DESCARTES: LA IMAGINACI6N Y EL MUNDO FISICO
CLAUDIA loRENA GARCiA
INSTlTUTO DE INvEsTIGACIONES FILOS6FICAS
UNNERSIDAD NACIONAL AUT6NOMA DE MExIco
Descartes considera que hay ciertos aspectos del mundo fisico que podemos
tanto imaginar como percibir sensorialmente de manera clara y distinta; a
saber, algunos de los modos de la extensi6n -por ejemplo-, ciertas formas,
figuras 0 movimientos.! Sin embargo, veremos que Descartes tambien opina
que existen otras entidades fisicas que ni la imaginaci6n ni la percepci6n
sensible pueden presentar de manera clara y distinta; entidades que s610
pueden ser percibidas de manera clara y distinta por el intelecto puro, ta-
les como las sustancias extensas 0 la divisibilidad indefinida de estas y de
sus modos. Empero, sostener ambas tesis entrafia un problema serio para
Descartes puesto que el tambien sostiene que la idea clara y distinta de
cualquier entidad -por ejemplo, de una forma- tiene que contener las
propiedades esenciales de esa entidad -en nuestro ejemplo, la idea de esa
forma, para poder ser clara y distinta, tiene que contener la propiedad que
(en tanto que magnitud) esa forma tiene de ser indefinidamente divisible.e
Pareceria entonces que -en contra de un gran mimero de afirmaciones
explfcitas de Descartes=P no puede haber una idea clara y distinta de esa
forma en la imaginaci6n, puesto que existe al menos una propiedad esencial
de ese modo que no puede ser imaginada clara y distintamente.
Aqui examinare este problema y mostrare que Descartes tiene todos los
elementos para darle una soluci6n. Sostendre que Descartes distingue dos
sentidos de la palabra "contener" -aplicables a una misma idea- y que,
1 Usare aquf la siguiente abreviaci6n de las ediciones de las obras de Descartes: I!J
Oeuvres de Descartes. Editadas por ClI. Adam y P. Tannery. 12 vols. Paris: Cerf, 1897-1913;
reimpresi6n, Paris: Vrin, 1957-1958. Empleare el estilo comunmente aeeptado para citar
porciones del texto de las ediciones de las obras de Descartes. [Las traducciones aI castellano
son mlas.]
2 Veanse por ejemplo: AT III 213-214 YAT III 356, AT VIII-l 15, AT VIII-l 78-79.
3 La cuesti6n acerca de si las ideas de la extensi6n ylo de sus mod os son innatas, 0 si son
o pueden ser adventicias, no sera abordada aqul,
[65]
66 CLAUDIA LORENA GARCiA
en uno de estos sentidos, puede decirse que la idea clara y distinta de una
cosa no necesita contener todas las propiedades esenciales de esa cosa.
En este ensayo examinare primero los conceptos cartesianos centrales
y sus interrelaciones -conceptos tales como el de modo, imaginaci6n,
percepci6n sensible, y entendimiento--, para posteriormente proceder al
planteamiento del problema. Despues presentare en detalle la soluci6n, 10
cual me llevara a examinar, en Descartes, las nociones de idea, de claridad
y distinci6n, y de noci6n simple, proponiendo una interpretaci6n verosfmil
de estas nociones. Finalmente, examinare en detalle la soluci6n propues-
ta al problema central de este articulo, y algunos de los problemas que esta
pueda tener.
[Link] modos de las sustandas
Dentro de la clase general de cosas que "deben de inherir en algo para poder
existir" (AT VII 22), Descartes distingue los modos de los atributos," Los
atributos de una sustancia son aquellas propiedades generales que siempre
permanecen invariables'' (por ejemplo, duraci6n, existencia, extensi6n y
pensamiento en general); mientras que un modo es una modificaci6n de
una sustancia que es capaz de variaci6n y cambio" (por ejemplo, la forma y
el tamafio de un cuerpo, 0 los diferentes pensamientos de una mente finita
particular) .
Asimismo, nuestro conocimiento de los modos depende del de las sus-
tancias de una manera especial: una sustancia puede ser concebida clara y
distintamente aparte de su modo, pero el modo no puede ser concebido clara
y distintamente aparte de la sustancia de la cual es modo: "la naturaleza
de un modo (natura modi) es tal que no puede ser entendido de ninguna
manera a menos que el concepto de la cosa (conceptum rei) de la cual es un
modo esta incluido en su propio concepto" (AT VIII-2 355).7 En cambio,
nuestro conocimiento de una sustancia sf depende del de sus atributos: no
s610 es que no podemos concebir clara y distintamente un atributo a menos
que la noci6n de sustancia en general este contenida en su concepto, sino
4 Aquf me centrare exclusivamente en la caracterizaci6n estricta de los atributos en
Descartes, de acuerdo con la cual los atributos son claramente distinguibles de los modos.
Sin embargo, a veces Descartes usa "atributo" en un sentido no estricto para referirse tan-
to a los atributos (en sentido estricto) como a los modos. Veanse, por ejemplo, Kr VII 222
YKr VIII-2 348.
5 Vease Kr VIII-l 26. Dios, por ejemplo, no tiene modos, sino s610 atributos, puesto que
no hay variaciones en Dios. (Ibid.)
6 V~ase KrVIII-2 348.
7 V~ase tambien Kr VIII-l 29.
DESCARTES: lA IMAGINACI6N Y EL MUNDO FiSICO 67
que ademas no podemos "fonnar una idea clara y distinta de .la sustancia
si excluimos de ella el atributo en cuesti6n". (ATVIII-l 30)8
Ahora bien, puesto que, como veremos mas adelante, una idea es clara y
distinta s610 si muestra a su objeto exclusivamente en terminos de -por 10
menos algunas de- sus propiedades esenciales, y dado que la idea clara y
distinta de un modo debe contener el concepto de la cosa 0 sustancia de la
cual es modo, se sigue que es esencial a un modo que inhiera en la sustancia
en la cual de hecho inhiere.
