Homenaje al profesor Ambrosio Rabanales
BFUCh XXXVII (1998-1999): 953-968
Lingstica aplicada a los trastornos
del lenguaje
M a r a Mercedes Pavez
Universidad de Chile
Al profesor A. Rabanales, maestro que abri
muchos caminos y para m en particular, el
fascinante universo de los trastornos del
lenguaje
Se presenta una introduccin a la problemtica de la lingstica
aplicada a los trastornos del lenguaje. El tema se desarrolla consi-
derando tres aspectos fundamentales. En primer trmino, se co-
menta el enfoque diferente que implica aplicar la lingstica a la
patologa del lenguaje; luego se sintetizan los diferentes tipos de
trastonos del lenguaje y, por ltimo, se comentan los aspectos en
los que el lingista puede aportar al campo de la patologa del len-
guaje. Finalmente, se concluye sintetizando las opciones que puede
escoger un lingista interesado tales trastornos. Se enfatiza tam-
bin la necesidad de adaptar modelos y mtodos lingsticos para
resolver problemas espec$cos que afectan a personas, lo que exige
una estrecha interaccin con profesionales de otras disciplinas.
La patologa del lenguaje es un mbito poco conocido para los lingistas
y constituye un gran e interesante desafo. Su abordaje requiere un enfoque
distinto al utilizado usualmente en la lingstica y exige adems conocer
otros aspectos que coexisten con los diversos trastornos (aspectos psico-
lgicos, neurolgicos, fisiolgicos, etc.). El foco de inters no es "el len-
guaje" sino las alteraciones del lenguaje que afectan a personas de distinta
edad por diferentes causas o etiologas. La compresin de los diversos
cuadros implica iniciarse en un mundo nuevo con una actitud distinta. Por
ello, el propsito de este trabajo es compartir parte de la experiencia adqui-
rida sobre el tema en la Escuela de Fonoaudiologa de la Universidad de
Chile. Dicha experiencia surge, en primera instancia, al abordar el proble-
ma del lenguaje en pacientes afsicos en un equipo multidisciplinario dirigi-
do por el neurlogo Archibaldo Donoso (Donoso, A. et al., 1982); luego,
realizando algunas investigaciones sobre lenguaje en pacientes con Alzheimer;
incursionando posteriormente en la patologa del lenguaje en nios (en es-
pecial en nios con trastorno especfico y con deficiencia mental) y, en la
actualidad, investigando sobre trastornos del lenguaje en la adolescencia en
la unidad de lingstica aplicada a los trastornos del lenguaje (Pavez, M.M.,
1999). Una experiencia de esta naturaleza solo es factible en la interaccin
con distintos profesionales que aportan sus conocimientos y sus
interrogantes, entre ellos especialmente los fonoaudilogos.
El campo de la patologa del lenguaje es muy amplio e iniciarse en l
requiere una aproximacin gradual donde se despejen algunas interrogantes
bsicas. Por ello, el objetivo de este trabajo es introducir al lector en la
problemtica de la lingstica aplicada a los trastornos del lenguaje cen-
trndose en tres grandes preguntas: [Link] qu la lingstica aplicada a los
trastornos del lenguaje implica un enfoque diferente al de la lingstica
terica? [Link] conocimientos bsicos acerca de los trastornos del lengua-
je debe manejar un lingista? 3) En qu aspectos puede aportar el lingis-
ta al campo de la patologa del lenguaje?
1. LA LJNGSTICA APLICADA: UN ENFOQUE DIFERENTE
El estudio de las alteraciones del lenguaje implica un enfoque distin-
to al de la lingstica terica. Una de las diferencias es el mayor nfasis
que se hace en las personas, pues el propsito es contribuir a la compren-
sin del cuadro que afecta su lenguaje y, en la medida de lo posible, apor-
tar a la evaluacin y al manejo teraputico y10 educacional que requieren.
En este contexto, es necesario "aplicar la teora" para resolver problemas
LINGU~STICAAPLICADA A LOS TRASTORNOS DEL LENGUAJE 955
concretos y especficos. Por ej., si un nio de 4 aos y medio dice "la
nuna" en vez de "la luna", "Capuchita" en vez de "Caperucita" y "la bema"
en vez de "la crema", se necesita describir sus emisiones con criterios
lingsticos (fonticos y fonolgicos), saber si ese rendimiento correspon-
de o no a patrones normales en esa edad y si est o no asociado con proble-
mas en otros aspectos del lenguaje, etc. As, los trastornos del lenguaje no
se enfrentan como un fenmeno abstracto, sino concretamente ligados a
personas que los sufren.
