UNIVERSIDAD CATLICA DE COSTA RICA
ESCUELA DE CIENCIAS TEOLGICAS
INTRODUCCIN A LA SAGRADA ESCRITURA I
EL PROFETISMO EN ISRAEL
MSC. JOS ANDRS VALVERDE CAMPOS
ERNESTO EDUARDO CHAJN LUTN
SEDE CENTRAL, MORAVIA
NOVIEMBRE, 2015
Introduccin
Cuando se suele escuchar la palabra profeta, se tiende a relacionar con la adivinacin o el
misterio, la posibilidad de conocer el destino o lo que nos depara el futuro. Sin embargo, aunque los
inicios del profetismo hebreo tuvieron la influencia de ese carcter mstico, es necesario aclarar de
qu trata el mensaje proftico que recurrentemente se escucha en las iglesias, tambin esa gracia que
se adquiere al momento del bautismo al constituirnos sacerdotes, profetas y reyes.
El profetismo de Israel tiene caractersticas especficas que pocas veces son profundizadas y
las cuales se fueron fortaleciendo a lo largo de la historia del pueblo escogido por Dios. Son justamente
los profetas quienes, llamados a hablar de parte de Dios, intentan por todos los medios devolver a la
fidelidad y a la conversin a sus contemporneos, y aunque sus palabras no son siempre escuchadas,
e incluso menospreciadas, el mensaje divino dejar su huella en las generaciones venideras.
Los profetas, hablando en unas circunstancias especficas, demandan la reivindicacin en favor
de los pobres, el cese de las injusticias por parte de los dirigentes, lo cual, como se releer con el paso
de los aos, les condujo a las desgracias que redujo su carcter de nacin santa.
La investigacin abarca aspectos generales que identifican el carcter distintivo del profetismo
de israelita, el cual lo ubica en un plano diferente de los pueblos y naciones circundantes, y que sigue
influyendo en nuestra poca, as como estuvo impregnado el mensaje de Jess, para buscar un mundo
ms humano, de acuerdo a los deseos de Dios.
Objetivo general
Identificar los orgenes y las caractersticas del profetismo en el pueblo de Israel.
Objetivos especficos
Describir las influencias externas para el surgimiento en el profetismo
Nombrar las caractersticas del profetismo hebreo
Identificar algunos de los exponentes del profetismo en Israel y su mensaje
Porque nunca profeca alguna ha venido por voluntad humana,
sino que hombres, movidos por el Espritu Santo, han hablado de
parte de Dios.
2P 1, 21
Profetismos
Posibles influencias del entorno
La cultura y la sociedad Israel, antiguamente Canan, siempre se vio influenciada por sus
vecinos de mayor poder y extensin, (Mesopotamia y Egipto) al estar ubicado en un territorio que
serva de paso y comunicacin entre estas grandes naciones, no es de extraarse que a su paso varias
de las costumbres de los mismos se fueran adhiriendo a la construccin social de este pueblo.
Adems del peso cultural de estos reinos y los pueblos colindantes debemos aadir las
intervenciones, unas violentas y otras no tan agresivas, de grandes potencias que marcaron la historia
del pueblo de Israel, como Egipto, Asiria, Babilonia, Persia, Grecia y, por ltimo, Roma (Billon y
Gruson. 2011. p. 20). Debe quedar claro que en cuanto a profetismo el pueblo de Israel desarroll
unas caractersticas muy especficas y diferentes a sus vecinos, las cuales veremos ms adelante.
Algunos indicios de profetismos
En muchas culturas actuales se ve con rechazo las prcticas de adivinacin y misticismo
propias de chamanes y adivinos, sin embargo en las culturas antiguas este tipo de prcticas eran
normales y estaban ligadas a la religin y el porvenir de la poblacin, por ello debemos rechazar,
asegurar Neher (1975) la discriminacin rigurosa entre la magia y la mstica, ya que se dibuja cierta
unidad entre las manifestaciones dispersas del profetismo (p. 18).
En relacin a la literatura egipcia se pueden mencionar algunos personajes como Nefer-rohu y
de Ipuwer, quienes estn relacionados con algunos de los textos que se han conservado hasta la
actualidad, y que nos ofrecen unas construcciones literarias muy loables que reflejan un tipo de
escritos sapienciales, pero que tambin nos dejan ver una proyeccin personal sobre la situacin de
su pas. Aqu un texto propuesto por Neher (1975):
Nefer-rohu declara que le preocupa lo que le va a suceder al pas, eleva su corazn
contra lo que va a surgir, y desea que un sabio haga para l una libacin, cuando vea
cumplido lo que l ha dicho. Su prediccin no es meramente literaria; es la
preocupacin misma de su personalidad, y espera la realizacin de lo que anuncia. Del
mismo modo, Ipuwer pone en sus anuncios un convencimiento grave y expresa al final
de los mismos un sentimiento profundamente proftico, el dolor de tener que anunciar
la desgracia presentida: porque lo que le agradara a mi corazn es no conocerla (p.
22).
No obstante las profecas egipcias han sido puestas en tela de juicio al estar ms relacionados
con elaboraciones literarias poco fiables; as mismo, algunos autores sealan que a diferencia de la
proftica hebrea estos escritos no indican ninguna revelacin divina y muchas veces son atemporales,
es decir, hablan a destiempo de las situaciones, no reaccionan ante los acontecimiento actuales y,
adems, estos personajes estn ms relacionados con la gente de la corte, servidores del faran que
con el pueblo. A pesar de ello, por su estilo literario, se ve en los mismos, una relacin con la
apocalptica juda y algunos tintes de predicacin social.
Cercano al Creciente Frtil encontramos a Mesopotamia, cuyo aporte al tema proftico
pareciera no ser muy significativo ya que algunos de los textos no son muy significativos al tema
tratado. A pesar de que se nombran diversos personajes, (shipu, el br y el shil) estos estn ms
relacionados con la adivinacin, la cual estaba presente en la cultura mesopotmica y se enfocaba en
su mayora en presagios y orculos, ms de vida cotidiana del rey, as como asuntos de estado
(Guerras, negociaciones).
Dejando los textos anteriores se destacan los Archivos Reales de Mari, en donde se sobresale
la figura del mahh, quien a diferencia de los personajes anteriormente mencionado, es al parecer un
tipo de profeta llamado por dios y con quien se puede relacionar el profetismo hebreo, ya que, a pesar
de que el sentido del mensaje no es nada de mayor relevancia, este se caracteriza por hablar en nombre
de dios y trasmitir sus palabras. Obsrvese el fragmento que propone Neher (1975):
Le digo esto a mi seor: as habla Kibri-Dagn, tu siervo. Dagn e Ikrub-Il siguen bien.
La ciudad de Terqa y el distrito siguen bien. Otro asunto. El da en que mand llevar
esta tablilla a mi seor, el mahh de Dagn vino y me expuso el asunto siguiente: El
dios me ha mandado: apresrate a escribir al rey, para que se consagren comidas
funerarias a los manes de Iahdun-Lim. Esto es lo que el mahh me ha dicho y lo que
le escribo a mi seor. Que mi seor haga lo que bien le parezca Arch. Roy. III, 40 (p.
28)
Por su parte Sicre (1998) citando a Westermann, seala que en los textos mesopotmicos de
Mari hay otros puntos importantes de contacto con el profetismo hebreo, entre ellos: la centralidad de
la palabra, el ser enviado por la divinidad, la salvacin y su relacin con la conducta del rey y tambin
que tratamos con profetas que tienen relacin con la corte, como es el caso de Natn y Gad (pp. 243-
244).
Finalmente debemos hacer referencia a un pueblo ms conocido en la tradicin bblica:
Canan. Por la proximidad entre territorios se podra asegurar una marcada influencia en la rama
proftica, sin embargo son solo algunos aspectos que entran en relacin, como lo son la consulta a
dios y su respuesta a travs de videntes que entraban en xtasis (En base al viaje de Wen-Amn); el
sentido de eleccin y proteccin de dios (Expresados por el rey Zakir). Cabe sealar que muchas de
las expresiones profticas del pueblo de Canan han quedado mejor registradas en el propio Antiguo
Testamento (1 Re 18; Nm 22-24) que en los mismos textos cananeos.
Profetismo israelita
Para iniciar debemos distinguir los diversos vocablos que dieron paso a la palabra profeta.
En primer lugar, entre las diferentes expresiones que se encuentran en las escrituras, en lengua hebrea,
la que ms resalta es la de nab cuyo significado puede ser llamado o convocado. En el lenguaje
griego, el cual impregna muchos de los textos heredados al cristianismo, la palabra pro-phetes
significara hablar en vez de o bien ser portavoz de.
En las diferentes etapas de la historia israelita se atribuyen diversas funciones y expresiones al
nab. Abrego (1993) menciona, entre otros, al que se manifiesta por medio de xtasis o se presenta
como mediador de la palabra; a veces puede estar ms ligado a funciones del templo, consultar a Dios
o ser intercesor entre Dios y el pueblo; a veces puede actuar de manera grupal y otras individualmente
(p. 27). Al ser tan diversas cabe sealar que no todas se dieron en un mismo momento o en un solo
personaje, sino que algunas ms bien fueron cambiando, dando lugar a las caractersticas de los
profetas de los siglos VIII y VII, las cuales se vern ms adelante.
De manera peridica tambin se pueden identificar algunos de los exponentes del profetismo
israelita. En un primer momento, en la etapa antes de la entrada de la tierra prometida, resaltan
Abrahn, Moiss y Mara, la hermana de Moiss y Aarn, aunque es importante recordar que estos
textos tienen elaboraciones posteriores, por lo que podemos deducir que el mensaje transmitido en
Abrahn y Moiss, ms que hechos histricos, trata de dejarnos el modelo de profeta. Ya en la tierra
prometida se menciona a Dbora y Samuel, nicos dos personajes, sumados a los tres anteriores, a los
que se les atribuye el ttulo de nab.
En el libro de Samuel, en el perodo monrquico, aparece otra expresin que sirve para
designar un grupo de profetas (nebiim), los cuales, segn Abrego (1993) aparecen sobre todo en
relacin con Sal o con Eliseo (israelitas) y geogrficamente en la parte meridional del reino del Norte
(territorio de Benjamn) dada su relacin con los grupos profticos de Baal, puede suponerse un
origen cananeo al trmino (p. 30).
Durante el perodo de la monarqua la figura del nab tendr diferentes posturas frente al rey.
Algunos, considerados miembros de la corte, en el caso de Natn y Gad, sealan con vehemencia las
faltas o fallos de los monarcas (2 Sm 12; 24,11ss). Otros, lejanos a la corte, continan dirigindose al
rey, representados por Ajas de Silo (1 Re 14, 1-8) y Miqueas ben Yiml (1 Re 22). Por ltimo algunos
marcarn la distancia con el rey e iniciaran la cercana con el pueblo, tal es caso de Elas y Eliseo.
Al profeta Elas se le relaciona con Moiss por varias similitudes en la vida de ambos, las
cuales sirven para expresar la relacin entre el fundador del yavhismo y su mayor defensor en una
poca en donde la costumbre de dar culto a Yahv y a Baal se constituye en un peligro. El profeta
goz de gran influjo en el pueblo y se caracteriza por su posicin defensora antes mencionada. Su
ciclo lo encontramos en 1 Re 17-19; 21; 2 Re 2. El ciclo de Eliseo se encuentra a lo largo del segundo
libro de Reyes y se le distingue de dos maneras: en primer lugar por tener el mayor nmero de milagros
en el AT y la segunda por su incidencia en diversos movimientos polticos, entre ellos la rebelin
contra la dinasta de Omr.
Como se ha visto, la tarea del profeta en sus inicios ha tenido varias vertientes e incluso a veces
se es difcil diferenciarlo del servicio Sacerdote, ya sea porque pareciera ejercerlo o aparece realizando
acciones que ms adelante sern meramente sacerdotales (Gonzles. 1962). En este desarrollo, la
delimitacin de su servicio y funciones del profeta, se va abriendo paso el profetismo caracterstico
de Israel, el cual dejar una clara diferencia frente a sus vecinos antes mencionados.
El profetismo al que se quiere hacer referencia es al de la reivindicacin de la justicia, el cual
es ajeno para los reinos cercanos, ya que para ellos la justicia viene del orden comn y quienes la
buscan ms que profetas son sabios o pensadores de la poblacin; mientras que Israel la encierra
dentro de su expresin religiosa. As pues, sealar Neher (1975) los profetas se la representaban
como el atributo principal de Dios. Solamente esta perspectiva religiosa le da al profetismo social
hebreo su verdadero sentido (p. 50).
Los profetas
Es necesario aclarar que los libros de los profetas, ms que presentarnos una biografa de los
personajes a quien estn atribuidos, ofrecen un modelo tico y religioso para motivar a la comunidad
hebrea en las diversas circunstancias en las que se ve envuelta: infidelidades en la alianza, injusticias,
entre otras. El profetismo hebreo ofrece caractersticas propias que, a diferencia de las manifestaciones
extticas y de adivinacin, son aplicables al contexto actual; este profetismo invita, y en el caso de los
bautizados, compromete para actuar en favor de la regeneracin de la sociedad. Esto lo sintetiza muy
bien Ramis (2010) al decir:
El profeta es el hombre o la mujer que conoce el entramado social de su poca y que
goza, entre la minora que le sustenta, de credibilidad moral para ofrecer un
proyecto capaz de instaurar en el conjunto social una forma de vida que propicie
un mundo justo y solidario, un mundo ms humano. (p. 18)
A continuacin se presentan algunos de los exponentes del profetismo hebreo, los cuales
actuaron en circunstancias especficas pero que guardan en s el mensaje de justicia y liberacin que
Dios trasmite a travs de ellos.
Antes del Exilio
Ams
El profeta Amos, a pesar de que el rechaza dicho nombramiento, tiene un origen discutido, ya
que a pesar de que se define como un pastor y cuidador de sicomoros, a lo largo del libro demuestra
ser una persona conocedora de lo relacionado al templo, as como de la realidad en relacin a los
reinos cercanos (Am 7, 10-14). Cualquiera que sea el veredicto ante tal debate, lo importante es que,
mientras Los ojos normales ven trfico comercial, abundancia de bienes, riqueza, movimiento,
desarrollo, el orgullo de los habitantes de Samara. Los ojos profticos descubren caos, violencia y
opresin (Abrego. 1993).
El pastor de Tcoa profetiza durante un reinado que trajo mucha prosperidad a los israelitas,
el de Jerobon II (783-743 a.C.). Lastimosamente, como suele sucede en la actualidad, la atraccin de
la riqueza trajo consigo muchas injusticias contra los ms pobres incluida la poca retribucin de la
bonanza que se viva en aquel tiempo, la misma que era sustentada con el trabajo de los ms pequeos.
El carcter con que denuncia los improperios es admirable (Am 2,6; 4,6-9; 7,11), no sin
sealarles como enderezar el mal curso de sus acciones. (Am 5,24). Impulsado por el llamado que
Dios le ha dado para actuar fuera de su tierra de origen (Am 7,15) el libro inicia con orculos en contra
de diferentes naciones, lo cual animara a los poderosos de su tiempo, sin embargo agrega uno contra
las injusticias de Israel; los coloca en la misma lista, al igual que el actuar de pueblos vecinos ofende
a Dios, as lo son sus acciones (Am 7,11). A pesar de ello el profeta es desodo y expulsado del reino,
terminado all, segn algunos autores, su ministerio proftico.
Miqueas
En contra de los ricos, los opresores y los falsos profetas (Miq 2, 1-11), Miqueas de Morset
es un profeta con carcter que seala las faltas de Samaria y Jud. El libro delegado a su autora
presenta dificultades de interpretacin ya que, para diversos autores, tiene varias redacciones
posteriores, por lo que se inclinan a pensar que los captulos 1-3 son los nicos originales de la poca
(Sicre. 1998. pp. 298-299).
Contemporneo al primer Isaas y originario de tierras campesinas, Miqueas nos presenta un
panorama poco halagador de la situacin de su tiempo. Seala injusticias contra el pobre, codicia,
fraude y corrupcin de los dirigentes, en especial de los profetas de la corte (Miq 3,5.11), incluso
denuncia el vaco de los holocaustos con que pretendan agradar a Dios (Miq 6, 6-7), lo cual lleva a
pensar en una teologa errada que va dirigida a justificar sus faltas a base de falsos palabras de Yahv.
Ni siquiera la mencin de los orgenes de la dinasta (Miq 5,1) hace mella en el rey Ajaz, por
ello, junto al reino del norte, en aos posteriores sufren las consecuencias al desor las palabras de los
mensajeros de Dios: Jud es sometido al vasallaje e Israel es deportada (722 a.C.).