2. La imaginaci6n
Descartes no usa el termino "imaginaci6n" en el mismo sentido en todos sus
escritos. A veces 10usa para referirse a una facultad de la mente por la que
se pueden tener ideas que son como sensaciones; en este sentido, que una
idea pertenezca, por asf decirlo, a la imaginaci6n, depende exclusivamente
de la manera en la que presenta su objeto. En este sentido, imaginar algo
es simplemente presentarlo de cierta manera, por ejemplo, por medio de
una imagen.? y la distinci6n entre la imaginaci6n y la percepci6n sensible
se desvanece, puesto que con frecuencia Descartes describe esta ultima de
la misma forma: sentir es concebir de una manera pict6rica y, en general,
como 10 hacen las sensaciones. Este es el sentido tecnico de "seniire" que
Descartes introduce en la segunda Meditaci6n: aun si no tuviera un cuerpo,
y fuese falso que yeo rojo, serfa verdadero que me parece que yeo rojo.l0
Llamaremos a este "el sentido amplio de imaginaci6n" que abarca tambien
la percepci6n sensible.
Pero en muchos otros pasajes, Descartes usa el termino "imaginaci6n"
de manera tal que la imaginaci6n y la percepci6n sensible son diferentes
facultades de la mente puesto que tienen diferentes historias causales. Asi,
en la Conversaci6n con Burman, Descartes explica:
en la percepci6n sensorial las imagenes son impresas por los objetos externos
que estan realmente presentes, mientras que en la imaginaci6n las Imageries
son impresas por la mente sin ningiin objeto externo. (ATV 162)11
8 Cuando intentarnos concebir una sustancia finita sin incluir su atributo principal (la
extensi6n, en el caso de la sustancia corp6rea), la idea resultante es confusa; vease AT VIII-1
31 y AT IX-2 53.
9 Por ejemplo, en una carta a Mersenne, Descartes explica: "Cualquier cosa que conce-
bimos sin una imagen es una idea de la mente pura, y cualquier cosa que concebimos con una
imagen es una idea de la imaginaci6n." (AT III 395; el subrayado es mio.) V~ase tambien AT
VII 28.
10 Veanse ATVII 29 YATVIII-2 360.
11 Veanse tambien ATIII 361, AT IV 311, YATV 162-163.
68 CLAUDIA LORENA GARCIA
Llamaremos a este "el sentido estrecho de imaginaci6n". En este sentido,
la imaginaci6n y la percepci6n sensible son diferentes, aunque tienen en
cormin la manera en que presentan sus objetos. Por claridad, usare los
terminos "imaginacion," e "imaginacion," para indicar cuando usaremos
aquf "imaginaci6n" en el sentido estrecho 0 en el amplio respectivamente.
3. La imaginaci6na y lasformas
Descartes de hecho afirma en una variedad de pasajes que la imaginacion,
puede percibir clara y distintamente algunos modos de la extensi6n. Por
ejemplo, con respecto a la imaginacion., Descartes sostiene, en la quinta
Meditaci6n:
La cantidad continua [ ... J es algo que imagino distintamente. Es dedi; imagino
la extension de la cantidad (0, mas bien, de la cosa que esta cuantificada) en
largo, ancho y profundidad. (AT VII 63) 12
Asimismo, Descartes tambien sostiene que podemos percibir sensorial-
mente algunos modos de la extensi6n de manera clara y distinta. Las ideas
sensoriales, de acuerdo con Descartes, nos presentan no s610colores, olores,
texturas, etc., sino tambien formas, tamaiios, figuras, etc. En los Principios,
por ejemplo, cuando Descartes esta explicando por que cometemos el error
de pensar que los cuerpos tienen colores, el dice:
Hay muchos otros aspectos, tales como el tamafio, la forma y el ntimero, de los
cuales percibimos claramente que estan realmente, 0 por 10 menos, posiblemente
presentes en los objetos de manera tal que corresponden exactamente a nuestra
percepci6n sensorial. (ATVIII-l 34; el subrayado es mio)13
El error consiste en juzgar que los colores son como las formas 0 las figuras
las cuales sf pueden existir en los objetos. Lo importante de este pasaje
~s que implica que podemos con c1aridad percibir sensorialmente los mo-
dos de la extensi6n -10 cual no implica que los cuerpos siempre tienen la
misma forma 0 el mismo tamaiio que percibimos sensorialmente, sino que
solamente implica que puede haber cuerpos que los tengan.l"
12 Veanse tambien ATIII 692, ATVII 28, ATVII 73, y ATVIII-134.
13 VeasetambienATIII 666.
14 Recuerdese que, de acuerdo con Descartes, "todo 10que percibimos claramente es ver-
dadero, y por tanto [podemos concluir que] existe si percibimos que no puede no existir [como
en el caso de Dios]; 0 que puede existir si percibimos que su existencia es posible" (ATIII 544-
545). Vease tambien ATIII 215.
DESCARTES: LA IMAGINACI6N Y EL MUNDO FiSICO 69
4. La imaginaci6na y el entendimiento
Hasta ahora hemos mostrado que, de acuerdo con Descartes, la imagina-
cion, nos permite percibir de manera clara y distinta algunos modos de la
extensi6n. Pero el entendimiento puro tambien contiene una idea clara y
distinta de la extension y de sus modos. Asimismo vimos que la imaginacion,
y la percepci6n sensible se asemejan en la manera en la que presentan sus
objetos: por medio de una imagen 0, en general, como una sensaci6n.
El entendimiento 0 intelecto, en cambio, no necesita de imagenes ni de
ninguna modalidad sensible para percibir sus objetos.1S
El entendimiento y la imaginacion, difieren en otros importantes as-
pectos. Primero, existen fuertes razones para creer que, en Descartes, la
Imaglnacions, en sentido estricto, no hace uso de algunos de los recur-
sos conceptuales que son caracterfsticos del entendimiento. Por ejemplo,
Descartes sostiene que cualquier inferencia racional -hecha sobre la base
de la informaci6n puramente imagfstica, proporcionada por la percepci6n
sensorial- pertenece al intelecto, en sentido estricto. Asi, en el Conjunto
sexto de respuestas, Descartes distingue "tres grad os de respuesta sensorial",
de los cuales explica:
El primero se limita a la estimulaci6n inmediata de los 6rganos sensoriales
por los objetos externos [ ... J El segundo grado comprende todos los efectos
inmediatos producidos en la mente como resultado de estar unida a un 6rgano
corporal [ ... J Tales efectos incluyen las percepciones de dolor, placer, sed,
hambre, colores, sonidos [ ... J El tercer grado incluye todos los [uicios acerca
de las cosas externas. (ATVII 43t:r437)
El segundo grado comprende no 5610la percepci6n de las llamadas "cuali-
dades sensibles 0 secundarias", sino tambien la percepci6n de una extensi6n
finita. Esto es claro por su descripci6n del segundo y tercer grades: el color
que se nos presenta en el segundo, explica Descartes, tiene una cierta exten-
si6n, lfmites, etc.; y el razonamiento que nos permite calcular el tamafio y
forma reales del objeto externo -un razonamiento que pertenece al tercer
grado y que "depende solamente del intelecto" (ATVII 437-438)- se basa
en la extensi6n, los lfrnites, etc., del color experimentado.P
Ahora bien, dado que, en la Imaginacions, en sentido estricto, no hacemos
uso de esta capacidad intelectual, se sigue que, de acuerdo con Descartes, no
podemos imaginar sustancias, ya que nuestro conocimiento de la sustancia
15 Vease Kf III 392-393.
16 Veanse ss VII 32, AT VII 437 YAT VIII-2 360-361.
70 CLAUDIA LORENA GARCiA
misma no es inmediato, sino que depende de una inferencia racional a partir
de la percepci6n de sus atributos 0 de sus modes.'?
