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Luis Alonso Schokel, sj

"Como el Padre
me envi,
yo os envo"

Apostolado
y Ejercicios Espirituales

Sal Terrae
Coleccin EL POZO DE SIQUEM
Luis Alonso Schkel, SJ
81

Como el Padre me envi,


yo os envo
Apostolado y Ejercicios Espirituales

Editorial SAL TERRAE


Santander
ndice

Prlogo 7

1. Principio y fundamento 9
1. Sal del padre: Jn 16,28 9
2. Yo os envo: Jn 20,21 11
REPETICIN: Pablo habla de su misin 16

2. Pecado y perdn 22
1. Pecado universal: Rom 1,17 - 3,20 23
2. Pecados de los cristianos 31
3. Pecados de los apstoles 35
4. La condicin pecadora:
Adn y Cristo (Rom 4,12-21) 38
5. La condicin pecadora:
cualquier hombre (Rom 7,7-25) 42

1997 by Luis Alonso Schokel, SJ 3. Conversin 46


Roma 1. La reconciliacin segn 2 Cor 5,17-21 46
1997 by Editorial Sal Terrae 2. El hoy de la conversin segn Heb 3,7 - 4,12 . . . . 48
Polgono de Raos, Parcela 14-1 3. La vida nueva: Rom 6,1-23 51
39600 Maliao (Cantabria)
Fax: (942) 36 92 01 4. Llamada y misin 55
E-mail: salterrae@[Link] 1. La Llamada 55
2. El envo 61
Con las debidas licencias 3. Metforas del apostolado 77
Impreso en Espaa. Printed in Spain
ISBN: 84-293-1215-3 5. Estilo apostlico 86
Dep. Legal: BI-599-97 1. Iniciativa apostlica y esclavitud: 1 Cor 9,16-18 . . 86
2. Esclavo por voluntad propia: 1 Cor 9,19-23 . . . . 88
Fotocomposicin:
Sal Terrae- Santander 3. El atleta de Cristo: 1 Cor 9,24-27 89
. Impresin y encuademacin: 4. Pablo en Tesalnica: 1 Tes 2,1-12.13-20 90
Grafo, S.A. - Bilbao 5. El s de Cristo y el amn del apstol: 2 Cor 1,17-20. 96
6 NDICE

6. Carcter pascual del apostolado 99 Prlogo


1. Tribulacin y consuelo: 2 Cor 1,3-H 99
2. Muerte y vida: 2 Cor 4,7-15 102
3. Paradojas 105
4. Preso y libre. Morir o seguir viviendo: Flp 1,12-30 . 106
5. Prdida y ganancia: Flp 3,3-16 110

7. Carcter glorioso y escatolgico del apostolado... 113


1. Carcter glorioso: 2 Cor 3,4-4,6 113
2. Carcter escatolgico del apostolado 122
3. Despedida de Pablo: Hch 20,17-38 123
4. Testamento de Pablo: 2 Tim 4,6-8 129
5. Casa, patria y vestido: 2 Cor 5,1-10 132 El esquema me lo suministr San Ignacio en los Ejercicios:
principio y fundamento - pecado - llamada - ministerio de
8. Carcter trinitario del apostolado 135 Jess - pasin y gloria. Los materiales los pusieron a mi
1. Carcter trinitario 135 disposicin los autores del Nuevo Testamento, con particu-
2. La accin del Espritu Santo 142 lar abundancia Pablo, que es el gran maestro de la vida
apostlica. A m me toc seleccionar materiales aptos,
9. Autorretrato de un apstol 2 Cor 11,16 - 12,10 . . , 151 organizados y comentarlos brevemente. Al ejercitante le
Exordio: 2 Cor 11,16-33 152 toca leer los comentarios para abandonarlos y quedarse a
Las visiones 2 Cor 12,1-6 155 solas con el texto bblico. Yo no soy ms que un canal que
Las debilidades 2 Cor 12,7-10." 157 recibe y transmite. Puede que algo se me pegue de lo que
transmito, sin menguar su caudal; el resto, lo esencial, le
toca hacerlo al Espritu.

Quisiera enriquecer el texto escueto de los Ejercicios


ignacianos acercndolos a las fuentes bblicas. Y hacer que
el ejercitante se adentre y se aficione a los textos inspira-
dos. Que pierda el miedo a Pablo y lo tome como maestro
de vida espiritual y apostlica. Por eso he preferido ofrecer
materia abundante: los ejercitantes podrn llevarse a casa
bastante ms de lo meditado o contemplado.
El texto que publico se basa en una tanda de ejercicios
propuestos en Pedrea (Cantabria), durante el verano de
1996, a religiosas y laicos comprometidos en actividades
apostlicas y con prctica de oracin. No eran los primeros
8 PROLOGO

ejercicios que hacan, pero s les result nuevo el enfoque


y el desarrollo. Lgicamente, el estilo oral pierde anima-
1
cin al ponerse por escrito. No importa: la meditacin per- Principio y fundamento
sonal infunde nueva vida al texto.

La traduccin de los textos bblicos est tomada de la


Biblia del Peregrino. Muchos comentarios estn inspirados
en su correspondiente Edicin de estudio III (1996). 1. Sal del padre: Jn 16,28

Sal del Padre y he venido al mundo;


Luis ALONSO SCHKEL, SJ ahora dejo el mundo y vuelvo al Padre.

Salir. Por la creacin, en cierto modo, Dios sale de s: su


ser infinito pone ser contingente fuera de s. De pronto
empieza a haber ser fuera de Dios.
En lenguaje metafsico, diremos que no es por emana-
cin, sino por causalidad eficiente: El lo dijo, y existi; l
lo mand, y surgi (Sal 33,9). En lenguaje potico, el pri-
mer captulo del Gnesis presenta a un Dios que da rde-
nes desde fuera de un universo en creacin; mientras que el
Sal 104 imagina a un Dios soberano dentro de su creacin
{Hermenutica de la palabra III, 71). Otros poetas bblicos
han recurrido a la imagen de una Sabidura personificada,
salida de Dios y actuando en la creacin, Presentndose,
dice ella: Yo sal de la boca del Altsimo (Sir 24,1). En
otro libro tardo leemos:

[La Sabidura] es efluvio del poder divino,


emanacin pursima de la Gloria del Omnipotente...
Es reflejo de la luz eterna,
espejo ntido de la actividad de Dios
e imagen de su bondad (Sab 7,25-26).

Imaginemos un proyecto en la mente de un artista, que


sale fuera al realizarse. O bien, con Prv 8, imaginemos a la
Sabidura como aprendiz y colaboradora de Dios en la cre-
acin: Yo estaba junto a l como artesano (Prv 8,30).
10 COMO EL PADRE ME ENVI, YO OS ENVO PRINCIPIO Y FUNDAMENTO 11

Ya hay algo fuera de Dios: contingente, limitado, rela- Dejar y volver. Lleg la hora de emprender el gran viaje de
tivo. Y dentro de ese universo creado hay un ser extrao y vuelta:
ambiguo, material y espiritual, que llamamos hombre. Sabiendo Jess que llegaba la hora de pasar de este mundo
Consciente y responsable, contingente en su vida y en su al Padre, despus de haber amado a los suyos del mundo, los
conducta tica, capaz de abrirse o de cerrarse a Dios, des- am hasta el extremo (Jn 13,1).
tinado a la inmortalidad. Dicho ser contingente fracasa en
su conducta responsable y en su destino. Por amor, Jess sale de s. En otro sentido lo dijeron un
Otra vez vuelve a salir Dios de s. La primera salida fue da sus familiares, y dijeron ms de lo que pensaban: Sus
efusin amorosa, segn Sab 11,24: familiares decan que estaba fuera de s (Me 3,21). Sale de
s cuando le llega su hora, porque debe salir por la puerta
Amas a todos los seres angosta y misteriosa de la muerte. No quiere saltarse este
y no aborreces nada de lo que has hecho; puente o tnel de los humanos. La muerte es una puerta de
si hubieras odiado alguna cosa, no la habras hecho. salida. Adonde da esa puerta cuando se abre?
Mucho ms acto de amor es la segunda salida: Jess sale para volver al Padre. En sentido pleno, slo
l vuelve: Nadie ha subido al cielo, si no es el que baj
Tanto am Dios al mundo, que le mand a su Hijo nico,
del cielo {Jn 3,13). Pero sale arrebatando consigo un jirn
para que quien crea no perezca, sino que tenga vida eterna
(Jn3,16). de universo glorificado. Se lo lleva y devuelve al Padre
aquella creacin de la primera salida del Padre: Yo voy
Por esta salida de Dios, el hombre fracasado puede hacia ti, Padre Santo (Jn 17,11). En este crculo sublime
ahora cumplir su destino. Dios en persona sale de s para se inscribe, segmento insignificante, todo nuestro apostola-
entrar en el mundo que l cre: No fue un consejero ni un do: no lo olvidemos. Que lo minsculo no sea mezquino.
enviado; l en persona los salv (Is 63,8).

Venir. El Hijo, que eternamente sale del Padre por genera-


cin, engendrado, no creado, sale del Padre para venir al 2. Yo os envo: Jn 20,21
mundo, para entrar en el mundo. En este mundo de espa-
cio y tiempo, de materia y energa, de galaxias y partculas Como el Padre me envi, yo os envo.
subatmicas. Entra hacindose hombre, apoderndose
totalmente de un ser humano, unindolo a s. De ese modo El Padre me envi. La venida del Hijo al mundo fue una
entra en la materia orgnica y en el espritu, en la familia y misin: el Padre lo envi. Todo el gigantesco itinerario de
en la sociedad, en la historia humana y en sus coordenadas. ida y vuelta queda definido por ese trmino: misin. El
Desde ahora el tiempo se llena, se cumple; el espacio des- sustantivo se deriva del latn mittere, que significa enviar.
borda de presencia; la historia tiene su centro de referen- Es un envo paterno, amoroso. No debemos concebirlo
cia: antes y despus. El universo ya no es el mismo para como mandato o imposicin. Si es acto de amor al mundo
siempre. Sal del Padre y he venido al mundo. y a la humanidad (Jn 3,16), mucho ms es acto de amor del
12 COMO EL PADRE ME ENVI, YO OS ENVO PRINCIPIO Y FUNDAMENTO 13

Padre al Hijo: El Padre ama al Hijo (Jn 3,35); para que Yo os envo. Tambin yo, vuestro Seor, vuestro hermano
el mundo conozca que t me enviaste y los amaste como mayor, vuestro amigo (Jn 15,15), os envo amorosamente,
me amaste a m (Jn 17,23). no autoritariamente: Como me am el Padre os am yo
(Jn 15,9). La tarea: Yo os destin a ir y dar fruto, un fruto
Para ayudar a la imaginacin, y en mbito paterno, que permanezca (Jn 15,16). Dar fruto es la bendicin de
podemos recordar cmo envi Abrahn a su criado Eliezer la fecundidad, signo de vitalidad, garanta de continuidad.
para que buscara y trajera una esposa a su hijo Isaac.
Cuestin de amor y de asegurar la descendencia patriarcal Al enviarnos nos incorpora a su tarea salvadora de los
(Gn 24). Cmo envi Quis a su hijo Sal a buscar las borri- hombres, en un tiempo y un espacio delimitados. Y seala
cas, y Sal encontr un reino. Cmo envi Tobit a su hijo a cada uno su programa: definido en conjunto por su ejem-
Tobas a cobrar un dinero, y encontr esposa. plo y doctrina; en concreto, por la voluntad de cada
momento. No conocemos el itinerario detallado antes de
Fuera del mbito paterno, es clsica en el AT la accin emprender el camino. El discernimiento consiste en con-
de Dios enviando profetas: Yo te envo a Israel (Ez 2,3); sultar el mapa cada da.
el Seor me arranc de mi ganado y me mand ir a pro- Si en el AT el Seor enviaba continuamente a sus sier-
fetizar a su pueblo (Am 7,15) De los falsos profetas se vos los profetas, en el NT Jess enva a sus apstoles.
dice: Yo no los envi, y ellos iban (Ez 13,6 ). Primero a los doce, despus a otros discpulos de genera-
cin en generacin. Un da yo acept ser enviado, y aque-
Cmo enva el Padre al Hijo? El Padre ama al Hijo y lla decisin defini mi vida. Pero el envo primero y global
todo lo pone en sus manos (Jn 3,35). Lo enva con una se va articulando en envos o misiones escalonados: un
tarea y un programa. La tarea global es liberar, salvar, dar destino, una empresa, un trabajo, un sufrimiento... La
vida. El programa es detallado, para nosotros desconcer- misin inicial se va realizando en la misin cotidiana. Cada
tante, difcil de entender y aceptar. El programa es idnti- da nos ponemos al servicio del Seor, y el breve segmen-
co en ambos, porque yo estoy en el Padre, y el Padre est to de tiempo se llena de sentido de misin.
en m (Jn 14,10).
Como compaero de viaje llevaba Tobas a un ngel. A
Hasta aqu el aspecto trinitario de la misin; pero tene- sus apstoles, Jess les ofrece otro compaero de viaje:
mos tambin que meditar en la misin del hijo humano, o Recibid el Espritu Santo (Jn 20,22). l nos ilumina y
sea, del Hijo en su vertiente humana: Jess de Nazaret. nos mueve en nuestra misin (Dedicaremos a este tema
Unido al Hijo de Dios, recibe Jess su misin en el mundo: una meditacin).
la tarea de salvar y el programa detallado, los recibe por Tal es el principio de nuestro apostolado; tal el funda-
amor y con amor: mento de nuestra misin. Al contemplarlo nos sentimos
El mundo ha de saber que amo al Padre y que hago lo que pequeos y grandes: No es que por nuestra parte seamos
el Padre me encarg (Jn 14,31). capaces de apuntarnos algo como nuestro, sino que nuestra
capacidad viene de Dios (2 Cor 3,5). Sintamos el princi-
Yo cumplo los mandamientos de mi Padre y me mantengo pio en sus consecuencias; sintamos bajo nuestros pies
en su amor (Jn 15,10). caminantes el fundamento slido.
14 COMO EL PADRE ME ENVI, YO OS ENVO PRINCIPIO Y FUNDAMENTO 15

Si queremos ampliar el tema o tratarlo en forma de Vosotros sois mis amigos si hacis lo que yo os mando.
15
repeticin, podemos meditar el texto de Jn 15,1-17: Ya no os llamo siervos,
porque el siervo no sabe lo que hace el amo;
1
Yo soy la vid verdadera, y mi Padre es el viador. a vosotros os he llamado amigos,
2
Los sarmientos que en m no dan fruto los arranca; porque os comuniqu cuanto escuch a mi Padre.
los que dan fruto los poda, para que den ms fruto. 16
No me elegisteis vosotros.
3
Vosotros estis ya limpios Yo os eleg y os destin a ir y dar fruto,
o por la palabra que os he dicho. un fruto que permanezca;
4 as, lo que pidis al Padre alegando mi nombre
Permaneced en m, y yo en vosotros.
Como el sarmiento no puede dar fruto por s solo os lo conceder.
17
si no permanece en la vid, Esto es lo que os mando, que os amis unos a otros.
tampoco vosotros si no permanecis en m.
5
Yo soy la vid, vosotros los sarmientos.
Quien permanece en m, y yo en l, dar mucho fruto;
pues sin m no podis hacer nada.
6
Si uno no permanece en m,
lo tirarn fuera como el sarmiento y se secar:
los recogen, los echan al fuego y se queman.
7
Si permanecis en m,
y mis palabras permanecen en vosotros,
pediris lo que queris y os suceder.
8
Mi Padre ser glorificado si dais fruto abundante
y sois mis discpulos.
9
Como me am el Padre, os am yo:
manteneos en mi amor.
10
Si cumpls mis mandamientos,
os mantendris en mi amor,
lo mismo que yo cumplo los mandamientos del Padre
y me mantengo en su amor.
" Os he dicho esto para que participis de mi alegra
y vuestra alegra sea colmada.
12
ste es mi mandamiento:
que os amis unos a otros como yo os am.
13
Nadie tiene amor ms grande
que quien da la vida por los amigos.
16 COMO EL PADRE ME ENVI, YO OS ENVO PRINCIPIO Y FUNDAMENTO 17

Repeticin 7
A todos los que Dios am y llam a ser consagrados,
que se encuentran en Roma:
Paz y gracia a vosotros de parte de Dios nuestro Padre
y de Jess, Mesas y Seor.

Pablo es siervo, como los profetas y dems hombres


Pablo habla de su misin ilustres de la antigua economa, slo que del Mesas pro-
metido y esperado y llegado. El Mesas se identifica con
A manera de repeticin, vamos a observar el efecto de la Jess: descendiente carnal y legtimo (cf. el brote legti-
misin en un personaje privilegiado: Pablo. Para ello repa- mo de Jr 23,5 y 33,15) del rey David, y ahora entroniza-
saremos los saludos de algunas cartas suyas o de sus disc- do con el poder correspondiente al Hijo de Dios. Es su glo-
pulos. En el saludo se identifica el remitente con nombre y rificacin por la accin del Espritu Santo, desbordando de
ttulo, y a los destinatarios con nombre y localidad, y se manera inesperada y prodigiosa las promesas dinsticas de
expresa un deseo. Siendo aqu el remitente un mediador o 2 Sam 7 y Sal 89.
enviado, identifica tambin a quien lo envi. Seguir el
De este Mesas es Pablo apstol o enviado. Lo que
orden tradicional de las cartas. solemos llamar su conversin es su vocacin y el funda-
mento de su envo. Llamada y envo fueron soberanos y
1. Rom 1,1-7: Ms que saludo, parece la inauguracin de amorosos: favor gratuito e irresistible del Mesas. No es un
una asamblea. Escribiendo a una comunidad que no fund apstol ms. Aunque incorporado con retraso, recibe una
l, Pablo amplifica los componentes tradicionales de un tarea gloriosa y gigantesca: provocar entre los paganos la
saludo epistolar. Se identifica con el nombre nuevo, hele- respuesta humana de la fe a la proclamacin del evangelio.
nizado: ha dejado de ser Saulo, aunque sigue siendo de Fe en el nombre personal de Jess y en su ttulo de Mesas
Benjamn. Su ttulo incluir una concisa sntesis teolgica. o Hijo de Dios (el trmino hebreo significa nombre y
1
De Pablo, siervo de Jess Mesas, tambin ttulo).
llamado a ser apstol, Si predicando se ha dirigido a muchos, la carta se diri-
reservado para anunciar la buena noticia de Dios ge a una comunidad cristiana que Pablo conoce por
2
prometida por los profetas en las escrituras sagradas: referencias. Comunidad identificada por su residencia en
3
acerca de su Hijo, Roma: cosmopolita de origen y ahora definida por la lla-
nacido por lnea carnal del linaje de David,
4 mada unificadora de Dios. Tambin a ellos los llam Jess
a partir de la resurreccin
el Mesas y Dios Padre, para consagrrselos, o sea, para
establecido por el Espritu Santo Hijo de Dios con poder.
5 trasladarlos a la esfera de su santidad. Por la obediencia a
Por medio de l recibimos la gracia del apostolado,
para que todos los pueblos respondan la fe, no por la obediencia a la ley.
con la fe en su nombre; Imaginemos un tringulo con su base en la tierra y su
6
entre los cuales os contis tambin vosotros, vrtice en el cielo. Porque la iglesia de Roma fue llamada
llamados por Jess Mesas. y consagrada, y Pablo fue llamado y reservado, ahora se
18 COMO EL PADRE ME ENVI, YO OS ENVO PRINCIPIO Y FUNDAMENTO 19

realiza la comunicacin entre ambos. Todo apostolado, de varias comunidades. Es enftico el comienzo: por volun-
hombre a hombre, mantiene su vrtice en el cielo. tad de Dios. Dios mismo ha engranado a Pablo en su
gigantesco proyecto de salvacin.
(REFLEXIN: Cmo defino y sito mi misin particu- 1
lar en el contexto total y a ejemplo de Pablo? He sido De Pablo, por voluntad de Dios apstol de Cristo Jess,
amado y llamado y consagrado: con mi fe, y para pro- y del hermano Timoteo a la iglesia de Dios en Corinto
mover la fe. Recibiendo y presentando a Jess como y a todos los consagrados
Mesas e Hijo de Dios. Con un mensaje de gracia y de de la entera provincia de Acaya:
2
paz. Cul es mi relacin con el descendiente de David, Gracia y paz de parte de Dios nuestro Padre
con el Seor glorificado?). y del Seor Jesucristo.

4. Gal 1,1-4. Empieza con nfasis, como si tuviera que jus-


2. / Cor 1,1-3 aade algn detalle. La coherencia de un tificarse frente a los glatas. Enuncia el mensaje pascual,
apstol llamado (= vocado), una iglesia con-vocada, un de muerte y resurreccin: la segunda como accin del
nombre in-vocado. Cuatro veces pronuncia el nombre de Padre, la primera con valor de expiacin.
Jess-Mesas (= Jesucristo), la ltima vez con el ttulo de 1
Seor (= kyrios). Dios recibe el ttulo de Padre comn: De Pablo, apstol, no enviado por hombres,
1 sino por Jesucristo y por Dios Padre,
Pablo, llamado por voluntad de Dios que lo resucit de la muerte,
a ser apstol de Jess el Mesas, y el hermano Sostenes, 2
y de los hermanos que estn conmigo,
2
a la iglesia de Dios en Corinto, a las iglesias de Galacia:
a los consagrados a Cristo Jess con una vocacin santa, 3
Gracia y paz de Dios nuestro Padre
y a todos los que, sea donde sea, invocan el nombre y del Seor Jesucristo,
de Jesucristo, Seor de ellos y nuestro: 4
que se entreg por nuestros pecados
3
Gracia y paz de parte de Dios nuestro Padre para sacarnos de la perversa situacin presente,
y del Seor Jesucristo. segn el deseo de Dios nuestro Padre.
Encontramos repetido, con una variante, el esquema La liberacin es sacar, como en el xodo; pero ya no
del fundamento: aqu es Dios Padre quien llama a ser aps- se trata de Moiss, sino de Jess; ni se trata tampoco de un
tol de Jesucristo (San Ignacio dira que el Padre le pone solo pueblo, sino de todas las naciones. Ha salido para
con el Hijo). Sobre la consagracin a la santidad pueden hacer salir: slo que el trmino de la salida es opuesto. Lo
recordarse las repetidas llamadas de Lv 17-19 o el ha con- completa ms adelante, en el mismo captulo 1, con datos
sagrado a sus llamados de Sof 1,7. autobiogrficos:
15
Cuando el que me apart desde el vientre materno
3. 2 Cor 1,1-2. Si el anuncio oral es para todos, la carta se y me llam por puro favor tuvo a bien
16
dirige a una ciudad y una provincia y, a travs de ellas, a revelarme a su Hijo
nosotros. Lo cual supone que la carta va a circular por para que yo lo anunciara a los paganos...
20 COMO EL PADRE ME ENVI, YO OS ENVO PRINCIPIO Y FUNDAMENTO 21

Como en el caso de Jeremas, Dios toma la vida entera 2


con la esperanza de una vida eterna,
de Saulo, desde su nacimiento. Slo que en Pablo es dife- que prometi desde antiguo el Dios infalible
3
rente, porque fue perseguidor. Tambin ese segmento de y manifiesta ahora de palabra
su vida estaba asumido en el proyecto de Dios? Sin duda: con la proclamacin que me han encomendado,
4
tena una funcin dialctica precisa. La revelacin no es de por disposicin de nuestro Dios y Salvador,
una doctrina, sino de la persona de su Hijo. a Tito, mi hijo legtimo en la fe comn:
Gracia y paz de parte de Dios Padre
(REFLEXIN. Contemplar nuestra vida entera abarcada y de Jesucristo nuestro Salvador.
por Dios en su proyecto de revelar a su Hijo; tambin
nuestros fallos quedan asumidos y trascendidos). (REFLEXIN. Somos hijos legtimos de Pablo en la fe?
Nos parecemos a l en el apostolado? Cmo pode-
mos hacer nuestra su carta dirigida a Tito? Cmo lle-
5. / Tim 1,2. Aade el dato de la delegacin, pues se diri- varemos a otros a la fe, al conocimiento y a la esperan-
ge a Timoteo. En Jesucristo se cumplen todas las prome- za? Nuestro apostolado es asunto vital; tenemos que
sas, que se resumen en la vida autntica: infundir esperanza, no desnimo).
1
De Pablo, apstol de Cristo Jess,
por voluntad de Dios,
segn la promesa de vida cumplida en Cristo Jess,
2
al querido hijo Timoteo:
gracia, misericordia y paz de parte de Dios Padre
y de Cristo Jess Seor nuestro.

6. Tit 1,1-4. Se trata de un largo saludo para una carta tan


breve. El destinatario se identifica como hijo legtimo de
Pablo, porque recibi del apstol la fe y la enseanza, por-
que se parecer al padre. Su tarea ser promover fe, cono-
cimiento y esperanza. La fe se sobrentiende en Jesucristo;
el conocimiento tiene como objeto, en vez de la persona
del Mesas, la verdad religiosa; la esperanza tiene por
objeto la vida eterna, prometida en el AT por el Dios infa-
lible, que no falla y es de fiar; cumplida en la resurreccin
de Jesucristo, pendiente para el cristiano:
1
De Pablo, siervo de Dios y apstol de Jesucristo,
para llevar a la fe de los elegidos de Dios
y al conocimiento de la verdad religiosa,
PECADO Y PERDN 23

1. Pecado universal: Rom 1,17 - 3,20


2
Pecado y perdn Este pecado se resume en dos frmulas: Todos, judos y
griegos, estn sometidos al pecado (3,9); Todos han
pecado y estn privados de la presencia de Dios (3,23).
Antes de comenzar, conviene aclarar un par de concep-
tos opuestos y correlativos: justicia e ira. La ira humana es
un sentimiento en s ambivalente, que se especifica segn
Antes de escuchar la llamada, Pedro se descubre pecador su objeto y su causa. Puede ser una reaccin espontnea y
en presencia de Jess (segn Lucas). Antes de meditar la noble frente a un abuso o un crimen. Indignarse frente a la
llamada, quiere San Ignacio que nos reconozcamos peca- injusticia, especialmente la que padecen seres inocentes, es
dores y que profundicemos en nuestra condicin pecadora. noble y revela sentido de la justicia. Quedarse indiferente
Para ello nos propone un contexto de pecado por compara- es casi complicidad mental. Si la ira o la indignacin brota
cin: los ngeles rebeldes y yo; Adn y yo; un condenado espontnea, es seal de que la llevamos dentro y la hemos
y yo. cultivado. Cuando la ira pasa a la accin, puede descargar-
Nadie como Pablo, el apstol, ha disertado sobre el se en la venganza personal o en legtima sentencia de con-
pecado. La Carta a los Romanos es su documento funda- dena, con su consiguiente ejecucin.
mental. Pablo contempla el pecado difundido todo en torno
y lo encuentra en s; lo enumera como transgresiones espe- Concebimos a Dios proyectando en l nuestra expe-
cficas y lo descubre como poder siniestro. Siguiendo su riencia humana. La ira de Dios es su ser inconciliable con
magisterio, dedicaremos varias meditaciones al pecado, el pecado, su rechazo y condena, y a veces la ejecucin de
movindonos en un contexto cada vez ms estrecho, para su castigo.
acabar sintiendo nuestra condicin pecadora. Meditaremos Levntate, Seor, indignado,
sucesivamente sobre pecados de los hombres, pecados de lzate contra la furia de mis adversarios,
los cristianos y pecados de los apstoles; despus sobre el reacciona a mi favor
pecado de Adn y sobre el poder del pecado en cada uno. en el juicio que has convocado (Sal 7,7).
Pero no hasta con eso. No debemos meditar sobre el
pecado sin su correlativo, el perdn. No debemos separar Dios puede descargar su ira como juez o como parte
ambos factores. Ms an, es el perdn obtenido lo que nos ofendida:
induce a mirar de frente al pecado. Si contamos y calcula- Con furia desencadenar un vendaval,
mos los millones derrochados, es para apreciar la deuda una lluvia torrencial mandar con ira y pedrisco,
que el amo nos ha perdonado. Si somos pecadores, ms en el colmo de mi furia (Ez 13,13).
somos perdonados, y este aspecto debe marcar toda nues-
tra vida apostlica. El apstol es un hombre pecador a Entonces pens derramar mi clera sobre ellos
quien Jesucristo perdon y llam. para agotar en ellos mi ira (Ez 20,8).
24 COMO EL PADRE ME ENVI, YO OS ENVO
PECADO Y PERDN 25
Un Dios indiferente a la injusticia no es el Dios bblico:
En efecto, celebrando iniciaciones infanticidas,
Podr aliarse contigo un tribunal inicuo o misterios secretos o frenticas orgas de extrao ritual,
que dicta injusticias invocando la ley? (Sal 94,20). ya no conservan pura ni la vida ni el matrimonio,
sino que unos a otros se acechan para eliminarse
Cuando se opone como contraria a la ira, la justicia o se hacen sufrir con sus adulterios.
busca restablecer la situacin de paz y concordia entre las Todo lo domina un caos de sangre y crimen,
partes: en nuestro caso, entre Dios y el hombre. Si el con- robo y fraude, corrupcin, deslealtad, anarqua, perjurio,
texto es forense, la justicia podra traducirse en absolu- desconcierto de los buenos, olvido de la gratitud,
cin. Si el contexto es poltico, la llamaramos indulto o impureza de las almas, perversiones sexuales,
desrdenes matrimoniales, estupro y desenfreno.
gracia o amnista. Si el contexto es una querella bilateral Porque el culto a los abominables dolos
juicio contradictorio, la parte justa-inocente puede es principio, causa y fin de todos los males.
perdonar al culpable-ofensor haciendo uso de su justicia- En efecto, o celebran fiestas frenticas
inocencia. Los versculos Rom 1,17-18 anuncian la revela- o profetizan embustes o viven en la injusticia
cin de los opuestos correlativos: justicia e ira. La ira o perjuran con facilidad;
llevar a retirar la Gloria-presencia; la justicia lleva a como confan en dolos sin vida,
perdonar: no temen que el jurar en falso les ocasione dao alguno.
17
Ser doble la condena que les caiga:
En ella se manifiesta esa. justicia de Dios por pensar mal de Dios, pendientes de sus dolos,
que libera exclusivamente por la fe, segn aquel texto: y por jurar contra la verdad y la justicia,
"El que es justo por creer se salvar". despreciando la santidad.
18
Desde el cielo se revela la ira de Dios
contra toda clase de hombres impos e injustos, Volvamos ahora al pasaje de la Carta a los Romanos:
que cohiben con injusticia la verdad. 19
Pues lo que se puede conocer de Dios
Los hombres impos cohiben la verdad tica y religio- les est manifiesto, ya que Dios se les ha manifestado.
sa, los valores verdaderos y autnticos. Obran injustamen- 20
Desde la creacin del mundo, su condicin invisible,
te al cohibirla, y la cohiben porque se aferran a la injusti- su poder y divinidad eternos
cia. Con esto se abre el discurso sobre el pecado de la se hacen asequibles a la razn por las criaturas.
humanidad, que comienza por los paganos. El punto de Por lo cual no tienen excusa:
partida del pecado es mental y responsable: no reconocer 21
pues, aunque conocieron a Dios,
al Dios verdadero; el desenlace es sensual e instintivo: no le dieron gloria ni gracias,
libertinaje y depravacin. La misma relacin entre idolatra sino que se desvanecieron con sus razonamientos,
y depravacin se lee en Sab 14,22-30: y su mente ignorante qued a oscuras.
22
Luego no les bast errar Alardeaban de sabios y resultaron necios.
23
acerca del conocimiento de Dios Cambiaron la gloria del Dios incorruptible
sino que, metidos en la guerra cruel de la ignorancia, por imgenes de hombres corruptibles,
saludan a esos males con el nombre de paz. de aves, cuadrpedos y reptiles.
26 COMO EL PADRE ME ENVI, YO OS ENVO
PECADO Y PERDN 27
El esquema se puede comentar as: por la apertura tras- Cuntos de estos vicios podramos descubrir en nes-
cendente hacia Dios, el hombre alcanza su plena racionali- tras sociedades: en el comercio, en la poltica, en las rela-
dad, consuma su naturaleza espiritual. Al cerrarse a la ver- ciones sociales o internacionales...! Hasta los peridicos
dadera trascendencia o al suplantarla con otra falsa, l a daran testimonio de la veracidad de Pablo, que concluye
racionalidad se rebaja a la animalidad instintiva. Para los con un agravante y el desenlace:
paganos vale la revelacin natural o manifestacin de Dios
32
por las criaturas, Y aunque conocen el veredicto de Dios,
que los que as obran son reos de muerte, no slo
...pues por la magnitud y belleza de las criaturas lo hacen, sino que aprueban a quienes as obran.
se descubre por analoga al que les dio el ser (Sab 14,4).
Reos es trmino forense: condena, pena de muerte.
Pablo emplea categoras bblicas para exponer la reve- Si se quedan en su animalidad instintiva, no superarn su
lacin natural. El desarrollo procede en tres fases y una mortalidad natural:
consecuencia. Primera fase: no reconocer al Dios verdade-
ro. Segunda fase: Dios los abandona. Tercera fase: todos El hombre en la opulencia no comprende,
los vicios. Desenlace: son reos de muerte. es como las bestias que enmudecen (Sal 49,21).
En la segunda fase, Dios los entrega (cf. vv. 24.26.28), El agravante en el juicio es aprobar la conducta depra-
es decir, los abandona al desarrollo inmanente de su con- vada, cosa que practican nuestras sociedades con demasia-
ducta. Su castigo consiste en dejar, en no impedir. As da frecuencia, creando un estado de opinin envolvente. El
entregaba Dios al pueblo infiel e idlatra en poder de sus apstol tendr que distanciarse y reconocer el vlido diag-
enemigos (Je 2,11-16; 4,1-2; 6,1; Jr 12,7; etc.). nstico de esta carta.
Tercera fase: catlogo de vicios. Si el esquema simpli- Hasta aqu, Pablo se ha referido a los paganos; ahora,
fica, la enumeracin amplifica. La funcin de este catlo- en el captulo 2, se enfrenta a sus paisanos, los judos, que
go en nuestra meditacin consiste en hacernos tomar no aprueban la conducta depravada, sino que la condenan
conciencia del mundo en que vivimos y en el que desarro- aplicando la norma de su ley revelada, mientras ellos la
llamos nuestro apostolado. No es una lista para un examen quebrantan a sabiendas. La ley les vale para condenar a los
de conciencia, aunque algunos de esos pecados nos afecten otros: se justifican con slo tenerla y conocerla? Sed eje-
personalmente. cutores del mensaje y no slo oyentes que se hacen ilusio-
nes (St\, 22).
29
Estn repletos de injusticia, maldad, codicia, 1
Por tanto, no tienes excusa, t que juzgas,
malignidad; estn llenos de envidia, homicidios, seas quien seas, pues al juzgar al otro te condenas t,
discordias, fraudes, perversin; son difamadores, ya que t que juzgas cometes lo mismo.
30
calumniadores, enemigos de Dios, 2
Sabemos que la sentencia de Dios
soberbios, arrogantes, fanfarrones, contra los que as obran es justa.
ingeniosos para el mal, rebeldes a sus padres, 3
Y t, que juzgas a los que obran as y haces lo mismo,
31
sin juicio, desleales, crueles, despiadados. piensas rehuir la sentencia de Dios?
28 COMO EL PADRE ME ENVI, YO OS ENVO PECADO Y PERDN 29

