Informe Maras 2016
Informe Maras 2016
CUSCO 2016
AO DE LA CONSOLIDACIN DEL MAR DE GRAU
a) RESUMEN
b) ANTECEDENTES, PROBLEMTICA, FINES Y OBJETIVOS DEL PLAN
c) PLAN DE TRABAJO DESARROLLADO DURANTE EL MONITOREO
d) PLAN DE CONSERVACIN, PROTECCIN Y MITIGACIN
e) EVALUACIN DE LOS IMPACTOS DE LA OBRA SOBRE LOS
HALLAZGOS, DE SER EL CASO
f) METODOLOGA APLICADA EN CAMPO, GABINETE Y MUESTREO
g) EQUIPO DE TRABAJO Y RESPONSABILIDADES
h) RESULTADOS DEL PLAN DE MONITOREO ARQUEOLGICO. LOS
RESULTADOS INCLUIRN LAS ACCIONES DE MONITOREO
EJECUTADAS, LA DESCRIPCIN DETALLADA DE LAS MEDIDAS DE
MITIGACIN Y LOS PROCEDIMIENTOS EJECUTADOS ANTE
LOS HALLAZGOS, ADJUNTANDO LAS FICHAS Y FOTOS
RESPECTIVAS
i) CONCLUSIONES Y RECOMENDACIONES
j) DELIMITACIN DEL MONUMENTO.
k) BIBLIOGRAFA
l) MAPAS Y PLANOS
m) FICHAS DE INDUCCIN DEBIDAMENTE LLENADAS Y FIRMADAS POR
EL DIRECTOR DEL PLAN Y EL INGENIERO RESPONSABLE DE LA
OBRA
n) FICHAS DIARIAS DE CONTROL DEL PLAN DEBIDAMENTE FIRMADAS
POR EL DIRECTOR
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a) RESUMEN
El poblado de Maras fue creado por Ley de 2 de Enero de 1857 y hasta 1987, se hallaban
registradas las comunidades de Ccollana Cheqquerec, Collanas, Kacllaracay, Mahuaypampa,
Maras Ayllo, Mullakas Misminay y Pichingoto (Ministerio de Agricultura 1987).
Para poder establecer el proceso histrico de esta zona, es necesario recurrir a diferentes
trabajos de investigacin arqueolgica y etnolgica, que fueron realizados no solo en la misma
localidad de Maras, sino en las comunidades y Sitios arqueolgicos que le pertenecen; as
Octavio Fernndez, que elabor la Delimitacin de Moray, que es el Conjunto Arqueolgico
ms importante de Maras, seala que la presencia de estructuras y material cultural es ms
clara y relativamente mayor en relacin a perodos anteriores, como muestra de una ocupacin
ms intensa y densa durante el Perodo Intermedio Tardo. As lo demuestran las
excavaciones arqueolgicas realizadas en Cueva Moqo en 1994; que indican que en este
lugar se instituy uno de los adoratorios importantes de la zona junto a otros como Aywayro y
Q'aqya; los mismos que estuvieron vinculados con la produccin y comercio de la sal desde el
Formativo. Continuando indica que durante la poca Inka, la importancia de estos santuarios
habran decado, imponindose el culto al sol y a otros dioses establecidos por el Estado Inca,
pese a mantenerse las deidades locales claro est con limitaciones.
La produccin de sal, les habra permitido realizar intercambio de productos con la selva, el
altiplano y probablemente la sierra central; Actividad que fue continuada por el Estado inka, que
para su explotacin habra instalado una infraestructura adecuada que se refleja en los edificios
de Kachiraqay, frente a la actual Salineras de Maras, con almacenaje y transporte. El
producto de estas salinas, era bien conocido y utilizado normalmente, como por los pueblos
que habitan el Actual Abancay (Valcrcel 1985 T.I: 255), como para actividades ceremoniales,
como la representacin de animales y objetos de guerra en sal, durante la ceremonia
denominada "chocano" (Ibid T.3: 326-327).
La presencia Pre Inka, se justificara plenamente con la leyenda existente sobre el Pueblo de
Maras, relatada por Sarmiento de Gamboa, as tenemos que Maras es nombrado como uno
de los ayllus de los diez, que acompaaron a los hermanos Ayar, que salieron de tres ventanas
de un cerro llamado Tampo Toco, ubicado en Pacarectambo, denominadas: Maras toco,
Capac toco y Sutic toco, segn dicha leyenda una nacin de Maras habra salido de la
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primera, mientras que de la segunda los Hermanos Ayar y de la tercera unos indios llamados
Tambos.
El mismo esquema del patronato sobre Granada sera el que le concedera la Santa Sede a
Espaa sobre los territorios del Nuevo Mundo. La Corona espaola quedaba encargada de la
conversin del Nuevo Mundo y los diezmos que reciba deban destinarse al financiamiento de
la obra evangelizadora. (Pgina Web 2010)
De esta manera llegaron diferentes rdenes religiosas a Per, con la finalidad de cumplir con el
objetivo de la Conquista, la evangelizacin, Los primeros religiosos que vinieron a Per fueron
los dominicos. En la expedicin de Pizarro, de seis religiosos que emprendieron el viaje,
solamente fray Vicente Valverde lleg a su destino, nombrado posteriormente obispo de Cusco;
contaba con la disposicin por parte de la Corona Espaola, de proceder de inmediato a la
edificacin de templos tanto para los espaoles como para los naturales:
Yo he encargado al venerable Fray Vicente Valverde e Obispo de esa provincia a que luego
como llegare entienda en que se hagan las Iglesias que a l y a vos pareciere as en los
pueblos Christianos, como en los de los indios y que se pongan en ellos los ornamentos y
cosas que de ac se lleva y pues veys cuanto en esto es servicio de Nuestro Seor, a vos
mando que os juntis con el dicho obispo y entendis en que luego se hagan y edifiquen las
dichas yglesias y proveis que los indios comarcanos a los sitios donde se ovieren de
edificar, las ayuden a hacer con la menos vejacin. Suya que se pueda. Fecho en Madrid a
ocho das del mes de diciembre de Quinientos y treynta y cinco( Vargas Ugarte (1953: 138,
Cit en OPP)
El Rey. Presidente y Oidores de la nuestra Audiencia Real de las Provincias del Per.