En segundo lugar, la irnaginacion, tiene otras limitaciones conceptuales
que no tiene el entendimiento; por ejemplo, aunque sl puedo imaginar, un
triangulo, "si quiero pensar acerca de un quiliagono, aunque entiendo que
es una figura de millados [ ... J no puedo de la misma manera imaginar los
millados" (At VII 72). En cambio, sf puedo tener una idea clara y distinta del
quiliagono en el entendimiento -es decir, entender y demostrar claramente
sus propiedades esenciales.P
En tercer lugar, mientras que la imaginacion, no puede, el entendimien-
to sf puede percibir la esencia de las sustancias corporales. La idea clara y
distinta de un cuerpo -es decir, la idea de su esencia- que pertenece al
entendimiento presenta, en ultimo analisis, una construccion matematica;
es decir, una sustancia que tiene ciertas propiedades matematicas, y ciertas
capacidades matematicamente descriptibles, tales como la capacidad de
adquirir un mimero indefinidamente grande de formas. Empero, la imagi-
naci6n jamas podra alcanzar esta percepci6n clara y distinta de la esencia
de una sustancia corporal. 19
5. EI problema
Es esencial para la extension finita ser indefinidamente divisible. En la sexta
Meditaci6n, por ejemplo, Descartes dice que "un cuerpo es por su misma
naturaleza siempre divisible" (ATVII 85-86).20 La forma y el tamafto de
un cuerpo son tambien indefinidamente divisibles.f! La divisibilidad de la
17 En los Principios, Descartes afinna que, una vez que percibimos un modo 0 un atributo,
''podemos inferir (conc/udimus) que debe haber una cosa existente 0 sustancia a la cual se Ie
pueda atribuir [el modo 0 atributo]" (ATVIII-1 25). Veanse tambien ATVII 161, ATVII 222 Y
ATVIII-18.
18 La idea del entendimiento es clara puesto que "muchas de sus propiedades pueden ser
dernostradas muy clara y muy distintamente" (ATVII 384-385).
19 Esto es precisamente 10que Descartes concluye en la segunda Meditaci6n, al examinar
su idea de un pedazo de cera: en tanto que es un cuerpo, la cera es "simplemente algo extenso,
flexible y mudable" (ATVII 31); es decir, algo que es capaz tanto de innumerables cambios
de fonna, como "de ser extenso de muchas mas maneras de las que podre abarcar en mi
irnaginaci6n". (Ibid.)
20 Vease tambien ATVII 13.
21 Vease AT VIII-l 23: el tamafio, por ejemplo, es "extensi6n en largo, ancho y profun-
didad," es decir, una cantidad particular de la extensi6n tridimensional. Tambien vease AT III
356, en donde Descartes dice que tanto la forma como el movimiento "pueden ser divididos
en muchos componentes", y AT III 475: "Es imposible concebir una forma y al mismo tiempo
negar que tiene una extension."
DESCARTES: LA IMAGINACI6N Y EL MUNDO FisICO 71
extension finita y de sus modos -en contraste con su divisi6n real-22 se
sigue de su concepci6n estrictamente matematica como magnitudes.P
Sin embargo, la divisibilidad indefinida de la extensi6n no puede ser ni
imaginada., ni percibida por los sentidos, por la misma raz6n por la que
estas facultades no pueden percibir un quiliagono 0 la capacidad de un
cuerpo de adquirir un mimero indefinidamente grande de formas. Ademas,
en la secci6n 1vimos que la idea clara y distinta de un modo debe contener
el concepto de la sustancia de la cual es un modo; y en la secci6n 4 vimos
que la percepci6n de una sustancia no pertenece a la imaginacion., sino al
entendimiento.
El problema entonces es que parece que es imposible que la imaginacion,
pueda contener ideas claras y distintas de los modos de la extension, ya que
no puede percibir algunos de sus aspectos esenciales.
En 10 que sigue, sostendre que Descartes puede encontrar una soluci6n
a este problema, puesto que acepta: (a) que existe un sentido de la palabra
"contener" en la teorfa cartesiana de las ideas, de acuerdo con el cual puede
decirse que es posible que tengamos una idea clara y distinta de X que no
contenga todas las caracterfsticas esenciales de X; Y (b) que las nociones de
la extensi6n y las de sus modos son primitives; 0, como Descartes 10 expresa,
que estas son "naturalezas simples". Examinemos cada una de estas tesis
por separado.
6. Las ideas y su claridad
Descartes afirma que es posible tener una idea clara y distinta de Dios que
no contenga todos sus atributos esenctales.r' Para explicar c6mo es que
Descartes realmente puede hacer esta afirmaci6n, examinaremos primero
su noci6n de idea.
(A) Ideas
Descartes introduce la noci6n de idea en la tercera Meditaci6n, en donde
afirma que las ideas son aquellos "de mis pensamientos [que] son como
22 La divisi6n real de un cuerpo (al igual que los cambios de forma) ocurren cuando choca
contra otros cuerpos. Vease IlJ III 649, IlJVIII-1323, IlJVIII-l 52 YIlJ XI 38.
23 V~anse IlJVIII-l IS, IlJ XI 36 YIlJVIII-l 45. Ademas, en una carta a Mersenne del 28
de octubre de 1640, Descartes dice que el termlno "cuerpo" significa "una cosa que tiene largo,
ancho y profundidad, y que por tanto no puede componerse de cosas indivisibles, puesto que
una cosa indivisible no puede tener largo, ancho, 0 profundidad" (1lJ III 213-214; elsubrayado
es mio); es decir, no puede tener tamaiio (1lJ VIII-l 23) 0 forma.