Es la comedia del juez juzgado, como en el caso de 9


Habr angustia y tribulacin
David ("Vive Dios, que quien ha hecho eso es reo de para quienquiera que obre mal,
muerte!" ... "Eres t!" [2 Sm 12]) o de los vecinos de primero para el judo, despus para el griego.
i0
Jerusaln (cf. Is 5). Pero los judos cometen otro delito: el Habr gloria y honor para todo el que obre bien,
de abusar de la paciencia de Dios. Ya Ben Sira prevena primero para el judo, despus para el griego.
contra semejante abuso " Que Dios no es parcial.
No digas: "He pecado y nada malo me ha sucedido", La contraposicin es entre, por una parte, vida eterna e
porque l es un Dios paciente.
No te fes de su perdn inmortalidad gloriosa y, por otra, ira de Dios y rechazo.
para aadir culpas a culpas, Ahora bien, cuando un juez sentencia, lo hace de acuerdo
pensando: "Es grande su compasin con la ley. Suceder lo mismo en el juicio inapelable de
y perdonar mis muchas culpas", Dios? S, los judos sern juzgados segn su ley revelada.
porque l tiene compasin y clera, Y los paganos? Para ellos vale una ley natural grabada en
y su ira recae sobre los malvados. la conciencia: La conciencia es lmpara del Seor
No tardes en volverte a l (Prv 20,27).
ni des largas de un da para otro (Sir 5,4-7).
Pablo describe el proceso psicolgico de la conciencia
Pablo lo transforma en interrogacin retrica en tono tica como un juicio interior, con fiscal y defensor, que
polmico: anticipa en cierto modo el juicio final y definitivo, en el
4
O desprecias su tesoro de bondad, que Jesucristo har de juez y la norma ser el evangelio
su paciencia y aguante, olvidando que su bondad (cf. Mt 25).
quiere conducirte al arrepentimiento? Es como si el hombre escuchara una voz interior que
denunciara su conducta; el egosmo, en cambio, suscita
As llegamos al momento final, hora del juicio, da de
otra voz interior que intenta justificar o excusar dicha con-
la ira o del premio. Pablo monta una especie de juicio uni-
ducta. Hasta que el hombre se rinde al dictamen normativo
versal, prescindiendo interinamente de la intervencin sal-
de la conciencia o cede a los sofismas de su mala fe. Se
vadora de Dios por medio de Jesucristo. Ante el tribunal de
trata de un anticipo preado de consecuencias:
Dios tendrn que comparecer todos, judos y paganos, para
ser juzgados segn sus obras y segn la ley. 12
Los que pecaron sin tener ley, sin ley perecern.
5
Con tu contumacia y tu corazn impenitente Los que pecaron bajo la ley, segn la ley sern juzgados.
13
te acumulas clera para el da de la clera, Pues Dios no absuelve a quienes escuchan la ley,
cuando se pronunciar la justa sentencia de Dios, sino a quienes la cumplen.
14
6
que pagar a cada uno segn sus obras. Cuando paganos que no tienen ley
7
A quienes buscan gloria, honor e inmortalidad cumplen espontneamente lo que exige la ley,
perseverando en las buenas obras, vida eterna. no teniendo ley, ellos son su ley,
15
8
A quienes por egosmo desobedecen a la verdad ya que muestran llevar la exigencia de la ley
y obedecen a la injusticia, ira y clera. grabada en el corazn.
30 COMO EL PADRE ME ENVI, YO OS ENVO
PECADO Y PERDN 31
La conciencia aporta su testimonio, 24
y los razonamientos dialogan acusando o defendiendo, Pero son absueltos sin merecerlo, generosamente,
16 por el rescate que Jesucristo entreg.
en vistas al da en que, 25
Dios lo destin a ser con su sangre
de acuerdo con mi evangelio y por medio de Jesucristo, instrumento de expiacin para cuantos creen.
Dios juzgar lo oculto del hombre. Dios mostraba as su justicia cuando pacientemente
pasaba por alto los pecados de antao,
A los paganos les reconoce Pablo: a) la capacidad de 26
y demuestra su justicia en el presente
subir por las criaturas al Creador y de venerar al Dios ver- siendo justo y haciendo justos a los que creen en Jess.
dadero; b) la conciencia moral y el conocimiento bsico de
los deberes ticos; c) la capacidad de perseverar en las bue- La parte ofendida e inocente puede en justicia perdonar
nas obras aspirando a la inmortalidad. Pero niega que al ofensor. El soberano puede en justicia conceder el indul-
hayan hecho un uso completo de tal capacidad. Tampoco to. Perdonados e indultados empiezan a ser justos ante
los judos han cumplido la ley revelada; no pueden alegar Dios.
los privilegios de la circuncisin y la ley (Pablo desarrolla-
r este tema en Rom 2,17 - 3,8). Toda la reflexin de Pablo sobre el pecado universal
est orientada hacia este final. El perdn es el desenlace de
Si, a pesar de la capacidad y los recursos, todos los tanta culpa; en la misericordia desemboca tanta miseria. La
hombres han fallado, no queda salida humana: figura luminosa de Jesucristo se alza sobre una humanidad
Cmo puede el hombre ser puro, catica. Antes de venir a juzgar (cf. 2,16), se ha adelanta-
o inocente el nacido de mujer? (Jb 15,14). do a conseguirnos el perdn, pues Dios ha encerrado a
todos en la desobediencia para apiadarse de todos
Quin sacar pureza de lo impuro? (Rom 11,32).
Nadie! (Jb 14,4).
S queda una solucin divina, que es la misin de
Jesucristo, el cual con su muerte expa los pecados y res-
cata a los esclavos. El evangelio promulga dicha accin, 2. Pecados de los cristianos
que se aplica al pecador por medio de la fe. Dios entonces
concede su indulto o gracia y recibe al hombre como justo- Hasta aqu nos hemos visto como hombres. Ahora estre,
inocente por medio del perdn. Veamos el captulo 3: chamos el crculo y nos miramos como cristianos.
21 1 Cor 1,10-17. Es el primer problema que aborda e j
Pero ahora, prescindiendo de la ley,
aunque atestiguada por la ley y los profetas, apstol en su carta. En Corinto haba una Iglesia fundad^
se revela esa justicia de Dios que salva por Pablo tras su fracaso en el centro intelectual de Atenas
22
por la fe en Jess como Mesas, Era una comunidad heterognea, compuesta en gran parte
vlida sin distincin para cuantos creen. de personas proletarias y modestas, procedentes de pases
23
Todos han pecado y estn privados diversos. Aunque fundada y dirigida por Pablo, all llega.,
de la presencia de Dios. ban otras formas de entender el mensaje cristiano. Influ^
32 COMO EL PADRE ME ENVI, YO OS ENVO PECADO Y PERDN 33

el ascendiente de Pedro nombrado con su apelativo ara- Pablo va mucho ms lejos, asignando al Mesas la tarea
meo, Cefas, por un tiempo cabeza de la Iglesia madre de de unir a judos con paganos para formar un nico pueblo
Jerusaln. Actuaba con xito Apolo (Hch 18,25), el alejan- de Dios. Dentro del judaismo ha conocido Pablo la presen-
drino experto en la Escritura y, al parecer, eficaz orador. Y, cia de sectas rivales: ha de suceder lo mismo entre cris-
lgicamente, influa tambin Pablo. tianos? Se pueden tolerar las divisiones en el seno de la
Surgieron bandos, cada uno con su propia bandera o Iglesia, que es el cuerpo de Cristo? Eso es intolerable.
estandarte. Pablo no denuncia doctrinas falsas, como en Pablo alega el nombre de Jess, con sus ttulos de Mesas
Galacia, sino la discordia y divisin generadas por la diver- y Seor, para exhortar a la concordia. Ms adelante anali-
sidad y el afn de distinguirse por el propio jefe. Lo curio- za la raz de las discordias:
so es que una faccin tom por abanderado a Cristo, como An os gua el instinto. Pues si hay entre vosotros envidias
si fuera un nombre junto a los otros tres, o como si se arro- y discordias, no os dejis guiar por el instinto y por crite-
gasen la exclusiva genuina. El resultado era que el Mesas rios humanos en vuestra conducta? {Rom 3,3).
estaba dividido o monopolizado por una faccin.
10 (REFLEXIN sobre nuestra Iglesia actual. Seguimos
Hermanos, en nombre del Seor nuestro Jesucristo
os ruego que estis de acuerdo divididos los cristianos en diversas denominaciones
y que no haya divisiones entre vosotros, por no mencionar sectas poco o nada cristianas
antes una perfecta concordia de pensamiento y opinin. Es todo culpa de los otros?; estamos libres de culpa
1
' Pues me he enterado, hermanos mos, por los de Cloe, los catlicos, en el pasado y en el presente?; vivimos
que existen discordias entre vosotros. inconscientemente en situacin de rivalidad, exclusi-
12
Me refiero a lo que anda diciendo cada uno: vismo, sospecha? Reconozcamos dentro de casa dos
"Yo por Pablo", "yo por Apolo", culpas o dos peligros: formar grupo cerrado aparte,
"yo por Cefas", "yo por Cristo"... iglesia paralela; arrogarse un monopolio de doctrina o
13
Est dividido el Mesas? conducta cristiana autntica. Miremos despus dentro
Ha sido crucificado Pablo por vosotros de comunidades ms o menos numerosas: la intoleran-
o habis sido bautizados invocando el nombre de cia doctrinal y la complacencia en la propia conducta
Pablo? provocan divisiones. Defendiendo la fe se lesiona la
justicia y la caridad).
Ahora bien, una de las enseanzas bsicas de Pablo es
que el Mesas es para todos, judos y paganos, sin distin- Otros pecados en la iglesia de Corinto son: el incesto
ciones ni favoritismos. Ya los profetas haban anunciado, (7 Cor 5), un caso de inmoralidad que no se da ni entre
como tarea del futuro Mesas, la reunificacin de las tribus los paganos; los pleitos ante tribunales paganos (cf. 6,1-
de Israel: 11): Cuando uno de vosotros tiene un pleito con otro,
Cesar la envidia de Efran cmo se atreve a que lo juzguen los injustos y no los con-
y se acabar el rencor de Jud (Is 11,13). sagrados?... Ya es bastante desgracia que tengis plei-
Los har un solo pueblo en su pas... tos...; la fornicacin (6,12-20): No sabis que vuestros
y un solo rey reinar sobre todos ellos (Ez 37,23). cuerpos son miembros de Cristo? Y voy a tomar los
34 COMO EL PADRE ME ENVI, YO OS ENVO PECADO Y PERDN 35
miembros de Cristo para hacerlos miembros de una En 4,1-12 estudia las discordias y sus causas: De
prostituta? dnde nacen vuestras peleas y contiendas, sino de vuestro
Pablo dedica especial atencin al problema del gape y afn de placeres que batalla en vuestros miembros?...
de la eucarista (11,17-34): He odo que, cuando os reuns Adlteros!, no sabis que ser amigo del mundo es ser
en asamblea, hay divisiones entre vosotros... Y as resulta enemigo de Dios?. Y en 5,1-6 denuncia la confianza en
que, cuando os reuns, no comis la cena del Seor las riquezas.
(11,18-20). En 2 Cor 12,20-21 lo seala indirectamente,
como objeto de sus (fundados) temores: Pero temo que al
llegar no os encuentre como querra, ni vosotros a m como 3. Pecados de los apstoles
querrais. Temo encontrar rivalidades, envidias, pasiones,
ambiciones, maledicencia, murmuraciones, engreimientos, Como no hay ningn texto que trate expresamente el tema,
alborotos. tenemos que entresacar referencias de varios contextos, en
buena parte polmicos, que, al denunciar conductas abusi-
La Carta de Santiago denuncia otros pecados igual- vas, nos hacen ver culpas y peligros en el ejercicio del
mente presentes en las comunidades cristianas. Por ejem- apostolado.
plo,la parcialidad a favor de los ricos (2,1-11): Que vues-
tra fe en nuestro glorioso Seor Jesucristo no vaya unida a Gal 4,17: Algunos os hacen la corte, no con buena
favoritismos... no estis discriminando y siendo jueces de intencin, sino para que os apartis y les hagis la corte a
criterios perversos?... habis afrentado al pobre... Con ellos. Se refiere a cristianos judaizantes que turban a las
elocuencia denuncia despus abusos de la lengua: comunidades de Galacia.
Todos fallamos muchas veces; quien no falla con la lengua 2 Cor 10,12: No nos atrevemos a igualarnos ni a com-
es varn cabal, capaz de enfrenar todo el cuerpo. Como un pararnos con algunos de los que se hacen su propia reco-
mundo de injusticia, la lengua, instalada entre nuestros mendacin. Ellos en cambio, al tomarse como medida de
miembros, contamina el cuerpo entero e inflama el curso de s mismos, se quedan sin enterarse.
la existencia, alimentada por el fuego del infierno. La raza Pecado de complacencia y de creerse superiores. Si el
humana es capaz de domar y domesticar toda clase de fie-
ras, aves, reptiles y peces. La lengua nadie la logra domar: trmino de comparacin de una persona es su misma per-
mal infatigable, lleno de veneno mortfero. Con ella bende- sona, no podr apreciar su verdadera dimensin. Si el hom-
cimos al Seor y Padre, con ella maldecimos a los hombres bre es la medida de todo, no lo es de s mismo; la medida
creados a imagen de Dios. De una misma boca salen bendi- debe ser externa. Si un enano viviera aislado, mirndose de
cin y maldicin (St 3,2-10). los pies a la cabeza, podra sentirse corpulento. Si el sabio
recomienda: concete a ti mismo, hay que salir de s
La expresin del v. 6 es muy fuerte: el fuego de la para lograrlo.
gehenna se instala y difunde su ardor por la lengua del 2 Cor 11,5: Pienso no ser inferior en nada a esos
nombre. La lengua se puede contagiar de un poder infernal "superapstoles"; 11,13: Esos tales son falsos apstoles,
aniquilador. obreros fingidos, disfrazados de apstoles de Cristo.
36 COMO EL PADRE ME ENVI, YO OS ENVO
PECADO Y PERDN 37
Recuerda la polmica de Jeremas, Ezequiel y Miqueas
contra los falsos profetas. Lo grave es que se han identifi- Tomando por norma la verdad del evangelio, declara
cado con el disfraz hasta no distinguirlo como tal. Que censurable la conducta de Pedro, el cual parece olvidar
alguien o algo se lo quite, y quedar patente el engao. su experiencia fundamental con Cornelio (Hch 10-11)

Flp 1,15: Unos anuncian a Cristo por envidia y por Hch 15,36-40. En plena actividad apostlica, se inter-
polmica, otros con buena voluntad. Unos por amor, pone un asunto personal: una discrepancia entre Bernab y
sabiendo que me encuentro as [preso] para defender la Pablo, que haban trabajado concordes y con resultados
buena noticia; otros anuncian a Cristo por ambicin y mala notables. Pasados varios das, Pablo dijo a Bernab:
idea, pensando aadir penas a mi prisin. "Vamos a volver a visitar a los hermanos de cada poblacin
donde hemos anunciado la palabra del Seor, a ver cmo
Es un examen de motivos, porque el motivo puede se encuentran". Bernab quera llevar consigo a Juan, por
viciar la obra buena y porque somos hbiles para encubrir sobrenombre Marcos. Pablo juzgaba que no deban llevar
nuestros verdaderos motivos. consigo a uno que los haba abandonado en Panfilia y no
los haba acompaado en la tarea. La discusin result tan
Hch 11,2-3. Este texto nos habla de tensiones en el violenta que se separaron...
seno de la Iglesia acerca de la incorporacin de paganos.
Despus de bautizar a Cornelio con su familia, cuando (REFLEXIN conclusiva. Hemos contemplado en crcu-
Pedro subi a Jerusaln, los judos convertidos discutan los decrecientes el pecado que nos envuelve y amena-
con l diciendo que haba entrado en casa de incircuncisos za contagiarnos. No es que estemos dentro de una
y haba comido con ellos. Distinta habra sido una curio- situacin general, como en un clima, sino que la situa-
sidad sin prejuicios y una aceptacin benvola. cin nos afecta y nos absorbe. Desde cada punto de los
crculos sucesivos un radio nos alcanza y nos cuestio-
Gal 2,11-14. Ms tarde, Pedro fue incoherente con su na: no somos cmplices?, no aprobamos tcitamente
experiencia y rehuy algn trato con paganos convertidos: la maldad? Al igual que los paganos, tambin nosotros
Cuando Cefas lleg a Antioqua, me enfrent con l podemos falsificar a Dios, obrar la injusticia con el
abiertamente, pues era censurable. Antes de venir algunos prjimo, aprobar el mal... Al igual que los judos, tam-
de parte de Santiago, sola comer con los paganos; en bin nosotros podemos cometer lo que reprobamos,
cuanto llegaron, se retraa y se apartaba por miedo a los abusar de la paciencia de Dios, invocar privilegios...
judos. Los otros judos cristianos se pusieron a disimular Como cristianos, tambin nosotros podemos pecar de
como l, hasta el punto de que incluso Bernab se dej discordias y envidias, de discriminacin y favoritismo,
arrastrar a la simulacin. Cuando vi que no procedan rec- de intolerancia y abusos de la lengua. Como apstoles,
tamente segn la verdad del evangelio, dije a Pedro en pre- tambin nosotros podemos tener motivos interesados
sencia de todos: "Si t, que eres judo, vives al modo paga- que vicien acciones buenas. No recurramos a la esca-
no, cmo obligas a los paganos a vivir como judos?". patoria de confesar pecados ajenos o pretritos. Somos
nosotros, ante Dios, los pecadores.
Aqu desempea Pablo el papel de profeta acusador.
3X COMO EL PADRE ME ENVI, YO OS ENVO PECADO Y PERDN 39

Y tambin, y sobre todo, los perdonados. Pregunt- En hebreo, Adn es nombre comn (= hombre) y nom-
monos avergonzados y agradecidos: Qu he hecho por bre propio (Adn = Hombre). En Gn 2-3, Adn es una figu-
Cristo? Qu hago por Cristo? Qu debo hacer por ra literaria que representa a la humanidad en su origen,
Cristo?). segn la costumbre hebrea de reducir a un individuo ep-
nimo un clan, una tribu, un pueblo. Pablo lo toma como
individuo, al principio de la historia, para contraponerlo a
Jesucristo, en la culminacin de la historia. Quiere que los
4. La condicin pecadora: Adn y Cristo (Rom 4,12-21) entendamos como correlativos, uno referido al otro; no
sabe entender el uno aislado del otro. Adn pecador apun-
No slo cometen pecados todos los hombres, sino que son ta a Cristo; Cristo redentor apunta a Adn.
de condicin pecadora. En los reiterados pecados se delata Natu-raleza viene de natus: al nacer, recibimos la natu-
la raz de pecado que subyace a la naturaleza humana. raleza humana, que es pecadora desde la transgresin ori-
Nosotros hablamos de la raz, de lo hondo, con una ginaria. El hombre es contingente en su existencia vital y
metfora espacial; los hebreos se remontaban al origen de es tambin contingente en su carcter moral. Antes de
la especie, de la colectividad, del individuo: Mira, en la cometer un pecado, se esconde en nosotros el pecado como
culpa nac, pecador me concibi mi madre, dice el orante raz. Si no somos ingenuos, percibiremos en el nio brotes
del salmo Miserere (Sal 51,7). Se extravan los malva- de maldad: clera, celos, afn posesivo, venganza, rebel-
dos desde el vientre materno (Sal 58,4). da. No se los imputamos, porque no es responsable; a
veces hasta nos hacen rer. Pero por qu? Por qu el
En el libro de Job, varios interlocutores confiesan que hombre, criatura buena como todas (Gn 1), encierra el fer-
el hombre no es cabal frente a Dios: mento de la maldad? Es difcil de entender y de aceptar. En
Puede el hombre llevar razn contra Dios?, efecto, Pablo lo considera misterioso, aunque nosotros
un mortal ser puro frente a su Hacedor? intentemos reducirlo racionalmente a la contingencia. En
Cmo estarn limpios ante su Hacedor cuanto misterio, no se explica sin recurrir a Cristo. El
los que habitan en casas de arcilla designio creador e histrico de Dios abarca a ambos.
cimentadas en barro? (Jb 4,17.19).
La correlacin incluye un sistema de correspondencias
S muy bien que es as: que pueden ser de semejanza o de oposicin. Hay. que ir
que el hombre no lleva razn con Dios (Jb 9,2). analizando las piezas correlativas. Fundamentales son: las
Puede el hombre llevar razn frente a Dios?, dos personas, el uno y la multitud; diversas son la intensi-
puede ser puro el nacido de mujer? (Jb 25,4). dad y la abundancia. Contrarios son Pecado y Muerte fren-
te a Justicia y Vida. Los primeros son en el texto personi-
En el discurso de inauguracin del templo (segn 1 Re ficaciones poticas, smbolos del poder y del imperio que
8,46), Salomn afirma que nadie est libre de pecado. imponen a todos su dominio. Justicia y Vida tienen sentido
Pablo se remonta al origen de la humanidad, segn Gn 2- fuerte, de relacin amistosa con Dios y de vida perdurable.
3, en un razonamiento difcil de seguir. Otra correlacin es delito y don. El delito supone la ley y
40 COMO EL PADRE ME ENVI, YO OS ENVO PECADO Y PERDN 41

consiste en la transgresin responsable. Su contrapartida es 19


Como por la desobediencia de uno
el don, que slo es responsable en cuanto puede ser recha- todos resultaron pecadores,
zado o rehusado. Ese don es el per-dn, que Cristo nos as por la obediencia de uno todos resultarn justos.
consigue y el Padre nos otorga. As la Justicia nuestra es 20
La Ley se entrometi para que proliferara el delito;
gratuita. Se oponen rein la muerte y reinarn vivos.
pero donde prolifer el delito, lo desbord la gracia.
El hombre no es inmortal por naturaleza, pero est capaci- 21
tado y destinado a recibir como don la inmortalidad. As como el pecado rein por la muerte,
as la gracia, por medio de Jesucristo Seor nuestro,
Con esta descripcin esquemtica podemos abordar la reinar por la Justicia para una Vida eterna.
lectura y meditacin del arduo e importante discurso de
Pablo en Rom 5,12-21: vv. 13-14. La imputacin de un reato supone una ley
12
Por un solo hombre penetr el pecado en el mundo promulgada, que llega con Moiss. En una sociedad, no
y por el pecado la muerte, toda accin inmoral es delito. #*
y as la muerte se extendi a toda la humanidad, v. 16. Es el juicio de Gn 3,14-19.
ya que todos pecaron.
13 v. 21. La ltima palabra del texto es vida eterna.
Antes de llegar la Ley, el pecado ya estaba en el mundo;
pero, como no haba Ley, el pecado no se imputaba.
14
Con todo, la muerte rein desde Adn hasta Moiss, Jesucristo entra en el corazn de la historia para abar-
tambin sobre los que no haban pecado carla desde el comienzo y orientarla hacia s. Entra en el
imitando la desobediencia de Adn corazn de la humanidad para contrarrestar la fuerza del
que es figura del que haba de venir. pecado. Es uno ms fuerte {Le 11,21). El mensaje de
15 Pablo es optimista: puede ms la gracia de Jesucristo que
Pero el don no es como el delito.
Pues, si por el delito de uno murieron todos, el pecado; puede ms la vida que la muerte.
mucho ms abundantes se ofrecern a todos
A modo de complemento, podemos citar 2 Cor 11,3,
el favor y el don de Dios
donde Eva aparece de refiln. Pablo teme que a la iglesia
por el favor de un solo hombre, Jesucristo.
'6 El don no es equivalente al pecado de uno. de Corinto le suceda lo que a Eva: en el paraso se desliz
Pues el juicio de un solo pecado termin en condena, la serpiente y la sedujo. As la comunidad corre peligro de
el perdn de muchos pecados termina en absolucin. dejarse seducir y ser infiel al esposo Jess:
17
Pues, si por el delito de uno rein la muerte,
Me temo que, como la serpiente sedujo a Eva con astucia,
con mayor razn, por medio de solo Jesucristo
reinarn vivos los que reciben as tambin vuestro modo de pensar se vicie,
el favor copioso de una Justicia gratuita. abandonando la sinceridad y fidelidad a Cristo.
18
As pues, como por el delito de uno
se extiende la condena a toda la humanidad, Pablo cita el caso de Eva slo como comparacin,
as por una accin recta se extiende a todos los hombres acentuando la circunstancia de que ya en el paraso haba
la sentencia que concede la Vida. entrado la maldad.
42 COMO HL PADRE ME ENVI, YO OS ENVO
PECADO Y PERDN 43
(Reflexin. A la humanidad pecadora, inaugurada por
Adn, pertenezco yo de nacimiento. A la humanidad cin, impone acciones como trabajos forzados y cohibe la
inaugurada por Jesucristo pertenezco por el favor de actividad provechosa de los subyugados. Se aprovecha de
Dios. Era ciudadano de una ciudad pecadora; ahora soy una ley buena para suscitar delitos y aplicar la pena de
ciudadano de la ciudad consagrada. No puedo cancelar muerte.
ni anular mi condicin nativa. Sobre ella se alza vigo- 7
rosa la condicin gratuita. Todo gracias a Jesucristo. Qu concluimos?, que la ley es pecado?
Qu debo hacer por l?). De ningn modo!
Slo que el pecado lo llegu a conocer slo por la ley.
No sabra de codicia si la ley no dijera: "No codiciars".
8
Entonces el pecado, aprovechndose del precepto,
provoc en m toda clase de codicias.
Pues donde no hay ley, el pecado est muerto.
5. La condicin pecadora: cualquier hombre 9
(Rom 7,7-25) Yo viva un tiempo sin ley;
lleg el precepto, revivi el pecado
10
En el captulo 2 describa Pablo el juicio interno de la y yo mor;
conciencia, con fiscal y defensor. En Rom 7,7-25 describe y el precepto destinado a la vida result para m mortal.
1
una lucha interior que desgarra al hombre: frente al peca- ' Pues el pecado, aprovechndose del precepto,
do como potencia dominante, los buenos deseos frustra- me sedujo y por l me dio muerte.
dos. El pecado est personificado y presentado en verbos 12
O sea que la ley es santa,
de reposo y de actividad. La pelea ya no es externa una el precepto es santo y justo y bueno.
diatriba contra objetares fingidos, sino interna, en un 13
Entonces lo bueno fue para m mortal?
desdoblamiento de la conciencia, que descubre en s algo De ningn modo!
extrao y propio. Antes bien, el pecado, para delatar su naturaleza,
Quien pronuncia el texto? Pablo como personaje lite- usando el bien, me provoc la muerte.
rario, representando a la humanidad, a cualquier hombre. As el pecado, por medio del precepto,
(Tengo que pronunciarlo yo). De qu ley habla? De la ley se vuelve superpecador.
mosaica, en cuanto que representa el rgimen legal. Quin
vence en la pelea? En el relato de Can se deca que el El pecado es como la serpiente, que retuerce la prohi-
pecado estaba agazapado a la puerta de entrada y salida (de bicin, provoca el deseo de Eva y la seduce. Sin un pre-
la conciencia) y que iba por el hombre; pero aada cepto o prohibicin no se constituye el delito, y el pecado
Dios: t puedes vencerlo (cf. Gn 4). Aqu no vence el est inerte. Formulado el precepto o prohibicin, el hom-
hombre ni el pecado, sino Dios a travs de Jesucristo. bre lo quebranta a conciencia. Adems, sin clusula penal
promulgada no se dicta sentencia capital. Lo bueno no es
El pecado es una potencia imperial que hace prisione- causa de pecado, sino ocasin; as se delata la maldad
ros de guerra, se instala en el pas como fuerza de ocupa- intrnseca del pecado, capaz de convertir el bien en mal...
44 COMO EL PADRE ME ENVI, YO OS ENVO
PECADO Y PERDN 45

24
Sigue el anlisis interior en forma de monlogo dra- Desgraciado de m!
mtico, todo l tejido de oposiciones y tensiones que slo Quin me librar de esta condicin mortal?
25
una interrogacin y una exclamacin lograrn resolver. En Gracias a Dios por Jesucristo Seor nuestro!
el campo de los objetos, la oposicin clsica entre el bien
y el mal (cf. Dt 30,15; Is 5,20), la ley de la razn frente a Al terminar las meditaciones sobre el pecado, San
la ley del pecado. En el campo del conocimiento se opo- Ignacio nos invita a hacer un triple coloquio, a nuestra
nen: me consta y no entiendo. En el campo afectivo, Seora, a Jesucristo y al Padre, pidiendo aborrecimiento
querer y detestar. En el orden de la accin, querer y ejecu- del pecado, conocimiento del desorden de las operaciones
tar. En la constitucin del hombre, interioridad y miem- y aborrecimiento del mundo y sus vanidades.
bros, espiritual y carnal o instintivo.
14
Nos consta que la ley es espiritual,
pero yo soy carnal y estoy vendido al pecado.
15
Lo que realizo no lo entiendo,
pues no ejecuto lo que quiero,
sino que hago lo que detesto.
16
Pero si hago lo que no quiero,
estoy de acuerdo con que la ley es excelente.
17
Ahora bien, no soy yo quien lo ejecuta,
sino el pecado que habita en m.
18
S que en m, es decir, en mi vida instintiva,
no habita el bien.
Querer lo tengo al alcance; ejecutar el bien, no.
19
No hago el bien que quiero,
sino que practico el mal que no quiero.
20
Pero si hago lo que no quiero,
ya no soy yo quien lo ejecuta,
sino el pecado que habita en m.
21
Y me encuentro con esta fatalidad:
que, deseando hacer el bien,
se me pone al alcance el mal.
22
En mi interior me agrada la ley de Dios,
23
en mis miembros descubro una ley
que guerrea con la ley de la razn y me hace prisionero
de la ley del pecado que habita en mis miembros.
CONVERSIN 47
3 Dios ha confiado este ministerio a los apstoles, a la
Conversin Iglesia. Es un ministerio apostlico que puede adoptar
diversas formas. El ministerio es esencial a la Iglesia, pero
las formas pueden cambiar y diversificarse. Una de ellas es
la confesin sacramental, que ha conocido distintas moda-
lidades de expresin a travs de los siglos. Tambin se
habla de sacramentales... Todo ello va realizando la
1. La reconciliacin segn 2 Cor 5,17-21 reconciliacin, en cuanto que aplica la accin de Cristo al
interior de un hombre, de una comunidad. La eficacia de
Empieza Pablo con solemnidad, remontndose a una crea- los ritos no es mecnica: tienen que llegar adentro y salir
cin. El reino del Pecado y de la Muerte ha pasado, y de dentro.
adviene la nueva creacin, en la cual hay una humanidad Significa lo dicho que la reconciliacin la realiza la
nueva. El salmo Miserere (Sal 51,12) consideraba el per- Iglesia exclusivamente por el ministerio sacerdotal? La
dn como creacin y novedad: Crea en m, Dios, un cora- sacramental, s; otras formas, no. Cualquier cristiano
zn nuevo, renuvame con espritu firme. El Sal 102,17 puede, y est llamado a preparar, inducir y fomentar la
dice del cielo y de la tierra: Ellos perecern, t permane- reconciliacin interior. Cualquier cristiano, en especial
ces; se gastarn como la ropa, sern como vestido que se quien se dedica al apostolado, puede incluirse en el nos
muda. Is 65,17 anuncia: Mirad, yo voy a crear un cielo confi. El texto prosigue:
nuevo y una tierra nueva; de lo pasado no haya recuerdo ni
venga pensamiento. Pablo proclama la nueva creacin, o 19
Es decir, Dios estaba, por medio de Cristo,
nueva humanidad, que existe en Cristo y por Cristo: reconciliando el mundo consigo,
17
Si uno es cristiano, es criatura nueva: no apuntndole los delitos,
lo antiguo pas, ha llegado lo nuevo. y nos confi el ministerio de la reconciliacin.

