ORGENES DE LA INQUISICION
En el siglo XII, en respuesta al resurgimiento de la hereja de forma organizada, se produjo
en el sur de Francia un cambio de opinin dirigida de forma destacada contra la
doctrina albigense. Esta doctrina crea en la existencia de dos dioses, uno malo y el otro
bueno(dualismo), adems inclua en su prctica nociones nocivas respecto al matrimonio y
otras instituciones de la sociedad como la propiedad o el principio de autoridad y, tras los
ms dbiles esfuerzos de sus predecesores, el Papa Inocencio III organiz una cruzada
contra esta comunidad. Promulg una legislacin punitiva contra sus componentes y envi
predicadores a la zona. Sin embargo, los diversos intentos destinados a someter la hereja
no estuvieron bien coordinados y fueron relativamente ineficaces.
En pleno siglo XII cuando Europa luchaba contra la hereja Espaa se podra considerar
como un paradigma de la tolerancia religiosa. Los gobernantes recogan y asimilaban la
cultura musulmana y el pueblo realizaba pacficos intercambios comerciales y financieros
con judos y rabes. Segn Henry Kamen en su libro La Inquisicin espaola, en la
sociedad espaola hasta el surgimiento de la inquisicin coexistan pacficamente rabes,
cristianos y judos, generndose entre estas tres culturas un intenso intercambio tanto
comercial como cultural.
Pero en el resto de Europa, concretamente en el 1231, con los
estatutos Excommunicamus del Papa Gregorio IX el Papa redujo la responsabilidad de los
obispos en materia de ortodoxia, estableci severos castigos y cre el cargo de inquisidor
que fue confiado casi en exclusiva a los franciscanos y a los dominicos, a causa de su mejor
preparacin teolgica y su supuesto rechazo de las ambiciones mundanas y someti a los
inquisidores bajo la jurisdiccin del pontificado. Al poner bajo direccin pontificia la
persecucin de los herejes, Gregorio IX actuaba en parte movido por el miedo a que
Federico II, emperador del Sacro Imperio Romano, tomara la iniciativa y la utilizara con
objetivos polticos. Restringida en principio a Alemania y Aragn, la nueva institucin entr
enseguida en vigor en el conjunto de la Iglesia, aunque no funcionara por entero o lo hiciera
de forma muy limitada en muchas regiones de Europa.
Dos inquisidores con la misma autoridad nombrados directamente por el Papa eran los
responsables de cada Tribunal, con la ayuda de asistentes, notarios, polica y asesores. Los
inquisidores fueron figuras que disponan de imponentes potestades, porque podan
excomulgar incluso a prncipes. En estas circunstancias sorprende que los inquisidores
tuvieran fama de justos y misericordiosos entre sus contemporneos. Sin embargo, algunos
de ellos fueron acusados de crueles y brutales como Lucero el Inquisidor de Crdoba.
PROCEDIMIENTOS
Los inquisidores se establecan por un periodo definido de semanas o meses en alguna
plaza central, desde donde promulgaban rdenes solicitando que todo culpable de hereja
se presentara por propia iniciativa. Los inquisidores podan entablar pleito contra cualquier
persona sospechosa. A quienes se presentaban por propia voluntad y confesaban su
hereja, se les impona penas menores que a los que haba que juzgar y condenar. Se
conceda un periodo de gracia de un mes ms o menos para realizar esta confesin
espontnea; el verdadero proceso comenzaba despus.
Si los inquisidores decidan procesar a una persona sospechosa de hereja, el prelado del
sospechoso publicaba el requerimiento judicial. La polica inquisitorial buscaba a aquellos
que se negaban a obedecer los requerimientos, y no se les conceda derecho de asilo. Los
acusados reciban una declaracin de cargos contra ellos. Durante algunos aos se ocult
el nombre de los acusadores, pero el papa Bonifacio VIII abrog esta prctica. Los acusados
estaban obligados bajo juramento a responder de todos los cargos que existan contra ellos,
convirtindose as en sus propios acusadores. El testimonio de dos testigos se consideraba
por lo general prueba de culpabilidad.