Porque nos deseamos que las Iglesias Catedrales de esa Provincia del Per e de otras
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subjetas a esa Audiencia se hagan como convenga, para que el culto divino sea en ellas
honrado y venerado como es razn y por que habiendo de gozar los espaoles que esa tierra
residen e los naturales de ella de este beneficio es justo que tambin ayuden a la obra y
beneficio de los tales templos como nos, por ende. Yo vos mando que proveis como las
Iglesias y Catedrales de las provincias subjetas a esa Audiencia se acaben de hacer e que
toda la casta que se hiziese en lo que ansy est por acabar se reparte desta manera. que
deis orden que la tercera parte se pague de nuestra Real Hacienda e que con la otra tercera
parte ayuden los Indios a cada obispado para su Iglesia Catedral e con la otra tercera parte
los vecinos e moradores que tuvieren pueblos encomendados en ellas e por la parte que
cupiere a Nos de los pueblos que estuvieren en nuestra Real Corona contribuyamos como
cada uno de los encomenderos e as en los tales pueblos moraren espaoles que no tengan
encomienda de indios, tambin les repartis alguna cosa atenta la calidad de sus personas
haciendas pues tambin ellos tienen obligacin al edifico de la Iglesia Catedral del Obispado
donde residen. Valladolid a 24 das del mes de Abril de 1550 aos Maximiliano. La Reyna
por mandato de S.M (Vargas Ugarte 1968:11, en Inf. OPP).
Segn estudios anteriores este espacio lo consideran como la Pacarina de los Ayarmaca.
ellos fueron seores de un curacazgo importante para su poca, que fue del Intermedio
Tardo desde la llegada de los Manco al Cuzco estos dos grupos tnicos sostuvieron luchas
entre si por la posesin y dominio de la regin. Poco a poco, a travs de las sucesivas
generaciones, lo Ayarmacas fueron perdiendo pie ante los continuos ataques de los mango,
hasta el aniquilamiento definitivo como curacazgo independiente bajo el gobierno de Pachacuti
Inca Yupanqui.1.
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PROBLEMTICA
OBJETIVO GENERAL
Elaborar el Expediente Tcnico Detallado orientando las acciones necesarias para restablecer
las condiciones adecuadas de conservacin de las estructuras originales del Monumento
Virreinal Religioso Templo Mayor San Francisco de Ass de Maras, Provincia de Urubamba,
Departamento del Cusco y por ende garantizar la permanencia de nuestro Patrimonio Cultural,
fortaleciendo as la identidad del poblador del lugar, Cumpliendo con las normas y
disposiciones pertinentes sobre la proteccin del Patrimonio Cultural Arqueolgico Ley N
28296 cumplimiento estricto en lo que respecta al proyecto de investigacin arqueolgica
teniendo en consideracin el reglamento de investigaciones arqueolgicas previstas para
trabajos (R:S. N 0004-2000-ED).
OBJETIVOS ESPECFICOS
Al momento del hallazgo de evidencias culturales durante los trabajos de excavacin, stas
fueron paralizadas momentneamente, hasta recuperar el material cultural y luego se
reiniciaron los trabajos de excavacin.
Los materiales diagnsticos recuperados durante los trabajos de monitoreo, fueron llevados
a gabinete, para su respectivo anlisis y embalaje y el material cultural no diagnostico como
fragmentos de cermica y osamenta desarticulada que corresponda a osarios o carneros
fueron soterrados siguiendo el estricto cumplimiento al Reglamento de Intervenciones
Arqueolgicas D. S. N 003-2014-MC.
Est referida al control y supervisin permanente de los diferentes frentes de trabajo, con
especial nfasis en los sectores donde se realizo remocin de suelos, y bsicamente esta,
cuando se evidencio material cultural subyacentes en las reas monitoreadas, se solicito a la
DRC-C, la opinin frente a los posibles evidencias en los diferentes Sectores y Sub Sectores
del Templo San Francisco de Ass de Maras. La recuperacin de las evidencias fue
dependiendo de su naturaleza.
Los hallazgos de estos elementos quedo debidamente documentada mediante fichas tcnicas,
registros grficos y fotogrficos, analizados, inventariados y embalados adecuadamente, para
su reentierro del material no diagnostico, as como la entrega a la Direccin Regional de
Cultura Cusco (Gabinete de manejo de colecciones del Patrimonio Cultural Arqueolgico
Mueble del CCIA)
Contacto Inicial.
Manejo de Evidencias.
Intervencin in situ.
Tratamiento y Custodia.
Disposicin Final.
CONTACTO INICIAL.
Medidas:
El trabajador que contacta con las evidencias arqueolgicas suspender su trabajo en esa
rea, tomando las medidas de seguridad personal Pertinentes.
Bajo ninguna circunstancia el trabajador remover o retendr los elementos encontrados,
est prohibido extraer el material encontrado. El hallazgo ser inmediatamente
comunicado al profesional responsable del Monitoreo Arqueolgico (Arquelogo Monitor)
MANEJO DE EVIDENCIAS.
Situacin: El profesional encargado del P.M.A (Arquelogo) una vez comunicado del hallazgo
de elementos o evidencias culturales, deber tomar las siguientes acciones.
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Medidas:
El trabajador que contacta las evidencias suspender su trabajo en esa rea, tomando las
medidas de seguridad personal pertinentes.
Bajo ninguna circunstancia el trabajador remover o retendr los elementos encontrados.
El Arquelogo verificar el hallazgo y si el permetro establecido permite el adecuado
manejo de esos elementos; en caso contrario coordinar con el responsable de la obra civil
para la ampliacin del permetro.
El Arquelogo, sin extraer el material del rea del hallazgo, evaluar su estado de
conservacin y el volumen de elementos. Tambin definir la actuacin a realizar:
recuperacin mediante recoleccin o extraccin, apertura de excavaciones restringidas. As
mismo comunicara al Ministerio de Cultura.
El Arquelogo Monitor, dependiendo de las caractersticas del hallazgo, podra suspender
los trabajos en el rea y coordinar con el Arquelogo Supervisor de la DDC-C. las acciones
adecuadas para la proteccin y evaluacin de las evidencias encontradas, incluso, si
resulta necesario, redefinira con el rea de Restauracin el uso de esa rea de Trabajo.
INTERVENCIN IN SITU.
Medidas:
El trabajador que contacta las evidencias suspender su trabajo en esa rea, tomando las
medidas de seguridad personal pertinentes.
Se solicitara al responsable del proyecto la asignacin de los recursos necesarios para la
intervencin: transporte, personal de campo, rea para depsito de material recuperado,
etc.
Se interviene fsicamente en el rea del hallazgo:
TRATAMIENTO Y CUSTODIA.
Medidas:
El Arquelogo juntamente con el personal de apoyo, realizarn tareas bsicas de
preservacin del material recuperado: limpieza, clasificacin y embalaje. Durante este
proceso la custodia del material estar a cargo del arquelogo monitor y, bajo un inventario
provisional del responsable del rea que se asigne como depsito temporal.