Problemas de este tipo exigen conocer distintos modelos tericos y "se-
leccionar" aquel que pueda aplicarse con mayor eficiencia para resolver-
los; en ciertas ocasiones es necesario adaptar modelos e incluso organizar
distintos conceptos creando un "modelo" que permita comprender los fe-
nmenos patolgicos (para lo cual evidentemente los modelos lingsticos
no han sido propuestos).
La comprensin de los cuadros, donde coexisten sntomas verbales y
no verbales ms diferentes etiologas, exige tambin interactuar con otros
especialistas, como fonoaudilogos, mdicos (neurlogos, pediatras,
otorrinolaringlogos); psiclogos, psicopedagogos, profesores de educa-
cin diferencial, asistentes sociales, terapeutas ocupacionales, etc. Este in-
tercambio es enriquecedor, pero para lograrlo, el lingista debe compartir
la terminologa bsica de los otros profesionales y, a su vez, usar un len-
guaje tcnico y una conceptualizacin accesibles para los dems. Ello im-
plica que debe ser capaz de "operacionalizar" los conceptos lingsticos
que se requieran (lo que no significa desvirtuarlos), de modo que su parti-
cipacin como lingista se convierta realmente en un aporte concreto y
comprensible para el abordaje de un problema.
As, el lingista que aborda los trastornos del lenguaje tiene la difcil
tarea de desplazarse de modo dinmico y flexible: a) entre la problemtica
especfica que enfrenta y un conocimiento terico slido y actualizado de
la lingstica y b) entre el mbito lingstico propiamente tal y aspectos de
otra naturaleza (psicolgica, neurolgica, etc.) manejados por profesiona-
les de distintas disciplinas.
2. CONOCIMIENTOS BSICOS ACERCA DE LOS TRASTORNOS
DEL LENGUAJE QUE DEBE MANEJAR EL LINGISTA
Las alteraciones del lenguaje han sido estudiadas desde hace siglos
tanto en sus manifestaciones orales como escritas. Existe, por lo tanto, una
historia y un conocimiento clsico sobre el tema donde han confluido
diversas ciencias que han aportado a la compresin, diagnstico y trata-
miento de las patologas del lenguaje. La lingstica ha participado tam-
bin con figuras seeras como Jakobson y sus aportes al campo de la
afasiologa (una buena recopilacin de sus trabajos se encuentra en Jakobson,
R., 1974), Durand, con su estudio pionero acerca de los aspectos fonticos
en trastornos del lenguaje ("el sndrome de desintegracin fontica" defini-
do con Alajouanine y Ombredane en 1939, Alajouanine et al., 1939); ms
contempornearnenteLesser tambin en el campo de la afasiologa (Lesser,
R., 1983) y con valiosos aportes Crystal, D. (Crystal, D. et al., 1983;Crystal,
D. et al., 1989) y muchos otros. Incluso existen ya revistas como Clinical
Linguistics & Phonetics donde se consolida la "lingstica clnica".
El estudio de los trastornos del lenguaje tiene su propio cuerpo concep-
tual y metodolgico (conceptos bsicos y actualizados se pueden encontrar
en Roeser, R. et al., 1998); aunque en nuestro pas el tema sea relativamen-
te nuevo y poco frecuente en la lingstica Este hecho implica que el lin-
gista debe acercarse con humildad y honestidad a un campo que descono-
ce y donde su aporte puede ser muy importante.
El punto de partida es conocer algunos conceptos bsicos de acuerdo
con los cuales se clasifican los diferentes trastornos del lenguaje. La prime-
ra gran divisin se refiere a problemas en el lenguaje oral y dificultades en
el lenguaje escrito, que originan cuadros diferentes. As, la dislexia, que se
asocia con facilidad a la patologa del lenguaje en nuestro medio, es un
trastorno especfico en el aprendizaje de la lectura (que usualmente involucra
tambin la escritura). Como tal, plantea una problemtica particular vincu-
lada al lenguaje escrito y distinta de otras patologas.
Dada la amplitud del tema, la presente exposicin se centrar funda-
mentalmente en los trastornos del lenguaje oral.
