IESE
UNIVERSIDAD DE NAVARRA
LA NUEVA ECONOMIA Y EL
CRECIMIENTO ECONOMICO
Antonio Argandoa*
DOCUMENTO DE INVESTIGACION N 437
Mayo 2001
Publicado por la Ctedra Economa y Etica
* Profesor de Economa, IESE
Divisin de Investigacin
IESE
Universidad de Navarra
Av. Pearson, 21
08034 Barcelona
Copyright 2001, IESE
Prohibida la reproduccin sin permiso
LA NUEVA ECONOMIA Y EL CRECIMIENTO ECONOMICO
Resumen
La nueva economa es el nombre que damos a la reciente revolucin tecnolgica que
se centra en las tecnologas de la informacin y de las comunicaciones (TIC). En principio, su
principal efecto debera ser una aceleracin del crecimiento de la productividad. En este artculo
estudiamos la nueva economa desde el punto de vista de la teora del crecimiento, pasando
revista a los efectos que las nuevas TIC tienen sobre la productividad total de los factores en el
sector productor de bienes de TIC, en la productividad del trabajo en los sectores usuarios y en
la productividad total de los factores de la economa en su conjunto.
LA NUEVA ECONOMIA Y EL CRECIMIENTO ECONOMICO
Qu es la nueva economa?
Existe la nueva economa? Si con este trmino pretendemos designar un fenmeno
que se escapa a las leyes de la economa convencional, la respuesta es no. Pero si
entendemos como nueva economa una revolucin tecnolgica incubada a lo largo de los
aos cincuenta y sesenta del siglo XX, que explota en los primeros aos setenta y que se
manifiesta sobre todo en los aos noventa, la respuesta debe ser afirmativa (1).
La nueva economa trata de la adquisicin, procesamiento, transformacin y
distribucin del conocimiento y de la informacin (de ah el nombre de tecnologas de la
informacin y las comunicaciones, TIC). En sentido estricto, afecta: 1) al hardware (sobre todo,
ordenadores) que procesa y almacena la informacin; 2) al sistema de comunicaciones que la
recibe y transmite, y 3) al software que dirige todo el sistema (2). No se trata, obviamente, de
sectores nuevos (las mquinas calculadoras y los telfonos pertenecen a revoluciones
tecnolgicas anteriores), pero presenta algunos caracteres que le dan una gran relevancia:
1) El uso generalizado del software (que es, hasta cierto punto, un sustituto de la
inteligencia humana).
2) Una gran velocidad de progreso tecnolgico.
3) Ciertos caracteres econmicos que, sin ser radicalmente nuevos, interfieren
con el funcionamiento competitivo de los mercados, como el hecho de que se
trate de bienes de experiencia, que se deben adquirir sin conocerlos
suficientemente, y que dejan de ser de inters cuando ya se conocen, o la
presencia de altos costes hundidos de entrada, costes marginales de
produccin prcticamente nulos y la prctica ausencia de restriccin
de capacidad (cfr. Shapiro y Varian, 1998),
4) La posibilidad de trabajar en red (network), con altas externalidades de
adopcin, efectos de quedar atrapado (locked in) en una tecnologa
determinada, tendencia al dominio del mercado por una sola o unas pocas
empresas, etc.
(1) Este trabajo se inserta en los proyectos de la Ctedra Economa y Etica del IESE. Agradezco a la Fundacin
Jos y Ana Royo su generosa ayuda.
(2) Vase la definicin de Nordhaus (2000).
4
5) La difusin de sus efectos por toda la economa, afectando a las decisiones de
consumo y trabajo, al modo de dirigir las empresas y de llevar a cabo las
polticas gubernamentales, etc. (3).
La nueva economa y el crecimiento
Si la nueva economa es, ante todo, una revolucin tecnolgica, es obvio que tendr
mucho que ver con el crecimiento econmico. En efecto, la produccin de bienes y servicios
consiste en la combinacin de factores productivos (mano de obra, diversos tipos de capital
fsico, humano, organizativo y social, etc.) segn lo permite la tecnologa utilizada. El
aumento de la produccin total de un pas (su crecimiento econmico) vendr dado, pues,
por el aumento de la cantidad y calidad de los factores productivos empleados y por la
incidencia del progreso tecnolgico, que eleva la productividad conjunta de todos ellos (la
llamada productividad total de los factores, PTF, o productividad multifactorial) (4).
