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Amanda Scott - Serie Highland 04 - Espiritus de Las Highlands

El documento narra la historia de Penélope MacChricton, una niña que vive en las Highlands de Escocia. Mientras camina por el bosque, ve aparecer los fantasmas de un hombre y un perro grande que la observan sin hacer ruido. Luego su hermano la encuentra y la acompaña de regreso al castillo.

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Amanda Scott - Serie Highland 04 - Espiritus de Las Highlands

El documento narra la historia de Penélope MacChricton, una niña que vive en las Highlands de Escocia. Mientras camina por el bosque, ve aparecer los fantasmas de un hombre y un perro grande que la observan sin hacer ruido. Luego su hermano la encuentra y la acompaña de regreso al castillo.

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Captulo 1

Highlands de Escocia
Marzo 25, 1765

Penlope MacChricton se sent esttica, sin apenas atreverse a respirar,


mientras observaba a la alta, corpulenta figura aproximarse a travs del espeso y
brumoso bosque. Un enorme lebrel escocs gris marengo, le segua el paso como
una flotante sombra de Satans a su lado.
La figura perteneca a un hombre joven, alto y fornido, armado con un pual,
que vesta una falda escocesa a cuadros verdes y grises. El cabello largo, de un negro
intenso, caa sobre sus hombros, ondulndose ligeramente con cada movimiento.
Sus pies desnudos estaban llenos de lodo, y su intensa mirada lo haca parecer
confundido y disgustado, pero esto no asustaba a Penlope. Ella haba visto a esta
figura y a su perro antes; no muchas veces, pero las suficientes para que ambos le
resultaran muy familiares.
Ni hombre ni perro hicieron caso de los gruesos rboles o de la densa maleza; sin
embargo, como ella saba por experiencia, tales barreras no representaban ms
obstculo para aquel par que para cualquier otro fantasma.
La boca del hombre pareca grande y cruel. Tena los ojos entrecerrados y
rgidos, como si estuviera enojado o angustiado; pero como siempre, tanto la figura
como el enorme perro a su lado parecan indiferentes a su presencia, y ninguno de
ellos emiti sonido alguno al pasar. El suelo debajo de ellos estaba hmedo por la
nieve derretida, y haba sido cubierto por una gruesa alfombra de mantillo
acumulada durante siglos, lo que podra haber explicado el silencio de sus pasos. An
as, las ramas que provenan de todas direcciones, habran crujido al roce de la
mayora de las personas que pasaran junto a ellas. Por lo que el silencio de los dos
era particularmente inquietante y poco natural.
El repentino tirrirri-ripp de un escribano nival 1 desvi la atencin de Penlope.
Echando un vistazo hacia el lugar de donde provena el sonido, vio al pequeo pjaro
blanco y negro dando saltitos en el suelo cerca de ella, buscando insectos y semillas.
Cuando volvi la vista, tanto la figura masculina como la del enorme lebrel, se haban
desvanecido.
Penlope no trat de seguirlos, a sabiendas de que intentarlo resultara intil, y
sabiendo, tambin, que la pareja se habra desvanecido, incluso si los hubiera estado
mirando directamente. Esa pareja no era de esta tierra. Sin embargo, sinti un atisbo
de satisfaccin al levantarse del tronco cado en el que haba estado sentada, y
sacudi su falda. Haba tomado ese camino intencionalmente, esperando verlos, casi
como visitar a viejos amigos.
Haban pasado meses desde la ltima vez, antes de que el invierno llegara y
arrojara su perdurable manta blanca sobre las Highlands. Ahora, la primavera haba
estado en el aire por casi dos semanas, pero era una primavera hmeda, que
obligaba a los nios a quedarse en casa ms de lo que les gustaba, lo que quera decir
que Penlope tena muy poco tiempo para s misma. Sin embargo, Mary, Condesa de
Balcardane, era amable; ya que su propia infancia dependiente le haba enseado a
entender mientras algunos otros de la nobleza cargaban el peso que la gratitud
impona a los agradecidos. Ella tena especial cuidado en no tomar ventaja injusta del
agrado de Penlope por los tres hijos de Balcardane.
As que, cuando el primer cambio real en el clima haba ocurrido cerca de la
Fiesta de la Anunciacin, y el conde decidi viajar desde Balcardane al Castillo de
Dunraven, en la costa sureste del Lago Creran, para recolectar sus rentas, Mary lo
haba convencido de llevarlos con l 2, a ella, a sus hijos y a sus dos hijos adoptivos.
Aunque haba hecho ms que eso, ya que cuando el da siguiente amaneci con
cielos soleados y despejados, sonriendo sobre el brumoso lago, le haba dicho a
Penlope que se tomara el da.