El Inventario definitivo del material recuperado ser entregado al responsable del rea de
depsito temporal, suscribindose los cargos correspondientes. En el acpite de
Observaciones en ese inventario se consignarn las recomendaciones para el transporte y
almacenaje del material entregado.
Disposicin Final.
Sector: A
Sub sector: Capilla Virgen de las Nieves, Presbiterio
UE: 16,48 y Monitoreo Arqueolgico.
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En coordinacin con el Supervisor de Obra Aq. Jos Luis Salinas Lovon, Residente de obra Aq.
Carlos Galimberti Flores y la Directora del Proyecto Arqloga Elizabeth Aragn Pillco, se
determino la recuperacin de los pisos originales en dicho sector, las evidencias arqueolgicas
fueron debidamente registrados (grafico, fotogrfico, escrito), analizados e interpretados con el
apoyo y sustento de los datos bibliogrficos.
Los vanos de acceso fueron sellados utilizando el mismo material con el que estaba en el
momento de su hallazgo, que corresponde a lajas de piedra (caliza) y tierra suelta para evitar
su deterioro.
Sector: A
Sub sector: Sacrista
UE: 50, 51 y Monitoreo Arqueolgico.
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Del mismo modo en coordinacin con los responsables de la obra, se determino que, por la
importancia del hallazgo de pintura mural que corresponde al siglo XVIII se dar el tratamiento
por parte de los especialistas en Restauracin de material cultural mueble y se recuperara en
nivel de piso original, por lo que estas unidades de excavacin.
Observacin: Llevar la atencin hacia algo, constatacin atenta y directa de los datos de la
experiencia, destinada a obtener el conocimiento de las relaciones de simultaneidad o de
sucesin que los ligan invariablemente, es decir las leyes; se puede distinguir entre
observaciones empricas, que son puras constataciones y observaciones cientficas, que a
partir de las anteriores forman hiptesis de las relaciones entre los hechos y las verifican.
Comparacin: La comparacin se usa para determinar y cuantifica las relaciones entre dos o
ms variables al observar diferentes grupos que ya sea por eleccin o circunstancia estn
expuestos a tratamientos diferentes. La comparacin incluye estudios retrospectivos que
observan eventos que ya han ocurrido, y estudios prospectivos, que examinan variables hacia
el futuro.
TCNICAS DE CAMPO
La sectorizacin del sitio se realizo de acuerdo al espacio del Templo (interior y exterior),
Interior (Sector A), exterior (Sector B), para facilitar la metodologa descriptiva y para el recojo
de datos arqueolgicos.
Trabajo de gabinete.
En forma paralela a los trabajos del Plan de Monitoreo arqueolgico, se realizo las labores del
lavado, codificado y clasificacin del material cultural a ser recuperado en el proceso de las
actividades del Plan de Monitoreo Arqueolgico.
Todos los hallazgos que se recupero durante los trabajos de monitoreo, fueron sometidos a
anlisis que comprende la limpieza, clasificacin y tipologa del material, as como una
evaluacin de su estado de conservacin, y se tomo las medidas de prevencin adecuadas.
Los fragmentos diagnsticos y fueron dibujados.
En el caso de los fragmentos de cermica estos fueron analizados de acuerdo a los acabados,
decoracin y estilo lo que nos permiti por medio de la seriacin establecer su corologia.
Toda la informacin de campo fue procesada en gabinete mediante un anlisis escrito, grafico,
fotogrficos y correlacionado con los resultados de los anlisis de cermica, restos seos,
arquitectura y otros.
Los fragmentos de cermica tuvieron tratamiento especializado, con este material se efectu
trabajos de anlisis tipolgicos, morfolgico, decoracin, coccin y tcnicas de elaboracin.
Con respecto a metales, restos seos, textiles, entre otros fue necesario efectuar su
conservacin preventiva. Para ello se remiti a los gabinetes especializados de la Direccin
Desconcentrada de Cultura Cusco - Ministerio de Cultura para su tratamiento y los materiales
no diagnsticos fueron soterrados siguiendo rigurosamente el Reglamento de Intervenciones
Arqueolgicas.
El inventario del material arqueolgico se realizo mediante una codificacin detallada de cada
elemento, consignado para ello el lugar de procedencia, capa nivel, profundidad, grupo y el
sector al que corresponde. El material arqueolgico se deposito en un ambiente construido
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Una vez que se concluidos los trabajos de campo se elaboro el informe final con los resultados
de los trabajos de monitoreo arqueolgico en el que se anexaron fotos, dibujos, planos e
inventario de los materiales arqueolgicos que fueron hallados y recuperados; dicho informe se
presentar a la Direccin Desconcentrada de Cultura Cusco para su respectiva calificacin y
aprobacin.
Sistema de registro
Registro escrito:
o Diario de Campo,
o Fichas de Induccin Arqueolgica
o Fichas de control de Monitoreo
o Fichas de Registro de las Excavaciones,
o Fichas de Registro de Hallazgos,
o Fichas de Entierros (en caso de evidenciarse),
o Ficha de arquitectura,
Registro fotogrfico:
Finalmente cada uno de este material cultural fue consignado y rotulado en una tarjeta de
identificacin que facilito su reconocimiento para su posterior clasificacin y anlisis. Esta
codificacin tambin fue utilizada para el marcado del material cultural que se logro evidenciar y
recuperar.
MVR -TMSFM : Monumento Virreinal Religioso Templo Mayor San Francisco Ass de Maras.
Sec. A : sector A
Ss. CSJB : Subsector Capilla San Juan Bautista
Unid. 06 : Unidad de excavacin 06
Cont. 20 : contexto 20
C- III : Capa III
H : Hueso
C : Cermica
L. : ltica
M. : Metal
Sistema para el registro, inventario, embalaje, anlisis y facilidades con que cuenta el
proyecto
Ms all de una simple fuente de inters para el aficionado cazador de curiosidades, el material
de superficie representa, junto al registro monumental, una de las primeras huellas evidentes
de la presencia de sitios arqueolgicos. Como tal, la arqueologa ha incorporado el proceso de
recuperacin de estos materiales a su corpus tcnico y metodolgico. Es as como la
recoleccin de superficie lleg a ser considerada como herramienta y objeto de estudio dentro
de la investigacin arqueolgica, especialmente con la tendencia de la Nueva Arqueologa.
Posteriormente, un anlisis profundizado de esta herramienta de investigacin de cara a su
papel interpretativo dentro de los proyectos arqueolgicos lleg a establecer un extenso
abanico de implicaciones tcnicas y tericas respecto a su alcance.