Esa novedad es la reconciliacin del mundo y de la Esta buena noticia promulga una primera reconci-
humanidad con Dios: liacin radical, mediante un renacimiento o nuevo naci-
l8a miento en el bautismo (Jn 3,5; TU 3,5). Al renacer adquie-
Todo es obra de Dios, re el hombre una nueva naturaleza, de hijo de Dios. Suceso
que nos reconcili consigo por medio de Cristo... real, aunque invisible, si no es por sus efectos. Dios no
apunta los delitos, porque los borra (Is 43,25), los lava (Sal
El sujeto es Dios, no el hombre: es l quien nos recon- 51,4), los entierra (5a/ 32,1), los arroja al fondo del mar
cilia, no nosotros. Como en la primera creacin: Al prin- como si fueran residuos radioactivos (Miq 7,19), los olvida
cipio cimentaste la tierra; el cielo es obra de tus manos (Ez 18,22). Concede un indulto general a cuantos creen en
(Sal 102,16). Jesucristo.
I8b
...y nos encomend el ministerio de la reconciliacin. De la accin de Dios se sigue el ministerio apostlico:
48 COMO EL PADRE ME ENVI, YO OS ENVO
CONVERSION 49
20
Somos embajadores de Cristo, tinuo estado de conversin, porque todava no han termi-
y es como si Dios hablara por nosotros. nado de entrar en la patria. Ya son cristianos, ya han sido
Por Cristo os suplicamos: reconciliados con Dios, ya han renacido por el bautismo;
Dejaos reconciliar con Dios. pero an les queda un camino por recorrer. Aunque ciu-
Sobre todo el apstol, pero tambin cualquier cristiano, dadanos, todava estn en camino.
puede ser portavoz de Dios exhortando suavemente al her- Para entender este texto, que nos resulta un tanto extra-
mano: Djate reconciliar con Dios, no opongas resistencia, o, podemos utilizar un par de claves, que son el Hoy y
que Dios no quiere la muerte del pecador, sino que se el Reposo.
convierta y viva (Ez 18,23.32).
El Hoy es una fecha mvil, un concepto disponible.
Termina Pablo explicando la accin de Dios por Funciona, en primer lugar, en el desierto {Nm 13-14): ha
Jesucristo: llegado el momento de entrar y conquistar la tierra, el repo-
21
Al que no supo de pecado so prometido que yo voy a entregar a los israelitas. Ellos
lo trat por nosotros como a pecador, se acobardan, se rebelan y son condenados a vagar por el
para que nosotros, por su medio, desierto hasta morir, sin entrar en la tierra. No podemos
furamos inocentes ante Dios. atacar al pueblo... Nombraremos un jefe y volveremos a
Egipto... No entraris en la tierra donde jur que os
Como a pecador, con el dolor y la muerte violenta; y establecera. Sus cadveres cayeron en el desierto
nosotros recibimos una inocencia-justicia gratuita. (Heb 3,11).

El Hoy es, en segundo lugar, el hoy litrgico del salmo:


Si hoy escuchis su voz, no endurezcis el corazn (Sal
95,7). Urge a poner los medios para conservar la posesin
2. El hoy de la conversin segn Heb 3,7 - 4,12
de la tierra, como si hubiera que entrar una y otra vez en el
Dios quiere la conversin del pecador. Etimolgica- reposo. El hoy litrgico es reiterado, porque perder la tie-
mente, conversin significa cambiar de direccin y rra es como no haber entrado. Lo decimos en castellano: si
retornar a un lugar o a una persona. Recurdese la serie ganas un milln y lo pierdes, es como si no lo hubieras
latina vert, averti, revert, convert. En sentido material, ganado. Si Josu les hubiera dado el descanso, no se
hablara despus de otro da (Heb 4,8).
puede ser la vuelta de los desterrados a la patria; en senti-
do espiritual, es la vuelta al Seor de la alianza.
El Hoy es, en tercer lugar, el momento de entrar en el
El autor de la Carta a los Hebreos, un discpulo de reino de Dios por la fe en Jesucristo. Es un hoy pendiente,
Pablo, pronuncia un discurso o sermn dirigido probable- ofrecido a los judos: ...luego queda un descanso sabtico
mente a judos cristianos. Comentando en estilo midrsico para el pueblo de Dios (4,9), ya que la entrada en la tierra
el Sal 95,7-11, que se refiere al episodio de Nm 13-14, urge era imagen y preparacin para la futura entrada en el
a los cristianos a no desaprovechar el Hoy, a vivir en con- Reino. Ha llegado el reino de Dios (cf. Mt 3,2 y par.).
Mi ( <>M<) I I i'Ai>Ki; MI-: H N V I , Y O O S E N V O CONVERSIN 51

Hl Hoy es, en cuarto lugar, una llamada a los ya cristia- Dichosos los que en adelante mueran fieles al Seor. S,
nos para que se esfuercen por mantenerse en su estado, ya dice el Espritu, descansarn de sus fatigas, porque sus
que no han entrado an en el reposo definitivo. Mientras no obras les acompaan (Ap 14,13).
llegue a la patria, el cristiano vive cada da en rgimen de
" Esforcmonos por entrar en aquel descanso.
conversin.
Se puede hacer o repetir la meditacin releyendo el
3 12 Cuidado, hermanos, que ninguno de vosotros tenga un texto despacio y con algunas pausas, o bien centrando
corazn perverso e incrdulo, desertor del Dios vivo.
13
Animaos unos a otros cada da, mientras suena ese hoy, sosegadamente la atencin en los dos polos del Hoy y del
para que nadie se endurezca seducido por el pecado. Reposo: qu exigen de nosotros en nuestra vida cristiana
y apostlica?
4 ' Mientras est en pie la promesa de entrar en el des-
canso, seamos cautos, para que ninguno de vosotros
resulte que queda rezagado.
3. La vida nueva: Rom 6,1-23
El Reposo es, en primer lugar, la vida sedentaria, en
territorio propio, despus de las andanzas por el desierto Dividamos este pasaje en dos partes: 1) muertos al pecado,
(Jos 22,4; 23,1). Es el reposo de Dios, que acompa a su vivos con Cristo; 2) emancipados del pecado, siervos de
pueblo por el camino (Ex 33,14). Segn el Cronista, el des- Dios.
canso del Seor comienza con la construccin del templo:
Yo tena pensado construir un templo para descanso del Primera parte (muertos al pecado). Si hubo nueva cre-
arca de la alianza del Seor (7 Cro 28,2; cf. Sal 132,5.8: acin, tuvo que comenzar una vida nueva. Para renacer,
Levntate, Seor, ven a tu descanso). algo ha tenido que morir. Lo antiguo pas, porque ha sido
El Reposo es, en segundo lugar, el descanso de Dios al crucificada la vieja condicin pecadora. Ha comenzado lo
concluir la obra de la creacin: nuevo, que es vivir para Dios con Cristo. La vida nueva se
renueva cada da, la conversin siempre est en sazn.
3b Las tareas por cierto concluyeron con la creacin del
mundo, 4como se dice en un texto sobre el sptimo da: "y La lectura del texto no ofrece dificultades. Pablo lo
descans el da sptimo de toda su tarea" (cf. Gn 2,2). introduce con una fingida objecin que parece lgica:
cuanto ms pecado haya, mayor ser el perdn; si perdonar
El Reposo es, en tercer lugar, la participacin del cris- es gloria de Dios, ofrezcmosle mucha materia que perdo-
tiano en el reposo trascendente de Dios, el cual, como est nar. Antes la gloria del perdn era consecuencia, no finali-
siempre pendiente, suscita cada da un hoy de llamada. dad; ahora ha comenzado un rgimen nuevo, una vida tras
El cristiano ha de vivir intensamente el hoy, porque espera la muerte.
el maana definitivo, inminente. El cristiano ya reposa a El cristiano se ha incorporado a la muerte y resurrec-
medias: en el reposo entramos los que hemos credo cin de Jesucristo en un acto sacramental que representa lo
(Heb 4,3a), como anticipo y prenda del reposo definitivo: que realiza. En l las aguas representan el reino de la muer-
52 COMO EL PADRE ME ENVI, YO OS ENVO CONVERSIN 53

te: me rodeaba el ocano (Jon 2,6); torrentes mortales La segunda parte desarrolla el tema de esclavitud,
(Sal 18,5; nos habran arrollado las aguas (Sal 124,4); libertad y servicio. El amo impone al esclavo su voluntad
etc. Con Cristo nos sumergimos en la muerte, y con l y su capricho, le exige la prestacin de sus servicios sin
emergemos a una nueva vida. remuneracin; el amo tirnico no repara en explotar y ago-
tar a su esclavo hasta que muera. Emancipado del amo tir-
La muerte de Cristo fue la crucifixin; por eso la muer- nico, puede el esclavo ser comprado y pasar a servir a un
te bautismal del cristiano debe crucificar la condicin
amo bondadoso y generoso. Entonces el esclavo le dedica
pecadora, los hbitos y actos pecaminosos.
gozosamente sus energas, y al final recibe un premio gra-
1
En consecuencia, qu hay que decir? tuito. (Puede consultarse la legislacin sobre la esclavitud
Que sigamos en el pecado para que abunde la gracia? comparando Ex 21,2-6; Lv 25,47-55; Dt 15,12-18).
2
Ni pensarlo! Los que hemos muerto al pecado As, los hebreos en Egipto, esclavos del Faran, obre-
cmo vamos a seguir viviendo en l? ros de una poltica injusta, destinados a morir por agota-
3
No sabis que cuantos nos bautizamos miento o violentamente, una vez rescatados y emancipa-
consagrndonos al Mesas Jess dos, pasan a servir al Seor por una alianza que les prome-
nos sumergimos en su muerte? te vida.
4
Por el bautismo nos sepultamos con l en la muerte Frente a la concepcin griega que considera malos el
para vivir una vida nueva, cuerpo y el mundo material, Pablo afirma que el cuerpo
lo mismo que Cristo resucit de la muerte puede y debe ser instrumento del bien. Lo cual es posible
por la accin gloriosa del Padre. en rgimen de gracia, no de ley. El texto recapitula varias
5 ideas de las meditaciones sobre el pecado y el perdn.
Pues, si nos han injertado por una muerte como la suya,
lo mismo suceder por su resurreccin. As discurren dos lneas paralelas y opuestas: a)
6
Sabemos que nuestra condicin humana Sumisin al Pecado - ejercicio de la injusticia - salario de
ha sido crucificada con l muerte; b) Sumisin a Dios - ejercicio de la justicia - don
para que se anule la condicin pecadora de la vida.
y no sigamos siendo esclavos del pecado.
12
7
Pues el que ha muerto ya no es deudor del pecado. Que el pecado no reine en vuestro cuerpo mortal
8 haciendo que os sometis a sus deseos.
Si hemos muerto con Cristo, 13
creemos qu" tambin viviremos con l. No tengis vuestros miembros a disposicin del pecado
9 como instrumentos de injusticia,
Sabemos que Cristo, resucitado de la muerte,
sino poneos a disposicin de Dios
ya no vuelve a morir, la muerte no tiene poder sobre l. como resucitados de la muerte,
10
Muriendo, muri al pecado definitivamente; y vuestros miembros a disposicin de Dios
viviendo, vive para Dios. como instrumentos de justicia.
1
' Lo mismo vosotros, consideraos muertos al pecado 14
El pecado no tendr dominio sobre vosotros,
y vivos para Dios con Cristo Jess. pues no vivs bajo la ley, sino bajo la gracia.
54 COMO EL PADRE ME ENVI, YO OS ENVI

Entonces, qu? Como no estamos bajo la ley, 4


sino bajo la gracia, a pecar!
De ningn modo! Llamada y misin
16
No sabis que,
si os entregis a obedecer como esclavos,
sois esclavos de aquel a quien obedecis?
Si es al pecado, destinados a morir,
si es a la obediencia, para ser inocentes.
17
Erais esclavos del pecado, Al comienzo de la segunda etapa (semana) de los Ejer-
pero gracias a Dios os habis sometido de corazn cicios, San Ignacio propone una solemne contemplacin
al modelo de enseanza que os han propuesto sobre la llamada al apostolado. Vamos a dedicar al tema
18 tres meditaciones (la llamada, el envo y las metforas del
y, emancipados del pecado, sois siervos de la justicia.
19
(Por vuestra flaqueza os hablo en trminos humanos). apostolado) tomando los materiales principalmente de los
Como ofrecisteis vuestros miembros, como esclavos evangelios.
de la impureza y el libertinaje, para la iniquidad,
ofreced lo mismo ahora vuestros miembros
como esclavos de la justicia, para que sean consagrados.
20
1. La Llamada
Mientras erais esclavos del pecado,
os emancipabais de la justicia. 1.1. Apstoles
21
Y qu sacabais en limpio?
Resultados que ahora os confunden, Segn Mt 4,18-22, Jess llama a dos parejas de pescadores.
porque acaban en la muerte. Venid conmigo y os har pescadores de hombres. Es una
22
Pero ahora, emancipados del pecado y esclavos de Dios, llamada soberana y sencilla: les saca de una profesin y les
vuestro fruto es una consagracin nombra para otra ligeramente parecida. Imprime a los lla-
que desemboca en vida eterna. mados una doble direccin: hacia l (Jess), el seguimien-
23 to; hacia los dems seres humanos, la atraccin.
Pues el salario del pecado es la muerte;
el don de Dios, por Jesucristo nuestro Seor, Le 5,4-11 amplifica esta llamada con una serie de datos
es la vida eterna. significativos. Precede una pesca maravillosa, que simboli-
za la actividad futura y su resultado. Capturaron tal canti-
dad de peces, que reventaban las redes. Pedro ha de expe-
rimentar el fracaso (Hemos bregado toda la noche sin
cobrar nada...) y sentirse despus pecador ante aquel
hombre de Dios: Aprtate de m, Seor, que soy un peca-
dor; luego viene la llamada a dejarlo todo y seguirle: lo
dejaron todo y le siguieron.
56 COMO EL PADRE ME ENVI, YO OS ENVO LLAMADA Y MISIN 57

Podemos ilustrar este episodio con la llamada de 5,33; 6,1; etc.). Del declogo cita los deberes para con el
Amos, arrancado de su profesin (de ganadero?) y envia- prjimo. Acaso no importan los dems ni los 613 precep-
do como profeta al reino del norte. Seguir corresponde a tos de los rabinos? El joven contesta con gozo y satisfac-
la frmula hebrea ir detrs de, cuyo trmino es YHWH, y cin: si no es ms que eso..., tiene asegurada la vida eterna
que significa la fidelidad absoluta. desde su adolescencia, cuando se convirti en hijo del
precepto (bar mitzwah). Y Jess lo mira con cario: por
lo que ya ha realizado o porque lo considera como una
1.2. Lev-Mateo buena base? Luego aade su propuesta: la renuncia total le
dejar en libertad, y tendr su recompensa en Dios... o
Mt 9,9-13 narra una llamada escueta y categrica y una incluso Dios mismo ser su recompensa: Arroja al polvo
respuesta simple e inmediata. "Sigeme". Se levant y lo tu oro y tu metal de Ofir, y el Todopoderoso ser tu oro y
sigui. Abandona un oficio lucrativo, aunque denigrado, tu plata a montones (Job 22,24-25; cf. 31,24-25). Y con-
signo del pecado de codicia, a la vez que de explotacin. cluye Jess con lo decisivo: sigeme. Como con los dems,
No puede tratarse de una transposicin por semejanza, se trata de dejar y seguir.
como en el caso de la pesca. Jess no dice: Te har recau-
dador de hombres. Lev est enfermo, y Jess lo cura. Una cosa te falta: anda, vende cuanto tienes y dselo a los
As, quien vaya con Jess ser tambin mdico de pecado- pobres, y tendrs un tesoro en el cielo. Despus vente con-
res: No tienen necesidad de mdico los sanos, sino los migo (Me 10,21).
enfermos; en lo cual se manifestar la misericordia de
Jess, que tiende a expandirse. (No le tocar a Mateo lle- Las riquezas del joven eran legtimas, aun en medio de
var la bolsa del dinero comn). la pobreza de otros. Si era joven, seguramente su riqueza
era heredada. Pero senta por ellas una aficin desordena-
da, y por eso se qued con sus dineros y sus preceptos, que
eran compatibles. Jess aprovecha el caso para proponer su
1.3. El joven rico doctrina sobre la renuncia.
Me 10,17-31. El joven es un judo fervoroso de la escuela En el AT hay muchos textos que hablan del peligro de
farisaica. Tiene grandes deseos de asegurarse la vida futu- las riquezas como rival de Dios, porque el hombre apoya
ra y perdurable en el mundo venidero de la escatologa en ellas su confianza: si prospera vuestra fortuna, no le
popular, y decide consultar sobre el asunto de su vida al deis el corazn (Sal 62,11); El rico trabaja por acumular
famoso rabino, ante el cual se arrodilla con respeto y le una fortuna... Quien codicia el oro no quedar impune...
llama bueno. Ha sentido su atractivo humano, personal. Dichoso el hombre que se conserva ntegro y no se per-
Jess endereza dicho sentimiento hacia Dios, el nico vierte por la riqueza (Sir 31,3-8). Pero Jess prolonga su
bueno, como rehusando el honor o apuntando al misterio enseanza: aunque es muy difcil, no es imposible para el
de su condicin divina (en la interpretacin de la Iglesia). rico salvarse. Las riquezas no son incompatibles con la
El joven plantea la pregunta en trminos de espiritualidad entrada en el Reino, con tal de que no se las idolatre; con
de obras, y Jess le responde en el mismo plano (cf. Dt 4,1; lo que s son incompatibles es con el seguimiento apostli-
58 COMO EL PADRE ME ENVI, YO OS ENVI
LLAMADA Y MISIN 59
co incondicional. Lo decisivo es la relacin personal:
Sigeme. Si falta sta, la renuncia puede degenerar en Enterrar a los padres es deber sagrado {Gn 35,29; Tb
ascetismo estoico (cf. 1 Cor 13,3: Aunque reparta todos 14,10-13). La expresin de Jess es paradjica: a quienes
mis bienes, si no tengo amor, de nada me sirve). slo se preocupan por esta vida, al final les tributan honras
fnebres; Jess, en cambio, viene a traer una vida nueva y
perdurable. Se podra reformular el proverbio con esta fr-
mula (basada en un juego de palabras hebreo): Deja que
1.4. Tres candidatos los mortales entierren a sus muertos.
61
Otro le dijo:
(Segn Le 9,57-62). El contexto es importante. Jess acaba "Te seguir, Seor;
de iniciar su viaje a Jerusaln para subir a la cruz, para pero primero djame ir a despedirme de mi familia".
62
subir al cielo: Cuando se iba cumpliendo el tiempo de que Jess le dijo:
se lo llevaran, afront decidido el viaje a Jerusaln (Le "Uno que echa mano al arado y mira atrs
9,51). Se presentan ante l tres candidatos annimos; dos no es apto para el reinado de Dios".
de ellos el primero y el tercero se ofrecen espontne-
amente; al segundo lo llama el propio Jess. Se trata del El que ara mira siempre hacia adelante para trazar dere-
seguimiento personal y de anunciar el reino de Dios, y las cho el surco.
condiciones para ello son la prontitud, el desprendimiento Se pueden leer estos episodios como casos individuales
de otros vnculos y las penalidades. que la Iglesia somete a nuestro recuerdo o como casos que
57
encierran un significado tpico y acumulativo: desprendi-
Mientras iba de camino, uno le dijo: miento, seguimiento, predicacin.
"Te seguir adonde vayas".
58
Jess le contest:
"Las zorras tienen madrigueras, las aves tienen nidos, 1.5. Pablo
pero este Hombre no tiene donde reclinar la cabeza".
Solemos hablar de la conversin de Pablo, aunque quiz
Esta ltima expresin es hiperblica. Jn 1,38-39 men- debiramos hablar ms bien de su llamada. Cuando
ciona una residencia de Jess, probablemente en Cafar- decimos que Pablo se convierte, parece como si le atribu-
nan. El predicador itinerante, desligado de la patria y del yramos a l la iniciativa; en cambio, si hablamos de lla-
hogar domstico, es un viajero expuesto a la intemperie. mada, la iniciativa es de Jesucristo.
A otro le dijo: "Sigeme". Jess llama a Mateo y lo arranca de su denigrada pro-
Le contest: fesin; llama a los pescadores y les aparta de sus redes y de
"Seor, djame ir primero a enterrar a mi padre" su barca. Pero el caso de Saulo es distinto: el encuentro con
Le replic: Jess es una especie de encontronazo. Saulo se encuen-
"Deja que los muertos entierren a sus muertos; tra realizando una empresa o tarea violenta: llevar presos
t ve a anunciar el reinado de Dios". a Jerusaln a cuantos secuaces del Camino encontrase,
60 COMO EL PADRE ME ENVI, YO OS ENVO LLAMADA Y MISIN 61
hombres y mujeres. Una violencia interior le impulsa: 2. El envo
...respirando amenazas contra los discpulos del Seor,
como resoplidos de una encendida pasin. De pronto, 2.1. La primera misin de los Doce: Mt 10
choca violentamente contra algo o alguien que se le opone,
y Saulo cae derribado: cay en tierra. Saulo cabalgaba Despus de la llamada viene el envo, segn la tradicin
cegado por la pasin, cuando una luz celeste lo deslum- proftica: Te escog..., te consagr y te nombr profeta...
hr y le dej ciego. Cegado y cado en tierra, se le aguza Adonde yo te enve irs, lo que yo te mande lo dirs
el odo para escuchar una llamada, una voz que le (Jr 1,5.7).
deca... Rodar por tierra y quedar cegado es como una Comenzamos por Mt 9,37 - 11,1, completado con Me
especie de muerte (cf. Tob 5,10: Vivo en la oscuridad 3,13. El tema de la misin viene introducido por la cono-
como los muertos, que ya no ven la luz); es pasar, como cida expresin: La mies es abundante, pero los braceros
Jacob (Gn 28), a un nuevo nivel de percepcin. pocos. Y a continuacin (10,1) se dice:
La pregunta suena como interrogacin perentoria o Y llamando a sus doce discpulos [...] Nombres de los doce
requisitoria: Por qu me persigues? Se presupone una apstoles....
relacin personal, y la parte ofendida exige una explica-
cin o justificacin por parte del ofensor. Pero, como ste Los llamados son doce, como las doce tribus que for-
no puede darla, la pregunta equivale a una acusacin. El marn el nuevo Israel (si bien no representan a las doce tri-
ofensor, desconcertado, pide entonces al ofendido que se bus histricas, ya que algunos de ellos son galileos), y se
identifique; y es entonces cuando resuena un elemento cl- llaman apstoles, es decir, enviados. Marcos lo formula
sico de la llamada en el AT: la identificacin mediante el con mayor precisin:
nombre y algn predicado (por ejemplo, yo soy YHWH, el
Dios de vuestros padres...). Esta vez, el nombre es Jess, ...fue llamando a los que quiso, y se fueron con l. Nombr
y el predicado lo suministra la accin de Saulo: Yo soy a doce (a quienes llam apstoles) para que convivieran con
aquel a quien crees conocer, y por eso me persigues. Pero l y para que fueran a predicar (Me 3,13-14)
habrs de conocerme de otro modo, del modo verdadero, y La llamada procede de la iniciativa soberana de Jess,
entonces dejars de ser perseguidor y te convertirs en como ya hemos visto en el Principio y fundamento. En
seguidor. Si un tiempo consideramos a Cristo con crite-
el discurso de despedida se formula as: No me elegisteis
rios humanos, ahora ya no lo hacemos (2 Cor 5,16).
vosotros, yo os eleg (Jn 15,16). As ser siempre en la
En el relato que de su llamada hace ante el rey Agripa Iglesia. El ttulo de apstol-enviado recoge adems una
(cf. Hch 26), Pablo aade algunos datos sobre la llamada y tradicin bblica y la consolida en nuestras lenguas. El
sobre la misin. Ante todo, la clebre frase: No vale tirar envo, que es inicial, se instala en el hombre por medio del
coces contra la aguijada. Es como un asno o un mulo que, Espritu de Jess, como una fuerza que habr de impulsar-
al sentir la punzante aguijada de su dueo, en lugar de obe- le constantemente. En otras palabras, el apstol ha de sen-
decer intenta acocear el aguijn. El empeo de Pablo tiene tirse enviado en cualquier actividad de su ministerio, por-
algo de irracional y vano: No seis como mulos irracio- que la iniciativa de Jess, ya glorificado, es permanente y
nales, dice el Sal 32,9. nos es transmitida por su Espritu.
62 COMO EL PADRE ME ENVI, YO OS ENVO LLAMADA Y MISIN 63

Antes del envo ltimo y universal (cf. Mt 28), estos Tambin Jess durante su vida mortal actu en un terri-
elegidos por Jess deben convivir con l, compartiendo torio limitado, respetando el programa que se le haba asig-
su modo de vida, participando en su actividad y escuchan- nado: Galilea, Judea y alguna que otra incursin en
do su doctrina y sus confidencias. sta es una constante del Samara o en Fenicia. Pablo, el gran viajero, tendr sumo
apostolado. Pero cmo podemos nosotros convivir con l? cuidado en no ir all ms all de los lmites que le han sido
Podemos hacerlo de una manera particular. Toda la vida de asignados (2 Cor 10,13-16). El territorio o la tarea de cada
Jess queda asumida en su glorificacin, de modo que la apstol ser diverso en su extensin, pero todos son idnti-
gloria del Resucitado ilumina retrospectivamente toda su cos en el sentido de que han sido asignados. La Iglesia
vida mortal y cada uno de sus actos o misterios. Por deber mantener siempre la tensin entre expansin y
medio del Evangelio, activado por el Espritu (in-spirado), lmites.
podemos revivir esos hechos y convivir con Jess. Ignacio
dice: ...como si presente me hallase. No se trata de una Las ovejas descarriadas: por culpa de los malos pas-
mera actividad de la fantasa, puramente mental, sino de tores (cf. Jr 23,2; Ez 34,3-4); de Israel: con preferencia
una participacin real en la esfera del Seor glorificado. cronolgica por el pueblo escogido, que mantendr Pablo
Sin esta convivencia asidua con el Seor, el apostolado no hasta la separacin final (cf. Hch 28).
ser autntico. Convivir con el Seor y predicar son los dos 7
Y de camino proclamad
polos del ministerio apostlico: dos polos entre los cuales que el reinado de Dios est cerca.
circula la corriente. Son centro y periferia.
Al hablar de reinado, nos referimos al ejercicio del
Pero volvamos a Mt 10,1: poder real; si nos fijamos en el territorio, diremos reino de
Les confiri poder sobre espritus inmundos, para expul- Dios (a veces, en lugar de de Dios, se dice de los cie-
sarlos y para curar toda clase de enfermedades y dolencias. los). ste es el ncleo de la primera predicacin, expresa-
do con una frmula caracterstica. Dios comienza a reinar
El poder taumatrgico acompaar a los primeros de hecho en la vida de Jess para extender su reinado y su
enviados y permanecer en potencia en la Iglesia, para reino, que el AT anunciaba como futuro:
actualizarse en ocasiones extraordinarias y oportunas.
Pablo nos explica que ste es un don carismtico que el ...delante del Seor, que ya llega,
individuo no puede arrogarse a voluntad (/ Cor 12). ya llega a regir la tierra;
regir el orbe con justicia
Despus de los nombres de los Doce, vienen en Mateo y a los pueblos con fidelidad (Sal 96,13; Sal 98,9-10).
las instrucciones. La primera de ellas asigna el territorio,
los lmites de este primer envo, que es de ensayo y de Como la plenitud del reinado de Dios slo se consuma
prueba: en el cielo, la Iglesia siempre seguir predicando y ensan-
5 chando este reinado de Dios en la tierra, preparando as el
No os dirijis a pases de paganos Reino pleno y definitivo. Por eso siempre podemos y debe-
ni entris en ciudades de samaritanos,;
6 mos proclamar que est cerca.
dirigios ms bien a las ovejas descarriadas de Israel.
64 COMO EL PADRE ME ENVI, YO OS ENVO LLAMADA Y MISIN 65