24 Veanse por ejemplo: IlJ V 136-137, IlJVII 152, IlJVII 220-222, IlJVIU-l 12 Y Kf
VIII-126. .
72 CLAUDIA LORENA GARCiA
imagenes de cosas (tanquam rerum imagines)" (ATVII 37). Mas adelante,
en la misma Meditaci6n, Descartes descarta el "imagines", y dice que "no
puede haber ideas que no sean como si de cosas (tanquam rerum)" (ATVII
44). La versi6n francesa de este pasaje dice 10 siguiente: "no puede haber
ninguna [idea] que no parezca representarnos una cosa" (AT IX-I 34-35).
Por tanto, las ideas son pensamientos que son tanquam rerum, como si de
cosas; es decir, pensamientos que aparentan representar algo.
Ademas, una idea puede ser considerada desde diferentes puntos de vis-
ta, de acuerdo con Descartes. Por ejemplo, Descartes le dice a Arnauld que
las ideas pueden ser consideradas 0 material 0 formalmente:
cuando las consideramos en tanto que representan algo las estatnos conside-
rando [ ... J Jonnalmente. Sin embargo, si las estuviesemos considerando [ ... J
simplemente como operaciones del intelecto, entonces podrfa decirse que las
estamos considerando materialmente. (ATVII 232)
Normalmente, una idea considerada materialmente se interpreta como la
idea en tanto que es un modo de pensar del cual no se considera su conteni-
dO.25 Sin embargo, el iinico pasaje que tal vez podrfa sostenerla se encuentra
en la tercera Meditaci6n, en la que Descartes caracteriza la idea considerada
materialmente de la siguiente manera: "En tanto que [ ... J las ideas son sim-
plemente modos de pensar [i.e., consideradas materialmente] no reconozco
ninguna desigualdad entre ellas" (ATVII 40). Empero, en los Principios, Des-
cartes modifica este enunciado, y dice que nuestras ideas, "en tanto que son
solamente modos de pensar [i.e., consideradas materialmente], no difieren
mucho unas de las otras (non multum ase mutuo diferre)" (ATVIII-Ill). Si,
en efecto, considerar las ideas materialmente fuese considerarlas sin tomar
en cuenta sus contenidos, entonces, consideradas asi, las ideas no diferirfan
de ninguna manera unas de otras.
Ademas, veremos mas adelante que es necesario descartar esta mane-
ra de interpretar la noci6n cartesiana de idea-considerada-materialmente
para poder construir una manera coherente de entender 10 que Descartes
responde a las objeciones que Arnauld formula en contra de la tesis de que
existen ciertas ideas que son materialmente falsas.26 Veremos tambien que
la distinci6n entre una idea considerada materialmente y la idea conside-
25 Si 10 entiendo correctamente, Norman Wells comparte esta confusion, en su "Objective
Reality of Ideas in Descartes, Caterus,and Suarez," Journal of the History of Philosophy, no. 28,
1990, pp. 33-61; esp. 45-46. Thomas Lennon tambien la tiene: ''The Inherence Pattern and
Descartes' Ideas", Journal of the History of Philosophy, no. 12, 1974, pp. 43-52; esp. 4.7; y E.J.
Ashworth, "Descartes' Theory of Objective Reality", New Scholasticism, no. 49, 1975, pp. 331-
340; esp. 335.
26 Vease PITVII 232-234.
DESCARTES: LA IMAGINACI6N Y EL MUNDO FiSICO 73
rada fonnalmente es una distinci6n entre (respectivamente): (a) la idea
en tanto que presenta un cierto contenido a nuestra conciencia, y en tanto
que parece representamos una cosa (res); y (b) la idea en tanto que repre-
senta (y no como el objeto representado); es decir, la idea en su funci6n
representativa.
Ahora bien, Descartes hace otra distinci6n en la manera de considerar
una idea:
"Idea" puede ser considerada materialmente, como una operaci6n del intelecto,
en cuyo caso no puede decirse que sea mas perfecta que yo. Alternativamente,
puede ser considerada objetivamente, como la cosa que tal operaci6n represen-
tao (AT VII 8)
En resumen, hay tres diferentes maneras de considerar una idea:
(a) materialmente, como un modo de pensar; i.e., como un episodio cons-
ciente particular; (b) fonnalmente, en tanto que representa, 0 en su funci6n
representativa, y (c) objetivamente, como la cosa representada.F
En otros pasajes, Descartes hace otra distinci6n que, de cierta manera,
corresponde a esta distinci6n tripartita. Esta es la distinci6n entre el conte-
nido implldto de una idea y su contenido explicita. Por ejemplo, en el Quinto
conjunto de respuestas, Descartes dice:
Una vez que la idea del Dios verdadero ha side concebida, aun cuando detecte-
mos mas perfecciones en el que no habfamos notado todavia, esto no significa
que hemos aumentado la idea de Dios; simplemente la hemos hecho mas dis-
tinta y expliciia, ya que, suponiendo que la idea original era verdadera, debe
haber contenido ya todas estas perfecciones. (IUVII 373; el subrayado es mfo)
Es posible, por tanto, que una idea contenga implldtamente muchas per-
fecciones que ignoramos.P De hecho, la tesis de que es posible que las
ideas -inc1uso las claras y distintas- contengan impHcitamente ciertos
elementos que ignoramos, es recurrente en Descarres.P?
27 N6tese que la distinci6n entre una idea considerada materialmente, la idea considerada
formalmente, y la idea considerada objetivamente, no es una distinci6n entre tres diferentes
tipos de ideas. Mas bien, es una distinci6n entre tres diferentes maneras de considerar la misma
idea. Vease Monte L. Cook, "The Alleged Ambiguity of 'Idea' in Descartes' Philosophy", The
Southwestern Journal of Philosophy, no. 6, 1975, pp. 87-94.
