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Explicación de Éxodo 32

En este tema encontraremos el contexto histórico de la fabricación del becerro de Oro realizado por Aarón y por que esto se parece a el concepto de las imágenes religiosas católicas

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En este tema encontraremos el contexto histórico de la fabricación del becerro de Oro realizado por Aarón y por que esto se parece a el concepto de las imágenes religiosas católicas

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Explicacion de xodo 32:5

La frase que dice El pueblo que no conoce su historia est condenado a


repetirla es una de esas sentencias populares que encierra una gran
sabidura. Aunque su origen exacto no ha llegado hasta nuestros das,
muchos han sido los que la han usado con mayor o menor acierto.

La Biblia no oculta la realidad de la vida de Israel; se relatan las


victorias y no se ocultan los fracasos.
En los ltimos aos se ha ensalzado la importancia del fracaso como
una forma de aprendizaje y de superacin, pero el xito tambin ensea
y refleja en nuestra memoria el camino, en ocasiones tortuoso, que
hemos transitado para lograrlo. En realidad, tanto el xito como el
fracaso son una leccin en s mismos.

En esta ocacin analizaremos una historia de fracaso para el pueblo de


Israel, una historia de fracaso para Aarn, un fracaso tan grande del
que se sigue hablando hasta nuestros das. Esta historia la encontramos
en xodo 32 donde nos dice que:
Aarn y Hur haban sido comisionados para cuidar al pueblo de Dios
en el desierto mnentras Moiss regresaba de su encuentro con Dios
pero Moiss tardaba en descender del monte. Qu le pasaba? El
pueblo se haba acostumbrado a vivir con mucha conmocin y el
esperar les daba tiempo de reflexionar. Si no vean alguna actividad
visible de Dios, pensaban que no estaba. Llegaron a inquietarse e
impacientarse. Qu les pasara a ellos? Quin los guiara? Dnde
estaba Dios? Cmo podran servir a un dios invisible?

El pueblo de Israel estaba acostumbrado a inclinarse ante imgenes


relilgiosas y darles veneracin que es sinnimo de honra, es esta la
razn por la que les pareci lo ms natural el pedir una imagen
religiosa de Elohim , En el hebreo elohm es plural y se traduce como
Dios o como dioses segn el contexto o las exigencias gramaticales.
Cuando se refiere al nico Dios verdadero se traduce siempre en
singular como Dios , esta palabra fue traducida por la mayora como
dioses, pero por lo que vemos en este versculo el pueblo tena en
mente el hacer una sola imagen y no varias por lo que el desear una
imagen de Elohim pudiera haber sido la peticin de hacer una imagen
que representara al nico Dios para posteriormente hacer una
celebracin en honor a Yahwe o LAdonai , dice el versculo 5 "Viendo
esto Aarn, erigi un altar ante el becerro y anunci: Maana habr
fiesta en honor de Yahveh."

El pueblo de Israel estaba acostumbrado a inclinarse ante


representaciones graficas de los dioses Egipcios de sobra est decir que
las imgenes religiosas egipcias no eran consideradas como dioses en
si mismas, sino una representacin de dichas deidades, Ningn egipcio
al ver la imagen del dios Ra afirmara que esa imagen en si misma era
su dios, pues para ellos el dios Ra era el sol mismo, la imagen
solamente era una representacin de dicho dios.
El dios era el sol, pero no era representado solamente como un sol sino
como una figura humana con rostro de halcn sobre la cual posaba el
disco solar, al querer representar a Elohim ellos utilizaron un becerro
La palabra becerro se refiere a un animal como de tres aos (Gn.
15:9), y as se le describe a un becerro en su primera fuerza; por tanto,
podemos pensar que trataron de plasmar principalmente el poder del
Seor1

Este primer cuadro nos pinta a un pueblo que quera hacer una fiesta
en honor al nico Dios verdadero, a aquel Elohim que los sac de la
tierra de Egipto, pero quisieron hacerlo a su manera y no de acuerdo a
la manera en que Dios les haba instruido, mesclaron paganismo a la
veneracin del Dios verdadero, este fue el fracaso del pueblo, fracaso
por el que Dios mismo pens en destruirlos.