El heraldo pregona la buena noticia. Como efecto y da; en la obligacin de saldar deudas contradas o en la
signo de la inminencia del Reino, ejerce su poder tauma- necesidad de asegurar el futuro; en la tensin entre las
trgico: un poder del que no puede aprovecharse para su grandes obras y la pobreza personal... Comparemos, por
propio lucro o inters, pues no es fruto de su trabajo y de ejemplo, una gran universidad con un Cottolengo. En
su esfuerzo, sino un don gratuito que atestigua la gratuidad conjunto, parecen predominar la escasez de recursos y el
de Dios. Dado que se lo han dado de balde, de balde debe- ingente trabajo personal. Pero el principio afecta tambin a
r darlo tambin l, demostrando as haberlo recibido quienes tienen que sustentar al apstol, y a esto alude
gratuitamente. Pablo en 1 Cor 9,14. Viene a continuacin el tema de la
hospitalidad, recompensada con la paz:
Con los milagros se acreditan el mensaje y el Seor,
que es su autor y su tema: 1
' Cuando entris en una ciudad o aldea,
8
Curad enfermos, resucitad muertos, preguntad por alguna persona respetable
limpiad leprosos, expulsad demonios. y hospedaos con l hasta que os marchis.
De balde lo recibisteis; dadlo de balde. 12
Al entrar en la casa, saludadla:
13
Si lo merece, entrar en ella vuestra paz;
Con lo anterior empalma y contrasta la instruccin si no la merece, vuestra paz retornar a vosotros.
sobre la economa: 14
9
Si alguien no os recibe ni escucha vuestro mensaje,
No llevis en el cinturn oro ni plata ni cobre, al salir de aquella casa o ciudad
10
ni alforja para el camino ni dos tnicas sacudios el polvo de los pies.
ni sandalias ni bastn. 15
Os aseguro que el da del juicio
Que el obrero tiene derecho al sustento. la suerte de Sodoma y Gomorra
Es lgico que el trabajo sea remunerado; de lo contra- ser ms llevadera que la de aquella ciudad.
rio, no quedara tiempo o ste sera excesivamente limi- La hospitalidad era muy estimada en la cultura antigua.
tado para el apostolado. Y debe serlo da a da, como se Un matrimonio de Sunn da hospedaje a Eliseo, hombre de
haca entonces (por eso se llama jornal = diurnalis): Dios (cf. 2 Re 4,8-10); Marta hospeda a Jess; Lidia acoge
Como el jornalero aguarda el salario {Job 7,2). Por eso en su casa a Pablo (cf. Hch 16,15). Por nuestra parte,
los apstoles no deben acumular ni capitalizar, sino vivir debemos acoger a gente como sa [misioneros itinerantes]
del trabajo cotidiano. para colaborar con la verdad [del evangelio] (3 Jn 8).
El poseer dos tnicas era signo de bienestar y de una La paz era el saludo habitual de los judos. En boca de
vida sedentaria. Sin sandalias ni bastn: como el hombre los enviados, adquiere una eficacia particular: parece una
ante Dios en el templo, sin proteger sus pies con sandalias entidad corprea que se instala en la casa. El saludo del
ni apoyarse en un bastn. Mesas surtir efecto en cuantos lo reciban bien dispuestos
Parece que la economa ha sido siempre un problema (cf. Sal 122), mientras que a quienes lo rechacen (cf. Sal
en la historia del apostolado; un problema que se ha con- 120) les sobrevendr el castigo ejemplar de las ciudades
cretado en la falta de medios o en la acumulacin indebi- que pecaron contra la hospitalidad (comprese Gn 18-19
66 COMO EL PADRE ME ENVI, YO OS ENVO LLAMADA Y MISIN 67

con Sab 19,17). Exclama Is 52,7: Qu hermosos sobre judas escucharn de nuevo el mensaje de Jess como
los montes los pies del heraldo que anuncia la paz!. Mesas, y las autoridades paganas oirn hablar del reinado
Sacudirse el polvo de los pies es gesto de ruptura: no de Dios en el mundo.
me llevo nada tuyo, ni quiero que nada tuyo se pegue a mis Tratndose como se trata de un testimonio, los apsto-
pies y los ensucie. Vase, en contraste, la afirmacin del les lo darn inspirados, como hicieron los profetas: el
Sal 102.15: Tus siervos aman sus piedras, les duele hasta Espritu hablar por medio de ellos. Notemos la implica-
su polvo. cin trinitaria: ahora est hablando el Hijo; ms tarde
Sigue despus un programa realista, de tono sapiencial, hablar el Espritu del Padre.
con la imagen de cuatro animales: corderos y lobos ene- 19
Cuando os entreguen,
mistados (cf. Is 11,6; vase la imagen del lobo estepario en no os preocupis por lo que vais a decir,
20
Jr 5,6; Hab 1,8), la serpiente astuta y sinuosa (cf. Gn 3,1) pues no sois vosotros los que hablis,
y la paloma que vuela derecha al palomar (cf. Is 60,8). No sino el Espritu de vuestro Padre hablando por vosotros.
hay que ser ni incautos ni retorcidos, y hay que prestar
Testigo, en griego, se dice martys, que pasa a signi-
atencin a los lobos disfrazados de corderos (cf. Mt 7,15).
ficar mrtir cuando se da la vida por el testimonio
16
Mirad, yo os envo como ovejas entre lobos; (cf. Ap 11).
sed cautos como serpientes, candidos como palomas.
Con cunto cuidado prepara el reo o el acusado su pro-
A continuacin se reserva un amplio espacio a la ins- pia defensa, instruido por un abogado experto...! Ahora
truccin sobre las persecuciones, en la que adivinamos la bien, cuando el abogado es el Espritu Santo, el mrtir no
experiencia de la primera Iglesia: tiene que preocuparse por lo que tendr que decir. De ah
17 la veneracin de los mrtires por parte de la Iglesia primi-
Cuidado con la gente,
tiva y la celosa conservacin y devota lectura de las actas
que os entregarn a los tribunales
de martirio, a travs de las cuales habla, de hecho, el
y os azotarn en sus sinagogas.
18
Os harn comparecer Espritu de Cristo.
ante gobernadores y reyes por mi causa, Lo ms doloroso para los apstoles ser la divisin y la
para dar testimonio ante ellos y los paganos. persecucin por parte de familiares y amigos:
Judos y paganos perseguirn a los apstoles del Tambin tus hermanos y tu familia te son desleales,
Mesas; incluso se aliarn entre ellos, como sucedi con tambin ellos te calumnian a tus espaldas;
Jess (cf. Herodes y Pilato). Les harn comparecer ante los no te fes aunque te digan buenas palabras {Jr 12,6).
tribunales como reos, y ellos mismos actuarn como testi- Si me injuriase mi enemigo,
gos. No deja de ser paradjico que as sucediera con lo aguantara;
Jeremas (cf. Jr 26), con Pedro en el primer episodio de si se alzase contra m mi adversario,
Hch 4 y con Pablo (cf. Hch 23,11). Adonde no puedan lle- me escondera de l;
gar como embajadores, llegarn como perseguidos. Los tri- pero eras t, mi camarada, mi amigo y confidente,
bunales les servirn de caja de resonancia. Las autoridades a quien me una dulce intimidad (Sal 55,13-15).
68 COMO EL PADRE ME ENVI, YO OS ENVO LLAMADA Y MISIN 69

El motivo de la persecucin (por mi causa) plantea la Aunque slo especifica las injurias, el principio es
exigencia radical de la adhesin a la persona de Jesucristo general y abarca todo gnero de penalidades. Pablo se glo-
por encima de cualesquiera otros vnculos personales. riar de sus padecimientos. Y San Ignacio lo sintetiza en el
21 clebre quien quisiere venir conmigo... ha de trabajar
Un hermano entregar a la muerte a su hermano,
conmigo....
un padre a su hijo;
se rebelarn hijos contra padres y los matarn El mensaje de Jess no es esotrico, como los misterios
22 paganos entonces en boga. Hay que proclamarlo pblica-
Seris odiados de todos por mi causa.
Quien resista hasta el final se salvar. mente con valenta, venciendo los miedos y confiando en
el Seor, por cuya causa se sufre:
Para el apstol, sufrir el odio por causa de Jess cons- 26
Por tanto, no les tengis miedo.
tituye una gloria; pero tambin es doloroso que por su Nada hay encubierto que no se descubra,
causa surja tal odio. La adhesin total a la persona de Jess ni escondido que no se divulgue.
incluye la perseverancia, porque tiene que abarcar la vida 27
Lo que os digo de noche decidlo en pleno da;
entera. Y el final puede ser la muerte violenta. Con todo, la lo que escuchis al odo pregonadlo desde las azoteas.
huida puede en ocasiones ayudar a la expansin misionera 28
No temis a los que matan el cuerpo
de la Iglesia (cf. Hch 8,2) hasta el da de la parusa o y no pueden matar el alma;
retorno del Seor: temed ms bien al que puede acabar
23 arrojando cuerpo y alma en el fuego.
Cuando os persigan en una ciudad, escapad a otra; 29
os aseguro que no habris recorrido No se venden dos gorriones por unos cuartos?
todas las ciudades de Israel Pues ni uno de ellos cae a tierra
antes de que venga este Hombre. sin permiso de vuestro Padre.
30
En cuanto a vosotros,
Por causa del Maestro y a ejemplo suyo constituye el hasta los pelos de la cabeza estn contados.
31
tema de lo que viene a continuacin: Por tanto no les tengis miedo,
que vosotros valis ms que muchos gorriones.
24
No est el discpulo por encima del maestro,
Jess no introduce aqu la distincin griega entre alma
ni el siervo por encima del amo.
25 y cuerpo, sino que contrapone una vida meramente biol-
Al discpulo le basta ser como su maestro,
gica o fsica a la vida plena, trascendente y definitiva, con-
y al siervo como su amo.
tra la cual nada puede hacer directamente el hombre. De
Si al amo de casa lo han llamado Belceb,
ambas se preocupa Dios paternalmente, porque un hijo de
cunto ms a sus empleados.
Dios vale ms que cualquier animal (cf. Sal 36,7-10). El
animal muere cuando y porque Dios lo permite, que tam-
Belceb es otro nombre que se aplica al Diablo o
bin permite que muera el hombre mortal, pero no quiere
Satans. Aplicrselo al Mesas constituye un insulto blas-
ni permite que muera la nueva criatura, el hombre nuevo, a
femo (cf. Mt 12,27).
menos que ste lo rechace.
70 COMO EL PADRE ME ENVI, YO OS ENVO LLAMADA Y MISIN 71

La exigencia personal suprema recibir sancin defini- nativa de la cruz cotidiana, u otras diferentes alternativas.
tiva al final de la existencia. Y el Seor mismo pronuncia- El apstol tendr que vivir con intensidad esta exigencia de
r entonces el veredicto: Jess. De donde resulta que vivir con Jess no es ninguna
especie de apacible idilio, ni predicar su mensaje constitu-
32
Al que me confiese ante los hombres, ye un lecho de rosas. Un mensaje tan exigente y radical
lo confesar yo ante mi Padre del cielo. habr de suscitar necesariamente resistencias violentas
33
Del que reniegue de m ante los hombres, contra quienes confiesan a Jess como Mesas.
renegar yo ante mi Padre del cielo.
Al despedir a los apstoles para su primera misin,
El discurso podra terminar con este veredicto definiti- Jess concluye cerrando el crculo y reconduciendo la
vo. Lo que sigue a continuacin se puede dividir en dos misin a su persona: l est siempre detrs de sus apsto-
secciones: la primera habla de la exigencia de Jess ms les, del mismo modo que el Padre est detrs de l.
all de los vnculos meramente humanos de la propia vida 40
Quien os recibe a vosotros, a m me recibe;
(vv. 34-39); la segunda se extiende a cuantos deben acoger y quien me recibe a m recibe al que me envi.
41
a los discpulos (vv. 40-42). Quien recibe a un profeta por su condicin de profeta
34 tendr paga de profeta;
No pensis que he venido a traer paz a la tierra. quien recibe a un justo por su condicin de justo
No vine a traer paz, sino guerra. tendr paga de justo;
35
Vine a enemistar a un hombre con su padre, 42
Quien d a beber un vaso de agua fresca
a la hija con su madre, a la nuera con su suegra; a uno de estos pequeos por su condicin de discpulo,
36
y los enemigos de uno son los de su casa. os aseguro que no perder su paga.
37
Quien ame a su padre o a su madre ms que a m
no es digno de m; Es significativa la progresin de los tres casos. Pero se
quien ame a su hijo o a su hija ms que a m trata de una progresin descendente o ascendente? Jess se
no es digno de m. refiere primero al profeta, por la dignidad de su misin;
38
Quien no tome su cruz para seguirme despus al justo, en atencin a su conducta; finalmente, al
no es digno de m. pequeo, que es objeto de la preferencia divina.
39
Quien se aferr a la vida la perder;
quien la pierda por m la conservar.
2.2. La ltima misin: Mt 28,18-20
La exigencia incondicional de Jess reclama un amor
ms all de todo amor: el amor paterno, materno o filial; el Con la primera misin, de prueba, contrasta la ltima
amor al bienestar, frente a la cruz; el amor a la propia vida. misin de los apstoles por parte de Jesucristo glorificado.
Si han de coexistir dos amores, el amor a Jess debe tener Es el Padre quien, por medio de la resurreccin, le ha con-
primaca. Si dos amores se presentan como alternativos, cedido plena autoridad (cf. Rom 14). Esta expresin pare-
hay que escoger el amor a Jess. Tambin puede presen- ce aludir a la visin de Daniel (Dn 7,14). Cielo y tierra
tarse la alternativa extrema de dar la propia vida, o la alter- indican un mbito universal que abarca la creacin entera;
72 COMO EL PADRE ME ENVI, YO OS ENVO LLAMADA Y MISIN 73

todas las naciones incluye a toda la humanidad, con sus te universal de la salvacin y la fuerza expansiva del
diferenciaciones. Aqu se emplea ya una frmula trinitaria Espritu.
bautismal. Quien recibe el bautismo se compromete a com- As quedan abolidos los lmites de espacio y de tiempo.
portarse de acuerdo con los preceptos de Jess. Todo apstol, mientras trabaja en la parcela que le ha sido
18
Me han concedido plena autoridad en cielo y tierra. asignada, debe percibir la vocacin universal de la Iglesia.
19
Por tanto, id a hacer discpulos entre todos los pueblos; Regionalismos y provincialismos ya no tienen razn de ser.
bautizadlos consagrndolos El hecho de estar con el Seor glorificado nos dar con-
al Padre y al Hijo y al Espritu Santo, fianza y amplitud de miras.
20
y enseadles a cumplir cuanto os he mandado.
Yo estar con vosotros siempre, hasta el fin del mundo.

Se cumple as un modo de proceder que podemos lla- 2.3. La misin de Pablo: Hch 26,16-18; 22,17-21
mar de concentracin y expansin. El plan de Dios es uni-
De la llamada de Pablo pasamos ahora a su envo.
versal: la salvacin de todos los hombres por medio de
Jesucristo. Para desarrollar ese plan, Dios centra su aten- Podemos identificar ciertos datos que conocemos de otras
cin en un solo pueblo elegido (se entiende que para una vocaciones o llamadas, como es, por ejemplo, la de
tarea histrica definida). Los dems pueblos no son aban- Jeremas.
donados, pero slo uno recibe especiales atenciones: la 16
Ponte en pie, que para esto me he aparecido a ti,
alianza, la ley, la profeca, la promesa del Mesas... para nombrarte servidor y testigo
Profetas y salmos recuerdan continuamente que Dios se de que me has visto y de lo que te har ver.
ocupa tambin de los pueblos paganos y anuncian un futu- 17
Te defender de mi pueblo
ro abierto, expansivo. y de los paganos a los que te envo.
18
Una proporcin semejante puede aplicarse a Jess, Les abrirs los ojos para que se conviertan
cuya tarea salvadora es universal, pero cuyo programa his- de las tinieblas a la luz, del dominio de Satans a Dios,
trico se limita a unos pocos aos en un minsculo territo- para recibir el perdn de los pecados
rio. Jess concentra en s la salvacin y realiza en s plena- y una porcin entre los consagrados por creer en m.
mente el reinado de Dios que proclama. La muerte violen-
ta parece poner fin a su actividad, creando una especie de El ponerse en pie recuerda el gesto de Ezequiel en su
agujero negro en la historia. Pero, al igual que una vocacin (cf. Ez 2,1), en la que tambin se menciona a su
supernova, en su resurreccin estalla de nuevo la energa pueblo (= Casa de Israel) y a los paganos (en condicional
salvfica en un movimiento expansivo incontenible. irreal). En pie: gesto de prontitud para escuchar y recibir
rdenes, para ponerse en camino:
Al despedirse de sus discpulos, Jess les confa una
tarea y los enva, comunicndoles su fuerza expansiva. "Hijo de Adn, ponte en pie, que voy a hablarte". Penetr
Todo apstol en la Iglesia, diligentemente comprometido en m el Espritu mientras me estaba hablando y me levant
con su siempre limitado programa, debe sentir el horizon- en pie, y o al que me hablaba (Ez 2,1-2).
74 COMO EL PADRE ME ENVI, YO OS ENVO LLAMADA Y MISIN 75

En su llamada, Pablo ha visto al Resucitado (cf. / Adonde yo te mand irs, le haba dicho el Seor a
Cor 15,8), como los otros discpulos antes de l: ...por Jeremas, rechazando la objecin del profeta. Del mismo
ltimo se me apareci a m... Pero an le queda mucho modo rechaza Jess la objecin de Pablo. ste debe olvi-
por conocer, y esto se le mostrar en las otras visiones (cf. darse de su adhesin incondicional a su pasado judo, para
2 Cor 12,2). dirigirse a pueblos paganos. Su salida de Jerusaln simbo-
La defensa prometida a Pablo es como la que se le pro- liza la gran salida misionera. Sentimentalmente, puede ser
meti a Jeremas: No les tengas miedo, que yo estoy con- algo as como la salida de los judos al destierro, ordenada
tigo para librarte (Jr 1,8.19; 15,20). Tambin la conver- por Jeremas; espiritualmente, ser como la salida de
sin y el perdn son elementos tradicionales de la predica- Abrahn de su tierra nativa y de los suyos. El apstol de los
cin proftica. Lo radicalmente nuevo es la referencia a paganos no puede instalarse definitivamente, ni siquiera en
Jess: Pablo ser su servidor y testigo, como los otros Jerusaln,
apstoles (cf. Le 1,2; 24,48). Los que creen en Jess como Por lo visto, Pablo se haba hecho la ilusin de que un
Mesas estn perdonados y quedan consagrados. Es carac- testimonio dado por un judo y fariseo fervoroso tendra
terstico de Pablo el envo a los paganos. una especial capacidad de persuasin. Pero Jess le saca de
Pablo, que, obcecado por la pasin, fue cegado por una su error: No van a aceptar tu testimonio acerca de m
luz celeste para que pudiera recobrar la vista y adquirir una (Por cierto, que si a stos [los paganos] te enviara, te har-
visin nueva, debe ahora abrir los ojos a otros para que an caso; en cambio, la Casa de Israel no querr hacerte
tambin ellos vean la verdadera luz. A travs de la res- caso, porque no quieren hacerme caso a m: Ez 3,6-7). La
puesta yo soy Jess y de la instruccin de Ananas, visin y el dilogo han tenido lugar en el templo, adonde
Pablo empieza a conocer a Jess como el Mesas verdade- Pablo, cristiano y judo devoto, se haba retirado para orar.
ro (cf. 2 Cor 5,16). El episodio va mucho ms all de su significado inme-
El envo se completa con un episodio que conocemos diato. Jess, una vez glorificado, retorna y toma posesin
por el relato que del mismo hace Pablo (Hch 22,17-21) del templo en el que haba enseado y acerca del cual haba
cuando, acusado de profanar el templo, el pueblo pide su profetizado; y en su ltima presencia soberana, ordena a
muerte: Pablo que le ayude a construir el nuevo templo y la nueva
17 ciudad.
Cuando volv a Jerusaln,
estando en oracin en el templo, ca en xtasis TESTIMONIO DE PABLO
18
y lo vi que me deca: "Sal a toda prisa de Jerusaln,
porque no van a aceptar tu testimonio acerca de m". Un discpulo directo o indirecto de Pablo muestra (Ef
19
Repliqu: "Seor, ellos saben que yo arrestaba a quienes 3,4-9) el sentido de la misin universal en el plan histrico
crean en ti y los azotaba en las sinagogas. de Dios: en el pasado, Dios haba reservado para su pue-
20
Tambin que, cuando se derramaba la sangre blo la promesa y la esperanza en un Mesas salvador;
de tu testigo Esteban, all estaba yo aprobando cuando la promesa se hubo cumplido, Dios revel que el
y guardando la ropa de los que lo mataban". Mesas era para todos y encarg a Pablo difundir y realizar
21
l me dijo: "Ve, que yo te envo a pueblos lejanos". la promesa:
76 COMO EL PADRE ME ENVI, YO OS ENVO
LLAMADA Y MISIN 77
24
4
Leed mi carta y podris apreciar Ahora me alegro de padecer por vosotros,
cmo entiendo el misterio de Cristo: de completar a favor de su cuerpo, que es la Iglesia,
5
en las generaciones pasadas no se dio a conocer lo que falta a los sufrimientos de Cristo.
25
a los hombres; ahora, en cambio, se ha revelado Por disposicin de Dios
a sus santos apstoles y profetas inspirados. he sido nombrado ministro de ella a vuestro servicio,
6 para dar cumplimiento al proyecto de Dios,
Consiste en esto: que por medio de la buena noticia, 26
al secreto escondido por siglos y generaciones
los paganos comparten la herencia
y ahora revelado a sus consagrados.
y las promesas de Jesucristo 27
A los cuales quiso Dios dar a conocer
y son miembros del mismo cuerpo.
7
la esplndida riqueza
Y yo soy su ministro por don de la gracia de Dios, que significa ese secreto para los paganos:
otorgada segn la eficacia de su poder. Cristo para vosotros, esperanza de gloria.
8 28
A m, el ltimo de los consagrados, Es el que nosotros anunciamos, amonestando a cada uno
me han concedido esta gracia: y enseando con toda destreza a cada uno,
anunciar a los paganos la buena noticia, para presentar a cada uno consumado como cristiano.
la riqueza insondable del Mesas,
9
y hacer luz sobre el secreto que Dios, Los cristianos son ya ricos en esperanza; cuando sta se
creador del universo, se guardaba desde antiguo. cumpla, sern perfectos. El Apstol los prepara para
presentrselos a Cristo cuando ste vuelva en su gloria.
Desde entonces, cualquier forma de apostolado se ins-
cribe en el mismo plan de Dios, creador del universo.
Habiendo recibido de balde las inescrutables riquezas de
Cristo, Pablo las distribuye sin exclusivismo alguno, 3. Metforas del apostolado
exhortando a todos a ser partcipes de la herencia de Cristo.
El apostolado de cada uno es parte del misterio de Cristo, El NT habla a menudo del apostolado sirvindose de met-
del secreto revelado de Dios. foras. Un breve anlisis de stas nos permitir apreciar
Al crculo paulino pertenece otro texto (Col 1,24-28) ciertos aspectos dignos de ser meditados. Que cada cual
sobre el misterio de Cristo. A diferencia del anterior, escoja las metforas que ms le ayuden en su vocacin.
referido a la primera conversin de los paganos, ste trata Podemos escoger alguna de ellas para hacer una o varias
del ministerio entre los cristianos, de modo que ambos tex- repeticiones.
tos se complementan entre s. Los paganos deben ser incor-
porados al cuerpo de Cristo que es la Iglesia; los cristianos,
por su parte, deben ser guiados hacia la consumacin defi- 3.1. Pescador
nitiva. Ambos ministerios ocasionan al Apstol sufrimien-
tos, primero por causa de la cabeza, que es Cristo, y luego Es la primera metfora que hemos encontrado, en Mt 4,10:
por causa de su cuerpo, que es la Iglesia. As se prolonga Os har pescadores de hombres. La vida de aquellos
la pasin, en orden a la glorificacin: misterio pascual. pescadores era modesta y precaria. Sin ms instrumentos
78 COMO EL PADRE ME ENVI, YO OS ENVO LLAMADA Y MISIN 79

que sus redes y su barca, afrontaban tormentas y otra serie explica a los discpulos: Yo os he enviado a cosechar
de peligros para cobrar una pesca bastante aleatoria; viv- donde no os habis fatigado. Otros se fatigaron, y vosotros
an en contacto con una naturaleza a la vez benvola y habis entrado a aprovecharos de sus fatigas (Jn 4,38).
hostil. Pudieron, pues, entender por analoga su nueva Pablo describe eficazmente su apostolado: Yo plant,
profesin. Apolo reg, Dios hizo crecer (1 Cor 3,6). Mt 9,37 men-
Entre sus parbolas, propone Mateo la de la red (Mt ciona a los braceros; Mt 13 presenta las parbolas del sem-
13,47-50) que captura toda clase de peces, entre los cuales brador y de la cizaa.
hay que escoger. Aunque sea abierta, la pesca apostlica De todas estas imgenes, las que ms se han consolida-
no es indiscriminada: la separacin definitiva suceder al do son la de la via del Seor y la de los braceros. La met-
final de los tiempos. fora se aplica mejor al apostolado dentro de la Iglesia.
Juan inserta el episodio de la pesca milagrosa despus Plantar equivale a fundar una nueva iglesia local.
de la resurreccin de Jess, con una clara intencin ecle-
sial. Recoge los datos del fracaso, de la pesca maravillosa,
del reconocimiento del Seor y del banquete fraterno; tra- 3.3. Pastor
bajo y fiesta de un grupo.
Esta metfora, que ha sido objeto de una extraordinaria
Esta metfora se aplica mejor a un apostolado misione-
aceptacin, empalma con una rica tradicin del AT: el pas-
ro destinado a ganar a no creyentes sacndolos de las peli-
tor Abel, el pastor David y los jefes pastores; las invectivas
grosas aguas a tierra firme. De la metfora brotan por aso-
de Jr 23 y Ez 34; el popular Sal 23 y el Sal 80; Is 40,11;
ciacin la imagen de la barca de la Iglesia y la del Seor
etc. En el NT tiene lugar la identificacin definitiva del
que calma la tempestad e indica dnde hay que echar las
Buen Pastor (cf. Jn 10), aunque Jess no haba ejercido
redes.
jams semejante oficio.
El pastor mantiene con las ovejas especialmente si
3.2. Agricultor son suyas; cf. 2 Sm 12 una relacin que no tiene equiva-
Esta imagen tiene precedentes en el AT, dado que la cultu- lente en la del pescador con los peces ni en la del labrador
ra de aquel pueblo era agrcola o agropecuaria. Vanse, por con la tierra. De esta metfora procede toda nuestra termi-
ejemplo, las imgenes de la via (cf. Is 5 y 27) y de la plan- nologa pastoral. Leamos los consejos que da Pedro a los
tacin (cf. Is 61,3) y la descripcin de Dios como agricul- pastores de la Iglesia:
tor (cf. Sal 65). El labrador de entonces llevaba una vida A los ancianos de vuestra comunidad les exhorto como
bastante atareada, en estrecha dependencia de la tierra, la colega, testigo de la pasin de Cristo y partcipe de la gloria
lluvia y las estaciones. Jess no fue pescador ni agricultor, que se ha de revelar: apacentad el rebao de Dios que os han
pero s conoci de cerca tales actividades. confiado, cuidando de l no a la fuerza, sino de buena gana,
como Dios quiere; no por lucro srdido, sino generosamen-
En Jn 15,1 afirma: Yo soy la vid verdadera, y mi Padre te; no como tiranos de los que os han asignado, sino como
es el labrador. Tambin propone la parbola de los via- modelos del rebao. As, cuando se revele el Pastor supremo,
dores arrendatarios (cf. Mt 21,33-46 y par.). Y en otro lugar recibiris la corona inmarcesible de la gloria (7 Pe 5,1-4).
80 COMO EL PADRE ME ENVI, YO OS ENVO LLAMADA Y MISIN 81

3.4. Constructor A este complejo imaginario pertenecen la Piedra (cf.


Mt 16), el cimiento (cf. Ef'2,20) y los ltimos captulos del
Esta metfora no ha tenido tanta aceptacin, si bien es cier- Apocalipsis. En nuestra lengua se ha impuesto el adjetivo
to que la construccin de Jerusaln se aplica como tipo a la edificante (del que tal vez se haya abusado). Si los aps-
Iglesia, y la Ciudad Santa ocupa un puesto relevante en el toles son los cimientos, los cristianos son piedras vivas del
AT. Segn Gn 4,17, Can fund la primera ciudad y le templo del Espritu (cf. Ef 2,19-22).
impuso el nombre de su hijo Henoc. Jeremas recibe auto-
ridad para construir y derribar (Jr 1,10). El Seor elige,
cimenta y construye Jerusaln; concretamente, un salmo 3.5. Soldado
dice que si el Seor no construye la casa, en vano se can-
san los albailes (Sal 127). Es insigne la piedra que A pesar del precedente veterotestamentario del Dios gue-
desecharon los constructores y es ahora la piedra angular rrero, esta metfora no es precisamente habitual en el NT,
(Sal 118,22, citado por los Sinpticos). aunque Pablo la utiliza en un sugerente texto:
El arquitecto y el albail son parte integrante de la cul- Aunque procedo como hombre que soy,
tura urbana (cf. Sir 38,32). Es probable que Jos, como no procedo a las rdenes del instinto,
artesano de la aldea, trabajara tambin como constructor. pues las armas de mi milicia no son humanas,
Al trmino del sermn del monte (cf. Mt 7) propone Jess sino dotadas de poder divino:
la parbola del que edifica sobre roca y el que edifica sobre para demoler baluartes, debelando sofismas,
arena, pero no la aplica al apstol, sino al cristiano en y cualquier torren que se subleve
contra el reconocimiento de Dios.
general. Jess es la piedra angular (cf. Mt 21,42 y par.) y
Hacemos prisionero a todo razonamiento,
construye su Iglesia sobre la roca (cf. Mt 16 como ciu- sometindolo a Cristo,
dad?). Pablo se presenta como arquitecto de una comuni- y estamos dispuestos a castigar cualquier rebelda,
dad eclesial: en cuanto se complete vuestra sumisin (2 Cor 10,3-6).
Segn el don que Dios me ha dado, como arquitecto exper-
to puse el cimiento; otro sigue construyendo. Que cada uno Cuntos sofismas de la sociedad deben ser debelados
se fije en cmo construye. Nadie puede poner otro cimiento con la sencilla verdad del evangelio...! No para una victo-
que el ya puesto, que es Jess Mesas. Sobre ese cimiento ria dialctica de nuestra parte, sino para someterlos al
uno coloca oro, otro plata, piedras preciosas, madera, hier- dominio de Jesucristo.
ba, paja. La obra de cada uno quedar patente, pues el da /"6,10-17 adopta una terminologa militar para exhor-
aquel la mostrar: aparecer con fuego, y el fuego compro- tar a los cristianos a resistir.
bar la calidad de la obra de cada uno. Si la obra que cons-
truy resiste, recibir su salario. Si la obra se quema, ser
castigado, aunque se salvar como quien escapa del fuego 3.6. Heraldo
(7 Cor 3,10-15).
La de heraldo o pregonero de la buena noticia es una fun-
En 2 Cor 12,19, Pablo reclama su derecho a construir, cin muy importante. Se trata de una imagen inspirada
no a derruir. directamente en el ttulo de Is 40,9. En el NT recurren con
82 COMO EL PADRE ME ENVI, YO OS ENVO LLAMADA Y MISIN 83

frecuencia el verbo anunciar y el sustantivo anuncio: Nunca han faltado los mrtires en la Iglesia, cuyos
Pablo se considera heraldo y apstol (7 Tim 2,7). A hroes no son los que mataron por Cristo, sino los que se
nuestro lenguaje exegtico y teolgico han pasado los tr- dejaron matar por Cristo.
minos kerigma, kerigmtico (de keryx = heraldo, pre-
gonero). Se trata de una funcin fundamental del apostola-
do, tanto en la primitiva difusin de la Iglesia como en 3.8. Aroma
cualquier otra poca. Si aspiramos a una nueva evangeli- Se trata de un pequeo elemento imaginativo que emplea y
zacin, debemos actuar como heraldos del Evangelio, de desarrolla brevemente Pablo al describirse a s mismo par-
la buena noticia. ticipando en el cortejo triunfal de Jesucristo:
Doy gracias a Dios, que me asocia siempre
3.7. Testigo al cortejo triunfal de Cristo y por nuestro medio
difunde en todas partesel aroma de su conocimiento.
Emparentada con la anterior se encuentra esta important- En efecto, somos el aroma de Cristo ofrecido a Dios,
sima funcin, que ya hemos visto anteriormente en sentido para los que se salvan y para los que se pierden.
propio. Testigo se dice en griego martys, que da origen Para stos hedor de muerte que mata,
a nuestro trmino mrtir. Jess es el testigo fidedigno para aquellos fragancia de vida que vivifica (2 Cor2,14-16).
del Apocalipsis, desde el comienzo (cf. Ap 1,5) hasta el
final (cf. Ap 22,20). l dio testimonio ante Poncio Pilato Imaginemos cmo se difunde un aroma, cmo lo
con su noble confesin (i Tim 6,13). Pedro fue testigo de envuelve y penetra todo. Comprense con el Sal 133
la pasin (cf. 7 Pe 5,1) y de la transfiguracin (cf. 2 Pe (como ungento precioso) las frecuentes referencias en
1,16-18). Los apstoles sern testigos de la resurreccin de el Cantar de los Cantares y la uncin de Jn 12 (la casa se
Jess (cf. Le 24,18; Hch 1,8; 2,32; 3,15; 10,39). El llen del olor del perfume). Se dira que se trata de una
Apocalipsis describe la figura emblemtica de dos testi- manera suave y penetrante de difundir a Cristo sin pala-
gos-mrtires (cf. Ap 11): dos, como pide la tradicin bbli- bras. Cuan necesario es perfumar tantos ambientes carga-
ca, que representan a muchos, como pide el gnero de dos, contaminados, y que el aroma de Cristo, el aroma de
dicho libro. su cuerpo glorificado, incorruptible (la muerte es hedion-
da) se expanda...! Los antiguos hablaban del aroma de la
Una constante de la Iglesia es el testimonio de la pala- inmortalidad.
bra y de la vida, por el Seor y por los hermanos, hasta la
muerte. Dar testimonio significa hablar con una inlocucin
particular: al deponer, el testigo compromete su propia 3.9. Celos
veracidad, su propia dignidad y su propio prestigio y
asume una responsabilidad jurdica. Lo autnticamente Esta imagen es muy importante dentro de su constelacin,
terrible es el falso testimonio y el perjurio, y ms an el el smbolo matrimonial, y a ella alude fugazmente Pablo en
negarle el testimonio a Jess (cf. Mt 10,32-33), como hizo una de sus cartas (2 Cor 11,2-3), donde menciona los celos
Pedro en la pasin. vicarios del amigo del esposo. La iglesia de Corinto es una
84 COMO EL PADRE ME ENVI, YO OS ENVO LLAMADA Y MISIN 85

joven, desposada con el Mesas, que an no ha celebrado Segn la teora fisiolgica de la antigedad, la madre
las bodas. Mientras tanto, ha sido confiada a un amigo de haca crecer y daba forma a la criatura depositada por el
absoluta confianza, el cual est en ascuas, cargando con los varn a travs del semen paterno. Pablo habla de configu-
celos del esposo, por temor a que la joven esposa sea infiel rar a imagen de Cristo, que es funcin materna. Tambin el
al esposo. Los peligros no faltan, y ah est el ejemplo de padre acaricia a su hijo (cf. Is 66,12), pero Pablo encuentra
Eva, seducida por la serpiente. Lo importante es que la este gesto ms apropiado o expresivo cuando se refiere a la
comunidad se mantenga fiel al Mesas hasta el momento de madre; y se enternece al recordarlo, sentirlo y expresarlo.
ser presentada a l en las bodas de la parusa. Recojamos esta categora: ternura apostlica.
Queda an el texto de Mateo: lo de hermano y herma-
na no es difcil de entender; pero y lo de madre...? Es sta
3.10. Padre y madre una imagen bblica y tradicional que se aplica sobre todo a
Es sta una metfora que ha sido utilizada por separado: la la Iglesia, que es Madre porque lleva en su seno y da a luz
Iglesia madre y el apstol padre. Pero es eso todo? a sus hijos en las aguas bautismales; porque cra y alimen-
Recojamos ante todo cinco textos: ta, porque acoge y congrega. Pues bien, la Iglesia somos
todos los cristianos, nosotros. Por eso todos desempea-
Apuntando con la mano a los discpulos, dijo: "Ah estn mos la funcin maternal, especialmente los que ejercemos
mi madre y mis hermanos. Cualquiera que cumpla la volun- el apostolado. La Iglesia es perennemente fecunda porque
tad de mi Padre del cielo, se es mi hermano, mi hermana y lo son sus hijos. El apostolado es, pues, una fecundidad
mi madre" (Mt 12,48 y par.). paterna y materna: consuelo y responsabilidad.
Pues aunque tengis como cristianos diez mil instructores,
no tenis muchos padres. Anunciando la buena noticia, yo os (Reservamos la metfora del atleta para sucesivas
engendr para Cristo (1 Cor 4,15). meditaciones. En cuanto a las figuras del viajero y el nave-
gante, aunque se usen en sentido propio, en la lectura pos-
Hijitos mos, a los que doy a luz de nuevo hasta que adqui-
ris la figura de Cristo (Gal 4,19). terior adquieren una funcin metafrica).