28 Algo similar le dice Descartes a Mersenne en una carta con fecha del 23 de junio de
1641: "si de una idea construida infiriese 10que explfcitamente introduje en ella, estarla dando
por sentado 10que trato de probar; pero no es 10mismo si extraigo de una idea innata algo que
estaba contenido impUcitamente en ella pero que no habia notado al principle" (AT III 383; el
subrayado es mfo),
29 Vease AT VII 147, en donde Descartes afirma que las ideas oscuras y confusas contie-
nen (implfcitamente) elementos que ignoramos. Las ideas claras y distintas tambien pueden
74 CLAUDIA LORENA GARCiA
Existe una tercera distinci6n en Descartes que esta relacionada con aque-
lla distinci6n tripartita (i.e., entre idea considerada material, formal y obje-
tivamente). Descartes hace esta tercera distinci6n en respuesta a la objeci6n
de Arnauld, quien dice que no puede haber ideas materialmente falsas -es
decir, ideas que representan una no-cosa como una cosa-,30 ya que una
idea siempre debe conformarse al objeto que representa. En otras palabras,
para que una cosa pueda ser el objeto representado por una idea, el obje-
to debe poseer todas las propiedades contenidas en la idea -aunque no
necesariamente s610 esas, En respuesta a esta objeci6n, Descartes hace la
distinci6n entre aquello a 10 que una idea se refiere y aquello a 10 que la
idea se conforma. Descartes dice:
Creo que necesitamos hacer una distinci6n; puesto que con frecuencia sucede,
en el caso de ideas oscuras y confusas [algunas de las cuales son falsas] [ ... ]
que una idea refiere a algo diferente de aquello de 10 cualla idea realmente
(revera) es. (ATVII 233)
Por el contrario, de la idea clara y distinta de Dios "no se puede decir que
refiera a algo con 10cual no se conforme (con/ormis)" (ibid.). Considerando
estos dos pasajes en conjunci6n, podemos inferir que aquello a 10 cual una
idea se conforma es aquello de 10 cual la idea realmente es; esto es, elobjeto
realmente representado.
N6tese que la distinci6n referirse/conforrnarse corresponde a la distin-
ci6n idea-considerada-materialmente/formalmente, 10cual implica que hay
un sentido en el que la idea, considerada materialmente, es acerca de algo
-es decir, tiene contenido-, puesto que, considerada asf, la idea refiere a
algO.31
Con respecto a una idea considerada objetivamente -es decir, la idea co-
mo el objeto representado- existe otra conexi6n conceptual que no hemos
considerado todavia; a saber, que 10 que una idea representa, de manera
contener implfcitamente perfecciones que ignoramos. Veanse ATVII 220-226 y AT VII 373.
Vease tambien 10 que Descartes Ie dice a Caterus acerca de la insuficiencia de cualquier idea
de Dios que podamos tener: ATVII 133.
30 VeaseATVII 43.
31 Debe entenderse con cuidado la frase "una idea se refiere a x". Esta no puede entenderse
en el sentido comunmente usado en semantica, de acuerdo con el cual, aplicado a, por ejemplo,
un nombre, se dice que el nombre refiere a cierta entidad. En el presente contexto -a saber,
la discusi6n con Arnauld acerca de la falsedad material de las ideas (ATVII 232-235)- esta
claro que cuando Descartes dice que una idea se refiere a algo el simplemente quiere decir
que la idea parece representar algo que puede ser diferente de aquello que es verdaderamente
representado por la idea.
DESCARTES: LA IMAGINACI6N Y EL MUNDO FisICO 75
primaria, es una esencia. Por ejemplo, a Gassendi Descartes Ie dice: "Una
idea representa la esencia de una cosa (rei essentiam)" (ATVII 371).32
Ahora bien, existe en Descartes una conexi6n entre cierta facultad de
nuestras mentes, y las ideas consideradas formalmente. Para entender la
naturaleza de esta conexi6n, debemos notar, en primer lugar, que Descartes
sostiene que la capacidad que tenemos de formar ideas claras y distintas
constituye unafacultad real de nuestras mentes. Por ejemplo, a Hyperaspis-
tes Descartes Ie dice:
La mente percibe dos cosas, una aparte de la otra, como cosas completas, por
medio de una facultad real que posee; y [ ... ] la mente aprehende dos cosas
de una manera confusa, como una sola cosa, por medio de la carencia de esa
misma facultad. (ATIII 434)
Dado que la percepci6n de una cosa como una cosa completa se obtiene en
la percepci6n 0 idea clara y distinta de esa cosa,33 y puesto que la mente
percibe una cosa completa s6lo a traves del uso de cierta facultad, se sigue
que es necesario que pose amos esta facultad para poder tener ideas claras
y distintas. Cuando usamos esta facultad para presentar explicitamente un
objeto a nuestra conciencia, la idea es clara y distinta. Sin embargo, dado
que somos finitos y falibles, en ocasiones no usamos esta facultad, y cuando
esto sucede la idea resultante es oscura y confusa, 0 peor aun, materialmente
falsa.P"
Una idea clara y distinta, por ende, surge del uso de cierta facultad de
percepcion" Pero -como veremos mas adelante cuando examinemos la
noci6n de claridad y distinci6n- para que una idea pueda ser clara y dis-
tinta, la idea debe presentar su objeto exclusivamente en terminos de sus
propiedades esenciales. Por tanto, dado que (a) una idea clara y distinta
es aquella que presenta sus objetos de esta manera y que resulta de la
aplicaci6n de esta facultad, y (b) una idea confusa es la que presenta sus
32 Veanse tambien Al' IV 350, AT VII 8, AT VII 64-65 yendonde Descartes afinna 0 sugiere
que el objeto representado es una esencia.
33 Vease la discusi6n con Arnauld acerca de las cosas completas y su conexi6n con las
ideas c\aras y distintas en AT VII 220-227.
34 Veanse AT III 435 YATVII 44, en donde Descartes dice que las ideas materialmente falsas
(que son oscuras) "estan en mf unicamente debido a una deficiencia y carencia de perfecci6n
en mi naturaleza". Veanse tarnbien AT VI 38 YAT VII 46.
3S Vease tambien ATVIII-116. A esta facultad Descartes la llama la "facultad de percep-
ci6n", y la distingue de la facultad de asenso, 0 voluntad. Vease AT VIII-l 21. N6tese que, de
acuerdo con Descartes, los juicios son actos de la voluntad, pero las ideas no 10 son. (Veanse
AT VII 376-377 YAT VIII-l 17.) Las ideas nos presentan un contenido explfcito para nuestra
consideraci6n. Entonces podemos juzgar -decidir a asentir- que esta idea se asemeja (0 no
se asemeja) a algo en el mundo.
76 CLAUDIA LORENA GARCiA
objetos en terminos de sus propiedades accidentalesj" y que se origina
cuando no se usa tal facultad, se sigue que la facultad de percepci6n que
nos permite percibir un objeto clara y distintamente es la facultad que nos
permite descubrir las propiedades esenciales de ese objeto.