1 El escribano nival es una especie de ave paseriforme de la familia Emberizidae. Habita en el rtico y en un rea restringida del
hemisferio norte. (N.R.)
2 Cuando el autor lo escribe en maysculas se refiere al Conde Balcardane, Black Duncan Campbell, su protector. (N.R.)
Yo cuidar de los nios, querida haba dicho. T haz lo que desees. Duncan
se ha llevado a Chuff y a dos de los hombres a cruzar el lago hacia las Torres Shian
para asegurarse de que todo est bien ah, as que le pedir a Cook que prepare un
picnic para m y los nios. Caminaremos hacia la cima de la colina detrs del castillo,
donde estar caluroso y soleado todo el da. Ms tarde, si decides buscar compaa,
nos puedes encontrar ah.
Disfrutando de su soledad, Penlope haba caminado hacia los Estrechos en la
punta noreste del lago, y cruzado la costa occidental, para deambular por el bosque
sobre Shian en busca de su fantasma. Ahora, misin cumplida, regres con alegra a
Dunraven, notando cambios en el paisaje que antes haban escapado a su atencin.
Ya las hojas de onagras y aleluyas asomaban sobre la capa ms reciente del
grueso tapete de mantillo, buscando aire y rayos de sol. El trtago, con sus largas y
fibrosas hojas, bronce y prpura, mostraba nuevos brotes, as que saba que en
cuestin de un mes el bosque estara colmado de hojas amarillas llenas de pequeas
florecillas de formas extraas.
Las ortigas y acederas que la nieve haba aplastado se levantaban de nuevo, y las
violetas que haban cargado sus hojas viejas durante el invierno, desplegaban hojas
nuevas. Viendo en sus corazones, poda ver las nuevas flores naciendo. Fragmentos
de luz solar develaban botones de oro3 echando hojas, y, ms cerca del arroyo,
tambin hierba golondrinera, sus tallos ya cargados con el jugo amarillo intenso que
Mary recolectara para su solucin de ojos. Sus races eran buenas para otros
remedios tambin, saba Penlope.
Emergiendo del bosque cerca de los Estrechos, disfrut de una vista que daba
directo al brazo largo del lago. Como haba aprendido de un mapa de Highlands en la
pared de la biblioteca del conde en Balcardane, el lago Creran tena la forma de una
gran marca de cotejo cuyo brazo largo corra por seis millas de noreste a suroeste y
su brazo corto cerca de dos millas de sureste a noroeste. El brazo largo se volva ms
angosto casi a un tercio del camino hacia abajo, en ese punto conocido lgicamente
como los Estrechos, donde era posible que un caminante cuidadoso cruzara de orilla
a orilla.

3 Hierba comn de flores amarillas. Con fines medicinales acta sobre la piel y las mucosas. (N.R.)
El nacimiento del lago era un arroyo alimentado por la nieve que flua
rpidamente a travs de Glen Creran, y en su desembocadura, sus aguas se
derramaban pasando la pequea isla de Eriska hacia la Laguna de Lorne, cerca de su
confluencia con el lago Linnhe. Las Torres Shian, propiedad de su hermano, se
encontraban en el punto de la regin que formaba el ngulo de la marca, e inclua
todo desde el norte del castillo hasta el Valle de Appin. Al otro lado del ro se
extendan las vastas tierras de Dunraven, que alguna vez fue una gran fortaleza que
protega las tierras de Campbell de merodeadores de la regin de Appin, ahora era
meramente una de las tantas propiedades de Balcardane. La empinada ladera al
costado de Dunraven estaba tapizada de verde con brezales y helechos.
La luz del sol salpicaba las oscilantes aguas del lago y baaba la tierra con su
saludable calor. Alrededor de ella, en el bosque y el exterior, los pjaros cantaban
alegremente. El gorjeo de las ltimas semanas se haba convertido en alegres
canciones, ya que haban terminado sus peleas por los mejores lugares para anidar y
la apropiacin de materiales para construir, y ahora se encontraban ocupados
empollando huevos o alimentando a sus pequeos.
Cuando Penlope cruzaba hacia el arenoso sendero por donde pasaban las
carretas, el cual corra hacia la cresta de la colina desde el camino del ro, separando
robles, hayas, acebos y abedules del bosque de pinos que se extenda hacia la
prxima caada, escuch una voz conocida llamndola por su nombre.
Dndose vuelta, distingui la familiar silueta de su hermano corriendo hacia ella
desde la pendiente cubierta de pasto que separaba a las Torres Shian de sus vastos
acres de zona boscosa. Detrs de l, los muros almenados del castillo se asomaban
en el horizonte, y debajo del castillo, pudo ver a tres hombres en un bote
dirigindose al lago desde el muelle cerca de la esclusa.
Me imaginaba que vendras hoy grit Charles, Lord MacChricton, mientras
cruzaba el arroyo de dos grandes saltos sobre las piedras. Le dije a l que caminara
de regreso para poder hacerte compaa en caso de que as fuera. Acaso huiste de
los mocosos, lass4?

