidisciplinario que involucr varias instituciones
nacionales e internacionales y aument el sentido de pertenencia e identidad del barrio.
c) Impacto ambiental: Al rehabilitar las calles peatonales, se experiment de cerca la
cultura del rea histrica, mejorando la calidad del ambiente, dando prioridad al peatn y
alejando factores contaminantes como el parque automotor.
d) Impacto econmico: A travs de talleres con la comunidad se gener empleo y mejor la
economa local. Algunos egresados de la escuela taller, continuaron trabajando durante
6 meses ms, como obreros, mediante un convenio con el Sindicato de la Construccin.

4.3 Caso Misiones Jesuitas de la Chiquitana, Bolivia


Las Misiones Jesuitas estn al Oriente de Bolivia, en las Provincias de Nuflo de Chvez,
Velasco y Chiquitos, en el Departamento de Santa Cruz. El plan de rehabilitacin contempla
ocho secciones de stas tres provincias: Concepcin, San Xavier, San Antonio de Lomero,
San Ignacio de Velasco, San Miguel, San Rafael, San Jos de Chiquitos y Santiago de
Chiquitos.
4.3.1 Importancia del sitio
Las misiones eran concentraciones de tribus nmadas, fundadas por misioneros jesuitas en
los siglos XVII y XVIII. An conservan las tipologas de pueblo misional, as como su
arquitectura, sus templos y su urbanismo republicanos, con lo cual en 1990, fueron
declarados Patrimonio de la Humanidad.

Figura 7: Iglesia barroca de San Xavier Figura 8: Provincias y secciones de Provincia del
(AECID, 2010, p.15) Departamento de Santa Cruz (AECID, 2010, p.13)

209
o
Seminario Iberoamericano de Arquitectura y Construccin con Tierra 17 SIACOT

En 1997 la AECID intervino en las misiones y en 2001 se inici un Plan Integral. sta
iniciativa surgi de la voluntad de los gobiernos municipales de la Chiquitana, la Dicesis, la
AECID y la Comunidad.
4.3.2 Problemtica Misiones Jesuitas
El sitio se localiza en una regin de llanuras, mesetas y bosques, tiene una poblacin
indgena y rural, con altos niveles de pobreza, hacinamiento, bajas condiciones de
salubridad en la vivienda y poca cobertura de servicios bsicos. La vivienda Chiquitana tiene
valor patrimonial, su materialidad es la tierra y su construccin es fruto del esfuerzo de la
minga. A inicios del siglo XX, los cambios econmicos y la migracin introdujeron nuevas
tipologas y alteraciones al patrimonio, as como el abandono de las tcnicas constructivas.
4.3.3 Estrategias del Plan Misiones
El objetivo principal fue mejorar la calidad de vida de los habitantes mediante: la
recuperacin y puesta en valor del patrimonio del lugar; la generacin de planes de
ordenamiento urbano y un plan de mejoramiento de vivienda, interviniendo en conjuntos
misionales, iglesias, conventos y circuitos procesionales, con lo cual se ejecutaron acciones
de mejoramiento en la imagen urbana. Finalmente, se form al personal, tanto para las
obras de intervencin, a travs de la Escuela Taller, cuanto para la gestin del Plan.
Los beneficiarios del plan de vivienda tambin participaron como mano de obra y con un
porcentaje en recursos (25%), reforzando de sta manera el valor de la minga comunitaria y
la transmisin de las tcnicas constructivas en tierra (AECID, 2010).
El municipio, la comunidad, los beneficiarios y el personal del Plan, tambin conformaron
una minga para la mejora del espacio pblico, con la implementacin de mobiliario,
sealtica y reforestacin. Adicionalmente, se impuls un proyecto de recuperacin de
artesanas tradicionales, formando a los nuevos detentores de estos saberes, para la
produccin de autoconsumo y exportacin de productos y manifestaciones del patrimonio
cultural del sitio. (Vargas, 2014)