Los inquisidores contaban con una especie de consejo, formado por clrigos y laicos, para
que les ayudaran a dictar un veredicto. Les estaba permitido encarcelar testigos sobre los
que recayera la sospecha de que estaban mintiendo. En 1252 el Papa Inocencio IV, bajo
la influencia del renacimiento del Derecho romano, autoriz la prctica de la tortura
para extraer la verdad de los sospechosos. Hasta entonces este procedimiento haba
sido ajeno a la tradicin cannica.
Los castigos y sentencias para los que confesaban o eran declarados culpables se
pronunciaban al mismo tiempo en una ceremonia pblica al final de todo el proceso. Era
el sermo generalis o auto de fe. Los castigos podan consistir en una peregrinacin, un
suplicio pblico, una multa o cargar con una cruz. Las dos lengetas de tela roja cosidas en
el exterior de la ropa sealaban a los que haban hecho falsas acusaciones. En los casos
ms graves las penas eran la confiscacin de propiedades o el encarcelamiento. La pena
ms severa que los inquisidores podan imponer era la de prisin perpetua. De esta forma
la entrega por los inquisidores de un reo a las autoridades civiles, el brazo secular de la
Inquisicin, equivala a solicitar la ejecucin de esa persona. Era extraordinariamente difcil
que un hombre que hubiese sido llevado ante el Santo Oficio saliera de all materialmente
sin una sola mancha. Por eso afirma Turberville:
Un hombre puede salir de la inquisicin sin ser quemado pero tiene la seguridad de
que saldr chamuscado, Pgina. 62
Aunque en sus comienzos la Santo Oficio dedic ms atencin a los albigenses y en menor
grado a los valdenses, sus actividades se ampliaron a otros grupos heterodoxos, como la
Hermandad, y ms tarde a los llamados brujas y adivinos. Una vez que los albigenses
estuvieron bajo control, la actividad de la Inquisicin disminuy, y a finales del siglo XIV y
durante el siglo XV se supo poco de ella. Sin embargo, a finales de la edad media los
prncipes seculares utilizaron modelos represivos que respondan a los de la Santo Oficio.
LA INQUISICIN MEDIEVAL EN EUROPA
La Inquisicin se desarroll en la edad media como un instrumento eficaz para hacer frente
al problema de la hereja que como, en el siglo XII se haba convertido en una seria amenaza
para la Iglesia Catlica.
Literalmente, hereja, significa seleccin y en aquella poca imperaba la idea de la
enormidad del pecado de seleccionar las creencias en vez de aceptar ntegramente la fe de
la Iglesia. As ya en la antigedad, en el terreno de la filosofa Policarpo, habla de los herejes
como del Anticristo, primer hijo del diablo. Asimismo, Tomas de Aquino en su obra
suprema "La Summa Theologica", compara al hereje con un monedero falso.
Es un error concebir la persecucin de los herejes como algo impuesto por la Iglesia al
estado laico ya que tanto uno como otro exigan una disciplina con objeto de que los sbditos
obedecieran a sus legtimos gobernantes, el hereje es pues a ojos del Estado, e igual que
el criminal, un rebelde y un paria. As, por ello las autoridades seculares normalmente
cooperaban gustosas con las eclesisticas con el esfuerzo para extirpar un mal que se
estimaba peligroso tanto para la sana moral como para la sana doctrina. Ya que:
el hereje corrompe la fe, indispensable para la vida del alma
De esta forma reyes y Papas aunaban esfuerzos en el intento de acabar con tal amenaza y
as en 1184 el Papa Lucio III y el Emperador Federico Barbarroja acordaron actuar
conjuntamente contra la hereja y decidieron que la pena para ese delito fuera el exilio y la
confiscacin de bienes. Mas tarde en 1238 las Constituciones de Melfi dictadas por el
emperador alemn y aplicadas slo a la isla de Sicilia se decretaba la muerte en la hoguera
como castigo a la hereja.
De modo similar en Francia en 1270 Luis IX dispona el mismo castigo; en 1401 (ya en la
baja edad media) la misma pena aplicada a este delito se aplic al derecho ingls.