4 En galico: Muchacha. Chica joven. (N.R.)


Ella sonri, esperando a que se acercara ms antes de decir:
No son mocosos, Chuff, y eres un villano por llamarlos as.
Sus ojos, de un tono singularmente claro, con gruesas y oscuras pestaas, se
fruncieron en los bordes cuando solt una pequea risa. Extendiendo su mano para
tirar de una de sus doradas trenzas, le dijo:
T misma pareces una nia, lassie, con el cabello todo torcido en trenzas.
Ella encogi los hombros.
Tena el cabello recogido en rizos como una dama, pero algunas de las
horquillas se cayeron cuando iba corriendo por la ladera, as que me quit el resto.
Y las perdiste todas, lo apuesto dijo Chuff con una sonrisa.
Bueno, algunas, pero las dems las guard en mi bolsillo dijo, dando una
palmada en la parte de la falda debajo de la cual se encontraba el bolsillo.
El cabello de su hermano estaba sencillamente atado en su nuca con un delgado
listn negro; ya que, al igual que Black Duncan Cambpell, quinto conde de
Balcardane, Chuff despreciaba las pelucas y peluquines que usaban hombres ms
interesados en la moda. Aunque en su juventud, su cabello haba sido casi tan rubio
como el de Penlope, ste se haba oscurecido hasta un tono castao dorado. Las
responsabilidades a temprana edad lo haban hecho envejecer prematuramente, por
lo que luca mayor a sus veinte aos, pero l era, en la opinin de su hermana y la de
un nmero de jovencitas en la regin de Appin, un joven bastante apuesto.
Vesta un tosco abrigo y pantalones, pero estaban bien cortados, y aunque el
lodo cubra sus botas, su forro estaba limpio y blanco como la nieve. No usaba
sombrero. Si al momento de dejar Dunraven, hubiera llevado uno consigo, o guantes,
los habra dejado en algn lugar de Shian y olvidado por completo.
Penlope le sonri y cruz su brazo con el de l amistosamente.
l le devolvi la sonrisa, pero mientras caminaban, la sonrisa se desvaneci y un
ceo fruncido tom su lugar.
Hay humo de nuevo por all dijo. Quemarn ms rboles en la fundicin de
Taynuilt, malditos sean.
Penlope sacudi la cabeza al ver las grandes columnas de humo elevndose
sobre las colinas hacia el sur.
Me alegra que l no los deje quemar nuestros bosquesdijo ella.
Somos afortunados lass. Aquellos que necesitan traer ovejas para sobrevivir a
la destruccin inglesa de los clanes deben despejar la tierra para el pastoreo, y
cuando la madera cortada tambin trae dinero, es ms tentacin de lo que la
mayora de los hombres puede resistir. Es un crimen, sin embargo, quemar todo
bosque al alcance slo para derretir un poco de metal.
l dice que slo lo hacen en Escocia le record Penlope. Los ingleses tienen
leyes que les prohben usar su madera para fundir hierro.
Nosotros tambin tenemos leyes para proteger nuestros bosques dijo Chuff,
pero nadie hace cumplir esas leyes aqu como lo hacen con las leyes inglesas.
Tenemos fundiciones surgiendo en toda Escocia, dicen, tal vez un centenar o ms, y
se requieren cinco toneladas de madera para fundir una sola tonelada de arrabio 5.
An as, existe una gran demanda de hierro hoy en da, as que apuesto a que lo
seguirn haciendo hasta que acaben con todo el bosque.
Me pregunto si por eso es que luca tan molesto dijo Penlope pensativa.
Quin pareca molesto? ella le ech una mirada insolente. Slo me llamars
loca de nuevo si te lo digo, as que no te concierne quin.
l trat de parecer severo al sacudir su cabeza, pero sus ojos brillaron. Y dijo:
Ests diciendo que viste a tu fantasma de nuevo, verdad?
Duda de m, seor?

5Producto obtenido de la primera fusin del hierro en los altos hornos que contiene ms carbono que el acero o que el hierro forjado y
se rompe con mayor facilidad. (N.R.)
No dudo que creas en l, Pinkie dijo, llamndola, como usualmente lo haca,
por su mote de la infancia. Simplemente yo no creo en fantasmas.
Parece extrao que nunca lo hayas visto, ya que la tierra que acecha te
pertenece seal pensativamente.
No toda la tierra protest el.
Slo lo he visto en la regin de Shian, Chuff.
Nunca en Balcardane o Dunraven?
Nunca, nicamente en el bosque arriba de Shian y un par de veces un par de
veces adentro.
Cundo? insisti l. Nunca mencionaste haberlo visto adentro Sonaba
indignado, lo que era comprensible, ya que las torres de Shian le pertenecan.
Nunca se lo dije a nadie. T eres al nico al que se lo he mencionado siquiera, y
me decas que estaba loca y me molestabas cuando te lo llegaba a decir.
No te molestaba tanto o s, Pinkie?
Su voz sonaba perturbada, por lo que ella se apresur a calmarlo.
No, no tanto confirm, pensando que, mucho o no, haba sido suficiente para
mantenerla callada.
Recuerdo la primera vez que me hablaste de l dijo Chuff. Fue cuando todos
vinimos a Dunraven, el verano despus de que el viejo conde y nuestro to murieron.
No dijiste haber visto al fantasma antes de eso, pero debes haberlo hecho si es que
lo viste en el interior. No volviste a entrar por muchos aos despus de eso, y no
creo que hayas pasado ah la noche desde el da en que nos fuimos, cuando nios.
Aye6, s lo vi antes de irnos a vivir con Mary y l vacil, pero l la miraba con el
ceo fruncido y supo que no le permitira detenerse ah. Recuerdas, Chuff, cuando