Nos portamos con vosotros con toda bondad, como una


madre que acaricia a sus hijos (1 Tes 2,7).
A Tito, mi hijo legtimo en la fe comn (TU 1,4).
Que el Apstol se autodenomine padre de aquel a
quien ha convertido, es fcil de entender. Llamar padre
espiritual al que dirige a una persona es un uso tradicio-
nal. Lo verdaderamente nuevo es ver al Apstol en el papel
de madre que da a luz y acaricia a su criatura. Quiz esto
puedan entenderlo hoy fcilmente mujeres y madres cris-
tianas llamadas al apostolado.
ESTILO APOSTLICO 87

como se hace con un empleado libre y objeto de un con-


5 trato. Aqu interviene la visin superior del apstol: su
Estilo apostlico salario ser predicar de balde. Predicar la buena nueva es
un honor y una satisfaccin y, de por s, ya constituye paga
suficiente. En otros tiempos exista la costumbre de las
albricias: quien era portador de una buena noticia espe-
raba la gratificacin, las albricias del destinatario. En
rigor, transmitir una buena noticia debera ser por s
mismo una satisfaccin: a quin no le gusta dar una buena
noticia?
1. Iniciativa apostlica y esclavitud: 1 Cor 9,16-18

Pablo plantea la situacin del esclavo, que era frecuente y Pablo se declara siervo de Jesucristo, y en este senti-
absolutamente legal en su poca. El esclavo es propiedad do puso especial empeo en la cuestin de sus derechos
del amo (cf. Ex 21,21: el esclavo es propiedad suya) y para no ser gravoso, para no desacreditar su ministerio. Por
trabaja para l, a sus rdenes. El amo le confa diversas eso empez trabajando como artesano con Aquila, concre-
tareas y no tiene obligacin de pagarle salario alguno. El tamente como fabricante de lonas (cf. Hch 18,3). Pero
esclavo no puede resistirse ni escapar, so pena de graves pronto comprendi que aquello le restaba tiempo y energ-
castigos. La ley del esclavo es lo que quiera el amo. El as y acab aceptando ser mantenido. Quiso preservar su
esclavo puede desempear tareas importantes, como admi- independencia econmica, pero tuvo que aceptar la ayuda
nistrar la casa, instruir a los hijos, etc.; pero tambin le de algunas comunidades adictas. Supo sopesar los valores
pueden encargar trabajos duros y humillantes. Algunos, y elegir lo ms apto, segn el criterio del ministerio apos-
que haban sido libres con anterioridad, caan en la escla- tlico. (San Ignacio aprendera bien la leccin...).
vitud al ser hechos prisioneros de guerra. No se concibe, en 16
cambio, que pueda uno someterse voluntariamente a la Anunciar la buena noticia no es para m
esclavitud. motivo de orgullo, sino obligacin que me incumbe.
Ay de m si no la anuncio!
Pablo reflexiona sobre la esclavitud de su apostola- 17
Si lo hiciera por propia iniciativa,
do, que no es algo que se haya inventado l y a lo que recibira mi salario;
pueda resistirse. No es como el trabajo de perseguir a los si no es por mi voluntad,
cristianos, que parece haber sido iniciativa suya: Se pre- es que me han confiado una administracin.
sent al sumo sacerdote y le pidi cartas para las sinagogas 18
de Damasco autorizndolo para llevar presos a Jerusaln a Cul ser, pues, mi salario?
cuantos secuaces del Camino encontrase, hombres y muje- Anunciar de balde la buena noticia
res (Hch 9,2). sin hacer uso del derecho que su anuncio me confiere.
Ahora le ha sido confiada una administracin, y ay de
l si no cumple! No se le tiene que pagar salario alguno,
88 COMO EL PADRE ME ENVI, YO OS ENVO ESTILO APOSTLICO 89
21
2. Esclavo por voluntad propia: 1 Cor 9,19-23 Con los que no tienen ley, como si yo no la tuviera
aunque no rechazo la ley de Dios, pues estoy sometido
Ningn hombre libre se somete voluntariamente a la escla- al Mesas para ganar a los que no tienen ley.
vitud. Pablo es libre (como judo y miembro del pueblo de 22
Me hice dbil con los dbiles para ganar a los dbiles.
Dios [cf. Jn 8,33], como ciudadano romano por haber naci- Me hice todo a todos para salvar como sea a algunos.
do en Tarso [cf. Hch 22,28] y como cristiano liberado por 23
Y todo lo hago por la buena noticia,
Cristo [cf. Gal 5,1], posee la libertad que da el Espritu [cf.
para participar de ella.
2 Cor 3,17]), pero se hace voluntariamente esclavo de
todos y de cada uno, subdividindolos ante todo en dos Este ejemplo de Pablo, debidamente adaptado, se ha
categoras: judos (y paganos) con la ley y sin la ley. Con repetido frecuentemente en la historia de la Iglesia por
la ley, bajo la que haba crecido, es capaz de hacer circun- parte de tantos y tantos misioneros, y ha sido seguido a la
cidar a Timoteo (cf. Hch 16,3) y de realizar un gesto de letra, por regla (ley de amor), por las dos rdenes de reden-
devocin (cf. Hch 21,26). Sin la ley: en su conducta ordi- cin de cautivos: los Mercedarios y los Trinitarios.
naria; aunque se sabe sometido a la ley nica de Cristo, el
evangelio, la ley del amor; la ley de los hombres libres
(St 1,25). Porque el hombre libre sabe respetar la ley: res-
peta el cientfico las leyes naturales para observar, com-
prender e intervenir; respeta el ciudadano las leyes en un 3. El atleta de Cristo: / Cor 9,24-27
rgimen no tirnico... Y libremente respeta el cristiano la
ley del Evangelio. Precisamente por esa ley del Evangelio Los juegos atlticos eran una institucin nacional que
Pablo se hace voluntariamente esclavo. Esclavo de todos incluso serva de calendario. De ellos salan autnticos
para ganar a algunos. hroes a quienes cantaba el poeta mximo, Pndaro. En
Corinto se celebraban los juegos stmicos.
Podramos ilustrar esta afirmacin de Pablo con ejem-
plos de su predicacin (tal como la refiere Lucas). Pablo es aficionado al lenguaje deportivo, y aqu selec-
Podemos ver cmo habla a los judos en Antioqua de ciona dos competiciones: la carrera y el pugilato. El corre-
Pisidia (cf. Hch 13), a los paganos en Listra (cf. Hch 14), dor corre derecho hacia la meta; el pgil trata de dar gol-
al Gran Consejo, creando divisin entre facciones rivales pes certeros. Todo ello en orden al triunfo y a la corona del
(cf. Hch 23,1-10), a hombres cultos en Atenas (cf. Hch 17), premio. La aplicacin de la comparacin queda un tanto
a los ancianos de feso (cf. Hch 20,17-38), al rey Agripa coja, porque en la carrera cristiana hay coronas para
(cf. Hch 26,24-29)... todos los que lleguen a la meta (cf. 2 Tim 3,8). Con esta
comparacin introduce Pablo el pensamiento escatolgico,
19 tan presente en su espiritualidad (al que dedicaremos unas
Siendo del todo libre,
me hice esclavo de todos para ganar a los ms posibles. meditaciones). La meta es la parusa, y la corona se recibe
20
Con los judos me hice judo para ganar a los judos; como premio, no como salario. No se obtiene paga por
con los sometidos a la ley, como si yo lo estuviera, correr o competir como sucede en nuestra sociedad,
aunque no lo estoy, para ganar a los sometidos a la ley. sino que se recibe un premio por haber llegado.
90 COMO EL PADRE ME ENVI, YO OS ENVI ESTILO APOSTLICO 91

No sabis que en el estadio corren todos 2


Despus de sufrir malos tratos en Filipos, como sabis,
los corredores, pero uno solo recibe el premio? nuestro Dios nos dio valenta para exponeros
Pues corred vosotros para conseguirlo. la buena noticia de Dios entre fuerte oposicin.
Los que compiten se controlan en todo;
ellos lo hacen para ganar una corona corruptible, Los malos tratos precedentes no le arredraron; antes
nosotros por una incorruptible. bien, Pablo emprendi la predicacin en terreno descono-
Por mi parte, yo corro, no a la ventura; cido. Por qu entre fuerte oposicin? Si se tratara de las
lucho, no dando golpes al aire; amenazas o exigencias recordadas por Jeremas, se expli-
sino que entreno mi cuerpo y lo someto, no sea que, cara la hostilidad (cf., por ejemplo, Jr 1 y 26); pero al que
despus de proclamar para otros, me descalifiquen a m. es portador de una buena noticia, aunque sea inesperada, se
le recibe efusivamente. Lo que ocurre es que la buena noti-
cia que lleva Pablo choca con las convicciones de los jud-
os y resulta paradjica para los paganos: para los judos
4. Pablo en Tesalnica: / Tes 2,1-12.13-20
escndalo, para los paganos locura (/ Cor 1,23). Lucas
Es la primera carta de Pablo conservada en el NT. menciona en Hch 18 un asunto de intereses pecuniarios y
Tesalnica, una floreciente ciudad griega, es una de las pri- una acusacin de ir en contra de las costumbres romanas.
meras iglesias fundadas por Pablo en territorio europeo. El La noticia, buena en s, debe ser acogida como tal, supe-
Apstol se deja llevar de recuerdos felices que comparte rando el desconcierto inicial (como la paz de Mt 10 o el
con los destinatarios, a los que toma por testigos de su aroma de 2 Cor 2,14-17). La situacin se sigue repitiendo
ministerio. Sin caer en la nostalgia inoperante, adopta un hoy en la Iglesia: el apstol anuncia el Evangelio y suscita
tono cordial, ejemplar para nosotros. A los hechos aludidos oposicin, hostilidad. Por eso tiene que armarse de valen-
se refiere Hch 18,1-40. Seguiremos en la meditacin el hilo ta: s valiente, ten nimo, espera en el Seor (Sal
del texto. 27,14).
3
1
Vosotros sabis, hermanos, Es que nuestra predicacin no procede de engao
que no os visitamos en vano. ni de motivos sucios ni usa el fraude.

Es decir, la visita de Pablo dio frutos de conversin al Quiz se trata del engao de la lisonja, que falsea el
cristianismo y permiti fundar una comunidad. Dice el mensaje, como hacen muchos embaucadores ambulantes.
Siervo annimo: En cuanto al fraude, puede que se refiera a la acusacin
de los judos de que los discpulos robaron el cuerpo de
Mientras yo pensaba: "En vano me he cansado, Jess (Mt 28,15) para afirmar que haba resucitado. Los
en viento y en nada he gastado mis fuerzas", motivos sucios pueden verse en vv. 5-6.
en realidad mi derecho lo defenda el Seor,
4
mi salario lo tena mi Dios (Is 49,4-5). Sino que, acreditados ante Dios,
exponemos la buena noticia que nos han encomendado,
Trabajar sin dar fruto es una de las clsicas maldiciones buscando agradar no a hombres,
del AT, mientras que lo contrario es bendicin. sino a Dios, que comprueba nuestra conciencia.
92 COMO EL PADRE ME ENVI, YO OS ENVO ESTILO APOSTLICO 93

El agrado es un valor ambiguo. Hay personas que nos Aqu se expresa la relacin personal y afectuosa del
agradan, y nos sentimos a gusto con ellas. Por nuestra hombre Pablo en el trato con sus fieles. Sabe ser tierno
parte, tambin nos gusta agradar; lo cual es de agradecer. cuando hace falta: Yo tambin fui hijo de mi padre,
Si todos procurasen agradar a los dems, la vida sera ms amado tiernamente de mi madre (Prv 4,3). Su apostolado
risuea. Semejante deseo puede estar motivado por el ego- no es una proclamacin distante, desde arriba: su emotivi-
smo, por el miedo o por el deseo de aprovecharse del pr- dad humana se compromete en la tarea.
jimo; y al agrado se sacrifican otros valores y aun obliga- 8
Tal afecto os tenamos, que estbamos
ciones. Pero, cuando se trata de agradar a Dios, no cabe dispuestos a daros, no slo la buena noticia de Dios,
ambigedad alguna, porque l sondea los motivos profun- sino nuestra vida; tanto os queramos.
dos. El apstol procura hacerse todo a todos, pero est dis-
puesto a desagradar y hacerse antiptico por el bien del Como Jess, que enseando daba su saber, curando
prjimo. Como Jeremas, apodado pjaro de mal agero, daba su poder, y en la cruz dio la vida, as tambin debe
aguafiestas (cf. Jr 20,10). O como Miqueas, hijo de hacer el apstol por sus fieles (cf. san Josafat, scar Rome-
Yiml, de quien deca el rey: Lo aborrezco, porque no me ro y tantos otros).
profetiza venturas, sino desventuras (1 Re 22,8). O como El mensaje lo hemos recibido y no es nuestro; tambin
las falsas profetisas de Ez 13: Cazis a mis paisanos para la vida la hemos recibido, pero de algn modo es nuestra.
medrar vosotras... embaucis de este modo a mi pueblo, Entregar con el mensaje la propia vida es el don supremo.
que hace caso de vuestros embustes. Quien corrige al Ahora bien, cunto de nuestra vida entregamos en nuestro
cnico se acarrea insultos; quien reprende al malvado, des- apostolado?
precios (Prv 9,7). 9
Recordis, hermanos, nuestro esfuerzo y fatiga.
5
No usamos nunca un lenguaje lisonjero, lo sabis, Da y noche trabajamos para no seros gravosos,
ni pretextos para ganar dinero: Dios es testigo; mientras proclambamos la buena noticia de Dios.
6
no hemos pretendido honores humanos, 10
Vosotros sois testigos, y tambin Dios,
ni de vosotros ni de otros; del trato que mantuvimos con vosotros, los creyentes:
aunque podamos seros gravosos.
santo, justo e irreprochable.
Dinero, como los falsos profetas: Cuando tienen algo 1
' Sabis que tratamos a cada uno como un padre a su hijo:
que morder, anuncian paz; y declaran una guerra santa a 12
exhortndoos, animndoos,
quien no les llena la boca (Miq 3,5). urgindoos a proceder de modo digno de Dios,
O la vanidad, como los letrados a quienes va dirigida la que os llam a su reino y gloria.
invectiva de Mt 23,5: Todo lo hacen para exhibirse ante la
gente. Qu pretende la publicidad con sus halagos y pro- Pablo ha unido la imagen materna y la paterna, repar-
mesas? Qu pretendemos nosotros con nuestro ministerio tiendo las tareas: como madre, acaricia; como padre,
apostlico? exhorta. Los proverbios suelen unir ambas imgenes en la
7 educacin del hijo:
Al contrario,
nos portamos con vosotros con toda bondad, Hijo mo, escucha los avisos de tu padre,
como una madre que acaricia a sus criaturas. no rechaces las instrucciones de tu madre (Prv 1,8).
94 COMO EL PADRE ME ENVI, YO OS ENVO ESTILO APOSTLICO 95

En Dt 8,5, el Seor emplea la imagen paterna: Para Paganos convertidos sufren como los judos converti-
que reconozcas que el Seor tu Dios te ha educado como dos. Por entonces (ao 51) ya reinaba la hostilidad de
un padre educa a su hijo. muchos jefes y doctores judos contra la nueva secta que
reconoca a Jess como Mesas, aunque no se haba llega-
***
do a la excomunin formal (Yamnia, 91-92). A lo largo de
sus viajes por Asia, Pablo haba topado con la resistencia y
Hasta aqu la primera seccin. En la siguiente, Pablo se hostilidad de muchos paisanos suyos: la misma que haba
refiere a la respuesta receptiva por parte de los tesaloni-
practicado l antes de ser llamado. Pero a partir de esta
censes, que le afectaba en su ministerio. Es como una valo-
experiencia se remonta polmicamente al arranque de
racin amable y agradecida, sobre todo a Dios.
todo: el rechazo de Jess hasta lograr su eliminacin en la
13
Por eso tambin nosotros cruz.
damos gracias incesantes a Dios, 15
Los cuales dieron muerte al Seor Jess,
porque, cuando nos escuchasteis la palabra de Dios,
nos persiguieron a nosotros,
la acogisteis no como palabra humana,
no agradan a Dios y son enemigos de todo el mundo;
sino como realmente es: 16
nos impiden hablar a los paganos para que se salven,
palabra de Dios activa en vosotros, los creyentes.
y as estn colmando la medida de sus pecados.
Pero el castigo los alcanza finalmente.
La palabra de Dios equivale aqu al mensaje evang-
lico. Se puede recibir como simple palabra humana, diver- Conviene leer estas frases polmicas y simplificadas
tida o impertinente, como la de Ezequiel, coplero de amo- comparndolas con la amplia exposicin de Rom 9-11.
ros, de bonita voz y buen taedor (Ez 33,32). O bien Aquellos judos queran la salvacin en exclusiva a travs
puede recibirse negando que sea de Dios, como hicieron de la circuncisin y la ley de Moiss. Colman la medida de
los fugitivos tras el asesinato de Godolas (cf. Jr 43,1-4). los delitos, como los cananeos (cf. Gn 15,16): a los delitos
Bien recibida, la palabra de Dios se vuelve activa desde histricos, denunciados por los profetas, han aadido el
dentro. Pero tambin palabras meramente humanas pueden rechazo violento del Mesas. Esto ha colmado la medida.
ser activas, cuando nos llegan adentro y movilizan nuestra Con todo, dir Pablo en otra carta, siguen siendo llamados.
energa y nos impelen a la accin. Sentimos as por den-
tro la palabra de Dios? En momentos difciles, al recordar ***
una frase del evangelio se despierta nuestro sentimiento y
se dinamiza nuestra voluntad. La palabra de Dios es una En la tercera seccin retoma Pablo el recuerdo de su acti-
energa potencial que se activa cuando conectamos con tud: aoranza presente, esperanza escatolgica.
ella. 17
Nosotros, hermanos, hurfanos temporales de vosotros,
14
Vosotros, hermanos, imitasteis el ejemplo en el cuerpo y no en el corazn, por la fuerza del deseo
de la iglesia de Dios en Judea, fiel a Cristo Jess, redoblamos los esfuerzos para visitaros.
pues sufristeis de vuestros paisanos 18
Yo, Pablo, una y dos veces quise ir a veros,
lo que ellos de los judos. pero me lo impidi Satans.
96 COMO EL PADRE ME ENVI, YO OS ENVO ESTILO APOSTLICO 97

El Apstol quiere volver a visitar el lugar de sus traba- pecto a una misma realidad expresa el principio de contra-
jos, compartir recuerdos con los amigos. Lejos de ellos se diccin.
siente hurfano, porque ha establecido con ellos una inten- A qu viene esta introduccin? A mostrar que Pablo
sa relacin personal. Satans representa circunstancias est abordando una cuestin fundamental: o s o no, sin
contrarias a sus planes apostlicos. ms alternativa. Ahora bien, s y no pueden ir juntos
19
Pues cuando venga el Seor nuestro Jess, referidos a objetos, tiempos o aspectos diversos. El hombre
quin sino vosotros ser nuestra esperanza y gozo puede razonablemente oscilar entre el s y el no: esto s,
y la corona de la que estemos orgullosos ante l? aquello no; antes s, ahora no... Un ejemplo curioso nos lo
20
Vosotros sois mi gloria y mi gozo. ofrece un proverbio hebreo:

Por encima de los lejanos tesalonicenses, Pablo mira No respondas al necio segn su necedad,
ms all: hacia la parusa o venida del Seor. Al encuentro no te vayas a igualar a l.
Responde al necio segn su necedad,
podr presentarse rodeado de una corona de fieles creyen-
no se vaya a creer listo (Prv 26,4-5).
tes, que sern su orgullo ante el Seor. Ya est gozando por
adelantado, porque el encuentro, siempre inminente, ser
gozoso. Demos un paso ulterior para precisar an ms. Un
hombre promete dando su palabra, y nada ms de momen-
to; Su palabra queda entonces suspendida entre el s y el
no; cuando la promesa se cumple, la palabra se convierte
5. El s de Cristo y el amn del apstol: 2 Cor 1,17-20 en el s que haba quedado en suspenso; el cumplimiento es
el s de la promesa. Del mismo modo, una autoridad da una
Cuando Pablo tuvo un conflicto con los corintios, porque orden: mera palabra suspendida entre el s y el no; el cum-
prometi ir a visitarlos y no lo cumpli un asunto con- plimiento es el s del mandato.
dicionado, les respondi remontndose a los grandes
principios del apostolado. Es su estilo: de la coyuntura Pues bien, Dios prometi muchas cosas. En convergen-
menuda, incluso anecdtica, a la visin superior y amplia. cia inesperada y admirable, todas ellas recibieron el s en
Jesucristo. En cuanto palabra de Dios, dichas promesas
Refirindose a Cristo Jess, Pablo afirma que en l se estaban garantizadas; sin embargo, slo al cumplirse pasa-
cumpli el s, y lo toma como norma de su apostolado. ron de ser promesa a ser afirmacin: ste es, aqu est.
Para meditar en esta intuicin y afirmacin de Pablo, Cmo lo recibe el hombre?
empezaremos reflexionando sobre el s. Antes de ser
formulado, el s es en el hombre la apertura y la acogida Para empezar, apoyndose. A veces afirmo o prometo
positiva del ser, de la realidad. Es como un acto de con- algo, dando a mis palabras todo el peso de mi conviccin,
fianza inicial en la manifestacin del ser. El no, por el todo el compromiso de mi honradez. Si es otro quien afir-
contrario, es posterior, una resistencia provocada por ma o promete, puedo apoyarme en la veracidad de quien
causas diversas. Cuando decimos s, actuamos el princi- afirma, en la fidelidad de quien promete, y ms an en la
pio de identidad, mientras que el decir s y no con res- realidad del cumplimiento.
98 COMO EL PADRE ME ENVI, YO OS ENVO

He empleado el verbo apoyarse, porque se es el sig- 6


nificado de la raz hebrea de creer y del trmino amn.
Dios hace una promesa al patriarca Abrahn, y ste se Carcter pascual del apostolado
apoya en la fidelidad de Dios, sin vacilar en absoluto. se
es su mrito. No oscila entre el s y el no, porque se apoya,
cree en la promesa de Dios. se es su amn.
Llega despus el momento en que todas las promesas
de Dios se cumplen en Jesucristo. Cmo respondemos a En el apostolado est presente y se realiza el misterio de la
ellas? Apoyndonos en el s del cumplimiento, dndole muerte y resurreccin de Cristo. Lo cual puede acaecer en
nuestro amn. Lo que vale para todo cristiano, vale espe- diversos grados y puede tambin manifestarse de manera
cialmente para quien se dedica al apostolado. Desde ese paradjica.
punto de apoyo el s categrico puede emprender y
llevar a trmino su ministerio. Continuamente sentir
bajo sus pies la firmeza del s de Jesucristo. Y en su
conducta deber asimilarlo, subordinando a este s categ- 1. Tribulacin y consuelo: 2 Cor 1,3-11
rico los acontecimientos y los vaivenes impuestos por el
ministerio. La tribulacin hace presente la muerte; el consuelo hace
presente la resurreccin. Su coexistencia constituye la
Aadamos que Jesucristo-cumplimiento es tambin paradoja apostlica. Un hermoso proverbio reza: Tam-
promesa, porque somos peregrinos en camino. Nuestra bin entre risas llora el corazn, y la alegra acaba en aflic-
esperanza se apoya en la promesa de Cristo o en el pro- cin (Prv 14,13). El apstol invierte los trminos: tam-
pio Cristo como promesa. bin en medio del llanto re el corazn. El Eclesistico
17
amonesta: Un da dichoso hace olvidar la desgracia; un
Semejante propsito fue un acto de ligereza? da desgraciado hace olvidar la dicha (Sir 11,25). Con lo
Lo decid por motivos humanos, cual contrasta la paradoja del apstol. Cmo es posible?
en vaivn entre el s y el no?
18
Dios me es testigo de que, cuando me dirijo a vosotros, Porque el Padre de nuestro Seor Jesucristo es Dios
no confundo el s y el no, compasivo y Padre de todo consuelo y, cuando sufrimos
19
pues el Hijo de Dios, Cristo Jess, por su Hijo, nos infunde el consuelo paterno, ya que tam-
el que nosotros con Silvano y Timoteo os predicamos, bin es Padre nuestro. Dios no puede padecer, pero s quie-
no fue un s y un no, ya que en l se cumpli el s, re com-padecer. Como un padre se enternece con sus
20 hijos, as se enternece el Seor con sus fieles (Sal
porque todas las promesas de Dios
en l cumplieron el s, y as nosotros por l 103,13). En frmulas litrgicas y en otros pasajes del AT,
respondemos amn, a gloria de Dios. se atribuye a Dios el ttulo de compasivo y clemente (cf.
Ex 34,6; Sal 86,17 y paralelos). Tambin se presenta a
menudo con el ttulo emparentado de consolador. Lo
confiesa el orante en los salmos: Te volvers a consolar-
100 COMO EL PADRE ME ENVI, YO OS ENVO CARCTER PASCUAL DEL APOSTOLADO 101

me (Sal 71,21); lo afirma Isaas al final del libro de solo: el consuelo. El Apstol arrostra penalidades para
Emmanuel: Ha cesado tu ira y me has consolado (Is ahorrrselas a sus fieles y para que stos alcancen la sal-
12,1); lo repite el evangelista o profeta del destierro: vacin y, junto con ella, el consuelo. Sufrir por Cristo y
Consolad, consolad a mi pueblo (Is 40,1; cf. 51,12); lo por los hermanos, si no un consuelo, s es al menos una
promete Jeremas: Convertir su tristeza en gozo, los con- satisfaccin.
solar y aliviar sus penas (Jr 31,13). Segn Os 1,6 y 2,3,
el nombre de Incompadecida se transformar en el de Ms an, el Apstol sufre para que el consuelo de ellos
Compadecida. El final del libro de Isaas describe una les anime a sufrir y les conforte en el sufrimiento. De este
entraable escena familiar: Como un nio a quien su modo, al final se restablece la simetra, y tambin los fie-
madre consuela, as os consolar yo (Is 66,13). les viven la paradoja pascual: Y aunque se multipliquen
mis preocupaciones, tus consuelos deleitan mi nimo (Sal
Lo anunciado se cumple de una forma nueva: el con- 94,19). A continuacin recuerda Pablo una tribulacin en
suelo convive con la tribulacin y se sobrepone a ella. Pero particular:
el apstol no vive para s, sino para los dems: tiene que
8
compartir el consuelo que recibe y no guardrselo. No quiero, hermanos, que ignoris
3 lo que tuvimos que aguantar en la provincia de Asia,
Bendito sea Dios, Padre de nuestro Seor Jesucristo algo que nos abrum tan por encima de nuestras fuerzas,
y Dios de todo consuelo, que no esperbamos salir con vida.
4
que nos consuela en cualquier tribulacin 9
Dentro de nosotros llevbamos la sentencia de muerte,
para que nosotros,
para que no confiramos en nosotros,
en virtud del consuelo que recibimos de Dios,
sino en Dios, que resucita a los muertos .
podamos consolar a los que pasan cualquier tribulacin. 10
5 l nos libr de tan grave peligro de muerte
Pues como abundan nuestros sufrimientos por Cristo, y nos seguir librando.
as por Cristo abunda nuestro consuelo.
6 Estoy seguro que nos librar de nuevo
Pues si sufrimos tribulaciones, 11
si colaboris vosotros rezando por nosotros.
es para vuestro consuelo y salvacin; As, siendo muchos los que me alcancen este favor,
si recibimos consuelo, es para vuestro consuelo, sern muchos los que lo agradezcan.
que os da fuerzas para soportar
lo que nosotros soportamos. Sobre el Apstol se cierne un peligro objetivo de muer-
7
Nuestra esperanza acerca de vosotros es firme, te que, en su conciencia, se convierte en muerte anticipada:
pues sabemos que, sentencia capital, en espera de ejecucin. Humanamente,
como comparts nuestros sufrimientos, Pablo se senta abrumado, como si la angustia hubiera de
as compartiris nuestro consuelo. adelantarse al verdugo para ocasionarle la muerte. Pero se
sobrepuso la esperanza de la liberacin, como resurreccin
La comunicacin del consuelo se realiza primero de anticipada: Me hiciste revivir cuando bajaba a la fosa
forma asimtrica: los dos polos de la experiencia de Pablo (Sal 30,4). Porque Dios no slo libra del peligro mortal,
tribulacin y consuelo convergen en los fieles en uno sino que va ms all: resucita a los muertos (cf. Dt 32,39).
102 COMO EL PADRE ME ENVI, YO OS ENVO CARCTER PASCUAL DEL APOSTOLADO 103

