Papiros Amorosos
Papiros Amorosos
.. :
Eugenio Montejo
PAPIRO S
Papiros amorosos
Eugenio Montejo
Bigotteca,
Serie Literatura
Depsito Legal:
If 2662003800857
ISBN: 980-6428-38-2 FUNDACiN
BIGOTT
Impreso en
Caracas-Venezuela Bigotteca
Serie Literatura
. I
LIMINAR i
I
8 Cuarto por cuarto, lmpara por lmpara, Slo quise estar vivo para amarte 9
los edificios amanecen en la tierra veloz. Aqu, a tu lado,
y en derredor la lluvia abre sus ptalos siguiendo el vuelo de esta esfera que gira
con un lento susurro que recorre detrs de un sol demasiado remoto.
sedas y cortinajes. Sea lo que alcance el tiempo que nos dieron
Dormimos dentro de una flor que se alza los dioses o el azar, sea lo que quede
demasiado despacio sobre el mundo. de lumbre en nuestra lmpara indecisa,
mi deseo est aqu, no en otro mundo,
An ignoramos de qu pas remoto junto a tus manos, tus ojosytu risa,
nos ha trado el sueo, junto a los rboles y el viento
pero nos consta que entre noche y da que acompaan tu paso por el mundo.
han corrido los aos ... Sea quienquiera que apure las estrellas
y nos haga nacer o desnacer,
La lluvia va entreabriendo su corola sea quienquiera que junte nuestros cuerpos,
en cuyo centro despertamos. aunque no dure nada este relmpago
Ahora s que tu risa, tus cabellos, y la tierra veloz nos borre el sueo.
tus ojos donde la noche se demora,
la nieve que cae sobre tus senos
y estas mismas palabras
tambin son ptalos de algn inmenso cliz,
ptalos que van abrindose, amor mo,
con el mismo susurro de la lluvia
en la ventana.
AMANTES CUERPO FURTIVO
12 Qu fue de este milenio ya tan ido En otro cuerpo va mi amor por esta calle, 13
al que llegamos tarde? siento sus pasos debajo de la lluvia,
Nacimos con el ltimo crepsculo, caminando, soando, como en m hace ya tiempo ...
cuando las sombras de diez siglos Hay ecos de mi voz en sus susurros,
se amontonaban en un inmenso delta puedo reconocerlos.
frente a un ocano sin nadie ... Tiene ahora una edad que era la ma,
una lmpara que siempre se enciende al encontramos.
y del otro milenio que ya nace, Mi amor que se embellece con el mal de las horas,
quin va a decimos cuntas horas mi amor en la terraza de un caf
podrn ser nuestras, amor mo? con un hibisco blanco entre las manos,
. . .El tiempo en torno existe o inexiste, vestida a la usanza del nuevo milenio .
nunca se sabe nada aqu en la tierra. Mi amor que seguir cuando me vaya,
con otra risa y otros ojos,
Quiz sean ilusorios los aos y sus vueltas como una llama que dio un salto entre dos velas
y las horas ausentes y se qued alumbrando el azul de la tierra.
y todas las que fueron.
Slo es verdad tu risa,
ms hermosa que los siglos que parten
o que llegan;
slo tu voz, tus ojos, tus palabras
y nuestro asombro de ser aqu la vida,
de celebrarla en cada lumbre de su fuego
hasta el mnimo instante.
.....
14 La tierra ahora gravita llevndonos los cuerpos El naufragio de un cuerpo en otro cuerpo 15
de un vals a otro cada vez ms rpida, cuando en su noche, de pronto, se va a pique ...
de un paso a su contrario. Las burbujas que suben desde el fondo
Aqu gira tu sombra con mi sombra, hasta el bordado pliegue de las sbanas.
una con otra al ritmo de los dioses, Negros abrazos y gritos en la sombra
aqu con muerte y vida nos arrastran, para morir uno en el otro,
aqu nos juntan. hasta borrarse dentro de lo oscuro
sin que el rencor se aduee de esta muerte.