6 En galico s. (N.R.)
el terrateniente, nuestro to, me envi a trabajar en la cocina poco despus de llegar
a Shian?
Aye.
l habl bruscamente, pero ella saba que su enojo se deba a asuntos del
pasado. Tranquilamente dijo:
Haba un hombre que trabajaba ah. Recordando ahora, creo que debi haber
sido un sirviente, pero claro, todos en el castillo eran ms importantes que yo, y ms
grandes. Yo no tena an ni los siete aos.
Y eras esculida dijo l. S que eras bastante esculida entonces, lass.
Bueno, t tambin lo eras. Aqul hombre se deleitaba con molestarme. Me
golpe una vez, y tiraba de mi cabello, an peor, le gustaba darme palmadas igual
que a un perro o un gato. Me haca estremecer cuando me tocaba. Un da, no mucho
antes de irnos, se comport de manera particularmente horrible, y yo haba
comenzado a llorar. No te pongas tan furioso aadi. Probablemente est muerto
ahora. Despus de todo, muchos murieron el da en que muri el terrateniente.
Contina con lo de tu fantasma, lass.
Bueno, fue entonces. El horrible hombre me haba atrapado, y yo estaba
tratando de liberarme. Me sacudi, luego, repentinamente grit y me solt de
manera tan abrupta que me ca. Cuando mir hacia arriba l estaba ah.
l?
Mi fantasma. Se par entre nosotros y el hombre que me haba estado
atormentando slo se qued ah, observando. Al principio pens que mi fantasma
era real, y que el hombre lo estaba mirando a l, pero no era as. El horrible hombre
avanz hacia m, despus se detuvo y se envolvi a s mismo con los brazos, como
hace uno cuando tiene mucho fro. Comenz a temblar violentamente. Slo que no
haca fro, Chuff, porque estbamos cerca del fuego. Le dijo al cocinero que ira a
recolectar madera, y nunca volvi a acercarse a m. Por supuesto, poco despus de
eso nos fuimos con Mary, pero an as
Cuando hizo una pausa, l asinti.
Por qu no me lo dijiste antes?
Lo habra hecho, supongo, si me hubieras credo cuando te dije que lo haba
visto en el bosque esa vez, pero como no lo hiciste, creo que decid que no estabas
interesado en saber los detalles. Estabas celoso, espero.
l emiti un bufido.
No, de verdad, Chuff. Slo tenas nueve aos, recurdalo, y me protegas tanto
que no creo que hubieras recibido con los brazos abiertos a otro protector.
Demonios, lass, es natural que un hermano cuide a su hermanita. La Sra.
Conochie quien ahora cocina en Shian, tiene dos chiquillos, y aunque no hay nadie
aqu a quien deban temer, su Tam cuida a la pequea Flora igual que como yo te
protega a ti. A pesar de eso, puedo decirte que le di la bienvenida a l cuando lleg,
y a nuestra Mary.
S, pero eso fue diferente. Ellos nos protegieron a ambos, y a tu herencia. Eran
reales Chuff, dispuestos a tomar el lugar de los padres que nunca conocimos. No
obstante, antes de que se ganaran tu confianza, igual cuidabas de m aadi
gentilmente. Lo hiciste hasta que l te envi a la escuela.
Aye, y tampoco tena muchas ganas de ir admiti, dndole un pequeo
apretn en el brazo. Te veas tan triste el da que me fui, nunca olvidar eso, lassie,
si hubiera sabido cuanto sufriste por m.
Me alegra que no te lo dijeran dijo ella rpidamente. Charles, Lord
MacChricton, deba ser un hombre educado. Tuvieron razn en enviarte a Edinburgh,
y es correcto que vayas a Oxford ahora.
Cualquier otra cosa que deba saber la podra aprender de l dijo Chuff.
l dice que no puedes, que uno necesita saber mucho estos das, que las cosas
estn cambiando tan rpido que un hombre por s mismo no podra aguantarle el
paso a los cambios.
Entonces podra estudiar en Edinburgh dijo. As no necesitara estar tan lejos
de casa, Pinkie. Te extrao tambin, sabes, cuando estoy lejos.
S que lo se dijo ella, pero l dice que debemos aprender ms acerca de
Inglaterra y de los ingleses, y por lo menos tambin a m me dejar ir a Londres,
Chuff.
Quieres ir?
Bueno, no quiero dejar las Highlands, pero s quiero ver dnde estars, ya que
me llevar dijo. l y Mary dicen que Inglaterra no es el lugar aterrador que siempre
ha estado en mi cabeza, y que debera verlo por m misma. Ms que nada, significa
no tener que despedirme de ti tan pronto. Antes de que vayas a Oxford tendremos al
menos seis semanas para estar juntos en Londres.
Y agarrar un poco de color citadino dijo Chuff, sonriendo mientras repeta la
frase que haba escuchado al conde usar ms de una vez. Disfrutars vestirte
elegante, Pinkie.
Aye, lo har asinti, pero no tanto como lo har Lady Agnes.
Chuff solt una risita.
Lady Agnes siempre ha querido ir a Londres, o no? Pero me pregunto qu
tanto le gustar si la gente insiste en llamarla la Condesa Viuda de Balcardane, en
lugar de Lady Agnes Campbell.
Es tan adorable que me atrevo a decir que la llamarn como ella les indique
que deben llamarla, especialmente ya que les explicar una y otra vez por qu deben
hacerlo hasta que sientan que sus ojos han empezado a girar dentro de su cabeza
dijo Pinkie, pensando con cario en la parlanchina madre del conde, quien haba
aceptado a dos nios andrajosos en su hogar tan fcilmente como si hubieran sido
sus propios nietos. Hablar tanto que se les caer el cabello de escucharla, eso es
cierto dijo Chuff con ese brillo que habitualmente iluminaba sus ojos cuando
hablaba de Lady Agnes.
Es tanto lady Agnes como es la condesa viuda, en todo caso seal Pinkie. Y
ha sido Lady Agnes desde su nacimiento despus de todo, no slo desde que
contrajo matrimonio, porque su padre era conde, as como lo era el padre de l. Tuve
que aprender todas esas cosas, sabes aadi. Al fin y al cabo, no sera conveniente
para m cometer errores en compaa. Es importante que una dama sepa esas cosas,
dice Mary, aunque ella no parece darle mucha importancia.
En lugar de dar la respuesta despreocupada que ella esperaba, Chuff permaneci
en silencio por tanto tiempo, que tuvo que volverse a mirarlo para averiguar porque.
l frunca el ceo de nuevo, pero esta vez no estaba mirando el humo. Slo estaba
contemplando al vaco.
Qu sucede, Chuff?
Un msculo salt en su mejilla, y por un momento, ella pens que se negara a
contestarle. Despus, mir hacia ella y pareci haberse decidido. Dej de caminar y
volvi a mirarla directamente, tomando sus manos en las de l y estrechndolas con
fuerza.
Pinkie sinti un pequeo escalofri recorrer su columna. Lo que sea que fuera a
decirle, no sera agradable.
Qu pasa Chuff? Por qu luces tan tenso?
Te han hablado sobre Londres, lass?
Sorprendida, ella replic:
Claro que lo han hecho, Lady Agnes slo habla de vestidos y modas, claro, pero
l y Mary no han hablado de otra cosa ms que de Oxford y Londres por semanas. T
lo sabes.
Su expresin no cambi.
S que hemos hablado de que nos tomar semanas llegar ah desde las
Highlands, y de cmo viajaremos, y dnde nos quedaremos mientras tanto cuando
lleguemos. Hemos hablado de telas, sastres y confeccionistas de vestidos. Hemos
hablado de carretas, vagones, posadas, equipaje, sirvientes, a quin y qu llevaremos
con nosotros, cuntos caballos, perros, y todo eso. De lo que no hemos hablado
Pinkie, es del recibimiento que probablemente nos espera al llegar all.
Por Dios Chuff, me suena a que no esperas disfrutarlo para nada, pens que
habas decidido que ir, te hara bien.
S, me har bien dijo, con tono an sombro. A pesar de lo que haya dicho
antes, s que me beneficiar de una educacin ms completa, no soy yo quien me
preocupa.
Ests preocupado por m?
Lo estoy. Claramente, nadie te ha hablado acerca de cierto tema de gran
importancia. Me acabo de enterar, o te lo habra dicho yo mismo desde antes. No
asistimos a muchas fiestas juntos la primavera pasada cuando me visitaste en
Edinburgh.
Asombrada por la ilgica respuesta, replic:
An estabas en la escuela. Cuando podas pasar tiempo con nosotros, hacamos
otras cosas, cosas divertidas. Descubr que no me interesan muchos las fiestas, en
todo caso.
Aye, lo recuerdo. Recuerdo que cuando te pregunt porque no te gustaban, me
respondiste que te parecan tediosas.
Haba una nota acusatoria en su voz esta vez, y ella se encontr respondiendo a
la defensiva.
Pero eso es absolutamente cierto. Eran tediosas. Supongo que si hubiera sido
una de las chicas populares, las habra disfrutado ms, pero no lo era, Chuff. Sigo
siendo tmida con la mayora de las personas, sabes. Siempre lo he sido. Y, en
Edinburgh, las chicas tmidas no parecen atraer muchos jvenes apuestos que
quieran bailar con ellas.
Ella lo not vacilar por un momento, pero despus se irgui, enderezando sus
hombros de la forma en que ella lo haba visto hacerlo despus de haberse portado
mal, sabiendo que enfrentara un regao o un castigo.
Eso crea yo entonces dijo gentilmente, as como lo crees t ahora, lass. Pero
Duncan me dijo que era ms que eso.
Chuff nunca se refera a l como Duncan cuando slo estaban ellos dos. Entre
ellos lo seguan llamando del mismo modo que lo haban hecho cuando Black Duncan
Campbell apareci en sus vidas por primera vez. Haba sido semejante a un dios para
los dos nios en ese entonces, y lo haban tomado por seor de todas las tierras que
vigilaba. Pronto comprendieron que era tan humano como todos los dems, y lo
haban llegado a querer como un padre, pero eso nunca disminuy su admiracin
por l. El hecho de que Chuff lo llamara Duncan ahora, recordaba a Pinkie que los
dos eran casi adultos, aunque ella an tena dieciocho y Chuff no sera legalmente
mayor hasta junio.
Qu ms podra haber? pregunt.
No te dijeron absolutamente nada sobre qu esperar en Londres?
Lo pens por un momento.
Me dijo que me dara dinero para comprar ropa, y as podra ordenar vestidos
hechos a la ltima moda, y dijo que no me deba desanimar si algunos miembros de
la nobleza inglesa se mostraban arrogantes al conocer a la nobleza escocesa. Dijo
que nuestras conexiones con el Duque de Argyll y el Conde de Rothwell evitar que
alguien sea verdaderamente grosero con nosotros.
Es todo lo que dijo?
Aye. Todo lo que puedo recordar, en todo caso. Mary me instruy ms acerca
de los modales que obtendr en la sociedad londinense, ya que ella ha aprendido
todo acerca de ellos por medio de su prima Maggie Rothwell. Y Mary dijo que sera
mejor no mencionar su don de la Segunda Vista, porque los ingleses no toman a bien
ese tipo de cosas y tienden a creer que la Vista no existe. Sinti una repentina
necesidad de rer y la suprimi, diciendo en un tono cuidadoso. Acaso temes que
pueda mencionar a mi fantasma, Chuff? Ciertamente, puedo prometer con facilidad
que no lo har.
En vez de rer, como ella esperaba, l slo sacudi la cabeza. Su comportamiento
permaneca solemne.
Pinkie, si no te han dicho nada, sin duda dirn que yo tampoco debera hablar
de ello, pero no creo que el silencio sea prudente en estas situaciones. El problema
no me afecta tanto como te afectar a ti, porque, cualesquiera que sean sus
principios ingleses, yo sigo siendo Lord MacCrichton. Y ms que eso, soy adinerado,
un hecho que compensar por todos mis pecados, me temo.
Qu pecados, Chuff? No he hecho nada de lo que deba avergonzarme, te lo
prometo.
S que no lo has hecho, lass, pero la gente que te ignor en Edinburgh no lo
hizo porque eras tmida. En cualquier caso, has superado gran parte de eso, en
especial si ests rodeada de gente que es amable contigo. Pero ser peor en
Inglaterra si se enteran, y no creo que sea sensato dejar de advertirte que seas
cuidadosa.
Si se enteran de qu?
De nuestros padres, Pinkie.
Qu hay con ellos? Nuestro padre era el hijo menor del sptimo Lord
MacChricton. Quieres decir porque falleci sirviendo a Bonnie Prince Charlie?
Imagino que eso ser un punto en nuestra contra con algunos ingleses, pero
eso no es lo peor dijo Chuff. No recuerdas cmo lo llamaban, lass?
Pinkie mene su cabeza.
Nadie me dice mucho acerca de l dijo.
Chuff suspir.
Eso es porque le temen a Black Duncan dijo. Nadie en los alrededores se
atreva a provocarnos mencionando a alguno de nuestros padres, pero no olvides
que la gente tiene buena memoria, lassie. Si se supiera en Londres que eres hija del
Loco Geordie MacChricton y su mujer, Red Mag
Lo llamaban Loco Geordie? Qu desagradable, y qu absurdo preocuparse por
eso ahora, ya que gracias a que l fue nuestro padre, t heredaste las Torres Shian y
la fortuna y el ttulo de los MacChricton. Adems, estaban casados, Chuff. Tenemos
una copia de sus documentos de matrimonio en el archivero en Balcardane.
S, lo tenemos afirm.
Cuando no dijo nada ms, ella pens en todo lo que ya haba dicho.
No debo decirle a la gente todo eso. Es eso lo que quieres decir?
Parte de ello seal. Pero no es todo, lass. Si la gente llegara a enterarse, no
les gustar que tu padre lo hayan llamado loco, y an ms, no apreciarn que tu
madre fuera una mujer terriblemente vulgar.
Tambin son tus padres murmur ella.
Aye, y nunca dije que fuera justo dijo. Podra encontrar a una joven cuya
familia me rechazara por miedo a que nuestros hijos fueran un poco raros, como
nuestro padre; sin embargo, es mucho ms factible que mi fortuna compense por
cualquier otra deficiencia. Es mi linaje el que est contaminado, despus de todo.
Nadie culpara a mi esposa o a sus ancestros por tener descendientes retrasados.
Qu terribles cosas dices!
No lo digo, pero es lo que otros piensan.
Es eso lo que piensan de m, que estoy contaminada? Slo porque no tengo
una fortuna?
Chuff dijo con calma. Aqu entre nos, Duncan y yo nos aseguraremos de que tu
dote sea lucrativa, lassie, pero hay muchos que pensarn que ninguna cantidad de
dinero podra compensar la posibilidad de que introduzcas la locura a un orgulloso e
inmaculado linaje.
Entonces no me casar con nadie de la nobleza dijo Pinkie. De hecho, creo
que no quiero casarme. Nunca he conocido a nadie que sea la mitad del hombre que
eres t, o l, o incluso la mitad del hombre que es mi fantasma.
Chuff sonri y sacudi la cabeza, dando un ligero apretn a sus manos, antes de
soltar una y llevar la otra hacia el recodo de su brazo.
Te casars, Pinkie lass. Eres demasiado bella para permanecer soltera.
Simplemente no quera que llegaras a Londres desarmada, por decirlo as. Lo ltimo
que quieres es enamorarte de alguien que te rechace porque repentinamente
descubra la verdad y crea que por tus padres, eres inadecuada para casarte con l.
Jams me enamorara de un hombre de tal arrogancia dijo, firmemente.
No creo que el amor sea tan predecible el respondi.
Patraas, yo s exactamente a qu clase de hombre podra amar, y no sera a
alguien de esa clase, definitivamente.
Ni siquiera conoces hombres solteros dijo Chuff, con una risita. El nico
hombre del que te he escuchado hablar aparte de Duncan o de m, y de algunos
parientes, es de ese fantasma, y no hay manera de saber qu clase de hombre era, o
siquiera si alguna vez existi fuera de tu imaginacin.
S que lo s dijo ella enrgicamente. S exactamente cmo es. Tiene todas
las virtudes que admiro y ninguna de las fallas que detesto.
Y tambin cabalga sobre un corcel blanco, lo apostara, y rescata hermosas
damiselas de dragones que escupen fuego! Bueno, no importa si hace todo eso, no
puedes enamorarte de un fantasma, Pinkie. Y ningn hombre ordinario podra ser
tan perfecto.
No seas absurdo, Chuff. No estoy enamorada de un fantasma, y no cabalga un
corcel blanco. Ahora que lo pienso, tiene un magnfico lebrel escocs que camina
como una sombra a su lado.
l la mir sorprendido.
Un lebrel?
Aye, as que mi fantasma, querido hermano, es un Highlander, y por lo menos
un conde o jefe de su clan, porque a nadie con un rango menor se le permite poseer
un lebrel.
Los ojos de Chuff destellaban de nuevo.
Mientras no ests enamorada de este ejemplar, lass.
Bueno, no lo estoy dijo con firmeza. Y s que los hombres no son perfectos,
seor. Cuando dije que tena todas las virtudes que admiro, y ninguna de las fallas
que detesto, no quise decir nada ms que eso. Estar dispuesta a pasar por alto
cualquier falla que tenga si lo amo. As como dejo pasar por alto las tuyas aadi
dulcemente.
l ri.
Ser mejor que volvamos ahora, lass. l y los hombres han llegado al muelle de
Dunraven, as que me estar buscando pronto, y alcanzo a ver a Mary y a los nios en
la ladera, saludando Chuff devolvi el saludo.
Pinkie tambin salud. Su hermoso descanso haba terminado, pero disfrutaba
estar con los nios y estaba ansiosa de escuchar acerca de su da. Ellos tambin iran
a Londres, que era por lo que Roddy estaba parado en la ladera, saludando, con su
madre y sus hermanas pequeas, en vez de estar en la escuela.
Su padre haba dicho que era lo suficientemente grande, con sus diez aos, para
ir a Edinburgh, pero Mary haba dicho que aprendera ms viajando a Londres que
quedndose en la escuela aorando, deseando estar con ellos. l no lo haba
aprobado, pero aunque nadie poda hacerlo cambiar de opinin una vez que se haba
decidido, Mary lo logr, as que Roddy iba y su padre contratara a un tutor cuando
llegaran ah.
Pinkie pens que Roddy estaba ms emocionado por ir que cualquiera de los
otros. En cuanto a ella, decidi saborear cada da que le quedaba en las Highlands,
porque si Chuff tena razn en preocuparse, entonces Londres podra resultar ser an
peor de lo que ella esperaba.
Captulo 2

Castillo Mingary
La Costa Oeste de Highland
2 semanas despus

An peor de lo que pensaba murmur el Conde de Kintyre para s mismo,


mientras observaba miserablemente la ltima pgina de las cuentas que su
mayordomo haba dejado frente a l ms temprano esa fra maana de primavera.
Al sonido de su voz, el gran perro gris que yaca enroscado cerca de las altos
muros que separaban el estudio del gran saln, abri sus grandes ojos cafs y
levanto su lanuda cabeza. Su mirada clida y fija, luca tan gentil, que arrebat una
sonrisa a su amo.
Mirar fijamente estos nmeros no los hace empezar a verse mejor, Cailean
dijo el conde. Haba esperado poder comprar ovejas, aunque traer collies a tu
territorio podra perturbar un poco la dignidad de tu familia. Desafortunadamente,
tendra que cortar los bosques para adecuarlos a las necesidades de pastoreo de las
ovejas, y eso jugara a favor de Campbell. No puedo convencerme de hacerlo. An
no, en todo caso Con un suspiro, recogi una carta que estaba en el escritorio cerca
de su mano. Ya la haba ledo dos veces desde que el mensajero la haba trado.
Leerla una tercera vez, no alterara sus palabras, o la arrogante letra en la que haban
sido escritas. Leerla era como tocar un diente lastimado. Dola, pero no poda dejar
de hacerlo.
En el momento en que se movi, la cola del perro comenz a golpetear contra el
piso de madera, y el conde se concedi un momento a s mismo para observar con
absoluto placer a la elegante criatura. Entonces, la cola se detuvo, y las orejas de
Cailean se irguieron.
Pequeas en proporcin al tamao del enorme perro, se alzaban por encima de
su amplio y plano crneo. Cuando se encontraba en reposo, se doblaban hacia atrs
como las de un galgo, pero ahora se inclinaban hacia delante, en alerta, las puntas
cadas lucan plateadas donde la luz que entraba por una ventana prxima alcanzaba
a tocarlas. El cuerpo de cada oreja era de un negro brillante, ms oscuro que el resto
del perro excepto por la punta de su nariz, y eran suaves al tacto, como el pelaje de
un ratn.
El conde pens al principio que Cailean estaba respondiendo a sus movimientos
y a su voz, pero entonces el perro volte hacia la puerta, y el conde escuch lo que el
perro haba escuchado mucho antes, un rpido golpeteo de pisadas sobre el piso de
piedra del gran saln. Un momento despus, la puerta giro sobre sus goznes, y su
hermana entr a la habitacin.
An bajo el ojo crtico de su hermano, Lady Bridget Mingary, a sus diecisis aos,
era hermosa. Los largos rizos negros que caan libres, lucan tan brillantes y tan
suaves como el moo azul de satn que haba utilizado para sujetar el resto de ellos
hacia atrs.
Su rostro redondeado, y sus grandes y prcticamente redondos ojos azul oscuro,
le daban la apariencia de un beb. Su nariz respingada era pequea, prolija y
adorable; sus labios carnosos y henchidos y sus mejillas redondas deban su color
rosado a la naturaleza ms que al maquillaje. Su barbilla tambin era sutilmente
curvada, y su sonrisa, cuando decida mostrarla, era amplia y revelaba unos brillantes
dientes, pequeos y parejos.
Todo el cuerpo de Bridget estaba lleno de suaves curvas, desde su prominente
pecho hasta su pequea cintura y amplias caderas. Sus manos y sus pies
impecablemente ataviados, que se asomaban por debajo del borde de su vestido al
caminar, eran pequeos y elegantes; sus uas estaban prolijamente recortadas y
eran de un delicado color rosa. Su piel era rosada y suave, sin imperfeccin alguna.
Sin duda, con la edad se volvera ms rolliza, para llegar a parecerse cada vez ms a
la imagen que Michael recordaba de su madre, pero por ahora, ella era
innegablemente encantadora. A menos, claro, que se considerara su temperamento.
Al entrar en la habitacin, el perro se levant para observarla, lleno de gracia y
modestia mezclada con cautela.
Lady Bridget exclam tajantemente:
Abajo Cailean! No toques mi vestido. Michael, te agrada este vestido? Ms
vale que as sea. Es el nico de seda que tengo.
l reprimi un impulso de frustracin, sabiendo perfectamente que a ella no le