Cabe esperar, pues, que la nueva economa acte a travs de todas o algunas de las
siguientes vas:
1) El progreso tecnolgico tiene lugar, en primer lugar, en la industria de
produccin de bienes y servicios de informacin y comunicaciones, y se
manifiesta como un aumento de la productividad total de los factores en dicho
sector. El resultado ser un aumento en la calidad, velocidad, capacidad, etc.
del hardware, del software y de los medios de comunicacin, o, en trminos
econmicos, en una reduccin de su coste. Esto genera un aumento en su
demanda y de su nivel de produccin, de modo que el sector adquiere cada vez
ms peso en el conjunto de la economa.
2) Las TIC son tecnologas de utilizacin general (general purpose technologies)
que se emplean como factores en la produccin de otros muchos bienes y
servicios. La reduccin de su coste se traduce en una gran demanda de los
mismos por parte de otras industrias, que sustituyen capital convencional y mano
de obra por ordenadores, robots, nuevos sistemas de comunicacin, etc., o que
producen nuevos bienes y servicios con esas tecnologas. La productividad de los
dems factores, especialmente del trabajo, aumenta rpidamente por el uso ms
intenso del capital ligado a las nuevas tecnologas (capital deepening).
A su vez, las especificaciones de la nueva tecnologa alteran la demanda de los
dems factores productivos: nuevas cualificaciones de la mano de obra, nuevos
sistemas de direccin y gestin, necesidad de infraestructuras (pblicas o
privadas) de apoyo, etc. Y esto aumenta tambin la productividad del capital de
informacin y comunicaciones (5).
(3) Un interesante anlisis sociolgico de los efectos de las nuevas tecnologas puede verse en Castells (1996,
1997, 1998).
(4) Un trabajador puede ser ms productivo porque utilice una mquina ms grande o ms avanzada, porque
est ms cualificado o porque se integre en un sistema productivo ms eficiente. Esto ltimo es lo que, de
alguna manera, pretende medir la productividad total de los factores.
(5) En lo que sigue no desarrollaremos este apartado, que tiene, sin embargo, un gran inters, porque da cuenta
de la ampliacin de la desigualdad de los salarios entre trabajadores cualificados y no cualificados cuando la
introduccin de las nuevas tecnologas aumenta la demanda de los primeros (Blanchflower y Slaughter,
1998; Greenwood y Yorukoglu, 1997; Katz y Murphy, 1992; Krueger, 1993); porque explica posibles
retrasos en la introduccin de las nuevas tecnologas y porque pone de manifiesto algunos requisitos
institucionales y ambientales para el desarrollo e implantacin de las TIC.
5
3) En la medida en que el progreso tecnolgico se difunda de unos sectores a otros,
se generarn efectos de desbordamiento (spillover) que elevarn la productividad
total de los factores en sectores no relacionados con el uso de los bienes de
capital de las nuevas tecnologas y, en definitiva, en toda la economa.
Nuestra tesis es que todos esos efectos se han producido o se estn produciendo,
primero en la economa norteamericana, lder indiscutido en este terreno, y luego en los
dems pases, como seguidores. Sin embargo, an nos falta perspectiva temporal para
identificarlos adecuadamente.
En lo que sigue exploraremos sucesivamente esas tres vas de crecimiento de la
productividad por la introduccin de las TIC: 1) el progreso tecnolgico en el propio sector
de las TIC; 2) el impacto de esas tecnologas sobre la productividad del trabajo, a travs del
aumento del stock de capital (hardware, software y medios de comunicacin), y 3) el impacto
que tienen sobre la productividad total de los factores, es decir, la difusin del progreso
tecnolgico al resto de la economa.
El progreso tecnolgico en las TIC
El primer protagonista de nuestra historia, cronolgicamente hablando, es el
ordenador. Este, en su origen, fue un producto evolucionario: una continuacin de la
tecnologa vigente (Kranzberg, 1985) (6). Si en l hay algo revolucionario, se debe: 1) a
la velocidad del progreso tecnolgico en el desarrollo del ordenador, y 2) a las innovaciones
complementarias y a los procesos de adaptacin social e institucional que generalizaron su
uso (principalmente el desarrollo de las comunicaciones).