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o OBREROS:
Se conto con personal obrero de categora A y C los mismos que contaron con la experiencia
necesaria en excavaciones Arqueolgicas. Se encargaron de efectuar el trabajo fsico, es decir
las excavaciones Arqueolgicas usando picotas y badilejos, del mismo modo se encargaron de
zarandear la tierra extrada y de tapar los cuadros aperturadas. As mismo lavaron con agua
limpia y cepillos dentales todo el material cultural que se logro recuperar durante los trabajos de
excavacin Arqueolgica y en Monitoreo Arqueolgico.
i) CUADROS ESTADSTICOS
DE CLASIFICACIN DE
CERMICA
j) FICHAS DE HALLAZGO DE
MATERIAL CULTURAL
k) FICHAS DE CONTROL DE
MONITOREO
ARQUEOLGICO
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CONCLUSIONES.
- Las criptas evidenciadas en el Sector A, Sub Sectores Capilla Virgen de las Nieves y
presbiterio corresponden a las familias: Sinchi Roca, Ortiz de Oru, Usca Paucar, las
familias Enriquez, Morales y Acurio.
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RECOMENDACINES
- Mostrar la evidencia cultural descubierta durante las labores de restauro de esta joya
arquitectnica, considerada como uno de los templos que representa el sincretismo
religioso, social y econmico de esta parte de nuestra regin, de este modo restaurar no
solo la parte arquitectnica sino recuperar el valor patrimonial por lo cual fue reconocido
como tal.
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ANLISIS E INTERPRETACIN
La presencia pre Inca, Inca, Colonial y Republicano, es sustentado a travs del material cultural
tanto en superficie y en las diferentes capas estratigrficas culturales evidenciadas en el
proceso de excavacin arqueolgica, as como en diferentes estudios de prospeccin
arqueolgica realizadas por investigadores que enfocaron su inters en tan impresionante zona
cultural y natural, que engloba una riqueza portentosa.
Maras es considerado como la Paqarina de los Ayarmaca, relatos de diferentes cronistas como
la de Inca Garcilaso de la Vega, Felipe Guaman Poma de Ayala, Fray Martin de Murua, Miguel
Cabello de Valboa, Pachacuti Yanqui Salkamaygua, Sarmiento de Gamboa, coinciden al referir
en varios de sus prrafos que los Ayarmaca se situaban en esta zona, adems citan lugares
como la laguna de Guaypo, Anta, Pucyura, el Apu Aguayro (que es considerado un lugar
sagrado hasta nuestros tiempos), donde se llevo a cabo uno de los eventos muy
trascendentales suscitados en aquella poca, as mismo mencionan al seor principal de los
Ayarmaca como el Sinche Tocay Capac Inga, un seor aguerrido que se resista al
sometimiento de su pueblo a los poderosos Incas.
Para poder establecer el proceso histrico de esta zona, es necesario recurrir a diferentes
trabajos de investigacin arqueolgica y etnolgica, que fueron realizados no solo en la misma
localidad de Maras, sino en las comunidades y Sitios arqueolgicos que le pertenecen; los
estudios realizados en el Sitio Arqueolgico de Moray, que es el Conjunto Arqueolgico ms
importante de Maras, seala que la presencia de estructuras y material cultural es ms clara y
relativamente mayor en relacin a perodos anteriores, como muestra de una ocupacin ms
intensa y densa durante el Perodo Intermedio Tardo. As lo demuestran las excavaciones
arqueolgicas realizadas en Cueva Moqo en 1994; que indican que en este lugar se instituy
uno de los adoratorios importantes de la zona junto a otros como Aguayro y Q'aqya; los mismos
que estuvieron vinculados con la produccin y comercio de la sal desde el Formativo.
Continuando indica que durante la poca Inka, la importancia de estos santuarios habran
decado, imponindose el culto al sol y a otros dioses establecidos por el Estado Inca, pese a
mantenerse las deidades locales claro est con limitaciones.
La produccin de sal, les habra permitido realizar intercambio de productos con la selva, el
altiplano y probablemente la sierra central; Actividad que fue continuada por el Estado inka, que
para su explotacin habra instalado una infraestructura adecuada que se refleja en los edificios
de Kachiraqay, frente a la actual Salineras de Maras, con almacenaje y transporte. El
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producto de estas salinas, era bien conocido y utilizado normalmente, como por los pueblos
que habitan el Actual Abancay (Valcrcel 1985 T.I: 255), como para actividades ceremoniales,
como la representacin de animales y objetos de guerra en sal, durante la ceremonia
denominada "Chocano" (Ibid T.3: 326-327).
La presencia Pre Inka, se justificara plenamente con la leyenda existente sobre el Pueblo de
Maras, relatada por Sarmiento de Gamboa, as tenemos que Maras es nombrado como uno
de los ayllus de los diez, que acompaaron a los hermanos Ayar, que salieron de tres ventanas
de un cerro llamado Tampo Toco, ubicado en Pacarectambo, denominadas: Maras toco,
Capac toco y Sutic toco, segn dicha leyenda una nacin de Maras habra salido de la
primera, mientras que de la segunda los Hermanos Ayar y de la tercera unos indios llamados
Tambos.
Los cuatro hermanos Ayar, llamados Ayar Manco, Ayar auca, Ayar Cachi y Ayar Uchu, junto a
sus cuatro hermanas, dice, considerndose fuertes y sabios, se propusieron buscar tierras
frtiles y someter a la gente que viviera en ellas para fundar un pueblo en el que fueran
reconocidos como seores; para cuyo efecto, convencieron a los habitantes de dicha zona,
para que los acompaasen, ofrecindoles que seran ricos e importantes; consiguiendo ser
seguidos por 10 parcialidades o ayllus, entre ellos Maras Ayllu, cuyos sucesores pudieron ser
identificados incluso por el cronista Sarmiento de Gamboa.
"Maras Ayllu stos son los que dicen salieron de la ventana Maras - toco; hay destos algunos
en el Cuzco, ms los principales son Don Alonso Llama Oca y Don Gonzalo Ampura Llama
Oca". (Sarmiento 1943: 50)
Ms adelante Sarmiento, vuelve a referirse a los diez ayllus, en momentos en los que se acerca
la muerte de Manco Cpac, quien los convoca, para decirles que permanezcan junto a sus
descendientes, para guardar y conservar su linaje:
"...Orden que los diez ayllus que con el haban venido de Tambotoco, y los dems de su linaje
hiciesen entre s una guarnicin a manera de guarda, los cuales siempre asistiesen junto a la
persona de su hijo y los dems descendientes dellos para custodia suya, y questos eligiesen el
sucesor, cuando fuese nombrado por el padre o sucediese por muerte del padre...".