La vida contina para que siga cumplindose la misin Con esto llegamos al punto central del discurso: muer-
apostlica y, en ella, la paradjica convivencia de tribula- te y vida. Por su condicin natural, nuestro cuerpo lleva
cin y consuelo, de peligro y liberacin. dentro de s un germen de muerte que crece a medida que
Lucas llama al Mesas el consuelo de Israel (Le nosotros decrecemos: un ao ms es un ao menos... Nadie
2,25). Al igual que los judos en los avatares de los lo ha expresado entre nosotros tan perfectamente como
Macabeos, tambin nosotros podemos experimentar el Quevedo en sus Sonetos metafsicos 2 y 3:
consuelo de los libros santos (7 Mac 12,9). Ayer se fue; maana no ha llegado;
Aadamos a lo dicho el ttulo de Consolador que hoy se est yendo sin parar un punto;
atribuimos al Espritu Santo, y hagamos con l un coloquio soy un fue y un ser y un es cansado.
empleando la frmula de la secuencia de Pentecosts: En el hoy y el maana y ayer, junto
Consolador insigne, paales y mortaja, y he quedado
dulce husped del alma, presentes sucesiones de difunto.
dulce refrigerio;
en el trabajo descanso, Fue sueo ayer, maana ser tierra!
en el bochorno templanza, Poco antes nada y poco despus humo!
en el llanto consuelo. Y destino ambiciones y presumo
apenas punto al cerco que me cierra.
Breve combate de importuna guerra,
en mi defensa, soy peligro sumo;
2. Muerte y vida: 2 Cor 4,7-15 y mientras con mis armas me consumo,
El planteamiento pascual se radicaliza: el misterio se reali- menos me .hospeda el cuerpo que me entierra.
za y se manifiesta con fuerza. El v. 7 sirve de introduccin, Ya no es ayer; maana no ha llegado;
a la que sigue una enumeracin de paradojas: hoy pasa y es y fue, con movimiento
7 que a la muerte me lleva despeado
Ese tesoro lo llevamos en vasijas de barro Azadas son las horas y el momento
para que se vea que su fuerza superior que, a jornal de mi pena y mi cuidado,
procede de Dios y no de nosotros. cavan en mi vivir mi monumento.
8
Por todas partes nos aprietan, pero no nos ahogan;
estamos apurados, pero no desesperados; Gracias a este ir muriendo en vida, somos capaces de
9
somos perseguidos, pero no desamparados; transportar otra muerte si nos identificamos con Cristo y
somos derribados, pero no aniquilados. sufrimos por l. Morti-ficar significa hacer morir, dar
La buena noticia es fuente de energa que el apstol muerte. Cuando morti-ficamos deseos, ventajas y seguri-
lleva en un frgil recipiente (como si fuera un motor o con- dades por el Evangelio, nuestro paulatino morir se hace
densador de plstico). La vasija de barro es el hombre mor- portador de la muerte de Cristo. Y como sufrimos por el
tal y dbil de cuerpo y de mente. El contraste revela de Evangelio, nuestro paulatino morir implanta en otros la
dnde procede la energa, gracias a la cual el frgil reci- vida nueva de Cristo, que se manifiesta en ellos vitalmen-
piente se vuelve indestructible. te, para una vida eterna.
104 COMO EL PADRE ME ENVI, YO OS ENVO CARCTER PASCUAL DEL APOSTOLADO 105

10 14
...siempre transportando en el cuerpo convencidos de que el que resucit al Seor Jess
la muerte de Jess, nos resucitar a nosotros con l
para que se manifieste en nuestro cuerpo y nos llevar con vosotros a su presencia.
la vida de Jess.
1 En esa presencia consiste la plenitud de la felicidad:
' Continuamente nosotros, los que vivimos.
estamos expuestos a la muerte por causa de Jess, Me ensears un camino de vida,
de modo que tambin la vida de Jess me colmars de gozo en tu presencia,
se manifiesta en nuestra carne mortal. de delicias perpetuas a tu diestra (Sal 16,11).
12
As la muerte acta en nosotros, la vida en vosotros. Al despertar me saciar de tu semblante (Sal 17,15).
No slo en ellos; tambin en el Apstol se manifiesta la Pero yo siempre estar contigo (Sal 73,23).
vida del Resucitado: en su capacidad de renuncia por amor,
en su actividad fecunda y en su firme esperanza. Esta dia-
lctica, que se desenvuelve a lo largo de los aos, puede 3. Paradojas
condensarse en su punto final: el martirio. El mrtir-testi-
go muere por Cristo y con Cristo, portador de la palma del Para una repeticin pueden servir la enumeracin y las
triunfo. En l se manifiesta con fuerza incontrastable el paradojas de 2 Cor 6,4-10, que transcribimos a continua-
misterio pascual de Cristo. Y en los que no son mrtires? cin con una breve parfrasis:
A ellos puede aplicrseles la admirable sentencia de Rom 4
14,7-9: En todo nos acreditamos como ministros de Dios:
con mucha paciencia,
Ninguno vive para s, ninguno muere para s. en medio de tribulaciones, penurias, angustias,
Si vivimos, vivimos para el Seor, 5
azotes, crceles, motines,
si morimos, morimos para el Seor; fatigas, desvelos y ayunos;
en la vida y en la muerte somos del Seor. 6
con integridad, penetracin, paciencia y bondad,
Para eso muri y resucit el Mesas: con Espritu Santo, amor no fingido,
para ser Seor de vivos y muertos. 7
mensaje autntico y fuerza de Dios.
Lo cual implica que por ahora estamos muriendo y Usando las armas de la justicia a diestra y siniestra.
8
viviendo, pero un da moriremos nicamente para vivir. En la honra y en la deshonra,
Cristo, resucitado de la muerte, ya no vuelve a morir; la en la buena y en la mala fama.
9
muerte no tiene poder sobre l? (Rom 6,9). Como embusteros que dicen la verdad,
El desenlace es individual y colectivo, como desconocidos que son bien conocidos,
13
como muertos y estamos vivos,
Pero, como poseemos el mismo espritu de fe como escarmentados pero no ejecutados,
del que est escrito: 10
como tristes y siempre alegres,
"Cre y por eso habl", como pobres que enriquecen a muchos,
tambin nosotros creemos y por eso hablamos, como necesitados que lo poseen todo.
106 COMO EL PADRE ME ENVI, YO OS ENVO
CARCTER PASCUAL DEL APOSTOLADO 107

El Apstol defiende la justicia sin partidismos, a dies- gro y compensando su confinamiento. Resulta que, con las
tra y siniestra, con la eficacia de quien sabe blandir ases- trabas y la debilitacin del Apstol, se han multiplicado los
tando derechazos y reveses, porque empua una espada de heraldos (vida).
dos filos. No se engre con el xito ni se abate en el fraca- 14
so; est firme en los dos polos de su actividad. ...mientras que la mayora de los hermanos
Le acusan de embustero, pero l proclama una verdad que confan en el Seor
que llegar a imponerse. Intentan ignorarlo y prescindir de con mi prisin cobran nimos
l, pero l se hace sentir. Le han dado por muerto, pero l para anunciar el mensaje sin temor.
sigue vivo y activo. En medio de la tristeza, siembra la ale- Pero sucede algo nuevo. Del mismo modo que hay
gra. Su desprendimiento produce riqueza para los dems. quienes predican la buena noticia con buena voluntad, por
Aunque humanamente menesteroso, posee en esperanza y amor al pobre prisionero, proporcionndole consuelo, as
en anticipo cuanto hay que poseer. tambin hay quienes predican con no tan recta intencin:
Ahora que Pablo est encerrado, llega nuestra hora.
Acaso se ha credo imprescindible? Que nuestra libertad
de movimientos le haga sentir an ms su confinamiento!
4. Preso y libre. Morir o seguir viviendo: Flp 1,12-30 No pretenda tener un monopolio? Pues ahora que se fas-
Ha sucedido algo extrao. Un heraldo suele hacer su pro- tidie en la crcel y aprenda a humillarse!.
clama en lugares pblicos, discurriendo por calles y plazas, Pablo reacciona con magnanimidad. Es verdad que
como Jons en Nnive. Ahora bien, en esta ocasin han ellos lo hacen por envidia y ambicin, pero no importa: lo
encerrado al heraldo para taparle la boca, como si estuvie- importante es que Cristo sea anunciado, cueste lo que cues-
ra muerto para su oficio. Pero resulta que en la crcel sigue te. A Pablo le aflige el mezquino comportamiento de los
predicando a los miembros del pretorio (romano), los cua- rivales, pero le consuela la difusin de la buena noticia:
les descubren as que el verdadero motivo de su encarcela- 15
miento no es que haya cometido ningn delito, sino que ha Unos proclaman a Cristo por envidia y por polmica,
proclamado el mensaje de Cristo. Las palabras del prisio- otros con buena voluntad.
16
Unos por amor, sabiendo que me encuentro as
nero suenan como testimonio fidedigno, convincente. Se por defender la buena noticia;
convirtieron algunos? 17
otros anuncian a Cristo por ambicin y mala idea,
12 pensando aadir penas a mi prisin.
Quiero que sepis, hermanos, que mi situacin 18
ha redundado en la difusin de la buena noticia; Qu importa? En cualquier caso,
13 sea como pretexto o sinceramente,
pues el personal del pretorio y la dems gente
han descubierto que estoy preso por Cristo... Cristo es anunciado, y de ello me alegro y me alegrar.
En segundo lugar, la entereza del que ha sido hecho Luego pasa a otro aspecto de su encarcelamiento: en
preso por Cristo (muerte) infunde nimos a los creyentes qu acabar: en la liberacin o en la muerte? Pablo espera
para unirse al apostolado del prisionero arrostrando el peli- lo primero, pero sabe que lo probable es que ocurra lo
108 COMO EL PADRE ME ENVI, YO OS ENVO CARCTER PASCUAL DEL APOSTOLADO 109

segundo. Para lo primero cuenta con las oraciones de los "Djame pasar a ver esa tierra hermosa allende el Jordn,
fieles, que sern escuchadas por el Espritu de Cristo; en esas hermosas montaas y el Lbano". Pero el Seor esta-
cuanto a lo segundo, confa en que su muerte sirva para ba irritado conmigo por culpa vuestra y no accedi, sino
engrandecer a Cristo. Por eso no le arredra la muerte pro- que me dijo: "Basta! No sigas hablando de ese asunto"
bable, y jams va a comprar la libertad con el silencio. (Dt 3,25-26).
25
Segn esto, qu es lo que l prefiere? Es un dilema Ahora bien, estoy convencido de que me quedar
difcil, porque mi vida es Cristo, y morir es ganancia y seguir con vosotros para vuestro provecho
(Flp 1,21). Cristo da sentido a mi vida, que se la he entre- y la alegra de vuestra fe.
gado a l. Cristo me comunica su vida, o se me comunica
l mismo como vida. Morir es ganar la vida definitiva: Es curioso cmo Pablo hace aqu un discernimiento,
qu escoger? como si la eleccin dependiera de l y no de los romanos,
Mejor es morir para encontrarse con Cristo y vivir con y que dicha eleccin desemboque en conviccin acerca del
l; y mejor an si la muerte sobreviene como testimonio desenlace. Pablo aporta su disponibilidad al acto de discer-
cruento. Esto no lo dice el instinto de conservacin. Lo nir, y entonces recibe una luz especial, que equivale a una
dice, con otro sentido, la filosofa platnica: el alma libe- respuesta; de ah su conviccin, que no es resultado de pre-
rada del cuerpo-sepulcro. Y Pablo lo dice porque ha senti- visiones humanas. Los filipenses y otros muchos salen
do la fuerza de la resurreccin (Flp 3,10). Slo que el ganando, mientras que l sale perdiendo por ahora, para
Apstol no puede pensar exclusivamente en s, hasta el salir ganando al final.
punto de que debe sacrificar incluso sus deseos de morir,
para seguir viviendo al servicio de quienes todava lo (REFLEXIN. Cuntas veces nos sucede en nuestra acti-
necesitan. vidad apostlica que un compaero o un colega muera
22 prematuramente...! Quiz por un accidente o por una
Pero si mi vida temporal va a producir fruto, enfermedad repentina. Prometa tanto...! pensa-
no s qu escoger. mos. No slo prometa, sino que adems actuaba con
23
Las dos cosas tiran de m: gran provecho Por qu se lo ha llevado Dios? No
mi deseo es morir para estar con Cristo; habra podido llevarse a una de tantas personas intiles
y eso es mucho mejor;
24
pero para vosotros es ms necesario que siga viviendo. o nocivas como hay? Nos cuesta aceptar el calendario
de Dios. Y para nosotros qu es mejor: quedarnos para
La alternativa de Pablo es ejemplar y se repetir a seguir trabajando o marcharnos para estar con Cristo?
menudo en la historia de la Iglesia (la tradicin atribuye a Ofrezcamos nuestra disponibilidad y dejmosle a l la
san Martn la expresin No rehuso vivir), Pero se trata decisin).
de una alternativa realmente ardua; por tanto, que decida
Dios... o que decidan los romanos por Dios. Sentir tal alter-
nativa es gracia de Dios: es descubrir en la muerte la resu-
rreccin. Moiss se lament de no poder rematar su empre-
sa cuando le fue comunicada la proximidad de su muerte:
1 10 COMO EL PADRE ME ENVI, YO OS ENVO CARCTER PASCUAL DEL APOSTOLADO 111

9
5. Prdida y ganancia: Flp 3,3-16 y estar unido a l.
No contando con una justicia ma, basada en la ley,
Los versos 3-4 introducen el polmico tema de los mritos sino en la fe en Cristo,
que alegan los judos. Pablo puede superarlos y desea enu- la justicia que Dios concede a quien cree.
merar sus propios mritos, no para ganar, sino para perder-
los, pues el perder ser su ganancia. Conviene que los Se trata de perder una riqueza para obtener una ganan-
mritos sean mucho y valiosos, para encarecer el valor cia mayor. Qu bien, haber atesorado tantos mritos para
incomparable de lo que gana perdiendo: canjearlos por lo que vale incomparablemente ms...!
3 Mas ya, si en el egido
Somos nosotros los circuncidados, de hoy ms no fuere vista ni hallada,
los que servimos a Dios en espritu, sabed que me he perdido,
ponemos en Cristo nuestra gloria que andando enamorada,
y no nos apoyamos en mritos corporales. me hice perdidiza y fui ganada.
4
Si bien yo podra apoyarme en ellos. (San Juan de la Cruz, Cntico espiritual).
Y si alguien aduce mritos semejantes,
yo con ms razn. La ganancia de Pablo consiste en conocer a Jess como
Mesas y Seor y recibir de Dios la justicia de la fe.
El Apstol empieza por los mritos tnicos, de raza y Prdida y ganancia: muerte y resurreccin.
de tribu: son mrito propio?; ha escogido l a sus padres? En los versos siguientes desarrolla este doble tema:
Luego pasa a los mritos legales: circuncisin, formacin conocer y ganar = alcanzar.
farisaica, observancia irreprochable. Y aade un mrito 10
Oh! conocerle a l y el poder de su resurreccin
superlativo: haber perseguido a los cristianos. Se advierte y la participacin en sus sufrimientos,
aqu el tono polmico e irnico de Pablo: perseguir a los configurarme con su muerte
cristianos... qu valenta! S, valiente mrito...! " para-ver si alcanzo la resurreccin de la muerte.
5
Circuncidado al octavo da, israelita de raza, Conocer es experimentar: conocer por experiencia, no
de la tribu de Benjamn, hebreo hijo de hebreos; de odas; conocer no el mero hecho, sino la fuerza que sos-
respecto a la ley, fariseo, tiene en el sufrimiento; participar. Al ganar con la prdida
6
celoso perseguidor de la Iglesia; (= sufrimiento), Pablo descubre en vivo la fuerza de la
en lo que respecta a la justicia legal, irreprochable. resurreccin. Al sufrir (= prdida) con l, sale ganando.
7
Pero lo que para m era ganancia
lo consider, por Cristo, prdida. (Reflexionemos sobre nuestras transacciones: sabe-
8 mos perder?, apreciamos la ganancia?).
Ms an, todo lo considero prdida comparado
con el superior conocimiento de Cristo Jess mi Seor,
por el cual doy todo por perdido y lo considero basura La ganancia puede imaginarse como un acto puntual.
con tal de ganarme a Cristo Alcanzar el premio puede requerir tiempo y tenacidad:
112 COMO EL PADRE ME ENVI, YO OS ENVO

12
No es que lo haya conseguido ya 7
ni que sea yo consumado.
Yo contino para alcanzarlo, Carcter glorioso y escatolgico
13
como Cristo me alcanz. del apostolado
Hermanos, yo no pienso tenerlo ya conseguido.
nicamente, olvidando lo que queda atrs,
me esfuerzo por lo que hay por delante
14
y corro hacia la meta, hacia el premio
al cual me llam Dios desde arriba
por medio de Cristo Jess. 1. Carcter glorioso: 2 Cor 3,4 - 4,6

Cristo me alcanz cuando corra yo hacia Damasco, 7.1. Pablo quiere exponer o cantar la gloria del apostolado,
cuando estaba contra l. Ahora me toca a m darle alcance. y para ello toma una de las leyendas de Moiss y la elabo-
Cristo es meta y es camino, y an me queda mucho ra por medio de una comparacin, empleando una tcnica
por recorrer. La carrera (atltica) se extiende desde la midrsica. En el proceso se le ofrece el tema de la imagen,
llamada, que es la salida, hasta la meta o llegada. Pablo ya con lo cual establece los dos polos de su meditacin glo-
ha conseguido correr en la final; le queda alcanzar la meta. ria e imagen, que l aplica al apstol y extiende a todos
El verso 16 es dudoso, aunque parece inculcar la perseve- los cristianos.
rancia: Conviene empezar haciendo una serie de precisiones
16
Ahora bien, el punto al que hemos llegado sobre gloria e imagen y sobre la tensin que entre
nos marcar la direccin. ambas existe en el AT. Aunque el trmino hebreo kabod
significa peso, al ser aplicado al Seor no tarda en evo-
car la imagen de la luminosidad y el esplendor. Luz nica
y total, inmensa e indivisa, que lo abarca todo. Tambin
otras culturas asocian la divinidad a la luz (Dies-Piter =
Jpiter), a veces en su manifestacin solar (Aten,
Shamash). La gloria del Seor llena la tierra y reside en el
templo. Se trata de una luminosidad sin contornos ni perfi-
les, de una gloria sin imagen.
A los israelitas les est terminantemente prohibido
venerar a su Dios en imgenes, como hacen otros pueblos:

Mucho cuidado!, que cuando el Seor vuestro Dios os


habl en el Horeb desde el fuego, no visteis figura alguna.
No os pervirtis hacindoos dolos o figuras esculpidas: im-
genes de varn o hembra, imgenes de animales terrestres,
114 COMO EL PADRE ME ENVI, YO OS ENVO CARCTER GLORIOSO Y ESCATOLGICO DEL APOSTOLADO 115

imgenes de aves que vuelan por el cielo, imgenes de rep- esperaba a la entrada de sus tiendas, siguiendo con la vista a
tiles en el suelo, imgenes de peces en el agua bajo la tierra Moiss hasta que entraba en la tienda; en cuanto l entraba,
(Di 4,15-18). la columna de nube bajaba y se quedaba a la entrada de la
tienda, mientras el Seor hablaba con Moiss. Cuando el
Por qu no debe haber imgenes que representen sen- pueblo vea la columna de nube parada a la entrada de la
sorialmente a la divinidad y faciliten su veneracin? tienda, se levantaba y se prosternaba, cada uno a la entrada
Sencillamente, para hacer resaltar la trascendencia y pre- de su tienda. El Seor hablaba con Moiss cara a cara, como
venir cualquier intento de manipulacin. El pecado origi- un hombre habla con su amigo. Despus l volva al campa-
nal de Israel en el desierto no fue el de adorar a otros dio- mento, mientras Josu, hijo de Nun, su joven ayudante, no
ses, sino el de venerar a YHWH en la imagen de un toro. Y se apartaba de la tienda (Ex 33.7-11).
por qu tampoco debe haber siquiera imgenes de hom-
bres, si el hombre es imagen de Dios? Porque la imagen de Resumiendo: en su trato inicial y reiterado, Moiss se
Dios en el hombre est desfigurada. En compensacin, los expona a los rayos de la gloria del Seor y quedaba lleno
hebreos prodigaron con acierto imgenes literarias de su de un esplendor que se reflejaba en su rostro. Luego volva
Dios. Gloria, pues, y no imagen, por ahora. Aqu se inser- como mediador doble del Seor: trayendo la palabra de
ta el discurso de Pablo. Dios y un reflejo de su gloria. La luz se articulaba en pala-
bra, y sta resonaba enmarcada en un halo luminoso tan
Dios manifiesta al hombre su gloria de diversas mane- intenso e impresionante que, cuando se presentaba a su
ras: fuego, viento, tempestad... Puede tambin comuni- pueblo, Moiss tena que cubrirse el rostro con un velo.
crsela? A esta pregunta responde una leyenda sobre Pablo compara a Moiss con el apstol, para exaltar la
Moiss que se reparte en dos textos complementarios: misin apostlica. Moiss es el que haba liberado al pue-
blo de la esclavitud de Egipto y lo gui por el desierto, el
Cuando Moiss baj del monte Sina, llevaba las dos losas confidente de Dios y, sobre todo, el mediador de la ley, de
de la alianza en la mano; no saba que tena radiante la cara la Tora. Podr el apstol medirse con la gloria radiante de
de haber hablado con el Seor. Pero Aarn y todos los isra-
Moiss? No slo eso, sino que la supera en grandeza (vv.
elitas vieron a Moiss con la cara radiante y no se atrevieron
a acercarse a l. Cuando Moiss los llam, se acercaron 7-8), en intensidad (v. 10) y en duracin (v. 11).
Aarn y los jefes de la comunidad, y Moiss les habl. Por qu la actividad de Moiss era ministerio de
Despus se acercaron todos los israelitas, y Moiss les muerte, siendo as que el Deuteronomio no se cansa de
comunic las rdenes que el Seor le haba dado en el monte inculcar lo contrario? Porque la ley es letra escrita o gra-
Sina. Y cuando termin de hablar con ellos, se ech un velo bada, exterior al hombre, buena en cuanto a su contenido,
por la cara (Ex 34,29-33).
pero incapaz de transmitir la fuerza necesaria para cum-
plirla. Ms an: las clusulas penales promulgadas, cono-
Moiss levant la tienda de Dios y la plant fuera, a dis-
tancia del campamento, y la llam "Tienda del Encuentro". cidas y aceptadas no permiten alegar como excusa la igno-
El que tena que consultar al Seor sala fuera del campa- rancia. En cambio, el Espritu es interior, sugiere la con-
mento y se diriga a la Tienda del Encuentro. Cuando Moiss ducta recta y fortalece al hombre: Renuvame por dentro
sala en direccin a la tienda, todo el pueblo se levantaba y con espritu firme... Afinzame con un espritu generoso
116 COMO EL PADRE ME ENVI, YO OS ENVO CARCTER GLORIOSO Y ESCATOLGICO DEL APOSTOLADO 1 17

(Sal 51,12.14). El Espritu se hace palabra en el Evangelio: No es sa la gloria del apstol. Su gloria primera con-
Mis palabras son Espritu y vida (Jn 6,63) Por eso el siste en predicar un Evangelio que irradia la gloria del
ministerio del apstol es ms glorioso que el de Moiss: Seor glorificado. En el centro o en la cima de la primera
diferencia de vida y muerte. Veamos el cap. 3 de 2 Cor: predicacin, o kerigma, se encuentra la Pascua. La resu-
6 rreccin se hace palabra mediante la accin del Espritu.
Dios nos capacit para administrar una alianza
nueva: no de puras letras, sino de Espritu, La gloria de Pablo es predicar al Glorificado.
porque la letra mata, y el Espritu da vida.
7 (REFLEXIN: Cul es nuestra gloria? Qu entendemos
Pues si el ministerio de muerte, con sus letras por evangelizar? Hubo un tiempo en que los manua-
grabadas en piedra, se realiz con gloria, les de teologa relegaban la resurreccin de Cristo a la
hasta el punto de que los israelitas no podan fijar apologtica, como prueba mxima de su divinidad).
la mirada en el rostro de Moiss,
por el resplandor transitorio de su rostro,
8
cmo no va a ser ms glorioso En segundo lugar, el apstol irradia la luz con sus
el ministerio del Espritu? obras: Brille vuestra luz ante los hombres de modo que,
9
Pues si el ministerio de la condena era glorioso, viendo vuestras buenas obras, glorifiquen a vuestro Padre
cunto ms lo ser el ministerio de la absolucin? del cielo (Mt 5,16).
10
Ms an, lo que entonces resplandeca Qu difcil nos resulta irradiar esa gloria misteriosa que
ya no resplandece, todos nuestros aparatos no son capaces de registrar. Nos
ofuscado por un esplendor incomparable. vemos constantemente solicitados por las falsas y efmeras
11
Si lo transitorio fue glorioso, glorias del mundo en que vivimos, y desalentados por la
cunto ms lo ser lo permanente? oscuridad que nos envuelve y nos invade. Qu hacer para
irradiar la gloria autntica? Exponerse reiterada y sosega-
(REFLEXIN. Cmo aplico el aforismo del v. 6 a mi damente a la contemplacin del misterio pascual; sentir la
vida, a la de mi comunidad y a la de mi congregacin?). gloria como sentimos la fuerza; no echar un velo sobre
La gloria que irradia el apstol es la de Jesucristo glo- nosotros, rehusando la contemplacin, o sobre el
rificado. No es suya, sino que es reflejo de la de Cristo, y Evangelio, alejndolo de una lectura accesible y asidua por
as debe ser reconocida. Pero no es una gloria triunfalista nuestra parte.
ni espectacular. Triunfalismo es desplegar y exhibir xi- Y qu decir del AT? Puede irradiar la gloria de
tos humanos. Espectacular es la gloria que el mundo Cristo? Slo podr irradiarla si primero la recibe de l.
crea y reconoce. Solemos llamar estrellas a personajes Novum Testamentum in Vetere latet, Vetus Testamentum in
que descuellan por alguna actividad, especialmente en el Novo patet (el Nuevo Testamento est escondido en el
terreno del deporte y del cine, como si irradiaran sobre la Antiguo, y el Antiguo se hace patente en el Nuevo). Cristo
sociedad luz propia, cuando en realidad la reciben de una estaba escondido, velado en imgenes literarias y en insti-
sociedad deslumbrada. Pero lo cierto es que hay fabrican- tuciones. Al ser glorificado, retira el velo y desvela el sen-
tes de estrellas, y la gente se lo cree. tido profundo y ltimo del AT. El mismo Seor inaugur la
118 COMO EL PADRE ME ENVI, YO OS ENVO CARCTER GLORIOSO Y ESCATOLGICO DEL APOSTOLADO 119

nueva lectura camino de Emas: ...y comenzando por Escritura con falsas interpretaciones, antes bien, explica su
Moiss y siguiendo por todos los profetas, les explic lo verdad.
que en toda la Escritura se refera a l; escuchndolo, los Omitiendo por ahora el versculo 18b, consideremos la
dos discpulos estaban en ascuas {Le 24 27.32). respuesta de Pablo a una objecin. En efecto, si tan res-
12
Animados de esa esperanza, plandeciente es el Evangelio, cmo se explica que se
procedemos con toda franqueza. ofusque para algunos? Sencillamente, porque estn volun-
13 tariamente obcecados, al negarse a creer.
No como Moiss, que se echaba un velo por la cara,
de modo que los israelitas no se fijaran 3
Y si nuestro evangelio est velado,
en el fin de lo transitorio. lo est para quienes se pierden;
14 4
Con todo, su inteligencia se les embot, a quienes, por su incredulidad, el dios de este mundo
pues hasta hoy, cuando leen el Antiguo Testamento, les ha cegado la mente para que no les amanezca
el velo permanece y no se descubre, la claridad del glorioso evangelio de Cristo,
porque slo con Cristo caduca. que es imagen de Dios.
15
Hasta el da de hoy, cuando leen a Moiss,
un velo les cubre el rostro. El dios de este mundo es el que este mundo reconoce y
16
Pero cuando se vuelva al Seor, se remover el velo. venera como su dios aunque lo tenga secularizado; es
17 la divinidad rival del Dios verdadero (cf. Mt 4,10).
Ese Seor es el Espritu,
y donde est el Espritu del Seor hay libertad.
18
Y nosotros todos, reflejando con el rostro descubierto 1.2. El segundo polo del discurso es la Imagen. Ha sonado
la gloria del Seor... en el ltimo verso citado. Para el comentario uniremos
3,18b con 4,4b-6:
4 ' ...por eso, habiendo recibido este ministerio
por pura misericordia, no nos acobardamos; 18b
Y nosotros, reflejando con el rostro descubierto
2
antes bien renunciamos a la vergonzosa clandestinidad. la gloria del Seor, nos vamos transformando
No procedemos con astucia, falsificando la palabra en su imagen con esplendor creciente,
de Dios, sino que, declarando la verdad, como bajo la accin del Espritu del Seor.
nos encomendamos delante de Dios
a la conciencia de quien sea. [...] la claridad del glorioso evangelio de Cristo,
que es imagen de Dios.
El fin de lo transitorio es el final, pero es tambin la No nos anunciamos a nosotros,
finalidad: cuando se cumple la finalidad de una actividad, sino a Cristo Jess como Seor
llega tambin su final. La vuelta al Seor es, en el texto y a nosotros como siervos vuestros por Jess.
del xodo, la visita reiterada a la Tienda del Encuentro, El mismo Dios que mand a la luz brillar en la tiniebla
mientras que en el texto de Pablo es la conversin a la fe ilumin vuestras mentes
cristiana. La clandestinidad puede aludir a los cultos para que brille en el rostro de Cristo
mistricos y a doctrinas esotricas. Pablo no falsifica la la manifestacin de la gloria de Dios.
120 COMO EL PADRE ME ENVI, YO OS ENVO CARCTER GLORIOSO Y ESCATOLGICO DEL APOSTOLADO 121

