Lo Divino Humano, segn William Blake
Reflexin sobre el pensmiento y el arte de W. Blake extrada del libro Ocho ensayos sobre William
Blake de Kathleen Raine (Atalanta, 2013). Fragmento del apartado del libro: Blake,
Swedenborg y lo Divino humano, sin aparato crtico.
Presentacin de la contraportada:
El poeta y grabador William Blake es considerado una de las mentes poticas ms imaginativas y
profundas de la cultura europea; sin embargo, son muy pocos los que han comprendido el
significado de su obra. Los ocho ensayos de este libro, culminacin de ms de cuarenta aos de
investigaciones de Kathleen Raine, mundialmente reconocida por sus estudios sobre la poesa de
Blake, nos revelan, a travs de sus fuentes msticas y culturales, las claves de su complejo mundo
espiritual.
IN
FORMACIN DEL LIBRO
Fragmento seleccionado (pp. 116-120)
Swedenborg se esforz por eliminar la identificacin de la realidad con un orden material externo.
El espacio es una funcin del cuerpo natural, pero el espritu humano es capaz de la omnipresencia
de lo no-espacial. Adems, no es cierto que Dios sea espritu omnipresente mientras el hombre
existe en el espacio, puesto que Dios es Muy Humano, el universo humano es, asimismo, espritu
ilimitado, al igual que Dios. Escribe:
En todos los cielos no hay otra idea de Dios que la idea de un hombre; la razn es que el cielo en
su totalidad, y en cada una de sus partes, tiene la forma de un hombre, y lo Divino, que est con los
ngeles, constituye el cielo; y el pensamiento procede segn la forma del cielo; porque es imposible
que los ngeles piensen a Dios de otra manera. De ah que todos los que en el mundo estn
conjuntados con el cielo (es decir, con los mundos internos), cuando piensan interiormente en s
mismos, es decir, en su espritu, piensan en Dios de manera semejante. sta es la razn por la que
Dios es un Hombre. La forma del cielo afecta a eso que en sus cosas ms grandes y en las ms
pequeas es como s mismo.
El cielo como un todo y cada una de sus partes tiene la forma de un hombre; y porque el hombre
fue creado a imagen y semejanza de Dios, los antiguos, desde el sabio hasta el simple -desde
Abraham hasta los africanos primitivos- pensaron a Dios como un hombre. Esto no es an-
tropomorfismo en el sentido en que la palabra se usa en la actualidad, como una proyeccin de la
imagen humana sobre el misterio divino, sino ms bien lo contrario: un reconocimiento de la
imagen divina impresa en la naturaleza interna de la humanidad como lo Humano Divino, para
usar el trmino de Swedenborg. Todo es Humano, Todopoderoso, Divino, escribe Blake, y resume
la enseanza de Swedenborg en un cuarteto:
Dios Aparece y Dios es Luz / para esas pobres Almas que moran en la Noche, / pero se despliega
una Forma Humana / para aquellos que moran en los Reinos del da.
Estas lneas invierten la visin ilustrada que sostiene que a medida que conocemos mejor el
universo como un hecho natural dejamos de ver a Dios en forma humana. El conocimiento ltimo,
segn Blake y Swedenborg, es que la Divina Humanidad contiene el universo.
Todas las cosas estn comprehendidas en sus Eternas Formas en el cuerpo divino del Salvador, la
Verdadera Vid de Eternidad, La Humana Imaginacin.
Se nos da as una concepcin del hombre totalmente diferente a la de la ciencia materialista: el
Hombre en su ser espiritual es ilimitado y no contiene una parte del universo, sino su totalidad e
infinitud. El cuerpo de lo Divino Humano no est contenido en el espacio natural, sino que en s
contiene todas las cosas. Swedenborg escribe:
No se puede pensar su cuerpo humano como grande o pequeo, o de alguna estatura, porque
estos son tambin atributos del espacio; y as l es el mismo en las primeras cosas y en las ltimas,
y en las ms grandes y en las ms pequeas; y, adems, lo Humano es lo ms ntimo de cada cosa
creada, pero aparte del espacio.
Swedenborg usa un argumento inusual, si bien convincente, para explicar la humanidad de lo
Divino: que los atributos de Dios seran inconcebibles si no estuviesen en trminos humanos; y
dado que Dios slo es cognoscible en trminos humanos, l debe, por tanto, poseer atributos
humanos:
que Dios no podra haber creado el universo y todas las cosas que contiene a menos que l
fuera un Hombre debe comprehenderlo con nitidez una persona inteligente a partir del principio de
que [] en Dios hay amor y sabidura, hay misericordia y clemencia, y tambin que hay absoluta
Bondad y Verdad, porque estas cosas proceden de l. Y porque no puede negar estas cosas,
tampoco puede negar que Dios es un Hombre: pues ni una sola de estas cosas es posible si se
abstrae del hombre: el hombre es su sujeto, y separarlas de su sujeto significa negar su existencia.
