Crisis de valores en el Per: definiciones y
acciones para motivar una cruzada de valores
y principios ticos para una accin
transformadora del Per
18/12/2011 por jorgerochabrunt
Nuestra actual crisis de valores no es ms que expresin desgarrada y dolorosa de una
desorientacin universal, que se muestra en la fractura de una nacin que jams ha logrado la
conciliacin tnica, social, econmica y poltica.
Al intentar expresar soluciones a la crisis de valores en el Per, que aparenta haberse convertido
en un anacronismo constante, y al intentar desarrollar una cruzada de valores para contribuir a
la reconstruccin de la nacin, nos preguntamos igualmente, cmo hacerlo y evitar al mismo
tiempo que esta cruzada sufra el destino de tantas otras desarrolladas en el pas, a las cuales
todos consienten, de razn o de corazn, pero que jams se ven traducidas en actitudes ticas y
accione concretas.
Cmo convencer a la academia, al Estado, a la empresa, al ciudadano, a los medios, a la
poltica, de actuar y concebir el futuro en torno a unos principios ticos mnimos, que estn tan
ausentes de la vida nacional y que amenazan nuestra propia existencia como pas, siendo la
base de una crisis de valores realmente estructural, de base?
Por supuesto, supone tambin lograr que esta cruzada, trascienda del impacto pblico hacia la
reflexin objetiva, que debe traducirse finalmente en una actitud tica, definida, en una tarea
incondicional asumida por todos estos actores, respecto del futuro del pas.
Nunca podra estar ms vigente, en ese sentido, un formidable trabajo multidisciplinario
realizado por el departamento de humanidades de la Pontifica Universidad Catlica del Per, con
el apoyo de la Fundacin Tinker, trabajo compilado por el profesor Jeffrey Klaiber, cuya edicin
apareci en 1987 y al cual tuvimos acceso cuando estudiantes de periodismo. Bajo el ttulo
Violencia y crisis de valores en el Per, 25 aos despus, este trabajo, que ha acompaado
nuestro desarrollo personal y profesional, retoma plena vigencia y hoy nos retrotraemos a sus
pginas, para coger de ellas conceptos e ideas claves, que pueden ayudar a formular un
concepto comunicativo y social para iniciar una cruzada por los valores fundamentales y el
rescate de la sociedad peruana.
Es necesario que los sectores de mayor poder, se incorporen a un proceso de reflexin tica con
miras a implantar conductas que ayuden a superar la crisis de valores, y la cruzada o campaa,
debe abrir o procurar horizontes concretos, asibles, novedosos, para la aplicacin concreta de
prcticas ticas que evidencien procesos de transformacin a partir de estos valores puestos en
accin.
No se trata de hablar de reglas de conducta, solamente. Antes de plantear reglas de conducta y
comportamientos, debemos hablar de estos principios. Una cruzada de valores entonces, sea en
sus dimensiones educativa, comunicativa y poltica, debe permitir traducir estos principios y los
acuerdos para llevarlos a la accin concreta, por medio de nuevos contratos ticos y sociales,
donde s se forjarn algunas pocas pero muy significativas reglas de conducta y actuacin, que
nos ayudarn a medir el impacto de la cruzada, desde la perspectiva social y humana.
En ese sentido, una reflexin tica y de valores, a gran escala, debe tomar en cuenta criterios de
realismo y humanidad. Los valores deben expresarse en ideales y aspiraciones concretas, con
sentido para una gran mayora, pero sobre todo, basarse en un principio de realidad absoluta: si
esos principios rectores no calan, deber pasarse a otros, que s alcancen esta aceptacin
pblica, este entendimiento y aceptacin que s podemos concretar en acuerdos de conductas y
hechos verificables.
Al hablar de valores como un programa de accin, estamos hablando de la construccin de una
tica para el futuro y no ensimismada en el presente, en las coyunturas.
Partimos de la aceptacin que vivimos en un estado de cosas cuya existencia es aceptada de
manera general y no encuentra resistencias mayores: atravesamos una crisis de valores que no
solamente afecta al Per sino a la sociedad planetaria en su conjunto. De igual modo, partimos
del hecho que no necesariamente todos tenemos claro cules son esos valores que requerimos
reforzar ni cules estn en crisis, porque existen muchos cristales a travs de los cuales mirar
este problema de la sociedad. Interesa a esta cruzada de valores, ms que construir un
consenso sobre cules de estos valores son ms o menos prioritarios en la coyuntura, ms bien,
establecer un acuerdo general sobre cmo construir una tica para el futuro que incluya una
preocupacin y una accin por sostener sistemas de valores, que pueden ser diversos, tantos
como nuestra propia diversidad soporta.
Es obvio sin embargo, que para efectos de llevar adelante una cruzada de valores para la accin,
no tiene sentido plantear alternativas ticas para superar esta crisis de valores y de violencia
social que arremete la sociedad peruana, si no tenemos algunos pre-conceptos sobre aquello
que queremos superar.
Fuentes para definir la crisis de valores en el Per
Es importante definir las fuentes objetivas y subjetivas a partir de las cuales vamos a nutrir la
cruzada por los valores y los principios ticos que queremos propugnar para contribuir en
motivar una transformacin de la sociedad peruana.