Con la encarnacin del Hijo de Dios, la situacin ha Armados de estas reflexiones, podemos entender la
cambiado, porque l realiza la imagen perfecta de Dios e frase del verso 18a: Nosotros todos [apstoles y cualquier
irradia su gloria. Slo que en su vida mortal no era eviden- cristiano], con el rostro descubierto [sin taparnos los ojos
te la imagen de Dios, cuya gloria permaneca escondida. para no ver, sin guardar para nosotros el glorioso mensaje,
Apenas permiti vislumbrar sta en la Transfiguracin, sin empaar su brillo], reflejamos la gloria del Seor [no
cuando la imagen, por as decirlo, se disolvi en el esplen- somos nosotros la fuente luminosa, sino que recibimos el
dor: su rostro resplandeca como el sol, y sus vestidos se esplendor al exponernos a sus rayos] y nos vamos trans-
volvieron blancos como la luz (Mt 17,2). En la resurrec- formando en su imagen [como una pelcula que, expuesta
cin recobra la plenitud de gloria que le corresponde. a un objeto iluminado, capta y fija su imagen] con esplen-
dor creciente [poco a poco vamos adoptando sus rasgos, su
Ha llegado la hora, Padre; da gloria a tu Hijo, humildad, su bondad y entereza..., y cada vez nos parece-
para que tu Hijo te d gloria... mos ms al hermano mayor y vamos rehaciendo en noso-
Ahora, Padre, t dame gloria junto a ti, tros la imagen de Dios, antes desfigurada; el esplendor se
la gloria que tena junto a ti fija en imagen, y la imagen luce serenamente], como bajo
antes de que hubiera mundo (Jn 17,1.5). la accin del Espritu del Seor [que suministra la energa
necesaria para operar la transformacin].
Una vez resucitado, Jess puede adoptar la figura de Este versculo nos da la clave de la contemplacin cris-
hortelano, de caminante, de observador junto al lago...; tiana y apostlica, que no consiste en discurrir ni es inicia-
pero se identifica de modo que los suyos puedan reconocer tiva o realizacin nuestra. Abrimos los sentidos del espri-
como glorificado al Jess con el que han convivido. Ahora tu y contemplamos, como si mirramos detenidamente un
puede decir con todo derecho: Quien me ve a m ve al cuadro o escuchramos atentamente un concierto, como
Padre (Jn 14,9). Antes Felipe no lo perciba. Ahora, oliendo y saboreando y palpando... Nos exponemos sin tra-
Jess, que tambin como hombre es imagen de Dios, bas ni resistencias y dejamos al Espritu que acte en noso-
muestra su gloria radiante, y nosotros contemplamos su tros: Contempladlo y quedaris radiantes (Sal 34,6).
gloria, gloria como de Hijo nico del Padre (Jn 1,14).
Ahora confesamos: l es reflejo de su gloria, impronta de Contemplamos los misterios de la vida de Cristo, que,
su ser (Heb 1,3). por estar glorificados, nos transmiten con su esplendor su
imagen. Ahora s que somos hijos de Dios, parecidos a l
Pero no slo eso; ahora Jess resucitado proyecta su (cf. Mt 5,45), porque nos parecemos a su Hijo. Aunque
gloria sobre la entera vida mortal, retirando el velo de todava falta lo principal: Queridos, ya somos hijos de
humildad que la ocultaba. Su nacimiento queda glorifica- Dios, pero todava no se ha manifestado lo que seremos.
do: Gloria a Dios en lo alto (Le 2); tambin es glorifica- Nos consta que, cuando aparezca, seremos semejantes a l
do el milagro de Cana: Manifest Jess su gloria (Jn y lo veremos como l es (1 Jn 3,2).
2,11); incluso su pasin queda glorificada: Ahora este Del v. 4,4, por otra parte, hemos omitido esta frase: la
Hombre ha sido glorificado, y Dios ha sido glorificado por claridad del glorioso Evangelio de Cristo, que es imagen
l(/n 13,31). de Dios. El Evangelio escrito, en el que se ha plasmado
122 COMO EL PADRE ME ENVI, YO OS ENVO CARCTER GLORIOSO Y ESCATOLGICO DEL APOSTOLADO 123

esta imagen, fue compuesto ya a la luz de la glorificacin No deja de ser un tanto extrao que nosotros hayamos
y no como simple crnica humana. Por eso tomamos el apagado en nuestra vida cristiana y en nuestra actividad
Evangelio para contemplar en l a Cristo, como imagen apostlica ese recuerdo de la parusa, tan presente y activo
glorificada del Padre. El Evangelio es obra del Espritu y en las comunidades del NT. El apstol tendr que hacer un
llega a nosotros enriquecido con la energa del Espritu. esfuerzo para reactivarlo y comunicrserlo a otros... Lo
Pablo concluye remontndose a la creacin, porque la cual no tiene nada que ver con el escapismo de la historia
glorificacin de Jesucristo es la nueva y superior creacin. que fluye. No se trata de dividir sta en dos etapas y distri-
En el caos y la tiniebla primordiales resuena la primera buir adecuadamente entre ellas las piezas de nuestra exis-
palabra de Dios: Que exista la luz. Y la luz existi (Gn tencia: presente y futuro, inmanente y trascendente, terres-
1,3). En el caos y la tiniebla de la humanidad amanece una tre y celeste, cuerpo y alma, materia y espritu... Consiste
nueva luz y van tomando nueva forma los seres: para que ms bien en la tensin continua entre dos polos, tensin
brille en el rostro de Cristo la manifestacin de la gloria de que es fuente de energa espiritual y apostlica.
Dios (v. 6). Y nosotros repetimos conmovidos: Tu luz Vamos a meditar ahora una despedida y un testamento
nos hace ver la luz (Sal 36,10). de Pablo.
Como complemento, podemos meditar este texto de la
Carta a los Filipenses:
Nosotros somos ciudadanos del cielo, 3. Despedida de Pablo: Hch 20,17-38
de donde esperamos recibir al Seor Jesucristo,
el cual transformar nuestro cuerpo humilde Aunque la despedida no constituye en nuestra cultura un
en la forma de su cuerpo glorioso, acto final solemos viajar con frecuencia, Pablo es
con la eficacia con que puede someterse todo (Flp. 3,21). consciente de estar emprendiendo su ltimo viaje, de modo
que para los efesios esta despedida es el punto final. Para
Pablo es una despedida definitiva, en la que se desahoga
2. Carcter escatolgico del apostolado con un acento testamentario. Para ello hace venir desde
feso hasta Mileto a los jefes de la comunidad que l ha
Una persona est leyendo un libro interesante al aire libre. guiado durante algn tiempo.
De vez en cuando, levanta la mirada por encima de sus El Apstol se dirige con algunos compaeros a
gafas para observar el paisaje. Se quita las gafas para abar- Jerusaln para entregar el producto de la colecta a la igle-
car con la vista las montaas o el mar que se pierden en el sia pobre, la iglesia madre de Jerusaln. De all haba par-
horizonte; luego se las vuelve a poner para seguir leyendo. tido como perseguidor; partir tambin de all como per-
Por encima de las gafas, de manera imprecisa sigue pre- seguido?
sente el paisaje, como fondo constante y semiconsciente.
De manera semejante, Pablo, enfrascado en su apostolado, 17
Desde Mileto envi un recado
mira ms all de s y descubre el esperado y suspirado convocando a los ancianos de la comunidad.
final: la parusa. 18
Cuando llegaron, les dijo...
124 COMO EL PADRE ME ENVI, YO OS ENVO CARCTER GLORIOSO Y ESCATOLGICO DEL APOSTOLADO 125

El discurso, aunque elaborado por Lucas, es un tanto El arrepentimiento frente a Dios conduce a la fe en
desordenado, como si quisiera dar paso a recuerdos y pre- Jesucristo, que nos obtiene el perdn. Lo mismo predicaba
ocupaciones, mezclando el pasado con el futuro. Jess: Arrepentios y creed la buena noticia (Me 1,15). Fe
en Jess como Kyrios (Seor).
Seguiremos el hilo del discurso como si estuviramos
presentes, dejando que resuene en nosotros. Para ello, pri- As debemos tambin nosotros servir al Seor, ayudan-
mero trataremos de unirnos a los oyentes y participar en la do a los hombres, aportando la humildad de nuestros arre-
emocin del momento. En segundo lugar, pensaremos en pentimientos y las lgrimas de nuestras penalidades.
el balance apostlico que hoy tendramos que hacer al 22
comparar nuestra actividad con la de Pablo. Finalmente, Ahora, encadenado por el Espritu,
nos trasladaremos mentalmente al momento en que debe- me dirijo a Jerusaln sin saber lo que all me suceder.
23
Slo s que en cada ciudad el Espritu Santo me asegura
remos hacer nuestro balance final, el que da a da vamos
que me esperan cadenas y persecuciones.
preparando. 24
Pero no aprecio en nada la vida, con tal de completar
En una especie de autojustificacin, Pablo comienza mi carrera y el ministerio que recib del Seor Jess:
recordando lo que ha hecho y lo que no ha dejado de hacer. anunciar la buena noticia de la gracia de Dios.
Ambas cosas merecen nuestra atencin, porque el aposto-
lado consiste tanto en hacer como en no omitir: Ay de m Pablo, que saba de crceles y prisiones, se siente enca-
si no evangelizo!. denado a su destino por una fuerza superior, con el agra-
18
vante de que no le ha sido comunicado el desenlace. Jess
Vosotros sabis que desde el primer da que pis Asia subi a Jerusaln consciente de lo que all le esperaba:
he pasado todo el tiempo con vosotros. Mirad, subimos a Jerusaln, y este Hombre ser entrega-
19
sirviendo al Seor con toda humildad, do a los sumos sacerdotes y letrados, que lo condenarn a
con lgrimas y en todas las pruebas muerte (Mt 20,18). El Espritu informa a Pablo slo de
que me han procurado las intrigas de los judos. modo genrico. Le esperan padecimientos, pero... cu-
20
No he omitido nada til para predicaros e instruiros, les?, con qu resultado? El Apstol debe ignorar, abando-
en pblico y en vuestras casas. narse, confiar y seguir adelante, libremente encadenado.
21
A judos y griegos les he inculcado el arrepentimiento
Tu bondad vale ms que la vida (Sal 63,4). La vida
frente a Dios y la fe en nuestro Seor Jess.
me sirve para poder anunciar esa bondad tuya. Concluida
Ayudando a los hombres, Pablo sirve al Seor con la la carrera, ya no es necesario seguir viviendo. Una vez lle-
humildad de quien ha perseguido a la Iglesia, de quien se gado a la meta, el atleta se detiene: para qu seguir?
sabe vasija de barro: tal es el servicio que el Seor desea. Ahora deja libre y en paz a tu siervo, dijo Simen (Le
Las lgrimas expresan sus mltiples penalidades, en espe- 2,29). La gracia de Dios equivale aqu al perdn y el indul-
cial las ocasionadas por la resistencia y la hostilidad de sus to que concede a cuantos creen. No tiene sentido esforzar-
paisanos (cf. Rom 9,1-5). Predica la buena noticia, y luego se en prolongar la vida; el sentido de la vida no consiste
instruye con la catequesis. Aun siendo apstol de los paga- simplemente en vivir. El ministerio, que justifica la vida,
nos, no descuida a los judos. ser el que defina su trmino: Dios, no me abandones
126 COMO EL PADRE ME ENVI, YO OS ENVO CARCTER GLORIOSO Y ESCATOLGICO DEL APOSTOLADO 127

29
hasta que anuncie tu brazo y tu fuerza a la generacin veni- S que despus de mi partida se metern entre vosotros
dera (Sal 71,18). lobos rapaces que no respetarn el rebao.
30
26
Incluso de entre vosotros saldrn algunos
Por eso declaro hoy que dirn cosas descaminadas
que no soy responsable de la muerte de ninguno, para arrastrar tras s a los discpulos.
27
pues no me he abstenido de anunciar 31
Por tanto, vigilad y recordad que durante tres aos
el designio completo de Dios. no he cesado de amonestaros con lgrimas
ni de da ni de noche.
Responsable de la muerte, es decir, de quien no se
salva, segn la doctrina tradicional de Ezequiel en su ofi- En estas palabras de Pablo entrevemos algunas preocu-
cio de centinela: Pero si el atalaya divisa la espada que paciones de Lucas. En los Hechos de los Apstoles se des-
avanza y no toca la trompeta, y el vecindario no se pone criben situaciones semejantes a lo largo de la historia de la
alerta, y llega la espada y arrebata a alguno de ellos, stos Iglesia, incluidos nuestros tiempos. (Valga esto para corre-
mueren por su culpa, pero al atalaya le tomar cuenta de la gir ilusiones y mantener la vigilancia; como los discpulos
sangre (Ez 33,1-9). l designio completo de Dios incluye en la ltima Cena, preguntemos humildemente: Maestro,
promesas y amenazas, es decir, la declaracin de las con- soy yo?).
secuencias del hecho de creer o no creer, del mismo modo
Cuando Pablo se vaya, dejar en su puesto a alguien
que la antigua alianza inclua bendiciones y maldiciones
que se haga cargo de la comunidad: un personaje inespera-
para quien cumpla o infringa la ley.
do, una personificacin:
En este punto, Pablo se encara con el futuro y anticipa 32
Ahora os encomiendo al Seor
un encargo genrico con la conocida imagen del pastor y al mensaje de su gracia,
28 que tiene poder para construiros
Cuidad de vosotros y de todo el rebao y otorgar la herencia a todos los consagrados.
que el Espritu Santo os encomend
como a pastores de la Iglesia de Dios, La mencin del Seor no es sorprendente, pues se trata
que adquiri pagando con su sangre. de Jesucristo vivo, que permanece con la Iglesia hasta el
fin de los tiempos (cf. Mt 28,20). Lo nuevo es el papel del
Despus, como Moiss antes de morir, contempla un Evangelio, mensaje de su gracia, concebido como arqui-
futuro sombro (en el que Lucas anticipa ulteriores sucesos tecto que edifica el templo o ciudad de la Iglesia y como
de las iglesias): Congregadme a todos los concejales de depositario que entrega al beneficiario una herencia. Lo
las tribus y a los magistrados. Quiero recitar en su presen- cual significa considerar el Evangelio como realidad viva y
cia estas palabras y citar contra ellos como testigos al cielo operante: custodio de nuestra fe, garanta de nuestra espe-
y a la tierra, porque s que, cuando yo muera, os perverti- ranza. Si el Evangelio penetra en m, en mi comunidad, se
ris y os apartaris del camino que os tengo sealado (Dt convierte en fuerza constructiva, edifica un templo, cons-
31,28-29). Peligros para la fe y la perseverancia, desde truye una ciudad. Si mi comunidad y yo inscribimos nues-
fuera y desde dentro. tros nombres en el Evangelio, ste ser el documento que
128 COMO EL PADRE ME ENVI, YO OS ENVO CARCTER GLORIOSO Y ESCATOLGICO DEL APOSTOLADO 129

nos acredite como herederos del reino celeste. Mantenga- 4. Testamento de Pablo: 2 Tim 4,6-8
mos bien unidos la persona y el mensaje del Seor.
Lo que sigue es una norma que ya conocemos y que Sabemos con bastante probabilidad que esta carta no es de
Pablo, aunque puede contener algn material paulino. En
nos trae a la memoria las protestas del profeta Samuel en
cualquier caso, el personaje que habla en ella se refiere a
su discurso de despedida (7 Sm 12):
su inminente y violenta muerte en un brevsimo testamen-
33
No he codiciado la plata ni el oro to espiritual. Antes han precedido las instrucciones al suce-
ni los vestidos de nadie. sor de su confianza. Tratemos de meditar este pasaje en su
34
Vosotros sabis que con mis manos he provedo calidad literaria de testamento de Pablo, siguiendo paso a
a las necesidades mas y de mis compaeros. paso el texto.
35
Os he enseado siempre que, trabajando as, 6a
En cuanto a m, ya hacen de m una libacin....
hay que acoger a los dbiles, recordando
el dicho del Seor Jess: "Ms vale dar que recibir". El oficiante del rito toma una copa de vino y, antes de
beber de ella y pasarla a los dems, vierte sobre el suelo un
Pablo ha trabajado no slo por su propio sustento pro- poco en honor de la divinidad que invoca. El hecho de pri-
pio, sino para ayudar a los necesitados, y tambin esta acti- varse del primer sorbo y entregarlo a la tierra propicia tiene
vidad la incluye en su apostolado. Aqu encuentran inspi- una cierta analoga con el sacrificio. Pablo es como una
racin cristiana las diversas formas de voluntariado, copa llena de la sangre de su vida. Una parte de ella ya la
El discurso de Pablo concluye con un dicho de Jess no ha derramado; otra parte la ha ido gastando en su actividad
recogido en los evangelios (agrafa): Ms vale dar que misionera. Queda an la ltima parte, la ms preciosa. l
recibir... de los hombres, se entiende, porque de Dios vale sabe que otros tomarn la copa la vasija de barro, la
ms recibir, y lo nico que nosotros podemos darle son las quebrarn y derramarn todo su contenido, la vida entera,
gracias. Entre los hombres, tan slo queda lo que damos. de golpe. En honor de qu divinidad? Pablo se la brinda a
Quien no se da se consume en s mismo. Dar significa su Seor: su sangre ser su libacin final. Y nadie volver
imitar la gratuidad de Dios (Sir 14,2-19 nos ofrece una ins- a beber de ella (fuera de nosotros, en sus cartas llenas de
truccin sobre el hombre tacao y el hombre generoso). vitalidad, por las que fluye su sangre apostlica).
6b
La hora de la partida es inminente.
Concluido el discurso, viene la emocionada despedida:
36
Es la hora de levar anclas para el viaje martimo
Dicho esto, se hinc de rodillas con todos y or. hacia el ocaso del sol (y del hombre, como pensaban los
37
Sucedi un sollozo general; egipcios). Se trata de un viaje sin retorno, pero no como el
echndose al cuello de Pablo lo abrazaban, de Job al pas de tinieblas y sombras... donde la misma
38
pesarosos sobre todo por lo que haba dicho: claridad es oscura {Job 10,21-22).
que no volveran a verlo. Cmo concebimos nosotros este viaje definitivo? De
Despus lo acompaaron hasta el barco. ordinario, lo concebimos con la imaginacin, sin ser capa-
130 COMO EL PADRE ME ENVI, YO OS ENVO CARCTER GLORIOSO Y ESCATOLGICO DEL APOSTOLADO 13 1

ees de prescindir de las coordenadas de espacio y tiempo, El Apstol ha peleado consigo mismo y con los dems
que son para nosotros como una unidad o como un cauce lleva impresas en su cuerpo las marcas de la pelea y
que se prolonga indefinidamente y dentro del cual nos ha corrido hasta la meta sin detenerse (pelear y correr son
encontramos. Tambin a Dios lo imaginamos dentro de los signos de su apostolado). Y ha conservado adems la fe
dichas coordenadas cuando decimos de l que exista desde en Jesucristo y la fidelidad a la tarea encomendada. De la
siempre, que todo lo saba de antemano, que todo lo haba pelea del cristiano habla Ef'6,12: ...pues no peleis contra
decidido con anterioridad..., dando lugar a clebres y seres de carne y hueso, sino contra las autoridades, contra
solemnes controversias teolgicas. En Dios no hay un las potestades, contra los soberanos de estas tinieblas....
antes; el tiempo es una cualidad del universo creado. 8
Ahora bien, si el lenguaje imaginativo es inevitable, tam- Slo me queda la corona de la justicia
bin es necesaria la crtica del mismo. que el Seor, como justo juez, me entregar aquel da.
Imaginamos que al morir seguimos dentro de este tiem-
po y deberemos sufrir tantos das, meses o aos de purga- Llega el momento de coronar al atleta victorioso, y el
torio; imaginamos un infierno de aos sin trmino; ms juez-rbitro es el Seor, el mismo por el cual y hacia el
an, imaginamos un tiempo que avanza en la direccin de cual ha corrido. Seor es ttulo de gloria. Su llegada es
la entropa; imaginamos que llegar un ltimo da en el que para Pablo la parusa. Slo que en esta competicin hay
vendr Jesucristo a juzgarnos... Mateo ofrece esta escena a coronas para cuantos corran fielmente hasta la meta: Y no
nuestra imaginacin (cf. Mt 25,31-46)). Conviene que slo a m, sino a cuantos desean su manifestacin (v. 8b).
hagamos un esfuerzo para distanciarnos de estas imgenes
que empleamos. Al morir, el hombre abandona su sistema (REFLEXIN. Esperamos nosotros con amor la venida
de espacio y tiempo y pasa a otro sistema que no podemos de Cristo, el encuentro final con l? Instintivamente,
conocer ni imaginar por ahora. En un punto de este siste- sentimos terror ante la muerte siempre nos han
ma, o de la conjuncin de ambos, acontece el encuentro hablado de un juicio final terrorfico, dies irae y no
con el Seor glorioso. A cada uno su parusa, sea como entendemos la frase de Le 21,28: Levantad la cabeza,
fuere la otra (cf. DENZINGER-SCHNMETZER, Index L 7c, que se acerca vuestra liberacin. No comprendemos
especialmente n. 76). Si me muevo dentro de un crculo, los deseos de morir de los santos: Vivo sin vivir en m
por cualquier punto por donde salga encontrar el final, / y tan alta vida espero, / que muero porque no muero.
...cuando ests en tu reino [...]. Hoy estars conmigo en el No decimos de veras: Anunciamos tu muerte, procla-
paraso {Le 23,42). mamos tu resurreccin. Ven, Seor Jess!, ni estamos
realmente esperando la gloriosa venida de nuestro
Pablo leva anclas. No navega hacia Malta e Italia, sino Salvador Jesucristo. No hemos incorporado la tensin
para dar alcance al que un da lo alcanz. En ese escatolgica a nuestra vida cristiana y a nuestra activi-
momento mira hacia atrs, a su misin apostlica, atltica: dad apostlica).
a una batalla y a una carrera.
7
He peleado la noble pelea, he terminado la carrera,
he mantenido la fe.
132 COMO EL PADRE ME ENVI, YO OS ENVO CARCTER GLORIOSO Y ESCATOLGICO DEL APOSTOLADO 133

5. Casa, patria y vestido: 2 Cor 5,1-10 Tenemos nuestra casa, nuestros compaeros y nuestra
actividad; nos sentimos bastante a gusto. Percibimos la
Este texto es un tanto difcil, porque en l mezcla Pablo casa como hogar, y a los compaeros como familia; y la
tres imgenes para una misma realidad: casa, patria y ves- actividad da sentido a nuestra vida. No querramos quedar-
tido. En una primera lectura, es fcil reconocer esas tres nos solos e inactivos. La inercia y la soledad son el gran
imgenes: sufrimiento de los ancianos.
1 Pablo nos recuerda que no estamos avecindados en
Sabemos que, si la tienda terrestre en que vivimos
nuestra ciudad, sino que vagamos como beduinos transhu-
se deshace, recibimos de Dios alojamiento,
mantes, cargando con las tiendas para plantarlas en parajes'
una vivienda eterna en el cielo,
no construida por manos humanas. sucesivos.
2
Entre tanto, suspiramos con el deseo de revestirnos Nuestra condicin corprea y mortal es nuestra tienda,
la habitacin celeste, como afirmaba el rey Ezequas en su plegaria: Levantan y
3
si es que llegamos vestidos y no desnudos. enrollan mi morada como tienda de pastores (Is 38,17).
4 Job ofreca una variante: Los que habitan en casas de
Pues los que habitamos en tiendas barro cimentadas en arcilla (Job 4,19). Slo que, junto a
suspiramos abrumados, nuestras tiendas efmeras, acamp un da la Palabra (Jn
porque no quisiramos desvestirnos, sino revestirnos; 1,14).
de modo que lo mortal fuera absorbido por la vida.
5
Quien nos prepar precisamente para ello es Dios, La patria. Los hebreos vivieron como forasteros en
que nos da como prenda el Espritu. Egipto, como desterrados en Babilonia Somos ciudada-
6 nos del mundo o forasteros y desterrados? Se trata de dos
As que estamos siempre animosos y sabemos que,
mientras sea el cuerpo nuestra patria, conceptos diversos, como tambin es diverso el sentimien-
estamos desterrados del Seor. to que les acompaa. En ambos casos, significa sentirse
extrao, extranjero. Reza David: Ante ti somos emigran-
Pues procedemos por fe, no por visin.
tes y extranjeros, igual que nuestros padres (Sal 39,13). Y
Pero con nimo preferimos desterrarnos del cuerpo afirma el Seor: En lo mo sois emigrantes y criados (Lv
para residir junto al Seor. 25,23). Y Heb 11,13 pronuncia unas frases que, alecciona-
En cualquier caso, en la patria o desterrados, dos por Pablo, podemos aplicar a nuestra vida: Con esa fe
aspiramos a serle agradables. murieron todos sos sin haber recibido lo prometido, aun-
que vindolo y saludndolo de lejos y confesndose pere-
Todos hemos de comparecer ante el tribunal de Cristo grinos y forasteros en la tierra.
para recibir el pago de lo que hicimos con el cuerpo,
el bien o el mal.
El vestido. La tercera imagen es ms difcil, pues juega
con los correlativos desnudo, vestido y revestido
Vamos a identificar el vestido con nuestra corporeidad
134 COMO EL PADRE ME ENVI, YO OS ENVO

mortal. El muerto est desnudo; el vivo lleva un vestido


que se desgasta; el glorificado se ha revestido de una cor- 8
poreidad esplendorosa e indestructible; o, mejor an, el Carcter trinitario del apostolado
revestimiento luminoso transforma y sublima la corporei-
dad sin anularla. El resultado no es un espritu puro. Pues
bien, aunque todos hemos de comparecer para recibir el
premio o el castigo, el apstol cuenta con la prenda del
Espritu, que le garantiza el revestimiento de gloria, la Varias veces hemos encontrado a la Trinidad en nuestro
morada permanente y la patria celestial. recorrido. Vamos a dedicar ahora un par de meditaciones al
tema. Para la primera tomaremos algunos prrafos de la
reflexin del P. Arrape titulada La inspiracin trinitaria
del carisma ignaciano. (Puede encontrarse el texto com-
pleto, sin las notas, en PEDRO ARRUPE, SJ, La identidad del
jesuta en nuestros tiempos [edicin preparada por Miguel
Mendizbal], Sal Terrae, Santander 1981, pp. 391-435).
Para la segunda ofrecer una serie de citas sobre la activi-
dad del Espritu Santo en el apostolado.

1. Carcter trinitario
De la extensa exposicin del P. Arrupe tomo dos series de
prrafos. La primera, sobre el tema contemplativo en la
accin, subraya el movimiento de descenso. La segunda
arranca de una reflexin sobre las personas de la Trinidad,
de la que el autor saca consecuencias para la pobreza y
para la unin. En la meditacin del texto, donde se lee
jesuita, ponga cada cual su vocacin particular o el
genrico apstol, persona dedicada al apostolado. (Cito
segn la numeracin de los prrafos del texto original):

Primer punto
76. Trinitaria es tambin, en el carisma de la Compaa,
la nota de ser contemplativos en la accin. Asombra
saber que Ignacio, cuando vive las experiencias msticas
] 36 COMO EL PADRE ME ENVI, YO OS ENVO
CARCTER TRINITARIO DEL APOSTOLADO 1 37

que revela en su Diario, sigue desarrollando su actividad nuestra vocacin; para ese tal hay cartujos... cuya vocacin
normal: el gobierno de la Compaa, multitud de cartas, es sa. La nuestra ms nos pide que ayudarnos a nosotros,
visitas hechas y recibidas, y otras actividades apostlicas. y la gracia de nuestra religin nos ayuda a esto3. Y poco
Por aquellos das est fundando la Casa de Santa Marta despus: Ninguno se piense que en la Compaa le ayuda
para recoger a cortesanas romanas, negociando con el Papa Dios para s solo. Es precisamente la contemplacin de
la supresin del lmite de sesenta profesos, fundando la los misterios trinitarios lo que ha lanzado a Ignacio a la
casa para catecmenos, etc. Nada de esto distrae a Ignacio accin apostlica. La trayectoria espiritual de Ignacio,
de su intimidad trinitaria; ms an, tiene algunas de esas como se pone de manifiesto en pasajes claves de su Diario''
gracias extraordinarias en la antesala de los Cardenales y mirando hacia arriba, comienza buscando en Dios
aun en la misma calle. la luz y la imagen primordial, pero sin detenerse en l, sino
bajando a la letra para seguir encontrndolo en las reali-
77. La contemplacin y la accin no son incompatibles. dades terrestres. Elevarse de las criaturas al Creador es
Cuando Nadal refiere cmo la vida espiritual de Ignacio una forma de oracin ciertamente no desconocida para
estaba centrada en la Trinidad, sobre todo en sus ltimos Ignacio; pero ms caracterstico de l es ese descenso
aos, concluye con estas palabras: Este tipo de oracin desde arriba a las creaturas como trmino de la accin divi-
que tan excepcionalmente consigui nuestro Padre Ignacio na5. En su primera visita a Espaa (1553), Nadal insiste en
por gran privilegio de Dios, le haca adems sentir la pre- que lo mismo, en su grado, debe ser propio de todo jesu-
sencia de Dios y el sabor de las cosas espirituales en todas ta: El sentimiento de la oracin y affecto della que incli-
las cosas, en cuanto haca, en cuanto conversaba, siendo na a recogimiento y solicitud necesaria no parece ser pro-
contemplativo en la accin (lo que l explicaba diciendo pia vocacin de la Compaa, sino aquel que inclina al
que hay que hallar a Dios en todas las cosas)1. Ignacio se exercicio de su vocacin y ministerio6.
esforz por instruir a la Compaa que su oracin no ha
de ser especulativa, sino prctica2. Lo mismo deca el pro- 78. Pero no es slo la oracin la que debe impulsar la
pio Nadal cuando recorra Europa difundiendo las actividad apostlica, sino que a su vez tambin sta tiene
Constituciones y transmitiendo a las recientes comunida- que realimentar y promover la oracin. Es la conocida teo-
des el genuino modo de proceder de la Compaa. Deca en ra nadaliana del crculo accin-contemplacin: ste es el
Alcal: La oracin y la soledad, sin medios exteriores crculo que yo suelo decir hay en los ministerios de la
para ayudar a las almas, son propias de las religiones Compaa: por lo que vos hicisteis por los prjimos y ser-
monacales, pero no de nuestro Instituto. Quien quiere sole- visteis en ello a Dios, os ayuda ms en casa en la oracin
dad y toda oracin, a quien agrada el rincn y huir de los y en las ocupaciones que tenis para vos; y esa ayuda
hombres y el trato con ellos para aprovecharlos, no es para
3. J. NADAL, 3a Pltica de Alcal, en Comm. de Inst., p. 324.
1. J. NADAL, Annotationes in Examen, MHSI (= Monumenta 4. Diario, 7 marzo 1544.
Histrica Societatis lesu), Nadal IV, p. 651. 5. Cf. I. IPARRAGUIRRE, Obras Completas de San Ignacio de hoyla,
2. J. NADAL, 2a Pltica de Alcal, n. 9, FN (= Fontes Narrativi), I, p. BAC, Madrid 19977, p. 338.
193. 6. J. NADAL, Orationis Ratio in Soc, MHSI, Nadal IV, p. 673.
138 COMO EL PADRE ME ENVI, YO OS ENVO CARCTER TRINITARIO DEL APOSTOLADO 139

mayor os hace que despus, con mayor nimo y con ms 89. Autodonacin. El misterio trinitario es, pues, en el
provecho, os ocupis del prjimo. De modo que el un exer- fondo, un misterio de amor y de comunin interpersonal
cicio a veces ayuda otro, y el otro a ste7. entre las personas divinas...
(Desde el Principio y fundamento de estos Ejercicios
hamos contemplado la misin apostlica como un descenso 90. La persona como tal es, por naturaleza, social y
para volver a ascender). abierta a la relacin. En la medida en que esta relacin es
comunin, y no slo comunicacin, la persona huma-
na afirma su autonoma y originalidad propias: darse a
Segundo punto otros es el mejor uso que puede hacerse de la capacidad de
autodeterminacin. Esta afirmacin consciente del propio
87. ...En las personas divinas est el modelo supremo ser y la deliberada donacin de s mismo es la mayor apro-
del hombre para los dems. ximacin que podemos hacer a la imagen perfecta de la
Trinidad...
88. La total disponibilidad del jesuita, no slo respecto
a su superior en una relacin de obediencia y de receptivi- 91. Por otra parte, visto a la luz trinitaria, todo el ego-
dad de la misin, sino tambin hacia los hermanos, se smo humano (la explotacin, el conculcamiento de los
basa en ese supremo ideal trinitario por el que las personas derechos ajenos, la injusticia, la apropiacin indebida de
divinas se comunican plenamente. Una circuminsesin los bienes materiales o morales ajenos...), anttesis de la
misteriosa en la Trinidad, que entre nosotros, humanos, donacin de s, no se presenta acaso como pecado de ate-
debe ser reproducida analgicamente en una donacin smo, dado que niega que Dios es en nosotros y que noso-
total, en una mutua aceptacin total, en una condivisin tros somos para Dios? No son la negacin impa en el
total. Sentirme en el otro, sentir al otro en m, aceptarlo y sentido tcnico de la palabra del concepto que Dios tiene
ser aceptado... es un ideal de suprema perfeccin, sobre de la persona humana, concebida al modo divino, y de las
todo sabiendo que el otro es morada de Dios, que Cristo relaciones que deben existir entre nosotros, fundadas en la
est en l, que sufre y ama en l y que me espera en l. Un donacin y la condivisin? Promover la justicia es tambin
apostolado concebido en esta ptica es de una pureza sin restaurar en nosotros el modelo de la relacin trinitaria.
lmites, de una generosidad absoluta. Es la plenitud de la Liberar al oprimido es recuperar el sentido de la paridad en
fuerza bautismal comunicada por la gracia, que nos vincu- que nuestra condicin de personas hechas a imagen divina
l a la Trinidad y a la comunidad de todos los hombres, nos ha colocado. Luchar por la paz es redescubrir la igual-
igualmente creados y redimidos por Dios y destinados a dad de nuestra condicin de hijos del Padre y de hermanos
participar de su vida divina. de Jesucristo por la obra del Espritu. No hay verdadera
persona sin verdadera donacin. Y cuanto se opone a la
donacin egosmo, replegamiento sobre uno mismo,
explotacin, opresin... nos despersonaliza en el sentido
trinitario del trmino...
7. J. NADAL, 3a Pltica de Alcal, en Comm de Inst., p. 328.
140 COMO EL PADRE ME ENVI, YO OS ENVO CARCTER TRINITARIO DEL APOSTOLADO 141