En el exilio
Ezequiel
No encontramos aqu con una figura discutida, ante una personalidad peculiar reflejada en un
libro con numerosas visiones (Ez 1, 1-3; 8-11; 37; 1-14) y actuaciones simblicas (Ez 4,4; 6,11), por
lo cual se le ha tildado desde enfermizo hasta esquizofrnico. Sin embargo muchos de los
sealamientos se deben a un fundamentalismo de los textos, ya que al contrario, con su estilo muy
personal nos deja el recuento de la vivencia de los deportados en Babilonia, y tambin influir en los
inicios del gnero apocalptico.
Este sacerdote deportado por Nabucodonosor (598 a.C.) junto con la nobleza ms hostil a la
ideologa babilnica, y a los artesanos ms tiles para el progreso del imperio (Ramis. 2010. p. 107),
recibe la conversin y la vocacin de profeta durante el exilio, donde seala las faltas de la realeza
que han conducido a Jerusaln a tal desgracia y cmo, si estas continan, acrecentaran la desdicha
(Ez 8-9). A pesar de ello hacen odos sordos y le acusan de charlatn, por lo que Ezequiel advierte la
deportacin del rey (Ez 12,12-13), y cmo, con el desvanecimiento de los altos dirigentes, el pueblo
sencillo retomara la tierra (Ez 21, 30-31).
587 (588?) a.C., el ao de la consumacin de la desgracia. Nabucodonosor arremete contra
Jerusaln y destruye el Templo. La noticia llega a Ezequiel por medio de un fugitivo (Ez 33, 21) y a
partir de ahora, con el cumplimiento del mayor castigo, el mensaje del profeta, en lneas generales,
emprende un nuevo rumbo (Sicre. 1998. p. 335). Sigue llamando al pueblo a la conversin y a la
fidelidad que Dios corresponder (Ez 36, 27-28) pero ahora con un sentimiento de esperanza y
consolacin.
Con la metfora del templo nuevo (Ez 40-48) Ezequiel sealar el camino del pueblo nuevo
retomando las leyes antiguas pero con adaptacin a las condiciones del momento, para que su gente
se mantenga lejos de las injusticias e infidelidades cometidas (Ez 22) que le condujeron a tal destino.
Conclusiones
A pesar de la aparente influencia de los diversos pueblos en los alrededores, el profetismo de
Israel desarrolla y mantiene un carcter social durante los diferentes siglos, iniciando concretamente
con Ams en el siglo VIII a.C. Los profetas a su vez no se enfocan en ver el futuro tratando de atinar
lo mejor para su pueblo sino que leyendo los signos de su tiempo tratan de encauzar a la nacin, y en
especial a sus dirigentes, haca los verdaderos designios de Dios.
Aunque los textos profticos presentan dificultades para ser ubicados en determinadas pocas
y tambin para determinar sus autores reales, el mensaje central de los mismos, el llamado por una
sociedad ms justa y consciente de las necesidades de los ms pequeos, es una constante que no se
diluye en los escritos a pesar de sus diferentes pocas y gneros literarios.
El profetismo de Israel, el cual indudablemente influenci el ministerio de Jess, es un
compromiso latente para todo cristiano para escuchar la voz de Dios con especial atencin en aquellos
que ms sufren, los que no son tomados en cuenta, los marginados, los cuales son signo de la voluntad
de Dios para nuestro tiempo.
Bibliografa
Abrego, J. (1993) Los libros profticos. Navarra, Espaa. Editorial Verbo Divino.
Billon, G., Gruson, P. (2011) Para leer el Antiguo Testamento. Segunda Edicin. Navarra, Espaa.
Editorial Verbo Divino
Gonzales, A. (1962) Profetas, sacerdotes y reyes en el antiguo Israel. Madrid, Espaa. Instituto
Espaol de Estudios Eclesisticos.
Neher, A. (1975) La esencia del profetismo. Salamanca, Espaa. Ediciones Sgueme.
Ramis, F. (2010) Qu se sabe de Los profetas. Navarra, Espaa. Editorial Verbo Divino.
Sicre, J. (1998) Profetismo en Israel. Cuarta Edicin. Navarra, Espaa. Editorial Verbo Divino.