Desde la perspectiva de los especialistas en problemas del lenguaje, los
trastornos orales pueden afectar el "habla", "la voz" o "el lenguaje". Los
trastornos del habla son alteraciones en la produccin de los sonidos arti-
culados, especialmente en la articulacin y en la fluidez de la emisin (por
ej., imposibilidad para articular un sonido, emisin mal articulada de un
sonido y tartamudez). Los trastornos de la voz, en cambio, son alteracio-
nes en los procesos de fonacin y resonancia de la emisin vocal (por ej.,
las "ronqueras"o1a voz "nasal", en lenguaje no tcnico). Los problemas del
"1enguaje"corresponden a limitaciones morfosintcticas,fonolgicas (y no
fonticas, que corresponden al "habla") y semnticas que se evidencian en
la expresin y10 comprensin del lenguaje. Respecto a esto ltimo, es cono-
cido que los trastornos que afectan la expresin verbal no implican necesa-
riamente problemas en la comprensin verbal ; en cambio las alteraciones
en la comprensin verbal s coexisten con claras dificultades expresivas.
La separacin entre "habla", "voz" y "lenguaje" puede ser sorprendente
para un lingista; pero refleja una disociacin que se advierte con claridad
en el lenguaje patolgico y que facilita su abordaje. Los trastornos del "ha-
bla" y de la " voz" se relacionan con los procesos de emisin del lenguaje,
en cambio, las alteraciones del "lenguaje" se vinculan con los procesos
centrales de codificacin y decodificacin en distintos niveles lin-gsticos.
As, una persona puede tener problemas de "voz" ("ronquera") sin presen-
tar alteraciones de "lenguaje" y, a su vez, una persona con problemas de
"lenguaje" (por ej., dificultad con la estructuracin morfosintc-tica de las
oraciones donde suprime artculos, preposiciones y conjuga mal los ver-
bos) puede tener una "voz" normal. Otro sujeto puede presentar slo
dificultades articulatorias (problemas de "habla") y carecer de problemas
del "lenguaje" y de "voz". Obviamente en casos complejos pueden coexis-
tir en un mismo sujeto problemas de habla y lenguaje, o de voz y habla, por
ejemplo.
Existen tambin problemas de "audicin" que corresponden a prdidas
auditivas que puede afectar el "lenguaje", la "voz" y el "habla".
Otras variables importantes en el campo de los trastornos del lenguaje
son la edad en que se manifiesta el problema y la probable etiologa (o
causa) que lo origina. Ello hace ms compleja la clasificacin de los tras-
tomos, pues, por ejemplo, el problema de un nio con retardo mental para
adquirir lenguaje es muy distinto del trastorno de un adulto que ha perdido
su lenguaje por un accidente cerebral o el de un anciano que lo est per-
diendo por sufrir de Alzheimer.
En cada una de las reas de trastornos antes mencionadas, existen dife-
rentes cuadros. As, someramente, los trastornos del "habla" pueden
clasificarse como se aprecia en el cuadro N" 1.
CUADRO N" 1
PROBLEMAS DE PROBLEMAS DE
ARTICULACI~N FLUIDEZ
DISLALlA ESPASMOFEMIA
(NINOS)
DISARTRIA TAQUILALIA
APRAXIADEL
HABLA ETC.
Los trastornos del habla ms clsicos que afectan la articulacin son la
dislalia y la disartria.
La dislalia corresponde a la dificultad que tiene un nio para adquirir
uno a ms fonemas; frecuentemente los fonemas afectados son / s 1,/ d 1,
/ 1 1, / r / y / rr 1. El nio no puede emitir el fonema y suele omitirlo o
sustituirlo (ej., en una dislalia de /rr/ puede emitir kdol por krro/). Des-
de la perspectiva lingstica es un problema fontico (y articulatorio). Las
causas o etiologas del cuadro son variadas, pueden ser problemas anat-
micos de los rganos fonoarticulatorios(como en un nio con fisura palatina,
por ejemplo), dficit auditivo o motivos no precisables (dislalias funciona-
les). Es un trastorno muy frecuente y, dependiendo del enfoque, se pueden
distinguir diferentes tipos de dislalia (Perell, J., 1995).