Primera consideracin, que la crisis de valores se expresa en la vida cotidiana de la gente y
por lo tanto, es fcilmente apreciable, medible y entendible: la crisis de valores de vive a todo
nivel, por lo que todos, TODOS, son llamados a reflexionar y actuar para modificar este estado
de cosas. EL robo, la coima, la discriminacin, el chantaje, el asesinato, la corrupcin, el abuso
de autoridad, la violencia sexual, se han convertido en praxis nacional, se ejerce por encima de
toda ley y la justicia no existe para la gran mayora. Nadie est libre del impacto de estos
antivalores, de la carencia de principios ticos; pero al mismo tiempo, ningn estrato social,
econmico, poltico o cultural, est libre de ser un generador de estos antivalores. Somos
vctimas de nosotros mismos en todos los casos posibles y asibles en los que podamos percibir o
sufrir estos antivalores.
En este estado de cosas, la percepcin del bien y el mal, pierde su forma y diferenciacin,
perdiendo cada vez ms sentido para ms personas, de todo tipo, edad, condicin, raza o
gnero; se instala en cambio, una percepcin clara (usada o rechazada pero en todos los casos,
entendida) que se instituye la conveniencia, el provecho propio o institucional, de grupo o de
clase; adems, todos percibimos formas latentes o potenciales, como manifiestas y reales, de
diferentes tipos de violencia, con diferentes intensidades y formas.
Segunda consideracin, adems de contar con esta rica y frondosa realidad cotidiana para
demostrarnos a todos que la crisis de valores es real y que se manifiesta y es omnipresente en
la sociedad, por lo tanto, comunicar una cruzada de valores debe sustentarse claramente en
esta misma realidad cotidiana para plantear su anttesis, tenemos de otro lado las denominadas
fuentes del conocimiento formal, concretamente, los datos de investigacin que en Per se han
realizado desde la Psicologa, Educacin, Historia, Trabajo Social, Comunicacin, todas las
cuales, debidamente sistematizadas y generadas a partir de la participacin interdisciplinaria,
arrojan luces sobre distintas manifestaciones de esta crisis de valores, sobre la conexin entre
esta crisis de valores y la violencia estructural, o sobre la conexin entre la violencia poltica,
social, familiar, etc.
Tercera consideracin, esto finalmente, define el meollo mismo, de la exclusin, como
prctica o resultado del desinters en el otro, de la segregacin, de la indiferencia; en ese
sentido, se puede afirmar que a mayor y ms profunda la crisis de valores, ms excluyente ser
el modelo en que se desarrolla la sociedad. Aqu, se inicia un importante proceso de
comprobacin de una hiptesis de trabajo: a mayor crisis de valores, mayor exclusin. Por otro
lado, tomar estos referentes de conocimiento, nos llevarn a la conclusin que el fenmeno de la
crisis de valores, no es reciente, sino que pertenece en verdad a la estructura de nuestra Nacin,
de nuestros orgenes, pero que est alcanzando puntos lgidos, de clmax, en estos tiempos.
Pero esta crisis estructural, silenciosa, ha alcanzado lmites intolerables que impiden la vida en
sociedad, carente de principios y por ende, de reglas aceptadas en comn, con lo cual se
desintegra el estado de bienestar, la justicia social, y la posibilidad del desarrollo social, aun
cuando haya evidencia de crecimiento econmico.
El crecimiento econmico que se implanta en una sociedad carente de principios ticos que rigen
su vida social, sin valores ticos, es una sociedad que acumula riqueza sin sentido tico (vale
decir sin redistribucin, sin inclusin, sin norte comn, sin tica de desarrollo)
Tanto los hechos como las comprobaciones cientficas de la crisis de valores, llevan a una
primera y ms importante exigencia de comprobacin: por qu ocurre todo esto en la sociedad
peruana. Sin nimo de fundamentalismos, es imposible plantearse una cruzada cvica de valores,
sin arribar a algunas consecuencias de por qu se est dando. En todo caso, llegar a una mnima
comprensin de las causas, puede ser mucho ms til que comenzar una cruzada de valores,
que se manifiesta sobre la creencia de sus promotores, asumiendo un rol explicativo a priori de
esta crisis. Casi como queriendo expresar una cruzada de valores, pero sin entender, qu
antivalores son los que estn predominando y por qu.
Cmo tratar la enunciacin pblica de la cruzada de valores
A partir de las explicaciones previas, podemos establecer que es imposible comunicar y
promover valores, sin que se referencien claramente con los antivalores y las prcticas no ticas
que las definen. Primero, porque resultar ms fcil entender una buena prctica o un valor, a
partir de mirar, apreciar y criticar, una mala prctica o un antivalor. Segundo, porque a partir
del reconocimiento que los antivalores, las malas prcticas y las conductas no ticas priman en
la sociedad, se puede usar el principio de la desviacin positiva para resaltar aquellas
experiencias, conductas, formas, acciones, manifestaciones ticas y con valores, que ayudarn a
comunicar claramente, tomando estas experiencias de ambas fuentes mencionadas: la realidad
cotidiana y la realidad estudiada y sistematizada por la ciencia social.