El pueblo de Israel ya saba que Dios prohbe hacer imgenes en un


contexto religioso, que estaba prohibido inclinarse ante dichas
magenes religiosas y darles honra (sinnimo de veneracin), pero eso
no les import, fue mas importante para ellos el seguir las tradiciones
pplagadas de paganismo que apegarse a la infalible palabra de Dios, las
historias judas narradas por los rabinos mencionan que Hur muri
intentando evitar que el pueblo desobedeciera a Dios en su afn de
hacerse imgenes de Elohim en otras palabras el pueblo estaba
dispuesto incluso a asesinar a aquel que les predicara la verdad, pues
preferan ser fieles a las tradiciones paganas que a la palabra de Dios.

1
Trenchard, E., & Ruiz, A. (1994). El libro de xodo (p. 301). Grand Rapids, MI: Centro Evanglico
de Formacin Bblica.
An si la muerte de Hur no fuera cierta no deja de recordarme las
trgicas historias de asesinatos de pastores evanglicos en Chamula
Chiapas y en toda Latinoamrica. Pastores que al igual que Hur
amonestaron al pueblo a obedecer la prohibicin de hacer imgenes
religiosas inclinarse ante ellas y venerarlas incluso si estas fueran
hechas para celebrar al Dios que liber al pueblo de Egipto.

Veamos ahora Cul fue el fracaso de Aarn? Dentro de su


problemtica busc satisfacer al pueblo, buscando lo que pareca ser
una salida intermedia, que aparentemente aminoraba el pecado al
tener la fiesta su significacin centrada en el Dios verdadero.
Aparentemente el temor le llev a una simpata subconsciente con las
demandas del pueblo, lo cual acarre grandes males, siendo el ms
fundamental el sincretismo asociado con la apostasa.2

Qu es el sincretismo? Por definicin es la tendencia a conjuntar y


armonizar corrientes de pensamiento ideas opuestas.

El Fracaso de Aarn fue conjuntar las practicas religiosas de los


paganos y tratar de armonizarlas con el culto al Dios verdadero.

El mandamiento en Exodo 40:4-5 es especfico y terminante. Por el


contexto sabemos que se relaciona con el uso de imgenes en el culto,
no siendo una prohibicin de la escultura en general.3
El hecho es que la imagen o representacin pictrica, aun tratndose de
algo sagrado en s, NO eleva el espritu a Dios sino que interpone un
objeto que distrae el pensamiento4

El error de Aaron fue entonces el satisfacer el deseo del pueblo y no el


deseo de Dios, fabric una imagen que representaba a Elohim.
Es un hecho irrefutable que la prctica de fabricar imgenes religiosas
de veneracin, inclinarse ante ellas y venerarlas (darles honra), no es
una enseanza de Jess y sus apstoles, esta prctica surge despus en
2
Trenchard, E., & Ruiz, A. (1994). El libro de xodo (p. 302). Grand Rapids, MI: Centro Evanglico
de Formacin Bblica.
3
Gillis, C. (1991). El Antiguo Testamento: Un Comentario Sobre Su Historia y Literatura, Tomos I-V
(Vol. 1, p. 288). El Paso, TX: Casa Bautista De Publicaciones.
4
Trenchard, E., & Ruiz, A. (1994). El libro de xodo (p. 190). Grand Rapids, MI: Centro Evanglico
de Formacin Bblica.
las comunidades acostumbradas a la veneracin de imgenes
religiosas, donde al igual que el pueblo de Israel en el desierto, estos
nuevos cristianos ya sin la supervisin de los apstoles, no vieron lo
malo en celebrar al Dios que liber a Israel de Egipto haciendo un
sincretismo y dando forma al arte paleo-cristiano, surgiendo tambin
entonces los iconoclastas que al igual que Hur lucharan por evitar que
el pueblo de Dios desobedeciera la prohibicin de hacer imgenes
religiosas de veneracin.

Pero volvamos a Aarn en el desierto. Aarn hizo un altar frente a la


imagen de Elohim y realiz una celebracin al eterno Yawhe que los sac
de la tierra de Egipto. Hacer altar no era malo en s mismo, y quiz
fueron seguidas las instrucciones de 20:2426, pero estaba construido
frente a una representacin de Elohim aquel que haba liberado al
pueblo de Egipto (20:3). Una fiesta tampoco haba de tener
necesariamente acento peyorativo si miramos a 3:12 y 5:1, pero se
adoraba a Dios de forma distinta a como l haba mandado (20:46), es
decir, mediante un culto inventado y visible, no en Espritu y en verdad.
Tampoco eran malos los sacrificios. El holocausto era una hermosa
anticipacin de quien se entregara sin reservas, en todo el valor de su
persona, a Dios. Era, por tanto, smbolo de consagracin. Las ofrendas
de paz daban a Dios lo que era suyo a la vez que mostraban la
participacin del adorador en aquel sacrificio. Hablaba, pues, de
comunin sobre la base del sacrificio, pero lo ocurrido muestra la
tergiversacin pueril del significado: y se sent el pueblo a comer y a
beber, y se levant a regocijarse.
Todo surge de un ambiente de idolatra, no ajeno a un medio
ambiente religioso, pero repugnante al Dios santo. Adoracin vaciada de
contenido p 303 en lo espiritual y en lo moral5

Es posible que la reaccin de Aarn ante su demanda haya sido una


alternativa para evitar el desastre. Tal vez esperaba que al decirles,

5
Trenchard, E., & Ruiz, A. (1994). El libro de xodo (pp. 302303). Grand Rapids, MI: Centro
Evanglico de Formacin Bblica.
apartad los zarcillos de oro (2) y tradmelos, ellos se rehusaran.47
No es fcil hacer que las mujeres y los nios cedan sus adornos, y la
negativa de ellos hubiera obstaculizado la peticin de los hombres.
Si Aarn esperaba resistencia a su solicitud, pronto se desenga;
porque todo el pueblo apart los zarcillos de oro (3) y se los
entreg. El corazn carnal es capaz de sacrificar mucho para satisfacer
sus malos deseos.

En vista de que Aarn haba comenzado acompandolos en esa mala


solicitud, ahora no poda detenerse. Tom los objetos de oro e hizo un
dios para el pueblo (4). Aarn fracas miserablemente en el momento en
que pudo haber demostrado que era un lder eficiente.
Cuando qued terminado el becerro, dijeron: estos son tus dioses
que te sacaron de la tierra de Egipto (4). Con cunta rapidez el
corazn carnal retrocede de la adoracin verdadera de Dios!
Y viendo esto Aarn (5), cun lejos haba ido la gente, trat de
controlarlas erigiendo un altar delante de la imagen, proclamando
una fiesta para Jehov. Tal vez esperaba conservar una semejanza del
culto de Dios manteniendo el nombre Yahweh en el festival.

Su accin recuerda uno de los intentos para retener la forma de la


piedad sin apreciar la eficacia de ella (2 Ti. 3:5) y el sincretismo que se
halla en muchos cristianos nominales.6

Y viendo esto Aarn (5), cun lejos haba ido la gente, trat de
controlarlas erigiendo un altar delante de la imagen, proclamando
una fiesta para Jehov. Tal vez esperaba conservar una semejanza del
culto de Dios manteniendo el nombre Yahweh en el festival. Su accin
recuerda uno de los intentos para retener la forma de la piedad sin
apreciar la eficacia de ella (2 Ti. 3:5) y el sincretismo que se halla en
muchos cristianos nominales.

47
Rawlinson, CWB, I, 309.
6
Cox, L. G. (2010). El Libro de EXODO. En S. Franco (Ed.), Comentario Bblico Beacon: Gnesis hasta
Deuteronomio (Tomo 1) (pp. 291292). Lenexa, KS: Casa Nazarena de Publicaciones.
Pero cualesquiera que haya sido su propsito, Aarn no logr ofrecer
una adoracin aceptable a Dios. La gente dio rienda suelta a una
explosin emocional que los condujo a la idolatra y apostasa. Al da
siguiente madrugaron (6) a comer y a beber y a regocijarse.
Aunque el comer y beber durante el culto era parte del plan de Dios, en
este caso no hubo adoracin espiritualslo la satisfaccin de apetitos
carnales. En el juego que sigui7

Aarn tuvo la oportunidad de ser un lder de valor en aquel


momento; sin embargo, como tantos, no quiso oponerse al deseo
popular. No les hizo recordar el segundo mandamiento, ni les explic la
maldad de lo que queran. Tom el camino de menor resistencia; opt
por el popular en vez del proftico.
Es posible que la peticin de quitar los aretes de oro de las orejas de
las mujeres y de los hijos (v. 2) fuera una medida, por ser costosas las
joyas, de hacerles retroceder en su demanda. Si as fue, el resultado no
fue lo que esperaba. Cuando recibi el oro parece que hizo un becerro
de madera (ver v. 20, lo quem en el fuego) y lo cubri con el oro (v. 4,
aunque dice un becerro de fundicin posiblemente pasaron los aretes
por el fuego).8