La disartria tambin es un problema para articular los fonemas, pero
debido a trastornos neurolgicos que dificultan la ejecucin de la compleja
red de movimientos finos que implica la articulacin. Puede afectar tanto a
nios y jvenes (con parlisis cerebral, por ejemplo) como a adultos. No
involucra la produccin de un fonema en particular, sino la articulacin
como proceso (y en la medida en que afecta la respiracin y la resonancia
tambin se altera la voz). Un sntoma similar a la disartria es el habla de un
ebrio donde el exceso de alcohol altera su precisin articulatoria.
Otro trastorno de origen neurolgico es la apruxia del habla, donde el
problema para articular radica en la dificultad para programar los patrones
motores que la produccin de fonemas requiere (Love, R. y Webb, W.,
1988; Nicolosi, L. et al., 1996). Tambin afecta tanto a nios como a adul-
tos. El diagnstico diferencial entre los distintos cuadros se formula sobre
la base de la semiologa verbal y no verbal, ms todos los antecedentes
clnicos de cada paciente.
Entre los trastornos del habla que se caracterizan por alterar la fluidez,
se encuentra la tartamudez o espasmofemia, donde bloqueos, repeticiones
y10 prolongacin de los sonidos, etc. afectan la fluidez de las emisiones.
Existen diferentes tipos de tartamudez y se presentan en personas de dis-
tinta edad. Es importante saber que algunos nios experimentan una tarta-
mudez "fisiolgica" con disfluencias normales en determinadas etapas del
desarrollo lingstico. La etiologa de la tartamudez es muy controvertida y
se han planteado diversas teoras que intentan explicarla (Peins, M., 1984).
Otro trastorno de la fluidez es, por ejemplo, la taquilalia, caracterizada
por la excesiva rapidez de las emisiones que, si coexiste con otros snto-
mas, como ritmo defectuoso, sustitucin de palabras y de slabas, etc., pue-
de constituir un cuadro mayor conocido como "farfulleo" (Rondal, J, y
Seron, X., 1988).
LINGUSTICA APLICADA A LOS TRASTORNOS DEL LENGUAJE 959
Los trastornos de la voz son las disfonas (o "ronqueras"), donde una
alteracin del proceso de fonacin y resonancia afecta los patrones acsti-
cos de la emisin vocal (como la intensidad, el timbre, el tono fundarnen-
tal, etc.) dificultando la comunicacin (Nicolosi, L. et aL,1996). Cuando
no se logra una emisin, el cuadro es una "afona". Los trastornos de la voz
ms comunes surgen de problemas de distinto origen que afectan a la larin-
ge, particularmente a las cuerdas vocales.
Los trastornos del lenguaje (en el sentido especializado en que se usa en
el campo de la patologa) constituyen un rea muy compleja. Es fundamen-
tal ac la distincin entre trastornos del lenguaje en el adulto y trastornos
del lenguaje en el nio. En el adulto, la alteracin del lenguaje afecta a un
sistema lingstico previamente adquirido; en cambio en el nio, es un tras-
torno que dificulta la adquisicin y desarrollo del lenguaje. Ambos tipos de
trastornos presentan caractersticas y etiologas muy distintas.
En trminos generales, los trastornos del lenguaje se pueden clasificar
como se aprecia en el cuadro N" 2.
CUADRO No 2
TRASTORNOS DEL LENGUAJE
u ADULTO:
ASOCIADO A
DEMENCIA
ASOCIADOS A:
RETARDO
MENTAL
HIPOACUSIA
1 NIO 1
AUTISMO
PAR~LISIS
CEREBRAL
DEPRNACI~N
El trastorno del lenguaje ms caracterstico en el adulto es la afasia,
prdida o alteracin del lenguaje por un dao cerebral, generalmente en el
hemisferio izquierdo. El trastorno puede afectar de modo preferente la ex-
presin de algunas personas que se caracterizan por el agramatismo de sus
enunciados (p. ej. dicen "casa aqu llegar") como ocurre en la afasia de
Broca. En cambio, otras personas pueden tener alterada notoriamente la
comprensin verbal y consecuentemente la expresin, donde emiten erro-
res de distinto tipo (parafasias semnticas: "taza" por "vaso"; parafasias
fonolgicas: "fasa" por "taza"; o neologismos: "safe" por "taza", etc.). Sus
enunciados suelen estar bien estmcturados morfosintcticamente,pero son
semnticamente inadecuados (p. ej. "la solanita est aqu comiendo ehh los
platos" por "la seora est secando los platos") como ocurre en la afasia de
Wernicke. Adems de estos tipos clsicos de afasia existen muchos otros
donde la semiologa lingstica es diferente. Los trastornos afsicos han
sido los ms estudiados por los lingistas y abordados con distintos mode-
los. Los estudios de Jakobson (1974) son pioneros al respecto, y una exce-
lente recopilacin de investigaciones lingsticas sobre el tema se encuen-
tra en Lesser (1983). Dado que la afasia es un trastorno del lenguaje que
coexiste con una lesin cerebral, su estudio ha constituido un rea impor-
tante en la neurolingstica cuyo objeto de estudio es justamente la relacin
cerebro-lenguaje(Luna, A., 1980; Pavez, M. M., 1980; Azcoaga, J., 1991;
Caplan, D., 1992).