La velocidad del progreso tecnolgico en la industria de fabricacin de ordenadores
se puede resumir en la ley de Moore, que ya en 1965 afirm que la densidad de transistores
en un chip se doblaba cada doce meses, y que esa tendencia continuara durante bastantes
aos (7). De ah resulta que el poder de clculo de un ordenador en 1999 era 66.000 veces
mayor que su equivalente de 1975, a igualdad de coste (Campbell-Kelly y Aspray, 1996). En
trminos econmicos, este progreso se traduce en una rapidsima cada del precio de los
equipos, como se ve en la Tabla 1 (8).
Tabla 1. Tasa anual de variacin de precios en Estados Unidos
1990-1993 1993-1997 1997-1999
Total equipos de TIC 2,9 5,6 7,4
Hardware 12,2 18,8 24,6
Software 1,6 1,6 0,7
Equipos de comunicaciones 0,9 0,6 1,0
Fuente: U. S. Bureau of Economic Analysis, abril de 2000 (cit. en Daveri, 2000, pg. 35).
(6) Las conocidas historias de expertos que se equivocaron profundamente al predecir el impacto futuro de esas
innovaciones muestran que estaban trabajando dentro del marco tecnolgico, institucional y social anterior.
(7) Gordon Moore, cofundador de Intel. Con el paso del tiempo, el plazo se ha ido ampliando a 18 meses
(Cohen et al., 1999) y a 27 (Nordhaus, 2000), pero la tasa de crecimiento sigue siendo formidable.
(8) La evidencia emprica sobre el crecimiento de la productividad total de los factores en las industrias de las
TIC es muy abundante. Cfr., por ejemplo, Bureau of Labor Statistics (1999); Jorgenson y Stiroh (2000);
Oliner y Sichel (2000); Stiroh (1998).
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La ley de la demanda sugiere que semejante reduccin de precios se traducir en un
formidable aumento de la cantidad demandada. No es de extraar, pues, que el uso del
ordenador haya conocido un desarrollo sin precedentes (9).
Paralelamente al progreso tecnolgico en la industria de los ordenadores tiene lugar
el de las comunicaciones, que en veinte aos han visto multiplicar por 22 la velocidad de
transmisin de datos por lneas telefnicas ordinarias (Maxwell, 1999), y que an est en los
primeros pasos del uso del mvil. La combinacin del ordenador con las nuevas tecnologas
de la comunicacin potencia enormemente ambos medios: en agosto de 1981 haba 213
ordenadores conectados en Internet, 300.000 en octubre de 1990, y 60 millones a finales de
1999 (Cohen et al., 1999).
Este formidable progreso tecnolgico afecta, sin embargo, a un porcentaje pequeo
del PIB, incluso en Estados Unidos: no ms del 4,5% en 1998 (Gelauf y de Bijl, 2000) (10),
aunque creciendo muy rpidamente (en 1990 era slo del 2,66%: Nordhaus, 2000).
El desarrollo temporal de ese progreso tecnolgico tiene lugar de una manera
progresiva y a saltos. Lo que llamamos la revolucin de las tecnologas de la informacin y
las comunicaciones se fue gestando a lo largo de los aos cincuenta y sesenta del siglo XX. Al
principio, el uso de los ordenadores estaba limitado a algunas entidades pblicas (NASA,
Departamento de Defensa, Oficina del Censo), y a unas pocas grandes empresas. Si esto
creaba algunas expectativas, los mercados no lo reflejaban.
El primer salto tecnolgico relevante tuvo lugar a principios de los aos setenta,
cuando Intel lanz el primer microprocesador, un ordenador microprogramable en un solo
chip (Ceruzzi, 1998, pg. 220), de uso no especificado (general purpose), cuya adaptacin a
los diferentes usos se llevara a cabo mediante el software apropiado (Jackson, 1997,
pg. 75). Greenwood y Yorukoglu (1997) ponen fecha a ese salto tecnolgico: 1974; Hobijn y
Jovanovic (2000) lo acotan entre 1968 y 1974.
Los compradores de aquel remoto antecesor de los ordenadores personales no fueron
las grandes empresas, sino otras pequeas, nuevas y desconocidas, que supieron descubrir el
potencial de esta innovacin (Hobijn y Jovanovic, 2000). Por el contrario, las empresas grandes
se enfrentaban a altos costes de sustituir sus equipos anteriores por los nuevos, y sus tcnicos
cualificados por otros que tuviesen los conocimientos y habilidades que exiga la nueva
tecnologa; por eso quedaron rezagadas en la carrera (aunque luego intentaron recuperar el
tiempo perdido mediante fusiones y adquisiciones, o entrando directamente en las TIC). Segn
Greenwood y Jovanovic (1999b) y Hobjin y Jovanovic (2000), esto explica la subvaloracin del
mercado de capitales desde 1973 y su auge despus de 1985, que atribuyen principalmente a las
empresas nuevas (Microsoft, por ejemplo, sali a bolsa en 1986).