ste es el vals que bailan por nosotros Los enlazados cuerpos que zozobran
con nuestros pasos, desde nuestra carne, bajo una misma tormenta solitaria,
el vals que nos rene con su msica tctil, la lucha contra el tiempo ya sin tiempo,
lento, ms lento, mgico, magnfico ... palpando lo infinito aqu tan cerca,
el deseo que devora con sus fauces,
ste es tu cuerpo y es mi cuerpo; la luna que consuela yya no basta.
deja que bese tu oreja, tus pendientes El naufragio final contra la noche,
y retenga las voces que imaginas. sin ms all del agua, sino el agua,
Deja que palpe en ti la parte de la tierra sin otro paraso ni otro infierno
que custodia su polen, su misterio. que el fugaz epitafio de la espuma
ste es el viejo ritmo gravitante y la carne que muere en otra carne.
que mueve sin cesar cuerpos y astros,
el vals nocturno de la redonda bveda
cuyo comps palpita en nuestra sangre.
CANCIN OTRO MILENIO .
16 Cada cuerpo con su deseo El milenio que llega divide en dos la noche: 17
y el mar al frente. a un lado y otro quedan nuestros cuerpos
Cada lecho con su naufragio y todo lo que amamos uno en otro ...
y los barcos al horizonte. Queda la amarga luna errando a ciegas,
ella y su sombra en nuestros ojos,
Estoy cantando la vieja cancin ella y lo que no sabemos de este mundo.
que no tiene palabras. y el amor con su lmpara
Cada cuerpo junto a otro cuerpo, que inquiere titilando cuntas horas
cada espejo temblando en la sombra nos guardan los relojes todava.
y las nubes errantes. y queda, en fin, la tornadiza tierra
que ignora meridianos y milenios
Estoy tocando la antigua guitarra y sigue siempre rotando, tenazmente,
con que los amantes se duermen. para que nuestros cuerpos de nuevo se renan
Cada ventana en sus helechos, y noche a noche a bordo se acompaen
cada cuerpo desnudo en su noche en el ter intacto.
y el mar al fondo, inalcanzable.
OTRA AMAPOLA ESTREILAS f
S a dar e as estrelas
sao universais.
CASSIANO RICARDO
18 Dentro de tu cuerpo, debajo de sus ptalos, En la noche, desnuda, rotan sobre tu carne 19
huidizo, esquivo hasta en la sombra, repentinas estrellas;
hay otro cuerpo que amo. circunvalan el aro de tu ombligo,
Otra amapola que abre su perfume visten el verde de tu risa,
en la red de tus venas, con tus voces la luz de tu alegra.
y las palabras de ms aire. Estrellas en tus hombros, tu cintura,
estrellas en tu sexo,
Otro cuerpo que ocultas en tu noche titilan llenndote los ojos, los cabellos.
con su luna sonmbula Algunas no han nacido y son visibles, .
de senos crecientes y menguantes. otras ya se extinguieron, pero alumbran.
Slo yo s escucharlo en sus susurros, Te siguen en la sombra, te acompaan,
al fondo de su vida corola. son vidas, errantes, cariciosas,
Slo yo puedo segurlo entre sus pasos, giran sobre el silencio de tu cuerpo,
palpando a ciegas el tacto de su eclipse hallan en ti su bveda, su casa,
cuando duerme detrs de tus pestaas. viajan en la constelacin de tu deseo.
Es tuyo y mo y de la niebla
que lo lleva y lo trae de un tiempo a otro,
la amarga niebla que a veces me lo entrega
o lo esconde en tu carne.