El Ayllu Maras, habra permanecido en Cusco, sumndose entonces al Estado Inka; Sobre l,
Carlos Aranibar, que efectu la Edicin e Indice Analtico de la transcripcin de la Crnica de
Santa Cruz Pachacutec, indica que ste habra sido eliminado durante el rgimen del Virrey
Toledo: "...del linaje maras "los principales son Don Alonso Llama oca y Don Gonzalo Amapara
Llama oca". Segn San Nicols, el dominico Santo Toms (en una perdida Rel de las
antiguedades del Per, obra de ca. 1547, que como tantas otras fue barrida de la circulacin
durante el rgimen toledano". (Santa Cruz Pachacutec 1995: 316 - 317)
Sin embargo, segn algunos estudiosos, no todos los ayllus habran permanecido en Cusco o
al menos no todos los integrantes de los referidos Ayllus; as Carlos Brcena en su Obra
"Historia del Per" I Captulo, seala que los Maras que llegaron a Cusco, junto a Manco
Capac, ocupaban en un inicio el valle del Huatanay y luego en un xodo que hicieron se
AO DE LA CONSOLIDACIN DEL MAR DE GRAU
Del mismo modo Luis A. Pardo (1956: 90 94), considera que la llegada nicamente de Manco
Capac a Cusco, se debe a que en el trayecto, ste sostuvo luchas con sus hermanos, que no
eran ms que representantes de grupos humanos que pugnaban por el liderazgo. Asimismo
da a conocer la interpretacin que realiza Luis E. Valcrcel de la Leyenda de los Hermanos
Ayar, indicando, que los cuatro ayllus correspondan a los Mascas, Chillquis, Tampus y Maras.
Continuando dice los Chillquis y Mascas son los regncolas de Paruro, que en su xodo
llegaron a asentarse en la zona del Huatanay, poblndola, mientras que los Maras y los
Tampus, continuaron por la hoya del Vilcanota, establecindose en el actual distrito de Maras, y
los Tampus seguramente continuaron a Ollantaytambo, constituyendo un pequeo seoro.
Ms adelante refiere, que Ayar Manco habra representado a la tribu de los Mascas, de donde
deviene Mascaypacha; Ayar Auca la tribu enemiga es decir los Chillquis; Ayar Cachi,
personificara a la tribu que se estableci en Maras y Ayar Uchu a los Tampus, cultivadores de
aj en la regin tropical que se extiende desde Ollantaytambo al interior.
Sobre la existencia de evidencias Pre Inkas, Mara Rostworowski (1975), indica, que los
Ayarmaca, habran antecedido a los inkas y que posiblemente estuvieron organizados en
varios ayllus, sumando aproximadamente 18, cuyos dominios se extenderan desde
Jaquijahuana a Vilcanota, quedando Cusco, en medio de sus territorios. Tocay Capac y
Pinagua Capac, seran sus gobernantes y posiblemente dice correspondan a las dos
parcialidades de Hanan y Hurin, ejerciendo un doble mando, como parte de la estructura social
andina. La existencia de dicha organizacin en Maras es indudable, puesto que esta poblacin
por su cercana estaba ligada a Chinchero, donde an hasta nuestros das, subsiste un grupo
humano con la denominacin Ayarmaca; adems Maras habra pertenecido a los Ayarmaca y
habra sido arrebatada por los Inkas.
Waldemar Espinoza considera que Tocay Capac fue el primer Gobernante, hijo del sol y slo
cuando ste y su pueblo perdieron fuerza guerrera y poltica, Manco Capac comenz a
gobernar en Cusco. Segn Guaman Poma de Ayala, Capac Inka, Pinagua Capac y Tocay
Capac habran sido los primeros reyes de Cusco, cuyo origen se remontara a una mitologa
religiosa, como es de Adn y Eva
"...que fu de los legtimos dezendientes de Adn y Eva y multiplico de nu, y de primer gente
de Uari Uira Cocha Runa y de Uari Runa y de Purun Runa y de Auca Runa: Daqui sali Capac
Inga Tocay-Capac, Pinau Capac primer inga y se acab esta generacin y casta y de las armas
propias de ellos pintaran y se nombraron las ms verdaderas..." (Guaman Poma de Ayala
1987:72). "Estos dichos Ingas se acauaron y comenz a reynar Mango Capac Inga...".
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Juan de Santa Cruz Pachacutec Yanqui (1613), nos da a conocer que fue Manco Capac, quien
destruy a Tocay Cpac, que se encontraba como gobernante de Cusco, al igual que Pinagua
Cpac; desalojndolos: "...este Inca Manco Cpac fue enemigo de los huacas. Como tal,
destruy al Curaca Pinao Cpac con todos sus dolos. Asimismo venci a Tcay Cpac, gran
idlatra y ..." (Santa Cruz Pachacutec 1995: 19)
De las mencionadas citas, se desprende que a la llegada de los Inkas el Valle de Cusco, se
encontraba ocupado por grupos sociales organizados polticamente en seoros y
confederaciones, entre ellos los Ayarmaca, cuyo territorio habra abarcado las actuales
poblaciones de Chinchero, Maras, Soqma, Ollantaytambo, la Cuenca de Patacancha y
proximidades
Los Ayarmaca, fueron una confederacin bastante importante, fuerte y rebelde, puesto que
adems de haberse relacionado de diferentes maneras con los Inkas, cuando stos
comenzaron a expandirse, fueron sometidos en diferentes pocas, hasta Inka Yupanqui que
los dobleg definitivamente (Sarmiento de Gamboa 1943); y an as hasta nuestros das han
llegado si bien es cierto como grupos humanos pequeos, pero an son identificados con su
denominacin primigenia.
Entre las incursiones realizadas, Mura escribe, que Maras fue conquistada, por los Inkas, por
el descendiente elegido de Wiracocha, el Inka Urco:
"...Conqist a Calca do llaman Marca Pia Ocapa y Caquia Marca, sujet a Tocay Capa y a
Huaypor Marca, a Maras y a Mullaca. Aunque esto atribuyen a Ynga Urco, su hijo, en vida de
su padre." ( Mura 2001: 63)
"Estos yndios tienen una cosa: que quando de vitoria son dimonios en seguilla, y quando
huyen, son gallinas mojadas, y como aqui seguian vitoria uindonos rretraer, seguianla con
gran nimo. Esta noche nos rretiramos a un pueblo que se dize Maray, despoblado que est
en lo alto de toda la baxada que se baxa a este valle de yucay, que dende aqui est todo llano
hasta la entrada del Cuzco." (Pizarro 1986: 148).