Otros trastornos del lenguaje en el adulto son los que acompaan a la
demencia, en particular a la enfermedad de Alzheimer, donde la alteracin
progresiva suele afectar aspectos semnticos y pragmticos en primer tr-
mino, para luego provocar una simplificacin de la sintaxis y una limita-
cin de las vocalizaciones hasta la prdida total del lenguaje.
Las alteraciones del lenguaje en el nio se observan cuando la aparicin
del lenguaje es tarda (o no ocurre, como en casos muy severos) y10 el
desarrollo lingstico es ms lento que lo normal. Estos trastornos pueden
estar asociados a otros cuadros. Es decir, el nio presenta dificultades en el
desarrollo del lenguaje,porque tiene un retardo mental, problemas auditivos
(hipoacusia, por ej.), problemas neurolgicos, como una parlisis cere-
bral, o sufre de autismo. Este tipo de problemas en el desarrollo lingstico
se conoce como "trastorno asociado del lenguaje". Segn el cuadro al cual
se asocie, el trastorno del lenguaje presentar una problemtica diferente.
As, por ejemplo, la dificultad para desarrollar el sistema fonolgico ser
distinta en un nio con retardo mental y en un nio sordo.
Un trastorno de lenguaje en un nio tambin puede estar asociado a
deprivacin social. Es conocido el rol que la estimulacin y la interaccin
social tienen en el desarrollo lingstico, adems de la necesaria madura-
cin neurolgica y cognitiva del nio.
LINGSTICA APLICADA A LOS TRASTORNOS DEL LENGUAJE 961
Existe tambin un importante de nios con "trastorno especfico
del lenguaje", esto es, con problemas en el desarrollo lingstico que no se
asocian a otros dficit. Son nios con un C.I. normal, sin problemas senso-
riales (como hipoacusia), sin alteracin en los rganos fonoarticulatorios,
ni cuadros psicticos o dao neurolgico evidente que permita explicar su
trastorno de lenguaje. As, el problema del lenguaje aparece como espec-
fico y su comprensin plantea mltiples desafos y controversias (Narbona,
J. y Chevrie-Muller, C., 1997) En este tipo de trastorno, donde el sntoma
ms evidente y definitorio del cuadro es el dficit en el lenguaje, el aporte
del lingista puede ser fundamental. Incluso, los grados de severidad en los
trastornos especficos pueden establecerse basndose en la semiologa lin-
gstica; uno de los cuadros severos corresponde al conocido como disfasia
(Monfort, M. y Jurez, A., 1993).
Los trastornos de adquisicin del lenguaje oral en los nios se relacio-
nan con posibles trastornos del aprendizaje en general y de la lectoescritura
en particular. Surge as otro mbito importante de abordar.
3. ASPECTOS EN LOS QUE EL LINGISTA PUEDE APORTAR
AL CAMPO DE LA PATOLOGIA DEL LENGUAJE
Un lingista interesado en la patologa del lenguaje puede aportar en
los trastornos del habla, de la voz y del lenguaje. Para ello puede aplicar
(adaptar y10 crear) modelos, conceptos y mtodos provenientes de las dis-
tintas disciplinas de la lingstica. As, en los problemas que plantean los
trastornos del habla y de la voz se puede aplicar la fontica articulatoria
(especialmente en alteraciones del habla) y la fontica acstica (en especial
en los trastornos de la voz). En los trastornos del lenguaje es factible apli-
car modelos fonolgicos, morfosintcticos y semnticos. Ello, sin desco-
nocer los aportes que pueden surgir de la lingstica del texto, la pragm-
tica, la psicolingstica y la neurolingstica.