EN OTRO MERIDIANO HORSCOPO TCTIL
28 Bella que de tus dioses te despojas Tuyo es el tiempo cuando tu cuerpo pasa 29
en algn lecho de esta noche. con el temblor del mundo,
Yadejaste tus ropas en la alfombra, el tiempo, no tu cuerpo.
sedas, blusas, pijamas, Tu cuerpo estaba aqu, tendido al sol, soando;
tambin la sombra de tu cuerpo se despert contigo una maana
y los dioses que uno tras otro te arrancaste cuando quiso la tierra.
por esta vez, por esta noche al menos, '
"
hasta quedarte sola con la msica Tuyo es el tacto de las manos, no las manos;
de tu propio deseo ... la luz llenndote los ojos, no los ojos;
acaso un rbol, un pjaro que mires,
Bella que te desnudas cerca de este espacio lo dems es ajeno.
pero en otro tiempo, Cuanto la tierra presta aqu se queda,
lejos de los credos y dogmas avaros, es de la tierra.
donde la luna deshace la culpa
ya nadie le importa si la tierra gira Slo trajimos el tiempo de estar vivos
o quiere detenerse. entre el relmpago y el viento;
el tiempo en que tu cuerpo gira con el mundo,
Por esta vez, por esta noche al menos, el hoy, el grito delante del milagro;
lo que es del cuerpo reina en su dominio la llama que arde con la vela, no la vela,
y el amor con su hechizo te arrebata, la nada de donde todo se suspende,
hasta que el alba vuelva con el mundo -eso es lo nuestro.
y se apague en tu sangre la msica
y los dioses retornen.
TARDE EN LA TIERRA MANOA
34 La que amo duerme lejos, en otro pas, y este milagro de ser aqu la vida 35
en otro mundo, sin saber qu es vigilia ni qu es sueo,
aunque su cuerpo al lado me acompaa. hasta que sople la noche y nos apague ..
Cierra los ojos y desaparece, El milagro de verla, de sentirla,
se va, la noche me la niega; y con ella en los ojos, en las manos,
no hay aviones que lleguen adonde se dirige, asir lo que nos da, lo que contiene,
ninguna palabra me borra su silenci~. para que vaya y vuelva con su msica
La que amo ya no se ve en el horizonte, de lo que soya lo que eres,
palpo sus manos, sus pies y no la alcanzo, de tus palabras a las mas.
cruza la sombra y se me pierde ... El solo paso palpitante de su sangre
Su cuerpo est conmigo pero dentro no hay nadie, en nuestras venas,
es una casa sola, la rotacin de su misterio en la galaxia de las cosas,
una casa olvidada, desierta; para que gire la gran rosa en el espacio
y no obstante en el fondo, si me asomo, y nuestros cuerpos se encuentren en la tierra,
una llama dorada titila cada cual con el grito de su llama,
y nunca se apaga. cada cual en su tiempo sin tiempo,
hasta que el rayo que llega de tan lejos
por un instante cruce nuestra carne
y nos ate los sueos su relmpago.
I ,J
36 Sent caer cerca de ti la nieve, Sigo la luz de tu Hacedor, sigo sus huellas 37
la vi cubrir tu cuerpo hasta la sombra, vivas en cada parte de tu cuerpo ...
te llen el pelo, los hombros, las pestaas ... Cmo ignorarlo, visible en lo invisible,
Una nieve que hablaba en un idioma cuando sobre tu piel palpo su rastro
por m desconocido. y en tu figura miro sus destellos?
Desde qu mundo bajaba hasta tus senos, Tras cada rasgo tuyo, cada gesto,
hasta el cncavo sello de tu ombligo, voy oteando su msica, su trazo,
si aqu nunca nev desde milenios? el cntico tangible de quien ha creado el mundo
a partir de tus ojos y tu risa ...
Era nieve en verdad, talco o harina Sigo cada arrebato de su gracia
-la vieja harina de mi casa-, al modelarte el vientre, los senos, las caderas,
cayendo sin caer sobre las cosas ebrio de mgica alegra.
con un susurro opaco?
nica, as quiso que fueras aqu ahora
No s. No me import sentirla extraa bajo la luz fugaz del sol terrestre.
ni palpar la blancura de sus copos, As cada minuto redescubro
sino avivar un fuego ante tus ojos, en la memoria de tu cuerpo
alguna llama que crezca con la noche, su oculta sea de prodigios tctiles.
aunque la nieve prosiga hablando sola y as despacio mis manos te recorren,
sobre tu piel, las cumbres, los caminos arcilla frgil, ptalo, corola,
de lo que nadie sabe. alondra amante, cariciosa amiga.
