EL NGEL GUARDIN recoge tu alma y el cuerpo te deja.
Es verdad, no es un cuento;
Es verdad, no es un cuento:
hay un ngel Guardin
hay un ngel Guardin
que te toma y te lleva como el viento
que te toma y te lleva como el viento
y con los nios va por donde van.
y con los nios va por donde van.
Tiene cabellos suaves
que van en la venteada,
ojos dulces y graves
que te sosiegan con una mirada
y matan miedos dando claridad.
(No es un cuento, es verdad.)
l tiene cuerpo, manos y pies de alas
y las seis alas vuelan o resbalan,
las seis te llevan de su aire batido
y lo mismo te llevan de dormido.
Hace ms dulce la pulpa madura
que entre tus labios golosos estrujas;
rompe a la nuez su taimada envoltura
y es quien te libra de gnomos y
brujas.
Es quien te ayuda a que cortes las
rosas,
que estn sentadas en trampas de
espinas,
el que te pasa las aguas maosas
y el que te sube las cuestas ms
pinas.
Y aunque camine contigo apareado,
como la guinda y la guinda bermeja,
cuando su sea te pone el pecado
EL AMOR QUE CALLA PIECECITOS
Si yo te odiara, mi odio te dara Piececitos de nio,
en las palabras, rotundo y seguro; azulosos de fro,
pero te amo y mi amor no se confa cmo os ven y no os cubren,
a este hablar de los hombres, tan Dios mo!
oscuro.
Piececitos heridos
T lo quisieras vuelto en alarido, por los guijarros todos,
y viene de tan hondo que ha ultrajados de nieves
deshecho y lodos!
su quemante raudal, desfallecido,
antes de la garganta, antes del pecho. El hombre ciego ignora
que por donde pasis,
Estoy lo mismo que estanque una flor de luz viva
colmado dejis;
y te parezco un surtidor inerte.
Todo por mi callar atribulado que all donde ponis
que es ms atroz que el entrar en la la plantita sangrante,
muerte! el nardo nace ms
fragante.
Sed, puesto que marchis
por los caminos rectos,
heroicos como sois
perfectos.
Piececitos de nio,
dos joyitas sufrientes,
cmo pasan sin veros
las gentes!
CARICIA
Madre, madre, t me besas,
pero yo te beso ms,
y el enjambre de mis besos
no te deja ni mirar...
Si la abeja se entra al lirio,
no se siente su aletear.
Cuando escondes a tu hijito
ni se le oye respirar...
Yo te miro, yo te miro
sin cansarme de mirar,
y qu lindo nio veo
a tus ojos asomar...
El estanque copia todo
lo que t mirando ests;
pero t en las nias tienes
a tu hijo y nada ms.
Los ojitos que me diste
me los tengo de gastar
en seguirte por los valles,
por el cielo y por el mar...