Figura 9: Intervencin en una de las edificaciones, dentro del Plan Vivienda en


Concepcin (AECID, 2010, p.91)
4.3.4 Impactos multidimensionales
a) Impacto social: Con la ejecucin del Plan aument el nivel de participacin de los
diversos actores: la Iglesia aport con parte del financiamiento, equipo de apoyo tcnico
y materiales para la intervencin; la Escuela Taller brind equipo tcnico; los municipios
la contraparte y los vecinos la mano de obra (minga) y los materiales.
b) Impacto cultural: El Plan restaur los conjuntos misionales, respetando las tecnologas
en tierra y las tipologas patrimoniales. Adems, desarroll un proyecto de recuperacin
de las artesanas tradicionales, para el desarrollo de emprendimientos econmicos.
c) Impacto ambiental: El Plan rehabilit 359 viviendas e intervino en el espacio pblico,
contribuyendo a la mejora de la imagen urbana del rea de intervencin. Adems, las
intervenciones se realizaron con el uso de los materiales tradicionales, entre ellos la
madera y la tierra.

210
o
Seminario Iberoamericano de Arquitectura y Construccin con Tierra 17 SIACOT

Impacto econmico: ste proyecto gener alrededor de 8000 empleos. Con el Plan
Misiones, aument la demanda de mano de obra en restauracin dentro de las secciones
provinciales y se desarrollaron nuevos emprendimientos econmicos, basados en los
saberes populares y tradicionales del lugar.

5. DISCUSIONES
Para determinar la factibilidad de la aplicacin de las experiencias latinoamericanas en el
caso del centro histrico de Cuenca, se analiz la problemtica del caso centro histrico de
Cuenca y su similitud con los contextos antes mencionados.

5.1 Problemtica de Cuenca y su similitud con los contextos latinoamericanos de


Arequipa, Montevideo y Bolivia.
El centro histrico de la ciudad de Cuenca, est ubicado en la parte sur del Ecuador, donde
se inici su historia y desarrollo. Gran parte de este sitio posee un importante patrimonio
cultural, con un total de 33,78% de edificios patrimoniales de los cuales un 20% estn
contruidos con tierra, en diferentes sistemas constructivos como el adobe y bahareque. Con
el paso del tiempo, este patrimonio ha sufrido grandes transformaciones y deterioro,
situacin que tambin ocurre en el contexto de Arequipa, donde los sitios que mantienen su
uso y sentido original son pocos.
Segn varios diarios peruanos como El Comercio, La Republica y El Correo, la falta de
eficacia en las polticas es un problema en la planificacin y conservacin del patrimonio
construido en tierra, situacin que tambin ocurre en el contexto del Cuenca, siendo este
tema una gran amenaza que exige cambios radicales en cuanto a reformas y regulaciones
para la salvaguarda integral del patrimonio construido con materiales tradicionales (Arias,
2017; Rodrguez, 2013; Lpez, 2015)
As mismo tanto en Cuenca como en Arequipa, los predios con valor patrimonial, son
utilizados cada vez ms, con fines netamente comerciales (u otros usos) que no se
encuentran regulados, dejando de lado el uso de vivienda, causando deterioro e incluso la
desaparicin total de inmuebles, remplazando sistemas tradicionales en tierra por otros
modernos, debido a la falta de inters de los propietarios hacia la conservacin de usos
tradicionales y el patrimonio edificado, sumndose a esto la falta de apoyo de municipios y
entidades implicadas en la salvaguarda del patrimonio (Rodrguez, 2013).
En las siguientes imgenes se puede visualizar la problemtica mencionada en los casos
Per Ecuador, donde se observa en la figura 10, en el contexto de Arequipa (Per), la
construccin de un hotel de ms de 5 pisos en una zona en la cual predominan edificaciones
de dos pisos de altura. De igual manera en la figura 11, en el contexto Cuenca (Ecuador), se
puede ver la construccin de un edificio que irrespeta ordenanzas y desplaza usos
tradicionales.

Figura 10: Barrio del Solar. Arequipa - Per Figura 11: Barrio El Vado, Cuenca -
(Rodrguez, 2013) Ecuador. (Proyecto vlirCPM, 2015)

Otra problemtica similar al caso del Centro Histrico de Cuenca est dada en el rea
patrimonial de Ciudad Vieja, en la cual la poblacin residente original disminuye, recibiendo

211
o
Seminario Iberoamericano de Arquitectura y Construccin con Tierra 17 SIACOT

en su lugar a extranjeros y personas con niveles econmicos estables, los mismos que
introducen nuevas dinmicas con intereses netamente econmicos, excluyendo una cultura
valiosa adquirida por un pueblo a travs del tiempo. Otro problema en el rea histrica de
Cuenca son los precios elevados de los predios y arriendos, con la tendencia a que los
propietarios y arrendatarios planifiquen actividades ms rentables a toda costa, elevando
ms pisos de altura en las edificaciones e introduciendo usos incompatibles con la vivienda
lo cual era el sentido original de esta rea.
Por otro lado, en el caso de las Misiones Jesuitas de la Chiquitana en Bolivia, a pesar de
ser un contexto rural, los cambios econmicos, la migracin que introduce nuevas tipologas
y alteraciones del patrimonio, as como el abandono de tcnicas constructivas tambin estn
relacionadas con el contexto de Cuenca, lo que permite un proceso acelerado de
destruccin del patrimonio y la arquitectura en tierra.

5.2 Aplicabilidad de estrategias al contexto local Centro Histrico de Cuenca


La falta de recursos locales a nivel de municipios y gobierno en general es un problema
latente en la mayora de contextos de Latinoamrica, lo cual podra ser subsanado con una
adecuada gestin, integrando a las polticas de trabajo el apoyo y cooperaciones
internacionales.
La visin de la intervencin en el rea histrica de Cuenca, debera ser integral, ya que no
es suficiente trabajar en casos puntuales o aislados como ocurre siempre, sino al contrario,
se deberan buscar metodologas y polticas de mayor alcance, integrando no solamente la
idea de la recuperacin fsica del patrimonio edificado en tierra, yendo ms all, con un
anlisis y propuestas para mitigar desde los problemas econmicos de la poblacin,
conservando los saberes y recursos autctonos de cada pueblo, hasta lograr potenciar los
mismos, como un recurso de desarrollo. Esto podra ser aplicable al contexto del rea
histrica de Cuenca, ya que cada barrio o zona contiene tradiciones que, en muchos casos,
son poco o nada explotadas y peor an potenciadas por parte de las entidades
administrativas.
La falta de creatividad e iniciativas a travs de programas y proyectos en los barrios
histricos est presente en este contexto, donde sobra la riqueza cultural, pero falta la
creencia de un desarrollo a travs de la utilizacin de los propios recursos culturales y
capacidades locales.
Al igual que el proyecto de Arequipa, el Plan Ciudad Vieja Renueva de Montevideo, tambin
deja varias enseanzas en cuanto a la actuacin y recuperacin del patrimonio en tierra,
vista como una oportunidad para generar emprendimientos y actividades con la colaboracin
directa de la comunidad, ya que sin el apoderamiento de la gente, es menos factible una
intervencin patrimonial y peor an una conservacin cclica. Este ejemplo podra ser
replicado en el contexto de Cuenca, ya que las metodologas y estrategias planteadas
podran hacerse realidad, si existiera el apoyo entre varias instituciones relacionadas a la
conservacin y ejecucin de obras patrimoniales y arquitectura en tierra, que si bien es
cierto en muchas ocasiones no cuentan con los recursos necesarios, pero estn en el deber
de buscar estrategias de apoyo y cooperacin, sin olvidar la inclusin directa de la propia
comunidad.
En el caso de las estrategias planteadas en el proyecto de las Misiones Jesuitas en Bolivia,
al ser un contexto rural, la participacin comunitaria es menos compleja en cuanto a temas
de minga, ya que en el contexto de ciudad, como es el caso de Cuenca, la inclusin social
es ms compleja por las lgicas y dinmicas del territorio. En el contexto rural la comunidad
conoce ms el sentido de minga y apoyo entre vecinos, siendo ms llevadera la ejecucin y
recuperacin de sitios, pero en la ciudad se requiere un mayor esfuerzo en cuanto a la
planificacin de la integracin de la gente en obras de minga.
Con el planteamiento del proyecto de Bolivia se ha visto factible la introduccin de la
comunidad en estos procesos, siempre y cuando se les haga notar un beneficio,
considerndose no solamente la parte del dar sino tambin de recibir, dejando visible la

212
o
Seminario Iberoamericano de Arquitectura y Construccin con Tierra 17 SIACOT

utilidad de los sitios patrimoniales recuperados introduciendo en ellos dinmicas coherentes


con su concepcin original.
En todos los contextos latinoamericanos analizados, existe un predominio de arquitectura en
tierra, inc