Podemos ahora percibir la conexi6n que existe entre esta facultad y las
ideas consideradas formalmente. Hemos visto que considerar una idea de
esta manera es considerarla en tanto que representa algo;37 y que esto
es distinto de considerar la idea objetivamente, es decir, como la cosa re-
presentada." Por tanto, considerar la idea formalmente es considerarla
exclusivamente en su funci6n representativa -es decir, considerar aquel
de sus aspectos en virtud del cualla idea representa. Tambien hemos visto
que, de acuerdo con Descartes, nuestras ideas -al menos nuestras ideas
claras y distintas- representan un conjunto de propiedades cada una de
las cuales pertenece a la esencia de un objeto, y no todas las cuales estan
necesariamente presentes de manera explicita en la conciencia del cognos-
cente. Pero el unico candidato en la ontologfa cartesiana que puede realizar
esta funci6n de representar -entendida de esta manera- es la facultad
que nos permite formar ideas claras y distintas que representan esencias
verdaderas.
De todos los pasajes anteriores, entonces, surge un panorama general,
de acuerdo con el cual las ideas pueden ser consideradas de tres maneras
diferentes:
(a) Materialmente, como un suceso mental que presenta algo a nuestra
conciencia. Considerada asf, el contenido de la idea es explicito, y
la idea parece representar, 0 refiere, a algo. Las restricciones que
gobieman las ideas, cuando se las considera materialmente, no nece-
sariamente son de naturaleza logica, puesto que una idea considerada
materialmente es, de acuerdo con Descartes, la idea considerada como
un producto de nuestras mentes finitas y falibles. 39Asi considerada, no
existe siempre la necesidad de postular una causa para la idea, excepto
la habilidad de nuestras mentes de concebir y combinar contenidos de
maneras que no estan necesariamente de acuerdo con los principios de
representaci6n correcta -es decir, los que gobieman la representaci6n
36 Vease la discusi6n en la segunda Meditaci6n, en la que Descartes considera la idea de
un pedazo de cera en la que la cera se presenta en terminos de sus caracterlsticas sensibles,
tales como la forma 0 el tamaiio particular que tiene en ese momento, y que no son esenciales
a la cera (entendida como un cuerpo). A esta idea Descartes la llama "oscura y confusa" (AT
VII 30-32).
37 Veanse AT VII 40, AT VII 232 y ATVIII-ll1.
38 Vease AT VII 8.
39 Veanse AT VII 8 y AT VII 40.
DESCARTES: LA IMAGINACI6N Y EL MUNDO fiSICO 77
de una cosa por medio de sus propiedades esenciales.40 Asimismo, una
idea considerada materialmente es tanquam rerum puesto que parece
representar algo; 10cual quiere decir que las cosas que percibimos son
siempre percibidas como posibles. Esto significa que no puede haber
ideas de cosas imposibles cuya imposibilidad sea obvia 0 aparente a
la conciencia. Esta es una de las restricciones que gobieman una idea
considerada materialmente.t!
(b) Objetivamente, como el objeto realmente representado y al cualla idea
se conforma. As! considerada, la idea tiene un contenido implfcito
parte del cual puede no estar presente explfcitamente en nuestra con-
ciencia.42 Puede decirse que la idea considerada objetivamente es la
idea considerada como una entidad 16gicamente ideal; es decir, como
una entidad constituida de tal manera que consistentemente obedece
ciertos principios 16gico-normativos caracterfsticos de nuestra facultad
de percepci6n correcta; es decir, los que gobieman la percepci6n de
una cosa en terminos de sus propiedades esenciales.
(c) Formalmente, como la funci6n representativa de la idea. Este aspecto
de una idea consiste en nuestra posesi6n de una facultad de percep-
ci6n; es decir, de una facultad de formaci6n correcta de ideas.
Vemos entonces que una idea, de acuerdo con Descartes, no es s610 un
episodio mental particular que presenta cierto contenido a nuestra concien-
cia (idea considerada materialmente). Considerada desde otras perspecti-
vas, la idea es tambien una facultad especffica (idea considerada formal-
mente), y un contenido implfcito (idea considerada objetivamente), i.e.,
40 Por ejemplo, es posible que las propiedades contenidas explicitamente en una idea sean
todas accidentales -en cuyo caso la idea sera oscura y confusa- 0 que no puedan ser todas
posefdas por una misma cosa (que sean incompatibles) -en cuyo caso la idea es materialmente
falsa.
41 Hay ideas de cosas imposibles cuya imposibilidad no es inmediatamente aparente, en
cuyo caso las ideas son materialmente falsas. Pero aun en este caso, estas cosas son concebidas
como posibles.
42 En mi articulo "Descartes on Mental Representation", he argiiido extensamente que
esta distinci6n de los contenidos de una idea (es decir, idea considerada materialmente e idea
considerada objetivamente) es necesaria para articular las nociones de falsedad material, y de
oscuridad y confusi6n en Descartes; y que ~l era plenamente consciente de esta necesidad. Un
mimero considerable de autores han aceptado que existe en Descartes esta distinci6n de con-
tenidos. Por ejemplo, Calvin Normore, en su articulo "Meaning and Objective Being: Descartes
and His Sources", en &says on Descartes' Meditations, Amelie Oksenberg Rorty (ed.), Univer-
sity of California Press, Berkeley, Los Angeles, Londres, 1986, p. 227, distingue la estructura
superficial de una idea de su estructura profunda. Tambien Alan Gewirth, en su "Clearness and
Distinctness in Descartes", PhUosophy, no. 18, 1943, pp. 17-36, distingue el contenido directo
del contenido interpretativo de una idea.