Evidentemente, la naturaleza del problema que se aborde y el objetivo
que se persiga determinan los conceptos, modelos y disciplina lingstica
a las que se puede recumr.
El quehacer del lingista en cualquiera de las reas de la patologa del
lenguaje antes mencionadas puede focalizarse en: a) la caracterizacin de
los cuadros, b) el diseo de mtodos e instrumentos para evaluar diferentes
aspectos del lenguaje, y c) el aporte de conceptos y enfoques que los profe-
sionales que atienden pacientes pueden utilizar en la terapia.
962 M A R ~ AMERCEDES PAVEZ
El lingista puede aportar en la caracterizacin de los diferentes cua-
dros, aplicando conceptos que permitan descnbir con precisin la "semio-
loga lingstica" de los trastornos. Por ejemplo, si un neurlogo describe
el lenguaje de su paciente afsico como "telegrfico" ("porque habla como
telegrama"), el lingista puede aplicar criterios morfosintcticos y caracte-
rizar el "agramatismo". En los errores de articulacin de un nio que "emi-
te bien algunos sonidos en ciertas palabras y en otras no", puede estudiar si
existen algunos alfonos alterados consistentemente en contextos especfi-
cos. Se puede establecer tambin si una determinada alteracin de la voz se
relaciona con parmetros acsticos especficos en el espectrograma. Si un
paciente "no comprende bien el lenguaje", el lingista puede describir en
qu aspecto del lenguaje parece centrarse su dificultad (discriminacin de
fonemas?, identificacin de signos lingsticos?, problemas con los cam-
pos semnticos?, dificultad para procesar algn tipo de estructura
morfosintctica?, etc.).
Distinciones clsicas en la lingstica como la existente entre fontica y
fonologa son muy tiles al aplicarlas a la descripcin de sntomas y han
permitido definir con claridad el trastorno fonolgico en los nios, por ejem-
plo (Ingram, D., 1983; Pavez, M.M., 1990; Pavez, M.M., 1995). La des-
cripcin cuidadosa de los aspectos lingsticos alterados contribuye a una
mejor comprensin de un trastorno especialmente cuando se incorpora al
conjunto de los otros sntomas (por ej., alteraciones neurolgicas, dficit
en la memoria y la atencin, etc.) y all es importante la interaccin con
otros profesionales que trabajan clnicamente con los pacientes. Ellos co-
nocen los aspectos del lenguaje que merecen especial atencin en los dis-
tintos cuadros (aunque no manejen una conceptualizacin lingstica). As,
orientan la atencin del lingista a focos de real inters en el campo de la
patologa. Por ejemplo, un fonoaudilogopuede manifestar que recibe ado-
lescentes derivados por problemas de rendimiento escolar y que, al eva-
luarlos, presentan dificultad para descnbir una lmina, para contar algo
que les ocum y para comprender un texto; caractersticas que no constitu-
yen ningn cuadro conocido. Una descripcin de ese tipo puede sugerir al
lingista problemas en el manejo del discurso. Ello puede motivar una in-
vestigacin que puede conducir a postular y describir un dficit en el dis-
curso dentro de un cuadro de trastornos del desarrollo del lenguaje en la
adolescencia (como ha ocumdo en la unidad de lingstica aplicada en la
Escuela de Fonoaudiologa) (Pavez, M. M., 1999).
Existen tambin otros conceptos provenientes del estudio del discurso
(y de la pragmtica) que pueden aplicarse para conocer, por ejemplo, la
conversacin en nios deficientes mentales, si la interaccin comuni-
cativa funcional es un tema de inters para los profesores de educacin
LINGO~STICA
APLICADA A LOS TRASTORNOS DEL LENGUAJE 963
diferencial y los terapeutas que abordan este tipo de trastornos (Pavez,
M.M. et al., 1997).
Por otra parte, un trabajo conjunto permite evaluar si las caractersticas
emanadas desde la lingstica clarifican la semiologa de los trastornos y si
se incorporan coherentemente en la semiologa general de stos.
Una mayor comprensin y caracterizacin de los cuadros facilita el diag-
nstico diferencial que permite identificar el trastorno que afecta a una
persona (paso previo a la intervencin teraputica). Obviamente, la mayor
aspiracin es lograr un modelo explicativo de los trastornos, que vaya ms
all de la mera descripcin y que alcance un valor predictivo que permita
"prevenir" o aminorar una alteracin. Sin embargo, una aspiracin de esta
naturaleza est condicionada en gran parte por la existencia de modelos
explicativos del "funcionamiento normal del lenguaje" en los individuos.