(9) En 1999, ms del 30% de la inversin fija no residencial de las empresas en Estados Unidos se dedic a
equipos de las TIC. Entre 1989 y 1999, el stock de hardware creci a una tasa media anual del 22,4%
(frente a la tasa del 2,5% para la inversin total en activos fijos). Cfr. Stiroh (2001a).
(10) Incluye los subsectores de hardware, software, servicios de automacin, redes de telecomunicaciones y
servicios de transmisin de voz y datos. El sector de bienes de informacin (noticias, informacin
y entretenimiento almacenados, transmitidos y reproducidos por medios digitales), que viene a ser la otra
pata de las TIC, representa otro 2,5% del PIB.
7
La productividad del trabajo
Un aumento en el uso del capital tiene que traducirse en un aumento de la
productividad de los factores complementarios, como el trabajo. La formidable cada en el
precio de las TIC, sobre todo de los ordenadores, y la consiguiente inversin que las
empresas hicieron en ellos, debieron traducirse en un aumento importante en la productividad
(marginal y media) del trabajo. Y, sin embargo, este efecto no ha sido patente hasta fechas
muy recientes.
Robert Solow explic el desconcierto de los economistas ante la aparente ineficacia
de las nuevas tecnologas, en una frase publicada en el New York Times Book Review en
1987, y que se ha hecho famosa: Los ordenadores estn en todas partes, excepto en las
estadsticas sobre productividad. En efecto, los primeros estudios empricos mostraban que
las TIC no tenan efecto alguno sobre la productividad del trabajo, o un efecto muy
pequeo (11). Significaba esto que no estbamos ante un progreso tecnolgico autntico?
Las explicaciones ms plausibles de esa ausencia aparente ponan nfasis en el
retardo con que se notan los efectos de ese tipo de revoluciones. La difusin de las nuevas
tecnologas estara sometida a procesos de aprendizaje (prueba y error) y a fallos de
coordinacin (David, 1991). Faltaba tambin mano de obra cualificada, y la disponibilidad
de recursos poda no ser suficiente, de modo que proyectos rentables (tambin en la vieja
economa) podan quedar paralizados, afectando tambin negativamente a la productividad
(Aghion y Howitt, 1998) (12). Adems, la recuperacin de la productividad poda ser lenta
por la forma de la curva de aprendizaje, por el retraso en reemplazar los equipos antiguos
y por las ventajas de ser un seguidor y no un lder en la innovacin (Greenwood y Jovanovic,
1999a; Yorukoglu, 1998). Y la existencia de varias vas de innovacin implicaba tambin un
reparto de fondos entre ellas, hasta que se mostrase ms claramente cules eran prometedoras
y cules no (Bassanini et al., 2000) (13).
Todas esas razones parecen aceptables, sobre todo a la vista de la evolucin
posterior de la productividad del trabajo: primero, por la revisin de las cifras de la
contabilidad nacional norteamericana (publicada en 1999) (14), que presentaron crecimientos
de la productividad considerablemente mayores que en las estimaciones anteriores, y luego
por la aparicin de nuevos estudios, que arrojaron resultados ya claramente positivos sobre el
impacto de las TIC en la productividad del trabajo (15). En todo caso, el perodo de ajuste a
las TIC ha sido ms breve que el de revoluciones similares en el pasado, quiz porque la
cada de precios ha sido mucho ms importante.
(11) Bailey y Gordon (1988) y Loveman (1988) encontraron un efecto nulo; Parsons et al. (1993), positivo
pero muy pequeo; Berndt y Morrison (1995), negativo, y Bresnahan (1986), un efecto positivo y
significativo.
(12) Esto ha podido apreciarse tambin en los ltimos aos noventa, durante el boom burstil de las TIC.
(13) Jovanovic (1997) estima que los costes de puesta en prctica de una innovacin pueden ser veinte veces
mayores que los costes de investigacin.