78 CLAUDIA LORENA GARCiA
aquel contenido que podria ser generado a traves de la aplicaci6n correcta
de esa facultad al contenido expllcito. Gewirth dice que una idea conside-
rada objetivamente (0 10 que el llama el "contenido directo" de una idea)
es la idea considerada normativamente.43
(B) Ideas claras y distintas
En las Cuartas respuestas, Descartes le dice a Arnauld que, de una idea clara
y distinta, "no puede decirse que refiera a algo a 10 cual no se conforme"
(ATVII 233); es decir, que en una idea clara y distinta el contenido explfcito
(10 que la idea parece representar) debe ser identico con al menos parte de
su contenido implicito (10 que la idea realmente representa). Sin embargo,
no puede ser el caso -como algunos autores sostienen- 44 de que, para
que una idea sea clara y distinta, el contenido explicito de una idea siempre
debe ser completamente identico al contenido implfcito, puesto que, como
virnos, Descartes acepta que podemos tener una idea clara y distinta de
Dios,45 aun cuando podemos concebir tan s6lo algunos de sus atributos.t''
Existen dos caracterfsticas adicionales de las ideas claras y distintas:
(a) que no puede haber auto-contradicci6n en ellasr" y (b) que "una exis-
tencia posible esta contenida en el concepto 0 idea de cualquier cosa que
entendemos clara y distintamente" (ATVII 116).48
Otro aspecto notorio de las ideas claras y distintas es que podemos estar
seguros de que estas contienen esencias verdaderas e inmutables, Esto es
precisamente 10 que Descartes le dice a Burman: ''Todo aquello que, en una
quimera, concebimos clara y distintamente, es una entidad verdadera. No
es ficticia, puesto que tiene una esencia verdadera e inmutable." (ATV 160)
Ademas, vimos ya que las ideas claras y distintas son el producto del
uso de cierta facultad de percepctorr'? que nos permite concebir las cosas
en terminos de sus propiedades esenciales, mientras que la oscuridad y la
confusi6n en nuestras ideas surge cuando no usamos correctamente esta
43 V~ase Alan Gewirth, "Clearness and Distinctness", pp. 25-26.
44 Por ejemplo, Alan Gewirth, en su articulo "Clearness and Distinctness", p. 24, dice: "the
clearness and distinctness of an idea may be said to consist in the 'equality' of its direct and
interpretive contents".
45 Vease por ejemplo ATVII 114.
46 Vease ATVII 152. Ademas, vimos que Descartes Ie habra dicho a Gassendi que la idea
clara y distinta del Dios verdadero podrfa contener lmplfcitamente muchas perfecciones que
ignoramos (ATVII 371). Vease tambien ATVII 224: "Podemos entender clara y distintamente
que un triangulo en un semidrculo sea un triangulo rectangulo, sin darnos cuenta de que el
cuadrado de 1a hipotenusa es igual a [la suma de] los cuadrados de los otros dos lad os."
47 Vease ATVII 152.
48 Veanse tambien AT III 544-545 YATVII 119.
49 V~ase AT III 434.
DESCARTES: LA IMAGINACI6N Y EL MUNDO FisICO 79
facultad; por ejemplo, cuando concebimos un objeto en terminos de sus
accidentes.s?
A partir de estos pasajes, podemos concluir que una idea clara y distinta
tiene las siguientes caracteristicas:
(1) En una idea clara y distinta, el contenido explfcito esta gobemado por
las restricciones 0 principios 16gicos que constituyen nuestra facultad
de percepci6n; en cuyo caso, el contenido explfcito es identico con
al menos parte del contenido implfcito -ya que, por definici6n, este
ultimo obedece rigurosamente estos principios.
(2) Cuando el contenido expHcito obedece las restricciones 16gicas cons-
titutivas de tal facultad, la idea considerada materialmente (0 como
un episodio consciente) presenta al sujeto algunas -aunque no ne-
cesariamente todas- de las propiedades esenciales de una cosa, y
ninguno de sus accidentes.! 1
7. Las naturalezas simples
Examinemos ahora la afirmaci6n de Descartes de que la extensi6n es una
naturaleza simple. En las Reglas para la direcci6n del espiritu, dice que
llamamos "simple" s610 a aquellas cosas que conocemos tan clara y disrinta-
mente que la mente no puede descomponerlas en otras que sean conocidas
mas disrintamente. La forma, la extensi6n, el movimiento, etc., son de este
tipo, (ATX 418)
Estas naturalezas simples "son todas autoevidentes y nunca contienen nin-
guna falsedad" (AT X 420). Mas adelante, en su obra de madurez de los
Principios, Descartes habla acerca de "todas las nociones simples que son
los componentes basicos de nuestros pensamientos" (ATVIU-1 22), entre
las cuales cita "el tamafio (es decir, la extensi6n en largo, ancho y profun-
didad), la forma, el movimiento, la posici6n, la divisibilidad de las partes
componentes y otras nociones parecidas" (ATVIII-l 23).
Asimismo, Descartes le dice a Elizabeth que
nos equivocamos si tratamos de explicar una de estas nociones en terminos de
otra [ ... ] cada una de ellas puede ser entendida solamente por SImisma. (AT
III 666)
50 Veanse AT III 435 y AT VIII-1 16.
51 Una presentaci6n l6gica rigurosa de estas ideas puede encontrarse en mi arrlculo "Des-
cartes on Mental Representation", (manuscrito).
80 CLAUDIA LORENA GARCiA
Y afiade que el "uso de nuestros sentidos ha hecho que estemos mas familia-
rizados con las nociones de la extension, de las fonnas y de los movimientos,
que con otras nociones" (ibid.).
8. La soluci6n
Descartes tiene todos los elementos para encontrar una soluci6n al pro-
blema que hemos estado considerando: puede decir que es posible que
algunas ideas claras y distintas de los modos de la extension pertenezcan
a las facultades de la imaginacion, y de la percepci6n sensible, puesto que
(1) las ideas claras y distintas de estos modos no necesitan contener explf-
citamente todas las propiedades esenciales de .esros mod os; por ejemplo, la
divisibilidad indefinida; y (2) ademas, dado que las ideas claras y distintas
de estos modos son nociones simples, entonces estos modos no necesitan
entenderse en terminos de otras nociones, por ejemplo, la divisibilidad in-
definida. En otras palabras, para poder ser clara y distinta, la idea de uno
de estos modos necesita solamente contener explfcitamente la naturaleza
simple en cuesti6n -por ejemplo, la propiedad de ser una forma particular.
Examinemos esta soluci6n. En las secciones precedentes hemos sostenido
que las siguientes tesis se encuentran en Descartes: (a) algunos modos de
la extension son imaginables, de manera clara y distinta; (b) la idea clara
y distinta de un modo debe contener el concepto de la sustancia de la cual
es un modo; (c) asimismo, tal idea debe contener el concepto de divisibi-
lidad indefinida; (d) la imaginacions, propiamente hablando, no tiene los
recursos para generar los conceptos a los que se alude en (b) y (c).