.,...---------.------
38 Aqu, amor mo, se queda el canto, Yqu llevaron mis manos a tu cuerpo, "
39
aqu se quedan las palabras ... sino luz tctil, la luz con que trabajo?
y la dicha veloz de esta esfera volando Rectos halos de lmpara, destellos
detrs de un sol que nos ignora que mis persianas recogieron
y nos arrastra hacia su noche, en los dorados pozos de la tarde.
aqu tambin sin huella ha de apagarse. Juntas alzaron la luz de mi deseo,
acarreando despacio sus copos
Aqu, amor mo, nos desvestimos; sobre tus senos, tus hombros y tatuajes.
los cuerpos quedan solos con sus sombras,
las sombras con el viento, " Con esa luz palp tu rostro,
mientras la luna salva lo que puede tej sobre tu pecho una corola
de todo el ntimo naufragio. de amor y de palabras.
Con esa luz bes tu vientre, tus cabellos,
Mas aunque se aduee del olvido entr en tu noche que amo,
el soplo que nos borra, vi las lentas estrellas en el fondo,
al~o de ti, de m quiz se salve las que pueblan tu carne.
y aqu perdure en el azul terrestre.
Aqu, amor mo, con esta lmpara y asido a su fulgor, una por una,
que propaga el claror de su luz nmada, cont mis horas hasta el alba,
aqu donde otras sombras que no vemos cuando ya picoteaban a la puerta
tambin nos acompaan. los gallos y sus cantos.
SONIDO OSCURO PAPIRO DEL PJARO
I
Toquerrws para Dios este arrebato velocsimo.
GONZALO ROJAS
42 Por una sola rosa gira la tierra, Cuntas veces, a tientas, en la noche, 43
por una sola rosa va gravitando, suean dos cuerpos fundirse en uno solo
por la que est mirando con tus ojos, sin saber que al final son tres o cuatro.
por la que se desnuda con tu cuerpo, Ocurre siempre ante el desnudo de la carne
vueltas y vueltas por una sola rosa ... y su vido misterio:
de pronto un ojo extrao se abre en las almohadas,
Quin pudo verte, quin supo dnde creces? cruzan labios volando por la niebla,
De dnde vino tu sangre, tu perfume? surgen intempestivas voces
Eres rosa en verdad o algn enigma de olvidados amantes.
que se oculta detrs de una metfora? Los espejos protegen a esos duendes
interpuestos en los jadeos
Por una sola rosa gira la tierra, y los susurros.
por lo que guardas intacto de su aroma, Nada delata en las alcobas
por la oscura corola de tu vientre, sus crueles usurpaciones sentimentales.
por eljardn que le trajiste al mundo Solamente la luna
no logra detenerse. sabe qu manos verdaderas se acarician,
qu rostros ren detrs de las mscaras
y quines envueltos en la sombra
con pasos furtivos se re encuentran.
Solamente la luna que es-redonda,
lenitiva y amarga.
".1
REYES, 11,1
50 Te desnudan, te visten las palabras, Quin crey verme ms all de las nubes , 51
con ellas vas al fondo de ti misma en las alas del viento, volando?
cada vez que amorosa te enmudeces Tal vez mi sombra levite entre las slabas
y te vuelves jadeos, sollozos, lgrimas. por ardid del lenguaje,
pero no vuelo sin tu cuerpo,
Corre en tus venas otro idioma del mundo, jams pude elevarme,
algo sin voz que inventa un balbuceo, -no traje alas.
el Ingrimo descenso a la noche sin habla,
cuando la luna de pronto se interpone Slo s dar pasos terrestres,
con su murmullo entre los cuerpos no nac gaviln ni mosca ni abejorro
y crece el eco de un rumor sonmbulo ... ni vuelo por m mismo;
si me trato de alzar, caigo de bruces,
De esas palabras vienes, a esas palabras vuelves; tengo sangre de bardos icricos.
a diario te secundan, te acompaan.