El pueblo pidi dioses (v. 1); Aarn les hizo un becerro y les dijo:
Israel, ste es tu dios que te sac de la tierra de Egipto! (v. 4).
Trgicamente, alabaron a un dolo hecho por un hombre dndolo
crdito por librarlos de la esclavitud! Al ver el placer del pueblo, Aarn
edific un altar delante del becerro y pregon diciendo: Maana
habr fiesta para Jehovah! (v. 5) Parece que Aarn no quiso darles los
dioses que pedan, pero viol el segundo mandamiento; les dio una
form

7
Cox, L. G. (2010). El Libro de EXODO. En S. Franco (Ed.), Comentario Bblico Beacon: Gnesis hasta
Deuteronomio (Tomo 1) (p. 292). Lenexa, KS: Casa Nazarena de Publicaciones.
8
Carro, D., Poe, J. T., Zorzoli, R. O., & Editorial Mundo Hispano (El Paso, T. . (1993). Comentario
bblico mundo hispano Exodo (1. ed., p. 230). El Paso, TX: Editorial Mundo Hispano.
a visible de Jehovah,9 diciendo que el becerro era una representacin
del Seor.10
el edificar un altar delante de l (v. 5), y el tener una fiesta con
sacrificios y comida (v. 6) indican un esfuerzo sincrtico de mezclar la
adoracin de Jehovah con un culto egipcio. 11

Parece que Aarn quiso establecer un culto para Israel e identific el


becerro visible como el smbolo de Jehovah. Sin embargo, la apostasa
fue una violacin fundamental del pacto: No te hars imagen No te
inclinars ante ellas ni les rendirs culto, porque yo soy Jehovah tu
Dios, un Dios celoso (20:4, 5).12

Quiz el pueblo pens que el becerro era una imagen de Dios. Ya que
slo se hizo un dolo, la palabra dioses (32:1, 4, 8, 23, 31) puede
referirse al dolo y a Dios, a quien supuestamente representaba. Parece
difcil pensar que Aarn atribuyera el xodo a otra persona que no
fuera Dios.
32:56. Aarn edific un altar, y al siguiente da en una
fiesta para Jehov, el pueblo ofreci holocaustos, y presentaron
ofrendas de paz. Pero sus festividades los llevaron a regocijarse (cf.
1 Co. 10:7; aq sugiere inmoralidad).13

Aarn no estaba de acuerdo con todo esto, pero tuvo miedo de la


multitud; prueba de ello es que, queriendo ganar tiempo, exclam:"
Fiesta para el Eterno ser maana! ", suponiendo que Moiss
regresara a ms tardar al da siguiente.

Exodo 20:23, Deuteronomio 4:11-16,


9
Carro, D., Poe, J. T., Zorzoli, R. O., & Editorial Mundo Hispano (El Paso, T. . (1993). Comentario
bblico mundo hispano Exodo (1. ed., p. 230). El Paso, TX: Editorial Mundo Hispano.
10
Carro, D., Poe, J. T., Zorzoli, R. O., & Editorial Mundo Hispano (El Paso, T. . (1993). Comentario
bblico mundo hispano Exodo (1. ed., p. 230). El Paso, TX: Editorial Mundo Hispano.
11
Carro, D., Poe, J. T., Zorzoli, R. O., & Editorial Mundo Hispano (El Paso, T. . (1993). Comentario
bblico mundo hispano Exodo (1. ed., p. 230). El Paso, TX: Editorial Mundo Hispano.
12
Carro, D., Poe, J. T., Zorzoli, R. O., & Editorial Mundo Hispano (El Paso, T. . (1993). Comentario
bblico mundo hispano Exodo (1. ed., p. 230). El Paso, TX: Editorial Mundo Hispano.
13
Walvoord, J. F., & Zuck, R. B. (1996). El conocimiento bblico, un comentario expositivo: Antiguo
Testamento, tomo 1: Gnesis-Nmeros (p. 179). Puebla, Mxico: Ediciones Las Amricas, A.C.
El mandamiento es especfico y terminante. Por el contexto sabemos
que se relaciona con el uso de imgenes en el culto, no siendo una
prohibicin de la escultura en general.14
El hecho es que la imagen o representacin pictrica, aun tratndose de
algo sagrado en s, NO eleva el espritu a Dios sino que interpone un
objeto que distrae el pensamiento15

14
Gillis, C. (1991). El Antiguo Testamento: Un Comentario Sobre Su Historia y Literatura, Tomos I-V
(Vol. 1, p. 288). El Paso, TX: Casa Bautista De Publicaciones.
15
Trenchard, E., & Ruiz, A. (1994). El libro de xodo (p. 190). Grand Rapids, MI: Centro Evanglico
de Formacin Bblica.

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