De las tesis (b)-(d) aparentemente se sigue que ninguna idea clara y dis-
tinta de los rnodos de la extension puede pertenecer a la imaginacion.. Pero
esta es, sostengo yo, una conclusion apresurada. Hemos visto que la palabra
"contener" es ambigua en la teorfa cartesiana de las ideas, puesto que Des-
cartes distingue el contenido explfcito del contenido implicito de una idea
-es decir, la idea considerada materialrnente de la idea considerada objeti-
vamente. Tambien virnos que Descartes sostiene las siguientes tesis con res-
pecto a esta distinci6n: (e) la idea clara y distinta de X debe contener explid-
tamente a1 menos algunas de las caracterfsticas esenciales de X, Y ninguna de
las accidentales; y (f) esta idea clara y distinta contendra objetiva 0 implici-
tamente todas las propiedades esenciales de X, y ninguno de sus accidentes.
As! es que, para ser clara y distinta, la idea de un modo de la extension
no necesita contener expllcitamente todas las caracterfsticas esenciales de
ese modo;52 S1 debe contener objetivamente, sin embargo, todas estas carac-
S2 Por ejemplo, la propiedad de ser un modo de una sustancia corporal. Vease Kr V1II-2
355: "la naturaleza de un modo (natura modi) es tal que no puede ser entendido a menos que
el concepto de la cosa de la cual es un modo este incluido en su concepto",
DESCARTES: LA IMAGINACI6N Y EL MUNDO FisICO 81
terfsticas esenciales -algunas de las cuales s6lo pueden ser percibidas por
el entendimiento puro. Pero existe todavia este problema para Descartes; a
saber, lc6mo es que una idea de la imaginaci6n puede contener implfcita
u objetivamente ciertas caracteristicas cuyos conceptos no pertenecen a la
imaginaci6n?
Para entender c6mo es que esto es posible en la teorfa de Descartes,
consideremos 10 siguiente: cuando una idea se considera materialmente,
se la considera como un episodio consciente cuyo contenido puede obedecer
ciertas restricciones distintas de las restricciones l6gicas que son constitu-
tivas de la percepci6n correcta de una cosa -0, para ser mas precisos,
constitutivas de la facultad que nos permite tal percepci6n. En cambio, el
contenido de la idea considerada objetivamente siempre y necesariamente
obedece tales restricciones l6gicas; considerada asi, Laidea es Lapercepci6n
correcta de Lacosa.
Por otra parte, las limitaciones perceptuales de la imaginacion, son inhe-
rentes a la manera espedfica en la que presenta explicitamente sus objetos:
pict6ricamente 0 como una sensacion.P Estas limitaciones son caracte-
rfsticas de cierta manera de presentar 0 exhibir objetos a la conciencia;
pertenecen, por tanto, al dominio de la idea considerada materialmente
-en particular, al conjunto de restricciones (no necesariamente 16gicas)
que gobieman las maneras en las que nuestras mentes pueden 0 no pueden
presentar algo a nuestra conciencia.
En otras palabras, 10 que estoy defendiendo es que las limitaciones per-
ceptuales de la imaginacion, se aplican a una de sus ideas cuando se la
considera materialmente -pero no cuando se la considera objetiva 0 norma-
tivamente. As{ considerada, el contenido de la idea depende exclusivamente
de la facultad de percepci6n que, en principio, puede hacer uso de cualquier
recurso conceptual disponible, incluyendo aquellos que, en sentido estricto,
pertenecen al entendimiento.
Ala inversa, Descartes afirma inequfvocamente que podemos imaginar,
clara y distintamente algunos modos de la extensi6n. Ahora bien, una idea
considerada objetivamente es el objeto representado en terminos de todas
sus propiedades esenciales. Pero muchas de las propiedades esenciales de
los modos de la extensi6n pueden ser percibidas s6lo por el intelecto. Por
tanto, una idea de la imaginacion, tendra que contener objetivamente ele-
mentos que son puramente intelectuales .'
Sugiero que esto es 10que Descartes quiere decir en los Comentarios acer-
ca de un folleto, 54 cuando afirma que "no hay nada en nuestras ideas que no
sea innato a la mente [ ... J con la sola excepci6n de aquellas circunstancias
53 Veanse AT III 395, Y la secci6n 2.
54 Notae in programma quoddam.
82 CLAUDIA LORENA GARCiA
que se refieren a la experiencia" (ATVIII-2 358). Sin embargo, un examen
detallado de este pasaje, y de la adecuaci6n de nuestra interpretaci6n en
relaci6n con el, no puede llevarse a cabo aquf puesto que involucra el diffcil
concepto cartesiano de 10 innato.
9. Evaluaci6nfinal
Pero aiin parece existir un problema. Vimos que los modos de la extensi6n
son cantidades matematicas en Descartes; y cualquier cantidad matematica
obedece un principio como este:
Cualquier cantidad de medida L es tal que existen otras dos cantidades de
medidas M y N tales que 0 < M < L y 0 < N < L, y M + N = L.
Yes todavfa un misterio si es que -y c6mo es que-la noci6n primitiva de la
extensi6n finita que pertenece a la imaginacion, se conecta con esta concep-
ci6n matematica clara y distinta de la extensi6n 0 espacio que pertenece al
entendimiento puro. Hasta ahora parecerfa que no existe ninguna conexi6n
inteligible entre estas dos ideas -la noci6n simple que se encuentra en lei
imaginaci6n, y la extensi6n como una cantidad matematica, Por otra parte,
la soluci6n propuesta arriba presupone que la divisibilidad indefinida es
una caracterfstica esencial de la extensi6n finita; de manera que uno tiene
que mostrar que existe una conexi6n entre ellas,
Pero Descartes si nos ha dicho algo acerca de esta conexi6n. El dice que,
aunque no podemos imaginar, que una extensi6n sea indefinidamente divi-
sible, sl podemos imaginar que sea divisible en dos, cuatro, ocho, e incluso
dieciseis partes. Adernas, con frecuencia percibimos sensorialmente la divi-
sibilidad de los cuerpos: "Esto es algo que es visible [ ... J en muchos casos"
(ATII 200).55 En consecuencia, la imaginacion, puede presentar, no la divi-
sibilidad indefinida de la extensi6n, pero por 10 menos su divisibilidad hasta
cierto punto. Ademas, la imaginacion, puede ayudamos a entender que no
puede haber cuerpos indivisibles, puesto que siempre podemos imaginar,
las dos partes de cualquier extensi6n finita por pequefia que sea.56
Con esto, Descartes ha satisfecho el requisito de que debe existir una co-
nexi6n inteligible entre la extensi6n finita como la naturaleza simple que se
encuentra en la imaginacionj, y la divisibilidad indefinida que es propiedad
de cualquier cantidad matematica,
55 Vease tambien Kf I 421.
56 Vease Kf III 213-214.