Siempre te siguen en sueo y en vigilia, Quin dijo que fui ngel algn da,
son talismanes que custodian tu camino, si me pesa la sombra demasiado?
voces que mezclan los ecos del deseo, No venzo el aire,
nunca me sustento,
ajorcas, dijes, ntidas alhajas.
slo tus ojos me elevan cielo arriba ,
slo tu boca y tus senos solares.
/
-,
1\
54 Ningn amor cabe en un cuerpo solamente, Besos con plumas y pico de gallo, 55
aunque abarquen sus venas el tamao del mundo, labios carnales o coriceos,
siempre un deseo se queda fuera, colores de arco iris, lucha, rabia,
otro solloza pero falta. que de noche se anudan en grito.
Rostro con ojeras violeta de gallo
Lo sabe el mar en su lamento solitario yen torno un patio que defender sin tregua.
y la tierra que busca los restos de su estatua;
no basta un solo cuerpo para albergar dos noches, Coito con muerte y espuelas,
quedan estrellas fuera de la sangre. coito con grito en la alta madrugada,
el largo grito de la especie que se pierde
Ningn amor cabe en un cuerpo solamente, en los espacios siderales.
aunque el alma se aparte y ceda espacio
y el tiempo nos entregue las horas que retiene. El gallo que canta dentro de tu cuerpo,
Dos manos no nos bastan para alcanzar la sombra; el gallo que de uno a otro salta y canta
dos ojos ven apenas pocas nubes hasta que lo secundan las estrellas.
pero no saben dnde van, de dnde vienen, El gallo sin gallo con un hacha en la noche,
qu pas musical las une y las dispersa. el que corta la sombra, separa en dos tu almohada
Ningn amor, ni el ms huidizo, el ms fugaz, ypenetra hasta el fondo de tu sueo,
nace en un cuerpo que est solo, cubierto de niebla y aletazos ...
ninguno cabe en el tamao de su muerte.
El gallo o lo que queda de su canto,
noctmbulo a lo lejos, con tus besos
an frescos en el pico, con las huellas
de tus mordiscos en su cresta, bien plantado,
recolectando aqu y all de la intemperie
granos azules cados de los astros.
JARDN INTACTO MSICA MGICA
HORAClO,ODAS, 1, 11
Cuerpo lleno de barcos que se alejan Luna de muslos clidos, pero no tierra,
no sabemos adnde. por esta vez no he de llamarte tierra,
El temor al silencio que viene de las islas hay ms muerte-que msica en esta casa errante ...
y al desamparo de los horizontes Luna que cambia y vuelve
cuando ya no hay adis sino naufragio. . en sueo y en vigilia,
afuera en el espacio y entre mis venas,
all en el'horizonte y al fondo de mi sangre.
UN RAYO ANILLO
Slo al azar de algn milagro -si lo otorgan- la angustia, el sufrimiento, los sollozos,
puede que alguna vez, fuera del tiempo, los oscuros Titanics de la sangre,
en la regin donde la rosa es ms efmera, lo que naci para no ser y fue un instante
un joven cuerpo de mujer se tienda y el grito azul que era disfraz de la quimera ...
ynos abrace, Todo el furor, el polvo y la derrota
como abraza el amor, con un amor, un solo amor, pronto se salvan:
mucho ms hondo que la muerte ... un solo amor puede salvarlo todo.
Entonces, tras la mscara,
nuestra marchita carne se reaviva
yvuelve un rayo a iluminamos
que dura apenas lo que dura un rayo.
Mi amor, mi bella con el sueo de sus voces
CANCIN DE AMOR DE JORGE SILVESTRE
(Fragmento)
y sbitos silencios,
Quin ha vivido esto
habituada a la tierra, a su vuelo, a sus giros,
y quin no lo ha vivido? dibujando su ritmo a cada nuevo paso,
GUNNAREKELF a cada sstole y distole,
hasta sentirla hablar por nuestras bocas
cuando del fondo nos buscan sus palabras. 63
62 Mi amor que llega en este tiempo ya sin tiempo,
mi bella sin porqu, con un por quin,
Porque la tierra tambin, parajuntarnos,
que slo sabe de s misma lo que ama,
se vali de su cuerpo y de mi cuerpo,
apenas eso -y nunca demasiado.