(14) La revisin de las cifras de la contabilidad nacional no es un detalle de menor importancia, porque se basa
en el clculo de los precios "hednicos", es decir, los precios que tendran los productos si su calidad
permaneciese constante. De este modo, las ligeras reducciones de precios de los ordenadores en el
mercado se convierten en grandes cadas de precios hednicos, es decir, permaneciendo constante la
calidad (capacidad, velocidad, etc.). Y esos precios fuertemente decrecientes explican que, en los clculos
de productividad basados en la contabilidad del crecimiento, la cantidad aumente mucho, lo que explica el
mayor impacto de las inversiones en TIC sobre la productividad del trabajo. Cfr. Moulton (2000).
(15) Ahora abundan estos estudios. Vanse, por ejemplo, Jorgenson y Stiroh (2000); Lehr y Lichtenberg (1998);
Lichtenberg (1995); Oliner y Sichel (1994, 2000); Siegel (1997); Siegel y Griliches (1992); Steindel (1992).
8
En 1995 se produjo un cambio en la tendencia de la productividad del trabajo en
Estados Unidos, que pas a ser superior a la de los perodos anteriores (aunque, dada la fase
del ciclo, caba esperar lo contrario) (16). De acuerdo con las cifras del Bureau of Labor
Statistics (2000), la productividad media del trabajo creci a una tasa media anual del 2,67%
entre 1995 y 2000, cifra claramente superior a la del perodo 1973-1995 (1,35%) y prxima a
la de 1947-1973 (2,87%) (17).
Son las TIC las principales responsables de ese crecimiento de la productividad del
trabajo? Para muchos autores, s. La Tabla 2 pone de manifiesto que el aumento en la
intensidad de capital, en la que ocupa un lugar destacado la inversin en TIC, es una causa
importante de la mayor productividad del trabajo (18). En la Tabla 3 pueden verse algunas
estimaciones recientes: las columnas 1, 3 y 4 muestran que alrededor del 40% de la
aceleracin de la productividad del trabajo se puede atribuir a las TIC, a travs de
la inversin llevada a cabo en dichas tecnologas (19) (y este porcentaje se eleva al 60-70%
cuando se aade la colaboracin de las TIC al aumento de la productividad total de los
factores: columnas 3 y 4) (20).
Tabla 2. Fuentes del aumento de la productividad del trabajo en Estados Unidos, 1959-1998
1959-1973 1973-1990 1990-1995 1995-1998
Crecimiento medio del producto 4,33 3,13 2,74 4,73
Crecimiento medio de las horas 1,38 1,69 1,37 2,36
Crecimiento medio de la productividad 2,95 1,44 1,37 2,37
Contribucin de la intensidad del capital 1,49 0,91 0,64 1,13
Contribucin de la calidad del trabajo 0,45 0,20 0,37 0,25
Contribucin productividad total de los factores 1,01 0,33 0,36 0,99
Fuente: Jorgenson y Stiroh (2000).
(16) Que en 1995 se produce un cambio de tendencia lo justifica Stiroh (2001a, pg. 15). Nordhaus (2001) lo
verifica tambin con unas definiciones de productividad corregidas.
(17) Las estimaciones empricas de la productividad (Tablas 2 y 3) suelen llevarse a cabo mediante la llamada
"contabilidad del crecimiento": el crecimiento del producto por persona ocupada se descompone en la
contribucin del crecimiento de cada uno de los factores, ms un residuo que se atribuye a
la productividad total de los factores.
(18) Las TIC tambin actan a travs de la productividad total de los factores, como puede verse en la Tabla 2.
(19) El porcentaje estimado por Nordhaus (2001) es del 36%.
(20) Vase en Stiroh (2000a, Tabla 1) un resumen del contenido y metodologa de los estudios mencionados
en esta Tabla.
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Tabla 3. Explicaciones del aumento de la productividad del trabajo en Estados Unidos
Jorgenson Oliner
BLS Gordon y Stiroh y Sichel
Productividad 1995-1999 2,30 2,75 2,37 2,57
Productividad 1973-1995 1,39 1,42 1,42 1,41
Aceleracin 0,91 1,33 0,95 1,16
Intensificacin del capital 0,10 0,33 0,29 0,33
Relacionado con TIC 0,38 0,34 0,50
Otros 0,31 -0,05 0,17
Calidad del trabajo 0,06 0,05 0,01 0,04
Productividad total 0,90 0,31 0,65 0,80
Relacionada con TIC 0,29 0,24 0,31
Otros 0,02 0,41 0,49
Efecto cclico 0,50
Medicin de precios 0,14
Fuentes: BLS (2000); Gordon (2000; Jorgenson y Stiroh (2000); Oliner y Sichel (2000).