AO DE LA CONSOLIDACIN DEL MAR DE GRAU
Es evidente que el poblado de Maras, fue fundado por los espaoles como se aprecia de las
caractersticas que posee, pese a encontrarse en un emplazamiento en el que probablemente
estuvo asentada un pre hispnico, la misma que fue descrita por Pedro Pizarro.
"Para su establecimiento se elegan los lugares mejores de las comarcas que tuviesen temple
ms conforme con el que los indios antes tenan, evitndose as que el cambio de ambiente
pudiera daar su salud. Las calles trazadas por cuadros, conforme a la traza de lugares
espaoles, partan de una plaza central, en donde se levantaban, frente a frente, el cabildo y la
iglesia. Las casas formaban bloques rectangulares homogneos y estaban edificadas sacando
las puertas a las calles para que sus moradores pudiesen ser vistos y visitados de la justicia y
del sacerdote. Cada reduccin debera tener el nmero de doctrineros necesarios para
atender a su poblacin, si sta rebasaba la cifra de cuatrocientos o quinientos habitantes, se
duplicaba el nmero de sacerdotes" (Marzal 1969 Cit. Armas 1953:383).
No obstante es evidente por informacin escrita que la fundacin del pueblo de Maras fue
realizada en 1556, casi 20 aos antes de que el establecimiento de nuevas poblaciones, fuera
implementada con mayor vigor. El nuevo sistema implantado que signific el traslado de los
habitantes de diferentes poblados a uno principal, afect decisivamente a la estructuracin
territorial, la vinculacin del indgena con su tierra, la relacin entre sitio y comunidad y los
nexos de parentesco; vislumbrndose como los aspectos ms importantes: la articulacin de
los indgenas al sistema poltico, econmico y religioso del espaol; sin considerar sus valores
culturales, producindose por ende la prdida de su identidad.
AO DE LA CONSOLIDACIN DEL MAR DE GRAU
De esta manera, las reducciones fueron realizadas conforme a sus propiciadores para
beneficio de los indgenas, quienes aseguraban que stos podran aprender su cultura, ser
evangelizados, alejndolos de sus idolatras y sus vicios. Los pueblos al ser reducidos contra
su voluntad, no slo estuvieron sujetos a la catequizacin, sino tambin al propsito ms
importante de los espaoles, el pago de tributos en moneda y mediante su trabajo como la
terrible mita; la explotacin por parte de los corregidores, hacendados y los mismos doctrineros.
Estando los habitantes de una zona reunidos en una sola poblacin, facilitaban el censo
respectivo para tomar en cuenta la cantidad de tributantes y constituan un repositorio de mano
de obra. Es ms, parte de sus tierras fueron consideradas como baldas y tomadas por los
espaoles, formndose de esta manera las haciendas; como se seala ms adelante.
Los indgenas fueron obligados a trasladarse a su nuevo pueblo, entre los aos de 1570 y
1575, se quemaban y destruan las chozas, para evitar su retorno, dejando intactos slo
aquellos que pudieran servir a sus intereses. Ocasionando de esta manera el desconcierto y el
caos entre dichos pobladores, que por el desamparo y falta de alimentacin, algunos perdan la
vida en situaciones realmente miserables (Mlaga 1993).
Otro aspecto que fue implementado por los espaoles, fue la encomienda, que tuvo sus races
en Espaa de la edad media; en Amrica aparece con caractersticas muy peculiares y en Per
como el premio o recompensa que se otorgaba a los primeros conquistadores y pobladores por
los servicios prestados a la Corona en la incorporacin del territorio adquirido al patrimonio
espaol. Esta Institucin ocup un lugar primordial en el desarrollo de las primeras etapas de
colonizacin espaola en Per; hizo posible el asentamiento de los pobladores espaoles en
territorio peruano. Esta no habra consistido en la posesin de tierras, sino entrega de
indgenas y de su fuerza de trabajo, obteniendo el encomendero trabajo y tributacin en su
beneficio. Adquiriendo a cambio una serie de obligaciones, como la evangelizacin de sus
encomendados. De esta manera se habra posibilitado el surgimiento de la sociedad hispano-
peruana. (De la Puente 1994).
El repartimiento de Maras fue encomendado por dos vidas a Juan de lira por ttulo y merced del
virrey don Francisco de Toledo, estando entonces en primera vida. Hallndose en 1571: 240
indios tributarios, 50 viejos e impedidos de tributo, 258 muchachos de 17 aos abajo.714
mujeres de todas edades y estados, haciendo un total de 1262 personas. De los dichos
tributarios se sacaron dos para caciques y los que restaban daban de tributo cada ao lo
siguiente:
114 fanegas de maz a peso y medio de la dicha plata fanega monta 171 pesos.
108 gallinas a tomn cada una montan trece pesos y medio en plata ensayada.
Sumando 1185 pesos de plata ensayada y marcada, saliendo a cada indgena cinco plata
ensayada.
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Tiene de costas: 188 pesos de plata ensayada que se pagaban al sacerdote. Se sacaba de la
indicada tasa entre otros ciento, 150 pesos para salarios de justicias y defensores de indios y
por las provisiones del residuo general que aplicaron despus para este efecto 75 pesos
solamente y lo que resta qued en vacacin para las mercedes que hizo el virrey don Francisco
de Toledo en lo que se reserv de algunos repartimientos para ellas. 60 pesos para salarios a
los caciques del indicado repartimiento, sumando un total de 398 pesos; quedando para el
encomendero 431 pesos y medio
En 1581, en la Relacin, que aparece en las Provisiones del Virrey Toledo, figuran 14
Repartimientos; entre ellos el sptimo es Yucay, conformado por los siguientes pueblos:
"Yucay, Maras y Mullacas, Chinchero, Tambococha y Amantay, Tambo, Collas, Laris, Matinga,
Casta, Puquisas, Lamay, Pomacorco, Chimbopata y Mollopongo, Huata Oma, Oma y Maray,
Mascaotelo (Laris), Caqui, Xaquixaguana, Colla, Icha y Paullu, Amaybamba, Saynichaca,
Guayobamba, Tomaybamba, Carca, Parcapalla, Sandor, Guaylla." (Valcrcel 1985 T I: 342).
B.- Las parroquias de Cusco eran 8: Beln, Santiago, Santa Ana, San Cristbal, San Blas, San
Sebastin, Hospital y San Jernimo.
C.- Las dems parroquias del Obispado de Cusco, estaban agrupadas de acuerdo a su
ubicacin, entre ellas:
Yucay, Urubamba, Calca, Maras, Coya y Lamay, Taray, Pisac, San Salvador, Laris,
Chuquibamba, Chuquicancha, Cachinguiguaylla, Chinchero, Sequecancha y Omasbamba,
Urcos y Guayabamba.; una vez ms es posible comprobar que la zona en estudio, habra
continuado inmerso en Yucay.
