LA LECHERA Y EL CNTARO DE LECHE
Autor:
Jean de La Fontaine
paciencia, ambicin
Haba una vez una muchacha, cuyo padre era
lechero, con un cntaro de leche en la cabeza.
Caminaba ligera y dando grandes zancadas
para llegar lo antes posible a la ciudad, a dnde
iba para vender la leche que llevaba.
Por el camino empez a pensar lo que hara
con el dinero que le daran a cambio de la
leche.
- Comprar un centenar de huevos. O no, mejor tres pollos.
S, comprar tres pollos!
La muchacha segua adelante poniendo cuidado de no
tropezar mientras su imaginacin iba cada vez ms y ms
lejos.
- Criar los pollos y tendr cada vez ms, y aunque aparezca
por ah el zorro y mate algunos, seguro que tengo suficientes
para poder comprar un cerdo. Cebar al cerdo y cuando est
hermoso lo revender a buen precio. Entonces comprare una
vaca, y a su ternero tambin.
Pero de repente, la muchacha tropez, el cntaro se
rompi y con l se fueron la ternera, la vaca, el cerdo y los
pollos.
La cigarra y la hormiga Fbula sobre el esfuerzo
.
La cigarra era feliz disfrutando
del verano: El sol brillaba, las
flores desprendan su aroma...y
la cigarra cantaba y cantaba.
Mientras tanto su amiga y
vecina, una pequea hormiga,
pasaba el da entero trabajando,
recogiendo alimentos.
- Amiga hormiga! No te cansas de tanto trabajar? Descansa un rato conmigo
mientras canto algo para ti. Le deca la cigarra a la hormiga.
- Mejor haras en recoger provisiones para el invierno y dejarte de tanta
holgazanera le responda la hormiga, mientras transportaba el grano,
atareada.
La cigarra se rea y segua cantando sin hacer caso a su amiga.
Hasta que un da, al despertarse, sinti el fro intenso del invierno. Los rboles
se haban quedado sin hojas y del cielo caan copos de nieve, mientras la
cigarra vagaba por campo, helada y hambrienta. Vio a lo lejos la casa de su
vecina la hormiga, y se acerc a pedirle ayuda.
- Amiga hormiga, tengo fro y hambre, no me daras algo de comer? T
tienes mucha comida y una casa caliente, mientras que yo no tengo nada.
La hormiga entreabri la puerta de su casa y le dijo a la cigarra.
- Dime amiga cigarra, qu hacas t mientras yo madrugaba para trabajar?
Qu hacas mientras yo cargaba con granos de trigo de ac para all?
- Cantaba y cantaba bajo el sol- contest la cigarra.
- Eso hacas? Pues si cantabas en el verano, ahora baila durante el invierno-
Y le cerr la puerta, dejando fuera a la cigarra, que haba aprendido la leccin.
Moraleja: Quien quiere pasar bien el invierno, mientras es joven debe
aprovechar el tiempo.
FIN