Tomado de Stiroh (2001a).
Sin embargo, esta tesis no es aceptada por todos los autores. Gordon (1999, 2000)
se ha distinguido desde hace aos por sus crticas al papel de las TIC, sealando que la mayor
parte del efecto estadstico observado se debe al aumento de la productividad en los sectores
que fabrican bienes de TIC (el argumento de la seccin anterior), y que buena parte del resto
de sus efectos es de carcter cclico (vase la segunda columna de la Tabla 3). Esto no
significa que las TIC no vayan a ser importantes, pero sus efectos hay que buscarlos en el
ms largo plazo: segn Gordon, no estamos, al menos por ahora, ante una revolucin
tecnolgica comparable a las del pasado. O, mejor, debemos suspender el juicio hasta que
veamos en qu para el efecto de las TIC (21).
En general, los estudios desagregados muestran que la aceleracin de la
productividad del trabajo no se limita a las industrias productoras de TIC. Por ejemplo,
Stiroh (2001a) sostiene que dos tercios de las industrias estudiadas para Estados Unidos entre
1987 y 1999 muestran esa aceleracin de la productividad (la aceleracin media en sesenta y
una industrias es de 1,09 puntos percentuales). Como es lgico, las industrias productoras de
TIC presentan aceleraciones de la productividad del trabajo del orden de un punto porcentual
por encima de las dems, de modo que las dos industrias productoras de TIC incluidas en su
estudio contribuyeron con 0,16 puntos a la aceleracin agregada, 26 industrias usuarias de
TCI contribuyeron con 0,66 puntos, y las otras 33 contribuyeron slo con 0,08 puntos (22).
(21) Otros crticos, como Kiley (1999, 2000), ponen nfasis en los costes de ajuste que las nuevas tecnologas
llevan consigo, y su consiguiente efecto negativo sobre el crecimiento de la productividad en el corto
plazo. Roach (1998) seala que esa mejora de la productividad es ficticia, y se debe a la subestimacin de
las horas trabajadas.
(22) Stiroh (2001a) no encuentra los efectos cclicos mencionados por Gordon (2000). Acerca de la baja
productividad del trabajo en algunos sectores usuarios de TIC, como finanzas, seguros e inmobiliario, cfr.
Stiroh (2001b).
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Las TIC y la productividad total de los factores
Como ya dijimos, un cambio tecnolgico importante ejerce sus efectos sobre la
economa principalmente por dos vas: 1) al aumentar el stock de capital producido por las TIC
y empleado en otros sectores aumenta la productividad del trabajo en stos (vase la seccin
anterior), y 2) aumenta tambin la productividad total de los factores. Es decir, el cambio
tecnolgico influye en todos o muchos de los sectores productivos, elevando la productividad de
todos los factores ms all del efecto derivado de la intensificacin del capital (capital
deepening).
Este efecto, lgicamente, debe ser ms lento que el mencionado en el apartado
anterior, porque acta a travs de cambios en la organizacin de la produccin, de los
mercados y de las empresas (rediseo de las prcticas comerciales, simplificacin de la
cadena de oferta, cambios en la funcin de compras y en la estructura organizativa,
sustitucin de intermediarios y aparicin de otros nuevos, reduccin de costes de transaccin,
nuevos mercados, etc.). Y esos cambios se relacionan no slo con el uso de los ordenadores,
sino, sobre todo, con el desarrollo de las redes (Internet, principalmente). Y en este campo,
aunque se han producido ya resultados importantes, es probable que gran parte de los ajustes
estn an pendientes de llevarse a cabo.
Sin embargo, los estudios recientes muestran que al menos algunos efectos se estn
produciendo ya (23). Por ejemplo, Jorgenson y Stiroh (2000) y Oliner y Sichel (2000) (vase
la Tabla 3) hallan que la productividad total ha crecido no slo en los sectores productores de
TIC (este es el arranque de la revolucin que estamos analizando), sino tambin en otros
sectores y, de algn modo, en la economa en su conjunto, y que la contribucin de las TIC a
ese crecimiento no es pequea. Y la Tabla 4 muestra el efecto que distintas partidas de las
TIC tienen en la contribucin de los servicios del capital a la productividad total, con una
clara aceleracin en el perodo reciente (24).
Tabla 4. Contribucin de las TIC y otros activos al crecimiento, Estados Unidos, 1959-1998
1959-1973 1973-1990 1990-1995 1995-1998
Contribucin de los servicios del capital 2,07 1,62 1,20 2,17
Otro capital 1,89 1,27 0,80 1,42
Ordenadores (hardware) 0,09 0,20 0,19 0,46
Ordenadores (software) 0,03 0,07 0,15 0,19
Equipo de comunicaciones 0,06 0,08 0,06 0,10
Fuente: Jorgenson y Stiroh (2000).
Como antes, tampoco estas cifras son aceptadas por todos. Gordon (1999, 2000)
sostiene que el crecimiento de la productividad total se da casi exclusivamente en el sector de
las TIC, y que su influencia no se aprecia en el resto de sectores, una vez que se descuenta el
efecto del ciclo econmico.
(23) El Bureau of Labor Statistics (2000) muestra que la productividad total de los factores creci un 1,26% en
promedio anual entre 1995 y 2000, una cifra notablemente superior a la de 1973-1995 (0,40%), pero
inferior a la de 1947-1973 (1,87%).
(24) Oliner y Sichel (2000) calculan que el efecto del hardware pasa de 0,25 puntos porcentuales en 1990-1995 a
0,63 en 1996-1999. Otros estudios en esta lnea son los de Brynjolfsson y Hitt (2000); Brynjolfsson y Yang
(1996); Council of Economic Advisors (2001); Daveri (2000) y Whelan (2000).
11
Hasta ahora nos hemos referido exclusivamente a la economa norteamericana, por
tratarse de la lder en la produccin de ordenadores (y algo menos en la de
telecomunicaciones) de las nuevas TIC. Es lgico, pues, que sus efectos se noten primero en
aquel pas. Pero la evidencia de otros es tambin relevante (25).
En trminos generales, la historia en otros pases avanzados es similar a la de Estados
Unidos. El progreso tecnolgico ha tenido lugar tambin en ellos, con cadas de precios muy
elevadas en los bienes de las TIC (cfr. Daveri, 2000) y un uso intensificado de esas tecnologas.
Sin embargo, la menor importancia de la produccin de TIC en muchos de ellos se traduce en
un menor crecimiento de la productividad (y del producto per cpita).
La aceleracin de la productividad del trabajo no se aprecia en todos los pases,
probablemente porque (al menos en algunos de ellos) las recientes reformas del mercado
laboral han facilitado un aumento del empleo durante la expansin de los aos noventa,
compensando, al menos en parte, la tendencia al aumento de la productividad debida a la
innovacin tecnolgica. Con todo, se observa tambin un efecto positivo del uso de las TIC
en la productividad del trabajo, mediante la intensificacin del uso del capital.
Tambin ha sido dispar el comportamiento de la productividad total de los factores,
en parte debido a que el marco institucional y social no siempre ha facilitado la rpida
difusin de las nuevas tecnologas. Como regla general, se observa que algunos pases estn
ms avanzados en la produccin y uso de las TIC, lo que se traduce en mayores aumentos de
productividad (del trabajo y total): tal es el caso de Canad, Australia, Finlandia, Noruega e
Irlanda. Alemania, Francia, Blgica y Suecia ocupan un lugar intermedio, mientras que Italia
y Espaa estn claramente atrasados (Daveri, 2000).
Conclusiones
Todo lo anterior nos muestra una historia que, en lneas generales, podemos
presentar as:
1) Desde los aos cincuenta se ha venido gestando un profundo cambio
tecnolgico en las industrias de la informacin y las comunicaciones. A
principios de los aos setenta se ha producido un salto importante, con la
introduccin del microprocesador.
2) A partir de ese momento, la productividad total de los factores se ha acelerado
fuertemente en las industrias de TIC, permitiendo una rpida cada de precios,
sobre todo en el hardware (ordenadores), pero tambin en el software y en el
sistema de comunicaciones.
3) Esos menores precios han inducido una elevada demanda de bienes de capital
de TIC, que tienen la categora de bienes de consumo en algunos casos, pero
que son tambin factores de produccin en todos los sectores productivos,
porque se trata de tecnologas de uso general, esto es, fcilmente adaptables a
las necesidades de los distintos usuarios.
4) Como consecuencia de lo anterior, el peso del sector de las TIC en el conjunto
de la economa ha aumentado.