En 1622, dos ayllus de Chinchero Amantoy y Tamboccocha, fueron reducidos a Maras, con el
objeto de subsanar el problema de mano de obra para las haciendas del lugar, en clara muestra
de que los pueblos nuevos eran repositorios de trabajadores para las labores que tuvieran
previstas los espaoles, entre ellas las que se efectuaban en las haciendas; Glave y Remy
(1983), refieren que en los testimonios son constantes los pedidos de los terratenientes a los
caciques comarcanos, para que stos enven hombres para el cultivo de los campos y la
guarda de ganado. Las empresas habran funcionado con mano de obra bsicamente de mita
y en Olltantaytambo, Maras y todas las partes altas de estribacin del valle de Urubamba, las
propiedades fueron atendidas mediante la mita agraria, con el reparto de indios sptimas,
repartidos por cuotas a las haciendas.
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Los mismos investigadores sealan, que los lugares de los que obtenan ms sptimas por su
mayor poblacin fueron Huarocondo y Maras; sin embargo los que tenan el control de trabajo
de cuotas eran los fundos ganaderos de las cercanas, los mismos que tuvieron un fuerte
enfrentamiento con los caciques de Maras, sobre todo de parte del noble heredero del
cacicazgo de los Usca Paucar, don Pascual Usca Paucar, quien busc un amparo del virrey
Conde de Salvatierra, entre 1648 y 1655, manifestndole los abusos a los que eran sometidos
los habitantes naturales de Maras, recibiendo los mitayos diferentes agravios, entre ellos el
pago en especies y no en plata como deba ser; trabajo de noche, entrega de ms de un
gnero de ganado para guardar en mayor nmero al reglamentado y finalmente el trabajo era
extendido a sus mujeres e hijos. Comentan dichos estudiosos, que ignoran si fue atendiendo
el referido pedido o respondi a otros motivos, lo cierto es que a finales del siglo XVII se
habran suspendido los servicios anuales de 86 indios de Maras.
Por informe del cura don Diego Enrquez de Monroy, (Villanueva 1982) podemos conocer, que
en 1689, Maras figuraba como la Villa de San Francisco de Maras, una de las cuatro del
Seoro del Marqus de Alcaizas y Oropesa del Obispado de Cusco, cuyo pueblo sin anexo,
tendra una jurisdiccin de dos leguas de largo, por una de ancho; limitando por una parte con
el pueblo de Chinchero, una legua; por otra con el de Urubamba, dos leguas; con el de
Ollantaytambo, 3 leguas; y con el de Guarocondo., 2 leguas.
Entre los productos que se cultivaban, por el temple fro y seco, estaban el trigo, maz, papas y
agregando, que no contaban con suficiente agua para una adecuada produccin agrcola;
mientras que el producto de las Salinas abasteca a dicho marquesado y parte de la ciudad de
Cusco; asimismo, existan cuatro haciendas de pan llevar, entre las que se encontraba Moray y
Callacapa "hacienda de trigo y cebada del Hospital de los Indios de la ciudad del Cusco";
Hauacollay, Piscopata y Amantuy, haciendas tres en una donde se produca maz, trigo y
cebada pertenecientes al Colegio de la Compaa de Jess de Cusco; Checoc hacienda de
trigo y cebada de los herederos de Juan Bautista Justiniano y Cacya, hacienda de trigo de don
Manuel Rodrguez de Aguilar.
En relacin a la gente que habitaba esta poblacin, el referido religioso indicaba que existan
1659 personas: espaoles y mestizos de todas las edades y sexos 174; naturales de todas las
edades, originarios y forasteros sumaban 1485, de stos slo tributaban 311.
Continuando con dicha informacin, este pueblo estaba compuesto por cuatro reducciones,
ayllos o parcialidades: Maras, Mollacas, Loyolas y Collanas. Los dos primeros pertenecan a la
encomienda del Conde de Monterrey, Collanas al convento de San Lorenzo del real del Escurial
y loyolas al Marquez de Alcaizas. (Villanueva 1982: 269-271).
El ayllu Maras, que dio nombre a dicha poblacin, correspondera al legendario grupo humano
que acompa a los hermanos Ayar en la fundacin de Cusco y su importancia habra
trascendido hasta la poca virreinal, pese a los diferentes cambios de que fue objeto, como que
territorialmente perteneci a Tupac Yupanqui y en los primeros aos del virreinato fue reducido
y entregado en encomienda a un espaol, como lneas arriba se refiere; no obstante, como se
podr apreciar ms adelante, la connotacin como personajes nobles de sus miembros se hace
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evidente en registro realizado de sus sepulturas en una bveda destinada especficamente para
los descendientes de los antepasados nobles, como los Sinchi Roka Inka.
Es evidente el hecho de que en Maras existieran inmuebles cuyas portadas contaran con
escudos inmobiliarios, expresando la importancia de sus habitantes, ya que Maras habra
formado parte del Marquesado de Oropesa, junto a Huayllabamba, Yucay y Urubamba; adems
de haber estado instalado en dicho lugar un ayllu legendario como el de Maras, cuyos
descendientes continuaron contando con ciertos privilegios por parte de la corona espaola,
Asimismo el INC Cusco, incentivado por dicho proyecto, a travs de sus diferentes
Direcciones, realiz trabajos de restauracin, puesta en valor e inventario de sus bienes;
desde entonces viene llevando a cabo labores de investigacin arqueolgica y restauracin de
los andenes de Moray; asimismo, el Proyecto Qapaqan identific y proyect poner en valor la
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red vial de Maras; se restaur completamente su capilla Cristo Rey ; del mismo modo, se
efectu el inventario y catalogacin de las obras de arte de su templo y se elabor un proyecto
para la recuperacin del espacio pblico Plaza Punku Mayor. Adems ya se contaba con un
coro de nios cantores y un programa de radio denominado "La Memoria de mi Pueblo".
Por otra parte desde el ao 2001, se lleva a cabo cada 01 de Agosto, la ceremonia
denominada Wata Qallariy, que simbolizaba el inicio del ao Agrcola en la poca Inka, el
mismo que es llevado a cabo en los andenes de Moray, con la concurrencia masiva de los
pobladores de Maras y pblico en general; congregando la participacin de diferentes artistas,
que cultivan la danza y msica andina; as como las tradiciones del pago a la tierra.
Considerando las diferentes actividades que fueron emprendidas en Maras, con vital empeo,
inversin econmica e inters, inclusive de la primera dama del Estado, Elian Carp, sera
conveniente, llevar a cabo una evaluacin, para establecer, si es que a ms de nueve aos
transcurridos (2010), el indicado trabajo se ha fortalecido con la participacin de los moradores
de la referida localidad o ha sido un aspecto temporal, que no ha trascendido.
Para (Fray .Joaqun Company, Arzobispo de Valencia, A todos nuestros Curas Prrocos y
dems Diocesanos, 1806). los entierros en templos se da a partir del siglo XII y XIII, tenan este
privilegio de enterrarse dentro de los templos los patrones de las iglesias y personas que
moran con la opinin de virtud singulares, el clero parroquial se enterraban en el presbiterio, en
el altar mayor se enterraban gran parte de los beneficiados y curas que haban ejercido el
ministerio, as como personajes distinguidos de la poblacin a los que se concedi un hermoso
privilegio de dormir el sueo postrero bajo el lugar ms sagrado del templo.
A la llegada de los espaoles a sud Amrica, iniciaron con la labor evangelizadora, la primera
orden en arribar al Per fueron los jesuitas conocidos como la orden del cordn, con el
excelentsimo Fray Valverde quien inicio con la construccin de las primeras Ermitas y
posteriormente los Templos de grandes magnitudes y belleza impresionante, para que en
dichos recintos se impusiera la Doctrina Catlica. Las Iglesias Catlicas cumplan tambin la
funcin de cementerios, donde se sepultaban a personajes del Clero y personas de la elite de la
poca colonial.
Los entierros en el Templo San Francisco de Ass de Maras se llevo a cabo al interior y exterior
del recinto religioso, se identifico diferentes formas de enterramiento como son:
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- FOSAS
- MOMIFICACIN NATURAL
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- ENTIERROS EN ATADES.
Sector: A, Sub Sector: Baptisterio, entierro de sub adulto 1.5 aos de edad, probablemente
de sexo femenino por el atuendo que llevaba en el momento de su inhumacin, se hallaba
en un atad de madera de forma rectangular irregular.
En la poca Colonial no haba cementerios propiamente dichos y las personas eran enterradas
en los templos o camposantos ubicados cerca de los mismos. Tambin se tena la creencia de
que mientras ms cerca de los lugares importantes dentro de un templo se enterrara a una
persona, ms cerca de Dios se encontrara. Sin embargo, para ser enterrado cerca del Altar
Mayor, capillas, altares y criptas, era necesario pagar su derecho en dinero, materiales as
como con mano de obra, para la construccin y refaccin de recintos conventuales, o tambin
por servicios prestados a la orden o templo.
Las personas de pocos recursos econmicos tenan que conformarse con enterrar a sus
muertos en la periferia de la iglesia (Prez 1996). Rodrguez y Wright (1996) apuntan que las
familias adineradas solicitaban ser enterradas en los mencionados lugares o pedan la
construccin de criptas o capillas de enterramiento y/o velacin especiales para ellos y sus
familias. As, las personas pedan ser enterradas en lugares especiales como: 1) Capilla Mayor,
generalmente al pie del Altar Mayor, en el sector del Evangelio (lado izquierdo) o Epstola (lado
derecho); 2) Capillas Laterales (Capilla Virgen de la Nieves, Capilla Cristo Crucificado); 3) en el
Baptisterio (generalmente al pie de la pila Bautismal, o en el soto coro); 4) las familias
importantes de la Villa San Francisco de Ass de Maras eran enterrados en las criptas que
corresponda a su familias.
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Los deudos aportaban econmicamente, para poder enterrar a sus difuntos, estos dispendios
fluctuaban desde 01 peso, hasta 40 pesos y varios reales, de acuerdo al monto aportado por
derecho de fabrica o rotura de piso (sepultura) el difunto reciba un entierro eclesistico, misa
con vigilia, cruz alta o cruz baja, capa de coro, posas, redoble de campana, de acurdo al
Concilio de Trento, como se menciona la siguiente cita:
Este ritual funerario se mantiene hasta la actualidad, con todas las caractersticas
mencionadas, lamentablemente la Cruz Baja elaborada con plata maciza fue hurtada hace
varios aos, el prroco de la Iglesia no es quien realiza el acompaamiento al difunto sino del
Sr. De la Cruz Caballero Salas sacristn del Templo de 1985 a 1993 con el Padre Jos Sayer,
el SR. Caballero es el encargado del responso en el da de todos los Santos, de las oraciones y
canticos en el ritual de enterramiento, los cuales son entonadas en quechua (EL AYA
SAMACHINA), melodas muy melanclicas que al escucharlas es inevitable derramar unas
lagrimas acompaando la tristeza enorme de los dolientes.
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Las personas con bajo recurso econmico eran enterradas al exterior del Templo aportando un
econmica:
Como se menciona en la cita, muchas veces los deudos vendan o donaban sus terrenos,
ganados, etc. tal de tener la gracia de enterrarse en el Templo y estar ms cerca a Dios.
forasteros novenantes que venan de paso a estas tierras con el fin de realizar sus intercambios
Como se menciona en la cita, muchas veces los deudos vendan o donaban sus terrenos,
ganados, etc. tal de tener la gracia de enterrarse en el Templo y estar ms cerca a Dios.
forasteros novenantes que venan de paso a estas tierras con el fin de realizar sus intercambios
incautarla vaciarla y establecer otra sepultura, luego se realizaba las mondas o limpiezas de
enterramiento o sepultura.
La situacin econmica poco usual en la regin lleg a situar a la Villa de San Francisco de
el almacn del Cusco. Teniendo en esta poca (1689 siglo XVII) una poblacin de 1 659
A ello E. Benavente (1989) seala, que la villa de Maras estaba compuesta por 04 ayllus, los
cuales eran:
Ayllu de Loyolas, perteneciente al Mrquez de Alcanzas, don Juan Enrquez de Borja Inga
Los caciques principales, enviaban indios para que contribuyan con la refaccin del Templo, as
se hace cargo de quatro pesos que cogi de los que dieron quatro
indios puestos por el Cacique para el adorno del altar para la fiesta
del Patrn
Los personajes importantes de la poca, espaoles y mestizos, eran sepultados en sus criptas,
Criptas colectivas que corresponden a familias importantes de la Villa San Francisco de Ass de Maras
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AREAS M2
TOTAL 6,244.31
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MURA, Martn de
MURA, Martn de
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1985 "Historia del Per Antiguo". Librera - Editorial Juan Meja Baca.
Barcelona - Espaa.
o) FICHAS DE INDUCCIN
AO DE LA CONSOLIDACIN DEL MAR DE GRAU
p) FICHAS DE
INDUCCIN
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INDUCCION