En el quehacer clnico vinculado con la patologa del lenguaje, uno de
los primeros pasos es establecer (o corroborar) si una persona tiene o no un
trastorno (de habla, voz o lenguaje). Ello exige recopilar los antecedentes
de la persona y evaluarla La evaluacin es una actividad concreta que
exige contar con instrumentos y procedimientos especficos, en cuyo dise-
o y creacin el lingista puede colaborar de modo importante. Sin embar-
go, es un quehacer distinto que le plantea desafos nuevos. As, para eva-
luar determinados aspectos lingsticos es necesario resolver problemas
relacionados con: a) las unidades o procesos que se evaluarn; b) los proce-
dimientos que se usarn para educir y registrar las respuestas y c) los crite-
rios para interpretarlas. Por ejemplo, el diseo de un instrumento para eva-
luar la articulacin de nios de 5 aos, de nivel sociocultural bajo (a fin de
saber si tienen o no un trastorno articulatono) plantea interrogantes como:
jse evaluarn fonemas aislados, slabas de distinta estructura y10 la emi-
sin de fonemas en palabras?, cuntas veces cada unidad?, jse le pedir
repetir el modelo dicho por el examinador, nominar dibujos u otra tarea?,
jy si no conoce la figura o no dice la palabra que se esperaba?, cunto
tiempo podr atender sin cansarse un nio de esa edad?, jse grabar la
respuesta y se transcribir despus?, jo se transcribir inmediatamente y
dnde?, jcon qu alfabeto o signos diacrticos, especialmente si la articula-
cin es patolgica? (al respecto, existen propuestas para extender el alfabe-
to fontico internacional para transcribir habla patolgica, Duckworth, M.
et al., 1990). Y, por ltimo, una de las preguntas ms difciles de responder
en nuestro medio: jcmo establecer si las respuestas obtenidas son norma-
les o no en un nio de 5 aos de nivel sociocultural bajo?
Es importante recordar que, a diferencia de los estudios psicolingsticos
para conocer el desarrollo normal del lenguaje, la evaluacin clnica la
efectan profesionales que no son lingistas, en sesiones con un tiempo
limitado, con el objetivo de identificar los problemas de una persona (nio o
adulto) y luego disear estrategias teraputicas para remediarlos. Por ello
se pueden aplicar conocimientos y procedimientos de la psicolingstica,
pero con las adaptaciones requeridas por la situacin.
El lingista puede disear y construir tests o pruebas, pero eso implica
nuevamente un trabajo en equipo. El profesional que trabaja en la clnica
con los pacientes normalmente sabe cules son las reas de problemas que
necesita evaluar, y el lingista puede responder a esas necesidades. Ade-
ms, la construccin de pruebas vlidas y confiables, con normas que per-
mitan identificar un rendimiento anormal implican un arduo trabajo donde
la asesora metodolgica de un especialista en elaboracin de pruebas es
fundamental. Es una tarea difcil, pero interesante y necesaria donde el
lingista puede hacer un valioso aporte. Existen variados tests y pruebas
para evaluar diferentes aspectos del lenguaje, sin embargo, no han sido
creados para la lengua espaola y sus normas no corresponden a nuestra
realidad. Es necesario, por lo tanto, construir nuestros propios instrumen-
tos de evaluacin (un buen ejemplo emanado desde el mbito lingstico es
el TEVI, cuya aplicacin en nios con trastorno especfico del lenguaje,
grado moderado, ha contribuido a una mejor caracterizacin del cuadro,
Echevem'a, M. et d.,1982; Pavez, M.M. et al., 1989).
Los parrnetros normales constituyen una demanda frecuente de parte
de los especialistas en patologa del habla, voz y lenguaje. Suponen que los
lingistas manejan esa informacin y saben. por ejemplo, cul es el lxico
bsico de un adulto, ingeniero, de 50 aos (para poder basarse en eso y
controlar a su paciente afsico de esa edad y profesin); o cul es la se-
cuencia en que se adquieren las preposiciones (para seguirla en su plan
teraputico con un nio); o cul es la frecuencia fundamental normal de la
voz de una mujer de una determinada edad (para corroborar si la voz de su
paciente est muy lejos de la normalidad). Evidentemente esas interrogantes
no encuentran respuesta en el mbito de la lingstica terica (cuyo queha-
cer es otro). Es la lingstica aplicada la que necesita con urgencia encon-
trar respuesta a interrogantes de esa naturaleza (obviamente interactuando
con otros especialistas en dialectologa, psicolingstica o fontica acsti-
ca, etc.).