(25) Vase, por ejemplo, Andersson (2000); Bassanini et al. (2000); Commission of the European
Communities (1999); Daveri (2000); Scarpetta et al. (2000); Schreyer (2000), entre otros.
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5) El uso creciente de bienes de TIC como factores productivos en muchos sectores
ha provocado un aumento considerable de la productividad del trabajo. Esto est
de acuerdo con la teora neoclsica del crecimiento: el aumento en el uso de un
factor productivo acumulable eleva la productividad de los dems factores (26).
6) La evidencia sobre el aumento de la productividad del trabajo parece bastante
patente, aunque no se ha notado hasta la segunda mitad de los aos noventa.
Esto implica la existencia de un largo perodo de introduccin de las TIC y de
adaptacin de las empresas a las nuevas condiciones, similar al de revoluciones
pasadas, pero ms corto.
7) El impacto de las TIC en esa mayor productividad del trabajo parece tambin
bastante probado, aunque no hay unanimidad en este punto. Se puede tomar,
pues, como una conclusin bastante probable.
8) Durante el largo perodo de introduccin de las TIC se produjo tambin una
ampliacin del diferencial de los salarios en relacin con la educacin y formacin
profesional de los trabajadores, probablemente porque las nuevas tecnologas
tienen exigencias propias sobre la calidad y preparacin de la mano de obra (27).
9) Hay tambin bastante evidencia de que las TIC elevan la productividad total de
los factores, es decir, desbordan sus efectos sobre el progreso tecnolgico en
otros muchos sectores. La evidencia sobre este efecto es todava parcial, y su
cuanta parece inferior a la que tiene el stock de TIC sobre la productividad del
trabajo. Pero esto no debe extraarnos, porque esos efectos desbordamiento
(spillover) se producen con mucho retraso, principalmente a travs del
desarrollo de la economa de red, que slo ha empezado a crecer en aos muy
recientes. Es probable, pues, que estos efectos sigan multiplicndose en los
aos prximos, aunque, como ya sealamos, no hay acuerdo sobre este punto.
10) El cambio tecnolgico que estamos considerando, es permanente o transitorio?
Estos cambios suelen ser permanentes en niveles, pero transitorios en tasas de
crecimiento: es decir, el nuevo nivel tecnolgico adquirido no tiene por qu
perderse, pero no es probable que su tasa de crecimiento se vaya a mantener
durante un largo perodo. Lo importante es, sobre todo, poder predecir si la
revolucin de las TIC se acabar cuando se detenga la cada en el precio de los
equipos y del software, como ha ocurrido en otras revoluciones tecnolgicas. Y
la conclusin ms probable parece ser que el impacto sobre la productividad del
trabajo se acabar entonces, pero que los efectos sobre la productividad total de
los factores en otros sectores pueden durar an bastante tiempo.
(26) El progreso tecnolgico aqu considerado est incorporado a los equipos (Greenwood et al., 1997;
Hercowitz, 1998). Sin embargo, cuando los precios de los bienes de capital se corrigen por la calidad de
los mismos, el efecto de la incorporacin (embodiment) no es diferente al que tendra si fuese progreso no
incorporado (cfr. Jorgenson, 1966). Y es probable que las formas ms recientes de ese progreso, que
operan a travs de redes, cambios en la estructura organizativa de las empresas, creacin de nuevos
mercados, etc., pertenezcan a la categora de no incorporados.
(27) Vase la bibliografa mencionada en la nota 5.
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11) Por qu se ha producido la revolucin que aqu discutimos? Es decir, cules son
sus causas? Nuestro anlisis no permite contestar a esta pregunta, que
corresponde ms bien a las modernas teoras de la innovacin y del crecimiento
endgeno (28).
12) Con la informacin que tenemos ahora, no parece exagerado atribuir a las TIC el
calificativo de motores del crecimiento de las economas occidentales (29).
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(28) Las respuestas las ofrecen teoras como la de aprender haciendo (Arrow, 1962), la inversin en I+D en
sectores de bienes de capital (Krusell, 1997) o la de inversin en capital humano (Parente, 1994).
(29) El nombre proviene de Bresnahan y Trajtenberg (1995). Raa y Wolff (2000) estudian qu sectores
despliegan un mayor efecto desbordamiento sobre los dems, y llegan a la conclusin de que los primeros
lugares los ocupan los ordenadores y los equipos de oficina
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