y no ayer ni despus ni en otra hora,
Mi amor veloz ms que la tierra,
sino en este presente subitneo,
veloz ms que sus giros y sus vueltas,
cuando otros seres que slo son olvido
viajando a bordo de un pas celeste,
a travs de nosotros se reencuentran ...
sin saber hacia dnde, por qu hoy,
por qu unos ojos y no otros,
Mi amor que vuelve de nadie sabe dnde ,
esta sonrisa y no su sombra,
con su antigua cancin que se oye por el tacto,
sin saber por qu ya, por qu aqu mismo,
cancin de besos, luna, ardor, cabellos,
delante de un milenio que amanece ...
senos enajenados que hablan solos,
muslos que van o vienen de valses instantneos ,
Mi amor, mi bella, que va y vuelve
piel con la espumade un mar que es mi naufragio.
iluminada por relmpagos nmadas,
Mi amor que nombra este vocablo etrusco ,
ella y sus ptalos fugaces,
el-ignoto vocablo de vocales desnudas,
ella y su grito inalcanzable,
cuando es la hora del deseo con su sol negro,
el grito ms azul de mi deseo.
la hora en que los cuerpos anudan sus races,
Siempre con el asombro de estar viva,
y las venas a solas se entretejen.
el asombro ragal de estar aqu,
Aqu est la guitarra que suena en la penumbra
dando vueltas y vueltas al mismo sol arcaico
y el tmbrico deseo de percusiones csmicas
sin porqu ni hasta cundo,
y los acordes y saltos de la gracia,
pero con un porqu de pronto que estremece,
aunque los sanes provengan de sus ojos
cuando en su voz se oye mi nombre
yen su cuerpo se palpen, se compendien,
y de otro mundo veo venir sus ojos
cuando en su carne crece la llama musicante.
que henchidos de milagro me suspenden
para que todo gire y nos eleve,
Este es el sueo que la busca a medianoche,
as dentro, as fuera,
y la otra cara de la luna nunca vista
en nuestra sangre errante y en las nubes sin patria.
. ~;
Liminar pg. 5 67
El nfora pg. 7
Ptalos al alba pg. 8
En la tierra veloz pg. 9
Amantes pg. 10
Cuerpo furtivo pg. 11
El ltimo crepsculo pg. 12
Mi amor pg. 13
Valsde los cuerpos pg. 14
El naufragio pg. 15
Cancin pg.16
Otro milenio pg. 17
Otra amapola pg. 18
Estrellas pg.19
En otro meridiano pg. 20
Horscopo tctil pg. 21
Papiro pronominal pg. 22
La amiga dormida pg. 23
La nica lmpara pg. 24
Papiro sin horas pg. 25
Cntico slido pg. 27
El cuerpo y su dominio pg. 28
Lo nuestro pg. 29
Tarde en la tierra pg. 30
Manoa pg. 31
Cuerpo con pjaros pg. 32
La rosa pg. 33
La durmiente pg. 34
Milagro puro pg. 35
La nieve pg. 36
La luz de tu hacedor pg. 37
Aqu pg.38
Papiro de la luz pg. 39
Sonido oscuro pg. 40
68 Papiro del pjaro pg. 41
Por unarosa pg. 42
Dos cuerpos pg. 43
Paisaje fugaz pg.44
Hambre y mscaras pg. 45
Piano en el lecho pg. 46
En el trastiempo pg. 47
Cancin II pg. 48
Dame tu mano pg. 49
Las palabras pg. 50
Papiro icrico pg. 51
Mientras gire la tierra pg. 52
El hacha blanca pg. 53
Ningn amor cabe en un cuerpo solamente pg. 54
Msica de gallo pg. 55
Jardn intacto pg. 56
Msica mgica pg. 57
Cuerpo lleno de barcos pg. 58
Por esta vez pg. 59
Un rayo pg. 60
Anillo pg. 61
Cancin de amor de Jorge Silvestre pg. 62
Nota pg.65