En ese sentido, tomar ejemplos concretos guas tales como: 1.- la prdida del sentido del valor
de la vida humana; 2.- la prdida del sentido del valor de una vida humana digna; 3.- la prdida
del sentido del respeto de los derechos del otro y de las obligaciones de uno; 4.- la prdida del
sentido de la misericordia, la solidaridad, la clemencia, la libertad, etc. A partir de estos hechos
sociales concretos, podemos construir por desviacin positiva (es bsicamente lo que intentan
todos los premios y reconocimientos pblicos de valores) qu es lo que queremos construir como
sociedad tica, como sociedad de valores.
Sobre el origen de estas crisis de valores, pueden tomarse en cuenta ciertos aspectos claves,
como por ejemplo que siempre sentimos con ms fuerza una crisis de los valores de la sociedad,
cuando aparece un nuevo orden de cosas que intenta sustituir al viejo orden; este proceso,
ciertamente, ha sido vertiginoso en los ltimos cincuenta aos en nuestro pas, respondiendo a
esferas de cambio planetario: el mundo ha cambiado en medio siglo, ms que todos los cambios
que podamos sistematizar en los cuatrocientos cincuenta aos precedentes; de otro lado, en
Per especficamente, se ha venido produciendo una crisis de valores desde que se ha dado el
choque entre las culturas occidental y andina, cierto que hay muchsimo escrito sobre ello, pero
no es ajeno a todos nosotros, que gran parte de la violencia estructural de los ltimos treinta
aos, se ha producido en Per a partir de este choque cultural, econmico, social y poltico, a
partir de la sociedad andina contra la cosmopolita y central de la costa, especialmente de Lima.
Tanto esta crisis de la modernidad del mundo occidental como el impacto de esta crisis en el
mundo andino, ha llevado a la sociedad peruana a un nihilismo soportado en antivalores muy
concretos, centrados en el deseo de poder y del dinero a toda costa, que adems fructifican en
medio de una fractura histrica y social de la Nacin, como herencia de la conquista y la colonia,
que se manifiesta de muchas maneras: agnosticismo, informalidad, ambicin, anomia, etc. Si a
esto sumamos que aspectos como la libertad, democracia, derechos, son conceptos que tienen
sentido para muy pocos privilegiados en el pas, encontramos entonces el germen nuevamente,
de una exclusin estructural y de un proceso de inclusin que por negacin, se asume como
una auto-inclusin salvaje, a la fuerza, arribista, arrolladora, desintegradora; que no se sustenta
en nada ms que, el deseo primario de no ser de los de abajo, a cualquier precio.
EL VALOR DEL CAMBIO
Es a partir de este anlisis que diseo esta propuesta comunicativa, denominada el VALOR DEL
CAMBIO, jugando desde este lema con varias interpretaciones para su aplicacin:
EL valor del cambio: los seres humanos, las familias, desarrollamos toda una cultura social en
torno a un valor o un conjunto de valores, que terminan siendo un distintivo, una marca de valor
en nuestras vidas, la campaa buscar descubrir cul es ese valor que cada familia, cada
individuo, lleva como un estandarte en su vida.
El valor del cambio: cambiar, transformar, requiere de fortalezas, de coraje, de ganas de llevar
adelante la vida por nuevos senderos. Cambiar requiere tener valor, pasar de una cultura de
violencia y conflicto a una cultura de paz, a una cultura de tolerancia, requiere acciones
decididas, colectivas, requiere una mirada profunda hacia el futuro. La campaa y sus
estrategias busca promover que las personas asuman con valor, su propia transformacin.
El valor del cambio: Cul es tu valor del cambio? Qu es lo que moviliza tu fibra tica? la
campaa no pretende esencialmente convencer mediante mensajes pre-fabricados a las
personas de qu valor es el que el Estado quiere inculcar (visin paternal) sino impulsar que
cada uno descubra y comparta con el otro, ese valor que se constituye en el motor de su vida,
en el entendido que todos tenemos los valores fundamentales para provocar el cambio, pero que
adems, es cierto, existen personas que no slo no tienen esos valores, sino que tienen
instalados en su gentica social, una serie de anti-valores. Y esto lleva a una confrontacin
primigenia entre el bien y el mal, sea desde el ngulo que se enfoque cada una de estas
categoras.
Finalmente, el valor y el anti-valor, se materializan en la propuesta a partir de articular escenas
de la vida real, personas reales, desde el concepto de categoras de realidad, de las cuales se
recuperarn los casos, los ejemplos, los hroes cotidianos que, poniendo en su marcha su valor
del cambio, hacen frente, con tica, a su propia vida, enfrentando a otros que, con sus anti-
valores, pretenden imponerse en el mundo de la vida. Es aqu donde se aplica el principio de la
desviacin positiva, para alumbrar a los hroes cotidianos, hombres y mujeres que empuan el
valor del cambio, a pesar de los que tratan de hacerlo desde los anti-valores.
Adjunto un documento que resume la estrategia.