92. De este concepto de la persona que alcanza su ple- 96. Comunidad. La comunidad es un elemento de la
nitud en la donacin se deducen dos conceptos sumamen- vida religiosa que ha recibido en los ltimos tiempos una
te importantes: el de pobreza y el de comunidad... necesaria y justa revalorizacin. [...] La comunidad reli-
giosa no nace de consideraciones tomadas del campo secu-
93. Pobreza. Jess, en su vida humana, es la poten- lar o mundano; ni siquiera se basa, primariamente, en la
ciacin infinita de la capacidad de despojo, porque, sien- sublimacin religiosa del carcter de sociabilidad que tiene
do Dios, no se aferr vidamente a su condicin divina, el hombre. Su origen es mucho ms alto. En un sentido ple-
sino que se despoj de todo y opt por hacerse siervo, nsimo, podemos decir congregavit nos in unum Christi
hombre entre los hombres, humillndose y acatando la amor.
voluntad de Dios hasta la muerte, y muerte en la cruz8. En
esta cruz, Jess, cuya nica persona es divina y eterna- 98. Ignacio, de quien sabemos por su Diario que fue
mente engendrada del Padre, siente el desgarramiento de introducido a la contemplacin del gozo trinitario de la
su persona humana e invoca al Padre, por el que se siente comunidad de personas, nos ha dejado en las Constitucio-
abandonado. La pobreza de Cristo es tan total, que tiene nes una pista preciosa sobre el fundamento trinitario de
necesidad de esa voluntad del Padre para subsistir9. Su toda autntica comunidad religiosa, en el que habr de
nico bien es su dependencia radical del Padre. Su riqueza basarse cualquier ulterior desarrollo. El vnculo principal
es su pobreza, porque su subsistencia es su dependencia. de entrambas partes para la unin de los miembros entre s
La pobreza del Hijo de Dios consiste en esa doble actitud: y con la cabeza es el amor de Dios nuestro Seor; porque
recibir todo del Padre y devolverle todo en la accin de estando el superior y los inferiores muy unidos con la su
gracias. Nosotros mismos somos don del Padre a su Hijo divina y suma Bondad, se unirn muy fcilmente entre s
Aquellos que t me has dado10 y hemos sido enri- mismos. Pero Ignacio especifica ms y refleja su concep-
quecidos con su pobreza". Jess es el pobre primero y por cin del descenso de todas las cosas de la Trinidad.
excelencia: nos recibe del Padre como hermanos y nos Contina: ...se unirn muy fcilmente entre s mesmos,
devuelve al Padre como hijos. Como hombres, ms an por el mesmo amor que della (de la divina y suma Bondad)
como religiosos, nuestra pobreza teolgica consiste en pri- descender y se extender a todos los prximos, y en espe-
mer lugar en recibir esa pobreza de Jess, es decir, en abrir- cial al cuerpo de la Compaa12...
nos al don que nos hace Jess.
99. Pero cmo pueden nuestras comunidades ser ins-
94. Pero estas consideraciones sobre la pobreza teol- piradas por el modelo de la pluralidad personal trinitaria?
gica no pueden ser opio adormecedor que nos distraiga de La respuesta es fcil: por el amor y por la misin. La
la pobreza real. Cristo fue tambin y eminentemente comunin entre nosotros refleja la koinona divina en
cuanto Dios ha querido vincularnos consigo, por amor,
pobre material...
para una misin dada por la obediencia, no slo indivi-
dualmente, sino en cuanto partcipes de una conspiracin
8. Flp 2,7-8.
apostlica que procede de l...
9. Jn 4,34.
10. Jn 17,6.
11. 2 Cor 8,9. 12. Constituciones, n. 671.
142 COMO EL PADRE ME ENVI, YO OS ENVO CARCTER TRINITARIO DEL APOSTOLADO 143

2. La accin del Espritu Santo Le 4,1: Jess, lleno de Espritu Santo, se alej del
Jordn y se dej llevar por el Espritu en el desierto.
Ya en el Principio y fundamento, las palabras del envo El desierto es lugar tradicional de prueba y tentacin.
terminaban as: Recibid el Espritu Santo. Junto a la La prueba de Jess consiste en la gran confrontacin entre
misin del Hijo, tiene lugar el envo constante del Espritu: el proyecto del Padre y el contraproyecto del rival. El
lo enva el Padre y lo enva Jesucristo glorificado. Espritu elige el escenario y dispone el drama: el viento
empuja a Jess hacia el desierto y a travs del desierto, en
un desolado panorama de dunas movidas por el viento.
2.1. La accin del Espritu Santo sobre Jess
ENCARNACIN. Le 1,35: El Espritu Santo vendr sobre AUTOPRESENTACIN en la sinagoga de Nazaret. Le 4,14-
ti, y el poder del Altsimo te har sombra; por eso, el con- 22 (citando a Is 61,1-2): Impulsado por el Espritu, Jess
sagrado que nazca llevar el ttulo de Hijo de Dios. volvi a Galilea... "El Espritu del Seor est sobre m,
Como en una nueva creacin, el Espritu se cierne porque l me ha ungido para que d la buena noticia a los
sobre las aguas maternas de Mara, operando una fecundi- pobres [...]. Hoy, en presencia vuestra, se ha cumplido esta
dad maravillosa. Mucho ms que la eleccin de Jeremas o Escritura".
del Siervo desde el vientre materno. Jess se identifica como el anunciado por la profeca, el
ungido y heraldo de la buena noticia. Slo en l se cumplen
BAUTISMO. Mt 3,16: Jess se bautiz, sali del agua, y perfectamente la uncin y la misin. Los presentes viven
al punto se abri el cielo, y vio al Espritu de Dios que un momento histrico excepcional: el cumplimiento de las
bajaba como una paloma y se posaba sobre l. Se oy una profecas, el testimonio de Jess sobre el Espritu y sobre
voz del cielo que deca: "ste es mi Hijo querido, mi pre- su misin. La escena se repite para nosotros en la contem-
dilecto". placin del Evangelio.
Aparece aqu el esquema trinitario. La figura de la
paloma podra aludir al amor del Cantar de los Cantares: CURACIONES. Mt 12,15-21: Curaba a todos [...]. As se
significara entonces el Espritu de amor otorgado a Jess. cumpli lo que anunci el profeta Isaas [42,1-4]: "Mirad a
Para el posarse del Espritu-viento, vase Is 11,2: ...sobre mi siervo, a quien sostengo; mi elegido, a quien prefiero.
el cual se posar el Espritu del Seor. Espritu, tanto Sobre l pondr mi Espritu para que anuncie el derecho a
en hebreo como en griego, significa viento. El viento es los paganos. No gritar, no altercar, no vocear por las
invisible y pasa; el ave es visible y se posa. Nuestra icono- calles. La caa cascada no la quebrar, el pbilo vacilante
grafa ha preferido la paloma para representar al Espritu no lo apagar. Promover eficazmente el derecho. En su
Santo, dado que el viento es difcil de representar. Pero no nombre esperarn los paganos".
deberamos perder de vista la imagen literaria del viento. La aplicacin del texto de Isaas a las curaciones debe-
ra sorprendernos. Acaso el curar un brazo paraltico es
DESIERTO. Mt 4,1: Entonces Jess, movido por el promover el derecho? Si la salud es un derecho humano
Espritu, se retir al desierto para ser puesto a prueba por elemental, parece que s. Cuntos enfermos hay en el
el Diablo. mundo porque la sociedad no les reconoce sus derechos...!
144 COMO EL PADRE ME ENVI, YO OS ENVO CARCTER TRINITARIO DEL APOSTOLADO 145

Las mujeres y hombres que se dedican a la beneficencia Pablo se imagina al Espritu como un elemento lquido
sanitaria prolongan a su modo el ministerio de Jess; lo en el que nos sumergimos y del que bebemos. Un elemen-
hacen sacrificndose, porque est sobre ellos el Espritu to envolvente y penetrante, como un recinto, y fuente de
de Jess. La tarea requiere flexibilidad y firmeza: fortale- vida. Nos encontramos en l como pez en el agua, lo
cer la caa cascada, avivar la llama que an arde... El cual equivale a decir que el Espritu es nuestro elemento.
Espritu ensea el estilo del Siervo Jess. El elemento acutico puede imaginarse tambin como un
ro (por ejemplo, el Jordn del bautismo): una fuerza vital
DEMONIOS. Mt 12,28: Pero si yo expulso demonios que arrastra y fecunda. Empalma con la imagen del manan-
con el Espritu de Dios, es que ha llegado a vosotros el rei- tial del templo descrita por Ezequiel: Todos los seres
nado de Dios (Le 11,20 lo llama el dedo de Dios). vivos que bullan, all donde desemboque la corriente, ten-
Otro nombre de los demonios es el de espritus drn vida, y habr peces en abundancia. Al desembocar all
inmundos; por eso oponemos Espritu a espritus. estas aguas, quedar saneado el mar, y habr vida donde-
Como un viento vehemente, el Espritu barre lo tenebroso quiera que llegue la corriente (Ez 47,9). Esta imagen, a su
y siniestro que se instala y toma posesin del hombre; vez, empalma con la de Juan: El ltimo da, el ms solem-
como una luz, expone y desenmascara poderes que se ne de la fiesta, Jess se puso en pie y exclam. "Quien
amparan y actan en la oscuridad para disparar en la som- tenga sed, acuda a m a beber; quien crea en m. As dice
bra contra los hombres rectos (Sal 11,2), para disparar a la Escritura: De sus entraas manarn ros de agua viva".
escondidas contra el inocente (Sal 64,5). Se refera al Espritu que haban de recibir los creyentes en
l... (Jn 7,37-39). Recurdense tambin las palabras de
Jess a la Samaritana: ...el agua que le dar se convertir
[Link] 10,21-22: ...con el jbilo del Espritu dentro de l en manantial que brota dando vida eterna (Jn
Santo, dijo: "...Nadie conoce quin es el Hijo, sino el 4,14).
Padre, y quin es el Padre, sino el Hijo y aquel a quien el
Hijo decida revelrselo". En cambio, segn Jn 3,5, el Espritu es el elemento que
sta, que es una de las efusiones ms significativas de fecunda el agua o seno materno de la Iglesia.
Jess, constituye una cumbre tanto en Mateo como en La imagen acutica del Espritu se articula en oca-
Lucas. Cuando el cristiano conoce por revelacin al Padre no, ro y manantial.
y al Hijo, es justo que sienta el jbilo del Espritu.
ELECCIN Y NOMBRAMIENTO. Hch 9,17b (habla Ananas
a Pablo): Hermano, me enva el Seor Jess, el que se te
2.2. La accin del Espritu Santo sobre los discpulos apareci cuando venas, para que recobres la vista y te lle-
nes de Espritu Santo.
BAUTISMO. 7 Cor 12,13: Todos nosotros, judos o grie- Hch 11,24 (hablando de Bernab): ...como era hombre
gos, esclavos o libres, nos hemos bautizado [sumergido] en bueno, lleno de Espritu Santo....
un solo Espritu para formar un solo cuerpo, y hemos Hch 13,2: ...el Espritu Santo dijo: "Apartadme a Ber-
absorbido un solo Espritu. nab y a Saulo para la tarea a la que los tengo destinados".
146 COMO EL PADRE ME ENVI, YO OS ENVO CARCTER TRINITARIO DEL APOSTOLADO 147

Hch 20,28: Cuidad de vosotros y de todo el rebao CONOCE Y REVELA. 1 Cor 2,10-11 (texto muy impor-
que el Espritu Santo os encomend. tante; vase el contexto): A nosotros nos lo ha revelado
Ese buen recipiente que es Bernab se llena de Espritu Dios por medio del Espritu, pues el Espritu lo explora
Santo, el cual es incompatible con la maldad del hombre: todo, incluso las profundidades de Dios. Qu hombre
El Espritu educador y santo rehuye la estratagema, levan- conoce lo propio del hombre, sino el espritu humano den-
ta el campo ante los razonamientos sin sentido y se rinde tro de l? Del mismo modo, nadie conoce lo propio de
ante el asalto de la injusticia (Sab 1,5). Y lo mismo ocu- Dios, si no es el Espritu de Dios.
rre con el recipiente purificado que es Pablo. Hay aqu una imagen espacial y una comparacin psi-
colgica. La imagen espacial: como una sima o abismo,
CONFIERE AUTORIDAD. Jn 20,22: Recibid el Espritu cuyo fondo no alcanza a ver nuestra mirada, pero al que
Santo. A quienes les perdonis los pecados les quedan puede acceder y por el que puede circular un viento, que
perdonados, a quienes se los mantengis les quedan despus sube de nuevo y trae efluvios de las profundida-
mantenidos. des... Que abismo de riqueza, de sabidura y prudencia el
de Dios! Qu insondables sus decisiones, qu irrastreables
Despus de haber sido glorificado, Jess empieza a sus caminos! Quin conoce la mente de Dios? (Rom
comunicar el Espritu, que l posee en plenitud. 11,33-34). Nosotros llamamos profundidad insondable a
los espacios siderales, desde donde nos llegan remotas
ENVA O IMPIDE. Hch 10,19; cf. 11,12 (conversin de seales de luz o radiaciones.
Cornelio): Pedro segua dndole vueltas a la visin, cuan- El elemento psicolgico es el misterio de la conciencia,
do el Espritu le dijo: [...] "Levntate, baja y vete con por la que el hombre est presente a s mismo, se vuelve
ellos...". sobre s para conocerse, saca lo oculto a la superficie y lo
Hch 16,7: ...intentaban pasar a Bitinia, pero el Espritu manifiesta. Parece una audacia afirmar que el Espritu es
de Jess se lo impidi. como la conciencia de una profundidad sin lmites. Menos
A veces hemos planeado cuidadosamente una tarea audaz es decir que Dios se nos comunica por medio de su
apostlica, hemos escogido los medios, calculado el tiem- Espritu. El Espritu nos levanta a la contemplacin de
po e iniciado la actividad. De pronto, un obstculo se inter- Dios, a penetrar en l.
pone y frustra nuestros planes. Es accin de Satans,
empeado en impedir la difusin del Evangelio, o es el ENSEA. Jn 14,26: El Valedor, el Espritu Santo que
Espritu que desea encauzar nuestra actividad en otra direc- enviar el Padre en mi nombre, os ensear todo y os
cin? De ambas cosas hay constancia en el NT. En el pri- recordar todo lo que yo os dije.
mer caso, hay que esforzarse por seguir adelante; en el Como un profesor tiene un libro de texto, que comenta
segundo, hay que cambiar dcilmente de rumbo. Pero y explica y hace comprender a sus alumnos, as el Espritu
cmo discernir quin es el que acta? Pablo lo discierne toma su libro el Evangelio y el NT y el AT y nos lo
fcilmente, porque mantiene un trato personal con el hace comprender. Podramos entender algo sin su magis-
Espritu. El don de discernir no se improvisa. tral explicacin? l es en nosotros como una segunda
memoria de cosas olvidadas o no aprendidas. Que el
148 COMO EL PADRE ME ENVI, YO OS ENVO CARCTER TRINITARIO DEL APOSTOLADO 149

Espritu nos traiga a la memoria en el momento oportuno Hch 13,9 Pablo, lleno de Espritu Santo, lo mir fija-
la frase del Evangelio que necesitamos. mente [al mago Elimas] y le dijo....

ANUNCIA. Hch 20,23: ...el Espritu Santo me asegura INSPIRA LA ESCRITURA. 2 Pe 1,21: Los hombres de
que me esperan cadenas y sufrimientos. Dios hablaron movidos por el Espritu Santo.
2 Tim 3,16: Toda Escritura es in-spirada y til....
AMONESTA. Cf. las cartas a las siete iglesias en Ap 2-3:
Quien tenga odos, que escuche lo que dice el Espritu a ASISTE AL CONCILIO. Hch 15,28: Es decisin del
las iglesias. Espritu Santo y nuestra....
ATESTIGUA. Jn 15,26: Cuando venga el Valedor que yo REPARTE CARISMAS. 1 Cor 12,4-11: Existen carismas
os enviar de parte del Padre, l dar testimonio de m. diversos, pero un mismo Espritu; existen ministerios
diversos, pero un mismo Seor [Jesucristo]; existen activi-
PENTECOSTS. Hch 2,2-3: De repente vino del cielo un dades diversas, pero un mismo Dios que ejecuta todo en
ruido como de viento huracanado, que llen toda la casa todos. A cada uno se le da una manifestacin del Espritu
donde se alojaban. Aparecieron lenguas como de fuego, para el bien comn. Uno por el Espritu tiene el don de
repartidas y posadas sobre cada uno de ellos. hablar con sabidura; otro, segn el mismo Espritu, el
Reaparece la imagen del viento, que ya conocemos, y hablar con penetracin; otro, por el mismo Espritu, la fe;
la imagen del fuego, de modo oblicuo. El Bautista dijo: El otro, por el nico Espritu, carismas de curaciones; otro
os bautizar con Espritu Santo y con fuego. Tenemos, realizar milagros, otro profeca, otro discrecin de espri-
pues, al Espritu polimorfo en imagen de aire, de agua y de tus, otro hablar lenguas diversas, otro interpretar lenguas
fuego. arcanas. Pero todo lo ejecuta el mismo y nico Espritu
repartiendo a cada uno como quiere.
HABLA POR (INSPIRA). Mt 10,20: No sois vosotros los
que hablis, sino el Espritu de vuestro Padre hablando por
vosotros.
Le 12,12: El Espritu Santo os ensear en aquel
momento lo que hay que decir.
Hch 4,8: Entonces Pedro, lleno de Espritu Santo, res-
pondi [ante el tribunal]....
Hch 6,10: No podan resistir la sabidura y Espritu
con que hablaba [Esteban].
Hch 7,55: Esteban, lleno de Espritu Santo, fijando la
vista en el cielo, vio la gloria de Dios y a Jess a la dere-
cha de Dios, y dijo....
9
Autorretrato de un apstol
2 Cor 11,16- 12,10

Vamos a despedirnos de Pablo contemplando su autorre-


trato. Esto nos servir para recapitular ideas, para cobrar
simpata por Pablo e inters por su enseanza, para tomar-
lo como modelo. l mismo dijo: Sed imitadores mos,
como yo de Cristo (7 Cor 11,1) De Pablo cuenta muchas
cosas Lucas en los Hechos de los Apstoles, y el propio
Apstol no se muestra reticente ni reservado en sus cartas.
Con todo, un autorretrato es labor arriesgada. No ser
vanidad o complacencia en los propios mritos?
Pues bien, el autor utiliza dos recursos de distancia-
miento: fingirse necio cuando habla y atribuir sus palabras
a una tercera persona annima. La figura del tonto puede
estar inspirada en el fanfarrn de la comedia griega, que
es el equivalente del bobo en nuestra comedia clsica. El
tonto puede decir las verdades: las dice como quien no
entiende y no es responsable. Hablando en primera perso-
na, como necio fanfarrn, puede declamar mritos verda-
deros que no podra enumerar estando cuerdo. Que se ran
de l, con tal de que se enteren...
Este papel le ha sido sugerido o impuesto a Pablo por
la polmica de los rivales, que podra sonar as: Pablo no
se hace pagar; ser que no vale su mercanca? Qu
tonto! Pues os vais a enterar de si soy tonto o no lo
soy!. La irona queda enmarcada en la polmica. Queda
todo este discurso asumido en la palabra de Dios?
152 COMO EL PADRE ME ENVI, YO OS ENVO
AUTORRETRATO DE UN APSTOL 153
Pablo parece decir que no Esto no me lo dicta el 21
Seor, como descargndole de la autora. As es: en el Confieso avergonzado que fui blando con vosotros.
escenario habla el personaje necio, no el personaje Dios. Pues bien, a lo que alguien se atreve
Pero el papel de necio lo representa un apstol, y Dios lo digo como necio, yo me atrevo.
quiere que su apstol acepte la polmica y responda dra-
La primera cuaterna de la enumeracin que sigue des-
mticamente como tonto. En ese sentido superior, el dis-
cribe indirectamente a los rivales. Son cristianos judaizan-
curso es palabra de Dios, a travs de la cual podemos dis-
tes, como los perturbadores de Galacia: Algunos os estn
frutar y ser aleccionados por el retrato hablado.
turbando para reformar el evangelio del Mesas (Gal 1,7).
Predican a un Cristo, a un Jess Mesas, que acoger a los
paganos a travs de su incorporacin formal al judaismo.
Su Mesas es el mismo Jess, interpretado de una manera
Exordio: 2 Cor 11,16-33 restrictiva, lo cual va contra los principios de Pablo.
Empieza con unas palabras polmicas para el pblico de
En la primera cuaterna, Pablo sube ostentosamente un
sus fieles corintios, que estn haciendo el juego a los riva-
peldao: Yo tambin, yo tambin, yo tambin..., y mucho
les, pues toleran su prepotencia y hasta dan muestras de
ms. En qu? En los padecimientos, que constituyen la
estimar su estilo autoritario y sus ganancias Mucho tie-
marca del apstol: llevar la muerte de Cristo en su cuerpo:
nen que valer estos predicadores, cuando ganan tanto; y
22
nosotros se lo pagamos a gusto.... Los rivales contra- Que son hebreos? Yo tambin.
ponen esta actitud a la dbil indulgencia de Pablo y a su Qu son israelitas? Yo tambin
tmido desinters. Qu son del linaje de Abrahn? Yo tambin.
23a Qu son ministros de Cristo?
(Reflexin. No prevalece en nuestra cultura el mismo hablo como demente: Ms yo.
criterio de que tanto tienes, tanto vales?).
Sigue una enumeracin, ms o menos en grupos de
16
Lo repito, que nadie me tome por necio; cuatro elementos, que realizan el anuncio de la llamada:
o, si no, aceptadme por necio, Yo le mostrar lo que tiene que sufrir por mi nombre
para que tambin yo pueda alardear un poco. (Hch 9,16).
17 23b
Lo que voy a decir en apoyo de mi presuncin Los gano en fatigas, los gano en prisiones,
no me lo dicta el Seor, sino la necedad. ms an en golpes, en peligros de muerte frecuentes.
24
18
Ya que muchos presumen de mritos humanos, Cinco veces los judos me dieron
yo tambin presumir. los cuarenta latigazos menos uno;
25
19 tres veces me azotaron con varas,
Pues vosotros, tan sensatos,
tres veces me apalearon, tres veces naufragu,
soportis de buena gana a los necios. y pas un da y una noche en alta mar.
Soportis que uno os tiranice, os devore, 26
Cuntos viajes, con peligros de ros,
os despoje, os desprecie, os abofetee. peligros de bandidos, peligros por mis paisanos,
154 COMO EL PADRE ME ENVI, YO OS ENVO AUTORRETRATO DE UN APSTOL 155

30
peligros por los paganos, peligros en descampado, Si toca presumir, presumir de mi debilidad.
peligros en el mar, peligros por falsos hermanos! 31
El Dios Padre del Seor Jess
27
Con fatiga y agobio, sin dormir muchas noches, sea bendito por siempre sabe que no miento.
con hambre y con sed, en frecuentes ayunos, 32
En Damasco, el gobernador del rey Aretas
con fro y sin ropa.
custodiaba la ciudad para prenderme.
33
La naturaleza y los hombres parecen aliarse contra Por una ventana y en una espuerta me descolgaron
Pablo; o ms bien es Pablo quien desafa a todos en su acti- muralla abajo, y as escap de sus manos.
vidad: en eso consiste la asctica del apostolado. En la enu-
meracin, Pablo resume mltiples experiencias cristianas Por qu lo considera Pablo como una debilidad?
posteriores, que se repetirn en la historia de la Iglesia. El Quiz porque huy, en lugar de afrontar el riesgo.
retrato trazado por Pablo se reproduce en innumerables Considera humillante sentirse descolgado como una mer-
espejos. canca annima? Se trata de una debilidad exigida por el
programa establecido por Dios. Alguien intent cortar de
En la otra cuaterna todos los das, todas las iglesias, raz la misin de Pablo. El atleta apenas haba tomado la
los enfermos, los dbiles, introduce otro tipo de penas y salida.
fatigas, ms emotivas que corporales. Recordemos a
Moiss agobiado por la carga de su pueblo (cf. Nm 11). El
afn por que todo vaya bien y el pesar porque algo sale
mal, la previsin y lo imprevisto, revela la identificacin Las visiones: 2 Cor 12,1-6
del apstol con sus fieles, especialmente con los dbiles.
Son muchas las iglesias que ha fundado, de las cuales se Presumir de dones msticos es una necedad an mayor,
siente todava responsable. Quiz tambin porque ellas porque no se trata de debilidades. El tonto recurre a una
acuden a l con sus problemas: tercera persona annima, como si la conociera de odas y
28
no pudiera precisar el carcter de sus experiencias espiri-
Y aparte todo el resto, la carga cotidiana, tuales. Veamos lo que dice, lo que duda y lo que calla.
la preocupacin por todas las iglesias.
29 Lo que dice son los hechos: revelaciones, quiz visio-
Alguien enferma sin que yo enferme? nes, y ciertamente audiciones. El arrebato se parece al de
Alguien tropieza sin que yo est en ascuas? Henoc (cf. Gn 5,24), al de Elias (cf. 2 Re 2,1-18) y al del
Y termina con un caso particular, que califica de debi- Sal 49,16..., slo que en vida; se parece quiz a las asun-
lidad. Pero antes pronuncia una protesta en la que parece ciones que por entonces componan los apocalpticos:
salirse del papel del tonto, apelando al testimonio de Dios. Me traslad en xtasis a una montaa alta y elevada (Ap
Es que la necedad irnica reside en el tono, no en el conte- 21,10).
nido. Es como un aparte del personaje en la escena. La formulacin es imaginativa y refleja ciertas concep-
ciones de la poca. Hay tres cielos superpuestos: el cielo
por donde vuelan las aves (cf. Sal 8), el cielo por donde cir-
156 COMO EL PADRE ME ENVI, YO OS ENVO AUTORRETRATO DE UN APSTOL 157

culan los astros (cf. Dt 4,19) y el cielo donde reside la divi- Aunque, si quisiera presumir,
nidad (cf. Sal 115). En este ltimo se encuentra el paraso, no sera necio, dira la verdad.
lugar primordial de felicidad y de compaa con Dios. Pero me abstengo para que,
De lo que duda Pablo es del carcter de los dones ms- en vista de tan extraordinarias revelaciones,
ticos. Abandona el espritu el cuerpo para ascender? Se no vaya alguien a tenerme en ms
trata de una ascensin puramente mental? Participa el de lo que ve en m o escucha de m.
cuerpo en dicha ascensin? En sentido etimolgico, la
palabra xtasis significa estar fuera de s: nuestros Un discreto pudor cohibe las confidencias de Pablo
msticos podran iluminar las crpticas palabras de Pablo. sobre sus experiencias espirituales ntimas. nicamente
Escucha con los sentidos corporales o con la fantasa razones de apostolado fuerzan la puerta de la intimidad. A
(como en los sueos)? En qu lengua le hablaron? Los veces los dones extraordinarios de Dios se reciben para ser
apocalpticos, desde Daniel, suelen ser ms explcitos, y es comunicados a otros.
que trabajan con ficciones.
Lo que Pablo calla es precisamente lo que ms nos
interesa: el contenido de las visiones y audiciones. Afirma
que no pueden expresarse en lenguaje humano. Pero
acaso no es inefable todo lo divino? No pudo Pablo tra- Las debilidades: 2 Cor 12,7-10
ducirlo en smbolos? Probablemente lo hizo en sus cartas.
El silencio desvalido de Pablo contrasta con la enume- No sabemos en qu consisti el aguijn de Satans.
racin torrencial de sus penalidades apostlicas, para las Pudo ser una enfermedad, como la de Ezequiel (cf. Ez
que tiene palabras en abundancia. Contrasta tambin con 3,25-26), o determinadas tentaciones, como las de
los escritos del gnero apocalptico y con los de muchos Jeremas (cf. Jr 15 y 20), o cualquier tipo de obstculos y
msticos y msticas de nuestra tradicin. desalientos... (cada cual tiene su propio aguijn). Puesto
que, segn la etimologa, Satans es el rival, su aguijn
1
Si se trata de presumir, aunque de poco sirve, podra haber sido un proyecto o programa deseable y con-
paso a las visiones y revelaciones del Seor. trario al de Dios (cf. Mt 16,23).
2
S de un cristiano que hace catorce aos Pablo nos ofrece un ejemplo de oracin no escuchada,
no s si con el cuerpo o sin el cuerpo, Dios lo sabe o escuchada en otro plano, la cual no le suprime la carga,
fue arrebatado hasta el tercer cielo; sino que le redobla las fuerzas. Pedid y recibiris. Pero
3
y s que ese individuo qu recibiremos: lo que pedimos o lo que deberamos
con el cuerpo o sin el cuerpo, Dios lo sabe pedir?; o acaso el deseo profundo que se desfigura en la
4
fue arrebatado al paraso y escuch palabras inefables pretensin superficial? No sabemos pedir como es debi-
que ningn hombre puede pronunciar. do (Rom 8,20). El suceso sirve adems para aleccionar a
5
De eso presumir, Pablo y para que formule un gran principio de todo apos-
que lo que es de m, slo presumir de mis debilidades. tolado:
158 COMO EL PADRE ME ENVI, YO OS ENVO

7
Pues bien, para que no me envanezca,
me han clavado en las carnes un aguijn,
un emisario de Satans que me abofetea.
8
A causa de ello, rogu tres veces al Seor
que lo apartara de m.
9a
Y me contest: "Te basta mi gracia;
la fuerza se realiza en la debilidad".

La fuerza de Dios se manifiesta en la debilidad del


hombre: en la vasija de barro, en el cuerpo mortal. El pro-
pio Pablo aplica el refrn a su persona:
9b
As que muy a gusto presumir de mis debilidades,
para que se aloje en m el poder de Cristo.
10
Por eso estoy contento con las debilidades, insolencias,
necesidades, persecuciones y angustias por Cristo.
Pues cuando soy dbil, entonces soy fuerte.

Decimos en castellano: sacando fuerzas de flaqueza.


Pero no sacamos de donde no hay, sino que por debajo de
la flaqueza, forzados por ella, descubrimos un depsito de
energa. No es as en el caso presente, sino que ofrecemos
a Dios nuestra flaqueza reconocida para que ejerza en ella
su fuerza. La debilidad es muerte, la fuerza es resurreccin:
misterio pascual del apostolado.

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