Pensad en la sabidura y situadla fuera del hombre. Hay algo ah? [] La sabidura debe tener la
forma que tiene el hombre, debe tener completamente su forma, ni una sola cosa puede existir sin
que la sabidura se halle en ella. En una palabra, la forma de la sabidura es un hombre; y porque
el hombre es la forma de la sabidura, tambin es la forma del amor, la misericordia, la clemencia,
la bondad y la verdad, porque stas conforman una unidad con la sabidura.
Por estas razones, argumenta Swedenborg, se dice que el Hombre fue creado a imagen de Dios,
porque es la forma del amor y la sabidura. No puede ser que el Hombre inventara a Dios segn su
propia imagen, pues esa imagen ya est impresa en nosotros, en nuestro propio ser. El argumento es
sutil; y aunque se podra preguntar si acaso Dios no podra haber creado otros seres y universos
aparte del hombre, el mismo argumento podra aplicarse en todos los casos: cualesquiera que fuesen
sus atributos, tambin llevaran la imagen e impronta de su creador y origen. Blake, que haba ledo
con obvio placer Amor divino y Sabidura de Swedenborg, podra haber estado pensando en este
mismo fragmento cuando se refera a la Divina Imagen Gracia, Piedad, Paz y Amor.
Swedenborg descarta la idea de aquellos que conciben a Dios como diferente de un Hombre, y los
atributos divinos de otra forma que si como Dios fuera hombre; porque separados del hombre no
son ms que fragmentos de la mente. Dios es muy humano, y a partir de l todo Hombre es un
hombre segn reciba el amor y la sabidura. As pues
La Misericordia tiene un corazn humano, / la Piedad un rostro humano, / y el Amor, la divina
forma humana, / y la Paz, el humano ropaje.
La humana forma divina no es el cuerpo natural glorificado con idolatra, sino la forma espiritual
de nuestra naturaleza humana.
Si se comprende que cuando Blake escribi estas palabras, tan luminosamente simples, estaba
presentando la doctrina de Swedenborg, resulta totalmente evidente que no hay humanismo
implcito alguno en su asignacin de atributos humanos a Dios, el origen y autor de nuestra
humanidad. Swedenborg escribi que en todas las formas y usos hay una cierta imagen del
hombre y que todos los usos, de los primeros a los ltimos, y de los ltimos a los primeros, tienen
relacin con todas las cosas del hombre y correspondencias con l y, por consiguiente, el hombre,
desde una determinada perspectiva, es un universo; y de forma inversa, el universo visto desde la
perspectiva de sus usos es una imagen del hombre.
Swedenborg concluye que al hombre se le llama microcosmos por esta razn; puesto que el
universo est totalmente presente en cada una de sus partes. O, de nuevo, en palabras de Blake, un
pensamiento colma la inmensidad. Lo que Swedenborg dice con su estilo artificioso, y Blake
repite en aquello que a sus contemporneos parecan delirios poticos salvajes, es, de hecho, de
extrema sutileza y gran profundidad -la conciencia humana contiene su universo-. Esto constituye
un regreso a la enseanza antigua, como se encuentra por ejemplo en el Corpus Hermeticum, de que
la mente no existe en el espacio, sino que todos los espacios con todo aquello que contienen existen
en la mente. Volver a afirmar esta comprensin en la Inglaterra dieciochesca da fe de una
perspicacia tan extraordinaria que slo puede describirse -y as lo hizo Swedenborg- como una
revelacin proftica.
La autora
Adems de ocupar un lugar prominente en la poesa inglesa contempornea, con quince libros de
poemas publicados, Kathleen Jessie Raine (1908-2003) ser recordada, sobre todo, por sus
estudios acerca del sentido simblico y mstico de la poesa de William Blake, que alcanzaron su
plenitud con la obra Blake and Tradition. Tambin public cuatro volmenes autobiogrficos y, en
1980, la revista Temenos. Diez aos despus, fund The Temenos Academy of Integral Studies,
institucin cultural especializada en poesa y su relacin con Platn, el neoplatonismo, el
misticismo y la tradicin hermtica. Su carrera culmina en el ao 2000 al recibir la Orden del
Imperio Britnico y la Orden de las Artes y las Letras de Francia.