Historia de Abraham (12.125.
18)
Dios llama a Abram
12 Dios le dijo a Abram:
Deja a tu pueblo y a tus familiares, y vete al lugar que te voy a mostrar. 2 Con tus descendientes
formar una gran nacin. Voy a bendecirte y hacerte famoso, y sers de bendicin para otros.
3
Bendecir a los que te bendigan, y maldecir a los que te maldigan. Gracias a ti, bendecir a
todas las naciones del mundo!
4-5
Abram obedeci a Dios y sali de Harn, y no se detuvo hasta llegar a la regin de Canan. Se
llev a su esposa Sarai, a su sobrino Lot, a los esclavos que haba comprado en Harn, y todo lo
que tena. En ese entonces Abram tena setenta y cinco aos.
6
En aquel tiempo, los cananeos todava ocupaban la regin de Canan. Abram recorri toda esa
regin, y lleg a Siquem, donde est el rbol de Mor. 7 All Dios se le apareci y le dijo: Toda
esta regin se la dar a tus descendientes.
Como Dios se le apareci all, Abram le construy un altar. 8 Luego sigui su camino hacia la
zona montaosa que est al este de Betel. Cuando lleg all, arm su tienda de campaa. La
ciudad de Ai estaba al este, y la ciudad de Betel, al oeste. All tambin construy un altar para
adorar a Dios. 9 Luego Abram se fue de all, avanzando poco a poco, en direccin al desierto del
sur.
Abram llega a Egipto
10
En aquel tiempo lleg a faltar comida en toda la regin de Canan. Era tan grave la falta de
alimentos que Abram se fue a vivir a Egipto, porque all s haba alimentos. 11 Cuando ya
estaban cerca de Egipto, Abram le dijo a Sarai:
No hay duda de que eres muy hermosa! 12 Cuando los egipcios te vean, y sepan que eres mi
esposa, a m me matarn y a ti te dejarn con vida. 13 Por eso, cuando te pregunten, diles que eres
mi hermana. As me tratarn bien, y mi vida no correr peligro.
14
Tan pronto como Abram lleg a Egipto, los egipcios vieron que Sarai era muy hermosa.
15
Entonces los asistentes del rey fueron a contarle lo hermosa que era. Enseguida el rey orden
que Sarai fuera llevada a su palacio. 16 Para quedar bien con Abram, el rey le regal ovejas,
vacas, burros, burras, sirvientes, sirvientas y camellos. 17 Todo esto no le agrad a Dios, y por
eso mand graves enfermedades sobre el rey y su familia. 18 De inmediato, el rey mand llamar a
Abram, y le dijo: