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Todorov El Relato Argentino de Los Desaparecidos

Todorov criticó la perspectiva adoptada en los sitios de memoria de Argentina sobre los años de dictadura militar. Según él, se enfocaban demasiado en las víctimas de la represión estatal y omitían el contexto de violencia política previa de grupos guerrilleros de izquierda. Todorov argumentó que para comprender la historia se necesita considerar todos los factores, no solo la memoria parcial de un lado. También advirtió que atribuir todos los errores a los otros puede conducir a la repetición de la violencia con un nuevo

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Todorov El Relato Argentino de Los Desaparecidos

Todorov criticó la perspectiva adoptada en los sitios de memoria de Argentina sobre los años de dictadura militar. Según él, se enfocaban demasiado en las víctimas de la represión estatal y omitían el contexto de violencia política previa de grupos guerrilleros de izquierda. Todorov argumentó que para comprender la historia se necesita considerar todos los factores, no solo la memoria parcial de un lado. También advirtió que atribuir todos los errores a los otros puede conducir a la repetición de la violencia con un nuevo

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La dura crtica de Todorov al "relato"


sobre los aos de dictadura
Por Claudia Peir 7 de febrero de 2017 [email protected]
El fallecido filsofo y semilogo franco-blgaro haba visitado nuestro pas en noviembre
de 2010 y, para sorpresa de muchos, no convalid la versin kirchnerista de Memoria,
Verdad y Justicia

Tzevan Todorov es un nombre maysculo de las ciencias sociales de las ltimas dcadas,
que brill en su especialidad la filosofa del lenguaje- y que fue tan crtico de los
totalitarismos de cuo comunista que padeci en carne propia en su Bulgaria natal-
como del ultraliberalismo y de las tendencias neoconservadoras de los pases
capitalistas.

Como crtico feroz de las dictaduras y genocidios tanto de derecha como de izquierda, algo
le hizo ruido en la poltica de derechos humanos local

De visita a nuestro pas para dictar conferencias, Todorov fue invitado a conocer el Parque
de la Memoria y las instalaciones de la ex Escuela de Mecnica de la Armada (ESMA).
Como crtico feroz de las dictaduras y de los genocidios tanto de derecha como de
izquierda, inevitablemente, algo le hizo ruido en la poltica de derechos humanos local.

Poco despus de su visita, volc sus impresiones en una nota en el diario espaol El Pas,
con el ttulo "Un viaje a Argentina", en la cual se expres muy crticamente sobre lo que
vio en esos "sitios de memoria".

(ABAJO ESTA LA NOTA DE EL PAIS)

Tras explicar que la ESMA fue un "centro de detencin y tortura" por el cual pasaron
"alrededor de 5.000 personas" y que durante la ltima dictadura militar las vctimas de la
represin "eran maltratadas en ausencia de todo marco legal", sometidas a torturas y luego
"ejecutadas sin juicio"; y tras mencionar la prctica del robo de nios y decirse
"emocionado" por la visita, Todorov critica sin embargo el modelo argentino de
"bsqueda de la Memoria, Verdad y Justicia", por parcial y sectario.

(Todorov visit Argentina en 2010 y critic la lectura sobre los aos 70)

"Una sociedad necesita conocer la Historia, no solamente tener memoria", dice Todorov,
para luego sealar que en ninguno de los sitios que visit vio "el menor signo que remitiese
al contexto en el cual, en 1976, se instaur la dictadura".
En concreto, se refiere a que "los Montoneros y otros grupos de extrema izquierda
organizaban asesinatos de personalidades polticas y militares, que a veces incluan a toda
su familia, tomaban rehenes con el fin de obtener un rescate, volaban edificios pblicos y
atracaban bancos".

Aclara que no est "sugiriendo que la violencia de la guerrilla sea equiparable a la de


la dictadura" porque "no slo las cifras son, una vez ms, desproporcionadas, sino que
adems los crmenes de la dictadura son particularmente graves por el hecho de ser
promovidos por el aparato del Estado, garante terico de la legalidad".

"Como fue vencida y eliminada, no se pueden calibrar las consecuencias que hubiera tenido
su victoria dice en referencia a las organizaciones guerrilleras-. Pero, a ttulo de
comparacin, podemos recordar que, ms o menos en el mismo momento (entre 1975 y
1979), una guerrilla de extrema izquierda se hizo con el poder en Camboya. El genocidio
que desencaden caus la muerte de alrededor de un milln y medio de personas, el 25% de
la poblacin del pas. Las vctimas de la represin del terrorismo de Estado en Argentina,
demasiado numerosas, representan el 0,01% de la poblacin".

(Los nombres de los desaparecidos en el Parque de la Memoria)

Como la historia es una de las materias a las que Todorov consagr aos de estudio, su
preocupacin pasa por la comprensin del pasado. Cuestiona que la lectura que se ofrece de
ese perodo en el Parque de la Memoria contribuya efectivamente a aclarar lo sucedido.
"No se puede comprender el destino de esas personas sin saber por qu ideal combatan ni
de qu medios se servan advierte-. El visitante ignora todo lo relativo a su vida anterior a
la detencin: han sido reducidas al papel de vctimas meramente pasivas que nunca
tuvieron voluntad propia ni llevaron a cabo ningn acto. () Sin embargo, su tragedia
va ms all de la derrota y la muerte: luchaban en nombre de una ideologa que, si hubiera
salido victoriosa, probablemente habra provocado tantas vctimas, si no ms, como sus
enemigos. En todo caso, en su mayora, eran combatientes que saban que asuman ciertos
riesgos".

Su conclusin es que "la manera de presentar el pasado" en estos sitios de memoria que
visit en Argentina "ilustra la memoria de uno de los actores del drama", el de los
"reprimidos", pero "no se puede decir que defienda eficazmente la Verdad, ya que omite
parcelas enteras de la Historia".

La Historia nos ayuda a salir de la ilusin maniquea en que nos encierra la memoria:
buenos y malos, vctimas y verdugos, inocentes y culpables (Todorov)

En consecuencia, la justicia que deriva de esa memoria parcial es tambin "imperfecta". "El
juicio equitativo es aquel que tiene en cuenta el contexto en el que se produce un
acontecimiento, sus antecedentes y sus consecuencias", sostiene.

"La Historia escribi Todorov- nos ayuda a salir de la ilusin maniquea en la que a
menudo nos encierra la memoria: la divisin de la humanidad en dos compartimentos
estancos, buenos y malos, vctimas y verdugos, inocentes y culpables".
Cuando uno atribuye todos los errores a los otros y se cree irreprochable, est preparando el
retorno de la violencia, revestida de un vocabulario nuevo (Todorov)

Finalmente, haca una advertencia hacia el futuro: "Si no conseguimos acceder a la


Historia, cmo podra verse coronado por el xito el llamamiento al "Nunca ms"?
Cuando uno atribuye todos los errores a los otros y se cree irreprochable, est preparando el
retorno de la violencia, revestida de un vocabulario nuevo, adaptada a unas circunstancias
inditas. Comprender al enemigo quiere decir tambin descubrir en qu nos parecemos a l.
No hay que olvidar que la inmensa mayora de los crmenes colectivos fueron cometidos en
nombre del bien, la justicia y la felicidad para todos. Las causas nobles no disculpan los
actos innobles."

elpais.com

Tribuna | Un viaje a Argentina


Ediciones El Pas

En noviembre de 2010, fui por primera vez a Buenos Aires, donde permanec una semana.
Mis impresiones del pas son forzosamente superficiales. Aun as, voy a arriesgarme a
transcribirlas aqu, pues s que, a veces, al contemplar un paisaje desde lejos, divisamos
cosas que a los habitantes del lugar se les escapan: es el privilegio efmero del visitante
extranjero.

He escrito en varias ocasiones sobre las cuestiones que suscita la memoria de


acontecimientos pblicos traumatizantes: II Guerra Mundial, regmenes totalitarios, campos
de concentracin... Esta es sin duda la razn por la que me invitaron a visitar varios lugares
vinculados a la historia reciente de Argentina. As pues, estuve en la ESMA (Escuela
Mecnica de la Armada), un cuartel que, durante los aos de la ltima dictadura militar
(1976-1983), fue transformado en centro de detencin y tortura. Alrededor de 5.000
personas pasaron por este lugar, el ms importante en su gnero, pero no el nico: el
nmero total de vctimas no se conoce con precisin, pero se estima en unas 30.000.
Tambin fui al Parque de la Memoria, a orillas del Ro de la Plata, donde se ha erigido una
larga estela destinada a portar los nombres de todas las vctimas de la represin (unas
10.000, por ahora). La estela representa una enorme herida que nunca se cierra.

Los Montoneros y otros grupos asesinaban, secuestraban, atracaban y volaban edificios

El genocidio camboyano mat al 25% de la poblacin. La represin argentina, el 0,01%

El trmino "terrorismo de Estado", empleado para designar el proceso que conmemoran


estos lugares, es muy apropiado. Las personas detenidas eran maltratadas en ausencia de
todo marco legal. Primero, las sometan a unas torturas destinadas a arrancarles
informaciones que permitieran otros arrestos. A los detenidos, les colocaban un capuchn
en la cabeza para impedirles ver y or; o, por el contrario, los mantenan en una sala con una
luz cegadora y una msica ensordecedora. Luego, eran ejecutados sin juicio: a menudo
narcotizados y arrojados al ro desde un helicptero; as es como se convertan en
"desaparecidos". Un crimen especfico de la dictadura argentina fue el robo de nios: las
mujeres embarazadas detenidas eran custodiadas hasta que nacan sus hijos; luego, sufran
la misma suerte que el resto de los presos. En cuanto a los nios, eran entregados en
adopcin a las familias de los militares o a las de sus amigos. El drama de estos nios, hoy
adultos, cuyos padres adoptivos son indirectamente responsables de la muerte de sus padres
biolgicos, es particularmente conmovedor.

En el Catlogo institucional del parque de la Memoria, publicado hace algunos meses, se


puede leer: "Indudablemente, hoy la Argentina es un pas ejemplar en relacin con la
bsqueda de la Memoria, Verdad y Justicia". Pese a la emocin experimentada ante las
huellas de la violencia pasada, no consigo suscribir esta afirmacin.

En ninguno de los dos lugares que visit vi el menor signo que remitiese al contexto en el
cual, en 1976, se instaur la dictadura, ni a lo que la precedi y la sigui. Ahora bien, como
todos sabemos, el periodo 1973-1976 fue el de las tensiones extremas que condujeron al
pas al borde de la guerra civil. Los Montoneros y otros grupos de extrema izquierda
organizaban asesinatos de personalidades polticas y militares, que a veces incluan a toda
su familia, tomaban rehenes con el fin de obtener un rescate, volaban edificios pblicos y
atracaban bancos. Tras la instauracin de la dictadura, obedeciendo a sus dirigentes, a
menudo refugiados en el extranjero, esos mismos grupsculos pasaron a la clandestinidad y
continuaron la lucha armada. Tampoco se puede silenciar la ideologa que inspiraba a esta
guerrilla de extrema izquierda y al rgimen que tanto anhelaba.

Como fue vencida y eliminada, no se pueden calibrar las consecuencias que hubiera tenido
su victoria. Pero, a ttulo de comparacin, podemos recordar que, ms o menos en el mismo
momento (entre 1975 y 1979), una guerrilla de extrema izquierda se hizo con el poder en
Camboya. El genocidio que desencaden caus la muerte de alrededor de un milln y
medio de personas, el 25% de la poblacin del pas. Las vctimas de la represin del
terrorismo de Estado en Argentina, demasiado numerosas, representan el 0,01% de la
poblacin.

Claro est que no se puede asimilar a las vctimas reales con las vctimas potenciales.
Tampoco estoy sugiriendo que la violencia de la guerrilla sea equiparable a la de la
dictadura. No solo las cifras son, una vez ms, desproporcionadas, sino que adems los
crmenes de la dictadura son particularmente graves por el hecho de ser promovidos por el
aparato del Estado, garante terico de la legalidad. No solo destruyen las vidas de los
individuos, sino las mismas bases de la vida comn. Sin embargo, no deja de ser cierto que
un terrorismo revolucionario precedi y convivi al principio con el terrorismo de Estado, y
que no se puede comprender el uno sin el otro.

En su introduccin, el Catlogo del parque de la Memoria define as la ambicin de este


lugar: "Solo de esta manera se puede realmente entender la tragedia de hombres y mujeres
y el papel que cada uno tuvo en la historia". Pero no se puede comprender el destino de esas
personas sin saber por qu ideal combatan ni de qu medios se servan. El visitante ignora
todo lo relativo a su vida anterior a la detencin: han sido reducidas al papel de vctimas
meramente pasivas que nunca tuvieron voluntad propia ni llevaron a cabo ningn acto. Se
nos ofrece la oportunidad de compararlas, no de comprenderlas. Sin embargo, su tragedia
va ms all de la derrota y la muerte: luchaban en nombre de una ideologa que, si hubiera
salido victoriosa, probablemente habra provocado tantas vctimas, si no ms, como sus
enemigos. En todo caso, en su mayora, eran combatientes que saban que asuman ciertos
riesgos.

La manera de presentar el pasado en estos lugares seguramente ilustra la memoria de uno


de los actores del drama, el grupo de los reprimidos; pero no se puede decir que defienda
eficazmente la Verdad, ya que omite parcelas enteras de la Historia. En cuanto a la Justicia,
si entendemos por tal un juicio que no se limita a los tribunales, sino que atae a nuestras
vidas, sigue siendo imperfecta: el juicio equitativo es aquel que tiene en cuenta el contexto
en el que se produce un acontecimiento, sus antecedentes y sus consecuencias. En este
caso, la represin ejercida por la dictadura se nos presenta aislada del resto.

La cuestin que me preocupa no tiene que ver con la evaluacin de las dos ideologas que
se enfrentaron y siguen teniendo sus partidarios; es la de la comprensin histrica. Pues una
sociedad necesita conocer la Historia, no solamente tener memoria. La memoria colectiva
es subjetiva: refleja las vivencias de uno de los grupos constitutivos de la sociedad; por eso
puede ser utilizada por ese grupo como un medio para adquirir o reforzar una posicin
poltica. Por su parte, la Historia no se hace con un objetivo poltico (o si no, es una mala
Historia), sino con la verdad y la justicia como nicos imperativos. Aspira a la objetividad
y establece los hechos con precisin; para los juicios que formula, se basa en la
intersubjetividad, en otras palabras, intenta tener en cuenta la pluralidad de puntos de vista
que se expresan en el seno de una sociedad.

La Historia nos ayuda a salir de la ilusin maniquea en la que a menudo nos encierra la
memoria: la divisin de la humanidad en dos compartimentos estancos, buenos y malos,
vctimas y verdugos, inocentes y culpables. Si no conseguimos acceder a la Historia, cmo
podra verse coronado por el xito el llamamiento al "Nunca ms!"? Cuando uno atribuye
todos los errores a los otros y se cree irreprochable, est preparando el retorno de la
violencia, revestida de un vocabulario nuevo, adaptada a unas circunstancias inditas.
Comprender al enemigo quiere decir tambin descubrir en qu nos parecemos a l. No hay
que olvidar que la inmensa mayora de los crmenes colectivos fueron cometidos en nombre
del bien, la justicia y la felicidad para todos. Las causas nobles no disculpan los actos
innobles.

En Argentina, varios libros debaten sobre estas cuestiones; varios encuentros han tenido
lugar tambin entre hijos o padres de las vctimas de uno u otro terrorismo. Su impacto
global sobre la sociedad es a menudo limitado, pues, por el momento, el debate est
sometido a las estrategias de los partidos. Sera ms conveniente que quedara en manos de
la sociedad civil y que aquellos cuya palabra tiene algn prestigio, hombres y mujeres de la
poltica, antiguos militantes de una u otra causa, sabios y escritores reconocidos,
contribuyan al advenimiento de una visin ms exacta y ms compleja del pasado comn.
Tzvetan Todorov es semilogo, filsofo e historiador de origen blgaro y nacionalidad
francesa. Traduccin de Jos Luis Snchez-Silva.

* Este articulo apareci en la edicin impresa del Martes, 7 de diciembre de 2010

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