La necesidad de normas es importante especialmente para detectar o
corroborar la existencia de un problema en un paciente (cuyos rendimien-
tos se comparan con las normas) y en esa instancia son muy tiles las prue-
bas o tests estandarizados. Sin embargo, existen evaluaciones que no re-
quieren normas cuyo propsito es disear los objetivos y estrategias tera-
puticas, o controlar la evolucin del paciente. Tambin el lingista puede
colaborar con los clnicos sugiriendo o diseando estrategias para evaluar,
LINGU~STICAAPLICADA A LOS TRASTORNOS DEL LENGUAJE 965
por ejemplo, comprensifin d preposiciones locativas o de determinadas
estructuras morfosintcticas, en situaciones semiestructuradas. Otro aporte
importante es la metodologa de obtencin y anlisis de Corpus de lenguaje
espontneo (o inducido) donde es factible considerar distintos aspectos (di-
versidad lxica, construcciones morfosintcticas, errores fonolgicos, co-
herencia del discurso, etc.).
Por ltimo, el lingista que se interesa en la patologa del lenguaje pue-
de aportar conceptos y enfoques que los profesionales que atienden pacien-
tes pueden utilizar en la terapia. Es claro que un lingista no est capacita-
do para tratar pacientes (a menos que realice los estudios profesionales que
lo habiliten). Sin embargo, en un equipo puede hacer distintos aportes, por
ejemplo, proponer enfoques diferentes para abordar un problema fontico
y para abordar trastornos fonolgicos; proponer al terapeuta estrategias de
interaccin comunicativa con su paciente a partir de la perspectiva prag-
mtica, o proporcionar secuencias de estmulos verbales de complejidad
gradual en cualquiera de los aspectos del lenguaje, etc.
CONCLUSIONES
Los planteamientos antes expuestos intentan corroborar que la lings-
tica aplicada a los trastornos del lenguaje constituye "un gran e interesante
desafo", como se seal al comienzo de este artculo. Su campo es tan
amplio que el lingista enfrentado a una realidad distinta necesita previa-
mente tomar una serie de decisiones como:
a) determinar en qu rea de la patologa centrar su inters: trastornos
del lenguaje oral y10 trastornos del lenguaje escrito; alteracin de los
procesos centrales de codificacin y decodificacin ("trastornos del
lenguaje") y10 problemas en la produccin de las emisiones ("trastor-
nos del habla y de la voz");
b) seleccionar el tipo de quehacer en que focalizar su actividad: aporte
terico para una mejor comprensin de los cuadros; contribucin con
instrumentos y metodologas al proceso de evaluacin y10 aporte a la
terapia de los trastornos. Evidentemente, estos tres tipos de aplicacin
no se excluyen, sino que, por el contrario, en muchas ocasiones son
complementarios;
c) determinar en qu etapa del desarrollo de una persona le interesa
trabajar: con lactantes, con nios preescolares, con escolares, con
adolescentes, con adultos y10 con ancianos. Obviamente cada grupo
de edad plantea problemticas diferentes.
Las opciones variarn segn los intereses personales y la 'formacin
terica de cada uno, pero es importante destacar que con cualquier opcin
la lingstica aplicada a la patologa del lenguaje implicar: a) seleccionar
y10 adaptar modelos y mtodos para resolver problemas especficos en es-
trecha interaccin con profesionales de otras disciplinas (lo que implica
tambin compartir conceptos especializados y su correspondiente lenguaje
tcnico), y b) probar en muchas ocasiones que la lingstica realmente es
una contribucin til que aporta al campo de la patologa, lo que exige
desarrollar investigaciones con resultados objetivables y replicables en el
mundo de la ciencia.
As, este amplio campo exige a los lingistas creatividad, capacidad
para convertir la teora en prctica y para generar modelos y teoras a partir
de la prctica. Adems, generosidad para comprometerse con personas cuya
vida est alterada por un trastorno de lenguaje.
LINGU~STICAAPLICADA A LOS TRASTORNOS DEL LENGUAJE 967
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