importaba lo que el pensara del vestido a rayas verdes y blancas que traa puesto.
An as, su bata, abrindose como lo haca, en forma de V por debajo del escotado
corpio de cuello recto, que caa hacia su increblemente angosta cintura exponiendo
un interior de satn amarillo, era extremadamente halagador. Obligndose a s
mismo a sonar ms paciente de lo que se senta, dijo:
No tendrs un nuevo vestido, Bridget. Lo siento, pero cre haber dejado en
claro mis razones la ltima vez que me lo pediste.
Michael, debes ser ms razonable. Le he escrito a la Ta Marsali, como lo sabes,
ya que t mismo le entregaste mi carta al Sr. Cameron antes de que se marchara a
visitar a su hermano en Edinburgh. En cualquier caso, nunca dijiste que no deba
escribirle.
Por qu razn te prohibira escribirle a nuestra ta?
Bueno, no lo hiciste, eso es todo, y debiste saber que le pedira que me invitara
a algunas fiestas esta primavera, ya que ella prometi que lo hara cuando yo fuera
mayor, y he decidido que lo soy, as que no hay ms, debo ir a Edinburgh este ao.
Bridget, hemos tenido esta conversacin demasiadas veces. Incluso si yo
estuviera de acuerdo en que ya eres mayor, cosa que no es as, no puedo costear el
enviarte a Edinburgh.
Sus adorables ojos se llenaron de lgrimas.
Pero, cmo me casar algn da si no conozco a nadie? Nunca piensas en m,
Michael. Slo piensas en tus estpidos perros y en este horrible, fro y decrpito
castillo, y nunca, nunca en m!
Su voz haba alcanzado un tono alarmante, y l habl con calma en un esfuerzo
por tranquilizarla.
Pienso en ti todo el tiempo dijo, pero es mi deber como jefe del clan pensar
en toda nuestra gente, y en Mingary.
Ella dio un pisotn con su pequeo pie.
Pero qu hay de m?
l record la carta.
Recib otra oferta por tu mano.
Sus impecables cejas arqueadas se juntaron al fruncir el ceo.
Otra? Me atrever a preguntar si sta, al igual que el resto, proviene de Sir
Renfrew Campbell?
As es contest, tranquilamente.
Me sorprende que no simplemente me ordenes casarme con l vocifer. Por
fin lograras deshacerte de m.
Irritado, contest:
An quiere mis bosques, para su maldita fundicin.
Ella alz su barbilla.
No debera utilizar tal lenguaje en mi presencia, seor.
Su repentina arrogancia lo hizo sonrer. Y dijo:
Es cierto, no debera, te ruego me disculpes.
Ella hizo una mueca, sacudiendo su cabeza. Entonces, mirndolo con ojos
entrecerrados, su voz forrada de sospecha, dijo:
No ests pidiendo disculpas porque me hars casarme con esa horrenda
criatura, o s?
Suspir.
No, Bridget, no te obligar a casarte con l.
Bien, porque es horrendo y cruel, sin mencionar que es tan viejo que podra ser
mi padre. Me atrevo a decir que, si se supiera la verdad, l asesin a su primera
esposa.
No hizo tal cosa, y espero que no hayas estado diciendo tales tonteras a todo
el mundo dijo Michael tajantemente.
Ella se encogi de hombros.
Mira, Bridget, sabes que le debo a Campbell una gran cantidad de dinero,
verdad?
No es tu deuda dijo ella, sacudiendo su cabeza de nuevo. Todos saben que
fue Pap quien pidi prestado el dinero. No veo porqu deberas t pagarle un
centavo. Cuando pap muri, su deuda, por derecho, debi haber muerto con l.
Sabes que no es as como funcionan las cosas. Hered las deudas de mi padre
as como hered Mingary. Es por ley mi deber pagarle a Campbell por completo no
aadi que no tena idea de cmo iba a hacerlo.
Entonces paga dijo ella, estoy segura de que no es de mi incumbencia,
Michael, y encuentro bastante tedioso siempre estar escuchando lo pobres que
somos. Has dicho que Sir Renfrew quiere los bosques Por qu no simplemente se
los vendes?
Porque no quiero que los queme si an existe manera de salvarlos dijo. La
mitad de los bosques de Highland ya ha desaparecido, y en todo caso, slo est
dispuesto a perdonar la mitad de la deuda a cambio de ellos.
Entonces dile que debe perdonar la deuda completa dijo ella, abriendo los
brazos. En verdad Michael, eso me parece ridculamente simple. Ciertamente, si
fueras algo competente en el tema, le diras que puede tener slo la mitad del
bosque como pago por la deuda